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                    <text>REVISTA DE LA FACULTAD OE TRABAJO SOCIAL Y DESARROLLO HUMANO
UNIVERSIDAD AUTO~MA DE NUEVO LEON

Artfculos de investigación
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t,f! OI, . . . . . . . . . . . . . .. , . . , . . _ . . . . . . . . , . . . . . , .

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Ensayos
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Uso de las estrategias de aprendizaje en los estudiantes del programa universitario Desarrollo
de Talentos de la Facultad de Trabajo Social y Desarrollo Humano (FTSyDH),
Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL)

Uso de las estrategias de aprendizaje
en los estudiantes del programa
universitario Desarrollo de Talentos
de la Facultad de Trabajo Social y Desarrollo
Humano (FTSyDH) de la Universidad
Autónoma de Nuevo León (UANL)
Use of the learning strategies in students
of the university program Talent
Development of the Faculty of Social Work
and Human Development (FTSyDH),
Autonomous University of Nuevo León
(UANL)
Milagros de Jesús Cázares Balderas
Rocío Paloma DiamanƟna Reyes Pérez

Resumen

E

l obje vo principal de este
trabajo es conocer si los estudiantes y egresados de la
Facultad de Trabajo Social y Desarrollo Humano (FTSyDH) de la Universidad Autónoma de Nuevo León
(UANL) pertenecientes a Programa
Ins tucional Desarrollo de Talentos
Universitarios a nivel Licenciatura (PIDTUL) u lizan estrategias de
aprendizaje metacogni vas, cogni vas, de disposición y de control. Para pertenecer al PIDTUL los

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estudiantes deben mantener un
promedio anual de 95, entre otros
requisitos. El instrumento u lizado
fue el Cues onario de Evaluación
y Diagnós co de Estrategias de
Aprendizaje (CEDEA) y se tomó de
una inves gación realizada por Alicia Ferreras Remesal (2008). Los resultados indican que los estudiantes y egresados u lizan siempre
y muchas veces las estrategias de
aprendizaje, siendo estas un apoyo
para lograr tener un excelente desempeño académico y permanecer
al PIDTUL.
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Milagros de Jesús Cázares Balderas / Rocío Paloma DiamanƟna Reyes Pérez

Palabras claves:
estrategias de aprendizaje, aprendizaje, jóvenes, estudiantes nivel licenciatura, rendimiento académico.
Abstract
The main objec ve of this work is
to know if the students and graduates of the Faculty of Social Work
and Human Development (FTSyDH) of the Autonomous University
of Nuevo León (UANL) belonging to
Ins tu onal Program Development
of University Talents at Bachelor’s
level (PIDTUL) Cogni ve, cogni ve,
disposi on and control meta-learning strategies. To belong to PIDTUL

students must maintain an annual average of 95 among other requirements. The instrument used
was the Assessment and Diagnosis
of Learning Strategies Ques onnaire (CEDEA) and was taken from
an inves ga on by Ferreras (2008).
The results indicate that students
and alumni always use and o en
use the learning strategies, being
these a support to achieve an excellent academic performance and
remain to the PIDTUL.
Keywords:
Strategies for learning, learning,
young people, students bachelors
degree, academic performance.

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Uso de las estrategias de aprendizaje en los estudiantes del programa universitario Desarrollo
de Talentos de la Facultad de Trabajo Social y Desarrollo Humano (FTSyDH),
Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL)

Uso de las estrategias de aprendizaje
en los estudiantes del programa
universitario Desarrollo de Talentos
de la Facultad de Trabajo Social y Desarrollo
Humano (FTSyDH) de la Universidad
Autónoma de Nuevo León (UANL)
Use of the learning strategies in students
of the university program Talent
Development of the Faculty of Social Work
and Human Development (FTSyDH),
Autonomous University of Nuevo León
(UANL)
Milagros de Jesús Cázares Balderas1
Rocío Paloma DiamanƟna Reyes Pérez2

Introducción

E

l aprendizaje ha sido abordado desde diferentes concepciones: desde una perspec va tradicional, como acumulación
de conocimiento e información,
hasta una más dinámica y centrada
en el estudiante, donde el rol del
docente es de mediador entre el
conocimiento y el alumno. Par en-

do de esta percepción, el estudiante es el que toma las decisiones,
selecciona, interpreta y transforma
la información que recibe. Él es un
par cipante ac vo de su proceso,
responsable de integrar el contenido coherente y significa vo a su
experiencia previa (Dochy, Segers
y Buhel, 1999; Casarini y García,
2011; citados en Cuevas, A., 2014:
11). La clave del aprendizaje no

1. Maestría en Trabajo Social con Orientación en Proyectos Sociales por la Facultad de Trabajo Social
y Desarrollo Humano (FTSyDH), Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL).
2. Maestría en Trabajo Social con Orientación en Proyectos Sociales por la FTSyDH, UANL.

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está en las ac vidades del profesor,
sino en las del alumno, que pone
en marcha los procesos y la u lización de las estrategias con la finalidad de obtener diferentes contenidos de información (Castañeda,
M., s/f). Para Frida Díaz Barriga y
Gerardo Hernández Rojas (2002:
41), un aprendizaje es significa vo
cuando se reúnen varias condiciones, entre ellas que la nueva información debe relacionarse de modo
no arbitrario y sustancial con lo
que el alumno ya conoce.
En la actualidad, el propósito
básico de cualquier nivel o sistema
educa vo, además de formar perfiles profesionales, radica en la capacidad y competencia que el alumno
debe desarrollar para responder a
las exigencias académicas y aprender a ser autodidacta. Cada nivel,
en par cular el superior, pone énfasis en procesos donde el estudiante tenga la posibilidad de es mular su propio aprendizaje, por lo
que se brindan espacios de apoyo
para que obtenga herramientas
de u lidad en lo educa vo y en lo
laboral, permi éndole lograr un
aprendizaje significa vo.
Los recientes modelos educa vos basados en competencias señalan que el estudiante debe ser
capaz de lograr un aprendizaje independiente, procesar información

y construir su proceso de aprendizaje. Para ello se requiere que conozca y use dis ntas estrategias
para mo varse, planificar, tomar
decisiones, organizar información
y controlar su contexto de estudio
(Castañeda, M., s/f; Secretaría de
Educación Pública, 2011, citado en
Anzures, E. y R. Roux, 2015: 3; Norzagaray, C. et al., s/f: 4).
El alumno es quien toma control del propio proceso de aprendizaje y es consciente de lo que hace,
de lo que se requiere para su construcción y con nuamente planifica
y evalúa lo que realiza, con capacidad para iden ficar sus avances
y dificultades, logrando u lizar las
estrategias de estudio de acuerdo a
los procesos de aprendizaje (León,
A., E. Risco y C. Alarcón, 2014).
La adquisición del aprendizaje se
cumple con varios métodos, entre
ellos, las estrategias de aprendizaje, las cuales se desempeñan con
la función de que el estudiante sea
consecuente en la relación que se
establece entre los conocimientos
que ya poseía con los nuevos, procesar la información para personalizarla y organizarla de acuerdo al
trabajo realizado (León, A., E. Risco
y C. Alarcón, 2014).
Para Antonio Valle et al. (1999),
las estrategias de aprendizaje engloban todo un conjunto de procedi-

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de Talentos de la Facultad de Trabajo Social y Desarrollo Humano (FTSyDH),
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mientos y recursos cogni vos que
se ponen en marcha cuando el estudiante se enfrenta al aprendizaje
(Weinstein y Mayer, 1986, citados
en López Piñeres, D. et al., 2011:
131). Dichas estrategias son intencionales y voluntarias y requieren
esfuerzo para mejorar el desempeño académico (Monereo y Castelló,
1997; Rinaudo y Donolo, 2000; Rinaudo y Vélez, 2000; Donolo et al.,
2004, citados en Álvarez, M. et al.,
2006: 10). El uso de las estrategias
de aprendizaje implica que el o la
estudiante ene un plan de acción
y sabe lo que hay que hacer para
aprender. Por tanto, establece lo
que necesita para resolver la tarea
de estudio, determina las técnicas
más adecuadas a u lizar en función de los resultados y controla
su aplicación, pues implica un uso
selec vo de los propios recursos y
capacidades disponibles.
Las estrategias de aprendizaje
están cons tuidas de otros elementos más simples que son las
técnicas o tác cas de aprendizaje,
como las destrezas o habilidades
(Valle, González, Cuevas, Rodríguez
y Baspino, 1998, citados en Ramos,
D., M. López y D. Serrano 2011: 2;
Hernández y Proaño, 2007, citados
en Anzures, E. y R. Roux, 2015). El
estudiante controla este proceso
y está en la posibilidad de con -

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nuar aprendiendo en forma independiente o autónoma (Anzures,
E. y R. Roux, 2015: 2). La presente
inves gación se basa en estrategias metacogni vas, estrategias
de procesamiento de la información —cogni vas— y estrategias
de disposición y de control que se
refieren a la mo vación intrínseca
y extrínseca del estudiante.
El beneficio de las estrategias
de aprendizaje para obtener un
aprendizaje se es pula en que
aumenta las habilidades para
“aprender a aprender”; op miza la
comprensión y retención de la información; facilita la aprobación de
un examen; procura eficiencia en
el procesamiento; iden fica las soluciones en la escuela y en lo profesional; incrementa sus competencias; fortalece su autoes ma y
mo va a su educación (Castañeda,
M., s/f). Con relación a los alumnos
pertenecientes al Programa Instucional Desarrollo de Talentos
Universitarios a nivel Licenciatura
(PIDTUL) de la Facultad de Trabajo
Social y Desarrollo Humano (FTSyDH) esta información es importante, debido a que para ser parte
del mismo es necesario mantener
un promedio de 95 o más y mucho
de ellos deben de realizar diversas
ac vidades curriculares, extracurriculares y en algunos casos laborar
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en su horario fuera de clases, para
lo cual necesitan hacer un eficiente
uso de su empo y de recursos personales.
Los alumnos que están en su
formación profesional en carreras diseñadas por competencias
aportan consigo aprendizajes que
les han concedido formar de una
manera par cular, de acuerdo a
su medio educa vo; no obstante,
en la universidad se implementan
asignaturas para que “aprendan
a aprender”, de modo que logren
autonomía, independencia y autorregulen sus propios aprendizajes,
volviéndose una tarea permanente
durante toda la formación universitaria (León, A., E. Risco y C. Alarcón,
2014). En el caso de la Universidad
Autónoma de Nuevo León (UANL),
la Dirección de Estudios de Licenciatura en el área de Formación
General Universitaria (FOGU) incorpora, entre otras, la unidad de
aprendizaje Competencia Comunica va que busca que el universitario desarrolle competencia comunica va universitaria y profesional en
la lengua materna por medio de la
prác ca de las habilidades básicas
del lenguaje, permi endo un desempeño adecuado y per nente en
las diversas situaciones de la vida
co diana y el ejercicio profesional.
Entre las competencias generales

que se busca desarrollar está la
generación de habilidades para el
desarrollo de diversas expresiones
del pensamiento lógico, crea vo y
crí co que permitan al estudiante
desarrollar de forma transversal la
capacidad de autoaprendizaje, al
aplicarlo en contextos reales a su
profesión.
El modelo educa vo basado en
competencias como tal y la infraestructura ins tucional implementada conllevan al éxito del propósito, siempre y cuando se genere
un ambiente propicio para que los
estudiantes adquieran las competencias cogni vas, ac tudinales,
procedimentales y sociales que les
ayuden a integrar a sus estructuras.
La forma de hacerlo es potenciando la responsabilidad de su propio
aprendizaje (León, A., E. Risco y C.
Alarcón, 2014).
El aprendizaje es parte construc va del ser humano y parte
transcendental, y se desarrolla en
forma “natural”, no metódica. Sin
embargo, cuando este aprendizaje está mediado por un agente
externo y se desarrollan ac vidades implementadas para obtener
un determinado logro, entonces
estamos en un proceso nombrado
“enseñanza” (Acevedo, C. et al.,
2009). Los es los de aprendizaje se
en enden como variables par cu-

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Uso de las estrategias de aprendizaje en los estudiantes del programa universitario Desarrollo
de Talentos de la Facultad de Trabajo Social y Desarrollo Humano (FTSyDH),
Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL)

lares que, a mitad de camino entre
la inteligencia y la personalidad,
explican las otras formas de abordar, planear y responder ante las
demandas del aprendizaje (Suárez,
F., M. Buey y J. Díaz, 2000). Existen
alumnos que por sí solos desarrollan las estrategias adecuadas. De
esos alumnos indicamos que son
“brillantes”, pero hay otro grupo
de alumnos que no logra iguales
resultados porque u lizó estrategias inadecuadas y no por falta de
inteligencia como se le podría atribuir (Acevedo, C. et al., 2009).

Metodología de la inves gación
Una inves gación descrip va intenta determinar el objeto de estudio, luego establece instrumentos para medir adecuadamente el
nivel de ese objeto. Supone una
adecuada familiarización con él
para poder saber qué y cómo se
va a medir lo que nos interesa. Por
lo tanto, los resultados de estos
estudios permiten cierto nivel de
predicción (Cid, A., R. Méndez y F.
Sandoval, 2007). El obje vo de la
inves gación es conocer el uso de
las estrategias de aprendizaje en
estudiantes pertenecientes al PIDTUL de la FTSyDH de la UANL. La
muestra fue no probabilís ca por

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conveniencia debido a que se tenía
una población total de 28 beneficiarios del programa, de tal forma
que se envió el cues onario sobre
estrategias de aprendizaje por correo electrónico a 100 por ciento
de ellos.
El empo que se dio para que
los estudiantes regresaran el cuesonario contestado fue de tres
semanas. También se brindó la opción de que acudieran, lo contestaran y/o entregaran en sico en el
Centro de Atención Integral al Estudiante (CAIE); este departamento
a ende a los alumnos pertenecientes al programa y a los alumnos de
la ins tución educa va en general.
El alcance de la inves gación fue
que se recibieron 11 de forma electrónica y cinco de manera sica.
El perfil de la población obje vo
a la que se le aplicó el instrumento
fueron estudiantes pertenecientes
al PIDTUL. Según datos publicados
en la página web de la UANL, para
ser parte del programa se deben
cumplir los siguientes requisitos:
haber cursado las unidades de
aprendizaje en primera oportunidad hasta el momento en que aplica para ingresar al programa; haber
alcanzado un promedio anual igual
o mayor de 95 en el nivel de licenciatura, cuando cursó el semestre
agosto-diciembre y enero-junio
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próximos anteriores; haber entregado los documentos requeridos
en la convocatoria; no se aceptan
para primer ingreso estudiantes
con promedios menores a 95.
El principal obje vo del PIDTUL
es promover e impulsar a los estudiantes sobresalientes para que
par cipen en una serie de ac vidades y experiencias de aprendizaje que los comprometa con su
desarrollo personal y profesional,
así como el ins tucional y el de su
comunidad. La relevancia de este
programa está en establecer nuevos paradigmas en los egresados
de la UANL, quienes en su futuro
profesional habrán de destacarse
por su ingenio, crea vidad, humanismo, valores y capacidades muldimensionales, que les permitan
ser reconocidos en nuestra sociedad y en el extranjero (Universidad
Autónoma de Nuevo León, 2017a).

Instrumento
El cues onario que se u lizó contenía preguntas cerradas; este po
de ítems cons tuye previamente
las opciones de respuesta, de entre
las cuales los par cipantes deberán elegir la que crean más conveniente o describa sus ac vidades.
Esta forma de respuesta facilita
tanto la obtención como el proce-

samiento de la información. Es más
di cil que las respuestas sean erróneas por interpretación de uno de
los dos actores: inves gador y sujeto de inves gación. El instrumento que se aplicó a los estudiantes
es de opción múl ple y al final se
brindó un espacio para comentarios. Las ventajas del cues onario
estructurado indican que requiere
un menor esfuerzo por parte de
los encuestados; delimitan las respuestas de la muestra; es fácil de
llenar; man ene al alumno en el
tema; es rela vamente obje vo; es
fácil de clasificar y analizar (Behar,
D., 2008).
Los ítems son los elementos
centrales de un cues onario. De
acuerdo con Azofra (1999, citado
en Cid, A., R. Méndez y F. Sandoval,
2007: 127), las preguntas son la expresión manifiesta, por lo común
en forma de interrogación, que
cons tuyen la estructura formal
del cues onario y mediante ellas
se recoge la información.
El cues onario en los apartados
sociodemográficos, familia y educación fue elaboración propia con
base en literatura revisada. El Cuesonario de Evaluación y Diagnós co
de Estrategias de Aprendizaje (CEDEA) se tomó de una inves gación
realizada por Alicia Ferreras Remesal (2008). El autor señala que para
la elaboración de este instrumento

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de Talentos de la Facultad de Trabajo Social y Desarrollo Humano (FTSyDH),
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se revisó literatura, “analizando crícamente los cues onarios existentes para la evaluación de las estrategias de aprendizaje, destacando
aspectos posi vos y especialmente
carencias, deficiencias y limitaciones” (Ferreras, A., 2008: 2).
Posteriormente se realizó el
diseño, análisis estadís co y validación de la siguiente manera. Se
incluyeron análisis de fiabilidad mediante los procedimientos: Alfa de
Cronbach, Método pares-impares o
Dos mitades y Método Test-Retest;
validez de constructo, realizada en
fases anteriores mediante el criterio de los jueces expertos y el análisis factorial; validez convergente,
mediante correlaciones entre el
cues onario diseñado CEDEA y las
escalas ACRA; validez discriminante,

mediante análisis de varianza (ANOVA) en función del sexo, po de centro y nivel educa vo; y, por úl mo,
validez predic va, con respecto al
rendimiento académico, mediante
correlaciones entre las calificaciones académicas y las puntuaciones
en el cues onario y mediante la regresión lineal múl ple, y con respecto al cociente intelectual y respecto
a los es los cogni vos, mediante el
análisis de correlaciones.
La validación estadís ca del
cues onario defini vo CEDEA (Ferreras, A., 2008: 14) y la estructura
defini va están conformadas por
50 ítems, tres escalas y 14 estrategias. Se realizó el análisis estadís co per nente y validación defini va. La estructura del cues onario
queda de la siguiente manera:

Tabla 1. Estructura del cues onario
Escalas

Aspectos

Estrategias metacogni- Estrategias de procesamiento de la Estrategias disposiciontivas-evaluativas
información
ales y de control del contexto
1. Planificación- con- 1. Personalización del aprendiza- 1. Motivación- expectatrol/regulación
je-utilización de lo aprendido
tivas positivas
2. Conocimiento/con- 2. Memorización
ciencia
recuerdo
3. Autoevaluación

3. Organización
mación

comprensiva- 2. Control del contexto
de

la

infor-

4. Adquisición de la información

3. Trabajo en grupointeracción social
4. Atribuciones externasexpectativas
negativas.
5. Estado físico

Fuente: elaboración propia con información del instrumento CEDEA (Ferreras, A., 2008).

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El instrumento final que se aplicó es de 80 ítems; al cues onario
CEDEA se agregó una apartado de
información
sociodemográfica,
empleo, educación, familia.

Análisis cuan ta vo
Para Guillermo Briones, la inves gación cuan ta va es “el análisis
del tratamiento estadís co de los
datos con el fin de establecer diversas formas de estructuración”
(2006: 83). En su mayoría, estas estructuraciones se expresan en términos numéricos y pueden referirse
a una o más variables contenidas en
la información, distribución de frecuencias, promedios, correlaciones,
etcétera. Se seleccionó el enfoque
cuan ta vo con la finalidad de que
el proceso de la aplicación del instrumento sea de manera secuencial. Se realizó un análisis a través
del StaƟsƟcal Package for the Social
Sciences (SPSS) para obtener los resultados y conocer si los estudiantes
del PIDTUL de la FTSyDH u lizan las
estrategias de aprendizaje.

Resultados y análisis
El sen do de la u lización de las estrategias es que el estudiante sea

autónomo en todos los procesos
de lo que está aprendiendo. Para
algunos autores, las estrategias de
aprendizaje
implican una secuencia de ac vidades, operaciones o planes
dirigidos a la consecución de
la metas de aprendizaje; y por
otra, ene un carácter consciente e intencional en el que
se están implicando procesos
de toma de decisiones por parte del alumno ajustados al objevo o a [la] meta que pretende
conseguir (Valle, A. et al., 1999:
431).

La población a la cual se le aplicó
el cues onario está conformada
por jóvenes con alto rendimiento académico en cada una de las
unidades de aprendizaje, de tal
forma que es interesante conocer si estos estudiantes u lizan
las estrategias debido que sería
de gran apoyo conocer cuáles
son, y si estas apoyarán a otros
jóvenes y en un futuro puedan
pertenecer al PIDTUL de la FTSYDH.
El cues onario fue aplicado a 15
mujeres y a un hombre, las edades
de los par cipantes es de 18 a 25
años. De los 16 jóvenes, 12 se dedican de empo completo a estu-

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de Talentos de la Facultad de Trabajo Social y Desarrollo Humano (FTSyDH),
Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL)

diar la licenciatura y cuatro se encuentran laborando en diferentes
ins tuciones. De estos, solo tres
son egresados de la facultad.3 Los
alumnos se encuentran en diferentes semestres: dos estudiantes de
segundo semestre, una de sexto,
dos de sép mo, siete de octavo y
uno del úl mo semestre de formación universitaria.
Según la información y el momento en que los estudiantes respondieron los cues onarios, el
promedio general de los jóvenes es
de 90 a 98. El 40 por ciento ene
un año de pertenecer al PIDTUL; de
igual manera, 40 por ciento ene

dos años y solo 20 por ciento ene tres años de formar parte del
programa. En la página electrónica de
la UANL, el PIDTUL genera en los estudiantes
ciertos beneficios, entre los que se encuentran
la exención del pago de la cuota de Rectoría.
Por lo cual 13 jóvenes señalan que sus

estudios son financiados por beca del
programa y tres por ayuda de sus
padres. La familia es importante,
por lo que 100 por ciento de los
alumnos refiere que a sus padres
les interesa el avance académico
que sus hijos puedan desarrollar
durante sus estudios profesionales.
1. Información del par cipante

Gráfica 1. Decisión de estudiar la Licenciatura en Trabajo Social y Desarrollo Humano en la UANL
Factores que influyen en la decisión de estudiar
en FTSyDH

■

CAPACIDADES PERSONALES

■ MI SUEÑO DE AYUDAR Y PROTEGER A LOS NIÑOS

Fuente: elaboración propia.

3. La convocatoria para ingresar al Programa Ins tucional Desarrollo de Talentos Universitarios a nivel
Licenciatura (PIDTUL) es anual. La aplicación de los cues onarios se realizó en los meses de febrero y
marzo, cuando algunos alumnos pertenecientes al programa ya eran egresados.

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Milagros de Jesús Cázares Balderas / Rocío Paloma DiamanƟna Reyes Pérez

En la actualidad, los estudios universitarios son importantes para
que el estudiante sea capaz de
afrontar los cambios metodológicos, pedagógicos y ac tudinales;
que causen la par cipación, cooperación y es mulen el pensar del
alumno con el fin de que obtenga
un aprendizaje significa vo; que
pueda aprender, tener una postu-

ra crí ca con la habilidad de responder, actuar y hacer frente a
los cambios sociales, tecnológicos,
polí cos, entre otros (Larraín, A. y
L. González, 2007). De allí que se
muestre en la gráfica los factores
por los cuales los encuestados tomaron la decisión de estudiar nivel
superior.

Gráfica 2. Rendimiento académico

Hasta el momento, ¿cómo consideras que es tu
rendimiento académico en la licenciatura?

• MUY BUENO

• BUENO

Fuente: elaboración propia.

Entre las principales caracterís cas
de los estudiantes que par ciparon
en la elaboración de esta invesgación, 93.75 por ciento señala
que se basa en sus caracterís cas
personales para decidir seguir estudiando la licenciatura (gráfica 1).

Debido a que los estudiantes son
de diferentes semestres, se puede considerar que la ilimitación de
ámbitos de intervención del trabajo social y desarrollo humano ha
sido abordada en diferentes materias o unidades de aprendizaje.

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Uso de las estrategias de aprendizaje en los estudiantes del programa universitario Desarrollo
de Talentos de la Facultad de Trabajo Social y Desarrollo Humano (FTSyDH),
Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL)

También cabe apuntar que los estudiantes mencionan que su rendimiento académico es muy bueno,
pero podría ser mejor, al señalar en
43.8 por ciento que solo es “bueno” (gráfica 2). Con relación a la definición de rendimiento académico,
se puede mencionar que este se
determina mediante el promedio
de calificaciones escolares acumu-

lado al concluir el año escolar, obtenido mediante la consulta de los
historiales académicos (Lamba ng
y Allen, 2002, citado en Caso-Niebla, J. y L. Hernández, 2007: 491).
Para estos autores, Lamba ng y
Allen, las calificaciones escolares
representan la manera más común
de evaluar el grado de cumplimiento de los obje vos de aprendizaje
dentro del salón de clases.

Gráfica 3: Grado de estudios de los padres de familia

Grado de estudio
37.5

Licenciatura
Preparatoria Genera,I o técnica

Secundaria
Primaria

-....a
.J¡_

~ 6.7

o.o

10.0

1

20.0

30.0

■ ULTIMO GRADO DE ESTUDIOS DE MAMÁ

■ ULTIMO GRADO DE ESTUDIOS DE PAPÁ

40.0

so.o

_J

Fuente: elaboración propia.

El apoyo de los padres de familia
para sus hijos es importante; el
esfuerzo realizado para que estos
concluyan la universidad es sigAño 7, Núm. 1, mayo - octubre, 2017, ISSN: 2007-3100

revista realidades 16x21_2017_1.indd 23

nifica vo debido a que económicamente apoyan y los mo van a
estudiar. Actualmente se rompe la
tendencia de que solo se llega al
23

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Milagros de Jesús Cázares Balderas / Rocío Paloma DiamanƟna Reyes Pérez

nivel de estudios de los padres de
familia, debido a que se logra supe-

rar a estos y tener incluso un ingreso mayor al ser profesionista.

2. Estrategias de aprendizaje
Gráfica 4. Estrategias de autoevaluación
Si mientras estudio veo que no obtengo buenos
resultados, me paro a ver qué estoy haciendo mal
para intentar mejorarlo
20

16

15
10

s
o

5

5

6

A VECES

MUCHAS VECES

SIEMPRE

-=- --

Tota l

Fuente: elaboración propia.

Seis estudiantes indican que cuando no ob enen buenos resultados,
dedican empo para revisar lo que
hacen mal e intentan mejorarlo.
De los encuestados, cinco señalan
que “muchas veces” se de enen y
cinco “a veces” realizan esta estrategia de aprendizaje (véase gráfica
4). Es importante que el alumno se
haga este po de preguntas para
corroborar que está alcanzando la
tarea a realizar, comprobando que
las estrategias elegidas son las más
eficaces; de ser obligatorio, deberá aumentar el empo que ha

consignado para estudiar y buscar
los recursos para lograrlo, incluso
acudiendo a otras personas para
aclarar la dudas que se presenten
(León, A., E. Risco y C. Alarcón,
2014).

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Uso de las estrategias de aprendizaje en los estudiantes del programa universitario Desarrollo
de Talentos de la Facultad de Trabajo Social y Desarrollo Humano (FTSyDH),
Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL)

Gráfica 5. Estrategias de personalización del aprendizaje

Sé qué técnicas (ej. esquemas, resúmenes,
notas) me son de mucha ayuda para aprender y
las empleo a la hora de estudiar
15

11

10
3

5

1

1

__11111111_

o
NUNCA

SIEMPRE

Fuente: elaboración propia.

El resumen, por ejemplo, es una
adecuada estrategia de elaboración porque permite abreviar el
tema de forma precisa y ordenada;
consiste en obtener las ideas más
importantes o necesarias, escritas
y afines entre sí por vínculos que
exponen adecuadamente.
La organización del resumen
requiere comprensión del tema, lo

que señalan 11 de los alumnos que
siempre u lizan esta técnica de
estudio; a tres de estos “muchas
veces” les ayuda a aprender; unos
jóvenes refirieron que “a veces”
la emplean a la hora de estudiar;
y solo uno comentó que “nunca” sabe qué técnicas le ayudan a
estudiar.

Gráfica 6. Planeación del empo de estudio
He confeccionado un horario personal de estudio pa ra las horas
que no estoy en la escuela
6

4
2

o
■

Seriesl

I_ - _I

■-

1

NUNCA

POCAS VECES

A VECES

MUCHAS VECES

SIEMPRE

3

5

1

4

3

Fuente: elaboración propia.
Año 7, Núm. 1, mayo - octubre, 2017, ISSN: 2007-3100

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25

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Milagros de Jesús Cázares Balderas / Rocío Paloma DiamanƟna Reyes Pérez

Las estrategias de apoyo involucran todas aquellas ac vidades de
organización y concentración pretendidas para el aprendizaje de
forma eficaz, así como las técnicas
o hábitos de estudio que son necesarios en los procesos básicos cuyo
desarrollo posibilita la adquisición
de los conocimientos requeridos
para la aplicación de una estrategia
o de la utilización de ciertas

técnicas de aprendizaje (Valle, A.
et al., 1999). Cinco jóvenes señalan
que “pocas veces” han confeccionado un horario de estudio, mientras cuatro comentan que “muchas
veces”; tres mencionan que “siempre”, al igual que tres refieren que
“nunca” y solo un estudiante reafirmó que nunca ha realizado una
planeación de estudio fuera de la
escuela.

Gráfica 7. Estrategias de memorización comprensiva
Sé de qué maneras y mediante qué
procedimientos y técnicas me resulta más fácil y
con menos esfuerzo aprender
10
8
6
4
2

o
■

A VECES

MUCHAS VECES

SIEMPRE

1

6

9

Seriesl

Fuente: elaboración propia.

Nueve jóvenes señalaron que saben de qué manera y mediante qué
procedimiento les resulta más fácil
aprender, mientras que seis estudiantes comentaron que “muchas
veces” y solo un estudiante, “a veces”. Es evidente que estas estrategias permiten un procedimiento

y un ordenamiento de la información que se ha de aprender, puesto
que a enden de forma básica su
significado, u lizando determinada
manera de estudiar, realizando por
ejemplo resúmenes y notas, entre
otras estrategias de memorización
comprensiva.

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Uso de las estrategias de aprendizaje en los estudiantes del programa universitario Desarrollo
de Talentos de la Facultad de Trabajo Social y Desarrollo Humano (FTSyDH),
Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL)

Gráfica 8. Estrategias de adquisición de la información
Me ayuda a estudiar mirar los cuadros-resúmenes y
las imágenes de los textos
8

10

6
5

o

1

1

NUNCA

A VECES

MUCHAS VECES

SIEMPRE

Fuente: elaboración propia.

Dentro del proceso de adquisición
debemos subrayar tres subprocesos: la comprensión, la retención y
la trasformación. El proceso de adquisición se aborda con la elección
o clasificación, mediante la cual se
logra la incorporación del material informa vo de interés para el
alumno (Beltrán, 1993, citado en
Valle, A. et al., 1999).
En relación con esta estrategia,
ocho alumnos señalan que “mu-

chas veces” la u lizan mediante
cuadros, resúmenes o imágenes de
texto; mientras que seis refieren
que “siempre”. Solo un estudiante comentó que “a veces” y otro
joven que “nunca”. Esta estrategia
ayuda a desarrollar y relacionar
adecuadamente los conocimientos
previos y la información nueva que
ha de aprender, refrendando un
mayor nivel de aprendizaje significa vo.

Gráfica 9. Estrategias de disposición

Cuando no entiendo las explicaciones de clase,
pregunto al profesor
10

5

o

-

7

7

MUCHAS VECES

SIEMPRE

2

A VECES
Fuente: elaboración propia.

Año 7, Núm. 1, mayo - octubre, 2017, ISSN: 2007-3100

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27

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Milagros de Jesús Cázares Balderas / Rocío Paloma DiamanƟna Reyes Pérez

Cuando no en enden las explicaciones en clase, los estudiantes
preguntan al profesor, señalando
“siempre” siete alumnos, al igual
que “muchas veces” siete jóvenes,
y solo dos alumnos “a veces”. Los
procesos de atención son ac vidades elementales para el desarrollo
de cualquier acto de aprendizaje.

En este sen do, deben proponerse
como estrategias de po construccional, dado que pueden emplearse de manera permanente para señalar a los alumnos sobre en cuáles
puntos, conceptos o ideas deben
centrar sus procesos de atención,
codificación y aprendizaje (Díaz, F.
y G. Hernández, 2002).

Gráfica 10. Estrategias de organización de la información

Cuando no entiendo las explicaciones de clase,
pregunto al profesor
10
5

7

7

MUCHAS VECES

SIEMPRE

2

o
A VECES
Fuente: elaboración propia.

Las estrategias de organización
permiten dar mayor contexto organiza vo a la información nueva
que se aprenderá al representarla
en forma gráfica o escrita. Facilita
una apropiada organización a la información que se ha de aprender,
mejorando su significado y lógica
y, en efecto, hace más probable
el aprendizaje significa vo de los
alumnos (Mayer, 1984, citado en
Díaz, F. y G. Hernández, 2002). Esta
estrategia de organización de la in-

formación la u lizan “siempre” siete jóvenes; “muchas veces”, cuatro;
refirieron tres alumnos que “pocas
veces”; y solo dos que “a veces”
subrayan o resaltan lo que piensan
importante de la información.

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Uso de las estrategias de aprendizaje en los estudiantes del programa universitario Desarrollo
de Talentos de la Facultad de Trabajo Social y Desarrollo Humano (FTSyDH),
Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL)

Gráfica 11. Estrategias de personalización del aprendizaje

Los contenidos que he de aprender los
estudio con mis propias palabras, es decir; las
ideas que aparecen en el libro/apuntes las
aprendo con mi propio vocabulario para ...
10
5

7

7

MUCHAS VECES

SIEMPRE

2

o
A VECES
Fuente: elaboración propia.

La forma en que los contenidos los
aprenden es a través de apuntes,
con un vocabulario propio. Esta
estrategia de personalización del
aprendizaje trata de un proceso
relacionado con las ac vidades y
disposición que toma el alumno de
forma personalizada, crea va y críca a aprendizajes desconocidos. A
través de este proceso, el alumno
explora nuevos conocimientos buscando información, analizándola
con claridad y precisión; conserva
una mente abierta; man ene una
ac tud crí ca y razonable ante los
conocimientos (Beltrán, 1993, citado en Valle, A. et al., 1999).

Año 7, Núm. 1, mayo - octubre, 2017, ISSN: 2007-3100

revista realidades 16x21_2017_1.indd 29

3. Mo vación hacia el estudio
El proceso de sensibilización compone la forma inicial del aprendizaje y simboliza lo mental y afec vo
del mismo. Está conformado por
tres grandes procesos de carácter
afec vo-mo vacional, como las
mo vaciones, las emociones y las
ac tudes (Beltrán, 1993, citado en
Valle, A. et al., 1999). De acuerdo a
esto, 69 por ciento de los estudiantes refiere que “siempre” es capaz
de obtener en los estudios todo lo
que se proponga, mientras que 31
por ciento señaló que “muchas veces”.
Los alumnos no u lizan con periodicidad las estrategias de apoyo,
aspecto que requiere ser fortaleci29

18/07/2017 02:38:27 p.m.

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■■■

Milagros de Jesús Cázares Balderas / Rocío Paloma DiamanƟna Reyes Pérez

do para conseguir la autorregulación, reconociendo el desarrollo de
las competencias ac tudinales autónomas que le permitan ser responsable de su propio aprendizaje.
La automo vación es un aspecto
importante: cada estudiante es

responsable de qué aprende, pues
es di cil comenzar una tarea si no
se siente el deseo, la curiosidad,
el poder de asombro y la energía
sobre lo que se quiere aprender
(León, A., E. Risco y C. Alarcón,
2014).

Gráfica 12. Estrategias de mo vación y expecta vas posi vas
Creo que soy capaz de conseguir en los
estudios todo aque l lo que me proponga
■

MUCHAS VECES

■

SIEMPRE

Fuente: elaboración propia.

Gráfica 13. Estrategias de expecta vas posi vas

El ir teniendo éxito en mis estudios es algo
que me anima y me ayuda para seguir
esforzándome más
■

MUCHAS VECES

■

SIEMPRE

Fuente: elaboración propia.

30

revista realidades 16x21_2017_1.indd 30

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�■

■■■

Uso de las estrategias de aprendizaje en los estudiantes del programa universitario Desarrollo
de Talentos de la Facultad de Trabajo Social y Desarrollo Humano (FTSyDH),
Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL)

El 81 por ciento de los alumnos
que “siempre” enen éxito en sus
estudios se anima por este hecho a
seguir esforzándose más, mientras
que solo a 19 por ciento “muchas
veces” le ayuda. Por lo tanto, el
conocimiento estratégico requiere
saber qué y cuáles estrategias son
necesarias para realizar una tarea,
saber cómo y cuándo u lizarlas;
pero además es preciso que los estudiantes tengan disposición favorable y estén mo vados (Valle, A.
et al., 1999).

Conclusiones
A manera de conclusión se puede
mencionar que las estrategias de
aprendizaje adecuadas requieren
cierto esfuerzo y persistencia por
parte del alumno que aprende. Los
estudiantes que se plantean metas
de rendimiento u lizan aquellas
estrategias que precisan un esfuerzo, ya que para ellos esto simboliza
que poseen capacidad para la u lización de estrategias (Valle, A, et
al., 1999). No es suficiente con disponer de las estrategias de aprendizaje oportunas, sino que también
es vital saber cómo, cuándo y por
qué u lizarlas, intervenir con mayor o menor eficacia, así como
cambiar en función de las demandas de las tarea.
Año 7, Núm. 1, mayo - octubre, 2017, ISSN: 2007-3100

revista realidades 16x21_2017_1.indd 31

Esta inves gación muestra que
los estudiantes del PIDTUL de la
FTSyDH sí u lizan las estrategias de
aprendizaje “siempre” y “muchas
veces”, por lo que se infiere que sí
las aplican para la elaboración de
sus evidencias y estudio. Además,
se encuentran mo vados para seguir teniendo éxito en lo educa vo,
por lo que el obje vo de esta invesgación se logró realizar de acuerdo a los resultados expuestos.
Un dato importante en la invesgación es que no todos los estudiantes enen un planeación de
horario de estudio, por lo que no
es un factor determinante para que
estos logren realizar sus tareas,
dediquen empo a sus prác cas
y además cuenten con empo de
ocio, debido a que muestran dedicación y cuentan con herramientas
para lograr tener un promedio sobresaliente.
Algunas de las limitaciones encontradas durante la inves gación
fue que no todos los beneficiarios
del programa contestaron el cuesonario, por lo que se tuvo una
muestra de 16 estudiantes. Además, no se aplicó el instrumento
a un grupo control, lo que hubiera
posibilitado realizar una comparación y lograr tener más información
y datos que permitan conocer si el
uso de las estrategias de aprendizaje es un indicador para pertene31

18/07/2017 02:38:29 p.m.

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Milagros de Jesús Cázares Balderas / Rocío Paloma DiamanƟna Reyes Pérez

cer al PIDTUL.
Este grupo de jóvenes ene la
par cularidad de ostentar un alto
rendimiento académico, lo que
hace recomendar que es importante trabajar con estudiantes que enen bajo rendimiento académico y
promover las estrategias de aprendizaje y la mo vación hacia el estudio, al mismo empo de aplicar
una evaluación de impacto para conocer si esta propuesta favorece a
los estudiantes universitarios y logren ser parte de estos programas.
Otras de las recomendaciones es
que se puede realizar una invesgación mixta, buscando realizar
entrevistas abiertas a los estudiantes y conocer si hay otros puntos a
considerar del por qué son pertenecientes al PIDTUL y conocer los
diversos es los de aprendizaje.4
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4. Las autoras agradecen a las y los estudiantes de la FTSyDH pertenecientes al PIDTUL por sus atenciones y disposición para responder el cues onario sobre el uso de estrategias de aprendizaje.

32

revista realidades 16x21_2017_1.indd 32

18/07/2017 02:38:29 p.m.

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Recibido: 20 de abril de 2017
Aceptado: 27 de abril de 2017

33

18/07/2017 02:38:30 p.m.

�■

■■■

Adhesión al tratamiento de diálisis peritoneal conƟnua ambulatoria en una localidad
del centro de México

Adhesión al tratamiento de diálisis
peritoneal con nua ambulatoria
en una localidad del centro de México
Adhesion to con nuous ambulatory
peritoneal dialysis treatment in a locality
in central Mexico
José Alfonso Aguilar Fuentes
Oscar Valdés Ambrosio
Miguel BauƟsta Miranda
Cruz García Lirios

Resumen

L

a psicología de la salud, centrada en el estudio de la adhesión al tratamiento de diálisis
peritoneal con nua ambulatoria,
ha establecido sus determinantes
a par r de variables socioeconómicas, sociodemográficas y sociosicológicas, pero el efecto de las normas sociales, familiares, educa vas
y subje vas no ha sido indagado.
El presente estudio se propuso establecer los efectos de las normas
sobre la adhesión; se llevó a cabo
una inves gación exploratoria y
transversal con una selección no
probabilís ca de 258 estudiantes
de una localidad del centro de México. Los resultados muestran que
las normas inciden sobre la adhesión, pero esta relación está me-

Año 7, Núm. 1, mayo - octubre, 2017, ISSN: 2007-3100

revista realidades 16x21_2017_1.indd 35

diada por factores perceptuales,
ac tudinales e intencionales que,
en una muestra probabilís ca, podría extender los hallazgos a una
población local. Se recomiendan
líneas de inves gación con base en
la diversificación de las normas y
valores locales.

Palabras clave
Salud pública, psicología de la salud, adhesión al tratamiento, normas, ac tudes.
Adhesion to con nuous ambulatory peritoneal dialysis treatment
in a locality in central Mexico

35

18/07/2017 02:38:30 p.m.

�■

■■■

José Alfonso Aguilar Fuentes / Oscar Valdés Ambrosio / Miguel BauƟsta Miranda / Cruz García Lirios

Abstract
The psychology of health, centered on the study of adherence
to treatment has established its
determinants based on socioeconomic, sociodemographic and sociopsychological variables, but the
eﬀect of social, family, educa onal
and subjec ve norms has not been
inves gated. The present study aimed to establish the eﬀects of the
rules on adherence, carried out
exploratory and cross - sec onal
research with a non - probabilis c
selec on of 258 students from a

locality in central Mexico. The results show that the norms aﬀect
adhesion, but this rela onship is
mediated by perceptual, a tudinal and inten onal factors that, in a
probabilis c sample, could extend
the findings to a local popula on.
Research lines are recommended
based on the diversifica on of local
norms and values.

Keywords
Public health, health psychology,
adherence to treatment, norms,
a tudes

36

revista realidades 16x21_2017_1.indd 36

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Adhesión al tratamiento de diálisis peritoneal conƟnua ambulatoria en una localidad
del centro de México

Adhesión al tratamiento de diálisis
peritoneal con nua ambulatoria
en una localidad del centro de México
Adhesion to con nuous ambulatory
peritoneal dialysis treatment in a locality
in central Mexico
José Alfonso Aguilar Fuentes5
Oscar Valdés Ambrosio6
Miguel BauƟsta Miranda7
Cruz García Lirios8

Introducción

E

l Ins tuto Mexicano de Estadís ca Geogra a e Informá ca (INEGI) en su informe
correspondiente a 2011 advierte
que la diabetes mellitus ocupa el
segundo lugar en cuanto a prevalencia de muertes en población general en México (figura 1).
El Ins tuto Mexicano de Seguridad Social (IMSS) en su informe
correspondiente a 2013 advierte

5. Inves gador miembro del Grupo
Autónoma del Estado de México
6. Inves gador miembro del Grupo
Autónoma del Estado de México
7. Inves gador miembro del Grupo
Autónoma del Estado de México
8. Inves gador miembro del Grupo
Autónoma del Estado de México

de Inves gación Estudios Mul disciplinarios de la Universidad
de Inves gación Estudios Mul disciplinarios de la Universidad
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que la diabetes mellitus po 2, asociada con la insuficiencia renal, no
solo ocupa el primer si o de morbilidad y mortandad en sus casos,
sino que además absorbe 70 por
ciento —150 millones de pesos en
cada unidad— de su gasto des nado a 15 por ciento de los pacientes
en etapa crónico-degenera vas (figura 2).

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Figura 1. Causas de muerte en México
Enfermedades del corazón
Dla bet es mell'

LIS

Tumores mali!JlOS
Enfe rmed ades cereocovascutares

-i-------------.J----------1

___

Jo----------,,.,_

19.8%

16.6%

14.1%

6.2%

Enfermedades del hi aado

3.4 %

Accidentes

3.4%

Enfermedades pulmona-es obstructívas crónicas

3.2%

lnnuenza y neumonía

2.7%

Ciertas afecciones del periooo perinatal

2.3%

Insuficiencia renal

2.1%

Las demás causas

Fuente: Ins tuto Nacional de Estadís ca y Geogra a (2011).

Figura 2. Gasto en diabetes mellitus po 2 e insuficiencia renal crónica
SIJrolllo11u

18mitli;;i rt t

OOmll

115 m1d mllh:me:s

Otra,

Fuente: Ins tuto Mexicano del Seguro Social (2013).

Debido a que el tratamiento de
diálisis peritoneal con nua ambulatoria es costoso, la adhesión al

tratamiento es mínima ya que los
pacientes no cuentan con el financiamiento familiar o ins tucional

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Adhesión al tratamiento de diálisis peritoneal conƟnua ambulatoria en una localidad
del centro de México

(Pasqualini, T. y J. Ferraris, 2003), y
prefieren reducir sus posibilidades
de calidad de vida hasta su deceso
(Alarcón, A. y R. Millán, 2009; Alarcón, M., 2007).
Es decir, que un mayor costo del
tratamiento está relacionado con
una menor adhesión, con lo cual se
refleja: el impacto de la enfermedad y su tratamiento en el entorno
social e interpersonal del paciente afectando nega vamente las
expecta vas de bienestar y el autocuidado, incrementando la desesperanza: la sensación de abandono, el sen miento de culpa, el
recuerdo de enojo, la propensión
al temor y el deseo de muerte.
En el caso del Estado de México,
en materia de población y marginalidad es un escenario proclive a
la invisibilización de enfermedades
crónico-degenera vas como la diabetes mellitus po 2 que, asociada
a la insuficiencia renal crónica y
alto costo ins tucional, familiar y
personal que supone el tratamiento de diálisis peritoneal con nua
ambulatoria, limitan la adhesión al
tratamiento (Otero, H. y M. Verdes,
1990), pero algunos factores socioculturales como las normas sociales, laborales, familiares y subje vas, así como los valores culturales
no han sido explorados como factores determinantes de la adhe-

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sión al tratamiento, mucho menos
su relación con los programas de
prevención y las polí cas de salud
(Azcarrate, E., O. Barrio y J. Quiroz,
2006).
En ese sen do, la intervención
del trabajo social en comunidades
con diabetes mellitus po 2 y que
se encuentran en diálisis peritoneal
con nua ambulatoria se lleva a
cabo a par r de: el establecimiento
de un diagnós co social individual
o familiar (Ramírez, M., M. García
y M. Alarcón, 2008); la elaboración
de un modelo de atención personalizada y familiar para incen var
la adhesión al tratamiento con el
concurso de familiares, amistades y
compañeros de trabajo (Rivera, A.,
M. Montero y R. Sandoval, 2011);
el acompañamiento tanatológico
ante una posible pérdida de extremidad, calidad de vida o deceso
en familiares y profesionistas del
centro de salud (Canata, J. et al.,
1995).
El modelo psicosocial de salud pública que anima la presente
investigación consiste en el impacto
de intervenciones para incidir
sobre la adherencia al tratamiento
de enfermos de insuficiencia renal
(Cantú, R., B. Uribe y C. Cirlos,
2011). Dicho modelo contempla la
canalización y el seguimiento, así
como sus efectos en las ac tudes
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de profesionales de la salud (Cepeda, C. et al., 2007).
En los úl mos años, los estudios
en torno a las ac tudes hacia las
enfermedades y los padecimientos
que sufren los seres humanos se
han venido desarrollado a par r de
tres teorías. En efecto, la Teoría del
Procesamiento Espontáneo plantea que las ac tudes son asociaciones entre las evaluaciones del
estado de salud personal o familiar
(Rondón, M. y P. López, 1999). En
este sen do, se trata de una concepción unidimensional en la que
las ac tudes son solo razonamientos en torno a la salud (Ruiz, A. et
al., 2011). Por su parte, la Teoría de
la Acción Razonada y la Teoría del
Comportamiento Planificado plantean a las ac tudes como efectos
de las creencias y como causas de
las intenciones (Ajzen, I. y M. Fishbein, 1974; Ajzen, I., 1991, 2001,
2002).
Las ac tudes son solo valoraciones posi vas o nega vas en torno
a un objeto. Esta concepción unidimensional de las ac tudes es el
fundamento esencial de las teorías
de la Acción Razonada y la conducta planificada. La ac tud como
variable mediadora del procesamiento intensivo y sistemá co de
información incidirá sobre la toma
de decisiones y el comportamiento

delimitado (Pallí, C. y L. Mar nez,
2004). En las tres teorías, el poder
predic vo de la ac tud depende de
su función transmisora; la ac tud
es una variable que transfiere de
los efectos de las creencias sobre
el comportamiento (Javiedes, M.,
2004; Laca, F., 2005).
En el caso de la Insuficiencia
Renal Crónica (IRC), las tres teorías
plantean que las intenciones y los
comportamientos derivados de la
enfermedad aumentan o disminuyen a través de las ac tudes que
las personas se forman de la IRC. Es
decir, el impacto de la IRC sobre el
comportamiento está mediado por
las ac tudes (Díaz, F., A. Ferrer y R.
Ferrer, 2006).
Sin embargo, las tres teorías
esgrimidas no plantean configurar
factores a par r tanto de razonamientos como de afectos e intenciones en torno a una determinada
enfermedad (Guerra, V., A. Díaz y K.
Vidal, 2010). De este modo, el presente estudio demuestra la estructura de las ac tudes para discu r la
relevancia de las tres dimensiones
en las conductas relacionadas con
la IRC.

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Adhesión al tratamiento de diálisis peritoneal conƟnua ambulatoria en una localidad
del centro de México

Método
Planteamiento
La pregunta que orienta la presente
inves gación es: ¿las trayectorias
de relaciones teóricas, conceptuales y empíricas entre los factores
determinantes de la adhesión al
tratamiento reportadas en la literatura se ajustarán a las trayectorias
de relaciones observadas en una
localidad del centro de México?

Hipótesis
La hipótesis nula que responde a
la pregunta es: en virtud de que la
localidad del centro de México está
conformada por población oriunda y comunidades migrantes, las
trayectorias de relaciones teóricas,
conceptuales y empíricas entre el
factor norma vo-valora vo y los
factores determinantes de la adhesión al tratamiento revisados en la
literatura se ajustarán a las observaciones del estudio.
La hipótesis alterna es: debido
a que la localidad del centro del
México está influida por factores
externos a sus dinámicas cultural,
social, económica y polí ca, las
trayectorias de relaciones teóricas,
conceptuales y empíricas revisadas

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en la literatura serán diferentes a
las observaciones realizadas en el
trabajo de campo.

Escenario
El municipio de Chimalhuacán se
encuentra ubicado en el oriente de
la zona metropolitana del Valle de
México, conformada por la Ciudad
de México y el Estado de México, y
colindante con los estados de Morelos, Guerrero, Michoacán, Hidalgo,
Puebla y Tlaxcala (véase figura 3).
En 2010, el municipio contaba
con una población de 614 mil 305
habitantes y durante el periodo
que va de 2005 a 2010 creció 3.4
por ciento (Moreno, E. y J. Espejel,
2013). El índice de su pobreza alimentaria fue de 29.2 por ciento,
mientras que el índice de pobreza
de capacidades fue de 27.7 por
ciento; su índice de pobreza del patrimonio fue de 71.3 por ciento. La
localidad cuenta con 47 unidades
médicas que incluyen a 294 profesionistas de la salud y 48.8 por
ciento de su población carece de
acceso al servicio de salud (Consejo Nacional de Evaluación, 2010).

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Figura 3. Escenario de estudio

ERRERO
Fuente: Ins tuto Nacional de Estadís ca Geogra a e Informá ca (2011).

Diseño
Se llevó a cabo un estudio transversal de corte cuan ta vo.

Muestra
Se realizó una selección no probabilís ca de 258 estudiantes de una
universidad pública. El criterio de
selección fue pertenecer al sistema
de prác cas y servicio social en organizaciones e ins tuciones con y
sin fines de lucro del municipio de
Chimalhuacán, Estado de México.

El 23 por ciento son hombres y el
restante 67 por ciento, mujeres. El
56 por ciento dijo tener menos de
18 años —M = 17.2 y DE = 0.14—;
20 por ciento mencionó tener entre 18 y 22 años —M = 20.13 DE =
1.30—; y el restante 24 por ciento
señaló que tenía más de 22 años
—M = 23.24 DE = 0.14—. El 56
por ciento está en soltería; 20 por
ciento, en matrimonio; y el restante 24 por ciento en unión libre. El
34 por ciento declaró un ingreso
familiar menor a 3 mil 500 pesos al
mes —M = 2089.34 DE = 13.2—; 45
por ciento dijo haber ganado entre

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Adhesión al tratamiento de diálisis peritoneal conƟnua ambulatoria en una localidad
del centro de México

3 mil 500 y 7 mil pesos mensuales
—M = 5067.34 y DE = 32.35—; y el
restante 21 por ciento señaló que
ganó más de 7 mil pesos mensuales —M = 8023,25 DE = 12.25—.

Instrumento
Se u lizó la Escala de Adherencia
al Tratamiento de Enfermedades
Crónico-Degenera vas de Javier
Carreón (2016) la cual incluye 72
aseveraciones en torno a normas
—alfa = 0.724—; valores —alfa =
0.789—; creencias —alfa = 0.761—
; percepciones —alfa = 0.829—;
conocimientos —alfa = 0.895—;
habilidades —alfa = 0.886—; ac tudes —alfa = 0.856—; intenciones
—alfa 0.725—; y comportamientos
—alfa 0.826—, con cinco opciones
de respuesta que van desde “nada
probable” hasta “muy probable”.

Procedimiento
Se entrevistaron y encuestaron a
los par cipantes en las instalaciones de la universidad. Se les informó que los resultados de la invesgación no afectarían ni posi va ni
nega vamente su situación escolar.
Se les pidió que contestaran honestamente a las preguntas y asevera-

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ciones. Se les invitó a que consultaran los resultados en el informe
final del grupo de inves gación.
Los datos fueron procesados en el
Paquete EstadísƟco para Ciencias
Sociales (SPSS por sus siglas en inglés versión 10.0) y el SoŌware de
Análisis de Momentos Estructurales (AMOS por sus siglas en inglés
versión 6.0).

Análisis
Se u lizaron los parámetros de
curtosis, alfa de Cronbach, coeficientes KMO, prueba de Bartle ,
pesos factoriales, correlaciones de
Pearson, covarianzas “phi”, pesos
“beta” y “gama”, así como índices de ajuste y residuales a fin de
contrastar el modelo de relaciones
especificadas con los datos observados.
Normalidad. El valor curtosis
cercano a la unidad fue asumido
como evidencia de distribución
normal de las respuestas de encuestados con respecto a las aseveraciones que miden las variables
del estudio en un instrumento con
opciones de respuesta y niveles de
medición intervalar.
Validez. Los coeficientes KMO
superiores a 0.600 y la prueba de
Bartle con niveles de significancia
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menor a 0.050 fueron asumidas
como evidencia de correlaciones
producto- momento que facilitaron el análisis factorial exploratorio de ejes principales con rotación
promax. Posteriormente, los pesos
factoriales superiores a 0.300 fueron considerados como evidencias
de la maximización de varianza en
cuanto a los factores derivados del
análisis exploratorio. Los porcentajes de varianza explicada superiores a 0.20 fueron asumidos como
evidencia de aceptación de la hipótesis nula.
Confiabilidad. El valor alfa de
Cronbach superior a 0.60 fue asumido como suficiente para demostrar
la consistencia interna de los indicadores con respecto a la escala general y las subescalas par culares.
La correlación producto-momento
superior a 0.90 fue considerada
como una evidencia de colinealidad
y mul colinealidad, las cuales significan que los ítems son similares en
cuanto a sus contenidos.
Correlación. Los valores r de
Pearson cercanos a la unidad y al
cero fueron descartados de posteriores análisis, ya que significan
relaciones colineales o espurias. En
cambio, aquellos valores superiores a 0.30 e inferiores a 0.90 fueron
asumidos como evidencias de relaciones de dependencia.

Covarianza. Los valores “phi”
entre 0.30 y 0.90 fueron iden ficados como evidencias de relaciones
de dependencia para el caso de variables categóricas o en combinación con variables con nuas.
Estructura. Los valores “beta”
entre variables exógenas y endógenas entre 0.30 y 0.90 fueron asumidos como evidencia de relaciones
de dependencia. Del mismo modo,
los valores “gamma” entre variables endógenas cercanos a cero o
a la unidad fueron descartados de
posteriores análisis.
Ajuste. El Índice de Bondad de
Ajuste (GFI por sus siglas en inglés)
cercano a la unidad fue asumido
como evidencia de ajuste y aceptación de la hipótesis nula. Por el
contrario, los valores inferiores a
0.975 fueron considerados como
evidencia de rechazo de la hipótesis nula y aceptación de la hipótesis
alterna.
Residual. Los valores cercanos
a cero fueron asumidos como evidencia de ajuste entre las relaciones especificadas y los datos obtenidos; por consiguiente, se aceptó
la hipótesis nula de ajuste entre
ambos modelos. En contraste, los
valores superiores a 0.007 fueron
considerados como evidencia de
rechazo de la hipótesis nula.

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Adhesión al tratamiento de diálisis peritoneal conƟnua ambulatoria en una localidad
del centro de México

Resultados

Discusión y conclusión

A par r de un modelo estructural
[χ2 = 22.75 (26gl) p = 0.000; GFI =
0.950; CFI = 0.925; NFI = 0.970;
RMSEA = 0.003; RMR = 0.000; R2 =
0.148], las normas que interactuaron con percepciones —Φ = 0.81—
; creencias —Φ = 0.03—; ac tudes
—Φ = -0.41—; e intenciones —Φ =
0.02—, determinaron la adherencia al tratamiento de la insuficiencia renal —γ = 0.56—.
Es decir que las normas —“En
mi comunidad la gente enferma
muere con su familia”— al vincularse con las percepciones de
riesgo —“Al tener diabetes puedo
morir por la diálisis en el hospital
lejos de mi familia”—; las creencias —“Morir con las personas que
uno quiere es mejor que morir en
el hospital”—; con las ac tudes
hacia el sistema de salud pública
local —“En Chimalhuacán, los hospitales a enden mal a la gente”—;
y con las intenciones de adhesión
al tratamiento — “Usaría la diálisis
si el gobierno se hace cargo de los
gastos”—; incide directa y negavamente en la adhesión al tratamiento.
Las implicaciones de estos hallazgos en la literatura revisada se
discuten a con nuación.

El aporte del presente estudio consiste en el establecimiento de una
trayectoria predic va de las normas sociales con respecto a la adhesión al tratamiento a través de
creencias, percepciones, ac tudes
e intenciones.
Sin embargo, el po de estudio
no experimental y el po de selección no probabilís ca limita los
resultados del estudio a la muestra de 258 estudiantes de la universidad local. Por consiguiente,
se recomienda una inves gación
experimental con una selección
probabilís ca para extender los resultados del estudio a la población
local.
Las normas de grupo, entendidas como principios que guían el
comportamiento y estructuran los
es los de vida personal, ajustando
los preceptos individuales con respecto a un grupo de pertenencia,
fueron establecidos como predictores de la adherencia al tratamiento de la insuficiencia renal (Lorenz,
X., E Bardón y M. Vila, 2008).
Sin embargo, en el estudio de
Javier Carreón (2016) la adhesión
al tratamiento de la IRC mediante
la diálisis peritoneal con nua ambulatoria fue determinada por la
ac tud de los pacientes hacia la

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hemodiálisis, la que al ser desfavorable incidía sobre la elección de
un trasplante de riñón.
En contraste, el presente trabajo encontró que las normas familiares enen una incidencia sobre la
decisión de adherirse al tratamiento de hemodiálisis, pero el poder
explica vo se redujo significa vamente ante un eventual trasplante
de riñón.
Se recomienda incluir en el
modelo predic vo la variable de
trasplante de riñón como un factor
determinante de la adherencia al
tratamiento de la insuficiencia renal, aunque en su fase crónica está
asociada con la hemodiálisis más
que con el trasplante (Ortega, N. y
M. Mar nez, 2002).
En relación con los modelos de
la psicología de la salud y los estudios psicológicos de la adhesión al
tratamiento, el presente trabajo recomienda incluir los factores norma vo y valora vo con la finalidad
de extender el poder explica vo de
los modelos, así como abrir nuevas
líneas de inves gación con respecto a las trayectorias de relaciones
de dependencia entre los factores
esgrimidos.
Sobre los modelos de intervención que el trabajo social de la salud ha edificado a fin de poder incidir en la promoción de la adhesión

al tratamiento, pero especialmente
en el autocuidado y automonitoreo
de los riesgos a que está expuesta
la salud personal, laboral y psicológica, se recomienda elaborar un
disposi vo de intervención centrado en las normas y los valores
sociales, familiares, educa vos,
laborales y subje vos para establecer un habitus o es lo de vida
orientado a la prevención de accidentes y enfermedades, así como a
la ges ón del microfinanciamiento
para la adhesión a un tratamiento
costoso.

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Anexo
La Universidad Autónoma del Estado de México (UAEM), Unidad
Académica Profesional Chimalhuacán, División de Ciencias de la
Conducta, Academia de Trabajo
Social, está realizando un estudio
social con la finalidad de prevenir
accidentes y enfermedades en la
comunidad, así como de indagar
sobre su adhesión al tratamiento
de enfermedades crónico-degenera vas relacionadas con la diabetes
mellitus po 2, la Insuficiencia Renal Crónica (IRC) y la diálisis peritoneal con nua ambulatoria.

Los resultados de este estudio, así
como tus datos, serán resguardados
con la confidencialidad que la ley dispone en ins tuciones de educación
superior. Por esta razón te pedimos
que contestes sinceramente.
A con nuación encontrarás una
serie de aseveraciones que deberás
contestar de acuerdo a la opción
que se indica en la parte superior
de la tabla. Por ejemplo: si consideras que: “Las enfermedades son
un problema desvinculado de la familia”, entonces deberás tachar la
celda correspondiente al cero.

Nada prob- Muy
poco Poco prob- Ni probable ni im- Poco improb- Muy poco imable
probable
able
probable
able
probable
Las enfermedades son un prob-

®

lema desvinculado de la familia

1

1

X

1

1

1

1

1

1

Sin embargo, si más bien piensas que la familia es un apoyo muy necesario para un enfermo, entonces deberás tachar la celda opuesta.
Nada prob- Muy
poco
able
probable

Poco prob- Ni probable ni im- Poco improb- Muy poco imable
probable
able
probable

Las enfermedades son un problema desvinculado de la familia

1

1

1

1

1

1

X

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Adhesión al tratamiento de diálisis peritoneal conƟnua ambulatoria en una localidad
del centro de México

Ahora contesta las siguientes aseveraciones:
Nada prob- Muy
able

poco Poco prob-

probable

able

Ni probable ni Poco improb-

Muy poco im-

improbable

probable

able

Las enfermedades son para quienes
están solos
Estar acompañado quiere decir que
alguien se preocupa por uno
Una familia recompensa cualquier
enfermedad
En el trabajo quienes se enferman
están solos
La soledad es una compañera de la
enfermedad
En mi trabajo quienes se enferman
buscan estar acompañados
En mi comunidad se valora el cuidado de la mujer hacia los enfermos
En mi familia la mujer es quien
cuida a quien esté enfermo
Los hombres se cuidan más que las
mujeres
Las mujeres tienen más paciencia
para cuidar a los enfermos
Un hombre no debe enfermarse
El tratamiento médico es para quien
está muy enfermo
El trabajo exige demasiado a los
hombres, por eso no se enferman
La escuela es para quienes puedan
enfermarse
Dejar de asistir al colegio por una
enfermedad está bien visto
La atención médica en mi comunidad es deficiente
Los hospitales no cuentan con lo
necesario para un tratamiento
Los hospitales privados sí están capacitados para curar a la gente
Quienes trabajan en un hospital
público son profesionistas comprometidos
El gobierno apoya a quienes están
enfermos
Los políticos no se preocupan por
los enfermos
La familia es la única que se preocupa por los enfermos
Los bancos deberían financiar los
tratamientos de enfermedades

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José Alfonso Aguilar Fuentes / Oscar Valdés Ambrosio / Miguel BauƟsta Miranda / Cruz García Lirios
El gobierno podría prestar dinero a
quienes están muy enfermos
La consulta médica es para quienes
están muy enfermos
Acudiría al médico si mi familia me
lo pidiera
Iría a consulta si estuviera sin empleo
Asistiría a la plática de prevención
de enfermedades si no tuviera trabajo
Compraría un aparato para diálisis
con tal de curarme
Acudiría a un hospital privado con
tal de curarme
Prefiero morir con mi gente que
andar de hospital en hospital
Es mejor morir con mi gente que con
desconocidos
Antes de morir quiero ver a mi familia
Extrañaré a mi familia cuando me
hospitalicen
Prefiero morir inesperadamente que
sufriendo con una enfermedad
La vida es para vivirla, no para enfermarse

Sexo: Mujer ( ) Hombre ( )
Edad ___________

Ingreso familiar mensual _____________

Estado civil: Soltería ( ) Matrimonio ( ) unión libre ( ) otra ( )
Seguridad Social: IMSS ( ) ISSSTE ( ) Seguro Popular ( ) Privada ( ) otra ( )
Consulta médica: una vez al año ( ) dos veces ( ) tres veces ( ) más de tres veces ( )
Pla ca preven va: una vez al año ( ) dos veces ( ) tres veces ( ) más de tres veces ( )
Vacunación: una vez al año ( ) dos veces ( ) tres veces ( ) más de tres veces ( )

Recibido: 27 de marzo de 2017
Aceptado 30 de abril de 2017

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Una ciudad caminable: elementos teóricos para el estudio de la movilidad peatonal

Una ciudad caminable:
elementos teóricos para el estudio
de la movilidad peatonal
A walkable city: theore cal elements
for the study of pedestrian mobility
Sonia Guadalupe Rivera CasƟllo
Carmen Aída Escobar Ramírez
María Marlen de León Cepeda

Resumen

P

ensar en mejorar la ciudad
nos remite a una serie de
temas prioritarios, entre los
que aparece la movilidad urbana
como una de las estrategias principales en el desarrollo de las ciudades.
En México, el crecimiento desordenado de la mancha urbana y la
dispersión de la población han creado grandes dificultades de accesibilidad, movilidad y conec vidad.
En materia de planeación, hasta
la publicación del Plan Nacional de
Desarrollo 2013-2018, (Poder Ejecu vo Federal, 2014) ningún documento gubernamental había considerado a la movilidad sustentable
dentro de sus obje vos; no obstante, el Presupuesto de Egresos
de la Federación (2014) solamente
asigna tres por ciento del monto

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presupuestal del rubro de transporte a la infraestructura peatonal,
evidenciando el poco interés en la
temá ca.
Lo mismo sucede en términos
de inves gación urbana, donde
usualmente la movilidad aparece en diversas inves gaciones,
centrándose en el estudio de los
medios de transporte y haciendo
referencia a las conexiones entre
trabajo y vivienda; sin embargo, la
movilidad peatonal ha sido exiguamente abordada, a pesar de la importancia y el derecho que enen
las personas a beneficiarse de las
condiciones urbanas para el traslado peatonal.
El presente trabajo hace una revisión de elementos teóricos que,
desde diferentes perspec vas, permiten examinar la movilidad peatonal. Se profundiza y señala la importancia conceptual de temas como
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Sonia Guadalupe Rivera CasƟllo / Carmen Aída Escobar Ramírez / María Marlen de León Cepeda

las formas de uso de los espacios
públicos, el significado de los entornos y las caracterís cas de la forma
urbana.

Palabras clave:
Movilidad peatonal, espacio público, forma urbana, uso y significación de los espacios.

Summary
Thinking about improving the city
brings us to a series of priority
themes, among which urban mobility appears as one of the main
strategies in the development of
ci es.
In Mexico, the disorderly
growth of the urban spot and the
dispersion of the popula on have
created great diﬃcul es of accessibility, mobility and connec vity.
In terms of planning, un l the
publica on of the Na onal Development Plan 2013-2018, no government document had considered sustainable mobility within its
objec ves; However, the Federal

Expenditures Budget (2014) only
allocates 3% of the budget amount
of the transport item to the pedestrian infrastructure, evidencing the
lack of interest in the issue.
The same is true in terms of
urban research, where mobility
usually appears in various studies,
focusing on the study of means of
transport and reference to the connec ons between work and housing. However, pedestrian mobility
has been me culously addressed,
despite the importance and right
of people to benefit from urban
condi ons for pedestrian transport.
The present work reviews some
theore cal elements that, from diﬀerent perspec ves, allow examining the pedestrian mobility. The
conceptual importance of topics
such as: the ways of using public
spaces, the meaning of the environments, and the characteris cs
of the urban form, are deepened.

Keywords:
Pedestrian Mobility, Public Space,
Urban Form, Use and Significa on
of spaces.

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Una ciudad caminable: elementos teóricos para el estudio de la movilidad peatonal

Una ciudad caminable:
elementos teóricos para el estudio
de la movilidad peatonal
A walkable city: theoretical elements
for the study of pedestrian mobility
Sonia Guadalupe Rivera CasƟllo9
Carmen Aída Escobar Ramírez10
María Marlen de León Cepeda11

Introducción

L

a movilidad peatonal en el
espacio público adquiere importancia entre los temas que
permiten una ciudad accesible y
conectada. Cada vez más se le está
reconociendo como tema esencial
que forma parte del sistema de
transporte integral.
Según el Centro Conjunto de
Inves gación sobre el Foro Internacional de Transporte y la Organización para la Cooperación y el
Desarrollo Económicos (2011), la
vitalidad de una ciudad está es-

trechamente relacionada con la
presencia de personas en las calles
que se desplazan a pie con fines
diversos. Además de caminar para
acceder a bienes y servicios, en el
espacio urbano enen lugar otras
ac vidades que reciben en conjunto el nombre de ‘usos peatonales
de la vía pública’. Los desplazamientos a pie y los usos peatonales de la vía pública conforman la
esencia de la vida urbana y contribuyen a la existencia de ciudades
habitables, atrac vas, prósperas y
sostenibles.

9. Arquitecta, maestra en Trabajo Social con Orientación en Proyectos Sociales, Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL); estudiante del programa de Doctorado en Filoso a con Orientación en
Arquitectura y Asuntos Urbanos (UANL). Correo electrónico: soniariverac@hotmail.com
10. Arquitecta, maestra en Ciencias para la Planificación de los Asentamientos Humanos (UANL).
Maestra en Ciencias Sociales con énfasis en estudios urbanos, Facultad La noamericana de Ciencias
Sociales (FLACSO) Costa Rica; y doctora en Filoso a con Orientación en Arquitectura y Asuntos Urbanos (UANL). Correo electrónico: aida_escobar9@yahoo.com.mx
11. Arquitecta, maestra en Educación (UANL). Correo electrónico: mmarlenlc@yahoo.com.mx

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De igual manera, es un desa o
para la planeación urbana proporcionar entornos agradables que inviten a caminar, no solo por el hecho de ser un complemento para
el transporte motorizado o para
acceder a bienes y servicios, sino
por el simple hecho de caminar,
por el goce de hacerlo y los beneficios para la salud que se ob ene de
su prác ca. Esto solo es posible en
entornos adecuados: banquetas,
calles y plazas seguras, no deterioradas, que provean espacios de calidad para la movilidad peatonal.
La Carta Mexicana de los derechos del Peatón (Liga Peatonal,
2014) enfa za la necesidad de la
construcción de ciudades equita vas, justas, seguras, sanas, a escala
humana, con cero muertes o lesiones permanentes por accidentes
viales, en las que caminar no solo
sea un acto posible y deseable,
sino también un acto agradable y
gra ficante, base de la convivencia
entre la ciudadanía.
De igual manera, en la Carta Internacional del Caminar (Ciudades
que caminan, s/f) se afirma que los
peatones enen derecho a vivir en
un entorno saludable y a disfrutar
libremente de las ac vidades y
servicios que brindan zonas públicas, en condiciones que garan cen
adecuadamente su bienestar sico
y psicológico.

Como puede verse, la necesidad del conocimiento en materia
de entornos peatonales nace del
impera vo de proveer una mejor
peatonalidad, contribuyendo así a
reducir los grandes problemas de
contaminación que existen en las
ciudades hoy en día, que en mucho
se relacionan con el desmedido
uso del automóvil y que, a su vez,
provocan innumerables problemas
de salud en la población. Si se toma
en cuenta, además, que existe otro
reto: la cada vez más creciente tasa
de envejecimiento —17 por ciento
para 2030 (Consejo Nacional de
Población, 2006)—, que indica que
en poco empo se requerirá una
gran can dad de espacios urbanos
accesibles para la población de la
tercera edad, el tema se torna relevante, por lo que requiere de una
amplia reflexión.

Conceptos básicos
El presente trabajo ene como
propósito clarificar las caracterís cas esenciales del fenómeno de la
movilidad peatonal. Para ello se ha
emprendido una revisión de literatura, u lizando un esquema que
con ene los factores: forma urbana, usos y significado; coincidente
con el propuesto por Luis Miguel
Valenzuela Montes y Rubén Talave-

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Una ciudad caminable: elementos teóricos para el estudio de la movilidad peatonal

ra García (2015), quienes los señalan como elementos importantes
para estudiar la movilidad peato-

nal y las dimensiones morfológica,
ambiental y funcional. El esquema
propuesto se ilustra en la figura 1.

Figura 1. Esquema de factores esenciales de la movilidad peatonal

uso
SIGNIHCADO
FOR."'1A
URDA A

Fuente: elaboración propia.

La búsqueda documental en las
bases de datos cien ficas y la selección de las fuentes per nentes
se realizaron usando dos palabras
clave: movilidad peatonal y espacio
público. Iden ficadas estas áreas,
se verificaron luego los temas específicos: forma —morfología—,
uso —funcionalidad— y significado. Una clasificación pológica de
las fuentes analizadas con base en
estas áreas y temas se presenta en
la tabla siguiente.

transporte y desplazamiento a pie
con fines diversos, y se encuentra
fuertemente vinculada con la morfología urbana y factores como la
seguridad, accesibilidad y el confort, los cuales benefician el uso de
los espacios públicos.
En la literatura existe una tendencia dirigida a revisar la movilidad peatonal desde la forma y el
uso o comportamiento de los individuos, quedando como asunto
secundario el tema que refiere al
significado de dicho fenómeno.

Movilidad peatonal
La movilidad peatonal se en ende como el modo más básico de
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Sonia Guadalupe Rivera CasƟllo / Carmen Aída Escobar Ramírez / María Marlen de León Cepeda

Tabla 1. Referencias bibliográficas organizadas por conceptos
Autor

Movilidad

Espacio

peatonal

publico

Uso

Dimensiones
Significado

Forma

Talavera, R. et al., 2012, La calidad peatonal
como método para evaluar entornos de movilidad
urbana
Cao, X., S. Handy y P. Mokhtarian, 2006, “Las
influencias del entorno construido y la auto-selección de viviendas en el comportamiento de los
peatones”
Urrutia, N., 2013, “El cuerpo y la ciudad: la sostenibilidad urbana desde la percepción de nuestros
cuerpos”
Valenzuela, L. y R. Talavera, 2015, “Entornos de
movilidad peatonal: una revisión de enfoques, factores y condicionantes”
Villagarcía, J., 2000, La mejora de la accesibilidad en Donostia-San Sebastián
Navarro, Ó., 2004, “Psicología ambiental: visión
crítica de una disciplina desconocida”
Lange, C., 2011, “Dimensiones culturales de la
movilidad urbana”
Foster, S., B. Giles-Corti, y M. Knuiman, 2011,
“Creating Safe Walkable Streetscapes: Does
House Design and Upkeep Discourage Incivilities
in Suburban Neighbourhoods?”
Borja, J., 2003, La ciudad conquistada
Palladino, J., 2004, “Efectos Urbanos del Neoliberalismo. La ciudad: entre la reivindicación del
espacio público y la privatización de la vida”
Pascual, A. y J. Peña, 2012, “Espacios abiertos de
uso público”
Martín, J., 1996, “De la ciudad mediada a la ciudad virtual”
Vivas, F., 2009, “El espacio público como parte
del sistema de lugares en tres casos de estudio”

Fuente: elaboración propia.

Morfología urbana y uso del espacio público
Diversidad de perspecƟvas. El tema
‘morfología en la movilidad’ está

también ligado a la accesibilidad
peatonal en los sistemas de transporte público, ya que estos cons tuyen la unión e integración entre los
dis ntos modos de transporte. Au-

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Una ciudad caminable: elementos teóricos para el estudio de la movilidad peatonal

tores como Jason Cao, Susan Handy
y Patricia Mokhtarian (2006); Nagore Urru a del Campo (2013); Luis
Miguel Valenzuela Montes y Rubén
Talavera García (2015); y Josu Benao Villagarcía (2000) han abordado
la movilidad peatonal en términos
de la manera como la morfología o
forma del espacio urbano influye en
el uso de la misma.
Por su parte, Jason Cao, Susan
Handy y Patricia Mokhtarian (2006)
sos enen que caminar beneficia
tanto a los individuos como a la
sociedad misma, ya que reduce el
tráfico y la contaminación del medio ambiente. Los autores hacen
referencia a diversos estudios que
han establecido la relación que
existe entre el espacio construido
y el comportamiento del peatón;
tal es el caso de Cervero y Duncan
(2003), quienes establecieron que
el uso de suelo mixto favorece posi vamente el comportamiento del
peatón. También aluden a Hess et
al. (1999), quienes establecieron
que una acera completa mejora
al peatón. Por otro lado, Handy
(1996) establece que los espacios
construidos juegan un factor importante en la elección de caminar
hacia un des no, más que el caminar por caminar.
En su inves gación se evidencia
que numerosas personas encuestadas establecieron que la posibiliAño 7, Núm. 1, mayo - octubre, 2017, ISSN: 2007-3100

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dad de ir caminando a la enda era
un punto importante a considerar
al momento de elegir un barrio en
dónde vivir. Además, mencionan
que Levine (1998), Levine e Inam
(2004), Boarnet y Crane (2001) establecen que las polí cas deben de
promover el desarrollo de espacios
orientados hacia el peatón, de manera que promuevan suficientes
oportunidades para caminar.
Otro factor importante que señalan los autores y que influye en
el comportamiento del peatón es
el exceso de vehículos; estudios
demostraron que los peatones prefieren no caminar en áreas donde
los automóviles transiten mucho.
Por su lado, Nagore Urru a del
Campo (2013) sos ene que las
condiciones urbanas pueden proporcionar espacios habitables y
saludables, adecuados a las necesidades del ser humano, resaltando
la capacidad que posee el diseño
urbano en la creación de espacios
sicos públicos que sean lugares
de encuentro que soporten el desarrollo de la vida en las ciudades.
La literatura analiza la repercusión que enen las condiciones de
confort, habitabilidad, bienestar y
vida co diana de los espacios urbanos en la vivencia co diana de
los habitantes de una ciudad desde
una perspec va sensi va, esto es,
a través del cuerpo y dilucidando
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cada uno de los sen dos, ubicando al individuo como centro de la
percepción del entorno urbano: la
piel como punto de contacto con el
mundo. Iden fica, además, cómo
sería la intervención urbana desde
la conciencia de nuestros cuerpos,
detectando las claves de la sostenibilidad, del bienestar en el espacio
urbano y de la creación de espacios
para la convivencia. Para ello recurre a una búsqueda y recopilación
de teorías y herramientas de diseño urbano que consideran al habitante como ciudadano, y no tan
solo como peatón o cliente, resaltando que somos parte de un conjunto tanto social como natural.
Los estudios ponen en evidencia
que la base de un urbanismo sano
y respetuoso con el medioambiente, bioclimá co y adecuado a los
condicionantes locales, potenciará
los sen dos y buscará el bienestar
y la facilitación de las relaciones
sociales. Urru a del Campo concluye haciendo una reflexión sobre
la interpretación y recopilación de
pensamientos, criterios, inves gaciones y herramientas técnicas;
pretende resaltar que es posible
caminar hacia lo que en un principio podría considerarse una visión
idílica de la ciudad.
Caracterización peatonal de entornos de movilidad (CPEM). Rubén

Talavera García, Julio Alberto Soria
Lara y Luis Miguel Valenzuela Montes (2012) se interesan en desarrollar métodos y herramientas que
permitan integrar las demandas
conceptuales o metodológicas de
la movilidad urbana. Para tal efecto, diseñan un método de caracterización peatonal de entornos de
movilidad como herramienta para
evaluar la calidad peatonal, u lizando cuatro factores: accesibilidad, seguridad, confort y atracción.
Para comprobar la consistencia
y la u lidad del método con respecto a su obje vo inicial, este ha
sido aplicado al caso prác co de
dos entornos de movilidad previamente iden ficados en un corredor
del área metropolitana de Granada, España (Talavera, R., J. Soria y L.
Valenzuela, 2012).
El método CPEM es muy sencillo de aplicar, principalmente porque no requiere de la u lización
de ningún paquete específico de
programas más allá del so ware
Sistema de Información Geográfica (GIS, Geographic InformaƟon
System), comúnmente u lizado en
el sector académico y profesional.
Tampoco se ha necesitado de la
u lización de técnicas estadís cas
complejas para entender los resultados obtenidos (Talavera, R., J. Soria y L. Valenzuela, 2012).

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Una ciudad caminable: elementos teóricos para el estudio de la movilidad peatonal

Los resultados del método han
proporcionado interesantes lecturas, por ahora parciales, de cada
uno de los cuatro bloques que lo
conforman a nivel conceptual —
accesibilidad, seguridad, confort y
atracción—; se espera que en el futuro la obtención de un valor agregado o de conjunto contribuya a reforzar la u lidad del método CPEM
en la toma de decisiones (Talavera,
R., J. Soria y L. Valenzuela, 2012).
Finalmente, el estudio comentado abre diferentes líneas de
trabajo. Por un lado, op mizar el
modelo CPEM y su aplicación, integrando la opinión de las personas
que van a pie por la vía pública sobre los factores condicionantes de
la calidad peatonal en cada contexto. Por otra parte, la dimensión
descrip va del método requiere
transitar a un modelo experimental
aplicado por técnicos del sector.
DonosƟa-San SebasƟán, España; peatonalización de la ciudad.
Josu Bena o Villagarcía (2000)
ejemplifica un caso posi vo de la
peatonalización de la ciudad. Su
estudio consiste en la descripción
de las polí cas y las dificultades de
implementaciones urbanas para
generar una mayor accesibilidad al
peatón en San Sebas án, España.
Para Villagarcía, la mejora peatonal
en Donos a-San Sebas án, no es

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solo beneficiosa en cuanto movilidad, sino que contribuye a la reforma de la ciudad entendida como
“lugar de encuentro y convivencia,
la que se beneficia de que los vecinos y visitantes puedan caminar
con comodidad y seguridad por
sus calles” (Villagarcía, J., 2000).
El estudio de este caso considera a la peatonalización no solo un
tema de espacio público, sino de
una ciudad más sana, porque “los
desplazamientos peatonales, como
alterna va a los motorizados, ofrecen evidentes ventajas en relación
a la calidad del aire, el ruido, el
consumo de recursos renovables,
la peligrosidad de las calles, los
fenómenos globales tales como el
calentamiento del planeta o la disminución de la capa de ozono” (Villagarcía, J., 2000).
El autor comentado, sin dejar
de lado la importancia cívica de
la peatonalización, acota que “los
desplazamientos peatonales son
el hilo que teje las relaciones vecinales y la comunicación social en
el espacio público, elementos imprescindibles de lo urbano, del carácter democrá co y par cipa vo
del sistema social y polí co” (Villagarcía, J., 2000).
Bajo estos supuestos, Villagarcía realiza su estudio de la peatonalización en Donos a-San Sebas án
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con una metodología cuan ta va
en su mayor parte, pero hace uso,
también, de las polí cas públicas
de dicha ciudad. El autor estructura
su trabajo en cuatro temas; las caracterís cas de la ciudad de Donosa-San Sebas án, donde describe
su infraestructura y equipamiento
urbano de una manera muy general; realiza un balance en cuanto
a la movilidad peatonal en Europa
y España con base en estadís cas;
después analiza las dificultades de
generar vías peatonales y la ejecución del planeamiento de la peatonalización en la ciudad (2000).
El tema de la distancia es fundamental. Sobre él, Villagarcía considera que: “La mayor o menor compacidad de una ciudad, es decir, la
mayor o menor proximidad entre
los dis ntos usos y ac vidades
que realiza su población es consecuencia no solo del tamaño urbano
sino también del modelo urbanísco con el que se ha desarrollado”
(2000). Para acortar distancias se
debe buscar una mayor interacción
entre el trasporte público y las vías
peatonales.
Otra dificultad de la peatonalización señalada por el inves gador
comentado es la falta de atrac vo
del espacio peatonal, y argumenta
que su causa se encuentra en la escala urbana: “la edificación de blo-

ques en altura, ajena al trazado de
la calle y que además no ofrece cobijo en sus bajos a las ac vidades
comerciales o profesionales, desemboca habitualmente en un entorno hos l a los desplazamientos
peatonales” (Villagarcía, J., 2000).
Con respecto al tema de la implementación de la peatonalización, ofrece un listado de las polí cas que se implementaron en
Donos a-San Sebas án, donde la
más importante es la de rediseño
de los elementos del sistema de
transporte y, principalmente, la
red viaria, de manera que su función resulte claramente percep ble para el usuario (Villagarcía, J.,
2000).
En general, se puede decir que
el estudio de Villagarcía es en su
mayor parte descrip vo, aunque
también proposi vo cuando plantea la idea de una conec vidad del
trasporte público más accesible
para el peatón. Carece, sin embargo, de un análisis donde se cuesone la efec vidad de las polí cas
peatonales, De cualquier manera,
la inves gación encuentra valor en
la serie de recomendaciones que
propone para planificar una ciudad
más peatonal, además del enfoque
sustentable de la peatonalización.

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Una ciudad caminable: elementos teóricos para el estudio de la movilidad peatonal

Espacio para peatones y su significado
La significación de los espacios
para peatones toma importancia a
raíz de los recorridos que realizan
las personas día a día, la calidad de
los entornos y la percepción de estos.
En materia del significado en la
movilidad peatonal se encuentran
las aportaciones de Óscar E. Navarro Carrascal (2004), Carlos Lange
Valdés (2011) y Sarah Foster, Billie
Giles-Cor y M. Knuiman (2011),
trabajos que se comentan a con nuación.
Psicología ambiental. Óscar
E. Navarro Carrascal (2004) realiza una descripción de elementos
que posicionan a la psicología ambiental como disciplina dentro de
las ciencias del comportamiento.
Menciona cómo la experiencia humana está ligada a la experiencia
espacial; del mismo modo, cómo
las sensaciones, los recuerdos y los
sen mientos de nuestro pasado y
presente impactan en el desarrollo
de nuestra existencia. En palabras
del autor: “Nosotros somos los lugares en donde estuvimos” (2004).
Lo más destacable del estudio
es que resalta el vínculo del medio
ambiente y las significaciones que
son parte integrante del funciona-

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miento cogni vo y comportamental del individuo. Señala que la psicología ambiental se interesa tanto
en el contexto como en la manera
en que el lugar de vida es apropiado por aquellos que lo habitan.
Describe el objeto de la psicología ambiental e indica que existen
cuatro niveles de interacción del
individuo con su medio, teniendo
fuertes implicaciones en la invesgación medio ambiental: Nivel I:
Micro-Ambiente, espacio privado
o individual; Nivel II: Ambiente de
proximidad, espacio semipúblico o
semiprivado; Nivel III: Macro-Ambiente, espacio público; y Nivel IV:
Ambiente global, dimensión planetaria. Muestra generalidades metodológicas y enfoques teóricos,
haciendo mención que la disciplina
nace apenas en los años setenta
del siglo pasado, por lo que su desarrollo y difusión es aún poco conocida.
La importancia de tal texto es
el aporte de esta disciplina a las
cues ones urbanas; así como la
relevancia de las vivencias que
en muchas ocasiones propician la
apropiación de un lugar, inclusive
vivencias a través de la historia.
Dimensiones socioculturales.
Carlos Lange Valdés (2011) comenta la co dianidad en que regularmente se desarrolla la movilidad
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urbana y se refiere a los problemas
latentes que crecen constantemente y afectan de manera considerable el funcionamiento del sistema
urbano y, por consecuencia, el desenvolvimiento de la vida social.
Sos ene que a par r del paradigma de la ciudad global y de su
incesante expansión en redes y
flujos, su trascendencia pone en
cues ón la conformación misma
de lo urbano, generando nuevas interrogantes sobre sus tradicionales
enfoques de comprensión.
El autor se refiere al desa o
que se enfrenta desde el enfoque
social y afirma que se relaciona
con la comprensión de las dimensiones socioculturales, y es desde
esta perspec va que se establecen
tres planteamientos: el primero
busca dar cuenta de la relevancia
que dicha dimensión posee como
objeto de estudio; el segundo se
orienta a delinear una perspec va
sociocultural de la misma; el tercer
planteamiento presenta algunas
interrogantes que podrían suponer
líneas de inves gación futuras en
torno a su desarrollo.
Lange Valdés afirma que la movilidad urbana en grandes centros
urbanos conlleva a importantes
transformaciones de po polí co,
económico y sociocultural, sugiriendo una nueva forma de en-

tender lo urbano, incorporando
variables relacionadas con la vida
co diana de los habitantes.
Desde este enfoque social, y debido a la importancia de la cultura
urbana para el desarrollo urbano,
se cons tuye un campo abierto
para la inves gación, incorporando
nuevas problemá cas e interrogantes que requieren la revisión de
los marcos de sen do —teóricos y
metodológicos— tradicionalmente
u lizados, así como también su reformulación en aquellos aspectos
considerados más débiles.
La cultura urbana. Carlos Lange
Valdés menciona que la movilidad
urbana promueve nuevas formas
de sociabilidad, transformando las
experiencias culturales de habitar
la ciudad y, con ello, los vínculos
y relaciones sociales establecidos
por sus habitantes.
Este trabajo demuestra cómo la
importancia de la cultura urbana y
el comportamiento de los habitantes de una ciudad incide directamente en la movilidad, y resalta la
importancia de innovar en requerimientos y consideraciones teóricas
y metodológicas en lo referente a
nuevas interrogantes para abordar.
Infraestructura y paisaje urbano para la convivencia y seguridad.
En el trabajo de Sarah Foster, Billie
Giles-Cor y M. Knuiman (2011) la

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cues ón se centra en gran parte en
la planificación a nivel de la conecvidad de las calles, usos del suelo,
densidad residencial o la presencia de infraestructura que ofrece
oportunidades para la ac vidad sica, como los senderos y parques.
Otro tema tratado es la eficacia de
las medidas ambientales como un
medio para limitar el crimen y aliviar sen mientos de inseguridad
que se entrelazan con el entorno
social. Los autores sugieren que el
mantenimiento de las casas y de
las calles, por ejemplo, el cuidado
de los jardines y el control de la
basura podrían suscitar sensación
de seguridad y crear capital social
entre los residentes.
Este estudio exploró la premisa de que el diseño de la casa y el
mantenimiento de espacios públicos podrían ayudar a desalentar la
incidencia de actos incívicos en el
ámbito público.
El contexto más amplio de este
estudio fue explorar las caracteríscas del paisaje urbano que podrían afectar a la experiencia peatonal, con especial atención a la
percepción de la delincuencia y la
seguridad.

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El espacio público
Otro grupo de trabajos revisados
se refiere a la temá ca del espacio
público. Esta línea de inves gación
está relacionada con estudios que
abordan el vínculo del uso del espacio público y su significado. Es
importante hacer mención que, en
esta primera exploración realizada,
no se encontraron trabajos que relacionen la morfología con los dos
conceptos anteriores, lo que indica
una ausencia importante.
Ciudad, espacio público y ciudadanía. Uno de los referentes principales en el tema del espacio público es Jordi Borja (2003; Borja, J.
y Z. Muxi, 2000), quien muestra su
preocupación por mejorar la visión
pesimista que se ene sobre la ciudad y que ha sido señalada por los
problemas sociales, la segregación
o el temor. Sugiere reapropiarse de
los espacios públicos que permitan
una mejor vida para los ciudadanos.
El texto de Borja se centra en
tres conceptos que a fin de cuentas
se relacionan entre sí en beneficio
de nuestra vida: ciudad, espacio
público y ciudadanía. Cada uno, de
algún modo, precisa la vida que tenemos y a la que podemos aspirar.
A la ciudadanía como factor
central en la distribución de la
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ciudad, Borja la relaciona con la
significación de lugares. Concibe a
la ciudad como “estado formal de
derecho y derecho real a la trasgresión” (Borja, J., 2000), destacando
que la ciudad debe ser entendida
como espacio público, es decir,
como el lugar de la cohesión y de
los intercambios.
El texto expone que producir
espacio público no es fabricar un
equipamiento o un lugar especializado, sino crear paisaje urbano con
significado, y enfa za cómo la ciudad se ve amenazada por un triple
proceso nega vo: disolución, fragmentación y priva zación.
De igual forma, comenta que el
uso de los espacios es un problema
primordial, apareciendo la agorafobia urbana, es decir, el temor a
los espacios públicos, enfermedad
que Borja define como “de clase”,
ya que refuerza un discurso que divide y niega a la ciudad.
El autor propone el desarrollo
de derechos ciudadanos como el
derecho a la vivienda y al lugar;
al espacio público y la monumentalidad; a la belleza; a la iden dad
colec va dentro de la ciudad; a la
movilidad y a la accesibilidad; a la
centralidad y a la innovación polí ca; entre otros, que ayuden a configurar una ciudadanía que reivindique el derecho a la ciudad.

Finaliza afirmando que “el derecho a la ciudad hoy es también el
deber de transformar el mundo y el
derecho de construir unos empos
y unos espacios que hagan posible
una vida más amable, cordial y justa para todos (Borja, J., 2000)”.

Forma del espacio público
Espacio público y forma son conceptos estrechamente ligados por
su importancia al crear lugares de
encuentro y convivencia. Esta dimensión espacial del espacio público ha sido tratada por Juan Pablo Palladino (2004) y Aylín Pascual
González y Jorge Peña Díaz (2012).
La ciudad: estado de salud de
las relaciones sociales. Palladino (2004) inicia su trabajo compar endo metáforas de cómo se
puede pensar la ciudad: como un
laberinto asimétrico de formas inanimadas, de bloques de cemento
yuxtapuestos; o como un lienzo
donde las personas que la habitan
trazan sus existencias.
Afirma que es posible leer la
ciudad como el estado de salud de
las relaciones sociales, escenario
por antonomasia de los vínculos
humanos. Los hombres viven e interactúan juntos con nuamente,
comportándose en relación con su

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entorno y esto es lo que compone
la savia urbana.
El ar culo destaca las diversas
maneras de ver la ciudad y el espacio público desde la óp ca de
una serie de autores: comienza con
Jürgen Habermas y cómo se materializa el simbolismo colec vo;
con núa con Lefebvre sobre una
sociedad inscrita en el suelo; y sigue con Cortázar, quien habla de
gente que interactúa cara a cara.
De igual manera, comenta sobre la
perspec va del catalán Jordi Borja
y expone que la forma en que el
espacio público se materializa en
avenidas, calles, plazas, parques,
equipamientos abiertos o cerrados
siempre ene un carácter relacional, proporcionando igualdad para
habitar; supone, pues, dominio público, uso social colec vo y mul funcional. Es en el espacio abierto
en donde se concentran las personas para pasear, conocerse, comunicarse, de modo que está directamente ligado a la calidad de vida de
los habitantes y al po de ciudad.
Juan Pablo Palladino trae de
nueva cuenta a Borja y habla de
crisis del espacio público, señalando diversas causas: la dinámica de
la propiedad privada; la prioridad
pública y privada de los programas
inmobiliarios; la ocupación exclusiva de las vías circulatorias por parte del automóvil.
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El trabajo se refiere también al
uso de las tecnologías de la comunicación, explicando que la gente se
aísla cada vez más, tomando preferencia por pos comunicacionales
electrónicos antes que por el contacto directo. Jesús Mar n Barbero, otro de los autores aludidos por
Palladino, sos ene que las tendencias individualistas y de atrincheramiento domés co encuentran sus
causas más en el abandono de la
calle y los problemas derivados de
aquel que en el influjo tecnológico
Lo mostrado en este texto es
una serie de planteamientos e interrogantes a tomarse en cuenta
sobre la forma del espacio público
y de cómo ha ido evolucionando,
así como que en mucho contribuye
la creación de ámbitos urbanos, sin
olvidar su verdadero propósito: ser
lugar de encuentro y convivencia.
Las relaciones del hombre y su
medio en los espacios abiertos de
uso público. Aylín Pascual González
y Jorge Peña Díaz (2012) realizaron
una inves gación sobre los espacios abiertos de uso público, donde
describen como estos contribuyen
a promover zonas habitables, con
buen diseño, confortables y de alto
valor ambiental, favoreciendo el
desarrollo de ciudades sustentables.
Los autores proponen una metodología para la clasificación de
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los ‘espacios abiertos de uso público’ sobre la base de un enfoque
integral que comprende las dimensiones: morfo pológica —funcional— sociopsicológica y ecosistémica
Par endo de la relación del
hombre y su medio, definen el concepto de espacios abiertos de uso
público y presentan las variables e
indicadores a par r de los cuales se
estructura el modelo teórico para
la clasificación de estos espacios.
Este enfoque incluye el desarrollo de un modelo espacial de
relaciones que ejemplifica gráficamente los diferentes aspectos
seleccionados para el análisis, así
como su interrelación. Como resultado, se logra una asociación óp ma de los elementos que integran
la relación del hombre con su medio en los espacios analizados.
El trabajo muestra los resultados de una amplia revisión bibliográfica que abarca principalmente
el periodo de las tres úl mas décadas. La inves gación forma parte
de una más amplia, que aborda la
problemá ca de los espacios abiertos en el planeamiento y el diseño
urbanos contemporáneos.
En sus resultados ellos muestran que la calidad del espacio público se podrá evaluar sobre todo
por la intensidad y la calidad de las

relaciones sociales que facilita; por
su capacidad de acoger y mezclar
dis ntos grupos y comportamientos; y por es mular la iden ficación simbólica, la expresión y la
integración cultural.
Concluyen que la elevación de
la cuan ficación de los espacios
abiertos de uso público favorece en
gran medida al desarrollo de ciudades sustentables, y las propuestas
presentadas en este trabajo cons tuyen una herramienta de análisis
para comprender mejor la clasificación de estos espacios en el ámbito
urbano.
Entre otras cosas, la inves gación revela la relación que existe
entre la problemá ca de los espacios abiertos de uso público y el
planeamiento y el diseño urbano
contemporáneo que ha generado
deterioro en la cohesión social; lo
anterior lo fundamentan gracias a
una revisión teórica donde numerosos autores consideran que la
ciudad sustentable debe corresponderse con el modelo de ciudad
compacta. De igual manera, profundizan en el enfoque metodológico que apunta hacia la propuesta
de un ‘modelo espacial de relaciones’ que integra un sistema de dimensiones, variables e indicadores
y que, de igual manera, con ene
un par cular atrac vo conceptual,

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visual y didác co, realizando la
evaluación de la calidad sica de
estos espacios.

Significado del espacio público
Según Pablo Páramo (2007), la ciudad es donde pasan las cosas y se
forma la iden dad cultural de los
ciudadanos. La ciudad es el escenario en el que se entrecruzan disntos aspectos de la vida urbana.
Las relaciones entre la ciudad y el
ambiente natural son conectadas
por el espacio público. Entonces el
significado de una ciudad lo podemos encontrar en las experiencias
vividas en plazas, calles, parques y
cualquier espacio de convivencia.
En términos de significado del
espacio público, se han iden ficado referencias de autores como Jesús Mar n Barbero (1996) y Fabiola Vivas G. (2009) que se detallan a
con nuación.
Urbanización irracional y medios de comunicación: desespecialización, descentramiento y desurbanización. Jesús Mar n Barbero
(1996) explica en su texto cómo las
transformaciones de los medios de
comunicación inciden en la construcción de la ciudad. Así, pues,
muestra al cine como un nuevo
modo de percepción que llega a la

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mul tud, ejerciendo esta su derecho a la ciudad y su nuevo saber.
De igual manera menciona que
la radio cons tuye la experiencia
popular de la ciudad y que la televisión toma forma de otro sensorium
en la ciudad diseminada, donde el
medio sus tuye a la experiencia;
cons tuye la única experienciasimulacro de la ciudad global, aparece entonces la fragmentación y la
desagregación social que la priva zación de la experiencia televisiva
consagra. La televisión convierte el
espacio domés co en territorio virtual, provocando el encerramiento,
el repliegue sobre la privacidad hogareña y, con ello, la reconfiguración de las relaciones de lo privado
y lo público que ahí se produce.
El autor hace relación entre el
sen do televisivo en el que puede
nómadamente armarse su propio
programa con fragmentos o restos
de no cieros, telenovelas, concursos o conciertos, y cómo las tribus
componen su ciudad no con base
en lugares, sino en trayectos.
El desequilibrio urbano generado por la urbanización irracional es
compensado por la eficacia comunicacional de las redes electrónicas.
La preocupación de los urbanistas
ya no será que los ciudadanos se
encuentren, sino todo lo contrario:
¡que circulen! Ello jus ficará que se
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acaben las plazas y se amplíen y se
conecten las avenidas; es así como
deviene la ciudad en metáfora de
la sociedad conver da en sociedad
de la información. De lo anterior
surgen tres conceptos fundamentales para el análisis.
Primero, la desespacialización:
la devaluación histórica de la ciudad y de su cuerpo-espacio conectado al debilitamiento de lo real
en la experiencia co diana, y el
permanente bombardeo de información e imágenes. Sin referentes
a los cuales asir su reconocimiento,
los ciudadanos sienten una inseguridad mucho más honda que la que
viene de la agresión directa de los
delincuentes, una inseguridad que
es angus a cultural y pauperización psíquica.
El segundo concepto es el descentramiento, que no es otra cosa
que la pérdida de configuración
desde el centro, con base en circuitos conectados en redes cuya topología supone la equivalencia de
todos los lugares.
El tercer concepto, la desurbanización, indica, de un lado, la reducción progresiva de la ciudad que
es realmente usada por los ciudadanos; reducción no solo del centro, sino de otros espacios públicos
cargados de significación durante
mucho empo. La ciudad vivida y

gozada por los ciudadanos se estrecha, pierde sus usos.
Lo destacado de esta perspec va es que deja ver que, a pesar de
que son innegables las tendencias
individualistas del repliegue sobre
la privacidad hogareña provocada
tal vez por las nuevas tecnologías
de la información, la gente sigue
prefiriendo el entretenimiento y
los encuentros colec vos.
Espacios públicos y espacios
privados. Fabiola Vivas G. (2009),
desde una perspec va cualita va,
estudia el uso y significado que
ene el espacio público para el habitante en una ciudad intermedia.
U lizando un sistema de lugares en
tres casos de estudio analiza las runas y vida social de tres mujeres,
e iden fica escenarios a par r del
estudio de las ru nas en el vecindario y la ciudad.
Se parte de que el deterioro del
espacio público y la inseguridad
percibida confirman fenómenos
espaciales que afectan la ciudad
la noamericana: la agorafobia urbana —miedo a los espacios públicos— y la tendencia a privilegiar la
u lización de espacios privados o
espacios contemporáneos interiores —casas de los amigos, restaurantes, cine, centros comerciales,
entre otros— reducen la u lización
de los espacios públicos, afectando

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la calidad de vida de los ciudadanos.
El estudio destaca cómo mientras el espacio público de la ciudad
es percibido principalmente como
lugar de tránsito, el espacio público
en el vecindario conserva todavía
carácter de lugar de refugio, aunque también puede actuar como
un lugar totalmente excluyente.
Los sistemas de ac vidades evidencian, asimismo, una apropiación y
desapropiación diferenciadas del
espacio público.
El trabajo concluye con la reflexión donde las entrevistadas reconocen atributos posi vos en el
espacio público actual que las conecta con experiencias ambientales previas que fueron agradables.
De igual modo, la autora demuestra en su inves gación que el uso
y el significado del espacio público están vinculados tanto con la
percepción del entorno, el po de
lugar, así como con elementos de
estrato socioeconómico, cultural,
social, entre otros.

Conclusiones
Esta revisión de literatura evidencia la importancia de los tres conceptos propuestos en este ar culo:
la forma, el significado y el uso de

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los espacios públicos. Pero muestra
también la necesidad de observar
con detalle cómo los fenómenos a
que los mismos se refieren, se entrelazan e integran, influyéndose y
modificándose mutuamente.
Una visión más transversal de
estos tres factores requerirá del
uso de metodologías mixtas que
permitan abarcar el espacio desde una visión más holís ca, donde
cada aspecto por separado ya no
ene cabida.
Por otra parte, es notable cómo
las referencias sobre movilidad
peatonal están cobrando notoriedad e influyendo en el tema de la
movilidad en general, lo que indica
un incremento del peso del peatón
en el análisis de la accesibilidad urbana. Esto es importante porque
podría nutrir las propuestas de diseño de la movilidad urbana, permi endo a la postre tener ciudades
más habitables y amables con el
ciudadano.
Igualmente, esta aproximación
al tema de los espacios públicos
permite señalar la importancia del
uso de los mismos desde la perspec va de lo social, colec vo o
mul funcional, frente a la priva zación de espacios o al desmedido
uso del automóvil. Lo mismo vale
para el significado de los entornos,
referido a la propia experiencia ur71

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bana y a la u lización de las herramientas de la psicología ambiental;
también, cómo las caracterís cas
de la forma urbana pueden estar
estrechamente vinculadas con la
calidad o la accesibilidad peatonal.
De manera par cular, esta revisión de literatura permite entrever
una serie de factores que deben
ser considerados en la evaluación
de los espacios peatonales.
En términos funcionales, resaltan caracterís cas como: accesibilidad, seguridad, confort y atracción, que enen que ver con la
conec vidad de las calles; los usos
de suelo; la densidad residencial;
la presencia de infraestructura que
permita recorridos adecuados; y la
capacidad de aportar sensaciones
posi vas en los habitantes.
En términos sociales y de significado es importante la medición
de la intensidad y calidad de las relaciones sociales, mezclas de grupos y la capacidad de generación
de iden dad e integración cultural,
esto a diferentes niveles de interacción del individuo con su medio,
desde la escala barrial hasta la metropolitana.
El abanico de factores aquí presentado iden fica algunas variables crí cas cuya medición y cuya
evaluación pueden revelar aspectos básicos de la accesibilidad pea-

tonal. Todo ello con el obje vo de
poner en valor la capacidad que posee el diseño urbano en la creación
de espacios sicos que soporten el
desarrollo de la vida en las ciudades, con espacios públicos acordes
a las necesidades individuales y colec vas de los ciudadanos.

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Recibido: 10 de marzo de 2017
Aceptado: 15 de abril de 2017

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Legislación urbana y calidad de vida. Exploración a la Ley de Desarrollo Urbano
del Estado de Nuevo León (LDUENL)

Legislación urbana y calidad de vida.
Exploración a la Ley de Desarrollo Urbano
del Estado de Nuevo León (LDUENL)
Urban legisla on and quality of life.
Analysis of the Urban Development Law
of the State of Nuevo León (LDUENL)
América García Marơnez
Carmen Aída Escobar Ramírez

Resumen

L

a intencionalidad del presente trabajo es analizar la legislación vigente en materia de
desarrollo urbano de Nuevo León
a la luz de los componentes que
integran el mul dimensional concepto de ‘calidad de vida’. Para
ello se adopta como referencia la
teorización sobre el desarrollo a
escala humana sostenida por Manfred Max-Neef. Par cularmente,
se recurre a la taxonomía de necesidades humanas propuesta por
este académico chileno —las categorías de necesidades axiológicas
y existenciales— con el objeto de
evaluar la inclusión de la noción de
calidad de vida en la Ley de Desarrollo Urbano del Estado de Nuevo
León (LDUENL), permi endo re-

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flexiones sobre la viabilidad de su
implementación y observancia.

Palabras claves:
Legislación urbana, calidad de vida,
necesidades humanas.

Abstract
This paper analyzes and evaluates
urban development law of the
State of Nuevo Leon, Mexico, from
the perspec ve of the development theory, at the human scale,
by Manfred Max-Neef, par cularly the taxonomy of human needs
-axiological and existen al- as an
important part of the quality of life
concept. At the end we reflect on
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the possibility to implement and
enforce such regula ons. .

Key words:
Urban legisla on, Quality of life,
Human needs

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Legislación urbana y calidad de vida. Exploración a la Ley de Desarrollo Urbano
del Estado de Nuevo León (LDUENL)

Legislación urbana y calidad de vida.
Exploración a la Ley de Desarrollo
Urbano del Estado de Nuevo León
(LDUENL)
Urban legislation and quality of life.
Analysis of the Urban Development Law
of the State of Nuevo León (LDUENL)
América García Marơnez12
Carmen Aída Escobar Ramírez13

Introducción

L

a Ley de Desarrollo Urbano
del Estado de Nuevo León
(LDUENL) se da a conocer el
31 de agosto de 2009, en Monterrey, durante la administración de
José Na vidad González Parás (Gobierno del Estado de Nuevo León,
2009), abrogando la Ley de Ordenamiento Territorial de los Asentamientos Humanos y de Desarrollo
Urbano del Estado de Nuevo León.
El 14 de sep embre de 2012 se
pública la primera reforma en el
Periódico Oficial, refiriendo las disposiciones rela vas a la inclusión

del concepto “De Las Zonas Metropolitanas”, entendiendo estas
como el conjunto de dos o más municipios con más de 50 mil habitantes, cuyas ac vidades y funciones
rebasan el área urbana y generan
una intensa ac vidad económica y
social.
Esta primera modificación, vista desde la teoría de Jordi Borja
(2013), alude principalmente al esquema centro(s) y periferia(s), es
decir, a la creación de ‘regiones urbanas’ tanto monocéntricas como
policéntricas, donde, según dicho
autor, prevalece lo urbano sobre lo
ciudadano y donde inevitablemen-

12. Facultad de Arquitectura, Maestría en Ciencias con Orientación en Asuntos Urbanos, Universidad Autónoma
de Nuevo León (UANL). Dirección electrónica: agarciamtz7@gmail.com
13. Facultad de Arquitectura, UANL. Sistema Nacional de Inves gadores (SNI), Nivel I. Direcciones electrónicas:
aidaescobar9@yahoo.com.mx y aida.escobarr@uanl.mx

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te aumentan las desigualdades
sociales y disminuye la calidad de
vida como consecuencia de la dispersión social y territorial.
Las dos principales funciones
económicas que tenían las áreas
metropolitanas, todavía hasta el
úl mo cuarto del siglo XX —que
eran la organización de ac vidades
produc vas y de intercambio complementario y la reproducción social de la fuerza de trabajo—, en la
actualidad se han visto seriamente
modificadas, dado que las primeras se externalizan incluso en otros
países y con nentes y las segundas se encuentran desvinculadas
del lugar de trabajo y del territorio
polí co administra vo, situaciones fácilmente apreciables en el
Área Metropolitana de Monterrey
(ÁMM).
El 6 de diciembre de 2016 se
publicó en el Periódico Oficial 154
(Diario Oficial de la Federación,
2016b), la reforma a la LDUENL,
realizada con la finalidad de alinear
la polí ca urbana con la nueva reforma educa va, refiriendo que se
debe par cipar conjunta y coordinadamente con las instancias federales de educación correspondientes en el análisis de terrenos
suscep bles de ser u lizados para
la construcción de escuelas, así
como la insistencia en coadyuvar

en la elaboración de la norma vidad técnica para regular la accesibilidad universal de las personas
con discapacidad dentro del territorio del estado. Esto úl mo como
eco al señalamiento de Jordi Borja
(2013) con respecto a la imperante
necesidad de garan zar la inclusión
en la ciudad que se ha globalizado
y ha acentuado el desequilibrio de
algunas minorías diversas y el resto
de la población rela vamente integrada.
Lo anterior por citar lo más relevante de las reformas a la LDUENL
en un periodo de siete años —lo
que también habla de un cambio
ver ginoso—. Ahora bien, para
adentrarnos en el análisis del presente ensayo, pasamos a exponer el aparato teórico de Manfred
Max-Neﬀ (1993).

Las necesidades humanas: teorización de Max-Neﬀ
Es relevante puntualizar que para
Max-Neef, reconocido teórico e
inves gador del desarrollo a escala humana, desde su enfoque
como economista ene a las “necesidades” humanas como finitas y
universales, esto sin pretender ser
reduccionista sobre aspectos antropológicos y/o fisiológicos, pero

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sí contraponiendo su punto de vista al de los economistas neoliberales o monetaristas que acuñaron el
término de ‘preferencias reveladas’
en vez de necesidades, aludiendo a
las necesidades creadas por el propio sistema capitalista y por lo tanto a la infinitud de las mismas.
Por ello, para el autor es muy
importante retomar los enfoques
de los sociólogos y psicólogos, entre ellos el de Abraham Maslow
(s/f), quien pugnó por el estudio de
las necesidades humanas para conocer las carencias y potencias del
ser mismo, y poder reconocer así
los posibles vínculos que se generan entre la antropología filosófica
y las polí cas sociales. Es imprescindible saber que las necesidades
de los individuos se vuelven las necesidades de las comunidades, es
decir, lo individual se replica y se
vuelve colec vo y por ende social.
Manfred Max-Neﬀ (1993) plantea un análisis a par r de una matriz
de necesidades y posibles sa sfactores, dis nguiendo los obje vos
de los subje vos, atribuyendo a
estos úl mos califica vos variados,
como pueden ser los violadores o
destructores, los seudosa sfactores, los sa sfactores inhibidores,
los singulares o los sinérgicos, que
se posicionan como los de mayor
importancia, pues pueden cubrir
diversos aspectos a la vez.
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Sin ahondar en las caracteríscas de estos sa sfactores y con
estricto apego a la matriz principal
con la que el economista nos invita
a reflexionar sobre las condiciones
obje vas —materiales— y subjevas —inmateriales— generales
para revisar si las necesidades humanas encuentran sa sfactores
idóneos de manera accesible, MaxNeﬀ (1993) señala cuatro categorías de necesidades existenciales:
Ser, Tener, Hacer y Estar. En el caso
del Ser define atributos personales
o colec vos mediante sustan vos;
para Tener registra normas, ins tuciones, mecanismos, instrumentos,
leyes, etcétera; para Hacer registra
acciones personales o colec vas
que se expresan con verbos; y, finalmente, para Estar registra espacios y ambientes.
La categoría de Estar es la más
relevante en materia de urbanismo, pues reconoce espacios y ambientes, permi éndonos entender
mejor los fenómenos urbanos y las
necesidades obje vas y, por extensión, materiales de los habitantes
(ver figura 1).
A con nuación revisamos los
principales ar culos que específicamente aluden a los términos:
necesidades, bienestar y calidad
de vida y su relación con las necesidades axiológicas de los seres
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humanos, mismas que se clasifican
en las siguientes nueve categorías
(Max-Neﬀ, M., 1993): subsistencia,

protección, afecto, entendimiento,
ocio, par cipación, creación, idendad, libertad.

Fig. 1. Necesidades y sa sfactores de la categoría Estar
• En la intimidad del hogar y en espacios de e ncuentro

• En privacidad , íntimídad 1 espacios de encuentro , tiempo
líbre, ambientes y paisajes diversos

En ámbitos de in tera cc ión participativa , cooperativas ,
iglesias , comunidades , vecindarios y familia

• En á mbitos de interacción formativa como escuelas, universidades,
academias , agrupaciones , comunidades y familia

• En la intimidad del hogar y en espacios de encue ntro

• En ámbitos de producción y retroalimentación , talleres, ateneos ,
agrupaciones, audiencia , espacios de expresión , libertad temporal

• En socio-ritmos , entorno de la cotid ianeidad, ámbitos de
pertenencia , etapas madurativas; para en plasticidad y espacio
temporal.

Fuente: elaboración propia con base en Desarrollo a escala humana (Max-Neef, M., 1993).

Las necesidades humanas en la
LDUENL
En principio, se hizo una revisión
del número de veces en el que los
conceptos ‘Necesidades’, ‘Calidad
de Vida’ y ‘Bienestar’ —este úl mo como posible sinónimo del anterior— son enunciados a lo largo
de todo el documento oficial de la

LDUENL, iden ficando plenamente en qué títulos, capítulos, ar culos y/o fracciones se presentan;
es decir, en qué contexto legal se
suscriben, no tanto en términos
de semán ca, sino más bien en
términos de polí cas públicas. Posteriormente se procedió al análisis
del contenido y su congruencia con
la matriz de posibles sa sfactores,

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para saber en qué grado de obje vidad o subje vidad se relacionan
o se encuentran los dominios y por
consecuencia iden ficar las posibles barreras que puedan dificultar
la implementación de los sa sfactores correspondientes. Se encontró que Necesidades es un término
que se enuncia 15 veces; Calidad
de vida, 10; y Bienestar tan solo en
dos ocasiones.
En el Titulo Primero, rela vo a
las disposiciones generales, objeto
y definiciones, el ar culo 5 en la
Fracción XXIII, en la descripción de
Desarrollo Sustentable, las necesidades aludidas son las de las generaciones futuras concernientes a la
disposición de recursos naturales
y conservación del medio ambiente, y señala como condiciones o
criterios medibles para mejorar la
calidad de vida a la evaluación de
indicadores económicos, ambientales y sociales —cabe señalar que
no refiere los indicadores polí cos, otro pilar fundamental en el
desarrollo sustentable—; aquí las
condiciones existenciales de Estar
sa sfacen las categorías axiológicas de subsistencia, protección,
ocio, libertad e iden dad, esta úl ma refrendada en el hecho de que
el paisaje natural y, como apunta
Mari-Jose Amerlink (1997), ‘el pai-

saje cultural’14 forman parte de la
iden dad y de la conducta antropológica, al cubrir los aspectos de
entornos vitales y la plas cidad
espacio-temporal. En el Tener se
cubren aspectos de subsistencia e
iden dad, principalmente por las
condiciones alimentarias y de símbolos, hábitos y costumbres, condicionados al entorno natural.
Con respecto al desarrollo sustentable o sostenibilidad, Borja
(2013) hace una crí ca aguda al
considerarlo como “concepto-coartada” para jus ficar polí cas, planes y proyectos, sin especificar medidas eficaces que contrarresten el
hiperconsumo de suelo y recursos
naturales —energé cos, forestales
e hídricos—, ni cues onar su verdadero impacto en el empo. Tal
como Laura Frade lo señala:
Integrar como polí ca la inclusión del deterioro ambiental
en las cuentas nacionales con
el obje vo de que se visualice
el daño ecológico y la pérdida
económica que esto implica
para la sustentabilidad, esto
implica co zar los recursos naturales que hasta ahora no son
co zados como la producción
natural en sí misma. ¿Cuánto
tarda un árbol en crecer? (Frade, 2001: 1).

14. Rapoport define al entorno construido como sinónimo del concepto paisaje cultural desarrollado
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En los ar culos 9 y 10, fracciones
XVI y XVII, respec vamente, del
Título Segundo, rela vo a la concurrencia y coordinación de las autoridades y organismos auxiliares,
Capítulo Primero: de las autoridades y sus atribuciones, las necesidades referidas son las urbanas; en
ellos se plantean, básicamente y
en términos generales, las polí cas
de ges ón del territorio en usos y
aprovechamientos. Con respecto
de la ges ón del territorio, Jordi
Borja (2013) señala a las redes de
transporte como el componente
fundamental ordenador del desarrollo de una región metropolitana y como herramienta básica de
su ar culación interna y externa,
haciendo una crí ca sobre las reservas que a veces se des nan al
desarrollo sin contar con infraestructura, denotando deficiencia
polí ca.
En este caso, las condiciones
existenciales de Estar sa sfacen las
categorías de subsistencia, protección, afecto, entendimiento, par cipación, ocio, creación, iden dad
y libertad; es decir, cubren la gama
completa de sa sfactores al promover polí cas que garan cen el
espacio vital y social, morada, espacios de encuentro, ámbitos de

interacción forma va y par cipa va, comunidades, vecindarios, ambientes públicos y privados.
De igual forma pasa con el ar culo 21, con el enfoque suscrito en
el Título Tercero: de la par cipación ciudadana en el Desarrollo Urbano, Capítulo Primero, reforzando
además las categorías existenciales
del Ser, mediante las categorías
axiológicas de par cipación, protección, entendimiento, creación,
iden dad y libertad; pues para ello
se requiere ser autónomo, adaptable, solidario, respetuoso, con conciencia crí ca, recep vo, dispuesto, inven vo, aser vo, coherente,
tener apertura y determinación.
El ar culo 26, del Título anteriormente mencionado, Capítulo
Tercero, establece la tasa poblacional y/o las condiciones requeridas
para la creación de consejos municipales de par cipación para el
desarrollo urbano, los cuales servirán como mecanismos de consulta
y par cipación con determinadas
funciones, las que se detallan en la
Fracción II, resaltando la importancia de recibir y canalizar opiniones,
demandas y propuestas ante las
autoridades, formuladas por la ciudadanía rela vas a necesidades de
obras y servicios urbanos.

por los geógrafos, esto es, como cualquier modificación humana a la faz de la erra.

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Nuevamente encontramos una
estrecha relación entre las categorías existenciales del Ser y las
categorías axiológicas concernientes a la par cipación, protección,
entendimiento, creación, iden dad y libertad; pues para ello se
requiere ser autónomo, adaptable,
solidario, respetuoso, con conciencia crí ca, recep vo, dispuesto, inven vo, aser vo, coherente, tener
apertura y determinación.
Para el análisis material de
obras y servicios públicos hacemos
una breve reseña de cada uno de
estos dos conceptos.
En primer lugar, para el caso
de las obras urbanas se debe hacer una dis nción de las que son
de carácter privado y de las que
son públicas; en ambos casos las
obligaciones para la ejecución de
las mismas se suscriben a leyes y
reglamentos específicos, pero están des nadas a cubrir los ámbitos
materiales que se requieren para la
realización de diversas ac vidades.
Aquí cabe hacer una breve disnción de las obras de acuerdo a
las fases de la realización de las mismas, principalmente se clasifican
en: obras de preparación; obras en
proceso; obras concluidas o terminadas, de las que a su vez surgen
las denominadas obras derivadas,
que enen por objeto la repara-

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ción, modificación, mantenimiento
o reconstrucción, concluyendo que
tenemos las obras originales y las
derivadas.
En segundo lugar, para el caso
de servicios urbanos. Pedro Pirez
(2013) señala que estos:

se en enden como ac vidades
económicas que produciendo
bienes no materiales, integran
la capacidad de la ciudad para
sostener a la población y a las
ac vidades aglomeradas. Son
servicios colec vos (…) parte
de las condiciones del desarrollo de la ciudad capitalista.

Esto es, servicios regularmente focalizados en servicios de infraestructura: agua y saneamiento, distribución eléctrica y de gas.
Así, entonces, tras la revisión
conceptual de obras y servicios públicos, podemos trasladarlos al ámbito urbano, y revisar cómo interactúan las necesidades existenciales
de Tener y Estar con las axiológicas
de protección al contar la ciudad
con sistemas de seguridad social y
de salud, legislaciones, derechos,
trabajo, todo esto en contornos vitales, sociales y moderados.
En relación con los servicios
públicos, vale la pena observar los
cambios que se están presentando.
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Como bien lo observa Enrique Ayala Alonso (2005):

los mismos servicios públicos como
el alumbrado, la recolección de basura, el abastecimiento del agua
potable y, desde luego, la seguridad, han sido o están en vías de
priva zación en la mayoría de las
ciudades contemporáneas.

Siendo esto ya una realidad en el
ÁMM.
Aunado a lo anterior, el afecto encuentra, de igual manera, sa sfactores en los espacios de encuentro, como las plazas públicas, los
recintos culturales, los parques y
jardines públicos, las bibliotecas,
etcétera. El entendimiento ene
métodos, polí cas educacionales y
comunicacionales, ubicándose en
ámbitos de interacción forma va
como escuelas y universidades, y
conectadas por sistemas de transporte y vías terrestres, aéreas de
ferrocarril, puentes, etcétera.
Regresando al ar culo 26 del Título Tercero, Capítulo Tercero: de la
par cipación ciudadana en el Desarrollo Urbano, se puede inferir que
tal par cipación, evidentemente,
ene sa sfactores a través de los

derechos, responsabilidades, obligaciones y atribuciones que la ley
establece. Esta par cipación se
desarrolla en coopera vas, asociaciones, iglesias, comunidades vecinales. A través de este tamiz, los
sa sfactores de iden dad y libertad fortalecen y desarrollan el sendo de pertenencia, coherencia,
autoes ma, voluntad, apertura,
tolerancia e, incluso, de rebeldía y
audacia; todo en concordancia con
las etapas evolu vas de los pobladores.
Ahora bien, en el estricto sendo de la prác ca, lo anterior encuentra su contrapeso con sa sfactores destructores o violadores
que imposibilitan su pleno desarrollo y en ocasiones hasta se produce
miedo o conductas aberrantes, ya
que, como apunta Manfred MaxNeﬀ (1993), la burocracia, censura
y autoritarismo, en aras de proteger los derechos de los pobladores,
generan un efecto inverso o inhibidor, reflejado en la apa a social, la
indiferencia, la falta de credibilidad
en las ins tuciones y la corrupción,.
En lo concerniente al Ar culo
42, Fracción III, perteneciente al
Título Cuarto: de las zonas conurbadas, zonas metropolitanas y regiones, Capítulo Segundo: de las
Zonas Metropolitanas, encontra-

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mos a los municipios como entes
polí cos capaces de cons tuir asociaciones intermunicipales, denotando que las necesidades existenciales del Ser, Tener, Hacer y Estar
operan a favor de las necesidades
axiológicas de subsistencia, fomentado en el entorno social comportamientos adaptables y equilibrados de solidaridad, trabajo y
protección, desarrollando también
sistemas de ahorro, legislaciones y
derechos, para cooperar, planificar,
cuidar y defender el contorno vital
y social a escalas urbanas. El entendimiento también ene su lado
de sa sfacción al generarse en los
funcionarios y ciudadanos la conciencia crí ca, la recep vidad, la
disciplina y racionalidad para establecer métodos y polí cas que permitan medir, analizar e interpretar
los requerimientos colec vos en
las comunidades formadas. En la
sana par cipación es indispensable
tener adaptabilidad, recep vidad,
disposición, convicción, entrega y
respeto, para tener derechos así
como obligaciones, responsabilidades y atribuciones en el trabajo
individual y colec vo.
Dichas asociaciones intermunicipales cons tuyen medios que
permiten cooperar, acordar, opinar, discrepar y proponer, pero
sobre todo compar r; cabe seña-

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lar que estas asociaciones pueden
prever la conformación de fondos
financieros para poder ejecutar acciones, obras o servicios que permitan el desarrollo metropolitano,
pudiendo contar con el apoyo y
asistencia del gobierno estatal. Los
fondos e instrumentos así cons tuidos podrán ser orientados a programas de adquisición, habilitación
y venta de suelo para las dis ntas
necesidades del desarrollo urbano.
Esto ene como finalidad garanzar el contorno vital: la morada
resalta la protección como una necesidad axiológica predominante.
El Ar culo 45, perteneciente al
Capítulo Tercero: de las regiones
urbanas, del mismo Título, en la
Fracción IV, iden ficamos las mismas necesidades y sa sfactores,
pero en una escala ampliada a la
región, donde se requiere que el
ejecu vo estatal convoque a los
alcaldes de los municipios que integrarán dicha región a presentar a
sus ayuntamientos la propuesta de
celebración de un convenio de asociación que cons tuya enseguida
una comisión de planeación.
Las acciones de mejoramiento que surjan de los planes van
orientadas a la vialidad y transporte interurbanos, favoreciendo
y garan zando así la libertad de la
población de Ser autónoma y Tener
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plas cidad espacio-temporal en
los desplazamientos de personas,
bienes y servicios. Además, se refuerza la categoría axiológica de la
subsistencia mediante la preservación de áreas naturales buscando
el equilibrio ecológico, de acuerdo
a las regiones correspondientes y
establecidas en el Plan Estatal de
Desarrollo Urbano.
Los convenios que se llegan a
celebrar deben ser publicados en
el Diario Oficial y en los de mayor
circulación en la región.
En lo concerniente al Título
Quinto: de la planeación urbana,
Capítulo Primero: del sistema estatal de planeación del desarrollo
urbano, el Ar culo 51, correspondiente a los planes o programas
que integran el sistema estatal de
planeación del desarrollo urbano,
ordena que estos tenderán a mejorar el nivel de vida de la población
y, según la reforma del 22 de junio
de 2012, en la Fracción VIII, deberán atender las necesidades, requerimientos y problemá cas que
planteen los diferentes sectores de
la población. Este planteamiento,
por su amplio rango conceptual y
múl ple diversidad y heterogeneidad, supone la cobertura de todas
las posibles necesidades axiológicas y existenciales, donde las más
recurrentes en materia de planea-

ción urbana enen que ver con la
protección al velar por el cuidado,
equilibrio y solidaridad de una comunidad a través de la planeación,
cooperación y prevención del entorno vital y social, procurando las
condiciones necesarias para que
se puedan desarrollar los sociorritmos en las diversas etapas maduravas, favoreciendo así la iden dad
y fortaleciendo la memoria histórica.
La Sección Décima: de los planes o programas municipales de
desarrollo urbano, ar culo 81, rela vo a los objetos de los planes
o programas de desarrollo urbano
municipales, señala que el principal
objeto de estos es el ordenamiento y regulación de los procesos
de conservación, mejoramiento y
crecimiento de los asentamientos
humanos del territorio a escala
municipal; contempla, entre otras
cosas, aspectos de sa sfactores
existenciales con incidencia puntual en el de Tener abrigo, así como
sistemas de seguros, legislaciones
y derechos que garan cen la subsistencia y la protección, porque se
puede aspirar a legi mar la posesión de una fracción del entorno
vital y social en donde se encuentra el asentamiento, en pocas palabras, garan zando las condiciones de la morada. Esto repercute

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de manera directa en la cobertura
de las necesidades axiológicas del
afecto, ya que se crean las condiciones de espacialidad que permitan contar con un ámbito privado,
in mo, propicio para los encuentros, cubriendo así aspectos filiales en diversas esferas. En algunos
casos, estas necesidades se cubren
con sa sfactores singulares como
los concernientes a los programas
de asistencia de vivienda que cubren la subsistencia, pero carecen
de mayor alcance para el pleno
desarrollo de las capacidades de
la sociedad, pues faltan centros
educa vos o espacios públicos o
de salud en el entorno inmediato.
Jordi Borja da un ejemplo de polí ca adoptada en diversas partes del
mundo en relación con los programas de vivienda social: “para hacer
vivienda social o protegida se buscará suelo barato lejos de la ciudad
compacta o en zonas degradadas o
poco accesibles” (2013: 296).
Para tratar de evitar esta situación, el 11 de abril de 2016,
la Secretaria de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu)
del gobierno federal, a través de
la Comisión Nacional de Vivienda (Conavi), cons tuye el Registro
Nacional de Reservas Territoriales
(Renaret) (Gobierno de México,
2016), con el propósito de que las

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empresas desarrolladoras, promotoras de vivienda y organismos públicos que par cipan en la industria
registren las reservas territoriales
que califiquen posi vamente, es
decir, que no estén lejos de centros
urbanos ni en zonas de riesgo y
que se puedan des nar a vivienda,
tanto de los segmentos de población que puedan recibir recursos
federales en términos de créditos
y subsidios, o inclusive otros pos
de fondos federales, que a enden
el desarrollo de infraestructura y
equipamiento urbanos, así como
para el desarrollo de otros segmentos de vivienda.
Los planes que comentamos
deberán, además, misma Fracción
VIII, atender las necesidades que
en materia de desarrollo urbano
demanden el volumen, estructura, dinámica y distribución de la
población municipal; básicamente
señala las condiciones en que se
puedan orientar las acciones a reordenamientos de asentamientos y
legislar los usos de suelo propicios
para absorber las densidades poblacionales a las que se les pueda
dar servicios. En este caso se percibe viable la posibilidad de implementar sa sfactores sinérgicos que
cubran necesidades de educación
popular, por citar un ejemplo, y
que, a su vez, cubran las necesida87

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des de entendimiento y es mulen
la protección, par cipación, creación e iden dad y fortalezcan las
libertades de la comunidad. Los
programas de autoconstrucción,
además de cubrir la necesidad de
subsistencia, robustecen el entendimiento y la par cipación.
El Ar culo 101, dentro del
Título Sexto: de las regulaciones a
la propiedad, reservas territoriales
y regulación de la tenencia de la
tierra, Capítulo Primero, establece
que es de utilidad pública la adquisición de erra por el estado o
los municipios para la creación de
reservas en aras del crecimiento
urbano que sa sfagan las necesidades de suelo para la fundación,
conservación, mejoramiento y
crecimiento de los centros de población, así como para la vivienda,
su infraestructura y equipamiento.
Esto sin duda remite a las necesidades de subsistencia para poder
establecer un asentamiento poblacional y, por ende, las condiciones
idóneas de protección.
Pertenecientes al mismo tulo
y capítulo comentados en el párrafo anterior, los ar culos 102 y 105
señalan que las en dades y dependencias estatales y municipales
formularán, con base en los planes
o programas de desarrollo urbano,
sus programas de requerimien-

tos inmobiliarios que, entre otras
consideraciones, contengan: los
lugares y superficies de suelo necesarios para la realización de sus
programas, beneficiarios, po de
acciones, costos y medios de financiamiento, además de los medios
para coordinar acciones con el objeto de reducir y aba r los procesos
de ocupación irregular de áreas y
predios, mediante la oferta de erra que a enda preferentemente
las necesidades de los grupos de
bajos ingresos.
Para tales objetos, el estado
podrá transmi r a los municipios,
áreas y predios para la fundación,
conservación, mejoramiento y
crecimiento de los centros de población, en los términos de ley y
previo decreto de desafectación
otorgado por el Congreso del Estado, así como enajenar las porciones
o predios de las reservas territoriales patrimoniales del estado que
atenderán preferentemente las necesidades de la población de bajos
ingresos. Este ar culo se enfoca
en las necesidades axiológicas de
subsistencia, protección y afecto,
al resaltar la vulnerabilidad de una
población desfavorecida. Y procura
cubrir las necesidades existenciales al crear espacios donde pueda
estar la población en verdaderos
entornos sociales y vitales y que se

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generen espacios de encuentro.
Sin embargo, como lo señalan
Jorge Leal, Karla Sáenz, Raúl López
y Adriana Hinojosa Cruz, la mayoría de estas reservas se encuentran ubicadas en las periferias, en
erras de origen rural (2013), esto
derivado de la evidente necesidad y presión de los esquemas de
subsidios de bajar los costos en la
producción masiva de vivienda. Por
otra parte, la rigidez financiera de
los programas oficiales de vivienda
ha llevado, de manera consecuente, a la exclusión de ciudadanos de
escasos recursos, Todo lo anterior
quedó demostrado en Nuevo León
con el ver ginoso desarrollo en la
periferia del ÁMM durante casi una
década a par r de 2000 en los municipios de García, General Escobedo, Santa Catarina, Juárez, Guadalupe, Apodaca e incluso Zuazua,
Cadereyta Jiménez y Salinas Victoria, por nombrar los casos más conocidos.
El ar culo 144, perteneciente al
Título Sép mo, Capítulo Tercero:
de la infraestructura, equipamiento urbano y las áreas verdes, señala
que el estado y los municipios promoverán la construcción y habilitación de centros de equipamiento
y des nos del suelo para atender
las necesidades de la población en
materia de salud, educación y re-

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creación, mediante inversión pública directa o los instrumentos a que
se refiere esta ley.
Tanto el equipamiento como
las áreas verdes se traducen en
espacio público, y este, de acuerdo a Jordi Borja, “no deber ser el
residual entre lo construido y el espacio viario, sino que debe ser un
espacio de la con nuidad y de la diferenciación, ordenador del barrio,
ar culador de la ciudad, estructurador de la región urbana” (2013:
230).
Aquí nuevamente convergen
las necesidades existenciales de
subsistencia, protección, afecto,
entendimiento, par cipación, ocio,
creación, iden dad y libertad con
las axiológicas, al procurar espacios para Estar que garan cen las
condiciones vitales y sociales del
entorno que propicien espacios de
encuentro, de interacción formava y par cipa va de carácter comunitario y vecinal para el disfrute del empo libre, los paisajes y
ambientes, así como para albergar
a la concurrencia, a fin de que se
puedan expresar con libertad y se
vaya generando el sen do de idendad con el entorno y, por ende, el
sen do de pertenencia en las diferentes etapas madura vas de los
pobladores. Algunos de estos equipamientos se vuelven sa sfactores
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sinérgicos por cubrir más de una
necesidad.
Finalmente, el ar culo 297, rela vo al Capítulo Primero del Título Décimo: de los instrumentos de
fomento al desarrollo urbano, señala que el estado y los municipios
fomentarán la coordinación y la
concertación de acciones e inversiones entre los sectores público,
social y privado para (Fracción IV):
la integración de una polí ca de
suelo y reservas territoriales que
permita contar con oportunidad y
condición de ese recurso para los
dis ntos usos y necesidades del
desarrollo urbano; y (Fracción V):
la sa sfacción de las necesidades
de infraestructura, equipamiento
y servicios urbanos generados para
el desarrollo urbano de los centros
de población. Este ar culo básicamente apela a sa sfacer las necesidades de subsistencia, garan zando la legislación y derechos para
poder cooperar, prevenir, planificar
y adaptar las condiciones del entorno mediante la par cipación.
Este apartado es más sensible
a la conciliación de las polí cas
sociales y financieras. Al respecto,
cabe considerar la propuesta de
Jordi Borja (2013) consistente en
crear un banco hipotecario público
potente; la publicación del suelo
urbano y urbanizable; una legisla-

ción urbanís ca y fiscal que yugule
la especulación y garan ce la mixtura social, tratando además de
reducir la plusvalía generada por la
urbanización. Todo esto se traduce
en nuevos derechos de carácter socioeconómico.

Calidad de vida y bienestar en la
LDUENL
En relación con el concepto ‘Calidad de Vida’, el término es enunciado 10 veces a lo largo de la
LDUENL. El ar culo 2 del Título
Primero: de las disposiciones generales, refiere que el ordenamiento
territorial de los asentamientos
humanos y el desarrollo urbano
de los centros de población tenderán a mejorar el nivel y calidad de
vida de la población urbana y rural
mediante diversas acciones, entre
ellas, la vinculación del desarrollo
regional y urbano con el bienestar
social de la población. Esta disposición con ene en su narra va el
término ‘bienestar’, tomado a veces como sinónimo del constructo
mul dimensional denominado ‘calidad de vida’.
En el ar culo 5 del Capítulo
Primero, referente a los objetos y
definiciones, se indica que, para
los efectos de la ley comentada, se

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del Estado de Nuevo León (LDUENL)

en ende por desarrollo regional
(Fracción XXII): el proceso de crecimiento económico en un territorio
determinado, garan zando el mejoramiento de la calidad de vida de
la población. Para ello, los programas de ordenación de las zonas conurbadas deberán contener la preservación del ambiente, así como
la conservación y reproducción de
los recursos naturales. Analizando
esta disposición desde la perspec va de la sa sfacción de la categoría
axiológica de supervivencia, aparece implícito el riesgo de no estar en
armonía con la naturaleza, en un
contexto de destrucción del hábitat de flora y fauna por el exceso
de planificación y por el riesgo de
desequilibrio en la distribución poblacional implícito en lo dispuesto
por la Fracción XXIII rela va al desarrollo sustentable.
En virtud del énfasis dado al
ambiente, sobresale la necesidad
axiológica de subsistencia, la cual
supone un entorno vital que garance a los pobladores un estado de
salud sica y mental sa sfactorio.
Estas condiciones ambientales de
calidad de vida son puntualizadas
por Eric Allardt (2004) en su enfoque sobre la calidad de los elementos naturales del entorno, como
es la calidad del agua y del aire.
En este contexto cobran sen do

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planes paralelos como el llamado
“Nuevo León Respira”, implementado por la Secretaria de Desarrollo Sustentable, que ene como
obje vo rever r los graves problemas de contaminación atmosférica
en el ÁMM a par r del monitoreo
constante.
El ar culo 15 de la LDUENL preceptúa que la Comisión Estatal de
Desarrollo Urbano tendrá a su cargo la definición de compromisos y
obligaciones entre sus par cipantes con respecto a diversos asuntos,
entre ellos los que se establecen en
la Fracción VII: conocer las evaluaciones de los programas de desarrollo urbano y de la aplicación de
las acciones e inversiones intersectoriales para el mejoramiento de la
calidad de vida de la población del
estado. Este ar culo parecería ser,
a primera vista, un sa sfactor de
protección des nado a cubrir las
necesidades de subsistencia, idendad, afecto, entendimiento, parcipación y libertad; sin embargo,
se debe tener presente el riesgo
de que, en la prác ca, se convierta
en un sa sfactor destructor o violador, ya sea porque las resoluciones finales no son consensadas con
los interesados, sino impuestas y/o
por imposibilitar la sa sfacción de
la ciudadanía en plazos razonables
debido al carácter burocrá co de
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su implementación,
El ar culo 21 señala que el estado y los municipios promoverán
la par cipación social a través de
los órganos de par cipación y colaboración municipal y ciudadana,
así como de las asociaciones, colegios, cámaras y demás formas de
organización contempladas por la
ley, para lo cual (Fracción II): celebrarán convenios de concertación
con los dis ntos sectores de la sociedad para promover el desarrollo
urbano del estado, teniendo como
finalidad el mejoramiento de la
calidad de vida de los habitantes,
para la realización de estudios e inves gaciones en la materia de desarrollo urbano, así como para emprender acciones conjuntas en la
materia. Sobre este punto, el programa de Maestría en Ciencias con
Orientación en Asuntos Urbanos
adscrito al Programa Nacional de
Posgrados de Calidad (PNPC), ofrecido por la Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de
Nuevo León (UANL), forma parte
de la polí ca pública de fomento
a la calidad del posgrado nacional
que el Consejo Nacional de Ciencia
y Tecnología (Conacyt) y la Subsecretaría de Educación Superior de
la Secretaría de Educación Pública
(SEP) han impulsado desde inicios
de los noventa del siglo pasado.

Vemos aquí que la matriz de Manfred Max-Neﬀ (1993) es aplicable a
la cobertura de varias necesidades,
pero sobresalen las axiológicas de
entendimiento, afecto, par cipación, creación y libertad, promoviendo la concertación, la solidaridad, el respeto, la tolerancia, la
generosidad, la recep vidad y el
desarrollo del carácter voli vo y recep vo (ver figura 2).
El ar culo 31 dicta que las Comisiones de las Zonas Conurbadas
tendrán, entre otras funciones:
acordar la ejecución de inversiones
y mecanismos de financiamiento y
coordinación para el cumplimiento
y ejecución de los programas de
ordenación de la zona conurbada
correspondiente y generar obras,
acciones e inversiones tendientes
al mejoramiento de la calidad de
vida de los habitantes de la misma
(ver figura 2).
En la Sección Segunda de la
LDUENL: del Programa Estatal de
Desarrollo Urbano, los ar culos
62, 64 y 66, declaran al Programa
Estatal de Desarrollo Urbano como
el instrumento rector donde se
establecerán las polí cas generales, estrategias y acciones para el
desarrollo urbano y la ordenación
de los asentamientos humanos en
el territorio del estado, y como el
marco de referencia para guiar y

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del Estado de Nuevo León (LDUENL)

dar congruencia a las acciones de
la administración pública estatal, al
igual que las que se realizan con la
par cipación de los municipios, la
Federación y los par culares mediante los mecanismos correspon-

dientes. Ello orientado al cumplimiento de las metas generales en
materia de calidad de vida en todos
los centros de población, tanto en
zonas metropolitanas como en conurbadas.

Figura 2. Elementos urbanos en la legislación y calidad de vida

CALIDAD DE VIDA

En este apartado podemos idenficar otros pos de sa sfactores
como los singulares, por ejemplo,
los programas de vivienda para
grupos de escasos recursos o bajos
ingresos; estos muy bien podrían
considerarse como sa sfactores de
subsistencia, a no ser por la influencia de un es lo paternalista de gobierno propio del asistencialismo y
siempre presente en dicho po de
programas que los transforma en
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CALIDAD DE VIDA

sa sfactores inhibidores, ya que,
pese a cubrir la protección, a veces
los pobladores no se comprometen
en la par cipación, la iden dad, el
entendimiento ni la libertad, por lo
que en algunos casos no se percibe
una valoración y un cuidado de las
viviendas asignadas.
Finalmente, el ar culo 381, en
el Capítulo Octavo, establece los
medios legales para la denuncia
pública de autorizaciones, cons93

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trucciones, fraccionamientos, conjuntos, condominios, cambios de
usos del suelo o de edificación,
des nos del suelo, actos o acciones
urbanas contrarios a las disposiciones de la LDUENL o de los planes
de desarrollo urbano aplicables. Se
trata de un derecho a denunciar
y exigir ante la autoridad competente se dé inicio al procedimiento
administra vo correspondiente y
se lleven a cabo las suspensiones,
demoliciones o modificaciones
u otras medidas o sanciones que
sean necesarias para cumplir con
los citados ordenamientos, cuando
los mencionados actos contrarios a
la legalidad originen un deterioro
en la calidad de vida de los asentamientos humanos de la zona. En
los actos denunciados podemos
iden ficar los elementos destructores y/o violadores de las acciones
que, en principio, debieran pretender cubrir la necesidad de protección, pero que, dada su ilegalidad,
promueven la censura, el autoritarismo o mecanismos burocrá cos y
llegan a imposibilitar la subsistencia, par cipación, libertad, iden dad, entendimiento y creación,

Revisión de casos de implementación de esta legislación
Para validar si estas polí cas son
viables o si han sido aplicadas, se
realizó una revisión de algunos
conceptos con base en la teoría de
Jordi Borja (2013) concerniente a la
revolución y derechos ciudadanos,
donde el autor incita al cues onamiento del lenguaje por formar
parte de lo que llama “ecuación
virtuosa e imposible” —lenguaje,
actores y resistencia— del noeliberalismo urbano, tan actual y
vigente en las regiones metropolitanas, refiriéndose a la norma vidad internacional y nacional donde
se pretende se concilien múl ples
aspectos como la equidad, la cohesión social, la sostenibilidad, gobernabilidad y par cipación, sin concretar mecanismos para poderlos
implementar.
Con este enfoque se revisó en
primer lugar el concepto de ‘parcipación o democracia par cipava’ para verificar si hay antecedentes oficiales e históricos de una
par cipación efec va y conocer los
resultados que se pueden lograr a
par r de deliberar, negociar, confrontar y concretar acuerdos entre
los colec vos sociales y las ins tuciones; o constatar si este concepto
es objeto de un uso discursivo sin

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del Estado de Nuevo León (LDUENL)

correspondencia con la realidad.
En segundo lugar, se revisó el concepto de ‘iden dad’, el cual es hoy
una mezcla mul cultural que vive
procesos de fusión rela va o parcial, encontrando entonces pugna
de la iden dad dominante sobre la
dominada.
Al respecto, encontramos tres
casos relevantes. El primero, fechado el 24 de julio de 2009, referente a una expropiación de poco
más de 235 hectáreas de terrenos
del ejido denominado San Miguel
de los Garza, del municipio de General Escobedo (Diario Oficial de
la Federación, 2009), con miras a
des narse a la creación de reserva
territorial para el desarrollo urbano
y la vivienda en beneficio colec vo,
a través del desarrollo de fraccionamientos habitacionales, áreas
comerciales y de servicio, formando parte de las reservas del Fideicomiso Público de Fomento Metropolitano de Monterrey (Fomerrey).
Es decir, este acto expropiatorio se
efectuó en el entendido de que el
terreno contribuiría a lograr uno de
los obje vos de la polí ca social de
vivienda y regularización de la tenencia de la erra, materializando
la garan a social para que las familias de escasos recursos disfrutaran
de una vivienda digna y decorosa.
Esta acción pública sería seguida

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por otras que involucraran a todos
los niveles de gobierno que, coordinados entre sí, pudieran desarrollar en la zona proyectos habitacionales para la construcción de
vivienda en lotes de 90 metros cuadrados que beneficiaran a casi 10
mil familias, con una importante inversión para la realización de obras
de desmonte, nivelación y lo ficación, así como para la introducción
de los servicios de agua potable,
drenaje sanitario, electrificación
y alumbrado público, además de
dar pie a la creación de cientos de
empleos en la rama de la construcción, según alude el decreto oficial.
Entre las colonias que surgen de
esta disposición, encontramos a la
fecha que de acuerdo al censo de
vivienda realizado en 2015, Fomerrey 36, Raúl Caballero, Solidaridad
y Fomerrey La Unidad se encuentran en el primer contorno urbano;
y Fomerrey 9 se encuentra en el
perímetro intraurbano (ver figura
3); no presentando, en ninguno
de los casos, rezago social, según
el Consejo Nacional de Evaluación
de las Polí cas de Desarrollo Social
(Coneval) a lo largo de casi una década (Ins tuto Nacional de Estadísca y Geogra a, 2016) (ver figura 4).

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Figura 3. Ubicación de Fomerrey

Fuente: Inventario Nacional de Viviendas 2016 (Ins tuto Nacional de Estadís ca y Geogra a, 2016).

Figura 4. Grado de rezago social en Fomerrey

Fuente: Inventario Nacional de Viviendas 2016 (Ins tuto Nacional de Estadís ca y Geogra a, 2016).

El segundo caso es de fecha 28 de
sep embre de 2016. En él se expropia una superficie de 125 hec-

táreas de agostadero de uso común temporal, de uso parcelado,
del ejido Hidalgo, del municipio de

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del Estado de Nuevo León (LDUENL)

Hidalgo, Nuevo León (Diario Oficial de la Federación, 2016), para
diversos usos de carácter público
rela vos a centros comunitarios,
religiosos, educa vos, depor vos y
de seguridad. Estos usos fortalecen
las oportunidades de generar los
sa sfactores correspondientes a la
necesidad de Estar, tales como promover la afiliación, cooperación,
crea vidad, diversión, integración
y demás dominios establecidos
en las ya mencionadas categorías
axiológicas. Por otro lado, es importante señalar que la expropiación permi ó a los ejidatarios la
regularización de las erras que
poseían dentro de su asentamiento humano irregular, obteniendo
con ello certeza jurídica para tener
la posibilidad de incorporar dichas
superficies al desarrollo urbano, y
acceder así a los servicios públicos
para sa sfacer la necesidad de protección y seguridad al contar con
un espacio legalizado para asentar
sus viviendas.
Un tercer ejemplo lo cons tuye
un contrato de comodato celebrado por 50 años, fechado el 12 de
sep embre de 2012 (Ayuntamiento de Monterrey, 2012), a favor
del Gobierno del Estado de Nuevo
León y la Secretaría de Educación
(SE), con respecto de un bien inmueble del dominio público mu-

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nicipal ubicado en la colonia Ferrocarrilera, para que prevalezca
la escuela central Talleres núm. 1
“Humberto Ramos Lozano”. Evidentemente, al tratarse de un inmueble con vocación educa va se
cubren las necesidades tanto axiológicas como existenciales para garan zar el hábitat adecuado para la
enseñanza. Este inmueble, que era
de dominio público patrimonial del
municipio de Monterrey, se encontraba en una situación legalmente
irregular o incierta, pues no tenía
la SE un contrato vigente con el
municipio y la incer dumbre prevalecía en la comunidad de padres,
alumnos y maestros. A través de
este mecanismo legal, se cubrieron
necesidades de educación, protección, par cipación, crea vidad (ver
figuras 5 y 6).
La implementación legal de
todas estas estrategias que, en
alguna medida, han contribuido
a la aplicación efec va de las soluciones urbanas previstas en la
LDUENL, se ha reforzado con inicia vas de par cipación ciudadana
como el programa estatal denominado “Alcalde, Cómo Vamos”, del
28 de junio de 2012, cons tuido
como una plataforma de ciudadanos organizados con el obje vo de
incorporar una agenda ciudadana
en la ges ón pública a través de se97

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guimiento a los compromisos, colaboraciones y rendición de cuentas,

evidentemente buscando propiciar
el dialogo en diferentes temas.

Figuras 5 y 6. Escuela central Talleres núm. 1
“Humberto Ramos Lozano”
(Vista de fachada principal y vista aérea del polígono)

Fuente: Google Earth (fecha de imágenes: 4 de marzo de 2016).

Conclusiones
La LDUENL es un instrumento norma vo claramente enfocado a un
desarrollo sustentable en concordancia con las demandas internacionales y las realidades sociales de
Nuevo León, con miras a mejorar
básicamente las condiciones objevas, materiales, de la calidad de
vida de los habitantes del estado,
con la implementación de instrumentos legales, polí cos y económicos adecuados, considerando en
todo momento la posibilidad de la
par cipación ciudadana.
Aldo Rossi (1982) resalta la importancia de la polí ca en la conformación e imagen urbana, pues

es a través de las autoridades que
se regulan y aprueban los planes
reguladores y modificatorios de
la ciudad, por lo que una buena
aplicación norma va pudiera incluso traducirse como un verdadero
símbolo de progreso y democracia. Ello, desde luego, teniendo
siempre en mente la posibilidad
de que puedan surgir asentamientos espontáneos que modifican la
estructura y promueven la tendencia natural a la dispersión de estos
grupos de pobladores. Conocer y
hacer las evaluaciones per nentes de los programas de desarrollo
urbano y de la aplicación de las acciones e inversiones intersectoriales realmente nos puede ayudar a

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del Estado de Nuevo León (LDUENL)

crear las condiciones en la planificación para el mejoramiento de la
calidad de vida de la población del
estado.
Sin embargo, queda mucho por
hacer en relación con la cobertura
de sa sfactores subje vos. Es decir, se requiere avanzar en la creación de condiciones que garan cen
la estabilidad laboral y económica
de las familias, así como en la disponibilidad para estas de centros de
salud, educa vos y depor vos de
alto rendimiento, especialmente en
aquellas zonas donde se ha regularizado la tenencia de la erra.
La expropiación de erras por
causa de u lidad pública para conver rlas en reservas territoriales
subsanaron algunas necesidades
que eran demandadas por la población, tanto en materia educa va
como en materia de vivienda y desarrollo urbano, pero ahora se debe
garan zar que se evite el “éxodo de
la población familiar, que en muchas ocasiones viven en situaciones
de proletarización y precariedad”
(Leal, J. et al., 2013), como ha sucedido en diversos momentos en la
periferia de la ciudad de Monterrey.
Finalmente, también quedan
por analizar las condiciones económicas para la producción de los
servicios urbanos y las relaciones
con las diferentes instancias gubernamentales para la regulación y
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control en materia de la calidad de
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Recibido: 8 de febrero de 2017
Aceptado: 27 de abril de 2017

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El imaginario de la potenciación en la comunidad

El imaginario de la potenciación
en la comunidad
The imagery of empowerment
in the community
Rafael A. Tavares Marơnez

Resumen

Abstract

l presente ar culo describe el
imaginario colec vo que se
origina con respecto a la potenciación en términos urbanos y
sociales a par r de las definiciones
del imaginario urbano, de potenciación y de comunidad. Asimismo,
se presentan los principales autores a nivel sociológico, psicológico
y urbano que hablan de estos conceptos, y qué relaciones existentes
entre los referidos términos toman
en cuenta dichos autores. Al final
se analizan tales conceptos y se
toma una postura referente al presente y futuro del imaginario como
herramienta de potenciación en la
comunidad.

The next ar cle describes the collec ve imagina on related to the
empowerment on urban and social terminology, star ng from the
interpreta on of the urban imaginary, empowerment and community. Addi onally, the ar cle
presents the main psychological
and urban authors, whom explain
these terms and the rela onship
between them. In conclusion, this
ar cle evaluates these concepts
and presents a posi on according
to the current and future of the
imaginary as a tool of empowerment in the community.

Palabras clave:

Imaginary, community empowerment, community, urban regenera on.

E

Imaginario, potenciación comunitaria, comunidad, regeneración
urbana.

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Keywords:

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El imaginario de la potenciación en la comunidad

El imaginario de la potenciación
en la comunidad
The imagery of empowerment
in the community
Rafael A. Tavares Marơnez15

Introducción

L

as comunidades, desde el
punto de vista social, han ido
evolucionando a comunidades
más complejas debido a las diversas relaciones personales, grupales
y vecinales que se generan en el
entorno urbano. Estas comunidades pueden llegar a sufrir carencias de índole económica o social
y para poder cubrir esas carencias
o necesidades recurren al aspecto
polí co para procurarse ayuda económica o de asistencia social. Por
otra parte, también es una oportunidad para la generación de la
potenciación comunitaria el empoderamiento de los mismos vecinos
sobre sus vidas y sobre la sa sfacción de sus necesidades.
Este empoderamiento, “a través
del cual los individuos adquieren

control sobre sus propias vidas”
(Rappaport, J., 1981), genera estados de cambio social y psicosocial,
produciendo un estado de anhelo
o de superación. De esta forma empieza a interactuar la comunidad
norma va o real con el imaginario
de dicha comunidad, reflejando el
imaginario de la potenciación.
El imaginario va creando lazos
comunales para que los pobladores tengan sueños en común, una
visión de comunidad semejante.
Al mismo empo, va generando
pautas y símbolos que dejen a
perpetuidad aquellas ideologías
o acciones que argumenten dicho
imaginario de la potenciación del
poder. Como resultado final, del
simbolismo del imaginario se llega
a las ins tuciones, que refuerzan
esos simbolismos o ideas de potenciación a través de normas, accio-

15. Arquitecto, Maestro en Ciencias y candidato al Doctorado en Asuntos Urbanos, por la Universidad Autónoma de Nuevo León

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nes o lineamientos aterrizados de
forma concreta en el espacio sico
de la comunidad y en el espacio social de los individuos.
Al final, la potenciación comunitaria ene como imaginario social a
un grupo determinado de personas
que aspira a una interacción sana
entre sus miembros, propicia una
ideología común para la superación
de las adversidades económicas y
sociales y refuerza el sen miento de
empoderamiento y de control sobre sus propias vidas. El imaginario
les hace ver, simbólicamente —se
esté dando o no un cambio a nivel
sico—, que pueden engendrar los
cambios a través de ellos mismos,
de modo que se es mule la confianza grupal y la toma de decisiones
por ellos y para ellos en beneficio
de una superación social.
En el siguiente cuadro se muestran los conceptos de estudio del
presente ar culo, así como la relación entre dichos conceptos que
arrojan como resultado que el
imaginario social es un anhelo de
la comunidad sobre la comunidad
norma va. La comunidad ideológica y, en este caso, la norma va, es
aquella dominada por la estructura
de las ins tuciones y la estructura
administra va; es decir, las reglas,
las normas y las ges ones administra vas.

Los conceptos de estudio son
la potenciación y la comunidad.
A par r de la potenciación se encuentran los términos de psicología comunitaria, empoderamiento
y dimensiones del empoderamiento. Por otra parte, en el concepto
de comunitario se destacan los pos de comunidad. De aquí surge
el concepto de ‘desarrollo comunitario’ y junto a él, el de ‘imaginario
social’. Al final de este ar culo se
ene como resultado al imaginario
social de la potenciación como un
anhelo de la comunidad norma va.
Es decir, el imaginario social es
la parte psicológica de la percepción urbana y social, y la comunidad norma va nos habla de la
parte geográfica y sica del área
urbana determinada, en este caso,
una comunidad dentro de alguna
ciudad.

El concepto de comunidad
Comunidad es el concepto primordial, ámbito y protagonista, receptor y promotor social de cambio,
sujeto y objeto social sobre el que
trabaja la psicología comunitaria, el
cual engloba todo aquel fenómeno
psicosocial en el que convergen
diferentes vidas en un común de

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intereses, móvil y aspectos. María
Ferre Mora menciona en su trabajo
“Empoderamiento, par cipación y
sen do de comunidad” que comunidad

mados por personas unidas por
caracterís cas comunes o similares conviviendo en un mismo
lugar bajo unas circunstancias
determinadas de organización
y cohesión social y cultural (Ferre, M., 2005).

es considerado como el conjunto de grupos de población for-

Diagrama de relación entre conceptos de estudio

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Fuente: elaboración propia.

Según Seymour Sarason, la comunidad es “una red de relaciones de
apoyo mutuo de la que uno puede depender” (Sarason, S., 1974).
Esto quiere decir que se podrían
tener dos significados básicos de

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comunidad, donde uno sería el de
una localidad en específico, un lugar
determinado; y otra sería un grupo
de personas, esto independientemente de dónde se localice geográficamente. Hablando de la primera
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definición, se estaría haciendo referencia a un barrio, una ciudad o una
colonia definida. La segunda definición hablaría más de un rasgo social
y no geográfico, hablaría más de un
rasgo de similitudes, intereses mutuos y relaciones interpersonales.
Por ello Sarason relaciona y liga
el término comunidad con “sen do
de comunidad”. Desde el enfoque
psicológico, define el ‘sen do psicológico de comunidad’ como “una
experiencia subje va de pertenencia
a una colec vidad mayor, formando
parte de una red de relaciones de
apoyo mutuo en la que se puede
confiar (Sarason, S., 1974).
También Alipio Sánchez Vidal
considera que sen do de comunidad “ ene un núcleo importante en torno a la interacción social
entre los miembros de un colec vo, y se complementa con la percepción de arraigo territorial y un
sen miento general de mutualidad
e interdependencia” (Sánchez, A.,
2001). En otras palabras:
Sen do de comunidad = interacción social + (arraigo territorial + interdependencia)

Autores como Luis Gómez Jacinto y
María Isabel Hombrados igualmente desde el enfoque psicológico
señalan que el sen do de comuni-

dad, además de ser una experiencia de percepción, sensaciones y
subje vidad personal, “guarda una
relación inversa con el sen do de
privacidad” (Gómez, L. y M., Hombrados, 1992). Esto quiere decir
que el sen do de comunidad es
algo que va en dirección justamente contraria a la búsqueda de la
privacidad. Es generar comunidad
social y no privacidad individual.
Dentro de las definiciones de
sen do de comunidad, la de David
W. McMillan y David M. Chavis es
la más usada en la actualidad. Ellos
la definen como “un sen miento
que los miembros enen de pertenencia, un sen miento de que los
miembros son importantes para los
demás del grupo, y una fe comparda en que las necesidades de los
miembros serán atendidas a través
del compromiso de estar juntos”
(McMillan, D. y D. Chavis, 1986).
Al mismo empo, definen cuatro componentes que deben estar
presentes para poder hablar de
sen do de comunidad: pertenencia, influencia, reforzamiento de
necesidades y conexión emocional. A con nuación se muestra un
cuadro con preguntas que hacen
alusión a la iden ficación de dichos
componentes.

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El imaginario de la potenciación en la comunidad

Preguntas para iden ficar el índice de Sen do de Comunidad (SCI)
Pertenencia
Reconozco a la mayoría de la gente que vive en mi barrio.
En mi barrio me siento como en casa.
Muy pocos vecinos me conocen.
Influencia
Me preocupo de lo que piensan mis vecinos de mi forma de comportarme.
No puedo influir en cómo es mi barrio.
Si hubiese algún problema en mi barrio, la gente de aquí lo resolveríamos.
Reforzamiento de necesidades
Creo que mi bario es un buen lugar para vivir.
La gente de mi barrio no comparte los mismos valores.
Mis vecinos y yo queremos lo mismo para este barrio.
Conexión emocional
Es muy importante para mí vivir en este barrio.
La gente de este barrio no suele pasar empo junta, normalmente.
Espero vivir en este barrio por un largo empo.
Fuente: McMillan, D. y D. Chavis, 1986

El primer término, ‘pertenencia’,
alude a pertenecer a algo, a algún
grupo, a la comunidad, lo cual nos
da la idea de que existe un “adentro” y un “afuera” de ese algo: es
la sensación emocional de seguridad, la sensación de iden ficarse
con un grupo específico y el tener
en común alguna iden dad con
dicho grupo. El segundo término,
‘influencia’, es la capacidad de influir o no cada sujeto o actor en
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su comunidad y viceversa, qué tan
influidos son los sujetos por su comunidad o su entorno social.
El tercer término, la ‘integración y sa sfacción de necesidades’,
se refiere a la percepción que los
miembros enen de lograr sa sfacer sus necesidades gracias a dicha
comunidad; en otras palabras, la
percepción de tener el poder de
salir en sus metas y obje vos con
ayuda de la comunidad, ayuda en
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términos emocionales y sociales,
no económicos. El cuarto y úl mo,
‘conexión emocional’, hace referencia a iden ficar si los actores de
la comunidad se sienten con dicha
conexión o vínculo entre ellos mismos y con la comunidad, comparendo una red comunitaria o red
de apoyo.

El concepto de potenciación
Una vez definido el termino comunidad y el sen do de comunidad,
pasamos al término de ‘potenciación’ o ‘potenciación comunitaria’.
Según Julian Rappaport, desde
el enfoque de la antropología, el
‘empoderamiento psicológico’ es
“un proceso a través del cual los
individuos adquieren control sobre
sus propias vidas” (Rappaport, J.,
1981).
Haciendo más profunda la definición, el autor señala que el concepto sugiere tanto la determinación de cada uno sobre su propia
vida como la par cipación democrá ca en la vida de la propia comunidad, generalmente realzada
a través de estructuras como las
escuelas, el vecindario, la iglesia y
otras organizaciones de voluntariado. En el empowerment —término en inglés de empoderamien-

to— convergen el sen miento de
control personal y el interés por la
influencia social real, el poder políco y los derechos legales (Rappaport, J., 1987).
De forma más puntual, dentro
de las diversas formas de potenciación, la comunitaria es aquella
que se enfoca principalmente en
un grupo social o un conjunto de
individuos con claros rezagos en
necesidades básicas como educación, vivienda, cultura, entre otros.
Según Swi y Levine (1987), la potenciación comunitaria es un proceso dinámico de adquisición de
recursos, poder o influencia, que
también puede analizarse desde el
punto de vista de los resultados obtenidos. Este proceso dinámico se
puede llevar a cabo en diferentes
niveles, en este caso tres: el individual, el organizacional y el comunitario.
Los referidos autores recalcan
que el hecho de que ocurra la potenciación en uno de estos tres
niveles no significa que ocurra en
automá co en los otros dos. Por lo
tanto, estos niveles enen relación
pero son interdependientes, lo que
debería promover conocer al máximo la relación de un nivel con otro
para lograr la máxima potenciación
de cierta comunidad.
De igual forma, Marc A. Zim-

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El imaginario de la potenciación en la comunidad

merman (1995) desde el enfoque
de la psicología comenta que el
empoderamiento psicológico está
formado por tres componentes: de
carácter intrapersonal, interac vo
y comportamental. Estos consisten
en la autopercepción de los individuos con respecto a sus propias
capacidades, se centra en los vínculos del individuo y su entorno y
contempla las acciones específicas
que los individuos llevan a cabo

para obtener control sobre sus vidas, respec vamente.
Dicho autor menciona que la
potenciación comunitaria puede
incluir competencias individuales,
organizaciones sociales y comunidades. Es decir, que cada uno de
estos niveles puede lograr un resultado dis nto a par r de un proceso
par cular, dependiendo del nivel
de análisis. Esto se muestra de una
forma más resumida en el siguiente cuadro.

Cuadro. Comparación de la potenciación comunitaria según niveles de
análisis
ivel &lt;le auálisis

Proceso

Resultado
Concien ia críri a
Corn po11am iento de parti ipa-

/lldividual

ción

de toma de

dcci iones

Sentido de cont rol

Oportun idades para participar en la

Orga11izacio11al

toma de dcci ionc
- L iderazgo compartido
- Responsabil idades comprai1i-das

Accc ·o a lo · rccur o·
Co,mmi lario

- Estructu ra de gubi1:rno &lt;1bic110
- Tolera ncia a la diversidad

Compelir de modo efectivo por los

recursos
1nll uencia política
Establecer nexos con otras
organizaciones (11erworki11g)

Cm,l icioncs organizaci nalc·
Lidcra¿go plurnli hl
Habi lidades de parti cipación de los

resident es

Fuente: Zimmerman, M.,1995.

Por su parte, Pablo Iturralde y Philippe de Rham, definen empoderamiento como
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el proceso de construirse como
sujeto individual y/o colec vo
(…) con el propósito de condu109

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cir a la sociedad en su función
de sus propios intereses. El
empoderamiento se relaciona
con el concepto de poder, que
representa una realidad propia
del ámbito de las relaciones
humanas que (…) siempre son
sociales y polí cas (…) El poder
también se expresa en la fuerza
(capacidades) y solidez (unidad
alrededor de un proyecto) de
un sujeto colec vo (Iturralde, P.
y Rham, P., 2005).

También la Agencia Suiza para el
Desarrollo y Cooperación (conocida
en La noamérica como COSUDE)
define el empoderamiento como
“un proceso que contribuye a que
las personas y sus organizaciones
puedan ser, hacer y decidir por sí
mismas” (COSUDE, 2004). En dicho
empoderamiento están presentes
tres dimensiones: polí ca, social y
económica (Servicio de Ges ón de
Conocimientos para América La na
de la Fundación Intercoopera on
América La na y Helvetas Swiss Intercoopera on, 2005).
Por lo tanto, en empoderamiento desde la dimensión social está
orientado a la generación, construcción y fortalecimiento de un
sólido tejido social e ins tucional
que incluya a las personas y grupos
sociales —sin importar sus condiciones—, así como también a las
organizaciones.

La propia COSUDE hace referencia a lo importante que resulta la
colaboración entre las tres dimensiones del empoderamiento:

la sinergia entre las tres dimensiones y los consiguientes
efectos generados en las zonas
de intersección, favorecen el
empoderamiento de los actores sociales que ampliarían sus
oportunidades y fortalecerían
sus capacidades para mejorar
su calidad de vida y reducir la
situación de pobreza que soportan (COSUDE, 2007).

Con respecto al término de potenciación, se ene en cuenta que potenciación comunitaria y desarrollo
comunitario enen diferencia en
su significado, ya que los dos términos no enen un origen similar.
Jorge Romano, desde el enfoque económico, analiza el surgimiento del concepto empoderamiento a la luz de la ampliación de
la noción de poder. Es decir, que el
poder se manifiesta de diferentes
formas en una comunidad y estas
formas subyacen en las acciones,
creencias e imaginarios de dicha
comunidad: el poder como generador de posibilidades, el poder
con el que se envuelve el sen do,
el poder interior, entre otros. De

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acuerdo al po de poder que más
usemos individualmente, así será
nuestra forma de relacionarnos
con los otros y con la comunidad.

El concepto de imaginario
Es aquí donde surge la relación
con el término ‘imaginario’. Para
Cornelius Castoriadis, es donde
el sujeto está dominado por
un imaginario vivido como más
real que lo real, aunque no sabido como tal, precisamente
porque no es sabido como tal.
Lo esencial de la heteronomía
—o de la alineación, en el sendo general del término— en
el nivel individual es el dominio
por un imaginario autonomizado que se arrogó la función
de definir por el sujeto tanto la
realidad como su deseo. La represión de las pulsiones como
tal conflicto entre el “principio
del placer” y el “principio de la
realidad”, no cons tuyen la alineación individual que es, en el
fondo, el imperio casi ilimitado
de un principio de des-realidad
(Castoriadis, C., 1975).

Menciona también que lo imaginario seria “la solución fantasmal de las contradicciones reaAño 7, Núm. 1, mayo - octubre, 2017, ISSN: 2007-3100

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les (…) La cons tución misma
de estas contradicciones reales
es inseparable de este imaginario central” (Castoriadis, C.,
1975). También en su texto “El
imaginario social ins tuyente”
comenta que
La idea del imaginario social
ins tuyente parece di cil de
aceptar, y esto es comprensible.
La misma situación se presenta
cada vez que hablamos de una
potencialidad, facultad, potencia. Porque nunca conocemos
más que manifestaciones, efectos, productos… (Castoriadis,
C., 1997).

De igual forma, hace destacar que
las ins tuciones son un reflejo del
imaginario social, es decir, que las
ins tuciones y las significaciones
imaginarias sociales deben ser coherentes, esto en relación con las
caracterís cas y a los principales
impulsos de la sociedad y no dejando de lado el comportamiento
social e individual.
Caracterís cas de la potenciación
comunitaria, comunidad y el imaginario social
La potenciación comunitaria es la
forma ideal de crear y buscar soluciones a los problemas sociales
que se suscitan en un barrio deter111

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minado. No obstante, este proceso
no queda ajeno a dificultades en el
camino, incluso podría decirse que
siempre exis rán dichas dificultades, pero al preverlas serán más fácil de corregir o mi gar. Un ejemplo
en relación con colaboración seria
que, al ir creciendo estas pequeñas
organizaciones comunitarias, poco
a poco vayan perdiendo su carácter
par cipa vo original, según Rochester, Harris y Hutchison. (1999)
Un proceso de trabajo para la
generación de coalición de trabajo
en la comunidad lo plantean Rich,
Edelstein, Hallman y Wandersman
(1995) en el siguiente cuadro.
Según Perkins /1995), el proceso de fortalecimiento presenta
importantes interconexiones con la
par cipación comunitaria, el control sociopolí co, las relaciones entre géneros y la jus cia social. Estas
interconexiones pueden desarrollarse en ambientes donde se fortalezca y facilite el desarrollo personal y otras donde se promueva el
aislamiento y falta de comunidad.
Ramos Vidal en una inves gación
vio el grado de conexión o influencia entre el sen do psicológico de
comunidad, el empoderamiento
psicológico y la par cipación ciudadana. Se tomaron como valores
el grado de acuerdo desde 1, que
sería “nada de acuerdo”, a 4, que

sería “totalmente de acuerdo”. Se
tomó como referencia una subescala de la versión española del
Cues onario Psicosocial de Copenhague propuesto por Kristensen y
otros en 2005. Este instrumento
con ene 15 preguntas que se pueden contestar en una escala del 1
al 10 desde “desacuerdo” a “totalmente de acuerdo” y evalúa tres
dimensiones: inclusión, compromiso y sa sfacción. Después de esto,
el autor realizó tres modelos de regresión exploratorios para evaluar
la interdependencia entre los procesos comunitarios analizados.
Estos resultados indican que
la relación más fuerte es entre el
sen do psicológico de comunidad
con el empoderamiento psicológico. También se puede leer que el
empoderamiento psicológico ene
mayor capacidad de influencia sobre el sen do de comunidad y no
al contrario. Todo esto, aun cuando
es analizado en una zona en específico, da las pautas para entender
cómo se comportan las interconexiones entre estos elementos y
entre la comunidad misma, según
las encuestas o cues onarios que
realizan.

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El imaginario de la potenciación en la comunidad

Cuadro. Ciclo de acción comunitaria
Planificación en
colaboración
Adaptación,
Acción

Capacidad y
resultados
comunitarios
Fuente: Rich, Edelstein, Hallman, Wandersman, 1995.

Como resultado de dicho estudio,
la par cipación en contextos comunitarios requiere considerar de
una forma más puntual el contexto
donde se organiza la comunidad,
es decir, el entorno comunitario y
el grado de efec vidad de las acciones que se ponen en marcha.
Por lo tanto, podríamos considerar que la comunidad ene
como caracterís cas:
—Un imaginario social colec vo originado de los contextos
social, sico y gubernamental.
—Hace referencia a las necesidades y preocupaciones de

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empos actuales.
—Que sus integrantes se apoyan entre sí, aportando cosas
posi vas hacia su comunidad.

Esto nos lleva a concluir que el
imaginario social está conformado
por signos e interpretaciones de
las personas que habitan el espacio social sobre la vida diaria y las
interconexiones entre los diferentes par cipantes de la misma. Por
lo tanto, el imaginario social debe
cumplir con ciertas caracterís cas
intrínsecas en la propia dinámica
de la comunidad. Dichas caracterís cas son:
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Rafael A. Tavares Marơnez

Ilustración visual de los resultados de los tres modelos de regresión

- .065

EP

----- ------ ------ ---►
- .094

PC

Nota: el grosor de la línea indica el valor del coeficiente B estandarizado.
Fuente: Hernández Aja, Agus n, 1997.

—Cumple siempre con los ideales e intereses de la actualidad.
—Es mutable, ya que constantemente cambia según las nuevas ideas y paradigmas de la
sociedad actual.
—Busca insertarse en las psiques de la comunidad en general, adaptándose a las necesidades de cada grupo social.

Relaciones entre la potenciación
y la comunidad en el imaginario
social
La potenciación y la comunidad
enen una relación directa debido
a que con la suma de las dos variables se origina la potenciación
comunitaria. La comunidad es un
conjunto de personas o de barrios
cuyas cualidades se sintonizan en
común con las de sus iguales. En
el caso de los grupos vulnerables,

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El imaginario de la potenciación en la comunidad

las carencias son similares, pero lo
más importante y que se ha venido estudiando es que también enen las mismas ganas de erradicar
dichas carencias, es decir, poseen
cualidades de superación, de anhelo por un mejor futuro.
En este contexto, el imaginario
social es un refuerzo de esos sueños y anhelos de las personas de
dichos grupos vulnerables. El imaginario denota un futuro alcanzable
y un presente posi vo en formas de
percepción. El imaginario social es
el conjunto de imaginarios con respecto a una idea que, en este caso,
es la vulnerabilidad y su forma de
salir de ella. Ciertos es mulos y
símbolos refuerzan este imaginario
como el apoyo gubernamental hacia los grupos vulnerables; apoyos
de campo de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol); inicia vas
de apoyo de las organizaciones no
gubernamentales; así como la sinergia entre los grupos de vecinos
que se crean cada vez más fácil y
con mayor interés gracias a las facilidades que dan las redes sociales y
la tecnología.
A con nuación se muestra una
imagen en donde se representan
las tres variables de empoderamiento psicológico, sen do de
comunidad psicológico y par cipación comunitaria. Asimismo, se

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puede observar que la par cipación y el sen do de pertenencia
germinan en la comunidad, y al
generarse el empoderamiento psicológico mediante el manejo de las
variables se usa y se materializa el
imaginario social.
De esta forma es como se refuerza y se ins tucionaliza el
imaginario urbano: a par r de la
interacción de la comunidad, su
par cipación y su empoderamiento.
Las flechas de la imagen anterior representan el sen do de
influencia o el orden del proceso
del imaginario social. Por ejemplo,
para que haya par cipación ciudadana primero debe exis r el sen do de comunidad. Y para que exista empoderamiento primero debe
exis r la par cipación comunitaria.

Conclusiones
A través de este ar culo hemos
descrito conceptos de la comunidad, su forma de potenciación y el
imaginario social. Este úl mo se va
modificando según las épocas y las
necesidades de la sociedad, es el resultado de la situación actual y las
formas de pensamiento colec vo.

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Rafael A. Tavares Marơnez

Representación del ciclo de influencia entre el empoderamiento, sen do de comunidad y par cipación, dentro del imaginario social

,-------'

EMPOOERAMIENTO I

1

PSICO 0G CO

I

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IMAGINARIO SOOAL

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1

COMUNIDAD

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1

I

Fuente: elaboración propia.

Por lo tanto, el imaginario de la
potenciación en comunidades desfavorecidas está presente en la
ayuda dada por asociaciones; en la
capacidad de par cipación y unión
de los vecinos en dichas comunidades; en los sueños y esperanzas
de la comunidad en mejorar en los
ámbitos social, profesional y económico.
Es por ello que la potenciación
es una fuerza necesaria para la mejora con nua de las comunidades.
Es una herramienta y resultado de
los esfuerzos hechos por la propia
comunidad, los vecinos, las organi-

zaciones, de propiciar situaciones
favorables para ellos mismos, para
crecer como comunidad, creando
nuevos lazos y fortaleciendo los
existentes, generando así un sendo de comunidad en dichos grupos al apoyarse los unos a los otros
frente a las adversidades.
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Recibido: 31 de abril de 2017
Aceptado: 6 de mayo de 2017

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                  <text>Realidades. Revista de la Facultad de Trabajo Social y Desarrollo Humano es una publicación semestral que reúne las contribuciones académicas de cualquier interesado en dar a conocer su trabajo de investigación acerca de temas relacionados con el desarrollo social, desarrollo humano, familia, género, salud, educación, vivienda, comunidad, desarrollo urbano y rural, pobreza, bienestar social y, en general, tópicos de políticas sociales, programas y proyectos sociales, mediante artículos de investigación, ensayos, reseñas, informes, entre otros.</text>
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        <name>Dublin Core</name>
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            <name>Title</name>
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                <text>Obregón Morales, María Teresa, Directora</text>
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                <text>Realidades. Revista de la Facultad de Trabajo Social y Desarrollo Humano es una publicación semestral que reúne las contribuciones académicas de cualquier interesado en dar a conocer su trabajo de investigación acerca de temas relacionados con el desarrollo social, desarrollo humano, familia, género, salud, educación, vivienda, comunidad, desarrollo urbano y rural, pobreza, bienestar social y, en general, tópicos de políticas sociales, programas y proyectos sociales, mediante artículos de investigación, ensayos, reseñas, informes, entre otros.</text>
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                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Trabajo Social y Desarrollo Humano</text>
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                <text>González Alcalá, José Ricardo, Editor Responsable</text>
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                    <text>REVISTA DE LA FACULTAD DE TRABAJO SOCIAL Y DESARROLLO HUMANO
UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN

®
Artículos de investigación
R..Sgo de pobt'u,a en IH regtOnes me,cican.as:
Una estimación con un mét.odo que considera
las deudas de los hog&amp;N!s

Gobe.-nanza del Oesanollo Local:
Hacia un dispositivo del Trabajo Social
para la sustentab.lldad hldrlca
la perspectiva histórica y sus aportes para
el Sistema Ag&lt;ooim&lt;Jnlario Localizado (SIAL)
en le región citricoto do Nuevo león
La form.cl6n de oompetenciai docentes
en tecnOlogiiu de la intonnacion y comunlcac10n
(tic) para la onso~anza de la contabllldad
en et tecnológico de estudios superiores
del E•ládo de México (lesoem)

,\
)

\1

Un recorrido histOf"lco hacia la comprenslón
de la dualidad de la vivienda como un derecho
y mercancia: El caso de le vivienda de Interés

social costarricense

�Riesgo de pobreza en las regiones mexicanas: Una esƟmación con un método

Riesgo de pobreza en las regiones
mexicanas:
Una esƟmación con un método
que considera las deudas de los hogares
Poverty Risk in Mexican Regions:
An Approach Method by Households Debts
Ana Beatriz Carrera Aguilar
Mario Camberos Castro
Joaquín Bracamontes Nevárez

Resumen

D

esde las úl mas décadas
del siglo XX e inicios del
siglo XXI, México ha vivido
el incremento de la pobreza. Las
crisis económicas agravan la situación debido a la falta de ac vos y
al constante endeudamiento. Empleando el método de Líneas de
Pobreza (LP) modificado, y con los
datos de la Encuesta Nacional de
Ingresos y Gastos de los Hogares
(ENIGH) realizada por el Ins tuto
Nacional de Estadís ca y Geogra a
(INEGI), este trabajo relaciona los
ingresos de los hogares con el nivel
de endeudamiento como factor de
riesgo que explique el incremento
constante de los niveles de pobreza. Los resultados obtenidos para
el periodo 2000-2010 observan la
evolución del crecimiento de los
tres niveles de pobreza, aunque las

regiones Norte y Centro son las que
requieren mayor atención debido a
sus niveles de endeudamiento.
Clasificación JEL: I32 –Medición y
Análisis de Pobreza.
Palabras clave:
pobreza, deudas, riesgo de pobreza, líneas de pobreza, regiones
mexicanas.
Summary
In the last decades of the twen eth century and the beginning of
the XXI, Mexico has experienced
a constant poverty increase. The
economic crises have aggravated
the situa on, because the middle
class lack of assets and constant
leverage, pu ng the popula on at
risk of worse oﬀ. Using a poverty

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line modified method and taking
the ENIGH-INEGI data as reference,
this work focuses on the household
income with the debt level relaonship, as the main component
for measuring the risk of poverty to
explain the steady increase in the
poverty levels in the country. The
results for the period 2000-2010
observed the evolu on of growth
the three levels of poverty in all

regions, although the North and
Center regions topped the list as
the most vulnerable regions by the
poverty risk factor: the debts.
JEL Classifica on: I32 - Measurement and Analysis of Poverty.
Keywords:
Poverty, poverty risk, debts, poverty line, Mexican regions.

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�Riesgo de pobreza en las regiones mexicanas: Una esƟmación con un método

Riesgo de pobreza en las regiones
mexicanas:
Una esƟmación con un método
que considera las deudas de los hogares
Poverty Risk in Mexican Regions:
An Approach Method by Households Debts
Ana Beatriz Carrera Aguilar1
Mario Camberos Castro2
Joaquín Bracamontes Nevárez3

Introducción

L

a pobreza es un tema que inquieta al mundo desde hace
varias décadas, desde que el
Banco Mundial (BM) presentó en
1991 el informe sobre la pobreza
en el mundo, en el que se dio a
conocer que había cerca de 3 mil
millones de personas viviendo en
pobreza con menos de dos dólares americanos per cápita diarios,
ahora menos de 2.30 (Banco Mundial, 2005; Ravallion, M., S. Chen y

1
2
3
4

P. Sangraula, 2008), para poco más
de 50 por ciento de la población,
niveles considerados muy elevados, puesto que de suyo implicaba que los pobres superaban en
número a cualquier otra clase de
la población, convir éndose en un
problema social que debería ser
atendido.4
En este contexto, México vio
crecer la pobreza en las úl mas
décadas del siglo XXI, producto de
las crisis recurrentes de la década
de los ochenta y la gran crisis de
1995, que alcanzó un nivel por en-

Profesora de empo completo de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional Autónoma
de México (UNAM). Dirección electrónica: anakarrera@gmail.com.
Profesor inves gador de la Coordinación de Desarrollo Regional del Centro de Inves gación en
Alimentación y Desarrollo (CIAD). Dirección electrónica: mcamberos@ciad.com
Profesor inves gador de la Coordinación de Desarrollo Regional del CIAD. Dirección electrónica:
joaco@ciad.com
En América La na, la población pobre se sitúa alrededor de 200 millones (Perry, et al. 2006) y en
México más de 50 millones (Consejo Nacional de Evaluación de la Polí ca de Desarrollo Social
[Coneval], 2009; Banco Mundial, 2004; Damián, A. y J. Boltvinik, 2003).

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cima de 50 por ciento de la población (Székely, M., 2006; Lus g, N.,
1999), incluso llegaron a elevarlo
hasta 60 por ciento (Boltvinik, J.
y E. Hernández, 1999; Aguilar, G.,
2000; Camberos, M. y L., Huesca,
2001) y a 69 por ciento según el
Consejo Nacional de Evaluación de
la Polí ca de Desarrollo Social (Coneval) (2009), y con ello redujeron
la clase media a una magnitud menor a la de los pobres (Camberos,
M. y J. Bracamontes, 2011b; Bracamontes, J. y M. Camberos, 2010).
A mediados de la primera década del siglo XXI, igual que el resto
del mundo, México disminuyó los
índices de pobreza a 40 por ciento en 2005 (Coneval, 2006); pero
luego aumentaron al final de la
misma hasta alcanzar, en 2008, a
48 por ciento de la población (Coneval, 2009) y rebasar nuevamente 50 por ciento en 2010 (Coneval,
2011).
Estos resultados evidencian dos
aspectos del problema de la pobreza en el caso de México:

5

1 La dificultad para lograr la Meta
del Milenio5 de tener solo 25 por
ciento de pobres para el año 2015.
2 El riesgo de las familias de caer
en pobreza cuando se presentan
recesiones o crisis como las observadas en nuestra economía en las
úl mas tres décadas.
Estos aspectos podrían resultar de
la falta de redes de protección y de
medidas más efec vas que formen
parte de la polí ca social orientada
a proteger a la población no pobre,
que está en el límite o la vecindad
entre los pobres y la clase media,
como también a aquella que se
encuentra en pobreza moderada, reconocida como la población
vulnerable del impacto nega vo
de los cambios inesperados en la
economía. Pero también el riesgo
aumenta por dos factores localizados en el ámbito microeconómico
asociados a las prác cas de gasto
de los hogares: a) la falta de previsión para adquirir ac vos y mantener ahorros que les permita hacer
frente a situaciones económicas

Las ocho Metas del Milenio: 1) Reducción de la pobreza a 50 por ciento de la es mada en 2000; 2)
Acceso universal a la educación primaria; 3) Promover la igualdad de géneros; 4) Reducción de la
mortalidad infan l; 5) Mejorar la salud maternal; 6) Comba r el VIH/Sida y otras enfermedades;
7) Asegurar la sostenibilidad medioambiental; 8) Desarrollar asociaciones globales (Organización
de las Naciones Unidas, s/n).

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adversas durante periodos más
prolongados a los que se presentan
en situaciones normales; y b) las
deudas contraídas sin haber hecho
un balance entre su valor y los ingresos corrientes y esperados.
Por ello, el obje vo de este
trabajo es medir la pobreza en las
regiones de México u lizando una
variante del método de Líneas de
Pobreza (LP) que considere los ingresos de los hogares, pero también el nivel de endeudamiento
como un factor de riesgo de empobrecimiento de los mismos. La
hipótesis refiere que la pobreza
en México se ha incrementado de
manera diferenciada entre las regiones con la crisis económica, por
la desigual distribución del ingreso
entre los grupos sociales y el riesgo
de empobrecimiento que aumenta
por el endeudamiento de los hogares.
¿Qué ha ocurrido en las regiones
de México? Esta investigación
quedaría limitada si no revisáramos
la situación de las regiones de
México, porque si bien conocemos
que los niveles de pobreza son
diferenciados (Bracamontes, J. y
M. Camberos, 2010), no sabemos
a qué región afectó más la crisis
actual. De ahí la necesidad de
investigar para conocer más a
fondo el problema de la pobreza
en las regiones, condición nece-

saria para evaluar las políticas
utilizadas para combatirla. Para
evaluar los cambios y responder a
los cuestionamientos inicialmente
medimos la pobreza mediante el
método de Líneas de Pobreza (LP)
(Sen, A., 1976; Foster, J., J. Greer y
E. Thorbecke, 1984), u lizado por
el BM que, a pe ción de la Organización de las Naciones Unidas
(ONU), instruye a todos los países
miembros para determinar los logros anuales de los países en su
búsqueda por alcanzar la meta del
milenio de reducir la pobreza a la
mitad para 2015 (Organización de
las Naciones Unidas [ONU], 2000).
Posteriormente, las deudas de los
hogares son incluidas en el método
de medición y los resultados son
comparados con los obtenidos inicialmente. La diferencia entre ellos
cons tuye el porcentaje de los hogares en riesgo de pobreza.
Este trabajo se apoya en los microdatos proporcionados por la Encuesta Nacional de Ingreso y Gasto
en los Hogares (ENIGH) del Ins tuto Nacional de Estadís ca y Geogra a (INEGI) en sus versiones de
los años 2000, 2006, 2008 y 2010;
las es maciones de las líneas de
pobreza realizadas por el Coneval
para cada año y el método Ingresos-Deudas que proponemos para
realizar comparaciones que permitan delimitar los niveles de riesgo

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de pobreza en que se encuentran
las diferentes regiones a par r del
endeudamiento.
El concepto de pobreza y el enfoque monetario
El enfoque en que se basa este
trabajo es el monetario o también
llamado ‘paradigma de la pobreza
de ingresos’, iniciado por Benjamín S. Rowntree a inicios del siglo
XX y que en el transcurso del siglo
fue replanteado y desarrollado de
manera formal por Amartya Sen
(1976), el cual considera los ingresos o gastos para medir la pobreza.
En este enfoque se supone que las
diferencias en el bienestar de la población se pueden resumir por las
diferencias en los ingresos o gastos
de consumo, de tal suerte que los
hogares/individuos pobres se definen por la condición de insuficiencia de ingresos para cubrir el costo de determinados sa sfactores
básicos. Ello implica que todas las
personas transforman los ingresos
en bienestar de igual manera, por
lo que las diferencias en los precios
y la composición de los hogares se
tendrá en cuenta mediante la deflactación de los ingresos o gastos.
A excepción de esto, dependiendo
de la unidad de análisis, todos los
hogares o personas se suponen homogéneos (Bourguignon, F., 2003).

El enfoque naturalmente conduce
a la estrategia del crecimiento en el
ingreso nacional para la reducción
de la pobreza (Kanbur, R. y L. Squire, 2001).
El costo de los sa sfactores que
proporcionan un bienestar mínimo
se denomina Líneas de Pobreza
(LP), la que puede definirse en términos absolutos, como lo hace el
BM para las comparaciones internacionales de la pobreza con 1.25
dólares (Ravallion, M., C. Shaohua
y P. Sangraula, 2008) para el caso
de la pobreza extrema, o 2.30 dólares para la pobreza patrimonial
en México por persona al día y,
también en términos rela vos, de
acuerdo al porcentaje de la media
de ingresos de toda una población.
Este enfoque monetarista propició
un gran trabajo durante el siglo pasado y se reporta en buena parte
de la literatura económica sobre
pobreza de los úl mos 30 años, por
lo que se le considera dominante
(Bourguignon, F., 2003 y Kanbur, R.,
2002).
No obstante, el ingreso conseguido por los individuos a través de
dis ntas fuentes, más de 70 (INEGI,
2008, 2010, 2012), es la base para
mantener un bienestar aceptable,
lo que jus fica que el método LP
siga siendo u lizado por el BM para
medir la pobreza y, con base en los
resultados, coordinar estrategias

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para aba r este problema social.
Resulta comprensible, entonces,
la elección de este método para el
obje vo de este trabajo.
A propósito, veamos la situación del ingreso de los mexicanos
durante el periodo de estudio que
nos interesa. En el cuadro 1 puede
apreciarse un cuadro resumen que
plasma el comportamiento en el
transcurso de la década del ingreso per cápita dentro de los hogares
mexicanos. Se observan los montos del ingreso corriente captados
por las ENIGH para cada año y su
clasificación espacial por medio de
regiones. No es de asombrarse el
orden de importancia en cuanto a
los ingresos trimestrales: la Región
Norte a la cabeza, seguida de la
Región Centro, la Tradicional y, por
úl mo, la Región Sur-Sureste. Es en
2008 que el país muestra un crecimiento mayor en el ingreso per
cápita del hogar por encima del reportado para 2010. Estos datos retratan a grosso modo, por un lado,
la industrialización de los estados
de la frontera norte y el auge del
sector de servicios e industrial en la
zona centro del país, de allí que se

6

derive la mayor concentración de
los ingresos per cápita en estas regiones; por otro lado, 2008 reporta
un crecimiento mayor en el ingreso
que 2010, y una de las razones a
considerar en estos efectos son los
factores macroeconómicos, como
la crisis inmobiliaria del país vecino
que pareciera impactar en la disminución del ingreso de las familias
mexicanas y, por ende, en las mediciones de pobreza que analizaremos más adelante.
El riesgo y la pobreza
Recientemente, el concepto de riesgo se ha incorporado al tema de la
pobreza. Definido como la probabilidad de no lograr las expecta vas
sobre la ocurrencia de un evento,
ene en el ámbito de las ciencias
sociales diferentes concepciones.
Así, en 1998, Ulrich Beck desarrolló
ideas firmes sobre el planteamiento del riesgo desde una perspec va
sociológica, basado en la concepción de la existencia de un proceso de individualización,6 en donde
el individuo ha quedado expuesto
frente a las diversas ocasiones de

El proceso o teorema de individualización, Ulrich Beck lo postula en que el Estado “benefactor”
ha supuesto una destradicionalización de las formas de vida de la sociedad industrializada, dando
como resultado fundamental una nueva definición de la modernización vista como problema y
tema, o bien, como el autor alemán decidió nombrarla, la modernidad ha conver do en reflexiva.

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riesgo de pobreza por fallas en la
predicción de las condiciones naturales, así como en la no realización
de la producción o en la realización
de la misma, o por una conjugación
de todas.
Para hablar de la medición del
riesgo de pobreza se necesitará hacer la unión de ambos conceptos y
definir así un punto clave de este
estudio: la medición de la aversión
al riesgo o grado de incer dumbre
que puede situar a una persona en
un estado de carencia de bienestar
mínimo, de ahí la aversión a caer
en pobreza que muestra la sociedad. En esta línea de pensamiento,
Paul Makdissi y Quen n Wodon
(2003) explican que es probable
que la variabilidad del ingreso incremente la desigualdad, la cual
provoca que los hogares pobres
sean mucho más vulnerables a las
crisis. Para probarlo realizaron un
método simple a fin de es mar el
riesgo de la desigualdad salarial
usando datos para México, logrando mostrar que las transferencias
hacia aquellos quienes han perdido
su ingreso debido al desempleo u
otros factores, podrían tener el potencial para compensar una buena
parte del impacto de la aversión al
riesgo sobre la desigualdad.
Por otro lado, Juan Pablo Pérez
y Minor Mora (2001) realizaron

una aproximación de medición de
riesgo de empobrecimiento acorde
con evidencia costarricense para
la década de los noventa del siglo
pasado. Emplean el método de LP
y añaden elementos de riesgo en
el hogar tales como desempleo e
inflación dentro de ejercicios de
modelos de regresión logís ca. Lo
relevante de este trabajo radica en
ser de los pocos de medición de
riesgo de pobreza en La noamérica y aunque los resultados pudieran ser un tanto obvios, el hecho
de que el desempleo y la relación
de dependencia desfavorable en
el hogar sean las principales fuentes de riesgo, hacen hincapié en
que las probabilidades de que los
hogares se vean afectados por riesgos de empobrecimiento pueden
disminuir, de acuerdo a sus resultados, con la inserción en el empleo
público y en ac vidades de transables, así como mayor inversión en
capital humano. En otras palabras,
el camino de la medición de riesgo
exigiría un seguimiento encaminado al desarrollo de polí cas sociales y dinámicas de integración social.
¿De qué manera más precisa
se pueden relacionar el riesgo y la
pobreza? A mayor riesgo aumenta
la probabilidad de pérdidas de acvos de los hogares, lo que puede
ocurrir de manera par cular en ho-

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gares que son movidos por la ambición de acrecentar su ingreso con
altos rendimientos, invir endo en
operaciones muy riesgosas; pero
de manera más generalizada también ocurre cuando los integrantes del hogar, principalmente de
la clase media, pierden su empleo
debido a que la economía entra en
recesión o crisis y enen que echar
mano de ac vos para no caer en
pobreza. Por otra parte, suele suceder que por la falta de previsión o
el efecto de la cultura consumista,
la mayoría de los hogares de clase
media carece de ac vos y ahorro;
por lo tanto, aumentan el riesgo de
situarse en condición de pobreza.
Para efectos de este trabajo, el
riesgo de pobreza se explica como
la probabilidad de que un individuo
u hogar no alcance el bienestar mínimo, es decir, que posea ingresos
reales inferiores a los umbrales
señalados para acceder a los niveles de bienestar esperados en una
sociedad concreta: insuficiencia
de ingresos para hacer frente a los
gastos que son considerados, en
una determinada sociedad, como
necesarios para par cipar mínimamente en el modo de vida, las costumbres y las ac vidades normales
de dicha sociedad. Por lo tanto, el
hogar o individuo, no está exento
de situarse en pobreza o, en el peor
de los casos, no salir de ella.

Una fuente de riesgo que no ha
sido tratada en la literatura es el de
las deudas en los hogares, que en
tanto deben ser pagadas, reducen
el ingreso real presente y el futuro
y puede llevar a la pobreza al hogar,
como se demostrará en el presente
trabajo.
El método de Líneas de Pobreza
(LP)
El método LP sigue manteniéndose
como el más u lizado en el mundo para realizar mediciones de pobreza. Su fortaleza principal radica
en posibilitar comparaciones entre grupos de población en varios
puntos del empo, lo que facilita
observar el grado de reducciones
o incrementos en los niveles de
pobreza de los grupos de un país;
así como entre países en un punto del empo y su clasificación de
acuerdo al po o nivel de pobreza
previamente determinado por el límite de ingreso, línea de pobreza o
línea de bienestar.
Aunque México haya adoptado
el método mul dimensional como
método oficial, es necesario mencionar que las evaluaciones del
avance en el combate a la pobreza
que supervisa el BM, para efectos
de las Metas del Milenio, siguen
realizándose con base en las es maciones que el método LP per-

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mite, por lo que su uso man ene
relevancia.
En este trabajo resalta la importancia del uso del método LP
para tratar datos provenientes de
la ENIGH a través del paquete de
so ware estadís co Stata.
El método de LP toma como
referencia el costo de los sa sfactores básicos o mínimos llamado
línea de pobreza (Z),7 por lo que
se consideran en pobreza aquellas
familias o individuos cuyo ingreso
(Yi)8 está por debajo de la línea de
pobreza (Z). Entonces, si se cumple
la condición: (Z-Yi) &gt; 0 (1), el hogar
será pobre (qi) y el total de hogares
j
en pobreza será (2). qj = ¿ q, (2).
i=l

Al tomar en cuenta a las deudas, si
Z- (yi-Di) &gt;0 (3), el individuo es pobre y/o está en riesgo de empobrecerse, donde: Z: Línea de pobreza
—presupuesto mínimo para adquirir los sa sfactores básicos—; yi:
Ingreso del hogar; Di: Deudas del
hogar y, yi-Di = yin: Ingreso neto

disponible del hogar.
La fórmula 3 resume el método
LP modificado, donde una vez descontadas las deudas del ingreso del
individuo u hogar, se procede a la
comparación contra la Z, para así
definir si el hogar o individuo se
encuentra por encima o por debajo
de ella y por consecuencia clasificarse como no pobre, pobre o en
riesgo de estarlo.
El método se aplica en los siguientes momentos del ejercicio:
1) Se emplean las líneas de pobreza es madas por el Coneval para
los años que el estudio es pula,
tomando en cuenta el ingreso corriente de los hogares.
2) Se suman los ingresos del hogar provenientes de las más de 70
fuentes para conformar el portafolio de ac vos9.
3) Se realiza la sumatoria de las
deudas.10
4) Se iden fica al hogar en pobreza considerando las deudas.

7

Véase el desarrollo formal del método de Líneas de Pobreza (LP) en Camberos, M., M. Genesta y
L. Huesca (1996).
8 Es el ingreso neto total per cápita mensual de los hogares el que se compara con el valor monetario de las líneas de pobreza; es decir, el ingreso familiar luego de pagar impuestos y recibir
transferencias del gobierno.
9 El portafolio de ac vos o ingresos obedece a la suma de las variables: ingtrab, rentas, transfer y
otros, de la tabla Concentrado de los microdatos de la ENIGH para cada año.
10 El importe de deudas comprende las variables: cuota, terceros, pago_tar, deudas, balance y otra_
ero, de la tabla Concentrado de los microdatos de la ENIGH para cada año.

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�Riesgo de pobreza en las regiones mexicanas: Una esƟmación con un método

De acuerdo con esto, la condición se transforma en Z+D-Yi&gt;0
(4) para calificar a un individuo/
hogar como pobre. Luego, de
acuerdo a los siete pos de deuda que registran las ENIGH (INEGI,
2010), D se puede descomponer:
d1+d2+d3+d4+d5+d6+d7 (5), lo
que facilita medir el grado de sensibilidad del riesgo ante cada po de
deuda y con ello la toma de decisiones micro para predecirlo y evitar caer en situación de pobreza.
También se añadirán los índices
de medición de pobreza, el H de
pobreza total y el I de intensidad
de pobreza, así como sus versiones
modificadas para u lizar el endeudamiento como factor de riesgo de
empobrecimiento a par r de: ∑i (Z–
yi): Total de pobres qn; H = qn/N:
Índice de pobreza total; I = (Z–yi)/Z
= : Intensidad de la pobreza; Nr =
∑i(Z-yid)-∑i(Z–yi): Población en riesgo de pobreza; Hr = Nr / N: Índice
de riesgo de pobreza y, Di/ yi-Z: Intensidad de riesgo de caer en pobreza.
Una vez calculados los índices,
se procede al cálculo de los costos
de la pobreza:
Cp = (Zp)(Ip)(qp)

(6)

Donde Zp es el valor de la línea
de pobreza, Ip el índice de intensidad de la pobreza y qp, el número

de individuos en situación de pobreza.
Para efectos de este trabajo,
se revisará el comportamiento de
los ingresos y deudas para el año
2010, lo cual permi rá ubicar el estado de los portafolios de ingreso y
deuda del país al final de la década. La fórmula 6 se aplicará tanto
para los cálculos convencionales
de línea de pobreza como para los
modificados, mismos que incluyen
al endeudamiento como factor de
riesgo.
Las líneas de pobreza o de bienestar mínimo que se u lizan para
nuestros cálculos provienen de las
dictadas por el Coneval para los
años del análisis y corresponden a
importes mensuales de población
urbana. Pueden consultarse en los
anexos dentro del cuadro 2.
¿Por qué Ingresos versus Deudas?
De acuerdo con Orazio Atanasio y Miguel Székely (1999), los
hogares derivan su ingreso de un
portafolios de ac vos humanos —
educación, principalmente—, sicos —viviendas, terrenos, automóviles, maquinaria y herramientas,
animales de granja, etcétera—,
financieros —cuentas de ahorro,
re ro, inversiones— y sociales —
las redes sociales que facilitan la
acción colec va de los individuos—

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�Ana Beatriz Carrera Aguilar / Mario Camberos Castro / Joaquín Bracamontes Nevárez

que poseen. Un segundo autor,
Carmen Deere (2008) considera
como fuente de ingreso los ac vos
como la vivienda, parcelas agrícolas, negocios, ganadería y bienes
durables, a los que podemos agregar los ac vos financieros, inmobiliarios o de la propiedad.
Los rendimientos que proporcionan los ac vos son captados y
respaldados para los fines prác cos de este trabajo por más de 70
fuentes de ingreso en la ENIGH, los
cuales u lizaremos en esta inves gación, formando lo que llamaremos un portafolio de ingresos compuesto por las siguientes variables
de la encuesta:
—Ingreso por trabajo: comprende
a los ingresos por trabajo, negocios agropecuarios y no agropecuarios y otros ingresos por
trabajo.
—Rentas: concepto que abarca las
rentas de la propiedad tanto en
u lidad como en arrendamiento.
—Transferencias: engloba las percepciones por jubilaciones,
becas, dona vos, remesas, beneficios proporcionados por el

gobierno, transferencias en especie de otros hogares y de instuciones.
—Otros ingresos corrientes.
En el cuadro 3 se puede apreciar un bosquejo de la situación
de los importes que reportan los
ingresos en los hogares y en el 4,
los porcentajes de par cipación de
cada po de ingreso respecto al ingreso total. El comportamiento de
los ingresos para el caso par cular
del año 201011 puede resumirse en
los siguientes puntos:
—Los ingresos derivados por trabajo que de acuerdo con la ENIGH
corresponden a los ingresos
obtenidos por trabajo, como
subordinado, como independiente y de otros trabajos, son
la fuente que a nivel país aportan el porcentaje mayor de parcipación del total de los ingresos con 71.67 por ciento, y que
representa una media nacional
trimestral de 6 mil 568.48 pesos.
—Las transferencias son la segunda fuente de ingreso en orden
de importancia. La media na-

11 Si el lector desea consultar los resultados para los portafolios de ingresos y deudas de los otros
años de estudio (2006, 2008 y 2000), favor de contactar a los autores vía correo electrónico.

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�Riesgo de pobreza en las regiones mexicanas: Una esƟmación con un método

cional se aproxima a 23.16 por
ciento del total de los ingresos;
la Región Tradicional encabeza
los importes con 26.78 por ciento al trimestre y la Región Centro es la que menor importe representa, con una par cipación
de 20.66 por ciento trimestrales
con respecto al ingreso total.
—Cabe mencionar que el comportamiento de los diferentes pos
de ingreso dentro del portafolio
es generalizado para todas las
regiones, sin embargo, Centro y
Norte son las más robustas en la
composición de sus portafolios.

para definir un nuevo concepto de
ingreso que mejore las mediciones
de pobreza, no solamente desde
el punto de vista formal, sino que
a enda a un concepto de ingreso
que refleje más la realidad de las
encuestas: el ingreso neto disponible que sume el ingreso proveniente de todas las fuentes y reste
las deudas, en tanto cons tuyen
salidas de ingreso del hogar, de tal
suerte que el nuevo concepto de
ingreso incluya el tradicional de
ingreso del hogar, pero también
el ingreso una vez descontadas las
deudas:

La otra cara de la moneda son
las deudas, definidas para fines de
esta inves gación como todo aquel
importe que compromete al hogar
en el corto, mediano o largo plazos. Dentro de las deudas familiares más comunes se ponen como
ejemplo todos aquellos importes
recibidos en calidad de préstamo
de familiares o agio stas, importes
pagados con tarjetas de crédito,
créditos hipotecarios, compra de
enseres en abonos, etcétera.
Como puede verse, el ingreso
proviene de una gran can dad de
fuentes, cuya suma corresponde al
ingreso total u lizado para medir la
pobreza; sin embargo, las deudas
que también son registradas en las
ENIGH no han sido consideradas

—Cuota pagada por la vivienda
propia.
—Préstamos a terceros.
—Pago por tarjeta de crédito al
banco o casa comercial.
—Pago de deudas de los miembros
del hogar a la empresa donde
trabajan y/o a otras personas o
ins tuciones.
—Pérdidas en los negocios del hogar.
—Otras erogaciones financieras y
de capital.
En el cuadro 5 se describen los importes del valor de las deudas en
cada una de las regiones de México. Estos datos corresponden al
año 2010 clasificados de acuerdo al
po de deuda. En él se aprecian las

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siguientes caracterís cas del comportamiento de las deudas:
—Los pagos que los hogares realizan a tarjetas de crédito encabezan el principal factor de deuda para los mexicanos al final de
la década y es la Región Centro
la que reporta el mayor importe
en este rubro y la Región SurSureste el menor.
—Los importes correspondientes
a las otras erogaciones conforman el segundo po de deuda
en el que se reporta mayor desembolso. Cabe mencionar que
en este concepto de deuda se
encuentran englobados los pagos de intereses por préstamos
recibidos, los seguros de vida
capitalizables, el pago de hipotecas, etcétera. La Región Tradicional es la que reporta mayor
contribución en este rubro, con
un importe aproximado a los
750 pesos anuales per cápita;
mientras que la región con la
menor contribución es la Centro con 330 pesos anuales per
cápita.
—Los pos de deuda restantes,
acomodados en orden de importancia de acuerdo con la
media nacional, corresponden
a: balance o pérdida en los negocios del hogar; deudas contraídas con la empresa en que

trabajan; cuota pagada por la
vivienda propia; y préstamos a
terceros. Estos importes oscilan
entre los 481, 429, 399 y 95 pesos anuales per cápita, respec vamente.
Se invita al lector a revisar en el
cuadro 6 para consulta del valor de
los porcentajes de par cipación de
cada po de deuda.
México y sus regiones
Con el propósito de tener un panorama más completo, se u liza el
análisis por regiones, ello permite
desglosar cualita va y cuan ta vamente los resultados y obtener
una mejor medición del riesgo que
implica el endeudamiento.
Cabe mencionar que con base
en dis ntos criterios se han hecho diferentes regionalizaciones
para México, por ejemplo, H. Gordon Hanson (2004) presenta seis
regiones atendiendo a los niveles
de inversión, el salario medio y la
disponibilidad de capital humano;
mientras que Esquivel (2000) define siete regiones agrupadas con
base en caracterís cas geográficas como el clima, la vegetación y
la orogra a; sin embargo, en este
trabajo se toma la regionalización
del Consejo Nacional de Población
(Conapo) (2004), así como la de

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�Riesgo de pobreza en las regiones mexicanas: Una esƟmación con un método

Jorge Durand (2005), que agrupa a
las en dades federa vas en cuatro
grandes regiones por la cercanía
geográfica y su intensidad migratoria,12 facilitando la comparación en
los resultados (mapa 1).
El empobrecimiento en las regiones mexicanas
Los resultados iniciales que se sinte zan en el cuadro 7 muestran que
las regiones Norte y Centro, como
es de suponer, por sus niveles de
industrialización y cercanía con la
frontera norteamericana, man enen los menores porcentajes de
hogares en pobreza e incluso se
encuentran por debajo del porcentaje nacional para todo el periodo;
también es necesario señalar que
en todas las regiones se observa
una generalizada reducción de la
pobreza hasta el año 2006, lapso
en el que destacan las significa vas
reducciones en los niveles de pobreza de las regiones Sur-Sureste y
Tradicional con 14.12 por ciento y
13.93 por ciento, respec vamente.
Estas disminuciones generalizadas

pueden explicarse por el entorno
macroeconómico favorable: las
remesas de los mexicanos en el extranjero (Camberos, M. y L. Huesca, 2011) y el programa Oportunidades, que surge en México como
una medida de combate frontal a la
pobreza en 2002, otorgando transferencias monetarias con el fin de
elevar las capacidades de las personas que conforman los hogares en
situación vulnerable (Bracamontes,
J. y M. Camberos, 2011b).
No obstante, desde 2008, como
efecto de la crisis, se observan incrementos generalizados en los
porcentajes de hogares en condición de pobreza. Así, en la Región
Norte la pobreza crece hasta 4.05
por ciento; la Tradicional, 5.16
por ciento; Centro y Sur-Sureste,
7.92 por ciento y 3.95 por ciento,
respec vamente. Para 2010 se
man ene el mismo patrón, incrementos generalizados, solo que la
Región Norte encabeza el nivel de
puntos porcentuales de incremento con 6.19 por ciento, seguido de
4.42 por ciento de la región Sur-Sureste. Estos resultados son acordes

12 Región Tradicional: Aguascalientes, Colima, Durango, Guanajuato, Jalisco, Michoacán, Nayarit,
San Luis Potosí y Zacatecas; Región Norte: Baja California, Baja California Sur, Coahuila, Chihuahua, Nuevo León, Sinaloa, Sonora y Tamaulipas; Región Centro: Distrito Federal, Hidalgo, Estado
de México, Morelos, Puebla, Querétaro y Tlaxcala; Región Sur-Sureste: Campeche, Chiapas, Guerrero, Oaxaca, Quintana Roo, Tabasco, Veracruz y Yucatán.

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�Ana Beatriz Carrera Aguilar / Mario Camberos Castro / Joaquín Bracamontes Nevárez

con los encontrados por inves gadores (Bracamontes, J., J. Ledezma
y M. Camberos, 2011), quienes esmaron reducciones del porcentaje de pobreza hacia mediados de la
década 2000-2010 e incrementos a
par r de 2008 (Camberos, M. y J.
Bracamontes, 2011b), año de inicio
de la crisis más reciente. Mientras
que el Coneval, organismo encargado de es mar oficialmente la
pobreza en México, dio a conocer
que la pobreza se había reducido
a menos de 40 por ciento, el nivel
más bajo desde inicios de la década de los ochenta (Coneval, 2011);
pero a par r de 2008 se revir ó
el proceso y comenzó a crecer de
nuevo, como en las dos úl mas décadas del siglo XX, alcanzando los
50 millones de pobres, esto es, 45
por ciento de la población.
Un úl mo aspecto referido a
la pobreza lo cons tuye la es mación de los recursos necesarios
para comba rla y reducirla. Para
conocerlos, el cuadro 8 presenta a
modo de resumen los índices de la
pobreza detectados con el método LP, para lo cual tomamos el año
más reciente. De inicio se observa
que en 2010, el índice H indica que
45.10 por ciento de la población
nacional es pobre y padece una intensidad de pobreza representada
por el índice I, de 0.1048. Ambos
indicadores sirven para calcular el

costo monetario a fin de lograr sacar a esa población de la pobreza
en que están inmersos. Considerando la línea de pobreza patrimonial per cápita para ese año, nuestros resultados arrojan que serían
necesarios 12 mil 436 millones 839
mil 842 pesos de recursos mensuales por hogar para poder comba r
este problema, mientras que para
atacar la pobreza patrimonial per
cápita, se requeriría de 3 mil 220
millones 519 mil 443.23 pesos. En
este mismo esquema (cuadro 8)
se pueden observar los índices y
costos de la pobreza patrimonial
por región y estado. Se observa
que la Región Sur-Sureste es la que
requiere de mayores inversiones
para el combate a la pobreza, con
un valor monetario per cápita de
1 mil 267 millones 996 mil 334.26
pesos, mientras que la Región Norte reporta la cifra con menor inversión, 420 millones 787 mil 431.18
pesos.
Si nos detenemos en el cuadro
9, podremos observar cómo incrementan las cifras de pobreza en el
país al someterlo a un cierto estrés, ya que al añadir un factor de
riesgo como es el endeudamiento,
el ingreso ene un impacto que lo
obliga a reducirse. El índice H señala que a nivel país, la población
pobre asciende a 54.28 por ciento
de su población total; mientras que

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�Riesgo de pobreza en las regiones mexicanas: Una esƟmación con un método

el indicador I reporta una cifra de
0.1150. Realizando los cálculos de
los costos de la pobreza, al país le
costarían 12 mil 436 millones 839
mil 841.67 pesos por hogar y 3 mil
220 millones 519 mil 433.23 pesos
per cápita el alivio a este conflicto
social. Es necesario apuntar que
al incluir el factor deudas dentro
de las mediciones de pobreza, las
inversiones para el combate de la
pobreza, tanto por hogar como per
cápita, crecen de modo generalizado en todas las regiones, aunque
se man ene a la cabeza la Región
Sur Sureste y la Región Norte en su
contraparte.
La pobreza considerando las deudas de los hogares
Anteriormente se ha pasado revisión por el panorama de la década
sobre la pobreza en el país y sus
regiones. En los cuadros 5 y 6 se
mostraron, a modo de desglose,
las deudas consideradas para 2010
como factor de riesgo al ingreso a
fin de poder realizar la medición
por el método LP.
Volvamos al cuadro 7. Dentro
de la población en pobreza, citaremos los casos extremos: la Región
Tradicional termina la década con
4.88 por ciento menos pobre que
al inicio de ella, y la Región Nor-

te, en su contraparte, llega a 2010
con cinco por ciento más pobre en
comparación con el año 2000.
Para 2010, las regiones vulnerables a la pobreza por el factor
deuda son las regiones Norte y
Centro. Ambas reportan porcentajes de riesgo de pobreza de los hogares de 12.81 y 11.50 por ciento,
respec vamente. Durante los años
comprendidos en el periodo, nos
podemos percatar de que al inicio
de la década es cuando se reportan los mayores niveles de riesgo,
y que no es hasta 2008 cuando hay
un decremento en los porcentajes
de la población de hogares en riesgo, donde la región con menor porcentaje de riesgo es la Sur-Sureste
con 6.62 por ciento y la de mayor
porcentaje, la Norte con 8.10 por
ciento, seguida de la región Centro
con 7.72 por ciento. Al observar
el cuadro, podemos percatarnos
de que la Región Norte y Centro
se man enen a la cabeza en todo
el periodo con la mayor población
de hogares en riesgo, seguidas de
la Región Tradicional y Sur-Sureste
en orden de importancia. En 2006
se muestran incrementos generalizados de la población en riesgo
para todas las regiones, comandadas por la Región Norte y, por otro
lado, la Región Sur-Sureste como la
zona con menor impacto de riesgo
de pobreza en sus hogares.

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La población de hogares en riesgo (ver gráfico 1), resultante de la
diferencia de los resultados obtenidos de las mediciones con LP a
par r del ingreso corriente y de la
medición con LP tras el descuento
de las deudas al portafolio de acvos o ingresos, presenta al cierre
de la década el mayor incremento
—tomando en cuenta los cambios
ocurridos de 2008 a 2010— en la
Región Norte con 3.58 por ciento
de su población de hogares y, por
otro lado, pone a la Región SurSureste como la menos vulnerable
al tener el menor incremento, 0.73
por ciento de riesgo de pobreza.
Durante el periodo de estudio,
se observa que desde 2006 y aún
en 2008 la población de hogares
sin riesgo crecía de manera generalizada en todas las regiones, pero al
cerrar la década, el comportamiento es contrario: todas las regiones
disminuyen su población de hogares sin riesgo, es decir, que se ubicaron en el umbral de riesgo con
probabilidades de situarse en una
condición de carencia. De 2008 a
2010 es significa vo el declive de
la población sin riesgo en la Región
Norte, marcada con la cifra de 9.77
por ciento menos. La Región Centro, aunque también con decrementos en su población de hogares
sin riesgo, es la que representa la
región con menor impacto, ya que

pierde 2.67 por ciento de su población de hogares.
Si se evaluara toda la década,
la Región Norte es la que más ha
logrado en cuanto a mantener una
población de hogares sin riesgo,
de 58.33 por ciento en el año 2000
pasa a 54.83 por ciento para 2010.
Sin embargo, la Región Tradicional,
de su casi 38 por ciento de población de hogares sin riesgo en 2000,
termina la década con casi 46 por
ciento de hogares sin riesgo de empobrecerse. Bastará observar de
nuevo el gráfico y orientar el análisis hacia los cambios ocurridos en
los niveles de pobreza implicados
en la transición 2008-2010, donde la situación de la Región Norte
pudiera tornarse crí ca al ser la región que pierde casi 10 por ciento
de su población sin riesgo.
Conclusiones
Aunque el estudio se enfoca en la
evolución del riesgo de pobreza
en la década, los decrementos en
esta son mínimos. A nivel país hay
un decremento de 1.85 por ciento
de la población de los hogares en
riesgo en lo que corresponde al
periodo 2000 a 2010; este aspecto habla de un incremento constante de la población en pobreza.
Es en 2006 cuando se observan
disminuciones considerables en el

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�Riesgo de pobreza en las regiones mexicanas: Una esƟmación con un método

número de pobres en el país; claramente se puede señalar que en
el año 2000 había 46.89 por ciento
de de hogares pobres y se pasa a
36.02 por ciento en 2006. Estos datos parecen indicar que la pobreza
se comba a con fuerza, ya que se
redujo 11 por ciento de población
pobre con respecto a inicios de la
década. La polí ca pública apoyada
en el programa Oportunidades parecía sur r efecto de manera considerable, pero para los siguientes
años, lejos de con nuar con estos
decrementos a este grave problema social, la población en pobreza
ha llegado hasta 45.10 por ciento
en 2010 de acuerdo con nuestros
resultados, aplicando el método
convencional LP de Coneval. Ahora bien, la situación se agrava si se
realiza la medición con el método
propuesto que incluye el endeudamiento como factor de riesgo,
ya que el porcentaje de población
en pobreza se incrementaría hasta
54.81 por ciento.
Para poder lograr la reducción
de la pobreza a la mitad en 2015,
volviendo a las Metas del Milenio,
es necesario implementar polí cas
pro-poor —crecimiento en favor de
los pobres— que busquen el crecimiento y la distribución de manera
conjunta para que la población que
se encuentra en riesgo de pobreza
no caiga en ella y, a la vez, reforzar

los programas asistencialistas para
evitar que los pobres se sitúen en
pobreza extrema.
Es recomendable implementar
mediciones de pobreza que atrapen la realidad de la población
mexicana. De acuerdo con nuestros resultados, México cierra la
década 2000-2010 con una población en riesgo de empobrecerse
de 54.81 por ciento del total de
sus habitantes, los que significaría
unos 61 millones 586 mil 681 habitantes. Habrá que con nuar con
estudios y revisiones sobre otros
factores que pudieran alimentar
este fenómeno. La excesiva emisión de plás cos o tarjetas de crédito, la falta de previsión de ac vos
y la poca o nula cultura financiera
han generado gran endeudamiento dentro de la población sin que
esta pareciera percatarse de ello.
Incluir variables como el endeudamiento o el desempleo dentro de
las mediciones podría arrojar una
perspec va que explique cómo es
que la clase media sigue empobreciéndose y cómo, a pesar de programas focalizados a los pobres,
esta problemá ca de carencia en el
país con núa en aumento.

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ANEXOS
ANEXO 1. Mapas

•
•
REGIÓN NORTE
•

•

Baj a Cal i!ornl.a. Baja Cal ifomla Sur. CoahuHa.
Ch(huahua, NuO'Jo Loón. Slnaloa, Sono,a y Tamaullpas.

REGIÓN TRADICIONAL
•

Aguasca11entos. Collma, Durango, Guanajuato.

Jal co. Mlchoacán , Nayarít, San Luis Potosi 'i Zaealecas.

REGIÓN CENTRO
Distñto Fodernl, Hldalgo, Estado da Méxk:o. Morek)s,
Puebla. Ouerétaro y Tlaxca!a .

• REGIÓN SUR-SURESTE
Campoc:ha, Chiapas, Guerrero, OaJiCaca, Qui ntana Roo,
Tabasco, Veracruz y Yucatán.

Fuente: Elaboración propla en ba'!le a le ~

ación de CONAPO (2004), citada en Zúftlga )' lelte (2006)..

Mapa 1. Fuente: elaboración propia con base en Conapo (2004) y Jorge Durand (2005).

ANEXO 2. Cuadros
Cuadro 1. Los ingresos per cápita promedio de los hogares en las regiones de México
Región/Año
2010
2008
Región Norte

$ 10 909 66

$ 12 455.77

Región Tradicional

$ 8 539 49

$ 9 299.01

Región Centro

$ 9 228 99

$ 9 204.24

Región Sur-Sureste

$ 8 067 94

$ 8 461.46

MÉXICO

$ 9 164 97

$ 9 858.08

30

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Cuadro 2. Líneas de pobreza o de bienestar mínimo Coneval
NIVEL/AÑO

2000

2006

2008

2010

ALIMENTARIA

$ 626.62

$ 809.87 $ 949.38 $1 047.94

CAPACIDADES

$ 768.55

$ 993.31 $1 164.41 $1 285.30

PATRIMONIAL

$1 257.25 $1 624.92 $1 904.84 $2 102.59

Fuente: Líneas de pobreza urbana Coneval en pesos corrientes para agosto de cada año.
http://www.coneval.gob.mx/Medicion/Paginas/Pobreza-por-ingresos.aspx

Cuadro 3. El ingreso per cápita por hogar 2010
CUADRO RESUMEN: Importes trimestrales promedio de los ingresos
per cápita 2010
REGIÓN

ING_TRAB

RENTAS

TRANSFER

OTROS

TOTAL
INGRESO

REGIÓN NORTE

$ 7 671.69

$ 752.72

$ 2 457.08

$ 28.17

$ 10 909.66

REGIÓN
TRADICIONAL

$ 5 912.37

$ 334.55

$ 2 287.15

$ 5.41

$ 8 539.49

REGIÓN CENTRO
$ 6 941.17
$ 374.32
$ 1 907.08
$ 6.42

$ 9 228.99

REGIÓN
SUR-SURESTE

$ 5. 877.28

$ 393.81

$ 1 791.17

$ 5.68

$ 8 067.94

MÉXICO

$ 6 568.48

$ 462.61

$ 2 122.50

$ 11.39

$ 9 164.97

Elaboración propia con base en los microdatos de la ENIGH 2010 (INEGI, 2010)

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�Ana Beatriz Carrera Aguilar / Mario Camberos Castro / Joaquín Bracamontes Nevárez

Cuadro 4. ParƟcipación (%) por Ɵpo de ingreso per cápita 2010
CUADRO RESUMEN: Par cipación por po de ingreso (%) 2010
REGIÓN

ING_TRAB

RENTAS

TRANSFER

OTROS

REGIÓN NORTE

70.32%

6.90%

22.52%

0.26%

REGIÓN TRADICIONAL

69.24%

3.92%

26.78%

0.06%

REGIÓN CENTRO

75.21%

4.06%

20.66%

0.07%

REGIÓN SUR-SURESTE

72.85%

4.88%

22.20%

0.07%

MÉXICO
71.67%
5.05%
23.16%
0.12%
Elaboración propia con base en los microdatos de la ENIGH 2010 (INEGI, 2010).

Cuadro 5. Las deudas per cápita por hogar 2010
TERCEROS

PA G O _
DEUDAS
TAR

BALANCE

OTRA_
ERO

TOTAL
DEUDA

REGIÓN
$ 152.39
NORTE

$ 25.83

$ 216.66

$ 110.88

$ 148.97

$ 139.69

$ 794.41

REGIÓN
TRADICIO- $ 83.03
NAL

$ 25.17

$ 222.40

$ 140.35

$ 119.19

$ 187.35

$ 777.49

REGIÓN
$ 100.43
CENTRO

$ 21.15

$ 234.24

$

70.85

$ 110.46

$ 82.42

$ 619.56

REGIÓN
S U R - S U - $ 65.13
RESTE

$ 21.97

$ 142.10

$

98.44

$ 101.31

$ 124.41

$ 553.36

$ 99.70 $ 23.66
$ 203.48 $ 107.30 $ 120.25 $ 136.75
MÉXICO
Importes trimestrales promedio
Elaboración propia con base en los microdatos de la ENIGH 2010 (INEGI, 2010).

$ 691.14

REGIÓN

CUOTA

Cuadro 6. ParƟcipación (%) por Ɵpo de deuda per cápita 2010
REGIÓN

CUOTA

TERCEROS

PAGO_TAR

DEUDAS

BALANCE

OTRA_ERO

REGIÓN NORTE

19.18%

3.25%

27.27%

13.96%

18.75%

17.58%

REGIÓN TRADICIONAL

10.68%

3.24%

28.60%

18.05%

15.33%

24.10%

REGIÓN
TRO

CEN16.21%

3.41%

37.81%

11.44%

17.83%

13.30%

REGIÓN
SURESTE

SUR11.77%

3.97%

25.68%

17.79%

18.31%

22.48%

MÉXICO
14.43%
3.42%
29.44%
15.53%
17.40%
Elaboración propia con base en los microdatos de la ENIGH 200 (INEGI, 2010).

19.79%

32

revista realidades 16x21_2016_2.indd 32

07/02/2017 10:54:04 a.m.

�Riesgo de pobreza en las regiones mexicanas: Una esƟmación con un método

Cuadro 7. Porcentaje de hogares en pobreza y en riesgo por regiones
% HOGARES EN POBREZA POR REGIONES
AÑO 2000
% DE HOGARES POBRES

POBLACIÓN

MÉTODO LP

MÉTODO LP&amp;DEUDAS

EN RIESGO

REGIÓN NORTE

28.86%

41.67%

12.81%

REGIÓN TRADICIONAL

51.33%

62.17%

10.84%

REGIÓN CENTRO

42.47%

53.97%

11.50%

REGIÓN SUR-SURESTE

65.40%

74.28%

8.88%

MÉXICO

46.89%

57.91%

11.02%

REGIONES

AÑO 2006
% DE HOGARES POBRES

POBLACIÓN

MÉTODO LP

MÉTODO LP&amp;DEUDAS

EN RIESGO

REGIÓN NORTE

23.62%

38.02%

14.40%

REGIÓN TRADICIONAL

37.40%

51.58%

14.18%

REGIÓN CENTRO

32.72%

46.81%

14.09%

REGIÓN SUR-SURESTE

51.28%

64.31%

13.03%

MÉXICO

36.02%

49.95%

13.93%

AÑO 2008
% DE HOGARES POBRES

POBLACIÓN

MÉTODO LP

MÉTODO LP&amp;DEUDAS

EN RIESGO

REGIÓN NORTE

27.67%

35.40%

7.73%

REGIÓN TRADICIONAL

42.55%

49.69%

7.14%

REGIÓN CENTRO

40.64%

48.74%

8.10%

REGIÓN SUR-SURESTE

55.23%

61.85%

6.62%

MÉXICO

41.46%

48.93%

7.47%

AÑO 2010

Año 6, Núm. 2, noviembre, 2016 - abril, 2017, ISSN: 2007-3100

revista realidades 16x21_2016_2.indd 33

33

07/02/2017 10:54:04 a.m.

�Ana Beatriz Carrera Aguilar / Mario Camberos Castro / Joaquín Bracamontes Nevárez

% DE HOGARES POBRES

POBLACIÓN

MÉTODO LP

MÉTODO LP&amp;DEUDAS

EN RIESGO

REGIÓN NORTE

33.86%

45.17%

11.31%

REGIÓN TRADICIONAL

46.45%

54.46%

8.01%

REGIÓN CENTRO

41.58%

51.41%

9.83%

REGIÓN SUR-SURESTE

59.65%

67.00%

7.35%

MÉXICO
45.10%
54.28%
9.18%
Elaboración propia con base en los microdatos de las ENIGH 2000, 2006, 2008 y 2010.

Gráfico 1. Porcentaje de hogares sin riesgo de pobreza por regiones:
periodo 2000-2010
70,00%
64,60%
61,98%
60,00%

58,33%
53,19%

50,00%

50,05%

46,03%

54,83%

51,26%
51,07%

48,59%

50,31%

48,42%
40,00%

45,72%
45,54%

42,09%
37,83%

38,15%
33,00%

35,69%

----

--+- REGIÓN NORTE

30,00%
25,72%
20,00%

REGIÓN TRADICIONAL

- --+- REGIÓN CENTRO
REGIÓN SUR-SURESTE
MÉXICO

10,00%

0,00%
2000

2006

2008

2010

Elaboración propia con base en los microdatos de las ENIGH 2000, 2006, 2008 y 2010.

34

revista realidades 16x21_2016_2.indd 34

07/02/2017 10:54:04 a.m.

�~
~

35

07/02/2017 10:54:05 a.m.

-

REGIÓN TRADICIONAL
0 1 Aguascalientes
06 Colima

10 Durango
11 Guanajuato
14 Jalisco
16 rvlichoacán de QQ,wp,Q.
18 Nayarit
24 San Luis Potosí
32 Zacatecas

Hogares
en pob reza
patrimonial

Índice H
Pobreza roca.l

Índice I
Pobreza patrimonial
LP-S2,102.59

29 074 332

131 13922

0.45 105

0.10487 1

865 ! SI
176 007
726 761
988 355

0.3033 1
024348

697 176
942 645

262 407
42 854
285 272
41 1 063
223 430
274 097
261 544
402 800

0.092 191
0.083016
0.098492
0. 124 195
0.08562 1
0.091449
0.090352
0.100659

288 328
184 443
406 355
1 362430
1 905062
1112 522
283 285
641 514
408 861

114 462
54 364
213 443
702 666
636619
635 973
126 710
322 868
255 393

0.39699
029475

$ 95 541
$
33 691
$ 235 728
$ 761 970

2 558 782

568 414
422 658
1 599 680
206 561
805 100
177 703
158 917

l 251015
74 1 515

0.39253
0.4 159 1
0. 17860
0.36964
0.375 15
0.4273 1

$

~·
Total de

C9_.1t_Q

!mfilll.M Pll!!mM'.

.c&amp;J.l!l per kiPJlii,

!mfilllM
$ 3220 5 19443 .23

12436 839841.67

112 371 219

51360359

$
$

167 345 297.43
21 938 52295

$

235 440 555.92

3 222001
643 397
2 753 703
3 435 598
4 602 274
2 744 253
2 63 1 866
3 287432

977 258
156 654
1080898
1 428 887
821961
1014398
987 339
1 404 747

$
$
$
$
$
$
$
$

44
6
62
103
22
57
54
103

934 490.04
00 1 4813 1
137 799. 14
4 11 542.86
806 838.8 1
562 418.97
648 76622
77 1 175.80

1 205018
647 339

478 375
190 801
837 452
2 886 808
2 470 510
2 401 252
494 417
1 341 789
950 663

$
$
$
$
$
$
$
$

22
9
60
185
!IS
202
30
82
90

860 391.67
599 438 88
080 650.23
468 159.0 1
265 074.50
453 016.90
540 059 08
2 12 759.57
111 315.8 1

1965993
1805153

$
$
$
$
$
$
$

76 759 749.89
142 693 550.36
356 340 970.50
49 648 585.49
235 336 742.32
35 937 296.54
45 652 376.40

$
$
$

24 4 19 738 76
3182 11 069.07
180 503 825.38
180 0 12 329.33
16 659 825.4 1
109 530 47757
410 26 1 624.87
57 377 313.23

$ 359 466 485.69
$
83 902 528.42
$ 213 031 202.20
$ 206 301 16914
$ 361897 305.88

143.58

0 .51574
0.334 17

0.083757
0.096580
0. 103064
0. 102533
0.093037

0.57 165

0. 121322

O 44729
0 .50329
0 .62465

0.1233 17
0. 12296 1
0. 120009

$
$
$
$

0.222 14
0 .68578
0.43349
0.43 153
O 58654
0.37686

0.083978
0. 112781
0.093594
0.094972
0.11 141 0
0.095990
0.093229

$ 265 491 633.53
$ 609437732.38
$14580414 18.02
$ 187418 048.19
$ 99289348 1.95
$ 140 807 430.93
$ 186 333 780. 79

8 850 149
2 632 258
15099239
1 806943
5 791146
1 847 561
1163140

0.112494
0. 126443
0. 130435
0.1313 10
0.106247
0.103242
0. 119562
0. 1077 11

$ 92646 3 1549
$ 1340230243.31
$ 764 645 792.50

829 322
4 672 793
3 516805

0.52526

!llJlwlJw

en IW.bmll
patrimonial

$

10263
894.49
707.63
447305947.18
764 404 690.26
119 166 11 9.49
341 663 403.59
335 426 126.74

1 594 351
5 597 358
7 392 921

4 200 565
1 105 367
2 666032
1 521 925

$

REGIÓNCElvTRO

09 Distrito Federal
13 Hidalgo
15 México
17 Morelos
21 Puebla
22 Querétaro
29 llaxcala

616 316
3 690209
478 674
1 372 624
471 540
284 973

REGION SUR.SURESTE
04 Campeche
07 Chiapas
12 Guerrero
20 Oaxaca
23 Quintana &amp;&amp;
27 Tabasco
30 Veracruz IhY.{
31 Yucatán

218 593
1109462
830 184
948 880
382 366
579 441
2040150
510713

98 142
840 947

549 465
577 522
103 687
340 994
1206740
23 1 427

0.55766

O 44897
0.75798
0 .66 186
0.60864
0.27 11 7
O 58849

0.59 150
0.453 14

739061 139.47

3 895 735

$
59118 573.33
$ 421 928 486.36
$ 1 500 789 947.53
$ 220 498 547.51

l 35 6 853
2 232097
7463 132
1 962 648

$

6545415
779 74 5
3 396 743
696 266
648 632

372 342
3 54 1 871
2 327 630
l 371 082
367 941
1 313 562
4 414 411
889 364

$

$
$
$
$

Riesgo de pobreza en las regiones mexicanas: Una esƟmación con un método

F"

MÉXICO
REGIÓN NORTE
02 Baja California
03 Baja California Sur
05 Coahuila de Zaragoza
08 Chihuahua
19 Nuevo León
25 Sinaloa
26 Sonora
28 Tamaulipas

Total
de boga.res

Cuadro 8. Índices de Pobreza 2010 - Método Líneas de Pobreza

"~'""

* Es la población total con el factor de expansión de la ENIGH 2010.
Elaboración propia con base en los índices H e I obtenidos a nivel país,
estado y región con base en la ENIGH 2010 (INEGI, 2010).

Año 6, Núm. 2, noviembre, 2016 - abril, 2017, ISSN: 2007-3100

revista realidades 16x21_2016_2.indd 35

1

RLGIONLS

�36

--

~:.I

p

~

--

REGIO.NE-S
MÉXIC O

Total
de bogares

Hogares

indice U

to pobttu
patrimonia]

Pobrna 101:aI

i.ndice l ..
Pobrna
pa rrimoniaJ
LP-51 102.59

Couo
mtnsu aJ por bogar

29074 332

15 781 769

0.:542808

0.115004

S 14 736918 929.95

86 jDJ
176 007
726 761

340 055

0.393059
0.32:Sj04
0.:509176
0.548122
0.321628

0.111690
0.100113
0.103540
0.135212
0.086995

;
;

I.ndM dn os
to pob ttn

Tou]dt
Pobbción

indice U

Cou optrdpita
mtnsua]

Pobreu 101:aI

patrimoniaJ

112 371219

615 86 681

0.54S06:S

S 3 816124 879.91

3222001

1266 43j
209 428
1402 118
1983 126
1480 219

0.393059
0.325504
0.509176
0.548122
0.321628

;
;

79 858 205.22
12 059 524.91

s

80560411.31
04013 891.56
73 :597 929.02

1349 127
1100 975

0.491619
0.452521

1 723 246
10 504 675

0.524192
0.4504,tTI

REGI0,\1 NORTE
02Baja California
03 Baja California Sur
05 Coahuil..a de Zaragoza

OS Chihuahua
19 NuevoLeón
25 Sm..il.oa
26 Sonora
28Tmmilipas

:[ RN

REGI0,\1 TRADIO0NAL
0I Aguascaliel:ltes

988
1251
741
697

')7291

370 049
541 739

355
0D
515
116

402 361
364 543
315 4$7

0.491619
0.452521

942 645
6388 615

494 127
l 885 651

0.524192
0.4516859

;

297 408 407 .02
4.4083 810.40
305 243 962.37
535 364 166.99
270 754 416.41

0.095842
0.130497

;
;

271 871 7.B .63
326 781 223.92

0.104952
0.1084996

s

';

380269 687.46
S 2 ,109 969 663.14

643 397
2 753 703
3435 599

4 602 274
2 744
2631
3 287
23 320

253
S66
432
523

288 328

143 429

0.497451

0.099047

s

124 835 977.63

1205 018

599 437

0.497451

06Co!Dlla
l0 Durango
11 Guanaju.;llo

184 443
406 3:S:S
1362430

72213
240 6:52
931 007

0.391519
0.:592221
0.610605

0.111708
0.108936
0.109230

59 528 168 .07
216268 020.:56
777 758 977.41

647 339
1:5943:51
5 597 359

253 446
944 208
3 417 777

0.39Dl9
0.:592221
0.610605

14Jal.isco
16 Michoacán de Ocampo
I S Nayarit
24 San Luü PotoJí

100:S 062
1 112 521

8219:SI
693 82:S

0.4314:56
0.6236:SI

0.137144
0.132216

'
'ss

0.529230
0.558540

0.128804
0.139854

;
;

''"""""

149 923
358311
279 166

0.680344

0.122950

919 779 480.14
728 261 694.53
!5 S 429 201.30
437 872 719.28
261672.046.10

7 392
4200
110:S
2 666
1 521

3 189
2619
584
1489
1035

0.43 14:56
0.62365 1

283 28:S
641 514
408 861

¿ RT
REGION CE.\rrRO

6 591 800

3 590 3n

0.5-145906

0.120911 7

S 3 565 645 941.70

09 Distrito Federal

2 558 782

842 079

0.329093

0.089 115

545 724 57l.95

13Hidal.go

4:52 692
2 000 14:S
257 629

0.134513
0.542014
0.539212

0.115887
0.098861

17Mord.os

616 316
3 690 209
478 614

0.102336

411 103 261.02
S l 701153 537.68
; 209 256 952.93

21 Puebla
22Quetétaro

1 372 624
471 540

913 219
219 94:S

0.113645
0.114125

s
s

2911ucal..a

284 913
9473 118

185 618
4 870 325

0.665309
0.464319
0,65 1353

0.094678

;

0.5141206

0.1045136

218 593
1109 462
830 184

115 130
887 104
597 904

0.:529431
0.199580
0.120207

0.120247
0.130475
0.139898

948 880
392 366
519 441

635 303

0.669529
0.340982

0.133 808
0.129 714

s
s

0.108825
0.124447
0.117260

;

0.1258627

lH.Hxko

I RC
REGIÓN SUR-SURES TE
04Campeche
07Ch~as
12Guenero
20O:ixac:a

23 Quint:w Roo
27Tabasco
30Veracru.z Ua..-e

HYucatin

¿ RSS

130 380
393 291

2040 !:SO
510 713

1387 424
289 273

0.67875 2
0.680060
0.564452

6 619 789

4 435 415

0.6700236

''
''
s'

73 461 513.98
86563 691.26
109039 310.17
658304 U 0.24

721
68:S
994
085
432

0.529230
0.:558540
0.680344

l S 930 875

14133 785

0.5-150562

''
s'
''
''
s'

9 850 149

2 9 12 525

0.329093

s

157 781550.75

2 632 239
15099 239
1806 943

1 933 427
8 183 999
972 518

0.734:513
0.542014
0.538212

110 303 962.70
41:S 756 846.89
55433 891.34

920646 239.79
20:S 849 840.21

5 791 146

3 852 001
957858

0.665309
0.464319

''
''

1:5081 7 01 8.51
S 4252 72:2 489.11

1163 140
37190 435

757 61:5
19 470 842

0.651353
0.5235444

829 322
4 672 793
3 516 805

439 069
3 736 274
2532 926

0.529431
0.799:580
0720207
0.669529
0.340982
0.618152

;

'
'
;

';

111010 415.97
S l 024 993 826.82
745 028 038.22

565
367
032
92:S

1847 561

3 895 735
1356 953

2608 309
462 663

S l 328 028 392.64
273 133 519.48

2 23 2 097
7463 132
1 962 648

1515 041
5 075 376
1107 821

S 4 584 %3 214.41

25929 385

l 74n379

'

733 832 534.19
126184 161.99
346663 821.14

921

0.680060
0.564452
0.6740375

''

29 869 847.02
16961 06:S.87
:s:s 120 622.05
189311116.99
23701
192 880
40602
105363
71 909

:516.94
:523.93
456.3 8
m.o3
366.66

912 773 555.99

218212 618.81
52537 616.10

36950 65 5,25
S 1 070 250 429.08

''
''
'

''

s
s

29260 152.91
243 364 439.09
175972818.S I
178738 803.55
35 559 148.17
89992 155.34
363 034 871.93
71073 790,18
11 13 1n 101 .85

Ana Beatriz Carrera Aguilar / Mario Camberos Castro / Joaquín Bracamontes Nevárez

,~
-

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Cuadro 9. Resumen Índices de Pobreza 2010 - Método LP modificado
(Ingresos-Deudas)

* El cálculo del índice i toma en cuenta el ingreso corriente contra el portafolio de deudas.
Elaboración propia en base a los índices H e I obtenidos a nivel país, estado y región con base
en la ENIGH 2010 (INEGI, 2010).

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-1

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Recibido: 18 de agosto de 2016
Aceptado: 1 de noviembre de 2016

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�Gobernanza del Desarrollo Local: Hacia un disposi vo del Trabajo Social
para la sustentabilidad hídrica

Gobernanza del Desarrollo Local:
Hacia un disposiƟvo del Trabajo Social
para la sustentabilidad hídrica
Governance of Local Development:
Towards a Social Work device for water
sustainability
Javier Carreón Guillén
Michiko Amemiya Ramírez
José Marcos Bustos Aguayo
Margarita Juárez Nájera
Gerardo Arturo Limón Domínguez
Minerva Isabel Pérez Ortega
Cruz García Lirios

Resumen

E

n el marco de las propuestas
de ecociudad y ecoaldeas, el
obje vo del presente trabajo
fue derivar de conceptos generales
de gobernanza un disposi vo con
la finalidad de diagnos car, intervenir y evaluar las asimetrías entre
actores polí cos y actores sociales
con respecto a las problemá cas
hídricas, así como la ges ón de los
recursos hídricos. Para tal propósito, desde la perspec va del trabajo social, se realizó un estudio
documental con una selección no
probabilís ca de fuentes indexadas
a repositorios líderes de América
La na, considerando el periodo de
publicación de 1974 a 2016, el re-

gistro ISSN y DOI, así como las palabras clave. Se advierte la importancia de establecer una mediación
entre los obje vos, tareas y metas
del Estado con respecto a la sociedad civil organizada.
Palabras clave
Gobernanza, sustentabilidad, recursos hídricos, disposi vo, Trabajo
Social
Abstract
Within the framework of eco-urban and eco-village proposals, the
objec ve of the present work was
to derive from general concepts
of governance a device for the

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�Javier Carreón Guillén / Michiko Amemiya Ramírez / José Marcos Bustos Aguayo /
Margarita Juárez Nájera / Gerardo Arturo Limón Domínguez / Minerva Isabel Pérez Ortega /
Cruz García Lirios

purpose of diagnosis, to intervene
and to evaluate the asymmetries
between poli cal actors and social
actors with respect to water problems, as well as Such as the management of water resources. For
this purpose, a documentary study
was conducted with a non-probabilis c selec on of sources indexed
to leading La n American repositories, considering the period of
publica on from 1974 to 2016,

ISSN and DOI registra on, as well
as keywords. The importance of
establishing a media on between
the objec ves, tasks and goals of
the State with respect to the organized civil society is warned.
Keywords
Governance, sustainability, water
resources, device, Social Work

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�Gobernanza del Desarrollo Local: Hacia un disposi vo del Trabajo Social
para la sustentabilidad hídrica

Gobernanza del Desarrollo Local:
Hacia un disposiƟvo del Trabajo Social
para la sustentabilidad hídrica
Governance of Local Development:
Towards a Social Work device for water
sustainability
Javier Carreón Guillén 13
Michiko Amemiya Ramírez 14
José Marcos Bustos Aguayo 15
Margarita Juárez Nájera 16
Gerardo Arturo Limón Domínguez 17
Minerva Isabel Pérez Ortega 18
Cruz García Lirios 19

Introducción

L

as problemá cas hídricas han
sido estudiadas desde las
ciencias en general y las ciencias sociales en par cular como
una consecuencia de las polí cas
públicas de oferta del recurso hídrico y en función de las demandas
del mercado agroindustrial y el uso

residencial (Aguilar, Carreón, García, Hernández y Rosas, 2015). La
triada: Estado, ciudadanía y mercado ha sido abordada desde sus
relaciones de dependencia que,
en un sen do polí co se atribuye
a la ausencia de una rectoría gubernamental en materia de abastecimiento como la causa principal,
o bien, desde la economía se atri-

13 Doctor en Administración por la UNAM, Profesor Titular “A” UNAM-ENTS. javierg@unam.mx
14 Doctora en Sustentabilidad, Profesora UNAM, Coyoacán: amrami@hotmail.com
15 Doctor en Psicología, Inves gador S.N.I. Profesor, UNAM, Zaragoza: marcos.bustos@unam.mx
16 Doctora en Psicología, Inves gadora S.N.I. Profesora UAM, Azcapotzalco: mjn@correo.azc.uam.
mx
17 Doctor en Psicología, Profesor UPN, Chihuahua: galimonxm@yahoo.com.mx
18 Doctora en Ciencia Polí ca, PDI, UNICAN, Santander: miner.perez@unican.es
19 Estudios de Doctorado en Psicología, Profesor UAEMEX, Huehuetoca: cgarcial213@profesor.uaemex.mx

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�Javier Carreón Guillén / Michiko Amemiya Ramírez / José Marcos Bustos Aguayo /
Margarita Juárez Nájera / Gerardo Arturo Limón Domínguez / Minerva Isabel Pérez Ortega /
Cruz García Lirios

buye a la dinámica del mercado, el
desabastecimiento de sectores civiles (Bulkeley, 2001). En otros casos, desde la sociología se advierte
la falta de par cipación ciudadana
y en todo caso su espiral de violencia la responsable de los conflictos
en torno al establecimiento de un
sistema de cobro equita vo. Incluso, desde la psicología, se señala al
individuo con determinados valores, creencias, habilidades, conocimientos e intenciones como los
responsables directos del derroche
de agua (Carreón et al., 2014).
La presente inves gación que
se desarrolla desde el Trabajo Social propone; 1) la concepción de
los recursos hídricos como bienes
comunes frente a la ideología de
los bienes públicos o privados; 2)
la corresponsabilidad en materia
de conservación de los recursos
hídricos; 3) la ges ón del estado y
la auto-ges ón comunitaria como
factores preponderantes en el sistema de tarifas; 4) la administración consensuada del agua entre
gobernantes y gobernados.
A diferencia de las demás Ciencias Sociales en la que la problemáca está centrada en algún po de
actor económico, polí co, social,
grupal o individual, el Trabajo Social ubica su unidad de análisis en
las diferencias entre los actores a
fin de poder establecer obje vos,

tareas y metas compar das en torno a la sustentabilidad hídrica (García, Carreón y Hernández, 2016).
De este modo, el obje vo del
presente trabajo es establecer la
agenda y los temas de discusión de
las problemá cas hídricas con la
finalidad de generar un disposi vo
de intervención o mediación entre
las partes que están en conflicto por la administración del agua.
Para tal propósito, se llevó a cabo
un estudio no experimental, trasversal y documental con una selección no probabilís ca de fuentes
indexadas a repositorios líderes de
América La na –Dialnet, La ndex,
Redalyc–, considerando para su
búsqueda las palabras clave –“gobernanza”, “sustentabilidad”, “Desarrollo Local”, “recursos hídricos”,
“disposi vo” y “Trabajo Social”, durante un periodo que va de 1974 a
2016. Posteriormente, la información fue registrada en dos matrices
de análisis de contenido (véase Tabla 1 y 2 en el anexo) y especificada
en un modelo para el estudio de la
problemá ca
El proyecto se inscribe en la
división de Ciencias Sociales y Humanidades, disciplina de Trabajo
Social, área de especialidad en
promoción de corresponsabilidad
sociopolí ca, pero también incluye conceptos de la economía ecológica, la sociología ambiental y la

42

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�Gobernanza del Desarrollo Local: Hacia un disposi vo del Trabajo Social
para la sustentabilidad hídrica

psicología de la sustentabilidad, así
como de la psicología de las representaciones sociales. El proyecto
fue auspiciado por la Universidad
Nacional Autónoma de México,
Dirección General de Asuntos del
Personal Académico, Programa de
Apoyo a Proyectos de Inves gación
e Innovación Tecnológica.
Gobernanza del Desarrollo Local
Sustentable
Desde la economía ecológica y la
sociología ambiental se han construido propuestas que la ciencia
polí ca ha conjuntado y nombrado
como gobernanza del Desarrollo
local para dar cuenta de los procesos de alianzas entre las micros, pequeñas y medianas empresas con
respecto a trasnacionales y mul nacionales dedicadas al emprendimiento y la innovación de productos agroindustriales y al mismo
empo orgánicos, libres de agentes
transgénicos (Anaya, 2014).
En este marco sociohistórico, la
Gobernanza del Desarrollo Local
Sustentable obedece a los lineamientos de las cumbres mundiales
de la erra y el cambio climá co tales como; el derecho al acceso a los
recursos hídricos (Flores, 2013). En
virtud de que las polí cas del cambio climá co an cipan escenarios
de sustentabilidad en las ciudades,

han orientado la ges ón y administración de los recursos naturales en
general y los recursos hídricos en
par cular hacia un modelo urbanís co conocido ecociudad, la cual
está indicada por un transporte de
cero emisiones con mayor cobertura y rapidez de movilidad, edificios
bioclimá cos con procesos de reu lización y reciclaje, así como las
ecoaldeas con infraestructura y eslos de vida orientados a la conservación de los recursos naturales,
integrados en un sistema de seguridad y salud pública ambiental en
la que los residuos son tratados y
la promoción del autocuidado y
el comportamiento sustentable
regulen la densidad poblacional,
la diversidad étnica y los espacios
naturales; la producción a par r de
la disponibilidad de los recursos, o
bien, la difusión de es los de vida
resilientes ante las con ngencias
ambientales, los desastres naturales o las crisis ecológicas (García,
Carreón, Hernández, Bustos y Aguilar, J2016).
Sin embargo, la ges ón y administración consensuada o gobernanza del Desarrollo Local alcanzará la sustentabilidad si puede
ges onar los conflictos derivados
por el manejo de los recursos hídricos y los procesos derivados de
producción y consumo (Sen, 2011).

Año 6, Núm. 2, noviembre, 2016 - abril, 2017, ISSN: 2007-3100

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�Javier Carreón Guillén / Michiko Amemiya Ramírez / José Marcos Bustos Aguayo /
Margarita Juárez Nájera / Gerardo Arturo Limón Domínguez / Minerva Isabel Pérez Ortega /
Cruz García Lirios

Gobernanza de la sustentabilidad
hídrica
Si la gobernanza del Desarrollo Local Sustentable refiere a la generación de ecoaldeas integradas no
sólo en una infraestructura de ecociudad, sino además interdependientes en torno a los recursos que
son considerados comunes, entonces la sustentabilidad hídrica estaría en función de la autoges ón de
las ecoaldeas y la administración
rectora del estado en la ecociudad.
No obstante que la autoges ón
de ecoaldeas y la administración
rectora de una ecociudad son compa bles, en materia de sustentabilidad hídrica las polí cas de abastecimiento del agua dependen de un
sistema tarifario que no siempre es
equita vo, ya que el Estado subsidia y condona el pago del servicio de agua potable de un modo
discrecional. Por consiguiente, la
copar cipación entre los actores
polí cos y sociales organizados es
menester en la edificación de un
sistema de cobro (Soto, 2012).
Se trata de un escenario en el
que la gobernanza de la sustentabilidad hídrica depende de programas y estrategias para el financiamiento de la captación, extracción,
distribución, consumo, reu lización, tratamiento y redistribución
del agua, pero las diferencias entre

las partes no sólo se ven reflejadas
en los secuestros de unidades de
abastecimiento o “pipas”, sino en
el traslado de las ofensas verbales
a las confrontaciones agresivas entre usuarios que cierran avenidas,
conductores y policía local, sino
además an cipan escenarios de
exacerbación de las asimetrías y los
desencuentros entre gobernantes
y gobernados (Lefébvre, 1974).
En tal situación, las Ciencias Sociales han contribuido al diagnís co
e intervención de los factores que
impiden a una localidad desarrollarse sustentablemente, pero han
ignorado los regímenes polí cos y
las formas de Estado desde las que
se fundamentan las polí cas hídricas, alimentarias y nutricionales.

Desde el Trabajo Social se
han propuesto disposi vos
de intervención, siguiendo los
planteamientos de biopoder y
biopolí ca para establecer un
disposi vo del Estado observable en sus polí cas públicas, así
como un disposi vo de la ciudadanía iden ficable en sus representaciones y acciones colec vas.

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�Gobernanza del Desarrollo Local: Hacia un disposi vo del Trabajo Social
para la sustentabilidad hídrica

Hacia un DisposiƟvo del Trabajo Social para la Sustentabilidad
Hídrica
Desde sus orígenes altruistas y
técnicos, el Trabajo Social ha gesonado y suministrado apoyo a
grupos vulnerables, marginados y excluidos pertenecientes
a la sociedad civil (Carballeda,
2004). A medida que la disciplina obtuvo un estatus cien fico,
generó un disposi vo acorde a
los disposi vos del Estado, pero
también a los disposi vos de la
sociedad civil ante con ngencias ambientales, catástrofes
naturales o crisis ecológicas.
De este modo, el Trabajo Social se especializó en la observación y registro sistemá co de los
disposi vos gubernamental y
civil, advir endo sus diferencias
y similitudes que en ambos casos profundizan la brecha entre
gobernantes y gobernados con
respecto a la ges ón y administración de los recursos naturales
(Carreón, Bustos, García, Hernández y Mendoza, 2015).
Las asimetrías entre los actores polí cos y sociales organizados de la ciudadanía han sido
debidamente estudiadas por

el Trabajo Social, que encontró
en el concepto de biopoder y
biopolí ca los ejes de sus planteamientos de diagnós co, intervención y evaluación que le
otorgaron un estatus de ciencia
(Foucault, 1987).
Es sabido que el concepto de
biopoder refiere a un contexto
autoritario y totalitario de vigilancia y cas go entre los regímenes despó cos y oligárquicos
que ni siquiera consideraban a
sus súbditos dignos de ser tomados en cuenta en la administración de los recursos naturales (Bourdieu, 2002). En este
sen do, el biopoder refiere a la
instrumentación de estrategias
orientadas a minar las capacidades de los súbditos con respecto
a las capacidades de los gobernantes (Carballeda, 2006).
De esta manera, el biopoder
dio origen a la biopolí ca en la
medida en que las monarquías
se transformaron en democracias (Foucault, 2002). Si en las
formas de Estado autoritarias
las decisiones se concentraron
en un solo monarca, en las democracias las elecciones legi maron ese poder unilateral en
el ejecu vo (Foucault, 2003). Es

Año 6, Núm. 2, noviembre, 2016 - abril, 2017, ISSN: 2007-3100

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�Javier Carreón Guillén / Michiko Amemiya Ramírez / José Marcos Bustos Aguayo /
Margarita Juárez Nájera / Gerardo Arturo Limón Domínguez / Minerva Isabel Pérez Ortega /
Cruz García Lirios

el mismo caso en torno al poder
de inicia va y el poder de veto
que caracteriza a los sistemas
presidencialistas, aunque ya en
las monarquías era común observar esos sesgos instrumentales (Foucault, 2007).
Por consiguiente, el biopoder
o propaganda de la vigilanciacas go y la biopolí ca o propaganda de la rectoría de la seguridad son elementos centrales
en la discusión epistemológica
de la historia del Trabajo Social.
Es decir, que ambos conceptos,
biopoder y biopolí ca, son reflejo de un proceso de dominación
de la clase gobernante para con
los gobernados que el Trabajo
Social ha confrontado desde sus
orígenes, pero que en el marco
del Estado de bienestar sus obje vos fueron absorbidos por
polí cas palia vas de la dominación, la exclusión y el sufrimiento social.
Más aún, tanto biopoder
como biopolí ca son reflejados
en la instrumentación de un disposi vo de control, vigilancia y
cas go que el Estado ha desarrollado desde su fase coerci va
en los regímenes autoritarios
hasta su fase persuasiva en las

democracias par cipa vas (Carballeda, 2008).
Precisamente, sólo hasta el
actual contexto neoliberal, la
ciudadanía empezó a generar
un disposi vo que consiste en;
1) la desesperanza indicada por
la indignación, el miedo, el enojo y la zozobra; 2) la hipermetropía o percepción sesgada de
que los asuntos públicos no se
relacionan con los asuntos privados; 3) la heterocedas cidad
o creencia de que las problemácas derivan de errores polí cos del pasado y 4) el stalkeo o
acciones que pretenden rever r
o aniquilar la propaganda del
Estado como rector de la seguridad.
Esto es así porque las asimetrías entre gobernantes y gobernados se han exacerbado hasta
un punto tal que ambos disposivos se contraponen y parecen
no tener puntos de acuerdos y
corresponsabilidades. En este
escenario, el Trabajo Social ha
generado un disposi vo como
representante de un sector de la
sociedad civil instruida, reflexiva
y competente (Abreu, 2009). Se
trata de un disposi vo para la
intervención e intercesión del

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�Gobernanza del Desarrollo Local: Hacia un disposi vo del Trabajo Social
para la sustentabilidad hídrica

conflicto entre los actores polícos y sociales (véase Figura 1).
El disposi vo a ende cuesones generales y rela vas a las
diferencias entre quienes toman
las decisiones y quienes las acatan, pero resaltando la inclusión

de grupos vulnerados como las
jefas de familia en el engranaje
de la formación de eco-aldeas
y eventualmente de eco-ciudades (Ribeiro, López y Mancinas,
2007).

Figura 1. DisposiƟvo de intercesión
Sistema
Tarifario

Ética dela
Responsabilidad

Autonomía
Relativa

Administración
consensuada

Ética de la
Preservación

Sistema
Solidario
Fuente: Elaboración propia

El disposi vo resalta la importancia de la intercesión o diálogo no sólo entre gobernantes
y gobernados, sino entre las
iden dades de género; femeni-

na, masculina, bisexual o transexual, ya que la autonomía
rela va está en función de su
iden dad de grupo de referencia o pertenencia, así como del

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�Javier Carreón Guillén / Michiko Amemiya Ramírez / José Marcos Bustos Aguayo /
Margarita Juárez Nájera / Gerardo Arturo Limón Domínguez / Minerva Isabel Pérez Ortega /
Cruz García Lirios

grupo al que desean pertenecer
(López y Chaparro, 2006). En
este proceso de conformación
de iden dades, los gobernantes desarrollarían la é ca de la
responsabilidad que consis ría
en la diseminación de valores
orientadas al bien común (Pérez y Soler, 2013). Por su parte,
los gobernados desarrollarían la
é ca del cuidado a fin de poder
adquirir los es los de vida para
la sustentabilidad (Gudynas,
2010).
De este modo, la é ca de la
responsabilidad a diferencia de
la é ca de la ganancia o la é ca
de la convicción que puntualizan una relación de suma cero,
alguien pierde y alguien gana,
correlacionaría con un sistema
de cobro ajustado a las necesidades sociales, pero sobre
todo a la disponibilidad hídrica.
De esta manera el aumento, el
subsidio o la condonación de
tarifas estarían determinados
por la responsabilidad social de
la clase gobernante para con la
sociedad civil actual y futura,
garan zando el acceso a los recursos para el desarrollo de sus
capacidades.

Por su parte, la é ca del cuidado o la preservación estaría
vinculada a un sistema solidario
en el que el agua es considerada
un bien común y por tanto suscep ble de ser conservada para
el consumo de otras generaciones de especies en el futuro
(Gomera, Villamandos y Vaquero, 2013).
Ambas é cas, responsabilidad y preservación, así como
ambos sistemas, tarifario y solidario, convergerían en la discusión, acuerdo y corresponsabilidad entre las partes en conflicto.
A par r de asumir que el agua
es un bien común y por lo tanto el desabastecimiento afecta a
quienes consumen por encima
del promedio, o bien, la falta de
pago incide en el suministro de
quienes cumplen con la obligación

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Recibido: octubre 1 de 2016
Aceptado: noviembre 14 de 2016

Año 6, Núm. 2, noviembre, 2016 - abril, 2017, ISSN: 2007-3100

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�50

Indicadores/ Instrumentos

Premisas

Teoria de Sistemas del

Realidad inf inita, Lógica de la ganancia,

El Desarrollo Humano se establece a partir del equilibrio de

Des.arrano Humano
Cen tro/idad -# Periferia

jornada laboral, ~

exclusión

sectorial

entr-adas y salidas de los flujos de capital que se concentran en la
centralidad y se dise minan hacia la periferia, esencialmente en los
sectores mediante instrumentos de ~
generan exclusión
según la lógica de la ganancia y la dinámica del mercado local en
relación con lo global.
El Desarrollo Humano estr iba en los medios y f ines; locales,

Teoría de la Ética deJ

Conci enc ia, medio ambiente,

Des.arroJJo Humano

proxi midad, influ enc ia soc ial

Individuo -# CuJtura
Te01ia del lnstituciona/ismo y

comunicación de riesgos
Campo institucional, isomorfismo,

tiCJÜlJ.~ti.tJJ.[iQ.!w.Jisma deJ
DesarroJJo Humano
Instituciones -# Individua

cooperación, racionalidad, legitimidad,
normatividad

burocracias, diseminado en los ind ividuos a partir de la rectoría del
Estado y la legitimidad de las políticas públicas; generación de
liderazgos sectoriales, campos de acción, isomorfismo, oportunismo
y toma de decisiones verticales.

Teoría de Ja Rectoría del

Arte de gobernar, control socia l,
prevención del delito, procuración e
impartición de justicia

El Desarrollo Humano es una consecuencia de la relación ent re
Estado y Ciudadanía con re sp ecto a la seguridad perc ibida,
procurac ión del delito e impartición de justicia

nac ionales y globales de v alor personal, historia colectiva, libertad y
dignidad humana.
El Desarrollo Humano está centrado en la reproducción de

Estado y la Seguridad paro el
DesarroJJo Humano
Rectoría -# Ci udadanía
Teo ría de las Redes del

Gestión de redes, relac ion es de poder,

El De!.ar rollo Humano consiste en la int errelación de actores

DesarroJJo Humano
Nodo centrol -# nodos
periféricos
Teoría de Jo Gobemanza del

informalidad, fl exibilidad,
multilateral idad, pluralidad, actores y
demandas acumulativas
Bienes, derechos y reglas de propiedad

Desarrollo Humano
Sectores y es/eros -#
Ci udadanía y Gobern antes

micro-in stituc ion ale s

aunque a menudo las decisiones y acc iones son más informales y
fl exibl es en los nodos perifér icos con respecto a la multil at eralidad y
51C!,H0~1Mi~id51d del nodo central
El Desarrol lo Humano es un indicador de un gobierno de bienes
comu8nes con derechos y reglas de propi edad micro-institucional

Teoría del Desarrollo

Representac ion es, objetivac ión, ancl aj e,

El De!.arrollo Humano es: un escenar io de símbolos, signific ados y

Comunitario
Comunidad ~-# Ciudad
Teo ría de la Reproducción del

naturalización, intersubjetividad,
necesidad es, constr ucci ón, altr uismo
~ capitales, campos, ~
~ hlli.l, ~ id entidad,
~ mismidad

discursos compartidos de una comunidad con respecto a su entorno
y la disponibilidad de los recursos.
El Desarro ll o Humano es un instr ume nto de la dominación soc ial de

DesorroJJo Humano
Dominan tes -# Dominados
Teoría de los Flujos
Migratorios del Desarrollo
Humano
Políticas públicas -#
migrantes
Teoría de la Calidad de Vida

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del Desarrollo Humano
Programas so ciales y
servicios pú blicos -# usuarias

~

t r avesía, estancia, r etorno,

los gobernantes con respecto a los gobernados. tal proceso se
disemina en h.o.b.iw~ -~
~ hlli.l, filili~- , capitales y
campos
El Desar rollo Humano es un ideal, factib le mediant e políticas
púb lica.s m.Ylti, e inter culturales en los proc esos de asimilación,
selectividad e identidad de comunidades migrant es en travesía,
estancia y retorno con r e4 sp ecto a grupos oriundos.

selecció n, asi milación, identidad,
adaptación, redes, demandas,
i nte re ultural ismo mu lticu ltu ral ismo,
etnoc entrismo
Calida d de los procesos y productos,

El Desarrollo Humano está indicado por los rec ursos obj etivos y

bienestar subjetivo, compromiso y
satisfacción

subj etivos, refl ejados en el compromiso y la sati sfacción de los
gobernados para con las políticas públicas.

Javier Carreón Guillén / Michiko Amemiya Ramírez / José Marcos Bustos Aguayo /
Margarita Juárez Nájera / Gerardo Arturo Limón Domínguez / Minerva Isabel Pérez Ortega /
Cruz García Lirios

p
lb

Teoría/ Modelo/ Actores

Anexo
Tabla 1. Marcos teóricos del Desarrollo Humano Sustentable

~

~:.I

Fuente: Elaborada con los hallazgos del estudio

revista realidades 16x21_2016_2.indd 50

-1

�Gobernanza del Desarrollo Local: Hacia un disposi vo del Trabajo Social
para la sustentabilidad hídrica

Tabla 2. Estado del conocimiento
Año
.Antropocentrismo.. "donde la natl!lr.a\ez.a oo tiene
dE-recho.s ,propm, sino ql!le Éstos ,re.s.ide:n úrnica me-.nte e:rn

2.ru.D

las personas. Úlnic.arnerate lo.s. :seres liluinaOO!., en tanto

oogoo.sce-.ntes

y sintif-.lilte-5,

ron

m .agerntes mora1e:s que

Muestra

Espedfic.ación

3.8

trab ajos. ql!tE' s,e,
publica ron dura rnte e:1
periodo Ql!le va de 1.972
a 2009

La
Teoma
i!Je
las
Re:p:resie:ntacior-B :sooia1es
(TRS )
.adve rtiria n
constrl!ICOOries juridic.as para
.atribuir deredlos .a la
humanidad e-.n meno.se.abo
de \o.sdE:rE-CraOSde lasde:rnás
especie.s .a reyroducirse y
cOEXist:ir

tra'bajo.s. ql!!E' se
publica rom dura rnte El
periodo ql!lE' va de 1.972
a 2009

La TRS tra ta de d ar ~nta
del equilibrio mora 1, ética y
conductua lmerate e-.rntor;oo .a1
w ·balance propiciado por e l
utilita ris:rno
La
TRS
explor.arian e-:1
para leJis:mo
erntre
la
dominación de la naturaleza
y la dominación de la mu,F-'r
bajo urn patliia rcaOO
La TRS pla rntea ría ql!le e l
a rntropoce.ntrimlo e:. una
constrl!IOOió:rn
~ -a 1 ql.lfdesa rrdlla pe:rc:epdones de
utilidad sobre l\o.s ,r&amp;1.1rso:s
del emtorno ql!le son
comufi'le:S. .a otros grupo.s.
La
TRS
describiría
cognitiv.a rnemte la relación
erntre
imdiviidl!JOS
con
res:pe.&lt;to a su emorno

puec:len otorgar esos v.a'lores, y discutir en kt.s. esce~ rio.s.
politico.s. sobre la .administración del erntoroo_... ,{p. 48) "un
modo de se:r de:I ml!lndo, una co.s.r:novis.ión qtE e.xpriesa un
tipo de ~ que sustenti li dua'lidad
natura1ez.a--soo&gt;E-dad. Las va'loracio.OE'.S se hace-.rn de
acuerdo a l belilEfx:io o veJrtaja huma na, COlilVlirtiendo el
c1 mhie:nte,
en o bjetos, par.a ili'tStrulll!:Ji'Jt-a rk&gt;s y
ma niJ&gt;ulaok,;.',[p. 54)
~ "la vida e rn lla Tiierra tiene va lores e:.rn

2,/JjD

misina y que

esos va lores

s:i

son ilitdepend)entes de la

'lrtiltdad del mu!Kio no ht!Jma no para lo.s ,propósitos.
h umanos.:"' [p.. so)
2,/Jj2

2.D l3

Soto

F11ore.s

3.6

~ "Argl.IfE' que.- E:XtSte un:1 oorreJacióm directa
entre el a rttropocentrrismo y El patriiarea do, ql!.le, de la
mis.ina forma que ha :some-tido a la natl!Jr.a lez.a, :sorne-tea
la mujer.• [p. 1.21

durante El
periodo ql!lE' va de 1.971!.
.a 201!.1

.Anrmpoc.enui5ma. "toina n e:rn CF-mt-3 \o.s 'bie:ne-.s y
producto.:. que beneficia m.a I se.r :hum:a no, las relacione:s.
con El ,me-d)O a.mbtE:mte a l busc-ar la satisfacción de sus
,"8C€Sidades.',[p. 111

30
ililVe.stig.acione-s
l~adas .a cabo e ra Brasil
y México dl!lr.a nte e:1
periodo Ql!le va de 1.97J

50 fUE-.ntes relatnras a1
~

a 2014

2,/Jj3

Gomera,
~y
V.a quero

ambiental
"Un sistema de- Vlivencias
conocimientos y expedellldas que e1 indivitdoo utiliz;a
activ"a mente en :S\!J ,relación corn e l medio a mbiente.." {p.

conciencio

LSOI
2/ll4

2.i U4

Anay.a

Cilrreón,

He:rnández,
García,
Bl.15105,
Mor.a'l esy

Anuopocenoisma. "viene a imdita r u/ila tdea 1ingernua a nte
la re.a lidad de las cosas... No es la especie hurna.raa como
til I en e l ceratro del mumdo a 1que pertemE&lt;CemO.s, sino
que e.1ce-.ntro lo constituyen sólo a lguno.s m iembrru de la
es?Ecie ,(y no muchos) que ~ :s:obre;pone:n .a \o.s de:más.
{... ) en la comunidad hurna na como la 'lmidad, e l centro
• ek:mE:nto.s diva:s:o.s: lo.s seres hl!lmano.s, e n ,m..1estras
diversidade.:s. cultura1es. y sooiaH, no.s .agrupa mos.
a lredE-dor de- urn ce-.ratro ---k&gt; humaoo de todo.s y ca-da uooen la unidad y no en la una nimtdad." ,(p. 7)
Antropoc.entñsma. " Lru rerurso.s. :sora coru:iderado!. como
un :SE:rvicio adus:ivo ,par.a las nEC~idade-.s hl!lmanas
actuales s in importar las ca pacidade:s de las generaciones.
h umanas postc.nio.res a:Sii como l\as iOE&lt;esidadB de las
especie!. actuales. y faturas." [p. 9)

26 a rtiruk&gt;.s em,piniros

re'laciona-dos corn la
medición de.l Nuevo
Pa ra-digma
Amb:iemt-a'I
durante e-J pe.niodo -que
va de 197J a 2.012.
t5- ens;ayos dl!lra mte El
periodo ql!lE' va de 1.975,
.a 20:1!3

50 f1..1=.nte relatnras a1

Pére.-z y :Sok:.r

"El a rntropoce:ntrismo se basa e.n el dualismo
Cl!lltl!lra/natl!lra le:z.a, m~mtras que en e l etnocentni::mo
p arte de l\o.s pare!- moderno/ oo moderno,
~rrollo/atraso, hu1nano/ ,oo humano [o sub humano)
y eJ a ndr~_ntrimlo de lo:. dua lis:mm. asociado!- a lo
maSCl!llino/fie:me:rnioo, péib1ico/,privado, y ra:zón/e:mooiorn
entre otros. Todos. estos. dua lis:mo!- son constitutivos.
e:ntre :S(i y {re) p.roduce:rn urna com,piEja matriz de
,reJaOOne.s
de
poder / OOmiraadón/,resistenda
que
oonrna1ita \o.s prr\l"ileg:io.s de las pe;rsoBas fa vorecidas
t.a mbiérn e m lo más concre-to y cotidia 1110 de la \liida

La TRS adve-.rtiria ql!Je llo.s.

a ntropooe:ntnis.mo

r«ur:s:o.s

dura Ate eJ pe.niodo -que
va de 1995, a 2.013

tr:a mrlorrnado.5. en :s&lt;ervicio.s.

Agl!lilar

2,/Jj3

La TRS seña la r;ia que e l
a rntropoca.ntrismo es una
constrocOOlil globa I p:a ra
orientar la culpa hiltdad y
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Fuente: Elaborada con los hallazgos del estudio

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�La perspecƟva histórica y sus aportes para el Sistema Agroalimentario Localizado (SIAL)
en la región citrícola de Nuevo León

La perspecƟva histórica y sus aportes
para el Sistema Agroalimentario Localizado
(SIAL) en la región citrícola de Nuevo León
Historical perspec ve of the citrus fruits
region of Nuevo León, México,
and its contribu ons to the Sistema
Agroalimentario Localizado (SIAL)
Gerardo Pantoja Zavala
Beatriz Adriana Servín Herrera
Julio César Puente Quintanilla
Francois oucher

Resumen

L

a visualización del ámbito local y sus cambios a través del
empo proporcionan la caracterización de ac vidades económicas en un territorio determinado,
el cual contribuye con su propia dinámica interna a explicar los componentes que lo configuran, creando a su vez productos arraigados
con caracterís cas muy específicas.
En este documento se valora el conocimiento histórico de una región
integrada por seis municipios de la
zona sur de Nuevo León que conforman la zona citrícola del estado.
Dicho conocimiento del pasado es
pieza clave para el punto de par da
del análisis de los Sistemas Agroa-

limentarios Localizados (SIAL), los
cuales fortalecen la interdisciplinariedad al conjugar saberes históricos, económicos y culturales.
El espacio y territorio a través de la
historia, en conjunto con localización geográfica, sirven para tomar
en cuenta los recursos naturales
inherentes a cada región y que a su
vez permiten conocer las dinámicas produc vas citrícolas, creando
condiciones para el establecimiento de agroindustrias rurales.
Palabras clave:
territorio, región, historia, agrícola,
citricultura, localización geográfica,
sistema agroalimentario, sistema
produc vo

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Francois oucher

Abstract
Display local level and its changes
over me, provide characteriza on
of economic ac vi es in a given territory, which contributes its own
internal dynamics to explain the
components that make it up, creang embedded with certain specific characteris cs products. In this
document the historical knowledge
of an integrated six municipali es
in the southern part of the state of
Nuevo Leon that make up the citrus
area of the state is valued region.
This knowledge of the past, is key
to the star ng point of the analysis of Localized Agro-food Systems
(SIAL), which strengthen interdis-

ciplinarity by combining historical,
economic and cultural knowledge.
Space and territory through history
in conjunc on with geographical
loca on serve to take into account
the natural resources that are inherent in each region and which in
turn provide insight into the dynamic produc on citricolas crea ng
condi ons for the establishment of
rural agro-industries.
Keywords:
territory, region, history, agriculture, citrus, geographic loca on,
Agrofood system, produc on system

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�La perspecƟva histórica y sus aportes para el Sistema Agroalimentario Localizado (SIAL)
en la región citrícola de Nuevo León

La perspecƟva histórica y sus aportes
para el Sistema Agroalimentario Localizado
(SIAL) en la región citrícola de Nuevo León
Historical perspec ve of the citrus fruits
region of Nuevo León, México,
and its contribu ons to the Sistema
Agroalimentario Localizado (SIAL)
Gerardo Pantoja Zavala 20
Beatriz Adriana Servín Herrera 21
Julio César Puente Quintanilla 22
Francois oucher 23

Introducción

I

nves gar una ac vidad económica agrícola en una región
determinada, a fin de configurar una caracterización de las relaciones de dicha ac vidad, es ú l
para analizar los componentes que
generan produc vidad, compe vidad y sustentabilidad de un pro-

ducto determinado en una región
específica. En este po de inves gaciones es menester visualizar y
estructurar el contexto histórico
como plataforma de formación de
un espacio muy concreto, donde
se desarrollan dis ntas ac vidades económicas, polí cas, sociales,
culturales, entre otras. En ¿Historia
para qué?, se señala que “Nues-

20

Doctorando en Ciencias Sociales con Orientación en Desarrollo Sustentable por el Instituto de
Investigaciones Sociales de la UANL
21 Doctor en Filosofía con Orientación en Trabajo Social y Políticas Comparadas de Bienestar Social
por la Facultad de Trabajo Social y Desarrollo Humano de la UANL. Inves gadora del Ins tuto
de Inves gaciones Sociales de la UANL
22 Doctor en Historia por la Universidad Carlos III de Madrid. Investigador en el Instituto de Investigaciones Sociales de la UANL
23 Doctor en Ciencias Económicas por la Universidad de Versailles-Saint Quen n, Francia. Inves gador del Ins tuto Interamericano de Cooperación para la Agricultura

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tro conocimiento del pasado es un
factor ac vo del movimiento de la
sociedad…, el conocimiento histórico puede funcionar al servicio del
conserva smo social o al servicio
de las luchas populares” (Pereyra,
C. 1982: 22). Pero con la incursión
de otras disciplinas para una mejor
explicación de los hechos se transforma a la historia, dándole una riqueza mayor, pues cualquier temáca que se trate de estudiar a la luz
de otra disciplina podrá ser desmenuzada para su comprensión, sobre
todo si se toman aspectos o teorías
de otras ciencias para una explicación más completa. El aspecto central del conocimiento histórico son
los acontecimientos: “La existencia
de un objeto, de un acontecimiento, cobra sen do al comprenderse
como un elemento que desempeña una función en un todo que lo
abarca” (Pereyra, C. 1982: 49). Por
tal mo vo, se demuestra la validez
de otras disciplinas en el quehacer
histórico, polí co, económico o sociológico.
El uso de conceptos en la historia configura el plano del conocimiento y la forma de explicación
de los sucesos. Algunos son tomados de otras disciplinas y aplicados
a la nuestra para que al plantearse
problemas los conceptos ayuden a
dar una respuesta fundamentada
que hará aterrizar el trabajo en la

fase del entendimiento. En defini va, el uso de conceptos ya sean de
índole económica, polí ca, social o
cultural asociados a cierto empo
auxilian a la historia en la explicación de los sucesos acaecidos en la
sociedad objeto de estudio.
Las condiciones de trabajo de
los productores agrícolas en México siempre han sido desiguales
en las dis ntas etapas históricas,
llenas de rupturas y discon nuidades, pues en cierta medida han
dependido del contexto nacional e
internacional que permea las ac vidades económicas. Junto a este
contexto se suman las condiciones
climatológicas y edafológicas de
una región determinada, ante las
cuales el sector agrícola sucumbe.
La produc vidad baja, los altos costos de producción, financiamiento
y el posterior sobrendeudamiento
son algunos de los síntomas que
aquejan con nuamente al sector
agrícola (Schwentesius, R., 1999:
18). El surgimiento de dis ntos
obstáculos se complementa aún
más al analizarse no solo la conformación de una zona produc va
agrícola, sino las condiciones ya
mencionadas de manera local. Pero
si la visualización saliera de nuestro
ámbito para ir hacia la competencia de las exportaciones, donde se
compite con mercados de altos niveles que involucran aspectos fito-

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sanitarios y arancelarios cuyos rubros son netamente costosos con
altos niveles de desarrollo —por
ejemplo Estados Unidos (EU), un
alto exportador de cítricos, al igual
que Brasil—, además se deberían
sortear dichas barreras fitosanitarias y arancelarias (Schwentesius,
R., 1999: 18).
Ahora bien, el presente documento hace referencia explícita al
surgimiento de los Sistemas Agroalimentarios Localizados (SIAL)
(Boucher, F., 2011), una propuesta
que surge de las bases teórico-conceptuales que inician primeramente con los distritos industriales de
Marshall, los sistemas produc vos
locales cimentados en los tres elementos básicos de una región en
par cular: lo pequeño, lo cercano
y lo intenso. Estas especificaciones
teóricas culminan en un nuevo sistema produc vo sustentado en un
espacio construido históricamente, socialmente, económicamente,
marcado en términos culturales y
regulado ins tucionalmente (Muchnik, J., 1998). A lo anterior se le
conoce como SIAL, cuya definición
completa es la siguiente: un sistema que integra organizaciones diversas de producción y de servicio,
vinculadas por sus caracterís cas y
funcionamiento a un territorio específico, de tal forma que los componentes —productos, personas,

ins tuciones, sus relaciones, etcétera— se combinan en una organización agroalimentaria bien definida y reconocida (Boucher, F., 2011:
13).
Metodología
Para la elaboración de este trabajo
se par ó de la revisión documental
sobre la importancia de la historia
con base en Carlos Pereyra (1982)
y de las zonas produc vas a parr de Rita Schwentesius (1999), la
consideración del SIAL con François
Boucher (2011) y su guía metodológica para la ac vación del SIAL,
así como también el antecedente
de los sistemas produc vos de José
Muchnik (2012). Conjuntamente,
se destacan los aportes realizados
en el estudio sobre la geogra a de
Nuevo León de Camilo Contreras
(2009). Por otro lado, se revisó el
origen de la citricultura en el estado
con datos de José Antonio Olvera
Sandoval (1987, 2009) como base
para el análisis del surgimiento de
la agricultura en la región, arrojando información de gran ayuda para
la comprensión e interpretación del
fenómeno histórico. Por úl mo, se
procedió a la caracterización de la
zona citrícola por municipios, empezando con Cadereyta (Almaraz,
J., 2009) y Hualahuises (Quis ano,
M., 2009); siguiendo con General

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Terán (Sierra, M., 2009), Linares
(Leal, A., 2009), Allende (Alanís, L.,
2009); y por úl mo Montemorelos
(Olvera, J., 1987). Todas estas revisiones permi eron configurar la
zona de estudio y su incursión en la
ac vidad citrícola, hasta conformar
lo que hasta hoy se conoce como
región citrícola de Nuevo León.
Espacio-territorio: la región citrícola de Nuevo León
El caso específico que se analiza se
ubica en Nuevo León, cuya especificación territorial expresa las caracterís cas de los si os y las ventajas significa vas, como el clima y
los límites existentes. El estado

man ene las siguientes coordenadas extremas, al norte, 27º
49’, al sur, 23º 11’, de la tud
norte; al este, 98º 26’, al oeste,
101º 14’, de longitud este. El
Trópico de Cáncer, situado en
el paralelo 23º 27’, atraviesa el
estado en el extremo sur, 3 km
al norte de la cabecera del municipio de Mier y Noriega y 24
km al sur de la de Doctor Arroyo (Contreras, C., 2009: 14).

Nuevo León man ene ventajas
debido a su posición geográfica,
caracterizándose posteriormen-

te por su clima y sus recursos
naturales. Posee
una extensión de 64,081.94
km2, lo que representa 3.26
por ciento de la superficie del
país. La longitud máxima de
norte a sur es de 504 km, y de
este a oeste de 225. El territorio estatal se compone de 51
municipios. Nuevo León colinda al norte con Estados Unidos
de América (con el estado de
Texas), al noreste y este con Tamaulipas, al oeste con Coahuila
y Zacatecas, y al sur y suroeste
con San Luis Potosí. Las colindancias con Texas y Zacatecas
son muy pequeñas, ya que con
el estado sureño de Estados
Unidos solo comparte un poco
más de 14 km, mientras que
con Zacatecas apenas es un
vér ce entre San Luis Potosí y
Coahuila, que hace contacto
con el municipio de Galeana. La
localización de Nuevo León en
la la tud donde se encuentran
los grandes desiertos del mundo, al norte del Trópico de Cáncer, hace del estado un territorio árido, donde la Sierra Madre
ejerce gran influencia: sirve de
barrera para detener los vientos húmedos y las lluvias ciclónicas del Golfo de México (Contreras, C., 2009: 14).

El espacio o contexto donde se realizó el estudio es importante por-

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que se dis ngue por dis ntas zonas
climá cas que, a su vez, condicionan asentamientos poblacionales
que toman en cuenta el clima, el
territorio y la cercanía con el recurso hídrico para definir ciertas ac vidades económicas, primero como
medio para sobrevivir y después
para generar comercialización. Lo
anterior sufre transformaciones

por el uso o abuso de los recursos
naturales, es decir, dependiendo de
este factor y los cambiantes climas
se modifica la producción agrícola
de un lugar determinado, es decir,
se inicia con la preponderancia de
un producto y termina trabajando
con otro. Situación similar vivió la
región citrícola de Nuevo León.

ES-AOOE l.!
JEAMÉR

ESTADOCE
TAfvlAULPAf

Figura 1 Región citrícola estudiada.
Elaboración: propia.
Cons tución de la región citrícola en Nuevo León. En amarillo, el municipio de Montemorelos,
origen del cul vo de los cítricos, y en naranja los municipios que a lo largo del siglo XX se le fueron
anexando al cul vo de estas frutas.

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Configuración histórica de la región citrícola de Nuevo León
Desde sus inicios, Nuevo León se
ha dedicado a la agricultura de
maíz, frijol, entre otros productos,
pero a finales del siglo XIX, debido a la modernización impulsada
por el gobierno de Porfirio Díaz,
dis ntos actores optaron por dedicarse al cul vo de naranja, lo
que transformó el ámbito hacia la
producción de cítricos hasta llegar
a posicionarse como un ícono de
desarrollo agrícola y económico de
la región sur del estado. Específicamente, fue la figura de Joseph A.
Robertson
quien al conocer la región como
consecuencia del trazado de las
líneas ferroviarias en inicio del
servicio descubrió la propiedad
de esas erras, como lo fue la
del An guo Valle del Pilón o
como ya se le llamaba en ese
momento: Montemorelos; la
capacidad de realizar otro po
de cul vo como lo fue el cul vo
de los cítricos (Olvera, J., 1987:
61).

El mismo Robertson “invitó a
los norteamericanos a inver r
en el establecimiento de huertas” (Olvera, J., 1991: 147). Consecuentemente, se trazan dos

momentos importantes en esta
configuración: primero, la visión
de Joseph Robertson acerca de
las erras y la visión para atraer
la inversión estadounidense.
El segundo momento se verifica pasada la etapa revolucionaria, cuando la producción
de cítricos iba en aumento y
décadas más tarde, debido a
lo anterior, se establecieron las
primeras empresas dedicadas al
empaque de cítricos. A par r de
ahí,
La citricultura cons tuye una de
las ac vidades más importantes en la agricultura nacional y
representa en la región del centro y sur de Nuevo León un pilar
en la economía nacional. Esto
debido a que es una importante fuente de trabajo y genera
una importante demanda de
insumos y servicios, tales como
fer lizantes, energé cos, lubricantes, materiales de empaque, auto-trasporte, servicios
profesionales especializados,
entre otras cosas (Comité Estatal de Información Estadís ca
y Geogra a para el Desarrollo
Rural Sustentable del Estado de
Nuevo León, 2002: 9).

A con nuación se analizan los disntos municipios que integran la

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región citrícola del estado.

a poco a lo largo del siglo XX, la
producción de caña de azúcar
que había iniciado en el siglo
XVII comenzaría a decaer, y
lo mismo sucedió con el maíz,
pues a par r de 1940, se iniciaría el auge de la fru cultura. Y si
bien es cierto que desde finales
del siglo XIX ya exis a el cul vo de los cítricos, no fue sino
entre 1950 y 1980 cuando se
consolidó el cul vo de la naranja, mandarina y toronja, lo que
conver ría a Cadereyta en uno
de los principales productores
de cítricos en Nuevo León (Almaraz, J., 2009: 241-264).

Municipios citrícolas: Cadereyta,
General Terán, Hualahuises, Linares, Allende y Montemorelos
De forma individual, caminaremos
por el sendero descrip vo de cada
municipio de la zona de estudio,
además de describir de forma muy
peculiar los rasgos de la ac vidad
citrícola que caracteriza a la región.
En cada apartado se detallará su
localización, hidrogra a y aspectos citrícolas, los cuales son condicionados por los primeros dos ya
mencionados, para configurar sus
propios recursos naturales y fuentes de cul vo importantes.
Cadereyta Jiménez
Aunque Cadereyta no está considerada dentro de la región citrícola
man ene producción, por lo cual
es importante destacar sus caracterís cas. Se localiza en la parte central del estado con un territorio de
1 mil 004.4 kilómetros cuadrados;
su hidrogra a consiste en los ríos
San Juan, Santa Catarina y Ramos,
además de una buena can dad de
arroyos (Almaraz, J., 2009). Como
dato histórico se puede añadir que
Cadereyta iba a cambiar, pues
en cuanto a la agricultura, poco

Los sectores azucarero y del maíz
comenzaron a perder fuerza ante
la existencia de zonas en el país con
un amplio desarrollo de estos cul vos, lo que ac vó mecanismos para
el cul vo de otros productos, esto
incen vado por personajes nacionales y extranjeros.
General Terán
Otro municipio que pertenece a la
región citrícola es General Terán,
localizado en la parte central del
estado. Cuenta con un territorio
de 2 mil 465 kilómetros cuadrados,
con el río Pilón como hidrogra a y
una flora de mezquite, uña de gato,
anacahuita, ébano y sabino gordo
(Sierra, M., 2009). En el caso espe-

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cífico del cul vo de cítricos, se destaca que
En 1926 se inició un programa
experimental en los cul vos de
cítricos, el cual tuvo una grata
aceptación por parte de los citricultores de la región; esto
originó que el municipio se convir era en gran productor nacional de naranjas. El siguiente
paso fue conseguir la venta del
producto en el exterior. Para
ello se estableció una empacadora lo que lo ubicó dentro
de los estándares del mercado
internacional y con esto logró
la venta de naranja en países
como Holanda, Alemania, Bélgica y Suecia, a donde salieron
los primeros empaques con la
marca Valle de la Mota (Sierra,
M., 2009: 129-136).

Es muy destacable el estudio de
programa experimental para que
a par r de los resultados de dicho
pilotaje se iniciara en dicho lugar el
cul vo de cítricos, condicionando
el establecimiento de dicha empresa.
Es decir, en este lugar se configuraron dos fases que formalizaron
el establecimiento de la zona citrícola: 1) la incursión en la siembra
y cosecha de cítricos a través de
transferencia de educación y de
tecnología de un programa experi-

mental; y 2) al tener el producto se
procedió a comercializar, pero sin
tener los mecanismos, generando
la idea de formar un sistema de
empaque que permi era mostrar
el producto con caracterís cas peculiares para la iden ficación del
mismo.
Hualahuises
Hualahuises se encuentra en la
región central del estado, orientado al sudeste, en las coordinadas
geográficas 24°53’9’’ y 99°40’22’’
de longitud en relación con el
meridiano que pasa por la Ciudad
de México. La superficie territorial
es de 243 kilómetros cuadrados
—400 metros sobre el nivel del
mar—, su hidrogra a se refiere al
río Hualahuises. El clima es semicálido. Con una temperatura promedio anual de 22 grados cen grados, la cual define su flora en
pinos, encinos, oyameles, álamos,
mezquites, ébanos, sabinos, nogales, fresnos, sauces. La precipitación es de 1 mil milímetros al año
aproximadamente (Quis ano, M.,
2009). En este municipio estaría el
corazón de la génesis de la región
citrícola, pues
El acontecimiento que marcaría
el des no de la ac vidad económica de Hualahuises sería

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la construcción del ferrocarril
Monterrey-Tampico en 1887,
la cual atrajo a muchos inversionistas, entre ellos a Joseph
Andrew Robertson, personaje
clave en el desarrollo de lo que
llamamos región citrícola y de
la que este territorio forma. Robertson, al observar las caracterís cas del territorio, consideró
propicio para la siembra de cítricos a gran escala, de los cuales, la naranja pasaría a ser el
elemento central. Fue él quien
introdujo a Nuevo León el primer árbol de naranja injertado,
procedente de Sacramento,
California. Este cul vo en poco
empo llegó a ser el protagonista de la ac vidad económica,
atrayendo capitales y generando fuentes de empleo, dejando
a un lado a la siembra del maíz
y piloncillo entre otras como
ac vidades
preponderantes
(Quis ano, M., 2009: 323-326).

El detalle a resaltar son las formas
y simbolismos que dejan mayor
información para la explicación de
cómo un elemento técnico o medio
de transporte como el ferrocarril y
su administrador fueron un catalizador importante que empo después transformaría una zona agrícola en una de desarrollo citrícola
nacionalmente conocida. Un personaje con visión económica que
por mo vos laborales llegó a una

región que consideró espacio geográfico per nente para sembrar cítricos y contagiar y entusiasmar a
otros personajes del área; más tarde, la historia y el contexto harían
su tarea.
Linares
En cuanto a Linares, este ene su
localización sobre la extensión territorial de la llanura costera del
Golfo Norte —71.5 por ciento—,
la Sierra Madre Oriental —13.7
por ciento— y una mínima fracción de las grandes llanuras de
Norteamérica —6.3 por ciento—.
Tiene una superficie territorial de
2 mil 445.2 kilómetros cuadrados,
cuyas coordenadas geográficas
son 25°09 norte, 24°34’sur, 97°07
este y 99°57’oeste. Se halla a 350
metros sobre el nivel del mar. Los
ríos Pablillo, Camacho, Conchos,
Hualahuises, La Laja, Anegado y
una gran can dad de arroyos pequeños cons tuyen su hidrogra a,
además de las presas Cerro Prieto,
Las Colonias, El Cinco, Santa Rosa,
El Porvenir, La Estrella, Rancherías,
La Piedra, Gatos Güeros y Benítez
(Leal, A., 2009). Al principio

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Un 20.31 por ciento de la superficie municipal se usa[ba]
para la siembra de frijol, maíz,
trigo, hortalizas y huertas de cí63

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tricos como la naranja, mandarina y toronja; las cuales se industrializaron en la elaboración
de jugos concentrados, conservados para la exportación a los
Estados Unidos (Leal, A., 2009:
12-49).

Posteriormente se cul varon cítricos para su debida exportación, a
fin de posicionarlos en otros mercados. Los otros municipios que
trabajaron también en ello fueron
Linares y General Terán. En este
úl mo se optó por buscar la colocación del producto en otros si os,
pero bajo el orden del establecimiento de una empacadora, mientras que en Linares el porcentaje de
cítricos obtenidos es transformado
en jugo, teniendo como efecto la
apertura de un nuevo mercado.
Allende
En lo que respecta al municipio de
Allende, ene su localización hacia
el sureste de la ciudad de Monterrey, con 25°17’ de la tud norte y
100°01 de longitud en relación con
el meridiano de Greenwich. Se ubica a 474 metros sobre el nivel del
mar; su superficie territorial es de
148.5 kilómetros cuadrados; cuenta con un clima cálido y subhúmedo, cuya temperatura es de 21 grados cen grados de media anual.

En verano la máxima registrada es
40.1 grados cen grados y en invierno la mínima registrada es de
-6.8 grados cen grados. Su po de
suelo es calcáreo y su hidrogra a
la cons tuyen el río Ramos y una
gran can dad de arroyos (Alanís,
L., 2009). Las cues ones polí cas
tuvieron una perspec va agridulce,
pues
A pesar de la falta de libertad
polí ca, con el liderazgo del
gran general don Bernardo Reyes en Nuevo León, se alcanzó un crecimiento económico
importante pues se decretó
exención de impuestos para las
industrias que se establecieran
en la en dad, así como para
quienes invir eron en cul vos
que hasta aquel empo no se
producían. Al otorgar esas facilidades en Allende, se promovió
el cul vo de la naranja y para el
año 1911 se realizó la primera
gran exportación de 10 toneladas a los Estados Unidos de
Norteamérica (Alanís, L., 2009:
82-114).

Con las benevolencias señaladas, se
formalizó la ac vidad que hasta el
momento permanece caracterizando a la zona que se estudia en esta
inves gación.
Allende man ene entonces una
caracterís ca peculiar, al detallar la

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�La perspecƟva histórica y sus aportes para el Sistema Agroalimentario Localizado (SIAL)
en la región citrícola de Nuevo León

can dad de producción dentro de
sus inicios y las facilidades otorgadas por el gobierno al apoyar el establecimiento de industrias. Ante
este hecho, se concluye que otro
elemento catalizador de esta región y su configuración económica
citrícola se debió a la parte gubernamental y contextual del país y de
la región.
Montemorelos
Montemorelos se encuentra al
centro-sur de Nuevo León con una
extensión territorial de 1 mil 690
kilómetros cuadrados; su clima es
extremoso, ya que en verano es cálido y seco; y en invierno es frío y
húmedo. Tanto en primavera como
en otoño se registran precipitaciones intensas pero esporádicas. Su
hidrogra a la conforman los ríos
Pilón, Ramos, Blanquillo y Potosí o
Cabezón (Olvera, J., 2009). Como
rasgo caracterís co de este municipio se destaca que
En la región citrícola, desde los
años setenta se vive el proceso
de descampesinización, puesto
que los problemas fundamentales de la agricultura en escala
menor no se resolvieron con la
Reforma Agraria, que fue poco
efec va en cuanto a dotar de
capitales, erras fér les y recursos acuíferos a los miles de
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campesinos que las demandaban. Si bien esta región no se
caracteriza por la existencia de
grandes la fundios, el acceso
al agua de riego determinó en
principio la aparición de los primeros citricultores, debido a la
demanda de riego de este culvo y la cues ón polí ca. Para
poder exportar, los productores
de la región citrícola tuvieron
que respetar las normas establecidas por los países importadores en torno a la calidad,
el tamaño, la presentación y
el empaque de la fruta, lo que
requería la creación de una industria empacadora. La primera empresa se fundó a finales
de los años treinta. En el trascurso de los cuarenta se cons tuyeron tres más. Sin embargo,
sus capacidades de empaque
fueron mínimas y las empresas
no lograron atender eficazmente el pedido de los extranjeros.
A raíz del boom exportador
a finales de los cincuenta, se
formaron otras siete empresas empacadoras en la ciudad.
Empero, el pronto desplome
de la demanda extranjera en
el mercado norteamericano y
europeo las paralizó parcial y
pronto totalmente. Ante estas
condiciones, todas las esperanzas se enfocaron en la industrialización de la fruta (jugos
naturales y concentrados, gajos
enlatados, conservas, etc.), lo
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�Gerardo Pantoja Zavala / Beatriz Adriana Servín Herrera / Julio César Puente Quintanilla /
Francois oucher

que mo vó para establecer una
agroindustria en Montemorelos (Olvera, J., 2009: 258-284).

Este municipio ha debido cumplir
con requisitos naturales, ambientales y empresariales importantes,
entre los que sobresalen la importancia del recurso hídrico como una
obligatoriedad para la obtención
de la producción agrícola citrícola;
la visualización y concien zación
de normas y estándares internacionales de los productos para poder ser enviados a los mercados;
también por elementos inherentes
a las empresas, esto es, aspectos
que se revisan constantemente,
con lo que destaca la implementación de la lógica empresarial en un
municipio fuera del Área Metropolitana de Monterrey (ÁMM), pues
gradualmente aparecieron las llamadas empresas agroindustriales
que capitalizaron el valor agregado
de un producto pico de la región.
Por otra parte, ante la ineficiente
estructuración para enfrentar la
norma va extranjera, se optó por
brindar facilidad a industrias que
transformarían al sector y cuyos
productos fueran de fácil colocación en el mercado.

Conclusiones
Se considera que la organización
de cada municipio citrícola que se
presentó en el trabajo permi ó visualizar detalladamente las caracterís cas de la ac vidad citrícola
en cada espacio, hasta la generación de las condiciones para forjar
la industrialización, las agroindustrias rurales (AIR) de este po de
frutas y llevarlas hasta su úl mo
des no, el consumidor final. Por
ello, la configuración del SIAL destaca la importancia de los términos
territorio y actores, considerando
al primero como “un espacio construido histórica, económica y socialmente […], el espacio en el que
se relacionan los actores y los productos del SIAL” (Boucher, F., 2011:
30). En cuanto a los actores, estos
se representan a través del sistema produc vo y defini vamente,
en otro momento, se observará su
trayectoria al visualizar y analizar la
historia de los territorios.
Para la ac vación del SIAL se
enen que cumplir dos etapas: el
acercamiento y la profundización.
La primera permite iden ficar a los
actores y describirlos a par r de la
definición del territorio en el que
se mueven, conocer su historia, sus
etapas y situaciones o momentos
de crisis (Boucher, F., 2011: 23). La

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�La perspecƟva histórica y sus aportes para el Sistema Agroalimentario Localizado (SIAL)
en la región citrícola de Nuevo León
relación de los SIAL con el conocimiento histórico se refiere a comprender cómo se originó una ac vidad, su organización y estra ficación hasta el funcionamiento actual para
afianzar la conformación de la “construcción
de un paradigma agroalimentario basado en
las relaciones alimentos-territorio” (Muchnik, J., 2012: 39). El presente ar culo destacó que antes de estas dos premisas, los SIAL
se fundamentan en la historia para destacar
la configuración de un territorio con una acvidad económica preponderante, en este
caso la citricultura, que genera alimentos
que pueden ser transformados a través del
valor agregado, lo que a su vez permi ría a
los productores de cítricos insertarse ac vamente en el sector agroindustrial.

iden ficación de las dinámicas del
territorio se configuran con el
proceso histórico al que las AIR
y el SIAL han sido expuestos;
reconociendo y caracterizando:
grandes etapas, crisis y causas
y efectos de estas; la iden ficación y caracterización de:
territorio; actores: ins tuciones, productores, empresarios,
comerciantes e intermediarios,
entre otros; productos: cuáles,
can dad y calidad; aspectos
del saber-hacer; los recursos y
ac vos específicos (Boucher, F.,
2011: 30).

La concentración regional de AIR,
integrada al concepto de territorio —que incluye recursos y ac vos
específicos, el saber-hacer local y la
iden ficación de productos “de origen” o “culturales”—, nos lleva a la
conformación de un SIAL (Boucher,
F., 2011: 13).
El carácter interdisciplinario actúa especialmente y en una forma más completa para
explicar un suceso o acontecimiento en un
empo y espacio específicos. En el caso de
la implicación de la historia en los SIAL, se
busca obtener del pasado la construcción
de un espacio con referencias y símbolos
que determinan a una comunidad con caracterís cas como lugar de origen, religión,
alimentación y ac vidades económicas. Los
SIAL buscan conocer los procesos históricos
de un lugar junto con las ac vidades que
se desarrollan en él, las transformaciones
originadas y los condicionamientos para la
realización de ac vidades económicas. Esta

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Francois oucher
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Recibido: 3 de agosto de 2016
Aceptado: 30 de octubre de 2016

68

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�La formación de competencias docentes en tecnologías de la información y comunicación (Ɵc)
para la enseñanza de la contabilidad en el tecnológico de estudios superiores del estado
de méxico (tesoem)

La formación de competencias docentes
en tecnologías de la información
y comunicación (Ɵc) para la enseñanza
de la contabilidad en el tecnológico
de estudios superiores del estado
de méxico (tesoem)
The training of teaching competences
in Informa on and Communica on
Technologies (ICT) for the teaching
of accoun ng in the Technological of Higher
Studies of the State of Mexico (Tesoem)
Carlos Marơnez Padilla

Resumen

E

ste ar culo explora los elementos no estatutarios que
afectan la polí ca educa va del subsistema tecnológico de
educación superior en un establecimiento del Tecnológico Nacional
de México (TecNM). Desde el enfoque de polí ca “de arriba hacia
abajo” se observa cómo los cambios de conducta de los actores, al
igual que las condiciones socioeconómicas y tecnológicas, cambian
a través del empo y afectan los
programas de formación de com-

petencias docentes en Tecnologías
de la Información y Comunicación
(TIC) en la enseñanza para la contabilidad.
La necesidad de implementar
programas de formación de competencias docentes en TIC se establece en el decreto de creación del
TecNM, el Programa Ins tucional
de Innovación y Desarrollo (PIID)
2013-2018, los programas de formación docente en el TecNM y el
Plan de Estudios de la Licenciatura
en Contabilidad.
Por medio de entrevistas a profundidad y semiestructuradas a

Año 6, Núm. 2, noviembre, 2016 - abril, 2017, ISSN: 2007-3100

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�Carlos Marơnez Padilla

profesores de contabilidad del Tecnológico de Estudios Superiores del
Estado de México (Tesoem), se observa que los docentes para la enseñanza de la contabilidad adquieren sus competencias docentes en
TIC por medio de la capacitación
recibida en otras ins tuciones donde también laboran, en los gremios
profesionales a los que pertenecen
y, en menor medida, por los programas de formación que ofrece la
ins tución.
Palabras clave:
tecnológicos
descentralizados,
competencias tecnológicas, profesores universitarios, contabilidad.
Abstract
This ar cle explores the non-statutory elements that aﬀect the
educa onal policy of the technological sub-system of higher educa on in an establishment of the
Technological Na onal of Mexico
(TecNM). From the top-down policy approach, it can be observed
that the behavioral changes of the
actors, as well as of the socio-economic and technological condi-

ons change over me and aﬀect
the training programs of teaching
competences in Informa on and
Communica on Technologies (TIC)
in teaching for accoun ng.
The need to implement training
programs for teaching skills in TIC is
established in the decree crea ng
the TecNM, the Ins tu onal Program for Innova on and Development (PIID) 2013-2018, the teacher training programs in the TecNM
and the curriculum of the degree in
accoun ng.
Through
in-depth
and
semi-structured interviews with
accoun ng professors at the Tesoem, it is observed that teachers for
the teaching of accoun ng acquire
their teaching competences in Tic
for the training received in other
ins tu ons where also work, or
to the professional associa ons to
which they belong, and, to a lesser
extent, by the training programs offered by the ins tu on.
Key words:
decentralized technological, technological competences, university
professors, accoun ng.

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�La formación de competencias docentes en tecnologías de la información y comunicación (Ɵc)
para la enseñanza de la contabilidad en el tecnológico de estudios superiores del estado
de méxico (tesoem)

La formación de competencias docentes
en tecnologías de la información
y comunicación (Ɵc) para la enseñanza
de la contabilidad en el tecnológico
de estudios superiores del estado
de méxico (tesoem)
The training of teaching competences
in Informa on and Communica on
Technologies (ICT) for the teaching
of accoun ng in the Technological of Higher
Studies of the State of Mexico (Tesoem)
Carlos Marơnez Padilla 24

Introducción
El subsistema de educación superior tecnológica se transforma sustancialmente con la cons tución
del Tecnológico Nacional de México
(TecNM). De acuerdo a su decreto
de creación el 23 de julio de 2014,
el TecNM es un órgano desconcentrado de la Secretaría de Educación
Pública (SEP), el cual sus tuye a la
unidad administra va denominada Dirección General de Educación

Superior Tecnológica (DGEST), que
coordinaba al Sistema Nacional de
Ins tutos Tecnológicos (SNIT). En el
TecNM están adscritas 266 ins tuciones: 134 ins tutos tecnológicos
descentralizados, 126 ins tutos
tecnológicos federales, cuatro centros regionales de op mización y
desarrollo de equipo (CRODEs), el
Centro Nacional de Inves gación
y Docencia en Educación Técnica
(CIIDET) y el Centro Nacional de Inves gación y Desarrollo Tecnológi-

24 Profesor inves gador. Facultad de Trabajo Social y Desarrollo Humano. Universidad autónoma de
Nuevo León.
Año 6, Núm. 2, noviembre, 2016 - abril, 2017, ISSN: 2007-3100

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�Carlos Marơnez Padilla

co (CENIDET). Para el ciclo escolar
2015-2016 contaba con una matrícula escolar de 556 mil 270 y una
plan lla de 27 mil 450 profesores
(Tecnológico Nacional de México
[TecNM], 2016a).
En el TecNM, a través de diversos estatutos se promueve que los
profesores u licen las Tecnologías
de la Información y Comunicación
(TIC) en su prác ca docente. Estos
estatutos son: el decreto de creación del TecNM, el Programa Ins tucional de Innovación y Desarrollo
(PIID) 2013-2018, los programas de
formación docente en el TecNM y
el Plan de Estudios de la Licenciatura en Contabilidad.

Asimismo, en el ar culo 3, fracción XIV, el TecNM ene como
atribución:

El decreto de creación del TecNM

En el PIID 2013-2018, documento rector de la planeación estratégica, tác ca y opera va del
TecNM, en su estrategia 1.5 busca consolidar el uso de las TIC en
los servicios educa vos. No obstante, sus líneas de acción están
más dirigidas a fomentar y consolidar la educación a distancia
que establecer un programa de
formación docente en tecnología educa va (Mar nez, C. y M.
Hernández, 2016a). En esta estrategia, el PIID cuenta con 10 líneas de acción. La gran mayoría
se refiere a impulsar el desarrollo de la oferta educa va en las

En el decreto de creación del TecNM, en el ar culo 2, fracción VIII,
se establece que el tecnológico ene como objeto:
Impulsar el desarrollo y la u lización de tecnologías de la
información y comunicación
en el sistema educa vo nacional, para apoyar el aprendizaje
de los estudiantes, ampliar sus
competencias para la vida y favorecer su inserción en la sociedad del conocimiento (Secretaría de Educación Pública [SEP],
2014: 49).

Coordinar las polí cas orientadas a la ar culación y fortalecimiento de la formación,
actualización y superación del
personal académico para mejorar sus habilidades, tomando
en cuenta las opiniones y propuestas que al respecto emitan
las autoridades educa vas locales (SEP, 2014: 51).

El Programa InsƟtucional de
Innovación y Desarrollo (PIID)
2013-2018

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�La formación de competencias docentes en tecnologías de la información y comunicación (Ɵc)
para la enseñanza de la contabilidad en el tecnológico de estudios superiores del estado
de méxico (tesoem)

modalidades a distancia y mixta;
producir y usar cursos masivos
abiertos en línea; impulsar la
inversión en las plataformas tecnológicas; proveer servicios y
apoyos a estudiantes y docentes
en las modalidades a distancia y
mixta; promover la inves gación
en el uso y desarrollo de las TIC
aplicadas a la educación; establecer estrategias de seguimiento y evaluación de los resultados
de los programas académicos a
distancia y mixta; establecer criterios que faciliten el desarrollo
de unidades de aprendizaje en
línea; y propiciar la formación
de células de producción de
materiales educa vos y recursos digitales del TecNM (TecNM,
2014).
Solo dos líneas de acción
contemplan la formación de
profesores en el uso de las TIC
(SEP, 2014):
1.5.4. Difundir el uso de las TIC
y capacitar a los profesores en
el uso de las TIC durante el proceso educa vo […]
1.5.8. U lizar las TIC para la
formación de personal docente, direc vo y de apoyo que
par cipa en las modalidades

escolarizada, no escolarizada, a
distancia y mixta.

Los programas de formación docentes en el TecNM
El TecNM ha tenido dos grandes
programas de formación docentes
en la última década: el Programa
Nacional de Formación Docente
Centrado en el Aprendizaje (Formación DOCA), diseñado e implementado por la an gua DGEST en
2007 y, el Diplomado para la Formación y Desarrollo de Competencias Docentes (DFDCD), diseñado
e implementado desde 2011 a la
fecha.
El Programa Nacional de Formación Docente Centrado en el
Aprendizaje (Formación DOCA) ene como obje vo desarrollar competencias en el docente, y operar
como una estrategia integradora
de análisis, reflexión y formación
académica que establezca un compromiso personal en la redefinición
de la prác ca docente. El programa
está conformado por un plan re cular de nueve talleres, de los cuales el sexto, denominado “Nuevas
tecnologías de la información y
comunicación para el aprendizaje”,
fortalece las habilidades del profesor en el uso de las TIC (Dirección
General de Educación Superior Tecnológica [DGEST], 2007).

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�Carlos Marơnez Padilla

Sus antecedentes se encuentran en el Programa Nacional de
Formación y Actualización Docente
y Profesional de 2004, el cual contemplaba la formación gradual del
profesor mediante cursos básicos,
primero a distancia y luego a nivel
presencial. Dicho programa fue
elaborado por la Dirección General
de Educación Superior Tecnológica en coordinación y por el Centro
Interdisciplinario de Inves gación
y Docencia en Educación Técnica
(CIIDET). Finalmente, en 2006 la
DGEST iden fica la necesidad de
homogeneizar la formación docente de sus profesores y diseña el
Programa Nacional de Formación
Docente Centrado en el Aprendizaje (Formación DOCA) (DGEST,
2007).
El segundo programa, denominado Diplomado para la Formación
y Desarrollo de Competencias Docentes (DFDCD), diseñado e implementado desde 2011 a la fecha,
ene como competencia general
transformar y fortalecer la prác ca
educa va con un enfoque basado en competencias, ello a fin de
mejorar el proceso de aprendizaje
de los estudiantes. El DFDCD está
estructurado en cinco módulos
que tratan sobre la reflexión de
la práctica docente, la planeación
del proceso de aprendizaje, las

estrategias de aprendizaje para
el desarrollo de competencias, la
evaluación de los aprendizajes y la
elaboración de un Proyecto Integrador de Competencias. Módulos,
en suma, que consideran muy poco
la formación en el uso de las TIC.
Hasta 2016, se habían capacitado a
4 mil 354 profesores, equivalente a
16 por ciento de la actual plan lla
docente (TecNM, 2016b).
El Plan de Estudios de la Licenciatura en Contabilidad
En el Plan de Estudios de la carrera
de Contador Público se enfa za el
uso de las TIC, tanto en su obje vo,
perfil de egreso y contenido curricular (TecNM, 2016c). En su obje vo general se señala que la carrera
busca
Formar profesionales compe vos, capaces de diseñar, establecer, aplicar, controlar y evaluar sistemas de información
financiera, fiscal y administra va, para la toma de decisiones
de las en dades económicas
nacionales e internacionales,
con una ac tud é ca, crí ca,
emprendedora y de liderazgo, a través de la inves gación
y el uso de la tecnología de la
información y la comunicación,
fomentando el desarrollo sustentable.

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�La formación de competencias docentes en tecnologías de la información y comunicación (Ɵc)
para la enseñanza de la contabilidad en el tecnológico de estudios superiores del estado
de méxico (tesoem)

De la misma manera, en uno de
los 13 rasgos del perfil de egreso del estudiante se señala que
este tendrá como competencia:
“u lizar las Tecnologías de Información y Comunicación para
eficientar los procesos y la toma
de decisiones”.
El Plan de Estudios de la Licenciatura en Contabilidad 2011
está conformado por nueve semestres y 50 materias. Al menos
14 de las materias del Plan de
Estudios, equivalentes a 27 por
ciento del total, requiere del uso
de un so ware. Al analizar los
programas de estudios de cada
materia en 11 categorías, se observó que en la presentación de
la materia o intención didác ca
es en donde más se hace énfasis
del uso de un so ware, así como
en las competencias genéricas,
las competencias a desarrollar y
en temario (ver tabla 1).
En síntesis, el decreto de
creación del TecNM busca coordinar las polí cas de formación,
actualización y superación del
personal académico, así como
utilizar las TIC para el aprendizaje de los estudiantes. Sin embargo, el PIID 2013-2018, el instrumento para llevar a cabo estos

obje vos, está más orientado a
fomentar y consolidar la educación a distancia que a establecer
un programa de formación docente en tecnología educa va.
En ese mismo sen do, los programas de formación docente
que ha impar do en los úl mos
años no enen una formación
de competencia docente con
orientación hacia el uso de las
TIC. Aún más: muchas materias
del Plan de Estudios de la carrera de Contador Público requieren del uso de al menos un
po de so ware y se desconoce
si los profesores encargados de
impar r estas materias llegan
efec vamente a enseñarlo.
En otras palabras, existe una falta de competencias tecnológicas
del profesor para u lizar las TIC
como una herramienta pedagógica para la enseñanza de la
contabilidad, según lo establecido en el decreto de creación del
TecNM, el PIID 2013-2018, los
programas de formación docente y el Plan de Estudios de Contador Público. Los programas
de formación docente que ha
tenido el TecNM han sido insuficientes.

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�Carlos Marơnez Padilla

Tabla 1 Materias que requieren de al menos un Ɵpo de soŌware en el
plan de estudios de Contador Público 2011
A

B

C

D

E

F

G

H

I

J

K

L

M

N

Total

1.

Presentación
(intención didácƟca)

0

0

0

0

0

5

0

1

0

0

0

0

3

7

16

2.

Obje vo general
del curso

0

0

0

0

0

0

0

0

0

0

1

0

0

1

2

3.

Temario

0

0

0

3

0

0

1

0

0

0

0

0

1

5

10

4.

Competencia
genérica

1

1

0

0

0

1

1

0

0

2

1

1

2

2

12

5.

Competencias
integradas

0

0

0

0

0

0

0

0

0

0

0

1

0

0

1

6.

Competencias
previas

0

0

1

0

0

0

0

0

1

0

0

0

1

0

3

7.

Competencias a
desarrollar

0

0

0

0

0

0

0

1

0

0

1

0

3

7

12

8.

Ac vidades de
aprendizaje

1

3

1

1

0

0

0

1

0

0

0

0

2

0

9

9.

Prác cas propuestas

1

0

0

0

0

1

0

1

0

0

1

0

1

1

6

10. Sugerencias de
evaluación

0

0

0

1

1

1

0

0

0

0

1

1

2

2

9

11. Fuentes de información

0

0

1

0

0

0

0

0

0

0

0

0

0

3

4

3

4

3

5

1

8

2

4

1

2

5

3

15

28

84

Total

A. Microeconomía; B. Macroeconomía; C. Auditoría para Efectos Fiscales; D. Administración de la Producción y de las Operaciones; E. Administración Estratégica;
F. Cálculo Diferencial e Integral; G. Contabilidad Financiera; H. Contabilidad Financiera II; I. Contabilidad Internacional; J. Economía Internacional; K. Estadís ca Administra va I; L. Estadís ca Administra va II; M. Taller de Informá ca I; N. Taller
de Informá ca II.
Fuente: Elaboración propia con base en Tecnológico de Estudios Superiores del Estado de México
(Tesoem) (2016).

En ese sen do, muchos docentes con núan llevando a cabo
su proceso de enseñanza con
esquemas tradicionales, cen-

trados en el profesor como generador de conocimiento, quien
en muchos casos se resiste a
u lizar las TIC como un medio

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�La formación de competencias docentes en tecnologías de la información y comunicación (Ɵc)
para la enseñanza de la contabilidad en el tecnológico de estudios superiores del estado
de méxico (tesoem)

de enseñanza innovador. Por
lo anterior, surge la pregunta:
¿cuáles son los elementos que
facilitan que el profesor u lice
las TIC en su prác ca docente?
Para responder a esta pregunta se u lizará el método de
caso en un tecnológico descentralizado, el Tecnológico de Estudios Superiores del Oriente
del Estado de México (Tesoem).
Este tecnológico es el cuarto
más importante de ofrecer la
carrera de Contador Público en
este subsistema con una matrícula escolar de cerca de 600
estudiantes. Asimismo, se u lizaron dos entrevistas a profundidad y se aplicaron 12 entrevistas semiestructuradas.
El ar culo está dividido en cuatro apartados. En el primero se
muestra el lugar que ocupan los
ins tutos tecnológicos en la educación superior en México y la evolución de la polí ca de la educación
superior tecnológica en México. El
segundo presenta la polí ca de formación de competencias docentes
en la enseñanza para la contabilidad. En este apartado se expone
el enfoque polí co “de arriba hacia
abajo”, los niveles de competencias
docentes en el uso de las TIC y los
estudios que se han hecho sobre

profesores universitarios con respecto a la enseñanza de la contabilidad. El tercer apartado ofrece un
panorama general sobre los profesores de contabilidad en el TecNM
y en el Tesoem. El úl mo apartado
trata sobre los resultados que se
obtuvieron de las entrevistas sobre los seis factores que afectan la
implementación de una polí ca de
formación de competencias docentes en la enseñanza para la contabilidad: las condiciones socioeconómicas y tecnología, la atención
de los medios de comunicación al
problema, el apoyo del público obje vo, las ac tudes y recursos de
los grupos circunscritos, el apoyo
desde los responsables de la implementación de un programa público
y el compromiso y hábil liderazgo
de los funcionarios de implementación.
I. Los insƟtutos tecnológicos en la
educación superior en México
La educación superior de México
está conformada por 3 mil 59 instuciones de educación superior
(IES) en sus diferentes modalidades. Cuenta con una matrícula
escolar de 3 millones 915 mil 971
estudiantes, tanto a nivel de Técnico Superior Universitario (TSU)
como a nivel de Licenciatura, y una
matrícula escolar de 328 mil 430

Año 6, Núm. 2, noviembre, 2016 - abril, 2017, ISSN: 2007-3100

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�Carlos Marơnez Padilla

estudiantes a nivel de posgrado.
La educación superior de México
se puede agrupar en cinco subsistemas: el universitario, el tecno-

lógico, la normal, los centros del
Consejo Nacional para la Ciencia y
la Tecnología (Conacyt) y otras IES
públicas (ver esquema 1).

Esquema 1
Educación superior de México 2015
• FEDERALES
• PÚBLICAS ESTATALES (UPES)

. PÚBLICAS ESTATALES CON APOYO SOLI OARIO

NSTITUTO POLITECNICO NAC IO NAL

- [

SUBSISUMAS

INSTITUTOS

ECNOLOGI
TfCNOLOGlCO
NACIONAL DE
MEXICO

1

=~

C OTRAS

J 2ECNOLOGICOS
EDERALES
NSTrTUTOS

ECNOLOGICOS
ESTATALES

l&lt;SPUOLICAS

Fuente: Javier Mendoza Rojas (2016).

Aunque el número de IES privadas predomine en la educación superior mexicana con 69
por ciento de establecimientos,
solo comprende casi una tercera parte de la matrícula escolar,
esto es, 31 por ciento. La gran

mayoría de los estudiantes se
encuentra inscrita en una IES
pública (ver gráfica 1). No obstante, los estudiantes de las
escuelas normales y de los instutos tecnológicos federales
y estatales representan 27 por
ciento y si solo se considera la

78

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�La formación de competencias docentes en tecnologías de la información y comunicación (Ɵc)
para la enseñanza de la contabilidad en el tecnológico de estudios superiores del estado
de méxico (tesoem)

proporción que enen estos dos
subsistemas en las IES públicas,
es decir, sin tomar en cuenta a
las IES privadas, la matrícula escolar de los estudiantes representaría 20 por ciento del sector
educa vo superior público (ver
gráfica 1).
Por tanto, el sistema de educación superior público en México está conformado por 956 ins-

tuciones, donde 26 por ciento
de ellas está conformada por escuelas normales, mientras que
los ins tutos tecnológicos federales y estatales representan 27
por ciento de todas las IES del
país. Es decir, estos dos subsistemas representan un poco más
de la mitad de todas las IES públicas del país (ver gráfica 2).

Gráfica 1
La matrícula escolar en las IES 2015
La mat rícul a escolar en las IES 2015
IES PARTICULARES

UNl\11:RSIDADES PÚBLICAS ESTATA.Ll:S

- - - - - - - - - - - - - - - - - - 1,210,74(
l,062,.3~

UNIVERSIDADES PÚBLICAS FEDERALES

3110,56S

,z,,no

1NSTITUTOS TECNOLÓc;ICOS y CENTROS FEDERALES
UNIVERSIDAOESTECNOLóGICAS

-

12g,17ao,

INSTíTUTOS HCNOLÓGICOS ESTATALES

-

228.415

OTRA5 IN5TTTUCIONE5 PÜBllCAS

-

ESCUELAS NORM.O.lfS PÚBLICAS

-

UNIVERSIDADESPOLJTtCN ICAS

-

UNIVERSIOAOES PÚ8LICAS ESTATALES CON APOYO SOLIDARIO

-

UNIVERSIOAOES INTERCULTURALES
CENTROS PÚ8LICOS DE INVESTIGACIÓN CONACVT

225,774
94,977
113,472

62,981

1 13,304
1 3110

Fuente: elaboración propia con base en Javier Mendoza Rojas (2015).

Durante la década de 1990, las IES
privadas crecieron de forma exponencial. Si de 1980 a 1990 habían
crecido en 145 por ciento al pasar
de 146 a 358, en tan solo 15 años,
de 1990 a 2005, triplicaron casi su
tamaño. En ese periodo pasaron de

358 a 1 mil 408 establecimientos.
Desde entonces su crecimiento se
ha desacelerado y para el periodo
2005-2016 han crecido un poco
más de 49 por ciento al pasar de 1
mil 408 a 2 mil 103 (Mendoza, J.,
2015).

Año 6, Núm. 2, noviembre, 2016 - abril, 2017, ISSN: 2007-3100

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�Carlos Marơnez Padilla

La evolución de la polí ca educa va de las IES públicas ha tenido una orientación tecnológica.
Durante el periodo 2001-2012, el
subsistema de universidades tecnológicas, ins tutos tecnológicos
estatales y las universidades politécnicas creció en más de 25 por
ciento de su tamaño. Sin embargo,

los otros subsistemas no tecnológicos como las universidades interculturales, las universidades públicas estatales, creció apenas cinco
por ciento de su tamaño, mientras
que las universidades públicas federales apenas crecieron 0.5 por
ciento en ese mismo periodo (ver
gráfica 3).

Gráfica 2 Las insƟtuciones públicas de educación superior de México
2015
Las instituciones públicas de educación superior de :México 2015
UNIVERSIDADES P0BLICAS UNIVERSIDADES
ESTATALIS CON APOVO PÚBLICASl=EDER.t.LES SOLIOA~IO
1%

UNIVERSIDADES

CUfTROS PÚ BUCOS
DE INVESTIGACIÓN

UN IVtRSIOAOEfONACl'T
PÚBLICASESrArALES 3%

Z%
ESO.IELAS NORMALES
PÚ~UCAS
16%

'"
6%
VERSIOADES
NOLóGICAS
12%

INSTITUTOS

TECNOLÓGICOS V

CENTROS FEDERALIS
ll%

ESTATALES
14%

Fuente: Elaboración propia con base en Javier Mendoza (2015).

En el subsistema de educación superior tecnológico, los ins tutos
tecnológicos federales son los que
más a enden el mayor número
de estudiantes: 46 de estos establecimientos a enden cada uno

a más de 3 mil estudiantes. Por el
contrario, 119 ins tutos tecnológicos estatales a enden en cada uno
de sus establecimientos a menos
de 3 mil estudiantes (Mendoza, J.,
2016).

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�La formación de competencias docentes en tecnologías de la información y comunicación (Ɵc)
para la enseñanza de la contabilidad en el tecnológico de estudios superiores del estado
de méxico (tesoem)

Gráfica 3 Evolución de las IES públicas 2001-2012
Evolución de las IES públicas 2001-2012
28.6

UNIVERSIDADES TECNOLÓG ICAS
IN STITUTOS TECNOLÓGICOS ESTATALES

26.6

UNIVERS IDADES PO LI TiCN ICAS

25.1

INSTITUTOS TECNOLÓGICOS y CENTROS FEDERALES

8.9

UNIVERSIDADES INTERCULTURALES

-

UNIVERSIDADES PÚBLICAS ESTATALES

-

UNIVERS IDADES PÚB LI CAS FEDERALES

4.9
4.9
0.S

o

10

15

20

25

30

35

Fuente: elaboración propia con base en Javier Mendoza Rojas (2015).

Por todo lo anterior, el sistema
de educación superior mexicano
estaría diseñado para desplazar la
formación predominantemente de
profesores normalistas hacia la formación de una gran can dad predominantemente de ingenieros.

competencias docentes en el uso
de las TIC (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la
Ciencia y la Cultura [Unesco], 2011;
Zubieta, J., T. Bau sta y Á. Quijano,
2012); y los estudios sobre la enseñanza de la contabilidad.

II. La políƟca de formación de
competencias docentes en TIC en
la enseñanza para la contabilidad

El enfoque políƟco “de arriba hacia abajo”

El análisis de las competencias tecnológicas de los profesores de contabilidad del Tesoem se realizará
desde tres perspec vas teóricas:
el enfoque de polí ca “de arriba
hacia abajo”, orientado al estudio
de la implementación de programas gubernamentales (Saba er, P.
1986; Saba er, P. y D. Mazmanian,
1980); los modelos de niveles de

Para analizar la polí ca de la educación superior tecnológica en México se u liza el enfoque polí co
“de arriba hacia abajo”. Este enfoque se caracteriza por iniciar con
una decisión polí ca tomada por
los funcionarios gubernamentales,
quienes se preguntan en qué medida las acciones de los funcionarios de implementación y grupos
obje vos fueron consistentes con

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�Carlos Marơnez Padilla

dicha decisión (Saba er, P., 1986).
Asimismo, se preguntan en qué
medida fueron alcanzados los obje vos a través del empo, cuáles
fueron los principales factores que
afectaron la polí ca oficial y cómo

fue reformulada la política a través
del tiempo sobre la experiencia.
Las variables que afectan las
diferentes etapas del proceso de
implementación se observan en el
esquema 2.

Esquema 2 Diagrama de flujo de las variables involucradas en el proceso
de implementación
Tratabilidad del problema
1. Disponibilidad de teoría técnica y tecnológica va lida.
2. Diversidad de la conducta del grupo objetivo.
3. Grupo objetivo como un porcentaje de la población.
4. Extensió n del cambio cultural requerido.

r

i

Habilidad del estatu to para est ruc turar la
implemen taci ón
1. Incorporación de una adecuada teoría causal.
2. Directivas de política sin ambigüedades.
3. Recursos financieros
4. Integración jerárquica dentro y e ntre las
instituciones de implementa ción.
5. Reglas decisivas de agencias de implementación.
6. Reclu tamiento de funcionarios de
implementación.

Variables no estatuta rias que afectan
la implementación
l. Condiciones socioeconómicas y tecnología.
2. Atención de los medios de comunicación al problema.
3. Apoyo del público objetivo.
4. Actitudes y recursos de los grupos del distrito
e lectoral.
5. Apoyo desde los responsables de la implementación.
6. Compromiso y hábil liderazgo de los funcionarios de
imclementació n.

l
Resultados
políticos de las
agencias de
implementaci ón

1

Etapas (variables dependientes) en el proceso de implementación

1

H

Conformidad con
los resultados de
la política por los
grupos objetivos

----t

Impactos
actua les de
los resultados
de la política

Impactos
percibidos de
-------1

los

resultados de
la política

1------.

Princ ipales
revisiones
en el
estatuto

Fuente: tomado de Paul A. Saba er y Daniel Mazmanian (1980: 185).

Todas estas variables se pueden
sinte zar en seis condiciones para
llevar a cabo una efec va implementación de obje vos legales. Las

primeras tres condiciones pueden
ser tratadas desde el inicio de las
decisiones polí cas, mientras que
el resto son resultado de las ten-

Etapas (variables dependientes) en el proceso de implementación

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para la enseñanza de la contabilidad en el tecnológico de estudios superiores del estado
de méxico (tesoem)

siones polí ca y económica durante la implementación del proceso.
Estas condiciones son: obje vos
claros y consistentes; una teoría
causal adecuada; el proceso de implementación legalmente estructurado y aceptado por funcionarios
y grupos obje vos; compromiso y
funcionarios hábiles de la implementación; apoyo de los grupos de
interés y de los responsables de la
ejecución; y considerar cambios en
las condiciones socioeconómicas
que no afecten el apoyo polí co o
la teoría causal (Saba er, P., 1986).
Este trabajo analiza las variables
no estatutarias que afectan la implementación. Esto ocurre debido
a que el programa busca cambiar
la conducta para recibir el apoyo
polí co si logra superar las inercias
e inherentes retrasos en buscar la
cooperación y adquisición entre
las personas, muchas de las cuales consideran que son afectadas.
También ocurre debido a que los
cambios con nuos en las condiciones tecnológicas y socioeconómicas impactan en los obje vos,
los grupos de interés y a los responsables de la toma de decisiones. Además, a través del empo
las variables independientes son
afectadas, como serían la dirección
del problema, las condiciones socioeconómicas, la opinión pública
en la jurisdicción gubernamental.

Estas variables no estatutarias que
afectan la implementación son, de
acuerdo a Paul A. Saba er y Daniel
Mazmanian (1980):
1 Condiciones socioeconómicas
y tecnología. Es probable que
otros problemas sociales lleguen a ser más importantes
con el transcurso del empo y,
por tanto, los recursos asignados al problema original serían
disminuidos. Las variaciones
socioeconómicas y tecnológicas
locales también afectan la implementación. Las regulaciones
generalmente protegen al consumidor, al medio ambiente, a
los trabajadores relacionados
con la viabilidad económica de
grupos de interés

2 Atención de los medios de
comunicación al problema.
Los medios de comunicación
intervienen en la percepción
de los cambios de las condiciones socioeconómicas,
tanto del público en general
como de las élites polí cas.
Asimismo, el hecho de toquen un tema a fondo y luego pasen a otra cosa es un
verdadero obstáculo para el
apoyo polí co de los beneficiarios que se encuentran en
algún programa público.

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3 Apoyo del público obje vo. El
interés del público en general
en un estatuto o problema
que trata, ende a ser cíclico,
lo que dificulta que cualquier
programa reciba un apoyo
polí co sostenido. La variación entre las jurisdicciones
polí cas en apoyo de un
programa en par cular ene como resultado presiones
para una regulación ambigua
y una considerable discreción
para los funcionarios locales,
lo que probablemente haga
que el cambio de comportamiento sea más di cil de lograr.
4 Ac tudes y recursos de los
grupos circunscritos. El problema que enfrentan los proponentes de un programa
regulatorio que buscan un
cambio en el comportamiento de uno o más grupos objevo es que el apoyo público
para sus posiciones declinará
casi invariablemente con el
empo. Si bien los estatutos
son el resultado de una gran
preocupación pública por un
problema general, dicha preocupación pronto disminuirá

a medida que el público y los
medios de comunicación pasan a otros temas, alejando
a los par darios anteriores e
intensificando la oposición.
5 Apoyo desde los responsables de la implementación.
Las agencias que implementan los programas intergubernamentales son responsables ante los funcionarios,
quienes desean perseguir
polí cas diferentes. Cuando un subordinado de estas
agencias se enfrenta a direc vas contradictorias de
sus superiores intergubernamentales y de sus superiores,
se inclinará en úl ma instancia hacia las directrices de
sus superiores que más afectarán sus recursos legales y
financieros.
6 Compromiso y hábil liderazgo de los funcionarios de
implementación. Esta es la
variable que más afecta a los
resultados de la polí ca y a
las agencias de implementación por dos razones: por la
preferencia que enen los
funcionarios en la dirección y
clasificación de los obje vos

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para la enseñanza de la contabilidad en el tecnológico de estudios superiores del estado
de méxico (tesoem)

estatutarios y por sus habilidades por llevar a cabo esas
preferencias.
Niveles de competencias docentes
en el uso de las TIC
Desde 2008 han aparecido diversos marcos sobre los niveles de
competencias TIC de profesores.
La gran mayoría de ellos ene una
cobertura en Europa. Todos estos
marcos enen el mismo obje vo:
direccionar las dis ntas competencias de TIC que poseen los profesores (ver tabla 2). Ante esta can dad
de marcos, se requiere un perfil
de competencias TIC de los profesores de una manera común y sistemá ca. De todos ellos, el marco
de la Organización de las Naciones
Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) es el más
comprensible e incorpora el mayor número de subcompetencias
y ene un amplio alcance, lo cual
le permite ser adaptado a necesidades locales como en el modelo
de Tanzania. En otras palabras, el
modelo de la Unesco permite crear
perfiles de competencia de TIC en
los profesores de Europa (Zervas,

P., K. Chatzistavrianos y D. Sampson, 2014).
El modelo de la Unesco está
conformado por seis categorías y
tres niveles de competencia. Los
tres niveles de competencia, también conocidos como enfoques al
modelo de referencia, son resultado de la relación entre polí ca educa va y desarrollo económico. El
primer nivel comprende el enfoque
de la alfabe zación tecnológica de
estudiantes, ciudadanos y fuerza
laboral mediante la integración de
competencias en TIC en los planes
de estudios. El segundo nivel o enfoque de profundización del conocimiento aumenta la capacidad de
estudiantes, ciudadanos y fuerza
laboral para usar el conocimiento
y agregar valor a la sociedad y a la
economía, aplicando dichos conocimientos para resolver problemas
complejos y reales. El tercer nivel
o enfoque de generación de conocimiento aumenta la capacidad de
estudiantes, ciudadanos y fuerza
laboral para innovar, producir nuevo conocimiento y beneficiarse de
este (Unesco, 2011).

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�Carlos Marơnez Padilla

47

Regional
(Europa)

4

4

-

Internacional

6

3

61

Local
(Tanzania)

6

4

-

Local
(Francia)

2

5

-

2008

Cobertura

6

Año

Subcompetencias

Marco de competencia francés
– cer ficado de informá ca e
internet para profesores

Niveles de
competencia

Marco de competencia de las TIC
de Tanzania para profesores

Categorías

Marco de competencias en TIC de
la Unesco para profesores

6

2010

Marco de las competencias y
calificaciones de los profesores
en el uso de las TIC en educación
(eTQF)

Regional
(Europa)

2011

Marco de competencia e-learning
para profesores y capacitadores

2012

Marco de Competencia

2011

Tabla 2 Panorama de marcos existentes sobre competencias TIC
de profesores

Fuente: tomado de Panagio s Zervas, Konstan nos Chatzistavrianos y Demetrios Sampson (2014:
170).

El uso de las nuevas tecnologías
implica nuevas tareas para los profesores, nuevas pedagogías y nuevos enfoques para la educación del
profesor. La integración de las TIC
en el salón de clases dependerá de
la habilidad de los profesores para
estructurar ambientes de aprendizaje, fusionar nueva tecnología
con nueva pedagogía, desarrollar
socialmente salones ac vos, enfrentar la interacción coopera va,

etcétera. En general, los tres enfoques mencionados se deben de
cruzar con seis aspectos del trabajo del profesor: la comprensión de
las TIC en educación, el currículo y
evaluación, la pedagogía, las TIC, la
organización y administración y la
formación profesional docente (ver
tabla 3).

86

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�La formación de competencias docentes en tecnologías de la información y comunicación (Ɵc)
para la enseñanza de la contabilidad en el tecnológico de estudios superiores del estado
de méxico (tesoem)

Tabla 3 Marco de referencia de las competencias en TIC para docentes
de la Unesco
Alfabe zación
tecnológica

Profundización del
conocimiento

Creación del conocimiento

Comprensión de
las TIC en educación

Conciencia
polí ca

Entendimiento de la
polí ca

Innovación polí ca

Currículo y evaluación

Conocimiento
básico

Aplicación del conocimiento

Habilidades de la
sociedad del conocimiento

Pedagogía

Integrar la tecnología

Solución de problemas complejos

Autoges ón

TIC

Herramientas
básicas

Herramientas complejas

Herramientas penetrantes

Organización y
administración

Salón de clase
estándar

Grupos colaboravos

Organizaciones de
aprendizaje

Formación profesional docente

Alfabe zación
digital

Ges onar y guiar

Docente como modelo
de aprendiz

Fuente: Unesco (2011: 3).

Estudios sobre la enseñanza de
la contabilidad
Algunas inves gaciones han medido el nivel de dominio que enen los profesores en relación
con la administración de disposi vos, administración de archivos, uso de programas, creación
y manipulación de contenido
de texto y texto enriquecido,
contenido mul media, recursos
para entablar comunicación, so-

cializar y colaborar en la red. Los
resultados son poco favorables
para que el profesor diseñe ambientes virtuales de aprendizaje
y propicie situaciones para que
el estudiante aplique lo aprendido (Andión, M. y M. Ruiz, 2013).
A pesar de que muchos académicos no cuentan con competencias digitales, muestran un
interés importante por aprenderlas. Se sugiere que ellos inicien cursos, talleres, seminarios

Año 6, Núm. 2, noviembre, 2016 - abril, 2017, ISSN: 2007-3100

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�Carlos Marơnez Padilla

y diplomados, etcétera, que los
sensibilicen. Por ejemplo, en la
Universidad Veracruzana (UV)
más de la tercera parte de los
encuestados señaló que no sabía
muchas competencias digitales
y que “no le gustaría aprender a
realizarlas” (Alarcón, E., 2013).

Otros estudios han definido
el ser docente digital en cuatro
niveles: el acceso a la cobertura del equipamiento y la conec vidad; a la posesión de los
conocimientos y habilidades
para moverse en un entorno
informá co; a la formación que
debe alcanzar el profesorado
en los ámbitos del ser digital; y
a la generación de contenido,
realización de proyectos, emprendedurismo, programación,
creación de aplicaciones, etcétera (Soriano, I., 2015). En ese
sen do, otras inves gaciones
sugieren que las redes sociales son un disposi vo causal en
la conducta y formación de los
estudiantes. Por tanto, se recomienda implementar la né ca,
es decir, el buen uso y manejo
de este medio de comunicación
a través de espacios tutoriales.
Los docentes deben de considerar los elementos que influ-

yen e impactan en el desarrollo
académico de los estudiantes,
como: lo intelectual, emocional,
social y tecnológico (Zúñiga, L. y
A. Terrazas, 2015). Por úl mo, el
desarrollo de habilidades digitales académicas (HDA) representa un desa o en cinco áreas: la
educación informal cien fica,
el proceso de construcción de
conocimientos, la generación
de nuevos contenidos académicos y su aplicación y divulgación
(Regil, L., 2015).
Con respecto a los estudios
de la enseñanza de la contabilidad, se busca una homogenización de la formación contable
a nivel global mediante el construc vismo, la experiencia, los
enfoques de aprendizaje situados, etcétera. También se busca
que tal enseñanza sea cien fica, aun cuando tenga técnicas
prác cas para su realización,
además de que su calidad se ha
mantenido con respecto a otras
disciplinas cien ficas:
los programas de contabilidad
necesitan promover la flexibilidad curricular para capturar
una nueva generación de estudiantes conocedores de la tecnología, los cuales son menos

88

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para la enseñanza de la contabilidad en el tecnológico de estudios superiores del estado
de méxico (tesoem)

pacientes con los métodos de
enseñanza tradicionales (Mar nez, C. y M. Hernández, 2016a).

En México es di cil encontrar inves gaciones que traten el tema
de enseñanza de la contabilidad.
Los estudios que se han realizado
corresponden a tesis de licenciatura. En una universidad privada en el
estado de Michoacán se señala que
los profesores cuentan con mediana actualización, son autoritarios
en clase, enen pocas técnicas
pedagógicas. Por el contrario, otra
tesis que toma como fuente principal a la Asociación Nacional de Facultades y Escuelas de Contaduría
y Administración (ANFECA) mostró
que los profesores de 38 IES dominaban la materia y poseían una
metodología de enseñanza. Un
dato que revela que los egresados
de contabilidad y, por tanto, los
profesores que los formaron, no
poseen las competencias en TIC,
es el hecho de que los contadores
no interactúan con el si o web del
Servicio de Administración Tributaria (SAT) en México para que los
contribuyentes cumplan con sus
obligaciones fiscales, como evidencia el poco uso que ha tenido dicha
plataforma (Mar nez, C. y M. Hernández, 2016a).

III. Los profesores de Contabilidad
en el TecNM. Un caso de estudio
La planta docente en los tecnológicos del Estado de México creció
en 13 por ciento de 2012 a 2015.
De 16 tecnológicos que había en
2012, 2 mil 105 profesores imparan los dis ntos programas educavos que ofertan los tecnológicos.
Para 2015, había 17 tecnológicos
con una planta docente de 2 mil
380 profesores. Por el contrario,
la matrícula escolar creció 28 por
ciento en ese mismo periodo, un
ritmo muy superior que el de la
planta docente. En 2012, la matrícula escolar en los tecnológicos del
Estado de México era de 40 mil 874
estudiantes y para 2015 fue de 52
mil 273 (Secretaría de Educación
Pública [SEP], 2012-2015).
Aunque sigue predominando
la escolaridad de licenciatura en la
planta docente, son cada vez más
los profesores que cuentan con un
posgrado. En 2012, 47 por ciento
de los profesores de los tecnológicos en el Estado de México contaba
con un posgrado. Para 2015, casi 60
por ciento de los profesores en los
tecnológicos de la en dad contaba
con un posgrado (SEP, 2012-2015).
Los posgrados que poseen los
profesores se han adquirido de
tres formas. Muchas de estas formas con núan a la fecha o, bien, el

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profesor las elige. En un principio,
el profesor pagaba los costos para
realizar un posgrado en otra IES,
generalmente de sostenimiento
privado. El profesor recurría a este
po de ins tuciones por la flexibilidad de horarios y currículo escolar
que ofrecen. Posteriormente, los
administra vos de los tecnológicos ges onaban recursos para pagar toda o parte de la colegiatura
de los profesores que cursaban un
posgrado en otra IES. En los úl mos años, los tecnológicos contaban con varios profesores con
posgrado y, por tal mo vo, crearon programas de posgrado en los
mismos tecnológicos. Así, aparece
una tercera forma de realizar un
posgrado: formándose en la misma
ins tución con los profesores que
ya cuentan con un posgrado. En los
úl mos años, se pide que el profesor que vaya a ser contratado por
un tecnológico cuente con un posgrado. Si bien muchos profesores
con un posgrado son contratados,
llegan a renunciar en menos de
tres años, en especial los profesores que cuentan con doctorado debido a los salarios y perspec vas de
desarrollo académico que ofrecen

los tecnológicos.
El po de posgrado que más poseen los profesores de los tecnológicos son las maestrías. En tan solo
cuatro años, de 2012 a 2015, se incrementó el número de profesores
que cuenta con una maestría en 46
por ciento, al pasar en 2012 de 408
profesores con este grado, a 2015
con 597 profesores con dicho grado. Casi al mismo ritmo, aumentó
el número de profesores que cuenta con un doctorado. En 2012, los
tecnológicos del Estado de México
contaban con solo 82 doctores.
Para 2015, esta cifra se elevó a 113
doctores, un incremento de 37 por
ciento en cuatro años (ver gráfica
4).
De 2012 a 2015, los 17 tecnológicos federales y estatales en el
Estado de México han aumentado
sensiblemente el número de programas académicos. En 2012 sumaban un total de 146 programas
y tres años después se crearon 12
programas más, haciendo un total de 158 programas educa vos.
Muchos de los nuevos programas
creados son semipresenciales o,
bien, ofertan una nueva carrera
(SEP, 2012-2015).

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�La formación de competencias docentes en tecnologías de la información y comunicación (Ɵc)
para la enseñanza de la contabilidad en el tecnológico de estudios superiores del estado
de méxico (tesoem)

Gráfica 4 Posgrado de la planta docente en Los insƟtutos tecnológicos
del Estado de México 2012-2015
/00

600
500
400

300
200

167

14()
82

100

JJ-_

o
7017

168
146

91

113

R2

42

1~

22
10

70M

7013

7015

- - lspecialidad --Maesrrla --~ingrndodemaesrrla --Doctorado --Singrndod&lt;'docrorado

Fuente: Elaboración propia con base en Secretaría de Educación Pública (SEP) (2012-2015).

No obstante, los programas de contabilidad han ido en descenso. Del
mismo conjunto de tecnológicos,
en 2012 se ofrecían 12 programas
de contabilidad. Muchos tecnológicos llegaban a ofrecer dos programas de contabilidad debido a
la actualización de sus contenidos
curriculares. Para 2015, los programas educa vos de contabilidad se
habían reducido casi a la mitad. En
ese año, se ofrecieron siete programas de contabilidad. Esta disminución responde principalmente a
que los estudiantes que habían cursado el an guo programa de contador público, con nuarán cursando
dicho programa hasta su egreso.
Solo de esa forma dicho programa

desaparecería. Por el contrario, los
estudiantes de nuevo ingreso cursarán la carrera de Licenciatura de
Contabilidad (SEP, 2012-2015).
El Tecnológico de Estudios Superiores del Estado de México (Tesoem)
El Tecnológico de Estudios Superiores del Estado de México (Tesoem)
es un organismo público descentralizado que surge el 29 de agosto de
1997. Está localizado en el municipio de Los Reyes La Paz en el Estado de México. En 2014, el Tesoem
contaba con una población escolar
de 2 mil 780 alumnos, distribuidos
así: 297 en Ingeniería Ambiental;

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582 en Licenciatura en Contaduría;
892 en Licenciatura en Gastronomía; 374 en Ingeniería Industrial;
546 en Ingeniería en Sistemas
Computacionales; 67 en Ingeniería
en Tecnologías de la Información y
la Comunicación; 22 en la Maestría
en Ingeniería Industrial. Se cuenta
con una planta docente de 113 profesores, 47 de ellos pertenecientes
a la carrera de contabilidad (Tecnológico de Estudios Superiores del
Estado de México [Tesoem], 2015).
Desde 2012, la planta docente
del Tesoem se encuentra por debajo de la media de la en dad. Solo en
2014 llegó a estar por abajo, tanto
de la media de la en dad como de
la media de los tecnológicos de la
región. En ese año, la media de la
en dad fue de 142 profesores y la
de la región de 125. Sin embargo,
el Tesoem en ese año solo contó
con 114 profesores (ver gráfica 5).
Desde 2012 hasta 2015, la matrícula escolar del Tesoem ha experimentado varios cambios. En 2012
atendía a más de 6.6 por ciento de
la matrícula escolar que la media
de la en dad y atendía a más de
30 por ciento de la matrícula escolar que los otros tecnológicos de la
región. Cuatro años después, atendía a 6.2 por ciento menos que la
media de la matrícula escolar y. 3.6
por ciento menos de la matrícula

escolar de los tecnológicos de la región. Una de las razones de la disminución del número de estudiantes del Tesoem con respecto a los
tecnológicos de la región se debe al
crecimiento exponencial que tuvo
el tecnológico de Chimalhuacán,
el cual duplicó su matrícula escolar
en esos años hasta 126 por ciento
(ver gráfica 6).
De 2012 a 2015, la planta docente del Tesoem creció más que
la tasa de la matrícula escolar.
Mientras que en 2012 la matrícula escolar del Tesoem era de 2 mil
563 estudiantes, para 2015 era de
2 mil 883, un aumento de 12.48
por ciento. Por el contrario, la planta docente en 2012 era de 105 y
para 2015 era de 137, es decir, un
aumento de 30.47 por ciento en dicho periodo (SEP, 2012-2015).

IV. El enfoque “de arriba hacia
abajo” en el uso de las TIC de los
profesores de contabilidad
El úl mo apartado trata sobre los
resultados que se obtuvieron de las
entrevistas sobre los seis factores
que afectan la implementación de
una polí ca de formación de competencias docentes en la enseñanza para la contabilidad.

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�La formación de competencias docentes en tecnologías de la información y comunicación (Ɵc)
para la enseñanza de la contabilidad en el tecnológico de estudios superiores del estado
de méxico (tesoem)

Gráfica 5 Planta docente en los insƟtutos tecnológicos del Estado de México 2012-2015
160

142

140

124
105

120

=-

100

--J.-:29

;&gt;a

ll7

140
.,...-------_,137
119

114

110

95

80
60
40
20

o
105

117

--Profesores Tesoem

114

--Profesores 3 tecno lógicos

137

- - Profesores 17 tecnológicos

Fuente: Elaboración propia con base en SEP (2012-2015).

Gráfica 6 Número de estudiantes en los insƟtutos tecnológicos del Estado de México 2012-2015
3500
3075
3000
2563
2500

2991

2619
2883
--Z577
2229

2000
1500
1000
500

o
2012

--Estudia ntes Tesoem

2014

2013

--Estudiantes 3 tecnológicos

2015

- - Estudiantes 17 tecnológicos

Fuente: Elaboración propia con base en SEP (2012-2015).

Perfil socioeconómico y tecnológico
de los contadores públicos
La contabilidad con núa siendo
una de las profesiones con mayor

demanda de empleo en el país.
Aunque en el Estado de México la
tasa de empleo de los contadores
había descendido sensiblemente
en los úl mos cuatro años, dicha

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profesión llegó a ser la segunda
mejor carrera profesional del país,
con el mayor número de profesionistas ocupados. La contabilidad es
ejercida en el Estado de México por
profesionistas con un amplio margen de edad que va desde los 14
hasta los 86 años. Además, se caracteriza por poseer una matrícula
escolar predominantemente femenina, mientras que los mercados
laborales son predominantemente
masculinizados (Mar nez, C. y M.
Hernández, 2016a).
Asimismo, los contadores del Estado de México principalmente son
jefes de hogares, casados, asalariados, con estudios de licenciatura
que no requieren de algún posgrado y la mayoría de ellos cuenta en
su casa con refrigerador, lavadora,
horno de microondas, televisión,
radio y un teléfono celular personal. No obstante, un poco más de
la mitad cuenta con un automóvil,
televisor de pantalla plana, servicio
de televisión de paga, una computadora y acceso a internet (Mar nez, C. y M. Hernández, 2016a).
La visión op mista sobre el uso
de las TIC sos ene que estas mejoran la comunicación de la sociedad,
fomentan el trabajo colabora vo,
promueven alterna vas de acceso
y uso de la información, proporcionan recursos para el proceso de

enseñanza-aprendizaje, además de
representar y orientar a los estudiantes hacia la sociedad del conocimiento global (Pedraza, N. et al.,
2013).
Las competencias profesionales en la prác ca docente de
contabilidad no solo dependen
de las IES, sino también de otras
ins tuciones relacionadas con el
mercado laboral, marco jurídico o regulación profesional. Las
competencias profesionales de la
carrera de Contaduría son diseñadas con base en los parámetros,
sugerencias o recomendaciones de los ins tutos y asociaciones de contadores públicos, del
Consejo Mexicano de Normas de
Información Financiera (CINIF), de
la Comisión Nacional Bancaria y de
Valores (CNBV), de la Secretaria de
Educación Pública (SEP) e incluso
del International Accounting
Standard Board (IASB). Estas
instituciones impulsan y actualizan
las competencias adquiridas en el
aula y las competencias laborales
demandadas (Durán, M., M. Me-

jía y A. Reyes, 2012).
Las competencias docentes
en el uso de las TIC han tenido
poco impacto en la educación.
Aunque las TIC enen un alto
potencial para producir innova-

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�La formación de competencias docentes en tecnologías de la información y comunicación (Ɵc)
para la enseñanza de la contabilidad en el tecnológico de estudios superiores del estado
de méxico (tesoem)

ciones, no implican la mejora
de las prác cas educa vas. En
la prác ca docente se observa
que los maestros no pueden establecer obje vos tecnológicos
para los alumnos y presentan
dificultades para iden ficar si
el estudiante aprende de forma
independiente y en un entorno construc vo. Por tanto, se
requiere de una formación de
los profesores para la incorporación de las TIC en su prác ca
docente. En el área de la contabilidad y negocios se requiere
principalmente del manejo de
cuatro competencias básicas:
herramientas de texto y archivos; capacidades en el sistema
opera vo; uso de bases de datos y mul media; elaboración
de presentaciones y uso de internet (Pedraza, N. et al., 2013).
En el caso del Tesoem, las
competencias de la prác ca en
el uso de las TIC se ven limitadas por la escasa infraestructura y organización administrava para regular los espacios
y equipos de cómputo entre
diferentes materias, carreras y
profesores. Para los profesores
de contabilidad del Tesoem “no

hay infraestructura para trabajar con tecnologías”. El uso de
la tecnología es restringido para
los estudiantes. No se cuentan
con el equipo necesario. La mayoría de las computadoras se
encuentra en la carrera de Ingeniería en Sistemas. En la carrera
de Contador Público solo hay
dos laboratorios. Dichos laboratorios se los enen que turnar
los 582 estudiantes de la carrera
porque también son u lizados
para la materia de Inglés. Los
alumnos y maestros enen que
trabajar con sus equipos propios
y solo muy pocas personas pueden darse ese privilegio.
Por úl mo, de acuerdo con el
informe de ac vidades del Tesoem (2015) se cuenta con 276
equipos de cómputo en los laboratorios de todos los programas de estudio, un promedio de
siete estudiantes por equipo. En
dicho informe no especifica si
los equipos funcionan o no, ni
los problemas que presentan los
laboratorios.

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La atención de los medios de comunicación al problema
El Tesoem (2015: 13) manifestó que sus profesores habían
fortalecido sus habilidades profesionales al asis r a cursos de
capacitación, especialización y
actualización profesional como:
“Preparación de ponencias, arculos y libros académicos”;
“Curso básico de MatLab”; “Pasión por el talento” (comunicación dinámica, inteligencia emocional y liderazgo); “Reformas
fiscales 2014”; “Normas e información financiera aplicables a
par r del 2013”; “Actualización
contable y nuevo régimen fiscal
e Impuestos”; curso taller de
“Redacción de ar culos cien ficos y tecnológicos”; curso taller
Modelo Educa vo para el siglo
XXI. Formación y Desarrollo de
Competencias Profesionales, todos ellos en ins tuciones y organismos de pres gio académico.
En dicho informe de ac vidades no se detalla cómo fue
la difusión o la promoción para
que los profesores tomaran y
asis eran a tales cursos. Se ha
documentado que la formación

de profesores en ins tuciones
externas al Tesoem, se realiza
principalmente por designación
de la dirección (Mar nez, C.,
2012). Durante las entrevistas
a profesores de contabilidad
se encontró una nueva manera
de formación docente. Algunos
docentes pertenecen a la Asociación Mexicana de Contadores
Públicos y allí reciben cursos de
capacitación en TIC para la actualización con el SAT.
Por úl mo, a pesar de que
en el programa de cada materia se especifican las competencias genéricas, las competencias
integradas, las competencias
previas y las competencias a
desarrollar, los profesores desconocen en qué consisten cada
una, aunque hayan impar do
dicha asignatura por muchos
años. Lo que significaría que
existe una desvinculación de los
programas de formación docente ins tucionales como el DOCA
o el DFDCD porque están orientados a formar a los profesores
en competencias profesionales
y, paradójicamente, los profesores no conocen las competencias que proponen dichos pro-

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�La formación de competencias docentes en tecnologías de la información y comunicación (Ɵc)
para la enseñanza de la contabilidad en el tecnológico de estudios superiores del estado
de méxico (tesoem)

gramas y, por ende, desconocen
cómo debieran enseñar o evaluar tales competencias.
El apoyo del público objeƟvo
Este punto se refiere a la discreción
que enen los funcionarios locales para llevar a cabo un estatuto.
En el Tesoem existen dinámicas
de trabajo que se han arraigado y
enden a perdurar en el empo.
Una de estas dinámicas es la designación de los instructores para impar r los cursos y diplomados a los
profesores. Los funcionarios locales o, bien, los administra vos del
segundo o tercer nivel del Tesoem,
en especial la Subdirección de Estudios Profesionales, ya enen designados a los profesores responsables de impar r dichos cursos y
diplomados. No se consulta al resto
de los profesores, ni se consulta a
nadie más.
Otra de las dinámicas que predomina en la formación docente
es la homogenización del personal
docente. Los profesores designados de impar r los cursos y diplomados lo hacen a sus colegas sin
tomar en cuenta que pertenecen a
programas educa vos diversos.
Muchos profesores consideran
que ellos podrían dar mejor el curso porque conocen las necesidades

de sus compañeros del mismo programa educa vo. Ellos sos enen
que los cursos de capacitación deben de ser diferenciados por programa académico.
Las acƟtudes y recursos de los grupos circunscritos
Cuando se ofrecen cursos o diplomados como el Diplomado para la
Formación y Desarrollo de Competencias Docentes (DFDCD) existe
gran entusiasmo entre los profesores, porque consideran que por fin
la ins tución los está tomando en
cuenta, además de recibirán una
nueva formación y conocerán nuevas temá cas.
Sin embargo, este entusiasmo
se ve debilitado a medida que avanza el semestre porque para ellos
las ac vidades docentes aumentan
por la evaluación a los estudiantes.
A pesar de esto, la gran mayoría
cumple con el diplomado. Otros
profesores empiezan a abandonar
el diplomado porque pierden interés en él debido a que no dominan
términos de pedagogía o teorías de
aprendizaje. Muy pocos consideran
que no les aporta nada a la imparción de sus clases y al ver que no
existe una acción penalizadora en
su contra, deciden abandonarlo.
Durante los cursos y diplomados se forman equipos de trabajo

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para llevar a cabo ac vidades de
aprendizaje. Allí se establecen lazos de confianza y de amistad. Generalmente estos profesores son
los primeros que cumplen con todas las ac vidades y deberes de los
cursos y diplomados.
En general, existen dos grupos
de opiniones que enen los profesores con respecto a la formación
de competencias en TIC. Por un
lado, se encuentran los profesores que manifiestan que “trabajar
con tecnologías es más trabajo y
no tengo empo”. Muchos de ellos
señalan que al principio es mucho
más trabajo porque deben de estar
diseñando no solo para el estudiante, sino dirigido a los disposi vos
de las TIC para que el estudiante
los comprenda. Posteriormente reconocen que una vez que han acumulado material digitalizado sus
ac vidades docentes le resultan
más sencillas.
Por otro lado, hay profesores
que manifiestan que con el uso de
las TIC: “Me ayuda a comunicarme
con el grupo y se favorece la comunicación docente- alumno”, o bien,
“ayuda a la economía… los estudiantes no compran libros”.

El apoyo desde los responsables de
la implementación de un programa
público
El 20 de agosto de 2013 se envía un
oficio de la Coordinación Sectorial
Académica de la DGEST a todos los
directores de los ins tutos tecnológicos federales y descentralizados.
En ese oficio se pide a los directores que lleven a cabo el DFDCD de
forma presencial a través del Departamento de Desarrollo Académico.
En este caso, el responsable de
llevar a cabo el diplomado sería el
tular del Departamento de Desarrollo Académico. No obstante,
por la dinámica que ha tenido el
Tesoem, todo lo relacionado con
cues ones académicas ene que
ser aprobado y supervisado por la
Subdirección de Estudios Profesionales.
Por tanto, el Departamento
de Desarrollo Académico seguirá
más las indicaciones de la Subdirección de Estudios Profesionales
que otros departamentos como la
dirección de la ins tución o de la
misma Coordinación Sectorial Académica de la DGEST.

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�La formación de competencias docentes en tecnologías de la información y comunicación (Ɵc)
para la enseñanza de la contabilidad en el tecnológico de estudios superiores del estado
de méxico (tesoem)

El compromiso y hábil liderazgo de
los funcionarios de implementación
El compromiso de los funcionarios de implementación de algún
estatuto se manifiesta cuando el
Tesoem ob ene algún reconocimiento de alguna ins tución externa. Por ejemplo, la reacreditación de la carrera de Contabilidad
en 2014 por parte del Consejo de
Acreditación en la Enseñanza de la
Contaduría y Administración (CACECA). Asimismo, existe un gran
compromiso polí co de los direc vos de la ins tución con el par do
polí co de la en dad. Al igual que
en muchas IES, el director o rector
es designado por el gobernador de
la en dad.
Con respecto al liderazgo que
enen los funcionarios o responsables de llevar a cabo un estatuto, corresponde a los puestos de
segundo o tercer niveles de la estructura orgánica de la ins tución.
En el caso de la formación de competencias en TIC, corresponde a la
Subdirección de Estudios Profesionales, la cual coordina a todos los
programas educa vos que ofrece
el Tesoem, incluyendo la carrera de
Contabilidad.
Para esta subdirección, la habilidad se observa cuando cumple
y lleva a cabo las decisiones que

toma el director o la junta direc va y que le son asignadas. Al mismo empo, la habilidad se observa
cuando a ende las demandas eficazmente de todos los actores que
enen un interés en la ins tución,
en especial las demandas de los estudiantes.
En un estudio previo (Mar nez,
C., 2012) se observó que hay una
gran aceptación de los funcionarios, en este caso el coordinador
de la carrera, para implementar los
cambios necesarios a fin de mejorar la calidad educa va. Una de las
condiciones de este caso, y tal vez
la principal, es que el estudiante
esté conforme con dichos cambios.
Para los funcionarios de la ins tución, y más para los representantes
de la dirección, el peor escenario
es cuando los estudiantes están
inconformes y llegan a tomar las
instalaciones, es decir, cuando no
permiten su funcionamiento.
Un funcionario manifestó: “tenemos que decirle a Toluca [lugar
de las oficinas centrales donde se
otorga presupuesto a los tecnológicos del Estado de México] que se
apuren con el presupuesto porque
los alumnos están a punto de tomar la escuela. Solo así dan mayor
presupuesto”. Muchos profesores
recuerdan que en 2006 los estudiantes tomaron las instalaciones

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�Carlos Marơnez Padilla

debido a que no contaban con la
infraestructura adecuada para su
aprendizaje. Ellos recuerdan que
los alumnos decían: “somos estudiantes de Ingeniería en Sistemas y
casi nos vamos a tular sin haber
u lizado nunca una computadora”.
Conclusiones
Existe una desar culación de los
estatutos del TecNM que promueven la formación docente en TIC
con respecto a su implementación
como el DFDCD. Dicho diplomado
no cumple muchas de las exigencias establecidas en el decreto de
creación del TecNM, el Programa
Ins tucional de Innovación y Desarrollo (PIID) 2013-2018 y el Plan de
Estudios de la Licenciatura en Contabilidad.
Las IES del sector público están
diseñadas para promover la formación de ingenieros debido a que
son los establecimientos que más
han crecido en las úl mas dos décadas.
El enfoque de polí ca “de arriba hacia abajo” aporta elementos
sustanciales para comprender las
dificultades que implica llevar a
cabo la formación de competencias
docentes en TIC. No obstante, también se requiere completar este
enfoque con una visión pedagógica

desde la óp ca de los profesores
de contabilidad. Así, se abordarían
con más detalle los niveles de competencia en TIC que poseen.
Tanto la planta docente como
el número de estudiantes en los
tecnológicos del Estado de México 2012-2015 han crecido casi de
forma proporcional, por lo que se
requiere diversificar las especialidades de contabilidad para que los
estudiantes tengan más opciones
de elegir una licenciatura y no necesariamente una ingeniería por
tratarse de las únicas opciones disponibles.
La carrera de Contabilidad no
cuenta con las condiciones necesarias para la formación docentes en
TIC y, por tanto, tampoco para formar a sus estudiantes en TIC como
lo establecen muchos de los estatutos del tecnológico.
Si bien muchos profesores reciben una formación dentro y fuera
del Tesoem, la ins tución debería
consolidar su vinculación con gremios profesionales como la Asociación Mexicana de Contadores
Públicos. Asimismo, deberían de
exis r procedimientos más equita vos para la formación de profesores financiados por la ins tución
y no solamente por designación.
Tales procedimientos equita vos
también deberían aplicar para los

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para la enseñanza de la contabilidad en el tecnológico de estudios superiores del estado
de méxico (tesoem)

profesores encargados de impar r
los cursos y diplomados, además
de que la capacitación debería establecer diferencias por programas
académicos.
Por úl mo, se debe de fortalecer la autonomía de los departamentos del Tesoem como el
de Desarrollo Académico y que
la formación no solo sea para los
docentes, sino también para los
administra vos y direc vos en sus
respec vas áreas.

Referencias Bibliográficas
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uso de c en la Universidad Veracruzana”,
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Recibido: 1 de noviembre de 2016
Aceptado: 10 de noviembre de 2016

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�Un recorrido histórico hacia la comprensión de la dualidad de la vivienda como
un derecho y mercancía: El caso de la vivienda de interés social costarricense

Un recorrido histórico hacia la comprensión
de la dualidad de la vivienda como
un derecho y mercancía:
El caso de la vivienda de interés social
costarricense
A historical study for understanding
the duality of housing as a right
or merchandise: The case of low income
housing policies in Costa Rica
Edwin Jesús Chacón Muñoz

Resumen

L

a lucha por validar la vivienda como un derecho,
más que como una mercancía, es un anhelo inherente
a quienes carecen de ese bien
para sa sfacer sus necesidades.
Esta dinámica ha sido configurada por actores sociales durante
décadas y donde la profesión de
trabajo social ha estado involucrada. El caso par cular de Costa Rica no escapa a esta lógica.
El presente texto se deriva del
trabajo final de graduación tulado: Causas y consecuencias de

las nuevas políƟcas de vivienda
de interés social costarricense,
en el cual se analizan en profundidad las polí cas de vivienda
de interés social en Costa Rica
vigentes en el periodo 20062014. De las conclusiones a que
se arribó destaca especialmente
la que mo va el presente escrito: la polí ca de vivienda de interés social hace de la vivienda
una mercancía y funciona como
un engranaje para favorecer a
las empresas privadas, lejos de
ser una alterna va de liberación
para sectores históricamente
empobrecidos por el sistema

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capitalista. En las siguientes
páginas se realizará un breve
recorrido histórico de las acciones estatales en Costa Rica que
han decantado en lo que hoy se
conoce como el Sistema Financiero Nacional para la Vivienda
(SFNV), así como su relación con
las empresas privadas durante la crisis estructural de 2008,
para finalmente responder a
la pregunta: ¿acaso no existen
otras alterna vas que hagan de
la vivienda una mercancía?
Palabras clave:
vivienda de interés social, vivienda popular, polí cas públicas, derecho y mercancía.
Summary
The struggle to validate housing
as a social right rather than merchandise is an inherent yearning
for those who lack that good to
meet their needs. This dynamic
has been shaped by social actors for decades, and where the
Social Work profession has been
involved. The specific case of
Costa Rica does not escape this

logic. This text is derived from
the final gradua on work, en tled: Causes and consequences
of the new low income housing
policies in Costa Rican, in which
the period 2006-2014 of those
policies is analyzed. From the
conclusions reached, it is parcularly noteworthy one that
mo vates the present wri ng:
The low income housing policy makes housing a commodity
and works as a gear to favor private companies, far from being
an alterna ve release for people
historically impoverished by the
capitalist system. In the following pages will be a brief historical tour of the state ac ons in
Costa Rica that have decanted
what is now known as the Naonal Housing Finance System,
as well as its rela onship with
private companies during the
structural crisis of 2008, To finally answer the ques on: Are
there no other alterna ves that
make housing a commodity?
Key Words:
Low income housing, Public policies, social rights and merchandise

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�Un recorrido histórico hacia la comprensión de la dualidad de la vivienda como
un derecho y mercancía: El caso de la vivienda de interés social costarricense

Un recorrido histórico hacia la comprensión
de la dualidad de la vivienda como
un derecho y mercancía:
El caso de la vivienda de interés social
costarricense
A historical study for understanding
the duality of housing as a right
or merchandise: The case of low income
housing policies in Costa Rica
Edwin Jesús Chacón Muñoz

Introducción

N

ada surge espontáneamente, ni todo es lo que aparenta. Muchos elementos
que hoy en día se dan por sentados no surgieron antojadizamente para que la vida de los seres
humanos adopte la forma que
vislumbra a inicios del siglo XXI.
Lejos de esta noción, nuestro estado actual se ha configurado históricamente conforme las necesidades mudan, del mismo modo que
lo hacen los personajes históricos

25

junto a sus intereses y pugnas. En
este sen do, las polí cas sociales encierran la misma dinámica,
y conviene resaltar la forma en
que el proceso de su elaboración
con ene las divergencias de diversos actores de la sociedad civil en
un momento histórico. Lo dicho
hasta el momento es clave para
comprender cómo la modalidad de
vivienda de interés social valida la
vivienda como una mercancía más
que un derecho, encerrando en sí
misma una contradicción: es derecho y mercancía al mismo em-

25 Universidad de Costa Rica, che_chus8@hotmail.com

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po. Derecho en cuanto que está
amparado formalmente para que
quienes carezcan de techo puedan
acceder a un hogar digno; y mercancía ya que la forma de materializar las soluciones habitacionales
genera ganancias para en dades
privadas, y, lo que resulta aún más
interesante, cons tuye un mecanismo de protección durante una
crisis económica del capitalismo,
como lo fue la sucedida en 2008.
Para comprender la forma en que
lo anterior funciona es necesario
retomar la premisa con la cual
inicia este escrito, de modo tal
que es importante hacer un breve
hincapié para entender la manera
en que las acciones estatales costarricenses se han configurado a lo
largo de la historia para derivar en
su funcionamiento actual.
Es así que el presente documento se divide en varias secciones. En primer lugar se hará un
breve recorrido por los principales
hitos en la historia de las polí cas
estatales de vivienda en Costa Rica
a inicios del siglo XX. Una vez clarificado ese marco, se explica brevemente la forma en que las acciones
estatales de vivienda de interés
social han sido u lizadas como bon polí co, para luego describir el
auge del Sistema Financiero Nacional para la Vivienda (SFNV). Fi-

nalmente se expondrá la forma en
que el sector de construcción costarricense se ve impactado por la
crisis estructural del capitalismo
en 2008 y su relación con el sector
de interés social; con esta información se ahonda en la contradicción
derecho-mercancía que el sistema
genera. Se cierra con la respuesta
a la pregunta: ¿acaso no existen
otras alterna vas que hagan de la
vivienda un derecho y no una mercancía?
Contexto: las primeras acciones
estatales en materia de vivienda
en Costa Rica
Se podría esperar que la primera
acción estatal en Costa Rica para
hacer frente a la situación de vivienda estaría mo vada por la
carencia al acceso a la misma,
lo cual en parte es cierto, pero
a ello han de sumarse otros factores como: la configuración histórica del Valle Central y los actores
involucrados, y son estos úl mos
quienes la dotaron de un ma z
par cular. Dicho esto, es conveniente realizar un breve vistazo a
los elementos ya señalados. Centralmente se hará referencia a tres
hitos fundamentales: los primeros
movimientos relacionados con la
vivienda, el empoderamiento de

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un derecho y mercancía: El caso de la vivienda de interés social costarricense

los grupos populares y la transición
hacia el SFNV a par r de 1986.
Se plantea como algo importante resaltar la configuración de
San José, capital costarricense, a
inicios del siglo XX. Par cularmente la ciudad estaba dividida en dos
sectores, uno en el cual vivían los
vecinos principales, en éndase los
más pudientes, y otra separada al
sur de la ciudad, en la cual se encontraban los sectores más empobrecidos. Las diferencias entre
ambas secciones eran notables.
Mientras que la zona de mayores ingresos de la capital contaba
con las principales comodidades
de la época como: abastecimiento
de agua, la primera cañería de hierro y la primera iluminación eléctrica del país; el sector empobrecido
hacía frente a la carencia de la
vivienda. Lo dicho hasta el momento realza la segregación existente ent o n c e s , prohijando mecanismos de control y distribución
del espacio.
La segregación espacial resultó
de la aplicación de mecanismos de
control y distribución del espacio
por parte de quienes manejaban
el intercambio mercan l de los
terrenos, ubicando a los sectores
pudientes y a los pobres en dis ntos espacios de la ciudad. (Elizondo, W., 2009: 159).

La desigualdad descrita en líneas anteriores se tradujo en variaciones en los precios de la erra,
de modo que los terrenos de las
zonas más acaudaladas valían más
que los empobrecidos. Sumado a
ello, al conver rse San José en la
capital oficial del país, el foco económico se volcó a esta zona, generando importantes cambios en la
vida social del país.
Una de esas transformaciones
fue la atracción de la vida social y
económica, con la consecuente
migración campo-ciudad de sectores que buscaron mejorar sus
condiciones de vida, los que pese
a sus esfuerzos no lo lograron.
En la mayoría de los casos no
lograron siquiera igualar las condiciones de vida que poseían en las
comunidades de las cuales procedían, provocando una demanda
desproporcionada de viviendas
cuando el país no tenía capacidad
económica de enfrentar el problema, ni existía una polí ca coherente y coordinada (Solórzano, V. y A.
Víquez, 1976: 175).
Estos grupos ingresan a una región en la que quienes poseen los
medios de producción son dueños las mejores erras y, además,
dada la desigualdad de ese entonces, empiezan a carecer de servicios fundamentales para la época.

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Este conjunto de factores hicieron
que se organizaran las primeras
movilizaciones que estamparon la
importancia del tema de vivienda
en la época.
Uno de los primeros movimientos relacionados con este
tema en Costa Rica se remonta al
año 1922, cuando se alzó la consigna del no pago a los alquileres
propuestos en la ley del inquilinato. Como contrapropuesta, se
buscó disminuir los precios y que
los dueños de las viviendas mejorasen las condiciones de las casas
Sin embargo, los propietarios de
los bienes inmuebles tenían otros
intereses.
Con la posesión de las soluciones habitacionales, los dueños
tenían muy claro su obje vo: “el
incremento de los alquileres para
obtener el rendimiento de sus
propiedades, lo que generalmente realizaban de manera arbitraria, aprovechando la escasez de
viviendas y la necesidad de los
pobladores” (Elizondo, W., 2009:
162). Bajo la anterior declaración,
se generó una fuerte oposición a
las demandas del movimiento de
inquilinos, e incluso, desconocieron los acuerdos a los cuales se
llegaron, apegándose a la libertad
de contratación. Ante esta disputa, el tercer gran actor, el Estado,
no pasó desapercibido, aunque sus

acciones fueron guiadas por una
mo vación diferente.
Desde los primeros años del
siglo XX exis an otros problemas
que aquejaban a la población trabajadora, y por ende, a sus patronos: la higiene y enfermedades infectocontagiosas.
Las viviendas y las barriadas
donde se ubicaban, donde
proliferaban
enfermedades
infectocontagiosas como la
tuberculosis, la influenza, la
malaria y los parásitos […] De
par cular atención era la eliminación de excretas, para lo que
se requería la construcción de
alcantarillados y la eliminación
de excusados de hueco. (Elizondo, W., 2009: 163).

Como resultado de la propagación
de las enfermedades, el gobierno decidió gestar la demolición de
los “Chinchorros Indecentes”, de
modo tal que atendiera el tema de
salud y, al mismo empo, mejorara el aspecto visual de la ciudad.
Es así que se generó el primer antecedente de una polí ca pública
en materia de vivienda en 1904: la
“Ley de Chinchorros”.
Años más tarde, se gestaron
otras acciones para atender la demanda de vivienda, como la creación de la Coopera va Constructora de Casas Baratas en 1923 y las

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un derecho y mercancía: El caso de la vivienda de interés social costarricense

casas de la Cruz Roja en 1924. A
pesar de este esfuerzo, se evidenció que las soluciones no concordaban con la magnitud del problema,
denotando la falta de capacidad
financiera que tenía entonces el
Estado. Pero más allá de esto, las
acciones estatales y la dinámica
entre quienes poseen viviendas y
quienes las alquilan o carecen de
la misma dejaron al descubierto
el enfoque con el cual la vivienda
fue concebida desde la génesis del
abordaje público en Costa Rica:
como una mercancía.
Así, la relación de poder entre
quienes poseen las viviendas y/o
terrenos contra quienes plantean
alquilarlas o comprarlas es posible con el establecimiento de la
vivienda como una mercancía.
Un autor que abordó este tema
fue Friedrich Engels (1976), quien
planteó la forma en que este vínculo dispar afecta directamente al
sector trabajador como producto
del sistema capitalista, no tanto
por la explotación que el sistema
genera, sino por la expansión de
las ciudades. Dichas condiciones
concuerdan con las presentadas
por Costa Rica a inicios del siglo
XX. Para ser más preciso en este
punto, conviene señalar cómo este
bien con ene en su valor de uso
un soporte material para varias acvidades humanas.

De esta forma la mercancía vivienda cumple con la condición
de ser un valor de uso cons tuyendo el soporte material de un
conjunto complejo de ac vidades, individuales, familiares y
sociales: alimentación, reposo,
ocio, relaciones sexuales de
reproducción, relaciones interpersonales, etc., indispensable
para mantener la capacidad produc va de los componentes de
la familia (Engels, F., 1976: 47).

La vivienda, como muchos, bienes
con ene un valor de uso que la
hace ú l para los seres humanos,
facilitando la sa sfacción de varias necesidades. Pese a ello, al
entrar en la órbita del mercado,
este primer valor refuerza su valor
de cambio y pone en una posición
desventajosa a quienes carecen de
ingresos suficientes para adquirir
la solución habitacional. En este
sen do, la situación se agrava al
hacerse presente el contexto de la
migración campo-ciudad costarricense y la manera en que aquél
fomenta las condiciones para que
la relación sea aún más desventajosa. Como contraparte de esta
situación, considerar la vivienda
como un derecho influye en la balanza de poder con la intervención
estatal.
El acceso a la vivienda está
estampado en la cons tución po-

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lí ca costarricense en su ar culo
65 desde 1949; empero, esto no
significa que el Estado no haya
realizado acciones para atender el
tema, como por ejemplo: la creación de la Junta de la Habitación en
1939; la creación de la Coopera va
de Casas Baratas “La Familia”; el
establecimiento del Departamento de la Habitación en la Caja Costarricense del Seguro Social 1945,
entre otras, muestras de esta premisa. No obstante estos esfuerzos,
la atención de la problemá ca de
la vivienda estuvo relacionada con
el proseli smo polí co.
Parte del discurso polí co de
los los gobernantes, en una
con nuidad de los ofrecimientos de campaña de algunos
candidatos […] La realidad demuestra que la acción de gobierno fue muy limitada ante la
dimensión del problema, por lo
que gran parte del discurso gubernamental y polí co se convir ó en demagogia o no pasó
de las buenas intenciones. (Elizondo, W., 2009: 154).

Además, se tuvo la intención de
crear una en dad enfocada a impulsar las empresas privadas en el
sector y contar con un presupuesto
fijado por ley. Lo anterior se logró
cuando el 24 de agosto de 1954
se crea el Ins tuto de Vivienda y

Urbanismo (INVU). Esta ins tución
contaba “con el 3% de todos los
presupuestos ordinarios y extraordinarios de la República. Contradictoriamente, dicho porcentaje se
eliminó durante la administración
de don Francisco J. Orlich (19621966)” (Banco Hipotecario de la
Vivienda, 2011: 2).
Como dato interesante, en dicha ins tución se vislumbraron las
primeras par cipaciones de la carrera de trabajo social en el tema
de la vivienda, específicamente en
el Departamento de Servicio Social
del INVU entre los años de 1954 a
1964. Importa resaltar lo anterior,
ya que es la primera incursión
documentada del trabajo social
costarricense en el ámbito de la vivienda.
En esa época, específicamente
en los años sesenta y setenta, la
polí ca de vivienda consis ó en la
construcción de grandes urbanizaciones financiadas por el Estado.
Sin embargo, las acciones generadas entonces seguían correspondiendo a intereses polí cos.
En las siguientes décadas se
crearon otras ins tuciones, como
en 1979 el Ministerio de Vivienda y Asentamientos Urbanos, que
surge como una respuesta a una
serie de condicionantes de orden
externo e interno (Ministerio de
Vivienda, 2013). La finalidad de

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�Un recorrido histórico hacia la comprensión de la dualidad de la vivienda como
un derecho y mercancía: El caso de la vivienda de interés social costarricense

este ente era coordinar la acción ins tucional. Los anteriores
esfuerzos des nados a encarar el
problema de vivienda cons tuyen
en sí mismos hitos históricos del
abordaje estatal. Lamentablemente, este trabajo no fue suficiente.
Dejando lo anterior por un
momento de lado, hay que mencionar que las acciones estatales
mencionadas se pueden catalogar como ‘polí cas tradicionales
de interés social’ caracterizadas
por un Estado que par cipa como
diseñador y urbanista, con el uso
de fondos públicos y subsidios de
vivienda inferiores al mercado. Lamentablemente también, su ejecución se enfrentó a dos grandes
problemas.
La falta de financiamiento adecuado y el proseli smo polí co se
cons tuyeron como dos de los
principales retos del sector vivienda. Este úl mo elemento se
recrudeció en la década de los
ochenta cuando el Par do Liberación Nacional (PLN) sacó provecho
de las buenas acciones de grupos
populares organizados.

con la vivienda han estado ligadas
con fines electorales, es en la década de los ochenta cuando esta
realidad se recrudece. Para comprender esta afirmación de una
mejor forma, es necesario remontarse a la administración de Rodrigo Carazo Odio (1978-1982), etapa
en la cual las familias de escasos
recursos no tuvieron una oportunidad fac ble de par cipar en las
acciones estatales, en gran medida por la falta de financiamiento
del programa Lotes y Servicios del
INVU. Como consecuencia, la presión popular no se hizo esperar.
De esta manera surgen los
primeros comités de vivienda en
Costa Rica, los cuales se agruparon
posteriormente en una organización de alcance nacional como la
Asociación Coordinadora Nacional
de Lucha por una Vivienda Digna
(COPAN), en dad que logró aglomerar a miles de afiliados, principalmente en el área central del
país. Al notar el gran éxito de esta
nueva tendencia, el PLN empezó
a montar sus propios comités para
hacer frente a la campaña electoral
de 1982.

El uso de las acciones de vivienda
como botín políƟco en los años
ochenta
Si bien es cierto que las acciones
estales costarricenses relacionadas
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Al ver el éxito organiza vo logrado, el Par do Liberación
Nacional, entonces en la oposición, montó su propia estructura de comités de vivienda
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durante la campaña electoral
de 1982, llamada el Frente Democrá co de la Vivienda. Al
ganar las elecciones, hubo un
intento de conver r la solución
de vivienda nuevamente en
parte del “bo n polí co” como
había sido tradicional (Morgan,
D., 2001: 8).

Las limitaciones estatales pasaron factura. Para ese entonces, el
gobierno de Luis Alberto Monge
Álvarez (1982-1986) no tenía una
infraestructura estatal para hacer
frente a esta demanda, lo cual se
agravó con el desfinanciamiento
del programa Lotes y Servicios.
De este modo, la principal labor
del comité liberacionista fue organizar tomas de terrenos estatales,
acción que no tuvo cas go alguno ya que su par do se hizo de la
vista gorda al tener al mando el
gobierno de la época. Años después, una cuan osa promesa de
soluciones habitacionales volcó el
apoyo de los comités populares hacia este par do.
Óscar Arias Sánchez ofreció,
previo a las elecciones de 1986,
80 mil viviendas, promesa que volcó el apoyo de los comités de vivienda a su favor, sin embargo, las
consecuencias no se limitaron a
los términos de simpa a, sino que
sobrepasó esta noción y se mani-

festó en nuevas tomas de terreno.
Lo interesante del caso fueron las
disputas internas de dos frentes
liberacionistas, el Frente Democrá co de Vivienda y el Frente
Costarricense de Vivienda, lo cual
decantó en una ocupación durante
ocho meses en un terreno en Los
Guido.
Lejos de este dato anecdó co,
interesa resaltar cómo estos hechos refuerzan una de las principales dificultades históricas que
han tenido las acciones estatales
de vivienda en Costa Rica: su u lización como bo n polí co cuyo
punto más alto fue la administración de Óscar Arias y las acciones
del PLN.
En el caso de los movimientos
sociales urbanos, este par do
u liza como estrategia polí ca
el ac vismo electoral evitando de esa manera que grupos
polí cos de izquierda se involucren en el proceso organiza vo, para lo cual adopta
medidas de corte reformista
o palia vas. Así contribuye
entonces a mantener el orden
social establecido. Concretamente en las poblaciones estudiadas, dicho par do ha jugado un papel predominante,
respondiendo esto a que la vivienda se empleó como mecanismo de propaganda electoral

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�Un recorrido histórico hacia la comprensión de la dualidad de la vivienda como
un derecho y mercancía: El caso de la vivienda de interés social costarricense

en la presente administración
(Chamorro, I., M. Rodríguez y J.
Zúñiga, 1988: 123).

decir, los comités organizaron
el esfuerzo de sus afiliados en
la construcción de las casas. Es
interesante observar cómo en
este lapso, con rela vamente
poca fiscalización del Estado y
con un Ministerio de Vivienda
reducido prác camente a unos
cuantos funcionarios prestados
de otras ins tuciones, hubo un
período de construcción febril
que, aunque tuvo éxitos y fracasos, demostró la viabilidad
de trabajar con grupos organizados (Chamorro, I., M. Rodríguez y J. Zúñiga, 1988: 9).

La toma de posesión de Óscar
Arias como mandatario, la manipulación de las organizaciones
de vivienda, la presión popular
y la necesidad latente de un techo digno se cons tuyeron en los
principales factores para el establecimiento del SFNV y, posteriormente, el declive de los comités de
vivienda.
El auge del Sistema Financiero
Nacional para la Vivienda (SFNV) y
declive de los comités de vivienda
La carencia de financiamiento es
una constante que se ha señalado
líneas atrás, una dificultad que la
polí ca de vivienda costarricense
afrontó durante buena parte del siglo XX, de modo que para un mandatario recién electo se cons tuye
en su principal reto para cumplir la promesa de las 80 m i l
viviendas. Ante ello, Óscar Arias
declaró “ Emergencia Nacional”,
posibilitando nuevas prác cas.
El nuevo gobierno probaba varias inicia vas en colaboración
con las diferentes organizaciones de masas. Estos proyectos
eran de “autoconstrucción”; es

Gracias a esta primera acción, las
organizaciones populares lograron
involucrarse como productores
de vivienda. Por esta razón, en
1993 surge la Comisión Especial
de Vivienda como enlace entre el
naciente sistema y los grupos de
base. Y aun con estos esfuerzos,
el país necesitaba aún nuevas instuciones.
En consecuencia, en diciembre
de 1986 se crea la ley con la que
nace el SFNV, del cual se desprendió el Banco Hipotecario de la Vivienda (BAHNVI) como ente rector
del sistema. Según Daniel Morgan
Ball, la nueva ins tucionalidad se
caracterizó así:

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—El papel del Estado es limitado a
la formación, planificación y financiación.
—Con la creación del BANHVI
se capitaliza la solución de la
vivienda iniciando, en un principio, con capital proveniente
de préstamos internacionales
y luego por medio del presupuesto nacional.
—Se crea el Fondo de Subsidios de
la Vivienda (FOSUVI), u lizado
para pagar parte de la solución
de la vivienda; este subsidio es
conocido como Bono Familiar
de Vivienda y no paga intereses.
Aun con esta nueva configuración, y el importante papel que
adquirieron los comités de vivienda, la edificación de las obras recaía
en manos privadas.
Bajo este nuevo sistema, los
proyectos de vivienda son gesonados por la empresa privada, que adquiere el terreno,
diseña el proyecto, ges ona
los permisos de construcción
y lo presenta ante un ente autorizado (banco o mutual de
vivienda), quien lo presenta al
BANHVI. Si el BANHVI encuentra que los costos de solución
están dentro de los límites
donde el subsidio es aplicable
y cuenta con los permisos re-

queridos, “califica” el proyecto,
lo que garan za que el proyecto, al terminarse, contará con la
aplicación de los subsidios (el
“bono familiar”) (Morgan, D.,
2001: 10).

Es por esto que cuando una empresa deseaba desarrollar un proyecto
de vivienda pedía un préstamo
inicial para empezar las labores de
construcción. Cuando se culmina
la etapa de edificación, son vendidas a las familias que carecen de
viviendas. Sin embargo, aquéllas,
al carecer del dinero necesario,
acuden al Bono Familiar de Vivienda —el cual pueden combinar con
un crédito si es necesario— en una
en dad autorizada. Este proceder
buscaba que la población meta no
visualizara la solución habitacional como un regalo, sino como un
aplazamiento para el pago de su
vivienda. Además de esta segunda
finalidad, el sistema generaba otros
dividendos.
Cuando el Estado se comporta
como ente fiscalizador y otorgador
de dinero a las empresas constructoras y en dades autorizadas, permite que estas dos úl mas generen
ganancias con la ges ón de bonos,
ya sea mediante la construcción y/o
el otorgamiento de créditos para
soluciones habitacionales. Ahora
bien, esto sucede hasta el día de

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�Un recorrido histórico hacia la comprensión de la dualidad de la vivienda como
un derecho y mercancía: El caso de la vivienda de interés social costarricense

hoy pese a la existencia del bono
de modalidad ar culo 59, ya que
las en dades bancarias financian a
las familias con un préstamo hipotecario, antes de que aquéllas adquieran una vivienda amparadas
bajo esta modalidad.
De esta forma, el sistema se
configura como una alianza público-privada para que estos entes
generen ganancias a par r de la
necesidad de las personas, incrementando sus valores de uso y de
cambio. Las empresas se ven beneficiadas cuando existe una ins tucionalidad estatal que no edifica y
solo gira dineros y dicta directrices.
Dicho en otras palabras, el carácter formal genera dos posibilidades: la primera mediante a la
incursión del Estado, cuando se
declara la vivienda como un derecho en la Cons tución polí ca; y
en segundo lugar, la posibilidad de
generar ganancias a las empresas
privadas mediante la materialización de viviendas normadas en la
Ley del SFNV. En este entramado
de relaciones, la población meta
queda relegada a un papel secundario y se sos ene como un elemento que jus fica esta dinámica,
lo cual se fue fomentado por los
ataques que sufrieron los comités
de vivienda —y por ende también
las experiencias de autoconstruc-

ción— durante la administración de
José María Figueres Olsen.
Tras la aprobación del Bono
Gratuito en la administración de
Rafael Ángel Calderón (19901994) se generó la noción, también con fines electorales, de que
la vivienda debe ser un bien gratuito otorgado por el Estado.
En cuanto a contexto, la reforma se presenta como oferta
electoral. En cuanto a forma,
se presenta como “bono de
vivienda gratuito”. No es sorpresivo, entonces, que los costarricenses interpretaron esta
reforma como un viraje radical
en la polí ca de la vivienda,
en que el propio gobierno reconoce que las viviendas deben ser gratuitas (Morgan, D.,
2001: 41).

A par r de esta modificación, se
buscaron generar reformas para
aumentar la inversión del Estado
en cada solución habitacional, de
modo que en el siguiente periodo
de la administración José María Figueres Olsen (1994-1998)
se procedió a la praxis del bono y
medio en los casos de emergencias, lo cual derivó en la apertura
del mercado a soluciones más caras. Esta apertura y el consecuente
aumento de los réditos para las
empresas constructoras y en da-

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des autorizadas fueron posibles
gracias a la supresión de los grupos organizados y las experiencias
de autoconstrucción.
Durante la campaña electoral
previa a las elecciones presidenciales de 1994, el entonces candidato Figueres Olsen ofreció a
dis ntas familias papeles canjeables por un bono de vivienda, de
lo que resultó que 300 familias
reclamaran una solución de vivienda cuando el par do triunfante
asumió el gobierno. De nuevo, las
promesas electorales produjeron
graves consecuencias en el funcionamiento del sector de vivienda
costarricense.
La principal dificultad para
cumplir la promesa electoral era
la lista de espera de familias de los
comités de vivienda que ya venían
trabajando con la Comisión Especial de Vivienda, a lo cual se le
agregó la carencia de recursos. La
solución implementada fue eliminar esa lista de espera mediante
ataques mediá cos orquestados
por el gobierno y otras en dades
estatales.
Por un lado, empezaron a aparecer ar culos en periódicos
nacionales con denuncias sobre
estafas come das por algunos
líderes comunales. Por otro
lado, voceros del Ministerio

de Vivienda ofrecían declaraciones en el mismo sen do.
Así nació la campaña contra
los “zopilotes de la vivienda”
[…] A la sombra de estas acciones sensacionales, el INVU,
más discretamente, paralizó la
ejecución de varios proyectos
bajo su supervisión como ente
autorizado, luego rescindiendo
unilateralmente algunos contratos. La Defensoría del Habitante también par cipó en
esta campaña, al publicar un
informe con graves denuncias
contra COPAN, recomendando
la intervención de varias ins tuciones, incluyendo la Contraloría de la República y el Colegio Federado de Ingenieros y
Arquitectos, además de incitar
al Sistema Financiero Nacional
para la Vivienda a declarar a
esta organización como “contra sta inconveniente” (Morgan, D., 2001: 33).

Pese a que los ataques fueron desmen dos en la sala cons tucional,
el daño ya estaba hecho y se causó
un perjuicio a la reputación de los
comités de vivienda, provocando
su caída y posterior inexistencia.
Este hito es vital para comprender
la forma en que las alterna vas de
autoconstrucción fueron decayendo paula namente, dejando en
las empresas constructoras la edificación de las soluciones finales.

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�Un recorrido histórico hacia la comprensión de la dualidad de la vivienda como
un derecho y mercancía: El caso de la vivienda de interés social costarricense

Para empeorar más la situación,
se crearon las Comisiones Cantonales de Vivienda en 1994, con
el fin de que se perpetuara el
otorgamiento de soluciones habitacionales según el color polí co.
Como resultado se dio un notable
incremento de las soluciones individuales, alejando cada vez más la
idea de la organización comunitaria
para hacer frente a la carencia de
viviendas dignas.
El anterior recorrido histórico
permite recalcar varios elementos.
En primer lugar, las acciones estatales de vivienda enen un origen
histórico basadas en el ejercicio
desigual del poder entre quienes
poseen los terrenos y viviendas
contra aquellos sectores que carecían de los medios para edificar
una solución propia, lo cual se ve
aumentado ante las condiciones laborales de la época y los sistemas
espaciales de segregación. Desde
ese entonces la vivienda se consolida como una mercancía. Sumado
a ello existen dos problemas que se
han reproducido durante décadas.
Dicho lo anterior, los retos que
enfrentaron las acciones de vivienda estatales se resumen en: la
praxis con fines polí cos y la falta
de financiamiento para ejecutar
soluciones habitacionales. Lo cual
ha significado acciones incomple-

tas. Pese a esto, la organización de
comités de vivienda vino a dar respuesta al apartado de la construcción, con lo cual se abarataron los
costos de construcción; mas con
la consolidación del SFNV se ene
un nuevo modelo de interés social
con acciones orientadas al mercado, caracterizadas por un Estado
regulador, promotor y subsidiador,
dejando atrás su rol como ejecutor.
Es por esto que hay una contradicción en términos de finalidades, puesto que las acciones estatales, en teoría —y amparadas en
la Cons tución Polí ca—, enen
como obje vo dotar de vivienda
popular a quienes carecen de ella,
de modo que se produzca un beneficio para la población meta,
pero en su aplicación basada en
la ley del SFNV se posibilita la generación de ganancias en manos
de empresas privadas, erigiéndose en las mayores beneficiarias de
esta nueva dinámica.
Par cularmente se desea subrayar la forma en que la población
meta pasa de ser los principales
beneficiarios de las acciones estatales —y un ente ac vo en la
ejecución de las acciones de vivienda— a un grupo receptor y se
convierten así en la jus ficación
para que se sostenga un negocio.
Las empresas privadas, por su par-

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te, aumentan sus ganancias ante
las polí cas orientadas al mercado, pero aún más interesante: en
un contexto de crisis estructural
del capitalismo se ven protegidas
ante los posibles efectos nega vos de esa coyuntura.
La estructura de interés social
como colchón para las empresas
privadas ante los efectos de la
crisis estructural del capitalismo

Comprender la manera en que la
crisis estructural de 2008 afectó
al sector vivienda en Costa Rica en
general, y al sector de vivienda de
interés social en par cular, ene
como punto de par da el entendimiento del funcionamiento del
SFNV que se detalla en la siguiente figura.

Sistema Financiero Nacional para la Vivienda (SFNV) costarricense actual

Ministerio de V

·entos Humanos

Hipot.ecario de la Vt
Entidades autorizadas

Em resas constructoras
Fuente: elaboración propia.

Tal como se aprecia, el sistema
SFNV se compone básicamente
de cuatro niveles. En la cúspide se
ene al Ministerio de Vivienda y
Asentamientos Humanos, en dad
encargada de girar los principales
lineamientos en materia de vivienda. Posteriormente se cuenta con

el Banco Hipotecario de la Vivienda, cuya función es actuar como un
banco de segundo piso en el manejo y la distribución de los dineros del Fondo de Subsidios para la
Vivienda (FOSUVI); este úl mo es
un fondo de captación de dinero y
el otorgamiento de créditos a inte-

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�Un recorrido histórico hacia la comprensión de la dualidad de la vivienda como
un derecho y mercancía: El caso de la vivienda de interés social costarricense

reses preferenciales para constructores. Los fondos que ingresan al
FOSUVI, desde el Fondo Nacional
de Desarrollo Social y Asignaciones Familiares (FODESAF), son
administrados por el BAHNVI, el
que según la ley del sector es el
encargado de emi r y aprobar
los diferentes programas de subsidios, llamados Bono Familiar
para la Vivienda. Este sector está
conformado por las en dades autorizadas, que son ventanillas a las
cuales la población meta se acerca
para tramitar el subsidio. Además,
pueden ser empresas financieras
estatales o privadas como bancos y
coopera vas.
En aquellos casos que se tramite un proyecto de vivienda para
las familias, la e n dad autorizada
d e b e presentar el expediente
técnico y el expediente de todas
las familias que cumplan con los
requisitos para postularse por el
subsidio. La úl ma aprobación es
por parte del BAHNVI. Finalmente,
el úl mo escalón son las empresas
constructoras dedicadas a la materialización de las soluciones habitacionales.
Precisamente son estos dos
úl mos peldaños los que se ven
involucrados con la producción de
ganancias para sus propias arcas.
Pese a esto, la relación del sec-

tor construcción y el sector de
vivienda de interés social vivieron
de manera dis nta la mal llamada
crisis económica de 2008, según lo
asegura el doctor Marino Marozzi:
La crisis económica del 2008 en
primer lugar no es solo una crisis económica, por primera vez
en la historia humana es una
crisis económica, social, ecológica y cultural. Algunos teóricos afirman que es una crisis civilizatoria, no solamente
una crisis económica. Es decir,
no solamente se está poniendo
en cues ón la reproducción
misma de la civilización occidental. Explicar eso llevaría un
buen rato pero hay que tener
eso presente, sobre todo porque estamos en una economía
capitalista que va a cumplir ya
siete siglos. El capitalismo nace
en el norte de los estados italianos en el año mil doscientos,
luego se capitalizó, pasa a Holanda y luego a Inglaterra y
luego a Estados Unidos y hoy
posiblemente el relevo sea
paradójicamente China Comunista, con otro capitalismo ya
diferente pero siempre capitalismo (Marozzi, M . , 2015).

Así, la crisis estructural de inicios de
milenio no es coyuntural, mucho
menos aleatoria, sino estructural
relacionada estrechamente con el

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sistema de producción del capital,
el cual ha demostrado una tendencia cíclica. Cabe señalar que una
característica esencial de esta crisis fue su dimensión subprime, lo
cual, dicho en otras palabras, fue
una crisis relacionada con la sobreproducción de hipotecas de viviendas en un contexto de bonanza,
principalmente en Norteamérica.
Esas casas no fueron compradas,
había una insuficiencia de demanda, u otra forma de verlo, una
sobreproducción en este caso de
casas, ha ocurrido con muchas
otras mercancías, esa es la crisis
pica del capitalismo, crisis de sobreproducción. Porque el capitalismo como solo busca la ganancia es
implanificable, es casi de una gran
capacidad estructural de poder regularlo. Se mueve donde hay rentabilidad, y en ese momento eran
las casas, y ahí es donde habrán
problemas, o la construcción de
buques, o la explotación petrolera,
o la misma empresas punto. com,
llega un momento en que el capital se mueve a esas esferas en las
que más ganancia dan, pero llega
un momento en que esa ganancia
se iguala para todos los capitalistas
y deja de ser un negocio (Marozzi,
M., 2015).
Nuevamente, la idea de la vivienda como una mercancía de-

nunciada por Engels vuelve a tener
vigencia ante los acontecimientos
de esta época: una demanda que
no puede acceder a una vivienda
bajo las circunstancias que la oferta habitacional impone. En consecuencia, el sistema en sí mismo
genera la crisis, impactando otras
dimensiones del quehacer del ser
humano como la social y ecológica
y, más importante aún, traspasa
fronteras, provocando repercusiones a nivel mundial, incluido Costa
Rica.
Desarrollos inmobiliarios abandonados en zonas turís cas de
gran importancia, principalmente
en Guanacaste, producto de la falta de capacidad adquisi va de la
población y la explotación irresponsable de los recursos naturales, se suman a la lista de efectos
de la crisis del sector construcción
que se vivió en Costa Rica.
Por los problemas estructurales de la economía, el sector
construcción va directo a una
crisis de sobreproducción, ya
hay lugares en Guanacaste
que por problemas de agua, no
sé si vio La Nación [en] la primera página del domingo, ahí
hay problemas de agua, hay ya
urbanizaciones abandonadas
hace años, puedo citar Santa
Cruz de Guanacaste y Jacó. Usted entra a Jacó y usted ve

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�Un recorrido histórico hacia la comprensión de la dualidad de la vivienda como
un derecho y mercancía: El caso de la vivienda de interés social costarricense

grandes desarrollos de millones de dólares, abandonados
porque no hay agua, el cambio
climá co, por eso la crisis no es
solo financiera, ni económica,
es ecológica, y en Costa Rica es
falta de agua, cito La Nación
del domingo pasado, de hoy
hace ocho, de estos días creo,
de esta semana, salió ahí en
primera plana, las abandonadas construcciones millonarias
abandonadas, en Jacó también,
usted va y les llega ahí (Marozzi, M., 2015).

que no es cubierto en gran manera
por el SFNV.
En otras palabras, el sector
construcción costarricense vio
cómo el sector que demandaba
soluciones habitacionales limitaba
sus opciones de financiamiento.
¿Cuál fue la respuesta ante este escenario? La búsqueda de un sector
que tuviera un flujo constante de
dinero y que no estuviese afectado
por la crisis, es decir, el sector de vivienda de interés social.

Importa subrayar en este sen do
que los efectos fueron tardíos. En
el caso concreto de Costa Rica, el
Producto Interno Bruto (PIB) nacional presentó un desplome debido a
la caída en las exportaciones. Ante
esto, el segundo mandato de Óscar
Arias implementó el Plan Escudo,
entre otras medidas adicionales.
Todo esto afectó a los estratos
medios que dependían del po de
cambio, ya que era común adquirir préstamos en dólares, de ahí
que diversos estudios recomendaron la protección de este sector de
la población. Como es de esperar,
las compañías constructoras sufrieron un gran embate al ver cómo
el principal sector de la población
costarricense no podía acceder al
financiamiento de vivienda, sector

Entonces de estas empresas
todas las que se pudieran
acomodarse de alguna forma
dentro del nicho de la vivienda
de interés social pues lo hicieron. Si claro, si vos tenés un
proyecto que de un momento
a otro te deja con tus equipos
varados, se asumen costos de
atenderlos, de mantenerlos
y no podés ejecutar ninguna
obra, bueno, venderlos o alquilarlos a un costo más bajo
que cualquiera siempre te va a
resultar ganancioso. […] Intentaron hacerlo las que tenían
posibilidades. Entonces se
me eron a desarrollar proyectos que nacieron rápidamente
grandes y fuertes. Yo te pongo
un ejemplo, en Cartago Tejar,
hay unas, un proyecto que se
llama, ay, no me acuerdo el
nombre, bueno, son unas casas
todas en concreto, es un cré-

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dito de dos mil o tres mil casas
de las cuales han hecho tal vez
mil, pero ahí van. Eso lo ene
una empresa de gente de capital colombiano y que se me ó
a desarrollar ahí junto con asociación con Cemex —empresa
de cementos— y Cemex se meó también agresivamente con
otras empresas en estos proyectos para hacer igual vivienda de interés social, tratando
de buscar ese nicho del mercado que fuera de interés social
hacia “clase media” (Yglesias, J.,
2015).

Al igual que las empresas constructoras que encontraron en el sector
Cnntid d d Bono pagados

de interés social un respaldo para
no verse afectadas por la crisis,
algunas en dades autorizadas realizaron ajustes para no verse afectadas por los embates de la crisis
estructural. Dicho de otra forma, la
estructura y dineros del sector de
interés social sirvieron de colchón
para las empresas constructoras,
ya que el flujo de dinero del sector se mantuvo estable e invariable
ante este evento de nivel mundial.
Como cabría esperar, los proyectos y can dad de bonos otorgados
se incrementaron en ese lapso, según lo muestra el siguiente gráfico.

inv rsión real Du.rant

I periodo 2000-2014

Grtfloo 17
Ninnero de bonos ,pagados y monto de la lnv~lón rul •
.2000-2014
-colones del 2014-

l!I
~

~

100 000 o
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15 000

80000

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, umerode

~real de

BFV

Fuente: Cuaaro 46

Fuente: Ministerio de Vivienda (2014).

Tal como se aprecia aquí, durante los años 2007, 2008 y 2009 la
inversión estatal en materia de

vivienda de interés social aumentó considerablemente, más
aún cuando se cae en cuenta de

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�Un recorrido histórico hacia la comprensión de la dualidad de la vivienda como
un derecho y mercancía: El caso de la vivienda de interés social costarricense

la inclusión de grandes empresas constructoras. Dicha arista
de la economía costarricense,
traducida en soluciones habitacionales para las personas de
menores ingresos, se cons tuyó en uno de los principales
dinamizadores de la economía
costarricense en empos de la
crisis estructural del capitalismo
de la primera década del siglo
XXI. Interesa entonces notar
cómo los principales sectores
beneficiados de este actuar fueron las empresas constructoras.
Los proyectos de vivienda de
interés social son dinamizadores de la economía en tanto
favorecen principalmente a las
empresas constructoras que ha
acaparado el mercado. Lo que
en las estadís cas se ve reflejado en crecimientos cuan ta vos de bonos, proyectando
una realidad en función de los
intereses polí cos. Por otra
parte, las en dades autorizadas ganan una comisión de ley
por dicha administración de los
recursos. Los beneficiarios, si
bien es cierto [que] ven mejorada su calidad de vida en algunos casos, no necesariamente esto dinamiza las economías
locales. Esto debido a que el
problema de la vivienda es una

situación que se caracteriza
por ser mul factorial. Al atenderse solamente una variable
del problema, las demás como
el desempleo, violencia intrafamiliar, drogadicción, delincuencia, deserción escolar, se
man enen ac vas y sin tratamiento (Mora, J . , 2015).

El anterior comportamiento del
sector de vivienda de interés social
muestra, nuevamente y en un contexto distante al de inicios del siglo
XX, la manera en que las polí cas
estatales de esta rama validan la
vivienda como una mercancía y un
derecho al mismo empo, predominando la primera dimensión
dado que son las empresas privadas l a s que sacan mayor provecho que la población meta, sector
confinado a meros tramitantes en
las ventanillas y receptores de una
solución habitacional final.
Dado este escenario es momento de responder la pregunta
planteada al inicio de este escrito:
¿acaso no existen otras alterna vas que no hagan de la vivienda
una mercancía? Se está hablando
de una alterna va dis nta donde
se dignifique a la población meta
y se rompa al menos un poco
esta lógica mercan lista de la materialización de un derecho.

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¿Existe otra vía que valide la vivienda más como un derecho que
como una mercancía?
Hay una afirmación que valida la
inves gación y que viene como
anillo al dedo: las condiciones y
acciones humanas, en especial las
relacionadas con el Estado, no surgen de la nada, por el contrario,
enen una herencia histórica y una
gran posibilidad de que en el futuro sean muy dis ntas a las que son
hoy. Dicho esto, la respuesta a la
interrogante de este subapartado
es sí: sí es posible generar otras alterna vas que revindiquen a la población que carece de una solución
habitacional, claro está, aprendiendo del pasado en común y
lanzando una apuesta al futuro.
Par cularmente esta repuesta
es hacia las organizaciones de base
que revindican la vivienda como un
derecho más que una mercancía,
ya sea bajo la figura de los comités de vivienda, coopera vas, entre otras modalidades. Costa Rica
viene presentando por primera vez
en su suelo una inicia va que se
ha propagado en otros países la noamericanos: el modelo cooperavista de vivienda colec va, ayuda
mutua y autoges ón. Esta modalidad no es propia de este país, sino
que sus raíces se ex enden desde
Uruguay.

Esta alterna va nace en dicho
país en la década de 1960 al aprobarse la Ley Nacional de Vivienda
en Uruguay, en la cual se definen
las coopera vas de vivienda como.
Las coopera vas de viviendas
son aquellas sociedades que,
regidas por los principios del
coopera vismo, enen por objeto principal proveer de alojamiento adecuado y estable
a sus asociados, mediante la
construcción de viviendas por
esfuerzo propio, ayuda mutua,
administración directa o contratos con terceros, y proporcionar
servicios complementarios a la
vivienda (Senado y Cámara de
Representantes de la República Oriental de Uruguay, 1968).

Gracias a la creación de este marco, se funda dos años después la
Federación Unificadora de Coopera vas de Vivienda por Ayuda Mutua (FUCVAM), en dad que
desde entonces ar cula un gran
movimiento de coopera vismo de
vivienda, el cual cuenta con tres pilares fundamentales:
— Propiedad colec va: las soluciones habitacionales pertenecen
a una persona natural o jurídica, de este modo las viviendas
pasan a ser de las coopera vas
donde cada socio o socia e-

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�Un recorrido histórico hacia la comprensión de la dualidad de la vivienda como
un derecho y mercancía: El caso de la vivienda de interés social costarricense

ne derecho de uso y goce de
cada unidad, dependiendo de
las necesidades habitacionales
de cada familia.
— Ayuda mutua: es el trabajo
aportado por cada una y uno
de los asociados en labores de
construcción colec vamente.
Además, la administración del
conjunto habitacional recae en
el colec vo en su totalidad.
— Autoges ón: capacidad del colec vo para la toma de decisiones a nivel interno de su organización mediante mecanismos
de democracia directa.

La implementación de estos
pilares posibilita volver a brindar protagonismo a la población
meta, la cual lejos de ser un actor receptor de las polí cas, se
forma ac va y polí camente en
la ejecución de las mismas. Paralelo a ello, la vivienda se valida
como un derecho en cuanto se
posibilitan mejores soluciones
habitacionales para cada familia
y fomenta la creación del sen do de comunidad y pertenencia, situación antagónica a las
soluciones individuales ofrecidas por el SFNV.
La propuesta es prometedora
a nivel general, sin embargo, en-

cara algunos retos donde sobresalen la inac vación de movimientos sociales constantes en
Costa Rica; la lógica individual
imperante en ese país; defender
y convencer a varios sectores
de la sociedad civil para lograr
demostrar la viabilidad y fac bilidad de la inicia va y así gestar varios cambios legales necesarios para su funcionamiento;
la poli zación no par daria del
tema y la posible oposición de
grupos que aún desean hacer de
la vivienda un negocio.
La batuta, la inicia va y honor de llevar esta labor a puerto
lo ha llevado a cabo la primera
coopera va de este po en Costa Rica, procedente de una de
las zonas más excluidas en el
territorio nacional: la Cooperava de Autoges ón, Propiedad
Colec va y Autoconstrucción
(Covifudam). Esta agrupación
ha trabajado el tema antes de
2013, cuando recibió apertura
por parte del Ministerio de Vivienda y Asentamientos Humanos para ver las posibilidades
de materializar la propuesta. Al
día de hoy, sus esfuerzos han
fruc ficado y se han obtenido

Año 6, Núm. 2, noviembre, 2016 - abril, 2017, ISSN: 2007-3100

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�Edwin Jesús Chacón Muñoz

a la cédula jurídica correspondiente. Sin embargo, se necesita
un compromiso importante por
parte de los profesionales de
trabajo social. Aún existen muchos retos que afrontar, pero
este po de inicia vas marcan
la esperanza de encontrar espacios en el sistema actual que
reivindique a la población meta,
su historia y conocimiento.
Puede que este sea el llamado que atañe en el marco de
este encuentro internacional: la
validación de la vivienda como
un derecho, más que una mercancía, requiere de profesionales comprome dos en las diversas aristas de la polí ca pública
para trabajar por ese ideal. La
razón de este llamado es latente cuando hay poblaciones que
son históricamente mancilladas
y violentadas para favorecer los
intereses de sectores privados.
He ahí una de las principales razones para exponer parte de la
historia costarricense y fomentar la reflexión en las dis ntas
aulas y espacios profesionales
en trabajo social involucrados
con el tema. La profesión como
tal no puede estar ajena a es-

tas dinámicas, por el contrario, dado nuestro compromiso
é co-polí co, estamos llamadas y llamados a colaborar en
la mejor de nuestras medidas
para rever r esta situación. Acá
está la invitación.
Referencias bibliográficas

Banco Hipotecario de la Vivienda, 2011, Vivienda Digna: un
derecho de la familia costarricense.
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el grado de Licenciatura en Trabajo Social,
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Elizondo Calderón, William, 2009, “El problema
de vivienda: Segregación y pobreza urbana
en la primera mitad del siglo XX”, en Ronny
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�Un recorrido histórico hacia la comprensión de la dualidad de la vivienda como
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Recibido: 19 de agosto de 2016
Aceptado: 10 de noviembre de 2016

Año 6, Núm. 2, noviembre, 2016 - abril, 2017, ISSN: 2007-3100

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                  <text>Realidades. Revista de la Facultad de Trabajo Social y Desarrollo Humano es una publicación semestral que reúne las contribuciones académicas de cualquier interesado en dar a conocer su trabajo de investigación acerca de temas relacionados con el desarrollo social, desarrollo humano, familia, género, salud, educación, vivienda, comunidad, desarrollo urbano y rural, pobreza, bienestar social y, en general, tópicos de políticas sociales, programas y proyectos sociales, mediante artículos de investigación, ensayos, reseñas, informes, entre otros.</text>
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                <text>González Alcalá, José Ricardo, Editor Responsable</text>
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                <text>García Horta, José Baltasar, Coordinador</text>
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                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
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Año 6, Núm. 1, Mayo - Noviembre. 2016.

ISSN: 2007-3100

REVISTA DE LA FACULTAD DE TRABAJO SOCIAL Y DESARROLLO HUMANO
UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN

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Artículos de investigación
Diagnóstico del mercado de las competencias genéricas
para la Licenciatura en Comercialización
Apoyo de la familia, autoconcepto y rendimiento escolar.
Percepciones do estudiantes de secundaria
México y sus regiones económicamente activas:

Comparaciones descriptivas sectoriales

Ensayos
Niñez en riesgo y la agenda del desarrollo:
Una reflexión sobre el trabajo Infantil

Gobernanza de la calidad de vida

y los comportamientos sustentables

Proyecto social
Una alternativa de solución al desarrollo del espacio público
escolar: El caso de una escuela de educación primaria
de Escobedo, N. L.

Reseñas
Vejez, familia y bienestar.
Dimensiones micro y macrosociales del envejecimiento

y lo vejez

�Presentación

C

on este número, Realidades: Revista de la Facultad de Trabajo Social y Desarrollo Humano de la Universidad Autónoma de Nuevo
León (UANL) llega a su décima edición, cumpliendo así sus primeros cinco años de vida. El empo transcurrido ha permi do vivir a nuestro
equipo de trabajo es mulantes aventuras e interesantes experiencias editoriales; esto nos mo va a redoblar los esfuerzos de mejora, mul plicando las opciones de indexación, lo cual contribuye a garan zar la buena calidad de los contenidos, así como ampliar ilimitadamente la accesibilidad
a la revista alojando sus ediciones en los espacios electrónicos disponibles
en la red para el Open Journal System (OJS).
Nada de todo lo anterior sería posible sin el apoyo de las autoridades
de la UANL, en par cular de la maestra María Teresa Obregón Morales,
directora de la Facultad de Trabajo Social y Desarrollo Humano (FTSyDH),
para quien Realidades ha seguido formando parte de sus programas de
trabajo, y de la maestra Graciela Jaime Rodríguez, exdirectora de la facultad, en cuya ges ón diera el impulso inicial a este proyecto. De la misma
manera, es de reconocerse plenamente la colaboración prestada por los
académicos miembros del Consejo Editorial y del Comité Cien fico y por
los profesores, inves gadores y estudiantes que nos han dis nguido con
sus contribuciones editoriales.
Esta edición ofrece a nuestros lectores dos ar culos de inves gación,
dos ensayos, un proyecto social y una reseña.
Los primeros se centran en la temá ca educa va y en la económica.
En: “Diagnós co del mercado de las competencias genéricas para la licenciatura en Comercialización”, María Blanca González Salazar, Jaime Gerardo Malacara Navéjar y Manuel Zúñiga Alanís, a través de la información
recabada en el universo de egresados de la carrera de Licenciado en Comercialización de la Unidad Académica Mul disciplinaria Reynosa Rodhe
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�(UAMRR), dependiente de la Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT),
iden fican y comparan las competencias genéricas del plan de estudios
actual de la carrera frente a las que demanda el sector laboral; encuentran que ambos grupos de competencias coinciden en 90 por ciento y
concluyen: “El hecho de que los alumnos tengan conocimientos y pongan
en prác ca, a lo largo de su carrera, las habilidades y las destrezas que les
serán demandadas como futuros profesionistas, les permite una mayor
preparación educa va que les facilita su integración al mercado laboral”.
“México y sus regiones económicamente ac vas: Comparaciones descrip vas sectoriales” es un estudio compara vo en el que Jaqueline Victoria
Barboza Ramírez y Ana Beatriz Carrera Aguilar centran su atención en el
comportamiento estadís co de los datos rela vos a la ocupación de la fuerza laboral mexicana para la segunda década del siglo XXI dentro de cuatro
grandes regiones: Tradicional, Norte, Centro y Sur-sureste. Las inves gadoras muestran que “la región Centro resalta con la mayor proporción de población total, población económicamente ac va y población ocupada dentro del sector secundario y terciario… la región Sur-sureste es la principal
región proveedora de población ocupada dentro del sector económico primario. La región Tradicional se caracteriza por incremento en la población
ocupada en el sector secundario y terciario, mientras que la región Norte
reporta la menor contribución de fuerza laboral dentro del sector económico primario; es en el sector secundario donde centra sus aportaciones”.
El primero de los ensayos, “Niñez en riesgo y la agenda del desarrollo:
Una reflexión sobre el trabajo infan l”, firmado por Oshiel Mar nez Chapa, Olga Lidia Mar nez Chapa y Jorge Salazar Cas llo, enfoca “la situación
de riesgo en el trabajo realizado por menores cuyas edades oscilan entre
los cinco y los 17 años… y se ubica en el contexto del derecho internacional y nacional por cuanto es fundamental la protección de este importante grupo de la sociedad”. El estudio plantea “que tanto en la agenda pública como en las ins tuciones sociales y económicas el tema de la niñez y su
relevancia ha sido subvalorado”.
En el ensayo “Gobernanza de la calidad de vida y los comportamientos
sustentables”, Cruz García Lirios, Guillermina Hernández Romero, Javier
Carreón Guillén y Jorge E. Salazar Cas llo dilucidan la relación existente
entre gobernanza y calidad de vida, “ya que una discusión pública y consensuada en torno a la administración de los recursos supone un planteamiento de mejoramiento en la calidad de vida”.
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�En el documento tulado: “Proyecto social: Una alterna va de solución
al deterioro del espacio público escolar: El caso de una escuela de educación primaria de Escobedo, Nuevo León”, sus autores: Leonor Cárdenas
Franco, José Ricardo González Alcalá y Sonia Rivera Cas llo, describen “las
dimensiones social y sica de la escuela… analizadas desde la percepción
de su deterioro, en los términos de las polí cas social, educa va y urbana.
Un diagnós co par cipa vo… evidenció en el caso un alto grado de deterioro percibido, con base en el cual se diseñó, planeó, implementó y evaluó el proyecto de intervención… Evaluados los resultados, se encontró en
los alumnos una mejor percepción de seguridad y confianza en el espacio
escolar y agrado por el salón de clases, crecimiento en la par cipación
social y apropiación del equipamiento por parte de la comunidad”.
Finalmente, la reseña, a cargo de Alejandro Román Macedo, despliega
interesantes comentarios en torno a la temá ca: “Vejez, familia y bienestar. Dimensiones micro y macrosociales del envejecimiento y la vejez”,
contenida en el libro del mismo nombre, coordinado por Sagrario Garay
Villegas, María Concepción Arroyo Rueda y Jorge Enrique Bracamontes
Grajeda, y editado por la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL).
Los comentarios se centran en la importancia de estudiar, como se hace
en dicho trabajo, ,“las redes sociales de apoyo… (el) intercambio de apoyos proporcionados por la familia, los amigos, vecinos y la comunidad… (ya
que) son uno de los mecanismos más importantes para aliviar las dificultades económicas y de salud a las que se enfrenta la población envejecida”
Esperamos que estos trabajos sean de u lidad en el diario vivir de la
ac vidad académica produc va realizada por inves gadores, maestros y
estudiantes, en el marco de la nueva visión de los procesos de enseñanza
y aprendizaje, en la que la inves gación cien fica y la reflexión crí ca ocupan un lugar preponderante. Los convocamos a enriquecer con su labor
intelectual el acervo cien fico y cultural que, en estos empos de amplias
e instantáneas comunicaciones, vemos inevitablemente universalizado.
En esto Realidades ha puesto su granito de arena, y con la inspiración
entusiasta de nuestros ar culistas y el interés de superación de nuestros
lectores deseamos y esperamos sumar más.

José Ricardo González Alcalá
Editor responsable
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�DiagnósƟco del mercado de las competencias genéricas para la licenciatura en Comercialización

DiagnósƟco del mercado
de las competencias genéricas
para la licenciatura en Comercialización
Diagnosis on the Market of Generic Skills
Acquired by Undergraduate Students in
Marke ng
María Blanca González Salazar
Jaime Gerardo Malacara Navéjar
Manuel Zúñiga Alanís

Resumen

L

a presente inves gación gira
en torno al conocimiento y
comprensión del proceso de
aprendizaje basado en competencias laborales. Con base en este
contexto, se pretende lograr la
iden ficación de las competencias
y habilidades que demandan los
empleadores y las que detectan en
su formación los propios alumnos.
Se escogió para el estudio el universo de egresados de la carrera
de Licenciado en Comercialización
de la Unidad Académica Mul disciplinaria Reynosa Rodhe (UAMRR), dependiente de la Universidad
Autónoma de Tamaulipas (UAT).
La inves gación se ubica de po
descrip vo, explica vo y de campo
debido a que el propósito fundamental fue describir fenómenos,
situaciones, contextos y eventos;
esto es, detallar cómo son y cómo

Año 6, Núm. 1, mayo - octubre, 2016, ISSN: 2007-3100

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se manifiestan. Por otro lado, se
u liza la inves gación de campo
aplicando una técnica de recolección de datos para obtener la información deseada. Con la información generada se cubrió el obje vo
final de comparar las competencias
que genera el plan actual frente a
las que demanda el sector laboral.
La inves gación concluye que 90
por ciento de los egresados de la
carrera de Licenciado en Comercialización de la UAMRR adquiere las
competencias genéricas demandadas por el sector laboral en las
aulas. El hecho de que los alumnos
tengan conocimiento y pongan en
prác ca, a lo largo de su carrera, las
habilidades y las destrezas que les
serán demandadas como futuros
profesionistas, les permite una mayor preparación educa va que les
facilita su integración al mercado
laboral.
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�María Blanca González Salazar / Jaime Gerardo Malacara Navéjar / Manuel Zúñiga Alanís

Diagnosis of Generic Skills Market
for a degree in Commercializa on
(Commercializa on)
Summary
The present research refers to the
knowledge and understanding of
the learning process based on job
skills. According to this context we
try to achieve the iden fica on of
competencies and skills that employers demand and detect in the
university educa on of students.
We chose to study a large number
of students graduated from the
career of Commercializa on (Commercializa on) from Unidad Académica y Mul disciplinaria Reynosa Rodhe (UAMRR) which depends
on the Autonomous University of
Tamaulipas (UAT), the research
is descrip ve, explanatory and of
field type because the fundamental
purpose was to describe phenomena, situa ons, contexts and events,
this is how they are and how they
manifest. On the other hand, we
used a field research in which a
data collec on technique was used
to obtain the desired informa on.

With the generated informa on
we achieved our ul mate goal of
comparing the competencies generated by current plan before the
ones demanded by the labor sector. The research concludes that
90% of the graduates who studied
a BA in Commercializa on from
campus UAMRR get the generic
competencies demanded by the labor sector in the classrooms. The
idea is that the students have the
knowledge and put into prac ce
throughout his career the skills and
expertness which will be demanded as future professionals, this
allows them greater educa onal
prepara on that facilitates their integra on into the labor market.
Key words: model based on competencies, job skills, work environment, working market, employability.

Palabras clave:
modelo basado en competencias,
competencias laborales, entorno
laboral, mercado laboral, empleabilidad.

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�DiagnósƟco del mercado de las competencias genéricas para la licenciatura en Comercialización

DiagnósƟco del mercado
de las competencias genéricas
para la licenciatura en Comercialización
Diagnosis on the Market of Generic Skills
Acquired by Undergraduate Students in
Marke ng
María Blanca González Salazar1
Jaime Gerardo Malacara Navéjar2
Manuel Zúñiga Alanís3

Introducción

E

l desa o para las universidades es formar profesionistas
competentes, proveyéndolos
con los conocimientos, habilidades
y ac tudes que demanda la integración al mercado laboral y que,
a su vez, estén comprome dos con
el desarrollo social y económico
de sus comunidades. En México,
la necesidad de relacionar de una
manera más efec va la educación
con el mercado laboral conduce a
promover la implantación de las
opciones educa vas basadas en los
denominados modelos por competencias. La polí ca oficial se concre-

ta en 1993 con el Sistema Normalizado por Competencias Laborales y
el Sistema de Cer ficación Laboral,
ambos derivados del proyecto general sobre Educación Tecnológica
y Modernización de la Capacitación
(Ibarra, A., 1996: 32).
La Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico
(OCDE) señala que gran parte de la
solución de los problemas del empleo en el largo plazo enen que
ver con el desarrollo de tres capacidades básicas:

1.- De innovación: imaginación y
crea vidad de individuos, empre-

1 Profesora de asignatura, Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT). e-mail: bgonzalez@uat.edu.
mx
2 Profesor de asignatura, Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT). e-mail: jmalacara@docentes.
uat.edu.mx
3 Profesor de asignatura, Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT). e-mail: mazuniga@uat.edu.mx

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�María Blanca González Salazar / Jaime Gerardo Malacara Navéjar / Manuel Zúñiga Alanís

sas y sociedad en su conjunto, para
predecir y enfrentar los retos del
cambio.
2.- De adaptación: individuos, empresas y sociedad deben adecuarse
rápidamente a los cambios en la
tecnología y en los mercados
3.- De aprendizaje: personas, empresas y sociedad deben asumir el
aprendizaje como un proceso connuo y sistemá co para poder desarrollar sus capacidades (Argüelles, A., 1996: xxxiii-xxxiv).
Según Sergio Tobón (2006: 03), hay
muchas maneras de describir las
competencias y diferentes metodologías, una de las cuales se basa
en los siguientes componentes:
iden ficación de la competencia,
elementos de competencia, saberes esenciales, indicadores de desempeño y evidencias.
La educación basada en competencias es una forma de educación que deriva en un currículo a
par r de un análisis prospec vo
de la sociedad, así como del intento por cer ficar el progreso de
los estudiantes sobre la base de
un rendimiento o comportamiento demostrable en una o varias de
las competencias exigidas. La educación basada en competencias
dirige el sen do del aprendizaje;
así, quien aprende lo hace desde la
intencionalidad de producir o des-

empeñar algo, involucrándose con
las interacciones de la sociedad;
mientras que las competencias son
parte y producto final del proceso
educa vo, como también lo es su
desempeño, es decir, el resultado
prác co del conocer.
Con la descripción de las competencias se busca conocerlas, y
ser competentes en un mundo
laboral significa saber hacer y actuar entendiendo lo que se hace,
comprendiendo cómo se actúa,
asumiendo de manera responsable
las implicaciones y consecuencias
de las acciones realizadas, y transformando los contextos a favor
del bienestar humano. Emplear
las competencias en el currículo y
en las ac vidades de enseñanzaaprendizaje ayuda a asegurar el
aprendizaje de los estudiantes desde una docencia de calidad, considerando el proyecto laboral y de
vida.

Clases de competencias
De acuerdo a lo establecido por
Sergio Tobón (2006: 106; citando
a Delors, 1996; y Scans, 1992), hay
dos clases generales de competencias: específicas y genéricas.
Las competencias genéricas se
caracterizan por: (1) aumentar las
posibilidades de empleabilidad, al

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�DiagnósƟco del mercado de las competencias genéricas para la licenciatura en Comercialización

permi rles a las personas cambiar
fácilmente de un trabajo a otro;
(2) favorecer la ges ón, consecución y conservación del empleo; (3)
permi r la adaptación a diferentes
entornos laborales, requisito esencial para afrontar los cambios en el
trabajo dados por la competencia,
la crisis económica y la globalización; (4) no estar ligadas a una ocupación en par cular; (5) adquirirse
mediante procesos sistemá cos de
enseñanza y aprendizaje; y (6) poder evaluar de manera rigurosa su
adquisición y desempeño.
A diferencia de estas competencias, las específicas son propias de
cada profesión y le dan iden dad a
una ocupación; son los conceptos,
teorías, conocimientos instrumentales, habilidades de inves gación,
formas de aplicación o es los de
trabajo que definen a una disciplina concreta y que resultan necesarios para dominar y tener un conocimiento adecuado de la misma y
poder desarrollar de modo sa sfactorio un trabajo relacionado con
ella.
Por ello se en ende, de acuerdo
con Carolina Ugarte y Concepción
Naval (2010: 4), que la formación
en competencias profesionales
ene como finalidad colaborar en
la formación de los universitarios
proveyéndolos con aquellas competencias relevantes en su desarroAño 6, Núm. 1, mayo - octubre, 2016, ISSN: 2007-3100

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llo personal que son especialmente
valoradas por las empresas.
Dichas competencias se enfocan en la asignatura de un modo
amplio y, por tanto, buscan que el
alumno descubra la virtualidad de
la par cipación, la responsabilidad,
la autonomía y la colaboración; en
tanto que pueden ser vías para mejorar como personas, profesionistas y ciudadanos comprome dos.
Una de las estrategias es la
transmisión de conocimientos mediante la docencia, y se procura a
través de la lectura reflexiva y la críca de ar culos de inves gación,
capítulos de libros o prensa especializada; así como la realización de
comentarios de texto con el apoyo
de las exposiciones del profesor,
con las preguntas y comentarios
de los alumnos, y con las respuestas y los comentarios del profesor
durante las clases; de igual manera, se emplea el recurso del trabajo
individual del alumno para realizar
diferentes ac vidades o proyectos.
Se trata, pues, de ayudar al
alumno a descubrir la conveniencia
de adquirir ac tudes y hábitos determinados, ya que estos dan a las
competencias su carácter predic vo y estable en el empo. Una vía
importante para conseguirlo es la
orientación.
Esto se logrará a través de empo completo de la unidad acadé15

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�María Blanca González Salazar / Jaime Gerardo Malacara Navéjar / Manuel Zúñiga Alanís

mica por medio de los programas
establecidos como son las tutorías
y asesorías académicas.

Materiales y métodos
El licenciado en Comercialización
es un profesionista con capacidad
de análisis y síntesis para la iden ficación, desarrollo y comercialización de los productos y/o servicios
que el mercado demanda, tanto
en el país como en el extranjero,
de manera innovadora, crea va,
con ac tud emprendedora, é ca
y responsable, así como liderazgo
laboral, y que además sea capaz de
integrar diferentes conocimientos
como administración, mercadotecnia, comercio y negocios inter-

nacionales, sistemas contables y
legislación que se necesitan para
ampliar el mercado de la empresa, mejorando su compe vidad y
permanencia en el mismo, con capacidad de aplicar las tecnologías
de la información en el desarrollo
de su ac vidad profesional (Universidad Autónoma de Tamaulipas,
Unidad Académica Mul disciplinaria Reynosa-Rodhe [UAT-UAMRR],
2015).
El diseño curricular que se aplica a la licenciatura de Comercialización es de nueve semestres con
siete o seis materias cada periodo; los docentes se encargarán de
instruir a los estudiantes sobre los
temas mencionados en el plan. Las
materias de los nueve periodos de
la licenciatura son 64 en total:

Tabla 1.- Plan de estudio de la carrera de Licenciado en Comercialización.
Prog ram a de est udios
Perio do 1

Peri odo IV

Peri odo VII

- Adm inistración
- Introducción a la Teoría
Económica
- Matemáticas Básicas
- Desa rroll o de
Habilidades
para Aprender
- Ing lés Inic ial Medio
- Introducción a las
Tecnolog ías de la
Información

- Investigación de Mercados
-Desarroll o Reg iona l
- Adm inistración de
Recursos
Humanos
- Contabili dad de Costos
-Derecho Labora l
-Estadística 11
-Computación Apli cada

- Planeación y Control de
Mercadotecnia
- Administración Financie ra
- Proyecto de Investigación 1
- Análisis de Decisiones 11
- Formulación y Eva luación
de Proyectos
-Optativa 1
- Optativa 11

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�DiagnósƟco del mercado de las competencias genéricas para la licenciatura en Comercialización

Periodo 11

Periodo V

Periodo VIII

- Mercadotecnia
- Contabilidad Financiera
- Microeconomía
- Introducción al Estudio
del Derecho
- Cá lcul o Diferencial

- Negociaciones
Internacionales
- Logística
- Administración de la
Producción
- Contabilida d
Administrativa
- Matemáticas Financieras
- Modelos de
Come rci ali zación
- Introducción a la
Investigación

- Come rcio Internaciona l
- Administración de la
Ca li dad
- Profesión y Valores
- PrOy"ecto d, Investigación 11
- Optativa 111
- Optativa IV

Periodo 111

Periodo VI

Periodo IX

- Ambiente de Negocios
- Administración de Ventas
- Legislación Aduanera
Inte rnacional es
- Análisis de Estados
- Dirección Estratégica
- Macroeconomía
Financieros
- Derecho Mercantil
- Derecho Fiscal
- Estadística 1
- Análisis de Decisiones 1
- Creativi da d, Innovación - Seminario de Desarrollo de
y Ca lida d Laboral
Emprendedores
- Investigación Aplicada
- Comportam iento del
Consumidor
Fuente: h p://www.rodhe.uat.edu.mx/carreras/lc/

La presente inves gación se ubica
de po descrip vo, explica vo y
de campo debido a que el propósito fundamental fue describir fenómenos, situaciones, contextos y
eventos; esto es, detallar cómo son
y se manifiestan. Además, buscaba
especificar las propiedades, las caracterís cas de personas, grupos,
comunidades, procesos, objetos o
cualquier otro fenómeno que se someterán al análisis. Es decir, medir
y recolectar datos sobre diversos
conceptos de nuestras variables,
así como aspectos, dimensiones o
Año 6, Núm. 1, mayo - octubre, 2016, ISSN: 2007-3100

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- Seminario de
Me rcadotecnia
- Seminario de Come rcio
Inte rna cion al
- Seminario de
Administración
- Seminario de Desarrollo
de Ejecutivos
- Optativa V

componentes del fenómeno a inves gar.
Se empleó el modelo de invesgación explica vo, dado que consiste en la comprobación de cómo
se conectan las variables para
buscar algún po de explicación
del fenómeno que estudian y, de
ese modo, contrastar o demostrar
nuestras hipótesis. Este es el po
de inves gación en el que más se
profundizó con este trabajo, ya que
nos da el conocimiento de la realidad, nos explica la razón, el porqué
de las cosas.
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�María Blanca González Salazar / Jaime Gerardo Malacara Navéjar / Manuel Zúñiga Alanís

Tabla 2. Dimensiones y atributos del perfil profesional del programa
educaƟvo (Modalidad por competencias: programa único)
Dimensiones
formativas
Competencias cogn it ivas

Atributos

Ad ministración
Mercadotecnia
Comercio y negocios internacionales
Sistemas contab les
Legislación
Competencias instrumentales Trabajos de investigación
Exposiciones y trabajos en forma escrita(e laboración de
ensayos)
Habilidades para el uso de las tecno logías de la
infor mación y la comunicac ión (TIC)
Competencias sistemáticas
Capacidad de análisis y síntesis
e Instrumentales
Trabajo en equipo
Trabajar en grupos multidiscip li narios
Actitud innovadora, creativa, emprendedora, ética y
responsab le
Liderazgo laboral
Fuente: Nuevo formato para el desarrollo curricular Licenciado en Comercialización emi do por
DDC/SA 2015.

--

Por otro lado, se u liza la invesgación de campo aplicando una
técnica de recolección de datos
para obtener la información deseada. Se formulan tres cues onarios
de encuesta estructurada directa.
Con el primero se conocerá la
opinión de los estudiantes de la
carrera de Licenciado de Comercialización de la Unidad Académica
Mul disciplinaria Reynosa Rodhe
(UAMRR) respecto al modelo basado en competencias en su área. Fue
conformado de preguntas cerradas
con respuestas de opción múl ple;
se hicieron preguntas sencillas, claras y comprensivas; se presentó

otro cues onario aplicado a maestros, y un tercer cues onario para
empleadores.
La metodología empleada en
esta inves gación ene por obje vos instrumentales:

1.- Determinar las competencias
que los estudiantes del programa
educa vo de Licenciado en Comercialización de la UAMRR requieren
para ingresar al mercado laboral
al terminar su carrera profesional;
y 2.- Determinar las competencias
que los estudiantes del programa
educa vo de Licenciado en Comer-

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�DiagnósƟco del mercado de las competencias genéricas para la licenciatura en Comercialización

cialización de la UAMRR adquirieron durante su carrera profesional.
Con la información así generada se
cubre el obje vo final de comparar las competencias que genera el
plan actual frente a las que demanda el sector laboral.
La encuesta de estudiantes se
aplicó a los 117 alumnos oficialmente inscritos en el periodo lec vo 2015. Se aplicó a la población total de alumnos ya que se desea su
opinión en todos los semestres de
su carrera. Se encuestó a personal
de Recursos Humanos en diez empresas del municipio de Reynosa,
Tamaulipas, aplicando el muestreo
por conveniencia. Dichas empresas
pertenecen a la industria maquiladora, agencias comercializadoras,
agencias de publicidad, agencias
aduanales y bancos. Se empleó el
muestreo por conveniencia para la
entrevista a maestros, considerando su disponibilidad para la invesgación y tomando en cuenta su
par cipación en el proceso formavo.
El cues onario aplicado a los
alumnos consta de 14 ítems, mismos que se incluyeron en la encuesta a empleadores, adicionados
con cuatro ítems de iden ficación.
La encuesta a los maestros se compuso de cuatro preguntas. En todos
los casos se diseñó la encuesta estructurada, directa y de respuesta
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cerrada.
Para la prueba de hipótesis se
u lizó el estadís co T-pareada,
para medir la diferencia estadís ca
para cada ítem entre la respuesta
promedio de estudiantes y la respuesta media entre empleadores.
En la evaluación se empleó el paquete estadís co SPSS 15.0.
Por conducto de esta metodología se estará en capacidad de
docimar la hipótesis: con 95 por
ciento de confianza, al menos 90
por ciento de las competencias demandadas por el sector laboral las
adquieren en el aula los egresados
de la carrera de Licenciado en Comercialización de la UAMRR.

Resultados
Al realizar el análisis de la operacionalización de la hipótesis propuesta, con 95 por ciento de confianza,
se ene en efecto que al menos 90
por ciento de las competencias demandadas por el sector laboral las
adquieren en el aula los egresados
de la carrera de Licenciado en Comercialización. Al contrastar este
ejercicio con los ítems propuestos,
el análisis finaliza que se acepta la
compa bilidad entre ambos ejercicios.
Las competencias que demanda
el mercado laboral son habilidades
19

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�María Blanca González Salazar / Jaime Gerardo Malacara Navéjar / Manuel Zúñiga Alanís

y destrezas que se desarrollan a lo
largo de la carrera de Licenciado en
Comercialización, sin embargo, se
debe tener conocimiento de cuáles
serían las competencias en las que
los empleadores ponen énfasis al
momento de contratar a un profesionista.
La recopilación y análisis de estos datos mediante un archivo es-

tadís co de la técnica T-pareada
permi ó la comparación de las respuestas tanto del alumno como de
los egresados, dando como resultado una gráfica que a con nuación
se muestra y donde existe una gran
similitud entre ambas, además de
mostrar cómo los alumnos adquieren las competencias que requiere
un empleador.

Tabla 3. Técnica T- pareada
1.6 ~ - - - - - - - - - - - - - - -

1.S

-+-------~--------

1.4

- + - - - - - ----+-+--

1.3

-+---+--+------+-i,....._-----~-----------

1.2

-+---#-------#---=-#--4-¼--H---H------

1.1

-+--l-_,_+-+--,.-

1

--l----+-- - - - -

-.---+---+---

--H--1-- - -

- + - -+----+-----,,__---+--+&lt;t---

---+0'- - - -

0 .9

-+----+-

--0-_,_- - ~------ ------ - - -

0 .8

-+-_,_-

----.~ - - -.......-- -- - - w ~- - -

0 .7

-+----------------

0 .6

-+-~~~~~~~~~~~~~~~

- - EMPLEADOR ES
SOLICITAN
- - ADQUIRIDO EN LA
CARRERA

1 2 3 4567891011121314151617181920
Fuente: creación propia.

El profesional puede desempeñarse en diferentes áreas de mercado
laboral y aprovechar al máximo su
potencial y conocimientos adquiridos como (UAT-UAMRR):

1. Formación y operación de empresas propias.
2. Prestación de servicios profesionales a empresas privadas
nacionales e internacionales.
3. Prestación de servicios profesionales a empresas públicas.

20

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�DiagnósƟco del mercado de las competencias genéricas para la licenciatura en Comercialización

4. Prestación de servicios de consultoría.
5. Docencia e inves gación.
La presente inves gación se ubica
de po descrip vo, explica vo y
de campo debido a que el propósito fundamental fue describir fenómenos, situaciones, contextos y
eventos; esto es, detallar cómo son
y cómo se manifiestan. Además,
buscaba especificar las propiedades, las caracterís cas de personas,
grupos, comunidades, procesos,
objetos o cualquier otro fenómeno
que se someterán al análisis. Es decir, medir y recolectar datos sobre
diversos conceptos de nuestras variables, así como aspectos, dimensiones o componentes del fenómeno a inves gar.
Cabe señalar que los estudios
descrip vos únicamente pretenden medir o recoger información
de manera independiente o conjunta sobre los conceptos o las variables que se refieren, esto es, su
obje vo no es indicar como se relacionan las variables medidas. En un
estudio descrip vo se selecciona
una serie de cues ones y se mide
o recolecta información sobre cada
una de ellas para así describir lo
que se inves ga. Y el modelo explica vo son aquellos trabajos donde
nuestra preocupación se centra en
determinar los orígenes o las cauAño 6, Núm. 1, mayo - octubre, 2016, ISSN: 2007-3100

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sas de un determinado conjunto
de fenómenos, y el obje vo es conocer por qué suceden ciertos hechos a través de la delimitación de
las relaciones causales existentes
o, al menos, de las condiciones en
que se producen (Hernández, R., C.
Fernández y P. Bau sta, 2006: 102)

Conclusiones
La presente inves gación concluye
que el concepto de competencia
ha ido cambiando en las úl mas
décadas, al igual que lo ha hecho el
contexto laboral. La evolución que
las competencias han tenido en
el mercado laboral ha marcado el
modo en el que aquéllas se han ido
introduciendo en el ámbito educavo y profesional.
Por lo tanto, la hipótesis es
aceptada ya que el hecho de que
los alumnos tengan conocimiento
y pongan en prác ca a lo largo de
su carrera las habilidades y destrezas que le serán demandadas como
futuro profesionista, permi rá una
mayor preparación educa va que
le facilitará su integración al mercado laboral.
Estos mismos resultados dan
respuesta a la pregunta general y
obje vo específico, donde se pretendía conocer la importancia de
un modelo basado en competen21

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�María Blanca González Salazar / Jaime Gerardo Malacara Navéjar / Manuel Zúñiga Alanís

cias para los alumnos de la carrera de Licenciado en Comercialización; se requiere pues hacer cosas
diferentes para obtener resultados dis ntos, en este caso, proveer a los jóvenes egresados con
mayor preparación, además de
capacidades para enfrentarse a los
retos que el mercado laboral y los
cambios acelerados presentan.
El futuro en el marco educa vo
es avanzar hacia un enfoque de formación basada en competencias,
más que en conocimientos desde
la perspec va teórica vista; sin embargo, no deja de ser importante
ya que la parte teórica es el principio de una prác ca correcta. Con
ello se transforma de manera radical el papel que desempeñan los
estudiantes y profesores, buscando
un acercamiento más comprensivo
de par cipación, formando a profesionales capaces de adaptarse a
nuevas situaciones a las que se enfrenta el mercado laboral.
Con base en la información obtenida se argumenta que el conocimiento de las competencias que
demanda el mercado laboral facilita a los profesores sus métodos de
enseñanza, ya que los alumnos deberán tener una ac tud de aprendizaje más proac va, de manera
que su preparación, rendimiento y
capacidades dependerán de ellos

mismos, de su propio empeño y esfuerzo, considerando que los alumnos enen todas las herramientas
necesarias para hacerlo, así como
profesores capacitados para trasmi r los conocimientos necesarios
y en la mejor disposición de generar profesionistas con excelencia
educa va.
Esta inves gación ha permi do
conocer que aún existe un gran número de alumnos próximos a egresar que no ene idea del concepto
de competencias, pero al momento de preguntar específicamente
sobre cierta habilidad o destreza,
saben qué es y la han puesto en
prác ca en clase. Con lo anterior
se confirma que la parte teórica es
fundamental, empero, es en clases
donde se permite un margen de
error. En realidad, es en esta etapa
donde los estudiantes desarrollan
su preparación para que cuando
sea la hora de ejercer como profesionistas, desempeñen un excelente papel; es en ese punto donde el
alumno podrá comprender que su
aprendizaje solamente dependía
de él.
Finalmente, se puede decir
que la mayor virtud del enfoque
de competencias es que en su naturaleza ene una visión mul disciplinar y esto hace que pueda
aportar diferentes contribuciones.

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Asimismo, esta naturaleza es lo
que permite que sean asumidas
como un lenguaje común para referirse al talento humano en los
ámbitos educa vo, social y profesional; además, tener una noción
de esas habilidades y destrezas
que demanda el mercado laboral
permite que tanto alumnos como
profesores estén preparados para
esos cambios que actualmente se
viven, y da oportunidad a acceder
a una preparación con todas las herramientas necesarias. Así, dentro
de la carrera profesional podrá desarrollarse el potencial del futuro
profesionista, integrado de capacidades y valores que resultará en
mejores personas, contribuyendo
al bienestar social e impulsando la
economía del país.

Bibliograİa
Argüelles, Antonio (comp.), 1996, Competencia
laboral y educación basada en normas de
competencia, Limusa/SEPCNCCL/Conalep,
México.
Bernal, César, 2006, Metodología de la invesƟgación, 2ª ed., México, Pearson Educación.
Hernández, Roberto, Carlos Fernández y Pilar
Bap sta, 2006, Metodología de la invesƟgación, 4ª ed., México, McGraw-Hill.

Ibarra, Agus n, 1996, “El sistema normalizado
de competencia laboral”, en Antonio Argüelles (comp.), Competencia laboral y educación basada en normas de competencia,
Limusa/SEPCNCCL/Conalep, México, pp.
25-66.
Perrenoud, Philippe, 2004, Diez nuevas competencias para enseñar, 3ª ed., México, Graó
de Irif.
Tobón, Sergio, 2005, Formación Basada en Competencias. Pensamiento complejo, diseño
curricular y didácƟca, 2ª ed., Bogotá, Colombia, Ecoe Ediciones.
Tobón, Sergio, 2006, Competencia, calidad y
educación superior, Bogotá, Colombia, Coopera va editorial magisterios.

Referencias bibliográficas electrónicas
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la educación superior. Un caso docente concreto”, Revista Electrónica de InvesƟgación
EducaƟva [Número Especial].
Disponible en: h p://redie.uabc.mx/contenido/
NumEsp2/contenido-ugarte.htm
Universidad Autónoma de Tamaulipas, Unidad
Académica Mul disciplinaria Reynosa-Rodhe, “Licenciado en comercialización”.
Disponible en: h p://www.rodhe.uat.edu.mx/
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(Consultado en diciembre de 2015.)
Universidad Autónoma de Tamaulipas, Unidad
Académica Mul disciplinaria Reynosa-Rodhe, “Mercado de Trabajo: Licenciado en
comercialización”.
Disponible en:
http://www.rodhe.uat.edu.mx/inicio/paginas/
comercio.asp#campo
(Consultado en diciembre de 2015.)
Recibido: 16 de marzo de 2016
Aceptado: 30 de abril de 2016.

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�México y sus regiones económicamente acƟvas: Comparaciones descripƟvas sectoriales

México y sus regiones
económicamente acƟvas:
Comparaciones descripƟvas sectoriales
Mexico and its Economically Ac ve Region:
Its Sectoral Descrip ve Comparisons
Jaqueline Victoria Barboza Ramírez
Ana Beatriz Carrera Aguilar

Resumen

L

a presente inves gación centra su obje vo en un análisis
compara vo (2010-2014) de
la ocupación de la fuerza laboral
mexicana para la segunda década
del siglo XXI. El estudio comprende
a dicha población dentro de cuatro
grandes regiones: Tradicional, Norte, Centro y Sur-sureste, regionalización previamente propuesta por
el Consejo Nacional de Población
(Conapo) y el Ins tuto Nacional de
Estadís ca y Geogra a (INEGI).
Con respecto a la población
económicamente ac va (PEA), las
regiones con mayor contribución
para 2014 son: Centro (34 por ciento), Tradicional (23 por ciento), Sursureste (21.8 por ciento) y Norte
(21.62 por ciento).
La región Centro resalta en
este análisis con la mayor proporción de población total, PEA y

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población ocupada dentro de los
sectores secundario y terciario.
Cabe destacar que la Sur-sureste
es la principal región proveedora
de población ocupada dentro del
sector económico primario. La región Tradicional se caracteriza por
incremento en la población ocupada en los sectores secundarios
y terciario, mientras que la región
Norte reporta la menor contribución de fuerza laboral dentro del
sector económico primario; es en
el sector secundario donde centra
sus aportaciones. Por otro lado, la
población desocupada asciende a
2.29 por ciento de la población total, que corresponde a 2 millones
746 mil 235 mexicanos para 2014.

Palabras clave:
estudio regional, mercado laboral y
sector económico.
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�Jaqueline Victoria Barboza Ram´rez / Ana Beatriz Carrera Aguilar

Abstract
This research focuses it saim on a
compara ve analysis (2010-2014)
of the occupa on of the Mexican
labor force for the second decade
of the century. This study includes
the popula on into four major regions: Tradi onal, North, Central
and South-southeast, regionalizaon previously proposed by the
Consejo Nacional de Población
(CONAPO) and the Ins tuto Nacional de Estadís ca y Geogra a (INEGI).
About the economically ac ve
popula on, the regions with the
highest contribu on for 2014 are:
Centre (34%), Tradi onal (23%),
South-East (21.8%) and North
(21.62%).
The Centre highlighted in this
analysis region with the highest propor on of total popula on, economically ac ve popula on and employed popula on in the secondary
and ter ary sector. It is noteworthy
that the South-Southeast region

is the region’s leading provider of
popula on employed in the primary economic sector. Tradi onal
region is characterized by increase
in the popula on employed in the
secondary and ter ary sector, while the North region reported lower
contribu on of labor force in the
primary economic sector while the
secondary sector focuses its par cipa ons. On the other hand, the
unemployed popula on amounts
to 2.29% of the popula on corresponding to 2,746,235 Mexicans to
2014.

Keywords:
regional study, labor market and
economic sector.

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�México y sus regiones económicamente acƟvas: Comparaciones descripƟvas sectoriales

México y sus regiones
económicamente acƟvas:
Comparaciones descripƟvas sectoriales
Mexico and its Economically Ac ve Region:
Its Sectoral Descrip ve Comparisons
Jaqueline Victoria Barboza Ramírez4
Ana Beatriz Carrera Aguilar5

Introducción

E

s importante mencionar que
el de región es un concepto
abstracto ligado a diferentes variables que la van definiendo de diferente manera. La región
está dentro de la geosfera, como
lo menciona Ángel Bassols Batalla (1997). La geosfera es un todo,
pero integrado por partes que son
las zonas y regiones, los paisajes y
áreas, los lugares de la superficie
terrestre, entendiendo por geosfera una capa que envuelve al planeta Tierra, incluyendo los recursos
naturales —que explota la sociedad— y la atmósfera inferior. En
estas zonas y regiones se combinan
los factores naturales y socioeco-

nómicos, incluyendo aquí a los de
carácter demográfico, polí co, administra vo, cultural e incluso de
índole militar; estos úl mos contribuyen a cambiar las limitantes
entre país y regiones (Bassols, Á.
1997).
Bassols plantea que el término
de regiones socioeconómicas varía
notablemente, ya que se encuentran conformadas históricamente sobre la base de sus caracteres
naturales, demográficos y económicos, pero dentro de lo polí coadministra vo y con el fin de planificar u ordenar el territorio.
Por lo tanto, es importante señalar la existencia de los diferentes
pos de regionalización para México. Así, en este apartado se reali-

4 Estudiante de la Licenciatura en Trabajo Social y Desarrollo Humano. Universidad Autónoma de
Nuevo León. Email: jaqiie47@hotmail.com
5 Doctora en Ciencias por el CIAD A.C./Centro CONACYT. Profesora-Inves gadora de la Facultad de
Trabajo Social y Desarrollo Humano de la UANL ana.carreraa@uanl.mx

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�Jaqueline Victoria Barboza Ram´rez / Ana Beatriz Carrera Aguilar

za un repaso por regionalizaciones
empleadas en diversos estudios socioeconómicos que han adquirido
popularidad en el área de estudio.
El Ins tuto Nacional de Estadísca y Geogra a (INEGI) presenta
una regionalización que se acordó
en el grupo MOCEMEX 90, según la
cual las regiones se formaron con
una lógica que corresponde a criterios “geoeconómicos” (Ins tuto
Nacional de Estadís ca y Geogra a
[INEGI], 1994). Las regiones que
destacan son:

• Pacífico Sur: Chiapas, Guerrero,
Oaxaca.
• Golfo Centro: Hidalgo, Puebla,
Tlaxcala, Veracruz.
• Centro Norte: San Luis Potosí,
Zacatecas.
• Centro: Guanajuato, Michoacán, Querétaro.
• Sureste: Campeche, Quintana
Roo, Tabasco, Yucatán.
• Pacífico Centro: Durango, Nayarit, Sinaloa.
• Occidente: Aguascalientes, Colima, Jalisco.
• Norte: Coahuila, Chihuahua,
Nuevo León, Tamaulipas.
• Pacífico Norte: Baja California,
Baja California Sur, Sonora.
• Centro Sur: Distrito Federal, México, Morelos.

De igual manera, en 1994 el
INEGI regionaliza al país en cuatro
segmentos según el volumen de
población en condición de rezago
educa vo.6 En esta regionalización,
el volumen considera a en dades
con rezago mayor a los 2 millones
de personas, entre uno y 2 millones, entre 500 y 999 mil personas
y menor a 500 mil personas.
Para 2007, ahora en colaboración con los biólogos Ticul Álvarez
y Francisco de Lachica, INEGI visualiza a México dividido en cinco regiones naturales. Toma en cuenta
no solo la flora y la fauna, sino también el origen, la forma, el clima y
el suelo. En el mapa 1 se observa la
distribución del espacio territorial.7
6 Regiones en condición de rezago educa vo:
En dades con rezago mayor a los 2 millones
de personas: México, Veracruz, Distrito Federal
y Jalisco. En dades con rezago entre 1 y 2 millones de personas: Guanajuato, Puebla, Chiapas, Michoacán, Oaxaca, Guerrero, Chihuahua
y Nuevo León. En dades con rezago entre 500
y 999 mil personas: Sinaloa, San Luis Potosí, Hidalgo, Coahuila, Sonora, Tamaulipas, Tabasco,
Zacatecas, Yucatán, Durango y Baja California.
En dades con rezago menor a 500 mil personas:
Morelos, Querétaro, Nayarit, Tlaxcala, Aguascalientes, Campeche, Quintana Roo, Colima y Baja
California Sur (Ins tuto Nacional de Estadís ca y
Geogra a [INEGI], 1994).
7 Extratropical seca: Ocupa parte del Norte y
Noroeste. Tropical alta: Mesa del Centro y Valles
altos del sur. Tropical baja: Costas y ver entes interiores de Sinaloa, las Huastecas y Yucatán. Extra tropical alta: comprende las Sierras Madres
Occidental y Oriental. Subhúmedo extra tropical
bajo: comprende el extremo Noroeste de Baja
California (INEGI, 2007).

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�México y sus regiones económicamente acƟvas: Comparaciones descripƟvas sectoriales

Mapa 1. Regiones naturales

Imagen 1. Regiones naturales de México. Fuente: Ins tuto Nacional de Estadís ca y Geogra a (INEGI),
2007.

Por otro lado, el Consejo Nacional
de Población (Conapo), en colaboración con Jorge Durand y Douglas
S. Massey (Anguiano, M., 2003),
establece una regionalización que
ar cula criterios geográficos y migratorios y subdivide al territorio
en cuatro porciones: Tradicional,
Norte, Centro y Sur-sureste (Consejo Nacional de Población [Conapo],
2010) (mapa 2).

Por su parte, David Castro
Lugo y Berenice Morales Sandoval
(2011) establecen otra regionalización de México con base en la desigualdad salarial por regiones.8 En
la tabla 1 se muestran las ciudades
que conforman cada una de las cinco regiones que estos dos autores
proponen.

8 Los factores de esta desigualdad salarial son las distribuciones hipoté cas que obtendrían los trabajadores si la remuneración a las caracterís cas asociadas al trabajador, así como las variables como la
educación, inciden de manera posi va en el salario, tomando la edad como una aproximación de la
experiencia laboral de los trabajadores. En este trabajo se observa que el género masculino, así como
los trabajadores casados y quienes disponen de contrato laboral por escrito indefinido, se relacionan
con una remuneración económica de manera posi va (Castro, D. y B. Morales, 2011).

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�Jaqueline Victoria Barboza Ram´rez / Ana Beatriz Carrera Aguilar

Mapa 2. México, regiones por criterios migratorios (Conapo)

q,

•

O

e

Reglón Norte= 1 •
Reglón Tradicional "'
Reglón Centro = 3
Región Sur - Sureste= 4

Imagen 2. México y sus regiones. Fuente: Consejo Nacional de Población (Conapo) y Durand, J. (2005;
citado en en Salcido, F., A. Carrera y M. Camberos, 2014).

Tabla 1. Conformacion regional por ciudades
Regiones
Sur

Frontera

Segunda Frontera

Centro Norte

Pacífico

Mérida

Ciudad Juárez

Monterrey

Ciudad de México

Culiacán

Orizaba

Tijuana

Torreón

Guadalajara

Durango

Veracruz

Matamoros

Chihuahua

Puebla

Tepic

Acapulco

Nuevo Laredo

Tampico

León

Colima
Manzanillo

Villahermosa

Saltillo

San Luis Potosí

Tuxtla Gutiérrez

Hermosi ll o

Aguascalientes

Campeche

Monclova

Morelia

Coatzacoalcos

Toluca

Oaxaca

Cuernavaca
Zacatecas
Querétaro
Celaya
lrapuato

Tabla 1. Conformación regional por ciudades. Fuente: elaboración propia con base en Castro, D. y B.
Sandoval (2011).

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�México y sus regiones económicamente acƟvas: Comparaciones descripƟvas sectoriales

Cabe mencionar que la riqueza de
los análisis regionales radica en el
contraste posible entre las áreas
geográficas, esto debido a la comparación de variables en común
que permiten iden ficar los cambios de un periodo a otro. Es por
ello que la presente inves gación
centra su obje vo en un análisis
compara vo de la ocupación de la
fuerza laboral mexicana para la segunda década del siglo XXI, con el
fin de realizar un bosquejo preliminar sobre la situación socioeconómica de las regiones que pueda dar
pie a futuras inves gaciones sobre
el bienestar de la población mexicana. De acuerdo con este obje vo,
se decide tomar como referencia a
la regionalización Conapo (2010)
la cual, recapitulando un poco, se
divide en cuatro regiones: Tradicional, Norte, Centro y Sur-sureste.
La región Tradicional es la principal fuente de migración mexicana
a los Estados Unidos (EU). Se conforma por nueve en dades: Aguascalientes, Colima, Durango, Guanajuato, Jalisco, Michoacán, Nayarit,
San Luis Potosí y Zacatecas. Dichas
en dades han establecido vínculos
históricos con algunos estados y
regiones estadounidenses mediante la con nua e ininterrumpida migración de sus habitantes.
La región Norte se caracteriza
por tener, históricamente, una parAño 6, Núm. 1, mayo - octubre, 2016, ISSN: 2007-3100

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cipación significa va pero menor
a la región Tradicional con EU, además es receptora de la migración
interna del país, así como de las
personas devueltas por autoridades migratorias estadounidenses;
seis de los estados que integran
esta región enen frontera con EU.
Estados que forman parte de esta
región: Baja California, Coahuila,
Chihuahua, Nuevo León, Sonora,
Tamaulipas, Baja California Sur y
Sinaloa.
Otro rasgo caracterís co de
esta región es la migración transfronteriza (commuters), es decir,
personas que viven y/o trabajan en
ambos lados de la frontera. De ahí
que presente una dinámica migratoria muy diferente a la observada
en otras regiones.
La región Centro ha llamado la
atención de los inves gadores debido a que a par r de la década de
los ochenta del siglo pasado aumentó su dinamismo migratorio,
destacándose el de estados como
Morelos e Hidalgo. Esta región la
integran: Morelos, Querétaro, Tlaxcala, Puebla, Hidalgo, Distrito Federal y Estado de México.
La región Sur-sureste comienza
su movimiento migratorio en la década de 1990 e incluye a ocho en dades federa vas: Campeche, Chiapas, Guerrero, Oaxaca, Quintana
Roo, Tabasco, Veracruz y Yucatán.
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De estos ocho estados se dis nguen Guerrero y Oaxaca por comenzar con la migración en la década de
los cuarenta a resultas del Programa
Bracero, y los estados de Chiapas y
Veracruz experimentaron un crecimiento migratorio notorio durante
la primera década del siglo XXI.
Si bien estas comparaciones regionales son una herramienta ú l
para entender el contexto económico y social del país, es necesario
despejar el camino para entender
el estancamiento que México presenta, sobre todo, en su sector económico primario.
Es evidente que esta situación
de stand-by en el crecimiento económico agrícola atañe a la nación
desde la década de los ochenta con
la adopción de un modelo económico de crecimiento fortalecido en
las exportaciones. La aplicación de
este modelo provocó un desinterés
en el campo mexicano que, como
bien denominaron Dirk J. Bezemer
y Derek D. Headey (2008), hizo hincapié en el sesgo an rrural, dando
por resultado el estancamiento del
crecimiento económico de este
sector. Derivado de lo anterior,
Shujie Yao (2000) argumenta que
las economías en desarrollo, en ese
afán de codicia y con proyecciones
irreales, intentaron una industrialización a ritmos acelerados, de
modo que el sector agrícola no lo-

gra integrarse a esa dinámica y, por
consecuencia, se genera un desempeño pobre en toda la economía.
El abandono del sector primario a
través de reducciones de la polí ca
agraria en un entorno ágil y global
hacia las relaciones internacionales, así como las transformaciones
de leyes agrarias tras de las que se
tejen intereses de concentración
de erras en unos cuantos, son
ejemplos de que este sector está a
un lado, esperando ser atendido.

Materiales y métodos
Francisco Guillermo Salcido Vega,
Ana Beatriz Carrera Aguilar y Mario
Camberos Castro (2014) desarrollaron un análisis socioeconómico
para México adoptando la regionalización Conapo 2010 para un periodo de estudio con tres cortes en
el empo: 2000, 2005 y 2010. Las
variables empleadas en este estudio fueron; ingreso, PEA por sector económico y tasa de informalidad, por lo que esta aportación
se considera ú l como guía para
el desarrollo de las comparaciones
regionales: con los “nuevos resultados” puede darse seguimiento a
las variables y realizar mediciones
posteriores.
El análisis compara vo consta
de la búsqueda de información so-

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�México y sus regiones económicamente acƟvas: Comparaciones descripƟvas sectoriales

bre la fuerza produc va mexicana
en bases de datos nacionales como
la Encuesta Nacional de Ocupación
y Empleo (ENOE) adscrita a INEGI
para los años 2010, 2011, 2012,
2013 y 2014, así como de la descripción de los resultados de las
comparaciones a nivel regional.
Las variables clave que permiten realizar el análisis para cada región, son:

•

•

Población
Económicamente
AcƟva (PEA): INEGI la define
como el segmento del total de
población de 12 años y más,
ocupados o desocupados. Para
la elaboración de esta inves gación se tomaron los datos
obtenidos de la ENOE, en la
cual, por recomendaciones
internacionales y dada la modificación realizada en 2014 a
la Cons tución Polí ca de los
Estados Unidos Mexicanos,
se consigna el aumento de la
edad legal mínima para trabajar de los 14 a los 15 años.
Población Ocupada: aquella
que durante la semana de referencia tenía 12 años o más,
es decir, son individuos en
edad de trabajar; trabajaron al
menos una hora de la semana
de referencia por pago o en
especie; lo hicieron sin remu-

Año 6, Núm. 1, mayo - octubre, 2016, ISSN: 2007-3100

revista realidades 16x21_2016_1.indd 33

neración pero para un negocio
familiar; estuvieron temporalmente ausentes del trabajo —ya sea por enfermedad,
vacaciones, permiso o razones
personales— pero con la seguridad de regresar al trabajo o
negocio que se ene; o no trabajaron la semana de referencia por el hecho de que se va
a comenzar un nuevo empleo
o una ocupación de manera
inminente (INEGI, 2002). Cabe
mencionar que la población
ocupada clasifica su ocupación
en tres grandes sectores:
Sector Económico Primario:
integrado por ac vidades enfocadas a la explotación de
recursos naturales. Se sitúan
en primer término porque se
aprovechan los recursos de la
naturaleza que no han sufrido una transformación previa,
como por ejemplo la agricultura, cría y explotación de animales, aprovechamiento forestal,
pesca y caza (INEGI, 2013).
Sector Económico Secundario:
las ac vidades que se realizan
se caracterizan por la transformación de bienes. Los insumos
de este grupo pueden provenir
de ac vidades primarias; sus
productos se des nan a todos los sectores. Las ac vida33

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�Jaqueline Victoria Barboza Ram´rez / Ana Beatriz Carrera Aguilar

des son: minería, generación,
transmisión y distribución de
energía eléctrica, suministro de
agua y gas, construcción e industrias manufactureras (INEGI, 2013).
Sector Económico Terciario:
este sector se divide a su vez
por caracterís cas:

1. La distribución de bienes en
el cual entran el comercio al
por mayor, al por menor y
transportes, correos y almacenamiento.
2. Operaciones con información en el cual entra la información en medios masivos.
3. Operaciones con ac vos
como servicios financieros y
seguros, inmobiliarios y de
alquiler de bienes muebles e
intangibles.
4. Servicios cuyo insumo principal es el conocimiento y la
experiencia personal como
los servicios profesionales,
cien ficos y técnicos; los
corpora vos, servicios de
apoyo a los negocios y manejo de residuos y desechos;
y servicios de remediación,
los servicios educa vos y los
servicios de salud y asistencia social.

5. Servicios relacionados con
la recreación como servicios
de esparcimiento culturales
y depor vos.
6. Servicios residuales y gubernamentales; estos úl mos
abarcan ac vidades legislavas, gubernamentales de
impar ción de jus cia y de
organismos internacionales
y extraterritoriales (INEGI,
2013).
•

Población Desocupada: variable definida por el INEGI
como las personas que no estando ocupadas en la semana
de referencia a la aplicación
de la encuesta, buscaron ac vamente incorporarse a alguna ac vidad económica en algún momento del úl mo mes
transcurrido (INEGI, 2016b).

• Informalidad: la tasa de informalidad es el resultado del
cociente de la ocupación informal total con respecto a la
población ocupada total; da
cuenta del porcentaje de ocupados que carecen de la protección de la seguridad social
básica por parte de su trabajo,
que es el acceso a los servicios
de salud, o bien por laborar en
unidades económicas no regis-

34

revista realidades 16x21_2016_1.indd 34

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�México y sus regiones económicamente acƟvas: Comparaciones descripƟvas sectoriales

tradas, situación que los coloca
en una situación de vulnerabilidad para hacer valer las garan as laborales elementales
(INEGI, 2014).
Resultados
Este apartado da cuenta de los
principales hallazgos del análisis.
Se agrupa la información en tablas
de resumen y se ponen a dispo-

sición del lector tablas a detalle y
gráficos de referencia por región en
la sección V de Anexos.
En la tabla 2 se muestran los datos totales de la población, la PEA,
así como la ocupada, desocupada
y la informalidad existente a nivel
nacional, ello con el propósito de
compararlo entre las cuatro regiones que ene el país de acuerdo
con la regionalización Conapo elegida.

Tabla 2. Población total, PEA, ocupada por sector, población desocupada
y tasa de informalidad. México.
México

Variable

A~o

Pob lación Total.

2010
114 818 957

2011
116 202 202

2012
117 564 064

2013
118 896 009

42.43%

44.01%

43.88%

Primario

5.77%

5.82%

5.94%

5.87%

5.82%

Secundario

9.56%

9.78%

9.84%

10.14%

10.10%

24.60%

25.98%

25.69%

26.01%

25.31%

2.24%

2.13%

2.13%

2.05%

2.29%

59.50%

60%

59.80%

58.80%

58.10%

PEA

44.30%

20 14
119 879 581
43.75%

Ocupada por sector

Tercia rio
Población desocupada
'Informa lidad

Fuente: elaboración propia basada en datos obtenidos de la ENOE (INEGI) e InfoLaboral.

A nivel nacional, la población total
ha tenido un incremento promedio
de 1.10 por ciento en los úl mos
cinco años. Con ello, la PEA ha aumentado en el periodo 2010-2013
en 1.87 por ciento; en el úl mo año
se observa un decremento de 0.55
por ciento en la PEA nacional. Para
2014, México ene 43.75 por ciento de la población ocupada, lo que
significa que 52 millones 447 mil
317 mexicanos estuvieron ac vos
laboral y económicamente.
Año 6, Núm. 1, mayo - octubre, 2016, ISSN: 2007-3100

revista realidades 16x21_2016_1.indd 35

La población que se encuentra ocupada reporta que el sector
primario man ene una baja par cipación durante los úl mos cinco
años, observando un leve incremento de 0.17 por ciento de 2010 a
2012, mientras que en 2013 y 2014
muestra decrementos, terminando
el periodo de estudio con 5.82 por
ciento de par cipación.
El sector secundario, de tener
un 9.56 por ciento de población
ocupada en 2010, pasa a 10.10 por
35

06/07/2016 01:02:10 p.m.

�Jaqueline Victoria Barboza Ram´rez / Ana Beatriz Carrera Aguilar

ciento en 2014, mientras que el
sector terciario es el que reporta
mayor can dad de población ocupada en 2010 —24.60 por ciento—,
observando un incremento de 1.41
por ciento en 2013 y en 2014 una
disminución de 0.7 por ciento, ambos incrementos con respecto al
año inmediato anterior.
La población desocupada ocupa un porcentaje menor dentro de
la población total, pero no deja de
ser un factor de análisis importante para futuras inves gaciones, ya
que esta proporción de población
desempleada puede ser una variable fundamental para detectar
focos de población vulnerable en
bienestar económico. Entre los
años 2010-2011 se vio reducida en
0.09 por ciento, pero entre 2013 y
2014 man ene un incremento considerable, ya que de 2 millones 432
mil 291 personas desocupadas en
2013, la cifra incrementa a 2 millones 746 mil 235 personas desocupadas en 2014, un incremento de
0.24 por ciento.
Con respecto a la informalidad,
los datos que se reflejan en la tabla
2 corresponden a las cifras arrojadas para esta variable, medidas en
tasa (%). La tasa de informalidad
observada es de 59.50 por ciento
en 2010, cerrando el periodo con
58.10 por ciento en 2014, es de-

cir, ene un decremento al final
del mismo con 1.4 por ciento. Este
dato arroja que casi 60 por ciento de la población mexicana para
2014 se encuentra en una posición
vulnerable al no contar con el acceso a servicios de seguridad social
básica.
Una vez revisada la situación del
país, en las tablas 3 a la 6 se observa el caso par cular de las cuatro
regiones objeto de estudio.
En la tabla 3 se muestra el comportamiento de la PEA para la región Tradicional. Se puede observar que esta región ocupa en 2014,
22.88 por ciento de la población
total nacional que corresponde a
27 millones 428 mil 579 personas;
de su población total regional, solo
42.24 por ciento se encuentra económicamente ac va en 2010; dicho porcentaje se vio incrementado para 2014, representando 43.58
por ciento de la población regional.
Dentro de los sectores económicos, se observa que la población
ocupada en el sector terciario, entre 2010 y 2011 tuvo un incremento de 1.51 por ciento, pero para
2014 disminuyó 0.95 por ciento, ya
que de tener 25.22 por ciento en
2011, alcanzó solo 24.27 por ciento
en 2014, un claro decremento.
Respecto a la población desocupada, en la tabla 3 se refleja

36

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�México y sus regiones económicamente acƟvas: Comparaciones descripƟvas sectoriales

Tabla 3. Población total, PEA, ocupada por sector, población desocupada
y tasa de informalidad.
Región Tradicional
Variable

Año

Población Tota l.
PEA

2010
26 302 663

2011
26 212 638

42.24%

44.08%

2012
27 212 169
43.58%

2013
21 212 169
44.21%

2014
27 428 579
43.58%

Ocupada por secto r

Primario

6.10%

6.10%

6.14%

6.54%

6.47%

Secundario

10.10%

10.51%

10.27%

10.52%

10.50%

Terciario

23.71%

25.22%

24.77%

24.83%

24.27%

2.19%

2.08%

2.21%

2.12%

2.19%

60.06%

60%

60.67%

59.87%

58.78%

Población desocupada

*Informalidad

Región Tradicional. Fuente: elaboración propia basada en datos obtenidos de la ENOE (INEGI) en InfoLaboral.

que para 2014 esta región contaba
con 2.19 por ciento, manteniendo
el mismo porcentaje de población
que en 2010. La tasa de informalidad oscilaba en 60.06 por ciento en
2010 y 58.78 por ciento en 2014,
observándose un decremento de
1.28 por ciento.
La región Norte (tabla 4) en
2010 contaba con 20.85 por ciento
de población total nacional, equivalente a 23 millones 939 mil 225
personas; esta población total regional tuvo un pequeño incremento para 2014 de 0.16 por ciento,
obteniendo un total de 25 millones
182 mil 255 personas. La PEA para
el año 2011 ascendía a 45.14 por
ciento, pero para el año 2014 esta
región sufrió un leve descenso en
esta variable de 0.12 por ciento,
obteniendo para este mismo año
45.02 por ciento.

Año 6, Núm. 1, mayo - octubre, 2016, ISSN: 2007-3100

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Esta región contempla en 2010
un 3.50 por ciento de población
ocupada en el sector primario, descendiendo este porcentaje para
2014 con 3.09 por ciento. Por el
contrario, el sector secundario incrementó, durante el periodo de
inves gación, de 11.01 por ciento
en 2010 a 13.05 por ciento para
2014; durante el periodo, el crecimiento de este sector fue de un
2.04 por ciento.
En el caso del sector terciario,
se observa 25.32 por ciento de
población ocupada en 2010; este
porcentaje incrementó en 1.29 por
ciento para 2012, pero al cierre del
periodo reporta 25.67 por ciento,
siendo 0.35 por ciento el porcentaje de diferencia con respecto a
2010. La población desocupada asciende a 2.64 por ciento para 2010,
y para 2014 sufre un decremento
de 0.04 por ciento con una aporta37

06/07/2016 01:02:10 p.m.

�Jaqueline Victoria Barboza Ram´rez / Ana Beatriz Carrera Aguilar

TABLA 4. Población total, PEA, Ocupada por sector, población desocupada e informalidad
Región Norte
Variable

Mo

Población Total.
PEA

2010
23 939 22.5

2011
24 271274

45.14%

45.14%

2012
24 606 582
45.08%

2013
24 936 014
45.68%

20 14
25 182 255
45.02%

Ocupada por sector

3.50%

3.36%

3.52%

3.33%

3.09%

Secundario

11.01%

11.66%

11.54%

12.96%

13.05%

Terciario

25.32%

26.47%

26.61%

26.39%

25.67%

2.64%

2.66%

2.55%

2.3 1%

2.60%

45.86%

47%

46.15%

43.53%

41.78%

Primario

Población desocupada
' Informalidad

Tabla 4. Población total, PEA, Ocupada por sector, población desocupada y tasa de informalidad. Región Norte. Fuente: elaboración propia basada en datos obtenidos de la ENOE (INEGI) en INFOLABORAL.

ción de 2.60 por ciento. La tasa de
informalidad disminuye al término
del periodo de estudio, ya que la
región inicia el periodo con 45.86
por ciento y para su término registra 41.78 por ciento, por lo que
para 2014 hay 4.08 por ciento de
informalidad en esta región.
En la tabla 5 se observa la evolución de la región Centro. En 2014
reportó 39 millones 651 mil 784
personas como población total, la
cual representa 33.08 por ciento de
la población total nacional. La PEA
de esta región asciende a 43.12
por ciento en 2010, misma que en
2013 observa 45.22 por ciento, denotando un leve incremento, pero
que en 2014 desciende, cerrando
el periodo con 44.70 por ciento de
par cipación.
En el sector primario se tuvo un
leve incremento del 0.18 por ciento

entre el periodo de inves gación,
puesto que en 2010 tenía a 3.47
por ciento de la población dentro
de este sector y para 2014 cerró
con 3.65 por ciento. En el sector
secundario, entre 2010 —9.98 por
ciento— y 2012 —10.17 por ciento— se incrementó el porcentaje
de este sector en 0.19 por ciento,
pero de 2012 a 2014 se presenta
una leve disminución, ya que de
10.17 por ciento en 2012 se llega a
la cifra de 9.95 por ciento en 2014.
Dentro del sector terciario, se
observa que los datos extremos
2010-2014 ascienden a 26.95 por
ciento y 28.27 por ciento, respecvamente, lo que indica un incremento de 1.32 por ciento al cierre
del periodo. La población desocupada de esta región disminuyó de
2.59 por ciento en 2010 a 2.23 por
ciento en 2013, pero con un incre-

38

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�México y sus regiones económicamente acƟvas: Comparaciones descripƟvas sectoriales

mento en la tasa para 2014 de 0.45
por ciento, es decir, 2.68 por ciento de población desocupada. Con
respecto a la tasa de informalidad,
en 2010 esta región reporta 63.31

por ciento del total de la población
de la región, pero para 2014 la cifra desciende y observa 62.22 por
ciento.

TABLA 5. Población total, PEA, Ocupada por sector, población desocupada e informalidad
Región Centro

Año

Variable
Población Tota l.

2010

2011

38086458

2012

38 514 743

20 13

38 935 290

45.22%

2014
39 651 784

43.12%

44.84%

Prima rio

3.47%

3.70%

3.79%

3.76%

3.65%

Secundario

9.98%

9.82%

10.17%

10.02%

9.95%

26.95%

28.79%

28.40%

29.11%

28.27%

2.59%

2.43%

2.47%

2.23%

2.68%

63.31%

64%

63.50%

63.07%

62.22%

PEA

44.93%

39 347 788

44.70%

Ocupada por sector

Terciario
Población desocupada

* Informa lidad

Tabla 5 Población total, PEA, Ocupada por sector, población desocupada y tasa de informalidad
Región Centro. Fuente: elaboración propia basada en datos obtenidos de la ENOE (INEGI) en InfoLaboral.

La región Sur-sureste, como
se puede observar en la tabla 6,
muestra que en 2014, 27 millones
616 mil 963 de personas componen a la región, lo que significa
23.04 por ciento de la población total nacional. La PEA de esta región
incrementó en 1.51 por ciento entre 2010 y 2011, 40.87 por ciento y
42.38 por ciento, respec vamente;
al final del periodo reporta 41.40
por ciento de par cipación.
El sector primario aumenta de
10.78 por ciento en 2010 hasta
11.02 por ciento para 2012, pero
para 2014 disminuye a 10.79 por
ciento. Con respecto al sector económico secundario, este incremenAño 6, Núm. 1, mayo - octubre, 2016, ISSN: 2007-3100

revista realidades 16x21_2016_1.indd 39

ta 0.15 por ciento de 2010 —7.09
por ciento— a 2014 —7.24 por
ciento—.
La población ocupada en el sector terciario reporta 21.45 por ciento en 2010 y observa un incremento al presentar 22.61 por ciento en
2011; para 2014 asciende a 21.75
por ciento. La población desocupada de esta región en 2012 reporta
1.20 por ciento y para 2014, la tasa
aumenta hasta 1.55 por ciento.
Esta región tuvo un decremento
dentro de la tasa de informalidad,
ya que en 2010 reporta 68.23 por
ciento y para 2014 cierra con 67.90
por ciento, una diferencia de 0.33
por ciento.
39

06/07/2016 01:02:12 p.m.

�Jaqueline Victoria Barboza Ram´rez / Ana Beatriz Carrera Aguilar

Conclusiones
Como se ha mencionado, este trabajo puede definirse como exploratorio o indagatorio con la intención
de brindar un panorama amplio en
torno a las caracterís cas socioeconómicas de las regiones mexicanas
en cuanto a su bienestar, para que

posteriormente observe un seguimiento de la mano con análisis
cuan ta vo de mayor profundidad. En este ar culo, los esfuerzos
se han enfocado a la descripción de
la fuerza laboral mexicana por sectores económicos. Aquí las principales conclusiones:

TABLA 6. Población total, PEA, Ocupada por sector, población desocupada e informalidad
Región Sur-su reste
Variable

Año

Población Total .
PEA

2010
26 490 611

2011
26 803 547

2012
27 104 813

2013
27 400 038

2014
27 616 963

40.87%

42.38%

41.57%

41.83%

41.40%

10.78%

10.93%

11.02%

10.54%

10.79%

7.09%

7.44%

7.41%

7.36%

7.24%

21.45%

22.61%

21.88%

22.39%

21 .75%

1.44%

1.30%

1.20%

1.46%

1.55%

68.23%

69%

68.41%

67.66%

67.90%

Ocupada por sector

Primario

Secundario
Terciario
Población desocupada
'Informalidad

Tabla 6. Población total, PEA, Ocupada por sector, población desocupada y tasa de informalidad.
Región Sur-sureste. Fuente: elaboración propia basada en datos obtenidos de la ENOE (INEGI) en
InfoLaboral.

•

A par r de los datos obtenidos,
se concluye que la población
nacional tuvo un menor crecimiento entre los años 2013
y 2014, con una diferencia de
983 mil 572 personas, en comparación a los años 2010, 2011,
2012, en los cuales el crecimiento de la población oscilaba alrededor de 1 millón 300
mil personas por año.

•

•

La PEA nacional creció apenas
en uno por ciento durante el
periodo de estudio; habrá que
profundizar el contexto intrarregional, así como las condiciones macroeconómicas que
someten a la población en una
desaceleración en el mercado
laboral.
La región Centro resalta sin lugar a dudas, por ser la que observa mayor población total y

40

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06/07/2016 01:02:12 p.m.

�México y sus regiones económicamente acƟvas: Comparaciones descripƟvas sectoriales

•

•

mayor concentración de PEA;
por otro lado, la región Norte
es la que reporta menor población total, y la que para 2014,
acompañando a la región Sursureste, contribuye con la menor par cipación de PEA.
El sector primario cuenta con
una región Norte que cierra
el periodo de estudio con la
menor PEA; por el contrario,
la región Sur-sureste observa
la mayor par cipación. Es casi
imposible dejar de preguntarse
qué pasa con el famoso granero de México,9 refiriéndonos a
los estados de Sinaloa y Sonora, llamados así en la década
de los setenta del siglo XX, o
con los prometedores proyectos agrícolas en los fér les valles del sur de Sonora. Ambos
estados se hallan circunscritos
a la región Norte y cuya par cipación agrícola, de acuerdo
con esta evidencia, ha disminuido en años recientes.
Dentro del sector económico secundario, la región Sursureste ene la menor par cipación de población en este
sector, mientras que la región

•

•

Centro lidera con la mayor contribución. Entonces surge otra
pregunta para una próxima inves gación: ¿quiénes son los
que trabajan en los grandes
complejos de exploración y
producción petroleros en la región Sur-sureste?
En defini va, la región Centro
concentra ac vidades industriales y comerciales intensas,
por lo que se observa su liderazgo durante el periodo de
estudio, sin embargo, es necesario señalar que la PEA en
los tres sectores económicos
presenta leves incrementos de
un año a otro, mientras que la
informalidad se man ene en
cifras constantes que indican
que más de la mitad de la PEA
se encuentra vulnerable en el
acceso a servicios sociales básicos al carecer de contrataciones con prestaciones.
Comparando los datos con el
estudio desarrollado por Francisco Guillermo Salcido Vega,
Ana Beatriz Carrera Aguilar y
Mario Camberos Castro (2014),
en el año 2000 la población total se reporta en 97 millones

9 “El agro regional era altamente produc vo y compe vo y cumplía sa sfactoriamente el papel
asignado en el proceso de industrialización. Esto nos lleva a señalar que es un despropósito, o una
imprecisión histórica, plantear que Sonora volverá a ser el granero de México, sencillamente porque
nunca lo fue y, sobre todo, porque no existen condiciones obje vas que hagan pensar que algo parecido pudiera lograrse en el futuro” (Bracamontes, Á., 2015).
Año 6, Núm. 1, mayo - octubre, 2016, ISSN: 2007-3100

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�Jaqueline Victoria Barboza Ram´rez / Ana Beatriz Carrera Aguilar

483 mil 412, y para el año 2014
la cifra corresponde a 119 millones 879 mil 581 personas.
La PEA se mantenía en 41.3
por ciento para el año 2000 y
ha aumentado 2.45 por ciento para 2014. La par cipación
de la PEA en el sector primario
ha ido decreciendo desde los
inicios del siglo XXI —6.8 por
ciento— hasta la primera década; para la segunda década ha
mantenido ligeros incrementos que en 2014 reportan 5.82
por ciento. El sector secundario se mantuvo estable ya que
no hubo gran diferencia entre
2000 y 2014 —diferencias no
mayores a medio punto porcentual—; para 2014 la par cipación nacional fue de 10.10
por ciento. El caso del sector
terciario observa un incremento de cuatro por ciento de la
PEA de 2000 a 2014. La tasa
de informalidad ene un incremento considerable de la primera a la segunda década del
siglo: 23 por ciento para 2010 y
casi 60 por ciento para 2014.
1. De acuerdo con Francisco
Guillermo Salcido Vega, Ana
Beatriz Carrera Aguilar y Mario Camberos Castro (2014),
y comparando nuestros hallazgos sobre las regiones, se
presentaron los siguientes

cambios:
2. En la región Tradicional, la
PEA creció tres por ciento
de 2000 a 2014. La PEA del
sector económico primario
descendió de 7.62 por ciento en 2000, a 6.47 por ciento
en 2014. De igual manera, el
sector secundario sufrió descensos: 11.15 por ciento de
PEA en 2000 a 10.50 por ciento en 2014. El sector terciario
marca crecimiento: de 19.47
por ciento en el año 2000 a
24.27 por ciento en 2014.
3. La región Norte aumenta su
contribución en PEA en 2.71
por ciento de 2000 a 2014.
La población ocupada dentro del sector primario decrece, ya que de contar con
3.55 por ciento, para 2014
tenía 3.09 por ciento. El sector económico secundario
también marca incrementos menores, solo 0.75 por
ciento de 2000 a 2014. Y el
sector terciario aumenta en
3.15 por ciento durante el
mismo periodo. La población desocupada incrementa
de 1.32 por ciento en 2000 a
2.60 por ciento en 2014.
4. Dentro de la región Centro,
la PEA aumentó de 2000 a
2014 en 2.77 por ciento. El
sector económico prima-

42

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�México y sus regiones económicamente acƟvas: Comparaciones descripƟvas sectoriales

rio decrece, ya que en 2000
marca 4.01 por ciento y para
2014, 3.65 por ciento. De
igual manera, el sector secundario disminuye su par cipación en 1.36 por ciento.
El sector terciario, por su
parte, aumenta de 23.72 por
ciento en 2000 a 28.27 por
ciento en 2014. Comportamiento similar presenta la
población desocupada: de
1.36 por ciento a 2.68 por
ciento, de 2000 a 2014, respec vamente.
5. La región Sur-sureste reporta que la PEA aumentó
solo 1.20 por ciento en los
años de comparación (20002010). El sector económico
primario descendió de 12.98
por ciento a 10.79 por ciento, respec vamente. Dentro
del sector secundario mantuvo un comportamiento
estable, no hay variaciones
de más de 0.5 por ciento, cerrando el periodo para 2014
en 7.24 por ciento. El sector
económico terciario aumentó en 3.57 por ciento del
2000 a 2014, y la población

desocupada reportó 0.70
por ciento en el año 2000 a
1.55 por ciento para 2014.
Si bien a par r de este estudio se
pueden formular muchas más preguntas de inves gación sobre la
informalidad persistente en los trabajadores mexicanos, la inestabilidad del sector económico secundario y la cada vez menos notoria
par cipación de ac vidades primarias abren campo para explorar a
profundidad la importancia de los
análisis regionales, a fin de entender los contextos socioeconómicos
que ocurren de modo intrarregión,
así como los contextos macro que,
a su vez, también impactan el comportamiento económico de cada
territorio como de sus habitantes.
La tarea sigue y este trabajo
compara vo servirá de base para
futuros estudios. Se pretende la
realización de experimentos apegados al análisis regional con una
perspec va socioeconómica con
el so ware Técnicas de Análisis
Regional Entretenimiento y Aplicación (TAREA) de la Comisión Económica para América La na y el Caribe (CEPAL)10. Estos trabajos estarán

10 El sistema computacional Técnicas de Análisis Regional Entrenamiento y Aplicación (TAREA) intenta
promover e intensificar el uso de tecnología computacional para el trabajo con la información disponible, permi endo nuevas formas de cálculo, comparación, presentación y difusión de resultados,
siendo aplicable a información de carácter económico, social o polí co (Comisión Económica para
América La na y el Caribe, 2016).
Año 6, Núm. 1, mayo - octubre, 2016, ISSN: 2007-3100

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�Jaqueline Victoria Barboza Ram´rez / Ana Beatriz Carrera Aguilar

orientados a los criterios de asignación de recursos; los efectos regionales y locales de la polí ca eco-

nómica; así como la distribución de
las ac vidades en el territorio.

ANEXOS
Tabla 7. Población total, PEA, Sectores económicos primario, secundario
y terciario
Regió n

2010

~

•!

2010('6)

26,:W2,663

PT. No rte

26,212,638

H,939,225

24,271,274

23 .07%

114,.818,957

PEA

10,9 55,182

PEA Sursure ste

22.23%
10,827,572

PEA
Naciona l
S.1
Tradicional
S.1 Nort e

100.00'6

1,604,702

1, 598,'954

8 36,70 5

8 16, 177
19 .'98 %

1, 3 22,95'9
43 .14%
2,8 55,ffi l
6,620,057
S.2
Trad iciona1
S.2 No rte

2,63 5,613
S.2Ce ntro
S.2Su rsure ste
S.2 Nacional

1,877,380

S3.
Trad iciona1
S.3 No rte

6,237,460

17 .11%

11, 364,405

21.4 6%

5,681,588

6,060,994
100.00%

5,9 29, 363

30, 184,441

11,452,520
6,13 3,623

'º"

30, 204,1 55

3,287,020
3,'94 5,897

30,'9 24:i76

""
""
16%

1,'9'98,106
1()0"

6,6 58,008

""

6,463,296

""

11, 210,129
6,005, 621

100%

100 .00"

,.,.

12, 112,3M

""
""

1'9 .63'6

100.00%

6,'977,11'9

22%

3 6 .61"
11,058,405

20.08'6

""
""
""

12,0 5 1,0 15

6,581,549

....

2,881,281

6,7 5 7,284
2 1. 68"

36 .73'6

,.,.

""
""

1()0"

100%

2.2 .08'6

6,548,782

11,087,071
20.11%

28, 246:i64

11, 568,5 10

21 .2 9'6

36.34%

2,01 5,587

6,667,60 5

6,425,010

10,266,057
S.3 Su rsure ste
S.3 Nac:ional

17 .36"
100 .00"

21 :90'6
6,611, 366

6,061,859

3,942,05 5

2,007,82 5
100.00%

22 .08%

3,231,96 5
34.2.29'

17.56"
1,'9'9 5,21 6

10,'9 71,1'9'9

S.3Cent ro

2,8 38 ,728
3,958 , 327

1,445,f,()8
2,'978,788

2,861,«JB
24 .54%

33 .29'6
3,782,85 1

100.00%

6,'97'9,357

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1,773,727

100'6

23 .8'9'6
2,763,630

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778,996

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2,888,002

6,978,6'91

2,831,007
34.66%

3,802,58 5

1,481,39 5
42 .7'9"

24.91'6

...

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12%

100 .00'6

24 .25"

24 .0 2%

100'6

829, 5 18

2,'98 6, 250

2,755, 331

""

21 .13"

43 .28"

6,767,260

""

11,4 34,664

2 2%

1,nl0,362

1,474,798

100.00%

24, 2 1'6
2,6 5 5,621

17, 724,3f,()

5 2, 6 7 5,784

8 65, 348

2,'928,872
100.00'6

11, B6,8 85

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12 .40"

21.03"
1,423,257

""

23 .68%
1,65 2, 29 5

23"
11,95 2,801

17,7'9 3,012

100 .00'6

1.2..06"

23%

11'9,87'9,58 1

11,460,61'9

51,584,355
23 .63'6

12 .64%

S.1Ce ntro
S.1Sursure st e
S.1 Nacional

100.00%
51, 138,1 69

24 ..24%

""
""

11,39 1,416

21.85'6
11,268,726

,.,.

1()0"

23%

33 .91%

22 .2 1'6
11, 360,167

48,716,332

118,8'96,00'9

11,091,581

2014('61

27,616:i63

12,0 30,737

17,4'9 2,365

25, 182,255
39,65 1,784

23%

21.SO"

33 .77'6
17,269,349

""
""
100%

2.2 .749'
11,731,683

2014
27,428,579

27,400,038

117, 564,064

21 .42%

33.71%
16,421,866

23 ,069'
100 ,009'

2.2.59%
11,55 3,471

10,3 55,727
PEA. Centro

39,347,788

27,104,813

115,802,202

21..2 6%

24,936,014
33 .1.29'

23 .15%

22 ..81%
11,111,167

27,212,lffi

24,606,582

100.00%

2013(,E,I
2.3 %

20 .93"

38,9 35,29:J

26,803,547

2013

2.2 .90"

33 .26%

100.00%

2012('61

26,917,379

38 ,5 14,743

26,490,611

2012

20.96'6

33.17%
38,08 6,458

Trad iciona1
PEA. Nort e

2011{'61
22.64'6

20.ll5%

PT. Centro
PT. Sursure st e
PT. N:K:ional

2011

22:9 1%

""
'°"

100%
30,B7,0 54

Tabla 7. Población total, PEA, Ocupada por sector económico primario, secundario y terciario. Nacional y Regiones. Fuente: elaboración propia basada en datos obtenidos de la ENOE (INEGI) en InfoLaboral.

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�México y sus regiones económicamente acƟvas: Comparaciones descripƟvas sectoriales

Tabla 8. Población Desocupada y Tasa de Informalidad
Rr1:ián

2010

Oesocu~
'J , :11:li&lt;:i(Jrli1l

2010 (% )
22.34%

-

Norte

631,lGS

Desocupada
Centro

986.088

380.67:2

o ~~up111d.i
N;u;..iQnsi l

l,STl.,777

-

lnlc:irm:ilid,.id

Informalidad
Cenl! o
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Sur-swe:s.te

---

Informalidad
Naclonal

23.72%

-

37.78"

-

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100.00%

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2014 ("-)

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2014

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Norte

2012 ("-)

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2012

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Desocupada

20111% ]

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2011

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Tabla 8. Población desocupada y Tasa de Informalidad. Nacional y Regiones. Fuente: elaboración propia basada en datos obtenidos de la ENOE (INEGI) en InfoLaboral.

Gráfica 1. Población nacional 2010-2014. Fuente: elaboración propia basada en datos obtenidos del ENOE (INEGI) en InfoLaboral.
Gráfica l. Población Nacional 2010·2014
140,000,000

55.50

120,000,000

55.00

54.SO

100,000,000

54 .00
80,000,000

53.SO

60,000,000

53.(JO

40,000,000

52.SO

20,000,000

■ Pob lación Total Nacional
■

PEA

■

Ocupada

■

Desocupad a

□

Informalidad

52.00
51.50

2010

2011

2012

2013

Año 6, Núm. 1, mayo - octubre, 2016, ISSN: 2007-3100

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2014

45

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�Jaqueline Victoria Barboza Ram´rez / Ana Beatriz Carrera Aguilar

Gráfica 2. Población total por región 2010-2014. Fuente: elaboración
propia basada en datos obtenidos del ENOE (INEGI) en InfoLaboral.
Gráfica 2. Población total por Región 2010-2014
45,000,000
40,000,000
35,000,000
30,000,000

■ Reglón Tradicional

25,000,000

■ Región Norte

20,000,000

■ Reglón Centro

15,000,000

■ Región Sur-Su reste

10,000,000
5,000,000
2010

2011

2012

2013

20 14

Gráfica 3. PEA por regiones 2010-2014. Fuente: elaboración propia basada en datos obtenidos del ENOE (INEGI) en InfoLaboral.
Gráfica 3. PEA por Regiones 2010-2014
20,.000,000
18,000,000
16,.000,000
14,000,000
12,000,000

■ Región Tradicio nal

10,000,000

■ Reg lón Norte

8,000,000

■ Regió n Centro

6,000,000

■ R.eglón Sur-Sureste

4,000,000
2,000,000
2010

2011

2012

2013

2014

46

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�México y sus regiones económicamente acƟvas: Comparaciones descripƟvas sectoriales

Gráfica 4. Población ocupada en el sector económico primario (S.1), sector económico secundario (S.2) y sector económico terciario (S.3) por
regiones 2014. Fuente: elaboración propia basada en datos obtenidos
del ENOE (INEGI) en InfoLaboral.
Gráfica 4. Población ocupada en el sector económico primario
(S.1), sector económico secundarlo (S.2) y sector económico
terciario (S.3) en el 2014
12,000,000

■ S.1 Tradicio nal

10,000,000
8,000,000

■ S.1

Norte

■ S.1

Centro

■ S.l

Sur•Su reste

■

S.2 Tradicional

■ S .2
■ S.2

6,000,000

Norte
Centro

• S.2 Sur-Su reste

4,000,000

■ S3.

Trad icional

■ S.3

Norte

■ S.3Centro

2,000,000

■ S.3

Sur-Su reste

Gráfica 5. Sector económico primario por regiones 2010-2014. Fuente:
elaboración propia basada en datos obtenidos del ENOE en InfoLaboral.
Gráfica S. Sector Económico Primario por Regiones
2010-2014
3,500,000
3,.000,000
2,500,000
2,000,000

■

Región Tradicional

■

Regi6n Norte

1,500,000

Región Ce ntro

1,000,000

■

Región Sur-Su re~te

500,000

2010

2011

2012

Año 6, Núm. 1, mayo - octubre, 2016, ISSN: 2007-3100

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2013

2014

47

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�Jaqueline Victoria Barboza Ram´rez / Ana Beatriz Carrera Aguilar

Gráfica 6. Sector económico secundario por regiones 2010-2014. Fuente: elaboración propia basada en datos obtenidos del ENOE (INEGI) en
InfoLaboral.
Gráfica 6. Sector Económico Secundario por Regiones
2010- 2014
4,500,000
4,000,000
3,500,000
3,000,000

■ IReglón Tradiciona l

2,500,000

■ IReglón Norte

2,000,000

■ !Región Centro

1,500,000

■ IReglón

Sur·-Sureste

1,000,000
500,000

20 10

2011

2012

2013

2014

Gráfica 7. Sector económico terciario por regiones 2010-2014. Fuente:
elaboración propia basada en datos obtenidos del ENOE (INEGI) en InfoLaboral.
Gráfica 7. Sector Económico Terdario por Regiones

2010 2014
6

14,000,000
12,000,000
10,000,000
■

Reglón Tradicional

■

Región Norte

■

Región Centro

■

Región Sur-Sureste

8,000,000
6,000,000
4,000,000
2,000,000

2010

2011

2012

201,3

2014

48

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�México y sus regiones económicamente acƟvas: Comparaciones descripƟvas sectoriales

Gráfica 8. Población desocupada por regiones 2010-2014. Fuente: Elaboración propia basada en datos obtenidos del ENOE (INEGI) en InfoLaboral.
Gráfica 8. Pobllación Desocupada por Regiones 20102014
1,200,000
1,000,000
800,000

■ Región Trad icio nal
■

600,.0 00

Regló n Norte

■ Regió n Cent ro

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Aceptado: 18 de abril de 2016

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�Gobernanza de la calidad de vida y los comportamientos sustentables

Gobernanza de la calidad de vida y los
comportamientos sustentables
Governance of Quality of Life and
Sustainable Behaviors
María Luisa Quintero Soto
Cruz García Lirios
Javier Carreón Guillén
Jorge Hernández Valdés
José Marcos Bustos Aguayo

Resumen

G

obernanza y calidad de
vida son categorías inherentes al desarrollo local
sustentable, ya que una discusión
pública y consensuada en torno a
la administración de los recursos
supone un planteamiento de mejoramiento en la calidad de vida. El
obje vo del presente trabajo fue
dilucidar la relación existente entre
uno y otro concepto a fin de poder
establecer los escenarios favorables para la construcción de una
agenda pública en materia de mejoramiento de la calidad de vida.
Con tal propósito, dicho trabajo se
llevó a cabo mediante un estudio
documental con fuentes indexadas
y publicadas durante el periodo
que va de 2010 a 2015 en bases de
datos referentes del contexto la noamericano y con registros ISSN y

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DOI. Posteriormente, se procesó la
información en una matriz de contenido para establecer las líneas
temá cas y ejes discursivos. Por úlmo, se llevó a cabo una discusión
entre los extractos informa vos
procesados y el estado del conocimiento.

Palabras clave:
cambio climá co, desarrollo local,
calidad de vida, gobernanza, sustentabilidad.

Abstract
Governance and quality of life are
categories inherent to local sustainable development as a public
and consensual discussion on the
management of resources is an
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�María Luisa Quintero Soto / Cruz García Larios / Javier Carreón Guillén / Jorge Hernández Valdés /
José Marcos Bustos Aguayo

approach to improving the quality
of life. The aim of this study was to
elucidate the rela onship in order
to establish favorable to the construc on of a public agenda for improving the quality of life scenarios. Such purpose, was conducted
by a documentary study of indexed
and published sources during the
period of 2010-2015 n databases concerning the La n American
context and ISSN and DOI records.
Subsequently, the informa on was

processed in an array of content
to establish the thema c lines and
discursive axes. Finally, a discussion
took place between the processed
informa ve extracts and the state
of knowledge.
Keywords;
climate change, local development, quality of life, governance,
sustainability

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�Gobernanza de la calidad de vida y los comportamientos sustentables

Gobernanza de la calidad de vida y los
comportamientos sustentables
Governance of Quality of Life and
Sustainable Behaviors
María Luisa Quintero Soto17
Cruz García Lirios 18
Javier Carreón Guillén19
Jorge Hernández Valdés20
José Marcos Bustos Aguayo21

Introducción

L

a gobernanza del desarrollo
endógeno, en el marco del
cambio climá co y sus efectos
sobre la salud pública, supone: 1)
categorización de bienes públicos,
privados o comunes; 2) exclusión
e inclusión social a par r de valores materialistas y posmaterialistas
con respecto a creencias antropocéntricas y ecocéntricas; 3) sen do
de pertenencia a un grupo y eda-

des de los usuarios; 4) sistemas de
cobro, subvención o condonación
del precio unitario de consumo; y
5) jus cia, afinidad, equidad, cooperación, iden dad y mo vación
(Kara, D., 2012).
Sin embargo, la relación entre
gobernanza y calidad de vida está
mediada por factores que los marcos teóricos, conceptuales y empíricos abordan como indicadores
de desarrollo local sustentable al
momento de explicitar el impacto
de los desastres naturales y catás-

17 Licenciada en Planificación para el Desarrollo Agropecuario, por la UNAM; Maestra en Ciencias
Agrícolas, por el Colegio de Posgraduados; y Doctora en Ciencias Sociales, por la Universidad Iberoamericana.
18 Doctorado en Psicología por la Universidad Nacional Autónoma de México. Profesor del Ins tuto Politécnico Nacional, Escuela Superior de Ingeniería Mecánica, Unidad Zacatenco. garcialirios@
yahoo.com.mx
19 Doctor en Administración por la Facultad de Contaduría y Administración de la Universidad Nacional Autónoma de México. Profesor de Carrera en la Escuela Nacional de Trabajo Social de la UNAM,
20Maestro en Formación Docente por El Colegio de Estudios de Posgrado de la Ciudad de México,
Profesor de la Escuela Nacional de Trabajo Social de la UNAM, jorheval@unam.mx
21 Dr. en Psicología Social y Ambiental. Profesor inves gador de la Escuela de Psicología de la UNAM
marcos.bustos@correo.unam.mx
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José Marcos Bustos Aguayo

trofes ambientales como sequías e
inundaciones sobre la salud pública, principalmente por el desabastecimiento y la insalubridad (Abolfotouh, M. et al., 2013).
En tal sen do, la calidad de vida
puede ser dimensionada desde los
estudios que puntualizan ocho indicadores; afinidad (Fraijo, B. et al.,
2012); ansiedad, responsabilidad,
propensión (Frías, M. y V. Corral,
2013); iden dad (Pisano, I. y C. Hidalgo, 2010); mo vación (Grimaldo, M., 2010); austeridad (Gaxiola,
J., M. Frías y A. Figuerero, 2011); y
altruismo (Cunsolo, A. et al., 2013).
Por consiguiente, la calidad de
vida sería un proceso que va de la
responsabilidad al altruismo como
acciones del individuo frente a los
efectos del cambio climá co sobre
su entorno de salud pública (Carr,
W. et al., 2012).
De este modo, el desarrollo endógeno estaría supeditado a una
gobernanza en la que el debate y
el consenso serían dos pilares de
la sustentabilidad local, ya que si
la calidad de vida está indicada por
factores que favorecen el cuidado
del entorno y la protección de las
especies animales como vegetales,
entonces se trataría de un sistema
de ges ón que facilita la deliberación pública y el establecimiento
de tomas de decisiones y acuerdos

en red, ello en tres esferas civiles
(Corral, V. et al., 2012).
Sin embargo, los estudios de la
calidad de vida se han orientado en
dos dimensiones: una obje va rela va a los recursos y servicios públicos; mientras la otra refiere a la
subje vidad que suponen valores,
creencias, percepciones, ac tudes,
intenciones y comportamientos
(Aristegui, I. y M. Vázquez, 2013).
El obje vo del presente trabajo
consiste en establecer los indicadores de la calidad de vida, el bienestar subje vo y los comportamientos sustentables como resultados
de una ges ón pública a par r del
debate y consenso entre los entes
económicos, los actores polí cos
y las esferas civiles. Para tal fin se
realizó una búsqueda documental indexada con registro ISSN y
DOI en bases de datos de Dialnet,
La ndex y Redalyc publicadas durante el periodo que va de 2010 a
2015. Posteriormente se procesó la
información en una matriz de contenido a fin de poder iden ficar los
ejes de discusión y temas de debate concernientes a las agendas sociológica y psicológica. Por úl mo,
la información fue estructurada en
un modelo para el estudio de los
indicadores de la calidad de vida.

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�Gobernanza de la calidad de vida y los comportamientos sustentables

Teoría de la calidad de vida, el
bienestar subjeƟvo y los comportamientos sustentables
En torno al estudio de la calidad de
vida, los marcos teóricos y conceptuales se han establecido conforme
a la predicción de comportamientos sustentables tales como la opmización de recursos, la reu lización y el reciclaje de productos.
Durante el periodo que va de
1972 hasta 2015, las cumbres del
cambio climá co han establecido
la reducción de las emisiones de
bióxido de carbono (CO2) en la atmósfera, así como evitar el calentamiento de la capa superior de ozono que supone el incremento de
dos grados Celsius en la temperatura global de la era posindustrial.
Sin embargo, los estudios psicológicos de la sustentabilidad
advierten que tales polí cas del
cambio climá co favorecen la calidad de vida y el bienestar subje vo
solo si la mo vación humana está
relacionada con la deliberación,
planificación y sistema zación de
los comportamiento sustentables.
Es decir, en aquellas localidades donde prevalecen valores altruistas y biosféricos se gestará la
preservación del entorno, pero en
escenarios donde los valores sean
egoístas el derroche de los recur-

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sos será evidente. Esto es así porque la mo vación intrínseca de
respeto al entorno y cuidado de la
familia está asociada al altruismo y
biosferismo, empero, la mo vación
extrínseca alusiva al ahorro de recursos por cues ones económicas
está vinculada con el acaparamiento y derroche de aquéllos.
Por consiguiente, una alta calidad de vida es explicada por los
valores biosféricos y la mo vación
intrínseca para la op mización,
reu lización y reciclaje de los recursos, pero una baja calidad de
vida es determinada por valores
antropocéntricos y mo vaciones
económicas para el ahorro de los
recursos. Una alta o baja calidad de
vida está en función de los procesos culturales y psicológicos de los
usuarios de servicios públicos (García, C. et al., 2016).
La teoría de la calidad de vida
en general y la teoría del bienestar
subje vo en par cular explican la
relación entre la disponibilidad de
recursos y la deliberación, planificación y sistema zación de comportamientos sustentables.
Ambos enfoques teóricos asumen que la disponibilidad de los
recursos —can dad, accesibilidad,
distribución y consumo— incide
sobre los comportamientos humanos
—op mización, reu liza81

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�María Luisa Quintero Soto / Cruz García Larios / Javier Carreón Guillén / Jorge Hernández Valdés /
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ción y reciclaje—, pero es el bienestar subje vo el que explica la
prevalencia de riesgos ambientales
sobre el comportamiento humano
(García, C. J. Carreón y M. Quintero, 2016).
Si la teoría de la calidad de vida
advierte un incremento de la disponibilidad de los recursos asociado a
comportamientos sustentables, la
teoría del bienestar subje vo plantea que la escasez de los recursos
generaría una desesperanza que
influiría en el derroche de los recursos.
De este modo, la teoría del
bienestar subje vo intenta explicar el proceso de conocimiento del
cambio climá co a par r de la fase
que va desde la precontemplación
hasta el comportamiento sustentable. En tal modelo, el bienestar
subje vo es una respuesta psicológica ante los desastres naturales y
catástrofes ambientales difundidos
por las ins tuciones del Estado en
los medios de comunicación (García, C. et al., 2015).
Es así como los comportamientos sustentables son producto de
la difusión sistemá ca de la propaganda del Estado en torno a sus
polí cas públicas para reducir los
efectos del cambio climá co sobre la calidad de vida y el bienestar
subje vo.

La teoría del comportamiento
sustentable considera a la disponibilidad de los recursos como un
determinante externo del proceso cogni vo desarrollado por individuos en cualquier situación
ambiental. De esta manera, independientemente de la escasez o
abundancia de los recursos naturales y los costos de los servicios públicos, los usuarios generan comportamientos y estrategias para
subsis r o ser felices, u lizando en
mayor o menor medida e intensidad los recursos.
En efecto, la teoría del comportamiento sustentable considera
que la op mización, reu lización
y reciclaje son ocasionados por
virtudes tales como la jus cia, el
amor, la equidad, el perdón, la humildad y la prudencia (Corral, V. et
al., 2013). Así, la calidad de vida es
determinada por dichas virtudes y
medida por los comportamientos
sustentables.
La teoría del comportamiento
sustentable también advierte que
la op mización de los recursos es
generada a par r del procesamiento de información circundante con
respecto a la escasez o abundancia
de los recursos. Son los procesos
cogni vos llamados representaciones, percepciones, creencias y conocimientos (Corral, V., B. Fraijo y
C. Tapia, 2008).

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�Gobernanza de la calidad de vida y los comportamientos sustentables

Precisamente, la teoría del comportamiento sustentable resalta la
importancia de las percepciones
temporales más que económicas,
polí cas, sociales, culturales o espaciales. Sos ene que las expectavas del futuro están vinculadas a
las experiencias percibidas y los fenómenos actuales. De este modo,
el comportamiento sustentable es
resultado de la concatenación de
percepciones de oportunidades y
capacidades de consumo del pasado en relación con un balance del
presente y una prospec va en el
futuro (Corral, V., B. Fraijo y J. Pinheiro, 2006).
En síntesis, las teorías de la calidad de vida, bienestar subje vo
y comportamiento sustentable explican la relación entre los recursos disponibles y las decisiones de
consumo. Sin embargo, la teoría
de la calidad de vida considera que
son la can dad y la distribución de
los recursos las que determinan
el comportamiento sustentable,
mientras que esta úl ma teoría
asume que la op mización, la reulización y el reciclaje determinan
una alta calidad de vida. Es la teoría del bienestar subje vo la que
intenta mediar ambas posturas al
asumir tanto a los recursos como a
los comportamientos producto de
los grupos a los que los individuos
pertenecen o quieren pertenecer.
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Sin embargo, la categorización y
la iden dad a las que la teoría del
bienestar subje vo alude dependen de los recursos que los grupos
poseen y su incidencia en la elección y pertenencia del individuo a
ellos.
Por lo tanto, la especificación
del modelo para el estudio de la
gobernanza de la calidad de vida y
los comportamientos sustentables
no incluye a la teoría del bienestar
subje vo.

Especificación del modelo de calidad de vida y comportamiento
sustentable para el estudio de la
gobernanza
La calidad de vida, relacionada con
la sustentabilidad, implica ocho
indicadores a par r de los cuales
es posible inferir la relación entre
gobernanza y desarrollo endógeno
(Beck, A. G. Sinatra y D. Lombardi,
2013). Puesto que el ciclo de libertades, oportunidades, capacidades
y responsabilidades están regidos
por la administración consensuada
entre gobernantes y gobernados,
la calidad de vida alude a indicadores que reflejan el ciclo y lo orientan al desarrollo endógeno, o bien,
a la crisis ambiental, económica,
polí ca y social (véase figura 1).
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�María Luisa Quintero Soto / Cruz García Larios / Javier Carreón Guillén / Jorge Hernández Valdés /
José Marcos Bustos Aguayo

Figura 1. Indicadores de la gobernanza de la calidad de vida y los comportamientos sustentables
Hipótesi1 a

Hipótesis b

Calidad de
\ida

.~bientalismo

Hipótesis
Hipótuis e

Hipótesis d

Hipótesis-a

Hipótuis-b

Comportamientos
Sustentables

lnuirJd :llliHt.O

Hipótesis
Hipótesis -e

Hipótuis_d

Propensión
Rupons.sbU:dad

Afinidad

Austeridad

Abono

Altruismo

Fuente: Elaboración propia.

Bajo esta óp ca, la calidad de vida
sustentable estaría medida por los
niveles de afinidad a la naturaleza,
pero también por los grados de
ansiedad con respecto a sequías
o inundaciones (Corral, V. et al.,
2013). En ese tenor, ambos aspectos de afinidad y ansiedad estarían
correlacionados con la responsabilidad social en torno al cuidado del
agua y demás recursos (Corral, V. et
al., 2011).
Sin embargo, en una dimensión más prospec va, la an cipa-

ción de las crisis, el desarrollo de
capacidades y la implementación
de estrategias estarían asociadas a
un sen do de pertenencia y arraigo al lugar de origen (Machado,
A., M. Anarte y M. Ruiz, 2010). La
iden dad complementaría a la propensión al futuro (Jiménez, M. y R.
Lafuente, 2010).
Empero, la mo vación para llevar a cabo el comportamiento estaría incen vado por el significado
de protección de la naturaleza para
beneficio de las futuras genera-

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�Gobernanza de la calidad de vida y los comportamientos sustentables

ciones y la adopción de es los de
vida tanto austeros como altruistas (Baldi, G. y E. García, 2010). La
calidad de vida sustentable estaría
indicada por ocho factores a par r
de los cuales se establecerían criterios y parámetros de desarrollo endógeno y gobernanza de los recursos naturales y servicios públicos
correspondientes (Dasaklis, T. y C.
Pappis, 2013; Markowitz, E., 2012).

Consideraciones finales
El aporte del presente trabajo al
estado del conocimiento estriba
en el establecimiento de un modelo para el estudio de la calidad de
vida sustentable. En relación con
el estudio de Javier Carreón et al.
(2013), según el cual la gobernanza
era resultado de la ciudadanización
de los medios de comunicación, en
el presente trabajo se plantea que
el estudio de la calidad de vida indicaría la sustentabilidad de la gobernanza del desarrollo endógeno.
De esta forma, la ciudadanización
de los medios complementa la propuesta de analizar los indicadores
de la dimensión sustentable en
cuanto a calidad de vida se refiere.
Sin embargo, el presente trabajo está de acuerdo con la propuesta de Javier Carreón, Cruz García y
María de Lourdes Morales (2014)
Año 6, Núm. 1, mayo - octubre, 2016, ISSN: 2007-3100

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con respecto a la construcción de
consensos a par r de la discusión
pública y el debate colec vo de
una agenda sustentable en la que
los indicadores esgrimidos podrían
orientar la evaluación de las polí cas públicas, aunque es menester
asumir que el desarrollo endógeno
no podría ser resultado de negociaciones entre par culares, sino
producto de acuerdos entre gobernantes y gobernados.
Es decir, mientras el debate adquiera un ma z público los consensos se ajustarán al interés común,
pero si más bien las discusiones se
dan entre par culares, los acuerdos reflejarán una lógica de maximización de ganancias y minimización de costos para un sector con
el poder monetario para costear
el incremento de tarifas y en detrimento de grupos vulnerables,
necesariamente subsidiados por el
Estado.

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�Una alternaƟva de solución al deterioro del espacio público escolar: El caso de una escuela
de educación primaria de Escobedo, N. L.

Proyecto social: Una alternaƟva de solución
al deterioro del espacio público escolar: El
caso de una escuela de educación primaria
de Escobedo, Nuevo León
Social Project: An Alterna ve Solu on to
The Deteriora on of School Public Space:
The Case of Public Space in a School
of Elementary educa on in Escobedo,
Nuevo León
Leonor Cárdenas Franco
José Ricardo González Alcalá
Sonia Rivera CasƟllo

Resumen

E

n el presente escrito, una
alterna va de solución al
deterioro del espacio público y sus consecuencias sociales es
descrita con respecto a una escuela
primaria del municipio de General
Escobedo, Nuevo León. El proyecto
se vinculó al programa de servicio
social 10 x 10 Impulso Urbano, del
Ins tuto Tecnológico y de Estudios
Superiores de Monterrey (ITESM).
Las dimensiones social y sica de
la escuela son analizadas desde la
percepción de su deterioro en los
términos de las polí cas social,
educa va y urbana. Un diagnós Año 6, Núm. 1, mayo - octubre, 2016, ISSN: 2007-3100

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co par cipa vo —entrevistas, observación, diario de campo, mapas
mentales, fotogra as: a alumnos,
padres, direc vos escolares, comunidad— evidenció en el caso un
alto grado de deterioro percibido,
con base en el cual se diseñó, planeó, implementó y evaluó el proyecto de intervención; todo esto
desde la perspec va del marco
lógico cuyos obje vos se centran
en el equipamiento sostenible, acciones de par cipación social e inicia vas de mantenimiento del espacio. Evaluados los resultados, se
encontró en los alumnos una mejor
percepción de seguridad, confianza
en el espacio escolar, agrado por el
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salón de clases, crecimiento en la
par cipación social y apropiación
del equipamiento por parte de la
comunidad. El reporte considera
también las implicaciones del proyecto para el trabajo social, sus
alcances, limitaciones y recomendaciones.

Palabras clave:
deterioro del espacio público, escuela, proyecto social, comunidad.

Abstract
In this paper, an alterna ve soluon to the deteriora on of public
space and its social consequences is described with respect to a
school of elementary educa on
sited in the municipality of Escobedo, N.L. The project was linked to
social service program 10 X 10 Urban PromoƟon of the Ins tuto Tecnológico y de Estudios Superiores
de Monterrey (ITESM). The social
and physical dimensions of school
are analyzed from the percep on
of deteriora on in the terms of the

social, educa onal and urban policies. A par cipatory assessment
(interviews, observa on, field
notes, mind maps, photographs; to
students, parents, school administrators, community) evidenced
in the case a high degree of perceived deteriora on, based on
which it was designed, planned,
implemented and evaluated the
interven on project; all this from
the perspec ve of logical framework whose objec ves are focused
on sustainable equipment, ac ons
of social par cipa on and space
maintenance ini a ves. It evaluated the results, it was found in students, be er sense of security and
confidence in the school space and
apprecia on for the classroom,
growth in social par cipa on and
ownership of the equipment by the
community. The report also considers the implica ons of the project
for Social Work, its scope, limitaons and recommenda ons.

Keywords:
Deteriora on of public space,
School, Social project, Community.

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�Una alternaƟva de solución al deterioro del espacio público escolar: El caso de una escuela
de educación primaria de Escobedo, N. L.

Proyecto social: Una alternaƟva de solución
al deterioro del espacio público escolar: El
caso de una escuela de educación primaria
de Escobedo, Nuevo León
Social Project: An Alterna ve Solu on to
The Deteriora on of School Public Space:
The Case of Public Space in a School
of Elementary educa on in Escobedo,
Nuevo León
Leonor Cárdenas Franco22
José Ricardo González Alcalá23
Sonia Rivera CasƟllo24

Introducción

E

l deterioro del espacio público es un problema que involucra elementos mul dimensionales como mul dimensional es
el contexto en el cual dicho problema está inserto. Bajo este marco
presentamos aquí una alterna va
de solución en torno al deterioro
del espacio de una escuela prima-

ria en el municipio de General Escobedo, Nuevo León.
En la parte de antecedentes, se
describe el sustento ins tucional y
el legal en los ámbitos internacional y nacional, vinculándolos a la
problemá ca de los espacios públicos, considerando a estos en su
relación con la polí ca social.
La revisión de la literatura en
torno al tema muestra elementos

22 Arquitecta por la Facultad de Arquitectura de la UANL y Maestría en Proyectos Sociales por la Facultad de Trabajo Social y Desarrollo Humano de la UANL.
23 Doctor en Polí cas Sociales y Profesor inves gador en la Facultad de Trabajo Social y Desarrollo
Humano de la UANL.
24 Arquitecta y Profesora por la Facultad de Arquitectura de la UANL y Maestría en Proyectos Sociales
por la Facultad de Trabajo Social y Desarrollo Humano de la UANL.

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�Leonor Cárdenas Franco / José Ricardo González Alcalá / Sonia Rivera CasƟllo

importantes que inciden sobre el
deterioro del espacio, lo cual orienta la descripción y análisis del contexto del problema aquí planteado,
y permite definir una propuesta específica de solución. Es así como se
desarrollan el diseño, planeación,
resultados y evaluación del proyecto de intervención y se exponen las
conclusiones rela vas. Los instrumentos de medición se enfocan en
las dimensiones sociodemográfica,
económica, social y ambiental, y se
aplican a una muestra no aleatoria
con proximidad inmediata a la población.
El proyecto se vinculó al programa de servicio social implementado por el Ins tuto Tecnológico y de
Estudios Superiores de Monterrey
(ITESM) denominado 10 x 10 Impulso Urbano, cuya estructura organizacional será mostrada en sus
elementos esenciales.

Espacio público: la escuela
Las condiciones que presentan los
espacios en donde vivimos y socializamos permiten nuestra existencia y condicionan nuestro bienestar. Experimentamos bienestar
“cuando la gente es ma una tabla
de valores y no advierte ninguna
amenaza contra ellos” (Mills, C.,

1961: 30). Los espacios se forman
por complicados trazos sociales
que a través del empo y la historia
van dejando tes monio y van dando forma a un tejido específico de
las ciudades (Biondi, S., 2013).
El espacio público es un elemento urbano con caracterís cas
propias; de acuerdo a la comunidad en donde se sitúa, es objeto de
interpretaciones diversas. El espacio público “cons tuye un lugar de
encuentro, de desarrollo de iden dad y de pertenencia en todas las
escalas —barrio, ciudad, región y
país—, así como de expresión de
diversidad cultural, generacional
y social” (Segovia, O. y G. Dascal,
2000: 8). Al espacio que reúne las
condiciones adecuadas para que
la especie humana pueda residir
y reproducirse, perpetuando su
presencia, se conoce como hábitat; este es un espacio localizado
y cons tuido por diversos factores condicionantes de la vida de
un grupo humano en un contexto
material e ins tucional (Organización de las Naciones Unidas [ONU]HÁBITAT, s/f). En urbanismo, hábitat se u liza como analogía del
concepto ‘ecología’; el término se
emplea también para referirse a las
condiciones que la organización y
el acondicionamiento del espacio
ofrecen a sus habitantes (ONU-HÁBITAT, s/f).

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de educación primaria de Escobedo, N. L.

El espacio público, comúnmente referido como hábitat, es entonces el lugar en donde se dan las
condiciones específicas del vivir de
una comunidad. Existen diferentes
categorías de espacio público que
a su vez engloban diferentes caracterís cas y pologías. A las diferentes manifestaciones del espacio
público les corresponde el hacer
público, en donde lo privado deja
de serlo. La calle, áreas verdes,
parques, banquetas, puentes, plazas, mercados, escuelas públicas,
bibliotecas, centros comunitarios,
se dis nguen del espacio privado
por el libre acceso que permiten.
El libre acceso al espacio público
es algo que lo define, pero que no
siempre se cumple. Ya sea como
espacio abierto o cerrado a la intemperie (figura 1), siendo público
puede estar restringido el acceso,
en horarios o restricciones par culares.
Los espacios públicos, según su
escala o su tamaño, se catalogan
como: espacios públicos monumentales, aquellos lugares de gran
dimensión, de jerarquía urbana,
que enen valor simbólico para el
conjunto de la sociedad y recogen
la historia de una ciudad, región o
país; y espacios públicos de barrio
a los cuales los vecinos pueden
acceder a pie diariamente, de pequeñas dimensiones, de jerarquía
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intracomunal y enen valor simbólico para un reducido número de
personas (Secretaría de Desarrollo
Social [Sedesol], 2010: 5).
La escuela pública cons tuye
uno de los espacios más consistentes del individuo con lo que se enende como público. La Secretaría
de Educación Pública (SEP) la define como la ins tución responsable
de ofrecer el servicio educa vo
—Reglas de Operación Programa,
Glosario—, servicio que debe de
ser gratuito, laico y obligatorio —
Ar culo tercero cons tucional—.
La SEP cataloga a las escuelas públicas según su nivel educa vo
—inicial, básico, media superior,
superior, tecnológica e indígena—
y según su situación geográfica: rural o urbana. Encontramos diversas
definiciones de la escuela que la
conciben más allá de sus caracterís cas sicas. Paulo Freire (s/f) señala: “importante en la escuela no
es solo estudiar, no es solo trabajar,
es también crear lazos de amistad.
Es crear ambientes de camaradería, es convivir, es sen rse atada a
ella”.
Por consiguiente, podríamos
afirmar que es en la escuela en
donde se van formando las primeras relaciones importantes del individuo, aun cuando su aspecto sico
no sea el ideal,
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Deterioro del espacio público
Cuando el espacio público se encuentra en situación de deterioro
se pueden iden ficar dos dimensiones: una sica —una falta de
equipamiento sostenible— y una
social —una falta de par cipación
comunitaria—. El deterioro sico
y el de índole social del espacio
público se da, además, por la intervención de varios elementos: la
exclusión social, la falta de par cipación comunitaria, la percepción
que se ene del entorno, el po de
equipamiento existente, las relaciones sociales, económicas y ambientales del barrio.
Olga Segovia y Guillermo Dascal (2000) muestran su visión de
los problemas actuales y señalan
que el tejido de las ciudades se
fragmenta. Al priva zar y especializar las funciones de los espacios,
se genera segregación social que
lleva a la desigualdad entre los
ciudadanos; como consecuencia,
los espacios se debilitan o dejan
de exis r. La tarea de las polí cas
públicas o la intervención social en
torno al tema es la de: “consolidar
territorios gobernables mediante
actuaciones posi vas a favor de la
cohesión social, por medio de la
regeneración de centros y de áreas
degradadas” (Segovia, O. y G. Dascal, 2000: 54).

Deterioro del espacio público:
dimensión social (accesibilidad)
La Guía de Diseño del Espacio Público Seguro, Incluyente y Sustentable, México (Secretaría de Desarrollo Social [Sedesol]/ONU-HÁBITAT,
2007: 53) menciona como factores
que favorecen el deterioro de los
espacios públicos los siguientes:
mala ubicación o di cil acceso; falta de mantenimiento e inversión;
estructuras disfuncionales; falta
de mobiliario o de instalaciones
adecuadas; falta de puntos de reunión o encuentro; apropiación de
un solo grupo que excluya al resto
de la población. Este úl mo punto
hace referencia al deterioro de la
condición social del y al reto de evitar la exclusión comunitaria y ser
accesible; el vincularse con las simbologías del lugar a las funciones y
relaciones sociales.
La accesibilidad en relación con
la escuela pública se refiere a “las
acciones per nentes que se deben
realizar para asegurar el libre acceso a personas con discapacidad
a las instalaciones de los planteles
educa vos” (Infraestructura Educa va, s/f). Olga Segovia y Ricardo
Jordán (2005) proponen impulsar
la par cipación y organizar la diversidad local por medio de una
estrategia que preserve la comunicación entre grupos diferentes que

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de educación primaria de Escobedo, N. L.

habitan un territorio común, es decir, que promueva la par cipación
comunitaria.

Deterioro del espacio público:
dimensión İsica (equipamiento
sostenible)
La dimensión sica del espacio público se compone de las caracteríscas sicas o de equipamiento. Su
importancia reside en que el equipamiento puede afectar de manera
significa va el desarrollo de los individuos que hacen uso del espacio
público. El equipamiento del espacio público también determina la
forma en la cual la vida se llevará a
cabo. Se en ende por equipamiento “el conjunto de instalaciones
en las que se prestan los servicios
para atender las necesidades básicas de la población” (Schjetnan,
M., 1999: 92). Equipamiento urbano es el conjunto de edificaciones y espacios de uso público en el
que se proporcionan a la población
servicios de bienestar social y de
apoyo a las ac vidades económicas (Secretaría de Asentamientos
Humanos y Obras Públicas, 1978).
Estas definiciones serían inadecuadas e incompletas si no se les
agrega el elemento sostenibilidad.
El Informe Brundtland, elaborado por dis ntas naciones en 1987
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para la ONU (Jourda, F., 2012), dice
que un desarrollo sostenible sasface las necesidades del ahora
sin comprometer la capacidad de
futuras generaciones por sa sfacer sus propias necesidades. Por
tanto, la sostenibilidad es una condición esencial de la inclusión y la
par cipación ciudadanas (Biondi,
S., 2013) aplicadas al desarrollo y
conservación de los espacios públicos en su aspecto sico, incluido el
equipamiento.
Las caracterís cas de la escuela
pública enen una relación directa
con la salud socioemocional del individuo (Rivkin, M., 1997). Una intervención integral a la problemá ca del deterioro del espacio público
escolar en su aspecto sico, implica
atribuir cualidades específicas sostenibles a la porción de ese espacio
en razón de las relaciones sociales
que ahí se dan. Esto supone que los
mecanismos, disposi vos y agentes que en esto intervienen son
parte de la solución, pues determinarán las cualidades culturales del
equipamiento.

Percepción
La percepción del espacio público es importante para conocer los
atributos que la comunidad le asigna al espacio en donde habita. La
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percepción es subje va, selec va y
temporal (Guardiola, P., s/f), entonces se trata de una cualidad de los
espacios que es única de la persona
que lo experimenta y puede transformarse o ser modificada. De la
misma manera como se menciona
“la percepción de inseguridad y el
abandono de los espacios públicos
funcionan como un proceso circular y acumula vo” (Segovia, O. y G.
Dascal, 2000: 56), el abandono no
se puede solucionar sin remover la
percepción que se ene del espacio. La percepción es importante,
ya que puede prolongar el deterioro; lo que se busca al resignificarla
es también una prevención del deterioro.
La percepción que la comunidad tenga del espacio público es
un factor importante que contribuye al deterioro. Y, a su vez, un
espacio en condición de deterioro
se encuentra en riesgo de ser percibido de manera nega va. Según
la Encuesta Nacional sobre Percepción de Inseguridad, Conducta de
Riesgo y ParƟcipación Ciudadana
2007, realizada con el objeto de
recopilar información sobre los
espacios públicos proclives a ser
rescatados y la percepción de la
población que habita en sus Zonas
de Influencia Inmediata, el deterioro de los espacios públicos obtuvo

una calificación de 6.1 en el promedio nacional, en donde 10 es muy
grave y 0 nada grave (ver gráfico 6,
Sedesol, 2010). Los espacios públicos ocupan un lugar importante en
la percepción nega va de la gente,
con 42.7 por ciento de personas
que piensan que los mismos son
inseguros (ver cuadro 8).
En esta misma encuesta podemos apreciar que la escuela se considera muy insegura o insegura en
12.9 por ciento.
Esta percepción del espacio en
donde se otorga el servicio de la
educación —pública o privada—
es lo que nos lleva al proyecto de
intervención situado en una escuela primaria pública. Es importante
propiciar una percepción de la escuela en un sen do posi vo, pues
es aquí en donde la población crea
su iden dad colec va.

La políƟca social
La polí ca social es la actuación
de los representantes de la ciudad
cons tuida para el bienestar de los
ciudadanos (Daros, W., 2005). A
con nuación se mostrará los contextos internacional, nacional y local de la polí ca en torno a la problemá ca de deterioro del espacio
público.

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�Una alternaƟva de solución al deterioro del espacio público escolar: El caso de una escuela
de educación primaria de Escobedo, N. L.

Marco insƟtucional y jurídico
Par endo de la polí ca internacional en relación con la ciudad, por
consiguiente al espacio público,
encontramos que en la Declaración
Universal de Derechos Humanos
en el ar culo XXV, párrafo I, se establece que:

toda persona ene derecho
a un nivel de vida adecuado,
esto es seguridad de la tenencia, accesibilidad a servicios e
infraestructura, habitabilidad,
asequibilidad, lugar y adecuación cultural que le aseguren,
así como a su familia, la salud y
el bienestar, y en especial la alimentación, el ves do, la vivienda, la asistencia médica y los
servicios sociales necesarios.

El derecho a la ciudad se define
como el “usufructo equita vo de
las ciudades dentro de los principios de sustentabilidad y jus cia
social. Se en ende como un derecho colec vo de los habitantes
de las ciudades, en especial de los
grupos empobrecidos vulnerables
y desfavorecidos” (ONU-HABITAT
2004: 1). Por otra parte, la Convención sobre los Derechos del Niño
del Fondo de las Naciones Unidas
para la Infancia (Unicef) establece:

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el derecho a un nivel de vida adecuado; el derecho a la educación
primaria, que debe ser gratuita; la
disciplina en las escuelas debe respetar la dignidad del niño, de forma regulada, sin el uso de violencia. Cualquier forma de disciplina
escolar debe considerar la dignidad
humana del niño.
El Plan Nacional de Desarrollo
2013-2018 aborda de manera global las metas en relación con el
problema de deterioro de espacio
público, presenta obje vos y estrategias generales que plantean
soluciones a problemá cas par culares. Al respecto, prescribe proveer “un entorno adecuado para el
desarrollo de una vida digna” (Gobierno de la República, 2013) a través de la acción de las dependencias nacionales encargadas de la
operación de las polí cas públicas.
Por parte de la Secretaría de Desarrollo Urbano Territorial y Urbano (Sedatu), existen los programas
Hábitat, cuyo obje vo consiste en
mejorar el entorno urbano y condiciones sociales en las zonas urbanas con concentración de pobreza;
y el de Rescate de Espacios Públicos
con Deterioro, Abandono e Inseguridad en las Ciudades y Zonas Metropolitanas, a nivel nacional, con
el propósito de mejorar la calidad
de vida y la seguridad, centrándose
en las poblaciones marginadas.
99

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La Secretaría de Educación Pública (SEP) cuenta con varios programas que inciden directamente
en los planteles donde se imparte
la educación desde los primeros
años de la educación básica. Mencionaremos algunos.
El Programa Nacional de Convivencia Escolar promueve el diálogo, la búsqueda de acuerdos, la
convivencia inclusiva, democrá ca
y pacífica, y el ejercicio de los derechos y valores de los alumnos para
mejorar las relaciones de convivencia dentro y fuera de la escuela.
El Programa Escuela Segura se
propone consolidar, como espacios
seguros y confiables, a las escuelas
públicas de educación básica a través del desarrollo de competencias
encaminadas al autocuidado, la
par cipación social, la formación
ciudadana, la convivencia democrá ca de los alumnos, la par cipación responsable, la autorregulación, el ejercicio responsable de la
libertad y la resolución no violenta
de conflictos.
El Programa Escuelas de Calidad impulsa la colaboración de la
comunidad, la coordinación y ar culación ins tucional en el cofinanciamiento, la innovación, la transparencia y la rendición de cuentas
en la vida escolar, En Nuevo León,
este programa toma el nombre de

Programa de Escuelas Públicas de
Calidad.

Aspectos sociales del problema
El proyecto de intervención se llevó a cabo en la escuela primaria
pública Belisario Domínguez turno
matu no, ubicada en calle Cuarta Avenida, en la colonia Belisario
Domínguez, General Escobedo,
Nuevo León. Actualmente, en ella
se lleva a cabo 10 x 10 Impulso Urbano, programa de servicio social
del ITESM, y en sus terrenos se
planea además construir la sede
de las oficinas de la Unidad de Servicio y Apoyo a la Educación Regular (USAER) 34. La escuela cuenta
asimismo con otras alianzas ins tucionales: con WASH, programa
de abastecimiento de agua, saneamiento e higiene (Fondo de las
Naciones Unidas para la Infancia,
s/f), y con Amigos de la Naturaleza,
programa de reforestación y medio
ambiente del ITESM. La variedad
de alianzas ins tucionales muestran la disposición y apertura por
parte de la escuela pública primaria de permi r y promover el trabajo par cipa vo. Esto es de gran
importancia porque el proyecto
ene como elemento fundamental
la par cipación comunitaria.

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�Una alternaƟva de solución al deterioro del espacio público escolar: El caso de una escuela
de educación primaria de Escobedo, N. L.

La zona en donde se ubica la
escuela está dentro del Área Geoestadís ca AGEB: 1902100011319
con un grado de marginación “Muy
bajo”, que significa el menor grado de oportunidades para acceder a los beneficios del desarrollo
(Conapo, 2010). La zona también
está catalogada como muy alto rezago social por la Sedesol.
Según el Censo de Población y
Vivienda 2010 (Ins tuto de Estadísca y Geogra a [INEGI], 2010), la
población en la zona en donde se
ubica el proyecto es de 3 mil 96 habitantes, de los cuales 2 mil 37 son
menores de edad. Las condiciones
sociodemográficas de la población
es la siguiente:
Existen solo 540 viviendas con
todos los bienes (INEGI, 2005) y 39
viviendas sin ningún bien. Hay 1 mil
188 personas analfabetas. Según
datos de la Secretaría de Seguridad
Pública y de la Procuraduría General de Jus cia del Estado (PGJNL), la
zona norte del Área Metropolitana
de Monterrey (ÁMM) presenta los
más altos índices de faltas administra vas, delitos y violencia intrafamiliar de la ciudad; y según los datos de la Secretaría de Desarrollo
Social (Sedesol) presenta uno de
los niveles más altos de deterioro
del espacio público del ÁMM.
La población de la escuela pri-

Año 6, Núm. 1, mayo - octubre, 2016, ISSN: 2007-3100

revista realidades 16x21_2016_1.indd 101

maria se conforma por: 16 profesores, cuatro miembros del personal
de apoyo y 60 padres de familia de
429 alumnos (Secretaría de Educación Física [SEP], s/f). El proyecto
de intervención social se realizó en
su mayoría en el grupo de tercer
grado B que posteriormente pasó
a cuarto grado B de primaria, con
la excepción de algunas sesiones
enfocadas a madres de familia y la
ac vidad final, en donde par ciparon voluntarios de sexto grado de
primaria y maestros voluntarios.

DiagnósƟco parƟcipaƟvo
Para realizar un acercamiento a la
problemá ca se realizó un diagnós co par cipa vo. Para ello se
u lizaron diferentes técnicas: el
Brainstorming con Post itTM, la observación, la entrevista, el mapeo
mental, la fotogra a como técnica
de artefactos/materiales simbólicos y el diario de campo.
El obje vo del diagnós co parcipa vo es el de conocer las par cularidades del entorno y producir
una conexión o rapport que genere
confianza en la población intervenida. Esto se hace con el obje vo
de que la población a intervenir o
des natarios se apoderen del espacio público, que lo sientan suyo
101

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�Leonor Cárdenas Franco / José Ricardo González Alcalá / Sonia Rivera CasƟllo

para crear capital social y evitar un
posterior deterioro. Las ac vidades
para generar rapport o confianza
en los grupos de alumnos se realizaron u lizando técnicas crea vas
de reu lización de materiales de
desecho en un proyecto de manualidad para el Día de la Madre. En
el caso de madres de familia y vecinos inmediatos, se realizó el rapport par cipando conjuntamente
en ac vidades de recaudación de
recursos por medio de un bazar
en la banqueta los viernes por la
mañana, para des narlo al proyecto de construcción de la USAER. El
diagnós co se realizó par cipa vamente entre diferentes actores, el
personal de la escuela, madres de
familia, los vecinos inmediatos, la
USAER 34 y los alumnos.
Brainstorming con Post itTM..
Esta técnica, derivada de la tormenta de ideas creada por Alex F.
Osborn (1960), es una herramienta
ú l para el surgimiento de nuevas
ideas sobre una problemá ca o un
tema. Se realiza en un grupo en
donde un moderador les distribuye
los Post itTM de diferentes colores y
se le da al grupo una serie de indicaciones y reglas a seguir. Durante
el proceso se puede observar los
grupos de conceptos predominantes en la comunidad.
La ac vidad se realizó el viernes
9 de mayo, aprovechando que en

ese día había un fes val de Día de
la Madre y un mercado ambulante.
Se invitó a toda la comunidad, parcipando en total 77 personas, en
su mayoría mujeres vecinas de la
escuela. En una segunda sesión se
recogieron los resultados obtenidos y se hizo un grupo de discusión
con actores clave del proyecto en
las instalaciones de la USAER, para
determinar la jerarquía de los problemas a intervenir. Los resultados
fueron los siguientes:
Entrevista, observación y diario de
campo
Entrevista: a diferentes actores
para medir las variables sociodemográfica, económica, social y ambiental. Se obtuvieron los siguientes resultados:
En primer lugar, entre los niños
y niñas del grupo de tercer grado
B —muestra de 34 alumnos— que
asisten al espacio público de la escuela primaria existe un alto grado
de percepción de condición de deterioro con relación al espacio, en
par cular sobre desechos sólidos,
desechos animales alrededor del
espacio público, la condición irregular de los accesos y banquetas,
el crecimiento de maleza y poca
visibilidad en algunos puntos. Los
maestros y la dirección de la escuela consideran que las malas

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�Una alternaƟva de solución al deterioro del espacio público escolar: El caso de una escuela
de educación primaria de Escobedo, N. L.
■

ACTIVIDADES URGENTES DIMENSION SOCIAL

.
.

VIGILANCIA
.POATAC IONES ECONOMICAS VOLUNTARIAS

1

1

SOLIDARI DAD

1

1

.1.

4.5

6.75

9

37.5

50

1

1

MAS APOYO DE LA COMUNIDAD

1

PARTICIPACION
1

COMUNICACION

1

1

SIMPATIA
AYUDAR
1

ACCESIBILIDAD DEL PERSONAL EDUCATIVO

1

1

o

■

2.25

ACTIVIDADES URGENTES DE MANTENIMIENTO

LIMPIEZA Y ORDEN A LA HORA DEL LONCHE
LIMPIO DE PLAGAS Y ZANCUDOS
LIMPIEZA
QUE LOS BAÑOS ESTEN LIMPIOS
DESHIEABAR LAS CERCAS
HIERBA
MANTENIMIENTO
rENIMIENTO POR PARTE DE LA COMUNIDAD

O

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12.5

25

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■

ACTIVIDADES URGENTES DE EQUIPAMIENTO

'

EQUIPAMIENTO
ILUMINACION
LUMINARIAS

1

RAMPAS ADECUACIONES FISICAS
1

BANQUETA NUEVA
1

BAÑIOS
1

TERMINAR PROYECTO USAER
1

BOTES DE BASURA
1

BOTES DE RECICLAJE
1

EL PISO BONITO
1

TERMINAR PROYECTOS

o

5

10

15

20

22.5

30

ARBOLES DE SOMBRA
JARDIN BONITO
CLIMA EN LOS SALONES
COMODIDAD EN LOS SALONES
ARREGLAR LOS BACHES
BORDOS PARA FRENAR CARROS

o
condiciones sicas y sociales del
entorno y la situación de deterioro
en las que se encuentra el espacio
público contribuyen a la exclusión
de grupos minoritarios en el uso y
disfrute de tal espacio, a dificultar
el bienestar de los alumnos y la falta de cohesión social. Los padres
de los niños añadieron que la par -

7.5

15

cipación comunitaria en proyectos
de mejora es escasa y confirmaron
la percepción nega va del espacio
público. El equipo de la USAER consideró que las condiciones de equipamiento sostenible en relación
con la accesibilidad del espacio
eran muy bajas. Es decir, muchos
niños, niñas, padres y maestros no

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�Una alternaƟva de solución al deterioro del espacio público escolar: El caso de una escuela
de educación primaria de Escobedo, N. L.

asisten a ac vidades de mejora de
forma regular, o no existen ac vidades programadas con ese propósito. Algunos padres muestran
un escaso interés en que sus hijos
o ellos mismos mejoren la escuela,
según la opinión de los maestros.
Mapa mental: consiste en la representación gráfica del territorio
de estudio realizada por los mismos habitantes, quienes pueden
representar en un plano los límites
territoriales de su comunidad, los
elementos más importantes que
la conforman y las relaciones espaciales y sociales entre estos elementos. Se realizaron dos sesiones
—una con los alumnos de tercer
grado B y otra con el personal de la
USAER— con el fin de vincular las
relaciones vecinales y entender la
concepción de las problemá cas
desde ambas perspec vas. Los resultados obtenidos por parte de los
alumnos fueron los siguientes:
Los alumnos expresaron en su
mayoría percepciones nega vas
en los espacios sucios, en donde
la acumulación de basura es evidente como en el salón de clases
y el jardín. Los baños resultaron
ser un espacio en donde muchos
percibieron miedo a ser violentados y mostraron rechazo al grafi
en las paredes. La violencia entre
los alumnos fue una común preocupación a la hora de compar r
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el espacio público de la escuela
en el recreo, sobre todo por parte
de alumnos de los úl mos grados
y mayormente en niñas. Se expresó una general aprobación por las
áreas verdes de la escuela y las
áreas iluminadas con luz natural. El
deporte, la limpieza y la paz fueron
mencionadas gráficamente en sus
dibujos.

AcƟvidad de DiagnósƟco ParƟcipaƟvo Mapeo Mental con alumnos
También se realizó una sesión de
mapeo mental con el personal de
la USAER 34. En ella se pudo recolectar la siguiente información: la
principal problemá ca iden ficada
por este grupo es el de terminar
las instalaciones de su proyecto.
La basura y hierba se consideraron
como importantes. Las rampas de
acceso y la condición de la banqueta se ubicaron como un problema
a atender. La relación con los vecinos, así como la inmediatez con la
escuela, la vegetación ornamental
y la par cipación se consideraron
como factores posi vos.
Fotograİa como artefacto: ac vidad de diagnós co par cipa vo
derivada de la técnica de Sarah Corona (2002). La fotogra a como artefacto se u lizó como herramien105

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�Leonor Cárdenas Franco / José Ricardo González Alcalá / Sonia Rivera CasƟllo

ta de captación de las percepciones
derivadas de las observaciones de
los alumnos. Se les dio la indicación
a tres alumnos de captar cosas posi vas y nega vas del espacio público de la escuela y que posteriormente describieran lo captado y lo
catalogaran por importancia. Estos
fueron los resultados:

InsƟtución
proyecto

interventora

del

En síntesis: el proyecto de intervención social se realizó en la escuela
primaria Belisario Domínguez, ubicada en General Escobedo, Nuevo

León, a través del programa de servicio social de la Escuela de Arquitectura, Arte y Diseño del ITESM,
Campus Monterrey, denominado
10 x 10 Impulso Urbano. El radio de
acción de este programa es el ÁMM,
aunque en los periodos de verano
realiza también intervenciones en
zonas rurales de diferentes partes
de la república, como Tlaxcala y
Coahuila.
Los objeƟvos del programa
son: desarrollo de comunidades
integrales por una vida sana, produc va y significa va; potenciar el
desarrollo personal, comunitario y
profesional; crear oportunidades
de desarrollo; desarrollar capaci-

106

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�Una alternaƟva de solución al deterioro del espacio público escolar: El caso de una escuela
de educación primaria de Escobedo, N. L.

dades; construir ciudadanía —detonar y acompañar en el proceso

autoges vo—; cul var el sen do
de pertenencia hacia los proyectos

Cosas posiƟvas y negaƟvas

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107

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�Leonor Cárdenas Franco / José Ricardo González Alcalá / Sonia Rivera CasƟllo

y la comunidad; diseñar y ges onar
materiales y acompañar a la familia en la realización de acciones que
mejoren las viviendas y las comunidades con el apoyo de alumnos
voluntarios y par cipación de los
beneficiarios.
La misión del mismo consiste
en explorar oportunidades de mejoramiento de vivienda y espacios
públicos en zonas de alta marginación y riesgo para la salud con una
visión integral.
Tiene como principios y valores:
crear beneficios a la comunidad
por medio del servicio; respeta
ante todo la diversidad y las par cularidades del entorno; promueve
el desarrollo sostenible por medio
de la inclusión, la producción económica y el aprovechamiento de
los recursos; hacer más con menos,
principal estrategia de la Economía
Azul (Pauli, G., 2011).
Sus políƟcas, normas y reglamentos los postula el código de
é ca del ITESM bajo las siguientes
declaraciones: 1. Reconocemos
la dignidad de las personas y las
tratamos con respeto y jus cia;
2. Tratamos a todos con equidad y
evitamos cualquier po de discriminación; 3. Actuamos de manera íntegra, honesta, responsable,
obje va, congruente e imparcial;
4. Reconocemos y respetamos la

propiedad intelectual y el mérito
de los demás; 5. Evitamos conflictos de interés de cualquier po y,
en caso de presentarse, los informamos ante las instancias correspondientes; 6. Asumimos como
compromiso la transparencia en la
información y respetamos la confidencialidad de los asuntos que la
Ins tución así determina; 7. U lizamos los recursos de manera
responsable, austera y eficiente;
8. Protegemos el medio ambiente;
9. Buscamos el beneficio de la Instución por encima del beneficio
personal; 10. Cumplimos con las
leyes, reglamentos y polí cas que
rigen nuestra ac vidad a nivel instucional, nacional e internacional.
Su organigrama presenta las siguientes unidades administra vas:
un coordinador general que dirige
todas las ac vidades y se encarga
de realizar la promoción y captación de recursos; una Coordinación de Servicio Social que dirige
las ac vidades de los alumnos de
servicio social —Ɵempo campus:
diseño de planos, proyecto ejecuvo, maquetas, renders, análisis de
bibliogra a, elaboración de presupuestos, etcétera; y Ɵempo campo:
mano de obra para las construcciones, elaboración y recolección de
materiales—, y una Coordinación
de Construcción que se dedica a

108

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�Una alternaƟva de solución al deterioro del espacio público escolar: El caso de una escuela
de educación primaria de Escobedo, N. L.

atender todas las ac vidades requeridas para la construcción de
los proyectos, desde el levantamiento de campo a la aplicación
de acabados; también se encarga
de elaboración de proto pos de
técnicas de construcción que después serán transportadas a los proyectos, y almacena los materiales
recabados por medio de compras o
donaciones.
Los recursos humanos con los
que cuenta el programa son el personal que lo integra y el trabajo de
voluntarios. Los recursos materiales, técnicos y financieros llegan de
empresas —Ternium, Cemex, Dow
Chemicals, etcétera— e ins tuciones —Hábitat, Architecture for
Humanity, etcétera— y de la comunidad intervenida —como la recolección de materiales reciclados—;
de otras escuelas y facultades y de
la planta sica del ITESM —donación de material para su reúso o
reciclaje—; de ins tuciones de gobierno —permisos y marco legal—
y de organizaciones internacionales.

Planeación y diseño del proyecto
El proyecto “Mejorando el espacio público en una escuela primaria de Escobedo, Nuevo León” se

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compone de la estrategia de acción
Componentes/Resultados:
para
alcanzar el propósito —obje vo—
del proyecto se pretende contar
con la presencia de equipamiento
sostenible en el espacio público
y con la presencia de acciones de
par cipación social en el espacio
público. AcƟvidades: lo comentado se llevará a cabo por medio de
ac vidades ar s cas y lúdicas en
el salón de clases y en el área de
lonche. Se ha propuesto, como acvidad de equipamiento, la rehabilitación del área del lonche y la
transformación del salón de clases
por medio de la instalación de las
obras ar s cas producidas por los
alumnos. Durante las ac vidades
se propiciará la riqueza de reflexión
en los usuarios sobre los desechos
sólidos. Además, durante las ac vidades se promoverá la diversidad
de usos e inclusión de todos los
integrantes del grupo en el espacio
público, aumentar el grado de interés de los habitantes por lo público
e impulsar la integración. Recursos
humanos y materiales: para ello se
necesitan materiales ar s cos, recaudación de material reciclado y
de reúso, material de equipamiento como bancas y pintura, mano de
obra, profesionistas especialistas
en las temá cas. Recursos financieros: el costo total del proyecto será
109

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�Leonor Cárdenas Franco / José Ricardo González Alcalá / Sonia Rivera CasƟllo

ges onado con empresas vinculadas y con dona vos de material, así
como el recolectado por la comunidad. Cronograma: la intervención
social se desarrolló entre agosto de
2014 y enero de 2015.

JusƟficación
En la situación par cular de la escuela primaria Belisario Domínguez, el mayor deterioro del espacio público es percibido en la
dimensión social, en donde las
relaciones entre los actores es el
problema principal a intervenir. Las
condiciones sicas del espacio son
percibidas con mediana importancia y existe un reconocimiento de
problemas con mayor prioridad a
resolver por cues ón de recursos
económicos, como por ejemplo la
alimentación de los alumnos y equipamiento básico hidrosanitario.
Si se invierte en la dimensión
social del problema se puede propiciar un impacto en la dimensión
sica con el empo y con el involucramiento o par cipación y compromiso de los actores involucrados, teniendo como consecuencia
un bajo costo de mantenimiento.
Es de mayor importancia resolver las dinámicas del ambiente en
el espacio escolar para poder incidir
en un mejoramiento sustentable a

través del empo. La aceptación de
las ac vidades realizadas de equipamiento solo se dará si los involucrados perciben cohesión e inclusión
en el proceso de par cipación.
Para lograr la inversión en capital social, favoreciendo la inclusión y par cipación, se realizarán
ac vidades ar s cas y lúdicas, ya
que está comprobado que por medio del proceso crea vo se genera
bienestar y por medio del juego los
niños aprenden más eficientemente (Wise, A., 2015). Al finalizar una
serie de ac vidades con la comunidad, se realizará una ac vidad de
cierre en donde se transformará
sicamente el área de lonche a través de la par cipación de diversos
actores. Esta ac vidad se eligió por
mo vo de los recursos obtenidos
durante la implementación y de la
posibilidad de la comunidad.
Metas
Obje vo específico 1: Aumentar la
presencia de equipamiento sostenible.
Meta 1: Presencia de bancas
para área de lonche.
En el día de cierre del proyecto se equipa al área de lonche con
bancas para comer, pintándolas
con la ayuda de alumnos y maestros.
Meta 2: Existen botes de basura

110

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�Una alternaƟva de solución al deterioro del espacio público escolar: El caso de una escuela
de educación primaria de Escobedo, N. L.

ObjeƟvos generales y específicos
Matriz de Planificación de Proyectos (MPP) Modelo Didáctico

FIN

~~
.::io~1co

.,11'18Eacuelal)nll'lllrlade
Eecobedo,N.L"
+

PROPósrro 1
(Objath,o del ~ o
eepeclflco)
"Aumentar la Presencia de

PROPósrro1

(Objath,o d e l ~ o
eepeclflco)
- ~ la percapclOn poelllva
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PROPósrro1
(Objath,o d e l ~ o
eepeclfloo)
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en el espacio público.
En un mes se instala al menos
un bote de basura en el espacio
público, producto de una ac vidad
crea va.
Meta 3: Riqueza de reflexión en
los habitantes del espacio público
sobre los desechos sólidos en el espacio público.
El 75 por ciento de los alumnos
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asiste a los talleres de ac vidades
en un periodo de seis meses, durante los cuales se reflexiona sobre
el manejo de los desechos sólidos.
Meta 4: Existe transformación
sica en el salón de clases.
Se realizan al menos tres instalaciones ar s cas, producto de las
ac vidades de los alumnos, en el
salón de clases.
111

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�Leonor Cárdenas Franco / José Ricardo González Alcalá / Sonia Rivera CasƟllo
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Obje vo específico 2: Aumentar
la presencia de acciones de par cipación social en el espacio público
Meta 1: Existe diversidad de
usos.
El 75 por ciento de los alumnos
asiste a los talleres de ac vidades
en un periodo de seis meses, durante los cuales se reflexiona sobre
la diversidad y el reconocimiento
mutuo.
Meta 2: Alto interés de los habitantes por lo público.
El 75 por ciento de los alumnos
asiste a los talleres de ac vidades
en un periodo de seis meses, durante los cuales se reflexiona sobre
el espacio público.
Obje vo específico 3: Existen-

cia de inicia va por darle mantenimiento al lugar.
Meta 1: Evitar el deterioro del
lugar
Se realiza por lo menos una acvidad por parte de la comunidad
para el mejoramiento del espacio
público, a través de sus propios
medios y recursos.

Localización İsica: área donde se
llevará a cabo el proyecto
En las instalaciones de la escuela
primaria Belisario Domínguez, General Escobedo, Nuevo León, en el
salón de clases de tercer grado B,
en el pa o y en área de lonche.

112

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�Una alternaƟva de solución al deterioro del espacio público escolar: El caso de una escuela
de educación primaria de Escobedo, N. L.

Análisis de parƟcipación: beneficiarios y actores
Beneficiarios directos: alumnos de
la escuela primaria turno matu no
Belisario Domínguez, General Escobedo, Nuevo León; USAER 34; padres de familia; maestros; vecinos
voluntarios.
Beneficiarios indirectos: alumnos, padres y personal del turno
vesper no; vecinos y empresas e
ins tuciones involucradas; comunidad escolar.
Opositores: grupos de pandillas; turno vesper no.
Actores sociales y su función:
gobierno estatal; Sedesol y Sedatu: financiamiento a programas de
Hábitat y Rescate de Espacios Públicos. SEP: Programa de Escuelas
de Calidad. Organizaciones de la
sociedad civil (OSC): escuela primaria a través de la alianza con 10
x 10 Impulso Urbano del ITESM,
ins tución que dirige el proyecto.
KABOOM: ins tución de EU que
facilita herramientas de diseño de
proyectos comunitarios, por ejemplo, para recaudación de fondos
y organización. ITESM: alianzas
ins tucionales y empresariales
con conciencia social. Maderería
Cuauhtémoc: programas de restauración y talleres de oficios, dona vos. OSEL: empresa de pinturas
con programas de apoyo social.
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Solar Power &amp; Light: empresa de
energía renovable con proyectos
sociales. Asociación de Padres de
Familia: determina la relevancia de
problemá ca en la escuela. Junta
de Vecinos: analiza la problemá ca
del entorno.

AcƟvidades
Con el propósito de despertar en
los niños el interés y habilidad en
la realización de acciones de integración, trabajo en equipo, obje vación, crea vidad, par cipación,
coordinación, cooperación, afec vidad, se realizaron de manera sistemá ca estas ac vidades: reciclaje de desechos sólidos para el Día
de la Madre; Este es mi nombre;
Garabatos imagen espejo; Mandala grupal; Dibújame un cuento;
Director de aplausos; Mascara de
emociones; Frontera de acuerdos;
Animales de la granja; Este es mi
amig@. Formamos una red; La
inundación —toma de decisiones
en situación de crisis—; Tres cositas —ejercicio de observación—;
Árbol de manos; Casa de cartón.
Las experiencias logradas por
los niños facilitaron llegar al propósito final y cierre de este paquete
de ejercicios: transformamos el
área de lonche, seguido de ac vidades de cierre y aplicación de
113

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instrumento de evaluación final a
muestra y grupo de control.

Evaluación del proyecto
La pregunta principal a resolver con
la evaluación es: ¿se han mejorado
las condiciones sicas y sociales del
espacio público en una escuela primaria de General Escobedo, Nuevo
León?

Las preguntas específicas son:
¿Ha habido un cambio en las
acciones
de
equipamiento
sostenible? ¿Son más que antes
o menos que antes? ¿Ha habido
un cambio en las acciones de
participación social? ¿Aumentaron
o disminuyeron? ¿Ha habido un
cambio en la percepción positiva
o negativa que se tiene del espacio
público?
El sustento teórico de estas preguntas surge de la jus ficación del
presente proyecto que afirma: un
espacio público en donde prevalezcan las acciones de par cipación
social y el equipamiento sostenible
permite una percepción posi va
del espacio público.

La población beneficiaria del proyecto es de 508 personas, compuesta por 16 profesores, cuatro
miembros del personal de apoyo,
60 padres de familia y 429 alumnos. La muestra es de 34 alumnos.

Métodos de recolección de datos
Además de las técnicas cualita vas
de recolección de datos u lizadas
en el diagnós co, como el mapeo
mental, la fotogra a como artefacto, el Brainstorm con post it, la
entrevista semiestructurada, la encuesta, la observación de campo,
la consulta de datos de archivo, los
indicadores INEGI; se empleó para
la evaluación final un instrumento
de medición de capital social, verificado por Marcos Agurto (2012)
y modificado para este proyecto
con tres preguntas para cada niño
o niña sobre la percepción social
y sica que ellos enen del salón
de clases. Las preguntas fueron:
¿qué tan seguro/a te sientes en el
salón?, ¿qué tanto con as en tus
compañeros? y ¿qué tanto te gusta
el salón de clases?

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�Una alternaƟva de solución al deterioro del espacio público escolar: El caso de una escuela
de educación primaria de Escobedo, N. L.
■

8

■

6

4

2

o

Muchísimo

Mucho

Más o menos

Muy Poco

■ INiñas

■ Niños

a) ¿Qué tan seguro/a te sientes en
el salón de clases?
Al respecto de la seguridad percibida por los alumnos, se puede
apreciar que la mayoría se inclina

en el sen do posi vo después de la
intervención. Es importante destacar que tanto niños y niñas reflejaron una percepción equita va de la
seguridad, factor importante para
descartar la exclusión y discriminación que propicia el deterioro.

■

■

9

Nada

6.75

4 .5

2.25

o

Muchísimo

Mucho

■ Niñas
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Más o menos

Muy poco

Nada

■ Niños

~~l~P~4'i!~

1e
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�Leonor Cárdenas Franco / José Ricardo González Alcalá / Sonia Rivera CasƟllo

b) ¿Qué tanto conİas en tus compañeros?
La confianza percibida por los
alumnos se mantuvo en el rango
intermedio de la escala. Se puede
apreciar una mayoría posi va por

parte de los niños. Al respecto se
reconoce una insuficiencia por resolver esta dimensión de la problemá ca, por tanto, es un área muy
grande de oportunidad para mejorar las condiciones sociales del
espacio.

■

10

■

7.5

5

2.5

o

Muchísimo

Mucho

Más o menos

■ Niñas
c) ¿Qué tanto te gusta el salón de
clases?
Esta pregunta responde a la dimensión sica del problema conjugada
con la dimensión social. Se puede
apreciar una mayoría significante
en el más alto grado posi vo de
la escala, repar da de igual manera entre niños y niñas. A esto se
agrega una percepción nega va en
menor medida solamente de parte
de los niños, quienes a su vez pre-

Muy poco

Nada

■ Niños
sentaron los mayores grados posi vos de confianza. Ello significa que
el proyecto de intervención derivó
en una percepción posi va del espacio público, el salón de clases, de
manera general.
Derivado de las entrevistas
aplicadas a los alumnos, maestros, directora, madres de familia
y personal de la escuela, realizadas
posteriormente a la intervención
social, se puede concluir que se ha
percibido una mejora a las condi-

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�Una alternaƟva de solución al deterioro del espacio público escolar: El caso de una escuela
de educación primaria de Escobedo, N. L.

ciones sicas y sociales del espacio público debido al proyecto de
intervención social y que se reconoce un cambio en las acciones de
equipamiento sostenible, ya que
aumentaron las bancas en el área
de lonche, se dispuso de un bote
de basura en el salón de clases y
se instalaron los objetos ar s cos
producto de las ac vidades realizadas. El área de lonche es u lizada
por la mayoría de los alumnos durante el recreo. Los objetos instalados en el salón son un recordatorio
de lo reflexionado durante la intervención.
Las acciones de par cipación
social aumentaron, ya que se contribuyó a la transformación del
área de lonche y del salón de clases
por medio de alumnos voluntarios
y personal disponible en la realización de la intervención. Se podría
decir que, como consecuencia, el
proyecto influyó de manera posi va, ya que se mo vó a transformar
el área de la entrada por parte del
personal administra vo de la escuela. Adicionalmente a esto, se
decidió eliminar la protección de
seguridad que tenían las bancas
para evitar el robo de las mismas,
lo que indica una aceptación de
lo realizado por la comunidad, es
decir, una apropiación del equipamiento creado.

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Existe un cambio en la percepción que se ene del espacio público de manera posi va; los alumnos
expresaron una mayor capacidad
de inclusión y de resolución de
conflictos a causa del proyecto de
intervención. La comunidad percibe cambios posi vos en la infraestructura y en las relaciones en la
escuela.

Conclusiones
Implicaciones del proyecto para el
campo del trabajo social: durante
mucho empo se han realizado intervenciones al espacio público de
las escuelas primarias del país, sin
embargo, estas intervenciones solo
se centran en una dimensión, principalmente la sica. Se ha demostrado que la dimensión sica de los
espacios públicos es insignificante
si no ene un respaldo social que
le dé un significado par cular. Una
escuela no sería nada si no se llevaran a cabo en ella todas las ac vidades y relaciones entre las personas que la habitan. Estos lazos
y relaciones son las que interesan
al quehacer del trabajador social.
Inves gar desde la concepción social de los problemas que surgen
entre los individuos y los grupos
que forman es importante para ge117

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�Leonor Cárdenas Franco / José Ricardo González Alcalá / Sonia Rivera CasƟllo

nerar conocimiento relevante. La
intención de diseño de los espacios
públicos ene una fuerte implicación social, la que de no analizarse
al crearla, al transformarla o al eliminarla, repercu rá directamente
en otras dimensiones, llegando a
crear problemas de bienestar.
La realización del proyecto social
“Mejorando las condiciones sicas
y sociales de una escuela primaria
pública de Escobedo, Nuevo León”
implicó, desde el primer acercamiento con la ins tución, una reflexión acerca de la problemá ca
relevante para la comunidad afectada. La forma de realización del
diagnós co se fue dando de manera paula na, modificando preconcepciones del propio inves gador,
como especialista en el trabajo social, para ajustar parámetros de acción. Conforme se iba sumergiendo
en la comunidad, se reconoció a la
problemá ca cada vez tornándose más compleja y más profunda.
Incluso una vez iden ficada la problemá ca a atender, el deterioro
sico y social del espacio público,
surgieron situaciones que obligaron a modificar el plan de acción
sobre la marcha; una de ellas fue la
iden ficación de problemas sociales par culares dentro del grupo a
intervenir y la limitante de recursos
materiales disponibles para realizar la intervención sica de cierre

de proyecto. Aunado a esto, una
intervención social implica una
capacidad grande de adaptación
a situaciones imprevistas y reacciones no contempladas. Tomar
estas consideraciones a fin de que
la realización de la intervención se
enriquezca es de vital importancia
para el éxito del proyecto y para
mantener la confianza o rapport de
la comunidad hacia el inves gador.
Al final, la comunidad es la que va
ma zando el proyecto original, haciéndolo propio.
Alcances del proyecto: el obje vo principal del proyecto fue el de
“Mejorar las condiciones sicas y
sociales de una escuela pública primaria de Escobedo, Nuevo León”,
las ac vidades de intervención se
realizaron únicamente a los alumnos de cuarto grado B
—antes
tercer grado B— en conjunto con
personal, maestros y algunas madres de familia voluntarias. Es importante reconocer que a medida
que los alumnos crecen, se van integrando diferentes dinámicas sociales entre semejantes que complican la intervención. Algunas de
estas dinámicas son más di ciles
de atender si se han seguido por
largos periodos, como la discriminación o la exclusión a miembros
del grupo. Por tal mo vo se propone realizar este po de intervenciones desde una edad más temprana,

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�Una alternaƟva de solución al deterioro del espacio público escolar: El caso de una escuela
de educación primaria de Escobedo, N. L.

para que desde que el niño o niña
ingresa a la escuela primaria se le
invite a la reflexión sobre los temas
que cimentarán la estructura con
la que en un futuro se relacionará.
De la misma manera, el proyecto
podría adaptarse para impar rse
en todos los niveles de educación
primaria, incluso en las escuelas de
impar ción de educación media y
superior donde se iden fican niveles altos de deterioro a nivel nacional y mundial.
Limitaciones del proyecto: la
presentación de limitantes para el
proyecto era esperada, ya que la
naturaleza misma de un proyecto
social amerita sopesar factores externos que inciden en la realización
del mismo. Se desconocían en un
inicio la magnitud o caracterís cas
de las limitantes, pero se pudieron
iden ficar algunas al presentarse
durante el proyecto.
La situación socioeconómica
del des natario dificultaba el acceso a servicios de primera necesidad, como el acceso a una buena
alimentación o servicios de salud
de calidad. Esto se traducía en
una constante baja de asistencia
de los alumnos al salón de clases,
por enfermedad o por debilidad. A
lo largo del proyecto se iden ficó
una constante inasistencia por estos mo vos. También las condiciones de algunos alumnos al asis r a
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la escuela era deficiente; algunos
presentaban malestar sico por
no haber desayunado y en muchas
ocasiones no llevaban alimento de
lonche o dinero para comprarlo.
Esta fue una limitante par cularmente desafiante, ya que el proyecto no consideró contrarrestar
esta problemática, la de la pobreza.
La pobreza económica afecta las
condiciones sociales en las que los
alumnos reciben su educación y,
sobre todo, la manera en que se
relacionan diariamente con su entorno.
Otra limitante, directamente
relacionada con la anteriormente
mencionada, es la siguiente: se le
da prioridad a la inversión en proyectos que sa sfagan necesidades
básicas, como de alimentación,
ves do, salud, antes de pensar en
inver r recursos simbólicos o materiales en áreas de equipamiento
sico o de par cipación social en el
espacio público. Debido a esto se
consideró realizar la intervención
con los recursos obtenidos desde
la posibilidad de los destinatarios
sin comprometer sus prioridades
ni influir en la jerarquía de inversión.
Los estereo pos de género y las
relaciones violentas fueron una limitante importante en la ejecución
del proyecto social. Esta problemá ca se iden ficó ya establecido
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el diagnós co, por lo que se tuvo
que rediseñar la metodología de
implementación del proyecto para
abarcar la violencia como tema a
atender. El haber iden ficado estas relaciones fragmentadas dentro del salón de clase enriqueció el
proyecto, pero limitó la acción en
otras áreas, ya que a pesar de que
se le des naron varias sesiones, su
solución es muy compleja. Establecer la confianza en el grupo, después de que han vivido situaciones
estresantes entre sus integrantes,
es una tarea di cil de alcanzar,
como se comprobó con los resultados de evaluación.
Recomendaciones. Posibles líneas de intervención futura: se
iden ficaron diversas recomendaciones aplicables al proyecto de
intervención en diferentes líneas
futuras, tales como: ampliar el alcance del proyecto para incidir en
las dinámicas sociales de toda la
comunidad escolar; vinculación
con empresas socialmente responsables comprome das con el
equipamiento sostenible de las escuelas cercanas a sus centros opera vos para, así, bajar el costo de
inversión en recursos materiales;
promover entornos no violentos
en los salones de clases, profundizar en la temá ca de la violencia
y el acoso escolar para disminuir
o terminar con esta problemá ca

que cada vez afecta más significa vamente a los alumnos, sobre todo
a los estudiantes de 13 a 15 años;
diseñar proyectos de intervención
social que incluyan en su implementación ac vidades de solución
a la problemá ca de la pobreza, lo
que se realizará, para que sea sustentable, con los recursos propios
del des natario sin comprometer
sus necesidades más prioritarias;
reflexionar ampliamente sobre las
dinámicas estereo padas de género para poder incluir a la diversidad
de la comunidad en el proyecto, sin
que esto signifique segmentar ni
excluir; escuchar y analizar atentamente las pe ciones de la comunidad a intervenir para evitar realizar
proyectos de equipamiento sico
que dejan a un lado la cues ón social, contribuyendo al deterioro del
espacio público; considerar cada
comunidad única, con necesidades
diferentes muy par culares; incidir
y promover la par cipación en la
polí ca social para que existan más
programas efec vos de combate
de las problemá cas localizadas.

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Recibido: 10 de enero de 2016
Aceptado: 10 de mayo de 2016

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�Vejes, familia y bienestar. Dimensiones micro y macrosociales del envejecimiento y la vejez

Vejez, familia y bienestar. Dimensiones
micro y macrosociales del envejecimiento
y la vejez
Sagrario Garay Villegas, María Concepción
Arroyo Rueda y Jorge Enrique Bracamontes
Grajeda (coords.), México, Universidad
Autónoma de Nuevo León (UANL)
Alejandro Román Macedo25

E

l envejecimiento demográfico ha generado una diversidad de inves gaciones en
torno a las implicaciones económicas y sociales que conlleva dicho
fenómeno. Los estudios sobre el
envejecimiento y la vejez abarcan
un amplio espectro de temá cas y
perspec vas de análisis, pero uno
de los ejes que destaca es el de las
redes sociales de apoyo. Estas se
refieren al intercambio de apoyos
proporcionados por la familia, los
amigos, vecinos y la comunidad. La
importancia de su estudio radica
en que son uno de los mecanismos
más importantes para aliviar las dificultades económicas y de salud a
las que se enfrenta la población en-

vejecida (Montes de Oca, V., 2004,
2006).
En el libro de Sagrario Garay
Villegas, María Concepción Arroyo
Rueda y Jorge Enrique Bracamontes
Grajeda se aborda, desde dis ntas
miradas, la vejez y su interrelación
con diversos actores y situaciones
que fomentan o limitan las redes
de apoyo social. La primera parte
del libro está dedicada al tema de
las redes de apoyo social, dentro
de las cuales se destaca el bienestar o malestar que les genera a la
población adulta mayor su relación
con familiares; en algunos casos se
señala la insa sfacción que enen
las personas mayores con el apoyo
familiar, y en otros se encuentra el

25 Doctor en Demogra a por el Colegio de México y Profesor inves gador en la Facultad de Trabajo
Social y Desarrollo Humano de la UANL.

Año 6, Núm. 1, mayo - octubre, 2016, ISSN: 2007-3100

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125

06/07/2016 01:02:30 p.m.

�Alejandro Román Macedo

malestar que les genera sen rse
dependientes. En otro estudio de
esta sección se enfa za la importancia de intervenir, desde el trabajo social, en el fortalecimiento de
las redes de apoyo ins tucionales,
comunitarias y familiares, pues no
en todos los casos están fluyendo
los apoyos desde estos tres niveles.
Otra inves gación dentro de este
apartado destaca la importancia de
considerar el contexto, los valores
y las creencias como elementos
que inciden en el es lo de vida y en
los incen vos que reciben las personas mayores, pues en ocasiones
se visualiza a las personas mayores
como vulnerables y dependientes,
lo que lleva a la expecta va de que
el apoyo provenga de sus familiares —principalmente de los hijos
(as)—, un hecho que no necesariamente se presenta. En el úl mo
estudio de esta sección se aborda
la dinámica de las familias con personas adultas mayores, observándose que en ocasiones el adulto
mayor funciona como consejero y
protector de su familia, al mismo
empo que recibe apoyo cuando
presenta dificultades en su salud.
En la segunda sección de este
libro se aborda la temá ca sobre
salud y vejez. Los estudios que se
presentan enfa zan en las condiciones de salud de las personas
mayores. En uno de ellos se analiza

la relación del espacio geográfico y
las condiciones climá cas en la salud de la población adulta mayor,
encontrando que en los climas más
extremos y cambiantes, los adultos mayores adoptan estrategias
de autocuidado para proteger su
salud. En el otro estudio de este
apartado se presenta un análisis de
las condiciones de salud de la población de origen mexicano en Estados Unidos y se compara con los
blancos no hispanos; al respecto se
observa que la prevalencia de ciertas enfermedades es diferencial
entre la población mayor nacida en
México y la nacida en Estados Unidos, advir endo que la depresión y
el cáncer se presentan más en los
adultos mayores méxico-americanos y en los blancos no hispanos
El tercer apartado está compuesto por inves gaciones sobre
las políƟcas sociales. En un caso se
destaca el papel de las polí cas públicas en el bienestar o malestar de
las personas mayores, iden ficando algunas representaciones posivas de la polí ca social como: la
recepción de un apoyo económico
y el acceso a servicios de salud. Por
otro lado, sus malestares hacen referencia a las necesidades insa sfechas como: la recepción de cuidados y la mejora en los servicios. En
la otra inves gación que conforma
este apartado se discute la vulne-

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�Vejes, familia y bienestar. Dimensiones micro y macrosociales del envejecimiento y la vejez

rabilidad de las personas mayores,
considerando varios factores tanto
de carácter micro como macrosocial; en los resultados se señala la
necesidad de ampliar el análisis de
las relaciones sociales de apoyo de
las personas mayores como un elemento que puede contribuir al estudio de la vulnerabilidad en dicha
población.
La úl ma sección del libro conene una serie de trabajos referidos a nuevas idenƟdades y paradigmas en la vejez. Uno de los
estudios incluidos en esta sección
aborda la construcción de género
en los hombres y mujeres rurales
migrantes a localidades urbanas; al
respecto se observa que al migrar
se presentan cambios que permiten reducir las brechas de género.
La segunda inves gación de este
apartado analiza las redes sociales
de apoyo en una población adulta

mayor muy par cular, los otomíes;
uno de los principales hallazgos de
este estudio es que la par cipación
de la familia en la vejez y los apoyos hacia sus ancianos son nulos.
El tercer capítulo de esta sección
explora la experiencia de cuidar a
las personas mayores, observando
que las redes de po familiar son
las que prevalecen en el cuidado
de esta población, ac vidad que
está cargada de emociones que
pueden contribuir o desgastar al
cuidador (a).

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límites y potencialidades del apoyo al interior del hogar”, en Marina Ariza y Orlandina
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Recibido: 2 de mayo de 2016
Aceptado: 6 de mayo de 2016

Año 6, Núm. 1, mayo - octubre, 2016, ISSN: 2007-3100

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                </elementTextContainer>
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        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="463">
      <elementSetContainer>
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          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
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                  <text>Realidades. Revista de la Facultad de Trabajo Social y Desarrollo Humano es una publicación semestral que reúne las contribuciones académicas de cualquier interesado en dar a conocer su trabajo de investigación acerca de temas relacionados con el desarrollo social, desarrollo humano, familia, género, salud, educación, vivienda, comunidad, desarrollo urbano y rural, pobreza, bienestar social y, en general, tópicos de políticas sociales, programas y proyectos sociales, mediante artículos de investigación, ensayos, reseñas, informes, entre otros.</text>
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                <text>Realidades. Revista de la Facultad de Trabajo Social y Desarrollo Humano es una publicación semestral que reúne las contribuciones académicas de cualquier interesado en dar a conocer su trabajo de investigación acerca de temas relacionados con el desarrollo social, desarrollo humano, familia, género, salud, educación, vivienda, comunidad, desarrollo urbano y rural, pobreza, bienestar social y, en general, tópicos de políticas sociales, programas y proyectos sociales, mediante artículos de investigación, ensayos, reseñas, informes, entre otros.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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                    <text>REVISTA DE LA FACULTAD DE TRABAJO SOCIAL Y DESARROLLO HUMANO
UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN

Ensayos
El papel del tra•jo aocial en la politica aociaJ

Loe aaboru da la pobreza (alglM'Mls exprosk&gt;nos do la vida

cotkl..,_ en la cutlura aHment.arla de ta J)Obreu)
Relaciona de ,..xico con Corea del Norte:

01111•noá•• ú 5Ñrdidí1•

Articulos de investigación
LOA p,ocadimNffltoK cientificos del'lda la pen.pectiva docente:
una caracterlracWw, a partir de un esccinario con relevancia

pemgoglca
/liptfto de Ja tamiMe, autoc«lcepto y rendimiento escoaar.
Peroepclonea de estudiantes de aecundaria

Le pe......,cbv• et. a•ntro en la ronnaclon de fas
y

ao. trobGJ11doros soclolos on Móidco

Proyecto social

�El papel del trabajo social en la política social

El papel del trabajo social en la política
social
The Role of Social Work in Social Policy

José Alberto Cepeda-Atilano

Resumen

E

n este artículo se detallan,
brevemente, algunos antecedentes históricos y concepciones relativos al origen y desarrollo del trabajo social en América
Latina y particularmente en México; se muestran algunos datos relevantes sobre la situación de los
trabajadores sociales en su ámbito
laboral; se discute la importancia
del trabajo social profesional en la
confección de las políticas sociales,
y se concluye que, hasta el momento, el trabajo social, no obstante
haber avanzado en capacidad de
generación y aplicación de conocimiento en el campo del bienestar
y desarrollo sociales, ha accedido a
pocos espacios en los niveles organizacionales decisorios vinculados
al diseño y elaboración de las políticas sociales .

Abstract: This article briefly details some historical background
and concepts relating to the origin
and development of social work in
Latin America and particularly in
Mexico; some relevant data on the
situation of social workers in the
workplace are shown; the importance of professional social work
in making social policy is discussed,
and concludes that, as yet, social
work, despite having made ​​
progress in capacity for generating and
applying knowledge in the field of
social welfare and development, it
has opened few spaces in decision
organizational levels related to the
design and development of social
policies.
Keywords: Social Work, Social Policy, Work context, social worker.

Palabras clave: trabajo social, política social, contexto laboral, trabajador social.
Año 5, Núm. 2, noviembre, 2015 - abril, 2016, ISSN: 2007-3100

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�José Alberto Cepeda-Atilano

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�El papel del trabajo social en la política social

El papel del trabajo social en la política
social
The Role of Social Work in Social Policy

José Alberto Cepeda-Atilano1

Introducción

E

l objetivo de este ensayo es
revisar la participación de la
profesión de trabajo social
en la búsqueda del bienestar social
a nivel individual, grupal y de comunidad, considerando que aquél
requiere, para su existencia, de la
cohesión social; es decir, solo puede realizarse dentro de una sociedad unida por un fin común: la vida
digna. El trabajo social, orientado
por su teoría, sus modelos de intervención y su experiencia organizativa, está llamado a la consecución
de tal desiderátum.
Así, se presentan, primeramente, algunos antecedentes y concepciones que dieron origen al trabajo
social en América Latina y particularmente en México; enseguida se
describe la situación de los trabajadores sociales en su ámbito la-

boral, y, finalmente, se analiza la
importancia del trabajo social en la
elaboración de las políticas sociales.
Algunos antecedentes y concepciones del trabajo social
Su inicio en América Latina
El trabajo social tiene su origen
ideológico en la concepción filantrópica de ayuda al necesitado, y
encuentra sus orígenes como profesión en un quehacer humanístico, derivado de la preocupación
del ser humano por asistir a sus semejantes (Ramírez, F., 2004).
Bajo la inquietud de iniciar centros de formación profesional en el
área de lo social, el trabajo social
latinoamericano nace en Chile en
1925. El doctor Alejandro del Río,
conjuntando sus experiencias pro-

1. Licenciatura en Trabajo Social y Desarrollo Humano, Facultad de Trabajo Social y Desarrollo Humano (FTSyDH), Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL).

Año 5, Núm. 2, noviembre, 2015 - abril, 2016, ISSN: 2007-3100

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�José Alberto Cepeda-Atilano

fesionales adquiridas en Europa y
los Estados Unidos, se percata de
la existencia de un nuevo quehacer
institucional en el área de la salud, y
se da a la tarea de fundar la primera
escuela con el nombre de ‘Trabajo Social’ (Valero, A., 1994) bajo la
concepción de un marco benéficoasistencial (Ramírez, F., 2004).
A través de su desarrollo académico y como profesión, el trabajo
social va estructurando su filosofía,
la cual se concibe de tres formas:
un concepto del hombre en relación con el mundo; ideales y valores orientados a la profesión; y un
fundamento para su acción (Macías, E., 1984: 34). Es decir, destacan los valores humanísticos en la
base de la ética profesional del trabajo social, y se intensifica, de este
modo, el valor del pleno desarrollo
del ser humano en relación con su
entorno, destacando la justicia social como el motor fundamental de
su accionar.
El desarrollo profesional del trabajo social en América Latina pasa
por tres momentos. A partir de su
fundación, el acento es benéficoasistencial o asistencialista filantrópico, como respuesta a una preocupación escatológica o con finalidad
moralista. Se caracteriza por manifestaciones basadas en diferentes interpretaciones de la caridad
cristiana orientada por el amor al

hombre —beneficencia, paternalismo, filantropía, etcétera—, con
una intervención asistencialista
que no cuenta todavía con un soporte teórico-metodológico. Posteriormente, en la misma década de
los veinte, se instala el tecnicismo,
que echa las bases para un servicio
social científico-técnico, aséptico
a todas las propuestas ideológicas
del momento.
La tendencia final, aún vigente,
consiste en la integración del humanismo y de la técnica social; es
una manera de llegar al hombre a
través de la contribución de distintas disciplinas y técnicas sociales
(Macías, E., 1984: 39): al usuario se
le observa de manera única, resaltando su importancia como ser humano en sociedad. Esta integración
se intensifica en la década de los
setenta, cuando el trabajo social
fue influido profundamente y promovido por teóricos de América
del Sur, generando un movimiento
académico que llevó por nombre el
de ‘Re-conceptualización’ (AnderEgg, E., 1977); así, se desarrolla una
técnica instrumental, no antes diseñada, la cual permitió al trabajo
social operacionalizar las acciones
del gobierno en el trabajo de campo, pero sin permitirle participar
en la planificación ni en la programación de la intervención (Ribeiro,
M., R. López y S. Mancinas, 2007).

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�El papel del trabajo social en la política social

Surgimiento en México
En el caso de México, el establecimiento y desarrollo, a partir de
la década de los treinta del siglo
pasado, de instituciones públicas
orientadas a la educación, la salud
y la asistencia social, tuvieron una
importante influencia en el surgimiento de la profesión del trabajo
social, dado que motivaron la fundación de diversas escuelas especializadas en la impartición de la
misma (Ribeiro, M., R. López y S.
Mancinas, 2007).
Por tanto, durante el siglo XX,
con la aparición de nuevas profesiones y actividades económicas
tales como secretariado, obreras
calificadas, empleadas de mostrador, cajeras, enfermeras-parteras,
comerciantes y obstetras, mujeres
de clase media y, posteriormente,
de clase popular, las mujeres incursionaron en la naciente carrera
universitaria de trabajo social, haciendo sentir su presencia laboral
en las instituciones públicas (Castro, A., 2005).
De esa forma, el trabajo social,
encauzado de una forma asistencialista y filantrópica, se fue desarrollando de una manera paralela
con la consolidación económica y
política de México (Ribeiro, M., R.
López y S. Mancinas, 2007).

La Secretaría de Educación Pública (SEP) se dio a la tarea de crear,
en 1933, lo que sería la primera
escuela de trabajo social, con el
nombre de: Escuela de Trabajadoras Sociales y Enseñanza Domestica. Posteriormente, en 1940, se
creó la segunda escuela de trabajo
social: la Escuela Nacional de Trabajo Social (ENTS) de la Universidad Nacional Autónoma de México
(UNAM); y, en 1945, se funda, en
la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL), la Escuela de Trabajo Social2 (Castro, A., 2005). Para
1980, había en el país 61 escuelas
de trabajo social, de las cuales 66
por ciento nació entre 1968 y 1978
(Valero, A., 1994).
Junto a todo esto, el desarrollo
económico e institucional del país
generó fuentes de empleo para el
trabajo social, situando a esta profesión como un elemento importante en la implementación de las
políticas sociales (Castro, A., 2005).
Desempeño del quehacer profesional del trabajo social
las transformaciones y procesos de
cambio que se suscitan dentro del
2. Posteriormente sería la Facultad de Trabajo
Social y Desarrollo Humano.

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seno de la sociedad han favorecido
que los trabajadores sociales se estén incorporando en áreas laborales específicas, recordando que el
trabajo social ha sido promovido
por el Estado desde sus inicios, lo
que ha llevado que este mismo sea
el mayor contratante de trabajadores sociales (Gómez, N., 2010).
Considerando que el trabajo
social tiene un compromiso fundamental con la justicia social, particularmente con los derechos sociales y sus consecuentes naturales
—esto es, el desarrollo y el bienestar sociales—, una descripción del
rol situacional a través del que dicha profesión intenta cumplir con
tal compromiso ilustraría su desempeño dentro de las instituciones sociales. Con este propósito,
mostramos a continuación algunos
hallazgos de distintos estudios de
seguimiento a egresados.
Guadalupe Granillo y Patricia
Moya (2010) encontraron que de
80 por ciento de los egresados que
trabaja en instituciones de servicio,
74 por ciento declaró tener categoría de empleado; de este universo,
47 por ciento se ubica en las áreas
de intervención tradicionales. A la
pregunta de si existía un manual o
profesiograma acerca de las funciones y actividades dentro de la
institución, 55 por ciento de los
interrogados respondió afirmativa-

mente, en tanto que 14 por ciento
declaró que las labores que realiza
las define la persona que los contrató (Granillo, G. y P. Moya, 2010).
Un estudio realizado por la
ENTS de la UNAM muestra que la
intervención del trabajador social
se da en 58.2 por ciento en los
ámbitos del asistencialismo tradicional: 26.6 por ciento en instituciones de salud; 15.7 por ciento en
dependencias educativas; y 15.9
por ciento en instituciones de asistencia social. Adicionalmente, 10.3
por ciento se encuentra en espacios dedicados a la administración
o procuración de justicia (Gómez,
N., 2010). Las funciones que los
trabajadores sociales suelen desempeñar en todas estas instituciones tienen relación con el nivel
técnico-operativo, con las áreas de
servicios y con la atención directa
a la población (Gómez, N., 2010).
El estudio muestra, sin embargo,
que algunos trabajadores sociales
se organizan en torno a los intereses y propósitos institucionales,
dando composición a la interacción
con las estructuras institucionales,
transitando entre los mandos medios —24 por ciento— y los niveles superiores —16.2 por ciento—
(Gómez, N., 2010).
Otro estudio señala, de forma
semejante, que 15 por ciento de
los encuestados se ubica en nive-

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les de jefaturas departamentales,
57 por ciento está colocado como
empleados profesionales y 28 por
ciento lo constituyen empleados
no profesionales (Godínez, H., I.
Aguillon e I. Olvera, 2010).
Los datos expuestos en los párrafos que preceden, confirman
que:

Los espacios laborales donde
se desempeña el trabajador social, van desde los organismos
públicos como pueden ser el
IMSS [Instituto Mexicano del
Seguro Social], ISSSTE [Instituto
de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado], SEP [Secretaría de Educación Pública], SSA [Secretaría
de Salud], DIF [Sistema para el
Desarrollo Integral de la Familia], Derechos Humanos, reclusorios, Agencias de Ministerios
Públicos, juzgados u organismos privados como clínicas,
escuelas, centros de rehabilitación o en instituciones gubernamentales como son las ONG
[Organizaciones no Gubernamentales], IAP [Instituciones de
Asistencia Privada], entre otros,
los cuales han ido surgiendo o
desapareciendo de acuerdo al
contexto político, económico y
social imperante de cada momento histórico (Godínez, H., I.
Aguillon e I. Olvera, 2010: 11).

La función tradicional del trabajador social se aboca todavía, y casi
únicamente, a paliar con acciones
asistenciales en las que predomina la inaplicabilidad de los principios filosóficos, la falta de sustento
teórico-metodológico y de instrumentos técnico-operativos (Flores,
C. y G. Martínez., 2006). Estas funciones se han enfocado primordialmente a la operación de políticas
del Estado, a través de los diversos
programas asistencialistas del gobierno en el campo institucional,
sin que se haya podido aún diferenciar las funciones, actividades y
tareas del nivel técnico tradicional
y del profesional del trabajo social
de nivel licenciatura. De esta manera, el trabajo social se ha visto
envuelto en la rutina, con una serie
de esquemas, instrumentos y registros administrativos ejecutados de
forma mecanicista y reduccionista
(Flores, C. y G. Martínez., 2006).
A nivel institucional, son cinco
las principales funciones que los
trabajadores sociales deben desempeñar hoy en día en su campo
profesional: atención directa a
usuarios, beneficiarios, destinatarios y derechohabientes —población objetivo—; información,
orientación y asesoría; investigación, elaboración y ejecución de
programas y proyectos sociales;
emisión de dictamen a partir de es-

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tudios socioeconómicos; y evaluación de proyectos, de procesos, de
acciones (Gomez N., 2010: 99).
Si partimos de los principios
que definen el rumbo ideal del trabajo social, vemos como su objeto
de estudio, las problemáticas y necesidades de los individuos, grupos
y comunidades que conforman
la sociedad; y como su objetivo,
propiciar el bienestar y desarrollo
social. Para esto, el trabajo social
tiene a su disposición diversos espacios para su desempeño, entre
los cuales se pueden contar el rediseño, evaluación y diagnóstico de
las políticas sociales (Godínez, H., I.
Aguillon e I. Olvera, 2010); diferentes vertientes en las que el objetivo
principal sea el interés por dar énfasis al espacio técnico-profesional
y ético-político que dé sustento a
la practica con los nuevos sujetos y
minorías (Flores, C. et al., 2005).
Es de suma importancia, entonces, contextualizar el trabajo social
en el quehacer científico que lleve al
bienestar social al terreno de la innovación y al diseño de las políticas sociales (Flores, C. y G. Martínez, 2006).
Trabajo social y su intervención en
la política social
La ‘política social’ es ese ejercicio
del gobierno de la polis, preocupa-

do por “hacer sociedad”; en otras
palabras, garantizar que todos los
involucrados en ella sean realmente miembros de la misma, bajo la
condición de miembro dotado de
las características consideradas
“normales” (Vila, L., 2002).
El trabajo social, por una parte, “encargado de reparar el tejido social”, preferentemente desde los servicios sociales, ha dado
contribución, por medio de la intervención social profesional, a la
transcripción de la política social al
servicio operativo a la ciudadanía,
pero ha sido mínimo el aporte a la
configuración y diseño de dichas
políticas sociales desde una dimensión proactiva (Red, N. y C. Barranco, 2014).
Por otra parte, considerando
que, en el plano científico, la sociología y el resto de las ciencias
sociales y humanas contribuyen al
entendimiento de las problemáticas sociales, el trabajo social, con
base en este entendimiento, diseña y pone en práctica las correspondientes “propuestas de alivio”
(Deslauriers, J., 2007); es decir,
favorece la expansión del movimiento comunitario, refina el análisis social y la estrategia de acción,
profesionaliza los servicios y apoya
la estructuración organizacional y
la eficacia administrativa de las instituciones (Deslauriers, J., 2007). Al

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�El papel del trabajo social en la política social

vincularse con la política social y el
Bienestar Social, el trabajo social
ha conformado uno de los cambios
más importantes en esta disciplina
(Bodalo, E., 2011). Por ello:
El Trabajo Social es la actividad
de ayuda técnica y organizada,
ejercida sobre las personas, los
grupos y las comunidades, con
el fin de procurar su más plena
realización y mejor funcionamiento social, y su mayor bienestar, mediante la activación de
los recursos internos y externos, principalmente los ofrecidos por los Servicios Sociales y
por las instituciones y sistemas
del Bienestar Social (Moix, M.,
2004:131).

O como dice Werner W. Bohehm
(1959):
los trabajadores sociales podrían participar crecientemente
en la formulación de la política
social en materias tales como
la planificación urbana, los programas de mantenimiento de
los ingresos, la expansión de
la vivienda financiada pública
y privadamente, las relaciones industriales, la solución de
problemas sociales tan agudos
como la integración y muchos
otros en los que pueden ser ne-

cesitados los conocimientos y la
destreza necesarios; podría ser
la profesión por excelencia que
suministrara especialistas en
los problemas del vivir.

Uno de los propósitos fundamentales de la política social es la
igualdad, y, en particular, una de
sus formas: la inclusión. Para ello,
dispone de variados instrumentos
para conseguirlo (Vila, L., 2002),
entre otros, la organización profesional de la acción social en búsqueda de un bienestar en común,
más allá del individual. Todo lo cual
se identifica plenamente con el
principal instrumental disciplinar
del trabajo social. Cabría decir que
este, en consonancia con la política social, es la búsqueda de la no
exclusión en todos los ámbitos de
la sociedad; de ahí que la política
social es el puente para llegar a la
inclusión que alivie las injusticias
sociales, amenazantes de la vida
social plena. Para avanzar en la sociabilidad y en la vertebración del
tejido social, es necesario pensar
en perspectivas diversas, con inteligencia social y compartida, mas
allá de los intereses particularistas
e individuales (Pastor, E., 2012).
El trabajo social tiene pues un
papel fundamental en el funcionamiento de la política social, al igual
que el seguimiento necesario para

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su buena ejecución y desarrollo en
los diversos aspectos que abarca.
Sin embargo, todavía se transita,
en alguna medida, por el camino
de la tradicional concepción operativa del trabajo social cuyo primer deber está en centrarse en los
“clientes”, más que en resolver los
males de la sociedad (Bodalo, E.,
2011).
El trabajador social, gracias a su
preparación científico-técnica y a
su experiencia profesional, puede,
mediante una inmersión profunda
y crítica en los procesos políticogubernamentales, influir de manera importante en la evolución
e innovación de la política social y
del sistema de servicios sociales.
De esta manera, estos pueden favorecer una cumplida y eficiente
respuesta a la complejidad de las
necesidades actuales de cada contexto social, aportando indicadores
para corregir, desarrollar y promover los contenidos y las direcciones
más adecuados de las diversas políticas sociales (Red, N. y C. Barranco, 2014).
Lo anterior promueve la participación socialmente responsable
de todos los agentes
—públicos, privados y sociales, responsables políticos, profesionales afines
y ciudadanía— en las prácticas
de intervención social, haciendo a

estas más integrales-integradas y
transversales (Red, N. y C. Barranco, 2014).
Como señala Manuel Moix
(1980), la política social es
toda acción organizada o profesional, ejercida sobre la persona humana o sobre la comunidad o sobre ambas a la vez,
que afecte directa e inmediatamente a la posibilidad del libre
perfeccionamiento y desarrollo
integral del hombre, es decir, a
la posibilidad de su plena y libérrima realización personal, posibilidad en cuya garantía se cifra precisamente el imperativo
de la justicia social, entendida
esta última como la exigencia
ética de que la convivencia humana se ordene de modo que,
cualesquiera que fueren las relaciones en que el hombre, por
su dimensión social, se hallare
inmerso, quede siempre a salvo
la posibilidad de acrecentar los
valores humanos, se haga posible en todo momento el libre
perfeccionamiento integral de
la persona humana, su máximo
desarrollo, su más plena realización.

Por ello, el título de grado en Trabajo Social contribuye:

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�El papel del trabajo social en la política social

a la ciudadanía activa mediante
el empoderamiento y la garantía de los derechos sociales (…)
participar en la formulación de
las Políticas Sociales (…) para
que puedan tomar sus propias
decisiones (…), siendo necesario para ello el (…) fomento
de la participación (Pastor, E.,
2009).

Por consiguiente, el trabajo social
ha sido, en sus diversas acepciones,
una de las más relevantes mediaciones utilizadas para el desarrollo
de las políticas sociales; empero, es
preciso reconocer que, institucionalmente hablando, se ha intentado mantener al trabajador social
dentro de los limites señalados por
las políticas sociales de integración;
en otras palabras, aquellas destinadas a hacer frente a necesidades
sociales inmediatas, de allí que en
la actualidad es difícil mantenerlo
encasillado en estas coordenadas,
si es que se tiene la voluntad de
realizar un efectivo trabajo social
(González, H. y A. García, 1991).
Conclusión
Al trabajo social le corresponde el
compromiso ciudadano de ser el
agente profesional constructor de
la cohesión social; en teoría, ha tenido como principal objetivo con-

tribuir, en conjunto con las políticas
sociales, a la promoción del bienestar social integrado a los procesos
de desarrollo social.
En la práctica, el trabajador social de nivel licenciatura, a lo largo
de su intervención en las diversas
instituciones, se ha desempeñado,
en gran medida, en tareas de carácter subrayadamente operativo,
trayendo por consecuencia la indistinción de un profesionista propiamente dicho y un técnico dedicado
solo a un ejercicio asistencialista y
ejecutor de programas. Contra lo
que pudiera esperarse, el trabajo
social profesional ha sido poco reconocido en su capacidad de intervenir en el diseño y formulación de
las políticas sociales.
El campo laboral de la mayoría
de los trabajadores sociales se encuentra en los espacios tradicionales: instituciones gubernamentales
de salud y educativas, siendo el
Estado su mayor contratante, aun
cuando en los últimos años el trabajo social se ha desempeñado
también en el área industrial.
Por otra parte, es baja la incidencia de trabajadores sociales
en puestos de toma de decisiones.
Como resultado, el trabajo social,
al no contar todavía con una participación contundente en puestos
de alta jerarquía, desperdicia de
alguna forma su capacidad de con-

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tribuir al mejoramiento y desarrollo de la política pública en materia
social.
El trabajador social ha sido eficaz ejecutor de las políticas sociales, pero las oportunidades abiertas para profundizar en el análisis,
elaboración y evaluación de las
mismas, han sido poco aprovechadas, no obstante contar aquél con
la preparación, experiencia y aptitudes para explorar dichos ámbitos.
Se necesita de un gobierno maduro en el contexto de un sistema
político capaz de ofrecer espacios
institucionales donde el trabajador
social desenvuelva su profesionalismo. Solo así aquél podrá contribuir, con su intervención, a que las
mayorías ciudadanas se expresen a
través de sus actores a fin de lograr
acuerdos básicos, desencadenando un proceso de mejora de las políticas sociales (Casar, M., 2003).
El trabajo social debe construir
paradigmas teóricos independientes, irrumpiendo en un contexto
que parece no facilitar la emergencia de aproximaciones alternativas; en otras palabras, enfrentar el desafío de dejar de ser solo
“hermeneutas de obras ajenas”,
profundizar en la producción del
conocimiento (Gómez, F., 2014), y
aportar de forma activa en la planificación y ejecución de las políticas

sociales, sin olvidar su posición privilegiada en la atención directa de
los grupos sociales afectados por
los problemas y desigualdades (Ramírez, F., 2004).
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Recibido: 17 de octubre de 2014
Aceptado: 22 de junio de 2015

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�Los sabores de la pobreza
(algunas expresiones de la vida cotidiana en la cultura alimentaria de la pobreza)

Los sabores de la pobreza
(algunas expresiones de la vida cotidiana
en la cultura alimentaria de la pobreza)
The flavors of poverty (some expressions
of everyday life in the cuisine and food culture
of poverty)

Alejandro García García
“En la cuna del hambre mi niño estaba,
con sangre de cebolla se amamantaba..”
Miguel Hernández, poeta español.
Verso de: “Nanas de la cebolla”

Resumen

E

ste breve ensayo, trata de reunir material encontrado en
diferentes investigaciones y
que me atreví en llamar “El sabor
de la pobreza”. Indigentes, indígenas en la urbe, la masa de desempleados crónicos, el sometimiento
por una u otra razón, te lleva -entre
otros asuntos-, a conocer algunos
lugares, rincones de caldos, dura
carne, alimentos contados, desde
una permanente miseria.
Los “mitos fundantes” de muchas
familias que fueron migrantes, está
ligada con lo que tuvieron que comer. Cada guisado, asado, se convierte en símbolos de una resisten-

cia. Aquí hablamos de alimentos
que se presentan en algunos sitios
de México, pero estoy seguro que
cada grupo relativamente autosuficiente, tendrá una gama de opciones, que están ahí y en el “otro
lado del mundo”. Claro, estamos
hablando principalmente del llamado “tercer” mundo.
Remitimos a mitos y prácticas en la
vida diaria de las gentes, en sus casas, mesa y otorgamiento de la comida. Tratando de hacer paladear
al lector los sabores de esta situación de injusticia.
Palabras clave: Pobreza, alimentación, antropología

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�Alejandro García García

Abstract: The rituals performed at
the table and their myths in relation to nourishment are cardinal
points to abord the poberty flavor.
This brief essay tries to get together material that was found in different researches, that is why I dare to
named it «The Flavor of Poberty».
Homeless, indigenous in the globe,
the mass of chronic unemployed
people, submission for this or that
reason, leads you to know some
leftover stocks, hard meat, reduced
nourishment, from a permanent
misery. The origin myths of lots of
migrant families are linked to the
food they had. Every stock and every roast became a symbol of resis-

tance. This refers to nourishment
that is eaten in Mexico, but I’m
sure that every independent group
will have a variety of options, that
exists there and exists in «the otherside of the world». Of course, we
are refering to «The Third World»,
as it has been called. We remit to
myths and practices in daily life
that belong to people in their houses and their tables, and feeding.
This tries to make the reader tastes
the flavors of the injustice.
Keywords: Poverty, food, anthropology

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�Los sabores de la pobreza
(algunas expresiones de la vida cotidiana en la cultura alimentaria de la pobreza)

Los sabores de la pobreza
(algunas expresiones de la vida cotidiana
en la cultura alimentaria de la pobreza)
The flavors of poverty (some expressions
of everyday life in the cuisine and food culture
of poverty)

Alejandro García García

Introducción

E

l trabajo abre los limitados
ámbitos de acción de sociólogos y trabajadores sociales, enfocándose en la percepción
diaria y clara de los grupos más
desfavorecidos; puede acercarnos
a sus ambientes y vivencias, a veces de una manera desgarradora,
pero con un nivel de profundidad
que echa fuera la territorialización
de la pobreza. Sugiere asumir esta
desde la geografía política (Castro,
J., 1970) con sus carencias obvias,
pero sin efectivamente acercarnos
a la complejidad de su vida, a los
productos efectivos de sus formas
de vida, más allá de todo concepto
teorizante.
Como hecho social, el asunto
podría resumirse en dos frases de
Umberto Melotti (1980: 9): “La historia de la humanidad desde sus
orígenes, es en realidad su lucha

por el pan de cada día”; y “El hambre mata más que la guerra”. En
efecto, las diferencias entre países
ricos y pobres y entre grupos sociales dentro de un mismo país son
abismales en términos de nutrición
y consecuentemente en cuanto a
salud se refiere.
Bajo este contexto económico
global, en el presente artículo —
con algunos fragmentos de entrevistas realizadas en investigaciones
sociales en el ámbito rural y suburbano— pretendemos rescatar y
dar relevancia a la reflexión acerca
de la riqueza de estrategias básicamente femeninas en la lucha por la
supervivencia familiar.
El ritual de la preparación y el consumo
Un aspecto fundamental a rescatar
es también la preparación de ali-

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mentos y su consumo, que funcionan a manera de rituales, de actos
de hechicería, donde se conjura
a los sabores, donde se llama a la
multiplicación de los alimentos y
a su poder para desencadenar un
mejor destino para quien de ellos
se alimente. Citemos un par de
parlamentos —centrales en esta
relación entre la preparación de
los alimentos y su vinculación con
las creencias religiosas— de uno de
los personajes de la obra teatral La
appassionata, de Héctor Azar:
(Gardenia entra con un pequeño ramo de flores silvestres y
un pomo de vidrio. Se dirige
a la estufa y mientras reza, irá
vaciando el pomo en la olla).
Gardenia: En el nombre de María Santísima, flores traigo yo
para coronar nuestro destino
¡Oh! Dios maestro, Señor, bendice estas flores para bien mío.
Santa María Magdalena, tú que
tienes el valor de la sangre de
nuestro redentor, Virgen gloriosa, derrama nueve gotas en
este sagrado alimento.

La oración funciona como forma
privilegiada de invocación, como
puñado de símbolos que encarnan
una fuerza divina que desata los
nudos y rompe los obstáculos:

Gardenia: Gloria al Padre Jehová, Dios de los ejércitos; gloria
para este alimento, gloria a
Nuestro Señor, gloria a Nuestra
Madre Santísima, Gloria para
este alimento, para mi familia y
para mí. Oh mi Dios Sacrosanto,
Rey de la Gloria, danos la paz;
tu santísimo nombre me valga y
me quite de mi cuerpo ruinas y
desgracias que me haya puesto
el poder de Lucifer, pues con tu
santísimo nombre y bendición,
las romperé con este alimento;
venceré y triunfaré como triunfaste tú, al subir al cielo y a la
Gloria, cuando repicaron las
campanas anunciando tu resurrección (Azar, H., 1958: 28-29).

En esta obra, el dramaturgo mexicano hace evidente este aliento
de fuerza que la mujer deposita
en los alimentos al momento de
prepararlos. Hay un conjuro a las
fuerzas divinas para que dejen en
los alimentos el poder a fin de que
cada comensal cumpla con su mejor destino, es decir, “corone” su
destino. El alimento es también purificación, es el salvoconducto ante
el mal, ante ruinas y desgracias.
Veamos este otro fragmento delicioso de la entrevista a doña Carlota, que narra la naturaleza de la
condición humana más pura:
Cuando teníamos sed no era
como ahora, que teníamos para

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�Los sabores de la pobreza
(algunas expresiones de la vida cotidiana en la cultura alimentaria de la pobreza)

un refresquito o una paleta y
una torta. ¿Sabe que hacíamos
cuando salíamos de la escuela? Nos empinábamos como
animalitos en el agua, así en el
río... iba el agua azulita y veíamos las piedras abajo, así como
animalitos nos empinábamos...
sí, se sufre.

¿Alcanzó el lector a saborear un
poco esa agua, ese sabor metálico,
la frescura de la corriente golpeado
suavemente en el rostro? He aquí
el brebaje transparente e inodoro
desde el cual parte toda vida. Estos recuerdos están construidos
con una tristeza que no mata, que
es benigna y genera una leyenda
de origen, un parto, un dolor que
siempre habrá de estar en el fondo
de muchas otras decisiones. Vive
en esta narración la filosofía de
Diógenes, quien rompió su cuenco
de barro al ver a un niño que “se
hacía” uno con sus manos; que
cuando Alejandro le dijo “pide lo
que quieras”, el solo respondió,
recostado en una roca de la playa:
“puedes hacerte a un lado, que me
estas quitando el sol”.
Leña verde
En una entrevista —donde se vinculan los procesos de preparación
y consumo de alimentos en un am-

biente de extrema pobreza—, realizada en un barrio de Xochimilco,
en el Distrito Federal, doña Carlota
nos platicaba:
Yo les digo a mis hijas —porque
a veces yo me pongo a llorar
con ellas—, ¿cuál estufa de gas
había?, eran puros palos verdes, leña verde, se llenaba una
toda de humo... yo quemaba
las majadas de las vacas para
hacernos las tortillas, para poner el nixtamal, para hacernos
cualquier guisadito, ella cocinaba con pura leña, pura leña…

Paradójicamente los extremos se
tocan y el excremento animal resulta esencial para la preparación
de la comida humana; la imperiosa
necesidad trastoca cualquier prejuicio cultural: la supervivencia no
es proclive al asco.
Almorzando en una vivienda rural
Los que nos hemos dedicado al trabajo de investigación en el ámbito
de las ciencias sociales, sabemos
que una invitación a almorzar en
la casa de alguna ranchería significa disfrutar de los sencillo, de lo
común, con un sazón que propicia
nuevos y sabrosos sabores, una
de esas ventajas que tienen algu-

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nos oficios. La cocina “de humo”
en las zonas rurales es el lugar de
interacción familiar y con la gente
externa, es el espacio de la mujer
y el fuego, de los aromas y los sabores. Huevos, frijoles, tortillas,
salsa, se transforman en platillos
que rebasan lo esperado. Se aplica un conocimiento profundo de
la preparación de cada alimento,
sus características, sus tiempos de
cocción, etcétera. El acto de comer, por otro lado, implica además
una carga imaginaria determinante
para percibir los sabores de los alimentos, propiciados por la atmósfera de la casa, como universo donde la protección maternal combate
diariamente contra el hambre.
El pan
Cuando Juan, el entrevistado, habla de un trozo de pan y no de una
rebanada, se plantea viva y aquí
una costumbre milenaria según la
cual el pan no se corta con cuchillo,
sino que se partía con las manos y
partir el pan en sentido metafórico significaba comer en común. El
milagro de la multiplicación de los
panes se logra a partir de su manipulación, de su contacto directo
con el cuerpo antes de ser ingerido
y aquí habría que ver, desde otro
ámbito religioso, a los tantristas

que insistían en este permanente
contacto directo de las manos y el
cuerpo todo con los alimentos.
El pan representa de una manera simbólica a todo alimento.
Los relatos bíblicos lo han convertido en cuerpo divino. Pan es trigo
y trigo es agua, es contacto con la
tierra, el enorme “pan oval” en que
nos desplazamos todos. Paradójicamente, el pan es “lo más usual
y al propio tiempo algo sagrado”
(Biedermann, 1996), es alimento
esencial del pobre y simbólicamente está directamente ligado
al alimento espiritual, es pan de
vida. San Martín habla de cómo el
pan “representa la aflicción de la
privación, la preparación a la purificación y el recuerdo de los orígenes” (Chevalier, J. y A. Gheerbrant,
1993).
Desde otros puntos de vista,
como el psicoanalítico, “todos los
valores de importancia vital que
nos alimentan pueden, en el sueño, ser puestos en nuestras manos
en forma de pan”. Además, señalemos que la figura del dios Pan, en
la antigua religión griega, representa la encarnación del todo, una
tendencia general de la naturaleza
universal y, por tanto, la presencia
del pan parece omnipresente.

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�Los sabores de la pobreza
(algunas expresiones de la vida cotidiana en la cultura alimentaria de la pobreza)

El café
Cito a doña Carlota nuevamente:
Yo les platico a mis hijas que en
ese tiempo mi mamá nos hacía
una olla de barro de café negro,
que yo nunca se las he hecho a
mis hijos porque siento que si
se las hago me voy a poner a
llorar, porque sí me daba mucha tristeza, porque muchos
alimentos que lleváramos no;
ponía una olla de café negro a
hervir con dos piloncillos y una
tortillita, nos la daba con salecita y nos decía “córranle hijas
ya es tarde para la escuela” y
nos íbamos (García y Sánchez,
2000).

El café negro parece hacer las veces
de brebaje tonificante —frente a la
leche, su opuesto en muchos sentidos—, el cálido sabor amargo es
parte inevitable de los ritos alimenticios del más pobre, pues el café
prepara para el trabajo arduo, para
“despertar” en las madrugadas y
recoger algo de calor en los días de
mucho frío. Solo su aroma crea ya
una atmósfera de intimidad en la
cocina, que acoge a todos como un
fantasma que los une en un abrazo invisible. Los primeros sonidos
del día en la casa son los del agua
cayendo en la vasija del café, el ru-

mor de la llama o de la leña, tazas,
cucharas y el pan... cuando hay.
Esta el caso de una madre sonorense que sin tener lo necesario
para preparar el platillo chino Chop
Suey, con lo que puede reunir,
preparado de manera semejante,
ha cocinado para todos un “Chanchuy”; con un toque de buen humor y astucia la comida está lista.
La leche
Por otro lado, Juan, en un fragmento de la entrevista que le fue
realizada, “pone en la mesa” el
papel de la leche y el pan en este
contexto de miseria: “Fue una crisis
fuerte, época en que no teníamos
ni qué comer, me acuerdo que a la
leche mi mamá le echaba agua y
comíamos un pedazo de pan”. Hay
que observar que, a su manera, la
madre reproduce cotidianamente —de una u otra maneras— el
milagro bíblico: se hace más con
menos, se multiplica el qué beber y el qué comer familiares. En
México es conocida la frase popular que hace depender del agua el
rendimiento de alimentos básicos:
“ponle más agua a los frijoles”, se
dice cuando sabemos que el número de personas en la mesa crecerá
sin haberlo previsto. El agua es el
elemento principal para hacer más

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de lo menos, para incrementar la
cantidad de alimento de manera
rápida y poco perceptible a la vista.
En cuanto al papel específico de la
mujer en la obtención de la leche
como alimento básico para la familia, Oscar Lewis cita en su clásico
Antropología de la pobreza:
Todos los días antes de las seis
Julia acudía a la tienda del gobierno más cercana, la CEIMSA,
para formar cola y adquirir la
leche que vendían a mitad de
precio. Se rumoreaba que la diluían con agua y grasa vegetal,
pero Julia no hacía caso de ello,
ya que necesitaba un litro diario para alimentar a todas las
gentes que dependían de ella.
Iba muy temprano para estar
segura que la leche no se acabará y también para poder formarse dos veces, pues en cada
vez solo le vendían medio litro.
Esta mañana, como se había levantado tarde, procuraba apresurarse envolviéndose en su
chal para evitar el resfrío. Tenía
bronquitis y le dolía el pecho,
pero si ella no iba por la leche,
no había quien fuera, y sus hijastros y nietos tendrían que irse
sin tomar alimento (1975: 123).

Cada día la “mamá grande” sigue
amamantándolos a todos, sigue
proporcionando el alimento que

inicialmente fue incluso producido directamente por la madre; en
la leche materna es el amor el ingrediente más importante de ese
sabor, de ese color blanco, puro,
que es vida y también felicidad inocente. Profundizar en el papel de
la leche en nuestra vida diaria nos
remite necesariamente a nuestra
cualidad como mamíferos, nos reduce a nuestros aspectos fisiológicos, nos desnuda del ornato de lo
cultural para volvernos animales
nuevamente, es un puente entre
natura y cultura.
Tortilla con chile
Es más que evidente que en la cultura culinaria de la pobreza en México ocupa un lugar privilegiado la
tortilla con chile, donde este último
funciona como detonante de un intenso ardor estomacal que “engaña” al cerebro, haciéndole sentir
que se ha comido. Generalmente el
chile se come a mordidas o se prepara en el molcajete, y ya combinado con tomate y o cebolla adquiere
el carácter de salsa, que también,
adereza la comida principal o simplemente la sustituye. Incluso el
uso de la sal como centro del sabor
—que en una tortilla recién salida
del comal que, enrollada apretadamente, llamamos en algunas zonas

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�Los sabores de la pobreza
(algunas expresiones de la vida cotidiana en la cultura alimentaria de la pobreza)

de Nuevo León, “machito” — está
ahí cuando no hay más, incluso es
pretexto para construir un sabor,
aderezado en algunas familias con
“manteca de rana” —agua—. La
tortilla con sal es un platillo para
esperar mientras está listo el guiso principal o definitivamente para
sustituirlo.
Roberto, primogénito de una familia de clase baja y jefe de un taller mecánico actualmente, comenta de otras formas de usar la tortilla
como receptáculo de un elemento
básico, como portador del sabor
central:
Me acuerdo que como no había [otra cosa que comer], nos
echábamos tacos de cilantro.
Iba mi mamá, compraba un manojo de cilantro y pues taquitos
de cilantro, no había más. Y les
platico a mis hermanos y no me
creen, no se acuerdan, nomás
Honorio, el que sigue de mí
(Castro, J., 2004).

No todos se acuerdan... Por supuesto que el psicoanálisis estaría
a favor de una argumentación en
torno al proceso de hacer inconsciente aquello que no podemos
tolerar, pues ¿hasta dónde construimos un pasado a nuestra conveniencia, evitando los recuerdos
que nos lastiman?

Conclusiones
En cuanto a las características del
discurso vinculadas a la alimentación, hay que destacar el uso de
los diminutivos cuando las personas se refieren a sus alimentos, especialmente cuando son escasos:
pareciera una forma de asociarlos
con algo cercano, bueno y querido,
se establece una intimidad familiar donde las palabras adecuadas
sustituyen la cantidad y diversidad
del menú. Estos diminutivos parecen propiciar una predisposición a
disfrutar más del sabor de lo que
se comerá, lo poquito crece en su
sabrosura.... el enorme sabor de lo
poquito.
[Carlota] Nosotros como padres
nos preocupamos por nuestros
hijos... nosotros aunque no tomemos un vaso de agua o un
pan, pero nuestros hijos que sí
coman. Esa es idea mía, yo le
digo a mi esposo: “comiendo
mis hijos, haz de cuenta que estoy bien llena”.

El sentido de protección, la fuerza aun apercibida de la carencia,
la propina de razón y corazón que
se combinan y hacen a un ser humano algo más que un animal, se
muestran de manera franca en la
distribución de los alimentos y en

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todo aquello que tenga que ver con
la sobrevivencia de la progenie. Se
llora de alegría, se come sin comer,
se come alegría de niños, se pospone el disfrute desde los labios hasta
el plato de los hijos.
Bibliografía
Azar, Héctor, 1958, La appassionata, México,
Unicornio.
Biedermann, Hans, 1996, Diccionario de símbolos. Ed. Paidós, España.

Castro, Josué de, 1970, Geopolítica del hambre y
Geografía del hambre, Buenos Aires, Ediciones Solar/ Librería Hachette.
Chevalier, Jean y Alain Gheerbrant, 1993, Diccionario de símbolos, Barcelona, Herder.
García, Alejandro y Sara Sánchez, 2000, Estudio
cualitativo de la investigación sobre analfabetismo funcional en México. México, Ed.
Universidad Pedagógica Nacional
Lewis, Oscar, 1975, Antropología de la pobreza.
México, Fondo de Cultura Económica.
Melotti, Umberto, 1980, Sociología del hambre,
México, Fondo de Cultura Económica.
Recibido: 3 de octubre de 2014
Aceptado: junio 18 de 2015

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�Relaciones de México con Corea del Norte: Ganancias o pérdidas

Relaciones de México con Corea del Norte:
Ganancias o pérdidas

Mexico’s relations with North Korea: Profit or Loss
José Ricardo González Alcalá

Resumen

E

ste documento examina
brevemente las relaciones
diplomáticas, comerciales,
políticas, sociales y culturales entre
México y Corea del Norte; expone
una relación de las mismas y evalúa de forma general su desempeño, en términos de la ganancia
que ambas naciones obtienen, especialmente México, a la luz de las
doctrinas que en materia de relaciones internacionales guían a cada
uno de esos países: la Constitución
y la Doctrina Estrada de México; y
el Juche y el Sogun coreanos. Concluye reconociendo una visión estratégica con base en las ganancias
obtenidas a pesar de los inconvenientes.

Abstract: This paper briefly reviews
the commercial, political, social,
cultural and diplomatic relations
Mexico - North Korea; It sets out a
list of them and generally evaluates
their performance in terms of gain
that they provide to both countries
, especially Mexico , in light of the
doctrines in that area guide each
one of these countries. It concludes
recognizing , through a strategic vision based on the Constitution and
Doctrina Estrada of Mexico and respect of the Korean Juche and shogun, gains despite the drawbacks .
Key Words: Mexico, North Korea,
Diplomatic relations.

Palabras clave: México, Corea del
Norte, relaciones diplomáticas.

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�Relaciones de México con Corea del Norte: Ganancias o pérdidas

Relaciones de México con Corea del Norte:
Ganancias o pérdidas

Mexico’s relations with North Korea: Profit or Loss
José Ricardo González Alcalá3

Introducción:
el problema

C

orea, nación asiática, quedó
dividida geográfica y políticamente poco después de
terminada la Segunda Guerra Mundial. En la parte norte —República
Popular Democrática de Corea
(RPDC)— se instituyó un régimen
económico, social y político socialista que prevalece hasta el día de
hoy; y la parte sur —República de
Corea— se integró y sigue vinculada al sistema capitalista.
México, país latinoamericano,
nació, creció y se conserva en el
campo de influencia capitalista y
mantiene hasta hoy relaciones con
Corea del Norte desde 1980 y con
Corea del Sur desde 1962. Con esta
última, las relaciones de México
son intensas, especialmente en el

plano económico, ya que ambos
países comparten su pertenencia
a la esfera socioeconómica capitalista (Licona, Á. y J. Rangel, 2013).
No se da la misma intensidad en
las relaciones de México con Corea
del Norte debido, en buena parte,
a la pertenencia de cada uno de estos países a un bloque económico,
político y social diverso y, a veces,
contrapuesto uno al otro.
En tales contextos, la nación
mexicana parecería ganar poco o
nada o, incluso, perder, en el juego de la arena internacional, en
sus relaciones con Corea del Norte. ¿Qué, cómo y por qué gana o
pierde México en el mar de estas
circunstancias?
Para responder a estas preguntas haremos el siguiente recorrido: definiremos, primeramente,
en qué consiste la diplomacia, en
general, y los principios que guían

3. Dr. En Filosofía con Especialidad en Trabajo Social y Políticas Comparadas de Bienestar Social, y
Profesor Investigador, por la FTSyDH-UANL
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las diplomacias norcoreana y mexicana, en particular. Expondremos,
luego, un apretado resumen de los
datos y hechos que caracterizan las
relaciones entre los países en estudio. Terminamos con una breve
discusión y conclusiones.
Relaciones diplomáticas: naturaleza
La naturaleza de las relaciones
diplomáticas es difícil de determinar porque estas suceden en
momentos y lugares diversos y en
diferentes magnitudes, además de
estar modeladas por complejas circunstancias económicas, políticas,
sociales y culturales (Calduch, R.,
1993). No obstante, los analistas
han hecho esfuerzos por definir el
término diplomacia, de la que se
hará enseguida una breve descripción.
La diplomacia es “la gestión
de los asuntos internacionales, de
conducción de las relaciones exteriores, de administración de los intereses nacionales de los pueblos y
de sus gobiernos en sus contactos
materiales sean pacíficos u hostiles” (Pradier-Fodéré, citado por
Calduch, R., 1993: 7).
La diplomacia de una nación define y evalúa sus objetivos conforme al poder de que dispone para

conseguirlos; esto en el contexto del poder de que disponen las
otras naciones en la consecución
de sus propios objetivos; define,
igualmente, “hasta qué punto estos
objetivos diferentes son compatibles entre sí, [así como] los medios
apropiados para la persecución de
estos objetivos” (Morgenthau, citado por Calduch, R., 1993: 6).
En el marco de estos conceptos, exponemos el contenido de
los principios diplomáticos que han
guiado, hasta el momento, en sus
respectivas relaciones con las demás naciones, a las diplomacias
norcoreana y mexicana.
Doctrinas de las diplomacias norcoreana y mexicana
La doctrina diplomática norcoreana se basa, primeramente, en el
carácter socialista —comunista—
de su estructura sociopolítica y
económica adoptado a partir de la
división sufrida por la península en
1948. Posteriormente, tal carácter
quedaría plasmado en la filosofía
del Juche, un manifiesto ideológico
—elaborado en 1955 por el entonces emperador Kim Il Sung— que
contiene los postulados máximos
que deben guiar la vida del pueblo
y la nación norcoreanos. Los puntos fundamentales del Juche deter-

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minan los objetivos nacionales del
país, los cuales “fueron claramente
expresados por Kim Il Sung en un
discurso titulado ‘Permitidnos Defender el Espíritu Revolucionario
de la Independencia, la Autosuficiencia, y la Autodefensa de Manera Absoluta en Todos los Campos de
Actividad del Estado’” (Lee, 2003:
105). Estas palabras, por sí mismas,
expresan el contenido esencial del
Juche, el cual se explicita de manera concreta en estos lineamientos:
El gobierno de la República implementará con toda consistencia las líneas de Independencia,
de autosustentabilidad, y autodefensa para consolidar la independencia política del país (chaju), construir más sólidamente
los fundamentos de una economía nacional independiente
capaz de asegurar la unificación
completa, la independencia, la
prosperidad de nuestra nación
(charip) incrementando las capacidades de defensa del país,
así como salvaguardar la seguridad de la madre patria de
manera confiable por nuestra
propia fuerza (chawi), mediante la idea del Juche encarnada
espléndidamente por nuestro
partido en todos los campos
(Lee, 2003: 105-106).

Así, esta “filosofía se reflejaría en
las relaciones exteriores de Corea
del Norte” (Oficina de Información Diplomática, s/f), aunque sus
principios han sido aplicados pragmáticamente desde sus inicios: primero, integración al bloque socialista con aislamiento de Occidente;
segundo, apertura al Occidente al
término de la Guerra Fría; y tercero, relaciones con Sudcorea de
acuerdo a las circunstancias del
momento (Moon Gwang, K., 2010).
Aunque últimamente (1998), Norcorea dio a conocer un concepto
derivado del Juche: Songun, que
significa “El Ejército Primero” (Tertitskiy, F., 1914); expresión que se
antoja más un eslogan propagandístico que una acentuación del
poderío militar norcoreano (Park,
H., 2008).
México, por su parte, rige su política exterior con base en la Doctrina Estrada, formulada por Genaro
Estrada Félix y publicada oficialmente por la Secretaría de Relaciones Exteriores el 27 de septiembre
de 1930, y replicada en el artículo
89 de la Constitución (Cámara de
Diputados, 2015). El principio que
rige y que orienta hasta ahora la
actividad diplomática del gobierno
mexicano consiste en la “libre determinación, es decir, el derecho
que tienen los pueblos para ‘aceptar, mantener o sustituir a sus go-

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biernos o autoridades’” (Palacios,
J., s/f: 2). Su expresión más concreta establece:
el Gobierno de México se limita
a mantener o retirar, cuando lo
crea procedente, a sus agentes diplomáticos, y a continuar
aceptando, cuando también lo
considere procedente, a los similares agentes diplomáticos
que las naciones respectivas
tengan acreditados en México,
sin calificar, ni precipitadamente ni a posteriori, el derecho que
tengan las naciones extranjeras
para ello (Palacios, J., s/f: 2).

En la práctica, también esta doctrina ha sido relativizada a través
de interpretaciones y aplicaciones
que, en algunos casos, parecen
contradecir sus conceptos fundamentales (Palacios, J., s/f).
Relaciones entre Corea del Norte
y México
Las relaciones diplomáticas entre
México y Corea del Norte cumplieron el 4 de septiembre de 2015, 35
años de existencia, y el establecimiento de la Embajada Norcoreana
en México completó, a su vez, 22
años (Senado de la República, s/f).
Los intercambios que desde enton-

ces han dado contenido a dichas
relaciones se enlistan a continuación.
Relaciones económicas. En materia económica, la relación ha
sido hasta el momento de poca importancia en cifras. Unos cuantos
datos pueden ilustrarlo: en 2006,
Corea del Norte ocupó el lugar 80
como socio comercial de México
—87 como comprador y 72 como
vendedor— y el lugar 18 de entre
los socios comerciales que tiene
México en Asia-Pacífico —17 como
comprador y 18 como vendedor—;
ocupa el lugar 15 como inversionista en México de entre los países de
Asia-Pacífico. Algunos datos sobre
importaciones y exportaciones de
cada país al otro corroboran lo anterior (Senado de la República, s/f).
Relaciones políticas. Además
del propio establecimiento de relaciones diplomáticas entre ambos
países, otros hechos de trascendencia internacional han dado lugar a relaciones específicas. Describimos brevemente algunos de los
más relevantes.
Antes de establecer relaciones
diplomáticas “‘El Gobierno mexicano recuerda y resiente el entrenamiento de mexicanos en tácticas
de guerrilla en Corea del Norte
hace algunos años atrás’ señala un
informe enviado al Departamento
de Estado […EU] el 15 de julio de

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�Relaciones de México con Corea del Norte: Ganancias o pérdidas

1974” (Rivera, A., 2013).
Con respecto al programa nuclear de Corea del Norte (El País,
2013), en septiembre de 1999, México “colaboró con una donación
de petróleo a la Organización para
el Desarrollo de la Energía en la Península Coreana (KEDO), establecida en apoyo al proceso de negociaciones para la desnuclearización de
la RPDC” (Senado de la Republica,
s/f); y en marzo de 2013, la Secretaría de Relaciones Exteriores de
México extendió el siguiente comunicado:

México hace un llamado a la
República Popular Democrática de Corea para que cese sus
amenazas beligerantes, que
ponen en peligro la paz y la
estabilidad en la península de
Corea, en esa región del mundo
y a nivel internacional (Proceso,
2013).

En otro incidente, desde el mes de
julio de 2014, el gobierno mexicano
mantiene detenido, por mandato
de la Organización de las Naciones
Unidas (ONU), el buque nocoreano
Mu Du Bong al encallar en aguas
de Tuxpan Veracruz (Brandoli, J.,
2015); sobre este punto, el representante norcoreano ante la ONU
declaró: “‘la detención del Mu Du

Bong es una violación flagrante de
la soberanía de Corea del Norte’,
dijo. ‘Tomaremos las medidas necesarias para que el barco se vaya
de inmediato’” (Excélsior, 2015).
En un asunto de contenido comercial e importancia política:

El gobierno de Vicente Fox compró a Corea del Norte armas de
tipo “no especificado” por un
total de 123 mil 780 dólares,
según un informe publicado
por el Servicio de Investigación
del Congreso estadunidense el
22 de enero de 2010 (Proceso,
2013).

Relaciones Sociales. En asuntos sociales, se han establecido entre los
dos países “esquemas de cooperación sobre salud pública, agricultura, administración y desarrollo urbano, seguridad pública y deporte”
con las entidades federativas de
Puebla, Oaxaca, Durango, Distrito
Federal y el Estado de México (Senado de la República, s/f).
Relaciones culturales. El 14 de
abril de 2008, México y la RPDC firmaron un convenio de cooperación
educativa y cultural. Este acuerdo,
en su artículo I dispone:

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El presente Convenio tiene
como objetivo establecer la
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�José Ricardo González Alcalá

cooperación entre instituciones
de ambas Partes en las áreas
de la educación, el arte, la cultura, la juventud, la cultura física y el deporte, mediante la
realización de actividades que
contribuyan a profundizar el
conocimiento mutuo entre las
Partes (Secretaría de Gobernación, 2009).

Finalmente, “El 15 de abril de 2008
se suscribió el Acuerdo de Hermanamiento entre la Provincia norcoreana de Kangwon y el Estado de
Puebla” (Secretaría de Relaciones
Exteriores, s/f).
Discusión y conclusiones
El concepto que nos parece más
apropiado para enfocar esta discusión es el de estrategia, en sentido
pragmático:
hacer un buen discernimiento
de las acciones que se van a seguir y en qué momento se van
a comenzar a ejecutar, sopesar
las prioridades y contar con un
esquema de alternativas listas
para ser puestas en práctica y
que hayan sido estudiadas y
entendidas por todos los participantes (Contreras, E., 2013).

De modo que las opciones que se
presentan al Estado mexicano para
relacionarse con el resto de los países deben ser evaluadas a partir
de las particularidades propias de
tiempo y lugar en un mundo cambiante.
Así, la pasividad fue opción en
un momento dado para México,
hasta que las circunstancias sugirieron tomar la iniciativa de actuar
en 1980, estableciendo relaciones
diplomáticas con la RPDC; iniciativa
cuya asertividad quedó confirmada
con el establecimiento de la embajada de dicho país en México en
1993, después de encaminada la
Perestroika rusa.
Si ubicamos los datos y hechos
narrados en el punto anterior en
un marco estratégico, vemos cómo
la diplomacia mexicana, a la luz de
la Doctrina Estrada, mantiene sus
relaciones internacionales en un
punto a partir del cual puede avanzar o retroceder, sin abandonar las
oportunidades de obtener beneficios legítimos.
Concretamente, vemos en las
relaciones Norcorea y México
ejemplos de donación de petróleo; compra de armas; intercambio
comercial que, aunque modesto,
se mantiene vigente hasta ahora;
cooperación en asuntos sociales y
culturales; pero también enérgicos
llamados a la cordura por parte de

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�Relaciones de México con Corea del Norte: Ganancias o pérdidas

México en materia de ensayos nucleares norcoreanos, o acatamiento de órdenes de la ONU a pesar
de la inconformidad del gobierno
norcoreano. Todo esto dinamiza las
relaciones entre los gobiernos y los
pueblos de las dos naciones, permitiendo ampliar horizontes para
mexicanos y coreanos.
Considerando el enfoque expuesto: ¿qué gana México en su relación con la RPDC? Gana un nuevo
socio, no sin riesgos —los cuales
quedan considerados en un marco
estratégico—, con oportunidades
de intercambios mutuamente benéficos que si bien por el momento son mínimos, su sola existencia
retroalimenta la posibilidad de su
futuro crecimiento.
¿Cómo lo ha hecho? Respetando
absolutamente los objetivos económicos, sociales y culturales del
Juche, y, hasta el límite que imponen los requerimientos de la paz
mundial, los objetivos militares del
Songun. Esto, gracias a la aplicación estricta de la Doctrina Estrada.
¿Por qué México lo ha hecho así? La
Doctrina Estrada está sustentada
en criterios humanistas inmersos
en la historia cultural de México,
la síntesis de los cuales queda
establecida en la Constitución
nacional:

Artículo 89. Las facultades y
obligaciones del Presidente,
son las siguientes: … X. Dirigir la
política exterior [...]. En la conducción de tal política, el titular
del Poder Ejecutivo observará
los siguientes principios normativos: la autodeterminación de
los pueblos; la no intervención;
la solución pacífica de controversias; la proscripción de la
amenaza o el uso de la fuerza
en las relaciones internacionales; la igualdad jurídica de los
Estados; la cooperación internacional para el desarrollo; el
respeto, la protección y promoción de los derechos humanos
y la lucha por la paz y la seguridad internacionales (Cámara de
Diputados, 2015).

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�Relaciones de México con Corea del Norte: Ganancias o pérdidas
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Column.

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Recibido: 13 de octubre de 2015
Aceptado: 28 de octubre de 2015

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�Los procedimientos científicos desde la perspectiva docente:
una caracterización a partir de un escenario con relevancia pedagógica

Los procedimientos científicos desde la
perspectiva docente: una caracterización
a partir de un escenario con relevancia
pedagógica
Techares’ views of Scientific procedures:
a characterization in pedagocially relevant
settings.

María Teresa Guerra Ramos

Resumen

E

n este estudio se exploraron
las representaciones de 16
profesores de secundaria
sobre los procedimientos de indagación científica. Se diseñó una situación pedagógica hipotética que
incluía descripciones de acciones y
se pidió a los docentes argumentar
si las incluirían en una clase como
ejemplos de procedimientos científicos. Las respuestas se incorporaron y exploraron con mayor detalle en una entrevista individual
semiestructurada. El análisis cualitativo de las respuestas reveló una
tendencia a considerar las descripciones provistas como ejemplos de
la aplicación de ciertos procedimientos científicos. Para argumentar si se trataba o no de un procedimiento científico, los docentes

se refirieron al dominio científico
o no científico y al propósito investigativo o no investigativo. El uso
de conocimiento disciplinario para
ilustrar sus respuestas fue infrecuente. Los datos sugieren que las
representaciones de los docentes
apuntan hacia una imagen de los
procedimientos científicos como
acciones mecánicas, independientes del contexto. Se discute que las
representaciones de los docentes
inevitablemente interactúan con las
innovaciones curriculares y que una
caracterización de las mismas puede sugerir algunas implicaciones
para la formación de profesores.
Palabras clave: innovación curricular, procedimientos científicos,
indagación científica, percepciones
docentes, investigación cualitativa.

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�María Teresa Guerra Ramos

Abstract: This study explored the
representations of 16 primary
teachers about scientific process
skills. A hypothetical pedagogical
scenario was designed to include
descriptions of actions and teachers were asked to argue if they
would consider them as example
of scientific process skills in a science lesson. Their responses were
incorporated and explored in detail through individual semi-structured interviews. The qualitative
analysis of responses revealed a
tendency to consider the provided descriptions as examples of the
use of some scientific skills. In order to argue whether or not a scientific skill was involved, teachers
referred to the scientific or non-scientific domain and the investiga-

tive or non-investigative purpose.
The use of disciplinary knowledge
to illustrate their responses was infrequent. Data suggests that teachers´ representations point towards
an image of scientific skills as mechanical actions, independent of
context. It is argued that teachers´
representations inevitably interact
with curriculum innovations and
that a characterization of them
as the one provided in this study
can suggest some implications for
teacher education.
Keywords: Curriculum Innovation,
Scientific Skills, Scientific Inquiry,
Teachers Perceptions, Qualitative
Research.

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�Los procedimientos científicos desde la perspectiva docente:
una caracterización a partir de un escenario con relevancia pedagógica

Los procedimientos científicos desde la
perspectiva docente: una caracterización
a partir de un escenario con relevancia
pedagógica
Techares’ views of Scientific procedures:
a characterization in pedagocially relevant
settings.

María Teresa Guerra Ramos4

Introducción
y antecedentes

L

a ejecución de los procedimientos científicos forma
parte de las prácticas compartidas por comunidades de práctica
científicas profesionales, productivas, tecnológicas y escolares. Los
profesores inevitablemente comunican mensajes acerca del mundo
de la ciencia en su salón de clase.
Más aún, cuando de acuerdo con el
currículum de ciencias, tales mensajes deben ser explícitos, las ideas
de los profesores —por ejemplo,
sobre cómo se construye y valida
el conocimiento científico, o cómo
proceden quienes se dedican a la

ciencia en sus indagaciones— se
despliegan en su discurso y en sus
acciones y pueden influir en qué
tanto los estudiantes encuentran
la ciencia interesante, estimulante
y entendible (Zeidler, D. y N. Lederman, 1989). Las ideas de los profesores tienen relevancia pedagógica
porque ellos tienen la importante
tarea de introducir el mundo de la
ciencia a las generaciones jóvenes
como uno de los mayores logros intelectuales humanos.
Una concepción de las ciencias
naturales, sus áreas de interés, sus
procedimientos, prácticas y valores van también de la mano, con
cualquier currículum formal o implementado. En el contexto de la
educación secundaria pública en

4. Centro de Investigación y de Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional (IPN), Unidad
Monterrey. E-mail: tguerra@cinvestav.mx
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�María Teresa Guerra Ramos

México, los documentos curriculares de 2011 (Secretaría de Educación Pública, 2011) secundaron
planteamientos previos (SEP, 2006;
SEP, 2009) en el “enfoque” de las
asignaturas Ciencias I, II y III y dieron continuidad a la intención de
comunicar una imagen particular
de las mismas. Los programas de
estudio incorporaron la idea innovadora de que, además de abordar
los contenidos curriculares
—
conocimientos, habilidades, actitudes—, debía enseñarse algo acerca
de las ciencias mismas: sus métodos y valores, y cómo los científicos
comunican el resultado de su trabajo. Aunque en el documento curricular los términos ‘procedimiento’ y ‘habilidad’ se emplean como
sinónimos, predomina el término
procedimiento. De los textos identificados, es importante subrayar el
énfasis en la práctica de los procedimientos científicos en la ciencia
escolar como parte de la formación
científica de los estudiantes y también como un reflejo de la naturaleza de la práctica científica profesional. Aunque la presencia de
estos textos en el currículum oficial
merece una discusión más extensa,
aquí me limito a señalarlos como
evidencia clara de la inclusión explícita de aspectos de la naturaleza
de la ciencia. En particular sobresa-

le la presencia de aspectos metodológicos que intentan reflejar lo
que las comunidades científicas hacen para crear, validar, sistematizar,
comunicar y consensuar nuevo conocimientos; y se asume que una
versión de tales procesos inculcados en los estudiantes contribuye a
su formación.
Este tipo de innovación a nivel
curricular hace relevante el estudio de las representaciones de los
profesores acerca del mundo de las
ciencias y de la investigación científica en particular. Aún hace falta
comprender mejor cómo los profesores de ciencias perciben y se
aproximan al mundo de las ciencias
y cómo adaptan y despliegan esas
ideas en contextos pedagógicos.
Si bien los estudios enfocados
a las representaciones docentes
sobre distintos aspectos de las
ciencias se han abordado con diferentes estrategias metodológicas
—para una revisión de estudios
en esta área, consultar Norman G.
Lederman (1992) y R. S. Schwartz
y Norman G. Lederman (2002)—,
los acercamientos cualitativos han
sido aún escasos, al igual que la
identificación de aspectos que permitan informar el diseño de estrategias para apoyar a los profesores
a desarrollar una comprensión amplia de las ciencias naturales como

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�Los procedimientos científicos desde la perspectiva docente:
una caracterización a partir de un escenario con relevancia pedagógica

áreas de actividad intelectual humana y a estar preparados para reflejar esto en las aulas.
La mayoría de los estudios previos han carecido de un contexto
pedagógico relevante o bien han
adoptado criterios o normas prelaboradas para juzgar la validez de
las concepciones de los profesores relacionadas con el mundo de
las ciencias. Algunos estudios han
generado cuestionarios que intentan cuantificar lo que los profesores saben y verificar si coinciden o
no con criterios normativos prestablecidos —por ejemplo, M. E.
Kimball (1968), Sufen Chen (2006)
y K. Buapharan (2011)—. Este tipo
de estudios tiende a proyectar
una perspectiva de déficit al señalar que los profesores saben muy
poco o nada en relación con lo que
“deberían saber” y abogan por la
incorporación de cursos de metodología y filosofía de la ciencia en
la formación de los mentores. Esta
perspectiva no ha logrado dar cuenta de la relación de las ideas sobre
la ciencia de los profesores con la
práctica pedagógica y ha limitado la posibilidad de caracterizar la
diversidad y complejidad de tales
ideas. Otros estudios han asumido
que lo que los profesores saben
acerca de la ciencia es un tipo de
conocimiento articulado, estable y

generalizable —por ejemplo, Serhat Irez (2006) y S. Y. Liu y Norman
G, Lederman (2007)—, al explorar
las ideas de los profesores mediantes preguntas abiertas y generales
que demandan respuestas articuladas y descontextualizadas. Si bien
este tipo de estudios ha avanzado
al describir que las concepciones
de los profesores sobre la ciencia y
los procedimientos científicos son
eclécticas y multifacéticas, no han
logrado establecer su relevancia
pedagógica en la práctica concreta
del aula de ciencias. Más recientemente, en algunos trabajos se ha
adoptado una perspectiva de cognición situada sobre las concepciones de los profesores en temas más
específicos relacionados con los
procedimientos científicos, como
la evidencia en situaciones de medición y experimentación (Taylor, J.
y T. Dana, 2003), o bien procesos de
indagación científica y su aplicación
en el aula de ciencias (Windschitl,
M., 2004). Este tipo de estudios ha
generado ricas descripciones sobre
el entendimiento complejo que los
profesores despliegan en el diseño
de experimentos, la identificación
de variables, procedimientos científicos como observación y análisis
de datos. Ha mostrado tanto fortalezas como debilidades de los profesores y señalado aspectos con-

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�María Teresa Guerra Ramos

cretos en que los aquéllos pueden
desarrollar conocimientos y habilidades pedagógicas.
En este trabajo se retomó la
postura de R. Driver et al. (1996),
cuando sostienen que tanto los
profesores como los estudiantes
suelen desarrollar un repertorio de
representaciones mentales acerca
de las ciencias a partir de su exposición a imágenes de la ciencia
y los científicos en sus contextos
culturales y de mensajes, tanto
implícitos como explícitos, en la
educación formal. La diversidad o
la estrechez de este repertorio de
ideas en el caso de los profesores
puede constituir, respectivamente,
un apoyo o una limitación cuando se trata de introducir a niños y
jóvenes al mundo de las ciencias.
Partiendo de que los saberes de los
profesores son altamente situados,
es decir no son independientes del
contexto en que se usan (Brown, J.,
A. Collins y P. Duguid, 1989), este
estudio exploró las representaciones o concepciones de profesores
de secundaria acerca de “procedimientos científicos” desde una
perspectiva cualitativa y exploratoria. Las finalidades de este estudio
fueron:

1. Identificar, en el contexto de
una situación pedagógica hipotética, el repertorio de representaciones acerca de los
procedimientos científicos que
despliegan los docentes de secundaria.
2. Caracterizar cualitativamente
tales representaciones.
Aproximación metodológica y participantes
Se realizó un estudio que combinó tanto cuestionarios de lápiz y
papel como entrevistas en el que
participaron 16 docentes en servicio de cinco escuelas secundarias
públicas ubicadas en los municipios de Apodaca y Guadalupe en la
Zona Metropolitana de Monterrey
(ZMM), Nuevo León. Los profesores impartían Ciencias I, correspondiente al primer año del ciclo
de educación secundaria. Por lo
tanto, estos profesores atendían
estudiantes de entre 12 y 13 años
de edad. En cuanto a su formación
inicial, nueve profesores eran egresados de escuelas formadoras de
profesores y habían estudiado una
licenciatura en educación secundaria con especialidad en Biología.
Seis profesores eran egresados
de carreras científicas universita-

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�Los procedimientos científicos desde la perspectiva docente:
una caracterización a partir de un escenario con relevancia pedagógica

rias como Biología, Odontología y
Químico-Farmaco-Biología. Ningún
profesor había recibido cursos especializados relacionados con la indagación científica y la enseñanza
de procedimientos científicos como
parte de su formación inicial o en
servicio. La experiencia docente de
los profesores era de entre cuatro
y 18 años. Todos los participantes
estaban familiarizados con el documento curricular oficial, los contenidos de la asignatura Ciencias I y
el enfoque pedagógico que incluye
planteamientos relacionados con
los procedimientos científicos.
La muestra de participantes se
conformó de manera intencional
a partir de una lista de escuelas
proporcionada por las autoridades

educativas locales y mediante una
invitación personal a los profesores
para participar de manera voluntaria.
A fin de ofrecer un contexto común y relevante a todos los participantes, se empleó un cuestionario
especialmente diseñado para este
estudio, que incluyó un “escenario pedagógico”: la descripción de
una situación hipotética que sirvió de marco de referencia a las
respuestas de los participantes. El
escenario planteaba ocho acciones
distintas y le solicitaba al docente
señalar cuáles seleccionaría como
ejemplos para incluirlos en una clase sobre procedimientos científicos
y sus razones para hacerlo (ver tabla 1).

Tabla 1. Escenario pedagógico presentado por escrito a los docentes
Preparando una lección…
Imagine que está preparando una lección para un grupo de primer grado en
la que quiere ejemplificar a sus alumnos algunos procedimientos científicos.
Usted encuentra las siguientes descripciones en un material didáctico:
I. Una persona está observando cuidadosamente diferentes insectos y arácnidos con una lupa.
II. Una persona está dando tabletas contra el dolor a un grupo de personas
que padecen dolores de espalda y tabletas de azúcar a un grupo similar para
ver cuál reporta mayores mejoras.
III. Una persona está agregando rebanadas de papa a una sopa salada para
ver si es cierto que la papa absorbe la sal.

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�María Teresa Guerra Ramos

IV. Una persona está comparando el tamaño de las semillas de café de la cosecha de este año y del año pasado.
V. Una persona está viendo un programa de televisión acerca de los volcanes
más grandes del mundo y su actividad.
VI. Una persona está sugiriendo que una planta se volvió amarilla porque la
falta de luz solar impidió la elaboración de clorofila.
VII. Una persona está haciendo una prueba para ver si el helado se derrite
más rápido en un recipiente metálico o en uno de plástico.
VIII. Una persona está argumentando, con base en su experiencia, que las
úlceras son causadas por un microorganismo y no por el estrés.
Reflexione acerca de las siguientes preguntas:
En su opinión, ¿cuáles de las descripciones implican el uso de un procedimiento científico? ¿Por qué?
¿Cuáles de las descripciones presentaría usted a sus alumnos para ejemplificar el uso de procedimientos científicos? ¿Por qué?

Los antecedentes de esta aproximación metodológica pueden
ser encontrados en estudios que
evalúan el pensamiento de estudiantes (Driver, R. et al., 1996) y de
docentes (Nott, M. y J. Wellington,
1996; Taylor, J. y T. Dana, 2003;
Windschitl, M., 2004) sobre distintos aspectos del mundo de las
ciencias. La descripción del escenario pedagógico, algunas preguntas
iniciales escritas y una agenda de
entrevista semiestructurada fueron elaboradas y refinadas en un
proceso que incluyó tanto pruebas
con docentes como una revisión
externa por parte de investigadores no involucrados directamente
en el estudio.

Durante la fase de recolección
de datos se distinguieron tres momentos: la presentación por escrito del escenario pedagógico; la
aplicación inmediata del cuestionario asociado; y la realización posterior de una entrevista individual
semiestructurada para explorar en
detalle las ideas de cada docente,
incorporando y extendiendo sus
respuestas iniciales escritas.
Las entrevistas fueron audiograbadas y transcritas para su análisis
posterior. En una primera etapa, los
datos se enfocaron con una aproximación ideográfica para derivar categorías de análisis a partir del contenido mismo del discurso de los
docentes. Tal aproximación se con-

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�Los procedimientos científicos desde la perspectiva docente:
una caracterización a partir de un escenario con relevancia pedagógica

sideró coherente con la perspectiva de cognición situada. También
se prestó atención a las relaciones
entre las representaciones de los
docentes sobre los procedimientos
científicos y las intenciones del currículo oficial que se determinaron
en el análisis documental previo.
El análisis cualitativo de las
transcripciones de las entrevistas consistió en obtener una serie
inicial de categorías derivadas de
las mismas respuestas de los docentes. Esto se realizó mediante la
comparación sistemática de las respuestas de distintos docentes para
identificar diferencias y similitudes
de contenido. Las unidades de análisis fueron oraciones o grupos de
oraciones que fueron codificados y
recodificados varias veces con ayuda de NVivo 7.0, un software diseñado para administrar y apoyar el
proceso de análisis cualitativo.
Las categorías iniciales fueron
formuladas por una codificadora
en un proceso reiterativo basado
en un análisis línea por línea. Un
segundo codificador fue involucrado en un proceso de ‘codificación
ciega’ — blind coding— para establecer la validez del esquema de
codificación. El segundo codificador tuvo acceso a las descripciones
de los códigos de análisis y a tres
entrevistas transcritas, pero no sabía qué códigos había aplicado en

cada caso la primera codificadora.
Se obtuvo un índice de consistencia entre codificadores de 0.79 al
dividir el número de acuerdos entre el número de acuerdos y desacuerdos de codificación como lo
sugieren Mathews B. Miles y A. Michael Huberman (1994: 64). Este
indicador señaló que ambos codificadores, trabajando independientemente, aplicaron a grosso modo
las mismas categorías a los mismos
segmentos de las transcripciones y
atribuyeron significados similares
a las respuestas de los profesores.
Posteriormente, los desacuerdos
de codificación entre los codificadores se aprovecharon para mejorar las definiciones ambiguas de
algunas categorías de análisis, algunas se agruparon y otras dieron
origen a nuevas categorías. Este
proceso permitió que el esquema
de codificación final tuviera mayor consistencia interna. El análisis
descriptivo permitió la identificación de algunas regularidades y patrones de respuesta.
Resultados
En el análisis cualitativo de las
transcripciones de entrevistas se
identificó un total de 21 categorías
distintas (ver tabla 2). Las categorías identificadas sugieren que para

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seleccionar las acciones que desde
su punto de vista involucraban un
procedimiento científico, los docentes aplicaron consistentemente

los criterios de ‘dominio percibido’
—científico o no científico— y de
‘propósito percibido’ —investigativo, no-investigativo—.

Tabla 2. Una caracterización inicial de las representaciones docentes sobre los procedimientos científicos
CATEGORIAS DE CODIFICACIÓN

Número de
docentes

Frecuencia
de codificación

• Ciencia escolar

7

10

•Ciencia profesional

4

7

• Ciencia en contexto cotidiano

3

8

• Ciencia en contexto impersonal

3

3

• No se aplica conocimiento
científico

5

8

• No se aplica un procedimiento
científico

3

17

• Obtener información útil

6

6

• Evaluar una idea

5

13

• Saber algo nuevo

2

2

Dominio científico (Sí)

Dominio percibido de
la actividad y persona
involucrada

Dominio no científico (No, No sé)

Propósito investigativo (Sí)

Propósito de la actividad

Propósito no investigativo
(No/No sé)
• El resultado ya se sabe

2

2

• Cuestión de opinión o experiencia
individual

5

15

• No tiene un propósito claro

3

6

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�Los procedimientos científicos desde la perspectiva docente:
una caracterización a partir de un escenario con relevancia pedagógica
Procedimiento científico involucrado

Aspectos procedimentales

• Observar en detalle

8

10

• Comparar algo en distintas condiciones

4

4

• Identificar un mecanismo o
proceso

4

5

• Poner a prueba una idea

5

8

• Aplicar conocimiento

2

4

Rasgos de la actividad científica
• Método científico estándar

8

8

• Diversidad de procedimientos

2

2

• Proceso integral

2

7

• Pasos independientes

7

8

Es decir, cuando las respuestas y
sus justificaciones aludían a un
dominio científico, los docentes hicieron referencia al uso de procedimientos científicos tanto en contextos profesionales, cotidianos o
impersonales, pero predominantemente en el salón de clases, como
se ilustra a continuación:

Cuando juzgaron que no estaba en
juego un procedimiento científico,
las respuestas de los docentes sugirieron que no se trataba de nada
científico, ya que no se aplicaban
conocimientos o habilidades de
este tipo. El siguiente es un ejemplo de esta categoría de respuesta:

[Si se trata de un procedimiento
científica porque…] si yo traigo
aquí una plantita amarilla, les
digo miren, esta planta se volvió amarilla, ¿por qué creen ustedes? Entonces como ellos no
tienen idea de por qué se hizo
amarilla… Puede ser que a la
mejor uno diga porque no tenía
bastante tierra, otro porque se le
puso bastante agua a la mejor,
o le faltó agua o le faltó tierra
[Q3a-12B-24].

[No implica necesariamente un
procedimiento científico por
que…] si dice nada más observo [insectos y arácnidos], ¿cuál
es el procedimiento? Nada más
observar y hasta ahí te quedas.
O sea, ¿dónde queda la información?, ¿dónde queda el conocimiento?, ¿para qué te sirve
observar?, ¿o para qué las ves?,
¿o quién te dijo que las vieras?
Si es que lo tienes que hacer por
un trabajo escolar... Mínimo

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�María Teresa Guerra Ramos

debes de saber algo, o lo estás
haciendo ya sobre alguna intencionalidad [Q2a-1B-3].

Sin embargo, fue evidente la tendencia de los profesores a considerar todas las descripciones como la
aplicación de algún procedimiento
científico. Cuando los docentes repararon en el propósito de la actividad para argumentar si se trataba
o no de la aplicación de un procedimiento científico, hicieron una
distinción clara entre propósitos
investigativos y no investigativos.
A nivel colectivo, tendieron a enfatizar el obtener información útil y
práctica como un propósito investigativo, y en menor medida mencionaron el evaluar la validez de ideas
o llegar a saber algo novedoso.
Si bien las respuestas de los docentes sugirieron que en las descripciones provistas percibían al menos
cinco distintos procedimientos —
observar en detalle; comparar algo
en distintas condiciones; identificar
un mecanismo o proceso; poner a
prueba una idea; y aplicar conocimiento—, la “observación” fue el
procedimiento más mencionado.
De manera similar, la mitad de los
participantes se refirió al método
científico como una forma de aplicación de los procedimientos científicos que todo mundo debe seguir,
incluidos los científicos.

Deben utilizar los pasos del
método, porque sin estos pasos
no podrían llegar a lo que persiguen, para eso son pasos, uno
tiene que seguirlos [Q6-3B-38].

El uso de conocimientos disciplinarios para ilustrar sus respuestas
y las justificaciones de las mismas
fue infrecuente y limitado en rango. Esto revela, como una situación
común al grupo de entrevistados,
la falta de un repertorio básico de
ejemplos, temas y contextos asociados a los procedimientos científicos que probablemente resultaría
de gran apoyo para abordarlos explícitamente en el salón de clases.
En este sentido, el uso de episodios
históricos podría aportar ejemplos
de procedimientos científicos que
aporten apoyo a los profesores. Tales episodios podrían incorporarse
en las estrategias de formación docente y en materiales educativos.
Las referencias a los “pasos” del
“método científico” fueron muy
comunes en las transcripciones de
las entrevistas. Los docentes frecuentemente tuvieron dificultades
para enlistar los “pasos” del método que decían haber aprendido en
la escuela o bien durante su formación inicial como profesores. Sin
embargo, mencionaron distintas
acciones prototípicas involucradas
en el trabajo científico: observar,

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�Los procedimientos científicos desde la perspectiva docente:
una caracterización a partir de un escenario con relevancia pedagógica

comparar, hacer experimentos,
etcétera. Algunas descripciones
incluidas en el escenario pedagógico fueron percibidas como si representaran una o dos de tales acciones y, en consecuencia, fueron
consideradas como ejemplos de
procedimientos científicos.
Haciendo una conexión entre
las representaciones de los docentes sobre los procedimientos científicos y los aspectos pedagógicos
asociados a su tratamiento en el
aula, tales procedimientos fueron
concebidos por los docentes participantes como acciones motoras
más que como actividad intelectual, como acciones asistemáticas
y desagregadas que no necesariamente se orientan por aspectos
teóricos, marcos de referencia o
propósitos específicos. Esta representación compartida contrasta
con la perspectiva adoptada en los
programas de estudio oficiales relacionados con la enseñanza de las
ciencias en la educación secundaria pública. Tales programas abogan por presentar la actividad científica como una labor que involucra
la práctica de distintas habilidades
intelectuales y procedimentales
complementarias e interrelacionadas con fines particulares; e insiste en contrarrestar la idea de “un”
método científico rígido, secuencial o estándar. La expectativa de

comunicar tales mensajes en las
clases de Ciencias en educación
secundaria resulta idealista, por
decir lo menos, dado el tipo de representaciones que comparten los
docentes sobre los procedimientos
científicos y las pocas oportunidades que tienen para desarrollarlas
ellos mismos durante sus experiencias de formación y actualización.
Teniendo en cuenta las representaciones caracterizadas en este estudio, es tentador especular que los
docentes tenderían a abordar los
procedimientos científicos como
una serie de acciones mecánicas
independientes del contexto o
tema a investigar. Un aspecto sobresaliente fue también la falta de
reconocimiento acerca de la presencia del tema “procedimientos
científicos” en el enfoque pedagógico de Ciencias como asignatura.
El repertorio de representaciones
acerca de los procedimientos científicos que han desarrollado los docentes de secundaria participantes
en este estudio, tiende a reflejar
algunas sobresimplificaciones que
probablemente dificulten una socialización y práctica genuina de
procedimientos científicos en el
contexto escolar.
En resumen, puede decirse que,
en un plano colectivo, las respuestas de los docentes fueron multifacéticas y aunque fueron prominen-

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�María Teresa Guerra Ramos

tes las respuestas que aludían al
“método científico” como una imagen estereotípica, se presentó también un rango de respuestas que
varió en elaboración —extensión,
vocabulario y argumentación— y
contextualización —inclusión de
ejemplos y referencias a personas
y espacios concretos—.
Discusión e implicaciones
Este estudio estuvo enfocado solo
en las representaciones docentes
de los procedimientos científicos.
Se trata de un intento por abordar
este tema desde una perspectiva
cualitativa interesada en lo que los
docentes dicen y cómo lo dicen, es
decir, en su discurso como un medio para acceder a los contenidos
y las formas de su pensamiento.
Es también un intento de complementar la información que han
aportado otros estudios que exploran concepciones docentes asociadas a la naturaleza de las ciencias y
que han usado escalas y cuestionarios con preguntas con formato de
respuesta restringido —por ejemplo, Kimball, M. E. (1968); Buapharan, K. (2011)— que nos indican
qué contestan los profesores, pero
no porqué lo hacen de una forma
específica, ni dan pista alguna sobre la relevancia pedagógica de

sus ideas. Parece reportar mayor
provecho la perspectiva de reconocer la naturaleza situada de las
representaciones de los profesores
sobre los procedimientos científicos que proponen autores como
Joseph A. Taylor y Thomas M. Dana
(2003) y Mark Windschitl (2004).
Este estudio por tanto adoptó una
perspectiva situada y solo puede
proveer una caracterización inicial
de las representaciones docentes
sobre los procedimientos científicos, a partir de la cual es posible
adelantar algunas hipótesis sobre
el razonamiento y la práctica pedagógicos. La caracterización obtenida constituye una base para
estudios posteriores, e indica que
ciertas representaciones compartidas entre los docentes tienen el
potencial de interferir con las expectativas del currículum oficial y
su discurso retórico pedagógico, o
al menos convertirse en elementos
para su reinterpretación.
El análisis del documento curricular oficial confirma la presencia de mensajes relacionados con
la promoción de procedimientos
científicos y de su tratamiento
como un tema a abordar de manera explícita. Su presencia implica
que los docentes ya encuentran el
tema de procedimientos científicos
en su práctica diaria y que tienen
varias posibilidades: abordarlo,

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�Los procedimientos científicos desde la perspectiva docente:
una caracterización a partir de un escenario con relevancia pedagógica

reinterpretarlo o evitarlo. Si estudios posteriores demuestran que
las representaciones sobre procedimientos científicos prevalecen a
una escala mayor, una implicación
posible sería que los programas de
formación de docentes de secundaria se beneficiarían al propiciar
el reconocimiento de la diversidad
de los procedimientos científicos y
de las estrategias usadas en los ámbitos profesionales de las ciencias
experimentales y de una actividad
científica escolar, así como el reconocimiento de propósitos específicos, marcos de referencia y estrategias metodológicas como rasgos
distintivos de la práctica científica.
La incorporación sistemática de
episodios históricos de la ciencia
podría apoyar fuertemente la formación de profesores en este sentido.
El currículo oficial solo establece recomendaciones amplias para
la enseñanza. En la práctica, el currículo real depende en gran medida, aunque no totalmente, de los
conocimientos y habilidades pedagógicas de los profesores. Ciertamente las actitudes y otros factores contextuales —por ejemplo,
materiales didácticos, procesos de
evaluación, etcétera— son también
importantes, aunque no fueron el
foco de atención de este estudio.
Sin embargo, todo ello aporta una

descripción y un análisis inicial de
la base de ideas acerca de los procedimientos científicos que poseen
los docentes basados en datos
empíricos, y provee algunas claves
acerca de las ideas en las cuales
los profesores se apoyan para responder a innovaciones educativas
relacionadas y de los mensajes que
probablemente se comunican en el
aula en relación con ellas.
Cualquier esfuerzo serio por
introducir aspectos sobre la naturaleza de la ciencia en la escuela
necesita un mínimo de reconocimiento de las diferencias metodológicas y conceptuales entre disciplinas científicas y la presentación
más multifacética y menos totalitaria de la naturaleza de la ciencia
como una labor cognitiva y humana (Jenkins, E., 1996). Por tal razón,
es importante reconocer la existencia de repertorios de ideas restringidos acerca de los científicos y su
trabajo y la necesidad de clarificar
y hacer más explícitas las intenciones del currículum oficial en este
tema.
Un objetivo realista en esta área
debería considerar la excesiva carga curricular y la falta de una formación científica robusta de la mayoría de los profesores. Se requiere
cierta claridad en la expresión de
intenciones y una mejor definición
de los objetivos de aprendizaje. La

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�María Teresa Guerra Ramos

aparición de una preocupación por
comunicar ideas acerca del mundo
de la ciencia a través de la ciencia
escolar implica que los profesores
están lidiando ya con estos temas.
La forma en que los profesores responden a las expectativas del currículo oficial de educación secundaria en relación con estos asuntos
aún no está lo suficientemente estudiado tanto en México como en
otros países. Aún hay espacio para
reflexionar y explorar a fondo sobre cómo enseñar y aprender acerca de la naturaleza de la ciencia
puede tener lugar en la escuela secundaria, su justificación, posibles
resultados y retos.
Bibliografías
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Learning”, Educational Researcher, 18(1),
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Lederman, Norman G., Philip D. Wade y Randy L.
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Science &amp; Education, 7(6), pp. 595-615.
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Scott, Research in science Education in Europe: Current Issues and Themes, Londres,
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Schwartz, R. S. y Norman G. Lederman, 2002,
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Secretaría de Educación Pública (2006). Educación Básica. Secundaria. Ciencias. Programas de Estudio. México: SEP.
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Taylor, Joseph A., y Thomas M. Dana, 2003,
“‘Secondary School Physics Teachers’ Con-

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�Los procedimientos científicos desde la perspectiva docente:
una caracterización a partir de un escenario con relevancia pedagógica
ceptions of Scientific Evidence: An Exploratory Case Study”, Journal of Research in
Science Teaching, 40(8), pp. 721-736.
Windschitl, Mark, 2004, “Folk Theories of ‘Inquiry’: How Preservice Teachers Reproduce the
Discourse and Practices of an Atheoretical
Scientific Method”, Journal of Research in
Science Teaching, 41(5), pp. 481-512.

Zeidler, Dana L. y Norman G. Lederman, 1989,
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Año 5, Núm. 2, noviembre, 2015 - abril, 2016, ISSN: 2007-3100

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Recibido: 10 de octubre de 2015
Aceptado: 30 de octubre de 2015

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�Apoyo de la familia, autoconcepto y rendimiento escolar. Percepciones de estudiantes de secundaria

Apoyo de la familia, autoconcepto
y rendimiento escolar. Percepciones
de estudiantes de secundaria

Family support, self-concept and students’ school
performance. Perceptions of junior secondary
school students.
Reyna Herrera Domínguez
José Baltazar García Horta

Resumen

E

ste trabajo reporta resultados de una encuesta aplicada
a 597 estudiantes de secundaria del Área Metropolitana de
Monterrey (ÁMM). El instrumento
se sometió a diversas revisiones
para determinar el grado de consistencia —Alfa de Cronbach— y el
poder de discriminación —prueba
t de comparación de medias—. Se
revisan, de manera sintética, aspectos relacionados con la familia
y el autoconcepto, en particular
lo relacionado con el rendimiento
académico. Los resultados dejan
entrever la importancia de la familia en el rendimiento escolar;
sin embargo, esta relación ni es
tan clara ni tan contundente como

se esperaría; la asociación entre
escolaridad de los padres y rendimiento de los hijos es la más clara,
tal y como otros estudios lo han
demostrado, aunque esta relación
no es mecánica. En relación con el
autoconcepto, sí influye en el rendimiento, aunque no todo lo elabora el individuo; también se involucran personas significativas para
el estudiante, como sus familiares
cercanos.
Palabras clave: Familia, rendimiento escolar, educación secundaria
Abstract: This paper reports the results of a survey carried out in 597
high school students from Monte-

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�Reyna Herrera Domínguez / José Baltazar García Horta

rrey Metropolitan Area (MMA). The
questionnaire used underwent a
number of revisions to estimate the
degree of consistency (Cronbach’s
alpha) and discriminating power (t
test). Issues related to family and
self-concept, regarding academic
performance, are reviewed briefly.
Results suggest that the support
of the family is important for students’ school performance; however, this relationship is neither as
clear nor as strong as expected.
The association between parent’s

education and achievement of students is the clearest, such as other
studies have shown, although this
relationship is not mechanistic. Regarding the self-concept, it does
influence performance, but not
everything is due to the individual;
significant others are also involved,
such as close relatives.
Keywords: Family, stundents’ performance, secondary education

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�Apoyo de la familia, autoconcepto y rendimiento escolar. Percepciones de estudiantes de secundaria

Apoyo de la familia, autoconcepto
y rendimiento escolar. Percepciones
de estudiantes de secundaria

Family support, self-concept and students’ school
performance. Perceptions of junior secondary
school students.
Reyna Herrera Domínguez5
José Baltazar García Horta6

Introducción

E

l presente trabajo se enfoca en explorar la percepción
que tienen estudiantes de
secundaria sobre algunos aspectos familiares y personales asociados con su rendimiento escolar.
Este se relaciona con el desarrollo
cognitivo, psicomotor y afectivo
del estudiante y se traduce en una
calificación, generalmente, de corte cuantitativo. Para la obtención
de esa calificación, el estudiante
transita por diversas situaciones,
no todas ellas de índole educativa;
asimismo, en la calificación del rendimiento intervienen factores que
no están directamente relacionados con el trabajo en aula.

El rendimiento escolar tiene varias funciones: sirve como criterio
de acreditación, informa respecto
del avance en el aprendizaje y es
utilizado como un indicador de la
calidad de la educación. Para Manuel Jiménez (2000), constituye
el nivel de conocimientos en un
área o materia específica, tomando en consideración la edad y el
nivel académico. Carlos Figueroa
(2004) puntualiza que se define
como el producto de la asimilación
del contenido de los programas
de estudio, expresado en calificaciones, generalmente numéricas,
dentro de una escala convencional. Ezequiel Ander-Egg (2012) comenta que es equivalente al nivel
de aprovechamiento o logro en la
actividad escolar, el cual se estima

5. Maestría en Ciencias con acentauación en Trabajo Social por la FTSyDH-UANL
6. Doctor en Educación. Profesor Investigador de la FTSyDH-UANL
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�Reyna Herrera Domínguez / José Baltazar García Horta

a través de pruebas de evaluación
con las que se establece el grado
de cumplimiento de los objetivos
pretendidos.
En síntesis, se concibe al rendimiento escolar como una estimación cuantitativa del aprendizaje
del estudiante; dicha estimación la
realiza, usualmente, el docente a
cargo de guiar el proceso enseñanza-aprendizaje, y suele utilizarse
una variedad de herramientas para
su determinación. No obstante,
numerosos estudios han explorado los elementos asociados al rendimiento y se ha encontrado que,
dada la naturaleza compleja y multifactorial del proceso educativo,
son diversos los aspectos que determinan, condicionan y moderan
al rendimiento.
Un estudio pionero, ambicioso
y de amplio espectro, que intentó
explorar sistemáticamente la influencia de diversos factores en el
rendimiento, fue el realizado por
James Coleman (1996) en los Estados Unidos en 1966. Este polémico trabajo, cuyo título original es
Equality of Educational Opportunity, comúnmente referido como
Informe Coleman, pone de manifiesto que existe una diversidad de
factores que afecta el rendimiento
escolar, la mayoría de aquéllos externos a lo que ocurre en el salón
de clases. Entre la diversidad de

aspectos que este estudio revela
y destaca, son de especial relevancia los atribuidos a la familia y
sus antecedentes como el nivel socioeconómico, la formación de los
padres, recursos culturales de los
que dispone el hogar, así como la
estructura, el clima familiar y la dinámica de las relaciones familiares.
Posteriormente, se han realizado múltiples indagaciones en
relación con el proceso educativo
formal y los diversos aspectos y factores asociados con la familia y su
entorno (Ruiz de Miguel, C., 2001;
Gómez, G., 1992; Oliva, A. y J. Palacios, 1998; Gil, 1992). En suma, se
ha confirmado que los antecedentes familiares tienen relación con el
éxito o fracaso del estudiante; por
ejemplo, nivel socioeconómico, interés por los procesos instructivos,
relaciones intrafamiliares estables,
estructura interna, nivel de estudios de los padres, recursos socioculturales, adicciones, entre otros.
Por otra parte, además de la
familia hay una multiplicidad de
aspectos personales que también
pueden tener una influencia decisiva, como la motivación; el uso
del tiempo libre; las actividades
extraescolares; las relaciones sociales; los estilos de aprendizaje y
métodos de estudio; la alimentación; la actitud para enfrentar las
dificultades; el estado emocional

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�Apoyo de la familia, autoconcepto y rendimiento escolar. Percepciones de estudiantes de secundaria

y el interés hacia la escuela, entre
muchos otros (Hoyos, R., J. Espino
y V. García, 2012; Ruiz de Miguel,
C., 2001; González, C., 2003).
A lo anterior conviene añadir
todo lo relacionado con lo que ocurre en la escuela, más específicamente, dentro del salón de clases.
Sobre este respecto, por ejemplo,
Antonia Lozano Díaz (2003) menciona que los estudios que explican
el fracaso escolar lo hacen partiendo de tres elementos que intervienen en la educación: los factores
familiares, los académicos y los
personales, lo que nos da una idea
de la complejidad del panorama.
El trabajo aquí descrito explora la percepción que los estudiantes de secundaria tienen sobre su
familia y la influencia que aquélla
pudiera tener sobre su rendimiento escolar; en concreto se indaga el
nivel de estudios de los padres y el
apoyo que el estudiante recibe en
la elaboración de sus tareas escolares. Adicionalmente, también se
examina el autoconcepto, buscando en específico su relación con el
rendimiento académico.
Autoconcepto
El autoconcepto es el resultado de
un proceso de análisis, valoración
e integración de información deri-

vada de la propia experiencia y de
la retroalimentación del contexto:
familia, maestros, compañeros y
sociedad en general. Una de sus
funciones es regular la conducta mediante la autoevaluación; el
comportamiento es determinado,
en gran parte, por el autoconcepto que se posea en ese momento
(García, F. y F. Doménech, 2002).
Para Antonia Lozano Díaz
(2003), el autoconcepto se va formando sobre la base de las descripciones y evaluaciones que el
sujeto realiza sobre sí mismo y su
comportamiento, así como el de las
personas con las que se relaciona.
En el campo educativo, se tienen
buenas bases para pensar que el
autoconcepto juega un papel crucial en la motivación, el aprendizaje, el desarrollo de capacidades, las
elecciones académicas y los logros
(Salum-Fares, A., R. Marín y C. Reyes, 2011).
Se suele entender al autoconcepto como la conciencia y valoración que el individuo tiene de sí
mismo. Bernardo Weiner (1990)
menciona que el autoconcepto es
un componente global de todas las
teorías motivacionales, de manera
que la motivación en gran parte
está mediada por las percepciones
que una persona tiene de sí misma
y de las tareas a las que se enfrenta.

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Una concepción multidimensional y jerárquica del autoconcepto
es la proporcionada por Shavelson,
Hubner y Stanton (1976, en González, Ó., 2005); en ella se describe el autoconcepto en diferentes
facetas: académico, físico, social y
personal. En el presente trabajo, se
centrará la atención en el autoconcepto académico, entendido como
la percepción de la competencia
respecto del desempeño en las diversas materias escolares.
Conviene precisar que la influencia del autoconcepto sobre
el rendimiento académico puede
ser inmediata, mientras que la incidencia del logro académico sobre
el autoconcepto sería mediada por
la elaboración cognitivo-afectiva
del propio concepto. Jesús Beltrán
(1995) destaca dos tendencias:
una indicaría que el autoconcepto
actúa causalmente sobre el rendimiento académico, por lo que es
preciso trabajar en la escuela para
mejorar la imagen que los estudiantes tienen de sí mismos; la otra
define que el autoconcepto es una
consecuencia del rendimiento, por
lo que aboga por el desarrollo de
las capacidades intelectuales mediante métodos de instrucción individualizada.

Familia
La familia es el primer entorno
donde el individuo se desarrolla
socialmente; la estructura familiar
suele definirse a partir del número
de miembros y de la custodia paterna (Gómez, G., 1992). Se han
documentado numerosos efectos
y relaciones entre la familia y el
redimiento escolar; por ejemplo,
el tamaño de la familia, las interacciones ente padres e hijos, y las relaciones con los demás miembros
de la familia.
Un aspecto a destacar es la posición social, ya que suele producir
variaciones respecto de la importancia que dan los padres al éxito
escolar. En los estratos más desfavorecidos, el éxito escolar es escasamente valorado; por el contrario,
mientras más alto es el nivel socioprofesional de los padres, mayor
importancia se da al éxito (Fernández, S. y F. Salvador, 1994), lo que
tiene consecuencias notables en el
rendimiento de los estudiantes.
En cuanto a la tipologia de la familia, diversos estudios destacan la
influencia que los cambios demograficos han generado (Arriagada,
I., 2001; Valdivia, C., 2008;; García,
B., Oliveira, O, 2005; Ribeiro, M.,
2010), dando como resultado que
los arreglos familiares varíen y se
traduzcan en una amplia gama de

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�Apoyo de la familia, autoconcepto y rendimiento escolar. Percepciones de estudiantes de secundaria

tipos y clasificaciones. La presente
investigación tomará como base
la tipología sugerida por Manuel
Ribeiro (2010) para identificar los
tipos de familia de los estudiantes
encuestados.
Por otra parte, nunca está de
más resaltar el papel de la familia
como agente de socializacion; las
experiencias que ahí ocurren contribuyen, sin duda, a la formación
de la personalidad. En relación con
la escuela, el involucramiento de
los padres es esencial (Valdés, Á.,
M. Acevedo y P, Sánchez, 2009).
La investigación sobre los vìnculos
entre la familia y el aprendizaje
tienen larga historia. Por ejemplo,
Redding (1997) encontró que una
marcada ética de trabajo contribuye al éxito académico: cuando los
padres preparan a sus hijos para las
demandas del aprendizaje escolar
y muestran, a través de sus propias actividades y de las metas que
marcan para ellos, que trabajar
duro es importante y conlleva recompensas. Por otra parte, a pesar
de que la clase social podría estar
ligada al rendimiento académico,
las familias que proporcionan un
ambiente estimulante, de apoyo y
con riqueza lingüística, desafían los
efectos de las desventajas socioeconómicas; en otras palabras, un
ambiente sociocultural en el que se
favorecen las relaciones, el involu-

cramiento y las prácticas de vida familiar, es un predictor más confiable del aprendizaje que el estatus
socioeconómico familiar (Redding,
1997).
El apoyo familiar suele considerase un elemento primordial en el
proceso educativo y se relaciona
con el nivel de involucramiento de
los padres en las actividades escolares de sus hijos. Cuando se habla
de apoyo familiar, se refiere al grado en que los padres participan en
las actividades que complementan
el trabajo escolar, las cuales no solo
incluyen las tareas escolares, sino
actividades de repaso, lectura y de
tipo lúdico que amplíen lo que se
vio en clase (Bazán, Sánchez y Castañeda, 2007). El interés de los padres incide en la percepción de los
niños como estudiantes y puede
manifestarse de diversas formas:
seguimiento del proceso educativo
de los hijos; contacto frecuente con
el centro escolar; preocupación legítima por las actividades de la escuela; creación en casa de un ambiente adecuado para el estudio;
utilización conveniente del tiempo
de ocio; motivación para leer; ayuda en tareas escolares, entre otras
(Gómez, G., 1992). Sin embargo, el
compromiso y el apoyo de los padres en el aprendizaje de los hijos
es mayor cuando se inicia la alfabetización formal y durante los pri-

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�Reyna Herrera Domínguez / José Baltazar García Horta

mero años de instruccion (Ruiz de
Miguel, C., 2001), por lo que en la
edad secundaria el apoyo suele disminuir. Sobre este aspecto, conviene comentar que algunos estudios
confirman que los padres se preocupan más por la educación de sus
hijos cuando reciben información
y retroalimentación oportuna de
los educadores, con el fin de seguir
participando en su enseñanza en
todo el trayecto escolar (Epstein, J.
y S. Sheldon, 2007).
Descripción de lo realizado
La investigación se realizó en dos
escuelas secundarias, una técnica y
la otra general, ubicadas en el municipio de General Escobedo, Nuevo León. El enfoque adoptado es
esencialmente cuantitativo, con un
diseño transversal-correlacional,
con colección de datos en un solo
momento; diseños de este tipo
permiten conocer la relación o grado de asociación entre dos o más
conceptos en un contexto en particular (Hernández, R., C. Fernández
y P. Baptista, 2010). En el caso de
este trabajo, interesa conocer el
grado de asociación que tienen el
autoconcepto y la familia con el
rendimiento escolar.
El instrumento utilizado para la
colección de datos es una relabo-

ración de un cuestionario desarrollado dentro del proyecto Factores
determinantes del bajo rendimiento académico en secundaria (González, C., 2003), llevado a cabo en
España. La adaptacion del instrumento, previa autorización de la
autora, se realizó en varias fases:
—Revisión de lenguaje y restructuración de algunos ítems.
—Prueba de materiales con
cinco estudiantes de secundaria para corroborar que el cuestionario fuera entendible.
—Aplicación a un grupo de secundaria, llevando a cabo pruebas iniciales de consistencia
interna y poder de discriminación, con la subsecuente modificación y ajuste del instrumento.
—Prueba piloto para corroborar una vez más pertinencia y
eficacia de los ítems.
—Estimación del grado de consistencia interna utilizando el
Alfa de Cronbach, lo que permite estimar si los ítems del
instrumento están correlacionados entre sí (Frías-Navarro,
2014). El Alfa del autoconcepto
fue de 0.70 y el de contexto familiar, de 0.72; ambos resultados se consideraron aceptables
para los objetivos de este trabajo.
—Determinación del poder

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�Apoyo de la familia, autoconcepto y rendimiento escolar. Percepciones de estudiantes de secundaria

de discriminación, aplicando
la prueba t para comparar las
medias de 25 por ciento de la
distribución con la puntuación
más baja, con la de 25 por
ciento de la distribución con la
puntuación más alta. En varios
ítems no se detectaron diferencias significativas entre estos
dos grupos, por lo que se suprimieron los reactivos.

Al final, el instrumento se integró
por un total de 87 ítems, 13 de opción multiple y 74 tipo Likert, y se
procedió a la aplicación definitiva
en estudiantes de primero, segundo y tercer grado de secundaria.
La muestra de este estudio es no
probabilistica, debido a que la elección de los participantes no dependía de la probabilidad, sino de la
disponibilidad de los estudiantes y
las características de las escuelas.
El procedimiento no es mecánico
ni con base en formulas de probabilidad, depende del proceso de la
toma de decisiones de la investigación (Hernández, R., C. Fernández y
P. Baptista, 2010). Participaron 603
estudiantes pertenecientes a dos
escuelas secudarias —282 en una y
321 en la otra—, una considerada
como de alto rendimiento y otra
de bajo rendimiento, con la idea
de obtener un máximo contraste.
La aplicación se llevó a cabo entre
febrero y marzo de 2015.

Resultados
Para la presentación de los resultados, se denominarán a las escuelas
en las que se aplicó el instrumento
como A y B. Aunque la aplicación
total fue de 603 instrumentos, seis
de ellos no se contestaron en su
totalidad y no fueron finalmente
considerados, por lo que el número
de cuestionarios válidos fue de 597
(ver tabla 1).

Núm. cuestionarios

Porcentaje

Escuela A

313

52.4

Escuela B

284

47.6

597

100.0

Escuelas

Total

Tabla 1. Cuestionarios aplicados por escuela

Familia
a) Tipos
Para la descripción de los tipos de
familia se retomó la clasificación
propuesta por Manuel Ribeiro
(2011) en el Diagnóstico de la Familia en Nuevo León, en el que se
identifican 27 tipos. Tomando ese
ejercicio como base, se agrupó lo
reportado por los estudiantes en
cinco categorías: nuclear (N), nuclear extensa (NE), monoparental
(M), monoparental extensa (ME)

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�Reyna Herrera Domínguez / José Baltazar García Horta

y otros familiares (OF). La gráfica 1
muestra que la familia nuclear es la

más reportada en ambas escuelas,
seguida por nuclear extensa.

Gráfica 1 Tipos de familia
80.0%
70.0%
60.0%
50.0%
■ Escuela A

40.0%

■

Escuela B

30 .0%
20.0%
10.0%
0.0%
N

NE

M

ME

OF

b) Nivel de estudios de los padres

c) Interés por la escuela

La gráfica 2 muestra el nivel de estudios de los padres, considerando
el promedio de años de escolaridad, en caso de que la familia sea
de tipo nuclear; o solo los del padre
o madre, en caso de que sea monoparental. En la escuela A, el nivel
de estudios predominante es de
preparatoria —44.7 por ciento—,
seguido de universidad —24.9 por
ciento—; en la escuela B, se concentra en secundaria —40.5 por
ciento— y preparatoria con 39.4
por ciento.

En cuanto al interés de los padres
por cómo van sus hijos en la escuela, la gráfica 3 muestra que la
información se concentra en las
opciones “todos los días” y “casi
todos los días”. En la escuela A se
registra mayor interés —43.7 por
ciento reporta que los padres inquieren diariamente—, que en la
escuela B —41.1 por ciento reporta
“casi todos los días”—; aunque, en
general, en ambas escuelas hay un
interés constante.

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�Apoyo de la familia, autoconcepto y rendimiento escolar. Percepciones de estudiantes de secundaria

Gráfica 2 Nivel de estudio de los padres
50.0%
44.7%
45 .0%
40.0%
35.0%
30.0%
25.0%

■

Escuela A

20.0%

■

Escuela B

15 .0%
10.0%
5.0%
0 .0%
Sin estudios

Primaria

Secundaria

Preparatoria Universidad

Gráfica 3. Frecuencia con la que preguntan los padres cómo van sus hijos
en la escuela
Nunca

Fin de curso

En entregan calificaciones

en examenes

Escuela B

■

Escuela A

41.1
.3

casi todos los dias

todos los dias

43.7

o

10

20

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■

30

40

50

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c) Asistencia a reuniones escolares
En la escuela A se reporta que 61
por ciento de los padres asiste a todas las reuniones escolares, mien-

tras que en la escuela B poco más
de 51 por ciento lo hace. En el otro
extremo, no asisten a reuniones escolares: 2.8 por ciento en la escuela A y 4.2 por ciento en la escuela B.

Gráfica 4. Asisten a reuniones escolares
70
61
60
50
40
30

■

Escuela A

■

Escuela B

20
10

o
solo 1

2a3

4a5

d) Número de personas que apoyan en las tareas escolares
En cuanto al apoyo que reciben los
estudiantes por parte de la familia
y/u otras personas, como compañeros y clases privadas, se encontró que la mayoría recibe algún tipo
de ayuda; solamente 12.8 por ciento de la escuela A y 13.7 por ciento
de la escuela B no recibieron ayuda
de ningún tipo.

Todas

No asisten

Autoconcepto
Para el caso del autoconcepto, los
datos se agruparon en cuatro categorías: alto, medio, bajo y muy
bajo. En la gráfica 6 se destaca que
la escuela A tiene el autoconcepto
más elevado —26.8 por ciento en
el nivel alto—, mientras que la escuela B reporta más casos con nivel bajo —30.2 por ciento con nivel
muy bajo—.

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�Apoyo de la familia, autoconcepto y rendimiento escolar. Percepciones de estudiantes de secundaria

Grafica 5. Número de personas que apoyan en las tareas escolares
70.0%
60.0%
50.0%
40.0%
30.0%

■

Escuela A

■

Escuela B

20.0%
10.0%
0.0%
Nadie

1

2

3

4

Gráfica 6. Autoconcepto
35
30 .2
30
25
20
■ Escuela A

15

■ Escuela B

10

5

o
Muy bajo

Bajo

Medio

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Alto

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Rendimiento escolar y tipo de familia
Como ha podido notarse, existen algunas diferencias entre los
dos tipos de escuelas; cabe recordar una de ellas está considerada
como de alto rendimiento (A) y la
otra como de bajo rendimiento (B).
Las diferencias más notorias tienen
que ver con el tipo de familia y la
escolaridad de los padres. Ambas
escuelas se ubican en contextos de
clase media baja.
La literatura menciona que la
estructura familiar suele definirse
a partir del número de miembros
y de la custodia paterna; el tamaño de la familia se relaciona con el
rendimiento, influyendo en el clima intelectual. Las interacciones
entre padres e hijos también son
cruciales, lo mismo que las relaciones que los estudiantes mantienen
con los demás miembros de su familia (Gómez, G., 1992).
El tipo de familia parece estar
asociado con el rendimiento escolar; Ángel Alberto Valdés, Landy
Esquivel y Katty Artiles (2007) comentan que una familia nuclear
implica ventajas importantes, por
ejemplo, mejores ingresos familiares —cuando ambos padres trabajan—; mayores posibilidades de
ejercitar una parentalidad efectiva
al dividirse los roles; y mayor esta-

bilidad emocional al existir condiciones para un apoyo mutuo.
La mayor parte de los estudiantes participantes en esta investigación reportó provenir de familias
nucleares y nucleares extensas; no
obstante, como se aprecia en las
gráficas 7 y 8, el pertenecer a una
familia nuclear no asegura tener
alguna ventaja notoria, al menos
en lo que rendimiento escolar se
refiere. La mayoría de los casos
provenientes de familias nucleares
se ubica en rendimiento medio y
tiene un porcentaje importante de
estudiantes con bajo rendimiento
—10.2 y 12.3 por ciento para la escuela A y B, respectivamente—. En
la comparación, existe una ligera
diferencia que favorece el rendimiento de estudiantes con familia
nuclear, lo que hace pensar que el
contexto familiar tiene una influencia en el rendimiento escolar.
Con respecto a las familias monoparentales, algunas investigaciones han encontrado algunos
efectos negativos, por ejemplo desventajas económicas que suelen
solventarse con la ayuda de la familia extensa y otras redes de apoyo
(Valdés, Á., G. Basulto y E. Choza,
2009). Las familias monoparentales (M) y monoparentales extensas
(ME) tienen más presencia en la
escuela A, aunque no hay grandes
diferencias en el rendimiento.

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�Apoyo de la familia, autoconcepto y rendimiento escolar. Percepciones de estudiantes de secundaria

Gráfica 7. Tipo de familia por rendimiento, escuela A
40
35.8
35
30
25
20
15

~

Alto

-

Medio

~

Bajo

10
5

o
N

NE

M

ME

OF

Gráfica 8. Tipo de familia por rendimiento, escuela B
40
35
30
25
20
15

-.&amp;-- Bajo

12.
10

5

1.1

8·7
.4

o
N

NE

M

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ME

OF

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�Reyna Herrera Domínguez / José Baltazar García Horta

Rendimiento escolar y grado académico de los padres
Otro aspecto explorado por este
estudio, y que reviste especial relevancia, es el relativo al nivel de
estudio de los padres. Diversas
investigaciones mencionan que
entre más años de estudio tengan
los padres, el lenguaje, los comentarios y la preocupación hacia los
hijos será mayor y, en consecuencia, tendrá influencia positiva en el
rendimiento (Hoffman, L., S. Paris y
E. Hall, 1995; Pérez, 1981; Ruiz de
Miguel, C., 2001).
Las gráficas 9 y 10 muestran
que en las escuelas participantes en este estudio se cumple con
el pronóstico: en la escuela A, la
mayoría de los casos se concentra
en los rendimientos alto y medio
cuando el nivel de estudios de los
padres es de preparatoria y universidad. En cambio, en la escuela B, el
rendimiento con el mayor porcentaje de casos es el medio, cuando
el nivel educativo de los padres es
de secundaria y preparatoria. No
obstante, vale la pena comentar
que, aunque puede haber cierta
tendencia hacia el cumplimiento
de la proposición a mayores años
de estudio de los padres, mejor rendimiento académico, la relación no
es tan evidente; existe algo adicional que la condiciona.

La literatura reporta que cuando los padres tienen pocos años
de estudio, el bajo rendimiento
escolar tiende a ser predominante
(Morales, A. et al., 1999). Empero,
vale la pena hacer notar que incluso cuando los padres cuentan con
solo educación primaria o no tienen estudios, llegan a presentarse
varios casos de estudiantes con
rendimiento meritorio. En la escuela A, por ejemplo, 4.2 por ciento —padres sin estudios— y 1.9 por
ciento —padres con primaria— logran tener un rendimiento medio;
en el caso de la escuela B, 3.9 por
ciento —padres sin estudios— y
2.5 por ciento —padres con primaria— están en la misma situación.
Nuevamente, existe alguna condicionante afortunada que trastoca
el pesimismo impuesto por la relación: poca educación de los padres,
bajo rendimiento académico.
Rendimiento escolar y autoconcepto
En investigaciones que exploran la
correspondencia entre autoconcepto y rendimiento escolar, se
señala que existe una correlación
positiva: un estudiante con autoconcepto robusto suele tener un
rendimiento escolar elevado; por
el contrario, un autoconcepto ma-

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�Apoyo de la familia, autoconcepto y rendimiento escolar. Percepciones de estudiantes de secundaria

Gráfica 9. Rendimiento escolar y grado académico de los padres, escuela A
25

20

15

10

~

Alto

-

Medio

-.a- Bajo

5

o
Sin estudios

Primaria

Secundaria Preparatoria Universidad

Gráfica 10. Rendimiento escolar y grado académico de los padres, escuela B

~

~-----------25

~

Alto

-

Medio

- - Bajo

Sin estudios

Primaria

Secundaria Preparatoria Universidad

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�Reyna Herrera Domínguez / José Baltazar García Horta

gro se asocia con bajo rendimiento
Manchego, (1991).
Dicha relación encuentra un reflejo en las escuelas participantes
en esta investigación; las gráficas
11 y 12 muestran que en la escuela
A resulta evidente que entre mejor
sea el autoconcepto de los estudiantes, mayor es el rendimiento
escolar. Por ejemplo, 16.9 por ciento de estudiantes con alto autoconcepto tiene rendimiento escolar
alto; por el contrario, 7.9 por ciento
de los estudiantes con bajo rendimiento tiene un autoconcepto muy

bajo. En el caso de la escuela B, 9.5
por ciento de los estudiantes de
alto rendimiento tiene un autoconcepto alto, mientras que 7.7 por
ciento con bajo rendimiento tiene
muy bajo autoconcepto.
En este caso, es notorio que
la escuela A —considerada como
de alto rendimiento— concentra
un mayor número de estudiantes
con un autoconcepto robusto y un
rendimiento escolar medio y alto;
pese a lo hasta aquí señalado, cualquier generalización debe tomarse
con cautela.

Gráfica 11. Rendimiento escolar y autoconcepto, escuela A
18
16.9
16
14
12
10

~

Medio

~

Bajo

9.2
8

-a- Alto

6
4
2
0 .6

o
Muy bajo

Bajo

Medio

Alto

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�Apoyo de la familia, autoconcepto y rendimiento escolar. Percepciones de estudiantes de secundaria

Gráfica 12. Rendimiento escolar y autoconcepto, escuela B
20
18
16
14
12
10

8

~

Medio

-

Bajo

-á- Alto

6
4
2

o
Muy bajo

Bajo

Algunas conclusiones preliminares
En las escuelas participantes en
este estudio se confirma la asociación entre influencia de la familia
y el rendimiento escolar, aunque
esta relación no es tan clara ni tan
contundente como se esperaría. Ni
el tipo de familia, ni la estructura
familiar guardan una relación tan
estrecha con el rendimiento, como
comúnmente se piensa.
La asociación que sí encuentra
mayor asidero es la que involucra
la escolaridad de los padres y el
rendimiento escolar de los hijos.
Cuanto más alto es el nivel de estudio de los padres, mayor posibilidad tienen los hijos de alcanzar

Medio

el éxito escolar (Fernández, S. y F.
Salvador, 1994). No obstante, esta
relación tiene matices; en principio, podría decirse que existen
otras condicionantes y otros factores involucrados, que de no estar
presentes debilitan la fuerza de la
asociación entre años de estudio
de los padres y rendimiento escolar de los hijos (Ruiz de Miguel, C.,
1992). Más investigación y mejores
diseños son requeridos para seguir
indagando sobre esta relación.
En relación con el autoconcepto, existen diferentes aproximaciones y relaciones de causalidad entre aquél y el rendimiento escolar;
dados los resultados obtenidos en
esta investigación, parecen tener

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Alto

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mayor sentido las perspectivas que
asumen que es el autoconcepto el
que influye en el rendimiento académico (Costa, S. y C. Tabernero,
2012; Ruiz de Miguel, C., 2001).
También se tiene presente que el
autoconcepto no lo determina únicamente el individuo, sino que influyen personas significativas para
el estudiante, por ejemplo, sus familiares cercanos, quienes quizá se
preocupen más por este aspecto si
cuentan con grados de estudio superiores.
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Recibido: 1 de octubre de 2015
Aceptado: 10 de noviembre de 2015

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�La perspectiva de género en la formación de las y los trabajadores sociales en México

La perspectiva de género en la formación
de las y los trabajadores sociales en México
The gender perspective in the professional training of social workers in Mexico

María Zúñiga Coronado
Karina Elizabeth Sánchez Moreno

Resumen

Abstract

ste artículo presenta los resultados de un análisis sobre
la incorporación de la perspectiva de género en la formación
de los y las trabajadores sociales en
México, basado en la revisión de la
información disponible en las páginas web oficiales de diversas universidades del país. El objetivo del
análisis es aportar elementos para
la reflexión sobre la importancia de
integrar en los planes de estudio la
teoría de género y metodologías de
intervención social que promuevan
la equidad de género.

This article presents the results
of an analysis on mainstreaming
a gender perspective in the training of social workers in Mexico,
based on a review of available information on the official websites
of the schools of social work. The
objective of the analysis is to provide elements for reflection on the
importance of integrating curricula
in gender theory and methodology
of social intervention that promote
gender equity.

E

Palabras clave: perspectiva de género, intervención social, género,
educación superior.

Keyswords. Gender Pespective,
Social Intervention, Gender, Higher
Education

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�La perspectiva de género en la formación de las y los trabajadores sociales en México

La perspectiva de género en la formación
de las y los trabajadores sociales en México
The gender perspective in the professional training of social workers in Mexico

María Zúñiga Coronado7
Karina Elizabeth Sánchez Moreno8

Introducción
Miradas de la perspectiva de género

A

nte la marcada desigualdad
entre hombres y mujeres,
así como la discriminación
y opresión que viven las mujeres
en las sociedades modernas, se
vuelve imprescindible que se realicen acciones que garanticen la
igualdad efectiva entre hombres
y mujeres. Instituciones como la
Organización de las Naciones Unidas (ONU) han reconocido la importancia de la equidad de género
como fin y medio para alcanzar el
desarrollo sostenible. En 1997, el
Consejo Económico y Social (Ecosoc) de la ONU define el mandato de asegurar que los hombres y
mujeres puedan influir, participar
y beneficiarse de las acciones rela-

cionadas con la paz, el desarrollo y
los derechos humanos. En julio de
2010, la Asamblea General de la
ONU creó ONU Mujeres con el fin
de centrarse exclusivamente en la
igualdad y el empoderamiento de
las mujeres. La erradicación de la
desigualdad entre hombres y mujeres es catalogada por dicho organismo como primordial para el progreso del desarrollo humano. Por
ello, entre los ocho Objetivos del
Desarrollo del Milenio, planteados
en el año 2000 por los 189 países
miembros de la ONU, el tercero se
enfoca a promover la igualdad de
género y la autonomía de la mujer
mediante una serie de acciones encaminadas a ampliar el acceso en
diversos ámbitos: educación, trabajo, salud, política, entre otros.
El Programa de las Naciones
Unidas para el Desarrollo (PNUD)

7. Doctora en Trabajo Social. Profesora Investigadora de la FTSyDH-UANL
8. Maestra en Ciencias. Profesora Investigadora de la FTSyDH-UANL
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implementa acciones, desde 1995,
para incorporar la perspectiva de
género en cualquier acción pública
planificada —legislación, políticas
y programas— con miras a lograr
el desarrollo; se definen acciones
concretas para transversalizar la
equidad de género en todos los
proyectos y actividades del PNUD.
En México, se han registrado
avances importantes en materia
de igualdad de género a raíz de los
movimientos de las mujeres en la
lucha por sus derechos. Entre ellos
destaca la reforma, en 1974, al artículo 4º de la Constitución Política
de los Estados Unidos Mexicanos,
al integrar el principio de igualdad
jurídica entre hombres y mujeres.
El año siguiente se realizaron reformas a los códigos civiles y penales
de las entidades federativas a fin
de garantizar los derechos de las
mujeres. En 1980 se crea el Programa Nacional de Integración de
la Mujer al Desarrollo con la finalidad de mejorar sus condiciones
sociales. En 2001 se promulga, en
el Diario Oficial de la Federación,
la Ley Estatal del Instituto de las
Mujeres, cuyo objeto general es
promover y fomentar las condiciones que posibiliten la no discriminación, la igualdad de oportunidades y de trato entre los géneros. En
2007, se publica la Ley General de
Acceso de las Mujeres a una Vida

de Violencia, con la finalidad de
prevenir, sancionar y erradicar la
violencia contra las mujeres para
favorecer su desarrollo y bienestar de acuerdo a los principios de
igualdad y de no discriminación.
Es así que a partir del siglo XXI se
ha puesto mayor énfasis en la incorporación de la perspectiva de
género en las políticas públicas y
en los proyectos sociales, como se
puede constatar en los dos últimos
sexenios (2001-2006; 2007-2012),
así como en el actual (2013-2018),
el cual incorpora la perspectiva de
género de manera transversal en
los cinco ejes de acción que lo conforman. De manera particular, el
eje tres, del actual Plan Nacional de
Desarrollo, denominado igualdad
de oportunidades, plantea como
uno de sus objetivos promover la
igualdad entre hombres y mujeres.
Para ello se delimitan nueve estrategias encaminadas a “eliminar
cualquier discriminación por motivos de género y garantizar la igualdad de oportunidades, para que las
mujeres y los hombres alcancen su
pleno desarrollo y ejerzan sus derechos por igual”.
La perspectiva de género es, sin
embargo, conceptualizada de diferente manera. Por un lado, se le
concibe como una visión científica,
y por otro, como una metodología
de investigación e intervención. La

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primera mirada es sostenida por el
PNUD (2006: 22), que señala en la
Guía Transversalización de Género
en Proyectos de Desarrollo que la
perspectiva de género es una visión científica, analítica y política
sobre las mujeres y los hombres
que tiene por objetivo eliminar las
causas de la opresión de género, la
desigualdad, la injusticia y la jerarquización de las personas basada
en el género. Asimismo, en México,
la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida de Libre Violencia,
promulgada en 2007, en el capítulo
5, fracción IX, define la perspectiva
de género de la misma forma que
el PNUD, esto es, como una visión
científica, analítica y política sobre
las mujeres y los hombres. Una
visión, en suma, que tiene como
propósitos la eliminación de las
causas de la opresión de género, la
promoción de la igualdad entre los
géneros, así como la construcción
de una sociedad en donde todos
tengan el mismo valor, la igualdad
de derechos y el acceso a todo tipo
de recursos.
La perspectiva de género concebida como metodología es también utilizada por organismos internacionales como la Cruz Roja
Española, definida aquí como una
herramienta de diagnóstico y de
intervención estratégica. Como
herramienta de diagnóstico per-

mite identificar los obstáculos, las
diferencias y las desigualdades entre los hombres y las mujeres para
participar en los proyectos. Como
instrumento de intervención, pretende promover cambios sociales
en la discriminación de género,
promoviendo la desnaturalización
de los problemas que enfrentan
las mujeres y una mayor igualdad
entre hombres y mujeres (López, I.,
2007). Desde la óptica de Rosa Faraldo Rivas (2014), intervenir desde la perspectiva de género implica
considerarla en las cinco etapas de
implementación de un proyecto: el
posicionamiento y organización; el
diagnóstico; la ejecución; el seguimiento; y la evaluación. Develar las
relaciones entre los géneros significa aprender a hacer preguntas que
pongan en evidencia lo obvio, que
develen lo invisible, que pongan
en cuestión lo “normal” como algo
“natural”. En cada una de estas etapas propone una serie de preguntas claves que faciliten el análisis y
la intervención.
Para lograr la desnaturalización
se plantean como estrategias principales la participación y el empoderamiento de las mujeres. En
México, la Ley del Instituto Nacional de las Mujeres, aprobado por
el Congreso de los Estados Unidos
Mexicanos (2001), concibe la perspectiva de género como metodolo-

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gía y mecanismos para identificar,
cuestionar y valorar la discriminación, la desigualdad y exclusión de
las mujeres, justificadas por las diferencias biológicas entre hombres
y mujeres, así como las acciones a
realizar para incidir sobre los factores de género a fin de avanzar en la
construcción de la equidad de género.
Ya sea como marco teórico y
conceptual o como metodología
de intervención social, ambas propuestas aportan elementos importantes para reconstruir la mirada
tradicional, desde la cual se ha interpretado la realidad y los problemas sociales y se han diseñado e
implementado los proyectos sociales desde las instituciones públicas,
las organizaciones de la sociedad
civil (OSC) y la educación superior.
Esta y otras razones expuestas por
distintos organismos justifican la
incorporación de la perspectiva de
género, no solo en la intervención
social realizada desde las políticas públicas, sino también desde
la acción realizada por las mismas
comunidades y las OSC, así como
la práctica social promovida por la
academia.

La perspectiva de género en la
educación superior
La incorporación de la perspectiva
de género en la educación superior
ha sido promovida en México por
el Instituto Nacional de Mujeres
(Inmujeres), a través de la firma de
acuerdos con la Secretaría de Educación Pública (SEP) y con la Asociación Nacional de Universidades
e Institutos de Educación Superior
(ANUIES), para formalizar la integración de los cinco ejes de acción
establecidos en el documento titulado Declaración mundial sobre la
educación superior en el siglo XXI,
visión y acción ,con el objetivo de
fortalecer la participación y el acceso de las mujeres a la educación
superior: la sensibilización, el diseño curricular, la investigación y
difusión, la cultura institucional y
la coordinación interinstitucional.
Para la introducción de dichas acciones en las instituciones de educación superior (IES) mexicanas, se
crea una Red Nacional de Enlaces
Académicos de Género, así como
redes regionales para la implantación de mecanismos específicos según el contexto (Palomar, C., 2005).
Asimismo, el Programa Nacional de Educación Pública (PNE)
2000-2006, de la Presidencia de
la República, establece que las IES
tienen la responsabilidad de pro-

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mover el respeto por la diversidad,
la tolerancia y las diferencias de género de las personas. Los objetivos
estratégicos del PNE plantean la
inclusión y la equidad, sobre todo
de los jóvenes de los sectores más
desfavorecidos, de la mujeres y de
las diferentes culturas y lenguas
(Palomar, C., 2005). En 2002 se
formaliza el compromiso interinstitucional de promover la incorporación de la perspectiva de género
en las políticas, planes, programas
y proyectos de las IES del país, mediante un acuerdo firmado entre el
Inmujeres y la ANUIES (Palomar, C.,
2005).
La integración de la perspectiva
de género se continúa impulsando
en el Plan Nacional de Desarrollo
2013-2018, teniendo como una de
sus metas la de México con Educación de Calidad. Para el logro de
esta meta se aprueba, en diciembre de 2013, el Plan Sectorial de
Educación 2013-2018, el que desde
las perspectivas de inclusión y equidad plantea reducir las brechas de
acceso a la educación, la cultura y
el conocimiento, erradicando toda
forma de discriminación por condición física, social, étnica, de género, de creencias u orientación sexual. El Plan Sectorial se enfoca a la
consecución de seis objetivos, para
los cuales se delimitan las líneas de
acción particulares a cada uno de

ellos y las líneas de acción transversales, siendo una de estas últimas
la de la igualdad de oportunidades
y la no discriminación contra la mujer. El objetivo tres pretende asegurar mayor cobertura, inclusión
y equidad educativa entre todos
los grupos de la población para la
construcción de una sociedad más
justa. Para ello, la línea de acción
transversal Igualdad de oportunidades y no discriminación contra
las mujeres plantea 19 líneas de
acciones, de las cuales se destacan
dos que se relacionan con el tema
que aborda nuestro estudio: promover la inclusión de los temas de
derechos humanos de las mujeres
en los planes de estudio de todos
los niveles educativos; e incorporar
en los planes de estudio el tema de
la igualdad sustantiva entre mujeres y hombres.
Lo que proponen las instancias
oficiales educativas con la incorporación de la perspectiva de género
en las IES es promover el respeto a
la diversidad y la equidad a través
del cambio de la cultura institucional. Ello implica no solo un cambio
demográfico en la matrícula, en la
distribución por carreras o en las
oportunidades, sino también significa crear el área académica de
estudios de género y de la mujer,
la cual puede cristalizarse en materias impartidas, investigación,

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docencia, programas, así como el
cambio de paradigma en la transmisión acrítica de visiones patriarcales y androcéntricas presentes
en el proceso tradicional de enseñanza-aprendizaje, entre otros (Palomar, C., 2005).
La perspectiva de género en
la educación superior no significa realizar estudios de género en
las universidades, ya que enseñar,
estudiar y hablar de género no garantiza su puesta en práctica. Esta
debe ser concebida de dos maneras: como una mirada teórica para
entender las relaciones sociales
desiguales en el ámbito institucional a partir de la construcción cultural, no biológica, de la diferencia
sexual; como una estrategia que
garantice la equidad entre hombres y mujeres en el mundo de la
educación superior (Palomar, C.,
2005).
Las diferencias de género en las
distintas áreas de las IES en Latinoamérica han sido documentadas por un número importante de
trabajos, entre las que destacamos
las señaladas por Susana Fioretti,
Graciela Trejo y Paula Díaz (2002)
y por Ana María Hernández (2011).
En efecto, el estudio realizado por
Fioretti, Trejo y Díaz (2002) sobre
las carreras que ofrece el Instituto Superior del Profesorado, en
Argentina, observa que los planes

de estudio y las materias curriculares continúan reproduciendo los
esquemas sexistas tradicionales a
pesar de la presencia mayoritaria
de mujeres en los distintos niveles
—docentes, alumnado, jefes de
departamento, rectorado—. Asimismo, señalan la ausencia de la
perspectiva de género en la formación docente y en el diseño curricular del instituto. Hernández, por su
parte, resalta la importancia de la
formación docente para romper las
prácticas sexistas en la educación.
La perspectiva de género en la formación de las y los trabajadores
sociales en México
Desde su aparición, la profesión de
trabajo social en México ha estado
fuertemente vinculada con la intervención social que realiza el Estado
para atender las necesidades y problemas de las capas de la población
más desprotegidas. Las políticas
sociales han sido y son el campo
de actuación de la mayoría de las
y los trabajadores sociales, principalmente en lo que compete a su
ejecución. A partir del siglo XXI,
los planes nacionales de desarrollo
han introducido la perspectiva de
género como estrategia transversal, con el objeto de que todos los
planes, programas y proyectos so-

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�La perspectiva de género en la formación de las y los trabajadores sociales en México

ciales emanados del sector público
promuevan la equidad entre los géneros como requisito fundamental
para avanzar en el desarrollo social
y humano. Para tanto, es necesario que los profesionistas cuenten
con conocimientos teóricos, metodológicos y éticos para la práctica
social. En este contexto, la tarea
de las instituciones educativas formales es fundamental en la formación disciplinar con perspectiva de
género, tal como lo establece el
actual Plan Nacional de Desarrollo
2013-2018, así como los organismos internacionales.
En las IES del país aún persiste
una serie de desigualdades económicas o materiales y simbólicas
entre los géneros. Asimismo, pocas
de ellas han desarrollado una política de género y son aún menos las
que cuentan con una instancia legal
para atender los casos de discriminación por motivo de género. Poco
avance se registra, además, en la
formación del personal docente y
administrativo en la perspectiva
de género y en la integración al
currículo de contenidos de género.
Ante este panorama y el hecho de
que la profesión de trabajo social
es ejercida desde su aparición mayormente por mujeres, nos planteamos una serie de interrogantes
sobre la formación de las profesiones del área social que figuran di-

rectamente en la ejecución de las
políticas sociales, particularmente
de los y las trabajadoras sociales:
la misión, visión y objetivos de
las escuelas y facultades de trabajo social mexicanas ¿incluyen la
perspectiva de género?; el perfil de
egreso ¿contempla la perspectiva
de género?; entre las funciones de
trabajo social ¿se contempla promover la equidad de género?; ¿la
intervención o práctica social se
concibe desde la perspectiva de
género?; ¿el plan curricular tiene
como eje transversal la formación
con perspectiva de género?; ¿el
plan curricular considera cursos
teóricos sobre género?; ¿algunos
cursos abordan contenidos de género?; ¿se integran cursos sobre
metodología o intervención con
perspectiva de género?; en la ética
profesional ¿se habla de igualdad o
equidad de género? En este contexto nace el interés de indagar sobre el estatus que guarda la perspectiva de género en la formación
que ofrecen las facultades y escuelas de trabajo social del país.
Metodología
Se trata de una investigación documental basada en la información
disponible en las páginas web oficiales de las escuelas, institutos y

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facultades de trabajo social de universidades e instituciones públicas
y privadas de la república mexicana. En el caso de las escuelas, institutos o facultades que no cuentan
con un sitio web propio, se procedió a la recopilación de los datos
en la página oficial de la universidad. En algunos casos en los que
se cuenta con el sitio de internet,
pero la información no estaba disponible, se estableció contacto vía
telefónica.
Se trabajó con 32 facultades,
siete institutos y dos escuelas de
trabajo social de los estados de:
San Luis Potosí, Ciudad de México, Distrito Federal, Tamaulipas,
Michoacán, Hidalgo, Colima, Guadalajara, Aguascalientes, Chiapas,
Durango, Baja California, Sonora, Sinaloa, Morelos, Tlaxcala, Tabasco, Veracruz, Coahuila, Nuevo
León, Chihuahua, Guanajuato, Puebla, Guerrero, Campeche, Cuernavaca y Yucatán. Es importante señalar que en el caso de Baja California,
Michoacán, Guadalajara, Chiapas y
Morelos, existe más de una escuela o facultad de trabajo social. Del
total de instituciones, 20 son de carácter público y 14, privadas; tres de
estas últimas están incorporadas a
la secretaría de educación estatal.
Las categorías que se consideraron para el análisis de la integración de la perspectiva de género en

las escuelas, institutos y facultades
de trabajo social son: misión, visión, valores, objetivos, funciones
y perfil de egreso de las escuelas y
facultades; y plan curricular, específicamente los cursos completos o
contenidos de cursos de las escuelas y facultades.
Para la concentración y análisis
de los datos se diseñó una matriz
con apoyo del programa Excel. Dicha matriz, además de conformarse por las categorías mencionadas,
incluía el vínculo de la universidad;
el nombre de la misma; tipo de institución —pública o privada—; su
incorporación o no a una universidad o a la secretaría de educación
estatal; la entidad federativa en el
que se sitúa la universidad y/o escuela o facultad; si era una escuela
o una facultad. En la matriz se incluyó además un apartado para el
nombre y contenido temático de la
materia en relación con el género.
Resultados
La perspectiva de género en las facultades, escuelas e institutos de
trabajo social
Las categorías analizadas son: misión, visión, valores, objetivos, funciones, perfil de egreso y cursos o
contenidos de los cursos. Como se

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señaló, se analizaron 32 facultades, siete institutos y dos escuelas
de trabajo social. A continuación,
se presentan los hallazgos.

la vida pública y a la seguridad
humana en el Estado de Morelos y en la región centro sur del
país.

Visión
Misión
En relación con la misión, ninguna
de las facultades y escuelas consideradas en el estudio se refiere de
manera explícita a la perspectiva
de género. No obstante, la Escuela
de Trabajo Social de la Universidad
Autónoma de Morelos (UAM) hace
alusión, en su misión, al concepto
de desigualdad, por lo que enfoca sus esfuerzos a formar trabajadores sociales que contribuyan a
atender las desigualdades económicas, sociales y culturales.

La perspectiva de género en la visión de las dependencias universitarias está ausente en la mayoría
de los casos; solo la Facultad de
Trabajo Social Poza Rica-Tuxpan, de
la Universidad Veracruzana, plantea como meta para 2020 ser una
comunidad universitaria que se
caracterice por promover y mantener la equidad de género en las
interacciones en la comunidad universitaria.

Capacitar, habilitar y formar a
jóvenes estudiantes en el trabajo social como servicio profesional; especializándolos en
las disciplinas que apoyen la
solución de los problemas más
apremiantes de la entidad.
Busca favorecer su formación
como futuros docentes, investigadores, gestores públicos,
promotores culturales y organizadores sociales que puedan
contribuir a atender las graves
desigualdades económicas, sociales y culturales que afectan a
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Para el 2020 es una facultad reconocida a nivel nacional e internacional, consolidada en sus
procesos de calidad en la licenciatura y posgrado, con vínculos institucionales disciplinarios
sólidos; generadora de conocimientos de frontera que orientan el desarrollo académico y
la formación profesional de estudiantes, líderes en su área de
conocimiento que contribuyan
a la solución problemas y atención de las demandas sociales
desde un enfoque sustentable
con procesos de aprendizaje autónomos e innovadores,
impulsa la consolidación de su
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planta académica, fundamenta su quehacer institucional en
una cultura de transparencia,
procesos administrativos eficaces y eficientes, en el marco de
la normatividad universitaria
general y propia, creando procesos de inter-retro-relaciones
entre la comunidad universitaria que se caracteriza por la
honestidad, compromiso, responsabilidad, disciplina, ética,
lealtad, confianza, trabajo en
equipo, integridad, respeto, armonía, objetividad, equidad de
género y profesionalismo orientados a la promoción del bien
común (sitio web oficial de la
Facultad de Trabajo social-Tuxpan, Universidad Veracruzana).

Valores
Al realizar el análisis de los valores
de cada facultad y escuela, se encontró que solamente la Universidad Autónoma de Nuevo León
(UANL), el Centro Educativo Alianza Morelos y la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ) describen en su página web los valores
que pretenden promover en la
formación de los y las trabajadoras
sociales. No obstante, ninguna de
estas tres universidades menciona
la equidad o la igualdad de género
como uno de los valores que deben
poseer los egresados.

Perfil de egreso
Del conjunto de instituciones educativas, 24 facultades y una escuela
de trabajo social muestran el perfil
de egreso dentro de su página oficial web; sin embargo, no se considera tener egresados capaces de
realizar diagnósticos sociales, diseñar, ejecutar y evaluar proyectos
sociales desde la perspectiva de
género.
Objetivos
Solamente 14 facultades y una escuela de trabajo social describen
en su página web los objetivos de
la carrera; empero, no se menciona
de la perspectiva de género.
Funciones
En relación con las funciones que
los y las trabajadoras sociales deben
desempeñar, solamente dos facultades y una escuela de trabajo social
tienen disponible en su sitio web
oficial información sobre aquéllas:
Facultad de Trabajo Social de la Universidad Don Vasco, AC, Facultad de
Trabajo Social de la Universidad de
Sinaloa, campus los Mochis, Escuela
de Trabajo Social de la Universidad
Autónoma de Morelos (UAM). Nin-

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�La perspectiva de género en la formación de las y los trabajadores sociales en México

guna de ellas hace alusión a la perspectiva de género
Plan de estudios
Los planes de estudios de las escuelas y facultades de trabajo social fueron revisados a través de
las páginas web oficiales con la finalidad de identificar las materias
y contenidos sobre estudios de género, el semestre en el que se imparte la asignatura, así como la modalidad, esto es, si es obligatoria u
optativa. En el caso de escuelas o
facultades que no cuentan con sitio
web o no especifican el contenido
de los cursos, se realizaron algunas
llamadas telefónicas para solicitar
la información; del total de dependencias que se consideraron en el

estudio, en el caso de seis de ellas
no se tuvo acceso a la información.
Materias de estudios de género
obligatorias u optativas
Con respecto a las dependencias que ofrecen materias obligatorias de estudios de género en la
formación de los y las trabajadoras
sociales, se identifica solo a la Facultad de Trabajo Social de la Universidad Autónoma de Coahuila
(UAC); el curso se imparte en el semestre cero y se titula Estudios de
género.
Cuatro facultades de trabajo social del país ofrecen cursos sobre
estudios de género de manera optativa: la de la Universidad de Guadalajara, la de la UACJ, la de Universidad del Desarrollo del Estado
de Puebla y la de la Universidad
Stratford (cuadro 1).

Cuadro 1. Cursos de estudio de género en las facultades o escuelas de
trabajo social
Facultad/Escuela

Nombre curso

Modalidad

Semestre

Universidad Autónoma de Coahuila, Facultad de Trabajo Social

Estudios de
Género

Obligatoria

Cero

Universidad Autónoma de Ciudad
Juárez

Equidad de Género y Modelos
de Intervención
Trabajo Social

Obligatoria

Avanzado

Universidad del Desarrollo del
Estado de Puebla, Licenciatura en
Trabajo Social

Estudios de
Género

Optativa

No especifica

Facultad de Trabajo Social (UniGénero y EducaObligatoria
Séptimo
versidad Stratford), Licenciatura en ción
Trabajo Social
Fuente: elaboración propia con base en datos disponibles en las páginas web de las facultades y
escuelas de trabajo social.
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�María Zúñiga Coronado / Karina Elizabeth Sánchez Moreno

Contenidos sobre género en cursos teóricos
En la mayoría de las escuelas y facultades de trabajo social (33), no
están disponibles los contenidos
de las materias o cursos en el sitio
web oficial, por lo que solo fue po-

sible identificar tres instituciones
que abordan información relacionada con la perspectiva de género
en los contenidos de algunos cursos obligatorios u optativos: la Universidad Nacional Autónoma de
México (UNAM), UANL y el Centro
Universitario UTEG (cuadro 2).

Cuadro 2. Contenidos de materias sobre género
Facultad/Escuela

Nombre curso

Contenido

Modalidad

Semestre

Escuela Nacional
de Trabajo Social
(Universidad Nacional Autónoma
de México)

Teoría social III

Estudios de
género

Obligatoria

Facultad de
Trabajo Social
(Centro Universitario UTEG)

Sexualidad
Humana

Perspectiva de
género y trabajo
social

Obligatoria

Derecho

Ley General de
Acceso de las
Mujeres a una
Vida Libre de Violencia. Igualdad
de los derechos
de hombres y
mujeres

Obligatoria

Tercero

Teoría de análisis
Macrosocial

Teoría de género

Obligatoria

Tercero

Facultad de
Trabajo Social y
Desarrollo Humano (Universidad
Autónoma de
Nuevo León)

Tercero

Fuente: elaboración propia con base en datos disponibles en las páginas web de las facultades y
escuelas de trabajo social.

Conclusiones
Por largo tiempo, la formación
en trabajo social ha privilegiado
el enfoque objetivante y sexualmente neutro de la construcción
de la profesionalidad (Fusulier, B.,

2009). No obstante la presión ejercida por movimientos feministas
y por organismos internacionales
para erradicar la marcada desigualdad entre hombres y mujeres y la
discriminación y opresión que vi-

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�La perspectiva de género en la formación de las y los trabajadores sociales en México

ven las mujeres, ha promovido la
reflexión sobre la importancia de
considerar el análisis de género en
múltiples campos, como en el de la
educación.
En el caso de la educación superior y particularmente de la profesión de trabajo social en México,
ante el mandato del Plan Nacional
de Desarrollo y de la SEP de incorporar la perspectiva de género en
los planes de estudio de todas las
universidades, se plantea la necesidad de formar trabajadores y
trabajadoras sociales con competencias en la elaboración de diagnósticos y en el diseño, ejecución
y evaluación de proyectos sociales
desde esta perspectiva; la Secretaría de Desarrollo Social establece al
género como un eje transversal de
todos los programas sociales.
A pesar de que la necesidad de
integrar la perspectiva de género en los programas de formación
es urgente, esta dimensión se encuentra poco presente en las facultades, institutos y escuelas de
trabajo social, como lo muestran
los datos presentados. Pocas dependencias —15 de 34— muestran
en la página web oficial la misión
y visión que incluyan de manera
directa la cuestión del género. En
la mayor parte de estas dependencias tampoco está disponible la información sobre valores —n=31—,

objetivos —n=19—, funciones —
n=31— y perfil de egreso —n=9—.
En lo que respecta a los cursos,
solamente una facultad incluye en
el plan de estudios un curso obligatorio de género, y cuatro facultades más incluyen el curso de género como optativa. Tres escuelas
y dos facultades no integran en el
currículo una materia como tal de
género, si bien en algunos cursos
incluyen contenidos de estudios de
género.
Habida cuenta de la limitaciones
de este estudio, principalmente la
falta de disponibilidad de información en las páginas web oficiales de
las facultades y escuelas de trabajo
social, el análisis nos permite, por
un lado, constatar que la intención
de la formación de profesionistas
con perspectiva de género comienza a estar presente en el diseño
curricular de las carreras profesionales de trabajo social. Por otro
lado, nos incita a la reflexión sobre
la necesidad de incorporar la perspectiva de género en la formación
de los y las trabajadoras sociales,
así como en la intervención en lo
social.
Ante este panorama que parece
signar negativamente a las sociedades modernas en detrimento de las
mujeres, es importante reflexionar
sobre la importancia de:

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�María Zúñiga Coronado / Karina Elizabeth Sánchez Moreno

—Que todos los actores de las
escuelas y facultades de trabajo
social tomen conciencia de la
importancia de los estudios de
género en la formación inicial y
continua, así como en la investigación e intervención social.
—Incluir en los planes curriculares materias obligatorias de
estudios de género y de modelos de intervención desde la
perspectiva de género.
—Realizar investigación social
con enfoque de género.
—Que los estudiantes realicen
las prácticas comunitarias y
profesionales desde el enfoque
de género.
— Incluir un eje sobre género en los eventos académicos,
como coloquios y congresos.
—Contribuir, en tanto que se
trata de una profesión desempeñada mayormente por mujeres, a la igualdad de género,
promoviendo la resignificación
de las posiciones y roles de
hombres y mujeres, y la prevención de la violencia contra
las mujeres.
—Capacitar al personal administrativo y docente sobre la
perspectiva de género.
—Comprender que intervenir
desde una visión de hombres y
mujeres que soslaya el análisis
de las relaciones sociales de género, conlleva el riesgo de contribuir al reforzamiento de las
situaciones de desigualdad y de

estereotipo y prejuicios.
Como señala Annie Cornet
(2008), una lectura en términos
de género tiene un potencial
importante de transformación,
debido al cuestionamiento de
las normas y valores del grupo
de referencia —estereotipos y
prejuicios— y de los sistemas
como reproductores de las situaciones de desigualdad. La
perspectiva de género en los
programas académicos de las
y los futuros trabajadores sociales abriría entonces la oportunidad de cuestionar las relaciones de género e investigar
los cambios que son necesarios
promover (Rousseil, M., 2008).

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Recibido: 15 de noviembre de 2015
Aceptado: 22 de noviembre de 2015

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�Proyecto social para la promoción de la autonomía y ejercicio de los derechos sexuales
y reproductivos de las mujeres indígenas migrantes en el estado de Nuevo León a cargo de
Zihuakali Casa de las Mujeres Indígenas en Nuevo León, AC

Proyecto social para la promoción
de la autonomía y ejercicio de los derechos
sexuales y reproductivos de las mujeres
indígenas migrantes en el estado
de Nuevo León a cargo de Zihuakali Casa
de las Mujeres Indígenas en Nuevo León, AC
Social project for the autonomy and exercise
of sexual and reproductive rights of migrant
indigenous women living in the state of Nuevo
Leon, implemented by Zihuakali House
of Indigenous women in Nuevo Leon, AC

Esther Cruz Cruz
José Ricardo González Alcalá

Resumen

E

l proyecto social aquí expuesto define un área de
intervención en materia de
autonomía y ejercicio de los derechos sexuales y reproductivos para
las mujeres indígenas migrantes
por parte de Zihuakali Casa de las
Mujeres Indígenas en Nuevo León,
AC. Presenta los conceptos y datos
del contexto del problema; el diagnóstico; la institución interventora; la implementación de un taller
de análisis y reflexión impartido a
un grupo de mujeres jóvenes in-

dígenas; resultados y recomendaciones. Se concluye que las actividades de este proceso llevaron a
una toma de conciencia sobre la
autonomía y el ejercicio libre de los
derechos sexuales y reproductivos
por parte las mujeres indígenas
participantes.
Palabras clave: mujer indígena, derechos sexuales y reproductivos,
cultura indígena, relaciones matrimoniales indígenas.

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�Esther Cruz Cruz / José Ricardo González Alcalá

Abstract: The social project exposed here defines an area of ​​intervention named: autonomy and
exercise of sexual and reproductive
rights for indigenous women migrants; it was implemented by Zihuakali House Indigenous women
in Nuevo Leon, A.C. It expose the
concepts and context data of the
problem; diagnosis; intervening
institution implementing a workshop for analysis and reflection given to a group of young indigenous

women; findings and recommendations. It concludes that the activities of this process led to awareness of autonomy and free exercise
of sexual and reproductive rights
by indigenous women participants.
Keywords: Indigenous Women, Sexual and Reproductive Rights, Indigenous Culture, Indigenous marriage Relationships.

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�Proyecto social para la promoción de la autonomía y ejercicio de los derechos sexuales
y reproductivos de las mujeres indígenas migrantes en el estado de Nuevo León a cargo de
Zihuakali Casa de las Mujeres Indígenas en Nuevo León, AC

Proyecto social para la promoción
de la autonomía y ejercicio de los derechos
sexuales y reproductivos de las mujeres
indígenas migrantes en el estado
de Nuevo León a cargo de Zihuakali Casa
de las Mujeres Indígenas en Nuevo León, AC
Social project for the autonomy and exercise
of sexual and reproductive rights of migrant
indigenous women living in the state of Nuevo
Leon, implemented by Zihuakali House
of Indigenous women in Nuevo Leon, AC

Esther Cruz Cruz9
José Ricardo González Alcalá10

Introducción

E

ste documento describe los
pormenores del proyecto
social denominado: “Autonomía y ejercicio de los derechos
sexuales y reproductivos para las
mujeres indígenas migrantes en el
estado de Nuevo León”, que atiende la problemática en torno a la
salud sexual y reproductiva de las

mujeres indígenas migrantes, específicamente de un grupo de niñas
y jóvenes indígenas mixtecas que
residen en la colonia Héctor Caballero, Ciudad Benito Juárez, Nuevo
León, quienes, a su vez, pertenecen
a un grupo de danza de matachines
denominada Danza Limpia Concepción. El acercamiento a este grupo
se hizo a través de Zihuakali Casa
de las Mujeres Indígenas en Nuevo

9. Maestría en Proyectos Sociales por la FTSyDH-UANL
10. Dr. En Filosofía con Especialidad en Trabajo Social y Políticas Comparadas de Bienestar Social, y
Profesor Investigador, por la FTSyDH-UANL

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�Esther Cruz Cruz / José Ricardo González Alcalá

León, AC, organización de apoyo
que ya había realizado con dicho
grupo actividades de intervención
en asuntos diversos desde 2013.
Para determinar las características del problema que el presente proyecto planteó resolver, es
necesario establecer previamente
las definiciones de los conceptos
antecedentes que identifican y dan
sentido al problema, y mostrar el
estado que guardan las situaciones
que lo contextualizan, tales como:
las características de la población
indígena en general; la salud sexual
y reproductiva de la mujer indígena vista como problema social y
su situación en México y en Nuevo
León; la política social vigente en
México sobre pueblos indígenas
y la mujer indígena; y el contexto,
institución interventora y aspectos
básicos de la comunidad y grupo
indígena objeto del proyecto. A
continuación exponemos los detalles esenciales de cada uno de estos temas, los resultados obtenidos
y las recomendaciones correspondientes.
Población indígena en México
El término indígena significa, en su
acepción más básica, “originario de
un país” y tiene también diversos
significados culturales, económicos

y políticos. A esta palabra, a lo largo de la historia, se le han atribuido sentidos culturales y simbólicos
que han mostrado al indígena ante
la sociedad moderna como un ser
carente de “cultura” y conocimientos, dificultando, así, su acceso a
los bienes culturales que la sociedad mexicana ofrece en nuestro
tiempo (Navarrete, F., 2008). Por
otra parte, Montemayor, explica:
En verdad los indios de México
nunca han sido los indios de
México. Son pueblos que han
tenido nombres precisos desde
el siglo XV hasta nuestros días
(o, debemos decir: desde muchos siglos antes del siglo XV
hasta nuestros días): son purépechas, tzotziles, chinantecos,
mayas, nahuas, tojolabales,
mazatecos, rarámuris, tenek,
bibizá, ayuk, ódames, seris, mayos, yaquis, kiliwas, mazahuas,
tantos otros. El concepto ‘indio’
sigue ocultando a esos pueblos,
sigue siendo una señal que recuerda la negación de su existencia (2008: 32).

Indígena o indio son denominaciones que se han utilizado para
referirse al conjunto de pueblos
indígenas, pero cada pueblo posee
su propia denominación; hablar de
ellos como uno solo rompe con sus
diversidades.

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�Proyecto social para la promoción de la autonomía y ejercicio de los derechos sexuales
y reproductivos de las mujeres indígenas migrantes en el estado de Nuevo León a cargo de
Zihuakali Casa de las Mujeres Indígenas en Nuevo León, AC

En México, 6 millones 695 mil
228 personas de cinco años y más
hablan alguna lengua indígena; las
más habladas son: náhuatl, maya y
lenguas mixtecas (Instituto Nacional de Estadística y Geografía [INEGI], 2010). Por su parte, Federico
Navarrete Linares (2008) menciona
que el gobierno mexicano reconoce 62 lenguas diferentes, y que hay
lingüistas que afirman que en realidad se hablan más de 100.
Población indígena en Nuevo León
En Nuevo León hay 40 mil 137 personas mayores de cinco años que
hablan alguna lengua indígena, lo
que representa uno por ciento de
la población de la entidad (INEGI,
2010). La Comisión Nacional para
el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI) (2012) reporta la existencia de más de 80 mil indígenas en
el estado, ya que por cuestiones de
diseño de la encuesta del Instituto
Nacional de Estadística y Geografía
(INEGI), queda como no contabilizada parte de la población indígena que declara no hablar su lengua
materna.
Referente al grupo de familias
mixtecas migrantes asentadas en
Ciudad Benito Juárez, Nuevo León,
Séverine Durin (2009) explica:
Año 5, Núm. 2, noviembre, 2015 - abril, 2016, ISSN: 2007-3100

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El grupo de mixtecos, originarios de San Andrés Montaña,
Oaxaca, quienes ahora viven en
el municipio de Juárez, llegaron
a esta colonia a consecuencia
de un proceso de reubicación.
Antes vivían en los márgenes
del Río la Silla en el municipio
de Guadalupe y en 1995 fueron
reubicados al municipio de Juárez, en la colonia Héctor Caballero. En su primer lugar de residencia
vivían en casas hechas de cartón,
lámina y madera y no contaban
con los servicios básicos. Cuentan

los mixtecos que la reubicación
se realizó con base en el acuerdo mutuo entre autoridades de
los municipios de Guadalupe y
de Juárez y de los pobladores
mixtecos. El convenio al que llegaron era que el lugar a donde
iban a ser reubicados contaría
con los servicios básicos en una
fecha acordada. Ahora bien, la
reubicación tuvo lugar antes
del momento previsto y fueron
trasladados en camiones de basura hasta su nuevo domicilio
en la Colonia Héctor Caballero.
Ahí solo encontraron terrenos
delimitados con cal. Los terrenos no contaban con los servicios básicos y eran irregulares,
motivo por el cual fueron víctimas de supuestos dueños que
les cobraban, amedrentaban y
los amenazaban con desalojarlos, situación que perduró por
13 años.
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�Esther Cruz Cruz / José Ricardo González Alcalá

Salud sexual y reproductiva; Un
problema social
Para Ernesto Cohen y Rodrigo Martínez (2004:4), los problemas sociales
se definen como carencia o
déficits existentes en un grupo poblacional determinado.
Constituyen una brecha entre
lo deseado (por la sociedad) y
la realidad. Son situaciones observables empíricamente que
requieren de análisis científicotécnico. No se pueden por lo
tanto fundamentar en meras
suposiciones o creencias.

Alberto José Diéguez (2002) puntualiza que un problema social es
“un problema de relaciones humanas que amenazan seriamente
a la propia sociedad o que impide
las aspiraciones importantes de
muchas personas”; por lo tanto,
podemos decir que un problema
social es aquello que genera una
desigualdad entre los individuos y
dificulta el acceso a un servicio que
tiene que prever el Estado.
Por otra parte, los derechos
sexuales son definidos como derechos humanos universales basados
en la libertad inherente, dignidad
e igualdad para todos los seres humanos (Red por los Derechos Sexuales y Reproductivos en México,

s/f). Todas las personas los tenemos
sin distinción de edad, orientación
sexual, etnicidad, estado civil, sexo,
o cualquier otra condición; son históricos, indivisibles, específicos,
progresivos y obligatorios; además,
toda persona tiene la facultad de
ejercer libremente su sexualidad
sin sufrir discriminación alguna. Los
derechos reproductivos son un conjunto de garantías y obligaciones que
tenemos todas las personas sobre
nuestra sexualidad y capacidad reproductiva, encaminados al logro
de una mejor calidad de vida (Red
por los Derechos Sexuales y Reproductivos en México, s/f).
Género y sexualidad en México.
Por lo que toca a la problemática
social relativa a género y sexualidad, la investigación realizada en
México (Szasz, I., 2003) ha mostrado, en general, datos interesantes.
Los varones declaran haber iniciado sus relaciones sexuales coitales a una edad menor que las mujeres: entre los 15 y los 17 años, en
promedio. La mayor parte declara
experiencias sexuales previas a la
unión conyugal y algunos reconocen relaciones extraconyugales.
Los jóvenes solteros declaran haber tenido más de una pareja sexual, y la gran mayoría señala que
su primer coito no fue con una novia, sino con una amiga, una prostituta o una desconocida.

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�Proyecto social para la promoción de la autonomía y ejercicio de los derechos sexuales
y reproductivos de las mujeres indígenas migrantes en el estado de Nuevo León a cargo de
Zihuakali Casa de las Mujeres Indígenas en Nuevo León, AC

En el caso de las mujeres, la
edad promedio en que declaran
haber tenido su primera relación
sexual es entre los 17 y los 19 años,
en el momento de iniciar una unión
conyugal o muy poco tiempo antes.
La anticoncepción en México
recae fundamentalmente sobre las
mujeres urbanas casadas que ya
tienen hijos y en los métodos aplicados por personal de los servicios
de salud.
La única sexualidad normativamente aceptada para las mujeres
es la que se da en el marco de la
vida conyugal y la procreación.
El uso del condón está proscrito
para hombres y mujeres en relaciones estables, pues se asocia con las
relaciones ocasionales, la promiscuidad y la desconfianza.
Sexualidad de la mujer indígena. Con respecto a las mujeres indígenas, en particular las migrantes,
ellas presentan embarazos a temprana edad, lo cual se vincula con
su cultura (Araiza, A., 2008), misma
que no les ha aportado herramientas para la toma de decisiones respecto a su sexualidad; por lo tanto,
al llegar, por motivo de la migración, a contextos urbanos y sociales donde la comunidad tradicional
no está presente y no vigila el comportamiento de las jóvenes en sus
relaciones con una pareja, aquéllas
terminan, en la mayoría de los ca-

sos, embarazadas, y los varones generalmente se deslindan de la responsabilidad resultante, migrando
a otros estados o negándose a reconocer la paternidad (Chavarría,
2005, en Durin, S., 2013; Instituto
Nacional de Salud Pública, 2008).
La situación que guardan los
derechos de las mujeres indígenas
en los pueblos y comunidades queda ilustrada por el resultado de 24
talleres (Comisión Nacional para el
Desarrollo de los Pueblos Indígenas
[CDI], 2012), a los que asistieron
643 mujeres indígenas, pertenecientes a 20 estados de la república. La edad de las asistentes osciló entre los 14 y 91 años de edad,
siendo el promedio de 35.6 años;
hubo una importante presencia de
mujeres jóvenes de 14 a 30 años
—40 por ciento—. Las mujeres expresaron que el principal problema
que enfrentan en el ejercicio de
sus derechos reproductivos es que,
tanto ellas como los varones, no los
conocen, y que las autoridades no
los respetan.
Salud sexual y reproductiva de
la mujer indígena mixteca asentada en la colonia Héctor Caballero,
Ciudad Benito Juárez, Nuevo León.
El perfil poblacional de la comunidad mixteca asentada en Nuevo
León, presentaba en el año 2010
un total de 152 mujeres en edad
de uno a 29 años: 68 de 18 a 29

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años y 84 de uno a 17 años (Centro
Comunitario de Desarrollo Social
Intercultural “Héctor Caballero”,
s/f). Por lo que hace a la situación
matrimonial de las mujeres mixtecas pertenecientes a la comunidad
comentada, Séverine Durin (2009)
describe:
En cuanto a las costumbres matrimoniales mixtecas, estas son
muy bien definidas y parecen
no haber sufrido grandes cambios con la experiencia migratoria. En este sentido, el grupo
mixteco nos apareció como
muy costumbrista en relación
con los otros grupos indígenas
en el área metropolitana de
Monterrey (ÁMM).

Los matrimonios mixtecos, así
como los mazahuas y otomíes,
pueden ser identificados como
uniones consuetudinarias mesoamericanas. Las familias realizan
actos ritualizados y arreglos que
sancionan el matrimonio, como visitas para pedir la novia y ponerse
de acuerdo sobre la fiesta, siguen
un patrón de residencia patrilocal
para los recién casados, les dan
poca importancia a la boda civil
y suelen esperar para realizar la
boda religiosa.
Entre los mixtecos no se acostumbra “noviar”, como se da el
caso entre los mazahuas y los oto-

míes, de hecho los jóvenes evitan
cruzar palabras y la vista porque
de lo contrario la muchacha podría verse comprometida por haber mostrado interés en un joven.
Dado que las familias viven congregadas es muy difícil que los jóvenes
lleven un noviazgo a escondidas.
Con la migración, pese al ambiente muy costumbrista que se
vive en la comunidad mixteca de
Juárez, han sucedido algunos cambios. Por ejemplo, Mariana se casó
con un hombre náhuatl de San Luis
Potosí a quien conoció trabajando
en una tienda de autoservicio, sus
padres se opusieron en un inicio,
pero después accedieron. Su familia fue el blanco de rumores y críticas, y no se siguió el protocolo de
pedir a la novia, y hasta el momento ni ella ni su familia conocen a los
padres del esposo, la boda se celebró en la colonia y en ella participaron todos los paisanos. Ahora viven
en casa de los padres de la novia,
hecho que demuestra el carácter
corporativo de la organización social mixteca.
Tanto en el pueblo como en la
ciudad, no se acostumbra planificar el número de hijos. Las madres
mencionaron que cuando se embarazaron por primera vez no sabían
nada sobre el embarazo ni el parto. Cuando empezaron a sentirse
mal, se dirigieron con sus suegras

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y reproductivos de las mujeres indígenas migrantes en el estado de Nuevo León a cargo de
Zihuakali Casa de las Mujeres Indígenas en Nuevo León, AC

quienes notaron los síntomas y las
llevaron con la partera del pueblo
para que las revisara y así confirmar el embarazo. Hoy en día, las jóvenes no reciben educación sexual
por parte de sus madres, pero son
informadas a través de la escuela,
la televisión y sus amistades.
Esta tendencia tradicionalista
no está ausente de cambios y disidencias. Sin haber podido profundizar en este caso, supimos de una
familia conversa al evangelismo.
Pero sobre todo, las nuevas generaciones de jóvenes criadas en la
ciudad están inconformes con la
tradición de la pedida de la mano
y el matrimonio a temprana edad.
Ellas desean estudiar, tener una carrera y un trabajo no tan extenuante como el de sus madres quienes
pasan horas bajo las inclemencias
del clima vendiendo [artesanías o
mercancía menuda].
Por su parte, Luis Fernando García
Álvarez (2012) menciona:
Desde la llegada de los mixtecos a la colonia, algunas instituciones municipales y estatales
dirigieron ciertos programas
para apoyar con algunos recursos la edificación del nuevo
asentamiento, tal fue el caso
del DIF municipal. Luego se
comenzó con la realización de
talleres artísticos y de capacita-

ción por parte del Consejo para
la Cultura y las Artes de Nuevo
León (Conarte), la Unidad Regional de Culturas Populares así
como algunas asociaciones civiles y religiosas.

Como quedó descrito más arriba,
en la cultura imperante en San
Andrés Montaña, Silacayoapan,
Oaxaca, aun se dan los matrimonios arreglados por los padres, y
los usos y costumbres promueven
matrimonios a temprana edad, de
manera que, en el primer aspecto,
los jóvenes contrayentes carecen
de oportunidad para la toma de
decisiones, y, en el segundo, los
mismos no alcanzan a recibir la
educación sexual apropiada. Ambas situaciones dificultan de manera importante el acceso a los derechos sexuales y reproductivos de
las jóvenes mixtecas. Consecuentemente, la falta de autonomía y
práctica de los derechos sexuales y
reproductivos de las mujeres jóvenes indígenas migrantes de Nuevo
León es planteado aquí como un
problema para el desarrollo pleno
de las mujeres indígenas.
La política social: marco normativo internacional, nacional y local
Las políticas públicas son el
conjunto de objetivos, decisiones
y acciones que lleva a cabo un gobierno para solucionar los proble-

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mas que, en un momento dado, los
ciudadanos y el propio gobierno
consideran prioritarios; en particular, la política social es un conjunto
de acciones, públicas y/o privadas
relacionadas con la distribución de
recursos de todo tipo, su finalidad
es la provisión de bienestar individual y colectivo (Niremberg, O.,
2003).
En consecuencia, el presente
proyecto queda enmarcado en el
ámbito de la política pública del gobierno de México, particularmente
en los rubros de la política social
que atiende los problemas de los
grupos indígenas, en especial la
cuestión del ejercicio de los derechos sexuales y reproductivos que
aporta al bienestar de las mujeres
en lo individual y al de sus comunidades en lo colectivo
Política de protección a los derechos de la mujer. La Convención
sobre la Eliminación de Todas las
Formas de Discriminación contra la
Mujer (CEDAW, por sus siglas en inglés) (Instituto Nacional de las Mujeres, 2008) plantea la igualdad entre hombres y mujeres, eliminando
la discriminación contra la mujer
en el matrimonio y las relaciones
familiares, la educación, atención
médica y planificación de la familia.
La Convención Interamericana
para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer

(Instituto Nacional de las Mujeres,
2008), por su parte, puntualiza en
su normativa el derecho de la mujer a ser valorada y educada libre
de prácticas basadas en conceptos
de inferioridad o subordinación y
formas de discriminación y violencia, definiendo esta como: cualquier acción o conducta, basada
en su género, que cause muerte,
daño o sufrimiento físico, sexual o
psicológico a la mujer, tanto en el
ámbito público como en el privado.
En los objetivos de desarrollo
de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para el Milenio
(Instituto Nacional de las Mujeres,
2008) figuran: promover la igualdad entre los sexos y la autonomía de la mujer; eliminar las desigualdades entre los géneros en la
enseñanza primaria y secundaria;
mejorar la salud materna; reducir
la mortalidad materna.
Los postulados de las convenciones y objetivos de carácter internacional antes descritos han sido
firmados por el Estado mexicano y
acogidos completa y puntualmente
en la legislación y por los programas correspondientes, a nivel de
sus tres órdenes de gobierno.
Toda esta normatividad abona
en favor de la realización de proyectos de intervención en los que
se dignifique la situación de la mujer indígena y, en particular, la rela-

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y reproductivos de las mujeres indígenas migrantes en el estado de Nuevo León a cargo de
Zihuakali Casa de las Mujeres Indígenas en Nuevo León, AC

tiva a su salud sexual y reproductiva.
Política en materia de pueblos
indígenas. A nivel internacional, el
Convenio 169 sobre Pueblos Indígenas y Tribales en Países Independientes, de la organización Internacional del Trabajo (OIT), en su parte
V, artículo 25 (CDI, 2003), establece
que los gobiernos deberán velar
porque se pongan a disposición
de los pueblos interesados servicios de salud y cuidados primarios
adecuados, a nivel comunitario, y
administrarse en cooperación con
los pueblos interesados, considerando las prácticas curativas y medicamentos tradicionales, y prestar
la asistencia sanitaria con personal
de la comunidad local.
La declaración de la Organización de las Naciones Unidas (ONU)
sobre los derechos de los pueblos
indígenas (Organización de las Naciones Unidas, 2007) dispone en
su diverso articulado que los indígenas tienen derecho al disfrute
pleno de todos los derechos humanos y las libertades fundamentales
reconocidas en todas las normas
internacionales, tales como el derecho al desarrollo, a administrar
programas económicos, sociales y
de salud, a sus medicinas tradicionales —plantas, animales y minerales de interés vital—, y a todos
los servicios sociales y de salud.

En México, la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos (Cámara de Diputados del
H. Congreso de la Unión, 2013),
en su artículo 2°, determina que
la nación tiene una composición
pluricultural, y define a los pueblos indígenas como aquellos que
descienden de poblaciones que
habitaban en el territorio actual
del país al iniciarse la Colonización
y que conservan sus propias instituciones. Les otorga el derecho al
desarrollo y a decidir sus formas
internas de convivencia y organización social, económica, política
y cultural; el acceso efectivo a los
programas de nutrición y servicios
de salud aprovechando debidamente la medicina tradicional; y la
incorporación de las mujeres indígenas al desarrollo, la protección
de su salud, su educación y su participación en la vida comunitaria.
El Plan Nacional de Desarrollo
de los Estados Unidos Mexicanos
2013-2018 (Gobierno de la República, 2013) replica los mandatos
constitucionales antes mencionados y determina estrategias y
líneas de acción en provecho de
los pueblos indígenas, tales como:
mayor seguridad, justicia, bienestar, desarrollo social y económico,
cultura e infraestructura básica;
igualdad de oportunidades entre
mujeres y hombres de acceso y

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permanencia laboral y la seguridad
social, y atender la violencia contra
las mujeres. La CDI es la principal
responsable de atender los asuntos
antes expuestos.
La Constitución Política del Estado Libre y Soberano de Nuevo
León (Gobierno del Estado de Nuevo León, 2012), replicando las directivas de la Constitución federal
mexicana, reconoce la presencia
de la población indígena en el estado, disponiendo en su artículo 2
que aquélla tiene una composición
pluriétnica, pluricultural, multilingüística, a la que contribuyen los
indígenas asentados en su territorio. Establece que aquéllos tienen
derecho a preservar y enriquecer
sus lenguas y conocimientos, hábitat, patrimonio, cultura, normas
internas de convivencia y organización social, la participación de las
mujeres indígenas en la toma de
decisiones comunitarias, servicios
de salud, vivienda digna y a los servicios sociales básicos.
Contexto del proyecto
Aspectos sociales. La comunidad
mixteca asentada en la colonia Héctor Caballero, municipio de Ciudad
Benito Juárez, Área Metropolitana
de Monterrey (ÁMM), Nuevo León,

es originaria de los municipios de
Silacayoapan y de Huajapan de
León, del estado de Oaxaca
Las 15 mujeres mixtecas, niñas y
jóvenes, sujetos de la intervención
del presente proyecto, habitan en
la colonia mencionada y pertenecen a un grupo de matachines
denominado Danza Limpia Concepción, contactado por la responsable de este proyecto a través de
Zihuakali Casa de las Mujeres Indígenas en Nuevo León, AC. organización no gubernamental que acogió
el presente proyecto y contribuyó
a su implementación. Dicho grupo
lleva dos años de haberse formado,
tiempo durante el cual ha gestionado recursos propios para poder
mantener su actividad e ir a danzar
a su lugar de origen: San Andrés
Montaña, Silacayoapan, Oaxaca, a
rendirle honor al santo patrono del
estado.
A partir de los distintos talleres
y acercamientos de Zihuakali con
dicha comunidad y la posibilidad
de observación constante que los
mismos propician, se ha encontrado que aquélla no ha pasado por
un proceso de adaptación al nuevo
entorno y ambiente sin conflictos;
entre estos, destaca que las personas que la integran, no obstante
que comparten el mismo espacio
y una misma identidad étnica, ex-

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y reproductivos de las mujeres indígenas migrantes en el estado de Nuevo León a cargo de
Zihuakali Casa de las Mujeres Indígenas en Nuevo León, AC

perimentan una transformación
sensible y complicada de símbolos
y prácticas, cambios materializados
en las generaciones que crecen o
nacen en tal espacio urbano.
La problemática persistente
más visible incluye (Zihuakali, Casa
de las Mujeres Indígenas de Nuevo
León, AC [Zihuakali], s/f):
—Violencia familiar, principalmente ejercida por los hombres
hacia sus parejas; matrimonios
a temprana edad, embarazos
de adolescentes, y abandono
de toda aspiración de desarrollo personal; arreglos económicos —dote— entre los padres
de los contrayentes matrimoniales.
—Alcoholismo en los hombres
y la drogadicción en los jóvenes, motivando la mayor parte
de los casos de violencia doméstica.
—Terrenos irregulares, lo que
representa un problema significativo que genera desavenencia entre las familias.
—Pocas oportunidades de empleo para los adultos, y algunos
jóvenes solo tienen la opción
de ser músicos, en el caso de
los varones, o vendedoras en el
caso de las mujeres.
—Transformación de la identidad en niños y jóvenes que se
avergüenzan de ser indígenas y

dejan de hablar la lengua.
—Maltrato y discriminación por
parte de los servicios públicos
de salud.
—Los varones no utilizan métodos para prevenir las enfermedades de transmisión sexual
por desconocimiento o prejuicio social.
—Las mujeres siempre deben
salir de sus casas acompañadas, no hay amistades entre
mujeres, ni de estas con hombres que no pertenezcan al núcleo familiar.
—Para los hombres es difícil
construir relaciones no amorosas entre hombres y mujeres; si
se relacionan con mujeres mixtecas es porque se van a casar
con ellas.
—Las mujeres que tienen relaciones sexuales con sus novios
se sienten obligadas a casarse y las que han tenido varios
novios no se sienten dignas de
que un hombre quiera casarse
con ellas.

Institución coadyuvante del proyecto. A continuación se presenta una
síntesis de las principales características de la Institución coadyuvante del proyecto (Zihuakali, s/f).
Datos generales: Zihuakali Casa
de las Mujeres Indígenas en Nuevo León, AC, se encuentra ubicada
en la calle Julián Villagrán 116 sur,
centro, frente al parque alameda

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Mariano Escobedo, Monterrey,
Nuevo León.
Esta institución interviene en el
ÁMM en los asentamientos: parque alameda Mariano Escobedo
—población diversa—; Arboledas
de San Bernabé, Monterrey, —mazahuas—; Héctor Caballero, Ciudad
Benito Juárez —mixtecos—; Arboleda de los Naranjos, Ciudad Benito
Juárez —nahuas—; Fernando Amilpa, General Escobedo —nahuas—;
Lomas Modelo, Monterrey —otomíes—; y Genaro Vásquez, Monterrey —otomíes—.
Historia. Zihuakali es una organización que surge en 2008 a
partir del interés de promotoras y
estudiantes originarias de comunidades indígenas del país y que
radicaban principalmente en Monterrey, por participar en un colectivo que promoviera los derechos de
las mujeres indígenas migrantes a
través de la instalación de una Casa
de la Mujer. El proceso de gestión
y fortalecimiento de nuestras capacidades en los temas de derechos
de la mujeres, prevención de la
violencia de género y salud sexual
y reproductiva, llevó más de dos
años e incluyó una consulta para
conocer a fondo las problemáticas
particulares de las mujeres indígenas urbanas y, sobre todo, para ir
construyendo el perfil de un mo-

delo que atendiera de manera diferenciada a este sector de la población, ya que el propuesto por la
CDI, instancia financiadora, no consideraba las particularidades de las
mujeres en situación de migración.
En este sentido, hemos contribuido
a trabajar en conjunto con las instituciones a generar nuevas formas
de trabajo con indígenas urbanos
para visibilizar y atender las principales problemáticas desde nuestro
origen como organización.
En 2009, el proyecto de creación de Zihuakali fue seleccionado
por considerarse necesaria la participación de una organización indígena en la atención de las mujeres
originarias de distintos grupos étnicos, facilitando en adelante el acceso a sus derechos; a partir de ese
momento, el grupo operativo comenzó un proceso para fortalecer
sus capacidades en temas relacionados con los derechos de las mujeres y a la salud sexual. El centro
conocido como CAMI Zihuakali comenzó a funcionar respondiendo
al modelo institucional que, como
ya se mencionó, propone la CDI
para las Casas de la Mujer Indígena
(CAMI) que se han instalado en distintas regiones indígenas del país.
En el momento de su apertura, el
grupo estaba compuesto por 14
mujeres indígenas y no indígenas.

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y reproductivos de las mujeres indígenas migrantes en el estado de Nuevo León a cargo de
Zihuakali Casa de las Mujeres Indígenas en Nuevo León, AC

Para 2010, 12 de las integrantes que formaban la organización
Zihuakali comenzaron su proceso de formación y consolidación,
adquiriendo herramientas para la
realización de un diagnóstico de
la situación de las mujeres indígenas en el ÁMM en las temáticas de
salud sexual y reproductiva y violencia; se aplicaron 373 encuestas
distribuidas en los municipios de
Juárez, General Escobedo, Apodaca, Monterrey, García, San Pedro,
Santa Catarina, San Nicolás, Guadalupe y Salinas Victoria. Dicho
diagnóstico arrojó información importante para las líneas de acción
de la organización. Por otra parte,
se empezaron a realizar acciones
de difusión de los derechos, violencia de género, cuidado de la salud en las comunidades indígenas,
como el parque alameda Mariano
Escobedo.
En 2012, la organización se
constituyó como asociación civil,
denominándose Zihuakali Casa de
las Mujeres Indígenas en Nuevo
León, AC. Se crearon redes y alianzas al establecer convenios de colaboración con las comunidades
indígenas, asociaciones civiles,
colectivos e instancias públicas,
principalmente académicas, lo que
permitió impulsar acciones para
promover los derechos de los pue-

blos indígenas y en específico de
las mujeres.
En 2013, se reforzaron los ejercicios de intervención comunitaria,
llevando a cabo talleres en diferentes comunidades indígenas —nahuas, mazahuas y mixtecas—; se
impulsó la apertura de espacios de
formación sobre derechos de los
pueblos indígenas para servidores
públicos del Instituto de la Defensoría Pública, de abril a noviembre,
mediante seminarios impartidos
por compañeras de Zihuakali; se
realizaron actividades de difusión
a través de obras de teatro con el
tema de la violencia contra las mujeres y violencia en el noviazgo y
festivales para promover el uso de
los métodos anticonceptivos en el
parque Mariano Escobedo, espacio
en el que también se han estado
difundiendo los derechos laborales de las trabajadoras domésticas. En los dos últimos años se ha
continuado con la atención de casos particulares, orientación y canalización de mujeres a instancias
y asociaciones que cuentan con
servicios de defensoría, becas para
estudiantes, atención psicológica y
asesoría legal.
Objetivos. El objetivo general
de la organización consiste en prevenir que la violencia siga afectando a las mujeres y sus entornos y

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atender a las que lo requieran de
manera oportuna, intercultural y
sensible, con la finalidad de que las
indígenas urbanas estén en condiciones de desarrollarse de manera
plena, accediendo a sus derechos
y a una vida libre de violencia. Sus
objetivos estratégicos persiguen
promover los derechos de las mujeres indígenas migrantes; brindar
escucha, orientación, acompañamiento y seguimiento de las mujeres indígenas a las instancias competentes en materia de violencia
y la salud sexual y/o reproductiva;
incidir en la adecuación de acciones y políticas públicas a favor de
las mujeres indígenas; coordinar la
organización interna para mejorar
su trabajo de manera permanente;
difundir el resultado de su trabajo
e información relevante sobre los
derechos de las mujeres indígenas.
Misión.
La CAMI Zihuakali es una organización integrada por mujeres indígenas migrantes de diferentes etnias
enfocadas a un mismo fin. Incidimos en la prevención de la problemática de violencia de género y
salud sexual y reproductiva de las
mujeres indígenas migrantes y/o
asentadas en Nuevo León a través
de estrategias desde los enfoques

de derecho, interculturalidad y género.
Visión.
La CAMI es un espacio intercultural de formación y de atención
para las mujeres indígenas migrantes y/o asentadas en Nuevo León.
Cuenta con un equipo fortalecido y
especializado en temas de prevención de violencia de género y salud
sexual y reproductiva, es líder en
temas indígenas y ha creado redes
y vínculos con instituciones gubernamentales y organizaciones no
gubernamentales (ONG) estatales,
nacionales e internacionales que
trabajan los mismos temas.
Valores institucionales.
Humanismo, respeto a la diversidad cultural, amor, empatía, compromiso social, ética profesional,
identidad e inclusión.
Enfoques de trabajo.
Equidad de género, derechos indígenas y humanos e interculturalidad

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�Proyecto social para la promoción de la autonomía y ejercicio de los derechos sexuales
y reproductivos de las mujeres indígenas migrantes en el estado de Nuevo León a cargo de
Zihuakali Casa de las Mujeres Indígenas en Nuevo León, AC

Políticas, normas y reglamentos.
La organización cuenta con diversos reglamentos, el más importante de los cuales es el interno, que
consta de ocho capítulos denominados: de la asociación en general; del ingreso de socias; de los
derechos y deberes de las socias;
sanciones por incumplimiento de
alguna obligación y/o comisión de
alguna integrante de la asociación
y de la junta directiva y la asamblea
general; del proceso electoral; de
la reforma de los estatutos y del reglamento de régimen interno.
Organigrama y funciones.
La máxima autoridad recae en la
Asamblea Zihuakali de cuyas decisiones dependen cuatro áreas
de actividad: coordinación y vinculación —vinculación, asesoría,
eventos, reuniones, servicio social,
redes, coordinación, monitoreo,
informes y resolución de conflictos—; trabajo comunitario —talleres, atención a casos, difusión,
compras, y coordinación de promotores—; especialización temática —conmemoraciones, materiales, formación, correos y redes,
cursos y cartas descriptivas—; y
administración —pagos, compra,
control e informe financieros, gas-

tos, utensilios e insumos—. Existe
un equipo de promotoras que apoya el área de trabajo comunitario.
Recursos. Zihuakali cuenta con
recursos provenientes de la CDI;
actualmente como recursos humanos tiene seis integrantes que operan la organización y ocho promotores y voluntarios.
Perfil del usuario.
Mujeres indígenas migrantes o
asentadas en Nuevo León que presenten o vivan violencia de género
y/o que necesiten orientación sexual o atención a su salud sexual y
reproductiva.
Servicios.
Atención en situaciones de violencia de género y salud sexual y reproductiva; traducción e interpretación de lengua indígena en todo
proceso de atención; orientación
psicológica; orientación legal; y formación y capacitación.
Diagnóstico
Entrevista de base. Con el propósito de obtener información básica para elaborar el cuestionario

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diagnóstico que se aplicó a las 15
participantes del proyecto, se realizaron entrevistas cualitativas a
dos jóvenes indígenas mixtecas
solteras que hablan lengua mixteca, originarias de San Andrés Montaña, Silacayoapan, Oaxaca, y que
actualmente viven en la colonia
Héctor Caballero. Los datos obtenidos son los siguientes: ambas
pertenecen a una familia extensa,
sus hermanas y hermanos se casaron a temprana edad; sus padres
tienen estudios hasta la primaria;
escucharon por primera vez sobre
la sexualidad en la escuela primaria en una clase, donde se tocaron
temas como relaciones sexuales y
protección de infecciones de transmisión sexual (ITS); sus padres no
les hablaron de la sexualidad por
vergüenza, además de que asumen
que ese tema le toca a la madre; la
primera vez que menstruaron no
sabían lo que pasaba con ellas, y
sintieron miedo y vergüenza; consideran que la sexualidad de las mujeres mixtecas es diferente a la de
las mujeres mestizas ya que estas
son más libres; la virginidad es algo
esperado en las mujeres, no llegar
virgen al matrimonio significa pérdida de valor; en algunos casos los
padres deciden quien será la pareja para el matrimonios; el noviazgo
no es permitido para las mujeres,
pero sí a los hombres con mujeres

externas a la comunidad mixteca;
dentro de las propuestas para que
la mujer mixteca pueda decidir sobre su propio cuerpo y sexualidad
están: generación de confianza, no
prohibir el platicar con los varones
de la misma comunidad, conocer
más el cuerpo propio y recibir pláticas de sexualidad.
Los sujetos y la muestra. Por
medio del muestreo intencional de
sentido común se eligieron los sujetos intervenidos: 15 mujeres jóvenes indígenas mixtecas que habitan en la colonia Héctor Caballero,
integrantes de un grupo de matachines denominado Danza Limpia
Concepción.
Instrumento. El instrumento
aplicado a los sujetos consistió en
un cuestionario de 27 preguntas
relativas a: datos generales; nivel
educativo de ellas y de sus padres;
conocimiento de los métodos anticonceptivos; ITS; matrimonio; noviazgo; género; y derecho a la salud
sexual y reproductiva.
Resultados
La mayoría de la población encuestada son mujeres —87 por ciento—, mientras que los hombres
representan 13 por ciento.
La edad predominante es de
los 10 a 14 años con 48 por cien-

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y reproductivos de las mujeres indígenas migrantes en el estado de Nuevo León a cargo de
Zihuakali Casa de las Mujeres Indígenas en Nuevo León, AC

to. Mientras que los promedios de
15 a 19 años, 20 a 24 años, 25 a 29
años y 30 a 34 años, son de 13 por
ciento cada uno.
La mayoría son solteras (os) con
87 por ciento, mientras que 13 por
ciento está casada o casado.
La mayoría no tiene hijos y representa 87 por ciento; por otra
parte, 13 por ciento tiene hijos —
siete por ciento tiene de uno a dos
hijos; el resto, tiene de tres a cuatro hijos—.
El 47 por ciento vive con sus
padres y hermanos; 40 por ciento,
con sus padres, hermanos y abuelos; 13 por ciento, con la pareja.
El 47 por ciento nació en el estado de Oaxaca; 40 por ciento, en
Nuevo León; 13 por ciento, en otro
estado.
El 87 por ciento habla una lengua indígena, y el 13 por ciento,
ninguna. De los que hablan una
lengua indígena, 87 por ciento habla mixteco.
El 53 por ciento cursó o está cursando la primaria; 27 por ciento, la
secundaria; y 20 por ciento estudia
en una preparatoria técnica.
Escolaridad del padre: 60 por
ciento terminó la primaria; 20 por
ciento, la secundaria; y 20 por ciento no obtuvo ningún grado de estudio.
Escolaridad de la madre: 47 por
ciento terminó la primaria; 33 por

ciento no obtuvo ningún grado de
estudio; y 20 por ciento terminó la
secundaria.
El 93 por ciento tiene amigas,
mientras que siete por ciento tiene
un mejor amigo varón; los grupos
de pares generalmente se forman
de mujer y mujer.
El 53 por ciento ha recibido información sexual por parte de organizaciones; 47 por ciento, en la
escuela.
El 100 por ciento respondió que
las mujeres sí deben de hablar de
la sexualidad, ya que no es un tema
exclusivo de los hombres.
A 54 por ciento le gustaría que
casarse entre los 21 y 25 años; a 33
por ciento, entre los 16 y 20; a 13
por ciento, entre los 26 a 30 años.
El 93 por ciento sí conoce los
métodos anticonceptivos y siete
por ciento no los conoce; 60 por
ciento sí sabe cómo se usan los métodos y 40 por ciento no lo sabe; 40
por ciento considera que es para
no tener hijos; 40 por ciento para
no contagiarse de una ITS; y 20 por
ciento para ambas funciones.
El 93 por ciento considera que
es vital por la salud conocer nuestro cuerpo y siete por ciento no
sabe la importancia de conocer
nuestro cuerpo; sobre cómo cuidarlo, 40 por ciento dijo revisándonos; 20 por ciento, ir con el médico; 20 por ciento, solo conociendo

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nuestro cuerpo; y 20 por ciento,
comer sano.
El 93 por ciento contesto que sí
conoce las ITS, mientras que siete
por ciento no las conoce.
El 100 por ciento señala que el
contagio de las ITS es por las relaciones sexuales.
El 60 por ciento sí ha escuchado
hablar de los derechos sexuales y
reproductivos; 40 por ciento, no.
El 60 por ciento acude a la madre cuando necesitan un consejo
sobre su vida sexual; 13 por ciento, a la amiga; 13 por ciento, a otra
persona; siete por ciento, al papá; y
siete por ciento, a la maestra.
El 67 por ciento dice que las
mujeres deben llegar vírgenes al
matrimonio, mientras que 33 por
ciento cree que no o que no es necesario.
El 87 por ciento considera que
la mujer sí puede decidir con quién
casarse, mientras que 13 por ciento piensa que no.
El 67 por ciento considera que
sus padres no le permitirían tener
pareja sentimental, mientras que
33 por ciento cree que sí.
El 40 por ciento dedica el tiempo libre a jugar; 33 por ciento, a
otras actividades; 13 por ciento, a
ver televisión; siete por ciento, a
trabajar; y siete por ciento, a ensayar en la danza. El 61 por ciento
dice que le gustaría en el futuro

estudiar una carrera; 13 por ciento, trabajar; 13 por ciento, tener un
negocio propio; y 13 por ciento no
sabe.
Planeación y diseño del proyecto
Los datos anteriores revelan porcentajes importantes de carencias
en las encuestadas, consistentes
en desconocer sus derechos sexuales y reproductivos; saber poco sobre los métodos anticonceptivos;
no hablar de estos temas con sus
padres; no hacer uso de su derecho
de elegir sobre su vida sexual en el
caso del matrimonio; y no poder
resistirse a contraer matrimonio en
contra de su voluntad.
Por lo anterior, se recomendó a
Zihuakali que genere, dentro de su
estructura organizacional, un área
que promueva la autonomía sexual
y reproductiva para las mujeres indígenas.
Para ello, y considerando que
los sujetos del proyecto integran
un grupo de danzantes matachines, se planearon actividades que
se vinculan con la danza. Se contó
con personal que conoce los temas
de sexualidad de las mujeres indígenas, con una promotora indígena
de la comunidad y facilitadores de
temas como: cuerpo, danza y masculinidad, entre otros.

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�Proyecto social para la promoción de la autonomía y ejercicio de los derechos sexuales
y reproductivos de las mujeres indígenas migrantes en el estado de Nuevo León a cargo de
Zihuakali Casa de las Mujeres Indígenas en Nuevo León, AC

Objetivos del proyecto

Realización de actividades

Objetivo general. Propiciar la autonomía de las mujeres indígenas
migrantes para que decidan libremente sobre el ejercicio de sus derechos sexuales y reproductivos.
Objetivos específicos. Informar
y formar a las niñas y jóvenes mixtecas sobre sus derechos sexuales
y reproductivos; informar al equipo operativo de Zihuakali sobre la
importancia de los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres
indígenas migrantes; promover la
réplica de los roles de género que
refuerzan la equidad de género;
incentivar la educación crítica respecto a los mitos y creencias sobre
la sexualidad.
Metas. Las metas que, con algunos agregados y modificaciones
menores, se convirtieron finalmente en resultados y cristalizaron el
logro de los objetivos mencionados, fueron: 15 niñas y jóvenes
indígenas mixtecas que recibieron
información, reflexionaron y tomaron conciencia sobre sus derechos
sexuales y reproductivos; ocho sesiones de un curso para la comunidad mixteca con una frecuencia de
una vez a la semana; un taller sobre delitos sexuales para el equipo
operativo de Zihuakali; una sesión
sobre masculinidad; una sesión sobre el cuerpo y la sexualidad.

Localización física. Estacionamiento del Centro Comunitario Intercultural, “Héctor Caballero”, Ciudad Benito Juárez, y en la sala de
capacitación de Zihuakali ubicada
en Julián Villagrán 116 sur, centro,
Monterrey.
Población beneficiada. Directamente, 15 mujeres de ocho a 26
años, pertenecientes a una comunidad mixteca congregada en la
colonia Héctor Caballero, Ciudad
Benito Juárez; indirectamente:
las madres y los padres de familia
de las jóvenes beneficiadas directamente; los varones, parejas de
estas últimas, y la comunidad indígena a la que las referidas mujeres
pertenecen.
Análisis de actores y forma de
participación. La CDI otorgó recursos para este proyecto mediante la
intervención de Zihuakali Casa de
las Mujeres Indígenas, AC; la Secretaria de Salud del Gobierno del
Estado de Nuevo León, dentro de
su Centro de Protección y Prevención de Salud Sexual y Reproductiva, facilitó personal para impartir
algunos de los temas; el Instituto
Estatal de las Mujeres de Nuevo
León ofreció apoyo en casos que
requirieran atención psicológica,
asesoría legal o algún otro tipo de
servicio; la Secretaría de Desarro-

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llo Social del Gobierno del Estado
de Nuevo León proporcionó un espacio para el desarrollo del taller,
dentro de la colonia Héctor Caballero; Zihuakali Casa de las Mujeres Indígenas en Nuevo León, AC,
albergó el proyecto; Alternativas
Pacificas, AC, estuvo al tanto para
apoyar en algún caso que requiriera atención psicológica, asesoría
legal o, en el extremo, una casa
refugio para las mujeres; Kinal Anzetik, AC, proporcionó materiales
e información para los talleres; las
madres de familia se involucraron
en el proyecto para dar testimonios
sobre la sexualidad; las instituciones religiosas fueron consideradas
como posibles opositores o aliados del proyecto; contribución de
expertos en temas específicos; jóvenes estudiantes de la Asociación
Estudiantil por los Pueblos Indígenas del Instituto Tecnológico y de
Estudios Superiores de Monterrey
(ITESM), fueron invitados para impartir pláticas referentes al tema
del proyecto.
Implementación. De junio a noviembre de 2014 se dio seguimiento al grupo sujeto del proyecto; se
determinó el lugar de impartición
del taller; se formó el equipo profesional y se giraron las invitaciones
correspondientes a la Secretaria de
Salud; se elaboraron y revisaron las

cartas descriptivas con talleristas
en conjunto con Zihuakali; se ejecutó el taller en sus ocho sesiones;
cada una de estas contó con un
objetivo general, sus objetivos específicos, métodos de reflexión, estrategias de aprendizaje, autoevaluación, expresión individualizada
de las impresiones recibidas por las
participantes, y la formulación de
los informes correspondientes; se
recolectaron las evidencias relativas para la elaboración del informe
final; además, se impartió un taller
sobre derechos sexuales y delitos
sexuales a personal de Zihuakali
por parte de una abogada especializada en temas de lo familiar; y se
realizó una reunión de trabajo con
directivos y personal de Zihuakali
para proponer un área especializada en la promoción de la autonomía en el ejercicio de los derechos
a la salud sexual y reproductiva de
las mujeres indígenas migrantes
y/o residentes en Nuevo León.
Recursos humanos, técnicos,
financieros y materiales. Participaron en el proyecto: una licenciada en Derecho especializada en
asuntos familiares; una maestra en
teatro del oprimido; un formador
en masculinidades; dos miembros
del personal de Zihuakali; 15 niñas
y adolescentes indígenas mixtecas;
todos los recursos técnicos y mate-

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�Proyecto social para la promoción de la autonomía y ejercicio de los derechos sexuales
y reproductivos de las mujeres indígenas migrantes en el estado de Nuevo León a cargo de
Zihuakali Casa de las Mujeres Indígenas en Nuevo León, AC

riales y financieros fueron proporcionados por Zihuakali
Evaluación del proyecto
Para realizar una evaluación integral del proyecto, se involucró en
aquélla a los actores participantes.
Se aplicó una encuesta a las 15 niñas y jóvenes mixtecas al término
del curso, así como una serie de
entrevistas semiestructuradas: a
tres niñas participantes sobre los
aprendizajes y significancia del curso para su vida; a dos miembros del
equipo operativo de Zihuakali para
conocer su percepción del curso y
necesidades que fueron surgiendo en la organización y desarrollo
del proyecto; a tres talleristas que
participaron en el curso impartido
al grupo de las niñas y jóvenes mixtecas.
Resultados. Las encuestas aplicadas a las participantes en el taller
arrojaron los siguientes resultados:
A 70 por ciento, el taller le pareció excelente, y a 30 por ciento,
bueno.
A 55 por ciento, le pareció buena la temática del taller; a 40 por
ciento, excelente; y a cinco por
ciento, regular.
Para 100 por ciento, la información recibida fue clara y concisa.

El 75 por ciento declaró que los
temas vistos serán relevantes en su
vida; y 25 por ciento, que serán regulares.
El 100 por ciento declaró que,
después del taller, tomó conciencia
de su autonomía sobre su cuerpo;
identificó y conoció mejor los métodos anticonceptivos y sus derechos sexuales y reproductivos;
comenzó a practicar la equidad
de género; y afirmó que sí recomendaría el taller y sí tomaría una
segunda etapa del mismo.
En lo referente a las entrevistas
semiestructuradas aplicadas a tres
jóvenes participantes en el taller
durante el proceso de evaluación,
aquéllas expresaron haber aprendido mucho sobre el tema de la
sexualidad y conocer más sobre su
cuerpo; por ejemplo, una de ellas
refirió: “ahora conozco más sobre
mi vagina”.
Considerando que las participantes se expresaban ordinariamente con timidez al hablar de temas sexuales, después del taller se
observó en los comentarios sobre
dichos temas una actitud de mayor
confianza. Por ejemplo: una participante mencionó haber aprendido
cómo cuidarse de una ITS, o cómo
evitar una enfermedad revisando
constantemente su cuerpo; otra
expresó haber aprendido cómo po-

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nerse el condón femenino, ya que
antes del taller desconocía esa forma de cuidarse.
Asimismo, expresaron haber
aprendido sobre sus derechos a
comer sanamente, dormir a sus
horas, tener una limpieza con ellas
mismas, y estudiar algún oficio o
carreara. Recalcaron haber tomado conciencia de sus derechos a su
cuerpo y a decidir con quién casarse.
Se entrevistó a dos personas del
equipo operativo de Zihuakali que
fueron parte fundamental del proceso del taller, pues conocen especialmente temas de sexualidad
y de derechos humanos, y tienen
como función informar y divulgar
sobre aquéllos a los residentes
en las comunidades indígenas en
Nuevo León. Ellas expresaron que
les pareció muy interesante trabajar con adolescentes, ya que ordinariamente trabajan con mujeres
adultas.
Manifestaron que fue importante expresar los puntos básicos,
más que una exposición amplia de
la temática, pues con ello se evitan futuras confusiones que luego
afectan el comportamiento de los
receptores; por ejemplo, aspectos
fundamentales sobre la exploración del cuerpo, donde las participantes los asimilaron desde su experiencia y vida cotidiana.

Encontraron que durante la
impartición del taller, las participantes se mostraron más activas
que como lo son ordinariamente,
aportando y expresando libre y
confiadamente lo que ellas personalmente piensan acerca de los temas dados.
Las entrevistas a tres talleristas
que impartieron temas al grupo de
niñas y jóvenes mixtecas y al equipo operativo de Zihuakali aportaron información de entre la cual
destaca la siguiente:
El ambiente de flexibilidad y
confianza que se propició dentro
del grupo de las participantes y de
estas con los talleristas desde un
principio, permitió que las sesiones
fueran más productivas; se percibió, por ejemplo, que en los perfiles personales de las participantes
predominaba la identidad propia,
individual, más que la cultural, lo
cual las mostró reflexivas y abiertas
a los nuevos modelos urbanos de
ser y de relacionarse de las jóvenes.
Creen, en general, que los cursos impartidos generarán una mejora en la calidad de vida de las jóvenes participantes, en el contexto
de un comportamiento responsable y según el perfil cultural de cada
comunidad. Les impactó, además,
la diversidad y complejidad que va
definiendo a cada generación po-

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y reproductivos de las mujeres indígenas migrantes en el estado de Nuevo León a cargo de
Zihuakali Casa de las Mujeres Indígenas en Nuevo León, AC

blacional, logrando mantener una
firme autodeterminación identitaria.
Aun cuando a las niñas les cuesta trabajo concentrarse en sí mismas, durante el taller observaron
como algo inédito poder encontrarse con su propio cuerpo y saberse dueñas del mismo, y cómo a
partir de esto saberse merecedoras
de sus derechos sexuales. El perfil
de las niñas es de alegría y creatividad; por ello, a pesar del contexto
cultural limitativo en el que viven,
son capaces de conocer y aprender
cosas nuevas que les sirven para su
desarrollo diario.
Encontraron al inicio que las niñas y jóvenes participantes ignoraban que tienen derechos sexuales,
situación que las presentaba más
vulnerables ante las instituciones
y autoridades competentes para
atender la problemática que de ello
se deriva, habida cuenta de que
tal ignorancia se asocia a tabúes
existentes dentro de su núcleo familiar y su cultura. Se les informó,
por tanto, sobre procedimientos
e instituciones competentes para
atender problemas cuando los derechos sexuales y reproductivos están siendo vulnerados o violentados, y cuando estos hechos pueden
llegar a constituir un delito.

Conclusiones y recomendaciones
El desconocimiento sobre los derechos sexuales y reproductivos, detectado en la encuesta diagnóstica
aplicada a las niñas y jóvenes indígenas participantes, planteó la necesidad de elaborar e implementar
el proyecto de intervención arriba
detallado que, al resolver esa carencia, dotara a las participantes
de elementos informativos pertinentes y suficientes que motivaran
la reflexión y la toma de conciencia
sobre tales derechos.
Fue así cómo, una vez concluido el taller impartido, las declaraciones y testimonios sobre los
resultados obtenidos evidencian
una toma de conciencia de las participantes sobre diversos aspectos
esenciales que giran en torno del
ejercicio autónomo de sus derechos sexuales y reproductivos.
Igualmente, el equipo operativo
de Zihuakali obtuvo evidencia para
sustentar la propuesta de incluir en
la institución un área especializada
en la promoción del conocimiento
y toma de conciencia de los derechos sexuales y reproductivos por
parte de las jóvenes y niñas indígenas residentes en Nuevo León.
Las recomendaciones por parte
de talleristas, personal operativo
de Zihuakali y las propias participantes se resumen así:

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Analizar y reflexionar en próximos talleres sobre temas como:
la experiencia referente a la sexualidad de los padres de familia y
como aquélla se hereda a las hijas
y los hijos; contrastar los códigos
de comportamiento sexual con los
que se educa al hombre y la mujer
dentro de una comunidad indígena;
transformaciones simbólicas de la
sexualidad a partir de la migración
de la zona rural a una urbana; mujeres indígenas migrantes y casas
hogares de adopción de hijas (os).
Todo lo anterior sin perjuicio
del enlace que se tiene con otros
temas de suma importancia en
materia de grupos y comunidades
indígenas, esto es: migración e integración, conservación, transformación y divulgación de las culturas indígenas, especialmente las
que se viven en las comunidades
indígenas residentes en ciudades
grandes y medianas.
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Recibido: 10 de octubre de 2015
Aceptado: 5 de noviembre de 2015

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          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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              <name>Title</name>
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              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
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                  <text>Realidades. Revista de la Facultad de Trabajo Social y Desarrollo Humano es una publicación semestral que reúne las contribuciones académicas de cualquier interesado en dar a conocer su trabajo de investigación acerca de temas relacionados con el desarrollo social, desarrollo humano, familia, género, salud, educación, vivienda, comunidad, desarrollo urbano y rural, pobreza, bienestar social y, en general, tópicos de políticas sociales, programas y proyectos sociales, mediante artículos de investigación, ensayos, reseñas, informes, entre otros.</text>
                </elementText>
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              <name>Creator</name>
              <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
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                  <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Trabajo Social y Desarrollo Humano</text>
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                  <text>2011</text>
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              <text>Realidades Revista de la Facultad de Trabajo Social y Desarrollo Humano</text>
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                <text>Realidades. Revista de la Facultad de Trabajo Social y Desarrollo Humano es una publicación semestral que reúne las contribuciones académicas de cualquier interesado en dar a conocer su trabajo de investigación acerca de temas relacionados con el desarrollo social, desarrollo humano, familia, género, salud, educación, vivienda, comunidad, desarrollo urbano y rural, pobreza, bienestar social y, en general, tópicos de políticas sociales, programas y proyectos sociales, mediante artículos de investigación, ensayos, reseñas, informes, entre otros.</text>
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ISSN : 2007-3100

REVISTA DE LA FACULTAD DE TRABAJO SOCIAL Y DESARROLLO HUMANO
UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN

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�El uso del patrimonio edificado: Entre el valor de cambio y el valor de uso

El uso del patrimonio edificado:
Entre el valor de cambio y el valor de uso
The use of the built heritage:
Among the exchange value and use value

Dayanna Berenice Chávez Guerrero
Carlos Leal Iga

Resumen

E

ste trabajo da cuenta del
interés mostrado hacia los
nuevos usos destinados al
patrimonio cultural edificado y que
influyen en su conservación. Ello
surge debido al dilema presentado en la mayoría de los inmuebles
abandonados con valores históricos-artísticos que se intentan rehabilitar para fines comerciales o
turísticos con el propósito de ‘salvaguarda’ y ‘mantenimiento’ del
patrimonio, desvirtuando el uso
original o la línea de compatibilización al edificio, anteponiendo el
valor de cambio por el valor de uso.
El caso de estudio es el Palacio de
la Música, edificio madrileño que
permanece cerrado actualmente y
cuyo uso se pretende cambiar para
fines comerciales. La metodología aplicada se divide en tres partes: la documentación respecto al
edificio, identificar la evolución de
los usos que ha tenido a través del
Año 5, Núm. 1, mayo - octubre, 2015, ISSN: 2007-3100

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tiempo, y finalmente indagar en la
legislación y permisibilidad para
cambios de uso. Lo anterior ayudó a conocer las características de
los valores que se toman o no en
cuenta para comprobar la hipótesis
que propone el uso cultural como
el adecuado para la puesta en uso
del edificio.
Palabras clave: patrimonio, valor
de uso, valor de cambio, políticas
de conservación, memoria colectiva.
Abstract:
This paper presents the interest
shown towards new uses for the
cultural built heritage, which has
influence in its conservation. This
arises due to the dilemma presented in most of the abandoned buildings with historical-artistic values
that are subject to rehabilitation
plans for commercial or tourist
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�Dayanna Berenice Chávez Guerrero / Carlos Leal Iga

purposes, with the idea of “preservation” and “maintenance” of
heritage buildings, detracting them
from their original use or their correspondent compatibility building
zonation, setting the exchange value before its use value. The case
study is the Palacio de la Música, a
building in Madrid that is currently
closed and is intended to change its
use for commercial purposes. The
methodology is divided into three
parts: the documentation regar-

ding the building, identification of
the temporal evolution of its uses,
and inquiry of the current regulations for use changes. The above
helped to know the characteristics
of the values that are or not taken
into account, to test the hypothesis
that proposes the cultural use as
suitable for commissioning the use
of the building.
Keywords: Heritage, Use value, Exchange value, Conservation Policy,
Collective Memory

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�El uso del patrimonio edificado: Entre el valor de cambio y el valor de uso

El uso del patrimonio edificado:
Entre el valor de cambio y el valor de uso
The use of the built heritage:
Among the exchange value and use value

Dayanna Berenice Chávez Guerrero1
Carlos Leal Iga2

Introducción

L

a utilización del patrimonio,
así como la sociedad, son
temporalmente cambiantes y
es necesario responder a sus diferentes necesidades civiles de cada
época. En contraste, la arquitectura se ha distinguido por su voluntad
de permanencia (Prieto, J., 2011),
es decir, la forma física permanece
en el tiempo, como lo describe Josep Muntañola Thornberg (2003):
“el espacio construido es el tiempo condensado”. Sin embargo, la
conservación del patrimonio no se
debe limitar solo a aspectos físicos,
sino que, de manera conjunta a
su uso y función, aspire a llegar a
protegerlo. Bajo estos dos criterios
podemos decir que tan importante

es la conservación física del edificio
como la calidad de los usos que se
desarrollan dentro suyo. Cuando
se pone énfasis en conservar solo
el exterior, se cae en el mero “fachadismo” —acciones de respetar
la fachada—, ya que se destruye el
interior edificado dándole un uso
muy diferente, quedando una imagen aislada y divorciada del nuevo
interior voluntariamente ajeno al
edificio (Capitel, 1983, en Gómez,
T., I. Tort y M. Martínez, 2012).
Lo anterior lleva a una discordia
entre el valor de uso y el valor de
cambio, el mantener o ajustarse
a los cambios de las necesidades
actuales, lo cual puede llevar a un
empuje especulativo o detener el
desarrollo. La preocupación de los
usos y el vínculo que posee con el

1. Licenciada en Arquitectura por la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL). Estudiante de la
Maestría en Ciencias de la Arquitectura con Orientación en Asuntos Urbanos. Facultad de Arquitectura UANL. Correo electrónico: dayanna_bere@hotmail.com
2. Doctor en Filosofía con Orientación en Arquitectura y Asuntos Urbanos. Profesor e investigador de
la Facultad de Arquitectura de la UANL. Correo electrónico: carlos.lealig@uanl.edu.mx

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�Dayanna Berenice Chávez Guerrero / Carlos Leal Iga

patrimonio para su conservación es
el interés de este estudio. Para esto,
desde una relación complementaria entre uso y cambio, el patrimonio debe procurarse y disponer de
mecanismos que le permitan compatibilizar ambas necesidades. Así,
se analiza la normativa que influye
en el patrimonio y cómo hace posible el otorgar los cambios.
Esta investigación proporciona
una aproximación a la situación
actual del patrimonio edificado del
Palacio de la Música, construido
en la Gran Vía de Madrid, España,
destacando sus valores culturales y
de uso, la forma de protección del
inmueble y la susceptibilidad de
cambio con sus limitaciones y ventajas.
Como supuesto, afirmamos que
hay ocasiones en que los inmuebles, a pesar de no estar catalogados o no tener algún grado de protección, se distinguen por contener
valores intrínsecos en función de
sus cualidades como parte viva de
la construcción de la cultura de la
ciudad y que forman parte de la
memoria colectiva de la sociedad,
los cuales no son considerados
dentro de los valores de protección. Debido a ello se propone que
el uso cultural que distinguió al Palacio de la Música durante años es
el adecuado para su puesta en uso
según la hipótesis planteada.

Estado del arte del patrimonio y
su protección
Al hablar de patrimonio se hace
referencia al valor de algo. Según
diccionarios, es lo que se recibe
como herencia y se puede transmitir, así que no solamente es el pasado de lo que un grupo de personas
identifica, sino también el futuro.
Según Cecilia Bákula Budge (2007),
es la sociedad, a manera de agente
activo, quien configura su patrimonio cultural al establecer e identificar aquellos elementos que desea
valorar, que asumen como propios
y los que de manera natural se van
convirtiendo en referente. Si es valorado, será porque se considera
importante.
La protección es la manera formal como se conserva el patrimonio, el marco legal que plantea los
mecanismos normativos y de gestión (Leal, C., 2010). La intención
de proteger es para conservar y
que sea conocido por las siguientes
generaciones, sin embargo, diversos estudios sobre el patrimonio
han demostrado que el proteger
no garantiza el conservar (Leal,
C., 2010). A nivel internacional, la
Organización de las Naciones Unidad para la Educación, la Ciencia
y la Cultura (Unesco) y el Consejo
Internacional de Monumentos y Sitios (ICOMOS), entre otros, son los
encargados de la protección y con-

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�El uso del patrimonio edificado: Entre el valor de cambio y el valor de uso

servación del patrimonio.
En el contexto español y mexicano, el Estado cumple la función
activa en las políticas de protección
del patrimonio mediante la promulgación de leyes y normas administrativas de regulación y gestión
del patrimonio.
Magdalena Krebs y Klaus Schmidt-Hebbel (1999), quienes observaron diversas tipologías en las
políticas de la protección del patrimonio cultural en diversos países,
proponen las siguientes categorías:
—Definición del patrimonio
cultural.
—Intervención pública directa a través de la propiedad pública del patrimonio
y el gasto en su adquisición,
mantenimiento y gestión.
—Limitaciones legales al derecho de propiedad privada
de patrimonio cultural.
—Incentivos
económicos
del Estado al incremento del
patrimonio cultural y a su
protección por el sector privado.
Patrimonio cultural o bien cultural
es un término contemporáneo derivado del concepto de monumento (Mercado, E., 2011). La Unesco
(1972) considera patrimonio cultural:
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a todas aquellas obras arquitectónicas, de escultura o de pintura monumentales, elementos
o estructuras de carácter arqueológico, inscripciones, cavernas y grupos de elementos,
que tengan un valor universal
excepcional desde el punto de
vista histórico, estético, etnológico o antropológico.

El contexto al que nos remitiremos abarca al concepto de
patrimonio edificado o arquitectónico inmerso dentro del
patrimonio cultural, refiriéndose específicamente a las obras
de arquitectura que tienen relación con la identidad y la memoria de un lugar (Mancillas, A.,
2007), y que están revestidas de
valor historico, artistico o cultural. En nuestros tiempos parece
que flaquea la conciencia de
identidad, en tanto existe una
reacción o alarma hacia la pérdida de valores de la sociedad
actual moderna y consumista
(Díaz, M., 2009). Actualmente
se ha escuchado que la gente no
cuida o no valora su patrimonio,
pero habría que preguntarse si
se identifican ellos con su patrimonio.

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En este sentido, ha surgido
en Madrid un despertar de la
ciudadanía por el interés de conservar edificios con valor histórico en estado de deterioro y total
abandono —ya sean públicos o
privados— que, de seguir así,
son vulnerables a ser destinados
a lo que las autoridades decidan
o, en determinado caso, a desaparecer. La preocupación ha
sido mostrada por asociaciones
civiles, destacando Madrid, Ciudadanía y Patrimonio (MCyP)3
, que entró en defensa del Palacio de la Música elaborando un
informe sobre el edificio para
mostrar la importancia de sus
valores culturales. El edificio
fue construido en 1926, alojando una gran sala de conciertos
y posteriormente sala de cine,
cuyos propietarios, según informes de prensa, pretenden cambiar su uso cultural a comercial.
No se puede negar que el edificio posee valor histórico y artístico por sí solo, sin embargo,
si se llegase a realizar el cambio
a comercial, se perdería el uso

cultural dedicado como espacio de fomento a este rubro, así
como también desaparecerían
cualidades espaciales únicas, en
especial la sala de conciertos.
En resumen, si se realizan modificaciones, romperían con el pasado cultural característico, de
modo que no se podría apreciar
su excelencia original.
Ante esto, es conveniente que
las autoridades competentes y
la sociedad sean conscientes del
valor cultural que representa tal
monumento y la importancia de
seguir siendo útil para el fomento de la cultura, así como también reconsiderar valores que
son necesarios preservar y que
forman parte de la memoria colectiva. Javier Marcos Arévalo
(2012) menciona respecto a la
memoria colectiva que: “sólo
retiene del pasado lo que aún
queda vivo de él o es capaz de
vivir en la conciencia del grupo
que la mantiene”, por lo que habría que rescatar o identificar
las cualidades o factores que
influyeron o permanecen en la

3. Asociación no lucrativa que tiene como finalidad la defensa del patrimonio histórico, artístico y
natural de la Comunidad de Madrid. http://madridciudadaniaypatrimonio.org/

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�El uso del patrimonio edificado: Entre el valor de cambio y el valor de uso

memoria de las personas que
sean compatibles con el presente. Esto es: una relación pasadopresente-futuro, en la cual el
inmueble se encuentra ubicado
en un presente con situaciones
diferentes a lo que protagonizó
en su tiempo, para mediante la
memoria colectiva vincularlo
con el pasado para situarlo en
un contexto actual y proyectarlo
hacia el futuro.
Entre lo público y lo privado
Existe un panorama importante
lleno de contrastes con respecto
a la intervención en los inmuebles
de carácter público y privado. La
dimensión de lo público frente a
lo privado está relacionada con la
propiedad o a la gestión de bienes
culturales (Krebs, M. y K. SchmidtHebbel, 2002).
En general, los bienes culturales
son bienes públicos que deben estar al alcance del disfrute de la sociedad. Sin embargo, los de propiedad privada plantean la paradoja
de ser bienes públicos que no están
dispuestos al disfrute comunitario
absoluto (Mercado, E., 2011). Los
bienes públicos están dedicados
a diversos usos, como oficinas administrativas, museos, bibliotecas,
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escuelas, hospitales, etcétera.
En la actualidad, algunos bienes culturales permanecen transformados y adaptados a nuevas
situaciones; por lo regular, son los
de propiedad privada los más intervenidos. Aunado a una falta de
protección, aplicación de la ley o
transformaciones en las políticas
de gobierno, se propician cambios
que intentan revalorar los edificios
que en algunos casos desfavorecen
al patrimonio. Por citar algunos
ejemplos, tenemos al cine Avenida —de propiedad privada— que
se encuentra a un costado del Palacio de la Música, sobre la Gran
Vía, construido en los años veinte
del siglo pasado, el cual está protegido en su fachada y su vestíbulo por el Plan General de Ordenacion Urbana de Madrid (PGOUM)
(Ayuntamiento de Madrid, 1997),
y tras su cierre años después, cambió de uso cultural a comercial alojando una tienda de ropa (figuras 1
y 2), otorgándole con ello otro giro
completamente diferente al de su
época, respetando por parte de la
normativa los valores protegidos,
pues aunque no mantiene su uso
original, el edificio está activo físicamente y puede ser visitado por
el público en general. Por otro lado,
tenemos al frontón Beti-Jai, un edificio construido en 1893 para la
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práctica de pelota vasca, declarado
Bien de Interés Cultural (BIC)4. Este
presenta un fuerte estado de deterioro; no se ha restaurado ni rehabilitado, y se llega a plantear que a

causa de las restricciones y limitaciones que el reglamento establece
para conservarlo se ha detenido
el desarrollo de nuevos proyectos
(Hernández, M., 2014).

Figura 1. Fachada del antes cine Avenida. Fuente:
tomada del libro Madrid cosmopolita (2009).

Figura 2. Interior de la tienda H&amp;M antes cine
Avenida. Fuente: elaboración propia.

Limitaciones legales

ción más importante que se ha de
cumplir por parte del propietario
(Fariña, J., 2014a). El artículo 36.1
de la Ley de Protección del Patrimonio Histórico Español menciona

Cuando un inmueble es declarado BIC, el deber de ‘conservación’
del patrimonio trata de la obliga-

4. Bien de Interés General (BIC) es una figura jurídica de protección del patrimonio histórico español
otorgado a cualquier inmueble y objeto mueble de interés artístico, histórico, paleontológico, arqueológico, etnográfico, científico o técnico que haya sido declarado como tal por la administración
competente.

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�El uso del patrimonio edificado: Entre el valor de cambio y el valor de uso

que este deber corresponde a los
propietarios, poseedores y titulares de derechos reales de todos los
bienes que integran el patrimonio
histórico y no solo a los declarados
o inventariados; además del deber
de conservación, se tendrá que
mantener el bien en condiciones
adecuadas: deberán ser “conservados, mantenidos y custodiados”,
sin aclarar las actuaciones a realizar (Fariña, J., 2014a).
De la misma manera en México, la Ley Federal de Monumentos
y Zonas Arqueológicos, Artísticos
e Históricos, de 1972, incluye restricciones a los propietarios de
inmuebles artísticos e históricos,
imponiéndoles la obligación de su
conservación, así como de solicitar
a las autoridades federales competentes a realizar cualquier intervención en sus propiedades (Mercado,
E., 2011). Pese al interés público
manifestado en la legislación, el Estado no asume los costos de la conservación del patrimonio edificado
privado, al menos en el caso de
que el propietario demuestre que
no puede pagar el mantenimiento
del inmueble (Leal, C., 2010); cabe
señalar que en raras ocasiones se
lleva a cabo esto último.

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Valoración cultural y de uso
La valoración del bien cultural es
imprescindible en el campo patrimonial. “El valor es una cualidad
añadida que los individuos atribuyen a ciertos objetos que los hace
merecedores de aprecio”, señalan
Josep Ballart, Josep Fullola y M. del
Ángels Petit (1996). Cuando la sociedad se da cuenta de las riquezas
patrimoniales que se tienen en la
ciudad, que son propias y definen
una época en la historia, es cuando
se comienza a valorar lo que queda
y lo que significó en su momento.
Eugenio Mercado López (2011)
menciona que como la valoración
social del patrimonio es escasa, orilla a que propicie su degradación,
de modo que van desapareciendo
los valores culturales y formas de
vida locales. Los referidos Josep Ballart, Josep Fullola y M. del Ángels
Petit (1996) identifican tres tipos
de valor del patrimonio:
—Valor de uso: es la utilidad
del edificio, sirve para saber
qué hacer con él y satisfacer
necesidades, materiales o de
conocimiento.
—Un valor formal: responde
al hecho y el mérito que representan.
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—Un valor simbólico-significativo: es la consideración
que se tiene a los testimonios de ideas, hechos y situaciones del pasado.
El valor de uso o utilidad forma
parte importante en una obra arquitectónica, ya que al momento
de diseñarlo se está pensando en
la función que tendrá el edificio. El
patrimonio está en lo que significa,
algo más allá de la forma: la idea
que lo generó, los usos y funciones
para los que se creó, el contexto en
el que se originó (Arévalo, J., 2012).
En el caso del patrimonio cultural
edificado, muchas de las actividades para las que fueron concebidas
ya no son factibles en la actualidad
y se han modificado a usos contemporáneos; sobre esto Jordi Padró
Werner y Manuel Miró Alaix (2002)
afirman que resulta impostergable
destacar el sentido utilitario del
patrimonio, es decir, que lejos de
entenderlo en su valor intrínseco,
la sociedad debe considerarlo útil y
necesario. En este mismo sentido,
determinados usos del pasado se
desechan cuando dejan de ser funcionalmente útiles o se consideran
simbólicamente irrelevantes para
la comunidad (Arévalo, J., 2012);
por consiguiente, si la gente deja
de identificarles valor y utilidad al
inmueble, este desaparecerá, insis-

ten Jordi Padró Werner y Manuel
Miró Alaix (2002).
En las antiguas civilizaciones,
Ana María Macarrón Miguel (2012)
explica que cuando los bienes no
servían para un determinado fin,
eran destruidos o reciclados e incluso sustituidos por otros; en
cambio, en otras culturas sucedía
lo contrario: los estimaban porque
eran procedentes de su pasado y se
consideraban reliquias de sagrada
antigüedad, independientemente
de la finalidad a la que estuvieran
destinadas.
El valor de uso puede considerarse una cuestión importante para
su rehabilitación; a pesar de esto,
el uso, dentro de una cultura de la
conservación, se considera por tanto un medio, con sus limitaciones,
pero no un fin en sí mismo (Leal,
C., 2010), ya que resultaría perverso anteponer el uso del edificio
otorgándole mayor importancia,
que al fin mismo de conservación
del inmueble. Ello debido a que se
puede conservar un edificio en pie
sin ningún uso, pero en cuanto al
patrimonio edificado no es posible
tener un uso por sí solo, sin un edificio que lo contenga.
Valor de cambio y valor de uso
De acuerdo con Javier Marcos Arévalo (2012), el valor que se vincu-

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�El uso del patrimonio edificado: Entre el valor de cambio y el valor de uso

la casi inseparable al valor de uso,
es el valor de cambio. El valor de
uso —identidad— remite a funciones interiores de la comunidad en
relación con la memoria colectiva.
El valor de cambio —mercado— se
refiere las funciones exteriores, los
usos turísticos, por ejemplo (Arévalo, J., 2012). Este es el dilema de los
últimos tiempos: la comercialización del patrimonio. Dicho suceso
lo podemos observar en la Gran Vía
madrileña, que ha transformado su
identidad castiza en puesto cosmopolita (Baker, E., 2009), convocando dos discursos en dilema: el identitario —patrimonio de uso— y el
productivista
—patrimonio de
consumo— (Arévalo, J., 2012).
Josep Ballart, Josep Fullola y M.
del Ángels Petit (1996) y Juan Francisco Noguera Giménez (2002) afirman y han probado que: “la mejor
cosa que puede hacerse para conservar un edificio histórico es usarlo”. En este sentido, Miguel Ángel
Troitiño Vinuesa (2003) menciona
que el “buen uso del patrimonio”
es la mejor garantía para su conservación. Resulta importante poner en claro si la razón de la puesta
en uso de los bienes patrimoniales
insertos en una sociedad consumista —inclinados hacia intereses
políticos y económicos— derivan
en la preocupación por una intención equivocada de conservación,
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en donde las preguntas a responder sean: ¿hacia dónde y a quienes
se dirige la utilidad del patrimonio
con estas acciones? Muchas veces
también, como menciona Olivier
Mongin (2006), se intenta museificar y turistificar el patrimonio para
—paradójicamente— “salvarlo”.
La normativa respecto al uso
El patrimonio está atravesado por
la acción de tres agentes: el sector
privado, el Estado y movimientos
sociales. Sin embargo, el gobierno
es el indicado para regular los cambios de usos que se generan en el
patrimonio.
Eugenio Mercado López (2011)
menciona que la capacidad de los
inmuebles para alojar nuevas funciones distintas de las originales
genera efectos diferenciados de
la actuación pública sobre el patrimonio edificado privado; de allí
que sea necesaria una mayor intervención pública para lograr la
permanencia de las características
originales. De lo contrario, como
menciona el autor, si no se interviene debidamente en estos inmuebles con valor cultural tenderán a
modificarse o perderse los valores
que se consideran importantes.
Queda a consideración de los administrativos conceder o denegar
los cambios de usos que se solici21

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tan; frecuentemente no se estudian a fondo las consecuencias que
puedan originar, ya que puede o no
estar establecida la compatibilidad
de usos en el plan de ordenación, y
aun así pasar por alto tal normativa.
Es hasta la Carta de Venecia
(1964) donde se manifiesta acerca
de darle al patrimonio una función
útil para la sociedad; también en
ella nos habla de la adaptación a
usos contemporáneos. Sin embargo, en una sociedad globalizada,
la cultura, como escribió David J.
Greenwood (1992, en Arévalo,
J., 2012), se ha convertido en una
mercancía.
Jordi Padró Werner y Manuel
Miró Alaix (2002) mencionan que
la preocupación por el uso social
del patrimonio debería ser determinante en cualquier debate o decisión sobre una intervención para
la puesta en valor del patrimonio
cultural. Es necesario ser conscientes del presente y los cambios que
se generan en el contexto, adaptándolos física y socialmente a fin
de encontrar un equilibrio.
Metodología
La metodología empleada en el
proceso de la investigación se basa
en tres puntos principales. El primero se refiere a documentar y re-

cabar la información necesaria de
la bibliografía disponible respecto
al caso de estudio: Palacio de la
Música y el contexto en que se inserta.
El segundo en identificar la evolución de los usos que ha tenido a
través del tiempo, analizando los
valores de uso cultural que el Palacio de la Música ha detentado.
Y, por último, indagar en la legislación que protege al inmueble,
identificando los valores a proteger
que destaca el PGOUM de Madrid
en relación con el Palacio de la
Música, con miras a conocer las características de los valores que se
toman o no en cuenta, para comprobar el supuesto que indica que
el uso cultural es el adecuado para
la nueva puesta en uso del edificio.
Revisión documental y bibliografía
del caso de estudio
Como parte del proceso de documentación, se acudió a bibliotecas
consultando información y libros
que relatan la historia de la Gran
Vía, ya que era necesario reconocer el contexto donde se ubica el
edificio. De igual manera, se visitaron páginas de internet del Ayuntamiento de Madrid para la revisión
de reglamentos y leyes que protegen al inmueble, a la vez que se

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�El uso del patrimonio edificado: Entre el valor de cambio y el valor de uso

consultaron notas de prensa y opinión de la sociedad y de expertos.
Se revisó el informe del Palacio de
la Música creado por la asociación
MCyP, el cual extiende la calidad
artística del inmueble, sus valores
arquitectónicos, así como por su
hecho cultural.

Caso de estudio
Madrid no fue una ciudad ajena a
procesos de cambio: en el siglo XX
se puso a trabajar para aumentar la
vivienda, ampliar la red viaria, modificar espacios urbanos para los
tranvías públicos e instalar redes
de electricidad y telégrafo (Baker,
E., 2009). El 2 de mayo en 1910, Alfonso XIII inauguró las obras de ensanche que dan paso a la creación
de la Gran Vía (figura 3).

Figura 3. Segundo tramo creación de la Gran Vía. Fuente: tomada del libro La Gran Vía de Madrid
(2010).

El Palacio de la Música se encuentra ubicado en la Gran Vía con el
número 35, posee grandes valores
arquitectónicos, históricos y culturales para Madrid. Se diseñó bajo
la dirección del arquitecto Secundino de Zuazo Ugalde como sala de
conciertos (figura 4) y reconvirtió
en cine por encargo de la Sociedad
Anónima General de EspectácuAño 5, Núm. 1, mayo - octubre, 2015, ISSN: 2007-3100

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los (SAGE) en 1924; se inauguró el
13 de noviembre de 1926 bajo el
nombre provisional de Olimpia; a
partir de 1928 empezó a ser conocido como Palacio de la Música. La
expresión arquitectónica del edificio es un estilo clasicista en su fachada; su interior es de decoración
barroca, inspirada en el Hospital de
la Caridad de Sevilla (figuras 5 y 6).
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Figura 4. Planta baja del Palacio de la Música. Fuente: Archivo de la Villa del Ayuntamiento de Madrid
(1924), en el informe del Palacio de la Música de MCyP (2014).

Figuras 5 y 6. Interiores de Palacio de la Música al momento de su cierre en 2008.
Fuente: Ángel Baltanás, en el informe del Palacio de la Música de MCyP (2014).

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�El uso del patrimonio edificado: Entre el valor de cambio y el valor de uso

Hay que destacar que el edificio
se considera casi único en Europa
por su doble función como cine y
sala de conciertos; durante décadas tuvo un uso cultural hasta su
cierre en 2008, y hasta la fecha
permanece cerrado. Durante sus
82 años de existencia, pasó por distintas etapas respecto a sus usos,
destacando el cinematográfico en
sus últimas décadas (figura 7); está
catalogado por el PGOUM en Nivel
(1), que establecía que los edificios
singulares protegidos solo podían
hacerse valer como salas de proyección. Sin embargo, en 2005 se

aprobó una reforma que autoriza el
cambio del uso cultural por otro uso
comercial e inmobiliario, siempre y
cuando se respete la estructura.
La influencia del contexto físico
de la Gran Vía se ha visto afectada
por la presión del consumismo. A
pesar de que el tramo que se encuentra favorecido como área cultural, las realidades son otras; según noticias de prensa, en el año
2000 (Palomo, A., 2013) existían
13 cines en la Gran Vía, ahora solo
quedan tres edificios activos relacionados con el tema de la cultura:
el cine Callao, el edificio de la Prensa y Capitol.

Figura 7. El Palacio de la Música en 2008. Fuente: Servicio histórico COAM, en el informe del Palacio
de la Música de MCyP (2014).

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Meses después de su cierre, el Palacio de la Música fue adquirido a
Filmófono, SA, por la Fundación
Cajamadrid, con el fin de rehabilitarlo a su uso original como sala de
conciertos. Sin embargo, debido a
problemas financieros se paralizó
la rehabilitación en 2012 (figura 8).

Según medios de comunicación, se
dice que el Palacio de la Música se
planea a la venta para convertirlo
en un centro destinado al comercio de ropa por parte de la marca
Mango, cambiando su uso cultural
a comercial.

Figura 8. Palacio de la Música, situación 2014. Fuente: elaboración propia.

Esto generó una alerta ante la sociedad, levantando su voz hacia la
defensa del edificio para que siga
conservando su uso cultural, no
obstante que el local se encuentra cerrado; en la memoria de los
habitantes de Madrid permanece
el hecho de que el edificio fue una

referencia de valores culturales
pasados debido a su uso de ocio
y recreación. Se ha manifestado el
apoyo masivo de la ciudadanía con
respecto a conservar el uso cultural
mediante la estrategia del levantamiento de firmas en internet en
oposición al cambio. Aunado a su

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�El uso del patrimonio edificado: Entre el valor de cambio y el valor de uso

defensa, el 21 de marzo de 2013 se
presentó una solicitud de incoación
como BIC a la Dirección General de
Patrimonio Histórico de la Comunidad de Madrid, por parte de la
organización MCyP, por el “hecho
cultural” que el edificio representa.
El Palacio de la Música está en
peligro de convertirse en un producto o mercancía si se cambia de
uso cultural a comercial, por lo que
se apoya que el edificio posee un
gran potencial para seguir siendo
utilizado para la cultura; es necesario pues identificar si los valores de
uso y culturales pesan más que los
valores como producto, en el contexto y las circunstancias en las que
se desarrolla.
En resumen, entre las características que posee el inmueble
y son importantes de destacar, se
encuentran:
—El Palacio de la Música no
es considerado un BIC.
—Está catalogado con protección Integral de Nivel 1 en
el PGOUM en 1997.
—En 2005 se tramitó una
modificación del PGOUM
para autorizar en las salas cinematográficas el cambio de
uso cultural a comercial.
—El 21 de marzo de 2013 se
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realizó una solicitud de incoación como BIC por parte
MCyP.
Análisis de la evolución de los usos
que el palacio ha tenido a través
del tiempo
Según el informe de MCyP, realizado por Vicente Patón Jiménez y Alberto Tellería Bartolomé (2014), se
analiza la evolución que ha tenido
el Palacio de la Música a través del
tiempo. Comenzadas sus obras en
1924, en diciembre de 1925 se produjo el hundimiento de la cubierta
por un error en los cálculos de la
entidad constructora que realizó la
techumbre, después de lo cual:
—Tras la reconstrucción de
la cubierta, abre sus puertas
el 13 de noviembre de 1926,
con un primer concierto inaugural interpretado por la
Orquesta del Palacio de la
Música y al día siguiente con
una premier cinematográfica, La venus americana, destacando así el uso mixto de
sala de conciertos y proyecciones cinematográficas.
—En 1929 se convirtió en
una de las salas pioneras en
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la implantación del cine sonoro en España.
—Tras un incendio el 22 de
noviembre de 1932 que destruyó el escenario con su
ábside acústico, reabrió sus
puertas, renovada definitivamente solo para uso cinematográfico.
—En 1936 son muy escasas
las actividades documentadas durante la Guerra Civil,
cuando el Palacio de la Música pasó a ser gestionado por
la Unión General de Trabajadores, que mantuvo la sala
en actividad, combinando
en su programación algunos
espectáculos en vivo.
—Hasta 1939 recupera su
uso habitual de sala de conciertos y cinematógrafo.
—Una nueva etapa cultural
se inicia en 1944 y hasta la
reapertura del Teatro Real
en 1966, el Palacio de la Música se convirtió en sede de
la recién creada Orquesta
Nacional de España (ONE).
—Además hay que citar el
uso de la sala para acoger
varias galas de los premios
cinematográficos de la revista Triunfo.
—En 1961 se firman los planos para convertir la fallida
sala de fiestas del sótano en

un teatro experimental con
400 localidades, bautizado
Teatro Club 323, el que desde su apertura el siguiente
año acogió numerosas representaciones de obras clásicas y modernas.
—Las funciones Teatro Club
del sótano se realizaron hasta 1982, cuando se ejecutó
la transformación del mismo
en sala cinematográfica.
—1966-2008: última etapa
en activo.
—El 30 de mayo de 2008 se
programó el cierre definitivo
del Palacio de la Música.
Como se puede observar, a lo largo del tiempo el edificio ha acogido actividades diversas dirigidas a
usos culturales como el auditorio
para la música, teatro, salas cinematográficas, sala de exposiciones,
etcétera. Es por ello que se pretende que se sigan utilizando los
mismos tipos de uso, debido a los
sucesos culturales que lo han marcado y le han otorgado significado.
Legislación que protege al inmueble, identificando valores a proteger
Como se mencionó, el Palacio de
la Música no es un BIC, por consi-

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�El uso del patrimonio edificado: Entre el valor de cambio y el valor de uso

guiente no está protegido por la
Ley del Patrimonio Histórico Español. Sin embargo, como lo explica
José Fariña Tojo (2014a), en el artículo 20 de esta ley se hace mención a la legislación urbanística, la
cual se refiere a la obligación por
parte del municipio, cuando se
encontrasen conjuntos históricos,
sitios históricos o zonas arqueológicas, de redactar un plan especial
de protección del área afectada.
Por otro lado, existen instrumentos o planes de ordenación
territorial como el Plan Regional de
Estrategia Regional, que “establece
los elementos básicos para la organización y estructura del conjunto
del territorio de la Comunidad de
Madrid”. Desde el punto de vista de
protección del patrimonio, identifica: “conjuntos de interés y cultural
sujetos a protección”. En esta cuestión, la normativa de protección
del patrimonio histórico español y
los planes de urbanismo coinciden
(Fariña, J., 2014b).
En los planes de urbanismo,
donde se muestra la protección a
las zonas de interés cultural, está
inserto el Palacio de la Música, defendido no por ser un BIC, sino por
estar situado en un tipo de suelo
que debe ser conservado. Desde el
punto de vista urbanístico, se considera una catalogación inscrita en
un registro público de carácter adAño 5, Núm. 1, mayo - octubre, 2015, ISSN: 2007-3100

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ministrativo que se llevará en cada
comisión de urbanismo. Dicha catalogación o grado de protección
constituyen el marco inicial de referencia para pactar proyectos de
intervención. El uso de los terrenos
y construcciones vendrá determinado en el PGOUM, en el artículo
2.2.2 correspondiente a los planeamientos de las distintas clases y categorías de suelo.
El palacio está catalogado en el
PGOUM de 1997 con protección Integral Nivel 1 (N-1), de uso terciario de tipo recreativo-espectáculo.
Los edificios con N-1 de protección se consideran protegidos de
forma global, debiendo mantener
las características arquitectónicas,
los volúmenes, formas y elementos decorativos. El N-1 asimismo
se divide en dos grados: integral y
singular. El integral incluye edificios
de gran calidad que representan
importantes valores arquitectónicos y ambientales. En este mismo
reglamento, el palacio está incluido
en el uso exclusivo de cine, donde
menciona expresamente que “es
obligatorio mantener el uso de cine
porque se considera una actividad
prioritaria para la vida cultural de
la ciudad al estar situado en el área
cultural de la Gran Vía”. Enseguida
se incluye la ficha que se encuentra
dentro de la revisión del PGOUM
con sus indicaciones respecto a lo
29

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�Dayanna Berenice Chávez Guerrero / Carlos Leal Iga

que habrá de considerarse:
Ficha de condiciones específicas:
Justificación: Es obligatorio
mantener el uso de cine porque se considera una actividad prioritaria para la vida
de la ciudad y estar el cine
situado en el Área Cultural
Preferente de Gran Vía.
Objetivo: Ayudar al mantenimiento de un uso correcto, respetando el resto de la
normativa y condiciones de
catalogación.
Instrumentos de planeamiento: Si no se pudiera
materializar ese aprovechamiento se redactaría un plan
especial que estudiase las
posibles compensaciones.
Condiciones de uso: Uso cinematográfico. En el incremento de edificabilidad, el
uso será de cine o complementarios a este.
Asimismo, los elementos y las superficies que la ley protege del palacio son estas:

Superficies protegidas: Espacios públicos, fachadas.
Elementos protegidos: todos impacto: marquesina
metálica, techo vestíbulo,
puerta de acceso, de aluminio todos (Revisión del
Plan General de Ordenacion
Urbana de Madrid, s/f).

En 2005 se tramitó una modificación del PGOUM para autorizar, en
las salas cinematográficas, el cambio de uso cultural a comercial:
Las salas incluidas en el Catálogo de Edificios protegidos podrán solicitar el cambio de uso
mediante la tramitación de un
plan especial que deberá acreditar el respeto a la decoración
y demás elementos catalogados5.

Ante esto, se crea un manifiesto
por parte de asociaciones de vecinos para la salvaguarda de los cines donde expresan su rechazo a la
modificación del PGOUM.
El 21 de marzo de 2013 se realizó una solicitud de incoación como

5. Artículo 4.10.4 del Compendio de las Normas Urbanísticas del Plan General de Ordenacion Urbana
de Madrid: “Los planes especiales que desarrollen el Plan General en materia de protección del patrimonio y que afecten a edificios o elementos catalogados, se justifican por la necesidad de dar solución
a los complejos problemas que se presentan al regular con normas de carácter general la gran cantidad
de casos particulares que aparecen en un campo de elementos tan variado y complejo” (Ayuntamiento
de Madrid, 1997: 178).

30

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�El uso del patrimonio edificado: Entre el valor de cambio y el valor de uso

BIC por parte de MCyP, arguyendo
que es la única forma de valorar,
proteger y de que se reconozca el
carácter monumental del Palacio
de la Música. A la fecha no se tiene
aún respuesta por parte del Ayuntamiento.
A continuación se mencionan la
justificación de valores que manifiesta el Plan General, ajustándolo
a los valores que posee el Palacio
de la Música:
—Valores históricos-artísticos: el edificio forma parte
de un conjunto de época
cinematográfica reconocido
entre los más importantes
de Europa.
—Valor artístico: obra arquitectura clasicista 1926; auditorio de conciertos de música clásica.
—Valor urbanístico: en
menos de ocho años se
produjo un espacio urbano
reducido de concentración
de salas de cine; se encuentra dentro de la zona del ensanche en Gran Vía.
—Valor de imagen o paisajístico: forma parte del conjunto de obras realizadas en
la época de los siglos XlX y
XX.
Año 5, Núm. 1, mayo - octubre, 2015, ISSN: 2007-3100

revista realidades 16x21_2015_1.indd 31

—Valor de identidad: recientemente los habitantes de la
ciudad han mostrado interés
por el edificio.
Conclusiones
Tras el análisis de los tres puntos destacados anteriormente,
se puede comprobar que hay un
fuerte potencial en los usos culturales que se han llevado a cabo
en el edificio; asimismo, se observa cómo la ley de protección en el
PGOUM favorece el uso cultural
protegiéndolo. En el mismo sentido, se puede decir que el supuesto
de que el uso cultural sigue siendo
conveniente para la puesta en uso
del edificio es factible; también debería de considerarse nuevamente
en el plan de su protección, en este
caso especialmente para este edificio. Muchas veces se dice que el
patrimonio se tiene que adaptar
a las nuevas necesidades contemporáneas, pero ante la pérdida
de grandes obras arquitectónicas
como algunos cines y teatros en
Madrid, es indispensable tratar de
proteger esta actividad cultural y
así conservar el edificio. Una de las
limitaciones es que aún no ha sido
considerado un BIC; ello influye en
su conservación porque representa
una mayor libertad de cambiarlo,
31

12/06/2015 01:48:43 p.m.

�Dayanna Berenice Chávez Guerrero / Carlos Leal Iga

debido a que también es de propiedad privada.
Esta incoación tendría que reconsiderarse, ya que muchas veces,
como se expuso en los ejemplos,
la misma protección puede que limite o atrase la rehabilitación de
dichos inmuebles. Resulta conveniente enfatizar que el Estado debe
de intervenir y apoyar para que se
siga conservando la actividad que
lo caracterizó durante épocas, y no
permitir que se realicen más cambios de este tipo. Uno de los factores que favorece este objetivo es
que se encuentra en una zona destinada a uso cultural, y aunque muchas veces se ha pasado por alto tal
protección, es indispensable frenar
dichos cambios. Aun y a pesar que
no resulte costeable su puesta en
uso, se necesitan de alguna forma
encontrar programas de financiamiento para que el edificio sea utilizado de una manera adecuada y
atienda a las necesidades culturales de la sociedad local.
Se concluye y se extiende que
al cambiar el uso cultural a comercial resultaría una gran destrucción
contra la configuración interior
del edificio, pero sobre todo una
pérdida de los valores de uso que
entraña, impidiendo apreciar y disfrutar en su totalidad lo que un día
dio sentido al edificio: sus actividades culturales.

Junto con Toni Puig (2011),
creemos que la cultura es la vía
más adecuada para la transformación de las ciudades; y coincidimos del todo con él cuando afirma
que quienes apuesten por la cultura como forma cívica y no como
espectáculo, tienen más posibilidades de futuro y ocuparán un lugar relevante en el mundo.

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�Segregación socioespacial en el área metropolitana de Monterrey (AMM):
forma urbana y rol de la seguridad

Segregación socioespacial en el área
metropolitana de Monterrey (AMM):
forma urbana y rol de la seguridad

Socio-spatial segregation in the metropolitan area
of Monterrey:
Urban form and security
Roxana Alcalá Alí
Carlos Estuardo Aparicio Moreno

Resumen

E

n este artículo se analizan
los motivos del surgimiento
de distintas formas urbanas
en las que la segregación social se
materializa. Al ser una de las ciudades más grandes de México, el
Área Metropolitana de Monterrey
(ÁMM) no está exenta de este fenómeno. El hecho que refuerza la
división —tanto funcional como
espacial— de la ciudad es la industrialización. Dado que el verdadero desarrollo de Monterrey se dio
gracias a su proceso de industrialización a principios del siglo pasado, la ciudad comenzó a presentar
marcados casos de autosegregación. Hasta la fecha, en Monterrey
y su área metropolitana es posible
observar distintos casos en que tal
fenómeno se manifiesta. En el presente artículo se analiza la situaAño 5, Núm. 1, mayo - octubre, 2015, ISSN: 2007-3100

revista realidades 16x21_2015_1.indd 35

ción actual de tres de dichos casos
y la forma en que la seguridad ha
sido un fuerte factor de influencia.
Abstract
This article analyzes the reasons for
the emergence of different urban
forms in which the social segregation materializes itself. Being one
of the biggest cities in Mexico, the
Metropolitan Area of Monterrey
isn’t the exception of this phenomenon. The fact that reinforces
the division, functional or spatial,
of the city is the industrialization.
Due to the fact that the real development of Monterrey had place
thanks to its process of industrialization at the beginning of the
last century, important cases of
auto-segregation began to appear
in the city. Until this day, in Monte35

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�Roxana Alcalá Alí / Carlos Estuardo Aparicio Moreno

rrey and its Metropolitan Area, it is
possible to observe different cases
in which this phenomenon exists.
This article analyzes the present situation of three of these cases and
the way in which security has been
a strong factor of influence.

Palabras clave: segregación socioespacial, seguridad, muro de seguridad, fraccionamiento privado,
rejas.
Key words: Socio-spatial segregation, security, security wall, gated
community, fence.

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�Segregación socioespacial en el área metropolitana de Monterrey (AMM):
forma urbana y rol de la seguridad

Segregación socioespacial en el área
metropolitana de Monterrey (AMM):
forma urbana y rol de la seguridad

Socio-spatial segregation in the metropolitan area
of Monterrey:
Urban form and security
Roxana Alcalá Alí6
Carlos Estuardo Aparicio Moreno7

Introducción

U

no de los principales fenómenos que es posible observar en las ciudades de
América Latina es la cada vez más
evidente fragmentación de su tejido urbano, lo que significa también
una fragmentación de la sociedad.
Existen elementos físicos como los
muros y rejas alrededor de barrios
y barreras en calles que van de la
mano con esta manifestación.
Uno de los motivos por el que
la gente decide recluirse voluntariamente hoy en día obedece a la
llamada “obsesión por la seguri-

dad”. Las gated communities, conocidas también como barrios o
fraccionamientos privados, son zonas residenciales con una conformación tipo enclave y vigilancia, en
las cuales se prohíbe la entrada a
personas no residentes. Desde mediados de los años setenta del siglo
XX, estos barrios se han propagado
por toda Latinoamérica como una
visible consecuencia de la marcada
diferenciación social, fragmentando con ello el espacio urbano (Coy,
M., 2004).
Además de la seguridad personal, estas formas de segregación
buscan un confort social —aisla-

6. Licenciada en Arquitectura y estudiante de Maestría en Asuntos Urbanos, de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo León.
7. Doctor en Ciencias Sociales con Orientación en Desarrollo Sustentable por el Instituto de Investigaciones Sociales, y Profesor Investigador de la Facultad de Arquitectura, de la Universidad Autónoma
de Nuevo León.
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�Roxana Alcalá Alí / Carlos Estuardo Aparicio Moreno

miento de grupos sociales distintos
al propio—. Así, un nuevo tipo de
gobernanza urbana se produce: las
personas que optan por vivir en un
fraccionamiento privado manifiestan un malestar colectivo por la
pérdida de control sobre el medio
ambiente urbano y efectúan acciones colectivas de privatización para
asegurar su seguridad (Capron, G.,
2012).
En cuestión de vivienda, la gestión privada ha logrado gran parte
de su éxito debido a la incapacidad
de los gobiernos locales públicos
para responder a ciertas expectativas que los ciudadanos poseen sobre su ambiente residencial (Charmes, E., 2011).
Al tratarse de la tercera área
metropolitana más grande de México y estar conformada por uno de
los municipios más ricos de Latinoamérica, el ÁMM no se encuentra
exenta de esta tendencia.
Solo durante las administraciones municipales del periodo
2003-2006, en Monterrey se aprobó la construcción de 170 fraccionamientos privados (Saucedo, T.,
2006). En 2009, adicionalmente,
en algunas zonas de la ciudad el
gobierno municipal adoptó medidas de “blindaje” como respuesta a
la fuerte ola de violencia que vivía
el país. Una de estas medidas es el

cierre de calles por medio de rejas
que se observa en colonias como
Anáhuac y El Roble, en el municipio
de San Nicolás de los Garza. ¿Hasta
qué punto funcionan estas formas
urbanas como representación de la
segregación social o como reflejos
de un deseo de seguridad?
Polisemia del concepto de segregación
Según el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, la raíz
etimológica de la palabra “segregar” viene del latín segregare y, de
manera general, significa separar o
apartar (Real Academia Española,
2001). Desde el punto de vista de
la sociología, el fenómeno segregativo se define como “la ausencia de
interacción entre diferentes grupos
sociales” (Paula, J., 2004). Por otra
parte, la segregación espacial hace
referencia a la geografía, la ocupación del espacio y otros factores
que determinan la distribución de
la población en algún lugar. Es por
ello que algunos autores como Yves
Grafmeyer (1996) sostienen que la
segregación “debe ser considerada
a la vez como un hecho social de
distanciamiento y como una separación física”.

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�Segregación socioespacial en el área metropolitana de Monterrey (AMM):
forma urbana y rol de la seguridad

Formas urbanas de la segregación
social
Actualmente, cuando un muro no
forma parte de una residencia o
de una prisión se trata de un instrumento de control, de exclusión
o de prohibición (Quétel, C., 2012).
Estas divisiones materiales en el
espacio geográfico se construyen,
por lo general, con el propósito de
mantener la seguridad en uno o en
los dos espacios generados, de allí
que comúnmente se les denomine
“muros de seguridad”. La fragmentación espacial creada por estas
divisiones materiales deviene una
notoria fragmentación social, especialmente observable en las ciudades actuales de Latinoamérica.
Por otra parte, las gated communities, conocidas también como
fraccionamientos privados, son
zonas residenciales con una conformación tipo enclave y vigilancia
en las cuales se prohíbe la entrada
a personas no residentes (Coy, M.,
2004).
En ciudades de América Latina existe un fenómeno particular:
los vecinos privatizan de facto las
zonas residenciales al colocar por
cuenta propia controles de acceso.
Debido a que las calles y parques
son, en la mayoría de los países,
bienes del dominio público de uso
común, estas prácticas son ilegales
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a todas luces. Sin embargo, debido
a la incapacidad de las autoridades
para proveer seguridad, muchas
veces aquéllas toleran esta práctica
ilegal de privatización del espacio
público.
Hay también casos contrarios
en los que, debido a situaciones
extremas, las autoridades encuentran el cierre de ciertas zonas como
una medida de protección. No obstante, el efecto que estas nuevas
barreras físicas generan en los habitantes no siempre resulta positivo.
Los muros y vallas existen en
distintas formas, tamaños, dimensiones y variedad de materiales.
Estos límites de propiedad son
creados con distintos propósitos:
a veces para mantenernos dentro
o fuera, otras para prevenir que
otros entren a nuestra propiedad.
Los muros y vallas no solo son barreras físicas, también pueden ser
cognitivas. A veces construidas por
individuos, a veces construidas
por el mismo gobierno, estas barreras se convierten en símbolos
de exclusión y miedo, tanto para
quienes las construyen como para
quienes permanecen fuera (Brunn,
S., 2004).
Autosegregación y segregación residencial
Al hablar de autosegregación, se
hace referencia a un tipo de segre39

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gación voluntariamente aceptada
por ciertos grupos sociales que desean apartarse del resto de la población. Dicha separación social se
hace visible en el espacio urbano
en forma de fraccionamientos residenciales privados, calles cerradas o
clústeres, así como muros de seguridad vigilados (Salgado, A., 2002).
Si bien es cierto que la división
social se refleja en la materialidad y
representaciones de la ciudad desde mucho antes de la era industrial
—incluso es posible citar ejemplos
de la antigüedad como en las insulae romanas—, el nacimiento de la
ciudad industrial es el hecho que
refuerza la división funcional y espacial de la ciudad, lo cual se puede observar en la dicotomía entre
dos tipos de barrio. Por una parte,
los barrios obreros, populares o
proletarios se crearon cerca de la
zona industrial de las ciudades. Por
otro lado se encontraban las clases
sociales de la burguesía, las cuales
evitaban la concentración de fábricas y población obrera al instalarse
en espacios protegidos e inaccesibles a la población trabajadora
debido a los elevados precios de
alquiler (Madoré, F., 2004).
En el caso de Monterrey, este
proceso se da a principios del siglo XX. Con el establecimiento de
grandes industrias en la periferia,
como la Cervecería Cuauhtémoc al

norte de la ciudad, la Gran Fundición Nacional Mexicana al noreste
y la Fundidora de Fierro y Acero de
Monterrey al oriente, la traza urbana ortogonal del primer cuadro
de la ciudad se rompe y surgen los
primeros barrios obreros en colindancia con las referidas industrias.
Por el contrario, las clases de mayor nivel socioeconómico se asentaron en colonias exclusivas, como
la Roma al sureste de la ciudad en
1928; el Obispado al poniente en
1930; y la del Valle al suroeste,
en el municipio de San Pedro Garza García, en 1940 (Aparicio, C.,
2012).
La vivienda es, sin lugar a dudas, la expresión más importante
de la segregación urbana debido
a que es una manifestación objetiva de las condiciones de vida de
la población (Salgado, A., 2002).
Comúnmente se piensa que la
autosegregación en condominios
o fraccionamientos privados corresponde únicamente a las clases
sociales superiores, sin embargo,
en los últimos años también se ha
convertido en el deseo de las clases
sociales de nivel medio.
Rol de la seguridad
En América Latina, el aislamiento
y cierre residencial han cambiado
de amplitud durante las últimas

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�Segregación socioespacial en el área metropolitana de Monterrey (AMM):
forma urbana y rol de la seguridad

.-

"\
1_ _; Límite de la audad de fundadón

•
•

NI.ideos de fundación colonial
Área urbana consolidada

•

S1ti0 de fUndación

Asea urbana no consolidada
Plaza, área verde, cemenlerlo (+)
•

lndustnas

- -

Vías de ferrocarril
Probables rutas de acceso

-

Rutas de acceso
Río Santa Catanna

Imagen 1. Localización de las primeras grandes industrias en Monterrey y colonias exclusivas. Fuente:
Reyes (2007), anotaciones de Roxana Alcalá Alí.

tres décadas a causa del desarrollo
alcanzado por el mercado privado
de la seguridad. La difusión de productos inmobiliarios que poseen
algún servicio específico de seguridad va de la mano con la difusión
de las formas aisladas y cerradas
de residencia. En México, dicha difusión de la seguridad surge durante la segunda mitad de la década
de los ochenta del siglo pasado y se
ve fuertemente reforzada durante
los noventa.
Por otra parte, existen procesos de adopción de dispositivos de
seguridad que no necesariamente
corresponden a la producción de
espacios cerrados. Por ejemplo, el
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caso de las calles en que se instala algún tipo de acceso sin llegar al
cierre total o situaciones en que,
por contribución voluntaria de los
vecinos, se contrata a un vigilante
que cuide la entrada y salida de
personas. En lo que toca a México,
las empresas de seguridad privada poseen patrullas que circulan a
horarios fijos. Por el contrario, en
zonas donde los vecinos no cuentan con los medios necesarios para
contratar a un vigilante, la policía
municipal realiza rondas en los sitios públicos.
Las personas que optan por vivir en un fraccionamiento privado
manifiestan un malestar colectivo
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por la pérdida de control sobre el
medio ambiente urbano, y efectúan acciones colectivas de privatización para asegurar su seguridad
(Capron, G., 2012).
Rol de actores en cuestión de segregación socioespacial
Son tres los principales actores
que intervienen en el proceso de
creación de las formas urbanas de
segregación social: los ciudadanos,
el gobierno y los desarrolladores
privados. La gobernanza urbana se
refiere a un conjunto de valores,
normas, procesos, e instituciones
por los cuales los ciudadanos y el
gobierno interactúan para organizar las funciones, actividades y el
territorio que integran el medio
urbano. El objetivo de una buena
gobernanza es hacer ciudades inclusivas, eficientes, sustentables y
seguras (Aguilar, A. e I. Escamilla,
2011).
En cuestión de vivienda, la gestión privada ha logrado gran parte
de su éxito debido a la incapacidad
de los gobiernos locales públicos
para responder a ciertas expectativas que los ciudadanos poseen sobre su ambiente residencial (Charmes, E., 2011).
En referencia a la forma más
común de autosegregación, la
Ley de Desarrollo Urbano del Es-

tado de Nuevo León no reconoce jurídicamente la existencia del
fraccionamiento privado, pues
únicamente existen dos clases de
fraccionamientos: uno donde las
vialidades son de orden público;
y otro que, al construirse bajo el
régimen de condominio, puede
justificar la privatización de vialidades, banquetas y áreas verdes. De
acuerdo al artículo 198 de la referida ley, este último tipo de fraccionamiento debe contar con barda
perimetral y control de accesos
y los habitantes deben contratar
ellos mismos los servicios y la empresa de seguridad (Congreso del
Estado de Nuevo León, 2012).
En muchos casos, las rejas o
casetas para controlar el acceso a
ciertas zonas residenciales se realiza sin el permiso necesario por
parte de las autoridades, las que
al final únicamente toman medidas para retirar las estructuras que
no cuentan con un permiso, esto
a manera de acción correctiva. A
fin de cuentas, el deseo de la población por aislarse del resto de la
ciudad refleja la incapacidad de las
autoridades en este tema.
La segregación socioespacial en el
ÁMM
A continuación se presentaran tres
casos de estudio ubicados dentro

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�Segregación socioespacial en el área metropolitana de Monterrey (AMM):
forma urbana y rol de la seguridad

del ÁMM en los que se materializa la segregación social a través de
distintas formas urbanas: el muro
de seguridad de la Loma Larga, el

fraccionamiento privado en Valle
Alto y el barrio que se cerró tras su
creación como medida de “blindaje” en la colonia Anáhuac.

Imagen 2. Ubicación de los casos de estudio dentro del ÁMM. Fuente: Gráfico de fondo generado a
partir de datos del INEGI; edición propia, 2014.

El muro de la Loma Larga
Al ser el límite natural entre los municipios de San Pedro Garza García
y Monterrey, la Loma Larga representa una interesante zona de estudio. Poblada en su parte norte
por trabajadores de la construcción desde la llegada de los primeros habitantes de Monterrey, hoy
en día es una importante área de
conflicto por tratarse de un asenAño 5, Núm. 1, mayo - octubre, 2015, ISSN: 2007-3100

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tamiento irregular y colindar con
el municipio más rico del ÁMM.
Además del problema de posesionarios, la zona es un importante
centro de operaciones del crimen
organizado y es considerada un
foco rojo de delincuencia.
La historia de asentamientos humanos en la Loma Larga se remonta a la época colonial. Sin embargo,
no sería hasta la última década del
siglo XIX que comienza a cobrar
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�Roxana Alcalá Alí / Carlos Estuardo Aparicio Moreno

importancia cuando, por órdenes
del general Bernardo Reyes, se comienza la construcción del nuevo
Palacio de Gobierno. Por tal motivo, un gran número de trabajadores expertos en la manipulación de
la cantera emigró del vecino estado
de San Luis Potosí para asentarse
en las faldas de la Loma Larga.
En 1910, en el marco de la celebración del Centenario de la Independencia de México, este asentamiento se convirtió de manera
formal en la ahora colonia Independencia (Moreno, H., 2011).
Por otro lado, la parte sur de la
Loma Larga tiene una historia mucho más reciente. Perteneciente
al municipio de San Pedro Garza
García, la zona conocida como Valle Oriente comenzó a desarrollarse a finales de la década de 1980
gracias a la ampliación de la actual
avenida Lázaro Cárdenas, llamada
entonces Las Torres. En medio de
un auge económico y con el objetivo de escapar del caos urbano del
centro de la ciudad de Monterrey,
en la zona de Valle Oriente se comenzaron a desarrollar proyectos
de comercio y oficinas, como el
complejo Los Soles. En la última
década, el sector de Valle Oriente
ha conocido un desarrollo acelerado convirtiéndola hoy en una de las
zonas más atractivas para los empresarios.

Desde 2012, en la parte más
alta de la Loma Larga es posible
observar un muro de más de dos
metros y medio de altura que separa a San Pedro de Monterrey;
más específicamente, al fraccionamiento residencial Vista Real de
las colonias Independencia y Pio X.
Vigilada por video y electrificada,
la valla se alzó con el propósito de
evitar que el asentamiento irregular se expandiera hacia la zona residencial sampetrina, donde existen
departamentos, lotes y casas valuadas entre cinco y 10 millones de
pesos.
Mientras que la imagen urbana
en la zona de la Loma Larga en el
municipio de San Pedro comienza a
optar por la verticalidad, la misma
zona pero en la parte del municipio de Monterrey sigue siendo de
vivienda unifamiliar, de uno o dos
niveles, normalmente autoconstruida.
Este es un claro caso en el que
la segregación espacial se materializa en el espacio urbano en forma
de muro: al sur, una nueva zona de
complejos comerciales, de oficina y de vivienda destinados a una
población de nivel socioeconómico
alto, contando con servicios tanto
de seguridad privada como de la
policía municipal. En contraste, en
la parte norte existe una imagen
urbana deteriorada, semejante a la

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�Segregación socioespacial en el área metropolitana de Monterrey (AMM):
forma urbana y rol de la seguridad

Imagen 3. Muro en la Loma Larga. Fuente: Lebeña, J., 2012.

de una favela: las calles se tornan
peatonales e inaccesibles, incluso
para las autoridades; existe una
notoria falta de acceso a la infraestructura y al equipamiento de la
ciudad.
Residencial Valle Alto
Enclavado en el cañón del Huajuco,
Residencial Valle Alto es un claro
ejemplo del arquetipo de fraccionamiento privado. Ubicado al sur
del municipio de Monterrey, la topografía del cañón del Huajuco sirve como resguardo natural para los
nuevos desarrollos inmobiliarios
ubicados en el suburbio más excluAño 5, Núm. 1, mayo - octubre, 2015, ISSN: 2007-3100

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sivo de este municipio. A pesar de
que el club de golf Valle Alto existe
desde 1955, ha sido en las últimas
dos décadas que una fuerte explosión urbanizadora se ha detonado
en la zona. Incluso el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores
de Monterrey (ITESM) y la Universidad de Monterrey (UdeM), junto
a otras escuelas privadas de nivel
básico, han instalado campus en la
zona Valle Alto, proveyendo así de
equipamiento de alto nivel al área.
También existen en la zona grandes
cadenas comerciales y el Club Hípico Monterrey.
La Asociación Civil de Valle Alto
se constituyó como tal el 12 de
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�Roxana Alcalá Alí / Carlos Estuardo Aparicio Moreno

enero de 1955 debido a la iniciativa
de un grupo de importantes figuras
de la ciudad de Monterrey que se
mostraban interesados por la práctica del golf. Entre estas figuras
destacan Eugenio Garza Sada, Eugenio Garza Lagüera, Sergio Valdés
Flaquer, José Domene, entre otros.
Este grupo se integró con el propósito de crear un campo de golf que

contara con instalaciones para actividades tanto sociales como deportivas.
Gracias a la labor de promoción,
se lograron reunir los medios necesarios para la construcción de un
campo de golf de 18 hoyos, el cual
sigue en funcionamiento hasta hoy
en día.

Imagen 4. Residencial Valle Alto. Fuente: propia, 2014.

Residencial Valle Alto está conformado por lotes de 500 metros cuadrados en promedio, destinados a
la construcción de residencias de
nivel socioeconómico alto.
Sin problemas de seguridad,
con equipamiento y servicio básicos ubicados a proximidad y con la
tranquilidad que la naturaleza de la
que se rodea le provee, Residencial
Valle Alto representa claramente el
deseo de autosegregación de la población que, con deseos de alejarse
de los conflictos urbanos, decide

habitar en este tipo de fraccionamientos.
Colonia Anáhuac
Ubicada al norte de la ciudad de
Monterrey, la historia de la colonia
Anáhuac comienza en 1942. Los
terrenos sobre los cuales se construyó no formaban parte de las tradicionales haciendas o estancias de
San Nicolás de los Garza, sino que
se trataba de terrenos llanos, pedregosos y despoblados, los cuales

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�Segregación socioespacial en el área metropolitana de Monterrey (AMM):
forma urbana y rol de la seguridad

comenzaron a cobrar importancia
a partir del trazo de la carretera a
Laredo. El principal personaje involucrado en el desarrollo de dicha
zona fue el general Juan Andreu Almazán.
El sector oriente de la colonia
comenzó a fraccionarse en 1942,
mientras que el sector poniente en
1944. A pesar de tratarse de terrenos atractivos por su gran tamaño
de 15 por 26 metros, la venta de los
mismos no fue muy exitosa en una
primera instancia debido a que se
consideraba que la Anáhuac estaba muy alejada de Monterrey. No
sería hasta la construcción de la
Ciudad Universitaria en 1954 que
el sector, es decir, el tramo comprendido desde Cervecería hasta la
cabecera municipal de San Nicolás,
cobraría impulso (Muñoz, P., 1994).
Con el paso del tiempo, la colonia Anáhuac se ha ido transformando: las familias de nivel socioeconómico medio-alto que originalmente
la poblaron han envejecido, y las
propiedades se han vendido o heredado a nuevas generaciones. La
colonia sirve actualmente como
medio de comunicación vehicular entre las importantes avenidas
Universidad y Manuel L. Barragán,
convirtiéndose en espacio de transición. También se ha convertido
en hogar de estudiantes foráneos
y zona comercial en las grandes
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calles colectoras que la atraviesan.
Debido al movimiento que esto ha
originado, los delitos y problemas
de congestión vehicular se han incrementado.
En 2009, México comenzó a experimentar una fuerte ola de violencia que afectó profundamente
las prácticas de la sociedad. Como
parte de las medidas tomadas a
manera de “blindaje” contra la inseguridad en Nuevo León, las autoridades decidieron colocar barreras
en diversas calles de la ciudad. Ello
es claramente observable en algunas colonias del municipio de San
Nicolás de los Garza, por ejemplo
en la colonia El Roble o Anáhuac, y
provocó una fuerte polémica entre
vecinos y conductores (Casas, D.,
2009).
En el caso de la colonia Anáhuac, 12 calles que la comunican
con la importante arteria Manuel
L. Barragán fueron cerradas. Instaladas inicialmente de manera provisional, las barreras han estado
bloqueando las calles por casi cinco
años.
Si bien fueron los mismos vecinos de la colonia Anáhuac quienes,
en un principio, exigieron la instalación de esas barreras a las autoridades del municipio de San Nicolás
de los Garza, ahora son ellos quienes están inconformes con la medida. El bloqueo de calles, fuera de
47

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--------

+--tt,

Imagen 5. Barrera entre colonia Anáhuac y avenida Universidad, San Nicolás de los Garza. Fuente:
propia, enero 2014.

haber contribuido a la disminución
de delitos en la zona, ha generado
problemas urbanos de otro tipo:
fuerte congestionamiento vehicular, difícil acceso por parte de
ambulancias, repartidores, recolectores de basura, entre otros; así
como el descuido de infraestructura como el alumbrado público.
Conclusiones
La segregación socioespacial, entendida como el distanciamiento
físico de los grupos sociales, es característico de las fragmentadas sociedades latinoamericanas. Este fenómeno, normalmente estudiado
desde el punto de vista de la marginación, suele poseer una noción
peyorativa. Sin embargo, de él se
desprenden también algunos efectos positivos, como la conservación

de identidad de los grupos sociales.
Hay diversas formas urbanas en
que la segregación social se materializa, entre las más comunes se
encuentran los muros de seguridad y los fraccionamientos privados. Sin embargo, este deseo de
autosegregación no es exclusivo
de la población de nivel socioeconómico más alto. Últimamente, la
población de clase media también
comienza a poseer ciertas expectativas de su ambiente residencial, ya
sea por razones de confort social o
por la percepción de seguridad que
estas formas residenciales urbanas
transmiten.
Este nuevo deseo de seguridad que
posee la clase media revela cierta
inconformidad que la mayor parte
de la sociedad siente con respecto
a la seguridad pública y la protección que los gobiernos son capaces

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�Segregación socioespacial en el área metropolitana de Monterrey (AMM):
forma urbana y rol de la seguridad

de proveerles. De ahí que la gestión privada, junto con los servicios
de seguridad privada, sean hoy en
día quienes tienen el dominio en el
campo de la construcción de residencias. Pero ¿qué sucede en partes más antiguas y consolidadas de
la ciudad?
La población que expresa su
inconformidad respecto a la seguridad que recibe, comienza a
expresar su malestar y a tomar
medidas, ya sea con o sin permiso
de las autoridades. Estas, al sentir
presión por parte de la ciudadanía,
autorizan la toma de medidas drásticas que, finalmente, pueden o no
surtir el efecto esperado.
Ejemplo de esto son las medidas de “blindaje” adoptadas por las
autoridades del municipio de San
Nicolás de los Garza en 2009. Al cerrar calles con rejas, no solo no disminuyeron los delitos, sino que se
generaron otro tipo de problemas
urbanos, como el tráfico vehicular
y la inaccesibilidad de la zona.
Mientras existan problemas de
seguridad pública y las autoridades no sean capaces de responder eficientemente a la población,
esta seguirá teniendo un deseo de
autosegregación y el sector de la
gestión privada de vivienda seguirá beneficiándose. Lo anterior nos
invita a reflexionar si estas formas
urbanas de la segregación social
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serán una verdadera solución al
problema de la inseguridad, o si
nuevos problemas urbanos se seguirán desprendiendo de ellas.
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Recibido: 12 de marzo de 2015
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�La relevancia del empleo: Concepciones y desafíos presentes

La relevancia del empleo: Concepciones
y desafíos presentes
The relevance of employment:
Concepts and present challenges

Oshiel Martínez Chapa
Jorge E. Salazar Castillo
Efraín Jaime Ang

Resumen

L

a presente investigación tiene
como objetivos fundamentales: destacar las concepciones
del trabajo a través de la historia,
analizar los desafíos que aquél enfrenta, así como señalar la necesidad de elevar los niveles de bienestar social a partir de la revaluación
de su contribución de dicho factor
productivo. Esta investigación plantea la hipótesis de que el empleo
actual, aunque infravalorado por el
gran capital, ha tenido una significativa contribución en el desarrollo histórico de las naciones. Dicho
trabajo se está caracterizando por
condiciones atípicas, elevados niveles de desempleo, así como la
flexibilización con efectos adversos
para los trabajadores y sus familias.
El mercado laboral es más bien de
tipo imperfecto, por lo que merece analizarse desde una perspectiva científica amplia e integradora.
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Se concluye la necesidad de reglas
claras en la supervisión de los contratos de trabajo, así como la necesidad de actualizar la legislación
laboral, todo lo cual constituye un
imperativo en las naciones en desarrollo. Se hace indispensable que
los Estados nacionales jueguen un
rol más activo en la agenda que
comprometa a los sindicatos y a
los patrones para respetar las leyes
laborales, sin que ello signifique
renunciar a la búsqueda de niveles
más altos de productividad.
Palabras clave: empleo, desarrollo
económico y social, empleo atípico
y desempleo.
Abstract
This research has as main objectives the following: Emphasize the
concepts of labor through history,
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�Oshiel Martínez Chapa / Jorge E. Salazar Castillo Efraín Jaime Ang

analyze the challenges facing east,
and noted the need to raise levels
of social welfare from the revaluation of its contribution of this
productive factor. This research
hypothesizes that the current employment; but undervalued by big
capital, has had a significant contribution to the historical development of nations. This employment
is characterized by atypical conditions, high levels of unemployment
and flexibility with adverse effects
on workers and their families. The
labor market is rather imperfect
type, so that should be analyzed

from a broad and integrated scientific perspective. The need for clear
rules on the supervision of labor
contracts is concluded and the
same need to update labor legislation are imperative in developing
nations. It is essential that national
states play a more active role in
the agenda that involves both the
unions and employers to respect
labor laws, without thereby giving
up the search for higher productivity levels
Key words: employment, economic
and social development, atypical
employment and unemployment

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�La relevancia del empleo: Concepciones y desafíos presentes

La relevancia del empleo: Concepciones
y desafíos presentes
The relevance of employment:
Concepts and present challenges

Oshiel Martínez Chapa8
Jorge E. Salazar Castillo9
Efraín Jaime Ang10

Introducción

E

l objetivo central de este trabajo es destacar la relevancia que tiene el empleo en
el desarrollo social y económico.
En esta investigación se plantean
las siguientes hipótesis: el empleo,
aunque tradicionalmente ha sido
infravalorado por el gran capital,
ha tenido una significativa contribución en el desarrollo histórico de
las naciones; el trabajo atípico, el

desempleo creciente y la flexibilización se han extendido, gracias a la
globalización, con efectos adversos
para la sociedad; y se pasa revista a
propuestas de solución a la referida problemática.
En la primera parte del trabajo
se revisa la postura de los teóricos
de la economía neoclásica a fin de
contrastarla con los cambios en
producción y el empleo influido en
buena medida por la globalización
de la economía; se advierte así el
reducido margen de maniobra que

8. Profesor investigador de la Universidad Autónoma de Tamaulipas, Unidad Académica Multidisciplinaria Reynosa - Rodhe
9. Profesor investigador de la Universidad Autónoma de Tamaulipas, Unidad Académica Multidisciplinaria Reynosa - Rodhe
10. Profesor investigador de la Universidad Autónoma de Tamaulipas, Unidad Académica Multidisciplinaria Reynosa - Rodhe

Año 5, Núm. 1, mayo - octubre, 2015, ISSN: 2007-3100

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�Oshiel Martínez Chapa / Jorge E. Salazar Castillo Efraín Jaime Ang

tienen los Estados nacionales, especialmente en cuanto a sus políticas públicas. El empleo actual tiene
mayor exposición al riesgo o fallos
de mercado, no ya solo debido a
factores locales, sino a tendencias
globales. El trabajo en el presente se subvalora cuando se le llega
a considerar como solo un costo
o mero insumo en la producción,
dejando de lado la dignidad humana. En la segunda parte se señalan
los antecedentes históricos desde
perspectivas diversas como la tradición judeocristiana, la transformación al sistema feudal, el impacto de la Revolución Industrial en el
siglo XVIII, así como las reflexiones
de Adam Smith y Karl Marx en relación con las condiciones laborales. Luego se describe la situación
laboral propia de los siglos XIX y
XX. La tercera parte aborda los desafíos actuales: el trabajo atípico,
la falta de oportunidades laborales para los jóvenes y personas de
la tercera edad, así como para las
minorías. Dentro de dichos desafíos se encuentra la necesidad de
elevar los salarios, mejorar la capacitación para el trabajo, así como la
observancia del cumplimiento de
las leyes laborales. La última parte
corresponde a las conclusiones.

I. Concepciones del empleo y antecedentes de trabajo
El crecimiento de la fuerza de trabajo fue determinado por el auge
del capitalismo, aunque no ha sido
privativo de dicho sistema económico y político. Los teóricos de la
economía neoclásica sostienen
que los desequilibrios en el mercado laboral suelen ser temporales
y, por tanto, tienden a corregirse a
sí mismos de manera automática,
logrando con ello salarios de equilibrio. Hal Varian (2011) lo define
en el hecho de que las variables
económicas no cambian, es decir,
oferta y demanda son iguales. Sin
embargo, para Alejandro Nadal
(2011) el modelo constituye una
abstracción teórica y es de poco
valor práctico y predictivo, al sostener que el mercado laboral es
más bien de tipo imperfecto, razón
por la que merece analizarse desde
una perspectiva científica amplia e
integradora.
La globalización de la economía ha significado un cambio en la
manera en que se conciben actualmente la producción y el empleo,
entre otros servicios esenciales
para la población. Tal estrategia
de desarrollo fue impulsada desde
mediados de los ochenta del siglo
pasado y tiene aspectos singulares:

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�La relevancia del empleo: Concepciones y desafíos presentes

desregulaciones e iniciativas de privatización en sectores estratégicos
como las finanzas, recursos naturales, pensiones y telecomunicaciones, con la intención de adecuarlos
a estándares de desempeño global.
Esta situación ha significado, entre
otras cosas, mayor exposición a
riesgos de pérdida de empleos y de
patrimonio, así como deterioro en
el ingreso y condiciones de vida de
las mayorías, provocando un incremento en la incertidumbre sobre
el futuro. A ello, el referido Nadal
(2011) le augura una temporada de
estancamiento económico con una
secuela de desempleo, desigualdad
y pobreza; en suma, malas noticias
en la vida política de las naciones.
Tradicionalmente, la economía
ha analizado la producción nacional según cuatro grandes grupos
de factores: el trabajo, la tierra, el
capital y la empresa. En lo que se
refiere al factor trabajo, se debe
señalar que el mismo constituye
el gran motor de la transformación de la sociedad en favor de la
satisfacción de las necesidades de
aquélla. En la medida en que el
hombre transforma la naturaleza
y proporciona los satisfactores que
requiere, resuelve así una de las
razones de su existencia. El trabajo trasciende al hombre y a la sociedad en su conjunto, puesto que

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lo desafía constantemente y pone
a prueba su capacidad de sobrevivencia y de creatividad.
Michael Parkin y Gerardo Esquivel (2001: 30) sostienen que el
trabajo es el tiempo y el esfuerzo
dedicado intencionadamente a la
producción de bienes y servicios,
abarcando el trabajo físico y mental de los individuos. El trabajo
también es definido como el factor
productivo consistente en el esfuerzo aplicado a la producción de
la riqueza. Este describe el conjunto de servicios productivos representados por el esfuerzo físico, las
aptitudes, la habilidad intelectual
y artística de las personas. Se trata, pues, de un concepto genérico
que engloba aptitudes y esfuerzos
de muy diversa índole. La remuneración de este factor es el salario,
el cual se determina en el mercado de trabajo (Sepúlveda, C., 1995:
175).
En cuanto a los aspectos relativos a la determinación de salarios
y condiciones laborales, dependen
tanto de factores internos como
externos. Entre los primeros se
cuentan el sistema adoptado de
evaluación de puestos, incentivos,
productividad y cultura organizacional, incluyendo los valores.
Igualmente operan la inflación,
el tamaño y el ramo de la activi57

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�Oshiel Martínez Chapa / Jorge E. Salazar Castillo Efraín Jaime Ang

dad económica de la organización
(Arias, F. y V. Heredia, 1999: 573).
En lo que respecta al mercado laboral, Lorne Hugh Carmichel amplía la
dimensión del trabajo relacionándolo con aspectos fundamentales
de mayor alcance y complejidad:
Cuando un trabajador acepta un empleo, espera ganar
un salario, pero también le
preocupan el crecimiento de
los salarios, las compensaciones extra salariales, los niveles de riesgo, las prácticas
relativas a la jubilación, las
pensiones, las normas sobre
los ascensos y los despidos,
los derechos de antigüedad
y los procedimientos que
tiene a su disposición para
plantear sus quejas. A cambio de renunciar a una parte
de su tiempo, pero también
se le pide que mejore sus
calificaciones, forme a otros
trabajadores, se esfuerce y
dé ideas y acepte los que le
manden en las cuestiones
relacionadas con las actividades a las que se dedica su
tiempo (1989: 65; citado por C.
McConnell y S Blue, 1999: 2).
Por lo que hace a la oferta, el
mercado de trabajo se encuentra

conformado por las personas en
edad de trabajar, las cuales tienen
diferentes actitudes y valoraciones con respecto al trabajo. Estas
personas proceden de diferentes
trasfondos sociales, demográficos
y educativos, así como de diversas
experiencias y capacidades. En lo
que respecta a la demanda, esta se
entiende como la relación entre la
cantidad demandada de trabajadores y el salario real cuando permanece inalterado el resto de las variables que influyan en los planes
de contratación de las empresas
(Parkin, M. y G. Esquivel, 2001: 30).
Entre los trabajos que merecen
señalarse en esta línea de investigación se encuentran el de sir
Arthur Lewis, quien junto a otros
colegas destacó, en el marco del
Programa Mundial de Empleo de la
Organización Internacional del Trabajo (OIT), las causas del desempleo en países de bajo desarrollo:
superpoblación, restricciones a las
exportaciones, sobrevaluación de
la moneda, baja productividad del
trabajo y propensión a las importaciones.
Por su parte, Amartya Sen
(2000) destaca los problemas en
términos a los que califica de descomunales, pues no solo se trata de
pérdida de ingresos y prestaciones,
sino además de la subutilización de
las capacidades, el sufrimiento por

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la baja moral y demás costos sociales. Para Joseph Stiglitz (2009),
la Gran Recesión ha traído consigo
situaciones adversas para el empleo debido a situaciones como el
resurgimiento del proteccionismo,
los rescates bancarios masivos y el
deterioro en la protección social en
algunos países.
Al decir de Ernesto Peralta
(2014), las crisis económicas persistentes tanto en Europa como
en Estados Unidos —además de la
mayoría de los países— han afectado las condiciones de trabajo, pues
en virtud de los aumentos en los
niveles de desempleo, bajan los salarios y prestaciones y el panorama
general se complica. Para él esta
es una crisis no solamente de tipo
económico, sino social y, por supuesto, política. Para revertirla es
preciso promover una política de
promoción de calidad del empleo
y bienestar social, lo que implica
fortalecer las instituciones que inspiren confianza a los agentes económicos y sociales.
No obstante lo anterior, el asunto de mayor complejidad en la actualidad lo constituye la existencia
de un número limitado de empleos
disponibles en dicho mercado. Para
ocupar dichos puestos se requieren
habilidades, destrezas y actitudes
determinadas y específicas. Cada
uno de los empleos compensa con
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diferencias en aspectos como los
salarios, prestaciones, incentivos
y demás formas de remuneración.
Aunque persiguen fines similares
y sus políticas de contratación se
hallan reguladas, las organizaciones son diferentes entre sí en los
aspectos de carácter regional, demográfico y económico.
Ciertamente, la necesidad de
alcanzar mayores niveles de productividad es una meta legítima; la
misma es resultado de una combinación de factores, entre los cuales
se incluyen las habilidades innatas,
experiencia, disposición al trabajo
duro y a la propia inversión en capital humano. La relación entre la
productividad y los ingresos laborales constituye un incentivo fuerte
para invertir en el propio entrenamiento específico, así como en la
educación en general (Gwartney,
D., R. Stroup y R. Sobell, 2000: 667).
Por otro lado, la búsqueda de
la mayor remuneración posible es
una meta igualmente legítima que
persiguen el trabajador y su familia. Por siglos, los trabajadores han
pugnado por obtener mayores conquistas laborales y sociales, tarea
que nunca ha sido sencilla. Por tal
motivo, las organizaciones sindicales nacieron para la defensa de los
trabajadores y constituirse en contrapeso en situaciones de un poder
patronal excesivo. No obstante, es
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un hecho que en muchas partes del
mundo los sindicatos han perdido
prestigio al ser menos capaces de
defender las causas laborales de
sus representados; su atractivo se
ha visto reducido, aun en la percepción ciudadana. Actualmente la
OIT considera, inclusive, que la detención de dirigentes de organizaciones de trabajadores por actividades relacionadas con el ejercicio
de los derechos sindicales es contraria a los principios de la libertad
sindical (Organización Internacional del Trabajo, 2006: 19).
Existe evidencia del valor intrínseco que tienen la remuneración
adecuada, las prestaciones y las
políticas de incentivos en el propósito de procurar el bienestar de las
organizaciones, al mismo tiempo
que velar por el interés del trabajador y de su familia. William B. Werther y Keith Davis lo expresan así:
Un elemento esencial para
mantener y motivar la fuerza
de trabajo es la compensación adecuada. Los empleados deben recibir sueldos y
salarios justos a cambio de
su contribución productiva.
Cuando sean adecuados y
aconsejables, los incentivos
deben cumplir una función

importante. La compensación insuficiente quizás
ocasione una alta tasa de
rotación de personal […] Las
prestaciones están convirtiéndose en un elemento de
creciente importancia en el
paquete total de compensaciones y deben mantenerse
a un nivel adecuado con la
productividad del empleado
para que la compañía mantenga a su fuerza de trabajo
y retenga su capacidad de
competir (2000: 24).
Pese a lo expuesto y por lo menos
en las dos últimas décadas, en buena parte de los países de Occidente
el trabajo individual y sindicalizado
se ha deteriorado en lo que toca
a remuneraciones, prestaciones y
condiciones laborales, significando
mayor vulnerabilidad para el futuro de millones de familias. Según la
OIT se estima que a nivel mundial
las ganancias totales obtenidas del
trabajo forzoso equivalen a 150 mil
millones de dólares al año, abarcando únicamente la economía privada (Organización Internacional
del Trabajo, 2014).
El tema del empleo digno se ha
colocado en la agenda del desarrollo de las naciones con vocación
progresista, dada la persistencia de

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salarios y condiciones de trabajo
que revelan enormes disparidades sociales, así como la dificultad
de librarse de la trampa de la pobreza en general. Así, resulta más
que clara la exigencia social para
que los Estados se comprometan
seriamente con el progreso del trabajo, considerándose a este como
elemento indispensable de justicia
social. Se considera que la promoción del trabajo digno contribuye a
un modelo de desarrollo que toma al
ser humano como centro (Organización Internacional del Trabajo, s/f).

de vida y de trabajo:

II. Antecedentes históricos

El tema de la justicia social ha sido
recurrente en la historia. Por medio de expresiones que reflejan el
estado de cosas prevaleciente en el
mundo del siglo I de nuestra era, se
advierte la denuncia de una sociedad intrínsecamente injusta:

Desde la antigüedad, el tema del
trabajo ha estado en el centro de
las consideraciones éticas y legales. En Israel se estableció como ley
el trato justo al prójimo al considerar el aspecto laboral: “No oprimirás a tu prójimo, ni le robarás. No
retendrás el salario del jornalero
en tu casa hasta la mañana” (Biblia, 1960)11. Otra amonestación
igualmente importante tenía que
ver con la necesidad de otorgar
trato justo a los inmigrantes y extranjeros que llegaban a dicho país
buscando mejorar sus condiciones

No oprimirás al jornalero
pobre y menesteroso, ya sea
de tus hermanos o de los
extranjeros que habitan en
tu tierra dentro de tus ciudades. En su día le darás su
jornal, y no se pondrá el sol
sin dárselo; pues es pobre, y
con él sustenta su vida; para
que no clame contra ti a Jehová, y sea en ti pecado (Biblia, 1960).12

¡Vamos ahora, ricos! Llorad
y aullad por las miserias que
os vendrán. Vuestras riquezas están podridas, y vuestras ropas están comidas de
polilla. Vuestro oro y plata
están enmohecidos; y su
moho testificará contra vo-

11. Levítico 19: 13.
12. Deuteronomio 24: 14-15.
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sotros, y devorará del todo
vuestras carnes como fuego.
Habéis acumulado tesoros
para los días postreros. He
aquí, clama el jornal de los
obreros que han cosechado
vuestras tierras, el cual por
engaño no les ha sido pagado por vosotros; y los clamores de los que habían segado
han entrado en los oídos del
Señor de los ejércitos. Habéis vivido en deleites sobre
la tierra, y sido disolutos;
habéis engordado vuestros
corazones como en día de
matanza (Biblia, 1960)13.
En la Edad Media, con el feudalismo imperante, el estado en que
vivió Europa fue denunciado por
Juan Crisóstomo en los siguientes
términos:
¿[…] Cómo piensas cumplir los mandamientos de
Cristo, si te dedicas a reunir intereses amontonando
préstamos, comprando esclavos como ganado, uniendo negocios a negocios? [...]
y esto no es todo, le añades
la injusticia, adueñándote de

tierras y casas, y aumentando la pobreza y el hambre
(González, J., 1976: 267).
Hablando de la riqueza obtenida
por los empresarios de la época,
en su libro de 1928, The Industrial
Revolution in the Eighteenth Century, el historiador económico Paul
Mantoux describe el hecho de que
tal clase social no solía respetar la
condición de los trabajadores, el
naciente proletariado industrial:
Tiranos, severos, crueles:
sus pasiones y avaricia eran
características de los nuevos
ricos. Tenían la reputación
de ser grandes bebedores
y de respetar muy poco a
sus empleadas mujeres. Se
sentían orgullosos de sus riquezas recién adquiridas y
vivían con estilo de lacayos
y carruajes en hermosas residencias rurales y urbanas.
Por su parte, Adam Smith (17231790), aunque reconoció el valor
económico del progreso en su época, observó una conducta marcada
por la rapacidad y el deseo de controlar o monopolizar la producción

13. Santiago 5: 1-5.

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y la distribución. Las condiciones
de trabajo prevalecientes significaban la contratación de menores de
edad. Al respecto, Robert L. Heilbroner y William Milberg comentan lo siguiente:
[…] en ocasiones empezaban
a los cuatro años de edad y
el horario de trabajo era desde el amanecer hasta el anochecer; los abusos de todo
tipo eran muy frecuentes […]
Era una época muy mala. Las
largas horas de trabajo, la
suciedad y el estruendo general de las fábricas y la falta de las precauciones más
elementales se combinaron
para dar al capitalismo industrial una reputación en
la mente de muchos pueblos
del mundo de la que nunca
se recuperaron [...] (1999:
67).
En su afán de alcanzar mayores
niveles de producción, los nuevos
empresarios comenzaron a reclutar
obreros —el proletariado industrial
que crecía a medida que declinaba
el sistema feudal— sin escolaridad
básica a fin de que trabajaran durante largas jornadas. Los obreros
industriales, como se observa, sentaron la base del ahorro en costos
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—o incremento de utilidades— del
capitalismo temprano del siglo
XVIII. Así, la explotación capitalista
remplazó a la explotación feudal,
según lo advirtió Karl Marx (s/f) en
El Capital.
La explotación hacia el trabajador ha sido una preocupación permanente de que dicho sistema de
injusticias se propague con rapidez
y cauce estragos en la sociedad.
Fernando Arias Galicia y Víctor Heredia Espinosa señalan:
Son también conocidos hechos históricos de las jornadas de 84 horas semanales y
la ocupación de niños en las
fábricas, obligándolos a dormir junto a los telares que
tendrían que mover el día siguiente y proporcionándoles
únicamente lo indispensable
para mantener un nivel de
subsistencia en perjuicio de
la salud y de la integración
familiar (1999: 530).
Tanto Marx como los continuadores de su línea de pensamiento
atribuyeron a la explotación del
trabajo las enormes ganancias del
capital en estos términos: “El nivel
mínimo de salario, y el único necesario, es lo requerido para mantener al obrero durante el trabajo y
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para que él pueda alimentar una
familia y no se extinga la raza de los
obreros” (Marx, K., 1844).
William B. Werther y Keith Davis (2000: 518) sostienen el hecho
de que con la Revolución Francesa
se comenzó a difundir, a todos los
niveles, el concepto de la igualdad básica de todos en cuanto a
derechos inherentes. Con ello, el
mundo del trabajo adquirió y conquistó una serie de prerrogativas,
las cuales gozaron millones de trabajadores. En ese tenor, quedaba
atrás una historia de abusos y excesos del feudalismo, o el pasado
relativamente reciente, cuando la
Revolución Industrial empezó a reconfigurar la economía de algunos
países de Europa. Aunque nunca
fue fácil ni gratuito, en algunos
países del mundo occidental se superó por completo al considerarse
inaceptables el trabajo infantil, la
labor en condiciones de grave riesgo físico y los despidos injustificados.
Como consecuencia directa de
las relaciones de explotación que
imperaban en muchas fábricas, estudiosos de la conducta elaboran
planteamientos de orden y trato
justo entre las partes. También la
filosofía humanista y la aparición
de sindicatos aportaron de manera
notable al desarrollo de este movimiento. En el pasado remoto se

trabajaban jornadas de entre 12 y
16 horas diarias, de seis a siete días
de trabajo, con bajos salarios, en
fábricas sucias, insalubres, ruidosas e inseguras. Marx indica:
la jornada de trabajo habitual…ha sido elevada para
los obreros… exactamente
desde el momento en que se
introdujeron las máquinas
para ahorrar trabajo, a doce
o dieciséis horas diarias por
obra de la codicia empresarial (Marx, K., 1844).
Todo ello ocurrió en un ambiente
limitado en cuanto a protección
social. Transcurrido el tiempo, ello
dio lugar al inicio de los movimientos de las ‘relaciones humanas’
de organización de tipo sindical y
de iniciativas de gobiernos en lo
concerniente a regulaciones de
orden laboral —salarios mínimos,
jornadas de trabajo, prestaciones
en ley y demás—. De hecho, hubo
quienes plantearon la necesidad
de reducir las jornadas de trabajo,
limitar la edad laboral, definir horarios de descanso, comida y demás
acciones afines, pues los capataces
y patrones reconocían que el buen
trato y la remuneración con mayor
sentido de justicia lograban aumentar la eficacia en la producción.

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La motivación y el papel de los incentivos comenzaron a ganar terreno en las prácticas directivas de las
empresas privadas y públicas por
igual. Debe, asimismo, destacarse
el cómo se fueron incorporando
estos contenidos en los libros y
cursos de administración de recursos humanos (Koontz, H. y H. Weihrich, 1998: 502-508).
En cuanto al crecimiento del
trabajo atípico, la última crisis financiera internacional ocurrida en
2008 ha significado un fuerte revés
a las políticas de desarrollo social y
de fomento al empleo, propios del
llamado Welfare State que se había implementado en el mundo occidental. El impacto de dicha crisis
ha implicado una reducción en los
niveles de bienestar, dado el crecimiento del trabajo atípico y la pérdida de empleos, situación explicada por la disminución en los niveles
de inversión pública y privada.
III. Desafíos contemporáneos
Entre los desafíos recientes que
enfrenta la sociedad se describirán a continuación el crecimiento
del trabajo atípico y el desempleo.
Dentro de las acciones indispensables debe señalarse la del fortalecimiento de las instituciones del
mercado laboral y la de la promoción activa de la formalidad laboral
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y el empleo digno, con lo cual se
traería consigo mayor cantidad de
aportantes y, de este modo, se sustentaría a largo plazo el modelo de
seguridad y de acceso a un mínimo
de bienestar en la edad de jubilación.
La mejora en las condiciones
de trabajo e ingreso por necesidad
implica elevar los índices de productividad y que se desprendan
beneficios sociales de aquélla. Es
necesario, pues, que los salarios
crezcan al mismo ritmo que la productividad. En el artículo 153-I de
la Ley Federal del Trabajo se entiende a la productividad como el
resultado de optimizar los factores
humanos, materiales, financieros,
tecnológicos y organizacionales
que concurren en la empresa, en la
rama o en el sector para la elaboración de bienes o la prestación de
servicios, con el fin de promover
a nivel sectorial, estatal, regional,
nacional e internacional, y acorde
con el mercado al que tiene acceso, su competitividad y sustentabilidad, mejorar su capacidad, su
tecnología y su organización, e incrementar los ingresos, el bienestar de los trabajadores y distribuir
equitativamente sus beneficios.
El tema del empleo es relevante
y en esta perspectiva México debe
actuar con sentido de pertinencia
y de compromiso con el desarro65

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llo actual y futuro. Por tal razón, es
indispensable preparar los cuadros
de técnicos y profesionistas que
habrán de incorporarse a sectores
estratégicos con una orientación
sustentable: remediación de suelos, reforestación, limpieza de aire,
agua, energías alternativas, construcción de vivienda, producción
de alimentos saludables, inversión
en infraestructura y demás.
En lo que concierne a este apartado, es igualmente fundamental
el propiciar condiciones adecuadas para la creación de empresas
familiares y pequeñas y medianas
empresas, apoyándolas con créditos accesibles. El futuro laboral
más probable tiene que ver con
el autoempleo y las demás formas
de trabajo, no necesariamente en
grandes corporaciones o en el sector público.
Con excepción de pocos países del mundo, la distribución del
ingreso ha empeorado, y con ello
las condiciones de vida material de
millones de pobres en el mundo.
Puesto que la educación, la salud y
el empleo constituyen valiosos recursos para impulsar la transformación social y económica, la falta de
oportunidades de trabajo ensombrece el futuro. En ese sentido, se
hace indispensable que no se pierdan conquistas laborales logradas
con grandes sacrificios.

La generación presente está experimentando serias limitaciones
para obtener empleos de calidad.
La situación es igualmente grave
para personas de edad madura, en
virtud de que estas no tienen ante
sí alternativas de empleo remunerado, oportunidades de integración
productiva a la sociedad o, en su
caso, una pensión digna. El crecimiento sostenido del trabajo atípico constituye sin duda una preocupación en aquellos países que han
luchado por una mejor calidad de
trabajo y de vida. El artículo 23 de
la Declaración Universal de los Derechos Humanos incorpora los derechos fundamentales en materia
empleo y remuneración digna:
—Toda persona tiene derecho al trabajo, a la libre
elección de su trabajo, a
condiciones equitativas y satisfactorias de trabajo y a la
protección contra el desempleo.
—Toda persona tiene derecho, sin discriminación alguna, a igual salario por trabajo
igual.
—Toda persona que trabaja
tiene derecho a una remuneración equitativa y satisfactoria que le asegure, así
como a su familia, una exis-

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tencia conforme a la dignidad humana y que será completada, en caso necesario,
por cualesquiera otros medios de protección social.
—Toda persona tiene derecho a fundar sindicatos y a
sindicarse para la defensa de
sus intereses.
Aun considerado lo anterior, el
trabajo atípico extendido se caracteriza por: flexibilización, tiempo
parcial, trabajo subdesarrollado,
subcontratado, sin contrato ni
prestaciones y, por si fuera poco,
incierto. Una manifestación de este
fenómeno se advierte en la falta de
contratos suscritos, situación muy
común en las actividades agrícolas
e informales. Esta inestabilidad se
observa en el caso de los trabajadores eventuales, a tiempo parcial,
por horas o subcontratados en los
diversos tipos de establecimientos
económicos. Tal situación constituye un signo de la progresiva precariedad o vulnerabilidad en el trabajo (García, B., 2010: 74).
Según William B. Werther y
Keith Davis (2000: 518), el trabajo
atípico obedece, en primer lugar,
a que las prestaciones y servicios
ofrecidos por las empresas y entidades de gobierno se han venido
encareciendo paulatinamente; en
segundo lugar, a que las condiAño 5, Núm. 1, mayo - octubre, 2015, ISSN: 2007-3100

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ciones económicas de la mayoría
de los países se ha deteriorado
en general, por lo tanto, se precisa que los empleados se ajusten
a los requerimientos específicos
de la demanda —normalmente
cambiante—, representando ello
considerables ahorros a quienes
recurren a estas prácticas. Esta tendencia se inició en las grandes corporaciones de los Estados Unidos y
se ha extendido a otros países, entre ellos México.
En esta situación, aparentemente beneficiosa para las organizaciones, existen costos y problemas que pueden ser muy serios.
Campbell McConnell y Stanley Blue
abundan:
Aunque los menores costos
y la flexibilidad pueden beneficiar a los empresarios,
esto significa evidentemente
menos ganancias y mayor
inseguridad de empleo para
los trabajadores. A menudo estos trabajadores se
quedan atrapados permanentemente en puestos de
trabajo mal remunerados.
También es preocupante el
efecto que pueda producir
el trabajo a tiempo parcial
en la productividad. ¿Tienen
incentivos los trabajadores
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atípicos para hacer un trabajo de calidad? ¿Puede
confiarles la empresa secretos de lo que es propiedad
exclusiva? ¿Están dispuestas las empresas a formar y
desarrollar al trabajador a
tiempo parcial? También se
plantea una cuestión social,
a saber, como suministrar
una asistencia médica cada
vez más cara y una adecuada
pensión de jubilación a los
trabajadores atípicos que carecen de estas prestaciones.
El trabajo atípico puede ser
un arma de doble filo para
los empresarios como para
los trabajadores (1997: 158).
Prueba del aumento de la incidencia del trabajo atípico se advierte
en el trabajo “voluntario” de niños
y ancianos sin percepción de salarios y prestaciones por parte de
empresas de gran tamaño. Esta situación se ha venido extendiendo
y es muy grave que las autoridades
laborales no actúen en su protección debida.
La situación del mercado de
trabajo atípico impacta negativamente al país, pues en 2014 se observó una disminución de la competitividad atribuida al rezago en la
eficiencia en el mercado laboral —

México ocupó el lugar 121 de 144
países—. Se requiere que el mismo
sea eficiente al asignar los recursos
humanos a los puestos de trabajo.
Ciertamente se realizó la reforma
laboral de 2012 para afrontar tales
retos, pero su alcance no incluye a
casi dos terceras partes de la fuerza
laboral del sector informal: 60 por
ciento de la Población Económicamente Activa (PEA) se encuentra
ahí.
En cuanto al desempleo, al
igual que el trabajo atípico, es un
problema grave dado que entraña también un significativo costo
emocional y psicológico para los
trabajadores y sus familias. Bruce
Kaufman y Julie Hotchkiss (2003:
690) sostienen que el fenómeno
del desempleo revela una asociación con la depresión, suicidio, afectación mental diversa, así
como el divorcio. La sociedad debe
combatir los costos económicos,
pues el mismo desempleo puede
conducir a mayores niveles de criminalidad, adicción a las drogas y
otros daños.
Rudiger Dornbusch, Stanley
Fisher y Richard Startz (2002: 148149) indican que el desempleo
tiene costos difíciles de calcular
con precisión. Las personas desempleadas sufren tanto porque pierden ingresos mientras están desempleados, como porque padecen

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los problemas sociales que causan
los largos periodos de desocupación. La sociedad en su conjunto
sale perdiendo como consecuencia
del desempleo, porque la producción total es inferior a la potencial.
Cuando un trabajador pierde el
empleo, la sociedad soporta el costo adicional de los ingresos fiscales
perdidos, además de los salarios
que pierden los trabajadores.
Siendo el desempleo el problema más grave de la economía de
México, el reto es crear por lo menos 800 mil empleos formales —
aunque ciertamente se requieren
más de 1 millón doscientos mil—
para satisfacer la demanda de un
contingente de jóvenes mayores de
16 años que requieren una oportunidad laboral. Sin embargo, a fuerza de ser realistas, dicha meta está
muy lejos de alcanzarse dadas las
condiciones prevalecientes de bajo
crecimiento en la economía.
Joel Kurtzman (2007) destaca el
enorme déficit para la creación de
empleos en México, dada su complicada estructura económica. En
el periodo 2000-2006 solo se crearon 1.4 millones de empleos —casi
los que se requieren anualmente—. Al interrogarse respecto a por
qué está ocurriendo esta situación
tan adversa para el país, estos son
sus hallazgos:

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Las grandes empresas mexicanas no crean muchos empleos; más bien lo hacen los
emprendedores que inician
desde cero, pero para crearlos necesitan acceso al capital, que es donde México
no da la talla, pues según el
Índice de Acceso al capital
del Instituto Milken, México se sitúa en el sitio 43 con
acceso al capital entre 122
países estudiados. Las estructuras financieras y económicas de México fracasan
a la hora de proporcionar a
las empresas el capital que
necesitan para crear empleos. La economía real está
tan restringida en los sectores de telecomunicaciones,
petróleo y en gran parte de
los bienes raíces y el turismo
[...] Pemex es la petrolera
más endeudada del mundo y
uno de los productores más
ineficaces y tiene un estatus
de monopolio protegido por
la Constitución, está tan estancada por la burocracia,
los intereses en conflicto, la
intrusión política y los tratos
preferenciales con los sindicatos, que no ha podido encontrar nuevas reservas en
mucho tiempo [...] El sistema
financiero de México es para
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el espíritu emprendedor lo
que los tiburones son para
la playa de un nadador. Sin
acceso al crédito, los sectores mexicanos de consumo
y minoristas no han crecido
suficientemente [...] Se necesita modernizar y abrir a
la competencia sus concentrados anticuados sistemas
económico y financiero.
En lo que respecta al desempleo a
nivel de América Latina, también
tiene su explicación a partir de las
rigideces en el mercado de trabajo, situación que ha derivado en
un incremento en la informalidad,
migración y, en general, en menores oportunidades laborales para
los jóvenes, pero también para
las personas de la llamada tercera
edad. Una serie de factores provocaron dicho fenómeno, entre los
cuales se señalan: la restructuración productiva, las políticas de estabilización —con baja inflación y
bajo déficit— y la idea de atracción
de la inversión —a partir de bajos
salarios, reducción o ausencia de
prestaciones y sin la presencia de
sindicatos fuertes—.
En el documento Panorama social de América latina, la Comisión
Económica para América Latina
(2013) destaca la situación en este
renglón:

—El acceso inicial al empleo se complica por falta
de información y orientación
adecuadas. La misma falta
de experiencia constituye
una restricción u obstáculo
para encontrar empleo. La
competencia por un puesto
de trabajo es muy intensa y
lo más pobres y de baja calificación son los que más
sufren para acceder a dicha
oportunidad laboral. Con
relación a los jóvenes que
no estudian ni tienen trabajo remunerado, se observa
que a mayor desvinculación
de las instituciones —escuelas—, es mayor el riesgo de
pobreza.
—El desempleo fue más
fuerte en 20 por ciento más
pobre de la población.
—El desempleo juvenil es
dos y medio veces más alto
que en los adultos. Las consecuencias de ello tienen
que ver con los problemas
en el hogar y en la frustración de verse sin oportunidades, aun cuando se tenga
una escolaridad mayor.
—El desempleo entre los jóvenes también se asocia con
la tendencia a involucrarse
en pandillas y en los grupos
de la delincuencia con los

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consabidos resultados dolorosos para sus familias y
para la sociedad en general.
La parte gruesa de los cárteles de la droga se halla conformada por adolescentes y
jóvenes, la mayoría de ellos
procedente de barrios marginados.
—Los jóvenes son los primeros en ser despedidos y
normalmente no tienen protección legal ni cuentan con
afiliación sindical que pudiera defenderles.
—Los salarios de los jóvenes suelen ser menores, aun
cuando la escolaridad de estos se haya incrementado.
Después de la Gran Recesión de
2009, una buena parte del mundo
ha sido afectado en sus niveles de
bienestar, toda vez que se han reducido los ingresos familiares debido a la disminución de la producción y contracción del crédito; todo
ello en medio de una coyuntura de
bajo crecimiento. Esta situación
obedeció, en buena medida, a la
incapacidad de los gobiernos para
velar por las condiciones de trabajo de los grupos de ingresos medios
y bajos. No es de extrañarse así el
que la persistente desigualdad en
los ingresos se haya vuelto problemática. La crisis financiera y social
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han colocado límites a dicho modelo de crecimiento que aún sigue
estimulando la especulación y ha
infravalorado el —y abusado del—
trabajo de las grandes mayorías.
Un ejemplo de lo anteriormente
expresado y de acuerdo a Mining.
com (2012), sitio que analiza la industria minera a nivel internacional, en México producir una onza
de oro cuesta 325 dólares, en tanto
en el resto del mundo en promedio
cuesta 649. Sin embargo, de acuerdo a datos de Worldsalaries.org,
los salarios no son remuneradores
y, como se advierte en la gráfica 1,
el salario del minero en México es
inferior en más de una desviación
estándar —1 mil 452 dólares—, al
compararse con el salario promedio de mineros de otros países, el
cual es de 2 mil 377 dólares.
En el proceso de liberación de
la economía se había prometido
traer beneficios a la población.
Igualmente se insistió en que la
globalización financiera ayudaría a
la asignación de los ahorros y estimularía el crecimiento económico,
al flexibilizar las restricciones del
crédito y mejorar las perspectivas
de los grupos de bajos ingresos.

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Gráfica 1.
Salario neto de minero-dolares
4500
4000
3500
3000
2500
2000
1500
1000
500

384 1
2694

2605

368

o
Australia

EEUU

Canadá

México

Fuente: grafica generada por los autores con datos de http://www.worldsalaries.org/miner.shtml

En otras regiones, los progresos en
materia de empleo fueron débiles
con respecto a las necesidades de
una población en edad de trabajar
cada vez más numerosa y mejor
educada, como en China. El déficit
de empleo sigue siendo considerable en gran parte de la región árabe
y África. Igualmente ocurre en Europa, donde la tasa de desempleo
aumentó en cerca de dos tercios
de estos países desde 2010; por lo
demás, la recuperación del mercado de trabajo se ha estancado también en otras economías avanzadas
como Japón y Estados Unidos. De
acuerdo a la OIT (2013), la tasa de
desempleo en las economías avanzadas se mantendrá, al menos hasta 2016, mayor a 17 por ciento.

La llamada ‘primavera árabe’
igualmente es explicada, en otros
aspectos, por la falta de oportunidades laborales de profesionistas y
graduados de clase media; la tasa
promedio de desempleo entre
jóvenes rondó 30 por ciento en la
región árabe; en Argelia llegó a 45
por ciento dicho desempleo juvenil
(Primavera árabe, s/f). La relación
entre inestabilidad social y desempleo juvenil puede agravarse
de acuerdo a las proyecciones
mundiales.
Conclusiones
Las políticas públicas de empleo
de la mayoría de los países se han
quedado cortas, pues persisten

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�La relevancia del empleo: Concepciones y desafíos presentes

condiciones reproductivas de trabajo atípico y desempleo. Ciertamente se ha esperado más de las
empresas en la solución a dicha
problemática. La generación de
empleos de calidad y dignos son
indispensables a fin de disminuir la
exclusión y promover mayor equidad. De allí que las políticas por
implementarse deben considerar
aspectos que se señalarán en los
párrafos siguientes.
Las tasas de inflación elevada
provocaron la caída en el ingreso,
por lo cual se vuelve indispensable
elevar los salarios reales y así dar
cumplimiento a la Ley Federal del
Trabajo, la cual establece que los
salarios deben ser remunerativos,
de acuerdo al artículo 62 de dicha
ley. En palabras de Santiago Barajas Montes de Oca (2000: 19), el
concepto del ‘salario remunerador’ deriva de que el trabajo no
es una mercancía, por cuya razón
el empleador es libre para fijar la
remuneración del trabajador y este
lo es para rechazarla; bajo ningún
concepto, el importe del salario
mínimo será inferior para cubrir las
exigencias sociales del trabajador.
Las políticas de desarrollo incluyente tienen por objeto reducir
la migración de jóvenes y de jefes
del hogar. No deben ser ajenos los
adultos mayores que realizan trabajo “voluntario”, especialmente
Año 5, Núm. 1, mayo - octubre, 2015, ISSN: 2007-3100

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aquel que se desarrolla en los centros comerciales. Con ello se les
otorgaría la certeza de un ingreso
digno, acceso a prestaciones, a la
vez que se propiciaría que los menores de edad se dedicaran enteramente al estudio. De no ser así, se
seguirá incumpliendo con las leyes
laborales.
La necesidad de reglas claras
en la supervisión de los contratos
de trabajo, así como la misma necesidad de actualizar la legislación
laboral constituyen un imperativo
en las naciones en desarrollo. Se
hace indispensable que los Estados jueguen un rol más activo en la
agenda que comprometa a los sindicatos y a los patrones a respetar
las leyes laborales, sin que ello signifique renunciar a la búsqueda de
niveles más altos de productividad.
De no realizar reformas para alentar el crecimiento y el empleo, en
el futuro cercano se advierte escasez de ingresos, bajos salarios, alimentos más caros, menos empleos
de calidad o decentes, aumento de
enfermedades en una población
envejecida y condiciones de pobreza. La situación en las áreas rurales
puede empeorar desatando mayores flujos de migración, presiones
sociales y desesperación.
El caso de México entraña poco
margen de maniobra: ante la caída
en los ingresos fiscales asociados a
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�Oshiel Martínez Chapa / Jorge E. Salazar Castillo Efraín Jaime Ang

la disminución de los precios y de
las exportaciones petroleras, así
como al crecimiento de la informalidad, el gobierno propone más
impuestos y recortes en el gasto
público. Sin seguro de desempleo
y con una limitada política de desarrollo regional endógeno, el panorama para la mayoría de las familias mexicanas es poco alentador
en el corto y mediano plazos. Las
condiciones descritas de informalidad creciente, así como el trabajo
atípico, ya se encuentran cada vez
más presentes en la realidad nacional.
El bajo poder de compra de la
mayoría de la población repercute
en un mercado nacional restringido, provocando volúmenes menores de producción con costos
medios más altos. Se vuelve pues
indispensable establecer políticas
activas de empleo y crecimiento. De hecho, tanto el desempleo
como el estancamiento en la economía, sin dejar de lado la inseguridad pública, constituyen los desafíos más complejos en la agenda
del gobierno actual (2012-2018).
Los esfuerzos deben orientarse
hacia la reducción del subempleo,
la informalidad, el trabajo atípico
y demás condiciones —como las
ocupaciones de bajos ingresos y
pobre productividad— que afectan
la economía de las familias.

Una nación que no crea las condiciones adecuadas para la generación de empresas difícilmente
podrá resolver las oportunidades
laborales, especialmente cuando
se trata de la población joven, urgida de trabajo e ingresos.
Es indispensable que el país
crezca en la generación de empresas productivas y de mayores
cadenas de valor agregado. Las limitadas oportunidades laborales
constituyen un mensaje que la sociedad está entendiendo: la escuela media y aun la superior no está
significando, como en el pasado,
la obtención de mejores empleos.
Los jóvenes profesionistas desempleados en la actualidad pueden
llegar a ser subempleados en el
mediano y largo plazos.
Sobre este tema, Fernando
Arias Galicia y Víctor Heredia Espinosa (1999: 532) advierten que el
ingreso nacional está comprendido
por el pago por sueldos, intereses,
regalías, etcétera. Parte del ingreso nacional se gasta en consumo
y parte es reinvertida mediante el
ahorro. Evidentemente, para fortalecer la demanda y propiciar el
desarrollo económico urge incrementar los salarios reales, pero sin
perder de vista la necesaria reinversión.
Los modelos sociales y económicos no son neutrales y ajenos

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�La relevancia del empleo: Concepciones y desafíos presentes

a la ética en lo más mínimo. Toda
política de Estado debe orientar la
inteligencia y el valor de sus ciudadanos a la consecución de fines de
justicia y equidad. La realidad nos
sugiere que cuando se obtienen
mayores ingresos y satisfactores,
no necesariamente se comparte
con los más necesitados (Altmann,
W., 2002: 179-180). El sistema comercial y la propia naturaleza humana refuerzan el egoísmo. La
acumulación de riqueza se asocia
con el deseo por cultivar el ocio
y pugnar por mayores conquistas
materiales: viajar, adquirir bienes
de consumo y demás formas de
enajenamiento y de desprecio por
el resto de la sociedad.
Para marcar la diferencia en un
sistema comercial que favorece el
egoísmo, ocasionalmente se manifiestan hombres y mujeres que anteponen a las personas antes que
los beneficios materiales, y muestran con sus hechos que es posible mantener una responsabilidad
social al tiempo que se obtiene un
desarrollo comercial; un ejemplo
de ello es el del fundador de Bob’s
Red Mill Natural Foods, Bob Moore.
La crisis contemporánea se caracteriza por la pérdida de vínculos, de ataduras, es decir, de lazos
más profundos con respecto a la
comunidad cercana e inmediata
Año 5, Núm. 1, mayo - octubre, 2015, ISSN: 2007-3100

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(Altmann, W., 2002: 179-180). Todo
ello genera la sensación de vivir en
un mundo sin raíces, sin historia ni
pasado, sin posibilidades de pertenencia, cuya expresión más inmediata es el sentimiento de sinsabor
generalizado. En tal virtud, resulta
indispensable tener el sentido de
solidaridad con quienes viven en
desventaja, como los pobres, desempleados, víctimas de desgracias
naturales y con aquellos que sufren
diversas formas de discriminación
y de prejuicios sociales.

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�Los factores instrumentales del proceso social de producción de vivienda
en la práctica habitacional de escasos recursos en México

Los factores instrumentales
del proceso social de
producción de vivienda
en la práctica habitacional de escasos
recursos en México
The instrumental factors in the social process
of housing production in low income housing
practice in Mexico
José Ricardo González Alcalá

Resumen

E

n el presente artículo se hace
una descripción de los aspectos característicos fundamentales de los distintos factores
—recursos humanos, materiales y
financieros, marco legal y actores
políticos— del proceso social de
producción de vivienda en México,
considerando que aquéllos se desenvuelven en contextos socioeconómicos diversos, pero poniendo
el énfasis en la vivienda de escasos
recursos. Describe los procesos
económicos que afectan la vivienda popular y el carácter de los grupos organizados y la intermediación de líderes para la obtención
de servicios y regularización de la
Año 5, Núm. 1, mayo - octubre, 2015, ISSN: 2007-3100

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tenencia de la tierra. Se muestra
el marco legal básico —legislación
constitucional, urbana, civil y mercantil— para la transmisión de los
derechos de propiedad y legitimación de los procesos constructivos.
Se concluye que el financiamiento
a la vivienda de escasos recursos
ha sido y sigue siendo insuficiente,
que los colonos de escasos recursos requieren siempre la intermediación de líderes, y que la legalidad trasciende lo jurídico formal
para ubicarse en el terreno de la
cultura.
Palabras clave: producción de vivienda social, economía de la vivienda, clientelismo, marco legal
de la vivienda.
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�José Ricardo González Alcalá

Abstract
In this article a description of the
fundamental characteristic features of the various factors (human,
material and financial, legal framework and political actors) of social housing production process in
Mexico is done, considering that
they thrive in different socioeconomic contexts but putting the
emphasis on low-income housing.
Describe the economic processes affecting income housing and
character of organized groups and

leaders brokering services for obtaining and regularization of land
tenure. The basic legal framework
(constitutional law, urban, civil and
commercial) for transfer of property rights and legitimacy of the
construction processes is displayed. We conclude that housing finance poor has been and remains
inadequate; poor settlers always
require the mediation of leaders,
and the legality transcends formal
legal to settle in the field of culture.
Keywords: Production of social
housing, housing Economy, Patronage, legal frame housing.

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�Los factores instrumentales del proceso social de producción de vivienda
en la práctica habitacional de escasos recursos en México

Los factores instrumentales
del proceso social de
producción de vivienda
en la práctica habitacional de escasos
recursos en México
The instrumental factors in the social process
of housing production in low income housing
practice in Mexico
José Ricardo González Alcalá14

Introducción

A

quí asumimos como elementos constitutivos del
proceso social habitacional a la tierra, la casa habitación,
los procesos constructivos y los
servicios urbanos; y como factores
instrumentales de tal proceso a los
recursos —humanos, materiales y
financieros—, el marco legal y los
actores políticos. Un proceso social
de producción de vivienda es aquel
conjunto de fases sucesivas dentro
del cual los elementos mencionados son determinados por los fenómenos y operaciones que actúan

como factores en la producción
habitacional (González, J., 2014).
Un acercamiento metodológicocualitativo a la literatura relativa
al estudio del tema muestra claramente los aspectos característicos
de dicho proceso. Cabe precisar
que cuando este se “realiza bajo el
control de autoproductores y otros
agentes sociales sin fines de lucro”
(Ortiz, E., 2012: 73), es decir, para
satisfacer necesidades habitacionales de grupos de escasos recursos y/o bajos ingresos, suele denominarse como ‘producción social
de la vivienda y el hábitat’ (Ortiz,
E., 2012: 73).

14. Profesor investigador de la Facultad de Trabajo Social y Desarrollo Humano de la Universidad
Autónoma de Nuevo León
Año 5, Núm. 1, mayo - octubre, 2015, ISSN: 2007-3100

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�José Ricardo González Alcalá

En un artículo precedente15 se
analizaron los principales pormenores relativos a los elementos
constitutivos del proceso habitacional. En este trabajo nos proponemos examinar brevemente algunas
de las características más visibles
en la literatura respecto de cada
uno de los factores instrumentales
arriba mencionados, aludiendo a
todas las formas de producción —
pública, privada mercantil, social y
mixta (Peña, E., 1986)—, con énfasis en la práctica de los grupos sociales de bajos ingresos y/o escasos
recursos.
La aportación de recursos humanos, materiales y financieros, el
cumplimiento de las estipulaciones
del marco legal correspondiente
y, siempre, de un modo u otro, la
influencia de las decisiones de los
actores políticos participantes —
aspecto que contribuye también,
junto al factor jurídico, a la regularización de la tenencia cuando
esta adolece de ilegalidad, específicamente en los barrios populares
(Torres, J., 2007)—, constituyen los
fenómenos y operaciones determinantes de las fases sucesivas dentro
de las cuales se desarrollan los elementos constitutivos del proceso.

En la práctica, tanto los elementos como los factores que intervienen en los procesos sociales de
producción de vivienda se traslapan o se mezclan de distintos modos y en diferentes dosis, dependiendo todo esto, principalmente,
del contexto socioeconómico en el
que aquéllos se desenvuelvan (Casanueva C. et al., 2000).
Lo económico
Uno de los factores sociales que
han sido analizados con mayor
profundidad y cuya elaboración
teórica en materia de vivienda ha
alcanzado niveles relevantes, es el
económico. El satisfactor vivienda
representa un particular artículo
de consumo, en virtud de que satisface un tipo específico de necesidades humanas y, por ende, forma parte del complejo conjunto
de relaciones económicas. Desde
este punto de vista, la investigación ha destacado, entre otras cosas, la manera como la vivienda
está sujeta a las leyes de la oferta y
la demanda, y cómo esta dinámica
económica determina el acceso de
la población al satisfactor habitacional.

15. Los elementos constitutivos del proceso social de producción de vivienda en la práctica habitacional de escasos recursos en México” (González, J., 2014).

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�Los factores instrumentales del proceso social de producción de vivienda
en la práctica habitacional de escasos recursos en México

Las necesidades que la vivienda
satisface están, en términos generales, según Wallace Smith, vinculadas con “las diversas dimensiones físicas, sociales y psicológicas
que el alojamiento reviste a los
ojos del público consumidor” y que
se concretan en los conceptos de
‘albergue’, ‘intimidad’ y ‘ubicación’
(1973: 4-7). El primero se refiere
a la protección y seguridad que la
vivienda proporciona a sus ocupantes. La intimidad o ‘unidad habitacional’ se define como “el conjunto
de instalaciones para uso exclusivo
de un grupo social separado llamado familia”. La ubicación alude
a la proximidad razonable de la vivienda a “los lugares de trabajo y
demás actividades urbanas” (1973:
10). Además, la vivienda
está formada por un complejo de bienes y servicios
complementarios y conceptualmente separables: el
espacio interno (el metro
cuadrado de techo edificado), el espacio externo (los
correspondientes
metros
cuadrados de terreno, evidentemente variables con
la densidad de edificación),
el nivel tecnológico, las características estéticas y arquitectónicas, la antigüedad,
Año 5, Núm. 1, mayo - octubre, 2015, ISSN: 2007-3100

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las características ambientales, la accesibilidad, etc. En
general, se habla de estos
últimos como aspectos ‘cualitativos’ de la vivienda. Para
cada uno de estos bienes o
servicios, cada grupo social
y cada agente manifiestan
distintas preferencias y demanda. Cada vivienda que
concurre al mercado corresponde, por otra parte, a una
composición determinada
de estos bienes o servicios,
composición
modificable
solo en escasa medida por
medio de inversiones que
suceden a la inicial (Secchi,
B., 1968: 60-61).
Por otro lado, los procesos de producción y distribución de bienes y
servicios dentro de una sociedad
determinada suelen clasificarse o
dividirse en sectores. Dentro del
conjunto de estos tenemos el sector vivienda. “En la mayoría de los
países... el fragmento económico que se refiere a la vivienda, es
una mezcla de iniciativa privada y
actividad gubernamental” (Smith,
W., 1973: 10; en el mismo sentido: Fundación Centro de Investigación y Documentación de la
Casa/Sociedad Hipotecaria Federal, 2012; Sánchez, J., 2012). Estos dos componentes dependen
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�José Ricardo González Alcalá

sistemáticamente uno de otro, de
modo que es posible considerar
al sector vivienda como un “doble
sistema de toma de decisiones”
(Smith, W., 1973: 11). Ello es así
particularmente porque de entre
“los artículos que el consumidor
ordinario utiliza, la vivienda es sin
duda el más duradero” (Smith, W.,
1973: 15), y porque, no obstante la
influencia reductora de los precios
por parte de los adelantos tecnológicos, la fuerza de la demanda hace
de la vivienda un artículo siempre
costoso (Smith, W., 1973: 125). A
esto se asocian diversos hechos o
situaciones económicos igualmente importantes:
el hecho de que la vivienda sea un artículo duradero
significa que es un bien de
inversión. Representa riqueza de capital... [que] debe
crearse y pagarse antes de
que pueda utilizarse, y por
esto no puede existir sin una
acumulación de ahorros...
Alguien debe pagarla y luego ponerla a disposición del
usuario. Este alguien es algún tipo de inversionista...
Por su espera y el riesgo que
puede implicar, el proveedor
del financiamiento suele pedir una compensación... Es

así como las instituciones
financieras representan intermediarios para una mercancía de tal importancia
que, en todos los países, los
gobiernos toman a su cargo
dirigir directamente estas
instituciones financieras o
regular minuciosamente su
funcionamiento (Smith, W.,
1973: 11, 18 y 127).
Es decir, el carácter duradero y
costoso de la vivienda hace indispensable, para que aquélla pueda
realizarse en el mercado, la intervención financiera. Cabe señalar,
por otra parte, que en los países
subdesarrollados “los recursos son
generalmente escasos... además
el propio sector de la vivienda no
está en absoluto preparado para
satisfacer en forma sistemática las
demandas del mercado existente
de la vivienda” (Smith, W., 1973:
126). A esto se puede añadir la
importancia que reviste un poder
adquisitivo adecuado a las necesidades de vivienda existentes, sin
el cual la correspondiente satisfacción no puede ser alcanzada, por
buena y eficaz que sea la industria
privada del sector. De ahí la necesidad de que el componente público
haga acto de presencia “modificando la naturaleza de la demanda
mediante subsidios o la de la ofer-

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�Los factores instrumentales del proceso social de producción de vivienda
en la práctica habitacional de escasos recursos en México

ta mediante inversiones públicas
(que también implican subsidios)
de modo tal que se satisfagan estas
necesidades al margen del mercado” (Smith, W., 1973: 13; en el mismo sentido: Sociedad Hipotecaria
Federal, 2012).
Si el poder adquisitivo, determinado por el ingreso, es uno de
los elementos más importantes en
materia de acceso a la vivienda, lo
es también para solventar el costo
de los servicios urbanos, en especial aquellos que se relacionan directamente con la urbanización de
los centros habitacionales y el uso
cotidiano de la casa habitación. Al
respecto se ha dicho que la división
de la sociedad en clases o estratos
implica, con algunas excepciones,
niveles distintos de ingresos con
poder adquisitivo restringido, que
de antemano están social y legalmente establecidos, y de acuerdo a
los cuales no es posible cubrir los
costos de los servicios urbanos sin
la intervención subsidiaria de las
instituciones públicas (Meléndez,
M., 2008). Dentro de una sociedad
así concebida, encontramos también niveles sociales con suficiente
capacidad de compra que pueden
por ello mantener un nivel de vida
satisfactorio, cubriendo por su
cuenta los precios de mercado de
los servicios urbanos prestados por
instituciones de carácter privado
Año 5, Núm. 1, mayo - octubre, 2015, ISSN: 2007-3100

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y lucrativo, aunque pueden, además, incluir adicionalmente como
satisfactores propios los servicios
que son proporcionados por medio
del equipamiento comunitario, El
contraste de las clases altas frente
a las de escasos recursos es complementado por los estratos medios, los cuales “satisfacen sus necesidades haciendo uso alternativo
de servicios proporcionados por
las instituciones privadas o públicas” (Chávez, V. y H. Landa, 1988:
211), repitiendo de esta manera
un modelo semejante al observado
en materia de construcción de la
vivienda, donde los niveles altos y
medios la adquieren en el mercado
formal o la construyen conforme a
sus necesidades en condiciones de
suficiencia económica.
En los estratos más bajos de la
población se encuentran los grupos mayoritarios de los países subdesarrollados, los cuales, “por su
escasa capacidad de pago, no están
en condiciones de satisfacer sus
necesidades básicas, incluyendo el
acceso a los servicios proporcionados por el equipamiento” (Chávez,
V. y H. Landa, 1988: 211; en el mismo sentido: Antúnez, I. y S. Galilea,
2003; Ortiz, E., 2012) y, por supuesto, a la vivienda misma. Es así que
gran parte de las familias mexicanas reciben salarios dramáticamente reducidos, “por lo que de85

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�José Ricardo González Alcalá

penden casi exclusivamente de los
servicios y del equipamiento operados por instituciones públicas”
(Chávez, V. y H. Landa, 1988: 212).
Por otro lado, los habitantes “de las
zonas de invasión son marginados,
desde el punto de vista socioeconómico, por su situación crónica de
desempleo y subempleo” (Cortés,
X., 1985: 33), contando, por tanto, exclusivamente con su propio
trabajo como recurso disponible
(Cortés, X., 1985: 34), siendo en el
llamado ‘sector informal’ “donde se
da cabida al mayor número de desempleados a través de actividades
como el comercio ambulante o los
servicios personales” (Fernández y
González, 1989: 193).
Una vez que los pobladores están en posesión de la tierra y que
la construcción de sus viviendas
se ha iniciado, el correspondiente
proceso “avanza lentamente, ya
que depende de la capacidad de
ahorro de los pobladores” (Cortés,
X., 1985: 36). Se ha llegado a afirmar que frecuentemente “se construyen cuartos adicionales... como
una fuente adicional de ingresos en
una etapa en la cual aparecen nuevos gastos” (Cortés, X., 1985: 37).
Es igualmente significativo que, algunas veces, el colono decida rentar a terceros el terreno o la construcción obtenidos mediante algún
programa gubernamental, a fin de

allegarse recursos que no puede
obtener de otra manera (Garza, G.
y M. Schteingart, 1978: 120).
Mientras las clases alta y media, en razón de la suficiencia de
sus ingresos, pueden acceder a los
planes crediticios diseñados por el
sistema financiero, accediendo de
ese modo a vivienda terminada o
en proceso de construcción bajo
estándares de tiempo más o menos acelerados, los estratos bajos
de la población, salvo contadas excepciones, no participan de tales
esquemas, quedando las familias
a merced de sus exiguos recursos,
financiando así ellas mismas la totalidad de un proceso de construcción de duración larga y terminación indefinida.
Lo político
Otro de los factores que influyen
sobremanera en el proceso de obtención de vivienda es el político.
Estará presente en cualquier forma y momento, ya se trate de la
adquisición de tierra, de actos de
invasión, de la regularización de
la tenencia, del proceso social de
construcción, de la urbanización
correspondiente, del acceso al financiamiento e, incluso, de la disponibilidad de asesoría técnica. El
papel que el factor político juega
en el desarrollo de la problemática

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�Los factores instrumentales del proceso social de producción de vivienda
en la práctica habitacional de escasos recursos en México

habitacional ha sido especialmente
destacado por los estudiosos del
asunto, particularmente cuando
se trata el problema al nivel de los
grupos populares. De todos modos, el factor político está siempre
presente, independientemente del
nivel social en el que aparezcan
las cuestiones habitacionales. Por
ejemplo, en el caso de la vivienda
producida para el mercado tienen
especial participación:
funcionarios públicos con
puestos clave en materia de
asentamientos humanos o
proyectos urbanos que toman decisiones fundamentales para que el resto de los
agentes puedan continuar
con sus funciones. Los hay
desde luego como industriales o comerciantes, que suelen fungir como latifundistas
urbanos... Ninguno de los
roles de estos agentes es excluyente entre sí, de hecho
lo usual es que en las altas
esferas económicas y políticas, se juegue a que varios
de ellos entren al juego a la
vez, combinando y complementando sus acciones para
engrandecer su poderío y
ensanchar su capital (Neira,
H., 1990: 151).
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En lo que atañe a los procesos de
producción de vivienda para personas de escasos recursos desarrollados en México, Alicia E. Ziccardi
Contigiani y Arturo Mier y Terán
Ordiales han señalado la importancia del activo papel que el Estado
mexicano asumió durante el periodo posrevolucionario en la promoción de fraccionamientos populares, permitiendo el acceso a la
tierra para la autoconstrucción de
casas, “acción de corte político destinada a satisfacer las demandas de
habitación que experimentaban las
clases populares urbanas ante la
crisis de vivienda” (1985: 48).
En el caso de la tierra invadida,
la regularización se efectúa mediante un “proceso largo y costoso,
que necesita del apoyo de todos los
colonos para presionar y de la habilidad de los líderes para negociar”
(Cortés, X., 1985: 37). Surge entonces la presencia del factor político,
que tiene como base la existencia
de un hecho muy particular: el
efecto compensatorio de la unión
organizada de los pobladores ante
la falta de seguridad económica
propiciada por su condición social. Las formas adoptadas por dicha organización, si bien variadas,
cuentan siempre con mecanismos
de defensa y sobrevivencia regidos por el principio de intercambio
solidario de bienes y servicios que
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�José Ricardo González Alcalá

alivian de algún modo “la situación crónica de inestabilidad en el
empleo, los bajos ingresos y la falta de acceso a los mecanismos de
seguridad social” (Cortés, X., 1985:
33; en el mismo sentido: Comisión
Económica para América Latina y
el Caribe/Centro de las Naciones
Unidas para los Asentamientos Humanos, 1987: 26-27; Graizbord, B.,
1988). Reforzado por estas acciones de ayuda mutua, la organización social de los grupos de escasos
recursos reviste otro elemento de
singular importancia: la necesidad
de defensa que la comunidad experimenta ante su lucha por la regularización de la tenencia de la tierra
que ilegalmente ocupa, además de
los esfuerzos conjuntos requeridos
para llevar los servicios públicos a
la colonia. Todo ello demanda una
dosis importante de “poder” a fin
de entablar las negociaciones correspondientes. En este contexto,
los vecinos asociados presentan un
frente común encabezados siempre por sus dirigentes (Smolka, M.
y C. Damasio, 2005). Estos, de hecho, “en todos los asentamientos
populares grandes ejercen alguna
forma de control sobre los pobladores, sirviendo de intermediarios
entre ellos y los órganos gubernamentales” (Graizbord, B., 1988:
240; en el mismo sentido: Olmedo,
R., 1989: 165). Esta intermediación

se desenvuelve en un proceso muy
específico de diálogo:
Una vez que se reconoce la
invasión como una situación
de facto, se inicia un proceso
dialéctico entre los pobladores y el poder público, en el
que ambas partes persiguen
ventajas de distinto género...
La primera tarea de las autoridades es asegurar el control político del asentamiento, situación que se presenta
relativamente pronto en la
mayor parte de las invasiones, aunque es más difícil de
lograr en las más grandes y
radicalizadas. El gobierno
logra así un doble objetivo;
por una parte, mantiene la
presión en el asentamiento
a niveles controlables gracias a los mecanismos de
comunicación y, por la otra,
puede contar con la participación de los pobladores
con fines políticos y electorales (Cortés, X., 1988: 36;
en el mismo sentido: Morán,
R., 2002).
En el dialogo, los pobladores son
representados por un líder o, “en el
caso de asentamientos más maduros por un comité electo... El líder

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�Los factores instrumentales del proceso social de producción de vivienda
en la práctica habitacional de escasos recursos en México

o cacique es determinante por su
acción de gestión ante las autoridades y para la obtención de los servicios y la regularización” (Cortés, X.,
1988: 36-37; en el mismo sentido:
Smolka, M. y C. Damasio, 2005).
Sin embargo, el carácter solidario
de los pobladores y la habilidad política de los líderes no siempre aparece o, de existir, no resulta todo lo
eficaz que los pobladores quisieran
(Fernandes, E. y M. Smolka, 2004).
Sobre este respecto conviene recordar cómo, en los años ochenta
del siglo pasado, el romanticismo
social basado en la irrupción de
los movimientos sociales urbanos
de la época —cultivado en su momento por algunos investigadores— devino desilusión ante “la
virtual vulnerabilidad de los distintos grupos de pobladores frente a
los mecanismos coercitivos o de
cooptación del Estado” (Graizbord,
B., 1988: 240).
Lo legal
Junto al factor político descrito,
está presente siempre el factor
legal. Este se pone de relieve si
consideramos que, desde el punto
de vista económico, la seguridad
en las transacciones comerciales
constituye un principio rector que
en materia de bienes inmuebles
se traduce en la seguridad de la
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tenencia de la tierra, Esto permite el funcionamiento adecuado
del mercado de vivienda al definir
claramente “los derechos relativos a la propiedad y establecer un
conjunto de procedimientos para
el traspaso de dichos derechos”
(Smith, W., 1973:11; en el mismo
sentido: Rose, H., 2011), además
de proporcionar seguridad jurídica
en el uso, disfrute y/o disposición
de los inmuebles regularizados en
el caso de posesiones originalmente irregulares (Costa, A. y A. Hernández, 2010). El derecho a la vivienda, en el derecho mexicano, se
entiende como “el derecho de toda
persona a una vivienda adecuada
(entendida como aquella que garantiza seguridad de tenencia, acceso a servicios y equipamientos,
accesibilidad, habitabilidad, lugar y
cultura adecuados)” (Sociedad Hipotecaria Federal, 2012).
Por otra parte, los reglamentos
de construcción son instrumentos
jurídicos importantes en la construcción de vivienda (Rodríguez, G.
e I. Concepción, 2013), ya que fijan
las “normas y especificaciones de
construcción y diseño que determinan las superficies y características
que deben tener las viviendas para
ser habitables” (Bazant, J., 1985:
31). Además de lo anterior, anotamos aquí solamente que, de acuerdo al nivel de los ingresos familia89

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�José Ricardo González Alcalá

res, existen mecanismos legales
relacionados con el financiamiento
e instrumentos que regulan, y de
alguna manera determinan, el acceso de los distintos grupos sociales a la vivienda.
En términos generales, el marco
legal de la vivienda en México tiene
su sustento en el artículo cuarto de
la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, que a la
letra dice: “Toda familia tiene derecho a disfrutar de vivienda digna y
decorosa, La ley establecerá los instrumentos y apoyos necesarios a
fin de alcanzar tal objetivo” (CEUM,
1995: 10). Partiendo de este precepto, encontramos un conjunto
de cuerpos legales cuya función
reguladora consiste básicamente
en definir las situaciones jurídicas
abstractas en materia de vivienda, a fin de dar seguridad y permanencia a las correspondientes
situaciones concretas. Puesto que
no compete al presente trabajo el
análisis jurídico de tales disposiciones legales, para los fines que aquí
perseguimos bastará con exponer
un resumen de la situación general
que, en estos momentos, guarda la
vivienda en México dentro del marco legal vigente.
Dos preceptos de fundamental
importancia en materia de vivienda
y desarrollo urbano se encuentran
insertos en los artículos 4 y 27 de la

Constitución que a la letra dicen:
Artículo 4. […] Toda familia
tiene derecho a disfrutar de
vivienda digna y decorosa.
La Ley establecerá los instrumentos y apoyos necesarios
a fin de alcanzar tal objetivo.
[…]
Artículo 27. La nación tendrá
en todo tiempo el derecho
de imponer a la propiedad
privada las modalidades
que dicte el interés público,
así como el de regular, en
beneficio social, el aprovechamiento de los elementos
naturales susceptibles de
apropiación, con objeto de
hacer una distribución equitativa de la riqueza pública,
cuidar de su conservación,
lograr el desarrollo equilibrado del país y el mejoramiento de las condiciones de
vida de la población rural y
urbana. En consecuencia, se
dictarán las medidas necesarias para ordenar los asentamientos humanos y establecer adecuadas provisiones,
usos, reservas y destinos de
tierras, aguas y bosques, a
efecto de ejecutar obras públicas y de planear y regular
la fundación, conservación,

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�Los factores instrumentales del proceso social de producción de vivienda
en la práctica habitacional de escasos recursos en México

mejoramiento y crecimiento
de los centros de población;
para preservar y restaurar
el equilibrio ecológico; […]
y para evitar la destrucción
de los elementos naturales
y los daños que la propiedad
pueda sufrir en perjuicio de
la sociedad […] (Cámara de
Diputados del H. Congreso
de la Unión, 2014).
Por su parte, la Ley de Vivienda
prescribe, básicamente, la promoción de actividades tendientes a
cumplir con el precepto constitucional arriba mencionado y medios
para la producción de vivienda a
bajo costo, además del establecimiento de atribuciones en materia
de vivienda en favor de la administración pública (Cámara de Diputados del H. Congreso de la Unión,
2006).
La reforma legal que ha incidido en la ampliación de las reservas territoriales en todo el país, la
constituye la “desamortización”
de terrenos ejidales operada por
los cambios de 1992 al artículo 27
constitucional que permiten a los
ejidatarios, no sin el cumplimiento
de ciertas condiciones, participar
en el mercado de la tierra como
vendedores de sus parcelas (Ruiz,
J., 1994; Cámara de Diputados del
H. Congreso de la Unión, 1992).
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Los medios legítimos de transmisión de los derechos de propiedad son definidos por normas
de derecho privado establecidas
en los códigos civiles vigentes en
cada uno de los estados del país o
en la legislación mercantil en vigor
en toda la república. De entre los
medios estatuidos para la traslación del dominio de tierra urbana,
destaca especialmente el contrato de compraventa (Congreso del
Estado de Nuevo León, 2015). La
celebración de este es condición
ineludible en las operaciones mercantiles efectuadas en el mercado
de vivienda, y —como ya vimos al
tratar de la regularización de terrenos invadidos— es una de las alternativas más frecuentes al lado de
procedimientos expropiatorios. Los
códigos civiles regulan igualmente
la llamada ‘prescripción adquisitiva’, definiéndola en los siguientes
términos: “medio de adquirir bienes..., mediante el transcurso de
cierto tiempo y bajo las condiciones establecidas por la ley” (Congreso del Estado de Nuevo León,
2015). Esta alternativa tiene cabida
en algunos casos de posesionarios
que cumplen los requisitos de posesión pacífica, continua, pública y
en concepto de dueño, razón por la
que su gestión ante los jueces civiles es generalmente realizada en lo
individual, caso por caso, al contra91

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�José Ricardo González Alcalá

rio de lo que sucede con la mayoría
de las situaciones de invasión en
las que las soluciones consideran a
los pobladores agrupados.
Ya se trate de compraventa o
de prescripción adquisitiva —o de
cualquier otra forma legítima de
transmisión de la propiedad— interviene el Registro Público, institución estatuida por el código civil
de cada uno de los estados de la
república (Congreso del Estado de
Nuevo León, 2015). En el caso de
la compraventa, cuando el valor
de los bienes objeto de la misma
excede límites que la ley señala,
interviene en su celebración y trámite de registro el notario público
(Congreso del Estado de Nuevo
León, 2015). Cabe mencionar que
existe en cada una de las entidades
federativas una ley especial que regula las funciones y trámites que
compete realizar a dicho fedatario
público.
Los códigos civiles estatales han
instituido un interesante sistema
de protección del patrimonio de la
familia, dentro del cual queda incluida, entre otros bienes, la casa
habitación. Para poner en operación este sistema, debe el interesado realizar ciertos trámites ante
un juez de lo civil, no debiendo
exceder el valor de los bienes de
un límite máximo equivalente a un
determinado número de veces de

salario mínimo en vigor (Congreso
del Estado de Nuevo León, 2015).
Por otra parte, con el objeto “de
orientar y regular el crecimiento de
los poblamientos y asentamientos
humanos en el país se promulgó la
nueva Ley General de Asentamientos Humanos, en julio de 1993”
(Ruiz, J., 1994: 247). En los estados de la república se cuenta con
ordenamientos similares de aplicación local. Dichos cuerpos legales
definen sistemas de planeación de
asentamientos humanos y establecen reglas para la constitución de
las reservas territoriales requeridas
por el crecimiento de los centros
de población.
Algunos municipios del país disponen de reglamentos de construcción, instrumentos legales de fundamental importancia para, entre
otras cosas, el otorgamiento de permisos y licencias en dicha materia.
La Ley del Instituto del Fondo
Nacional de la Vivienda para los
Trabajadores (Infonavit) y la legislación federal que establece el fondo de vivienda administrado por el
Instituto de Seguridad y Servicios
Sociales de los Trabajadores del
Estado (Fovissste) configuran sendos esquemas de financiamiento
—semejantes, aunque con ligeras
diferencias— en favor de los trabajadores para la adquisición, construcción, ampliación, reparación o

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�Los factores instrumentales del proceso social de producción de vivienda
en la práctica habitacional de escasos recursos en México

mejoramiento de vivienda, o para
el pago de pasivos contraídos por
cualquiera de estos conceptos (Cámara de Diputados del H congreso
de la Unión, 2015).
La legislación bancaria mexicana delinea esquemas financieros
que dan a la vivienda un trato especial, particularmente para facilitar su acceso a las clases medias
—como la Sociedad Hipotecaria
Federal (SHC) y el fideicomiso Fondo de Operación y Financiamiento
Bancario a la Vivienda (FOVI)— y,
con menos intensidad, a las clases bajas de la población caso, vía
el Fondo Nacional de Habitaciones Populares (Fonhapo) (Ruiz, J.,
1994; Sociedad Hipotecaria Federal, 2012; Comisión Nacional de Vivienda, 2014).
Algunas leyes determinan ventajas fiscales que favorecen a sectores determinados, como sucede
con los inmuebles adquiridos o
construidos por los trabajadores al
servicio de los poderes federales
“para su propia habitación, con los
recursos del Fondo para la Vivienda
administrados por el Instituto”, [los
cuales] “quedarán exentos a partir de la fecha de su adquisición o
construcción de todos los impuestos federales y del Departamento
del Distrito Federal” (Cámara de
Diputados del H congreso de la
Unión, 2015).
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Finalmente, los estados de la república replican organismos y sistemas que ofrecen a la población de
escasos recursos o bajos ingresos
tierra y financiamiento en condiciones accesibles, sin cubrir totalmente este mercado, y aplican mecanismos legales, administrativos y
financieros para la regularización
de la tenencia de la tierra e introducción de los servicios públicos.
Reflexión final
En los párrafos anteriores se ha hecho una descripción sucinta de los
aspectos característicos de cada
uno de los distintos factores instrumentales del proceso social de producción de vivienda en México, y de
cómo su acción perfila el modo de
ser de los procesos habitacionales
vividos por los distintos grupos sociales, en particular los de escasos
recursos. Tales factores —recursos
humanos, materiales y financieros,
marco legal y actores políticos— se
desenvuelven en contextos socioeconómicos diversos, los cuales facilitan —altos ingresos— o dificultan
—bajos ingresos o escasos recursos— el desarrollo adecuado del
proceso habitacional.
El factor económico juega, como
vimos, un papel preponderante
en el tema que aquí tratamos. Es
innegable que si la economía no
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�José Ricardo González Alcalá

es intervenida por el Estado y la
sociedad, reorientando su sentido
natural hacia objetivos de justicia social, el mercado de vivienda —aun el de interés social— no
resolverá la carencia de vivienda
digna de los grupos sociales que se
encuentran prácticamente al margen de tal mercado. La escasez de
recursos e ingresos por parte de
personas, grupos, familias, unidades domésticas, comunidades, ha
sido y es el factor fundamental de
la formación y dinámica de los movimientos urbano-populares. De
manera que el solo hecho de que
estos sigan existiendo, aun cuando
han tendido a institucionalizarse
integrándose a los partidos políticos, evidencia una contribución
de recursos públicos y privados
insuficientes al financiamiento de
programas de vivienda de bajos ingresos y/o escasos recursos que, a
través de cualquiera de las formas
de producción, promuevan vivienda digna y decorosa.
El factor político, como ya explicamos, está directa o indirectamente presente en cualquier nivel
de satisfacción habitacional. En
las comunidades en pobreza, la
participación política clientelar ha
sido el modelo imperante. Es en
el contexto de tal modelo que las
colonias populares en México han
desarrollado sus procesos de con-

solidación. En tanto prevalezca la
escasez de recursos, la necesidad
de acudir a líderes, organizaciones
y partidos insertos en el ambiente
político seguirá siendo la constante, más aún si la tendencia de los
movimientos urbanos es a buscar
cobijo en los partidos, reduciendo
así su margen de autonomía.
Finalmente, en el tema de la
legalidad, dijimos que esta es la
base de la seguridad jurídica en el
uso, disfrute y/o disposición de los
inmuebles. Nuestro sistema legal
es prolijo y exhaustivo en la regulación de estos aspectos. Salvo la
necesidad natural de revisión de
las disposiciones legales con fines de actualización, innovación
y adaptación a los cambios que
toda sociedad experimenta, podemos afirmar que, formalmente, el
engranaje jurídico urbano y de vivienda de México es ejemplar. El
problema se presenta en el terreno del cumplimiento y aplicación
de las disposiciones jurídicas por
parte de los obligados y de quienes
deben ejercer las atribuciones y
facultades de autoridad, respectivamente. En el fondo, como sucede con toda la problemática social
legalmente regulada, la solución
trasciende lo jurídico formal para
ubicarse en el terreno de la cultura. Sobre este tema, son interesan-

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�Los factores instrumentales del proceso social de producción de vivienda
en la práctica habitacional de escasos recursos en México

tes las siguientes consideraciones
planteadas por Mauricio García
Villegas (2011: 162 y ss.) en su ensayo Ineficacia del derecho y cultura del incumplimiento de reglas en
América Latina:
La cultura del incumplimiento de reglas en América Latina se remonta a los tiempos
de las colonias española y
portuguesa… el incumplimiento es parte esencial del
fenómeno, más general, de
la ineficacia del derecho en
América Latina, en ocasiones
de tal magnitud que pone en
tela de juicio la validez misma del derecho
Las referencias escasas y
dispares a la cultura del incumplimiento de reglas en
América Latina pueden agruparse según su sintonía con
los siguientes tres puntos de
vista. El primero es estratégico, y afirma que la gente
incumple luego de calcular
los costos y beneficios de la
obediencia. Los sujetos son
considerados actores racionales que incumplen cuando los efectos negativos que
acarrea ese comportamiento —la sanción, por ejemplo— pueden ser evitados,
Año 5, Núm. 1, mayo - octubre, 2015, ISSN: 2007-3100

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no son graves o no se compadecen con los beneficios
que se obtienen.
El segundo es cultural y supone que la razón por la cual
no se acatan las reglas estriba en que los valores que
estas transmiten son considerados menos importantes
que otros, como por ejemplo los valores religiosos, sociales o familiares. El tercer
punto de vista es político, y
supone que las personas incumplen las reglas como un
acto de resistencia contra la
autoridad. Desde esta perspectiva, el mundo social está
dominado por un puñado de
usurpadores que detentan
el poder; las instituciones y
las autoridades carecen de
legitimidad y, por eso, el subordinado no pierde oportunidad para incumplir y dejar
de hacer lo que se le ordena…
El tema de la cultura del incumplimiento es central, a
mi juicio, para comprender
el derecho, o al menos para
entender su realidad en
América Latina. Esa cultura
participa de un fenómeno
más general de ineficacia
jurídica que abarca, entre
otros, los siguientes temas:
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�José Ricardo González Alcalá

la incapacidad institucional
para hacer efectivo el derecho; la herencia española y
colonial en la concepción de
la autoridad y de la ley; los
problemas de diseño institucional (la brecha entre los
textos escritos y las realidades sociales); la criminalidad
individual y organizada; la
relación entre derecho, moral y cultura; y la legitimidad
del Estado, de la autoridad y
de los jueces.
Todos estos temas son importantes y deberían ser
tenidos en cuenta a la hora
de intentar explicar por qué
en América Latina existe una
brecha tan grande —desde
la época colonial— entre el
derecho y la realidad social.

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                  <text>Realidades. Revista de la Facultad de Trabajo Social y Desarrollo Humano es una publicación semestral que reúne las contribuciones académicas de cualquier interesado en dar a conocer su trabajo de investigación acerca de temas relacionados con el desarrollo social, desarrollo humano, familia, género, salud, educación, vivienda, comunidad, desarrollo urbano y rural, pobreza, bienestar social y, en general, tópicos de políticas sociales, programas y proyectos sociales, mediante artículos de investigación, ensayos, reseñas, informes, entre otros.</text>
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                <text>Realidades. Revista de la Facultad de Trabajo Social y Desarrollo Humano es una publicación semestral que reúne las contribuciones académicas de cualquier interesado en dar a conocer su trabajo de investigación acerca de temas relacionados con el desarrollo social, desarrollo humano, familia, género, salud, educación, vivienda, comunidad, desarrollo urbano y rural, pobreza, bienestar social y, en general, tópicos de políticas sociales, programas y proyectos sociales, mediante artículos de investigación, ensayos, reseñas, informes, entre otros.</text>
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                <text>González Alcalá, José Ricardo, Editor Responsable</text>
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                    <text>REVISTA DE LA FACULTAD DE TRABAJO SOCIAL Y DESARROLLO HUMANO
UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEON

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�Hacia la construcción de una esfera civil de seguridad e idenƟdad pública

Hacia la construcción de una esfera civil
de seguridad e idenƟdad pública
Rebuilding a civilian security sphere
and public iden ty
Javier Carreón Guillén, Jorge Hernández Valdés,
María de Lourdes Morales Flores, Bertha Rivera Varela,
Gerardo Arturo Limón Domínguez, Cruz García Lirios

Resumen

L

a construcción de una esfera
civil de seguridad e iden dad pública supone el análisis
de las polí cas públicas, los espacios de debate, la opinión pública
y los medios de comunicación. En
tal sen do, el obje vo del presente trabajo fue delimitar la relación
conceptual —como empírica— de
seguridad, iden dad, inseguridad,
violencia y privacidad, así como su
comparación con los hallazgos reportados por el estado del arte. Tal
ejercicio permi ó establecer las vicisitudes, discrepancias, alcances y
limites de los modelos conceptuales y empíricos desde los cuales se
han explicado las relaciones entre
los hechos y dimensiones de seguridad e iden dad. En dicho panorama, las Tecnologías de Información
y Comunicación (TICs) resultaron
ser factores claves para la discusión
en torno al acceso de información,
privacidad y exclusión.

Palabras clave: seguridad, iden dad, violencia, privacidad y espacio.
Abstract
Rebuilding a civilian security sphere and public iden ty represents
the public policy analysis, discussion spaces, public opinion and the
media. In this regard, the objec ve
of this study was to delineate the
conceptual and empirical security,
iden ty, insecurity, violence and
privacy and a comparison with the
findings reported by the state of
the art. This exercise allowed us to
establish the vicissitudes, discrepancies, scope and limits of conceptual and empirical models from
which explained the rela onships
between facts and dimensions of
security and iden ty. In this scenario, Informa on and Communicaon Technologies proved to be key

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�Javier Carreón Guillén / Jorge Hernández Valdés / María de Lourdes Morales Flores /
Bertha Rivera Varela / Gerardo Arturo Limón Domínguez / Cruz García Lirios

factors for the discussion of access
to informa on, privacy and exclusion.

Recibido: 26 junio de 2013
Aceptado: 19 de diciembre 2013

Keywords, Security, Iden ty, Violence, Privacy and Space

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�Hacia la construcción de una esfera civil de seguridad e idenƟdad pública

Hacia la construcción de una esfera civil de seguridad
e idenƟdad pública
Rebuilding a civilian security sphereand public iden ty
Javier Carreón Guillén1, Jorge Hernández Valdés2,
María de Lourdes Morales Flores3, Bertha Rivera Varela4,
Gerardo Arturo Limón Domínguez5, Cruz García Lirios6

Introducción

L

a problemá ca de la seguridad ha sido planteada desde
ocho dimensiones: democrá ca (Chinchilla, L., 2002), privada (Arriagada, I., 2002), regional (Chinchilla, L., 2002), urbana
(Concha, A., 2002), nacional, social (Zaﬀaroni, R., 2011), pública
(Arriagada, 2002; Arteaga, N. y R.
Fuentes, 2009; Añez, M., R. Rujano
y J. Párraga, 2011; Salas, L., 2011;
Calderón, E., 2012; Ulloa, I., 2012;
Zúñiga, L., 2012) y ciudadana (Concha, A., 2002; Burgos, J. y P. Tudela,

1

2

3

Doctor en Administración por la UNAM,
Facultad de Contaduría y Administración,
Profesor adscrito al Sistema Nacional de Inves gadores, nivel 1 y Profesor de la UNAM,
Escuela Nacional de Trabajo Social, javierg@
unam.mx 044 55 1377 6334
Doctorante en Ciencias Polí cas y Sociales
por la UNAM, Facultad de Ciencias Polí cas
y Sociales, Profesor UNAM, Escuela Nacional de Trabajo Social, jorheval@unam.mx
044 55 1304 0613
Doctorante en Educación por la Benemerita
Universidad Autónoma de Puebla, profesora UNAM, Escuela Nacional de Trabajo

2002; Oviedo, E., 2002; Arriagada,
I., 2002; Carrión, F., 2002; y Ferenc,
I., 2007).
Debido a su orden de relevancia
para los propósitos del presente
trabajo, se revisan en primera instancia los conceptos rela vos a la
seguridad privada, democrá ca,
regional, urbana, nacional y social. Posteriormente se revisan los
conceptos de seguridad pública y
ciudadana. Una vez establecidas similitudes y diferencias entre las categorías de seguridad, se demarcan
sus relaciones con otras categorías
psicosociales, como seguridad,

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Social y Coordinadora en UAEM, unidad
Huehuetoca malumoflo@uaemex.mx 044
55 2024 5647
Doctora en Geogra a por la UNAM, Facultad de Filoso a y Letras, Profesor UAEM,
Unidad Chimalhuacan y Huehuetoca, briveravarela@uaemex.mx
Doctor en Psicología por la UNAM, Facultad
de Psicología, Profesor UPN Unidad Chihuhua, galimonxm@upn.mx
Doctorante en Psicología Social y Ambiental
por la UNAM Facultad de Psicología, Profesor UAEM Unidad Huehuetoca, garcialirios@uaemex.mx

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Bertha Rivera Varela / Gerardo Arturo Limón Domínguez / Cruz García Lirios

iden dad, inseguridad, violencia y
privacidad. Por úl mo, se discuten
los alcances y limites de las categorías en referencia a los estudios
empíricos del estado del arte.
La revisión y discusión de las
categorías permi rá proponer modelos desde la elaboración de objevos, preguntas e hipótesis circunscritas a inves gaciones, empíricas,
transversales y correlacionales.

Relaciones conceptuales entre seguridad e idenƟdad
Los conceptos de seguridad e idendad son temas centrales en la
agenda global, regional, polí ca,
democrá ca, social, pública, urbana, ciudadana. Se trata de una pieza clave en el ajedrez de la geopolí ca y los tratados bilaterales de
corresponsabilidad; las estrategias
de beligerancia y los movimientos
de reivindicación; las polí cas territoriales y la apropiación del espacio; la con enda polí ca y la parcipación electoral; los programas
de combate a la delincuencia y la
acción colec va de grupos vulnerables. En este sen do, la relación
entre seguridad e iden dad es bidireccional, ya que la construcción
de una agenda en materia de seguridad implica el consenso de idendades, y la formación de una ciu-

dadanía requiere de programas de
seguridad que garan cen los derechos humanos. Por ello, la acción y
decisión gubernamental están ligadas con la par cipación social.
Sin embargo, el concepto de
seguridad es mul dimensional. En
principio, la seguridad democrá ca
parece ser una primera aproximación desde la cual el Estado reduce
sus acciones y decisiones para incen var la emergencia de la esfera civil en materia de polí cas de
seguridad pública (Chinchilla, L.,
2002). De allí que los programas de
asistencia pública para la superación de la pobreza también intensifiquen la organización ciudadana
en una esfera civil. Se trata de un
escenario en el que los desencuentros, conflictos y discrepancias entre autoridades públicas y sociedad
civil dirimen sus diferencias para
construir acuerdos favorables a la
reivindicación de grupos es gmazados, la paz pública y el tejido
social.
En el marco de los tratados internacionales, los Estados construyen acuerdos para eficientar la
corresponsabilidad en materia de
seguridad. Respecto al rubro de seguridad regional, esta es entendida
como un instrumento de cooperación técnica entre países que comparten un bloque económicoterritorial (Chinchilla, L., 2002). De este

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modo, la seguridad democrá ca y
regional son instrumentos de poder que suponen el fortalecimiento de una esfera civil internacional
desde la cual se vigila la acción
gubernamental, se complementan
las decisiones públicas y se enriquecen los programa de atención
a víc mas. Es posible observar que
la emergencia de una esfera civil
internacional requiere del acuerdo
entre países, a la vez que supone
la expansión de principios rectores
de la ciudadanía frente a los fenómenos de inseguridad que atentan
contra la estabilidad y el equilibrio
de poder entre el Estado y los ciudadanos. Todo apunta pues hacia
una iden dad civil en la que se discuten los temas de la agenda pública, la seguridad nacional entre
ellos.
A pesar de que las fronteras
cada vez son más tenues entre las
naciones, los Estados, al mismo
empo que facilitan las libertades
ciudadanas que permiten manifestar sus ideas en otras la tudes,
incen van una iden dad nacional
a par r de polí cas consolidadas
en cuanto a limitación de inmigrantes, restricción de inversiones
en telecomunicaciones o selección
de prospectos laborales. Se trata
de un programa de construcción
o reconstrucción según la historia
de cada país de una iden dad na-

cional. Bajo este enfoque, la seguridad nacional alude a principios
vigía que orientan las decisiones
polí cas y encaminan las acciones
ciudadanas a la búsqueda de la
defensa de lo propio y la exacerbación de lo extraño ya no como un
riesgo, sino como un grupo de referencia para la compe vidad, el
crecimiento o el desarrollo. A pesar
de ello, los grupos radicales de la
sociedad, lejos de par cipar en la
construcción de una esfera civil, intensifican sus acciones de riesgo y
ponen en peligro la democracia, la
región o la nación misma. Por ello,
se propone la seguridad social en
la que su principal fundamento es
el pacto civil (Zaﬀaroni, R., 2011).
Las discrepancias entre los sectores sociales con respecto a las acciones gubernamentales denotan
conflictos de naturaleza ins n va
que solo pueden ser superados a
par r de un gran acuerdo en el que
todos los sectores estén representados, tengan voz y voto para dirimir sus diferencias. De este modo,
la seguridad social, más que un
instrumento de acuerdo, es una
apreciación emergente que devela
las vicisitudes de la diversidad humana, pero reconoce la posibilidad
de consenso si de garan zar la vida
misma se trata.
En el marco de las discrepancias
y los acuerdos, la seguridad urbana

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�Javier Carreón Guillén / Jorge Hernández Valdés / María de Lourdes Morales Flores /
Bertha Rivera Varela / Gerardo Arturo Limón Domínguez / Cruz García Lirios

se presenta como una alterna va
para distribuir los espacios públicos en aras de la manifestación de
las ideas, el debate social y la inclusión de temas en la agenda pública
(Concha, A., 2002). Si se considera
que en las urbes han emergido, al
mismo instante que se han cul vado, los movimientos sociales de
más diversa índole, entonces es
menester plantear a la ciudad y
sobre todo a los espacios urbanos
como escenarios de con enda y
debate público local con alcances
globales. La apropiación simbólica
del espacio supone una iden dad
urbana desde la cual la ciudadanía
construye no solo una agenda que
discuta sus necesidades, sino también sus expecta vas.
Precisamente es en torno al
tema de las expecta vas que la
ciudadanía ene su mayor obstáculo, ya que lejos de construir una
esfera civil que la proteja de la inseguridad, delimita su espacio personal e interpersonal para asegurar
su bienestar y la de los grupos en
los que está inserta. Es así como la
seguridad privada explica el proceso mediante el cual la ciudadanía adquiere armas, se apropia de
espacios, lucha por el territorio y
delimita su área de influencia para
garan zar la defensa de sus bienes
(Arriagada, I., 2002).

En síntesis, la seguridad democrá ca, regional, nacional, social,
urbana y privada son elementos
que facilitan o inhiben la construcción de una esfera civil. De esta forma, los sistemas gubernamentales
y la acción ciudadana parecen incrementar sus ámbitos de conflicto, pero es en la seguridad pública
y la seguridad ciudadana donde se
dirimen las discrepancias.
El concepto de seguridad pública supone el establecimiento de la
paz pública a par r de la emergencia de la prevención del delito y la
administración puni va (Arriagada,
I., 2002). También denota un orden
social a par r de su restablecimiento por sistema zación de diagnóscos y procesos que reduzcan los
efectos del crimen organizado (Arteaga, N. y R. Fuentes, 2009). Alude
a un proceso quirúrgico en el que
la defensa del territorio se traduzca
en confianza hacia las autoridades
(Añez, M., R. Rujano y J. Párraga,
2011). En otro sen do espacial,
implica la creación de los escenarios que propicien asambleas comunitarias, así como el marco de
discusión y acción a seguir ante las
problemá cas que afectan la paz
pública (Salas, L., 2011). Todos los
enfoques —social, espacial y simbólico— apuntan a una situación
deseable o externa en referencia

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�Hacia la construcción de una esfera civil de seguridad e idenƟdad pública

a un proceso indeseable o interno
(Calderón, E., 2012). Por ello, el
concepto de seguridad pública está
anclado al pasado en referencia al
futuro. Se trata de percepciones
de aversión y propensión en clara
alusión a un antes y después de la
confianza o desconfianza por parte de la ciudadanía hacia el Estado
(Ulloa, I., 2012). En dicho proceso,
la ins tución pretoriana es protagonista, ya que la recuperación de
la confianza ciudadana o el descrédito hacia la misma está centrada
en las fuerzas del orden (Zúñiga, L.,
2012).
Si la seguridad pública es el
principal obstáculo para la construcción de una esfera civil protectora, la seguridad ciudadana es el
instrumento por excelencia para
facilitar la creación de ins tuciones
civiles que protejan a la ciudadanía
de la delincuencia y la negligencia
u opacidad del Estado.
La seguridad ciudadana ha sido
planteada como esfera civil protectora de la sociedad para con la omnipresencia del Estado o la acción
delic va. Sin embargo, también
supone la obtención de derechos
y libertades autoatribuibles que le
permiten a la ciudadanía desarrollar sistemas locales que las defiendan del accionar delic vo o gubernamental (Arriagada, I., 2002). En
este tenor, la ciudadanía está ar -

culada con normas jurídicas que le
garan zan la protección de su integridad psíquica, sica y patrimonial en detrimento del ajuste de la
agenda ciudadana a la agenda jurídica (Burgos, J. y P. Tudela, 2002).
Es decir, la ciudadanía puede construir una agenda lo suficientemente robusta que cubra sus necesidades y expecta vas en materia de
seguridad, pero la intervención de
las ins tuciones jurídicas y polí cas legisla vas determinan en úlma instancia los temas centrales
de la agenda pública. Por ello, uno
de sus obje vos centrales no es
la reducción de la inseguridad en
sí, sino la superación de barreras
ins tucionales (Carrión, F., 2002).
Una vez superados los obstáculos
gubernamentales, tendrá como
obje vo específico la construcción
de una confianza social indispensable para el acabado de la esfera
civil (Concha, A., 2002). No obstante que la esfera civil busca proteger
a la ciudadanía de la inseguridad
delic va y gubernamental, es en
esencia un monopolio de discusión, decisión y acción (Oviedo, E.,
2002). Si se toma en cuenta que el
Estado ha reducido su función hasta un punto tal que ya ni siquiera
garan za la seguridad, cualquiera
que esta sea, entonces la ciudadanía junto con las ins tuciones
deberán asumir compromisos más

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Bertha Rivera Varela / Gerardo Arturo Limón Domínguez / Cruz García Lirios

allá del simple orden civil y delinear
un sistema de colaboración que les
permita compe r con otros sistemas de seguridad. Un proceso así
supone una serie de controversias,
ya que la ciudadanía es diversa y
los sistemas enden a encasillarla.
Es preciso, entonces, explorar tal
diversidad ciudadana a par r de
sus iden dades.
En síntesis, la seguridad se ha
diversificado en razón de la heterogeneidad de la ciudadanía, la
inseguridad, las ins tuciones y los
sistemas que buscan resguardar la
integridad de las mismas. A medida que la seguridad se ha intensificado en sectores clave de la población, la emergencia de nuevas
problemá cas hace relevante a la
esfera civil. La construcción de una
iden dad colec va podría ser el
preámbulo de la restauración del
orden social y la paz pública administrados por la esfera civil.
Sin embargo, queda pendiente
el proceso rela vo a la construcción de la esfera civil sin menospreciar la superación de los obstáculos
que inhiben su creación. En torno
a la explicación de la estructura
social que permita incen var la
acción individual y orientarla a la
discusión de los temas de inseguridad, el termino iden dad cobra
mayor relevancia.

Definida como impera vo territorial, económico, polí co, social,
ins tucional y grupal, la iden dad
es un factor explica vo de las decisiones y acciones del individuo
que se involucra en los asuntos
públicos; discute los temas de la
agenda social; interpreta el marco
jurídico regulatorio; organiza manifestaciones colec vas o virtuales
(Gall, O., 2004; Zacarés, J., A. Iborra
y E. Serra, 2009; Gil, C., 2012; Borghello, C. y M. Temperi, 2012). La
iden dad explica, en parte, el proceso mediante el cual las personas
ajustan sus decisiones y acciones a
un sistema de seguridad, principalmente público y ciudadano.
Si cada una de las dimensiones
de la iden dad, según el estado del
arte, es relacionada con las dimensiones de la seguridad pública y
ciudadana, entonces tenemos una
matriz que va de la exploración de
ins tuciones al compromiso con
las mismas. En un extremo, la ciudadanía descon a de sí misma y
de las agencias gubernamentales;
en el otro, la confianza en las instuciones es el indicador de la discusión y acción social. En medio, el
uso de Tecnologías de Información
y Comunicación (TICs) permite el
debate virtual de la agenda ciudadana, pero la hace invisible, incluso la transmuta en roles volá les y

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�Hacia la construcción de una esfera civil de seguridad e idenƟdad pública

e meros. A medida que la exploración se intensifica, los roles se
diversifican y el compromiso social
se hace difuso. En este escenario,
la construcción de la esfera civil se
ha estancado, aunque se reac va
cuando la inseguridad es percibida como lejana o cercana (Salas,
L., 2011). En el primer caso, la ciudadanía transita de lo privado a lo
público, y en el segundo, materializa la información circundante en
acciones concretas de protección
civil. Tal proceso supone el encuadre de los medios de comunicación
(García, C., 2009, 2012; García, C.
et al., 2013a, 2013b). Es decir, la
información rela va a la seguridad
es seleccionada de acuerdo con el
perfil de las audiencias, y la intensificación de los mensajes, editoriales, notas, reportajes o columnas de la televisión, radio y prensa
influye en la opinión pública para
infiltrar temas en la agenda pública. El aba miento del encuadre periodís co solo sería posible con la
construcción de una opinión pública por parte de la esfera civil, pero
esta también es influida por los
comunicadores. En efecto, la construcción de una esfera civil protectora de la inseguridad y la negligencia u opacidad del Estado se gesta
desde los medios de comunicación.
Si se considera que la violencia
es generada desde los medios de

comunicación y que estos no fungen como tes gos de la violencia,
entonces estamos ante un planteamiento que alude al Estado y a la
ciudadanía como intermediarios
de la seguridad, más que generadores o beneficiarios. La seguridad parece estar dirigida desde la
mercadocracia más que desde las
ins tuciones o las inicia vas ciudadanas.
No obstante, un análisis minucioso del concepto violencia parece mostrar que esta no solo es un
indicador de inseguridad, sino también de iden dad. El concepto violencia atraviesa ambos términos,
ya que puede ser producto de la
ausencia de reconocimiento social
(Wieviorka, M., 2006), la omnipotencia del Estado (Ospina N. y G.
Jiménez, 2009), la exclusión social
(Villaplano, V., 2009) y las asimetrías entre la clase polí ca y demás
clases sociales (Acosta, J., 2010). Es
decir, la violencia refiere a entornos públicos y privados en los que
el conflicto es generado por ausencia de acuerdos, pero también por
valores inherentes a la naturaleza
humana. La cues ón aquí es fundamental: la seguridad y la iden dad son partes fundamentales de
la construcción de una esfera civil,
ya que la inseguridad y la violencia,
principales amenazas de su gestación, están presentes en las dimen-

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�Javier Carreón Guillén / Jorge Hernández Valdés / María de Lourdes Morales Flores /
Bertha Rivera Varela / Gerardo Arturo Limón Domínguez / Cruz García Lirios

siones públicas y privadas, macro y
microsocial.
Solo resta analizar una consecuencia de la ausencia de esfera
civil: la privacidad. Establecida
como un conjunto de derechos y
obligaciones, la privacidad alude a
facultades (Hernández, R., 2008),
libertades (García, D., 2010), garan as (Ortúzar, G., 2010), singularidad (Cas llo, C., 2012), autonomía y capacidades (Terwagne,
C., 2012), frente a sistemas informa vos espías que atentan contra la invisibilidad voluntaria de un
usuario de TICs. La sofis cación
de disposi vos tecnológicos se ha
conver do en un tema central de
la agenda personal, ciudadana, polí ca y pública en referencia a los
sistemas de seguridad, así como
de iden dad y la construcción de
una esfera civil. La privacidad es un
tema esencial para explicar las barreras que impiden la construcción
de un escenario de manifestación,
discusión, consenso y acción local
desde la ciudadanía hasta la esfera de poder polí co. En este sen do, las TICs son materia de debate
puesto que la iden dad, en estos
escenarios, es sinónimo de exploración más que de compromiso.
Tal requerimiento es indispensable
para la reflexión pública en torno a
la inseguridad o la violencia.

En resumen, las sociedades, según el estado del arte conceptual,
parecen avanzar hacia escenarios
de información y comunicación
que trastocan su poder de elección y decisión en acciones exploratorias de espacios, inseguridad,
violencia o privacidad; pero en
tanto dependiente de los avances
y las innovaciones tecnológicas, la
ciudadanía trata de construir una
esfera civil que la pueda proteger
del crimen y la delincuencia. En un
panorama así, el Estado se asume
como un actor más en el ajedrez de
las inicia vas, vetos y leyes que regulan la incidencia del mismo en la
privacidad, aunque la moderación
de la iden dad está ajustada a la
percepción de inseguridad. Por ello
es menester revisar los hallazgos
rela vos a las relaciones empíricas
entre seguridad e iden dad.

Relaciones empíricas entre seguridad e idenƟdad
Entre los hechos de privacidad,
inseguridad, violencia y exclusión,
los medios de comunicación regulan la información rela va a la
seguridad y la iden dad hasta un
punto tal que hacen parecer como
prioritarios temas como migración,
escasez y desabasto de recursos en
diferentes escalas.

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�Hacia la construcción de una esfera civil de seguridad e idenƟdad pública

En un nivel organizacional, seguridad e iden dad son considerados instrumentos de relaciones
de poder entre empleados que se
distribuyen asimétricamente las
funciones para reducir los conflictos (Meliá, J., 1999). En el ámbito
educa vo, iden dad y seguridad
son factores de estabilidad y compromiso conforme la edad se incrementa (Zacarés, J., A. Iborra y
E. Serra, 2009). Principalmente el
género es factor determinante de
la percepción de inseguridad y el
ejercicio de la violencia (González,
J., A. Hernández y R. Garza, 2010).
Sin embargo, los medios de comunicación resultan ser interventores directos y colaterales de las
percepciones de inseguridad pública al momento de evaluar las estrategias gubernamentales y la acción
policiaca contra la delincuencia
(García, C., 2009, 2012; García, C.
et al., 2013).

Discusión
Los estudios rela vos a la relación
seguridadiden dad parecen mostrar que la construcción de una
esfera civil reductora de la inseguridad, violencia y exclusión, está
influida por los medios de comunicación. Incluso, la televisión y
la prensa se erigen como factores

intervinientes del proceso de seguridad ciudadana como privada en
referencia al sistema de seguridad
pública. A medida que la ciudadanía busca salvaguardar su integridad, bienes y espacios, los medios
de comunicación parecen acotar
sus temas de información, debate,
deliberación y acción. La iden dad
ciudadana parece estar influida por
mensajes en torno al impacto de
las estrategias gubernamentales y
sus recursos financieros, humanos
y tecnológicos sobre la prevención del delito, la captura de malhechores, la rapidez de los juicios
y la ejecución de penas a los delincuentes. En un escenario como
este, la polí ca de seguridad pública se intercepta con las inicia vas
ciudadanas y como resultado de
tal encuentro, la esfera civil es pospuesta hasta que alguna coyuntura
amerita su emergencia. En efecto,
mientras las polí cas de seguridad
se consolidan, las inicia vas ciudadanas parecen perder su historicidad temporal y espacial de las que
alguna vez subyacieron, y a cambio
son transmutadas ahora en spots,
mensajes, columnas, editoriales o
reportajes sobre la inseguridad.

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�Javier Carreón Guillén / Jorge Hernández Valdés / María de Lourdes Morales Flores /
Bertha Rivera Varela / Gerardo Arturo Limón Domínguez / Cruz García Lirios

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�La equidad e inequidad de género en la educación primaria.
estudio comparado entre escuelas públicas en Monterrey y Ciudad de Panamá

La equidad e inequidad de género en la
educación primaria.
estudio comparado entre escuelas públicas
en Monterrey y Ciudad de Panamá
Gender Equality and Inequality in Primary
Schools. A comparaƟve study between public
schools from Monterrey and Panamá city

José María Duarte Cruz
José Baltazar García-Horta

Resumen

E

sta invesƟgación explora las
relaciones de género presentes en algunas escuelas
primarias públicas del Área Metropolitana de Monterrey (AMM) y
en la Ciudad de Panamá. Se diseñó
para ello un protocolo cualitaƟvo
comparado que uƟlizó un modelo
múlƟple de estudios de casos para
la recolección de información. A
través de un proceso sistemáƟco
de triangulación, de comparación
constante y de apoyo en los postulados de la teoría fundamentada,
se entrelazaron las informaciones
recabadas a n de construir un
modelo teórico explicaƟvo de los
fenómenos estudiados que emergiera de las fuentes uƟlizadas en la
invesƟgación. Algunos resultados
indican que en las escuelas parƟ-

cipantes se desarrollan acƟvidades
que promueven tanto la equidad
como la inequidad de género; estas situaciones se presentan a través de la socialización que se da
en la dinámica escolar. Las inequidades de género se maniestan a
través del currículum oculto: en el
discurso, los/as docentes y direcƟvos sancionan el sexismo escolar
y maniestan lo negaƟvo y perjudicial que puede llegar a ser este
fenómeno, pero en la prácƟca no
se reejan acƟvidades coeducadoras. Esta situación se maniesta
no solo en las relaciones docenteestudiantes, sino que aparece de
manera implícita y explícita en los
textos escolares; en los materiales
y recursos didácƟcos uƟlizados; en
las expresiones del lenguaje oral,

Año 4, Núm. 2, noviembre, 2014 - abril, 2015, ISSN: 2007-3100

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�José María Duarte Cruz / José Baltazar García-Horta

escrito e iconográco; en las relaciones de poder entre estudiantes;
en las polí�cas internas y externas
de la administración escolar; en las
relaciones con los padres y madres
de familia y en el currículo formal.
Palabras clave: sexismo, discriminación, equidad de género, currículum oculto, coeducación.
Abstract:
This research explores gender rela�ons in some public primary
schools in Monterrey (AMM) and
Panama City. This study has a qualita�ve approach that used a mul�ple case studies model. Through
triangula�on, constant comparison
and using the principles of grounded theory, the informa�on gathered were intertwined to construct
an explanatory theore�cal model
that emerged from the data collected sources used in the research
are. Some results suggest that ac-

32

�vi�es from par�cipa�ng schools
promote both gender equali�es
and inequality; these situa�ons
are clear in the day to day prac�ce
within the school. Gender inequali�es are manifested through the
hidden curriculum: teachers and
heads of school do not approve
sexism and clearly express the nega�ve eﬀects of this phenomenon,
but in prac�ce, it is nos reected in
school ac�vi�es. This eﬀects is evident not only in the teaching-student rela�onships, but appears implicitly and explicitly in textbooks,
teaching materials and resources
used in scholls, in expressions of
oral, wri�en and iconographic language and in the power rela�ons
between students. It is also presente in the internal and external
policies of the school administra�on; in rela�onships to parents
and in the formal curriculum.
Keywords: sexism, discrimina�on,
gender equality, hidden curriculum, coeduca�on.

�La equidad e inequidad de género en la educación primaria.
estudio comparado entre escuelas públicas en Monterrey y Ciudad de Panamá

La equidad e inequidad de género en la
educación primaria.
estudio comparado entre escuelas públicas
en Monterrey y Ciudad de Panamá
Gender Equality and Inequality in Primary
Schools. A comparaƟve study between public
schools from Monterrey and Panamá city

José María Duarte Cruz3
José Baltazar García-Horta4

Introducción

L

a equidad de género es un
tema prioritario en las agendas de Estado y forma parte
esencial de las políƟcas públicas y
sociales; se basa en la plena parƟcipación de mujeres y hombres en la
promoción de sus derechos y responsabilidades. Es considerada por
organismos internacionales como
una clave para la buena gobernabilidad, pues mejora sensiblemente la eciencia y el impacto de los
proyectos de desarrollo; es además
un complemento importante de las
estrategias de empoderamiento y
3
4

un recurso que fomenta la igualdad
de oportunidades.
El derecho a recibir una educación primaria gratuita, sin que
importe el género, la procedencia
o las apƟtudes mentales y İsicas;
a desarrollar al máximo la personalidad, el talento y las apƟtudes;
a recibir una educación de calidad
en un ambiente seguro, saludable
y protector, incluso en situaciones
de emergencia; forman parte del
conjunto de derechos de niños y
niñas que son reconocidos e incorporados en diversas convenciones
internacionales y tratados regionales.

Doctor En losoİa con especialidad en trabajo social y políƟcas comparadas de bienestar social
Psicólogo por la Universidad Nacional Autónoma de México. Maestría en Administración EducaƟva por la Universidad de Leeds, Inglaterra. Doctorado en Filosoİa en la especialidad en Educación
por la Universidad de Leeds, Inglaterra. Profesor invesƟgador de la Facultad de Trabajo Social y
Desarrollo Humano de la Universidad Autónoma de Nuevo León.

Año 4, Núm. 2, noviembre, 2014 - abril, 2015, ISSN: 2007-3100

33

�José María Duarte Cruz / José Baltazar García-Horta

El sistema educaƟvo además de
transmiƟr, por medio del currículum ocial, las nociones culturales
relaƟvas al género aceptadas socialmente, también transere un
cúmulo de pautas de comportamiento no explícitas que inuyen
en la construcción de la idenƟdad
de niñas y niños en su conanza,
autovaloración, moƟvaciones, expectaƟvas de vida y sus roles.
La violencia de género conocida
como ‘sexismo’ es una forma de
discriminación que uƟliza al sexo
como criterio de atribución de capacidades, valoraciones y signicados creados en la vida social; se
gesta en varias esferas de la sociedad y ciertas insƟtuciones sociales
como las escuelas primarias son
decisivas en su promoción y/o erradicación.
El problema
Numerosos estudios sobre la desigualdad y estereoƟpos de género
en la educación han puesto de relieve sus disƟntas acepciones y la
inuencia que Ɵenen estos aspectos en la construcción social de las
idenƟdades y las relaciones de género en los individuos (Marchesi,
Á., 2000; Flores, R., 2005; Fleming,
I., 2007; Blanco, M., 2008; Lara, R.,
34

2010). El contexto escolar consƟtuye uno de los espacios que más
poderosamente inuye en la construcción de la idenƟdad personal
de hombres y mujeres (Flores, R.,
2005); de igual forma los prepara
para la vida producƟva, los provee de competencias para desenvolverse en la sociedad y además
debe buscar orientaciones para acceder a la democracia y evitar que
se reproduzcan las desigualdades
sociales (Lara, R., 2010).
El proceso de transmisión velada de las concepciones de género
en la escuela se denomina ‘currículum oculto’, o ‘pedagogía invisible
de género’ (Flores, R., 2005, Fleming, I., 2007). Este es un medio
muy poderoso para aprender normas, valores y relaciones sociales
que subyacen y se transmiten a
través de las ruƟnas diarias en las
escuelas (Devis, J., J, Fuentes y A.
Sparkes, 2005). Los estudiantes no
solo aprenden conductas y conocimientos ofrecidos formalmente,
sino todo un conjunto de acƟtudes
y prácƟcas sociales que les sirven
para la construcción de sus idenƟdades y que se transmiten de manera indirecta.
Las normas que suelen regir el
funcionamiento escolar, así como
las costumbres, la distribución espacial del aula y de los lugares de

�La equidad e inequidad de género en la educación primaria.
estudio comparado entre escuelas públicas en Monterrey y Ciudad de Panamá

recreo, los juegos, la forma de imparƟr educación İsica, los contenidos de los programas, el material
didácƟco, la organización administraƟva escolar, la acƟtud de los y
las docentes hacia sus estudiantes,
así como el modelo que representan las guras de autoridad dentro
de la escuela; consƟtuyen algunos
de los mecanismos para transmiƟr y reforzar los valores, normas y
concepciones acerca de cómo deben ser y actuar los hombres y las
mujeres (Gólcher, I., 2002; Fleming,
I., 2007).
La desigualdad que se percibe en algunos centros escolares
es acentuada en la diferenciación
que los docentes hacen dentro del
aula con sus alumnos/as (Lara, R.,
2010). En invesƟgaciones realizadas (Cortés, G., W. Che y M. Sosa,
2001; Blanco, M., 2008, Lara, R.,
2010) se han podido plasmar algunos ejemplos que ilustran creencias y estereoƟpos sexistas por
parte del personal docente, entre
ellos: “Los niños no lloran”, “Las
niñas no deben hablar así”, “Los
niños son más inteligentes y por
eso son más inquietos”, “Las niñas
Ɵenen mejor rendimiento porque
son más tranquilas”. Por lo demás,
muchos docentes indican que los/
as estudiantes deben adoptar comportamientos especícos y diferen-

ciados por el hecho de ser niños o
niñas.
Estos y otros estereoƟpos Ɵenen su origen en las relaciones de
género, es decir, en la forma que se
organiza la sociedad de acuerdo a
los sexos, asignando caracterísƟcas
y papeles diferentes a cada uno de
ellos; al mismo Ɵempo, ocurren implícita y explícitamente en muchos
sistemas escolares; además de ser
discriminatorios, traen consigo un
componente de violencia que se
denomina ‘violencia de género’
(Blanco, M., 2008). Este Ɵpo de violencia, conocida como ‘sexismo’, es
una forma de discriminación que
uƟliza al sexo como criterio de
atribución de capacidades, valoraciones y signicados creados en la
vida social; es decir, con base en
una construcción social y cultural,
la sociedad ordena la realidad en
dos categorías: lo femenino y lo
masculino. Al igual que otras formas de discriminación, este maniqueísmo Ɵende a inducir a las
personas en parámetros impuestos
(Araya, S., 2001).
El sexismo está directamente
vinculado con la desigual distribución del poder, así como con las
relaciones asimétricas que se establecen entre hombres y mujeres
en nuestras sociedades; muchas
veces estas relaciones perpetúan

Año 4, Núm. 2, noviembre, 2014 - abril, 2015, ISSN: 2007-3100

35

�José María Duarte Cruz / José Baltazar García-Horta

la desvalorización de lo femenino
y subordinación a lo masculino.
Este Ɵpo de violencia siempre ha
estado presente en las sociedades
(Rico, N., 1996), pero la misma ha
sido ejercida en mayor medida hacia las mujeres. Si bien el sexismo
es considerado una violación a los
derechos humanos CEDAW, 1979),
una pandemia (Ávila, 2007) y un indicador de desarrollo de los países
(Banco Interamericano de Desarrollo, 2007) que afecta tanto a los
hombres como las mujeres, el impacto, frecuencia e intensidad con
que ocurre varía de acuerdo con el
sexo de la vícƟma (Rico, N., 1996).
Hay numerosos factores socioculturales que dan origen a la violencia de género, entre ellos: relaciones jerárquicas entre los sexos;
socialización diferenciada de los
niños y las niñas; discriminación
políƟca, económica y legal; resolución violenta de los conictos interpersonales; desiguales simbolizaciones, así como valoraciones del
cuerpo y la sexualidad de hombres
y mujeres (Rico, N., 1996).
Sobre la invesƟgación
El objeƟvo de la invesƟgación fue
explorar las relaciones de género
en algunas escuelas públicas de
36

educación primaria del Área Metropolitana de Monterrey (AMM) y
en la Ciudad de Panamá. Para ello
inicialmente se realizó un recuento histórico sobre el desarrollo y
evolución del concepto de equidad
de género. Se revisaron además legislaciones y tratados nacionales,
internacionales y locales relacionados con la temáƟca. El acercamiento teórico estuvo centrado en
algunas teorías y perspecƟvas teóricas, entre ellas las del aprendizaje
social y la de sexo-género; algunas
perspecƟvas sociales que abordan el nuevo feminismo y la nueva masculinidad fueron revisadas;
de igual forma los planteamientos
teóricos que abordan la coeducación y, nalmente, los postulados
de la teoría de la jusƟcia social.

�La equidad e inequidad de género en la educación primaria.
estudio comparado entre escuelas públicas en Monterrey y Ciudad de Panamá

Cuadro 1. Resumen de las perspecƟvas teóricas revisadas en la
invesƟgación
PerspecƟvas
teóricas

Elementos importantes

Albert Bandura

Aprendizaje
Social

Observando a otros, los sujetos aprenden
conocimientos, reglas, habilidades, estrategias y, con base en ello, se comportan de
acuerdo a los pro y contra que puede traer
el comportarse de esa manera. No solo de
la experiencia directa aprenden los individuos, sino también de observar lo que les
ocurre a otros.
La disƟnción entre sexo y género permite
diferenciar los hechos biológicos de los sociales en la construcción de las idenƟdades
de género y en la posición social de hombres y mujeres, que se supone son comportamientos propios de cada uno.

Martha Lamas

Sexo – Género

JusƟcia social

Personajes
destacados

Julian RoƩer
Albert Ellis
Walter Mischel

Marcela Lagarde
Luis Bonino

Todos/as los seres humanos tenemos los John Rawls
mismos derechos, obligaciones y la igualdad de oportunidades Ɵene que ver con Amartya Sen
aceptar las diferencias que cada sexo Ɵene.
La jusƟcia es el arte de dar a cada uno lo
suyo o, bien, hacer a un individuo dar lo
suyo a otro; esto debe hacerse sin discriminar ni mostrar preferencia alguna por
nadie, toda vez que las personas deben
ser tratadas por igual para poder estar en
condiciones de aplicar la jusƟcia a plenitud.
La verdadera igualdad incluye el mismo
derecho de toda persona a vivir de forma
diferente.

Año 4, Núm. 2, noviembre, 2014 - abril, 2015, ISSN: 2007-3100

37

�José María Duarte Cruz / José Baltazar García-Horta

El nuevo feminismo resalta lo propio de la
mujer y sus valores esencialmente femeninos y cómo ellos contribuyen a mejorar el
mundo familiar, profesional y social. Busca
realzar a las mujeres en su integridad, rescatando su feminidad y su rol de mujer,
Nuevo femimadre y trabajadora; además de buscar su
nismo y
complemento con el hombre. Las caractenueva masculi- rís�cas que se suele iden�car como masnidad
culinas no son innatas, sino consecuencia
de un proceso de socialización que supone
relaciones de dominación entre los sexos.
La condición masculina es por tanto un
producto social, un resultado que se puede
modicar.

Coeducación

Chris�na Hoﬀ
Sommers
Pere Compte y
José Luis Oreiro
Pierre Bordieu

Las personas deben ser educadas por igual Marina Subirats
en un sistema de valores, comportamientos, normas y expecta�vas que no estén Amparo Tomé
jerarquizados por el género social. Al hacer
esto se desea eliminar el predominio de un
género sobre el otro.

A través de los postulados de cada
perspec�va teórica revisada, se
pudo hacer un marco referencial
que apoyó la inves�gación en aspectos como la elaboración de instrumentos de recolección de información, el análisis e interpretación
de los mismos y la propuesta de
una teoría emergente a par�r de
las informaciones recolectadas a
través de los estudios de casos.
38

Be�y Friedan

En cuanto a la metodología, se
diseñó un protocolo de inves�gación cualita�vo comparado (Taylor,
S. y R. Bogdan, 1996); para ello se
propuso la u�lización de un modelo múl�ple de estudios de casos
(Yin, R., 1994) que ayudara en la
recolección de información. Se u�lizaron diarios de campo, observaciones no par�cipa�vas, entrevistas semiestructuradas a múl�ples

�La equidad e inequidad de género en la educación primaria.
estudio comparado entre escuelas públicas en Monterrey y Ciudad de Panamá

unidades de análisis —estudiantes,
docentes y administraƟvos—; se
analizaron además libros de textos
escolares y material fotográco obtenido en el trabajo de campo. Se
construyeron dos instrumentos de
recolección de información: una
pauta de observación y una guía
de entrevistas semiestructuradas,
mismas que fueron probadas a través de una prueba piloto.
Para la selección de escuelas
se establecieron criterios como el
deseo de docentes y direcƟvos de
parƟcipar en la invesƟgación, que
fueran escuelas primarias completas, que tuvieran aproximadamente la misma canƟdad de estudiantes y docentes, entre otros.
Posteriormente se seleccionaron
cuatro escuelas primarias públicas, dos ubicadas en el AMM y dos
en la Ciudad de Panamá. Durante
cinco meses se recogieron las informaciones en las escuelas, que
se encontraban estratégicamente
cercanas y en turnos matuƟno y
vesperƟno.
El acercamiento al fenómeno
coƟdiano es una fuente potencial
de teorías (Yacuzy, E., 2006; CasƟllo,
M., 2005), las cuales pueden emerger del estudio de caso. Kathleen
M. Eisenhardt (1989) provee lineamientos para construir teorías a
parƟr de este método como herramienta de invesƟgación y examina

las ventajas y desventajas de esta
construcción. El modelo uƟlizado
en esta invesƟgación se basó en la
matriz propuesta por Robert K. Yin
(1994) sobre el Ɵpo de estudio de
casos.
Para la recolección de informaciones se elaboraron dos instrumentos: una Pauta de Observación y una Guía de Entrevista
Semiestructurada. Para la primera
se elaboraron unas preguntas que
guiaron la observación; con esto se
buscó prestar la atención a hechos,
personas, reglas, valores, moƟvaciones y realidades sociales presentes en el contexto escolar. Se
idenƟcaron cinco ejes principales:
las expresiones de lenguaje, la dinámica dentro del aula, el espacio
físico, los materiales concretos y
las acƟvidades fuera del aula. El registro de la información se realizó
de forma estructurada a través de
un diario de campo. En cuanto a la
guía de entrevistas se elaboraron
preguntas abiertas que cubrieran
aspectos como: la preferencia de
grupos, la organización del espacio
escolar, la disciplina, el liderazgo,
la asignación de roles, las diferencias y similitudes entre niñas y niños, los estereoƟpos de género, la
educación en igualdad, así como el
apoyo de padres y madres de familia.

Año 4, Núm. 2, noviembre, 2014 - abril, 2015, ISSN: 2007-3100

39

�José María Duarte Cruz / José Baltazar García-Horta

Imagen 1. Tipo de caso y modelo de invesƟgación a desarrollar

E:]EJ
Escuela 1
Á. M. de Monterrey

Escuela 2

Á. M. de Mont,errey

E:]EJ
Escuela 3
C. de Panamá

Escuela 4
C. de Panamá

Fuente: Tipo básicos de diseño de estudios de casos. Cosmos CorporaƟon.

Para el análisis de las informaciones se uƟlizaron los supuestos de
la teoría fundamentada. A través
de un proceso sistemáƟco de triangulación, de comparación constante por medio de la elaboración de
unidades hermenéuƟcas uƟlizando
el programa Atlas.Ɵ, se seleccionaron códigos y categorías que se
entrelazaron con las informaciones
recabadas a través de las diversas
técnicas, a n de construir un modelo teórico explicaƟvo de los fenómenos estudiados que emergiera
40

de las propias fuentes uƟlizadas en
la invesƟgación.
Hallazgos importantes obtenidos
en la invesƟgación
La dinámica escolar, las prácƟcas
que pueden promover equidad e
inequidades de género en el aula,
las percepciones docentes sobre
la masculinidad y la feminidad, así
como sus ideas sobre la igualdad y
las diferencias entre niños y niñas,

�La equidad e inequidad de género en la educación primaria.
estudio comparado entre escuelas públicas en Monterrey y Ciudad de Panamá

fueron las categorías más representaƟvas y en las que se centró el
proceso de análisis.
Luego de analizar diversas fuentes de evidencia —observaciones,
entrevistas realizadas a docentes
y direcƟvos de las escuelas parƟcipantes, análisis de textos escolares
y de material fotográco—, podemos indicar que existen acƟtudes y
opiniones ambivalentes en cuanto
a las caracterísƟcas tradicionales y
convencionales de los roles masculinos y femeninos frente a concepciones igualitarias y equitaƟvas.
Muchos/as docentes asocian
las caracterísƟcas de delicadeza,
sumisión, belleza, tranquilidad, inteligencia, Ɵmidez, pasividad, entre otras, como comportamientos
esperados —y acaso deseados—
para las niñas; y por otro lado, caracterísƟcas como la agresividad,
intranquilidad, hiperacƟvidad, rudeza, rebeldía, informalidad, etcétera, como caracterísƟcas y comportamientos propios de los niños.
Tal disƟnción no hace más que
acrecentar diferencias inexistentes
y discriminatorias entre los sexos,
además de promover idenƟdades y
concepciones estereoƟpadas sobre
lo que es ser un hombre y una mujer.

El cuadro 2 revela algunos hallazgos generales obtenidos en la
invesƟgación. Por una parte se presentan algunas inequidades de género y, por otra, ciertas formas de
aplicación de la equidad de género
en el ámbito escolar. Nótese que
dichos hallazgos se presentan por
cada técnica uƟlizada en ambos
países.
Percepciones docentes sobre la
equidad e inequidad de género
Se pudo idenƟcar en las escuelas
parƟcipantes algunas ideas jas y
simplicadas sobre las caracterísƟcas de los niños y niñas, es decir,
cómo son ellos y ellas. Estas ideas
generalmente están basadas en roles e idenƟdades socialmente asignados sobre cómo son las mujeres
y los hombres. Algunas de estas
ideas o preconcepciones son asumidas como naturales y con base
en ellas se clasica a los niños y
niñas, sin tener en cuenta las realidades individuales de estos/as, ni
su formación familiar y modos de
pensar. En la mayoría de los casos,
estas ideas generan estructuras de
privilegio que impiden el disfrute
igualitario de sus derechos.

Año 4, Núm. 2, noviembre, 2014 - abril, 2015, ISSN: 2007-3100

41

�José María Duarte Cruz / José Baltazar García-Horta

Cuadro 2. Hallazgos importantes que revelan sexismo y equidad
de género en las escuelas parƟcipantes en esta invesƟgación
Técnicas

Hallazgos importantes que revelan formas de
inequidad de género

Hallazgos importantes que revelan formas de equidad de género

•

Formas de disciplina autoritaria, discriminatoria y sexista, ejemplo: aislamiento,
niñas usadas como mecanismo de sanción, etcétera.
Asignación de acƟvidades diferenciadas
para cada sexo.
Relaciones de poder entre estudiantes.
Situaciones de violencia escolar (İsica,
verbal, de insinuación sexual, emocional,
de género).
Discriminaciones por el género y por las
capacidades de los/as estudiantes.
Uso de expresiones de lenguaje genéricas
en masculino.
Distribución inequitaƟva de roles.
PrácƟca de estereoƟpos de género.
Separación de estudiantes en el aula.
Trato diferenciado a estudiantes.

•

Percepciones diferenciadas sobre el éxito
escolar.
La tarea de apoyo escolar de los hijos/as
es delegada a las madres.
Preferencias en el trato que se ofrece a
niños y niñas.
EstereoƟpos de género en las expresiones
del lenguaje oral y en los ejemplos que
dan en clases.
Uso de expresiones de lenguaje oral no
inclusivas.
EstereoƟpos de género relacionados con
patrones culturales, roles sexuales, sobre
el comportamiento agresivo, formas de
masculinidad y feminidad, etcétera.

•

Observaciones

•
•
•
•
•
•
•
•
•
•
•

Entrevistas

•
•
•
•

42

•
•
•
•
•

•
•
•
•
•

Igual parƟcipación en acƟvidades escolares.
Trato igualitario en clases.
Distribución equitaƟva de roles y espacios dentro del aula.
Registros de asistencia ordenados alfabéƟcamente.
Formas de moƟvación igualitaria.
Asignaciones de trabajos en equipos
mixtos.

Formación de equipos mixtos en acƟvidades escolares.
Trato equitaƟvo de niños y niñas en el
aula.
Uso de expresiones de lenguaje inclusivo.
Igual parƟcipación en acƟvidades
académicas y culturales.
Aplicación de disciplina escolar de
forma equitaƟva.
Formas equitaƟvas para moƟvar a
los/as estudiantes.

�La equidad e inequidad de género en la educación primaria.
estudio comparado entre escuelas públicas en Monterrey y Ciudad de Panamá

Análisis de libros de textos escolares

Análisis de material fotográco

•
•

•
•
•

•
•
•
•
•
•
•

Discriminaciones en el aula (separación •
de estudiantes por sexo).
EstereoƟpos de género relacionados con
los roles sexuales, ejemplo: distribución •
inequitaƟva de roles al realizar el aseo
escolar.
Distribución inequitaƟva de espacios es- •
colares, sobre todo en juegos.
AcƟvidades académicas, culturales, de- •
porƟvas y arơsƟcas diferenciadas para
cada sexo.
Uso de expresiones de lenguaje no inclusivo en materiales y murales.

Iguales oportunidades de parƟcipación en acƟvidades académicas y extraescolares.
Formación de equipos y las mixtas
en acƟvidades académicas y recreaƟvas.
Uso de expresiones de lenguaje inclusivo.
Distribución equitaƟva de roles.

•

Imágenes y contenidos de distribución equitaƟva de roles.
Imágenes de grupos mixtos.
Uso inclusivo de lenguaje y expresiones que son neutras.
AcƟvidades diseñadas para reforzar
la equidad entre los géneros y favorecer las acƟtudes abiertas y tolerantes.
Uso del término “humanos” para referirse a un colecƟvo de personas.
Desarrollo de temáƟcas que favorecen la equidad, igualdad, respeto,
derechos humanos, etcétera.

Aparecen pocas imágenes mixtas.
Los contenidos son inconsistentes y a veces contradictorios y se uƟlizan expresiones que no son inclusivas.
Persisten las visiones estereoƟpadas de
los roles tradicionales que se señalan son
propios de hombres y mujeres.
El mundo público, cienơco, políƟco e histórico es dominado por hombres.
Aparecen más imágenes y nombres masculinos que femeninos.
Uso del término “hombre” para referirse
a personas.
Expresiones de lenguaje no inclusivas.

Muchas de las ideas y estereoƟpos sexistas que se reejan en las
escuelas primarias son comparƟdas y promovidas por los/as docentes, quienes Ɵenen en sus manos la
formación y educación de los niños
y niñas. Aunque a través de sus discursos estos estereoƟpos están disfrazados y no se presentan como
acciones intencionadas, se reejan
ideas estereoƟpadas sobre el género relacionadas con lo académico,
la feminidad y masculinidad y rela-

•
•
•

•
•

cionadas con el ser y el deber ser
de los niños y niñas.
Algunos estereoƟpos de género consisten en el establecimiento
de suposiciones equivocadas sobre
las diferencias İsicas y su relación
con el éxito y aprovechamiento escolar; sobre la supuesta superioridad de un sexo sobre el otro por la
adquisición del poder que la educación ofrece; por las sanciones sociales que Ɵenen niños o niñas por
realizar acƟvidades o acciones que

Año 4, Núm. 2, noviembre, 2014 - abril, 2015, ISSN: 2007-3100

43

�José María Duarte Cruz / José Baltazar García-Horta

no son propias o esperadas culturalmente para uno u otro sexo; por
las diferencias en el trato que reciben niños y niñas, entre otras.
Se presentan además contradicciones, ideas tradicionalistas,
conservadoras, prejuicios y estereoƟpos al denir cómo son los
niños y las niñas; cómo deben ser,
qué conductas les agradan y no de
ellos y ellas. Por ejemplo: a la hora
de describir cómo son las niñas, se
les asocia con ser tranquilas, dóciles, manejables, delicadas, sumisas, Ɵernas, celosas, coquetas, inteligentes, alƟvas, serias, sociales,
ơmidas y envidiosas. Otras habilidades/comportamientos referidos
a las niñas están asociadas a acƟvidades escolares: ellas son dedicadas al estudio; aprenden más rápido que los niños; Ɵenden a seguir
más las indicaciones; son aplicadas; adquieren los conocimientos
de mejor forma; son esmeradas,
detallistas; les gusta parƟcipar;
son de pensamiento ágil; algunas
analizan y escuchan más; muchas
cuesƟonan el punto de vista del/
la docente; ofrecen aportes interesantes; se preocupan y estudian
más, por lo que ocupan los primeros puestos académicos.
Cuando se describe a los niños, se les asocia con ser intranquilos, groseros, muy acelerados,
impulsivo; ellos molestan, lasƟ44

man y ofenden a los demás; son
agresivos, Ɵenen conductas fuertes; dicen palabras feas, discuten
mucho; son abusivos, rudos; son
menos formales y más fuertes que
las niñas. Además son juguetones,
hiperacƟvos, rebeldes, reacios,
problemáƟcos y en algunos casos
bromistas. Académicamente, los
niños son ojos para trabajar; replican las indicaciones del/la docente; no respetan a las niñas; son
desordenados, poco líderes, plaƟcadores; buscan más los deportes;
se levantan mucho en clases; Ɵran
papeles en el suelo; son más liberales; les gusta el relajo y algunos
son irrespetuosos. Por otro lado,
hay niños buenos, voluntariosos,
abiertos, algunos se portan mejor
que las niñas, otros son inocentes,
más dóciles, cariñosos, enérgicos,
Ɵernos, amables, dan cariño y se
relacionan con los otros/as. En ocasiones la conducta de los niños es
mejor que la de las niñas, aunque
por lo general no es así, ya que se
han estado portando mejor y están
obteniendo mejores calicaciones
que ellas.
Los/as docentes y direcƟvos
entrevistados/as piensan que las
niñas deben ser femeninas, cariñosas, tranquilas, sumisas, introverƟdas, expresivas, sencillas,
tratables, honradas, humildes, recatadas, sinceras, inocentes, Ɵer-

�La equidad e inequidad de género en la educación primaria.
estudio comparado entre escuelas públicas en Monterrey y Ciudad de Panamá

nas, buenas, curiosas, aseadas,
ordenadas, respetuosas, discretas,
crecer con un alto grado de valor
en sí mismas y carecer de malicia.
En la escuela ellas deben ser bien
portadas, moderadas en su forma
de hablar y comportarse; usar un
lenguaje adecuado, ser elocuentes,
expresarse de manera formal; ser
abiertas, darse a entender, actuar
sin tabúes; deben sentarse bien y
guardar la compostura. También
deben tener valores, ayudar a los
niños, respetar y darse a respetar
como una dama, tener conanza;
deben ser interesadas en el estudio, gustar de la escuela; deben ser
dinámicas, aplicadas, esmeradas,
educadas, parƟcipaƟvas, cumplidas, reexivas, críƟcas, que cuesƟonen; deben estar conscientes de
que vienen a un plantel educaƟvo.
Por otro lado, los niños deben
ser respetuosos, responsables,
educados, abiertos, tolerantes;
deben tener valores, ser aseados,
colaboraƟvos, honrados y cooperadores. Ellos deben tener idenƟdad
como personas, ser varoniles, caballerosos; tener un comportamiento
lo más correcto posible; tener el
valor de quererse; ser capaces de
realizar cualquier acƟvidad; tener
el rol que ellos representan, parƟcipar y jamás decir “no puedo”. En
la escuela ellos deben ser lo más
quietos posibles, cumplir con sus

trabajos, traer su uniforme, comportarse de forma ordenada, saber
escuchar, deben ser disciplinados,
que se atrevan a opinar, apoyar a
los demás y respetar a las niñas.
Un aspecto importante fue la
preferencia que tenían docentes
y direcƟvos sobre el comportamiento de los/as estudiantes que
atendían en las aulas escolares. Algunos/as comentaron que a ellos/
as les agradan que las niñas sean
sinceras, ordenadas, cumplidas,
no menƟrosas, preocupadas por
su aseo personal, que vengan a la
escuela peinadas, aseadas, perfumadas, etcétera; además, que sean
tranquilas, sumisas y obedientes.
De igual forma les agrada que los
niños desarrollen acƟtudes hacia
los deportes, que sean dinámicos,
ordenados, responsables, parƟcipaƟvos, respetuosos, tolerantes,
que tengan conanza en sí mismos;
además que se porten bien, que
cumplan con las asignaciones y tareas escolares, que sepan escuchar
y sean disciplinados.
Otros/as docentes señalan que
las niñas no deben pelear porque
van a ser mal vistas; no deben ser
descarriadas, ni menƟrosas, intrigantes; tampoco deben tener
nada que ver con temas fuertes de
sexualidad; no deben pelear ni tener comportamientos agresivos de
forma pública; además, no deben

Año 4, Núm. 2, noviembre, 2014 - abril, 2015, ISSN: 2007-3100

45

�José María Duarte Cruz / José Baltazar García-Horta

perder las tradiciones culturales de
su comunidad. Los niños no deben
ser irrespetuosos con las niñas, ni
ser problemáƟcos, ni golpeadores;
no deben decir palabras obscenas
y jamás debe decir “no puedo”.
En cuanto a las percepciones
sobre la igualdad, los/as docentes
y direcƟvos entrevistados señalaron que los niños y las niñas son
iguales en cuanto a capacidades,
oportunidades, intereses, obligaciones, responsabilidades y necesidades. Son iguales ya que son
compeƟƟvos; Ɵenen las mismas
capacidades —en cuanto a conocimiento, aprendizaje y rendimiento
académico son iguales, ya que todos son inteligentes—, hacen sus
trabajos iguales y Ɵenen iguales
formas de pensar. Tienen además
las mismas oportunidades ya que
reciben lo mismo del docente, ambos pueden parƟcipar en los honores, comedias y parƟcipar en todas
las acƟvidades que se desarrollen
en la escuela, ejemplo: ambos pueden hacer la limpieza en el aula. A
ambos les gusta la música, forman
grupos, les gusta tener amigos/as,
Ɵenen los mismos deseos, objeƟvos, ideales, aspiraciones. Ambos
son plaƟcadores y chismosos, son
muy unidos para todo —lo bueno
y lo malo—, se ayudan y comparten mucho. De igual forma, ambos
necesitan atención y apapachos, ya
46

que Ɵenen los mismos derechos de
recibir una buena palabra, un buen
aliento, una felicitación y en ocasiones se les puede dar abrazos.
En lo referente a las diferencias,
el colecƟvo docente entrevistado comenta que existen varias de
ellas: por un lado, están aquéllas
que Ɵenen que ver con lo İsico; en
cuanto al aprendizaje, también son
diferentes en la maduración, capacidades, gustos y en sus conductas.
Son diferentes en cuanto a la fuerza İsica, su anatomía, en cuanto al
sexo; además, son diferentes en su
rol sexual y social.
Los/as docentes señalan que
los niños son más fuertes, toscos,
agresivos; las niñas son más débiles, dóciles, tranquilas. Son diferentes en su forma de estudiar, en la
parƟcipación en clases; se presentan diferencias en la letra, ellas son
más aplicadas, responsables, más
ágiles para el doble senƟdo, más
aventadas; maduran más rápido,
son diferentes en sus procesos İsicos de maduración. Las niñas son
más percepƟvas, expresivas, ordenadas, sensibles, Ɵenen la capacidad de hacer varias cosas a la vez y
hacerlas bien; son más serias, tranquilas, plaƟcan más. Ellos son más
informales en los modales, Ɵenen
acƟtudes diferentes; en el carácter
son más rebeldes. Ellas son más
directas, Ɵenen la autoesƟma más

�La equidad e inequidad de género en la educación primaria.
estudio comparado entre escuelas públicas en Monterrey y Ciudad de Panamá

elevada: los niños aceptan lo dicho,
son juguetones, más intrépidos,
agresivos. A los niños y niñas les
gustan juegos diferentes, además,
Ɵenen formas de reunirse diferente.
Después de conocer algunas de
las percepciones del personal docente y direcƟvo entrevistado sobre las caracterísƟcas generales de
los niños y niñas, sus preferencias
y pensamientos sobre la igualdad y
las diferencias, queda en evidencia
que en las escuelas primarias donde se desarrolló la invesƟgación se
presentan en los discursos y prácƟcas algunos estereoƟpos e inequidades de género que pueden
inuir en la manera en que se perciben las caracterísƟcas, conductas y roles de niños y niñas. Aunque hay algunos/as docentes que
comparten ideas sobre la igualdad
que debe exisƟr entre niños y niñas, en ocasiones estos discursos
se ven ensombrecidos por ideas
tradicionales sobre las formas de
comportarse que deben tener sus
estudiantes por pertenecer a uno u
otro sexo y por sus preferencias de
trabajo con unos u otras.

Análisis comparaƟvo sobre el sexismo y la equidad en Monterrey
y Ciudad de Panamá
El resultado del proceso de comparación constante no concluye cuando emergen las categorías y subcategorías: ellas se convierten en el
insumo necesario para otro nivel
de análisis. Como la presente invesƟgación se realizó en dos ciudades, el siguiente paso fue la idenƟcación de similitudes y diferencias
acerca del sexismo y la equidad de
género en las escuelas primarias
donde se realizó el trabajo.
En el diseño metodológico de
este trabajo se planteó la realización de comparaciones entre ambas ciudades. La intención de hacer
esto consisƟó, en primer lugar, describir las situaciones que presentaban equidades e inequidades de
género en contextos escolares en
cada país, para luego contrastar las
informaciones obtenidas buscando
diferencias o similitudes.
Luego de revisar los mapas
conceptuales obtenidos en cada
una de las técnicas de recolección
de información y de categorizar
las informaciones recabadas en
cada país, se elaboró un cuadro
comparaƟvo sobre las principales
categorías de análisis obtenidas a
través del proceso de comparación
constante. El mismo fue el insumo

Año 4, Núm. 2, noviembre, 2014 - abril, 2015, ISSN: 2007-3100

47

�José María Duarte Cruz / José Baltazar García-Horta

uƟlizado para extraer aquellos aspectos que se presentan en Monterrey y en Ciudad de Panamá y
que podrían estar promoviendo el
sexismo y la equidad de género en
el ámbito escolar. El resultado nal
se aprecia en la siguiente matriz
de resultados que presenta dichas
similitudes y diferencias encontradas en ambos contextos.
Detrás de las acciones y comportamientos en los que se maniestan las inequidades de género
en el ámbito escolar, se encuentran
a la par un conjunto de prácƟcas,
valores, formas de pensar y concebir las relaciones que se están erigiendo basadas en la equidad. La
educación juega un papel central
en la transmisión de estos valores y
prácƟcas. A través del aprendizaje
e interiorización de una cultura de
género, la jusƟcia, la solidaridad, la
tolerancia, la convivencia pacíca y
el respeto serán mecanismos cada
vez más viables para alcanzar la
equidad no solo en la escuela, sino
en la sociedad.
Los hallazgos presentados en
esta invesƟgación reejan una dualidad de acciones que interactúan
de forma coƟdiana en las aulas. Por

48

un lado se presentan inequidades
de género, pero, por el otro, aparecen situaciones que hacen entrever un ambiente más equitaƟvo en
las escuelas. Cada prácƟca inequitaƟva en el aula está causando un
daño que quizás pueda verse a corto plazo en las prácƟcas concretas
que se producen en las relaciones
de género; pero el daño potencial
a largo plazo puede estar sembrándose en la mente y experiencias de
cada niño, niña, docente, direcƟvo,
etcétera.
Propuesta teórica emergente
El resultado de todo el análisis de
informaciones realizado en este
trabajo de invesƟgación se presenta en un escrito que evidencia
la perspecƟva teórica que emerge,
ello a manera de proposición teórica coherente y conceptual-explicaƟva de la relación entre el fenómeno del sexismo y la equidad de
género en algunas escuelas primarias de Monterrey y Ciudad de Panamá. A conƟnuación se presentan
las proposiciones teóricas producto del análisis de esta invesƟgación:

�La equidad e inequidad de género en la educación primaria.
estudio comparado entre escuelas públicas en Monterrey y Ciudad de Panamá

Cuadro 3. Matriz de similitudes y diferencias sobre la equidad y la
inequidad de género en las escuelas donde se realizó la invesƟgación
en Monterrey y en Ciudad de Panamá

Sobre la inequidad

Categorías
generales

Similitudes

Diferencias

• Asisten mayoritariamente madres En las escuelas de Monterrey:
• Se presentan más situaciones de viode familia a las escuelas.
lencia de género, ejemplo: docentes
• Se uƟlizan expresiones de lenguaje
promueven más estereoƟpos de géneno inclusivas e incongruentes.
ro en sus estudiantes.
• Se presenta una distribución inequi• Se observan muchos niños y niñas retaƟva de roles y espacios.
produciendo estereoƟpos de género.
• Promoción de estereoƟpos sexistas.
• Separación de estudiantes por sexo. • Se intervienen en el aula menos ante
las situaciones de violencia: algunos
• Se presentan discriminaciones.
docentes no hacen nada cuando se
• Acontecen diariamente hechos de
suscitan estas situaciones.
violencia escolar.
• Se aprecian formas de disciplina au- • Se uƟlizan más los ejemplos de los libros de textos.
toritaria.
• Sobresalen imágenes y nombres • Se visualizaron más expresiones de
lenguaje no inclusivo en láminas, frimasculinos en ejemplos y materiales.
sos, anuncios, en clases.
• Se presentan textos con mensajes • Hay más diferencias en la entrega de
materiales educaƟvos, por ejemplo:
ocultos.
dibujos diferentes para niños y niñas.
• Hay docentes que usan listas separadas.
• Mayor promoción de roles tradicionales para cada sexo, ejemplo: el aseo
• Hay preferencias de docentes de traescolar.
bajar con niñas.
• Se trata a los/as estudiantes de ma- • Mayor separación de niños y niñas en
nera diferente.
juegos y acƟvidades.
• Se presentan discursos tradicionalis- • Madres asisten más a la escuela.
• No se ve el problema del sexismo
tas e inequitaƟvos.
como algo grave.
• Se plantean acƟvidades diferentes
para niños o niñas.
En las escuelas de Ciudad de Panamá:
• Los hechos de violencia verbal y emocional son mucho más evidentes,
ejemplo: mal trato a estudiantes con
Necesidades EducaƟvas Especiales
(NEE).
• Se presenciaron más situaciones de
violencia İsica y verbal de docentes a
estudiantes.
• Se separan más a los estudiantes dentro del aula.
• Se moƟva a los niños y niñas de forma
diferente.
• Hay docentes reacios a implementar
relaciones equitaƟvas.

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�José María Duarte Cruz / José Baltazar García-Horta
•
•
•
•
•

Sobre la equidad

•
•
•
•
•
•
•
•

Se hacen trabajos con grupos mixtos.
Hay aulas que Ɵenen una distribución equitaƟva de espacios y roles.
Docentes uƟlizan registros ordenados alfabéƟcamente.
Se uƟlizan formas de moƟvación
igualitaria.
PrácƟca de ciertas expresiones inclusivas.
Hay buenas relaciones docentespadres y madres de familia.
Se ofrecen iguales oportunidades
de parƟcipación.
Los libros presentan imágenes de
grupos mixtos.
Se pracƟcan acƟvidades educaƟvas que reejan igualdad y diferencia.
Se establecen acuerdos de roles
comparƟdos.
Promoción de juegos mixtos.
Imágenes de equipos mixtos en
libros de trabajo.
Temas educaƟvos de formación
para resolver conictos pacícamente.

En las escuelas de Monterrey:
• Las escuelas promueven valores y
acƟtudes más tolerantes.
• Se empieza a uƟlizar expresiones de
lenguaje más inclusivas.
• DirecƟvos más preocupados por establecer mayor igualdad.
• Se observaron más maestros en grados inferiores.
• Niños y niñas corrigen a sus docentes cuando no son inclusivos.
En las escuelas de Ciudad de Panamá
• Existe más conciencia en el equipo
docente sobre la importancia del
uso de la perspecƟva de género.
• Se manƟenen mejores relaciones
con los padres y madres de familia.
• Se presenciaron más acƟvidades arơsƟcas, culturales y deporƟvas integradoras.
• Las sanciones propuestas van encaminadas a los reglamentos y estatutos.
• Se observaron docentes más dinámicos y más construcƟvistas.

Cuadro 3. Propuesta teórica emergente producto del análisis de informaciones en esta invesƟgación
La propuesta teórica emergente se propone como un escrito conciso, coherente, en forma de proposición, resultado del trabajo de comparación constante entre las informaciones recabadas. A conƟnuación se presenta este
acercamiento teórico que abona sustanciosamente a los estudios de género
en educación.
La escuela es un escenario de reproducción de relaciones sociales; en ella
se transmiten valores, modelos y pautas de comportamiento que pueden
estar basadas en la equidad de género o en inequidades. Estos hechos suelen
presentarse a través de diversas relaciones de género que acontecen entre
docentes-estudiantes, estudiantes-estudiantes, docentes-padres y madres
de familia; esto se da como producto de la socialización que se realiza a través de la dinámica escolar.
50

�La equidad e inequidad de género en la educación primaria.
estudio comparado entre escuelas públicas en Monterrey y Ciudad de Panamá

Las inequidades de género en la escuela se maniestan en muchas ocasiones
a través del currículum oculto. En el discurso, los/as docentes y direcƟvos
sancionan el sexismo escolar y maniestan lo negaƟvo y perjudicial que puede llegar a ser este fenómeno, pero en la prácƟca no se reejan del todo
acƟvidades coeducadoras encaminadas hacia la equidad de género.
Esta situación se maniesta no solo en las relaciones docente-estudiantes
que se suscitan en la dinámica escolar, sino que aparece de manera implícita y explícita en los textos escolares, en los materiales y recursos didácƟcos
uƟlizados, en las expresiones del lenguaje oral, escrito e iconográco, en las
relaciones de género, en las políƟcas internas y externas de la administración
escolar, en las relaciones con los padres y madres de familia y en el currículum formal.
Los Ɵpos de violencia, los estereoƟpos y las discriminaciones que se dan por
razón del sexo en niños y niñas de educación primaria son el resultado de
un sistema educaƟvo carente de una visión con perspecƟva de género; pero
esto no signica que estas prácƟcas puedan ser desaprendidas, modicadas
o eliminadas.

Conclusiones de la invesƟgación
Durante mucho Ɵempo el problema de la violencia escolar ha sido
intervenido de manera aislada. Se
han implementado grandes esfuerzos con pequeños resultados. Ha
llegado la hora de dejar de lado
el protagonismo y unir esfuerzos.
Es necesario el trabajo colaboraƟvo que involucre la parƟcipación
de las familias, de organizaciones
de la sociedad civil, del gobierno
y sus insƟtuciones, de los medios
de comunicación, de organismos
internacionales y de todos aquellos
actores sociales que inciden de una
u otra forma en la promoción de la
paz.

Mediante un trabajo compromeƟdo con la inclusión y la equidad, las escuelas deben seguir haciendo su tarea formaƟva cada vez
con mayor calidad y perƟnencia.
Corresponde al resto de los actores apoyar en esta tarea y combaƟr los efectos negaƟvos que trae la
violencia, fenómeno que día a día
limita el potencial de las presentes
y futuras generaciones.
En los úlƟmos años, México
y Panamá han asumido las recomendaciones internacionales para
prevenir, combaƟr y erradicar la
violencia de género; también han
adaptado las legislaciones y convenios para disponer de la normaƟvidad adecuada desƟnada a

Año 4, Núm. 2, noviembre, 2014 - abril, 2015, ISSN: 2007-3100

51

�José María Duarte Cruz / José Baltazar García-Horta

enfrentar esta problemáƟca y sus
subsecuentes consecuencias. La
experiencia de muchos/as docentes, de autoridades educaƟvas y
grupos de invesƟgación demuestra que las acciones escolares inclusivas son fundamentales para
prevenir e intervenir la violencia
escolar. Sin embargo, enfrentar los
múlƟples desaİos que hoy confronta el sector educaƟvo requiere
un amplio compromiso de toda la
comunidad asociada a aquél. Se
requieren de estrategias múlƟples
de sensibilización, capacitación,
fomento y desarrollo de prácƟcas
que promuevan una educación
para la paz. El progreso hacia la
equidad en educación es una condición necesaria para alcanzar la
jusƟcia, reducir las desigualdades y
acortar la brecha entre los países.
A pesar de las transformaciones
y avances en materia de equidad
de género, todavía siguen exisƟendo estructuras que evidencian
tratos diferenciados para los niños
y las niñas. Algunas escuelas conƟnúan reproduciendo estereoƟpos
de género; sin embargo, empiezan
a ser evidentes nuevos valores y
modelos de comportamiento más
equitaƟvos y solidarios. La escuela,
como insƟtución privilegiada para
transmiƟr la cultura y las tradiciones, es fundamental en el proceso de socialización secundaria, y
52

como tal su contribución para empezar a erosionar la larga tradición
sexista puede ser invaluable. La visión masculina del mundo, los roles
sexuales tradicionalistas y estereoƟpados, la inequidad y la violencia
sexual son un serio lastre para el
avance social.
El personal docente y direcƟvo
de las escuelas parƟcipantes muestra ideas y percepciones sobre la
vigencia de roles y estereoƟpos
tradicionales, fuertemente ligados
al espacio público y privado. Se sigue pensando que el hombre es el
responsable de proveer el sustento
del hogar —él debe ser fuerte, hábil, responsable, agresivo— y que
las mujeres deben aprender a ayudar en casa —ella debe ser paciente, tranquila, cuidadosa, limpia, delicada, sumisa—. Los niños son más
señalados como los responsables
de los insultos, las humillaciones y
los problemas de conductas, reproduciendo el estereoƟpo de que los
hombres son fuertes o agresivos y
evidenciando la forma en que han
aprendido a relacionarse y a enfrentar los conictos.
Es central que el personal docente y direcƟvo analice cómo los
niños y las niñas requieren de ajustes y equilibrios para estar en igualdad de condiciones en los procesos
educaƟvos, así como reconocer
que ambos llegan a la escuela con

�La equidad e inequidad de género en la educación primaria.
estudio comparado entre escuelas públicas en Monterrey y Ciudad de Panamá

información y valoraciones provenientes de la sociedad y la familia
de lo que es un hombre y una mujer, lo que puede situarlos en desventaja frente al aprovechamiento
y desempeño escolares.
El personal docente y direcƟvo
Ɵene que tomar en cuenta que es
parte de una cultura y que es probable que —sin intención— transmita en las escuelas estereoƟpos
de género que ha incorporado en
sus vidas. Esta transmisión cultural suele hacerla la sociedad en su
conjunto, razón por la que es oportuno aplicar la perspecƟva de género para visualizar, analizar y desacƟvar estereoƟpos que pueden
perjudicar el desempeño escolar.
Promover la equidad de género y eliminar las discriminaciones
en la educación consƟtuyen hoy
por hoy grandes desaİos a alcanzar en las diversas organizaciones
sociales, locales e internacionales.
Aunque se han producido muchos
avances en las úlƟmas décadas,
todavía persisten marcadas diferenciaciones basadas en el género
y se siguen observando visiones
estereoƟpadas, acciones discriminatorias y excluyentes en la esfera
escolar, si bien se aprecia a la vez
ciertas prácƟcas que promueven la
igualdad.

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Recibido: 27 de octubre de 2014
Aceptado: 4 de noviembre de 2014

�Los elementos consƟtuƟvos del proceso social de producción de vivienda
en la prácƟca habitacional de escasos recursos en México

Los elementos consƟtuƟvos del proceso
social de producción de vivienda
en la prácƟca habitacional de escasos
recursos en México

The consƟtuƟve elements in the social process
of housing producƟon in low income housing
pracƟce in Mexico
José Ricardo González Alcalá

Resumen

E

n el presente arơculo se
hace una descripción de los
aspectos caracterísƟcos fundamentales de los disƟntos elementos —Ɵerra, casa habitación,
procesos construcƟvos y servicios
urbanos— del proceso social de
producción de vivienda en México, considerando que aquéllos se
presentan en contextos socioeconómicos diversos, pero poniendo
el énfasis en la vivienda de escasos
recursos. Asimismo presenta los
pormenores del libre mercado —
vivienda residencial— o mercados
restringidos —vivienda de interés
social y popular— como medios legíƟmos de ocupación de la Ɵerra; y
a las ocupaciones de hecho —obtención ilegal— como alternaƟvas
frecuentes de los estratos sociales
bajos. Visualiza la urbanización —

infraestructura de servicios y de
espacios exteriores inmediatos a la
vivienda— desde la perspecƟva del
Ɵempo: realización inmediata y anterior a la ocupación de la vivienda
—residencial y de interés social— o
posterior y de realización paulaƟna
—colonias populares—. Describe
los procesos de autoconstrucción
de la vivienda popular y la urbanización progresiva en el contexto
de escasos recursos, grupos organizados e intermediación de líderes para la obtención de servicios
y regularización de la tenencia de
la Ɵerra. Se concluye que estos
procesos contribuyen a un avance
cualitaƟvo para los grupos de escasos recursos generalmente insertos
en la economía informal que, como
residentes, ven mejorar sus condiciones habitacionales, en tanto que
la construcción masiva de vivienda
de interés social con urbanización

Año 4, Núm. 2, noviembre, 2014 - abril, 2015, ISSN: 2007-3100

57

�José Ricardo González Alcalá

inmediata reduce las dimensiones
de los espacios de la vivienda y los
espacios públicos, perjudicando la
calidad de vida habitacional de sus
ocupantes, sujetos de crédito con
bajos ingresos.
Palabras clave: proceso de producción de vivienda, pobreza, producción social de vivienda, polí�ca habitacional.
Abstract
This paper describes the basic
features of the diﬀerent elements
(ground, house, construc�on processes and urban services) of the
social process of housing produc�on is Living in Mexico, considering that these are developed on
diﬀerent socio-economic contexts,
but with an emphasis on low-income housing. It presents: the details of the free market (residen�al
housing) or restricted markets (low
income housing) as a legi�mate
means of land occupa�on, and the
occupa�ons of fact (illegal) as frequent alterna�ves to poor people.

58

It views urbaniza�on (infrastructure services and housing immediate outdoor spaces) from the perspec�ve of �me: immediately and
prior to the occupa�on of the dwelling (residen�al and low income) or
later and gradual realiza�on (poor
neighborhoods). It describes the
processes of self-construc�on of
housing and the progressive development in the context of scarce
resources, organized groups and
leading brokerage for obtaining
services and ground tenure legaliza�on. It conclude that ground
tenure regulariza�on and progressive urbaniza�on contribute
to a qualita�ve advance to scarce
resources people; while massive
construc�on with immediate urbaniza�on reduces the dimensions
of the private and public spaces to
residents, generally, people of low
income;
Keywords: Produc�on process of
housing, Poverty, Social housing
produc�on, Housing policy.

�Los elementos consƟtuƟvos del proceso social de producción de vivienda
en la prácƟca habitacional de escasos recursos en México

Los elementos consƟtuƟvos del proceso
social de producción de vivienda
en la prácƟca habitacional de escasos
recursos en México

The consƟtuƟve elements in the social process
of housing producƟon in low income housing
pracƟce in Mexico
José Ricardo González Alcalá5

Introducción

E

l Directorio de la Real Academia de la Lengua Española (2014) dene ‘proceso’
como: “Conjunto de las fases sucesivas de un fenómeno natural o de
una operación arƟcial”. La misma
fuente dene ‘elemento’ como:
“En una estructura formada por
piezas, cada una de estas”. Con el
propósito de ordenar para su mejor comprensión las caracterísƟcas
del proceso social habitacional,
se asumen como elementos: la
Ɵerra, la casa habitación, los procesos construcƟvos y los servicios
urbanos. Un proceso social de producción de vivienda es, entonces,
aquel conjunto de fases sucesivas
dentro del cual los elementos men-

5

cionados son determinados por
los fenómenos y operaciones que
actúan como factores en la producción habitacional. Este arơculo
concentra su atención en la descripción de tales elementos, dejando para una contribución posterior
la descripción de los factores correspondientes. Cuando este proceso se “realiza bajo el control de
autoproductores y otros agentes
sociales sin nes de lucro” (OrƟz,
E., 2012: 73), es decir, para saƟsfacer necesidades habitacionales
de grupos de escasos recursos y/o
bajos ingresos, suele denominarse
“producción social de la vivienda y
el hábitat” (OrƟz, E., 2012: 73).
Un acercamiento metodológico-cualitaƟvo a la literatura relaƟva
al estudio del tema de la vivienda

Doctor en políƟcas comparadas de bienestar social. Profesor invesƟgador de la Facultad de Trabajo Social y Desarrollo Humano de la Universidad Autónoma de Nuevo León

Año 4, Núm. 2, noviembre, 2014 - abril, 2015, ISSN: 2007-3100

59

�José Ricardo González Alcalá

—considerando trabajos que lo
abordan desde los aspectos urbano, económico, políƟco, social y
técnico, básicamente— muestra
al proceso social habitacional de
producción consƟtuido por un conjunto de elementos cuya presencia
asume modos de ser parƟculares
en el marco de cada uno de los
disƟntos grupos socioeconómicos.
Este trabajo se propone analizar
algunas de las caracterísƟcas más
visibles en la literatura respecto de
cada uno de los componentes habitacionales mencionados, aludiendo
a todas las formas de producción
—pública, privada mercanƟl, social
y mixta (Peña, E., 1986)— con énfasis en la prácƟca de los grupos sociales de bajos ingresos y/o escasos
recursos.
La Ɵerra, la casa habitación, los
procesos construcƟvos correspondientes y las condiciones de acceso a los servicios urbanos forman,
en conjunto, parte esencial del
hábitat humano en las ciudades.
Estos cuatro elementos se conguran, conjunta o separadamente,
por la acción de factores económicos, políƟcos y legales (Torres, J.,
2007; Casanueva, C. et al., 2000).
La existencia e interacción de tales elementos y factores permiten
que la vivienda esté en condiciones
de “proveer suciente protección,
higiene, privacidad y comodidad a
60

sus ocupantes. Debe estar adecuadamente localizada y encontrarse
en una situación de tenencia saneada” (Peña, E., 1986: 17).
Formas de obtención de la Ɵerra
La Ɵerra urbana, en tanto elemento consƟtuƟvo del saƟsfactor
vivienda, es clasicada por los invesƟgadores en razón de la forma
y medio como los pobladores acceden a ella. Cuando la ocupación de
la Ɵerra —sea que esta pertenezca
al Estado, a un ejido o a parƟculares— ocurre gracias a un acuerdo
de compraventa legalmente celebrado, estamos en presencia del
mercado como medio de acceso a
la Ɵerra. La Ɵerra dotada es aquella que corresponde a un núcleo
de población por virtud de una resolución presidencial de dotación,
de ampliación o de creación de un
nuevo centro de población, ejidal
o de reconocimiento y Ɵtulación
de bienes comunales (Neira, H.,
1990). Si la posesión de la Ɵerra es
consecuencia de iniciaƟvas individuales o colecƟvas de ocupación
realizadas al margen de la ley, estamos hablando propiamente de invasión (Pozas, M., 1990; Neira, H.,
1990; Viana, I., 2007). Finalmente,
cuando el acceso a la Ɵerra es producto de la celebración, conforme

�Los elementos consƟtuƟvos del proceso social de producción de vivienda
en la prácƟca habitacional de escasos recursos en México

a derecho, de contratos que solo
transeren el uso o el usufructo de
la misma, se trata de Ɵerra dada en
arrendamiento o comodato (Neira, H., 1990; Sociedad Hipotecaria
Federal, 2009; Lazcano, M., 2005;
Salazar, C., 2013).
La producción de vivienda para
el mercado está relacionada con el
nivel de formalidad que caracteriza
a aquél en los diferentes contextos
de nivel de ingreso de los miembros de las unidades domésƟcas
(Garza, G. y M. Schteingart, 1978;
Lazcano, M., 2005; Fundación Centro de InvesƟgación y Documentación de la Casa/Sociedad Hipotecaria Federal, 2012).
En cuanto a la obtención ilegal,
ésta parece ser la forma de acceso
más frecuente en el caso de la llamada ‘vivienda popular’ (Comisión
Económica para América LaƟna y el
Caribe/Centro de Naciones Unidas
para los Asentamientos Humanos,
1987: Duhau, E. y Á. Giglia, 2004).
En este extremo, la obtención de
la Ɵerra con propósitos urbanos ha
transitado por un camino sinuoso
y enfrentado obstáculos muchas
veces insuperables. La invasión, la
venta ilegal y el pago de “rentas” a
gestores han sido el único camino
viable para mucha gente en su coƟdiano afán por asentarse permanentemente en un terreno urbano,
siempre con la esperanza de lograr

la correspondiente regularización
(Viana, I., 2007). Cabe señalar que
en esta forma de obtención de la
Ɵerra ha jugado un papel preponderante el fenómeno de la migración campo-ciudad (Cortés, X.,
1985; Comisión Económica para
América LaƟna y el Caribe/Centro de Naciones Unidas para los
Asentamientos Humanos, 1987).
Tal migración impulsó el proceso
de urbanización en México, el cual
transformó, en unas cuantas décadas, “la estructura de una sociedad
rural en una predominantemente
urbana” (Moreno, A. y J. Gamboa,
1988: 140). La llegada de campesinos a las ciudades de México,
Guadalajara, Monterrey y Puebla,
principalmente, con la intención de
establecer en ellas sus residencias
en forma deniƟva “contribuyó de
manera signicaƟva —hasta casi en
un 50 por ciento— en el crecimiento demográco de estas metrópolis” durante los decenios de 1970 y
1980 (Graizbord, B., 1988: 244; en
el mismo senƟdo: Pozas, M., 1990;
Chant, S., 1992). La población sin
empleo abandonó sus lugares de
origen para buscar trabajo en otras
regiones del país (Fernández, M. y
A. González, 1989).
De esta manera, sin recursos,
sin empleo e impulsados por el insƟnto de sobrevivencia, los grupos
de inmigrantes se han enfrentado,

Año 4, Núm. 2, noviembre, 2014 - abril, 2015, ISSN: 2007-3100

61

�José Ricardo González Alcalá

muchas veces como alternaƟva
única, ante la necesidad de impulsar un proceso de invasión. Las invasiones han sido denidas como
una forma de poblamiento caracterísƟco de las ciudades “de crecimiento rápido, en las que la estructura del desarrollo urbano no
ha permiƟdo dar respuesta, dentro
del marco legal, a las demandas de
la población de ingresos bajos en
materia de Ɵerra y vivienda” (Cortés, X., 1985: 30). Aunque en los
úlƟmos años el ujo de migración
campo-ciudad ha ido, en general,
perdiendo intensidad en América
LaƟna y el Caribe, en algunas regiones sigue siendo factor de crecimiento urbano (ONU-Habitat,
2012)
La localización de los terrenos
invadidos, así como sus caracterísƟcas siográcas y su situación
legal son, igualmente, ơpicas: zona
periférica de la ciudad —sin servicios y con diİcil acceso a la mancha
urbana—; terrenos en zonas protegidas; Ɵerra con poca apƟtud para
ser urbanizada o con vocación para
el culƟvo; terrenos de dudosa propiedad o de propiedad federal sin
aprovechamiento conƟnuo, o de
propiedad social —ejidal o comunal— (Cortés, X., 1985; Comisión
Económica para América LaƟna y el
Caribe/ Centro de Naciones Unidas
para los Asentamientos Humanos,
62

1987; Molla, M., 2006).
El mercado de Ɵerra de interés social, ocialmente consƟtuido ofrece a los grupos populares
de bajos ingresos una alternaƟva
para adquirir legalmente vivienda
o Ɵerra donde levantar aquélla. Los
estudios relaƟvos pasan revista a
diferentes mecanismos mediante
los cuales el Estado (Ruiz, J., 1994;
Fundación Centro de InvesƟgación
y Documentación de la Casa/Sociedad Hipotecaria Federal, 2012)
ofrece en venta lotes más o menos
urbanizados —o sin urbanizar— a
precios accesibles a la capacidad de
crédito de las familias con ingresos
mínimos o escasos recursos, o promueve la agrupación de solicitantes para la compra de extensiones
suscepƟbles de ser posteriormente
fraccionadas y urbanizadas (Pozas,
M., 1990; Viana, I., 2003; Torres, J.,
2007).
Todas las formas de obtención
de la Ɵerra por parte de grupos populares para uso habitacional —invasión-regularización y adquisición
en el “mercado”— implican alguna
forma de urbanización de los terrenos ocupados.

�Los elementos consƟtuƟvos del proceso social de producción de vivienda
en la prácƟca habitacional de escasos recursos en México

Implementación de la urbanización
La necesaria inserción de la vivienda en el contexto de la “producción
y administración de los bienes y
servicios urbanos” (Moreno, A. y J.
Gamboa, 1988: 140) da lugar a la
existencia de un elemento básico
consƟtuƟvo de la producción social de vivienda: la urbanización,
es decir, el conjunto de obras que
proveen relaciones operaƟvas con
la infraestructura de servicios (Barrera I. y B. Arellano, 2014): “(drenaje, agua, energía eléctrica, comunicaciones, vialidad, etc.)… [y]
…espacios exteriores inmediatos a
la vivienda de uso propio o preferente” (Peña, E., 1986: 21-22) para
acƟvidades recreaƟvas y de relación familia-comunidad.
La mayoría de los servicios de
la infraestructura urbana son bienes proporcionados por el sector
público a través de sus disƟntas dependencias centralizadas o paraestatales; bienes que se consideran
producidos por el agente público
para ser uƟlizados de la misma manera y calidad por toda la población, aun cuando se deba para ello
cubrir el pago de tarifas similares o
diferenciadas (Secchi, B., 1968: 23).
La invesƟgación sobre los procesos urbanos de América LaƟna
(Comisión Económica para América

LaƟna y el Caribe/Centro de Naciones Unidas para los Asentamientos
Humanos, 1987; Viana, I., 2003;
OrƟz, E., 2012) y, parƟcularmente,
los acaecidos en las áreas metropolitanas mexicanas (Céspedes, S. y E.
Moreno, 2009), ha dado cuenta de
las formas adoptadas por los pobladores y el Estado para implementar
la urbanización de los centros habitacionales (Catalán, R., 1993; Cruz,
M., 1993; Ruiz, J., 1994; BeƩaƟs, C.,
2009). Se conocen especícamente
dos maneras de llevar a cabo estas
acciones: ‘urbanización inmediata’
y ‘urbanización progresiva’.
La primera es aquella cuyas
obras de introducción de servicios se concluyen antes de que el
inmueble beneciado quede en
deniƟva a disposición del usuario, usufructuario o adquirente, y
se da principalmente en conjuntos
habitacionales de alta y media categorías, aunque también en fraccionamientos de interés social (Ziccardi, A., y A. Mier y Terán, 1985;
Fundación Centro de InvesƟgación
y Documentación de la Casa/Sociedad Hipotecaria Federal, 2012). En
estos casos, el adquirente obƟene,
a la vez, terreno y urbanización y,
en la gran mayoría de fraccionamientos, también la vivienda. En
general, la dotación de los servicios
básicos —agua, drenaje y energía
eléctrica— es completa.

Año 4, Núm. 2, noviembre, 2014 - abril, 2015, ISSN: 2007-3100

63

�José Ricardo González Alcalá

La urbanización progresiva se
implementa en casi todas las colonias populares. Puede ser formal,
permiƟda legalmente, o informal
y espontánea. Esta úlƟma “a la larga es de mayor costo y, como se
la hace con materiales de baja calidad o de desecho, su vida úƟl es
más reducida” (Carrión, F., 2010),
Las personas de escasos recursos
invaden, adquieren u ocupan terrenos no aptos —la mayoría de las
veces— para la edicación de viviendas “con la expectaƟva de que
a la larga se proveerán los servicios
y les será otorgado el ơtulo de propiedad” (Currie, L., 1979: 107).
Casi al mismo Ɵempo que la comunidad de pobladores desarrolla
acƟvidades de disƟnta índole para
iniciar, mantener y, eventualmente, concluir su proceso de urbanización, se lleva a cabo otro proceso,
el más importante para las familias:
la construcción de la casa habitación.
Proceso de construcción de la casa
habitación
En general, la invesƟgación sobre
el tema muestra tres alternaƟvas:
producción de vivienda nueva para
el mercado; construcción conforme a las necesidades individuales
de las familias en condiciones de
64

suciencia económica y construcción conforme a las necesidades
familiares en condiciones de insuciencia económica; y autoconstrucción propiamente dicha (Secretaría
de Desarrollo Social, 2010). En adelante nos referiremos solo a esta
úlƟma.
La forma de producción de vivienda destaca cuando se trata de
familias de escasos recursos, las
cuales construyen conforme a sus
necesidades individuales en condiciones económicas insucientes.
La invesƟgación muestra aquí controversia y discusión. Algunos de
los estudios asumen que todas las
familias nucleares Ɵenen derecho
a la vivienda; el Estado, la iniciaƟva privada y el sector social deben,
entonces, propiciar el cumplimiento de tal objeƟvo (Garza, G. y M.
Schteingart, 1978: González, M.,
1986; Cámara de Diputados del H.
Congreso de la Unión, 2006). Para
ello, es necesario determinar el
décit con base en los enfoques
“clásicos”: estándares mínimos:
materiales permanentes; todos los
servicios; familias nucleares (PaqueƩe, C. y M. Yescas, 2009). La
construcción masiva de vivienda
forma, de este modo, es parte importante en los planes de reducción
del décit habitacional (Bazant, J.,
1985; Lara, G., 1989; PaqueƩe, C.
y M. Yescas, 2009). Por otra par-

�Los elementos consƟtuƟvos del proceso social de producción de vivienda
en la prácƟca habitacional de escasos recursos en México

te, se arma que dichos criterios
son tomados de países capitalistas
desarrollados, por lo que no necesariamente resultan convenientes
para el análisis del problema e instrumentación de soluciones en naciones que, como México, padecen
rezagos económicos y sociales, parƟcularmente en materia habitacional (Bazant, J., 1988; PaqueƩe, C. y
M. Yescas, 2009).
A pesar de sus esfuerzos por
alcanzar metas ambiciosas en la
construcción masiva de vivienda,
el Estado no ha podido reducir el
décit a niveles signicaƟvamente mínimos. Surge, entonces, la
necesidad de estudiar las formas
tradicionales de construcción de
vivienda pracƟcadas por la población de escasos recursos, e intervenir en ellas mediante programas
que esƟmulen y perfecciones su
realización, pudiéndose orientar
a este menester recursos hasta
ahora erogados en programas de
construcción altamente costosos
(Salazar-Cantú, J. et al., 2011). Desde esta perspecƟva, la forma de
construcción más apegada a la cultura tradicional en México, y otros
países en desarrollo, es la autoconstrucción (Bazant, J., 1988; Cortés, G., 1988; Villarreal, D., 1988;
Fundación Centro de InvesƟgación
y Documentación de la Casa/Sociedad Hipotecaria Federal, 2012;

Sánchez, J., 2012).
La autoconstrucción ha sido denida como un proceso de producción de vivienda donde se mezcla
la intervención de factores İsicos,
tecnológicos, familiares, sociales y
económicos que, en el marco de las
caracterísƟcas legales de la tenencia de la Ɵerra y la inación, se combinan de tal modo que permiten el
aprovechamiento del Ɵempo libre
y los recursos provenientes del escaso ahorro familiar para impulsar
procesos construcƟvos graduales
y acumulaƟvos (Bazant, J., 1985;
Comisión Económica para América
LaƟna y el Caribe/ Centro de Naciones Unidas para los Asentamientos
Humanos, 1987; Fundación Centro
de InvesƟgación y Documentación
de la Casa/Sociedad Hipotecaria
Federal, 2012; Sánchez, J., 2012).
Desde décadas atrás, en la mayoría de los países laƟnoamericanos el Estado ha parƟcipado de diferentes maneras en la creación de
fraccionamientos populares acompañando programas de vivienda
autoconstruida. En México, durante el periodo posrevolucionario “el
Estado asume un papel acƟvo en la
formación de colonias populares al
permiƟr el acceso a la Ɵerra para
autoconstruir viviendas” (Ziccardi, A. y A. Mier y Terán, 1985: 48).
En algunas metrópolis laƟnoamericanas, en los años ochenta, “las

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�José Ricardo González Alcalá

viviendas construidas por el sector informal alcanzan al 60% de la
construcción urbana total de esas
ciudades” (Comisión Económica
para América LaƟna y el Caribe/
Centro de Naciones Unidas para los
Asentamientos Humanos, 1987:
24); en México, alrededor “del 70%
de la población urbana del país, en
esos años, se proveía a sí misma
de vivienda uƟlizando materiales y
procedimientos rudimentarios, sin
asistencia técnica ni apoyo nanciero” (Bazant, J., 1985: 11).
La autoconstrucción de vivienda por parte de pobladores de escasos recursos sigue, en la mayoría
de los casos, un proceso caracterísƟco (Bazant, J., 1985). En las zonas
de invasión la autoconstrucción
sigue patrones socioculturales especícos. Si está presente la posibilidad de intervenir la ocupación
por parte de las autoridades, la
construcción de las viviendas se
hace con materiales de desecho y
de fácil transportación. Cuando se
logra legalizar la tenencia, la parƟcipación del colono es más intensa
y la contratación de mano de obra
especializada es más facƟble (Cortés, X., 1985). Así,
las viviendas se construyen en
forma progresiva, con parƟcipación directa de los pobladores...
66

debe poder habitarse desde el
principio, por lo tanto en la primera etapa las viviendas son de
un solo cuarto, construidas en
forma precaria y de aspecto sumamente pobre... El proceso de
construcción avanza lentamente... La construcción del techo
de concreto marca un hito en la
edicación de la vivienda; su costo hace que muchas viviendas
tarden largos años antes de tener siquiera un cuarto con techo
de concreto... Después de tener
dos o tres cuartos construidos
con materiales permanentes, se
construye la cocina y, al nal, el
baño. Frecuentemente se construyen cuartos adicionales, ya
sea para acoger temporalmente
a otros familiares... La existencia
de un segundo piso o de acabados, rejas o adornos en la fachada, son indicios del n del proceso de consolidación de la vivienda
(Cortés, X., 1985: 36-37).
Al inicio del asentamiento, la estructura familiar predominante es
destacadamente nuclear, modicándose paulaƟnamente con el
Ɵempo hasta adoptar modelos de
familia extensa y compuesta, tan
comunes en asentamientos de personas de escasos recursos (Cortés,
X., 1985; Bazant, J., 1985).

�Los elementos consƟtuƟvos del proceso social de producción de vivienda
en la prácƟca habitacional de escasos recursos en México

Respaldo técnico
Para que las personas de escasos
recursos puedan efectuar los procesos de obtención de la Ɵerra,
de urbanización de la misma y de
construcción de su casa habitación,
deben contar con un cierto soporte técnico —por muy tradicional
y rudimentario que aquél sea—,
siempre en el marco de relaciones
comunitarias y en el contexto económico-políƟco concreto de que se
trate.
La asistencia técnica en materia
de vivienda se reere a los medios
de acceso que el constructor Ɵene
a su disposición para la obtención
y manejo del conjunto de conocimientos y condiciones necesarios
para llevar a cabo el proceso de
producción. En lo general, ella está
ínƟmamente relacionada con la
información especializada en materia de construcción, el contenido
de las correspondientes normas
reglamentarias concernientes a
permisos, licencias, avalúos y todo
Ɵpo de trámites que otorgan al
proceso de producción de vivienda viabilidad técnica, legal y, en su
caso, nanciera.
Lo anterior descansa básicamente en la denición del ‘mínimo
de vivienda’ relaƟvo a las funciones genéricas que debe cumplir

toda vivienda. Siempre convendrá
el uso eciente de los recursos y
la generación de soluciones variadas, así como estar actualizado en
conocimientos tecnológicos que
permitan “la racionalización y sistemaƟzación de proyectos de vivienda mediante la normalización,
la progresividad, la producción masiva y el empleo de la coordinación
modular” (Lara, G., 1989: 114).
Los modelos tecnológicos así
concebidos deben mantener las
condiciones reglamentarias de calidad y seguridad e incluir, en todo
caso, los elementos mínimos de
un proyecto ejecuƟvo de vivienda:
planos arquitectónicos, estructurales, de instalaciones y detalles
construcƟvos; programa de obra;
cuanƟcación de obra —materiales, mano de obra y maquinaria—;
especicaciones para la adecuación bioclimáƟca del proyecto; e
instrucƟvo para construir la vivienda. Un proyecto ejecuƟvo de vivienda corresponde a la Ɵpología
de vivienda llamada ‘normalizada’.
El diseño de esta modalidad Ɵene
por objeto “atender a los diversos
grupos de ingreso y contar siempre
con un margen de crecimiento y
mejoramiento así como establecer
con precisión los saƟsfactores mínimos y máximos para la vivienda
de interés social” (Lara, G., 1989:
120).

Año 4, Núm. 2, noviembre, 2014 - abril, 2015, ISSN: 2007-3100

67

�José Ricardo González Alcalá

Dada la complejidad que, en
general, caracteriza a la tecnología
de producción de vivienda, esta
requiere del concurso insusƟtuible
de expertos, tanto en las acƟvidades de realización directa como en
las de planeación y dirección de las
obras. El costo de esta intervención
resulta entonces de consideración,
de tal manera que los grupos sociales de escasos recursos no están en
condiciones de poder solventarlo.
De ello resulta que la mayoría de las
veces, no obstante la existencia de
programas estatales de apoyo, tales
grupos sociales, al proveerse de vivienda, lo hacen “uƟlizando materiales y procedimientos rudimentarios, sin asistencia técnica ni apoyo
nanciero” (Bazant, J., 1985: 11).
En México, en el pasado, algunos programas estatales promotores de la autoconstrucción establecían normas a n de cumplir con
los requerimientos técnicos (González, M. y R. Durán, 1992). El caso
del InsƟtuto para el Desarrollo de
la Comunidad y la Vivienda Popular
(Indeco):
En cada fraccionamiento popular deberán darse los servicios de
asesoría técnica que demanda la
comunidad para la realización de
viviendas en propiedad o en renta..., en los siguientes aspectos: organización de la comunidad, nanciamiento, proyectos, costo de las
68

diversas etapas de construcción,
supervisión de las obras, capacitación de operarios y facilidades en
los trámites para obtener licencias
y permisos de las autoridades para
la construcción de viviendas... (Comisión Liquidadora del InsƟtuto
Nacional para el Desarrollo de la
Comunidad y de la Vivienda Popular, 1982: 10).
Todo esto, sin embargo, en los
úlƟmos años se ha visto reducido
por el fuerte impulso que la construcción masiva de vivienda ha
recibido por parte del Estado y el
capital inmobiliario (González, R.,
2013; Ziccardi, A. y A. González,
2013).
Reexión nal
En los párrafos anteriores se ha hecho una descripción de los disƟntos
elementos del proceso social de
producción de vivienda en México
y de cómo éstos perlan, en parte,
el modo de ser de los procesos habitacionales vividos por los disƟntos grupos sociales, en parƟcular
los de escasos recursos. Tales elementos —Ɵerra, casa habitación,
procesos construcƟvos y servicios
urbanos—, en conjunto, aparecen
en contextos socioeconómicos diversos asumiendo caracterísƟcas
propias en cada uno de ellos.

�Los elementos consƟtuƟvos del proceso social de producción de vivienda
en la prácƟca habitacional de escasos recursos en México

Con relación a los aspectos críƟcos de las formas de obtención de
la Ɵerra, en México los planes nacionales de desarrollo, en especial
los úlƟmos cinco —que abarcan
26 años: 1989, 1995, 2001, 2007,
2013— han establecido previsiones importantes en materia de
regularización de la tenencia de la
Ɵerra y promoción de desarrollos
inmobiliarios de interés social. En
el primer aspecto, los programas
correspondientes, independientemente de que no han terminado
con el rezago, representan un avance cualitaƟvo importante, ya que la
legalización de la tenencia facilita,
en general, alternaƟvas nancieras
y de provisión de equipamiento y
servicios urbanos para el mejoramiento habitacional, todo lo cual,
empero, sigue resultando diİcil de
realizar en un contexto de escasos
recursos En el segundo punto, la
cobertura de mercado se ha expandido a expensas de la calidad,
ya que el abaratamiento del precio
de la vivienda se ha traducido en
espacios habitacionales y públicos
reducidos en sus dimensiones en
extremo y en un muy pobre equipamiento urbano.
Por lo que hace a la urbanización, la dinámica de los movimientos urbano-populares ha impuesto
sus reglas de manera natural, viéndose los gobiernos forzados a ad-

miƟr la urbanización progresiva en
las colonias populares, legalizando
ésta y permiƟendo así la valorización de la vivienda y del entorno
y la incorporación paulaƟna de
espacios, servicios y equipamiento urbanos. En el caso de fraccionamientos de interés social de
urbanización inmediata, las áreas
reservadas para espacios públicos,
desafortunadamente, no son siempre las adecuadas en dimensiones
y ubicación, teniendo los residentes que adaptarse a condiciones
poco favorables en cuanto a un
nivel aceptable de calidad de vida,
tanto familiar como vecinal.
Respecto a la casa habitación,
es claro que en el país existe una
amplia y larga experiencia en materia de producción social de vivienda, es decir, de vivienda de escasos recursos y/o bajos ingresos. Se
esperaría, entonces, que la misma
se hubiese consƟtuido ya como la
base de un sistema de producción
ágil y suciente para la saƟsfacción
de las necesidades habitacionales
de los grupos en pobreza. No obstante, la marginación urbana y de
vivienda sigue afectando a los estratos sociales bajos, sin que el Estado, sacando provecho de aquella
experiencia, emprenda proyectos
ambiciosos que promuevan las
“variantes autogesƟonarias [que]
incluyen desde la autoproducción

Año 4, Núm. 2, noviembre, 2014 - abril, 2015, ISSN: 2007-3100

69

�José Ricardo González Alcalá

individual espontánea de vivienda
hasta la colecƟva que implica un
alto nivel organizaƟvo de las y los
parƟcipantes y, en muchos casos,
procesos complejos de producción
y gesƟón de otros componentes
del hábitat” (OrƟz, E., 2012: 73),
incluidas aquí las alternaƟvas técnicas apropiadas. Los planes de
desarrollo nacional, así como los
programas nacionales de desarrollo urbano, no dejan de lado el
tema; pero las líneas de acción y
las correspondientes estrategias
subordinan la políƟca urbana y de
vivienda —léase InsƟtuto del Fondo Nacional de la Vivienda para los
Trabajadores (Infonavit), InsƟtuto
de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado
(ISSSTE) y Fondo de Operación y Financiamiento Bancario a la Vivienda (Fovi)— a la políƟca de desarrollo económico. Como consecuencia
natural, esto ha redundado en la
construcción masiva de vivienda de
interés social por parte de la inversión inmobiliaria privada, dirigida
casi exclusivamente a personas o
grupos de medios y bajos ingresos,
sujetos de crédito incorporados a
la economía formal, dejando descubierta a la población de escasos
recursos o en pobreza cuyas acƟvidades eventuales para la subsistencia permanecen sustancialmente en la economía informal, lo cual
70

impide a esta población acceder a
los créditos inmobiliarios formales.
El análisis de los factores instrumentales preponderantes —económico, políƟco y legal— del
proceso social de producción de
vivienda, que se presentará en una
próxima contribución, permiƟrá
extraer conclusiones orientadas al
terreno de las propuestas.
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Año 4, Núm. 2, noviembre, 2014 - abril, 2015, ISSN: 2007-3100

Recibido: 15 de octubre de 2014
Aceptado: 3 de noviembre de 2014

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�PolíƟcas públicas para la regularización de la tenencia de la Ɵerra en el Área Metropolitana de
Monterrey (AMM): dos estudios de caso en las colonias Burócratas de Guadalupe y Tierra y Libertad

PolíƟcas públicas para la regularización
de la tenencia de la Ɵerra en el Área
Metropolitana de Monterrey (AMM):
dos estudios de caso en las colonias
Burócratas de Guadalupe y Tierra y Libertad
Public policies for the legalizaƟon of land tenure
in the metropolitan area of Monterrey (AMM):
two case studies in the colonies Burócratas
de Guadalupe and Tierra y Libertad

Martha Alicia Cabrera Márquez
G. Gerardo Veloquio G.

Resumen

E

n las úlƟmas décadas, la
problemáƟca de los asentamientos irregulares en el
Área Metropolitana de Monterrey
(AMM) se ha incrementado, creciendo con ello el número de personas que habitan en zonas irregulares cuyas supercies aumentan
con relación a la mancha urbana.
El objeƟvo del presente estudio
es determinar la relación entre los
asentamientos irregulares y las acciones de gobierno para determinar su alcance, resultados y, al mismo Ɵempo, proponer una solución
eciente.
El trabajo está centrado en el
análisis de la situación actual que
los habitantes de las colonias Bu-

rócratas de Guadalupe y Tierra y
Libertad viven en relación con las
políƟcas que el gobierno induce a
través de sus insƟtuciones como la
Comisión para la Regularización de
la Tenencia de la Tierra (CORETT),
Hábitat y Fomento Metropolitano
de Monterrey (Fomerrey). El instrumento para la recolección de datos
surgió de la revisión de la literatura
de autores como Nora Clichevsky,
Jan Bazant, Alfonso Xavier Iracheta
Cenecorta, Roberto García Ortega
y otros que han incursionado en
el tema de los asentamientos irregulares. Una vez obtenida la base
de datos se someƟó a pruebas de
Chi-cuadrado a fin de observar las
correlaciones de variables a través
de sus indicadores para, nalmente, mostrar los resultados que la

Año 4, Núm. 2, noviembre, 2014 - abril, 2015, ISSN: 2007-3100

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�Martha Alicia Cabrera Márquez / G. Gerardo Veloquio G.

inves�gación arrojó y que puedan
ser incorporados en la revisión y
actualización de la Ley de Desarrollo Urbano, así como en el Plan Metropolitano de Monterrey.
Por úl�mo, se enfa�za el hecho
de que si bien es cierto que las ins�tuciones a�enden el problema
de los asentamientos irregulares,
también lo es que aquéllas no previenen los efectos nega�vos del
fenómeno de la irregularidad en la
metrópoli.
Quizá las ins�tuciones del futuro desarrollo urbano en la en�dad
deberán estar orientadas hacia la
prevención, más que a la burocra�zación de los expedientes, a través
de la administración de un fondo
de reserva de suelo que permita
planear un desarrollo urbano incluyente y sustentable.

76

Palabras clave: asentamientos irregulares, polí�ca pública, pobreza
urbana.
Abstract
In recent decades, the problem of
informal se�lements in the metropolitan area of Monterrey, has
increased, also increasing the number of people living in irregular
areas, increasing also the surfaces
of these in rela�on to the metropolitan urban area.
The target of this study is to determine the rela�onship between
se�lements and government ac�ons to determine its scope, results and at the same �me proposing an eﬃcient solu�on.
Key Word: Irregular se�lement,
public urban policies.

�PolíƟcas públicas para la regularización de la tenencia de la Ɵerra en el Área Metropolitana de
Monterrey (AMM): dos estudios de caso en las colonias Burócratas de Guadalupe y Tierra y Libertad

PolíƟcas públicas para la regularización
de la tenencia de la Ɵerra en el Área
Metropolitana de Monterrey (AMM):
dos estudios de caso en las colonias
Burócratas de Guadalupe y Tierra y Libertad
Public policies for the legalizaƟon of land tenure
in the metropolitan area of Monterrey (AMM):
two case studies in the colonies Burócratas
de Guadalupe and Tierra y Libertad

Martha Alicia Cabrera Márquez6
G. Gerardo Veloquio G.7

Introducción

P

ese a tener una economía
posicionada entre las más
altas de México y América
LaƟna y ser considerada la tercera área más poblada del país, en
Monterrey y su área metropolitana
han aparecido desde hace décadas
asentamientos irregulares ubicados principalmente en la periferia.
Frente a la demanda de suelo urbano por parte de personas con bajos
ingresos y la falta de respuesta
eciente e integral por parte del
Estado, los habitantes de estos

6
7

asentamientos viven en condiciones precarias.
El fenómeno de “la informalidad surge a parƟr del funcionamiento de un mercado legal con
determinantes condiciones en la
oferta de suelo, precios y nanciamiento, lo que hace imposible su
acceso a una canƟdad importante de la población urbana, en un
contexto de pobreza y precariedad
laboral” (Lungo, 1989; Jaramillo,
1979; Clichevsky, N., 1975; citado
en Clichevsky, N., 2006: 7). Ante estas circunstancias, como lo arma
Alfonso Xavier Iracheta Cenecorta,
las familias de bajos recursos eco-

Lic. En Arquitectura. Postulante al grado de Maestría en Arquitectura y Asuntos Urbanos de la
Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo León.
Doctor en Arquitectura y Asuntos Urbanos. Profesor invesƟgador de la Facultad de Arquitectura
de la Universidad Autónoma de Nuevo León.

Año 4, Núm. 2, noviembre, 2014 - abril, 2015, ISSN: 2007-3100

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�Martha Alicia Cabrera Márquez / G. Gerardo Veloquio G.

nómicos no eligen vivir en los asentamientos irregulares como mejor
alternaƟva, sino que estos siƟos
presentan su única opción ante la
necesidad de una vivienda.
El objeƟvo de esta invesƟgación
es analizar las principales estrategias y acciones que el gobierno en
sus tres niveles realiza en los asentamientos irregulares.
Se analiza el desarrollo urbano
y equipamiento de dos colonias del
Área Metropolitana de Monterrey
(AMM) ubicadas en dos municipios
y con diferente anƟgüedad, buscando comparar los grados de intervención urbana y consolidación
mediante la aplicación de un instrumento, es decir, un cuesƟonario
para la recopilación de la información en los habitantes de estas colonias con miras a realizar un diagnósƟco del estado İsico en el que
se encuentran; a la par se realizan
entrevistas a informantes clave en
el tema de la tenencia insegura de
la Ɵerra.
Los programas, leyes e insƟtuciones encargadas del crecimiento
del desarrollo urbano no prevén
dotación de suelo urbano para las
personas de escasos recursos, lo
cual trae como consecuencia la
proliferación de asentamientos
irregulares ubicados generalmente
en lugares no aptos.
78

De igual manera, no existe ningún organismo para prevenirlos, pues más bien actúan
posteriormente.
Asentamientos irregulares, clasicación de la informalidad
Desde hace décadas, los asentamientos irregulares han sido un
tema persistente en el desarrollo
urbano. Se han considerado, como
señala John C. Turner (1968), agentes de cambio social por todos los
aspectos que implican y las soluciones que deben ser llevadas a cabo
para resolverlos, ya que ameritan
ser atendidos y resueltos de manera ecaz, congruente e integral
desde una visión económica, políƟca y social, según lo plantea José A.
Aldrete-Haas (1985), dentro de un
proceso en donde se vean envueltos los habitantes y el gobierno.
Con el objeƟvo de denir a los
asentamientos irregulares o tugurios en 2002, en las reuniones de la
Organización de las Naciones Unidas (ONU) se puntualizó una serie
de condiciones que caracterizan la
irregularidad:
—Tenencia insegura.
—Acceso inadecuado a agua segura (potable).

�PolíƟcas públicas para la regularización de la tenencia de la Ɵerra en el Área Metropolitana de
Monterrey (AMM): dos estudios de caso en las colonias Burócratas de Guadalupe y Tierra y Libertad

—Acceso inadecuado a saneamiento y alcantarillado.
—Mala calidad estructural (sin
edicación sólida).
—Hacinamiento (Jordán, R. y R.
Marơnez, 2009).
La clasicación de los asentamientos irregulares, dependiendo de su
origen,
en las ciudades/áreas metropolitanas, el hábitat ilegal/irregular/
informal, implica dos formas de
transgresiones: una con respecto
al aspecto dominación social y la
otra al proceso de urbanización. La
primera se basa en la falta de ơtulos de propiedad (o contratos de
alquiler); la segunda, en el incumplimiento de las normas de construcción de la ciudad (Clichevsky,
N., 2000).

Esta es una de las clasicaciones
de la informalidad que de manera
general las separa en dos grandes
grupos, aunque pueden presentarse los dos casos de tenencia insegura, siendo ilegales por el aspecto
dominal y por el proceso de urbanización.
Frente a este fenómeno, el mercado ilegal de suelo es responsable de la construcción de casi tres
cuartas partes de la vivienda popular, según Alfonso Xavier Iracheta
Cenecorta (2008), quien argumen-

ta también que el gobierno es el
responsable de los aspectos negaƟvos de este proceso al ser incapaz
de ofrecer suelo urbanizado para
los pobres, y al permiƟr que muchos propietarios y desarrolladores
realicen sus acƟvidades al margen
de lo establecido en los planes de
desarrollo urbano. Iracheta Cenecorta plantea también que tal
producción de vivienda contribuye
a que el crecimiento urbano se dé
y se realice aun en siƟos inadecuados, trayendo como consecuencia
una agudización en el desorden
metropolitano que rebasa los planes de desarrollo urbano.
Ello hace evidente que existe
una nula vinculación, como lo reere Roberto García Ortega (2001),
entre planeación y gesƟón urbana,
reejándose en la construcción de
dos ciudades paralelas: una apegada a la ley, guiada y dirigida según
lo esƟpulado en los planes de desarrollo urbano y en la normaƟva
correspondiente; y otra irregular,
fuera del margen de la normaƟva
como los asentamientos irregulares.

Año 4, Núm. 2, noviembre, 2014 - abril, 2015, ISSN: 2007-3100

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�Martha Alicia Cabrera Márquez / G. Gerardo Veloquio G.

Organización social en los asentamientos irregulares como factor
clave en el proceso de consolidación y regularización de la tenencia de la Ɵerra
Para Alsayyad (1993), “los barrios
nacidos de manera no planicada
e ilegal, dentro de las ciudades del
Tercer Mundo, se convierten en comunidades bien consolidadas”. Debido a las condiciones de habitabilidad y precariedad, los habitantes
de los asentamientos comparten la
incerƟdumbre sobre la tenencia de
la Ɵerra en la que generalmente se
encuentran; la falta de servicios básicos e infraestructura y transporte
son los puntos básicos donde la
solidaridad, parƟcipación y apoyo
entre vecinos suele manifestarse.
De modo que se argumenta que
“la construcción del espacio y la
creación de redes sociales son casi
simultáneas. Desde el inicio, los residentes unidos impiden su expulsión, establecen lazos que hacen
menos diİciles los momentos de
penuria y que darán idenƟdad a la
colonia” (Aparicio, C., 2008: 253).
Lazos que les permiƟrán establecer una organización más fuerte y arraigada en donde elevar las
condiciones de vida mediante mejoras en las viviendas y en el medio
urbano son puntos en común entre
los vecinos.
80

Ante estas adversidades, los
asentamientos irregulares, como
resultado de la lucha de sus habitantes por una vivienda, son considerados vehículos de cambio
social, barrios en proceso de mejoramiento urbano.
Así, pues, “durante el proceso
de construcción espacial y de consolidación de grupos humanos,
se establecen lazos que permiten
crear una idenƟdad propia” (Aparicio, C., 2008: 243), y mediante la
unión y organización se Ɵenen más
oportunidades de éxito.
Existen incluso casos en que el
modo de organización en estos barrios o colonias es tal, que logran
establecer un sistema de reglas o
disposiciones para mantener el orden y la seguridad de los habitantes, como ha ocurrido en la colonia
Tierra y Libertad, en el municipio
de Monterrey, donde los vecinos
procuran mantener un ambiente
tranquilo en le medida de sus posibilidades.
Encontramos también que
los sistemas emergentes en los
procesos de construcción y desarrollo de las ciudades, en el reconocimiento explícito que hace de la
importancia de la dimensión social
sobre la dimensión espacial y İsica,
valoriza la preponderancia de la comunidad y el proceso subyace a su

�PolíƟcas públicas para la regularización de la tenencia de la Ɵerra en el Área Metropolitana de
Monterrey (AMM): dos estudios de caso en las colonias Burócratas de Guadalupe y Tierra y Libertad

consƟtución desde el actuar individual de cada sujeto, como ocurre
con la hormiga, una neurona y un
byte de información (Orellana, A.,
2008).

La organización entre los habitantes de los asentamientos irregulares es un factor determinante para
alcanzar la consolidación de la colonia, ello a n de gesƟonar ante
las autoridades correspondientes
la legalización de sus predios y,
posteriormente, la implementación de los servicios básicos e infraestructura. GesƟonar de manera individual para obtener algún
benecio no produce los mismos
resultados que la organización y
manifestación de toda la comunidad o colonia.
Un papel importante en la organización de los asentamientos
irregulares es el que realizan los
líderes o caciques, encargados de
movilizar a los habitantes, gesƟonar y, hasta cierto punto, ejercer
presión ante las autoridades para
ver cumplir sus solicitudes de vivienda y servicios.
Al respecto encontramos que
“las luchas por demandas urbanas
son signicaƟvas solo en la medida
en que permiten que la gente se
una, se organice y tome conciencia
políƟca, puesto que, según esos
líderes, esa fuerza políƟca es la úni-

ca garanơa real de un éxito regular
en las propias demandas” (Castells,
M., 1981: 113).
Por otro lado, los habitantes de
estos asentamientos son grupos
vulnerables que pueden converƟrse en parƟcipantes del clientelismo
políƟco, de acuerdo a los intereses
del parƟdo políƟco que se encuentre en el poder.
ParƟcipación de la mujer en los
asentamientos irregulares
“La parƟcipación acƟva de la mujer puede hacer la diferencia en el
grado de desarrollo alcanzado por
una comunidad bajo determinadas
circunstancias, aun cuando la aportación de recursos al proceso por
parte del hombre siga siendo preponderante” (González, J., 2003:
42).
En la mayoría de los casos, la
mujer pasa mayor Ɵempo en la
vivienda en comparación con los
hombres, lo cual permite que sean
ellas las que lleven a cabo la mayor
parte de las gesƟones necesarias
antes las autoridades correspondientes con la nalidad de obtener
un entorno con mayores oportunidades de desarrollo y, así, mejorar
las condiciones en las que habitan.
Otro dato importante es el hecho de que dentro de estos barrios

Año 4, Núm. 2, noviembre, 2014 - abril, 2015, ISSN: 2007-3100

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�Martha Alicia Cabrera Márquez / G. Gerardo Veloquio G.

o colonias “las familias en las que la
mujer contribuye económicamente
y parƟcipa en la decisiones sobre la
distribución de los recursos, alcanzan mejores niveles de consolidación habitacional que las familias
donde son solo los varones la única o la más importante fuente de
decisiones e ingresos” (Chant, S.,
1994, citado en González, J., 2003:
43).
De esta manera se ven ampliadas las oportunidades de mejorar
su vivienda, lo que reduce el Ɵempo la construcción de la misma.
PolíƟcas públicas, legalización de
la informalidad
En 2010, según el Consejo Nacional de Evaluación de la PolíƟca de
Desarrollo Social (Coneval), casi la
mitad de la población en el país se
encontraba en condiciones de pobreza, sin ingresos sucientes para
adquirir los bienes y servicios que
se requieren para saƟsfacer sus
necesidades básicas, y sin acceso a
derechos sociales como educación,
servicios de salud y vivienda digna.
De modo tal que encontramos
las llamadas estrategias de sobrevivencia, las cuales se basan en
conocer “¿Cómo subsiste materialmente la población que no Ɵene un
ingreso suciente para saƟsfacer
82

sus necesidades básicas?” (Duque
y Pastrana, 1973, Torrado, 1980, citados en Arredondo, M. y J., González, 2013: 23).
Tales estrategias exaltan la importancia de una forma de organización especial, la cual se adapta
a las condiciones del entorno. Se
analizan entonces las diferentes
acƟvidades que los habitantes de
estos siƟos realizan, que van desde cualquier trabajo informal hasta
acƟvidades ilícitas.
Hablar de una políƟca de desarrollo urbano y habitacional que
logre la superación de la pobreza
y la precariedad urbana, como lo
plantean Ricardo Jordán y Rodrigo
Marơnez, deberá considerar ciertos principios orientadores como lo
ha venido planteando la Comisión
Económica para América LaƟna y
el Caribe (CEPAL). Convendría pues
que estas políƟcas considerasen:
—Estado promotor: que garanƟce
el funcionamiento eciente de los
mercados y organizaciones comunitarias, que lidere y oriente de
forma más integral y más ejecuƟva
el desarrollo urbano y habitacional
sostenible.
—Calidad de la oferta habitacional,
de infraestructura y de equipamiento: una oferta compeƟƟva y
diversicada de vivienda con equipamiento urbano para diferentes

�PolíƟcas públicas para la regularización de la tenencia de la Ɵerra en el Área Metropolitana de
Monterrey (AMM): dos estudios de caso en las colonias Burócratas de Guadalupe y Tierra y Libertad

segmentos sociales bajo una regulación adecuada.
—Integración social: promoción de
desarrollos inmobiliarios e inversión en infraestructura pública que
no profundicen la segregación o
fragmenten el aspecto social.
—Gobernanza urbana: mayor y
más eciente parƟcipación, equilibrio y cooperación entre los diferentes agentes urbanos y territoriales en el proceso de planeamiento
y desarrollo de megaproyectos urbanos.
—Oferta estratégica y sostenible
de factores: disponibilidad de Ɵerra y nanciamiento consistentes,
a mediano plazo, con el logro de
mayor coherencia y adecuación
entre los procesos de expansión urbana y dotación de mejores redes
de infraestructura y equipamiento
sostenibles.
—Coherencia estratégica y sostenible de políƟca: arƟculación entre la
producción de vivienda y dotación
de infraestructura y equipamiento
con los objeƟvos económicos, sociales y ambientales del desarrollo,
especialmente en las inversiones
en construcción, y mejoramiento
del hábitat para la superación de la
precariedad urbana como del acceso al crédito, la generación de empleo y mejoramiento de ingresos.
—Diferenciación regional/territorial: una políƟca que aƟenda y capitalice la diversidad de los disƟntos
territorios subnacionales a través
de una mayor descentralización
políƟca-administraƟva y la promo-

ción de instrumentos más exibles.
—Cooperación público-privada: el
liderazgo y orientación integral y
sostenible del desarrollo urbano
y habitacional que convendría impulse el Estado se enmarca dentro
de un clima y vinculación estratégica entre aquél y el sector privado
directa e indirectamente ligado a la
dinámica de este sector.

Al considerar los planteamientos
anteriores en políƟcas públicas y
estrategias gubernamentales, se
garanƟza abordar las problemáƟcas en el caso de los asentamientos irregulares de manera integral,
como lo reeren José A. AldreteHaas (1985) y Manuel Castells
(1981) al tomar en cuenta los aspectos social, económico y políƟco
para lograr una integración socioeconómica, y políƟca de la ciudad.
En el marco de un México incluyente encontramos que en el
Plan Nacional de Desarrollo (20132018) se plantea proveer un entorno adecuado para el desarrollo
integral de la población, dando impulso a soluciones de vivienda digna y un mejoramiento de espacios
públicos.
Las estrategias expuestas en los
planes de desarrollo, tanto federal,
como estatal y municipal, coinciden en la necesidad de diseñar una
adecuada planeación y regulación
del crecimiento urbano con un

Año 4, Núm. 2, noviembre, 2014 - abril, 2015, ISSN: 2007-3100

83

�Martha Alicia Cabrera Márquez / G. Gerardo Veloquio G.

amplio senƟdo humanista, a n de
evitar problemas de asentamientos
irregulares y a la vez ofrecer opciones de bienestar a la población en
condiciones de precariedad.
En datos plasmados en el Plan
Nacional de Desarrollo 2007-2012
se muestra que en las ciudades,
cerca de 90 mil hogares se asientan cada año en lugares poco aptos
para ser habitados y bajo modalidades precarias; la urbanización en
estos siƟos cuesta al municipio de
dos a tres veces más, debido a que
los costos de edicación se elevan.
Entre los objeƟvos que sustentaba el plan se encontraba lograr
un patrón territorial nacional que
frenase la expansión desordenada
de las ciudades, que provea suelo
apto para el desarrollo urbano y
facilite de esta manera el acceso a
servicios y equipamiento necesarios.
De igual manera, en el Plan Estatal 2004-2009 de Nuevo León se
muestra, entre sus objeƟvos, lograr
impulsar una políƟca de regularización de la tenencia de la Ɵerra, la
ampliación de reservas territoriales y el aprovechamiento del suelo.
En el Plan Municipal de Monterrey
2009-2012 se encontraron objeƟvos más detallados que se planteaban brindar a la ciudadanía una
vida digna y más tranquila considerando una planeación inteligente,
84

con proyectos de sustentabilidad,
certeza jurídica en la tenencia de
la Ɵerra, en un entorno de respeto
ecológico, para alcanzar un desarrollo urbano ordenado, promoviendo el ordenamiento territorial
y la seguridad pública en zonas
vulnerables. En el Plan Municipal
de Monterrey 2012-2015 se establecen lineamientos similares para
seguir promoviendo el crecimiento
ordenado.
La administración federal anterior (Plan Nacional de Desarrollo 2007-2012) planteó también la
necesidad de poder garanƟzar el
acceso a los servicios básicos para
toda la población, implicando que
todos pueden contar con acceso
a agua, a una alimentación suciente, a salud, a educación, a una
vivienda digna y a todos aquellos
servicios que consƟtuyan el bienestar de las personas y de las comunidades.
En el Plan Nacional de Desarrollo actual, el ordenamiento sustentable del territorio se propone
consolidar una políƟca unicada
y congruente de ordenamiento
territorial, desarrollo urbano y vivienda bajo la coordinación de la
Secretaría de Desarrollo Agrario,
Territorial y Urbano (Sedatu). Tal
organismo Ɵene como propósito
fortalecer las instancias e instrumentos de coordinación y coope-

�PolíƟcas públicas para la regularización de la tenencia de la Ɵerra en el Área Metropolitana de
Monterrey (AMM): dos estudios de caso en las colonias Burócratas de Guadalupe y Tierra y Libertad

ración entre los tres órdenes de gobierno y los sectores de la sociedad
con el n de enlazar esfuerzos en
materia de ordenamiento territorial y vivienda.
Programas gubernamentales facultados para la regularización de
la tenencia de la Ɵerra
Para solucionar y prevenir los
problemas del crecimiento de las
manchas urbanas, la Sedatu lleva a
cabo una serie de programas dirigidos a desarrollar mejores ciudades,
con un crecimiento ordenado y garanƟzando la certeza jurídica de la
tenencia de la Ɵerra.
Uno de ellos es el Programa de
Apoyo a los Avecindados en Condiciones de Pobreza Patrimonial
para Regularizar Asentamientos
Humanos Irregulares (Pasprah),un
instrumento de apoyo desƟnado a
aquellos hogares que no han podido concluir los procesos de regularización que les permitan acceder a
la formalidad, a la seguridad jurídica de sus lotes y se encuentran en
situación de pobreza de acuerdo a
los lineamientos y criterios generales para la denición, idenƟcación
y medición de la pobreza.
El programa Pasprah “se consolida como una estrategia de políƟca pública de desarrollo urbano y

metropolitano que aporta elementos para que el desarrollo nacional
en la materia se oriente hacia una
planeación sustentable y de integración” (Programa de Apoyo a
los Avecinados en Condiciones de
Pobreza Patrimonial para Regularizar los Asentamientos Irregulares,
2013: 46). Asimismo, contribuye al
establecimiento de acciones coordinadas entre diversas instancias y
órdenes de gobierno, apoyando la
regularización de la tenencia de la
Ɵerra como estrategia que impulse
la ordenación territorial de los centros de población, ciudades y zonas
metropolitanas.
Otro programa es Hábitat, instrumentado desde 2003 por la
Secretaría de Desarrollo Social
(Sedesol) con el propósito de arƟcular los objeƟvos de la políƟca
social con los de las políƟcas de
desarrollo territorial y urbano. Ello
con el interés de avanzar hacia la
superación de los rezagos y los profundos contrastes sociales en las
ciudades y zonas metropolitanas,
así como de contribuir a transformarlas en espacios seguros, ordenados y habitables.
El programa está dirigido a enfrentar los desaİos de la pobreza y
el desarrollo urbano con la instrumentación de un conjunto de acciones que combinan, entre otros
aspectos, el mejoramiento de la

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�Martha Alicia Cabrera Márquez / G. Gerardo Veloquio G.

infraestructura básica, el equipamiento de las zonas urbano-marginadas y la prevención de desastres
con la entrega de servicios sociales
y acciones de desarrollo comunitario en esos ámbitos. Mediante
este programa se busca asegurar
la concurrencia y la integralidad de
los esfuerzos dirigidos a apoyar a la
población urbana en situación de
pobreza patrimonial.
Para la regularización de los
asentamientos irregulares ubicados en terrenos ejidales, el organismo encargado es la Comisión para
la Regularización de la Tenencia de
la Tierra (CoreƩ), creado en 1973.
Dentro de sus facultades se encuentra regularizar la tenencia de
la Ɵerra en donde existan asentamientos humanos irregulares, ubicados en bienes ejidales o comunales; promover ante las autoridades
competentes la incorporación de
las áreas regularizadas al fondo
legal de las ciudades; y conceder,
cuando así proceda, las escrituras
públicas o ơtulos de propiedad con
los que se reconozca la propiedad
de los parƟculares una vez efectuada la regularización.
Para la regularización de la tenencia de la Ɵerra, la actual Ley de
Desarrollo Urbano del Estado de
Nuevo León establece en el arơculo
42 las siguientes consideraciones:
los predios deben estar ubicados
86

en áreas proyectadas dentro de los
planes o programas, haciendo énfasis en que no podrá regularizarse
los ubicados en zonas de riesgo o
preservación ecológica.
La fracción III señala que la regularización será promovida por el
Estado a través de sus organismos
competentes, los cuales estarán
sujetos a la ley. Dentro de estos organismos Nuevo León cuenta con
Fomerrey, consƟtuido el 30 de julio
de 1973 ante las presiones sociales
y los conictos ocasionados por las
frecuentes invasiones de predios
provocadas por el décit de vivienda y suelo urbano para las personas
de escasos recursos económicos.
Fomerrey es un deicomiso que
promueve, propicia e impulsa la integración del patrimonio de las familias de Nuevo León que no cuentan con recursos sucientes.
Dentro de sus funciones se encuentran instrumentar proyectos,
programas y acciones que faciliten
a las familias de escasos recursos
económicos, la seguridad de la tenencia de la Ɵerra por medio de
lotes equipados con los servicios
básicos, mediante proyectos de
ventas a plazo, promoviendo la autoconstrucción y el mejoramiento
de las viviendas.
Los municipios, en especial los
que conforman el AMM, trabajan
conjuntamente con Fomerrey en

�PolíƟcas públicas para la regularización de la tenencia de la Ɵerra en el Área Metropolitana de
Monterrey (AMM): dos estudios de caso en las colonias Burócratas de Guadalupe y Tierra y Libertad

la regularización de la tenencia de
la Ɵerra de la zona urbana, con el
propósito fundamental de otorgar
a los asentamientos irregulares
certeza jurídica y una mejor calidad
de vida.
Aplicación de métodos estadísƟcos y cualitaƟvos en asentamientos irregulares del AMM
Esta invesƟgación se está realizando mediante una metodología mixta. En un primer acercamiento con
Fomerrey se indagó sobre las colonias irregulares del AMM: se nos
informó que no se Ɵene el número
total de este Ɵpo de asentamientos
en la ciudad y por tanto se desconoce, en la mayoría de los casos, el
grado de desarrollo urbano con el
que cada uno cuenta. No obstante,
obtuvimos por municipio una lista
de colonias que de manera disƟnta
están o estuvieron en proceso de
regularización.
De dicha lista se extrajeron dos
casos de estudio ubicados dentro
del AMM, los cuales fueron elegidos de acuerdo al argumento de
Jan Bazant (2004) sobre Ɵempos de
intervención urbana. Bazant argumenta que ésta Ɵene tres Ɵempos:
la primera es llamada etapa inicial
de expansión, periodo en el que
el asentamiento solo cuenta con

electricidad y carece de los demás
servicios básicos, comprendiendo
un lapso de aproximadamente una
década; el siguiente Ɵempo es la
llamada etapa temprana de consolidación, cuando el asentamiento
Ɵene establecido más de una década y aún cuenta con suciente
terreno no habitado para realizar
modicaciones en el trazo real,
ayudando a estructurar el asentamiento como un conjunto urbano;
en la etapa avanzada de consolidación el territorio está completamente ocupado y habitado, por lo
que este Ɵpo de intervención urbana es el más costoso de los tres
debido a que se Ɵenen que afectar
viviendas ya habitadas.
Los casos de estudio son la colonia Tierra y Libertad, ubicada en
el municipio de Monterrey con más
de 40 años de su aparición, y Burócratas de Guadalupe, en el municipio de Guadalupe, la cual cuenta
con viviendas con poco menos de
quince años. Se descartó una tercera colonia que se encontrara en
la etapa inicial debido a que Burócratas de Guadalupe, si bien en
situación de colonia en etapa temprana de consolidación, cuenta con
la mayoría de las caracterísƟcas de
una colonia en etapa inicial de expansión en cuanto a la implementación de servicios e inserción en la
mancha urbana.

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�Martha Alicia Cabrera Márquez / G. Gerardo Veloquio G.

Aunado al grado de desarrollo
urbano con el que cuentan estas
dos colonias, es relevante conocer el lugar de origen de los pobladores, su grado de escolaridad
y su ocupación, entre otros. Con
estos datos se busca establecer
los factores determinantes de los
asentamientos irregulares para,
posteriormente, visualizarlos o
considerarlos en lo que serían una
políƟca pública integral aplicada en
este Ɵpo de colonias.
Para el cálculo del tamaño de la
muestra se consideró el número de
viviendas por áreas geoestadísticas
básicas (AGEBs) denidas por el
InsƟtuto Nacional de EstadísƟca
y Geograİa (INEGI), arrojando un
total de 120 casos. De acuerdo a
la población que habita dichas colonias y considerando el Ɵempo de
aparición, se optó por aplicar 30
encuestas en Burócratas de Guadalupe y 90 en Tierra y Libertad,
ya que en esta úlƟma es mayor en
población y viviendas.
De la aplicación del instrumento
se analizaron algunas las variables
que se describen a conƟnuación
por medio del StaƟsƟcal Package
for Social Sciences (SPSS) v. 20.
Dentro de las preguntas que se
formularon se indagaba si los habitantes de estas colonias estaban
enterados de la existencia de las
insƟtuciones gubernamentales en88

cargadas de regulación de la tenencia de la Ɵerra.
Especícamente para el AMM,
la insƟtución encargada de otorgar
seguridad en la tenencia de la Ɵerra en asentamientos irregulares es
el Fomerrey; por tal moƟvo, se busca ver la relación que existe entre
las personas que aún no cuentan
con su ơtulo de propiedad como
las que ya lo obtuvieron por medio
de dicha insƟtución, contribuyendo a dar respuesta a la hipótesis de
que la existencia de insƟtuciones o
programas gubernamentales encargados de otorgar seguridad en
la tenencia de la Ɵerra no garanƟza la regularización de los asentamientos irregulares.
Para demostrar tal aserto, nos
apoyamos en la parte cuanƟtaƟva
en la prueba estadísƟca de Chicuadrado en su variante de independencia, parƟcularmente úƟl
para analizar datos de variables
cualitaƟvas nominales. Es uƟlizada
para analizar la frecuencia de dos
variables con categorías múlƟples
a n de determinar si las dos variables son independientes o no.
Fórmula:
• .

'

¡

v1 -e

r

z2 =¿¿-'- Y
- con
;. J j •l

e9

Donde: e,¡ = n,_ · n_¡ l n

.

(k-1)(r-1) grados de libertad.

�PolíƟcas públicas para la regularización de la tenencia de la Ɵerra en el Área Metropolitana de
Monterrey (AMM): dos estudios de caso en las colonias Burócratas de Guadalupe y Tierra y Libertad

Las hipótesis a comprobar:
H0: No hay relación entre variables.
H1: Sí hay relación entre variables.
Para su análisis se observa que si “P
value” es menor que 0.01, se puede concluir que hay relación entre
variables; y si es mayor a 0.01, que
no existe relación entre variables,
como lo observaremos más adelante.

de Guadalupe, 60 por ciento de la
población procede del AMM; 27
por ciento de San Luis Potosí; y el
13 por ciento restante de Durango,
Zacatecas y Veracruz, entre otros
(ver gura 2). Referente a esto, encontramos que
en Monterrey se ha explicado el fenómeno de la invasión de terrenos
principalmente por la necesidad
que Ɵenen las familias recién migrantes de tener un techo dónde
guarecerse. Sin embargo, en las
encuestas realizadas directamente
sobre el terreno, se observa que
40.6 por ciento de los colonos eran
originarios del área metropolitana de Monterrey, lo cual nos indica que el problema de la vivienda
afecta tanto a los naƟvos como a
los migrantes (Villareal, D., 1988:
57).

Resultados
Con frecuencia se creé que la mayoría de los habitantes de los asentamientos irregulares proviene de
otros estados, más que de Nuevo
León; sin embargo, dentro de los
datos que arrojó el instrumento se
observó que en el caso de la colonia Tierra y Libertad, 66 por ciento
de los pobladores es originario del
AMM o de municipios del mismo
estado; 17 por ciento proviene de
San Luis Potosí; y el tercer lugar
de procedencia es Zacatecas (gura 1). Para el caso de Burócratas

Con esto podemos deducir que
la falta el acceso de suelo urbano
afecta mayormente a los habitantes del propio estado de Nuevo
León, contrario a lo que generalmente se percibe respecto al origen de los habitantes de los asentamientos irregulares.

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Figura 1. Lugar de procedencia: colonia Tierra y Libertad
Otro

Coahuila
4

7

San Luis Potosí
17
r~uevo León

66

Fuente: elaboración con base en datos de campo.

Figura 2. Lugar de procedencia: Burócratas de Guadalupe
VeracruzOlros

zacatecas

Durango 3
3

3

San tuis Potosi

27

Fuente: elaboración con base en datos de campo.

90

Muevo león
60

�PolíƟcas públicas para la regularización de la tenencia de la Ɵerra en el Área Metropolitana de
Monterrey (AMM): dos estudios de caso en las colonias Burócratas de Guadalupe y Tierra y Libertad

Dentro del análisis estadísƟco se
comenzó por obtener las frecuencias y se encontró que del total de
la población, 44 personas no cuentan con ơtulo de propiedad, lo que
equivale a 36.7 por ciento del total
de los encuestados; y 76 personas
sí cuentan con ơtulo de propiedad,
que corresponde a 63.3 por ciento
del total de los casos.
Se encontró también que 27
personas no Ɵenen conocimiento
de Fomerrey, lo que equivale a 22.5
por ciento del total de la muestra;
y 93 personas si conocen la insƟtución, lo que corresponde a 77.5 por
ciento del total de los casos.
Para conocer de una manera
más directa el comportamiento de
las variables ơtulo de propiedad y
la insƟtución Fomerrey se realizaron tablas de conƟngencia (tabla1),
donde se observa lo siguiente:
siete personas no Ɵenen ơtulo de
propiedad y desconocen de la existencia de Fomerrey, lo que equivale a 25.9 por ciento del total de
personas sin ơtulo de propiedad; y
20 personas que cuentan con el ơtulo de propiedad contestaron que
no están enterados de Fomerrey, lo
que equivale a 74.1 por ciento de
los encuestados que no están enterados de la existencia de Fomerrey.
Por otra parte, 39.8 por ciento
que representa a 37 personas no

Ɵene ơtulo de propiedad y dicho
porcentaje está enterado de la
existencia de Fomerrey; y 60.2 por
ciento del total de los encuestados
que admiƟó conocer Fomerrey y
cuenta con el ơtulo de propiedad,
como se observa en la tabla 1.
La mayoría de la población de
la muestra cuenta con ơtulo de
propiedad debido a que la colonia Tierra y Libertad Ɵene más de
40 años de haberse fundado y se
encuentra en una etapa avanzada
de consolidación, aunque existen
casos donde aún no se Ɵene título
de propiedad, representando una
minoría.

Año 4, Núm. 2, noviembre, 2014 - abril, 2015, ISSN: 2007-3100

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Tabla 1. Tabla de conƟngencia título de propiedad y Fomerrey
NO
SÍ
Título de
propiedad

Fomerrey

NO

SÍ

Total

Recuento

Total

7

37

44

Frecuencia
esperada
Recuento
Frecuencia
esperada
Recuento

9.9

33.3

44.0

20
17.1

56
59.7

76
76.0

27

93

120

27.0

93.0

120.0

Frecuencia esperada

Fuente. Elaboración con base en datos de campo.

Tabla 2. Prueba de Chi-cuadrado ơtulo de propiedad y Fomerrey.
Valor

gl

Significancia asintóƟca (bilateral)
.188

Significancia exacta
(2-caras)

Significancia
exacta (1-cara)

1
Chi-cuadrado
1.731a
de Pearson
Corrección por
1.185
1
.276
conƟnuidad
Razón de vero1.799
1
.180
similitudes
Asociación lin.257
.138
eal por lineal
Número de
120
casos válidos
a. 0 casillas (0.0%) Ɵenen una frecuencia esperada inferior a 5. La frecuencia
mínima esperada es 283.91.
b. Calculado solo para la tabla 2x2.
Fuente: elaboración con base en datos de campo.

92

�PolíƟcas públicas para la regularización de la tenencia de la Ɵerra en el Área Metropolitana de
Monterrey (AMM): dos estudios de caso en las colonias Burócratas de Guadalupe y Tierra y Libertad

También se llevó a cabo la prueba
de Chi-cuadrado de independencia
para analizar la frecuencia entre las
variables ơtulo de propiedad y Fomerrey y así determinar si las dos
variables son independientes (tabla 2). Para esto se formularon las
siguientes hipótesis:
—Hipótesis nula (H0): las variables
ơtulo de propiedad y Fomerrey son
independientes.
—Hipótesis alternaƟva (H1): las variables ơtulo de propiedad y Fomerrey no son independientes, están
relacionadas.

En otra parte de la invesƟgación
se elaboraron entrevistas semiestructuradas a informantes clave,
los que desde diferentes ámbitos
conocen de cerca la problemáƟca
de los asentamientos irregulares,
obteniendo mediante el análisis
del discurso aportaciones que pueden contribuir a la estructuración
de una políƟca integral como lo
plantea la CEPAL y que aparece en
líneas anteriores.
Recomendaciones para aminorar los efectos negaƟvos de los
asentamientos irregulares, según
expertos en el tema:

Como el valor de la signicancia asintóƟca es mayor a 0.01, se
puede deducir que no existe una
relación estadísƟcamente signicaƟva entre la obtención del ơtulo
de propiedad y la insƟtución —Fomerrey— encargada de otorgar
seguridad en la tenencia de la Ɵerra para el caso de asentamientos
irregulares dentro del AMM, por
tanto se rechaza la hipótesis alternaƟva. Con esto podemos concluir
que la existencia de insƟtuciones
gubernamentales como Fomerrey
no garanƟza la regularización de
los asentamientos irregulares en el
AMM.

Año 4, Núm. 2, noviembre, 2014 - abril, 2015, ISSN: 2007-3100

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Estructurar y mejorar la
economía del país.
Ámbito
económico

Con generación de empleos
dignos y bien remunerados.
Cubriendo en su totalidad el
rezago en vivienda.
Respuesta insƟtucional efecƟva.

Ámbito
político

Aplicación de políƟca regional con base.

Analizando las caracterísƟcas
especícas de cada lugar, de
cada ciudad: lo que puede ser
bueno para un estado puede no
funcionar en otro.
InsƟtuciones gubernamentales
encargadas de prevenir el
fenómeno de los asentamientos irregulares, contando con
reservas territoriales, ubicadas
dentro del área metropolitana,
desƟnadas a las personas de
escasos recursos económicos.

94

�PolíƟcas públicas para la regularización de la tenencia de la Ɵerra en el Área Metropolitana de
Monterrey (AMM): dos estudios de caso en las colonias Burócratas de Guadalupe y Tierra y Libertad

Estrategias y programas con
reglas de operación claras.
Establecer criterios de evaluación en los programas
ejecutados.
Erradicando de manera total
el clientelismo políƟco.
Ámbito
social
La regularización de la
tenencia de la Ɵerra, asegurando un patrimonio para
las futuras generaciones.

Reexiones nales“En América LaƟna la toma ilegal de terrenos es el
único medio de presión que permite a los pobres converƟrse en dueños de un pedazo de Ɵerra, ya que
el mercado inmobiliario les es inaccesible” (Alsayyad, 1993, citado en
Aparicio, C., 2008: 243). Mientras
no se establezcan medidas y acciones que resuelvan integralmente el
tema de los asentamientos irregulares, las invasiones y ocupaciones
de manera ilegal seguirán apareciendo en las ciudades.
Los habitantes de estos asentamientos buscan, en la medida de
sus posibilidades, adaptarse de la

mejor manera a las caracterísƟcas
del entorno. La convivencia, la solidaridad, la ayuda que se prestan
unos a otros establece lazos sociales fuertes, los cuales les permiten
organizarse para obtener mejores
condiciones en su entorno y elevar
su calidad de vida.
Dentro de la normaƟvidad, las
principales estrategias que se consideran para dirigir el rumbo del
país encontramos el combate al rezago en infraestructura social y de
servicios; atención a grupos vulnerables y en situación de riesgo; y
ampliar y garanƟzar los servicios de
salud con calidad. Sin embargo, es

Año 4, Núm. 2, noviembre, 2014 - abril, 2015, ISSN: 2007-3100

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�Martha Alicia Cabrera Márquez / G. Gerardo Veloquio G.

necesario tomar otro Ɵpo de medidas, ya que los asentamientos irregulares siguen proliferando en las
ciudades.
Desde la década de 1970, Fomerrey ha sido el encargado de
otorgar certeza jurídica a los habitantes de los asentamientos irregulares ubicados en el AMM. No obstante, dicho organismo gesƟona la
regularización de la tenencia de la
Ɵerra cuando el problema es un
hecho; Fomerrey no está facultado
para prevenir la toma de terrenos
de manera ilegal.
No existe una estrategia o políƟca pública encargada de proveer
suelo urbanizado a las personas de
escasos recursos económicos; por
tales moƟvos y como se expuso
con anterioridad, se ven obligados
a vivir en asentamientos irregulares.
La organización social es una
parte esencial del éxito para obtener la tenencia segura de la Ɵerra,
infraestructura urbana y mejores
servicios.
Lo que ha venido sucediendo
en la organización de la sociedad
es que gradualmente
la vivienda, equipamiento y el uso
de la Ɵerra, conducidos frecuentemente por militantes políƟcos
no parƟdarios, las asociaciones de
96

colonos y vecinos, autónomas con
relación al Estado, están en proceso de construir un movimiento
de masas, sentando las bases para
iniciaƟvas políƟcas más amplias
y apoyadas por una base popular
(Castells, M., 1981: 118).

Con esto, en suma, se garanƟza
consolidar una políƟca integral que
aƟenda las demandas de los grupos más vulnerables, diseñando
una estrategia basada en la parƟcipación y el diálogo de la ciudadanía
con la autoridad en la búsqueda de
soluciones adecuadas a las necesidades que afrontan.
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Aceptado: 17 de octubre de 2014

�El espacio público y su fracaso como generador de calidad de vida urbana en los polígonos
de pobreza del Área Metropolitana de Monterrey (AMM)

El espacio público y su fracaso como
generador de calidad de vida urbana
en los polígonos de pobreza del Área
Metropolitana de Monterrey (AMM)

The public space and its failure as a source
of urban quality of life in poverty urban
polygons of Monterrey Metropolitan
Area (MMA)
Bernardo Ríos Mejía
Gabriel Díaz Montemayor

Resumen

E

l espacio público ha retomado, en los úlƟmos años, una
prominencia vital en el desarrollo de las ciudades alrededor del
mundo. La importancia de la calidad de vida en las urbes ha hecho
cambiar el paradigma morfológico
sobre la construcción y funcionamiento de las mismas. En América LaƟna, donde muchas ciudades
han crecido desordenadamente
debido a asentamientos irregulares
y falta de leyes que reglamenten la
dotación de espacio urbano, han
surgido propuestas para atacar estos problemas —en Medellín, Colombia, por ejemplo— por medio
de la implementación de programas que uƟlizan el espacio público
como catalizador para los progre-

sos sociales. Diversos han sido los
efectos de la aplicación de dichos
programas: la cohesión social,
apropiación vecinal de los espacios
públicos, baja de índices delicƟvos,
entre otros. El mejoramiento en la
infraestructura en general ha devenido un sostén urbano más sólido.
Por otro lado, el Área Metropolitana de Monterrey (AMM) posee
gran décit de espacio público y
áreas verdes, aunado al deterioro
de los siƟos ya existentes; los polígonos de pobreza nos muestran
la situación más cruda de la urbe.
Se analiza, por ende, cuáles son las
condiciones del espacio público en
estas áreas y qué factores determinan su uso, así como su relación
con la calidad de vida urbana.

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�Bernardo Ríos Mejía / Gabriel Díaz Montemayor

Palabras clave: espacios públicos,
parques, calidad de vida urbana,
polígono de pobreza.
Abstract
Public space has taken in recent
years, a vital importance in the
development of ci�es around the
world. Furthermore, the importance of quality of life in ci�es has
made morphological paradigm
change, not only on how ci�es are
build but how they func�on. In
La�n America, where many ci�es
have grown wildly due to se�lements and lack of law regula�on in
the provision of urban space; there have been proposals to address
these problems through the implementa�on of programs that use
public space as a catalyst for social
progress. Various have been the
eﬀects of the implementa�on of
such programs, such as social cohesion, neighborhood appropria�on
of public spaces, low crime rates
among others. The improvement in
infrastructure in general has become a stronger urban support.
On the other hand, the AMM
has a large decit of public space and green areas, added to the
deteriora�on of exis�ng sites; poverty polygons show the starkest
situa�on of the city. Therefore we
100

analyze what are the condi�ons
of public space in these areas and
what factors determine their use,
plus their rela�on to the quality of
urban life.
Key words: Public spaces, parks,
quality of urban life, poverty polygon.
Deniciones
Según María de Lourdes García
Vázquez (2009), el espacio público corresponde al territorio de la
ciudad en el que cualquier persona �ene derecho a estar y circular
libremente, es decir, como un derecho. Estos espacios podrían clasicarse en dos �pos: los espacios
abiertos tales como plazas, calles,
parques, etcétera; y los cerrados,
como bibliotecas públicas, centros
comunitarios, entre otros. Autores
como Fernando Gaja García (2011)
lo denen en contraposición al espacio privado, donde el paso está
restringido por criterios de propiedad privada, reserva gubernamental u otros.
Jordi Borja (2000), teórico catalán, arma que dicho espacio no
debe ser concebido como el residuo entre lo construido y el espacio viario. En su opinión debe de

�El espacio público y su fracaso como generador de calidad de vida urbana en los polígonos
de pobreza del Área Metropolitana de Monterrey (AMM)

ser considerado un elemento ordenador del urbanismo, un espacio
de conƟnuidad y de alteridad, ordenador del barrio, arƟculador de
la ciudad y estructurador de la región urbana. Ahora bien, la función
del espacio público no se reduce
simplemente a ordenar la región
urbana, como lo mencionan Jordi
Borja (2000) y Olga Segovia (2005):
los espacios públicos denen la calidad de vida de una ciudad y por
ende de sus ciudadanos. Estudios
como los de Laura Berman (1997),
Charles A. Lewis (1996) y Frances E.
Kuo et al. (1998) han comprobado
que los habitantes de barrios que
poseen programas de áreas verdes
y espacios públicos aumentan sus
interacciones sociales, desarrollan
una idenƟdad y valores comparƟdos, estrechando lazos sociales en
comparación con el mismo Ɵpo de
vínculos que desarrollan ciudadanos alejados de áreas con esta Ɵpología.
En la actualidad, la gran mayoría
de los espacios públicos en nuestro
país se caracteriza por un estado
İsico precario y una ausencia de
usuarios, lo que ha devenido lugares que no resultan atracƟvos ni
seguros para la población. Este fenómeno ha originado, entre otras
cosas, una alta incidencia delicƟva
y violencia dentro de estas áreas
urbanas. Las pandillas o grupos

detractores del espacio público se
han apropiado de este territorio, y
los habitantes viven con la angusƟa permanente de converƟrse en
vícƟmas de los actos delicƟvos de
dichos grupos (Secretaría de Desarrollo Social, 2010). Jordi Borja
(2000) arma que en el imaginario
colecƟvo contemporáneo los espacios públicos se asocian con el conicto. Lo anterior incide indirectamente en la calidad de vida de los
ciudadanos.
Dilucidamos por ende el concepto de calidad de vida. Dicho
concepto puede remontarse a los
Estados Unidos después de la Segunda Guerra Mundial, cuando
invesƟgadores como Angus Campbell (1981) y Glenda A. Meeberg
(1993) realizaban indagaciones sobre la percepción de las personas
acerca de una buena vida o si se
senơan nancieramente seguras.
Propiamente, el término calidad de
vida hace su aparición ya entrados
los años sesenta (Urzúa, A. y A. Caqueo-Urízar, 2012). Fue, de hecho,
hasta los años setenta que su uso se
generalizó, ello como reacción ante
criterios económicos cuanƟtaƟvos
que rigen los informes sociales,
de contabilidad social o estudios
de nivel de vida. Salvador Rueda
(2011) señala que la Organización
para la Cooperación y el Desarrollo
Económicos (OCDE) estableció en

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1970 la necesidad de insisƟr que
la expansión económica no es una
nalidad en sí misma, sino un instrumento para incenƟvar mejores
condiciones de vida, por lo tanto
deben de enfaƟzarse sus aspectos de calidad. También Martha C.
Nussbaum y Amartya Sen (1996)
establecen que la Organización de
las Naciones Unidas (ONU) arma que el Producto Interno Bruto (PIB) es una medida exigua del
bienestar de los ciudadanos, pues
la medición de aquélla no debe estar basada solamente en medidas
monetarias. En suma, las medidas
de bienestar deberían basarse en
diversos componentes que juntos
conformen el nivel de vida.
La calidad de vida es entonces
un concepto mulƟdimensional,
complejo y transversal, al cual conciernen rubros económicos, sociales, ambientales y İsico-espaciales,
tanto a nivel colecƟvo como individual (Cifuentes, M. et al., 2008).
Rosella Palomba (2002) aclara que
muchos autores aseveran que no
es posible hablar de calidad de vida
en general, sino de un dominio especíco de dicho concepto.
En el caso concreto de las metrópolis, los principales factores
que inciden negaƟvamente en la
calidad de vida urbana son los elevados Ɵempos de traslado, las con102

Ɵngencias ambientales, las condiciones de la vivienda precaria y la
falta de una oferta real de espacios
de uso común apropiados, donde
se efectúen acƟvidades de recreación que den uso y curso al Ɵempo
libre y permitan a las personas relacionarse con sus conciudadanos
(Bull, A., 2003).
Para efectos del presente arơculo, se dene ‘calidad de vida urbana’ como un concepto mulƟdimensional que concreciona calidad
de vida sobre el espacio urbano;
constructo social formado de tres
dimensiones: calidad ambiental,
bienestar e idenƟdad. El primer rubro incluye calidad y accesibilidad
de la vivienda y el vecindario, así
como calidad ambiental del aire,
limpieza y manejo de residuos. El
bienestar es la saƟsfacción de bienes y servicios básicos como empleo, educación, salud, vivienda,
transporte, dotación de espacios
públicos y de servicios. Finalmente,
la idenƟdad se dene como el grado de intervención y apropiación
de las personas sobre su medio.

�El espacio público y su fracaso como generador de calidad de vida urbana en los polígonos
de pobreza del Área Metropolitana de Monterrey (AMM)

El espacio público y su fracaso como
generador de calidad de vida urbana
en los polígonos de pobreza del Área
Metropolitana de Monterrey (AMM)

The public space and its failure as a source
of urban quality of life in poverty urban
polygons of Monterrey Metropolitan
Area (MMA)
Bernardo Ríos Mejía8
Gabriel Díaz Montemayor9

Introducción

L

a disparidad de condiciones
entre las áreas rurales y urbanas que dieron como resultado la movilización masiva de campesinos en búsqueda de empleos
y mejores servicios, así como el
crecimiento económico que experimentó México en el periodo del
“milagro mexicano”, generaron en
el país una gran migración que devino la urbanización del territorio
nacional en un periodo de poco
más de 40 años (Garza, G., 2002).

8
9

En 1950, menos de 43 por ciento
de la población habitaba en localidades urbanas, mientras que en
1990 la cifra era de 71 por ciento.
Actualmente, 80 por ciento de la
población habita en zonas urbanizadas, aunque dicho crecimiento
ha menguado en comparación con
el experimentado a mediados del
siglo XX (InsƟtuto Nacional de EstadísƟca y Geograİa, 2010).
Este rápido proceso de urbanización causó sin embargo una
densicación descontrolada y fragmentada de las ciudades (Ward,

Arquitecto por la Universidad Autónoma de Nuevo León. Maestría en Ciencias con Orientación en
Asuntos Urbanos por la UANL Especialidad en espacio público y su relación con la calidad de vida.
Arquitecto por la Universidad Autónoma de Chihuahua.
Maestría en Arquitectura de Paisaje por la Universidad de Auburn, Alabama. Especialidad en bordes y periferias urbanas en ciudades fronterizas. Profesor Asistente de Arquitectura de Paisaje en
la Escuela de Arquitectura en la Universidad de Texas en AusƟn.

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�Bernardo Ríos Mejía / Gabriel Díaz Montemayor

P., 1991) que vieron proliferar numerosos barrios populares y áreas
construidas bajo poca o nula regulación. Surgieron también barrios
periféricos que se extendieron sin
orden, creando áreas alejadas de
los servicios otorgados por el Estado y haciendo el abasto a los mismos más complicado para los organismos encargados (Secretaría de
Desarrollo Social, 2010); asimismo,
los núcleos periféricos quedaron
alejados de los centros de trabajo. A lo anterior cabe señalar que,
en México, 65 por ciento de las
viviendas del país pertenece a vivienda informal, es decir, desarrollos irregulares y autoproducción
de su hábitat. Y con los programas
de vivienda social existentes, construyendo mayoritariamente en
las periferias de las ciudades y sin
planeación (Sánchez, J., 2012), se
acentúa el problema de la dotación
de espacios públicos y acceso a
servicios como el transporte colecƟvo.
La carente planeación en la dotación de espacios públicos se ve
agravada debido a las condiciones
de los espacios ya existentes. Éstos
poseen grados signicaƟvos de
deterioro —graƟ en las paredes
y presencia de basura—, así como
signos de vandalismo. Lo anterior
se suma a la esƟgmaƟzación que
sufren por parte de la población, la
104

cual los calica como lugares peligrosos, ello de acuerdo a la Encuesta sobre calidad de vida, compeƟƟvidad y violencia social (ENCAVI)
y la Encuesta sobre percepción de
inseguridad, conducta de riesgo
y parƟcipación ciudadana (ENPICOR) (Secretaría de Desarrollo Social, 2010). En efecto, los espacios
públicos están posicionados en el
tercer lugar más inseguro dentro
del territorio urbano, según la opinión pública, con 42.7 por ciento,
después de la calle y el transporte
colecƟvo.
El espacio público ha dejado de
ser, hoy en día, un lugar de esparcimiento, recreación y convivencia, y
se ha converƟdo, por el contrario,
en el espacio donde se maniestan
los diversos conictos sociales (Segovia, O., 2005).
El deterioro de los espacios públicos reeja la falla de las redes
sociales y la pérdida de cohesión
social. Lo anterior, aunado a la pauperización de grandes sectores poblacionales, ha devenido la proliferación de inseguridad, delincuencia
y violencia urbana en general. Esta
percepción de inseguridad y abandono que las áreas públicas viven
actualmente son un proceso cíclico
y acumulaƟvo; si los espacios de
interacción social y los lugares en
donde la pertenencia colecƟva se
pierden, aumenta la inseguridad

�El espacio público y su fracaso como generador de calidad de vida urbana en los polígonos
de pobreza del Área Metropolitana de Monterrey (AMM)

(Cabrales, L., 2002: 42).

de área verde por habitante. Estándares internacionales señalan que
para contar con una ópƟma calidad
de vida en las ciudades, dichas cifras deben de ser de nueve metros
cuadrados por habitante como
mínimo, según lo establece la Organización Mundial de la Salud
(OMS); la Organización de las Naciones Unidas (ONU) por su parte
establecen casi el doble, 16 metros
cuadrados (Sierra, I. y J. RamírezSilva, 2010; Secretaría de Desarrollo Social, 2010). Autores como
Jordi Borja (2000) arman que la
existencia de zonas verdes y parques urbanos son factores de suma
importancia en la calidad de vida
de las ciudades, entendida esta
como una combinación de condiciones ambientales donde entran
la calidad del aire, agua, polución
audiƟva, vivienda, accesibilidad,
etcétera.

Espacio público y calidad de vida
urbana en el contexto del AMM
El AMM tuvo un crecimiento acelerado debido a la industrialización
establecida dentro del modelo de
susƟtución de importaciones. Entre los años 1950 y 1960, Monterrey casi duplicó su población al
crecer a una tasa de 6.7 por ciento
anual. Esta expansión, que conƟnuó hasta bien entrados los años
setenta, creció paralelamente al
desarrollo económico-demográco
de la urbe, acentuada por la creación de nuevos fraccionamientos
residenciales medios y bajos, así
como por la ocupación ilegal de
Ɵerras (Garza, G., 2008).
Estas condiciones de crecimiento acelerado y poca planeación urbana dieron como resultado una
morfología urbana fragmentada,
como lo menciona Peter Ward
(1991), así como una dotación insuciente de infraestructura urbana en espacios públicos y áreas
verdes.
Según el DiagnósƟco de rescate de
espacios públicos (Secretaria de
Desarrollo Social, 2010), el AMM
cuenta con 3.9 metros cuadrados

Espacio público y áreas verdes en
los polígonos de pobreza del AMM
En 2009 se publicó un estudio realizado por invesƟgadores de la Universidad Autónoma de Nuevo León
(UANL) para la Secretaría de Desarrollo Social, en el que 68 áreas
urbanas fueron denidas como
polígonos de pobreza dentro del
AMM. Se trata de espacios sociales
rezagados respecto al desarrollo
alcanzado por el resto de la me-

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trópoli donde están situados; de
zonas donde las políƟcas públicas
no han llegado o lo han hecho de
forma inadecuada. Estas áreas reejan en muchos aspectos su rezago, incluyendo áreas verdes y espacios públicos, como es el caso del
polígono del sector Independencia.
Este polígono no contaba con
espacios públicos ni áreas verdes
hasta la construcción del centro
comunitario “Bicentenario Independencia”; dicho sector contaba
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en ese año con una población de
116 mil 249 habitantes (Marơnez,
I., J., Treviño y M. Gómez, 2009). La
construcción del centro comunitario abrió oportunidades a la comunidad para asisƟr a talleres, clases
y acƟvidades diversas. Según el
diario El Horizonte (2013), los 200
talleres imparƟdos desde la inauguración del proyecto, en 2011,
han beneciado a más de 40 mil
ciudadanos.

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Fig. 1.0 Mapa del polígono de pobreza número 2. Elaboración propia con base en Google Earth

106

�El espacio público y su fracaso como generador de calidad de vida urbana en los polígonos
de pobreza del Área Metropolitana de Monterrey (AMM)

Otro estudio de áreas realizado sobre el polígono Edison muestra, de
acuerdo a las normas antes mencionadas y dictadas por la OMS,
que el área debería de contar con
192 mil metros cuadrados de espacios públicos y solo cuenta con 20
mil, es decir, hay un décit de 172
mil metros cuadrados (Tavares, A.,
2013).
En el estudio que realizamos en
el área del polígono número 2, se
constató que solo existen dos parques sirviendo a la zona, ubicados
en la periferia. Ambos cubren menos de 1.8 metros cuadrados de
área verde por habitante del polígono.
Lo anterior, de nuevo, comparado con la norma mínima de la
OMS de nueve metros cuadrados
de área verde por habitante. Además, según el urbanista Jan Gehl
(2009) un parque sirve a una po-

blación determinada de entre 400
y 500 metros a la redonda del espacio mismo, por ser las distancias
que la gente puede caminar fácilmente. Ello nos hace ver que existe
un área central en el polígono que
no está servida por ninguno de los
parques.
Factores de uso del espacio público en polígonos de pobreza
Aunado a la falta de espacios públicos y a la distribución fragmentada
de los mismos ya mencionada, existen otros factores que determinan
en gran medida el uso de dichos espacios. En las encuestas realizadas
dentro del polígono 2 se preguntó
si las áreas de los parques y sus alrededores eran consideradas seguras, a lo que una gran canƟdad de
personas contestó negaƟvamente.

■ Seguro

■ Segll.Ta

ln,,guro
lnsl!guro
■

Fig. 2.0 Parque Norte considerado un área
segura Elaboración propia

Na-s.ab~

Fig. 2.0 Parque Sur considerado un área segura
Elaboración propia.

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�Bernardo Ríos Mejía / Gabriel Díaz Montemayor

Lo anterior conrmó la aseveración del DiagnósƟco de rescate de
espacios público en el senƟdo de
que la esƟgmaƟzación de los parques como áreas peligrosas afecta
su uso, afectando a su vez el desarrollo de capital social en la comunidad. Olga Segovia (2005) arma
que el espacio público interesa
porque allí se maniesta la crisis de
la vida en la ciudad. Es donde convergen y se expresan acƟtudes y
contradicciones sociales, culturales
y políƟcas de una sociedad en una
época determinada.
Esta violencia que se expresa
directamente en el espacio público
de los polígonos de pobreza afecta la interacción y la uƟlización de
parques y plazas por parte de los
ciudadanos; lo anterior deviene
una pérdida de calidad del espacio
público. Olga Segovia (2005) arma
que la calidad de un espacio público se puede medir, principalmente,
por la intensidad y la variedad de
las relaciones sociales que el espacio facilita, por su capacidad de
mezclar diversos grupos y comportamientos y esƟmular la integración cultural.
Sería incorrecto armar que el
fracaso del espacio público como
generador de calidad de vida urbana sea atribuido a un factor en
especíco, pues la situación es claramente mulƟfactorial; es incluso
108

no imputable, en diversos casos,
al espacio público mismo. El contexto en el que se insertan estos
espacios es equiparablemente importante a los propios espacios.
Como podemos observar, los tres
principales problemas son la falta
de oferta, el deterioro de los siƟos
ya existentes, así como la violencia
y consecuente esƟgmaƟzación que
estas áreas presentan. Sin embargo, podemos hablar de fracaso ya
que los espacios existentes no presentan las condiciones necesarias
para su ópƟmo funcionamiento, lo
que por ende afecta la calidad de
vida urbana.
Conclusión
Planear el espacio viario como ordenador y soporte del desarrollo
de la región urbana es de vital importancia para poder seguir mejorando la calidad de vida urbana de
los ciudadanos. Hoy en día, el paradigma de ciudad está cambiando;
proyectos como los desarrollados
en las ciudades colombianas de
Medellín y Bogotá, y en la de CuriƟba, Brasil, nos muestran que en
estas ciudades con problemáƟcas
sociales, económicas y políƟcas similares, algo se está haciendo.
Los espacios públicos, aunque
no afectan directamente la calidad

�El espacio público y su fracaso como generador de calidad de vida urbana en los polígonos
de pobreza del Área Metropolitana de Monterrey (AMM)

de vida, afectan la construcción
teórica del concepto, y al ser este
de concepción mulƟdimensional,
afectan un rubro del mismo. Por
ello, si se quiere mejorar la calidad
de vida urbana, se deben de abordar diversas problemáƟcas urbanas, entre ellas la que nos incumbe.
El AMM, empero, sigue aplicando soluciones bajo un paradigma
de ciudad de la posguerra: pasos a
desnivel, desarrollos periféricos sin
planeación, ni dotación de espacio
público, ni áreas verdes, preponderancia del automóvil, rutas de
transporte inecientes. La legislación debería contener normas
y propuestas que benecien a los
ciudadanos y les proporcionen la
canƟdad de áreas recreaƟvas para
un desarrollo integral, así como
propuestas para resolver los problemas antes mencionados.
Los polígonos de pobreza, por
su parte, se presentan como zonas
de rezago que evidencian los errores comeƟdos por falta de planeación. Sin embargo, y al igual que el
urbanismo social aplicado en Medellín por el alcalde Sergio Fajardo
Valderrama y su equipo, son también áreas de oportunidad hacia
donde se deben de desƟnar recursos para que la ciudad crezca con
mayor equidad de desarrollo social

y económico. Las acciones tomadas por la municipalidad fueron,
en este caso, la construcción de
áreas verdes, parques, bibliotecas,
centros comunitarios, transporte
por medio de teleférico, ensanche
de banquetas, todo sobre zonas rezagadas parecidas a las delimitadas
dentro del estudio de polígonos de
pobreza.
La incidencia del espacio público no solo se limita a mejorar las
opciones recreaƟvas, sino que también inuye en la salud de las personas, en el aire debido a las áreas
verdes, así como en la mejora del
capital social de una comunidad.
Por ello es importante que el
espacio público y el desarrollo del
AMM sean resueltos a la par y sustenten una importancia similar en
las agendas. Tanto las legislaciones
gubernamentales como la sociedad civil deben de saber sus derechos y responsabilidades para algo
tan esencial que es inherente a la
ciudad misma. Como lo menciona
Henri Lefebvre (2009), al hablar de
ciudad se habla inminentemente
de plazas y calles, es decir, de espacio público.
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Año 4, Núm. 2, noviembre, 2014 - abril, 2015, ISSN: 2007-3100

Recibido: 3 de octubre de 2014
Aceptado: 18 de octubre de 2014

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�Religiosidad y violencia en la construcción social de la idenƟdad: el caso de la colonia
Independencia en Monterrey

Religiosidad y violencia en la construcción
social de la idenƟdad: el caso de la colonia
Independencia en Monterrey

Religiosity and violence in the social construcƟon
of idenƟty: the case of colonia Independencia in
Monterrey City
Alejandro García García

Resumen

E

ste trabajo combina una serie de informaciones obtenidas a través de grabaciones
de audio y video con personas mayores de edad, habitantes de los
barrios de la colonia más anƟgua
de Monterrey, la Independencia,
cuna del famoso barrio de San Luisito, y su posterior análisis e interpretación. Se trata de narraciones
que nos ayudan a atar los cabos
históricos de la zona y acercarnos a
la concepción que los propios habitantes Ɵenen de sus barrios, su colonia y de la ciudad donde habitan.
Palabras clave: barrio, violencia, religiosidad, espacio urbano.

neighborhoods of the most ancient colony of Monterrey: Colonia Independencia, home of the
famous neighborhood San Luisito.
The analysis and interpretaƟon of
this stories help relate events and
places of that historical area, and
dene the concepƟon of these residents about of their own neighborhoods and the city where they
live.
Keywords: Neighborhood, Violence, Religiosity, Urban space

Abstract
This study combines a set of informaƟon collected via audio and
video from some residents of the
Año 4, Núm. 2, noviembre, 2014 - abril, 2015, ISSN: 2007-3100

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�Alejandro García García

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�Religiosidad y violencia en la construcción social de la idenƟdad: el caso de la colonia
Independencia en Monterrey

Religiosidad y violencia en la construcción
social de la idenƟdad: el caso de la colonia
Independencia en Monterrey

Religiosity and violence in the social construcƟon
of idenƟty: the case of colonia Independencia in
Monterrey City
Alejandro García García10

Introducción

Q

ueremos acercarnos a un
primer nivel de interpretación del papel que juegan la religiosidad y la violencia
en la construcción de idenƟdades
grupales generadas territorialmente en los barrios populares.
Nos interesa describir, con algunos
ejemplos, las formas en las que las
personas viven su realidad coƟdiana y los elementos reales e imaginarios asociados a la consƟtución
de su territorio, de su barrio, a lo
largo del Ɵempo. No hay que olvidar que, como dice Gilberto Jiménez (citado en Chihu, A., 2002): “la
idenƟdad implica la percepción de
ser idénƟco a sí mismo a través del
Ɵempo, del espacio y de la diversidad de situaciones, más que de

permanencia habría que hablar de
conƟnuidad en el cambio”.
Se ha hecho énfasis aquí en los
procesos relacionados con la producción de formas de idenƟdad
grupal a través del uso de las calles
y el fundamental papel del barrio
como escenario abierto a la aparente contradicción entre violencia
y prácƟca religiosa: “como un espacio de inscripción de la memoria
colecƟva, como soporte material
de la vida comunitaria y como referente simbólico de la idenƟdad
colecƟva” (Chihu A., 2002: 52).
Antecedentes
La Loma Larga se exƟende frente al centro de la ciudad, al lado
sur. Aquélla es dividida por un río

10 Doctor en Antropología. Profesor invesƟgador de la Facultad de Arquitectura de la Universidad
Autónoma de Nuevo León
Año 4, Núm. 2, noviembre, 2014 - abril, 2015, ISSN: 2007-3100

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�Alejandro García García

de amplio cauce —no obstante
permanezca seco la mayor parte
del tiempo—, el Santa Catarina,
que separa literal y simbólicamente
los grupos sociales del Monterrey
actual, ubicando a los inmigrantes,
a los posesionarios o “paracaidistas” en esta loma aparentemente
inhóspita.
El foco de análisis de los procesos de construcción de idenƟdades
grupales está ligado a la relación
territorio-barrio, pues parƟmos del
hecho de que, como señala Aquiles
Chihu Amparán: “la idenƟdad de
los sujetos se consƟtuye en parte
por el arraigo a una localidad, a un
territorio donde coƟdianamente
se realizan prácƟcas y costumbres,
las cuales a su vez le adjudican a
ese lugar su parƟcular disƟnción”.
Aclara sin embargo que “dentro de
un mismo territorio İsico, pueden
construirse diferentes lugares, en
la medida en que en ellos los diversos actores realizan diferentes
prácƟcas estableciendo así diferentes Ɵpos de fronteras, y por lo mismo diferentes idenƟdades” (Chihu
A., 2002: 18-19). Y es precisamente
esta interacción en la diversidad la
que genera el choque entre formas
de vida originadas en disƟntas regiones del campo mexicano, entre versiones sobre lo permiƟdo y
lo prohibido, sobre lo público y lo
privado, que producen una tensión
116

entre tolerancia y agresión, en donde esta úlƟma termina por vencer.
La colonia Independencia es
un lugar poblado básicamente
por migrantes de los estados de
San Luis Potosí y Zacatecas, asentados desde nales del siglo XIX.
Curiosamente los pobladores de
la parte más baja de la loma y con
más Ɵempo en la ciudad, aunque
también emigrantes, rechazan a
las personas de la parte alta de la
loma, población otante donde el
consumo y venta de drogas es más
intenso y hay mayor peligro para
los considerados extraños.
Para los regiomontanos resulta
claro que cruzar hacia la colonia
Independencia es adentrarse en el
siƟo donde se combinan la violencia y la religiosidad, donde la vida
coƟdiana está compuesta de una
amplia permisividad alternada con
reacciones agresivas inusitadas y
extremas.
Violencia y religiosidad en el espacio urbano
El territorio es “un espacio de inscripción de la memoria colecƟva,
como soporte material de la vida
comunitaria y como referente simbólico de la idenƟdad colecƟva”
(Chihu A., 2002: 52). Los barrios de
la Independencia Ɵenen una voca-

�Religiosidad y violencia en la construcción social de la idenƟdad: el caso de la colonia
Independencia en Monterrey

ción ligada directa o indirectamente con la violencia y la religiosidad,
en una mezcla que intentaremos
describir y que parece reproducirse en otras ciudades de América
LaƟna.
La comprensión de las caracterísƟcas estéƟcas del espacio urbano de estos barrios, vinculadas con
las propuestas éƟcas de los grupos
sociales que habitan ese espacio,
es una vía fundamental de análisis
en el intento de comprender cuáles
son las caracterísƟcas deseables de
crecimiento urbano, y qué factores, por ejemplo, favorecen o desfavorecen la generación de delitos
callejeros.
Nuestra invesƟgación pretende
vincular el análisis de corte social
con la perspecƟva urbanísƟca, mediante la revisión de las tendencias
materiales en los ámbitos urbanos
donde se suscita la violencia con
la intención de idenƟcar si existe
algún patrón común en los siƟos
donde estos hechos se presentan.
La relevancia de este estudio
para la ciudad de Monterrey es
de gran magnitud puesto que su
crecimiento sigue, de manera descontrolada, generando ámbitos urbanos en lugares inhóspitos, poco
propicios para la edicación, generalmente obtenidos a parƟr de la
“ocupación” ilegal de los predios,
regularmente por grupos de inmi-

grantes apoyados por algún líder
políƟco del cual resultan ser una
“fuerza social” en épocas electorales. La violencia en estos y otros
siƟos es un fenómeno que deriva
en la nulicación de la libertad de
recorrer libremente la ciudad, que
manƟene a los sujetos “presos” de
sus ruƟnas, limitados y temerosos
de explorar calles y lugares de acá
o allá.
Aparentemente, a parƟr de
ellos los casos de violencia urbana
siguen en crecimiento, en grado de
peligrosidad, apareciendo como
uno de los fenómenos que deterioran el ambiente social y provocan reacciones autoritarias, en el
ámbito de una relación conicƟva
que va en escalada entre policías y
bandas.
Este es un esfuerzo por destacar la complejidad de las formas
de interacción de un grupo de personas idenƟcadas a parƟr de su
ubicación en un mismo entorno
territorial y ambiental; y es a través
de la comprensión de la conguración de los espacios urbanos de las
estrategias materiales usadas para
denir los diversos territorios y sus
personalidades en cada calle
—
únicos, aunque integrados al todo
del barrio, al contexto especíco
donde se crece, se descansa, se
ama, en una amalgama extrema—,
donde se unen y toleran diversos

Año 4, Núm. 2, noviembre, 2014 - abril, 2015, ISSN: 2007-3100

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�Alejandro García García

paradigmas éƟcos. Desde nuestro
punto de vista, hay que tomar distancia y comprender qué signicado parƟcular Ɵenen estas piezas
en el rompecabezas de la vida en
la ciudad para apreciar, como consecuencia, la diversidad y peculiaridad de procesos de interacción,
así como de estrategias de sobrevivencia y tolerancia que se llevan a
cabo.
En cuanto a uno de los posibles
orígenes de la violencia en la colonia Independencia, el historiador
Daniel Sifuentes comenta de la
existencia, durante los años cuarenta del siglo XX, de varios rastros
en la colonia, lo que propiciaba que
muchos de los trabajadores salieran por las tardes del trabajo con
sus utensilios —cuchillos, navajas,
etcétera—; luego en las canƟnas o
fuera de ellas las peleas se presentaban muy frecuentemente, generalmente por problemas causados
por los juegos de cartas o dados.
Los conictos —que terminaban en
duelos “cuchillo en mano”— fueron forjando el ambiente social que
genera al personaje violento de los
años cincuenta y que se ha transformado a lo largo del Ɵempo para
ser sin embargo semejante, más
joven y actuando generalmente en
grupos o “bandas”.
Los barrios de “la Indepe” —
como la llaman sus habitantes y los
118

regiomontanos en general— son
de una composición heterogénea,
donde viejas y nuevas generaciones enfrentan —muchas de las
veces de manera violenta, como
se puede constatar— disƟntas versiones acerca de lo que debe ser su
ambiente social. Estos barrios conƟenen una idenƟdad convenida de
manera implícita entre sus habitantes, un senƟdo de territorialidad y
apego a un ambiente y a un grupo
de personas especícos, una tradición con un largo pasado en cada
esquina, en cada recoveco.
La música colombiana opera
como ambiente acúsƟco y mensaje
social que impregna a las zonas altas de la Loma Larga y a gran parte
de los jóvenes de los barrios de escasos recursos de la zona metropolitana de Monterrey. En cuanto a la
“personalidad” de sus barrios, hay
que decir que la colonia Independencia fue y es conocida aun por
su carácter bastante agresivo en la
mayoría de ellos; en el imaginario
social es considerada por los habitantes de la ciudad como un lugar
peligroso, especialmente por la noche.
La tolerancia Ɵene su contraparte directa en la violencia callejera, especialmente las peleas entre pandillas, entre vecinos o las
peleas intrafamiliares que “salen”
de la casa a la calle. Fácilmente se

�Religiosidad y violencia en la construcción social de la idenƟdad: el caso de la colonia
Independencia en Monterrey

pasa de un extremo al otro, no hay
grados, solo hay extremos: o una
cosa o la otra. Lo más asombroso
para la mayoría externa es aquí coƟdiano, donde hay una larga tradición “sangrienta” y donde, sin embargo, los niños crecen y, junto con
los jóvenes y los adultos, intentan
ser felices, a pesar de la discriminación social que los acosa y una
pobreza profunda que favorece las
posibilidades de optar por los negocios ilícitos. Esta discriminación
hacia el grupo territorialmente vinculado genera como respuesta una
solidaridad a toda costa entre ellos,
por encima de la moral, de la policía y de la sociedad entera.
Por lo que se observa, el uso
semiprivado de ciertos espacios de
la vía pública que se presenta en
varias calles de la colonia, y especialmente en los alrededores del
santuario y basílica de la Virgen
de Guadalupe, atrae normalmente
a persona de toda edad, ancianos
abandonados, niños de la calle,
vagabundos, dementes, etcétera,
que encuentran en los microambientes creados en las calles o los
lotes baldíos su espacio de vida.
Podríamos decir incluso que el
guadalupanismo es un movimiento religioso en donde el perdón se
exƟende hasta el delincuente, el
marginal, el abandonado, el vagabundo, la prosƟtuta, aceptando a

todos por igual.
El principal siƟo nodo, como diría Kevin Lynch, de la colonia Independencia está situado en el conjunto que integran, en una misma
plaza, al santuario y la basílica de la
Virgen de Guadalupe y que funciona a manera de foco de irradiación
religiosa que parte de ahí, primero,
hacia el sector de manzanas que
rodea de manera cercana los templos (Lynch, K., 1984: 89); luego a la
colonia y posteriormente a toda la
ciudad, e incluso a toda la región,
en los meses de esta de noviembre y diciembre. Gilberto Jiménez
señala que:
los santos patronos funcionan
como una especie de emblema por
referencia al cual se dene la delidad del grupo, se reconocen entre
sí los miembros de la comunidad y
se establecen las reglas de la hospitalidad y la exclusión. Se trata de un
modelo de autoidenƟcación que
puede relacionarse con el proceso
psicoanalíƟco de idenƟcación con
un padre común (citado en Chihu,
A., 2002: 55).

La pobreza ha forjado aquí interesantes estrategias de solidaridad
que se reejan en el uso de los espacios privados que son “cedidos”
al barrio. Por ejemplo doña Lupe,
ahora difunta, hizo primero un gran

Año 4, Núm. 2, noviembre, 2014 - abril, 2015, ISSN: 2007-3100

119

�Alejandro García García

altar dedicado a la Virgen de Guadalupe en un cuarto de su casa que
daba directamente a la calle, y con
el paso de los años se convirƟó en
velatorio gratuito para las familias
más pobres de la colonia: “ese pedacito, un cuarƟto, se le presta a la
gente para que velen a sus muertos
cuando no Ɵenen para más, ahí es
a donde llega el padre o las monjitas a rezar”, comenta una de las
vecinas.
Es innegable que las formas especícas de interacción personal
generadas por un mismo objeƟvo
religioso conguran en mucho los
iƟnerarios y los encuentros de un
sinİn de personas del barrio. Tanto
la ubicación de un templo en determinado siƟo, como la generación
“espontánea” de lugares sacros en
la colonia, representan una forma
de parƟcularizar a los barrios, de
inuir en las acƟvidades de sus habitantes y generar de esta manera
una idenƟdad grupal de corte territorial.
Si, como dice Gilberto Jiménez,
la idenƟdad es “el conjunto de repertorios interiorizados —representaciones, valores, símbolos—,
a través de los cuales los actores
sociales —individuales y colecƟvos— demarcan sus fronteras y se
disƟnguen de los demás actores
en una situación” (Chihu, A., 2002:
38-39), la violencia entre grupos
120

de jóvenes de diferentes barrios
parece insisƟr en este asunto de la
demarcación de los connes, una
disƟnción que parte de lo territorial y que indica mayor capacidad
de defensa de sus límites frente a
otros barrios o frente a la policía.
Es importante mencionar que la
forma misma de apropiación de la
Ɵerra en las partes altas de la loma
ha determinado aparentemente
un cierto rasgo básico de violencia,
pues los terrenos son “tomados”
y defendidos de esta forma contra
dueños legíƟmos o autoridades policiacas y judiciales municipales o
estatales. Hay entonces una caracterísƟca básica de origen en la personalidad de los “posesionarios”:
su capacidad de luchar de forma
directa, a través incluso de la agresión İsica, para defender su barrio,
su vivienda.
En cuanto a la relación de estas
manifestaciones de violencia con
el espacio urbano concreto en el
que se desarrollan, Daniel Sifuentes comenta en relación con la colonia: “un intento de explicación
de esta acƟtud hosƟl proviene de
lo abrupto del terreno y de la falta
de alumbrado público que durante
mucho Ɵempo padeció este lugar,
pues pasando la calle de Lago de
Pátzcuaro, la colonia se converơa
en una boca de lobo”:

�Religiosidad y violencia en la construcción social de la idenƟdad: el caso de la colonia
Independencia en Monterrey

Las autoridades estatales en un
intento de baƟr el índice de actos
fuera de la ley, apoyaron la creación de una Comandancia de Policía, pero lo hicieron destruyendo
un campo deporƟvo que ya tenía
algún Ɵempo funcionando con
buenos resultados. Los vecinos al
principio se opusieron, pero acabaron por aceptar la reubicación de la
cancha detrás de las instalaciones
de agua y drenaje, sobre Ɵerra pedregosa y con mucho declive, diİcil
para pracƟcar algún deporte (1994:
442).

Los espacios cambian de orientación a lo largo del día y parece
hasta ahora evidente que con la
llegada de la noche la presencia de
hechos violentos en las calles es
más frecuente. También existe una
dinámica disƟnta dependiendo del
día de la semana de que se trate,
si es día de pago, etcétera. Y nalmente existen épocas del año más
propicias para las dinámicas de
corte fesƟvo: navidad, año nuevo,
entre otras, que regularmente van
acompañadas de un alto consumo
de alcohol y de una permisividad
que se exƟende de la noche al día
sin interrupción.
La violencia permanente que se
vive en las calles, especialmente en
la zona más alta, parece generarse
como consecuencia de una apropiación de los espacios públicos

por grupos o pandillas de jóvenes
que parƟcipan en estas agrupaciones de carácter territorial, que viven totalmente fuera de los ámbitos de lo escolar o lo laboral y que
aƟenden a los problemas de sobrevivencia desde —por ejemplo— la
venta y consumo de drogas. Para
Daniel Sifuentes la falta de áreas
verdes en la colonia seguramente
inuye en los altos niveles de violencia que se presentan.
Una relación conveniente entre
lo público y lo privado parece verse
desequilibrada cuando los jóvenes
se asientan en cruceros o áreas de
paso común y se asume como privada o semiprivada una zona pública, estableciendo un control sobre
ese espacio como la expresión violenta de una organización que dene así una idenƟdad grupal. En diversos puntos las redes de contacto
social informal “parecen depender
de la existencia de espacios semipúblicos, si los espacios no existen
la red se disuelve” (Rapoport, A.,
1978: 25).
En 1994, el historiador César
Morado comentaba respecto a la
violencia callejera en la colonia objeto de estudio: “actualmente, el
punto de idenƟdad localizable es
el rechazo a la acción represiva de
los elementos policiacos, ellos son
el enemigo común para la mayoría
de los jóvenes que deambulan por

Año 4, Núm. 2, noviembre, 2014 - abril, 2015, ISSN: 2007-3100

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�Alejandro García García

las calles de la Indepe” (1994: 318).
Hay un cierto conocimiento
por parte de los vecinos acerca de
los horarios en que se puede pasar caminando sin problema y los
momentos en que el área de paso
está “tomada” por la pandilla local
o algún personaje o personajes conocidos por violentos. Es evidente
que “los fragmentos de territorio
son, de manera suƟl pero clara,
‘centros del mundo’ para los grupos sociales que los delimitan... El
territorio se transforma en un contexto muy rico en estructuras signicaƟvas. Una calle deviene algo
más que una calle” (OrƟz, V., 1990:
117). Hay que decir —en descargo
de los grupos de jóvenes— que la
agresión se genera a parƟr de la
lucha territorial de grupos con caracterísƟcas muy diferentes: entre
adultos jefes de familia y jóvenes
pandilleros, entre pandillas y policía, etcétera, ello independientemente de la violencia intrafamiliar,
muy frecuente también en el lugar.
La disƟnción de los barrios de
la colonia a parƟr de su carácter
aguerrido se cantaba en corridos
que destacaban la bravura del propio barrio, retando en sus letras a
los demás, ya desde principios del
siglo XX.
La violencia de las bandas o pandillas juveniles está generalmente “catalizada” por el consumo de
122

drogas, lo que convierte a estas en
más excesivas y automáƟcas o fáciles de conseguir. La gratuidad, la
desmesura, el aprovechamiento de
oportunidades donde hay mayor
ventaja, son formas de respuesta
social que repercuten directamente en el Ɵpo de vida de los otros habitantes y van deniendo la idenƟdad percibida en el exterior acerca
del barrio. En este senƟdo, habría
que señalar que hay personas que
de hecho niegan en su vida social
su residencia en la colonia.
Conclusión
Hay una combinación entre religiosidad y violencia urbana durante
décadas en la colonia Independencia que ha propiciado en estos
barrios, como diría Néstor García
Canclini, las “formas locales que
adopta la vida de una comunidad”
(Ainsa, F., 1996). Aunque pareciera que abordamos asuntos que no
Ɵenen relación entre sí, e incluso
que son opuestos, tenemos múlƟples ejemplos de sus formas de conexión: los jóvenes integrantes de
muchas pandillas rinden culto a la
Virgen de Guadalupe, imagen que
portan en sus largas camisas con
fondo negro y de vivos colores o se
le ve estampada en los murales y
graƟ de las bardas de sus barrios.

�Religiosidad y violencia en la construcción social de la idenƟdad: el caso de la colonia
Independencia en Monterrey

Hay casos en los que violencia
y religiosidad están directamente vinculadas, por ejemplo en la
veneración como santo de Jesús
Malverde, en Culiacán, Sinaloa, por
familias de narcotracantes y asesinos a sueldo; o la llamada Virgen
de los Sicarios, en Medellín, Colombia. Encontramos, en un nivel más
psicosocial, al uso de tatuajes con
imágenes religiosas como cristos
o vírgenes de Guadalupe en individuos altamente peligrosos como
asaltantes o asesinos a sueldo.
Hay que comentar que excepcionalmente se han presentado
cambios radicales en algunos de
los barrios de la colonia objeto de
estudio. Citemos de ejemplo el
generado por aquella creencia en
un Niño Dios que —según la dueña de la casa— lloraba sangre. Los
entrevistados comentan que en la
época del suceso se hacían colas
larguísimas de personas provenientes de toda la región que querían ver al Niño Dios. Este singular
hecho viene a transformar un barrio muy conicƟvo, generando un
freno simbólico a la agresividad
que antes reinaba: la religiosidad
se “apropió” y transformó el microambiente y las formas de interacción entre las personas. Poco a
poco cambió la sonomía del lugar;
ahora hay ahí, incluso, una pequeña capilla.

La acƟvidad religiosa, principalmente de grupos de mujeres
madres de familia, representa una
lucha indirecta para tratar de imponer otra lógica en el manejo del espacio urbano y las relaciones entre
las personas: una batalla silenciosa
contra la violencia dentro y fuera
de la casa. En ese mismo senƟdo,
la predicación de casa en casa por
parte de los TesƟgos de Jehová, los
nes de semana, ha sido también
muy importante en la transformación de las formas de interacción
entre la gente, dentro y fuera de
sus viviendas.
La interpretación de los escenarios descritos permite reconocer
nuevamente que las propuestas
urbanas no pueden proponerse
“desde arriba”, sino desprenderse
del análisis de las formas de interacción de los grupos sociales para
los cuales se está diseñando, pensar en cuáles son sus iƟnerarios,
sus formas de relación en las calles,
sus ritmos de acƟvidad especícos,
etcétera. Las propuestas urbanas,
en resumen, deben derivarse del
reconocimiento de estas formas de
organización grupal y sus efectos
sobre el uso del territorio.
La intención de este trabajo ha
sido poner de relieve las formas de
presencia de religiosidad y violencia en las calles como motores de la
reconstrucción permanente de la

Año 4, Núm. 2, noviembre, 2014 - abril, 2015, ISSN: 2007-3100

123

�Alejandro García García

idenƟdad colecƟva de los barrios,
pensando en que el fenómeno se
está repiƟendo en muchas otras
ciudades de América LaƟna y que
los estudios urbanos no pueden
quedarse al margen de esta situación.
Parece indispensable reconocer
en Monterrey estos espacios urbanos cuya existencia se pretende
ignorar y que conforman el complejo tejido de la sociedad. Actualmente se habla en muchos foros
académicos y políƟcos acerca del
mulƟculturalismo y el respeto a las
diferencias, atendiendo a realidades internacionales aún difusas y
conservando, sin embargo, un alto
grado de miopía respecto a nuestras formas internas de diversidad
cultural.

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124

�HacƟvismo ante el establecimiento de la agenda

HacƟvismo ante el establecimiento
de la agenda
HacƟvism to the Establishment
of the Agenda

Cruz García Lirios
Javier Carreón Guillén
José Alfonso Aguilar Fuentes

Resumen

E

l establecimiento de una
agenda es un fenómeno sociopolíƟco que vincula al
Estado, medios de comunicación
y sociedad en un conglomerado
de tecnologías y temas que promueven o desesƟman la discusión pública y la deliberación de
propuestas como indicadores de
la parƟcipación civil, políƟcas públicas y derecho a la información.
En ese senƟdo, una agenda sociopolíƟca es el resultado de los encuentros y desencuentros entre
los actores y las redes de opinión
pública. El presente trabajo expone
los estudios más recientes sobre la
agenda sociopolíƟca y discute sus
implicaciones en las esferas civiles
a través de observatorios ciudadanos, redes de conocimiento y
grupos de discusión. Este ejercicio
permiƟrá discernir el impacto de la
difusión de información en la for-

mación de opinión pública y las decisiones de gobernanza con énfasis
en la ausencia del emprendedurismo informaƟvo, principal síntoma
de la democracia contemporánea.
Palabras clave: internet, agenda,
hacƟvismo, emprendimiento, virtud.
Abstract
The agenda seƫng is a sociopoliƟcal phenomenon that links the
state, media and society as a conglomeraƟon of technologies and
topics that promote or dismiss
public discussion and deliberaƟon
of proposals as indicators of civic
parƟcipaƟon, public policy and
law to informaƟon. In that sense, a socio-poliƟcal agenda is the
result of encounters and clashes
between the actors and public net-

Año 4, Núm. 2, noviembre, 2014 - abril, 2015, ISSN: 2007-3100

127

�Cruz García Lirios / Javier Carreón Guillén / José Alfonso Aguilar Fuentes

works. This paper presents the latest research on the socio-poli�cal
agenda and the related eﬀects on
civilian areas through observatories ci�zens, knowledge networks
and discussion groups. This exercise will discern the impact of the
dissemina�on of informa�on in the
forma�on of public opinion and go-

128

vernance decisions with an emphasis on entrepreneurship absence of
informa�on, the main symptom of
contemporary democracy.
Keywords: internet, calendar, hac�vismo, entrepreneurship, under.

�HacƟvismo ante el establecimiento de la agenda

HacƟvismo ante el establecimiento
de la agenda
HacƟvism to the Establishment
of the Agenda

Cruz García Lirios11
Javier Carreón Guillén12
José Alfonso Aguilar Fuentes13

Introducción

S

e enƟende por establecimiento de agenda aquel fenómeno en el que sociedad
y Estado se relacionan en función
de la opinión pública que se vierte en las redes sociales y los temas
que se difunden en los medios de
comunicación.
No obstante, en el caso de la
construcción de una agenda sociopolíƟca parƟcipan cuando menos
el Estado, los medios de comunicación, grupos disidentes y opinión
pública. Esto es así porque el establecimiento de temas sociopolíƟcos es el resultado de representa-

ciones sociales que antes fueron
creencias y percepciones, y que al
cabo de un periodo suciente se
convirƟeron en valores y normas
de grupo. Posteriormente, las representaciones sociales fueron
asumidas como disposiciones heredadas y adquiridas en la interacción con otros grupos y, nalmente,
la formación de acƟtudes relaƟvas
a los temas de discusión incidió en
decisiones y acciones acordes a las
libertades, oportunidades, capacidades y responsabilidades que el
contexto les permiƟó.
Sin embargo, el establecimiento
de la agenda no supone un proceso
lineal por el que necesariamente

11 Estudios de Doctorado en Psicología Social y Ambiental, Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Facultad de Psicología. Profesor de asignatura, Universidad Autónoma del Estado
de México (UAEM), Unidad Académica Profesional Huehuetoca. Correo electrónico: garcialirios@
yahoo.com
12 Doctor en Administración, UNAM. Profesor Ɵtular “C”, Escuela Nacional de Trabajo Social. Adscrito al Sistema Nacional de InvesƟgadores (SNI), nivel 1. Correo electrónico: javierg@unam.mx
13 Doctor en Ciencias de la Comunicación, Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), Unidad
Xochimilco. Profesor de Ɵempo completo, UAEM, Unidad Académica Profesional Huehuetoca.
Correo electrónico: jaaguilarf@uaemex.mx
Año 4, Núm. 2, noviembre, 2014 - abril, 2015, ISSN: 2007-3100

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�Cruz García Lirios / Javier Carreón Guillén / José Alfonso Aguilar Fuentes

debe procesarse la información.
Más bien incluye dimensiones para
su análisis, las cuales serían:
—Crisis económicas, desaceleración y recesión de la producción y
el consumo, así como escasez de
recursos naturales y emergencia de
grupos delicƟvos.
—Regímenes de gobierno y formas
de Estado que determinarán las relaciones con adherentes, simpaƟzantes, disidentes u opositores.
—Ausencia o presencia de grupos y
parƟdos disidentes para la competencia por el poder políƟco.
—Ideología políƟca, parƟdista o
sectorial y su diseminación en los
foros de debate.
—Marco jurídico para la difusión
de información en los medios de
comunicación.
—Acceso a las Tecnologías de Información y Comunicación (TICs),
principalmente de internet y sus
foros virtuales.
—Organización de las esferas civiles en observatorios ciudadanos y
grupos vulnerables, marginados o
excluidos de los medios de comunicación, tecnologías informaƟvas,
redes sociales o foros de discusión.
—Formación de opinión pública a
parƟr de los factores esgrimidos y
su inuencia en las decisiones gubernamentales a través de los medios y tecnologías.
—Síntesis de la opinión ciudadana
en símbolos y signicados ajus130

tados a las decisiones gubernamentales. Emisión de información
relaƟva a temas de la agenda ciudadana, mediáƟca, políƟca y nacional.
—Emergencia del espíritu emprendedor por parte de actores y redes
de sociales. O bien, permanencia
de la conformidad y la obediencia
que impide su susƟtución por la
innovación y propuestas alternas a
las políƟcas públicas.

Empero, una agenda que no produce individuos emprendedores
está condenada a ser susƟtuida
por otra, ya que la innovación es
fundamental para que el Estado se
relacione con la sociedad.
¿Qué factores inciden en la
formación de grupos disidentes al
establecimiento de la agenda?
Los estudios advierten que la
ausencia de disidentes supone un
sistema autoritario desde el que
los medios de comunicación son
controlados, y en tanto son uƟlizados como instrumentos de poder,
producen opinión pública ajustada
a las políƟcas públicas.
La relación entre sociedad y Estado, en un sistema políƟco autoritario, está limitada en su derecho
a la información, y la ausencia de
deliberación de los temas públicos
propicia la formación de una opinión pública limitada por los temas
de información como por sus lími-

�HacƟvismo ante el establecimiento de la agenda

tes en el acceso a críƟcas, debates,
estudios y reportajes sobre los hechos.
Es así como el argumento del
presente trabajo versa sobre la discusión de los estudios más recientes alusivos al establecimiento de
la agenda sociopolíƟca. Se plantea
que tales invesƟgaciones indican la
ausencia del espíritu emprendedor
como una consecuencia del establecimiento de la agenda en las
democracias contemporáneas. La
ausencia de este espíritu emprendedor devela un sistema autoritario en el que los medios de comunicación se alejan de la producción
de opinión ciudadana y más bien
están orientados por las decisiones
gubernamentales.
Este análisis permiƟrá esclarecer los sistemas políƟcos autoritarios que determinan las agendas
públicas a través de los medios de
comunicación y la ausencia de una
opinión pública críƟca y deliberaƟva.
Estado del conocimiento del establecimiento de la agenda sociopolíƟca
Los estudios relaƟvos al establecimiento de la agenda y el emprendimiento han demostrado relaciones
indirectas entre factores psicoso-

ciales (véase tabla 1 en el anexo).
El establecimiento de la agenda
es un fenómeno complejo ya que
no solo consiste en el sesgo de la
información que se deriva de los
hechos, sino además implica la invisibilización de los actores como
lo reere Edimer Leonardo Latorre
Iglesias (2011) en su invesƟgación
sobre las vícƟmas de la violencia y
los medios de comunicación que
informaron sobre esos acontecimientos. A medida que los sucesos
se intensicaban, la prensa, radio
y televisión reducían los acontecimientos a su mínima expresión,
soslayando la parƟcipación de la
comunidad, sus senƟmientos, usos
y costumbres en torno a rituales
que se derivaban del duelo colecƟvo y la amenaza a la paz pública.
En esencia, los medios de comunicación incidieron sobre la memoria
colecƟva de las generaciones posteriores a los actos de lesa humanidad contra su comunidad. La memoria comparƟda alcanzó un grado
de distorsión por parte de los medios que inuyó a las comunidades
aledañas hasta construir estereoƟpos de la comunidad en cuesƟón.
De este modo, las vícƟmas de la
inseguridad fueron esƟgmaƟzadas
como violentas ya no por el hecho
de que sus familiares fueron implicados con grupos delicƟvos, sino
porque a su alrededor se constru-

Año 4, Núm. 2, noviembre, 2014 - abril, 2015, ISSN: 2007-3100

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�Cruz García Lirios / Javier Carreón Guillén / José Alfonso Aguilar Fuentes

yeron mitos, leyendas y creencias
en torno a la inseguridad de sus residentes y de quienes los visitaran.
Por ello, la charla con las vícƟmas
fue en sí misma una intervención
para liberar los recuerdos, traumas
y tensiones que acompañaron a la
localidad en el duelo y sufrimiento
que implicaron los homicidios, secuestros, asesinatos y extorsiones
perpetrados por el crimen organizado. Por ello, la sensibilización de
la opinión pública fue la estrategia
a seguir para resarcir a los familiares de las vícƟmas la dignidad y
conanza perdidas, así como facilitar su reivindicación para con las
generaciones posteriores a los actos violentos. Ello supuso el restablecimiento de la legiƟmidad en las
autoridades locales en tanto que
ellas fueron señaladas como los
principales impulsores de la violencia e inseguridad.
Sin embargo, la intervención
implica el cuesƟonamiento a los
medios de comunicación como su
transformación en emisores de la
violencia ya que en los relatos, los
familiares de las vícƟmas señalaron
los reportajes y notas periodísƟcas
que atentaron contra su integridad
y dignidad. De este modo, la construcción de la paz pública también
supuso la reconstrucción de la memoria colecƟva con énfasis en los
actores de la tragedia que vivió la
132

localidad. Es decir, los temas de
violencia e inseguridad no solo fueron introducidos por los medios de
comunicación, sino además fueron afecƟvizados, provocando que
la ciudadanía procesara colateral
y periféricamente aquéllos de un
modo tal que no les permiƟó racionalizar los acontecimientos y más
bien generó emociones de desconanza hacia sus autoridades, vecinos e incluso familiares.
En el estudio de Cruz García
Lirios (2012), la disponibilidad de
agua en una localidad de la Ciudad
de México fue distorsionada por la
prensa local, nacional e internacional, alcanzando niveles de alarma
entre los residentes. La situación
de escasez por la que atraviesan
las urbes, aunada a las condiciones
geográcas y el contexto sociopolíƟco de la demarcación, contribuyeron a que se generara una agenda
hídrica pública. Ello determinó esƟlos de vida austeros que por generaciones fueron adoptados por las
comunidades de Iztapalapa.
Las cifras ociales mostraban
que la disponibilidad hídrica se
encontraba en una situación compromeƟda, pero contrastaba con la
información en torno a una crisis
humanitaria que algunos periódicos manejaron durante los periodos electorales de la localidad.
Ello fue posible gracias a que los

�HacƟvismo ante el establecimiento de la agenda

reportajes y columnas de opinión
mostraban situaciones de extrema
escasez, descontento social, movilización ciudadana, manifestaciones colecƟvas, míƟnes y protestas
de los residentes para con sus autoridades, así como el secuestro de
pipas y boicots a las instalaciones
hidráulicas. Las diferencias entre
los hechos y la información difundida en la prensa hicieron suponer que el establecimiento de la
agenda en materia de escasez de
agua se tornaría una difusión sobre el desabasto del recurso a las
comunidades. En efecto, pronto los
residentes pasaron de protestas
y manifestaciones verbales a confrontaciones con los cuerpos de
seguridad. La situación se exacerbó
luego de que las autoridades locales anunciaron el incremento a las
tarifas de los servicios públicos de
abastecimiento de agua. La ciudadanía, al tener presente el tema de
la escasez y el desabasto, radicalizó sus posturas y realizó una serie
de manifestaciones colecƟvas que
terminaron en la condonación del
pago de los servicios e incluso el
subsidio parcial y total en algunas
colonias.
En Iztapalapa se establecieron
como ejes de discusión la escasez,
desabasto, derecho y gratuidad
al servicio de agua potable, y las
políƟcas de tarifas incrementaron

su efecto hasta converƟrlo en un
conicto social que llevó a la desƟtución de funcionarios y al encarcelamiento de algunos usuarios. Es
decir, la agenda local fue trastocada por el poder de los medios de
comunicación hasta un punto tal
que transformó la opinión ciudadana en una desobediencia civil que
redujo los niveles de conanza a las
autoridades.
Ambos estudios, el relaƟvo a la
inseguridad percibida por la ciudadanía y el alusivo a la escasez
y desabasto del agua en residentes locales, hacen suponer que el
establecimiento de la agenda es
solo una fase intermedia —o una
especie de puente— entre la indefensión adquirida y la desobediencia civil organizada. Ello ocurre así
porque el establecimiento de una
agenda es un fenómeno no calculado por los medios de comunicación al momento de informar a la
ciudadanía, ya que podría devenir
pérdidas humanas por los conictos con la policía o el ejército.
Más aún, el advenimiento de
las redes sociales en internet ha
desplazado los mecanismos de
establecimiento de la agenda y lo
ha transformado en un fenómeno
propiciado por las élites discursivas.
El trabajo de Beatriz Cerviño
(2013) muestra que los temas dis-

Año 4, Núm. 2, noviembre, 2014 - abril, 2015, ISSN: 2007-3100

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�Cruz García Lirios / Javier Carreón Guillén / José Alfonso Aguilar Fuentes

cuƟdos en las redes sociales han
impactado el ejercicio profesional
de comunicadores, reporteros, columnistas y periodistas en general.
A medida que los debates se incrementan en los canales de charlas,
inciden en las temáƟcas que se
expondrán en revistas y diarios de
circulación nacional.
Al ser comentados por las redes
sociales, los eventos que ocurren a
nivel local llaman la atención de cadenas televisivas y prensa globales
al grado que se realizan reportajes
especiales sobre los acontecimientos y que, en el corto plazo, derivarán en una noƟcia de circulación
nacional. Se trata de un fenómeno
de inuencia social que antes de la
llegada de las redes sociales únicamente se expandía a través del
rumor o los liderazgos y ahora se
disemina por los canales de charlas
y redes de opinión en internet.
Hoy en día, la llamada pauta
periodísƟca ha dejado de corresponder a los hechos que en sí mismos eran sucientes para disuadir
o persuadir a las audiencias; sin
embargo, las redes sociales han cobrado una relevancia fundamental
en el establecimiento de la agenda
local y global.
La diferencia entre el contexto
de los años setenta del siglo pasado, cuando los teóricos del establecimiento de la agenda planteaban
134

que los medios de comunicación
denían la pauta ciudadana en
cuanto al debate de temas, ahora
parece inverƟrse, ya que son las redes sociales las que construyen la
agenda mediante el debate abierto
de temas relaƟvos a su coƟdianidad personal y el contexto social
en el que estas ocurren.
En efecto, el establecimiento
de la agenda se transformó de un
proceso unidireccional a otro bidireccional y se espera que avance
hacia dimensiones mulƟdireccionales desde las cuales sea posible
explicar quiénes inuyen, cómo, a
qué Ɵpo de actores en el proceso
sociopolíƟco de temas que son de
incumbencia social, pero con una
expectación individualizada que
puede ser observada en la opinión
que vierten los usuarios de las redes sociales. Incluso las manifestaciones en las redes sociales son de
diversa índole, pero en esencia se
trata de imágenes desde las que se
expresan emociones, senƟmientos
y afectos, más que razonamientos
sobre los temas que ahí se han establecido por ellos mismos.
En un contexto en el que los
usuarios Ɵenen acceso a información comparƟda en redes sociales
es posible esperar que inuyan en
la formación de periodistas y que
esta relación se prolongue en el
ejercicio profesional. La muestra

�HacƟvismo ante el establecimiento de la agenda

de cuatro periódicos europeos y su
correspondiente difusión de temas
está relacionada con citas de redes
sociales y datos que se desprenden
del impacto que Ɵenen TwiƩer y
Facebook no solo en la agenda personal, ni en la periodísƟca, sino en
la agenda local.
A pesar de que un alto porcentaje de los mensajes alcanza la categoría de opinión difusa, el impacto de las redes sociales es mayor
cuando alguna personalidad local,
nacional o global realiza un comentario y sus contactos difunden la
información entre sus demás seguidores. Es un fenómeno propio
de los Ɵempos digitales en los que
los hechos pierden relevancia en sí
mismos, pero cuyo interés se incrementa cuando algún usuario famoso describe su coƟdianidad.
No obstante, el efecto de la difusión de los medios de comunicación sobre la opinión pública sigue
vigente, ya que la televisión penetra en sus audiencias de un modo
excluyente que además de difundir
imágenes sesgadas de la realidad,
forma acƟtudes desfavorables hacia grupos vulnerables, marginados
o excluidos.
El estudio de María del Carmen
Albert Guardiola, Eva Espinar y María Isabel Hernández (2010) muestra cómo las cadenas televisivas de
circulación nacional, durante un

periodo de transmisión determinado, son proclives a establecer una
agenda pública con temas desfavorables a las comunidades migrantes. Se trata de noƟcias en las que
se construyen estereoƟpos relaƟvos a la delincuencia, narcotráco
y violencia generada por grupos
migrantes en detrimento de residentes locales.
Los noƟciarios de televisión se
aproximan a la segregación social
más que al mulƟculturalismo en
el que la paz pública, solidaridad y
tolerancia son los estandartes de la
inclusión social en naciones económicamente desarrolladas, pero socialmente excluyentes.
El modo en el que los medios
de comunicación encuadran los
acontecimientos relacionados con
secuestros, extorsiones, homicidios, robos o cualquier delito está
supeditado a frases y eƟquetas
que los periodistas uƟlizan en telediarios. De ese modo se observan
encabezados tales como “La maa
China” o “Juicio contra laƟnos”. Las
formas de difusión del delito generan sesgos perceptuales en las audiencias que los llevan a relacionar
cualquier acto de violencia con los
grupos raciales laƟnos, africanos o
chinos.
En las cadenas televisivas también se difunden mensajes suƟles
en los que fenómenos de pobreza,

Año 4, Núm. 2, noviembre, 2014 - abril, 2015, ISSN: 2007-3100

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�Cruz García Lirios / Javier Carreón Guillén / José Alfonso Aguilar Fuentes

discriminación, prosƟtución o narcotráco son relacionados con los
grupos migrantes e idenƟcados
con los barrios periféricos a las ciudades. Es decir, el establecimiento
de la agenda es un proceso intermedio que devela la hegemonía o
crisis de sectores sociales en referencia a la discusión pública de temas, además de ser una jusƟcación construida desde los medios
acerca de las diferencias económicas y sociales entre los grupos que
conforman el mosaico de una nación.
En tanto instrumento de segregación social, la televisión parece
oponerse al mulƟculturalismo, la
diversidad cultural, sus usos y costumbres independientes a las dinámicas económica, políƟca y social
que siguen los países receptores
de migrantes. En contraste, la difusión de noƟcias relaƟvas al delito con énfasis en la parƟcipación
o implicación de migrantes no solo
les niega el benecio de la duda:
son señalados directamente por
comunicadores como los responsables de las crisis económicas, inseguridad pública y pérdida de la paz
pública y el confort laboral.
En materia de empleo, la clase políƟca comparte la culpa con
los grupos migrantes, ya que los
medios de comunicación se han
encargado de atribuir la falta de
136

empleos a la impericia de las autoridades locales o federales, encontrando en los migrantes una causa
complementaria a la ingobernabilidad con respecto al desempleo.
Hallazgos similares fueron reportados por Rodrigo Fidel Rodríguez Borges (2010) en su estudio
sobre el establecimiento de la
agenda en la prensa a parƟr de la
construcción de discursos y estereoƟpos xenófobos hacia la regularización laboral y salarial de migrantes.
La relación entre clase políƟca
emisora de la iniciaƟva de regularización, los medios de comunicación impulsores de la xenofobia
contra grupos migrantes y la ciudadanía como opinión pública está
circunscrita a temas de suma importancia para la reacƟvación de la
economía a través de la regularización de mano de obra migrante.
En un contexto en el que la crisis
económica parece cobrar factura a
quienes no están dispuestos a laborar en condiciones deleznables,
los grupos migrantes han asumido
el compromiso de laborar aun en
aquellas condiciones que ponen
en riesgo su integridad o dignidad.
Ante el impulso que las inversiones
hoteleras suponen en la reacƟvación de la economía del turismo,
el gobierno local propuso una iniciaƟva para regularizar la situación

�HacƟvismo ante el establecimiento de la agenda

laboral de los trabajadores de la
construcción cuya mayoría son migrantes. Empero, la prensa local
aprovechó la coyuntura para manifestar su apoyo a grupos xenófobos
que atribuyen la crisis económica
a los empleos otorgados a migrantes.
La cúspide del sesgo de la prensa se registró en la difusión de una
manifestación local que los diarios
quisieron hacer pasar como una
de carácter nacional en contra de
la regularización laboral migrante. Los periódicos se manifestaron
abiertamente en contra de la iniciaƟva y difundieron la información
de una emergencia nacional ante la
llegada de los migrantes a las Islas
Canarias, España.
El diario más inuyente de la
localidad logró ubicar el tema de
la migración como un fenómeno
social de consecuencias desfavorables para los residentes. Ello causó
un efecto inmediato en las preferencias electorales de los comicios
que se avecinaban. La relación entre la prensa, autoridades y ciudadanía fue trastocada con el establecimiento de la migración como
un tema de importancia global que
afectó a una comunidad en cuanto
a su imagen turísƟca.
El fenómeno del establecimiento de la agenda develó las implicaciones que las situaciones econó-

micas y políƟcas pueden llegar a
tener sobre los temas de discusión
en la ciudadanía y su difusión en
medios de comunicación local; empero, el propósito de las autoridades locales en referencia a los planes de la prensa se contrarrestaron
de un modo tal que terminó afectando a la ciudadanía en cuanto a
la entrada de divisas en situaciones
de crisis económica, laboral y salarial.
Es así como el establecimiento
de la agenda no solo está circunscrito al efecto de los medios sobre
la opinión pública o la inuencia
de las redes sociales en la difusión mediáƟca: es ante todo un
indicador de las discrepancias entre los grupos sociales. La agenda
es un instrumento de la idenƟdad
cuando un grupo decide segregar
a otros en nombre del arraigo, tradición o costumbre como forma de
derecho a los recursos disponibles
en un espacio mulƟcultural.
El desarrollo de la ciencia y tecnología, desde el enfoque de la
idenƟdad en referencia al establecimiento de la agenda, obedece a
las diferencias entre los grupos con
miras a establecer temas de discusión, así como una brecha informaƟva entre quienes Ɵenen acceso a
los acontecimientos cienơcos y
tecnológicos y quienes no pueden
siquiera solventar el costo de un

Año 4, Núm. 2, noviembre, 2014 - abril, 2015, ISSN: 2007-3100

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�Cruz García Lirios / Javier Carreón Guillén / José Alfonso Aguilar Fuentes

disposiƟvo electrónico mediante el
cual recibir o difundir la información
más actualizada y especializada.
La invesƟgación de Ben S. Wasike (2013) es pionera en cuanto a
la brecha digital y sus consecuencias en el establecimiento de la
agenda pública. La hipótesis que
demostró versa sobre la inuencia
que los usuarios de TwiƩer Ɵenen
sobre los comunicadores de televisión. En su registro observacional
encontró un amplio margen de diferencia en términos porcentuales
del tema “ciencia y tecnología” en
los usuarios y comunicadores respecto a temas como la economía,
seguridad, deportes, sustentabilidad o entretenimiento. El encuadre de los comunicadores respecto
a la difusión de temas de orden
cienơco y tecnológico predominaba sobre los demás temas que a
las audiencias les llamaban la atención.
Incluso, los debates en TwiƩer
se extendieron a otros espacios
como los periódicos y los programas de televisión en los que fueron
citadas las frases que se construyeron en esta red. Se trata de una
modalidad de establecimiento de
la agenda que implica el intercambio de opiniones entre líderes y seguidores. En esta nueva forma de
construir la agenda pública, las tecnologías y disposiƟvos electrónicos
138

adquieren una mayor relevancia
social en la medida en que son
transmisores de información que
no Ɵene un correlato con hechos,
sino más bien son la expresión de
usuarios de internet.
Si ayer la agenda se establecía a
parƟr del impacto y la expectación
que los eventos provocaban en las
audiencias, hoy se establece por los
discursos, frases y sobre todo actores sociales que generan polémica
en cuanto a su postura disidente o
críƟca para con los temas que proliferan en las redes sociales.
A pesar de que los contenidos
no sean del todo asimilados, los temas parecen tener una mayor importancia porque permiten idenƟcar a un individuo en referencia
a un grupo; más que su grado de
conocimiento, su aliación a grupos sociales hace relevante la parƟcipación de los usuarios.
En cuanto a la ciencia y la tecnología como temas de discusión, es
importante señalar que las audiencias no serán especialistas, pero
introducen el tema en la agenda
mediáƟca para amplicarse a las
agendas civil, políƟca, económica y
pública.
Es el caso del estudio llevado a
cabo por Olusanmi Amujo, Olutayo Otubango y Beatrice Adeyinka
(2013), quienes demostraron el
efecto del establecimiento de la

�HacƟvismo ante el establecimiento de la agenda

agenda en las decisiones de inversión en comunidades que habían
sido promovidas en los medios de
comunicación.
A medida que la televisión emiơa reportajes sobre las localidades,
sus ventajas de inversión y estado
nanciero de las autoridades locales y las expectaƟvas respecto a la
compra o venta de productos y servicios se intensicaron. Ello supuso
un establecimiento de la agenda a
parƟr de información relacionada
con las posibilidades de negocios y
la apertura de las autoridades para
con el capital externo.
Por su parte, la ciudadanía e
inversionistas de casa apoyaron la
promoción de la localidad ya que
ello implicaba una mayor posibilidad de negocios, alianzas y estrategias de nanciamiento por parte
de sus autoridades locales y federales.
De este modo, el establecimiento de la agenda también conlleva
la posibilidad de medir el impacto
de la imagen local o regional en
la entrada de capital extranjero,
trasnacional o global en las organizaciones comunitarias o empresas
familiares. Es decir, la inclusión de
temas referentes a la inversión generó un clima de conanza y compromiso por parte de los actores
implicados.

Sin embargo, el establecimiento de agenda en materia de salud
parece inhibir los problemas de
salud pública en la percepción del
sector más vulnerable de la ciudadanía. En el trabajo desarrollado
por Raquel Carcelén, Pilar Esteban,
Loreto Peyró y CrisƟna Rodríguez
(2013) se encontró que los medios
de comunicación no solo habían
contribuido con una escasa difusión de las drogas y el narcotráco,
sino que además habían difundido
información para legiƟmar la liberación del consumo de mariguana
o cannabis. En su lugar, los medios
cuesƟonaron la legalidad del alcohol o el tabaco.
Al contrastar la agenda mediáƟca con la agenda cienơca, la diferencia fue signicaƟva ya que la
primera difundió temas relaƟvos al
uso y abuso de sustancias, mientras que la segunda solo se limitó
a exponer los inconvenientes del
consumo de estupefacientes en la
salud personal y colecƟva.
Mientras que en la primera se
formaron acƟtudes hacia la legalización de las drogas, en la segunda
se desprendieron acƟtudes hacia
el control de las drogas aun a pesar
de sus nes terapéuƟcos.
La relación entre acƟtudes,
opinión pública y establecimiento
de la agenda parece cobrar mayor

Año 4, Núm. 2, noviembre, 2014 - abril, 2015, ISSN: 2007-3100

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�Cruz García Lirios / Javier Carreón Guillén / José Alfonso Aguilar Fuentes

senƟdo si se considera que las opiniones forman categorías basadas
en los temas que se difunden en
los medios de comunicación. En
ese senƟdo, el trabajo de Torbjön
von Krogh (2012) cobra especial
relevancia ya que plantea el análisis de los medios de comunicación
como un factor central en la relación entre sociedad y Estado.
Si existe una tensión entre gobernantes y ciudadanos, entonces
la formación de acƟtudes impactará la evaluación de las políƟcas
públicas vía la opinión ciudadana. La tensión sociopolíƟca entre
conservadurismo y liberalismo se
acrecienta a medida que el encuadre de los hechos relacionados con
ambas ideologías se prolonga en
los horarios de mayor expectación.
Incluso la conformación de redes
de gobierno fue inuida por los temas que se difundieron en la televisión, radio y prensa.
En efecto, el establecimiento
de la agenda contribuye a la conformación de redes ciudadanas
en referencia a las decisiones gubernamentales locales, indicando
además el grado de corresponsabilidad entre ciudadanía y autoridades respecto a temas económicos,
ambientales o de seguridad.
En cualquiera de los temas referidos, el establecimiento de la
agenda advierte la llegada de nue140

vas formas de gobierno y parƟcipación civil que en el marco de las
TICs resulta fundamental, pues son
estas las encargadas de acercar las
decisiones políƟcas a las acciones
colecƟvas.
La gobernanza de los recursos
va más allá de la inuencia de un
grupo o sector social en los medios o de aquél en las esferas civiles. La gobernanza es una agenda
sociopolíƟca en sí que inhibe la
emergencia de grupos ortodoxos o
radicales que atenten contra la paz
pública, el equilibrio ecológico o la
estabilidad económica.
Se trata de un sistema sociopolíƟco en el que la construcción de
una agenda pública es su principal
síntoma de gestación. Es decir, los
temas que se difunden en los medios de comunicación son el resultado de las representaciones sociales que están insertas en el núcleo
central de los grupos de discusión.
No solo esos temas están presentes y son debaƟdos: han sido ya incorporados a la memoria colecƟva.
El estudio de SebasƟán Sánchez
CasƟllo (2012) ilustra el proceso
de memoria colecƟva en torno a
temas de salud, pero con énfasis
en las representaciones locales. En
el caso de la prensa, la difusión de
noƟcias respecto a enfermedades
siguió un patrón de expectación
comparƟdo entre los lectores.

�HacƟvismo ante el establecimiento de la agenda

El hallazgo es de especial relevancia si se considera que la salud
así como el duelo son manifestaciones individuales en las urbes,
pero colecƟvas en las zonas aledañas. Esta diferencia entre el centro
y la periferia respecto a las representaciones sociales de un tema
abre la discusión sobre la relación
entre grupos colecƟvistas en comparación a grupos individualistas.
En otras palabras, el establecimiento de la agenda parte del hecho de
que existen grupos proclives a conservar los valores, usos y costumbres comparƟdos frente a grupos
que se aproximan a la liberalización
de las normas, la exibilidad de las
estructuras sociales y la emergencia de la diversidad sexual e idenƟdad de género.
Sara Luz Sánchez Chávez (2012)
encontró que las estructuras sociopolíƟcas son procesadas por los
niños de un modo en el que el pensamiento divergente indica un nivel de críƟca, inconformidad, indignación, desobediencia y disidencia
frente a las autoridades gobernantes. El énfasis puesto en el paternalismo como el problema central de
la relación entre sociedad y Estado
hace suponer que las representaciones sociales de la políƟca están
arraigadas en la cultura popular.
Más aún: el establecimiento de
la agenda no solo se gesta en gru-

pos mayoritarios, minorías o adultos: en esferas infanƟles encuentra
también un grado de resonancia.
Los temas centrales de las esferas
civiles se reproducen y socializan
en las esferas infanƟles. De ello se
deriva que el establecimiento de la
agenda es un fenómeno global e intergeneracional que impacta a todos los sectores en mayor o menor
medida, pero ninguno se muestra
inerte ante las decisiones políƟcas,
las acciones gubernamentales o las
políƟcas públicas que a través de
los servicios públicos obligan a la
ciudadanía a estar en contacto permanente con sus autoridades.
De este modo, temas como desconanza, corrupción, opacidad,
negligencia o nepoƟsmo están
presentes en les representaciones
sociales de los niños de primarias
que discuten sus implicaciones en
su vida coƟdiana, a la vez de asumir posturas divergentes que les
permiten construir propuestas de
comportamiento civil ante la ausencia de aƟngencia gubernamental.
Guillermo Orozco y Darwin
Franco (2012) llevaron a cabo un
estudio colateral al establecimiento de la agenda ya que se trataba
de la promoción de una insƟtución
de seguridad pública a través de
una serie televisiva que tuvo gran
acogida por las audiencias, pero

Año 4, Núm. 2, noviembre, 2014 - abril, 2015, ISSN: 2007-3100

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�Cruz García Lirios / Javier Carreón Guillén / José Alfonso Aguilar Fuentes

que fue sumamente cues�onada
por haber sido nanciada por el Estado.
Los efectos de la difusión de la
serie fueron directos e inmediatos: los receptores manifestaron su
apoyo a los contenidos de la serie
evidenciando con ello las representaciones sociales de la seguridad
pública que, al momento de ser
difundidas por los medios de comunicación, se transformaron en
percepciones de inseguridad.
La agenda pública y su proceso
de construcción implican la formación de percepciones que la ciudadanía maniesta como respuesta a
las decisiones de sus gobernantes;
empero, el establecimiento de la
agenda atraviesa contenidos televisivos que aceleran su recepción o,
bien, develan las representaciones
sociales en torno a la clase polí�ca
que la ciudadanía expresa luego de
que algún hecho amenaza su confort o calidad de vida.
En comunidades donde se prac�ca la democracia delibera�va, Erik
Nisbet, Elizabeth Stoycheﬀ y Katy
Pearce (2012) encontraron que las
TICs facilitan el compromiso con la
gobernabilidad democrá�ca. A medida que la disponibilidad de internet se intensicaba, las demandas
ciudadanas de gobernabilidad democrá�ca aumentaban.
142

Los hallazgos suponen que existe una relación entre el establecimiento de temas alusivos a la demanda ciudadana de democracia y
la disponibilidad de internet como
escenario de demandas civiles ante
sus autoridades.
En el caso de los sistemas polí�cos en red, el uso de tecnologías no
solo es fundamental para la libertad de expresión, sino que juega
un papel importante en el establecimiento de temas que denirán,
por ejemplo, una con�enda polí�ca electoral. Es decir, los sistemas
de gobernanza potencian el uso de
tecnologías en los comicios, ya que
los candidatos construyen su imagen a par�r de la opinión pública
que se gesta en las redes sociales.
Por ello, el establecimiento de
una agenda en las redes sociales
subyace a las libertades del sistema de gobierno, pero es el �po
de tecnología en sí la que determina la producción de mensajes
que impactarán al electorado en la
con�enda y elecciones. Esto signica que algunas formas de Estado
y regímenes de gobierno son más
propensos a la par�cipación ciudadana a través de la formación de
opinión pública en las redes sociales.
Al parecer los sistemas democrá�cos, en referencia a los sis-

�HacƟvismo ante el establecimiento de la agenda

temas totalitarios o autoritarios,
facilitan la expresión pública y el
apoyo electoral debido a que las
tecnologías son el principal medio
de comunicación en sociedad y Estado. En aquellos sistemas políƟcos
donde los medios de comunicación
están bajo el yugo del régimen, la
conƟenda electoral, competencia
de parƟdos y propuestas ciudadanas independientes desaparecen. En contraste, en los sistemas
democráƟcos presidencialistas la
imagen del candidato resulta fundamental para decantar el poder a
la gura del ejecuƟvo.
Es así como en los sistemas democráƟcos parlamentarios la competencia electoral se inhibe dada
la relación entre el primer ministro
y la cámara de representantes. No
es el caso en los sistemas presidencialistas donde el poder de veto e
iniciaƟva son fundamentales para
construir una agenda políƟca en
relación con la agenda mediáƟca y
la agenda ciudadana.
Se trata de un sistema políƟco, el presidencialista, de carácter
consensual en el que las decisiones son asumidas por la gura del
ejecuƟvo, pero la construcción y el
debate de los temas se gesta en la
sociedad a través de los medios de
comunicación y las nuevas tecnologías de información.

Además, si agregamos que en el
sistema presidencialista el gobierno en red o gobernanza implica la
corresponsabilidad entre Estado
y ciudadanía, entonces tenemos
un régimen que busca el establecimiento de una agenda común
a todos los actores económicos,
políƟcos y sociales. En cambio, los
sistemas parlamentaristas se caracterizan por la censura del parƟdo hacia el primer ministro y con
ello inhiben la construcción de una
agenda políƟca regulada por el poder ejecuƟvo.
En ambos sistemas, parlamentario y presidencialista, los medios
de comunicación resultan fundamentales. En consecuencia, internet y sus redes sociales implican el
advenimiento de nuevos sistemas
políƟcos en los que la parƟcipación
discursiva más que deliberaƟva de
la ciudadanía será su principal área
de oportunidad.
En el futuro, los candidatos a
servidores públicos dirimirán sus
propuestas en foros especializados ya no en temas centrales de la
agenda pública, sino especializados
en imagen, comunicación, encuadre, expectación, audiencia, afecƟvidad y emoƟvidad circunscritos
a la persuasión del electorado; ya
no a su explicación del estado que
guarda la nación, sino a la disua-

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143

�Cruz García Lirios / Javier Carreón Guillén / José Alfonso Aguilar Fuentes

sión de la inseguridad, el desempleo o el cambio climá�co.
Si los regímenes polí�cos inciden en el establecimiento de la
agenda a través de la regulación o
desregulación de las tecnologías y
la par�cipación ciudadana, entonces debería haber diferencias signica�vas entre los géneros, generaciones, sectores, estratos o grupos
sociales.
El estudio de Yolanda Navarro,
José Antonio Climent y Julio Fernández (2012) conrmó la hipótesis de la edad en relación con los
personajes de cción televisivos. El
modelo de cción se relacionó con
los personajes de cción más en
adolescentes que en adultos.
Los es�los de ges�ón del conicto se relacionaron signica�vamente con la edad. Integración —F
= 8.96 p &lt; 0.000—, evitación —F =
22.38 p &lt; 0,000—, dominación —F
= 41.85 p &lt; 0.000—, servilismo —F
= 5.25 p &lt; 0.005— y compromiso
—F = 13.53 p &lt; 0.000— tuvieron un
efecto diferenciado y signica�vo
sobre adolescentes, jóvenes, adultos y adultos mayores.
La prueba Sheﬀé conrmó que
los adolescentes se diferencian de
los adultos mayores en cuanto a
la integración, evitación, dominación y compromiso. Por su parte,
los jóvenes solo se diferencian de
los adultos mayores en cuanto a
144

integración, evitación y dominación. Mientras que los adultos solo
se diferencian de los adolescentes
respecto a evitación y dominación.
En cuanto a los géneros de cción se encontraron diferencias
respecto a evitación —F = 84.99 p
&lt; 0.000— y dominación —F = 74.54
p &lt; 0.000—. Es decir, se encontraron diferencias entre drama, comedia, teenage y policiaca respecto a
la evitación y la dominación.
De esa forma los es�los de conicto y los géneros de cción televisivos incidieron en la diferenciación de adultos mayores, adultos,
jóvenes y adolescentes. Al no haber diferencias signica�vas entre
los sexos, es posible an�cipar que
el establecimiento de una agenda
orientada a la cción de temas incidirá en las edades de las audiencias, siempre que los géneros y es�los de conicto sean difundidos
en los medios de comunicación.
¿Por qué la seguridad pública
se convierte en percepción
de inseguridad? Al parecer el
establecimiento de la agenda
impacta más en adolescentes que
en adultos mayores al momento
de difundir programas de ficción
televisiva. En este proceso, el
drama y la comedia son factores
de diferenciación en cuanto a
la evitación de conflictos o la
imposición de un criterio en su

�HacƟvismo ante el establecimiento de la agenda

resolución.
Los hallazgos corroboran el supuesto de la sociedad teledirigida y
la probabilidad de elaboración, los
cuales advierten que las imágenes
transmiƟdas en los medios de comunicación acƟvan procesos afecƟvos
y emoƟvos que inhiben el comportamiento deliberado, planicado y
sistemáƟco ante una situación.
Si la construcción de una agenda pública en el contexto actual se
basa en las TICs, entonces la diseminación de imágenes más que argumentos es la materia prima de la
democracia, gobernanza y demás
sistemas políƟcos.
Sin embargo, Yuping Mao, Magdalena Solina Richter, Katharina
Kovacs y Jean Chaw-Kant (2012)
proponen que la construcción de
la agenda pública, en materia de
sensibilización ciudadana ante la
pérdida de vivienda por el cambio
climáƟco, se gesta desde las esferas políƟcas más que desde los medios de comunicación o la opinión
ciudadana.
Un seguimiento a las declaraciones del primer ministro de Canadá
fue relacionado con la difusión de
los casos de residentes sin vivienda
en el estado de Alberta por medio
de los periódicos Calgary Herald y
Edmonton Journal. La tendencia de
las noƟcias sobre vivienda, ayuda
comunitaria, apoyo, perles, eco-

nomía, migración y salud se incrementó durante el úlƟmo periodo
del estudio en 10 años conƟnuos.
Inesperadamente, la prevalencia de noƟcias acerca de la situación de los sectores vulnerables,
marginados o excluidos de la vivienda y demás servicios públicos
se incrementó sustancialmente por
parte de ambos periódicos en vísperas de los comicios estatales.
Los temas colaterales a la falta de vivienda que permiƟeron
construir una agenda sociopolíƟca
demuestran que las audiencias, a
pesar del acceso a los medios de
comunicación y las TICs, están expuestas a los acuerdos entre la esfera políƟca y los empresarios de la
prensa.
En suma, la construcción de una
agenda pública se gesta en cualquier esfera, sea civil, mediáƟca o
políƟca, y eventualmente se potencia con los medios de comunicación o las TICs. Sin embargo, la revisión de las invesƟgaciones muestra
que las decisiones tomadas en la
esfera políƟca inciden sobre las
libertades, oportunidades, capacidades y responsabilidades de la
sociedad civil. El acceso a internet
y sus redes sociales transformaron
a la ciudadanía en opinión pública
especializada en la recepción de
imágenes y, por ende, en el procesamiento de emociones. Así, el es-

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145

�Cruz García Lirios / Javier Carreón Guillén / José Alfonso Aguilar Fuentes

tablecimiento de la agenda indica
situaciones económicas, políƟcas,
ambientales y sociales.
A menudo las crisis económicas son reducidas a desaceleración
o recesión económica posterior
a las elecciones federales. En ese
senƟdo, la ingobernabilidad es el
resultado de las críƟcas de los medios de comunicación al régimen
por la estrategia de combate a la
delincuencia. En el plano de la percepción de inseguridad ciudadana,
inundaciones y sequías impactan la
calidad de vida y el bienestar de los
usuarios de servicios municipales,
pero la situación en la que viven los
sectores más vulnerables, marginados o excluidos es difundida por los
medios de comunicación o comentada en las redes sociales con la
nalidad de cuesƟonar al sistema
políƟco. El debate y las propuestas
que debieran surgir de los foros de
discusión no son el objeƟvo de las
comunidades cibernéƟcas o usuarios de la televisión, radio o prensa.
Así, el problema y objeto de
estudio ya no es el establecimiento de la agenda en sí, sino la dispersión de los actores mediáƟcos,
civiles y políƟcos frente a las problemáƟcas de seguridad, sustentabilidad o empleo.
HacƟvismo sociopolíƟco: emprendimiento acƟvista en las redes
digitales
146

El establecimiento de la agenda
sociopolíƟca que estriba en difundir temas sobre la legiƟmidad de
la vulnerabilidad, marginalidad y
exclusión de estratos sociales en
torno a las TICs y los medios de
comunicación tradicionales como
televisión, radio, prensa y cine,
tendría tres efectos en las esferas
civiles.
En primera instancia, los sectores excluidos de las TICs desarrollarían un proceso psicosocial
de indefensión colecƟva que se
maniesta en discursos alusivos
a percepciones de riesgo, inconmensurabilidad e impredecibilidad
del poder políƟco frente a su estatus migratorio, laboral, familiar o
personal. La indefensión colecƟva
sería resultado de una excesiva exposición a los medios de comunicación que difunden los casos de
corrupción entre gobernantes y
delincuentes, así como sus efectos
en la seguridad pública. La indefensión colecƟva alcanzaría su cúspide
en la percepción de inseguridad y
las acciones de riesgo y confrontación que la ciudadanía llevaría a
cabo ante la pérdida de su calidad
de vida (BauƟsta, M. et al., 2012).
En segunda instancia, las esferas ciudadanas desarrollarían, colateralmente a la indefensión, otro
proceso cogniƟvo llamado hipermetropía que consiste en percibir

�HacƟvismo ante el establecimiento de la agenda

como distantes e inexorables los
problemas de seguridad pública
que ocurren en otras localidades.
En contraste, los acontecimientos
cercanos serían percibidos como
externos o ajenos a los actores locales. La materialización de la percepción hipermetrópica estriba en
la evitación de contacto con grupos
vulnerables, marginados o excluidos, así como la atribución de los
problemas globales a los gobiernos
y la responsabilidad de los problemas locales a agentes económicos,
actores políƟcos o sujetos civiles
externos (Carreón, J. et al., 2013).
Por úlƟmo, en tercera instancia, un sector de la sociedad civil
anteriormente conocida como “el
círculo rojo” —por su grado de reexividad y críƟca a los medios de
comunicación— desarrollaría un
proceso emprendedor de la información. En virtud de que los grupos disidentes al establecimiento
de la agenda consideran que la seguridad pública ya no depende del
Estado y se gesta en los medios de
comunicación, internet se ha erigido como el escenario de conƟenda
en donde se dirimen las diferencias
entre los actores que reaccionan
al establecimiento de la agenda
sociopolíƟca. El emprendimiento
cibernéƟco se materializa en acciones de protesta colecƟva en la red
conocidas como ‘hacƟvismo’. Se

trata de un fenómeno que se gesta
a parƟr del anonimato y que supone oportunidades, capacidades y
responsabilidad tecnológicas que
solo un grupo selecto puede llevar
a cabo, reejándose en acciones
como bloqueos masivos y colecƟvos a páginas de gobiernos, robo o
distorsión de información gubernamental, exhibición de documentación que muestra fraudes o abuso
de poder, difusión de inconsistencias entre ingresos y esƟlos de vida
de políƟcos o, bien, propaganda
favorable a la movilización social y
acción colecƟva (Amujo, O., O. Otubango y B. Adeyinka, 2013).
Puestas así las cosas, el hacƟvismo sociopolíƟco es aquel que uƟliza las TICs y los disposiƟvos electrónicos para contrarrestar los efectos
de la propaganda materializada en
el establecimiento de temas que,
por su grado de incidencia en la
opinión ciudadana, son considerados “perversos”, ya que además de
polarizar a la sociedad, propician la
indefensión o la hipermetropía.
Sin embargo, el hacƟvismo sociopolíƟco presenta dos límites
derivados de su auto-organización
civil y el empleo de tecnologías
controladas por el Estado. En primer lugar, el hacƟvismo sociopolíƟco parte del supuesto según el cual
la ciudadanía, en su gran mayoría,
está desprovista de una conciencia

Año 4, Núm. 2, noviembre, 2014 - abril, 2015, ISSN: 2007-3100

147

�Cruz García Lirios / Javier Carreón Guillén / José Alfonso Aguilar Fuentes

o virtud cívica que le permita visualizarse como agente de cambio y no
como simples sujetos o actores. El
hacƟvismo sociopolíƟco plantea
que la virtud cívica materializada en
acciones que orienten el bienestar
colecƟvo sería el principio de toda
acción colecƟva o movilización social en la red; empero, esa virtud
cívica, al estar relacionada con una
reexividad y críƟca, da por sentado un alto grado de instrucción que
el grueso de la esfera civil no Ɵene.
Por consiguiente, como segundo
límite preponderante del hacƟvismo, los disposiƟvos electrónicos
son empleados solo para transferir y no para producir información
(Rodríguez-Giralt, I., 2011).
Es cierto que la virtud cívica
está relacionada con el emprendimiento social, la empaơa, benevolencia, conanza, compromiso, altruismo, cooperación, solidaridad,
saƟsfacción y felicidad, pero su materialización requiere de libertades
y oportunidades que den paso a la
formación de capacidades y no solo
virtudes cívicas relacionadas con la
responsabilidad (Tena, J., 2010).
El hacƟvismo supone habilidades y conocimientos no solo emprendedores, sino innovadores que
están más orientados a la intervención de las tecnologías ideológicas
del Estado más que a su reexividad y críƟca.
148

No obstante que el hacƟvismo
sociopolíƟco pretende contrarrestar los efectos del establecimiento
de la agenda, esta es resultado de
la difusión de los medios, la propaganda del Estado y las iniciaƟvas
civiles. En este tenor, el hacƟvismo
sociopolíƟco solo puede incenƟvar
aún más el sesgo de temas en los
medios y las tecnologías de información.
Discusión
En el caso de la seguridad pública
que, para nes del presente estudio, es representada socialmente
como percepciones de inseguridad, los hallazgos reportados en el
estado del conocimiento señalan
que el Estado antepone sus intereses económicos sobre la xenofobia
de grupos sociales que atribuyen
delitos a migrantes. La controversia
entre las autoridades locales y las
organizaciones xenofóbicas develó
la tendencia de la prensa respecto
a la legalización de migrantes a n
de que pudiesen laborar en proyectos de inversión extranjera. La
reacƟvación de la económica en un
contexto de crisis hace que el Estado, en lugar de inhibir la migración,
promueva su incorporación en los
empleos de mayor riesgo (BauƟsta,
M. et al., 2012).

�HacƟvismo ante el establecimiento de la agenda

Las políƟcas públicas, al ser
instrumentos del poder políƟco,
son difundidas por los canales de
comunicación para en un caso ser
cuesƟonadas y en otro ser aceptadas. Es decir, los temas de orden
económico parecen sobreponerse
a los intereses locales que, en lo
aƟnente a las comunidades académicas y estudianƟles, penetran su
esfera de representaciones de un
modo tal que el tema de la privaƟzación resulta más importante que
la seguridad o la conservación ambiental (Carreón, J. et al., 2013).
Precisamente, en el estudio relaƟvo al establecimiento de una
agenda hídrica, las autoridades implementaron tarifas y tandeos para
incenƟvar la parƟcipación políƟca
de los usuarios del servicio público.
Más allá de la situación de escasez
en algunas colonias, los residentes locales desarrollaron esƟlos de
vida frugales que complementaron
el tandeo e incluso el aumento de
las tarifas.
Respecto a la inserción de las
redes sociales virtuales y los foros
de discusión a través de internet,
los trabajos reportados en el estado del conocimiento resaltan el papel de las TICs en contraste con las
funciones de los medios de comunicación (Chihu, A., 2011a, 2011b).
Se trata de un proceso en el
que la formación de disposiciones

indica hábitos de consumo de información que son trasladados del
núcleo central de las representaciones sociales a la periferia discursiva de los grupos que promueven
los temas de discusión.
La conformación de espacios
discursivos implica que las representaciones sociales más arraigadas en torno a la clase políƟca se
han converƟdo en percepciones,
creencias y valores que permiten
la diseminación del conocimiento
en forma de imágenes más que de
argumentos.
En esta fase, la construcción de
una agenda se torna más complicada ya que las imágenes conllevan
afectos y emociones que pueden
hacer desisƟr a las audiencias de su
consumo de información o, bien,
radicalizar sus posturas y demandas de información.
Sin embargo, luego de que los
medios de comunicación y las TICs
se han encargado de diversicar
la información hasta un grado tal
que el lector de periódicos centra
su atención en las fotos; el consumidor de programas televisivos
enfoca su interés en personajes cƟcios; el radioescucha enfaƟza las
frases de comunicadores o el usuario de TwiƩer y Facebook comenta
los estados de ánimo de sus contactos; entonces el establecimiento de una agenda ha entrado en su

Año 4, Núm. 2, noviembre, 2014 - abril, 2015, ISSN: 2007-3100

149

�Cruz García Lirios / Javier Carreón Guillén / José Alfonso Aguilar Fuentes

fase terminal.
La ausencia de discusión, así
como la emergencia de códigos
grupales disipó los temas de la
agenda y los transformó en materia inerte para su deliberación. Es la
etapa nal del establecimiento de
la agenda indicada por la ausencia
de análisis, críƟca y síntesis de la información.
No obstante, quedan pendientes algunos procesos que inciden
en la construcción de temas. Tal es
el caso de la idenƟdad, la inuencia
o la indefensión como efectos colaterales de la categorización de imágenes, palabras, frases y discursos
alrededor de temas establecidos.
La idenƟdad ha sido estudiada
como un fenómeno y proceso de
los grupos que comparten senƟdos de pertenencia, esƟlos de vida
y uso de recursos. La formación de
capitales simbólicos es afectada
por decisiones que privilegian a un
grupo respecto a otro. La deliberación de temas es determinada por
la elección de acciones que competen a un grupo. Incluso el uso de
disposiƟvos Ɵene como fundamento la pertenencia a un grupo.
En el caso de la inuencia social,
los grupos mayoritarios han sido el
blanco de persuasión de grupos
minoritarios. Las decisiones de la
mayoría también cobran relevancia
frente a los esƟlos de comporta150

mientos de las minorías. De hecho,
el establecimiento de una agenda
es un fenómeno de inuencia de
una minoría sobre la mayoría. Así
que el poder de las decisiones minoritarias atraviesa las estructuras
sociales, sus contornos informaƟvos y representaciones sociales.
Por úlƟmo, la indefensión es el
resultado principal de las situaciones críƟcas por las que los grupos
se someten. La desesperanza es un
producto del establecimiento de la
agenda para los grupos disidentes
o alternos a los temas que predominan en los medios de comunicación: a medida que la información
ocial se intensica, propicia senƟmientos de indefensión en aquellos grupos opositores al régimen.
En el futuro, el establecimiento
de una agenda versará ya no sobre
los temas, ni los actores o las tecnologías, sino más bien consisƟrá
en la relación de las imágenes y las
experiencias coƟdianas. A mayor
proximidad entre los símbolos y los
recuerdos, habrá mayor saƟsfacción personal y al mismo Ɵempo
desvinculación social, aunque tal
experiencia se viva a través de tecnologías comparƟdas.
La relación entre gobernantes
y usuarios se desarrollará desde
tecnologías capaces de procesar
iniciaƟvas y leyes en Ɵempo real
dadas las preferencias electorales

�HacƟvismo ante el establecimiento de la agenda

o de cualquier índole de los usuarios.
Los sistemas políƟcos serán
percibidos como corolarios de decisiones colecƟvas que se podrán
dirimir en cuesƟón de segundos
gracias a la conversión hologramáƟca del voto, manifestación, plebiscito o escruƟnio público.
Las reformas económicas, políƟcas, ambientales o sociales serán
establecidas como temas adyacentes al confort personal en menoscabo de la colecƟvidad, sobre todo
aquellos sectores vulnerables, marginados o excluidos de las redes informaƟvas.
En el futuro, las relaciones entre
élites habrán succionado a las mayorías y minorías. La gobernanza
de estas élites ya no requerirá del
establecimiento de una agenda, ni
de la construcción de temas colecƟvos, sino más bien dependerá del
abastecimiento energéƟco que las
tecnologías necesitarán para llevar
a cabo las decisiones tomadas desde el confort personal.
Conclusión
Una agenda es el resultado de la
relación entre Estado y ciudadanía
en un contexto en el que los medios de comunicación y las TICs

transforman la realidad en imágenes más que en argumentos.
La construcción de una agenda
supone la parƟcipación de actores
que se organizan en redes y uƟlizan
disposiƟvos tecnológicos para comentar, discuƟr, analizar, criƟcar y
proponer contenidos alternos a los
emiƟdos por grupos o elites en el
poder.
El establecimiento de la agenda
es el resultado nal de la proliferación de temas circundantes en la
opinión pública que previamente
fueron difundidos en los medios de
comunicación y comentados en las
TICs.
Una agenda sociopolíƟca es un
conglomerado de discursos, temas
y tecnologías encaminados a transformar la opinión pública en simpaƟzantes, adherentes, militantes
o disidentes políƟcos que ocupen
los espacios disponibles para manifestar su apoyo a un sistema políƟco, régimen de gobierno, forma de
Estado, clase políƟca, opción parƟdista o políƟca pública como la solución a problemáƟcas sociales que
a menudo requieren ser resueltas
por la distribución de los recursos
comunes.
La construcción de una agenda
sociopolíƟca implica un procesamiento de símbolos que parten de
una memoria colecƟva, transitan

Año 4, Núm. 2, noviembre, 2014 - abril, 2015, ISSN: 2007-3100

151

�Cruz García Lirios / Javier Carreón Guillén / José Alfonso Aguilar Fuentes

por representaciones sociales y ac�tudes hacia sistemas polí�cos y
campos de poder.
El establecimiento de la agenda sociopolí�ca da por sentado
la emergencia de actores que se
muestran como disidentes al régimen y cues�onan los temas
puestos a debate por los grupos
de poder. Sin embargo, este proceso llega a ser absoluto cuando
las crí�cas y manifestaciones de
inconformidad están ausentes. En
ese sen�do, las TICs, más que los
medios de comunicación, inhiben
la innovación y promueven la conformidad y la obediencia.
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Recibido: 10 de abril de 2014
Aceptado: 20 de octubre de 2014

153

�ANEXO
Tabla 1. Estado del conocimiento en torno al establecimiento de la agenda sociopolítica y hactivismo sociopolítico
Año
2010

Autor
Hallazgos
Rodríguez En su estudio sobre el estaBorges
blecimiento de la agenda en la
prensa a parƟr de la construcción de discursos y estereoƟpos xenófobos hacia la regularización laboral y salarial de
migrantes.

2010

Guardiola, Muestra cómo las cadenas
Espinar y televisivas de circulación naHernández cional, durante un periodo
de transmisión determinado,
son proclives a establecer una
agenda pública con temas desfavorables a las comunidades
migrantes. Se trata de noƟcias en las que se construyen
estereoƟpos relaƟvos a la
delincuencia, narcotráco y
violencia generada por grupos
migrantes en detrimento de
residentes locales.
Chihu
La dene como un problema
social, a menudo conicƟvo,
que ha recibido cobertura
mediáƟca, sesgando la atención del público hacia determinados objetos o cuesƟones
de la escena políƟca y social
en los que el público conİa
y asigna importancia en función del grado de relevancia
mediáƟco.

2011

154

HacƟvismo
El hacƟvismo adverƟría
que la virtud cívica es contraria a la xenofobia y, por
consiguiente, ayudaría a
contrarrestar sus efectos
a parƟr del acceso a los
casos de discriminación y
la difusión de los derechos
de migrantes
El hacƟvismo ltraría información relaƟva a las
redes de corrupción, trata
de personas y explotación
laboral que privan en los
países emergentes como
causa de la migración, así
como la defensa de sus
derechos al arribar a las
economías desarrolladas.

El hacƟvismo promovería
la medición de audiencias
con respecto al grado de
expectación que suponen
los conictos sociales o
sectoriales

�2011

2011

2012

2012

Latorre

A medida que los sucesos
se intensicaban, la prensa,
radio y televisión no solo reducían los acontecimientos a
su mínima expresión, sino que
además soslayaban la parƟcipación de la comunidad, sus
senƟmientos, usos y costumbres en torno a rituales que se
derivaban del duelo colecƟvo
y la amenaza a la paz pública.
Mateu
y Demostraron, a través de un
Rodríguez análisis de contenido, las similitudes entre los contextos
nacionales y locales en torno
a la cobertura de un área protegida. Tales convergencias
acƟvaron intensidades y direcciones (priming) en la opinión
pública tanto nacional como
local.
García
La situación de escasez por la
que atraviesan las urbes, aunada a las condiciones geográcas y el contexto sociopolíƟco
de la demarcación, contribuyeron a que se generara una
agenda hídrica pública. Ello
determinó esƟlos de vida austeros que por generaciones
fueron adoptadas por las comunidades de Iztapalapa.
Krogh
La relación entre acƟtudes,
opinión pública y establecimiento de la agenda parece
cobrar mayor senƟdo si se
considera que las opiniones
forman categorías basadas en
los temas que se difunden en
los medios de comunicación.

El hacƟvismo promovería
estrategias de prevención
de desastres y protección
civil ante eventos de riesgo que por su grado de impacto no solo amenazan la
paz colecƟva, sino deterioran el tejido social

El hacƟvismo establecería
las diferencias entre los
ámbitos global y local para
resaltar la importancia de
la acción social y la movilización colecƟva a favor
de la conservación de los
recursos naturales.
El hacƟvismo contrastaría
la información que se gesta en los ámbitos urbano
y rural con la nalidad de
establecer redes de información y apoyo a sectores
excluidos, marginados o
vulnerables que llevan a
cabo esƟlos de vida frugales.
El hacƟvismo difundiría y establecería temas
que contrasten con la
agenda sociopolíƟca a
n de equilibrar la oferta
informaƟva y los sesgos
mediáƟcos.

155

�156

2012

Mao, Rich- Proponen que la constructer, Kovacs ción de la agenda pública,
y Chaw
en materia de sensibilización
ciudadana ante la pérdida de
vivienda por el cambio climá�co, se gesta desde las esferas
polí�cas más que desde los
medios de comunicación o la
opinión ciudadana.

2012

N a v a r r o , Conrmó la hipótesis de la
Climent y edad en relación con los perFernández sonajes de cción televisivos.
El modelo de cción se relacionó con los personajes de
cción más en adolescentes
que en adultos.

2012

N i s b e t , Encontraron que las TecStoycheﬀ y nologías de Información y
Pearce
Comunicación (TICs) facilitan
el compromiso con la gobernabilidad democrá�ca. A
medida que la disponibilidad
de internet se intensicaba,
las demandas ciudadanas de
gobernabilidad democrá�ca
aumentaban.

El hac�vismo adver�ría
que los medios de comunicación no solo posicionan el tema de la vulnerabilidad residencial,
sino además promueven
la adquisición de bienes
raíces en zonas habitacionales desreguladas por
el Estado.
El hac�vismo sociopolí�co
señalaría que el establecimiento de una agenda
está fundamentado en
realidades simbólicas que,
de acuerdo con su grado
de signicación, emerge
como una realidad alterna
a la co�dianidad.
El hac�vismo bloquearía
las páginas gubernamentales que ocultan información y exhibiría los
detalles de las decisiones
polí�cas respecto a crisis
económicas.

�2012

Orozco
Franco

y Llevaron a cabo un estudio colateral al establecimiento de la
agenda ya que se trataba de la
promoción de una insƟtución
de seguridad pública a través
de una serie televisiva que
tuvo gran acogida por las audiencias, pero que fue sumamente cuesƟonada por haber
sido nanciada por el Estado.

2012

S á n c h e z Ilustra el proceso de memoChávez
ria colecƟva en torno a temas
relaƟvos a la salud, pero con
énfasis en las representaciones locales. En el caso de la
prensa, la difusión de noƟcias
respecto a enfermedades siguió un patrón de expectación
comparƟdo entre los lectores.
Encontró que las estructuras
sociopolíƟcas son procesadas
por los niños de un modo en
el que el pensamiento divergente indica un nivel de críƟca,
inconformidad, indignación,
desobediencia y disidencia
frente a las autoridades gobernantes. El énfasis puesto en
el paternalismo como el problema central de la relación
entre sociedad y Estado hace
suponer que las representaciones sociales de la políƟca
están arraigadas en la cultura
popular.

El hacƟvismo contrarrestaría el establecimiento
de una legiƟmidad en
torno a las insƟtuciones
de seguridad pública, evidenciado las consecuencias en la salud pública de
las políƟcas de combate a
la delincuencia, promoviendo los derechos de
las vícƟmas a una información expedita que garanƟce su integridad İsica
y emocional.
El hacƟvismo difundiría
información concerniente
a los desaciertos de las
políƟcas de salud a n de
propiciar un pensamiento
divergente que coadyuve a la promoción de
los derechos a la salud y
demás servicios de seguridad social.

157

�2013

A m u j o , Demostraron el efecto del esOtubanjo y tablecimiento de la agenda en
Adeyinka las decisiones de inversión en
comunidades que habían sido
promovidas en los medios de
comunicación.

2013

C a rc e l é n , Encontraron que los medios de
Esteba y comunicación no solo habían
Peyró
contribuido con una escasa
difusión de las drogas y el narcotráco, sino que además
habían difundido información
para legiƟmar la liberación del
consumo de mariguana o cannabis. En su lugar, los medios
cuesƟonaron la legalidad del
alcohol o el tabaco.
Cerviño
Muestra que los temas discuƟdos en las redes sociales han
impactado el ejercicio profesional de comunicadores,
reporteros, columnistas y periodistas en general. A medida
que los debates se incrementan en los canales de charlas,
inciden en las temáƟcas que
se expondrán en revistas y diarios de circulación nacional.

2013

158

El hacƟvismo exhibiría la
información concerniente
a los ingresos y egresos
de municipios en función
de su grado de inversión
a n de poder establecer
sistemas de observación
ciudadana y peritaje o auditoria que evalúen el desarrollo local.
El hacƟvismo establecería
los escenarios de debate y
consenso que permitan la
emergencia de esƟlos de
vida sin comprometer las
capacidades de generaciones futuras.

El hacƟvismo difundiría
los temas de debate cuya
tendencia permite establecer una agenda internauta y sus probables
efectos sobre la opinión
ciudadana.

�2013

Wasike

En su registro observacional
encontró un amplio margen de diferencia en términos porcentuales del tema
“ciencia y tecnología” en los
usuarios y comunicadores respecto a otros temas sobre
la economía, seguridad, deportes, sustentabilidad o entretenimiento. El encuadre de
los comunicadores respecto
a la difusión de temas de orden cienơco y tecnológico
predominaba sobre los demás
temas que a las audiencias les
llamaban la atención.

El hacƟvismo propondría la inclusión de temas
no cienơcos en agendas
cienơcas y tecnológicas,
así como la inclusión de los
hallazgos cienơcos y las
innovaciones tecnológicas
en la coƟdianidad de otras
esferas civiles.

Fuente: Elaboración propia.

159

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                  <text>Realidades. Revista de la Facultad de Trabajo Social y Desarrollo Humano es una publicación semestral que reúne las contribuciones académicas de cualquier interesado en dar a conocer su trabajo de investigación acerca de temas relacionados con el desarrollo social, desarrollo humano, familia, género, salud, educación, vivienda, comunidad, desarrollo urbano y rural, pobreza, bienestar social y, en general, tópicos de políticas sociales, programas y proyectos sociales, mediante artículos de investigación, ensayos, reseñas, informes, entre otros.</text>
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UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE HUEVO LEO"

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R

�Hacia la construcción de una esfera civil de seguridad e idenƟdad pública

Hacia la construcción de una esfera civil
de seguridad e idenƟdad pública
Rebuilding a civilian security sphere
and public iden ty
Javier Carreón Guillén, Jorge Hernández Valdés,
María de Lourdes Morales Flores, Bertha Rivera Varela,
Gerardo Arturo Limón Domínguez, Cruz García Lirios

Resumen

L

a construcción de una esfera
civil de seguridad e iden dad pública supone el análisis
de las polí cas públicas, los espacios de debate, la opinión pública
y los medios de comunicación. En
tal sen do, el obje vo del presente trabajo fue delimitar la relación
conceptual —como empírica— de
seguridad, iden dad, inseguridad,
violencia y privacidad, así como su
comparación con los hallazgos reportados por el estado del arte. Tal
ejercicio permi ó establecer las vicisitudes, discrepancias, alcances y
limites de los modelos conceptuales y empíricos desde los cuales se
han explicado las relaciones entre
los hechos y dimensiones de seguridad e iden dad. En dicho panorama, las Tecnologías de Información
y Comunicación (TICs) resultaron
ser factores claves para la discusión
en torno al acceso de información,
privacidad y exclusión.

Palabras clave: seguridad, iden dad, violencia, privacidad y espacio.
Abstract
Rebuilding a civilian security sphere and public iden ty represents
the public policy analysis, discussion spaces, public opinion and the
media. In this regard, the objec ve
of this study was to delineate the
conceptual and empirical security,
iden ty, insecurity, violence and
privacy and a comparison with the
findings reported by the state of
the art. This exercise allowed us to
establish the vicissitudes, discrepancies, scope and limits of conceptual and empirical models from
which explained the rela onships
between facts and dimensions of
security and iden ty. In this scenario, Informa on and Communicaon Technologies proved to be key

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�Javier Carreón Guillén / Jorge Hernández Valdés / María de Lourdes Morales Flores /
Bertha Rivera Varela / Gerardo Arturo Limón Domínguez / Cruz García Lirios

factors for the discussion of access
to informa on, privacy and exclusion.

Recibido: 26 junio de 2013
Aceptado: 19 de diciembre 2013

Keywords, Security, Iden ty, Violence, Privacy and Space

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�Hacia la construcción de una esfera civil de seguridad e idenƟdad pública

Hacia la construcción de una esfera civil de seguridad
e idenƟdad pública
Rebuilding a civilian security sphereand public iden ty
Javier Carreón Guillén1, Jorge Hernández Valdés2,
María de Lourdes Morales Flores3, Bertha Rivera Varela4,
Gerardo Arturo Limón Domínguez5, Cruz García Lirios6

Introducción

L

a problemá ca de la seguridad ha sido planteada desde
ocho dimensiones: democrá ca (Chinchilla, L., 2002), privada (Arriagada, I., 2002), regional (Chinchilla, L., 2002), urbana
(Concha, A., 2002), nacional, social (Zaﬀaroni, R., 2011), pública
(Arriagada, 2002; Arteaga, N. y R.
Fuentes, 2009; Añez, M., R. Rujano
y J. Párraga, 2011; Salas, L., 2011;
Calderón, E., 2012; Ulloa, I., 2012;
Zúñiga, L., 2012) y ciudadana (Concha, A., 2002; Burgos, J. y P. Tudela,

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2

3

Doctor en Administración por la UNAM,
Facultad de Contaduría y Administración,
Profesor adscrito al Sistema Nacional de Inves gadores, nivel 1 y Profesor de la UNAM,
Escuela Nacional de Trabajo Social, javierg@
unam.mx 044 55 1377 6334
Doctorante en Ciencias Polí cas y Sociales
por la UNAM, Facultad de Ciencias Polí cas
y Sociales, Profesor UNAM, Escuela Nacional de Trabajo Social, jorheval@unam.mx
044 55 1304 0613
Doctorante en Educación por la Benemerita
Universidad Autónoma de Puebla, profesora UNAM, Escuela Nacional de Trabajo

2002; Oviedo, E., 2002; Arriagada,
I., 2002; Carrión, F., 2002; y Ferenc,
I., 2007).
Debido a su orden de relevancia
para los propósitos del presente
trabajo, se revisan en primera instancia los conceptos rela vos a la
seguridad privada, democrá ca,
regional, urbana, nacional y social. Posteriormente se revisan los
conceptos de seguridad pública y
ciudadana. Una vez establecidas similitudes y diferencias entre las categorías de seguridad, se demarcan
sus relaciones con otras categorías
psicosociales, como seguridad,

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Social y Coordinadora en UAEM, unidad
Huehuetoca malumoflo@uaemex.mx 044
55 2024 5647
Doctora en Geogra a por la UNAM, Facultad de Filoso a y Letras, Profesor UAEM,
Unidad Chimalhuacan y Huehuetoca, briveravarela@uaemex.mx
Doctor en Psicología por la UNAM, Facultad
de Psicología, Profesor UPN Unidad Chihuhua, galimonxm@upn.mx
Doctorante en Psicología Social y Ambiental
por la UNAM Facultad de Psicología, Profesor UAEM Unidad Huehuetoca, garcialirios@uaemex.mx

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Bertha Rivera Varela / Gerardo Arturo Limón Domínguez / Cruz García Lirios

iden dad, inseguridad, violencia y
privacidad. Por úl mo, se discuten
los alcances y limites de las categorías en referencia a los estudios
empíricos del estado del arte.
La revisión y discusión de las
categorías permi rá proponer modelos desde la elaboración de objevos, preguntas e hipótesis circunscritas a inves gaciones, empíricas,
transversales y correlacionales.

Relaciones conceptuales entre seguridad e idenƟdad
Los conceptos de seguridad e idendad son temas centrales en la
agenda global, regional, polí ca,
democrá ca, social, pública, urbana, ciudadana. Se trata de una pieza clave en el ajedrez de la geopolí ca y los tratados bilaterales de
corresponsabilidad; las estrategias
de beligerancia y los movimientos
de reivindicación; las polí cas territoriales y la apropiación del espacio; la con enda polí ca y la parcipación electoral; los programas
de combate a la delincuencia y la
acción colec va de grupos vulnerables. En este sen do, la relación
entre seguridad e iden dad es bidireccional, ya que la construcción
de una agenda en materia de seguridad implica el consenso de idendades, y la formación de una ciu-

dadanía requiere de programas de
seguridad que garan cen los derechos humanos. Por ello, la acción y
decisión gubernamental están ligadas con la par cipación social.
Sin embargo, el concepto de
seguridad es mul dimensional. En
principio, la seguridad democrá ca
parece ser una primera aproximación desde la cual el Estado reduce
sus acciones y decisiones para incen var la emergencia de la esfera civil en materia de polí cas de
seguridad pública (Chinchilla, L.,
2002). De allí que los programas de
asistencia pública para la superación de la pobreza también intensifiquen la organización ciudadana
en una esfera civil. Se trata de un
escenario en el que los desencuentros, conflictos y discrepancias entre autoridades públicas y sociedad
civil dirimen sus diferencias para
construir acuerdos favorables a la
reivindicación de grupos es gmazados, la paz pública y el tejido
social.
En el marco de los tratados internacionales, los Estados construyen acuerdos para eficientar la
corresponsabilidad en materia de
seguridad. Respecto al rubro de seguridad regional, esta es entendida
como un instrumento de cooperación técnica entre países que comparten un bloque económicoterritorial (Chinchilla, L., 2002). De este

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modo, la seguridad democrá ca y
regional son instrumentos de poder que suponen el fortalecimiento de una esfera civil internacional
desde la cual se vigila la acción
gubernamental, se complementan
las decisiones públicas y se enriquecen los programa de atención
a víc mas. Es posible observar que
la emergencia de una esfera civil
internacional requiere del acuerdo
entre países, a la vez que supone
la expansión de principios rectores
de la ciudadanía frente a los fenómenos de inseguridad que atentan
contra la estabilidad y el equilibrio
de poder entre el Estado y los ciudadanos. Todo apunta pues hacia
una iden dad civil en la que se discuten los temas de la agenda pública, la seguridad nacional entre
ellos.
A pesar de que las fronteras
cada vez son más tenues entre las
naciones, los Estados, al mismo
empo que facilitan las libertades
ciudadanas que permiten manifestar sus ideas en otras la tudes,
incen van una iden dad nacional
a par r de polí cas consolidadas
en cuanto a limitación de inmigrantes, restricción de inversiones
en telecomunicaciones o selección
de prospectos laborales. Se trata
de un programa de construcción
o reconstrucción según la historia
de cada país de una iden dad na-

cional. Bajo este enfoque, la seguridad nacional alude a principios
vigía que orientan las decisiones
polí cas y encaminan las acciones
ciudadanas a la búsqueda de la
defensa de lo propio y la exacerbación de lo extraño ya no como un
riesgo, sino como un grupo de referencia para la compe vidad, el
crecimiento o el desarrollo. A pesar
de ello, los grupos radicales de la
sociedad, lejos de par cipar en la
construcción de una esfera civil, intensifican sus acciones de riesgo y
ponen en peligro la democracia, la
región o la nación misma. Por ello,
se propone la seguridad social en
la que su principal fundamento es
el pacto civil (Zaﬀaroni, R., 2011).
Las discrepancias entre los sectores sociales con respecto a las acciones gubernamentales denotan
conflictos de naturaleza ins n va
que solo pueden ser superados a
par r de un gran acuerdo en el que
todos los sectores estén representados, tengan voz y voto para dirimir sus diferencias. De este modo,
la seguridad social, más que un
instrumento de acuerdo, es una
apreciación emergente que devela
las vicisitudes de la diversidad humana, pero reconoce la posibilidad
de consenso si de garan zar la vida
misma se trata.
En el marco de las discrepancias
y los acuerdos, la seguridad urbana

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se presenta como una alterna va
para distribuir los espacios públicos en aras de la manifestación de
las ideas, el debate social y la inclusión de temas en la agenda pública
(Concha, A., 2002). Si se considera
que en las urbes han emergido, al
mismo instante que se han cul vado, los movimientos sociales de
más diversa índole, entonces es
menester plantear a la ciudad y
sobre todo a los espacios urbanos
como escenarios de con enda y
debate público local con alcances
globales. La apropiación simbólica
del espacio supone una iden dad
urbana desde la cual la ciudadanía
construye no solo una agenda que
discuta sus necesidades, sino también sus expecta vas.
Precisamente es en torno al
tema de las expecta vas que la
ciudadanía ene su mayor obstáculo, ya que lejos de construir una
esfera civil que la proteja de la inseguridad, delimita su espacio personal e interpersonal para asegurar
su bienestar y la de los grupos en
los que está inserta. Es así como la
seguridad privada explica el proceso mediante el cual la ciudadanía adquiere armas, se apropia de
espacios, lucha por el territorio y
delimita su área de influencia para
garan zar la defensa de sus bienes
(Arriagada, I., 2002).

En síntesis, la seguridad democrá ca, regional, nacional, social,
urbana y privada son elementos
que facilitan o inhiben la construcción de una esfera civil. De esta forma, los sistemas gubernamentales
y la acción ciudadana parecen incrementar sus ámbitos de conflicto, pero es en la seguridad pública
y la seguridad ciudadana donde se
dirimen las discrepancias.
El concepto de seguridad pública supone el establecimiento de la
paz pública a par r de la emergencia de la prevención del delito y la
administración puni va (Arriagada,
I., 2002). También denota un orden
social a par r de su restablecimiento por sistema zación de diagnóscos y procesos que reduzcan los
efectos del crimen organizado (Arteaga, N. y R. Fuentes, 2009). Alude
a un proceso quirúrgico en el que
la defensa del territorio se traduzca
en confianza hacia las autoridades
(Añez, M., R. Rujano y J. Párraga,
2011). En otro sen do espacial,
implica la creación de los escenarios que propicien asambleas comunitarias, así como el marco de
discusión y acción a seguir ante las
problemá cas que afectan la paz
pública (Salas, L., 2011). Todos los
enfoques —social, espacial y simbólico— apuntan a una situación
deseable o externa en referencia

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a un proceso indeseable o interno
(Calderón, E., 2012). Por ello, el
concepto de seguridad pública está
anclado al pasado en referencia al
futuro. Se trata de percepciones
de aversión y propensión en clara
alusión a un antes y después de la
confianza o desconfianza por parte de la ciudadanía hacia el Estado
(Ulloa, I., 2012). En dicho proceso,
la ins tución pretoriana es protagonista, ya que la recuperación de
la confianza ciudadana o el descrédito hacia la misma está centrada
en las fuerzas del orden (Zúñiga, L.,
2012).
Si la seguridad pública es el
principal obstáculo para la construcción de una esfera civil protectora, la seguridad ciudadana es el
instrumento por excelencia para
facilitar la creación de ins tuciones
civiles que protejan a la ciudadanía
de la delincuencia y la negligencia
u opacidad del Estado.
La seguridad ciudadana ha sido
planteada como esfera civil protectora de la sociedad para con la omnipresencia del Estado o la acción
delic va. Sin embargo, también
supone la obtención de derechos
y libertades autoatribuibles que le
permiten a la ciudadanía desarrollar sistemas locales que las defiendan del accionar delic vo o gubernamental (Arriagada, I., 2002). En
este tenor, la ciudadanía está ar -

culada con normas jurídicas que le
garan zan la protección de su integridad psíquica, sica y patrimonial en detrimento del ajuste de la
agenda ciudadana a la agenda jurídica (Burgos, J. y P. Tudela, 2002).
Es decir, la ciudadanía puede construir una agenda lo suficientemente robusta que cubra sus necesidades y expecta vas en materia de
seguridad, pero la intervención de
las ins tuciones jurídicas y polí cas legisla vas determinan en úlma instancia los temas centrales
de la agenda pública. Por ello, uno
de sus obje vos centrales no es
la reducción de la inseguridad en
sí, sino la superación de barreras
ins tucionales (Carrión, F., 2002).
Una vez superados los obstáculos
gubernamentales, tendrá como
obje vo específico la construcción
de una confianza social indispensable para el acabado de la esfera
civil (Concha, A., 2002). No obstante que la esfera civil busca proteger
a la ciudadanía de la inseguridad
delic va y gubernamental, es en
esencia un monopolio de discusión, decisión y acción (Oviedo, E.,
2002). Si se toma en cuenta que el
Estado ha reducido su función hasta un punto tal que ya ni siquiera
garan za la seguridad, cualquiera
que esta sea, entonces la ciudadanía junto con las ins tuciones
deberán asumir compromisos más

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Bertha Rivera Varela / Gerardo Arturo Limón Domínguez / Cruz García Lirios

allá del simple orden civil y delinear
un sistema de colaboración que les
permita compe r con otros sistemas de seguridad. Un proceso así
supone una serie de controversias,
ya que la ciudadanía es diversa y
los sistemas enden a encasillarla.
Es preciso, entonces, explorar tal
diversidad ciudadana a par r de
sus iden dades.
En síntesis, la seguridad se ha
diversificado en razón de la heterogeneidad de la ciudadanía, la
inseguridad, las ins tuciones y los
sistemas que buscan resguardar la
integridad de las mismas. A medida que la seguridad se ha intensificado en sectores clave de la población, la emergencia de nuevas
problemá cas hace relevante a la
esfera civil. La construcción de una
iden dad colec va podría ser el
preámbulo de la restauración del
orden social y la paz pública administrados por la esfera civil.
Sin embargo, queda pendiente
el proceso rela vo a la construcción de la esfera civil sin menospreciar la superación de los obstáculos
que inhiben su creación. En torno
a la explicación de la estructura
social que permita incen var la
acción individual y orientarla a la
discusión de los temas de inseguridad, el termino iden dad cobra
mayor relevancia.

Definida como impera vo territorial, económico, polí co, social,
ins tucional y grupal, la iden dad
es un factor explica vo de las decisiones y acciones del individuo
que se involucra en los asuntos
públicos; discute los temas de la
agenda social; interpreta el marco
jurídico regulatorio; organiza manifestaciones colec vas o virtuales
(Gall, O., 2004; Zacarés, J., A. Iborra
y E. Serra, 2009; Gil, C., 2012; Borghello, C. y M. Temperi, 2012). La
iden dad explica, en parte, el proceso mediante el cual las personas
ajustan sus decisiones y acciones a
un sistema de seguridad, principalmente público y ciudadano.
Si cada una de las dimensiones
de la iden dad, según el estado del
arte, es relacionada con las dimensiones de la seguridad pública y
ciudadana, entonces tenemos una
matriz que va de la exploración de
ins tuciones al compromiso con
las mismas. En un extremo, la ciudadanía descon a de sí misma y
de las agencias gubernamentales;
en el otro, la confianza en las instuciones es el indicador de la discusión y acción social. En medio, el
uso de Tecnologías de Información
y Comunicación (TICs) permite el
debate virtual de la agenda ciudadana, pero la hace invisible, incluso la transmuta en roles volá les y

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�Hacia la construcción de una esfera civil de seguridad e idenƟdad pública

e meros. A medida que la exploración se intensifica, los roles se
diversifican y el compromiso social
se hace difuso. En este escenario,
la construcción de la esfera civil se
ha estancado, aunque se reac va
cuando la inseguridad es percibida como lejana o cercana (Salas,
L., 2011). En el primer caso, la ciudadanía transita de lo privado a lo
público, y en el segundo, materializa la información circundante en
acciones concretas de protección
civil. Tal proceso supone el encuadre de los medios de comunicación
(García, C., 2009, 2012; García, C.
et al., 2013a, 2013b). Es decir, la
información rela va a la seguridad
es seleccionada de acuerdo con el
perfil de las audiencias, y la intensificación de los mensajes, editoriales, notas, reportajes o columnas de la televisión, radio y prensa
influye en la opinión pública para
infiltrar temas en la agenda pública. El aba miento del encuadre periodís co solo sería posible con la
construcción de una opinión pública por parte de la esfera civil, pero
esta también es influida por los
comunicadores. En efecto, la construcción de una esfera civil protectora de la inseguridad y la negligencia u opacidad del Estado se gesta
desde los medios de comunicación.
Si se considera que la violencia
es generada desde los medios de

comunicación y que estos no fungen como tes gos de la violencia,
entonces estamos ante un planteamiento que alude al Estado y a la
ciudadanía como intermediarios
de la seguridad, más que generadores o beneficiarios. La seguridad parece estar dirigida desde la
mercadocracia más que desde las
ins tuciones o las inicia vas ciudadanas.
No obstante, un análisis minucioso del concepto violencia parece mostrar que esta no solo es un
indicador de inseguridad, sino también de iden dad. El concepto violencia atraviesa ambos términos,
ya que puede ser producto de la
ausencia de reconocimiento social
(Wieviorka, M., 2006), la omnipotencia del Estado (Ospina N. y G.
Jiménez, 2009), la exclusión social
(Villaplano, V., 2009) y las asimetrías entre la clase polí ca y demás
clases sociales (Acosta, J., 2010). Es
decir, la violencia refiere a entornos públicos y privados en los que
el conflicto es generado por ausencia de acuerdos, pero también por
valores inherentes a la naturaleza
humana. La cues ón aquí es fundamental: la seguridad y la iden dad son partes fundamentales de
la construcción de una esfera civil,
ya que la inseguridad y la violencia,
principales amenazas de su gestación, están presentes en las dimen-

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�Javier Carreón Guillén / Jorge Hernández Valdés / María de Lourdes Morales Flores /
Bertha Rivera Varela / Gerardo Arturo Limón Domínguez / Cruz García Lirios

siones públicas y privadas, macro y
microsocial.
Solo resta analizar una consecuencia de la ausencia de esfera
civil: la privacidad. Establecida
como un conjunto de derechos y
obligaciones, la privacidad alude a
facultades (Hernández, R., 2008),
libertades (García, D., 2010), garan as (Ortúzar, G., 2010), singularidad (Cas llo, C., 2012), autonomía y capacidades (Terwagne,
C., 2012), frente a sistemas informa vos espías que atentan contra la invisibilidad voluntaria de un
usuario de TICs. La sofis cación
de disposi vos tecnológicos se ha
conver do en un tema central de
la agenda personal, ciudadana, polí ca y pública en referencia a los
sistemas de seguridad, así como
de iden dad y la construcción de
una esfera civil. La privacidad es un
tema esencial para explicar las barreras que impiden la construcción
de un escenario de manifestación,
discusión, consenso y acción local
desde la ciudadanía hasta la esfera de poder polí co. En este sen do, las TICs son materia de debate
puesto que la iden dad, en estos
escenarios, es sinónimo de exploración más que de compromiso.
Tal requerimiento es indispensable
para la reflexión pública en torno a
la inseguridad o la violencia.

En resumen, las sociedades, según el estado del arte conceptual,
parecen avanzar hacia escenarios
de información y comunicación
que trastocan su poder de elección y decisión en acciones exploratorias de espacios, inseguridad,
violencia o privacidad; pero en
tanto dependiente de los avances
y las innovaciones tecnológicas, la
ciudadanía trata de construir una
esfera civil que la pueda proteger
del crimen y la delincuencia. En un
panorama así, el Estado se asume
como un actor más en el ajedrez de
las inicia vas, vetos y leyes que regulan la incidencia del mismo en la
privacidad, aunque la moderación
de la iden dad está ajustada a la
percepción de inseguridad. Por ello
es menester revisar los hallazgos
rela vos a las relaciones empíricas
entre seguridad e iden dad.

Relaciones empíricas entre seguridad e idenƟdad
Entre los hechos de privacidad,
inseguridad, violencia y exclusión,
los medios de comunicación regulan la información rela va a la
seguridad y la iden dad hasta un
punto tal que hacen parecer como
prioritarios temas como migración,
escasez y desabasto de recursos en
diferentes escalas.

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�Hacia la construcción de una esfera civil de seguridad e idenƟdad pública

En un nivel organizacional, seguridad e iden dad son considerados instrumentos de relaciones
de poder entre empleados que se
distribuyen asimétricamente las
funciones para reducir los conflictos (Meliá, J., 1999). En el ámbito
educa vo, iden dad y seguridad
son factores de estabilidad y compromiso conforme la edad se incrementa (Zacarés, J., A. Iborra y
E. Serra, 2009). Principalmente el
género es factor determinante de
la percepción de inseguridad y el
ejercicio de la violencia (González,
J., A. Hernández y R. Garza, 2010).
Sin embargo, los medios de comunicación resultan ser interventores directos y colaterales de las
percepciones de inseguridad pública al momento de evaluar las estrategias gubernamentales y la acción
policiaca contra la delincuencia
(García, C., 2009, 2012; García, C.
et al., 2013).

Discusión
Los estudios rela vos a la relación
seguridadiden dad parecen mostrar que la construcción de una
esfera civil reductora de la inseguridad, violencia y exclusión, está
influida por los medios de comunicación. Incluso, la televisión y
la prensa se erigen como factores

intervinientes del proceso de seguridad ciudadana como privada en
referencia al sistema de seguridad
pública. A medida que la ciudadanía busca salvaguardar su integridad, bienes y espacios, los medios
de comunicación parecen acotar
sus temas de información, debate,
deliberación y acción. La iden dad
ciudadana parece estar influida por
mensajes en torno al impacto de
las estrategias gubernamentales y
sus recursos financieros, humanos
y tecnológicos sobre la prevención del delito, la captura de malhechores, la rapidez de los juicios
y la ejecución de penas a los delincuentes. En un escenario como
este, la polí ca de seguridad pública se intercepta con las inicia vas
ciudadanas y como resultado de
tal encuentro, la esfera civil es pospuesta hasta que alguna coyuntura
amerita su emergencia. En efecto,
mientras las polí cas de seguridad
se consolidan, las inicia vas ciudadanas parecen perder su historicidad temporal y espacial de las que
alguna vez subyacieron, y a cambio
son transmutadas ahora en spots,
mensajes, columnas, editoriales o
reportajes sobre la inseguridad.

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�Javier Carreón Guillén / Jorge Hernández Valdés / María de Lourdes Morales Flores /
Bertha Rivera Varela / Gerardo Arturo Limón Domínguez / Cruz García Lirios

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�BioéƟca, Bioderecho e interrupción del embarazo

BioéƟca, bioderecho e interrupción
del embarazo
Bioethics, biolaw, and termina on of pregnancy
Héctor A. Mendoza C.,
Martha LeƟcia Cabello Garza

Resumen

E

ste ar culo revisa, desde la
perspec va del bioderecho,
aunada a los paradigmas
biotecnológicos, el tema de la interrupción del embarazo. Presenta una panorámica de la cues ón
en el caso de México y una visión
desde las perspec vas de salud y
del derecho a la vida de las personas; analiza los cambios recientes
en materia de aborto a las leyes
vigentes dentro de los estados de
la república y en el Distrito Federal, mostrando posiciones tanto
liberales como conservadoras, y
reflexiona sobre las principales implicaciones bio-é co-jurídicas del
asunto a la luz de nuestra Cons tución Polí ca. Concluye afirmando
que la interrupción del embarazo
debe estudiarse desde los avances
cien ficos con óp ca mul disciplinaria, incluyendo la bio-é cajurídica, ponderando los derechos
de la gestante con los del que está
por nacer; rechazando la criminali-

zación de las mujeres que deciden
abortar, y proponiendo prevenir
los embarazos no deseados.

Palabras clave: Bioderecho, Bioéca, biotecnología, Aborto, Embarazo.

Abstract
This ar cle reviews the issue of termina on of pregnancy from biolaw and biotechnology paradigms.
Presents an overview of the issue
in the case of Mexico and insight
from the perspec ves of health and
right to life of the people; discusses
recent changes on abor on to exisng laws within the Mexican states
and the Distrito Federal, showing
both liberal and conserva ve posions, and considers the main bioethical and legal implica ons of the
ma er within the Mexican Cons tu on. Concludes that termina on
of pregnancy should be considered

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�Héctor A. Mendoza C. / Martha LeƟcia Cabello Garza

based on scien fic and mul disciplinary manner, including bio-ethical-legal, taking into account the
rights of the mother and the rights
of the unborn person; rejec ng the
criminaliza on of women who decide to abort, and proposing prevent unwanted pregnancies.

Keywords: Biolaw, bioethics, biotechnology, Abor on, Pregnancy

Recibido: 25 de marzo de 2014
Aceptado 16 de mayo de 2014

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�BioéƟca, Bioderecho e interrupción del embarazo

BioéƟca, bioderecho e interrupción del embarazo
Bioethics, biolaw, and termina on of pregnancy
Héctor A. Mendoza C.7
Martha LeƟcia Cabello Garza 8

Introducción

E

n primera instancia, nos parece obligado destacar que
la biojurídica —también conocida como bioderecho— es una
propuesta rela vamente nueva
cuyo antecedente inmediato es la
bioé ca, disciplina muy joven y en
proceso de construcción. A su vez,
la bioé ca surge como respuesta a
los dilemas é cos planteados por
la aparición de nuevas biotecnologías; su intención original es establecer un puente entre las ciencias
de la vida y las humanidades.
Ahora bien, el obje vo úl mo
de la biojurídica es asumir la reflexión bioé ca para eventualmente posi vizarla, es decir, conver rla
en bioderecho, generando así un
nuevo corpus norma vo que per-

7

Doctor en Derecho, Profesor de posgrado
de la Facultad de Trabajo Social y Desarrollo
Humano (FTSyDH) de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL), hector.mendoza@yahoo.com.mx

mita a la sociedad mantener relaciones armoniosas relacionadas
con temas altamente controversiales.
Frente a los nuevos paradigmas
biotecnológicos, otros ancestrales
se ven afectados y este es el caso
de la discusión sobre la interrupción del embarazo. Al respecto
cabe señalar que, curiosamente,
desde hace mucho ha exis do lo
que ahora se denomina interrupción legal del embarazo, ya que
tratándose del aborto siempre han
exis do diferentes excluyentes de
responsabilidad, que no es otra
cosa que la interrupción de un embarazo de manera legal.
Y es precisamente en la medida
en que estos temas resurgen de
manera cíclica, que los mismos deben ser vueltos a analizar. Resulta

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Doctora en Filoso a con especialidad en
Trabajo Social y Polí cas Comparadas de
Bienestar Social, Profesora de posgrado de
la FTSyDH de la UANL, marthacabello@hotmail.com

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�Héctor A. Mendoza C. / Martha LeƟcia Cabello Garza

evidente que hablar de aborto en
un contexto de precario desarrollo
biotecnológico difiere mucho de
hacerlo en un contexto de amplio
desarrollo como el que se vive en la
actualidad. Los casos más comunes
son la violación y cuando la vida de
la madre corre peligro de muerte.
En ese sen do, no podemos
olvidar que el derecho es flexible
y mutante: el derecho cambia —o
debe cambiar— si las circunstancias que le dieron origen han sido
modificadas. En consecuencia,
ante la nueva realidad cien fica el
derecho no puede mantenerse al
margen y debe retomar la discusión para ofrecer nuevas respuestas que, hoy más que nunca, deben
generarse desde un enfoque mul disciplinario.
Cabe decir que en sociedades
como la nuestra, las que generalmente se resisten al cambio, existe
un cierto temor por lo nuevo; las
tradiciones y las costumbres nos
proveen de una cierta seguridad
que, en todo caso, se ve trastocada frente a los nuevos paradigmas
biotecnológicos. Consecuentemente, podemos afirmar que si bien es
cierto que el aborto en sí mismo
no es un tema nuevo, los avances
biotecnológicos que se encuentran
atrás de aquél sí lo son.
De manera retórica se habla del
cambio, sin embargo, todo indica

que, como sociedad, solemos hacer únicamente los cambios indispensables, par cularmente en términos discursivos, lo que da como
resultado en realidad que todo quede igual. Esta parece ser la discusión
sobre el aborto en nuestro país.
Así, mientras que los avances
cien ficos se acrecientan precipitadamente, la bioé ca y, en par cular, su rama prác ca el bioderecho,
se man enen rezagadas de manera
preocupante —cuando idealmente
ambas deberían ir a la par de las
ciencias—, generando un estado
de mayor incer dumbre y caos.
En ese orden de ideas, la bioéca y el bioderecho cons tuyen un
espacio de debate polí co, un lugar en el que la sociedad enfrenta
su futuro, espacio que además es
un campo minado a causa de las luchas que se suceden tras el poder
(Durand, G., 2007). Frente a estos
temores por el cambio, siempre es
mejor deba r una cues ón aunque
esta quede sin resolverse, que correr el grave riesgo de pensar haber
resuelto una cues ón sin haberla
deba do.

De la bioéƟca a la biojurídica y de
ésta al bioderecho
En este apartado nos parece pernente puntualizar qué debemos

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entender por bioé ca, por biojurídica y por bioderecho. Todas son
disciplinas paradigmá cas que
surgen en virtud de la crisis o transición de valores derivados de la
posmodernidad; las tres son disciplinas que se desarrollan ante un
complejo entramado de dilemas
é cos, y por ende jurídicos, que se
han mul plicado desde la segunda
parte del siglo pasado, a par r de
los nuevos conocimientos y tecnologías generados por las ciencias
de la salud y la vida.
Los avances en materia biotecnológica han proporcionado nueva y valiosa información que, sin
embargo, viene a afectar nuestras
creencias, valores e ideologías. En
concreto, estos valores se enfrentan ahora a un nuevo entorno tecnificado de las ciencias de la vida,
con implicaciones bio-é co-jurídicas e inclusive biopolí cas procedentes de dichos avances. Frente a
tales fenómenos se impone u lizar
un nuevo enfoque; hoy más que
nunca es necesario analizar estos
fenómenos desde una perspec va
mul disciplinaria e incluyente, propia de la bioé ca y del bioderecho.
Recordemos que, en su expresión más reducida, la bioé ca no
es otra cosa que la vinculación reflexiva entre la ciencia y la é ca
(Rivero, P. y R. Pérez, 2008: 18). En
este orden de ideas, la biojurídica

representa la reflexión filosóficojurídica sobre aquellos fenómenos
bioé cos emergentes que, una vez
posi vizados, dan pie al bioderecho (Flores, F., 2004).
Así, por ejemplo, la secuencia
del genoma humano9, que nos ha
permi do escudriñar los secretos
fundamentales de la estructura
responsable de la evolución y supervivencia de la vida humana, y
que fue quizá la no cia más relevante de fines del siglo pasado, ha
marcado un hito en la historia de
la humanidad, cuyas implicaciones —é cas y jurídicas— deben ser
analizadas mediante el cristal del
bioderecho.
Por otra parte, las ciencias médicas —par cularmente la biología
y la embriología— han desarrollado
una creciente gama de modalidades
biotecnológicas que permiten intervenir en los diferentes procesos de
la reproducción humana, abriendo

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El genoma humano es equiparable a un
gran manual de instrucciones, con un total de 23 capítulos —los cromosomas— en
donde se encuentra la información gené ca
hereditaria específica de los seres humanos.
Este código con ene órdenes inscritas químicamente, usando el idioma del ácido desoxirribonucleico (ADN), el cual forma largas
cadenas unidas entre sí por puentes de bases nitrogenadas —las letras del alfabeto—.
Cuando se configura una oración tenemos
un gen, considerado como la unidad básica
de la herencia.

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�Héctor A. Mendoza C. / Martha LeƟcia Cabello Garza

simultáneamente una especie de
caja de Pandora desde el punto de
vista de la filoso a, la teología e inevitablemente del derecho.
Durante siglos, expresiones
como genoma, células germinales,
embrión o ADN —siglas del ácido
desoxirribonucleico—, han sido
ajenas a la ciencia jurídica, empero, dado el avance biotecnológico y
sus implicaciones sociales hoy esto
es inadmisible. Derecho y biología están llamados a cohabitar un
mismo espacio, además de ser necesaria la reflexión bioé ca y biojurídica a fin de ofrecer respuestas
viables a los nuevos paradigmas
emergentes10. Ante la preminencia
del progreso cien fico, es evidente
que el derecho se ha mantenido
al margen, es por ello que afirmamos que solo mediante un nuevo
enfoque transdisciplinario será posible afrontar los grandes retos que
nos presentan ahora las biotecnologías. Este es, en concreto, el terreno propio de la biojurídica y del
bioderecho.

Interrupción del embarazo en México

10 Como se puede ver, todos estos aspectos
derivados del avance cien fico deben ser
integrados a nuestro sistema jurídico mediante una legislación altamente especializada, que para ser congruente con nuestro
orden jurídico debe ubicarse en el ámbito
del derecho administra vo, par cularmente dentro del derecho a la salud. Asimismo,

consideramos que este po de legislación
debe reves r un carácter federal, ya que de
no hacerlo así, lo único que se provocaría es
tener diversas concepciones sobre asuntos
iguales o similares en un mismo país.

A nivel mundial, el aborto se convir ó en un problema socialmente
relevante a par r de que ciertas
legislaciones del mundo occidental empezaron a legalizar y, en casos especiales, a despenalizar su
prác ca. Lo anterior no sin grandes
luchas de por medio, que se sucedieron a finales de los sesenta y
principios de los setenta del siglo
pasado en países como Italia11,
Alemania e Inglaterra12.
Por ejemplo, antes de la unificación alemana, cada una de las Alemanias tenía posiciones dis ntas.
En la Alemania comunista se permi a el aborto a par r de la sola
solicitud de la mujer, sin embargo,
en la Alemania Occidental era necesario que un médico cer ficara
la necesidad de un aborto. Hacia
1992 el parlamento unificado alemán permi ó la despenalización
del aborto únicamente a solicitud
de la mujer (Denninger, E., 1993).

11 Ley 194 de 1978.
12 Mediante la Abor on Act de 1967.

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�BioéƟca, Bioderecho e interrupción del embarazo

En nuestro con nente, el problema del aborto cobró auge con el
fallo de la Suprema Corte de los Estados Unidos en el caso Roe versus
Wade (Balkin, J., 2005), mismo que
otorgó derechos totales a las gestantes para decidir entre con nuar
o interrumpir el embarazo durante
el primer trimestre, derechos parciales en el segundo y finalmente
derechos cuasitotales13 sobre el
producto de la concepción en el
úl mo trimestre. Cabe señalar que
la resolución de los jueces americanos no se basó en el análisis de los
derechos del producto, sino que
se sustentó en el derecho a la in midad de las mujeres, su ejercicio
y las limitaciones posibles a este
derecho. Tal vez el punto más notable en dicho dictamen es la importante moderación que los juristas norteamericanos mostraron en
relación con las intromisiones del
derecho en el ámbito ín mo de la
procreación (Carbonell, M., 2003).
Si bien es cierto que en nuestro
país la discusión sobre el aborto
ene añejos antecedentes, es probable que fue a par r de las modificaciones efectuadas al Código
Penal del Distrito Federal cuando el
13 Derechos cuasitotales ya que, por ejemplo,
si la vida de la madre corre peligro con el
embarazo, se privilegia la vida de la segunda
respecto del producto de la gestación.

tema se puso nuevamente sobre la
mesa de discusiones y tomó revuelo la expresión “interrupción legal
del embarazo”.
En 2007, el gobierno del Distrito Federal (DF) aprobó una serie
de modificaciones en su legislación penal por virtud de las cuales
no se sanciona el aborto inducido
dentro de las primeras 12 semanas
de gestación. En resumen: dentro
del primer trimestre de gestación,
en el DF solamente es necesaria la
voluntad expresa de la madre gestante para poder interrumpir —de
manera legal— el embarazo.
La posición asumida en el DF
es en general concordante con
muchos países del mundo14, sin
embargo, el resto de las en dades
de la república ha mantenido y en
algunos casos radicalizado la legislación en materia de aborto15.
14 Cabe señalar que más de la mitad de las
mujeres en el mundo viven actualmente
en países con legislaciones similares a las
del Distrito Federal (DF). Ahora bien, con
excepción precisamente del DF, México junto con la mayoría de los países africanos y
la noamericanos sancionan penalmente la
interrupción de un embarazo no deseado.
15 Hasta este momento son al menos 18 endades las que han modificado sus cons tuciones locales para introducir expresiones
o ideas relacionadas con el inicio de la vida
desde la concepción: Baja California, Campeche, Chihuahua, Colima, Durango, Guanajuato, Jalisco, Morelos, Nayarit, Oaxaca,
Puebla, Querétaro, Quintana Roo, San Luis
Potosí, Sonora, Veracruz y Yucatán.

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�Héctor A. Mendoza C. / Martha LeƟcia Cabello Garza

Por lo general a la palabra aborto la asociamos a una conducta
pificada por la legislación penal
como delito; en ese sen do, el
aborto es lo que podríamos denominar la interrupción no legal del
embarazo.
No obstante, lo anterior no es
necesariamente correcto, ya que la
expresión —jurídica— de aborto
ene en realidad dos connotaciones. Por un lado, representa la violación a una norma jurídica que, sin
embargo, bajo ciertas condiciones
implica la exoneración de responsabilidad a quien lo prac ca.
Hay que subrayar que la interrupción —legal— del embarazo
siempre ha exis do, ya que a lo
largo de la historia del delito del
aborto han figurado cuando menos
tres formas excluyentes de responsabilidad, la más común de las cuales está asociada a la violación; la
segunda, generalmente admi da,
es cuando la vida de la madre gestante se encuentra en peligro; y la
tercera es cuando el aborto se produce de manera natural o inclusive
por imprudencia de la mujer embarazada.
Así, con excepción del DF, en el
grueso16 de las en dades federavas se reconocen como excluyen16 Usamos la expresión “en el grueso de las endades” ya que más adelante veremos que

tes de responsabilidad al menos las
tres hipótesis reseñadas. No obstante, dados los avances biotecnológicos hay en dades que reconocen, por ejemplo, la inseminación
ar ficial sin consen miento17 de
la mujer como otra causa excluyente de responsabilidad18; asimismo, algunos estados reconocen la
posibilidad del aborto por causas
eugenésicas19, e incluso en algunos casos se admite el aborto por
causas económicas graves20.

17

18
19

20

hay algunas en que incluso se desconoce la
posibilidad de abortar cuando la vida de la
madre corre peligro.
Hay que destacar que la inseminación ar ficial es apenas una de las diversas posibilidades biotecnológicamente posibles. En
efecto, una mujer puede ser obligada a que
se le implante un embrión desvinculado biológicamente a ella. En este caso, necesariamente, esa mujer debería tener el derecho
a abortar en cualquier parte de la república
y no solo en el DF.
Baja California, Chihuahua, Colima y Morelos, entre otros.
Oaxaca, Quintana Roo y Veracruz, por ejemplo, reconocen como causas excluyentes de
responsabilidad el que el producto padezca
de alteraciones gené cas o congénitas que
puedan dar por resultado el nacimiento de
un ser con trastornos sicos o mentales graves.
En el caso de Yucatán, el Código Penal admite el aborto cuando este obedezca a causas
económicas graves y jus ficadas, siempre y
cuando la mujer embarazada tenga cuando
menos tres hijos.

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La interrupción legal del embarazo
desde la perspecƟva de salud
Recientemente la Secretaría de Salud modificó la norma oficial mexicana NOM-190-SSA1-1999 denominada “prestación de servicios
de salud. Criterios para la atención
médica de violencia familiar”, emiendo la nueva norma NOM-046SSA2-2005,21 ahora denominada
“violencia familiar, sexual y contra
las mujeres. Criterios para la prevención y atención”.
Esta norma oficial, aprobada el
27 febrero de 2009, establece que
en caso de violación, las ins tuciones prestadoras de servicios de
atención médica deberán22 ofrecer
de inmediato y hasta un máximo
de 120 horas después de ocurrido el evento, la an concepción de
emergencia. Para tales efectos, se
21 De hecho, el 15 julio de 2009 el gobernador
del estado de Jalisco interpuso ante la Suprema Corte de Jus cia de la Nación (SCJN)
una controversia cons tucional en contra
de dicha norma, argumentando que la autoridad sanitaria no era competente para
normar asuntos relacionados con la procuración y administración de jus cia. El gobernador argumentó que dicha norma oficial
invadía la esfera penal, ya que se afectaban
las competencias del Ministerio Público en
la medida en que el aborto es un delito del
orden común.
22 Es importante señalar la u lización de la
conjugación “deberán”, ya que una versión
anterior de la propia norma u lizaba la conjugación “podrán”.

exige a dichas ins tuciones que
provean de información completa
y per nente a la víc ma de la violación a fin de que aquélla tome una
decisión libre e informada.23
Igualmente, precisa que en caso
de embarazo por violación y previa autorización de la autoridad
competente,24 las ins tuciones
públicas prestadoras de servicios
de atención médica deberán otorgar servicios de aborto médico a
solicitud de la víc ma interesada;
si la mujer violada fuera menor de
edad, dicha solicitud deberá ser
presentada por el padre y/o la madre de la víc ma y, a falta de estos,
por el tutor de la menor.
La norma exige que se brinde a la víc ma, de manera previa
a cualquier intervención médica,
información completa sobre los
posibles riesgos y consecuencias
del aborto, ello con la intención de
23 De acuerdo con la NOM-168-SSA1-1998,
“Del expediente clínico”, el consen miento
informado debe constar por escrito y estar
firmado por el paciente o su representante
legal. Este documento denominado por la
norma como “carta de consen miento bajo
información”, es aquel mediante el cual el
paciente acepta, bajo la debida información, los riesgos y beneficios esperados en
un procedimiento médico o quirúrgico con
fines de diagnós co, o con fines diagnós cos, terapéu cos o rehabilitatorios.
24 La propia NOM previene que la autoridad
competente en este caso son los agentes
del Ministerio Público.

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garan zar que la decisión de la vícma sea una decisión informada.
Esta decisión es lo que la doctrina
e incluso la ley denominan como
“consen miento informado” (Vargas-Parada, L., A. Flisser y S. Kawa,
2008).
Como parte de las previsiones
de esta norma, la misma considera que todas las ins tuciones de
salud del sector público deberán
contar con médicos y enfermeras
capacitados en procedimientos
abor vos que no sean objetores de
conciencia, estableciendo que para
el caso de que la ins tución de salud no pudiera prestar el servicio
de manera oportuna y adecuada,
es obligación de la misma referir
de inmediato a la víc ma de violación a alguna unidad de salud que
la pueda atender y que cuente con
personal no objetor de conciencia.
Como se puede apreciar, esta
norma oficial mexicana no define
cuándo la interrupción del embarazo es legal o ilegal, ya que la misma
precisa que, en todo caso, las ins tuciones de salud deberán ofrecer
dichos servicios de conformidad
con las disposiciones legales aplicables en cada en dad de la república.
Tal como ya lo habíamos adelantado, en cuanto al aborto dependerá de las excluyentes de responsabilidad consideradas en cada
código penal de los estados la apli-

cación o no de la norma; sin embargo, en cuanto a la an concepción de emergencia, la aplicación
de la norma resulta obligatoria.25
Recordemos que cada en dad considera o puede considerar diferentes excluyentes de responsabilidad
para el delito del aborto.

Interrupción del embarazo en el
contexto de un supuesto derecho
a la vida de las personas
En este punto, para tratar de encontrar una respuesta lo más apropiada posible, es esencial empezar
por revisar y replantear algunas de
las preguntas clave en torno a la
argumentación y el análisis de lo
bioé co y biojurídico relacionado
con los dilemas del inicio de la vida.
Desde nuestra perspec va la
vida no inicia, ya que esta es un
con nuo y el ser humano es solo
una pieza más del gran entramado llamado vida. Así, pretendiendo
fundamentarnos en los avances

25 La controversia interpuesta por el gobernador del estado de Jalisco fue resuelta el
27 de mayo del presente año, validándose
en consecuencia la u lización de la píldora an concep va de emergencia en casos
de violación. Véase: Sentencia dictada por
la Suprema Corte de Jus cia de la Nación,
dentro de la controversia cons tucional número 54/2009.

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de la ciencia, nos adherimos a la
tesis de Ricardo Tapia,26 quien opina que los avances cien ficos en
materia genómica, de fer lización
y de desarrollo embrionario, aunados a aquellos relacionados con
la fisiología del embarazo, aportan
información relevante sobre el proceso de gestación y del momento
en que inicia el funcionamiento
del sistema nervioso central de un
individuo, que es en todo caso lo
que caracteriza al ser humano y lo
dis ngue de especies tan cercanas
como los primates.
De acuerdo con sus inves gaciones, Ricardo Tapia afirma que la
diferencia entre el genoma humano y el genoma del chimpancé es
ínfima ya que no supera el uno por
ciento; no obstante, este cien fico
señala que es precisamente esa
pequeña diferencia la que determina las propiedades que dis nguen
al cerebro humano del cerebro de
otros primates (Tapia, R., 2010).
Según Ricardo Tapia y Ruben Lisker,
el embrión de 12 semanas no es un
individuo biológico ni mucho menos una persona, porque:
26 Cien fico mexicano de reconocida trayectoria, inves gador emérito del Sistema Nacional de Inves gadores, tular del Departamento de Neurociencias del Ins tuto de
Fisiología Celular de la Universidad Nacional
Autónoma de México (UNAM) y presidente
del Colegio de Bioé ca, AC.

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—Carece de vida independiente, ya que es totalmente inviable fuera del útero, al estar
privado del aporte nutricional y
hormonal de la mujer.
—Aunque posee el genoma
humano completo, considerar
que por esto el embrión de 12
semanas es persona, obligaría a
aceptar también como persona
a cualquier célula u órgano del
organismo adulto que también
enen el genoma completo, incluyendo a los tumores cancerosos; la ex rpación de un órgano equivaldría entonces a matar
miles de millones de personas.
—A las 12 semanas, el desarrollo del cerebro está apenas en
sus etapas iniciales, ya que solo
se han formado los primordios
de los grupos neuronales que
cons tuirán el diencéfalo —una
parte más primi va del interior
del cerebro—, y no se ha desarrollado la corteza cerebral ni se
han establecido las conexiones
hacia esta región, que cons tuye el área más evolucionada en
los primates humanos. Estas conexiones, indispensables para
que pueda exis r la sensación
de dolor, se establecen hasta las
semanas 22-24 después de la
fer lización.
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—Por todo lo anterior, el embrión de 12 semanas no es capaz de tener sensaciones cutáneas ni de experimentar dolor,
y mucho menos de sufrir o de
gozar.27
Según Tapia, gracias al conocimiento neurobiológico sobre el desarrollo anatómico y funcional del
sistema nervioso es posible afirmar que antes de las primeras 12
semanas de gestación no se puede
hablar propiamente de persona, ya
que hasta ese momento el sistema
nervioso central no se ha desarrollado. El argumento central de esta
tesis es que, precisamente, el sistema nervioso central es el rasgo
caracterís co que dis ngue a los
seres humanos de otras especies
que pueblan la erra28 (Tapia, R.,
2010).
27 Véase revista Nexos, núm. 343, julio de
2006.
28 De hecho, normalmente todas las células
del organismo enen vida, si esto no fuera así no se podría hablar de trasplante de
órganos, ya que estos morirían en cuanto
se extrajeran del donador. Según Tapia,
tampoco podría haber reproducción sexual
mediante el coito, ni fer lización in vitro,
ni inseminación ar ficial, pues en todos
estos casos los espermatozoides y el óvulo
se comportan como células vivas fuera de
las gónadas que les dieron origen, ello sin
olvidar que toda célula humana posee el
genoma completo, por lo que en todo caso
es una cues ón de empo para que sea po-

Par endo de estas ideas, reiteramos que la vida, par cularmente en su dimensión biológica, no
inicia, pues la vida —en su máxima expresión, es decir, humana o
no— es un con nuo que fluye y se
manifiesta de diversas y variadas
formas, una de ellas por medio del
ser humano.
En cuanto a la cues ón rela va al inicio de la vida biológica de
cada ser humano en lo par cular, la
respuesta tradicional suele ser que
aquélla se inicia en el momento
mismo de la fecundación.
Efec vamente, suele asumirse
que es en el momento en que por
primera vez se encuentran el óvulo
y el espermatozoide cuando inicia
la vida de cada ser humano en lo
par cular y se cree que esto es así,
ya que al fusionarse ambos gametos se entremezclan las cargas gené cas de los progenitores, dando
por resultado un nuevo individuo
de la especie humana.
Pese a lo anterior, no hay que olvidar que en realidad la posibilidad
de una vida humana ya se había
iniciado —desde el punto de vista
biológico— mediante el surgimiento, existencia y desarrollo de los
dos pos de células primigenias,
óvulo y espermatozoide. La vida
sible generar vida humana sin la necesaria
fecundación de óvulo y esperma.

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entonces implica una progresión
gradual y con nua del individuo.
A par r del momento de la fecundación y mediante un azaroso
proceso, la vida humana en lo individual empieza a desarrollarse,
con nuando su curso biológico
hasta llegar, en aproximadamente
25 por ciento de los casos, a lo que
ordinariamente conocemos como
un ser humano y que el derecho
denomina como persona.29
No obstante, afirmar que el resultado de la fusión de gametos
humanos siempre derivará en una
persona, es incorrecto. El sofisma
que nos lleva a tales conclusiones
es más o menos el siguiente: fusión
de óvulo y esperma igual a fecundación; fecundación igual a un nuevo individuo de la familia humana,
único e irrepe ble llamado cigoto;
cigoto igual al embrión; embrión
igual a feto, y feto igual a persona.
Decimos que esto es un sofisma,
ya que la fecundación de óvulo y
esperma puede derivar en diferentes fenómenos biológicos bien
documentados por la ciencia, por
ejemplo las molas hida formes,
los carcinomas, los fenómenos re-

29 Estas son es maciones dadas por la propia
Secretaría de Salud que, cabe decir, son congruentes con la tasa de fecundación mundial. Véase: Secretaria de Salud, Bases cienficas de la an concepción de emergencia.

lacionados con la polisemia, el quinismo, etcétera (Sadler, T., 2004) .
Para responder a preguntas
como las anteriores desde la ópca biojurídica es necesario pues
cues onar el concepto de persona.
En este escenario, el derecho debe
enfrentarse a ancestrales conceptos a fin de replantear otros que,
acordes con los derechos fundamentales de los seres humanos y
los nuevos conocimientos cien ficos, den respuesta a una nueva
realidad compleja y paradigmá ca
(Narváez, J., 2005).
Actualmente la reflexión biojurídica va más allá; para abordar estos temas es necesario considerar
los nuevos elementos que aporta
la ciencia. No olvidemos que delitos
como el aborto, desde la perspecva jurídica, fueron creados en los
años treinta del siglo pasado, momento en el cual, evidentemente no
se contaba con los elementos cien ficos con los que ahora se cuenta.
Adicionalmente, cabe señalar
que el concepto “vida humana”
no ene para el derecho un valor
único o absoluto. La vida humana,
materializada en lo que el derecho
denomina “persona”, no representa
siempre y en toda ocasión un valor
único, absoluto o prestablecido. Recuérdese que en el ámbito penal la
privación de la vida humana ene
—y ha tenido siempre— diferentes

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sanciones, por ejemplo si se trata de
un aborto, un infan cidio30 o un homicidio en sus diferentes variantes,
es decir, culposo, doloso o simple.
Bajo esa tónica, la única diferencia es que ahora el derecho se
enfrenta a la necesidad de decidir
qué valor ene la vida humana en
sus inicios. Visto así, a la pregunta
originalmente planteada —¿cuándo inicia la vida humana?—, se le
debe añadir: “desde la óp ca jurídica y tomando en cuenta el avance cien fico en la materia”.
Este replanteamiento de la
cues ón nos obliga a una respuesta no solo jurídica, sino necesariamente biojurídica. Bajo esta nueva
pregunta ampliada, el derecho se
30 En este caso resulta per nente señalar que
en sus orígenes el Código Penal para el distrito y territorios federales en materia de
fuero común, y para toda la república en
materia de fuero federal de 1931, en su
ar culo 327 establecía que se aplicarían de
tres a cinco años de prisión a la madre que
come ere el infan cidio de su propio hijo,
siempre que: a) no tuviera mala fama, b)
que hubiera ocultado su embarazo, c) que
el nacimiento del infante hubiera sido ocultado y no se hubiere inscrito en el Registro
Civil, y d) que el infante no fuera un hijo legíƟmo, es decir, que no fuera un hijo derivado
de matrimonio. En este caso, la vida de un
hijo legí mo y la de uno ilegí mo tenían un
valor diferente, ya que dar muerte al hijo
ilegí mo permi a una reducción de la pena
y, por el contrario, darle muerte a un hijo legí mo aumentaba la penalidad, ya que esta
era de seis a 10 años. Véase el Código Penal
antes aludido.

ve obligado a replantear sus conceptos tradicionales sobre la persona jurídica a fin de actualizarla
e integrar en dicho concepto los
avances biotecnológicos de la época. No hay que olvidar que, desde
la perspec va jurídica, la persona
no es otra cosa que lo que el derecho ha decidido que sea, ya que
en el ámbito jurídico la persona es
una ficción que no necesariamente
representa la idea del homo (Recasens, L., 1990).
La persona, desde la óp ca jurídica, no alude necesariamente al
hombre (homo), no es ese yo como
realidad sustancial; jurídicamente
la persona hace alusión a los atributos, en este caso derechos y obligaciones, que la norma jurídica le
asigna a ese homo, a ese hombre,
a esa realidad biológica.
Entonces, lo que en derecho
funciona coma personalidad jurídica individual, no es el individuo entrañable e irreduc ble, el hombre
o la mujer de carne y hueso. Para el
derecho, la persona jurídica es un
ente al cual se le atribuye un amplio repertorio de deberes y obligaciones establecidos o reconocidos
por la norma jurídica. La persona
jurídica no es una realidad concreta; la persona en tanto ficción representa solamente una categoría
jurídica más (Recasens, L., 1990).

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De allí que mientras para la biología el ser humano es el resultado
de un proceso evolu vo y milenario y para la teología la persona ene un carácter semidivino —en la
medida en que “todos somos hijos
de Dios”—, en el ámbito jurídico
la persona es aquel ente sujeto de
derechos e imputaciones jurídicas.
Es por ello que afirmamos que, jurídicamente, la persona es lo que
cada sociedad determina que sea.
Entonces es posible concluir
que si bien una vida humana parcular inicia con la unión de los gametos masculinos y femeninos humanos, creemos que siguiendo una
postura gradualista, la vida humana en sus diferentes etapas merece
diferentes formas de protección y
en sus inicios, es decir, en el periodo embrionario31 el ser humano no
puede considerarse como una persona con plenos derechos.32
31 De acuerdo con la propia Ley General de Salud, se considera embrión al resultado de la
fecundación hasta las 12 semanas de gestación.
32 Al respecto baste señalar que de considerar
el embrión como una persona nacida, todo
nuestro sistema jurídico debería replantearse. Actualmente, aunque sin exis r una
regulación específica en la materia, en México se prac can las diferentes técnicas de
reproducción asis da. Si los embriones gozan de los mismos derechos que las personas nacidas, en este momento tendríamos
privados de la libertad a miles de pequeñas
personas en los laboratorios de criopreservación embrionaria.

Por otro lado, quienes desde la
óp ca del derecho civil pretenden
defender un derecho absoluto a la
vida desde sus inicios, ignoran que
bajo circunstancias similares nuestra legislación sanitaria considera
que un individuo que ha perdido
de manera irreversible el funcionamiento de su cerebro33 ya no es
persona y es conceptuado como un
cadáver.

Modificaciones legislaƟvas relacionadas con el aborto en el DF
A par r de una serie de modificaciones legisla vas efectuadas en
2007 en el DF, el tema volvió a tomar relevancia nacional y derivó en
una serie de adecuaciones legisla vas en diferentes en dades.
Mucho se ha dicho que en el
DF el aborto está despenalizado, lo
que en estricto sen do no es así. A
par r de las modificaciones legislavas de 2007, en el DF se considera
como aborto la muerte del producto de la concepción después de la
décima segunda semana de gestación.
Esta legislación dis ngue claramente entre fecundación y concepción, entendiendo que esta úl ma
33 Que es en todo caso el que controla al sistema nervioso central.

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comprende el momento en que el
embrión se anida en el endometrio
de la mujer, por lo que considera
que antes de ese momento no hay
un embarazo propiamente dicho; de
esa forma el Código Penal establece que el embarazo es la parte del
proceso de la reproducción humana
que comienza con la implantación
del embrión en el endometrio.34
Entonces, contrario a lo que
pudiera parecer, en el DF existe el
delito del aborto, solo que este no
se configura sino pasadas las primeras 12 semanas de gestación.
Al respecto, la legislación penal
establece que la mujer que voluntariamente prac que un aborto
o consienta en que otro la haga
abortar después de las 12 semanas
aludidas, será sancionada ya sea
con una pena de prisión de tres a
seis meses o, en su defecto, se hará
acreedora a que se le impongan de
100 a 300 días de trabajo a favor de
la comunidad.35
34 Situación que resulta congruente si, como
se ha dicho, las propias autoridades sanitarias reconocen la u lización del disposi vo
intrauterino y la llamada pas lla de emergencia o del día siguiente.
35 Nótese que en realidad el delito como tal
no desapareció, por lo que resulta erróneo
hablar de la despenalización del aborto.
En realidad lo que sucedió en el DF es que,
como se ha venido mencionando, se hizo
una nueva graduación y valoración de la
vida humana, en este caso en sus inicios.

Al igual que en la mayoría de
los estados del país, se sanciona
más severamente al médico que
prac que un aborto; si la mujer ha
consen do, la sanción para quien
prac que el aborto será de uno a
tres años de prisión.
Por otra parte, se establece en
dicha legislación la posibilidad de
que alguien haga abortar a una
mujer sin su consen miento, lo
que denomina como “aborto forzado”, algo que puede suceder en
cualquier momento del embarazo.
De ocurrir tal hipótesis, quien haga
abortar a una mujer de manera
forzada, es decir, sin su consen miento, será sancionado con una
pena de prisión que va de los cinco
a ocho años de prisión, destacándose que en caso de que mediase
violencia sica o moral, la sanción
se incrementará hasta ocho a 10
años de prisión.36
Al igual que la mayoría de las legislaciones, la del DF establece que
si el aborto o el aborto forzado lo
causara un médico cirujano, comadrón o partera, enfermero o praccante, además de las sanciones
que le correspondan, se le suspenderá en el ejercicio de su profesión
u oficio por un empo igual al de

36 Penas estas úl mas que, por su gravedad,
no admiten la libertad bajo fianza.

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la pena de prisión que le deba ser
impuesta.
El embarazo derivado de una
violación se considera, al igual que
en la mayoría de las en dades,
como una causa excluyente de responsabilidad; igual sucede cuando,
de no provocarse el aborto, la mujer
embarazada corra peligro de afectación grave a su salud, o bien cuando
a juicio de dos médicos especialistas
exista razón suficiente para diagnoscar que el producto presenta alteraciones gené cas o congénitas que
puedan dar como resultado daños
sicos o mentales, al límite que puedan poner en riesgo la sobrevivencia del mismo, en este caso siempre
que se tenga el consen miento de
la mujer embarazada.
Esta legislación considera también la posibilidad de que una mujer aborte sin responsabilidad para
ella cuando haya sido objeto de
una inseminación ar ficial no consen da, de la que se produzca un
embarazo. Cabe señalar que nada
se dice en relación con la implantación de un embrión fecundado in
vitro —con material gené co propio o ajeno a la mujer—, cuando
dicha implantación sea sin consenmiento de la mujer.37

37 Nada se dice en relación con el aborto, no
obstante que el ar culo 151 del Código Pe-

Por úl mo se reconoce —al
igual que en la mayoría de las legislaciones de los estados— como
excluyente de responsabilidad que
el aborto sea el resultado de una
conducta culposa38 de la propia
mujer embarazada.
Hay que hacer notar que cuando
se prac que un aborto derivado de
una violación, cuando la vida de la
mujer esté en peligro o cuando se
derive de alteraciones gené cas, la
legislación penal impone a los médicos la obligación de proporcionar
a la mujer embarazada información
obje va, veraz, suficiente y oportuna respecto de los procedimientos,
riesgos, consecuencias y efectos.
Igualmente se les exige que informen sobre los apoyos y alterna vas existentes, a fin de que la
mujer embarazada esté en posibilidades de tomar la decisión de
manera libre, informada y responsable.

nal del DF sanciona la implantación de un
embrión sin consen miento de la mujer.
38 De acuerdo con el Código Penal para el DF,
obra culposamente el que produce el resultado pico, que no previó siendo previsible
o previó confiando en que no se produciría,
en virtud de la violación de un deber de cuidado que obje vamente era necesario observar.

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Adecuaciones legislaƟvas en el interior de la república a parƟr de las
modificaciones efectuadas en el DF
A la fecha y de cara a la mal llamada despenalización del aborto en
el DF, se ha generado una serie de

Entidad y

modificaciones a las cons tuciones
locales de 17 estados del país.39
A con nuación se presenta una
tabla compara va en la que se describe en qué consis eron dichas
modificaciones:

Modificaciones constitucionales
2007-2011

Cansas de excepción en la
legislación penal secundaria

publicación en
periódico oficial
Baja California
26/12/08

Séptimo constitucional:

1.- Aborto culposo.

=de igual manera, esta nonna funda- 2.- Aborto como resultado de
mental tutela el derecho a la vida, al una violación.
sustentar que desde el momento en que
un individuo es concebido, entra bajo 3. - Aborto como resultado de
la protección de la ley y se le reputa una inseminación artificial.
como nacido para todos los efectos
(En los últimos dos casos,
legales correspondientes hasta su
siempre que el aborto se practimuerte natural o no inducida.
que dentro del término de 90
días de la gestación y el hecho
haya sido denunciado, solo
basta la comprobación de los
hechos por parte del Ministerio
Público para su práctica.)
3.- Cuando la mujer embarazada corre peligro de muerte a
juicio del m édico que la asiste,
quien deberá dar aviso al Ministerio Público, y se deberá oír
el dictamen de otro médico
legista, siempre que esto fuera
posible y no sea peligrosa la
demora.

39 Véase la nota a pie de página anterior, en
la que se explica por qué enlistamos a 18
entidades.

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Campeclie

01/09/09

Sex.to consfii:ocio1113]:

Toda persona time der.!cbo que se
raspete su vi.da. Esie deracho estará
protegido poc la ley dasd6 61 mommt.o
d6 b j6CUndacifJn o c=c,¡;,cidn hasta
su muerte na1lmll., CO.l'l las sah'diad6 s
ya p-r~•i.ms 611 la uigi.r.Jacvn ordil'laria.

C'hlapas

lS/llt2009

Clwiuahua

01110/94

1.- Abocio p oc D7flmd61lcn de
la mujer embarazada.
2.- Aborto como resulta:io de
una \•i.olación.
3.- Cuando de no pcovocacse el
aborlo la mujer embarazada
corre p61igro d6 11ttUR"t8, a juicio del médieo que la asista,.
oymdo el dictamen de otro
médico, siempre que fuese
posible y no sea peligrosa la
demora.

1.- Cuando el embaram sea
consecuencia de ~•i:ila:ci611, si
[ . .. ] El Esta:io reconoce,. pcot2¡g,a y aquél se verifica dmtco de los
tutela el derecho a la vida que t&lt;odo ser 90 días a pacfu de la c oncephummo tieIB, dasd6 61 m,=~ d6 la ción
conc,pción, mtca bajo la protaooi.6n de
la ley y se le reputa c omo nacido paca 2.- Cuando la madre embac=todos los efectos le,ga.les c orr..spon- da corra p-digro d6 mu6Tt.6.
diente;, hasta su llJllerl21 natumL, salv o
las eooepciones qu21 establezca la legis- 3 -- Cuando pueda det!1m.inMse
!ación penal.
qu.e el producto sula ahsmci.o11.6S g92Bfk:as o congQl.itas
que dm por necesario el nacimiento de aqu.é l con tcastomos
fisieo s o mmtales gcav..s,. peevio dictamen del m..ó,d.ieo que la
asisia, oymdo el dictamen de
otros médicos especialistas,.
cuando fuese posible y no sea
peligrosa la demora.
Cl1!3:ri:o consiiiucional:

Quinto consi:iiucioDl31:

Todo ser humano tiene derecho la protección juro.lea de su vida, desde el
momento Mi= d6 la conc,;,pció11.

l. Ab orlo eomo resulta:io
de una \•i.obctdn. si.anpre y cumdo se practique dmtco de los primeros 90 días de gestación.
2.- .-\bocio pcoducfu de una
in=inacifJn artificial siempre
cuando se practique dmtco de
los primeros 90 días de gestación.

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�Héctor A. Mendoza C. / Martha LeƟcia Cabello Garza
3.- Cuando la mujec embai-azada rorra peligro dB qfa:-taclihi
gra.'8 .su sa"Jud ajuicv del médico qu.e la asista, oyéndose el
dictamm de o1ro médico, si.empre que esto fuem posible y no
sea peligrosa la demora.
3.-Abocto como resultado de
una conducta improd81lcnJ de
la mujer embarazada.
Colima

Primero conei:iiucioillll1:

1.- Cuando se ha ocasionado
por la mujer
Con respecto a la vids, ~gualdad Y se- embarazada.
guridad juroica, se estableeai las si2.- Cuando sea produ.cto de una
guientas declaraciones:
~•io1aci6n, siempre y cuando se
l. La vida es un derecho inhecente a practiqu.e dmtro de los tres
todo ser lrulll!IJJ.D. El Estado pcote,g~á primeros me.ses de embarazo.
y ,!!;aCB!lti.za:rá ese deredto d."5.ie el
mo=nto de la comepción. La fmnilia 3. -Cu.sndo sea prnducto de una
constituye la base fundammta! de la ins.mtinac·i6n artfficial indd, i•
sociedad. El Estado fommtacá su or- da. siempre y cumdo se practi,ganización y desarrollo, p oc la misma que den1ro de los pcimecos tres
razón;. el ho,!!;M y, parnrulac=nta, los meses de embarazo.
niños secin objeto de especial protección por pacte de las autocidades. Toda 4 .- Cuando k mnjec c orre pelimedida o disp o.sición protectora de la gro de muecta a juicio del méfamilia y de la niñez, se considera de dico qu.e la asista, pcocumndo
ordm público. EJ niño time decedto la •opinión de o1ro médico,
desde su nacim~nto a que se le inscri- siempre que esto fu.ese posible

1

culposam811É!

lll&lt;l3l09

ba m el R..."@.stro Civil y ya tmec un Y la demora no au=nta el peligro.

nombre.

5.- Con el consentimiento de
mama y padre m su caso y a
juicio de dos m...ó,d.ico s, cU9lldo
exista cazón su:ficimta paca
SUP onec qu.e el producw prs=ta a'J.tsracvna:; g6M.6 ticas o
Mng81l ws que dm p oc resultado el nacimiento de un sec con
trastornos fuicos o mentales
graves.

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�BioéƟca, Bioderecho e interrupción del embarazo
Durango

30/0S/09

1.- Cuando sea resultado de una
acción c:upo.:il de la nmjer
El esiado da Durango reconoce, prote- embarazada, debiéndose dar
ge Y garmtiza el derecho de la vida de aviso alMinist@rio Público.
todo ser hum.ano, al sustmtar expresamaite que desd6 6l IPWfflQ'lW d6 la 2.- Cu.ando el embaram sea
j6C1J.ndaci6n entra bajo la prot!cclón de re.sultado de una vwlació1l.
la ley y se le r-~uta como nacido para
todos los efectos legales coaespon- 3.- Cuando la mujer- embarazap6ligro 6 muffl8 a
dientes, hasta su nm.e rte natwsl., sah.,,, da
las 6X&amp;-6pciones qu 6 6Stabw.ca la ley. juicio del médico que la asista,
oymdo el dictamen de o1ro
médico, siempre que esto fuera
posible y no sea peligrosa la
demora.
~

comtitucional:

"'"ª

ª

(En los dos últimos casos se de
obtmer pravismente la a1tociz.ación del Minist@rio Público.)

G ,U !Jlnajll!3fo

26/05/09

Jalisco
02/07/09

1.- Cuando el aborto es causado
por o::ulpa de la mujer embaraPara los efectos de esta Constitución y zada.
de las le!fes qu!!l de ella emarnn, ~ ona es todo ser !rumano dssd6 .sri con- 2.- Cu.ando el embaram sea
C"&lt;rpcíÓll hasta su nmerte natural; y el resultado de una ~•wlació1l.
Estado le garantizará el plmo ,goce y
ejercicio de todos su.s derecho s.

Prime.ro coIJBfflucion&lt;al:

Clll3:rto comtitucion:al:

Toda persona, por el solo hecho de
encontrarse en el territorio del estado
de Jalisco, gozara de los dereclios que
establece esta Constitución, siendo
obligación fundsmmtal de las autoridades salvaguardar su cumplimimto.
Asimismo, el estado de Jalisco raconooe, protege y garantiz.a el der-echo a la
vida de todo ser lmmmo, al sustentar
exprassmenle qu.e d6Sd6 6l moJHmro
d6 b jBo::undaci6n mtra bajo la protección de la le,;• y se le 1-.!puta como nacido pam noos los efecros l6gal6s
u,m;sp·ondÍ8-l'lm hasta su. nmerte natural.

Año 4, Núm. 1, mayo, 2014 - octubre, 2014, ISSN: 2007-3100

revista realidades 16x21_2014_1.indd 57

1.-No es punible el aborto o::uJposa.

2 .- Cuando el aborto resultado
de una violación.

3.-Cumdo de no provocarse el
aborto, la mtJjeT" embarazada
c-oTTa p6ligro d6 l9W61t8 o d6 un
gTa1&gt;'6 daíío su salud. a juicio
del médico que la asista, oyaido el dictamen de otro médico,
siempre que esto fu.era posible
y no sea peligrosa la demora.

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�Héctor A. Mendoza C. / Martha LeƟcia Cabello Garza

l.- Cuando se 1rate de un.a acción wroril:mmJ.IB cu.q¡e:¡sa de
En el estado de 11.!lorelos se reconoce la mujer embarazada.
que lodo seo: hummo tiene deredio a la
prot2Cciónjuroica de su vida, d.;;sds .,J 2.- Cu.ando el E!lllWS.ZO sea
resultado de un delito de ,•iobcw.1L

Sécprimo ronet:ii:ucionca]:

11/12/08

3.- Cuando la mujec embarazada CYJYT8 p ·BJigro d8 mn8Tt.8 a
juicio del médico que la asista,
oyéndose el dictamen da o1ro
médico, siempre que ello fu=
posible y no sea peligrosa la
demora.
4.- Cu.ando el E!lllWS.ZO sea
resultado de un.a ills.,m.illaci6.11

artific·ial sin c,;mse,.11tim.Í61lro.
1.-Ab orto c,ulp,:,ro.

Nay:arit

Sécpiimo romtitucioDl31:

06/06/09

El estado garantizará a sus habitmtes 2.- Cu.ando el embarazo sea
resultado de una ¡,,ioJación.
sea cual fuere su condición:

XI. Los decedms sociales que a conti- 3.- Cuando la mujec embarazanuación se enuncian:

1.- Se reconoee, prote§e Y gara¡.tiza el
deredio a la vida de todo ser hummo
d8Sd8 .,J M&gt;m8.lltl d8 la /8euna1Xw.11
natuml o artificial Y se le ii!puta como
nacido para roa,:,s ks efa::ros l8gal8s
c,:,m;sp,:,naÍ61l!B.s,, hasta su muerte
natural.

da c,:,rra p.,Jig,o d8 11fUen8 ,:, d8
u.11 gmw daifo su salud a juicio
del médico que la asista, oyendo el dictamen de otro médico,
siempre que esto .fuera posible
y no sea peligrosa la demora.

2.-Toda mujer y su produ.clo tienen
deredio a la a191ci6.11 midica g,atui.ta
dumn/B .,J p-8Tiod,:, d.,J 81ffJaraw ~• .,J

pam.

Oa:uoca

Doceavo ronet:iiu cion,a]::

11/09/09

En el estado de Oaxaca se prot!!-,ge y
~tiza el deredio a la vida. Todo ser
humano desde el nro=ro d8 b f,s,c,undaci6.11 en1ra bajo la protección de
la ley y se li! re,puta CDI!lO nacido para
todos los efectos le,gali!s hasta su

l .- Cuando el aborto secausa:io
por mrprud8.llcia de la mujM.
2 .- Cu.ando el E!lllWS.ZO sea
resultado de una , •io1lcw.11 y la
víctima o su.s re,presentantas
li!,gÍtimo s Sl.ltoricen la eixpulsión
del producto, sii!mpre y cuando

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�BioéƟca, Bioderecho e interrupción del embarazo
muerte natural.

sea d6'11To d8 las !T8S m=
con:troos a parti.r de la viola,
ción.

3.- Cuando la mujer embarazada cows psligro dB l'lffi.611.8 a
juicio del médico que la asista,
oymdo el dictamen de o1ro
médico,. siempre qu.e esto fu!!-t'a
posible y no sea peligrosa la
demora.

4.- Cumdo el aborto se deba a
8Ug6'1&amp;icas gra'l.'8S
se@ln el pre,;io dictamm de los
perito s.

cat.1sa·s

~

03/06/09

1.- Cumdo el aborto sea CS1JSado por ÚPJ}rodfflda de la mujer
IV.- La vida humana debe !i!!1' protegi- embar=ada.
da desde el Mllff81lb dB la c-o11c,q,ciiín
hasta 511 muertena11lral, san.ea la s casas 2.- Cuando el embaram sea
resultado de una \'iolaciiín_

,·emtaisn•o constitucional:

3.- Cuando la mujer embarazada coTTa psligro d,;, mnms. a
juicio del médico que le asiste,
oymdo el dictamen de o1ro
médico, siempre qu.e esto fuera
posible y no sea peligrosa la
demora.

4.-Por CS1JSas 8Ug8nBSicas graves prer.•io dictamm de dos
peritos.

Qumta:ro
18/09/09

Segundo cond:ilucioneal:

1.- OJando sea CB1J.sado por
c,u.lpa de la mujer embarazada.

El estado IE Queratar,o reconoce, proteE!e y ~tiz.a el derecho a la vida de 2.- Cuando sea resultado de una
todo ser humano, desde el ffl.0111.Q'JtO dB \'iolación_
1a j8CUndación como un bien juiidieo
tutelado y se le raputa como ~do
para todos los ef?ctos le¡__!!Ble s corrasp ondimtes, hs.sta la muerte. Es:tr disposicron no d,sro g,i:I fas excusa-s abs::,lu-

toritls ya ront8llp1adas
ctón p-6na1.

6'1

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revista realidades 16x21_2014_1.indd 59

la k g isla·-

59

02/07/2014 09:57:01 a.m.

�Héctor A. Mendoza C. / Martha LeƟcia Cabello Garza
Quintana Roo

15/05/09

l.- Cuando seuesultado de una
conducta cu¡-;,osa de la mujer
El estado de Qiintsna Roo reconoce, embarazada.
protege y garantiza el dE1"echo a la vida
de todo ser humano, al 5U5tentar expre- 2. - Cuando sea resultado de una
samente que desde el mo:m61'lro de 1a 1,iolaci6,i sianpre que se deC-OllC&lt;!'"CíÓ.l'l mtra bajo la protección de mmcia ante el Mm.istEl"io Públila ley y se le repu.t a como su~to de co, y que el aborlo se practique
dereclios pam todos los efectos legales dentro de los 90 días de gestacorresp ond.imtes, hasta su IID1erte na- CWll.
tural. Sal,,,:¡ .las 8%,::epctmes que esta3.- Cuando a juicio de cuando
b/$c_u•a 1a 18.!,•.
menos dos médicos ais~n
razones para suponEl" que el
producto padece altsra·c v,ies
g61l8tii:as o 001lg61lWS. que dan
por resultado el nacimimto de
un ser con tmstomos físicos o
mentales graves.
Trecen•o constitucional:

4 .- Cuando, a juicio del méd.eo
que atienda la mujer embarazada, sea necesario pa,a 6\•itaTu,i
gra,'8 peligro pam 1a ~,ida.

Sa:n Luis Pofosí

03/09/09

l.- Cuando sea resultado de una
acción cu¡:,.:isa de la mujer
El estado de San Luis Potosí reconoce embarazada.
la vida humana como fundamento de
todos los dereclios de lo.s SEl"es !ruma- 2.-Cusndo sea resultado de una
nos, por lo que la respeta y prote~ 1,iolaci6n o iMSBJ?tmaci6n indedesde 61 mom....iro de su iMicv 61l k,· bida. En estos casos,, no sa rec--onc,;pcián. Qu=&lt;ia prohibida la. pena querira sentaicia ejecutoria
de muerta,, la cual no p odni aplicarse sobre la violación o insemiD.aen ningún caso .
ción, basiara c on la c omprobación de los hechos.
N~ es ptDJWU1 fa mu.m B dada al producv (h k,· cont'&lt;il'cián cua1:100
3.- Cuando la mujEl" embarszac--onSBCUBllcn de una ac,:,ián c--uposa da roTTa peligro de muSTtB a
de 1a mvj«. 61 Bm!lam:ro s= rBSUftado juicio del médico qu.e la asista,
de una vvlac·i6n o de una inSBJ?tma- oyaido el dictamen de o1ro
ción mdéibida. o de que al n.o pro1,,:¡- médico, siempre que esto fu=
ca"TSB 61 abono 1a mrv« c--orre peligro posible y no sea peligrosa la
de l?tUmB.
demora.
~ v o c:omiii:ucion,a]:

=

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�BioéƟca, Bioderecho e interrupción del embarazo
Sonora

Primero comi:itucio:na]:

06/04/09

El estado de Sonora tu'ela el dKacho a
la vida, al sustanw qu.e desde el mDlff81lto d8 laf8CWJ1:iaciim de llll iDdividu.o, en1ra bajo la protección de la ley
y se le ~uta como nacido para todos
los efi!.ctos legales correspond.ien'es,
hasta su muerte natural. 58 cc,ptúa a8
8sts. r=mcuttÍilllto 8l abomJ ca1isado
por c&gt;fJpa d 8 .la mIJjM 8J'ltbm=am O
C&gt;fJaJ'lQO 8l 6'J?WaTazo .a:, r8SUltlai d 8
una v iol.rión o =ndo. d8 m pRJ\'0CYlr.;6 8l aboTto, 1a mIJjM 8MJa·r ama
c-orra p-8ligro d6 mume. a ju~·w d6J
:msdico qIJ8 1a asista. OJ,'611do 8Sts 8l
dictam.8JI d8 otro rrédica. si8M/lr8 qu8
&amp;tofa=posibk;1&gt;' m =p8lig,osa la
d81Hllra, así c-oMl los caros d8 donación d8 Ó¡,gal'los hum.ms 8JI los tsrmi.nos d8 Jas disposicion&amp; 18gal8s
aplicabk

'Iam,aulipas

lSllltl0IO

1.- Cuando el aborto es eaussdo
porc&gt;fJlpadelamujK.
2.- Chando el embaraz.o es
resultado de una \ •wlaciim.
3.- Cuando la mujec embaraza•
da c-orra p-8]rgro d6 mume.. a
juicio del médico que la asista,
oyando el dictamen de o1ro
médico, siempre que esto fuera
posible y no sea peligrosa la

demora.

l.- Cuando sea eaussdo solo
por impTud.swia de la mujer
S on habitantes del estado todas las emba.raz.ada.
personas que residei en su territorio,
sea rual füe0 su estsdo y condición. El 2.- Cuando el embarazD haya
pueblo de Tamaulipas establece qu.e el sido resultado de una \•wlac iim.
respeto a las libectades y dececho s
funda=ntales constituye la base y el 3.- Cu.ando, deno provocarse el
0 bjeto de las institu.ciones públicas y aborto, la mujec embarazada
sociales. En ron=9lcia. 8l &amp;taoo a8 corra p-8ligro d8 mJJSTt.8 o d8 un
Ta:mauJ~s r=o~ protsg8 y ga- graw daiío a su saiid a juicio
rantiro ,gJ aM8Ch,, a·1a v da d 8 JDdo SM del médico qu.e la asista, oyanh:rmt:ino dw8 8l mo=to d 8 .la j8- do aqu.é l la opinión de o1ro
cumadJn ha.sm su mume. rammJ; médico, siempre qu.e esto fuera
&amp;ta di,ilos.iciim no dMoga Jas ccusas Posible y no sea peligrosa la
absolutorias .J,'&lt;&gt;"pr8Vistas 9l .la kgisJ.a.. demora.
Dieciaéis oonsiiiucion,a]:

CWnP8Jla1

Yucatán
1Sl07tl009

1.- Cusido sea CSJ.sado por un
acto culposo de la mujer embaEl estsdo de Yucatán reconoce, prote- razada.
ge y garantiza el dececho a la vida de
todo ser hum.sno, al sustanw expre- 2.- Cuando sea resultado de una
sammte que desde el mDlff8Jlto d8 la . ,wJacwn.
j8C&gt;fJndactín entra bajo la prnli!cción de
Primero comi:itucio:nal:

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02/07/2014 09:57:01 a.m.

�Héctor A. Mendoza C. / Martha LeƟcia Cabello Garza
la ley y se le reputa como nacido pua
todos los efectos legales coirespondientes, basta su muerte nalural, sin
P6{jtJ. icw d6 las nclu,_wntss d6 r6Sp(Jnsab iJidad previstas Bn eJ Cádigo RmaJ
deJ &amp;tado dB Yucatán .

3.- Cuando la mujer embarazada ro1ra ]16-ligro dB muBTt;; a
juicio del médico que la asista,
oyendo el dictamen de otro
médico, siempre que esto fue.ra
posible y no sea peligrosa la
demora.

4.- Cuando el aborto obedez.ca
a ca1.1sas 60011Ómicas graves y
justificadas siempre qu.e la
mujer embaraz.sda ten_~ cu.ando menos tres hijos.

S.- Con el consentimiento de la
madm y del padre en su caso y
a juicio dos médicos, cusmo
existe razrin suficiente para
suponer que eJ pmdu.cUJ pad6C6
altw-acwn&amp; gB118tiiias o congB11itJ:.s, que den por resultado
el nacimiento de un ser con
trastornos micos o mentales
graves.

A con nuación presentamos una
tabla con un resumen de las excluyentes de responsabilidad reconocidas en 18 en dades que han

Excluyentes
Violación

Estados de la república

B

e

Culpa

modificado su cons tución como
una respuesta/reacción a las modificaciones de 2007 de la legislación
penal del DF.

B

e

e

e

e

A
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A

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e

Q

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�BioéƟca, Bioderecho e interrupción del embarazo
Excluyentes

Estados de la república

-----------------------------------------y
Pehg,o de
B
e e e e D
J
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N
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s T
Q s
muerte
e A H H o u
A
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Altera cion es
gen étic.a s

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I

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A
Daño a la
salud

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A
M

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Insemina ción

B

e

e

e

M

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o

o

I
H

L

R

L
p

Causas Eco-

y

nómicas

u

e

Como es dable apreciar, las en dades más restric vas son Guanajuato y Querétaro, pues solo
reconocen como excluyente de responsabilidad el aborto derivado de
una violación o bien cuando existe
una acción culposa de la mujer,40
excluyendo inclusive el peligro de
muerte de la madre,41 lo que la

40 En términos jurídicos se considera culposa
la comisión del delito sin intención, contrario quizá a lo que en el lenguaje ordinario se
pudiera creer. Es decir, el aborto culposo es
aquel en el que, por ejemplo, derivado de
un accidente o imprudencia de la madre se
produce la muerte del producto de la gestación.
41 Lo anterior implica, aunque no se diga
abiertamente, que también se ha hecho una

gran mayoría de las en dades admite.
Solo Chihuahua, Colima, Morelos Oaxaca, Puebla, Quintana Roo
y Yucatán consideran las alteraciones gené cas del producto como
una excluyente de responsabilidad;
y Chiapas, Jalisco, Nayarit y Tamaulipas consideran como excluyente el
daño grave a la salud de la madre.
Mención aparte merecen los
estados de Baja California, Chihuahua, Colima, Morelos y San Luis
Potosí, que consideran la insemi-

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valoración de la vida humana, en este caso
privilegiando la vida del producto de la gestación por encima de la vida de la gestante.

63

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�Héctor A. Mendoza C. / Martha LeƟcia Cabello Garza

nación ar ficial sin consen miento
como una causa adicional excluyente de responsabilidad. Decimos
que merecen mención aparte, ya
que si bien abarcan este aspecto,
nada dicen empero de la implantación de un embrión, vinculado o
no biológicamente a la mujer como
posibilidad para abortar.
En efecto: técnicamente podría
exis r la posibilidad de que a una
mujer se le implantara un embrión
sin su consen miento y, en este
caso, si resultara embarazada, dicha mujer no podría abortar. Yéndonos aún más lejos, ¿qué pasaría
si por ejemplo se implantara un
embrión por error, es decir, qué pasaría si una mujer recibe por error
del personal médico un embrión
que no sea de su progenie y se entera de ello?42

Principales implicaciones de carácter bio-éƟco-jurídico a la luz de
nuestra ConsƟtución PolíƟca
Para poder entender las implicaciones bio-é co-jurídicas que ene el
42 Esta hipótesis no es tan descabellada como
parece, al respecto véase una nota emi da
por la agencia no ciosa France-Presse (AFP)
fechada el 6 de sep embre de 2004, mediante la cual se da cuenta de una pareja de
italianos que recurrió a la fecundación asisda y tuvo gemelos de color como conse-

tema del aborto, es necesario parr de dos supuestos: primero, que
el nasciturus —el que va a nacer, el
concebido— carece de derechos
absolutos frente a la mujer embarazada; y segundo, que a la mujer
gestante le asiste el derecho a decidir sobre su cuerpo y su persona.
Lo anterior implica reivindicar —en
cuanto a la gestación— la capacidad de decisión de las mujeres, lo
que para efectos de este trabajo
denominaremos “voluntad procreacional”.43
En términos cons tucionales, la
voluntad procreacional encuentra
su fundamento en los razonamientos que a con nuación se exponen.
De acuerdo con el segundo
párrafo del ar culo primero constucional, la esclavitud44 está
prohibida en los Estados Unidos
cuencia de un error en la manipulación realizada en el centro médico al que acudieron.
En este caso, los gametos de dos parejas —
una de blancos y otra de color— que tenían
problemas de esterilidad, fueron intercambiados por error en un centro médico de
la región de Emilia-Romaña, en el norte de
Italia.
43 Para una ampliación del concepto de “voluntad procreacional” véase El derecho a
decidir desde las libertades consƟtucionales. Voluntad procreacional, una propuesta
(Mendoza, H, y S. López, 2009).
44 La esclavitud entendida como aquella situación en la cual un individuo quede bajo
el dominio de otro, perdiendo la capacidad
de disponer libremente de sí mismo o de su
persona.

64

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�BioéƟca, Bioderecho e interrupción del embarazo

Mexicanos, por lo que nadie puede
disponer ni de la persona ni de su
voluntad.
En el caso que nos ocupa, nadie podría disponer de la libertad
y en consecuencia de la voluntad
—procreacional— de la mujer embarazada respecto de sí misma, ya
que hacerlo así implicaría imponer
a la madre gestante una servidumbre que devendría en una forma de
esclavitud, toda vez que se estaría
actuando en función no de los intereses de la mujer gestante, sino en
función de los intereses de otros.
Por su parte, el tercer párrafo
del mismo ar culo primero establece que en México queda prohibida toda discriminación mo vada
por origen étnico o nacional, el
género, la edad, las capacidades
diferentes, la condición social, las
condiciones de salud, la religión,
las opiniones, las preferencias, el
estado civil o cualquier otra que
atente contra la dignidad humana
y tenga por objeto anular o menoscabar los derechos y libertades de
las personas.
El desconocimiento de la voluntad procreacional y la penalización
de la interrupción del embarazo
resulta incons tucional, ya que entrañaría una disposición norma va
que, atendiendo a la perspec va de
género, haría una grave dis nción
con base en la diferencia biológi-

ca entre el hombre y la mujer, así
como a las expecta vas fincadas en
los roles de género tradicionales.
Consideramos entonces que no
existe jus ficante para que el Estado —o si se quiere la sociedad—
deba de tomar decisiones que
competen única y exclusivamente
a quienes están en posibilidades
de dar vida —independientemente de si ello se deriva de una cuesón biológica o divina—, y puesto
que solamente las mujeres están
en posibilidades de proveer vida,
en consecuencia solo ellas deben
tener la capacidad para decidir interrumpir o no ese proceso. De allí
que la penalización derivada de la
interrupción voluntaria del embarazo implicaría subes mar la decisión —es decir, la voluntad— de
las mujeres sobre el ejercicio de su
libertad procrea va.
Imponer un embarazo —o asumir un derecho irrestricto del óvulo
fecundado—, aduciendo un derecho a la vida de quien no ha nacido
—y de quien no tenemos la certeza
de que nacerá y no goza por tanto
de una vida plena, sino acaso de
una vida en potencia— provocaría
además un acto de discriminación
en contra de la mujer embarazada,
ya que no podemos olvidar de que
ella goza —desde el punto de vista
social y legal— de una vida en acto,
no en potencia, una vida real y tan-

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�Héctor A. Mendoza C. / Martha LeƟcia Cabello Garza

gible y no una posible. En la medida
en que tal imposición —el embarazo— no puede hacerse efec vo en
el género masculino, imponérselo
a una mujer implica un acto discriminatorio en función del género, lo
que evidentemente iría en contra
de la norma cons tucional.
Desconocer la voluntad procreacional de una mujer gestante
en aras de defender el supuesto
derecho a la vida del nasciturus,
implica obligarla a elegir entre dos
únicas alterna vas, a saber: conver rse en madre incluso sin quererlo, o conver rse en delincuente,
también sin quererlo. Como queda
en evidencia, ambas alterna vas
enen un carácter nega vo que
contraviene los más elementales
principios de igualdad y libertad
consagrados en la mayoría de las
cons tuciones modernas.
Adicionalmente, obligar a una
mujer a con nuar el embarazo
provocaría una discriminación
por mo vos de religión, opinión o
preferencia, esto en la medida en
que no existe un criterio obje vo,
consensuado y razonable que jusfique que se deba considerar al
embrión como persona.
Por otro lado, el ar culo cuarto cons tucional establece que el
varón y la mujer son iguales ante
la ley. No podemos entonces —jurídicamente hablando— exigirle

mayores cargas a la mujer que al
varón. Frente a este principio de
igualdad es posible concluir que
nuestra Cons tución no establece
ningún derecho del varón sobre la
mujer, ni mucho menos de aquél
sobre el nasciturus.
No obstante este principio de
igualdad entre hombres y mujeres
frente a la ley, resulta inadmisible
desconocer la especificidad de la
condición femenina. La mujer no es
ni puede ser un simple instrumento de procreación, iindependientemente de la igualdad jurídica frente
a la ley: nos guste o no, en materia
de gestación los varones y las mujeres no son iguales. Entonces, desconocer la voluntad procreacional
de las mujeres mediante sanciones
de carácter penal terminaría por
desvalorizarlas como personas, reduciéndolas a meros instrumentos
de procreación, lo que derivaría en
un trato discriminatorio, ya que al
varón jamás se le podría penalizar en este sen do. No olvidemos
que gestación y parto no pertenecen, biológicamente, a la iden dad
masculina, sino solo a la femenina
El mismo ar culo cuarto cons tucional establece que toda persona ene derecho a decidir de manera libre, responsable e informada
sobre el número y el espaciamiento de sus hijos. Si bien es cierto que
la concepción de un nuevo indivi-

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�BioéƟca, Bioderecho e interrupción del embarazo

duo de la especie humana implica,
formalmente, la intervención de un
hombre y una mujer, la gestación
es un acto materialmente femenino —de hecho, es un acto, hasta el
momento, exclusivamente femenino45 —. En suma, la libertad de
decidir debe radicar justo en quien
materialmente está en posibilidad
de dar vida, que no es otra que la
mujer. En ese orden de ideas, el
derecho a la maternidad o, si se
quiere, la opción de proveer vida,
cons tuye un ejercicio de libertad,
mismo que no puede ser impuesto
a través de la vía puni va.
De un análisis armonioso y sistemá co de ambos ar culos, el primero y el cuarto, podemos concluir
que es precisamente en el contexto
de estas libertades consagradas en
nuestra Cons tución, en donde se
ancla el concepto de voluntad procreacional, concepto que, como se
puede observar, ene una serie de
implicaciones bioé cas que trascienden a lo jurídico y muy específicamente a lo biojurídico.

Conclusiones

45 Lo que probablemente tendrá que replantearse en la medida en que se desarrolle la
ectogénesis, es decir, la gestación en ausencia de un útero materno.

En México, el tratamiento del aborto como delito representa un mosaico mul facé co, ya que dadas
las caracterís cas de nuestro sistema jurídico, cada en dad de la
república ha concluido, respecto
de un mismo tema, de manera diferente. Admi mos que cues ones
como la interrupción del embarazo
no son temas fáciles, sin embargo,
creemos sinceramente que este
po de asuntos deben ser analizados a la luz de los avances cien ficos y bajo lo que podríamos denominar una nueva óp ca, la óp ca
mul disciplinaria. Es por eso que
en este trabajo hemos destacado la
necesidad de abordar este po de
fenómenos desde una óp ca bioé co-jurídica.
Creemos que frente a fenómenos sociales como la interrupción
del embarazo, hay que ponderar
los derechos de la gestante respecto de los derechos del que está por
nacer. Consideramos que en este
caso par cular, los derechos individuales siempre estarán por encima
de los derechos —o si se quiere de
las aspiraciones— colec vas.
Por ende, es en ese contexto que
la bioé ca y su derivación prác ca
la biojurídica resultan ser la mejor
alterna va para buscar soluciones
mul disciplinarias y evitar con ello
análisis parcializados que no condu-

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�Héctor A. Mendoza C. / Martha LeƟcia Cabello Garza

cen a respuestas adecuadas.
En este trabajo hemos querido destacar que dado al avance
biotecnológico actual, el tema del
aborto se inserta en una temá ca
más amplia, que no es otra que el
derecho a la vida de los seres humanos, y esto es así por el hecho
de que fenómenos como la inseminación ar ficial, la fecundación in
vitro e inclusive la clonación vienen
a agregar nuevos elementos al debate.
Al abrigo de estas ideas, la bioéca y el derecho, o si se quiere
el bioderecho, están obligados a
afrontar problemas ancestrales,
pero ahora deben hacerlo a la luz
del nuevo conocimiento cien fico;
el derecho no puede sustraerse del
avance biotecnológico, ni ignorar
las diferentes áreas cien ficas que
inciden en temas como el que ahora nos toca tratar.
Es evidente que nuestra nación
está cambiando, ya que como se ha
señalado en este trabajo, en dades como el DF han adoptado posiciones liberales, mientras que otras
se han decantado por mantener y
eventualmente radicalizar el statu
quo.
Como lo hemos señalado, la
disparidad norma va existente
en nuestro país únicamente puede conducirnos como sociedad al
caos, ya que resulta absurdo que

en temas tan relevantes los mexicanos tengamos derechos diferentes en función del lugar en el que
residimos.
Si bien es cierto que la vida es
valiosa per se, la misma no representa un valor absoluto, en parcular en los primeros estadios,
en donde como lo ha probado la
ciencia, no se ha desarrollado el
sistema nervioso central, que nos
dis ngue del resto de las especies.
No podemos olvidar que un buen
juicio é co siempre depende de
buenas evidencias. Así, la ausencia
de información adecuada incrementa las posibilidades de un falso
análisis, lo que nos daría como resultado un juicio erróneo.
Por úl mo, debemos decir que
nuestra argumentación no implica
que consideremos que abortar sea
en sí mismo bueno; lo ideal sería
prevenir por todos los medios los
embarazos no deseados, si bien somos conscientes de que la realidad
no puede cambiarse por decreto.
Como nota final, consideramos
lamentable que aquellas mujeres
que por diferentes circunstancias
decidan abortar sean tratadas
como criminales.

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�BioéƟca, Bioderecho e interrupción del embarazo

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(Consultado el 9 de junio de 2010)
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2008, “Consen miento informado”, en La
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de Cultura Económica.

Legislación consultada
Cons tución Polí ca de los Estados Unidos
Mexicanos.
Cons tución Polí ca del Estado de Baja California.
Cons tución Polí ca del Estado de Campeche.
Cons tución Polí ca del Estado de Chiapas.
Cons tución Polí ca del Estado de Chihuahua.
Cons tución Polí ca del Estado de Colima.
Cons tución Polí ca del Estado de Durango.
Cons tución Polí ca del Estado de Guanajuato.
Cons tución Polí ca del Estado de Jalisco.
Cons tución Polí ca del Estado de Morelos.
Cons tución Polí ca del Estado de Nayarit.
Cons tución Polí ca del Estado de Oaxaca.
Cons tución Polí ca del Estado de Puebla.
Cons tución Polí ca del Estado de Querétaro.
Cons tución Polí ca del Estado de Quintana
Roo.
Cons tución Polí ca del Estado de San Luis Potosí.
Cons tución Polí ca del Estado de Sonora.
Cons tución Polí ca del Estado de Tamaulipas.
Cons tución Polí ca del Estado de Yucatán.
Legislación en materia penal del Estado de Baja
California.
Legislación en materia penal del Estado de Campeche.
Legislación en materia penal del Estado de Chiapas.
Legislación en materia penal del Estado de Chihuahua.
Legislación en materia penal del Estado de Colima.
Legislación en materia penal del Distrito Federal.
Legislación en materia penal del Estado de Durango.
Legislación en materia penal del Estado de Guanajuato.
Legislación en materia penal del Estado de Jalisco.
Legislación en materia penal del Estado de Morelos.

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�Héctor A. Mendoza C. / Martha LeƟcia Cabello Garza
Legislación en materia penal del Estado de Nayarit.
Legislación en materia penal del Estado de Oaxaca.
Legislación en materia penal del Estado de Puebla.
Legislación en materia penal del Estado de Querétaro.
Legislación en materia penal del Estado de Quintana Roo.

Legislación en materia penal del Estado de San
Luis Potosí.
Legislación en materia penal del Estado de Sonora.
Legislación en materia penal del Estado de Tamaulipas.
Legislación en materia penal del Estado de Yucatán.

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�Segregación residencial en el área metropolitana de Monterrey

Segregación residencial en el Área
Metropolitana de Monterrey
Residen al segrega on in the metropolitan area
of Monterrey
Ricardo Chávez Ramírez, G. Gerardo Veloquio G.

Resumen

E

n este ar culo se analiza la
problemá ca urbana que, en
la úl ma década, el Área Metropolitana de Monterrey (AMM)
ha experimentado debido al incremento demográfico y al fenómeno
de la inseguridad. La importancia
de analizar la segregación radica en
que la concentración de la riqueza
—o la pobreza en el espacio— ende a intensificar las ventajas o desventajas a las que está expuesta la
población. La segregación se manifiesta en la diferenciación del espacio urbano, en donde se aprecian
diferencias en la calidad de vida de
la población, en los servicios públicos y privados y, en general, en el
entorno urbano y social.

Palabras clave: segregación, inseguridad, fraccionamientos cerrados.

Abstract
This ar cle analyze urban problems
that the metropolitan area of Monterrey (AMM) has experienced
in the last decade due to populaon growth and the phenomenon
of insecurity. The importance of
analyzing segrega on is that the
concentra on of wealth or poverty in space tends to intensify the
advantages or disadvantages to
which the popula on is exposed.
Segrega on is manifested in the diﬀeren a on of urban space, where diﬀerences are observed in the
quality of life of the popula on, in
public and private services, and generally in the urban and social environment.

Key words: Segrega on, insecurity
and gated communi es.

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Recibido: 12 de marzo de 2014
Aceptado: 9 de mayo de 2014
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�Ricardo Chávez Ramírez / G. Gerardo Veloquio G.

Segregación residencial en el Área
Metropolitana de Monterrey
Residen al segrega on in the metropolitan
area of Monterrey
Ricardo Chávez Ramírez46
G. Gerardo Veloquio G .47

Introducción

E

n la úl ma década, el Área
Metropolitana de Monterrey
(AMM) ha sufrido cambios
importantes por el incremento
demográfico y el fenómeno de la
inseguridad provocada por la delincuencia organizada. Ello ha provocado un nuevo po de desarrollo
habitacional: los fraccionamientos
cerrados
—microsociedades—,
creados con el afán de proporcionar seguridad.
Esta problemá ca que se vive
en Nuevo León en los úl mos años,
en otras ciudades de México —en
realidad desde 2001 a la fecha—
ha propiciado la creación de dichos
fraccionamientos, es decir, un nuevo concepto en el que a par r de la
construcción de bardas o rejas que
cierran la circulación pública y una
46 Arquitecto por la Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo
León, rchavez040389@hotmail.com

caseta de vigilancia se crea, según
los residentes, cierta seguridad al
restringir el acceso a la población
general y solo permi endo el acceso con previa iden ficación (Fitch
J., 2012; Saba ni F., 2003).
Según Jesús Fitch (2012): “México se ha vuelto una comunidad
del miedo que habita en todos, en
parte elaborado socialmente por
los medios de comunicación y el
discurso oficial, genera reacciones
individuales y colec vas. La inseguridad es un fenómeno conformado
por dos dimensiones, una obje va
y otra subje va, la primera por los
sucesos reales y la segunda por la
percepción y las reacciones frente a
la misma. Esta problemá ca que se
vive en Nuevo León en los úl mos
años y en gran parte de México ha
propiciado la creación de los fraccionamientos cerrados, es decir, un
47 Doctor en Asuntos Urbanos por la Universidad Autónoma de Nuevo León, Profesor
inves gador de la Facultad de Arquitectura,
UANL, gveloqui@gmail.com

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�Segregación residencial en el área metropolitana de Monterrey

nuevo concepto que a par r de la
construcción de bardas o rejas que
cierran la circulación pública y una
caseta de vigilancia crean, según
los residentes, cierta seguridad”.
La segregación espacial y las
disparidades sociales, así como el
problema de la pobreza, han tomado un lugar trascendente en los
estudios actuales de la ciudad y en
el urbanismo contemporáneo. “Sin
embargo, el discurso polí co, periodís co y en ocasiones cien fico,
no hace una clara dis nción entre
los conceptos de pobreza, marginación, segregación, exclusión,
diferencia, desigualdad o polarización” (González, S., 2005).
Los subprocesos más importantes de segregación son:

•

•
•
•

nizaciones con dos o más
departamentos o casas que
cuentan con una infraestructura común y se encuentran
cercados por muros o verjas,
separados del espacio público mediante una barrera o
puerta y vigilados por guardias o cámaras de video.
En Chile, estos barrios cerrados se conocen como condominios.
En Argen na, barrios privados
En Ecuador, conjuntos o urbanizaciones cerradas.
En México, fraccionamientos
cerrados o condominios (Cabrales, L. y E.).

Segregación
• Concentración y dispersión
de servicios y poblaciones.
• Centralización y descentralización.
• Segregación de la población
en varias áreas separadas.
• Predominio y gradiente de
disminución del dominio en
las áreas de la comunidad,
sucesivamente más periféricas.
• Invasión de áreas por grupos, causando la sucesión de
un grupo por otro.
Los barrios cerrados son urba-

La palabra “segregación” proviene
de la gené ca, término u lizado
para explicar la separación de cromosomas.
En sociología, el fenómeno segrega vo se define como “la ausencia de interacción entre diferentes grupos sociales” (Di Paula, J.,
2004). Mientas que, en tanto término geográfico, se en ende como
la desigualdad en la distribución de
los grupos sociales en el espacio sico.
Existe un consenso entre inves-

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�Ricardo Chávez Ramírez / G. Gerardo Veloquio G.

gadores acerca de que este fenómeno cuenta con diversas maneras
de manifestarse como:

a) la proximidad sica entre los
espacios residenciales de los
diferentes grupos sociales
b) la homogeneidad social de
las dis ntas subdivisiones
territoriales en que se puede
estructurar una ciudad;
c) la concentración de grupos
sociales en zonas específicas
de una ciudad.
Antecedentes de la segregación en
Monterrey: proceso de industrialización de 1890 a 1940
Durante su largo mandato como
gobernador de Nuevo León, el general Bernardo Reyes impulsó las
industrias regiomontanas de la
fundición, el vidrio, cemento y la
cerveza, entre otras. Esto permi ó
la creación de barrios de obreros
en las zonas cercanas a las plantas
industriales, produciendo el inicio
del fenómeno de conurbación de
los municipios de Monterrey y San
Nicolás de los Garza. Este periodo
marcó la ruptura de la configuración urbana ortogonal proveniente de la Colonia, produciendo la
“fragmentación” de la con nuidad
espacial. Los empresarios incen varon a responsables de los dife-

rentes niveles de gobierno a trazar
la ciudad en su beneficio, ya que
para ellos el acceso a los centros
de trabajo era primordial. Durante
esta época proliferaron las industrias y se mul plicaron las zonas
de vivienda obrera construidas de
manera espontánea, así como las
áreas residenciales planeadas por
los empresarios, quienes despojaban al Estado del privilegio o prerroga va de organizar la ciudad,
lo que contribuyó “a aumentar la
asimetría entre un desarrollo económico vigoroso y un desarrollo urbano caó co” (Reyes, R., 2007: 68).
En esta etapa de industrialización de la ciudad de Monterey, la
segregación se reflejó a través de
“la incompa bilidad de clases altas
y bajas”, fenómeno que conduce
de manera inevitable “a la polarización de la estructura urbana”:
barrios ricos, barrios marginales,
barrios de estudiantes, de diplomá cos.

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�Segregación residencial en el área metropolitana de Monterrey

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Monterrey en la víspera de la industrialización, 1889-1890 (Reyes, R.,
2007: 105).

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Monterrey en 1910 (Reyes, R., 2007: 137).
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Con estos dos mapas se puede
comparar el desarrollo de Monterrey en 1890 y 1910, demostrando
que la industria tuvo un impacto
realmente significa vo en la ciudad
para su desarrollo, apreciable en
dos grandes zonas industriales: al
norte —la Vidriera y Cervecería— y
al este —Fundidora—
.En la literatura existen diversos
conceptos que abordan la segregación desde el aspecto urbano
como: segregación espacial y segregación residencial.

Segregación espacial
La segregación espacial reproduce
la inequita va distribución del ingreso, especialmente en mercados
desregulados. La causa de esto se
encuentra en que los hogares perciben que las oportunidades (culturales, laborales, sociales, etcétera)
dependen del colegio donde estudiaron y de sus relaciones sociales,
ambos factores relacionados directamente con su localización residencial.

Caracas. Fuente: La Ciudad Quimera

Segregación residencial
Según Jorge Di Paula (2004), “la
segregación residencial es aquella
disposición espacial aglomerada
de un grupo social que contribuye
a agravar determinados problemas
para sus integrantes”.
Por su parte, Sonia Roitman
(2003) señala: “La segregación residencial es uno de los resultados del
proceso de fragmentación social
urbana que produce las divisiones
entre barrios, cada uno aislado de
sus alrededores, y la tendencia de
cada uno a sa sfacer sus necesidades co dianas dentro de sus límites; éstas son dos de las caracteríscas que exhiben hoy las ciudades
La segregación residencial es un
fenómeno social que está en aumento a causa de la combinación
de:

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�Segregación residencial en el área metropolitana de Monterrey

a) Los cambios estructurales
operados a escala mundial
desde los años ochenta del
siglo XX —globalización, desregulación, creciente acción
de los mercados—, que han
tendido a beneficiar a algunos segmentos de la población y a perjudicar a otros,
con el consiguiente aumento de las disparidades socioeconómicas.
b) Las tendencias hacia la liberalización de los mercados
de erras, que permi eron
una correlación mucho más
estrecha entre el valor del
suelo y el nivel socioeconómico de la población que lo
ocupa.
c) Las crecientes condiciones
de inseguridad en las ciudades —y la búsqueda consecuente de lugares protegidos por parte de los grupos
con más recursos—.
d) Las reforzadas “aunque tradicionales” pretensiones de
exclusividad de los grupos
socialmente emergentes.
Hay que subrayar que los aspectos
regresivos —a escala local— de la
descentralización, en par cular la
relación directa entre recursos disponibles por los gobiernos locales y

el nivel socioeconómico de sus residentes, conduce a una inversión
municipal per cápita mucho mayor
en las comunas en donde residen
los grupos de altos ingresos.

Favela Paraisópolis en Sao Paulo. Fuente: Vernacular Urbanism

Fraccionamiento cerrado
El fraccionamiento cerrado o privado es un desarrollo habitacional
rela vamente nuevo en nuestro
país. Hizo su aparición en la úl ma
década y en los úl mos años se ha
establecido como el único po de
desarrollo habitacional para casas
unifamiliares, ello surgido en principio por la inseguridad, si bien de
forma posterior pasó a conver rse
en un tema de mercado para constructoras e inmobiliarias.
Un aspecto importante de este
po de desarrollo habitacional es
que no fue ingresado o tomado
en la ley estatal hasta el año 2008,
siendo que ya exis a y era permi-

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�Ricardo Chávez Ramírez / G. Gerardo Veloquio G.

do realizar por las dependencias
municipales desde el año 2000.
El fraccionamiento cerrado es
el espacio sico protegido con bardas y rejas de los disturbios de la
ciudad, existencia de controles en
el acceso a las áreas del fraccionamiento con casetas y plumas, y seguridad basada en el uso de guardias privados (Enríquez, J., 2007).
De acuerdo al ar culo 197 de La
ley de Desarrollo Urbano, los fraccionamientos se clasifican en:

I. Fraccionamientos habitacionales de urbanización inmediata.
II. Fraccionamientos habitacionales de urbanización progresiva.
III. Fraccionamientos comerciales y de servicios.
IV. Fraccionamientos o parques
industriales.
V. Fraccionamientos funerarios
o cementerios.
VI. Fraccionamientos campestres.
VII. Fraccionamientos recrea vos.
VIII. Fraccionamientos turís cos.
IX. Fraccionamientos agropecuarios.

En esta ley se consideran dos modelos habitacionales. Los fraccionamientos habitacionales de urbanización inmediata son aquellos en
que las obras de urbanización se
realizarán completas o con garan a
previa a la obtención del permiso
de venta correspondiente, en los
plazos y términos dispuestos por
esta ley y su reglamento. Los fraccionamientos habitacionales de urbanización progresiva son aquellos
que por las condiciones especiales
de la zona en que se ubicarán, por
la limitada capacidad económica
de quienes vayan a habitarlos y por
la urgencia inmediata de resolver
problemas de vivienda, pueden ser
autorizados con los requisitos mínimos de urbanización que esta ley
determina. Con ello se aprecia que
la ley no considera los fraccionamientos privados, término u lizado por la sociedad en general y por
los fraccionadores para denominar
a los fraccionamientos con acceso
controlado.
Ahora bien, los fraccionamientos
de urbanización inmediata se pueden denominar también fraccionamientos tradicionales o abiertos,
es decir, aquellos que cuentan con
áreas municipales como parques,
jardines y áreas de equipamiento.
En la actualidad, la gran mayoría
de los nuevos fraccionamientos
de este po ende a solicitar au-

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�Segregación residencial en el área metropolitana de Monterrey

torización para instalar una caseta,
plumas o rejas, con lo cual buscan
tener un acceso controlado, y que
los gobiernos municipales denominan como blindaje. Esto se supone
que lo solicitan los vecinos a través
de una concesión municipal para
la instalación de una caseta y los
mismos vecinos cierran el fraccionamiento, y aunque se denominen
cerrados o privados siguen siendo
públicos. Algo de relevante importancia es que los fraccionadores
venden la idea a sus compradores,
y de forma posterior a los usuarios,
de vivir en fraccionamiento privado, siendo que realmente no lo
son.
Otra aspecto importante de
este po de desarrollos es que la
dependencia que autoriza la colocación del acceso controlado es
el gobierno municipal a través de
la junta de cabildo conformada
por el ayuntamiento y regidores.
Este proceso administra vo se repite cada vez que surge un nuevo
fraccionamiento que busca “blindarse”. Los fraccionamientos con
acceso controlado existen aproximadamente desde el año 2000
en la AMM y aunque la ley no los
considera, tampoco los prohíbe.
En sí, este po de fraccionamiento
fue un cambio de diseño en cuanto
el acomodo de las vialidades, pero
siguen cumpliendo con los demás

parámetros que la ley marca; la
única diferencia es que en su diseño dejan una entrada y una salida,
con lo que se presta a que los vecinos coloquen una caseta y se regule el acceso al mismo.
El proceso para que un fraccionamiento habitacional de urbanización inmediata pase a ser uno
con acceso controlado en términos
municipales es el siguiente:
Inicialmente se autoriza como
fraccionamiento libre, a la par
que el cabildo autoriza las plumas,
portón o lo que permita el acceso
controlado, esto en un área municipal del fraccionamiento que los
fraccionadores por lo regular dejan en los accesos como parte del
diseño, una suerte de concesión a
la junta de vecinos; también patrimonio municipal intercede al autorizar esa zona para el uso de caseta,
mientras que el departamento jurídico interviene para poder sustentar el procedimiento con diversos
reglamentos y al final tratar de jusficar el hecho.
Ante la ley solo existe un po de
modelo al que podría denominarse
fraccionamiento privado o cerrado: el régimen en condominio en el
que los parques, calles y banquetas
son totalmente privados y los usuarios del mismo se hacen totalmente cargo

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�Ricardo Chávez Ramírez / G. Gerardo Veloquio G.

Gran Juriquilla

Fuente: hƩp://www.grandjuriquilla.com/

dad social se hacen evidentes.
• Sus habitantes buscan homogeneidad social y un es lo de vida determinado.
• Cons tuyen una solución
para algunas familias en relación con la inseguridad urbana y la delincuencia.
• Priva zan el espacio público
(Roitman, S., 2003).

La concepción de “los fraccionamientos cerrados como parte de
un proceso espacioespacial complejo, se concreta en tres estrategias; la búsqueda de la seguridad,
de la dis nción hacia fuera y de
la homogeneidad hacia adentro”
(Aguirre y Sada, 2004).
Principales caracterísƟcas de los
fraccionamientos cerrados
• Se encuentran rodeados o
cercados por muros, puertas
y rejas que son barreras sicas.
• El acceso a ellos es restringido, lo cual hace que la segregación social urbana sea
evidente y visible.
• Generalmente están ubicados muy próximos a barrios
pobres e incluso colonias
irregulares, por lo que las diferencias sociales y la inequi-

Fuente: h p://monterrey.olx.com.mx/departamentos-casas-en-venta-cat-367

Formas de medir la segregación
Existen diversos índices para medir
la segregación, entre los que se encuentran:

•
•
•
•
•

Índice de desigualdad.
Índice de exposición.
Índice de concentración.
Índice de centralización.
Índice de agrupamiento.

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�Segregación residencial en el área metropolitana de Monterrey

Existen otros modelos para la medición de dicho fenómeno los cuales son:

IG = 1: concentración máxima. Un
solo valor de la muestra acumula
100 por ciento de los resultados.
Índice de Sargent-Florence

Índice de Gini
Cl1j=E1jEjE1Ex
Se emplea para medir el nivel de
concentración de una distribución
de frecuencia.
Este índice se calcula aplicando
la fórmula:

Curva de Lorenz
Es una forma gráfica de representar el índice de Gini.

IG= (pi-qi) pi
En donde pi mide el porcentaje de
individuos de la muestra que presentan un valor igual o inferior al
de xi.

l

qi=X1 * n1+X2 * n2+...+(X1 * n1)
X1*n1+X2*n2+...+(Xn*nn)

Línea de total
dosigualdad
80%
LorGnz

5:

60% L,

-=

40%

pi=n1+n2+n3.....ninx100
Mientras que qi se calcula aplicando la fórmula:

100o/c

a
igualdad

~
o,

l

20%

o

11

20%

40%

60%

,

90%

100%

Población
O«dk:o kn r•wlkldo, ckl sid"IW d.-- Gni.

El índice de Gini (IG) puede tomar
valores entre 0 y 1:

Fuente:
hƩp://jamendikute.blogspot.mx/2013_08_01_
archive.html

IG = 0: concentración mínima. La
muestra está uniformemente repar da a lo largo de todo su rango.

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�Ricardo Chávez Ramírez / G. Gerardo Veloquio G.

Resultados
Tabla 1. Índice de Gini del AMM
ÍNDICE DE GINI DEL ÁREA METROPOLITANA DE MONTERREY
POBLACIÓN EMPLEADA

SUElOOS

FRCUENCIAS RELATIVAS

SALARIOS

SIMPLE

AOJMULADA

SIMPLE

o

16,618

16618

1.32'6

1.32'6

151,308

167926

11.99'6

13.31'6

620,217

788143

49.14~

62.451J6

234,325

1022468

18.5~

81.0H6

ACUMU LADA

145,021

1167489

11.4913&amp;

92.SO'ló

10

94,629

1262118

7.SO'ló

100.00'6

o

o

1262118

0.00'6

100.00'6
100.00'6

1262118

Xi

ni

Sum ni

pi

x1•ni

o

16618

16618

1.32

o

151308

167926

13.31

151308

Sum Xi•ni

qi

pi•qi

151308

4.02

9.29
25.49

1.32

620217

788143

62.45

1240434

1391742

36.95

234325

1022468

81.01

702975

2094717

55.62

25.39

145021

1167489

92.50

725105

2819822

74.87

17.63

10

94629

1262118

100.00

946290

3766112

100.00

o

o

1262118

100.00

o

3766112

100.00

1262118

100.00

-

SU'l'I pi (entrel y n-1)

350.58

3766112

wm (pl-ql) (entre 1 y n-1)

79.12

Fuente: Elaboración propia.

En esta tabla se muestra el cálculo
del índice de Gini para el AMM, el
cual fue elaborado con datos del
Ins tuto Nacional de Estadís ca y
Geogra a (INEGI) y que dio como
resultado 0.23; esto indica que la
muestra está uniformemente repar da, es decir, su nivel de concentración no es excesivamente
alto. La tabla que se muestra a connuación señala el número de frac-

cionamientos cerrados aprobados
en el periodo de 2005 a 2010 en
cada uno de los municipios, con un
total de 280 fraccionamientos en el
AMM. Apodaca y Juárez encabezan
la tabla.

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�Segregación residencial en el área metropolitana de Monterrey

Tabla 2. Fraccionamientos cerrados (2005-2010)
Año
2005

2006

2007

2008

2009

2010

TOTAL

ESCOBEDO

7

10

6

3

2

7

35

GARCIA

1

1

2

1

2

1

8

GUADALUPE

7

7

o

1

3

o

18

JUAREZ

2

15

14

7

28

12

78

MONTERREY

11

11

4

6

1

o

33

SAN NICOLAS

1

o

1

1

o

o

3

SAN PEDRO

o

o

o

o

o

o

o

S.CATARINA

10

5

6

5

3

2

31

TOTAL

42

56

46

45

55

36

280

Entidad
APOOACA

Fuente: Fitch, J. y K. Soto (2012).

Fig. 1. Mapa de localización espacial, de los fraccionamientos cerrados
del AMM

Fuente: Fitch, J. y K. Soto (2012).

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�Ricardo Chávez Ramírez / G. Gerardo Veloquio G.

Gran parte de los fraccionamientos
cerrados se localiza hacia la periferia; esto es fácil de deducir debido

al déficit de superficie y el costo del
suelo.

Gráfica. 1 Fraccionamientos cerrados aprobados por municipio (20052010)
Al'ODACA

8

GAldA

FRACCIONAMIENTOS CEHAOOS

~ POR MUNICIPIO

Fuente: Elaboración propia.

Conclusiones y recomendaciones
Se es ma que para 2030, en el AMM
habrá mil 420 fraccionamientos cerrados, cuyos efectos impactarán
en la dimensión sicoespacial. Este
número no toma en cuenta los fraccionamientos tradicionales que podrían cerrarse en el transcurso del
empo —lo cual generará grandes
zonas no permeables que dificultarán la movilidad peatonal y el tráfico vehicular, así como un mayor
uso de hidrocarburos y contamina-

ción—, y que a su vez impactarán
en la dimensión social, acentuando
las disparidades entre la pobreza y
riqueza.
Actualmente la problemá ca de la
segregación residencial ha tomado
otras variantes, ya que no solo existen los fraccionamiento cerrados
como tales, sino que también las
colonias residenciales an guas —o
fraccionamientos tradicionales—
han comenzado a buscar su aislamiento y por ende su segregación,
por medio de elementos sicos

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�Segregación residencial en el área metropolitana de Monterrey

como muros, vallas o rejas, colocadas por los gobiernos municipales
a pe ción de sus vecinos. Por otra
parte, habría que incluir los nuevos
edificios de departamentos que, en
términos ver cales, priva zan sus
áreas sociales y públicas, evitando
y marginando a la población en general.
Por todo lo aquí expuesto, el estudio de la segregación residencial
es un tema de gran transcendencia
en el empo actual, pues mediante su examen se puede predecir el
posible futuro del AMM y las posibles consecuencias que podría ocasionar tanto al tejido urbano como
a nuestra sociedad si el fenómeno
se sigue acrecentando. Ello invita a
reflexionar si es necesario el frenar
este po de desarrollos habitacionales o, por el contrario, considerar
si llegará a ser el único po de desarrollo habitacional que exista en
el futuro próximo.

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�La saƟsfacción en el trabajo de profesores de escuelas secundarias oficiales de Apodaca,
Nuevo león, México

La saƟsfacción en el trabajo de profesores
de escuelas secundarias oficiales
de Apodaca, Nuevo León, México
Teacher’s job sa sfac on in state secondary
schools in Apodaca, Nuevo Leon, Mexico
J. Jesús Pérez López.,
Rebeca Guerra Orona,
Juan Manuel GuƟérrez Rodríguez

Resumen

E

ste ar culo presenta un resumen de un reporte de invesgación rela vo a la sa sfacción en el trabajo de profesores de
escuelas secundarias del municipio
de Apodaca, Nuevo León, México.
Se describen brevemente los propósitos del estudio, las teorías que
lo sustentan, su diseño metodológico, los resultados y la interpretación correspondiente. Se concluye
que la gran mayoría de los docentes está sa sfecha con logros, confianza, progreso y relaciones con
superiores jerárquicos; no así con
el reconocimiento recibido y el salario, ante los cuales muestran indiferencia. Las teorías de Frederick
Herzberg y Abraham Maslow contribuyen a la comprensión de estos
resultados.

Palabras clave: sa sfacción en el
trabajo, trabajo docente, factores
mo vacionales.

Abstract
This paper is a summary of a research report on teacher´s job sa sfac on in state secondary schools
in Apodaca, Nuevo Leon, Mexico.
Research purposes, theories that
support it, study design, results
and discussion, are briefly described. It is concluded that the majority of the teachers are sa sfied
with achievements, confidence,
progress, and rela ons with supervisors; but they are not sa sfied
with the job recogni on and salary
received, which also appear to be
indiﬀerent. The theories of Maslow
and Herzberg contribute to the understanding of these results.

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�J. Jesús Pérez López. / Rebeca Guerra Orona / Juan Manuel GuƟérrez Rodríguez

Key words: Job sa sfac on,
Teacher’s job sa sfac on, mo vang factors.

Recibido: 11 de marzo de 2014
Aceptado: 15 de mayo de 2014

92

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�La saƟsfacción en el trabajo de profesores de escuelas secundarias oficiales de Apodaca,
Nuevo león, México

La saƟsfacción en el trabajo de profesores de
escuelas secundarias oficiales
de Apodaca, Nuevo León, México
Teacher’s job sa sfac on in state secondary
schools in Apodaca, Nuevo Leon, Mexico
J. Jesús Pérez López.48
Rebeca Guerra Orona49
Juan Manuel GuƟérrez Rodríguez50

Introducción

A

sumiendo que los profesores de las escuelas secundarias del municipio de
Apodaca, Nuevo León, México, se
sienten sa sfechos en el desempeño de su labor docente, el tema
de la inves gación deriva hacia la
iden ficación de los mo vos de tal
sa sfacción. La relación de los profesores con sus alumnos no es de
carácter personal, sino de índole
profesional con propósitos definidos. Cuando esa relación da resultados, es decir, cuando se cumplen
en los alumnos los propósitos de
aprendizaje deseados, sin duda
que ese es un mo vo de sa sfac-

48 Maestro en Ciencias con acentuación en
Trabajo Social, Profesor de la Facultad de
Trabajo Social y Desarrollo Humano de la
Universidad Autónoma de Nuevo León, j_
pl_67@hotmail.com

ción, al lado de otros aspectos que
también generan aquélla. Es importante, entonces, tener información
puntual sobre las mo vaciones en
el desempeño a fin de propiciar y
fortalecerlas cuando producen un
comportamiento sa sfactor.

Los propósitos del estudio
Los propósitos del presente trabajo
son:

49 Maestra en Ciencias con acentuación en
Trabajo Social, Profesora de la Facultad de
Trabajo Social y Desarrollo Humano de la
Universidad Autónoma de Nuevo León, rebecaguo@hotmail.com
50 Maestro en Ciencias con acentuación en
Administración, Profesor de la Facultad de
Trabajo Social y Desarrollo Humano de la
Universidad Autónoma de Nuevo León, jguerrez@tuk.com.mx

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�J. Jesús Pérez López. / Rebeca Guerra Orona / Juan Manuel GuƟérrez Rodríguez

— Iden ficar los factores del
entorno que, en el desempeño de su trabajo, generan
sa sfacción en los docentes
del estudio.
— Determinar la relación entre
sa sfacción, por una parte; y
el logro, el reconocimiento,
el progreso, la confianza, el
trabajo en sí mismo, las relaciones jerárquicas y el salario, por la otra, del docente
del estudio
— Precisar la relación entre la
sa sfacción en el trabajo,
por una parte; y la edad, el
sexo, el estado civil, la escolaridad y la an güedad en el
trabajo, por la otra, de los
docentes del estudio.
Lo anterior arrojará información
per nente para el diseño de estrategias de mejoramiento magisterial.

S., 1997), aplicando encuestas y
cues onarios en diseños de invesgación a par r de las teorías elaboradas por los estudiosos de la sasfacción en el trabajo. Al respecto,
David Keit (1953, en: Altamirano S.,
1997), dice que los beneficios de
una encuesta de sa sfacción en el
trabajo son variados: por un lado,
dan a la dirección un indicio de los
niveles de sa sfacción personal de
los trabajadores, que enen sin
duda relación con los niveles de
logro, así como dan pie para detectar áreas o grupos par culares
de trabajadores que no estén contentos con lo que hacen; por otro
lado, la comunicación ascendente
es par cularmente fruc fera cuando se alienta a los trabajadores a
comentar lo que piensan, pues la
encuesta es una expresión tangible
de interés por parte de la gerencia
en el bienestar de los trabajadores,
a los que les ofrece una razón para
sen rse mejor.

Antecedentes
Las teorías
Algunos inves gadores se han ocupado del tema aquí tratado, tanto en relación con profesores de
algunas ins tuciones educa vas,
como respecto de trabajadores
de algunas empresas produc vas
(Lozano, C., 1984; Garza, G., 1986;
Rodríguez, R., 1995; Altamirano,

Las teorías sobre sa sfacción en
el trabajo cons tuyen materia de
estudio y aplicación en diversos
ámbitos laborales y en todos los
espacios geográficos. Existe ya una
larga tradición al respecto a par r
de los estudios emprendidos por

94

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�La saƟsfacción en el trabajo de profesores de escuelas secundarias oficiales de Apodaca,
Nuevo león, México

los autores clásicos, par cularmente Abraham Maslow, Víctor
Vroom, Douglas McGregor y Frederick Herzberg, con nuada por sus
intérpretes y comentaristas (Davis,
K. y J. Newstrom, 1993; Fleishman,
E., 1976; Goode, W. y P. Ha , 1988;
Gruneberg, M., 1976; Kerlinger,
F., 1999; Kast. F. y J. Rosenzweig,
1994; Robbins, S., 1987; Werther,
W y K. Davis, 1996). A fin de sustentar la discusión final del estudio, en
este resumen expondremos brevemente los aspectos más relevantes
de las teorías tradicionales: Pirámide de necesidades, Modelo con ngente, Teoría X y Y y teoría de los
dos factores.

Pirámide de necesidades de Maslow
La idea de Abraham Maslow (1954,
en Arias, F., 1980) sobre la mo vación se centra en que el individuo
nace con un conjunto de necesidades fisiológicas que son innatas
y hereditarias; aquéllas, con las de
seguridad, cons tuyen las necesidades primarias y enen que ver
con su conservación personal. A
medida que el hombre controla las
necesidades primarias, aparecen
lentamente las necesidades más
elevadas: las sociales, las de es ma
y las de autorrealización. Así, los

puestos capaces de sa sfacer una
mayor can dad de tales necesidades, son los que darían como resultado una mayor sa sfacción para
los empleados.

Modelo conƟngente
Víctor Vroom (1964, en Koontz, H.,
C. O’Donnell y H. Weihrich, 1988),
por su parte, establece que la movación, para producirse, depende
de tres factores principales: la existencia de obje vos individuales y la
fuerza de voluntad para alcanzarlos; la relación que el individuo percibe entre sus obje vos y el logro
de los mismos; y la capacidad del
individuo para influir en su nivel de
produc vidad. La mo vación es, de
este modo, un proceso que regula
la selección de los comportamientos: el individuo percibe la consecuencia de cada alterna va de
comportamiento como un resultado que representa un momento
en una cadena de situaciones entre
medios y fines.
Cuando el individuo busca un
resultado intermedio —por ejemplo, elevar la produc vidad—, está
en proceso de alcanzar los resultados finales —dinero, beneficios
sociales, apoyo de supervisión,
ascenso o aceptación del grupo—;
esta relación causal entre resul-

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tados intermedios y finales se denomina instrumentalidad e indica
el grado de correlación de unos
con otros. Todo esto representa
un modelo con ngente, ya que
hace énfasis en las diferencias entre personas y cargos. Respecto a
la sa sfacción, sugiere que se trata
de un reflejo del grado en que una
persona encuentra que su trabajo
resulta deseable (Vroom, V., 1964,
en Werther, W. y K. Davis, 1996).

La teoría Y, en cambio, está
orientada a la modernidad, donde
los intereses del individuo están
integrados a los de la organización;
concibe la administración como
un proceso abierto, muy dinámico, consistente en crear oportunidades, liberar potencias, remover
obstáculos, impulsar el crecimiento del individuo y proporcionar
orientación en cuanto a los obje vos (McGregor, D., 1989).

Teoría X y Y de Douglas McGregor

Teoría de los dos factores de Frederick Herzberg

Esta teoría nos muestra dos modelos sobre la administración de una
empresa: el que se basa en la teoría tradicional mecanicista y pragmá ca a la que llamó Teoría X; y el
que se basa en la administración
moderna del comportamiento humano a la que llamó Teoría Y.
Ambas teorías enen un trasfondo respecto a la concepción
del ser humano. La Teoría X ene
como fondo un ser humano ordinario que siente repugnancia hacia
el trabajo y lo evita siempre que
puede; en ese sen do, la mayoría
de las personas enen que ser obligadas a trabajar por la fuerza, es
decir, enen que ser controladas,
dirigidas y amenazadas (McGregor,
D., 1989)

Herzberg afirma que existen ciertas
secuencias de eventos en cuanto a
sen mientos
excepcionalmente
felices, y también excepcionalmente infelices, respecto del trabajo
(Chiavenato, I., 1990). En el trabajo existen algunos factores que le
producen al trabajador un estado
de sa sfacción; dichos factores son
aquellos que están relacionados
con el trabajo mismo, es decir, son
intrínsecos y llamados también factores mo vacionales, y su ausencia
no provoca insa sfacción, sino simplemente un estado de no sa sfacción. Los factores de insa sfacción
son diferentes a los de sa sfacción;
si bien su presencia no causa sa sfacción, su ausencia causa un esta-

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do de insa sfacción. Tales factores
están relacionados con el entorno y
son llamados factores ambientales,
de higiene, profilác cos o de mantenimiento (Herzberg, F., 1959).

Diseño metodológico
Para la recopilación de los datos
de este trabajo se u lizaron dos
cues onarios: el “Índice de sa sfacción en el trabajo” —de escala
Rensis Lickert; nivel de confianza
de 0.87 en la escala de SpermanBroum, y coeficiente de correlación
de Pearson de 0.92 (Brayfield, A., y
H. Rothe, 1951)— y el de “variables de trabajo”, que fue elaborado
para este estudio con base solo en
la escala Lickert (Padua, J., 1992) a
fin de establecer variables que podrían estar correlacionadas con la
sa sfacción en el trabajo, mismo
que previamente fue aplicado para
su validación a diversos grupos
(Hernández, S., C. Fernández y P.
Bap sta, 1991).
El universo lo componen 528
profesores de 20 escuelas del municipio de Apodaca, Nuevo León,
México —las escuelas son del sistema federal y estatal, tanto diurnas
como nocturnas—, y las unidades
de análisis fueron los trabajadores
docentes que estaban adscritos
a ellas; los profesores que tenían

función direc va no fueron consultados. La muestra probabilís ca de
docentes a ser entrevistados fue de
130, para una confianza de 95 por
ciento.
Para determinar el grado de
sa sfacción en el trabajo de los
docentes entrevistados, se registraron dos pos de variables: las
de control y las de sa sfacción. Las
de control son: edad de los encuestados, sexo, escolaridad, estado civil y an güedad en el servicio. Las
variables de sa sfacción fueron:
logro, reconocimiento, confianza,
trabajo en sí mismo, progreso, relación con superiores y salario.

Resultados
Los resultados se presentan en dos
apartados: el primero se refiere al
análisis descrip vo y el segundo al
análisis correlacional, de ambos pos de variables.

Análisis descripƟvo: variables de
control
Población por sexo: de la población
encuestada, 59 por ciento lo constuyen hombres y 41 por ciento,
mujeres.
Edad: un 6.9 por ciento lo forman docentes de 22 a 29 años; 16.9

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por ciento corresponde a docentes
de 30 a 34 años; 27.8 por ciento
a docentes de 35 a 39 años; 22.3
por ciento a profesores de 40 a 44
años; 11.5 por ciento a profesores
de 45 a 50 años; y 5.5 por ciento
a profesores de 51 a 59 años de
edad. Esto indica que la mayoría de
los docentes encuestados se ubicó
entre los rangos 35 y 40 años, y los
grupos de edad de 35-39 y 40-44
años de edad representan 50.1 por
ciento de los encuestados.
Estado civil: un segmento de
78.5 por ciento vive con pareja y
21.5 por ciento vive sin pareja. (Los
que viven sin pareja son personas
solteras, viudas o divorciadas.)
Escolaridad: un segmento de
13 por ciento ene normal básica;
58.8 por ciento posee estudios de
normal superior; 16 por ciento, licenciatura universitaria; 9.5 por
ciento, estudios de maestría; y 3
por ciento no contestó.
An güedad en el trabajo: un
segmento de tres a 9 años forma
20.8 por ciento; uno de 10 a 16
años, 34.6 por ciento; uno de 17 a
23 años, 30 por ciento; uno de 24 a
29 años, 10 por ciento; uno de 30
a 39 años, 2.3 por ciento; y otro de
2.35 por ciento no contestó.

Análisis descripƟvo: variables de
saƟsfacción
Sa sfacción en el trabajo: un segmento de 57.7 por ciento manifestó estar sa sfecho; uno de 20
por ciento dijo estar fuertemente
sa sfecho; uno de 11.5 por ciento
contestó estar medianamente sasfecho; y otro de 10.8 por ciento
no contestó. Los sa sfechos y los
fuertemente sa sfechos sumaron
77.7 por ciento
Logro en el trabajo: un segmento de 10.8 por ciento contestó estar neutral; uno de 64.6 por ciento
sí ha tenido éxito o logros, y uno de
21.6 por ciento ene muy presente
sus éxitos o logros en su trabajo; es
decir, 86 de cada 100 afirmaron logros o éxitos. Un segmento de tres
por ciento no contestó.
El salario: un segmento de 37.7
por ciento está en desacuerdo con
lo que gana; a 30 por ciento le es
indiferente su salario; mientras que
22 por ciento afirmó estar muy de
acuerdo con lo que gana y 10 por
ciento no contestó.
Reconocimiento en el trabajo:
un segmento de 16.20 por ciento
dijo estar muy en desacuerdo con
el trabajo que realiza; uno de 23
por ciento manifestó estar en desacuerdo; a 60 por ciento le es indiferente si le reconocen o no, y uno
por ciento no contestó. Es decir,

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39.2 por ciento afirma no haber
tenido reconocimiento y a 60 por
ciento le es indiferente el reconocimiento en el trabajo.
La confianza en el trabajo: en
esta variable, a 7 por ciento no le
interesa el factor confianza; a 60
por ciento su trabajo le ha bridado
confianza; 31.5 por ciento afirmó
que se le ha dado confianza, y 0.7
por ciento no contestó. Es decir, 92
por ciento de los docentes manifestó que se le ha dado confianza
en su trabajo.
El trabajo en sí mismo: a 6.9
por ciento la ac vidad laboral que
realiza les es indiferente; a 34.6 por
ciento le agrada su trabajo; 49.2
por ciento afirmó que está muy de
acuerdo con su trabajo, y 9.3 por
ciento no contestó. Resumiendo: a
84 por ciento de los docentes consultados le agrada su trabajo.
El progreso en el trabajo: para
7.7 por ciento, el progreso o desarrollo personal en el trabajo le es
indiferente, en tanto que 49.2 por
ciento respondió que sí ha tenido
progreso en el mismo; y 43.1 por
ciento manifestó sí ha tenido progreso en las ac vidades que desarrollan.
Relaciones con los superiores:
a 8.5 por ciento las relaciones con
sus superiores les son indiferentes; 48.5 ene buenas relaciones

con los superiores, y 43 por ciento
ene una relación posi va con sus
superiores.
El análisis correlacional de las
variables de control, por una parte,
y las variables de sa sfacción, por
otra, se efectuó mediante el valor
de la prueba “t” de significancia de
studet. Se obtuvieron los siguientes resultados.

Análisis correlacional: variables de
control
De acuerdo al sexo: valor de la media: masculino, 71.90, femenino,
71.78; prueba t: 0.120; significancia: 0.919. No hay diferencia entre
hombres y mujeres.
De acuerdo a la edad: valor de
la media: mayor de 40 años, 70.82,
menor de 40 años, 70.78; prueba t:
0.169; significancia: 0.866. La edad
no determina el grado de sa sfacción en el trabajo.
En cuanto al estado civil: valor
de la media: con pareja 70.61, sin
pareja 72.01; prueba t: -1.003; significancia: 0.318. El estado civil no
determina el grado de sa sfacción
en el trabajo.
De acuerdo a la an güedad en
el trabajo: valor de la media: más
de 20 años, 70.99, menos de 20
años, 71.15; prueba t: -0.838; sig-

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nificancia 0.819. La an güedad no
es una variable determinante en el
grado de sa sfacción en el trabajo
Nivel académico formal: valor de
la media: normalistas, 70.77, universitarios, 71.14; prueba t: -0.271;
significancia: 0.791. La escolaridad
no es determinante en el grado de
sa sfacción en el trabajo.

Análisis correlacional: la saƟsfacción en el trabajo y su relación con
variables que actúan en el desempeño docente
Relación con el logro: correlación:
0.037; significancia: 0.694. Existe
una relación posi va débil entre
estas variables.
Relación con el reconocimiento:
correlación: 0.071; significancia:
0.451. No existe correlación entre
estas variables.
Relación con la confianza: correlación: 0.151; significancia: 0.107.
Este valor indica una correlación
posi va débil.
Relación con el trabajo en sí
mismo: correlación: 0.274; significancia: 0.005. Existe una correlación posi va media.
Relación con los superiores jerárquicos: correlación: 0.11; significancia: 0.108. Existe una correlación posi va débil.

Relación con el nivel de salarios:
correlación: 0.094; significancia:
0.191. No existe correlación.

Discusión y conclusiones
A un nivel de confianza de 95 por
ciento de representa vidad de la
muestra formulada para el estudio,
la población de maestros —528—
perteneciente a las 20 escuelas
secundarias consideradas en aquél
revela las siguientes caracterís cas.
La gran mayoría de los docentes
—77.7 por ciento— experimenta,
en general, sa sfacción en su trabajo. En par cular, está sa sfecho
con sus logros 86 por ciento de
ellos; 92 por ciento, con la confianza sen da en el desempeño; a 84
por ciento les agrada su trabajo; 92
por ciento juzga que progresa en su
ac vidad docente y otro porcentaje igual cul va relaciones buenas y
posi vas con sus superiores jerárquicos.
Por otra parte, la importancia
del salario como factor de sa sfacción en el trabajo es evaluada
por la mayoría —67 por ciento— al
nivel de indiferencia o desacuerdo
con su monto, en tanto que una
minoría —22 por ciento— está de
acuerdo. El mismo efecto, pero
aún más acentuado, observamos

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en el rubro de reconocimiento en
el trabajo: 99 por ciento no se siente reconocido o le es indiferente tal
factor de mo vación.
Por lo que se refiere al efecto
que las variables de control —sexo,
edad, estado civil, an güedad en el
trabajo y nivel académico formal
adquirido— pudieran tener sobre
la sa sfacción en el trabajo de los
docentes, el correspondiente análisis correlacional arrojó resultados
que sugieren una nula influencia,
de manera que las mismas cumplieron su come do metodológico.
El presente estudio dice también algo sobre la naturaleza de los
factores de mo vación considerados. Al analizar la sa sfacción en
el trabajo y su relación con variables que actúan en el desempeño
docente, observamos, en cierto
grado, el carácter potencialmente
“profilác co” o de mantenimiento
(Herzberg, F., 1959) que asumen el
reconocimiento y el salario, dados
los grados de indiferencia que ante
aquéllos enseñaron los datos. Si en
este contexto ubicamos el logro, la
confianza y la relación con los superiores jerárquicos, que, aunque
débilmente, aparecen relacionados con la sa sfacción en el trabajo, encontramos que el conjunto
de todas las variables en sí se comporta de la manera sugerida por
Maslow, habida cuenta que el tra-

bajo en sí mismo —cuyo grado medio de relación con la sa sfacción
merece ser tomada en cuenta—,
desempeñado por los docentes día
con día y durante largos periodos
de empo —recuérdense los rangos de an güedad en el trabajo expuestos más arriba—, se inserta en
alguna forma y medida en el proceso de autorrealización personal del
docente.
Para terminar, resta expresar
que los datos del estudio aconsejan replicar las indagaciones aquí
realizadas, especialmente de una
manera más puntual en cada una
de las variables consideradas. La
polí ca educa va, en materia de
administración, capacitación a los
maestros y administración de sueldos y salarios, entre otros rubros,
requiere de conocimientos sobre el
impacto que aquéllos enen en el
quehacer docente que el maestro
aspira a realizar con la mayor sa sfacción, tanto en su ac vidad laboral como en su vida personal.

Referencias
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Autónoma de Nuevo León.

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Disponible en:
http://eprints.uanl.mx/1349/1/1020119006.
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                <text>Realidades. Revista de la Facultad de Trabajo Social y Desarrollo Humano es una publicación semestral que reúne las contribuciones académicas de cualquier interesado en dar a conocer su trabajo de investigación acerca de temas relacionados con el desarrollo social, desarrollo humano, familia, género, salud, educación, vivienda, comunidad, desarrollo urbano y rural, pobreza, bienestar social y, en general, tópicos de políticas sociales, programas y proyectos sociales, mediante artículos de investigación, ensayos, reseñas, informes, entre otros.</text>
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                <text>González Alcalá, José Ricardo, Editor Responsable</text>
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,,_;t_l;_

1

REVISTA DE LA FACULTAD DE TRABAJO SOCIAL Y DESARROLLO HUMANO
UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN

Grupos vulnerables

Ui

w

o
~
o

Apoyo social en familias rnonoparentales y nucleares con hijos
con discapacidad. Un estudio comparativo

Las estrategias de sobrevlvencla de los pobres:
Un repaso a su eatudlo en las ciencia, sociales (concepto,
perapectivaa teóricas y acdonea que Implican)

La urbanización popular y los partidos polfticos en México

Agenda pública

l:.t

Desarrollo urbano y vivienda

~

Percepción de la vivienda autoconatrulda de familias en
pobreza: el caso de la colonia Fernando Amllpa, Area
Metropolitana de Monterrey

1

w

I!

l

Espacios pObllcos sustentables para la incluslé&gt;n social y la
seguridad p(lblica: Su lnserclé&gt;n en los planea de desarrollo,
programas de desarrollo urbano y legislación apllcables en
México (a nivel nacional y en el estado de Nuevo León)

1

Actih.ldes y construcción de la agenda pública

Reseñas
Mujeres, madres y fronterizas: éxodos y retornos

Indice de densidad de población y su apllcac16n en el área
metropolitana de Monterrey

Investigación educativa en el noreste: experiencias locales con
resonancias nacionales

�Apoyo social en familias monoparentales y nucleares con hijos con discapacidad.
Un estudio compara vo

Apoyo social en familias
monoparentales y nucleares
con hijos con discapacidad.
Un estudio comparaƟvo
Germain Góngora Bonilla 1

Resumen

L

a familia es la primera y más
importante red de apoyo
(Mar nez, V. y Z. Parra, 2004)
para la persona. El fenómeno de la
discapacidad ende a ser un estresor para las familias y/o cuidadores
de las personas con esta condición,
máxime si son familias sin apoyo
social. Diversos estudios sobre grupos vulnerables (Gracia, E., 1997)
han demostrado que el apoyo social juega un papel fundamental en
el mantenimiento de la salud de los
individuos y cuidadores al facilitar
conductas adapta vas en situaciones de estrés.
El presente es un estudio descrip vo que ene por objeto des-

cribir caracterís cas del apoyo
social percibido en las familias monoparentales y nucleares con hijos
afectados por discapacidad que
son atendidos en el Centro de Rehabilitación Infan l Teletón (CRIT)
Aguascalientes, México, con el propósito de tener un diagnós co en
materia de apoyo social y de esta
manera innovar estrategias de intervención social que coadyuven
en el trabajo mul disciplinario y en
el proceso de rehabilitación de los
pacientes de dicho centro.

Palabras clave: apoyo social, familias monoparentales y nucleares,
discapacidad.

Abstract
1 Maestro en Educación Familiar por la Universidad Panamericana-México, licenciado en Trabajo Social por la Universidad Autónoma de Aguascalientes (UAA) de México, afiliado al área de
integración social del Centro de Rehabilitación
Infan l Teletón (CRIT) Aguascalientes, México; y
profesor-inves gador de la UAA. Dirección electrónica: ggongora@correo.uaa.mx

Family is the first and most important social network for each
person. The phenomenon of a disability tends to be a stressor for
families and/or caregivers of per-

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sons with disabili es, especially
for families without social support.
Diverse studies with vulnerable
groups, have demonstrated that
social support plays a cri cal role
for the health maintenance of individuals and caregivers to facilitate
adap ve behaviors en stressful
situa ons.
This is a descrip ve study, which
has the goal of describing characteris cs of the perceived social
support in single-parent and nuclear families with children aﬀected by a disability in the Children’s
Rehabilita on Center Telethon
(CRIT)
Aguascalientes-Mexico,
with the purpose to have a diagnosis of social support and in this
way innovate strategies of social
interven on to contribute to the
mul disciplinary work and to the
process of rehabilita on of the paents of the center.

Key Words: Social support, singleparent and nuclear families, disability

Introducción

1li

La familia se puede definir desde
las siguientes perspec vas: convivencia residencial y comunitaria

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de, al menos, dos generaciones;
personas que viven bajo una estructura de parentesco que regule
obligaciones y derechos rela vos al
trato entre adultos
—
cónyuges—, jóvenes —hermanos— y entre ambas generaciones
—padres e hijos—; y como grupo
que sancione o legi me la sexualidad marital, el intercambio de
bienes económicos, la in midad,
la protección, la educación y el desarrollo personal de cada miembro
(Ibarra, R., 2000). Desde el enfoque
sistémico, la familia opera como un
sistema, y esto significa que los individuos en la familia no son totalmente libres para proceder como
cada quien quiera, sino que el comportamiento de un miembro está
regulado por las relaciones que
enen entre sí los elementos del
sistema familiar, es decir, los individuos están interrelacionados de
manera tal que un cambio, dentro
o fuera del núcleo familiar, afecta a
los miembros que la integran (Rolland, J., 2000).
Como se sabe, existen varios
pos de familia, una de ellas es la
nuclear, integrada por ambas figuras de autoridad —padre y madre— e hijos, y es el po que se
encuentra con mayor frecuencia
en la sociedad; otra es la monoparental, caracterizada por la presen-

*
*

-1

*

�Apoyo social en familias monoparentales y nucleares con hijos con discapacidad.
Un estudio compara vo

cia de uno de los progenitores y los
hijos que regularmente son dependientes del padre o madre. Desde
la teoría de sistemas, la familia es
la primera y más importante red
de apoyo (Mar nez, V. y Z, Parra
2004) para la persona, porque es
amor guadora de las tensiones
que engendra la vida: por ejemplo, se sabe que el nacimiento de
un hijo con discapacidad genera
tensión y estrés y por ende puede
generar o que la familia se fracture
o se haga más fuerte, dependiendo
de factores como la comunicación,
apoyo social, etcétera, que se viven
y perciben en el sistema familiar.

Apoyo social y familia
El apoyo social desde los zapatos
de los cuidadores o, en otras palabras, desde los zapatos de los familiares de los enfermos crónicos,
se en ende como la percepción
hipoté ca que ene una persona
sobre los recursos sociales disponibles para ser asesorada y ayudada
en caso de necesitarlo. Se refiere a
una dimensión de carácter subje vo que establece el cuidador como
resultado de su relación con el entorno más cercano sobre la percepción de la posibilidad de contar
con ayuda, en caso de necesitarla,

tanto para realizar ac vidades de la
vida co diana como para resolver
situaciones de emergencia (Vega,
A. y O. Marina, 2011).
Otros teóricos en enden al
apoyo social como red social, como
contactos sociales significa vos,
como posibilidad de tener confidentes a los que se puede expresar
sen mientos ín mos y como compañía humana (Landero, R. y M.
González, 2006); también como información verbal y no verbal, ayuda tangible o accesible dada por los
otros o inferida por su presencia y
que ene efectos conductuales y
emocionales beneficiosos en el receptor (Rodríguez, S. y H. Enrique,
s/f).
También el apoyo social puede ser comprendido como un proceso en el cual los recursos en la
estructura social —comunidad,
redes sociales y relaciones ín mas— permiten sa sfacer necesidades instrumentales y expresivas
en situaciones co dianas y de crisis
(Gracia, E, 1997). El apoyo social
percibido es una dimensión evalua va que lleva a cabo la persona
acerca de la ayuda con la que cree
contar (Rodríguez, S. y H. Enrique,
s/f); en el caso de las familias con
un miembro afectado por una discapacidad, esta percepción suele
ser baja.

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1li

El apoyo social reduce las consecuencias nega vas de acontecimientos estresantes que se producen en el cuidado de enfermos
crónicos (Vega, A. y O. Marina,
2011). Otros estudios buscan conocer el apoyo social con el que cuentan grupos vulnerables, como personas adictas, con cáncer, con VIH
Sida, personas en prisión, personas
y familias con miembros afectados
por una discapacidad como es el
caso de nuestro estudio, abanderando siempre la pregunta: ¿por
qué? A este respecto, diversos estudios (Gracia, E., 1997) han demostrado en inves gaciones con
grupos vulnerables que el apoyo
social juega un papel fundamental
en el mantenimiento de la salud de
los individuos y cuidadores al facilitar conductas adapta vas en situaciones de estrés.
Bob Shumaker (The Huﬃngton Post, s/f), un piloto americano
que fue capturado en Vietnam en
febrero de 1965 —tras ser derribado su avión mientras realizaba
una misión de guerra—, vivió ocho
años en completa incomunicación,
some do a tortura y con la incer dumbre de la suerte que le deparaba. Sin embargo, sobrevivió en calidad de prisionero por dos cosas: la
imagen de la casa que construiría
para su familia una vez que fuera

~

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puesto en libertad; y comunicándose con otros presos a través de
una serie de códigos de golpes en
las paredes de su celda. No cabe
duda de que esta comunicación, es
decir, el apoyo social de po emocional que recibió este prisionero
por parte de los otros compañeros
de celda, lo ayudó a salir adelante
del estrés e incer dumbre de esta
situación de suma vulnerabilidad.
El apoyo social es fundamental
en los programas dirigidos a las familias; a pesar de la gran variedad
de programas existentes bajo el encabezado “programas de apoyo a
la familia”, todos comparten un obje vo común: reconocer el impacto nega vo que numerosas fuentes
de estrés enen en la vida familiar.
En el caso de las familias con un
hijo con discapacidad es reconocido el estrés constante en el que
viven, y más si hay un solo cuidador porque se trata de una familia
monoparental. De hecho, algunos
autores mencionan que los padres
de familia con hijos afectados por
parálisis cerebral infan l sufren
de aislamiento social por factores
como situación socioeconómica y
falta de redes de apoyo (Góngora,
G., 2013).
Finalmente, por todo lo aquí
mencionado podemos decir que el
tema del apoyo social se convierte

*
*

-1

*

�Apoyo social en familias monoparentales y nucleares con hijos con discapacidad.
Un estudio compara vo

en un elemento de gran importancia e interés para la inves gación
con familias con miembros afectados por una discapacidad.

Los par cipantes en la inves gación fueron padres de familia cuyos hijos pertenecen a la clínica de
lesión cerebral y parálisis cerebral
turno vesper no del CRIT Aguascalientes.

ObjeƟvos

Escenario

Obje vo general

La inves gación se realizó durante
las citas de los padres de familia en
el CRIT, específicamente en el servicio de integración social —trabajo social—.

Describir caracterís cas del apoyo social percibido en las familias
monoparentales y nucleares con
hijos afectados por discapacidad
del Centro de Rehabilitación Infanl Teletón (CRIT) México, Aguascalientes.

Obje vos específicos
Conocer la diferencia en el tamaño
de la red de social y aspectos sociodemográficos de las familias monoparentales y nucleares.
Conocer las diferencias entre
las dis ntas dimensiones que integran el apoyo social en las familias
monoparentales y nucleares.

Materiales y métodos
Par cipantes

Instrumentos de recolección de la
información
Cues onario MOS de apoyo social:
de acceso libre, fue desarrollado
por Cathy Donald Sherbourne y
Anita L. Stewart (1991). Mide el
apoyo social a través de 20 ítems,
explorando dos dimensiones: el
apoyo estructural —tamaño de la
red social—; y el apoyo funcional
—apoyo emocional, instrumental o
tangible, ocio y distracción y apoyo
afec vo—.
Fiabilidad: la consistencia interna para la puntuación total es alta
—alpha de Cronbach = 0.97.—, por
ende, se considera confiable.
Cedula de información: esta
guía nos permi ó recabar de los

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expedientes clínicos los datos
como el po de familia y otros datos sociodemográficos y médicos.

Aplicación de los instrumentos
El modo de aplicación del instrumento dependió del juicio del inves gador, pero basándose en los
criterios de inclusión y exclusión,
y de cuando las familias asis an al
servicio de integración social del
CRIT.

Análisis de los datos
Al finalizar la aplicación del cues onario MOS, se realizó la base de datos de los resultados de dicho instrumento. El análisis de los datos
fue hecho a través del programa
estadís co SPSS (Sta s cal Package for Social Sciences) para Windows versión 19.0. El po análisis
fue de po descrip vo.

Muestra

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El po de muestreo que se empleó
fue no probabilís co a juicio del inves gador. El procedimiento para
obtener la muestra de esta inves gación fue primeramente detectar

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El 30 por ciento de las familias encuestadas fue monoparental y 66
por ciento, nuclear (ver gráfico 1 y
tabla 1). Este dato concuerda con lo
que reporta Ins tuto Nacional de
Estadís ca Geogra a e Informá ca
(INEGI) (2005), ya que la nuclear es
el po de familia que ene mayor
prevalencia México.
En el caso de las familias monoparentales donde solo hay uno
de los progenitores y los hijos, 70
por ciento (ver gráfico 2) de los padres o madres ene entre 31 y 50
años de edad, lo que significa que
aquéllos están en edad produc va para sacar adelante a sus hijos,
por ser los únicos proveedores de
la economía del hogar. Y en el caso
de las familias nucleares, 81 por
ciento (ver gráfico 3) de los padres

Resultados

a la población total de las clínicas
de lesión y parálisis cerebral, A2 y
B2 ac vos del CRIT Aguascalientes,
que en este caso eran 190 niños.
Posteriormente, de ese total se seleccionó una muestra basada en
los criterios de inclusión, y finalmente se aplicaron 100 cues onarios MOS de apoyo social, lo que
significaría una normalidad en la
muestra.

*
*

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*

�Apoyo social en familias monoparentales y nucleares con hijos con discapacidad.
Un estudio compara vo

ene entre 31 y 50 años de edad.
En general, podemos decir que no
hay diferencia significa va en las
edades de los dos pos de familia
estudiadas.
El 93.33 por ciento (ver gráfico
4) de las familias monoparentales
entrevistadas está formado por
mujeres, acorde a los datos del
INEGI (2005), donde el género que
se presenta con mayor frecuencia
para esta clase de familias es el femenino y está cons tuido por jefas
de familia; casi no se presentan padres solteros. En el caso de las familias nucleares disminuye el porcentaje, ya que 69.7 por ciento (ver
gráfico 5) es de género femenino.

Tamaño de la red de apoyo de
amigos ínƟmos
Se descubrió que 66.7 por ciento de las familias monoparentales
ene tres o menos amigos ín mos
—personas con las que se sienten
en confianza y se puede hablar de
todo lo que se les ocurra—, mientras que en las familias nucleares el
indicador es de 72.3 por ciento (ver
tabla 2).
El 12.3 por ciento de las familias nucleares dice no tener ningún
amigo ín mo, contra 6.7 por ciento
(ver tabla 2) de las familias mono-

parentales. Estos datos significan
que las familias monoparentales
enen una red más grande de amigos ín mos que las nucleares; se
ignoran las razones, pero hipoté camente podemos decir que al no
tener un apoyo de pareja, es suplido de manera natural por los amigos.

Tamaño de la red de apoyo de familiares ínƟmos
El 47.7 por ciento de las familias
nucleares ene tres o menos familiares ín mos, mientras que las
familias monoparentales cuentan
con 63.3 por ciento (ver tabla 2). La
interpretación es que las familias
nucleares enen mayor tamaño en
la red de familiares ín mos que las
monoparentales; la razón es porque la pareja o cónyuge es considerado como un amigo (a) ín mo,
y por ende aumenta el tamaño de
la red.

Dimensiones del apoyo social
Haciendo una comparación de familias monoparentales y nucleares
en las cuatro dimensiones de apoyo
social se obtuvo lo siguiente: en la
dimensión apoyo emocional las fa-

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milias nucleares obtuvieron el mayor porcentaje con 63.6 por ciento,
es decir, la pareja es una red muy
importante de apoyo emocional, y
las decisiones de la vida co diana
se comparten en pareja. En cuanto
al apoyo material y/o instrumental
—apoyo tangible—, el porcentaje
más alto también lo obtuvieron
las familias nucleares con 72.7 por
ciento: no es lo mismo tener a una
pareja que ayude a trasladar a la
persona con discapacidad, que
una que no lo ene, como es el
caso de las familias monoparentales. En la dimensión de relaciones
sociales de ocio y distracción, el
porcentaje más alto lo obtuvieron
las familias monoparentales con 90
por ciento: creemos que las familias monoparentales enen mayor
libertad y menos restricción para
distraerse que las nucleares, y tal
vez el problema del aislamiento de
distracción y ocio no se debe a la
discapacidad, independientemente del grado y po, sino a la forma
como la pareja se ha adaptado a
la discapacidad; tal vez las familias
monoparentales se adaptan más
fácilmente a la discapacidad. Finalmente, en cuanto al apoyo afec vo
—expresiones de amor y cariño—
también lo obtuvieron las familias
monoparentales con 83.3 por ciento, es decir, se sienten más amadas

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Se encontró que el tamaño de la
red total de apoyo es más grande
en las familias monoparentales,
aunque, en lo par cular, el tamaño de la red de apoyo familiar resultó ser más grande en la familia
nuclear.
Se sabe que el apoyo emocional
consiste en brindar acciones encaminadas a reforzar las sensaciones
de seguridad, bienestar y autoes -

Discusión

El porcentaje más alto de apoyo
social global lo obtuvieron las familias nucleares con 65.3 por ciento
(ver tabla 2), es decir, aunque no
es muy significa va la diferencia,
las familias que enen pareja sí
perciben un mayor apoyo social,
especialmente en el emocional,
en sen rse escuchadas, y en el instrumental, en sen rse que no se
les ofrece solo un oído, sino una
mano, algo que es tangible, que los
ayuda en los traslados, a cambiar
de ropa, a dar un baño, a proveer
alimentación, escuela, etcétera.

Índice global de apoyo social

aunque no tengan una pareja (ver
tabla 2).

*
*

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�Apoyo social en familias monoparentales y nucleares con hijos con discapacidad.
Un estudio compara vo

ma en el individuo; llanamente es
contar con alguien para hablar, y
en ese sen do se descubrió que las
familias nucleares obtuvieron mayor porcentaje en apoyo emocional. La razón “más lógica” de ello
es que la pareja les proporciona
momentos y espacios para hablar
que las hace sen rse seguras; tal
vez el simple hecho de tomar junto
con alguien más la decisión de operar o no a su hijo con discapacidad,
de llevarlo a la escuela o no, les da
cierta seguridad y cierto grado de
bienestar, algo que los responsables de las familias monoparentales tendrán que hacer solos en la
mayoría de los casos.
El apoyo material/instrumental
es una ayuda tangible, alguien que
se vuelva otras manos y pies para
realizar las ac vidades co dianas;
en ese sen do se confirmó que las
familias nucleares sí perciben más
este apoyo que las monoparentales, no se sabe en qué grado y de
qué po, si ayuda a cambiar de
ropa al hijo, a llevarlo a la escuela
o a las terapias, o solo se percibe
como un apoyo monetario. El instrumento MOS solo refleja la manera cuan ta va de apoyo, de allí
que es importante que en otros
estudios posteriores se retomen
técnicas de recolección de datos de
corte cualita vo para entrar más a

fondo en las dis ntas dimensiones
de apoyo social.
Se sabe que el ocio y distracción
implican el empo u lizado con
otros en ac vidades de empos
libres, y aquí se descubrió que las
familias monoparentales enen
menos restricciones y u lizan más
de su empo para hacer ac vidades recrea vas. El hallazgo más
importante es que las familias monoparentales perciben mayores expresiones de amor y cariño qué las
nucleares que enen pareja.
Para tratar de ir integrado todo
lo antes mencionado, podemos decir que las familias nucleares perciben mayor apoyo social global,
pero las familias monoparentales
—en su mayoría formadas por mujeres— se distraen más y se siente
más amadas.
Finalmente es posible asentar,
basándonos en estos hallazgos,
que se deben desarrollar acciones
mul disciplinarias de apoyo emocional e instrumental para las familias monoparentales, y acciones de
apoyo afec vo y distracción para
las familias nucleares.

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Recibido:
15 de agosto de 2013
Aceptado:
16 de octubre de 2013

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g=es

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�Las estrategias de sobrevivencia de los pobres: Un repaso a su estudio en las ciencias sociales
(concepto, perspec vas teóricas y acciones que implican)

Las estrategias de sobrevivencia de los
pobres:
Un repaso a su estudio en las ciencias sociales
(concepto, perspecƟvas teóricas y acciones
que implican)
Martha Arredondo Velázquez 1
José Ricardo González Alcalá 2

Resumen

E

strategias de sobrevivencia
es un concepto que encierra un conjunto variado de
acciones picas tendientes a permi r a los pobres acceder a un
umbral material mínimo indispensable para mantener su existencia
tanto en lo individual como en lo
familiar y social —se les concibe
también como estrategias de re-

1 Maestra en educación y en metodología de
las ciencias sociales. Profesora-inves gadora
de la Facultad de Trabajo Social de la Universidad Autónoma de Coahuila (UAC). Candidata al
Doctorado en Filoso a con Especialidad en Trabajo Social y Polí cas Comparadas de Bienestar
Social, por la Universidad Autónoma de Nuevo
León (UANL).
2 Doctor en Filoso a con Especialidad en Trabajo Social y Polí cas Comparadas de Bienestar
Social, por la UANL. Profesor-inves gador de la
Facultad de Trabajo Social y Desarrollo Humano
(FTSDH) de la UANL.

producción social—. Este ar culo
describe: los pormenores principales en el surgimiento de dicho concepto; su tratamiento dentro de
cuatro perspec vas de estudio en
las ciencias sociales —sociodemográfica, sociológico-antropológica,
antropológica y de pobreza y género— y la influencia recibida desde
el interaccionismo simbólico y la
teoría de los movimientos sociales.
Finalmente, enumera y clasifica las
acciones prác cas —económicas:
trabajo asalariado y autoempleo;
no económicas o de los hogares:
cambios en el tamaño y composición del hogar, reacomodo en la
división del trabajo; y restric vas—
implicadas en el contenido de dicho concepto.

Palabras clave: pobreza, estrategias de sobrevivencia, reproducción social, acción de los pobres.

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Keywords: Poverty, Coping strategies, Social reproduc on, Poverty
ac on

Coping strategies is a concept that
encompasses a diverse set of typical ac ons aimed at enabling the
poor to access a threshold minimum material necessary to maintain its existence both individually
as family and social (they are also
conceived as strategies of social reproduc on). This paper describes:
the details leading to the emergence of the concept, its treatment
within four perspec ves of study
in the social sciences (socio-demographic, sociological-anthropological, anthropological, and poverty
and gender) and the influence received from the symbolic interaconism and the social movement
theory. Finally, lists and ranks the
prac cal ac ons (economic -wage
labor and self-employment, not
economic or household -changes
in household size and composi on,
readjustment in the division of labor, and restric ve) involved in the
content of that concept.

Abstract:

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Adler Lomnitz plantea que su experiencia de campo en estos espacios
le ha llevado a “concebir a estas
aglomeraciones humanas, aparen-

se encuentra aquel que retrata a
los pobres como afectos a toda
clase de patologías sociales,
cuyo cuadro general se resume
en una pretendida incapacidad
para responder adecuadamente a los es mulos socioeconómicos. (...) Nuestro obje vo en
cambio, consiste en ir más allá
de un mero inventario de lacras
y carencias, para plantearnos la
siguiente pregunta: ¿cuáles son
los mecanismos que permiten a
millones de la noamericanos,
básicamente huérfanos de toda
protección social, subsis r en
barriadas a pesar de la notoria
falta de ahorros y de ap tudes
para ganarse la vida en un grupo humano industrial? (Adler,
L., 2001: 47).

Larissa Adler Lomnitz (2001) hizo
patente el tema de las estrategias
de sobrevivencia desde hace más
de tres décadas. Su propuesta parte de la siguiente consideración:
entre los prejuicios más arraigados
en la literatura sociológica acerca
de la pobreza

Introducción

Martha Arredondo Velázquez / José Ricardo González Alcalá

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�Las estrategias de sobrevivencia de los pobres: Un repaso a su estudio en las ciencias sociales
(concepto, perspec vas teóricas y acciones que implican)

temente caó cas, como campos
de gestación de una forma de organización social perfectamente
adaptada a las necesidades de supervivencia en las condiciones socioeconómicas propias de la marginalidad” (2001: 48).
Como bien ha sido explicado
en la literatura (Adler, L., 2001;
Gonzales, M., 2006; Hintze, S., s/f,
Torrado, S., 1980), las personas en
pobreza están en la sociedad, pero
también es cierto que luchan por
salir de esa condición social aun
cuando es evidente que la parte
de sociedad que ocupan existe y
persiste a pesar de las situaciones
adversas.
Con base en las diversas concepciones que conocemos sobre
las estrategias de sobrevivencia,
abordaremos aquí, brevemente,
tres aspectos sobre el asunto: surgimiento del concepto; algunas
perspec vas teóricas rela vas a su
estudio; y las acciones prác cas implicadas en el mismo.

Surgimiento del concepto de estrategias de sobrevivencia
Existen diferentes apreciaciones en
torno al significado del concepto,
pero en general se establecen coincidencias en cuanto a su surgimiento.

El concepto de estrategias aparece en La noamérica en los años
sesenta del siglo XX, cuando los
cien ficos sociales atendían temas sobre el cambio desde dis ntas perspec vas —modernización,
dependencia, marxismo (Hintze,
S., s/f)— reflejadas después en
la arena polí ca. La u lización de
este concepto se generaliza junto a
la concepción de la pobreza como
marginalidad (Massa, L., 2010).
A principios de los años setenta no se hablaba de estrategias de
sobrevivencia. Solo cuando los estudios centran su atención en los
grupos sociales de escasos recursos que invadían erras para establecer su morada, es cuando los
inves gadores acuñan el término;
tales grupos sociales organizaban
sus recursos y esfuerzos para alcanzar y conservar un nivel posible en su calidad de vida, pero casi
siempre alejados de la legalidad en
la posesión de la erra (Palma, D.,
1984). En esa misma década surge
“el cues onamiento neoliberal al
Estado de Bienestar y la instauración de modelos de libre mercado;
en este contexto, del cambio social
se pasa a la capacidad de reproducción del capitalismo en sociedades
que con enen grandes masas marginales” (Hintze, S., s/f: 2).
En las décadas de los setenta y

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ochenta las estrategias de sobrevivencia median conceptualmente entre los niveles micro y macro
de la vida social, potenciando las
capacidades humanas en orden
a la realización de logros valiosos
conectados al concepto de capital social promovido por el Banco
Mundial como un ac vo de los pobres (Massa, L., 2010). Junto a esto,
como probable corolario, aparece
el término de estrategias familiares de vida (Torrado, S., 1980).
El estudio de estas estrategias se
intensificó como resultado de las
polí cas de ajuste aplicadas por las
instancias financieras en diferentes
países la noamericanos, y dado el
interés por analizar los efectos de
estas polí cas en los dis ntos niveles de pobreza y las formas de reacción de las familias en la dinámica
de la reproducción social (Arteaga,
C., 2007).
Es a par r del Taller sobre estrategias de sobrevivencia organizado
en Buenos Aires Argen na en 1980
por el Programa de Inves gaciones
sobre Población en América La na
(PISPAL) y el Centro de Estudios
Urbanos y Regionales (Palma, D.,
1984; Torrado, S., 1980) que el concepto parece ins tucionalizarse ya
en la región la noamericana.
En los años noventa, las estrategias de sobrevivencia adquieren

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Los estudios sobre estrategias de
sobrevivencia han enfocado su
análisis desde cuatro perspec vas
(Massa, L., 2010): la sociodemográfica, la sociológico-antropológica,
la antropológica y la de pobreza y
género.
Corriente sociodemográfica. El
enfoque sociodemográfico de las
estrategias de sobrevivencia aparece a par r de las discusiones y con-

Las estrategias de sobrevivencia
en las ciencias sociales

un significado conceptual “cuyo
centro es la materialización de la
exacerbación del u litarismo, la
racionalidad instrumental propia
de la teoría neoclásica y el individualismo metodológico” (Massa,
2010: 8).
Así, los estudios sobre estrategias de sobrevivencia plantean su
principal interrogante: ¿cómo subsiste materialmente la población
que no ene un ingreso suficiente para sa sfacer sus necesidades
básicas? (Duque y Pastrana, 1973,
citados por Torrado, S., 1980), o
¿cómo sobreviven los marginados?
(Lomnitz, 1975), acotando así la
aplicación del concepto a grupos
sociales que se encuentran a nivel
de subsistencia (Hintze, S., s/f).

Martha Arredondo Velázquez / José Ricardo González Alcalá

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�Las estrategias de sobrevivencia de los pobres: Un repaso a su estudio en las ciencias sociales
(concepto, perspec vas teóricas y acciones que implican)

sensos de un grupo de demógrafos
reunidos en México en 1978 en el
marco del PISPAL. Esta corriente de
análisis enfoca temas muy puntuales a par r de las estrategias familiares de sobrevivencia, pero yendo
un poco más allá, tales como: “la
procreación, el ciclo de vida familiar, la división del trabajo familiar,
la organización del consumo familiar, la cooperación extra familiar,
la migración laboral —con el fin de
vincular la reproducción material y
la biológica, demostrando la relación de las esferas de producción,
reproducción social y económica”
(Torrado, S., 1980).
Corriente sociológico-antropológica. Aquí, los estudios sobre
estrategias de sobrevivencia amplían su escenario “en función de
la reproducción de los sujetos sociales, al contextualizar el concepto en el marco de una comunidad
par cular —en general sobre comunidades aborígenes ligadas a la
producción agrícola—.(...) la erra
y el conjunto de relaciones socio
produc vas y culturales que se dan
en torno a ella” (Massa, L., 2010:
11). Este enfoque alude a las estrategias de reproducción social y lo
hace

desde una perspec va que supera tanto el obje vismo como
el estructuralismo determinante… (y son el) producto del sendo prác co, como sen do del
juego, de un juego social par cular, históricamente definido…
, pero esa libertad de invención,
de improvisación, que permite
producir la infinidad de jugadas
hechas posibles por el juego
(como en el ajedrez) ene los
mismos límites por el juego...
(Bourdieu, P., 1999, citado por
Massa, L., 2010: 12).

Corriente antropológica. Como una
con nuación del análisis de la unidad familiar y el desarrollo del ciclo
vital familiar, esta corriente define
las estrategias de sobrevivencia
“como comportamientos sociales y
demográficos de las unidades familiares que responden a situaciones
concretas de acuerdo a su posición
en la división social del trabajo”,
asegurando, como consecuencia,
la reproducción social de tales
unidades (Guerrero y Meillasoux,
1977, citados por Massa, L., 2010:
12); retoma el concepto de estrategias de reproducción, y las define
como prác cas que favorecen la
reproducción material y biológica
de la formación social en cuyo contexto las ac vidades produc vas se
llevan a cabo (Guerrero, 1984: 218,
citado por Massa, L., 2010: 115).

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Es decir, son el “conjunto de práccas fenomenalmente muy diferentes, por medio de las cuales los
individuos y las familias enden, de
manera consciente o inconsciente,
a conservar o a aumentar su patrimonio, y correla vamente a mantener o mejorar su posición en la
estructura de las relaciones de clase” (Bourdieu, P., 1988: 122, citado
por Gu érrez, A., 2009: 17).
Esta corriente va a dar lugar a
las revisiones conceptuales en torno a la génesis de los sectores pobres y los procesos diferenciales en
las formas de reproducción, a par r
de un anclaje de los sujetos en una
estructura social con relaciones específicas (Massa, L., 2010: 115).
Corriente de pobreza y género.
Dado que estos temas, en sí mismos, exceden el límite de la temáca aquí tratada, nos concretamos
a decir que, desde la perspec va
dual de género y pobreza, la noción de estrategias de sobrevivencia se vincula ín mamente a aquellos estudios sobre las formas de
reproducción social en los que la
mujer es el centro de gravedad, el
protagonista principal del “proceso de restructuración de la unidad
familiar bajo el sistema capitalista
dominante” (Bourdieu, P., 1999, citado por Massa, L., 2010: 12).
Con base en todo lo anterior,

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hasta aquí podemos resumir que
“los estudios orientados hacia los
más pobres —bajo el supuesto de
que ellos sí desarrollan acciones
para sobrevivir— siguieron y siguen siendo constante ante lo cual
el término de estrategias de sobrevivencia sigue apareciendo como
un vocablo unívoco (…) casi todo
como contenido, y por tanto casi
nada como concepto” (Palma, D.,
1984: 3, citado por Massa, L., 2010:
115). Por otro lado, existe una relación estrecha entre estrategias
de sobrevivencia familiares o de
reproducción y el capital social, la
subje vidad, la cultura, la vida codiana y la relación micro y macro
de la reproducción social (Hinstze,
S., s/f). En consecuencia, la sobrevivencia de los pobres se debe a
una forma especial de organización
gracias a la cual “las unidades domés cas (...) siguen mostrando su
enorme capacidad para incorporar
a sus arreglos domés cos las nuevas condiciones del entorno” (Arteaga, C., 2007: 26), sin dejar por
ello de reconocer que tales estrategias, dadas las determinaciones de
la estructura económica, tropiezan
con límites infranqueables en la lucha de los pobres por alcanzar mejores niveles de bienestar (Cariola,
1992; Hintze, S., 1996, citadas por
Arteaga, C., 2007).

Martha Arredondo Velázquez / José Ricardo González Alcalá

*
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�Las estrategias de sobrevivencia de los pobres: Un repaso a su estudio en las ciencias sociales
(concepto, perspec vas teóricas y acciones que implican)

En algunos momentos y situaciones se ha observado un uso inapropiado del concepto de estrategias de sobrevivencia. Se trata
de un punto de vista que asocia
el concepto a las tendencias neoliberales modernas que parecen
permi r a los pobres organizarse y
superar los límites que la estructura económica les impone, actuando —bajo el concepto individual
weberiano de acción social— “sólo
como sociedad civil anónima (unidad domés ca) a través de diseñar
un cumulo de estrategias sociales
que les permitan sobrevivir o reproducirse” (Reyna, M. y S. Moreno, 2005: 139).
Las estrategias de sobrevivencia, de reproducción y familiares
denotan, en realidad, una acción
social colec va más que individual.
Esta convicción surge de interpretar el fenómeno de reproducción
de la vida social a través de modelos que han superado la visión de
Max Weber sobre la acción social.
Se trata, principalmente, del interaccionismo simbólico y la teoría
de los movimientos sociales (Reyna, M. y S. Moreno, 2005).
El interaccionismo simbólico
ene como base principal el significado subje vo que se transforma
a través de la interrelación de los
sujetos, estableciendo un proceso

interpreta vo, de modo que las estrategias económicas no obedecen
a tendencias racionales, sino que
forman parte de un complejo de
estrategias de reproducción permanentemente presentes en las
unidades domés cas. Así, la acción
social es la aplicación de las capacidades y recursos integrados en la
unidad domés ca que desarrollan
un conjunto de soluciones puntuales (Reyna, M. y S. Moreno, 2005).
Los nuevos movimientos sociales son definidos como

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redes de formación de iden dades, generadoras de espacios públicos de ges ón, de
representación y de reconocimiento como movimientos
autoconstruidos. Las redes o
áreas de movimientos están
construidas por individuos y
pequeños grupos ar culados
entre sí compar endo culturas
e iden dades. Se basan en relaciones informales, en las que
el involucramiento personal y la
solidaridad afec va son decisivos. Operan inmersos en la problemá ca de la co dianidad y
no tanto en el terreno polí co,
aunque no lo excluyen. Pasan
por etapas de latencia o invisibilidad, en las que su existencia
no es adver da por la sociedad,
a diferencia de aquellas otras
acciones colec vas que se manifiestan por su aparición en el
25

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espacio público (Jiménez, C.,
s/f: 8).

Aparecen entonces, además de
la teoría de las estrategias de sobrevivencia —que, como vimos,
acentúa el análisis de la estructura,
composición y ciclo domes co del
hogar—, otras perspec vas para
abordar la sobrevivencia de los
pobres. Aquéllas son: la existencia
de redes que enen la virtud de
destacar capacidades colec vas,
tales como la sinergia ar culada
por la acción de diferentes grupos
domés cos integrados en su lucha
por la sobrevivencia; la integración
de vulnerabilidad-ac vos-estructura de oportunidades, trilogía
orientada al análisis de las capacidades de los hogares —recursos y
ac vos— y de las oportunidades y
limitaciones sociales para su desarrollo —comunidad, norma vidad,
estructura social— (Arteaga, C.,
2007); otra orientación se centra
en el curso de vida y analiza las estrategias familiares de sobrevivencia desde la perspec va del cambio
sociocultural como del cambio instucional (Arteaga, C., 2007).
Es así como el clásico interrogante ¿cómo sobreviven los
marginados? (Lomnitz, 1975) ha
provocado múl ples respuestas,
sin que por esto dejen de exis r
oportunidades para con nuar con

1li

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es importante señalar que el
contexto en el que se han estudiado las estrategias ha ido
variando en el empo: los cambios en el contexto sociocultural económico e ins tucional
que implica transformaciones en las formas de vida de
la población; en las prác cas
económicas; en las formas de
organización social y polí ca;
en la construcción de las idendades; en la dinámica familiar
y las percepciones de hombres
y mujeres frente a su entorno;
y en los cambios demográficos
(Arteaga, C., 2007: 145).

el estudio de dicha problemá ca.
Al respecto, se pueden mencionar
algunas limitantes por superar: la
implicación de la racionalidad en
la elección de alterna vas que supone el concepto de estrategia; a
veces un sesgo román co del concepto de familia en pobreza; y la
ausencia del conflicto domés co
en el análisis. Igualmente se pueden mencionar algunos vacíos: se
“ha explorado poco acerca de la estructura de oportunidades; los valores y mo vaciones individuales;
la relación de los individuos y las
familias con las ins tuciones que
pueden limitar e incen var cierto
po de estrategias” (Arteaga, C.,
2007: 145). Además

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*
*

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~

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�Las estrategias de sobrevivencia de los pobres: Un repaso a su estudio en las ciencias sociales
(concepto, perspec vas teóricas y acciones que implican)

Acciones prácƟcas que implica el
concepto de estrategias de sobrevivencia
La experiencia de la dualidad necesidad-sa sfactor está permanentemente presente en todo sujeto, y
es por ello que las estrategias de
reproducción social están siempre
en operación en la vida de todos
(Massa, L., 2010). En general, las
estrategias de acción prác ca de
los grupos sociales, sea para su
sobrevivencia, sea para su movilidad social, son consecuencia de
“las opciones y posibilidades que
ofrecen el contexto domés co y
el entorno social en que están inscritos, tanto los recursos, como
el manejo que de ellos se hace”
(Gonzales, M., 1995: 263), y lo que
hace la diferencia para los pobres
en esta dinámica “es tanto el cúmulo de opciones existentes como
la eficacia —tanto en calidad como
can dad y pron tud— de acceder
al bien sa sfactor (...) las que están
condicionadas por un contexto de
desigualdad y vulnerabilidad (Massa, L., 2010: 6).
En este tenor, las acciones que
despliegan los pobres para la obtención de sa sfactores son variadas y forman sistemas de cierta
complejidad. El conjunto de ac vidades concretas que dan contenido

a las estrategias de sobrevivencia
de los pobres contribuye, concomitantemente, de manera directa
o indirecta, a dos resultados finales: la reproducción social, gracias
a la cual los pobres se reproducen
como tales, acompañando, de este
modo, al proceso de reproducción
del sistema social en su conjunto
(Massa, L., 2010; Cariola 1992 y
Hintze, S., 1996, citadas por Arteaga, C., 2007); y la sobrevivencia de
los pobres (Gonzales, M., 1995).
Podemos enumerar los pos
de ac vidades estratégicas más
visibles y hacer una breve descripción de su contenido a través de un
ensayo de clasificación (ver cuadro
único). De este modo, tenemos
que, en general, dichas acciones
pueden tener o no un propósito
económico inmediato. Tienen dicho propósito acciones tales como
el trabajo, sea asalariado o se trate de autoempleo —venta de bienes o servicios—, dentro de los
sectores formal e informal; aquí
la parte estratégica se encuentra en la tendencia a aumentar e
intensificar estas acciones con la
par cipación de mujeres, jóvenes
y adultos mayores, y en la existencia de redes de ayuda mutua para
el mercado (Gonzales, M., 1995).
La migración a los Estados Unidos
o a zonas más desarrolladas del

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propio país en busca de trabajo es
también un recurso estratégico de
muchas familias pobres. Se pueden
inscribir también como económicas las acciones ilegales: el cul vo
de mariguana y el robo (Gonzales,
M., 2006; Arteaga, C., 2007; Palma,
D., 1984), por ejemplo. Los bienes
y servicios que los pobres ob enen
gratuitamente o donaciones, pertenecen, igualmente, a esta categoría. Muchas acciones económicas se realizan en el seno del hogar.
Además de algunas acciones de
autoempleo para el mercado, existen acciones de autoempleo para
el autoconsumo.
Las acciones que no enen un
contenido económico de realización inmediata las encontramos,
principalmente, dentro de la vida
del hogar y la familia, y afectan
el tamaño, la composición y la dinámica de aquélla, como son los
reacomodos y los cambios internos
en la división del trabajo (Arteaga,
C., 2007).
Dentro del hogar se dan también las acciones restric vas, categoría que parece ser la que más
hace patente la vulnerabilidad
de los pobres. Al respecto, como
ejemplos picos, podemos enlistar
las acciones siguientes: re ro de
los ahorros; recurrir a préstamos;
recorte o modificación del consu-

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Como hemos visto, las acciones
que los pobres emprenden mo vados por su necesidad de sobrevivir
han sido objeto de observación y
análisis sistemá cos por parte de
los estudiosos de las ciencias sociales.
Aun cuando los términos u lizados para iden ficar el sistema

Conclusión

mo; recorte de gastos no esenciales en transporte, ves do, vivienda y recreación; liquidación de las
propiedades; empeño y venta de
objetos de valor; par cipación en
tandas; reducción de gastos en salud y educación; modificación de
los hábitos alimen cios; recorte al
consumo de alimentos; minimizar
y recortar los gastos (Gonzales, M.,
1995), e intensificación del trabajo
domés co (Arteaga, C., 2007).
Todas estas acciones se desenvuelven en un marco de relaciones
sociales donde los pobres ponen
en prác ca sus conocimientos y
habilidades para “buscar y aprender, acomodar y adaptar dichas
acciones aunque ello implique
convencer, ayudar o forzar a otros
a compar r tareas, brindar ayuda
o intercambiar favores” (Gonzales,
M., 1995).

Martha Arredondo Velázquez / José Ricardo González Alcalá

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�Las estrategias de sobrevivencia de los pobres: Un repaso a su estudio en las ciencias sociales
(concepto, perspec vas teóricas y acciones que implican)

formado por el conjunto de estas
acciones, y su relación con el contexto social mayor, han variado
un poco en razón de los enfoques
par culares de cada perspec va de
estudio, todos ellos aluden al mismo contenido, conceptualmente
bien expresado por Larissa Adler
Lomnitz: “concebir a estas aglomeraciones humanas, aparentemente
caó cas, como campos de gestación de una forma de organización
social perfectamente adaptada a
las necesidades de supervivencia
en las condiciones socioeconómicas propias de la marginalidad”
(2001).
El repaso que sobre las vicisitudes conceptuales, teóricas y práccas del término estrategias de
sobrevivencia de los pobres hemos
presentado en este escrito, muestra, igualmente, la profundidad y
rigor con los que el fenómeno ha
sido estudiado. Ciertamente, esto
ha permi do hasta el momento alcanzar el nivel de madurez teórica
que es mule y oriente a la inves gación a buscar nuevas vetas de seguimiento de esta realidad. A este
respecto, Catalina Arteaga (2007)
sugiere, como lo transcribimos más
arriba, revisar conceptos básicos de
la problemá ca expuesta: el propio
concepto de estrategia, dada la
racionalidad que el mismo implica

en la elección de alterna vas; el
término de familia en pobreza, a
fin de dar a aquél la pureza conceptual y opera va que lo mantenga
inserto en la realidad que designa;
el conflicto domés co, mismo que,
como parte del contexto grupal de
pobreza en el que se desenvuelven
las estrategias, se convierte en un
elemento interviniente más cuya
posible influencia conviene considerar en el proceso de sobrevivencia de los pobres.
Además conviene subrayar la
atención del inves gador al papel
que, como individuos, juegan los
integrantes del grupo familiar o de
las redes en su capacidad de definir
oportunidades y organizar su manejo; la definición de experiencias
y situaciones en las que los miembros del grupo, en su carácter de
individuos, encuentran valores que
los mo van a actuar (Arteaga, C.,
2007); y, por úl mo —a fin de llevar la inves gación de las estrategias de sobrevivencia de los pobres
a un plano más amplio—, la par cipación de individuos y grupos en
acciones tendientes a involucrar en
el proceso a personas e ins tuciones relevantes de los sectores público, privado y social.

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�Martha Arredondo Velázquez / José Ricardo González Alcalá
Estrategias de reproducción social

Aumento del trabajo formal e informal de las familias
Trabajo
asalariado

Intensificación del trabajo
Migración a Estados Unidos u otras zonas prósperas.del país

Aumento del trabajo formal e informal de las familias

Econó micas

Trabajo de las. mujer es , jóv enes y adultos. mayor es.

Redes.de ayud a mutua para el mercado
Actividades marginales e il ega les. (cultivo de mariguana, robo )

Autoempleo

Recurrir a donaciones
Venta de bienes. y servicios.
Trabajo para autoconsumo
Autoproducción para la subsistenc ia (huertos y cría de animales)

Estrategias de
sobre vivencia
(acciones)

Intensificación del trabajo doméstico

Camb ios en el tamaño y co mposición del hogar
Re acomodo en la div isión de l trabajo

Retiro de los ahorros y recursos de préstamos
Recortar o modificar el consumo
Recorte de gas.tos. entrans.porte, v es.ti do, vivienda y recre,
liquidar las prop iedades. y ahorros.

No económicas. (de los
hogares)

Empeño y venta de objetos. de v alor

Restrictiv as
Reducción de gas.tos. en la salud y educación
Mod ificación de los háb itos al imenticios.
Recortar el consumo de alimentos.
Minimizar y recortar los. gas.tos.
Tandas.

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Recibido:
15 de agosto de 2013
Aceptado:
16 de octubre de 2013

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�Percepción de la vivienda autoconstruida de familias en pobreza:
el caso de la colonia Fernando Amilpa, Área Metropolitana de Monterrey

Percepción de la vivienda autoconstruida
de familias en pobreza:
el caso de la colonia Fernando Amilpa,
Área Metropolitana de Monterrey*
Raúl Eduardo López Estrada1
Jorge Leal Iga2

Resumen

L

a vivienda es un bien que requiere todo ciudadano en el
mundo como lugar no solo
de subsistencia, sino como espacio que le proporcione un es lo
de vida determinado. Aunque su
análisis no es exclusivo para un

* Agradecemos a la Facultad de Trabajo Social
y Desarrollo Humano (FTSDH) de la Universidad
Autónoma de Nuevo León (UANL) por su apoyo al grupo de trabajo encargado del proyecto
Especificidad de los grupos en pobreza urbana:
una contribución para la reorientación de polí cas sociales locales en el Área Metropolitana de
Monterrey, durante la elaboración y desarrollo
de esta inves gación sobre vivienda autoconstruida realizado entre sep embre y diciembre
de 2012.
1 Doctor en Antropología. Profesor e inves gador de la FTSDH de la UANL.
2 Candidato a doctor en Filoso a con orientación en Trabajo Social y Polí cas Comparadas de
Bienestar Social en la FTSDU de la UANL, donde
también es profesor.

grupo social, es de fundamental
importancia cuando se trata de la
vivienda que es producida por los
estratos más pobres de la población dadas sus limitaciones de ingreso, ubicación, equipamiento y
espacios disponibles; pero además
de estas caracterís cas obje vas,
existen otras de origen subje vo
que son igualmente importantes
en su análisis y en las cuales este
estudio ene especial interés. El
obje vo principal de la presente
inves gación es indagar el proceso y resultado que han obtenido
las familias de bajos ingresos con
la experiencia vivida concerniente
a la construcción progresiva de su
vivienda ejecutada con sus propios
—escasos— recursos y su relación
con el bienestar que de ella perciben. Dado que el examen del bienestar percibido es parte medular
del estudio, se abordará también la
provisión de servicios por parte del
municipio cuando aquéllos impli-

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quen una afectación directa en el
bienestar para las familias de bajos
ingresos.

Palabras clave: vivienda de bajos
ingresos, pobreza, sa sfacción,
bienestar subje vo.

Abstract

1li

Housing is a good that all ci zen
in the world requires as a place for subsistence and as space
that gives a determinate life style.
Even though its analysis is not for
a exclusive social group, is mainly
important when housing is produced by low income social groups
of popula on, given their limited
resources such as low income,
loca on, urban equipments and
available housing spaces, but beyond these objec ve characteriscs, there are others of subjec ve
origin, equally important in their
analysis which this inves ga on
has especial interest in. The main
objec ve of this inves ga on is to
search the process and outcome
go en by low income families in
their life experience regarding the
progressive building house made
by themselves with own (scarce)
resources, and its rela onship with

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Introducción

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3 En el caso de América La na, véase: Donoso,
1993; Lezama, 1993; Castells, 1971. En México la
literatura es abundante, como ejemplo, sin ser
exhaus vos: Anzaldo y Barrón, 2009; Ramírez y
Safa, 2009; Garza, 2010. En Monterrey: Balan J.;
H. L. Browning, y E. Jelín (1977); Vellinga, 1988;
García, 1988; Pozas, 1990; Solís, 2007).

A par r de la década de los años
sesenta del siglo pasado, América
La na y México presenciaron una
intensa migración a las ciudades
de personas en pobreza3; de ahí
que los procesos de urbanización
desencadenaran la creación de colonias irregulares con vivienda autoconstruida progresiva. El resultado fue la proliferación de barrios
o colonias populares en donde la
vivienda fue construida con pocos

Housing is a verb.
John Turner

Keywords: low income housing,
poverty, sa sfac on, subjec ve
wellbeing.

the perceived wellbeing. Given
that the perceived wellbeing test
is the main root of the study, the
Government eﬀorts in the services
provision will be also included in
this research when they imply a direct aﬀecta on over the wellbeing
of low income families.

*
*

-1

*

�Percepción de la vivienda autoconstruida de familias en pobreza:
el caso de la colonia Fernando Amilpa, Área Metropolitana de Monterrey

recursos monetarios, pero que en
el transcurso de varias décadas ha
sido legalizada y, al mismo empo,
dotada, por parte de los gobiernos,
de la infraestructura básica que incluye agua, luz, drenaje y pavimentación4, aunque estos servicios no
se han otorgado en todos los casos.
En la actualidad se es ma que
en México existen 10.6 millones de
hogares urbanos en pobreza patrimonial (El Colegio Mexiquense,
2012). Esta cifra seguramente indica que la temá ca de la vivienda
en las colonias en pobreza requiere esfuerzos analí cos adicionales
que nos permitan comprender los
procesos de la vivienda progresiva.
Una manera de abordar la situación de estos conglomerados es
a través de la percepción que enen los usuarios de su vivienda y
su entorno. La per nencia de este
enfoque se basa sobre todo en el
potencial heurís co de la percepción individual para detectar las
áreas de oportunidad sobre las que
pueden actuar los programas dedicados al bienestar social, específicamente aquellos dedicados a la
vivienda popular.

4 En caso de Monterrey, donde se llevó a cabo
la inves gación y documentó este proceso, son
ilustra vos el ar culo de Pozas, 1990 y el libro
de Solis, 2007.

Sin ser nuevos, los estudios acerca de la percepción de la vivienda
han contribuido a mejorar la comprensión de ésta y su transformación
en hogar a través de una perspec va
mul dimensional, tal y como señala
Smith (1994, citado por Aragonés,
J. y C. Rodríguez, 2005). Muchos
aspectos se han analizado para conocer el comportamiento humano
en la vivienda y cómo es percibida y
apropiada. Asimismo, una temá ca
recurrente es aquella que aborda el
espacio y su relación con la iden dad, los trabajos de Cooper (1974) o
Sadalla, Vershure y Burroughs (1987)
han dado cuenta de ello (Aragonés,
J., 2002, citado por Aragonés, J. y C.
Rodríguez 2005).
Otros estudios se han extendido
a campos como los de la geogra a
de la percepción, argumentando su
per nencia epistemológica para el
análisis del espacio (Vara, J., 2010);
además no son de soslayarse las
adquisiciones teóricas derivadas
de evaluaciones de programas gubernamentales como el programa
“Tu Casa”, de la Secretaría de Desarrollo Social en México, en donde se ha destacado el potencial
de la percepción del usuario en
relación con factores que influyen
emocionalmente y en la seguridad
socioafec va (Secretaría de Desarrollo Social, 2005).

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Raúl Eduardo López Estrada / Jorge Leal Iga

1li

Por consiguiente, la vivienda es
un si o donde las relaciones sociales toman forma en el contexto
familiar, generando percepciones
importantes que contribuyen a la
detección de problemá cas poco
abordadas. En este marco se ha
señalado que la percepción del
usuario es importante en relación
con su funcionalidad, su esté ca y
la seguridad que ella proporciona
(Secretaría de Desarrollo Social,
2005). Adicionalmente se ha estudiado la percepción del usuario de
viviendas de interés social por parte de desarrolladores privados de
vivienda (Paredes, O., 1999). Otras
temá cas rela vas a la percepción
de la vivienda han sido desarrolladas en torno a la sustentabilidad
(González, P., 2008); la percepción
rela va al riesgo y vulnerabilidad
(Mendoza, P., 2005); y además, la
percepción del usuario en cuanto
a las vías de comunicación, cercanía
de servicios —escuelas, comercios,
hospitales u oficinas de gobierno—,
así como el acceso a sus empleos y
lugares de esparcimiento.
En consideración a lo que precede, este trabajo se orientó hacia
interrogantes dirigidas a conocer la
percepción de los usuarios de vivienda autoconstruida en relación
con su habitabilidad y a su entorno, aceptando que esta es una te-

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5 Esta inves gación fue realizada por el grupo
de trabajo sobre vivienda autoconstruida entre

má ca poco abordada en los exámenes de colonias populares. En
la actualidad han surgido nuevas
condiciones sociales que ponen en
duda el supuesto bienestar de los
procesos de autoconstrucción y
de mejoramiento del entorno que
pregonó John F. C. Turner (1977).
En consecuencia, se observan situaciones desfavorables vinculadas
con una vivienda promotora de
problemá cas familiares que no
está contribuyendo suficientemente al desarrollo comunitario en las
colonias en pobreza. Los resultados
de este trabajo, a pesar de abordar
un caso específico, favorecerán la
comprensión de la problemá ca
actual de algunas colonias pobres
en el Área Metropolitana de Monterrey (AMM) y de algunos conglomerados urbanos de México.
En concordancia con lo anterior, en este trabajo se cues ona
acerca del proceso y resultado que
han obtenido las familias de bajos
ingresos que han realizado la construcción progresiva de su vivienda
ejecutada con sus escasos recursos
y su relación con el bienestar que
de ella perciben.
Para la realización de esta invesgación5 se eligió como estudio de

*
*

-1

*

�Percepción de la vivienda autoconstruida de familias en pobreza:
el caso de la colonia Fernando Amilpa, Área Metropolitana de Monterrey

caso la colonia Fernando Amilpa
que nació como una colonia irregular a principio de los años sesenta
del siglo pasado (Servín, B., 2006),
situada en el municipio de General
Escobedo, Nuevo León, uno de los
municipios del AMM. Dicha colonia
de bajos ingresos fue seleccionada
dadas sus condiciones de calidad y
espacios de vivienda, así como por
los deficientes servicios ofrecidos
por la municipalidad.
El enfoque cualita vo de esta
inves gación u lizó la técnica de
la entrevista profunda para la recolección de la información a par r
de una muestra no aleatoria de 12
jefes de familia residentes en dicha
colonia.
Para el análisis de la información se usó el marco interpreta vo
del interaccionismo simbólico. En
este, la percepción que una persona ene de un objeto —su vivienda— o una relación social surge no
solo de su propia sensación, sino
que está influida por la interacción
con otras personas (Blumer, H.,

sep embre y diciembre de 2012. En él par ciparon un inves gador senior responsable del
trabajo de campo y la organización y análisis de
la información; un estudiante del Doctorado en
Trabajo Social con orientación en Trabajo Social
y Polí cas Comparadas de Bienestar Social; y
una estudiante de Maestría en Ciencias con especialidad en Trabajo Social.

1986: 4). Asimismo, en el análisis
se u lizaron las adquisiciones teóricas rela vas a la percepción del
bienestar vinculadas con los conceptos de bienestar subje vo y la
sa sfacción personal según Lawton
(1972: 587)6 y de Sara María Ochoa
León (2011: 18-19), quien agrega
que el bienestar subje vo se evalúa mediante la valoración que una
persona hace con relación con su
propia vida y se puede dividir en
dos elementos: uno enfocado a
los aspectos afec vo-emocionales
y el otro a los aspectos cogni vovalora vos. A par r de estas perspec vas, tanto individuales como
colec vas, es posible asumir que
las condiciones materiales como
inmateriales de su vivienda están
fuertemente influidas por factores
del entorno. En lo afec vo-emocional: por la respuesta que esperan
de sus vecinos en relación con la
unión para el cambio que mejore
las condiciones de vida en la colonia; y en lo cogni vo-valora vo:
por el fuerte arraigo que presentan
en la posesión de su patrimonio.
Para alcanzar los obje vos planteados, este ar culo se ha subdividido en seis apartados. El primero

6 Citado por Carmen R. García-Viniegras e Idarmis González Benítez (2000).

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aborda la especificidad de una
colonia en pobreza urbana, ofreciendo una descripción del si o de
la inves gación y algunos de los
rasgos que la caracterizan. En el
segundo, Calidad y espacios de la
vivienda: construcción y habitabilidad, se señalan puntualmente los
indicadores de la Comisión Nacional de Vivienda (Conavi) necesarios
para la evaluación de las condiciones de construcción y habitabilidad
en la vivienda de manera obje va.
En tercer y cuarto apartados, Percepción del bienestar: el análisis de
la vivienda; y Percepción del bienestar subje vo de la vivienda; se
presentan los argumentos, tanto
obje vos como subje vos, ver dos
por los habitantes de la colonia en
relación con el bienestar que experimentan al vivir en la colonia. En
el apartado cinco, Percepción de
la calidad del entorno, se analiza
la percepción que los habitantes
enen de su entorno desde el enfoque del marco interpreta vo del
interaccionismo simbólico. En el úlmo apartado, El capital social, se
estudia la cooperación basada en
organizaciones, redes y confianza
para el beneficio mutuo. Además
de estos vínculos se examinan las
dificultades para la mejora de la colonia.

~

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9 Otras colonias que vivieron el mismo proceso
en el AMM han sido: Revolución Proletaria, Tierra y Libertad, en el municipio de Monterrey; La
Alianza en Apodaca; Las Malvinas y la Emiliano
Zapata en el municipio de General Escobedo.

8 Este proceso ha sido descrito, entre otros, por
De Soto (1987: 19).

7 Con una extensión territorial aproximada de
14.40 hectáreas (Ins tuto Nacional de Estadís ca y Geogra a, 2013), la colonia alberga a un total de 752 viviendas de las cuales se encuentran
habitadas 676 —90 por ciento—, que para el
año 2009 contenían una ocupación de 2 mil 977
personas habitantes en ellas (Ins tuto Nacional
de Estadís ca y Geogra a, 2009).

La colonia Fernando Amilpa se ubica
en el AMM, la segunda más grande
de las siete metrópolis de México.
Esta colonia se encuentra en el municipio de General Escobedo y en
una de las 53 regiones o polígonos
de pobreza que ha iden ficado el
Consejo de Desarrollo Social (CDS)
del estado de Nuevo León7. La colonia está situada en el kilómetro
14 al borde de la carretera Monterrey-Nuevo Laredo. Tres elementos
históricos han sido importantes en
el desarrollo de esta colonia: la llegada y asentamiento irregular de
pobladores pobres que ocuparon
e invadieron8 terrenos9 federales;
la regularización de los predios e
introducción de servicios públicos;

La especificidad de una colonia en
pobreza urbana

*
*

-1

*

�Percepción de la vivienda autoconstruida de familias en pobreza:
el caso de la colonia Fernando Amilpa, Área Metropolitana de Monterrey

La Conavi ha propuesto dos subdimensiones para evaluar la construcción y la habitabilidad: el material de construcción y los espacios
(Consejo Nacional de Evaluación
de la Polí ca de Desarrollo Social,
2010). Para el índice de carencia de
calidad en la vivienda, el indicador
se mide con una lista de carencias
correspondiente al material en pisos —escala de 1 a 6—, techos —
escala de 1 a 9— y muros —escala

de 1 a 8—, en los que se enumeran
de menos a más la calidad de los
materiales con que está construida la vivienda. En el caso de que el
material para los pisos corresponda con el número 1 de la lista, en
techos el material con el número 1
o 2, y en los muros el material con
el número del 1 al 5, el indicador
tomará automá camente el valor del número 1 y se considerará
como vivienda con carencia de calidad. El indicador integrado que
resulte tener carencia por calidad
y espacios de vivienda será el que
para la vivienda analizada presente
únicamente el número 1 en todas
sus evaluaciones, y por lo tanto el
que resulte sin carencias al respecto será el que presente 0 en todas
sus evaluaciones (Consejo Nacional
de Evaluación de la Polí ca de Desarrollo Social, 2010).
Tomando en consideración esta
manera de evaluar la calidad de
la vivienda, se puede afirmar que
hubo un cambio significa vo en
las casas en comparación con el
inicio de la colonia, cuando eran
“tejabanes”11 de madera con techo
de lámina metálica y la mayoría

10 Esta parte está basada en información del periódico El Norte (www.elnorte.com) y Milenio,
Diario de Monterrey.

11 Modismo u lizado para denominar la forma
de construir un alojamiento no permanente. Según la Real Academia Española, la palabra tejar
significa cubrir de tejas una casa u otro edificio
o fábrica.

y la consolidación de la colonia, caracterizada por el beneficio de la
aplicación de programas sociales10.
En las páginas que siguen se
analizará la vivienda a través de la
percepción del bienestar. Primeramente se hará una evaluación de
la calidad y los espacios de las viviendas desde el punto de vista de
ins tuciones nacionales dedicadas
a la vivienda. En segundo lugar se
abordará la sa sfacción de los habitantes a través de la percepción del
bienestar subje vo de la vivienda.

Calidad y espacios de la vivienda:
construcción y habitabilidad

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con piso de erra. En la actualidad
muchas de ellas han logrado tener
pisos de cemento, muros de block
de concreto y losa de concreto. En
resumen, la calidad de la vivienda
mejoró significa vamente en tres
años después del inicio de la colonia, según una de las entrevistadas.
En relación con los espacios en
la vivienda hubo observaciones.
Todos declaran tener un espacio
para sala, comedor, cocina, un
solo baño, y la mayoría reconoce
una sola recámara. En otro caso sí
se reconocieron dos recamaras. El
resultado ponderado de habitaciones para dormir por vivienda de la
muestra analizada es de 1.25 por
vivienda. Se puede agregar respecto del uso de las recamaras, que la
mayoría de ellas son cuartos que se
comparten sobre todo entre los niños de la casa.
El promedio de personas resultado de la muestra analizada
es de 5.17 personas por vivienda.
Por otro lado, datos calculados con
base en el Ins tuto Nacional de Estadís ca y Geogra a (2009) apuntan que había 4.4012 personas por
vivienda.

1li

12 Resultado de dividir las 2 mil 977 personas
contenidas en la ocupación total como habitantes entre las 676 viviendas que se encontraban
habitadas en la colonia (Ins tuto Nacional de
Estadís ca y Geogra a, 2009).

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El criterio para medir de manera sica y obje va la calidad en el
espacio, siguiendo los indicadores
de Conavi en el Consejo Nacional
de Evaluación de la Polí ca de Desarrollo Social (Coneval) (2010),
es el número de habitantes de la
vivienda contra el número de habitaciones con que cuenta la misma,
determinando con ello la calidad
de los espacios en función del hacinamiento que se presenta en la
vivienda.
Específicamente el índice de hacinamiento es la densidad de ocupación, y es el resultado de dividir
el número de personas que residen
co dianamente en la vivienda entre el número de cuartos dormitorio que la componen. Cuando el
resultado es menor a 2.5, el indicador toma un valor de 0, dando
como respuesta que no hay hacinamiento, pero cuando el resultado
es mayor a 2.5, el indicador toma
un valor de 1 dando como respuesta que hay hacinamiento (Consejo
Nacional de Evaluación de la Polí ca de Desarrollo Social, 2010).
Apoyados en los datos de número de personas promedio que arroja la muestra de familias entrevistadas de 5.17 personas por vivienda,
y aplicándolos a la medición de la
calidad de espacios de la vivienda
mediante los criterios del Coneval

*
*

-1

*

�Percepción de la vivienda autoconstruida de familias en pobreza:
el caso de la colonia Fernando Amilpa, Área Metropolitana de Monterrey

(2010) para el hacinamiento, tenemos que el resultado arroja un severo problema de hacinamiento en
las viviendas de la colonia a par r
de los datos extraídos de la muestra con un total de 4.14 personas
en promedio compar endo cada
dormitorio, en comparación con el
límite marcado por el índice de 2.5
personas como tolerancia máxima.
En seguimiento del índice que
determina la carencia por calidad y
espacios de vivienda, se establece
estrictamente mediante el criterio
de Conavi en el Coneval (2010)13
que para el caso de la colonia del
análisis en esta inves gación las viviendas no presentan carencia en
la calidad actualmente —aunque
la tenían en pisos al inicio del fraccionamiento—, pero sí una muy severa carencia en los espacios de la
vivienda.
El indicador de carencia por acceso a los servicios básicos en la vivienda según Conavi en el Coneval
(2010) iden fica cuatro subdimen13 Se establece que la medición de Conavi en el
Coneval (2010) no considera los procedimientos
de construcción, el conocimiento técnico en la
ejecución y la calidad de los materiales u lizados. Mismos que conforme a los tes monios
de las fallas declaradas en las viviendas por los
propios habitantes, hacen suponer a los invesgadores del presente estudio que dichas fallas
se deben en gran medida a los factores mencionados, lo cual debe ser entendido como carencia
en la calidad.

siones: acceso al agua potable, disponibilidad de servicio de drenaje,
servicio de electricidad y combus ble para cocinar en la vivienda. Los
entrevistados manifiestan tener los
servicios de luz, agua, drenaje y algunos de ellos teléfono. El servicio
de gas aún no está instalado en algunas calles, y aunado a que algunos entrevistados manifiestan que
sin poseer las escrituras de la casa
no han podido contratar los medidores, y que la introducción de
servicios ene apenas unos años,
se evidencian las deficiencias al
respecto del uso apropiado de los
servicios en la colonia.
A pesar del resultado obtenido u lizando al Coneval, los argumentos de los entrevistados manifiestan una posición contraria
a dicha medición, al declarar que
no ha sido suficiente contar con
los materiales que iden fican a la
construcción como una edificación
de calidad, dadas las filtraciones
y humedades severas que sufren
cuando hay periodos de lluvia, así
como las fallas en el diseño por
omisión —por ejemplo en la ubicación correcta de la escalera en
previsión de un segundo piso—,
por lo que prevalece el supuesto
de que lo anterior se deba a que
fueron autoconstruidas sin tener
el conocimiento técnico suficiente

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para ejecutarlas adecuadamente.
Cabe señalar que las mediciones
u lizadas consideran la presencia
del material que se evalúa, pero no
la calidad tanto de su fabricación
como materia prima, ni el procedimiento de construcción u lizado.

Percepción del bienestar: el análisis de la vivienda
Las adquisiciones teóricas rela vas
a la percepción del bienestar están
vinculadas estrechamente con los
conceptos de bienestar subje vo
y la sa sfacción personal según
Lawton (1972: 587),14 quien considera además que el bienestar es
una valoración cogni va medida
por la congruencia entre lo deseado y lo obtenido en la vida. En
otra apreciación, Sara María Ochoa
León (2011: 18-19) explica que el
bienestar subje vo de una persona
se evalúa mediante la valoración
que dicha persona hace en relación
con su propia vida y se puede dividir en dos elementos, uno enfocado a los aspectos afec vo-emocionales y el otro a los aspectos
cogni vo-valora vos. Un úl mo
aporte pero referido al grupo lo

1li

14 Citado por Carmen R. García-Viniegras e Idarmis González Benítez (2000).

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encontramos en Coro Chasco Yrigoyen, Invención Hernández Asensio y Teresa Cano Torres (2003: 2),
quienes definen al bienestar social
como un conjunto de sen mientos
de sa sfacción de origen tanto material como inmaterial.
A par r de estas perspec vas,
tanto individuales como colec vas,
es posible asumir que las condiciones materiales como inmateriales
de su vivienda están fuertemente
influidas por factores del entorno.
En lo afec vo-emocional: por la
respuesta que esperan de sus vecinos en relación con la unión para
el cambio que mejore las condiciones de vida en la colonia; y en lo
cogni vo-valora vo: por el fuerte
arraigo que presentan en la posesión de su patrimonio.
Un marco interpreta vo referencial derivado del enfoque cualita vo es el interaccionismo simbólico. En este, el significado que el
individuo le da al objeto es el producto de la acumulación psíquica
hecha por la persona, en donde la
percepción que una persona ene
del significado que da a un objeto
surge no solo de su propia sensación, sino que está influida por la
interacción de ella con el resto de
las personas en consideración con
el objeto (Blumer, H., 1986: 4).
Este autor (1986: 18) destaca que

*
*

-1

*

�Percepción de la vivienda autoconstruida de familias en pobreza:
el caso de la colonia Fernando Amilpa, Área Metropolitana de Monterrey

los par cipantes se ven forzados a
realizar las acciones hacia lo que es
importante conforme a esos significados, por lo que no solamente la
interacción con los demás atañe en
la percepción de la persona, sino
incluso condiciona sus acciones.
Según Herbert Blumer (1986:
2), las tres premisas para el interaccionismo simbólico son: los seres
humanos actúan conforme al significado que le dan a las cosas; el significado que enen esas cosas para
el ser humano se deriva de la interacción que el individuo ene con
sus semejantes; y esos significados
son manejados y modificados a
través de un proceso de interpretación u lizado por la persona en
su tratamiento al contacto con las
cosas.

mediable dada la condición de pobreza de los entrevistados.
Los principales intereses mencionados por los habitantes se pueden resumir en tres grandes grupos: el ingreso —con excepción de
un solo entrevistado, ninguno de
ellos ene escrituras, lo cual deja
ver que en general no enen seguridad en la tenencia de su vivienda
a causa de sus bajos ingresos—; el
entorno —les desagrada el lodo
que se forma en la calle cuando
llueve y las plagas que propicia la
suciedad de los terrenos solitarios
que no se deshierban, afectando
sus viviendas—; y la familia —manifestaron consistentemente la necesidad del espacio privado en las
recamaras principalmente para sus
hijos dado que la mayoría de ellos
duerme junta y desea tener su propia recamara—.

Percepción del bienestar subjeƟvo
de la vivienda
La primera premisa ilustra el hecho
de que los seres humanos actúan
conforme al significado que le dan
a las cosas, en este caso la vivienda significa bienestar para el individuo. Aquí la relación se presenta
entre: el entrevistado/la vivienda/
el patrimonio/y quedarse y proteger lo adquirido. Indudablemente
que esta úl ma es una opción irre-

Percepción de la calidad del entorno: servicios básicos y asentamientos humanos
La segunda premisa del interaccionismo simbólico asume que el significado que enen las cosas para
el ser humano deriva de la interacción que el individuo ene con sus
semejantes. En esta inves gación
se encontró que a pesar de que la

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interacción que ene con sus semejantes de vivir en un lugar inseguro
y con carencias, el individuo conserva el significado del bienestar de su
vivienda que, al ser propia, significa
también su patrimonio. Así, la inseguridad y la carencia ocupan un lugar importante en la percepción en
este sen do: el alumbrado público,
la recolección de la basura, la falta
de plazas públicas, la insuficiencia
del centro de salud, la pavimentación de las calles y la falta de seguridad son servicios que determinan
una situación de ausencia de atención por parte de las autoridades,
así como el problema de los lotes
baldíos donde proliferan animales
y plantas que crecen sin control,
provocando enfermedades entre
los habitantes.
En cuanto a las plazas públicas
los vecinos entrevistados declaran
que no hay ninguna, la única disponible se encuentra muy alejada
de la colonia y por eso los jóvenes
no acuden a ella, además de que es
el lugar donde rondan los pandilleros. El que no haya una plaza hábil
dentro de la colonia ha propiciado
que los niños tengan que jugar en
la calle, creando problemas entre
los vecinos que los regañan por
golpear las ventanas de las casas.
Además de estas panorámicas
generales del tes monio de los

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La cooperación entre vecinos es
importante en los análisis sobre
la autoconstrucción de vivienda y
en relación a cómo se modifica el
entorno. Robert D. Putnam señala
que el concepto de capital social
es ú l cuando se trata de conocer
aspectos de las organizaciones so-

El capital social

entrevistados, son dos los puntos
específicos derivados del entorno
en donde todos los entrevistados
manifiestan sus principales preocupaciones: la pavimentación de las
calles y la seguridad. En relación
con el primero, argumentan que la
ausencia o mala pavimentación genera una grave dificultad al impedir
que los taxis y el transporte urbano
entren a la colonia cuando hay lluvia, lo cual los incomunica, pero la
principal preocupación de los vecinos entrevistados es la seguridad.
Manifiestan que no la hay en la colonia y que es nula la cobertura de
vigilancia en la calle. Debido a ello,
hay muchos pandilleros que quiebran ventanas de las viviendas y
por la falta de vigilancia hay robos.
La gente entrevistada percibe que
uno de los mayores riesgos en la
seguridad se encuentra en las pandillas.

*
*

-1

*

�Percepción de la vivienda autoconstruida de familias en pobreza:
el caso de la colonia Fernando Amilpa, Área Metropolitana de Monterrey

ciales tales como las redes, las normas y la confianza, que facilitan la
acción y la cooperación para beneficio mutuo. Para abreviar, capital
social se refiere a las conexiones
sociales y las normas acompañantes y confianza (Putnam, R., 1995:
664-665).
Los vecinos manifiestan que el
lugar les gusta principalmente por
su ubicación, pero no por la gente
que vive ahí por considerarla como
problemá ca e irrespetuosa, aunque hay gente pla cadora y gente
que no lo es. Dicen que hay muchas familias en que los dos padres
trabajan, por lo que “desa enden
a sus hijos, los cuales no estudian
ni trabajan y por eso se la pasan
jugando con el balón toda la noche en la calle molestando a los
vecinos, luego se andan peleando
a pedradas con los de las calles de
arriba de la colonia”. Por todo eso,
opinan “que para que la gente de
la colonia cambie es necesario que
quiera cambiar porque de no hacerlo seguirán igual”.
Los entrevistados externaron
respuestas muy variadas acerca de
su relación con vecinos inmediatos; destacan que han tenido problemas con vecinos que “resultan
muy ruidosos y que no respetan
el silencio en el barrio”, y nueva-

mente insisten en “las moles as
que generan las pandillas y algunos vecinos que toman alcohol en
exceso”. Pero, por otro lado, también manifestaron que algunos vecinos han sido generosos con ellos
al otorgarles alguna ayuda ya sea
en alguna urgencia o incluso algún
préstamo en dinero efec vo.
Un aspecto generalizado en su
relación con el vecindario inmediato fue la falta de unión entre ellos y
frente a las autoridades en cuanto
a las pe ciones de lo que requiere
la colonia. El consenso general es
que los vecinos no se unen de manera formal para hacer solicitudes
al municipio.
En cuanto a la autoridad, las
personas entrevistadas manifiestan sen rse desamparadas, porque en las pocas ocasiones, cuando lograron ponerse de acuerdo
y acudieron con la queja sobre la
pavimentación de las calles, no les
hicieron caso; asimismo aseguran
que en relación con los problemas
con los pandilleros, las autoridades
del municipio llegan a la colonia,
prometen hacer algo y luego desaparecen sin cumplir nada.
La más importante red de apoyo manifestada es la familia extendida: esta contribuyó para la construcción de su vivienda, a pesar de
que algunos no son de la colonia.

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Las ayudas se otorgan en lo moral o emocional, pero también en
lo económico. También se aceptó
por parte de los entrevistados que
cuando la familia no puede ayudar,
ellos recurren a las tandas15 y el
crédito de ins tuciones privadas.
Ante la pregunta de si han evaluado cambiarse de colonia, las personas convergen en aseverar que
aunque lo han considerado seriamente en ocasiones no han llegado a tal resolución, principalmente
porque les dolería mucho perder lo
que se ha ganado con mucho esfuerzo por ser casa propia; además
de que les parece que todos los
barrios pueden ser iguales y posiblemente peores, por ello, aunque
sufren de muchas moles as y carencias en el barrio donde viven,
aquí ya conocen a los vecinos y la
amistad que enen con algunos

1li

15 Es una forma de ahorro que consiste en un
po de “club”, en donde los miembros contribuyen con dinero a un fondo común; la can dad se
entrega cada semana, quincena o mes al organizador, y este a su vez entrega el total reunido a
cada una de las personas que par cipan según la
fecha que le corresponde a través de un sorteo
efectuado al iniciar la tanda. El cumplir con las
obligaciones de la tanda se basa en la confianza existente entre las personas que par cipan
en ella, ya sean parientes o amigos, pues no
existe contrato formal que obligue legalmente
a cumplir con ella. Las tandas contribuyen a la
cooperación económica y al reforzamiento de la
confianza entre los integrantes de redes.

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hasta le puede ayudar. Opinan que
lo que realmente le hace falta a la
colonia es que haya armonía entre
la gente.
Los argumentos de la gente giran sobre conservar su patrimonio
a pesar de los problemas del entorno, y los entrevistados guardan
su esperanza en el mejoramiento
de las condiciones tanto de seguridad como del es lo de vida en la
modificación del comportamiento
de los pobladores de la colonia, de
quienes esperan una conciencia de
unión y armonía que impacte en el
buen comportamiento de sus hijos
—prevención de las pandillas— y
de mayor fuerza en las pe ciones
de sus necesidades hacia las autoridades.
En la figura 1 se presenta, a manera de resumen, una explicación
respecto a la asimilación de los
mo vos que manifiestan los vecinos entrevistados en relación con
lo que consideran insa sfactorio
de vivir en la colonia desde su propia percepción, así como la expecta va que guardan para lograr su
modificación posi va.

*
*

-1

*

�Percepción de la vivienda autoconstruida de familias en pobreza:
el caso de la colonia Fernando Amilpa, Área Metropolitana de Monterrey

Figura 1: MoƟvos principales de insaƟsfacción de los entrevistados y sus
canales de acción

P avim en taci ón
Pandiller os

Reconoce que la
autoridad no interviene en
la pavimentaci ón ni en
controlar a las pandillas
asignando patrulla s para
la se guridad de la colonia,
así como tampoco
sanciona a los padres que
no se responsabilizan de
sus hijos

Cambiarse de colonia

Gente
entrevistada
de la colonia

Gente de la colonia

Espera que las personas
de la coloni a cambien su
actitud
responsabilizándose por
lo que hacen su s hij os y
que sean más
participativos y solidario s
co n respect o a lo qu e se
ne cesita en la colonia.

No se va (muda) de la colonia porque considera que ya
conoc e al resto de la gente y qu e posiblemente se cambi aría
para encontrarse los mismos o mayores problemas, además
de que ya tiene casa propia que le costó mucho trabajo
conseguir.

~---- ¡§51} --------------~
Fuente: elaboración propia.

De acuerdo a la figura 1, el camino
que los entrevistados encuentran
como salida para conservar su patrimonio y sobrellevar los problemas se encuentra en la esperanza
del cambio de conciencia de los
vecinos.
De las tres opciones, el sujeto
entrevistado prefiere aguantar los
problemas al vivirlos en el día con
día, en lugar de cambiarse de co-

lonia argumentando que la razón
primordial es que le ha costado
mucho esfuerzo construir su patrimonio para aceptar perderlo. Por
esa razón llama la atención revisar
con mayor profundidad el término
de patrimonio y lo que significa
para las personas16.

16 Según Flores (2006:1), la palabra patrimonio
ene su origen en el término la no “Patrimo-

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Conclusiones
Par endo del concepto de vivienda
digna de la ley de vivienda donde
aparece su clasificación17, en este
trabajo se abordaron las caracterís cas internas de la vivienda:
construcción y habitabilidad, y
elementos externos relacionados con los servicios básicos y los
asentamientos humanos. Según
los indicadores para los elementos
internos establecidos por las ins tuciones oficiales en México, a su
llegada, los habitantes de la colonia presentaban carencias en la calidad y espacios de la vivienda. Ac-

nium” que significa hacienda que una persona
ha heredado de sus ascendientes o bien los bienes propios que se adquieren por cualquier po
de tulo. Según este autor, desde el punto de
vista jurídico, patrimonio significa el conjunto
de poderes y deberes apreciables en dinero que
ene una persona. Destaca además que en el
capítulo 27 de la Cons tución Mexicana se señala al patrimonio familiar como una ins tución
protectora de la familia con el que se busca su
fortalecimiento económico (p. 2).

1li

17 Según la Ley de Vivienda, ar culo 2: “se considerará vivienda digna y decorosa la que cumpla con las disposiciones jurídicas aplicables
en materia de asentamientos humanos y construcción, habitabilidad, salubridad, cuente con
los servicios básicos y brinde a sus ocupantes
seguridad jurídica en cuanto a su propiedad o
legí ma posesión, y contemple criterios para la
prevención de desastres y la protección sica de
sus ocupantes ante los elementos naturales potencialmente agresivos” (Cámara de Diputados,
2012b).

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tualmente esta situación cambió y
únicamente se presenta un hacinamiento severo. Asimismo es notable la baja calidad de las viviendas
derivada de la falta de conocimientos técnicos y procedimientos de
construcción y diseño. De ahí que
la autoconstrucción ha dado como
resultado viviendas que presentan
fallas severas y la insa sfacción en
su uso.
En un afán proposi vo en relación con esta situación, podrían
sugerirse intervenciones puntuales
por parte de autoridades municipales para mejorar las viviendas de
esta colonia. Actualmente la Secretaria de Desarrollo Urbano del municipio de General Escobedo se dedica únicamente a la vigilancia del
uso del suelo en relación con nuevos desarrollos y al otorgamiento
de permisos de construcción para
nuevas viviendas. Sin embargo, con
voluntad polí ca por parte de las
autoridades se podría apoyar a los
vecinos para que la remodelación
y ampliación de sus viviendas se
haga con planos elaborados para
cada caso, desde luego tomando
en cuenta la disponibilidad de recursos monetarios de los usuarios.
Esta acción podría apoyarse con la
colaboración de estudiantes de la
Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo León

*
*

-1

*

�Percepción de la vivienda autoconstruida de familias en pobreza:
el caso de la colonia Fernando Amilpa, Área Metropolitana de Monterrey

(UANL), con la que se enen convenios de colaboración. Además,
las autoridades podrían organizar
a los habitantes para formar asociaciones dedicadas a la compra
de materiales de construcción por
mayoreo, con lo cual disminuirían
el costo de edificación, situación
que también contribuiría a mejorar el capital social de la colonia.
La organización de estos grupos de
vecinos podría fomentarse con la
par cipación de estudiantes universitarios de servicio social de diversas disciplinas sociales.
El análisis del bienestar subje vo indica que a fin de proteger el
patrimonio “que tanto trabajo les
ha costado construir”, las familias
soportan las carencias. Así también
se desprende del examen que el
habitante de la colonia man ene la
expecta va de una vida mejor en el
entorno, depositando su confianza
en el cambio de sus vecinos a una
ac tud solidaria que incluya una
mayor responsabilidad con sus hijos y mayor unión en las pe ciones
hacia la autoridad. A este respecto,
la escuela primaria juega un papel
importante en la creación del capital social, a través de las reuniones
de padres de familia para abordar
las problemá cas colec vas.
La pavimentación y la seguridad son un problema de las auto-

ridades municipales, las cuales en
muchas ocasiones argumentan la
falta de recursos financieros, sobre
todo para la ejecución de obra pública. No obstante, existen fondos
derivados del Ramo 33 y del programa Hábitat de la Secretaría de
Desarrollo Social que podrían aprovecharse para el mejoramiento de
la infraestructura, situación que
podría llevarse a cabo con una planeación a corto, mediano y largo
plazo.
La inseguridad y la existencia
de pandillerismo cons tuyen un
problema complejo en el contexto
regiomontano. Sin entrar en detalles acerca de la gravedad de esta
problemá ca —también relacionada con la que se presenta en las
colonias desfavorecidas, en donde
los jóvenes no encuentran oportunidades de desarrollo ante los altos
índices de desempleo que se registran en el país—, es importante
pensar en soluciones imagina vas
que refuercen estrategias que contribuyan en la provisión de mejores
perspec vas para los jóvenes. Si
bien es cierto que la problemá ca
del empleo es compleja y depende
en mucho de situaciones estructurales que enen que ver con la
economía y la voluntad polí ca de
los gobiernos, el trabajo con las familias para crear un capital social y

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Raúl Eduardo López Estrada / Jorge Leal Iga

la construcción de plazas públicas,
espacios depor vos y bibliotecas
con equipamiento informá co es
necesario, dado que en esta colonia no existen.
El tema no está terminado. Hemos abordado una problemá ca
importante dentro de los estudios
rela vos a la existencia de colonias
pobres y la visión de sus habitantes
en relación con la vivienda y el entorno; esperamos con ello contribuir a la con nuación de un debate académico y, al mismo empo,
abrir espacios para la reflexión y la
búsqueda de soluciones.

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Recibido:
10 de sep embre de 2013-11-22
Aceptado:
13 de octubre de 2013

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�Índice de densidad de población y su aplicación en el área metropolitana de Monterrey

Índice de densidad de población y su
aplicación en el área metropolitana
de Monterrey
G. Gerardo Veloquio G1

Resumen

E

ste estudio analiza cómo los
sistemas de información geográfica están ayudando al entendimiento del desarrollo urbano
y el medio ambiente de zonas metropolitanas que, en la actualidad,
experimentan alto crecimiento urbano en todos sus componentes,
donde ene especial importancia
el sector de vivienda y servicios. El
obje vo del estudio es determinar
si existe relación entre los problemas urbanos que se registran en
zonas de alta densidad residencial
y las caracterís cas de la población, par cularmente la que habita en los polígonos de pobreza del
Área Metropolitana de Monterrey
(AMM).

1 Doctor en Filoso a con Orientación en Arquitectura y Asuntos Urbanos. Profesor e inves gador de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo León

Palabras clave: densidad, distribución espacial de la población y sistemas de información.
Abstract
This study analyzes geographical
how the systems of informa on
helping to the understanding of
the urban development and environment of metropolitan zones
that experiencing today high urban
growth in all of their components,
especially important are the housing and urban services sectors. The
objec ve of the study is determine
if there are rela onship between
the urban problems when these
introducing density residen al in
zones of discharge, and the popula on, especially the one that habit
in zones of poverty of the metropolitan zone of Monterrey.

Key words: Density, space distribuon of the popula on, and system
of informa on

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Introducción

1li

La distribución espacial de las acvidades produc vas y reproducvas de la población se cons tuye
como la base económica de una
unidad ecológica; pero, como podemos observar, las tendencias
y cambios que se suceden en el
espacio siguen el reacomodo de
fuerzas dinámicas que compiten
por ventajas de localización espacial para sus ac vidades (Park, R.,
E. Burgess y R. McKenzie, 1925),
como ya lo han señalado los representantes del movimiento de la escuela de ecología de Chicago. Por
otra parte, conocer la ubicación y
el tamaño de los asentamientos y
las caracterís cas socioeconómicas
de la población en áreas de pobreza, dentro del Área Metropolitana
de Monterrey (AMM), ubicada en
el estado de Nuevo León, México,
cons tuye uno de los principales
insumos que se consideran en la
elaboración de propuestas de zonificación ecológica metropolitanas.
Esto requiere de un instrumento
de medición preciso como el índice
de densidad de población.
El problema urbano en general es tratado a través de la medición del índice de densidad de
población a nivel de manzana. En
el asunto que nos ocupa, se tomó

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como indicador y variable independiente el estrato socioeconómico
de la población a fin de analizar su
impacto en el AMM. El instrumento u lizado fue uno elaborado en
2007 por la Universidad Autónoma
de Nuevo León (UANL), el cual considera la localización geográfica de
58 polígonos de pobreza en dicha
área.
Para llevar a cabo el estudio se
seleccionó el perímetro de la mancha urbana, incluyendo a los municipios conurbados del AMM cuyas
caracterís cas
socioeconómicas
fueron determinadas mediante el
cálculo de indicadores tales como:
la distribución de la población, el
ingreso y principalmente la forma
de agrupación de la población en
el espacio.
Se tomó en cuenta además que
es la sede de un importante crecimiento demográfico experimentado en los úl mos años que está tomando por sorpresa las áreas de la
planeación urbana actual, así como
la necesidad de prevenir el impacto
social que este crecimiento tendrá
en 2030.
Se u lizó la información censal
en cuanto a los datos de población
y vivienda del Ins tuto Nacional de
Estadís ca Geogra a e Informá ca
(INEGI) 2000, Conteo de Población
2005 y Censo 2010. La técnica u -

*
*

-1

*

�Índice de densidad de población y su aplicación en el área metropolitana de Monterrey

lizada para el análisis de los datos
es el cociente de localización espacial propuesto por P. Sargent Florence; para la visualización de la
información se u lizó el sistema de
información geográfica Arc Gis; y el
método de representación Kernel
para la elaboración de los mapas
temá cos; los que en forma muy
didác ca presentan la información
relevante del fenómeno demográfico experimentado en la región de
estudio.

Antecedentes del tema
Nuestra vida co diana está relacionada con la tecnología y el medio ambiente en aspectos como la
salud, el desarrollo, la energía y el
urbanismo. A través del empo, el
ser humano ha aprendido a resolver problemas con mayor eficacia
por medio de la tecnología, que
echa mano de los conocimientos
cien ficos y los aplica en procesos
industriales para la fabricación de
productos; también los aplica en
la inves gación para que el ser humano incremente su capacidad de
resolver problemas.
La división ancestral de si lo que
se difunde ene propósitos culturales o industriales es el dilema; la
industria lo materializa en merca-

dos de consumo masivo de ganancias cuan osas. En contraparte, la
ciencia es un conjunto de instrumentos de medición que estudia
las causas de los fenómenos y sus
efectos que enen en nuestras vidas; es pues una manera de aplicar
lo que sabemos para descubrir lo
que desconocemos. Cabe señalar
que en el conocimiento cien fico
es importante hacer uso de la abstracción, la generalización y la observación.
Figura 1. Modelo de crecimiento
en radios concéntricos del Área
Metropolitana de Monterrey
(AMM)

Así, el estudio de la densificación
y el reacomodo de espacios y ac vidades humanas deben ser vistos
como fenómenos suscep bles de
análisis a través de instrumentos
de representación gráfica y medi-

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1li

ción que arrojen resultados precisos. El concepto de la expansión
de la ciudad hacia las zonas periféricas ha sido considerado una forma de crecimiento principalmente
sico-espacial: “el proceso pico
de expansión de la ciudad podría
ser preferentemente ilustrado por
una serie de círculos concéntricos numerables, que designarían
tanto las zonas sucesivas de expansión urbana como los pos de
área diferencias en el proceso de
expansión” (Park, R., E. Burgess y
R. McKenzie, 1925: 120). El método de círculos concéntricos ha sido
encontrado también en una mul tud de ciudades cuyo crecimiento
espacial ha sido análogo a la denominada “forma de la mano”.
Por la complejidad que algunos
proyectos de inves gación enen,
se impone recurrir a los diagramas,
símbolos, esquemas y modelos
para poder explicar los fenómenos.
En la actualidad, la ciencia se apoya
en las diferentes áreas del conocimiento como las matemá cas y la
estadís ca para interpretar los resultados de las observaciones a través de tablas y gráficas; haciendo
uso de estas herramientas es fácil
ordenar, clasificar y comprender la
información.
El urbanismo es la ciencia que
estudia la relación entre la ciudad,

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A Hipodamo de Mileto —a quien
Aristóteles consideraba el inventor
del sistema urbanís co— le debemos la primera distribución ecológica de la ciudad si observamos el

la congregación de personas
a la espera de que abran las
puertas de un teatro, representa una distribución espacial
fortuita, pero su distribución en
el teatro, en razón de la clase
de entradas que portan, es una
distribución ecológica temporal
(1926: 106).

Para Roderick Duncan McKenzie, la
zonificación ecológica se diferencia
claramente de una distribución espacial accidental:

toda distribución ecológica sea
de residencias, comercios, oficinas o plantas industriales que
enen un carácter unitario suficiente para diferenciarse de distribuciones circundantes puede
ser definida como unidad constelación ecológica (McKenzie,
R., 1926: 106).

los habitantes y el medio ambiente; el término distribución ecológica o de organización del espacio es,
finalmente, una zonificación temporal de mediano alcance:

*
*

-1

*

�Índice de densidad de población y su aplicación en el área metropolitana de Monterrey

trazo de la ciudad de Mileto, donde
se aprecia una repar ción entre las
áreas habitacionales de servicio.
Sin embargo, según algunos
autores el primer plan de zonificación fue realizado en Frankfurt,
Alemania, en 1891, al que le siguió
otro en Berlín, en 1892, para posteriormente expandirse hacia toda
Europa hasta llegar a Nueva York
en 1916. “El zoning nace como una
herramienta legisla va de control
a nivel local fundamentalmente
urbana” (Guajardo, A., 2002: 374).
Hoy en día, la zonificación es u lizada en los planes de desarrollo urbano para, principalmente, otorgar
seguridad jurídica a las inversiones
y garan zar la calidad de vida de
los habitantes de los municipios urbanos.
Alicia Angélica Guajardo Alatorre, del Ins tuto Tecnológico y de
Estudios Superiores de Monterrey
(ITESM), cues ona la zonificación y
se pregunta si esta nace como herramienta con el obje vo de impulsar el orden y la armonía, o si ha
sido u lizada con fines ocultos de
control y de exclusión de grupos
vulnerables, los que son discriminados simplemente por ser pobres
que trabajan al lado de y para los
grupos adinerados. La respuesta
nace del análisis que el urbanismo
aporta desde diversas perspec vas, entre ellas la ecológica.

El AMM representa una constelación ecológica en términos del
ámbito de la ecología humana de
Roderick Duncan McKenzie, ya que
actualmente expe12+ 40rimenta el
fenómeno de crecimiento urbano
asociado a la dispersión, tanto hacia el interior como en su periferia;
mas ¿cómo podemos analizar lo
que no se ve? La respuesta es: solo
a través de radiogra as —simbologías de uso del suelo—, de forma
similar a lo que sucede en el interior del cuerpo humano. Hemos
u lizado esta analogía para representar el patrón de concentración
y dispersión de la población en el
conjunto urbano (ver figura 2). Los
sistemas de información geográfica
(SIG) recurren a este po de representaciones.
Figura 2. Zonificación ecológica del
centro geográfico del AMM

Fuente: elaboración propia.

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G. Gerardo Veloquio G.

Cabe una larga interrogante:
¿cómo los SIG han permeado en
todo el análisis territorial y urbano
y cómo ahora se territorializan los
problemas, sean urbanos o ambientales, a través de estas técnicas
tan novedosas como trascendentales en los análisis con el fin úl mo
de incrementar la comprensión del
fenómeno de que se trate y prescribir soluciones de largo alcance?
A con nuación proponemos una
respuesta a nivel de contexto metropolitano.

Contexto metropolitano

A
Suburbios

Central City

Region Metropolitana

ESTRUCTURA TRADICIONAL

Area Rural

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-1

sectores, para finalmente converrse en centros múl ples (Harris y
Ullman, citados en The Geography
of Transport Systems, s/f) de ac vidades especializadas, con una
estructura espacial jerarquizada
policéntrica y diferenciada que se
mul plica según el componente de
que se trate.
A través de los sistemas de información geográfica se podrá visualizar lo que acontece en el ámbito territorial del AMM, hoy en día
la tercera ciudad de mayor tamaño
en México. Dado que esta zona experimenta un crecimiento anárquico y disperso, solo con instrumentos como los SIG se podrá mejorar
el diagnós co de sus problemas
urbanos. La aparición de centros
y subcentros en dicho territorio
convoca al análisis por partes, en
congruencia con las tendencias de
desarrollo globales.

Area Rural

Exurban
Subcentro

B
Suburbios
fuera del anillo
Suburbios
dentro del anillo
centro de la cd
dentro del anillo

Subcentro

Exurban

ESTRUCTURA POLICENTRICA

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Figura 3. Esquema de crecimiento urbano y centros múlƟples, elaborado
con base en Sugie Lee (2005: 12)

El proceso de crecimiento urbano,
desde un simple asentamiento pequeño de 15 mil habitantes hasta
las grandes metrópolis, parece seguir un patrón: primero en círculos
concéntricos ((Park, R., E. Burgess
y R. McKenzie, 1925), después por

*
*

~

h.l

1li

*

�Índice de densidad de población y su aplicación en el área metropolitana de Monterrey

Mejora del índice de densidad de
población
De la revisión de la literatura encontramos que el cociente de localización (CL) formulado por P. Sargent Florence (1948) representa un
modelo sencillo de es mación que,
sus tuido por los indicadores del
modelo propuesto en este estudio, compara el número de perso-

nas que viven en una determinada
manzana, con ac vidad o atributo
determinados (x), y la superficie de
esa manzana o las llamadas Áreas
Geoestadísticas Básicas (AGEB).
En total se genera un conjunto
de referencias para obtener en forma gráfica el plano de densidad de
población en todo el sistema estudiado.

Figura 4. Prueba CL densidad de población por manzana en el AMM
2010

0

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Fuente: elaboración propia.

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�G. Gerardo Veloquio G.

De esta forma se mejora la medición del indice de densidad de
población frente a los conceptos
usuales de densidad bruta y densidad neta. En la gráfica se puede
observar que se localizan cinco
puntos de alta densidad residencial que contrastan con el área del
municipio de San Pedro Garza García y del sur de Monterrey, donde
se presenta el problema inverso o,
como algunos le llaman, de lightness, es decir, falta de densidad en
el tejido urbano.

UƟlidad de la prueba y discusión
El método Kernel requiere como
datos de entrada un patrón espacial de puntos que representen un
valor, tal como en este caso u lizaremos el número de habitantes por
AGEB. Los centroides de las áreas
—manzanas o AGEB— son los puntos que conforman el patrón espacial específico y su peso corresponde al número de casos: población,

grupos de edad, etcétera.
El resultado del proceso es una
superficie con nua que proporciona una intensidad a cada punto del
área de estudio.
El cálculo del cociente de localización consiste en demostrar que
cuanto mayor sea el valor, expresa
mayor representación del indicador en la unidad espacial seleccionada y en relación con el conjunto
de la región de estudio.
A diferencia de los índices de
disimilaridad y de segregación, que
solo indican una medida de diferenciación espacial, el cociente de
localización espacial proporciona el
nivel de concentración de un grupo
socioeconómico en cualquiera de
las unidades en relación con el conjunto de la región de estudio; estos
valores además pueden ser visualizados por separado u lizando herramientas de análisis cartográfico.
E1j

Formula:

Q1j

T

= E{
Ex

Donde:
Q1j = Cociente de localización de la densidad de población en el AMM j
E1j = Población de la manzana 1 en la AGEB j
Ej. = Superficie de la manzana 1 de la AGEB j
E1 = Población del conjunto de AGEB en el AMM (i)
En = Superficie total en el conjunto de AGEB en el AMM(n)

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�Índice de densidad de población y su aplicación en el área metropolitana de Monterrey

El valor del cociente expresa el grado de concentración de la densidad
en la manzana en relación con el
territorio de referencia; su u lidad
es que si un valor superior a 1 significa una concentración proporcional
en la región, el resultado de este cociente también puede traducirse en
el grado de concentración de la densidad en determinada área de estudio AGEB con respecto al conjunto.

Resultados
Los resultados sin duda han sido
muy reveladores acerca de la dinámica que ha seguido la distribución
ecológica del AMM. En cuanto a los
análisis preliminares, se demostró
que existe un perfil socioeconómico bajo de la población que se asocia a los polígonos de alta densidad
residencial, en los que se puede
observar un patrón donde la pobreza está asociada a los niveles de
mayor agrupamiento habitacional.
Estas formas de segregación sicoespacial en la zona pudieran sugerir conductas de baja y muy baja
par cipación social en los próximos años. En tal sen do, se propone elaborar una polí ca urbana
pública que a enda los problemas
de la desigualdad y la segregación
socioeconómica de la población de
bajos ingresos en el AMM.

Como ya ha sido tratado antes
por Henri Lefebvre (1988), el tema
de la epistemología urbanís ca
pasa por una ausencia en los planes urbanos, es decir, ante la falta
de una doctrina que guíe los fundamentos y métodos del conocimiento cien fico de los problemas urbanos, cabe preguntarse junto con
este estudioso: ¿se debe “quizá a
que el carácter ins tucional e ideológico predomina actualmente sobre el carácter cien fico?” (1988:
466).
Mientras el carácter cien fico
de los problemas urbanos sea tratado con desdén no solo se prorrogan las soluciones, sino que nos
man ene inmersos ante un problema descomunal donde la carga del
control polí co ins tucional aunado a las corrientes ideológicas no
van a permi r un avance significavo en el corto plazo y las soluciones solo permearán en los trabajos
académicos.
El mapeo de los principales indicadores socioeconómicos y sico-espaciales es un requisito en el
análisis y localización de las ac vidades residenciales, por lo que la
u lización de este instrumento es
de capital importancia para visualizar los problemas que sirven de
soporte a la explicación.
El cociente de localización debe
ser una condición para los trabajos

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G. Gerardo Veloquio G.

de inves gación donde el obje vo sea visualizar los problemas de
cualquier po a nivel de las manzanas, así como para aquellos otros
trabajos que intentan determinar
las estructuras sociales urbanas y
ambientales de las zonas de estudio. Afortunadamente, aprender a
u lizar los sistemas de información
geográfica o a medir de mejor manera el índice de densidad es hoy
posible con los nuevos sistemas de
información geográfica.

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Recibido:
25 de octubre de 2013-11-22
Aceptado:
3 de noviembre de 2013

Lee, Sugie, 2005, Metropolitan Growth Pa erns
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html (Consultado el 12 de noviembre de
2013.)

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�Espacios públicos sustentables para la inclusión social y la seguridad pública: Su inserción
en los planes de desarrollo, programas de desarrollo urbano y legislación aplicables en México
(a nivel nacional y en el estado de Nuevo León)

Espacios públicos sustentables para
la inclusión social y la seguridad pública:
su inserción en los planes de desarrollo,
programas de desarrollo urbano y legislación
aplicables en México (a nivel nacional
y en el estado de Nuevo León)
Gilda Castro Reyes1
Carmen Egea Jimenez2

Resumen

L

as ciudades en el mundo se
han densificado. Algunas de
manera desordenada y mediante asentamientos irregulares
con altos índices de delincuencia.
De ahí la necesidad de la planeación del desarrollo nacional integral
que considere seguridad pública,
desarrollo urbano y sustentabilidad económica, ambiental, social
y polí ca. La planeación del espa-

1 Licenciada en Arquitectura por la Universidad Autónoma de Nuevo León. Estudiante en
la Maestría en Ciencias de la Arquitectura con
Orientación en Asuntos Urbanos. Facultad de
Arquitectura UANL.
2 Licenciada en Geogra a e Historia por la Universidad de Granada. Doctora por la Universidad
de Granada. Profesora del Departamento de
Geogra a Humana (Universidad de Granada).

cio urbano se impone como medio
ineludible para el mejoramiento de
la calidad de vida de la población;
en par cular, una especial atención
a los espacios públicos contribuye
a la prevención del delito y deviene
el sostén urbano de la seguridad
pública.
Esto úl mo ha sido mostrado
en los conocidos casos de éxito
de Medellín, Colombia —revaloración de los barrios pobres a barrios de primer nivel—, y Río de
Janeiro, Brasil —mejoramiento de
las infraestructuras en las favelas,
vivienda barata, servicios públicos
eficaces, gobierno flexible y comprome do—; en ambos casos con
la par cipación de la población. El
resultado ha sido la cohesión social, la apropiación vecinal de los
espacios públicos y una baja en los
índices delic vos.

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Bajo esta lupa, se examinan
aquí los planes de desarrollo nacional —México— y estatal —
Nuevo León—, así como los correspondientes programas de
desarrollo urbano y la legislación
federal vigente en la materia,
señalando vacíos y planteando
la conveniencia de instaurar en
las ciudades mexicanas que lo
requieran el modelo denominado
Prevención del Crimen Mediante el
Diseño Ambiental (CPTED, por sus
siglas en inglés), el cual promueve
la vigilancia natural, el reforzamiento territorial, el control natural de
los accesos, la mantención del espacio público y la par cipación comunitaria — “na vo experto”—.

Palabras clave: seguridad pública,
espacios públicos, planes de desarrollo, desarrollo urbano.

Abstract

1li

Ci es in the world tend to take density. Some of them are shanty-towns
with high rates of crime. Hence it is
needed the planning of na onal
development (public security, urban development and sustainability
-economic, environmental, social,
and poli cal). The planning of urban

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space is imposed as essen al means
for the improvement of the quality
of life of the popula on; in par cular, special a en on to public spaces contributes to the preven on
of crime, and becomes the urban
support of public safety. This last
has been shown in known cases of
success of Medellín (revalua on of
the slums to neighborhoods of first
level) and Rio de Janeiro (improvement of infrastructures in the favelas; cheap housing, eﬀec ve public
services, flexible and commi ed
Government); in both cases with
the par cipa on of the popula on.
The result was social cohesion, the
local appropria on of public spaces
and a decline in the criminal indices.
Under this magnifying glass, it is discussed here na onal (Mexico) and
State (Nuevo León) development
plans as well as the corresponding
programs of urban development
and the federal legisla on on the
ma er, poin ng to unfilled themes
and considering the desirability of
establishing in the Mexican ci es
that require it the model: Crime
Preven on Through Environmental
Design (CPTED) which promotes
natural surveillance, strengthening
territorial, natural access control,
the maintenance of public space,
and community par cipa on (“expert na ve”).

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�Espacios públicos sustentables para la inclusión social y la seguridad pública: Su inserción
en los planes de desarrollo, programas de desarrollo urbano y legislación aplicables en México
(a nivel nacional y en el estado de Nuevo León)

Key words: Public safety, Public
spaces, Development plans, Urban
development

Introducción
La Revolución Industrial; el empuje
de los sectores secundarios y terciarios de la economía; el descuido
y abandono de las zonas rurales y
de las ac vidades primarias; y la
concepción de la ciudad como sinónimo de progreso y desarrollo;
han conducido, hoy en día y par cularmente a los países del tercer
mundo, a desarrollar una clara tendencia hacia la densificación desordenada de las ciudades.
En lo que respecta a México,
en los úl mos 25 años ha ido inclinándose hacia la urbanización: 80
por ciento de la población total del
país se encuentra en zonas clasificadas como urbanizadas (Ins tuto
Nacional de Estadís ca Geogra a
e Informá ca, 2010). Este cambio
tan rápido no permi ó una adecuada planeación y ordenamiento
del territorio. Por el contrario, los
asentamientos irregulares crecieron desmedidamente. “Entre 2000
y 2007, alrededor de 250 mil lotes
se incorporaron al suelo urbano en
forma irregular cada año” (Mansilla, E. e I. Rubio, 2010). Las perife-

rias de las ciudades se extendieron
sin medida y las comunidades irregulares ya asentadas permanecen
alejadas de los centros de trabajo y
con di cil acceso a los servicios de
transporte público, a los servicios
que ofrece la ciudad y a las ac vidades sociales que en la misma se
desenvuelven (Lindón, A., M Aguilar y D. Hiernaux, 2006; Lindón, A.,
2007, 2009; O’Sullivan, A., 2011;
Harvey, D., 1977; Valle, T., 1997;
Valera, S., 2008).
Al crecer, las ciudades no necesariamente se desarrollan (Danhong, Z. y C. Mendoza, 2010). El
crecimiento orientado por criterios
comerciales y económicos que olvidan lo social ha desencadenado
problemas graves, tales como la exclusión y la inseguridad (Gobierno
de la República, 2013a). La exclusión, tanto social como territorial,
de ciertas áreas urbanas de algunas
ciudades ha llevado a una descompensación e inequidad en la reparción de servicios, y se han vuelto
lugares donde se dan los índices de
inseguridad percibida y delincuencia más elevados (O’Sullivan, A.,
2011); problemas que, obviamente, se deben abordar con fuertes y
certeras polí cas gubernamentales
(García, O., 2001).
La ciudad, por cues ones de
desarrollo económico, con núa

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1li

siendo atrac va para los migrantes
del campo (Ins tuto Nacional de
Estadís ca Geogra a e Informá ca,
2010) y, en general, la población
total de las ciudades sigue con la
tendencia a crecer. Sin embargo,
la percepción de inseguridad que
se vive al transitar y vivir la ciudad
y sus espacios, de acuerdo a la Encuesta Nacional de Vic mización y
Percepción sobre Seguridad Pública
(ENVIPE) (Ins tuto Nacional de Estadís ca Geogra a e Informá ca,
2012) y la Encuesta Nacional sobre
Percepción de Inseguridad Ciudadana en México (ENPICM) (Consultoría Mitofsky, 2012), también va
en aumento.
En efecto, estas encuestas de
opinión posicionan a la inseguridad como uno de los más grandes
problemas percibidos a lo largo del
país. “La ENVIPE es ma a nivel nacional que el 57.5% de la población
de 18 años y más considera la Inseguridad y delincuencia como el problema más importante que aqueja
hoy en día en su en dad federa va,
seguido del Desempleo con 49.3%
y la Pobreza con 34.0%” (Ins tuto
Nacional de Estadís ca Geogra a e
Informá ca,, 2012). En la “ENPICM,
por segundo año consecu vo, en
marzo de 2012 se reafirma la percepción de la inseguridad como la
principal preocupación ciudadana;

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En México, el desarrollo urbano y
los temas referentes a seguridad
son atendidos por los tres niveles
de gobierno —nacional, estatal y
municipal— con la creación de planes de desarrollo que sirven como
guías para la posterior creación,
modificación o con nuación de los
programas de desarrollo sectoriales per nentes.
Los planes de desarrollo se encargan, primeramente, de elaborar
un diagnós co de la situación actual del país, estado o ciudad a la
que se refieran, tratando temas tan
amplios como la calidad de vida, la
seguridad pública, la democracia
y la gobernabilidad, entre otros,
donde la sustentabilidad aparece
como un concepto central para la
resolución de problemá cas.

Desarrollo urbano y sustentabilidad

en forma espontánea 3 de cada
10 ciudadanos dicen que ese es
el principal problema del país, por
encima del 20% que así considera
a la crisis económica” (Consultoría
Mitofsky, 2012). Hoy se vive el miedo no solo “en la ciudad” sino también “a la ciudad” Así, la planeación
del desarrollo urbano sustentable
se vuelve indispensable.

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�Espacios públicos sustentables para la inclusión social y la seguridad pública: Su inserción
en los planes de desarrollo, programas de desarrollo urbano y legislación aplicables en México
(a nivel nacional y en el estado de Nuevo León)

Lo que esencialmente se busca
a par r de la sustentabilidad
es avanzar hacia una relación
diferente entre la economía, el
ambiente y la sociedad. No busca frenar el progreso ni volver a
estados primi vos. Todo lo contrario. Busca precisamente fomentar un progreso pero desde un enfoque diferente y más
amplio, y ahí es donde reside
el verdadero desa o (Calvente,
A., 2007: 04).

En general, las definiciones de sustentabilidad se delimitan en tres
ramas; la económica, la ambiental
y la social. Pero existen opiniones
que subrayan la importancia de
incluir una definición polí ca del
concepto, ya que es la parte gubernamental lo que hace funcionar
de manera fluida la acción de las
primeras tres (Galaz, Yamazaki y R.
Urquiza, 2011). La planeación es un
eje fundamental en las acciones de
gobierno, de modo que la sustentabilidad debe permearla.
En los planes de desarrollo nacional, el desarrollo urbano es
considerado parte importante en
el desarrollo integral —social, económico, polí co y ambiental— del
país (Gobierno de la República,
2013a; Gobierno del Estado de
Nuevo León, 2010, 2012). “La adecuada planeación del desarrollo
urbano es determinante en el éxito

que puedan tener otras estrategias
de gobierno” (Gobierno de la República, 2013b). Una de estas estrategias ene que ver con la intervención gubernamental en materia
de prevención de la criminalidad a
fin de reducir los índices de inseguridad en México.
Como parte de un enfoque social y de sustentabilidad para la
resolución de problemas como la
inseguridad y una de sus causas,
esto es, la exclusión social, se debe
mirar hacia los espacios públicos
de nuestras ciudades como parte
fundamental del desarrollo urbano
(Borja, J. y Z. Muxí, 2000). El espacio público construye el territorio
de la ciudad, determina los usos
del mismo y socializa a sus habitantes (Pérez, E., 2004).

Espacios públicos y seguridad pública: casos de éxito
La búsqueda de un enfoque preven vo de la inseguridad pública y
la intervención del diseño urbano
en esta prevención nos conducen
a casos de estudio donde el diseño
urbano “inteligente” para la prevención del delito y la inseguridad
ha desembocado en importantes
bajas en las cifras de los índices de
delincuencia.

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Los casos que presentamos a
con nuación comparten con México muchas de sus caracterís cas
debido a que se trata de países la noamericanos.

Caso Medellín, Colombia: urbanismo social

1li

En Medellín, la problemá ca de los
asentamientos irregulares se basaba, como en los asentamientos
irregulares en México, en una gran
incidencia delic va y una exclusión
social importante.
El proyecto de intervención “Urbanismo Social” se dio con el impulso del entonces alcalde Sergio
Fajardo Valderrama, quien apostó
por una revaloración de los barrios
pobres brindándoles espacios públicos de calidad como banquetas, calles, bibliotecas, centros de
esparcimiento, de educación y de
cultura de primer nivel. Esto convir ó a los espacios y edificios públicos en elementos actuantes para
la educación y la cultura, y como
espacios de rencuentro ciudadano
(Alcaldía de Medellín, 2004).
Es importante señalar que la
intervención de la población del
entorno en la planeación y ges ón
de las obras fue una parte fundamental para el éxito de cada una

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Los problemas de inseguridad y
exclusión social en los barrios pobres o favelas en Río de Janeiro
eran muy graves. Tomando como
referencia lo acontecido en Medellín, se opta por una estrategia de
integración social para el mejoramiento de la calidad de vida y la
prevención del delito en los asentamientos aquejados.
En general, el proyecto busca la
integración de las favelas —comparables con los asentamientos
irregulares de México— a la ciudad
formal mediante el mejoramiento de las infraestructuras de servicios y de transporte, un fuerte

Caso Río de Janeiro, Brasil: Favela
Bairro

de las construcciones y mejoras.
En general se buscó la creación de
oportunidades para que la comunidad se transformara socialmente, a
través de una consecuente transformación sica de la ciudad, de
una manera profunda y orientada
hacia la armonía por medio del mejoramiento de la calidad de vida, la
vivienda, los medios de movilidad
en la ciudad y los espacios públicos
(parques, biblioteca y pasaje peatonal Carabobo) (Alcaldía de Medellín, 2004; Echeverri, A. s/f).

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*

-1

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�Espacios públicos sustentables para la inclusión social y la seguridad pública: Su inserción
en los planes de desarrollo, programas de desarrollo urbano y legislación aplicables en México
(a nivel nacional y en el estado de Nuevo León)

programa para detener la invasión
de erras y evitar la creación de
nuevos asentamientos irregulares,
y proporcionando a la población
oportunidades de vivienda barata
y sustentable (Andrea a, V., 2005).
Destacan, dentro del proyecto,
la par cipación ciudadana constante a lo largo del proceso y la intervención de un gobierno flexible
y comprome do, clave importante
en el éxito del mismo. Fue crucial la
par cipación de intermediarios —
provenientes de las comunidades
a intervenir— para la resolución de
problemas (Upgrading Urban Communi es, s/f).
El po de programas de los casos mencionados se enfoca a mejorar las condiciones, tanto sociales
como del entorno urbano y su infraestructura, para crear ambientes incluyentes, fomentar la cohesión vecinal y la apropiación de los
espacios públicos por parte de las
comunidades y el cuidado posterior de los mismos.
Estas medidas representan, en
general, disposi vos preven vos
de mayor peso en las respuestas de
disminución de índices delic vos,
de creación de ambientes seguros
y de cohesión e inclusión social, en
comparación con los proyectos de
soluciones represivas, consistentes en el aumento de los cuerpos

policiacos y medios de seguridad
—cámaras de seguridad, rejas,
prohibiciones, etcétera—; todo lo
cual, finalmente, se ve reflejado en
las experiencias transmi das y en
la percepción de seguridad, que,
aunque subje va, también se refleja en el plano obje vo (Vanderschueren, F., 1994).
Estos casos dejan enseñanzas
suscep bles de ser incorporadas
a las polí cas públicas y sociales
de nuestro país, mismas que, en
esencia, pueden derivarse de los lineamientos y estrategias generales
establecidos por los planes de desarrollo y programas de desarrollo
urbano, nacionales, estatales y municipales. Por mo vos de espacio,
aquí solo consideraremos los dos
primeros.

Planes de desarrollo nacional y del
estado de Nuevo León
En México, los planes de desarrollo
de los tres niveles de gobierno —
nacional, estatal y municipal— aluden a los temas de inclusión social
y seguridad. A con nuación ofrecemos una síntesis al respecto.

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Plan Nacional de Desarrollo México 2013-2018
Eje Central: México en Paz
—

—

—

—

Se busca fomentar, mediante la
creación de consejos ciudadanos, una mayor par cipación
ciudadana para la prevención
del delito.
Se menciona como necesario un
fortalecimiento de la confianza
hacia el gobierno e ins tuciones, en especial las involucradas
en los procesos de jus cia.
Se es pula que es necesario mejorar las ins tuciones de control
social —policía, ejército, herramientas e inteligencia— para el
combate a la delincuencia.
El espacio público se define
solamente como espacio para
la cultura y el deporte, dando
poca o casi nula importancia al
papel social, regenera vo y restructurador del espacio público,
como vimos se asumió en el
caso de Medellín.

Eje Central: México Incluyente

1li

— Se busca garan zar, en primer
lugar, los derechos sociales
para toda la población como:
la alimentación y nutrición

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— Se menciona que se necesita
mejorar la seguridad porque, en
general, afecta las inversiones y
el desarrollo económico del estado.
— Hay una inclinación importante

Plan Estatal de Desarrollo Nuevo
León 2010-2015

adecuada, la igualdad de oportunidades para el desarrollo
económico, servicios de salud
disponibles, erradicación de la
discriminación e igualdad de
género.
— Se habla de una transformación
hacia una sociedad más incluyente, basada en proveer un
entorno adecuado para el desarrollo de una vida digna, donde
se incluye la vivienda, el mejoramiento de espacios públicos y
el desarrollo urbano ordenado y
sustentable.
— Aunque no es mencionado
textualmente, es importante
señalar que las acciones antes
mencionadas se enfocan directamente hacia lo que se señala
como “población vulnerable”,
entre la que se encuentra la
población en asentamientos
irregulares y en condición de
pobreza.

*
*

-1

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�Espacios públicos sustentables para la inclusión social y la seguridad pública: Su inserción
en los planes de desarrollo, programas de desarrollo urbano y legislación aplicables en México
(a nivel nacional y en el estado de Nuevo León)

hacia la mejora de las oportunidades económicas de la población.
— Mención de la mejora a la calidad de vida gracias a espacios
públicos de calidad.
— “La relevancia cada vez mayor
[que] ha adquirido la seguridad
pública deriva, par cularmente, de la percepción, por parte
de la comunidad, de que la frecuencia y la violencia asociada
a los delitos se han incrementado; dicha percepción ha sido
alimentada en gran medida por
las modalidades que han adquirido los delitos, en especial porque ahora los delincuentes se
esmeran en hacer alarde de sus
actos” (Gobierno del Estado de
Nuevo León, 2010).
— Se comenta el fenómeno de la
exclusión social y los asentamientos irregulares.
Si bien hemos subrayado en este
apartado algunos aspectos de relevancia para la prevención del
crimen que enen que ver con los
espacios públicos, es en los programas sectoriales donde tales aspectos pueden ser definidos de manera más puntual.

Programas de desarrollo urbano,
espacios públicos y prevención de
la violencia y la delincuencia
A con nuación presentamos una
relación abreviada de los aspectos
contenidos en el anteproyecto denominado Documento Base de los
Planes Nacionales de Desarrollo
Urbano y de Vivienda 2013-2018,
que favorecen la inclusión social
y la seguridad como fundamentos
para el Programa —federal— de
Recuperación de Espacios Públicos;
y el Programa Estatal de Desarrollo
Urbano Nuevo León Visión 2030.

Documento Base de los Programas
Nacionales de Desarrollo Urbano
y de Vivienda 2013-2018
— Promover la sustentabilidad en
las soluciones urbanas y de vivienda, pues estas enen una
influencia no solo en sí mismas,
sino también en las del entorno.
— La disminución del número de
habitantes en algunas zonas “a
su vez puede llevar a la desaparición de los equipamientos e
infraestructura, incluso vandalismo, lo que genera un círculo
vicioso de desvalorización” (Gobierno de la República, 2013b).

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— Regeneración del tejido social y
apropiación de los espacios públicos.
— “Contribuir al fortalecimiento
del tejido social y a la prevención
del delito mediante el rescate de
espacios públicos urbanos que
presenten condiciones de deterioro, abandono o inseguridad,
y que sean u lizados preferentemente por la población en situación de riesgo” (Gobierno de la
República, 2013b; el resaltado es
nuestro).

Programa de Recuperación de Espacios Públicos

1li

— Programa de la Secretaría de
Desarrollo Agrario, Territorio y
Urbano (SEDATU) que invierte
recursos federales para el rescate de espacios públicos en deterioro, abandono o en ambientes
de inseguridad.
— Se busca intervenir plazas, banquetas, ciclovías, parques y calles y lograr la recuperación del
espacio para la comunidad.
— Trabaja bajo dos líneas de acción:
mejoramiento sico de los espacios públicos y la par cipación
social y seguridad comunitaria
(Secretaría de Desarrollo Agrario,
Territorial y Urbano, 2013).

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—

—

—

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La recuperación de los espacios públicos en el país, y su transformación al es lo de Medellín y Río de
Janeiro, de acuerdo a las caracteríscas propias del territorio y población mexicanos, es indispensable
dado el miedo a la ciudad que la inseguridad provoca, pues “refugiarse en los hogares y conectarse con

Sustentabilidad para la mejora
de la calidad de vida.
Se considera la problemá ca
de exclusión social como factor
que afecta temas de seguridad,
expansión de la mancha urbana, movilidad y desarrollo económico y social.
“Una de las metas fundamentales para la sustentabilidad es la
inclusión social, pues es imposible pensar en condiciones de
paz y seguridad si existen sectores muy rezagados de la población y donde su baja capacidad
de adquisición de bienes y servicios tampoco propicia el crecimiento económico” (Gobierno del Estado de Nuevo León,
2012).
Se habla de urbanismo inteligente, un diseño urbano para
fomentar la seguridad pública.

Programa Estatal de Desarrollo Urbano Nuevo León Visión 2030

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-1

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�Espacios públicos sustentables para la inclusión social y la seguridad pública: Su inserción
en los planes de desarrollo, programas de desarrollo urbano y legislación aplicables en México
(a nivel nacional y en el estado de Nuevo León)

el mundo y la ciudad, a través de
los medios de comunicación empobrece la calidad de vida en las grandes ciudades” (García Canclini, N.,
1998: 18-39).
Si bien en los planes y programas que hemos repasado, se hace
presente el mejoramiento de los
cuerpos policiacos y sus herramientas como medio de combate a
la delincuencia, un recuento de las
estrategias es puladas muestra, en
general, una inclinación mayor hacia la prevención de la delincuencia mediante medidas de enfoque
social, como sería el mejoramiento
de los espacios públicos, señalamiento que, en nuestro medio, es
un avance notable
La intervención de un espacio
público en la batalla contra los males sociales, como la inseguridad y
la exclusión social, puede llegar a
ser de mucho valor. Los espacios
públicos deben provocar la interacción ciudadana y conver rse en
medios de regeneración de los centros urbanos en vías de vulnerabilidad; esto atrae la inversión y crea
atrac vo turís co (Low, S., 2009).
Además, “un medio ambiente diseñado apropiadamente disminuiría
los delitos de oportunidad y la percepción de temor aumentando la
cohesión comunitaria” (Macarena,
R., s/f: 87).

Respaldo legal de los planes y programas de desarrollo
Para la creación, modificación y
cumplimiento de los planes y programas anteriormente mencionados, existen leyes, reglamentos y
decretos que es pulan derechos
y obligaciones de las personas e
ins tuciones involucradas. La legalidad funge como medio para el
cumplimiento de las expecta vas
de vida en el país.
Presentamos enseguida una
versión, también breve, de los aspectos más relevantes que en la
materia aquí estudiada son regulados por Ley General de Asentamientos Humanos y la Ley General para la Prevención Social de la
Violencia y la Delincuencia, ambas
vigentes.

Ley General de Asentamientos Humanos
— Se encarga de regular la ordenación de los asentamientos
humanos, entre ellos los asentamientos irregulares.
— En general, se busca la mejora
del nivel y calidad de vida urbana y rural.
— Es pula que se debe optar por
un desarrollo sustentable e in-

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tegrador de las regiones del
país.
— Se debe hacer uso de la par cipación ciudadana para la resolución de problemas.
— Se integra al espacio público
como parte del concepto de
equipamiento urbano, dando
por entendido que el mismo
pasa a ser algo “residual” y no
como un aspecto fundamental
para la inclusión social y prevención de la criminalidad (Pérez Salaverria, M., 2010).

Ley General para la Prevención Social de la Violencia y la Delincuencia

1li

— Busca encontrar, reducir y erradicar las causas o factores que
favorecen o se inclinen a la generación de violencia y delincuencia entre la población.
— Enfoque social, programas integrales de desarrollo social,
cultural y económico. —salud,
educación, vivienda, empleo,
deporte y desarrollo urbano—.
Eliminar la marginación y exclusión.
— Enfoque comunitario: diagnóscos par cipa vos, mejoramiento de las condiciones de
seguridad de su entorno y fo-

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El crecimiento de los asentamientos irregulares y el descuido general de los espacios públicos han
contribuido a agravar la inseguridad percibida en las ciudades del
país.
En México, el plan que establece las bases del desarrollo nacional; los lineamientos para los programa de desarrollo urbano y de
vivienda nacionales; el programa
federal para la recuperación de
espacios públicos: el programa de

Conclusión y recomendaciones

mento a la cultura de la prevención y la denuncia.
— Enfoque situacional: modificar el entorno para propiciar la
convivencia y la cohesión social.
Mejoramiento y regulación del
desarrollo urbano, rural, ambiental, y de los sistemas de
transporte público y de vigilancia.
— Enfoque psicosocial: incidir en
las mo vaciones individuales
hacia la violencia. Programas
forma vos en habilidades para
la vida. Prevención de la violencia, delincuencia y adicciones
en programas de educación (Cámara de Diputados del H. Congreso de la Unión, 2012b).

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*

-1

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�Espacios públicos sustentables para la inclusión social y la seguridad pública: Su inserción
en los planes de desarrollo, programas de desarrollo urbano y legislación aplicables en México
(a nivel nacional y en el estado de Nuevo León)

desarrollo urbano con visión al año
2030 en el estado de Nuevo León:
la ley que regula el ordenamiento
territorial y los asentamientos humanos de todo el país; y la ley que
define las bases para la prevención
de la violencia y la delincuencia a
nivel nacional; forman una estructura fundamental de carácter legal
y público-administra va que para
el asunto que aquí nos ocupa se
traduce en un determinante de
gran importancia. El funcionamiento adecuado de dicha estructura
contribuiría con creces a op mizar
la función de los espacios públicos
como elemento urbano de inclusión social y prevención de la violencia y la delincuencia.
Consideramos a con nuación
algunos vacíos relacionados con
el diseño urbano y de los espacios
públicos como medios de inclusión
social y prevención del delito que,
a la luz de los casos de éxito presentados más arriba, nos parecen
áreas de oportunidad de mejora de
los planes y programas y legislación
expuestos.
Primeramente, se recomienda
dar al concepto de espacio público
un alcance que trascienda el limitado significado que tradicionalmente se le ha atribuido como parte del
equipamiento urbano de las ciudades. Si bien la Ley General para la

Prevención Social de la Violencia
y la Delincuencia establece claramente elementos para agregar al
concepto las funciones de inclusión social y prevención de la criminalidad, se requiere puntualizar
aquéllas y fortalecer en tal sen do
la Ley General de Asentamientos
Humanos y los planes y programas
ya comentados. Es decir, una vez
establecida la diferenciación del
espacio público y el equipamiento
urbano, se deben señalar las caracterís cas que deben tener estos
espacios públicos nuevos o renovados
La calidad de los espacios públicos es tema que la legislación
urbana menciona de manera muy
general. Es necesario puntualizar
definiciones e instrumentos para la
consecución y evaluación con nua
en la materia. El vacío que comentamos deja abierto el camino para
el diseño y los atributos de lo que
pueda considerarse un espacio público funcional y de calidad.
Todo lo anterior se sa sface en
los atributos que le confiere al espacio público el modelo denominado Prevención del Crimen Mediante el Diseño Ambiental (CPTED, por
sus siglas en inglés) (Na onal Crime Preven on Council, 2003), cuya
aplicación exitosa cuenta ya con un
larga experiencia y es congruente

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Gilda Castro Reyes / Carmen Egea Jiménez

con los casos de éxito que en este
documento hemos expuesto. Este
modelo considera a todos los espacios públicos, ya sean banquetas,
calles, plazas, parques, etcétera,
como escenarios para la prevención del delito, el mejoramiento de
la imagen urbana, de la cohesión
vecinal y de la restructuración del
tejido social (Na onal Crime Preven on Council, 2003).

A con nuación enlistamos tales
atributos:
—
—

—

—

1li

Vigilancia natural: habilidad
para ver y ser visto.
Reforzamiento territorial: lazo
de afecto entre el habitante y su
entorno y que, por lo tanto, lo
cuida.
Control natural de los accesos:
la apropiación territorial de los
accesos por parte de la comunidad civil de manera espontánea
por su uso o marcación.
Mantención de espacio público:
el diseño de planes de mantención de los espacios creados o
regenerados para evitar el efecto “ventanas rotas”, que supone
que un espacio deteriorado localiza o propicia mayor número
de delitos de oportunidad que
un espacio cuidado.

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Junto a esto, resulta conveniente
que la aplicación de estudios puntuales para el apropiado diseño de
los espacios públicos sea obligatoria; es decir, que dicha aplicación
quede impera vamente prescrita
en los cuerpos legales correspondientes, asegurando así el buen
diagnós co y elaboración de proyectos. En detalle, ello permi ría la
iden ficación de la morfología del
espacio, el ancho de banquetas, el
po de vegetación e iluminación,
preferencia hacia los espacios abiertos o cerrados, u lización de rejas y
barreras visuales, etcétera (Sillano,
M., M., Greene y J. Ortúzar, 2006).
La rehabilitación y creación de
espacios públicos de calidad, los
programas de prevención del delito
donde se incluya la filoso a CPTED
y la con nuación de programas de
fortalecimiento de la policía y juscia son prioritarios para el saneamiento de la sociedad mexicana.

— Par cipación comunitaria: la incorporación de la comunidad en
el diagnós co, diseño, ejecución
y evaluación de la estrategia.
Se habla del habitante como el
“na vo experto” (Macarena, R.,
s/f:).

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�Espacios públicos sustentables para la inclusión social y la seguridad pública: Su inserción
en los planes de desarrollo, programas de desarrollo urbano y legislación aplicables en México
(a nivel nacional y en el estado de Nuevo León)

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Recibido:
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�Ac tudes y construcción de la agenda pública

AcƟtudes y construcción
de la agenda pública
Javier Carreón Guillén1
Jorge Hernández Valdés2
María de Lourdes Morales Flores 3
Bertha Rivera Varela4
Gerardo Arturo Limón Dominguez5
Cruz García Lirios6

Resumen

E

n las democracias modernas, la construcción de una
agenda pública supone la influencia de los medios de comunicación sobre la opinión ciudadana
y la de esta en la evaluación de las
polí cas de comunicación de masas. En este sen do, las ac tudes

1 Doctor en administración por la UNAM, Facultad de Contaduría y Administración, profesor
adscrito al Sistema Nacional de Inves gadores,
nivel 1 y profesor de la UNAM, Escuela Nacional
de Trabajo Social javierg@unam.mx 044 55 1377
6334

han sido estudiadas como indicadores de la persuasión o disuasión
de audiencias. Por ello, el obje vo
del presente trabajo es discu r los
modelos de ac tudes en referencia
al procesamiento de información
rela va a los temas de la agenda
pública. Para tal propósito se revisan las teorías de ac tudes y se
contrastan sus postulados con los
hallazgos más recientes en cuanto

coordinadora en UAEM, unidad Huehuetoca malumoflo@uaemex.mx 044 55 2024 5647
4 Doctora en Geogra a por la UNAM, Facultad
de Filoso a y Letras, profesor UAEM, unidad
Chimalhuacan y Huehuetoca briveravarela@
uaemex.mx

2 Doctorante en Ciencias Polí cas y Sociales por
la UNAM, Facultad de Ciencias Polí cas y Sociales, profesor UNAM, Escuela Nacional de Trabajo
Social jorheval@unam.mx 044 55 1304 0613

5 Doctor en psicología por la UNAM, facultad de
psicología, profesor UPN unidad Chihuhua galimonxm@upn.mx

3 Doctorante en Educación por la Benemerita
Universidad Autónoma de Puebla, profesora
UNAM, Escuela Nacional de Trabajo Social y

6 Doctorante en psicología social y ambiental
por la UNAM Facultad de Psicología, profesor
UAEM unidad Huehuetoca garcialirios@uaemex.mx

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In modern democracies, building a
public agenda involves the influence of media on public opinion and
ci zen in evalua ng this policy of
mass communica on. In this sense, a tudes have been studied as
indicators of persuasion or deterrence of audiences. Therefore, the
objec ve of this paper is to discuss
models of a tudes in reference
to the processing of informa on
rela ng to the issues on the public agenda. For this purpose, we
review the theories of a tudes
and contrasted its principles with
the latest findings regarding the
forma on, func on and composion of a tudes. This exercise will
discuss the influence of media on

Abstract

Palabras clave: democracia, tecnología, ac tud, modelos y agenda.

a la formación, función y composición de las ac tudes. Tal ejercicio
permi rá deba r la influencia de
los medios de comunicación sobre
la opinión ciudadana a través de las
ac tudes hacia la información generada por disposi vos electrónicos y ciberné cos en el actual contexto tecnológico y democrá co.

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Los estudios ac tudinales rela vos
al impacto de los medios de comunicación sobre la construcción de
agendas públicas han establecido
cinco modelos en torno a los cuales
se explica la construcción de opinión pública en referencia a los temas locales como globales que las
polí cas públicas incluyen en sus
procesos de gobernanza (Dovidio,
J., S. Gaertner, y T. Saguy, 2009). En
este sen do, la relación entre la esfera polí ca y la esfera civil puede
ser explicada a par r de la formación de ac tudes como indicadoras
de opinión pública sobre los temas
que los medios de comunicación
difunden en una localidad (Eagly,
A. y S. Chaiken, 2005).
Los estudios rela vos a la construcción de agenda pública han
enfocado su análisis en la relación
que establecen tanto audiencias

Introducción

Keywords; Democracy, Technology,
A tude, Models and Agenda.

ci zens’ opinions through a tudes
toward the informa on generated
by electronic devices and cyber in
the current technological and democra c.

Javier Carreón Guillén / Jorge Hernández Valdés / María de Lourdes Moreles Flores /
Bertha Rivera Varela / Gerardo Arturo Limón Domínguez / Cruz García Lirios

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�Ac tudes y construcción de la agenda pública

como medios. De este modo, las
audiencias han sido categorizadas
según su nivel socioeconómico,
grado de expectación o proseli smo local.
En el caso de los medios, su observación se ha erigido desde cuatro modelos preponderantes.
El modelo hipodérmico ha planteado el impacto de los mensajes
y contenidos sobre la percepción
de las audiencias a las cuales considera como manipulables, controlables y predecibles (Zajonc, R.,
1968). Las audiencias, desde este
modelo, son una extensión de los
individuos, ya que si estos son pasivos e indefensos ante el embate
de los mensajes, las audiencias son
proclives a los discursos persuasivos como disuasivos de líderes de
opinión pública; empero, el modelo hipodérmico no consideraba
la incidencia de los grupos con los
que el individuo interactúa o quiere interactuar (Crano, W. y R. Prisling, 2006).
El modelo de influencia social
subsanó la carencia del hipodérmico al señalar que la mera presencia de una persona extraña o
cercana al individuo repercu a en
sus percepciones, creencias, ac tudes, decisiones y comportamientos
(Guering, B., 1994). El énfasis en el
otro abrió el debate en torno a la

mediación de la influencia de los
medios sobre la dinámica de los
grupos y de estos en el es lo de
vida del individuo. Tal proceso se
formuló en términos dicotómicos
al postular que los mensajes en
contra de la norma grupal tendrían
un mayor rechazo que aquellos
contenidos ajustados a los usos y
costumbres de los líderes de opinión grupal. No obstante, los liderazgos son influidos por las bases
(Smith, J. y M. Hogg, 2008). Ello
llamó la atención de los estudios
en la selección de la información,
ya que la exposición exhaus va a
mensajes está en función de las
creencias y percepciones derivadas de las normas de grupo. Más
aún, el modelo de influencia social
supone la transferencia directa y
horizontal de la información en la
que los líderes de opinión pública
serían mediadores de los mensajes
dirigidos a las audiencias. Al inverrse dicho esquema, se formuló el
modelo del doble flujo para explicar los inconvenientes de u lizar a
líderes como mediadores de la información. A par r de este modelo, la hipótesis en torno a la cual los
medios de comunicación influyen
en las audiencias fue replanteada,
ya que aquéllas parecen seguir
procesos ver cales de información
más que horizontales y emociona-

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les más que deliberados (French,
D., et al., 2005).
El modelo de exposición selecva de la información demostró el
supuesto según el cual las audiencias toman sus decisiones en situaciones de riesgo (Flay, B., 1978).
O, bien, cuando las decisiones requieren de ser fundamentadas, los
mensajes jus fican las decisiones
tomadas en situaciones de incer dumbre (Schwarz, N. y G. Bohner,
2001). Desde el punto de vista del
modelo selec vo, los medios de
comunicación y las audiencias son
elementos centrales de los procesos comunica vos, pero tal relación no necesariamente es causal,
aunque ciertos mensajes logren
penetrar las preferencias y sobre
todo las decisiones de las audiencias. La selección de la información
según el modelo exposi vo-selec vo indica un proceso interpersonal
en el que la información se difunde
gradualmente para regular las decisiones y comportamientos de los
individuos a través de las normas
de grupo (Eagly, A. y S. Chaiken,
2005).
Por úl mo, el modelo de difusión de innovaciones sos ene que
al ser difundida la información por
diversos canales, la información se
encuentra disponible para su reinterpretación y redistribución entre

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los individuos más que en los grupos (Agarwal, R., 2000). A pesar
de las normas, los individuos están
más expuestos a la influencia de la
información, ya que se encuentran
inmersos en un sistema ver cal de
difusión en el cual cualquier persona transmutará los contenidos
si aquélla supera las barreras comunica vas entre sus semejantes.
El modelo de difusión innovadora
implica cuatro momentos; acceso,
convicción, aceptación y revaluación (Crano, W. y R. Prisling, 2006).
En cada etapa, el individuo parece
desprenderse de las normas grupales al procesar la información de un
modo tal que le permita compe r
por la difusión de información que
otros individuos con otros medios
ya han puesto en marcha.
En síntesis, los medios de comunicación parecen iniciar y terminar
el proceso informa vo de persuasión o disuasión de las audiencias
y los grupos; principalmente las
personas que interactúan cercanamente con el individuo mediarán
los temas, contenidos y mensajes
que los medios han emi do. Así, la
formación de ac tudes hacia la información que generan los medios
de comunicación, la interpretación
de las personas cercanas y la opinión de los líderes podrían explicar
la construcción de una agenda pú-

Javier Carreón Guillén / Jorge Hernández Valdés / María de Lourdes Moreles Flores /
Bertha Rivera Varela / Gerardo Arturo Limón Domínguez / Cruz García Lirios

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�Ac tudes y construcción de la agenda pública

blica. Por ello, es menester explicar
las funciones y los componentes de
las ac tudes.
Precisamente, el obje vo del
presente trabajo será exponer los
modelos de ac tudes para explicar
la construcción de la agenda pública a través de la opinión pública.
Tal ejercicio abrirá la discusión en
torno al impacto de los medios de
comunicación sobre las decisiones
personales a través de las relaciones interindividuales. A medida
que los mensajes se intensifican,
determinan la diversificación social de sus contenidos y con ello la
interrelación entre las personas,
misma que inhibirá o facilitará la
adopción y procesamiento de información en situaciones de incerdumbre. Es decir, ante la inconmensurabilidad e impredecibilidad
de los riesgos, los individuos acceden a información circundante que
incide en sus ac tudes y propicia la
toma de decisiones en referencia
al grupo de interés más que de la
situación en sí misma o el encuadre correspondiente de los medios. Se trata de un procesamiento
de información interpersonal en el
que la penetración de la tecnología
define los temas y termina el ciclo
de influencia, complementando la
información que en un principio
sesgó de acuerdo a sus obje vos

de expectación.
Los estudios psicológicos de la
información y la comunicación han
desarrollado cinco modelos para
explicar la formación, composición
y función de las ac tudes. Definidas
como asociaciones entre evaluaciones de objetos y comportamientos, las ac tudes son disposiciones
observables en opiniones, las cuales pueden ser desfavorables o favorables, nega vas o posi vas. A
pesar de que los modelos ac tudinales integran variables tales como
percepciones, creencias, normas,
intenciones y comportamientos,
la presente revisión solo se limita
a las ac tudes en referencia a la
construcción de la agenda pública
a través de la opinión pública.

Teorías y modelos de las acƟtudes
La Teoría de la Acción Razonada (TRA, por sus siglas en inglés)
plantea que las ac tudes son el
resultado de creencias en torno a
información proveniente de diversas fuentes tales como los medios
de comunicación o las personas
con las que el individuo se relaciona (véase figura 1). En alusión a la
construcción de una agenda pública, los medios de comunicación
difunden temas que los individuos

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procesan a través de sus ac tudes.
A medida que los mensajes respecto a un tema penetran en los medios de comunicación, las personas
evalúan la información y la asocian
con experiencias. De este modo, las
ac tudes, de acuerdo con la TRA,
se forman siguiendo un proceso
selec vo de información en el que
las creencias delimitan los temas y
transforman la información en riesgos o beneficios que los individuos
asociarán con comportamientos
(Ajzen, I. y M. Fishbein, 2005). La
agenda se construye pues siguiendo el supuesto en torno al cual las
notas, editoriales, columnas, reportajes, no ciarios, programas o
spots ac van evaluaciones que los
transformarán en objetos de cerdumbre o riesgo. En esta etapa,
las ac tudes diseminarán la información y la categorizarán en un
con nuo de disposiciones que van
desde totalmente en desacuerdo
hasta totalmente de acuerdo (Caligiuri, P., R. Jacobs y J. Farr, 2000).
Se trata de una evaluación general
que sirve para tomar una decisión
respecto a dicha información circundante.
La TRA también explica el proceso de difusión ya que la norma
subje va, otro componente del
modelo deliberado, está relacionada con la ac tud y la intención (Aj-

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zen, I. y J. Sexton, 1999). Siguiendo
el mismo ejemplo, los temas difundidos por los medios de comunicación son nuevamente procesados
por el grupo y a través de las normas se infiltran en las decisiones
(Armitage, C. y N. Conner, 2001).
La TRA también considera que las
ac tudes y las normas, al estar
vinculadas con las intenciones,
contribuyen al procesamiento deliberado de la información; aunque
las creencias son el filtro principal,
las ac tudes delimitan la situación
y, con base en ello, las decisiones
para llevar a cabo un comportamiento (Ajzen, I., 2011).
Sin embargo, el tránsito de la información general hacia las disposiciones favorables o desfavorables
ameritó una serie de crí cas que
ocasionaron el replanteamiento
del modelo deliberado en uno planificado (Ajzen, I., 2002).
La Teoría del Comportamiento Planificado (TPB, por sus siglas en inglés) propone que la información
es seleccionada por el individuo
hasta un punto tal que solo aquella
rela va a respuestas con ngentes
determinaría las asociaciones entre evaluaciones y disposiciones en
referencia a la toma de decisiones
(véase figura 2). En este sen do, la
construcción de la agenda pública
sería el resultado de información

Javier Carreón Guillén / Jorge Hernández Valdés / María de Lourdes Moreles Flores /
Bertha Rivera Varela / Gerardo Arturo Limón Domínguez / Cruz García Lirios

*
*

-1

*

�Ac tudes y construcción de la agenda pública

delimitada y planificada. En el caso
de las democracias par cipa vas
y delibera vas, la TPB explicaría
la hipótesis de decisión elec va,

ya que la información, más que
la discusión de la misma, propicia
una intención y conducta de voto
(Albarracín, D. y R. Wyer, 2011).

Figura 1. Modelo de la Acción Razonada
Extemal Factor1

Interna! Factor1

~ CNr«te~ia.
Fam ilyhistmyof
dq),nsion

Bt-liris and Attitudes TO\lllóllrd
T~atment &amp;ehavion
~iw~ptions,;iftreotmtnt
PreferencesfoJtrNtmerttpro,,00
Oeprenionrti11kigy
Elf«tivme.s(counsehng.
mtdicotion.~)

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Ethnidty

ll ne11FIK10B

Subjtcliw sodal NOffllS
Emplorer
Fril:nds

Depression('CE~J
S)'TT1llomsof:
Anxiety
Alrohol!KlUse

FIIITlil)'

1 Past

lntmtic,n
rnt,mlÍQnWnlll

tKCeptdi,:,,gr'IOSis

6eh.w-iof

b:p:rier,c::ewith~otmi:11':

Fuente: Ajzen, I. y M. Fishbein (1974).

Figura 2. Modelo del Comportamiento Planificado
Theory of PI anned Behavlor (Aja:in,)
=b.Jd!!

r:owarothe
t&gt;eha • ior

IN1;J rm ~1,:

Belieh:

rol
Beliefs

P.,""""i,d

eivh.itil;lf,;d

CootrDI

i.--- - - - 1

Fuente: Ajzen, I. (1991).

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�Javier Carreón Guillén / Jorge Hernández Valdés / María de Lourdes Moreles Flores /
Bertha Rivera Varela / Gerardo Arturo Limón Domínguez / Cruz García Lirios

Sin embargo, la información circundante, al ser emocional más que
argumenta va, genera una opinión
pública asimétrica con las plataformas que consideran a la educación
como el sistema de redistribución
de la riqueza. Es por ello que la TPB
fue complementada por la Teoría
del Procesamiento Espontáneo
(TAP, por sus siglas en inglés).
La TAP se basa en el supuesto según el cual las ac tudes, más

que formarse o delimitarse, son
activadas por estímulos en la
memoria del individuo (Kra , P.,
et al., 2005). Es decir, la decisión
de cada persona está conectada
directamente con el pasado, sin intermedios cogni vos (Sommer, L.,
2011), y la TAP supone que la generalidad de la información facilita el
recuerdo de experiencias y la asociación consistente de estas con los
comportamientos (véase figura 3).

Figura 3. Modelo de Procesamiento Espontáneo
Mo1iv111ion 11mJ
oogniti\'e capacity
t e)

prQCéSS

in fonrmtion

S1rong,
chronic"lly

General nnirude
is acti vated nnd

influcnces
definirion of 1hc

o

aoccssiblc
artitude

YE

NO

situ.uion

General attitude
Alliludcconsis1en1
belu1vior

is acliva lcd
autornatical ly
and iníluences
detinition of the
situi.ttion

i\ltiludcconsis1cn1
bchavior

Genera l a11i1udc

is nol aclivaled

Ochavior
unrclatcd lo
auitudc

Fuente: Fazio, R., M. Zanna y J. Cooper (1977).

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La diversificación de la información ac va recuerdos significa vos,
aunque ello implique su accesibilidad (Bronfenbrenner, U., 1977). Es
decir, el procesamiento automá co
es más fac ble en aquellas personas que han acumulado experiencias como información (Albarracín,
D., H. Wallace y W. Hart, 2012).
En contraste, quienes no pueden
decodificar la información circundante ven limitado su acceso a la
misma y sus ac tudes, al no ser
ac vadas, inhibirán un comportamiento sistemá co (Caccioppo, J.,
R. Pe y y S. Crites, 1994).
Otro aspecto crí co de la TAP
es que tanto experiencias como
información son significa vas porque enen un componente afec vo más que cogni vo. Las personas
enden a recordar acontecimientos molares más que moleculares;
aquellas experiencias que fueron
significa vas están almacenadas
en la memoria y se ac van cada
vez que un es mulo las vincula con
acciones espontáneas. En cierto
modo, la TAP explica la afec vización de la información y la enaltece
sobre la racionalidad, aunque no
explica lo que sucede con los mensajes que incitan a la discusión. De
allí que una democracia delibera va no tendría cabida en el modelo
de procesamiento espontáneo: los

mensajes rela vos a los beneficios
y los costos de decisiones polí cas
serían almacenados y empleados
como heurís cos. La deliberación
pública sería reducida a imágenes
o esquemas desde los cuales las acciones serían determinadas.
La Teoría de la Probabilidad de
la Elaboración (TEL, por sus siglas
en inglés) aproxima su análisis al
estudio del procesamiento central
o periférico de la información (Briñol, P. y R. Pe y, 2004). Si la información incluye más esquemas e
imágenes que razonamientos, entonces se trata de un procesamiento periférico que guiará un comportamiento (Cialdini, R., R. Pe y
y J. Cacioppo, 1981), incluso de un
modo sistemá co, pero al no cuesonar la información, la posibilidad
de cambio será mínima (Johnson,
B., G. Maio, y A. Smith-McLallen,
2005). En contraste, la deliberación de la información, resultado
de la necesidad de procesar dicho
contenido, obligará la discusión de
los temas, mensajes u opiniones
(Pe y, R. y J. Cacioppo, 1984). Tal
dinámica permi rá nuevos planteamientos como resultado de la
dialéc ca entre sistemas persuasivos y evaluación de los mismos
(véase figura 4).

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Bertha Rivera Varela / Gerardo Arturo Limón Domínguez / Cruz García Lirios

Figura 4. Modelo de Probabilidad de Elaboración

M•ih'atu III Pn-1'
1,-lnvctVllfl.SU,.1doawnc..
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Alti~
Ch..-ige

(P1rtua"-Ol'I)

Fuente: Pe y, R. y J. Caciopo (1984).

La TEL asume que las ac tudes solo
son intermediarias entre la información emi da por los medios y
las acciones de cambio (Pe y, R., P.
Briñol y Z., Tormala, 2002). En este
modelo, los procesamientos deliberado, planificado y espontáneo
son complementarios y dependen
del mensaje más que de los grupos
o las tecnologías (R. Pe y y J. Cacioppo, 1986). Sin embargo, en el
contexto actual, las Tecnologías de
Información y Comunicación (TIC)

han diversificado, fragmentado,
especializado, sinte zado y almacenado todo po de información,
de tal modo que fue indispensable
construir un nuevo modelo para
explicar la incidencia ya no de la información en sí, sino de la tecnología que la emite o procesa para que
los individuos aspiren a manejarla
(Davis, F. y V. Venkatesh, 1996).
La Teoría de la Aceptación de
la Tecnología (TAM, por sus siglas
en inglés) vincula a la tecnología

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y al consumidor a través del procesamiento de información percibida como ú l y accesible (Davis,
F., 2006). Las ac tudes, desde el
planteamiento de la TAM, son in-

termediarias entre las expecta vas
de u lidad y las decisiones de usar
una tecnología o disposi vo electrónico (véase figura 5).

Figura 5. Modelo de Aceptación de la Tecnología

Attitude
Toward
Using (A)

Behavioral
lntention to
Use (81)

Actual
System Use

Fuente; Davis, F. (1989).

En referencia a la construcción de
la agenda pública, las ac tudes hacia la aceptación de la tecnología,
principalmente su accesibilidad y
u lidad, son relevantes en una democracia ciberpar cipa va, ya que
la opinión pública en redes sociales
es el medio en el que la evaluación
de las polí cas públicas determina
el juicio social (Davis, F., R. Bagozzi,
y P. Warshaw, 1989). La TAM, al suponer que las ac tudes son filtros
de información rela va a la u lidad
de una tecnología, asume que la
democracia depende del procesa-

miento tecnológico y ciberné co
de la información (Davis, F., 1993).
Ante tal panorama, las ac tudes y
las decisiones son solo filtros. La información circula en internet y está
disponible sin importar la ac tud o
la decisión de los usuarios; aparece intempes vamente del mismo
modo que la agenda pública, ahora
ciberné ca, ya no depende de los
medios de comunicación masiva,
sino de los disposi vos tecnológicos ciberné cos. A medida que
dicha tecnología es percibida como
accesible y ú l ya no genera expec-

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tación, sino aceptación, adopción
y adicción (Venkatesh, V., et al.,
2003; Davis, F., 2003). Tal proceso
reduce aún más la esfera polí ca o
civil delibera va, sus tuyéndolas
por una esfera de opiniones y expresiones periféricas.

Discusión

1li

Los modelos expuestos en referencia a la construcción de la agenda
pública a través de la opinión ciudadana han conceptuado a las actudes como intermediarias de los
procesamientos deliberado o automá co, central o periférico, diversificado o selec vo. De esta forma, la
incidencia de las normas grupales
ha sido reducida a su mínima expresión, mientras que la discusión
de los temas ha sido sus tuida por
heurís cos o emociones. La sus tución del procesamiento deliberado por el procesamiento espontáneo ha influido en la emisión de
mensajes cuyo contenido ha sido
más esquemá co que discursivo.
El predominio de imágenes sobre
los razonamientos lógicos explica la aceptación de tecnologías y
disposi vos electrónicos. Así, la
construcción de la agenda pública
está imbricada por la percepción
de accesibilidad y u lidad. Las eva-

~

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h.l

27/11/2013 11:41:57 a.m.

luaciones respecto a los beneficios
de una tecnología, entre ellos la
diversificación de la información,
explican la sus tución de la plaza
pública o ágora por las redes sociales digitales.
Si en la democracia delibera va
las ac tudes que procesaban la información eran un conglomerado
de afectos, intenciones y razones
(Bagozzi, R. et al., 1986), ahora la
democracia ciberné ca enfa za la
emergencia de expecta vas de u lidad. La diferencia es sustancial:
la primera implica una categorización expansiva en donde las actudes explicitas como implícitas
son parte de una red informa va
(Overwalle, F. y F. Siebler, 2005). En
contraste, la segunda supone un
proceso automá co interno no deliberado y por ende poco selec vo
(Wilson, T., S. Lindsay y T. Schooler,
2000). Incluso, los procesamientos
semiautomá cos supondrían arbitrariedades analógicas. Es decir,
a par r de imágenes se evalúa la
información sin un análisis de su
contenido (Hughes, S. y D. Barnes,
2011).
Las democracias del porvenir,
según los procesos ac tudinales
expuestos, están implicadas con acciones futuras en las que ac tudes
procesadas automá ca o semiautomá camente están influidas por

Javier Carreón Guillén / Jorge Hernández Valdés / María de Lourdes Moreles Flores /
Bertha Rivera Varela / Gerardo Arturo Limón Domínguez / Cruz García Lirios

*
*

-1

*

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información que en el pasado se
vinculó con comportamientos improvisados (Albarracín, D., J. Cohen
y G. Kumbale, 2003).

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Recibido:
20 de junio de 2013
Aceptado:
26 de junio de 2013

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ISSN 2 007-3100

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UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN

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                  <text>Realidades. Revista de la Facultad de Trabajo Social y Desarrollo Humano es una publicación semestral que reúne las contribuciones académicas de cualquier interesado en dar a conocer su trabajo de investigación acerca de temas relacionados con el desarrollo social, desarrollo humano, familia, género, salud, educación, vivienda, comunidad, desarrollo urbano y rural, pobreza, bienestar social y, en general, tópicos de políticas sociales, programas y proyectos sociales, mediante artículos de investigación, ensayos, reseñas, informes, entre otros.</text>
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                <text>Realidades. Revista de la Facultad de Trabajo Social y Desarrollo Humano es una publicación semestral que reúne las contribuciones académicas de cualquier interesado en dar a conocer su trabajo de investigación acerca de temas relacionados con el desarrollo social, desarrollo humano, familia, género, salud, educación, vivienda, comunidad, desarrollo urbano y rural, pobreza, bienestar social y, en general, tópicos de políticas sociales, programas y proyectos sociales, mediante artículos de investigación, ensayos, reseñas, informes, entre otros.</text>
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                    <text>REVISTA DE LA FACULTAD DE TRABA.JO SOCIAL Y DESARROLLO HUMANO
UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN

r •e
Orgalizadonn de la Sociedad Civil(OSC) en gnlion depoliticas
•oci....

P•• la co,_.
•oend• pública y la reconoeptuáz.ación del

Dunen..ones conc.ptu..._ et. .... tent•lidM

La .-.sp.,esta fam.1..- al adulto mayor

trucción de oo•
trabajoaoebl

n.c..dad•deaipoyo

en torno a sus

D•.-rolohWTW1.noen el adutto ffll!Yor

e,.

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d•

Penp.c.tivu y t.ndefl&lt;lias
e¡idoen c;onurbación del rru,k:ipK&gt;
de Ciudlld Victori.a, T M'iaiuli~, Mi:Kt00

E uc....;iun

Anil-•d•lol •pl!Cio.públic&lt;MJ enel poligonoEdillon y,..., ....
de lat-a•laceón actual

Oetarrolto de un cuestionario para .,_,aluar l as actdud. . y

a ...nw.y ... arel.acn•delp-oOMOdewbW1112-.cionpopulw

p•cepaonas de docenlH de educ:.adbn secundariaen relaabn
cx,nlM•ctividact..elq)911'il"Mintal . .

�Desarrollo social: Sociedad Civil y Estado

Organizaciones de la Sociedad Civil
(OSC) en gestión de políticas
sociales
Silvia Rivero

Resumen

E

ste ar culo ene por objevo analizar a las Organizaciones de la Sociedad Civil
(OSC) en su relacionamiento con el
Estado para la ges ón de polí cas
sociales en el Uruguay. Se parte de
cues onar la definición de ‘Tercer
Sector’ a la hora de conceptualizar
este po de organizaciones, dada
la par cularidad que adquieren al
realizar convenios con el Estado.
Se desarrolla brevemente el proceso histórico que permite ver el
contexto actual respeto a la heterogeneidad de las OSC en Uruguay.
Finalmente, se analizan los problemas y desa os que se les presentan a estas organizaciones en su
ar culación con el Estado para la
ges ón de polí cas sociales.
Palabras claves: polí cas sociales,
organización de la sociedad civil,
ges ón, ar culación sociedad civilEstado.

Abstract
This ar cle aims to analyze the Civil Society Organiza ons (CSO) in
its rela onship with the state to
manage Social Policy in Uruguay. It
starts to ques on the defini on of
Third Sector when conceptualizing
these organiza ons that acquire
given the par cularity to perform
with the State. It develops briefly
the historical process that looks at
the current context respect to the
heterogeneity of the Civil Society
organiza ons in Uruguay. Finally
we analyze the problems and challenges that are presented to these
organiza ons in coordina on with
the State for the management of
social policies.
Key words: Social policy, organization of civil society, joint civil
society-State.

Introducción
A pesar de la heterogeneidad que
presenta la sociedad civil organi9

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�Desarrollo social: Sociedad Civil y Estado

zada, las definiciones enden a resaltar las caracterís cas comunes
que las reúne como actor social. En
este sen do trataremos de analizar
estas caracterís cas para luego señalar las diferencias internas de las
Organizaciones de la Sociedad Civil
(OSC), lo cual nos permite acercarnos a una categorización de las
mismas.
Entendemos que el pensamiento dicotómico, predominante en el
siglo XX, entre intereses privados e
intereses públicos se ve problemazado con el surgimiento de una
nueva posibilidad: el ‘Tercer Sector’. Según Rubem César Fernandes (1994: 7), el Tercer Sector deriva de una alterna va lógica que
puede ser idealmente concebida
como una de tres posibles alternavas:

—Cuando los agentes y los fines
son públicos, estamos frente al Estado.
—Cuando los agentes y los fines
son privados, estamos frente al
mercado.
—Cuando los agentes son privados
y los fines son públicos, estamos
frente a lo que se ha denominado
como Tercer Sector.
Fernandes lo define como “un
conjunto de organizaciones e ini-

cia vas privadas des nadas a la
producción de bienes y servicios
públicos” (1994: 7). Estas organizaciones presentan similitudes y
diferencias respecto a los otros dos
sectores:

—En cuanto al Estado, el Tercer
Sector se asimila en tanto enen
una función pública orientada hacia lo colec vo. Pero se diferencia
en tanto no ene el poder coerci vo del Estado.
—En lo que refiere al mercado, el
Tercer Sector se le asemeja dado
que son autoges onados y enen
independencia tanto en la toma
de decisiones como en el manejo
financiero. La diferencia fundamental entre ambas es que las organizaciones definidas como Tercer
Sector no enen fines de lucro y,
por lo tanto, su ac vidad no puede
generarlo.
Estas formas organiza vas, en general, se financian por dos vías:
subvención del Estado y donaciones de terceros. Esto supone, también, una diferencia frente a los
dos actores —Estado y mercado—,
ya que se implementan formas de
financiamiento que involucran tanto recursos públicos como privados. Respecto a la diferencia con

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el Estado en cuanto a no poseer
poder coerci vo, podemos afirmar
que la condición de no lucra va y
no gubernamental no significa necesariamente estar más allá de los
esquemas de poder o indiferente a
los condicionamientos sociales. Sin
embargo, el poder de estas organizaciones no ene las mismas caracterís cas que el poder ejercido
por el Estado, pues éste se basa,
fundamentalmente, en la coerción
moral e ideológica. En estas organizaciones existen elementos de su
propio funcionamiento que generan diferentes espacios de poder,
de los cuales podemos señalar los
siguientes:

—La dedicación voluntaria genera
recursos y, consecuentemente, disputas por su distribución.
—Forman un mercado de trabajo
específico.
—Influyen en la legislación.
En América La na, la sociedad civil
se organiza teniendo en cuenta dos
caracterís cas: son organizaciones
no gubernamentales y no lucravas. Esto refirma la posición de
Antonio Camou (2004: 71), quien
señala que teórica y prác camente
la sociedad civil se nos manifiesta
como una constante oposición a

otro ya cons tuido —mercado, Estado, par dos, etcétera— y del que
se sabe o se quiere diferente, aunque tenemos más dificultades para
definir en posi vo lo que es.
En este sen do, la caracterísca “no gubernamental” implica
la existencia de un aspecto en común: tanto estas organizaciones
como el gobierno deben cumplir
una función pública. De ahí que
la condición de no-gubernamental
marca la diferencia existente con lo
gubernamental en el cumplimiento
de la función pública. De igual forma, al definir a estas organizaciones como no-lucra vas se plantea
la diferencia con las empresas en
el mercado. Es decir, se enmarcan
en la órbita privada por lo cual enen la condición de independientes y autoges onadas, pero al no
generar lucro se las separa del funcionamiento propio del mercado
(Fernandes, R., 1994: 7 y ss).
Por tanto, podemos considerar
que en contraposición a la lógica
del poder que predomina en las
relaciones establecidas por los Estados y la lógica de lucro que orienta la acción de las empresas en el
mercado, las inicia vas realizadas
por ciudadanos afirman el valor de
la solidaridad como forma de insertarse en el ámbito de lo público no
estatal.
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Sin embargo, en estas formas
organiza vas de la sociedad civil
podemos iden ficar elementos
que generan su propia problemáca de funcionamiento. En este
sen do, Rubem César Fernades
plantea que “estas organizaciones
absorben las problemá cas rela vas al poder y al interés, pero constuyen una esfera ins tucional
diferente cuyas caracterís cas propias le son dadas justamente por la
negación del lucro y del poder del
Estado” (1994: 11). Esta situación
genera en las organizaciones una
par cular condición que cues ona
la propia definición del actor.

Las organizaciones sociales entran
en escena
En el contexto la noamericano,
podemos ubicar el surgimiento de
las OSC en la década de los años
sesenta del siglo pasado. En esta
década se combina una serie de
factores: los progresos materiales
—los deseos de desarrollo tomando como ejemplo el primer mundo— y la generosidad román ca y
voluntarista de la época. Esta mezcla de sueños, deseos y fantasías se
contrapone con la opinión pública
mundial que considera a ésta la
década perdida para la economía,

donde se producen las mayores devastaciones ecológicas, se inicia el
tráfico de drogas, aparecen graves
problemá cas sociales
—especialmente los niños en la calle— y
donde se hace público el fenómeno
de la corrupción. Esta combinación
de factores compuso la imagen estereo pada de América La na sentando las bases para la conformación de los diferentes actores de la
sociedad civil. Este proceso histórico de formación de las OSC, puede
sinte zarse de la siguiente manera:

—Década de los setenta: en gran
parte de América La na se producen golpes de Estado, dando
lugar a dictaduras militares o cívico-militares. Algunas se inician
anteriormente en la década de los
sesenta y se con núan durante la
década siguiente, construyéndose
un mapa polí co del con nente
marcado por la presencia mayoritaria de estas dictaduras que se
con nuarán hasta la década de los
ochenta. En este periodo, la forma
de nombrar a los modos de organización de la sociedad civil fue a
par r del trabajo en comunidades
—comisiones barriales o de base—
y también movimientos sociales,
cuya modalidad difiere de la anterior.

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—Década de los ochenta: en la
mayoría de los países la noamericanos se inician los procesos de
democra zación, en los cuales las
OSC tuvieron un papel importante
en la problema zación de diferentes derechos humanos. En este periodo se comienza a definir a los actores de la sociedad civil asociados
a la construcción de ciudadanía.
—Década de los noventa: una vez
reinstalados los sistemas democrá cos y más allá de las diferentes debilidades de los mismos, se
re ra la cooperación internacional
en el apoyo a las organizaciones
sociales. A su vez, se inicia una polí ca general en todo el con nente,
orientada por las definiciones del
Consenso de Washington, donde
se impulsa la transferencia de recursos a las OSC para la implementación de las polí cas sociales. Es
así que comienza a nombrarse a
estas organizaciones como no-gubernamentales y sin fines de lucro.
La primera generación de organizaciones, en América La na, surgió en el marco de la instalación de
las dictaduras, como una solución
a la falta de alterna vas de inves gadores, técnicos, profesionales de
diversas disciplinas. Esta solución
fue imaginada como coyuntural
al sistema ins tucional existente.
Sin embargo, una vez retornada la

democracia, los fundadores encontraron razones para con nuar con
este po de propuesta organizacional debido a que encontraron que
el tamaño pequeño ene sus ventajas:

—Aproxima los instrumentos instucionales a la escala de las decisiones individuales.
—No ene el peso, la inercia y la
complejidad burocrá ca.
—Las OSC no enen un carácter
representa vo, hablan en nombre
propio, no dependen del complejo
juego polí co implícito en los sistemas representa vos para legi mar
las decisiones.
Para Rubem César Fernandes
(1994), el principal instrumento
de este proceso de innovación es
el proyecto. El financiamiento por
proyectos, generalmente de la cooperación internacional, significó,
entre otras cosas, asimilar la lógica
pragmá ca. Este financiamiento
proviene fundamentalmente de
las agencias de cooperación internacional, las cuales necesitan, para
la implementación de sus obje vos
ins tucionales, una contraparte local con personería jurídica, con un
mínimo de estructura administra va y con una afinidad de obje vos.
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En este sen do, Luis Murias plantea que las

ins tuciones se amoldaron
organizacionalmente a los requerimientos de las Agencias
Internacionales. La estructura organiza va, la estructura
programá ca, la estructura de
financiamiento y la estructura
administra va, se establecieron para dar cumplimiento a
los compromisos asumidos en
los proyectos con la Cooperación Internacional y en beneficio de los grupos meta. Esta
situación generó un conjunto
de normas y costumbres que
conforman una cultura ins tucional. El pensamiento estratégico de sostenimiento de las
OSC se centró en la conquista
de espacios de la cooperación
internacional (1997, i).

Durante el periodo de retorno a
la democracia era de esperar una
baja en el número de propuestas
de OSC debido a que los mo vos
de su formación tenían un carácter
coyuntural. Sin embargo, se produjo un importante crecimiento
tanto en el número de las mismas,
como en su diversidad temá ca.
También, en este periodo, que llega hasta 1990 aproximadamente,
aumenta el número de agencias

privadas de financiamiento que
concretan proyectos en el Uruguay.
Seguramente éste puede ser llamado el periodo de auge de la cooperación internacional privada en el
país. Cuando comienzan a vislumbrase los primeros síntomas de la
disminución del financiamiento internacional, aproximadamente en
la década de los noventa, se inicia
un periodo de competencia por los
recursos externos de la cooperación internacional, así como la búsqueda de otras fuentes de financiamiento. Para Luis Murias,

este proceso de las ONG trascendió el área financiera. Muchas organizaciones se plantearon problemas de iden dad
ante diferentes alterna vas de
financiamiento posibles. Otras,
se cues onaron si su razón de
exis r y sus acciones, deberían ser financiadas por otros
mecanismos que no fuera la
cooperación internacional. Casi
todas, entendieron que sus acvidades seguían siendo necesarias en la sociedad uruguaya.
Y así cada organización fue implementando estrategias de supervivencias nuevas y variadas
según su perfil ins tucional.
(...) Comenzó a pensarse en la
venta de servicios, la recuperación de costos, el intento por

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recaudar algunos recursos en el
sector privado y en el financiamiento del Estado (1997, ii).

Esta búsqueda de diferentes fuentes de financiamiento supone una
serie de problemas para estas organizaciones, las cuales estaban
habituadas a una forma de funcionamiento y de control.

Los mecanismos de rendición
de cuentas —que siempre exiseron con la cooperación internacional—, requieren de mayor ajuste y visibilidad para un
actor cercano como puede ser
el Estado o el sector privado.
El desarrollo de indicadores de
impacto y de procesos será más
exigente. Como todo proceso
de cambio, requiere de capacitación, de empo de adaptación, de ensayo y error (aprendizaje) y de evaluación. Y estos
elementos representan costos
que la cooperación internacional en su re ro, no siempre financió (Murias, L., iii).

Luego de más de 25 años de recuperada la democracia en Uruguay,
las OSC han ido mutando, acompasándose a la realidad y a las diversas coyunturas. Los perfiles de
las organizaciones, sus áreas de
trabajo, el abordaje de los temas,

sus relaciones y su impacto han
cambiado notoriamente. Es un
universo creciente y de gran dinamismo, que se caracteriza por su
diversidad. Si bien en Uruguay no
se cuenta con datos cuan ta vos
que puedan ilustrar la dimensión
de todo el sector de la sociedad
civil, estudios parciales dan cuenta
de un crecimiento sostenido en las
úl mas décadas. (Comisión Económica para América La na, 2005, citado en CIVICUS, 2010)

Organizaciones de la Sociedad Civil (OSC) y Estado: una compleja
relación
Según Rodrigo Villar (2003), las
organizaciones han par cipado
y aportado de diversas maneras
en las polí cas públicas; a su vez
han abierto nuevas expecta vas y
oportunidades, han generado retos, preguntas y cues onamientos
en torno a su papel en las polí cas públicas. Sin embargo, cabe la
pregunta acerca de cuáles son las
fuentes de legi midad para realizar
esta tareas de incidencia en las polí cas públicas. Y otras interrogantes como: ¿a nombre de quién hablan estas organizaciones cuando
tratan de influir en la deliberación
pública y la orientación de los pro15

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gramas gubernamentales?; ¿cómo
rinden cuentas a las bases sociales que buscan defender?; ¿son
tan eficaces en la tarea de ges ón
como suele creerse?
¿Cuál sería entonces la fuente
de legi midad de las organizaciones para realizar esta tarea pública? Según Brown (citado en Villar,
R., 2003), serían cuatro posibles
fuentes de legi midad para la incidencia pública de las OSC:

—Legi midad moral: basada en valores que pueden tener la suficiente aceptación y fuerza para legi mar la acción de las OSC. Procesos
de incidencia y campañas contra el
hambre, la violación de derechos
humanos, el maltrato infan l, la
violencia domés ca, suelen acudir
a este po de legi midad. El reto
en este caso es que los diferentes
involucrados y afectados acepten
los términos valora vos en los que
se basa la acción polí ca.
—Legi midad técnica: se deriva
del conocimiento, experiencia,
competencia o información que
enen las organizaciones involucradas en las tareas de incidencia.
Es u lizada por aquellas organizaciones cuya autoridad se basa en la
calidad de sus inves gaciones, en
su capacidad para el desarrollo de

programas, en su experiencia en el
manejo de información o su competencia en áreas específicas del
conocimiento.
—Legi midad polí ca: derivada de
la representa vidad democrá ca,
la transparencia y el proceso de
rendición de cuenta a las “bases” o
a los cons tuyentes por los cuales
hablan y actúan. Esta legi midad
involucra el proceso de toma de
decisiones y la forma en que parcipan los miembros de la organización en la orientación y seguimiento de las ac vidades. En este
caso, puede haber procesos de democracia interna de los miembros
de las organizaciones involucradas,
como de democracia externa con
el conjunto de los contribuyentes,
los aliados y los miembros de la
coalición. Este po de legi midad
se erosiona cuando hay poca o nula
par cipación de aquellos por los
cuales se está hablando o cuando
éstos cri can la acción de sus supuestos representantes.
—Legi midad legal: basada en el
cumplimiento de los estándares y
expecta vas legales, tanto internos —existencia de juntas direcvas responsables, de informes al
público, de manejos transparentes
de cuentas—, como externos —
cumplimientos de la ley o de las
polí cas trazadas por las ins tucio-

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nes sobre las cuales se orientan los
procesos de incidencia—.
La incorporación de las OSC en la
implementación de polí cas públicas se fundamenta, en gran medida, en el potencial para el cambio
social y la democra zación que
ofrece la par cipación de aquéllas.
Sin embargo, no siempre es posible
equiparar par cipación de OSC en
polí cas públicas con ampliación
de la democracia, ni con fortalecimiento de la sociedad civil (Villar,
R., 2003: 15).
Las formas de relacionamiento
entre las OSC y el Estado varían según el campo específico de acción y
la fortaleza o debilidad de la propia
organización. Rodrigo Villar (2003)
parte de un supuesto básico: el
reconocimiento de la heterogeneidad de las OSC. Heterogeneidad en
los campos de acción, niveles de
capacidad y po de funciones que
desarrollan, así como la diversidad
de valores que promueven. Una de
las implicaciones de esto es que
sólo puede pensarse la relación
en términos sectoriales, porque lo
que está en juego no es una relación general y uniforme entre los
sectores gubernamental y no gubernamental, sino entre intereses
estratégicos y preferencias polí cas heterogéneas. La variedad de

metas y de medios que orientan
la acción de las OSC y la de los gobiernos crea diversos patrones de
relaciones estratégicas, los cuales
a su vez determinan las estrategias y el po de acciones u lizadas por las OSC para incidir en la
polí ca pública. El autor plantea el
modelo clasificatorio desarrollado
por Adil Najam. Este modelo u liza como criterio diferenciador la
convergencia o divergencia entre
metas y medios en las relaciones
estratégicas entre OSC y gobiernos, produciéndose una matriz de
cuatro posibilidades: cooperación,
confrontación, complementación y
cooptación (Villar, R., 2003)

—Cooperación: metas y medios
son similares. La deliberación pública por parte de las OSC no sería
un elemento fuerte en el proceso
de desarrollo de la polí ca y más
bien se tendería a crear un po de
relación instrumental centrado en
la implementación de la polí ca.
—Confrontación: metas y medios
divergentes. Es más probable que
el papel de las OSC sea el bloquear,
oponerse o cambiar las polí cas
propuestas por el gobierno a través
de la protesta, las manifestaciones
callejeras, el llamado a la deliberación pública, etcétera, para llamar
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la atención sobre los impactos nega vos de la polí ca.
—Complementación: metas convergentes y medios divergentes.
Suele requerirse la generación de
consensos al menos en lo que a los
medios se refiere y, por tanto, la
persuasión, la presentación de opciones innovadoras de polí ca se
pueden conver r en parte esencial
del proceso.
—Cooptación: metas divergentes
y medios similares. Ambas partes
buscarán cambiar las preferencias
polí cas del otro para lograr metas
compar das.
En términos generales, acordamos
con Bernardo Sorj (2005) cuando
señala algunos de los problemas
que se han generado en la construcción de la relación entre OSC y
el Estado:

—La exigencia, cada vez mayor, de
equipos especializados se contrapone a la imposibilidad para consolidar y mantener equipos, así como
para pagar salarios compe vos.
La realización de transferencias a
través de proyectos de corta duración no permite consolidar equipos
estables, ya que los contratos se
realizan en función del proyecto. A
su vez, y en general, los salarios son

definidos por el proyecto o programa, por lo tanto, no existe la posibilidad de compe r a través de la
oferta salarial.
—Además, la profesionalización de
las organizaciones y el reclutamiento de equipos técnicos provoca una
tensión entre las demandas de un
ethos moral —llamado a atraer
personas dispuestas a aceptar salarios por debajo del mercado, pero
siempre muy calificadas—, y un
ethos profesional —que requiere
personal altamente calificado cuyas expecta vas de salarios son
más altas y cuya visión de las OSC
las asimila a una estructura empresarial—.
—Esto, unido al diferente poder
entre las organizaciones, plantea
además la cues ón del eventual
monopolio de su campo de acción
de algunas pocas, que como todas
las grandes organizaciones enden
a la centralización, a la burocra zación y a la disminución de la creavidad.
—Paradójicamente, el espacio público interno de las OSC ene un
alcance muy limitado; el debate
entre ellas y el intercambio de experiencia es rela vamente limitado. El mundo de las OSC está extremadamente poli zado en cuanto a
su relación con el ambiente externo, pero extremadamente despoli-

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zado en relación a su propia vida
interior. Una de las razones de esta
situación reside en la inclinación de
las OSC a plantear demandas al Estado, al mercado o a las ins tuciones internacionales, sin confrontar
sus propias posiciones. Esto ende
a abonar el mito de una sociedad
civil unitaria, compenetrada con
los mismos valores frente al Estado
corrupto y al mercado inhumano.
Para que existan coaliciones de OSC
eficaces, éstas tendrán que enfrentar sus diferencias y descubrir sus
verdaderas afinidades, permi endo una representación heterogénea en los fórum internacionales.
Volver explícitas esas diferencias
es fundamental para fortalecer los
vínculos de las ONG con el sistema
polí co.
Un poco diferente es el caso de las
OSC que realizan convenios con el
Estado para la ges ón de servicios
sociales (Rivero, S., 2006):

—En la medida que estas organizaciones pasan a u lizar recursos públicos para atender a las demandas
sociales, los problemas presentes
en las organizaciones burocrá cas
estatales tenderán a presentarse también en ellas, por ejemplo:
evitar la apropiación de recursos

públicos por parte de privados; evitar que los recursos se orienten en
beneficio de grupo de intereses o
en beneficio de la propia organización. Esta condición genera un problema común y relevante a todas
las formas asocia vas de la sociedad civil: cómo lograr el equilibrio
entre la necesidad de autonomía y
la responsabilidad por el uso de recursos públicos.
—A su vez, las organizaciones comunitarias o de base se apoyan
fundamentalmente en la solidaridad y la autoayuda. Como en general su relación con el Estado es
fortuita, una relación permanente
de base contractual con aquél podría significar su desfiguración de
sus caracterís cas iden tarias.
—Para las OSC el desa o está en
mantener su misión ante los requerimientos de producción con nua de servicios públicos, así como
preservar su flexibilidad frente a
las presiones de rigidización de su
organización interna. Mantener
su misión y su forma de funcionamiento aparece como un posible
problema, especialmente porque
para lograr mantener el funcionamiento de estas organizaciones es
necesaria la búsqueda constante
de fuentes de financiamiento, siendo el Estado una alterna va. Por lo
tanto, el desa o se centra en cómo
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lograr un financiamiento de sus acvidades compa ble con su iden dad y su é ca.
—A estas asociaciones no sólo se
les transfiere el dinero para la implementación de estas polí cas,
sino que también se le transfiere el
mandato social, que anteriormente asumía el Estado. La transferencia de responsabilidad del Estado
hacia la sociedad civil ante la cuesón pública, exige la conformación
de OSC con determinadas caracterís cas legales, las cuales implican
la formación de un actor polí co
muchas veces débil como organización y, posiblemente, sin el manejo
técnico requerido para la implementación de polí cas. Esta situación pone a las OSC en el lugar de
un actor polí co, pero cuya función
principal pasa a ser instrumentar y
ges onar.
—Tradicionalmente, cuando las
asociaciones de vecinos o asociaciones de voluntarios contrataban
al personal técnico, su función se
concentraba en el trabajo con la
propia asociación —formación,
asesoramiento, etcétera—. Existen
ejemplos claros en Trabajo Social:
el trabajo con coopera vas, con comisiones de vecinos, la formación
de voluntarios, etcétera. Sin embargo, en esta situación la función
cambia sustancialmente: ya no se

contrata a los técnicos como asesores de las OSC para trabajarse a
sí mismos y organizarse como actores, sino que se contrata a técnicos
como personal dependiente para
implementar las polí cas sociales
transferidas.
—La función que históricamente
desempeñaron las OSC como actor
social, es un papel polí co vinculante entre la población y el Estado. Este rol social, aparentemente,
queda subsumido a un espacio de
toma decisión poco claro. ¿Cuál sería el ámbito de decisión que efecvamente asumen las asociaciones
civiles?
—Desde el punto del funcionamiento de estas organizaciones
como espacio ocupacional, las
asociaciones civiles cuentan como
ingreso regular más relevante las
transferencias del Estado. Esta
dependencia del financiamiento
regula los aspectos contractuales
respecto al personal, especialmente el monto del salario. El acuerdo
contractual está basado en la suposición de cumplimiento de parte del Estado respecto al monto y
periodicidad de las transferencias.
Esta suposición de cumplimiento
no siempre se concreta en la forma
acordada. El Estado muchas veces
retrasa las transferencias —a veces
en días y otras en meses— y en al-

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gunos casos entrega incompleto
el monto total por diversos mo vos, en algunos casos devolviendo
el faltante de una par da muchos
meses después de realizado dicho
descuento. Ante esta situación, las
organizaciones no pueden hacer
frente a las obligaciones contraídas
—sueldos, servicios, impuestos, etcétera—, lo cual les genera un mayor gasto por el pago de multas, y
por supuesto se ven obligadas a no
abonar el salario a su personal en
el empo deseado o acordado.
—Es importante recordar que por
ley se exige que las tareas de la comisión direc va de la asociación
civil deben realizarse sin remuneración. Llevar adelante la implementación de servicios sociales que
requieren de regularidad y con nuidad agudiza los problemas propios de la ac vidad del voluntario
social: por un lado, surgen problemas para conciliar el trabajo voluntario con las ocupaciones laborales
y personales; por otro lado, y relacionado con lo anterior, se constata
cada vez más la disminución de la
par cipación de los voluntarios en
general.
—A su vez, para la ges ón de estas
polí cas sociales, el Estado exige
cada vez más a las comisiones direc vas que se especialicen. Esta
formación específica es dada tan-

to por ac vidades de capacitación
—muchas veces financiada por el
propio Estado— y por la experiencia de trabajo. Sin embargo, el reglamento de funcionamiento de
las asociaciones civiles presupone
la rotación de los miembros de la
comisión direc va. Por lo tanto,
cuando las personas —voluntarias— logran especializarse en la
ges ón del servicio, seguramente
deberán dejar la comisión direc va
por haber terminado el plazo de su
mandato.
Según Bernardo Sorj (2005), cuando la transferencia se realiza en
plazos acotados a un proyecto, surgen dificultades específicas, tanto
en lo que refiere a su relación con
el Estado, como a otras fuentes de
financiamiento:

—La principal dificultad para las
OSC orientadas a proyectos sociales es la duración limitada de la
sustentación de sus proyectos. Los
proyectos sociales de las organizaciones normalmente enen un
ciclo vital equivalente al periodo
de financiamiento externo. Existe
una creciente presión de los financiadores para que los proyectos se
vuelvan autosustentados después
de un corto periodo; en la mayo21

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ría de los casos esa demanda no es
realista.
—La mayoría de los proyectos sociales consisten en acciones locales
ad hoc, sin duda relevantes para las
comunidades receptoras, pero que
no enen impacto social de larga
escala, por la sencilla razón de que
no son reproducibles dados los recursos locales disponibles. En lugar
de actuar como pioneras en el terreno de la ac vidad gubernamental o como complemento de ésta,
las acciones de las organizaciones
terminan operando como casos
irrepe bles.
—La frecuente crí ca dirigida a las
OSC como mecanismos sus tu vos de las polí cas del Estado, en
el marco de la agenda neoliberal,
carece de sen do. Las OSC no pueden ofrecer ni seguridad ni jus cia,
ni tampoco pueden suministrar
servicios urbanos, educa vos o sanitarios en gran escala. En el mejor
de los casos, pueden ser usadas
por el Estado como complemento
o como apoyo de sus polí cas.
—Dada la rigidez y la naturaleza burocrá ca del Estado, las OSC
pueden cumplir un importante
papel como laboratorios o como
fuentes de innovación social, y
eventualmente como apoyo en la
implementación de las acciones
gubernamentales. Pero la capaci-

dad de innovación de las mismas
será relevante en la medida en que
los experimentos que desarrollen
sean transformados en polí cas
públicas, atraigan la atención de la
empresa privada y fortalezcan las
capacidades produc vas, de consumo y de creación de puestos de
trabajo de las comunidades de bajos ingresos.
—Existe una presión creciente de
los financiadores y de ciertos sectores crí cos respecto al trabajo de
las OSC. Se trata de un reclamo de
mayor transparencia y responsabilidad. El principal método propuesto es el monitoreo y la evaluación
de impacto de sus ac vidades.
—La dependencia de las fuentes
de financiamiento contribuyó a
distorsionar las agendas de las organizaciones. Si bien estas agendas, impuestas por los principales
centros de apoyo financiero de los
países desarrollados, alentaron diversas formas de asociación con
partenaire domés co y, en algunos
casos, tuvieron en cuenta las demandas de las organizaciones locales, no dejaron de evidenciar su
poder de dirección. Pero aún peor
es la posición de algunas OSC que
muchas veces actúan como poderes coloniales, absorbiendo algunos de los mejores cuadros na vos
para trabajar en proyectos que no

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coinciden necesariamente con las
prioridades de la localidad a la que
se supone a enden.
—La mayor parte de la inves gación realizada por las OSC internacionales sobre los países en
desarrollo está principalmente
orientada a la confirmación de sus
supuestos, mientras que la mayoría de las OSC del Tercer Mundo enen muy poca o ninguna capacidad
de inves gación propia. La principal debilidad de las OSC de los
países subdesarrollados proviene
de su fragilidad intelectual, de su
limitada capacidad para absorber
lo mejor de las agendas de polí ca
internacional y, a la vez, mantener
un pensamiento autónomo y creavo. El desa o para las sociedades
civiles del sur es aumentar su capacidad de reflexión o fortalecer centros autónomos de reflexión.

transcurrido varias décadas desde
el inicio de esta forma de ges ón
de polí cas sociales, y eso nos permite realizar una mirada en la cual
sea posible evaluar el proceso.
Desde la perspec va de las OSC
han sido varios los problemas y desa os a los que se han enfrentado,
no siempre con buena resolución.
Tal proceso ha generado cambios
importantes en este actor social:

a) por un lado, se especializan en
la temá ca y en los aspectos
rela vos a la ges ón; esta gesón no refiere sólo respecto al
manejo del servicio o proyecto
específico, sino también a cómo
ar cular con el Estado;
b) por otro lado, se produce un
proceso de despoli zación de
su ac vidad, debilitándose
como actor polí co.

En síntesis
Bibliograİa
Las OSC han mostrado una gran
capacidad de adaptación a los requerimientos tanto de la sociedad
en su conjunto como del Estado. A
par r de la década de los noventa
se instala, como forma de implementación de polí cas sociales,
la tercerización de las mismas por
parte del Estado a las OSC. Han

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Documentos:
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24

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�Desarrollo social: Problemá ca hídrica y Trabajo Social

Dimensiones conceptuales de
sustentabilidad para la construcción
de una agenda pública y la
reconceptualización del trabajo
social
Cruz García Lirios
Javier Carreón Guillén
Jorge Hernández Valdés
Miguel Bau sta Miranda
Agus n Méndez Mar nez

Resumen

E

n el año 2025, la disponibilidad hídrica per cápita disminuirá a 150 litros diarios,
en el mejor de los casos, para las
comunidades cercanas a algún
acuífero. La situación hídrica se
agravará conforme la densidad poblacional se agudice y el desabasto
exacerbe la insalubridad, principal causa de muerte en niños con
enfermedades hidrotransmi das.
Tal panorama requiere de planteamientos teóricos que permitan
reconceptualizar las polí cas públicas, las agendas ambientales,
la opinión pública y el Trabajo Social. En este sen do, el obje vo del
presente ar culo es exponer las
situaciones hídricas para conceptualizarlas desde el pensamiento

de Enrique Leﬀ (2002; 2004; 2008)
y analizar su transformación en
agenda pública. La comprensión
de las relaciones existentes entre
las situaciones hídricas, opinión
pública, inicia vas polí cas, diagnós cos cien ficos, innovaciones
tecnohidrológicas y cobertura mediá ca serán fundamentales para
los profesionistas del Trabajo Social
en un futuro próximo.
Palabras clave: sustentabilidad, disponibilidad, agenda, saber y racionalidad.

Abstract
In 2025 per capita water availability will decrease to 150 gallons per
day in the best for the communi es

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�Desarrollo social: Problemá ca hídrica y Trabajo Social

near any aquifer. The water situaon will worsen as the popula on
density and the shortage becomes
acute exacerbate unsafe, leading
cause of death in children with
diseases hidrotransmi das. Such
a scenario requires theore cal reconceptualiza on enabling public
policies, environmental agendas,
public opinion and social work.
In this sense, the objec ve of this
paper is to present water situa on
to conceptualize from the thought
of Enrique Leﬀ (2002, 2004, 2008)
and analyze their transforma on
into public agenda. Understanding
the rela onship between water
situa ons, public opinion, poli cal ini a ves, scien fic diagnoses,
tecnohidrológicas innova ons and
media coverage will be cri cal for
social work professionals in the
near future.
Keywords, Sustainability, Access,
Knowledge and Ra onality Agenda
Introducción
Las problemá cas hídricas implican
tres aspectos: escasez, desabasto e
insalubridad, pero al ser difundidas
por los medios de comunicación,
recibidas por la opinión pública y
legisladas por la clase polí ca, son
reducidas o ampliadas según los

intereses de los actores mediá cos, sociales y polí cos. En tal panorama, las situaciones hídricas
son desvirtuadas y sus tuidas por
temas colaterales en la agenda pública. En este sen do, el concepto
de sustentabilidad de Enrique Leﬀ
(2002; 2004; 2008) permite no sólo
la explicación, sino la comprensión de las problemá cas hídricas.
El pensamiento leﬀniano sos ene
que la sustentabilidad requiere
ser abordada desde los saberes y
las racionalidades inherentes a las
comunidades que durante siglos
preservaron los recursos naturales,
principalmente los energé cos e
hídricos.
Precisamente, el obje vo del
presente trabajo es exponer las
problemá cas hídricas rela vas
a la escasez, desabasto e insalubridad para después discu r dos
fundamentos esenciales del pensamiento leﬀniano: saberes y racionalidades. La inclusión de este arculo en el debate contemporáneo
de la sustentabilidad consis ría en
la exposición de las polí cas públicas para la sustentabilidad a parr del concepto leﬀniano sobre el
tema, así como el contraste entre
la agenda étnica, cien fica, tecnológica, mediá ca, ciudadana y políca en torno al establecimiento de
una agenda universal sustentable.
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�Desarrollo social: Problemá ca hídrica y Trabajo Social

En este contexto, el Trabajo Social requerirá de nuevas competencias, habilidades y conocimientos
que le permitan analizar la interrelación entre las agendas a par r de
los planteamientos leﬀnianos.
En suma, el desequilibrio entre
la disponibilidad hídrica y las necesidades humanas es explicable
desde la relación entre los actores
sociales, polí cos, económicos,
cien ficos, tecnológicos y mediá cos. La construcción de una agenda pública sustentable se llevaría
a cabo desmembrando los temas
mediá cos, ciudadanos y polí cos
del diagnós co cien fico y tecnológico, así como de los usos y costumbres étnicos que consideran a
la naturaleza como parte de una
iden dad universal inexorablemente ligada a la historia de las comunidades.

ProblemáƟcas hídricas
En su informe correspondiente al
año 2010, la Agencia de Estadís ca Europea del Agua (Aquastat, por
sus siglas en inglés) advierte que
97.5 por ciento del agua es salada,
2.24 por ciento es dulce y sólo 1
por ciento está disponible en ríos,
lagos y acuíferos para el consumo
humano. A su vez, 113 mil kilóme-

tros cúbicos de agua se precipitan
anualmente. En el mundo, 7 mil 100
kilómetros cúbicos se evaporan, 42
mil kilómetros cúbicos regresan a
los océanos y se filtran a los acuíferos. Anualmente, 70 por ciento
de entre 9 mil y 14 mil kilómetros
cúbicos man enen los ecosistemas
y sólo 4 mil 200 kilómetros cúbicos
—30 por ciento— están disponible
para irrigación, industria —23 por
ciento— y uso domés co —8 por
ciento—.
En su informe correspondiente
a 2010, la Organización de Naciones Unidas (ONU) señala que 23.8
millones de kilómetros cúbicos de
agua se encuentra congelada; 74
mil 200 kilómetros cúbicos se evapora; 119 mil kilómetros cúbicos
se precipita en los con nentes;
458 mil kilómetros cúbicos se precipita en el mar; 502 mil 800 kilómetros cúbicos se evaporan de los
océanos; 10.4 millones de kilómetros cúbicos están depositados en
acuíferos; 900 mil 900 kilómetros
cúbicos se encuentran disponibles
en lagos; y 1 mil 350 millones de
kilómetros cúbicos están depositados en los océanos. Anualmente,
el ciclo hidrológico en los océanos
implica la evaporación de 502 mil
800 kilómetros cúbicos de agua, de
los cuales 458 mil kilómetros cúbicos regresan en precipitaciones;

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�Desarrollo social: Problemá ca hídrica y Trabajo Social

42 mil 600 kilómetros cúbicos, en
derrames superficiales; y 2 mil 200
kilómetros cúbicos, en derrames
subterráneos. En los con nentes
—que con enen 23 millones 800
mil kilómetros cúbicos de agua en
hielo y nieve, 10 millones 400 mil
kilómetros cúbicos en acuíferos
y 901 mil en lagos y ríos—, 119
mil kilómetros cúbicos de agua se
precipitan y 74 mil 200 kilómetros
cúbicos se evaporan al año (OECD,
2010).
El desequilibrio entre la explotación —se es man 4 mil 600 kilómetros cúbicos— del recurso y
su recarga natural afectará su disponibilidad para el consumo —2
mil 400 kilómetros cúbicos aproximadamente— en la agricultura, la
industria y las ac vidades domés cas. Se es ma que una quinta parte
de la población mundial sufre escasez del vital líquido y que 5 millones de personas mueren cada año
por beber agua contaminada.
La situación hídrica global afectaría al Desarrollo Humano definido como “el grado de salud,
educación e ingreso medido a
par r de capacidades, recursos y
oportunidades”, establecido por el
Programa de las Naciones Unidas
para el Desarrollo (PNUD). Los tres
indicadores del Desarrollo Humano ubican a los Estados Unidos de

América como el país con mayor
desarrollo (PNUD, 2011). En contraste, Indonesia ocupa la úl ma
posición. En el caso de México, en
términos generales, su nivel es intermedio.
México es el onceavo país con
más población —101.7 millones
de personas—, con una densidad
de 52 personas por kilómetro cuadrado en promedio; una población
menor de 15 años que representa 33 por ciento, la cual contrasta
con 5 por ciento de personas que
son mayores de 60 años; 74 por
ciento vive en zonas urbanas y su
ingreso per cápita al año es de 8
mil 790 dólares norteamericanos,
trabajando 40 horas a la semana.
Además, su población crece anualmente a un ritmo de 2.1 millones
(Ins tuto Nacional de Estadís ca,
Geogra a e Informá ca, 2010).
El 27.7 de la población infan l
mexicana es extremadamente pobre y está concentrada en 4 millones en el Estado de México, los cuales contrastan con los 8 millones
de personas entre 15 y 64 años, el
resto de la población. Ambos grupos coexisten en la zona con mayor
densidad poblacional aproximada
de 12 millones 472 mil 648 habitantes.
La Comisión Nacional del Agua
(2010) señala que más de 11 kiló29

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�Desarrollo social: Problemá ca hídrica y Trabajo Social

metros cúbicos anuales han sido
concesionados en la zona del centro occidente; 53 por ciento se extrae de acuíferos y 47 por ciento de
lagos, ríos y manan ales. El 82 por
ciento está des nado a la agricultura, 15 por ciento al abastecimiento
público y 3 por ciento a la industria.
La zona de mayor industrialización y comercio ha sido clasificada
con un índice de disponibilidad extremadamente bajo, con menos de
1 mil metros cúbicos por habitante
al año. Respecto a las zonas centro y norte del país donde el crecimiento económico es significa vo,
la disponibilidad del recurso está
clasificada como muy baja, con mil
a 2 mil metros cúbicos por habitante al año. Sólo el sureste de México,
que ha tenido un crecimiento económico poco significa vo, ha sido
clasificado con una alta disponibilidad de 10 mil metros cúbicos por
persona al año. Las zonas norte,
centro y noreste que contribuyen
con 85 por ciento del PIB y enen
77 por ciento de la población, sólo
cuentan con 32 por ciento de la
disponibilidad de agua, aproximadamente 1 mil 874 metros cúbicos
por habitante al año. En contraste,
la zona sureste que contribuye con
15 por ciento del PIB y concentra
23 por ciento de la población, ene
una alta disponibilidad de 66 por

ciento de los recursos hidrológicos, aproximadamente 13 mil 759
metros cúbicos por persona anuales. De este modo, el promedio de
disponibilidad de agua nacional es
de 4 mil 573 metros cúbicos por
individuo al año. Se es ma que 28
por ciento del agua disponible es
consumida por 77 por ciento de la
población que contribuye con 84
por ciento del PIB y, en contraste,
72 por ciento del agua disponible
es consumida por 23 por ciento de
la población que contribuye con 16
por ciento del PIB.
Mientras que el Distrito Federal
y Nuevo León ocupan los primeros
si os de desarrollo humano con
respecto a los estándares internacionales, Chiapas, Guerrero, Oaxaca y Veracruz se ubican en los úl mos lugares de desarrollo humano.
La delegación Benito Juárez del
Distrito Federal y el municipio de
San Pedro Garza, Nuevo León, son
las demarcaciones con mayor nivel
de desarrollo humano, en tanto
que los municipios de Metlatónoc,
Guerrero, y Tehuipango, Veracruz,
ocupan los úl mos lugares de desarrollo humano (PNUD, 2011). Los
primeros casos alcanzan niveles
semejantes a Noruega, aunque los
dos úl mos municipios se encuentran en una situación semejante a
Sierra Leona en África.

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�Desarrollo social: Problemá ca hídrica y Trabajo Social

Se es ma que en 2025, 80 por
ciento de la población mundial
estará en alta escasez. La Organización de Naciones Unidas (2010)
pronos ca para el año 2050 un rango de aumento de la temperatura
de 1.4 a 5.6 cen grados, causando
un incremento de 44 cen metros
del nivel del mar, 5 por ciento más
de las precipitaciones y la ex nción
de una cuarta parte de las especies. Se prevé así una crisis mundial
de abasto irregular e insalubre de
agua en la que 2 mil millones de
individuos no dispondrán de agua
bebible.
En su informe de 2010, la Comisión Nacional de Población
(Conapo) espera que en 2050 la
población de México aumente 48
por ciento, es mando su población para 2030 de 131.7 millones
de habitantes. En el año 2030 se
espera un crecimiento poblacional de 32 ciudades con más de 500
mil habitantes, destacando la Zona
Metropolitana del Valle de México (ZMVM) con 22.5 millones de
habitantes; la Zona Metropolitana
de Guadalajara (ZMG) con 4.8 millones de habitantes; y la Zona Metropolitana de Monterrey (ZMM)
con 4.9 millones de habitantes. La
problemá ca de distribución de
los recursos hídricos se enfocaría en aquellas ciudades con una

población mayor a los 500 mil habitantes. Si se consideran las proyecciones poblacionales, las zonas
metropolitanas de Guadalajara,
Monterrey, Cuernavaca, Tlaxcala,
Veracruz, Puebla, Aguascalientes,
Toluca, San Luis y Cancún estarían
en una crisis de disponibilidad hídrica esperada para el año 2025
(Ins tuto Nacional de Estadís ca,
Geogra a e Informá ca, 2010).
Debido a esta situación hidrológica, económica, polí ca y social,
en el año 2025 la Comisión Nacional del Agua (2010) pronos ca una
extremadamente escasa disponibilidad de agua para la ZMVM.
El concepto leﬀniano de sustentabilidad
Las problemá cas hídricas globales y locales, enfocadas desde la
escasez, desabasto e insalubridad,
pueden ser analizadas a par r del
planteamiento de saberes y racionalidad sustentables de Enrique
Leﬀ (2002; 2004; 2008).
En principio, la sustentabilidad
implica una hibridación de los saberes y las racionalidades (véanse
tablas 1, 2 y 3). Es decir, la economía y la tecnología se perfeccionarían en función de las iden dades
comunitarias. Leﬀ (2002) sos ene
que la economía y la tecnología,
al estar en función de las leyes del
mercado, reducen la sustentabili31

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�Desarrollo social: Problemá ca hídrica y Trabajo Social

dad al excluir las visiones diversas
del mundo. El sociólogo plantea un
proceso de reconversión capitalista con fundamentos étnicos que
ajustan sus necesidades a la disponibilidad percibida de los recursos
y sus ciclos naturales. Tal ajuste es
entendido por Leﬀ (2002) como
internalización de la ecología en la
economía.
La naturaleza, principalmente
los recursos energé cos e hídricos, al ser considerados externos
al mercado, pueden ser incorporados a través de fundamentos étnicos de respeto y convivencia moral
con la naturaleza. En el caso de las
urbes, el reordenamiento de las
edificaciones, los espacios públicos
y las zonas naturales, sería la tendencia de planificación urbana. La
reducción de las diferencias entre

los espacios naturales y las edificaciones incen varía el equilibrio
entre disponibilidad de recursos y
consumo per cápita.
Leﬀ (2008) menciona que la renovación del capital natural estaría
en función de la innovación del capital tecnológico y el control del capital financiero. La vulnerabilidad
de las comunidades, en el marco
que propone el autor, estaría comprome da con el equilibrio entre
los capitales.
En síntesis, el concepto de sustentabilidad del Leﬀ (2002; 2008)
se refiere a la hibridación de sistemas étnicos, económicos y tecnológicos, la internalización de valores
y principios comunitarios, así como
la ar culación y equilibrio entre los
capitales financiero, económico,
tecnológico, social y natural.

Tabla 1. Definiciones de sustentabilidad
Ano
2002

AUtor

EXtracto
"Es el tiem po de la hlbrldaolón del mundo -la 1e1;nolosl:mlón de la vida y la eoonom!zadón de la

P~glna
11

naturaleza-, de mestizaje de culturas. de diilloBO de saberes, de d'ispersión de subjetividades, donde se está
deconstruyendo y reconstruyendo el mundo, doncle se est.án resignificando identidades y sentidos

v

2002
2002
2006

existenciales a contraoorrlente con el pr-0vecto unitario
o
e el!
. de la modernidad."
"Implica la lntemaclonall?aelón de las oondlcl-0nes eoológl&lt;as de soporte del proceso eoon&lt;lmloo."
"Implica el reordenamlento de loo asentamientos urbanos v el establecimien to de nuevas relaciones
fun cionales entre el cam po v la ciudad."
·un prlnclplo que pone oomo oondlclón la oonservaolón de un stock ~,loo de rewrsos y la renovadón del

l1
55
19

capital natural."

El concepto de sustentabilidad
de Enrique Leﬀ (2002; 2008) está
sustentado en dos principios esenciales: saberes y racionalidades. El

primero, rela vo a los usos y costumbres de comunidades, y el segundo, referido a los capitales, su
funcionamiento y acoplamiento,

32

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�Desarrollo social: Problemá ca hídrica y Trabajo Social

reúnen los elementos de su concepto de sustentabilidad.
Los saberes sustentables aluden
a la reapropiación de la naturaleza
a par r de las tradiciones y los valores de los pueblos originarios que
durante siglos conservaron los recursos hasta la llegada del capitalismo. Por reapropiación, Leﬀ (2002;
2004; 2008) considera que el nivel
discursivo incidirá en las acciones
mediante un proceso dialéc co
de contradicción. En efecto, la reapropiación discursiva y opera va
de la naturaleza es la síntesis de
las contradicciones entre disponibilidad de recursos y necesidades
humanas que fueron desarrolladas
por el capitalismo y terminaron por
desequilibrar la relación, hasta el
surgimiento de la crisis ambiental
en la que los recursos cada vez son
más escasos.
La crisis ecológica, en tanto causa de la injus cia social por la redistribución sesgada de los recursos,
homogeniza a las culturas porque
confronta a éstas compe r por los
recursos en situaciones de escasez.
La fragmentación de la naturaleza
implica la irrupción de conflictos a
par r de los cuales podría emerger
la reapropiación de la naturaleza.
Para tal propósito, habría que reivindicar tanto a los ac vistas sociales como a los ecologistas, las

tecnologías verdes y los rituales,
los saberes y las racionalidades. Se
trata de una coyuntura en la que
los sistemas antagónicos se unen
para reorientar a la humanidad
en su relación con la naturaleza.
La disponibilidad de recursos y las
necesidades humanas, fusionadas
a par r de principios étnicos universales, serían el preámbulo para
el diseño y la construcción de un
sistema universal sustentable.
El pensamiento interdisciplinar
de Enrique Leﬀ (2002; 2004; 2008)
está conformado por leyes termodinámicas, principios étnicos y acciones sociales que enmarcan un
planteamiento de sustentabilidad
a par r de la sus tución paula na
del sistema capitalista por uno sustentable.
Si el capitalismo es un instante
en referencia a la historia del universo, la sustentabilidad aspiraría
a ser una eternidad ante la crisis
provocada por la humanidad, sin
importar que un sector o grupo
hegemónico haya sido el autor intelectual, pues las generaciones
precedentes que permi eron el
desequilibrio natural y la crisis consecuente también serían señaladas
como responsables del deterioro
ambiental. De esta forma, el discurso leﬀniano se desmarca del
discurso marxista al señalar que la
33

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�Desarrollo social: Problemá ca hídrica y Trabajo Social

crisis ecológica no sólo es responsabilidad del capitalismo, sino también lo es de la humanidad, ya que

en su transitar devastó especies
animales y vegetales.

Tabla 2. Dimensiones de los saberes sustentables
Afkl

Autor

E:xtracto

P~glna

2002

leff

"Problem.atiza el conocimiento par.a reíuncionalizar los procesos económicos y tecnolóBicos, ajustandotos .a

253

los objetivos del equilibrio ecoléfilco, la justicia social v la diversidad cultural (- ,1 emerge como un proceso
de revalorlzadón de la• Identidades culturales, la• pr.lctlca• tradldonales v los procesos productivos de la•
poblaciones urbanas, campesinas e indígenas; oírece nuevas perspectivas par.a 1.a re.apropiación subjetiva de
la racionalidad; abre un diillo8o entre conocimiento y saber en el encuentro de lo tr.adiciona1 y lo moderno.

{...) reoon-0ce las Identidades de los pueblos, sus cosmoloafas v sus saberes tradicionales como parte de su,
forma• culturales de apropiación de su pa trimonio de recursos naturales {- ,1 emergen allí nuevas formas de
subjetividad en la producción de saberes, en la definición de los sentidos de la e:icistencia y en la calidad de
vid,a de los individuos en diversos conterlos culturales."

"Es la construcción de un concepto que enlaza lo material y lo simbólico. el ente y el ser, lo económico y

2002

334

ecolóBico, lo interno y lo externo, lo objetivo y lo subjetivo. lo sido y el porvenir."

2004

leff

2004

"Se inscribe en las formaciones ideológicas del ambientalismo y en las practicas discursivas del desarrollo
sustentable, Incorporado nuevos prlnolplos y valores; de diversidad cultural, sustentabllldad ecológica,
equidad social y solidaridad r;i e ;ido a ."
"Se desmarca del pensamiento de lacomplejldad como un proceso de auto-organlzaolón de la materla, de la
que emerge una conciencia ecológica que 1Jendrla a completar y a recomponer el mundo fragmentado y

233

242

alienado, heredado de esta civilización en. crisis, a través del pensamiento sistém ico. Implica un proceso de

deconstrucolón de lo pensado para pensar lo aán no pensado, para desentranar lo m.J., entra~able de
nuestros saberes y para dar a ,conocer el ourso del futuro por venir. Es un saber que se sostiene en ta
incertidumbre y en el aún no del sa ber, movido por el deseo de vida que se proyecta hacia la construcción
de lo Inédito, a traves del pensamiento y la acción, en la perspectiva del Infinito, la diferencia v la alteridad."
2008

leff

"La construcción de sentidos colectivos e identidades compartidas que constituyen significados culturales

191

diversos en la prospectiva de una complejidad emergente y de un futuro susten table (- ,1 constituye
estrategias de reaproplaclón del mundo v la naturaleza."

En resumen, desde el pensamiento
leﬀniano los saberes son principios
valora vos, norma vos y afec vos
en los que las visiones del mundo
observaron a la naturaleza como
un elemento esencial de la vida y la
comunidad.
No obstante, al igual que el
pensamiento marxista, el concepto
leﬀniano de sustentabilidad evoca
al capital tecnológico y económico
como pilares de un nuevo sistema
de transacción entre humanidad y
naturaleza.
Precisamente, el concepto leﬀniano de sustentabilidad incluye

a la racionalidad como su fundamento. Leﬀ (2002; 2004; 2008)
sos ene que la racionalidad es un
instrumento para equilibrar el desbalance ecológico. En tanto principio rector, la racionalidad sería
u lizada para desmembrar la injus cia capitalista que estriba en
la concentración de recursos y la
ex nción de las especies excluidas.
Leﬀ (2004) observa en la inmoralidad capitalista el problema que
inhibe la sustentabilidad, mientras
legi ma a la economía y la tecnología como instrumentos esenciales de un nuevo orden produc vo.

34

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�Desarrollo social: Problemá ca hídrica y Trabajo Social

Se trata, en primera instancia, de
reducir la influencia de los enfoques u litaristas que consideran a
la naturaleza como un instrumento y a las necesidades de progreso
humano como un fin. Por ello, el
problema de la sustentabilidad, se-

gún el pensamiento leﬀniano, es la
inmoralidad u litarista, entonces
la solución debiera ser una nueva
racionalidad que contemple a la
humanidad y a la naturaleza como
un fin más que como instrumentos.

Tabla 3. Dimensiones de las racionalidades sustentables
Ano
2004

Autor

EXt ra&lt;:to

"Una nueva teoría de la producción orientada a establecer un balance entre la produ,clón ===== de

P~glna
225

biomasa y recursos remo,.,ables '( la ineluctable degr.adación entrópica e n la tr.ansíormación product iv;a de 1:a

nat uraleza ."

"Implica la necesidad de J!~ASJ.!l!lt los conceptos y métodos de diversas ciencias y campos dls,lpllnarlos

2004

v

235

del saber. asl como los sistemas de valores y las creencias en que se fund:a que promueven la racionalidad
económic.a e instrumental en la que descansa el orden socia l y productivo sustenta ble."

2004

"Forma de entendimiento de los procesos actuales de raolonallzación socia l, en cuan to a su poslbllldad de

300

2004

conducir hacia la construcción de un consenso social que oriente la acción social para alcanzar un futuro
común sustentable."'
"Puede referirse a los rasgos que dan identidad a una cultura, su lengua, sus costumbres y prticticas que

356

confisuran un estilo étnico."
"Impl ica la oonsecu,lón metódl&lt;a de determinado fin pra&lt;tlco a través de un c.llculo preciso de medios fines

203

lell

2004

eficaces { ... ) elaboración y uso de técnicas eficientes de produccicin v e n fo rmas eficaces de cont rol de 1:a
nat uraleza, asf como e n la racionalización del comport:amiento social para :alcanzar cierto:s fi nes."'

2004

"Estableoe los medios que confieren su eficacia a la sestlón ambiental, Incluyendo lao
tecnologí:a:s limpias, los instrumentos legal es

v lo:s arreglos institucionales de

y

218

las políticas :ambientales, así

como las formas de orsanlzaclón del movimiento ambiental de donde su rsen las fuer,as sociales y las
estrategias de poder par:a t ransformar la racionalid:ad económica dominante."

2008

Lell

"Entendid:a como el reordenamie nto de un conjunto de objetivos e:icpllcitos e implicitos; de medios e

158

Instrumentos; de prlnclplos étloos, reslas sociales, normas Jurídicas y valores culturales; de sistemas de
slsnlfica~os y de conocl miento; de teo~as y conoeptos; de métodos y técnleas de producción:

En síntesis, la racionalidad se refiere al conjunto de normas, principios, valores, instrumentos,
técnicas, métodos y tecnologías
orientadas al equilibrio entre la
disponibilidad de los recursos y las
expecta vas humanas de progreso,
crecimiento y desarrollo.
Sin embargo, Leﬀ (2008) advierte que la racionalidad está más
orientada a la ciencia y la tecnología, ya que es indispensable la innovación produc va para lograr el
equilibrio entre la disponibilidad

de recursos y las necesidades o expecta vas humanas. En este sendo, la función de las ciencias sociales es facilitar el aprendizaje de
la racionalidad, discu r sus bases
jurídicas y ges onar sus los procesos que den forma al nuevo orden
sustentable.
En el caso de las polí cas públicas, el concepto leﬀniano de
sustentabilidad permite deducir algunos ejes aplicables a las problemá cas hídricas de escasez, desabasto e insalubridad.
35

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�Desarrollo social: Problemá ca hídrica y Trabajo Social

Polí cas públicas y Trabajo Social
para la sustentabilidad hídrica
La sustentabilidad requiere de
un mecanismo de legi midad para
conver rse en un tema de la agenda pública. A par r de la par cipación ciudadana y la opinión pública,
la agenda sustentable podrá transformarse en una agenda universal.
Es menester considerar que el Estado construye su agenda polí ca a
par r de la agenda ciudadana que,
a su vez, es influida por la agenda
mediá ca ya que es a través de
los medios donde la ciudadanía se
informa de las problemá cas ambientales.
La sustentabilidad es, de acuerdo al pensamiento leﬀniano, el resultado de la unión entre saberes
y racionalidades, pero las polí cas
sustentables son un producto de
los temas ciudadanos, mediá cos y
polí cos en torno a la escasez, desabasto e insalubridad derivados
de la disponibilidad de los recursos
hídricos. A medida que la cobertura ecológica de los medios de comunicación se intensifica, propicia
un aumento en los temas de opinión pública y los contenidos de la
agenda polí ca. De este modo, las
polí cas públicas tendrían en sus
contenidos las problemá cas ambientales enfocadas por los medios,
la ciudadanía y la clase polí ca.

En el caso de las polí cas sociales orientadas a la sustentabilidad,
los medios impresos se han erigido
como las fuentes informa vas más
influyentes en los lectores con vocación ecologista, ya que son ellos
quienes buscan fehacientemente información que corrobore sus
creencias respecto a la escasez de
agua o el aumento de sequias.
Tales factores, la cobertura mediá ca, la opinión pública y las inicia vas polí cas son filtros que reflejan la situación hídrica y a par r
de ellos se construye una agenda
pública sustentable. De allí que el
Trabajo Social, como disciplina de
inves gación y ges ón sustentable,
requiera de competencias documentales que le permitan inferir la
incidencia de la agenda mediá ca
en la agenda ciudadana y ésta en
la agenda polí ca. Se trata de habilidades y conocimientos para
el análisis del establecimiento de
la agenda sustentable. Es decir, la
escasez, el desabasto y la insalubridad derivadas de la crisis hídrica son reducidos o amplificados
según los intereses de los medios
de comunicación, la opinión pública y la clase polí ca. Tales sesgos,
siguiendo el concepto leﬀniano de
sustentabilidad, deben ser reba dos por la agenda étnica, cien fica
y tecnológica.

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�Desarrollo social: Problemá ca hídrica y Trabajo Social

El Trabajo Social, en sus orígenes, se desarrolló a par r de la
industrialización de la naturaleza
(Barriga L. y Á. Mar nez, 2011), por
lo que la sustentabilidad pudo ser
reconceptualizada desde el marxismo como un escenario de contradicción entre las necesidades
humanas y la disponibilidad de los
recursos. Sin embargo, Leﬀ (2002)
advierte que el marxismo no desarrolló un concepto de sustentabilidad a par r de transformación de
la producción industrial ya que pregonaba el conflicto, pero el cambio
de externalidad a internalidad de la
naturaleza no tenía cabida en la totalidad del modo de producción. En
efecto, los medios de producción
seguían siendo los mismos para obtener los mismos resultados a parr de la dictadura del proletariado.
De allí que el concepto leﬀniano de
sustentabilidad permi ría más fehacientemente reconceptualizar la
historia del Trabajo Social ya no a
par r de la beneficencia (Falla, U.,
2010), la filantropía (Lera, C., 2008)
o el altruismo (Morales, M., 2011),
sino a par r de los conflictos entre
expecta vas humanas y disponibilidad de recursos.
En un sistema de contradicciones entre escasez de recursos y
diversidad de necesidades, la historia del Trabajo Social podría ser

replanteada si se considera que los
recursos hídricos serán fundamentales para preservar a las especies
vegetales y animales. En un esquema de conflictos hídricos, el Trabajo Social emergerá como una disciplina para la sustentabilidad más
que para la industria, la polí ca o la
ciudadanía.
Piénsese en la sistema zación
de los datos a par r de un enfoque leﬀniano: los archivos de los
profesionistas del Trabajo Social
incluirían información rela va al
impacto de la escasez y el desabasto sobre la población vulnerable,
marginada y excluida de los servicios públicos hídricos (Ribeiro, M.,
R. López y S., Mancinas, 2007). La
intervención del Trabajo Social sería entendida como la promoción
de conflictos para la generación
de cambios a nivel local (Repe ,
G., 2011), comunitario (Riveiro, L.,
2011) o personal (Oliva, A., 2008).
Si el marxismo planteaba que
las relaciones de producción determinaban la superestructura
ideológica (Parra, G., 2008), el concepto leﬀniano de sustentabilidad
plantearía que las relaciones de
producción están ma zadas por
factores intrínsecos tales como los
saberes y las racionalidades, cuya
interrelación permiten yuxtaponer la ideología antropocentrista,
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�Desarrollo social: Problemá ca hídrica y Trabajo Social

aquella que implica exención de la
humanidad de la escasez de recursos, a las relaciones de producción.
Es decir, el desabasto de agua en
una comunidad implica considerar
ya no la disponibilidad de agua, ni
las necesidades básicas humanas,
mucho menos las relaciones económicas orientadas al abastecimiento, sino el establecimiento de
la agenda hídrica local.
La reconceptualización del Trabajo Social, desde el concepto leﬀniano de sustentabilidad, inicia
a par r del análisis de los medios
de comunicación en referencia a la
opinión pública encargada de legimar, validar y evaluar las agendas
y polí cas hídricas. La ciudadanía,
usuaria del sistema de abastecimiento, desvirtúa sus usos y costumbres para trasponer la información circundante en los medios
de comunicación y, a par r de ella,
construir una agenda personal sobre la escasez o abundancia de
agua. En consecuencia, las contradicciones entre disponibilidad hídrica y expecta vas de usuarios se
diluyen ante la cobertura mediá ca de escasez y desabasto de agua.
No obstante, a nivel psicológico,
el conflicto en torno a la disponibilidad de agua, aun a pesar de los
medios de comunicación, se manifiesta en la opinión pública dividida

entre la escasez y la abundancia de
agua, el ahorro y el derroche. Tales
contradicciones son el resultado de
un proceso complejo que va de la
disponibilidad en los acuíferos hasta las inicia vas polí cas para legislar el derecho al agua, pasando por
los cierres de avenidas por parte de
usuarios inconformes con el desabasto y la venta de agua. Tal proceso implica un reto para el profesionista del Trabajo Social, ya que
supone el análisis minucioso de la
agenda cien fica, gubernamental,
mediá ca, ciudadana, global, local
o comunitaria en referencia a la
construcción de una agenda hídrica sustentable.

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�Desarrollo urbano: Estudios de caso

Perspectivas y tendencias del ejido
en conurbación del municipio de
Ciudad Victoria, Tamaulipas, México
Pedro Carlos Estrada Bellmann
María Cecilia Montemayor Marín

Resumen

L

a conurbación de erras ejidales trae consigo una serie de
problemas y beneficios. Este
trabajo presenta un breve análisis
de las tendencias de urbanización
del ejido en el municipio de Ciudad
Victoria, Tamaulipas, esbozando
puntos crí cos de conflictos sociales durante el proceso. En las úl mas décadas, en el agro mexicano han ocurrido grandes cambios
producto de la crisis económica
estructural de los años setenta
del siglo XX, dejando como resultado estancamiento y baja rentabilidad del campo. Dicha crisis es
atribuida al efecto de globalización
mundial, al cambio climá co con
la consecuente descapitalización y
empobrecimiento del sector social
agrícola, así como a la irremediable
pérdida de los recursos naturales.
Las modificaciones al ar culo 27
de la Cons tución Polí ca Mexicana de 1992 han favorecido el crecimiento de la mancha urbana en las

ciudades medianas, cuyo primer
sector es predominante en su economía. Existe poca inves gación y
conocimiento sobre el impacto que
ocasiona la urbanización de erras
ejidales a nivel regional, y para tal
efecto se toma el caso de Ciudad
Victoria, Tamaulipas. En la búsqueda de un desarrollo sustentable es
indispensable que la planeación y
ordenamiento territorial se realicen con fundamento y conocimiento de fenómenos socioeconómicos
locales, así como del impacto en el
cambio de propiedad y uso de suelo en el referido municipio tamaulipeco.

Palabras clave: erras ejidales, crecimiento urbano, planeación, Tamaulipas.

Abstract
The conurba on of erras ejidales
brings with it a series of problems
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�Desarrollo urbano: Estudios de caso

and benefits. The paper presents
a brief analysis of the trends of
urbaniza on of el ejido in the municipality of Victoria, Tamaulipas,
outlining cri cal points of social
conflicts during the process. In the
last decades big changes have occurred in the agro mexicano, movated by the structural economic
crisis of the years 70’s, which has
le stagna on and low profitability in the field. Also, a ributed to
the eﬀect of world globaliza on,
climate change with consequent
undercapitaliza on and impoverishment of the agricultural social
sector as well as the irremediable
loss of natural resources. Amendments to ar cle 27 of the Cons tución Polí ca de los Estados
Unidos Mexicanos in 1992, have allowed the growth of urban sprawl
in medium-sized ci es, whose first
sector predominated in its economy. There is li le research and
knowledge on the impact caused
by the urbaniza on of erras ejidales at the regional level. In the
quest for sustainable development
it is essen al that planning and
land use, be done with basis and
knowledge of local socio-economic
phenomena, as well as impacts on
the change of ownership and use
of land in the municipality of Ciudad Victoria, Tamaulipas.

Key words: erras ejidales, urban
growth, planning, Tamaulipas.

Antecedentes
Las ciudades generan, en su crecimiento acelerado, un cambio
de valor en el suelo. Las ciudades
que nacieron a orillas de fuentes
de agua permanente, generaron
áreas de cul vo en erras profundas y fér les. Los grandes cambios
en la rentabilidad agropecuaria y
cambio climá co han sido la causa
del abandono de esta ac vidad. El
gran dilema que surge con el cambio de uso y propiedad del suelo es
el de la polí ca alimentaria contra
la de servicios básicos de asentamientos.

El campo y sus actores
En la década de los años setenta
del siglo pasado, el agro mexicano
sufrió una crisis de rentabilidad. En
una competencia injusta, las polícas internacionales de mercado
permi eron que el alto subsidio de
productos agropecuarios en países
desarrollados se transfiriese como
precio sombra, resultando di cil
hasta la fecha obtener u lidad en
los productos nacionales y sobre

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�Desarrollo urbano: Estudios de caso

todo al querer ofertarlos a nivel
internacional. Esto repercu ó seriamente en la can dad de reinversión de la empresa o productor
agropecuario. Aunado a lo anterior, una descapitalización acelerada por venta de ac vos semifijos
durante los años de 1985-1988 se
manifestó como una terrible inflación. Durante la crisis de 1994 recayó nuevamente la rentabilidad del
campo, prevaleciendo empresas
que maquilaban para exportación
o bien que tenían buen precio en el
mercado nacional.
Durante el periodo de gobierno
del presidente José López Por llo
(1976-1982) se implementaron
algunos cambios que pretendían
la integración de la producción en
erras ejidales a la dinámica económica. Sin duda, los alcances no
fueron los esperados por la poca
cer dumbre de los procesos legales que garan zaran seguridad en
la incursión de capital privado a
erras ejidales.
Los acontecimientos económicos de crisis coyuntural favorecieron el empobrecimiento del sector
social y los cambios hacia la privazación de las erras ejidales a través de la modificación al ar culo
27 de la Cons tución Mexicana en
1992. Su repercusión hizo que el
escenario de las polí cas mexica-

nas hacia el agro fuese indiscu blemente de mercado, con el consecuente abandono del sector social.
Las estructuras agrarias son determinadas principalmente por su
organización social, sistema de posesión y uso de erra, además del
po y forma de producción, basado
en la capacidad y condiciones para
la regeneración del recurso natural. El punto medular en la relación
espacial que se da entre los grupos
sociales campesinos se encuentra
en los términos ‘propiedad’ o ‘usufructo’ —derecho a uso— de los recursos naturales
—especialmente del agua—, comprendidos
en la unidad denominada suelo.
El mercado del recurso ‘ erra’
ene su punto crí co, antes que en
el espacio en sí, en la disposición
y calidad de agua. En la región, la
precipitación errá ca o la inexistencia de ella disminuye su valor
produc vo y, por ende, el de mercado.
De allí la importancia del apoyo
del gobierno a diferentes niveles
e instancias para dotar de infraestructura, valor que hace aumentar
la especulación y precio en el mercado formal e informal.
La dicotomía en el obje vo de
la erra ejidal se da en el conflicto
del concepto mercan l o social de
la misma. La reforma agraria, como
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�Desarrollo urbano: Estudios de caso

norma va, sólo es una parte del
contexto general de la misma: ninguna es fac ble si no existen apoyos paralelos a través de polí cas
económicas y judiciales adecuadas
para llevarla a buen fin. Si el Estado
desa ende al sector social y a sus
apoyos, tendrá como lógica consecuencia la incursión de la erra
ejidal en la dominante economía
capitalista —polí ca neoliberal que
sigue vigente— de la oferta y demanda.
El mercado de la erra está en
función de las necesidades del ejidatario y su unidad económica familiar (Maning, 1990) define como
funciones principales de la familia
a nivel de grupo de personas:

—La transferencia de los recursos
disponibles para sa sfacer sus necesidades.
—Asegurar el seguimiento de las
metas múl ples establecidas.
—La producción de bienes y servicios.
—El consenso y toma de decisiones sobre el uso de ingresos para el
consumo y producción.
—La regulación social de sus relaciones con el exterior.
—La reproducción social y material, así como el respaldo de sus
integrantes.

En todas ellas está presente el
costo de oportunidad —valor al
que uno renuncia al escoger una
opción excluyendo otra—. Para la
unidad económica de la familia ejidal, la migración pendular es una
de las formas de integración más
rápidas a las ciudades o centros de
población cercana, siempre y cuando el costo no demerite el ingreso
requerido para sobrevivir. Esto va
paralelo a que la inversión en capital humano que realizan sea una
forma de transferir sus recursos a
un sector más seguro y rentable.
El riesgo de depender del “temporal” —irrigación por lluvia— y el
bajo ingreso del sector agrícola o
ganadero suburbano hacen que el
principal ingreso familiar no proceda de su dotación de erras en el
ejido.
Los intereses del cambio de uso
de suelo bajo la perspec va gubernamental, sobre todo a nivel municipal por la demanda de espacio
para vivienda social, entran en conflicto con el ejidatario poseedor del
recurso. La concertación de estos
actores es fundamental; normalmente en ello se pierde mucho del
ideal u obje vo de la polí ca del
bienestar social.

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Datos del municipio de Ciudad
Victoria
Está ubicado geográficamente en la
región centro oeste del estado de
Tamaulipas, entre las coordenadas
norte a 23º 59’, al sur 23º 24’ de
la tud norte; al este 98º 55’ y al
oeste a 99º 26’ de longitud oeste;
con altura media de 321 metros sobre el nivel del mar. Se halla sobre
la cuenca hidrológica del río Purificación, entre las estribaciones de la
Sierra Madre Oriental, cuya altura
va de los 1 mil 700 a 1 mil 850 metros sobre el nivel del mar. Colinda
con los municipios de Güémez al
norte, Llera y Jaumave al sur, Villa
de Casas, Güémez y Llera al este y
Jaumave y Güémez al oeste.
Su extensión territorial de 1 mil
634.08 kilómetros cuadrados representa 2.05 por ciento del territorio estatal; alberga a 42 ejidos. El
municipio des na 4.72 por ciento
del suelo para uso urbano; 15.27,
para ac vidades agrícolas, y de
este universo 12.66 por ciento son
erras de temporal, lo que disminuye significa vamente su posible
aprovechamiento, ya que sólo 2.61
por ciento es de riego. El 28.22 por
ciento se emplea para la cría de
ganado; 22.44 por ciento son erras de agostadero —sólo puede
aprovecharse la vegetación o pas-

tos naturales— y únicamente 5.78
por ciento lo cons tuyen praderas.
El 37.77 por ciento es de uso forestal. Para la ac vidad industrial el
porcentaje es menor al 2 por ciento, quedando el resto para otros
usos. Al sur de la cabecera municipal, Ciudad Victoria comparte con
Jaumave una zona especial sujeta
a la conservación ecológica denominada “Área Natural Protegida de
Altas Cumbres” (Ayuntamiento de
Ciudad Victoria, 2005a; 2005b).
De la población total del municipio de Ciudad Victoria, 94.4 por
ciento habita en la zona urbana
y 5.6 por ciento en comunidades
rurales —4 mil 43 habitantes—,
con menos de 2 mil habitantes.
Por edad predomina la población
joven; el grupo menor de 15 años
representa 32 por ciento; 60 por
ciento integra a mayores de 16
hasta los 64 años; y 8 por ciento
corresponde al sector de personas
mayores a 65 años o con edad no
especificada (Ins tuto Nacional de
Estadís ca Geogra a e Informá ca,
2000).
La población económicamente
ac va (PEA) es de 102 mil 516 personas —52.41 por ciento—, encontrándose desempleadas 1 mil 376
de ellas —1.34 por ciento—; aunque el porcentaje no es muy alto,
se debe considerar el incremento
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anual del grupo que se incorpora a la vida laboral al concluir sus
estudios, por lo que se requiere
incrementar las fuentes de empleo
(Ayuntamiento de Ciudad Victoria,
2005a).
El 69.4 por ciento de la PEA está
incorporado al sector terciario, por
ser la capital el principal centro
polí co-administra vo donde se
ubican los tres niveles de gobierno
—federal, estatal y municipal—,
además de la Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT), tanto
sus áreas administra vas como
diversas en dades académicas.
El 22 por ciento de la PEA se encuentra incorporado al sector secundario —minería, manufacturas
y construcción—; 5.6 por ciento al
primario —agricultura, ganadería
y silvicultura—; y 3 por ciento en
ac vidades que no están especificadas.
El 20 por ciento de la PEA percibe ingresos menores a un salario
mínimo; 38 por ciento ob ene entre uno y dos; 35 por ciento entre
dos y cinco; y sólo en 7 por ciento es
superior a cinco salarios mínimos.

Distribución de la población
En la cabecera municipal, Ciudad
Victoria, radica 94.66 por ciento
de la población; 2.5 por ciento en

si os que oscilan entre 500 y 2 mil
499 habitantes; 2.84 por ciento
vive en lugares de menos de 500
pobladores. El municipio está integrado por 279 localidades entre las
que destacan: Ciudad Victoria cabecera municipal, Alianza de Caballeros, Altos de Caballeros, Benito
Juárez, La Misión, Santa Librada, La
Libertad, Lázaro Cárdenas, Aquiles
Serdán, El Fuerte de Portes Gil, Laborcitas, Loma Alta, Congregación
Caballeros, Manuel Ávila Camacho
y Tierra Nueva (Ayuntamiento de
Ciudad Victoria, 2005a).

Grafica 1. Crecimiento poblacional de Ciudad Victoria Tamaulipas,
1856-2000

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Fuente: Ayuntamiento de Ciudad Victoria,
2005b.

La presión sobre la erra ejidal ocasionada por el crecimiento económico y poblacional de la cabecera
municipal corresponde a la tendencia manifiesta en la grafica 1. La
PEA se ha concentrado en el sector

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�Desarrollo urbano: Estudios de caso

servicios debido a su condición de
capital del estado, concentrando su
importancia en educación y dependencias gubernamentales. Durante
la segunda mitad de los noventa, la
presencia de las maquiladoras en
la ciudad representó un polo de desarrollo que acrecentó la migración
del campo hacia la ciudad; sin embargo, las maquiladoras se vieron
en crisis a mediados de la primera
década de este siglo. No obstante,
su crecimiento económico requirió
en su momento la promoción de
créditos habitacionales y aparición
del concepto de fraccionamientos.

Cambio de uso de suelo para servicios públicos urbanos
El ritmo, formas de crecimiento y
distribución de la población, aunados a los patrones de producción y
consumo, inciden rápidamente en
la disponibilidad y deterioro de los
recursos naturales y el bienestar
humano.
El proceso de movilidad urbana
temporal, así como la migración del
campo a la ciudad en busca de mejorar sus condiciones de vida, han
ocasionado que la mancha urbana
cada vez se ex enda mas, afectando las reservas territoriales rurales.

Debido a este proceso de urbanización, los rápidos cambios demográficos e impactos ambientales
a nivel mundial, nacional, estatal y
local se dan necesariamente en las
ciudades.
El Ins tuto Nacional de Estadísca Geogra a e Informá ca (2002)
señala que en la actualidad más
de la mitad de la humanidad vive
en áreas urbanas, es mándose un
incremento para 2025 de 62.5 por
ciento —8 mil millones de habitantes— que seguramente afectará las
áreas y recursos naturales por el
impacto de la ac vidad del hombre
y los requerimientos para sa sfacer sus necesidades. Ello obliga a
que las municipalidades urbanicen
grandes extensiones de terrenos
de erra generalmente agrícola
para brindarles vivienda y servicios
básicos a los nuevos habitantes.
El concepto de uso de suelo
puede ser visto integralmente a
través de la evaluación social —
económica—, instrumento básico
para la planificación de obras públicas y de sus consecuencias —
costo-beneficio—.
En el planteamiento de cambio
de uso de suelo en el ejido Guadalupe Victoria, del municipio de Ciudad Victoria, podríamos mencionar
la construcción de un hospital de
especialidades, centro comercial
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�Desarrollo urbano: Estudios de caso

y nuevas viviendas, cuyo costo de
oportunidad mejorará sin duda
los sectores de la construcción,
infraestructura, vivienda, empleos
directos e indirectos —básicos y de
especialidad—, comercio local, recaudación fiscal, mantenimiento y
servicios, entre otros.
Para quien se encuentra especializado en el área agropecuaria,
este cambio del uso original de
suelo se asume con ma ces más
sen mentales por la ex nción de
una ac vidad considerada de seguridad nacional —alimentación—,
pero bajo el lente social y redistribu vo, la opción de cambio de uso
de suelo parece ser la mejor.

La conurbación de áreas ejidales
El ar culo 27 cons tucional le otorga al gobierno del municipio, en
primera instancia, seguido por el
estado y la federación, la capacidad
para decidir el cambio de tenencia
o uso de suelo. Esto crea en ocasiones una aparente disconformidad
por el nivel de toma de decisiones
y de los derechos que por costumbre se otorgaban al usufructuario.
Esta situación tan peculiar provoca
que la mecánica de las transacciones a nivel informal por parte de
los ejidatarios se dé en la forma
de ceder derecho de uso de suelo

fuera de la ley, con asentamientos
humanos que en ocasiones manenen ciertos nexos, familiares o
polí cos, con invasiones premeditadas para invalidar toda posible
decisión y ges ón gubernamental,
obligando por presión polí ca a la
regularización de este derecho a
los nuevos pobladores, con la consecuente dotación de servicios públicos (Casas, S., 1994).
La tendencia clara sobre la expansión urbana en los próximos
años se ve manifiesta en los mapas
1 y 2: Ciudad Victoria ha mostrado una expansión hacia el norte y
oriente de la ciudad. Los ejidos conurbanos han sido los preferidos
para asentamientos irregulares y
después de1996, ante el fenómeno de la compraventa de erras,
se tramitó para transformarlos en
erras de propiedad privada.
La superficie expropiada en su
gran mayoría se ha des nado a
nuevos asentamientos humanos
e infraestructura urbana. Estrada
P. (1994) comenta la problemá ca
durante la primera etapa de privazación del ejido:

—Los cambios internos sufridos en
las organizaciones ejidales con su
alternancia con asentamientos humanos marginados.

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�Desarrollo urbano: Estudios de caso

Tabla 1. ProblemáƟca de la conurbación de ejidos en Ciudad Victoria
hasta 1993
Ej ido

Probl e mática

7 de novi e mbr e

Tres expropiaciones (dos por asentam ie ntos humanos y otra
por la construcción de l li brami e nto)

La Presa

Construcción de librami ento Naciones Unidas; expropiación

para estación de bombeo de Petróleos Mexicanos (Pe me x);
insta laciones Fe rtim ex
Pante ón Mun icipa l
Rastro Municipa l
Invasiones de a se ntam ie ntos humanos
Extracción de mate ria l compactante
Benito Juár ez

Expropiación para e l li bram ie nto Naciones Unidas
Insta laciones SEC. de Comunicaciones y Transporte
Policía Fede ra l de Cam inos

Guada lupe Victoria

Invasiones de ase ntam ie ntos humanos
Basurero Municipa l
Libram ie nto Naciones Un idas
Insta laciones Petróleos Mexicanos (Pe mex)

Santa Li brada

Insta laciones de la Facultad de Medicina Veter inar ia
Li bram ie nto Naciones Un idas
Insta lacion es de Petróleos Mexicanos (Pe mex)

Loma Alta

Invasiones de ase ntam ie ntos humanos

Fuente: Secretaria de Reforma Agraria, 1993, citado por Casas S., 1994.

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�Desarrollo urbano: Estudios de caso

—El uso de suelo actual y uso potencial, sobre todo desde el punto
de vista de impacto ecológico urbano, su evolución e impacto social.
—Cambios en las estructuras y acvidades económicas de familias
de ejidatarios y de los asentamientos humanos conurbados.
—Los cambios internos sufridos en
las organizaciones ejidales con su
alternancia con asentamientos humanos marginados.

Mapa 1. Área urbana, Ɵerras ejidales y orografia de Ciudad Victoria, Tamaulipas

Fuente: Ins tuto Nacional de Estadís ca Geograa e Informá ca, 2005.

Mapa 2. Crecimiento de la mancha
urbana de Ciudad Victoria, Tamaulipas

fTAP'AS OE CilECIMHltTO
JI •VTuR.O 10Cl1- 1020.
ASO USO • 1DOO

AitOl!KIO-l9:MI ■
Aio1~0-u111
Afil011t71&gt;-U9'0

AAO l.PfO •1:001

■

A ,uruR.O J002 - NN

■

Fuente: Ayuntamiento de Ciudad Victoria,
2000b.

La eficiencia en la aplicación de la
norma y la ley no dará resultados
posi vos o de alcances esperados
si no se proponen y adecuan mecanismos para integrar y beneficiar a los ejidatarios asentados y
sus familiares con los cambios sociales, polí cos y económicos que
origina la urbanización. De lo contrario, caerán en la especulación y
despojo de erras a las cuales les
une tradición e historia, además de
enfrascarse en una lucha de poder
que tan sólo menguará los pocos
recursos que poseen dichas clases
marginadas.

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�Desarrollo urbano: Estudios de caso

Tabla 2. Expropiaciones realizadas por la Comisión para la Regularización de la Tenencia de la Tierra (CoreƩ) a ejidos conurbanos de Ciudad
Victoria entre 1996 y 2004
Diario

Oficial

de

Núcleo agrario

la

Monto
Superficie

Federación .

indemnizatorio

La Presa

18 abril 2000

* 308-36-21.10

18 501 726.60

La Presa

22 abril 2002

52-79-13.00

977 078.80

7 de Noviembre

15 mayo 1996

14-61-88.00

197 353.80

7 de Noviembre

4 de octubre 2004

14-03-62.00

269 996.97

Área de Pajaritos

24 septiembre 1999

3-94-64.73

69 539.18

22 mayo 1997

58-72-25.00

1 203 811.25

Guadalupe
Victoria

Fuente: Secretaria de la Reforma Agraria, 2005.

51

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�Desarrollo urbano: Estudios de caso

Tabla 3. Relación de ejidos conurbanos de Victoria superficie y uso, 2005

Área pa1c,1:, ada

Pob ado

La Presa

401,397231

40&amp;.353034

7 de Novismbre

67,4li327

449,016757

übert:ad,

Misión P,roceso

y sabino unidos

Procede

Lom,a Alta

208.94~66.1

A.senta miem:o

~ rva

hurnaoo

crecimiBrrto

35.21191!15

7,104227

Uso comúm

de

Total

852,143647

516 ,432084

De

ZZZ,931783

29,813050

4.,546867

466 ,234361

Gi,adall,pe
Victoria

antes 394,490685

25.2932316

4 19,783921

Área de P.ajarnos

s .a,mta úbr:ada

347.727700

27.727100

375.454800

Aqi,iies Serdán

382,364178

21,385145

403,749323

625.3064.1 9

22, 135344

4.,615!175

652,077638

1462. 129749

53,230642

5 . 1&gt;8322

lSW .518713

49.,043957

11,328787

715 ,602818

24. 198750

4 .942249

1578.451098

15,774755

2 ,67668.1

474 ,449832

23,023238

1,180748

358,859070

BE&lt;

ito Ji,árez

Ello ilío
Olmo y Ranmo

de!! 655,230074

Nl!IE'VO

castillo
La

Boca de

N an
984.999563

564.310536

Capitán
Gerusral
cárdenas

Lá:z;a10

ames 455,998396

El Llaoo
Las La borcitas

334,655084

Fuente: Secretaria de Reforma Agraria, 2005.

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�Desarrollo urbano: Estudios de caso

Conclusiones
Las tendencias muestran que los
ejidos conurbanos seguirán siendo
erra de reserva para abastecer el
crecimiento constante de la mancha urbana de Ciudad Victoria.
Las erras ejidales que se encuentran hacia la sierra enen
mejores condiciones para una
edificación más económica por la
necesidad de hacer poco cimiento, comparada con la parte plana,
donde los perfiles de suelo son
profundos.
Las ac vidades económicas
causadas indirectamente por la urbanización han sido en lo general
más posi vas que nega vas, considerando la mano de obra exigida
en el sector de salud, construcción
y servicios públicos en empos en
que la ac vidad agropecuaria es
poco rentable a baja escala.
El impacto social es mayormente distribu vo con el cambio de uso
de suelo de agropecuario a urbano.
Existe un mayor número de beneficiarios directamente en forma de
viviendas e indirectamente con la
diversificación de ingresos de sus
habitantes.
Un mayor apoyo en infraestructura suburbana propiciará un
incremento en el valor de suelo
ya priva zado y, por consiguiente,

propiciará una mayor recaudación
municipal.
El crecimiento urbano deberá
de estar sujeto, más que a un simple cambio de propiedad, a una
buena planeación urbana considerando en detalle el impacto que
ocasiona cada nuevo asentamiento
humano, y así poder prevenir, más
que lamentar, en vista de la velocidad como se dan estos cambios de
uso de suelo que, inevitablemente,
ponen a prueba la capacidad de
las autoridades para proporcionar
servicios públicos suficientes a los
nuevos pobladores.

Bibliograİa
Ayuntamiento de Ciudad Victoria, 2005a, Plan
de Desarrollo Municipal, Ayuntamiento de
Ciudad Victoria, Tamaulipas.
Ayuntamiento de Ciudad Victoria, 2005b, Ayuntamiento de Ciudad Victoria, Tamaulipas.
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Ciudad Victoria, Tamaulipas. Su problemá ca”, Momento Económico, núm. 73, mayojunio, Ins tuto de Inves gaciones Económicas, Universidad Nacional Autónoma de
México, pp. 14-19.
Estrada Bellmann, Pedro Carlos, 1994, Gobierno
de Tamaulipas, 2005, Mapa Interac vo.
Disponible en: http://www.tamaulipas.gob.mx
Ins tuto Nacional de Estadís ca Geogra a e
Informá ca, 1960, Censo General de Población y Vivienda del Estado de Tamaulipas,
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Informá ca, 1970, Censo General de Población y Vivienda del Estado de Tamaulipas,
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�Desarrollo urbano: Estudios de caso
Ins tuto Nacional de Estadís ca Geogra a e
Informá ca, 1980, Censo General de Población y Vivienda del Estado de Tamaulipas,
INEGI.
Ins tuto Nacional de Estadís ca Geogra a e
Informá ca, 1990, Censo General de Población y Vivienda del Estado de Tamaulipas,
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Ins tuto Nacional de Estadís ca Geogra a e
Informá ca, 2000, Censo General de Población y Vivienda del Estado de Tamaulipas,
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Ins tuto Nacional de Estadís ca Geogra a e Informá ca, 2005, Mapa interac vo, INEGI.
Disponible en: http://www.inegi.gob.mx
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Tamaulipas.
Universidad Autónoma de Tamaulipas, 2002,
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�Desarrollo urbano: Estudios de caso

Análisis de los espacios públicos en
el polígono Edison y revisión de la
legislación actual
Rafael Alejandro Tavares Mar nez
Eduardo Sousa González

Resumen

L

a inves gación que se presenta a con nuación se realizó
con la finalidad de hacer un
análisis de los espacios públicos
y con mayor enfoque en las áreas
verdes en el polígono Edison, un
examen de la comunidad y de
cómo se genera la ciudadanía, así
como también la legislación actual.
Para esto se define claramente lo
que es espacio público. Esto llevará
a una mayor comprensión del término y así entender de qué forma
pudiera mejorarse el ámbito legal
para un cuidado óp mo y aprovechamiento de las áreas verdes y de
los espacios urbanos en general.
El caso de estudio a tomar es
el polígono Edison, formado por el
polígono de pobreza núm. 66 de
acuerdo al libro Mapas de pobreza
y rezago social en el Área Metropolitana de Monterrey (Consejo
de Desarrollo Social/Universidad
Autónoma de Nuevo León, 2009),
junto con algunas colonias más,

que en total forman ocho muy bien
marcadas por estos límites urbanos
invisibles, pero que afectan a la traza urbana y la vida social.

Palabras clave: espacio público,
ciudadanía, legislación.

Abstract:
The research presented here was
conducted in order to make an
analysis of public spaces and with
greater focus on the green areas in
the Polygon Edison, an analysis of
community and ci zenship as it is
generated, as well as the current
legisla on. For it is clearly defined
what is public space for some authors. This will lead to a greater
understanding of what is a public space and so understand how
the legal environment could be
improved for be er care and use
of green areas and urban areas in
general.
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�Desarrollo urbano: Estudios de caso

The case study is taking Polygon Edison, which is formed by the
poverty Polygon # 66, according
to the book Maps of poverty and
social backwardness in the metropolitan area of Monterrey (Consejo
de Desarrollo Social/ Universidad
Autónoma de Nuevo León, 2009)
and a few colonies in total formed
eight well marked by these invisible city limits but that aﬀect the
urban and social life.

Key words: public space, ci zenship, legisla on.

Contexto
Las ciudades actuales presentan
una mayor diversidad de culturas,
formas de pensar, estratos socioeconómicos y también descentralizaciones de los asentamientos
humanos. Sumado el aumento de
población, esto conlleva a que las
manchas urbanas crezcan en forma
horizontal, como es el caso de la
ciudad de Monterrey, Nuevo León,
México.
Este crecimiento horizontal genera nodos aislados de infraestructura: equipamiento sico y equipamiento social. Con ello provoca
que el centro natural de la ciudad
vaya siendo abandonado por sus

habitantes, quienes se mudan a las
orillas de la mancha urbana.
Estas áreas o barrios con decremento de habitantes se vuelven vulnerables en varios ámbitos:
educa vo, recrea vo, de empleo,
de seguridad, de ac vidades humanas destruc vas, demandando
ayuda por parte del gobierno.
En el Área Metropolitana de
Monterrey (AMM) existen 69 polígonos de pobreza detectados, de
los cuales uno de ellos será el objeto de estudio de esta inves gación.
El ar culo se enfocará en el polígono de pobreza núm. 66, de acuerdo
al libro Mapas de pobreza y rezago
social en el Área Metropolitana de
Monterrey (Consejo de Desarrollo
Social/Universidad Autónoma de
Nuevo León, 2009). Tal polígono
está conformado por ocho barrios
de grupos vulnerables que ordenados de sur a norte son: Talleres, 10
de Marzo, Tijerina, Jaramillo, Progreso, Benito Juárez, Fomerrey 47
y Garza Nieto.
El polígono posee una extensión territorial de 200 hectáreas,
es decir, está compuesto de 10 por
20 manzanas. La población total
de estos barrios es de 24 mil 144
personas (Ins tuto Nacional de Estadís ca, Geogra a e Informá ca,
2001) distribuidas en diferentes
edades, tal como lo muestra la siguiente gráfica.

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�Desarrollo urbano: Estudios de caso

1. Gráfica comparaƟva entre la pirámide de edades a nivel nacional y en el polígono

■

Nivel Federal

5,. ""·
10 ·&amp;4

75-79

t

70 • 7◄

65•69

290

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362

50 •5"1

482

.. , ... ,

579

.. 0 ◄4

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5.9

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2,6 627

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3 ,7

837

893

.. ., 1038
.. . ,

1027

1491

1134

1313

1374

S.1 1231
SA 1304
5.1 1231

5.3

657
748
786

1069

• .2 1014

4,2

521
657

1404

1128
876
1085

1096
972
1056

0...-_._.u~..a•::!·•~ - - - - - -- - - - -,t..;•:;·º::...!1~20~1~_..¡ ~-_,1,!2S4
~----------""'-.!1.!i198
~ .,¡

1

113 millones de personas

24,144 personas

Fuente: Ins tuto Nacional de Estadís ca, Geogra a e Informá ca, 2001.

Definiciones
En opinión de Marshal (1998), la
ciudadanía consiste esencialmente en asegurar que cada cual sea
tratado como un miembro pleno
de una sociedad de iguales. La manera de asegurar este po de pertenencia consiste en otorgar a los
individuos un número creciente de
derechos de ciudadanía.
En esta época vivimos empos
adversos a los derechos sociales, a la iden dad ciudadana, a la
conciencia de ciudadanía. A pesar
de lo cual —o precisamente por
ello—, la categoría de ciudadanía
ha suscitado un interés que no se
percibía hace 20 años, adquiriendo

una capacidad de resonancia no
alcanzada hasta ahora en su propia
historia, y ello por razones tanto de
orden teórico como político.
El interés teórico del término
puede deberse a la capacidad de
la ciudadanía para integrar las exigencias de jus cia y pertenencia.
Polí camente, se señala como escenario del resurgimiento del interés que comentamos: por un lado,
la tendencia observada de creciente indiferencia de los ciudadanos
en su calidad de votantes; por otro,
el pluralismo en aumento, concomitante con el florecimiento de
múl ples ejes de diferenciación
social, en medio de exigencias cada
vez mayores de adaptación a las
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�Desarrollo urbano: Estudios de caso

nuevas reglas de juego impuestas
por la globalización, lo cual provoca una crisis en las iden dades polí cas.
La ciudadanía, por consiguiente, aparece como preocupación
polí ca en medio de un proceso de
desiden ficación polí ca y de pérdida de confianza en las ins tuciones democrá cas (Kymlicka, 1996;
Paranio, 1998). Preocupación que
nos atañe a nosotros mismos como
ciudadanos; de ahí la dificultad
adicional que se presenta en el
abordaje de este tema, en tanto
requiere un esfuerzo mayor de separación analí ca entre la mirada
teórica y la mirada polí ca, entre lo
que encontramos y lo que desearíamos encontrar.
De manera que dis ntos autores
le otorgan, teóricamente, significados muy dis ntos y le imprimen,
polí camente, valores muy divergentes. Sus componentes centrales
—pertenencia, jerarquía, igualdad,
virtud, derechos, deberes— adquieren mayor o menor relevancia
según el momento histórico en que
se inscriba el análisis de la ciudadanía. Con esto decimos que no hay
una “esencia” atribuible a la ciudadanía, sino que la misma con ene
todos estos elementos, a la vez que
no con ene a ninguno de manera
par cular y defini va.

La idea de ciudadanía con fuerte predominio de los derechos ha
sido cues onada desde dis ntos
ángulos, tanto teóricos como polí cos. Pese a su procedencia tan
diversa, tales crí cas apuntalan la
necesidad de incorporar las obligaciones, responsabilidades y virtudes como cons tu vas de la ciudadanía. Los crí cos provenientes de
la llamada Nueva Derecha atacan
los derechos sociales de ciudadanía por considerarlos incompa bles con las exigencias de libertad
nega va y con los reclamos de la
jus cia con base en el mérito.
Desde distintos ángulos, y salvo los conservadores modernos,
que han reafirmado el rol del
mercado, el resto del espectro reconoce a la ciudadanía como una
condición política y social que
confiere un estatus independientemente de la posición económica. Ahora bien, la ciudadanía
también es problemática desde
otro ángulo: asistimos a un momento de ruptura entre ciudadanos y dirigentes, enmarcada en
un proceso de crisis de representación, de las palabras, de identidades individuales y grupales; en
el escenario actual viene perdiendo entidad el ciudadano, dotado
a su vez de las mismas capacidades y derechos.

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�Desarrollo urbano: Estudios de caso

De cualquier modo, se cree que
la cues ón no se resuelve adscribiendo simplemente a la idea de
ciudadanía diferenciada, sino que,
hoy más que nunca, es preciso
pensar en la construcción de un espacio público que pueda acoger las
múl ples pertenencias comunitarias, traspasándolas a un orden que
permita la convivencia, lo cual exige
la recons tución de ciertas ideas generales o universales que acojan en
su seno a las diferencias y, a la vez,
impidan la fragmentación.
La ciudadanía se genera en los
espacios públicos, pero ¿qué es un
espacio público? Es la esencia misma del territorio y de los asentamientos humanos. Todos nosotros
jugamos, circulamos, nos entretenemos y nos iden ficamos con
determinados lugares en diferentes momentos de nuestras vidas.
Todos recorremos a diario paseos
peatonales, calles y avenidas hacia
los cuales desarrollamos algún po
de afinidad, aunque muchas veces
deseamos que sean más atrac vos,
mejor cuidados, más seguros (Delamaza, 2011).
Todo lo aquí mencionado debe
ser implementado en las áreas
urbanas donde existen grupos socialmente vulnerables. En el AMM
existen 69 polígonos de pobreza
detectados por el Gobierno del Es-

tado. Estas áreas o barrios con decremento de habitantes se vuelven
vulnerables en los ámbitos educavo, recrea vo, de empleo, de seguridad, de ac vidades humanas
destruc vas, y demandan ayuda
por parte del gobierno.
Existen diversos ejemplos que
dan pie a un marco de referencia,
como el urbanismo social en Medellín, Colombia. En esa ciudad, dicha disciplina es un claro ejemplo
de regeneración urbana y social
debido al gran impacto que ene
el diseñar arquitectura de gran renombre y construirla en los lugares
con población más desprotegida y
necesitada como la que habita los
barrios vulnerables. Esto conlleva
a que los ciudadanos se sientan
atendidos y valorados por la comunidad, el gobierno y las empresas.

El urbanismo social es el componente más impactante.
Consiste, básicamente, en el
direccionamiento de grandes
inversiones en proyectos urbanís cos puntuales hacia los sectores populares de la ciudad.
Argumentando que la ciudad
ene una deuda histórica con
estos sectores olvidados, se
ha apostado a cancelarla mediante la construcción de obras
infraestructurales y arquitectónicas de alta calidad y fuerte
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�Desarrollo urbano: Estudios de caso

impacto tanto esté co como
social (Brand, P., 2010).

También existe otra inves gación,
“Efectos diferenciales de la comunidad sobre la percepción y uso
de áreas verdes urbanas” (Lo, A.
Y. y Jim, C. Y. 2010), en donde se
estudió la diversidad de la percepción del público hacia los espacios
verdes urbanos en Hong Kong. Se
hicieron muestras al azar y fueron
seleccionados hogares de cuatro
comunidades residenciales dominantes: la an gua central de vivienda pública (OP); el viejo núcleo
residencial (OR); los suburbios residenciales (SR); y la nueva ciudad
de viviendas públicas (NP). Se realizaron entrevistas usando un cuesonario estructurado; la ac tud de
los residentes, el patrón de visita,
la preferencia de los espacios verdes y la evaluación de la calidad del
barrio también se inves garon.
Los suburbios residenciales presentaron resultados peculiares en
comparaciones con lo demás. Las
diferencias moderadas entre las
otras tres comunidades fueron vinculadas principalmente a las caracterís cas locales en los alrededores
del parque. OP hizo más hincapié
en la función de los lugares comunes de interacción vecinal asociado
con una mejor relación social de
una población de más edad.

Los parques en OP fueron los
más visitados, a pesar de que sus
habitantes eran sensibles a los impactos nega vos de los espacios
verdes urbanos, algo que se relaciona con deterioro urbano en los
alrededores. Los encuestados en el
SR aprecian las áreas verdes como
un ambiente acogedor para las acvidades de la familia y el goce esté co. En el NP los residentes fueron visitantes menos frecuentes a
pesar de la provisión generosa de
parques, debido a la población
juvenil, la cohesión social débil y
escasa integración de los nuevos
inmigrantes. Factores de calidad de
la comunidad tales como relación
de vecindad y la densidad urbana
pudieron haber influido en la percepción.
“Las cualidades sociales fueron
más importantes que los aspectos
sicos de los parques en influir a
que lleguen visitantes” (Lo, A. Y.
y Jim, C. Y. 2010). También según el
Censo de población y vivienda 2010
(Ins tuto Nacional de Estadís ca,
Geogra a e Informá ca, 2011), en
1990 exis an 74 personas dependientes por cada 100 en edad de
trabajo; de estas 74, siete personas
eran de la tercera edad y 67, niños;
en 2000, eran ocho personas de la
tercera edad y 56 niños, dando un
total de 64 personas dependientes;
y en 2010, 10 personas eran de la

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�Desarrollo urbano: Estudios de caso

tercera edad y 55, niños, dando un
total de 55 dependientes por cada
100. Con estos datos se ve claramente que existe un alto porcentaje de grupos vulnerables, en este
caso niños y adultos mayores.
Es por ello que los espacios públicos, desde un parque, plaza, camellón, banqueta o cualquier otro
transitado por el peatón, deben ser
diseñados de forma que un adulto
mayor pueda recorrerlos y usarlos
sin dependencia de nadie, al igual
que un niño.
“El espacio urbano ene nuevos procesos de concentración y
complejidad de ac vidades y usos
para op mizar las sinergias”, dice
Jordi Borja en el ensayo Ciudadanía y espacio público. Se debe
generar cohesión social y apoyo a
los grupos vulnerables mediante la
regeneración de centros y áreas urbanas con mejora en la movilidad
y visibilidad, y con la promoción de
nuevos productos que vuelvan a
ac var el tejido social y económico
y así generar autoes ma y ciudadanía en los habitantes del entorno
urbano.

Espacio público y legislación
Los centros urbanos son los lugares
polisémicos de la ciudad, excepto

cuando se homogenizan y especializan. El desa o urbano es crear
nuevos centros metropolitanos,
otorgando la movilidad, accesibilidad y visibilidad de los mismos. El
espacio público es un desa o políco, urbanís co y cultural referido
a toda la ciudad (Borja, J., 2001)
El espacio público es aquel que
se u lizaba para compar r con extraños, con personas que no son
nuestros parientes, amigos o compañeros de trabajo (Cohen, 1986).
Es el espacio para la polí ca, la
religión, el comercio, el deporte y
la coexistencia pacífica e intercambio impersonal. Por otro lado, Carr,
(1992) lo definen como el espacio
común donde la gente lleva a cabo
ac vidades funcionales y rituales
que vinculan a la comunidad, donde se despliega el drama diario de
la vida comunal.
También el espacio urbano público es considerado como aquel
que no es controlado privadamente por individuales: es abierto al
público en general y es controlado
por la autoridad pública, concierne
a la comunidad entera, es disponible para todos y usado o compardo por todos los miembros de la
comunidad. Por lo tanto, se caracteriza por la posibilidad de permi r
la entremezcla de diferentes grupos de gente sin importar su clase,
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�Desarrollo urbano: Estudios de caso

género o edad (Madanipour, 2013).
El espacio público, además de
integrar, vincular y promover la
socialización, con su existencia
concede al poblador el derecho a
desarrollarse e integrar su vida en
la comunidad y así sa sfacer necesidades humanas de vida colec va.
Se deben de considerar los espacios públicos como oportunidades de regenerar y rehabilitar el
ámbito urbano, al igual que de generar la movilidad y accesibilidad
del ciudadano. La par cipación ciudadana es considerada una forma
de expresión polí ca y cultural y de
suma importancia en la generación
de comunidad en dicho ámbito.
En la época actual, el tema del
espacio público ha adquirido un
reconocimiento especial dentro de
la ges ón de la ciudad. En un gran
número de ciudades se han impulsado diversas estrategias y polí cas
para el mejoramiento y desarrollo
de calles, avenidas, plazas y parques, así como también la construcción de edificios emblemá cos.
El uso del espacio público en las
ciudades la noamericanas sigue
considerado con aprecio, aun cuando no cuenten con el equipamiento
adecuado y otras cosas. Es por ello
que el espacio público en nuestras
la tudes es muy importante y hay

que desarrollarlo y cuidarlo, ya que
en él se realizan ac vidades públicas y de comunidad, así como de
convivencia y relaciones sociales y
de ciudad.
Dentro del polígono Edison —
mostrado a con nuación— existe
una limitación clara de la traza urbana y que de forma invisible influye en que la comunidad sólo mire
hacia adentro y no a la ciudad o
entorno en general, y a su vez que
la ciudad no mire hacia adentro y
se preocupe por lo que sucede en
su entorno inmediato. Claramente
se observa cómo las avenidas son
cicatrices urbanas y aíslan una parte de la ciudad. Al norte la avenida Ruiz Cor nes con sus amplias
calles; al sur la avenida Colón con
su alto flujo vehicular; al oriente la
avenida Venus ano Carranza y los
pa os y an gua estación del tren,
que no permiten el acceso directo
a la colonia inmediata, la Industrial;
y al poniente la calle Jordán que sirve de división entre dos niveles sociales y divide una traza urbana de
cuadricula y una rectangular y en
diagonal, como pareciendo que no
se quisiera que hubiera interacción
entre estas dos partes de la urbe.

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2. Mapa de generalidades del polígono Edison, formado por ocho colonias

el espacio público construido. El total de metros cuadrados existentes
de espacio público fueron 20 mil.
Comparando este dato con el parámetro mínimo que ene la Organización Mundial de la Salud (OMS),
que es de nueve metros cuadrados
por habitante, el polígono debería
de contar con 192 mil metros cuadrados; para alcanzar este cifra le
falta 172 mil. Esto es un ejemplo de
la falta de importancia que le dan
los planes de desarrollo y el propio
gobierno a los espacios públicos.
3. Mapa de ubicación de parques, canchas y plazas en el polígono Edison.

Fuente: Presentación polígono Edison.

Ya dentro del tema de espacios
públicos, en el polígono Edison se
hizo un levantamiento de las áreas
públicas y se dividieron en tres categorías —en parque, cancha y plaza—, cada una con sus definiciones
para poder dis nguirlas. El parque
es el espacio público verde de uso
y derecho público; la cancha es el
espacio público “verde” de uso instucional, ya sea escuela o cancha
con control de acceso; y la plaza es

Fuente: Presentación polígono Edison.

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�Desarrollo urbano: Estudios de caso

4. Gráfica comparaƟva de metros
cuadrados existentes en el polígono Edison y los metros cuadrados
ópƟmos, tomando como número
de habitantes los consignados en
el XII Censo general de población y
vivienda 2000 (InsƟtuto Nacional
de EstadísƟca, Geograİa e InformáƟca, 2001)

250000 ~-------------15 0 0 0 0 + - - - - - - - - 100000 + - - - - - - - - -

50000 +---------m2 óptrros

M2 existente

Según una inves gación del entorno social (IES) realizada por el
doctor Luis Béjar en áreas del polígono Edison, mediante encuestas, entrevistas a profundidad y un
método hibrido de inves gación
social y mercadotecnia, denominada Inves gación de Entorno Socio
Ecológico (IESE)®, la composición
familiar está dividida en jefe de familia, ama de casa, hijo adulto, hijo
menor y otro; y en donde el adulto
joven —de 18 a 35 años— compone a la familia en 30.3 por ciento
y el adulto mayor —de más de 65
años— compone a la familia en
17.1 por ciento.
Según este método, la edad de
la composición familiar es:

Fuente: Presentación polígono Edison.

5. Grafica de composición familiar con base en la edad
386

3. Composición Familiar en base a la edad.
PORCENTAJES
Minlm~

1).$

...

De Inmediato se nota una srtuaci6n
demográfiea totalmente atipiea,
mostrando dos aspeclos
interesan tes:

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Fuente: Inves gación del Entorno Socio Ecológico por el doctor Luis Béjar.

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El estudio considera la pregunta: si
estuviera en sus manos, ¿qué mejoras le haría a su comunidad?, a la
que 20 por ciento de los encuestados mencionó construir un centro
depor vo o construir o mejorar los
parques.
6. Grafica de mejoras que harían los
habitantes a su comunidad

L
...
Arreglaf bBAqlN!IM. Generar empleos, mejorar comunklad, menos

OOffl.Jpdón,, planl:ir érboles.. ?rog. vs. Orogadlcaón y AJcohDiismo. No
can1lna1, Negocios. Predicar, hacer pnvads 1a colonia, No Ur• baswa
en la calle. No ..,ag.abundos, Cortar lllirboil&amp;s: secos. A)'Uda a los.
necesrtados.. Limpieza.

Fuente: Inves gación del Entorno Socio Ecológico por el doctor Luis Béjar.

En las entrevistas a profundidad de
12 personas, los temas en los que
estuvieron más de acuerdo fueron
parques —ocho puntos—, vigilancia —siete puntos— y generar empleos —siete puntos—.
En síntesis verbalizada, lo que se
obtuvo es que:

Lo que más se requiere son espacios abiertos como parques
y plazas, centros depor vos y
recrea vos que jalen a nuestros jóvenes; incrementar la vigilancia y establecer programas
para la capacitación, formación
y educación —especialmente
orientados a los jóvenes— para
sacarlos del pandillerismo y vicios; además de mejorar la calidad del equipamiento y servicios urbanos con que se cuenta.

Los programas de desarrollo
urbano vigentes en nuestro
país han mostrado ineficiencias
como instrumentos de planeación urbana. Jan Bazant (1996)
opina que el enfoque tradicional de la planeación urbana de
asignar un uso e intensidad al
uso del suelo urbano y ambiental ha sido poco efec vo como
instrumento regulador de la
expansión urbana. En la ciudad
de México esta inefec vidad ha
sido una constante en la regulación urbana a lo largo de casi 35
años, es decir, desde que se llevó a cabo el primer plan maestro urbano.
Uno de los problemas actuales de la planeación urbana, así
como el desarrollo y mantenimiento de equipamiento urba65

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�Desarrollo urbano: Estudios de caso

marco jurídico para expandir la ciudad de forma irregular e informal.
Por ello es importante la forma en
que el desarrollo urbano puede
consolidarse cada vez más en los
reglamentos y marcos jurídicos del
desarrollo; el ir cerrando los espacios abiertos o espacios vacíos en
las norma vidades y reglamentos
llevará al desarrollo urbano a un
nuevo futuro, a una nueva etapa
en el desarrollo social y de equipamiento público.

no, es que la planeación urbana
es una moda polí ca y no una
necesidad: “el interés actual de
los planificadores es obtener resultados a corto plazo que polí camente pueda ser cosechados”
(Bazant, J., 1996).
Esto lleva a que, en la actualidad, la ciudad con núe sin estar
claramente delimitada. Se siguen
aprovechando las inconsistencias
de los reglamentos, las normas y el

7. Tabla de concentración de necesidades senƟdas por tesƟgos privilegiados de la comunidad, en relación con la problemáƟca socioeconómica de las cuatro colonias
lffl.llll

111111[1

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X
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X

-----------------

Clavo: Pa • Parq ues ; PI • Pl¡iius; Gd• G imna s io/Deporto; Vl• Vig ila ncia ; G e • Ge ne rac ión d o Empleo s ;

Fe • Formac ión/Educación ; Va • Va lores ; A a • A ten ción Adultos ; An• Ate n c i ón N li"llo s; In• Infraestructura/Equ i p am iento.

Fuente: Inves gación del Entorno Socio Ecológico por el doctor Luis Béjar.

Es necesaria una recomposición
conceptual de la relación derecho
y territorio, en la qie se propone
rehacer no sólo desde el concep-

to de la pluralidad jurídica, sino
también desde las territorialidades
múl ples. Considero que la ley de
asentamientos humanos, ya sea la

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�Desarrollo urbano: Estudios de caso

actual o la anterior, ene todavía
muchos espacios en blanco, ambigüedades y ausencia de lineamientos que revisen y evalúen sistemácamente los planes de desarrollo
urbano y, más allá de eso, revisen,
evalúen y mejoren los espacios
públicos y la calidad de vida de la
comunidad.

Conclusión
Es por esto que la legislación debe
contener normas y propuestas de
derecho que salvaguarden a los habitantes de las comunidades, otorgándoles el derecho al espacio público, a las áreas verde, recrea va y
depor va.
Es aquí donde ene un papel
clave la legislación mexicana, al
dictar normas o leyes que propicien la inicia va de las empresas,
de la comunidad o de gobierno, ya
sea municipal o estatal, en regenerar comunidades de grupos vulnerables, dotándolas de espacios
para su uso.
En el contexto internacional,
tenemos el caso de Medellín, Colombia, donde el gobierno, dentro
de su plan de regeneración urbana, tomó como punto principal el
desarrollo de espacios públicos y
de comunidad como un detona-

dor de bienestar social. Esto es, el
desarrollo de plazas, áreas verdes,
centros comunitarios, centros del
emprendimiento, bibliotecas, etcétera.
La idea principal de esta intervención es que se debe de poner lo
mejor de la ciudad en estos polígonos de pobreza o grupos vulnerables, para que estos grupos en verdad vean cambios en su comunidad
y, al mismo empo, se propicie en
ellos un sen do de pertenencia a
fin de que respeten y mantengan
sus espacios, sin endo el barrio
como propio.
También hace falta una mayor
profundidad de términos en la legislación, por ejemplo “espacio
público” o “espacio urbano” y también “digno y decoroso”, ya que
se enuncia que la población ene
derecho a “una vivienda digna” en
el obje vo cuatro del Plan Sectorial
de Desarrollo Social.
Por úl mo, se considera que las
leyes aún no están a la par del desarrollo urbano, desarrollo social o
del desarrollo humano, por lo que
es importante ir disminuyendo la
diferencia entre las leyes y la vida
actual. Así, en un futuro próximo,
las leyes y reglamentos estarán al
día con lo que sucede en la vida
diaria y con lo que es mejor para la
comunidad.
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�Desarrollo urbano: Estudios de caso

Los espacios públicos aún son
menospreciados por la comunidad
en general, y hasta que esto no
cambie o esté en vías de mejora,
no se le podrá exigir al gobierno y
a la legislación normas, derechos
y obligaciones más aptas para un
mejor aprovechamiento de dichos
espacios. En el caso del municipio
de Monterrey, se han hecho programas en donde incluyen a la comunidad para generar la par cipación ciudadana y con esto integrar
a los usuarios del espacio urbano
en su desarrollo y mejora.
Por ello, la legislación debe ayudar a lograr estos ideales colec vos, promoviendo reglamentos o
leyes en donde se dicten obligaciones y derechos que deben ser
observados por la comunidad en
general, ciudadanos, empresas,
gobiernos, organizaciones no gubernamentales, entre otros, y puedan contribuir así a la mejora de los
espacios públicos.

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�Desarrollo urbano: Acercamiento teórico

Elementos y sus relaciones del proceso de urbanización popular
José Ricardo González Alcalá

Resumen

E

n el presente ar culo se idenfican todos y cada uno de
los elementos caracterís cos
del fenómeno urbano-popular y se
muestra la forma cómo aquéllos
están enlazados. Se describen, primero, las coincidencias en la percepción de los hechos —pobreza,
informalidad, tenencia ilegal, papel
relevante de la mujer, etcétera—
por parte de las cuatro perspec vas iden ficadas por el autor en la
literatura; y se señalan, después,
las diferencias de opinión sobre el
asunto. De esta discusión surgen
los aspectos más caracterís cos
del fenómeno objeto de estudio,
permi endo definir los elementos
en cues ón: ingresos familiares,
par cipación familiar, comunal y
de redes de ayuda mutua, apoyo
estatal, intereses de organizaciones, par dos, asociaciones e individuos involucrados, par cipación
del hombre y la mujer colonos en
las decisiones y aportación de recursos, calendario y jornadas laborales, etcétera.

Finalmente, estos elementos
se relacionan unos con otros, por
ejemplo: los altos precios —de
la erra y materiales— llevan a la
intervención del Estado —regularización, erra barata, paquetes de
materiales—; la obtención legal de
erra, de servicios e infraestructura, se debe a la par cipación de
las familias, redes y comunidad; tal
par cipación es es mulada, a su
vez, por la inclusión y presencia femenina; la intervención de organizaciones, par dos, asociaciones e
individuos afectan la par cipación
de los colonos, y/o es mulan acciones gubernamentales; el empo
inver do en la autoconstrucción
resulta del nivel del ingreso familiar
y del empo “libre”; éste, a su vez,
está determinado por las jornadas
laborales de los empleos de los colonos..

Palabras clave: urbanización popular, Estado, autoconstrucción, parcipación femenina.

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�Desarrollo urbano: Acercamiento teórico

Abstract
This ar cle iden fies each and every one of the characteris c elements of popular urban phenomenon and shows how they are linked.
It describes, first, the similari es
in the percep on of events (poverty, informal, illegal possession,
role of women, etcétera.) from the
perspec ves on the subject, and
points out, then, the diﬀerences
of opinion on the ma er. From this
discussion derive the most characteris cs of the phenomenon under
study, allowing to define those elements: family income, family involvement, community and mutual
support networks, state support,
interes ng organiza ons, poli cal
par es, associa ons and individuals involved, se lers women and
male involved in decisions and providing resources, labor day calendar, etc.
Finally, these elements relate
to each other, for example: high
prices (land and materials) lead
to state interven on (regularizaon, cheap land, materials packages), the legal acquisi on of land,
infrastructure and services, is due
to the involvement of families and
community networks; such par cipa on is s mulated, in turn, by
women’s par cipa on, the invol-

vement of organiza ons, poli cal
par es, associa ons and individuals aﬀect the par cipa on of
the se lers, and / or s mulate acons government, the me spent
on the self, it’s household income
level and ‘free’ me, which will, in
turn, is determined by the working
hours of employment of the se lers, etcétera

Key words: popular urbanisa on,
State, autoconstrucción, female
par cipa on

Introducción
Desde mediados del siglo XX en
México, las ciudades se han venido
expandiendo en virtud de diversos factores económicos y sociales. Destaca especialmente, en las
grandes urbes, “la implantación de
las viviendas precarias, en asentamientos irregulares de los sectores más pobres de la población,
sin capacidad de acceder a ningún
proyecto de vivienda público o privado” (Pradilla, E., 2010: 527). No
obstante la pérdida de vitalidad experimentada actualmente en algunas áreas metropolitanas de México por esta forma de urbanización
(Ramírez, J. y P. Safa, 2011), la im-

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�Desarrollo urbano: Acercamiento teórico

portancia del asunto queda ilustrada en la siguiente apreciación:

El estado de la cues ón apunta… a las previsiones de la ONU,
que afirma que en el año 2050
el 50% de la población mundial
vivirá en “ciudades autoconstruidas” en forma de asentamientos informales descontrolados. De hecho, este po de
viviendas pueblan ya gran parte
del territorio tanto de los países
en desarrollo como de sus hermanos supuestamente más enriquecidos (elisaltarina, 2009).

La observación sistemá ca de los
hechos y el sen do que a éstos le
confiere la especulación teórica en
el tema de la urbanización popular
—todo ello ampliamente expuesto
por la literatura (Álvarez, N., 2012;
Pradilla, E., 2010; elisaltarina,
2009; Lafuente, M. y C. Gena os,
2005 ; Duhau, E., 1998; Massolo,
A., 1997; Chant, S., 1994; Espinoza,
G., 1994; González, M. y R. Durán,
1994; Laguna, Z., 1994; Mogrovejo, N., 1994; Sánchez, M. y M. Torres, 1994; Ziccardi, A. y A. Mier y
Terán, 1985; Schteingart, M., 1982;
Fichter, R., J. Turner y P. Grenell,
1976; Turner, J., 1970)—, permiten
conjeturar algunas ideas en torno a
la construcción de un modelo que
determine los elementos carac-

terís cos del fenómeno urbanopopular y muestre la forma cómo
aquéllos están enlazados.
En el presente ar culo, la literatura sobre el tema se clasifica en
cuatro categorías: a) la perspec va
teórica marginalista-funcionalista,
que resalta la par cipación libre y
autónoma del colono en la construcción de una vivienda posible,
y la par cipación concomitante del
Estado en la regularización de la
tenencia de la erra y realización
de obras de urbanización (Fichter,
R., J. Turner y P. Grenell, 1976; Turner, J., 1970); b) el punto de vista
histórico-estructural, que define a
la vivienda como un bien de consumo indispensable en la reproducción de la fuerza de trabajo social
al servicio del régimen económico
de producción capitalista (Pradilla,
E., 2010; Duhau, E., 1998; Ziccardi,
A. y A. Mier y Terán 1985; Schteingart, M., 1982); c) los estudios de
género, los cuales subrayan la ínma y co diana relación que las
mujeres man enen con la situación y condiciones de la vivienda
y el entorno urbano —vialidad,
servicios y equipamiento— que la
llevan a emprender la organización
de la comunidad y a encabezar las
demandas de atención ante los entes públicos relacionados con los
asuntos de referencia (Massolo,
A., 1997; Chant, S., 1994; Espinoza,
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�Desarrollo urbano: Acercamiento teórico

G., 1994; González, M. y R. Durán,
1994; Laguna, Z., 1994; Mogrovejo,
N., 1994; Sánchez, M. y M. Torres,
1994); y d) la conceptualización
oficial de la urbanización popular,
misma que enumera como factores
principales que originan el fenómeno los siguientes: crecimiento de la
población; alto precio de la erra;
bajos ingresos familiares y financiamiento inaccesible; considera al
desarrollo económico como base
del social; y enfrenta las demandas
populares de vivienda aplicando
las polí cas sociales neoliberales
(Plan Nacional de Desarrollo, 1995;
2001; 2007).
Dos maneras de considerar estos cuatro enfoques pueden contribuir a describir el fenómeno
urbano-popular a través de sus elementos y las relaciones que entre
éstos se establecen Por una parte, se presentan las formas como
los hechos son vistos y explicados
por cada uno de dichos enfoques,
y, por otra, se muestran los resultados de las prác cas derivadas de
tales formas; esto permite encontrar conexiones hipoté cas entre
aquellos elementos. A con nuación presentamos una propuesta
derivada de tales consideraciones.

Percepciones coincidentes
En primer lugar, la percepción de
los hechos por parte de cada una
de las corrientes de opinión arriba
mencionadas sobre la urbanización
popular, dejan ver coincidencias
muy simples aunque no por esto
de menor importancia. La escasez
de recursos —desempleo, subempleo, muy bajos ingresos— de los
colonos autoconstructores, en parcular durante las primeras etapas
del proceso, es un hecho básico,
esencial, de todo proceso de urbanización popular. Uno de los
puntos fundamentales que entrarían en juego aquí es el rela vo al
lugar que una unidad domés ca o
una comunidad entera o parte de
ella ocupen en el abanico de la pobreza —extrema o moderada—. La
necesidad de hacer más eficiente
la aplicación de subsidios escasos,
por parte de la polí ca social neoliberal, supone iden ficar puntualmente a quienes forman parte de
la población obje vo de los programas de reducción de la pobreza. De acuerdo al criterio más generalizado, los programas oficiales
de oferta de erra para familias de
escasos recursos establecen como
requisito básico límites máximos al
ingreso familiar.
Otras coincidencias entre la mayoría de los estudiosos del fenó-

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�Desarrollo urbano: Acercamiento teórico

meno de la urbanización popular
arriba citados se refieren a las condiciones habitacionales y del hábitat donde los colonos establecen
sus asentamientos, y a la situación
legal de la posesión en virtud de la
cual aquéllos suelen, generalmente, cons tuirse. Las inadecuadas
caracterís cas sicas de las viviendas y topogra a del terreno, la carencia o insuficiencia de servicios
públicos, infraestructura básica y
transporte, en par cular durante
las primeras etapas de vida de la
comunidad, y la posesión ilegal de
la ocupación, son los puntos neurálgicos básicos donde la presencia
ac va de los colonos —clientelar
o contestataria, individual o en
grupo— acostumbra manifestarse
(González, J. 2003). Las estrategias de intervención estatal frente
a tales caracterís cas y carencias
o insuficiencias dependen, generalmente, de la percepción que de
las mismas tengan las autoridades
tomando a la comunidad como un
todo, en tanto que los programas
de legalización de la tenencia de la
erra están sujetos tanto a intervenciones individuales como colecvas (González, J., 2003).
Los estudios dedicados a iden ficar el papel que el género juega
en los dis ntos campos de la ac vidad social, han delineado un claro
perfil dentro del cual la presencia

femenina ocupa un lugar relevante (González, J., 2003). En materia
de urbanización popular, los autores pertenecientes a esta corriente (Laguna, Z., 1994; Mogrovejo,
N., 1994; Sánchez, M. y M. Torres)
coinciden en que la par cipación
ac va de la mujer puede hacer la
diferencia en el grado de desarrollo
alcanzado por una comunidad bajo
determinadas circunstancias, aun
cuando la aportación de recursos
al proceso por parte del hombre
siga siendo preponderante. Resulta
indispensable, entonces, asignar a
los roles femenino y masculino un
lugar dentro del conjunto de elementos caracterís cos de la urbanización popular.

Interpretaciones diversas
Si los estudios coinciden en la
existencia y formas de los hechos
descritos, el desacuerdo se presenta una vez que éstos son interpretados para sustentar una propuesta de solución. Para algunos,
la ges ón de la erra, servicios y
equipamiento y la ac vidad autoconstructora, aun cuando se realicen en condiciones marginales,
son efec vas en tanto que reflejan
la libre elección de los colonos, y,
en consecuencia, deben ser respetadas y promovidas por los pro75

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�Desarrollo urbano: Acercamiento teórico

gramas estatales de consolidación
urbana dirigidos a asentamientos
precarios (Turner, J., 1970). En el
extremo opuesto, todo el proceso
urbano-popular está a expensas de
ineludibles y paralizantes determinaciones económicas, polí cas y
sociales, de modo que el colono no
ene más alterna va que sujetarse
a ellas. Sólo “el control estatal sobre los medios financieros para la
vivienda y una planificación global
del crecimiento urbano desarrollada y controlada democrá camente
por las masas” (Pradilla, E., 1987:
195) permi rá, en algún momento,
la acción eficaz y la libre elección
entre opciones habitacionales.
La realidad, por su parte, parece
ubicarse en el justo medio: la autoges ón, acompañada del apoyo gubernamental, efec vamente
ha permi do en algunos casos la
consolidación de las viviendas y
de las comunidades (Plan Nacional
de Desarrollo, 1995). Sin embargo,
en otras ocasiones, tal cosa no ha
sucedido, o se ha presentado en
medida insuficiente. ¿Cuál sería la
causa de estas disparidades? ¿Qué
es lo que facilita o dificulta la obtención y consolidación del estatus
habitacional de los grupos sociales
de escasos recursos? La inves gación ha encontrado una diversidad
de relaciones entre elementos claves del proceso de urbanización

popular que sugieren respuestas
interesantes a dichas interrogantes
(González, J., 2003). Exponemos a
con nuación brevemente las relaciones más recurrentes que podemos encontrar en los escritos de
los diversos autores que tratan el
tema.

Los elementos claves y sus relaciones
a) Es probable que la respuesta
más contundente tenga que ver
con la relación que guarden entre sí el nivel de ingresos familiares y las mejoras a la vivienda
y al hábitat (Bazant, J., 1985).
Pero la par cipación de los colonos, el apoyo estatal efec vo,
los intereses involucrados, y la
par cipación de la mujer colono, como quedó ya explicado,
juegan también, cada uno por
su lado, un papel determinante.
b) Así, el grado y duración en el
que los miembros de la comunidad permanecen par cipando en torno a metas comunes,
contribuye a aumentar el nivel
de consolidación, pero sólo hasta el punto en el que, quedando
sa sfechas ciertas necesidades,
la par cipación inicia una tendencia descendente (Bazant,
J., 1985; Gilbert, A. y P. Ward,

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�Desarrollo urbano: Acercamiento teórico

c)

d)

e)

f)

1987; Pozas, M., 1990; Ward, P.,
1989).
Tratándose de comunidades
demandantes altamente par cipa vas no asociadas a esferas
oficiales, la respuesta gubernamental puede ser más rápida y
eficaz que cuando las demandas
provienen de comunidades afiliadas a organizaciones ligadas
al gobierno (Rangel, A., 1994).
La consistencia y magnitud del
apoyo gubernamental a la parcipación comunal está posivamente relacionada con la
intensidad como esta par cipación se lleve a cabo (Bazant, J.,
1985).
Cuando las comunidades asociadas a organizaciones oficiales man enen un alto grado de
par cipación en las demandas
frente a las dependencias del
gobierno encargadas de cumplimentar los programas de
apoyo, pueden recibir por parte de éstas mejor atención que
cuando prevalece un alto grado
de media zación de demandas
comunales por parte de líderes
cooptados en alto grado por el
sistema clientelar (Pozas, M.,
1990, Rangel, A., 1994).
Si el desarrollo de las comunidades se ha alejado en extremo de
los requerimientos mínimos de
habitabilidad, seguridad y/o du-

rabilidad de las construcciones
y el hábitat citadino, el interés
del poder público por inver r
recursos en dichas áreas tenderá a reducirse al mínimo (Duhau, E., 1998).
g) La pertenencia de una comunidad a la red jerárquica corpora va de carácter clientelar
asociada a los intereses de organizaciones y par dos, subordinará la par cipación que dicha
comunidad pudiera tener en
los proyectos oficiales de consolidación urbana, a las decisiones, empos y oportunidades
acordados desde el gobierno en
función de tales intereses (González, J., 2003).
Finalmente, h) las familias en las
que la mujer contribuye económicamente y par cipa en las decisiones sobre la distribución de los
recursos, alcanzan mejores niveles
de consolidación habitacional que
las familias donde son sólo los varones la única o la más importante fuente de decisiones e ingresos
(Chant, S., 1994).
Desde luego que cada una de
las relaciones que acabamos de exponer está rodeada de circunstancias determinantes que no siempre
se presentan en la misma forma y
medida, por lo que el sen do de
tales relaciones pudiera por tal
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�Desarrollo urbano: Acercamiento teórico

mo vo cambiar de rumbo en un
momento y lugar dados. Por ejemplo, en un momento crí co en la
economía de un país, “el poder de
negociación de una comunidad altamente par cipa va pudiera caer
a un nivel muy bajo en relación con
otros centros de demandas insertos también en la competencia por
recursos públicos escasos” (González, J., 2003). Así como ésta pueden
presentarse muchas otras posibilidades para todas y cada una de las
relaciones mencionadas. La literatura citada en este estudio es ciertamente profusa en esta materia,
de manera que lo hecho por nosotros ha sido sólo seleccionar las
proposiciones que aquélla muestra
más reiteradamente y que encierran elementos claves del proceso
urbano-popular. Muchos de estos
estudios son de corte cualita vo en
tanto que otros acentúan un carácter cuan ta vo, de modo que los
hallazgos allí mostrados cuentan
con las virtudes y limitaciones a
que dan lugar dichos enfoques
de investigación. Debido a la
complejidad del fenómeno urbanopopular, la diversidad de unidades
domésticas,
comunidades
y
asentamientos, en relación con los
grados y formas de consolidación
habitacional, no permite elaborar
tipos acabados, antes bien sugiere

la construcción de modelos flexibles (Turner, J., 1970).

Conclusiones
Las proposiciones —relaciones entre elementos— de que venimos
hablando, sugieren que respecto
a la libertad para construir señalada por la perspec va marginalfuncionalista y los determinantes
económicos, polí cos y sociales
enfa zados por la corriente histórico-estructural, éstos se conjugan
de alguna manera para formar un
sistema que, en úl ma instancia,
man ene en equilibrio dinámico
al conjunto de los elementos que
componen el proceso de consolidación de la vivienda de escasos
recursos (González, J., 2003). Los
aspectos crí cos que juegan aquí
son: los ingresos familiares, la parcipación familiar, comunal y de las
redes de ayuda mutua, el apoyo estatal, los intereses de organizaciones, par dos, asociaciones e individuos involucrados en el proceso, y
la par cipación rela va del hombre
y la mujer colonos en las decisiones
y aportación de recursos al proceso. Estos elementos, además de ligarse unos con otros, se relacionan
con su medio ambiente económico, polí co y social en constante

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�Desarrollo urbano: Acercamiento teórico

movimiento (González, J., 2003).
Los ingresos familiares provienen
de la inserción del colono en el
medio laboral, formal o informal,
que generalmente trasciende la
comunidad de residencia e impone diversas condiciones de entre
las que destacan el calendario y
la jornada laborales (González, J.,
2003). La par cipación, si bien se
forma principalmente a par r de
las carencias y metas comunes de
la gente originadas en el interior de
la comunidad, suele estar conectada a impulsos provenientes del
exterior, ya tengan aquéllos su origen en “par dos polí cos, organizaciones populares, dependencias
gubernamentales,
asociaciones
privadas e individuos” (González,
J., 2003). La ac vidad estatal y
los intereses económicos y polí cos radican, generalmente, fuera
del ámbito comunal (González, J.,
2003); y los arreglos de par cipación social de acuerdo al género
dependen fundamentalmente de
factores histórico-culturales más
amplios (Massolo, A., 1997; Chant,
S., 1994; Espinoza, G., 1994; González, M. y R. Durán).
La condición laboral del colono —es decir, su nivel de ingreso,
su calendario y horario de trabajo,
el carácter formal o informal de su
ac vidad económica, o, en su caso,

su condición de desempleado—; la
forma como el gobierno, par dos,
organizaciones, asociaciones privadas e individuos influyen en la
comunidad; la forma y nivel en que
aquélla y las redes de ayuda mutua
y las unidades domés cas desarrollan su par cipación; y el peso
rela vo en el que hombre y mujer
colonos par cipan como sujetos
ac vos del proceso, dependen,
entonces, de un ambiente mayor
formado por la estructura económica, polí ca y social vigente en
un lugar y momento determinados
(González, J., 2003). Entre los aspectos más crí cos que en materia
de urbanización popular definen
ese ambiente se encuentran: las
polí cas de empleo; la polí ca
urbana en relación con el estado
que guarden los procesos urbanopopulares, y los efectos que la polí ca económica y la polí ca social
neoliberales producen en el empleo; los procesos urbanos, incluidos los mercados del suelo, de los
materiales para construcción, de la
mano de obra y de la urbanización;
las ac vidades de género y la intervención de las organizaciones, pardos, asociaciones e individuos.
De todo lo anterior, asumiendo lo expuesto aquí respecto de
las diversas corrientes de opinión
arriba detalladas, podemos des79

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�Desarrollo urbano: Acercamiento teórico

prender un conjunto de relaciones
crí cas entre los elementos básicos
del proceso de urbanización popular. Tenemos así que los precios
del suelo, de los materiales para
construcción, de la mano de obra
correspondiente y de la urbanización, son considerados por la literatura como los aspectos económicos más influyentes en el proceso
aquí estudiado. Por otra parte, el
hecho mismo de que los pobres estén al margen del mercado formal
de vivienda ha contribuido a que
el poder público implemente programas de apoyo. A fin de que el
proceso habitacional sea accesible
a los grupos sociales de escasos recursos, el Estado interviene disponiendo de reservas territoriales de
su propiedad ofertándolas a precios bajos, o legalizando la posesión de erra adquirida u ocupada
irregularmente. En algunos casos,
las dependencias gubernamentales desarrollan programas de impulso a la autoconstrucción que
subsidian los costos de materiales
y/o de mano de obra, incluida la
asesoría técnica. Es frecuente, además, la realización de obras de infraestructura urbana con cargo a la
hacienda estatal y, algunas veces, a
aportaciones mínimas solventadas
por los propios colonos (González,
J., 2003).

La par cipación de las unidades domés cas, de las redes de
ayuda mutua y de la comunidad,
ha sido considerada siempre una
variable importante para el éxito
de los esfuerzos dirigidos a mejorar
el proceso habitacional de escasos
recursos. Esta par cipación es de
par cular relevancia en la ges ón
de la regularización de la tenencia
de la erra y la obtención de los
servicios e infraestructura básicos (González, J., 2003; Pozas, M.,
1990).
Cuando el Estado responde posi vamente a los requerimientos
del proceso habitacional de escasos recursos, la par cipación de la
gente suele mantenerse en el nivel
adecuado (Bazant, J., 1985), en tanto los resultados de tal respuesta
no hayan sa sfecho razonablemente las demandas. Por otra parte, la
par cipación femenina co diana
en los procesos de consolidación
de la vivienda es mula fuertemente la par cipación comunal, de las
redes y de las unidades doméscas. Esto sucede así por el solo
hecho de la presencia ac va de las
mujeres y, además, a través de los
apoyos estatales logrados gracias a
la ges ón emprendida por ellas.
Las organizaciones, par dos,
asociaciones e individuos que por
razones polí cas, económicas o

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�Desarrollo urbano: Acercamiento teórico

humanitarias enen interés en los
procesos habitacionales de escasos
recursos, intervienen en éstos directamente, afectando de dis ntos
modos el nivel de par cipación de
los colonos, y/o es mulando acciones gubernamentales. El Estado, a
su vez, no deja de contactar directamente con estos intermediarios
en función de su propio interés,
influyendo, a través de aquéllos, en
la par cipación de los colonos (Pozas, M., 1990).
Los ingresos familiares y el
empo que las unidades doméscas, las redes y la comunidad —
destacando en los tres grupos la
inclusión femenina— dedican al
proceso habitacional son, junto
con el precio del suelo y la par cipación, variables que reflejan directamente el contenido y forma
del proceso a través del cual los
pobladores controlan y asumen las
decisiones habitacionales de escasos recursos. Por otro lado, la parte
de los ingresos familiares provista por la mujer ene la virtud de
orientar cualita vamente el po y
nivel de par cipación femenina en
el proceso. Finalmente, el empo
inver do por los colonos en la autoconstrucción es el resultado del
nivel de ingresos familiares y del
empo dedicado por los miembros
de la unidad domés ca y las redes

a cumplir con el calendario y la jornada laborales correspondientes a
sus empleos (Bazant, J., 1985).
En síntesis, las diversas corrientes de análisis cuyos enfoques hemos venido exponiendo a lo largo
del presente estudio, vistas globalmente, destacan los elementos
y relaciones crí cos arriba señalados que reflejan el modo de ser del
proceso habitacional de escasos
recursos (González, J., 2003). La
concepción marginal-funcionalista
destaca el proceso de control de las
decisiones y la libertad para construir por parte de los colonos, así
como la intervención estatal para
la regularización de la tenencia de
la erra y el establecimiento de
los servicios e infraestructura básicos. Los puntos de vista históricoestructural y de autores diversos
subrayan la importancia de ciertos factores económicos, polí cos
y sociales. Entre los primeros tenemos los precios de la erra, de
los materiales para construcción,
de la mano de obra y de la urbanización; los escasos ingresos familiares, y el calendario y jornada
laborales cumplidos por el colono
en el mercado de trabajo. Los factores polí cos más influyentes son
la intervención del Estado y la que
enen las organizaciones, par dos,
asociaciones e individuos en el pro81

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�Desarrollo urbano: Acercamiento teórico

ceso de urbanización popular. Los
aspectos sociales más destacados
enen que ver con la par cipación
desplegada por los miembros de la
unidad domés ca, de las redes de
ayuda mutua y de la comunidad
(Pozas, M., 1990), y con el empo
que los colonos dedican a las labores de la autoconstrucción (Bazant,
J., 1985). Por úl mo, el punto central de la teoría de género se refiere a la par cipación de la mujer en
todas las etapas del proceso urbano-popular.

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�Familia: Adulto mayor

La respuesta familiar al adulto
mayor en torno a sus necesidades
de apoyo
Blanca Mirthala Tamez Valdez
Manuel Ribeiro Ferreira

Resumen

L

a población de adultos mayores en México presenta un
acelerado incremento en números absolutos y porcentuales, situación que se agravará en la próximas décadas, lo que aunado al
incremento en la esperanza de vida
implica nuevas y mayores necesidades de apoyo hacia este grupo
etario, abriendo así nuevos retos
para la sociedad en general, pero
de manera par cular para la familia y la polí ca social. El presente
documento muestra los resultados
de un estudio realizado en Monterrey con un total de mil 57 adultos
mayores de ambos sexos, en torno
a las necesidades enfrentadas por
el adulto mayor y los apoyos recibidos de parte de su familia, en especial de sus hijos.

The older adults popula on in
Mexico presents an accelerate increment in absolute numbers and
percentages, situa on that will be
worse in the coming decades, in
combina on to the increase in life
expectancy implies new and higher support necessi es to this age
group, which implies new challengers in general for the society, but
par cularly for the family and the
social policy. The present document
indicate a study result realized in
Monterrey with a total of 1057 older adults of both sexes, around
iden fied needs by the older adult
and the received supports from his
family, especially their oﬀspring.

Key Words: ageing, ageing populaon, dependence, family support.

Introducción
Palabras clave: envejecimiento,
dependencia, apoyos familiares.
Summary

En México, las necesidades del
adulto mayor han adquirido par-

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�Familia: Adulto mayor

cular relevancia, ello debido
principalmente al proceso de envejecimiento poblacional, el cual
consiste en un fenómeno social
cuyos primeros rasgos se muestran en nuestro país a par r de las
úl mas décadas del siglo XX, pero
cuyas principales repercusiones serán observadas durante la primera
mitad del presente siglo. Las manifestaciones más notorias de dicho
fenómeno son el incremento de
la población de adultos mayores,
tanto en números porcentuales
como absolutos, especialmente de
quienes presentan 75 o más años
de edad, resultado principalmente
de una transición sociodemográfica caracterizada por el descenso
en las tasas de mortalidad y de natalidad, aunado al incremento en
la esperanza de vida poblacional
(Ham-Chande, R., 2003; Par da, V.,
2005).
Este proceso de envejecimiento
poblacional ocurre de manera verginosa en nuestro país; de acuerdo con las proyecciones demográficas, nos llevará menos de 50 años
enfrentar la transformación de
población que los países desarrollados tuvieron a través de dos siglos —alcanzar niveles superiores
a 14 por ciento de población envejecida— (Ham-Chande, R., 2003;
Romero, M., 2004). De esta forma,

las personas de 60 años y más que
cons tuían 6.8 por ciento de la población total en el año 2000 y 9 por
ciento en 2010, conformarán 28
por ciento en 2050; es decir, para
mitad del presente siglo, uno de
cada cuatro habitantes será adulto
mayor (Ham-Chande, R., 2003; Instuto Nacional de Estadís ca, Geogra a e Informá ca, 2011).
En el caso de Nuevo León, este
fenómeno presenta caracterís cas demográficas de una etapa de
transición muy avanzada —con bajas tasas de fecundidad así como
de mortalidad— y un incremento
pronunciado en la esperanza de
vida —por encima de la media nacional—, lo cual conlleva a un ver ginoso proceso de envejecimiento
poblacional, notorio en la transformación de su pirámide poblacional
(Cas llo, D., y F. Vela, 2005).
Por las caracterís cas del envejecimiento poblacional en nuestra
región, aquél plantea una serie
de retos importantes a la polí ca
social y a la sociedad en general,
especialmente para el transcurso
de las próximas décadas. Tras el incremento de la población de adultos mayores, especialmente de
quienes enfrentan mayor edad, las
necesidades de este grupo etario
adquieren una mayor dimensión,
surgiendo con ello nuevas y mayo101

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�Familia: Adulto mayor

res demandas hacia la familia en
par cular y la sociedad en general.
Familia y seguridad social son las
dos ins tuciones básicas de apoyo
en la atención de las necesidades del
adulto mayor (Ribeiro, M., 2000).
En el caso de México, la mayor responsabilidad recae en la familia, en
tanto la seguridad social brinda cobertura a menos de la mitad de las
personas de 65 años o más —52 por
ciento de adultos mayores no accede a la seguridad social, careciendo
también de una pensión económica
por jubilación— (Ins tuto Nacional
de Estadís ca, Geogra a e Informáca, 2000).
La familia, por tanto, cons tuye
la principal red de apoyo para el
adulto mayor; sin embargo, aquélla
enfrenta una serie de transformaciones en su interior, mismas que
se encuentran ligadas a los cambios económicos, sociales y demográficos ocurridos en la sociedad,
y desde los cuales se observa una
disminución en el número de hijos,
un aumento en la escolaridad, principalmente de las mujeres, las cuales además se han incorporado en
mayor medida al mercado laboral.
Esta situación complica el brindar
los apoyos y cuidados necesarios al
adulto mayor, especialmente cuando la dependencia de este grupo se
ve incrementada.

Además, el envejecimiento demográfico en México presenta un
complejo panorama, puesto que
aunado al incremento de la población de adultos mayores, se
observan en este grupo etario dificultades y problemas como bajos
ingresos, insuficiente cobertura de
la seguridad social, alto costo de
los servicios de salud, alimentación
y vivienda; deterioro de su salud al
surgir problemas de po crónicodegenera vo, lo que incrementa
su nivel de dependencia y deterioro, demandando cuidados sicos y
afec vos que implican una mayor
dependencia del apoyo otorgado
por las redes familiares. Por lo anterior, se considera primordial el
estudio tanto de las necesidades
enfrentadas por esta población, así
como de la respuesta obtenida por
ellos, par cularmente desde la solidaridad1 intergeneracional —apo1 Definimos la solidaridad como una cualidad
de la acción en la que un individuo contribuye al
bienestar de otro, par cularmente cuando éste
se encuentra vulnerable o presenta una carencia
o necesidad. De tal suerte se considera la solidaridad como la presencia de ayuda —transferencia de bienes o servicios— que recibe el adulto
mayor para cubrir su necesidad. El estudio se
enfoca en la revisión de los siguientes pos de
solidaridad: a) económica: apoyo económico en
efec vo, bonos o la renta de algún bien; b) en
especie: vivienda, alimentación, ves do, servicio
médico, medicamentos, etcétera; c) funcional:
cuidados especiales, ayuda para caminar, para
bañarse, ves rse, cocinar, tomar medicamentos,
tomar sus alimentos, etcétera; d) domés ca:

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�Familia: Adulto mayor

yos de hijos a padres—, la cual parece ser el principal referente para
las personas adultas mayores.

Situación del adulto mayor
Para analizar la situación enfrentada por el adulto mayor en la ciudad de Monterrey, Nuevo León, se
retoman los principales resultados de un estudio cuan ta vo, de
po descrip vo, realizado en 2005
con un total de 1 mil 57 personas
mayores de 64 años, de ambos
sexos, elegidos de manera aleatoria. El estudio estuvo centrado en
la solidaridad intergeneracional,
par cularmente la recibida por el
adulto mayor de parte de sus hijos,
especialmente en torno a las dependencias que los primeros presentan, tanto de po económico y
material, como de po instrumental y funcional —necesidades de
cuidados especiales—.
El estudio se realizó en la ciudad de Monterrey, que ene en su
haber la mayor concentración de
adultos mayores de Nuevo León:
reciben apoyo para realizar los quehaceres domés cos, como preparación de alimentos, limpieza del hogar, lavado de ropa, etcétera; e) instrumental: ayuda para sus traslados al médico,
comprar alimentos u otras ac vidades externas
al hogar; f) afec va: interés en sus problemas y
necesidades, contacto sico y/o telefónico.

68 mil 503 personas de 65 años y
más de edad (Ins tuto Nacional de
Estadís ca, Geogra a e Informáca, 2001). Se eligió un diseño de
po transversal, no experimental,
o ex post facto. El instrumento elaborado consis ó en una cédula de
entrevista con 190 preguntas, con
un empo promedio de aplicación
de 40 minutos. Los cues onarios
fueron aplicados entre los meses
de marzo a julio de 2005.

Perfil sociodemográfico del adulto
mayor
Entre las caracterís cas observadas
en los par cipantes, destacan el tener una edad promedio de 74 años
en ambos sexos; siendo 532 mujeres —50.3 por ciento del grupo—
y 525 hombres —49.7 por ciento
del mismo—; con una escolaridad
promedio de cinco años en las mujeres, entre las cuales 14 por ciento
son analfabetas, mientras que en
los hombres el promedio de escolaridad es de 6.4 años cursados, con
un analfabe smo de 7 por ciento.
Esta situación diferencial entre los
sexos se encuentra relacionada con
el acceso desigual que tuvieron a la
educación hombres y mujeres en
la generación estudiada, el cual fue
restringido para las segundas.
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�Familia: Adulto mayor

Gráfica 1. Estado civil de acuerdo al sexo del adulto mayor
80%
70%
60%
50%
40%
30%
20%

5%

10%

4ºo

0%
Solteros

Casados o en pareja

Divorciados o

Viudos

separados
■ M uj eres

■ Hombres

Fuente: Elaboración propia.

La situación conyugal de los par cipantes también muestra diferencias entre los sexos, observándose
que los varones viven generalmente en pareja, mientras que las
mujeres lo hace una de cada tres;
además de que son viudas en mayor medida (véase gráfica 1). Dicha
situación se explica mediante tres
aspectos dis ntos: los hombres,
tras enviudar, se vuelven a casar
con mayor frecuencia que las mujeres; los varones, por lo general,
se casan con mujeres más jóvenes; la esperanza de vida es mayor
en las mujeres: 78.5 años para las
mujeres contra 73.7 años para los
hombres en Nuevo León (Ins tuto
Nacional de Estadís ca, Geograa e Informá ca, 2001; Kalish, R.,
1996; Mota, R., 2000; Scout, A. y C.
Wenger, 1996).

Respecto a la situación familiar
en que vive el adulto mayor, se observan también diferencias significa vas entre los sexos. Los varones
viven en mayor medida en familia
nuclear o con su pareja, mientras
que las mujeres lo hacen regularmente en familia monoparental,
al ser viudas. Asimismo, llama la
atención la proporción de adultos
mayores que vive solo(a), situación
presente en mayor medida en las
mujeres (véase cuadro 1).
Resalta que 10 por ciento de los
par cipantes no ene hijos vivos al
momento del estudio, siendo mayor en las mujeres —12 por ciento—, mientras que en los varones
corresponde a ocho de cada 10.
Esta situación se relaciona con algunos aspectos: en primer lugar, 9
por ciento de los adultos mayores

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�Familia: Adulto mayor

Cuadro 1. Tipo de familia en que vive el adulto mayor de acuerdo con
su sexo
Tipo de fam ilia
Persona sola
Pareja sola
Nuclear
Compuesta o extensa
Monoparent al
Ext ensa
Unidad fam iliar atípica
Unidad de corresidencia

M ujeres
16%
12%
12%
19%
36%
15%
4%
1%

Hombres
7%
25%
26%
22%
17%
15%
3%
0.4%

Total
12%
19%
19%
20%
27%
15%
3%
0.8%

Fuente: Elaboración propia.

no tuvo hijos; 1 por ciento sobrevive a sus hijos; la mitad de los parcipantes sin hijos permanecieron
solteros, situación mayor en las
mujeres —7.8 por ciento—, mientras que los hombres corresponde
a 4.7 por ciento (véase gráfica 1).
El número promedio de hijos
es seis, mientras que los hijos vivos al momento del estudio son
en promedio cinco, lo que indica la
existencia de una proporción significa va de par cipantes que ha
perdido al menos un hijo: 36 por
ciento en el caso de las mujeres
y 28 por ciento en el de los hombres. Las caracterís cas familiares
reseñadas muestran una evidente
diferencia con las familias actuales, en tanto que las primeras, al
ser más numerosas, brindan mayores posibilidades de apoyo de
parte de los hijos. De acuerdo con
las estadís cas oficiales, en Nuevo

León el número promedio de hijos
por mujer se ha visto disminuido
de seis en 1970, a 3.2 en 1985, y a
dos en 2008 (Ins tuto Nacional de
Estadís ca, Geogra a e Informá ca, 2008). Un aspecto que ha sido
señalado por diversos estudios
(Mota, R., 2000; Rivera, J., 2001;
Rubalcaba, R., 1999) como relevante en torno a la recepción de apoyos, es el número de miembros en
el hogar del adulto mayor, observándose que en nuestro estudio el
promedio corresponde a 3.4, inferior al promedio observado en los
hogares de Monterrey, correspondiente a cuatro en el año 2000. La
mayor parte de los adultos mayores cohabita sólo con una persona,
siendo 30 por ciento hombres y 29
por ciento mujeres.
En el aspecto económico resalta que 59 por ciento de los adultos
mayores ene pensión económi105

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�Familia: Adulto mayor

ca; agregándose 12 por ciento en
que sólo su pareja cuenta con ella;
lo que implica que 71 por ciento
de los par cipantes cuenta con
pensión por vejez, sea de manera
directa o indirecta. Este dato contrasta con el observado a nivel nacional: en 2000, 34 por ciento de
los hombres mayores de 64 años
recibía una pensión, en tanto que
las mujeres sólo 7 por ciento (Romero, M., 2004); mientras que en
el estudio realizado la enen 44
por ciento de las mujeres y 74 por
ciento de los varones. Otro aspecto
que resalta en el grupo estudiado
es la proporción de adultos mayores que ene seguridad social,
correspondiente a 87 por ciento,
misma que casi duplica la de adultos mayores con seguridad social a
nivel nacional: 48 por ciento de las
personas de 65 años y más de edad
(Ins tuto Nacional de Estadís ca,
Geogra a e Informá ca, 2001).

Principales necesidades de los
adultos mayores
Respecto a las necesidades enfrentadas en mayor medida por el
adulto mayor, se indagó en torno
a las ac vidades o situaciones en
las que aquél requiere de apoyo,
por no ser capaz de realizarlas o

cubrirlas por sí mismo, con sus
propios recursos, conceptualizándose como pos de dependencia
que se clasifican como: ac vidades
básicas de la vida diaria (ABVD) o
dependencias de po funcional, las
cuales implican apoyos o cuidados
especiales, relacionadas en ocasiones con la sobrevivencia del adulto
mayor; y ac vidades instrumentales de la vida diaria (AIVD), relacionadas con necesidades materiales,
de labores domés cas y/o traslados del adulto mayor. De acuerdo
con las evidencias, la dependencia
económica se presenta en mayor
medida, siendo mayor en las mujeres y conforme a lo esperado pues,
como se señaló, aquéllas cuentan
con menores recursos —pensión,
educa vos—; cabe señalar que
esta condición se presenta sobre
todo en los estratos bajo y medio
bajo (véase cuadro 2).
También en proporción significa va presentan necesidad de
ayuda para realizar labores doméscas y ayuda material o en especie,
sin embargo, la primera es mayor
en los varones, especialmente en
el estrato alto. En una menor proporción aparece la dependencia de
po instrumental, sin diferencias
entre los estratos. Las dependencias que se muestran en baja proporción son las de po funcional,

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mismas que en conjunto aparecen
solamente en 18 por ciento del
grupo estudiado, sobre todo en las
mujeres y principalmente en los
estratos bajo y medio bajo; la más
común de ellas es la necesidad de
ayuda para caminar, mientras que

las de menor proporción, de acuerdo a lo esperado, son algunas necesidades básicas para la vida diaria
como: necesidad de ayuda para ir
al baño, acostarse o levantarse de
su cama y tomar sus medicamentos (véase cuadro 2).

Cuadro 2. Datos sobre dependencia y solidaridad según género del adulto mayor
Tipo de dependencia
Económica

Labores
domést icas
Funcional
para
caminar
Funcional
para ir
al baño
Funcional
para
bañarse
Funcional
para to mar
medicamentos
Funcional para
levanta rse o acostarse
en su cama
Funcional
para
alimentarse
En especie

Inst rumenta l

Situación
Dependencia
So lidaridad
Sin ayuda
Dependencia
Solidaridad
Sin ayuda
Dependencia
Solidaridad
Sin ayuda
Dependencia
Solidaridad
Sin ayuda
Dependencia
Solidaridad
Sin ayuda
Dependencia
Solidaridad
Sin ayuda
Dependencia
Solidaridad
Sin ayuda
Dependencia
Solidaridad
Sin ayuda
Dependencia
Solidaridad
Sin ayuda
Dependencia
Solidaridad
Sin ayuda

Femenino

Masculino

Total

78%

73%

84%
16%

68%
74%
26%

54%
87%

70%
94%

13%
15%
67%

6%
10%

62%
91%
9%
13%

34%
7%
79%
21%
8%

63%
34%
4%
70%
30%
5%

65%
34%
5%
75%
25%
7%

85%
15%

86%
13%

85%
15%

10%
90%
10%

6%
90%
10%
4%

8%
90%
10%

6%
93%
7%
6%
96%
4%

80%
20%

86%
15%
4%
94%
6%

5%
90%
10%
5%
95%
5%

68%
78%
22%

55 %
75%
25%

61%
77%
23%

56%
94%

43%
95%
5%

48%
94%

6%

6%

Fuente: Elaboración propia.

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Solidaridad observada hacia el
adulto mayor
Respecto a los apoyos recibidos
por el adulto mayor para cubrir
su necesidad o superar su dependencia, se observa que aquéllos
son obtenidos principalmente
por quienes muestran una o varias necesidad(es) para cubrir las
ABVD, implicando algunas veces
la sobrevivencia del adulto mayor
(véase cuadro 3). Dicho apoyo se
concentra principalmente en quienes muestran dependencia para
alimentarse, recibiendo la ayuda
principalmente de las hijas, sobre
todo en los estratos alto y medio
alto, mientras que los varones la
reciben especialmente de su cónyuge o pareja, por permanecer casados o unidos. También en amplia
proporción se recibe ayuda de po
instrumental para realizar labores
domés cas, así como funcional
para acostarse y/o levantarse de
su cama y tomar medicamentos.
Cabe señalar que tanto la ayuda
instrumental como para labores
domés cas son recibidas en mayor
proporción por los hombres, sobre
todo en los estratos alto y medio
alto, ayudándoles por lo general
la esposa o cónyuge, así como las
hijas.
La ayuda funcional para bañar-

se o asearse no presenta diferencias entre los sexos, estando presente sobre todo en los estratos
alto y medio alto y recibiéndose
generalmente de las hijas y/o una
empleada domés ca, así como de
la cónyuge en el caso de los hombres. En la dependencia económica
y material —en especie—, es ligeramente menor la proporción de
adultos mayores que recibe ayuda,
siendo principalmente las mujeres.
Al discriminar la ayuda que proviene exclusivamente de los hijos, se
advierte que aquélla es mucho mayor hacia las madres —67 por ciento—, mientras que es recibida por
el padre en 45 por ciento de los dependientes. El apoyo que se recibe
en menor medida es la ayuda para
caminar, la cual es brindada por todos los hijos, pero especialmente
por las mujeres, observándose que
quienes no ob enen la ayuda señalan recurrir por lo general al uso de
un bastón u otro implemento mecánico.
En general, se observa que la
ayuda es recibida principalmente de las mujeres, especialmente
en los apoyos de po funcional
(ABVD), así como en los de po
instrumental, es decir, traslados
y labores domés cas. Un aspecto
que resalta es que en los apoyos
brindados para cubrir las AIVD, es

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�Familia: Adulto mayor

común encontrar la presencia de
una red de intercambio entre el(la)
adulto(a) mayor y su(s) hijo(s), lo
que confirma lo señalado por la
teoría del intercambio social en
torno a que los apoyos fluyen acorde con los recursos de los par cipantes (Levi-Strauss, C., 1969, citado en Ritzer, G., 2001; Hidalgo,
J., 2001). No obstante, en el caso
de las ABVD relacionadas con la
dependencia funcional que se desarrolla tras el deterioro sico del
adulto mayor, los apoyos recibidos adquieren otra caracterís ca,
que no es acorde con los recursos
de los par cipantes, ni tampoco
con la presencia de intercambio
entre las partes, sino que parecen
estar más en función del grado de
dependencia en el adulto mayor,
es decir, como respuesta de una
corresponsabilidad o solidaridad
familiar señalada por diversos autores (Aranguren, L., 2000; Artola,
A. y R. Piezzi, 2000; Barg, L., 2003;
Coronado, M., 1941; Durkheim, E.,
1967; Ribeiro, M., 2000; Rorty, R.,
1991). Este po de respuesta se
observa en mayor medida dirigida
a las mujeres, especialmente por
su(s) hija(s).

Conclusiones
De acuerdo con lo discu do, la situación del adulto mayor es bastante heterogénea, variando en
función de la situación de deterioro y recursos con que cuenta
aquél para cubrir sus necesidades
por sí mismo, o bien a través de
un intercambio de bienes y servicios con sus familiares, o incluso
dependiendo totalmente del apoyo de quienes le rodean. Podemos
señalar entonces que las necesidades del adulto mayor están relacionadas tanto con aspectos sociales
—redes sociales y familiares establecidas— como de po individual
—edad, estado de salud, nivel de
funcionalidad, dependencias desarrolladas—.
De acuerdo con la evidencia
obtenida en torno a la ayuda que
recibe el adulto mayor para cubrir
sus necesidades y la reciprocidad
de aquél para con su(s) hijo(s), es
posible señalar que existe, por un
lado, una relación de intercambio de bienes y servicios entre el
adulto mayor y su(s) hijo(s) en una
proporción importante —poco más
de la mitad de los que reciben ayuda—, sobre todo en quienes reciben ayuda económica —dinero y
especie— e instrumental. Por otro
lado, y en una proporción aún más
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�Familia: Adulto mayor

importante del grupo de estudio,
se observa la evidencia de una respuesta solidaria, generalmente de
los hijos, hacia las necesidades del
adulto mayor, brindándole ayuda,
principalmente cuando esas necesidades son de po funcional, sin
evidencias de reciprocidad. Esto
úl mo parece indicar que la solidaridad de los hijos hacia el adulto mayor se ve incrementada conforme éste avanza en deterioro y
presenta necesidades de po funcional que comprometen su sobrevivencia, denotándose una ac tud
de corresponsabilidad familiar.
Sin embargo, también se observa que existen adultos mayores que no sólo carecen del apoyo
para cubrir su necesidad y atender
su dependencia, sino que, además, enfrentan el desinterés y, en
ocasiones, incluso el abandono de
alguno(a) de sus hijos(as). Situación que es por demás grave, si
coincide con el deterioro sico y
mental del adulto mayor
—
dependencia funcional—, así como
si carece de recursos económicos
que le permitan obtener de manera segura un apoyo, aun cuando se
reciba de manera condicionada.

Reflexiones y recomendaciones
Es importante considerar que el
envejecimiento poblacional en México presenta caracterís cas muy
par culares —aumento ver ginoso en el número de adultos mayores, insuficiente cobertura de seguridad social, monto insuficiente en
pensiones de re ro y viudez— que
conllevan a serias dificultades para
la atención de este segmento, recayendo gran parte de la responsabilidad de esta atención en la familia.
Asimismo, se denota que la familia
realiza un esfuerzo por cubrir las
necesidades del adulto mayor, aun
cuando ella enfrenta una visible
transformación en su estructura
como ins tución social —disminución del número de miembros,
cambios en roles y funciones—,
tanto como en su interior —papeles de la mujer y de los niños,
importancia de la pareja—, que
contrasta en ocasiones con las demandas de atención y recursos de
los abuelos, lo que puede ahondar
los conflictos y dificultades enfrentados en el interior de su dinámica
y funcionamiento.
Por ello, se torna relevante el
diseño y ampliación de polí cas
y programas sociales dirigidos de
manera específica al adulto mayor, considerando la diversidad de

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�Familia: Adulto mayor

necesidades y situaciones enfrentadas por dicho grupo etario, que
además ofrezcan servicios y apoyos diferenciados de acuerdo al
género y la situación — po y nivel
de dependencia— enfrentada; así
como polí cas y programas dirigidos a las familias que enen entre
sus miembros a uno o más adultos
mayores para su atención, par cularmente cuando los apoyos requeridos son de cuidados especiales para realizar las ABVD, en tanto
comprometen la sobrevivencia del
adulto mayor, a la vez que impactan fuertemente la situación familiar.

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�Familia: Adulto mayor

Desarrollo humano
en el adulto mayor
Jorge Ramírez Chávez
Rocío Isabel Ramos Jaubert
Julio César Alvarado Cortés

Resumen

E

l obje vo de esta inves gación es conocer la relación
de incidencia en el desarrollo
humano del adulto mayor en su entorno personal, familiar y de salud,
aunado a posibles situaciones de
violencia.
La metodología se centró en
procesos observacionales por medio de un estudio de po sincrónico, transversal, analí co y prospecvo; el diseño es preexperimental;
las unidades de análisis fueron 105
adultos mayores atendidos en una
Unidad Médico Familiar (UMF); en
la teoría del muestreo, éste es indeterminís co de po accidental;
se diseñó un instrumento con escala de intervalo de po centesimal,
procesando su confiabilidad con un
Alpha de Cronbach, y el manejo del
análisis estadís co de po correlacional y análisis factorial.
Se concluye la dualidad acerca
del desarrollo humano del adulto
mayor: la dependencia genera ac-

tos, situaciones y formas de violencia —55.09 por ciento varianza,
≥±0.31—. Se propone sensibilizar a
la población de que la familia es un
negocio al mostrar un esquema de
inversión de capital variable con retorno, es decir, los padres requieren
ver a sus hijos como un “producto
de inversión” que se retribuirá correla vamente en la misma medida de proporción directa cuando
los padres sean viejos, mostrando
entonces la necesidad de un cambio cultural e intergeneracional.

Palabras claves: adulto mayor, desarrollo humano, familia, violencia.
Abstract
The aim of this research is to understand the rela onship of human
development impact of the elderly
in their personal, family and health,
together with possible violence.
The methodology focused on
observa onal processes, being a
113

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synchronic study, transversal, analy cal and forward, the design is
pre experimental analysis units
were 105 seniors a ended a Family Health Unit; in sampling theory,
this is type indeterminis c accidental an instrument was designed
with interval-type scale centesimal, processing reliability with a
Cronbach Alpha management and
sta s cal analysis of correla onal
and factor analysis.
We conclude the duality of human development of the elderly;
dependence generates events, situa ons and forms of violence (55.09
por ciento variance, ≥ ± 0.31). It is
proposed to raise awareness that
the family business is a diagram to
show a variable capital investment
return, ie require parents see their
children as an investment product
which correspondingly remunerated in the same propor on as direct when parents are old, showing
then, the need for cultural and intergenera onal change.

Key words: elderly, human development, family, violence.

Introducción
El filósofo Veblen (1918, referido
por Membrillo, A. et al, 2008) predijo que de acuerdo al crecimiento
de la población, al finalizar el siglo
XX habría 7 mil millones de habitantes. Sin embargo, sólo tuvieron
que pasar 11 años para que esta
can dad de seres humanos habitara el planeta, y con ello vendrían
otras transformaciones y variaciones, entre ellas la vejez de la misma
población, aun y cuando al finalizar
el siglo XXI —año 2100— falta que
el crecimiento poblacional alcance
los 14 mil millones para iniciar su
curva de decremento; con esto se
anuncian la crisis alimentaria, los
problemas de pensiones, las enfermedades crónicas, entre otras
situaciones, principalmente de orden ambiental.
México no es la excepción. La
tasa de crecimiento poblacional en
nuestro país se incrementó a par r
de los años cincuenta del siglo XX
y se acrecentó aún más a par r de
los años setenta. En el sector salud
se ha observado una falta de apoyo a nivel familiar al adulto mayor
en relación con su persona, control
médico y posible problemá ca de
violencia, todo ello debido probablemente a una falta de cultura,
en general, y concien zación hacia

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el viejo, en par cular. El de familia
es un concepto complejo aún; muchos autores la delimitan como la
ins tución, el núcleo o la médula
espinal de la sociedad. Sin embargo, aún se sigue estudiando y
analizando, brindando la acepción
de relevancia como el elemento
más importante de la naturaleza
humana. La familia es el eje fundamental para el funcionamiento
de la sociedad aunado a las creencias, los valores y los mitos, mismos
que determinarán la conducta del
sistema, contribuyendo a la transformación de las ac vidades co dianas del individuo, de la ciudad,
del país e incluso del mundo entero. Flaquer (1998) sos ene que “la
pérdida de peso de la familia en la
organización social ha acompañado su importancia cada vez mayor
como fuente de iden ficación emocional”. Carlos Pérez Testor (2008,
citando a Font, Pérez Testor, Romagosa, 1995) dice que

la familia es el grupo donde se
nace y donde se asumen las
necesidades
fundamentales
del niño. Es un grupo en el cual
los miembros se cohesionan,
se quieren, se vinculan, y así
se ayudan recíprocamente a
crecer vitalmente, a vivir como
personas en todas sus dimen-

siones: cogni va, afec va, relacional, etcétera.

Desde estas perspec vas, se ene
claro que la familia implica no sólo
los lazos de sangre que en determinado momento existen, sino que
va más allá de tener hijos.
Por otra parte, la Organización
Mundial de la Salud (OMS) indica
que

una revolución demográfica está ocurriendo en todo el
mundo. Actualmente hay alrededor de 600 millones de personas de 60 años y más; esta
cifra se duplicará hacia el año
2025 y llegará a casi dos mil
millones hacia el año 2050 —la
mayoría de ellos en países en
vías de desarrollo.

El ncremento mayor ocurrirá en el
primer cuarto de siglo; se mul plicará por 15 en países como Bangladesh, Brasil, México y Nigeria;
el número de personas mayores de
60 años se habrá mul plicado por
cuatro entre 1955 y 2025; y la proporción frente a la población total
será de 10 por ciento. El Caribe es
la región en desarrollo más vieja del
mundo (Kornblit, A., 1984; Organización Mundial de la Salud, 2003).
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Lo anterior esboza la necesidad
de conocer el tejido del ambiente
familiar y cómo se relaciona o, en
su caso, si es que existe o ha prevalecido un desarrollo a favor de
estas personas proponiendo un
diagnós co social médico completo y seguir con un enfoque de apoyo y de sensibilización para propiciar una mejor calidad de vida en
su ambiente y dinámica familiar;
así como detectar la incidencia de
la problemá ca de violencia, ya sea
sica, psicológica o social, y cómo
interfiere en el desarrollo que
como personas aún pueden tener
y, por ende, mejorar el conocimiento sobre esta etapa y las necesidades básicas para preponderar la
organización en el sistema familiar
y personal.
La presente inves gación está
dirigida esencialmente hacia el medio social que se preocupa o desconoce la situación actual de los adultos mayores, pero haciendo énfasis
en la familia, ya que es el medio
o el contexto que ene relación o
contacto directo con el adulto mayor. Su obje vo es tener una mejor perspec va sobre la familia, el
cuidador o la misma persona, educando a las próximas generaciones
para convivir de la mejor manera,
sin condiciones de violencia hacia
los adultos mayores, y puedan re-

conocer que a futuro ellos mismos
vivirán también esa etapa vital.

Material y métodos
El estudio fue realizado en una Unidad de Medicina Familiar (UMF)
de la ciudad de Sal llo, Coahuila.
Se empleó un enfoque cualita vo-cuan ta vo, con una pología
de la inves gación observacional,
transversal, sincrónico, analí co y
prospec vo; el diseño de la invesgación en la perspec va metodológica fue preexperimental, al conformarse El estudio con un grupo y
una sola medición XO (Campbell,
D. y J. Stanley, 1969, referido por
Ramos, R., 2004), fundamentada
en una inves gación de campo, ya
que para su desarrollo se recurrió a
la recopilación de datos —consultas, variables e instrumento—, tomando criterios para el desarrollo
de la inves gación e instrumento
desde la perspec va metódica cualita va y cuan ta va (Ramos, R. y J.
Ramírez, 2012).
Las variables maestras del estudio fueron: el desarrollo humano,
ambiente familiar, entorno médico social y violencia, medidas de
forma ordinal con una escala intervalar de po centesimal de 0 al
100, donde el 0 es la ausencia del
atributo y el 100 el máximo valor

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que le otorga el respondiente. La
operacionalización de las variables
cons tu vas se midió de manera
similar.
Según la pirámide poblacional
adscrita a medicina familiar, en 37
UMF del estado de Coahuila de
Zaragoza se hallan registrados 114
mil 268 adultos mayores hombres
y mujeres ≥60 años derechohabientes. La población se determinó
según el censo nominal de la UMF
en Sal llo, en donde dicha unidad
médica actualmente cuenta con 13
mil 496 adultos mayores, hombres
y mujeres, como derechohabientes
≥60 años (IMSS, 2010) El estudio
por observación se realizó en la
afluencia de personas adultas mayores en el servicio de Prestaciones
Económicas por los trámites de
pensión y supervivencia. Con base
en el registro del censo mensual
de tal departamento, se a enden
por mes a 110 adultos mayores
(IMSS,2010
El po de muestreo fue: indeterminís co por su nivel de incer dumbre; accidental; abarcando un
total de 105 sujetos (censo).
Los criterios de selección o inclusión de los sujetos para este estudio fueron tomados con el discernimiento necesario para evitar un
probable sesgo muestral:
Pacientes mayores de 60 años,
afiliados —pensionados, jubila-

dos y beneficiarios—, de ambos
géneros, sin afectación del área
cogni va, que lean y escriban, que
formen parte de un núcleo familiar, que acepten voluntariamente
par cipar en el estudio. Los criterios de exclusión se refieren a que
los miembros de la familia tengan
enfermedades psiquiátricas —síndrome ansioso depresivo, alcoholismo, entre otros—, y los criterios
de eliminación se centraron en
respuestas incompletas en la encuesta que impidan una valoración
adecuada del caso.
Se diseñó un instrumento que
metódicamente aporte un nuevo
enfoque en perspec va, comprensión y análisis en la aplicación exclusivamente a la persona adulta
mayor que comparte o vive con
una familia (Alvarado, J., 2011), ya
que se observan áreas como ambiente familiar, desarrollo humano,
entorno médico social y violencia,
u lizando la escala mencionada
debido a que contribuye con una
mejor compresión en su percepción en el nivel familiar.
El desarrollo fue medido de forma induc va por el po de estudio
y diseño; las lecturas estadís cas
de acuerdo a Rocío Isabel Ramos
Jaubert y Jorge Ramírez Chávez
(2012) en el presente estudio emplearon tres análisis de la estadís ca sin números, donde se u lizaron
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las frecuencias absolutas y rela vas
para describir la población objevo, la correlación Producto Momento de Pearson y el análisis de
factores modelo r2 múltiple, con
criterio de corte sigmá co r≥±.31,
para obtener una lectura con una
estructura subyacente y obje va
de acuerdo a los datos crudos, con
sus respec vos niveles de confianza de 95 por ciento, lo que equivale
a 0.05 de nivel de error.

Resultados
En el estudio, el género que predominó fue la mujer con 65 sujetos,
que representan 62 por ciento;
en el estado civil, 37 respondientes son casados, lo que es 32 por
ciento; los de ingreso económico
medio fueron 41 encuestados —41
por ciento—; y 30 respondientes,
mujeres adultos mayores, son ama
de casa, con 32 por ciento. Asimismo, predominaron las que se dedican al hogar con 52 respondientes
—52 por ciento—; en la religión
predominaron los católicos con 80
sujetos, explicando 81 por ciento;
predominó la escolaridad primaria
con 57 sujetos —59 por ciento—;
77 sujetos manifestaron su entorno vital en el medio urbano, formando 80 por ciento; 95 sujetos viven en una familia propia —93 por

ciento— y 27 sujetos son de grupo
sanguíneo O+ —47 por ciento—.
En la tabla 1 sobre las relaciones
entre el desarrollo humano y el ambiente familiar —siendo la síntesis
del análisis correlacional determinado por un nivel de confianza de
95 por ciento y un nivel de error
de .05, u lizando el coeficiente de
correlación Producto-Momento de
Pearson— se explica la relación entre desarrollo humano y el ambiente familiar en el que está inmerso
el anciano, donde la convivencia en
el nivel familiar conduce hacia una
buena calidad de vida y confort,
por el buen manejo de la enfermedad generada por su envejecimiento, fomentando las relaciones que
establece con un trato posi vo, lo
que le da pie a una mejor comprensión del ambiente que lo rodea.
Los valores establecidos promueven la educación en la equidad con
inteligencia y con amabilidad, y el
sen rse con libertad aunado al confort y a la sa sfacción de su calidad
de vida, conduce a ser una persona
tolerante y disciplinada, caracterizada por el respeto y orden.
La armonía lo conduce al confort, mejorando su calidad de vida
en su senectud por sen rse una
persona libre, así como a preservar una buena comunicación por
considerarse todavía una persona
estable y apegada a su familia. Se

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infiere que el adulto mayor siente
un alto grado de sa sfacción en su
desarrollo personal y se percibe
cobijado por el apoyo familiar en la
etapa de envejecimiento —r≥ .29,
p≤.05—.

En el gráfico 1 se refleja el análisis integracional con el análisis de
factores donde se empleó el Método de Extracción de Comunalidades de R2 Múltiple, tomando como
variables significa vas aquellas

Tabla 1 Relaciones entre desarrollo humano y el ambiente familiar del
anciano
EnvajRCimi ■nto

C;alid';ad

Enf■rm ■d;ad

C;ap;acid;ad

Confort

Educ;a,dón

Equid;ad

l.nh1lig•m::i;a

Libarbd

de vida
Conviv11tncla

0.33

0.36

Relac~es

0 ,A9

0.56

0,58

Trato pos itivo

0.43

0,47

o.so

Afectci

0 .42

0.36

0 ,44

D,35

0.34

V.il&lt;wes

0,36

Gene&lt;Midad

0,31

Ain;abilid.ad

0 ,29

T~erand a

º·'°

0.39
0.38

0.36

O.S2

0,62

0.57

0,36

0, 33

0,42

o.s1

0,31

0,39

0,63

0 ,S9

0 , 54

0 .44

0,43

0 ,57

0 ,44

0,S6

0,47

0 , 56

DiKipllna
Ru.peto

0.34

0 ,29

0,31

O&lt;d&lt;n

Atmonla

0,53

o ,sg

0.60

Comunicaci6n

0,51

0.S4

D.57

ht.ibllld.id

0.51

0 ,52

0..64

Apego

0.43

o.40

0,45

0.34

0 ,2g

0 ,28
0 ,28

0,33

0 ,42

0 ,41

0 ,31

0 ,28

Basado en un Análisis de Correlación Producto - Momento de Pearson, p ≤ 0.05, r ≥ 29, n ≥ 100

que presentaron un valor de r≥±.31
—criterio de corte sigmá co—. Se
obtuvo del procesamiento un total
de 15 factores extraídos a través de
maximizar la varianza compar da
que explica 55.09 por ciento del total del fenómeno estudiado.
La lectura interfactorial estructuró los 15 factores que se presentaron en el procesamiento, mostrando las relaciones existentes entre
los mismos y que integraron el fenómeno estudiado.

Se observó que el desarrollo humano alcanzado por el adulto mayor en la familia lo hace una persona
íntegra y feliz por medio de valores
interpersonales como el esparcimiento y la intervención sa sfactoria en la prevención de enfermedades, estableciendo que con núa
con la dependencia psicoac va hacia el consumo del café, pero con
el apoyo familiar en los programas
educa vos en salud dirigidos específicamente al adulto mayor.
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El anciano ende a ser dependiente en la familia por considerarse una persona caprichosa y a pesar de sen rse feliz e íntegra, está
expuesto a cualquier po de vio-

lencia de índole psicológica, sica
o económica. Aunque la familia le
brinde apoyo moral en la intervención o prevención de enfermedades, precisamente por situaciones

Gráfica 1 Relación y análisis Interfactorial del fenómeno.

Extracción Comunalidades del R2 Múl ple valor r≥0.31 (criterio de corte sigmá co).
Se obtuvieron del procesamiento un total de 15 factores extraidos a través de maximizar la varianza
compar da que explican el 55.09 % del total del fenómeno estudiado

de salud o presencia de algún po
de padecimiento, generan diversas
formas de violencia hacia su persona y por ende el deterioro de
su salud. De lo anterior se infiere
que existe una dualidad acerca del
desarrollo humano de la persona
adulta mayor, porque a pesar de
sen rse una persona íntegra en
lo familiar, completamente feliz y
estable, está latente la violencia

tanto de parte de su familia como
de personas externas, y que la educación que recibe para beneficio
de su salud es benefactora siempre
y cuando reciba el apoyo familiar
adecuado, lo que a la vez se vuelve
ambivalente cuando lo olvidan por
conveniencia o desatención, en
perjuicio del anciano por el po de
dependencia que exista.

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Conclusión y discusión
De acuerdo a los hallazgos en la inves gación, se concluye de forma
general que el longevo caracteriza
el ambiente familiar en la asociación de los valores, la convivencia
y la comunicación, así como redes
de apoyo a través de las reuniones familiares, el esparcimiento
por medio de la asistencia al cine,
la moderada ac vidad sica; pero
a la vez no se siente integrado al
sistema familiar por su edad y por
ende es dependiente; en menor
grado son independientes al recibir prestaciones económicas como
una pensión o jubilación. La dependencia genera actos, situaciones y
formas de violencia por miembros
como los hijos, los nietos y los sobrinos, estos úl mos por el hecho
de descuidarlo, si bien no cometen
la agresión. La violencia desencadena que la persona mayor no
tenga una recuperación en su enfermedad, pero si es integrado a un
programa educa vo de salud posiblemente mejore y le ayude cuando deje de fumar y la dependencia
de la cafeína; su desarrollo humano
es favorecido por su envejecimiento con calidad, confort y libertad,
pero por su edad padece algún po
de enfermedad. Se integraron elementos como el ser feliz e íntegro

en el nivel familiar, pero también
cómo la violencia interfiere en sus
enfermedades y, sobre todo, cómo
la religión es desencadenante de
violencia intrafamiliar, aunado al
impacto de los programas educavos de salud; asimismo, hay diferencias entre las mujeres y varones
en la comprensión familiar.
Una inves gación que apareció en la revista Avances Médicos
de Prensa La na (Muchinik, 1987,
referido por Espín, A., 2003), con
respecto al fenómeno acerca de la
moral de los viejos, encontró una
fuerte asociación entre frecuencia
de interacción con la familia y senmiento de bienestar en la vejez.
El estudio encontró que también
existe una fuerte asociación entre
el desarrollo humano y la etapa
como adulto mayor, ya que el anciano sobrelleva su etapa cronológica de forma tranquila y sana, de
manera independiente y con libertad; se integran a nivel familiar sus
formas de iden dad, valores, costumbres, funcionando como red de
apoyo, y el fomentar la unión por
lógica eleva su moral.
José Manuel Pérez Álvarez,
Héctor D. Bayarre y Gema Quintero
Danauy (1996) presentaron una inves gación realizada en Cuba en la
que se demostró que la dimensión
familiar es la que más contribuye
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a la percepción de alta calidad de
vida y que cons tuye la principal
fuente de ayuda, compañía, cuidado y respeto para las personas de
edad avanzada. Dada la observación, se menciona que esta invesgación encontró evidencia similar
cuando la convivencia fortalece el
ambiente familiar.
Alberta Durán Gondar y Ernesto Chávez Negrín (1998), también
referidos por Ana Margarita Espín
(2003), han considerado a la familia
como un grupo social fundamental para ayudar al adulto mayor a
desempeñar sus roles. El longevo
considera sen rse desintegrado,
no le gusta ejercer obligaciones a
nivel familiar y a la vez desea estar
integrado para ejercer su iden dad, derechos y costumbres; no
se siente adaptado del todo en su
contexto familiar, prevaleciendo inconformidad con la mayoría de su
familia, con lo que pone en riesgo
la dinámica familiar o fuerzas internas, demostrando que la familia no
siempre lo apoya en el desempeño
de los roles.

Propuesta
El estudio demostró que el ambiente familiar en donde está inmerso
el adulto mayor como integrante,
enriquece sus valores en la expe-

riencia de convivencia y comunicación como persona longeva dentro
de tal sistema; pero en su etapa
de adultez mayor se manifiestan
como personas independientes
por sen rse aún libres, con decisiones propias, ya que cuentan con
una pensión y/o jubilación que los
hacen económicamente independientes, por tal mo vo su familia
no los abandona o los hace sujetos
periféricos, lo que paradójicamente mejora su desarrollo humano.
Por otro lado, se requiere sensibilizar a la población de que la familia es un negocio al mostrar un
esquema de inversión de capital
variable con tasa de retorno, es decir, los padres requieren ver a sus
hijos como un “producto de inversión” que se retribuirá correla vamente en la misma medida de proporción directa cuando los padres
sean viejos, mostrando entonces la
necesidad de un cambio cultural e
intergeneracional.

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�Educación

Desarrollo de un cuestionario para
evaluar las actitudes y percepciones
de docentes de educación
secundaria en relación con
las actividades experimentales
María Teresa Guerra Ramos
José Baltazar García Horta
Dulce María López Valen n

Resumen

E

l propósito de este trabajo
fue diseñar un cues onario de autorreporte con 100
reac vos de escala Likert que explorara: a) los propósitos cogni vos
y afec vos atribuidos a las ac vidades experimentales; b) ac tudes
posi vas y nega vas; c) percepciones de involucramiento y control; y
d) experiencia subje va. La idea es
contar con un instrumento válido y
confiable para es mar las ac tudes
y percepciones de los docentes de
educación secundaria relacionadas
con las ac vidades experimentales.
El contexto es un renovado interés
por la inclusión sistemá ca de tales
ac vidades en el currículum oficial
vigente en México. El cues onario,
después de ser probado en estudios piloto y el refinamiento posterior, demostró en efecto ser un

instrumento válido y confiable para
iden ficar tendencias grupales e
individuales. Las respuestas de los
docentes sugieren una buena disposición y ac tudes benevolentes
en general, pero esto contrasta con
cierto rechazo por parte de algunos
hacia las ac vidades experimentales, falta de confianza y percepción
de control. Estas tendencias servirán como base para inves gaciones
subsecuentes sobre las formas más
efec vas de apoyar a los docentes
para desarrollar habilidades y reconocimiento sobre el potencial y las
limitaciones de las ac vidades experimentales.

Palabras clave: educación secundaria, ac tudes y percepciones
docentes, ac vidades experimentales, desarrollo de cues onarios.

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�Educación

Abstract
This study aimed to design a selfreport ques onnaire with 100 Likert scale items which explores: a)
cogni ve and aﬀec ve purposes
a ributed to prac cal work, b) posi ve and nega ve a tudes, c) percep on of engagement and control, and d) subjec ve experience.
The idea is to develop a valid and
reliable ques onnaire to assess science teachers’ a tudes and percep ons related to prac cal work.
The context is a renewed interest
for the systema c inclusion of such
work in the current science curriculum in Mexico. The ques onnaire
a er trialing in two pilot studies
and subsequent refinement has
proven to be a useful research instrument to iden fy general and
individual tendencies. Teachers’
responses suggest good predisposi on and benevolent a tudes in
general; however these contrast
with some teachers, reluctance to
conduct prac cal work, lack of confidence and sense of control. These
tendencies will serve as a star ng
point for further research on eﬀecve ways of suppor ng teachers
to develop skills and awareness
on the poten al and limita ons of
prac cal work.

Keywords: secondary science educa on, teachers’ a tudes and percep ons, prac cal work, test development.

Introducción
La introducción en 2006 de nuevos
programas de estudio de ciencias
en México ha dado un renovado
énfasis a la enseñanza basada en la
inves gación, lo cual es notorio en
el discurso pedagógico oficial. A los
maestros se les pide que incorporen ac vidades experimentales en
su prác ca de manera sistemá ca,
tal y como ocurre en otros países
(Anderson, R., 2007). Esto impone
una demanda significa va en el
profesorado dada la modesta formación en ciencias de muchos de
ellos, así como las pocas oportunidades disponibles para involucrarse en ac vidades experimentales
y llevar a cabo procesos inves gavos durante su propia formación
como docentes. Los docentes de
ciencias de secundaria enen que
lidiar además con un currículo amplio y demandante. Los formadores
de docentes en todo el mundo siguen enfrentando el problema de
cómo apoyar, durante la formación
inicial y la actualización en servicio,
el desarrollo de conocimientos bá-

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sicos, al igual que las estrategias y
habilidades que requieren quienes
enseñan ciencias.
Desde una perspec va de la
cognición situada (Brown, Collins
y Duguit, 1989) reconocemos que
varios elementos contextuales y
sociales se encuentran involucrados en las interacciones humanas
complejas como los procesos de
enseñanza-aprendizaje. Los docentes inevitablemente desarrollan sus propias percepciones y
ac tudes hacia las ac vidades experimentales que, eventualmente,
interactúan con las demandas del
currículum. Más aún, tales percepciones y ac tudes pueden verse reflejadas en su discurso y acciones,
e influir en el po de ac vidades
que eligen para trabajar con los estudiantes, la manera en que organizan el trabajo en clase, el papel
que ellos mismos adoptan, el equipo y materiales que usan e incluso los criterios que emplean para
valorar el éxito de las ac vidades
experimentales (Abrahams, I. y M.
Saglam, 2010). En este trabajo, por
ac vidades experimentales nos
referimos a cualquier ac vidad de
enseñanza-aprendizaje que involucra a maestros y estudiantes en la
observación o manipulación de objetos concretos y materiales. Este
término se usa en lugar de “traba-

jo de laboratorio”, a fin de incluir
aquellas ac vidades que implican
observar o manipular algo, pero
que se realizan fuera de la escuela.
Como una forma de explorar
sistemá camente las percepciones y ac tudes de los docentes de
secundaria, relacionadas con las
ac vidades experimentales, se reporta aquí el diseño y desarrollo de
un cues onario. Éste se desarrolló
en el contexto de un proyecto más
grande orientado a realizar un estudio diagnós co sobre el uso de
las ac vidades experimentales en
la enseñanza de las ciencias en
escuelas secundarias públicas de
Nuevo León. Dicho proyecto intenta informar la elaboración de materiales didác cos centrados en el
trabajo experimental para apoyar
el currículum oficial. Consecuentemente, los propósitos fueron:

—Desarrollar un cues onario de
autorreporte, válido y confiable,
para explorar las ac tudes y percepciones docentes relacionadas
con las ac vidades experimentales.
—Aplicar el cues onario a muestras de profesores de ciencias de
secundaria y aportar información
para una amplia caracterización de
sus ac tudes y percepciones.

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Metodología
El uso de un cues onario se considera sólo como un medio para
obtener información y un recurso
cuyos resultados deben ser complementados con información de
otras fuentes, como entrevistas,
notas de campo, observaciones de
clase.
Se desarrolló un cues onario
que incluye reac vos po Likert,
agrupados en secciones para explorar cuatro aspectos:

—Propósitos atribuidos a las ac vidades experimentales: 20 reac vos.
—Ac tudes hacia las ac vidades
experimentales: 20 reac vos.
—Percepciones sobre involucramiento y control: 20 reac vos.
—Experiencias subje va durante la
implementación de ac vidades experimentales: 40 reac vos.
Los siguientes ejemplos ilustran la
naturaleza de los reac vos:

En el desarrollo y aplicación del
cues onario se siguieron las siguientes fases:
—Diseño: elaboración de reac vos, revisión por jueces externos.

—Primer estudio piloto: aplicación
del cues onario, primer análisis de
reac vos —pruebas de validez y
confiabilidad—, integración de una
versión afinada del cues onario,
análisis de tendencias grupales en
las respuestas.
—Segundo estudio piloto: aplicación, segundo análisis de reac vos
—pruebas de validez y confiabilidad—, integración de una versión
final del cues onario
Se seleccionaron 41 docentes para
par cipar en el primer estudio piloto. La muestra para el segundo
estudio piloto estuvo cons tuida
de 44 docentes. Ambas muestras
incluyeron mujeres y hombres de
entre 23 a 56 años que tenían entre dos y 34 años de experiencia
docente. Todos eran maestros de
ciencias en servicio en secundarias
públicas. La versión del cues onario usado en el primer estudio piloto tenía 96 reac vos. La versión
afinada y usada en el segundo estudio piloto tuvo 100 reac vos.
En el primer estudio piloto, el análisis se centró en las evidencias estadís cas relacionadas con el poder
de discriminación de los reac vos
y la consistencia interna de las secciones a fin de valorar la validez
y confiabilidad del cues onario
como un instrumento de inves gación. Para este fin, se realizaron

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pruebas t y coeficientes Alfa de
Cronbach con ayuda de Sta s cal
Package for Social Sciences (SPSS)
v. 20. Adicionalmente se realizó un
análisis preliminar para iden ficar

patrones y tendencias grupales.
Los datos del segundo estudio piloto también se procesaron estadís camente para confirmar la validez y
confiabilidad de los reac vos.

Tabla 1. Ejemplos de reacƟvos de cada sección
Sección 1: Propósitos atribuidos a las actividades experimentales

En la enseñanza de las dendas, las actividades experimentales sirven para que los alumnos y alumnas ..
Totalmente
En
Neutral
De
Totalmente
en
desacuerdo
acuerdo
de acuerdo
(TA)
desacuerdo
(TO)
Aprendan a usar instrumentos o

herramientas (por eje mplo un
termómetro) .
Colaboren entre ellos y tr abajen en
equipo.
Sección 2: Actitudes hacia

las

actividades experimentales
Totalm e nte

En

en
desacuerdo
(TO)

desacuerdo

Neutral

De

Totalm e nt e

acuerdo

de acuerdo
(TA)

De

Totalment e

acuerdo

de acuerdo
(TA)

Al hacer activ idades experimentales, los
estu di ant es preguntan cosas que

uno no sab e y lo hacen sentir mal.
Las actividades exp eri mental es s:al en

bien si un o las prepara bien.
Sección 3: Percepciones sobre involucramiento y control
Totalment e

En

en
desacuerdo
(TO)

desacuerdo

Neutral

Sólo hago las actividades del libro de
texto porque no t engo tiempo de
buscar otras.

Cu ando una actividad experimental sale
mal puede ser que yo no haya dado
la5 instrucciones.claramente.

Sección 4: Experiencias subjetiva durante la implementación de actividades experimentales

Cuando hago actividades experimentales me siento
Totalmente

En

en
desacue r do
(TO)

desacuerdo

Neutral

De

Totalmente

acuerdo

de acuerdo
(TA)

Organizado la)
Dominante

Estresada lo)

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Resultados
Estudio piloto 1
El análisis de los datos del primer
estudio piloto indicaron que 84 de
97 reac vos —86.6 por ciento—
tenían un adecuado poder de discriminación —prueba t, p &lt; 0.05—.
La tabla 2 ejemplifica los resultados
obtenidos para una parte de la sección 2 del cues onario, y la tabla 3
presenta un resumen de los resultados para todas las secciones del
cues onario. A par r de los valores
t obtenidos, se determinó la necesidad de afinar 13 reac vos en total.
En relación con la consistencia
interna (ver tabla 4), en el inte-

rior de cada sección se obtuvieron
coeficientes Alfa de Cronbach altos
y significa vos —p &lt; 0.05—, para
las secciones 1 propósitos— y 2
—ac tudes—, con todos los reacvos correlacionados y señalando
buena consistencia interna. Para
las secciones 3 —involucramiento
y control— y 4 —experiencia subje va—, los coeficientes no fueron
significa vos y fue posible iden ficar 19 reac vos no correlacionados
en sus secciones. Dado que ambas
pruebas estadís cas —t y Alpha—
señalaron deficiencias en prác camente los mismos reac vos, se
procedió a revisarlos y refinarlos.
Tal revisión resultó en la restructuración de las secciones 3 y 4.

Tabla 2. Resultados de la prueba t en relación con el poder discriminaƟvo de los reacƟvos relacionados con acƟtudes posiƟvas de la sección 2
(estudio piloto 1)
Puntajes a ltos
ReactlllOS

-

Puntajes bajos

X

s

bl

4,73

b3

bS

-

X

s

T

0.467

2.45

1.572

4.59;•

4.91

0.302

3.27

1.679

3.m•

4.82

0.405

3,00

1.265

4.S41º

b7

4.27

0.647

3,00

1.414

2.714°

b9

4.91

0.302

3.82

1.401

2.s24•

bll

4,45

0.820

2.91

1.578

2.882º

b13

4.36

0.809

3.36

1.748

1.722

blS

4.91

0.302

4.18

1.471

1.606

b17

4,82

0.40S

3,91

1.37S

2.104'

b19

4.55

0.522

3.45

1.368

2.A7'

* Significancia p &lt; 0.05).

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Tabla 3. Resumen de resultados de la prueba t en relación con cada sección del cuesƟonario (estudio piloto 1)
Total de

cantidad de reactivos NO

Reactivos con valor

reactivos

si1nificativos

t NO si1nific1tivo

Sección 1

Cognitivos
Afectivos

10
10

-

---

10
10

-

2

bl3, bl5

---

Sección 2

Positivas
Negativas
Sección 3
Po.s ltlvos

Negativos

...

7
14

-

...

8

c2, c4, c8, c9, c14, et 5, et 7, c19

18
18

1
2

d33
dl0, dl4

Sección 4

Positivos
Negativos

Tabla 4. Coeficiente Alfa de Cronbach que señalan correlaciones entre
los reacƟvos del mismo Ɵpo, como indicador de consistencia interna (estudio piloto 1)
Total de
reactivos

Alfa de Cronbach

Reactivos NO correlacionados con el tota l

-

Sección 1
Cognitivos
Afectivos

10
10

0.782
0.79 1

Sección 2
Positivas
Negativas

10
10

0.857
0.867

Negativos

7
14

0.758
0.459

c21
c2, c4 1 es, c9, cl O, cl l, c12, c13, c14, c15 1 c16, et7,
c19

Sección 45
Positivos
Negativos

18
18

0.881
0.901

d l , d5, d28, d3.3
d31

Sección 3
Positivos

-

131

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Estudio piloto 2
La versión afinada del cues onario
se probó en el segundo estudio piloto. Encontramos que 78 de 100
reac vos —78 por ciento— tenían
un adecuado poder de discriminación —prueba t, p &lt; 0.05—. La
tabla 5 ejemplifica los resultados
obtenidos para una parte de la
sección 2 del cues onario, y la tabla 6 presenta un resumen de los
resultados para todas las secciones
del cues onario. A par r de los valores t obtenidos, se determinó la
necesidad de volver a revisar 22
reac vos en total. Creemos que

los resultados del segundo estudio
piloto fueron peores que los del
primero, par cularmente en la sección 4 —experiencia subje va—,
posiblemente porque en la muestra par ciparon profesores con
muy poca o ninguna experiencia
docente y esto pudo tener efecto
en los resultados.
En relación con la consistencia
interna (ver tabla 7), en el interior de cada sección se obtuvieron
coeficientes Alfa de Cronbach altos
y significa vos —p &lt; 0.05— para
cinco de ocho subsecciones. Las
secciones 1 —propósitos— y 2 —
ac tudes— nuevamente mostra-

Tabla 5. Resultados de la prueba t en relación con el poder discriminaƟvo de los reacƟvos relacionados con acƟtudes posiƟvas de la sección 2
(estudio piloto 2)
Puntaje5 altos
Reactivos

-

X

Puntajes bajos

s

-

X

s

T

b1

4.44

0. 726

3.56

1.509

1.592

b3

5.00

0.000

3.89

1.537

2.169*

bs

4.78

0.441

3.56

1.590

2.222*

b7

4.67

0.500

2.89

1.537

3.301•

b9

5.00

0.000

3.78

1.641

2.234*

b11

4.33

1.323

3.33

1.581

1.455

b13

4.33

1.000

2:11

1.45"3

3.780·

blS

5.00

0.000

3.89

1.616

2.063

b17

4.89

0.3 33

3.56

1.667

2.353·

bl9

4.67

0.500

3.22

1.716

2.425*

* Significancia p &lt; 0.05).

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ron mejor consistencia interna que
las secciones 3 —involucramiento
y control— y 4 —experiencia subjeva—, para los cuales los coeficientes no fueron significa vos y fue
posible iden ficar 22 reac vos no
correlacionados en sus secciones.
Los resultados del segundo piloteo
señalaron los puntos a mejorar del
cues onario y esta información
está siendo ú l en la preparación
de la siguiente versión, que deberá ser probada nuevamente hasta
obtener evidencia suficiente para
poder u lizarla como herramienta
confiable de inves gación.
El análisis de las tendencias
grupales, a par r de los datos del

primer estudio piloto, señaló que
los profesores tendieron a atribuir
tanto propósitos cogni vos como
afec vos a las ac vidades experimentales, lo que sugiere que a
nivel grupal perciben que tales
ac vidades son ú les para práccamente cualquier propósito de
enseñanza. Interesantemente, evitaron el acuerdo o desacuerdo total en cuanto a que las ac vidades
experimentales fueran ú les para
mantener la disciplina en el salón.
El 68 por ciento de los docentes
—28 de 41— reportó ac tudes
posi vas hacia la implementación
de ac vidades experimentales.
Como grupo, expresaron acuerdo

Tabla 6. Resumen de resultados de la prueba t en relación con cada sección del cuesƟonario (estudio piloto 2)
Total de

Cantidad de reactivos NO

Reactivos con valor

readillOS

,s tanifkat~

t NO ,stanifkativo

Se«ión 1

Cognl!lve&gt;.s
Afe-ctlVM

10
10

--

--

-

-

10
10

3
2

b1, b11, b1S
b8, b14

Positivos

9

Ne¡ativos

9

--2

c7, cl7

Se«iónl

Posl!lvas
Negativas
Se«ión3

--

Se«ión4

Positivos
Negativos

20
20

4

11

d9, d 20, d24, d 39
d6, d12, d21, d23, d2S, d27, d29,
d32, dl9, d38, d40

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con ac tudes nega vas sólo en el
caso de dos reac vos relacionados
con la posibilidad de que las ac vidades no funcionaran o pudieran causar accidentes. A pesar de
que a nivel individual los docentes
diferían significa vamente en sus
tendencias, un número importante
de ellos —79 por ciento— tendía a
percibirse a sí mismo involucrado y
en control de la situación al realizar ac vidades experimentales. De
manera similar, en 71 por ciento de
los docentes la tendencia fue reportar experiencias subje vas posi vas durante la implementación
de las ac vidades experimentales
como parte de la enseñanza.

Conclusiones e implicaciones
Este estudio se centró en aspectos seleccionados de las ac tudes
y percepciones docentes relacionadas con las ac vidades experimentales. Sólo puede aportar una
caracterización de los principales
rasgos y tendencias en la muestra y
a nivel individual. Esta información
es ú l en la elaboración de una descripción diagnós ca de cómo los
docentes están posicionados para
enfrentar las demandas curriculares asociadas al uso de las ac vidades experimentales y sus finalidades educa vas. Se está siguiendo el
procedimiento convencional para

Tabla 7. Coeficiente Alfa de Cronbach que señalan correlaciones entre
los reacƟvos del mismo Ɵpo, como indicador de consistencia interna (estudio piloto 2)
Tota l de

AlfadeC

ba1

Reactivo5 NO ~orrelacionado5 wn el total

reactlvt&gt;s

Se(lctónl
Cognitivos
Afectivos

10
10

o.a.so

al

0.849

--

10
10

0.870
0.755

--b8, b14

9
9

0.675
OA54

el, cll, c6, c20
c7, cl5, cl7, clS

20
20

0.816
Oi;.78

d9, d20, d24, d28, d33
d2, d6, d8, dlO, d16, d19, d23, d25, d27, d29, d31,
d3Z, d37, d3B, d39

Se,«lón 2
Positivas
N"'g&amp;tlv&amp;s

Se«tón3
Positivos
Neiativos

Se,cdón4
Positivos
N"'g&amp;tlvos

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el diseño del cues onario y se espera obtener, al final del proyecto,
un instrumento válido y confiable.
El cues onario de autorreporte
elaborado privilegia el punto de
vista del docente. Para hacer sendo de estos puntos de vista, es
importante explorarlos en conjunción con información sobre la formación docente y las condiciones
en las escuelas para llevar a cabo
ac vidades experimentales. Otros
aspectos relevantes a incorporar
en nuestro estudio diagnós co incluirán entrevistas a una muestra
de profesores para explorar los
retos y oportunidades que enfrentan al usar ac vidades experimentales para desarrollar conceptos
y habilidades en sus estudiantes.
Una aproximación más cualita va, como la discusión de dilemas
adoptada por Yoon Hye-Gyoung y
Kim Mijung (2010), podría ser ú l
para tal propósito.
Aspiramos a que el cues onario, después de ponerse a prueba
en los estudios piloto necesarios y
con el consecuente refinamiento,
se convierta en un instrumento de
inves gación ú l para iden ficar
tendencias grupales e individuales. Las tendencias iniciales idenficadas en las respuestas de los
profesores sugieren una buena
predisposición y ac tudes benevolentes en general, sin embargo,

esto contrasta con la falta de confianza y falta de percepción de control de algunos docentes. El tamaño de las muestras en los estudios
piloto no nos permite generalizar
las tendencias iden ficadas a nivel
estatal o nacional. Esta exploración
inicial de las ac tudes y percepciones docentes servirá como un punto de par da para inves gaciones
subsecuentes orientadas a la idenficación de formas efec vas de
apoyar a los docentes a incorporar
ac vidades experimentales como
recursos pedagógicos y a reconocer el potencial y las limitaciones
de las mismas. Algunos esfuerzos
deberán orientarse al desarrollo de
estrategias docentes para propósitos pedagógicos diferenciados e
intervenciones crí cas durante la
implementación de las ac vidades
experimentales en el contexto de
la enseñanza de las ciencias a estudiantes de educación secundaria.

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          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                  <text>Realidades. Revista de la Facultad de Trabajo Social y Desarrollo Humano es una publicación semestral que reúne las contribuciones académicas de cualquier interesado en dar a conocer su trabajo de investigación acerca de temas relacionados con el desarrollo social, desarrollo humano, familia, género, salud, educación, vivienda, comunidad, desarrollo urbano y rural, pobreza, bienestar social y, en general, tópicos de políticas sociales, programas y proyectos sociales, mediante artículos de investigación, ensayos, reseñas, informes, entre otros.</text>
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                  <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Trabajo Social y Desarrollo Humano</text>
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                <text>Realidades. Revista de la Facultad de Trabajo Social y Desarrollo Humano es una publicación semestral que reúne las contribuciones académicas de cualquier interesado en dar a conocer su trabajo de investigación acerca de temas relacionados con el desarrollo social, desarrollo humano, familia, género, salud, educación, vivienda, comunidad, desarrollo urbano y rural, pobreza, bienestar social y, en general, tópicos de políticas sociales, programas y proyectos sociales, mediante artículos de investigación, ensayos, reseñas, informes, entre otros.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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                    <text>Afto 2, No. 2, Noviembre 2012 · Abril 2013.

ISSN: 2007-3 100

REVISTA DE LA FACULTAD DE TRABAJO SOCIAL Y DESARROLLO HUMANO
UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN

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San Nk~és de loa Gana. Nuwo león
S&lt;Jmo9 únicotJ y e!llarn H cau 1biMdo:
El ~ llyng entl'9 niño.)' jovenN

Desarrollo urbano: Pobt&amp;(:lón,
viviem1a y cambio urbano
\/hienda y migración, do• pditicM en recondli&amp;ek)n.
El O&amp;So de MICh08CM

Tend9,w;la1 0.mogr6ficH V AtJco E1padalff de la Zon•
Metropollt anede Monterre)'

Desarrollo urbano.
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El IMagin.erio i,rbeno del BatrlO sen Lubito:

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la wbanlt.ac~ popular en la l!teratura: Un esbozo de teorta

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Eatth en el trabajo: practica eapeeialiu.da del trabaj o aoelal
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PreW!l'lclón soc&amp;al del crimen: Nu-ewu penpectJvas de
lnt~ol6n

Educación
Eql.lidtlcl Eóuoetlvo; Une oo,mpi,r&amp;ei6n entre Wt1Ci co y Argentln.f

�Vulnerabilidad en la adolescencia

Comentarios a datos sobre hábitos
personales y situaciones sociales
relacionados con la salud
y el bienestar de estudiantes
de quinto y sexto grado
de escuelas primarias del municipio
de San Nicolás de los Garza,
Nuevo León
Guadalupe Alemán Torres
María Angélica Rocha Valero
José Ricardo González Alcalá

Resumen

E

l presente artículo da a conocer algunos resultados derivados de un trabajo de investigación sobre hábitos personales
y situaciones sociales relacionados
con la salud y el bienestar de 224
estudiantes de quinto y sexto grados
de cinco escuelas primarias del municipio de San Nicolás de los Garza,
Nuevo León. Para comentarse en
este lugar, los autores eligieron los resultados del cuestionario que indagó
sobre los siguientes rubros: hábitos
alimenticios y de higiene personal;
adicciones a sustancias; familiares
con quienes los menores conviven
en el hogar; y violencia escolar.

En el aspecto alimenticio, dichos resultados muestran algunos
factores de riesgo tales como tendencias a la desnutrición, la obesidad, la bulimia y la anorexia. Entre
los hábitos alimenticios reflejados
en los datos destaca el consumo
de grandes cantidades de la denominada ‘comida chatarra’: muchas
grasas y azúcares, hamburguesas,
tocino con huevos, helados, gaseosas, papas fritas, etcétera, consumos considerados por los nutriólogos como dañinos a la salud.
Respecto al contacto de estos
niños y niñas con sustancias adictivas, la información reportó porcentajes importantes de tendencia al
consumo, en particular, de cerveza,
cigarros y drogas. Sobre higiene

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personal, las respuestas mostraron cierto grado de deficiencia en
la forma de operar algunos de los
hábitos más comunes a nivel cotidiano, como lavarse las manos, bañarse, etcétera.
A propósito de la situación social, se examinaron datos relativos
a la categoría de familiares con
quienes los menores entrevistados
conviven en el hogar, y a las conductas asumidas por éstos en las
relaciones de unos con otros dentro de la escuela, particularmente
conductas agresivas. Al respecto,
son importantes los porcentajes
de niños y niñas que no cuentan
en sus casas con sus dos progenitores, por una parte, y, por la otra,
de aquellos estudiantes que sufren
o causan violencia respecto de sus
pares.
Finalmente, se presentan algunas propuestas de intervención
para mejorar la salud y el bienestar
de los niños y niñas en situaciones
de riesgo, con medidas preventivas
y de alivio.
Palabras clave: salud, escuela,
niño(a)s, educación.
El derecho al bienestar
La Constitución de 1917 establece
que en los Estados Unidos Mexi-

canos todos los individuos tienen
derecho, entre muchas otras garantías, a la alimentación nutritiva,
suficiente y de calidad, a la protección de la salud, a recibir educación
por parte del Estado y a la organización y el desarrollo de la familia
(Cámara de Diputados, 2012). En
el estado de Nuevo León, la Ley de
Educación local promueve la alimentación saludable al señalar:
Artículo 21. Corresponde de
manera exclusiva a la autoridad educativa estatal las
siguientes atribuciones:...
XI.- Reglamentar la venta
o consumo de alimentos
en los establecimientos de
consumo escolar o en lugares donde ésta se realice,
dentro de los planteles de
educación básica, eliminando los alimentos con bajo
o nulo valor nutricional, así
como realizar la inspección
y vigilancia, para dar cumplimiento a esta medida… Artículo 120. Son infracciones
de quienes prestan servicios
educativos:… XIV.- Permitir la
venta de alimentos de bajo o
nulo valor nutricional, en las
escuelas de nivel básico (Gobierno del Estado de Nuevo
León, 2012).
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La educación pública en México,
leemos en el Plan Nacional de Desarrollo 2007-2012, en particular,
ha tenido como fin fundamental
“preparar a las personas para enfrentar la vida en libertad, partiendo del valor cívico de la responsabilidad y desarrollando a plenitud las
facultades humanas” (Presidencia
de la República, 2007).
La salud, además, implica la práctica de hábitos de higiene. La higiene
“es el empleo de los medios para
conservar la salud ya que contribuyen a la prevención de enfermedades e infecciones” (El Liceo.com).
De acuerdo a Rodolfo de la Torre (2011: 1), en relación con la
educación y desarrollo humano,
“la libertad no sólo es el objetivo
primordial del desarrollo, también
es su medio principal. La educación
influye en la libertad del individuo
para elegir el tipo de vida que valora y resulta importante no sólo
para la vida privada sino para involucrarse en el entorno donde vive”.
El desarrollo, según el mismo
autor, tiene como objetivo básico
“ampliar las oportunidades abiertas a la gente para vivir una vida saludable, creativa y con los medios
adecuados para participar en su
entorno social” (2011:1). Particularmente, la educación es el motor
que promueve el desarrollo huma-

no, y lo hace estableciendo las bases de la acción humana autónoma
a través de la cual las oportunidades para ejercerlo se acrecientan.
Agrega el autor citado que, si
bien en las escuelas instruir fue la
función primeramente establecida,
los cambios históricos depositaron
en éstas, además, la responsabilidad de la educación, tradicionalmente concedida sólo a la familia
y a la Iglesia: “Actualmente, hablar
de educación es referirse no sólo
a la instrucción como información
sino también a la formación, como
conjunto de prácticas significativas
para la convivencia en una sociedad determinada. Y por lo tanto se
ha convertido en una institución
que ha remplazado gradualmente
a la familia y es una escuela de vida
y para la vida” (2011: 1).
La escuela, subraya De la Torre,
refuerza los buenos modelos de
vida que los padres transmiten a
sus hijos; es la mediadora en la formación de hábitos al actuar como
contexto inmediato del niño. Éstos
desarrollan hábitos saludables gracias a padres y a maestros.
Los hábitos son comportamientos realizados en forma continua
y son adquiridos en el contexto
sociocultural de la persona, mientras que “los hábitos de salud son
las actividades diarias que un indi-

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viduo realiza para cuidar su organismo y así tener salud y prevenir
la enfermedad” (Moral y Álvarez,
2009:279). Los hábitos de salud,
en especial, son adquiridos por los
niños primeramente en la familia;
posteriormente, el medio donde
ellos se desenvuelvan ejercerá su
influencia.
Bienestar y realidad
No obstante todo lo anterior, los
niños y niñas imitan, también y
desafortunadamente, los hábitos
dañinos a la salud en el ambiente
familiar, en el medio escolar y, en
general, en su contacto con pares
y adultos.
En el tema de adicciones, lo anterior queda claramente ilustrado
por la siguiente información. La
Encuesta Nacional de Adicciones
(Secretaría de Salud, 2008), en el
apartado de Tabaco, menciona que
14.9 por ciento de adolescentes ha
probado el cigarrillo alguna vez en
su vida. La edad promedio de consumo de tabaco por primera vez
fue de 17.1 años; en los adolescentes fue de 13.7 años. Las dos razones más importantes para el inicio
del tabaco fueron curiosidad y la
convivencia con fumadores. El 29.8
por ciento de los hombres y 26.9

por ciento de las mujeres iniciaron
el consumo y convivieron con familiares, amigos o compañeros fumadores. En los adolescentes, 68.6
por ciento inició el consumo por
curiosidad y 24.1 por ciento por
influencia de familiares, amigos o
compañeros fumadores.
En la misma encuesta, pero en
relación con disponibilidad y uso
de drogas en el entorno, se encuentra que una proporción importante notificó problemas de
consumo de alcohol en el padre
—22 por ciento— y de consumo de
drogas en el mejor amigo —12.9
por ciento— y en algún miembro
de la familia —6.51 por ciento—.
Dos de cada 100 notificaron sobre
un problema de consumo de alcohol en la madre. El consumo en la
familia y en el entorno inmediato,
particularmente de alcohol y dada
su frecuencia, constituye un factor
de riesgo importante para la oportunidad de consumo y para el consumo efectivo.
En relación con las consecuencias en la salud del uso de drogas,
Liveandworkwell plantea:
El abuso de sustancias también coexiste con muchas enfermedades mentales, como
depresión,
esquizofrenia,
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trastorno bipolar y trastornos de ansiedad. Además, el
abuso de sustancias puede
tener consecuencias graves
en personas con otras condiciones, como enfermedades
cardiacas, diabetes y asma.
Las personas a las que se les
diagnostica adicción y trastornos mentales tienen altos
índices de hospitalización,
funcionamiento deficiente e
incluso la muerte. Las consecuencias de las sustancias adictivas en el alcohol
son: depresión, enfermedad
cardiaca,
envejecimiento
prematuro, daño hepático,
dependencia física, convulsiones de abstinencia, de la
memoria, alucinaciones. En
la nicotina (tabaco de mascar, cigarrillos, cigarros): dependencia física, depresión,
cáncer de pulmón, ataques
cardiacos, enfisema, presión
arterial alta, ulceras, cáncer
oral y muerte.
La investigación sobre violencia e
intimidación entre pares dentro de
la escuela de nivel elemental ha caracterizado con detalle cómo suele
presentarse tal conducta (Cobo, P.
y R. Tello, 2008; Esquivel, R., 2011;
Magendzo, A., 2001). Este tipo de

violencia suele presentarse en forma de “tortura, metódica y sistemática en la que el agresor asume
a la víctima a menudo con el silencio, la indiferencia o la complicidad
de otros compañeros” (Esquivel,
R., 2011). Por lo tanto, se trata de
una reiterada intimidación hacia
la víctima, de un abuso de poder
ejercido por un agresor más fuerte
y/o percibido de esta manera por
aquélla. “El sujeto maltratado queda, así, expuesto física y emocionalmente ante el sujeto maltratador,
generándose como consecuencia
una serie de secuelas psicológicas”
(Esquivel, R., 2011). En términos
generales, “los estudios realizados
en diferentes países… han revelado
que la intimidación existe en todos
los establecimientos escolares y se
está convirtiendo en un grave problema educacional: un porcentaje
no despreciable de estudiantes,
cercano a 15 por ciento, ha sido
intimidado alguna vez o ha presenciado situaciones de intimidación”
(Magendzo, A., 2001).
El contraste entre el derecho al
bienestar y los hechos y tendencias
que en contra de éste muestra la
investigación social —particularmente en el caso de niños y niñas—
expuesta en los apartados anteriores, estimula, especialmente en los
docentes, el deseo de escudriñar al

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respecto en el ámbito microsocial,
en el que éstos cotidianamente desarrollan su práctica profesional.
En consecuencia, los autores de
este artículo presentamos a continuación los pormenores, resultados y propuestas de un ejercicio de
investigación realizado a propósito
de dicha inquietud por maestros
y estudiantes universitarios en los
escenarios de prácticas profesionales sobre los temas mencionados.
Metodología
Los participantes en la parte del
estudio aquí propuesto fueron 108
alumnos de quinto grado de primaria y 116 alumnos de sexto grado.
En total, 224 alumnos de cinco escuelas primarias públicas del municipio de San Nicolás de los Garza,
Nuevo León, de los cuales 119 son
mujeres y 105 son hombres. Para
recabar los datos se utilizó un cuestionario estructurado, conformado
por 43 preguntas cerradas sobre el
perfil sociodemográfico, alimentación, salud, sustancias tóxicas y violencia entre pares dentro de la escuela. Veinticinco encuestadoras,
todas ellas alumnas de la Facultad
de Trabajo Social y Desarrollo Humano de la Universidad Autónoma
de Nuevo León (UANL), levantaron

los datos en los salones de clase,
en horas hábiles, en cada una de
las escuelas participantes. Para el
procesamiento de datos se utilizó
el paquete estadístico SPSS y para
elaborar las gráficas, el programa
Excel.
Resultados
Los resultados obtenidos en este
estudio se presentan en dos partes; la primera se refiere al quinto
grado y la segunda al sexto grado.
Resultados del quinto grado
Se interrogó a 108 alumnos, 61
mujeres y 47 hombres, cuya edad
oscilaba entre los 10 a 12 años: 10
años, 31 por ciento; 11 años, 64
por ciento; y 12 años, 5 por ciento. Con respecto a la composición
familiar, 66 por ciento vive con sus
dos progenitores; 29 por ciento
con su mamá; 2 por ciento con su
papá; 2 por ciento con sus abuelos; y 1 por ciento con un hermano.
En cuanto al número de hermanos
que tienen, 10 por ciento no tiene hermanos; 30 por ciento tiene
uno; 32 por ciento cuenta con dos;
20 por ciento tienen tres; y 8 por
ciento, cuatro o más.

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En relación con la alimentación,
31 por ciento de los alumnos trae
lonche de su casa; 51 por ciento a
veces trae lonche de su casa; y 18
por ciento no trae lonche (gráfica
1). Del total de alumnos que siempre y a veces llevan lonche a la escuela —89—, 15 llevan tacos; 25,
papitas; 10, frutas; 19, sándwiches;
y el resto una variedad de alimentos. Los alimentos que los alumnos
consumen normalmente son: carne, pollo, sopa, frutas y verduras,
pizza y hamburguesa.
Gráfica 1. ¿Traes lonche a la escuela?

guntó si conoce algún compañero
que consuma cerveza, cigarros o
drogas: 23 por ciento mencionó
que sí y 77 por ciento, que no. El
58 por ciento de los niños manifestó que ningún miembro del hogar
consume cerveza y cigarros dentro de la casa, mientras que en 30
por ciento de los casos se consume
cerveza y en 12 por ciento, cigarros. Respecto a la propia conducta
de los niños encuestados, 18 por
ciento han probado cerveza; 5 por
ciento, cigarros; y 77 por ciento,
ninguna de las anteriores.
Gráfica 2. ¿Alguna vez te han ofrecido cerveza, cigarros o drogas?

Fuente: elaboración con base en datos de campo.

Por lo anterior, podemos darnos
cuenta de que si bien no existe un
alto porcentaje, los padres aún no
procuran en sus hijos una alimentación saludable.
Tocando el tema de las sustancias tóxicas, se preguntó a los estudiantes si alguna vez se les ofreció
cerveza, cigarro o drogas: 15 por
ciento contestó que sí y 85 por
ciento, que no. También se les pre-

Fuente: elaboración con base en datos de campo.

Estos resultados nos muestran un
bajo consumo de cerveza, cigarros
o drogas, lo cual corrobora los resultados de la Encuesta Nacional
de Adicciones, donde la edad promedio del consumo de estas sustancias es 13 años.

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�Vulnerabilidad en la adolescencia

En lo concerniente a la higiene
personal y salud, se encontró que
96 por ciento de los alumnos se
baña antes de ir a la escuela y 4
por ciento, a veces. El 66 por ciento
de los alumnos considera que sus
compañeros tienen siempre buena higiene personal y 7 por ciento
que no, en tanto que 27 por ciento manifestó que veces sí es buena
(gráfica 3). El 80 por ciento de los
alumnos se lava las manos antes de
comer; el 3 por ciento, no; y 17 por
ciento, a veces. En la higiene bucal, 50 por ciento se lava los dientes después de cada comida; 8 por
ciento no lo hace; y 42 por ciento lo
hace a veces.
En cuanto al padecimiento de
enfermedades, 79 por ciento de los
alumnos no padece ninguna y el 21
por ciento sí padece alguna, siendo
el asma la más frecuente —13 por
ciento del total de niños—.
Gráfica 3. ¿Consideras que tus compañeros tienen higiene personal?

Tomando en cuenta las respuestas
de los estudiantes, sí existe una
buena higiene personal y nos lleva
a corroborar lo que se afirma: que
los medios para conservar la salud
contribuyen a la prevención de enfermedades e infecciones, y esto
se refleja en que 79 por ciento de
estudiantes no padece ninguna enfermedad.
Los datos sobre violencia entre
pares dentro de la escuela protagonizada por estos niños muestran
que 62 por ciento de éstos no han
recibido agresión verbal o física
por parte de sus compañeros y que
38 por ciento sí la han recibido. Se
preguntó a los estudiantes si alguna vez habían recibido burlas de
sus compañeros: 53 por ciento que
contestó que sí y un 47 por ciento,
que no. Y en sentido contrario, al
preguntarles si alguna vez habían
agredido a algún compañero física
o verbalmente, 39 por ciento contestó que sí y 61 por ciento, que no
(gráfica 4).

Fuente: elaboración con base en datos de campo.

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Gráfica 4. ¿Alguna vez has agredido a algún compañero física o verbalmente?

Gráfica 6. Edad de los encuestados
70%
67

60%
50%
40%
30%
20%
10%
0%
11 años

12 años

13 años

Fuente: elaboración con base en datos de campo.

Por lo aquí visto podemos reforzar
los resultados de investigaciones
anteriores (Magendzo, A., 2001),
en donde se ha encontrado que
15 por ciento ha sido intimidado o
ha presenciado una intimidación,
ya que 39 por ciento se reconoce
del grupo de los agresores y 38 por
ciento como agredido verbal o físicamente.
Resultados de sexto grado
La población encuestada fue de
116 alumnos, 50 por ciento del
sexo masculino y el otro 50 por
ciento del sexo femenino. La mayoría de ellos, 67 por ciento, tiene
12 años, en tanto que 24 por ciento
alcanza los 11 años y 9 por ciento,
los 13 años (gráfica 6).

Se decidió encuestar a niños en
edad escolar por la importancia
que tiene en ese periodo de su
vida la prevención de conductas
que dañen su salud y bienestar, y
como menciona Rodolfo de la Torre
(2011), la escuela refuerza los modelos que los padres transmiten a
los hijos, por lo tanto, éstos desarrollan hábitos saludables gracias a
padres y a maestros.
En relación con la composición
familiar, 81 del total de niños viven con sus dos progenitores; 21,
con su mamá; nueve, con su papá;
cuatro, con sus abuelos; y uno con
hermanos (gráfica 7). El número
de hermanos que tienen es el siguiente: 13 no tiene hermanos; 32
tiene un hermano; 40 tienen 2 hermanos; 23 tienen tres hermanos; y
ocho más de tres hermanos.

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Gráfica 7. ¿Con quién vives en tu
casa?

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Gráfica 8. ¿Qué comes normalmente?
¿Que comes no rmalmente?

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Fuente: elaboración con base en datos de campo.

Fuente: elaboración con base en datos de campo.

En el tema de familia, nos encontramos que un alto número de estudiantes vive con sus padres, lo
que permite inferir que prevalece
la familia nuclear, y esto ya representa una ventaja o beneficio para
los niños, sobre todo si aquélla
cumple con su función de transmisión de valores y pautas de comportamiento.
Con respecto a la alimentación,
se les preguntó qué alimentos
traen de lonche a la escuela: ocho
mencionaron que traen tacos; 18,
papitas; 14, frutas; 14 sándwiches;
44 no llevan lonche; y 18, diversos
alimentos.
La alimentación que consumen
normalmente en su casa es: carne,
pollo, sopa, frutas y verduras, pizza
y hamburguesa (gráfica 8)

Por los datos arrojados, nos damos
cuenta de que los estudiantes tienen una buena alimentación en el
hogar, aunque haciendo referencia
al “Plato del Buen Comer”, es importante aumentar el consumo de
frutas y verduras y disminuir el de
carne, pues Nuevo León se distingue de otros estados del país por
su gusto por este alimento. Entonces aquí hay una oportunidad para
cambiar algunos hábitos alimenticios en las familias con el propósito
de prevenir enfermedades y mejorar la calidad de vida.
En referencia a las sustancias
toxicas, se les preguntó si alguna
vez les han ofrecido cerveza, cigarros o drogas, y 90 por ciento
contestó no, y 10 por ciento, que
sí. Otra de las preguntas fue si conocían a algún compañero que consumiera cerveza, cigarros o drogas:
81 por ciento contestó que no y 19
por ciento, que sí. Acerca de si los
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miembros del hogar consumen cigarros y cerveza en casa de los niños,
en 30 por ciento de los casos mencionaron que se consume cerveza;
en 13 por ciento se fuman cigarros;
y en 57 por ciento no se consume
alcohol ni cigarros. Las respuestas a
la pregunta sobre si habían probado cerveza y cigarros fueron: 14 por
ciento, cerveza; 3 por ciento, cigarros; y 83 por ciento, ninguna de las
dos cosas (gráfica 9).
Gráfica 9. ¿Qué has probado?
100%

83%

80 %
60%

sario reforzar los buenos hábitos y
prevenir o eliminar los que representan un daño en su salud.
En cuanto a violencia entre
pares dentro de la escuela, las
respuestas a la pregunta sobre si
habían recibido agresión verbal o
física por parte de tus compañeros
fueron: 69 por ciento, no y 31 por
ciento, sí (gráfica 10). En relación
a si alguna vez los alumnos habían
recibido burlas por parte de alguno
de sus compañeros, 53 por ciento
contestó que sí y 47 por ciento,
que no. A la pregunta sobre si alguna vez habían agredido a algún
compañero física o verbalmente,
35 por ciento de los niños dijo que
sí y 65 por ciento, que no.

40%
20%

3%

0%
Cerveza

Cigarros

Ninguna de
las anteriores

Fuente: elaboración con base en datos de campo.

Aunque los datos anteriores muestran un bajo porcentaje en el consumo de cerveza y tabaco, también
las edades de los encuestados están
por debajo del promedio de edad
de inicio del consumo de estas drogas legales, que es de 13.7 años, según la Encuesta Nacional de Adicciones (Secretaría de Salud, 2008).
Los niños encuestados están en una
edad de riesgo, por lo que es nece-

Gráfica 10. ¿Has recibido agresión
verbal o física por parte de tus
compañeros?
/

70%

/
69%

60%
50%

-

40%
✓

/

30%
20%

10%
0%

-

-

31%

-

/ -----::;,

/
Sí

-

No

Fuente: elaboración con base en datos de campo.

Como ya se mencionó, los datos
encontrados superan los de investigaciones anteriores respecto a la

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violencia o intimidación en los adolescentes, ya que representan más
de la cuarta parte quienes han sufrido de agresión física o verbal por
parte de sus pares.
En el aspecto de higiene personal, se baña antes de ir a la escuela
97 por ciento de los encuestados,
mientras que 1 por ciento no lo
hace y 2 por ciento lo hace a veces
(gráfica 11). A la pregunta sobre
si consideraban que sus compañeros tenían higiene personal, 49
por ciento mencionó que sí; 15 por
ciento, que no; y 36 por ciento, a
veces. El 89 por ciento se lava las
manos antes de comer, en tanto
que 11 por ciento lo hace a veces.
Se lava los dientes después de cada
comida 69 por ciento de los interrogados; 2 por ciento no lo hace;
y 29 por ciento lo hace a veces.

La información recabada sobre la
percepción que tienen los encuestados en relación con la higiene
personal de sus compañeros señala que casi la mitad manifiesta que
sí encuentra a sus compañeros “higiénicos”, pero los que nos interesan son la otra mitad, los que sólo
a veces o que no perciben a sus
compañeros aseados, pues tenemos aquí otra oportunidad de fortalecer hábitos de higiene personal
en los niños.
A la pregunta si padecían alguna enfermedad, 9 por ciento de los
encuestados contestó que sí; y 91
por ciento que no padecía enfermedad (gráfica 12). Al interrogar
por enfermedades específicas, 4
por ciento señaló asma; 1 por ciento, presión alta o baja; 4 por ciento,
otras enfermedades.

Gráfica 11. ¿Consideras que tus
compañeros tienen higiene personal?

Gráfica 12. ¿Padeces alguna enfermedad?
100%

50%

80%

40%

60%

30%

40%

20%

20% 0%

10% -

SÍ

No

Fuente: elaboración con base en datos de campo.

0%

Sí

No

Aveces

19

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Se encontró un bajo porcentaje en
los niños que padecen alguna enfermedad; además, al detectarse a
tiempo el éxito en su recuperación
es alto. En general, los niños encuestados son saludables.
Conclusiones y recomendaciones
Los datos derivados del estudio
que —de acuerdo a los autores del
presente artículo— merecen reflexión y comentarios propositivos,
se exponen a continuación.
En lo concerniente a la alimentación, el hecho de que 23 por
ciento de los niños encuestados
de 10 a 12 años consuma todavía papas fritas como lonche en la
escuela, indica que tanto padres
como maestros siguen enfrentando dificultades para cumplir con las
recomendaciones oficiales sobre
una alimentación saludable, cuestión que debe ser revisada, ya que
tal vez se deba a falta de conciencia de padres y mentores sobre lo
perjudicial que es para la salud de
los niños el consumo de alimentos
‘chatarra’.
Si consideramos que en cuanto
a sustancias tóxicas, 76 por ciento
de los estudiantes mencionó conocer a algún compañero que consume cerveza, cigarros o droga, así

como también que 30 por ciento
de los alumnos comentó que alguno de los miembros de su hogar consumen cerveza en la casa,
asumimos que se hace necesaria
la intervención preventiva ya que,
como vimos, los hábitos que desarrollan los niños son influidos por
su contexto familiar, los medios de
comunicación y el grupo de pares.
En lo que a la higiene personal
se refiere, el hecho de que sólo 66
por ciento de los niños encuestados
ha desarrollado buenos hábitos generales de higiene, y sólo 50 por
ciento practique la higiene bucal,
requiere igualmente de atención
inmediata, tanto por parte de los
niños como de los padres, ya que
a esa edad depende en gran medida de éstos últimos el que sus hijos
se laven los dientes diariamente, y
si no lo hacen es por comodidad y
negligencia de sus padres.
Por otra parte, es muy importante considerar también como
área de oportunidad para la intervención la información encontrada
en lo referente a la violencia entre
iguales protagonizada por estudiantes dentro de la escuela, ya
que las dos categorías de agresión
incluidas en la encuesta, la infringida y la recibida, aparecen dimensionadas con el mismo porcentaje
de 40 por ciento, medida muy por

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�Vulnerabilidad en la adolescencia

encima de la que ha alarmado a los
estudiosos e investigadores de dicho fenómeno, citados más arriba.
Los datos obtenidos invitan a padres, maestros y a los propios alumnos a la reflexión y participación
conjunta para evitar que los niños y
niñas de entre 10 y 12 años se inicien
en conductas de riesgo, así como a
buscar alternativas creativas para
que los menores adquieran una formación adecuada en el proceso de
toma de decisiones, en el que desarrollen habilidades para comunicarse
asertivamente, poner en práctica
hábitos valiosos y no involucrarse en
comportamientos que dañen su salud física y emocional.
Como lo reitera la literatura, los
padres desempeñan un papel muy
importante en materia de higiene
y salud. Asimismo, el contexto familiar y los amigos son factores
determinantes en el consumo de
sustancias tóxicas por parte de los
menores particularmente, en especial cuando en el interior de dichos
grupos se acostumbra dicho consumo. Es importante destacar que
los maestros también juegan un rol
fundamental en la formación de
hábitos y en el comportamiento de
los niños, por lo que la implementación de proyectos en las escuelas
dirigidos a prevenir conductas de
riesgo es crucial.

Debe intensificarse la implementación de programas educativos que informen y orienten a
maestros, alumnos y padres de
familia, de manera focalizada y
específica, acerca de los temas relevantes relativos a alimentación,
salud y violencia. Los hallazgos
de la exploración que sobre estos
asuntos se expuso en este artículo,
motivan a continuar acercándose a
estas realidades mediante instrumentos de diagnóstico diseñados
específicamente para aplicarse a
grupos de clase de diversas escuelas primarias, con el fin de detectar e identificar tendencias y casos
particulares que requieran de acciones de prevención y alivio. La investigación en materias como éstas
(Olweus, D.) ha encontrado que un
modelo de intervención eficaz es
aquel en el que participan, desde
su diseño, todas las partes involucradas en el problema: alumnos,
maestros, directivos escolares y
padres y madres de familia.
Desde luego que las instituciones públicas diversas a la escuela
tienen un papel protagónico importante en la problemática aquí
tratada. Reformas legales recientes
y programas en marcha, tanto de
divulgación como de capacitación e
intervención, promovidas e implementadas particularmente por las
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�Vulnerabilidad en la adolescencia

dependencias federales y locales
encargadas de la salud y la seguridad públicas, son ejemplos de herramientas útiles complementarias
de los esfuerzos de indagación e
intervención directos e inmediatos
que aquí hemos propuesto.

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�Vulnerabilidad en la adolescencia

Somos únicos y estamos cambiando:
El bullying entre niños y jóvenes
J. Jesús Pérez López
Rebeca Guerra Orona
Juan Manuel Gutiérrez

Resumen

R

eflexionando sobre el problema del acoso escolar con
base en las ideas vertidas por
algunos estudiosos de la conducta
humana, los autores de la presente
contribución proponemos que el
comportamiento inherente a la relación de violencia vivida por algunos niño(a)s y adolescentes dentro
de la escuela, es producto, principalmente, del estado de maduración que caracteriza a esas etapas
del desarrollo psicológico y social
de toda persona; estado en el cual
las relaciones de conducta violenta
se presentan, inexorablemente, de
manera natural. Esta relación de
causalidad, además de explicar, en
parte, el fenómeno de la violencia
entre iguales aquí planteado, sugiere que, dada la inconveniencia
de éste para una convivencia social civilizada, el mismo debe ser
controlado por padres y maestros
a través no sólo de estrategias específicas enfocadas, sino, y sobre
todo, de acciones ordinarias y co-

tidianas de formación humana de
niño(a)s y adolescentes dentro de
la vida y dinámica de la familia y en
la escuela.
Palabras claves: niños, violencia,
familia, educación, escuela.
El estudio de la violencia sucedido
entre niños y jóvenes dentro de la
escuela tiene ya una trayectoria
consolidada En él, podemos abrevar sobre las características, causas
y consecuencias de tal fenómeno
social (Tamar, F., 2005). De hecho,
éste ha sido bautizado con un término específico que lo identifica
inconfundiblemente: bullying, y, al
respecto, la investigación y las medidas de intervención preventivas y
correctivas han experimentado un
considerable desarrollo en los últimos 60 años (Olweus, D.). En esta
reflexión no nos detendremos en
el análisis y discusión del concepto
y características específicas del bullying. Más bien consideraremos el
fenómeno insistiendo en el carác23

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ter natural del comportamiento en
él involucrado.
La frecuencia y gravedad del
comportamiento violento existente entre niños y/o adolescentes
dentro del ambiente escolar han
llevado a una intervención enfocada y certera con base en un modelo teórico altamente acabado y en
modelos de intervención finamente constituidos y precisos (Ángeles,
M.; Olweus, D.). La eficacia que estos últimos han mostrado en países
como Noruega y Estados Unidos de
Norteamérica ha sido experimentada en otros más, incluyendo México (Gobierno del Distrito Federal,
2010).
Pero si bien la investigación en
materia de bullying ha permitido
instituir una intervención exitosa reductora de la incidencia de
éste, tarea que, desde luego, debe
continuar, es necesario no perder
de vista que, en el fondo, las conductas violentas, como también
las que tienden a la ayuda y apoyo
en beneficio de otros, además de
ser consecuencia de factores culturales, tienen su origen primario
—como veremos más adelante—
en la propia naturaleza humana.
Hacer esta consideración es importante, porque el sentido patológico-social que el término bullying
obviamente encierra, reduce a los

sujetos participantes en el fenómeno, la gran mayoría menores de
edad en estado de maduración, a
un estatus social significativamente
patológico, lo cual puede resultar
injusto e inconveniente en algunos
casos.
En este espacio, en torno a este
fenómeno se plantearán centralmente tres ideas. Primero, la idea
de que el bullyng está constituido
por actos socialmente inconvenientes de niños y jóvenes que se
encuentran en un momento de su
vida en el que no han alcanzado
el desarrollo necesario para tener
conciencia plena de que tales actos causan daño a sí mismos y a
los otros. La segunda idea es que
los comportamientos involucrados
en el bullyng han existido siempre,
y que es propio de los niños y jóvenes vivir esa etapa de transición
en la cual diversos factores culturales formativos van, poco a poco,
controlando los impulsos hostiles.
La tercera idea es que el bullyng
puede reducirse sólo cuando los
padres de familia en sus hogares,
y los profesores en las escuelas, generan ese tipo de intervención que
privilegia la educación por sobre la
represión, modelando la personalidad a fin de lograr en niños y jóvenes los comportamientos basados
en los valores de tolerancia y de

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respeto a la dignidad humana, y el
aprendizaje de la responsabilidad
de los propios actos.
Cuando los niños y jóvenes
acosan a, o son acosados por, sus
iguales, lo que nos están diciendo
es que viven un desarrollo social
incompleto, y, por lo mismo, un desarrollo moral en proceso. Un niño
o un adolescente es un ser humano
en desarrollo que todavía no tiene
claro el valor de las reglas o normas que permiten la convivencia
respetuosa; es una persona que no
sabe bien cómo debe comportarse,
y aunque su comportamiento puede causar daños moral o físico, no
puede afirmarse que lo hace por
maldad; su comportamiento es la
expresión de una conducta inmadura que debe ser comprendida y
guiada por los adultos.
Todas las sociedades humanas
establecen normas o reglas socioculturales para la convivencia. Esas
reglas son licencias o prohibiciones
que tienen como fin la protección
de los miembros para su supervivencia; se van aprendiendo desde
la niñez, y, al llegar a la edad adulta,
se espera que quienes las cumplan
practiquen un comportamiento social civilizado.

Una de las características de
la persona humana es su sociabilidad. De allí, entonces,
que no podamos vivir solos
sino que acompañados, rodeados de otras personas
formando sociedades. Fuera
del grupo es difícil conservar
y desarrollar la vida. Las personas tenemos necesidades
de distinta índole que solos
no podemos satisfacer. El
sabio Aristóteles decía: “El
hombre aislado o es un bruto o es un dios”. Es en el medio social donde hombres y
mujeres nos desarrollamos
como personas humanas.
Cada individuo forma parte
de numerosas agrupaciones sociales: la escuela, el
club deportivo, la junta de
vecino, el sindicato, la empresa, el grupo religioso, el
partido político, el centro
de alumnos, etc. Tanto en
las sociedades como en las
comunidades existen normas y reglas que facilitan la
convivencia, de no ser así, la
vida entre varias personas
con distintas características,
intereses, ideas, etc., es difícil de llevar, especialmente cuando se debe respetar
los derechos y deberes que
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cada uno tiene por igual (Biblioteca del Congreso Nacional de Chile).
Los seres humanos somos únicos y
pasamos por un proceso de ser, de
formarnos como personas maduras y conscientes, para aprender a
moderarnos en nuestras relaciones
con los demás. Cuando Aristóteles
dice que el hombre es un ser social,
no indica que nacemos ya socializados: lo que nos dice es que nacemos entre los demás de nuestra especie y que nos desarrollamos con
ellos en un proceso largo y complejo de socialización.
Dice el psicólogo danés Dan
Olweus que hay
tres motivos para que un
alumno intimide: la ambición de poder, la hostilidad
hacia el ambiente como resultado de la manera en que
ciertos alumnos han sido
educados, y la recompensas de los actos agresivos.
Esto es, el niño que intimida
lo hace para dominar a los
demás y obtener de ellos lo
que desea. Hay quienes sienten cierta satisfacción al herir o lastimar a alguien, y hay
también quienes obtienen

reconocimiento o retribución (objetos, dinero,…) con
sus actos (citado por Rincón,
M., 2011: 42).
Debe tenerse en cuenta que cada
niño o joven es una persona, y
como tal
es un absoluto, en el sentido
de algo único, irreductible a
cualquier otra cosa. Mi yo no
es intercambiable con nadie.
Este carácter único de cada
persona alude a esa profundidad creadora que es el
núcleo de cada intimidad: es
un “pequeño” absoluto. La
palabra yo apunta a ese núcleo de carácter irrepetible:
yo soy yo, y nadie más es la
persona que yo soy. Nadie
puede usurpar mi personalidad (Yépez, R.).
Sea como sea, ese ser yo único es
lo que hace mi dignidad, porque no
hay otro como yo.
Algo es digno cuando es valioso de por sí, y no sólo ni
principalmente por su utilidad para esto o para lo otro.
Esa utilidad es algo que se le

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añade a lo que ya es. Lo digno, porque tiene valor, debe
ser siempre respetado y bien
tratado. En el caso del hombre su dignidad reside en el
hecho de que es, no un qué,
sino un quién, un ser único,
insustituible, dotado de intimidad, de inteligencia, voluntad, libertad, capacidad
de amar y de abrirse a los
demás (Yépez, R.).
Somos iguales y somos profundamente diferentes, iguales porque
“todos somos dueños de nuestros
actos, tomamos las decisiones que
creemos mejor nos convienen y
nadie puede alterar eso. Todos tenemos derecho a pensar por nosotros mismos. Eso es libertad, y para
respetar esta libertad en todos
debemos de considerar que todos
somos iguales” (Instituto Oxford,
2004); y diferentes, porque cada
quien se va formando con experiencias que sólo son suyas y de nadie más; somos iguales en el sentido de que cada quien tiene su vida
y su propia dignidad como un valor
universal, todos tenemos derecho
a la vida y a la felicidad, se agregan
a estos argumentos el hecho de
que el ser humano está en proceso
de cambio y cuando se cambia, generalmente esperamos saber más
poder más y ser mejores.

Si el ser humano es único, está
en proceso de cambio y no se conduce con sus instintos, sino con su
saber, entonces le queda el aprendizaje como único recurso. Para
hacerse valer en su vida, el hombre
tiene que aprender para ser.
El hombre es el único animal que debe aprender a
ser. El tigre nace tigre; es
cierto que deberá aprender
algunos comportamientos
específicos para poder sobrevivir, pero su vida está
programada instintivamente para ello. El hombre en
cambio, no nace humano,
se hace humano; su existencia precede a la esencia;
no nace como debe ser; él
debe hacerse y construirse.
Lo hace no instintivamente,
sino mediante proyectos y
opciones, mediante el seguimiento de ideales y toma
de decisiones. Los animales
obran según su instinto y
sus quereres, los humanos
lo hacemos a través de proyectos y deberes. Sólo los
humanos somos capaces de
proyectos, de decisiones, de
mirar hacia adelante, porque
no solamente existimos sino
que nos damos cuenta que
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somos y, por lo tanto, asumimos la vida como un problema, un reto, una responsabilidad (Suárez, R., 2002: 24).
Somos únicos y estamos en camino
de ser, ésta es la explicación que le
da a la vida del ser humano toda la
filosofía existencialista; existir es
estar siendo, por eso parece que en
ese sentido la educación es la mejor respuesta para quienes quieren
ser mejores, para quienes quieren
aprender cómo ser consigo y con
los demás.
Si nuestros niños y jóvenes
que asisten a las escuelas tienen
comportamientos agresivos o de
maltrato a los demás, lo que se
requiere es que se les ayude, que
se les oriente y nadie mejor que
los padres y los maestros. Éstos, y
nadie más, son los que van a enfrentar esta tarea; no van a resolver plenamente el problema, sino
a remediarlo hasta donde sea posible, porque al cabo no existe una
solución final por la naturaleza misma del ser humano; pero, además,
porque el entorno donde el ser humano opera es histórico y también
cambiante.
Aristóteles da una extraordinaria importancia a la di-

mensión social del ser humano. El hombre es un ser
social por naturaleza, … Con
ello quiere indicar que la
disposición humana a vivir
en sociedad no es una consecuencia de circunstancias
históricas, económicas o
culturales, sino de algo más
profundo y fundamental, de
su propia naturaleza o esencia. Otros animales pueden
vivir aislados, pero no es el
caso de los hombres que,
para realizar las actividades
que les son propias y a las
que aspiran y constituyen
sus fines y perfección, necesitan de la sociedad. La
ciudad (polis) o comunidad
es un fin natural del ser humano. Por ser el fin natural,
la perfección humana y la
felicidad sólo puede sobrevenir en la vida social (Torre
de Babel).
Esta visión social de la condición
cambiante del ser humano nos
conduce a entender el fenómeno
bullyng como el resultado de un
comportamiento inacabado que
vivimos las personas, particularmente y con mayor intensidad en
la en la niñez y adolescencia. Por lo
mismo, es difícil concebir que las

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consecuencias naturales de este
proceso de maduración humana puedan erradicarse; más bien,
pueden minimizarse con la ayuda y
participación de los padres y de los
profesores.
Para los niños y jóvenes que viven este fenómeno, generalmente
se cuenta con una familia; nadie
mejor que los padres pueden estar
al lado de los hijos para aconsejarlos, orientarlos, convivir con ellos,
para formarlos en las reglas de la
convivencia civilizada. Francisca R.
Quiroga, comentando a Robert Coles, dice:
Coles destaca mucho la influencia de los padres en la
formación moral de los niños, porque sostiene que la
fuente principal de enseñanza moral es el ejemplo, lo que
se ve vivir día a día. Los niños
son testigos de nuestra vida,
y este testimonio es lo que los
forma o los destruye. Los niños y los adolescentes necesitan tener a su lado adultos
en los que realmente puedan
apoyarse, en los que puedan
confiar, con valores que sean
creíbles, deseables y que les
facilitan compartir su experiencia de vida (2008).

Es allí, en el seno de la familia, donde los hijos aprenden las nociones
de lo que es bueno y lo que es
malo; es allí también donde tienen
que aprender que en ese convivir
diario hay reglas y normas que nos
indican cómo comportarnos, que
no podemos tener siempre todo lo
que queremos, que las cosas buenas tienen un costo en trabajo, en
disciplina, en orden.
La familia, al ser el primer
núcleo básico de la sociedad, en la que se establecen
relaciones interpersonales
entre sus integrantes, entre
los padres, entre los padres
y los hijos, se convierte en el
lugar donde se va a iniciar su
desarrollo, tanto física como
psicológica y mentalmente;
a la vez que los niños(as) van
adquiriendo algunos de los
rasgos culturales, como sus
hábitos, costumbres, y allí
aprenderán su rol en la familia, y su forma de ser y actuar diariamente, donde se
va a formar el espíritu de su
comportamiento humano,
de ahí que se dice que esas
relaciones interpersonales
que se establezcan serán el
factor clave del desarrollo
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del niño (a) en la familia.
Siendo correcto afirmar que
la familia es un valor, porque
la familia permite establecer
normas de comportamiento
de sus miembros “la moral
familiar” y estas normas, al
tener un contenido, poseen
valores (Rosas, D.).
También cuentan los niños y los
adolescentes con el gran apoyo, el
prestigio y la experiencia histórica
de la escuela como institución social. Es importante recordar que la
escuela, más que una institución
trasmisora de conocimientos, es,
especialmente en sus primeras
etapas, una institución socializadora donde los niños y jóvenes
aprenden a vivir y ser con los demás, aprenden reglas y normas de
comportamiento, de higiene, de
puntualidad, de orden y de respeto
hacia los demás.
Pero ese cuidado que reciben
esos niños desde los primeros años
debe continuar en los demás niveles de su formación escolar, en
la escuela primaria y en la secundaria. Los profesores y profesoras
cuidan la formación normativa de
sus alumnos a través de estrategias
tendientes a afianzar en éstos las
ideas, sentimientos y acciones pertinentes y adecuadas a las circuns-

tancias personales de cada edad y
nivel de desarrollo.
En este tenor, cuando Howard
Gardner (citado en Guerrero, F.)
habla de las inteligencias múltiples,
deja entrever que la inteligencia se
puede moldear y desarrollar; eso le
da a la educación y a los profesores
un papel clave para ayudar a niños
y jóvenes a aprender a convivir y
desarrollarse con los demás. Entre
las ocho inteligencias que Gardner
menciona están las que denomina
interpersonal e intrapersonal: “La
inteligencia interpersonal permite comprender y trabajar con los
demás; la intrapersonal, permite
comprenderse mejor y trabajar
con uno mismo. En el sentido individual de uno mismo, es posible
hallar una mezcla de componentes
intrapersonal e interpersonales”.
Es importante comprenderse uno
mismo para comprender a los demás, en esto pueden participar los
profesores y, principalmente, los
padres de niños y adolescentes.
Es importante que en la escuelas haya reglamentos, y que éstos
deben ser explicados a los niños
y jóvenes para que comprendan
que las disposiciones son en provecho de ellos mismos, que cada
norma o regla contiene un valor,
por eso es necesario ajustarse a tales reglas, pues éstas no son para

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castigar, sino para ayudar a niños y
adolescentes a regular su comportamiento en las comunidades o sociedades de estudiantes. Así, el reglamento es una especie de ensayo
para aprender y debe ser orientado
con un sentido de guía de comportamiento y no tanto como un instrumento para penar a quienes lo
infrinjan; debe incluso premiarse a
quienes guardan dicho reglamento
para que sirva como una inducción
a su cumplimiento.
Apunta Reinaldo Suárez:
La educación es un proceso personal y social de
permanente crecimiento y
aprendizaje para la vida. Lo
específico de la educación
es el “aprender”, el crecer
permanentemente a partir
de sí mismo y en relación
armoniosa con el entorno
natural y social. Se trata de
aprender y crecer gratificantemente y de sembrar felicidad en el mundo. La meta
es llegar a ser personal y
colectivamente aquello que
estamos llamados ser, es
decir, excelentemente humanos, en armonía con el
mundo de la vida. El objetivo
de la educación es aprender

a vivir en un proceso nunca acabado, desarrollando
nuestras potencialidades en
vista del bienestar personal
y colectivo y en armonía con
el mundo. Este aprendizaje
comporta, en resumen, las
siguientes ramificaciones:
Aprender a ser, aprender a
convivir, aprender a conocer,
aprender a hacer, aprender a
tener o administrar, y aprender a disfrutar (2002).
El malestar que nos causa el bullyng
estará allí porque el fenómeno no
es transitorio, por ello debemos estar al lado de nuestros niños y jóvenes para minimizar lo más posible
este lastre que deviene de nuestro
mismo proceso de ser. Es además
una tarea permanente y comprometida de padres y maestros, porque somos los más interesados y
los que más podemos intervenir;
no es campo de autoridades ni del
uso de fuerza, es consejo, orientación, apoyo, educación.
Ayudar a los niños y jóvenes en
el problema que crea el acoso tiene
mucho que ver con el manejo de
los estados emocionales y con lo
que expresa Daniel Goleman cuando dice:

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Las normas que gobiernan
el mundo laboral están cambiando. En la actualidad no
sólo se nos juzga por lo más
o menos inteligentes que
podamos ser ni por nuestra
formación o experiencia,
sino también por el modo en
que nos relacionamos con
nosotros mismos y con los
demás… el hecho es que estas normas tienen muy poco
que ver con lo que en la escuela nos dijeron que era
importante porque desde
esta nueva perspectiva las
actividades académicas son
prácticamente irrelevantes…
por el contrario, centran su
atención en cualidades personales como la iniciativa, la
empatía, la adaptabilidad o
la capacidad de persuasión
(1998: 7).
Aunque este autor habla de adultos en el trabajo, sin duda sus ideas
son aplicables a los niños y jóvenes en esta etapa de su formación.
Tampoco es el caso que este autor
minimice el saber académico, pues
a la vez que lo académico otorga el
mismo valor a la inteligencia emocional que se traduce en competencias para relacionarse y convivir
con los demás, facilita no sólo el

aprendizaje académico, sino toda
la comunicación y la toma de decisiones de equipo y nos ayuda para
vernos iguales entre los iguales.
Cuando Piaget habla de las etapas del desarrollo de los niños y jóvenes, no sólo refiere el cambio en
lo físico, sino que pone énfasis en
su desarrollo intelectual pero también moral. El comportamiento de
los niños con sus pares tiene como
soporte su desarrollo moral, más
exactamente la noción que tenga
sobre las normas o reglas que la sociedad se ha impuesto.
A propósito del desarrollo moral de los niños:
Los estudios de Piaget … comienzan por el análisis de
las reglas del juego social en
cuanto que son obligatorias
para cualquier jugador normal. En una segunda etapa
estudia la mentira infantil y
el juicio que de la misma tienen los niños de diferentes
edades. Para Piaget, en el
desarrollo moral se pueden
distinguir dos fases: la fase
de heteronomía moral, en
la que las normas le vienen
al niño impuestas desde fuera. En esta etapa las normas
morales son como fuerzas

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reguladoras en sí mismas,
que funcionan con independencia del niño, el cual las
cumple por la fuerza, generalmente, de la autoridad
que representan. Acatarlas
y cumplirlas lleva consigo
recompensas; incumplirlas,
castigo. La fase de autonomía moral, en la que el niño,
después de un periodo de
interiorización de las reglas,
comienza a actuar basándose en criterios propios y no
en imposiciones exteriores.
Piaget insiste en que la conciencia de lo que es bueno
o malo llega al niño a través
de la cooperación mutua con
los demás (Barrio, A.).
Sobre este tema del desarrollo moral de niños y jóvenes, Lawrence
Kohlberg
realiza a partir de 1955 investigaciones con chicos varones de edades comprendidas entre los 10 y los 17
años y de clase social media
y baja. De estos estudios y
de las revisiones realizadas
posteriormente, Kohlberg
concluye que el desarrollo
moral se realiza a lo largo de

seis estadios secuenciados
lógicamente,
universales
(validos para todo tiempo
y cultura) e irreductibles.
Estas etapas o estadios van
apareciendo a partir de la
interacción del niño con el
entorno social. Los estadios
son lineales, es decir, forman
una secuencia invariante en
el desarrollo de cada individuo, y no son acumulativos,
ya que nadie puede pertenecer a dos estadios a la vez.
Cada uno de ellos es, pues,
un todo estructural (Barrio,
A.).
Lawrence Kohlberg dice que:
En un principio los individuos comienzan asimilando las reglas de conducta
como algo que depende de
la autoridad externa. Posteriormente perciben dichas
reglas como elementos indispensables para lograr la
recompensa de satisfacer las
propias necesidades. En un
tercer estadio las considera
como un medio para alcanzar la aprobación social y por
tanto la estima de los demás.
Después las reglas se con33

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vierten en soportes de determinados órdenes ideales
y finalmente se transforman
en elementos articuladores
de principios sociales que se
le manifiestan como imprescindibles para poder vivir al
lado de los demás (Barrio,
A.).
Otros autores hablan también de
ese dilema que enfrentan los niños
y jóvenes en su proceso de inserción en la sociedad:
El conocimiento es resultado de la interacción social,
en la interacción con los demás adquirimos consciencia
de nosotros, aprendemos
el uso de los símbolos que,
a su vez, nos permiten pensar en formas cada vez más
complejas. Para Vygotsky,
a mayor interacción social,
mayor conocimiento, más
posibilidades de actuar, más
robustas funciones mentales. El ser humano es un ser
cultural y es lo que establece
la diferencia entre el ser humano y los animales (García,
H.).
No se trata entonces de evitar el
acercamiento y la convivencia en-

tre niños y jóvenes: procurar y
promover ese acercamiento es lo
mejor que les podemos hacer, pero
deben estar orientados, para evitar los problemas de relación entre
ellos y evitar el bullyng. En estos
tiempos que estamos viviendo
muchas personas han puesto atención sobre el fenómeno bullyng, el
acoso de niños y jóvenes; muchos
han hechos estudios profundos y
otros los han compartido a través
de charlas y conferencias, todo ello
es saludable porque es importante
atender a nuestros niños y jóvenes
en su proceso de desarrollo, darle
la dimensión correcta a este fenómeno y no hacer como que nada
pasa.
Por lo que aquí se ha expresado se puede afirmar que los niños
y jóvenes que participan en el fenómeno del bullyng, en tanto seres
humanos que viven su proceso de
desarrollo y que por lo mismo no
tienen claridad cómo comportarse,
requieren la ayuda de sus mayores;
si el problema está allí en la realidad de nuestros niños y jóvenes es
indispensable hacer algo, no cerrar
los ojos como si nada pasara; además de que no va desaparecer porque está esencialmente en la naturaleza de nuestros niños y jóvenes.
Los padres y maestros son los que
habrán de intervenir, los primeros
con su celo de padres y los segun-

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dos, con su buena formación profesional y compromiso, sabrán hacer
lo necesario para aminorar lo más
posible esta situación que resulta
desagradable y se convierte en un
problema de vida para niños y jóvenes. También es importante que
las autoridades educativas se interesen por este fenómeno, aunque
finalmente los que deberán participar son los maestros. A su vez, los
medios de comunicación habrán
de apoyar lo más posible en la lucha contra el bullyng para facilitarles a nuestros niños una formación
feliz.
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�Desarrollo urbano. Población, vivienda y cambio urbano

Vivienda y migración, dos políticas
en reconciliación.
El caso de Michoacán
Salvador García Espinosa

Resumen

L

as políticas gubernamentales
sobre construcción y mejoramiento de viviendas en Michoacán, así como de otras entidades del país, se concentran en las
principales localidades como una
respuesta ante el crecimiento poblacional. Sin embargo, en el ámbito rural se identifica un proceso
acelerado en acciones de mejoramiento en la vivienda tradicional
a partir de la disponibilidad de recursos económicos producto de las
remesas que envían los trabajadores migrantes a sus familiares. De
forma simultánea a la insistencia
del gobierno porque los habitantes canalicen los migradólares hacia proyectos productivos, no se
logra contrarrestar el rol asignado
a la vivienda como escenario de
autorrealización. Por el contrario,
las mejoras habitacionales parecen incrementar las demandas en
servicios e infraestructura básica,

situación que ha obligado a buscar
nuevos esquemas de participación
ciudadana.
Palabras clave: vivienda, migración, remesas.
¿Localidades rurales o urbanas?
Michoacán, como gran parte de
las entidades del país, presenta un
patrón de distribución poblacional
disperso, con una gran cantidad de
pequeñas localidades menores a
los 2 mil 500 habitantes y una tendencia a la concentración de sus
habitantes en sólo cuatro ciudades
principales, situación que de inicio
plantea un escenario de desigualdad y polarización de condiciones
de bienestar y desarrollo. Desde
una perspectiva demográfica, en
1980, la población en la entidad
que se consideró como urbana representaba 53 por ciento, porcentaje que aumentó a 62 por ciento

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en 1990, llegando a representar en
el año 2010 poco más de 75 por
ciento.
Pese al enfoque anterior, que
permitiría considerar a Michoacán
como urbano, desde un enfoque
territorial de la distribución de la
población, hoy en día 90 por ciento
de las localidades del estado se considera como rural por contar con
una población inferior a los 2 mil
500 habitantes. Esta situación ilustra un patrón de dispersión poblacional significativo, que al igual que
en el resto del país puede asociarse
con un atraso productivo, grandes
déficits en servicios básicos debido
al difícil acceso y a los altos costos
de introducción en la infraestructura —factores que generan pobreza
extrema y marginación—, así como
a altas tasas de mortalidad infantil
y fecundidad (Consejo Nacional de
Población, 2003).
Para el caso particular de la vivienda en Michoacán, el contar
con un gran número de pequeñas
localidades permite inferir un escenario de grandes rezagos relacionados con la infraestructura y servicios básicos indispensables para
el impulso al desarrollo. Muestra
de ello es que pese a los esfuerzos
gubernamentales, al año 2010, tan
sólo 75 por ciento de las viviendas disponía de drenaje; en 19 por

ciento del total de casas se utilizaba leña y carbón para cocinar; y se
concentraba el mayor porcentaje
a nivel nacional de viviendas con
sólo dos cuartos.
Tal vez por estos factores y otros
más relacionados con un desarrollo
desigual entre las zonas urbanas y
las rurales, Michoacán ocupe el segundo lugar, después de Zacatecas,
en el número de emigración hacia
los Estados Unidos, con casi 5 por
ciento de michoacanos viviendo en
el extranjero. Este hecho ahora se
manifiesta en el enfoque económico de la migración, que tanto auge
ha cobrado en los últimos 10 años,
importancia por demás manifiesta por los más de 500 millones de
dólares que ingresaron por trimestre durante 2012 por concepto de
remesas a la entidad michoacana,
que de forma anualizada y global la
ubican como la entidad de mayor
captación de remesas, con 13 por
ciento del total nacional (Banco de
México, 2012).
La perspectiva macroeconómica reafirma la relevancia de las remesas en virtud de que las divisas
que llegan al estado por concepto
de exportaciones representarán
apenas 53.4 por ciento de lo que
envían los migrantes michoacanos.
Para el año 2004, los recursos captados por remesas representaron
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casi 80 por ciento del presupuesto
que ejerció el gobierno estatal durante ese año (La Jornada, 2004).
A nivel macroeconómico, 30 mil
hogares michoacanos dependen
exclusivamente de los ingresos por
remesas y representan poco más
de 37 por ciento del total de hogares que recibe ingresos por esta
vía. Los ingresos en aquellos hogares que dependen totalmente de
los migradólares llegan hasta 300
dólares mensuales en promedio
(García, S., 2010).
Las cantidades mencionadas
han modificado la dinámica social
en las comunidades, obligando no
sólo a los gobiernos locales, sino al
estatal y al federal, a instrumentar
políticas de participación ciudadana tendientes a buscar la aplicación
de las remesas en el financiamiento de obra pública, así como en
proyectos productivos que impulsen el desarrollo de comunidades
rurales. Sin embargo, las investigaciones sobre remesas indican que
los recursos son aplicados en primera instancia al consumo directo
y en segundo término a acciones
de mejoramiento o construcción
de nueva vivienda, lo que no necesariamente impulsa el desarrollo
de su comunidad, sino, por el contrario, incrementa las demandas en
servicios y equipamiento.

Vivienda y bienestar social
De entre las variables que conforman las condiciones de vida
—alimentación, salud, educación,
ingreso, etcétera— destaca el papel de la vivienda como indicador
de evaluación del bienestar de la
población (Torres, F. y J. Delgadillo 1990), basado en una serie de
necesidades que han sido englobadas bajo el rubro de condiciones de
vida y que representan estándares
establecidos como mínimos necesarios para garantizar que el individuo viva y se reproduzca, en gran
medida por el impacto que tienen
las condiciones materiales de la
vivienda en aspectos relacionados
con la salud de sus habitantes.
Conviene recordar que si bien
una necesidad es entendida como
un satisfactor imperativo que es
preciso satisfacer, esto necesariamente implica una referencia comparativa con respecto a una norma
o parámetro previamente establecido, de lo contrario, tal aspiración
por satisfacer algo sería considerada tan sólo como un deseo (Smith,
D., 1980: 63). En este sentido, la
valoración de la vivienda como
sustento de las políticas sociales
se realiza preponderantemente en
términos cualitativos a partir de
cinco aspectos:

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—Disponibilidad de agua entubada. En virtud de que su
falta propicia la utilización
del líquido vital en condiciones perjudiciales para la salud, además de que obliga a
los habitantes de la vivienda
a invertir tiempo y esfuerzo
físico en el acarreo.
—Disponibilidad de drenaje y sanitario exclusivo. La
falta de estos servicios en
la vivienda aumenta la vulnerabilidad al incrementar
el riesgo de contraer enfermedades trasmisibles como
las gastrointestinales y respiratorias. La defecación al
aire libre o la carencia de
sistemas para el desalojo
aguas negras y sucias genera
grandes problemas de salud
pública.
—Disponibilidad de energía eléctrica. La carencia
de electricidad excluye a la
población del disfrute de
bienes culturales, de la participación de los sistemas
modernos de comunicación
y entretenimiento, así como
de la utilización de aparatos
electrodomésticos.
—Piso de tierra en viviendas.
La carencia de algún tipo de
recubrimiento en el piso de

la vivienda eleva sensiblemente en los menores de
edad el riesgo de fallecer de
contagio de enfermedades
gastrointestinales y respiratorias.
—Hacinamiento. Conforme
lo establecido por diversos
organismos internacionales,
se considera que existe hacinamiento cuando en una vivienda duermen más de dos
personas en cada cuarto.
Sin embargo, una de las teorías
más influyentes al respecto de la
jerarquía de necesidades, propone
cuatro niveles (Maslow, A., 1954):
—Un inferior en el que ubica las correspondientes a la
lucha por la supervivencia,
como obtención de comida,
vestido, abrigo, etcétera.
—El segundo nivel corresponde al de seguridad e incluye la protección ante el
medio ambiente, así como
en contra del peligro físico
que representa una catástrofe.
—Un tercer nivel es la necesidad de pertenencia y de
amor; las necesidades de
afecto, de relaciones inter41

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personales satisfactorias, de
conformidad a las normas
del grupo, etcétera.
—El cuarto es la estima o la
necesidad de reconocimiento, del prestigio, de la posición social y de la dominancia. Finalmente, el nivel más
alto de necesidades corresponde a la autorrealización
o el deseo de satisfacerse a
sí mismo.
Bajo el marco anterior, los factores
cualitativos mencionados como
norma de evaluación corresponderían al segundo nivel en virtud de
su función y confort de protección
al medio ambiente. Sería preciso
ubicar a la vivienda como satisfactor del tercer nivel, al propiciar la
pertenencia y relaciones interpersonales familiares básicas para el
desarrollo de todo individuo; pero
de manera particular, en el caso
de las comunidades de alta emigración, la vivienda es vista como
escenario de autorrealización del
individuo, de prestigio y estatus.
Políticas de vivienda
Pese a la relevancia de la vivienda
como indicador de bienestar, su impulso como política social enfrenta

una contradicción que toma relevancia desde una perspectiva territorial en donde se observa gran
cantidad de comunidades rurales
de alta marginación y tiene que
ver con el hecho de que —al menos para el caso de Michoacán— la
canalización de inversiones gubernamentales a través de programas
y subprogramas de vivienda muestran un clara correlación entre el
monto invertido y el tamaño poblacional de la localidad. Es decir, a
mayor población, mayor inversión.
Situación que si bien encuentra explicaciones en las economías de escala, deja de lado en buena medida
a aquella población en condiciones
de marginación extrema, ampliando la brecha entre los ámbito rural
y urbano al acentuar los desequilibrios regionales.
Ahora bien, existe una correlación directa entre los parámetros
de evaluación señalados para la vivienda y las políticas gubernamentales en la que, a partir de los programas para el caso de Michoacán,
es factible identificar tres vertientes:
—Construcción de viviendas
nuevas: en donde programas como Tu Casa y VIVAH
propician la construcción

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de viviendas de crecimiento progresivo, así como de
los llamados “pies de casa”,
atendiendo al déficit cuantitativo.
—Mejoramiento de viviendas existentes: de manera
puntual se busca disminuir
los índices de hacinamiento
a través del programa denominado Crecemos Tu Casa,
mientras que con programas como el de Suministro
de Cemento, Mejoramos Tu
Casa, Piso-Techo, etcétera,
se atacan aspectos de índole
cualitativo del sistema y los
materiales utilizados en la
vivienda. A este respecto, es
preciso señalar que en este
rubro las características de
la vivienda tradicional predominante en la entidad se
ven amenazadas por la aplicación de dichos programas.
—Mejoramiento de infraestructura y servicios: a través
del programa de Microrregiones se realizaron obras y
acciones como reconstrucción de caminos, ampliación
de las redes de energía eléctrica y agua potable, obras
de infraestructura social básica, etcétera.

En el contexto estatal michoacano,
las tres vertientes anteriores de
programas sociales relacionados
con la vivienda adquieren connotaciones particulares que no deben pasarse por alto: la primera de
ellas no se aborda en el presente
texto, pero tiene que ver con las
características de la arquitectura
habitacional tradicional, en donde
predominan materiales como madera, adobe y teja, todos ellos considerados dentro de los déficits cualitativos de la vivienda, pero que en
su conjunto conforman la imagen
urbana tradicional de gran parte de
las comunidades rurales y sobre las
cuales se sustenta en buena medida
el atractivo turístico de Michoacán,
el cual llega a ser del orden de 7.7
por ciento del PIB estatal. En otras
palabras, el mejoramiento de la vivienda en muchas de las comunidades rurales atenta contra el potencial turístico del estado.
El segundo aspecto, objeto del
presente texto, corresponde al fenómeno de la migración, que si
bien puede atribuirse a los altos
índices de marginación, sus efectos
en términos del dinero que ingresa
a las comunidades rurales —remesas— ha modificado no sólo el papel de la vivienda tradicional en el
desarrollo rural, sino los mecanismos de concertación entre autoridades y sociedad civil.
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La transformación de la vivienda tradicional por efectos de las remesas
que envían los trabajadores que emigran hacia Estados Unidos parece cubrir una demanda no atendida por las políticas públicas de vivienda.

Migración y remesas
De entre las características que
presenta el proceso migratorio actual entre México y Estados Unidos
cobran relevancia, por su incidencia sobre el concepto de remesa,
los siguientes aspectos:
a) Disminución de los mecanismos de circularidad. Se
estima que en el año 2002

residían en Estados Unidos
alrededor de 4 millones de
emigrantes mexicanos en situación irregular, lo que significa un incremento de 67
por ciento en relación con
los 2.4 millones registrados
en 1996 (Consejo Nacional
de Población, 2004: 296).
		 El hecho de que el inmigrante busque permanecer
en Estados Unidos puede
explicarse en términos de

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su adaptación social e integración económica, ya que
bajo la perspectiva “asimilacionista” su ingreso se verá
incrementado en función
del tiempo y al adquirir la
experiencia necesaria para
responder de manera más
adecuada al mercado local
(Chiswick, B., 1977; Hirsman,
C., 1978). Sin embargo, la
estancia del inmigrante determina en gran medida la
cantidad de dinero que enviará (Díez-Canedo J., 1980):
los inmigrantes permanentes rara vez envían dinero,
mientras que aquellos que
visualizan su temporalidad
corta, procuran enviar la
mayor cantidad a fin de disminuir su permanencia en el
extranjero.
b) La dispersión del proceso
migratorio. En la actualidad, junto con las causas
tradicionales de pobreza,
marginación y carencia de
fuentes de empleo, el Tratado de Libre Comercio como
instrumento de apertura e
intercambio hacia Estados
Unidos, principalmente, ha
propiciado que los flujos migratorios aumenten y su ori-

gen se disperse por todo el
territorio nacional y no sólo
en aquellos estados origen
tradicional de los migrantes como Zacatecas, Jalisco,
Guanajuato y Michoacán.
		 En el ámbito estatal, en
1980, 84 por ciento de los
municipios
michoacanos
presentaba características
de expulsión y fuerte expulsión; para 1990, dicho porcentaje aumentó a 85 por
ciento y a 86 por ciento en
2000; ello representa que,
en ese mismo año, en 14.58
por ciento de los hogares
michoacanos se recibieron
remesas.
		
c) Incremento en la magnitud
e intensidad de los flujos
migratorios, pues resulta innegable el hecho del incremento cuantitativo en el flujo neto anual de inmigrantes
mexicanos en Estados Unidos, al pasar de 235 mil en el
periodo 1980-1990 a 390 mil
en 2000-2003.
		 Se observa una tendencia
a la masificación de la migración mexicana a Estados Unidos, toda vez que la población de origen mexicano en
ese país se ha incrementado
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en casi tres veces entre 1980
y 2003, desde alrededor de 9
millones a 26.7 millones. De
estos últimos, se estima que
9.9 millones corresponden a
la población nacida en México y cerca de 16.8 millones a
la nacida en Estados Unidos.
A la vez se registra un ostensible incremento de personas sin experiencia migratoria —29 por ciento entre
1993 y 1997; y 72 por ciento registrado entre 2001 y
2003—. Este incremento en
la magnitud e intensidad de
los flujos migratorios permite explicar en buena medida
porqué, a pesar de la permanencia de los inmigrantes
mexicanos, la percepción de
remesas cada vez es mayor
(Carriles R. 1991)
d) Una mayor heterogeneidad
del perfil de los migrantes
por la incorporación de una
mayor proporción de migrantes de origen urbano, una
creciente presencia femenina y en ambos casos con
una mayor escolaridad. En la
actualidad, los inmigrantes
mexicanos residentes en Estados Unidos se caracterizan
por una mayor diversidad en

cuanto a sexo y edad; contrariamente al patrón tradicional —predominantemente
masculino y joven—, la migración mexicana en Estados
Unidos asume cada vez más
un carácter familiar.
		 Para el caso de Michoacán, reviste importancia
el hecho de que cada día es
mayor el número de indígenas que participa en el proceso migratorio, contrario a
la visión tradicional que consideraba que los individuos
indígenas se encuentran más
restringidos por las ataduras
culturales y normas sociales
que les dan coherencia y estabilidad social, además de
su limitado acceso a la información; esta nueva dinámica podría explicarse incluso
en términos de la alta marginación que presentan los
municipios indígenas.
Impactos de remesas
Si bien el ingreso de capital puede
considerarse como uno de los beneficios para el país expulsor de
población, para el caso de México
dicho ingreso, más que incentivar
el desarrollo de una base producti-

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va, acentúa la dependencia de buena parte de los habitantes hacia
tal ingreso. De ahí que existe una
marcada intención por parte de
los diferentes niveles de gobierno
por canalizar dichos recursos hacia
proyectos y actividades productivos que permitan sustentar una sinergia que impulse el desarrollo de
las entidades con altos índices de
migración, así como el de las localidades en particular.
Una prueba de lo anterior es el
denominado programa 3x1 del gobierno federal, destinado a ampliar
y fortalecer proyectos productivos,
al igual que impartir diversos talleres de capacitación para esposas
y familiares de emigrantes con el
objetivo de ofrecer alternativas de
desarrollo económico sobre el uso
de las remesas. Sin embargo, investigaciones recientes (Aguirre, J. y J.
Bonales, 2004) demuestran que no
existe un nivel de asociación ni de
causación estadísticamente significativa entre el ingreso de remesas
y la creación de microempresas; es
decir, que los ingresos por remesas
no han incidido en la creación de
microempresas formales, lo que podría explicarse por su uso destinado
fundamentalmente para consumo.
Las principales encuestas nacionales y estudios de caso disponibles (Carriles, J., 1991) señalan

que, de forma predominante, las
remesas tienen como destino final
el gasto en satisfactores de necesidades básicas, es decir, el consumo diario. Es de hacer notar cómo
en estimaciones menos globales
(Gamboa, E., 2001) se identifican
que el segundo rubro de inversión
—16 por ciento— se presenta en la
mejora cualitativa de la vivienda,
además del patrocinio de fiestas
patronales en sus comunidades de
origen, así como el financiamiento
de obras públicas de interés social,
aspectos que invitan a cuestionar
más a fondo la falta de éxito en las
políticas de canalización de remesas a inversiones productivas. Pero
más allá de argumentos como la
desconfianza generada por la corrupción y falta de una visión empresarial del emigrante y sus familiares, conviene destacar que aun y
cuando el porcentaje destinado a
la vivienda pareciera sumamente
inferior en relación con el destinado al gasto familiar, aquél adquiere
relevancia bajo tres vertientes:
—El rol que se le asigna a la
vivienda como escenario de
autorrealización. De entre
los aspectos intangibles que
sobre la vivienda gravitan y
se relacionan con el proce47

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so de migración, destaca el
hecho de que el trabajador,
ante la imposibilidad de contar con oportunidades de
desarrollo en el país al que
inmigró, buscará y obtendrá
su autorrealización en su comunidad de origen a través
de las mejoras a la vivienda
y/o la construcción de una
vivienda nueva, que manifieste el progreso adquirido
o el éxito obtenido (Tienda,
M. y L. Neidert, 1980). Bajo
esta dimensión de la vivienda como concreción de aspectos intangibles, puede
comprenderse el poco éxito
que ha tenido la insistencia
del gobierno por impulsar
una lógica económica que
reorienta la inversión de
remesas en proyectos productivos que generarían un
mayor desarrollo familiar,
comunitario y regional.
—El carácter rural de las localidades. Debido a la condición rural de gran parte
de las localidades de Michoacán, el habitacional representa el uso predominante, de ahí que aun y cuando
se considere menor el porcentaje destinado a la transformación de la vivienda a

partir de la incorporación de
nuevos materiales, aspectos
formales y emplazamientos
espaciales, su impacto sobre
la estructura e imagen urbana a nivel de localidad es significativo, según lo demuestra el cambio en la imagen
urbana que presenta en la
actualidad un alto porcentaje de las localidades.
—Desfase entre la vivienda y la localidad. Es preciso
señalar que un factor sine
qua non para llevar a cabo la
transformación físico-constructiva de cualquier tipo de
vivienda es la disponibilidad
de recursos económicos; en
este sentido, el origen de
dichos recursos constituye,
en nuestra opinión, una diferencia radical en el patrón
urbano que presentará el
desarrollo en gran número
de las localidades rurales.
Cuando el excedente de recursos que se destina al mejoramiento de la vivienda es
producto de las actividades
económicas desarrolladas
en la propia localidad, como
lo sería el comercio, agricultura, industria o turismo, se
presenta un proceso “paulatino” de transformación en

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la vivienda de forma simultánea al urbano, en términos
de la inversión pública destinada a la infraestructura,
servicios y equipamientos,
etcétera. Caso contrario se
presenta cuando los recursos destinados al mejoramiento —cualitativo o cuantitativo— de la vivienda son
producto de una dinámica
económica ajena a la localidad, como es el caso de las
remesas, lo que propicia un
proceso de mejoramiento y
transformación de la vivienda desfasado respecto del
entorno urbano. Es decir,
que la vivienda presenta un
“aislamiento” con respecto a
los demás componentes de
la estructura urbana como
vialidad, transporte, infraestructura básica, equipamiento, etcétera, lo cual se aprecia por la proliferación de
viviendas con características
arquitectónicas netamente
urbanas insertas en contextos eminentemente rurales.
Reflexiones finales
Si se asume que los mayores déficits de vivienda se encuentran en la

zona rural y son, a la vez, los sitios
de mayor intensidad migratoria, los
programas de mejoramiento de vivienda impulsados por el gobierno
en sus diferentes niveles enfrentan
el reto de lograr que los apoyos logren canalizarse necesariamente a
localidades rurales de mayor expulsión poblacional.
En este mismo sentido, lo que
se observa en las localidades rurales de alta migración es que la
transformación que presenta la vivienda tradicional en comunidades
no sólo modifica la imagen urbana,
sino que incrementará a corto plazo la demanda de infraestructura
y servicios básicos como agua entubada, drenaje, pavimento, etcétera, sin que los gobiernos locales
puedan hacer frente a dichas demandas, por lo que es preciso incentivar la canalización de recursos
producto de las remesas a obras de
infraestructura social básica.
Otra forma de interpretar el
“rompimiento” de la homogeneidad urbano-arquitectónica que
manifiestan muchas de las localidades de Michoacán es el reflejo
de un sentido de comunidad fragmentada, en donde si antes la voluntad individual estaba sometida
al beneficio social, hoy en día tal situación ha cambiado. Basta juzgar
la transformación que ha tenido la
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vivienda en términos de sobresalir del entorno, lo que manifiesta
un cambio en el paradigma de actuación comunitaria, aspectos que
parecen ignorarse al momento de
buscar la aplicación de remesas en
obras de beneficio social.
En el contexto anterior, la proliferación de un gran número de viviendas deshabitadas o, en sentido
estricto, habitadas sólo por unos
cuantos días al año, sólo se explica bajo el paradigma de la vivienda
como elemento protagónico en la
realización del emigrante.
En este sentido existe una doble
actitud con respecto a la vivienda:
el gobierno busca la conservación
de la vivienda tradicional como recurso turístico, tal es el caso de los
llamados Pueblos Mágicos; en contradicción con ello, los propietarios
buscan transformar su vivienda
como muestra de modernidad y
progreso, aunque en el interior de
la casa continúen las carencias básicas.
Finalmente, es preciso destacar que el desenvolvimiento de las
áreas rurales plantea un desafío en
términos de integración y recomposición territorial, en donde los
actores sociales y las políticas públicas apenas inician nuevos escenarios de concertación con la finalidad de transformar comunidades

rurales de contraste y marginación
en unidades espaciales coherentes
de ordenación, tanto en su dimensión espacial como administrativa,
para un desarrollo económico sustentable y no dependiente de las
remesas.
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�Desarrollo urbano. Población, vivienda y cambio urbano

Tendencias demográficas
y físico-espaciales
de la zona metropolitana de
Monterrey
G. Gerardo Veloquio G.

Resumen

E

n este documento se analiza la evolución del proceso de urbanización del área
metropolitana de Monterrey con
el propósito de establecer las tendencias según los datos históricos
de sus nueve municipios. Considerando a la densidad de población
como variable independiente del
crecimiento demográfico y urbano,
se ha calculado aquí el grado de
crecimiento urbano por municipio
y los coeficientes de densidad de
población por grupos de edad de
0 a 4 años y de 60 años y más. A
su vez, mil 116 áreas geográficas
estadísticas básicas —105 del centro del área y mil 11 de la periferia— aportan los datos correspondientes. El análisis transversal de
éstos se hace mediante el Cociente
de Localización de Phillip Sargant
Florence; el análisis longitudinal
se realiza con base en los cálculos
del Consejo Estatal de Población

(2000) y del Consejo Nacional de
Población (2000).
Los resultados muestran una
disminución del ritmo de crecimiento poblacional —y una concentración de la población adulta— en el centro del área, y un
aumento de dicho ritmo —con
una concentración de la población
infantil— en la parte periférica;
patrón que contrasta con el tradicional de concentración-dispersión
iniciado en los años cuarenta del
siglo pasado. Los datos revelan,
además, un cambio en la forma de
la estructura urbana, que va de un
crecimiento concéntrico en 1990 a
otro policéntrico en 2000.
Estos cambios modifican las necesidades sociales y la demanda
de equipamientos urbanos, lo cual
requiere la atención e intervención
focalizadas de los sectores público,
social y privado.
Palabras clave: Crecimiento demográfico, Densidad de población, Desarrollo policéntrico

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�Desarrollo urbano. Población, vivienda y cambio urbano

Introducción
Entre los dilemas de que se ocupa la ciencia regional, dos son de
suma relevancia. Por una parte, los
problemas relativos al funcionamiento del sistema de ciudades en
el territorio, y por la otra, las cuestiones intraurbanas que tiene que
ver con la situación actual que prevalece en el interior de la estructura urbana de las ciudades.
Los estudios refieren que, en
México, el número de ciudades
mayores de 15 mil habitantes pasó
de 227 en 1980, con un grado de
urbanización de 55 por ciento, a
367 en 2005, con un aumento en
la urbanización a 69.2 por ciento
(Garza, G., y M. Schteingart, 2011).
Por primera vez en la historia,
las grandes metrópolis constituyen
la mayoría absoluta de la población urbana. En esa línea, México
emerge como un país altamente
urbanizado, pero con una creciente concentración en una nueva estructura caracterizada por un policentrismo de un conjunto de 14
grandes urbes.
La evolución del sistema de
ciudades en México se ajusta a la
ley tendencial de concentración
espacial de la población y de las
actividades económicas, propia de
las principales metrópolis de los

países capitalistas, con diferentes
variantes de tipo geográfico, social,
demográfico o, incluso, político.
Las metrópolis y las megalópolis encuentran nuevas formas de
representación de su dimensión
espacial en el contexto de la mundialización de las urbes y de las
zonas metropolitanas como tipos
característicos de concentración
de la población y de las actividades
económicas. Esta nueva geografía
provoca la emergencia de nuevos
complejos de desarrollo territorial
tales como las regiones polinucleares, ciudades- Estado, metroplexes,
regiones nodales y megalópolis
(Garza, G. y M. Schteingart, 2011).
En este documento se analiza la
evolución del proceso de urbanización de la ciudad de Monterrey
en tres periodos: de 1596-1940,
de 1940-2005 y de 2005-2030. El
objetivo es establecer las tendencias según el análisis histórico de
los datos. Se presenta la evolución
de la población centrada en nueve
municipios de la zona metropolitana de Monterrey (ZMM), cuyo objetivo final es esclarecer las formas
hacia la convergencia o divergencia
en la distribución de la población y
las perspectivas del desarrollo urbano en el sistema metropolitano.
La regionalización utilizada corresponde a la delimitación pro53

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�Desarrollo urbano. Población, vivienda y cambio urbano

puesta por el Instituto Nacional de
Estadística Geografía e Informática
(INEGI), ya que tiene la ventaja, entre otras, de incluir tanto al municipio central como al resto de municipios conurbados y las entidades
periféricas que le rodean, integrando todo esto en una sola unidad,
permitiendo así la comparación
con otras regiones metropolitanas
del resto del país.
Se calcula el grado de crecimiento urbano por municipio del
área y se analizan los coeficientes
de densidad de población por grupos de edad, principalmente de 0 a
4 años y de 60 años y más, que no
es otra cosa que la relación entre la
población de esos grupos de edad
y la superficie medida a partir de
los datos censales, para posteriormente obtener la tendencia que
hace posible la predicción a 2030.
Los datos han sido tomados de
los censos de población y vivienda
de los periodos analizados. Para los
análisis transversales de los datos
obtenidos, se utiliza la técnica del
Cociente de Localización propuesto
por Phillip Sargant Florence (1948),
que aquí nos ha sido de gran utilidad para obtener la información
de la situación actual y su patrón
de comportamiento físico-espacial
de la población. Para el análisis
longitudinal y la visión del futuro,

nos hemos basado en los cálculos
de Consejo Estatal de Población
(2000) y del Consejo Nacional de
Población (2000).
Los resultados sugieren, a partir
de 2005, una tendencia de crecimiento poblacional de los municipios centrales y de aumento de los
municipios localizados en el segundo anillo de la zona metropolitana.
El nuevo patrón de crecimiento y
de localización de las actividades
productivas sugiere, además, un
cambio en el paradigma tradicional
de concentración-dispersión que
se había venido presentando desde 1940.
Se define, igualmente, un patrón de localización de las actividades y de la población de tipo diferenciado; por un lado, la población
adulta se concentra en el centro,
en tanto que la infantil lo hace en
la periferia.
Además, los municipios de
Monterrey, San Nicolás, Guadalupe
y San Pedro, cuya población había
crecido de manera exponencial
desde 1940 (Instituto Nacional de
Estadística Geografía e Informática, 1941), en el conteo de 2005
(Instituto Nacional de Estadística
Geografía e Informática, 2006) presentan una disminución, experimentado un crecimiento negativo,
contrastando con los municipios de

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�Desarrollo urbano. Población, vivienda y cambio urbano

Apodaca, Escobedo y Juárez, que
repuntan hacia un crecimiento urbano sostenido.

Figura 1. Evolución de la población
de Monterrey 1596-2005

Antecedentes
Tal tendencia demográfica del
Área Metropolitana de Monterrey
(AMM) va, en un primer periodo,
desde los primeros 34 habitantes
registrados en 1596 hasta los 26
mil de 1850, que marcaron una
pauta de crecimiento moderado,
pasando a un segundo periodo
que inicia en 1950 con 339 mil 282
habitantes, alcanzando 3 millones 598 mil 597 en 2005 (Instituto
Nacional de Estadística Geografía
e Informática, 2006). Esta última
tendencia, experimentada de manera especial en algunas ciudades,
implica, por un lado, la necesidad
de un tratamiento integral —y no
fragmentado como actualmente
sucede— de la planeación urbana
de los municipios del área, y, por
otro, su consideración como ciudades globales para el intercambio de
experiencias con las de otras latitudes.

Fuente: Censos de población y vivienda, Instituto Nacional de Estadística Geografía e Informática.

En la figura 1 se observa una tendencia de crecimiento bajo desde
su fundación en 1596, un ligero repunte en 1850, y no es sino hasta
1940 que se produce el inicio del
gran crecimiento de población y
con ello el aumento de densidad y
de expansión hasta experimentar
la aparición de nuevas zonas caracterizadas por una estructura urbana policéntrica.
El exponencial crecimiento periférico de las ciudades globales,
dice Carlos García Vázquez, “ha
situado las cuestiones de la escala
y las infraestructuras en el centro
del debate de la visión sociológica”
(2004: 8). Allen J. Scott y Edward W.
Soja (1996), por su parte, comentan que los vocablos tan expansivos
como megalópolis o megaciudad
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�Desarrollo urbano. Población, vivienda y cambio urbano

se han quedado cortos para definir
esos inmensos territorios urbanos
fragmentados y policéntricos donde se ha perdido todo foco y todo
límite, dando lugar a ser identificados como ‘metápolis’.
Cronología de sucesos
La siguiente cronología de sucesos
da cuenta del origen (ver figura
2) de la ciudad metropolitana de
Monterrey:
•

•

•

Primera fundación por Alberto
del Canto: 1577. Villa de Santa
Lucía, en lo que hoy existe un
obelisco que recuerda el primer asentamiento.
Segunda fundación por Luis
Carvajal y de la Cueva: 1582.
Villa de San Luis Rey, localizada
al oriente por lo que hoy es la
calle Zaragoza.
Tercera fundación por Diego
de Montemayor: 1596. Localizada en unos predios cercanos
a donde hoy se localiza el Palacio de Gobierno, para luego
mudar el asentamiento debido
a una creciente del río a donde
hoy conocemos la traza de origen medieval caracterizada por
la plaza, el ayuntamiento y la

iglesia catedral, entre las calles
de Zaragoza y Morelos. Los primeros pobladores la denominaron en su acta de fundación
con el nombre de Ciudad Metropolitana de Nuestra Señora
de Monterrey.
Figura 2. Origen y génesis de la
Zona Metropolitana de Monterrey

Fuente: Joseph Urrutia, de 1712; Trazo: Ojos de
agua y ríos Santa Lucia y Santa Catarina

Figura 3. Crecimiento de la población de la Zona Metropolitana de
Monterrey 1766

Fuente: Archivo del Gobierno del Estado de
Nuevo León.

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�Desarrollo urbano. Población, vivienda y cambio urbano

En el plano de la ciudad propuesto
hace 255 años, se aprecia la traza
urbana de origen medieval, donde
se localiza, al centro, la plaza, en
su primera retícula la iglesia y el
palacio municipal, en una superficie aproximada a las 50 hectáreas
donde habitaban cerca de 5 mil
pobladores, y el convento de Santo Domingo que fue demolido para
dar paso a la calle Zaragoza y la
casa del gobernador, hoy utilizada
como un espacio de las comunidades campesinas y de agricultores
del estado (figura 3).
Figura 4. Crecimiento urbano en
2008

Fuente: Imagen satelital Google, 2010.

Unidades de observación y de
análisis
La zona de estudio es el área metropolitana de Monterrey, a través

de sus manzanas y de la estratificación en áreas geoestadísticas
básicas (AGEB) del INEGI. Aquélla
se ubica en el norte de la República
mexicana, a 200 kilómetros al sur
de la frontera con Estados Unidos,
y está localizada entre el corredor
del Tratado de Libre Comercio —
de Canadá al sur de México— y
el corredor Matamoros-Mazatlán
—oriente-poniente del territorio
nacional—. En total se examinaron
mil 116 AGEB. Las 105 AGEB
—29 colonias— del área central
metropolitana y las mil 11 del resto
de la periferia de Monterrey son
analizadas tomando en cuenta
los indicadores de bienestar
social del año 2000. En cuanto
al área periférica, la información
disponible permitió definir los
límites entre colonias —la vialidad
y/o los bordes entre ellas—, el
tamaño en superficie de la colonia
y el uso de suelo actual.
Las variables demográficas aquí
consideradas fueron dos grupos
de edad: el de población infantil y
el de 60 años y más. La información de los Censos de Población y
Vivienda 1990 y 2000 sirvió para
observar el comportamiento de las
variables a través del tiempo.
La densidad de población es
considerada por los especialistas
como la principal variable indepen57

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�Desarrollo urbano. Población, vivienda y cambio urbano

diente del crecimiento demográfico y urbano:
Los modelos de densidad
tienen una sólida base teórica consistente con la teoría
microeconómica de mercados urbanos que datan de
Von Thünen (1826), hasta
los nuevos argumentos de la
economía urbana. Por otro
lado, el concepto de densidad representa el más simple de los modelos de interacción espacial (Batty, M. y
Y. Xie, 1995: 300).
Por densidad de población entendemos: “término demográfico que
significa el número de personas en
relación con el espacio disponible
de éstas” (Last, J., 1989: 38). Mide
la proporción de habitantes por
hectárea: en general, según la teoría, una densidad alta da cuenta de
un mejor aprovechamiento del espacio; la densidad baja es sinónimo
de dispersión y costos excesivos de
traslado. Densidades mayores a
120 viv/ha., e inferiores a 30 viv/ha.
“conllevan graves disfunciones…50
a 65 viv/ha., es la referencia ideal”
(Higueras, E., 2006: 134). Los investigadores buscan saber, también,
qué grupo de edad es el de mayor

peso. En el caso de los adultos mayores, la teoría dicta que éstos tienen propensión a la no movilidad
en las áreas centrales, mientras la
mayor movilidad se presenta en el
grupo de la población activa con hijos pequeños de 0 a 4 años.
Base de datos, información cartográfica y medición
La recolección de los datos procede de los informes censales, del
plan estatal metropolitano y de los
correspondientes planes municipales, además de un cuestionario
acerca de la percepción de los habitantes en relación con la propensión a la movilidad residencial, que
se aplicó en diferentes barrios y/o
colonias localizadas en el área central metropolitana. Se utilizó el paquete Arc Gis para generar pruebas
de hipótesis a través de los cálculos
de regresión múltiple.
La planimetría aplicada tiene
como proyección la transversa de
Mercator y como dato horizontal el norteamericano de 1927. Se
consideraron las mil 116 AGEB del
AMM, y las unidades cartográficas
fueron codificadas para referenciar la información estadística al
procesarla mediante el sistema de
información geográfica Arcview.

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�Desarrollo urbano. Población, vivienda y cambio urbano

Las manzanas, agrupadas en áreas
geoestadísticas, fueron tomadas
como primer nivel de medición.
Técnicas estadísticas
A partir de los indicadores propuestos en este estudio, obtuvimos el Cociente de Localización
(CL) (Sargant, P., 1948), el cual compara el número de personas que viven en una determinada manzana
que realiza o posee la actividad o
el atributo x, y la superficie de esa
manzana o AGEB. Se generan, así,
referencias para obtener el gráfico
de la densidad de población de los
grupos de 0 a 4 años y de 65 años
y más. El valor del cociente expresa el grado de concentración de la
densidad en la manzana en relación con el territorio de referencia.
Por lo tanto, el resultado de este
cociente también puede traducirse
en el grado de concentración de la
densidad en determinada área de
estudio del AGEB con respecto al
conjunto de ésta. La aplicación del
cociente de localización en forma
territorializada nos permitió obtener distintos patrones espaciales,
según las diferentes características
de la población que habita en la
zona, y principalmente el patrón de
asentamiento residencial a través

de la expresión grafica de la densidad de población en el año 2000.
Resultados
Carlos Garrocho y Jaime Sobrino
afirman que “la perdida de población no es un problema en sí misma, pero si la migración es selectiva la población más valiosa tenderá
a abandonar la ciudad central dejando atrás a la población menos
dinámica y más vulnerable” (1995:
68). Ésta, sin embargo, juega un
importante rol de control social y
de reproducción de la convivencia
entre la comunidad.
En el centro del AMM, la población mayor de 65 años aumentó sólo
0.51 por ciento, Es notable que algunas colonias del centro metropolitano, tales como Aceros Planos y Mitras Norte, presentan un crecimiento
mayor: 6.3 por ciento y 3.3 por ciento, respectivamente. Por otra parte,
el mayor número de adultos mayores de 60 años y más habita actualmente en las colonias Mitras y Fierro, que en conjunto suma más de 5
mil 300 personas. Por consiguiente,
la necesidad de equipamientos sociales, centros asistenciales, centros
geriátricos y, en general, servicios a
la población mayor, se concentra en
tales colonias.
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�Desarrollo urbano. Población, vivienda y cambio urbano

Como vemos, los adultos mayores se localizan, en su gran mayoría, en el área central; es notorio
cómo los municipios de Santa Cata-

rina, Escobedo y Apodaca apenas si
cuentan con una pequeña proporción de adultos mayores.

Cuadro 6. Tendencias y cambios de la población mayor de 65 años
Tendencias y cambios de la población
mayor de 65 años

Año Censal

Diferencia
ABS.
1206.00
46749.00
47955.00

Cambio en el número de habitantes
de 65 años y más

1990

2000

Centro de Monterrey

22933.00

24139.00

0.512406526

Resto de la Zona
Metropolitana

69533.00

116282.00

5.03177892

Total

92466.00

140421.00

4.118306303

El cambio en el número de habitantes de 0 a 4 años por colonia en el
resto del ZMM, es más dinámico, y
demanda el equipamiento que una
comunidad requiere: recreativo,
educativo, de salud y asistencial.

TCMA

Figura 8 Cociente de localización
de la población de 0 a 4 años en
la ZMM

Fuente: Aplicación de Arc Gis y datos de XII Censo de Población y Vivienda, (Instituto Nacional
de Estadística Geografía e Informática, 2000).

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�Desarrollo urbano. Población, vivienda y cambio urbano

Los cambios en el tamaño de la
población de 0 a 4 años explican,
en términos estadísticos, el crecimiento demográfico y urbano del
AMM, ya que mientras la tasa de
crecimiento media anual de la población de 0 a 4 años disminuye en
el centro en 2.01 por ciento, ésta
aumenta en la periferia en 2.81 por
ciento, de manera casi inversamente proporcional. Esta expansión
de la población infantil se localiza,
principalmente, en los municipios
de General Escobedo, Apodaca,

Santa Catarina y B. Juárez; San Pedro, no experimenta esta tendencia.
En términos relativos, las manzanas que conforman la avenida
Colón y la colonia Asarco, presentan los mayores índices negativos
de crecimiento: -4.1 por ciento y
-2.7 por ciento, respectivamente;
sin embargo, en términos absolutos, quienes están expulsando un
mayor número de niños de entre
0 y 4 años son las colonias Fierro y
Moderna.

Cuadro 9. Tendencias y cambios de la población de 0 a 4 años
Cambio en número de
habitantes de 0-4 años
por unidades de análisis
local UAL y resto de la
ZMM.

AÑO CENSAL

DIFERENCIA

1990

2000

ABS.

TCMA

Centro de Monterrey

271423.00

218915.00

-52508.00

-2.14170633

Resto de la Zona Metropolitana

258327.00

342770.00

84443.00

2.809629727

Total

280803.00

363368.00

82565.00

2.563449767

Fuente: Consejo Estatal de Población en Nuevo León (2005).

En relación con las tendencias de
crecimiento demográfico de la población 2005-2030, la base de datos de proyecciones para los municipios del estado de Nuevo León
elaborado por el Consejo Nacional
de Población (2005) muestra un

crecimiento urbano tendencial, es
decir, un crecimiento estadístico
promedio simple. De aquí se puede inferir que los municipios de
Monterrey, San Nicolás, Guadalupe
y San Pedro Garza García disminuyen en el tamaño de su población,
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�Desarrollo urbano. Población, vivienda y cambio urbano

mientras que Apodaca, General Escobedo, Juárez y García aumentan
aquélla de manera significativa. Se
trata de un fenómeno de desconcentración del crecimiento urbano
del centro a la periferia en el AMM,
congruente con el relieve topográfico de de toda el área.
Conclusión
Un examen preliminar de los datos mencionados muestra un cambio significativo en la forma de la
estructura urbana, que va de un
crecimiento concéntrico en 1990 a
otro policéntrico en 2000.
Uno de los problemas principales encontrados en el estudio
ha sido la abdicación del Estado
mexicano en la planeación, bajo el
criterio erróneo de que será la lógica del mercado la que propicie los
usos del suelo adecuados, erróneo
porque ni en la teoría, ni en la práctica, el mercado a podido resolver
el problema.
La creciente socialización de las
condiciones y los servicios generales de la producción hacen imposible que las leyes del mercado
se apliquen a la producción del espacio urbano y metropolitano. Sin
embargo, dentro de las políticas
mercantilistas sólo se observa una

especulación febril y un crecimiento anárquico de la trama urbana,
problemas de dotación de la infraestructura y del funcionamiento
mismo de las ciudades.
El principal reto nacional será
impulsar un nuevo modelo que
se caracterice por dos aspectos:
emplear, productivamente, a la
creciente fuerza de trabajo en las
aéreas metropolitanas del país
en los próximos años; y reactivar
el planeamiento metropolitano
como guía hacia la consecución de
objetivos de desarrollo y calidad
de vida; todo esto en contra de la
improvisación, la casualidad y la inmediatez, que han caracterizado a
las políticas neoliberales apoyadas
únicamente en el factor mercado.
El siguiente paso, entonces, será
elaborar un convenio de colaboración entre la comunidad académica, el sector laboral y la ciudadanía
organizada, para llevar ante los gobiernos federal, estatales y municipales las propuestas pertinentes en
materia de crecimiento urbano.
Se estima que la ZMM seguirá
creciendo tendencialmente hasta
encontrar el equilibrio de 95 por
ciento de su población urbana y
5 por ciento de la rural; que se
aproximaría a lograrlo en los próximos años, para luego experimentar los nuevos paradigmas: el de la

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�Desarrollo urbano. Población, vivienda y cambio urbano

multiculturalidad y la multidiferenciación físico-espacial.
Bibliografía
Batty, Michael y Yichum Xie, 1995, “Análisis urbano en un ambiente de Sistema de Información Geográfico: modelado de la densidad de población utilizando ARC/INFO”, en
Carlos Garrocho y Jaime Sobrino, Sistemas
metropolitanos. Nuevos enfoques y prospectiva, Secretaria de Desarrollo Social/El
Colegio Mexiquense.
Consejo Estatal de Población, 2005, Conteo de
población, México, Nuevo León, COESPO.
Consejo Nacional de Población, 2004, Censo del
2000, México, Conapo.
García Vázquez, Carlos, 2004, Ciudad hojaldre.
Visiones urbanas del siglo XXI, Barcelona,
Gustavo Gili.
Garrocho, Carlos y Jaime Sobrino, 1995, Sistemas metropolitanos, nuevos enfoques y
prospectiva, Secretaría de Desarrollo Social/
El Colegio Mexiquense.

Garza, Gustavo y Martha Schteingart, 2011, Los
grandes problemas de México. Desarrollo
urbano y regional, El Colegio de México.
Higueras, Esther, 2006, Urbanismo bioclimático,
Barcelona, Gustavo Gili.
Instituto Nacional de Estadística Geografía e
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Last, John M., 1989, Diccionario de epidemiología, serie salud pública, dirigido a la Internacional Epidemiological Association, Salvat.
Sargant Florence, Phillip, 1948, The Logic of British and American Industry, Londres.
Scott, Allen J. y Edward W. Soja (eds.), 1996, The
City: Los Angeles and Urban Theory at the
End of the Twentieth Century, University of
California Press, Berkeley/Los Angeles/Londres, pp. 22-46.

63

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�Desarrollo urbano. Lo urbano popular

El imaginario urbano del barrio de
San Luisito:
Imagen y memoria del espacio vivido
en los tejabanes
Eduardo Loredo Guzmán
José Ricardo González Alcalá

Resumen

E

l presente artículo muestra
las principales etapas y vicisitudes por las que ha pasado
el planteamiento de un problema
de investigación específico. La idea
inicial consistió en describir la historia y significado del tejabán, vivienda precaria con paredes de madera y empleando hojas de lámina
como techo, que proliferó durante
la primera mitad del siglo pasado
en algunas colonias de la ciudad de
Monterrey, Nuevo León, México,
y de la cual todavía encontramos
buen número de ejemplares de esa
época, de pie y aún ocupadas. Para
ello se consideró indispensable ubicar el estudio dentro de un área urbana que le proporcionara al objeto
a estudiar un contexto histórico-estructural. Así, el lugar elegido fue el
tradicional barrio de San Luisito, localizado al sur de la ciudad de Monterrey, en la colonia Independencia.

Estas páginas resumen los aspectos teóricos y metodológicos
preliminares, y se narran los primeros acercamientos al campo y
las contribuciones de todo esto al
proyecto, en marcha desde hace
un año. Desfilan ideas, definiciones y puntos de vista acerca de
diversos tópicos: aspectos sociales
estructurales (Castells, M., 1978,
1980); comprensión de lo urbano
(Narváez, A., 2003, 2006); haceres
y saberes (García García, A., 2004);
formas de hacer (Mier, 1999); actividad artesanal (Juez, F., 2002);
casas real e imaginaria (Ortiz, V.,
1984); significados de la casa (Bachelard, G., 1965); y, desde luego,
como telón de fondo inmediato, el
barrio (De Certeau, M., 1999, 2000;
Joseph, I., 2002).
En el campo, pasan revista
también: informantes adultos mayores; carpinteros coetáneos a la
época; visitas a lugares estratégicos
del barrio; amas de casa; cronistas;
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�Desarrollo urbano. Lo urbano popular

charlas al aire libre; redes sociales
focalizadas, etcétera.
Palabras claves: tejabán, barrio, informantes, autoconstrucción.
Introducción
El crecimiento demográfico de la
ciudad de Monterrey en las primeras décadas del siglo XX respondió
a la lógica de proletarización del
centro urbano. La industria solicitaba mano de obra; esta situación
prometía mejoras salariales a la
incipiente clase obrera que emergía entre los migrantes del campo,
pues el artesanado de los estados
vecinos a Nuevo León
—en su
mayor parte—, pese a carecer de
especialización alguna, se incorpora a esta tendencia (Cavazos, I.,
1994). “A principios de la década
1930-1940 la ciudad desbordaba
apenas los viejos límites de las actuales avenidas Madero al norte,
la avenida Venustiano Carranza al
poniente, la avenida Félix U. Gómez al oriente y el antiguo barrio
San Luisito al sur” (García Ortega,
R., 1988: 100-101). En este punto
álgido de la explosión demográfica en el área, empiezan las formas
desmedidas y la expresión de migración que en los siguientes treinta años dan origen a la metrópoli.

El barrio de San Luisito se erigió
con base en los migrantes artesanos de San Luis Potosí
—principalmente— que trabajaban la
cantera y el sillar, los materiales
que se usaron para la construcción
de edificaciones monumentales y
viviendas.
El problema de la vivienda en la
ciudad de Monterrey fue llevado
a las discusiones de la administración pública, con mayor resonancia, en la década de los sesenta del
siglo pasado (Pozas, M., 1990). En
nuestra búsqueda de información
sobre el barrio de San Luisito, localizamos una reseña de un informe
sobre la escasez de la vivienda en
dicha época:
Entre sus hallazgos encontrados como demostrativos
sobre... la escasez de vivienda popular se acentúa con
cierta gravedad. El sector
contaba con 15,900 viviendas, de las cuales 970 eran
jacales, 8270 tugurios, 4,930
en estado decadente, 1,210
antiguas y sólo 510 nuevas.
Llamaron jacales a formas
de habitación con gran movilidad aunque a veces son
de hecho habitaciones temporales; los tugurios son viviendas tipo vecindad en las

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que predomina los llamados
cuartos redondos, es decir,
en dónde la familia residente tiene una recámara, comedor, sala y hasta cocina en
un solo cuarto; las decadentes son aquellas que requieren urgente reparación, el
complemento de servicios,
etcétera; las antiguas son casas vetustas, mantenidas en
condiciones adecuadas para
hacerlas habitables y las casas nuevas son aquellas que
cuentan con todas las condiciones necesarias, recientemente construidas (De León,
M., 1968: 164).
Lo anterior sirve de antecedente
para describir un proceso social
que, caracterizado históricamente,
mostrará mejor su trascendencia.
Las viviendas precarias fueron predominantes al inicio, pero en nuestro vagar por las calles de la colonia
Independencia, en los albores del
siglo XXI, el panorama no ha sufrido cambios sustanciales. Es por eso
que, al cavilar sobre las bases de
partida de la presente indagación,
observamos un eje inhóspito en los
estudios previos.
Básicamente, el proceso de habitar en un barrio popular procura
otro atractivo: la autoconstrucción
de la vivienda con elementos pri-

marios. La arquitectura vernácula
da valor a nuestro planteamiento,
llevándolo a su última expresión
(García García, A., 2004; Tamez, A.,
2006). Las primeras viviendas del
área de estudio, que fueron en su
tiempo una respuesta inmediata a
la problemática habitacional, son
los llamados tejabanes, con paredes de madera y empleando lámina
como techo. Aunque se reconoce
su similitud con las diversas tipologías de la vivienda precaria —como
jacal, choza, bungalow, chabola,
slum—, el tejabán no se confunde
con ellas. Nuestro trabajo en el rescate del concepto tejabán consistirá en describir las formas, procesos
y elementos característicos de tal
objeto de estudio.
Algunos tejabanes comparten
una similitud en sus formas debido
a que fueron obra de carpinteros de
la zona que, en consenso con los habitantes, edificaron esas obras que
aun ahora siguen proveyendo morada. Aún preservan su estructura original, la misma edificada inmediatamente después de la apropiación de
la tierra, y cuyos aposentos tienen
un carácter provisional. Lo efímero,
entonces, visto en la perspectiva del
tiempo transcurrido, resulta un término que cae en la desfachatez: sucede que algunas construcciones de
madera en el área de estudio han
cumplido ya más de ochenta o más
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años de pie. Sus habitantes explican
cómo sus casas resisten las exigencias de las necesidades inmediatas
y de sus sueños, llegando aquéllas a
ser refugio de hasta cuatro generaciones.
Al momento de cuestionarles sobre la procedencia de su vivienda como parte de sus bienes
patrimoniales heredados, nuestros informantes se ensimisman
y tornan cautelosos, sin prometer
una respuesta, con miedo a desconocer, pero sabiendo que son sus
muertos los que viven allí, en esa
casa imaginaria, y a los que nunca
querrán enterrar. Algunos entonces, con orgullo de artista, nos relataron el método artesanal de alzar
un tejaban, de conservarlo y de ser
los primeros en habitar el barrio.
Ésta es otra versión de análisis
de este tipo de construcciones,
como elemento de subsistencia en
lo precario, como el único material
posible para levantar su cobijo de
la intemperie. El tejabán
����������������
es acompañado de algunos materiales de
desecho, como viejas mantas y lonas promocionales de los partidos
políticos; algunas láminas o maderas la hacen de parche para evitar
que se cuelen el agua y el frío.

Marco de análisis
La conceptualización del problema destina preferencia a las herramientas metodológicas propias
del paradigma cualitativo y de los
trazos iniciales de la designación
del espacio físico como campo de
estudio.
En el presente acercamiento, la
configuración de un modelo teórico se encausa con diversas ramas
de las ciencias sociales. Principalmente se retoman algunos lineamientos de la escuela francesa de
urbanismo; igualmente, se pretende seguir a detalle los postulados
de las propuestas generadas de los
aspectos teóricos de estudiosos
locales —Narváez, A., 2003, 2006;
Aragón, J., 2006, 2010; García García, A., 2004—, quienes a su vez
retoman una serie de avances en
materia de arquitectura y urbanismo en México —Juez, F., 2002—.
Las iniciativas del urbanismo
—y la arquitectura— que se desarrollan en el presente trabajo
están enfocadas en la tendencia
ligada a “una aproximación a una
antropología de la arquitectura y la
ciudad” (Narváez, A., 2003). Se fundamenta en este tipo de estudios
de intenciones empíricas que han
producido teoría desde las contradicciones regionales y las acreditaciones internacionales de teorías

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ya consolidadas. Las diversas áreas
a estudiar, ya sea la arquitectura, el
urbanismo, el diseño y la sociología
urbana, representan el argumento
conceptual teórico en relación con
los aspectos técnicos que serán tratados en la presente investigación.
Estas áreas del conocimiento se
ubican en un tiempo donde renuevan sus tendencias iniciales configuradas en un positivismo racionalista, y ahora se han impregnado de
un espectro ecléctico que permite
el vendaval de ideas concatenadas en diversas posibilidades. Es el
caso, por ejemplo, del impredecible Gaston Bachelard (1965) con su
obra La poética del espacio, donde
expresa elementos imprescindibles
para analizar el “imaginario urbano” desde el enfoque del habitar y
las formas de hacer:
Hay que decir, pues, cómo
habitamos nuestro espacio
vital de acuerdo con todas
las dialécticas de la vida,
cómo nos enraizamos, de
día en día, en un “rincón
del mundo”. Porque la casa
es nuestro rincón del mundo. Es —se ha dicho con
frecuencia— nuestro primer universo. Es realmente
un cosmos. Un cosmos en
toda la acepción del térmi-

no. Vista íntimamente, la
vivienda más humilde ¿no
es la más bella? Los escritores de la “habitación humilde” evocan a menudo ese
elemento de la poética del
espacio. Pero dicha evocación peca de sucinta. Como
tienen poco que describir
en la humilde vivienda, no
permanecen mucho en ella.
Caracterizan la habitación
humilde en su actualidad,
sin vivir realmente su calidad
primitiva, calidad que pertenece a todos, ricos o pobres,
si aceptan soñar (1965: 36).
El apartado anterior está enfocado
desde la visión fenomenológica,
pero abre una serie de discusiones
filosóficas y de corte antropológico
entabladas en dinámicas que, al
aplicarse a nuestro trabajo, permiten ensamblar el discurso enunciativo y la practicidad para analizar
dichas manifestaciones vinculadas
a la vivienda y a las formas de hacer de los habitantes.
Intenciones de definiciones
En las discusiones sobre la ciudad
y sus espacios, solemos desarticular la cuestión de la vivienda,
siendo ésta el vértice indicativo de
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pautas identitarias. En el presente
proyecto se empleará un discurso
que desvinculará, unas de otras, las
preguntas recurrentes sobre lo evidente. Se buscará encontrar factores y propuestas que den amplitud
a la observación. Por lo tanto, hacemos referencia a Manuel Castells
para postular nuestros esquemas
estructurales:
La vivienda, por encima de
su escasez global, es un bien
diferenciado que presenta
toda una gama de características en lo concerniente a
su calidad (equipamiento,
confort, tipo de construcción, duración, etcétera), su
forma (individual, colectiva,
objeto arquitectural, integración en el conjunto de
habitaciones y en la región)
y su estatuto institucional
(sin titulo, en alquiler, en
propiedad, en co-propiedad,
etcétera) que determinan
los roles, los niveles y pertenencias simbólicas de sus
ocupantes (1980: 179).
Aunque el concepto de imaginario urbano es objeto de opiniones
diversas, y más si se trata de sus
particulares propuestas al usarse

como sinónimo de representaciones sociales o un símil de imaginario social, para el presente trabajo
se elabora una definición operativa, pero con la propuesta ligada
al concepto de imaginario desde
la psicología, ello tomado desde el
trabajo de Juan Milton Jair Aragón
Palacios (2010).
Los imaginarios de la ciudad se
presentarán en el nivel de lo simbólico/significado sin la mediación del significante para dotar de
sentido la comunicación entre los
observadores, pues se construye
a partir de la imagen que se tiene
sobre los espacios de la ciudad y no
es necesario estar inmerso en los
significantes urbanos —característica morfológica del sitio— para llevar a cabo una narrativa. Así, será
posible que el significado de ciudad
se pueda construir a través de la
palabra —oral o escrita— dejando
a un lado la imagen que se tenga
en la realidad, generando discursos
que puedan pertenecer al orden de
lo imaginario y lo fantástico, según
sea la relación que guarden con la
realidad a la cual hacen referencia
al ubicarse en lo imaginario o de la
cual se alejen al entrar en la fantasía. De ahí que el imaginario de la
ciudad use metáforas y analogías
en su narración; éstas permiten la
descripción de espacios y lugares

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sin haber estado en ellos —sean
ciudad-realidad, ciudad- imaginario o ciudad-fantasía—.
Los imaginarios urbanos hacen referencia a la representación
que emerge de la morfología de
la ciudad, por tanto, su narrativa
esta subsumida al significante y su
relación con el significado, describiendo una realidad de primer orden donde lo perceptual delimita
el campo de la imaginación a partir de lo objetual. Lo que describe
el imaginario urbano pertenece
entonces al orden de la realidad,
representando espacios y lugares
vivenciados por el observador que
en sus quehaceres cotidianos los
recorre con sus sentidos; de este
modo va construyendo el imaginario por medio de la diferenciación
de su cuerpo con el espacio, el cual
ha sido subjetivizado a través del
significado que, al momento de diferenciar, vuelve comprensible lo
incomprensible.
Con lo anterior queda descrito
que, para llegar a los imaginarios
urbanos, es necesaria una serie
de derivados teóricos-técnicos establecidos por algunas otras especialidades de las ciencias sociales.
Es el caso de Contribuciones para
una antropología del diseño, de
Fernando Martín Juez (2002), donde se exploran los aspectos cualita-

tivos de la naturaleza de las cosas
que fueron negadas desde el funcionalismo fundante de la antropología clásica y la intención mecanicista del diseño industrial. Para la
recolección de datos, en este caso,
se muestran las entrevistas a profundidad con informantes clave y
una serie de observaciones de los
participantes, así como la creación
de grupos focales; técnica cercana
a la llamada descripción densa del
campo de estudio y las interpretaciones de los actores sociales.
En el proyecto de investigación presente están unidas varias
iniciativas teórico-metodológicas
para intentar abordar los imaginarios urbanos de los habitantes
del barrio de San Lusito; ello en el
contexto de habitar una vivienda
con bases en la autoconstrucción.
Coexisten posturas: la sociosemiótica de García García (2004), explicada en La casa campesina y el
lugar de lo sagrado; el urbanismo
clásico e histórico regional de Roberto García Ortega (1988); la iniciativa de una perspectiva marxista
en La cuestión urbana (1980), de
Manuel Castells; la disertación filosófica de Michel de Certeau (2000)
en La invención de lo cotidiano; y el
estudio de un caso de movimientos
sociales enfocados en la demanda
de una vivienda digna, en Empapa71

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dos de sereno, de José Manuel Valenzuela Arce (1991).
Es necesario plantear algunas
definiciones básicas, desde la literatura, relacionadas con los tópicos
siguientes: la comprensión de las
cosas a través de su propia historia
basada en experiencias emocionales personales, en rituales y en su
relación intrínseca con los lugares,
está vinculada con las representaciones y las imágenes concretas de la complejidad del habitar
(Narváez, A., 2004). Así, pues, la
casa asemeja un orden de haceres;
para edificarla se emplean saberes.
Alejandro García García (2004: 21)
establece: “La casa es un arquetipo
universal saturado de derivaciones
existenciales (centro, envoltorio,
refugio, templo) y es constante la
presencia de sueños de nuestras
viejas o actuales casas, presenciadas como atmósferas fundantes de
nuestra personalidad”. Al revisar la
literatura sobre el tema, observamos una convergencia entre algunas definiciones y perspectivas con
alusión al concepto de casa que, en
el proyecto, particularmente nos
servirán como concepto operativo
de las formas de hacer.
Son también parte de una interrogante constante las formas de
hacer que se articulan en relación
con los habitantes de las distintas

tipologías de construcciones de las
viviendas. Las formas de vida —de
hacer— se refieren no a los hechos
mismos, a lo que se manifiesta
como evidencia o como lo ineludible, sino a las condiciones intrínsecas del actuar humano, las cuales
definen las fisonomías singulares
de la expresión; la red de relaciones entre lo dado traza la figura
aprehensible, inmediata, de los hechos (Mier, 1999)‫‏‬.
El arte de hacer, con relación al
modo de construcción y modificación de los espacios, puede verse
como un proceso que influye en los
quehaceres artesanales con trasfondo totalmente tradicional.
La artesanía suele ser considerada como un producto folclórico, elaborado a
mano, artístico o con alta
connotación cultural, y realizado con materias primas
locales sobre la base de habilidades tradicionales. (...)
A la artesanía se le relaciona
con la producción de series
pequeñas, sin estándares,
para mercados locales; con
manufacturas
desiguales
y una producción irregular
(Juez, F., 2002: 41).

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La casa, como elemento y como objeto de estudio, plantea la problemática sobre sus formas y contenidos.
Se dice que hay dos casas: una real y
otra imaginaria (Ortiz, V., 1984):
La casa es un objeto significante, un producto cultural
frente al que se aprende a
reaccionar de una determinada manera. La relación
de significación entre significante (objeto arquitectónico concreto) y significado
(función), está regida por
un código. (...) En toda casa
ocurre algo semejante. El
lugar donde se asienta, la relación de sus elementos, no
son ni isótropos ni neutros.
Materializan un campo de
valores referido, en última
instancia, a los elementos
específicos que delimitan el
espacio: muro, techos, puertas, ventanas, piso, etc. Cada
uno de los elementos podemos imaginarlo como un
plano que implicará variaciones bruscas en un punto
dado de alguna dimensión
perceptiva; visión, audición,
tacto, etc. Límites de mi yo
frente a los otros. (Ortiz, V.,
1984: 71, 132)

La casa encierra el mito en la cápsula ambiental de lo temporal, es
sin duda una quimera infinita en su
forma y en su contenido; no podría
ser menos que el delirio que exonera de toda entelequia.
La casa es un cuerpo de imágenes que dan al hombre
razones o ilusiones de estabilidad. Reimaginamos sin
cesar nuestra realidad: distinguir todas esas imágenes
sería decir el alma de la casa;
sería desarrollar una verdadera psicología de la casa.
Creemos que para ordenar
esas imágenes, hay que tener en cuenta dos puntos
de enlace principales: 1) La
casa es imaginada como un
ser vertical. Se eleva. Se diferencia en el sentido de su
verticalidad. Es uno de los
llamamientos a nuestra conciencia de verticalidad; 2)
La casa es imaginada como
un ser concentrado. Nos
llama a una conciencia de
centralidad. Estos puntos
están sin duda enunciados
de un modo bien abstracto.
Pero no es difícil reconocer,
por medio de ejemplos, su
carácter
psicológicamen73

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te concreto (Bachelard, G.,
1965: 51).

Preguntas de investigación y objetivos

El barrio es una categorización del
urbanismo que plantea lo apropiado de una comunidad con su entorno, en cuestión de lo físico y lo subjetivo, su imaginario y su habitar.

Desde los barrios marginales de
París, El transeúnte y el espacio urbano, de Isaac Joseph (2002), describe las formas en que se habitan
los barrios de migrantes musulmanes, ejemplos que nos dan luz
para realizar una investigación con
un enfoque holístico. Las políticas
sociales actualmente responden a
un discurso hegemónico y homogeneizador que desde hace tiempo
pretende resolver el problema de
la vivienda desde la visión crediticia para su adquisición (Presidencia
de la República, 2007; González, J.,
2006), y desde la vertiente acostumbrada que promueve la construcción y el mejoramiento de la
vivienda con el carácter único de
materiales constructivos que pertenecen a procesos industrializados, como cemento, block y varilla,
principalmente. De aquí un punto
a favor de este proyecto de investigación: plantear la diversidad de
los modos de “financiamiento” y
construcción, y asumir el emprendimiento de revalorizar los saberes
autoconstructivos que son generados desde el margen urbano de los
barrios populares.
Al reconocer ciertos modos
representativos de los imagina-

El barrio aparece como el
dominio en el cual la relación espacio/tiempo es la
más favorable para un usuario que ahí se desplaza a pie
a partir de su hábitat. Por
consiguiente, es ese trozo de
ciudad que atraviesa un límite que distingue el espacio
privado del espacio público:
es lo que resulta de un andar, de la sucesión de pasos
sobre una calle, poco a poco
expresada por su vínculo orgánico con la vivienda (De
Certeau, M., 1999: 9).
El barrio está en relación directa
con el imaginario colectivo. Son las
formas de tipificar lo habitado con
su espacio físico. Arropa una historia como si fuera —y en parte lo
es— una comunidad nómada que
deja rastro y vestigios borrosos de
su pasado.

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rios urbanos, se puede distinguir
con pertinencia las adquisiciones
y transmisiones de saberes; esto
desde la discordia constante que
presenta la “degradación” de formas de construir. En las primeras
incursiones al campo de estudio,
se comentó con los colonos la antigüedad de varios tejabanes y resulta impresionante que algunos
alcanzan los ochenta años de edificados. Esto abre una pauta para
reconocer las aplicaciones de mantenimiento de la vivienda como
verdaderos aspectos técnicos que
explican las maneras en que sus
mismos habitantes, a través de la
experiencia, han logrado mantener
de pie las viviendas.
En el transcurso de estas reflexiones, va surgiendo la veta que
llevará a responder a las siguientes
preguntas de investigación, desde
luego preliminares:
—¿Cuáles con las características de las viviendas en el
barrio (materiales, técnicas,
modos de edificación)?
—¿Cuáles son los conocimientos y técnicas para la
conservación de las viviendas autoconstruidas, específicamente los tejabanes, en
el barrio?

—¿Qué imaginarios prevalecen en los pobladores del
barrio en referencia a su
vivienda, las dinámicas comunitarias y la construcción
sociohistórica del espacio
vivido?
—¿Qué diferencias existen
entre las viviendas en relación con la apropiación del
espacio? Ello también en relación con las redes sociales
que permiten completar la
tarea de obtener un techo y
un sustento.
—¿Qué diferencias existen
entre las viviendas en relación con la redes sociales
que permiten completar la
tarea de obtener un techo y
un sustento.
Para intentar solucionar estas cuestiones, se cuenta con un objetivo
general de la investigación: analizar
las formas de vida de los habitantes
del barrio de San Luisito para describir el imaginario urbano a través
de la construcción sociohistórica
del espacio vivido en relación con
las viviendas autoconstruidas, en
este caso los tejabanes.
Desprendemos objetivos y actividades particulares que desglosan
la función principal de dar cabal
respuesta a nuestras conjeturas:
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—Construir un mapa social
del barrio.
—Construir un mapa geográfico de la ubicación de tejabanes y vecindades.
—Hacer un mapeo de los
puntos de mayor concurrencia por los pobladores, con el
fin de explicar la expansión
demográfica de la zona.
—Dar una descripción densa sobre las viviendas autoconstruidas en relación
con los usos de materiales
constructivos, en especial
la madera. Complementar
el análisis con una recopilación gráfica de las viviendas
en particular y del barrio en
general.
—Describir las representaciones en torno al barrio en
general y a la vivienda en
particular. Hacer una etnografía detallada de las dinámicas del barrio.
La categoría que como gran telón
de fondo histórico orienta el planteamiento de la presente indagación es la industrialización. Es de
fama pública que Monterrey, ciudad ubicada en el noreste de México, es emblema del desarrollo industrial de este país. El tradicional
barrio de San Luisito, en la colonia

Independencia, se localiza al sur
de la referida ciudad, en la ladera
norte de un pequeño cerro alargado de donde éste toma su nombre:
Loma Larga, que sirve de “valla”
divisoria entre dos áreas urbanas
de valores económicos y sociales
contrapuestos. Habremos de detallar la conformación —y transmutación— de dicho barrio, mismo que
será el centro de radiación de los
diferentes módulos y estructuras
que derivarán de la metodología
destinada a dar respuesta a nuestras preguntas de investigación.
En orden estricto de importancia,
los actores sociales en que recae
esta investigación son los propios
habitantes del barrio de San Luisito, la mayoría, adultos mayores
que han permanecido allí al paso
de más de medio siglo. Se cuenta
con informantes clave como los
carpinteros que hace varias décadas se dedicaban a construir tejabanes. Los colonos, en cuya calidad
de informantes participarán como
sujetos en una serie de entrevistas
a profundidad, se encuentran entre los grupos de adultos mayores
que con regularidad se reúnen en
algunos puntos estratégicos del barrio.

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Estrategias y herramientas de la
investigación
El trabajo lleva camino recorrido: a
lo largo de un año se han desarrollado diversas actividades para facilitar algunos puntos a cumplir. Para
realizar el mapa social del barrio se
estableció contacto con amas de
casa; algunas, al mostrar interés
por el proyecto, nos contactaron
con algunas jefas de manzana para
facilitar la ubicación de tejabanes.
El mapeo consiste en una recopilación gráfica de más de 800 fotografías de tejabanes, en un área de
10 cuadras por 10 cuadras, en el
“centro histórico del barrio”. El siguiente trabajo que se desprende
de esto es una clasificación arquitectónica según la técnica utilizada. Se obtuvo el contacto directo
con el historiador Daniel Sifuentes,
cronista de la colonia Independencia, lo que ha permitido hacer una
consideración histórica inusual en
algunas investigaciones de este
mismo corte. En el marco de los
100 años del cambio de nombre
del barrio de San Luisito a colonia
Independencia, se ha logrado contar con el apoyo de la comunidad
para hacer charlas al aire libre y
discutir la historia del barrio, compartir vivencias, escudriñar en los
recuerdos y desarticular discursos
hegemónicos que se limitan a ob-

servar este espacio como un sector
conflictivo. En las primeras entrevistas a profundidad, emergieron
técnicas útiles que no habían sido
planeadas, como el compartir un
taller exprés sobre el cuidado de
la madera y las principales nociones para el mantenimiento de las
viviendas. Lo anterior fue iniciativa
propia de algunos adultos mayores, quienes de tiempo atrás compartieron la pasión por el oficio de
carpinteros. Esto mismo propició,
como resultado inexorable, la formación de redes sociales muy focalizadas, lo que permite dar mayor
amplitud al estudio al detallar dinámicas del barrio. Podemos decir,
entonces, aunque no en términos
muy estrictos aún, que se ha generado la discusión grupal sobre la
importancia histórica del barrio.
Alcance y límites de la propuesta
Sin pretender encajar lo observado en lo teóricamente considerado
verdadero, como acto inaugural del
proyecto iniciamos la configuración
de un cierto respaldo empírico, de
algo que en presentaciones posteriores permita dibujar un problema
con mayor claridad. Este modo de
proceder, entonces, trata de no seguir a pie juntillas esquemas definitivos para acceder a la búsqueda
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de resultados. Asimismo, se está
constituyendo una base teórica y, a
la par, se efectúa una observación
constante para contrarrestar los
evidentes huecos que surgen en la
contrastación de hechos y teoría.
Para explicar las relaciones entre los procesos de urbanización y
la constitución de espacios de convivencia de una población, se deben especificar las formas de vida
que llevan a la apropiación del espacio. Vemos que estos sentidos de
pertenencia pueden ser detallados
en una perspectiva que conjugue
las percepciones de los habitantes
del barrio a través del tiempo.
Finalmente, se asume el compromiso del manejo responsable
de la información proveniente de
colonos clave muy sensibles a su
condición de habitantes de una
zona frecuentemente criminalizada desde antaño y con alto índice
de marginación social, en el entendido de que la recopilación y análisis de los datos así obtenidos tiene
como propósito aportar al estudio
de los barrios populares una perspectiva como modelos de autogestión desmitificadora.

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La urbanización popular
en la literatura: Un esbozo de teoría
José Ricardo González Alcalá

Resumen

E

n este artículo se describe la
trayectoria de la literatura sobre la urbanización popular
en América Latina, especialmente
en México, y el papel jugado por las
diferentes concepciones sobre el
asunto en el desarrollo teórico y en
las propuestas prácticas. La urbanización popular es un proceso por
causa del cual algunas ciudades de
países no desarrollados experimentan un rápido crecimiento debido a
la migración y mediante la creación
de asentamientos espontáneos.
La literatura sobre el tema data
desde los años cincuenta del siglo
pasado hasta la actualidad, y consiste en trabajos del sector público
y académico —investigaciones de
enfoque marginalista y perspectivas histórico-estructurales— que
abordan la producción social de vivienda urbana y los asentamientos
espontáneos.
La “teoría” de la urbanización
popular es un conjunto articulado
de proposiciones que explican el
desarrollo y funcionamiento del
proceso por medio del cual los gru-

pos sociales urbanos de escasos
recursos gestionan la ocupación de
espacios de tierra para construir
ellos mismos sus viviendas y promueven la intervención del gobierno para regularizar la tenencia de
los terrenos, mejorar las condiciones de sus viviendas e incorporar el
asentamiento al conjunto de servicios y equipamiento básicos.
La orientación teórica marginalista-funcionalista postula la libertad y autonomía para construir una
vivienda posible y la participación
estatal regularizadora y urbanizadora; el análisis histórico-estructural define el consumo de vivienda
como parte de la reproducción de
la fuerza de trabajo social; la perspectiva de género parte de la íntima y permanente relación que la
mujer establece con las condiciones de la casa y con el estado de
la vialidad, servicios y equipamiento básicos, que le permite ejercer
el liderazgo y organización de la
comunidad en la demanda de los
mismos.
Los ingredientes cuya conjugación nutren la conceptualización
oficial de la urbanización popular
son: crecimiento de la población;

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bajos ingresos familiares; financiamiento inaccesible; alto precio de
la tierra; el desarrollo económico
como base del social; y las políticas
sociales neoliberales.
Palabras claves: Urbanismo, Vivienda, Autoconstrucción, Teoría
urbano-popular
Introducción
La urbanización popular es un proceso a causa del cual algunas ciudades de países no desarrollados
experimentan un rápido crecimiento (Turner, J., 1970), debido especialmente a la migración campociudad y mediante la creación de
asentamientos espontáneos, ilegales en su mayoría, marginados y
de bajos recursos (Duhau, E., 1998;
Pradilla, E., 1987). Puesto que los
procesos de urbanización popular
tuvieron su mayor impulso durante
los años sesenta y setenta del siglo
pasado, es en dichas décadas y a
principios de los ochenta cuando
se publica en América Latina gran
diversidad de trabajos, reduciéndose después considerablemente
el número de éstos, aunque nunca
al punto de desaparecer. En el caso
de México, en un estudio realizado por Martha Schteingart (1988)
para describir la evolución que la

investigación social sobre vivienda
había alcanzado hasta 1988, se definen tres etapas fundamentales.
El primer periodo se ubica de los
años cincuenta a los setenta y en él
aparecen trabajos del sector público centrados en la planificación y la
acción habitacional, e investigaciones de enfoque marginalista realizadas por especialistas norteamericanos. Entre los años setenta y los
ochenta, académicos de los sectores público y privado abordan críticamente el problema de la vivienda
bajo una perspectiva estructural.
La tercera etapa se abre durante
los ochenta y en ella participan,
junto con los esfuerzos académicos
institucionales, trabajos individuales y de nuevos centros de investigación que tocan el problema de
la producción social de vivienda y
los asentamientos espontáneos. La
exposición de esta trayectoria de la
investigación sobre vivienda concluye afirmando que existe “poco
desarrollo de aspectos explicativos,
e incluso la misma generación de
información necesaria es aún limitada” (Schteingart, M., 1988: 38).
En la década de los noventa aparecen trabajos interesantes realizados en torno del fenómeno de
la urbanización popular en México,
presentando algunos de ellos nuevos análisis en materias de política
social de vivienda (González Alcalá,
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J., 1998; Ruiz, 1994: Catalán, 1993);
de relaciones estructurales de algunas variables específicas y manejo
clientelar de los procesos urbanopopulares (Duhau, E., 1998; Pozas,
M., 1990); de análisis enfocados
desde el punto de vista del genero (Chant, 1994; Massolo, 1994;
Ortiz, 1994); y de estudios comparativos en áreas geográficas fronterizas (Richardson, 1996; Ward,
1999); enriqueciendo todos ellos el
acervo sobre el tema, aunque sin
llegar a cubrir todavía suficientemente ni los niveles deseables de
información, ni los propiamente
explicativos. Cuando algunos de
los estudiosos clásicos o modernos
aluden a la situación del fenómeno
urbano-popular-vivienda precaria,
en los últimos años siguen destacando la importancia social que el
mismo conserva (Pradilla, E., 2011;
Rojas, 2004). De cualquier manera,
el conjunto de hallazgos y puntos
de vista contenidos en la investigación sobre la vivienda precaria
realizados hasta ahora ha proporcionado material suficiente para
desarrollar ideas congruentes en
torno del sentido y naturaleza del
fenómeno urbano-popular.
Entendemos la “teoría” de la
urbanización popular como un
conjunto articulado de proposiciones que explican el desarrollo

y funcionamiento del proceso por
medio del cual los grupos sociales
urbanos de escasos recursos gestionan la ocupación de espacios de
tierra para construir ellos mismos
sus viviendas y promueven la intervención del gobierno para regularizar, cuando es el caso, la tenencia
de los terrenos, mejorar las condiciones de sus viviendas e incorporar el asentamiento al conjunto
urbano mediante la introducción e
instalación de los servicios y equipamiento básicos (Duhau, E., 1998;
Pradilla, E., 1987; Schteingart, M.,
1981). Las perspectivas teóricas
elaboradas hasta ahora acerca de
los procesos de urbanización popular son tan diversas en contenido y enfoque metodológico, que
intentar clasificarlas bajo criterios
lógicamente fundados y coherentes se antoja una tarea inacabable.
Sin embargo, bajo líneas muy generales, y siguiendo los criterios establecidos por la propia interacción
de la literatura cuando confronta
y critica puntos de vista, intentaremos aquí definir algunos espacios
dentro de los cuales puedan engranar las perspectivas más relevantes
construidas hasta ahora.
En el estudio de los temas directamente integrados al fenómeno de
la urbanización popular, podemos
distinguir así cuatro orientaciones

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teóricas generales: dos de ellas,
las concepciones marginalista-funcionalista —entre cuyos expositores más destacados encontramos
a John Turner y sus colegas— y
los análisis histórico-estructurales
—bien representados por Emilio
Duhau, Emilio Pradilla y Martha
Schteingart—, han ocupado un lugar central en las discusiones, debido en particular al contraste de
los supuestos epistemológicos que
sustentan a una y a otra —evidenciados en los términos que las designan—, y en especial por la gran
influencia que la primera ha ejercido en los hacedores de la política
social del tercer mundo. En cierta
forma, el resto de los estudiosos se
distingue en razón del grado de su
identificación con cada una de dichas orientaciones, formándose de
este modo un espacio aparte con
aquellos que se alejan sustancialmente de ambas. Este grupo de autores no forma un todo compacto
e identificable, manteniendo consecuentemente cada uno su propia
originalidad. A él pertenecen un
sinnúmero de investigadores, tales
como Cortés Rocha, Bazant, Garza,
Ward, y muchos otros que serán citados a lo largo del presente estudio. La perspectiva de género, que
ha influido en todos los campos de
la investigación social, ha aportan-

do también hallazgos importantes
en materia de urbanización popular, ubicando a la mujer como elemento medular de los mismos. A
esta corriente pertenecen estudios
realizados por Craske, Chant, Chalita, Durán, Espinoza, González Cruz,
Laguna, Sánchez, Massolo, Mogrovejo, Rangel, Torres, entre otros.
Finalmente, la conceptualización
oficial de los procesos de urbanización popular y la problemática
correspondiente están contenidas
en documentos tales como la legislación y los planes, programas e
informes gubernamentales, y se reducen, generalmente desde el punto de vista teórico, a una variante o
mezcla de las cuatro orientaciones
mencionadas.
La concepción marginalista-funcionalista y su propuesta práctica
La concepción marginalista-funcionalista contiene una perspectiva
teórica del problema de la vivienda
de escasos recursos, con base en
la cual se formula una propuesta
práctica. Las críticas más severas
a los puntos medulares de la parte
teórica provienen de autores más
o menos alineados a los conceptos
fundamentales del enfoque histórico-estructural. Es en el marco de
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esta polémica donde los aspectos
básicos que identifican a cada punto de vista cobran su sentido más
peculiar, resaltando los contrastes
existentes entre ellos. A continuación presentamos un resumen de
los aspectos medulares de la teoría elaborada por John Turner y sus
colegas, siguiendo la exposición
original y los análisis y críticas que
de la misma hacen sus principales
adversarios.
La forma como a partir de los
años setenta del siglo XX el Estado
latinoamericano tendió a intervenir el fenómeno de la urbanización
popular coincide acentuadamente,
en líneas generales, con las propuestas de política social derivadas
de algunas de las variantes marginalistas-funcionalistas. Fueron Turner y sus asociados y seguidores
quienes, bajo los principios de libertad y autonomía, y en particular
con base en estudios cualitativos
de casos particulares, influyeron
fuertemente en la orientación de
la política social urbana latinoamericana (Schteingart, M., 1981).
Estos autores desarrollaron la hipótesis de que los asentamientos
irregulares tenderían a superar sus
condiciones de marginación, tanto individual como colectiva, si el
Estado, respetando el desempeño
autónomo de los colonos, sustituía
las reglamentaciones y prescripcio-

nes habitacionales referidas a los
mínimos por otras que destacaran
lo posible, y actuaba favoreciendo
la legalización de la tenencia de la
tierra y la introducción de los servicios urbanos básicos (Fichter, J.,
Turner y Grenell, 1976).
El concepto de marginalidad
es un presupuesto importante en
la tesis turneriana de la vivienda
precaria, y está directamente relacionado con el nivel de desarrollo
alcanzado por una sociedad en un
momento y lugar determinados.
Bajo esta visión, podría afirmarse
que las economías latinoamericanas habían superado ya la etapa
preindustrial, sin haber alcanzado
aún la fase propiamente industrial.
Eran por ello sociedades en transición, dentro de las cuales existían
grupos sociales “marginados” del
contexto capitalista. El conjunto
de estos grupos forma el sector
“popular” de la sociedad, el cual
alterna junto a los sectores público
y privado en la arena de las cuestiones sociales (Pradilla, E., 1987;
Turner, J., 1970).
La vivienda se define como un
sistema de relaciones —ubicación,
calidad y tenencia— existentes entre personas —los habitantes— y
objetos —las habitaciones—. Es
decir, lo primordial aquí es la actividad de habitar (Pradilla, E., 1987;
Turner, J., 1970), o sea, la funciona-

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lidad de la vivienda, la medida en
que ésta satisface las necesidades
especificas en proceso de adaptación a los cambios de los ciclos
domésticos y económicos de los
usuarios. En general, esto conduce a la consolidación paulatina de
los asentamientos espontáneos
(Schteingart, M., 1981). Consecuentemente, más que hablar de
vivienda buena o mala, según estándares previamente establecidos, debemos atender al concepto
de la vivienda posible, al cual se
subordina el de vivienda adecuada, constituyendo así la vivienda
“mejor” posible. El sector popular
desarrolla, entonces, actividades
de vivienda —especialmente la
autoconstrucción— en forma autónoma, “marginal”, sin quedar
subordinado a los sectores público
y privado, los cuales producen viviendas que satisfacen básicamente intereses comerciales a través de
sistemas centralizados y burocráticos, a diferencia del primero, que
satisface los intereses de los usuarios mediante sistemas autónomos
generados localmente. Estos últimos sistemas presentan enormes
ventajas en mano de obra, capacidad de ahorros, tiempo disponible,
tecnologías apropiadas, habilidades administrativas y manuales,
que superan a lo ofrecido por el
sistema burocrático centraliza-

do. El autoconstructor tiene así la
oportunidad de elegir y la libertad
para construir (Fichter, J. Turner
y Grenell, 1976; Turner, J., 1970).
Este sector autónomo —frente a
los otros dos— es el “dominante
en el proceso que gobierna la producción y mantenimiento de las
nuevas viviendas en las economías
de escasez” (Turner, J., citado por
Pradilla, E., 1987: 88).
La solución del problema de la
vivienda popular salta entonces a
la vista. El Estado debe promover,
mediante reformas legislativas, la
libre iniciativa individual de los colonos en materia de autoconstrucción, y adaptar a este principio los
sistemas de producción y comercialización de vivienda (Fichter, J.
Turner y Grenell, 1976; Turner, J.,
1970), o como más recientemente
se ha experimentado, dado el impulso del neoliberalismo y la globalización, a través del concepto
tradicional de vecindario (Álvarez,
2012). El Estado debe limitar entonces su actuación en materia urbana popular a acciones de regularización de la tenencia de la tierra e
introducción de servicios básicos, y
a medidas que faciliten a los pobres
la accesibilidad al suelo urbano, al
crédito y a la tecnología, y abolir
al mismo tiempo los mínimos de
vivienda legalmente requeridos,
a fin de contribuir a la realización
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de la “mejor” vivienda posible. De
esta manera se crean las condiciones ideales para la realización de la
hipótesis turneriana:
Cuando los moradores controlan las decisiones capitales y son libres de hacer sus
contribuciones al diseño, la
construcción y la administración de su vivienda, tanto
este proceso como el medio
ambiente creado estimulan
el bienestar individual y social. Cuando las personas no
tienen control ni responsabilidad en las decisiones clave
del proceso habitacional,
por otra parte, los medios
habitacionales pueden por
el contrario convertirse en
una barrera para la realización personal y en una carga
para la economía (Fichter, J.
Turner y Grenell, 1976: 237).
La perspectiva histórico-estructural y su propuesta práctica
La anterior tesis despertó fuertes
críticas por parte de autores de
orientación histórico-estructuralista, los cuales afirmaban que los
procesos de urbanización popular
se alimentaban en forma natural

de la dinámica económica capitalista, que propiciaba en los países
en desarrollo la creación de un
ejército industrial de reserva que
provenía en especial de la migración campo-ciudad. La parte más
radical de esta crítica centra especialmente su atención en el análisis de los momentos esenciales del
proceso económico global aplicado al proceso de producción de la
vivienda popular. A la afirmación
turneriana de que la vivienda es un
conjunto de relaciones existentes
entre el usuario —habitante— y el
objeto —vivienda—, Emilio Pradilla contrapone la idea de que estas
relaciones se articulan, además,
con todo el proceso social de producción, intercambio y consumo
de la vivienda en un contexto de
relaciones sociales de dominación
imperantes en la estructura urbana. El consumo de la vivienda es,
además, parte importante de la
reproducción de la fuerza de trabajo social “y, en el régimen capitalista, por tanto, de la reproducción del capital, articulándose así
al funcionamiento de la economía
en su conjunto y a los intereses de
clase que en ella se mueven” (Pradilla, E., 1987: 81). Por otra parte,
la función de la vivienda como medio de reproducción de la fuerza de
trabajo implica lógicamente, por
lo demás, el concepto de vivienda

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socialmente necesaria y, en consecuencia, también la definición
de estándares habitacionales mínimos, que Turner, por su lado, aconseja utópicamente desaparecer
(Pradilla, E., 1987).
A la visión marginalista se reprochaba, enfáticamente además,
el haber definido la forma precaria de autogestión por la tierra y la
vivienda como una opción válida
asumida por los pobres en ejercicio
de su libertad individual, cuando
en realidad una situación de marginación no ofrecía al poblador
alternativas diferentes. Se decía
asimismo que la promoción de la
autogestión urbana marginal como
un instrumento válido en la lucha
por la tierra y la vivienda por parte de los pobres, no hace más que
mediatizar la verdadera lucha política en favor de la igualdad (Pradilla, E., 1987). Estas discrepancias,
sin embargo, fueron matizadas por
enfoques de la misma orientación
pero menos radicales, los cuales
aducían, por ejemplo, que la autoconstrucción de la vivienda por
parte de familias de escasos recursos, si bien era el resultado de
la acumulación capitalista asistida
por programas estatales derivados
de las luchas sociales podía —además de proporcionar algún alivio
a las carencias inmediatas de los
pobres— inscribirse válidamente

en el nivel táctico de la lucha política progresista como un objetivo
a corto plazo capaz de contribuir a
la conquista final a largo plazo de
una sociedad más igualitaria (Duhau, E., 1998) y, por ende, de una
vivienda digna y decorosa.
En realidad, tanto para el punto
de vista marginalista-funcionalista
como para el histórico-estructural,
la urbanización popular se caracteriza esencialmente por la escasez
de recursos de sus principales actores, los colonos; las inadecuadas
condiciones del hábitat donde éstos se establecen; la situación de
precariedad física y legal de sus
viviendas y el asentamiento; la actividad colectiva e individual en la
gestión de los terrenos, servicios,
equipamiento básicos y legalización de la posesión; y la actividad
autoconstructora de los colonos.
Concebir la urbanización popular
como una auténtica opción o como
una realidad impuesta por la dinámica del capitalismo a los grupos
sociales de más bajos ingresos; o
considerar a dicha urbanización
como una realidad al servicio de
la función mediatizadora estatal o
como una oportunidad aprovechable en favor de la construcción de
una sociedad más igualitaria; son
alternativas teóricas que pueden,
desde luego, dar luz en la interpretación del sentido general del fenó87

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meno, pero que, además y como
veremos líneas más adelante, si no
son expuestas a la prueba contrastante de los hechos concretos, pueden retardar, y aún obstaculizar, la
formulación de propuestas de solución efectivas. Lo realmente cierto
fue que los gobiernos latinoamericanos, en concordancia con las
resoluciones surgidas en eventos
mundiales sobre asentamientos
humanos y programas lanzados
por organismos internacionales,
reconocieron la necesidad de incorporar formalmente a la mancha
urbana de las ciudades los espacios
urbanos populares cuyas dimensiones e importancia económica y
política así lo exigían. Sin embargo,
los programas gubernamentales
en cada país, en diferente medida,
privilegiaron la legalización de la
tenencia de la tierra y la introducción de servicios e infraestructura
básicos, dejando a la suerte de las
fuerzas del mercado el proceso
particular, de primerísima importancia para los colonos (Ziccardi,
1985), de autoconstrucción de las
viviendas.
La teoría basada en el género
La participación de las mujeres “en
los espacios no domésticos contribuye a hacer un replanteamien-

to analítico de la sociedad: de la
estructura social y del papel que
cumplen dentro de la misma” (Mogrovejo, 1994: 63). De postulados
como éste nace una posición teórica sobre la urbanización popular
basada en el género, la cual, de una
u otra forma, queda inscrita también en cualquiera de las posiciones arriba expuestas. Este punto de
vista, relativamente reciente, aporta al conocimiento del proceso de
urbanización popular una serie de
hallazgos que muestran la relevancia de la presencia femenina —muchas veces mayoritaria y cualitativamente más destacada frente a la
participación masculina (Mogrovejo, 1994)— en las diferentes etapas
por las que transita la obtención de
tierra y vivienda por parte de los
pobres.
Así, en su quehacer cotidiano, la mujer de las colonias
populares, al librar una lucha constante para acceder
al suelo urbano, la vivienda,
los servicios y equipamiento
público, no sólo juega un papel importante y activo en la
reproducción de los miembros de la familia, sino también en la construcción del
espacio urbano (Sánchez y
Torres, 1994: 127).

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Aspectos de carácter cultural relacionados con la división del trabajo
de acuerdo al género, y otros que
rodean a la mujer en su calidad de
tal y como “ama de casa” (Laguna,
1994), han contribuido enormemente a modelar la forma de ser
de los procesos latinoamericanos
de urbanización popular, destacando la labor femenina en actividades
comunitarias cotidianas relacionadas con el ejercicio del liderazgo
y organización de la comunidad
(Massolo, 1997; Mogrovejo, 1994;
Sánchez y Torres, 1994) para la demanda de tierra y servicios y equipamiento urbanos básicos como
agua, electrificación, drenaje, pavimento, escuelas y centros de salud,
abasto de alimentos, guarderías,
principalmente (Espinoza, 1994),
sin carecer de presencia en cualquiera de las labores diarias de la
autoconstrucción (González y Durán, 1994).
Ligadas a organizaciones afiliadas a esferas oficiales o a movimientos urbanos contestatarios,
lo cual desde luego influye en la
orientación política de su actuación (Espinoza, 1994), las mujeres
que forman parte de los asentamientos populares urbanos centran su atención básicamente en
las carencias inmediatas sufridas
por sus familias, buscando el remedio más práctico y eficaz.

El más importante sustento explicativo de tan trascendental presencia femenina en los procesos de
urbanización popular lo constituye
el papel de “ama de casa” tradicionalmente jugado por la mujer latinoamericana. Lo fundamental aquí
es la íntima y permanente relación
que la mujer establece con las condiciones de la casa y con el estado
de la vialidad, servicios y equipamiento básicos con que cuentan
—o de los que carecen— su comunidad y los alrededores (Chant,
1994; Sánchez y Torres, 1994). Esta
situación, en alguna medida, prevalece aún en el caso extremo de familias monoparentales con cabeza
femenina (Chant, 1994), donde las
labores domésticas suelen alternar
con actividades laborales ejercidas
muchas veces fuera del hogar. Si
bien en general es el hombre quien
más contribuye a los gastos familiares (Chant, 1994), la mayor permanencia de éste fuera del hogar en
razón de sus funciones laborales e
intercambios sociales que la cultura le asigna, lo hacen menos sensible a las dificultades e incomodidades que trae consigo la falta de
una vivienda y ambiente comunal
materialmente adecuados (Chant,
1994). En consecuencia, el interés
por consolidar la vivienda y la comunidad, nacido del roce cotidiano
con las carencias e insuficiencias
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habitacionales, es mayor en la mujer que en el hombre. Esto es lo que
hace posible encontrar con mayor
frecuencia mejores niveles de consolidación habitacional en familias
compuestas o monoparentales
con cabeza femenina —en las que
por lo común la mujer contribuye
económicamente y participa en las
decisiones sobre la distribución de
los recursos—, que los encontrados en familias nucleares donde
es más frecuente que los varones
sean la única o la más importante
fuente de decisiones e ingresos,
aun cuando estos últimos llegasen
a ser comparativamente superiores (Chant, 1994).
Lo anterior sugiere entonces
que la variable de género perfila
los procesos de urbanización popular de una manera muy específica.
La participación de la mujer en la
gestión de la tierra, los servicios y
equipamiento básicos, y en buena
medida también en los procesos de
autoconstrucción, ha sido crucial
en la obtención de mejores niveles
de consolidación de las viviendas y
de la comunidad (Laguna, 1994).
El punto de vista oficial. Su diagnóstico y su propuesta
Al contrario de cómo eran percibidos los fenómenos urbanos en

épocas remotas, el conocimiento
obtenido en las últimas décadas
en materia de urbanización popular permite pronosticar en algunos
renglones del proceso urbano la
dirección probable que tomarían
los acontecimientos bajo circunstancias dadas. Ello ha permitido
a los políticos, empleados y funcionarios públicos y otros grupos
interesados dotar al Estado de
modelos conceptuales capaces de
establecer previsiones, confeccionar planes e institucionalizar soluciones (Duhau, E., 1998), siempre
bajo la orientación de una o varias
de las perspectivas hasta ahora desarrolladas por la teoría. Por otro
lado, la intervención estatal en los
procesos de urbanización popular
ha contribuido al surgimiento de
análisis críticos bastante relevantes
de autores no necesariamente alineados del todo a las perspectivas
marginal-funcionalistas e históricoestructurales, aun cuando el tema
del Estado está siempre presente
en éstas. En consecuencia, incorporaremos resumidamente en esta
parte algunas de las aportaciones
críticas más significativas hechas
por dichos autores al conocimiento
del fenómeno de la urbanización
popular.
La causa fundamental del problema de la vivienda, según la
concepción oficial sustentada por

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los gobiernos y agencias de los
estados latinoamericanos y de la
Organización de las Naciones Unidad (ONU), está constituida por
la combinación de cuatro factores
fundamentales: a) el acelerado crecimiento de la población (Aguilera,
1988; Pradilla, E. 1987), experimentado sobre todo hasta los años
sesenta y aún vigente, aunque con
tasas más bajas; b) los ingresos
siempre insuficientes de la mayoría de las población nacionales
(Bazant, 1985; Garza y Schteingart,
M., 1978; González Salazar, 1990;
Pradilla, E., 1987); c) la carencia de
recursos para otorgar suficientemente financiamiento accesible en
especial a la demanda de vivienda
de las clases populares (Pradilla, E.,
1987; Chakravarthi, 2002; Consejo
Nacional de Vivienda, 2012); d) el
crecimiento constante del precio
de la tierra derivado de la valorización debida principalmente a las
inversiones en infraestructura aplicadas por el Estado (Neira, 1990;
Pradilla, E., 1987) y las provenientes del mismo desarrollo urbano
general (Pradilla, E., 1987; Schteingart, M., 1982). Con base en estos
supuestos se han implementado
planes y programas de control natal, de otorgamiento de subsidios
a la demanda de tierra y vivienda,
y de reservas territoriales y tierra a
bajo precio acompañada de crédi-

tos blandos. Muchos de estos programas han mejorado ostensiblemente la situación habitacional de
las clases medias y muy pocos han
servido realmente para aliviar las
carencias de las familias de escasos
recursos (Chant, 1994; Garza y M.
Schteingart, 1978). En general, los
esfuerzos estatales más recientes
en este sentido se han concretado
en programas de legalización de la
propiedad y de obras de infraestructura, servicios y equipamiento
básicos.
Es así que la posición oficial
frente al problema de la urbanización popular, si bien se ha nutrido en alguna medida de todas las
corrientes de pensamiento, se ha
mantenido en términos generales,
como más arriba apuntamos, al
lado de la perspectiva marginalistafuncionalista y ha asumido diferentes formas, dependiendo de la historia particular de cada país, bajo
el supuesto de que las políticas
de desarrollo económico crearían
empleos suficientemente remunerados y en el número requerido
por el crecimiento de las ciudades
a fin de incorporar a los pobres al
desarrollo (Candia, 1998) y propiciar con ello la consolidación de las
viviendas y comunidades sujetas
a procesos de urbanización popular (Garza y M. Schteingart, 1978).
En ningún caso se ha abolido el
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sistema de normas mínimas de vivienda como propone John Turner,
aunque para algunas ciudades latinoamericanas sí se han tipificado
en las leyes de desarrollo urbano
situaciones de excepción (Duhau,
E., 1998), en especial con el fin de
facilitar la legalización de los asentamientos irregulares y permitir su
consolidación. Se ha abierto así un
abanico de soluciones que va desde la intensa acción urbana estatal
regularizadora de las barriadas limeñas, no sin desalojos y represión
en algunos casos (Duhau, E., 1998;
Turner, J., 1970), y la decidida erradicación de las favelas cariocas (Ziccardi, 1981); hasta la indiferencia
oficial frente a la irregularidad de
los barrios de rancho en Caracas,
no obstante el alto nivel de consolidación material alcanzado por su
pobladores (Duhau, E., 1998); pasando por situaciones intermedias
como los mexicanos, en Ciudad de
México (Duhau, E., 1998; González
Salazar, 1990), Guadalajara (López, 1987) y Monterrey (Pozas, M.,
1990; Villarreal, 1988; Villarreal y
Castañeda, 1986).
La tendencia a “normalizar” situaciones urbanas marginales, prohijada ahora por las políticas sociales
neoliberales de combate a la pobreza, ha facilitado y acelerado el cumplimiento de los programas de regu-

larización de la tenencia de la tierra
en los asentamientos populares, ya
sea municipalizando los instrumentos de solución —Lima—, institucionalizando normas —Bogotá y La Paz
(Duhau, E., 1998) —, o emprendiendo acciones en masa a nivel nacional
—México (Catalán, 1993; Duhau, E.,
1998; Ruiz, 1994) —.
Las acciones gubernamentales
han sido objeto de críticas constantes especialmente por parte
del sector académico, el cual ha
centrado su desacuerdo particularmente en los siguientes puntos.
Primero, se destaca lo que los autores histórico-estructuralistas consideran el principal error de la concepción estatal sobre el problema
de la vivienda, a saber: ubicar al fenómeno de la urbanización popular como un problema aislado del
contexto total de la estructura social, para ser explicado en el marco
de ciertas variables críticas seleccionadas bajo criterios puramente
empiristas y estadísticos (Pradilla,
E., 1987). En razón del anterior
equívoco, se consideran como causas del problema de la vivienda lo
que en realidad son síntomas del
desarrollo social desigual producto de la lógica de la acumulación
y de las relaciones de dominación
clasista propias del capitalismo
(Schteingart, M., 1981). En el fon-

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�Desarrollo urbano. Lo urbano popular

do, para esta crítica el problema de
la vivienda es sólo uno de tantos de
los desajustes sociales a que da lugar el desenvolvimiento contradictorio de las relaciones económicas,
sociales y políticas característico
del capitalismo, de modo que ni
ése ni ningún otro “problema” social tendrá solución definitiva bajo
los criterios sustentados por el Estado burgués al servicio de las clases y fracciones de clase dominantes (Pradilla, E., 1987). Cualquier
problema social estará en camino
de solución sólo cuando el régimen
de dominación cambie de manos
en favor de las clases populares.
Segundo, independientemente
de que el Estado burgués sea o no
capaz de mejorar la situación habitacional de los pobres, un factor
de primera importancia que limita considerablemente el éxito de
los programas gubernamentales
de mejoramiento urbano-popular
está relacionado con la concepción
político-pragmática que subyace
al papel de control de demandas y
necesidades sociales jugado por los
medios institucionales que el Estado emplea para calificar, tolerar y,
en su caso, regularizar la tenencia
de la tierra e introducir los servicios básicos (Cortés Rocha, 1985;
Duhau, E., 1998; Pozas, M., 1990;
Villarreal, 1988; Gilbert y Ward,

1987). Esto propicia el establecimiento de un sistema de relaciones basado más en el intercambio
de beneficios entre gobierno y colonos que en el reconocimiento y
validación mutua de atribuciones y
derechos (Duhau, E., 1998).
Una última categoría de desacuerdos con la concepción oficial
de la cuestión habitacional se refiere a una diversidad de puntos
específicos relacionados con criterios de solución vigentes en países
del primer mundo o en culturas y
economías muy particulares, que
los gobiernos latinoamericanos imponen o intentan “adaptar” a sus
sociedades, a pesar de la especificidad y originalidad que caracteriza a
éstas en lo económico, lo político y
lo social. Nos referimos a acciones
tales como desarrollar programas
de vivienda basados en modelos
de familia existentes en sociedades
desarrolladas, pero en alguna forma distintos a los prevalecientes en
las zonas rurales y pequeñas ciudades latinoamericanas, de las cuales
se han nutrido la gran mayoría de
las migraciones a los asentamientos urbano-populares (Bazant,
1985); presupuestar el ahorro en
costos imponiendo diseños de autoconstrucción normalizados por
completo ajenos a las costumbres
y concepciones habitacionales de
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�Desarrollo urbano. Lo urbano popular

los colonos inmigrantes (Bazant,
1985); programar subsidios para
aplicarlos a créditos blandos que
aún siendo tales escapan con mucho a la capacidad de los pobres
para llenar los requisitos de otorgamiento o para garantizar su amortización (Garza y M. Schteingart,
1978); el efecto perverso de encarecimiento de la tierra, resultado
de los costos de la regularización
de la propiedad y de los servicios
básicos, del monto para el pago
del impuesto predial generado y
de los nuevos valores producidos
por el estado de consolidación
de las colonias, ya que todas estas cargas, o parte importante de
ellas, son transferidas a los colonos
(Gilbert y Ward, 1987); el casi nulo
apoyo estatal en algunas ciudades
a los procesos de autoconstrucción (González Alcalá, J., 1999), a
pesar de que éstos, conforme a la
evidencia generalizada, son la única forma como los pobres pueden
poco a poco, con grandes dificultades y dentro de plazos muy largos, levantar sus viviendas (Currie,
1979; Bazant, 1985; Gilbert y Ward,
1987). Muchas otras objeciones
del tenor de las mencionadas se
han planteado respecto de planes,
programas y acciones formulados y
emprendidos por los gobiernos.
Todos estos enjuiciamientos y,
en general, la evidencia empírica

recogida por los estudios y trabajos de campo emprendidos por
investigadores de diversas instituciones públicas y privadas parecen
no sustentar conceptualmente la
perspectiva oficial del problema de
la vivienda, ni el éxito en la consecución de sus objetivos de muchos
de los programas gubernamentales de vivienda y urbanos dirigidos
a los pobres (Bazant, 1985; Duhau,
E., 1998; Garza y M. Schteingart,
1978; Pradilla, E. 1987; Schteingart,
M., 1982).
Este breve repaso de las principales concepciones teórico-doctrinales construidas en torno del
tema de la urbanización popular ha
tocado solamente los puntos críticos más generales del problema.

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�Intervención social

Estrés en el trabajo:
Práctica especializada del trabajo
social ocupacional
Guillermina Garza Treviño

Resumen

E

l presente artículo expone el
contenido de los principales
estudios realizados acerca
del estrés (estrés bueno) y el distrés (estrés malo), y de la contribución del trabajo social ocupacional
a la promoción de acciones estimulantes del primero y a la prevención
y curación de las consecuencias en
la salud producidas por el segundo.
Se exponen los resultados de estudios teóricos y empíricos relativos
a la naturaleza (estrés bueno: energía, y estrés malo::distrés), causas
(externas: medio ambiente, emergencias y retos en el trabajo, etc.,
e internas: ansiedad, insatisfacción, preocupaciones, etc.) y consecuencias (medicas, psicológicas
y de comportamiento), especialmente del estrés ocupacional. Se
describen las fuentes de éste (condiciones físicas, estructura de actividades, roles, conflicto, incompatibilidad de valores, ambigüedad,

etc.) y los estresores interpersonales (incongruencias de estatus,
densidad, personalidad, estilos de
dirección y trabajo en equipo).
Se comentan, igualmente, las
formas como el trabajo social profesional interviene en esta materia (empoderar y enlazar a los
empleados con recursos, servicios
y programas educacionales) y los
roles que al respecto desempeña
(organizador, consejero, mediador,
educador, facilitador, negociador,
planificador, administrador, evaluador, etc.)
Finalmente, se concluye que la
estrategia de intervención por parte del trabajador social en el campo del estrés ocupacional, requiere
considerar los métodos preventivos y curativos tanto para las personas como para la organización.
Introducción
El Trabajo Social es una profesión
en la que existe un fuerte deseo
de ayudar para mejorar la vida de
las personas. Este tipo de ayuda

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�Intervención social

toma forma a través de programas sociales que, junto con valores, conocimientos y habilidades
de los profesionales, provee a las
personas, grupos, comunidades y
organizaciones una versatilidad de
servicios. Su acción se orienta desde la prevención hasta problemas
sociales que afectan la calidad de
vida de la población a través de su
intervención con distintos modelos
de práctica.
Un factor que hace que el Trabajo Social sea diferente a muchas
otras profesiones es la oportunidad
de ayudar a las personas a enfrentar un amplio rango de problemas
humanos en diferentes escenarios
en los que el trabajador social puede, dentro de un comprensivo repertorio de conocimientos y técnicas, identificar las necesidades de
los clientes y tomar acciones que
cambien y mejoren su funcionamiento social.
Dentro de los modelos de intervención existe un enfoque dirigido
a la práctica especializada, que se
caracteriza por la aplicación de
conocimientos selectivos y habilidades especiales para un área de
práctica en particular que sirve a
la población con una determinada
necesidad (Morales, A., B. Sheafor y M. Scott, 2012). El Trabajo
Social Ocupacional definido como
un campo de especialización de la

práctica del Trabajo Social enfocada a las necesidades humanas y sociales en el campo laboral requiere
de una intervención con conocimientos y habilidades especiales
(Straussner, S., 1989). Generalmente funciona con el modelo de servicio a los empleados y se enfoca en
implementar programas y proveer
servicios que tengan un significante impacto en la salud física y mental (Lewis, B., 1990).
Los retos que enfrentan las personas en el lugar de trabajo crean
problemas y tensiones en su vida
que dan por resultado la presencia
de estrés. Éste se ha identificado
como un desorden o distrés entre
los 10 riesgos más importantes de
la salud ocupacional en los Estados
Unidos y se considera como parte del dominio de la salud pública
(Campbell, J., T. Wright, J. Adkins,
D. Nelson y J. Quick, 1997). En México desconocemos los datos que
nos muestren el nivel de riesgo, sin
embargo, es muy probable que, en
la actualidad, estemos a la par con
Estados Unidos de Norteamérica
en las zonas geográficas más industrializadas de nuestro país.
El fenómeno de estrés en el
trabajo como campo de especialización de la práctica del Trabajo
Social puede ser explicado desde
diferentes perspectivas. En el presente artículo se enfoca en dos
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dimensiones: la primera se refiere
a los conocimientos sobre la naturaleza, causas y consecuencias del
estrés ocupacional; y la segunda
como una práctica especializada
en Trabajo Social donde su importancia radica en que se asocia con
riesgos en la salud que afectan a la
fuerza laboral.
Conceptualización del estrés ocupacional
a) Desde una perspectiva histórica:
La historia del estrés es rica en
contribuciones científicas: desde
hace muchos años, fisiólogos, neurólogos, endocrinólogos y de las
ciencias del comportamiento han
tratado de explicar este fenómeno.
En 1867, el fisiólogo francés Claude
Bernard señaló que los cambios en
el medio ambiente pueden desbalancear el organismo y en respuesta a esta disfunción, aquél trata
de estabilizar y lograr de nuevo el
balance del milieu intérieur (Bernard, C., 1867) Hans Selye (1974),
endocrinólogo de la Universidad
de Montreal, descubrió una directa relación entre estrés crónico y el
desgaste en la vida del organismo.
En 1922, el médico fisiólogo Walter
Cannon introdujo el término ho-

meostasis para designar el mantenimiento del milieu intérieur contra
el colapso del mecanismo homeostático causado por el estrés.
Por otra parte, John M. Ivancevich y Michael T. Matteson (1980)
encontraron que desde la mitad
del siglo XIX el interés por los estudios médicos y su relación con el
estrés fueron disminuyendo, para
dar pie al surgimiento de importantes estudios entre las ciencias
del comportamiento. Actualmente,
las investigaciones sobre el estrés
tienden a dominar en este campo.
b) El estrés en el contexto ocupacional
Lo más relevante de la literatura
revela que el estrés es parte de la
vida. Cada persona enfrenta numerosas situaciones estresantes
día a día, y en este sentido es considerado como una forma de energía humana. El estrés es pues una
característica inevitable de la vida
profesional y personal (Campbell,
J., D. Nelson y J. Quick, 1990). Sin
embargo, su estudio como factor
de riesgo en las enfermedades comenzó a ser cuestionado a mediados de los años cincuenta del siglo
pasado debido a que no podían
explicar el rápido incremento de

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algunas las enfermedades cardiovasculares.
El estrés tiene varias connotaciones y definiciones basadas en
diferentes perspectivas de la condición humana. Desde la perspectiva
oriental, es considerado como la ausencia de paz interior; en la perspectiva occidental es descrito como una
pérdida de control. Psicológicamente es entendido como la respuesta
del organismo a un estímulo interno como ansiedad, insatisfacción o
preocupaciones; fisiológicamente
es definido como la respuesta del
organismo a cualquier demanda o
estímulo que no encuentra el modo
de adaptarse a él, ya sea de placer o
dolor. John M. Ivancevich y Michael
T. Matteson (1980) señalaron que el
estrés es una fuerza por encima de
las personas que resulta de una tensión, y que da como resultado una
deformación fisiológica, psicológica

o de comportamiento.
c) Cuando el estrés se convierte en
distrés
Aun cuando el estrés es una respuesta inevitable y potencialmente
saludable —es altamente funcional
y eleva el desempeño—, cuando
no es bien conducido se convierte en el llamado distrés, que no
es saludable ni inevitable. Estos
tipos de estrés se conocen como:
eustrés, cuya raíz griega significa
EU de euforia o buen estrés —euphoria + estrès= eustres—, que es
saludable, positivo y constructivo,
responde a legitimas emergencias
y retos en el trabajo; y el distrés
con el prefijo DIS, que en latín significa malo y se refiere al estrés no
saludable, negativo y destructivo y
que puede ser causa de numerosas
consecuencias.

Dinámica del estrés
Estímulo estresante= causas internas y/o externas
=
Respuesta individual al estrés
De comportamiento
Respuesta estresante =
Distrés
= Consecuencias =
Psicológicas
Médicas
Respuesta estresante =
Eustrés
= Bienestar individual

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d) Causas del estrés en el trabajo
James Campbell Quick, Thomas A.
Wright, Joyce A. Adkins, Debra L.
Nelson y Jonathan D. Quick (1997)
hacen referencia al estrés ocupacional como la movilización inconsciente de la energía individual que,
cuando es confrontada con cualquier demanda en el trabajo, busca
una respuesta personal que genera
estrés. Los autores explican las cuatro principales categorías que son
fuente fundamental del estrés en
el trabajo:
—La primera se refiere a las
condiciones físicas que no
hacen confortable el área
de trabajo o son peligrosas,
como permanecer en espacios confinados, sin ventilación, ninguna o poca iluminación, con polución, mal
funcionamiento del clima,
mala calidad del aire, temperatura inadecuada, ruidos,
vibraciones, malos olores y
diseño del lugar.
—La segunda categoría se
relaciona con las actividades
y tareas que de acuerdo a su
estructura generan estrés en
las personas en los distintos
niveles de trabajo, como son
la categoría ocupacional, la

rutina, inseguridad en la permanencia en el trabajo, la interacción insatisfactoria con
colegas y clientes, sobrecarga de trabajo y largas horas
dedicadas al trabajo.
—La tercera causa de estresores está compuesta por el
desempeño en los roles en el
trabajo. Existen dos tipos de
roles que han sido asociados
al estrés: el conflicto, cuando se padece de un liderazgo
inadecuado en el equipo de
trabajo, por la imposibilidad
o dificultad de entender el
cumplimiento de lo que se
espera o cuando reconoce
que existe incompatibilidad
entre la organización, sus valores y creencias; y la ambigüedad, que resulta cuando
es inadecuada o confusa la
información sobre qué comportamiento se espera sobre
su rol en el trabajo.
—En cuarto lugar están las
relaciones interpersonales
que se dan en el trabajo y tienen origen en la supervisión
punitiva, las presiones sociales y del medio ambiente
laboral. Se reconocen cinco
estresores interpersonales:
incongruencia entre su estatus personal, educacional
o familiar y el que cree que

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�Intervención social

debería tener; densidad, que
se refiere al espacio y distancia que cada persona necesita; tipo de personalidad que
cada compañero, supervisor
y jefes tienen y causan estrés
cuando su espacio es violentado con personalidades
orientadas al alto desempeño y al razonamiento, mientras que otras son mas emocionales y pueden intimidar
a cierto tipo de personalidades; los diferentes estilos
de dirección considerados
fuente de estrés; y las presiones del trabajo en equipo
cuando existen conflictos,
ambigüedad y dominio de
los jefes.
—Otra fuente de estrés, tal
vez la principal, es el cambio, caracterizado por la
competitividad individual,
por el conocimiento, las habilidades, la capacidad y el
esfuerzo influenciado por la
tecnología (Campbell, J., T.
Wright, J. Adkins, D. Nelson
y J. Quick, 1997).
Consecuencias en la salud: cuando
el estrés se convierte en distrés
La respuesta al estrés puede contribuir a lograr un óptimo estado

de salud y bienestar, estimulando la productividad y apoyando el
desempeño de la vida diaria, pero
cuando se convierte en distrés
como resultado de un manejo deficiente del estrés o cuando se vuelve
permanente se pude manifestar en
alguna o varias consecuencias. Los
referidos James Campbell Quick,
Thomas A. Wright, Joyce A. Adkins, Debra L. Nelson y Jonathan D.
Quick (1997) distinguen tres clases
de consecuencias cuando el estrés
se convierte en distrés: médicas,
de comportamiento y psicológicas,
expresadas comúnmente en desordenes en el funcionamiento de una
persona.
Consecuencias médicas
Desde el punto de vista fisiológico,
Hans Selye (1974), endocrinólogo
de la Universidad de Montreal y a
quien se le ha llamado “padre del
estrés”, señaló que el organismo
entero reaccionaba al estrés cuando el flujo sanguíneo podía desviarse desde el tubo gastrointestinal
hacía el corazón, cerebro y musculatura; durante el proceso, esta
adaptación ayudaría al organismo
a afrontar el estrés a corto plazo,
pero si aquél se prolonga, la adaptación podría desencadenar la movilización del sistema nervioso que,
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a su vez, estimula el sistema endocrino cuyo mensajeros clásicos son
las hormonas, las más importantes
de las cuales son la adrenalina y la
noradrenalina que sirven de transmisores mensajeros del sistema
nervioso simpático.
El sistema nervioso simpático
y el sistema endocrino trabajan
juntos movilizando actividades del
organismo, resultando en efectos
principalmente cardiovasculares y
metabólicos que ocasionan consecuencias adversas a la salud, además de la hipertensión con los clásicos síntomas del dolor de cabeza,
dolor de espalda, fatiga generalizada, entre otros.
El estrés no es causa directa de
cáncer, sin embargo, puede contribuir a su aparición, así como de úlcera péptica y problemas gastrointestinales, entre personas que se
exponen a factores de riesgo, como
es el caso de fumadores, bebedores de alcohol y consumidores de
dietas con grasa animal. El doctor
Stewart Wolf (1953), de la Universidad de Cornell y pionero de la medicina psicosomática, encontró en
sus investigaciones una asociación
entre ulceras y conflictos emocionales debido al estrés.
Uno de los efectos predominantes de la respuesta del estrés
son los cambios hormonales cómo

éstos incrementan la glucosa en
sangre; por otro lado, no podemos
decir que el estrés causa diabetes,
pero sí hay evidencias de que predispone e induce a la diabetes.
La hipótesis de que podían
existir características individuales
que favorecieran la aparición de
problemas cardiovasculares y más
específicamente de enfermedades
coronarias surgió de las observaciones clínicas de los cardiólogos
Meyer Friedman y Ray H. Rosenman (1974), quienes describieron
un patrón de comportamiento y
características emocionales que
parecía ser común a sus pacientes
debido al estrés y los llamaron: Patrón Tipo A y Patrón Tipo B de comportamiento
Consecuencias en el comportamiento
Cuando las personas no toleran la
frustración, no saben como estimular su desempeño en su vida y
no han encontrado redes afectivas
y sociales de apoyo, generalmente
buscan satisfactores en actividades que les ayudan a resolver sus
preocupaciones y acaban por decidirse por comportamientos adictivos como:

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—El uso del tabaco, el abuso
de alcohol, drogas y el juego, que constituyen los más
devastadores efectos del distrés.
—Predisposiciones a los accidentes: un reciente estudio de 833 empleados encontró que la frecuencia de
accidentes en el trabajo se
incrementó asociada con estresantes eventos de la vida,
especialmente en combinación con baja satisfacción en
el trabajo.
—Violencia: incluye asaltos,
homicidios, abuso infantil,
violaciones y abuso de personas mayores. Algunos señalan que la violencia crece
con la frustración y ésta se
torna en agresión.
—Desordenes alimenticios:
el distrés puede incrementar o disminuir el apetito; las
personas pueden responder
al estrés consumiendo alimentos con altos niveles de
grasa.
Consecuencias psicológicas
Numerosos estudios médicos avalan que los problemas en el trabajo
están más fuertemente asociados

con quejas de salud que con cualquier otro estresor, incluso más
que los problemas financieros o
de familia. Las vías a través de las
cuales los factores emocionales o
los estilos conductuales específicos pueden llegar a causar daños
orgánicos han sido ampliamente
investigadas. En el caso particular
de la relación entre el estilo conductual del Tipo A y la aparición de
enfermedades coronarias, una de
las hipótesis que se ha manejado
por más tiempo y que ha sido exhaustivamente investigada es la de
la hiperactividad del sistema cardiovascular ante estímulos específicos. Esto significa que en presencia de estímulos definidos como
estresantes, las personalidades
Tipo A muestran un aumento de
distintos indicadores de actividad
cardiovascular, como, por ejemplo,
la presión arterial y la frecuencia
cardiaca (Campbell, J., D. Nelson y
J. Quick, 1990).
Este estilo conductual denominado patrón de conducta Tipo A
comprende, en líneas generales,
características como: impaciencia,
alta competitividad y motivación
al logro, hostilidad en la comunicación, habla rápida, tensión en la
musculatura facial, así como una
actitud de alerta, estilo vocal enfático, ritmo acelerado de actuación,
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respuestas emocionales de irritabilidad, hostilidad, rabia y malestar (Friedman, M. y R. Rosenman,
1974).
De acuerdo a James Campbell
Quick, Thomas A. Wright, Joyce A.
Adkins, Debra L. Nelson y Jonathan
D. Quick, entre los efectos psicológicos del estrés se consideran el:
—Burnout o agotamiento:
se refiere a un crónico patrón de respuestas afectivas
—agotamiento emocional—
que reducen la satisfacción y
la productividad en el trabajo e incrementan el ausentismo; ocurre en profesionales
caracterizados por un alto
grado de compromiso al trabajo, altas expectativas de
desempeño y altas demandas emocionales en situaciones interpersonales. Generalmente se presenta en
profesiones de ayuda como
médicos, enfermeras, trabajadores sociales, maestras,
terapistas de varias disciplinas, policías y otros.
—Problemas
familiares:
los investigadores han encontrado que el estrés está
asociado con el detrimento
de la satisfacción en las rela-

ciones matrimoniales, ya sea
por el impacto del trabajo
en su vida familiar o por el
incremento de los síntomas
psicosomáticos.
—El uso del alcohol de uno
o ambos cónyuges: el incremento en niveles de estrés
es un fuerte predictor del
incremento en el abuso del
alcohol.
—Desordenes de ansiedad:
el término ansiedad es muchas veces utilizado para
describir la reacción al estrés
y otras veces como aprensión, malestar, inquietud,
intranquilidad y preocupación, en contraste con los
desordenes de ansiedad que
incluyen pánico, agorafobia
—miedo a espacios abiertos—, fobia social, desordenes obsesivos-compulsivos y
otros. El término desórdenes
de estrés agudos se refiere a
características de patrones
de ansiedad que ocurren
durante o inmediatamente
después de un evento traumático y posteriormente se
resuelve; son generalmente
situacionales o espontáneos.
—Desordenes del sueño: frecuentemente los problemas
del sueño se deben al estrés

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ocupacional, al excesivo uso
de cafeína y nicotina; pueden también ser agravado
con la ingesta de alcohol que
tiende a interrumpir los ciclos del sueño, incrementa
la adrenalina que hace que
la persona despierte y tenga dificultades para volver a
dormir.
—Desórdenes sexuales: otra
consecuencia del estrés es
la disfunción sexual que comúnmente causa la inhibición del deseo sexual y la
impotencia. El estrés puede
reducir las hormonas sexuales tanto en hombres como
mujeres.
—Depresión: es la más común condición psicológica,
acompañada de ansiedad.
Eventos estresantes como
la promoción o terminación
del trabajo, así como enojos
no resueltos, culpas, miedos
pueden ser precursores de la
depresión.
Costo del estrés
El fenómeno del estrés ocupacional es reconocido como un factor
asociado a problemas de salud.
En Norteamérica, Northwestern

National Insurance
Company
(1991) reportó que 40 por ciento
de los empleados y trabajadores
sintió que su trabajo era extremadamente estresante; cerca de 27
por ciento reportó que sus trabajos eran fuente de estrés en sus
vidas y cerca de 72 por ciento experimentó estrés en relación con
sus condiciones físicas y mentales.
En 1990, The California Worker’s
Compensation Intitute reportó que
durante la década de 1979 a 1988
la frecuencia del estrés mental se
incrementó 540 por ciento por
cada 1 mil trabajadores. En 1997,
la Asociación Americana de Cardiología en Estados Unidos de Norteamérica publicó que los costos de
las enfermedades cardiovasculares, muchas de ellas causadas por
estrés, ascendían a 259 billones de
dólares anuales.
En los Estados Unidos de Norteamérica existen estudios que estiman que el costo del estrés anda
entre 50-90 billones de dólares
anuales, principalmente originado
por el estrés ocupacional. Se habla
de un rápido crecimiento en el estrés emocional.
El reporte de investigación sobre niveles de estrés en una empresa de Monterrey, Nuevo León,
México (Garza, 1997) no resultó en
una replica de los estudios hechos
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en Estados Unidos, sin embargo,
reveló que el estilo de vida tuvo
una relación directa con el patrón
de conducta Tipo A. Se encontró
evidencia de que la conducta Tipo
A se relaciona con estilos de vida
menos saludables. En el caso de
estilos de vida más saludables, los
administradores y trabajadores
perciben ser mejor escuchados.
Los estilos de vida pueden también
desarrollar problemas que impactan en la salud cuando el estrés no
es controlado.
Estrés en el trabajo: practica especializada del trabajo social ocupacional
Roles de los trabajadores sociales
ocupacionales
El lugar de trabajo y el Trabajo Social Ocupacional juegan un importante rol con los empleados y sus
vidas. Autores como Allen Pincus y
Anne Minahan (1973) consideran
el rol que contribuye a la efectividad individual y organizacional.
McCathy y Steck (1990) señalan
que produce cambios dentro de la
organización que impactan en el
desempeño positivamente y mejora la calidad de vida de los empleados.

El mercado global, la competitividad y los cambios hacen del lugar de trabajo una fuente de altos
niveles de estrés y sus efectos son
claramente manifestados en la vida
de los empleados.
El Trabajo Social Ocupacional
junto con el de otros profesionistas
procura el bienestar y puede implementar una variedad de programas
para los empleados (Straussner, S.,
1989), además de que es un servicio que apoya con empoderar a
las personas que sufren estrés, han
sido lastimadas y vulneradas psicológicamente.
El trabajador social ocupacional
puede desarrollar programas dentro y fuera de los centros de trabajo
que coadyuven a la solución de problemas mediante sistemas de promoción, enlazando a los empleados
con recursos, servicios y programas
educacionales que contribuyan al
desarrollo y mejora de las políticas
sociales en el lugar de trabajo
El lugar de trabajo puede servir
para varios propósitos a los empleados en relación con sus necesidades, entre ellos fungir como
una comunidad funcional, ya que
muchos empleados pasan una buena parte de su vida en el trabajo y
éste se convierte en una segunda
familia, facilitando la seguridad
personal y el crecimiento social, así

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como un sentido de pertenencia
con un fuerte impacto en sus vidas.
Los roles aceptados por los trabajadores sociales en el lugar de
trabajo son de: organizador, consejero, mediador, educador, facilitador, negociador, planificador, administrador y evaluador. Estos roles
se pueden cruzar con todos los
métodos de intervención. Los trabajadores sociales son capacitados
para intervenir donde las personas
y su medio ambiente interactúan.
Este enfoque es muy adecuado
para el mundo del trabajo, ya que
puede instrumentar ayuda a los
empleados, sindicatos y servicios
directos e implementar una variedad de programas, desde consejería individual, con familias y grupos
de trabajo; brindar capacitación,
planeación e implementación de
programas preventivos, consultoría organizacional y participación
en acciones legislativas; crear apoyos sociales y educación para el retiro, entre otros.
La mayoría de la población está
ahora necesitada de servicios ocupacionales diferentes a la intervención
tradicional, y se requiere pues implementar nuevos enfoques como programas preventivos que estén ligados a problemas como el abuso del
alcohol y drogas, violencia doméstica, estrés y conflictos familiares.

La práctica especializada del
trabajador social ocupacional deberá estar dirigida a empoderar
al personal para que dé el primer
paso hacia adelante, esto es, ofreciéndole servicios concretos a fin
de prepararlos para la toma de decisiones. En el caso del estrés en el
trabajo, donde su importancia radica en que se asocia con riesgos en
la salud física y mental que afecta
la fuerza laboral, examinaremos
algunos aspectos relevantes para
el proceso de intervención. En lo
que toca al estrés organizacional es
conveniente incluir un diagnóstico
para identificar sus causas. Existen
dos formas de conducirlo: como
proceso dentro de la organización
con procedimientos específicos
e instrumentos para determinar
la causa de la disfunción actual y
desarrollar un perfil individual de
los empleados para recomendar y
evaluar un programa preventivo; y
a través de la medición del distrés
individual.
Métodos específicos e implementación de estrategias para minimizar
el distrés
Se refieren a un conjunto de ideas
básicas, métodos específicos y estrategias para ayudar al personal
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�Intervención social

de la organización a enfrentar las
causas, intensidad y duración de
los estresores.
Identificamos dos niveles de acciones orientadas a la prevención y
curación del estrés: el primero se
refiere a los métodos preventivos e
inicia con técnicas como la asertividad, reconocer lo inevitable, comunicación constructiva, discutir las
distorsiones cognitivas y cambiar
ciertos patrones de comportamiento como en el caso de personalidad
Tipo A, introducir programas que
tengan significante impacto en
la salud, y la espiritualidad como
fuente de fortaleza, es otra estrategia de apoyo. Existen investigaciones incluidas en las revistas de
Trabajo Social (Moore, 2003) que
han presentado evidencias de que
la espiritualidad y la fé son importantes para la salud y el bienestar
y proveen poder para controlar el
estrés.(Rankin,2007). Cuando son
utilizados en Programas de prevención del estrés proporcionan
optimismo, control interno y dan
seguridad que trasciende a las relaciones humanas. Su conexión con
la salud y bienestar es impresionante. (Quick y col.1997).
La segunda comprende métodos
curativos para problemas mayores
cuando el estrés permanece por
largo tiempo, y acude a profesio-

nales especializados en consejería
psicológica, psicoterapia, terapia de
comportamiento, terapia de grupo,
consulta médica en los casos de
enfermedad por estrés físico —cardiovasculares, úlceras gastrointestinales y otros— y/o mental —ansiedad, depresión, desordenes del
sueño y otros—.
El Trabajo Social Ocupacional
como práctica especializada requiere de mostrar maestría en técnicas, conocimientos y habilidades
en el área específica de la práctica
que se quiere intervenir. Los trabajadores sociales juegan un rol
central en los servicios al personal en su trabajo y deben mantener una práctica de alta calidad,
monitoreando su propio trabajo
y trabajando continuamente para
mejorar su desempeño. Cumpliendo estas metas, el trabajador social
debe procurar regularmente que
su práctica tenga fortaleza para ser
más efectiva y expandir su competencia profesional, así como evaluar sus acciones cuando sirve a
sus clientes. Otras tareas incluyen
la asistencia a seminarios y talleres
o la obtención de otros grados, al
igual que lecturas de libros y revistas académicas y profesionales.

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�Intervención social

Conclusiones
En conclusión, es claro que existe
una relación entre el Trabajo Social
Ocupacional y los servicios a los
empleados, estos dos campos de
estudio pueden ser una especialidad que nos prepara para los retos
y las oportunidades en la promoción de la salud física y mental en el
lugar de trabajo. La estrategia para
su implementación requiere considerar los métodos preventivos y
curativos tanto para las personas
como para la organización. Cambio
y estrés nos ofrecen la oportunidad de crecer, aprender y explorar
acciones para que las personas expandan sus recursos dentro y fuera
de ellos y simultáneamente mejorar el entorno en que vivimos.

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�Intervención social

Prevención social del crimen:
Nuevas perspectivas de intervención
Wael Hikal

Resumen

P

ara los desarrolladores de
políticas de seguridad pública es importante tratar de
remediar aquellas situaciones que
generan inseguridad; por ejemplo:
desempleo, pobreza, falta de educación, consumo de drogas, prostitución, robos, lesiones, etcétera.
Esto se puede realizar mediante
una estrecha colaboración entre las
autoridades responsables en materias de desarrollo de la ciudad, los
propietarios de bienes inmobiliarios y las autoridades encargadas
de la seguridad de la comunidad.
Así, en el presente trabajo se expondrán diversos temas referentes
al control social, la prevención y represión del delito y el tratamiento
penitenciario, todos ellos deficientes y con alcances pobres en cuanto a su finalidad prometida en las
leyes y políticas que les sustentan.
También se muestra una pequeña
propuesta haciendo énfasis en la
aplicación de determinados postulados.

Palabras clave: políticas de seguridad pública, factores de riesgo,
estudio multifactorial, rediseño de
estrategias, ciencia.
La represión y ¿prevención? del
delito en la actualidad
En la actualidad, la legislación penal mexicana considera como penas propiamente dichas: la prisión,
la sanción pecuniaria —monetaria—; la suspensión o privación de
derechos; la inhabilitación, destitución o suspensión de funciones
o empleos, entre otras (Cámara de
Diputados, 2005, 2009). “La pena
es la sanción impuesta por el ‘Estado’ a quien, por haber cometido
un delito, ha sido sujeto a un juicio
por el órgano competente” (Hikal,
W., 2011a: 258).
Es forzoso que la pena esté establecida por la ley con anterioridad a la comisión del hecho: no
hay delito sin ley; no hay delito sin
tipo; no hay pena sin tipo; no hay
pena sin delito, y no hay pena sin
ley (Becaria, C., 2006). Según el artículo 7 del Código Penal Federal,

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�Intervención social

delito es: “el acto u omisión que
sancionan las leyes penales” (Cámara de Diputados, 2005). También la Constitución Política de los
Estados Unidos Mexicanos en el
artículo 17 apunta que “ninguna
persona podrá hacerse justicia por
sí misma, ni ejercer violencia para
reclamar su derecho” (Cámara de
Diputados, 2009).
Ineficacia de la cárcel y el trato
científico-humanista
Históricamente, los centros penitenciarios tienen, al igual que muchas otras cosas en la vida, un origen religioso: por su similitud con
penitencia, se pretende que el individuo purgue y elimine sus males;
por otro lado, pena es una acción
impuesta para corregir y avergonzar.
Sin embargo, en un modelo actual,
el sistema de readaptación social o
reinserción pretende “en apariencia” curar al individuo sujeto a una
pena, por lo que el establecimiento debe cumplir con características
que den lugar a la misma. “La pena
tiene varios objetivos dentro de los
cuales supone que con sus características logrará la prevención del
delito y la rehabilitación del sujeto
criminal” (Amuchategui, I., 2005:
114). A saber: intimidatoria, doloro-

sa, ejemplar, legal, correctiva y justa
(Amuchategui, I., 2005: 114).
En síntesis, la pena y el tratamiento penitenciario tienen como
objetivo la reducación, rehabilitación y reincorporación del interno a
la sociedad. Lo anterior debería ser
el resultado de la pena, pero desgraciadamente no ha existido una
pena y un tratamiento que reduzcan
el hecho criminal; se ha visto que la
pena y el tratamiento penitenciario
son ineficaces (Peñaloza, P., 2007).
Los centros de readaptación social están sobrepoblados y no cumplen con su función curativa: al contrario, sirven sólo como centros de
“represión” social sin más fines. En
el ámbito penitenciario es frecuente
observar las carencias de la cárcel,
la suciedad, las enfermedades, la
prostitución, corrupción, promiscuidad homosexual y heterosexual, los
escapes, la dominación por parte de
los internos, las extorsiones desde
adentro, entre muchas otras conductas negativas. La pena supone
una curación, pero, como muchas
otras cosas más, sus intenciones exceden de sus reales alcances.
Prevención del delito
Para poder llevar a cabo la prevención, hay que definir el concepto
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�Intervención social

de ésta: es imaginar con anterioridad un hecho criminal y preparar
los medios necesarios para impedirlo. En la prevención se emplean
otros términos a manera de sinónimos como: control, intimidación
y predicción. La política criminológica puede ser entendida como la
puesta en práctica del conjunto de
medidas preventivas y de acción
posdelictiva; ha de comprender
todo lo que esté a disposición para
tratar y reducir la criminalidad.
Los medios que conducen a reducir el fenómeno antisocial son
necesariamente aquéllos que puedan oponerse a los factores criminógenos que la ocasionan o favorecen. Siendo la criminalidad, en
parte, un producto de la miseria,
de la ignorancia y de la enfermedad
mental y social, los medios hábiles
para limitar en lo humanamente
posible son aquéllos que combaten
esos factores; el Estado, por medio
de sus instituciones, debe ayudar a
reducir los factores criminógenos.
Se ha de entender lo anterior como
prevención social del delito, para lo
cual Naciones Unidas define la que
Engloba las estrategias y medidas encaminadas a reducir
el riesgo de que se produzcan delitos y sus posibles
efectos perjudiciales para

las personas y la sociedad,
incluido el temor a la delincuencia, y a intervenir para
influir en sus múltiples causas (Oficina de las Naciones
Unidas contra la Droga y el
Delito, 2007: 303).
Por otro lado, Eduardo Martínez
Bastida describe muy adecuadamente el concepto de prevención
social del delito:
Se basa en intervenciones no
penales sobre delincuentes
potenciales orientadas a atenuar su propensión criminal,
sustentándose en las teorías clásicas de la etiología
del delito, según las cuales
la acción criminal se explica
por la existencia de diversos
factores (familia, escuela,
amigos, pareja, empleo, drogas, alcohol, etc.). Es decir,
se pretende actuar sobre
las causas más significativas
de la criminalidad y la creación de lazos de solidaridad
social que, favoreciendo la
prevención de conductas ilícitas, incrementen la calidad
de vida de los ciudadanos y
sus resultados sólo podrían
darse en el mediano y largo
plazo (2007: 91).

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�Intervención social

En muchos países del mundo entero, las estadísticas de la criminalidad
han aumentado en forma rápida,
fuerte y degenerada; la criminalidad
se ha convertido en un fenómeno
normal que cada vez más personas
adoptan y “evolucionan”. Hay dos
factores que contribuyen principalmente a esta situación. En primer
lugar, el Estado no se dio cuenta
a tiempo de las limitaciones de la
justicia penal tradicional como la
policía, los tribunales, las cárceles,
etcétera, para responder a ella; en
segundo lugar, se presta un apoyo
mínimo a la política criminológica
y a la Criminología, que tienen por
objeto conocer las causas y reducir
la cantidad de víctimas y de criminales.
De acuerdo con el mismo autor,
la política criminológica puede consistir de los siguientes pasos:
1. Buscar datos para identificar
patrones en los incidentes que
enfrentan rutinariamente.
2. Someter a un profundo análisis las causas de esos patrones o problemas.
3. Encontrar nuevas soluciones
de intervención previniendo
la cadena de causas para reducir los efectos negativos
de esos problemas en el futuro. Estas nuevas estrate-

gias no están limitadas a los
esfuerzos para identificar
y perseguir delincuentes.
Más bien, sin abandonar el
uso de la aplicación de la
ley cuando ésta sea la mejor
manera de enfrentar los problemas, las políticas orientadas a los problemas busca
encontrar otras respuestas
potencialmente efectivas —
que podrían requerir aliarse
con otros actores— dando
una máxima prioridad a la
prevención.
4. Evaluar el impacto de las intervenciones, y si no funcionaron, iniciar nuevamente el
proceso (Clarke, R. y J. Eck,
2005: 33).
La prevención debe ser considerada como herramienta básica para
la reducción de la criminalidad, la
violencia y la inseguridad.
El deber ser: ¿qué nos muestran
las legislaciones?
En su documento Recopilación de
reglas y normas de las Naciones
Unidas en la esfera de la prevención del delito y la justicia criminal
y en el apartado de Política Social,
la Organización de las Naciones
Unidas apunta:
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�Intervención social

Los organismos gubernamentales deberán asignar elevada prioridad a los planes y
programas dedicados a los jóvenes y suministrar suficientes fondos y recursos de otro
tipo para prestar servicios
eficaces, proporcionar las instalaciones y el personal para
brindar servicios adecuados
de atención médica, salud
mental, nutrición, vivienda1
y otros servicios necesarios,
en particular de prevención y
tratamiento del uso indebido
de drogas y alcohol, y cerciorarse de que esos recursos
lleguen a los jóvenes y redunden realmente en beneficio
de ellos (Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y
el Delito, 2007: 85).
Los programas de prevención de la
delincuencia deberán planificarse y
ejecutarse sobre la base de conclusiones fiables que sean resultado de
una investigación científica, y periódicamente deberán ser supervisados, evaluados y readaptados en
consonancia con esas conclusiones.
Por otro lado, la Constitución
Política de los Estados Unidos Mexicanos indica en el artículo 18:
1

Al respecto véase González, J., 2012.

El sistema penitenciario se
organizará sobre la base del
trabajo, la capacitación para
el mismo, la educación, la salud y el deporte como medios
para lograr la reinserción del
sentenciado a la sociedad y
procurar que no vuelva a delinquir, observando los beneficios que para él prevé la ley.
Las mujeres compurgarán sus
penas en lugares separados
de los destinados a los hombres para tal efecto (Cámara
de Diputados, 2009: 11).
Por otro lado, la Ley que establece
las norma mínimas sobre readaptación social de sentenciados señala en el artículo 3:
En dichos convenios se determinará lo relativo a la creación y manejo de instituciones penales de toda índole,
entre las que figurarán las
destinadas al tratamiento de
adultos delincuentes, alienados que hayan incurrido en
conductas antisociales y menores infractores, especificándose la participación que
en cada caso corresponde a
los Gobiernos Federal y Locales (Cámara de Diputados,
2009c: 1).

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�Intervención social

Y en el artículo 5:
Los miembros del personal
penitenciario quedan sujetos a la obligación de seguir,
antes de la asunción de su
cargo y durante el desempeño de éste, los cursos de
formación y de actualización
que se establezcan, así como
de aprobar los exámenes
de selección y permanencia
que se implanten. Para ello,
en los convenios se determinará la participación que en
este punto habrá de tener el
servicio de selección y formación de personal, dependiente de la Secretaría de
Seguridad Pública (Cámara
de Diputados, 2009c: 2).
Y la “máxima penitenciaria” se describe en el artículo 6:
El tratamiento será individualizado, con aportación
de las diversas ciencias y
disciplinas pertinentes para
la reincorporación social del
sujeto, consideradas sus circunstancias personales, sus
usos y costumbres tratándose de internos indígenas, así

como la ubicación de su domicilio, a fin de que puedan
compurgar sus penas en los
centros penitenciarios más
cercanos a aquél, esto último, con excepción de los sujetos internos por delincuencia organizada y de aquellos
que requieran medidas especiales de seguridad.
Para la mejor individualización del tratamiento y
tomando en cuenta las condiciones de cada medio y las
posibilidades presupuestales, se clasificará a los reos
en instituciones especializadas, entre las que podrán
figurar establecimientos de
seguridad máxima, media y
mínima, colonias y campamentos penales, hospitales
psiquiátricos y para infecciosos e instituciones abiertas (Cámara de Diputados,
2009: 2).
Lo anterior hace reflexionar sobre
los sucesos en los que se ven involucrados sicarios, asesinos a sueldo
que matan a más de uno. Por estos
hechos, se opina que los sujetos
que sobrepasan a los delitos que
ponen en riesgo solamente el patrimonio, son individuos que nunca
podrán ser readaptados; además,
117

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�Intervención social

se les impondrá pena privativa de
la libertad que durará 40 años.
Hay que pensar si en realidad en
40 años de ¿tratamiento? se irán a
rehabilitar: suponiendo que un sujeto comete dos o más homicidios
a los 30 años de edad, se le aplicará la pena ya señalada y se supone
que saldrá a los 70 años, ¿rehabilitado? ¿Qué va hacer en la sociedad
a esa edad?
Propuesta: un nuevo modelo de
prevención del delito
En casi todos los libros que llevan
por título “Criminología”, “Prevención del delito”, “Política Criminológica”, “Penología” o similares
—entre ellos de Derecho Penal y
Penitenciario—, la importancia de
los factores criminógenos radica
en prevenir el delito, así como a
nivel internacional la recomendación siempre ha sido diagnosticar
los factores de riesgo (Baratta, A.,
2004; Beristain, A. y E. Neuman,
2004; Elbert, C., 1996a y 1996b;
Elbert, C., 1999; Márquez Piñero,
R., 1999; Reyes Calderón, J., 2001;
Reyes Echandía, A., 1987; Reynoso,
R., 2004; Restrepo, J., 2002; Tieghi,
O., 2004; Zaffaroni, E., 2003; Hikal,
W., 2011a y 2011b).

Al respecto, Jorge López Vergara señala que:
Para el estudioso del complejo fenómeno criminal es
indispensable el análisis de
las circunstancias que originan la conducta antisocial.
Sólo conociendo los diversos
factores que contribuyen a
que un hombre integrado a
una sociedad realice determinados actos —que esta última no puede permitirle—,
se podrán sentar las bases
para el análisis científico de
la conducta antisocial y de su
prevención (2006: 131).
La propuesta básica de quien esto
escribe consiste en lo siguiente:
—Estudio multifactorial de
las causas de la criminalidad.
—Más inversión en la prevención social del delito.
—Aumentar la capacidad de
personal e infraestructura
penitenciaria para un correcto diagnóstico y tratamiento
penitenciario.
—Disminuir las penalidades
de acuerdo a las características del delito y de la personalidad.

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�Intervención social

—Reinserción social.
—Mayor uso de los métodos
alternos de solución de controversias (Hikal, W., 2011b:
22).
Cada día se sabe más que los factores que desarrollan las conductas antisociales son endógenos y
exógenos. El análisis debe ser a
todo tipo de conductas, y no sólo
a las criminales, ya que la prevención comienza por las conductas
normales que son propensas a las
anormales y desviadas.
Planeación para la prevención del
delito
La prevención del delito se debate entre dos contrastes: reprimir y
estudiar las causas de la criminalidad; a niveles globales, se tiene
bien identificado que hace falta
multiplicar la segunda opción, pero
poco se ha hecho sobre el tema. La
fuente de información más precisa
para obtener dichos datos proviene de la Organización de las Naciones Unidas, organismo internacional que reúne a representantes de
múltiples países —llamados Estados Parte de la ONU— y se analizan
las antiguas formas de prevención,
las actuales y las propuestas a futu-

ro inmediato. Así, los congresos de
las Naciones Unidas sobre prevención del delito y justicia penal, que
se han venido celebrando cada cinco años desde 1955, han resultado
una fuente muy valiosa y una fuerza impulsora para este proceso.
La Oficina de las Naciones Unidas
contra la Droga y el Delito detalla
(2007: 291-293):
a) Un diagnóstico local de los
fenómenos delictivos, sus
características, los factores
que los propician, la forma
que revisten y su alcance.
b) La determinación de todos
los agentes pertinentes que
podrían participar en la recopilación del mencionado
diagnóstico y en la prevención de la delincuencia, así
como en la lucha contra el
delito, por ejemplo: instituciones públicas —nacionales o locales—, autoridades
locales elegidas, sector privado —asociaciones y empresas—, sector voluntario,
representantes de la comunidad, y otros.
c) Cuando proceda, la institución de mecanismos de
consulta que promuevan un
mejor enlace, el intercambio
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�Intervención social

de información, una labor
conjunta y la elaboración de
una estrategia coherente.
d) La elaboración de posibles
soluciones a estos problemas en el contexto local.
Para que el plan de acción integrado
para la prevención del delito sea amplio y eficaz, sus autores deberán:
a) Definir:
1. La naturaleza y los tipos de
problemas delictivos que
se vayan a abordar, como el
hurto, el robo, (…), los ataques raciales, los delitos relacionados con las drogas, la
delincuencia de menores y la
posesión ilegal de armas de
fuego, teniendo en cuenta
todos los factores que puedan generar directa o indirectamente esos problemas
o contribuir a ellos.
2. Los objetivos que se hayan
fijado y los plazos en que deban alcanzarse.
3. La acción prevista y las responsabilidades respectivas
de los que intervengan en
la ejecución del plan (por
ejemplo, si se han de movilizar recursos locales o nacionales).

b) Considerar la posibilidad de
hacer intervenir a una gama
de actores que representen
en particular a:
1. Los trabajadores sociales y
de la educación, el sector
de la vivienda y la salud,
además de la policía, los
tribunales, los fiscales y los
servicios encargados de la
libertad condicional.
2. La comunidad: autoridades
elegidas, asociaciones, voluntarios, progenitores, organizaciones de víctimas, y
otros.
3. El sector económico: empresas, bancos, comercios,
transportes públicos, y otros.
4. Los medios de comunicación
social.
c) Examinar el interés que revisten para el plan de acción
de prevención del delito factores tales como:
1. Las relaciones familiares,
entre generaciones o entre
grupos sociales, y otros.
2. La educación, los valores religiosos, éticos y cívicos, la
cultura, y otros.
3. El empleo, la capacitación,
las medidas para combatir el
desempleo y la pobreza.

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�Intervención social

4. La vivienda y el urbanismo.
5. La salud, las drogas y el abuso del alcohol.
6. La ayuda gubernamental y
comunitaria a los miembros
más desfavorecidos de la sociedad.
7. La lucha contra los factores
que promueven la violencia
y la intolerancia.
d Considerar la adopción de
medidas a diversos niveles.
De lo mostrado se puede confirmar
que la mejor estrategia para prevenir el delito es conocer a profundidad sus causas. Y sobre todo con
un adecuado intercambio de información y formación de grupos de
trabajo para lograr el éxito. El presente deberá servir como modelo
para la articulación de las políticas
públicas.

Planeación para el tratamiento
penitenciario
Respecto el trato al delincuente o
criminal, se sugiere:
—No ver al sujeto como
“uno más”.
—Calidad y cantidad en la
obtención de información.

—Rigor científico.
—Comprobar con la realidad
la información que el paciente da.
—De preferencia visitar el
área de donde proviene el
paciente.
—Intercambiar información
con el área de prevención
del delito.
—Desarrollar un plan de tratamiento de acuerdo a las
áreas de oportunidad en el
paciente.
—Si el paciente está condenado a pasar toda su vida
en el centro penitenciario,
analizar aún más a fondo los
motivos de su delito.
—De ser posible, tener información de la víctima por
medio de entrevistas.
—Discutir los resultados con
los demás profesionistas
para conocer sus percepciones y alimentar el conocimiento.
—Finalmente, lo más conveniente será compartir la
información con el área académica (...) de una escuela,
para que ahí se procesen los
datos y se den a conocer a
los estudiantes y demás comunidad de investigadores y
científicos (Hikal, W., 2011b:
148).
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�Intervención social

La administración penitenciaria
escogerá cuidadosamente el personal de todos los grados, puesto
que de la integridad, humanidad,
aptitud personal y capacidad profesional de este personal dependerá la buena dirección de los establecimientos penitenciarios. La
administración penitenciaria se
esforzará constantemente por despertar y mantener, en el espíritu
del personal y en la opinión pública, la convicción de que su función
constituye un servicio social de
gran importancia y, al efecto, utilizará todos los medios apropiados
para ilustrar al público.

ricanos, entre otros— y responder
de forma coordinada en el plano
local, de conformidad con un plan
de acción integrado para la prevención del delito. La seguridad se logra a través de la investigación de
las conductas criminales desde sus
etapas iniciales, siendo así cómo se
previenen; por consecuencia, debe
darse la prevención de que éstas no
se desarrollen con actos que dañen
a la sociedad, y si se manifiestan,
reprimirlas por medio de la persecución, el tratamiento en el centro
social dedicado a la rehabilitación,
así como el tratamiento después
de salir para prevenir que vuelvan
a cometer otros delitos.

Conclusiones
La delincuencia urbana se caracteriza por una multiplicidad de
factores y formas. Con frecuencia
será útil adoptar un enfoque interinstitucional —apoyarse de las
dependencias de gobierno en sus
tres niveles: federal, estatal y municipal, además de organismos internacionales como: la Secretaría
de Seguridad Pública, Secretaría
de Desarrollo Social, Secretaría
de Obras Públicas, Instituto de la
Juventud, Instituto de la Mujer,
agencias de las Naciones Unidas,
Organización de los Estados Ame-

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Disponible en internet: http://ftsydh.uanl.
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�Educación

Equidad educativa:Una comparación
entre México y Argentina
María Cecilia Losano
José Baltazar García Horta

Resumen

L

a equidad se ha transformado
en la actualidad en un elemento central dentro de las
políticas educativas, junto con las
demandas de cobertura, eficiencia
y eficacia (GERESE, 2005; Meuret,
D., 2006). Se procura caracterizar
la equidad en el sistema educativo
de nivel medio y medio superior de
México y Argentina con respecto
a poblaciones marginales mediante un estudio de casos comparado, utilizando datos cualitativos
y cuantitativos. En esta ocasión,
se analizan los resultados de los
procesos educativos en pos de la
equidad. Se sostiene que ambos
países muestran una base fundacional y legal común: la defensa
de la educación como una estrategia democratizadora, de progreso
social y autonomía; el interés por
otorgarle una unidad a este nivel,
uniéndolo a la educación básica y
estableciendo, para ambos países,
una obligatoriedad de 10 años. Del
mismo modo, enfrentan desafíos
similares entre los cuales destaca

la reducción de la transmisión de
la desigualdad entre generaciones.
Las fortalezas de México residen en
su relativa equidad de sexo, en el
crecimiento de matrícula secundaria y el crecimiento en el empleo a
nivel educativo. Por su parte, Argentina se destaca por su bajo índice de probabilidad de caer en la
pobreza en comparación con México y el efecto de la escolarización
en empleo, considerando que la
primaria tiene acceso prácticamente universal.
Palabras clave: equidad, México,
Argentina.
Introducción
La ética de las instituciones sociales se caracteriza por cuestionar la
manera en que debe organizarse
colectivamente la sociedad (Arnsperger, C. y P. Van Parijs, 2002). El
modo en que aquéllas estructuran
los principios que regirán la distribución de los bienes que proveen,
habla de cómo se entenderá la jus125

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�Educación

ticia social. William Daros (2005)
señala los efectos que tienen sobre
el sentido de pacto social las crisis
económicas y sociales que finalmente son, para el autor, crisis morales. La crisis estaría configurada
por el desconocimiento de lo justo
y por ignorar el bien común que
constituye el contrato social.
No obstante, las soluciones a dichas crisis tienen sus dificultades: el
Estado de Bienestar nace y se constituye en una contradicción —al decir de Claus Offe (1984)—, donde
confluyen intereses libertarios y solidarios, comunitarios e individuales
que llevan a constituir a la sociedad
como el lugar “natural de la igualdad, de la desigualdad y de la diversidad” (Daros, W., 2005: 8).
¿Cuál son las responsabilidades
éticas de las instituciones sociales
en este contexto? ¿Qué valores
asumen y cómo los implementan?
La educación parece tener al
respecto un rol particular: como
institución social está permeada de
estas contradicciones, pero también
se la vislumbra como la institución
plausible de modificar esta
situación. Ya sea que se asuma una
postura mercantilista del proceso
de enseñanza-aprendizaje o que
se procure fomentar la libertad y la
autonomía, se ha depositado sobre
la institución educativa la esperanza
de un cambio.

Los argumentos en torno a la
equidad y la justicia social se ponen
de manifiesto en la operacionalización de las políticas educativas y los
diversos programas de inclusión de
grupos marginales. Sin embargo, la
Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y
la Cultura (UNESCO) (2010a) argumenta que la marginación escolar
tiene, en la actualidad, un carácter
informal “arraigada en procesos
sociales, económicos y políticos
que restringen las oportunidades
vitales de determinados grupos o
individuos” (153).
La democratización en el ingreso y la mayor conciencia de los
efectos sociales de la escolarización ha vuelto el tema de la equidad un tema político, lo que a su
vez se suma a las demandas de la
distribución, la eficiencia y la eficacia (GERESE, 2005). La creencia
de que la educación llevaría a un
mayor bienestar la ha convertido,
según Denis Meuret (2006), en un
bien demandado socialmente y, en
consecuencia, en un elemento central de la política educativa.
En lo que respecta a la educación
secundaria en específico, Claudia
Jacinto y Flavia Terigi (2007) plantean que este nivel ha enfrentado
el desafío de la masificación cuando históricamente ha sido pensado
para la selección y la clasificación.

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�Educación

Hasta reciente época, los estudios
secundarios se han convertido en
obligatorios, lo que ha llevado a
determinar que, en materia educativa, uno de los mayores problemas
de Latinoamérica es la retención y
conclusión de este nivel (Organización de las Naciones Unidas para la
Educación, la Ciencia y la Cultura,
2010b), siendo una de las poblaciones aún excluidas de este proceso
los jóvenes de clases desfavorecidas (Maimone, M. y P. Edelstein,
2004: 36).

General:

Formulación del problema

Marco teórico

La línea de exploración que se propone el presente artículo es la de
caracterizar comparativamente la
equidad en los sistemas educativos
de México y Argentina en poblaciones marginadas, formulándose
la siguiente pregunta de investigación: ¿qué características posee la
equidad educativa en los sistemas
educativos mexicano y argentino en
lo que respecta a poblaciones marginales?
En función de lo mencionado anteriormente, se proponen como objetivos de investigación los siguientes:

En lo que respecta a la incorporación de poblaciones históricamente marginadas de los procesos
educativos, los discursos oficiales
proponen su inclusión positiva en
pos del cumplimiento de una promesa moderna. Sin embargo, diversos autores (Duru-Bellat, M., 1996;
Bourdieu, P., 2002; Bourdieu, P. y
J. Passeron, 2003; Maimone, M. y
P. Edelstein, 2004) advierten sobre
las estrategias a implementar en la
inclusión educativa, al remarcar el
efecto de reproducción de los privilegios de clase que poseen los sistemas escolarizados.
Para estos autores, la escuela reproduciría las desigualdades

—Caracterizar la equidad educativa en el sistema educativo mexicano y argentino, con respecto a las
poblaciones marginales.
Específicos:
—Identificar indicadores de equidad educativa en ambos países de
poblaciones marginales.
—Establecer semejanzas y diferencias entre el sistema educativo argentino y mexicano.

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�Educación

sociales de cada contexto. Marie
Duru-Bellat (1996) sostiene que la
reproducción de la inequidad en la
escuela es reflejo de la inequidad
en la sociedad y que, a pesar de las
intenciones “uniformadoras” de un
currículum común, “los actores implementan estrategias en el sistema.
En este caso, las familias reaccionan
en contra de la estandarización y
buscan diferenciación” (1966: 348).
En consecuencia, el brindar mayor
autonomía a las escuelas y las familias deviene en mayor inequidad,
porque las elecciones personales
que realizan las familias tienen efectos sociales de reproducción del estatus social y por su posibilidad real
de brindar elecciones.
Los estudios de Vincent Dupriez
y Xavier Dumay (2006) confirman
las hipótesis de que una mayor uniformidad escolar reflejaría resultados más equitativos, aunque su
población no sea homogénea. Con
mayor cautela, también sostienen
que un sistema educativo único favorece la homogeneidad, aunque
no en todos los casos esta afirmación aplicaría.
Por su parte, Claudia Jacinto y
Flavia Terigi distinguen tres niveles
de inclusión educativa: la posibilidad
de acceder al sistema secundario,
de permanecer en él y de aprender.
Las autoras enfatizan que “el acce-

so en la escuela secundaria no sólo
implica los niveles de matriculación
en el nivel, sino también preguntarse a quiénes se incluye” (2007:
43). GERESE (2005), por su parte,
consideran otros tres niveles más:
la igualdad de tratamiento, entendida como la capacidad de realizar los
mismos aprendizajes y de beneficiarse de una enseñanza de base; la
igualdad de resultados, esto es, de
garantizar un cierto nivel de conocimientos; y, finalmente, la igualdad
de realización social, definida como
la posibilidad de que todos tengan
la misma oportunidad de explotar
las competencias adquiridas, que
sean valoradas socialmente y de
realizarse como persona.
Metodología
Jean Blondel sostiene que la comparación “es el único modo por el
cual uno puede moverse más allá
de la especificidad de la vida política de los países individualmente y
llegar a generalizaciones realistas”
(2004: 184). La comparación, para
este autor, es central para el estudio de las políticas públicas, ya que
permite elaborar conceptos y teorías y validar sus conclusiones.
El enfoque que se asumirá es el
de estudio de caso comparado, en

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�Educación

la medida en que interesa describir a profundidad la problemática
de la equidad educativa, siendo la
comparación un elemento que favorecerá este objetivo.

A fin de caracterizar la equidad
en el sistema educativo se identificó una serie de indicadores que se
presentan en el siguiente cuadro:

Tabla 1. Indicadores de equidad educativa
Elemento
a considerar

Concepto
englobado

Descripción

Equidad en el ingreso según género
Resultados

Igualdad de
realización
social

Porcentaje de población activa con estudios secundarios o
superiores
Ingresos salariales por nivel de estudio
Índices de pobreza según nivel educativo
Tasa de desempleo según nivel educativo

Fuente: elaboración propia.

Dada la diversidad de datos que se
recolectaron, la presente propuesta
combina información de carácter
cualitativo como cuantitativo. El
motivo de este enfoque se debe a
la fortaleza que provee tanto teórica como metodológicamente. Tal
como lo afirman Arnold J. Heidenheimer, Hugh Heclo y Carolyn Teich
Adams: “en años recientes, ha habido un creciente reconocimiento
que los análisis necesitan utilizar
tanto datos cuantitativos de gran
escala que muestran las similitudes
y diferencias como estudios de caso
contextuales y ricos” (1990: 12).

Resultados
Equidad en el ingreso según género. Para el primer aspecto, en el
caso de Latinoamérica, el Informe
Regional de Revisión y Evaluación
del Progreso de América Latina y el
Caribe hacia la Educación para Todos (Organización de las Naciones
Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, 2008) señala que
se ha observado una disminución
en las brechas en lo que respecta
a la equidad de género a nivel secundario e incluso pareciera exponerse una tendencia a la reversión,
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�Educación

poniendo en desventaja a la población masculina.
Tanto México como Argentina
muestran una relativa paridad en el
ingreso, teniendo México una paridad en los tres niveles —educación
inicial, primaria y alta y baja secundaria2—, mientras que Argentina
tiende a favorecer más a las mujeres que a los hombres en este
último nivel. El comportamiento
es similar en el caso de la conclusión de los estudios. Es importante
destacar que el caso de México es
sobresaliente en toda América Latina, junto con otros siete países —
Dominicana, Ecuador, Perú, Bolivia,
Cuba, Jamaica y El Salvador—.
Porcentaje de población activa
con estudios secundarios o superiores. En todos los países de Latinoamérica se ha observado un
crecimiento de su población con
estudios secundarios, pero dentro de este grupo destacan México y Argentina —junto con Chile
y Perú— por presentar tasas más
altas al promedio. Argentina muestra un valor de 48.42 por ciento de
su población económicamente activa con estos estudios para el año
1999, mientras que México para el
año anterior fue de 47.4 por cien-

to. Si se relacionan estos indicadores con el quintil de ingreso, se
obtiene que Argentina sería un país
más igualitario, junto con Venezuela y Chile, México ubicándose en un
lugar intermedio, junto con Perú, y
Brasil se ubicaría en el extremo de
la desigualdad (Sistema de Información de Tendencias Educativas
en América Latina, s/f).
Ingresos salariales por nivel de
estudios. Si bien este indicador pudiera mostrar diferencias debido a
otros factores no relacionados con
los estudios, se observa que en Latinoamérica las diferencias entre
educación universitaria y básica redundan de manera significativa en
diferencias salariales. En la siguiente figura se muestra el comportamiento tanto para México como
para Argentina:

2 Correspondiente a secundaria y preparatoria
respectivamente en el caso de México y EGB y
Polimodal en Argentina.

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�Educación

Tabla 6. Diferenciales salariales por nivel educativo3
País

Género

Inferior a
primaria

Secundaria

Superior

Argentina
(1999)

Hombre

78

146

282

Mujer

84

177

277

México
(1998)

Hombre

72

163

512

Mujer

66

183

385

Fuente: Sistema de Información de Tendencias Educativas en América Latina (s/f).

Índices de pobreza según nivel educativo. Es entendido por el Sistema de
Información de Tendencias Educativas en América Latina (s/f) como un
indicador con el cual se mide la incidencia de la pobreza de dos maneras
diferentes: la primera, denominada FGT0, corresponde a la tasa resultante
del cociente entre el número de personas que se encuentran por debajo
de la línea de la pobreza y el total de la población considerada; la segunda, FGT1 hace referencia a la brecha (o déficit) de la pobreza, es decir, la
,
distancia media que separa a la población pobre de la línea de la pobreza
o, alternativamente, los recursos necesarios para eliminar la pobreza mediante transferencias totalmente eficaces (40).
Tabla 7. Índices GFT0 y FGT1 según nivel educativo
Índice FGT0

Índice FGT1

País

Argentina 1999

México 1998 Argentina 1999

México 1999

Inferior a
primaria

0,42

0,64

0,17

0,27

Primaria

0,29

0,46

0,10

0,17

Secundaria

0,09

0,28

0,03

0,09

Universidad

0,03

0,03

0,01

0,01

Fuente: Sistema de Información de Tendencias Educativas en América Latina, s/f (41-42).

3 El nivel primario de educación es igual a 100, por lo que los datos deben leerse en proporción a ello.
Ejemplo, un hombre en Argentina con secundaria terminada gana 14.6 veces más salario que alguien
sin primaria terminada.

131

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�Educación

Siguiendo los índices de décadas
anteriores, pudiera afirmarse que
el índice ha mostrado una paulatina baja, pero la probabilidad de
caer en la pobreza es más significativa en México y, en menor medida, en Argentina. Lo mismo en lo
que respecta a los ingresos medios,
en tanto que a medida que se aumentan los estudios disminuye la
brecha de la pobreza, aunque si
se observa los cambios en el tiempo, una década antes Argentina
no muestra cambios mientras que
para México se observa una reduc-

ción de 5.26 por ciento (Sistema de
Información de Tendencias Educativas en América Latina, s/f).
Finalmente, las tasas de desempleo según nivel educativo diferencian a México y Argentina en dos
grupos: Brasil, Chile y Venezuela
junto con Argentina muestran un
crecimiento al pasar de “inferior
a primaria” a “primaria”, descendiendo luego con los restantes niveles, mientras que México y Perú
denotan un crecimiento constante,
señalándose una correlación entre
el nivel educativo y el empleo.

Tabla 8. Tasas de desempleo según nivel educativo
País
Inferior a primaria
Primaria
Secundaria
Universidad

Argentina

México

Hombre

18

2

Mujer

12

1

Hombre

15

3

Mujer

19

2

Hombre

11

4

Mujer

17

3

Hombre

6

4

Mujer

7

4

Fuente: Sistema de Información de Tendencias Educativas en América Latina (s/f).

Argentina presenta tasas más altas
de desempleo que México, incluso
comparando con Brasil Chile, Perú
y Venezuela, mientras que México
muestra mejores tasas a nivel grupal.
En lo que respecta a los resultados

escolares, llama la atención la relativa homogeneidad de los datos
para los dos países, destacando
México en la equidad de sexo, en
el crecimiento de matrícula secundaria y el crecimiento en el empleo

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�Educación

a nivel educativo. En el caso de Argentina, sus fortalezas están en su
bajo índice de probabilidad de caer
en la pobreza en comparación con
México y el efecto de la escolarización en empleo, considerando que
la primaria tiene acceso prácticamente universal.
Reflexiones finales
En el presente trabajo se caracterizó la equidad en los sistemas
educativos mexicano y argentino,
procurando mostrar una imagen
contextual. Si bien no se pueden
abstraer conclusiones definitivas
—en tanto la implementación de
estrategias tiene efectos a corto y
largo plazo—, pueden señalarse
una serie de reflexiones que pueden servir para pensar en torno a
la equidad educativa.
En primer lugar, no puede afirmarse que México ni que Argentina
sean más equitativos uno que otro.
Esta pregunta debe especificar en
torno a qué. Del mismo modo,
ambos países presentan particularidades que hacen que los desafíos sean diferentes. Por ejemplo,
podemos mencionar la dispersión
poblacional en Argentina y la diversidad en México.
Si bien en el discurso Argentina
muestra una preocupación mayor

por este tema, México ha mostrado mayor iniciativa en combatirlo
mediante la construcción de organismos y programas claros, evaluables y con apoyo e intervención
de organismos internacionales.
Argentina posee indicadores “duros” que muestran una mayor intervención histórica en educación,
pero se requeriría de un análisis de
largo plazo (Pierson, P., 2009) puesto que, desde esta perspectiva, pudiera verse su avance relativo comparado con el avance de décadas
anteriores y con ello determinar
los puntos de mejora o para desarrollar.
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          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                  <text>Realidades. Revista de la Facultad de Trabajo Social y Desarrollo Humano es una publicación semestral que reúne las contribuciones académicas de cualquier interesado en dar a conocer su trabajo de investigación acerca de temas relacionados con el desarrollo social, desarrollo humano, familia, género, salud, educación, vivienda, comunidad, desarrollo urbano y rural, pobreza, bienestar social y, en general, tópicos de políticas sociales, programas y proyectos sociales, mediante artículos de investigación, ensayos, reseñas, informes, entre otros.</text>
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                <text>Realidades. Revista de la Facultad de Trabajo Social y Desarrollo Humano es una publicación semestral que reúne las contribuciones académicas de cualquier interesado en dar a conocer su trabajo de investigación acerca de temas relacionados con el desarrollo social, desarrollo humano, familia, género, salud, educación, vivienda, comunidad, desarrollo urbano y rural, pobreza, bienestar social y, en general, tópicos de políticas sociales, programas y proyectos sociales, mediante artículos de investigación, ensayos, reseñas, informes, entre otros.</text>
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            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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                    <text>REVISTA DE LA FACULTAD DE TRABAJO SOCIAL Y DESARROLLO HUMANO
UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN

"

TrabaJo social

Desarrollo urbano

Un lill!'latillill d •I eonc(lplc) dé wt1pc,dWút11illnto V'\ la pnildiC:a d'-1

E'-P"• diil ¡)téCHI.&gt; d• auloC(Jnl liuC:Ciufl de vhoklnda ilf'I
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�Trabajo Social

Un análisis del concepto de empoderamiento en la práctica
del trabajo social
Guillermina Garza Treviño

Resumen

E

n el presente ar culo, la autora explora y describe la
perspec va desde el trabajo
social del significado y alcance del
concepto empoderar. Analiza la interconexión del empoderamiento
con otros aspectos relevantes del
trabajo social como son: el diseño
de estrategias de intervención, el
enfoque de procesos aplicado al
empoderamiento y la visión par cipa va en trabajo social. Examina,
también, la clasificación de estrategias para empoderar de Miley:
ac vación de recursos; creación de
alianzas; y expansión de oportunidades. Igualmente revisa las cuatro
grandes categorías de habilidades
básicas propuestas por Rose para
empoderar:contextualización, empoderamiento, colec vidad y Promoción. Concluye describiendo los
aspectos fundamentales del enfoque de Hepworth sobre fortalezas:
búsqueda de ayuda por parte del
cliente; búsqueda de independen-

cia; capacidad de introspección
frente alterna vas; capacidad de
hacer conexiones entre causas y
efectos, entre otros
Palabras clave: Empoderamiento,
Trabajo Social, Intervención
Introducción
México es un país que experimenta
en la actualidad profundas y complejas transiciones. Por su magnitud e importancia, aquéllas se han
conver do en grandes desa os en
todos los ámbitos del desarrollo
humano, económico, polí co y social. En este contexto, se inserta,
configura y desarrolla la educación y la prác ca del trabajo social,
cuyo reto es actualizar, permanentemente, formas de intervención
que respondan a las realidades y
demandas de la sociedad.
Pensar en trabajo social implica
aceptar el desa o de buscar nuevos rumbos en la prác ca profesional, apuntando a la construcción
de alterna vas de acción acordes a

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las circunstancias sociales prevalecientes para responder a las necesidades cambiantes de la sociedad.
El trabajo social es una profesión
global que se prac ca en más de
144 países (IASSW, 2002). Esta presencia mundial, propiciada por las
nuevas tecnologías de comunicación, ha permi do el intercambio
de ideas, técnicas, teorías, experiencias e inves gación que están
enriqueciendo el bagaje de conocimientos y habilidades. Asimismo,
como señalan Bradford, Morales &amp;
Malcolm (2010) el amplio rango de
necesidades humanas con las cuales el trabajador social se enfrenta, el extenso alcance de servicios
que deben proveer y la diversidad
de población que ellos a enden,
apunta hacia la necesidad de contar con una versa lidad de estrategias de intervención que les permitan seleccionar aquella o aquellas
que sean más efec vas para lo que
se proponen.
En este sen do, este trabajo
se propone analizar la literatura
sobre un concepto rela vamente
novedoso para el trabajo social:
‘empoderar’, como una estrategia de intervención dentro de su
prác ca profesional, ofreciendo
una visión general de las diversas
interpretaciones y enfoques que
han sido desarrollados y que representa el paradigma de cambio

más importante desde el modelo
basado en problemas. Esto constuye un fascinante camino para
ver a los clientes del trabajo social
y sus circunstancias, caracterizados
por una posi va y op mista visión
y que al ser confrontados por los
acontecimientos de su vida pueden
permi rse sen rse efec vos, competentes y capaces de tener poder
y control sobre sus vidas.
El concepto de ‘empoderar’
toma fuerza en el contexto social y
polí co desde la década de los noventa del siglo XX. En dicho periodo
se incrementó la búsqueda de enfoques y estrategias más eficaces
para la prác ca del trabajo social
profesional a fin de que, tanto en
lo individual como en lo colec vo,
la población fuera protagonista de
su propio desarrollo.
Dentro del Modelo Generalista,
DuBois &amp; Miley (2007) sos enen
que el concepto de ‘empoderar’
es incorporado dentro de las funciones del trabajo social como un
proceso que incluye el trabajo de
pares; determina el propósito de
la relación; considera alterna vas;
construye un plan e implementa la
acción; iden fica fortalezas; analiza recursos personales; dis ngue
soluciones; crea alianzas; amplía
oportunidades; reconoce e integra logros; y evalúa los esfuerzos
que impulsen el cambio y posibili9

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ten que éste se convierta en motor para el desarrollo del país, así
como que los trabajadores sociales
sean capaces de intervenir en los
diferentes programas sociales desnados a transformar y mejorar las
condiciones de vida de los usuarios.
Explorando y describiendo la perspecƟva de empoderar en trabajo
social. Significado y alcances
El concepto de ‘empoderar’ es rela vamente nuevo para el trabajo
social en nuestro país, sin embargo,
puede afirmarse que la naturaleza
de las prác cas de empoderar encuentra vínculos importantes con
los fundamentos de nuestra profesión, como la acción transformadora y los métodos concien zadores.
En los úl mos años, tal concepto
ha tenido una gran aceptación en
las propuestas de diversos actores sociales públicos y privados
relacionadas con los programas y
proyectos sociales, en donde empoderar se vuelve un proceso de
cambio (Page, &amp; Czuba, 1999; Lorente, 2003).
La palabra empoderar proviene
del verbo en inglés empower, asociado a la idea de que una persona
ejerce poder. Semán camente parece implicar que quienes enen
poder pueden darlo a los que no

lo enen. Bobadilla Diaz &amp; Flores
Zavaleta,(2002) señalan que es un
error suponer que el poder es algo
que se da. Lo que sí se puede dar
es poder de decisión a través de un
contexto favorable. En el fondo, se
trata de que los que carecen de poder tengan las condiciones básicas
para poder empezar a empoderarse y asegurar la existencia de espacios de empoderamiento.
Los términos castellanos que
mejor expresan este concepto son:
autofortalecimiento, control; autopoder; confianza en sí mismo; poder de decisión; vivir dignamente
de acuerdo con valores; capacidad
para luchar por derechos; independencia; tomar decisiones de manera autónoma, entre otros (Bobadilla, Diaz &amp; Flores Zavaleta, 2002).
Empoderar es un constructo
que comparten otras disciplinas
como desarrollo de comunidad,
psicología, educación, economía,
estudios de movimientos sociales y
organizaciones. Se refiere a un estado mental que incluye elementos
subje vos de percepción así como
elementos obje vos de recursos
de poder dentro de las estructuras
sociales. Empoderamiento entonces se convierte en un medio —estrategia—, pero también en un fin
—obje vo— para lograr cambios
sustanciales en la calidad de vida
en las dis ntas aéreas de acción

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pública y privada. De esta manera,
toda la población atendida individualmente, en grupos o en comunidad, puede aprovechar mejor las
oportunidades u opciones que se
les presenten.
Wilson (1996) señaló recientemente que inves gadores, organizaciones, polí cos y empleadores
reconocen que el cambio individual es un prerrequisito para los
cambios sociales; para esto es necesario (Bobadilla &amp; Flores, 2001)
luchar contra la cultura de la exclusión, creando condiciones para que
los propios individuos puedan aspirar a desarrollar plenamente sus
potencialidades, así como trabajar
en soluciones crea vas y reales
mediante un proceso de empoderamiento mutuo y en cascada que
se vería reflejado en el bienestar
colec vo.
La noción de empoderar se
construye en trabajo social sobre
varias perspec vas. Siguiendo a algunos autores, podemos iden ficar
cómo es entendida con referencia
a personas, grupos y comunidades
(Adams, 2003, Lee, 1994, Hepworth, Rooney &amp; Larsen, 2002).
Para Rowlands (1997), existen
tres dimensiones de empoderamiento: dimensión personal como
desarrollo del sen do del yo, de la
confianza y la capacidad individual;
dimensión de las relaciones próxi-

mas como capacidad de negociar e
influir en la naturaleza de las relaciones y la toma de decisiones; y la
dimensión colec va que se refiere
a un grupo, comunidad u organización cuya acción está basada en la
cooperación. Cuando los obje vos
son comunes, la acción colec va se
fortalece y se ene más capacidad
de par cipar y defender sus derechos.
Por otra parte, Hepworth, Rooney &amp; Larsen (2002) definen empoderar como la acción de habilitar a
las personas, grupos y/o comunidades a desarrollar la capacidad de
interactuar con el medio ambiente
que les permita encontrar respuesta a sus necesidades, contribuyendo así a su bienestar, además de
dar sa sfacción a su vida.
En literatura reciente, empoderar es un término definido como un
proceso mul dimensional y social
que ayuda a la gente a ganar control sobre su vida. Es un proceso
que nutre de poder a las personas
para ser usado en sus comunidades
y en la sociedad en asuntos que
consideran importantes. Es mul facé co, pues es donde clientes y
trabajadores sociales pueden generar soluciones en la dinámica de
cada situación.
Lo anterior se complementa con
el aporte de Zimmerman (2000a,
2000b), quien señala que el em11

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poderamiento involucra un incremento de la capacidad individual
para obtener mayor autonomía y
autosuficiencia que propicia que
personas o grupos incrementen su
poder, esto es, que accedan al uso
y control de los recursos materiales y simbólicos, ganen influencia
y par cipen en el cambio social,
lo cual incluye también un proceso mediante el que las personas
tomen conciencia de sus propios
derechos, capacidades e intereses
y de cómo estos se relacionan con
los intereses de otras personas con
el fin de par cipar desde una posición más solida en la toma de decisiones y estar en condiciones de
influir en ellas.
Por su parte, la idea de Payne,
(1997) sobre empoderar en trabajo social se traduce en ayudar a los
clientes a ganar poder de decisión
y acción sobre sus vidas, reduciendo efectos sociales o bloqueos
personales, ejercitando el poder,
incrementando el desarrollo de capacidades y confianza en sí mismos
y transfiriendo el poder desde su
medio ambiente a los clientes.
De nuevo está presente aquí la
idea de un proceso ac vo desencadenado por un acontecimiento
perturbador y cómo las capacidades de las personas y grupos responden con el obje vo de par cipar, negociar, influir y controlar

aspectos que afectan su bienestar
(Bobadilla Diaz &amp; Flores Zavaleta,
2002).
Para DuBois &amp; Miley (2007) es
un concepto complejo, pues si bien
es fácil de entender, resulta di cil
de definir y presenta una amplia
variedad de interpretaciones de
acuerdo a la disciplina de que se
trate. Entendido el empoderamiento en esta lógica, es conveniente, según el campo en que se
prac que, precisar su propósito y
establecer de manera clara sus obje vos. En relación con el trabajo
social, es un proceso colabora vo
entre los profesionales y los clientes para lograr el acceso a recursos
y oportunidades, empoderando a
los segundos para que se perciban
capaces de realizar los cambios
que requieren.
Adams, (2003) define empoderar como el significado por el cual
individuos, grupos y comunidades se vuelven capaces de tomar
el control de sus circunstancias y
lograr sus propias metas y ser capaces de ayudarse a sí mismos y a
otros para mejorar la calidad de su
vida.
Bobadilla Diaz &amp; Flores Zavaleta (2002) explican que el enfoque
de empoderamiento puede entenderse como poder para y poder
desde. Poder para consiste en la
capacidad que enen las personas

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para realizar cosas; se refiere al desarrollo de conocimientos, habilidades y ac tudes para aprovechar
las oportunidades que se presenten: se trata de que las personas se
conviertan en protagonistas de su
propio desarrollo. Poder desde está
relacionado con las dimensiones
psicosociales de las personas, es
decir, que se sientan con la seguridad de asumir su propio des no
enfrentando retos y desa os que
les imponen las circunstancias del
diario vivir; alude a los sen mientos, al sen do del yo, la capacidad
individual y al nivel de autoes ma,
elementos que permiten deshacer
los efectos de dominación interior
como modelo mental, el cual limita
el desarrollo de las personas para
controlar sus propias vidas. Empoderar a las personas puede resultar
en un aumento de su autoridad y
su poder sobre los recursos y las
decisiones que afectan su vida, de
manera que puedan escoger y actuar sobre las circunstancias sociales, económicas y polí cas que los
afectan.

Empoderar: un concepto de interconexiones
Falck (1988) afirma que bajo el
principio de constante conexión,
los componentes del todo están

permanentemente ligados por una
necesidad, función y prerrequisitos
de sobrevivencia. Esto hace una
noción de poder. En la literatura,
el término empoderar es di cil de
encontrarlo como un concepto independiente, ya que generalmente
se encuentra ligado a otros como:
par cipación, defensa, fortalezas,
compar endo información, compromiso, etcétera.
Para comprender el concepto
de empoderar de una manera más
dinámica, podemos considerarlo
un proceso en esencia ac vo que
desencadena acciones que exigen
una preparación, una disposición
y una dedicación reflexiva de los
problemas y cues ones que surgen
en la vida co diana. Este concepto
se puede entender desde cuatro
ángulos complementarios de interconexión: estrategias para empoderar, empoderar como proceso,
empoderar y par cipación y empoderar y fortalezas.

Estrategias para empoderar
Miley, et al (2004) proporcionan
una de las más comprensivas clasificaciones de estrategias para
empoderar y las dividen en tres
categorías: ac vación de recursos;
creación de alianzas; y expansión
de oportunidades. Para cada una
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de estas categorías existe una variedad de técnicas que pueden ser
u lizadas para lograr las metas propuestas para empoderar:

— La ac vación de recursos:
implementar el plan de acción. Es mular la par cipación, desarrollar poder promoviendo el liderazgo, hacer
valer los privilegios de los
clientes y reconocer las diferentes opciones. Perspecvas de cambio ofreciendo
retroalimentación, examinando el comportamiento
con respecto a las metas,
considerando nuevos caminos de hacer las cosas. Administrando recursos: enlazando clientes con recursos,
localizando recursos, maximizando los derechos de los
clientes e implementando
asuntos sobre la jus cia social y enseñando y comparendo información y experiencia profesional.
— Creación de alianzas: los autores señalan la importancia
del trabajador social como
facilitador y creador de
alianzas para los clientes. La
fortaleza de estas alianzas se
puede lograr mejorando las

relaciones y el mutuo entendimiento para formar redes
de relaciones como grupo de
alianzas con clientes, redes
de apoyo, redes de apoyo
profesional y otros.
— Expandiendo oportunidades: a fin de abrir oportunidades para personas que
quieren ser empoderadas,
se refiere a la creación de
nuevos recursos para los
clientes con vistas a enriquecer su funcionamiento social
a través de programas como
el cuidado de la salud, educa vos, capacitación técnica,
derechos humanos, trabajo
y otros cambios de acuerdo
a las necesidades personales
y en la comunidad.

Empoderar como proceso
Según Lee (1994), la expresión de
empoderar habla de un proceso
donde los trabajadores sociales se
comprometen a un conjunto de acvidades con el cliente para idenficar obstáculos de poder que
contribuyen al problema, así como
también al desarrollo e implementación de estrategias específicas
que apuntan a su reducción y que
obstaculizan su desarrollo.

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Por otra parte, para Rose (1990)
empoderar es un proceso donde los
trabajadores sociales apoyan a los
clientes a iden ficar el amplio rango de posibilidades con los cuales
pudieran enfrentar sus necesidades. El trabajo se centra en ayudar
a los clientes a tomar decisiones
que afectan sus vidas. Estos autores coinciden en la importancia de
reducir obstáculos para el desarrollo, el primero implementando estrategias y el segundo, ampliando
posibilidades para reducirlas.
Basar el empoderamiento en
criterios evoca un pensamiento estructurado y ésta es la propuesta
de Lord &amp; Hutchison (1993), quienes dividen el proceso en cinco fases:

— A par r de un acontecimiento perturbador aparece un
problema producto de una
pregunta di cil, de un estado de duda, algo que provoca incomodidad por una
situación que no se atendió.
— Evaluación de la situación
para definir el objeto de sus
preocupaciones.
— Búsqueda de explicaciones
o de soluciones con el fin
de reducir el sen miento de
incomodidad que se experimenta.

— Concepción de diferentes
perspec vas para que surjan
formas de pensar y de actuar
que convengan en dicha situación.
— Resolución de la situación
—comodidad interna—, integración de ideas y sen mientos contradictorios; es
entonces que se empieza a
construir una relación cliente-trabajador social con base
en ac tudes y capacidades
apropiadas y un uso efec vo
de habilidades interpersonales que puedan influir para
lograr los propósitos profesionales. El ejercicio de estas
ac tudes y capacidades posibilita el empoderamiento a
par r de una posi va contribución de trabajo colabora vo en donde el pensamiento
reflexivo, la capacidad de razonamiento y la hones dad
intelectual se orientan hacia
la solución del problema.

Enfoque parƟcipaƟvo
Cro &amp; Beresford (1994) argumentan que el valor del enfoque
par cipa vo consiste en que las
personas desean y enen el derecho a ser incluidos en la toma de
decisiones y acciones que las afec15

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tan. Su inclusión refleja los retos
del empoderamiento y hace posible que las personas se hagan cargo de sus propios asuntos, definan
sus propias necesidades, tomen
decisiones adecuadas, desarrollan
confianza en sí mismas, eleven su
autoes ma, aumenten sus conocimientos y desarrollen habilidades.
Rose (1990) define cuatro grandes categorías de habilidades básicas para empoderar:

— Contextualización: se enfoca
sobre la forma como el cliente en ende su bienestar, en
vez de cómo lo asume el
trabajador social. Esto permite iniciar el dialogo basado en la realidad del cliente;
en este dialogo, el cliente es
capaz de expresar, elaborar
y reflexionar sobre sus senmientos y comprensión sobre su vida.
— Empoderar: la habilidad del
trabajador social para apoyar a los clientes a iden ficar
un amplio rango de posibilidades con los cuales puedan
resolver sus necesidades. El
trabajo se centra en ayudar a
los clientes a tomar decisiones que no afecten su vida,
a mejorar la confianza en sí
mismos, elevar su autoes-

ma, ser aser vos, ampliar
expecta vas y desarrollar
habilidades.
— ColecƟvidad: se enfoca en
reducir sen mientos de
soledad y favorecer las relaciones sociales que incrementen las capacidades de
las personas, grupos, ins tuciones y/o comunidades a
par cipar, negociar, influir y
controlar aspectos que afecten su bienestar.
— Promover la par cipación
tanto en forma personal
como en colec vidad.

PerspecƟvas sobre fortalezas
El enfoque sobre las fortalezas y el
empoderamiento ha ganado considerablemente importancia en
las úl mas dos décadas (Coweger,
1994). Una orientación hacia las
fortalezas contrasta con la inclinación al enfoque sobre deficiencias
y desadaptaciones en el funcionamiento social (DuBois &amp; Miley,
2007).
Las fortalezas varían de persona
a persona. Saleebey (2001) observa que son capacidades, recursos y
caracterís cas atrac vas que algunas personas enen. Dicho autor
menciona algunas de ellas: aprendizaje sobre sí mismas, cualidades

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personales y virtudes, lo que saben
del mundo que las rodea, el talento, historias de la cultura personal
y la tradición popular, incluso el orgullo.
Por otra parte, Hepworth et al
(2002) iden fican un gran número
de fortalezas manifestadas por los
clientes como: búsqueda de ayuda
compar endo problemas con el
trabajador social, expresando sus
sen mientos de amor y cariño a la
familia; búsqueda de independencia, tratando de entender las necesidades y sen mientos de los otros;
capacidad de introspección frente
a nuevas alterna vas e interés en
los propios cambios con capacidad de autocontrol, manifestando
capacidad emocional y efec vidad
en situaciones de estrés; capacidad
de hacer conexiones entre causas
y efectos, demostrando habilidad
para hacer relaciones cercanas y de
considerar alterna vas de acción y
necesidades de otros para la solución de problemas, entre otros.
La orientación de empoderar
es para los trabajadores sociales el
camino que hace de las fortalezas
la piedra angular de su trabajo y
con la que proveen a los clientes de
recursos que generan soluciones
y aumentan su par cipación en el
proceso de trabajo social y ac va
su potencial para el cambio (DuBois y Miley, 2007).

Adams (2003) argumenta que
fortalezas y empoderamiento no
pueden estar separados en la prácca; empoderar es una prác ca
que incluye las fortalezas en una
variedad de técnicas usadas por los
trabajadores sociales para es mular las fortalezas del cliente y de su
medio ambiente.
La perspec va de las fortalezas
como paradigma de cambio, escribe Saleebey (2001) es una salida de la convencional prác ca del
trabajo social y significa que todo
va orientado a ayudar a descubrir
y explorar las fortalezas y recursos
de los clientes que les servirán para
lograr sus metas, echando abajo
sus propias inhibiciones y desconfianzas.
Por su parte, Rankin (2007) considera que los ar culos sobre espiritualidad en las revistas de trabajo social se han conver do en una
tendencia en las úl mas dos décadas, después de que el concepto de
espiritualidad como fuerza había
sido rechazado por largo empo.
Ahora, señala, hay que reconocer
la espiritualidad como una fuente
de fortaleza para que las personas
enfrenen di ciles retos en su vida.
La llave para empoderarse es el
nivel de la propia conciencia, escriben DuBois &amp; Miley (2007), dejando que los clientes par cipen en
su propio empoderamiento para
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iden ficar sus metas y los resultados que desean lograr. El proceso
de empoderarse es dinámico, sinergé co, siempre cambiante y
siempre en desarrollo, preparando
a las personas a an ciparse a las dificultades futuras.
Para DuBois y Miley: Empoderar
es el corazón del trabajo social y la
jus cia social es el alma.

Bibliograİa
Adams,R.(2003) Social Work and Empowerment.
3th ed. Palgrave: Macmillan.
Bradford, W.S; Morales,A.T. &amp; Malcolm, E. (2010)
Social Work: A Profesion of Many Faces. 12th
ed. Allyn &amp; Bacon. Boston.
Bobadilla Diaz. P.D. &amp; Flores Zavaleta,J.J.(2002).
Empoderamiento: Un camino para luchar
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Algunas consideraciones sobre
el interaccionismo simbólico en la
metodología cualitativa y el trabajo
social
Martha Arredondo Velázquez
José Ricardo González Alcalá

Resumen

E

n el ámbito de las metodologías de la inves gación cienfica en ciencias sociales, el
profesional suele indagar sobre el
enfoque que mejor se adapte a la
disciplina que cul va. En el presente ar culo, los autores exponen
unas breves consideraciones en
torno a algunas caracterís cas de
la fenomenología social, el construccionismo social y el interaccionismo simbólico —presentes
también en la metodología cualita va de inves gación social— y la
importancia que las mismas enen
en el ejercicio profesional del trabajo social. Así, se muestra primero
una discusión sobre el concepto de
metodología, seguida de una exposición de los paradigmas de invesgación en ciencias sociales, resaltando los rasgos más significa vos
de la inves gación cualita va Ya
dentro de este campo, se esboza la
importancia de los enfoques feno-

menológico y construccionista en
su relación con el interaccionismo
simbólico, y cómo estas orientaciones teórico-sociales contribuyen
a generar al conocimiento previamente necesario para la intervención de la problemá ca social.
Palabras clave: metodología cualita va, fenomenología, construccionismo social, interaccionismo
simbólico, trabajo social.
Concepto de metodología
La metodología en ciencias sociales
ene como propósito la construcción de la evidencia empírica. Para
ello, es necesario establecer previamente los fundamentos epistemológicos del conocimiento social
a través de la discusión sobre el
papel que en éste juegan los paradigmas de inves gación. Se trata
entonces de reflexionar acerca de
cómo los valores, el concepto de
causalidad y la teoría se relacionan
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con los datos empíricos. Para Ruth
Sautu, Paula Boniolo, Pablo Dalle
y Rodolf Elbert, junto a todo esto,
el concepto de metodología toma
en cuenta también “el recorte de la
realidad, los factores relacionados
con la validez del estudio, el uso y
el papel de la deducción y la inducción, cues ones referidas a la verificación y falsificación, y los contenidos y alcances de la explicación e
interpretación” (2005: 38).
La metodología establece, también, la lógica interna de la invesgación; esto permite definir dos
cues ones: los obje vos y preguntas de inves gación, por una parte;
y las respuestas a las preguntas de
inves gación mediante observaciones y mediciones, por la otra
(Sautu, R. et al, 2005).
Tanto la metodología como la
teoría corresponden a un paradigma determinado, especialmente al
que el inves gador elige con base
en su orientación profesional. De
modo que al adoptar un paradigma, el inves gador asume también ciertos supuestos ontológicos,
epistemológicos, axiológicos y metodológicos que representan la estructura que apoyará el desarrollo
de la inves gación (Sautu, R. et al
2005).

Diferencias entre paradigmas
Ruth Sautu, Paula Boniolo, Pablo
Dalle y Rodolf Elbert (2005) reducen a dos los paradigmas en ciencias sociales: el posi vismo y posposi vismo, en donde se emplean
las metodologías cuan ta vas; y el
construc vismo naturalista e interpreta vo, donde se u lizan las metodologías cualita vas. Cada uno
ene su forma par cular de abordar la realidad, propiciando con
ello una controversia entre ambos
que se resuelve al establecer las
diferencias y acudir a la ontología,
la epistemología y la axiología (Cortés, F., A. Escobar y M. González,
2008).
Ontológicamente, el posi vismo supone que existe una realidad,
mientras que el construc vismo
es pula la existencia de realidades
construidas y múl ples. La epistemología, en el posi vismo, declara
la independencia de sujeto y objeto, en tanto que el construc vismo
postula la interdependencia del sujeto y el objeto. La axiología ene a
la inves gación posi vista libre de
valores, y al inves gador construcvista, guiado por éstos (Cortés, F.,
A. Escobar y M. González, 2008).
En el posi vismo, el empo y
el espacio no limitan la generalización de los resultados de la inves gación, en tanto que el cons-

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truc vismo reduce la repercusión
del conocimiento obtenido a los
límites de la realidad concreta estudiada. La relación causa-efecto
—sea que se presente simultánea
o sucesivamente— es una caracterís ca esencial de los resultados
cien ficos del enfoque posi vista;
por su parte, el construc vismo
no establece tal relación. Desde el
punto de vista de la lógica, el posi vismo desarrolla una secuencia argumenta va que va de lo general a
lo par cular; en tanto que el construc vismo argumenta exactamente en sen do contrario (Cortés, F.,
A. Escobar y M. González, 2008).
Lo anterior ilustra que tanto el
enfoque posi vista como el construc vista contribuyen al desarrollo de la inves gación cien fico-social, aunque cada uno de diferente
modo. Como lo han adver do de
empo atrás varios autores (King,
G., R. Keohane y S. Verba, 1994;
Winter, G., 1998), la inves gación
social es una ac vidad que se desenvuelve de diversas formas para
llegar al mismo fin: el conocimiento de lo social. Sin embargo, la mulplicidad de esas formas y la especificidad de cada una enriquecen el
cúmulo de alterna vas de entre las
cuales el profesional inves gador
elige la más adecuada a su quehacer. De ahí que, sin rechazar cualquiera otra forma de acercamiento

a la realidad, la profesión del trabajo social opta, en algunas áreas de
su intervención, por los enfoques
fenomenológico, construc vista
—o construccionista— e interaccionista.
La invesƟgación cualitaƟva
Para Enrique de la Garza Toledo,
“las ciencias sociales del siglo XXI
se dirigen a profundizar en las relaciones entre estructuras, subje vidades y acciones, especialmente
hacia el extenso, complejo y heterogéneo campo de la subje vidad,
entendida como proceso social de
dar sen dos” (2001: 34). Esto es
consecuencia del cambio de visiones del mundo que se vuelven
sobre las teorías y epistemologías
y que enen relación con la globalización y el neoliberalismo. Estas
nuevas concepciones confrontan a
las actuales teorías sobre el discurso, convir éndolas en una nueva
teoría social que intenta dar respuestas en un campo que quedó
relegado frente al peso del estructuralismo y el posi vismo (Delgado, 1995)1. Este campo es el de la
subje vidad, de tal suerte que se
recuperan, en términos nuevos, la
hermenéu ca, la fenomenología
1 Citado por Enrique de la Garza Toledo
(2001).

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la etnometodología y el interaccionismo simbólico (Delgado, 1995)2.
Toma fuerza de este modo la perspec va cualita va de la inves gación social.
Los estudios cualita vos son tan
an guos como la historia escrita;
sin embargo, el estudio sociológico
de 1855 de Frederick LePlay sobre
familias y comunidades europeas,
a través de la observación par cipante, es un referente de este
quehacer, así como los estudios antropológicos de Boas en 1911 y de
Malinowsky en 1932. En la sociología norteamericana, el empleo de
métodos cualita vos se divulgó primero en los estudios de la Escuela
de Chicago, de 1910 a 1940; durante este lapso, los inves gadores
produjeron detallados estudios de
observación par cipante sobre la
vida urbana (Taylor, S. y R. Bogdan,
1996).
La inves gación cualita va parte de lo concreto y sigue un curso
induc vo en el cauce de un diseño
flexible, tomando al escenario y a
las personas holís camente. El inves gador es sensible a la influencia que ejerce sobre los sujetos del
estudio e interactúa con éstos de
manera natural, de modo que su
presencia en el escenario de la in-

ves gación ya no es intrusiva. Así,
la comprensión de los comportamientos personales se enriquece
en el marco de referencia de los
sujetos. El inves gador cualita vo
debe entonces tomar distancia de
sí mismo, es decir, alejar sus propias creencias, perspec vas y predisposiciones. De todo lo anterior
surge la consideración de que los
métodos cualita vos son humanistas (Taylor, S. y R. Bogdan, 1996)

2 Citado por Enrique de la Garza Toledo
(2001).

3 Citado por Enrique de la Garza Toledo
(2001).

La hermenéuƟca
La hermenéu ca es una concepción acerca de la realidad y el conocimiento, tal como lo son el
marxismo, el estructuralismo o el
posi vismo, y ene su punto de
apoyo en la comprensión del significado, en par cular la experiencia
como significa va; ésta es, llevada
al detalle, el elemento central que
caracteriza
metodológicamente
al enfoque cualita vo. La hermenéu ca explica cómo se generan
socialmente y cómo se acumulan
los significados que pueden analizarse a nivel individual o en el social (Bordieu, P., 1991)3, y está presente siempre, de alguna manera,
en todas las formas cualita vas de
acercamiento a la realidad; en par-

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cular, las que a con nuación destacamos.
La fenomenología
El paradigma predominante en la
inves gación cualita va es el enfoque fenomenológico, porque su
preocupación está centrada en la
comprensión de la conducta humana.
Es en la filoso a del conocimiento donde aparece la opción
fenomenológica como medio de
comprensión de la realidad. En ella,
Edmund Husserl postula la idea de
que la experiencia no es un ser independiente del actor, sino que es
algo intencional, inherente a éste;
es decir, al aproximarse el sujeto a
los objetos, éstos cobran sen do
en la experiencia de aquél. La percepción de los objetos por el sujeto
se da en el contexto de experiencias y conocimientos adquiridos;
Husserl llama a esto “apercepción”
(Campbell, T., 1992). “Toda conciencia, es por tanto, conciencia
de un objeto y, por consiguiente,
parte de una construcción del individuo que dirige su atención hacia
los objetos de su conciencia” (Campbell, T., 1992).
Pero es Alfred Schutz el que lleva a la ciencia social la concepción
husserliana del conocimiento. Así,
Schutz toma de Husserl el concep-

to de ‘reducción fenomenológica’,
consistente en alejar de la conciencia cualquier explicación previa o
preconcepción para experimentar
el fenómeno al desnudo. El propósito del análisis es encontrar los
elementos esenciales de la experiencia de lo social, que no es otra
cosa que la experiencia de y con
los otros. Cuando interactuamos
con los demás tomamos conciencia de la intencionalidad presente
en tal interacción (Campbell, T.,
1992). De este modo, Shutz piensa
que podemos “trazar las raíces de
los problemas de las ciencias sociales retrotrayéndonos directamente
a los hechos fundamentales de la
vida consciente”4.
Como lo mencionan Steven J.
Taylor y Robert Bodgan, la inves gación fenomenológica “es la que
quiere entender los fenómenos
sociales desde la propia perspec va del actor” (1996: 16), y permite,
además, construir conocimiento
acerca del mundo y de la vida co diana. La fenomenología centra su
atención en la experiencia personal
vivida del sujeto o de los sujetos,
escudriñando, a través de ésta, el
ser de los fenómenos sociales, alcanzando la comprensión de los
mismos a través de la aplicación
de diversas técnicas (Taylor, S. y R.
4

Citado por Tom Campbell, 1992.

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Bogdan, 1996). La fenomenología
“considera que los seres humanos
están vinculados con su mundo y
pone énfasis en su experiencia vivida, la que aparece en el contexto
de las relaciones con objetos, personas, sucesos” (Álvarez-Gayou, J.,
2003: 86).
Para Steven J. Taylor y Robert
Bogdan, la perspec va fenomenológica en las ciencias sociales se
relaciona con diversos marcos teóricos y corrientes de pensamiento,
reduciéndose a dos enfoques principales: el interaccionismo simbólico y la etnometodología. Por otra
parte, Peter Berger y Thomas Luckman, como veremos, derivan de la
fenomenología su teoría construccionista social. Dado el propósito
par cular del presente ar culo,
dejamos de lado la etnometodología y presentamos los pormenores
básicos del construccionismo social
y del interaccionismo simbólico.
El construccionismo
Suele considerarse al construc vismo —par cularmente en el campo
de la educación— como una noción
psicológica y al construccionismo
como un concepto sociológico. En
el fondo, ambas perspec vas centran su atención en el proceso por
el cual las personas construyen sus
visiones del mundo y el ser propio

de cada quien en la vida social. Es
en dicha coincidencia que vamos a
enfocar la exposición de este apartado, prefiriendo u lizar el término
‘construccionismo social’.
La teoría del construccionismo
social es desarrollada por Peter L.
Berger y Thomas Luckmann en su
libro La construcción social de la
realidad. Dichos autores derivan
sus ideas de las concepciones fenomenológicas de Husserl y Shutz.
Así, afirman que el conocimiento,
cualquiera que éste sea, siempre
en el marco del sen do común, es
producto de las interacciones sociales. Las percepciones que sobre
la realidad ene cada persona se
relacionan entre sí, desencadenando un proceso de mutuo entendimiento que desemboca en el conocimiento común de la realidad. En
palabras de los propios autores:

La realidad social de la vida codiana es pues aprehendida en
un con nuum de pificaciones
que se vuelven progresivamente anónimas a medida que se
alejan del “aquí y ahora” de la
situación “cara a cara”. En un
polo del con nuum están esos
otros con quienes me trato a
menudo e interactúo intensamente en situaciones cara a
cara, mi “círculo ín mo”, diríamos. En el otro polo hay abstrac-

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ciones sumamente anónimas,
que por su misma naturaleza
nunca pueden ser accesibles
en la interacción “cara a cara”.
La estructura social es la suma
total de estas pificaciones y de
las pautas recurrentes de interacción establecidas por intermedio de ellas. En ese carácter,
la estructura social es un elemento esencial de la realidad
de la vida co diana (Berger, P. y
T. Luckman, 1968: 46).

El interaccionismo simbólico
El interaccionismo simbólico fue
desarrollado por los sociólogos
norteamericanos George Herbert
Mead (1863-1931) y Charles Horton Cooley (1864-1924) a principios
del siglo XX, y fue retomado por
Herbert Blumer (1938-1969), Erving Goﬀman (1959-1967), Howard
Becker (1936-1984) y otros.
Para Miguel Mar nez Miguélez,
(s/f), el interaccionismo simbólico
es una de las orientaciones metodológicas que comparten las
ideas básicas del proceso hermenéu co o interpreta vo. Trata de
comprender el proceso de asignación de símbolos con significado
al lenguaje hablado o escrito y al
comportamiento en la interacción
social. La ideología fundamental
del interaccionismo simbólico,
tanto teoré ca como metodológi-

ca, fue estructurada por Herbert
Blumer (1954, 1966, 1969) con su
amplia influencia a través de la
docencia en las universidades de
Chicago y Berkeley (Mar nez, M,
s/f).
El interaccionismo simbólico
es una ciencia interpreta va, una
teoría psicológica y social que trata de representar y comprender el
proceso de creación y asignación
de significados al mundo de la
realidad vivida, esto es, a la comprensión de actores par culares
en lugares par culares, en situaciones par culares y en empos
par culares (Schwandt, 1994)5.
Se da aquí una gran similitud con
el significado que Weber y Dilthey
dan al término Verstehen —comprensión—. (Migueles, s/f).
Herbet Blumer6 establece los
requerimientos de los métodos de
inves gación del interaccionismo
simbólico:

Desde el punto de vista metodológico o de inves gación,
el estudio de la acción debe
hacerse desde la posición del
actor. Puesto que la acción es
elaborada por el actor con lo
que él percibe, interpreta y juzga, uno ene que ver la situa5
6

Citado por Miguel Mar nez Miguelez, s/f
Citado por Robin Williams, 1999: 133.

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ción concreta como el actor la
ve, percibir los objetos como el
actor los percibe, averiguar sus
significados en términos del significado que enen para el actor y seguir la línea de conducta
del actor como el actor la organiza: en una palabra, uno ene
que asumir el rol del actor y ver
este mundo desde su punto de
vista.

El enfoque metodológico del interaccionismo simbólico se apoya en
tres premisas básicas:

— Los seres humanos actúan
en relación con los objetos
del mundo sico y de otros
seres de su ambiente sobre
la base de los significados
que éstos enen para ellos.
— Estos significados se derivan o brotan de la interacción social
—comunicación entendida en
sen do amplio— que se da
en medio de los individuos.
La comunicación es simbólica, ya que nos comunicamos por medio del lenguaje
y otros símbolos; es más, al
comunicarnos creamos o
producimos símbolos significa vos.
— Estos significados se establecen y modifican por me-

dio de un proceso interpreta vo: el actor selecciona,
modera, suspende, reagrupa y transforma los significados a la luz de la situación
en que se encuentra y la dirección de su acción (…), los
significados son usados y
revisados como instrumentos para la guía y formación
de la acción (Blumer, 1969:
2-5)7.
Estas premisas representan la idea
central del interaccionismo simbólico y encajan dentro de la perspecva fenomenológica.
Juan Luis Álvarez-Gayou (2003),
siguiendo a Blumer (1969), presenta tres elementos metodológicos
crí cos, esenciales al interaccionismo simbólico:

— El primer elemento es asumir que el único medio de
conocer a los seres humanos
y a los grupos para detectar
sus interacciones es la invesgación naturalista, que implica estar en el lugar donde
se presentan las interacciones y donde se encuentran
los grupos (Álvarez- Gayou,
2003: 70).
7

Citado por Robin Williams, 1999: 133.

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— La exploración, considerada
como el acercamiento inicial
a cualquier realidad que se
estudia y que se desconoce
en un principio. El propósito
de la exploración, que eminentemente es una etapa
flexible, consiste en contar
con un punto de par da para
llegar a la comprensión clara de un problema, detectar
los datos adecuados, idenficar las líneas de relación
importantes y, en términos
generales, lograr que las herramientas conceptuales del
inves gador evolucionen a
la luz de lo que se va conociendo de la parte estudiada
(Álvarez- Gayou, J., 2003:
71).
— La inspección, que apunta
hacia un desarrollo teórico
y hacia desentrañar las relaciones y precisar los conceptos (…) es un examen del
contenido empírico, acercándose al material desde
diferentes ángulos, formulándose muchas preguntas
sobre él y regresando a la
nueva valoración que surja a
par r de tales preguntas (Álvarez- Gayou, J., 2003: 71).
Como se ve, las premisas y los elementos mencionados vinculan al

interaccionismo simbólico con las
caracterís cas cons tu vas de la
inves gación cualita va.
El trabajo social
Ahora bien, por lo que al trabajo
social se refiere, es claro que la acvidad que esta profesión realiza
requiere de un enfoque metodológico que le permita abordar la realidad, tanto para el conocimiento y
comprensión de ésta, en un primer
momento, como para su posterior
intervención.
A este respecto, Natalio Kisnerman, uno de los autores clásicos
del trabajo social en América Lana, acorde con las tendencias de
cambios de paradigmas en la inves gación social, expone que al
final de la década de los ochentas
se reafirma la crisis del posi vismo,
del funcionalismo y del neoposi vismo, dado que entonces “la sociedad en equilibrio ya no exis a”
(1998: 113), y agrega que la crisis
se agudizó por la controversia entre
los que exigen las leyes cien ficas y
las explicaciones obje vas fundadas en datos cuan ta vos, por un
lado; y los que buscan el sen do o
significación de los hechos sociales
a par r de la acción humana, por
el otro. Esta úl ma alterna va ha
ido cobrando relevancia dentro
del ejercicio del trabajo social. Una
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disciplina avanza, dice Kisnerman,
“cuando abandona las teorías tradicionales y trasciende mediante la
reflexión crí ca y la acción crea va,
construyendo nuevas teorías y realizando nuevas prác cas, acordes
al empo en que le toca desarrollar
su quehacer. Esta operación es lo
que lleva a resituar el trabajo social
en una nueva época” (1998: 117).
Esta nueva época del trabajo social, según Kisnerman, está representada en el construc vismo, el
cual responde a las necesidades y
obje vos del trabajo social, porque

cons tuye un enfoque transdiciplinario en el que dialogan
pluralmente la psicología social
de Gergen; la sociología fenomenológica de Schutz, Berger
y Luckmann; el interaccionismo simbólico de Mead. Esta
postura surge de la necesidad
de comprender el sen do de
la acción social en el contexto
del mundo de la vida, desde la
perspec va de los actores, y arcula los llamados paradigmas
cualita vos (1998: 124).

Conclusión
El compromiso del trabajo social
actual se ubica en el desarrollo de
proyectos de inves gación cien fico-social tendientes a compren-

der la realidad problema zada, a
la luz de paradigmas acordes con
los reclamos epistemológicos de lo
concreto y poniendo en juego métodos y técnicas acordes a los dos
momentos del ejercicio de la profesión: el conocimiento y la intervención. La metodología cualita va se
muestra así como una alterna va
viable para este propósito, dado
que la misma permite arribar a dichos momentos: alcanzar el conocimiento de los problemas sociales
desde la óp ca de los sujetos involucrados y en consecuencia construir, desde la inicia va de éstos, las
estrategias de acción surgidas del
contacto inmediato entre personas
y entre éstas y el contexto en el
ámbito de la vida co diana. Como
menciona Natalio Kisnerman: uno
de los obje vos de la profesión es
“la organización de grupos humanos para transformar situaciones
problema, buscando elevar la calidad de vida de la población con la
que trabaja” (1998:164).
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�Trabajo Social

Valores y ética profesional:
nuevos retos para el trabajo social
ante la modernidad
Martha LeƟcia Cabello Garza
María Eugenia Lobo Hinojosa

Resumen

E

n este trabajo se realiza una
reflexión sobre el papel que
juegan la é ca y el código
deontológico de la profesión y de
los profesionales del trabajo social
en su intervención. Se profundiza
en los conflictos de valores que
dichos profesionales están abordando actualmente en el ejercicio
de sus funciones ante los grandes
cambios socioeconómicos y los
avances de la modernidad, algunos
de ellos de orden jurídico como la
eutanasia y el aborto.
Planteamos aquí la importancia
de repensar esos conflictos de valores y realizar cues onamientos
en el sen do de cómo garan zar la
equidad en un mundo de grandes
desigualdades. La época actual, caracterizada por profundas transformaciones sociales, reclama descubrir nuevas formas de intervención
en la labor del trabajo social; ésta
debe integrar valores y competencias técnicas.

Palabras clave: é ca, trabajo social, código deontológico, valores.
Hoy en día, la prác ca del trabajo social se ha centrado en hacer
frente a las necesidades humanas y
desarrollar el potencial humano. El
trabajo social ha crecido con ideales humanitarios y, en general, sus
valores se basan en el respeto a la
igualdad y a la dignidad de la persona. Por otra parte, el bien público
promovido por el trabajo social se
encuentra regido por dos valores
básicos: el respeto a la autonomía
del cliente y la promoción del bienestar social. Según Damián Salcedo
Megales (2010), el compromiso del
trabajador social se basa en el respeto a la autonomía de sus clientes, y puesto que ésta es parte de
la calidad de vida de las personas,
el compromiso con el bien público
ha de expresar el reconocimiento
de estos valores a la hora de ofrecer sus servicios. Esto implica ofrecer de manera competente un bien
profesional, buscando siempre el
acuerdo con los intereses de los

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clientes, salvaguardando, además,
los intereses de otros miembros de
la sociedad con respeto hacia las
normas organiza vas existentes.
Estos elementos del compromiso
con el bien público configuran y determinan los principios y valores de
una profesión y conforman su é ca
profesional (Bermejo, F., 2002).
Los valores son producto de
cambios y transformaciones a lo
largo de la historia, y surgen con
un especial significado y cambian
o desaparecen en las dis ntas épocas. Es precisamente el significado
social que se atribuye a los valores uno de los factores que influye
para diferenciar los considerados
tradicionales —aquellos que guiaron a la sociedad en el pasado, generalmente referidos a costumbres
culturales o principios religiosos—,
de los modernos que comparten
las personas de la sociedad actual
(García, B., 2007).
Los valores esenciales abrazados por los trabajadores sociales
son la base del propósito y perspec va de la profesión; servicio,
jus cia social, dignidad y valor de
la persona, importancia de las relaciones humanas e integridad, entre
otros, deben ser reflejo del quehacer profesional (Eroles, C., 1998).
Una mirada retrospec va nos remite a los principios y valores básicos
de Félix P. Biestek (1957), que son

los que han logrado mayor consenso en el empo y aunque se han
presentado algunos cambios, han
estado vigentes por muchos años:

— La individualización o reconocimiento de las caracteríscas únicas de cada usuario:
enfocado a visualizar a cada
usuario como un ser único e
irrepe ble.
— La expresión explícita de los
sen mientos: el trabajador
social ene que intentar facilitar que el usuario exprese
libremente sus sen mientos.
— La implicación emocional
controlada: el trabajador
social ha de implicarse en la
intervención y en las emociones de los usuarios, pero
de forma controlada, de tal
modo que no le sobrepasen
emocionalmente las situaciones ante las que se encuentre.
— La aceptación: supone tratar
a los usuarios como son, con
sus virtudes y defectos.
— La ac tud “no enjuiciadora”:
el trabajador social no ha de
enjuiciar al usuario en sí mismo, sino su conducta.
—La autodeterminación del
usuario: implica la obliga31

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ción del trabajador social de
respetar las decisiones que
tome el usuario.
— La confidencialidad: la obligación del trabajador social
de mantener confidencial la
información rela va al usuario.
Sin embargo, y ante los grandes
cambios socioeconómicos de la
modernidad, los valores de respeto, autonomía o autodeterminación de los usuarios han caído en
crisis dentro de la prác ca profesional; parecería que existen limitaciones y criterios más racionales
y acordes a las nuevas situaciones
que han traído los avances cien ficos y tecnológicos, algunos de ellos
de orden jurídico, como la eutanasia o el aborto.
Por muchos años, hablar de
trabajo social era hablar simplemente de una vocación de servicio
y simple ayuda a las personas. No
obstante, con el empo se han ido
acumulando en el área de lo social
nuevos conocimientos cien ficos,
metodológicos y técnicos que nos
acercan cada vez más a la realidad.
Esto se vuelca hacia la sa sfacción
de las necesidades, tanto individuales como de grupos, en un marco de acciones más compe vo.
Actualmente, y ante la cada
vez mayor presencia del trabajo

social en los ámbitos ins tucionales públicos y privados, la acción
é ca ha sido mo vo de reflexión y
debates, tanto desde la óp ca de
la intervención profesional, como
desde el análisis de las normas y
principios é cos de las propias instuciones (Salcedo, D., 2010). Es
importante reflexionar, entonces,
sobre los conflictos de valores a los
que nos enfrentamos hoy; en par cular, dentro de las organizaciones
sociales, en donde el ejercicio de
nuestras funciones profesionales
nos enfrenta é camente al deber
de denunciar y demostrar que las
programaciones y normas ins tucionales no siempre responden a
las demandas del bien común.
Se hace necesario, también, garan zar la equidad en un mundo
donde imperan grandes desigualdades. La profesión del trabajo
social ene como obje vo fundamental, precisamente, la promoción del bienestar social a través
de diversos medios, de entre los
cuales resalta el trabajo social ins tucional. A este respecto, una veta
importante para el comportamiento é co del profesional dentro de
las organizaciones está representada por el sen do que ene, para el
bienestar social, el entramado burocrá co de las ins tuciones. Como
afirma Begoña García Álvarez, “los
profesionales del trabajo social se

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sienten u lizados por determinadas acciones polí cas que venden
su falta de é ca tras la máscara de
la transparencia” (2007: 175).
La acción de cualquier profesional es mo vo de debates y
reflexiones. Cuando se trata de
intervenciones profesionales que
se desarrollan en los diferentes
ámbitos laborales y sociales, el juicio sobre el comportamiento é co
se torna más sensible y polémico;
esto es par cularmente enfá co
tratándose del trabajo social, cuyo
ejercicio se enfoca hacia las múl ples y complejas relaciones entre
las personas y sus ambientes. Por
ello, aquí, los valores profesionalmente plasmados adquieren una
dimensión especial: enen la misión de facilitar que todas las personas desarrollen plenamente sus
potencialidades, enriquezcan sus
vidas y de esta manera se aboquen
a la prevención de problemá cas
sociales (Eroles, C., 1998).
El trabajo social es una profesión enfocada a promover el empoderamiento en las vidas de las
personas, familias y comunidades,
a fin de que ellas mismas enfrenten autónomamente los retos que
la problemá ca social levanta a su
paso. En el centro de esta labor
profesional debe cul varse un sistema interconectado de valores,
teorías y prác cas, cuyo fin úl mo

es el bienestar social. Para lograr lo
anterior, la profesión analiza situaciones complejas y facilita cambios
personales, organiza vos, sociales
y culturales (García, B., 2007). En
este devenir, el trabajador social
se enfrenta a las desigualdades e
injus cias, diseñando e implementando estrategias y acciones, u lizando dis ntos conocimientos, habilidades y técnicas; todos y cada
uno de estos aspectos, suscep bles
siempre de un juicio é co. Éste, a
su vez, cobrará las dimensiones de
las crisis, emergencias, problemácas personales y situaciones co dianas intervenidas.
En su ejercicio profesional, específicamente cuando intervienen
en casos, grupos o comunidades
involucrados en situaciones con
alguna implicación legal, los trabajadores sociales se enfrentan a
grandes retos para ayudar a las personas a obtener servicios, recursos,
pero sobre todo a estar informados
de sus derechos (Eroles, C., 1998).
Sus intervenciones abarcan desde
los procesos psicosociales focalizados a nivel individual, como son los
casos de una ruptura matrimonial
o una situación de concubinato; o
procesos judiciales sobre derecho
a los alimentos del menor; hasta el
compromiso con la polí ca, la planificación y el desarrollo social, incluyendo el asesoramiento, el tra33

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bajo de casos, el trabajo social con
grupos, educación social y el tratamiento o terapia familiar. En este
contexto, el trabajo social toma
como valor central el respeto a la
persona en su dignidad y libertad,
defendiendo la aceptación libre
por parte del cliente como principio básico del ejercicio profesional.
En todos los casos que se presentan en una corte o juzgado, la
presencia de un profesional del
trabajo social se hace indispensable. Los trabajadores sociales deben, en tal ámbito, apoyar y defender la integridad de la persona y el
bienestar de la misma a nivel sico,
psicológico, emocional, social y espiritual. Esto significa promover el
derecho a la par cipación de cada
una de las personas, considerar en
cada persona todas sus dimensiones y verla como parte actora de su
propio proceso de vida, sin ninguna
dis nción de dignidad, y contribuir
a iden ficar y desarrollar cada una
de sus fortalezas. En este sen do,
la conducta profesional deberá ser
empá ca, íntegra y no subordinada a intereses ajenos, pero, sobre
todo, responsable ante los usuarios
y las organizaciones donde desarrolle su intervención.
Los trabajadores sociales enen, también, la responsabilidad
de promover la jus cia social en
relación con la sociedad como un

todo y con las personas con las que
trabajan (Banks, S., 1997). Esto significa reconocer la diversidad de
los casos y situaciones en las que
se desarrolla su intervención; ser
eficaz y equita vo al distribuir y
aplicar los recursos con los que se
cuenta para la atención del individuo, el grupo o la comunidad que
se le encomiende, trabajando bajo
el principio de solidaridad. Todo
esto además de la obje vidad, integridad, imparcialidad y transparencia que deben regir todas sus
acciones.
No obstante, en la prác ca diaria esas normas y polí cas se entrelazan en una burocra zación de
tareas y ac vidades que, aún siendo propias de la profesión y sus
actuaciones, se ven relegadas a las
necesidades priorizadas de la ins tución u organización para la cual
laboran. De esta manera, los criterios ins tucionales se sobreponen
a los principios y códigos é cos
del trabajo social y se convierten
en códigos cuan ta vos, donde
los números y puntuaciones son el
principal valor para la obtención de
un determinado recurso. De esta
manera, la intervención profesional individualizada se convierte en
una situación de conflictos y dilemas (Salinas, F., 2003).
Hablar de valores es hablar del
compromiso con nosotros mismos

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y con la sociedad, de hacer lo correcto por propia convicción más
que por obligación.
El código deontológico que se
interesa por establecer marcos o
criterios acerca de cómo deberían
ser las cosas y, por lo tanto, sobre
cuáles son los deberes inherentes
a una profesión en el ejercicio de
sus funciones (García, B., 2007), es
lo que ayudará al trabajador social
a decidir qué es lo mejor y más
adecuado en una situación dada.
Pero en la prác ca deontológica
profesional no sólo se han de tener en cuenta dichos valores, sino
también las normas sociales que
regulan las relaciones humanas en
el contexto donde se actúa.
Es en el entorno jurídico-social
donde el trabajador social se encuentra en muchas ocasiones con
dilemas que van desde lo jurídico,
social y culturalmente permi do,
hasta lo jurídico, social y culturalmente prohibido. El trabajo social,
al tomar como valor primordial el
respeto a la persona, considerando
su dignidad y libertad, debe buscar
en sí mismo la neutralidad, la no
ac tud de juicio, evitando la actuación estereo pada en su intervención,
En el marco de la Asamblea General de la Federación Internacional de Escuelas de Trabajo Social
celebrada en Adelaida, Australia,

se aprobó un documento denominado Ética en Trabajo Social,
Declaración de Principios (2004)
mediante el cual se animó a los trabajadores sociales de todo el mundo a reflexionar sobre los retos y
dilemas de esta profesión y a basar
en la é ca sus actuaciones en cada
caso concreto. Este documento
marca una nueva era para la é ca
del trabajo social. En este acuerdo
se plasmó la situación de conflicto
de intereses en que entran a menudo los profesionales, así como
los conflictos entre el deber ser de
proteger los intereses de las personas con quienes trabajan, y las demandas de eficiencia y u lidad que
les impone la sociedad donde se labora. Asimismo, se reflexiona tanto
sobre las funciones de ayuda y de
control social que ejerce el trabajador social, como sobre el hecho de
que los recursos de la sociedad son
limitados y, por ello, algunas veces
no se cuenta con opciones de ayuda. El documento aborda también
el tema de la di cil cues ón de
cómo llegar a un consenso entre lo
que se piensa con lo que se siente
y se actúa.
De acuerdo a Begoña García
Álvarez (2007), se puede llegar a
afrontar esta serie de problemas
con prác cas par culares. Unas
son las adapta vas, tal vez las menos deseables, mediante las que el
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trabajador social procura adaptar a
las personas a su medio sin ningún
po de reflexión crí ca; otras son
las prác cas educa vas tradicionales, en las que el profesional intentan cambiar la sociedad a través de
una educación “social” con el fin de
superar la marginación y adaptar a
los usuarios a sus recursos. Las más
deseables serían verdaderas práccas educa vas transformadoras
que se cons tuyen por un trabajo social que cues ona incluso su
propio rol en la sociedad, analiza a
la sociedad en una visión global y
emplea técnicas par cipa vas en
donde se exalta el protagonismo
del usuario en el cambio.
La época que estamos viviendo, de profundas transformaciones
sociales, reclama descubrir nuevas formas de intervención como
respuesta al reto humanizador de
la labor del profesional de trabajo
social, que integre valores y competencias técnicas (Salinas, F., 2003).
El trabajo social no es sólo tes go
de esta crisis cultural y de globalización de la economía de mercado
o de la emergencia de nuevos paradigmas, sino que forma parte, como
protagonista, de la naturaleza de
esas transformaciones, y, por ende,
el reto consiste en defender la dignidad humana, así como los derechos
civiles y polí cos vinculados con la
democracia liberal vigente.

Ante la magnitud de los problemas mundiales, la responsabilidad
é ca y moral debe impulsar a tomar decisiones y soluciones oportunas y compa bles con la democracia y el respeto a los derechos
humanos. La labor debe pensarse
en términos de una globalización
mas humana y más solidaria, donde primen nuevos valores como un
amplio sen miento de cooperación universal, un compromiso con
la jus cia que se consolide en un
nuevo “contrato social” (Salinas, F.,
2003).
La profesión del trabajo social,
en términos de valores y é ca profesional, debe despertar la conciencia de que los problemas derivados
de la pobreza mundial afectan
a todos los seres humanos, y de
que la toma decisiones oportunas
y compar das son la base de una
autén ca cooperación. Los trabajadores sociales deben promover en
sí mismos, y en el ser humano en
general, impulsos solidarios cada
vez más desinteresados y altruistas y así inyectar una mayor dosis
de humanidad. Esta postura parece
ser la alterna va viable de nuestro
futuro profesional y el progreso hacia una sociedad más sensible a la
problemá ca social. Como afirma
Francisco Salinas Ramos: “El elemento básico para el progreso hacia
una sociedad más madura y sensa-

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ta es: ‘razonar con otro’ y ‘ponerse
en el lugar del otro’, ‘sen r con...’ y
‘pensar con’... entender el sen do
común, despertar, consolidar, difundir la conciencia de la necesidad de
la solidaridad” (2003: 80).

Bibliograİa
Banks, Sarah, 1997, Ética y valores en el trabajo
social, España, Paidós Ibérica.
Bermejo, Francisco J., 2002, Ética de la Profesión
de Trabajo Social, Bilbao, Centro Universitario de la Compañía de Jesús.
Biestek, Félix P., 1957, Las relaciones de “Casework”, Madrid, Aguilar.
Ética en el Trabajo Social, Declaración de
Principios, 2004, Asamblea General de la
Federación Internacional de Trabajadores

Sociales y de la Asociación Internacional de
Escuelas de Trabajo Social, Adelaida, Australia.
Disponible en: h p://www.tsmu.org/doc/declaracionE ca.pdf
Eroles, Carlos, 1998, “Los principios é cos de las
intervenciones en trabajo social”, en Carlos
Eroles (coord.) Familia y Trabajo Social, Buenos Aires, Espacio Editorial.
García Álvarez, Begoña, 2007, “Los profesionales
del trabajo social y la é ca profesional ante
los nuevos retos y necesidades sociales”,
Humanismo y Trabajo Social, 6, pp. 173188.
Meza, José Luis, 2003, Los valores: aproximación
conceptual, Bogotá, Universidad de La Salle.
Salcedo Megales, Damián, 2010, “Los fundamentos norma vos de las profesiones y los
deberes de los trabajadores sociales”, Trabajo Social Global, 1 (1), pp.10-38.
Salinas Ramos, Francisco, 2003, “Globalización,
Solidaridad y Derechos Humanos”, Humanismo y Trabajo Social, 2, pp. 71-91.
Tostón, Francisco, 2001, Vivir. ÉƟca y valores
para la juventud de hoy, Bogotá, Paulinas.

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Factores psicosociales que
determinan la ideación suicida
en estudiantes de nivel medio
superior de una institución educativa
del área metropolitana de Monterrey
Tabita Balderas Rodríguez

Resumen

E

ste ar culo resume el estudio
de un aspecto importante del
suicidio: la ‘ideación suicida’,
aspecto necesario a considerar hoy
en día para el diagnós co y prevención oportuna de los actos de
suicidio. El obje vo consis ó en conocer la medida en la que factores
como desesperanza, baja autoesma, incapacidad para afrontar
emociones, soledad, antecedentes familiares relacionados con el
suicidio, violencia familiar, presión
de los padres, autoexigencia, conductas de riesgo y rompimiento de
relaciones afec vas —todos y cada
uno considerados como variables
independientes— determinan la
ideación suicida —aquí considerada únicamente como variable
dependiente— en estudiantes de
nivel medio superior —caso de 149
estudiantes regulares del turno

matu no de la preparatoria técnica General Emiliano Zapata, hombres y mujeres, de 15 a 19 años de
edad, residentes en diversos municipios del área metropolitana de
Monterrey—. Una revisión de las
perspec vas sociológica y psicológica sobre el suicidio permi ó enmarcar la indagación. Pruebas po
Likert convenientemente validadas
se aplicaron a la muestra mencionada: los resultados del estudio
indican que la soledad y los antecedentes familiares son factores
predictores de la ideación suicida;
por otra parte, vivir con ambos padres previene la tendencia a caer
en dicho estado. Se indica la necesidad de realizar nuevas inves gaciones relacionadas con este tema
de salud pública y se recomiendan
estrategias para estabilizar emocionalmente a la persona en crisis
y brindar, entre otras cosas, habilidades para enfrentar demandas
sociales y académicas.

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Palabras clave: Ideación suicida,
Suicidio, Factores psicosociales

que orientaron la presente propuesta.

Introducción

ObjeƟvo y pregunta de invesƟgación

Hay comportamientos individuales
que se convierten en problemas
sociales; uno de ellos es el suicidio, es decir, el acto por el cual el
individuo decide quitarse la vida
y lo hace efec vamente. Aquí estudiamos par cularmente un aspecto importante del suicidio: la
‘ideación suicida’. De acuerdo a la
literatura sobre el asunto, las personas que presentan un estado de
ideación suicida tendrán un alto
grado de proclividad a cometer el
acto suicida.
La ideación suicida es un aspecto necesario a considerar hoy en
día para el diagnós co y prevención
oportuna de los actos de suicidio.
En el estado de Nuevo León, par cularmente, el suicidio ocurre cada
vez con mayor frecuencia. En tal
sen do, un acercamiento metodológico al estado de ideación suicida, presente en jóvenes neoleoneses, contribuiría a la comprensión
del problema y a la consecuente
intervención de especialistas.
Planteamiento del problema
A con nuación esbozamos, brevemente, los aspectos metodológicos

ObjeƟvo
El obje vo de esta indagación consiste en conocer la medida en la
que factores como desesperanza,
baja autoes ma, incapacidad para
afrontar emociones, soledad, antecedentes familiares relacionados
con el suicidio, violencia familiar,
presión de los padres, autoexigencia, conductas de riesgo y rompimiento de relaciones afec vas
determinan la ideación suicida en
estudiantes de nivel medio superior de la preparatoria técnica General Emiliano Zapata.
De acuerdo a Eduardo A. Madrigal (2004: 6), “el pensar en morir o
desear la muerte a temprana edad,
pone de manifiesto que las mo vaciones de éxito y de planes de vida
de los adolescentes están siendo
desplazados” por alguno o algunos
de los 10 factores mencionados.
Pregunta de invesƟgación
¿En qué medida los factores psicosociales más recurrentes en los jóvenes determinan la ideación suicida en estudiantes de nivel medio
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superior de la preparatoria técnica
General Emiliano Zapata del municipio de Monterrey, Nuevo León?
Marco conceptual
Aspectos generales
En este estudio se consideran algunos aspectos de las perspec vas sociológica y psicológica sobre
el suicidio. En la primera, Emile
Durkheim, referido por María Marna Casullo (1998: 100), reporta
cuatro pos de comportamiento
suicida: a) altruista: el sujeto hace
idealizaciones tan fuertes que no
duda en hacer sacrificios —incluso
quitarse la vida— con tal de manifestar su lealtad; b) egoísta: el individuo no logra establecer buenos
vínculos psicosociales; c) anómico:
existe en la persona la imposibilidad general de afrontar aquellas
situaciones de crisis que surgen de
manera inesperada; y d) fatalista:
el resultado de un excesivo control
y regulación social.
En la perspec va psicológica sobre el suicidio, Sigmund Freud hace
referencia a la ‘pulsión de muerte’
que puede estar en el deseo de paz
o de escapar de una situación. En
esta pulsión se representa de forma directa el suicidio y los deseos
del suicidio, pudiendo estar acompañados de la agresión, la cruel-

dad, asesinato y la destruc vidad.
Menninger, referido por Roque
Quintanilla Montoya et al (2004:
108), dice que “el suicidio conllevaba tres deseos: el deseo de matar,
el deseo de ser matado y el deseo
de morir, por lo que se entendía
como un acto de asesinato de sí
mismo y del objeto internalizado”.
Con base en las anteriores
ideas, se puede establecer que el
suicidio puede suscitarse como una
reacción interna en donde, en cada
caso, puede exis r un factor detonante que provoque la acción en el
individuo.
Aspectos específicos: suicidio, intento suicida e ideación suicida
La palabra “suicidio” proviene del
la n sui, “sí mismo”, y caedere,
“matar”, es decir, “matarse a sí mismo”. Cuando se realizan actos tendientes a realizar esto úl mo, pero
por cualquier causa tal efecto no
se logra, estamos ante un intento
suicida, el cual cons tuye uno de
los principales factores de riesgo
para cometer el suicidio, dado su
carácter de antecedente. La ideación suicida, por su parte, es “un
síntoma frecuente e inespecífico,
que refleja el nivel de conflicto interno” (López, E, et al, 1994). De la
ideación suicida surge el punto de
par da para llegar a consumar el

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acto suicida, puesto que es en tal
estado donde se generan los pensamientos de desesperanza y depresión.
Más específicamente, la ideación suicida alude a “aquellos pensamientos intrusivos y repe vos
sobre la muerte autoinfligida, sobre las formas deseadas de morir
y sobre los objetos, circunstancias
y condiciones en que se propone
morir” (Eguiluz, L., 1995: 121). Catalina González-Forteza (1995), en
sus estudios sobre los indicadores psicosociales asociados con la
ideación suicida en adolescentes,
iden fica el estrés co diano, las
caracterís cas de la personalidad
y el ambiente social como aquellas
variables psicosociales que determinan la ideación suicida en los
adolescentes de la ciudad de México.
Algunas razones que conducen al
pensamiento suicida
María Mar na Casullo (1998) propone cinco categorías que detonan
el pensamiento suicida en los adolescentes:

— No sen rse apreciado por
lo que se es como persona,
sino por lo que se ene.

— Incapacidad de los padres y
otros adultos significa vos
para generar vínculos afecvos estables desde posiciones asimétricas —un padre
no es un amigo más—.
— Vivir como “traición culposa” toda relación o vínculos
autónomos.
— Ruptura de la “trama social”:
se privilegian el individualismo y el consumismo, se fragmentan los lazos psicosociales.
— Ausencia de valores sólidos
que orienten el “proyecto
hacia el futuro”, falta de modelos adultos iden ficatorios.
Variables y diseño del estudio
Variables
Dentro de las variables independientes relacionadas con la ideación suicida —variable dependiente— se encuentran:

— Desesperanza.
— Baja autoes ma.
— Incapacidad para afrontar
emociones.
— Soledad.
— Antecedentes familiares.
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—
—
—
—
—

Violencia familiar.
Presión de los padres.
Autoexigencia.
Conductas de riesgo.
Rompimiento de relaciones
afec vas.

Diseño del estudio
El presente es un estudio cuan tavo, de po ex post facto, transversal, correlacional y predic vo.
Pruebas estadísƟcas, población,
muestra y esquema de variables

Muestra
Los par cipantes en la muestra del
estudio fueron proporcionados por
la ins tución debido a la falta de
listados actualizados de los estudiantes —éstos se dan de baja con
frecuencia—, así como a la falta de
empo disponible. El cues onario
final se aplicó a un total de 146 estudiantes pertenecientes a ocho
grupos de clase.
Instrumentos, criterios de inclusión, recolección de datos y análisis

Pruebas estadísƟcas
Instrumentos
Para esta inves gación se u lizaron
la estadís ca descrip va, la correlación y la regresión lineal (Pagano,
R., 2006).
Población
Este estudio se llevó a cabo con
estudiantes de nivel medio superior, hombres y mujeres, de 15 a 19
años de edad, residentes en diversos municipios del área metropolitana de Monterrey, inscritos en la
preparatoria técnica General Emiliano Zapata.

Se aplicaron dos instrumentos de
po Likert: uno para medir las variables independientes y otro para
medir la variable dependiente.
El instrumento para medir las
variables independientes con ene
un total de 47 preguntas y entre
dos y cuatro ítems que forman el
constructo de cada una de las 10
variables. Para esto, se consultaron
la Escala de Riesgo Suicida de Plutchik (1994)9, el Inventario de Orientaciones Suicidas (IOS)10, la Escala
de Autoes ma de Coopersmith

9 Guibert Reyes R., 2002.
10 María Mar na Casullo, 1998.

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(1984)11 y el Inventario de Depresión de Beck (1961)12. Enseguida se
elaboró un listado de las posibles
preguntas que se u lizarían. Posteriormente, de manera aleatoria, se
estableció el orden de las mismas
preguntas dentro del instrumento
a fin de que aquéllas estuvieran intercaladas. Se llevó a cabo la prueba piloto con un grupo de 40 estudiantes al que se aplicaron pruebas
de correlación a fin de descartar y
modificar algunas preguntas.
El instrumento elegido para
medir la variable dependiente es
el de William M. Reynolds (1988):
“Ese Pensamiento está en mi Mente”, también llamado Suicidal Ideaon Ques onnaire (SIQ), el cual
es una medida para cuan ficar la
severidad o seriedad de ideaciones suicidas. Este instrumento ha
sido estandarizado para muestras
de estudiantes preparatorianos
norteamericanos. Las preguntas
del mismo están basadas en las
nociones teóricas de Reynolds, que
tratan sobre jerarquías de cogniciones y conductas suicidas serias.
Dentro de este esquema, los pensamientos suicidas y la conducta
forman un con nuo que se clasifi11 M. Asunción Lara-Cantú, 1993.
12 Samuel Jurado, María Enedina Villegas,
Lourdes Méndez, Fabiola Rodríguez, Verónica
Loperena y Rubén Varela, 1998.

ca desde pensamientos de muerte
hasta pensamientos de querer estar muerto; de pensamientos generales a par culares de matarse;
de hacer preparaciones específicas
para la conducta suicida y de intentar el suicidio.
La confiabilidad de este instrumento se encuentra en un muestreo realizado en estudiantes de
preparatoria, en donde tuvo un
nivel de confiabilidad de .72 (EndingSuicide.com, 2008). Por otro
lado, en un análisis de componentes principales del SIQ, del muestreo mencionado se obtuvieron
tres factores con valores mayores
a 1. El primer factor medía la ideación suicida, pensamientos acerca
de no querer seguir vivo y pensamientos relacionados con preparavos para perpetrar el suicidio; el
segundo consis a en reac vos que
evaluaban la respuesta de otros al
suicidio; y el tercero incluía reac vos que medían los pensamientos
generales de la muerte, así como
un reac vo sobre el escrito de una
pe ción final.
El cues onario de ideación suicida es una de las medidas ampliamente u lizadas para rastrear
o iden ficar ideación suicida en
adolescentes, y se ha encontrado
que hay datos recientes que indican que aquellos que intentan el
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suicidio tuvieron puntajes altos en
la aplicación del SIQ.
Los 30 reac vos del SIQ fueron
validados en el contexto puertorriqueño, en un trabajo de tesis sobre
idealización del suicidio en jóvenes
adolescentes (González, M., 2000).
Posteriormente, en el contexto
mexicano, dichos reac vos se validaron por obviedad y con análisis
de correlación que se realizaron en
la prueba piloto de esta inves gación, de la cual se obtuvieron 22
ítems para medir la variable dependiente ideación suicida.
Criterios de inclusión
Los criterios de inclusión de los
par cipantes fueron:

— Estudiantes del turno matuno de ambos sexos.
— Estudiantes regulares.
Procedimiento para la recolección
de datos
Una vez autorizado el proyecto, se
organizó la aplicación de la prueba
piloto en coordinación con el Departamento de Trabajo Social de
la ins tución par cipante. Dicha
prueba se aplicó a 40 adolescentes
y permi ó depurar y sustentar los
instrumentos para su aplicación a

los 146 estudiantes par cipantes.
Aquélla fue efectuada por ocho encuestadoras, cuidando escrupulosamente que los instrumentos fuera contestados al 100 por ciento,
de manera voluntaria, abonando
así en esta etapa la validez de los
resultados del estudio.
Después de la aplicación, se
procedió a la codificación de la información y a la captura de los datos, u lizando el Paquete Estadís co para las Ciencias Sociales (SPSS,
por sus siglas en inglés). Se realizó
análisis de distribución de frecuencias para detectar problemas de
captura y datos faltantes. Posteriormente, se correlacionaron las
variables entre sí y, finalmente, se
corrió un modelo de regresión múlple (Pagano, R., 2006).
Conclusión
En el transcurso de este trabajo encontramos algunos obstáculos para
su realización, unos de carácter burocrá co y otros relacionados con
tabúes respecto al tema del suicidio, arraigados en algunas personas e ins tuciones con las que fue
necesario contactar. La discreción
guardada por profesionales e inves gadores en asuntos delicados
y sensibles como éste, dificulta
emprender estudios que permitan
conocer factores de riesgo impor-

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tantes a los que están expuestos
diariamente los estudiantes adolescentes.
Los resultados del presente estudio indican que la soledad y los
antecedentes familiares son dos
factores predictores de la ideación
suicida en los estudiantes de nivel
medio superior. Tomando en cuenta la soledad, se puede hablar de
dos aspectos de la misma: estar
sólo y sen rse sólo. Así, 83.6 por
ciento de los par cipantes vive con
sus padres y hermanos, mientras
que 6.8 por ciento vive con uno
de los padres y los hermanos, por
lo que estamos en presencia de la
percepción de sen rse solo aun viviendo en familia.
Los datos sugieren, además,
que vivir con ambos padres se puede cons tuir en un factor prevenvo de la tendencia a la ideación
suicida. Corolario de lo anterior, y
evidenciado en los resultados del
estudio, es que tener una comunicación adecuada permite que el nivel de soledad pueda disminuir, ya
que el contar con un ambiente de
seguridad aumenta los niveles de
autoes ma.
Por su parte, el estudio mostró
que los antecedentes familiares
juegan un papel importante en el
desenlace de la ideación suicida.
En los casos detectados, el joven
vivió alguna vez la experiencia de

saber que miembros de su familia
—padre, madre o primos— habían
come do el acto. Sin embargo la
contundencia de esta relación no
se mostró tan alta, tal vez oculta
bajo la circunstancia de que el suicidio es un tema que no es usual
difundir por prejuicios morales y
sociales.
Algo que llama la atención es el
hecho de que el vinculo que se forma entre los iguales es muy significa vo para el adolescente: “Entre
los 12 y los 17 años los adolescentes desarrollan la capacidad de establecer amistades más cercanas e
ín mas” (Craig, G., 1997: 447); así,
71.9 por ciento de los encuestados
que manifestó contar con más de
cinco amigos, puede ser menos
proclive a la ideación suicida.
Aun cuando estos resultados son
simples y su exposición, llana, bajo
el concepto de que la vida humana
es, en general, apreciada como un
alto valor, se pueden considerar algunas medidas de intervención para
los casos de ideación suicida.
Intervención en crisis
Ahora bien, existe una serie de
recomendaciones para estabilizar
emocionalmente a la persona que
presenta ideación suicida, tomando en cuenta lo sugerido por Sánchez Loyo (2004):
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— Permita que la persona hable
libremente del problema, no
lo limite, deje que haga un
desahogo emocional, sobre
todo del dolor y la angus a.
— Iden fique el problema que
genera la situación de crisis
suicida.
— Reconozca el factor desencadenante de la ideación
suicida ac va; qué incidente
le provocó tomar la decisión
de suicidarse.
— Hable abiertamente de su
deseo de morir y quitarse la
vida. Enfréntelo directamente, no permita circunloquios
o evasiones al referirlo claramente.
— Haga una evaluación del
riesgo suicida; pregunte por
el empo que lleva de haber
tomado la decisión; los prepara vos que ha hecho para
ello; el medio con el cual decide quitarse la vida; la cercanía de dichos elementos
en el momento actual y la
presencia de otras personas
en su entorno inmediato; intentos previos y consumo de
drogas o alcohol en el momento.
Es menester comprender que si
bien no todos los suicidios pueden ser evitados, la par cipación

del profesional en trabajo social es
fundamental, principalmente en lo
que les compete como agentes de
cambio social. Se impone, entonces, la elaboración, diseño, aplicación y evaluación de programas y
proyectos dirigidos a la prevención
y tratamiento de pacientes y familiares con ideación suicida, intento
suicida y el suicidio mismo, a fin de
crear redes sociales de intervención en situación de crisis.
Por otro lado, es necesaria la
realización de nuevas inves gaciones relacionadas con este tema de
salud pública, ya que eso permi ría formular diagnós cos y proponer acciones directas y especificas,
coadyuvando así con las autoridades en la creación de unidades organizacionales especializadas.
Se recomienda, también, la implementación de medidas escolares dirigidas a disminuir la ideación
suicida, tales como brindar habilidades para enfrentar demandas
sociales y académicas a través de
talleres de proyectos de vida entre
los adolescentes, a fin de dar a ésta
sen do y expecta vas viables.
Hay mucho trabajo por hacer,
tanto por parte de los profesionales del trabajo social como de las
diversas disciplinas del área social.
Se ene una gran responsabilidad y
compromiso en cues ón de generar polí cas sociales relacionadas

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con la conducta suicida. Los padres
de familia cons tuyen parte fundamental en los lazos y relaciones
afec vas con los hijos, así como en
el incremento y mejora de la calidad en la comunicación entre generaciones.
Sin embargo, no hay que olvidar
que el suicidio en algunos grupos y
espacios aún es considerado como
un tabú religioso y moral. Por ello,
es razonable presumir que los datos cuan ta vos conocidos al respecto están por debajo de lo que
realmente sucede en esa parcela
de la inves gación social: los reportes oficiales de decesos en su rubro
de “accidentes” podrían estar encubriendo verdaderos actos de suicidio (Silber, T. et al, 1992: 437).
Finalmente, queda por comentar que existen ideologías que defienden el derecho a la vida, mientras que algunas otras defienden el
derecho a la muerte. Sin embargo,
lo que se ha planteado en esta inves gación es que el suicidio es el
acto de una persona que se siente
angus ada. Como señala Alfonso Fernández Tresguerres (2002):
“nadie se quita la vida si considera
fac ble con nuar viviendo, y sólo
lo hace cuando las exigencias a las
que ha de hacer frente le resultan
más indeseables e insoportables
que la muerte misma”.

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Adulto mayor,
desarrollo humano y tiempo libre.
El caso del proyecto: Creación de un espacio para
uso recreativo, lúdico y deportivo por parte del adulto mayor en su tiempo libre, implementado
en el Centro de Seguridad Social núm. 4, del
Instituto Mexicano del Seguro Social, en el
municipio de Sabinas Hidalgo, Nuevo León
Rubén Javier Rodríguez Marơnez
José Ricardo González Alcalá

Resumen

E

n el presente ar culo, los autores presentan el contenido
de cada una de las etapas del
proyecto social tulado: Creación
de un espacio para uso recreaƟvo, lúdico y deporƟvo por parte del
adulto mayor en su Ɵempo libre
implementado en el Centro de Seguridad Social núm. 4, del InsƟtuto Mexicano del Seguro Social, en
el municipio de Sabinas Hidalgo,
Nuevo León. Primero se hace un
repaso breve del cambio sufrido,
a través del empo, en el estatus
social del adulto mayor como un
proceso excluyente. Enseguida se
muestra la reacción social tendiente a corregir esa tendencia, a nivel
mundial y par cularmente en Mé-

xico, mediante acciones de polí ca
social cons tu vas de ins tuciones,
planes y programas, en busca de un
cambio sociocultural efec vo en favor del bienestar integral de dicho
grupo etario. Luego se exponen los
pormenores del proyecto, destacando algunos datos demográficos generales y los rela vos al diagnós co
par cular, seguidos de los obje vos
y metas del mismo: incrementar las
alterna vas de bienestar del adulto
mayor; proveer un espacio físico,
identificando, acondicionando y
comprometiendo a aquél para la
implementación de programas ad
hoc. Finalmente, se detallan los resultados de la evaluación realizada
después de transcurrido el periodo
de funcionamiento del primer programa implementado: en general,
los 43 adultos mayores —hombres
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y mujeres— beneficiados, se declararon altamente sa sfechos con el
mismo.

las relaciones y situaciones sociales
en las que el adulto mayor se encuentra inmerso.

Definición del problema

De la disfuncionalidad a la funcionalidad

Dentro de las sociedades modernas, debido al proceso de industrialización ha surgido una gran variedad de problemas; uno de ellos
es la exclusión social del adulto
mayor. La realidad de este grupo
etario se ha transformado, ya que
en las sociedades primi vas y las
grandes civilizaciones del pasado
quien perteneciera a dicho grupo
era considerado como el sabio o
dirigente dentro del clan o comunidad. Siguiendo a Carlos Trejo Maturana (2011) podemos decir que,
antaño, la vejez cons tuía, a la vez,
un depósito de conocimientos y
una base de datos, especialmente
históricos, cuyas fuentes de credibilidad tenían que ver con la voluntad gra ficante de los dioses. Hoy,
en cambio, la vejez, es considerada
un problema, una falla social atada
a la modernidad y sus corolarios:
el u litarismo y el costo beneficio
(Chomsky, 2001), lo cual se traduce
en la exclusión social de los viejos,
quedando éstos, así, fuera del juego social (Gil, F., 2002)
No obstante, la inves gación
social y las polí cas públicas aportan esfuerzos dirigidos a humanizar

En el contexto de la ideología capitalista, el adulto mayor es considerado improduc vo y, por tanto,
estructuralmente disfuncional, lo
cual conduce a una verdadera exclusión social. Sin embargo, el adulto mayor conserva la inquietud y el
deseo de vivir produc vamente.
Ante ello, la intervención se hace
necesaria a fin de insertar e integrar
socialmente a dicho grupo etario a
través de su par cipación en ac vidades recrea vas, lúdicas y deporvas en su empo libre, contribuyendo, de este modo, a un cambio
sociocultural efec vo como parte
del proceso de socialización (Ritzer,
G., 2007). Ello implica una mejora
en el bienestar sociocultural y psicobiológico del adulto mayor, que
se entrega a la realización de ac vidades acordes con sus necesidades, inclinaciones, deseos y gustos
personales y compar dos. Así, la
interacción con el adulto mayor en
el orden familiar, grupal y social, a
través del intercambio de papeles
y roles reconocidos, convierte a los
“viejos” en elementos funcionales
de la estructura social.

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La políƟca social
Un problema social una vez diagnos cado suele venir acompañado
de sugerencias alterna vas para
su tratamiento (Ander-Egg, E. y M.
Aguilar, 2001). En el caso del adulto mayor, ya se han tomado algunas acciones para atender dicha
problemá ca. Desde 1948, la Organización de las Naciones Unidas
(ONU) ha venido revisado el asunto, pero es hasta 1991 que dicho
organismo promueve la conciencia
mundial del problema y declara a
ése como Año Internacional de las
Personas de Edad Avanzada, convocando además a la Cuarta Conferencia Mundial sobre Envejecimiento (Gambino, D., 2008).
En México, el 22 de agosto de
1979 se crea por decreto presidencial el Ins tuto Nacional de la
Senectud (INSEN), actualmente
Ins tuto Nacional de la Personas
Adultas Mayores (INAPAM), que
a ende a las personas de 60 años
y más. Esencialmente, desde su inicio su ac vidad se enfoca al aspecto médico-asistencial.
Por su parte, el Plan Nacional
de Desarrollo 2007-2012 (Presidencia de la República, 2007), en
su estrategia 3, Igualdad de Oportunidades… Grupos Vulnerables,
considera una obligación del Estado promover la igualdad de opor-

tunidades, la superación del nivel
de vida y el desarrollo para todas
las personas, poniendo énfasis en
los adultos mayores, a quienes caracteriza como los grupos más vulnerables de la sociedad. En Nuevo
León, el Plan Estatal de Desarrollo
2010-2015 (Gobierno del Estado de
Nuevo León, 2010), en su eje estratégico Desarrollo Social y Calidad
de Vida plantea lograr opciones de
desarrollo para todas las personas
mediante el acceso a la educación,
la salud, la vivienda, el deporte y la
cultura.
Por otra parte, el Plan Municipal de Desarrollo 2009 -2012 del
municipio de Sabinas Hidalgo, Nuevo León, en su apartado número
7: Alianza con Mujeres, Jóvenes
y Personas en Edad de Plenitud,
promete a mujeres, jóvenes y personas de la tercera edad mejores
oportunidades para su desarrollo
(Presidencia Municipal de Sabinas
Hidalgo, 2010).
Aspectos sociales del problema
La llamada revolución demográfica de los empos modernos se
caracteriza, entre otras cosas, por
el número y proporción crecientes
de personas mayores. Así, una de
cada 10 personas pertenece ahora
al grupo de la tercera edad —60
años o más—, y se espera que para
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2050 tal proporción se duplique,
llegando en 2150 a uno de cada
tres; se prevé además que los países en desarrollo tardarán más en
adaptarse a estos cambios que los
países desarrollados (División de
Población del Departamento de
Asuntos Económicos y Sociales,
Secretaría de las Naciones Unidas,
2010)
En México, el Ins tuto Nacional
de Estadís ca, Geogra a e Informá ca (2011) reportó en 2010 una
población adulta mayor —60 años
o más— de 4 millones 679 mil 538
hombres y 5 millones 375 mil 841
mujeres. De estos totales, 190 mil
277 hombres y 217 mil 1 mujeres residen en el estado de Nuevo
León. El municipio de Sabinas Hidalgo alberga, por su parte, 1 mil
983 hombres y 2 mil 196 mujeres
en dichas edades.
DiagnósƟco
Un sondeo realizado mediante
encuesta en los meses de agosto
y sep embre de 2010 en el municipio de Sabinas Hidalgo, Nuevo
León, reveló la carencia de un espacio sico para uso recrea vo,
lúdico y depor vo, especial y exclusivo para el adulto mayor en las
dependencias públicas dedicadas a
la asistencia social que cuentan con
instalaciones. Por ello, en la segun-

da quincena del mes de octubre de
2010 se consultó al respecto a 43
adultos mayores de ambos sexos
inscritos en los cursos que el Centro de Seguridad Social número 4
del Ins tuto Mexicano del Seguro Social (IMSS) ofrece a toda la
población interesada; los encuestados manifestaron mayoritariamente su deseo de contar con un
espacio como el mencionado.
Los puntos más importantes de
la encuesta en su segunda etapa
muestran estos resultados:

— A 88.1 por ciento de la población encuestada le gustaría la implementación del
área exclusiva para los adultos mayores, mientras que
sólo a 11.9 por ciento no le
agradaría.
— Dentro de las ac vidades
que al adulto mayor le gustaría que se implementaran,
26.19 por ciento optó por la
ocupación del empo libre
en general, 19.05 por ciento por ac vidades lúdicas,
16.67 por ciento por el acondicionamiento sico, mientras que 14.29 por ciento por
el Cachibol y 11.9 por ciento
optaron por la recreación.
— En cuanto al horario más
conveniente para la imple-

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mentación de las ac vidades, 52.38 por ciento de los
encuestados eligió el vesperno, en tanto que 33.33 por
ciento optó por el matu no
y sólo 14.29 por ciento dejo
la decisión en manos de la
ins tución.
— En cuanto a par cipar de
alguna manera en la realización del proyecto, 78.6
por ciento dijo sí le gustaría
y 21.4 por ciento respondió
que no.
— Por lo que se refiere a la disposición del adulto mayor
a asis r efec vamente a la
realización de las ac vidades propuestas, 85 por ciento contestó que sí, mientras
que el restante 14.29 por
ciento respondió nega vamente.
Metodología del proyecto
En el diseño y realización del proyecto social que aquí detallamos,
además del diagnós co antes señalado, se aplicaron los siguientes
aspectos metodológicos:
El proyecto buscó crear oportunidades de inclusión y acceso a un
espacio sico para realizar ac vidades recrea vas, lúdicas, depor vas
y de empo libre por parte de los
adultos mayores en el municipio de

Sabinas Hidalgo, Nuevo León, con
el fin de contribuir a que accedan
a más alterna vas de bienestar.
Para tal efecto, se plantearon los
siguientes obje vos:
ObjeƟvo general
Incrementar las alterna vas de
bienestar para los adultos mayores
a través de oportunidades para el
uso, por parte de éstos, de su empo libre, en ac vidades recrea vas,
lúdicas y depor vas.
ObjeƟvo específico
Proveer un espacio

para la implementación de programas que fomenten el uso recrea vo, lúdico y
depor vo por parte del adulto mayor en su empo libre, en el edificio

que ocupa el Centro de Seguridad
Social núm. 4 del IMSS en Sabinas
Hidalgo, Nuevo León.
Metas

— Del 16 de noviembre de
2010 al 15 de diciembre del
2010: iden ficar un espacio
sico específico en el edi-

ficio que ocupa el Centro de
Seguridad Social núm. 4 del
IMSS en Sabinas Hidalgo,

Nuevo León, y comprometer
el des no del mismo para su
uso en ac vidades recrea vas, lúdicas y depor vas por

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parte del adulto mayor en su
empo libre.
— Del 16 de noviembre del
2010 al 15 de diciembre del
2010: acondicionar el espacio mencionado en el punto anterior con las obras de
adaptación y el mobiliario
adecuados para la realización de las ac vidades arriba
mencionadas.
— 1 al 15 de diciembre del
2010: diseñar un modelo de
programa que pueda contener de una a cinco ac vidades recrea vas lúdicas y
depor vas, para el uso del
empo libre del adulto mayor.
El responsable del proyecto realizó una observación estructurada
acerca del espacio, mobiliario y acvidades para los adultos mayores,
encontrando respuestas adecuadas a la implementación del mismo.
Evaluación de resultados
Implementado el proyecto, se
consultó a los par cipantes sobre las ac vidades realizadas para
verificar si se lograron las metas
propuestas, permi endo retroalimentar la toma de decisiones para
generar mejoras futuras.

En lo correspondiente a si el espacio sico asignado al proyecto
había sido dotado con mobiliario
adecuado y suficiente para su funcionamiento, 100 por ciento de los
consultados contestó que sí. De éstos, 45 por ciento afirmó que anteriormente al proyecto no contaba
con mobiliario, 35 por ciento mencionó tener ahora reuniones más
cómodas y 25 por ciento restante
afirmó tener mayor convivencia
que antes.
En lo referente a si las ac vidades programadas habían sido las
adecuadas para los par cipantes,
100 por ciento de éstos respondió
que sí. De este total, 45 por ciento estuvo de acuerdo en tener
ahora mayor convivencia, 35 por
ciento consideró adecuado los horarios y 25 por ciento manifestó
sen rse menos preocupado(a) y/o
estresado(a) al realizar dichas ac vidades.
Sobre cómo se sin eron los parcipantes después de realizar las
ac vidades exclusivas para ellos,
80 por ciento contesto que muy
bien y 20 por ciento dijo sen rse
bien.
Se preguntó a los adultos mayores par cipantes en el proyecto si
se sen a tomados en cuenta por la
ins tución, y 100 por ciento afirmó
ser tomado en cuenta: 30 por ciento porque la ins tución los a ende

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35 por ciento porque ésta escucha
sus opiniones y 35 por ciento, según expresó, porque “me hacen
sen r importante”.
A una pregunta sobre si los
adultos mayores encuestados recomendarían el espacio y las ac vidades a otros adultos mayores, 40
por ciento respondió que lo recomendaría para que otros también
se beneficien; 30 por ciento mencionó que lo recomendaría para
que otros también tengan mayor
convivencia; 20 por ciento dijo recomendarlo para que otros adultos mayores se distraigan; y 10 por
ciento lo recomendaría para que
sus compañeros de edad estuvieran más ac vos.

de la tercera edad, aumentando
así el número de beneficiarios. Es
recomendable, a futuro, agregar
ac vidades relacionadas con programas de alimentación, salud, higiene personal, entre otras, a fin de
mejorar, de manera más integral,
la calidad de vida de los adultos
mayores y des nar, igualmente,
más recursos a proyectos como el
aquí descrito, aumentando de este
modo la cobertura de sus beneficiarios; todo bajo el principio de
igualdad de oportunidades establecido en los planes de desarrollo
del país, del estado de Nuevo León
y del municipio de Sabinas Hidalgo.

Bibliograİa
Conclusión
A par r de los úl mos meses de
2011, los adultos mayores del municipio de Sabinas Hidalgo, Nuevo
León, cuentan con un espacio sico
exclusivo en las instalaciones del
Centro de Seguridad Social núm. 4
del IMSS para realizar ac vidades
recrea vas, lúdicas y depor vas
durante su empo libre.
La difusión y promoción de este
logro cualita vo propiciaría inicia vas semejantes en otras ins tuciones públicas o privadas que dedican
esfuerzos a la atención de personas

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�Desarrollo Urbano

Etapas del proceso de
autoconstrucción
de vivienda en comunidades de
escasos recursos:
Una reflexión en torno a la importancia de estudiar
la relación que guarda el “tiempo libre”
(tiempo laboral residual) con los ingresos de las familias, el tamaño de éstas y los costos de construcción y mantenimiento de la vivienda
José Ricardo González Alcalá

Resumen

L

as familias de escasos recursos
invaden la erra o la compran
a precios bajos para construir
sus viviendas con su propio trabajo, en sus empos “libres”, con el
apoyo de parientes, vecinos y amigos, y, a veces, de algún programa
gubernamental. Este proceso de
autoconstrucción sigue diferentes
etapas definidas por la construcción sucesiva de cada cuarto y puede durar hasta 20 años o más. Si el
número de miembros de la familia
que desempeña un trabajo remunerado crece, los ingresos familiares crecen también y el proceso se
acelera. Pero la esencia del proceso es el ‘ empo residual’ (“ empo
libre”): empo dedicado a labores

de autoconstrucción, producto de
una decisión asumida por los colonos en el marco de un nivel determinado de carencias habitacionales. Aquí proponemos indagar las
relaciones entre empo residual
(como variable dependiente), por
una parte, y los ingresos familiares,
el tamaño de la familia y los costos
de construcción y mantenimiento de la vivienda, (como variables
independientes), por la otra, a través de un estudio cuan ta vo, a
fin de ubicar la importancia, en el
proceso, de la magnitud del primer
elemento mencionado. Los resultados permi rían diseñar mejores
estrategias, e implementar el proceso de autoconstrucción de vivienda más exitosamente. La hipótesis que proponemos se ponga a

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prueba, establece que los cambios
en los ingresos de la familia, en el
tamaño de ésta y en los costos de
construcción y mantenimiento de
la vivienda autoconstruida afectan
el empo residual del proceso de
autoconstrucción, aumentándolo
o reduciéndolo a corto plazo, siguiendo un patrón de reducción
progresiva de largo plazo desde la
primera hasta la úl ma etapa del
proceso.
Palabras clave: Autoconstrucción,
Familia, Tiempo residual
Introducción
El presente ar culo muestra algunos aspectos de interés sobre
el problema de la vivienda de las
personas pobres. Como ya sabemos, éstas invaden la erra o la
compran a precios muy bajos, en
condiciones de dudosa legalidad,
para de inmediato construir sus
viviendas con su propio trabajo en
los empos “libres”, después de
realizar diariamente sus ac vidades ordinarias. Eventualmente, las
familias pobres se benefician de
algún programa gubernamental de
erra barata a plazos y de materiales para construcción a bajo costo.
En los trabajos de autoconstrucción suelen par cipar en diversas
formas y medidas los miembros de

la familia, parientes, vecinos y amigos. El término “autoconstrucción”
implica, además de esto, otras caracterís cas tales como etapas en
el proceso, determinados materiales, técnicas y ciertas condiciones
legales en la tenencia de la erra.
Cuando la gente pobre invade
la erra (Cortés Rocha, X., 1985;
Dwyer, D., 1984) o la compra en
condiciones legales precarias, el
Estado responde en forma negava (Gilbert, A. y P. Ward, 1987) o
bien posi vamente; en este úl mo
caso, lo hace frecuentemente aplicando programas de legalización
de la tenencia de la erra (Zúñiga, V., 1991) cuya implementación
puede alcanzar algunas veces hasta más de veinte años (González, J.,
1998). Asimismo, el Estado eventualmente vende erra barata o facilita materiales para construcción
a los pobres, sea tratando caso por
caso o implementando programas
que promueven la cooperación entre colonos (Comisión Liquidadora
del Ins tuto Nacional para el Desarrollo de la Comunidad y de la Vivienda Popular, 1982; Secretaría de
Desarrollo Urbano, 1990).
Las diferentes etapas por las
que pasa la construcción de una
vivienda bajo las condiciones anteriormente señaladas cons tuyen el
llamado proceso de autoconstrucción.
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En la primera etapa, la familia
normalmente construye un primer cuarto con cierto po de materiales, comunmente reciclando
materiales de desecho. Cuando
los ingresos familiares crecen, ese
primer cuarto es remplazado por
otro de mejores condiciones. Dado
el tamaño que alcanzan las familias pobres, un cuarto es evidentemente insuficiente y, por ello, éstas
emprenden la construcción de un
segundo cuarto, lo cual cons tuye
la segunda etapa del proceso, y así
sucesivamente.
La gente pobre en México —llamada frecuentemente personas
de escasos recursos— labora principalmente en el sector informal
de la economía, desempeñando
diferentes pos de trabajos, tales
como ventas ambulantes, manufactura domés ca o prestación de
servicios personales. Sus ingresos
suelen ser muy bajos y la estabilidad periódica de su monto —por
semana, por quincena— llega sólamente cuando dichas personas encuentran empleo en la economia
formal. A par r de los doce años
de edad —y muchas veces a edades menores—, los miembros de
una familia pobre se insertan con
frecuencia en el mercado de trabajo. Si el número de miembros de la
familia que desempeña un trabajo remunerado crece, los ingresos

familiares crecen también y, por
tanto, la familia es capaz de inver r
más recursos en la terminación de
un cuarto o el inicio de otro. Más
ingresos permiten también mejorar la calidad de los materiales usados en la construcción. Cuando la
posesión de la erra es legal o se
ha legalizado una ocupación inicialmente ilegal, la mejora en los
ingresos de las familias autoconstructoras permite regularizar la
instalación de los servicios públicos
básicos.
El campo de estudio
Los anteriores párrafos han resumido las principales caracterís cas
del proceso de autoconstrucción
de vivienda para personas de escasos recursos. La importancia de
este campo de estudio ha sido destacada por la literatura en una mulplicidad de trabajos. Dado que la
mayoría de la vivienda existente en
México se ha edificado a través del
proceso de autoconstrucción (Bazant, J., 1985; Comisión Económica
para América La na /Centro de las
Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos-Hábitat, 1987;
Ziccardi A. y A. Mier, 1985), este fenómeno ha sido objeto de acuciosa
observación cien fico-social desde
dis ntos puntos de vista (Aguilera,
M., 1988; Bazant, J., 1985; Catalán,

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R., 1993; Comisión Económica para
América La na/Centro de las Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos-Hábitat, 1987; Cortés
Melo, G., 1988; Cortés Rocha, X.,
1985; Pozas, M., 1990; Rodríguez,
C., 1978; Turner, J., 1979; Ziccardi,
A. y A. Mier y Terán, 1985).
Los efectos que sobre los procesos de autoconstrucción de vivienda producen los ingresos familiares, el tamaño de la familia, los
costos de construcción y mantenimiento de la vivienda y otros factores —la intervención polí ca, el
apoyo financiero público y privado
y la solidaridad entre los colonos—
han sido estudiados por la inves gación cualita va (Aguilera, M., 1988;
Comisión Económica para América
La na/Centro de las Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos-Hábitat, 1987; Cortés Melo, G.,
1988; Cortés Rocha, X., 1985; Pozas,
M., 1990; Rodríguez, C., 1978; Ziccardi, A. y A. Mier y Terán, 1985),
algunas veces refinada con procedimientos estadís cos descrip vos y
algún po de analisis correlacional
(Bazant, J., 1985).
Los inves gadores han encontrado evidencia abundante acerca de las formas como la erra es
ocupada y adquirida por los pobres (Gilbert, A. y P. Ward, 1987;
Neira, H., 1990; Pozas, M., 1990;
Villarreal, 1988). Además, muchos

académicos han descrito con parcular énfasis las relaciones existentes entre el ingreso familiar y
las ampliaciones a la vivienda de
escasos recursos (Bazant, J., 1985).
Las formas como las comunidades
pobres han organizado sus procesos de autoconstrucción de vivienda cuando las familias se ayudan
unas a otras, ha sido también objeto de estudios interesantes (Cortés
Rocha, X., 1985; Pozas, M., 1990).
Consecuentemente, muchos de los
hallazgos que la literatura ha difundido ampliamente sobre estos temas serán considerados en el análisis de los conceptos que forman
parte de la presente reflexión.
El tema central
Los procesos de autoconstrucción
de vivienda para personas de nuestro estudio son procesos sociales
dinámicos y complejos, compuestos por algunos elementos, etapas
(ver cuadro 1) y factores que ejercen influencia en aquéllos. Pese a
que todo esto ha sido estudiado
por la literatura, tal variedad de
caracterís cas no ha permi do ubicar el punto central del proceso de
autoconstrucción. Es esencial, entonces, establecer cómo aquellos
elementos y factores están relacionados y cuál de ellos es el punto
central del problema.
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Este proceso de autoconstrucción de vivienda ha exis do principalmente a causa de la escasez
de ingresos de estas familias, en el
marco del mercado de la vivienda
terminada. Sin embargo, la gente de ingresos bajos ene en los
miembros de la familia, parientes,
amigos y vecinos la mano de obra
necesaria para construir su hogar,
una mano de obra además gratuita
o a precio accesible en términos de
salario. Cualquiera que sea el po
y grado de habilidades de la mano
de obra, ésta se torna importante sólo si la ubicamos dentro de
periodos específicos. La esencia
del proceso de autoconstrucción
la cons tuyen, precisamente, estos periodos. Establecer caminos
para conocer cómo estos periodos
están relacionados con otros elementos del proceso de autoconstrucción debe ser la tarea principal
de la inves gación empírica en el
campo de la autoconstrucción de
vivienda para personas de bajos recursos. Enfa zar estos periodos da
también sen do a la complejidad
del proceso de autoconstrucción,
porque el resto de los elementos
y factores que intervienen enen,
así, un punto dónde lógicamente
todos convergen (ver figura 1). Este
enfoque permite entender el tema
integralmente y ene la ventaja de
diseñar y aplicar mejor los progra-

mas de los sectores público y privado de apoyo a la autoconstrucción
de vivienda para las personas a que
nos hemos referido.
Pregunta de invesƟgación
¿Los cambios en los ingresos de
la familia, en el tamaño de ésta
y en los costos de construcción
y mantenimiento de la vivienda
autoconstruida están relacionados
con los cambios en el tiempo libre
—o tiempo residual laboral— existente en cada una de las etapas
del proceso de autoconstrucción
de vivienda? Más específicamente: ¿están las etapas del proceso
de autoconstrucción de vivienda
de personas de escasos recursos
influidas por los cambios en los ingresos de la familia, en el tamaño
de ésta y en los costos de construcción y mantenimiento de la vivienda autoconstruida?
Esta pregunta de inves gación
introduce un concepto nuevo que
es crí co en este estudio: ‘ empo
residual’ del proceso de autoconstrucción de vivienda de personas
de escasos recursos. El concepto
de ‘ empo residual’ iden fica el
punto central del proceso aquí estudiado. La gente de ingresos bajos
que construye por sí misma sus casas dedica para esa tarea el empo
que queda después que concluye

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las ac vidades ordinarias de la vida
co diana —buscar un trabajo, trabajar, estudiar, cuidar a los niños,
etcétera—. La mayoría de los autores marginal-funcionalistas que ha
atendido este campo de estudio ha
llamado “ empo libre” a esa porción de empo, en tanto que los
inves gadores de orientación histórico-estructural consideran que
se trata de una prolongación de
la jornada laboral ordinaria. Ciertamente, de lo que en realidad se
trata es de un empo dedicado a
labores de autoconstrucción, producto de una decisión asumida por
los colonos en el marco de un nivel
determinado de carencias habitacionales. El término ‘ empo residual’ no sólo evita discu r si ése es
o no un empo libre o de trabajo,
sino que principalmente acentúa
su autén ca naturaleza: empo dedicado a realizar tareas específicas
dentro de un proceso específico.
El mejor enfoque para entender
las relaciones entre empo residual, por una parte, y los ingresos
familiares, el tamaño de la familia
y los costos de construcción y mantenimiento de la vivienda, por la
otra, es uno cuan ta vo. Algunas
inves gaciones han establecido
correlaciones en este campo, especialmente entre el tamaño de la familia y los ingresos de ésta, y entre
estos úl mos y las etapas del pro-

ceso de autoconstrucción. El empo residual no ha sido estudiado
aún como variable dependiente.
Aplicar una encuesta a una muestra
de viviendas en colonias populares
para ver la forma cómo ocurren los
cambios en las variables de empo residual, tamaño de la familia,
ingreso familiar y costos de construcción y mantenimiento de la
vivienda autoconstruida, es por sí
mismo un ejercicio ú l para el enriquecimiento del tema, pero puede
además revelar las relaciones entre los elementos más cri cos de
este proceso de autoconstrucción
de vivienda. El procedimiento explicará cuando y por qué el empo
residual aumenta o disminuye su
magnitud, lo cual equivale al aumento o disminución del propio
proceso de autoconstrucción. En
la magnitud del empo residual
descansa el proceso de autoconstrucción. Un par de consecuencias
prác cas podrían, además, resultar
de este enfoque. Por una parte,
siendo el empo residual el centro
del proceso de autoconstrucción,
un estudio completo de cómo ese
empo es afectado por algunos
factores daría información ú l para
diseñar e implementar el proceso
de autoconstrucción de vivienda
más exitosamente. Por otro lado,
la intervención de los trabajadores
sociales en el estudio del campo y
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la manipulación de los elementos o
los factores que componen el proceso podrían mejorar los programas de autoconstrucción aplicados
por los sectores público y privado.
Teniendo en cuenta los recursos de
la comunidad, los trabajadores sociales diseñarían modelos de ayuda mutua, formas de obtención de
empleos, medios para el mejoramiento de los ingresos de la familia
y la organización de coopera vas
de producción y consumo de materiales para la construcción y de
apoyo y entrenamiento técnico.
La pregunta de invesƟgación, la hipótesis, y las variables
Planteamiento del problema: ¿qué
efectos producen los cambios en
los ingresos familiares, en el tamaño de la familia y en los costos de
construcción y mantenimiento de
la vivienda autoconstruida, sobre
el empo residual en cada una de
las etapas del proceso de autoconstrucción de vivienda de personas de escasos recursos?

Pregunta de inves gación: ¿los
cambios en los ingresos de la familia, en el tamaño de ésta y en
los costos de construcción y mantenimiento de la vivienda autoconstruida, están relacionados con
los cambios en el empo residual
existente en cada una de las etapas
del proceso de autoconstrucción
de vivienda? Más específicamente: ¿están las etapas del proceso
de autocnstrucción de vivienda
de personas de escasos recursos
influidas por los cambios en los ingresos de la familia, en el tamaño
de ésta y en los costos de construcción y mantenimiento de la vivienda autoconstruida?
Hipótesis: los cambios en los
ingresos de la familia, en el tamaño de ésta y los costos de construcción y mantenimiento de la
vivienda autoconstruida afectan
el empo residual del proceso de
autoconstrucción, aumentándolo
o reduciéndolo a corto plazo, siguiendo un patrón de reducción
progresiva de largo plazo desde la
primera hasta la úl ma etapa del
proceso.

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Figura 1

FAMILY

FAM ILY

1
2
3
4
5

WAGES

SIZE

STAGES OF
SELF-BUIL T
PROCESS
RESIDUAL
TIME

¡

n

BUILD
AND
M AINTENANCE
COSTS

~

La variable dependiente
El empo residual es la variable dependiente en cada una de las etapas del proceso de autoconstrucción de vivienda de personas de
escasos recursos. Con algunas variantes en cada caso, cada uno de
los cuartos de una vivienda, más o
menos secuencialmente construidos, define, respec vamente, cada
una de las etapas del proceso de
autoconstrucción de vivienda.

El empo residual es definido por
la par cipación y naturaleza de la
mano de obra que trabajó gratuitamente o a un precio accesible en
términos de salario, en cada una
de las etapas del proceso de autoconstrucción de vivienda, y se mide
mediante una escala graduada de
menor a mayor parƟcipación: 0)
“ninguna”; 1) “muy poca”, “poca” o
“alguna vez”; 2) “con poca frecuencia” o “algunas veces”; 3) “muchas
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veces” o “con mucha frecuencia”;
4) “casi siempre” o “siempre”, de
cada persona —abuelo, abuela,
padre, madre, suegro, suegra, hijos, hijas, yernos, nueras, nietos,
nietas, otros parientes, compadres, amigos o vecinos—, en cada
etapa —primero, segundo, tercero
o cuarto cuartos— y en cada po
de trabajo —ayudante; plomería,
carpintería, herrería o electricista;
albañilería, yesero, mosaiquero o
pintor; diseño, planeación o supervisión—.
La par cipación y naturaleza de
la mano de obra contratada en el
mercado laboral de la construcción, en cada etapa del proceso, es
definida también por el oficio del
par cipante y la tarea específica
realizada en cada po de trabajo.
Aquí vale comentar que este po
de mano de obra suele representar
una proporción reducida del total
de empo consumido por todos los
par cipantes en el proceso total.
Las variables independientes
Ingresos familiares: los ingresos
que vienen de cualquier fuente,
obtenidos por cada persona que
comparte la misma casa y par cipa, de cualquier manera, en el proceso de autoconstrucción.
El tamaño de la familia: el número de miembros de la familia y

edades de cada uno, incluyendo a
las personas que comparten la misma casa, pero que no son miembros de la familia ni parientes;
par cipantes todos y cada uno, de
cualquier manera, en el proceso de
autoconstrucción.
Costos de autoconstrucción:
los precios de la erra, de los materiales para la construcción, de la
mano de obra, de los procedimientos oficiales y de la instalación de
los servicios básicos.
Costos de mantenimiento: los
precios del uso de los servicios básicos, del impuesto predial y de las
reparaciones y remplazos a la casa.
Comentario final
Henos presentado en este ar culo
sólo un brevísimo resumen de lo
que podría cons tuir un proyecto de inves gación propiamente
como tal. El propósito inmediato
aquí es propiciar el interés y la discusión sobre un tema urbano que,
a pesar de su ya larga trayectoria,
sigue planteando problemas de sobrevivencia para los pobres de hoy
en México y, par cularmente, en
las áreas marginadas que aún subsisten en el estado de Nuevo León.

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�Desarrollo Urbano

Estudio de caso de pobladores
de una comunidad periférica
en situación de vulnerabilidad
Hortencia Margarita Sánchez Guerrero
María Margarita Ramírez González
María Teresa Obregón Morales

Resumen

E

ste ar culo resume los resultados de un estudio realizado
en el municipio de Zuazua,
Nuevo León, el cual da a conocer la
problemá ca que enfrentan los pobladores de comunidades situadas
en la periferia de dicho municipio
que se encuentran en una situación de vulnerabilidad. Igualmente,
se describen las acciones realizadas
por las autoridades municipales
para impulsar el desarrollo social
de tales comunidades. El estudio se
llevó a cabo en la colonia Real de
Palmas y presenta un prediagnósco comunitario, así como algunas
propuestas expresadas por los habitantes encuestados.
La muestra, determinada por
conglomerados y que incluyó mil
117 habitantes, es representa va
de los 28 sectores —universo del
estudio— que componen la colonia. El estudio encontró situaciones de vulnerabilidad sufrida por
los pobladores en las áreas de vi-

vienda, servicios públicos, salud,
infraestructura urbana, servicios
ins tucionales, seguridad y problemá ca social.
Palabras clave: pobladores, comunidad periférica, problemá ca social y vulnerabilidad.
Introducción
Como sabemos, las ciudades son
resultado de la convergencia de
diversos factores, entre los cuales destacan los socioeconómicos,
los demográficos y las condiciones
naturales como la orogra a y el clima. El desarrollo y crecimiento de
las ciudades demandan, cada vez
más, espacios, infraestructura y
servicios públicos e ins tucionales;
la presión así ejercida abre la oferta de erra en zonas de la periferia
de las ciudades. Esto significa que
“conforme se expande la ciudad, la
presión de especulación y conversión de la erra agrícola a urbana
se intensifica” (Bazant, J., 2001:62).

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�Desarrollo Urbano

El proceso de formación de
asentamientos humanos urbanos
en zonas tradicionalmente rurales
modifica los modos de vida de los
grupos de población ya establecidos y los de los grupos que se van
agregando (Hiernaux, D., 2000). En
algún grado, estos cambios crean,
concomitantemente, situaciones
de vulnerabilidad.
La vulnerabilidad es producto
de la desigualdad social que, en
razón de diversos factores, tales
como los históricos, económicos,
culturales, polí cos y biológicos,
se presenta en algunos grupos de
población, impidiéndoles aprovechar alterna vas legí mas de
desarrollo humano disponibles en
la sociedad. En este aspecto, suele exis r poca o ninguna presencia
del Estado, tanto a escala nacional
como local, en la prestación de los
servicios públicos e ins tucionales
que superen o atenúen la situación
de vulnerabilidad de dichos grupos;
ello al menos en lo que se refiere a
la sa sfacción de algunas necesidades básicas. Agravan la situación
condiciones como las dificultades
en el transporte y en las comunicaciones existentes en zonas rurales dispersas o urbano-marginales,
de di cil acceso y de alto riesgo en
general, y las relaciones de dependencia y desequilibrio con la economía de mercado que de ahí se

derivan (Ministerio de Educación
Nacional de Bogotá, 2005).
Metodología
Se procedió primeramente a realizar un recorrido de cada uno de los
sectores de la colonia Real de Palmas. Durante aquél, a par r de la
técnica de observación sistemá ca
se elaboró un listado de las principales caracterís cas que presentaban los sectores, tanto en torno a
vivienda, áreas verdes, accesos de
entrada y salida, áreas de recreación, ins tuciones con las que se
cuenta, así como de las ac vidades
de sus habitantes. Posteriormente, para la obtención de los datos
se diseñó una cédula de entrevista
que incluyó 95 preguntas abiertas,
cerradas y de opción múl ple, para
captar los principales problemas
de la comunidad, sus necesidades
prioritarias y las proyecciones que
plasman su visión en torno a la problemá ca social de la colonia.
Considerando como universo el
total de viviendas —14 mil 86— de
la colonia, se eligió una muestra de
mil 117 a través de un diseño de
muestreo por conglomerados; éstos son “unidades de análisis [que]
se encuentran encapsuladas o encerradas en determinados lugares
sicos o geográficos” (Hernández,
R., 2010: 182). Así, se ubicó en un
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�Desarrollo Urbano

plano urbanís co de la colonia a
cada uno de los sectores de la misma, y dentro de éstos, el número y
localización de las correspondientes manzanas; luego del conteo,
se estableció una cuota de tres o
cuatro viviendas por manzana, según el tamaño de ésta. El criterio
de inclusión para los encuestados
fue: ser habitantes del sector considerado y mayores de 18 años.
Una vez realizada la capacitación a encuestadoras, inves gadoras de campo y supervisoras, se
efectuó el levantamiento de los datos; las entrevistas se realizaron a
hombres y mujeres y tuvieron una
duración promedio de 60 minutos
cada una. Para el procesamiento
de la información se elaboró un
manual de codificación que facilitó
el proceso de captura y posterior
análisis; todo esto se realizó u lizando el paquete estadís co para
las Ciencias Sociales SPSS/PC versión 14.
Resultados
Los resultados se exponen de la
siguiente manera: primero un
perfil sociodemográfico de los habitantes, luego una pología de
las familias, posteriormente las
caracterís cas de la vivienda y
las condiciones de salud. En otro
apartado se tratan el transporte, la

seguridad y vigilancia de la comunidad, y, por úl mo, se muestran
de manera esquemá ca los problemas sociales detectados.
Del total de habitantes encuestados, 74 por ciento lo forman mujeres y 26 por ciento, hombres. La
edad oscila entre los 20 y 40 años
de edad, promediando 32; es decir, se trata de personas jóvenes
en plena edad produc va. Por otra
parte, la proporción más elevada
de población en todo el municipio,
según datos oficiales, se encuentra
en el grupo cuya edad varía entre
cero y 14 años, siguiéndole aquellos que enen entre 20 y 34 años
de edad (Ins tuto Nacional de Estadís ca y Geogra a, 2005).
En lo que se refiere a la escolaridad, el promedio de años es de
nueve —nivel de secundaria—. El
porcentaje de nueve años aprobados es de 53.9 por ciento; el de
seis, de 14.3 por ciento; y el de
11, de 9.3 por ciento. En cuanto a
ocupación, ama de casa alcanza 58
por ciento; obrero, 12.2 por ciento;
y carpintero y empleado, 6.7 por
ciento. Las mujeres que no par cipan en el mercado de trabajo refieren dedicarse al cuidado de los
hijos.
En lo referente al estado civil de
los pobladores, 71.2 por ciento lo
componen casados; 13.8 por ciento vive en unión libre; y 10.8 por

82

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�Desarrollo Urbano

ciento lo conforman solteros. El
76.2 por ciento del total de familias
es de po nuclear. El promedio de
personas por vivienda es de 4.15,
representando la tercera parte de
la muestra; 12.3 por ciento de las
viviendas alberga de seis a 12 personas —presumiblemente familias
extensas—.
Esta colonia es de reciente creación, ya que los primeros pobladores llevan 36 meses de haber llegado, representando 11.2 por ciento;
25 por ciento ene 12 meses de
residencia; y 19.6 por ciento, 24
meses. De acuerdo a la tenencia de
la vivienda, 88.5 por ciento lo integran propietarios; 7.2 por ciento
paga renta; y 4.3 por ciento vive en
casa prestada. El número de habitaciones que enen las casas es en
promedio de 3.42.
En relación con los servicios básicos, a con nuación se muestra
el porcentaje de las viviendas que
cuenta con cada uno de ellos.
Servicios con los
que cuenta:

Si

No

Agua

99.5%

0.5%

Luz

99.6%

0.4%

Teléfono público

84.2%

15.8%

Teléfono par cular

26.9%

73.1%

Gas natural

64.5%

35.5%

Gas butano

40.4%

59.6%

Drenaje

97.7%

2.3%

Drenaje Pluvial

67.7%

32.3%

Cable

25.5%

74.5%

Transporte público

96.6%

3.4%

Recolección
basura

96.2%

3.8%

Internet

9.3%

90.7%

Alumbrado público

88.2%

11.8%

Vigilancia

24.9%

75.1%

de

Estos datos sugieren que, en cuanto a servicios básicos, la población
disfruta de una alta calidad de vida.
Respecto al servicio médico,
908 de los encuestados —81.3 por
ciento del total— se encuentran
afiliados a alguna ins tución de
seguridad social; 83.4 por ciento lo
está al Ins tuto Mexicano del Seguro Social (IMSS); mencionan, sin
embargo, que para ser atendidos
enen que trasladarse a otros municipios; y 12.6 por ciento carece
de seguridad social
El 79.9 por ciento declara que
toda la familia acude al servicio
médico que le corresponde. Cabe
señalar que en el caso de la atención médica de la población afiliada al IMSS, no acude en su totalidad a este servicio, lo cual puede
ser explicado con base en los escasos recursos que ene actualmente la clínica localizada en Zuazua:
dos consultorios. Algunos de los
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�Desarrollo Urbano

colonos afiliados no se encuentran aún registrados en esta clínica
debido a que no han no ficado al
IMSS su cambio de domicilio. Por
otra parte, el total de médicos con
que cuentan todas las ins tuciones
de salud establecidas en la colonia
es de cuatro.
Las enfermedades consideradas por los encuestados como de
mayor presencia son las relacionadas con el medio ambiente o que
presentan riesgos de contagio. El
porcentaje de pobladores que declararon haber padecido alguna
de las enfermedades señaladas se
presenta así en el siguiente cuadro:

En lo que se refiere al transporte que u lizan los habitantes de
la colonia, 76.9 por ciento señaló
u lizar el transporte público para
trasladarse a escuelas, trabajo, lugares para la recreación ubicados
en otros municipios del Área Metropolitana de Monterrey (AMM) o
para visitar a sus familiares.
La vigilancia con que cuenta la
colonia fue considerada muy mala
por 41.7 por ciento de los encuestados; mala por 30.4 por ciento; regular por 21.6 por ciento, y buena
por 6.4 por ciento. Es decir, más de
70 por ciento de los encuestados
opinó nega vamente.
El porcentaje de pobladores
encuestados que perciben la existencia en la colonia de alguno o algunos de los siguientes problemas,
aparece a con nuación:

En el
úl mo año

En el
úl mo
trimestre

Intes nales

9.8%

9.1%

Respiratorias

13.1%

9.8%

De la piel

8.7%

8.8%

Dengue

1.7%

0.5%

Pandillerismo

Varicela

5.8%

2.2%

Drogadicción

70.1%
75.4%

Enfermedades

Problema social

Existe en la
colonia
83.7%

Sarampión

0.2%

0.2%

Alcoholismo

Rubeola

0.3%

0.2%

Robos

80.3%

Tuberculosis

0.4%

0.3%

26.4%

Tosferina

0.9%

0.8%

Violencia
intrafamiliar

Neumonía

0.7%

0.4%

Maltrato infan l

17.5%

Influenza

0.5%

0.5%

Maltrato a adultos
mayores

12.8%

Otros

1.7%

1.5%

Inseguridad

66.3%

84

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�Desarrollo Urbano

Problemas con los
hijos

22.4%

Grafi

77.8%

Venta de bebidas
alcohólicas

62.6%

Bares y can nas

16.1%

Problemas de
servicios públicos

57.0%

Criaderos de
animales

30.5%

Riñas entre jóvenes

57.5%

Riñas entre vecinos

34.4%

Lotes baldíos

51.8%

Otros (especificar)

2.7%

Son relevantes los porcentajes relavos a pandillerismo, drogadicción,
alcoholismo, robo y riñas entre jóvenes o vecinos.
En cuanto a la u lización de su
empo libre, los habitantes encuestados lo ocupan en paseos o algún
po de diversión: va al cine 4.8 por
ciento; sale al parque o plaza 4.7
por ciento; acude a algún centro
comercial 4 por ciento; come fuera
de su casa 3 por ciento; visita lugares turís cos 2.1 por ciento; y realiza días de campo 1.7 por ciento.
En menores proporciones mencionan: salir a la iglesia, 0.4 por ciento;
reuniones con amigos/vecinos 0.4
por ciento; acudir a kermeses, 0.1
por ciento; visitar museos, 0.1 por

ciento; salir a bailar, 0.1 por ciento;
y acudir a espectáculos ar s cos,
0.1 por ciento. Estos seis úl mos
rubros evidencian muy poca afición
de los pobladores por las ac vidades sociales y culturales. Respecto
a la prác ca del deporte, solamente 12.3 por ciento de los encuestados indicó que algún miembro de
su familia realiza esa ac vidad; 6.9
por ciento hizo referencia al futbol.
En el siguiente cuadro se enlistan las ins tuciones de asistencia
social, recrea vas y religiosas cuya
existencia en la colonia es reconocida por los colonos, y si las mismas
son o no u lizadas por éstos:

Ins tuciones

Cuenta con
ellas
Si

No

Las u liza
Si

No

Educa vas

97.9%

2.1%

59.6%

40.4%

De salud

41.8%

58.2%

16.4%

83.6%

Asistencia
Social

47.5%

52.5%

7.0%

93.0%

Religiosas

14.2%

85.8%

3.6%

96.4%

Comercios

86.6%

13.4%

74.2%

25.8%

Depor vas

67.1%

32.9%

25.9%

74.1%

Bibliotecas

3.0%

97.0%

0.4%

99.6%

Guarderías

29.6%

70.4%

1.2%

98.8%

Centros
sociales

3.0%

97.0%

0.5%

99.5%

85

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�Desarrollo Urbano

Recrea vas

22.8%

77.2%

10.0%

90.0%

Seguridad
pública

26.8%

73.2%

3.3%

96.7%

Vigilancia

26.1%

73.9%

1.6%

98.4%

Bomberos

2.0%

98.0%

0.1%

99.9%

Centros de
emergencia

3.8%

96.2%

0.4%

99.6%

Los rubros sobre los que se demanda sean atendidos y el porcentaje
de encuestados que en cada rubro
así lo manifiesta, es como sigue: vigilancia y seguridad, 34 por ciento;
servicios públicos y mantenimiento
de la comunidad, 7 por ciento: y
construcción de áreas recrea vas y
cuidado del medio ambiente, 5 por
ciento.
Conclusiones y recomendaciones
La colonia Real de Palmas es una
comunidad con presencia de familias nucleares jóvenes con hijos
pequeños, así como de parejas sin
hijos, por lo general unidas recientemente. Esta combinación sugiere
una tendencia demográfica en pleno crecimiento, que subraya una
creciente demanda de servicios
ins tucionales dirigidos a niños,
adolescentes y adultos jóvenes. Lo
anterior se confirma si recordamos
que la proporción más elevada de
población en todo el municipio de

Zuazua, según datos del Ins tuto
Nacional de Estadís ca y Geograa (2005), se encuentra en el grupo cuya edad varía entre cero y 14
años, siguiéndole aquellos que enen entre 20 y 34 años de edad.
Si bien el número promedio de
colonos que habita en cada vivienda es de cuatro, las variaciones hacia abajo y hacia arriba de esta cifra
muestran la presencia de parejas
sin hijos y hogares unipersonales,
así como la existencia de viviendas
que albergan a más de una familia; cada una de estas diferentes
situaciones presenta a su vez condiciones de vida dis ntas y genera,
también, dinámicas diversas en el
interior del hogar.
Los datos anteriormente expuestos sugieren para la colonia
Real de Palmas una problemá ca
social muy puntual. De acuerdo a
los mimos, sobresalen los problemas de pandillerismo —riña entre
jóvenes y entre vecinos—, robos,
grafi , drogadicción, inseguridad,
violencia intrafamiliar, maltrato a
adultos mayores, alcoholismo y
venta de bebidas alcohólicas, falta
de servicios públicos y existencia
de lotes baldíos insalubres. Aunque con menor presencia, pero
también con el carácter de problemas graves, los focos de infección detectados en los recorridos
iniciales por la colonia, ponen en

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�Desarrollo Urbano

riesgo la salud de los pobladores,
y los bares y can nas, igualmente
detectados, abonan en favor del
incremento del alcoholismo; todo
esto demanda atención por parte
de las autoridades. Cabe señalar
que los problemas sociales referidos se encuentran relacionados
con la inseguridad existente en el
área de estudio y en la cual se encuentra involucrada principalmente la población joven, de acuerdo
al tes monio de los encuestados.
Las necesidades más apremiantes
expresadas por los encuestados,
consecuentes con los datos, son: la
vigilancia, la seguridad, las clínicas,
hospitales y servicios públicos.
Los habitantes de la colonia,
en proporción importante, perciben problemas en el transporte,
relacionados principalmente con
el costo para los usuarios y con el
empo que les lleva trasladarse a
otros municipios del AMM. Lo anterior revela que los colonos de
Real de Palmas viven aislados del
casco municipal de Zuazua y alejados de las fuentes de empleo y
de otras ins tuciones, lo cual les
dificulta o impide tener acceso a la
sa sfacción completa de sus necesidades económicas y sociales.
En torno al tema de salud, se
destaca que cuatro de cada cinco
habitantes cuenta con seguridad

social, principalmente como derechohabientes del IMSS. Sin embargo, sólo existe una unidad de medicina familiar, misma que cuenta con
dos consultorios y donde sólo uno
se encuentra en funcionamiento
en el turno matu no, y brinda únicamente atención primaria —no
urgencias—, en tanto que los derechohabientes que requieren atención especializada son remi dos a
unidades de ubicadas en el AMM.
Para atender este universo de
problemá cas par culares, es
conveniente la creación de mecanismos que den respuesta a las
necesidades expresadas por los
encuestados. Es conveniente que
el Estado, en sus tres niveles de
gobierno, oriente sus acciones o
programas con el fin de elevar los
procesos de mejoramiento ins tucional, distribución y asignación de
recursos humanos, técnicos, administra vos y financieros que generen las oportunidades para superar
la situación de vulnerabilidad existente en las zonas periféricas. Es
necesario, también, unir esfuerzos
a través de redes de apoyo e n t re
l o s h a b i ta n t e s y las ins tuciones a fin de que se implementen
programas y proyectos que den
respuesta a la problemá ca aquí
reseñada.

87

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�Desarrollo Urbano

Bibliograİa
Bazant, Juan, 2001, Periferias urbanas; expansión urbana incontrolada de bajos ingresos
y su impacto en el medio ambiente, México,
Trillas.
Hiernaux, Daniel, 2000, Las nuevas formas metropolitanas y su relación con el mundo rural en procesos metropolitanos y agricultura
urbana, México, Universidad Autónoma
Metropolitana.

Hernández Sampieri, Roberto, 2010, Metodología de la invesƟgación, México, Mc Graw
Hill.
El Periódico, 2006, 3 de diciembre, España, Extremadura.
Disponible en:
h p://www.elperiodicoextremadura.com/no cias/merida/la-zona-periferica-de-ciudad-gana-poblacion-endetrimento-del-centro_273419.html
Ministerio de Educación Nacional, 2005, Lineamientos de políƟca para la atención educaƟva
poblaciones vulnerables, Bogotá, Colombia.
Ins tuto Nacional de Estadís ca y Geogra a,
2005, EstadísƟcas Históricas de los municipios
Nuevo León, Monterrey, INEGI/Gobierno del Estado de Nuevo León.

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�Educación Media Superior y Educación Superior

El pentagrama de Ginger y la tutoría
Miguel Ángel Iglesias Cantú

Resumen

Introducción

A

El presente ensayo analiza los resultados de la primera inves gación que se realizó en la Facultad
de Trabajo Social y Desarrollo Humano de la Universidad Autónoma
de Nuevo León (UANL) en febrero
de 2009. En ella se buscó determinar las áreas en que el estudiante
manifiesta tener algún problema a
fin de que el tutor tenga una mejor
intervención en el proceso de tutoría y que esa intervención genere
una toma de conciencia, lo cual implica la generación de ac tudes y
estrategias para lograr una formación integral del educando (Ramos,
A., 1999). Se buscó que el estudiante de cada uno de los cinco grupos
del segundo semestre manifestara
su percepción de cada una de sus
dimensiones personales y que sus
resultados se dieran a conocer a
los tutores grupales de cada grupo
para una planeación de su intervención tutora.
El concepto de ‘formación integral’ se refiere, según Azucena
Ramos Herrera (Ramos, A., 1999),
a la orientación metodológica que
promueve el crecimiento humano

yudar al estudiante a resolver los problemas que
enfrenta al estudiar y, a la
vez, proporcionar al tutor una visión de las áreas de oportunidad
en las cuales aplicar su función tutora para que su intervención tenga un efecto posi vo y el tutorado
pueda resolver integralmente sus
problemas, cons tuye función fundamental de la tutoría. Para ello,
mediante un cues onario, cada
estudiante se valora en las áreas
que integran su personalidad: académica, económica, religiosa, de
salud y social. Este cues onario se
construyó de acuerdo al Paradigma
Holográfico de Serge y Anne Ginger y su interpretación gráfica nos
permite visualizar cómo se percibe
el tutorado y por lo tanto en qué
áreas éste siente tener algún problema.
Palabras clave: tutoría, pentagrama, maestro, estudiante, scaﬀolding.

90

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�Educación Media Superior y Educación Superior

a través de un proceso que implica una visión mul dimensional del
ser humano. Para ello es necesario
disponer de una metodología coherente que nos permita observar
y obtener información para llegar
a un diagnós co integral que nos
acerque a los alumnos y sus diversas capacidades y problemá cas.
Cuando apenas ingresa, el estudiante de la Facultad de Trabajo
Social de la UANL se encuentra en
la etapa de la adolescencia y al terminar sus estudios universitarios
ha alcanzado la ciudadanía, conver do ya en un joven adulto.
Ese tránsito significa cambios
sicos y hormonales para él; también alcanza condiciones óp mas
de expresión corporal. En el plano
emocional implica la necesidad de
armonía, de afianzar la confianza
personal y su ubicación en la realidad. En el plano racional llega al
pensamiento formal, en el cual alcanza su máxima expresión, aunque con facilidad puede quedarse
en niveles de desarrollo cogni vo
que corresponden a etapas previas
a su edad cronológica.
Para una aproximación a lo que
significa la formación integral, es
necesario par r de un modelo del
desarrollo humano que permita
la incorporación al ámbito escolar
de todas las dimensiones que un

alumno manifiesta y que están referidas a su vida en general:

— Una dimensión que hace énfasis en la necesidad del cuidado de la salud sica y del
desarrollo orgánico y su influencia sobre el aprendizaje
del estudiante.
— La dimensión emocional
humana que incluye la ubicación y expresión de emociones como alegría, tranquilidad, seguridad, sa sfacción
y fortaleza. Este aspecto de
la experiencia humana, el de
la dimensión social, está muy
poco presente en los planes
curriculares de nuestras escuelas y es importante su
incorporación, dado que su
impacto en el aprendizaje es
fundamental.
— Dimensión académica: el
mundo racional o intelectual
se refiere a todas la ap tudes mentales que facilitan
al ser humano la resolución
de las situaciones que se le
presentan en la vida y la expresión crea va; incluye el
pensamiento formal y el razonamiento lógico en general y sus habilidades primarias como el razonamiento
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�Educación Media Superior y Educación Superior

verbal, matemá co y mecánico.
— La dimensión que abarca la
vida económica, social y comunitaria del estudiante, es
decir, la forma en que está
inmerso dentro de su medio social, los papeles que
desempeña en él, con todas
sus implicaciones en cuanto
a clase social, raza, familia y
educación.
— El desarrollo implica también una relación cósmica, el

plano trascendente de la experiencia humana; se podría
hablar de su aspecto religioso y de valores.
El desarrollo humano integral ende hacia un equilibrio de todas las
dimensiones, aunque el equilibrio
perfecto ocurre sólo en el modelo
teórico. La experiencia de cada estudiante se manifiesta de manera
diferente en cada una de las cinco
áreas, lo cual no siempre indica riesgos o problemas de aprendizaje:

EL PARADIGMA HOLOGRÁFICO: SERGE Y ANNE GINGER
Intelectual

Emocional

Social

Material

Trascendental

92

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�Educación Media Superior y Educación Superior

Para esta inves gación, las e quetas del pentagrama se adecuaron al
instrumento de inves gación, cuya
equivalencia es la siguiente:

Pentagrama

Instrumento

Intelectual

Académico

Social

Económico

Transcendental

Religión o valores

Material

Salud

Emocional

Dimensión social

Su visión es que los estudiantes y
sus experiencias en el aprendizaje no pueden separarse, sino que
conforman un ente en el que sus
diferentes áreas o dimensiones
interaccionan entre sí con todo lo
que ello implica, como podría ser la
influencia de una mala salud en el
desempeño académico.
El pentagrama de Ginger permite una par cipación ac va en el
proceso de enseñanza-aprendizaje
tanto del maestro como del estudiante en todas las diferentes áreas
de su vida, sea personal o académica. Al estudiante le proporciona la
posibilidad de hacerse consciente
de una serie de requerimientos
que necesita en su paso por el aula
para desarrollarse o formarse integralmente. Esta toma de conciencia
—resultado de un análisis personal

en las áreas académica, económica, de valores, salud y dimensión
social— facilitará el proceso de tutoría y logrará que los actores del
proceso de enseñanza-aprendizaje,
maestro y alumno, tomen las decisiones o elaboren e implanten las
polí cas y acciones necesarias que
impulsen al estudiante tutorado a
su mejoramiento escolar y general.
Procedimiento
Siguiendo los conceptos teóricos
de Serge y Anne Ginger, al estudiante se le pide que reflexione sobre lo que él es dentro o fuera de la
facultad en relación con sus cinco
dimensiones; y que cada estudiante represente en forma gráfica sus
percepciones en forma de una estrella personal de cinco picos de
acuerdo al nivel de desarrollo en
que se encuentra. En la inves gación se pide además al estudiante que valore, en una escala del
1 al 10, su percepción alcanzada
en cada área, así como contestar
varias preguntas sobre cada una
de dichas áreas, ello a manera de
verificación de la apreciación que
ene cada estudiante de aquéllas.
Es importante mencionar que a las
áreas con un valor bajo las llamaremos “áreas de oportunidad para
la intervención del tutor o traba93

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18/05/2012 09:18:58 a.m.

�Educación Media Superior y Educación Superior

jador social”. Es conveniente en
este momento poner un ejemplo:
el maestro tutor pide al estudiante
que reflexione sobre el valor que

le da a cada eje y los resultados se
reflejan en la tabla 1 y el gráfico 1,
representando la percepción de
cada uno.

Tabla 1. La apreciación de cada estudiante
Valor Áreas

Académico

Económico Religión

Salud

Dimensión
social

Valor ideal para
cada área

10

10

10

10

10

Valor que indica
el estudiante

8

5

8

5

8

Fuente: el cues onario de la inves gación.

Procederemos a graficar la percepción del estudiante y tendremos que
Gráfica 1. La apreciación de cada estudiante

Académico
10
8
6
4
2
0

Dimensión
Social

Salud

Económico

I=

Valor Ideal
Valor del Estudiante

Religión

Fuente: el cues onario de la inves gación.

94

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�Educación Media Superior y Educación Superior

Hallazgos

Bibliograİa

En la primera etapa, el estudiante
menciona como áreas de oportunidad las dimensiones económicas y
de la salud, pues para un comportamiento funcional menciona tener
en estas áreas una media de cinco
y no de ocho —ver como sucede en
las otras áreas en la tabla y el gráfico 1—, conceptuándose como una
debilidad que podría ser atendida
por el maestro tutor dándole a conocer al estudiante las áreas per nentes de la universidad o las áreas
de gobierno que lo puedan ayudar.

Ginger, Serge y Anne Ginger, 1992, La Gestalt,
una terapia de contacto, Editorial El Manual
Moderno
Ramos Herrera, Azucena, 1999, “La formación
integral”, en Azucena Ramos Herrera y Ricardo Vázquez Valls, Manual para el desarrollo integral, México, Editorial Amate, pp.
19-22.

Conclusión
El llenado por parte del estudiante
y el análisis del tutor acerca de lo
manifestado por los estudiantes
en el proceso de enseñanza-aprendizaje les permite a ambos tomar
conciencia de sus fortalezas y debilidades y llevar a cabo las acciones
necesarias para solucionar sus debilidades o, bien, para mejorarlas
en caso de estar considerando sus
fortalezas.

95

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18/05/2012 09:18:59 a.m.

�Educación Media Superior y Educación Superior

Anexo
CuesƟonario aplicado al estudiante
Universidad Autónoma de Nuevo León
Facultad de Trabajo Social y Desarrollo Humano
Fecha ___________
Núm. cues onario________

Grupo _________
Dimensión social

Se entenderá por dimensión social la forma en que el estudiante interactúa con la sociedad. Se pide su opinión respecto a cómo piensa que
realiza esta función con los demás miembros de la sociedad.
Dimensión social __________ . El valor mínimo será 1 y el máximo, 10
Conteste las siguientes preguntas marcando x en su respuesta. Se deberá contestar sólo una opción. No podrán quedar preguntas en blanco.
Muy frecuentemente

Algunas veces

Muy de vez en

Nunca

cuando
¿Discute usted
con su familia?
¿Comparte la
opinión de los
demás?
¿Comunica
fácilmente su
opinión a los
demás?
¿Se asegura
de que su
opinión es
comprendida?

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�Educación Media Superior y Educación Superior

Religión
Religión l ___________ . El valor mínimo será 1 y el máximo, 10
En esta dimensión el estudiante selecciona si prác ca su religión, ene
valores y los observa, etcétera.
Conteste las siguientes preguntas marcando x en su selección. Se deberá contestar sólo una opción. No podrán quedar preguntas en blanco
Muy
frecuentemente

Algunas

Muy de vez
en

Nunca

veces
Cuando

¿Asiste a
servicios
religiosos?
¿Practica su
religión?

¿Piensa en
Dios?

¿Piensa que
está bien
que una persona tenga
otra religión?

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�Educación Media Superior y Educación Superior

Salud
3. Salud ___________ . El valor mínimo será 1 y el máximo, 10
En esta dimensión el estudiante indicará con un valor del 1 al 10 su
estado de salud. Ejemplo: 10 sería un estado op mo de salud y 1 el de
un estado pésimo de salud.
Conteste las siguientes preguntas marcando x en su selección. Se deberá contestar sólo una opción. No podrán quedar preguntas en blanco; se debe indicar qué enfermedad padece.
Sí

No

¿Cuál?

¿Padece alguna
enfermedad?
_______________
¿Se enferma con
frecuencia?
_______________
¿Viene a clase sin
comer?
¿Por
qué?___________
¿Tiene sobrepeso?
Aprox.__________

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�Educación Media Superior y Educación Superior

Económico
4. Económico ___________ . El valor mínimo será 1 y el máximo, 10
En esta dimensión el estudiante indicará con un valor del 1 al 10 su
estado económico Ejemplo: 10 sería un estado económico óp mo y 1
el de un estado económico pésimo.
Sí

No

¿Trabaja usted?
¿Su papá trabaja
actualmente?
¿Tiene casa propia?

Académica
5. Académica ___________ . El valor mínimo será 1 y el máximo, 10
En esta dimensión el estudiante indicará con un valor del 1 al 10 su
situación académica. Ejemplo: 10 sería un situación op ma y 1 el de
un estado pésimo.
Sí

No

¿Tiene alguna
materia pendiente?
¿Cuál?
________________
¿Se le dificulta
alguna materia?
¿Sabe usted
quién es su tutor
individual?
¿Sabe usted quién
es su tutor grupal?

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�Educación Media Superior y Educación Superior

Perfil ético-académico de estudiantes
de nivel superior:
Reflexión del docente a partir de
la experiencia cotidiana en el aula
J. Jesús Pérez López
Rebeca Guerra Orona
Juan Manuel GuƟérrez Rodríguez

Resumen

L

os autores plasman en el presente ar culo el resultado de
una reflexión, realizada por
cada uno de ellos y comentada
en equipo, acerca de la necesidad
de conocer el perfil real de los estudiantes universitarios a los que
a enden día con día dentro de las
aulas. Más que en el perfil de conocimientos y habilidades vistos
como aspectos separados, que desde luego consideran importantes,
el énfasis del ar culo está puesto
en la integración de aquéllos a las
ac tudes, par cularmente al perfil
é co. Se hace pues una descripción
de las dis ntas experiencias por las
que pasa la relación maestro-alumno dentro del aula, derivando de
las mismas la necesidad de conocer a fondo la realidad académica,
ap tudinal y ac tudinal del estu-

diante a fin de mejorar la intervención docente en cada caso.
Palabras clave: perfil del estudiante, perfil é co, trabajo en el aula.
Introducción
La Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL) “ ene como misión la formación de bachilleres,
técnicos, profesionales, maestros
universitarios e inves gadores capaces de desempeñarse eficientemente en la sociedad del conocimiento; poseedores de un amplio
sen do de la vida y con plena conciencia de la situación regional,
nacional y mundial; que aplican
principios y valores universitarios,
se comprometen con el desarrollo
sustentable, económico, cien fico,
tecnológico y cultural de la humanidad; son innovadores y compevos, logran su desarrollo perso-

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�Educación Media Superior y Educación Superior

nal y contribuyen al progreso del
país en el contexto internacional”
(Universidad Autónoma de Nuevo
León, 2012).
Cada semestre, miles de jóvenes acuden a cada una de las escuelas y facultades de la UANL con
el fin de integrarse a ese ejército
de personas que trabajan y luchan
para formarse como profesionistas: muchachas y muchachos que
acaban de terminar su educación
media superior, es decir, el bachillerato, y que buscan con mucho
interés un lugar en las aulas universitarias, tratando de hacer suyos
los conocimientos y las habilidades
que los habiliten para desempeñar
una profesión.
¿Cómo son, cómo se comportan
y con qué cuentan para ubicarse en
una ruta de formación profesional?
¿Cuáles son sus conocimientos,
sus habilidades y sus actitudes
para enfrentar una tarea de
suyo compleja? ¿Cuál es el perfil
con el que entran y cómo van
respondiendo a las tareas de su
formación? ¿Cuál es su perfil éticoacadémico?
Durante varios semestres, los
autores hemos observado el comportamiento de alumnos universitarios de diferentes grados. Algunos son diligentes, cuidadosos,
cumplidos, responsables y me culosos; otros son simplemente

diferentes. Existen muchos factores que influyen en ellos, antes y
durante su estancia en la universidad: sus familias, las diferentes
instancias escolares por donde han
pasado, el entorno social, par cularmente los medios de comunicación, y muchos otros. La universidad es una ins tución que está
hecha para formar; sus instalaciones y estructura organizacional están pensadas para formar personas
y profesionistas con un perfil determinado; si ellos vienen a formarse,
entonces hay que formarlos con, y
a pesar de, los factores influyentes
del entorno externo. Los maestros
universitarios enen bien claro el
perfil que quieren lograr en ellos,
los conocimientos, las habilidades
y las ac tudes que deben lograr.
Las ins tuciones de educación
superior cuentan con documentos
orientadores del trabajo pedagógico y didác co en los que establecen
las competencias que los estudiantes deben lograr. También están los
perfiles de egreso de cada facultad:
documentos orientadores, guías
para la formación del perfil profesional de los estudiantes.
¿Por qué puede ser interesante
conocer su perfil ético-académico?
Lo ético y lo académico son dos
ámbitos de lo humano que no
pueden separarse; la formación
profesional de nuestros estudiantes
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no sólo comprende lo intelectual
y lo procedimental, también está
presente la esfera actitudinal y
de los valores. Su formación tiene
un impacto dentro del campo de
la ética que les debe quedar bien
claro, no sólo en la etapa de su rol
de estudiante, sino principalmente
cuando ejerzan su profesión, porque su quehacer se verá reflejado
en una relación humano-é ca.
El concepto de competencia
combina atributos referidos a diferentes órdenes de la persona: a)
los conocimientos, ap tudes y destrezas técnicas: saber; b) las formas
metodológicas del proceder en una
ac vidad: saber hacer; c) las pautas y formas de comportamiento
individuales y colec vas: saber estar; y d) las formas de organización
e interacción: saber ser (Soler, I.,
2009).
El componente é co se puede
entender como competencia transversal o genérica e interpersonal,
según el Proyecto Tuning (h p://
tuning.unideusto.org/tuningal/).
El desarrollo de la solidaridad en
el alumno podría ser considerado
como un componente de esta competencia relacionada con el “saber
estar” y el “saber ser”
Las ins tuciones educa vas
son universos complejos donde se
vive de manera intensiva una rica
interacción entre sus componen-

tes; tales ins tuciones enen obje vos y/o metas que alcanzar, de
tal modo que alumnos, maestros y
personal direc vo están en acción
con nua, planeando, realizando
o evaluando y replanteando sus
ac vidades. Las ins tuciones educa vas se expresan, generalmente, en un esquema prediseñado
de ac vidades; se ene calculado
qué hacer y qué obtener con tales
acciones en determinado empo,
pero es claro que queden muchos
detalles no contemplados en sus
planeaciones.
¿Qué hacen y cómo se
relacionan los maestros y alumnos
en el aula de clase? Generalmente,
lo que se observa de ese quehacer
son los productos, es decir, datos
en función de calificaciones. Por
lo general, quedan ocultos las
actitudes, los procedimientos, los
comportamientos que dibujan el
perfil de maestros y estudiantes.
En el trato diario con los alumnos, los maestros observan que
hay algunos que son puntuales,
generalmente se sientan en las filas de adelante, están atentos a
las indicaciones, les gusta par cipar, plantean sus dudas y hacen
comentarios relacionados con los
temas que se tratan. Esos alumnos
generalmente toman notas, hacen
sus lecturas y eventualmente enen el ánimo de leer algunos datos

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relacionados con las ideas centrales de los temas, datos, detalles o
personajes; generalmente enen
sus cuadernos en orden y entregan
sus tareas o trabajos en empo. En
su trato con los maestros son respetuosos y son sociables con sus
compañeros; se advierte que su
entorno social-familiar les es favorable, que enen control del empo y enen muy claro lo que quieren y lo que les corresponde hacer
cada día.
Hay otros que no son así y cuyo
desempeño como estudiantes deja
mucho qué desear, pero no hay
quién se los diga, quién los oriente,
o ellos mismos no enen disposición para escuchar una sugerencia
o una orientación. Los maestros
nos concretamos a entregar resultados de sus aprendizajes y nadie
quiere ahondar en tales resultados;
así, se van acumulando resultados
de bajo rendimiento y un comportamiento que no es favorable a su
preparación. Son estudiantes que
no enen control del empo, casi
siempre llegan tarde, se sientan en
el lugar que encuentran solo; como
no saben de qué se está hablando,
se comportan como desorientados, no traen libreta, tampoco lápiz, preguntan a los demás de qué
están hablando, y como nadie les
hace caso, mejor salen del aula,
pero regresan para jus ficar su

asistencia, no toman notas, no leen
y no saben cuándo deben entregarse trabajos o tareas; se observan
en suma fuera de lugar.
Estas reflexiones nos brindan
ya de conjunto una problemá ca
que planteamos en los siguientes
términos: ¿cuál es el perfil é coacadémico de los estudiantes universitarios?
Perfil éƟco-académico
Este trabajo se refiere al perfil é co-académico de los estudiantes
universitarios a los que los autores
a enden co dianamente en virtud
de su ejercicio académico. Cuando
se habla de perfil, se hace referencia a: “Conjunto de cualidades
o rasgos propios de una persona o
cosa” (The Free DicƟonary, 2012);
la forma como se comportan las
personas; en este caso, nos referimos a la forma cómo son los jóvenes en su rol de estudiantes.
El concepto de perfil
se u liza para nombrar al conjunto de los rasgos que caracterizan a alguien o a algo.
En el caso de los seres humanos, el perfil está asociado a
la personalidad. Escuchamos
con frecuencia estas expresiones: Estamos buscando una
persona de perfil humanista
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para desempeñarse en el área
de relaciones públicas. El entrenador pidió la contratación
de un volante de perfil ofensivo
para completar el equipo. Ambos candidatos son parecidos,
aunque García Ɵene un perfil
más conservador. No me gusta
el perfil de este hombre para dirigir la empresa… (Definición.
DE, 2012).

Dice Aznar (1981) que un perfil
debe responder a la configuración
de cuatro componentes:
Dominio de conocimientos inherentes a un área determinada.
Descripción de lo que realizará
(tareas, ac vidades, acciones,
etc.) como consecuencia de ese
dominio.
Adquisición de valores y ac tudes inherentes al desempeño
de la profesión.
Destrezas que deberá desarrollar o que ha desarrollado.
(S/A, “Notas en torno a definiciones del perfil”).

Horacio y Litzajaya Mercado Vargas
señalan:
Las corrientes psicológicas y
pedagógicas reconocen etapas
o momentos par culares en
el desarrollo del individuo. Se
resalta la aparición de ciertos
procesos intelectuales, socia-

les y afec vos. Es importante
reconocer el perfil del estudiante de las Ins tuciones de
Educación Superior (IES): par cularmente sus competencias.
Su ubicación en las dis ntas
nociones de edad reconocidas:
cronológica y social. En este
contexto se acepta que se trata de un período de transición
hacia la adultez (adolescencia
tardía). El estudiante promedio
de las IES, ene entre 18 y 23
años. Desde el punto de vista
sico-fisiológico ha alcanzado
la madurez en todas sus funciones. Los jóvenes de esta edad
han debido alcanzar un nivel
de pensamiento complejo, de
mayor rigor y autonomía, que
les permite concebir de manera dis nta los fenómenos a los
que se enfrentan. En la perspec va construc vista se denomina: pensamiento formal.

Los autores son muy claros al referir el significado del perfil: esto es
lo que le interesa a este trabajo, revisar y precisar la forma de ser de
los alumnos de esta facultad para
saber con qué contamos y qué es
lo que se ene qué hacer para ayudarlos en su formación profesional.
Estudios antecedentes
El tema del perfil de los estudiantes
de educación superior no es algo

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nuevo; se han hecho numerosos
estudios al respecto, a nivel local,
nacional y en otros países.
En Estudiantes, valores y tendencias valorales en la Facultad de
Filosoİa y Letras de la Universidad
Autónoma de Nuevo León, Guadalupe Chávez González (2003) “describe la forma en que los estudiantes usan su empo y los valores
que privilegian en ello; el aspecto
religioso… como elemento de idendad; cualidades que los iden fican en lo individual… y los intereses y expecta vas que enen en su
modo de vida”.
Inés Soler Julve (2009), doctoranda de la Universidad de Valencia, España, señala que “existen
muchos estudios sobre aspectos
socioeconómicos de los estudiantes universitarios, pero no existen
sobre lo que pasa en el trascurso
de su formación”. Así, su estudio
“aporta una visión esclarecedora
dentro de la opacidad que rodea
la realidad de los estudiantes universitarios; contribuye de forma
notoria a construir lo que podemos
llamar una sociología del oficio de
estudiante universitario. Su mejor
virtud es la de pretender mostrar a
los estudiantes tal como son y no
tal como nos gustaría que fueran”
(Soler I., 2009). Por su parte, Martha Vázquez Reyna (2010).

parte de [que] la tasa de abandono universitario se atribuye
a las caracterís cas psicológicas del propio estudiante. El
informe “Variables psicológicas
y educa vas en el abandono
universitario”, del grupo de inves gación del Departamento
de Psicología Evolu va y de la
Educación de la Universidad de
La Laguna, concluye que en las
percepciones del alumno estas
variables son más relevantes
que las contextuales.

En general, los maestros conocemos a los alumnos por sus resultados, los que aprobaron, los que
enen buenos resultados, los que
a marchas forzadas avanzaron y los
que defini vamente se perdieron
en el camino. ¿Qué sucede en ese
trayecto entre el principio y el fin
de un semestre o de una carrera.
¿Cómo son los estudiantes, cómo
se comportan?
El maestro debe conocer a sus
alumnos
Sin duda que el maestro debe conocer a sus alumnos. Es necesario
conocer sus datos de familia, sus
antecedentes como estudiantes,
sus habilidades intelectuales y opera vas que tendrán que desarrollar
como estudiantes, dado que sus
tareas diarias se los exige; es ne105

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�Educación Media Superior y Educación Superior

cesario conocer también su estructura moral para saber hasta dónde
están dispuestos a par cipar en su
propia formación y la ac tud que
asumirán como par cipantes en
un entorno social en el que están
inmersos.
¿Qué esperan los maestros de
sus alumnos? Seguramente que
sus alumnos estén siempre dispuestos a participar en las múltiples
actividades que se desarrollan en el
aula. Esta relación maestro-alumno
parece simple; el caso es que
algunas veces se vuelve exigente,
obligatoria y hasta intransigente: el
alumno no ene un solo maestro,
sino muchos, y cada uno dispone y
pide y espera cumplimiento en sus
ac vidades. Cuando esto sucede,
el alumno se ve abrumado por muchas ac vidades y compromisos,
trata de cumplir con todos, pero a
veces no puede porque para lograr
lo que quiere se necesitan habilidades y experiencias que a veces no
ene o que no están firmemente
desarrolladas, y entonces viene el
rezago, llega la desesperación y el
desgano.
¿Qué esperan los alumnos de los
maestros? Seguramente que dominen sus campos disciplinarios,
que tengan un buen repertorio
de estrategias didácticas, pero,
sobre todo, que tengan deseos de
ayudarlos a aprender, que incluso

disfruten su trabajo ayudándolos a
la construcción de susaprendizajes,
sin perder el respeto y una buena
comunicación para que lo que se
aprenda tenga un buen soporte
humano y técnico. Habrá alumnos
cuyo proceso de aprendizaje es rápido y ágil, pero habrá alumnos que
no son así; entonces es importante
diferenciar y ayudar, saber esperar para que las actividades de
aprendizaje y de relación social
humana no se limiten sólo acumular datos e informaciones.
Cuando los alumnos llegan a la
universidad, ¿qué traen, con qué
cuentan, cuáles son sus habilidades intelectuales y opera vas, morales y sociales para trabajar por su
formación profesional? Generalmente, los profesores suponen que
los alumnos traen sus “armas” para
desempeñarse en la que será su
profesión: enen un historial favorable por sus experiencias, por sus
conocimientos, por sus habilidades
desarrolladas en sus niveles previos, saben leer y entender bien,
redactar, analizar textos, argumentar, inferir, buscar, seleccionar y
exponer información, hacer propuestas y una cultura general, de
historia, geogra a y ciencias, cómo
trabajar en equipo, enen facilidad para preguntar y relacionarse
con sus compañeros de trabajo. Si
tal hipótesis es correcta, qué bien,

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�Educación Media Superior y Educación Superior

todo saldrá como se espera, pero
si esto no sucede así, entonces los
alumnos tendrán muchas dificultades y seguramente entrarán en ese
síndrome llamado burnout, del que
hablaremos en seguida.
Una ruta larga
Por lo general, los alumnos que llegan a la universidad en los primeros tres o cuatro semestres ponen
mucha voluntad en su trabajo, pero
ese ímpetu se va desdibujando
hacia el cuarto o quinto semestre
para ir decayendo en los siguientes; ese fenómeno puede verse
en cada semestre: en las primeras
semanas de trabajo se observa mucha ac vidad, pero más allá de la
semana seis o siete, el ánimo se va
opacando.
Es importante encontrarle una
explicación a este comportamiento. El doctor Herbert Freudenberger, psicólogo norteamericano,
habla del fenómeno burnout. Este
comportamiento, según Freudenberger, lo padecen todas las personas cuando viven un compromiso
prolongado de trabajo. Eso puede
pasar con los estudiantes en la universidad y con cualquier trabajador
que se satura de tareas y enfrenta
un lapso corto que le resulta imposible realizar; entonces viene la
preocupación que se traduce en

cansancio, desgano y aba miento.
El síndrome burnout se presenta
en varias fases: la primera es la inicial o de entusiasmo; este primer
momento
aparece cuando nos ofrecen un
nuevo puesto de trabajo que
deseamos y en el que tenemos
puestas unas buenas perspec vas de futuro. En este momento
experimentamos un gran entusiasmo, parece que estamos
llenos de energía e incluso no
nos importa quedarnos más
empo del habitual en el trabajo. El segundo momento llamado Fase de estancamiento,
se presenta cuando nos vamos
dando cuenta de que aquellas perspec vas de futuro tan
posi vas que teníamos no se
cumplen. Empezamos a dar
vueltas a las cosas, hasta llegar
al punto en el que sen mos
que la relación que existe entre
el esfuerzo que realizamos y la
recompensa que tenemos del
trabajo, no está para nada equilibrada. En este momento ene
lugar un desequilibrio entre las
demandas y los recursos con lo
que parece irremediablemente
un problema de estrés psicosocial, así que nos sen remos
incapaces de dar una respuesta
eficaz cuando se nos planteen
los problemas co dianos del
trabajo. La tercera fase llamada
Fase de frustración se presen107

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�Educación Media Superior y Educación Superior

ta cuando (…) llegado a este
punto, como cada vez estamos
más desmo vados con nuestro trabajo y el entorno que le
rodea, nos aparece irremediablemente un sen miento desagradable como una mezcla de
frustración, desilusión y desmoralización… Luego viene la
Fase de apa a (…) La situación
ya llega a ser casi insostenible
y como una especie de defensa
cambiamos nuestras ac tudes
y conducta… Y por úl mo, viene la fase que el autor llama
Fase de quemado… Ahora si
que ya tocamos fondo, nuestro
cuerpo decide que ya no sigue
más y nos da un colapso emocional y cogni vo que conlleva
importantes consecuencias para nuestra salud. Esta situación
nos puede empujar a dejar el
empleo y arrastrarnos a una
vida profesional de insa sfacción equivale a estar quemado.
(http://contenidos.universia.
es/especiales/burn-out/concepto/index.htm)

Este modelo explicaría lo que les
pasa a muchos de los estudiantes en
esa ruta larga de su carrera, sus bajadas y subidas en su rendimiento escolar. Habría que observar y dialogar
con ellos para saber qué pasa, cómo
se sienten en la sexta o sép ma semana del semestre, o en el semestre
cuarto o quinto de su carrera.

Independientemente del peso
que le diéramos a ese síndrome,
es importante también ver con qué
cuentan nuestros alumnos; con algunos no habrá problemas porque
enen suficientes “armas” para
responder a sus compromisos de
trabajo o de relación con el entorno; habrá quienes enen voluntad
pero no enen el dominio ni de conocimientos ni de habilidades o actudes: a ellos habrá que apoyarlos y orientarlos; pero habrá otros
a los que defini vamente tendremos que ver muy de cerca para que
afinen sus comportamientos, sus
conocimientos, sus habilidades y
sus ac tudes; tendremos pues que
ayudarlos a formarse.
Es entonces fundamental hacer
un trabajo serio para asegurarse de
lo que los alumnos traen al ingresar
en una carrera universitaria. Hacer
ese mismo trabajo en la mitad del
camino y al final será sin duda una
tarea sana para los universitarios,
pero también para sus maestros y
para la ins tución; todos ganarían.
Una información confiable sobre
las “armas“ de los estudiantes permite a los maestros poder par r
de datos reales respecto a la disposición de los alumnos; se busca
aprovechar sus habilidades, pero
reforzar y tal vez formar algunas
más; se busca que la formación del

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alumno se convierta en una experiencia gra ficante; es necesario no
sólo servirse de datos para evaluar
la formación del alumno, se trata
de que el proceso de aprendizaje
sea un trabajo consciente para que
sea un compromiso aceptado libremente. No basta el conocimiento
o información que el estudiante
alcance a construir, se trata de un
proceso mucho más complejo,
de que su desarrollo sea integral,
comprendido y for ficado por los
valores del propio alumno.
Una vez que han quedado claras las fortalezas de los alumnos y
también sus debilidades, se podrá
hacer un trabajo ins tucional y
cada maestro podrá implementar
algunas medidas para que su labor
esté más fundamentada en la realidad del alumno y no sólo en los
programas de estudio. No se trata
de abaratar la formación profesional de los alumnos, sino de hacer
un trabajo soportado en hechos de
la propia realidad que son los alumnos, los profesores y las ins tuciones y la sociedad, la cual espera
profesionistas capaces, integrales.
Se podría decir que se trata de
formar profesionistas para la vida,
para que le sirvan a una sociedad
que los forma y espera que le den
lo mejor.

¿Qué hacer?
Debe hacerse algo para conocer
de cerca su comportamiento. Y lo
mejor que se puede hacer es obtener la información que nos permita intervenir; es inmoral y a todas
luces incorrecto ver que algo no
se está haciendo bien y cruzarse
de brazos, y más aún con nuestros
alumnos que han venido a nosotros para formarse. Una entrevista
con quienes lo requieran puede ser
una respuesta acertada. Una entrevista como técnica de obtención de
información permite el encuentro
cara a cara con el entrevistado; eso
favorece obtener una información
fresca y actualizada. “Las ventajas
de una entrevista son valiosas porque más que un interrogatorio se
puede conver r en una conversación, así, estableciendo confianza
con los entrevistados, se puede
obtener datos que no se pueden
obtener de otra manera” (Taylor, S.
y R. Bogdan, 1998: 101). Eso permi ría conocer de cerca a los estudiantes: conocer su perfil é coacadémico.
Conclusiones
La dinámica que se vive en las escuelas nos lleva muchas veces a
pasar por alto detalles importantes
del comportamiento de los alum109

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�Educación Media Superior y Educación Superior

nos que nos pueden decir mucho
sobre su desempeño como estudiante; al reconstruir lo que pasa
dentro de las aulas, seguramente
aparecerán muchos detalles que
los profesores y los alumnos podríamos aprovechar.
La doctora Inés Soler habla de una
sociología del aula: qué hacen, qué
dicen, cómo hablan, cuánto hablan, cómo interactúan maestros
y alumnos adentro del aula, considerando que es en ésta donde se
generan los aprendizajes.
Los alumnos preguntan, muestran
interés, ¿qué ac tudes muestran,
par cipan en las ac vidades que
les permiten construir sus aprendizajes? Asisten a clase, toman notas,
leen, consultan, redactan. ¿Cómo
es esa relación entre los que enseñan y los que aprenden? Por ello,
es en este momento importante
documentar lo que sucede en ese
espacio que se llama aula.

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18/05/2012 09:19:01 a.m.

�Educación Media Superior y Educación Superior

La percepción de los estudiantes
respecto de la educación media
superior
Emmanuel Díaz del Ángel
José B. García Horta

Resumen

E

n este trabajo se explora la
percepción que enen los
estudiantes sobre Educación
Media Superior. Para ello, se elaboró un instrumento conformado por
ítems po Likert que buscaban indagar sus puntos de vista sobre los
maestros, la ins tución, los temas
que revisan en clase y los estudiantes. Con la idea de contar con un
marco referencial que permita interpretar los resultados, se recurren
a diversos marcos conceptuales:
interaccionismo simbólico, teoría
de la complejidad, posmodernismo
y construccionismo. La idea no es
probar estas aproximaciones teóricas, sino retomar algunas de sus
formulaciones para darle sen do a
lo encontrado en la aplicación del
cues onario. Se presenta un ejercicio de validación del instrumento y se entrecruzan algunas de las
secciones del mismo, u lizando los
marcos referenciales para aventurar
algunas explicaciones.

Palabras clave: Educación media
superior, Percepción del estudiante,
Introducción
En el sistema educa vo mexicano
hay ins tuciones formadoras de
maestros para los niveles de prescolar, primaria y secundaria: las escuelas normales. Para el caso de la
educación media superior (EMS) y
la educación superior, empero, la
cues ón es diferente.
El docente de bachillerato se
enfrenta a cierto contexto dentro del salón de clase que le exige
no sólo compar r el contenido de
cierto programa, sino también espacio, empo y la dinámica entre
maestro y alumno; sin embargo,
al no tener una preparación profesional para tal empresa, frecuentemente se guía por sus creencias,
ac tudes, significados y supuestos
que determinan, en gran medida,
su prác ca docente (López Bonilla,
2009).
Ante la ausencia de una ins tución formadora de docentes para la
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EMS, el maestro opta por realizar
su tarea de acuerdo a supuestos
que se remontan a su época de estudiante o a sus primeras experiencias como docente (Báez, 2007).
Colom (1994) indica que hay
un atraso con respecto al po de
educación que se ofrece y la que se
requiere en la actualidad; en cierto sen do, se intenta enseñar con
formas que ya han quedado desfasadas, por decir lo menos.
El estudio aquí descrito se centró en la percepción de los alumnos
con respecto a ciertas cues ones
referentes a la EMS, tales como el
docente, la ins tución, el plan y los
programas de estudio y su propio
quehacer como estudiantes, con la
intención de conocer un poco más
de cerca la forma de pensar de los
jóvenes con respecto a este nivel
educa vo.
Las preguntas de inves gación
formuladas fueron:

• ¿Cómo ve el alumno a la instución en que estudia?
• ¿De qué manera percibe el
alumno de la EMS las formas
de enseñanza del maestro?
• ¿Consideran los alumnos
que los temas de clase son
adecuados para su formación?

• ¿El alumno considera que
sus ac vidades en clase son
suficientes para obtener un
buen aprovechamiento?
La información se obtuvo de dos
preparatorias, una pública y otra
privada, con la idea de captar puntos de vista diversos.
Algunos apuntes con respecto a la
educación medía superior en México
De acuerdo con la Ley General de
Educación, la EMS comprende el
bachillerato y equivalentes; es posterior a la secundaria y su población la integran sobre todo jóvenes
de entre 15 y 18 años. Entre sus
principales funciones se ene que
es forma va, propedéu ca y prepara para el trabajo.
Asimismo, se mencionan algunas caracterís cas de los docentes;
entre otras, debe tener: autoridad
moral, habilidad para es mular la
curiosidad, conocimiento de las
caracterís cas pedagógicas que
par cularizan a los estudiantes, conocimiento teórico y metodológico
de la psicopedagogía y cultura en
general, además de conocimiento actualizado sobre el acontecer
nacional e internacional relevante
para el desarrollo del estudiante,
para sí mismo y para la ins tución.

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Respecto de los alumnos, diversos estudios han encontrado
que poseen ciertas capacidades y
habilidades para poder tener un
aprendizaje significa vo, por lo que
en mucho depende de la forma en
que se imparte ese aprendizaje
para alcanzar su comprensión; es
decir, cuenta con ciertas habilidades que deberían ser promovidas
por el docente (Díaz Barriga, 1994).
En cuanto al discurso del profesor,
los alumnos sienten distanciamiento y falta de solidaridad cuando su
exposición predomina en el aula;
es decir, no es suficiente con que el
mentor domine el tema, sino que
sea justo y a su vez los escuche (Camacaro, 2008).
Primer acercamiento al tema
Con la idea de hacerse de una perspec va general de los escenarios
y los posibles par cipantes en el
estudio, así como aprovechar la
oportunidad para tener una visión
general del tema, se pensó en realizar un primer acercamiento, para
el cual se visitaron dos preparatorias. Adicionalmente, se pensó que
este ejercicio también serviría para
delinear los temas que conformarían el instrumento defini vo para
la colección de datos; en ese sendo, se establecieron algunas preguntas generales relacionadas con

el tema. Las preguntas fueron:

— ¿Para qué estudias la preparatoria?
— ¿Qué te parece el ambiente
general de tu preparatoria?
— Desde tu perspec va, ¿qué
te parecen los temas que revisas en clase?
— ¿Qué opinas de tus maestros?
— Si pudieras cambiar algo de
tu prepa, ¿qué cambiarías?
Sin embargo, este primer acercamiento no fue tan afortunado
como se esperaba, ya que se percibió en los alumnos poca cooperación; no obstante, los comentarios
sirvieron para relaborar las preguntas e intentar un segundo acercamiento. En la segunda visita a las
preparatorias, se hicieron ocho
entrevistas, y los cues onamientos
fueron los siguientes:

— Para , ¿qué es un buen
maestro?
— ¿Para qué vienes a la prepa?
— ¿Qué haces durante la clase?
— ¿La escuela cumple con tus
expecta vas?
— ¿Qué te parecen los temas
que revisas en clase?
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En esta ocasión se procuró dar un
poco más de contexto al alumno,
de modo que expresara abiertamente su puntos de vista con respecto al tema de inves gación. La
información obtenida sirvió de insumo para generar la primera versión del instrumento.
Construcción del cuesƟonario
La parte medular de la inves gación incluyó la construcción de un
instrumento con ítems en escala
Likert, es decir, se presentan afirmaciones o juicios para que los
par cipantes gradúen sus reaccio-

Totalmente
de acuerdo
1.

nes en una dimensión dada (Hernández, 2006); se prefirió esta opción ya que, entre otras ventajas,
con un instrumento de tales caracterís cas se puede obtener mucha
información en poco empo y es
rela vamente fácil de responder y
comprender por parte de los sujetos (Cañadas, 1998).
El instrumento constó de 52
preguntas que abarcan los temas
tratados en las entrevistas —maestro, ins tución, temas y estudiante—, con cinco opciones de respuesta; a con nuación se muestra
un ejemplo:

De
acuerdo

Ni en
acuerdo
ni en
desacuerdo

En
desacuerdo

Totalmente
en
desacuerdo

El alumno generalmente es indisciplinado en lo que
dura la clase

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Las preguntas no están agrupadas
por temá cas ni están todas formuladas en afirma vo, sino que
algunas adoptan un fraseo en forma de negación, por ejemplo: “Los
temas de las materias son inapropiados para la preparatoria”. La
intención era evitar, en la medida
de lo posible, que los alumnos contestaran de forma mecanizada. El
total de ítems por aspecto es como
sigue: referente al maestro, 10; temas de clase, 12; ins tución, 18; y
estudiante, 12. Se procuró tener un
balance en el número de preguntas
planteadas de forma afirma va o
nega va.
El instrumento se some ó a una
prueba de material en la preparatoria privada con la intención de idenficar las preguntas que no fueran
entendibles y, en su caso, corregirlas, suprimirlas o replantearlas. Se
u lizó el Alpha de Cronbach con la
ayuda del SPSS (Sta s cal Package
for the Social Sciences) para detectar las preguntas que no tuvieran
un buen índice de validez. Un dato
interesante es que la mayoría de
los ítems que se referían al docente
tuvieron como resultado una baja
validez —seis en total—, así como
otras referentes al rubro de alumno —dos ítems—; estos reac vos
se replantearon para dar lugar a la
versión defini va del cues onario.

Marco teórico de referencia
Dado que este estudio no pretendía probar alguna teoría en parcular, ni se ene alguna afiliación
con alguna perspec va conceptual
en específico, no se sigue una sola
teoría sociológica; más bien la idea
fue intentar algunos ejercicios explica vos que dieran cuenta de los
resultados obtenidos. Las perspecvas u lizadas fueron: el interaccionismo simbólico, la posmodernidad, el construccionismo y el
pensamiento complejo. Para tener
al menos una idea general sobre
estas posturas, a con nuación se
presentan unos breves apuntes.
Interaccionismo simbólico. De
acuerdo con Mead (1973), hay una
adaptación de los actos al estar
en contacto con otros humanos,
donde las ac tudes determinan el
medio por la relación de los individuos ante el proceso de experiencia y ac vidades sociales; por ello
se dice que la retroalimentación de
los individuos afectan el entorno y
la idea que se ene de él, y donde
el comportamiento es una influencia recíproca de los individuos en
la colec vidad por medio de la interacción social. El hecho de que se
recurriera a los alumnos para conocer su perspec va sobre algunos
aspectos del bachillerato encuentra en parte su jus ficación con
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esta postura. Por ejemplo, Carabaña (1978) dice que el inves gador
debería enfocar el mundo a través
de los ojos del actor y no suponer
que lo que él observa es idén co a
lo que el actor observa en la misma
situación. De esta manera también
podría jus ficarse la diversidad de
puntos de vista, pues no se pueden
jus ficar los actos como resultado
de una realidad obje va (Sandoval,
2010).
En lo que a la escuela se refiere,
los estudiantes, como actores educa vos, enen cierta perspec va
de lo que para ellos es la preparatoria, pues las ins tuciones de la
sociedad son formas organizadas
de ac vidad social o de grupo, y
sus miembros actúan adecuada o
socialmente adoptando ac tudes
de otros a ciertas ac vidades
(Mead, 1973). La preparatoria significa algo para el estudiante y se
actúa en consecuencia en forma
determinada de acuerdo al significado que le da.
Posmodernidad. García (2008)
menciona que en la modernidad
exis a la idea del progreso y que
la ‘tecnociencia’ era para controlar
la naturaleza y obtener bienestar,
pero a par r de las dos guerras
mundiales del siglo pasado surgió
un discurso que hablaba del agotamiento y decadencia del proyecto
de la modernidad, que antaño

había prome do jus cia social y
progreso para un mundo mejor
(García, 2008). Los esquemas existentes ya no podían explicar las
nuevas circunstancias (Lipovetsky,
2006), donde se ene desconfianza hacia los metarrelatos, la fe
ciega en la ciencia y la pérdida de
la creencia (García, 2008). Cuando
la modernidad se hizo presente en
el siglo XVIII, indicaba lo transitorio
de ciertas caracterís cas fundamentales que una vez ausentes no
nos permiten seguir considerando
la condición social como modernista (Bauman, 1996). Es un cambio
paradigmá co donde ya no triunfan los valores del progreso y la
razón; el individuo es fragmentado
y dividido, los mass media influyen
en las opiniones y es los de vida
(Fullat, 2002).
Estas caracterís cas han acompañado a la escuela contemporánea (García, 2008). En este
contexto, el alumno puede encontrar cierta información dentro de
las aulas donde se habla de un universo todavía estable, pero se encuentra con una realidad diferente
fuera de ellas. En un marco así no se
podría educar al alumno de forma
tradicional cuando su naturaleza es
compleja. La idea de la inclusión
de la postura posmoderna es ver si
el joven piensa diferente respecto
a lo que la ins tución dice, si con-

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sidera que la escuela ene otras
finalidades —incluso prioritarias—
sobre lo que es la escuela.
Construccionismo. Tineo (2009)
menciona que la realidad, tal y
como es, se encuentra parcialmente determinada por la realidad
tal y como lo es para cada quien; es
decir, la realidad, existe, se encuentra en el exterior, pero está influida
por la forma en que se percibe
para cada quien por la construcción subje va que de ella se hace
de acuerdo a las circunstancias de
los individuos. La construcción del
significado se hace desde la perspec va del involucrado, pues son
sus percepciones las que forman
la realidad obje va; trata de entenderse la complejidad de la realidad, pero considerando la individualidad de las personas. El individuo
cumple ciertos roles desde los que
se da cierta realidad a la vida codiana (Berger, 2008).
La construcción que de la escuela se hace depende del punto
de vista de los alumnos, de la edad
que enen, del mundo que les tocó
vivir, y esa realidad no ene que
ser idén ca —por esa construcción
subje va— a la idea que ene la ins tución de sí misma o de los maestros. Se parte de significados diferentes, aun y cuando se iden fique
cierta finalidad, ya que lo que se
pone en duda o se cues ona no es

esa finalidad —que el alumno sea
educado, formado—, sino la forma
en que se realiza. Si bien el alumno
debe tener cierta conciencia de
que ésa es la finalidad, puede creer
que se acude a la escuela con otras
finalidades, por ejemplo socializar
(Tineo, 2009).
Complejidad. Esta postura retoma algunos puntos de la posmodernidad y entre sus principales
argumentos establece que un problema no puede solucionarse viéndolo de forma unidimensional, ya
que hay fenómenos, como el educa vo, que requieren análisis mulfacé cos (Vilera, 2000). El saber
ya no puede ser lineal, concreto,
y es conveniente apoyarse en una
dinámica interdisciplinaria para
tener una visión transdisciplinaria del mundo, una donde puedan
verse las diversas dimensiones de
un problema (Mo a, 2002; Morin,
2006).
Las polí cas educa vas deben
explicitarse de forma integral, y
esto implica interrelación con, entre otras, las polí cas económicas y
sociales (Taeli, 2010). La educación
no podría estar está ca desde este
punto, pues se requiere una con nua modificación para ir al paso de
la realidad que trata de aprehender (Mo a, 2002). Tanto los ejes
de planeación curricular, planes de
estudio, metodologías, estrategias
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pedagógicas y didác cas deben estar en función del panorama complejo que no permite la formación
de un pensamiento delimitado por
un solo campo disciplinar (Roa,
2006).
Análisis de resultados
Finalmente, se logró colectar 213
cues onarios, con 136 alumnos
de la preparatoria pública y 77 de
la privada, que cursaban entre el
segundo y cuarto semestre/tetramestre; 113 fueron contestados
por mujeres y 100 por hombres.
La edad de los par cipantes se
concentró entre los 15 y 18 años.
El procesamiento de datos se hizo
con ayuda del SPSS
Para el análisis de validez se u lizó el Alpha de Cronbach; a este respecto conviene mencionar que la
subescala maestro fue anulada por
la poca consistencia en las respuestas de los alumnos; en los otros
casos, en los temas de clase se rescataron cuatro de los 12 ítems; en
el rubro de la preparatoria, de 18
ítems se recuperaron 12; y tres de
12 de la de estudiante.
A par r de las 3 subescalas con
reac vos válidos, se procedió a
sacar el puntaje bruto de las respuestas para posteriormente obtener
un puntaje Z, y de esta manera ver
las tendencias generales de las re-

spuestas; así, se obtuvo que 59 por
ciento de los alumnos manifestó inconformidad con los temas de clase
y 41 por ciento restante expresó lo
contrario; en la subescala preparatoria, 51 por ciento manifestó estar
conforme con su preparatoria, a
diferencia de 49 por ciento restante que consideró lo contrario; y por
úl mo, en el rubro estudiante, 60
por ciento de la muestra consideró
que está conforme con sus ac vidades como estudiante, por 40 por
ciento que piensa diferente.
Posteriormente se procedió a
hacer asociación de variables para
ver la relación de los resultados de
las tres subescalas; los resultados
se presentan a con nuación:
AcƟtud del estudiante hacia
sí mismo versus acƟtud hacia los
temas. De acuerdo a estos resultados, de 207 instrumentos válidos, 124 alumnos muestran una
ac tud posi va hacia su quehacer
como estudiantes; de éstos, al
hacer el cruce con la ac tud hacia
los temas, 42 muestran también
una postura posi va, y 82 enen
ac tud nega va. Asimismo, de los
83 alumnos restantes que consideran no tener un buen desempeño
como estudiantes, 42 mostraron
su acuerdo con los contenidos y 41
su desacuerdo. En otras palabras,
del grupo que considera no estar
cubriendo su trabajo en clase, casi

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la mitad piensa que los contenidos
son los adecuados y la otra mitad
considera lo contrario. En el primer
caso, el resultado pudiera deberse
a que este segmento no ene una
mala percepción de los temas de
clase y piensa más bien que su mal
desempeño obedece a su propio
desinterés; sin embargo, con el
resto, puede decirse que el estudiante no ene un aprovechamiento
escolar que sea aceptable por la
misma percepción nega va de los
contenidos, ya que si los temas no
son de interés, sí son repe vos.
AcƟtud del estudiante hacia
sí mismo versus preparatoria. En
este cruce sí se pudieron rescatar
los 213 instrumentos aplicados,
que corresponden a la ac tud de
los estudiantes hacia sí mismos.
Según los resultados, 136 alumnos
pertenecen a la preparatoria pública; de éstos, 71 sujetos están conformes con la preparatoria y 65 no
lo están. Esto puede explicarse por
el hecho de que, al estudiar en una
ins tución pública, en este caso
perteneciente a la Universidad
Autónoma de Nuevo León (UANL),
la elección de la escuela depende
mucho de la ubicación. Ese ligero
número mayor que muestra la
conformidad con la ins tución en
la que se estudia puede deberse
a que el sistema de la UANL ene,
a fin de cuentas, pres gio, si bien

no son los únicos mo vos con los
que se encuentra el estudiante
cuando empieza a estudiar. Por su
parte, de los 77 alumnos que estudian en una preparatoria privada,
57 muestran estar conformes con
pertenecer a esa ins tución y 20
no. Cuando un alumno ene los
medios de escoger la ins tución a
la que va a asistir, elige determinada ins tución por ciertos mo vos, como el pres gio académico o
las ventajas al egresar. Por ello, no
sorprende esa tendencia de mayor
aceptación que hay hacia el sistema de la escuela privada respecto
a la preparatoria perteneciente a
la UANL. Al sumar los resultados
de conformidad de la preparatoria
con respecto al total de los que se
encuentran insa sfechos, el primer
caso sigue teniendo un puntaje
mayor. En otras palabras, sí hay relación importante entre la percepción posi va que el alumno ene
de sí de acuerdo a la ins tución a la
que pertenecen.
AcƟtud hacia los temas versus acƟtud hacia la preparatoria.
Fueron 207 los instrumentos rescatados en este cruce; de ellos, 79
mostraron conformidad con los
temas de clase, mientras que 119
expresaron en el cues onario su
poca sa sfacción. Es importante
denotar la relación que hay entre
el desacuerdo hacia los temas de
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clase: de esos 119, 74 expresaron
su desacuerdo también hacia la
preparatoria. Esto puede deberse a
que el alumno encuentra relación
entre esos contenidos que lo enen
poco sa sfecho y la ins tución que
los proporciona, cons tuyendo la
mayoría —62.2 por ciento—, mientras que los 45 restantes —37.8 por
ciento— expresaron su acuerdo.
Tiene sen do si se compara con los
79 sujetos que muestran su acuerdo, de los cuales 52 contestaron
que su ac tud hacia la preparatoria era posi va; es decir, sí hay relación entre el nivel de sa sfacción
de la preparatoria y los contenidos
de las materias, pues aquélla es, en
cierta forma y al cabo, la responsable de que sean esos contenidos
y de que se ejecuten.
Preparatoria/acƟtud hacia la
preparatoria. Si bien de 204 sujetos, 103 manifestaron una ac tud
posi va hacia la preparatoria como
ins tución y 101 mostraron estar
inconformes —50.50 y 49.50 por
ciento respec vamente, es decir,
casi distribuidos de forma equitava—, sí se encuentra diferencia
al tener los resultados de cada ins tución. Los estudiantes de la preparatoria pública conformaron una
muestra de 133 sujetos, de los cuales 75 manifestaron una tendencia a aceptar a la ins tución como
algo posi vo y 58 contestaron lo

contrario; más de la mitad estuvo de acuerdo con esta postura.
Sin embargo, en la preparatoria
privada la tendencia fue nega va:
sólo 28 sujetos opinaron que la
escuela era adecuada como ins tución y 43 opinaron lo contrario
—39.40 y 60.60 por ciento, respecvamente—. Por ello, el hecho de
pertenecer a tal escuela sí influye
con respecto a la opinión que se
ene de ella.
Un breve ejercicio interpretaƟvo a
la luz del marco conceptual
Una de las primeras cosas que
saltan a la vista es la anulación de
la subescala del maestro. Lo anterior podría interpretarse al menos de dos formas: primero, que
en cierto sen do el alumno aún
percibe al maestro como una figura
de autoridad a la que no puede
hacerle críticas, pues es quien a fin
de cuentas está frente al aula; no
es una figura abstracta, como lo puede ser la ins tución o un plan de
estudios, sino que es quien intenta
enseñarle, quien lo conoce, con
quien se relaciona el estudiante.
También puede especularse que el
maestro no es tan importante para
el alumno porque, con los medios
de acceso a la información, éste
puede aprender por cuenta propia,
sin necesidad del maestro, lo que

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indicaría algo con respecto al nivel
del conocimientos del docente —
lo que dice puede encontrarse en
otro medio—, o de su trato hacia
el alumno —el maestro no es tan
necesario porque no ene trato
cercano con el alumno—.
También es posible que algunos alumnos tuvieran en mente
a un profesor aceptable o a uno
bueno, accesible, tradicional, no
apto, y de ahí que las respuestas
no hayan tenido uniformidad. Lo
cierto es que, en todo caso, no se
pudo estandarizar la forma en que
el alumno podría hacer una crí ca
al docente de forma que se pudiera
establecer con claridad un argumento que mostrara esa percepción del estudiante en esta subescala.
Por otra parte, con respecto a
la escuela, dado que la postura es
mínimamente a favor de lo que
aquélla representa, quizá se esté
perdiendo la imagen que se ene
de la ins tución en cuanto a centro
del saber, como un lugar al que el
alumno acude para aprender, para
intentar insertarse en sociedad,
para formarse en cuanto a conocimientos y ac tudes.
En el apartado de la posmodernidad se vio cómo en la actualidad hay una pérdida de fe en las
ins tuciones, en los valores —y
esto quizá también podría explicar

la falta de concordancia respecto
la subescala maestro—; se citó a
Fullat para mencionar que el joven
de ahora es un individuo fragmentado, influido en sus opiniones y
modos de vida por los mass media,
modos de información a los que el
joven ene acceso. La pérdida de
la creencia en la ins tución escolar
puede interpretarse como un síntoma de la posmodernidad, donde
los esquemas propuestos por el
sistema no son suficientes para
actuar con confianza respecto a
ellos. Por lo tanto, queda cues onarse qué medidas puede tomar la
ins tución para retomar esa confianza en los des natarios de la educación, adecuándose a su forma de
pensar, sin los argumentos de lo
que la ins tución debe representar, sino de lo que representa para
ellos. Si los parámetros han cambiado a comparación de épocas anteriores, la ins tución debe actualizarse si pretende con nuar con su
papel y generar confianza como lo
que representa.
El cambio con nuo de la realidad implica que también lo que la
conforma debe ir a la par; no sería
posible con nuar con esquemas
que están quedando obsoletos,
an cuados; la educación varía de
acuerdo al contexto histórico y
ese cambio no puede darse únicamente en ciertos aspectos. Esto ll121

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eva a pensar la prudencia de que se
estudie desde varias perspec vas,
ya que son muchos los factores que
afecta y por los que se ve afectada.
Para ello, el pensamiento complejo
da pautas a seguir para poder ver
los problemas de forma transdisciplinaria, de forma que no se
a enda el problema de forma aislada. Si la educación con núa con
los lineamientos de la modernidad,
con la fe en la razón, con la confianza en la figura de la autoridad,
será insuficiente para poder cubrir
las necesidades de alumnos que no
responden al perfil que solicitan. El
impera vo categórico no responde
a lo que el alumno busca para formarse, por lo que debe mantenerse abierta a las innovaciones en
todo sen do (Lampert, 2008).
Con respecto a los temas de
clase y los contenidos de las materias que los alumnos ven, la tendencia está más marcada a mostrar
o expresar su desacuerdo en cuanto a lo que aquéllos significan o
les aportan. La simple aportación
del saber no es suficiente; se citó
a García (2008) para comentar que
la formación pedagógica se refiere
a educar a un alumno de acuerdo
al modelo económico y social de
la modernidad; el docente no puede seguir con el mismo papel académico, sino que debe pensarse
en el mundo, como dice el mismo

autor, para que el alumno también
aprenda que los contenidos no son
para memorizarlos, sino para contextualizarlos y ver cómo, de esta
forma, puede obtener provecho.
Los cambios no pueden ser sólo
ins tucionales, sino también de
contenidos, pues son los que representan lo que el alumno será en
el futuro, la manera en que se entrega a la sociedad cuando termina
su formación. Hay que plantear los
modelos pedagógicos y las polí cas ins tucionales (Vilera, 2000;
Mo a, 2002) de forma integral. El
conocimiento contextualizado puede ser una de las respuestas que
se han de buscar para impar r una
educación no por temas, sino por
problemas que aporten soluciones
al mundo en que el estudiante vive.
Metodologías, estrategias, planes
de estudio, como se mencionó
con Roa (2006) en el apartado del
pensamiento complejo, deben estar en función no sólo de un campo
disciplinar.
En resumen, la cues ón de la
complejidad puede verse en dos
niveles: para estudiar todo el fenómeno educa vo en la preparatoria
con esta visión, lo que puede aportar datos interesantes; para considerar la per nencia de un enfoque
así en los planes y programas de
estudio a fin de ver la mul dimensionalidad de enfoques cuando se

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estudia la escuela, y para ver si es
posible aportar esa variedad de
enfoques al sistema educa vo con
miras a tener una educación integral o, en las palabras citadas de
Morin (2006), regenerando la enseñanza.
Como se mencionó en el apartado correspondiente al interaccionismo simbólico, las ins tuciones
son formas organizadas con ciertas actuaciones y ac tudes. Estas
ins tuciones representan algo en
función de lo que realizan, pero en
la retroalimentación de los individuos, a la hora de interactuar, intercambian significados y conductas
hacia ella. El comportamiento varía
por la conducta de un grupo de individuos con caracterís cas par culares.
El alumno del nivel de bachillerato comparte esos significados
y los asigna a la escuela, a los temas o incluso al mismo maestro.
El estudiante de la EMS, dada su
edad, empieza a tener conciencia
del mundo, de sí mismo, empieza
a reflexionar y a otorgar valores y
significados a las cosas, y también
reacciona de tal o cual manera.
Puesto que los actos son de acuerdo al significado que se da y éste
se deriva de las interacciones con
el otro, aquéllos se modifican. Si se
aúna la ac tud reflexiva que se va
dando en la edad del estudiante de

la EMS por las nuevas experiencias
a las que se enfrenta, el significado
dado a la escuela cambia. El joven
en general comparte ciertas ac tudes y comportamientos, e incluso
formas de reacción, pero si se hace
una comparación entre dos grupos de jóvenes con ciertos contextos dis ntos —el económico, por
ejemplo—, es natural pensar que
también habrá cambios en cómo
actúan o piensan. Ya que en el interaccionismo simbólico importa que
se escuche la voz de los actores
sociales, en este caso se pretendió
escuchar la voz de los alumnos hacia la escuela y algunos de sus componentes.
Se descubrió que el estudiante
ene, en general, una buena imagen de sí mismo. Tanto los alumnos
de la escuela privada como los de
la pública enen la misma construcción de sí mismos en referencia
a la preparatoria; en ambos casos,
la idea del estudiante es que desempeñan su papel de forma adecuada.
El apartado del construccionismo mencionó que a las cosas se les
dan y aportan significados, se construyen; el contexto compar do por
los estudiantes de la escuela privada no es igual al de sus análogos.
La construcción de los alumnos
que enen la oportunidad de solventar una escuela privada ene
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una percepción no buena sobre
su escuela; de esto puede decirse,
primero, que puede resultar raro,
pues quien elige la escuela privada
pareciera que ene opción para escoger a cuál ins tución asis r y, por
lo tanto, considerar cuál le conviene, pero si se muestra este bajo nivel de conformidad también puede
deberse a la ac tud que el alumno
ene y que puede relacionarse con
la forma de pensar de algunos de
ellos que consideran que por el hecho de pagarlo, enen la prerrogava de exigir un buen servicio. En
estos términos podría explicarse la
forma en que se ve a la ins tución:
por una construcción par cular de
lo que la escuela debe ser. Así es
como puede concebirse el alumno
de la escuela privada, y tanto éste
como su similar de la pública enen
una perspec va diferente del sujeto. La influencia entre ciertos estudiantes y otros es diferente por la
falta de similitud en algunos aspectos, pues aunque el rol sea similar,
sus experiencias son diferentes.
En resumen, se puede comprobar una falta de confianza hacia
la ins tución, una postura crí ca
respecto a los temas de clase y la
ins tución misma, y un constructo
educa vo creado por los jóvenes
a par r de sus propias vivencias y
contexto. Como se dijo en cierto
momento, la educación, en tanto

tema complejo, requiere ser abordado por múl ples perspec vas
que afectan incluso a lo social por
sus repercusiones.
Comentarios finales
Una de las principales metas de
esta inves gación era explorar la
percepción del alumno respecto al
maestro, pero como ya se vio, fue
un rubro anulado por la poca congruencia en las respuestas de quienes contestaron los cues onarios;
sin embargo, se cree que la información de los otros rubros pueden
dar pie para ciertas afirmaciones o
bien para poder seguir inves gando en la percepción del alumno
con la EMS.
Los resultados, pues, muestran
cierta percepción de los alumnos
respecto a algunas cues ones que
atañen a la EMS. En otras palabras,
el primer obje vo respecto a descubrir si para el alumno la forma
de enseñanza y el comportamiento del profesor son los adecuados
en las aulas no se cumplió desde
el momento en que todas las preguntas de este apartado no fueron
consideradas válidas. Los otros tres
obje vos, empero, dieron pie para
la discusión con los resultados encontrados, aun en las limitantes del
trabajo de campo o del tamaño de
la muestra.

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                    <text>REVISTA DE LA FACULTAD DE TRABAJO SOCIAL Y DESARROLLO HUMANO
UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN

• Mu¡er y salud.

Administración de procesos.
• La evaluación aplicable al proceso
de ense~anza-aprendizaje.
• La Implementación de estrategias.

�Estrategias de sobrevovencia de comunidades en pobreza en la ciudad

El interjuego de lo legítimo y lo
ilegal en las percepciones que
los pobladores de comunidades
en situación de pobreza tienen
acerca de sus estrategias de
supervivencia
Laura González García
María Eugenia Lobo Hinojosa

Introducción

L

a pobreza es un tema que ha
sido considerado ampliamente por diversos organismos a
nivel nacional e internacional y en
los cuales se cree que las condiciones de exclusión producen una serie de problemáƟcas sociales, tales
como el delito y la violencia. Para
sólo referirnos al úlƟmo lustro, Miguel Mancera (2009) comenta que
se trata de “un fenómeno a nivel
mundial que ha iniciado en Estados Unidos con el abuso bancario,
caracterísƟco de las crisis actuales”. En lo que respecta a México,
las finanzas públicas se complican,
el crecimiento económico se
ha debilitado y el desempleo se
presenta con índices alarmantes.

Esta problemáƟca a nivel mundial y nacional permea en las comunidades marginadas de nuestro
estado, provocando una serie de
dilemas comunitarios que se agravan, aunados a las situaciones de
delincuencia organizada y corrupción.
Para afrontar estas situaciones,
la acción social se plantea como un
camino profesional y sistemáƟco en
la búsqueda de soluciones. Dicha labor es compleja, pues intervienen en
ella diversos factores y es, como lo
califica Malcolm Payne (2002), “socialmente construida”. Ello significa
que es mulƟdimensional y sólo se
puede comprender en el contexto
sociocultural de los elementos
participantes, porque es en esta realidad donde dicha labor se desarrolla
y en la que se presentan elementos

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de interacción y de organización que
posibilitan la intervención y el desarrollo social.
Esta acción social se manifiesta
cuando el agente está inserto en la
realidad, atento a la reflexión, buscando explicaciones y caminos de
solución a la problemáƟca encontrada. El énfasis de la intervención
profesional está en el dominio de
la sistemaƟzación, la invesƟgación
y la reflexión teórica, en tanto que
en la acción social el enfoque se
centra en el hacer, que representa
el desarrollo de destrezas y habilidades técnicas. Así, el conocimiento no es tal si no se completa con
un enfrentamiento con la realidad;
como dice Malcolm Payne:
La acción profesional es integral
y compleja, Ɵene propósitos y objeƟvos, puede desarrollarse simultánea y secuencialmente. Además,
ésta se inscribe en una realidad dinámica en proceso de cambio y en
la que se configuran múlƟples interacciones, significados y senƟdos
disƟntos (2001: 13).
Es importante, pues, determinar en lo concreto las manifestaciones grupales y comunitarias de
la pobreza; de esta problemáƟca
social que agobia, entristece y despierta coraje en quienes la presenciamos, generando a veces una impotencia que daña la comunicación
e interacción humanas.

El presente estudio adopta una
postura metodológica humanista,
de respeto ante la diversidad, ajena a la exclusión y buscando, en
cuanto a escenarios y actores, la
integración, la interdependencia, la
unidad, el pluralismo y la interacƟvidad. Precisamente una de las formas de la acción social donde estas
caracterísƟcas se manifiestan, es
la organización natural adoptada
por los actores para enfrentar las
problemáƟcas que aquejan a los
pobladores de comunidades marginadas y con situaciones graves
de pobreza. Son estas acƟvidades
las que se podrían reconocer como
‘estrategias de supervivencia’.
Existen acƟvidades en las comunidades marginadas que se realizan como estrategias de supervivencia, pero que Ɵenen, también,
un carácter ilegal. En su extremo
más grave llegan a consƟtuir Ɵpos
delicƟvos, tales como: venta de
piratería e información clasificada;
cuidado de menores sin los permisos correspondientes; preparación,
venta y distribución de alimentos
sin cubrir los lineamientos oficiales; y robo, distribución y venta de
diferentes metales. Desgraciadamente, no se Ɵenen cifras oficiales
que precisen de manera segura la
dimensión de este problema que,
en algunos casos, es tolerado por
la ciudadanía y las autoridades.
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La existencia de estas formas
ilegales, concretas, de estrategias
de sobrevivencia, y el hecho de ser
relaƟvamente toleradas, plantea
las preguntas de cómo y por qué
sucede así. Para dar respuesta a
tales cuesƟones habrá que indagar sobre las percepciones, los significados y relaciones insertos en
el surgimiento de diversos Ɵpos
de estrategias de supervivencia
en las comunidades consideradas
como barrios pobres. Además, deben considerarse la marginación
y pobreza que enfrenta el poblador ơpico de estas comunidades
y, a nivel proposiƟvo, determinar
cuáles podrían ser los mecanismos
para orientar y fortalecer acciones
como estrategias de supervivencia
producƟvas y socialmente aceptables.
En el presente trabajo se expone
el resultado de algunas reflexiones
acerca del asunto planteado, con
base en la información recabada
en la fase exploratoria de la intervención en una comunidad del área
metropolitana, efectuada por equipos de alumnos de la Facultad de
Trabajo Social y Desarrollo Humano de la Universidad Autónoma de
Nuevo León (UANL) en diferentes
comunidades del área metropolitana de Monterrey.

¿Qué significa
supervivencia?

estrategia

de

El ser humano Ɵene necesidades
básicas de seguridad, esƟmación,
sociales y biológicas, entre otras, y
busca, para poder saƟsfacerlas, las
estrategias adecuadas. La estrategia, según James Stoner (1987),
“puede definirse desde dos perspecƟvas diferentes: lo que una organización intenta hacer y lo que
realmente hace, sin importar si
es lo que estaba planeado”. En la
primera perspecƟva, la estrategia
significa el programa general para
definir y alcanzar los objeƟvos de
la organización y poner en prácƟca
su misión, mientras que en la segunda, el significado cambia como
un patrón de respuestas del grupo
a través del Ɵempo.
Entonces, estrategia es “una
secuencia de acontecimientos planeados con más o menos lógica,
con mayor o menor éxito, cuyo objeƟvo es el bienestar a corto plazo
de sus miembros” (González, M.,
1986: 18).
En lo que se refiere a supervivencia, la estrategia alcanza un
significado más completo cuando
se trata de aquellas acciones que
se realizan con el fin de enfrentar
la pobreza, los efectos que producen en las condiciones de vida, las
crisis económicas y el desempleo,

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es decir, “alternaƟvas a corto plazo para resolver los problemas y
carencias, previstos e imprevistos,
de la vida diaria, de cada uno de
los miembros de la familia y llegar
así al bienestar de los mismos”
(González, M., 1986: 16).
En esta búsqueda por la saƟsfacción de sus necesidades, el ser
humano parƟcipa en la generación
de sus potencialidades, creando,
en algún punto entre la espontaneidad y la planeación, caminos y
estrategias que le dan la posibilidad de alcanzar una vida mejor.
Por otra parte, la comunidad
es una formación social consƟtuida por familias sujetas a reglas
y normas que no siempre coinciden propiamente con las establecidas por el Estado. En general,
los miembros de una comunidad
comparten cultura, políƟca, clase
social y otros aspectos, orientando la acción social comunitaria en
busca del bien común, que es, según José Honorio Cárdenas Vidaurri (1998), “la acƟvidad de la población que se encamina hacia la
saƟsfacción de necesidades”. Sin
embargo, existen algunos casos en
los que, cuando adoptan un carácter ilegal, estas acƟvidades —que
pueden ser perfectamente organizadas— afectan la estabilidad y
seguridad de las comunidades de
manera considerable. Se trata de

acƟvidades no programadas oficialmente, que no cuentan con un
permiso especial de la administración pública, o que son manifiestamente ilícitas.

¿Un tipo de estrategia de supervivencia?
Para el diseño adecuado de estrategias de intervención perƟnentes,
es de gran importancia rescatar las
experiencias que se recaban en el
contacto coƟdiano de la prácƟca
profesional del trabajo social con
la realidad social, en el esfuerzo
por crear las condiciones que posibiliten una mejora en la calidad
de vida de los pobladores de las
comunidades consideradas en situación de pobreza y marginación.
Se hace necesario, pues, desarrollar especialmente el trabajo de
sistemaƟzación de las experiencias
de la prácƟca profesional, de manera coherente y constante, para
generar conocimiento desde ahí.
Al mismo Ɵempo, se impone moƟvar fuertemente la invesƟgación
y la ‘praxis’, reconociendo este
término, según Ezequiel AnderEgg (1996), como una acƟvidad
profesional y consciente de acción
social reflexiva, con los elementos
teóricos integrados en esa experiencia, y de acuerdo a las nuevas
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situaciones comunitarias que están
emergiendo en la realidad social
contemporánea.
Toda intervención social Ɵene
que ver con definir el objeto-sujeto
de la misma, lo que significa entender que su acción emerge en
los procesos interacƟvos y comunicacionales entre seres humanos
pensantes y capaces de intervenir y
transformar su propia realidad. Estas acciones se realizan como parte
de la generación de procedimientos de parƟcipación, de educación
y de transformación de su propia
realidad —procesos de los cuales
el sujeto se hace parơcipe como
agente de cambio, considerando al
contexto sociopolíƟco y económico—. Así, el poblador es percibido
como objeto-sujeto, es decir, como
individuo que no sólo es transformado, sino que además transforma, lo cual exige establecer una
relación dialógica y horizontal, en
donde se parƟcipa en el encuentro para la solución de situacionesproblema, de las cuales todos somos parte.

Descripción de una comunidad
La comunidad seleccionada, cuyo
caso presentamos en este trabajo,
está ubicada en el área metropo-

litana de Monterrey y cuenta con
más de 170 viviendas, las cuales se
distribuyen en nueve manzanas, y
goza de todos los servicios públicos. Esta comunidad colinda con
otras con las que comparte problemáƟcas y necesidades sociales.
Las vías de acceso son las calles
y avenidas que comunican a comunidades y municipios de dicha
área y los medios de comunicación
son internet, servicio telefónico y
correo, mientras que los medios
de transporte constan de diversas
rutas urbanas, taxis, transporte ferroviario, carretones y automóviles
parƟculares.
Se pueden observar los diversos Ɵpos de vivienda, clasificadas
según los materiales con que fueron construidas, como el concreto,
lámina, madera y mampostería.
Resaltan además otros aspectos
como la uƟlización del lote, ya sea
como vivienda habitada, deshabitada, vivienda-negocio, y otras
caracterísƟcas, como por ejemplo
si está en construcción o si es un
predio abandonado.
Cuenta con diferentes comercios, entre los que se enumeran
negocios y viviendas-negocio. Cerca de la comunidad se encuentran
las vías del tren que transporta
metal. Los pobladores refieren que
conocen los días y horarios de este
medio de transporte. En cuanto a

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la descripción de insƟtuciones que
se encuentran en la comunidad,
se enlista una iglesia católica y un
templo crisƟano. En relación a insƟtuciones públicas, está el Centro
Comunitario DIF, que desarrolla los
programas educaƟvos y asistenciales determinados por la Secretaría
de Desarrollo Social del municipio.
En lo que respecta a la vegetación, ésta se compone de disƟntas
especies: encinos, árboles de limón,
ficus, rosales, sábila, buganvilias y
otras plantas de ornato, así como
palmas, arbustos, trueno, jacubes,
pinos, entre otros. En lo que concierne a la fauna, se observan perros y gatos como mascotas, y otras
especies que representan recursos
o medios de subsistencia familiar
tales como caballos, gallinas, puercos, corderos y aves —canarios, golondrinas, palomas, etcétera—.
Respecto a la seguridad, no
existe ningún Ɵpo de apoyo de vigilancia por parte de la administración municipal, ya que no circula
ninguna patrulla para realizar rondines dentro de esta comunidad,
a diferencia de como se hace en
otras del municipio. De igual manera, se detectó que la comunidad
carece de áreas verdes, escuelas,
centros recreaƟvos o algún centro
de salud.

Metodología del estudio
El presente estudio se propuso explorar la forma como los habitantes de la comunidad descrita enfrentan y resuelven sus carencias,
poniendo en juego estrategias específicas de sobrevivencia. Para tal
fin se aplicaron técnicas cuanƟtaƟvas y cualitaƟvas de recolección e
interpretación de datos: las primeras para determinar la dimensión
de los rasgos más caracterísƟcos
de los habitantes y problemas de
la comunidad; y las segundas para
conocer las percepciones de los colonos respecto al senƟdo estratégico que Ɵenen para la sobrevivencia
individual, familiar y comunitaria,
las acciones que ellos emprenden
con miras a enfrentar y resolver
las carencias que padecen. Los
datos descripƟvos se obtuvieron
mediante la observación simple de
personas y escenarios, consulta de
material periodísƟco y la aplicación
de cuesƟonarios estructurados;
en tanto que los significados atribuidos a las acƟvidades realizadas
por los habitantes de la comunidad
fueron expresados por éstos en entrevistas abiertas y a través de la
aplicación de algunas técnicas proyecƟvas.

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Historia de la comunidad
Es importante para toda intervención profesional conocer los aspectos de la realidad en la cual se ha
de intervenir. Si se trata de una comunidad, uno de estos temas es su
historia desde su fundación, la cual
puede proporcionar datos de cómo
los pobladores se han organizado
en el pasado en lo que respecta a
la solución de problemas sociales
y a la relación con insƟtuciones y
autoridades.
El primer dato recabado es que
fue fundada antes de 1960 con la
ayuda de líderes que los orientaron
para ocupar predios abandonados
cerca del área metropolitana, en
calidad de lo que se denomina comúnmente “posesionarios”.
Se determinó que no existen líderes formales dentro de la comunidad, ya que para cualquier asunto
que se presente, se comunican con
el juez auxiliar, quien habita en una
de las comunidades vecinas. Los líderes informales son con quienes
se ha establecido contacto. Fue a
ellos a quienes se les informó el
objeƟvo y se les solicitó apoyo para
la realización del estudio.
Estos líderes comentan que, en
determinado Ɵempo, los habitantes de la comunidad “lucharon”
por sus Ɵerras en conjunto con
otras comunidades aledañas que

estaban en la misma situación, realizando manifestaciones, batallas
campales con palos, piedras, armas
blancas y de fuego. De esta manera se apoderaban de los transportes urbanos para llegar a donde
se localizaba el alcalde en turno y
demandar la regularización de sus
Ɵerras; y así, con el Ɵempo, lograron un convenio.
Estas referencias muestran una
estrategia de conseguir el sustento
y condiciones adecuadas de vida
que pudiera ser considerada arbitraria y conflicƟva. Los pobladores refieren por cierto que ésa es
la única manera de hacer valer su
voluntad, porque “si no es así, [las
autoridades] no les hacen caso”.
Han expresado además que, en vista de la situación económica que
prevalecía en el área rural de donde procedían las familias, tal forma
de organización ha sido necesaria
para acceder a servicios y mejores
condiciones de vida.
Años más tarde, la administración estatal de Alfonso Marơnez
Domínguez (1976-1982) intervino
en la comunidad de estudio por
medio del Fomento Metropolitano de Monterrey (Fomerrey), cuyo
objeƟvo fue legalizar la posesión
de esos predios, permiƟendo a las
familias pagarlos a plazos y a bajos precios y recibir apoyos para la
construcción de sus viviendas. Fue

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así como se consƟtuyeron en colonia.

ProblemáƟca encontrada
Se realizaron 115 entrevistas a mujeres mayores de 15 años, y a resulta de las cuales se tuvo que 54 por
ciento abandonó su preparación
escolar —no concluyó la primaria— por moƟvos económicos y de
discriminación.
Los problemas sociales que se
detectaron en esta comunidad durante la exploración son: alcoholismo, robos, drogadicción, lotes
baldíos, violencia, grafiƟ y la existencia de viviendas deshabitadas.
Es importante destacar que la expresión que han manifestado los
pobladores al respecto de su propia problemáƟca, es que todas estas situaciones se presentan a causa de la pobreza y de la injusƟcia
propiciadas por las insƟtuciones y
los gobernantes, y en algunas ocasiones por la “maldad de la gente”.
Esto úlƟmo hace pensar en la percepción como una especie de conciencia mágica, en la cual la persona da una explicación metaİsica o
mágica a todo fenómeno del que
es parơcipe, al contrario de la conciencia críƟca en la que el poblador
es consciente de los elementos de
la realidad y en qué forma éstos

parƟcipan en los acontecimientos
(Freire, P., 1974).
Los problemas que se manifestaron en las respuestas al cuesƟonario son variados, destacando
principalmente el robo, con 60 por
ciento, al cual le siguen el pandillerismo y la drogadicción, ambos con
10 por ciento.
Además, se han detectado constantemente jóvenes que se agrupan en las esquinas de las calles
para ingerir bebidas embriagantes
y realizar diversas acƟvidades de
carácter delicƟvo, como el grafiƟ
en bardas y viviendas, destrucción
de alguna parte de la banqueta o
calle, maltrato de árboles o mascotas, entre otras. También se ha
obtenido información referente a
que consumen algún Ɵpo de droga
como marihuana, pasƟllas psicotrópicas y cocaína. Respecto a todo
esto, los pobladores manifiestan
que se trata de acƟvidades coƟdianas que no han recibido sanción
por parte de las autoridades.
Mediante los recorridos del área
se observó que existen también
problemas comunitarios que no
fueron manifestados en las entrevistas, como la insalubridad resultante del tratamiento y ubicación
inadecuados de caballos, puercos
y gallinas que se manƟenen en los
hogares con fines de crianza, venta o alimento. Esto representa un
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constante foco de enfermedades,
ya que no se cuenta con las condiciones para las acƟvidades descritas. También existen lotes baldíos
repletos de basura y casas abandonadas donde se reúnen algunos
jóvenes, además del problema del
robo de metal contenido en los vagones del tren que pasa por la colonia. En la comisión de este úlƟmo
delito parƟcipa la mayoría de los
habitantes, sin disƟnción de edades.
Un aspecto interesante es la interpretación que los habitantes le
dan al delito del robo y cómo se
manifiesta en esta comunidad, ya
que por un lado rechazan y condenan el robo que se comete en sus
viviendas por parte de sus propios
vecinos, pero por el otro perciben
de forma muy diferente el robo del
metal transportado en los vagones
de la compañía ferroviaria. De hecho, no lo comentan ni lo expresan
como algo ilícito —ya se comentó
que casi todos los pobladores parƟcipan—, y lo consideran más bien
como estrategia de supervivencia.
Al cuesƟonarlos acerca del robo
considerado un hecho delicƟvo
cuando es sufrido por los propios
colonos en su patrimonio, manifestaron que sucedía en toda la comunidad, y que los afectados conocían
incluso la idenƟdad de las personas
causantes del ilícito. Sin embargo,

nadie suele denunciar tales hechos
a las autoridades, pues ello implicaría problemas aún más graves,
como represalias o enfrentamientos, pues la mayoría de los presuntos responsables son habitantes de
la colonia, hijos de sus vecinos, con
quienes necesariamente conviven
día a día. En una de las entrevistas, una persona comentó que “lo
más que se han atrevido a hacer”
los afectados es ir a la vivienda del
responsable del robo y solicitarle a
alguno de sus padres, y ello de manera amable, que se les devuelva el
objeto sustraído de su vivienda. En
uno de los tesƟmonios recogidos
se comenta al respecto:

No, pos…. Si sé quién me
robo… pero para qué le digo
a la policía… nomás le van
a quitar a él un moche y a
mí no me van a devolver mi
tele… Yo mejor fui a casa
de la vecina y le dije: doña
Lupe, por favor que Pepe
me devuelva mi tele… él se
la llevó de mi casa anoche,
lo alcanzamos a ver, ándele,
por favor.
En entrevistas con diferentes grupos comunitarios, los pobladores
han manifestado desconfianza sobre el quehacer de los elementos

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policiacos, ya que los han observado incurrir en situaciones irregulares. Aunado a ello, se ha formado
en la opinión pública una imagen
muy clara de corrupción e ineficiencia de todos los agentes del
orden, razón por la cual los colonos no informan a las autoridades
de nada extraño que pueda suceder en las calles, ni de los delitos
de los que pudieran ser tesƟgos o
vícƟmas, ya que piensan “que les
puede ir peor”; así las cosas, los
afectados consideran mejor, en
ocasiones, defenderse por propia
cuenta o tomar jusƟcia por su propia mano. A esto se suma el hecho
de que la policía no realiza rondines por las calles de la comunidad,
por cuesƟones de falta de personal
y por problemas de seguridad que
se dan allí.
Al preguntar a los pobladores si
conİan en los elementos de seguridad, 70 por ciento respondió no
tener confianza.
La gente opinó también que se
siente en un ambiente inseguro, en
el que se corre peligro a cualquier
hora del día: se han presentado
asaltos y enfrentamientos entre
pandillas rivales, donde se uƟlizan
piedras, cadenas, objetos punzocortantes y hasta armas de fuego.
El poblador expresa que su comunidad es insegura en 79 por ciento.

¿Delito o supervivencia?
El problema más representaƟvo de
la comunidad objeto de este estudio —y que comparten otras comunidades aledañas—, como ya se
dijo, es el robo de metal, acƟvidad
en la cual parƟcipan familias enteras, menores de edad, jóvenes en
grupos, mujeres de todas edades y
hombres adultos. Según lo expresa
Cárdenas Vidaurri:

El robo es un delito que se
da en contra del patrimonio
y que consiste en el apoderamiento de bienes ajenos
con la intención de lucrar,
empleando para ello la fuerza o bien violencia e inƟmidación hacia la persona. Son
precisamente estas dos modalidades de ejecución de la
conducta las que la diferencian del hurto, que exige únicamente el acto de apoderamiento (1998: 22).
El robo de chatarra en las comunidades marginadas del área metropolitana de Monterrey, según los
tesƟmonios recabados y datos obtenidos de fuentes periodísƟcas, se
presenta en una modalidad organizada, con diversas funciones que
son llevadas a cabo por los habitan17

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tes de las comunidades y en las que
éstos ponen en riesgo sus vidas, al
realizar las maniobras de apoderamiento del metal mientras el ferrocarril se encuentra en marcha. (Talavera, G., 2007). Este acto delicƟvo
surge, en opinión de los colonos,
por la necesidad de sobrevivir, algo
muy diİcil, según aseguran, por la
falta de educación, la escasez de
orientación familiar y la poca comprensión por parte del gobierno,
que no conoce ni resuelve las necesidades de la comunidad y sus
habitantes. Así, los parƟcipantes
perciben este hecho ilícito como
una forma de mantener a sus familias y sus hogares, mientras que el
resto de la sociedad ve a aquéllos,
de acuerdo a notas periodísƟcas y
otras referencias, como ladrones.
El robo de chatarra presenta el
carácter de una organización delicƟva debido a la canƟdad de personas involucradas, desde las que
suben a los trenes, hasta las encargadas de reparƟr el producto de las
ventas.
Lo interesante de este Ɵpo de
“organización” es que crea en el
individuo una nueva construcción
ideológica respecto al valor de la
honesƟdad y de la respuesta que se
debe dar a la necesidad inmediata,
según Mercedes González de la Rocha (1986). Es decir, se ha creado
una doble perspecƟva acerca del

acto de apoderamiento ilegíƟmo
de una cosa ajena, ya que el mismo
es y representa un delito cuando
el afectado es el patrimonio personal, pero no así cuando dicho
apoderamiento busca resolver la
subsistencia familiar, dejando en la
indiferencia al legíƟmo propietario;
como si, en el caso que comentamos, la chatarra sustraída de los
vagones del ferrocarril no perteneciera legíƟmamente a una persona
o grupo de personas, sino a un ente
desconocido, sin rostro y sin figura
y que, por lo tanto, no es dañado.
En entrevistas con menores de
edad, se ha encontrado información adicional que sugiere que se
ha transmiƟdo esta percepción a
los hijos, ya que ellos comentan
que de grandes quieren “trabajar
agarrando metal del tren”. De hecho, han manifestado su deseo por
ser el que “trepa” y distribuye las
ganancias, por tratarse, a su parecer, de quien Ɵene el más alto
rango en la jerarquía de este grupo
comunitario. Se sabe que ésta es
una actividad peligrosa, en tanto
que se arriesga la integridad física
y en algunas ocasiones la vida, ya
que se han presentado casos en los
que personas sufren accidentes al
caer de los vagones hacia las vías
del tren. En el desarrollo de estas
acƟvidades, según lo que se ha observado, no Ɵene injerencia ningún

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miembro de otros grupos, ni organizaciones formales o informales,
ni de seguridad pública estatal o
municipal.
En esta interacción con los menores, éstos han expresado, por
medio de disƟntas técnicas proyecƟvas como el dibujo, el collage y la
escenificación, que esa acƟvidad
se ha venido desarrollando en su
colonia desde que ellos Ɵenen conocimiento, considerándola como
las otras o “quizá la mejor”, ya que
implica la emoción de subir al tren,
seleccionar el material, correr si es
que viene la policía, etcétera. Y aun
así, curiosamente, no lo consideran
un delito, aunque saben que si se
acerca un policía habrá que correr,
dispersarse o esconderse.
La distribución de funciones,
como ellos lo han manifestado, es
de la siguiente forma:

Trepador: también denominado
“Mono” por la prensa, es el que se
sube al tren cuando está en movimiento y arroja los materiales al
suelo. Este personaje es de los considerados “importantes”, ya que
están conscientes de que arriesgan
su vida. Los menores presentan, al
relatar lo relacionado con esta función, una emoción intensa: alzan la
voz, sus ademanes se intensifican y
la animación en el relato es mayor.

Algunos de ellos han expresado
que “de grandes quieren ser trepadores”.
Distribuidor: es quien, una vez terminado el hurto, cuenta todo el
material, lo vende, trae las ganancias y las distribuye. Aunque los
menores no lo mencionan como alguien tan importante como el trepador, se podría deducir que, por
su función, este personaje es el jefe
de esta “organización”.
Vehículo de transporte: empleando un taxi algunas veces, es quien
transporta el metal al lugar o lugares de venta.
Recogedor: generalmente son mujeres, amas de casa, madres de
familia y niños, quienes al caer la
mercancía arrojada por los trepadores de los vagones, la recogen y
distribuyen en la entrada de las viviendas aledañas a las vías del tren.
Aguador: es quien está al pendiente de avisar, si se da el caso, cuando pase una patrulla o un carro de
vigilancia.
Los menores han expresado toda
la información al respecto de este
fenómeno. Los adultos pertenecientes a sus familias lo comentan y
se organizan durante su conviven19

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�Estrategias de sobrevovencia de comunidades en pobreza en la ciudad

cia. Ellos son tesƟgos y, en algunas
ocasiones, colaboradores. De esta
forma es que se ha transmiƟdo informalmente en su conciencia este
nuevo esquema de valor: “el hurto
no es un delito ni es algo incorrecto
o malo. Se puede realizar en caso
necesario y por causa de pobreza,
o en caso de no conocer a la persona afectada”. Esta situación trata
de una organización —compañía
ferroviaria— que no Ɵene idenƟdad para ellos, por lo que se deduce que no es una acƟvidad que les
produzca un senƟmiento de culpa.
Ésta es la nueva construcción ideológica que se ha gestado en estas
comunidades y que se ha transmiƟdo a través del tiempo (Facultad
de Trabajo Social y Desarrollo Humano, UANL, 2007).

Conclusiones
Se hace necesaria la reflexión acerca de las estrategias de supervivencia que se han presentado en los
úlƟmos años en nuestras comunidades marginadas, y reconocer
que la situación de pobreza le ha
dado un Ɵnte muy diferente a la organización familiar y comunitaria.
Se ha gestado una nueva lista
de valores, la cual se interpreta con
base en unas peculiares concepciones del concepto de delito, como

una nueva construcción ideológica
en la que se pueden realizar ciertas
acƟvidades sin senƟmiento de culpa —en casos de necesidad y cuando no se conoce al afectado—. Este
nuevo esquema se ha producido
y reproducido en las familias que
residen en las comunidades objeto
de este estudio.
Los menores, como actores
importantes y receptores de este
nuevo concepto de delito, parƟcipan en las acƟvidades organizadas por los adultos, pero además
muestran empeño y alegría por
senƟrse úƟles y por colaborar a solventar, en alguna medida, las necesidades económicas de su hogar. Es
así como se transmite a las nuevas
generaciones, en cadena, este Ɵpo
de acƟvidades que son consideradas por sus protagonistas como estrategias de supervivencia.
A parƟr del anterior análisis,
surge la necesidad de plantear
alternaƟvas de solución a esta
problemáƟca, y de abrir nuevos
caminos para que estas familias
alcancen un mejor nivel de vida;
además del diseño de acƟvidades
grupales y comunitarias que representen un apoyo económico para
los pobladores y que erradiquen
las prácƟcas ilícitas que, paradójicamente, son vistas como opciones
válidas en la lucha contra la pobreza y la desigualdad social.

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�Estrategias de sobrevovencia de comunidades en pobreza en la ciudad

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�Estrategias de sobrevovencia de comunidades en pobreza en el campo

Situación socioeconómica de
agricultores del sur del estado
de Nuevo León
María Francisca García Ramos
Reina Hernández Hernández
Guadalupe Alemán Torres

Resumen

E

l propósito de este trabajo es
caracterizar el perfil socioeconómico de los agricultores
del programa Empresas Familiares
del tecnoparque horơcola y caprino
ubicado en el poblado de San Rafael,
en el sur del estado de Nuevo León.
Se parte de los hallazgos obtenidos
en la invesƟgación sobre el proceso
de selección de agricultores del Tecnoparque Complejo Agropecuario
Nuevo León Unido, apoyándose en
la base de datos de la convocatoria
FIDESUR 2010. Se muestra asimismo
la perƟnencia de elaborar un perfil
sociodemográfico que coadyuve a la
realización de estudios y diagnósƟcos tendientes a formular estrategias
para solucionar problemáƟcas y promover programas de intervención
que contribuyan al bienestar y desarrollo social. La estructura metodológica de esta invesƟgación es de Ɵpo
descripƟva, con la cual se obƟenen
los datos y el impacto en las vidas de

las personas; el proceso se realiza a
parƟr de una entrevista inicial a los
aspirantes. La selección de los agricultores se realizó en función a los
“Criterios de exclusión” establecidos
por la Corporación para el Desarrollo
Agropecuario del Gobierno del Estado de Nuevo León. De los 120 informantes, cuya edad oscila entre los 37
a 46 años, destaca la escolaridad básica, donde 90.5 por ciento presenta
estudios de nivel secundaria; en lo
referente a la ocupación, se detectó
que una buena parte de los seleccionados, 61.2 por ciento, realiza acƟvidades como el cuidado de siembras,
pintura, acƟvidades temporales, mismas que caracterizan a esta población, configurando disƟntos grados
de marginación y pobreza.

Introducción
El objeƟvo general de este estudio
es caracterizar el perfil de los hogares de los agricultores aspirantes al

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�Estrategias de sobrevovencia de comunidades en pobreza en el campo

programa Empresas Familiares del
tecnoparque horơcola y caprino
ubicado en el poblado de San Rafael, en el sur del estado de Nuevo
León, a parƟr de las caracterísƟcas
sociodemográficas. De acuerdo a
Fernando Rello (1987), las variables sociodemográficas que debe
considerar un estudio como el que
se propone son edad, sexo, ocupación, horas de jornada laboral y estado civil, variables todas que jusƟfican la elaboración de estudios y
diagnósƟcos que contribuyen en la
idenƟficación del perfil sociodemográfico, así como el grado de la vulnerabilidad social de la población
agrícola.
Con Moser (1998) llama ‘grupos
vulnerables’ a aquellos que presentan inseguridad en los niveles
de bienestar frente a los cambios
sociales, económicos, ecológicos
y políƟcos que se manifiestan en
forma repenƟna, cíclica o mantenida, incrementando los riesgos y la
incerƟdumbre de dicha población.
Desde esta perspecƟva, Moser
enƟende la vulnerabilidad social
vinculada a la línea conceptual de
pobreza como carencia y los altos índices de migración como un
estado de deterioro, es decir, una
situación que indica ausencia de
elementos esenciales para la subsistencia y el desarrollo personal.
De este modo se es pobre cuando

no se logran saƟsfacer algunos de
los requerimientos que han sido
definidos como “necesidades básicas”, y cuando además, aun cubriéndolas, los ingresos se ubican
por debajo de una imaginaria línea
de pobreza.
La situación prevaleciente en el
sur del estado de Nuevo León, aunado a la necesidad de crear polos
de desarrollo e infraestructura en
dichas comunidades para abaƟr las
carencias socioeconómicas en estos grupos, lleva al diseño de estrategias de sobrevivencia en el campo. En este tenor, existen estudios
como el de Rocío Enríquez Rosas
(2008) en el que se han idenƟficado como estrategias las empresas
familiares de apoyo y la ayuda mutua para garanƟzar el bienestar de
las familias. Esta estrategia se consideró en la presente invesƟgación,
idenƟficando a la familia como una
“red de apoyo” en donde todos los
integrantes colaboran en el bienestar de las familias del sur del estado.
Patricia Arias y Ofelia Woo
(1999) refieren que las familias
asumen diferentes estrategias de
sobrevivencia y una de éstas es la
de incorporarse a programas sociales de apoyo, donde se busca
la incursión social con el propósito
de acceder a nuevas fuentes de ingreso que los lleve a la saƟsfacción
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�Estrategias de sobrevovencia de comunidades en pobreza en el campo

de necesidades, como se refleja en
este estudio.
Estas redes contribuyen a que el
grupo domésƟco vaya generando
la búsqueda de ese desarrollo, sobre todo en el aspecto social, confirmando lo que menciona Arias
(1992), sobre el ampliar la mirada
sobre la pobreza. Desde esta perspecƟva, Moser (1998) busca entender la problemáƟca de la pobreza
y de los hogares a parƟr del marco de la vulnerabilidad, entendida
como la inseguridad en los niveles de bienestar de los individuos,
hogares y/o comunidades. En los
poblados del sur se idenƟfica esta
perspecƟva mediante la parƟcipación en los programas de desarrollo social en busca de superación
de la pobreza y como una estrategia para que decrezca esta vulnerabilidad social.
Cuando las familias desarrollan
esta habilidad para definir las redes
con que cuentan, ya sean naturales, construidas, primarias, secundarias o insƟtucionales, se ha dado
un paso importante para alcanzar
resultados efecƟvos en los procesos que adelantan a nivel individual
como colecƟvo. Por ello el reto
más grande es lograr que la familia
comprenda el senƟdo de las redes
y se integre en éstas de tal forma
que amplié su perspecƟva en relación con el entorno que la rodea, el

cual le puede facilitar múlƟples alternaƟvas ante las situaciones que
vive en la coƟdianidad.
Para el programa Empresas Familiares, el trabajo en red consƟtuye una herramienta de abordaje
que permite a las familias, así como
a la organización, alcanzar resultados y aprendizajes que se convierten en enseñanzas circulares para
quienes asumen este reto. A conƟnuación presentamos una ilustración al respecto.

Un aspecto significaƟvo en este
tema es el análisis de las desigualdades a parƟr de las diferencias de
género, edad, ocupación y escolaridad para la toma de decisiones
en programas de políƟcas sociales. Se han realizados estudios a
nivel nacional e internacional en
materia sociodemográfica en grupos específicos de la población
(Comisión Económica para América LaƟna/Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura
y la Alimentación/Centro LaƟnoa-

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�Estrategias de sobrevovencia de comunidades en pobreza en el campo

mericano para el Desarrollo Rural,
2003), según los indicadores de la
Comisión Económica para América
LaƟna/Programa de las Naciones
Unidas para el Desarrollo (1992).
Este Ɵpo de trabajos buscan incidir
en las políƟcas públicas a parƟr de
las necesidades básicas detectadas
para un país como Ecuador por la
Comisión Económica para América
LaƟna/Programa de las Naciones
Unidas para el Desarrollo (1989).

Necesidades básicas, dimensiones y
variables censales
Necesidades
bádicas

Dimensiones

Variables
censales

Acceso a vivienda

a) Calidad de vivienda

Materiales
de
construcción en
piso, paredes y
techo

b) Hacinamiento

I) Número de personas en el hogar
II) Número de
cuartos en la vivienda

a) Disponibilidad
de agua potabl

Fuente de abastecimiento de agua
en la vivienda

b) Tipo de sistema
de eliminación de
excretas

I) Disponibilidad
de servicios sanitarios
II) Sistema de
eliminación de
excretas

Asistencia de los
niños de edad
escolar a un establecimiento educaƟvo

I) Edad de los
miembros
del
hogar
II) Asistencia a un
establecimiento
educaƟvo

Acceso a servicios
sanitarios

Acceso a educación

Capacidad
nómica

eco-

Probabilidad de
insuficiencia de
ingresos del hogar

I) Edad de los
miembros
del
hogar
II) ÚlƟmo nivel
educaƟvo aprobado
III) Número de
personas en el
hogar
IV) Condición de
acƟvidad

Metodología
El presente trabajo parte de un estudio descripƟvo más general de
la selección de candidatos para la
incorporación a programas de desarrollo agropecuario del sur del
estado de Nuevo León.
Para el diseño del instrumento
se trabajó en dos etapas de acuerdo a los requerimientos establecidos por la Corporación para el
Desarrollo Agropecuario del Gobierno del Estado de Nuevo León.
El primero de ellos se centró en determinar el puntaje total obtenido,
siguiendo los criterios de exclusión
establecidos por los responsables
del programa de empresas familiares de agricultura protegida:

— No residir en el sur del estado de Nuevo León.
— Ser mayores de 60 y menores de 18 años.
— Contar con un empleo fijo de
Ɵempo completo.
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�Estrategias de sobrevovencia de comunidades en pobreza en el campo

— Haber recibido apoyo del
programa AcƟvos ProducƟvos, anteriormente Alianza
para el Campo, en los úlƟmos tres años.
— Contar con antecedentes penales
— No tener capacidad para
trasladarse diariamente a las
instalaciones del tecnoparque.
— No asisƟr a las reuniones de
capacitación y organización.
— Estar en el buró de crédito
Posterior a este proceso de exclusión, se realizó la aplicación de encuestas a un total de 232 agricultores informantes, de los cuales 132
se registraron para el programa
horơcola, 34 para el caprino y 66
en ambos proyectos. Cabe señalar
que, en su mayor parte, 88.94 por
ciento, los parƟcipantes son originarios de poblados de Galeana,
Nuevo León.
La recolección de datos se efectuó por medio de entrevistas cuya
duración era aproximadamente de
20 a 30 minutos, consƟtuidas por
un total de 25 preguntas abiertas.
Es importante destacar que la fase
de levantamiento se realizó en dos
momentos; primero se diseñó un
manual que facilitara la codificación y posteriormente se conƟnuó
con la captura; simultáneamente

se inició con el procesamiento de
la información.
Durante la etapa de la aplicación, se detectó una dificultad entre los agricultores: la lejanía entre los lugares de procedencia y el
área en que se realizó la entrevista.
Ante esta situación, se estableció
una red social de apoyo, de tal forma que quienes poseían vehículos
propios quedaban como responsables del traslado de agricultores
interesados en el programa. Para
llegar al tecnoparque, 52.6 por
ciento mencionó que uƟlizó como
medio de transporte automóvil o
camioneta propia, subrayando la
cercanía de su vivienda; 37.9 por
ciento, autobús o transporte colecƟvo parƟcular; y 9.5 por ciento,
bicicleta o caballo, o se trasladó a
pie. Estas redes se integran al contexto vecinal, ubicándose en las de
Ɵpo secundario, en el contexto de
las redes sociales de apoyo y ayuda
mutua para garanƟzar el bienestar
de las familias.

Resultados
Este trabajo caracterizó el perfil sociodemográfico de los agricultores
aspirantes al programa Empresas
Familiares del tecnoparque horơcola y caprino ubicado en el poblado
de San Rafael, en el sur del estado.

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�Estrategias de sobrevovencia de comunidades en pobreza en el campo

Para la realización del análisis
descripƟvo, se uƟlizó el paquete
estadísƟco para las Ciencias Sociales SPSS/PC.
Uno de los hallazgos más importantes en este estudio es la
vulnerabilidad social, situación
prevaleciente en los sectores poblacionales con ciertas regularidades que permiten esbozar un perfil
sobre la pobreza en los agricultores, lo cual se refleja en los resultados obtenidos entre los asistentes
a la convocatoria FIDESUR 2010
con relación al grado de estudios
de las personas entrevistadas: 23.7
por ciento dispone de secundaria
completa; 23.3 por ciento, de primaria completa; y 19.8 por ciento,
primaria incompleta.
En lo referente a la edad, está
representado en el rango de 37 a
46 años, 27.2 por ciento; el de 27
a 36 años, 26.7 por ciento; y el de
16 a 26 años, 24.1 por ciento de los
entrevistados.
Un indicador significaƟvo en
la invesƟgación es el que refiere a
recursos monetarios en el hogar,
donde 56.9 por ciento de los entrevistados contestó que de una a
tres personas dependen económicamente de él o ella; 30.2 por ciento, Ɵene de cuatro a seis dependientes; y 9.9 por ciento no Ɵene
dependientes en el hogar.

Al cuesƟonar sobre el número de personas que viven con él o
ella y trabajan en un empleo que
le genera ingresos, 46.1 por ciento
contestó que de uno a dos integrantes del hogar aportan recursos
monetarios para los gastos; y 8.6
por ciento refirió que de tres a más
de cuatro miembros de la familia
aportan ingresos al hogar.
Estableciéndose como estrategia para incrementar los ingresos,
62.1 por ciento de los agricultores
entrevistados menciona que realiza acƟvidades que le dan dinero el
fin de semana, como cuidar parcelas vecinas.
De acuerdo a la información referida por los candidatos, 61.2 por
ciento comentó que se dedica a
una acƟvidad laboral eventual, es
decir, cuidado de siembras; 10.3
por ciento Ɵene alguna acƟvidad
solamente algunos días de la semana, como pintor, por ejemplo; 5.2
por ciento trabaja todos los días,
pero no es de planta, dedicándose a tareas como vigilantes o integrantes de grupos musicales; y 23.3
por ciento contestó que no trabaja.
En lo que respecta al Ɵempo
que les generaba arribar a San Rafael, 60.3 por ciento manifestó tardar menos de media hora y 25.9
por ciento, entre media hora y una
hora, aproximadamente. Lo ante27

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�Estrategias de sobrevovencia de comunidades en pobreza en el campo

rior permite confirmar en nuestra
población de estudio la información detectada en estudios realizados por Bazán (1998) en torno a
las redes sociales de apoyo y ayuda
mutua para garanƟzar el bienestar
de las familias: en esta población,
las familias generaron las “empresas familiares”, ya que usaron las
redes insƟtucionales al echar mano
de los recursos de éstas a través de
sus programas de apoyo; así como
también las de corte primario, al
incorporar a los integrantes de la
familia que contaran con habilidades, conocimientos y experiencia
en el culƟvo, a fin de cubrir los requisitos de selección al programa
Empresas Familiares del tecnoparque horơcola y caprino.
A conƟnuación presentamos
información relevante de los aspirantes al programa Empresas Familiares:
Localidad

CanƟdad

Porcentaje

Galeana

209

88.94

Aramberri

20

8.51

Iturbide

3

1.28

Dr. Arroyo

2

0.85

Zaragoza

1

0.42

Total
232
10%
Fuente: elaboración propia, con base en los resultados obtenidos en el programa Empresas
Familiares.

Otro aspecto considerado en los
datos generales en los entrevistados es el lugar de procedencia:
88.94 por ciento, proviene de Galeana; 8.51 por ciento, de Aramberri; y 1.28 por ciento, de Iturbide,
Nuevo León.

Gráfica No. 1. Experiencia en el
culƟvo

1Nol\a 1Nnbr.Jdo
l (fllttl"l'9\ll!C6
■ MJ1d&lt;IOv«&lt;&gt;

Fuente: elaboración propia, con base en los resultados obtenidos en el programa Empresas
Familiares

Otro aspecto importante es
conocer el número de veces que
han sembrado culƟvos los entrevistados. La relevancia de este indicador es la garanơa de capacitación,
experiencia y adiestramiento, los
que hacen efecƟvo el alcance del
invernadero, detectando 31.9 por
ciento de candidatos que señalan
haber realizado culƟvos de una a 9
veces; 29.7 por ciento no aplica, ya
que hace referencia a las personas
que piden el apoyo caprino.

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�Estrategias de sobrevovencia de comunidades en pobreza en el campo

Tabla No. 2. Tipo de culƟvo que ha
sembrado
Tipo de
culƟvo

CanƟdad

Porcentaje

Maz

92

28.93

Frijol

63

19.81

Calabaza

47

14.78

Tomate

31

9.75

Papa

18

5.66

Repollo

15

4.72

Alfalfa

10

3.14

Ajo

9

2.83

Cilantro

8

2.52

Chile

6

1.89

Lechuga

5

1.57

Trigo

5

1.57

Otros

9

2.83

Total
318
100%
Fuente: elaboración propia, con base en los resultados obtenidos en Programa de Empresas
Familiares

Al cuesƟonarle sobre el Ɵpo de culƟvo sembrado, 73.27 por ciento
contestó dedicarse a la siembra de
productos de la región, como maíz,
frijol, calabaza y tomate. En general, los agricultores señalaron que
esto es de gran uƟlidad para ellos
por tratarse de un Ɵpo de agricultura de subsistencia que, al mismo
Ɵempo, les permite intercambiar
parte de la cosecha con los vecinos
por enseres para el hogar.

Conclusiones y recomendaciones
Analizando la información presentada y las experiencias del trabajo
de campo en la región sur del estado, consideramos conveniente
señalar que la mayor parte del análisis para el proceso de selección
fue cuanƟtaƟvo. Asimismo, que
el equipo de la Facultad de Trabajo Social y Desarrollo Humano de
la UANL detectó en la mayoría de
los casos una gran disposición para
parƟcipar en este Ɵpo de proyectos: los agricultores mostraron su
convencimiento, además de contar con experiencia suficiente en
la agricultura y apertura a las innovaciones agrícolas. Queremos reconocer la moƟvación y el interés
mostrado por estas personas, pues
están convencidas de que si son
beneficiadas con algún invernadero y/o apoyo caprino, pueden mejorar la situación familiar y contar
con un patrimonio para las futuras
generaciones; por ello no dudan en
invitar a parƟcipar a más vecinos
para que, tanto como ellos, contribuyan en el beneficio y progreso de
su comunidad.
Este análisis nos permite considerar cómo hoy en día las redes sociales de apoyo siguen consƟtuyéndose como una estrategia cultural,
a pesar de la tendencia, observada
por Bazán, de las redes familiares
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�Estrategias de sobrevovencia de comunidades en pobreza en el campo

mexicanas a reducir su importancia
como estrategias de supervivencia,
debido esto a la fragmentación sufrida por las familias extensas, por
una parte, y a la crisis de las familias nucleares, por la otra, todo ello
como producto de la pobreza y el
desempleo (Bazán, L., 1998).
Otro factor determinante para
estos grupos lo consƟtuyen los
apoyos insƟtucionales, como la referida convocatoria del programa
Empresas Familiares del tecnoparque horơcola y caprino, cuya finalidad es favorecer el desarrollo en
los poblados del sur. Proceso de
Es por ello que se sugiere:

— La contratación de profesionales en Trabajo Social y Desarrollo Humano con el propósito de monitorear este
Ɵpo de proyecto y permanentemente buscar el alcance de objeƟvos, convivencia,
trabajo en equipo y garanƟzar el éxito del programa
a través de un proceso de
parƟcipación “consciente” y
“críƟca” de la población en
el análisis y solución de sus
problemas y en la transformación de su situación.
— Dar conƟnuidad a estos proyectos que benefician a la

población y que promueven
la coordinación y vinculación
interinsƟtucional tendientes
a realizar acciones en materia
de desarrollo social, lo que
contribuye a mejorar la calidad de vida de los habitantes
del sur de Nuevo León.
Bibliograİa
Ander-Egg, Ezequiel, 1999, Introducción al
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para medir la pobreza en América LaƟna con el método de la línea de pobreza”, Comercio Exterior, 42 (4) 340-353,
México, abril.

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�Estrategias de sobrevovencia de comunidades en pobreza en el campo
Comisión Económica para América LaƟna/
Organización de las Naciones Unidas
para la Agricultura y la Alimentación/
Centro LaƟnoamericano para el Desarrollo Rural, 2003, La pobreza rural
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Nuevo%20Leon.htm

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�Mujer y salud

La vulnerabilidad de la mujer
apodaquense en relación con
el aspecto de la salud
María Margarita Ramírez González
Hortensia Margarita Sánchez Guerrero
María Teresa Obregón Morales

Resumen

E

ste estudio se propone dar
a conocer, con profundidad,
cuál es la problemáƟca de salud que enfrentan día a día las mujeres del municipio de Apodaca, en
el estado de Nuevo León, a fin de
plantear programas de acción que
afirmen con seriedad y profesionalismo esta necesidad. El presente
trabajo procede de una invesƟgación descripƟva sobre el diagnósƟco situacional de la condición de las
mujeres de un municipio del área
metropolitana de Nuevo León, con
el que de forma parƟcular se pretende conocer la situación de salud
de las mujeres del referido municipio. Metodológicamente se aplicaron 906 encuestas a un grupo significaƟvo de mujeres distribuidas
en tres grupos de edad, el primero de 15 a 25 años, el segundo de
26 a 35 años, y el úlƟmo de 36 a
60 años. A parƟr de los resultados
obtenidos, se concluye que casi 80

por ciento de las mujeres sí cuenta
con servicio médico: 58.9 por ciento pertenece al InsƟtuto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y 11.8
por ciento Ɵene Seguro Popular; el
porcentaje restante se aƟende en
otros servicios de salud. Sin embargo, no se realizan estudios de prevención de enfermedades, y en lo
que concierne al número de veces
que han visitado al médico al año
las mujeres de Apodaca, se encontró que 33.2 por ciento consulta de
una a dos veces al año al médico
general, y tan sólo 32 por ciento
al ginecólogo, por lo que se puede
destacar que 54.4 por ciento de las
mujeres ninguna vez ha consultado
con el ginecólogo para un estudio
de Papanicolaou o mamograİa.
Esto manifiesta, de manera alarmante, que las mujeres en estudio
no le dan la importancia a su calidad de vida en relación a su salud
personal.

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�Mujer y salud

Introducción
La situación de vulnerabilidad de
las mujeres que viven en el municipio de Apodaca, Nuevo León, parƟcularmente en lo que se refiere a
las condiciones de salud, impacta
sustancialmente en su calidad de
vida. La preocupación de revisar y
analizar las condiciones y necesidades enfrentadas por las mujeres ha
adquirido especial relevancia. En el
caso de México, esto ha ocurrido especialmente a parƟr del año 2000,
fecha en la que se incluye de manera explícita la perspecƟva de género
en la agenda pública, lo que implica
la búsqueda de equidad e igualdad
de oportunidades entre hombres y
mujeres (Castro, A., 2006).
Según reza la Carta de las Naciones Unidas y la Declaración de
Principios de la Organización Mundial de la Salud: “El goce de la salud es uno de los derechos fundamentales de cada ser humano, sin
disƟnción de raza, religión, credo
políƟco o condición económica y
social” (San Marơn, H., 1981: 3).
En México, el derecho a la protección de la salud se reglamenta
con la promulgación de la Ley General de Salud, en la cual ubicamos
los siguientes términos (Hernández, R., 2007: 50):

Arơculo 1. Consiste en que
toda persona tiene el derecho a la protección de la
salud basada en el arơculo
cuarto de la ConsƟtución
Mexicana.
Arơculo 2. El derecho a la
protección de la salud Ɵene
como finalidad el bienestar
İsico y mental del hombre
para contribuir al ejercicio
pleno de sus capacidades,
prolongar y mejorar la calidad de la vida, proteger y
el acrecentar valores que
contribuyan al desarrollo
social a través de acƟtudes
solidarias y responsables,
disfrutar de servicios de salud y de asistencia social que
saƟsfagan eficaz y oportunamente las necesidades de la
población, el conocimiento,
la enseñanza, la invesƟgación cienơfica y tecnológica
para el adecuado aprovechamiento y uƟlización de
los servicios de salud.
Con esto podemos destacar que
la población en estudio cuenta
con los recursos insƟtucionales de
servicios de salud; sin embargo, se
denota negligencia para el aprovechamiento y uƟlización de estos
servicios.
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�Mujer y salud

En el ámbito de la administración pública de México, la planeación de la salud se establece
como una de las prioridades en el
Programa Nacional de Desarrollo
2000-2006, y el Programa Nacional
de Salud menciona como retos la
equidad, la calidad y la protección
financiera,
El sistema de salud en México
brinda atención principalmente
por medio del InsƟtuto Mexicano
del Seguro Social (IMSS), la Secretaría de Salud y el InsƟtuto de Seguridad y Servicios Sociales para los
Trabajadores del Estado (ISSSTE)
(Castro, R., 2001).
Existen además otras insƟtuciones como Petróleos Mexicanos
(Pemex), la Secretaría de Defensa
Nacional (Sedena) y la Secretaría de
Marina (Semar), que cuentan con
sus propios servicios de salud. Empero, cabe señalar que si en otros
países el promedio del Producto
Interno Bruto es de 6.9 por ciento,
en México es de 5.8 por ciento (Cuadernos de Salud Pública, 2005).
Hay que subrayar también que
la población con derecho a la seguridad social se concentra en las
zonas urbanas, mientras que amplios sectores de la población rural
carecen de este servicio, y cuando
la economía no permite el acceso a
los servicios de salud, las personas
viven con su enfermedad con una

mala calidad de vida e incluso pueden llegar a la muerte.
Según Enrique Guinsberg (2004),
en el caso de México es importante
destacar que el modelo económico
neoliberal impuesto se ha caracterizado por la racionalidad del gasto
público, la exacerbación del libre
mercado, el individualismo, la competencia desleal, las desregulaciones estatales, mínimos derechos
con máxima producƟvidad y sus
concomitantes privaƟzaciones.
Desde la década de los ochenta
del siglo XX, las políƟcas de salud se
redefinen a parƟr de los ejes de la
modernización neoliberal, circunstancia en que organismos internacionales como el Banco Mundial
(BM) y Banco Interamericano de
Desarrollo (BID) establecen recomendaciones a los países en
desarrollo sobre las acciones a seguir, como descentralización de los
servicios de salud; disminución del
gasto en salud; promoción de los
seguros privados de gastos médicos mayores; reorientación de recursos hacia intervenciones de bajo
costo; y alto impacto sobre algunas
causas de mortalidad (Hernández,
R., 2007).
Posteriormente surge como una
iniciaƟva federal el llamado Seguro
Popular de Salud (SPS), un instrumento de transferencia de subsidios a través de un paquete de

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servicios médicos que Ɵene como
objeƟvo proteger a la población
que no cuenta con seguridad social
formal y con alto riesgo al empobrecimiento por gastos en salud. El
punto central del esquema de aseguramiento del SPS es la reducción
del ‘gasto de bolsillo’, entendido
como el gasto realizado por una
familia por concepto de consultas
médicas y compra de medicamentos. El gasto de bolsillo en salud
Ɵene mayor impacto en las familias de bajos ingresos, por lo que
incrementa la desigualdad social,
según los úlƟmos reportes realizados por la Secretaría de Salud.
De acuerdo al Consejo Nacional
de Población (2010), el cambio en
la composición de las causas de
muerte se puede explicar por medio de dos enfoques diferentes: por
un lado, la transición epidemiológica en la que las intervenciones de
Ɵpo médico y los avances tecnológicos abaten los decesos en edades
tempranas; y por otro, la transición
de la salud, que enfaƟza la importancia de las transformaciones sociales y el comportamiento de las
personas al promover la prevención y el cuidado de la propia salud.
En 1980, una de cada 10 muertes era ocasionada por algún tumor
maligno; poco más de dos décadas
y media después, la relación aumentó a cerca de una de cada cua-

tro, entre mujeres de 25 y 44 años.
Los tumores malignos de mama y
de cuello del útero son los principales causantes de las muertes de
las mujeres mexicanas. La segunda
causa de muerte es por enfermedades cardiovasculares, con 11.4
por ciento, mientras que los accidentes Ɵenen 10.5 por ciento. La
cuarta causa es la diabetes mellitus
y la quinta causa de defunciones es
por enfermedades digesƟvas, con 8
por ciento para cada caso.
A parƟr de lo mencionado, la
muerte es un fenómeno complejo
que depende de múlƟples factores,
muchos de los cuales van más allá
del ámbito sanitario y de los determinantes biológicos, que responden a condiciones y esƟlos de vida.
El riesgo a morir va de acuerdo a la
exposición de la edad y a los comportamientos específicos por sexo,
como resultado de una construcción cultural.
Las estadísƟcas sanitarias de
la Organización Mundial de la Salud (2008) señalan que el cáncer
es una de las 10 primeras causas
de muerte en el planeta. Se esƟma que 7.4 millones de personas
murieron de cáncer en 2004 y, si
conƟnúa la tendencia actual, 83.2
millones más habrán muerto para
2015.
Entre las mujeres, el cáncer de
mama es la causa más frecuente de
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mortalidad, representando 16 por
ciento de las defunciones por cáncer en mujeres adultas. En la actualidad, el cáncer de mama, junto con
el de cuello uterino, el colorrectal
y, posiblemente, el de cavidad oral,
es el único en el que se ha comprobado que su detección temprana
reduce la mortalidad. Hay pruebas
suficientes que demuestran que la
mamograİa en las mujeres de entre 50 y 69 años podría reducir la
mortalidad por cáncer de mama de
15 a 25 por ciento.
De acuerdo a la Secretaría de
Salud (2008), exisơan 8 mil 72 casos
por cáncer de mama en el país y 3
mil 911 por cáncer cérvico-uterino.
La tasa de incidencia por cáncer de
mama en ese mismo año fue de 7.6
por cada 100 mil mujeres mayores
de 14 años. La tasa de incidencia
por cáncer cérvico-uterino fue de
10.1 por cada 100 mil mujeres mayores de 14 años. Por grupos de
edad, las mujeres que presentaron
la mayor tasa fueron las de 60 a 64
años —23.5 por ciento—, 45 a 49
—20.9 por ciento— y de 50 a 59
años —19.6 por ciento—.
La situación que enfrentan las
mujeres que viven en Apodaca,
parƟcularmente en lo que se refiere a las condiciones de salud, merece especial atención en torno al
grado de vulnerabilidad, como de
equidad e igualdad de oportunida-

des en su nivel de atención, específicamente en el área ginecológica,
donde se manifiesta que existe negligencia y falta de cultura para el
autocuidado de la salud.
Ante este hecho surge la
preocupación de revisar y analizar
las condiciones y necesidades enfrentadas por las mujeres, que en
el caso de México ha ocurrido especialmente a parƟr del año 2000,
fecha en la que se incluye de manera explícita la perspecƟva de género en la agenda pública, lo que
implica la búsqueda de equidad e
igualdad de oportunidades entre
hombres y mujeres (Castro, A.,
2006).
Este estudio presenta los resultados de un diagnósƟco situacional
de la condición de las mujeres de
Apodaca y su posición de género
en féminas mayores de 15 años,
mediante el cual se propuso conocer la problemáƟca de salud que
enfrentan las apodaquenses. En
función de sus resultados se darán
propuestas de intervención a esta
problemáƟca.
Las preguntas de invesƟgación
que guiaron este trabajo fueron:
¿cuál es la problemáƟca de salud
que manifiestan las mujeres apodaquense?; y ¿qué aspectos de la
salud conforman la problemáƟca
de la mujer apodaquense?

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Metodología
El presente trabajo se deriva de
una invesƟgación descripƟva sobre el diagnósƟco situacional de
la condición de las mujeres en un
municipio del área metropolitana
de Monterrey, con el que parƟcularmente se pretende conocer la
situación de salud de las mujeres
del municipio de Apodaca a parƟr
de la obtención de la información
desagregada por sexo y mediante
la elaboración de un análisis de indicadores con perspecƟva de género en el área de la salud.
Se aplicaron 906 encuestas a
un grupo significaƟvo de mujeres distribuidas en tres grupos de
edad: el primero de 15 a 25 años, el
segundo de 26 a 35 años y el úlƟmo
de 36 a 60 años. Del total, 600 de
ellas fueron visitadas en sus viviendas y 306 encuestadas en mesas de
trabajo dentro de las instalaciones
del InsƟtuto Municipal de la Mujer
de Apodaca.
Para la selección del instrumento se trabajó de acuerdo con los
requerimientos establecidos por
el InsƟtuto, previamente validado
por éste.
Este instrumento consisƟó en
119 ítems estructurados en las siguientes secciones: datos sociodemográficos de la persona entrevistada, de los padres, y de los hijos,

trabajo, expectaƟvas académicas,
vivienda, equidad, discriminación,
salud, seguridad, conflicto y violencia, interacción familiar y vecinal; cada uno de ellos enfocado a
obtener información socioeconómica de la persona entrevistada,
así como también referente a perspecƟva de género en las áreas de
salud, trabajo, educación, pobreza
y violencia. De estos indicadores, el
presente estudio se centró específicamente en el área de salud.
La capacitación de los encuestadores estuvo a cargo del Centro
de InvesƟgaciones de la Facultad
de Trabajo Social y Desarrollo Humano de la UANL. Asimismo, se
capacitó al supervisor y a los trabajadores del InsƟtuto, quienes
recibieron orientación en torno a
las secciones de las que constaba
el instrumento con cada uno de sus
respecƟvos ítems. Dicha orientación consisƟó en darles a conocer
el instrucƟvo para la aplicación de
la encuesta, el cual quedó conformado por los siguientes puntos:
realizar las entrevistas en cualquier horario del día; de acuerdo a
la colonia asignada, llevar consigo
croquis; aplicar una entrevista por
manzana a mujeres mayores de 15
a 60 años.
La recolección de los datos se
efectuó por medio de entrevistas
cuya duración fue aproximada37

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mente de 20 minutos. El proceso
de levantamiento de datos tanto
de campo como de mesas de trabajo abarcó un periodo de tres semanas. Para este trabajo se contó
con 27 encuestadores, todos empleados del InsƟtuto.
Para el procesamiento de la
información se elaboró un manual de codificación que facilitó el
procesamiento de los datos. Después de codificar cada una de las
encuestas, se pasaron al proceso
de captura; durante esta etapa se
inició simultáneamente con el análisis descripƟvo de la información,
uƟlizando el paquete estadísƟco
para las Ciencias Sociales SPSS/PC
versión 14.
De acuerdo a lo anterior, fue considerado el Censo de Población y Vivienda de 2005 del InsƟtuto Nacional
de EstadísƟca y Geograİa (INEGI),
seleccionando 150 Áreas GeoestadísƟcas Básicas (AGEBS), correspondientes al municipio de Apodaca, así
como el número de población femenina que habitaba en cada AGEB.
Con esta información, se determinó
uƟlizar para los tres grupos de edad
la siguiente fórmula:
PFEM (población femenina)
por AGEB/Total de la población
(195771)*200
Siendo necesario que en cada
AGEB se aplicaran mínimo tres encuestas o hasta nueve, dependien-

do del número de población femenina que habitara en cada AGEB.
Considerando que en los úlƟmos años el municipio de Apodaca
ha crecido a un ritmo poblacional
acelerado, fue inevitable no sólo
uƟlizar el Censo de Población y
Vivienda del INEGI del 2005, sino
también trabajar con las colonias
de nueva creación, surgidas de
2005 a la fecha. Por tal moƟvo, fue
necesario solicitar a la Secretaría
de Obras Públicas información sobre los nuevos desarrollos habitacionales.
Una vez con esta información,
se tomó la decisión de recurrir al
mismo procedimiento que uƟliza
el INEGI para crear un AGEB, donde cada una de éstas se conforma
mínimo por 25 manzanas. Se elaboraron así AGEB ficƟcios para poder darle una asignación a todas
las colonias construidas a parƟr de
2005, tomando el mismo criterio
como mínimo de tres encuestas
por AGEB.
Referente al grupo de las 306
encuestas a realizar en mesas de
trabajo, se esƟpuló que las mujeres
a encuestar serían las que asisten a
talleres o a terapias en el InsƟtuto,
o bien aquellas que acuden a solicitar algún Ɵpo de servicio.
La muestra estuvo conformada por 906 mujeres, 600 de ellas
visitadas en sus viviendas y 306

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encuestadas en mesas de trabajo dentro de las instalaciones del
InsƟtuto Municipal de la Mujer de
Apodaca. El criterio de inclusión
fue convenido por dicho InsƟtuto
en conjunto con el Fondo para el
Desarrollo de las Instancias Municipales de las Mujeres (Fodeimm),
que dispuso se incluyeran a mujeres cuyas edades oscilaran entre 15
y 60 años de edad y que residieran
en Apodaca.
Para la distribución de las encuestas se trabajó con un muestreo
por cuotas de acuerdo al universo,
para lo cual se definieron tres grupos de edad a encuestar: el primero de ellos fue de 15 a 25; el segundo, de 26 a 35; y el úlƟmo, de 36 a
60 años de edad.
Es importante aclarar que para
la aplicación de las encuestas en
mesas de trabajo no se determinó
trabajar con grupos de edad; únicamente se esƟpuló que debían ser
mujeres mayores de 15 años que
habitaran en el municipio y que
asisƟeran al InsƟtuto.

Resultados
Análisis descrip vo de la población
de estudio
En este estudio fueron encuestadas
906 mujeres, de las cuales 422 se

ubican en un rango de edad de entre 36 y 79 años, lo que representa
46.6 por ciento, es decir, que casi la
mitad de la población encuestada
se sitúa en este rango; 259 —28.6
por ciento— Ɵenen entre 26 y 35
años; y 222 —24.5 por ciento—,
entre 15 y 25 años.
En lo referente al estado civil,
resultó que 63 por ciento de las
mujeres encuestadas está casada; 18 por ciento, soltera; 10 por
ciento vive en unión libre; y 6 por
ciento está separada. Es importante mencionar que existe sólo 1 por
ciento de mujeres divorciadas legalmente.
Es significaƟvo mencionar que
la gran mayoría de las mujeres apodaquenses cuenta con algún nivel
de estudio; solamente 1.9 por ciento dijo que no lo tenía, y 1.3 por
ciento no contestó o no sabe.
El 39.1 por ciento de las personas que sí Ɵene estudios se coloca
en el nivel de secundaria y 17.6 por
ciento en educación técnica; sin
embargo, existe un alto porcentaje
de personas —17.2 por ciento—
con estudios de primaria solamente y un bajo porcentaje con estudios de preparatoria —12.7 por
ciento— y de profesional —10.2
por ciento—. En este senƟdo, se
requiere mayor preparación educaƟva en la mujer, porque eso le
permiƟrá tener mayores oportu39

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nidades para mejorar su nivel de
vida.
En el ámbito ocupacional, la
mayoría de las mujeres son amas
de casa —53.9 por ciento—, lo cual
indica que no realizan aportaciones económicas para la mejora del
sustento familiar. El 17.7 por ciento
es empleada, 15.5 por ciento es comerciante, 7.2 por ciento es estudiante y 5.7 por ciento realiza otras
ocupaciones.

Resultados obtenidos en relación a
la salud de las mujeres apodaquenses
El 79.8 por ciento de las mujeres
encuestadas sí cuenta con algún
Ɵpo de servicio médico y tan sólo
19.8 por ciento carece de este servicio. De las mujeres que mencionaron contar con servicio médico,
58.9 por ciento pertenece al IMSS.
Algo interesante por resaltar es
que 11.8 por ciento de las encuestadas cuenta con SPS.
En lo referente a las veces que
durante el año la mujer ha visitado
al médico, se observó que 33.2 por
ciento acude de una a dos veces,
seguido con 28.3 por ciento para
más de cinco veces al año, por lo
que se impone implementar estrategias para aumentar el número de
visitas al médico anualmente para

un chequeo general. Al cuesƟonarles a las mujeres sobre si han visitado al ginecólogo durante el año,
54.4 por ciento contestó que no lo
ha visitado ninguna vez.
Posteriormente, al preguntarles
sobre si se han efectuado estudios
de Papanicolaou, se observó que
62.2 por ciento no se han realizado este Ɵpo de estudio; asimismo,
referente a mamograİas, 80.6 por
ciento respondió que no, y 93.6 por
ciento tampoco se ha hecho estudios sobre la osteoporosis; 87.6
por ciento de la población no se ha
pracƟcado ningún Ɵpo de estudios.
Lo anterior refleja que la necesidad
de sensibilizar a las mujeres sobre
la importancia que Ɵene el visitar
al ginecólogo, así como realizarse
los estudios perƟnentes.
Es interesante señalar que las
mujeres encuestadas no padecen
enfermedades crónicas degeneraƟvas en 90.9 por ciento, en relación
con 9.1 por ciento que sí presentó
algún Ɵpo de enfermedad. De las
que sí padecen algún Ɵpo de enfermedad, solamente 3.9 por ciento sufre de diabetes, seguido de
hipertensión arterial con 3.5 por
ciento, y tan sólo 1 por ciento padece cáncer.

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Resultados finales obtenidos del estudio
De acuerdo a los resultados obtenidos en el estudio, se puede destacar que son mujeres casadas entre
los 36 y 79 años; más de la tercera
parte Ɵene estudios de secundaria;
son amas de casa; y las tres cuartas
partes cuentan con servicio médico, principalmente el IMSS y SPS.
Sólo una tercera parte de la población encuestada acude de una
a dos veces al médico al año, y es
preocupante que la mitad de las
mujeres no haya visitado ninguna
vez al ginecólogo. Al cuesƟonarles
sobre los estudios ginecológicos
que se han realizado sobre esta
especialidad las mujeres apodaquenses, 62.2 por ciento refiere no
haberse realizado el estudio de Papanicolaou; 93.6 por ciento nunca
se ha pracƟcado el de osteoporosis; 80.6 por ciento nunca se han
hecho el estudio de mamograİa; y
87.6 por ciento no se ha realizado
ningún otro Ɵpo de estudios.

Conclusiones y recomendaciones
Podemos entonces concluir que
casi 80 por ciento de las mujeres
encuestadas sí cuenta con servicio
médico, donde se desprende que
58.9 por ciento pertenece al IMSS y

11.8 por ciento Ɵene SPS; mientras
que el porcentaje restante se aƟende en otros servicios de salud. Sin
embargo, no se realizan estudios
de prevención de enfermedades.
La mujer apodaquense, a pesar
de contar con insƟtuciones de salud y con infraestructura médica en
su municipio, solamente visita al
médico de una a dos veces al año.
De ello se deduce una falta de autovaloración, desatención, descuido y falta de cultura en el cuidado
de la salud personal, desmereciendo su calidad de vida.
En torno a las necesidades de
atención médica, es de parƟcular
importancia que se aƟendan las
carencias señaladas en este rubro
por los disƟntos grupos de edad
en ambas muestras, en las cuales
destacan la falta de servicios médicos, aun cuando algunas de las
encuestadas son económicamente
acƟvas; así como enfermedades
de Ɵpo crónico degeneraƟvo —
diabetes, hipertensión arterial y
cáncer—, parƟcularmente entre
las mujeres de mayor edad que no
acuden, en una proporción elevada, a los programas prevenƟvos
y estudios ginecológicos que les
permitan la detección oportuna de
problemas graves de salud.
Por otra parte, en el estudio se
encontró que las mujeres enfrentan una sobrecarga de trabajo ex41

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tradomésƟca, laboral y con ello un
desgaste İsico y mental.
Ante esta situación es importante promover una corresponsabilidad social, la cual tendrá que
asumirse no sólo en el interior de
la familia, sino desde la sociedad
en general, aunado a la promoción
de leyes y medidas que desde lo laboral consideren los requerimientos familiares que Ɵenen ambos
padres como responsables del cuidado y atención de los hijos y del
hogar.
A parƟr de este estudio se sugiere conƟnuar con invesƟgaciones
dirigidas hacia la salud de la mujer,
específicamente en lo que respecta
al área ginecológica donde existe
negligencia y falta de cultura para el
autocuidado de la salud, con lo que
se evitaría llegar al extremo de posicionarse como la principal causa de
mortalidad de la mujer mexicana,
neolonesa y apodaquense.
Por ello se plantea que sean las
insƟtuciones públicas de salud las
que retomen los hallazgos encontrados en este trabajo para que diseñen estrategias de intervención
a través de proyectos de carácter
prevenƟvo y de atención dirigidos
hacia las mujeres.
Desde el enfoque de la profesión de Trabajo Social, nuestra función sería planear la intervención
y ejecución del diseño de políƟca

pública de salud a través de programas de sensibilización que conlleven a la cultura de atención de la
salud hacia la mujer.
Se propone la implementación
de programas permanentes de
atención médica gratuita y promociones que les permitan realizar medidas prevenƟvas no sólo al
menor costo posible, sino además
en sus posibilidades de Ɵempo. Se
busca que las políƟcas y programas
promuevan no sólo la equidad,
sino que la población en general,
y parƟcularmente en el interior de
las familias, se sensibilice, al Ɵempo que se promueva la corresponsabilidad que Ɵenen los miembros
de una familia en la atención de la
salud femenina.
Se recomienda que se inicie
una educación generalizada con un
compromiso éƟco hacia las enfermedades propias de la mujer con el
fin de fomentar en ellas la prevención, diagnóstico y tratamiento de
las enfermedades que se presentaron en este estudio; y que en los
centros educaƟvos, desde nivel de
educación primaria hasta el universitario, se comprometan en implementar programas prevenƟvos de
atención a la salud de la mujer desde la niñez hasta la etapa adulta.
Así como que el gobierno, los
organismos no gubernamentales
y la sociedad civil, en conjunto,

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�Mujer y salud

contribuyan a apoyar con recursos esenciales para la atención de
la salud femenina a fin de evitar
muertes a muy temprana edad.
Se recomienda iniciar programas con paquetes de salud y servicios médicos eficientes.
Y, por úlƟmo, la creación de comités interinsƟtucionales de salud
con intervención comunitaria, así
como la promoción de campañas
permanentes que ataquen este
grave problema.
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en el Estado Mexicano: antecedentes y
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�Embarazo adolescente

Comportamiento del entorno
social respecto al embarazo no
planeado de jóvenes universitarias
(estudio de cuatro casos)
J. Jesús Pérez López
Rebeca Guerra Orona
Juan Manuel Gu érrez Rodríguez
Mercedes Villafranca Treviño

Introducción

L

a incidencia de embarazo en
jóvenes que asisten como
estudiantes a centros educaƟvos, en parƟcular a insƟtuciones
de educación superior, es una situación presente desde hace Ɵempo y que ha sido de interés para la
invesƟgación social. La Universidad
Autónoma de Nuevo León (UANL)
no ha escapado a este fenómeno,
de modo que el mismo ha sido objeto de observación, análisis y reflexión por parte de los docentes.
En este espacio presentamos
uno de esos esfuerzos, realizado
por cuatro profesores de la Facultad de Trabajo Social y Desarrollo
Humano de la UANL, dirigido a
indagar la forma como las redes
de apoyo social y las insƟtuciones
parƟcipan e intervienen dentro del
proceso de relaciones sociales que

se establecen cuando una joven experimenta el estado de embarazo
mientras asiste a cursar los ciclos
académicos de su carrera.
La iniciaƟva surgió cuando los
autores de este arơculo observamos, durante el ciclo agosto-diciembre de 2007, cómo en un grupo de sexto semestre siete alumnas
tenían ausencias conƟnuas. Poco a
poco nos fuimos dando cuenta de
que dichas alumnas, o estaban embarazadas, o ya tenían sus bebés,
lo que nos llamó la atención y moƟvó a hurgar en el pasado cercano
sobre el tema —tres semestres
anteriores—, para adverƟr que el
fenómeno había estaba allí desde
antes, sin que nos percatáramos de
él. Eso nos llevó a emprender un
proyecto de invesƟgación sencillo
y breve que nos acercara al conocimiento de tal fenómeno; así, los
cuatro profesores acordamos di-

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señar el proyecto de invesƟgación
que a conƟnuación resumimos.

El problema
El embarazo en las universitarias
se presenta como un fenómeno
más o menos extendido; así lo subrayan tesƟmonios que surgen de
comentarios espontáneos entre
colegas maestros pertenecientes
a diversas enƟdades universitarias.
En tales procesos de comunicación,
fueron surgiendo diversas preguntas cuyas respuestas contribuirían
de manera importante a definir
el planteamiento del problema:
¿cómo han enfrentado la situación
de embarazo las universitarias
que han vivido esta experiencia?;
¿quiénes han acudido en su ayuda?; ¿cómo se les ha ayudado?;
¿cuál fue el nivel de suficiencia de
la ayuda?; ¿qué piensan y sienten
ellas al vivir tal experiencia?; en su
caso, ¿bajo qué condiciones conƟnuaron sus estudios?; ¿qué pensaron sobre sus estudios y qué sinƟeron al respecto durante el Ɵempo
de alejamiento de las aulas?
Estas interrogantes, pues, orientan el estudio aquí brevemente reseñado.

Estudios antecedentes
Sólo como información para el lector interesado, mencionaremos
algunos trabajos realizados sobre
el tema en los úlƟmos años en algunos estados de la república, así
como referencias de trabajos efectuados en otros países de América
LaƟna.
En la Facultad de Derecho y Criminología de la UANL, el doctor
Ramiro Ramírez Pérez terminó en
febrero de 2008 un estudio en el
que consideró el caso de 121 alumnas de esa Facultad. Al momento
de la realización del trabajo, ellas
habían vivido o estaban viviendo
la experiencia del embarazo al mismo Ɵempo que cursaban la carrera
(Meza, J., 2008).
Un equipo de maestros de la
Preparatoria Técnica Médica y de
la Facultad de Salud Pública, ambas
de la UANL, realizó en 1999 un estudio Ɵtulado: “La interrelación familiar con la prácƟca de relaciones
sexuales en adolescentes de 15 a
19 años en Monterrey”. Dicho trabajo se enfocó en estudiantes universitarios, pero no reporta sobre
casos de embarazos (Salud Pública
y Nutrición, 2001).
David de Jesús Reyes, en su tesis doctoral Ɵtulada: Vivencias y
significados de la sexualidad y la
reproducción en padres y madres
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adolescentes del área metropolitana de Monterrey, sugiere causas
del embarazo en adolescentes, sin
hacer mención del estatus de estudiante del sujeto (2007).
Roxana Loubet Orozco (2000)
estudió el embarazo adolescente
en la Universidad de Occidente,
campus Mazatlán. La autora exploró sobre el Ɵpo de información que
los estudiantes Ɵenen acerca de los
métodos de prevención de embarazo y enfermedades venéreas y
del funcionamiento básico de sus
órganos sexuales. Aunque el trabajo está desƟnado a los estudiantes,
no alude a embarazos en universitarias.
Por su parte, el área de salud
pública del Gobierno del Estado
de Tamaulipas reporta que a abril
de 2007 “no disminuye la cifra de
embarazos adolescentes en Tamaulipas”, y agrega que de los 30
mil embarazos y cesáreas que cada
año se pracƟcan en ese estado, 5
por ciento corresponde a mujeres menores de 18 años (Cruz, D.,
2007).
A su vez, una nota periodísƟca
afirma: “Impulsan con guardería
oportunidad de estudio”, en referencia a la estancia infanƟl que la
Universidad Autónoma de Zacatecas construyó para apoyar a las estudiantes universitarias madres de
familia. Tal guardería, dice la nota,

“cumplió ya un año de funcionar,
fue promovida y está funcionando con el apoyo de la Universidad”
(Romo, G., 2009).
En el ámbito internacional,
existe información sobre estudios
y acciones que los gobiernos y las
insƟtuciones de educación superior han realizado en torno a los
embarazos en adolescentes y, en
parƟcular, en estudiantes universitarias (Sánchez, J., 2004; Revista
de Ciencias Sociales, 1997; Araya,
A., 2008; Carvajal, R., 2006). Tal información guarda semejanza con la
que hemos mostrado en el caso de
México

Soporte teórico
Como marco conceptual de referencia, hemos acudido a fuentes
sobre temas psicológicos, sociológicos y, en parƟcular, sobre redes
sociales de apoyo, que consideramos perƟnentes para un mejor
acercamiento a la comprensión del
problema aquí planteado.

La psicología
Las ideas que se vierten en el presente apartado fueron tomadas
de los estudios realizados por Erik
Homburger Erikson (citados en

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Rice, P., 1997: 504-505), relaƟvos
a la psicología del desarrollo, parƟcularmente en la etapa de desarrollo psicosocial de los jóvenes.
Una de las etapas del desarrollo psicosocial es el tránsito de la
adolescencia a la edad adulta. En
este tránsito, los jóvenes viven momentos de confusión de roles para
poder asumir su idenƟdad. Antes
de la adolescencia, el niño aprende roles o papeles: estudiante,
amigo, hermano, católico, atleta y
muchos otros. En la adolescencia
es importante integrar todos estos
papeles en una idenƟdad —es la
condición de ser él mismo que lo
califica como ser humano, parƟcularizándolo dentro del ámbito de lo
biológico, psicológico y social—.
En los úlƟmos años de la adolescencia, el conflicto central del
desarrollo es la inƟmidad. La inƟmidad de la que habla Erikson es
algo más que la inƟmidad sexual
del adolescente; para él, la inƟmidad es la capacidad de comparƟr el
yo con otra persona, sin miedo de
perder la propia idenƟdad; la eficacia con que una persona conquista esta inƟmidad, se verá afectada
por la resolución de los conflictos
precedentes.
En esta etapa del desarrollo,
el varón y la mujer determinan su
propio senƟdo de vida, incluyendo
el papel que van a jugar en la socie-

dad con base en su propia idenƟdad.
La inƟmidad de los adolescentes
difiere de la inƟmidad madura, la
cual implica compromiso y sacrificio
para los hombres, pues la inƟmidad
no puede tener lugar hasta después
de que sea adquirida una idenƟdad
estable. En cambio, la mujer pone
su idenƟdad a un lado cuando se
prepara para definirse a través del
hombre con el cual se casará.

La sociología
La Teoría del Desarrollo Ecológico
de Urie Bronfenbrenner Ɵene tres
caracterísƟcas importantes: ofrece
un esquema de la sociedad estructurada en círculos concéntricos, en
los que va ubicando los diferentes
elementos que poco a poco van impactando a las personas conforme
su desarrollo; mediante la noción
de desarrollo, concibe a las personas en su dinámica con su propio
entorno social; y, finalmente, entre
el individuo y la estructura social
se establece una relación dinámica específica de influencia mutua.
Una manifestación de esta relación
dinámica son las redes de apoyo,
las que, en el asunto que nos ocupa, sirven a las estudiantes universitarias embarazadas en sus necesidades de madres emergentes.
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Dice Urie Bronfenbrenner, desde su postura de la ‘ecología del
desarrollo’, que los ambientes Ɵenen parƟcular efecto en el comportamiento social de los individuos.
Este autor concibe el entorno social como un espacio que se estructura en círculos concéntricos. Muy
cerca de las personas hay un círculo cercano, al que Bronfenbrenner
llama ‘microsistema’. Ese círculo
está consƟtuido por la familia, es
decir, los elementos con quien se
ha nacido y con los que convive
cara a cara; el segundo círculo está
un poco más alejado del individuo
pero está integrado con el primero. A este segundo círculo lo llama
‘mesosistema’, y su componente es
“un sistema de microsistemas que
forman un sistema (y) que se amplían cuando la persona en desarrollo entra en un nuevo entorno”.
Un tercer círculo, llamado ‘exosistema’, es el entorno donde la
persona no Ɵene una parƟcipación
acƟva, pero que interfiere su vida
personal, como: el lugar de trabajo
de los padres, el círculo de amigos
de los padres, las clases a las que
asisten sus hermanos, las acƟvidades del consejo escolar del barrio y
otros. El úlƟmo círculo según este
autor, el ‘macrosistema’, está compuesto por otros círculos menores
y por elementos como los medios
de comunicación, las políƟcas que

el Estado implementa o lo que
acontece a nivel de otros países.
Al vivenciar el entorno del ‘microsistema’ como expresión de su
desarrollo, las jóvenes Ɵenen el
impulso de salir de él cuando han
dejado de ser niñas. La experiencia que han obtenido del círculo
cercano las lleva a querer transitar
a otro círculo de la sociedad; ellas
viven ahora una etapa diferente de
la vida y buscan un nuevo círculo
en donde modelar su propia idenƟdad adulta, pues sus necesidades fisiológicas y sociológicas son
otras. Son la expresión del cambio
y, buscando hacer su propio círculo inmediato, asumen las consecuencias de sus propias decisiones.
Transitar y movilizarse dentro de
los otros círculos no es una tarea
sencilla; se requieren los elementos de los otros ambientes para
ubicarse poco a poco en la gran sociedad.

Redes sociales de apoyo
María Zúñiga Coronado considera
que, ante la tendencia neoliberal
de las políƟcas sociales estatales
y “del individualismo contemporáneo, se llama en contraparƟda a la
solidaridad frente a los problemas
sociales. De esta manera, las redes
sociales de apoyo aparecen como

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una respuesta ante los problemas
que enfrentan las personas más
vulnerables” (2007: 7).
Zúñiga clasifica las redes de apoyo
en formales e informales y agrega
que las redes brindan apoyo en diferentes ámbitos, como la salud, la
tercera edad, el hambre y la desnutrición, incluso para casos de divorcio y de violencia conyugal. Tales redes pueden ser la familia, los
vecinos, los amigos, los clubes de
servicio, la Cruz Roja, la Cruz Verde
o incluso parƟculares que suelen
concurrir en auxilio de emergencias.
Mónica Chadi (2000), citando a
Mony Elkaim, dice:

e insƟtucionales. Las primeras las
idenƟfica con la familia, la familia
ampliada, los amigos y el vecindario; las segundas las forman los
grupos recreaƟvos, la comunidad y
las relaciones religiosas y laborales
o de estudio; y la tercera la forman
la escuela, el hospital o equipo de
salud y el sistema judicial.
Enlazando estas clasificaciones
con los círculos concéntricos de
Bronfenbrenner, las primeras estarían ubicadas en los dos primeros
círculos y las dos úlƟmas en el exosistema y el macrosistema.
Las redes de apoyo están presentes ante las emergencias de las
estudiantes que vivieron o viven la
experiencia del embarazo.

Metodología
La Red Social es un grupo de
personas, miembros de una
familia, vecinos, amigos y
otras personas, capaces de
aportar una ayuda o un apoyo tan reales como duraderos a individuos o familias.
Es, en síntesis, un capullo
alrededor de una unidad
familiar que sirve de almohadilla entre esa unidad y la
sociedad.
La autora clasifica las redes de
apoyo en primarias, secundarias

Delimitación
El presente estudio conƟene cuatro casos que corresponden sólo a
la Facultad de Trabajo Social y Desarrollo Humano de la UANL. Esta
escuela alberga poco alumnado; su
población ronda las 500 estudiantes y 95 por ciento son mujeres.
Pese a no contar con un censo sobre los casos de embarazo ocurridos en esta insƟtución, por lo observado en el transcurso de varios
semestres hallamos que en cada
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grupo ocurren, cuando menos, uno
o dos casos.

Tipo de estudio
Éste es un estudio de Ɵpo cualitaƟvo, ya que la información con la
que se va a trabajar Ɵene un carácter personal y subjeƟvo. Esta cita
de Steven J. Taylor y Robert Bogdan
viene muy a propósito sobre esta
elección:

Cuando reducimos las palabras y actos de la gente a
ecuaciones estadísƟcas perdemos de vista el aspecto
humano de la vida social. Si
estudiamos a las personas
cualitaƟvamente, llegamos
a conocerlas en lo personal
y a experimentar lo que ellas
sienten en su lucha coƟdiana
en la sociedad (1998).

La entrevista
Para los casos que nos ocupan, la
entrevista en profundidad es el instrumento ineludible para recoger
los datos. Como lo recomiendan
los metodólogos, se trata de dialogar con las personas que viven o
vivieron el fenómeno a estudiar —

en este estudio, la experiencia del
embarazo en estudiantes universitarias— y, en un ambiente de confianza, obtener del entrevistado la
información perƟnente.
El cuesƟonario para la entrevista conƟene 83 preguntas organizadas por categorías con el fin de
enfocar los diferentes aspectos de
la experiencia vivida. Dichas categorías son: 1) Inicio; 2) Estado de
ánimo; 3) El embarazo; 4) Redes
de apoyo de: a) amigas, b) novio, c)
familia, e) insƟtuciones, e) vecinas,
f) Facultad; 5) Lo económico; 6) Los
estudios; 7) Proyecto de vida; 8) El
final.
Presentamos así un avance de
cuatro conversaciones con alumnas cuya edad oscila entre los 19 y
20 años. En la realización de cada
una de estas entrevistas se cumplieron escrupulosamente con las
manifestaciones claras del caso
concernientes a los principios éƟcos de libertad, gratuidad, honesƟdad, privacidad, información y
respeto a la idenƟdad personal,
respetando su anonimato.

Las respuestas
A conƟnuación aparecen las respuestas verƟdas por las cuatro estudiantes entrevistadas respecto a
cada una de las preguntas plantea-

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das y en el orden preestablecido
en el cuesƟonario, facilitando así
el análisis comparaƟvo de los datos
recabados en los cuatro casos.
Dentro de la categoría Inicio las
respuestas fueron:
¿Qué semestre cursabas cuando te
diste cuenta de tu embarazo?: una
estudiante estaba en primero, otra
en cuarto, una en quinto y la otra
en sexto semestre. En cuanto a si
su embarazo había sido planeado,
las cuatro alumnas contestaron
que éste fue inesperado; ninguna
tenía planeado embarazarse.
¿Cómo y cuándo conociste a tu
novio?: dos contestaron que lo conocieron en una fiesta, una en un
cibercafé y la otra respondió que
era conocido de su familias; dos
tenían un año y medio de novios,
otra tenía ocho meses, otra, siete
meses.

En la categoría Estado de ánimo
contestaron:
Al saber que estabas embarazada, ¿cómo te senƟste?: muy mal
porque defraudé a mis padres;
feliz, pero a la vez muy asustada;
preocupada, nerviosa y feliz; me
alegré, pero después me preocupé
mucho.

Al saber que estabas embarazada, ¿lloraste, te preocupaste, te
arrepenƟste o te alegraste?: lloré y
me alegré; nunca me arrepenơ, pasaron todo Ɵpo de emociones por
mí; sí, sí lloré, me preocupé y me
arrepenơ; feliz de que iba a traer
una vida al mundo.

En la categoría del Embarazo las
preguntas fueron:
Durante tu embarazo, ¿tuviste
atención médica?: las cuatro alumnas contestaron que sí tuvieron
atención médica; una agregó que
en el Seguro Popular, otra que en
una clínica parƟcular, otra aclaró
que sólo los úlƟmos tres meses
y que había recibido tratamiento
porque le detectaron anemia.
Se pidió a las entrevistadas un
comentario acerca de su proceso
de embarazo: las cuatro contestaron que su embarazo estuvo bien,
ellas se sinƟeron contentas; dos
agregaron que gozaron su embarazo y una de ellas dijo que sólo en
los úlƟmos meses se senơa cansada, porque seguía haciendo sus
prácƟcas en la Facultad.

En la categoría de Redes sociales
de apoyo, referente a las amigas,
se les planteó:
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¿Cuántas amigas supieron de tu
embarazo?: una alumna respondió
que cuatro, a la vez compañeras de
la escuela; otra que ocho amigas,
también de la escuela; todas mis
amigas del grupo donde yo estaba,
dijo otra; mis amigas, todo el salón
completo.
¿Qué te dijeron tus amigas?:
estaban sorprendidas y me dijeron ¿cómo le vas a hacer?;
me felicitaron; me aconsejaron
que hablara con mi mamá: se
preocuparon por la reacción de mis
papás al saber lo del bebé, pues
pensaban que me podían pegar,
también me dijeron que lo tuviera.
¿Te apoyaron o te ignoraron?:
me apoyaron; me apoyaron y me
animaron a tener el bebé; me
apoyaron, me dijeron que le echara
ganas, que no me deprimiera
y que había becas para seguir
estudiando; algunas me apoyaron,
dijo otra.
¿Cómo te apoyaron?: me apoyaron
moralmente y me daban ánimo
para que todo saliera bien; moralmente, me dijeron que no hiciera
mucho esfuerzo y me ayudaban
con la mochila y a subir el camión;
me felicitaron y me decían que
era algo muy lindo tener un bebé;
me apoyaron mucho, me daban

mucho apoyo moral y me daban
la mano en trabajos de equipo.
¿Cómo te ayudaron?: con trabajos,
en cuidarme, en darme la mano
para subir al camión y también que
no cargara cosas pesadas; desde
que estaba embarazada nunca me
dejaron sola, me ayudaban a cargar
la mochila, las cosas que traía a la
escuela y me traían comida, por lo
del antojo; [buscaban] que no hiciera esfuerzo y me ayudaban con
la mochila y a subir el camión; estuvieron pendientes de mi embarazo.
En lo referente al novio se preguntó:
¿Qué reacción tuvo tu novio
cuando le dijiste de tu embarazo?:
se preocupó y se emocionó mucho;
se alegró y se preocupó; se puso
contento y lloró de felicidad; se
sorprendió, pero después se despreocupó, frecuentó otros amigos
y amigas; se ausentó.
¿Recibiste ayuda de él?: no recibí
ninguna ayuda; me ayudó en todo
y me dijo que no me preocupara y
que él iba a hacer todo por nosotros, el bebé y yo; no; sí, me ayudó
en todo momento, fue muy responsable económicamente.
¿Cómo te ayudó?: no me ayudó;
después de que supo del embarazo, ya no se dejó ver, sólo una o dos

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veces; en todo, económica y moralmente; cuidándome, protegiéndome y [se convirƟó en] un apoyo
incondicional.
¿Se siguieron viendo durante el
embarazo?: algunas veces, pero
nada más; sí, todos los días; algunas veces, él dijo que me ayudaría,
pero no lo hizo; sí, todo el Ɵempo,
vivimos juntos desde que supimos
que estábamos esperando a nuestro bebé.
¿Te acompañó algunas veces en
tus visitas al doctor?: la mayoría de
las veces me acompañó a hacerme
los ecos y a las citas con ginecólogo; dos dijeron que no que ya no
los vieron; sí, casi todas.
¿Tu novio fue solidario conƟgo en
los gastos?: sí, se casó conmigo;
dos dijeron que no; sí, él pagó todo.
¿Él trabajaba o estudiaba?: los
cuatro trabajaban y uno ganaba
poco.
¿Los papás del novio se enteraron
de tu embarazo?: tres dijeron que
sí y una dijo que no, sólo su hermano.
¿Recibiste ayuda de parte de la
familia de tu novio?: tres dijeron
que no, otra dijo que sí.

En la categoría de Redes sociales
de apoyo, respecto a los papás se
preguntó:
¿A tus papás les dijiste o te descubrieron?: no tengo papás, ellos fallecieron; una le dijo a su mamá; y
a dos las descubrieron.
¿Cuál fue su reacción al darse cuenta de tu embarazo?: al principio se
molestaron, después se preocuparon; mis hermanos se molestaron
un poco, pero después se les pasó
el enojo; mi mamá se enojó mucho,
tanto que me corrió de la casa y me
propuso abortar; mi papá también
se enojó, pero aceptó apoyarme y
me dijo que tuviera al bebé; al principio se asombraron porque pensaron que era una enfermedad, porque estaba a dieta y no enflacaba,
después me llevaron al análisis y
me descubrieron.
Si te aceptaron, ¿de qué modo te
ayudaron?: mi papá me apoyó moral y materialmente, mi hermano y
mi hermana también me apoyaron
y a mi mamá se le pasó el enojo y
después me apoyó; mi mamá me
cuidaba y me hacía de comer; con
los gastos, con los ecos y medicamentos; me aceptaron.
Todas estas ayudas, ¿cómo te sirvieron?: mucho, porque me senơa
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siempre acompañada y querida; el
apoyo de mi familia me sirvió mucho para senƟrme bien emocional
y İsicamente; mucho, me senơ
muy bien; fueron de mucha ayuda.
¿Alguien
te
propuso
que
abortaras?: sí, mi mamá; tres dijeron que no.
¿Alguna vez pensaste en irte de tu
casa?: las cuatro dijeron que no.

Respecto al apoyo de las insƟtuciones se preguntó:
¿Recibiste apoyo de alguna
institución?: dos dijeron que no y
dos dijeron que sí.
¿De cuál institución recibiste
apoyo?: dos recibieron apoyo del
Seguro Popular.
¿Cómo te ayudó la insƟtución?: las
dos que recibieron apoyo del Seguro Popular, fue a través de la atención médica y alumbramiento.

Respecto al apoyo de las vecinas,
se plantearon a las entrevistadas
cuatro preguntas en torno al apoyo que recibieron de las primeras,
y las cuatro coincidieron en que no
obtuvieron ninguno.

Sobre el apoyo obtenido en el
ámbito de la Facultad, se preguntó:
En el inicio o durante tu embarazo,
¿recibiste algún apoyo de la Facultad?: como fue entre semestres, yo
no necesité ayuda; otra entrevistada dice que sí; otra dice que no recibió ayuda porque un día solicitó
algo sencillo y se lo negaron de mal
modo; otra dijo que sí, económicamente fue a través de la beca.
¿De quién especialmente recibiste
ese apoyo?: de amigas, compañeras y maestros; de amigas y maestros; yo no recibí apoyo porque no
lo necesité; especialmente de algunos maestros.
¿En qué consisƟó la ayuda?: los
maestros fueron flexibles con mis
faltas con el Ɵempo para presentar
exámenes, también me decían que
no dejara de estudiar; mis maestros me consideraron en la entrega de trabajos y en las fechas que
tenía que presentar exámenes;
algunas maestras me aconsejaban
que no me desesperara, que todo
iba salir bien; dos de ellas dijeron
que las cambiaron de salón, ya que
estaba en el segundo piso.

En la categoría de lo Económico se
indagó:

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El embarazo es un estado de cuidado y de atenciones, ¿cómo le
hiciste con tus gastos?: mi esposo
se puso a trabajar más, me pagó
los estudios, la comida y todo; mi
familia, mi papá y mis hermanos,
aparte la beca que yo tenía de
Pronabes (Programa Nacional de
Becas para la Educación Superior);
mi esposo cubrió todos los gastos
del embarazo y las colegiaturas de
la escuela; me ayudé con el Seguro Popular. ¿Cómo has enfrentado
los gastos después del embarazo?:
aunque mi esposo trabaja, hemos
batallado por los gastos que tenemos con la bebé, la leche, los pañales, etcétera, tengo que agradecer el apoyo de mi mamá, porque
ya con la bebé nos fuimos a vivir a
su casa; pues mi familia me apoya económicamente y también la
beca que da la Universidad; gracias
a mi esposo, pues él trabaja en dos
partes, de lunes a domingo; con el
Seguro Popular, la beca y la ayuda
de mi familia.
¿Cómo has vivido anímicamente
después de tu alumbramiento?:
muy realizada con el rol de mamá;
me siento feliz, realizada, contenta
con mi bebé y feliz por formar mi
propia familia; muy contenta, muy
estable por mi bebé; bien porque
quería tener un bebé, pero no tan
de repente como me pasó.

¿Cómo estás resolviendo ahora
los gastos tuyos y los de tu bebé?:
mi esposo sigue trabajando y yo
le ayudo vendiendo cosas en el
mercadito, vendiendo perfumes
y cosméƟcos; mi familia me sigue
apoyando, pero ahora que ya terminé la carrera, pienso buscar trabajo para enfrentar los gastos de la
bebé y míos; con lo que aporta mi
esposo; mi mamá me apoya y yo le
ayudo con el negocio que Ɵene.
¿Piensas que ya asimilaste tu
nuevo estado de madre o estás
inconforme?: no estoy inconforme, estoy saƟsfecha con mi hija y
sólo quiero ser una buena madre,
esposa y estudiante; sí, y me siento
bastante bien; sí, estoy feliz; sí ya
lo asimilé, estoy tranquila. ¿Cómo
calificarías esta experiencia de tu
embarazo?: fue bonita y la disfruté,
pero me hubiera gustado esperarme un poco más; muy significaƟva,
puedo decir que mi bebé es el moƟvo para trabajar y seguirme superando; bueno, porque me apoyaron, pero es complicado cuando
no se Ɵene un apoyo del padre del
bebé, además esto me hizo madurar; es una de las etapas más hermosas de mi vida.

En la categoría Proyecto de vida y
estudios se preguntó:
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¿Qué has pensado de tus estudios
en la Universidad?: terminar la carrera para apoyar económicamente a mi esposo; seguir estudiando;
pienso que debo terminar mis estudios; Ɵtularme y trabajar.
¿Tuviste tiempo para pensar qué
hacer con tus estudios antes o
durante tu embarazo?: pensaba
que podía estudiar y estar embarazada, pero la verdad es diİcil; sí,
acabar los estudios y en cuanto al
embarazo, pensé en cómo hacerle
después para cuidar a mi bebé y seguir estudiando; estuve estudiando
durante el embarazo, pero después
pienso seguir; siempre pensé que
mis estudios debían conƟnuar.
¿Por tu embarazo interrumpiste
tus estudios?: las cuatro entrevistadas afirmaron que no interrumpieron sus estudios; una de ellas
agrega: pero fue diİcil llevar los
estudios con el embarazo.
¿Qué has pensado durante el
tiempo de tu embarazo sobre tus
estudios?: el estado del embarazo es un estado muy bonito, pero
combinarlo con la responsabilidad
de estudiar es diİcil de sobrellevar;
pues ahora con más razón que tengo mi bebé, tengo que acabar mis
estudios; no dejarlos; quiero se-

guir estudiando, terminar, pero sin
descuidar a mi bebé.
Si no interrumpiste tus estudios,
¿cómo viviste ese periodo con dos
compromisos?: viví apoyada de
mi familia, amigas, maestros, mi
mamá y mi esposo; creo que me
esforcé para seguir estudiando,
pero gracias al apoyo de mi familia, amigas, compañeras y maestros pude terminar mi carrera;
muy cansada; mi ơa me apoyó cuidando a mi bebé.
Si piensas seguir tus estudios,
¿cómo resolverás el cuidado de
tu bebé?: por lo pronto mi hermana me cuida a la bebé, pero el
siguiente semestre ya no va a poder; mi mamá trabaja y no me la
puede cuidar, tendré qué buscar
una guardería que me la cuide; mi
mamá me ayuda con la bebé; dejarlo al cuidado de mi mamá; actualmente mi ơa me cuida la bebé,
eso hace posible que siga viniendo
a la escuela.
¿De quién o de quienes has
recibido más apoyo en esta
experiencia?: de mi mamá, de mi
esposo, mis hermanas y mis amigas; de mi familia, mis amigas,
compañeras y mis maestros; de mi
mamá y mi padrastro; de mi marido y mis maestras.

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�Embarazo adolescente

¿Tu familia te sigue ayudando
ahora que ya tienen tu bebé?: sí;
sí, mi mamá me cuida a mi bebé;
sí, moralmente; sí me siguen ayudando.

Sobre la categoría El final se preguntó:
Ahora que Ɵenes tu bebé, ¿qué
piensas del matrimonio?: pues
hay complicaciones como en todo,
pero hay más comprensión, Ɵene
que haber mucha comunicación y
negociación; me hubiera gustado
estar casada, pero no se me dio,
me gusta más ser madre soltera;
es muy estable tener una pareja
y más cuando se Ɵene un bebé;
pienso casarme con alguien que
me quiera a mí y a mi bebé.
Si tuvieras algo qué decirles a tus
compañeras estudiantes de la universidad, ¿qué les dirías?: que se
cuiden, porque es diİcil llevar los
dos roles, porque a veces yo no
puedo estar al cien por ciento en
las clases y cumplir con los trabajos, pero si ya se dio esto, que le
echen ganas y sigan adelante; yo
le agradezco mucho a la gente linda que me apoyó y me sigue apoyando; que lo piensen antes de
embarazarse, porque aunque es
una experiencia muy bonita, estar

embarazada y estudiar es a veces
complicado; que no se dejen llevar
por el momento, que piensen más
con la cabeza que con el corazón;
que ser madre es algo muy bonito,
que es lo mejor que le puede pasar
a una mujer, pero que lo hagan a
su Ɵempo, ya que combinar el rol
de estudiante y de esposa es muy
estresante.
Análisis
A conƟnuación presentamos una
síntesis de la contribución que las
redes de apoyo proporcionaron a
cada una de las jóvenes del estudio. Los resultados de las entrevistas han sido insertados en la matriz
que aparece enseguida y que analiza las respuestas de las entrevistadas a través de la siguiente escala
de valores: Muy bien: la entrevistada recibió la atención que esperaba
por parte de la red correspondiente; Bien: recibió un apoyo de menor intensidad al esperado, pero
saƟsfactorio; Regular: el apoyo recibido no saƟsface las expectaƟvas;
Nulo: no recibió apoyo alguno.

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�Embarazo adolescente

Conclusiones

Matriz de análisis

Resultados por entrevistadas

Facultad

Vecinas

InsƟtuciones

Familia

Novio

Amigas

Redes sociales de apoyo

Entrevistadas

Resultados
por redes

A

B

C

D

Mb

Mb

Mb

Mb

Muy
buen
apoyo

Muy
buen
apoyo

Muy
buen
apoyo

Muy
buen
apoyo

Mb

Nulo

Mb

Mb

B

Muy
buen
apoyo

No
hubo
apoyo

Muy
buen
apoyo

Muy
buen
apoyo

Buen apoyo

B

Mb

Mb

Mb

B

Buen
apoyo

Muy
buen
apoyo

Muy
buen
apoyo

Muy
buen
apoyo

Buen apoyo

Nulo

Nulo

Mb

Mb

B

No
hubo
apoyo

No
hubo
apoyo

Muy
buen
apoyo

Muy
buen
apoyo

Buen apoyo

Nulo

Nulo

Nulo

Nulo

Nulo

No
hubo
apoyo

No
hubo
apoyo

No
hubo
apoyo

No
hubo
apoyo

No hubo
apoyo de
vecinas

B

B

Mb

Mb

B

Buen
apoyo

Buen
apoyo

Muy
buen
apoyo

Muy
buen
apoyo

Buen apoyo

B

R

Mb

Mb

Buen
apoyo

Regular
apoyo

Muy
buen
apoyo

Muy
buen
apoyo.

Muy buen
apoyo de
amigas

Del novio

De familia

InsƟtucional

Las preguntas planteadas en el
presente arơculo, relaƟvas al fenómeno del embarazo vivido por
estudiantes universitarias mientras
cursaban sus estudios profesionales, recibieron en general estas respuestas:

¿Cómo enfrentaron los sujetos de
estudio su situación?: en el fondo
hay una decisión muy firme a salir
adelante con su embarazo, como
un hecho emergente del que no tenían claro su nivel de compromiso,
pero también una decisión firme
sobre la conƟnuidad de sus estudios; nadie pensó en dejar éstos.
¿Quiénes acudieron en ayuda de
las estudiantes involucradas?: varias redes sociales, en parƟcular
personas cercanas a dichas estudiantes, que sin una propuesta manifiesta previa cristalizan el apoyo
cuando se presenta la urgencia;
acudieron en ayuda, también, sus
amigas, su novio, su familia, algunas insƟtuciones, y la Facultad en
la persona de sus direcƟvos y sus
maestro(a)s.
¿Cómo fue la ayuda?: de sus amigas recibieron ayuda moral, que
se expresa en simpaơa, en brindar

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�Embarazo adolescente

ánimo, consejo, sugerencias; por
parte del novio, afecto, apoyo moral y económico; de sus familias,
también apoyo moral, pero sobre
todo apoyo económico, consejos,
apoyo en servicios; de las insƟtuciones, apoyo profesional médico;
y de la Facultad, becas, tolerancia y
flexibilidad de maestras y maestros
con relación a sus tareas, horarios
o días de exámenes.
¿La ayuda fue suficiente?: es diİcil
precisar el nivel ópƟmo de la ayuda, sin embargo, las respuestas evidencian que todas las estudiantes
del estudio recibieron ayuda, pero
no fue igual para todas; hubo quienes recibieron más que otras, y las
que recibieron menos sin duda vivieron con más apuro su experiencia.

ausentes por su embarazo?: nunca
pensaron dejar sus estudios, ni renegaron del embarazo vivido.
La experiencia que han vivido estas
alumnas las ha cambiado. Hoy ven
disƟnto su estudio y pareciera que
su esfuerzo por salir adelante Ɵene
un senƟdo especial. Su esfuerzo
Ɵene dedicatoria; trabajan y estudian mucho porque sus bebés y sus
familias las necesitan.
Gracias a las redes sociales de
apoyo pudieron salir adelante con
cierta holgura, con un cierto nivel
de bienestar, ciertamente diferenciado, pero efecƟvo. Ellas siguen
estudiando, una ya terminó y está
buscando emplearse. Las demás
terminarán pronto.

Bibliograİa
¿Qué piensan ellas de su embarazo?: lo vivieron posiƟvamente,
lucharon para sacar adelante sus
necesidades e incluso lo disfrutaron; aunque reconocieron los
inconvenientes de enfrentar una
situación imprevista como la experimentada, nunca se arrepinƟeron.
¿Regresaron a la Universidad?: nadie desertó.
¿Qué pensaron de sus estudios
durante el Ɵempo que estuvieron

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�Embarazo adolescente

Comentarios a los relatos de
jóvenes universitarias acerca
de su experiencia de embarazo
y posterior cuidado del bebé,
vivida al mismo tiempo que
realizaban sus estudios
José Ricardo González Alcalá

Resumen

E

l embarazo de jóvenes universitarias y posterior cuidado del o la bebé experimentado al mismo Ɵempo en que
aquéllas cursan sus estudios, genera una variada serie de comportamientos en el entorno social que
abarca ámbitos diversos y produce
resultados que parecen adoptar,
a pesar de las diferencias, ciertos
patrones recurrentes. El análisis
cualitaƟvo de los datos proporcionados por los cuatro casos del estudio que aquí se comentan, arroja
una lista puntual de conclusiones
que abonan a la exploración de un
tema relevante dentro de la problemáƟca social del momento.

Introducción
El presente arơculo expone una
breve contribución del autor al
análisis de datos realizado en el
estudio “Comportamiento del entorno social respecto al embarazo
no planeado de jóvenes universitarias (estudio de cuatro casos)”, de
J. Jesús Pérez López, Rebeca Guerra Orona, Juan Manuel GuƟérrez
Rodríguez y Mercedes Villafranca
Treviño, el cual aparece en páginas
anteriores de este número.
Los datos del estudio proceden
de cuatro entrevistas realizadas
con alumnas en estado de embarazo que tomaban cursos de licenciatura en la Facultad de Trabajo Social
y Desarrollo Humano de la Universidad Autónoma de Nuevo León
(UANL), y cuyas edades oscilan entre los 19 y 20 años. El cuesƟonario
para la entrevista conƟene 83 pre61

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�Embarazo adolescente

guntas organizadas por categorías
con el fin de enfocar los diferentes
aspectos de la experiencia vivida.
Dichas categorías son: 1) Inicio; 2)
Estado de ánimo; 3) El embarazo;
4) Redes de apoyo de: a) amigas, b)
novio, c) familia, d) insƟtuciones, e)
vecinas, f) Facultad; 5) Lo económico; 6) Los estudios; 7) Proyecto de
vida; y 8) El final.
La literatura consultada proviene de diversas disciplinas, especialmente de la psicología y la sociología. Las citas correspondientes
se refieren a contenidos derivados
de la aplicación de metodologías
diversas y Ɵenen solamente un
propósito ilustraƟvo para las respuestas de las estudiantes entrevistadas. A conƟnuación presentamos un resumen de las respuestas
(R) a cada una de las categorías
señaladas, seguido del comentario
(C) respecƟvo.

Inicio
R: El embarazo fue inesperado e
inició entre el primero y sexto semestres de la carrera.
C: De ello resulta obvia la diversidad de momentos en la vida de las
entrevistadas, en los que la experiencia no planeada de embarazo
se convierte en un compromiso

que trasciende las expectaƟvas
ordinarias de una joven estudiante; es decir, “surgen otros intereses como preocuparse por el niño
que se está desarrollando, relaciones con su pareja, y adaptarse al
entorno y condiciones de sus padres” (Lozada, J., 2006).
R: Orígenes diversos de la relación
de noviazgo, y de siete a 18 meses
de duración de éste antes del embarazo.
C: La variedad de situaciones propiciatorias de los primeros encuentros, que a la postre se convierten
en compromisos de alta exigencia,
todo esto en breves lapsos de noviazgo, Ɵene implicaciones tales
como el nivel de madurez en la
personalidad de cada involucrado
y en la relación de noviazgo en sí
misma. En otro estudio,

el análisis de la trayectoria
de los noviazgos puso de
manifiesto la diversidad de
formas y Ɵempos en que ese
senƟmiento fue registrado.
En el caso de noviazgos de
más de un año, el senƟrse
“clavada” (con la frase “estar clavada”, las informantes
describían la intensa orientación afecƟva que despertaba

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�Embarazo adolescente

la pareja) y la relación sexual
fue relatado como un proceso gradual de acercamiento.
En estas circunstancias el
riesgo de embarazo era percibido pero no evitado, bien
fuera por temor a las consecuencias de los métodos anƟconcepƟvos o para probar
su capacidad reproducƟva
(Román, R. et al, 2011: 9).

Estado de ánimo
R: Al saber del embarazo, senƟmientos encontrados —muy mal,
asustada, preocupada, nerviosa,
arrepenƟda-bien, feliz, alegre— en
las cuatro jóvenes.
C: SenƟmientos contradictorios parece ser la regla en estas expresiones, aunque maƟzados de disƟnto
modo en cuanto a la intensidad de
los mismos. “De acuerdo a la realidad vivencial la adolescente embarazada se enfrenta a una confusión de roles y a la desesperación,
la cual es un problema criƟco en
esta edad” (Lozada, J., 2006: 18).
Álvarez, citado por Lozada (2006:
18), “afirma que el temor y la curiosidad son los senƟmientos que
acompañan constantemente a las
primigestas durante el embarazo”.
Embarazo

R: Las cuatro jóvenes recibieron
atención médica durante el embarazo, el cual no sufrió contraƟempo
y fue disfrutado.
C: En general, parece que el estado de salud durante el embarazo
de estas jóvenes se desenvolvió
sin mayores sobresaltos, lo que
plantea cuesƟones alrededor del
papel jugado en ese aspecto por
la familia y las redes de apoyo. En
estudios enfocados a este aspecto,
se “ha propuesto que la presencia de un fuerte apoyo familiar en
la cultura mexicana es uno de los
factores que protegen la salud materna e infanƟl” (Fernández, L. y A.
Newby, 2010: 1).

Redes sociales de apoyo (amigas)
R: Sus amigas —todas compañeras
del grupo de clase escolar— supieron del embarazo y expresaron
senƟmientos de apoyo de diversas
formas.
C: Lo anterior revela el impacto
amistoso que la frecuencia de la
relación entre las jóvenes produce;
frecuencia propiciada por la estancia en la escuela y la consecuente
parƟcipación en acƟvidades conjuntas. Igualmente, se percibe en
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�Embarazo adolescente

las expresiones comentadas un entorno de primera mano que ejerce
en las jóvenes una influencia con
implicaciones psicológicas y sociales de apoyo. De acuerdo a varios
estudios: “La fuente interpersonal
preferida para hablar sobre temas
de sexualidad… es el grupo de pares, es decir, amigas, vecinas y hermanas” (Pantelides, E., 2011: 20).
R: “Me animaron a tener el bebé
y [comentaron] que había becas
para seguir estudiando; “me apoyaron moralmente”; “me ayudaban con la mochila y a subir el
camión”; “me felicitaron”; “me
daban la mano en trabajos de equipo”; “nunca me dejaron sola”; “me
traían (el) antojo”.
C: Domínguez, citado por Lorena
Pasarín y otros, apunta: “El apoyo
social se asocia con mayor frecuencia con los lazos ‘fuertes’, que Ɵenden a estar compuestos por parientes, vecinos y amigos ínƟmos. Estos
lazos generalmente proporcionan
a los individuos apoyo emocional
y expresivo, así como ciertas formas de ayuda instrumental” (2011:
7) En los casos que aquí nos ocupan, son comprensibles los actos
aprobatorios expresados por las
amigas de las jóvenes, dada la natural idenƟficación de senƟmientos
entre miembros del sexo femenino

respecto al hecho del embarazo,
el cual, por sí mismo, representa
natural y socialmente un acontecimiento posiƟvo y deseable. Al respecto, Ana María del Rosario Asebey afirma:

En virtud de los casos observados dentro de una prácƟca
clínica sustentada en marcos
teórico-técnicos psicoanalíƟcos freudianos, kleinianos,
y postkleinianos de las escuelas inglesa y americana,
así como en la teoría de los
sistemas, podemos afirmar
que la maternidad es un
fenómeno maravilloso en
la mujer, implica el triunfo
de su propia idenƟdad, por
lo cual Ɵene importancia y
trascendencia en sí misma
(2004: 2).
En los casos expuestos, el asenƟmiento mostrado por las amigas
cobra una importancia especial,
dado que las circunstancias en
que el hecho sucede no son las
socialmente esperadas, quedando así la joven que lo experimenta en situación vulnerable. Más
específicamente, la naturaleza
de los apoyos prestados, si bien
modestos en cuanto a su valor
material, parecen mantener, en el

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ánimo de la joven involucrada, el
entusiasmo que naturalmente un
hecho así produce en la mayoría de
las mujeres que viven la experiencia del embarazo.

Redes sociales de apoyo (el novio)
R: En tres de los casos, el novio “se
preocupó y se emocionó mucho”;
en el otro, “se ausentó”. Sólo en
dos casos hubo ayuda económica
y moral; en uno, la pareja se siguió
viendo coƟdianamente, y se acompañó en las visitas al ginecólogo.
Los cuatro novios trabajaban; uno
ganaba poco.
C: Estas respuestas reflejan, claramente, cómo los embarazos ocurridos fuera de una relación de pareja
socialmente más o menos estable
y presidida por algún Ɵpo de compromiso expresado y reiterado de
alguna manera socialmente admiƟda, muestran reacciones disƟntas
en cada caso por parte de los varones involucrados. “La situación de
compromiso es diferente si el embarazo surge dentro de un noviazgo con fuertes relaciones afecƟvas
o de un encuentro poco planificado” (Brañas, 2011:4). Así, al

recibir la noƟcia de su paternidad, el varón se enfrenta
a todos sus mandatos personales, sociales y a sus carencias, exacerbándose todo
ello por altruismo, lealtad,
etc. como también por su
dependencia económica y
afecƟva. Por ello, busca trabajo para mantener su familia, y abandona sus estudios,
postergando sus proyectos
a largo plazo y confunde los
de mediano con los de corto plazo, comenzando a vivir
las urgencias. A todo esto se
agrega el hecho de que la
adolescente embarazada le
requiere y demanda su atención, cuando él se encuentra
urgido por la necesidad de
procuración (Menacho, L.,
2011: 12).
En cambio: “El temor a no poder
asumir el papel de padre y las consecuencias que esto acarrea para
la autoesƟma, pueden llevar a la
comprensión de la inestabilidad
en las parejas jóvenes” (Benatuil,
D., 2011: 18) Parecería que al momento en que la pareja de jóvenes
decide relacionarse sexualmente,
deja al azar de las circunstancias
emocionales que se presenten espontáneamente las decisiones que,
necesariamente, deberán de tomar
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una vez aparecidas las consecuencias de tales relaciones; en los casos
que nos ocupan, el embarazo de la
compañera.
R: Tres papás del novio se enteraron del embarazo y sólo una de las
cuatro jóvenes recibió ayuda de la
familia de aquél.
C: Estas reacciones de los padres
del novio podrían ser consecuencia
más bien de las circunstancias económicas, más o menos limitadas
a los gastos ordinariamente esperados, y desde luego aderezadas,
en alguna medida, con senƟmientos de desaprobación ante las circunstancias socialmente “desviadas” en la ocurrencia del hecho.
De cualquier manera, tal reacción
suele ser la común en cualquier
circunstancia, y referida al joven
varón que se casa o decide vivir en
pareja, representa un rasgo propio
de nuestra cultura.

Redes sociales de apoyo (los padres)
R: Sólo tres de las jóvenes contaban
con papás —las cuatro contaban
con mamás— al inicio del embarazo. Los padres “al principio se
molestaron, después se preocuparon”; “mi mamá se enojó mucho”;

“me corrió de la casa y me propuso abortar”; “mi papá también se
enojó pero me dijo que tuviera al
bebé”. En todos los casos la familia
de la joven apoyó moral y materialmente en el evento: “me senơa
siempre acompañada y querida”;
“me senơ muy bien”. Ninguna de
las jóvenes pensó en abandonar la
casa de sus padres.
C: Lorena Pasarín y otros citan un
estudio del College of Nursing de la
Universidad de Arizona que describe

las percepciones de las puérperas adolescentes acerca
[de] las caracterísƟcas de su
red social y de su experiencia en la obtención de ayuda
durante su embarazo…[y reporta] un mayor apoyo por
parte de la familia [la madre
en primer término y la pareja en segundo término] y los
amigos (2011: 7).
Si bien en los cuatro casos descritos aquí, el desenlace final de la
perturbación en la dinámica familiar ordinaria —provocada por un
acontecimiento inesperado con
las características del que aquí
analizamos— parece resolverse
sin afectar gravemente los vínculos

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�Embarazo adolescente

familiares, las etapas previas muestran diferencias importantes en el
grado de aceptación del hecho perturbador por parte de los padres,
lo cual influye de manera directamente proporcional en el ánimo de
la joven afectada para asumir posiƟvamente su experiencia de embarazo, aun cuando todo termine en
aceptación plena. A esto úlƟmo parece contribuir más el apoyo afecƟvo y moral otorgado por la familia,
aunque el económico juegue necesariamente un papel importante.
Todo esto en un contexto en el que
las jóvenes que rodean los 19 años
“se acercan nuevamente a sus padres y sus valores presentan una
perspecƟva más adulta; adquieren
mayor importancia las relaciones
ínƟmas y el grupo de pares va perdiendo jerarquía; desarrollan su
propio sistema de valores con metas vocacionales reales” (Menacho,
L., 2005: 3).

Ins tuciones de salud
R: Sólo dos de las jóvenes recibieron
atención médica institucional por
parte del Estado, particularmente
del Seguro Popular del Gobierno
Federal.

la carga —material y/o emocional— producida por el hecho perturbador en la dinámica familiar,
especialmente en las relaciones de
la joven embarazada con sus padres; igual efecto puede esperarse
en las relaciones de las jóvenes con
sus parejas.

Redes Sociales de apoyo (vecinas)
R: Las entrevistadas manifestaron
no haber recibido apoyo de parte
de sus vecinas.
C: Como se vio más arriba, los lazos amistosos —en algún grado
alimentados en el diario convivir e
interactuar como individuos— juegan cierto papel de cobijo, moral
principalmente, a favor de los casos de embarazo de la naturaleza
de los que aquí estudiamos. En
cambio, las relaciones de vecindad
suelen crear redes para la solución
de problemas que afectan a la comunidad en cuanto tal, es decir,
asuntos de carácter colecƟvo más
que de índole individual. Por otra
parte, la cercanía İsica, propia de
la vecindad, no implica necesariamente una interacción individual
frecuente.

C: Obviamente, la existencia de
apoyo insƟtucional puede aligerar
67

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�Embarazo adolescente

La Facultad
R: Durante el embarazo, en uno de
los casos la joven disfrutaba de beca
escolar otorgada por la Universidad, en tanto que en otro, la ayuda
se concretó en detalles puntuales;
otra de las jóvenes no requirió ayuda, mientras que a la restante no se
le proporcionó el apoyo solicitado.
En dos casos, la insƟtución permiƟó cambio de salón a la planta baja
del edificio. Junto al apoyo que las
cuatro entrevistadas recibieron por
parte de sus condiscípulas-amigas,
tres de ellas solicitaron y recibieron
un trato flexible por parte de lo(a)s
maestro(a)s en cuanto a faltas, plazos y cambios de fechas, además
de palabras de aliento
C: Todas estas son formas de apoyo
insƟtucional y están determinadas,
como en el caso de cualquier insƟtución, por las funciones y acƟvidades oficiales que caracterizan a la
misma. Sin embargo, dadas las reglas que prevalecen en la relación
de los estudiantes con la insƟtución y, parƟcularmente, con lo(a)s
maestro(a)s, los casos examinados
reflejan un ánimo personal permisivo por parte de ésto(a)s para cubrir las necesidades parƟculares de
la joven embarazada en cuanto a
las dificultades que enfrenta en el
cumplimiento de sus deberes como

alumna. Se trata entonces de decisiones que, más allá de las reglas
de aplicación general de la insƟtución, quedan al arbitrio del criterio
personal de cada maestro(a).

Lo económico
R: En cuanto a los recursos económicos necesarios durante el embarazo, las respuestas fueron: “mi
esposo se puso a trabajar más,
me pagó los estudios, la comida y
todo”; “mi familia [apoyó], aparte
[conté con] la beca”; “mi esposo
cubrió todos los gastos del embarazo y las colegiaturas de la escuela”;
“me ayudé con el Seguro Popular”.
Después del alumbramiento: “mi
esposo trabaja, hemos batallado”;
“nos fuimos a vivir a su casa [de
la mamá]”; “mi familia me apoya
y también [cuento con] la beca”;
“mi esposo trabaja en dos partes”;
“[me apoyé en] el Seguro Popular,
la beca y mi familia”.
C: Los meses de espera para el
alumbramiento y los subsecuentes
después de acaecido éste, son ciertamente lapsos en los que la necesidad de atención y apoyo, respecto al hecho que aquí analizamos,
alcanza su mayor nivel, tanto en lo
económico como en lo afecƟvo. De
ahí que destaca, de igual manera,

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�Embarazo adolescente

la importancia de la intervención
de la familia de origen de la joven
involucrada en el hecho y de las
insƟtuciones con las que ésta entabla relación. Por otra parte, en “un
estudio chileno se encontró que
era cinco veces más probable que
el padre proporcionara apoyo al
niño si tenía empleo” (Benatuil, D.,
2011: 19). De ahí que la intervención de la pareja —novio o esposo— deviene también, en tales momentos, hecho crucial, sobre todo
cuando alcanza la consolidación
necesaria que coloque a la pareja
y al bebé como familia nuclear independiente. En casos como los de
estas jóvenes, “es frecuente que el
embarazo sea el elemento que faltaba para consolidar su idenƟdad
y formalizar una pareja jugando,
muchas de ellas, el papel de madre
joven” (Menacho, L., 2005: 11).
Esta evolución, desde luego, debido a las circunstancias parƟculares de este Ɵpo de casos, se antoja
lenta, por lo que, por el momento,
la familia de origen y las insƟtuciones asumen un protagonismo especial, en parƟcular también para
el caso de la joven sin pareja. Por
lo pronto, la pareja o la joven involucrada forman parte de una familia extendida, con todas las consecuencias que esto trae consigo.
R: Destaca el estado anímico junto

a la problemáƟca económica después del alumbramiento. Una respuesta refleja el senƟr de las cuatro
jóvenes: “me siento feliz, realizada,
contenta con mi bebé”. El esfuerzo
económico conƟnúa: “mi esposo
sigue trabajando y yo le ayudo vendiendo cosas en el mercadito”; “mi
familia [me apoya]; “pero ya terminé la carrera [y] pienso buscar trabajo”; “[vivimos de] lo que aporta
mi esposo”; mi mamá [me apoya y]
le ayudo con el negocio que Ɵene”.
De nuevo el estado anímico: “estoy
saƟsfecha con mi hija y sólo quiero ser una buena madre, esposa y
estudiante”; “me siento bastante
bien”; “estoy feliz”; “estoy tranquila”. La experiencia del embarazo:
“fue bonita y la disfruté, pero me
hubiera gustado esperarme un
poco más”; “mi bebé es el moƟvo
para trabajar y seguirme superando”; “es complicado cuando no se
Ɵene un apoyo del padre del bebé,
esto me hizo madurar”; “es una
de las etapas más hermosas de mi
vida”.
C: Aquí resalta el efecto especial
que produce en el ánimo de la mujer la experiencia de la maternidad:
aceptación entusiasta del hecho y
asunción de un compromiso nuevo
y disƟnto al que venía ocupando la
atención de la joven estudiante antes de vivir las experiencias del em69

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barazo y el alumbramiento; ahora
se ve claro cómo la preocupación
por los propios intereses, sin desaparecer, cede en el plano de las
prioridades un espacio importante
a la atención material y afecƟva del
bebé y, cuando es el caso, de la familia nuclear emergente.

Proyecto de vida y estudios
R: “Terminar la carrera” es la respuesta común; “para apoyar económicamente a mi esposo”, dice
una joven; “Ɵtularme y trabajar”,
dice otra. Otros relatos agregan:
“el estado del embarazo es muy
bonito, pero combinarlo con la responsabilidad de estudiar, es diİcil
de sobrellevar”; “ahora con más razón que tengo mi bebé, tengo que
acabar mis estudios, no dejarlos”;
“quiero seguir estudiando, terminar, pero sin descuidar a mi bebé”.
Ninguna de las cuatro entrevistadas interrumpieron sus estudios
durante el embarazo
C: El significado del estatus de estudiante parece sufrir un cambio
en la medida en que la joven embarazada va encontrándose con el
nuevo compromiso que, como vimos, se consolida a parƟr del alumbramiento. El carácter uƟlitario del
ejercicio de la profesión, que antes

del hecho aquí estudiado representaba sólo una expectaƟva, cobra
realidad cuando aparece el embarazo, induciendo naturalmente a la
joven madre a intentar saƟsfacer,
en el presente o en el futuro, las
nuevas necesidades mediante el
ejercicio de la profesión.
R: Sobre cómo se sobrellevaron,
concomitantemente, los dos compromisos —embarazo o cuidado
del bebé y estudios—, las jóvenes
afirmaron haber recibido apoyo de
“mi familia, amigas, maestros, compañeras;” y, además, en su caso,
“de mi mamá y mi esposo”. Otros
relatos: “mi hermana me cuida a la
bebé, pero ya no va a poder”; “mi
mamá trabaja, tendré qué buscar
una guardería”; “mi mamá me ayuda con la bebé”; “[pienso] dejarlo
al cuidado de mi mamá”; “actualmente mi ơa me cuida la bebé”.
C: Retomando el papel que en el
Ɵpo de casos en estudio juegan las
redes, las insƟtuciones y la pareja
en el apoyo a las protagonistas,
éste se vuelve indispensable una
vez que sucede el alumbramiento.
Especialmente la familia de origen,
ahora en su versión ampliada, se
consƟtuye en respaldo críƟco para
permiƟr la conƟnuación de los estudios de la novel madre.

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El final
R: Sobre el matrimonio: “Pues hay
complicaciones como en todo,
pero hay más comprensión, Ɵene
que haber mucha comunicación y
negociación”; “me hubiera gustado
estar casada, pero no se me dio,
me gusta más ser madre soltera”;
“es muy estable tener una pareja
y más cuando se Ɵene un bebé”;
“pienso casarme con alguien que
me quiera a mí y a mi bebé”.
C: El paso de la relación de pareja a
la formación de una familia nuclear
parece reflejar, en el Ɵpo de casos
examinados, el cumplimiento de
un paradigma sociocultural generalmente admiƟdo. Por otra parte,
la inclusión del incipiente grupo familiar en el de origen de uno de los
miembros de la pareja tesƟmonia
el surgimiento intempesƟvo, dentro de la familia ahora ampliada, de
nuevas necesidades económicas y
afecƟvas.
R: Consejos a las compañeras estudiantes: “que se cuiden porque
es diİcil llevar los dos roles, pero
si ya se dio esto, que le echen ganas y sigan adelante”; “yo le agradezco mucho a la gente linda que
me apoyó y me sigue apoyando”;
“que lo piensen, estar embarazada
y estudiar es a veces complicado”;

“que piensen más con la cabeza
que con el corazón”; “que ser madre es lo mejor que le puede pasar
a una mujer, pero que lo hagan a
su Ɵempo, ya que combinar el rol
de estudiante y de esposa es muy
estresante”.
C: De acuerdo con estas respuestas, y volviendo al paradigma del
comentario anterior, parecería que
el modelo ideal integrado por la
secuencia: noviazgo-preparación
para la vida y el trabajo-matrimonio-hijos resulta el más adecuado
para que pareja, embarazo, alumbramiento y familia nuclear surjan
en condiciones socioeconómicas y
afecƟvas ópƟmas.

Conclusión
Del análisis realizado a las respuestas verƟdas por las jóvenes universitarias entrevistadas, respecto
del apoyo recibido por parte de las
redes de su entorno social de las
que ellas formaban parte en el momento de vivir su experiencia de
embarazo y posterior cuidado del
producto, se pueden extraer diversas categorías y proposiciones que
describen algunas caracterísƟcas y
patrones de conducta peculiares al
hecho estudiado.
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1) Existe una diversidad de
momentos en la vida de las
entrevistadas en los que se
presenta un compromiso —
embarazo-cuidado del producto— que trasciende las
expectaƟvas ordinarias de
una joven estudiante.
2) Son variadas las situaciones
propiciatorias de los primeros encuentros sexuales, en
breves lapsos de relación de
pareja, vividas por la joven
estudiante protagonista de
la experiencia aquí estudiada.
3) El nivel de madurez en la
personalidad y en la relación
de pareja de los jóvenes padre/madre ejerce alguna influencia en el Ɵpo de acƟtudes y comportamientos ante
el hecho estudiado.
4) La experiencia del embarazo
en las condiciones descritas despierta senƟmientos
contradictorios de disƟnta
intensidad en la joven que
experimenta el hecho.
5) El estado de salud durante el embarazo sin mayores
sobresaltos está rodeado de
un ambiente de apoyo sustancial por parte de redes,
destacando las insƟtuciones
y la familia de la involucrada.

6) En casos como los aquí estudiados, el impacto amistoso
producido por la frecuencia
de la relación entre jóvenes
condiscípulas se manifiesta a
través de tres vías:

a) una influencia con implicaciones psicológicas y
sociales de apoyo;
b) mediante actos aprobatorios respecto al hecho
del embarazo; y
c) alimentando el entusiasmo en la joven embarazada, contribuyendo así a
superar el estado de vulnerabilidad social que el
embarazo intempesƟvo,
acaecido fuera de los esquemas aprobados, propicia.
7) Se presentan reacciones diversas, a veces encontradas,
frente al hecho estudiado,
por parte de los varones involucrados
8) Los casos estudiados muestran que las relaciones
sexuales entre la joven estudiante y el varón parƟcipante, y las decisiones sobre sus
consecuencias, quedan al
azar de circunstancias emocionales espontáneas.

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9) En el contexto del hecho
comentado, con su carácter
intempesƟvo surgen reacciones negaƟvas por parte
de los padres del varón involucrado, en circunstancias
económicas parƟculares y
de senƟmientos de desaprobación del hecho
10) En el contexto de la familia
de origen de cada una de las
jóvenes del estudio, sobresalen cuatro aspectos:

a) la perturbación en la dinámica familiar se resuelve
sin afectar gravemente
los vínculos familiares;
b) el grado de aceptación
del hecho perturbador
por parte de los padres
muestra diferencias importantes en cada caso;
c) el grado de aceptación del
hecho perturbador afecta el ánimo de la joven
embarazada para asumir
posiƟvamente tal experiencia; y
d) la familia es crucial en el
apoyo afecƟvo, moral y
económico a favor de la
joven que experimenta el
hecho estudiado

11) Dos son las insƟtuciones
que juegan en estos casos un
papel importante:

a) los servicios médicos prestados por las insƟtuciones públicas aligeran la carga material y/o emocional en las
relaciones de la joven con
sus padres y con sus parejas;
y
b) además del apoyo insƟtucional, cuando éste existe, de la
enƟdad educaƟva donde la
joven realiza sus estudios, es
importante el ánimo permisivo insƟtucional en el cumplimiento de los deberes escolares de la embarazada de
acuerdo al criterio personal
de cada maestro(a).
12) La expectaƟva de apoyo hacia la joven embarazada por
parte de vecinas se diluye
en estos casos, dado que las
relaciones de vecindad parecen crear redes para la acción frente a problemas comunes más que individuales,
y porque la cercanía vecinal
no implica necesariamente
una interacción individual
frecuente.

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13) La problemáƟca económica que surge en estos casos
muestra relevancia en los
contextos siguientes:

a) la necesidad de atención y apoyo económico
y afecƟvo a favor de la
joven involucrada en el
hecho alcanza su mayor
nivel en los lapsos anterior y posterior al alumbramiento;
b) la intervención de la familia de origen de la joven —familia que se exƟende al acoger temporal
o permanentemente a la
joven involucrada— y de
las insƟtuciones —de salud y educaƟva—;
c) la intervención del varón parƟcipante, crucial
cuando la relación alcanza, lentamente, la consolidación como familia
nuclear independiente; y
d) después del alumbramiento, la preocupación
por los propios intereses
cede terreno a la atención material y afecƟva
del o de la bebé o, en su
caso, de la familia nuclear
emergente.

14) Por lo que hace, finalmente,
a los proyectos de la joven
universitaria, ahora afectados por su situación de madre, muestra cinco aspectos:

a) intentar saƟsfacer, por
parte de la joven, en el
presente o en el futuro,
las nuevas necesidades
mediante el ejercicio de
la profesión;
b) la familia de origen, ahora ampliada, se consƟtuye en respaldo críƟco
para permiƟr la conƟnuación de los estudios de la
novel madre;
c) la formación de una familia nuclear, que refleja y
cumple un paradigma sociocultural generalmente
admiƟdo;
d) surgimiento inmediato,
dentro de la familia ahora
ampliada, de nuevas necesidades económicas y
afecƟvas que saƟsfacer; y
e) el modelo ideal integrado por la secuencia: noviazgo-preparación para
la vida y el trabajo-matrimonio-hijos, resulta,
para el imaginario de las
jóvenes entrevistadas, el

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�Embarazo adolescente

más adecuado para crear,
dentro de la familia, condiciones socioeconómicas y afecƟvas ópƟmas.

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�La evaluación aplicable al proceso enseñanza-aprendizaje

La evaluación curricular en los
nuevos tiempos
Laura González García
María Eugenia Lobo Hinojosa

Resumen

L

as nuevas tendencias en la
educación a nivel mundial hacen necesario un replanteamiento en la visión que se Ɵene de
la evaluación curricular. No se trata
ya solamente de la evaluación de
resultados, sino de una evaluación
integral de todos los elementos y
actores que intervienen en la educación. Se debe también incluir en
el análisis los diversos componentes del plan curricular con el fin de
contribuir a la opƟmización de la
acción educaƟva, proporcionando
información relevante para efectuar una regulación críƟca de las
acƟvidades y de todo el proceso.
En este trabajo se presenta una reflexión acerca de tales elementos y
de la consideración de los posibles
ajustes en la operación y diseño de
estrategias educaƟvas en la prácƟca del docente, así como de la
intervención de los demás actores
de la educación que comparten la
responsabilidad de educar.

Introducción
Como sabemos, los cambios sociales y tecnológicos que se han
venido presentando, dan como
resultado transformaciones en el
sistema educaƟvo en el mundo entero. Aunado a estas transformaciones, existe en concordancia un
movimiento ideológico que se ha
proyectado fuertemente en la educación, dando pie al surgimiento
de nuevos modelos educaƟvos que
incluyen estrategias disƟntas en el
proceso de enseñanza-aprendizaje.

Así, el aprendizaje y las teorías que tratan los procesos
de adquisición de conocimiento han tenido durante
este úlƟmo siglo un enorme
desarrollo debido fundamentalmente a los avances
de la psicología y de las teorías instruccionales, que han
tratado de sistemaƟzar los
mecanismos asociados a los
procesos mentales que ha-

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�La evaluación aplicable al proceso enseñanza-aprendizaje

cen posible el aprendizaje
(Reigeuth, 1993:43).
Como es natural, en la generación
de posturas ideológicas se procesan estrategias y formas de actuar
que estén en sintonía con y que
den respuesta a estas nuevas expectaƟvas. En el caso de la educación superior, es el nuevo modelo
educaƟvo basado en competencias
y centrado en el estudiante donde
se idenƟfican diversos aspectos
importantes a considerar en la planeación curricular. Estos aspectos
actúan como indicadores del rumbo que debe tomar el diseño de los
planes educaƟvos e influyen, junto
con otras consideraciones, en el
proceso de evaluación curricular
del plan cuando está en operación.
Así, es necesario disƟnguir entre
evaluación tradicional académica
y evaluación curricular. La primera es aquella en la que se monitorean solamente los avances del
estudiante en relación a los conocimientos adquiridos, en tanto que
en la segunda la evaluación toma
en cuenta todos los elementos y dimensiones del programa educaƟvo
en operación.
Esta nueva tendencia en la educación se traduce en una ópƟca disƟnta en relación con la percepción
del papel que Ɵenen el estudiante
y el docente, ya que se considera al

estudiante como actor del proceso,
a diferencia de la concepción tradicional de receptor de la educación.
En lo que se refiere al docente, se
considera que su papel debe ser
más dialógico y más dinámico en el
senƟdo de promover la criƟcidad,
la flexibilidad y la autodeterminación, ponderando primordialmente la prácƟca de los conocimientos
adquiridos; todo ello representa
una resignificación de las estrategias educaƟvas, considerando
el aprendizaje significaƟvo como
aquel que es transferible, perdurable y comprensivo en un enfoque
global de “aprender a aprender”.
El diseño curricular consiste entonces en:

Construir de forma parƟcipaƟva y con liderazgo el
currículum como un macro
proyecto formaƟvo auto organizaƟvo que busca formar
seres humanos integrales
con un claro proyecto éƟco
de vida y espíritu emprendedor global. Lo anterior
se debe reflejar en poseer
las competencias necesarias
para la realización personal,
el afianzamiento del tejido
social y el desempeño profesional, considerando el desarrollo sostenible y el cuidado
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�La evaluación aplicable al proceso enseñanza-aprendizaje

del ambiente ecológico (Tobón, S., 2005: 93).
La conversión hacia un nuevo modelo de aprendizaje que se está viviendo en la educación superior plantea
cambios importantes como fruto del
proceso de adaptación a las nuevas
circunstancias sociales que las carreras universitarias experimentan
en los diferentes países del mundo.
Estas adaptaciones generan cambios
que afectan no sólo al procedimiento de diseño de los nuevos planes
curriculares y a la selección y organización de los contenidos, sino que
además implican transformaciones
en las metodologías de enseñanza y
evaluación que se han desarrollado
hasta ahora en la formación de los
futuros profesionales.
En este nuevo modelo educaƟvo, las estrategias y herramientas innovadoras que se plantean,
permiten valorar el alcance de las
competencias, así como el grado de mejora. En la construcción
del currículo, la formación universitaria debe relacionarse con la
prácƟca y con el desarrollo que el
egresado experimentará a lo largo
de la vida profesional. Otro aspecto fundamental a considerar es la
profesionalización del docente, en
la que el papel de éste es transformado para el logro de los nuevos
objeƟvos curriculares; en este sen-

Ɵdo, se considera ahora al profesor
como un facilitador y generador de
procesos de aprendizaje. Con este
propósito, los modelos simultáneos son los que mejor se adaptan
a la formación de los docentes universitarios ante las innovaciones
curriculares emergentes, porque
responden a una formación específica, profesional y prácƟca.
En lo que respecta a los alumnos, se pretende que sean capaces
de parƟcipar en su propio proceso
educaƟvo y puedan reconocer el
grado de viabilidad y de desarrollo
de las competencias trabajadas. En
general, se trata de desarrollar capacidades y habilidades innovadoras y acordes a los nuevos escenarios sociales y laborales. Para esto,
la capacidad del docente, tanto
para moƟvar el trabajo en equipo
como para crear expectaƟvas de
aprendizaje en los alumnos, es importante en el logro de aprendizajes significaƟvos que den respuesta
a los nuevos retos del entorno. Así,
el plan curricular se ha de diseñar,
desarrollar y evaluar considerando
las necesidades sociales y las condiciones en las que se encuentra
inmerso. Como lo plantea Margarita Pansza (2003): “El diseño, implementación y evaluación de un plan
de estudios en educación superior,
representa una concreción de la relación educación-sociedad”.

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�La evaluación aplicable al proceso enseñanza-aprendizaje

Principales lineamientos de la evaluación curricular
Es en concordancia con este nuevo enfoque de la educación como
se debe plantear el diseño de la
evaluación curricular. Un plan curricular no puede ser considerado
como estáƟco, pues está basado en
necesidades que pueden cambiar
y en avances disciplinarios, lo que
obliga a actualizar permanentemente el currículo de acuerdo con
las necesidades imperantes y los
adelantos de la disciplina (Díaz-Barriga, Á. et. al, 1995). Para lograr un
plan curricular dinámico, se debe
contemplar la evaluación externa e
interna del plan de estudios y que
los resultados de ésta conduzcan a
la reestructuración curricular que
proceda.
En este entendido, la evaluación curricular debe ser considerada como una acƟvidad sistemáƟca
y permanente que permita mejorar
en forma conƟnua el currículo, ya
que de no ser así éste puede dejar
de responder a las necesidades y
valores que lo jusƟfican. El término
evaluación curricular, no obstante
los diferentes contextos o situaciones en que se aplica, se refiere
siempre a un proceso de parƟcipación en la toma de decisiones
que hace posible que el currículo
se adapte a los cambios tecnoló-

gicos y a las necesidades sociales
(Díaz-Barriga, Á. et al, 2005). Obviamente, el proceso de evaluar un
proyecto curricular en operación
representa un esfuerzo insƟtucional en el que todos los involucrados deben parƟcipar. Docentes,
administradores de las funciones
académicas —coordinadores académicos, de áreas, de unidades
de aprendizaje, de carrera y/o de
disciplina— y estudiantes pueden
aportar elementos de juicio que
se consideran importantes para la
estructuración de valoraciones curriculares que servirán como base
para la mejora conƟnua.
Es importante considerar los
diferentes enfoques de evaluación
curricular para ubicarla en el contexto adecuado. José Félix Angulo
Rasco (2001) señala que la evaluación es un elemento fundamental
del proceso educaƟvo, dado que
permite centrar y orientar las acƟvidades, de modo tal que pone
a prueba el potencial educaƟvo.
Brevemente exponemos aquí tres
diferentes perspecƟvas curriculares posibles: la técnica, la hermenéuƟca y la críƟca, cada una de las
cuales demanda un papel disƟnto
para la evaluación.
En la perspecƟva técnica, el
modelo por objeƟvos enƟende al
currículum como un producto. En
este caso, la evaluación es un ins81

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�La evaluación aplicable al proceso enseñanza-aprendizaje

trumento externo y objeƟvizado,
operado por los profesores, que
mide la conducta observable en
los alumnos. La evaluación cumple
aquí, únicamente, una función de
control, más fiscalizadora y represora que creaƟvamente correcƟva
y orientadora para el alumno, potenciando un modelo social de dominación más que uno parƟcipaƟvo. De este modo, la perspecƟva
técnica se encuentra separada del
proceso de enseñanza-aprendizaje.
En la perspecƟva hermenéuƟca
todos los parƟcipantes del proceso
habrán de ser sujetos acƟvos, por
lo tanto, la evaluación no puede
ser considerada fuera de los procesos de enseñanza-aprendizaje.
Los objeƟvos se transforman en
hipótesis y la evaluación se realiza
con el propósito de mejorar dichos
procesos.
La perspecƟva críƟca se orienta
hacia la autonomía y requiere una
evaluación que sea parte del proceso de construcción del currículum. En otras palabras, la acción y
la reflexión se encuentran dialécƟcamente relacionadas, puesto que
no hay acción sino como consecuencia de la reflexión críƟca que,
a su vez, requiere ser someƟda a
un análisis de conjunto. La evaluación se realiza entonces con el objeto de decidir la prácƟca.

Es evidente que en este proceso de evaluación se debe asumir
una postura críƟca y holísƟca. Se
trata de la consideración y comprensión de todos los elementos
que componen el plan curricular,
las estrategias de aprendizaje, el
perfil del docente, la organización
de contenidos y el planteamiento de las competencias. “La visión
de conjunto remite a la totalidad
como unidad, en la que no es posible afectar a una de las fases, los
procesos o dimensiones, sin que se
afecte lo demás que conforman el
todo” (Ruiz, M., 2007: 214).
Es la perspecƟva críƟca la que
determina, así, lo que realmente
significa el proceso de evaluación
curricular como acƟvidad integral
que compromete y hace responsables a todos los actores de la acƟvidad educaƟva y a la insƟtución que
se proponen llevarla a cabo. Este
punto de vista intenta disƟnguir el
proceso evaluaƟvo integral de las
acƟvidades evaluaƟvas parciales o
sesgadas con las que, a veces, se
confunde la evaluación curricular,
en parƟcular cuando a ésta se le ve
desde una perspecƟva meramente
tecnicista y efecƟvista. Previamente a esta nueva visión, la evaluación curricular se había centrado
en la simple medición o conteo de
algunas de las caracterísƟcas del
plan implementado, en especial

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�La evaluación aplicable al proceso enseñanza-aprendizaje

de los resultados, sin considerar el
proceso como un todo.
Las posturas técnica y hermenéuƟca de evaluación curricular,
aisladamente consideradas, aluden
a los niveles de rendimiento obtenidos por los estudiantes como criterio de valoración de un programa.
Esta idea es evidentemente parcializada, no proporciona indicadores
de otras dimensiones del proceso
y resulta en una evaluación de solamente un aspecto de los resultados. Tales enfoques no son lo más
aceptable si se quiere estar acorde
a los nuevos escenarios en la educación a nivel mundial. Entonces,
así como se ha creado un plan
curricular considerando todos los
lineamientos de este nuevo enfoque, se ha de diseñar la evaluación
como un proceso coherente con
esta nueva postura.
Podemos así determinar que la
evaluación curricular es un proceso criƟco, conƟnuo, parƟcipaƟvo
y constante que —a través de las
dimensiones de efecƟvidad y eficiencia y considerando los recursos
y estrategias— permite mantener
la conƟnuidad entre el diseño y el
desarrollo del currículo en la prácƟca pedagógica; y analiza hechos
y experiencias que contribuyan
a fortalecer la acción educaƟva,
propiciando acciones correcƟvas
o mejoras dentro del quehacer cu-

rricular. De esta manera, la evaluación curricular reorienta las acciones hacia la búsqueda de la mejora
conƟnua de docentes y estudiantes
que interaccionan de una manera
u otra, dialécƟcamente, en niveles
cada vez más colaboraƟvo-compeƟƟvos entre sí y con los demás actores del proceso educaƟvo.
Según Vilma Pruzzo (1999), en
esta concepción el currículo es un
proyecto ins tucional coopera vo
que representa una visión del conocimiento y de la educación, capaz de generar responsabilidades
comparƟdas para transformarlo en
prácƟca pedagógica autorregulada.

Diseño de modelos de evaluación
curricular
El nuevo modelo educaƟvo y el
plan curricular correspondiente,
incluidos todos sus elementos, deben servir como base en el diseño
de los medios de evaluación y seguimiento de este úlƟmo. La evaluación curricular debe idenƟficar,
primero, las expectaƟvas de quienes estén involucrados en la generación del proyecto educaƟvo insƟtucional y con su ejecución. En este
caso, la perspecƟva de la evaluación se concentra en los procesos
insƟtucionales, en las estrategias
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�La evaluación aplicable al proceso enseñanza-aprendizaje

que se operan para la consecución
de los objeƟvos planteados —especialmente en los que se refiere
a la formación académica—, y en
cómo los parƟcipantes y los miembros ligados a ella —el docente,
el estudiante, los administradores
académicos, los empleadores y la
sociedad en general— perciben la
labor insƟtucional.
No podemos olvidar que el propósito principal del desarrollo del
currículo es responder a los problemas y cuesƟones reales que presentan los disƟntos sectores y actores insƟtucionales cuando echan a
andar el proyecto que han diseñado. ParƟendo de esto, la finalidad
central de la evaluación curricular
es incrementar la comprensión
de los miembros de la insƟtución
acerca de cómo se percibe el trabajo que ellos mismos realizan, orientándolos más al análisis del proceso que al análisis del producto. No
se excluye, ciertamente, la consideración de este úlƟmo, interpretando y evaluando los resultados
junto a los procesos, visto todo ello
como una unidad relacionada con
el contexto social en donde se lleva
a cabo la labor profesional.
Toda evaluación curricular debe
incluir el análisis de los elementos
de operación que se consideran
en el plan curricular diseñado, las
estrategias educaƟvas, el diseño e

implementación de las unidades de
aprendizaje, el papel que desempeña el docente, así como las técnicas y estrategias de evaluación esƟpuladas para el cumplimiento de
las competencias descritas en el logro del perfil profesional propuesto. Es decir, los elementos del plan
curricular se han de valorar en su
dimensión parƟcular y general, en
su relación con los otros elementos
del plan que se evalúa, en una lógica holísƟca y de integralidad.

Conclusiones
El nuevo enfoque de la evaluación
curricular se refiere a la evaluación
concomitante de procesos y resultados. Dirige su atención al trabajo de profesores, invesƟgadores y
estudiantes, así como a las condiciones que facilitan u obstaculizan
el desempeño de todos estos actores. La finalidad de la evaluación
curricular es ahora proporcionar
al evaluador un conocimiento sobre el desempeño de los procesos
y sus resultados; unos y otros han
de ser objeto de análisis, y no sólo
para ser juzgados conforme a parámetros previamente establecidos,
sino además para comprender mejor las relaciones existentes entre
procesos, entre resultados diversos
y entre procesos y resultados.

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�La evaluación aplicable al proceso enseñanza-aprendizaje

Por lo tanto, sin dejar de reconocer y fundamentar por qué y
cuándo es necesario recurrir a procedimientos y análisis de Ɵpo cuanƟtaƟvo, el nuevo modelo enfaƟza
las caracterísƟcas cualitaƟvas de la
evaluación curricular. Se propone
un Ɵpo de evaluación que no está
desƟnado a la simple verificación
de la presencia o ausencia de determinados indicadores cuanƟficables de un proceso educaƟvo, sino
a la realización de una valoración
integral del desempeño de todos
los elementos del plan curricular.
La información sobre el desempeño es obtenida aplicando también
instrumentos cualitaƟvos de recolección de datos. Aquí, la descripción de lo que ocurre se completa
y profundiza con la interpretación
de la información que se obƟene.
Lo que se espera del plan evaluado depende del modelo educaƟvo
que la insƟtución ha considerado
como propio. El proyecto de evaluación Ɵene que diseñarse para
proporcionar evidencias acerca del
desarrollo del plan curricular y descubrir aquellos aspectos en los que
se habrá de trabajar para lograr el
cumplimiento de los propósitos
planteados en dicho plan.
Finalmente, un aspecto de
suma importancia en la evaluación
curricular es la parƟcipación acƟva
y compromeƟda de todos los acto-

res del proceso educaƟvo con una
acƟtud críƟca de evaluación y de
autoevaluación, tanto en aspectos
cuanƟtaƟvos como cualitaƟvos,
con la firme convicción de que
todos los esfuerzos que se llevan
a cabo en acƟvidades de análisis
curricular representan una oportunidad invaluable para la mejora
conƟnua del plan curricular y de
la insƟtución de la que los actores
educaƟvos forman parte.

Bibliograİa
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�La evaluación aplicable al proceso enseñanza-aprendizaje
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Ediciones, Bogotá, Colombia.

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�La evaluación aplicable al proceso enseñanza-aprendizaje

Evaluación curricular integral,
sistemática y permanente:
un camino a seguir
María Eugenia Lobo Hinojosa
Laura González García

Resumen

E

ste trabajo plantea la necesidad de considerar a la evaluación como una cuesƟón
intrínseca al proceso curricular que
debe construirse como un proyecto
de invesƟgación-acción y establecer, desde su formulación inicial,
sus propósitos y límites. Se trata de
puntualizar lo que realmente significa realizar evaluación curricular
como una acƟvidad integral, sistemáƟca y permanente, que permita
mejorar en forma conƟnua el currículo con la convicción de que si no
se hace, éste puede dejar de responder a las necesidades y valores
que lo jusƟfican.
Se enfoca, específicamente, al
ámbito de la evaluación curricular
integral en el plan de estudios de la
Licenciatura en Trabajo Social y Desarrollo Humano de la Universidad
Autónoma de Nuevo León (UANL),
diseñado de acuerdo al Modelo
EducaƟvo de la UANL; si bien se
enmarcan las razones para realizar

dicha evaluación, ésta puede enfocarse también en otros planes de
estudios de la UANL e incluso de
otras universidades. Se realiza una
disƟnción entre este trabajo evaluaƟvo y las acƟvidades parciales
o sesgadas con las que, a veces, se
confunde la evaluación curricular,
desde una perspecƟva meramente
tecnicista.
Se desprende como planteamiento principal de este trabajo
que: la evaluación curricular requiere ser concebida como un proceso permanente de invesƟgación
que debe insƟtuirse en forma integral, dinámica, sistemáƟca y de
manera deliberada desde el inicio
del plan curricular para suministrar
validez, confiabilidad y objeƟvidad,
además de establecer relevancia,
alcance, duración y eficiencia del
plan curricular, de acuerdo con las
innovaciones que la propia profesión, así como el proceso educaƟvo
y social exigen en el momento actual.

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�La evaluación aplicable al proceso enseñanza-aprendizaje

Introducción
Un plan curricular no puede ni
debe ser considerado como estáƟco debido a que está basado en
necesidades cambiantes y en avances disciplinarios, lo cual obliga a
actualizarlo permanentemente de
acuerdo con los requerimientos
imperantes y los adelantos de la
disciplina (Díaz-Barriga, F., 2005).
Sin embargo, es importante entender que la evaluación curricular es
una acƟvidad social que no puede
ser simplificada a un enfoque tecnicista y conductual, pues su base
determinante es socioeconómica
y su análisis no puede reducirse a
una simple suma de un conjunto
de mediciones. Debe construirse
como un proyecto de invesƟgación-acción y establecer, desde su
formulación inicial, sus propósitos
y límites (Pérez, A., 2004).
En realidad, no es posible evaluarlo todo, en todo momento, ni
en detalle; como en toda evaluación, es necesario seleccionar la
muestra de su contenido, precisar
los métodos, procedimientos y técnicas a emplear, así como los criterios para su calificación, resaltando
la importancia de la valoración en
este proceso, de forma planeada
y permanente. De esta manera,
la comprensión de la evaluación
curricular como proceso conƟnuo

permiƟrá precisar las relaciones y
orientar las vías de invesƟgación a
parƟr del dominio de la teoría educaƟva que se sustente.
Con la visión anteriormente expresada, se pretende trabajar el
ámbito de la evaluación con el plan
de estudios de la Licenciatura en
Trabajo Social y Desarrollo Humano, el cual fue diseñado de acuerdo
a los nuevos Modelos EducaƟvo y
Académico de la UANL.

Definición, importancia y problemá ca que conlleva la evaluación
curricular
Aunque la evaluación curricular se
puede definir de diferentes maneras, para sentar las bases del
trabajo propuesto se define como
el seguimiento conƟnuo y sistemáƟco que se le hace al objeto de
evaluación curricular seleccionado,
a fin de de idenƟficar los logros y
las dificultades presentadas en el
proceso y poder tomar decisiones
que lleven a un mejoramiento de la
calidad educaƟva (Lazo, J., 2000).
Bajo este contexto, la evaluación curricular debe ser entendida
como una acƟvidad integral, sistemáƟca y permanente, que permita
mejorar en forma conƟnua el currículo, ya que de no hacerse, éste
puede dejar de responder a las

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�La evaluación aplicable al proceso enseñanza-aprendizaje

necesidades y valores que lo jusƟfican. El término evaluación curricular, de acuerdo a los parámetros en
que está aquí especificado, manƟene su concepción de un proceso de parƟcipación en la toma de
decisiones que hace posible que el
currículo se adapte a los cambios
tecnológicos y a las necesidades
profesionales y sociales (Salas, R.,
2000).
Es perƟnente aclarar que si bien
la evaluación curricular siempre ha
sido importante, en los Ɵempos
modernos tal importancia se ha
magnificado, producto de la globalización, el avance de la tecnología
y los innumerables hallazgos cienơficos, impactando los requerimientos sociales y laborales, por lo que
en la educación superior en general
y, específicamente, en el campo del
trabajo social y el desarrollo humano, se hace primordial juzgar conƟnuamente los resultados obtenidos
para, cuando así se requiera, realizar cambios en forma racional y
fundamentada. Con este enfoque,
la evaluación proporcionará la información necesaria que permiƟrá
establecer las bases objeƟvas para
mantener o modificar los elementos del plan de estudios a evaluar.
Es indispensable también valorar
lo más objeƟva y sistemáƟcamente posible los logros y las áreas de
oportunidad del plan curricular en

operación (Díaz-Barriga, F., 2005).
Una cuesƟón importante de
aclarar aquí, es el hecho de que
la “puesta en escena” de esta forma de evaluación curricular no se
presenta como tarea fácil. Generalmente, cuando se lleva a cabo una
evaluación se conduce de manera
no sistemáƟca, sin metodología alguna y sin atender todos los aspectos que la engloban, lo que muchas
veces conlleva a la creación de planes de estudio que se uƟlizan por
años sin modificación alguna, o a
planes que sí se modifican, pero
sin un proceso cienơfico de evaluación.
Lamentablemente, en muchas
ocasiones el método más uƟlizado
se limita a analizar la secuencia y organización de los ơtulos de las asignaturas y de las unidades temáƟcas,
lo que da lugar a la obtención de
información descripƟva e incompleta, pues no se indica el rendimiento
real de los estudiantes, y tampoco si
al egresar de la carrera han desarrollado las competencias que les son
solicitadas en el área profesional
(González, E., 2007). Cabe señalar
también que, habitualmente, se ha
ubicado a la evaluación curricular
al final del egreso de una generación, lo que resulta en que se revisen sólo los componentes curriculares finales de todo el proceso,
prácƟca por demás inconveniente,
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�La evaluación aplicable al proceso enseñanza-aprendizaje

pues la evaluación se realiza tarde
e impide detectar errores e incongruencias comeƟdas en las etapas
iniciales (Salas, R., 2000). De aquí
la jusƟficación de que el proceso de
evaluación del plan de estudios de
la Licenciatura en Trabajo Social y
Desarrollo Humano sea conƟnuo y
se lleve a cabo bajo un seguimiento
permanente. Otro problema que se
enfrenta en el proceso de evaluación consiste en que se involucran
intereses humanos e insƟtucionales, lo cual la obstaculiza, pues en la
recolección de datos, éstos pueden
ser distorsionados u obstruidos en
favor de dichos intereses (Díaz-Barriga, F., 2005); por ello es importante que parƟcipen acƟvamente
todos los actores involucrados en
el currículo —profesores, alumnos,
administradores, evaluadores, empleadores, etcétera— de manera
integral.

Razones para realizar una evaluación curricular de un nuevo plan de
estudios.
De acuerdo a lo expresado, surge
una pregunta obligada: ¿por qué
planear e iniciar una evaluación
curricular cuando aún no se ha
puesto en marcha un plan de estudios? Tal es el caso de un plan de
estudios nuevo de una licenciatu-

ra, recién aprobado por un Consejo
Universitario y que ha sido cuidadosamente planeado en su diseño,
de acuerdo a un Modelo EducaƟvo
que toma en cuenta los úlƟmos
requerimientos en lo referente a
la educación superior: basado en
competencias generales y específicas, centrado en el aprendizaje
y en el estudiante, flexible e innovador. La respuesta puede ser muy
amplia, sin embargo, para efectos
de rápida comprensión, es posible
resumirla en lo siguiente:
Primero: en la actualidad, en función a los grandes cambios y los
avances cienơficos permanentes
de las diferentes disciplinas, deben
planearse con cuidado los pasos
a realizar para juzgar tanto el proceso como los resultados, lo que
permiƟrá reestructurar, adecuar o
realizar los ajustes en el momento oportuno, de manera racional
y técnicamente coherente con la
situación profesional, educaƟva y
social.
Segundo: se facilita la opƟmización
de cada uno de los elementos del
proceso al proporcionar la información necesaria que permiƟrá establecer las bases confiables y válidas
para modificar o mantener dichos
elementos.

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�La evaluación aplicable al proceso enseñanza-aprendizaje

Tercero: para lograr la mejora educaƟva conƟnua, es indispensable
valorar lo más objeƟva y sistemáƟcamente posible los logros y áreas
de oportunidad del plan curricular
previsto.
De lo anterior se desprende,
como planteamiento principal de
este trabajo, que la evaluación
curricular requiere ser concebida
como un proceso permanente de
invesƟgación que debe insƟtuirse
en forma integral, dinámica, sistemáƟca y de manera deliberada
desde el inicio del plan curricular
para suministrar validez, confiabilidad y objeƟvidad, además de establecer relevancia, alcance, duración y eficiencia del plan curricular,
de acuerdo con las innovaciones
que la propia profesión, así como
el proceso educaƟvo y social exigen en el momento actual.

diseñado se cumple o no. Ello supone considerar la evaluación curricular del plan de estudios como
un proceso amplio que incluye la
evaluación del aprendizaje de los
estudiantes y todo lo que Ɵene
que ver con el aparato académico y
administraƟvo, e incluso la infraestructura que soporta al currículo
en forma sistémica.
Se debe evaluar lo que está
concebido, diseñado, ejecutado,
incluido el proceso de evaluación
curricular en sí mismo. Es decir, es
importante tener en cuenta la necesidad de evaluar la propia estrategia de evaluación, por lo que se
han de diseñar y probar los instrumentos y técnicas que se usarán,
procurando que sean objeƟvos, válidos y confiables.

Elementos
Evaluación curricular sistémica, sus
fases y elementos
Frida Díaz-Barriga (2005) señala que la evaluación curricular es
una dimensión que forma parte
de todos los momentos del diseño y desarrollo curricular, debido a
que en todo proceso educaƟvo es
una tarea esencial mediante la cual
puede saberse hasta qué punto —
con determinados indicadores— lo

En el diseño de la evaluación curricular de la Licenciatura en Trabajo
Social y Desarrollo Humano, los
principales elementos a tener en
cuenta son (Fernández, J., 2008):

— ¿Para qué? Objetivos más
generales de la evaluación.
— ¿Qué? Todo el currículum
o un aspecto parƟcular de
éste.
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�La evaluación aplicable al proceso enseñanza-aprendizaje

— ¿Quién? Según lo que se
vaya a evaluar y el nivel
organizativo en que se
realizará, se determinarán
los parƟcipantes y se atenderán los criterios o sugerencias de los estudiantes.
— ¿Cómo? Métodos a utilizar
en dependen-cia de lo que
se evalúa.
— ¿Con qué? Medios, recursos,
presupuesto.
— ¿Cuándo? Secuenciación u
organización del proceso de
evaluación.

Dentro del marco de la evaluación
se considera importante realizar
cuatro operaciones fundamentales, como bien lo menciona Tyler
(citado en Díaz-Barriga, F., 2005):

— La definición y delimitación
precisa del aspecto educaƟvo que se quiera evaluar.
— La definición operacional del
aspecto educaƟvo en cuesƟón.
— La selección y elaboración
de instrumentos y procedimientos de evaluación más
adecuados para dicho conjunto de conceptos y suposiciones; entre los procesos
para recopilar información,

pueden uƟlizarse tanto procedimientos formales como
informales, estrategias cuanƟtaƟvas o cualitaƟvas; el
empleo de análisis de interacción, videos tomados en
el aula, observación parƟcipante, análisis documental,
listas de comprobación, entrevistas, cuesƟonarios o encuestas, escalas, entre otros.
— La revisión conƟnua de todos los pasos anteriores, de
acuerdo con la información
obtenida a parƟr de la aplicación de los instrumentos y
procedimientos diseñados,
de la definición del aspecto
educaƟvo evaluado, de los
conceptos y suposiciones
formulados y de los mismos
instrumentos y procedimientos desarrollados.
Por medio de estos pasos generales, se conducirá la evaluación de
cada una de las diversas etapas del
proceso de derivación curricular,
en su conjunto y en diferentes niveles, aunque habrá variantes de
acuerdo con las caracterísƟcas de
cada etapa y de cada evaluación.
Es importante aclarar que las
estrategias de evaluación del currículum deben ser válidas y confiables. Deben estar prescritas por
una éƟca de la evaluación, donde la

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�La evaluación aplicable al proceso enseñanza-aprendizaje

transparencia de los propósitos, la
credibilidad de los procesos, el manejo confidencial de la información
y la racionalidad de las decisiones
serán criterios clave que habrían
de seguirse (Santos, 1990)

Momentos y etapas
En dependencia de lo que se evalúa, la evaluación curricular debe
realizarse en disƟntos momentos
y con funciones diversas, pero con
los mismos criterios generales (Fernández, J., 2008):

— La evaluación curricular inicial o diagnósƟco: que corresponde a la etapa preacƟva del proceso y Ɵene como
principal propósito determinar si las condiciones para
ejecutar el currículo están
dadas o deben ser creadas.
En el caso de la Licenciatura
en Trabajo Social y Desarrollo Humano, esta etapa se ha
realizado de forma previa al
inicio del plan en agosto de
2011.
— La evaluación curricular forma va o conƟnuada: que
corresponde a la etapa acƟva del proceso de enseñanza-aprendizaje. Esta fase se

plantea como una importante función reguladora, ya
que estudia aspectos curriculares que pueden no estar
funcionando bien y propone
alternaƟvas de solución para
su mejoramiento.
— La evaluación curricular suma va: que se realizará en
la etapa posacƟva del proceso de enseñanza-aprendizaje y permite la toma de
decisiones respecto al currículo —dejarlo igual, mejorarlo o rediseñarlo—. De ahí
que se puede converƟr en
evaluación inicial o en parte
de ésta, cuando sirva para
plantearse una adecuación
curricular.
Fases: evaluación interna y externa
De acuerdo a Frida Díaz-Barriga
(2005), en la evaluación integral
del plan de estudios se deberán
incluir los aspectos internos y externos del mismo. Surge de esta
manera la necesidad de una evaluación interna y externa del plan
de estudios en cuesƟón.
La evaluación interna está referida a la evaluación del proceso,
midiéndose a través de la eficacia
y eficiencia. Se trata de determinar
el logro académico de los estudiantes con respecto al plan de estu93

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�La evaluación aplicable al proceso enseñanza-aprendizaje

dios; comprende la evaluación de
los elementos curriculares, organización y estructura del plan. La evaluación externa Ɵene relación con
la evaluación del producto como
proceso final del proceso educaƟvo. Busca determinar el impacto
que puede tener el egresado con
respecto a lo determinado en el
perfil profesional propuesto y a su
capacidad para solucionar los problemas y saƟsfacer las necesidades
que el ámbito social demanda.
Entre las acƟvidades sugeridas
para realizar la evaluación interna
se encuentran:

— Analizar la congruencia o coherencia entre los elementos curriculares en cuanto a
la relación de correspondencia y proporción entre ellos,
así como entre las áreas, tópicos y contenidos especificados.
— Analizar la secuencia e interdependencia de las unidades
de aprendizaje en función
de los principios del modelo
psicopedagógico asumido,
con el propósito de adecuarlos.
— Analizar la educación de
contenidos y acƟvidades
curriculares con los principios epistemológicos y psi-

—

—

—

—

copedagógicos referidos a
la población estudianƟl y
a la estructura sintácƟca y
semánƟca de las disciplinas
o campos de conocimiento
que sustentan el proyecto
curricular.
Analizar la operaƟvidad de
los aspectos académico-administraƟvo insƟtucionales e
interinsƟtucionales.
InvesƟgar los factores relacionados con el aprendizaje,
desarrollo personal y logro
académico de los alumnos,
como causas e índices de
reprobación, número de desertores, aprovechamiento
escolar, destrezas académicas, acƟtudes y moƟvación,
rasgos personales y aprendizaje, etcétera.
IdenƟficar los problemas
que el currículum plantea
en su prácƟca, así como los
factores que condicionan su
éxito o fracaso, como confrontación potencial, interés
y condicionalidad.
Contrastar los presupuestos del currículum formal
en cuanto a las capacidades
cogniƟvas y desempeño de
los estudiantes con la instauración de acƟvidades metacurriculares e instruccionales.

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�La evaluación aplicable al proceso enseñanza-aprendizaje

Para la evaluación externa, se trabajará con:

— Revisión críƟca del marco de
referencia que da sustento al
proyecto curricular.
— InvesƟgación conƟnua de
las necesidades sociales que
abordará el egresado, en el
contexto de un análisis de
la prácƟca social de la profesión.
— InvesƟgación conƟnua del
mercado ocupacional, demanda laboral, subempleo
y desempleo del egresado;
delimitar la formación requerida y potencial en el
ámbito ocupacional y retroalimentar la estructura formal
del currículo.
— InvesƟgar los alcances y limitaciones de la incidencia
de la labor profesional del
egresado en relación con las
diferentes áreas, sectores y
acƟvidades propuestas en
el perfil profesional, tanto a
corto como a mediano plazo.
—InvesƟgación de las funciones profesionales desarrolladas en el desempeño de
la profesión con respecto
a la formación ofrecida en
la insƟtución educaƟva y la

propuesta a los egresados
de otras insƟtuciones.
Tomando como referencia la contextualización anterior, se pretende:

Realizar las evaluaciones interna y
externa del plan de estudios de la
Licenciatura en Trabajo Social y Desarrollo Humano y, con base en los
resultados que se obtengan, plantear —si es necesario— las modificaciones necesarias para conservar
el plan de estudios adecuado a los
requerimientos, educaƟvos, laborales, sociales e insƟtucionales.
Para llevar a cabo este importante trabajo, se uƟlizará información que provenga de estudiantes,
profesores, egresados, autoridades, expertos y empleadores en el
área del Trabajo Social y el Desarrollo Humano.

Conclusiones
La evaluación curricular, en cuanto
al análisis de su diseño, proceso y
producto resultante, requiere un
periodo que comprenda el Ɵempo
de duración de la carrera, más uno
o dos años de ejercicio profesional
del egresado. Por dicha razón no
puede —ni debe— esperarse a
desarrollar este proceso completo
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�La evaluación aplicable al proceso enseñanza-aprendizaje

para iniciar el perfeccionamiento
curricular.
Es necesario establecer, en el
proyecto de evaluación curricular,
propósitos parciales, por etapas,
con el fin de ir garanƟzando la retroalimentación necesaria que
posibilite enfrentar el perfeccionamiento constante y sistemáƟco del
currículo, así como asegurar su correcta direccionalidad técnica hacia
el logro de los objeƟvos generales
propuestos.
La evaluación integral, sistemáƟca y permanente del currículo
consƟtuye un proyecto de invesƟgación-acción de desarrollo educacional que deben efectuar las
universidades, lo que asegura una
mayor exigencia en la calidad del
profesional que se forma y alcanzar
una mayor excelencia académica;
todo lo cual necesariamente repercuƟrá en un incremento en la calidad de los servicios del profesional
y en la saƟsfacción de la población.

Bibliograİa
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04/11/2011 09:33:26 a.m.

�La implementación de estrategias en general

¿Mucha estrategia, poca
implementación?
Juan Manuel Gu érrez Rodríguez
J. Jesús Pérez López
Rebeca Guerra Orona

F

ormular estrategias es complicado. Sin embargo, implementarlas resulta una tarea
mucho más ardua y compleja debido, principalmente, a los obstáculos políƟcos y organizacionales
que se presentan dentro de las insƟtuciones. Es por ello que se dice
que cualquiera puede elaborar una
estrategia ingeniosa, pero son muy
pocos los que en verdad logran que
ésta se lleve a cabo.
Antes de entrar al tema de implementación de la estrategia, es
importante estar 100 por ciento seguro de que el proyecto es el adecuado. Una pregunta que se puede
formular para contar con mayor
seguridad, es: ¿está mi estrategia
enfocada en el sector o mercado
correcto? De acuerdo a varios estudios, se puede asegurar que es
mucho más importante el dónde se
implemente la estrategia que cómo
se lleve a cabo.

De hecho, el 80% del crecimiento en ingresos se puede explicar con las decisiones sobre dónde actuar o
compeƟr, de acuerdo a un
estudio en The Granularity
of Growth, dejando solo el
20% explicable con el cómo
actuar o compeƟr. (Hall, B.,
2008).
Una vez asegurado que la estrategia se encuentra en el lugar correcto, el administrador de proyectos
se puede cuesƟonar cosas como:
¿la estrategia está por delante de
las tendencias o simplemente sigue a la manada?; y si la información que se tomó en cuenta para
la elaboración de la estrategia es
privilegiada o cualquier compeƟdor puede llegar a ella. CuesƟones
como éstas y muchas otras más le
ayudan al administrador a escoger
la estrategia correcta; sin embargo,
el tema a analizar en este arơculo
no es la estrategia en sí, sino la for-

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ma en que ésta se implementará en
la insƟtución.
Para implementar una estrategia se necesita, antes que nada, el
apoyo de las personas más influyentes dentro de la empresa:

En la primera etapa de planeación, uno de los elementos críƟcos para la implementación exitosa de la
estrategia es la necesidad de
un completo apoyo y determinación de la alta gerencia
o los accionistas y que esta
misma se mantenga durante todo el proceso (Ross, J.,
2011).
La colaboración y aceptación debe
ser de 100 por ciento para que la
estrategia se lleve de acuerdo a lo
planeado. Esta cooperación se logrará en la medida que los direcƟvos sientan en verdad el proyecto
y comprendan, además, los beneficios que brindará a la insƟtución.
Para el administrador de proyectos, es importante contar con
el apoyo de los direcƟvos, consejo administraƟvo o accionistas, ya
que con su colaboración se le otorga a aquél un gran poder mediante
el que la estrategia puede llevarse
a cabo:

Finalmente, el poder es vital para la implementación
exitosa. Cualquier estrategia
que viole los valores organizacionales y las estructuras
de poder no logrará ser implementada (Bradley, C., M.
Hirt y S. Smit, 2011).
Con el apoyo de los direcƟvos y demás personas de los puestos más
altos de la insƟtución es como se
inicia el proceso de implementación de estrategia.
Un úlƟmo punto importante:
además de contar con el soporte
esencial de direcƟvos, consejo administraƟvo o accionistas y el poder que éstos le otorgan, es que al
administrador de proyectos consiga que estos mismos se involucren
en la fase inicial, ya que es aquí
donde se pueden encontrar errores inadverƟdos que pueden corregirse antes de iniciar el proceso de
implementación.
Una vez contado con el apoyo
de los accionistas, se necesita crear
un buen plan de acción, porque es
en esta etapa donde se definirá el
éxito o fracaso de la estrategia: “un
claro plan de acción alineado con
la meta final necesita ser establecido para todos los elementos del
proyecto” (Ross, J., 2011). El administrador debe informarle a cada
quien su rol en la implementación

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del nuevo proyecto y para ello necesita de un plan detallado que involucre a todos los componentes
de la estrategia en acción. Se necesita además marcar varios puntos
en donde se logren victorias y que
éstas sean celebradas por todos “y
asegurar que son significantes, observables y reconocidas victorias a
lo largo del camino” (Springer, C.,
2005). De esta manera se manƟene el ánimo de todo el personal involucrado en la estrategia y se crea
una sensación de ir avanzando. Por
úlƟmo, el plan de acción debe llevar una sólida base de reglas: “Es
esencial que se establezca una clara base de reglas que sea entendida
por todas las partes involucradas”
(Ross, J., 2011). Se necesitan reglas
para cada parte del proceso y para
todas las juntas que deban realizarse, entre otros eventos necesarios
para mantener la estrategia con un
buen nivel de implementación. Un
plan de acción con victorias y reglas constantes crea una seguridad
y tranquilidad en todas las personas involucradas en el proyecto y
facilita el cambio.
Después de realizar estos pasos, el administrador se encuentra
en buenas manos y puede empezar
con certeza la gran travesía de implementar la estrategia en la insƟtución. Sin embargo, es importante
no olvidarse de dos puntos claves

que serán vitales para el éxito de la
estrategia. El primero: una buena
comunicación.

Se capacitó a 50 administradores en técnicas de presentación para asegurar un
método de comunicación
estándar, el cual sería transmiƟdo a todos los afectados
por el proyecto para que de
esta manera comprendieran
el contexto de los cambios
y la forma en que estos los
afectarían a cada uno de
ellos (Ross, J., 2011).
Y no es sólo tener una buena comunicación, sino por lo menos una
comunicación estándar y relacionable con todas las áreas dentro
de la insƟtución. El segundo punto:
los eventos inesperados. Es crucial
saber que al final siempre surgirán
cosas inesperadas y es de suma importancia que el administrador conozca cómo manejarlas.

lo inesperado ocurrirá. Cuando suceda, es imponderable
que los lideres uƟlicen toda
su experiencia y la de sus colegas para que puedan adaptarse a la nueva situación y
el proyecto se mantenga en
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pie; y de esta manera cumplir con sus compromisos
hacia la organización (Ross,
J., 2011).
Con una rápida adaptación impulsada desde el administrador, la
estrategia podrá seguir su marcha
hacia el objeƟvo planeado.
Es curioso que la principal razón
por la cual las estrategias no se implementan adecuadamente resulten ser las personas mismas que
las formulan. Y es que aun y cuando son ellas las más moƟvadas para
implementar dicho cambio, dejan
esa tarea a alguien más o a la suerte. Por alguna razón, sienten que su
trabajo ya está hecho y que no necesitan involucrarse más. Y es normal senƟrse más a gusto con la sola
tarea de planear una estrategia, ya
que la implementación suele venir
de la mano de muchos problemas
y situaciones inesperadas. Sin embargo, debe surgir un cambio en la
mentalidad de los administradores,
en especial de aquellos que sienten
que su trabajo está terminado cuando en verdad apenas comienza.
En conclusión, cito al exejecuƟvo en jefe de IBM, Louis Gerstner,
que resume excelentemente la situación actual: “Lograr que ocurra
es posiblemente más importante
que crear una brillante nueva es-

trategia. Ejecución —hacerlo posible— es la cualidad más menospreciada de un líder empresarial”.

Bibliograİa
Springer, ChrisƟne, 2005, “Keys to Strategy
ImplementaƟon”, PA Times, 28(9), 9-9.
Ross, Jeremy, 2011, “Factors to Support
Successful Strategy implementaƟon.
LogisƟcs and Transport”, Focus, 13(1),
pp. 40-43.
Bradley, Chris, MarƟn Hirt y Sven Smit,
2011, “Have you Tested your Strategy
Lately?”, McKinsey Quarterly, (1), 4053.
Hall, Brandon, 2008, “Five Key AcƟons for
ImplemenƟng Strategy”, Chief Learning
Oﬃcer, 7(11), 18-18.

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        <name>Dublin Core</name>
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                <text>González Alcalá, José Ricardo, Editor Responsable</text>
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                  <text>Políticas Sociales Sectoriales. Es una publicación anual, editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León, a través de la Facultad de Trabajo Social y Desarrollo Humano. En esta publicación se presentan los trabajos presentados del coloquio que lleva su nombre, y que por su calidad son seleccionados, de acuerdo a los ejes estructurales en que se desarrolló: Familia y Género, Grupos Vulnerables, Educación, Salud, Pobreza y Desarrollo Social, Trabajo Social y Políticas Sociales, Vivienda y Desarrollo Urbano, Empleo y Crecimiento Económico. Este importante evento constituye un hito transcendental en la formación profesional y en el aporte al desarrollo social y bienestar de la población. Se felicita a los autores por su invaluable contribución.</text>
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                <text>Políticas Sociales Sectoriales. Es una publicación anual, editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León, a través de la Facultad de Trabajo Social y Desarrollo Humano. En esta publicación se presentan los trabajos presentados del coloquio que lleva su nombre, y que por su calidad son seleccionados, de acuerdo a los ejes estructurales en que se desarrolló: Familia y Género, Grupos Vulnerables, Educación, Salud, Pobreza y Desarrollo Social, Trabajo Social y Políticas Sociales, Vivienda y Desarrollo Urbano, Empleo y Crecimiento Económico. Este importante evento constituye un hito transcendental en la formación profesional y en el aporte al desarrollo social y bienestar de la población. Se felicita a los autores por su invaluable contribución.</text>
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                <text>Políticas Sociales Sectoriales. Es una publicación anual, editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León, a través de la Facultad de Trabajo Social y Desarrollo Humano. En esta publicación se presentan los trabajos presentados del coloquio que lleva su nombre, y que por su calidad son seleccionados, de acuerdo a los ejes estructurales en que se desarrolló: Familia y Género, Grupos Vulnerables, Educación, Salud, Pobreza y Desarrollo Social, Trabajo Social y Políticas Sociales, Vivienda y Desarrollo Urbano, Empleo y Crecimiento Económico. Este importante evento constituye un hito transcendental en la formación profesional y en el aporte al desarrollo social y bienestar de la población. Se felicita a los autores por su invaluable contribución.</text>
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                <text>Políticas Sociales Sectoriales. Es una publicación anual, editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León, a través de la Facultad de Trabajo Social y Desarrollo Humano. En esta publicación se presentan los trabajos presentados del coloquio que lleva su nombre, y que por su calidad son seleccionados, de acuerdo a los ejes estructurales en que se desarrolló: Familia y Género, Grupos Vulnerables, Educación, Salud, Pobreza y Desarrollo Social, Trabajo Social y Políticas Sociales, Vivienda y Desarrollo Urbano, Empleo y Crecimiento Económico. Este importante evento constituye un hito transcendental en la formación profesional y en el aporte al desarrollo social y bienestar de la población. Se felicita a los autores por su invaluable contribución.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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                <text>Políticas Sociales Sectoriales. Es una publicación anual, editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León, a través de la Facultad de Trabajo Social y Desarrollo Humano. En esta publicación se presentan los trabajos presentados del coloquio que lleva su nombre, y que por su calidad son seleccionados, de acuerdo a los ejes estructurales en que se desarrolló: Familia y Género, Grupos Vulnerables, Educación, Salud, Pobreza y Desarrollo Social, Trabajo Social y Políticas Sociales, Vivienda y Desarrollo Urbano, Empleo y Crecimiento Económico. Este importante evento constituye un hito transcendental en la formación profesional y en el aporte al desarrollo social y bienestar de la población. Se felicita a los autores por su invaluable contribución.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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                  <text>Políticas Sociales Sectoriales. Es una publicación anual, editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León, a través de la Facultad de Trabajo Social y Desarrollo Humano. En esta publicación se presentan los trabajos presentados del coloquio que lleva su nombre, y que por su calidad son seleccionados, de acuerdo a los ejes estructurales en que se desarrolló: Familia y Género, Grupos Vulnerables, Educación, Salud, Pobreza y Desarrollo Social, Trabajo Social y Políticas Sociales, Vivienda y Desarrollo Urbano, Empleo y Crecimiento Económico. Este importante evento constituye un hito transcendental en la formación profesional y en el aporte al desarrollo social y bienestar de la población. Se felicita a los autores por su invaluable contribución.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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                    <text>Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

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�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN

Dr. Jesús Ancer Rodríguez
Rector
M.E.C. Rogelio G. Garza Rivera
Secretario General
Dr. Juan Manuel Alcocer González
Secretario Académico
Lic. Rogelio Villarreal Elizondo
Secretario de Extensión y Cultura
Dr. Celso José Garza Acuña
Director de Publicaciones
M.T.S. María Teresa Obregón Morales
Directora de la Facultad de Trabajo Social
y Desarrollo Humano.

DIRECTORIO DE LA REVISTA Y CONSEJO EDITORIAL
M.C. María Eugenia Lobo Hinojosa
Editor Responsable

Consejo Editorial 2015

Dr. Manuel Ribeiro Ferreira
Dr. Raúl Eduardo López Estrada
M.T.S. María Teresa Obregón Morales
M.C. María Eugenia Lobo Hinojosa
M.T.S. Lydia del Carmen Ávila Zarate
M.T.S. Laura Gonzalez García
M.T.S. Ana María Contreras Ramírez
M.T.S. María Francisca García Ramos
M.T.S. Reina Hernández Hernández
M.T.S. Adolfo José Aldrete Valencia

2

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año 2, No.2.
Editor Responsable: M.C. María Eugenia Lobo Hinojosa

Políticas Sociales Sectoriales, Año 2, N°2, Agosto 2015-Julio 2016. Es una
publicación anual, editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León, a
través de la Facultad de Trabajo Social y Desarrollo Humano. Domicilio de la
publicación: Facultad de Trabajo Social y Desarrollo Humano, Avenida
Universidad s/n Cd. Universitaria, San Nicolás de los Garza, Nuevo León,
México, C.P. 66451. Teléfono: +528183521309.Fax:+528183521309.
http://www.ftsydh.uanl.mx. Editor Responsable: M.C. María Eugenia Lobo
Hinojosa. Reserva de derechos al uso exclusivo No. 04-2014-102114402600203. ISSN 2395-8456 ambos otorgados por el Instituto Nacional de Derecho
de Autor, Registro de marca ante el Instituto Mexicano de la Propiedad
Industrial: en trámite. Responsable de la última actualización de este Número,
Facultad de Trabajo Social y Desarrollo Humano, M.C. María Eugenia Lobo
Hinojosa. AV. Universidad s/n C.P. 66451, San Nicolás de los Garza, Nuevo
León, México. Fecha de la última modificación: 11 de Agosto de 2015.
Las opiniones expresadas por los autores no necesariamente reflejan la
postura del editor de la publicación.
Prohibida su reproducción total o parcial de los contenidos e imágenes de la
publicación sin previa autorización del Editor.

Todos los derechos reservados
© Copyright 2015
dirección.fts@uanl.mx

3

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

PRESENTACIÓN

POLÍTICAS SOCIALES SECTORIALES publica en esta edición 62
interesantes artículos que se complace en poner a consideración de la
comunidad académica y del público en general.
Todos los trabajos que configuran este número fueron presentados en el
marco de un importante evento internacional de políticas sociales sectoriales –
el cual constituye un hito trascendental en el aporte al desarrollo social y
bienestar de la población--, y escogidos para su publicación por su calidad
científica y/o académica, a través del escrutinio y dictaminación de un Comité
Editorial Científico que se configuró para tal efecto.

Los artículos están realizados por investigadores, docentes y profesionales
interesados en las políticas sociales y la construcción del bienestar social, así
como en difundir el conocimiento.
Para su mejor comprensión, el contenido se divide en ocho ejes estructurales:
Familia y Género, Grupos Vulnerables, Educación, Salud, Pobreza y
Desarrollo, Trabajo Social y Políticas Sociales, Vivienda y Desarrollo Urbano
Empleo y Crecimiento Económico.
Esperamos que la lectura de estos documentos estimule la reflexión y el
debate, a fin de favorecer el desarrollo y aplicación del conocimiento científicosocial. Así mismo, agradecemos y felicitamos a los autores por su invaluable
contribución y los invitamos a seguir participando, pues la publicación es uno
de los medios más importantes para la difusión del saber.

4

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

ÍNDICE
ARTÍCULOS Y AUTORES.

Pág.

Eje 1: FAMILIA Y GÉNERO
1

Sobre la familia y su estudio en contextos violentos. Aspectos
importantes para el estudio de la familia bajo el contexto de
violencia en México. Karla Salazar Serna, Manuel Ribeiro Ferreira,
Héctor Augusto Mendoza Cardenas (Universidad Autónoma de Nuevo
León).

13

2

Sexualidad femenina: entre la tradición y la transición. Alicia
Hernández Montaño, José González Tovar, Diana Isabel López
Rodriguez, Martin Carlos Hernández Ruiz. (Universidad Autónoma de
Coahuila).

29

3

Transformaciones en las actividades de reproducción domestica:
preparación de alimentos y tareas del hogar (2002 y 2009). Beatriz
Gabriela Garza Montoya, María Elena Ramos Tovar (Universidad
Autónoma de Nuevo León).

42

4

El amor si duele… ¿Y, quien me protege?: Mujeres violentadas por
su pareja. María Eugenia Lobo Hinojosa, Ana María Contreras
Ramírez, Luz Amparo Silva Morín, Laura González García. (Universidad
Autónoma de Nuevo León).

65

5

Acciones del Trabajador Social ante la atención de familias en el
ámbito de la Educación Especial. Cornelio De la Cruz Martínez,
Rebeca del Rocío Mathey Udaeta, Alicia Rodriguez de la Torre
(Universidad Veracruzana).

86

6

Caracterización del perfil del trabajador social que atiende a
mujeres en situación de violencia conyugal. Karina Flores López
(Universidad Autónoma de Nuevo León).

104

7

La Familia, el paciente diabético y sus estilos de vida. Maricela Cruz
del Ángel, Candy Lizeth Garcia Hernandez, Noelia Pacheco Arenas,
Mónica Ivonne Cerón Márquez (Universidad Autónoma de Nuevo León).

115

8

Estrategias profesionales desde el trabajo social con mujeres en
familias monoparentales. Maricela Cruz del Ángel, Mayté Pérez
Vences, Ivan Hernandez Ventura, Maria Isabel Mendoza Flores
(Universidad Veracruzana).

127

EJE 2: GRUPOS VULNERABLES

9

Sentimientos de vulnerabilidad y necesidades complejas de los
buscadores de asilo en Bodo, Noruega. Karla Salazar Serna, Manuel
Ribeiro Ferreira (Universidad Autónoma de Nuevo León).
5

144

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

10

Educación y estigma: el significado semántico de autismo y
discapacidad en alumnos de psicología de la Universidad de
Sonora. María del Rosario López Villegas, Blanca Aurelia Valenzuela
(Universidad de Sonora).

160

11

Inclusión de personas con discapacidad en el ámbito laboral en
Ciudad Juárez. Fabiola Nahomi Mendiola Luján, Nemesio Castillo
Viveros (Universidad Autónoma de Ciudad Juárez).

178

12

Narco-cultura y poder: análisis de su significado a través de redes
semánticas en jóvenes universitarios. Ana María López Gallegos,
Cecilia Vázquez García, Luis Eduardo Pérez Ortiz, Laura Patricia
Gutiérrez Zapata (Universidad Autónoma de Coahuila).

200

13

Condición física de los adultos mayores independientes de la
comunidad de San Nicolas de los Garza Nuevo Leon: resultados
preliminares. Rosa María Cruz Castruita, Magdalena Soledad Chavero
Torres, Alma Rosa Lydia Lozano González, Dulce Carolina Ceja
Hernández (Universidad Autónoma de Nuevo León).

219

14

A realidade de crianças e adolescentes na perspectiva da
efetivação dos direitos fundamentais no estado do Paraná/Brasil.
Maria Carolina Gonçalves Luiz, Maria Gorett Freire Vitiello, Nathalia
Lainetti de Oliveira, Vera Lucia Tieko Suguihiro (Universidade Estadual
de Londrina).

235

15

Reciprocidad intergeneracional y entre generaciones cuidados en
la vejez. Motivaciones, sentidos y significados desde los
cuidadores. María Concepción Arroyo Rueda, Matilde Bretado García,
Sagrario Garay Villegas (Universidad Autónoma de Nuevo León).

256

16

Condiciones de dificultad que presentan los adultos mayores
Totonacos en etapa de vejez joven en la localidad de papantla de
Olarte, en el municipio de Papantla, Veracruz. Miguel Ángel Cruz
Treviño, Rodrigo Absalón Lara, Mónica Ivonne Cerón Márquez, Mario
Cesar Hernández Espinoza (Universidad Veracruzana).

271

17

Solidaridad que recibe el Adulto Mayor en su contexto familiar,
estudio realizado en una comunidad Apodaquense. Hortensia
Margarita Sánchez Guerrero, María Francisca García Ramos, María
Margarita Ramírez González, María Teresa Obregón Morales
(Universidad Autónoma de Nuevo León).

288

18

La violencia en la vejez. Rosa María Flores Martínez, Blanca Mirthala
Tamez Valdez (Universidad Autónoma de Nuevo León).

305

19

La vulnerabilidad social como condición común en las
problemáticas sociales: análisis desde Trabajo Social para su
atención. Blanca Yaneli Aranda Reyes (Universidad Autónoma de
México).

319

6

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

20

Procesos artísticos para la prevención del delito en jóvenes con
vulnerabilidad social. Blanca Alejandra Cleto Garza, Laura González
García (Universidad Autónoma de Nuevo León).

338

21

Sexualidad, políticas públicas y envejecimiento: el caso del asilo
de ancianos Juan Pablo II. Joel Alfonso Vergudo Córdova, José
Francisco Barrera Barrios, Juan Carlos Alfaro Grijalva (Dpto. de Trabajo
Social, Universidad de Sonora).

355

22

Intervención con grupos productivos de adolecentes embarazadas
atendidas en el Programa de Bienestar Social; DIF, N.L. Juanita
Josefina Rodriguez Cerda, María Angélica Rocha Valero, Tabita
Balderas Rodriguez, Ana María Contreras Ramírez (Universidad
Autónoma de Nuevo León).

368

23

Matrimonios de niñas nahuas en Aguacapa II, Mpio. Ixhuatlan de
Madero Veracruz. La intervención de Trabajo Social a grupos
vulnerables. Cecilia Guzmán Hernández, Alba Hortencia González
Reyes (Universidad Veracruzana Poza Rica).

383

24

Integración social y política de los homosexuales en México.
Elena Arlette Rentaría Maldonado (Universidad Autónoma de Nuevo
León).

398

25

Atención a los Derechos Humanos de los Grupos Vulnerables:
como política social. María Taide Garza Guerra, Karla Lorena
Andrade Rubio, Simón Pedro Izcara Palacios, Ana Karen Corona
Ramírez.

414

26

Intervención de trabajo social con familias de niños con
discapacidad física-motriz e inclusión en el proceso de
rehabilitación. Mario César Hernández Espinoza, Alba Hortencia
González Reyes, Rodrigo Absalón Lara, Mónica Ivonne Cerón Márquez
(Universidad Veracruzana).

425

EJE 3: EDUCACIÓN

27

Generación de una comunidad Virtual de Aprendizaje: influencia de
las TIC´s en la docencia. Miguel Ángel Iglesias Cantú, Lydia del
Carmen Ávila Zarate (Universidad Autónoma de Nuevo León).

446

28

Intervención del trabajo social en el desarrollo de la
documentación para los sistemas de calidad en salud. Dora Alicia
Daza Ponce, Noelia Pacheco Arenas, Susana Anabel Guillen Ramírez,
Miguel Ángel Cruz Treviño (Universidad Veracruzana).

458

29

La familia, la escuela y el ambiente laboral como principales
agentes de socialización política en la zona metropolitana de
Monterrey. José Manuel Vázquez Godina, Víctor Néstor Aguirre Sotelo
(Universidad Autónoma de Nuevo León).

472

7

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

30

Capital familiar y logros educativos. Estudio correlacional en
contextos de pobreza de la zona Metropolitana de Monterrey.
Oswaldo Méndez Ramírez (Universidad Autónoma de Coahuila).

491

31

Proyecto de intervención social: “Andamiaje literario: visiones y
construcciones de los estudiantes universitarios en torno a la
lectura”. Damián Emmanuel Monsiváis Orozco, María Eugenia Lobo
Hinojosa (Universidad Autónoma de Nuevo León).

509

32

Factores psicológicos que influyen en el acoso escolar (Bullying).
Diana Isabel López Rodriguez, Alicia Hernández Montaño, José
González Tovar, Martin Carlos Hernández Ruiz (Universidad Autónoma
de Coahuila).

536

33

Bullying entre adolescentes en un contexto académico. Andrea
Paola Buentello Astorga (Universidad Autónoma de Nuevo León).

549

34

Experiencias y significados del acoso escolar en educación
secundaria. Jimena Alejandra Morales Cedillo (Universidad Autónoma
de Nuevo León).

561

35

Educación sexual en adolescentes escolarizados de educación
media y media superior del Estado de Nuevo León como intervenir
desde el Trabajo Social. Esmeralda González Almontes, David De
Jesús Reyes (Universidad Autónoma de Nuevo León).

577

36

Impacto de las opciones de educación para la vida en las
egresadas de la Licenciatura en Trabajo Social de la Universidad
Autónoma de Nuevo León. Karina Elizabeth Sánchez Moreno, Lydia
del Carmen Ávila Zárate (Universidad Autónoma de Nuevo León).

592

EJE 4: SALUD

37

Predicción del Índice de Masa Corporal del Hijo por Variables
Maternas. José Moral de la Rubia, Rosario Edith Ortiz Félix, Yolanda
Flores Peña (Universidad Autónoma de Nuevo León).

604

38

La educación en los derechos de los pacientes como ámbito de
intervención social en el sector salud. Blanca Guadalupe Cid de
León Bujanos, Silvia Vázquez González (Universidad Autónoma de
Tamaulipas).

624

39

Alimentos y sentimientos. Una evaluación cualitativa. Janneth
Rosales Cervantes, Bertha Rodriguez Ruelas (Universidad Autónoma
de Nuevo León).

637

40

Actitudes socioculturales y percepción de la imagen corporal y la
obesidad en universitarios. Edith Guadalupe Coronado Sánchez,
María Natividad Ávila Ortiz (Universidad Autónoma de Nuevo León).

650

8

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

41

Patrones de alimentación, trastornos de conducta alimentaria y
rendimiento académico en estudiantes de FASPYN y FTSYDH. Isela
Alejandra Espinoza Barroso, María Natividad Ávila Ortiz (Universidad
Autónoma de Nuevo León).

670

42

Influencia del apoyo social en las conductas sexuales de
adolescentes de una escuela pública de educación media superior
del Estado de Nuevo León. Karen Marlene Velázquez Ayala, Dante
Octavio Isau Garza Fabela, Lubia Del Carmen Castillo Arcos, Raquel
Alicia Benavides Torres (Universidad Autónoma de Nuevo León).

687

43

Proyecto “Prevención de las Complicaciones Derivadas de la
Diabetes Mellitus”. Alicia Damaris González Aguirre, María Margarita
Ramírez González (Universidad Autónoma de Nuevo León).

699

44

Inicio sexual y uso de métodos anticonceptivos de adolecentes
varones de escuelas públicas de educación media y media
superior del Estado de Nuevo León. Dante Octavio Isau Garza
Fabela, David De Jesús Reyes (Universidad Autónoma de Nuevo León).

711

45

Abordaje teórico de la salud y estilo de vida en adolecentes.
Adriana Zambrano Moreno, David De Jesús Reyes, Nohemí Liliana
Negrete López (Universidad Autónoma de Nuevo León).

724

46

Conductas de riesgo relacionadas a la alimentación de los
adolescentes de Nuevo León según la ENSANUT 2012. Sandra Rubí
Amador Corral, Martha Leticia Cabello Garza (Universidad Autónoma de
Nuevo León).

746

47

Dificultades familiares y personales que presentan los pacientes
con enfermedad de Chagas de la localidad de Tuzancali, Mpio. de
Tlachichilco, Veracruz. Mónica Ivonne Cerón Márquez, Maricela Cruz
del Ángel, Rodrigo Absalón Lara, Mario Cesar Hernández Espinoza
(Universidad Veracruzana).

761

EJE 5. POBREZA Y DESARROLLO SOCIAL

48

Desarrollo, pobreza y Autonomía Financiera en los Municipios del
Estado de Oaxaca. Miguel Cruz Vásquez, Renato Salas Alfaro
(Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla).

777

49

Formación de Agentes de Desarrollo Humano local en el Municipio
de Victoria, Tamaulipas, México. Jorge Martin Trujillo Bautista,
Guillermina de la Cruz Jiménez Godínez, Myrna Maribel Medrano
Vargas, Lucia Cecilia Cano Martínez (Universidad Autónoma de
Tamaulipas).

790

50

La incorporación del agente de desarrollo humano local, un
elemento para la política social. Guillermina de la Cruz Jiménez
Godínez, Norma Alicia Nieto Reyes, Lucia Cecilia Cano Martínez,
German Salazar Mendivil (Universidad Autónoma de Tamaulipas).
9

806

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

51

Una lectura al modelo de Desarrollo Rural Colombiano. Diana Paola
Melo López (Universitaria Juan de Castellanos).

821

52

Riesgo de pobreza en las regiones mexicanas: Una estimación con
un método que considera las deudas de los hogares. Ana Beatriz
Carrera Aguilar, Mario Camberos Castro, Joaquín Bracamontes
Nevárez (Universidad Autónoma de Nuevo León).

836

EJE 6. TRABAJO SOCIAL Y POLÍTICAS SOCIALES

53

Participación y liderazgo en pobladores de cuatro colonias del
municipio de San Nicolás de los Garza, Nuevo Leon. María
Francisca García Ramos, María Margarita Ramírez González, Hortensia
Margarita Sánchez Guerrero, Reina Hernández Hernández (Universidad
Autónoma de Nuevo León).

859

54

A gestão do orçamento público na perspectiva do processo
democrático e o papel dos conselhos de direitos. Valdir Anhucci,
Vera Lucia Tieko Suguihiro (Universidade Estadual do Paraná–
UNESPAR Campus Apucarana).

875

55

El fenómeno del consumo excesivo de alcohol entre los jóvenes
del área metropolitana de Monterrey, un análisis de las
perspectivas y motivaciones de los autores; rutas de acción para el
trabajo social. Juan Luis Herrera Díaz (Universidad Autónoma de
Nuevo León).

884

56

Política social y desarrollo humano; un análisis teórico, desde la
disciplina de trabajo social. Martin Castro Guzmán, Karla Patricia
Hernández Sosa, Rubí Asunción Chablé Valencia, Silvia Andrea
Serrano Padilla (Universidad Autónoma de Yucatán).

902

57

Institucionalización de la orientación pre matrimonial en el registro
civil del Municipio de Minatitlán: una contribución desde la
academia, el Trabajo Social a la Política Familiar Municipal. Ruth
Lomelí Gutiérrez, Omar Castro Prado, Nora Hilda Fuentes León, Jorge
Hernández Ríos (Universidad Veracruzana).

918

58

El papel del trabajador social dentro de las instituciones de
asistencia social, ante los nuevos retos contextuales. Blanca Yaneli
Aranda Reyes, Karina Flores López, Mario Armando Ochoa Pérez
(Universidad Nacional Autónoma de México).

936

EJE 7. VIVIENDA Y DESARROLLO HUMANO. EMPLEO,
CRECIMIENTO ECONÓMICO.
59

Influencia de los sentidos en el diseño de espacios. Marta Nydia
Molina González, Liliana Beatriz Sosa Compean (Universidad
Autónoma de Nuevo León).

10

958

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

60

Una cuidad caminable: elementos teóricos para el estudio de la
movilidad peatonal. Sonia Guadalupe Rivera Castillo, Carmen Aida
Escobar Ramírez, María Marlen de León Cepeda (Universidad
Autónoma de Nuevo León).

973

61

Los bancos de alimentos como soporte de una política alimentaría
sustentable. Jorge Eduardo Cano Garza, Raúl Eduardo López Estrada
(Universidad Autónoma de Nuevo León).

993

Interacción Hombre-Computadora en el mercado laboral. Jesús
Salvador Guillen Pérez (Universidad Autónoma de Nuevo León).

1008

62

11

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

12

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Sobre las familias y su estudio en contextos violentos.
Aspectos importantes para el estudio de la familia bajo el
contexto de violencia en México.
“…las familias constituyen unidades complejas que forman parte
de un mismo contexto social, a su vez complejo y cambiante”
Ribeiro (2009: 57)
1

Karla Salazar Serna
2
Manuel Ribeiro Ferreira
3
Héctor Augusto Mendoza Cárdenas

Resumen
En los últimos años los eventos de violencia en México vinculada al crimen
organizado y narcotráfico en entornos públicos se han incrementado
provocando diversos efectos sobre la población (Azaola, 2012; Castells, 2013;
Ceniceros, 2013; Cisneros, 2010; Robledo, 2012; Sánchez, 2011). Cabe
puntualizar que las dinámicas sociales han sido modificadas ya sea acorde a
la experiencia vivida o bien a los diferentes niveles de percepción sobre la
posibilidad de ser víctima de algún evento violento (Salazar, Ribeiro y
Mendoza, 2015).
No obstante, aún no existen suficientes estudios que profundicen en analizar
cómo han sido modificadas las dinámicas de las familias mexicanas,
principalmente desde dos vertientes:
1.- Transformaciones de las dinámicas familiares a partir de percibirse
vulnerables ante los hechos de ésta violencia.
2.- Transformaciones en las dinámicas familiares a partir de que uno o más
integrantes han sido víctimas directas de ésta violencia.
Asimismo, el estudio de la dinámica familiar bajo el contexto de esta violencia
es una tarea que, entre sus especificidades, requiere tanto establecer cómo
se visualiza a la familia dentro de su estudio y reconocer los diferentes efectos
de la violencia vinculada a grupos delincuenciales y armados sobre las
familias, mismos que se han documentado en algunos países vecinos.
En este sentido, el presente documento pretende comunicar las bases que
enmarcarán un estudio enfocado a conocer los significados que las familias
otorgan a las transformaciones sufridas a partir de experiencias violentas
vinculadas al narcotráfico en Nuevo León. De esta forma, la primera parte del
1

Posgrado de la Facultad de Trabajo Social y Desarrollo Humano.
Posgrado de la Facultad de Trabajo Social y Desarrollo Humano.
3
Posgrado de la Facultad de Trabajo Social y Desarrollo Humano.
2

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documento señala las principales consideraciones sobre la familia y su estudio
que permiten señalar los antecedentes que llevan a establecer la noción que
se tendrá de familia; en tanto, la segunda parte del documento describe
algunas aportaciones que se han realizado sobre el estudio de las familias
(principalmente en otros países) bajo entornos violentos vinculados a grupos
armados, narcotráfico y crimen organizado, lo que permite visibilizar los
efectos que esta violencia ha generado en sus dinámicas.
Palabras Clave: Familia, transformaciones, violencia, narcotráfico, entornos
violentos.
Algunas consideraciones sobre la familia y su estudio
Al ser la familia el objeto de la presente discusión, se torna importante
mencionar a qué se hace referencia cuando hablamos de una familia, lo cual
remitió a revisar diferentes conceptualizaciones que se le han asignado a este
grupo social. Cabe señalar, que el esfuerzo por definirla ha mostrado que es
una tarea compleja, Ribeiro dice al respecto: “La variedad de organizaciones
familiares que encontramos en las diversas sociedades es tan grande, que
ello dificulta la tarea de definir con precisión lo que es la familia” (Ribeiro,
2009: 24). En concordancia, importa decir que el estudio de la familia se
4
caracteriza por su carácter interdisciplinario , su posición social y natural la
asigna como uno de los objetos más difíciles de abordar teóricamente, lo cual
genera polémicas en su estudio, incluso dentro de cada disciplina (Chacón y
Bestard, 2011).
La heterogeneidad sobre su conceptualización se extiende basada en su
función operativa, la cual puede estar permeada por diferentes concepciones
5
jurídicas, políticas e ideológicas del papel de la familia en la sociedad . Por
ejemplo, desde el ámbito jurídico en el Estado de Nuevo León y para fines de
sancionar la violencia familiar y conyugal, se ha estipulado en el artículo dos
de La Ley de Prevención y Atención Integral de la Violencia Familiar del
Estado de Nuevo León que la familia es un “Conjunto de dos o más personas
que vivan o hayan vivido juntas, con lazos de consanguinidad, de afinidad,
civil o de confianza; donde se desarrollen las funciones de subsistencia,
afecto, protección y socialización” (Ley de Prevención y Atención Integral de la
Violencia Familiar en el Estado de Nuevo León, 2011).
No obstante, tal definición dista de la concepción utilizada por diversos
estudios sociales de la familia, donde el concepto de familia descansa en su
4

En este sentido, Farrel señala “The disciplines of anthropology, sociology, history, and psicology
all have particular orientations to the institution of the family that define their theorical
positions and research agendas” (Farrel, 1999: 5).
5
Al respecto, dicen Chacón y Bestard (2011) que las diferentes concepciones políticas de lo que
tiene que ser la familia normativamente en una sociedad puede responder tanto al fundamento
de los valores morales dentro de ésta como a la ideología de justicia dentro del contrato social.

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reproducción generacional; por mencionar un ejemplo, podemos señalar la
concepción establecida por Elizabeth Jelin que refiere a la familia como una
institución social ligada a la sexualidad y a la procreación, a través de la que
se otorga un significado social y cultural a las necesidades de sus miembros
(Baeza, 2005). Incluso, desde una perspectiva jurídica, Brena dice que: “La
familia no es, desde luego, una creación jurídica, sino un hecho biológico,
derivado de la procreación reconocido, diseñado social y culturalmente, al que
se le han atribuido diversas funciones políticas, económicas, religiosas y
morales” (Brena, 2004: 743).
Siguiendo la idea sobre su concepción jurídica, Hoyos discute la siguiente
tesis:
…se debe evitar caer en la tentación de establecer una noción legal
de familia, porque con ella se cerraría el paso a múltiples y complejas
formas de asociación afectiva entre los seres humanos y se dejarían,
del mismo modo, por fuera del sistema jurídico formas de lo familiar
que no tuvieran concordancia con la definición legal establecida, lo
cual implicaría aceptar la existencia de familias legales y familias
ilegales, distinción con la que se fracturarían ya no sólo la familia sino
todo derecho social (Hoyos, 2005: 277).
Ahora bien, en cuanto a la idea de derivar a la familia desde la procreación,
para Sánchez, López y Palacio, enlazar la procreación con el concepto de
familia está relacionado a que:
…hijos e hijas aparecen como nuevos sujetos garantes de la
continuidad del orden social y, para los progenitores, configuran
referentes del cumplimiento legal, social y emocional de las
obligaciones pautadas…los hijos e hijas proyectan la imagen
social de las necesidades individuales y desplazan el sentido de
la familia hacia los intereses particulares (Sánchez, López y
Palacio, 2013: 152).
Sin embargo, Sánchez, López y Palacio (2013) reconocen (en su estudio
sobre familias en situación trasnacional) que existe una prevalencia social en
el reconocimiento de los hijos y las concepciones y definiciones de familia, la
cual se hace evidente en la reconfiguración de las dinámicas relacionales y
vinculantes.
De igual forma, la tensión sobre el concepto y estudio de la familia se devela
en la siguiente definición “La familia es una organización social que contiene
intrínsecamente cambio y tradición, novedad y habito, estrategia y norma”
(Cicerchia, 2007: 72). De esta manera, se entiende que la definición de familia

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6

se ha realizado desde diferentes acepciones ; en consecuencia, es posible
decir que no existe un acuerdo uniforme para definir su concepto.
Por otro lado, sí existe una aproximación al consenso sobre las funciones de
la familia, un argumento que esencialmente se puede identificar en diversos
documentos, es el siguiente: “Es la primera instancia educacional, donde tiene
lugar la socialización primaria” (García, 1999: 172). Es decir, se le asigna una
función primordial: la socialización.
De manera similar, se le asignan funciones biológicas, económicas y
culturales, por mencionar algunos ejemplos: Morad, Bonilla y Rodríguez
(2012) reconocen a la familia como una institución articulada a la sociedad,
que a través de la historia se ha conformado de diferentes formas y que sus
funciones han estado orientadas a la reproducción y mantenimiento de la
especie; en tanto, García señala: “…la familia desempeña un papel importante
para la dimensión económica de la sociedad. En la familia es donde se
aprenden los criterios para el gasto” (García, 1999: 177); por su parte, Franco
dice “Es en la familia donde suelen plantearse lo que constituirán las grandes
necesidades sociales: educación de los hijos, mantenimiento de las personas
mayores, salud de sus miembros, etc.” (Franco, 1998: 81). Empleando las
palabras de Ribeiro: “Se espera entonces que la familia aporte una
contribución indispensable al desarrollo económico, social y cultural de una
sociedad” (Ribeiro, 2011: 3).
7

Dentro de la función social de la familia , García señala: “La familia da la
configuración básica a la estructura social por ser la primera instancia de
formación de grupos y relaciones sociales y porque adjudica un primer status
a sus miembros” (García, 1999: 172). De acuerdo a este autor, la experiencia
social se adquiere a través del intercambio de símbolos, es decir, las personas
comprenden las acciones y las situaciones en términos de significado o
sentido; asimismo, es importante señalar que los procesos de socialización se
alargan tanto cuanto lo hace la experiencia social misma, donde la familia
desempeña un papel preponderante (García, 1999). Además, dentro de su
importancia social como grupo, se debe considerar que:

6

Además, importa puntualizar que dentro de los estudios contemporáneos de la familia se ha
discutido la importancia de establecer las diferencias entre un hogar y una familia (Alberdi,
1999; Ariza y Oliveira, 2003; López, 2001; Mendoza, 2011; Tuirán, 1993).
7
Cabe señalar, que para algunos estudiosos como Harris (1986) la determinación de asignar
funciones sociales a la familia tiene una fuerte influencia de la “teoría funcionalista”, la cual a
través de la asignación de cierta funciones sociales pretende explicar la existencia de la familia;
en palabras de este autor “El análisis funcional requiere que se distinga cuidadosamente entre
las condiciones que se han de satisfacer para que las personas y sus descendientes continúen
cooperando y las condiciones que se han de satisfacer para que sobrevivan los miembros
individuales” (Harris: 1986: 74). A manera de ilustración, Harris (1986) ejemplifica sobre la
reproducción, la educación, la socialización y el papel de la familia sobre éste desde la
perspectiva de diferentes estudiosos.

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�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

…las familias constituyen unidades complejas que hacen parte de
un mismo contexto social, a su vez complejo y cambiante. La
familia debe adaptarse al entorno que la envuelve y cambiar en la
medida que las fuerzas externas lo exijan…la familia es una
institución social diversa y compleja que interacciona con su
contexto y que se transforma continuamente” (Ribeiro, 2011: 5).
Aunado a lo anterior, no se debe perder de vista que la familia está compuesta
por individuos que establecen interacciones en diversos espacios sociales, de
acuerdo con Ribeiro:
La familia es de alguna manera lo que son los individuos que la
componen, las relaciones que se establecen entre ellos, el
grupo que ellos forman, los valores que comparten o disputan,
los contactos y redes que mantienen con otras familias y
grupos, el techo bajo el que habitan, las estrategias que
desarrollan para vivir, sus pasatiempos, etc. (Ribeiro, 2011: 3).
Al mismo tiempo, en palabras de Sánchez, López y Palacio: “…una de las
características que presenta la realidad familiar contemporánea es la
diversidad y heterogeneidad de formas de organización” (Sánchez, López y
Palacio, 2013: 136). Por ello, es pertinente explorar los diferentes tipos de
familia que se pueden apreciar en la actualidad, al respecto, Jiménez
comenta:
…frente a los fenómenos culturales como la mundialización, la
globalización y la pluralización, vemos el surgimiento, unos con
perplejidad otros con naturalidad, de diversas formas de familia:
familias monoparentales, familias conyugales, familias
compuestas por parejas que cohabitan el mismo hogar, familias
reconstituidas, artificiales, interculturales, etc. (Jiménez, 2005:
35).
Desde esta óptica y acorde con Builes y Bedoya (2008) la familia se ha
concebido como un sistema relacional con características propias que
establece una relación permanente y coevolutiva con otros sistemas sociales;
al respecto, agregan:
…las perspectivas contemporáneas caracterizan a la familia por
su diversidad de sus formas, relatos y creencias. Por esto, hoy
no pareciera posible hablar de la familia, sino de las familias,
conformadas por personas que pueden o no convivir en el
mismo lugar, conectadas fundamentalmente por lazos afectivos
de cuidado y protección, mediados por el lenguaje, además de
lazos consanguíneos o legales (Builes y Bedoya, 2008: 345).

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Bajo las anteriores consideraciones, en el presente documento se reconoce la
diversidad y la heterogeneidad del mundo familiar; en este sentido, se opta
por hacer referencia a “las familias”; asimismo, por su grado de pertinencia se
ha optado por utilizar el siguiente concepto: “…la familia es una
representación social expresada mediante una descripción que recoge la
morfología y las funciones…La familia es, pues, un sistema de relación con el
contexto social y la red de relaciones comunitarias que explican aquel”
(Cicerchia y Chacón, 2012: 12). Es decir, bajo este concepto se concibe cada
modelo familiar como una articulación entre el orden biológico y el orden
social, donde existe una relación directa entre el modo de concebir la familia y
8
los comportamientos (Cicerchia y Chacón, 2012).
De esta forma, al entender a las familias como el fruto de condicionantes
sociales nos lleva a explorar su construcción social regulada por costumbres y
leyes que son articuladas de manera distinta según la civilización y cultura de
la que se trate (Chacón y Bestard, 2011). Lo anterior, permite estudiar a las
familias desde una perspectiva relacional que interactúa con los problemas
sociales que caracterizan su entorno; en esta dirección, Chacón y Bestard
dicen:
…las familias suponen y significan un salto teórico y cualitativo
tanto hacia lo micro como a lo relacional; y es, precisamente, el
sistema de relaciones sociales el que puede explicar los
cambios y/o las permanencias que se sienten y viven de
manera directa e inmediata en las propias familias… (Chacón y
Bestard, 2011: 20).
De acuerdo a lo expuesto, importa tener en cuenta que los cambios violentos
que sufren las sociedades impactan de manera fuerte en las familias,
provocando modificaciones importantes en cuanto a su organización,
dinámica y en su interacción (Ribeiro, 2009). Para Fresneda “La familia no es
una institución al margen de los conflictos, y aun menos cuando sus distintas
partes se separan y son sometidas a distintas y poderosas influencias sociales
y culturales” (Fresneda, 2003:135).
En el orden de las ideas anteriores, es relevante considerar las relaciones que
se modifican entre los integrantes de las familias a causa de la influencia
externa al entorno familiar; aunado a lo anterior, Mallo dice “Muchas
relaciones complejas dentro de la familia evolucionan con los distintos
8

Para ilustrar esta idea, conviene hacer referencia al estudio realizado por Morad, Bonilla y
Rodríguez (2012) donde mencionan que el sostenimiento de los vínculos en las “familias
trasnacionales” está inmerso en las representaciones sociales sobre el deber ser del grupo
familiar y del migrante, debido a los procesos de reorganización donde la interacción de sus
integrantes ocurre bajo un pensamiento colectivo que configura un sueño acerca de la familia,
condicionando su comportamiento como agentes que ejercen una influencia en la
reconstrucción de su realidad social.

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caminos que los individuos toman. Estas nuevas circunstancias obligan a
redefinir constantemente la posición de cada uno dentro de este microcosmos familiar” (Mallo, 2012:118).
Así también, es preciso reconocer a las familias como un grupo social sujeto a
limitaciones legales y reglas que pueden limitar su libertad, en palabras de
Segalen: “They are also subject to the pressure of frequently tacit and
contradictory norms, and in they do not adapt to them, they are watched and
punished by various institutions seeking to control their degree of departure
from them” (Segalen, 1986: 287).
Resumiendo, la compleja tarea sobre el estudio de las familias nos lleva a
formular distinciones analíticas para su abordaje. Al respecto, Salvia (1995)
propone una distinción analítica que radica en ubicar el estudio de la familia
en dos dimensiones: 1) Familia y sociedad. La cual alude a la existencia de
una dinámica macrosocial que estructura las condiciones de constitución y
reproducción de las relaciones familiares, las cuales se caracterizan por
funciones y arreglos económicos, normativos, culturales y de poder, mismos
que pueden estar consensuados, impuestos o en conflicto; 2) Familia e
individuos. En ésta, se busca representar las formas en que las relaciones
familiares constituyen un campo de relaciones interpersonales que operan
como estructura de oportunidades para la reproducción física y social de los
individuos, así como para el desarrollo de los comportamientos y posibles
acciones por ellos protagonizadas.
De esta forma y una vez expuesta la complejidad que embarga al estudio de
la familia, se hace preciso considerar, para su estudio bajo contextos
violentos, una distinción analítica entre las relaciones “familia y contexto
social” y “familia e integrantes”; para después, construir un dispositivo analítico
capaz de articular ambas dimensiones y el carácter relacional entre ellas.
Rumbo al estudio de la familia bajo entornos violentos
Ahora bien, en lo tocante a los estudios contemporáneos de las familias en
México, se han develado diversos hallazgos sobre las modificaciones que se
han presentado en su tamaño (aumento o reducción de ésta); sobre su
estructura (divorcio, familias monoparentales, entre otros); sobre su economía
y las dinámicas relacionadas a ésta: los nuevos arreglos y negociaciones
influenciados por el mercado; sobre la dinámica en las relaciones
(básicamente dentro de las dimensiones de convivencia, afectividad y
conflictividad). Dichos tópicos han sido analizados bajo dispositivos que
permiten identificar importantes diferencias que descansan sobre el sector
social de pertenencia (cultura), estrato económico, cuestiones de género
(violencia doméstica y la división sexual del trabajo) y el ciclo de vida en que
la familia se encuentra (recursos, redes y relaciones) (Acosta, 2003; Ariza y
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Oliveira, 2001; De Oca y Hebrero, 2006; Mendoza, 2011; Poxtan; Quilodrán,
2003; Ribeiro, 2010; Tamez, 2011).
En tanto, en otros países, algunos estudios han dirigido su atención a los
diferentes procesos que viven las familias a partir de sus experiencias con
eventos violentos externos al ámbito familiar y a las transformaciones que se
han suscitado en ellas a partir de éstas. Acorde a los estudios realizados en
Colombia, Cifuentes (2009) comenta que la familia, como referente básico de
sociabilidad, recibe directamente los impactos de la violencia y han aprendido
en su entorno aquello que les permite sobrevivir, relacionarse y a ocupar un
lugar que deja de ser referente de seguridad e identidad. Asimismo,
menciona:
La familia se ve obligada a reorganizarse para enfrentar nuevas
situaciones, ofrecer protección a sus miembros y encontrar
estrategias de subsistencia que le permitan conservarse a pesar
de los embates del conflicto armado, secuestros, amenazas,
asesinatos selectivos, masacres, desplazamiento, vinculación
de sus miembros a los grupos armados irregulares, despojo de
bienes, enfrentamientos en el territorio habitado por la familia o
muy cerca de éste. (Cifuentes, 2009: 88-89).
De acuerdo con Lungo y Martel (2003), los hechos de violencia suscitados en
Centroamérica a partir de la década de los ochenta, y que aún permean la
9
actualidad de países como San Salvador, Guatemala, Nicaragua y Honduras ,
han dejado correr su influjo de manera importante en la estructura de las
relaciones familiares; es decir, se han experimentado transformaciones
importantes (aumento de hogares unipersonales, nucleares conyugales sin
hijos y nucleares monoparentales) en las últimas décadas.
De forma concreta, los hallazgos de Beristain (1998), en un estudio realizado
en Guatemala sobre los impactos de la violencia producida por el conflicto
armado, se puede observar que las transformaciones que sufren las familias a
partir de la vivencia de experiencias violentas surgen significativamente a raíz
de la pérdida de algún miembro de la familia, debido a que este suceso
provoca crisis familiares de carácter económico, social (sobrecarga de roles),
y afectivo; además, se vislumbra que las mujeres aparecen más afectadas
antes estos hechos, pues la tendencia es: que existen más mujeres viudas
que hombres viudos.
En el caso de El Salvador, de acuerdo con Miranda (2000), las implicaciones
de la violencia por el conflicto armado sobre las familias se hacen visibles en
la transformación de su estructura y dinámica como producto de la
desintegración familiar originada por la pérdida de parientes, las migraciones,

9
Los autores reconocen que la historia y cultura de cada país crean contextos particulares a
pesar de que sus manifestaciones actuales sean semejantes.

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y la desarticulación del tejido social. En los casos de migración forzada
(interna y externa), lo antes expuesto se hace visible en las reorganizaciones
familiares y las jefaturas monoparentales en los hogares, así también en el
sentimiento de pérdida de protección y seguridad cuando los integrantes
quedan sin referentes afectivos cercanos que les ayuden a contener las
experiencias vividas; acorde a lo anterior, el autor agrega: “Estos cambios en
la estructura y dinámicas de las familias, producen impacto en la subjetividad
de las personas y atentan contra su derecho a la identidad familiar y cultural”
(Miranda, 2000:56).
De manera semejante, las personas desplazadas por la violencia en Colombia
manifiestan diferentes experiencias que han transformado sus estructuras y
dinámicas familiares; por ejemplo, de acuerdo con las aportaciones de
Meertens (2000) algunas madres de familia entrevistadas manifestaban que
uno de los motivos principales de su desplazamiento era el miedo a que sus
10
hijos e hijas adolescentes fueran reclutados(as) por la guerrilla; mientras que
80% de la población estudio se desplazó por amenazas y hostigamiento
dirigido particularmente a los hombres integrantes de las familias. No
obstante, la autora señala que los estragos de la violencia en el seno de la
familia ocurren incluso mucho antes del desplazamiento, siendo la pérdida
(homicidio o desaparición) de algún miembro de la familia uno de los eventos
más recurrentes.
En un estudio realizado por Viveros (2004) acerca de las familias desplazadas
por la violencia en Colombia (durante el 2002-2003), se exploraron las
transformaciones en la estructura y dinámica de dichas familias, y se encontró
que las mayores transformaciones se presentan en el periodo anterior al
11
desplazamiento y durante los primeros meses de asentamiento en Bogotá .
Uno de los hallazgos de este estudio, fue que éste proceso fragmenta a las
familias extensas y acelera las separaciones de su unidad familiar.
De igual forma, se puede citar el estudio realizado por Mogollón y Vázquez
(2006) en Colombia, pues éste revela que existe un deterioro en las
condiciones económicas y sociales en la vida de las mujeres después del
desplazamiento forzado, el cual se manifiesta en las dificultades para la
crianza de los hijos y cambios en la dinámica familiar, a partir de
responsabilizarse por el sostenimiento del hogar (Mogollón y Vázquez, 2006).
El cambio de roles en las familias colombianas también se debe a la
disgregación de sus redes sociales debido al proceso de desplazamiento, y
esto genera, en muchas ocasiones, la degradación de su calidad de vida,
además, de que también se observa que la generación de nuevos roles se
encuentra permeada por la discriminación de diferentes grupos de personas
10

Es decir, mientras los varones eran reclutados como guerrilleros a las mujeres se les destinaba
como soldaderas-esposas (Merteens, 2000).
11
Lugar a donde fueron desplazadas las familias.

21

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que en otras circunstancias podrían representar redes de apoyo; no obstante,
lo anterior genera nuevas necesidades y motivaciones para la creación de
nuevas redes sociales establecidas entre personas en situaciones similares
(Palacio y Madariaga, 2006).
Al mismo tiempo, existe una recomposición de las familias colombianas a
partir de los casos de acogimiento de menores en orfandad o con padres
ausentes a causa de la violencia; en consecuencia, se hacen presentes los
cambios de roles dentro de las familias extensas al adquirir nuevas
obligaciones que representan cambios en sus formas y proyectos de vida
(Duran y Valoyes, 2009:775).
Por su parte, Cisneros (2009) reconoce que los efectos de la violencia en
Colombia no son homogéneos, que pueden ser diferenciados en cada familia
12
y dentro de cada familia entre cada individuo; no obstante, en su análisis
hace referencia a una delimitación y agrupación de los efectos que provocan
procesos de reconfiguración en las familias, véase tabla Nº 1:

Tabla 1. Las familias en contexto de conflicto armado
Efectos del conflicto armado en las familias
•
La pérdida de sus miembros por asesinato,
secuestro, vinculación a los grupos armados,
huida, desaparición, etc.
•
La pérdida de pertenencias.
Pérdidas
de
diferente
•
El abandono de los lugares de origen, la
naturaleza que impactan su
pérdida de propiedades (tierra, cultivos,
composición y estructura
animales,
casa…)
y
la
consecuente
relacional.
transformación del nicho afectivo y cultural.
•
El debilitamiento de la confianza en aquellos
con quienes tradicionalmente se habían tejido
lazos de confraternidad y vecindad.
•
La imposición externa por parte de los grupos
armados de normas que regulan la vida
cotidiana, lo cual despoja a los sujetos de
Injerencia de actores y
derecho a negociar éstas enla interacción, en
factores externos en la
el marco de las pautas culturales construidas a
dinámica relacional de las
lo largo de la historia colectiva.
familias.
•
La aceptación pasiva, la naturalización y, en
algunos casos, la exaltación de los estilos de
vida impuestos por los grupos armados.
Conflictos en las relaciones
•
Las situaciones de crisis emocional generadas
intrafamiliares
generados
por las amenazas, los riesgos, los miedos, los
por el impacto de las
odios, los dolores, la inseguridad y la
nuevas condiciones del
12

El estudio de Cisneros (2009) fue realizado con familias de la región de Caldas (Colombia).

22

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

contexto
inmediato
desarrollo de la familia.

de
•

•

•

•

•

Transformaciones y los
conflictos en la relación con
el medio interactivo en el
que se desenvuelven las
familias.

•

desconfianza.
Los conflictos internos generados por la
simpatía o la adscripción de los miembros de
la familia a grupos diferentes.
La culpabilizacion entre los miembros de la
familia e el sentimiento de impotencia de
quienes se consideran responsables de ella y
ven menguadas sus posibilidades de
protección ante la fuerza de amenazas
externas.
La agresividad que el ciclo de culpa, rabia,
dolor e impotencia genera en los miembros de
la familia y los bajos niveles de tolerancia.
Los cambios comportamentales en los
miembros de la familia como fruto de las
situaciones de estrés, las pérdidas, los duelos
y la crisis emocional que la incertidumbre y la
complejidad del conflicto imponen.
El asesinato a líderes, la restricción de
reunirse y el cambio ─abrupto o paulatino─ de
la dinámica comunitaria que empieza a ser
dominada por la lógica que imponen los
actores del conflicto.
La enajenación del contexto interactivo
inmediato, bien sea por las transformaciones
que se imponen en él o porque la familia debe
abandonarlo para ubicarse en uno nuevo, por
lo cual los sentimientos de incertidumbre que
generan los procesos de entrega, delación,
negociación, en el marco de la política de
Seguridad Democrática.

Fuente: Cifuentes, M. (2005). El fortalecimiento de la familia: base para el
desarrollo humano y la construcción de relaciones sociales. Citada en:
Cisneros (2009).
Aunado a lo anterior y de forma resumida, para González (2004) las familias
víctimas de los efectos de la violencia emitida por grupos armados, tienden a
modificar su estructura y dinámica a través de fracturas y recomposiciones,
modificación de roles y las tensiones entre los miembros.
En esta dirección, Pardo y Montero (2013) señalan que la violencia vinculada
al narcotráfico en México ha deteriorado las relaciones humanas, siendo la
familia afectada en cuanto a estructura, roles, organización, economía, salud
entre otros. Empero, es posible discernir que en México el estudio de la
violencia y la familia ha sido más explorado en términos de violencia familiar
que en términos de familia y contextos violentos externos al entorno de la
familia; no obstante, existen algunos estudios en torno al tema como los
realizados por Hernández y Grinseski en Cd. Juárez, en éste se señala que
las familias han sido afectadas de forma negativa en su capital económico,
23

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

social y cultural debido a la violencia relacionada al narcotráfico, ya que ésta
ha provocado menores oportunidades de empleo y un aislamiento reflejado en
la interacción social y la participación comunitaria (Hernández y Grineski,
2012).
Última nota para no concluir
En el marco de las anteriores consideraciones, resulta necesario promover
desde el ámbito académico estudios encaminados a conocer, analizar y
comprender las transformaciones en la estructura y dinámicas familiares
producidas por las experiencias violentas vinculadas a grupos del narcotráfico.
Lo que permitirá, por una parte, conocer con mayor precisión cuáles han sido
las principales transformaciones en las diversas familias víctimas de esta
violencia, analizar el grado de complejidad de sus necesidades emergentes y
comprender las diferentes percepciones que éstas tienen sobre vulnerabilidad.
Por otra parte, permitirá conocer los significados que se otorgan a dichos
aspectos desde dos dimensiones: familia y contexto social y familia e
integrantes. Aunado a lo anterior, puede contribuir como una herramienta que
auxilie propuestas sobre el diseño de la política social para la atención de
problemas relacionados a la familia y a esta violencia.

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�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Sexualidad femenina: entre la tradición y la transición.
13

Alicia Hernández Montaño
14
José González Tovar
15
Diana Isabel López Rodríguez
16
Martín Carlos Hernández Ruíz

Resumen
El objetivo de la presente investigación fue identificar los roles y estereotipos
de género y su impacto en los comportamientos sexuales de jóvenes
universitarias. Participaron 51 mujeres y 50 hombres, todos/as estudiantes de
licenciatura de la Universidad Autónoma de Coahuila. Para la recolección de
la información se utilizó una entrevista estructurada, usando como preguntas
generadoras: ¿Cuáles son los comportamientos esperados en las mujeres en
sus encuentros sexuales? y ¿Qué tan de acuerdo están con estos
comportamientos esperados? Como método de interpretación de la
información se utilizó la Teoría Fundamentada. Derivado de este proceso
emergieron dos categorías centrales a) Roles tradicionales, con las
subcategorías sumisas y recatadas y b) Roles en transición, con las
subcategorías extrovertidas y seductoras. Concluimos que el comportamiento
sexual esperado en las mujeres guardan diferencias en torno a la
socialización de los géneros, viajando entre la tradicionalidad de los roles y
estereotipos y la transgresión de los mismos.
Palabras clave: comportamientos sexuales, roles, estereotipos, mujeres
Female Sexuality: betewen tradition and transition
Abstrac
The aim of this study was to identify the roles and gender stereotypes and their
impact on sexual behavior of young. Participated 51 women and 50 men, all
undergraduates at the Universidad Autónoma de Coahuila. A structured
interview protocol was used and as generating questions for data collection we
asked: What are the expected behaviors in women in their sexual encounters?
and How are these expected behaviors? As a method of interpreting
information Grounded Theory was used. Emerged from this process two main
categories a) traditional roles, with submissive and demure, subcategories b)
Role in transition, extroverted and seductive were a subcategories. We
conclude that sexual behavior expected in women keep differences around

13

Universidad Autónoma de Coahuila
Universidad Autónoma de Coahuila
15
Universidad Autónoma de Coahuila
16
Universidad Autónoma de Coahuila
14

29

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gender socialization, the transition between the tradition of the roles and
stereotypes and transgression itself.
Key words: sexual behaivors, role, stereotypes, women.
Introducción
Es un hecho que un gran número de mujeres han estado
cambiando y avanzando en múltiples formas hacia una situación de mayor
reconocimiento y participación en ámbitos más allá de los que
tradicionalmente estaba confinada, empero, también lo es el hecho de que
existen muchas concepciones sexistas y estereotipadas que dificultan un
verdadero avance de las mujeres, en palabras de Reyes (2009), a una
autonomía psicológica que les permita pensarse, sentirse y actuar como
sujeto independiente en congruencia con necesidades y deseos propios que
rompa con los estereotipos en torno a la feminidad.
Son varios los ámbitos de la vida de las mujeres donde podemos
observar aún barreras sociales y personales que se traducen en relaciones
inequitativas entre los géneros, acciones que limitan el reconocimiento de sus
derechos, tanto en los espacios públicos como los privados (Rocha, 2013).
El ámbito de la vida de las mujeres que interesa a la presente
investigación es en torno a su sexualidad. De esta manera, diversos estudios
(Enríquez, Sánchez y Robles, 2012; Gutiérrez, Rivera, Shamah Levy,
Villalpando, Hernández, Franco, Cuevas, Nasu, Romero y Hernández, 2012;)
nos hacen suponer la permanencia de creencias tradicionales entorno a la
sexualidad de las mujeres, lo que se convierte en barreras subjetivas y
culturales que las conduce a situaciones de desventaja social.
El embarazo en adolescentes y su resistencia a usar condón puede
ser un ejemplo de esto, en otras palabras, el suponer que los hombres son los
que deben de comprar y aprender a usar los condones, el hecho de que las
mujeres deben resistir los avances sexuales de las mujeres (Román, 2000), la
idea de que deben adoptar una actitud pasiva en el acto sexual e incluso a la
renuncia a su propio placer (Lagarde, 1997), son circunstancias que las
vulnera y las coloca en una desventaja social.
De ahí que el objetivo de la presente investigación fue identificar el
impacto del género en los comportamientos sexuales de jóvenes
universitarios/as, analizando los estereotipos y los roles de género que
permean sus conductas y actitudes frente a las relaciones sexuales, como un
acercamiento al desmantelamiento de las construcciones sociales que
mantienen una brecha de desigualdad en las relaciones de mujeres y
hombres.

30

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Cultura y sexualidad
El estudio de la sexualidad ha sido abordado desde diferentes
disciplinas como la antropología, la sociología, las ciencias biológicas, la
fisiológica y la psicología, aportando diversidad teórica y metodológica en su
estudio. Estos planteamientos han permitido reflexionar sobre el impacto del
significado de la sexualidad, las actitudes y sus prácticas, en la salud física y
mental de los individuos (Flores, Trejo, Díaz-Loving y Hernández, 2014), en
las conductas de riesgo (García, Vizzuetth y Solano, 2013; Robles, Guevara,
Frías, Rodríguez y Moreno, 2014) en el embarazo adolescente (Román,
2000;Treviño, 2011) y el uso de los métodos anticonceptivos (Abril, 2014;
Esparza, Benavides, Onofre y Torres, 2014) entre otros temas.
En el sentido más amplio la sexualidad no solo se refiere a las
actividades dependientes del aparato genital,
si no que ha sido
conceptualizada como un fenómeno dinámico que se desarrolla a lo largo de
la vida como consecuencia de una compleja y cambiante interacción de
factores bio-psico-socio-culturales (DeLamater y Friederich, 2002). Por tanto,
la sexualidad no es un hecho dado, sino que es una construcción social con
diversas manifestaciones modeladas por la cultura, las instituciones, la etnia,
el género, el grupo etáreo y las concepciones del mundo (Weeks, 1998).
Sexualidad y género
En el caso del género, se observa una fuerte influencia en las
vivencias de la sexualidad a partir de los deberes asociados a lo femenino y lo
masculino. De esta manera, los comportamientos de las mujeres, están
cargados de un tinte tradicional, donde se les asocia a la reproducción, la
crianza, la labor doméstica y el cuidado de los otros (INEGI, 2011; Rocha,
2013). Burín (2003) explica cómo las mujeres llegan a esta “especialización”.
Aclara que la socialización de éstas está encaminada a la renuncia de su
individualidad, internalizando la idea de sostener y garantizar el cuidado de los
otros. La asignación del poder afectivo, señala la autora, llevará a las mujeres
a establecer un tipo de relaciones íntimas que van a convertirse en la principal
fuente para construir sus identidades. De ahí la creación del ideal maternal
como ideal constitutivo de su subjetividad y el deseo maternal como deseo
fundante de la feminidad.
En este sentido, la sexualidad de las mujeres, en palabras de
Basaglia (1983), queda al servicio de los otros, para la procreación o para el
goce del hombre, marcando el cuerpo de la mujer como un “cuerpo para
17
otros”. Más aún, su erotismo está suscrito a una serie de reglas y normas

17
Consiste en acciones y experiencias físicas, intelectuales y emocionales, así como formas de
percibir y sentir, tales como la excitación, la necesidad y el deseo que pueden conducir o

31

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

culturales, deberes, límites y prohibiciones eróticas. Una sexualidad
deserotizada, que desde la infancia, interiorizan a través del silencio en torno
a las experiencias que involucran el goce de su cuerpo, derivando una
negación en torno al placer. Sus genitales no se nombran, no se exploran, no
se juega con ellos, solo se tocan para asearlos.
Al llegar a la pubertad el cuerpo de las niñas cambia, y los
mensajes, ya sea de parte de sus madres o de las instituciones, lo nombran y
lo definen en torno a la sexualidad materna, la procreación, la salud y el dolor;
nuevamente no existe un lenguaje en las enseñanzas o en el reconocimiento
del erotismo de las mujeres. De esta manera, afirma Lagarde (1997), la mujer
interioriza el silencio y la prohibición erótica en lugar del placer. El
descubrimiento de su erotismo se da entrando a la adolescencia, a partir del
cuerpo y las necesidades eróticas de los hombres, no de las suyas (García,
2013).
El terreno de su sexualidad está marcado por una doble moral y
limitaciones impuestas para apropiarse de su cuerpo y ejercer el derecho al
placer (Connell, 2002). Esto ha sido documentado por algunas investigaciones
(Hernández, 2008; Hernández, 2015) donde las mujeres resisten a los
avances sexuales de los hombres, dándose a “respetar”, haciéndose las
“difíciles” y dando paso a que los hombres sean quienes las “guíen” en sus
primeros encuentros sexuales. De hecho las mujeres aprenden que durante
las citas ellas no deben mostrar su interés en el sexo y, por tanto, no deben
tomar la iniciativa en las interacciones sexuales Parece ser que tienen claro
que el ser demasiado directas no es algo que los chicos esperan de su
comportamiento, es una trasgresión a la regla que les generan costos como el
rechazo o la crítica.

Método
Esta investigación consistió en un estudio cualitativo, desde el
enfoque de la Teoría Fundamentada (TF) (Strauss y Corbin, 2002) misma
que elegimos para el diseño metodológico del presente estudio, y para el
análisis del dato cualitativo.
El Método Constante de Comparación (MCC) es la principal
herramienta de análisis en la TF y tiene como objetivo encontrar las similitudes
y contrastes entre los datos, para identificar sus características, sus relaciones
y los determinantes de sus relaciones (dimensiones y propiedades). De
acuerdo con Strauss y Corbin (2002) el MCC nos lleva a dos tipos de

significar por sí mismas goce, alegría, dolor y, finalmente, pueden generar placer, frustración o
malestar (García, 2013)

32

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.
18

codificaciones, la abierta y la axial , mismas que se acompañan de una
reflexión teórica consignada por medio de notas que el investigador va
derivando a la par de la lectura de los datos. El proceso converge en la
integración final de la teoría en función de una categoría central, que integra
los datos acerca del fenómeno estudiado.
Participantes
Para la selección de los/as participantes, se realizó un muestreo de tipo
teórico. La cantidad total de participantes fue 101 casos, 51 mujeres y 50
hombres universitarios/as, que en el momento de la entrevista cursaban una
licenciatura en la Universidad Autónoma de Coahuila. Sus edades estaban
comprendidas entre los 17 y 22 años y no fue un requisito que contaran con
experiencias en el aspecto sexual (coito).
Instrumento
Para la recolección de la información se utilizó una entrevista
estructurada, usando cuatro preguntas generadoras: 1. ¿Cuáles son los
comportamientos esperados en las mujeres en sus encuentros sexuales? 2.
¿Cuáles son los comportamientos esperados en los hombres en sus
encuentros sexuales? 3. ¿Qué tan de acuerdo estas con estos
comportamientos esperados? 4. ¿Por qué? Las entrevistas fueron registradas
en audio previo consentimiento informado de los participantes y en apego a
los estándares éticos de investigación del comportamiento, lo anterior para
tener un registro más preciso y completo de las respuestas.
Procedimiento
Las entrevistas se realizaron en las instalaciones de la UA de C,
como jardineras, cafeterías y los cubículos de la central de servicios de la
escuela de psicología. A cada entrevistado/a se le explicó el objetivo del
estudio y se le solicito su consentimiento para utilizar la información con fines
de investigación.
El tiempo de cada entrevista oscilo entre los 20 a 30 minutos por
participante. El proceso total de la recolección de información se dio en un
periodo de septiembre a noviembre del 2014.

18

La codificación abierta es un proceso analítico por medio del cual se identifican los conceptos
y se descubren en los datos sus propiedades y dimensiones. La codificación axial es el proceso
de relacionar las categorías a sus subcategorías, denominado “axial” porque la codificación
ocurre alrededor del eje de una categoría, y enlaza las categorías en cuanto a sus propiedades y
dimensiones (Strauss y Corbin, 2002). Esto significa que la codificación abierta y axial es un
complemento dentro del proceso de categorización que va desde la identificación hasta la
relación y profundización en el análisis.

33

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Como ya se había señalado, para la interpretación de los datos
derivados de las entrevistas se utilizó la Metodología de Comparación
Constante (MCC), la cual se aplicó para generar categorías conceptuales,
propiedades y criterios del discurso de los/as jóvenes. Para ello se siguieron
los siguientes pasos:
1.

2.

3.

Codificación abierta de la información: para esta descompusimos
sistemáticamente los datos en partes más pequeñas, las cuales
íbamos comparando constantemente entre sí. Durante este proceso,
buscamos identificar las propiedades y las dimensiones al igual que
la caracterización de conceptos claves.
Codificación axial: en esta etapa se reagruparon los datos
fragmentados anteriormente. De la lectura y relectura surgieron sus
propiedades (codificación axial) y con ello las categorías.
Generación de categorías centrales: derivado de las dos etapas
previas surgieron las categorías centrales que nos permitieron
clarificar la información acerca del fenómeno estudiado. Una vez
revisadas estas categorías, es analizada su relación con las
categorías de apoyo, esto da paso al proceso de graficación.

Resultados
En función de los datos obtenidos, se construye un cuerpo
conceptual basado en categorías conformadas por elementos emergentes de
los datos. Este conjunto teórico, está conformado por las categorías centrales,
las cuales constituyen el eje nuclear de los comportamientos esperados en las
relaciones sexuales (coitos), tanto en los hombres como en las mujeres.
Dichas categorías están alimentadas de las diversas subcategorías con sus
respectivas propiedades. Las categorías centrales fueron: roles tradicionales y
roles en transición.
El gráfico 1 expone las respuestas de las mujeres frente a los
comportamientos esperados en el género femenino, muestran que la
categoría roles tradicionales, se asocia con tres categorías: sumisas,
recatadas y afectivas. En sus respuestas sobresale con mayor frecuencia la
idea de que las mujeres deben tener una participación de sumisión y recato en
las relaciones sexuales. Es esperado que ellas tengan una participación
pasiva, que haga solo lo que el hombre le diga y que complazca sus fantasías
sexuales, ser accesible y obediente. No expresar sus deseos, al contrario ser
reservadas, tranquilas y mustias. Son las responsables del cuidado afectivo
de la relación, las sentimentales, cariñosas, dulces, tiernas y amorosas.
Para la categoría roles en transición encontramos cuatro
subcategorías asociadas, extrovertidas, placer, responsabilidad e igualdad.
Las mujeres asumen la posibilidad de vivir una sexualidad abierta, donde ellas
tengan mayor participación en el acto, aludiendo a su derecho de expresar
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�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

sus necesidades y deseos. Existe una mayor conciencia, o quizá un permiso
social, de vivir su placer, hablan de que el coito debe ser placentero, llegar al
orgasmo, excitarse y gritar. Un acto reciproco, donde ambos cuiden y
participen de la relación de manera más equilibrada, es decir, que hombres y
mujeres puedan hablar de los que les gusta y no, y principalmente que ambos
disfruten del acto. Además, consideran que es importante que estén
preparadas con información sobre métodos anticonceptivos, exigiendo el uso
del condón a la pareja.

GRÁFICO 1

Cariño

Dulces

Acto
reciproco

Uso de
condón

Igualdad

Responsa
bilidad

Sentimentales

Afectivas

Roles
Tradicionales

Recatadas

Pudor

Placer

CONDUCTAS
SEXUALES

Sumisa
s

Musti

Roles
en transición

Orgasmo

Extrovertidas

Disfrute

Vergonzos

Dar gusto al

hombre

Pasivas

Iniciativa

Complacer al
hombre

Seguras

Elijan
posiciones

En el grafico 2 se muestran las respuestas de los hombres
referente a los comportamientos sexuales esperados en las mujeres. De estas
derivan dos categorías, la primera fue roles tradicionales, con tres
subcategorías: sumisas, recatadas y afectivas. Para algunos hombres
entrevistados es deseable que las mujeres continúen apegándose a
elementos del esquema dominante de feminidad.

35

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

GRÁFICO 2

Que
satisfag
an a la
pareja

Que el
hombr
e la
condu
zca

Poca
experienci
a

Pasiva
s

Sumisa
s

Amor
osas

s

Acto
recipr
oco

Disfru
te de
amba

Cariñ
osas

Informada
sobre métodos
anticonceptivo

Respon
sabilida
d

Igualda
d

No
ex

Usar
protecc
ión

Roles
tradicion
ales

Afectiv
as

Dul
ce

Recata
das

Tím
id

Roles en
transició
n

Seduc
ción

Conven
zan de
manera
excitante

Aper
tura

CONDU
CTAS
SEXUAL

Extrov
ertidas

Plac
er

Iniciat
iva

Disfr
ute

Que
les

Experi
encia

En estos casos, con una mayor frecuencia ellos desean que las
jóvenes se comporten de manera pasivas, dejándose guiar por los hombres y
esforzándose para darles placer. De preferencia, no expresen sus deseos, se
muestren tímidas y con poca experiencia sexual; además de ser quienes se
muestren dulces, cariñosas y tiernas.
Por otro lado, para la categoría roles en transición, se relacionan
las subcategorías: extrovertidas, seductoras, placer e igualdad. Los jóvenes
esperan que las mujeres tomen un rol más activo, siendo más abiertas, con
experiencias previas y apertura ante nuevas experiencias sexuales. Aparece
en su discurso la posibilidad de que ellas deseen y disfruten del coito, en una
actuación más equitativamente negociada con su pareja. Algo importante, es
que tomen decisiones acertadas sobre su cuerpo y bienestar, para esto
esperan que usen condón, exigiendo a sus parejas el uso del mismo.
Cuando se les pregunto a los y las universitarias qué tan de
acuerdo estaban con estos comportamientos sexuales, el 16% de las mujeres
respondieron que estaban en total desacuerdo y el 18% dijo estar en
desacuerdo, este conjunto de respuestas estaba en función de la categoría
roles tradicionales, es decir consideraban que estos roles limitaban su
36

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

participación e iniciativa y reforzaban el machismo de los hombres. El 33%
contesto estar de acuerdo y el otro 33% respondió estar totalmente de
acuerdo refiriéndose a los comportamientos sexuales de la categoría de roles
en transición (Ver figura 1). Las razones que dieron giraban alrededor del
derecho a vivir su sexualidad plenamente, con una participación equilibrada
de ambos géneros y roles negociados.

Mujeres

18%

33%

Totalmente desacuerdo

En desacuerdo

16%

33%

De acuerdo

Totalmente de acuerdo

Figura 1. Porcentaje de las respuestas de las mujeres sobre qué tan de
acuerdo están con los comportamientos sexuales esperados en
hombres y mujeres.
La figura 2 nos muestra las respuestas de los hombres ante la
misma pregunta. El 16% comentó estar en total desacuerdo y el 32%
manifestó estar en desacuerdo, respuestas en función de la categoría de roles
tradicionales. Su discurso hace énfasis en el derecho de las mujeres a sentir
placer y con mayor participación en el acto sexual. El 34% respondió estar de
acuerdo y el 33% dijo estar totalmente de acuerdo refiriéndose a los
comportamientos sexuales de la categoría roles en transición, por un lado,
ellos argumentan la necesidad de que las relaciones sexuales sean un acto
de mutuo consentimiento, donde las mujeres tengan una participación más
equitativa, que derive en relaciones sexuales saludables y sanas. Pero por el
otro lado, el 33% de los hombres, de este último conjunto de respuestas, su
acuerdo era respecto a los comportamientos representados por el binomio
tradicional dominio/sumisión. Para ellos, las cosas son así y están mejor, así
fueron educados, esa es su forma de pensar y no le cambiarían nada. Lo que
nos lleva a pensar que son los varones los más resistentes a transitar a
comportamientos menos estereotipados, pues los alejaría del modelo
masculino bajo el cual han sido socializados y del cual obtienen privilegios que
les dan poder sobre las mujeres.
37

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Hombres

18%

34%

Totalmente desacuerdo

En desacuerdo

16%

32%

De acuerdo

Totalmente de acuerdo

Figura 2. Porcentaje de las respuestas de los hombres sobre qué tan de
acuerdo están con los comportamientos sexuales esperados en
hombres y mujeres.
Conclusiones
A la luz de los resultados de la investigación puede concluirse que
las y los jóvenes universitarios viven entre la modernidad y el arraigo de las
costumbres. En un contexto donde discursivamente existe una mayor apertura
a la flexibilización de los roles de género (RENIES-Equidad, 2013), concurre
una tensión frente a una ideología tradicional del deber ser de los géneros.
Al igual que los hallazgos de Basaglia (1983), el presente estudio
perfila que todavía la sexualidad de las mujeres, en palabras de la autora,
queda al servicio de los otros, marcando su cuerpo como un “cuerpo para
otros”, un espacio para el disfrute y el placer de los hombres: “que satisfaga y
de placer a los hombres”, “que no oponga resistencia y dejar que el hombre
haga lo que quiera.” Situación que las coloca como objetos sexuales,
obstaculizando su capacidad de decidir sobre sus propios cuerpos, así como,
a su proceso de autonomía, independencia y empoderamiento, condiciones
necesarias para su bienestar personal, pero también para la construcción de
una cultura equitativa entre los géneros.
En el mismo sentido, para ellas se abre la posibilidad de vivir sus
relaciones sexuales más “desinhibidas”, “participativas”, “dispuestas a
experimentar”, incluyendo el “disfrute”, “el placer” y “los orgasmos”. Prácticas a
las que podrán tener acceso en el momento en que la vivencia de su erotismo,
no este supeditado a una serie de reglas y normas culturales que les niegue
su derecho al placer y la decisión libre sobre el cuerpo y la sexualidad.
38

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Sin embargo, algo que hay que resaltar es que aunque
aparentemente los hombres pensarían a las mujeres con un rol más activo,
este tiene como límite el que no rebasen u opaquen la actuación sexual de los
hombres “eso se vería raro”.
Los datos arrojados por la presente investigación nos sugiere la
necesidad de brindar una educación sexual, con perspectiva de género,
basada en la defensa de los derechos a la información y a la atención
oportuna de los y las jóvenes universitarias.
De tal manera, consideramos que debemos de trabajar en el
desmantelamiento de los estereotipos de género para contribuir a una
apropiación real de los Derechos Sexuales y Reproductivos de las y los
Jóvenes. Tomando en cuenta que no es un trabajo meramente individual,
sino que nos requiere a todas y todos en los diferentes niveles. De esta forma
la participación de las instituciones educativas sería clave en estos procesos.
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�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Transformaciones en las actividades de reproducción
doméstica: preparación de alimentos y tareas del hogar
(2002-2009).
19

Beatriz Gabriela Garza Montoya
20
María Elena Ramos Tovar

Resumen
A través de la ENUT 2002 y 2009, se analiza el uso del tiempo que los
hogares destinan a la preparación de alimentos y algunas otras tareas
relacionadas. Entre los hallazgos se pueden destacar decrementos en horas
promedio dedicadas a la preparación de alimentos y en otras actividades
relacionadas entre el 2002 y 2009. Examinando diferencias entre hombres y
mujeres se observan decrementos; sin embargo, en el grupo de las mujeres
es mucho mayor la reducción. Del mismo modo, se analizaron los tiempos de
traslado casa-trabajo-casa. Visto por regiones, en todas ellas, los hombres
presentan disminución en el promedio de horas que le dedican al traslado al
trabajo; empero, el promedio de horas dedicados a este traslado aumentó
para las mujeres de la Región Norte y Ciudad de México. Lo anterior
demuestra cambios importantes en los usos del tiempo relacionados a la
alimentación del hogar mexicano, mismos que pueden estar afectando el
patrón y cultura alimentaria.
Palabras clave: uso del tiempo, preparación de alimentos, transformaciones
domésticas
Introducción
Pocos son los estudios que analizan el uso del tiempo y su relación con el
estado nutricio de las personas y México no es la excepción; sin embrago, el
uso del tiempo es importante abordarlo e incluirlo cuando se analizan los
21
factores que inciden el fenómeno del sobrepeso y obesidad . El tiempo es
requerido en todo lo que hacemos y debe ser distribuido entre todo tipo de
actividades que realizamos diariamente. Comer, preparar alimentos, comprar
los insumos y realizar los quehaceres requeridos en la cocina, trabajar,
estudiar y los trayectos que hacemos a estos lugares, son algunas de las
actividades que determinan nuestra alimentación y salud; por lo tanto,
incluirlos en los estudios de obesidad puede arrojarnos entendimientos de la
19

Alumna de Doctorado de la Facultad de Trabajo Social y Desarrollo Humano de la UANL.
Profesora-Investigadora de la Facultad de Trabajo Social y Desarrollo Humano de la UANL.
21
Este estudio forma parte del trabajo de tesis doctoral titulado “Transformaciones macro/meso
sociales, económicas y políticas y su relación con la obesidad en México en el período 19842010”.
20

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manera en cómo el uso del tiempo puede estar influyendo en el fenómeno de
obesidad y en los incrementos de sus prevalencias que los mexicanos han
estado experimentado en las últimas décadas.
Instituciones internacionales como la Organización Mundial de la Salud
señalan que la obesidad es un fenómeno multicausal en el que intervienen
factores endógenos (factores micro ambientales) y exógenos (factores meso y
macro ambientales) a los sujetos; sin embargo, pocos factores son los que se
incluyen en las investigaciones y casi siempre se enfocan en señalar y
modificar los comportamientos de los individuos más que los de las empresas
y gobiernos. Estos estudios se enfocan señalar los tipos de alimentos que
deciden ingerir los individuos y formas poco saludables de prepararlos pero no
se toma en cuenta el tiempo disponible de las personas. El tiempo es
determinante en todo lo que hacemos y las tareas relacionadas a la
preparación de los alimentos y actividades relacionadas no son la excepción.
Los individuos se enfrentan a una oferta de alimentos y bebidas procesados y
no procesados, casi siempre determinado por las empresas y gobiernos; así
como también a cambios en las dinámicas familiares por el crecimiento de la
urbanización y su afectación en los tiempos de traslado al trabajo, por la
incorporación de la mujer al trabajo remunerado y los tiempos que los hogares
dedican a actividades relacionadas con la preparación de los alimentos. Éstos
son algunos de los elementos de nivel micro, meso y macro económicos,
políticos, sociales y culturales que se han señalado como los factores que
pueden estar influyendo las decisiones de consumo de la población mexicana
que, a su vez, influyen en los incrementos de las prevalencias de obesidad de
las últimas dos décadas (CONEVAL, 2010; Moreno, Monero y Álvarez, 2000;
OMS, 2014; Shamah, Villalpando y Rivera, 2007).
Estos factores permiten enfatizar que las decisiones de qué, cómo y dónde
consumir y preparar los alimentos de las personas están relacionadas con
estos fenómenos micro y macro ambientales y, por lo tanto, pueden afectar
los comportamientos de las tasas de obesidad en los individuos. Como se
verá más adelante, la mujer es la que tiene una mayor participación en las
tareas que se dedican a la preparación de los alimentos y quehaceres
domésticos. Por lo tanto, el hecho de que la mujer participe en el mercado
laboral influye en los tiempos que se dedican a otras actividades tanto de ella
como del resto de los miembros de su hogar. Aunado a lo anterior, la
urbanización y las jornadas laborales influyen en los tiempos que se dedican
en la compra de alimentos, los tipos de alimentos, así como las formas de
prepararlos y consumirlos. En tal sentido, es tan importante el uso del tiempo
influido por estos tres factores que sus cambios inciden en la cultura
alimentaria de los sujetos y sus hogares, misma que puede conducir al
fenómeno de obesidad.
Por todo lo dicho, este trabajo se enfocará en estudiar el uso del tiempo que
los distintos miembros de los hogares dedican en la preparación de alimentos
43

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

y quehaceres domésticos que se efectúan en la cocina; con la finalidad de
conocer y evidenciar la existencia de algún cambio, mismo que podría estar
influyendo en los incrementos de las tasas de obesidad. Para ello, se
trabajará con las bases de datos de la Encuesta Nacional sobre Uso del
Tiempo (ENUT) de los años 2002 y 2009. Aquí es importante marcar que el
estudio no puede hablar de una relación causal entre el uso del tiempo y
obesidad debido a que la encuesta no está diseñada para tal medición. No
obstante, los datos que se desprendan del análisis permitirán destacar los
tiempos medios que los hogares dedican a actividades relacionadas con la
alimentación y se podrá señalar su posible relación en el fenómeno de la
obesidad.
La importancia del tiempo en la satisfacción de necesidades en los
hogares.
Desde la arena económica, el tiempo es considerado un recurso valioso,
adicional al ingreso, con el que los hogares satisfacen sus necesidades.
Araceli Damián (2014) señala que el tiempo está íntimamente relacionado al
modelo de producción. En nuestro caso, el sistema capitalista determina, en
gran medida, el uso del tiempo que las personas ejecutan en sus vidas. Las
horas dedicadas al trabajo, a los quehaceres domésticos y cuidado de la
familia, al tiempo de recreación, ocio o libre, al estudio, entre otras
actividades, giran en torno a la incesante acumulación de capital. En su
mayoría, los tiempos utilizados a esas actividades de sobrevivencia están
desvinculados de las necesidades humanas lo que puede traer afectaciones
importantes en la salud y su calidad de vida.
En ese sentido, el tiempo afecta el bienestar de los individuos. En los hogares
el tiempo es el medio por el cual se pueden producir bienes y servicios tales
como los platillos, la limpieza de la cocina y/o comedor así como el servicio de
poner la mesa y servir la comida. Este tipo de actividades que se realizan en
el hogar compiten con otras por el recurso tiempo.
Julio Boltvinik (2002) subraya que, todavía a mediados del siglo XX, la teoría
económica neoclásica sólo admitía a los hogares como unidades
exclusivamente de consumo en los que los ingresos eran la única restricción
al bienestar de dichos hogares porque limita la adquisición de bienes de
consumo. Sin embargo, otras escuelas de pensamiento evidenciaban a los
hogares como unidades de producción y consumo, tales como el pensamiento
feminista, quien puso en evidencia esta dualidad de los hogares. Es en la
década de los años sesenta que el pensamiento neoclásico se transforma y
considera a estas unidades como productores y consumidores. Lo anterior dio
paso a exhibir y reconocer la importancia del tiempo como una restricción del
comportamiento de los individuos. Tanto la producción como el propio
consumo involucran el uso de tiempo. Por lo tanto, los hogares no sólo se
enfrentan a restricciones impuestas por el ingreso sino también por el tiempo
limitado.
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�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Además, como sucede con otros recursos, el tiempo también tiene problemas
de distribución. La carencia o disponibilidad de tiempo afecta directamente en
la calidad de vida y bienestar humano (Damián, 2005).
Por último y relacionado a lo anterior, la importancia del tiempo en el bienestar
de los seres humanos es tal que algunos estudiosos como Boltvinik, Vickery,
entre otros, han hecho esfuerzos para que la medición integrada de la
pobreza incluya la pobreza del tiempo.
Por lo anterior, esta investigación intenta destacar el alcance del tiempo que
se dedica a la preparación de los alimentos, ya que un tiempo precario en este
rubro puede afectar el estado de salud de los individuos, a través del
padecimiento de enfermedades relacionadas a la obesidad.

Transformaciones en los hogares, el uso del tiempo y la obesidad.
Los hogares mexicanos se han visto afectados por transformaciones macro
estructurales de constitución económica, política, demográfica y sociocultural
que han impactado en la estructura de los mismos, procesos de formación y
disolución familiar, la organización doméstica y algunos otros aspectos de la
vida familiar (Ariza y de Oliveira, 2001).
Cambios económicos como la reestructuración productiva del país, que
consistió en pasar de un modelo de producción de sustitución de
importaciones a uno de apertura hacia el exterior, provocó grandes cambios
en el sistema productivo y mercado laboral. Creció el sector comercial y de
servicios, la industria de exportación y, con ellos, el mercado laboral femenino
(Ariza y de Oliveira 2001; Damián, 2014). Igualmente, se han suscitado
cambios sociodemográficos como el incremento del nivel de escolaridad de
hombres y mujeres que ya casi se ha igualado; la migración debida al
incremento de la urbanización; se ha experimentado un descenso importante
de la fecundidad y de la mortalidad, aumentó la esperanza de vida, la edad de
la unión, las separaciones y los divorcios, entre otros. Por último, y no menos
importante, (Ariza y de Oliveira 2001).
Los hogares respondieron ante los cambios económicos. Una de las
consecuencias fue el incremento de las mujeres en la vida económica del
país. Si bien es cierto que la participación de la mujer en el mercado laboral
estuvo presente desde antes de la reestructuración económica de la década
de los años ochenta, lo que provocó el cambio de modelo productivo fue el
incremento de la participación femenina de distintos estratos
socioeconómicos, grupos de edades y estado civil. Rendón (2003) señala que
a partir de la década de 1980 el grupo de mujeres casadas empieza a
incorporarse al mercado de trabajo (Rendón, 2003). Asimismo, las mujeres
han tenido mayor acceso al mercado laboral debido al incremento en la
escolaridad (Damián, 2014).
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�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Según Damián (2014), la tasa de participación de la mujer de 12 años y más
en el mercado laboral en 1970 fue de 19%. Para el primer trimestre del años
2015, esta tasa para las mujeres de 15 años y más en la actividad económica
nacional fue de 42.5% (INEGI, 2015). Es decir, en casi 45 años el incremento
de este indicador ha sido del 120%.
De igual forma, otro tipo de transformaciones que han desencadenado
cambios en los hogares en las décadas recientes son aquellas de índole
socioculturales; los cuales han influido en la concepción de nuevas imágenes
de feminidad menos centradas en la maternidad, así como en las nuevas
imágenes de masculinidad y paternidad que han intervenido en la dinámica de
los hogares (Ariza y de Oliveira, 2001). Jelin (1995) resalta que estamos en un
proceso de individualización y de reconocimiento de intereses y derechos
propios de la mujer frente a esta esa estructura tradicional de hombre-jefe de
familia y mujer-ama de casa que tiene implicaciones en las dinámicas internas
de los hogares. Es decir, se cuestionan los valores establecidos sobre la
división sexual del trabajo (Wainerman, 2000).
Sin embargo, esa reconceptualización de las identidades y los roles
masculinos y femeninos no han evolucionado al mismo ritmo. Diversos
estudios (Ariza y de Oliveira, 2001; García y de Oliveira, 2005; Jelin, 1995;
Oliveira, Eternod y López, 1999) han distinguido que las nuevas acepciones
de masculinidad relacionadas a los roles masculinos dentro de las tareas del
hogar han sido lentas. Por consiguiente, estos factores socioculturales y su
ritmo de evolución en la sociedad también han contribuido a la transformación
en los hogares. Las mujeres cuentan con una mayor carga de trabajo y esto
hace que se afecten aspectos importantes de la vida en todos los miembros
que conforman el hogar.
En resumen, la reconceptualización de masculinidad y feminidad en conjunto
con la incorporación de la mujer al mercado laboral, la urbanización, la
migración, entre otras, han afectado la organización y los arreglos dentro de
los hogares.
Por un lado, a diferencia de hace treinta años, en la actualidad las mujeres
cuentan con mayores oportunidades laborales y educativas, tienen una mayor
decisión en la fecundidad de la familia, cuentan con un incremento en el poder
de decisiones que se toman en los hogares, entre otras cuestiones no menos
importantes Sin embargo, por el otro lado, la mujer no vio reducida su carga
de trabajo en el hogar cuando se incorpora al mercado laboral; además se
enfrenta a salarios precarios, muchas veces más bajos que los que perciben
los hombres en un puesto similar.
Para la mujer, el haberse incorporado a la fuerza productiva, no involucró una
redistribución de las tareas domésticas en el hogar (González, 2001); sino que
implicó más carga de trabajo y, por su puesto, ha acarreado consecuencias en
el plano privado de la vida familiar (Jelin, 1995; Wainerman, 2000).
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�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

No todo es gris, se han visto pequeños cambios en la división de trabajo
dentro de los hogares. Es decir, ha de reconocerse que los hombres han ido
incrementando su participación en actividades domésticas aunque no en la
misma medida en la que se ha incrementado la tasa de participación de la
mujer en el mercado laboral (INEGI, 2011b).
A propósito de la incorporación de la mujer al mercado laboral, ésta se ha
señalado como uno de los factores que han contribuido al incremento de las
tasas de obesidad (OMS, 2014). Se dice que al estar menos tiempo la mujer
en casa, en los hogares se cuenta con menos disponibilidad de tiempo para
preparar los alimentos, aun cuando el hombre ha aumentado las horas de sus
actividades cotidianas a la labores del hogar y de preparación de alimentos
(INEGI, 2011).
Una de las estrategias que siguen los hogares, al estar ante esta situación, es
gastar en determinados tipos de alimentos que cumplan con características
tales como que sean de fácil preparación en relación con el tiempo, de fácil
transportación, entre otras (Moreno, Monero y Álvarez, 2000). Por su parte,
Oseguera (1996), menciona que los hogares optan también por utilizar ciertos
tipos de víveres, utensilios y formas que facilitan y reducen el tiempo de
preparación de los alimentos. Se cocinan platillos que utilizan una cantidad
considerable de productos industrializados en forma de condimentos,
alimentos precocidos o platillos ya elaborados, con la finalidad de eficientar el
tiempo (escaso o no) con el que se cuenta. Por lo general, muchos de los
alimentos de este tipo están fabricados con grandes cantidades de sal, grasa
y azucares. Por lo tanto, se han modificado las dietas de los hogares. En los
menús diarios se incluyen, más que en otros tiempos, alimentos preparados o
industrializados. Al mismo tiempo, menos gente prepara comidas tradicionales
a partir de ingredientes crudos y no procesados. Lo antes dicho, contribuye a
cambios de vida relacionados con la obesidad (Sassi, 2010).
Por otro lado, la urbanización también ha acarreado transformaciones en los
hogares relacionadas a aspectos de la organización y la convivencia entre los
miembros, trayendo como consecuencias cambios en la dieta.
La creciente urbanización que inició desde la década de 1950 (Ariza y de
Oliveira, 2001; Ortiz, Delgado y Hernández, 2006). Ocasionó que los
individuos estuvieran expuestos a distintos estilos de vida y variedad de
alimentos (frescos o preparados) en las zonas urbanas ha influido en el gasto
y el consumo de cierto tipo de alimentos (Ariza y de Oliveira, 2001; Martínez y
Villezca, 2003). La urbanización expone a los hogares a otras formas de
alimentarse, entre ellas podría mencionarse diversidad gastronómica regional
así como de otras culturas supranacionales como lo son los platillos de la
comida rápida.
También, la urbanización y el crecimiento de las ciudades han afectado los
tiempos de traslado a lugares, entre ellos, al trabajo, escuela, supermercados,
47

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etc. Las personas tienen que recorrer distancias más largas para llegar a la
escuela y/o trabajo, por lo que se dispone de menos tiempo para preparar y
consumir alimentos en los hogares y puede ocasionar un incremento de
alimentos y bebidas industrializados o preparados fuera del hogar (OMS,
2014). Por un lado, los individuos adoptan la incorporación de alimentos
preparados o industrializados para ser consumidos en casa (Sassi, 2010). Por
el otro, las personas han optado por consumir alimentos fuera del hogar.
Analizando la Encuesta Nacional del Ingresos y Gastos de los Hogares
mexicanos para el período 1984-2010, se pudo evidenciar que los hogares
han reportado un incremento tanto en el gasto como en el consumo de
alimentos y bebidas consumidas fuera del hogar (Garza y Ramos, 2014).
Para finalizar, esta serie transformaciones de los factores macro estructurales,
antes descritos, han provocado que los individuos se enfrenten a situaciones
que influyen en el patrón alimentario que se practica en los hogares. Una de
ellas es cómo distribuir o redistribuir el tiempo y los ingresos para poder cubrir
las necesidades que se tienen en los hogares, para efectos de este análisis, la
preparación de alimentos y actividades relacionadas. Por todo lo anterior, la
propuesta de este trabajo es indagar la existencia de variaciones en el uso del
tiempo las tareas específicas de la preparación de alimentos con la finalidad
de evidenciar la posibilidad de que los hogares estén aplicando estrategias de
organización para compensar los efectos de los factores macro estructurales y
endógenos al a los hogares. A su vez, se tratará de relacionar los resultados
con la problemática de obesidad que vive la población mexicana.
Uso del tiempo en la preparación de alimentos y tareas relacionadas.
Todas las actividades que están involucradas en la preparación de los
alimentos forman parte de la formación de hábitos alimenticios familiares y
tienen impactos importantes en la salud de los miembros del hogar. Asimismo,
estas actividades representan relaciones de género, de la familia y de la
comunidad; además, en ellas se pueden apreciar jerarquías sociales y
relaciones de poder (Pederzini, 2008).
En nuestro país, la mujer tiene una mayor participación en las actividades
referentes a la preparación de los alimentos en relación con el hombre. En
cambio, el hombre de regiones rurales tiene una participación marginal en
estas tareas y la participación del hombre de la zona urbana es muy poca.
Según un estudio realizado por Pederzini (2008) para el año 2002 sobre el
tiempo que hombres y mujeres mexicanas dedican a actividades relacionadas
a la preparación de alimentos, el hombre de zonas rurales dedicó 0.8 horas a
la preparación de alimentos mientras que el hombre de zonas urbanas dedicó
1.2 horas.
Ariza y de Oliveira (2001) señalan que factores socio culturales (como los
antes descritos) han alejado a los hogares del modelo de organización familiar
caracterizado por la presencia de un jefe varón proveedor exclusivo que no
participa en las actividades de reproducción social. Sin embrago, los hombres
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�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

asumen su participación en estas actividades en forma de ayuda esporádica
en los fines de semana, vacaciones, en casos de enfermedad e incluso
cuando las cónyuges participan en el trabajo remunerado. Los hombres
participan más en tareas relacionadas a la crianza y cuidado de los hijos, en
realización de actividades de reparación de casa y trámites administrativos
que en actividades domésticas como limpiar la casa, cocinar, planchar, entre
otras.
Un estudio realizado por Mercedes Pedrero (2009) sobre el valor económico
del trabajo doméstico y uso del tiempo en los hogares mexicanos en el año
2009, se evidenció que de los quehaceres domésticos la actividad que
absorbe más tiempo es la preparación de alimentos tanto a mujeres como a
hombres, 36.6% y 22% del total de horas dedicadas a trabajo doméstico
semanal, respectivamente. No hay que perder de vista que de 35.5 horas que
la mujer dedicó al trabajo doméstico, casi el 37% o 13 horas lo destinó a las
actividades relacionadas con la cocina; mientras que el hombre, el cual
reservó 11.8 horas a quehaceres del hogar sólo el 22% de ese tiempo o 2.6
horas lo dedico a la realización de alimentos y actividades relacionadas.
También, en el estudio se muestra la carga global del trabajo (horas
trabajadas en tareas domésticas y las trabajadas en el mercado de trabajo)
para ambos sexos para ese mismo año. La carga global para el hombre fue
de casi 60.5 horas a la semana mientras que para la mujer fue de poco más
de 75.5 horas. Existe una diferencia de 15 horas de trabajo entre los sexos
cargada hacia las mujeres.
Consecuentemente, lo anterior nos lleva a concluir que los hombres no sólo
dedican menos tiempo que las mujeres en tareas de preparación de alimento
sino que las horas dedicadas al trabajo doméstico son muchas menos que lo
que dedican las mujeres (11.8 hrs. vs 35.5 hrs.). Eso no es más que el reflejo
de inequidades de género. Las mujeres, al tener una carga mayor, se ven
obligadas a reducir el tiempo que pueden dedicar a otras actividades
(Pedrero, citado en: Pederzini, 2008).
No cabe duda que las actividades relacionadas a la preparación de la comida
son importantes para las mujeres porque absorben una parte importante del
tiempo que dedican a los quehaceres domésticos. Pareciera que la mujer está
destinada a las tareas de la cocina. Existen dos grandes enfoques teóricos
que pueden apoyar en la comprensión del papel predominante de la mujer en
el trabajo doméstico. Una, la perspectiva económica, que gira en torno a la
eficiencia: “lo más eficiente es que uno de los miembros del hogar se dedique
al trabajo doméstico mientras que el otro se dedica a trabajar fuera del hogar”.
¿Cómo se resuelve quién se queda trabajando en casa y quién sale? Es más
eficiente y productivo que se quede en casa trabajando en tareas del hogar o
salga a trabajar aquella persona que ya tiene especialización y experiencia en
ese tipo de actividad, todo con la finalidad de maximizar el ingreso del hogar.
La otra, la perspectiva de género, quien ve a la especialización femenina en el
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trabajo doméstico como el resultado de relaciones de poder desiguales entre
hombres y mujeres. Señala que la asociación de la mujer con la preparación
de alimentos forma parte de su rol de género como cuidadora, por lo tanto
constituye una manera de otorgar nutrición y afecto a los miembros de su
hogar. Más aún, en el caso de las madres, se asocia a su rol de fuente de
alimento que tiene un antecedente biológico (Pederzini, 2008: 4).
Por otro lado, también existen diferencias de cargas de trabajo doméstico
entre mujeres, ya sea por la región en la que vivan, edad, nivel educativo y
parentesco con el jefe del hogar. Carla Pederzini (2008) señala ese hecho y
enfatiza que son las mujeres del contexto rural las que más tiempo dedican a
la preparación de los alimentos. Para el año 2002, las mujeres de la zona
urbana dedicaron 46.4 horas, 8.4 horas y 13.2 horas al trabajo doméstico,
preparación de alimentos (preparar alimentos, preparar conservas, moler
maíz, encender fogón, preparar complementos) y otras actividades
relacionadas (servir comida, llevar la comida a familiares, lavar trastes, limpiar
la cocina, comprar la despensa, criar animales de corral, recolectar frutos o
caza y pesca, entre otras) respectivamente. En estos mismos rubros las
mujeres de zonas rurales reportaron 58.4 horas, 16.3 horas y 16 horas,
respectivamente.
Según datos del estudio de Pederzini (2008), se puede apreciar esa diferencia
de 12 horas en las tareas domésticas obedecen en gran medida a la
discrepancia entre los tiempos dedicados a la preparación de alimentos, 8
horas. Una de las razones puede ser que las mujeres de zonas rurales
cuentan con menos herramientas que les facilitan el trabajo en la cocina que
las mujeres de zonas urbanas. Otra, es que las mujeres de zonas rurales
destinan 3.9 horas a moler maíz, una hora a prender el fogón y 1.2 horas a
preparar complementos, mientras que las mujeres de la zona urbana
dedicaron sólo 0.3 horas a moler maíz y 0.1 horas para encender el fogón y
0.1 horas a preparar complementos. Asimismo, para las mujeres rurales
tienen un peso importante algunas de las tareas que componen el rubro de
“otras actividades relacionadas” tales como criar animales del corral y
recolectar frutos, cazar y pescar mientras que para las mujeres de la zona
urbana esas actividades tienen una participación casi nula.
Recapitulando, estos datos nos permiten apreciar que las tareas del hogar
destinadas a alimentar a los miembros del hogar ocupan gran parte del tiempo
de las mujeres, ya que son ellas las que mayoritariamente realizan ese
trabajo. Ante los cambios se han suscitado en la arena macro estructural
(mencionados en el apartado anterior) es necesario analizar los tiempos que
los hogares les han dedicado a través del tiempo con el objetivo de saber si
existe una diferencia que se pueda relacionar con los incrementos de las
prevalencias de obesidad en los últimos 25 años en la población mexicana.

50

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Metodología.
Para aproximarse a los usos de tiempo de la población mexicana de 12 años y
más se recurrió a la utilización de la base de datos de la Encuesta Nacional
sobre Uso del Tiempo (ENUT) de los años 2002 y 2009.
El objetivo de la ENUT es recabar información sobre la participación y el
tiempo que le dedican a cada una de las actividades, domésticas y
extradomésticas, los hombres y mujeres de México. La población objetivo son
los integrantes del hogar de 12 años y más. La temática que aborda la
encuesta son las características y equipamiento de la vivienda, características
sociodemográficas, identificación de hogares en la vivienda y equipamiento
del hogar, condiciones de actividad y características del trabajo, actividades
realizadas por los miembros que integran el hogar incluyendo el tiempo de
traslado (7 días de la semana), así como las actividades realizadas por
personas de 12 años y más que no forman parte del hogar (INEGI, 2015a).
Dentro de las actividades realizadas por los integrantes de 12 años y más se
puede encontrar información sobre tareas necesarias para la preparación de
alimentos para los integrantes del hogar y los tiempos de traslado, datos que
serán necesarios para el análisis que plantea el presente trabajo.
El esquema de muestreo de la ENUT es probabilístico, bietápico, estratificado
y por conglomerados. La unidad de observación son los hogares de las
viviendas particulares y las unidades de análisis son los integrantes del hogar
de 12 años o más y los dos ciclos semanales: lunes a viernes y sábado y
domingo (INEGI, 2015a). En la ENUT 2002 se seleccionaron 6,259 viviendas
(INEGI, 2002). Para muestra de la ENUT 2009 se eligieron 27 mil viviendas
(INEGI, 2009).
Es importante señalar que la ENUT 2002 fue un módulo de la Encuesta
Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) del mismo año, es
decir, no fue una encuesta independiente. Por lo tanto, INEGI señala que la
principal limitación de la ENUT 2002 es la falta de representatividad de la
muestra ya que la ENUT se sujetó al muestreo de la ENIGH y a su temática
por lo que la muestra para la ENUT resultó insuficiente. Pese a lo anterior, el
análisis de los datos se limita a obtener solo promedios nacionales (INEGI,
2009a).
En consecuencia, esa falta de representatividad en los datos de la ENUT
limita ampliar el análisis entre las dos encuestas. Pese a lo anterior, el objetivo
propuesto para este estudio no se ve afectado puesto que todo el análisis que
se hace de los datos está construido con indicadores basados en las medias.
Además, el tipo de análisis que se presenta es una comparación entre las
medias y sus tasas de crecimiento.
Por otro lado, las variables dependientes con las que se trabajó se describen
a continuación. La variable preparación de alimentos contiene los tiempos
51

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

semanales que se le invirtieron a trabajos como cocinar o preparar alimentos
para consumirse en el desayuno, almuerzo, comida, merienda, cena o
entrecomidas. La variable poner la mesa incluye los tiempos semanales
dedicados a servir la comida, poner la mesa o levantar platos. La variable
lavar trastes encierra aquellos tiempos semanales que se gastaron en tareas
como lavar, secar y acomodar trastes. La variable llevar alimento a otros
miembros del hogar incluye las horas semanales de aquellas tareas de llevar
alimentos a otras personas pertenecientes al hogar que se encuentran en el
trabajo o escuela. Asimismo, también se retoman las variables trayecto casatrabajo-casa y casa-escuela-casa. Ambas incluyen los tiempos semanales que
las personas de los hogares que trabajan y/o estudian gastaron en los
trayectos a estos lugares. Cabe destacar que para el año 2002 la información
se presenta agrupada de lunes a domingo; en cambio, los datos de 2009 se
presentan en dos grupos, tiempos de lunes a viernes y de sábado a domingo.
Por lo anterior, se tuvo que construir una variable con los tiempos de lunes a
domingo para cada una de las variables con la finalidad de homologar la
información respecto al período de tiempo entre ambos años para poder hacer
nuestro análisis.
Por último, con el objetivo de analizar más a fondo las variables antes
descritas se trabajó con las variables sexo, grupos de edad, grupos de
actividad y regiones. La variable sexo divide la muestra en género masculino y
femenino. Igualmente, se construyó una variable llamada grupos de edad en
la que se aglomera la población por rangos de edad. Estos rangos se
retomaron de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT) 2006 y
2012, mismos que serán útiles para cotejar los resultados de este estudio con
las prevalencias de obesidad de las ENSANUT en otra futura investigación
(Shamah, Villalpando y Rivera, 2007). También se elaboró la variable grupos
de actividad para los datos de 2002 en la que se conglomera en dos grupos,
trabajo extradoméstico y otras actividades (trabajo doméstico, incapacidad
permanente, trabajo voluntario, estudiar). Por último, la variable regiones se
divide en 4 aglomeraciones y también se retomó esa regionalización de la
ENSANUT 2006 y 2012 (Shamah, Villalpando y Rivera, 2007). La Región
Centro está compuesta por Aguascalientes, Colima, Guanajuato, Jalisco,
Michoacán, Morelos, Nayarit, Querétaro, San Luis Potosí, Sinaloa, Zacatecas.
La Región Ciudad de México contiene al Distrito Federal y Estado de México.
La Región Norte conjunta a los estados de Baja California, Baja California Sur,
Coahuila, Chihuahua, Durango, Nuevo León, Sonora, Tamaulipas. La Región
Sur aglutina a Campeche, Chiapas, Guerrero, Hidalgo, Oaxaca, Puebla,
Quintana Roo, Tabasco, Tlaxcala, Veracruz y Yucatán.
Preparación de alimentos y actividades relacionadas.
Como ya se indicó anteriormente, las actividades relacionadas a la
preparación de alimentos son las que ocupan la mayor proporción del tiempo
dedicado a los quehaceres domésticos, tanto de mujeres como de hombres
(Pedrero, 2009).
52

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

A nivel nacional, en promedio se dedicaron 9.25 y 7.9 horas en 2002 y 2009 a
la semana, respectivamente. Se puede apreciar que hubo un descenso
significativo del tiempo medio del 14.62% (Tabla 1). Los hogares, en promedio
redujeron 1.35 horas el tiempo que le dedicaron a preparar alimentos.
También, analizando la información por regiones (Gráfica 1), en las cuatro se
pudo apreciar una reducción en el tiempo medio que fue 1.18 horas de
reducción en la Región Sur (o -15.95% de variación) hasta 1.44 horas en la
Región Ciudad de México (o -17.28% de variación).
Tabla 1. Media nacional dedicada a la variable preparación de alimentos en el
2002-2009.
2002
Media nacional de preparación de
alimentos (en horas)
9.25

2009

Rango

88.00

88.00

Varianza

49.11

37.78

7.90

Desviación estándar
7.01
6.15
Fuente: Elaboración propia con datos de la ENUT 2002 y 2009.
Gráfica 1. Variación porcentual del tiempo medio dedicado a la preparación de
alimentos por regiones, 2002-2009.

Porcentaje

0

Variación % del tiempo promedio dedicado a la preparación de
alimentos por regiones, 2002-2009.
Variació
n % por
regiones
20022009

-10
-20
Región Centro Región Ciudad Región Norte
de México

Región Sur Total Nacional

Fuente: Elaboración propia con datos de la ENUT 2002 y 2009.
Además de esa reducción en el tiempo de preparar alimentos, se puede
apreciar que los individuos en 2002 estaban más distribuidos entre los rangos
que en el 2009. Es decir, en 2002, los individuos se desplazan desde 0.01
hasta 64 horas promedio, mientras que en el 2009, se distribuyen de 0.01 a 56
horas (Tabla 2). Esa misma reducción en la distribución en los datos de 2009
se generalizó cuando se analizaron los datos por regiones.
La disminución del tiempo en la preparación de alimentos puede estar
afectando el patrón alimentario de los hogares mexicanos porque debido a la
reducción del tiempo se puede estar introduciendo nuevos alimentos que
faciliten y acorten el tiempo de preparación de las comidas.
53

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Según un análisis que se hizo sobre los alimentos y bebidas que se consumen
en los hogares con datos de la ENIGH, se apreció que para el período 19942010 el consumo y el gasto de alimentos preparados para la ingesta dentro
del hogar aumentó. Los hogares gastaron y consumieron en el período una
mayor cantidad de alimentos preparados como atole, flautas, guisados, hotdog, emparedados, tacos, tamales, tortas, sopes, menudo, pozole, entre otras.
También reportaron gastar más en alimentos fuera del hogar para el
desayuno, comida, cena y entrecomidas (Garza, 2014). Los hogares, ante
diversas situaciones, reorganizan sus estrategias para seguir cubriendo sus
necesidades. Ellos cuentan con dos recursos, el ingreso y el tiempo, ambos
se combinan para formulas sus estrategias de reproducción y producción de
los miembros del hogar. De lo anterior se puede concluir que los hogares,
ante la falta de tiempo o una reestructuración de los usos de tiempo entre
distintas actividades que realizan los miembros del hogar, los individuos
consiguieron combinar una disminución del tiempo en la preparación de
alimentos y, a su vez, gastar una proporción de su ingreso en alimentos
elaborados para compensar esa reducción o reajuste en el tiempo.
Tabla 2. Rango de horas del tiempo de preparación de alimentos y distribución
de la muestra, 2002-2009.
Horas dedicadas a preparación %
de
la %
de
la
de alimentos semanal
muestra 2002
muestra 2009
0.01 - 8.0
54.42
64.45
8.01 - 16.0
30.32
24.99
16.01 - 24.0
12.04
8.71
24.01 - 32.0
2.13
1.35
32.01 - 40.0
0.65
0.28
40.01 - 48.0
0.40
0.17
48.01 - 56.0
0.03
0.03
56.01 - 64.0
0.01
0.00
64.01 - 72.0
0.00
0.00
72.01 - 80.0
0.00
0.00
80.01 - 88.0
0.00
0.00
Sumatorias
100.00
100.00
Fuente: Elaboración propia con datos de la ENUT 2002 y 2009.
El escenario no es muy distinto, respecto a la reducción del tiempo, cuando se
analizan los datos nacionales y regionales según sexo (Gráfica 2 y 3). En
promedio, las mujeres dedicaron 9.95 y 8.78 horas semanales a la
preparación de alimentos en el 2002 y 2009, respectivamente. Los hombres
gastaron 4.95 y 4.93 horas semanales entre 2002 y 2009. En el período
analizado, los hombres variaron muy poco las horas dedicadas a estas tareas,
su reducción fue apenas del 0.54% mientras que las mujeres redujeron su
número de horas en 11.78%, lo que representó 1.17 horas (gráfica 2).
54

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Gráfica 2. Variación porcentual del promedio de horas semanales dedicado a
la preparación de alimentos según sexo, 2002-2009.

Porcentajes

Variación % del promedio de horas semanales dedicadas a la preparación
de alimentos nacional según sexo, 2002-2009.

0
Variación
% 2002-…

-10
-20
Hombres

Mujeres

Nacional

Fuente: Elaboración propia con datos de la ENUT 2002 y 2009.
Visto por regiones, los hombres de las regiones Ciudad de México y Centro
tuvieron un incremento en la tasa de crecimiento del 1.22% y 5.32%; es decir,
aumentaron sus tiempos semanales en este rubro (0.26 horas y 0.06 horas,
respectivamente). En las otras dos regiones, los hombres disminuyeron su
participación entre el 2.5 y 3.5%. Lo anterior refleja el incremento de la
participación del hombre en las tareas del hogar aunque no en la misma
medida que lo hacen las mujeres. Para las mujeres, las de la Región Ciudad
de México y Región Norte son las que más redujeron sus tiempos en la
preparación de alimentos, 14.74% y 12.08%, respectivamente; lo que equivale
a 1.29 y 1.23 horas semanales. Aun con el aumento de la participación de los
hombres en la Región Ciudad de México éste no compensa en tiempo la
reducción de las mujeres de esa misma región (Gráfica 3).
Las mujeres son las que dedican más tiempo en estas actividades y esa
reducción es importante porque, como ya se mencionó, puede afectar el
patrón alimentario así como su calidad pudiendo traer como consecuencias
problemas nutricionales en estos hogares. Para el año 2006, según datos de
la ENSANUT, los niños de entre 5 y 11 años de edad de la Región Ciudad de
México y Región Norte son los que tienen las prevalencias más altas de
sobrepeso y obesidad. Esas prevalencias en la Ciudad de México fueron de
36% para hombres y 34% para mujeres. En la Región Norte fueron alrededor
del 29% tanto para hombres como para mujeres. En lo que respecta a
adolescentes, también estas dos regiones son las que cuentan con las
prevalencias más altas de sobrepeso y obesidad. Mismo caso para los adultos
de estas dos regiones (Shamah, Villalpando y Rivera, 2007). Para el año
2012, la ENSANUT, señala que las prevalencias más altas combinadas de
sobrepeso y obesidad de la población adulta nacional están en la Ciudad de
México y Norte con un 73.8% y un 73.1% respectivamente (Gutiérrez y otros,
2012).
Gráfica 3. Variación porcentual del promedio de horas semanales dedicado a
la preparación de alimentos según región y sexo, 2002-2009.
55

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Porcentajes

Variación % del tiempo medio dedicado a la preparación de
alimentos regional según sexo, 2002-2009.

10
5
0
-5
-10
-15
-20
Región
Región
Centro
Ciudad Región
de México
Norte
Región Sur

Variación % Mujeres
Variación % Hombres

Fuente: Elaboración propia con datos de la ENUT 2002 y 2009.
Tabla 3. Rango de número de horas dedicadas a la preparación de
y la distribución de la muestra de los años 2002-2009.
2002
2009
Horas
preparació
n
de %
%
%
%
%
Hombre Mujere Naciona Hombre Mujere
alimentos
semanal
s
s
l
s
s

alimentos

%
Naciona
l

0.01 - 8.0
8.01 - 16.0

90.73
7.03

48.56
34.08

54.42
30.32

90.81
7.30

56.68
30.20

64.45
24.99

16.01 - 24.0
24.01 - 32.0
32.01 - 40.0
40.01 - 48.0
48.01 - 56.0
56.01 - 64.0

1.81
0.43
0.00
0.00
0.00
0.00

13.69
2.41
0.76
0.46
0.03
0.02

12.04
2.13
0.65
0.40
0.03
0.01

1.54
0.23
0.06
0.06
0.00
0.00

10.82
1.68
0.35
0.21
0.05
0.01

8.71
1.35
0.28
0.17
0.03
0.00

64.01 - 72.0
72.01 - 80.0
80.01 - 88.0

0.00
0.00
0.00

0.00
0.00
0.00

0.00
0.00
0.00

0.00
0.00
0.00

0.00
0.00
0.01

0.00
0.00
0.00

Sumatorias 100.00
100.00 100.00
100.00
100.00
Fuente: Elaboración propia con datos de la ENUT 2002 y 2009.

100.00

En cuanto a los rangos, existe una diferencia entre hombres y mujeres en la
distribución de las horas medias que le dedican a la preparación de los
alimentos. Primeramente, para ambos años, el 90% de los hombres se
concentra en el rango de 0.01 a 8 horas a la semana; su amplitud de rango va
desde 0.01 a 48 horas. En cambio, las mujeres tienen una mayor dispersión
entre los rangos, va desde 0.01 hasta 88 horas a la semana. Además, en

56

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

2002, las mujeres estaban más distribuidas entre los rangos que en el 2009.
Esto fue menos evidente para el grupo de los hombres (Tabla 3).
Analizando los datos de los tiempos de preparación de alimentos por grupos
de edad y sexo se pueden distinguir algunos datos interesantes. Primero,
sigue la constante de la reducción del tiempo en este rubro en el grupo de las
mujeres en casi todos los grupos de edad, excepto en el de 90 a 98 años. Los
grupos de 12 a 19 y de 20 a 29 disminuyeron su tiempo promedio en casi un
18.5%, esto puede deberse a que se ha incrementado la edad para casarse,
su incremento en la entrada al mercado laboral o al aumento de la escolaridad
femenina pudiendo así repercutir en los tiempos dedicados a la preparación
de alimentos (Gráfica 4). Respecto a lo anterior, Pederzini (2008), encontró
una relación entre el aumento de escolaridad y la disminución en el tiempo de
preparar alimentos. Las mujeres en edades de 30 a 59 años redujeron su
participación en un 12% aproximadamente. Cabe mencionar que al igual que
los dos grupos anteriores, estos grupos sustentan a mujeres en edad laboral.
También Pederzini (2008) encontró una relación entre las mujeres
remuneradas y las que no perciben remuneración o sólo se dedican al trabajo
doméstico y las horas dedicadas a la preparación de alimentos; las mujeres
con trabajo extradoméstico dedican menos horas a esta actividad mientras
que las que realizan sólo trabajo doméstico dedican más horas a la
preparación de los alimentos.
Gráfica 4. Promedio de horas semanales dedicados a la preparación de
alimentos por grupos de edad y sexo, 2002-2009.

Tiempo medio semanal dedicado a la preparación de alimentos a
nivel nacional según grupos de edad y sexo, 2002-2009.
12
Tiempo
medio (hrs.)
por grupos
de edad y
sexo 2002

Horas

10
8
6
4

30-39
años

60-69
años

70-79
años

Mujer

Mujer

80-89
años

Hombre

Hombre

Mujer

Hombre

Mujer

Mujer

50-59
años

Hombre

Mujer

40-49
años

Hombre

Hombre

Mujer

Mujer

20-29
años

Hombre

Mujer

12-19
años

Hombre

0

Hombre

2

90-98
años

Fuente: Elaboración propia con datos de la ENUT 2002 y 2009.
Respecto a los hombres, se puede apreciar un aumento en el período
analizado para los hombres de las edades de 12 a 19 y de 30 a 49 años
57

Tiempo
medio (hrs.)
por grupos
de edad y
sexo 2009

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

(Gráfica 4). Como ya se ha señalado, los hombres han incrementado su
participación en las tareas del hogar por cambios culturales en lo que a los
roles de género se refiere; sin embargo, también este aumento se puede
deber al desempleo. De todas formas, su incremento no alcanza para
compensar la reducción que en los grupos de las mujeres se reporta.
En lo que respecta a la variable poner la mesa (recuerde que incluye otras
actividades), los hombres dedicaron en promedio 4.4 horas y 4.06 horas en el
2002 y 2009, respectivamente. Se tuvo una variación porcentual en el período
de -2.02%. Para las mujeres se tuvo una media de 4.51 y 4.18 horas, para
2002 y 2009, respectivamente. La variación porcentual fue de -7.29%. Un dato
a resaltar es que el promedio entre hombres y mujeres para este tipo de
tareas es muy cercano (Tabla 4).
Tabla 4. Variación porcentual del tiempo medio según tipo de tarea y sexo,
2002-2009.
Variación entre 2002 y 2009
Total Hombres
Variación % Tiempos medios
Hombre
Mujer
y Mujeres
según actividad
Variación % Preparación de
alimentos
-0.54
-11.78
-14.62
Variación % Poner la mesa
-2.02
-7.29
-6.88
Variación % Lavar platos
-1.15
-8.23
-8.14
Variación % Llevar alimentos a
otros miembros del hogar
-1.88
-7.39
-7.17
Fuente: Elaboración propia con datos de la ENUT 2002 y 2009.
En lo que compete al uso de tiempo gastado en la variable lavar platos
(recuerde que incluye otras actividades) también hubo una disminución en el
número promedio de horas en el período, -1.15% y -8.24% para hombres y
mujeres, respectivamente. Por último, en la variable llevar alimentos a otros
miembros del hogar, también se redujo el tiempo dedicado a esta actividad, 1.88% y -7.39% para hombres y mujeres, respectivamente. En resumen, los
hogares reportan una reducción en el uso del tiempo de las cuatro actividades
relacionadas con la preparación de los alimentos (Tabla 4).
Traslados que realizan los miembros del hogar al trabajo y escuela.
Se ha señalado que el crecimiento de la urbanización ha llevado a los
individuos a recorrer largas distancias, utilizar medios de transporte y
consumir más tiempo de traslado al área del trabajo y escuela (CONEVAL,
2010; SA, 2010). Analizando por regiones y sexo el uso del tiempo que los
miembros de los hogares gastaron en traslados al trabajo, se encontró que en
todas las regiones los hombres reportaron una reducción del tiempo en este
rubro en el período 2002-2009. En cambio, en la región Ciudad de México y
Norte, las mujeres reportaron un incremento en esta variable (Gráfica 5).
58

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Igualmente, los resultados de la observación del traslado casa-escuela-casa
arrojaron que las mujeres de estas dos regiones presentaron incrementos
similares en las horas promedio gastadas en esta actividad, 11.15% y 5.05%,
respectivamente. Este dato sigue siendo sobresaliente en cuanto a esa
relación no causal entre el aumento de los tiempos de traslado y el aumento
de las prevalencias de obesidad de 2006 y 2012. Debido al incremento en los
tiempos de traslado, antes mencionados, las mujeres pueden estar
reduciendo el tiempo que le dedican a las actividades de la preparación de
alimentos. Lo anterior puede provocar cambios en los patrones alimentarios
de los miembros de los hogares y problemas en la salud referentes al estado
nutricio. En ese sentido, tal y como se señaló párrafos arriba, las regiones
Ciudad de México y Norte son las que presentan las prevalencias más altas
de sobrepeso y obesidad para 2006 y 2009 y, a su vez, existe una reducción
de las mujeres en el tiempo promedio de dicado a la preparación de alimentos
y un aumento en las horas promedio de traslado al trabajo y escuela.

Porcentajes

Gráfica 5. Variación porcentual del tiempo medio dedicado al traslado CasaTrabajo-Casa, 2002-2009.

8
6
4
2
0
-2
-4
-6
-8

Variación % tiempo medio dedicado al traslado casa-trabajo-casa
por sexo y región 2002-2009.

Variación %
tiempo medio
dedicado al
trslado casatrabajo-casa

Hombres Mujeres Hombres Mujeres Hombres Mujeres Hombres Mujeres
Región Centro

Región Ciudad de
México

Región Norte

Región Sur

Fuente: Elaboración propia con datos de la ENUT 2002 y 2009.
Tareas relacionadas a la preparación de alimentos y el tipo de actividad
del individuo.
Por último, se analizaron las cuatro variables referentes a la preparación de
alimentos con dos grupos de mujeres, las que cuentan con un trabajo
extradoméstico y otro en el que se conjuntan aquellas que se dedican a otra
actividad (trabajo doméstico, estudian, con incapacidad permanente, trabajo
voluntario).
En la Tabla 5, se puede estimar que la variación porcentual mayor se presenta
en el rubro de la preparación de alimentos para ambos grupos, lo que equivale
a poco más de 2.8 horas para ambos grupos. Las mujeres que trabajan
extradomésticamente fueron las que más amplio fue la disminución del tiempo
59

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

dedicado a la preparación de alimentos (34.4%). En el grupo de las
trabajadoras extradomésticas, la tarea que sufrió menos disminución fue llevar
alimentos a otros miembros del hogar; esto puede deberse a que en 2002 ya
se dedicaba poco tiempo a esa tarea y en 2009 se continuó con esa
tendencia. Sin embargo, para las que se dedican a otra actividad, la variable
llevar alimentos decreció 9.65%, lo que equivale dejar de gastar 0.45 horas en
esta tarea.
Por último, es destacable que aun cuando las mujeres no cuenten con un
trabajo extradoméstico, ellas dedicaron menos tiempo a las cuatro actividades
relacionadas a la preparación de alimentos. Una razón puede ser que este
grupo de mujeres hayan incorporado complementos y alimentos preparados o
precocidos que hayan facilitado la elaboración de los alimentos y, por lo tanto,
reducido los tiempos.
Ante los resultados presentados en los últimos tres apartados, se puede
concluir que los hogares respondieron cambios internos y externos a ellos y
tuvieron que reestructurar sus estrategias de producción y reproducción.
Tabla 5. Variación porcentual del promedio de horas dedicado a las
actividades relacionadas con la preparación de alimentos, 2002-2009.

2002-2009
Trabajo
extradoméstico
Variación % de los tiempos medios(horas) según
la preparación de alimentos y actividades
Mujer (%)
relacionadas
Preparación de alimentos
-34.41
Poner la mesa
-5.98
Lavar platos
-5.32
Llevar alimentos a otros miembros del hogar
-0.07
Fuente: Elaboración propia con datos de la ENUT 2002 y 2009.

Otra actividad

Mujer (%)
-26.62
-7.81
-9.26
-9.65

Conclusiones.
En la actualidad, existe una gran variedad de productos alimenticios,
herramientas y tecnología que pueden facilitar el trabajo en la cocina y que
pueden estar haciendo que se acorten los tiempos dedicados a esas tareas;
sin embargo, la participación femenina en el mercado laboral también se ha
intensificado en los últimos años por el mismo modelo de crecimiento
económico en el que estamos envueltos y que determina en gran parte los
tiempos que le dedicamos a las actividades de nuestra vida diaria. El
capitalismo ha estado en constante movimiento y, por lo tanto, provoca
transformaciones en los hogares y sus miembros.

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�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

En el período de tiempo analizado, se puede considerar que los hogares
cambiaron sus estrategias respecto al uso del tiempo dedicado a las cuatro
variables relativas a la preparación de alimentos que se retomaron en el
estudio. Las mujeres disminuyeron los tiempos en esas actividades mientras
que los hombres aumentaron su participación pero sin alcanzar a cubrir la
reducción que las mujeres reportaron. Aun así, la cocina sigue siendo un lugar
con predominio femenino en el que se pueden ver las relaciones desiguales
entre sexos. Esas reducciones son significativas ya que las mujeres son las
que dedican más tiempo en relación al que gastan los hombres.
Esas cuatro variables pueden impactar en el estado nutricio de los individuos.
El hecho de que se reduzcan los tiempos en esas tareas no necesariamente
significa que la salud de los integrantes del hogar se deterioró también. Sin
embargo, el panorama nutricio y de salud de la población mexicana se ha
deteriorado en los últimos años. Se han incrementado las tasas de obesidad
en toda la población y, por lo tanto, han crecido las prevalencias de las
enfermedades relacionadas a esta. Igualmente, se ha visto que el patrón
alimentario ha cambiado. Los hogares reportan consumir y gastar más
alimentos preparados tanto dentro como fuera del hogar.
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64

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

El amor si duele…¿y, quién me protege?:
mujeres violentadas por su pareja.
“La violencia contra la mujer es quizás la más vergonzosa violación de los
derechos humanos. No conoce límites geográficos, culturales o de riquezas.
Mientras continúe, no podremos afirmar que hemos realmente avanzado hacia
la igualdad, el desarrollo y la paz".
Kofi Annan,
Secretario General de las Naciones Unidas
22

María Eugenia Lobo Hinojosa
23
Ana María Contreras Ramírez
24
Luz Amparo Silva Morín
25
Laura González García

RESUMEN:
Hoy en día la violencia dirigida hacia las mujeres, se reconoce como un grave
problema social a nivel mundial, y ha sido hasta años recientes cuando se ha
logrado ubicar en su justa dimensión, esto es, en la discusión y análisis
público. Este tipo de violencia, particularmente la que se da en el hogar por
parte de la pareja, es un obstáculo para el avance del desarrollo de un país,
porque limita la ejecución de los derechos de la mitad de la población, atenta
contra la libertad y bienestar, y al mismo tiempo implica costos para la familia
y el Estado.

El estudio Women's Health and Domestic Violence Against Women realizado
por la Organización Mundial de la Salud (OMS), pone de manifiesto que la
ejercida por la pareja es la forma de violencia más común en la vida de las
mujeres, mucho más que las agresiones o violaciones perpetradas por
familiares, jefes, extraños o simples conocidos.
Por la importancia del tema, el presente trabajo emana de un amplio estudio
sobre violencia de género, del cual se tomaron únicamente los indicadores de
22
Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Trabajo Social y Desarrollo Humano.
Monterrey, México.
23
Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Trabajo Social y Desarrollo Humano.
Monterrey, México.
24
Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Trabajo Social y Desarrollo Humano.
Monterrey, México.
25
Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Trabajo Social y Desarrollo Humano.
Monterrey, México.

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�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

la violencia contra la mujer infligida por su propia pareja, caracterizando los
principales rasgos y el tipo de violencia que viven --que puede ser física,
sexual, psicológica, económica o patrimonial--, así como el nivel de severidad
de las agresiones y su frecuencia, revisándose la percepción que sobre el
hecho tienen las propias mujeres. En este documento se resalta la poca
denuncia que se hace de las parejas agresoras, relacionándolo con el escaso
conocimiento que tiene la población femenina mexicana sobre las leyes,
reglamentos, programas y proyectos que la protegen.
Palabras clave
Violencia de género, Violencia doméstica, Mujeres maltratadas, Mujeres
violentadas, Violencia Familiar.
INTRODUCCIÓN
Hasta hace pocos años no se consideraba como un delito la violencia física o
psíquica dentro del ámbito familiar o de pareja, sino como “asuntos privados”
(Frapolli, 2003). Poco a poco, este tipo de violencia ha dejado de percibirse
como un problema privado, para convertirse en un problema estructural,
considerado como social y de prioridad política (INEGI, 2006a). Las
circunstancias han variado sensiblemente. La igualdad normativa entre
hombres y mujeres es un hecho. La sociedad en que vivimos, en el marco
legal, establece las bases para una convivencia en condiciones de libertad e
igualdad para todas las personas sin distinción de sexo. Sin embargo, a pesar
de los avances legislativos, y de todos los programas y proyectos
gubernamentales en beneficio de la mujer, las relaciones de poder persisten
en las relaciones familiares y de innumerables parejas (Lobo et al, 2013).
En este sentido, la violencia contra la mujer por parte de su pareja o ex-pareja
está generalizada en el mundo presentándose en todos los grupos sociales
independientemente de su nivel económico, cultural o cualquier otra
consideración. Aun siendo de difícil cuantificación, dado que no todos los
casos trascienden más allá del ámbito conyugal, se sabe que un elevado
número de mujeres sufren o han sufrido este tipo de violencia. Estudios
realizados en países por desarrollar arrojan una cifra de maltrato en torno al
20% (Jaspard, 2007).
En la pareja, en indiscutible que el maltrato es mayoritariamente ejercido por
él contra ella, teniendo unas causas específicas: los intentos del hombre por
dominar a la mujer, la baja estima que determinados hombres tienen de las
mujeres; causas que conducen a procurar instaurar una relación de dominio
mediante desprecios, amenazas y golpes (INEGI, 2006b) .
Los rasgos más visibles del maltrato –y que toda la sociedad reconoce--, son
las palizas y los asesinatos, por que trascienden del ámbito de la pareja; sin
embargo, los maltratos de “baja intensidad”, los maltratos psíquicos que
66

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

mantenidos en el tiempo socavan la autoestima de la mujer, son los que
mayoritariamente se dan Cuando trasciende un caso de maltratos, la mujer
puede llevar años sufriéndolos (Nogueiras, 2005).
Aún en nuestros días es frecuente tratar el tema de los maltratos como casos
individuales, lo que representa un grave error, porque trae como consecuencia
una visión del problema que evita tratarlo como un problema social (Jaspard,
2007). Es indiscutible que todo tipo de violencia contra la mujer, pero
particularmente la que se da en el hogar por parte de la pareja, es un
obstáculo para el avance del desarrollo de un país, porque limita la ejecución
de los derechos de la mitad de la población, atenta contra la libertad y
bienestar, y al mismo tiempo implica costos para la familia y el Estado (Buvinic
et al, 2005).
En el caso particular de nuestro país, muchas mujeres mexicanas viven en
ambientes de violencia, miedo e inseguridad dentro de su propia casa. Están
inmersas en una situación de la que no saben salir y que a veces las lleva
hasta la muerte (INMUJERES, 2008). En este sentido, las consecuencias
últimas de la violencia contra la mujer en la pareja, son la de decenas o
cientos de mujeres muertas a manos de su pareja cada año.
Según lo expresado, sobran razones para estudiar la violencia de género en el
ámbito nacional. En el Estado de Nuevo León, México y específicamente en el
Área Metropolitana de Monterrey, --región donde se realizó el estudio del cual
emana este artículo-- se ha detectado, de acuerdo a investigaciones
recientes, que lejos de disminuir se ha incrementado la violencia contra la
mujer por parte de su pareja o expareja (Fosado, 2014).
El presente trabajo se estructura en tres partes: en la primera se realiza un
encuadre general del tema, lo que sirve de preámbulo para abordarlo. En la
segunda parte, se dejan en claro los distintos tipos de violencia y el ciclo por el
que se pasa en la problemática estudiada., haciendo hincapié en lo difícil de
romper dicho ciclo y en que la población femenina no sabe quién la protege, al
desconocer la ley y no tener el apoyo adecuado. Estas dos primeras partes
sirven de marco referencial, para presentar en una tercera parte los hallazgos
básicos de mujeres violentadas por su pareja, emanados de un amplio estudio
de violencia de género.

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�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

I. CONCEPTUALIZACIÓN Y ENCUADRE GENERAL DE LA VIOLENCIA
CONTRA LA MUJER EJERCIDA POR LA PAREJA.
1.1 Conceptualización de violencia, violencia de género y violencia de
pareja.
No se puede entender la violencia de “género”, “conyugal”, “doméstica” o “de
pareja” si no se comprende primero el significado de violencia. En sus
múltiples manifestaciones, la violencia siempre es una forma de ejercicio
del poder mediante el empleo de la fuerza (ya sea física, psicológica,
económica, política…) e implica la existencia de un “arriba” y un “abajo”,
reales o simbólicos, que adoptan habitualmente la forma de roles
complementarios (Artiles, 1998)
En lo referente a violencia de género, la Declaración sobre la Eliminación de la
Violencia contra la Mujer (Resolución de la Asamblea General 48/104 del 20
de diciembre de 1993; Organización de las Naciones Unidas) la define en su
artículo 1° como "…todo acto violento basado en la pertenencia al sexo
femenino, que tenga o pueda tener como resultado un daño o
sufrimiento físico, sexual o psicológico para la mujer; así como las
amenazas de tales actos, la coacción o la privación arbitraria de la
libertad, tanto si se producen en la vida pública como en la privada”.
En total concordancia con la anterior definición, la “Convención de Belém do
26
Pará” , suscrita por la Organización de Estados Americanos (OEA) en
27
1994 , afirma en su artículo primero que “…debe entenderse por violencia
contra la mujer cualquier acción o conducta, basada en su género, que
cause muerte, daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico a la mujer
tanto en el ámbito público como privado” (OEA, 1994:1). En México, esta
misma definición es retomada por la Ley General de Acceso de las Mujeres a
una Vida Libre de Violencia (promulgada en el año 2007), añadiendo el daño
patrimonial y económico (INMUJERES, 2008).
Específicamente la violencia de pareja, es parte de lo que se denomina más
ampliamente violencia de género, pues representa un ejercicio de poder y
control que se ejerce contra la mujer por la condición misma de ser mujer,
cuando simboliza plenamente el rol social establecido de debilidad,
desventaja, sometimiento y pasividad (Fernández, 2004). Es decir, Es un
patrón de comportamiento en el que la pareja o la ex pareja utilizan la
violencia física o sexual, la coacción, la amenaza, la intimidación o el abuso
emocional o psicológico y económico, independientemente del sexo, estado
civil, orientación sexual, identidad de género e incluso estatus migratorio de
cualquiera de las personas involucradas.
26
27

Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer.
Ratificada en México en 1998 y publicada en 1999 en el Diario Oficial.

68

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

1.2 Aproximación al tema.
La violencia que se ejerce contra la mujer por parte de su pareja, tiene su
origen en las relaciones de poder desiguales entre hombres y mujeres. Según
las Naciones Unidas, hasta 1991 sólo 22 países del mundo industrializado
habían concedido a las mujeres iguales derechos que a los hombres en
cuestión de matrimonio, divorcio y propiedad familiar, y aunque
paulatinamente este hecho ha cambiado, se continúan repitiendo las
estructuras desiguales y estereotipos de la sociedad (Medina, 2002). De
acuerdo con lo anterior, es posible aseverar que la situación de discriminación
y violencia que sufren las mujeres es una problemática arraigada, con raíces
fortalecidas por construcciones sociales que han permitido su reproducción
natural y han incidido en su invisibilización (Díaz, 2009).
Actualmente, la violencia doméstica es uno de los problemas sociales y de
salud pública más graves por su creciente incidencia y mortalidad.
Aproximadamente, un tercio de las mujeres de todo el mundo son víctimas y/o
supervivientes de maltratos, violaciones y asesinatos (Pickup et al, 2001).
Este situación resta años de vida a las personas que lo sufren, porque causa
lesiones físicas y psicológicas irreversibles y, en algunos casos, la muerte
(Plichta, 2001; Krantz, 2002).
Debido a la importancia de la problemática estudiada, la Organización Mundial
de la Salud (OMS) realizó en el año 2005 un estudio pionero sobre la
violencia doméstica titulado Women's Health and Domestic Violence Against
Women (Salud femenina y violencia doméstica contra las mujeres). Dicho
estudio se basa en entrevistas realizadas a más de 24 000 mujeres de zonas
rurales y urbanas de 10 diferentes países. Los resultados de la investigación
ponen de manifiesto que la ejercida por la pareja es la forma de violencia más
común en la vida de las mujeres, mucho más que las agresiones o violaciones
perpetradas por familiares, jefes, extraños o simples conocidos. En el estudio
se describen las gravísimas consecuencias para la salud y el bienestar que
tiene en todo el mundo la violencia física y sexual ejercida por el marido o la
pareja, y se expone el grado de ocultación que sigue rodeando este tipo de
violencia (García-Moreno et al, 2005).
En el estudio mencionado se encontró que: las mujeres que sufren violencia
de sus parejas presentan más síntomas depresivos, ansiedad, trastorno por
estrés postraumático, baja autoestima e ideación suicida que aquellas mujeres
que no sufren esta violencia. Teniendo en cuenta que la mayoría de estos
casos se producen en mujeres con edades comprendidas entre 21 y 51 años,
es decir, en grupos de edad de población activa y reproductiva, podría
asegurarse que la violencia contra las mujeres tiene también efectos directos
e indirectos que ponen de manifiesto el carácter social y epidémico del
problema (García-Moreno et al, 2005).
69

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

1.3 La violencia contra la mujer ejercida por la pareja como resultado de
una construcción cultural.
La violencia y discriminación ejercida contra las mujeres encuentran su
fundamento en los pactos patriarcales y en cómo se construyen los modelos
de masculinidad y feminidad en una sociedad, ajustados a normas o contextos
culturales, los cuales son legitimados cuando se da un proceso de cosificación
de la mujer, implicando la negación de su voluntad y la naturalización de la
violencia (Torres, 2006).
La consideración de la violencia conyugal como fenómeno privado ha
propiciado que durante siglos se considerara, primero como un derecho
natural del marido y algo normal y, posteriormente como un hecho que
infortunadamente sucedía en algunos hogares, pero que formaba parte de la
vida privada de las parejas y en lo que por lo tanto no había que intervenir
(Bosch y Ferrer, 2000). En este sentido, la consideración de la supuesta
privacidad de la violencia doméstica, es uno de los factores que subyacen al
hecho de que las víctimas no denuncien y de que éste continúe siendo un
problema oculto cuyas cifras reales son casi imposibles de conocer (Frapolli et
al, 2003).
La violencia como un asunto normal en la pareja, tiene relación con el
escenario de que la mujer se apropia y adopta como habitual las normas
sociales, como son: la infidelidad por parte de su esposo o pareja, la
dependencia hacia él, la crítica constante hacia su persona, etc. En México se
tiende a justificar la violencia hacia la mujer, con argumentos como: que la
pareja es el hombre de la casa, que es alcohólica o que tuvo una infancia
violenta, dejando a un lado el hecho de que las normas sociales aprendidas
son las que contribuyen de manera directa a ver como normal esta serie de
situaciones violentas (Agoff et al, 2006).
Desde esta perspectiva, la mujer maltratada suele justificar la violencia que
sufre adjudicándola a situaciones externas a su pareja, y ella misma tiende a
responsabilizarse de ser violentada, lo que tiene sus raíces en las
características de la “mujer tradicional”, enmarcadas por la pasividad, la
tolerancia y la obligación de cumplir su rol doméstico (Dohmen, 1994). Toda
esta serie de creencias, son producto de los valores y normas sociales que
establecen los comportamientos de la población femenina, los cuales son
transmitidos y reproducidos en el seno familiar (Agoff et al, 2006).
1.4 Una visión diferente de la violencia doméstica: de cuestión privada a
problema social.
A pesar de que la violencia contra la mujer no es un fenómeno nuevo, su
reconocimiento y por lo tanto el paso de ser considerada de una cuestión
privada a un problema social, si es relativamente reciente (Bosch y Ferrer,
70

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

2000). Hoy en día se reconoce como un grave problema social a nivel
mundial, y ha sido en años recientes cuando e ha logrado ubicar en su justa
dimensión, esto es en la discusión y análisis público.
Así, si desde su análisis como problema individual se entendía esta violencia
como consecuencia de alguna situación o circunstancia particular (situación
socioeconómica, patología del agresor, etc.), desde su consideración como
problema social se entiende que la violencia contra las mujeres tiene su origen
último en unas relaciones sociales basadas en la desigualdad, en un contrato
social entre hombre y mujer que implica la presión de un género (femenino)
por parte del otro (masculino). Y, desde esta nueva consideración, son
necesarias actuaciones a nivel social que impliquen un nuevo contrato social,
no sólo con nuevas modalidades legislativas, sino con modificaciones en las
políticas públicas, en los programas educativos, etc. para afrontar el problema
y superar sus consecuencias (Bosch y Ferrer, 2000).
En los últimos años, se ha logrado que en México se ponga en la mesa del
diálogo el tema de la violencia de género. Lo que estaba en cuatro paredes
ahora es asunto de derechos humanos, de salud y de seguridad pública, así
como de procuración y de administración de justicia, donde deben intervenir
las instituciones. Colocar el problema como algo absolutamente prioritario en
la agenda pública ha sido un proceso muy difícil y ha tenido avances gracias
al permanente esfuerzo de los movimientos feministas (Vargas, 2007). Ha
sido esencial el reconocimiento de las reivindicaciones feministas por parte de
los organismos públicos, y entre ellos por la ONU, que en 1993 aprobó la
“Declaración sobre la Eliminación de la Violencia contra la Mujer”, primer
instrumento internacional de derechos humanos dedicado exclusivamente a
este tema y en 1995 auspició la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer,
en la que se adoptan la Declaración de Beijing y la Plataforma de Acción que
dedica toda una sección a la violencia contra la mujer, considerando que su
eliminación es esencial para la igualdad, el desarrollo y la paz (Torres, 2006).
A partir de la aprobación de la Declaración se inició un proceso creciente de lo
que se ha denominado visibilización de las diferentes formas de violencia
contra las mujeres, especialmente la violencia doméstica, lo que llevó a los
países, entre ellos México, a una adecuación del marco jurídico hasta
entonces vigente (Álvarez, 2008).
En este sentido, al volverse “problema público visible”, se volvió también un
hecho político y se diferenció como violencia física, sexual, psicológica…,
evidenciándose toda su extensión, complejidad y tremendo dramatismo
(Vargas, 2007).

71

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

II. EL AMOR SI DUELE… ¿Y, QUIÉN ME PROTEGE? DISTINTOS TIPOS Y
CICLO DE LA VIOLENCIA CONTRA LA MUJER INFRINGIDA POR LA
PAREJA.
2.1 Tipos de violencia contra la mujer.
Actualmente y de acuerdo con lo establecido en la Ley General de Acceso de
las Mujeres a una Vida Libre de Violencia (LGAMVLV) promulgada en el año
2007, la violencia se clasifica en tipos. Estos tipos son definidos textualmente
por la ley de la siguiente manera (INMUJERES, 2008):
Violencia psicológica:
Cualquier acto y omisión que dañe la estabilidad
psicológica, que pueda consistir en: negligencia,
abandono, descuido reiterado, celotipia, insultos,
humillaciones, devaluación, marginación, indiferencia,
infidelidad,
comparaciones
destructivas,
rechazo,
restricción a la autodeterminación y amenazas, las cuales
conllevan a la víctima a la depresión, al aislamiento, a la
devaluación de su autoestima e incluso al suicidio. Art. 6,
Fracción I.
Violencia física:
Cualquier acto que infringe daño accidental, usando la
fuerza física o algún tipo de arma u objeto que pueda
provocar o no lesiones, ya sea internas, externas o ambas.
Art. 6 Fracción II.
Violencia patrimonial:
Cualquier acto u omisión que afecta la supervivencia de la
víctima. Se manifiesta en: la transformación, sustracción,
destrucción, retención, o distracción de objetos,
documentos personales, bienes y valores; de derechos
patrimoniales o recursos económicos destinados a
satisfacer sus necesidades. Puede abarcar los daños a los
bienes comunes o propios de la víctima. Art. 6, Fracción III.
Violencia económica:
Toda acción u omisión del agresor que afecta la
supervivencia económica de la víctima, se manifiesta a
través de limitaciones encaminadas a controlar el ingreso
de sus percepciones económicas, así como la percepción
de un salario menor por igual trabajo, dentro de un mismo
centro laboral. Art.6, Fracción IV.
Violencia sexual:
Cualquier acto que degrada o daña el cuero y/o la
sexualidad de la víctima y que por tanto atenta contra su
libertad e integridad física. Es una expresión de abuso de
poder que implica la supremacía masculina sobre la mujer,
al denigrarla y concebirla como objeto. Art. 6 Fracción V.
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Es pertinente hacer mención de que la clasificación utilizada cumple
con una función descriptiva y facilita el análisis, pero esto no significa
que estas variantes sean excluyentes. De acuerdo con esto, Castro y
Ríquer (2002) dicen:
Prácticamente todas las formas de violencia física y sexual
impactan también el dominio emocional. ¿Por qué, por
ejemplo, considerar a una golpiza (sólo) como una forma
de violencia física, si el daño en el ámbito emocional
puede ser incluso más trascendente para la mujer? O bien,
¿sobre qué bases conceptuales es posible diferenciar a la
violencia sexual de la violencia emocional?… En síntesis,
la clasificación de las diversas formas de agresión como
violencia física, emocional, sexual o económica, no puede
realizarse sin recurrir a un alto grado de arbitrariedad, que
por otra parte resulta necesaria con miras a facilitar la
operacionalización del concepto de violencia.
La cita anterior muestra que un solo hecho de violencia afecta a la
persona en más de una forma, por lo que no pueden establecerse
límites explícitos, pero también señala la ventaja de acotarlos, aunque
sea en forma arbitraria (INEGI, 2006b).
2.2 Ciclo de la violencia infringida a la mujer por parte de su pareja.
La violencia no surge de manera espontánea, es una conducta aprendida, es
una forma de relacionarse con el otro que se ha normalizado, pero NO es
normal. La antropóloga Lenore Walker a raíz de su trabajo con mujeres definió
el ciclo de la violencia, que es importante conocer y reconocer para poder
pedir ayuda y romper con él (CONAVIM, 2014). La situación de violencia que
la mujer sufre por parte de su pareja en su relación, se explica porque la
víctima se vuelve cada vez más vulnerable, perdiendo con ello su capacidad
de autodefensa.
Todo comienza con una parte invisible o silenciosa que puede durar largo
tiempo, incluso años de convivencia. Casi siempre inicia de forma sutil,
invisible a los ojos de la mujer. En estos comienzos se aprecia un exceso de
control por parte del hombre hacia su pareja, que ella suele confundir con
celos, con una preocupación excesiva por su parte o, incluso, como signos
de un gran amor hacia ella. Esta actitud controladora se evidencia en muchos
aspectos (su forma de vestir, su trabajo, control de sus gastos, control de
salidas y de las amistades, intentos de separación de su familia…) así como
humillación o menosprecio de las cualidades o características de la mujer. De
forma que va consiguiendo que ésta vaya perdiendo poco a poco su
autoestima, su autonomía e incluso su capacidad o reacción o defensa ante
esta situación (Jauregui, 2006).
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�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

El comportamiento agresivo del varón va aumentando en frecuencia en
intensidad, hasta que la mujer decide consultar o pedir ayuda, ésta se
convierte en la fase visible. El ciclo de la violencia es una secuencia repetitiva,
que explica en muchas ocasiones los casos del maltrato crónico (Jauregui,
2006).
De acuerdo con la CONAVIM (2014), se describen tres fases en este ciclo:
acumulación de tensión, explosión y reconciliación, denominada, más
comúnmente, “luna de miel”.
-1ª fase: DE ACUMULACIÓN DE TENSIÓN
En esta fase los actos o actitudes hostiles hacia la mujer se
suceden, produciendo conflictos dentro de la pareja. El agresor va
volviéndose cada vez más susceptible, respondiendo con más
agresividad y encontrando motivos de enfado en cualquier
situación. Cualquier intento por parte de la mujer de solucionar los
problemas o ver las causas son en vano; el hombre cada vez se
distancia más de ella y está más irritable.
El maltratador demuestra su violencia de forma verbal y, en algunas
ocasiones, con agresiones físicas, con cambios repentinos de
ánimo, que la mujer no acierta a comprender y que suele justificar,
ya que no es consciente del proceso de violencia en el que se
encuentra involucrada. De esta forma, la víctima siempre intenta
calmar a su pareja, complacerla y no realizar aquello que le
moleste, con la idea de que así evitará los conflictos, e incluso, con
la equivoca creencia de que esos conflictos son provocados por
ella. Esta fase seguirá en aumento.
-2ª fase: DE EXPLOSIÓN VIOLENTA
La violencia finalmente explota, y da lugar a la agresión. También
es conocida como fase de agresión, pues en ella el maltratador se
muestra tal cual es y se producen de forma ya visible los malos
tratos, tanto psicológicos, como físicos y/o sexuales. Ya en esta
fase se producen estados de ansiedad y temor en la mujer.
-3ª fase: DE “LA LUNA DE MIEL”
Tras los episodios violentos, el maltratador suele pedir perdón,
mostrarse amable y cariñoso. En esta tercera fase, también
denominada de arrepentimiento o de reconciliación, el agresor
parece sentirse culpable, pide disculpas a la víctima y trata de
demostrar que está arrepentido. Una vez que ha conseguido el
perdón de su víctima, vuelve a sentirse seguro en la relación y a
tomar el poder, y comienza de nuevo el ciclo.
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�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Esta fase de arrepentimiento, posterior a la agresión, hace que la
víctima mantenga la ilusión del cambio --cree que el agresor
modificará su comportamiento--, sobre todo en las primeras
ocasiones en las que se produce la violencia. Y finalmente el ciclo
se completa, recomenzando uno nuevo. Pero cada ciclo completo
provoca en la víctima una disminución de confianza en sí misma. A
su vez cada ciclo completo hace que el siguiente sea aún más
violento: las reincidencias suelen acrecentarse en intensidad y en
frecuencia, de tal manera que los periodos de remisión son cada
vez más cortos. El ciclo continúa repitiéndose hasta que
desaparece completamente la fase de “Luna de miel” (CONAVIM,
2014).
2.3 El amor si duele… ¿Y, QUIÉN ME PROTEGE?
-¿Cómo romper el ciclo de violencia?
Como ya se dejó claro, por desgracia estos ciclos de violencia repetitiva
suelen conducir a un aumento de la violencia, lo que conlleva a un elevado y
creciente peligro para la mujer, quien comienza a pensar que no hay salida a
esta situación.
Muchas veces la víctima de la violencia doméstica siente que es la única que
está siendo abusada, lo cual no es cierto. El abuso le ocurre a las personas de
todas las procedencias, es una realidad sufrida diariamente por un sin número
de mujeres (Morales, 2010). Lo más importante va dirigido a reconocer que se
está en una situación de violencia, que lo que ocurre no es algo normal, que la
relación de pareja no debe ser así, que no hay normativa con eso y que la
persona necesita salir por su bienestar. Cuando se reconoce eso, se da el
paso de buscar ayuda y comunicarlo a profesionales que tienen la experiencia
o se acude al círculo inmediato de apoyo, ya sea familiar o gubernamental.
Sin embargo lo expuesto en el párrafo anterior NO ES FÁCIL…, es muy difícil
romper el ciclo sin ayuda externa, se requieren estrategias bien delimitadas
sobre el particular, conocimiento de los derechos y ayuda bien planeada, pues
muchas veces la mujer permanece (en la relación) por miedo de no saber qué
pasará después, a dónde irá a vivir … , porque innegablemente hay muchos
cambios, no solamente se rompe con el agresor, se está rompiendo con
muchas otras cosas. Pero además, esta problemática sigue estando plagada
de estereotipos negativos que afectan en gran medida a las redes de apoyo
formales e informales a las que acude la mujer maltratada en algún momento.
Estas mujeres suelen ser, de nuevo, victimizadas por los organismos que
deberían prestarles protección y apoyo (Medina, 2002). Y la pregunta sigue
latente ¿QUIÉN ME PROTEGE?
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Lamentablemente, el factor de riesgo para las mujeres es simplemente el
hecho de ser mujeres, sin respetar edad ni estrato social. No existe un perfil
de mujer maltratada, pero si existen rasgos que comparten las mujeres que
sufren este tipo de abusos como son una autoestima pendular, miedo,
dependencia de la pareja, ansiedad, depresión, indecisión, desmotivación e
irritabilidad, entre otras (Fernández, 2004). ¡A esto se agrega que no saben
qué hacer, ni a quién recurrir!
-Los avances no son suficientes.
Definitivamente la violencia contra la mujer en el ámbito doméstico tiene
dimensiones sociales, ocupando un lugar importante en los índices de
morbilidad y mortalidad femenina: “…en el caso concreto de las mujeres, la
mayoría de las muertes por homicidio ocurren en el hogar y su pareja es la
persona más frecuente involucrada en ese desenlace violento” (Gómez et al,
2006:280).
Los avances para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra la mujer
no se reflejan en nuestra realidad como se quisiera, y esto se debe entre otros
factores a que:
Existe una escasez de recursos para la implementación de
programas y proyectos; insuficientes espacios especializados en
la atención a víctimas de violencia… resistencia a la
sensibilización en género y a la problemática de violencia… por
parte de algunos servidores públicos dedicados a la procuración
e impartición de justicia; cultura incipiente de denuncia de los
delitos de violencia… y falta de información sobre el problema,
desagregada por sexo. (Pérez, 2008: 1041).
Para adoptar una política integral y efectiva contra este tipo de violencia es
necesario considerar, que a quienes corresponde trabajar en los tres niveles
del Estado y a la sociedad misma, se les sensibilice sobre la necesidad de
modificar y excluir las prácticas y criterios inequitativos basados tanto en
factores naturales (biologistas) como culturales (prejuicios). Ello se logra de
una forma eficaz y eficiente a través de dos mecanismos: el legislativo y el
educativo (Pérez, 2008). En el primero se han tenido avances significativos,
pero las evidencias de los diferentes estudios de investigación de los últimos
años, demuestran la prevalencia del problema, lo que constata que la mayoría
de la población, sobre todo la femenina, sigue sin conocer y comprender la
magnitud de las causas y consecuencias de este tipo de violencia. Como ya
se dejó en claro, no se puede negar que en pleno siglo XXI muchas mujeres
siguen siendo violadas en sus derechos y sometidas a maltratos físicos,
verbales y psicológicos (Torres, 2004b). Una causa que conlleva a este
maltrato es el desconocer sus derechos y saber que personas e instituciones
les pueden ayudar a superarlos y denunciarlos para vivir dignamente. Es
importante entonces visualizar si las mujeres conocen y re-conocen los
avances legislativos y sus derechos. Por ello resulta de fundamental
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�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

importancia investigar sobre el particular, realizar actividades de divulgación e
intervención social y continuar legislando sobre el tema (Lobo et al, 2013).
III. HALLAZGOS BÁSICOS DE MUJERES VIOLENTADAS POR SU
PAREJA, ENCONTRADOS EN UN ESTUDIO DE VIOLENCIA DE GÉNERO.
Según Vidales (2007) en el Estado de Nuevo León y específicamente en el
Área Metropolitana de Monterrey, hay insuficiencia en materia de
investigación sobre el problema social de la violencia de género, por lo que en
los últimos años en la Facultad de Trabajo Social y Desarrollo Humano de la
Universidad Autónoma de Nuevo León, se ha planteado la necesidad de
promoverla en la academia, en las instancias gubernamentales y en las
organizaciones civiles para conocer su prevalencia y reflexionar sobre sus
causas y efectos.
El presente trabajo emana de un amplio estudio sobre violencia de género, del
cual se retomaron únicamente los indicadores de la violencia contra la mujer
infligida por su propia pareja, caracterizando los principales rasgos y el tipo de
violencia que viven --que puede ser física, sexual, psicológica, económica o
patrimonial--, así como el nivel de severidad de las agresiones y su
frecuencia, revisándose la percepción que sobre el hecho tienen las propias
mujeres. En este documento se resalta la poca denuncia que se hace de las
parejas agresoras, relacionándolo con el escaso conocimiento que tiene la
población femenina mexicana sobre las leyes, reglamentos, programas y
proyectos que la protegen.
La investigación fue realizada por un equipo de profesionales de Trabajo
Social con amplia experiencia en diseño y aplicación de encuestas y en la
temática de estudio. El abordaje implicó un estudio descriptivo-transversal
realizado en un municipio del Área Metropolitana de Monterrey. De las
mujeres mayores de 15 años entrevistadas, 1320 manifestaron haber sido
víctimas de violencia por su condición de género y, de ellas 1211 declararon
haber sido violentadas por su pareja o expareja.
Para la ejecución de esta parte del documento, se elaboró un resumen de los
principales resultados obtenidos --específicamente de esas 1211 mujeres--,
en lo referente a: características socio-demográficas generales; distintas
formas de violencia, frecuencia y nivel de severidad de las agresiones; causa
principal del maltrato o abuso de acuerdo a la propia percepción de la mujer
violentada; conocimiento de la Ley; denuncia del maltrato; y, solicitud de
apoyo de las víctimas de violencia. Realizándose un análisis bajo el enfoque
social, de acuerdo al marco referencial presentado.
Dentro de las características demográficas de importancia, destaca el que las
mujeres maltratadas por su pareja menores de 45 años representan dos
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�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

tercios del total (65.6%), --sobresaliendo el grupo de 15 a 20 años de edad
(32.5%)–, lo que implica que la mayoría son jóvenes.
Del total de la población estudiada, el 89.4 % son casadas y el 10.6% viven
en unión libre. Más de la mitad son madres de familia (56.6%). El nivel
educativo promedio reportado es de 9.2 años, --un alto porcentaje de mujeres
tiene secundaria completa (28.3%) o preparatoria completa (24.7%)--. Los
quehaceres del hogar representan la principal condición de actividad (69%).
El estudio captó las siguientes formas de violencia: la física (66.4%), que
afecta la integridad corporal de la mujer, como empujones, patadas, golpes,
etc.; la emocional o psicológica (56%), que comprende actos que atentan
contra la psique de la mujer, como menosprecio, intimidación, humillación,
etc.; la económica (10.5%), que son hechos encaminados a controlar los
recursos económicos del hogar para presionar a la mujer, con acciones como
amenazar con no aportar los gastos domésticos, o criticar a la mujer por la
forma en que administra tales gastos; la patrimonial (8.2%) dirigida a
esconder, robar o vender sin permiso los objetos de valor, los documentos
personales y los bienes; y la sexual (6.5%), cuyo fin es la obtención de
relaciones sexuales sin el consentimiento de la mujer. Además, más del 60%
refiere que el maltrato ha sido recurrente durante años y que ha sido ejercido
por la actual pareja.
Es importante aclarar que por la desagregación en esta tipología permite
identificar que las mujeres pueden sufrir más de un tipo de violencia,
presentándose casos en que las mujeres manifestan sufrir los cinco diferentes
tipos.
La violencia de pareja se manifiesta de varias formas; sin embargo, cada tipo
esta matizado por la frecuencia, el nivel de severidad y por la percepción que
da la propia mujer que puede considerarlo desde grave a no darle
importancia. Por los resultados obtenidos, es significativo resaltar que el
maltrato físico es quizá el más fácil de reconocer como un hecho de violencia:
en este particular las mujeres entrevistadas refirieron empujones, patadas,
jalones de cabello, golpes con la mano o con algún objeto, estrangulamiento.
Sin embargo, el suceso que un mayor porcentaje de mujeres reportan que
ocurrió muchas veces en el año, fue la agresión de golpes con las manos o
con algún objeto, pues enfrentaron este maltrato más de la mitad de las
mujeres violentadas físicamente (51.3%) y de ellas, la mayoría (61%) lo
percibió como hecho muy grave.
Otro tipo de maltrato que también es considerado altamente recurrente –en el
estudio ocupa el segundo lugar en incidencia—es el maltrato emocional,
cuyas agresiones si bien no inciden directamente en el cuerpo de la mujer, si
ocasionan daños progresivos a su mente al afectarla psicológicamente
(Castro y Ríquer, 2002). En este indicador se encontró una alta recurrencia
en las constantes amenazas de irse, dañarla o quitarle a los hijos (45.9%); y
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menos frecuente, pero con un mayor nivel de severidad --de acuerdo a las
propias encuestadas--, la amenaza de matarla o matarse él, o a los hijos
(8.2%).
Si bien en este estudio, la violencia patrimonial, económica y sexual no
obtuvieron porcentajes tan altos (25.2% entre las tres) como el físico y el
emocional –tal vez, por la dificultad para reconocerlos como violencia--, los
efectos son también desbastadores, sobre todo cuando se combinan los
diferentes tipos de violencia, de acuerdo a la opinión de las propias mujeres
violentadas.
Como se puede apreciar en estos resultados, la violencia en todas sus
expresiones sigue siendo utilizada por el hombre para ejercer su poder en las
relaciones que tiene con las mujeres, con el objeto de preservar sus privilegios
en un mundo basado en la división sexual (Montesinos, 2002). Lo anterior
indica que en los albores de la segunda década del siglo XXI, aún con todos
los programas gubernamentales implementados en beneficio de la mujer, se
continúan manifestando fuertes rasgos que tienden a recordar la tan
mencionada desigualdad entre la población masculina y femenina.
Regresando a los resultados del estudio que nos ocupa, se preguntó a las
mujeres la que consideraban la causa principal de ser violentadas por su
pareja. Las respuestas más recurrentes fueron tres: la cultura machista del
mexicano (54.7%) las adicciones (alcoholismo y drogas, 49.5%), y los celos
enfermizos (47.4%). Es pertinente aclarar que en la investigación realizada la
mujer tenía opción a describir diferentes causales de maltrato; sin embargo,
las tres mencionadas fueron sumamente recurrentes, lo que puede dar una
clara idea de la influencia que la cultura del mexicano tiene en esta
problemática social. La percepción subjetiva de la mujer acerca de las razones
a las que obedece la violencia de su pareja, está asociada al modo en que ella
vive el maltrato, así como a sus umbrales de tolerancia (ENVIM, 2003).
Profundizando un poco en esto, se puede inferir:
1°. En el caso de la violencia considerada como producto del
machismo que predomina en la sociedad, es un problema de
inequidad que --por sus raíces históricas y culturales--, cuesta
erradicar. La impotencia sufrida por la mujer está muy relacionada
con la incapacidad de éstas para salir de su situación, precisamente
por valores de género según los cuales la violencia es parte natural
de toda relación de pareja, y debe ser tolerada como un mal menor
frente a la alternativa de ser una mujer sola. En el imaginario social
de la población en estudio, la mujer sin pareja no sólo se enfrenta a la
posibilidad de la pérdida del sustento económico y el de sus hijos,
sino también a la de su valía como mujer ante la sociedad (Lobo et al,
2013).
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2°. Con respecto a la segunda causa, se coincide con el resultado de
la ENVIM (2003) que menciona que la violencia contra la mujer y el
consumo de alcohol o drogas por su pareja, están fuertemente
asociados. Sin embargo, se sabe que en el consumo de drogas o
alcohol no se encuentra el origen de la violencia, sino que estas
prácticas pueden inducir a las agresiones. Conforme a esto, cuando
la pareja consume alcohol es mucho más frecuente la violencia.
3°. En lo referente a los celos como causa de violencia, conjurar la
infidelidad femenina es una situación que los hombres violentos
suelen vivir como una constante amenaza, tengan o no motivos para
ello. De acuerdo a Toledo (2009) el maltrato tiene como fin imponer
ciertas conductas o prohibir otras. Esto se manifiesta en la
reglamentación del modo de vestir, de las personas con las que
puede o no relacionarse, o en la posibilidad de trabajar o no. Al
respecto, resulta interesante observar que si la mujer interpreta la
violencia como una expresión de celos o como sospecha de
infidelidad, ésta puede ser tolerada, ya que se interpreta como
manifestación de “amor” o “afecto”.
Otro punto de gran importancia en la investigación, se concentró en indagar el
conocimiento que la población entrevistada tiene sobre sus derechos y sobre
las leyes que la protegen, especialmente de la Ley General de Acceso a una
Vida Libre de Violencia, que establece los lineamientos jurídicos y
administrativos con los cuales el Estado interviene en todos los niveles de
gobierno para garantizar y proteger los derechos de las mujeres a una vida
libre de violencia (INMUJERES, 2008). En este particular se descubrió que el
69.5% de la población femenina violentada por su pareja, no ha escuchado
hablar de ella, lo cual establece claramente el desconocimiento de las leyes
por la población directamente involucrada; y las que la conocían (29.5%) en
una gran mayoría manifestaron que “si está bien”, pero “no es fácil aplicarla” o
“no creo en ella”. De lo anterior se puede deducir que si bien en el ámbito
federal general y en las entidades federativas se han realizado logros
considerables en la creación de leyes que protegen a las mujeres, la
aplicación de éstas aún no es una realidad en nuestro país. De acuerdo con
esto, Díaz (2009:12) manifiesta que “los perpetradores de violencia hacia la
mujer en su mayoría no son castigados, no sólo por el temor a denunciar, sino
porque prevalecen actitudes discriminatorias por parte de servidores públicos
y autoridades gubernamentales que no permiten ejercer la justicia”.
En lo referente a la denuncia del maltrato, es importante destacar que en este
estudio el 71% de la población entrevistada no realiza la denuncia
correspondiente cuando es maltratada o violentada, aduciendo que es por
miedo, porque queda desamparada o porque finalmente no se hace nada al
respecto. En este sentido, si bien es evidente la falta de cultura de la
denuncia del maltrato en el país, también hay que considerar la tradición
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existente de desconfianza hacia las autoridades y por otro lado, el temor o las
amenazas hechas por la pareja, que en este estudio se confirma plenamente.
El estigma que rodea la violencia de género hace que muchas de las
personas afectadas no se atrevan a buscar ayuda o no sepan cómo hacerlo,
aún con los adelantos en materia legislativa, sobre todo si la población
beneficiada no conoce esos adelantos o no tiene idea de cómo hacerlos valer
en su caso particular. A este respecto Buvinic et al expresan que:
Existen hechos violentos como la violación y la violencia doméstica
que rara vez son denunciados, incluso si son reconocidos por el
sistema legal como crímenes. La falta de denuncia se debe, en
parte, a la falta de capacidad real o percibida por la población de las
autoridades competentes para combatir el comportamiento violento y
dar protección a la víctima contra futuras represalias por parte de los
agresores (Buvinic et al, 2005: 327).
En opinión del 23% de las mujeres entrevistadas, la autoridad debe de
prevenir y crear más y mejores programas de apoyo respecto a la violencia
hacia la mujer, y el 22% establece que hay que poner atención a la denuncia,
lo que habla de que si se desea que la mujer se atreva a hacer patente la
agresión de que es objeto, se deben presentar resultados y dar seguimiento
puntual a las denuncias. En este particular, es importante cumplir con lo que
marca la Ley en lo referente a diseñar un modelo integral de atención a los
derechos humanos y ciudadanía de las mujeres que deberán instrumentar las
instituciones, los centros de atención y los refugios que atiendan a víctimas.
REFLEXIONES FINALES
Si bien en los últimos años la lucha contra la violencia hacia la población
femenina en México ha sido intensa lográndose un conjunto de cambios, leyes
y programas, estos hechos no han conseguido impactar sustantivamente en la
disminución de la violencia contra las mujeres, ni en sus causas ni en sus
dramáticas consecuencias.
Existen características que dificultan combatirla: la tendencia a mantenerse
oculta debido a la resistencia de la propia sociedad --y de las mujeres--, a
aceptar su existencia; la tolerancia de la víctima, pues la mujer permanece al
lado de su agresor y no lo denuncia por una gran variedad de motivos:
dependencia económica, miedo, desconocimiento de sus derechos y las leyes
que la protegen, etc.; los diversos tipos de agresión que se presentan
combinados y que varían desde lo sutil hasta lo brutal; y, algo que se ha
visualizado más recientemente que son las actitudes discriminatorias por parte
de servidores públicos y autoridades gubernamentales que no permiten
ejercer la justicia. Todo lo anterior se puede concretar en afirmar que los
principales obstáculos para dar solución al problema que nos ocupa, radican
en los valores y normas sociales que son compartidos, tanto por las víctimas
como por el entorno social y los propios funcionarios públicos.
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Una alternativa de solución en este particular puede ser, tanto capacitar a este
grupo vulnerable en cuanto a sus derechos constitucionales contemplados en
la Ley vigente, como generar otras leyes de acompañamiento que permitan su
puesta en práctica y auxiliarse de mecanismos --como lo hacen en otros
países--, donde una mujer denunciante de violencia de género se le otorga
ayuda económica para su manutención y asesoría legal, lo que contribuirá a
cambiar esta realidad social que ha venido siendo ocultada y soportada por
mucho tiempo.
Pero, definitivamente la prevención de la violencia de la mujer violentada por
su propia pareja, requiere de diferentes acciones de diversa índole, orientadas
a que las mujeres y los hombres se equilibren en grado educativo, ingresos y
responsabilidades sociales. Un problema tan arraigado y complejo sólo puede
combatirse con alto grado de eficiencia con un programa integral que lo
ataque eficazmente desde sus diversos flancos.
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�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Acciones del Trabajador Social ante la atención de familias
en el ámbito de la Educación Especial.
28

Cornelio De la Cruz Martínez
29
Rebeca del Rocío Mathey Udaeta
30
Alicia Rodríguez de la Torre

Resumen
El presente trabajo expone las acciones que realiza el Trabajador Social en el
ámbito de la educación especial, dentro del sector estatal; presenta la práctica
cotidiana en los diferentes contextos. Se retoma la praxis, en la atención de
familias con un integrante discapacitado, en especial se nombra a las
instituciones de educación especial; caso: Unidades de Apoyo a la
Educación Regular (USAER) y los Centro de Atención Múltiple (CAM), que
buscan impactar en la educación del sujeto, para lograr la inclusión; el apoyo
del profesional de Trabajo Social es primordial, que como parte de su
quehacer, es atender las demandas sociales que requiera la familia para
superar las barreras sociales; esto implica lograr un cambio dentro de la
dinámica familiar, para beneficio del sujeto que presenta la discapacidad;
estas acciones convergen dentro de la familia y fuera de ella, para que en
conclusión se disminuyan las barreras que impiden el desarrollo social del
individuo.
Trabajo Social como disciplina siempre ha interactuado con los grupos
familiares, ya sea atendiendo a un miembro de la familia desde la perspectiva
de caso, grupo o comunidad; actualmente la exigencia de intervención va más
allá de sólo no procurar las necesidades individuales, sino que es prioritario
encauzar una intervención desde las unidades domésticas o con los grupos
familiares, ya que toda problemática social se entrelazan con estos.
El profesional en Trabajo Social, tiene hoy la responsabilidad social de poseer
conocimientos en materia de intervención con familias, sobre todo si se
labora desde el área de la educación. De aquí que nos interesa presentar
cuáles son las acciones que realiza el Trabajador Social desde la Educación
Especial, para proporcionar atención a las familias. Situación que localiza al
T.S. como un eje principal, en donde este especialista logra la conexión entre
los contextos: escolar y social familiar.
Palabras claves: Discapacidad, familia, multidisciplinariedad, intervención.
28

Catedrático de Facultad de Trabajo Social, Campus Minatitlán, Universidad Veracruzana.
Catedrática de la Facultad de Trabajo Social, Campus Minatitlán, Universidad Veracruzana.
30
Catedrática de la Facultad de Trabajo Social, Campus Minatitlán, Universidad Veracruzana.
29

86

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

La discapacidad es uno de los rubros que interesa al profesional de atención
a lo social, cada persona discapacitada está integrada a un grupo familiar, es
aquí donde se llevan a cabo las conexiones entre todos los miembros y que
hacen vulnerable a este grupo, debido a la inestabilidad producida ante los
ajustes y desajustes que se producen tanto en la estructura como en la
dinámica familiar; en otras palabras la familia inicia un duelo de aceptación de
la discapacidad.
Esta situación se da en todos los contextos, no importando la clase social,
nivel económico, ideológico etc., de aquí que esta problemática forma parte de
la actividad propia del Trabajador Social. Como botón de muestra, basta
analizar las estadísticas que prevalecen con respecto a la presencia de
personas con discapacidad; en 2011 Stang publicó un documento en el que
revisa datos estadísticos sobre la prevalencia de la discapacidad en América
latina, quedando Brasil como el país con mayor porcentaje de personas
discapacitadas, le continúa Chile, Ecuador, Panamá, Nicaragua, México….,
para comprender a detalle este panorama, se puede consultar la siguiente
ilustración.

Ilustración 1Fuente: (Stang Alva, 2011)
87

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

La problemática de la discapacidad vista desde la dinámica familiar, va
consigo la discriminación, sobre todo en mujeres y niñas discapacitadas, son
más vulnerables en comparación de hombres y niños discapacitados. De
acuerdo a los datos estadísticos del país son en gran número las mujeres que
están discapacitadas en comparación con los hombres. A reserva se muestra
la siguiente tabla (ilustración 2), en donde se observa que en el país se
presentan más mujeres que hombres con discapacidad.

Ilustración 1 (Stang Alva, 2011)
México cuenta con la presencia de servicios especializados que proporcionan
31
apoyo a las instituciones de educación, denominados USAER , que dan
respuesta a la demanda de niñas y niños con discapacidad, integrados en
las escuelas regulares; de igual manera, existen instituciones escolarizadas
32
que proporcionan educación a los niños y niñas con discapacidad, los CAM ;
en ambos servicios persiguen el objetivo de integrar a los niños con
problemas de aprendizaje y discapacidad, también, buscan lograr una
educación inclusiva. Cada espacio cuenta con un equipo multidisciplinario
quienes apoyan a la integración del niño con discapacidad a la educación
regular, sin olvidar el contexto social y familiar del estudiante, para esto es
importante la participación del Trabajador Social como especialista en familia.
La siguiente tabla (ilustración 3) extraída de los lineamientos generales que
operan el funcionamiento de los servicios de educación especial, expone el
nombre de los especialistas que integran al equipo multidisciplinario que en
primer lugar buscan la inclusión de las niñas y niños, así como jóvenes con
discapacidad, esta intervención se hace desde la familia.

31
32

Unidad de Servicio de Apoyo a la Educación Regular (USAER).
Centro de Atención Múltiple (CAM).

88

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Ilustración 2; Fuente:
Educación, 2011)

(Gobierno del Estado de Veracruz, Secretaría de

El Trabajador Social dentro del área de educación especial pone en práctica
como estrategia metodológica el Trabajo Social de caso, bajo un enfoque
sistémico, con el hecho de abarcar al grupo familiar en su totalidad dentro de
un contexto social – cultural, se analizan subsistemas interdependientes, en
donde la pieza clave es el estudiante con discapacidad, esto con motivo de
identificar los rasgos sociales, económicos y familiares que puedan contribuir
a la identificación de posibles barreras de aprendizaje y desarrollo social del
alumno. En la siguiente tabla (ilustración 4) se observa algunos de los
instrumentos utilizados por el área de Trabajo Social, principalmente la historia
social del niño; esta herramienta permite investigar el contexto social familiar
inmediato del alumno.
TRABAJADOR SOCIAL
Cronograma
Nom bre de l ce ntro, cla ve de l C.T., zona e s cola r de
educación especial, ciclo escolar, nombre del mes,
responsable, nombre de los días de la semana, registro y
organización de las actividades de atención del trabajador
social.
Bitácora
 Fe cha , nom bre de l ce ntro, propós ito de la a ctivida d,
(diario
de registro de la información de las intervenciones del
campo)
trabajador social.
Estudio
Fe cha , da tos ge ne ra le s de l a lum no, da tos de l tutor,
socioeconómico
datos del entrevistado, estado de salud familiar, apoyos,
alimentación, estructura familiar, datos de la vivienda,
firma y nombre del trabajador social.
Historia
social  Ficha de ide ntificación del alumno: nombre, edad,
del niño
sexo, escuela, fecha de nacimiento, teléfono, grado grupo,
nombre de quien proporcionó los datos, tipo de familia,
dinámica familiar, familiograma, apoyo en actividades
académicas, actividades de recreación, salud: diagnóstico
médico, medicamentos, impresión
89

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Ilustración 3; Fuente: Líneamientos para el funcionamiento de los servicios de
educación especial estatal. (Gobierno del Estado de Veracruz, Secretaría de
Educación, 2011)
Trabajo Social debe adquirir los conocimientos que posibiliten, por un lado, la
identificación de las barreras para el aprendizaje y, por otro lado, aquellos
conceptos teóricos que explican la estructura y a la dinámica familiar; todo
esto se investiga con el apoyo de los instrumentos de registro que se ilustran
en la tabla 4; para esto el profesional usa la entrevista como una estrategia.
Como bien venimos mencionando parte de los objetivos del Profesional en
33
Trabajo Social, es identificar las barreras de aprendizajes , que se sustentan
34
en el modelo social de la discapacidad; de acuerdo al Informe mundial sobre
la discapacidad (OMS, 2011), las barreras a identificar son:
•
•
•
•
•

Barreras que obstaculizan la atención de la salud.
Barreras que obstan la asistencia y el apoyo.
Barreras en los ambientes físicos y la información.
Barreras que impidan la educación.
Barreras que impidan ingresar al mercado laboral.

Para que el Trabajador Social intervenga en las familias con integrante
discapacitado, requiere identifique cualquiera de las barreras mencionadas
anteriormente; esto contribuirá, en primer lugar, a que el Docente del grupo
conozca el contexto y adecue su didáctica a la vida cotidiana del niño;
además el trabajo se enriquece con apoyo de acciones como: entrevistas a
35
padres de familias, visitas domiciliarias , así como realizar observación
cualitativa, toda la información se registra a partir del diario de campo y los
formatos a fines.
La historia social del alumno, es un instrumento que posibilita la investigación
de las variables que contiene la estructura y la dinámica familiar, el enfoque

33

Factores en el entorno de una persona que, con su ausencia o presencia, limitan el
funcionamiento y crean discapacidad; por ejemplo, ambientes físicos inaccesibles, falta de
ayudas técnicas apropiadas y actitudes negativas frente a la discapacidad. (Organización
Mundial de la Salud, 2011)
34
Supuesto teórico que alega que las causas que originan la discapacidad no son ni religiosas ni
científicas, sino sociales o al menos, preponderantemente sociales. Según los defensores de este
modelo, no son las limitaciones individuales las raíces del problema, sino las limitaciones de la
propia sociedad, para prestar servicios apropiados y para asegurar adecuadamente que las
necesidades de las personas con discapacidad sean tenidas en cuenta dentro de la organización
social; además, se considera que las personas con discapacidad tienen mucho que aportar a la
sociedad, o que, al menos, la contribución será en la misma medida que el resto de personas —
sin discapacidad—. (Palacios, 2008)
35
Durante la investigación - intervención, se debe realizar las visitas necesarias para aplicar el
instrumento denominado Historia social del alumno.

90

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.
36

es con base en la teoría de sistemas . A continuación se detalla cada uno de
ellas.
Como parte inicial en la investigación dentro del grupo familiar, se explora la
estructura, hay que identificar ciertas variables, por ejemplo: los nombres de
los integrantes, las edades y respectivas fechas de nacimiento, sexo, edad,
estado civil, escolaridad y ocupación. A partir de aquí, se puede obtener un
esquema familiar con apoyo del familiograma; se identifica los subsistemas
que componen la familia; se retoma la siguiente clasificación:
•
Conyugal
•
Parental
•
Filial
Tal como se mencionó anteriormente, la teoría sistémica, da gran sustento
para abordar el estudio familiar. Un claro ejemplo de una postura sistémica,
aplicada a la familia, es la teoría ecológica presentada en los trabajos de
Bronfrenbrenner (1987), en donde se sostiene que la familia es un
microsistema interactivo que se encuentra en relación con otros microsistemas
y a la vez está inmerso en sistemas más amplios (Váldes Cuervo, 2007). Para
esto se describe cada uno a continuación:
El microsistema incluye todas las relaciones directas que las personas
realizan en su vida cotidiana. Dentro de los más importantes tenemos a la
escuela, los amigos y por supuesto la familia que es considerada por muchos
el microsistema primario para el individuo.
El mesosistema comprende las interacciones entre los diversos
microsistemas; por ejemplo, la relación entre familia y escuela, familia y
amigos, familia y vecinos, etcétera.
El tercer ámbito de influencia es el exosistema, que describe las interacciones
de la familia con otros sistemas sociales, como la comunidad o las
instituciones culturales y de asistencia social.
El último ámbito de influencia sería el Macrosistema, que incluye las
características de un sistema sociocultural; estructura socioeconómica,
creencias religiosas, valores, actitudes rechazadas o valoradas socialmente y
circunstancias históricas del lugar y del momento.
Estos ámbitos de que trata la teoría ecológica, es de gran importancia los
considere el Trabajador Social, ya que se debe estudiar el contexto social del
alumno, y de esta forma brindar un panorama general en la construcción de
los expedientes. Esta línea se persigue en los nuevos lineamientos, sobre la
identificación de las características del contexto social y las barreras que
subyacen en él (Secretaría de Educación del Estado de Veracruz, 2013)
Estudiar la dinámica familiar implica conocer el tipo de autoridad que se lleva
a cabo en la familia, además como parte del juego de roles y funciones, ya
36

La familia es conceptualizada entonces como una totalidad y no como una suma de miembros
particulares; donde “el cambio en un miembro del sistema afecta a los otros, puesto que sus
acciones están interconectadas mediante pautas de interacción. Según Feixas y Miró, citado por
Valdez en Familia y desarrollo (2007). (Váldes Cuervo, 2007)

91

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

que no es lo mismo que la autoridad sea un hombre o una mujer; para esto se
establece el tipo de jefatura, ya sea masculina o femenina. En el caso de la
primera, se puede parafrasear como aquella en donde la autoridad la posee el
varón y la mujer tiene un peldaño menos en la jerarquía dentro del grupo; así
lo manifiesta García y Oliveira, en un estudio sobre las visiones femeninas y
masculinas en el México metropolitano, dice así: “...varones que son jefes de
sus familias (residenciales) y en la mujeres que ocupan la posición de
esposas en sus hogares”. (García &amp; de Oliveira, 2006) Con respecto a la
jefatura femenina se conceptualiza como aquella en donde las unidades
domésticas son encabezadas por mujeres.
Esta situación es relevante mencionar ya que cada jefatura tiene un impacto
en roles y organización del hogar e incluso la educación de los miembros; es
importante recalcar que estas dos implicaciones trae consigo situaciones
diversas que colocan a la familia en una posición; por ejemplo, una jefatura
femenina por lo regular sus ingresos son menores en comparación con la
jefatura masculina, por asunto de desigualdad salarial entre hombres y
mujeres; otras variables son la esperanza de vida que guardan las mujeres
en comparación de los hombres, el abandono masculino, embarazo en
mujeres jóvenes, Etc., de ahí el aumento de hogares con jefatura femenina.
Retornando a la cuestión de la autoridad, según Rodríguez y Palacios (1998),
citado por Valdez: “…entre las principales metas en este proceso de
crecimiento se encuentra, el desarrollo de conocimientos y habilidades para
garantizar la supervivencia, el logro de la salud física, el desarrollo de
habilidades para convertirse en un adulto económicamente independiente y el
desarrollo de rasgos o valores apreciados culturalmente”. La autoridad y el
poder de los padres dentro de la familia se originan de diferentes fuentes
como son: la legitimización social, los procesos de identificación, el
conocimiento, las habilidades, la posibilidad de otorgar recompensas o
castigos, así como las características de personalidad. Para que una familia
funcione adecuadamente es necesario que exista una estructura de autoridad
bien delimitada y que los padres sepan ejercer la misma, es decir, que tengan
poder.
Los padres pueden ejercer el poder de distintas maneras. Por lo general se
habla de cuatro estilos de ejercer el poder: el estilo autoritario, el democrático,
el permisivo y el inconsistente. De acuerdo a Valdés, 2007, se mencionan a
continuación:
Padres autoritarios: intentan controlar totalmente la conducta de los hijos
buscando que se comporten tal y como ellos quieren. Tienden a utilizar con
frecuencia el castigo y a centrarse más en los errores del hijo que en sus
aciertos; están a favor del uso de la fuerza cuando las acciones o creencias
de los hijos se encuentran en contra de lo que ellos consideran verdadero. Los
hijos que crecen en estas familias adoptan por lo general dos posturas
extremas: o se vuelven dóciles y dependientes, o por el contrario se tornan
rebeldes, oponiéndose de manera destructiva a la autoridad paterna.
92

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Padres democráticos: se caracteriza por padres que explican y discuten con
los hijos las necesidades de las diversas normas que rigen el funcionamiento
familiar; negocian con ellos y toman decisiones de manera conjunta acerca del
manejo de las reglas o normas familiares. Si las responsabilidades y las
normas familiares son discutidas y no impuestas, todos se van a sentir coresponsables, importantes, tomados en cuenta y listos para asumir sus
responsabilidades futuras. A través del estilo democrático los padres están
promoviendo la cooperación de sus hijos, su responsabilidad, iniciativa, el
entendimiento de las necesidades de las normas, la comprensión de la
necesidad del respeto hacia el otro, así como una mayor madurez social y
moral, ya que este estilo promueve una verdadera interiorización de las
normas. Algunos estudios demuestran que los niños criados en ambientes
democráticos tienen menos riesgos de conductas antisociales y abuso de
drogas.
Padres permisivos: los padres no se vinculan activamente con el manejo de
las reglas, permiten a los hijos regir sus propias actividades sin controlar ni
supervisar el cumplimiento de las mismas y casi nunca castigan a los hijos.
Este estilo permisivo dificulta que el hijo se percate del valor de las normas, lo
que obstaculiza el proceso de interiorización de las mimas; fomenta que estos
niños o adolescentes se comporten como si no existieran normas y reglas de
convivencia social. Esto evidentemente dificulta el desarrollo de su madurez
emocional y social, lo cual es mostrado de manera consciente en la literatura
científica, la cual reporta una relación entre este estilo de paternidad y
problemas de conducta en la niñez y la adolescencia.
Padres inconsistente: se caracteriza por la falta de una pauta coherente en las
acciones educativas de los padres, quienes pueden aprobar o desaprobar los
mismos hechos y conductas sin una razón válida o mostrarse autoritarios o
permisivos de manera impredecible. Semejantes inconsistencias se originan
por los cambios en las acciones del mismo padre, o por desacuerdos en los
comportamientos de ambos padres con respecto a las normas y reglas que
deben de seguir los hijos. Este estilo, al igual que el permisivo, se asocia con
problemas de conducta en los hijos.
El sexo de los hijos también influye en el tipo de autoridad que ejercen los
padres: éstos de manera general tienden a ser menos autoritarios y a utilizar
menos castigos físicos con las hijas que con los hijos; aunque tienden a
ejercer mayor supervisión y control con las hijas, especialmente cuando son
adolescentes.
Otro aspecto que debe rescatarse en este espacio es a lo que se refiere los
roles; estos tienen gran relación con las funciones de la familia, a continuación
se mencionan, según Rodrigo y Palacios (1998), citado por Valdés.
1.

Asegurar su supervivencia y sano crecimiento físico.
93

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

2.
Brindarles un clima de afecto y apoyo sin los cuales el desarrollo
psicológico sano no resulta posible. El clima de afecto implica el
establecimiento de relaciones de apego que permiten un sentimiento de
relación privilegiada y de compromiso emocional.
3.
Facilitar a los hijos una estimulación que haga de ellos seres con
capacidad para relacionarse competentemente con su entorno físico y social,
así como para responder a las demandas y exigencias planteadas por su
adaptación al mundo en que les toca vivir.
4.
Tomar decisiones con respecto a la apertura hacia otros contextos
educativos y sociales que va a compartir con la familia la tarea de educación
de los hijos.
Una de las funciones esenciales de la familia es permitir la aparición de
cambios que permitan la expansión y el desarrollo vital de sus integrantes, en
general estos cambios abarcan:
1.
Cambios en los límites, reglas, alianzas y normas entre los miembros
de la familia.
2.
Cambios entre miembros de la familia, que ocurren en relación con
límites, reglas, alianzas, y normas.
3.
Cambios determinados por factores sociales, que facilitan el ajuste de
la familia a su contexto.
Se consideran roles tradicionales, cuando el hombre jefe de familia es único
proveedor económico, sale a la vida pública en busca de los recursos que se
requieren para la subsistencia de la familia. En sentido contrario, es necesario
mencionar los roles de la mujer, ya que en muchas ocasiones es ella la
responsable del hogar (jefatura femenina), de aquí que en muchos casos
existe un trabajo extradoméstico, tarea que se asume a los roles de madre y
padre a la vez. También, es importante mencionar cuántos proveedores
económicos existen dentro del grupo, aunque este aspecto se detalla mejor
aplicando un estudio socioeconómico, como parte de las acciones del
Trabajador Social. Por lo tanto, es importante mencionar cuál es la tarea de
cada integrante de la familia.
Como parte de las acciones que realiza el Trabajo Social, en el contexto
familiar, es la identificación de las barreras que obstan la comunicación entre
los miembros; nuevamente el profesional debe apoyar de la entrevista, así
que es importante interrogar, sobre cómo se da ésta entre los diferentes
subsistemas, nos referimos al subsistema conyuga, paternal y fraternal; ya
que encontraremos que habrá ocasiones en que la pareja tiene sus conflictos,
pero no permiten que trascienda a los hijos, de tal forma que ellos cuidan la
estabilidad relacional con el subsistema paternal. Para esto debemos retomar
la comunicación desde la dimensión digital y analógica; tal como lo marca
Espinoza, 2010; haciendo referencia que la comunicación de tipo digital es
aquélla en donde el contenido no está impregnado de emociones hacia quien
se dirige; por otro lado, la comunicación analógica es todo lo contrario ésta
94

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

lleva consigo, a parte del contenido, situaciones de emociones. Como el
estudio de la comunicación es amplio y existen varios autores en relación;
hemos determinado citar a Virginia Satir (1998), retomado de Velásquez
Quintero, en la presentación de modelos de comunicación en los sistemas
familiares. Para identificar las pautas comunicativas, aparte de realizar
entrevistas, como Trabajadores Sociales, tendríamos que insertarnos en la
dinámica familiar e identificar los procesos y de qué subsistemas e integrantes
proviene.
En la terapia familiar Virginia Satir ha identificado cinco patrones, categorías o
modelos de comunicación, cada uno de los cuales está caracterizado por una
postura corporal, una serie de gestos, acompañados por sensaciones
corporales y palabras. (Quinteros Velásquez, 1997)
Aplacador o conciliador: cuyo objetivo es lograr que la otra persona no se
enoje. Quien utiliza este patrón de comunicación trata de agradar,
disculpándose sin disentir jamás, no importa de lo que se trate; es el hombre
del sí. Habla como si no pudiera nada por sí mismo y busca la aprobación de
alguien.
Culpador o recriminador: cuyo fin es culpar a otra persona para que crea que
se es fuerte… un dictador, un amo. Actúa como un ser superior. Su actitud
predominante es de tirano, rebaja a todo y a todos, siente que lo toman en
cuenta sólo si le obedecen.
Distractor o impertinente: es ignorada la amenaza comportándose como si no
existiera, haciendo y diciendo cosas que no corresponden a la ocasión. La
persona desconoce el tema sobre el que se habla, lo que dice y hace resulta
extemporáneo con respecto a lo que cualquier otra persona diga o haga.
Superrazonador o computador: es intelectualizada y superrazona acerca del
mensaje, enfrentando la amenaza como si fuera inofensiva y, a la vez,
estableciendo el propio valor a través del uso de palabras altisonantes o
rebuscadas. Quien usa este patrón es muy correcto y razonable, no manifiesta
ningún sentimiento, es calmado, sereno y tranquilo (en apariencia) y usa
palabras rebuscadas aunque no esté muy seguro de significado. Su actitud
predominante es de imperturbabilidad distante, en su fuero interno se siente
vulnerable.
El aprendizaje de estas formas de comunicación se da en la infancia a través
de lo que el niño observa entre sus padres y éstos le transmite; la reacción a
los patrones de comunicación que los adultos mantienen con él; la utilización
de los modelos de comunicación por parte del niño para enfrentar un mundo
amenazante; el niño, por ensayo y error, los utiliza y los adultos los aprueban
o desaprueban, así aprende si sirven o no.
95

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Otra de las barreras por identificar, que se llevan a cabo dentro de la familia,
son el tipo de relación entre los miembros de la familia; para explicar este
apartado se define qué es una relación, de acuerdo a la Real Academia
Española es: “Conexión, correspondencia, trato, comunicación de alguien con
otra persona. Relaciones de parentesco, de amistad, amorosas, comerciales”.
(Real Academia Española, 2001) De aquí que una relación que se lleve a
cabo entre dos o más miembros familiares, se establecen a partir de una
pauta; para esto presentamos el concepto de pauta que emite Minuchin
(1974) “…define como pauta toda interacción entre los miembros de una
familia que a partir del lenguaje analógico y digital connota el tipo de relación
cotidiana o frecuente al interior del sistema entre cada uno de sus miembros.
En cada sistema familiar existen interacciones propias entre sus miembros y
esta forma de relacionarse suele trasmitirse de una generación a otra y/o a
través de varias generaciones. Las también llamadas pautas pueden
identificarse tanto en la estructura como en el proceso de conformación
familiar, dependiendo de variables como el número de integrantes, los roles
de funcionamiento de cada uno, dependiendo de su lugar de nacimiento,
género, distancia cronológica entre fechas de nacimiento, entre otros.
También pueden identificarse pautas en el estilo de vinculación afectiva que
se establece entre los miembros.”(Mercado Rivas et. al.). De acuerdo al
GenoPro 2011, las relaciones familiares pueden graficarse en el familiograma,
por tal motivo, es importante la recaudación de esta información y de esta
manera sea plasmada en el familiograma. Esta información se puede
especificar de dos formas, en primer lugar, ubicando al sujeto de estudio como
el caso punto de partida, de ahí describir las relaciones familiares que se
muestran del caso hacia el resto de los integrantes de la familia. Por otro lado,
se describen dichas relaciones entre los subsistemas: conyugal, paternal y
fraternal.
La expresión de afectos implica el establecimiento de relaciones de apego y
de compromiso emocional. Son lazos afectivos que se establecen entre el
niño y las personas de su entorno cercano. A continuación se muestran
algunos de los conceptos. Según Bewlby (1969-1970) en Answorth y Bell
(1970) en su libro de la familia.
Apego: vínculo afectivo que se caracteriza por esfuerzos de mantener la
proximidad, mantener contacto sensorial, exploración que lo rodea. Implica
tres componentes.
Conductas de apego: Incluye llamadas, vigilancia y aproximación a la figura
de apego.
Modelo mental: Incluye recuerdo de la relación.
Sentimiento: Se asocian a la proximidad y contacto, ansiedad y ante la
pérdida.
Apego seguro: La madre percibe, interpreta, responde adecuadamente a las
demandas del niño, la relación es cálida y la madre emite respuesta
coherente.
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�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Apego inseguro: Con rechazo o evitación el niño no parece molesto por la
ausencia de la madre, tiende a evitar e ignorar a los padres; los padres son
rechazantes, la madre no está disponible y el niño mantiene una neutralidad
afectiva defensiva, manifiesta poco estrés cuando queda solo, muestra
independencia y autonomía.
Apego inseguro: No usa la madre como base de seguridad, su interés en la
exploración es bajo, tolera mal el estrés-ansiedad en la separación; cuando
vuelve la figura de apego exageran sus demandas de atención, muestra
dependencia hacia la figura de apego.
Con respecto a los hábitos, normas y límites, para comenzar citaremos el
concepto de hábito según la Real Academia Española: “Modo especial de
proceder o conducirse adquirido por repetición de actos iguales o semejantes,
u originado por tendencias instintivas.” (Real Academia Española, 2001); esta
concepción alude a la conducta grupal, de esta forma en este apartado se
deben rescatar si la familia cuenta con conductas positivas o negativas
convertidas en hábitos grupales; por ejemplo, los asuntos alimenticios, de
seguridad, convivencia etc.
Por otro lado, con respecto a las normas y límites; es importante que se
retomen los conceptos de subsistema conyugal, parental y fraternal, ya que es
de ahí donde se podrán observar cómo se implementan las reglas y normas al
interior del grupo familiar. Todo sistema y subsistema familiar posee
funciones específicas y, para que sus transacciones sean adecuadas, los
límites entre ellos deben ser claros y permeables, a nivel de:
Límites del ego: Hace referencia a las diferencias individuales, que posibilitan
el desarrollo de la autonomía.
Límites generacionales: Escinden a la familia en dos subsistemas, de acuerdo
con las edades: parento - filial y fraternal; lo que presupone adaptaciones
permanentes y cohesión flexible.
Límites entre la familia y la comunidad: Son las demarcaciones necesarias
entre el grupo familiar y su entorno. El manejo ecosistémico, posibilita la
permeabilidad externa, pero al mismo tiempo el crecimiento interno.
La propuesta estructural de Salvador Minuchin permite establecer el
funcionamiento familiar con base en el manejo de sus límites; lo que de por sí
no implica connotación negativa, pues simplemente se explica cómo están
estructuradas las familias. De acuerdo a lo anterior, de aquí se rescatan tres
tipos familias con base en sus límites internos, aunque este apartado de la
tipología se menciona en otro, es preferible manejar esos conceptos en este.
Se mencionan a continuación:
Familia normal: Tiene límites claramente definidos entre sus subsistemas y las
personas que los conforman.
Familias aglutinadas o sobreenvueltas: Sus límites son muy difusos, hay
excesiva fusión entre sus componentes; por lo tanto, se invade
permanentemente el espacio de los otros subsistemas, sin establecer
diferenciación entre ellos.
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�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Familia disgregada: presentan límites muy rígidos, con poca comunicación y
contacto emocional, lo que permite una excesiva independencia.
En este rubro, se debe aparejar con apartados anteriores sobre los roles que
se observan dentro de la familia, ya que muchos de ellos estarán entrelazados
con una norma o regla dentro del hogar, que hacen posible la estructura y la
dinámica de la familia. Éstas pueden ser visibles u ocultas; ante esta situación
como Trabajadores Sociales, debemos indagar durante la entrevista aquellas
que son visibles, por ejemplo, las normas que regulan los roles y los espacios
territoriales que tiene a bien cada uno de los integrantes; estas sucesiones
observables son los valores de la familia y/o sociedad.
Identificar el tipo de familia es primordial, ya que se describe al grupo en sus
diversas dimensiones (nuclear, extensa, reconstituida, etc.). Según su
constitución, los miembros que la integran, y los lazos de consanguinidad que
los une. Asimismo, se describe el desarrollo del grupo familiar, debido a que
en cada etapa se producen cambios en los roles a consecuencia de varios
factores, como pueden ser la edad de los integrantes, adicciones, perdida de
los miembros, entre otros; estas permutaciones marcan el inicio de una nueva
etapa evolutiva dentro de las familias. En primer lugar, rescataremos el
concepto de familia: Váldes cita Feixas y Miró, 1993.
“La familia es conceptualizada entonces como una totalidad y no como una
suma de miembros particulares; en donde el cambio en un miembro del
sistema afecta a los otros, puesto que sus acciones están interconectadas
mediante pautas de interacción. Las pautas de funcionamiento del sistema no
son reducibles a la suma de sus elementos constituyentes”. (Váldes Cuervo,
2007)
Claramente nuestro concepto de familia está determinado bajo la teoría de
sistemas; agregado a este concepto presentamos el enfoque de la familia.
Tomado de la antología la familia y los alimentos, Chavez, 1994, “La familia en
el Derecho”
Enfoque biológico:
La familia es el grupo humano primario, natural e irreductible, que se forma
por la unión de la pareja hombre – mujer.
Enfoque sociológico:
La familia es la Institución social formada por los miembros vinculados por
lazos sanguíneos, y los individuos unidos a ellos por intereses económicos,
religiosos o de ayuda.
Enfoque jurídico:
La familia es el grupo formado por la pareja, sus ascendientes, descendientes,
así como por otras personas unidad por vínculos de sangre o matrimonio o
sólo civiles, a los que el ordenamiento positivo impone deberes y otorga
derechos jurídicos.
A continuación expondremos parte de la tipología, en primer lugar, los tipos
tradicionales, según Ángela María Quintero, 1997:
Familia nuclear.- Conformada por dos generaciones, padres e hijos, unidos
por lazos de consanguinidad conviven bajo el mismo techo y por consiguiente
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desarrollan sentimientos más profundos de afecto, intimidad e identificación.
Es más propia de las zonas urbanas.
Familia extensa o conjunta.- Integrada por una pareja con o sin hijos y por
otros miembros, por sus parientes consanguíneos ascendentes,
descendientes y/o colaterales, recoge varias generaciones que comparten
habitación y funciones. Es más propia de las zonas rurales. En la perspectiva
sistémica, también se la denomina familia trigeracional, por cuanto son como
mínimo tres generaciones que cohabitan e interaccionan permanentemente.
Familia ampliada: Modalidad derivada de la anterior, en tanto permite la
presencia de miembros no consanguíneos o convivientes afines, tales como
vecinos, colegas, paisanos, compadres, ahijados. Comparten la vivienda y
eventualmente otras funciones en forma temporal o definitiva; están ubicadas
en el campo y barrios periféricos de las ciudades, caracterizándose por
estrechos lazo de solidaridad y apoyo mutuo.
Por otro lado, se encuentra la tipología del nuevo tipo:
Familia simultánea, antes denominada superpuesta o reconstituida.- Está
integrada por una pareja donde uno de ellos o ambos vienen de tener otras
parejas o de haber disuelto su vínculo marital. En la nueva familia es frecuente
que los hijos sean de diferente padres o madres, siendo mayor el número de
hijos que en las formas nuclear o monoparental.
Otras denominaciones son la familia padrastral y familia madrastral,
dependiendo de sí es el hombre o la mujer quien entra a cumplir funciones
parentales con los hijos de la nueva pareja.
Familias con un sólo progenitor o monoparentales o uniparentales: Ocurre
cuando en los casos de separación, abandono, divorcio, muerte o ausencia
por motivos forzosos (trabajo, cárcel, etc.) de uno de los padres, el otro se
hace cargo de los hijos y conviven; la relación de pareja que esto supone
varía desde la cohabitación en fluctuaciones temporales, hasta vínculos
volátiles.
Una modalidad en ascenso son los progenitores solteros, que hasta hace
poco tiempo era exclusiva de las mujeres, pero que ya tiende a ser asumido
por los hombres de manera voluntaria e individual. En dicho caso, no se tiene
un nexo erótico – afectivo – consistente, ya que los hijos llegan sin cohabitar
la pareja. Este tipo, registra un aumento de las adopciones por parte de
personas solteras, de ambos sexos, avalado por las reformas jurídicas que así
lo permiten.
Familia homosexual: Con la reserva que implica un concepto tan debatible, ya
se registra como una tendencia universal la emergencia y reconocimiento de
esta organización familiar, que supone una relación estable entre dos
personas del mismo sexo. Los hijos llegan por intercambios heterosexuales de
uno o ambos miembros de la pareja, por adopción y/o procreación asistida.
Con respecto al ciclo vital de la familia es importante rescatar su concepto, es
claro que desde un inicio nuestro trasfondo de estudio es con base en la
teoría de sistemas, de aquí que la familia es esencia un sistema vivo de tipo
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“abierto”, tal como lo describió Bertalanffy en 1968. Al conceptualizarlo así,
veremos que dicho sistema se encuentra ligado e intercomunicado con otros
sistemas como el biológico, el psicológico, el social y el ecológico. Además, la
familia pasa por un ciclo donde despliega sus funciones: nacer, crecer,
reproducirse y morir, las cuales pueden encontrarse dentro de un marco de
salud y normalidad o bien adquirir ciertas características de enfermedad o
patología.
Al enfocar el “sistema familia” desde una óptica del ciclo vital, en sus
aportaciones, ya sean de tipo práctico, teórico o clínico, para su mejor
comprensión y entendimiento. Trae la posibilidad y la oportunidad de tomar
medidas – ya sean preventivas o de tratamiento- que contribuyan a
salvaguardar este “sistema”, tanto de la enfermedad como de su destrucción
total.
Las ventajas que ofrece trabajar con esta herramienta del “ciclo vital”, son
primordialmente dos:
1.
El concepto de ciclo vital ofrece un instrumento de organización y
sistematización invaluable para el pensamiento clínico que permite llegar con
menos tropiezos al diagnóstico.
2.
Brinda, además, la oportunidad de revisar casos clínicos que suelen
dar la pauta para reconocer fenómenos similares en otras familias y que
indican también las vías que conducen a la intervención terapéutica oportuna.
Valdez Ángela, en su libro denominado: “Funciones y dinámica de la familia”
(1997); ilustra claramente el desarrollo del grupo familiar, se menciona a
continuación:
1.-Encuentro.- Se caracteriza por el investimento del otro de una carga
afectiva y erótica importante. El otro se constituye como objeto de deseo y
empiezan a producirse acuerdos conscientes e inconscientes entre los
miembros de la pareja que le permiten a ambos ir tomando distancias de la
familia de origen. Se produce además la creación de una identidad propia de
la pareja, que comienza incluso a formar parte de la identidad del individuo.
2.- Constitución de la familia.- Aquí la pareja toma la decisión de constituir
una familia propia. Ambos integrantes tienen que realizar los ajustes
necesarios para diferenciarse y reestructurar sus relaciones con su familias de
origen y amigos, lograr una independencia económica y emocional, manejar
un grado adecuado de intimidad / separación con su pareja, negociar roles y
elaborar un proyecto de vida compartido.
3.- Familia con hijos pequeños.- En esta etapa se debe reajustar el sistema
marital para permitir la entrada del hijo a la familia. Se tiene que negociar la
manera en que van a cumplir las demandas económicas y las originadas de
las tareas de crianza; se reestructura las relaciones con la familia extensa
para definir y limitar los roles de ellos como padres y los de los abuelos.
4.- Familia con hijos adolescentes.- Durante esta etapa vuelve a replantearse
la relación de pareja, ya que los hijos comienzan a incrementar las actividades
que realizan fuera del hogar, dejando un mayor tiempo para los padres como
pareja. Los padres tienen que prepararse para desarrollar con los hijos
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�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

relaciones más simétricas y permitir una mayor autonomía en su toma de
decisión. También se inicia un replanteamiento de las relaciones de pareja
con su familia de origen, que comienzan a necesitar cuidados.
5.-La etapa del nido vacío.- Los cambios necesarios son la fase de la
renegociación del sistema marital, el desarrollo de relaciones de adulto a
adulto con los hijos mayores, la restructuración de las relaciones para incluir a
la familia política y a los nietos. Por último, la relación con la enfermedad y
muerte de los propios padres.
6.- Familias al final de la vida: Estas deben generar cambios para adaptarse a
sus nuevos roles dentro de la familia y la sociedad; mantenerse el máximo de
de autonomía posible y enfrentar de manera efectiva la pérdida del cónyuge,
de los hermanos y de los amigos, así como prepararse para la propia muerte.

Realizar el análisis del ciclo vital de la familia, implica no sólo identificar en
qué momento se encuentra el grupo como tal, sino también valorar si
efectivamente de manera emocional y física, se encuentran en dicha etapa; o
por lo contrario está de forma física, pero no afectivo – emocional, que
muchas veces representan un retraso en la evolución de la familia. Por lo
regular, las mayorías de las familias tienden estar en estos casos. Para un
mayor estudio y comprensión se recomienda leer a Lauro Estrada Inda en su
libro “El ciclo vital de la familia”, ya que esta autora expone ejemplos y rescata
viñetas clínicas importantes para despejar dudas en los estudios familiares de
este tipo.
Los conceptos hasta ahora verificados, ayudan al Trabajador Social en la
aplicación del instrumento denominado historia social del alumno, dentro del
área de Educación Especial,
con el cual se podrán descubrir las
características propias del clima familiar; existen otros instrumentos no
institucionalizados que apoyan en las acciones del Trabajo Social, se apoya
para medir la dinámica familiar, por ejemplo: AGAR familiar, círculo familiar,
línea de vida familiar y Ecomapa familiar, todo depende del Profesional y de la
familia de estudio.
Sin duda alguna, todos los conceptos que anteriormente se analizaron, deben
estar internalizados en el Profesional del Trabajo Social, y formar parte del
lenguaje que conlleva la intervención, para responder a las demandas que se
requieren.
Al término de que se conjuguen todas las evidencias y evaluaciones
pertinentes sobre la familia y el contexto social inmediato del alumno – caso;
se procede a elaborar un diagnóstico en donde se describa las características
relevantes, sobre todo aquellas que implican una barrera para el aprendizaje e
inclusión del sujeto caso; de igual manera se debe hacer mención de todas las
necesidades que se requieren intervenir. Este diagnóstico se comparte con
101

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.
37

todo el equipo multidisciplinario , para iniciar las consecuentes acciones en
pro de la intervención.
De forma multidisciplinaria, se delegan responsabilidades para cada
profesional, lo mismo para Trabajo Social, de aquí surge un plan de
intervención, en el cual se detalla todos los mecanismos que se deberán
realizar en períodos determinados y se deben plasmar como metas a lograr,
para dar respuesta a las necesidades familiares del grupo; también se
determinan tiempos para la supervisión y registro da avances. Se continúa
realizando visitas domiciliarias, las necesarias y las institucionales que se
requieran, ya que la intervención está determinada por el contexto, en otras
palabras, se toman los recursos existentes en la comunidad para resolver los
problemas de la familia.
Como punto final, es importante mencionar que a partir de la práctica, para
muchos Trabajadores Sociales, les hace falta preparación en esta materia, lo
cual les resulta difícil adentrar y escudriñar la dinámica familiar de cada caso a
investigar; en ocasiones, pasamos de llevar una situación individual a tratarlo
como un caso, posterior a las atenciones de un grupo e inclusive desde una
dimensión comunitaria, más no se nos facilita el ir y venir con respecto a
nuestra perspectiva de intervención y no sólo centrarse a un nivel individual,
ya que el resto de los profesionales sólo guardan una visión unilateral, lo que
los hace especialista en algún aspecto muy concreto, contrario a nuestra
visión de la problemática, siempre debe ser amplia, divergente, partiendo del
sujeto caso, recorriendo por la familia y por último el contexto general.
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Editorial Posada.
Estrada Inda, L. (2009). Transformación de la familia. México Distrito Federal:
Ediciones B.

37

Aunque ya se habló del equipo multidisciplinario, es conveniente aclarar que este espacio de
reflexión y determinación de las acciones a realizar, no las determina un solo sujeto, sino que
está aprueba de todos los profesionales, en este caso: Director (especialista en discapacidad),
Maestro en educación especial, Maestro en terapia y lenguaje, Psicólogo y Trabajador Social; en
algunos casos se cuenta con Médico y Enfermera, pero por lo regular el área de Trabajo Social
busca a través de la gestión y vinculación las propuestas médicas para cada caso en particular.

102

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

García, B., &amp; de Oliveira, O. (2006). Las familias en el México metropolitano:
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de educación especial. Xalapa Enriquez Veracruz, Veracruz, México.
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Moderno.

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�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Caracterización del perfil del trabajador social que atiende
a mujeres en situación de violencia conyugal
Karina Flores López

38

Resumen
Las mujeres pueden estar inmersas en diferentes formas de violencia, y solo
con la ayuda de otros aprenden a visualizar el maltrato y a cuestionar el
modelo aprendido de el “hombre que manda” (Agoff, Herrera y Rajsbaum,
2006:311). Dentro de los vínculos que se generan con los otros encontramos
las redes de apoyo formal e informal, las cuales aportan apoyo psicológico,
material y asistencial. Cuando las mujeres hacen uso de estas redes pueden
fortalecer su autoestima y potencializar cambios en su forma de vida (Zuñiga,
2007:155).
En el presente documento, se pretende destacar el apoyo que brindan las
redes formales a las mujeres que viven situación de violencia conyugal,
partiendo de la idea “las redes no siempre son de apoyo ni del todo
eficientes” (Agoff, Herrera y Rajsbaum, 2006 y Corsi 2003). Si bien las redes
formales, por un lado, pueden “liberar a las mujeres mediante un patrón de
soluciones para los problemas de la conducción de su vida” (Luckman, 1996:
119). Por otro lado, algunas redes de apoyo formal también son un factor que
perpetua la situación de violencia conyugal, pues, la posible falta de
capacitación en el personal impide una intervención temprana y eficaz (Corsi
2003: 37).
Dentro de las redes formales se genera una interrelación entre la usuaria que
acude a solicitar apoyo y la Trabajadora Social que presta servicios dentro de
39
la red formal . Las usuarias por un lado pueden solicitar los servicios de dicha
red al asumirse víctimas de violencia conyugal. Por otro lado, acuden a
solicitar algún tipo de apoyo social y dentro del proceso de atención de la
mano de la Trabajadora Social se hacen consientes del tipo y el nivel de
violencia conyugal en el que podrían estar inmersas.

38

Licenciada en Trabajo Social y Desarrollo Humano por la FTSyDH, UANL.
Estudiante de tercer semestre de la Maestría en Trabajo Social, Universidad Nacional
Autónoma de México, Sede CRIM. EL documento proviene de los avances de Tesis:
“Interrelación usuaria – trabajadora social en el proceso de atención a mujeres en situación de
violencia conyugal”.
39
Al decir red formal se hace referencia específicamente al Instituto Estatal de las mujeres del
Estado de Nuevo León.

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�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Introducción

Las mujeres pueden vivir inmersas en diferentes formas de violencia, y
solo con la ayuda de otros aprenden a visualizar el maltrato y a cuestionar el
modelo aprendido del “hombre que manda” (Agoff, Herrera y Rajsbaum,
2006:311). Dentro de “la otredad” encontramos las redes de apoyo formal e
informal, las cuales aportan apoyo psicológico, material y asistencial. Cuando
las mujeres hacen uso de estas redes pueden fortalecer su autoestima y
potencializar cambios en su forma de vida (Zuñiga, 2007:155).
Por lo general las mujeres hacen uso de las redes formales que brindan
asesoría profesional para afrontar la situación de violencia conyugal. En la
mayoría de los casos estas redes formales provienen del Estado o de
Asociaciones Civiles que tienen como objetivo principal la atención y
prevención de la violencia conyugal. Sin embargo, cabe destacar que el hecho
de que la mujer asista a tales redes formales no garantiza que salga del ciclo
de violencia.
40

41

Puesto que la interrelación generada entre la Usuaria - Trabajadora Social
puede incidir en el proceso de atención en cuestión de violencia conyugal. Por
lo tanto el objeto de dicho trabajo es caracterizar el perfil deseable dentro del
cual la Trabajadora Social cuente con las capacidades y herramientas
necesarias para poder acompañar y potencializar a la usuaria.
Dentro de las redes formales se genera una interrelación entre la usuaria que
acude a solicitar apoyo y la Trabajadora Social que presta servicios dentro de
la red formal. Las Usuarias por un lado pueden solicitar los servicios de dicha
red al asumirse víctimas de la situación de violencia conyugal en la que viven.
Por otro lado acuden a solicitar algún tipo de apoyo social y dentro del
proceso de atención de la mano de la Trabajadora Social se hacen consientes
del tipo y el nivel de violencia conyugal en el que podrían estar inmersas.
Aunque se ha escrito sobre el nuevo paradigma del Trabajo social y un algo
sobre el perfil de quiénes acuden a solicitar la atención de dichos
profesionistas, poco se ha escrito sobre la forma en que se interrelacionan
ambos actores sociales, por lo cual la propuesta es revisar la especificidad del
Trabajador Social en el ámbito laboral, y generar un aporte para mejorar la
práctica profesional. Al visibilizar la pràxis institucional en cuestión de violencia
conyugal.

40

Se le nombra Usuaria porque hace uso de la red de apoyo formal.
Las Trabajadoras Sociales por lo general son el primer contacto por parte de las redes
formales en el ámbito asistencial.
41

105

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Redes formales e informales
Desde que nacemos hasta la muerte, los seres humanos formamos parte
de grupos sociales; estos, sufren cambios en su calidad y extensión, según el
transcurso de la vida (Chadi 2000:28). La red de apoyo, se define como la
suma de todas las relaciones que una persona percibe como significativas,
contribuye a su propio reconocimiento como individuo, constituye una de las
claves centrales de la experiencia de la identidad de bienestar, hábitos de
cuidado de la salud y capacidad de adaptación a una crisis, son un grupo de
personas, vecinos, amigos, capaces de brindar ayuda y un apoyo real y
duradero a un individuo (Chadi, 2000 y Sluzki, 1996).
Las redes se identifican en formales e informales. En primera instancia las
redes formales son: los servicios profesionales dirigidos por el gobierno,
otorgadas por el Estado o por diferentes organismos intermediarios. Se
caracteriza por la especialización, la burocracia, los procedimientos, las reglas
y la admisibilidad a los servicios (Froland 1981, citado por Zúñiga 2007:149).
En segunda instancia la red informal; hace referencia a las formas de
asistencia tangible e intangible que los individuos reciben de los
colaboradores, habitualmente personas cercanas, amigos y familiares,
caracterizándose por su flexibilidad (George 1987; Pitrou, 1978; Froland, 1981
y Farland; 1991, citados por Zúñiga 2007:152). El apoyo de esta red permite la
revaloración de acontecimientos ante las adversidades ya que la orientación,
los consejos, la información y la motivación que otorgan los parientes y
amigos cercanos, generan el apoyo moral, además de fortalecer la autoestima
y motiva a emprender cambios (Zúñiga y Mendoza, 2010).
Las redes formales e informales, aportan apoyo psicológico, material y
asistencia física, lo que facilita generar cambios, en las mujeres que viven
situación de violencia. El sentir de: soledad, culpa y traición está presente en
las mujeres ante estas situaciones de violencia, por lo que, una red que brinde
soporte a las usuarias, les fortalecerá la autoestima y las potencializaría a
emprender cambios (Zúñiga 2007:155).
La violencia conyugal es un problema complejo, que sólo en América afecta a
una de cada tres mujeres, para su solución, requiere políticas y acciones del
Estado y de la sociedad civil en conjunto (Sagot, 2000: Pp. 7-11).
De acuerdo con un estudio realizado por Sagot (2000:19) se puede observar
que, ninguno de los países del estudio le garantiza a las mujeres la defensa
total de sus derechos. Mostrando así, que no existe un estado de derecho
sólido para las mujeres en situación de violencia conyugal, aunque en todos
los países se hayan hecho avances al respecto. Por su lado, Europa
interviene en contra de la violencia conyugal implementando medidas
preventivas, fortaleciendo las denuncias e incluso realizando campañas
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�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

informativas y programas de ayuda terapéutica. Sin embargo, Alcánzar (2003)
en su investigación sobre “La violencia de hoy” indica que estos servicios son
algo paternalistas y que en la respuesta institucional a la violencia conyugal en
el caso de Andalucía España, se puede generar en las mujeres los efectos de
42
la institucionalización .
Interrelación profesional usuaria- trabajadora social
Se dice que toda interacción social es una actuación, al respecto cuando una
persona llega a la presencia de otros, estos tratan de obtener información del
que llega o de poner en juego la información que ya poseen (Goffman,
1989:13). La información acerca del otro ayuda a definir la situación
(Goffman: 1989:13). Para Giddens, (1967:76) tal acto es un flujo continuo de
“experiencia vividas” se categoriza en sectores o partes, y depende del
proceso reflexivo de la atención del actor o de la consideración de la
“otredad”.
Cuando un individuo se presenta frente a otros tendrá motivos para tratar de
controlar la impresión que ellos reciban de la situación. La interacción que se
da dentro de la interrelacion usuaria- trabajadora social se define como
interacción “cara a cara” según Goffman, (1989:27) se puede definir como “la
influencia reciproca sobre las acciones del otro puesto que se encuentran
ambos en presencia física inmediata”. Tal interrelación se da a través de un
intercambio comunicativo. La comunicación proviene de la necesidad
ancestral del intercambio con otros hombres (Giddens 1967:102).
Dentro de la interacción social lo que a un individuo le refiere a un derecho al
“otro” le corresponde una obligación referida en responder de la manera
apropiada y si no lo hiciere entonces se puede aplicar eficazmente una
sanción (Giddens, 1967:110). Sin embargo, cuando nos centramos en la
interacción profesional entre la usuaria y la trabajadora social, somos
conscientes de que se da de forma jerárquica, Salazar (2006:146) comenta
que esta tipología de interrelación profesional- usuaria es uno de los “actos”
que están deliberadamente dirigidos al cumplimiento de un objetivo específico,
tal interacción permite a la usuaria expresar sus sentimientos, dar a conocer
respuestas positivas y negativas frente a las situaciones vividas y sus
expectativas frente proceso de atención para la satisfacción de sus
necesidades, y al profesionista le permite desarrollar el propósito principal.
La información que nos brinda el otro acerca de si mismo nos ayuda a definir
la situación en la que estamos inmersos y a saber con quién estamos tratando
además de darnos información sobre qué esperar del otro y cómo actuar ante
42

Las personas que están mucho tiempo en centros residenciales se infantilizan y delegan sus
responsabilidades al personal, creando una situación de insatisfacción continua y de
dependencia (Alcánzar 2003).

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�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

él (Goffman: 1989:13). Por lo tanto, el rol que desempeña el trabajador social
hace referencia al comportamiento que en una sociedad dada debe esperarse
de un individuo según su status o posición en esa sociedad el rol profesional
hace referencia al comportamiento y uniformidad de conducta que
desempeñan aquellos que ejercen determinada profesión (Ander-Egg,
1996:76).
El rol del profesionista varía según la necesidad a afrontar, tales roles AderEgg (1996-.89) los identifica en: consultor-asesor, proveedor de servicios
profesionales, informador, gestor intermedio, investigador, planificador,
administrador, gestor, investigador, planificador, educador social, animador,
facilitador o movilizador. Estos roles cambian y a veces se combinan con el fin
de centrarse en las necesidades o problemas sociales que se expresan en el
nivel micro social.
Para potenciar la interacción humana Salazar (2006: 147) en su investigación
sobre la interrelación del enfermero y el paciente; comenta que el
profesionista en el cumplimiento de su rol debe brindar un cuidado basado en
el respeto por los derechos, en los principios éticos y en claros conocimientos.
Por lo tanto se considera que la empatía que se genere en la interrelación
Usuaria- Trabajadora Social también es un recurso determinante para el
proceso de atención. Como resultado de. Cabe mencionar que el papel de la
Trabajadora Social es el de generar recursos de empoderamiento en la
43
usuaria , con la finalidad de propiciar la orientación adecuada que le permita
a la Usuaria romper con el ciclo de violencia.
Explorando el contexto laboral. Atención a mujeres que viven situación
de violencia conyugal
Para la exploración de dicha investigación, en la etapa de exploración se
recolectaron nueve experiencias en el proceso de atención en el tema de
violencia conyugal a través de la técnica de la entrevista, usando como
instrumento una guía de entrevista semiestructurada, el criterio de inclusión
consistió en que fuerán mujeres mayores de 15 años, asistidas en el Instituto
Estatal de las Mujeres del Estado de Nuevo León.
Posteriormente se han realizado entrevistas semiestructuradas
a diez
Trabajadoras sociales profesionistas de la red de apoyo formal mencionada,
destacan dos de ellas que son ex profesionistas de dicha institución, tres son
de nuevo ingreso y un varón.

43

Y hacia sí misma, puesto que como lo menciona Goffman (1989) todos somos actores sociales
y representamos un rol, por lo que la Trabajadora Social debe asumir su rol principal que le
permita potencializar a la usuaria a salir de su situación de violencia conyugal.

108

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

El análisis se realiza con el propósito de vincular las teorías existentes con
los datos empíricos recolectados, a través de un procedimiento sistemático
para explicar la interrelación Usuaria –Trabajadora Social en las redes
formales que atienden violencia conyugal, esto a través de la Teoría
Fundamentada. Debido a que dicha metodología tiene una naturaleza local y
a la vez posee una riqueza interpretativa, por su apego al dato recolectado
(Hernández, Fernández – Collado y Baptista 2006:687).
Resultados preliminares
El presente trabajo refleja la primera parte de los avances de Tesis para la
obtención de grado de Maestría en Trabajo Social, por lo que se presentan los
siguientes resultados preliminares en cuestión de la caracterización de la
práctica de las profesionistas en Trabajo Social en cuestión de violencia
conyugal.
Violencia institucional y doble victimización
Los valores y normas sociales que establecen las pautas de comportamiento
femenino, y que se reproducen y transmiten en el ámbito familiar, imponen a
la mujer un imperativo de sometimiento a la violencia que se expresa de dos
modos como: castigo merecido por el incumplimiento del rol de género
prescripto y/o como tolerancia hacia la violencia por aceptación de un destino
natural de mujer (Agoff, Rajsbaum y Herrera, 2006:309).
Estos comportamientos de violencia hacia las mujeres se ven reflejados en el
ámbito público y privado; en el ámbito público se puede observar dentro de las
instituciones. La violencia simbólica que ejerce el Estado a través de las
instituciones se ve reflejada en la violencia institucional. En la Ley de Acceso a
las Mujeres a una Vida Libre de Violencia en el Artículo 13 se entiende por
violencia Institucional:
“Los actos u omisiones de las y los servidores públicos de
cualquier orden de gobierno que discriminen o tengan como fin,
obstaculizar el goce y ejercicio de los derechos humanos de las
mujeres, así como su acceso al disfrute de políticas públicas
destinadas a prevenir, atender, sancionar y erradicar los
diferentes tipos de violencia (Ley de Acceso a las Mujeres a una
Vida Libre de Violencia. Artículo 13).
Es así como el Estado violenta a las instituciones gubernamentales, tales
instancias violentan a sus profesionistas y ellos a las personas que hacen uso
de las mismas, para ejemplificar tal supuesto nos basamos en la reflexión
compartida por una profesional:

109

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

“A veces si le digo sabe que señora fuera de lo profesional yo
no estaría con alguien así, ¡Yo no estaría! yo creo que debemos
de tener un hasta aquí o dignidad, no sé, porque están dañando
44
tu persona ¡están dañando tu salud! ¡No sé!”.
En la concepción de estos servidores públicos subyace una idea naturalista de
la forma en la que “deben” interactuar hombres y mujeres en una relación de
pareja. La práctica descrita que realizan algunos trabajadores sociales
reproduce la dominación masculina, y con ello el ejercicio de una violencia
simbólica hacia las mujeres (Bourdieu 2000). Donde algunas instituciones de
asistencia en temas de violencia conyugal y sus profesionistas provocan
nuevas victimizaciones, marginación, humillación y ocultamiento social
(Fernández, 1992:23). A estas aplicaciones de coerción psicológica o de
fuerza física, ejercidas desde un lugar de mayor poder y que vulneran los
derechos humanos, se les conoce como violencia institucional (Abad, 2006:
134). Tal violencia se expresa en el testimonio de una Trabajadora Social
cuando afirma:
“-La verdad señora fuera de lo profesional yo no estaría con
alguien así porque la está dañando mucho en su bienestar,pero ellas lo deben de ver, ya después por medio de la plática
se van dando cuenta, cuando les comentamos que ¡hay que ser
productivas! y empiezan a pensar ¿qué hay?, ¿hay empleos? y
ya la vas guiando por medio de la plática pero nunca le vas a
decir que hacer”.
Podemos comprender el efecto de la doble victimización, pero no desde una
posición donde se culpabilice a las Trabajadoras Sociales por ejercer tal forma
de intervención, se les observa desde una mirada crítica, donde ellos también
son parte de esta violencia simbólica que ejerce el sistema y fomenta el
Estado, desde unas estructuras de dominación institucional,
dicha
dominación es tan natural e invisible que ni siquiera requiere afirmarse como
tal (Bourdieu, 2000: 50).
Conclusiones previas
Identidad profesional en Trabajo social
La identidad profesional debe coincidir con el conjunto de rasgos que
caracterizan a quienes ejercen una profesión. Cabe mencionar que no existe
un trabajo social universal, pues tal pràxis profesional depende del contexto
histórico, político, académico e institucional de cada lugar.

44

Testimonio de Trabajadora Social.

110

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

En la exploración sobre la caracterización del perfil profesional de Trabajo
social en atención a mujeres con situación de violencia conyugal; por un lado,
se preguntó a las profesionistas sobre ¿cómo imaginaban que las usuarias
las percibían? en su mayoría contestaban que eso dependía de la usuaria, sin
embargo, estaban conscientes y coincidían en que las usuarias veían en ellas
a la persona que les iba a ayudar a solucionar sus problemas y necesidades.
Por el otro lado, se preguntó a las usuarias ¿cómo veían o identificaban a la
profesionista en Trabajo social? En general ellas se referían a las
Trabajadoras sociales como la profesionista que las orienta y las hace sentir
bien:
“Que vine porque ya había venido antes a conseguir ayuda
porque tengo una hermana sorda… yo me siento muy tranquila
al venir a este porque ella me orienta muy bien y le estoy muy
agradecida, atiende muy bien, porque las que hemos venido
salimos ya muy tranquilas”.
En primera instancia se puede observar que la identidad profesional hace
referencia a dos perspectivas, a la propia del profesional que está dada por
una serie de normas y al imaginario que las usuarias tienen sobre el
profesional (Valero, 2013). Ambos coinciden en que el trabajador social ayuda
a interpretar, vencer las dificultades y generar alternativas en el plan de acción
(Castellanos, 1988:45). Por lo que dentro de Trabajo Social existe una
identidad bien definida como la profesión que tiene como objeto la atención e
intervención de problemas y necesidades sociales.
Ambiente adecuado
“Pues desde el saludo, desde la llegada de la usuaria…y casi
siempre también hay veces que existe la química”.
Dentro del ambiente adecuado es donde la profesionista comienza el proceso
de atención a desarrollar. Generar tal ambiente adecuando “comienza desde
el saludo” consiste en hacer que la usuaria sienta confianza para expresar
verbalmente la situación de violencia conyugal por la que atraviesa, dentro del
mismo se debe generar empatía, sentimiento de no juicio, confidencialidad,
amabilidad, entre otras.
Cabe mencionar que los modelos de intervención de los profesionales en
Trabajo social no han variado mucho desde los años 50`s puesto que aún se
centran en “facilitar el acceso a los recursos y programas sociales de los
individuos y familias en desventajas que agrupan a los pobres y los miembros
de cualquier grupo racial o étnico reprimido estigmatizado” tal y como lo
afirman Suárez y Palomar (1993: 109).
111

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

El profesional en Trabajo Social debe contar con los conocimientos,
herramientas y actitudes necesarias pero sobre todo cierta sensibilidad en
trato que le permita generar un espacio de confidencialidad y a la vez
intervenir de la forma adecuada con ética profesional. A los Trabajadores
Sociales que ejercen laboralmente la profesión deben cumplir con una serie
de exigencias personales especiales, la formación y selección de este
personal es responsabilidad de las escuelas de T. S. (Castellanos, 1988:30).

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�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

La familia, el paciente diabético y sus estilos de vida.
Maricela Cruz del Ángel
Candy Lizeth García Hernández
Noelia Pacheco Arenas
Mónica Ivonne Cerón Márquez
Resumen
Palabras clave:
Modificaciones.

Paciente,

Diabetes

Mellitus,

Familia,

Perspectiva,

A nivel internacional el índice de la Diabetes Mellitus tipo II, tiende a
incrementarse y constituye una de las principales causas de muerte por este
padecimiento, la utilización de fármacos no ha sido la panacea para la
solución del problema. Por ello, la importancia de la familia en el control de la
enfermedad en uno de sus miembros, asimismo da la oportunidad de
interactuar positivamente, de tal forma que deban involucrarse sus
integrantes, en el seguimiento de las indicaciones médicas, activación física,
el cuidado de la alimentación como factor clave, así como, propiciar el
autocuidado con su familiar. La base de una adecuada alimentación se centra
en establecer un plan alimenticio para controlar los efectos de la diabetes se
podría traducir en dos simples palabras: variedad y moderación, es decir,
consumir más frutas, verduras, granos que son ricos en nutrientes y bajos en
grasas y calorías. De igual forma, la reducción de la ingesta de productos de
origen animal y los alimentos dulces. Así que es recomendable que el
paciente, considere su dieta y los principios en los que se basa, para que sea
capaz de diseñar sus propios menús y de tomar decisiones importantes al
respecto.
Generándose otra perspectiva de atención, ya que el paciente diabético y la
familia tendrán que adoptar nuevos estilos de vida, desde la experiencia
personal del paciente sobre los efectos de su enfermedad y tratamiento en los
ámbitos físico, emocional y social (Jacobson et al., 1988). Describiendo el
cambio de los estilos de vida, a partir de su diagnóstico.
Por lo tanto, se considera necesario estrategias que involucren al paciente y
su red de apoyo familiar; aplicando técnicas de activación, entrevista
motivacional y de modificación de hábitos alimenticios y la educación para el
autocuidado. Este documento comprende desde la introducción, desarrollo del
tema y conclusiones.
Introducción
La Diabetes Mellitus es una enfermedad crónica degenerativa en donde el
organismo pierde su capacidad de producir suficiente insulina o de utilizarla
con eficacia, la cual basada en las encuestas del Instituto Nacional de
Estadística y Geografía (INEGI: 2012) ocupando el primer lugar como causa
115

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

de muerte en los adultos mayores en México., los Estados con mayor
prevalencia son: Distrito Federal, Nuevo León, Veracruz, Tamaulipas,
Durango y San Luis Potosí.
Una de las características de la Diabetes Mellitus tipo II (DM), es que no sólo
afecta biológicamente a la persona que contrae dicha enfermedad, sino que
cambia y deteriora progresivamente su entorno familiar y económico, lo cual
genera graves implicaciones sociales de rechazo como el aislamiento: por lo
que resulta de vital importancia destacar la inclusión familiar en este
padecimiento ya que a partir del diagnóstico clínico, la mayor parte de los
enfermos tienen el interés de lograr una relación más solidaria y estrecha con
los integrantes del núcleo familiar para enfrentar esta situación de adversidad.
El camino entre los pacientes diabéticos y sus familias se recorre en la misma
dirección. Una de las funciones esenciales de la familia la constituye el prestar
apoyo a los miembros que la integran.
Por su parte, la educación y concienciación del paciente diabético es una
fragmento importante del tratamiento, ya que la cronicidad de la enfermedad
requiere que el paciente tome numerosas decisiones cotidianas relacionadas
con la alimentación, medicación y activación física, entre otras cuestiones,
asimismo la participación de la familia en el tratamiento es fundamental, ya
que permite coadyuvar a nuevos estilos de vida del paciente y de los
integrantes de la medula. El presente documento está conformado, por la
introducción, desarrollo de la temática y conclusiones.
Desarrollo de la temática
Es importante mencionar que en el Estado de Veracruz, la DM tipo II
ocasiona el 50% de las defunciones. En la dirección electrónica del Gobierno
del Estado Veracruz en términos de salud especifica que en 2008 Veracruz
ocupó el sexto lugar nacional con una tasa de 78.4, según datos del Sistema
Nacional de Información en Salud (SINAIS); en 2009 ocupó el quinto lugar
nacional con 83.48 y en 2010 87.68 representando el séptimo lugar a nivel
nacional, motivo por el cual se llevan a cabo programas de atención para
adultos mayores por el Sector Salud (Programa Anual de Diabetes Mellitus,
2013 p. 11).
Por su parte lo que estipula el Diario Oficial de la Federación, la Norma Oficial
Mexicana nom-015-ssa2-2010, para la Prevención, Tratamiento y Control de
la Diabetes Mellitus, la epidemia de la diabetes mellitus (DM) es reconocida
por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como una amenaza mundial.
Se calcula que en el mundo existen más de 180 millones de personas
con diabetes y es probable que esta cifra aumente a más del doble para 2030.
En 2005 se registraron 1.1 millones de muertes debidas a la diabetes, de las
cuales alrededor de 80% ocurrieron en países de ingresos bajos o medios,
116

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

que en su mayoría se encuentran menos preparados para enfrentar esta
epidemia.
De acuerdo a los resultados de la Encuesta Nacional de Salud 2000 (ENSA),
la prevalencia nacional de diabetes mellitus en hombres y mujeres adultos de
más de 20 años fue de 7.5% (IC95% 7.1-7.9), lo que representa 3.6 millones
de casos prevalentes, de los cuales 77% contaba con diagnóstico médico
previo. La prevalencia fue ligeramente mayor en mujeres (7.8%) respecto de
los hombres (7.2%).
De conformidad con la información de la Encuesta Nacional de Salud y
Nutrición 2006 (ENSANUT) la prevalencia aumentó a 14%, lo que representa
un total de 8 millones de personas con diabetes; en la población urbana, la
prevalencia fue significativamente mayor.
En México, la Diabetes mellitus ocupa el primer lugar en número de
defunciones por año, tanto en hombres como en mujeres las tasas de
mortalidad muestran una tendencia ascendente en ambos sexos con más de
70 mil muertes y 400,000 casos nuevos anuales cabe señalar que según la
Dirección General de Información en Salud en el 2007 hubo un número mayor
de defunciones en el grupo de las mujeres (37,202 muertes) comparado con
el de los hombres (33,310), con una tasa 69.2 por 100,000 habitantes en
mujeres y de 64 en hombres, diferencias importantes a considerar en las
acciones preventivas, de detección, diagnóstico y tratamiento de este
padecimiento. La diabetes no es un factor de riesgo cardiovascular. Es un
equivalente de enfermedad cardiovascular debido a que el riesgo de sufrir un
desenlace cardiovascular es igual al de la cardiopatía isquémica.
La DM es un padecimiento complejo que lleva implícito una serie de
situaciones que comprometen el control en los pacientes, lo cual favorece el
desarrollo de complicaciones, con los consecuentes trastornos en la calidad
de vida, muertes prematuras e incremento en los costos de atención y tasas
de hospitalización. Al igual que otros países, México enfrenta problemas
diversos que limitan la eficacia de los programas institucionales para la
contención de esta enfermedad. Destacan por su importancia el insuficiente
abasto de medicamentos, equipo inadecuado y obsoleto en las unidades de
salud, la inaccesibilidad a exámenes de laboratorio, deficiencias en el sistema
de referencia y contra referencia de pacientes, limitaciones de los servicios de
apoyo psicológico, nutricional, nula promoción de actividad física, auto
monitoreo y escasa supervisión de los servicios para alcanzar la adherencia
terapéutica.
El descontrol metabólico y las consecuentes complicaciones se agravan
cuando en los servicios de salud no se realiza una eficiente y oportuna
detección y seguimiento de grupos con factores de riesgo, aunado a que en la
población hay una percepción inadecuada y desconocimiento del riesgo para
desarrollar diabetes. Lo anterior da lugar a que no se realice un diagnóstico
117

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

oportuno y a que no se dé la pronta incorporación de los pacientes detectados
al tratamiento.
Por consiguiente, se debe señalar la asociación de altas tasas de
comorbilidad que inciden en la gravedad de la diabetes y la presencia cada
vez mayor de complicaciones micro y macro vasculares por la falta
de diagnóstico y tratamiento oportunos y de seguimiento a los pacientes. La
escasa utilización de intervenciones eficaces deriva en que hasta el momento
no se ha utilizado la evidencia científica disponible en la materia como base
para una mejor atención. La insuficiencia de recursos es otro de los factores
que inciden en la magnitud de la diabetes en México y en el cumplimiento de
los objetivos de los programas estatales.
Para comprender la diabetes es pertinente saber que el páncreas es el órgano
encargado de producir una hormona denomina insulina, la cual actúa en todas
las células del cuerpo, estimulando el uso de glucosa. La glucosa, que es un
azúcar, proporciona la energía necesaria a nivel celular para el
funcionamiento de los órganos y tejidos. La diabetes mellitus se caracteriza
por una alteración en la producción de insulina por parte del páncreas,
existiendo una respuesta y ataque por parte del cuerpo a las células que
producen la insulina. Algunos pacientes diabéticos producen insulina, pero
una cantidad menor a la necesaria. En otras ocasiones, los pacientes no
producen nada de insulina y la misma debe ser administrada de forma
exógena por la persona. La ausencia de insulina en los diabéticos predispone
a que los niveles de glicemia en sangre se eleven. La hiperglicemias
mantenida en el tiempo predispone a lesiones en diversos órganos del cuerpo.
Existen diversos tipos de diabetes mellitus: tipo 1 (insulina requirente), tipo 2
(los pacientes que no requieren insulina para su tratamiento) y diabetes
gestacional (durante el embarazo).
La diabetes tipo 1 o diabetes juvenil puede afectar a niños y personas adultas,
aunque se diagnostica con mucha más frecuencia a niños, adolescentes o
adultos menores de 30 años. El páncreas no produce insulina y la
administración de insulina en estos pacientes es esencial.
La diabetes tipo 2 es la forma más común de esta enfermedad. En la diabetes
tipo 2, el páncreas produce insulina pero no la suficiente o las células ignoran
la insulina, haciendo que los niveles de azúcar en sangre aumentan
demasiado.
La diabetes gestacional es el diagnóstico de la enfermedad en la mujer
durante un embarazo, situación que requiere un mayor control por parte del
médico para lograr un bebé sano y vigoroso. Generalmente las madres que
presentan diabetes gestacional no suelen continuar siendo diabéticas
posteriormente al nacimiento de su hijo.
118

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Síntomas de la diabetes
Entre sus principales síntomas están: Sed excesiva, Fatiga o cansancio,
Aumento del hambre, Visión borrosa, Mal aliento, Disfunción eréctil, Ausencia
de la menstruación en mujeres, Pérdida de peso, Infecciones frecuentes, Altos
niveles de azúcar en sangre y orina (sabor dulce), Frecuencia en orinar (‘cama
mojada’ en los niños), Náuseas y vómitos, Irritabilidad, Cambios de ánimos,
Adormecimiento o hormigueo en manos o pies, Heridas que cicatrizan
lentamente.
Para el diagnóstico de diabetes mellitus se requiere un control de sangre, el
cual va a informar al médico la cantidad de glucosa en la sangre. Los valores
de glicemia deben ser menores a 1 gramo por decilitro de sangre en ayunas.
El diagnóstico de una enfermedad crónica a la persona es difícil, lo que
implica el cambio de algunos hábitos de alimentación y el consumo de
medicación de forma regular.
Un diagnóstico precoz permite comenzar un tratamiento de forma temprana
evitando las posibles complicaciones. Los niveles de glicemia elevados
durante el día van produciendo con el paso del tiempo daños a nivel de los
pequeños vasos sanguíneos, nervios periféricos y retina.
Todos los vasos sanguíneos están afectados en las personas diabéticas,
llevando a una alteración progresiva a nivel renal, cardíaco y cerebral. La
diabetes mellitus aumenta el riesgo cardiovascular y las posibilidades de sufrir
una enfermedad cardíaca.
En la afectación de la retina, la ceguera es causada en primer lugar por
retinopatías diabéticas, situación que requiere que el paciente cumpla su
tratamiento como lo indicó el médico para evitar las diversas complicaciones.
El cuidado de los pies es un aspecto a tener en cuenta por las personas
diabéticas, como forma de evitar la aparición de lesiones que sean difíciles de
cicatrizar y predisponga a la aparición de infecciones. Usar calzado adecuado,
una higiene y revisación periódica de los pies permite disminuir la aparición
del pie diabético.
El tratamiento de la diabetes incluye múltiples niveles, los cuales se pondrán
en práctica según el tiempo de evolución y el grado de diabetes que posea la
persona.
La modificación en los hábitos dietéticos es el primer paso para toda persona
diabética, esto incluye a los estilos de vida, por lo que se debe diseñar una
dieta ajustada, reducida en el consumo de carbohidratos, los cuales el cuerpo
tiene dificultad para metabolizar y utilizar correctamente.
119

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Los alimentos con gran contenido de azúcar y harina deben ser eliminados de
la dieta de una persona con diabetes mellitus. Se debe aumentar el consumo
de verduras y cereales para el aporte de las vitaminas, minerales y energía
necesaria. Lograr una nutrición balanceada es un pilar fundamental del
tratamiento de la diabetes, aspecto que no todas las personas toman en
cuenta. Se debe delinear una dieta ajustada a las necesidades de cada
persona, tomando en cuentas sus gustos personales y situación particular. No
hay alimentos completamente prohibidos, sino que hay que lograr un consumo
aceptable a lo largo de toda la semana, se considera un consumo moderado
de alimentos. Para algunas personas que han sido diagnosticadas con
diabetes es difícil modificar su dieta en poco tiempo, debiendo trazar
escalones en el tratamiento realizables, porque si las metas propuestas por el
equipo de salud no son realizables hay mayor probabilidad de fracaso.
Dentro del equipo de salud que atiende a los pacientes diabéticos, es
importante incluir a un licenciado en nutrición, que pueda perfilar una dieta
ajustada a los requerimientos particulares. En este sentido, también ocupa un
lugar destacado combatir la obesidad y el sobrepeso. Disminuir la cantidad de
calorías permite lograr el peso ideal, situación que contribuye a combatir los
factores de riesgo cardiovascular.
Uno de los aspectos a considerar al momento de implementar esta
recomendación es la adherencia de la población a la actividad física. El tipo y
la duración de la actividad física son dos de los componentes que más inciden
en esta adherencia. Con relación al tipo de actividad, la OMS define la
actividad física como “todos los movimientos que forman parte de la vida
diaria, incluyendo el trabajo, la recreación, el ejercicio y las actividades
deportivas”. En realidad, la actividad física es un término amplio que abarca
actividades tales como subir las escaleras regularmente, bailar y caminar,
correr, andar en bicicleta y practicar deportes. Cualquier persona puede
desarrollar una actividad física moderada sin costo alguno y además,
incorporarla a su rutina cotidiana.
Algunos ejemplos de actividad física moderada: caminar enérgicamente; bajar
las escaleras; bailar; andar en bicicleta; nadar; jardinería; tareas domésticas,
por ejemplo lavar los pisos o ventanas.
Otros tantos ejemplos de actividad física vigorosa: correr; subir las escaleras;
bailar a ritmo intenso; andar en bicicleta cuesta arriba; ejercicios aeróbicos;
saltar cuerda; practicar deportes como fútbol, básquetbol. Algunos estudios
han mostrado que el beneficio es el mismo si se realiza en forma continua o
fraccionada.
La realización de actividad física aeróbica contribuye a mejorar los niveles de
glicemia en sangre, por su consumo por parte de los músculos y disminuir de
peso. Todo paciente diabético debe realizar actividad física mínima de 40
minutos al menos tres veces a la semana. La práctica de un deporte también
120

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

es una buena alternativa para contribuir a mejorar los niveles del control de la
diabetes mellitus.
Dentro de la alimentación ideal para los diabéticos se encuentran los
alimentos de libre consumo tales como: Bajo contenido en Hidratos de
Carbono: verduras de hoja verde (espinaca, acelga, lechuga, brócoli, rúcula,
radicheta) zapallito, tomate, coliflor, zanahoria cruda.
Prácticamente no contienen hidratos de carbono y calorías: Infusiones (Té,
café, Infusiones de hierbas), Agua mineral, Bebidas sin azúcar, Jugos para
preparar sin azúcar, Yerba mate. Condimentos (Ajo, Pimienta, Laurel, Vinagre,
Mostaza, Canela, Perejil, etc.
Por tanto, existen también los alimentos con lo que se debe tener precaución
los cuales contienen una importante cantidad de Hidratos de carbono
Complejos. Cereales, pastas, arroz, papa, batata, choclo, mandioca, banana,
uva, masa de tarta, empanadas, pizza, panes y panificados, galletas de agua
o salvado, barra de cereal.
Y por último aquellos alimentos que deben evitarse ya que contienen elevadas
cantidades de azúcares simples y calorías: Azúcar, Tortas, Caramelos,
Galletas, dulces, Bebidas c/azúcar, Miel, Pasteles, Mermeladas comunes o
reducidas en azúcar, Galletas c/relleno, Leche condensada, Helados (a
excepción de los sin grasa y sin azúcar), Fruta confitada, Chocolates,
golosinas, jugos exprimidos. También los que contienen alto contenido en
grasa: manteca, carnes grasas, frituras, lácteos enteros, crema, aderezos
(mayonesa, salsa golf, kétchup), quesos enteros. Por su mediano contenido
graso, tener precaución con queso por salut descremado y huevo entero no
más de 2 o 3 por semana.
Desde el punto de vista del tratamiento farmacológico existen diversos
medicamentos que puede indicar el médico. La mayoría son muy seguras y
económicas, pero deben ser consumidas una o varias veces por día. El
aspecto clave de los medicamentos es asegurar su consumo diario de forma
regular, el abandono de la misma contribuye al avance de la diabetes, con la
aparición de sus complicaciones. El profesional médico indicará que
medicamentos son los que mejor se adaptan a los requerimientos de cada
paciente, siendo necesario en algunas situaciones, incluir varias opciones, lo
importante es que el paciente asuma su responsabilidad en el consumo de los
medicamentos en las horas y tiempos indicados para mayor efectividad del
tratamiento.
Actualmente existen dispositivos que pueden ser utilizados por el propio
paciente para medir su nivel capilar de glicemia, lo que permite un control más
eficaz de las cifras. El ajuste de la medicación indicada por el médico, según
la ingesta diaria de la persona permite disminuir las posibles complicaciones
del tratamiento. La hipoglicemia, una complicación que antes era frecuente,
121

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

con el avance de la tecnología de medición en la propia casa de la persona,
ha disminuido drásticamente.
Todo paciente diabético debe ser tratado por un equipo de profesionales de la
salud capacitados en la enfermedad, como forma de lograr un seguimiento a
largo plazo, informando correctamente y acompañando en el tratamiento
crónico de la diabetes mellitus.
El papel activo de que los seres humanos pueden tener en la conservación de
su propia salud y en la aparición, debilitación o moderación de sus
enfermedades, ha permitido la difusión de términos pensados para describir el
papel del comportamiento respecto a la salud y la enfermedad.
De igual manera la relación que se establece entre el profesional de la salud y
el enfermo así como la familia de éste, tiene gran importancia. Este encuentro
está siempre cargado emocionalmente, es una relación intensa por parte de
ambos. El paciente deposita en el personal sanitario una serie expectativas y
fenómenos que experimenta (dolores, sufrimientos) cargados de afectividad
(miedos, angustias y un grado de incapacitación) y espera del personal
sanitario el reconocimiento de su enfermedad y de él mismo como persona
45
enferma (Robledo, en Latorre, 1994) .
De allí que sea un aspecto en tener en cuenta ya que es importante conocer
las posibles reacciones del paciente y su familia ante su enfermedad y
también como puede reaccionar el profesional sanitario, para que así se
46
pueda hacer un abordaje especifico (Velasco y Sinibaldi, 2001) .
Islas S., Lifshitz. (2009), menciona: “que la educación del paciente, aborda la
enseñanza colectiva en grupos pequeños, al que se le ha denominado
discusión coordinada, ya que permite su participación activa y sirve al mismo
tiempo como dinámica de grupo en la que afloran las dudas y problemas tanto
de los aspectos técnicos, así como emocionales de los pacientes y su familia”.
De aquí la importancia de la participación del paciente y su familia, en la
interacción grupal, realizando procesos de acompañamiento, actividades
físicas y recreativas, asimismo realizar propuestas de mejora desde su
experiencia.
Ya que, la falta de adherencia afecta aproximadamente a la mitad de los
pacientes a los que se les prescribe un fármaco y el porcentaje es aún más
alto si se prescriben medidas no farmacológicas.

45

Choque Stella y Jacques (2008) Actividades de animación para la Tercera Edad, Editorial
Paidotribo.
46
Velasco M.L., Sinibaldi J. (2001) Manejo del enfermo crónico y su familia (sistemas, historias y
creencias) Editorial Manual Moderno.

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�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

No es un problema exclusivo del paciente sino del sistema terapéutico
(médico- paciente-familia). El enfoque centrado en el paciente, que ha
mostrado tener mejores resultados en la adherencia que el enfoque
biomédico, propone la participación activa del paciente tanto en la elección del
tratamiento como en su planificación
Esto es fundamental en personas con enfermedades crónicas como la DMT2
ya que en estos casos más del 90% de los cuidados deben ser autos
impartidos.
Algunas recomendaciones para mejorar la adherencia del tratamiento son las
siguientes: Actitud empática: Ayuda a conformar y consolidar el vínculo,
fundamental para el seguimiento, longitudinal de pacientes crónicos.;
Educación: Un paciente no puede hacer lo que no, comprende, por lo tanto lo
primero que debemos, hacer es educarlo acerca de su enfermedad.; Explorar
la dolencia (percepción subjetiva de enfermedad): usando preguntas abiertas;
Explorar el problema: ¿Qué es lo que más le preocupa?, ¿Qué es lo que más
le cuesta?, ¿Qué es lo que más le molesta?, ¿Qué es lo que primero desea
cambiar?; Explorar las creencias familiares acerca de la diabetes, recursos
familiares y extra familiares, soluciones intentadas; Arribar a un campo común:
Entre paciente, familia y equipo de salud en la definición de los problemas y
el orden de prioridad para abordarlos; Elaborar un plan y fijar una meta
mínima: La meta mínima debe ser muy específica, pautada y medible. Lo
suficientemente grande como para que sea significativa. Lo suficientemente
pequeña como para que el paciente la pueda cumplir; Seguimiento: chequear
la tarea usando preguntas abiertas. Por ejemplo: ¿Cómo estuvo este mes/
semana?, ¿Qué pudo lograr?, ¿Cómo cree que le puedo ayudar a mejorar?;
Si aún el paciente no logra ningún cambio, reevaluar, chequear los objetivos,
ampliar el sistema convocando a la familia u otros significativos y/o invitando a
otros integrantes del sistema de salud.
La diabetes mellitus y la familia.
La estructura familiar es el conjunto invisible de demandas funcionales que
organizan los modos en que interactúan los miembros de una familia. La
existencia continua de la familia como sistema depende de una gama
suficiente de pautas; la disponibilidad de, pautas transaccionales alternativas y
la flexibilidad para movilizarlas cuando es necesario hacerlo (Minuchin, 1974).
La familia es una institución social básica y fundamental que cumple funciones
sociales insustituibles, que van desde la procreación y la socialización
primaria de los hijos hasta las funciones económicas como unidad básica de
consumo, el hogar (Barbado y otros, 2004).
La Organización Mundial de la Salud (López-Carmona, Ariza - Andraca,
Rodríguez - Moctezuma y Munguía - Miranda, 2003) considera al estilo de
vida como la manera general de vivir que se basa en la interacción entre las
123

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

condiciones de vida y los patrones individuales de conducta, los cuales están
determinados por factores socioculturales y por las características personales
de los individuos. Se ha propuesto que los estilos de vida son patrones de
conducta que se eligen de las alternativas disponibles para la gente, de
acuerdo a su capacidad para decidir y a sus circunstancias socioeconómicas.
El factor común de todas estas situaciones es la necesidad de que todos los
miembros de la familia se adapten al cambio de situación y adopten nuevas
formas y a veces nuevos papeles, posee la flexibilidad para adecuarse a los
cambios que son propios del ciclo de vida familiar y las contingencias que
47
deparan el vivir , principalmente para prevenir nuevos riesgos para otros
miembros de la familia, lo que puede afectar, a su vez, al familiar enfermo. La
aparición de la diabetes enfrenta al sistema familiar a una situación nueva e
inesperada. Implica la carga emocional de una enfermedad que no se “cura”,
que requiere ser tratada por el resto de la vida, que exige medidas
terapéuticas basadas en los cambios a los hábitos de vida, en el sentido
dietético y del ejercicio físico, con las dificultades reales de adaptación que
ello exige para el resto de los miembros de la familia, con las complicaciones
que pueden ir surgiendo y originando una incapacidad que sobrecarga aún
más el sistema.
(Velasco 2001) La familia procesará todo esto según su propio conjunto de
creencias acerca de la enfermedad y las experiencias previas que posea en el
cuidado de pacientes diabéticos, sobre todo en relación con acontecimientos
dramáticos e impactantes como: ceguera, amputaciones, úlceras, etc.
El desenlace de las enfermedades crónicas están influenciadas por
indicadores sociales y emocionales, esos factores pueden tener un efecto
decisivo en la manera en que la enfermedad se desarrolla y el grado de
impedimento y adaptación del individuo y la familia a dicha enfermedad. El
individuo y la familia deben integrar de manera lenta el diagnostico, su
significado, curso y desenlace. Deben manejarse el reproche, la culpa y la
vergüenza que la enfermedad engendra, así como la depresión y la ansiedad;
por lo general la familia puede responder con un cambio temporal en sus
patrones de comunicación o bien patrones de interacción pueden volverse
rígidos y perder espontaneidad, quizá los miembros de la familia se tornen
menos productivos y creativos de manera temporal, al mismo tiempo se alejan
de sus contactos sociales. Por lo que la familia tendrá que convivir con los
sentimientos de impotencia, ambivalencia, coraje, culpa y temor, tanto del
paciente como de ellos mismos, además deberá de adaptarse ante todos los
posibles cambios que surgirán para mantener la organización familiar lo más
viable y funcional posible.(Velasco2001)
47

Montenegro H. (2007) Problemas de Familia, Editorial Mediterráneo.

124

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

En la medida en que se realice la inclusión familiar en los pacientes
diabéticos, en el control y tratamiento del paciente diabético, sumado a la
colaboración y compromiso del resto del grupo familiar, amigos y se logre
acercar al paciente a su red social de apoyo, se conseguirá mayor
comprensión por parte del paciente y su familia en relación con la
enfermedad, se conseguirá mayor apego al tratamiento y, con ello, mayor
compensación metabólica.
Conclusiones
La adaptación de la familia al diagnóstico de diabetes es extremadamente
importante. El proceso de la enfermedad crónica requiere una adaptación de
todos los integrantes a la nueva situación. Esto implica un desgaste que
puede suponer que se desencadenen situaciones de conflicto y a veces, de
enfermedad de otros miembros si el equipo de salud no está atento a ello. La
reacción de las familias ante una enfermedad crónica no es igual en todos los
casos.
Los miembros de la familia, igual que el paciente, tienden a considerar los
cambios en el estilo de vida y el soporte necesario. Son especialmente
importantes los integrantes cercanos de la familia que interactúen con el
paciente y entiendan las demandas del cuidado de la diabetes. Una reacción
a la adaptación del diagnóstico de diabetes entre las personas que conforman
la familia se caracteriza por el compromiso con el régimen y con expectativas
realistas. Lo común y lo fundamental es mantener informados objetivamente a
los integrantes de la familia se conviertan en los nuevos cuidadores del
paciente y asimismo puedan participar en actividades recreativas y físicas, de
manera conjunta, colaborar en distintos hábitos alimenticios que den la
oportunidad de nuevos estilos de vida, que van desde cambios de horarios
para el consumo de alimentos y nuevas prácticas de interacción familiar, que
promuevan la convivencia y refuercen los lazos familiares, que permitan al
mismo tiempo procesos de atención al paciente y de prevención entre el resto
de los integrantes de las familias.
La inclusión familiar efectiva y adecuada por lo cual, resulta un elemento
primordial con los pacientes diabéticos, ya que al menos uno de sus familiares
tiene que poseer los conocimientos sobre Diabetes Mellitus tipo II así como
sus consecuencias, ayudando al paciente a que realice: tratamiento médico,
dieta, ejercicio físico y su revisión clínica periódica.
Es por esto, que la concientización de la familia sobre las conductas de riesgo
depende primordialmente de la autodisciplina, supervisión, información y
apoyo por parte del personal de salud así como la dinámica de comunicación
apropiada que se establezca entre la familia y el paciente diabético, aumenta
significativamente su conocimiento sobre la enfermedad, reduce el estrés y
mejora la realización del tratamiento.
125

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Por consiguiente la participación de la familia en el tratamiento del paciente
diabético es primordial, pero para lograr ese compromiso y responsabilidad de
ambos actores sociales, se requiere de la intervención profesional desde el
Trabajo Social, que permita afianzar los núcleos familiares en nuevas formas
de interrelación y estilos de vida para mejorar la salud del paciente y puedan
ser participes de medidas de prevención de diabetes mellitus.
Referencias Bibliográficas
•
•
•
•

Choque Stella y Jacques (2008) Actividades de animación para la
Tercera Edad, Editorial Paidotribo.
Melgosa Julián (2011) Mente Positiva, editorial Sofeliz
Montenegro H. (2007) Problemas de Familia, Editorial Mediterráneo.
Velasco M.L., Sinibaldi J. (2001) Manejo Del enfermo crónico y su
familia (sistemas, historias y creencias) Editorial Manual Moderno.

Referencias electrónicas
•
•
•

•
•
•

•

Islas S., Lifshitz. (2009). Diabetes Mellitus: La educación del
paciente... México: Interamericana McGraw Hill. Pp. 261-269.
http://www.ucb.edu.bo/publicaciones/ajayu/v4n2/v4n2a3.pdf
http://www.researchgate.net/profile/Esteban_EsquivelSantovena/publication/256981879_ESTILO_DE_VIDA_EN_PERSON
AS_ADULTAS_CON_DIABETES_MELLITUS_2/links/0046352433ee
544b5f000000.pdf
http://diabetesexperienceday.com/ponencias-2014/comer-mejor-paravivir-mas/
http://www.scielosp.org/pdf/spm/v45n4/a04v45n4.pdf
http://www.msal.gov.ar/images/stories/bes/graficos/0000000076cnt2012-08-02_guia-breve%20-prevencion-diagnostico-tratamientodiabetes-mellitus-tipo-2.pdf
http://dof.gob.mx/nota_detalle.php?codigo=5168074&amp;fecha=23/11/20
10

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�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Estrategias profesionales desde el trabajo social con
mujeres en familias monoparentales.
Maricela Cruz del Ángel
Mayté Pérez Vences
Iván Hernández Ventura
María Isabel Mendoza Flores
Resumen
El documento, refleja como punto medular los procesos de intervención
desde el Trabajo Social con familias monoparentales, sustentada en la
identificación de dificultades, con un grupo de 7 mujeres que participaron de
manera activa en actividades derivadas de un proyecto profesional
denominado “Mujeres en construcción de nuevas formas de organización,
interacción y comunicación familiar”, este, se desprende de un procedimiento
metodológico de investigación- acción, que comprende como punto de partida
la inserción en el espacio institucional y el contacto directo con las mujeres,
para el descubrimiento de sus relaciones o interacciones familiares, hacia la
elaboración de un diagnóstico social situacional de este tipo de familias en el
DIF municipal de Coatzintla, Ver., donde se identificaron como principales
dificultades la falta de comunicación e interacción de los integrantes que
conforman los hogares domésticos, la deficiente organización que existe entre
estos miembros para la implementación de las tareas domésticas y el bajo
ingreso de las antes mencionadas, asimismo se seleccionaron los modelos
sistémico y el de comunicación e interacción desde el Trabajo Social, para
afianzar el proyecto profesional; por lo que este trabajo presenta el soporte
teórico alusivo a la temática correspondiente. Además se realiza la
sistematización de los resultados obtenidos a través de las correspondientes
fases. Las estrategias profesionales apuntalan directamente en fortalecer los
aspectos de comunicación y convivencia, un reforzamiento sobre actividades
diarias compartidas y de igual forma para la administración de recursos
financieros. En conclusión, el panorama de la vida actual en dificultad de las
mujeres que conforman las familias monoparentales, dio la pauta para la
intervención, por consiguiente las acciones profesionales permitieron mejorar
en 90% las situaciones de debilidad que presentaban las familias.
Palabras clave:
profesional.

mujeres,

familias

127

monoparentales,

intervención

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Introducción
El presente proceso de investigación, está interrelacionado con la familia y
sus condiciones que viven frecuentemente. En el mencionado se detectan
conceptos de familia, como unidad doméstica y hogar, para hacer referencia a
las unidades de corresidencia familiares, formadas por un conjunto de
personas-ligadas o no por un lazo de afinidad- que comparten una vivienda y
un gasto, principalmente la alimentación. Aunque también se tiene presente la
importancia de las redes de relaciones familiares que rebasan la unidad
residencial.
Existe un amplio consenso en torno a la idea de que las familias o unidades
domésticas constituyen una organización fundamental que desempeña un
papel central en la reproducción cotidiana y generacional de los individuos. Se
trata de los espacios primarios e íntimos de convivencia-fundados en valores,
expectativas y creencias-donde se establecen relaciones de género y entre
generaciones cargadas de ambivalencias, solidaridades y conflictos.
En el ámbito doméstico tienen lugar tanto la procreación, la crianza y la
socialización de los hijos como la reproducción de la fuerza de trabajo. En
tanto que la familia es una institución social, y cristaliza el conjunto de normas
que pautan los modos adecuados de interacción entre individuos unidos por
lazos de parentesco.
En otro sentido se subraya la diversidad de arreglos familiares existentes y se
cuestionan la diversidad de las tipologías familiares tradicionales con jefes
varones como los únicos modelos que deben ser aceptados socialmente. En
la actualidad, estas son mayoritarias, pero los hogares extensos y
compuestos, dirigidos por mujeres remarcan una proporción significativa. Se
enfatiza la visión de la familia como unidad con un interés común, cuyos
integrantes comparten en forma armónica y solidaria derechos y
responsabilidades. Se analiza el carácter asimétrico de las relaciones
intrafamiliares, el ejercicio del poder en general, pero particularmente el
masculino y las jerarquías que se establecen, de acuerdo con la condición de
hombre o mujer, la edad, las relaciones de parentesco entre los integrantes de
las familias y el papel de proveedor de ingresos, entre otros. Todo lo anterior
hace alusión para comprender el trabajo enmarcado en las siguientes líneas,
pues se inclina en apuntalar directamente a las mujeres que jefaturan un
hogar, con diferentes problemáticas en su organización interna familiar, las
tareas que competen circunstancialmente a sus núcleos domésticos y sobre
carga de actividad laboral triplificada cuando hay dependientes de las mismas.
El actual direcciona su atención en la diversidad de arreglos familiares que
estas mujeres deben crear para minimizar los aspectos de más dificultad y de
esa forma desarrollar sus actividades propias sin dificultades. El presente
documento está conformado por los objetivos, metodología, conclusiones.
Propuestas.
128

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Desarrollo Del Tema
Para desarrollar el proceso metodológico sustentado en la investigaciónacción fue necesario aspectos o componentes de un fenómeno o problema a
investigar en el que se pretende indagar e intervenir de manera pertinente
considerando la aprobación para el ingreso al campo de acción en la
institución antes señalada para que de esta manera responda a distintos
cuestionamientos que se van presentando con mayor frecuencia en ese
espacio institucional (Hernández, 1997).
Para continuar , se hace alusión a la parte de la investigación- acción, la que
fue fundamenta el aporte teórico de la indagación y el proceso de
intervención, que en primer lugar delimita los objetivos principales y
responden a la detección de las dificultades identificadas, siendo parte de una
primera etapa el Diagnóstico interpretativo, de igual modo, se integran
elementos analizadores, entrevistas individuales a cada uno de los miembros
involucrados en la intervención, evidencias de las acciones desarrolladas
durante la práctica. Esto en base a las aportaciones de Kurt Lewin
(1944),quien propuso en primera parte dicha forma de operar en
problemáticas sociales, pretendiendo unir los procesos teóricos- prácticos
para intervenir de manera profesional respondiendo a los fenómenos actuales.
Las acciones implementadas en el trayecto de la intervención se concentraron
específicamente en el primer punto: la identificación de las dificultades
principales de las familias de estudio, en segundo momento se puntualizan en
resolver tales fenómenos que alteran y desfasan el sentido habitual de los
individuos a través de la solución a los problemas de mayor realce, mediante
las acciones propuestas para la mejora. Seguido de formulación de hipótesis
concisas que respondan a los cuestionamientos surgidos en inicios de la
intervención, para ligar a la misma con la ejecución de actividades que
comprueben
las hipótesis creadas por el facilitador de la práctica. Finalizando con la
evaluación de los efectos de las acciones implementadas.
En segundo momento, se concentra la apertura a todos los conocimientos y
puntos de vista existentes, utilizando métodos cualitativos y participativos,
como lo es la inserción al campo real, la inserción a detalle del Trabajador
Social en cada una de las tareas ya determinadas en el cuerpo del plan,
programa o proyecto preciso.
En la tercera fase se puntualiza con las conclusiones y propuestas de mejora
para minimizar las dificultades encontradas en el contexto social de estudio
que presentan los individuos involucrados y mediante la negociación y
elaboración de propuestas concretas se beneficia a la población afectada, a
través de un programa de acción integral y un informe final que reúna los
puntos más relevantes para la erradicación de las debilidades grupales e
individuales.
129

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Negociación de acceso.- de inicio fue importante contactar con las autoridades
institucionales para solicitar el permiso para la inserción al espacio de acceso
con las mujeres de las familias
monoparentales que presentan las
características de estudio específicas de ser madres solteras y de esa forma
identificar las dificultades dentro del contexto familiar la relación de cada una
de las mismas para poder dimensionar estrategias metodológicas que
permitan mejores condiciones de vida con ellas, utilizando el muestreo
intencionado, debido a la información precisa que ya existe en determinada
instancia. Posteriormente se transfirió el oficio de la solicitud de autorización
a la institución y dar continuidad al proceso.
La población de estudio está determinada principalmente con 7 familias que
dirigen la mono parentalidad especialmente con mujeres, se trata de familias
donde no existe la figura masculina por causa de abandono o separación, y
ahora estas mujeres encabezan al hogar y a todos sus integrantes
presentando diferentes circunstancias de dificultad en la dinámica familiar.
Para la recolección de datos e información proporcionada de las familias de
tipología monoparental , se elaboró un instrumento de aplicación siendo este
el cuestionario estructurado el cual constó de preguntas de opción múltiple y
abierta enfatizando en aquellos tópicos más problemáticos que dieran la
oportunidad de identificar los aspectos más importantes de este fenómeno a
investigar y a indagar en el cual se pueda intervenir para posteriormente
construir un diagnóstico situacional que guie un proceso de intervención
factible con el grupo especifico, proponiendo estrategias de intervención con
el fin de disminuir las dificultades existentes. Para acceder al terreno de
ejecución de las actividades se convocaron reuniones con las asistentes y de
esta manera se explicó con detalle la consistencia de lo programado, iniciando
con la aplicación del instrumento de recogida de información para realizar
tabulaciones e interpretaciones posteriores. Para acceder a la negociación se
determinaron acuerdos interpersonales para contar con la participación del
grupo, fue importante también realizar algunas visitas domiciliarias para
confirmar la asistencia así como el efectuar enlaces telefónicos y garantizar la
participación del grupo.
A continuación se describen las situaciones de dificultad identificadas con la
aplicación de un cuestionario estructurado mismo que dio referencia al soporte
para guiar el proceso de intervención profesional: Las principales dificultades
identificadas en las 7 familias monoparentales objeto de estudio con las
características de jefatura femenina son las siguientes: nivel escolar básico y
medio superior que comprende primaria, secundaria y bachillerato completo,
sus edades oscilan entre 20 a 50 años, sus estados civiles comprenden:
divorcio, separación, ausencia del cónyuge por abandono. La gran parte de
estas mujeres laboran en el comercio informal propio por más de ocho horas
diarias, lo que reduce la convivencia con los miembros de la familia,
específicamente con los hijos, al no permanecer el tiempo suficiente con los
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�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

mismos, y por no tener la presencia de la imagen masculina de apoyo.
Cumplen un triple rol, como madres, proveedoras económicas y responsables
de sus hogares. Sus actividades dentro y fuera de casa, originan que los lazos
afectivos y de comunicación se vean afectados de forma frecuente con sus
miembros, situación que altera la dinámica e interacción familiar, sumado a
esto se agrega la dificultad en el aspecto económico en relación a gastos
escolares de los hijos, familiares y personales, ninguna de ellas cuenta con el
apoyo de otras redes colaterales, ni económica ni emocionalmente, dependen
únicamente de la fuente de trabajo a la que están sujetas, obteniendo
ingresos insuficientes que no garantizan una vida de calidad. La mayoría de
estas mujeres, han adquirido beneficios en cuanto a apoyos financieros que
dependen de programas públicos del gobierno federal, como Oportunidades,
estas deben cubrir con los requerimientos indicados por las autoridades
competentes, para obtener el recurso, aunque el apoyo sea mínimo para
satisfacer sus necesidades. A esto se agrega la mala organización en tareas
domésticas que no se realizan de forma eficaz debido al desinterés de los
integrantes, pues no apoyan en actividades del hogar, la participación de
estos es escasa. Estas son las dificultades intrafamiliares que se han
identificado en las familias que tienen al frente a una mujer como jefa,
quienes acuden regularmente a la instancia del DIF Municipal a recibir
atención especializada por la diversidad de profesionales y se infiltran en los
programas que se ejecutan en dicha institución. Las fortalezas de estas
mujeres se orientan en brindar atención oportuna a sus otros familiares que
cohabitan con ellas, como el cumplir con las funciones básicas de cada uno
de los hijos, quienes corren el riesgo de no preservar con los cuidados
indispensables de sus madres, puesto que éstas se concentran con gran
énfasis en sus espacios de trabajo, y los mismos se mezclen con grupos de
iguales habilitándose en distintas cuestiones que les afecta en el aspecto
individual, social y familiar, conllevándolos a realizar acciones rechazadas
socialmente, ocasionándoles trascendencia negativa en la vida diaria. Las
debilidades de este grupo están inclinadas en el factor tiempo, en el descuido
de ratos de ocio, en unión con los integrantes de la unidad, los festejos
familiares, la educación de estos, el abandono individual de ellas, en la
necesidad de contar con una pareja de apoyo, lo que repercute
emocionalmente en cada una de estas mujeres. Por lo tanto surge el interés
de brindar a estas familias redes de apoyo para asesoría y la orientación que
tienda a servir de ayuda mutua con equipos altamente capacitados en las
cuestiones familiares direccionando la atención con otras disciplinas que
otorguen una excelencia en atención de calidad, principalmente que el
profesional de Trabajo Social centre sus estrategias de intervención sobre
estas familias de jefaturadas por mujeres y responda profesionalmente, para
atender las situaciones de dificultad familiar se considerara el modelo
sistémico de intervención profesional (Donosio, 1998).
La aplicabilidad del modelo sistémico al tema central: las condiciones
familiares de las mujeres que jefa turan un hogar.
131

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

El modelo que aplica a la práctica del Trabajo Social en el tema abordado es
el sistémico, el cual parte de supuestos analíticos que permiten identificar y
diseñar estrategias de acción profesional en el trabajo social, a las situaciones
adversas que las sociedades contemporáneas están viviendo. En el
diagnóstico situacional de las familias con tipología Monoparental, que fueron
estudiadas se encuentran diferentes problemáticas en el núcleo doméstico,
tales como: la dificultad en la comunicación familiar que surge en la dinámica
de los miembros que conforman el hogar, la debilidad en la organización
familiar, que repercute sustancialmente en las tareas individuales, personales
y colectivas de los integrantes, así mismo los limitados recursos económicos
con los que cuentan estas familias, los cuales no abastecen en calidad las
necesidades básicas, originando un desajuste en el contexto que se genera,
siendo esto una causa de la escasa convivencia y recreación de actividades
compartidas.
Este modelo es factible en la intervención con las familias que se mencionan
anteriormente, porque centra su atención en las interacciones, las
interrelaciones, como elementos importantes para entender las dinámicas
producidas en el interior de estas familias caracterizadas por tener como jefa a
una mujer que juega triple rol en su espacio familiar y laboral.
Por tanto, la teoría de los sistemas se encuentra basada estrictamente en un
primer paradigma de importancia: argumenta que el todo es más que la suma
de las partes, esto significa que al estudiar un fenómeno de cambio
interacccional familiar, se debe integrar e incluir a todos los involucrados que
generan las problemáticas en la familia, y conocer con precisión las causas de
esas condiciones para aplicar metodología de intervención correcta. Por tal
motivo, las mujeres actoras del contexto que se abarca, son las principales
que se encuentran implícitas en este sentido, y para poder aplicar intervención
oportuna fue ideal la participación continua y constante de las anteriores,
considerando la aplicabilidad de tal intervención profesional posterior en sus
vidas habituales.
El sistema de estas familias es muy exacto en su composición, se desarrolla
de acuerdo al contexto que se presenta durante la etapa de las interacciones
particulares que ejerce cada individuo que lo compone. Es necesario definir la
totalidad de los anteriores de manera formal y explicar la naturaleza propia
que lo rige, de tal modo que se produzcan cambios en las situaciones
adversas que existen para lograr modificaciones en el sistema completo. El
individual y grupal tiene un objetivo ideal y suelen compartirse, incluyendo
todos sus componentes que se interrelacionan haciendo que se alcance una
meta, un estado final o una posición de equilibrio.
El segundo paradigma relevante en la teoría sistémica se concreta en la
relación entre el todo y el entorno tal como lo manifiesta Bertalanffy, quien
apunta que éste se diferencia del entorno porque todos los componentes o
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�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

partes que integran al mismo funcionan en correlación con características
propias y distintamente, lo que en este sentido se entiende que el sistema de
las familias sujetas de estudio se han adaptado al entorno que viven para que
su actuación se adecue y responda favorablemente, pese a las circunstancias
que se han dado en sus procesos interactivos. Este supuesto vincula en gran
medida, que los procesos familiares de las mujeres participantes son
continuos y requieren atención de calidad para reforzar el aspecto familiar de
los integrantes que componen la diversidad de tipologías familiares
contemporáneas.
Cada sistema se integra por componentes y procesos que lo diferencian de
los demás, es decir cada familia que fue parte de la intervención tiene
dificultades similares, pero el entorno y el contexto donde se rigen siempre va
ser distinto. Las propuestas se van a direccionar intrínsecamente en sentido
general para atender las debilidades que presenta cada una estableciendo
beneficios particulares para las mismas.
Como refiere Luhmann, la teoría de la comunicación es un eje central en las
interacciones de los sistemas, pues los sistemas sociales familiares no se han
conjugado de individuos con sus características propias, si no de
comunicaciones. Esta misma, es indispensable para brindar significación a
las relaciones personales de los miembros que representan a los hogares
jefaturados por mujeres, siendo útil en las indagaciones familiares,
modificando comportamientos y las relaciones humanas en el proceso
interactivo, enfatizando aspectos fundamentales como: La imposibilidad de
comunicarse adecuadamente, porque una familia no funciona como tal
cuando los lazos de convivencia no son oportunos ni constantes, se presentan
ciertas alteraciones que influyen negativamente en el proceso de la dinámica
familiar. Los niveles de contenido y relaciones de la comunicación: cada
sujeto se comunica con un objetivo: Transmitiendo un mensaje de interés, que
sea tomado en cuenta por quien le recibe. Hechas las consideraciones
anteriores , se brinda un bosqueje pertinente de que en cada interacción
familiar, los procesos familiares se van a fortalecer en gran porcentaje cuando
los mecanismos comunicativos se lleven a cabo de forma adecuada, la
comunicación efectiva y frecuente permiten que las familias actuales
construyan sus propias herramientas para cumplir con sus funciones
interpersonales.
El modelo sistémico tiene la finalidad de que las personas, para la realización
de sus planes y para la superación de las dificultades que les plantea la vida
dependen del apoyo que les presenten los sistemas sociales existentes en su
entorno social inmediato, por lo que la intervención debe inclinarse en mirar
su atención y actuación en los mismos. Para que esto se cumpla, se requiere
del compromiso mutuo de los que componen la unidad doméstica.

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Como parte de una interacción eficaz, lo que compete a Trabajo Social, es
coadyuvar a poner en práctica la capacidad de los sujetos para resolver los
problemas
y de superar circunstancias vitales, entre estos, aspectos
emocionales, económicos y físicos, que son ejemplo de las vivencias actuales
de las familias jefaturadas por mujeres. Estas mujeres presentan problemas
con los miembros que forman la unidad de residencia y se han puesto en
marcha las estrategias de acción para eliminar en gran medida sus
dificultades que experimentan. Como personaje de cambio facilita la
interacción, modificando la existente y crea nuevas relaciones entre las
personas y sus sistemas sociales de recursos que puedan tener a su alcance.
En este caso se mejoró el nivel de comunicación y de interacción entre las
familias implicadas, se brindó asesoría para producir cambios encaminados a
la mejoría, habilitando a los miembros a corregir sus funciones y asumir otras
en el nuevo círculo familiar, fomentando la retroalimentación y beneficio en
general.
Para continuar con el proceso de intervención se debe generar un control, de
aquí que se vea al Trabajador Social como el agente del cambio entre las
redes de estas mujeres que se abordaron durante la trayectoria, dando un
significado transversal a las transformaciones de una situación o un estado en
relación a un punto de referencia anterior.
Este modelo sistémico en el Trabajo Social, pretende unificar las prácticas
profesionales, percibiendo la intervención como un proceso proponiendo
acciones básicas y ha sido tan útil en la práctica desarrollada ya que permitió
evaluar continuamente las situaciones que se iban presentando y se tomaron
decisiones sobre las necesidades de los grupos familiares.
Este modelo centra su atención y la desplaza hacia la interacción y los
procesos comunicativos. Aporta la apertura de una nueva línea de
entendimiento y de intervención sobre problemáticas sociales. Desde esta
perspectiva, el Trabajo Social sistémico no considera los problemas solo como
atributos de las personas, si no que los ve como el resultado de las
interacciones, de comunicaciones deficientes entre sus diferentes tipos de
sistemas. Esta perspectiva pone énfasis en los procesos vitales de adaptación
y de interacción reciproca entre las personas y sus entornos físicos y sociales.
Para ello, el Trabajo social sistémico define como principales propósitos y
objetivos de su intervención mejorar la interacción, la comunicación de las
personas con los sistemas que les rodean, mejorar las capacidades de las
personas para solucionar los conflictos; enlazándolas con aquellos sistemas
que puedan prestarles servicios, recursos y oportunidades; exigir que estos
funcionen de forma eficaz y humana, y contribuir al desarrollo y mejora de la
política social.

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Otra de las aportaciones importantes de este modelo es la aplicación de las
técnicas de las que utiliza la entrevista y el contrato. El contrato es la
articulación consciente y pensada de los acuerdos informales de trabajo a los
que se llega en todas las relaciones bajo una forma que facilita un proceso de
cambio planificado. Además de las mencionadas, destacan las siguientes: los
genogramas y los ecomapas, sobre todo en la intervención sistémica familiar.
Los primeros son representaciones simbólicas que registran información sobre
los miembros de una familia y sus relaciones sobre por lo menos tres
generaciones. Los genogramas muestran la información familiar de tal forma
que de un vistazo rápido se pueden analizar patrones familiares complejos.
Estas técnicas son muy útiles, ya que es una fuente de generación de
hipótesis acerca de cómo el problema puede estar conectado con el contexto
familiar y la evolución del problema en el tiempo. Los ecomapas son
igualmente representaciones simbólicas del sistema familiar, pero esta vez en
relación con otros sistemas sociales, como por ejemplo asociaciones,
amistades, instituciones y organizaciones.
Algunos de los instrumentos más utilizados son las grabaciones de video o de
audio que permiten a los clientes escucharse y verse en acción, ofreciendo al
Trabajador Social la oportunidad de parar la acción y rebobinar las
transacciones e interacciones con el fin de ayudar a la mejora de los patrones
de comunicación y de relación. Pero sin duda, su inclinación más importante y
significativo es el contexto familiar como se aborda al inicio, ya que el modelo
entiende a la familia como un sistema en el que un grupo de personas
interactúan entre si y en el que las relaciones entre sus miembros están
influenciadas y organizadas por una serie de reglas. Mediante estas reglas de
relación, el sistema familiar se configura como una totalidad. Es decir, las
reglas dotan al círculo familiar de una identidad propia, fundamental para
garantizar su estabilidad y equilibrio interno sin el cual la familia correría el
riesgo de disgregarse.
Este modelo tiene en la intervención familiar uno de sus principales ámbitos,
de tal manera que en la actualidad se asiste a la proliferación de cursos de
formación en terapia sistémico-relacional, sobre todo orientada a la
intervención familiar. Este abordaje es una modalidad de aplicabilidad
sistémica que tiene en cuenta e interviene en el contexto donde aparecen los
conflictos. Liberar al individuo de su malestar y de su riesgo de cronicidad
pasa por intervenir sobre el círculo interpersonal completo. Es necesario que
las reglas determinen la homeostasis y el mantenimiento del síntoma pierdan
su rigidez. Para ello, es necesario el cambio de las modalidades interactivas
disfuncionales y favorecer modelos de relación más adecuados.
El trabajo con las familias se centra en potenciar los recursos de la misma
para superar sus dificultades o el malestar psíquico de alguno de sus
integrantes. El terapeuta trabaja con el conjunto de la familia, siendo su
objetivo el cambio en el sistema familiar, bien en los aspectos estructurales
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�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

y/o en la transformación de los procesos interaccionales en disfunción, por
todo lo anterior este modelo se toma como ideal para la intervención
profesional con las familias jefaturadas por mujeres y su objetivo general es
producir un cambio sustancial que potencie la capacidad individual de cada
sujeto.
Asimismo se considera para la intervención, el
comunicación-interacción en el trabajo social familiar

modelo

de

De manera alterna se utilizo, el modelo de comunicación- interacción (Ricardo
Hill), sustenta de forma teórica la práctica profesional del Trabajo Social, y ve
al ser humano sobre todo como un agente activo, un sistema abierto desde el
nacimiento, lo acentúa como poseedor de amplias potencialidades de
comportamiento a ser actualizadas con otros en su medio ambiente. En
esencia, la conducta inseparable del contexto más amplio (sistema) en el cual
ocurre, y el mal funcionamiento humano es concebido como una perturbación
del sistema.
Está constituido por formas desordenadas de comunicación e interacción, la
unidad que le preocupa usualmente es la familia, pero se concibe que el
problema pueda ser experimentado y tratado también en organizaciones
sociales. La práctica derivada de este modelo es llevada a cabo por diferentes
profesiones y resumirlas en una sola forma de trabajo significa una
generalización considerable que puede violentar algunas de las modalidades
particulares que se realizan en la actualidad.
Este modelo es primordial en la práctica inclinada en fortalecer procesos de
comunicación e interacción con las familias con tipología Monoparental, ya
que incluye sesiones de orientación en relación a niveles de comunicación,
contenido de mensajes, las redes de la comunicación y procesos circulares
que deben ser puestos en marcha por los integrantes de las familias de
estudio y pretende modificar las distorsiones en la comunicación, el
reforzamiento de la misma, cuando existen serias debilidades en su dinámica
interna familiar. Los señalamientos antes expuestos fueron marcados en la
práctica profesional efectuada por el profesional social, interviniendo de
manera precisa y puntual en acciones determinada en un proyecto de
intervención con dirección profesionalizante, que marcaba sesiones de
orientación en temas de comunicación afectiva, dinámicas para reforzar la
parte interacccional e individual de las mujeres que jefaturan los hogares
monoparentales, teniendo como resultado procesos comunicativos y de
interacción pertinentes y adecuados. Se diseña el Proyecto profesional:
"Mujeres en construcción de nuevas formas de organización, comunicación e
interacción familiar” la Justificación es que tiene importancia, debido a la
aplicabilidad con las mujeres que están al frente de los hogares. Se
considera viable ejecutarlo para minimizar las situaciones de debilidad que
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cada una de ellas enfrenta, y que esto les permita fortalecer los procesos de
formación intrafamiliares con todos los miembros que integran la unidad que
corresiden. El mencionado pretende que a través de la intervención, esta
constituya una fuente de apoyo para las familias donde solo existe una figura
que representa la imagen femenina, permitiendo reforzar los procesos
interactivos y de comunicación entre sus miembros, así como apuntalar hacia
la cuestión económica, integrando grupos de trabajo que generen sus propios
recursos para la subsistencia, aunque por los tiempos de la materia, esto solo
sea una propuesta. El presente brindará una mayor relevancia profesional
para el campo inmerso de intervención del Licenciado en Trabajo social,
porque le permitirá resaltar sus mecanismos de acción en cuanto a las
diferentes problemáticas sociales que se presentan en el mundo
contemporáneo, y de esta forma influirá positivamente para aminorar las
situaciones de dificultad que atraviesan los distintos actores y grupos
vulnerables. El mismo, conformará una alternativa de solución a las mujeres
que han sido seleccionadas como objeto de estudio, en sus principales
debilidades que enfrentan al ser responsables de la unidad domestica y será
opción para minimizar las necesidades y demandas de las cuales son sujetas.
Estos supuestos hacen énfasis en la teoría positivista la cual afirma, “que todo
sujeto es vulnerable al cambio y que este mismo, es consecuencia de la
experiencia real que vive en su espacio físico, donde hay un orden único que
es susceptible al cambio, sustentando su postura en argumentar que todo
ese orden social se ve alterado por conflictos sociales que desfasan el avance
en el sentido de calidad del ser único humano”. Estas afirmaciones enmarcan
considerablemente al género como una variable entre hombres y mujeres, el
cual atañe al conjunto de expectativas relacionadas a los comportamientos
sociales que se esperan de las personas de determinado sexo, estas
expectativas que reflejan creencias y valores sociales, se transmiten tanto en
un nivel micro como macro social, comenzando por la familia, la cual delega
ciertas actividades muy bien distribuidas de acuerdo al rol que el hombre o
mujer debe asumir por su condición sexual. Lo que pone de manifiesto un
desorden radical, por la creencia de que las mujeres se les encomienden las
actividades domesticas y al varón se le responsabilice de actividades muy
activas que lo distinguen de la población femenina. Esto conlleva a que a la
mujer se le estigmatice como la que debe realizar acciones sujetas al núcleo
domestico y familiar, lo que afecta a las nuevas generaciones, ya que se
reproducen estos mismos patrones que contienen marcadas diferencias de
género, inclusive en sociedades que manifiestan un discurso de igualdad.
Originando que estos estereotipos no puedan ser eliminados en nuestro país,
provocando el desorden social entre la población actual.
Es por ello el interés en indagar e intervenir en las problemáticas de las
familias de hoy, que se muestran limitadas por la complejidad de este
fenómeno, haciendo referencia a las mujeres, quienes sin duda tienen la
necesidad en la atención asistencial, en tomar medidas de prevención
fomentando la concientización en los grupos familiares, y que estas mismas
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sean participes de un nuevo orden social. La aplicación de este proyecto de
intervención beneficiará a la población vulnerable, que atraviesa una fuerte
serie de circunstancias adversas antes abordadas, tanto en su contexto
familiar, personal y laboral, que les garantice un alto sentido en su calidad de
vida. Así mismo, en el quehacer profesional del Trabajo Social dará un realce
significativo, ya que con esta intervención propiciará cambios en sus funciones
reales, mejorando sus mecanismos de acción, innovando propuestas de
mejoramiento social para atender las problemáticas y fenómenos más
susceptibles, podrá crear estrategias pertinentes y convincentes con alto
sentido humano, reforzando y ampliando su conocimiento personal y
profesional, que lo incentive a ser un motivo de cambios sociales. Y que este
trabajo facilite a la institución establecer nuevos planes, programas y
proyectos direccionados a la asistencia social, dando respuesta en tiempo y
forma, a los grupos que soliciten el apoyo asistencial, los cuales apuntalan
con gran énfasis a la cuestión familiar. Objetivo General: Fortalecer los
procesos de comunicación e interacción
afectiva de las familias con
responsabilidad de mujeres. Objetivos Operativos:
- Fomentar la relación afectiva entre los miembros de las familias que
integran un hogar con jefatura femenina
-Orientar a las mujeres a través de procesos metodológicos que permitan
mejorar las relaciones intrafamiliares y las formas de organización
-Fortalecer la comunicación adecuada intrafamiliar a través de sesiones de
grupo que faciliten un proceso familiar más efectivo
Metas: Sensibilizar en un 100% a los grupos familiares sobre las relaciones
afectivas en el seno de la familia durante la aplicabilidad del proyecto
Incentivar en un 100% a que las familias establezcan acuerdos de
convivencia, unión familiar, actividades compartidas de recreación y que esto
les permita mejorar la relación entre sus integrantes.
Lograr que por lo menos 7 familias modifiquen en un 90% sus formas de
organización familiar.
Inducir en un 90% a las familias en la asignación de tareas, actividades
familiares, para reorganizar sus estilos de vida.
Habilitar al 90% de las mujeres, en los procesos de comunicación adecuada,
en un plazo de 30 días
Verificar mediante la observación directa en las visitas domiciliarias, la
práctica de los procesos de comunicación e interacción.

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Determinación de acciones:
Exposición de temas relacionados con la comunicación, sus distintos tipos,
estilos y formas.
Círculos analíticos entre los grupos familiares para fortalecer las habilidades y
destrezas de la interrelación afectiva
Sesiones de orientación en relación a temas sobre maternidad responsable y
formas de mejores interacciones familiares.
Sesiones de sensibilización mediante triadas familiares de encuentro para
fortalecer las responsabilidades familiares, propuestas desde las actoras.
Trabajo con las familias para la auto reflexión y análisis de su interacción
familiar a través de video educativos
Integrar círculos propositivos (fortalecer el empoderamiento, reforzando su
capacidad y habilidades personales que incentiven un mejor estilo y nivel de
vida familiar.
Determinación de tareas para cada grupo familiar (convivencia, recreación,
trabajo domestico, organización familiar, administración de recursos
económicos y otros).
Dinámica social con grupo familiar
comunicación e interacción

con la intención de mejorar su

Trabajo en familia para establecer acuerdos sobre las formas de organización
con la finalidad de fortalecer los lazos de afectividad y comunicación.
Conclusiones
Una de las principales fortalezas en el proceso de la intervención, fue el logro
de objetivos, sustentado en el interés del profesional que aplica, la
disposición y la factibilidad con la que contaba, ya que esto facilitaba generar
el interés individual y colectivo de los sujetos de estudio. La asistencia
constante y el apoyo frecuente en otras actividades colaterales es una ventaja
que lo diferenció durante la ejecución y es parte fundamental para incidir
propiamente en el desarrollo de nuevos procesos de intervención.
Algunas de las situaciones que limitaba la aplicabilidad del proyecto era el
espacio de tiempo con el que contaban las actoras, puesto que las
actividades a ejecutar, se dificultaban por lo antes expuesto y propiciaban que
los resultados no tuvieran el mismo impacto esperado. Las actividades
laborales de cada una de las mujeres de estudio, les ocasionaba modificar las
agendas familiares y domésticas, ocasionando alteraciones inesperadas en el
contexto implícito, siendo esto una de las debilidades principales para la
implementación de las acciones.
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�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Las re modificaciones en las agendas familiares, laborales y domésticas de
las mujeres que formaron parte del proyecto de intervención fueron puntos
rojos a favor para establecer acuerdos de participación efectiva en el diseño
de las actividades sociales, de tal modo que el grupo estuviera presente en la
ejecución y análisis de las mismas, buscando espacio y tiempo idóneo a
beneficio del grupo colectivo, institucional y profesional.
Por último, se enfatiza en otra de las cuestiones no esperadas por parte de la
institución, lo cual hacía referencia a un ajuste en actividades planeadas por
parte de directivos, lo que desfasaba la aplicación de las sesiones de
orientación plasmadas con antelación, ya que la organización institucional no
se realizaba de forma eficaz, lo cual limitaba el avance práctico del proyecto y
que por iniciativa propia del responsable del proyecto, surgían propuestas de
mejora para el desarrollo de las acciones plasmadas en el cuerpo del proyecto
de intervención.
Propuestas
Extender el tiempo de aplicación, evitar implementar las actividades en
periodos cortos, ya que este factor limita al responsable de la ejecución en
efectuar cada una de las acciones en el diseño del proyecto, así mismo, se
debe establecer un patrón de organización detallada en la calendarización. De
acuerdo a los indicadores: todo proceso de intervención requiere de fases de
investigación, que deriven a una intervención profesional, sin la primera, no se
puede ejercer la segunda, dado que no existirían antecedentes para el diseño
de actividades posteriores. En base a los objetivos, estos no deben ser
ambicionados por la práctica, solo deben cumplirse en lo planteado y en lo
implementado durante el desarrollo de la intervención profesional, para
responder desde el Trabajo Social y así mismo; las metas deben cumplirse en
su totalidad, independientemente de que surjan limitaciones con los actores
sociales e instituciones; con lo antes expuesto, los recursos financieros y
técnicos debes ser soporte esencial dentro de las actividades en la
implementación del proyecto, en corresponsabilidad del profesional y de los
directivos institucionales, para asegurar la eficiencia del mismo. A la
institución: Adquirir espacios físicos adecuados para la realización de
actividades específicas, que se vinculen a las cuestiones familiares, sociales
e individuales, pues es preciso señalar que algunos aspectos a abordar son
confidenciales y requieren ser abordados de forma profesional. De igual
manera, capacitar al personal inmerso en el área, sobre cuestiones familiares,
asistenciales, que ofrezcan orientación a la población cautiva y beneficien a la
misma, a través de programas y proyectos ya definidos que profundicen
aspectos de gran relevancia para la intervención social, brindando el
seguimiento a los casos de acuerdo a la jerarquización de necesidades en
base al grado de urgencia. En relación a los tiempos, respetar acuerdos
planeados con antelación, que favorezcan el cumplimiento de lo plasmado por
el facilitador, no utilizando el sitio que se prevé para la ejecución de las
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actividades proyectadas por el actor social. De este modo, la intervención
profesional tendrá un realce importante con el grupo determinado. A las
mujeres y sus familias: los entornos familiares dirigidos por mujeres, generar
compromisos y acuerdos entre los integrantes para mejorar las interacciones y
procesos de comunicación, de igual forma realizar solicitud de apoyo a
instituciones y profesionales especializados en familias, cuando identifiquen
situaciones en sus vidas familiares, que dificulten la relación entre los
integrantes, siendo coparticipes en la intervención profesional de forma
frecuente por parte de expertos ampliamente habilitados en dimensiones
sociales que adecuen estrategias convincentes a las situaciones, que
propicien el mejoramiento en las debilidades personales y familiares re
afianzando los aspectos de dificultad en sus núcleos, permitiendo de tal
manera el seguimiento de los casos por parte del Profesional que dirige la
atención social y por consiguiente trabajar con estas constantemente. Para
fortalecer de forma comprometida los aspectos de comunicación e interacción,
se sugiere establecer negociaciones, formas de organización que incentiven
las situaciones de convivencia y permitan reforzar la dinámica familiar
consolidando en mayor porcentaje la adecuada dinámica de los miembros que
conforman el núcleo doméstico sentido, generando habilidades en sus formas
de interactuar con los grupos familiares internos motivando nuevas estrategias
de organización en actividades domésticas, individuales y colectivas.
Para el Licenciado en Trabajo Social: Respecto a las actitudes, a los saberes
teóricos, a las habilidades del pensamiento y saber hacer. Continuar con
procesos de actualización y especialización en cuestiones familiares, grupales
e individuales que faciliten la reducción de las dificultades al interior de la
sociedad vulnerable, atendiendo a las familias, grupos, brindando orientación,
asesoría y consultoría de forma competente en cada uno de los puntos
desafiantes para el quehacer profesional del Trabajador Social, a través de
técnicas idóneas y estrategias convincentes en relación a su aplicabilidad del
proyecto de intervención, rediseñar y construir una nueva agenda que permita
la ejecución de actividades posteriores, ajustándose a los tiempos de los
grupos con los cuales pudiera trabajar, supervisando el seguimiento de los
casos abordados para otorgar atención subsecuente que facilite la efectividad
y dimensione los procesos a través de técnicas, herramientas e instrumentos
de intervención en Trabajo Social con las familias contemporáneas.
Actualización de materiales de apoyo recientes que incentiven su formación
profesional y permitan alcanzar resultados exitosos en sus indagaciones e
intervenciones futuras.
Bibliografía
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social y la IAP". Cuadernos de la Red, 5. Madrid: Red CIMS, pp. 31-41.
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Salario, hogar y acción social en el occidente de México.
Chant, S (1999) las unidades domesticas encabezadas por mujeres en México
y costa rica: perspectivas populares y globales sobre el tema de las madres
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142

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

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�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Sentimientos de vulnerabilidad y necesidades complejas en
los buscadores de asilo de Bodo, Noruega.
“El ser humano, que puede ser herido por ser frágil, y que queda no solo
lastimado,
sino también marcado por la cicatriz, recuerdo del dolor,
es víctima de su propia condición mortal”
(Feito, 2007).
48

Karla Salazar Serna
49
Manuel Ribeiro Ferreira
Resumen
Diversas razones motivadas por actos de violencia provocan el
desplazamiento y la búsqueda de asilo internacional de millones de personas
en el mundo. Noruega es un país que ha mostrado una voluntad política y
humanitaria para no ser indiferente a esta situación; en este sentido, cuenta
con una política migratoria flexible al analizar posibilidades de refugio dentro
de su territorio para personas que viven situaciones graves en sus países de
origen.
El presente documento pretende mostrar los principales hallazgos de una
investigación de corte cualitativo realizada en Bodo, Noruega (durante el
verano del 2013) la cual fue parte de un proyecto internacional nombrado
“Understanding and supporting families with complex needs”, cuyo
financiamiento se inserta en el International Research Staff Exchange Scheme
(IRES), Marie Curie Actions bajo la identificación: FP7-PEOPLE-2009-IRSES.
El estudio tuvo como objetivo conocer aspectos diversos sobre las formas y
proyectos de vida de los buscadores de asilo en Noruega; en esta dirección, el
presente documento aborda resultados puntuales sobre aspectos que giran en
torno de percepciones sobre vulnerabilidad y develan las necesidades
complejas de los buscadores de asilo.
Palabras clave: Buscadores
necesidades, violencia.

de

asilo,

refugiados,

vulnerabilidad,

Introducción/contexto
En el mundo existen diversos casos de violencia extrema que han provocado
el desplazamiento de personas y poblaciones enteras buscando refugio, lo
cual ha sido un evento recurrente en la historia de la humanidad; no obstante,
48
49

Posgrado de la Facultad de Trabajo Social y Desarrollo Humano.
Posgrado de la Facultad de Trabajo Social y Desarrollo Humano.

144

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

cada momento histórico marca una diferencia que depende de los actores
involucrados y las consecuencias que se generan en términos tanto de la
población afectada como las poblaciones receptoras (Delgado, 1999).
Noruega se ha identificado en los últimos años como un país receptor de
buscadores de asilo, enmarcando así la recepción de miles de solicitantes en
la última década, para finales del año 2009 se triplicó el número de
aplicaciones registradas a mediados del 2005 (Brekke, 2012). En tanto la
Dirección de Inmigración de Noruega (UDI) reporta que 11,983 personas
solicitaron asilo durante el 2013 el número de personas que solicitaron asilo
fue del 22% más respecto al año 2012 (Informe anual 2013, UDI).
Las estadísticas oficiales en Noruega registraron hasta el 1 de enero de 2013
un total de 171 600 personas refugiadas en Noruega, lo que representa un 3,4
por ciento de la población total y 29 por ciento de los inmigrantes en el país.
Durante el año 2013 se reportaron 80,100 buscadores de asilo y que esto
significa un cambio porcentual que marca un aumento de 6.3 respecto al
2012; asimismo, se registra el asentamiento de 26,015 refugiados durante
este año (Statistics of Norway, 2013).
Importa señalar que existe una diferencia entre refugiado y buscador de asilo,
la cual es relevante para la implementación de políticas de atención
internacionales y que son seguidas por el gobierno noruego, desde la mirada
internacional se visualiza de la siguiente forma:
Un refugiado es una persona que debido al temor fundado de ser perseguida
por motivos de raza, religión, nacionalidad, pertenencia a un determinado
grupo social u opiniones políticas, se encuentra fuera de su país de origen y
no pueda acogerse a la protección de éste (Convención sobre el estatuto de
los refugiados, 1951). Ahora bien de forma más concreta, una persona a
quien se le ha aceptado su condición de refugiada dentro de un país, tiene los
mismos derechos económicos y sociales al igual que el resto de la población
(UNHCR, 2013)
Acorde con la UNHCR un solicitante de asilo es quien solicita el
reconocimiento de la condición de refugiado y cuya solicitud no ha sido
evaluada en forma definitiva; es decir, a través de procedimientos enmarcados
en sistemas nacionales, se determina si los solicitantes de asilo califican para
el estatuto de refugiado o alguna otra forma de protección internacional, de
esta forma, quienes no califiquen pueden ser devueltos a su país de origen
(UNHCR, 2013). Es decir, para los buscadores de asilo en Noruega, las
políticas de atención tienen dos principales vertientes una orientada a la
integración y otra a la repatriación (Valenta, 2010); no obstante, durante la
temporalidad del proceso, los buscadores de asilo son asistidos en centros de
recepción para procurar su alojamiento y además reciben una ayuda
económica para alimentación (UDI, 2013).
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�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Los procesos de migración forzada implican perdidas, rupturas,
desorganización familiar y una exposición a múltiples factores de estrés
relacionados a nuevas experiencias y retos, lo cual se agrava cuando su
asentamiento ocurre en culturas muy diferentes y se hacen visibles por
representar una visible minoría étnica (Abbot, 2000). Asimismo, de acuerdo
con los hallazgos de Segal y Mayadas (2005) dentro de los procesos de
integración de las personas refugiadas, el rol familiar y las responsabilidades
se ven afectadas por frecuentes cambios que se agravan por las diferencias
socioculturales y el poco entendimiento entre los refugiados y las
comunidades receptoras. Situación que aplica también para los solicitantes de
asilo.
Los casos que nos ocupan en el presente estudio, responden a aquellos
buscadores de asilo que salen de sus lugares de origen por motivos de
violencia que ponían en peligro su vida. Ahora bien, es importante puntualizar
que los buscadores de asilo pertenecen a un grupo de gran diversidad
cultural, debido a que provienen de diferentes países; no obstante, tienen una
cosa en común: son forzados a dejar sus lugares de origen.
Acorde con Aspinall &amp; Watters (2010) en muchos de los casos, los
buscadores de asilo pueden ser niños sin acompañamiento, mujeres y
hombres solos, padres sin el acompañamiento de los hijos, mujeres con niños,
hombres con niños, familias con niños, y personas mayores que ha dejado
sus familias detrás. Además, los autores señalan que la diversidad que los
representa puede ser a su vez objeto de discriminación. En forma similar
Burnett comenta “People who are seeking asylum are not a homogeneous
population. Coming from different countries and cultures, they have had, in
their own and other countries, a wide range of experiences that may affect
their health…” (Burnett, 2001: 544).
Aunado a lo anterior, Palacio y Madariaga (2006) comentan que las personas
que son desplazadas por motivos de violencia siguen en una situación de
vulnerabilidad al llegar a los sitios de asentamiento, pues siguen expuestos a
la violencia (desde otras dimensiones y tipologías) y a otras violaciones de sus
derechos humanos, que si bien no son tan visibles como la exposición a la
violencia armada, si generan un acceso limitado a alimentación, empleo,
educación y tratamiento médico. De igual forma, para Laban, Gernaat,
Komproe, Tweel, y De Jong (2005) los buscadores de asilo tienen que encarar
diversos problemas de vida posterior a la migración, tales como
discriminación, tensiones relativas a las peticiones de refugio, condiciones de
vida limitadas socioeconómicamente, aspectos religiosos y cuestiones
relativas al trabajo.
Dadas las reflexiones anteriores, el propósito del presente estudio de caso fue
profundizar sobre las percepciones que tienen las personas que buscan asilo
en Noruega (particularmente en la ciudad de Bodo) respecto a las
146

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necesidades que genera su situación migratoria y la de sus familias. En este
sentido, para indagar sobre sus necesidades sentidas, se hizo preciso: saber
sobre sus rutinas de vida; conocer sus percepciones de vulnerabilidad en lo
que respecta a los integrantes de su familia y a ellos mismos.
Para lograr dicho propósito, este estudio fue realizado con nueve personas
quienes tienen un estado migratorio de buscadoras de asilo y habitan la
ciudad de Bodo en Noruega. La forma de contactarles fue a través de una
invitación directa de la investigadora utilizando como medio de contacto dos
instituciones (una gubernamental y otra privada en la ciudad de Bodo) que
otorgan servicio social y donde estas personas reciben atención. El método
utilizado fue de corte cualitativo en donde se utilizaron entrevistas a
profundidad que fueron parte medular para recolectar la información
necesaria.
Metodología
Llevar a cabo este estudio de caso requirió hacer una búsqueda de
informantes que radicaran en Bodo, Noruega y que su situación migratoria
fuera de buscadores de asilo; para fines del presente, las características
particulares de estas personas tenían que responder básicamente a lo
siguiente: que fueran mayores de 18 años, que el motivo para solicitar asilo en
Noruega estuviese relacionado a que su vida o la de algún miembro de su
familia corriera peligro en su país de origen, que hablaran el idioma ingles y
estuvieran de acuerdo en participar en el presente estudio.
Una técnica utilizada para captar a la población que reuniera dichas
características fue la bola de nieve; es decir, a través de presentar
formalmente un documento respaldado por la Universidad de Nordland que
resumía el objeto y la importancia de este estudio a una empleada de una
institución a cargo del asentamiento de personas refugiadas se obtuvo
contacto con empleadas de organizaciones que ya sea de forma directa o
50
indirecta daban atención a buscadores de asilo.
De esta forma, a través de la gestión de una empleada con una posición
gerencial de una institución privada (orientada a dar servicio de estancia
residencial a buscadores de asilo) desde ahora identificada bajo el código de
IAS2 y otra empleada con una posición operativa de intervención social de
una institución pública (orientada a proporcionar espacios de convivencia
familiar) desde ahora identificada bajo el código IAS1, fue posible presentar el
propósito del estudio a los buscadores de asilo y seleccionar a los informantes
que cumplieran con las características antes señaladas.
50
Cuando se señala una atención directa se hace referencia a instituciones constituidas para dar
atención a personas buscadoras de asilo y cuando se señala una atención indirecta se hace
referencia a instituciones que de acuerdo al objeto de su constitución pueden incluir en su
servicio de atención a personas buscadoras de asilo.

147

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En otras palabras, la selección de los informantes responde a una muestra
51
intencionada , debido a que la población objetivo del presente estudio debió
cumplir con las características ya señaladas, y bajo esas consideraciones se
implementó la estrategia ya descrita para encontrarles.
Importa puntualizar que este estudio de caso se realizó a la par de otro
estudio de caso relacionado a estudiar las necesidades que se presentan y
estrategias que se emplean en instituciones que dan atención a refugiados y
buscadores de asilo. Bajo esta circunstancia, se hace necesario puntualizar
que previo a hacer contacto con los informantes del presente estudio de caso,
fue posible aplicar la técnica de observación (para cada institución) durante
dos semanas en sus horarios de atención, lo que facilitó familiarizarse con los
entornos y conocer las dinámicas que se efectuaban entre empleados y
sujetos de atención; asimismo, se tuvo acceso a información documental que
permitió conocer el objeto de intervención de las instituciones y datos
52
generales de los sujetos de atención como son edad, número de integrantes
(en caso de ser familias), lugar de procedencia y tiempo de residencia en
Bodo. Tanto lo anterior como realizar entrevistas a empleados de estas
instituciones, fue parte esencial para la triangulación de información.
Dados los anteriores detalles, se procede a la descripción de las principales
características sociodemográficas de los informantes: Se contó con un total de
53
9 informantes todos ellos eran mayores de 18 años, tenían una situación
migratoria que los posicionaba como buscadores de asilo, hablaban el idioma
inglés, estaban de acuerdo en colaborar con el presente estudio, y salir de su
país de origen fue motivado por conflicto de violencia extrema en sus
territorios o considerar que su vida o la de un integrante de su familia corría
peligro. El criterio de selección no discriminó características basadas en sexo,
país de origen, nivel de educación o estado civil. Asimismo, se identificaron a
los informantes bajo seudónimos para proteger su confidencialidad y
anonimato. A través de la tabla Nº 1 se identifican y resumen las principales
características de los informantes.
Tabla Nº 1 Características sociodemográficas de los informantes
Seudóni
mo

Eda
d

Estad
o civil

Númer
o de
hijos

País de
origen

Tiempo
haber
llegado

de
a

Tiempo
de
vivir en Bodo,
Noruega

51
Se hace referencia nuevamente a Selltiz, “La hipótesis básica detrás del muestreo
intencionado es que con buen juicio y una estrategia adecuada se pueden seleccionar fácilmente
los casos a ser incluidos en la muestra y, por tanto, desarrollar muestras que son satisfactorias
en relación con las propias necesidades” (Selltiz, 1970:573).
52
Guardando el anonimato.
53
Cabe señalar, que en los estudios cualitativos el tamaño de la muestra no es importante, lo
que se busca es producir el máximo de información pertinente para el estudio (Hernández,
Fernández y Baptista, 2006; Lincoln y Guba, 1985).

148

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Noruega

Angelica

27

Casa
da

2

Afganistá
n

7 años y 6
meses

7 años

Deyna

52

Casa
da

2

Eritrea

4 años

3 años y 6
meses

David

57

Casa
do

2

Eritrea

4 años

3 años y 6
meses

Osvaldo

37

Solter
o

1

*
Se
omite por
motivos
de
confidenc
ialidad

3 años

2 años y 6
meses

Mario

22

Solter
o

0

Siria

7 meses

5 meses

Mariana

24

Solter
a

1

Siria

7 meses

5 meses

Karen

22

Casa
da

2

Somalia

1 año y 6
meses

1 año

Aurora

27

Casa
da

0

Sudán

2 años y 7
meses

2 años

Erick

28

Casa
do

0

Sudán

2 años y 7
meses

2 años

La técnica de colecta utilizada fue la entrevista a profundidad; cabe agregar,
que se utilizó una guía de entrevista que permitió dar estructura a los tópicos
en los que se pretendió profundizar; no obstante, en algunos casos debido a
la dinámica de la entrevista no se siguió fielmente la estructura. La guía
responde a la siguiente estructura, véase figura Nº 1:

149

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Figura Nº 1. Guía de entrevista
Información general: Edad,
estado civil, número de
hijos, tiempo de vivir en
Noruega y particularmente
en Bodo, con quien o con
quienes vive, estado
migratorio.

Sentimientos de
vulnerabilidad en ellos
y sus familias

Necesidades
sentidas

Formas de vida: rutinas
diarias en verano y en
invierno

Sentimientos
acerca de su país
de origen.

Sobre el sistema de
atención social a
buscadores de asilo en
Noruega y particularmente
en Bodo.

Sobre la familia: familia
en Bodo, familia fuera
de Noruega.

Percepciones
sobre vivir en
Bodo.

Actividades
deseadas y
planes futuros o
proyectos de vida.

La entrevista a profundidad permitió establecer empatía y un vínculo de
apertura y confianza entre la investigadora y los informantes, este proceso
resultó efectivo ya que fue posible profundizar sobre los temas en cuestión y
en algunos casos concretar una segunda entrevista de ser necesario (cabe
señalar que el tiempo de duración de las entrevistas fue entre 45 minutos y 1
hora aproximadamente).
En cuanto a la técnica de observación llevada a cabo en ambas instituciones,
se puede afirmar que sirvió como una llave para que la investigadora de
familiarizara tanto con las dinámicas empleadas para dar atención a los
buscadores de asilo, y con las formas en que respondían estos últimos a
dichas dinámicas; asimismo, los informantes pudieron acceder con más
confianza a participar en el estudio, debido a que ya reconocían a la
investigadora y sabían el motivo de su presencia en las instituciones.
En cuanto a los tiempos destinados para efectuar las entrevistas, existió
flexibilidad y disponibilidad por parte de los participantes para establecer los
horarios. Cuatro de las entrevistas se llevaron a cabo en los lugares donde
habitaban los buscadores de asilo, una entrevista fue llevada a cabo en un
café de la ciudad, las cuatro restantes se llevaron a cabo en una oficina
privada de la IAS2 que se caracterizaba por su comodidad, accesibilidad
(ubicada en el centro de la ciudad) y por ser destinada de manera exclusiva a
nuestro estudio en los horarios convenidos. La decisión sobre el lugar para
efectuar la entrevista estuvo a cargo de los informantes.
150

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

El desafío metodológico que se identificó para esta investigación correspondió
a establecer un vínculo de confianza con los empleados de las instituciones
que permitiera a través de ellos tener acceso con los buscadores de asilo ya
que se mostraban incrédulos sobre la disposición de éstos para participar
como informantes, lo cual se resolvió después de que los empleados
otorgaron las entrevistas y desde su propio discurso señalaron que hacía falta
profundizar en conocer la percepción que los informantes tenían sobre sus
propias necesidades.
El principio ético fundamental del estudio responde a mantener los derechos,
la dignidad, la seguridad y el bienestar de quienes participaron en éste. Por
ello, el estudio se fundamentó en el respeto a todos los participantes y a los
diferentes aspectos que enmarcan su diversidad (edad, sexo, origen étnico,
creencias religiosas, creencias políticas y estilos de vida) que pudieran marcar
una diferencia significativa con la investigadora. Además, para garantizar
dicho principio ético, se contemplaron las siguientes vías:
•

•

Presentar un consentimiento informado establecido en un
documento, que explicara claramente el objeto de la investigación,
los propósitos que se deseaban alcanzar, si existían riesgos en el
estudio, los usos previstos de los datos, los posibles beneficios, la
garantía de proteger su confidencialidad y protección de datos, y la
fuente de financiamiento del estudio. Además, se hacía del
conocimiento del informante que participar en el estudio era
voluntario y que podía retirarse del estudio en cualquier momento si
esa era su voluntad; que se utilizarían grabadoras de audio para
grabar la entrevista, pero que ellos podían rechazar su uso.
Mantener la confidencialidad de los informantes del estudio en todo
momento. Esto incluye asegurar que la difusión y su publicación no
viole la confidencialidad y el anonimato acordado. Además, cualquier
información que pueda identificar a un participante en particular se
puede quitar o cambiar a fin de mantener su anonimato.

Bajo estas consideraciones, se efectuaron la firma de los consentimientos
informados tanto por los nueve informantes como por la investigadora. De
igual forma, en un caso se ha decidido no revelar el país de origen de un
participante por ser la única persona en Bodo proveniente de este país.
Resultados y discusión
Acorde a los testimonios recolectados, en un principio la mayoría de los
entrevistados expresó que se sentían felices y seguros por estar en territorio
noruego, en este sentido, hablaron sobre lo difícil que es la vida en sus
naciones de origen, el tiempo que llevan en Noruega sin temer por sus vidas y
su estado migratorio. No obstante, a medida que se avanzaba con la
entrevista y se profundizó en sus reflexiones sobre las formas de vida en
Bodo, la familia, las necesidades sentidas, el sistema de atención social
151

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

dirigida a los buscadores de asilo y sus planes futuros, fue posible identificar
un cambio radical de su primer argumento; es decir, testimonios relacionados
a sentimientos de vulnerabilidad, necesidades no cubiertas impregnadas de
complejidad, percepciones negativas respecto a su integración en Bodo,
angustias sobre su futuro y la falta de salud mental, emergieron y dieron un
giro interesante al argumento de sentirse “felices y seguros”.
Sentimientos de vulnerabilidad y necesidades complejas.
Para Busso, “la noción de vulnerabilidad es entendida como un proceso
multidimensional que confluye en el riesgo o probabilidad del individuo, hogar
o comunidad de ser herido, lesionado o dañado ante cambios o permanencia
de situaciones externas y/o internas” (Busso, 2001:8). En este estudio, las
percepciones sobre vulnerabilidad respondían al riesgo de ser deportados a
sus lugares de origen, principalmente aquel riesgo al que ellos y sus familias
se expondrían al volver a vivir situaciones de violencia.
I am afraid because police can return my family, my daughters, I
don’t care if they return me, but I care if they return my
daughters, because in Afghanistan women are condemned to be
unhappy but the case of my daughters they will be condemned
to be murdered. Otherwise of course we go, but we cannot go, if
in my country they will receive to us with not sanction or punitive,
we don’t have a problem to return, but that is impossible
(Angelica)
I live here with my two brothers, I told you before, but they said
everything will be ok, but how can be they sure? The disturbing
thing is not to know the end, what will happen to me, to my son,
if we stay in Norway or the police send us back to my country.
(Karen)
We need protection, protection to our countries that is way we
cannot come back, my country is not safe for nobody, no safe
for children, no safe for woman, no safe for men… (Mariana)
We don’t know what can happen tomorrow; even we don’t know
what can happen tonight. Because sometimes, at night, police
take out families and send they back by force to their countries,
by force! We just can be in peace the weekends, because police
does not make deportations, so you see, for a while, we can be
safe in this land. (Deyna)
Asimismo, Cáceres (1999) menciona que también existe una vulnerabilidad
social, la cual refiere a la desprotección de un grupo de personas en los
momentos en que enfrentan potenciales daños en su salud, insatisfacción de
sus necesidades y la violación de sus derechos humanos debido a que no
152

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

cuentan con recursos personales, sociales y legales. Acorde a este concepto,
se podría señalar que los buscadores de asilo también enfrentan este tipo de
vulnerabilidad. Por ejemplo, como se ha visto la condición de buscadores de
asilo no les permite tener acceso a derechos fundamentales relacionados al
cuidado de la salud, el trabajo, el acceso a la educación, entre otros. Lo cual
(desde la perspectiva de los informantes) no se resuelve hasta que obtienen
una respuesta positiva que los convierte en refugiados. Al respecto Karen
señala:
It is not easy, when I arrived to Oslo I was pregnant, and I
thought “we are safe” but we don’t, we need to be refugees to be
safe or I am wrong? (Karen)
Aunado a lo anterior también existen otras preocupaciones que los posicionan
en un estado de vulnerabilidad, Mariana y Angélica comentan:
My kids born here, but they are not Norwegians, they are
Afghanis, they don’t has rights, they can go to school, they can
be kids, but if the UDI decide that we have to return to
Afghanistan, it will be no choice for them… (Angelica)
I have a friend, she is from Siria too, she told me that when she
came a few years ago, she did not speak English neither
Norwegian, so in the Motakk was an interpreter and she helped
her, but I know it was hard for her, because sometimes she had
to stay all day with her children at home, sometimes she was
very sick, one day she was assaulted… (Mariana)
Ahora bien, respecto a la necesidades no cubiertas, Galtung (1990)
comenta que existen cuatro clases de necesidades básicas humanas
(clasificadas en supervivencia, bienestar, identidad y libertad) que son
afectadas por escenarios permeados por la violencia directa y
estructural (siendo esta última la más difícil de identificar), y que de no
ser satisfechas inciden en una degradación humana. En este sentido,
es fácil identificar que las personas que viven eventos violentos tienen
la necesidad primordial de resguardarse y salvar su vida; sin embargo,
una violencia no visible, una violencia estructural, restringe diversos
derechos, que desgastan la calidad de vida y van generando otro tipo
de necesidades:
We are asylum seekers, so we don’t have rights to have social
care for us, we understand that, but we are humans and for
humanitarian reasons we need many things, primordially
activities, so we can be healthy in our soul. (David)
When you are pregnant you change, the small things you make
it bigger, and I really hope you never have to live this, but when
153

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

you are alone, you are asylum seeker in a strange country life,
and you don’t have many rights, is very hard believe me, and
nobody can understand that…(Karen)
Además, es preciso entender que existen nuevas necesidades que surgen
como parte de un proceso donde las formas de interpretarlas responden a los
diversos escenarios sociales donde el propio individuo se desenvuelve
(Ballester, 1999:45). Es decir, las necesidades sentidas se posicionan de
acuerdo al momento que se vive.
You know, when you arrived a new country, first you don’t
expect anything, you don`t expect they meet your needs, you
are safe…but then you really need help in many ways, different
needs coming up (Karen)
En el caso de los informantes de este estudio, las necesidades responden a
una diversidad de escenarios que conjugan un pasado y un presente donde la
violencia es un elemento implícito. Por ello, las necesidades se caracterizan
por la complejidad de su atención. En este sentido, se exponen los siguientes
relatos que ofrecen dos diferentes puntos de vista de acuerdo al momento
experimentado:
When I arrive to Oslo, it was 10 o’clock in the morning, I was
seven months pregnant, so I went direct to the police station,
then they helped me, because at ten past two at that day I had a
little baby girl, she born 2 months premature… so I don’t
complain because in that moment I received all the help what I
needed (Angélica)
According to the situation, my kids are not Norwegians, but they
feel they are, because they were born here. My oldest, she is
seven, she goes to school, speak Norwegian, she think in
Norwegian, so if the government think they are doing right the
things, and they want to send her to Afghanistan, why they don’t
ask her about that country, what she know about it? She just
knows her parents run away from that country so they could
save their lives… If I can request something to the Norwegian
government, it will be save my children, please save my
children, nothing else more… (Angélica)
De igual forma, Ballester señala que “no se puede considerar a las
necesidades como entidades fijas en la dinámica social, sino más bien como
un producto del sistema de relaciones sociales diferenciadas y en cambio”
(Ballester, 1999:71). Bajo las anteriores consideraciones, es preciso que las
políticas de atención se diseñen bajo una aproximación relacional a la
estructura de las necesidades, capaz de evidenciar la lógica de necesidades
desde cierto grado de pertenencia que le da el mismo sujeto o grupo social (y
154

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

en este caso se tendría que apuntar hacia el grado de pertenencia que le dan
las familias), donde se supere la ordenación jerárquica impuesta por quien es
ajeno a la necesidad sentida.
Sentimientos de vulnerabilidad respecto a la familia que no está: un deterioro
en la salud
En palabras de Burnett “Many will have been forced to leave other members of
their family behind and may not know their whereabouts, or even if they are
alive or dead” (Burnett, 2001:544). En nuestro estudio, esta situación también
es visible, al respecto Mariana dice:
I miss my mom, she cannot move out from Siria, and I don’t
know if she still in danger, sometimes when I got notices from
my country I think the worse, but what can I do? How can I
know? (Mariana)
De acuerdo con las estadísticas de Noruega un total de 171,600 personas
refugiadas vivían en Noruega hasta el 1 de enero de 2013. De esta cantidad,
125,000 fueron registradas como solicitantes principales, mientras que el resto
(46 600) vino como dependientes (Estadísticas de Noruega, 2013). Esta
investigación muestra también esta situación:
The main problem for asylum seekers is almost all the time we
cannot come to Norway with our families, we cannot move all
together…so when we decided to leave our countries we are
no sure if we can be all family together again. (Mariana)
I am don’t feel well, neither bad, I'm not complaining but I am
complaining, you understand? I know is good thing being here,
but I need my daughter her mother died, I cannot get her until
fix my immigration status. (Osvaldo)
I miss my children, I just keep fitting because them, they still
are in a very dangerous place, and they just start to live. We
want to be a refugee because we want to bring them and give
to them school and a happy life, (Deyna)
Right now my little son living in a safe place, but my oldest still
in danger, my husband too, how can be happy if I am living
with a half of my heart? I really want to bring them. (Karen)
De igual forma, a través de los relatos es posible identificar que existe una
imperante necesidad de que su familia arribe a Noruega con ellos:
My boys are 18 years and 8 years old, the differences between
them is almost 10 years, they are in my country…I just want to
155

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

say they are the reason for our live, that is why we are here,
we cannot continue without them, our family without our sons
in not logical for our human condition, we need our family…
(David)
The only thing I need now, is my son with me, if he be allow to
come, nothing could be hard for me and I will try to give him
everything that he needs…well I need my husband too ha ha
ha ha. (Karen)
Por otra parte, conforme a los testimonios, tomar la decisión sobre dejar parte
de sus familias en sus lugares de origen no es nada fácil; no obstante, esta
situación se convierte en un último recurso por salvar sus vidas. Al respecto
David comenta:
Take this kind of decisions is no easy, leave my kids is the most
hard decision that we made… it was hard because my wife was
hit very hard, they hit her knees very bad, they almost dissolved,
was when then she opted to leave and leave our children with
my brother, otherwise she'd been murdered. (David)
Los informante de nuestro estudio, manifiestan que en medida de lo posible se
mantienen en comunicación con sus familiares más cercanos a través del uso
del internet; no obstante, señalan que los sentimientos de culpa y de tristeza
se mantienen vigentes. Al respecto Karen nos comparte:
I try to speak with my husband almost every day, by internet you
know? I like to watch my son, I know he needs me, and every
night… either when the sun never goes away, every night after
talk with them, I feel guilty to be here without my son and I cry,
but what can I do? I miss him so much. (Karen)
Para Palacio y Madariaga (2006) el cambio o disgregación de las redes
sociales de las personas o de la familia por el proceso de desplazamiento se
convierte en una fuente de estrés; que aunado a la degradación de su calidad
de vida y la discriminación por diversas personas de las comunidades
receptoras inciden en su salud mental. Tales situaciones, fueron también
identificadas en el presente estudio:
Is good thing being here, I can live, but also I want a life, I want
to ask for help and not to receive only anxiolytics and
antidepressants by answer. (Osvaldo)
I am always sad, depress, actually I need medications, I know
this is not normal, but be a woman without life, without friends, a
woman without activities it is not normal either. In my country,
women cannot be free, but, when I remember my country is
156

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

really miss my health, when I was young I laughed for everything
ha ha ha ha, but then I forget to laugh. Trust me, I don`t want to
return there, but I want my health back…when I am at home I try
to be fine because I always play with my kids, but then, I try to
speak with my husband, but right now he does not want to
speak a lot, he is very sad, he takes medications too. (Angélica)
Es evidente que la separación de las familias, vivir con la incertidumbre sobre
la seguridad de los seres queridos, los deseos constantes de que su familia se
reúna con ellos da pauta al deterioro de su salud, lo cual se refleja en diversos
participantes que manifiestan estar bajo tratamiento psiquiátrico. Sin embargo,
un aspecto que se debe tener presente al respecto es que la depresión y la
ansiedad puede reducirse también bajo otros métodos, en palabras Burnett y
Peel “Reducing isolation and dependence, having suitable accommodation,
and spending time more creatively through education or work can often do
much to relieve depression and anxiety” (Burnett &amp; Peel, 2001: 545).
Conclusiones que invitan a no concluir
El objeto principal de este estudio giró en torno a analizar la situación de las
personas buscadoras de asilo desde sus propias percepciones; en esta
dirección, fue posible ahondar sobre aspectos que permitieron conocer sus
sentimientos de vulnerabilidad y la complejidad de sus necesidades. Lo
anterior permitió reconocer que los buscadores de asilo viven en desventaja,
donde existe una fuerte restricción para ejercer sus derechos fundamentales y
se les posiciona en una situación vulnerable. Asimismo, su salud mental se ve
afectada por la continua amenaza de ser deportados; además, la
incertidumbre hacia el futuro y sobre el destino de su familia no les permite
desarrollar proyectos de vida. En este sentido, es posible apreciar que los
miedos siguen vigentes en sus vidas y que su estado actual sigue estando
sujeto a actos violentos, posicionados en otras dimensiones menos visibles.
Aunado a lo anterior, es preciso agregar que estas condiciones pueden
generar diversas implicaciones que no solo afectaran a los buscadores de
asilo; acorde con Vizer y Barbero (2003) la violencia y la complejidad de las
transformaciones que afectan a las familias pueden coartar en el sentido
espacial y temporal los lazos sociales; además, este fenómeno incide sobre
los individuos, las familias y las comunidades provocando una pérdida de
confianza en los otros y puntualmente en las instituciones y sus
representantes. En este sentido, importa decir en palabras de Lynn &amp; Lea que
“Whilst the social construction of asylum-seekers requires the reconstruction
and repositioning of other social groups; it also requires the legitimization of
some questionable institutional practices” (2003: 447).
La fragmentación social puede ser reparada, las necesidades no cubiertas
pueden trabajarse con la finalidad de cubrirse, los actos de violencia pueden
157

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

encontrar obstáculos para no continuar con su reproducción, ofrecer una vida
mejor, desde la perspectiva de Erick, también es posible:
You know, if the employees here will try to make activities… like
read a book together, play games, learn to play music, cook
lessons, nurse lessons, hair beauty, just introduction… I don’t
know maybe if they just organized those kinds of things once or
twice a week everybody can live better. (Erick)
Para no concluir, se coincide con los argumentos de Burnett y Peel “Reducing
isolation and dependence, having suitable accommodation, and spending time
more creatively through education or work can often do much to relieve
depression and anxiety” (Burnett &amp; Peel, 2001: 545) y se agrega, siempre es
posible construir alternativas para una mejor vida.
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159

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Educación y estigma: el significado semántico de autismo y
discapacidad en alumnos de psicología de la Universidad de
Sonora.
María del Rosario López Villegas
Blanca Aurelia Valenzuela
Abordar el tema del autismo en México ha sido en los últimos años la causa de
diferentes investigaciones, algunas relacionadas en el área educativa, área
familiar y la clínica, empleando diferentes puntos metodológicos o perspectivas
teóricas en cada una de ellas. Es en el aula de clases donde predomina la
desinformación sobre cómo tratar e intervenir cuando se presentan alumnos de
educación especial, en específico alumnos diagnosticados con un tipo de autismo,
teniendo una consecuencia que resulta negativa por parte del docente frente al
aula, creándose un estigma. Con el objetivo de conocer el significado semántico
que tiene el estudiante de Lic. En Psicología de la Universidad de Sonora sobre el
autismo y la discapacidad, se plantea un estudio de corte exploratorio descriptivo.
La muestra total está constituida por 50 estudiantes de 6to y 8vo semestre, de
sexo masculino y femenino. La recolección de información se hizo mediante la
técnica de Redes Semánticas Naturales, inicialmente planteada por Figueroa,
Gonzales y Solís (1981 en Valdez, 1998). Los resultados obtenidos muestran una
diferencia entre el significado semántico que se tiene sobre el autismo y la
discapacidad, representando al autismo como un problema de la niñez que
requiere atención y comprensión, la discapacidad es vista como una enfermedad
que requiere de cuidados. Conclusiones: es necesario ampliar nuestros
conocimientos sobre la concepción que tenemos de una discapacidad o una
problemática como trastorno del desarrollo en específico, con la finalidad de
conocer nuevas técnicas y poder emplearlas dentro del aula, como también la
capacitación constante de los docentes y de los estudiantes que se encuentran en
formación profesional que serán parte del sistema educativo de México y se
enfrentaran a nuevos retos educativos dentro de su práctica profesional.
Palabras Claves: Educación, Discapacidad, Autismo, Redes semánticas.

Antecedentes
Hablar en la actualidad sobre discapacidad, enfermedades mentales
o trastornos específicos en el desarrollo, resultan temas que causan
inquietudes, misterios, cuestionamientos y dudas. Estos temas se han
abordado desde diferentes perspectivas, desde la psicologías, sociológicas,
medicas, etc. Si bien estos problemas no son actuales, desde nuestros
antepasados ya eran atendidos, y tenían sus clasificaciones específicas para
cada una de ellas, medidas terapéuticas, e igual causaban misterios que eran
construidos por sus propias representaciones acerca de lo que era una
conducta aceptable e inaceptable dentro de su civilización, formando nuevos
160

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

conocimientos y estructurar un plan enfocado en qué hacer si alguno de sus
habitantes presentaban un rasgo o un comportamiento diferente a los demás,
formando etiquetas para poder apartarlos de los que estaban bien. La
discriminación y el estigma en problemas relacionados con una deficiencia en
el comportamiento no resulta algo novedoso en el siglo XXI, este término
comienza a florecer con la llegada de los españoles a México. Ya que son
ellos los que comienzan diagnosticar enfermedades o problemas patológicos,
formando estas etiquetas y haciendo la división del que estaba en un estado
normal y el que presentaba un estado anormal.
Calderón (2002), menciona una breve aproximación histórica de las
enfermedades mentales en México que abarca la Época prehispánica,
Virreinal y Nueva España. Señalando que fue en el Norte de México, donde
florecieron diferentes culturas étnicas y lingüísticas antes de la conquista por
los españoles.
En la época preclásica (1800 a 1300 a.C.) florece la cultura Olmeca,
esta civilización causaba grandes misterios ya que presentaban rasgos
negroides, y con frecuencia representaban tipos patológicos. De la época
clásica que abarca del año 1000 a.C. al 600 d.C., corresponde los núcleos
importantes de Teotihuacán, Monte Albán, Tajín y el viejo y nuevo imperio
Maya, pero poco se sabía acerca de sus problemas psiquiátricos. (Calderón,
2002).
Es en la época que abarca del año 600 d.C. hasta 1521, donde la gran
Tenochtitlan cayó en manos de los españoles, y son ellos quienes conservan
los primeros testimonios de problemas médicos y procedimientos terapéuticos,
entre los que se destacan son: el Códice Martín Badiano o Libellus de
Medicianalibus Indorum Herbis y la Historia General de las Cosas de la Nueva
España, de Fray Bernandino de Sahagún.
Si bien el autor antes citado menciona que es en la época de la
nueva España donde se inicia la consolidación de actividades médicas y la
atención de problemas psiquiátricos. Desde 1521, cuando cae la gran
Tenochtitlan en manos de los españoles, hasta 1821, año en que se consuma
la independencia de México. Señalando que es en la época colonial donde se
da inicio a este tipo de actividades y se funda el Hospital de San Hipolito,
cuando apenas estaba surgiendo la nueva raza, que era el producto de
mestizaje entre el indio y el español, la Nueva España fue el primer país en
América donde surgía el primer hospital para atender y dar alojamiento a
personas que presentaban algún tipo de enfermedad mental.
En el siglo XVI surge la preocupación por los profesionales que se
encargaban de los problemas de trastornos mentales después de la
conquista, es entonces cuando en México comienza la preocupación y surgen
las primeras publicaciones y obras mexicanas sobre el tema de las
enfermedades mentales y la psiquiatría. (Calderón, 2002).
161

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Es en siglo XV, menciona Calderón (2002), donde surge la
publicación de un libro que resultaba para aquella época escalofriante y
horrible, por el contenido que abordaban los teólogos Sprenger Y Kraemer, la
obra se titula Malleus Maleficarum, en esta obra destacan los temas como
brujería, brujas y temas relacionados con el diablo. Este libro resulto ser una
tragedia ya que se presentaron más de 100 000 personas muertas en
Alemania.
Si bien podemos ver como a partir de aquí surge un problema de
estigmatización hacia las personas con algún tipo de problema psicológico,
que en esta época les llamaban enfermedades mentales, como se fue
generando un miedo y un terror hacia el trato de estas personas y como
comenzaba a darles un trato diferente porque su comportamiento era atribuido
a temas místicos.
Surge entonces la visión del enfermo mental como endemoniados,
desapareciendo la psiquiatría del sector médico y reaparece con un nombre
que se le atribuía a la cuestión de los demonios, la demonología. Los
enfermos quedaron en manos del Clero que en ese momento estaba
obligado a observar, clasificar. Y a tratar a psicópatas y enfermos mentales.
(Calderón, 2002).
En aquella época los rasgos que presentaban las personas con algún
tipo de condición, causaban un profundo desconocimiento, que hoy en la
actualidad tienen su propia clasificación, en ese momento eran atribuidos a
algo paranormal, de otro mundo, del diablo, causando un temor para el que
habitaba el lugar y para quien vivía con ellos. Estos rasgos eran alteraciones,
actitudes desafiantes, convulsiones y gestos que resultaban incomodos para
quien lo veía o trataba, a partir de esto ellos clasificaban a la persona como
alguien poseído y que tenía que ser visto por un padre o un exorcista, así era
canalizada la persona y el tratamiento que tenía que llevar, consistía en
proporcionarle una serie de castigos físicos y en algunos casos llegaban a
cremar a la persona que presentaba esta condición.
Y es así como la identidad del discapacitado se construye a partir de
la identidad del otro, y según a la ausencia o falta de rasgos que no lo
identifican con el otro. Es una no identidad que se da a partir de una carencia
y surge desde el modelo individualista y marginal donde la representación que
el individuo tiene sobre identidad no tiene similitud en el terreno de los
normales, y por ende las relaciones se vuelven una imposición y genera un
daño hacia la persona discapacitada.
Educación y Discapacidad
El significado etimológico de “discapacidad” está formado por raíces
latinas y significa “cualidad de ser inválido o de perder una capacidad”. Sus
162

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

componentes léxicos son: el prefijo dis – (divergencia, separación múltiple),
capere- (agarrar, tomar, recoger), y el sufijo – dad (cualidad).
Se puede decir entonces que la discapacidad es un fenómeno social
que ha sido construido socialmente como mecanismo heterónomo a partir de
los mismos discapacitados que cuentan con una minusvalía desde su
nacimiento, para ellos no existe esa diferencia de ser diferentes a otros, se
encuentran con la diferencia a partir de que se encuentran en un entorno
social donde interactúan con otros individuos que aparentemente resultan
normales es decir que no presentan algún tipo de discapacidad.
Como su significado lo menciona son personas con cualidades
diferentes, que tienen el derecho de ser tratadas como cualquier otra persona
e ir construyendo un significado de este a partir de las representaciones que
tenemos.
Según el informe mundial sobre la discapacidad, (OMS, 2014), se
calcula que más de 1,000 millones de personas viven con alguna
discapacidad; de ellas casi 200 millones experimentan dificultades
considerables en su funcionamiento. Señalando que en los años futuros, la
discapacidad será un motivo de preocupación aún mayor, pues su prevalencia
está aumentando. Ello se debe a que la población está envejeciendo y el
riesgo de discapacidad es superior entre los adultos mayores, y también al
aumento mundial de enfermedades crónicas tales como la diabetes, las
enfermedades cardiovasculares, el cáncer y los trastornos de la salud mental.
El derecho a la educación en México, según el Artículo 1..- Establece
que todo individuo tiene derecho a recibir educación el estado, federación,
estados, distrito federal y municipios, impartirá educación preescolar, primaria
y secundaria, la educación preescolar, primaria y la secundaria conforman la
educación básica obligatoria. La educación que imparta el estado tenderá a
desarrollar armónicamente todas las facultades del ser humano y fomentará
en él, a la vez, el amor a la Patria y la conciencia de la solidaridad
internacional, en la independencia y en la justicia. (SEP, 2011).
En la actualidad la educación especial puede considerarse como
parte de un sistema educativo aceptable, y siendo vista también como una
disciplina científica desde un enfoque multidisciplinar que integra diferentes
disciplinas para su estudio como es el caso de la psicología, psiquiatría,
medicina y la sociología, que a su vez se han apoyado a fundamentación
teórica, como también procedimientos de intervención para mejorar algún tipo
de discapacidad.
Actualmente las investigaciones hacia la educación especial resultan
ser numerosas debido a la diversidad que ha surgido en los últimos años, y el
interés de integrar a personas con capacidades diferentes a entornos
163

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

regulares, dentro de este mismo interés pero también existe la exclusión
social, educativa y laboral dentro de la discapacidad.
Cuando se habla de educación especial en México, podemos darnos
cuentas que existe poco interés de por medio, es mínimo el interés que se le
tiene a un campo disciplinario que resulta fundamental en la educación, dado
que cada día va creciendo la prevalencia de casos de discapacidad.
La educación en México se encuentra regulada por la secretaria de
educación pública, este organismo plantea que el niño con necesidades
especiales debe de recibir servicio que proveen recursos para individuos con
discapacidad temporal o permanente, como también para niños superdotados.
A partir de 1944 estos servicios fueron centralizados en la Ciudad de
México, al departamento de la secretaria de educación especial. Siendo ya 70
años que México cuenta con los servicios y los recursos para que todo niño
con necesidades especiales cuente con educación y sea incluido en escuelas
regulares, como podemos observar no es un tema en el que tenemos poco
tiempo, y pocos recursos para trabajar en ello y podemos ver que son pocos
los trabajos que se han hecho sobre la educación especial en México. (SEP,
2011)
La realidad actual en nuestro país puede resultar lejana en el asunto
de investigaciones y aspiraciones hacia la inclusión e integración, tanto
social, educativa y laboral como estudiar los factores que influyen en la
práctica de los docentes de niños con necesidades especiales a nivel
nacional, e internacional.
En materia educativa la prioridad de la política pública federal es
garantizar la equidad y mejorar la calidad del proceso y los resultados.
Alcanzar la justicia educativa y la equidad es el primer objetivo estratégico
establecido en el Programa Nacional del sector; ello implica un conjunto de
acciones para revertir la desigualdad educativa y favorecer mediante mayores
y mejores recursos a la población vulnerable de nuestro país, de la que forma
parte la población con discapacidad. (SEP, 2002).
En base a las políticas públicas en México sobre la educación
especial se crea el programa nacional de fortalecimiento de la educación
especial y de la integración educativa en México, que refiere lo siguiente en
base a las políticas públicas, mencionando que estas se orientan cada vez
con más fuerza y decisión a dar respuesta a la demanda ciudadana del
gobierno de la República ha recibido de las organizaciones de la sociedad
civil. Uno de los requerimientos sociales más importantes, planteada por las
madres y los padres de familia y muchas organizaciones civiles, se refiere a la
generación de más oportunidades educativas para niñas y niños con
necesidades educativas especiales, particularmente para quienes tienen
alguna discapacidad. (SEP, 2002).
164

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Actualmente las cifras dentro de los servicios de educación especial son los
siguientes: 22,338 en USAER, 13,834 en CAM, 3,539 en CAPEP, 271 en
UOP y 561 en el resto de los servicios. (SEP, 2011).
Podemos señalar entonces que la educación en el niño, sea un niño
regular o con algún tipo de discapacidad es la base de su desarrollo social,
cultural y físico, por lo tanto es importante respetar sus derechos y la
inclusión educativa en entornos regulares. Siendo la escuela uno de los
espacios donde se forman valores, virtudes y ética para la construcción de un
conocimiento que puede ser transferible en el contexto social y familiar.
Es claro darnos cuentas como las acciones ejercidas en pro al
derecho a la educación a niños, jóvenes y adultos, tiene un nivel de demanda
que requiere que este sea de calidad para ofrecer un aprendizaje pleno y un
desarrollo de conocimientos para adquirir competencias para la vida diaria.
Esto solo puede adquirirse por medio de una educación que sea notable y que
se ajuste a diferentes contextos educativos, y contextos sociales. Al
establecerse así puede verse como una guía para representar la educación,
pero bien no es la intención, la preocupación aquí es desarrollar un contexto
educacional que sea pertinente para ir sobre el mismo fin, con los principios
de igualdad, y la formación de una mentalidad que resulte ser más equitativa,
inclusiva e integradora esto con el objetivo de crecer como una misma
sociedad en todos los contextos.
Estigmatización del Autismo
Autismo
El termino autismo aparece por primera vez en la monografía
Demerita Praecox oder Grupe de Schizophrenien, redactada por Eugen
Bleuler, que era descrito para el tratado de psiquiatría, y publicado en Viena
en 1911. (Garrabem, 2012). Blueler (1919), en cambio muestra una
explicación acerca del autismo, que se basaba prácticamente en poder
describir ese alejamiento del mundo exterior que observaba en personas que
presentaba esquizofrenia de pacientes adultos que atendía. El termino
autismo que definía Blueler, tiene una etimología griega “autos” que significa
“si mismo” opuesto a “otro”.
El autismo no es un fenómeno moderno; la historia de la psiquiatría
infantil registra desde 1799 a niños que juegan en soledad y no logran
establecer ningún lazo social. Desde mediados del siglo pasado, su historia
puede ser leída a partir de un rasgo persistente: el esfuerzo por encontrar su
causa. La causa de la profunda soledad en la que parecen sumergirse los
pequeños cuando se aíslan a través de diferentes formas, sea rechazado o
ignorado el contacto de las personas que se les acercan; tapándose los oídos
cuando se les habla; quedándose inmóviles con la mirada en un punto.
(Kaufmann, 2010).
165

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Después de 70 años de conceptualizar el concepto de autismo, se ha
ido modificando, en la literatura lo podemos encontrar como síndrome del
autismo, trastorno del espectro autista, o bien como un trastorno del desarrollo
infantil que ha afectado al desarrollo social, comunicativo. El autismo
actualmente se considera un espectro a manera de un continuo que abarca
casos de diferentes grados, de grave a leve, siendo asociados a factores
genéticos y del ambiente, que afectan el desarrollo neurológico y cuya
manifestación es muy variable en los niños, generalmente se identifica en sus
primeras manifestaciones desde los 18 meses. (Marcín, 2013).
Como también es considerado uno de los problemas conductuales
que resulta difícil trabajar con ellos, por las características que presentan en
su comportamiento, encasillándolos en una etiqueta permanente con una
connotación negativa dada su condición y rezagándolos de la sociedad, de
una educación digna e integración a estos contextos. A partir de creencias,
discriminación que se crea por estereotipos hacia un tipo de discapacidad
como en este caso que es estigmatizada por ser una de las discapacidades
más misteriosas, debido a las características conductuales, sociales y
educativas que presentan. Formando así un estigma hacia el autismo.
Goffman (1998), menciona la palabra “Estigma” para referirse a
aquellas personas que resultan ser estigmatizadas dada la situación en la que
se encuentran.
El estigma surge desde la época los griegos, ellos crearon el término
estigma para referirse a signos corporales con los cuales se intentaba exhibir
algo malo y poco habitual de quien lo presentaba.
Hoy en día este término se utiliza bajo la misma interpretación, refiriendo a
las personas que tienen características diferentes a las normales, tanto
corporales como sociales.
Goffman (1998), refiere que es la sociedad la que establece los
medios para categorizar a las personas y el complemento de atributos que se
perciben como corrientes y naturales en los miembros de cada una de estas
categorías.
Es a partir de la concepción que el autor define como un estigma,
como podemos empezar a entender la construcción de la estigmatización del
autismo; como a partir de las categorías que se han establecido por la
sociedad frente al fenómeno lo ha ido formando con atributos que ellos
perciben como son los físicos, como a partir de la apariencia que el autista
proyecta por su déficit en habilidades sociales lo van forjando en un situación
sistematizada por el estereotipo y la información social que se crea a partir de
la visibilidad del sujeto (sociedad).

166

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Campos (2005), le llama terrible al hecho de que una vez que
aparece el nombre o la etiqueta, esta pasa a ser la causa de todo: “no
entiende porque tiene autismo”, o “repite siempre lo misma porque es autista”.
Llamándole terrible debido a que la etiqueta (el efecto que creamos), se nos
ha apoderado de la causa, cuando no es otra cosa que el nombre que se le da
a un conjunto de conductas. Existiendo una pobreza de querer explicar el
comportamiento en base a una etiqueta. El problema es que los
comportamientos no son o no deberían ser etiquetadas.
Por lo tanto una persona diagnosticada con autismo es solo una
persona con problemas de conductas, la solución no está en etiquetar o
estigmatizarlo, la solución está en educar la sociedad, a los profesionales y a
los padres de familia, para erradicar etiquetas y hacer su vida más fácil, y no
darle razón a nuevas teorías o métodos que surgen para tratar el autismo, ya
que esto lo único que ocasiona es reforzar la etiqueta siendo visto como una
enfermedad. No debemos caer en el insulto, o en el uso del lenguaje coloquial
que después se apodera y surgen las etiquetas y por ende la estigmatización
de un individuo.
Se crea un esquema para ejemplificar como se crea la estigmatización o las
etiquetas en el autismo.
Figura. 1.- Estigmatización del autismo

Metodología
•

Tipo de estudio

La investigación es de tipo exploratorio descriptivo, se fundamenta en
el paradigma constructivista.
•

Sujetos

La muestra está constituida por 50 estudiantes de Lic. En Psicología
de la Universidad de Sonora, de 6to y 8vo semestre, de sexo masculino y
femenino.
167

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

•

Instrumentos

Se aplicó la técnica de redes semánticas naturales, inicialmente
planteada por Figueroa, Gonzales y Solís (1981 en Valdez, 1998).
•

Redes Semánticas

La técnica de redes semánticas naturales inicialmente fue propuesta
por Figueroa, González y Solís (1981), que el propósito de estas es
aproximarse al estudio del significado de manera natural, es decir,
directamente con los individuos, evitando la utilización de taxonomías
artificiales creadas por los investigadores para explicar la organización de la
información a nivel de memoria semántica, para consolidarse como una de las
más sólidas aproximaciones al estudio del significado psicológico, y con esto,
al estudio del conocimiento.
Para la obtención de una red semántica satisfactoria Valdez (2000),
recomienda que es necesario solicitarle con toda claridad a los sujetos, que
realicen dos tareas fundamentales:
1).- Que definan con la mayor precisión posible al estímulo, mediante
la utilización de un mínimo de cinco palabras sueltas, que pueden ser: verbos,
adverbios, sustantivos, adjetivos, nombres, pronombres, etc., sin utilizar
artículos, preposiciones ni ningún otro tipo de partícula gramatical, que
consideren relacionadas con esta.
2).- Una vez definido el estímulo, se les solicita que, de manera
individual, jerarquicen todas las palabras que dieron como definidoras, en
función de la relación, importancia o cercanía que consideren que tiene cada
una de ellas a partir del estímulo definido. De esta forma, le asignaran el
número 1 a la palabra más cercana o relacionada con la palabra a la palabra
más cercana o relacionada con la palabra estímulo, el 2 a la que sigue en
importancia, y así sucesivamente hasta terminar la jerarquización como
definidoras.
•

Uso de la técnica

Se debe definir con mucha claridad y precisión de los objetivos
generales y particulares de la investigación. Se debe de determinar cuál será
el estímulo que se aplicara, pues con ello quedara hasta cierto punto,
establecido de forma a pirori el tipo de respuestas (palabras definidoras) que
darán los sujetos para definir al estímulo.
Las respuestas de los sujetos, siempre debe pedirse que se den con
palabras sueltas, siendo importante tomar en cuenta consideraciones como:

168

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.











•

Revisar que todos los sujetos hayan jerarquizado de forma
adecuada.
La tarea tiene que ser realizada de manera individual.
Respecto al tiempo asignado para la realización de las
tareas. Se recomienda que no se den más de cinco minutos
para la definición de cada palabra estímulo que sería el
primer paso y no más de dos minutos para la jerarquización
de las palabras definidoras este sería el segundo paso.
Se debe solicitar a los sujetos que se esfuercen por dar más
de cinco palabras definidoras para concepto definido, ya que
entre mayor sea la cantidad de palabras que se obtengan
para definir un concepto, mayor será la riqueza semántica
del mismo. (Figueroa, Gonzáles y Solís, 1981), en Valdez
(2000).
Una vez que se haya completado las dos tareas para cada
palabra estimulo que se defina, se puede pasar a la
siguiente.
En cuanto a la cantidad de palabras estimulo que pueden
ser aplicadas en una misma
sesión, se recomienda que no exceda de cinco.

Forma de Aplicación

Se entrega una hoja impresa con las diferentes palabras estimulo que
se vayan a aplicar. Cada uno de los estímulos que se vayan a definir, deberá
ir acompañado de dos columnas con líneas, donde se anote las palabras
definitorias y las jerarquías atribuidas a las mismas, tal y como se puede
observar en el ejemplo ilustrativo para el caso del presente estudio.
Figura 2.- Ejemplo Ilustrativo
“ESTIMULO”
AUTISMO
DEFINIDORAS

JERARQUÍAS

Niños

1

Escuela

3

Amigos

5

Enfermedad

7

Conductual

4

Agresivos

2

169

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Análisis de Resultados de Redes Semánticas
En base a los resultados obtenidos se observa con claridad que hay
palabras que se presentaron de manera constante. Lo que significa que los
estudiantes tienen un conocimiento y una representación de lo que significa el
autismo y si la palabra discapacidad la ven totalmente ajena al autismo, el
objetivo de la investigación era conocer y explorar como el estudiante va
creando una realidad acerca de la discapacidad y del autismo, la forma de
concebirla y cuál es la forma de entender este tipo de problemas, siendo
estudiantes de carreras que existe una alta probabilidad de tener contacto con
personas que presentes algún tipo de comportamiento o problemas
conductuales, o algún tipo de discapacidad.
En cuanto al significado semántico que tienen los estudiantes de
psicología de autismo y discapacidad, se pudo observar en análisis de los
datos, según el valor del conjunto SAM de la palabra autismo en estudiantes
de sexo femenino, que se concibe como un trastorno especial que necesita de
ayuda, apoyo, atención y aprendizaje, que se presenta en niños con
características aisladas que muestran inteligencia y problemas, véase (tabla
1). En cuanto a los estudiantes de sexo masculino se observa una diferencia
en palabras definidoras, en este caso no es visto como un trastorno, si no
como una discapacidad que requiere de atención y ayuda porque es una
enfermedad que se presenta en niños con problemas neuronales que afecta
su aprendizaje y son desadaptados pero con capacidades, véase (tabla 2).
En cambio para el caso del significado de discapacidad en
estudiantes de sexo femenino, atribuye a la igualdad y capacidades que
tienen las personas que presentan una discapacidad, vistas como personas
especiales, que necesitan ayuda, relacionando la discapacidad con problemas
motores, que requieren terapias, y son discriminadas, pero requieren
educación, véase (tabla 3). El significado para los estudiantes de sexo
masculino tuvo una diferencia ya que ellos lo relacionan con la atención ya
que es una enfermedad biológica, que requiere apoyo por la discriminación
que presentan, mencionando la igualdad, la aceptación y oportunidades para
el desarrollo de estas personas, véase (tabla 4).

170

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Tabla 1.- Conjunto SAM para Autismo por sexo (Mujeres)

Red Semántica del Conjunto SAM para Autismo por sexo (Mujeres)

Red Semántica "AUTISMO"
TRASTORNO
100
PROBLEMA
ESPECIAL
50
INTELIGENCIA
AYUDA
0
AISLADO
APOYO
NIÑOS
ATENCIÓN
APRENDIZAJE
Tabla 2.- Conjunto SAM para Autismo por sexo (Hombres)

171

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Red Semántica de Conjunto SAM para Autismo por sexo (Hombres)

Red Semántica "AUTISMO"
DESADAPTADO
AYUDA

ATENCIÓN
60
40

PROBLEMA
DISCAPACIDAD

20
0

CAPACIDAD

ENFERMEDAD

APRENDIZAJE

NIÑOS
NEURONAL

Tabla 3.- Conjunto SAM para Discapacidad por sexo (Mujeres)

ESTIMULO

DISCAPACID
AD

MUJERES
PALABRAS
DEFINIDORAS
IGUALDAD
CAPACIDADES
PERSONAS
AYUDA
ESPECIALES
TERAPIA

VALOR
M
60
56
54
47
43
42

VALOR
FMG
100%
33.60%
32%
28.20%
25.80%
25.20%

MOTORA
PROBLEMA
DISCRIMINACIÓN
EDUCACION

36
30
29
26

21.60%
18%
17.40%
15.60%

VALOR G
4
2
7
4
1
6
6
1
3
TOTAL=
3.7

Valor J= 155

172

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Red Semántica de Conjunto SAM para Discapacidad (Mujeres)

Red Semántica
"DISCAPACIDAD"
EDUCACION
DISCRIMINACI…

IGUALDAD
60
40

CAPACIDADES

20

PERSONAS

0
PROBLEMA

AYUDA

MOTORA

ESPECIALES
TERAPIA

Tabla 4.- Conjunto SAM para Discapacidad por sexo (Hombres)

ESTIMULO

DISCAPACIDAD

HOMBRES
PALABRAS
DEFINIDORAS
ATENCIÓN
EMFERMEDAD
APOYO
DISCRIMINACIÓN
ACEPTACIÓN
IGUALDAD
BIOLOGICO
OPORTUNIDAD
DESARROLLO
PERSONAS

VALOR
M
37
29
24
23
22
20
17
16
11
10

VALOR
FMG
100%
10.73%
9%
8.51%
8.14%
7.40%
6.29%
6%
4.07%
3.70%

VALOR
G
8
5
1
1
2
3
1
5
1
TOTAL=
3

Valor J= 85

173

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Red Semántica de Conjunto SAM para Discapacidad (Hombres)

Red Semántica
"DISCAPACIDAD"
ATENCIÓN
40
PERSONAS 30
EMFERMEDAD
20
DESARROLLO
APOYO
10
0
OPORTUNIDAD
DISCRIMINAC…
BIOLOGICO

ACEPTACIÓN
IGUALDAD

Discusión
Estos significados semánticos permiten conocer las representaciones que
tiene el estudiante en formación educativa y psicológica, el conocimiento que
se tiene sobre los problemas actuales que pueden presentarse en su campo
profesional en un futuro. Explorar si conocen la diferencia entre una
discapacidad, una enfermedad, un trastorno, un problema conductual y cuál
sería la práctica o que harían si se encuentran frente a una persona que
presente un tipo de discapacidad o un tipo de trastorno en el desarrollo. Esto
nos ayuda a conocer si el estudiante está enterado y concibe la discapacidad
y el autismo como dos términos que se han ido estigmatizando, por la
construcción de sus propias realidades en contextos sociales y educativos,
para el caso de discapacidad en este caso y en los dos sexos podemos
observar que si existe el significado de discriminación y que merecen ser
vistos con igualdad, para el caso de Autismo no, no se presenta esa
concepción pero si mencionan que son personas que necesitan apoyo y
ayuda como también aprendizaje. En base a eso podemos darnos cuenta que
el estudiante en formación necesita una transformación curricular para la
adquisición de nuevas competencias y conocimientos de los retos educativos,
terapéuticos, sociales, en los que se puede encontrar en su campo laboral.
Como también se observa que existe un desconocimiento en cuanto al tema
de Autismo, en base a la literatura, no está clasificado como una enfermedad
y no es propiamente una condición que se presenta solo en niños, puede ser
que se da esta asociación porque la información que se tiene es en base a un
autismo infantil, el autismo puede ser detectado desde la niñez, o bien puede
ser detectado en la etapa adulta. En este sentido existe la necesidad de
modificar los modelos educativos en la Educación Superior para contribuir en
la mejora de la educación especial, y que se genere ese sentido de igualdad
que mencionan los estudiantes, la inclusión educativa, que los estudiantes la
174

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

mencionan como aprendizaje y educación, existe la intención por parte de los
futuros profesionistas que fungirán como mediadores sociales y educativos, y
que no necesariamente tiene que estar vinculada su área a la de educación
especial, pero si estamos buscando un México que acepte la diversidad de
personas con algún tipo de condición, es necesario conocer y saber sobre
este tipo de condiciones para poderlos incluir mas no excluir, o bien
estigmatizándolos por estereotipos, creencias , representaciones actitudes
que se van adquiriendo por un desconocimiento hacia un problema que no es
novedoso, la discapacidad existe desde la época mesoamericana, y el
autismo no es un tema de moda, existe mayor numero de diagnósticos en
nuestra actualidad por que los métodos clínicos, educativos han avanzado.
Conclusiones
Es necesario ampliar nuestros conocimientos sobre la concepción que
tenemos de una discapacidad o un trastorno del desarrollo, conocer nuevas
técnicas para emplear dentro del aula y capacitar constantemente a los
docentes y estudiantes que se encuentran en formación profesional. Mostrar
un interés por la práctica social dentro del aula para la transformación de las
representaciones que se tienen de diferentes tipos de discapacidad con la
intención de integrar nuevas metodologías, conocimientos y referentes
teóricos para poder explicar cuál es la función que debe ejercer un profesional
de la educación y cuál es la forma correcta de trabajar dentro del aula.
México está embarcado en un proyecto de modernización, entendido
como un proceso socioeconómico de industrialización y tecnificación, donde la
educación juega un papel esperanzador, en el sentido de que puede permitir
superar los rezagos y disparidades acumuladas, satisfacer la creciente
demanda de servicios educativos y elevar su calidad. (Garnique, 2012). De
acuerdo con lo que señala Garnique sobre el proceso tecnológico en el que se
ve sumergido actualmente México marca una brecha importante en la era de
la digitalización, cada vez resulta mayormente posible tener contacto con
nueva información y nuevas aportaciones hacia una nueva problemática social
que se presente.
Cabe mencionar entonces, que a partir de estas necesidades que
emanan en nuestra sociedad desde años atrás y en la actualidad, surge la
necesidad de realizar investigaciones interdisciplinarias, esto con el objetivo
de abordar fenómenos sociales y problemáticas sociales, con la integración de
diferentes disciplinas para contribuir en el estudio de la problemática desde
diferentes enfoques teóricos, partiendo de la complejidad a lo simple para
abordar el objeto de estudio.
Los estudios o investigaciones acerca del autismo puede llegar a ser
ambiguos o muy complejos, son diversas las investigaciones que se han
realizado, centrándose la mayoría en las causas, el origen, los tratamientos, el
diagnostico, las consecuencias, la integración en las aulas, entre otras. En los
175

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

últimos años ha sido un tema que se ha tratado de abordar desde diferentes
puntos metodológicos dentro del contexto educativo, esto a partir de los
crecientes casos diagnosticados, por lo tanto es necesario crear nuevos
métodos y modelos educativos enfocados en la atención de personas con
algún tipo de condición.
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UAEMEX.

177

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Inclusión de personas con discapacidad en el ámbito
laboral en Ciudad Juárez.
54

Fabiola Nahomi Mendiola Lujan
55
Nemesio Castillo Viveros
Resumen
El presente documento da cuenta del estado de la cuestión sobre la inclusión
laboral de las personas con discapacidad en Juárez, Chihuahua.
El objetivo de la investigación es comprender el impacto económico y social
que han tenido los programas realizados por el Estado mediante la
implementación de políticas sociales enfocados a la inclusión laboral de este
grupo vulnerado.
Par tal efecto se hace investigación documental y uso de técnicas cualitativas
como la entrevista. Se hace un acercamiento con personas con discapacidad
que han obtenido un empleo y a sus familias, para la investigación documental
se revisan los programas vigentes, las leyes o documentos a favor de este
sector de la población discapacidad y experiencias exitosas de programas de
empleo en México.
La investigación se fundamenta en una perspectiva de derechos humanos y
accesibilidad al empleo. Se hace énfasis en casos de personas con
discapacidad tomando la dinámica de la familia y el trato laboral de los
empleadores.
Palabras clave: discapacidad, inclusión laboral, discriminación.
Introducción
La presente investigación de tipo descriptivo-exploratoria da cuenta del estado
de la cuestión acerca de la inclusión en el ámbito laboral de las personas con
discapacidad en Ciudad Juárez Chihuahua, la herramienta utilizada para la
recolección de información fue la entrevista semiestructurada y la
investigación documental.
En total se realizaron nueve entrevistas distribuidas de la siguiente forma: 4 a
personas con discapacidad sin distinción de sexo y edad que poseen un
empleo formal, 2 a familiares y personas con discapacidad que poseen un
54
55

Universidad Autónoma de Ciudad Juárez.
Universidad Autónoma de Ciudad Juárez.

178

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

empleo informal, 1 a un familiar de persona discapacidad que cuenta con
empleo formal y finalmente 2 a instituciones que trabajan en el ámbito de la
discapacidad.
La fundamentación teórica contemplada en la investigación está basada en el
modelo social de la discapacidad y la inclusión laboral apoyada en una
perspectiva de derechos humanos, para lo cual se realizó investigación
documental en donde se recopilaron artículos de leyes promulgadas en
México y que contemplan la inclusión laboral de personas con discapacidad,
así como la no discriminación por motivo de discapacidad, las cuales se
abordarán en un apartado más adelante.
Elementos teóricos sobre la discapacidad
Con el transcurso del tiempo el término discapacidad ha evolucionado, y con
ello las formas de entender y abordar el tema, por lo tanto el universo de
conceptos que han surgido para entenderlo es basto, términos como el de
discapacidad e inclusión son base fundamental en esta investigación, por lo
que se considera necesario hacer una conceptualización de ambos.
Discapacidad
Para efectos de la presente se entenderá como discapacidad lo siguiente:
El término "discapacidad" significa una deficiencia física, mental o
sensorial, ya sea de naturaleza permanente o temporal, que limita la
capacidad de ejercer una o más actividades esenciales de la vida
diaria, que puede ser causada o agravada por el entorno económico
y social (Convención Interamericana para la Eliminación de todas las
formas de Discriminación contra las Personas con Discapacidad:
1999, p. 2).
Antes de entrar en materia de la inclusión laboral es pertinente abordar dos
conceptos relacionados con la discapacidad: integración e inclusión, los
cuales han sido pilar importante en la búsqueda de la equidad e igualdad de
oportunidades para este sector de la población, sin embargo aunque ambos
términos guardan relación en ocasiones son utilizados erróneamente como
sinónimos.
De manera general el término inclusión pretende sustituir el de integración, ya
que este último intenta que la persona con discapacidad se adapte al entorno
que lo rodea haciendo pequeñas adaptaciones en contextos determinados
para, sin embargo la inclusión reconoce la diversidad y los derechos de las
personas en general además de promover las adaptaciones necesarias en el
contexto para que responda a las necesidades de toda la población, no solo
de un grupo específico y en contextos o aspectos muy delimitados como es en
el caso de la integración.
179

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Por lo tanto se puede decir que: “el proceso de inclusión pretende minimizar
las barreras para que todos participen sin importar sus características físicas,
mentales, sociales contextos culturales etc.” (Casanova, Feito, Serrano,
Cañas y Durán: 2012, p. 197).
Inclusión laboral
La inclusión laboral puede decirse que se deriva de la inclusión social, ya que
se genera en parte por las dinámicas de la inclusión social.
El Consejo Nacional para el Desarrollo y la Inclusión de las Personas con
Discapacidad define la inclusión laboral de la siguiente manera:
Garantizar la plena participación de los trabajadores con
discapacidad para trabajar en igualdad de condiciones con los
demás, en un universo abierto donde la sociedad debe facilitar y
flexibilizar las oportunidades en un ambiente propicio para el
desarrollo físico, emocional e intelectual (Consejo Nacional para el
Desarrollo y la inclusión de las Personas con Discapacidad
[CONADIS]: s.f., p.20).
Discapacidad desde el modelo social
Con el transcurso del tiempo las formas de ver, entender y tratar la
discapacidad han cambiado. La discapacidad ha pasado de ser vista como un
castigo divino a una condición única del individuo –modelo médico de atención
a la discapacidad- y posteriormente pasa a ser vista como las condiciones
sociales que no permiten el completo desarrollo de las personas con alguna
limitación-modelo social de atención a la discapacidad, este último es el que
nos compete para efectos de la presente investigación.
Para ampliar un poco lo anterior se utiliza la siguiente definición
El modelo social, (…) enfoca la cuestión desde el punto de vista de la
integración de las personas con discapacidad en la sociedad,
considerando que la discapacidad no es un atributo de la persona,
sino el resultado de un complejo conjunto de condiciones, muchas de
las cuales están originadas o agravadas por el entorno social[…]la
novedad del modelo social consiste en ver la discapacidad no como
una característica individual, sino como el producto de la interacción
entre, por un lado, cuerpos y mentes humanas que difieren de la
normalidad estadística y, por otro, la manera en que se ha
configurado el acceso a instituciones y bienes sociales(…) (De
Lorenzo: 2007, p.97).
Una definición de discapacidad que se considera importante destacar es la
que proporciona la Union of the Physically Impaired Against Segregation
180

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

[UPIAS] (1974), puesto que destaca que las principales barreras o limitaciones
no provienen del individuo, sino de la sociedad que no se preocupa por
adaptar el entorno físico y social para que las personas con alguna limitación
puedan desarrollarse plenamente en cualquier ámbito de la vida.
Definimos la discapacidad como la desventaja o restricción para una
actividad que es causada por una organización social
contemporánea que toma poco o nada en cuenta a las personas que
tienen deficiencias físicas (sensoriales o mentales) y de esta manera
las excluye de participar en la corriente principal de las actividades
sociales (UPIAS citado en Brogna: 2006, p. 186).
Situación actual de la discapacidad en México
En México para el año 2010 según cifras del censo de ese año: “había cerca
de 5 millones 739 mil personas que declararon tener alguna dificultad para
realizar al menos una de las siete actividades evaluadas caminar o moverse,
ver, hablar o comunicarse, escuchar, atender el cuidado personal, poner
atención o aprender y limitación mental” (Instituto Nacional de Estadística y
Geografía [INEGI], 2011, p. 41).
La distribución de personas con discapacidad en el territorio nacional es
equitativa a la cantidad total de población por entidad federativa, es decir, los
estados con mayor población tienen mayor índice de personas con
discapacidad.
El Instituto Nacional de Estadística y Geografía en su último censo poblacional
afirma que: “el estado de México concentraba el mayor número de personas
con alguna discapacidad, seguido del Distrito Federal y Veracruz, mientras
que el estado de Chihuahua ocupaba el noveno lugar de entidades
federativas con mayor número de personas con discapacidad” (INEGI: 2011,
p. 42).
En la tabla 1 se puede apreciar la distribución porcentual por tipo de
discapacidad en el estado de Chihuahua.

181

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Tabla 1
Porcentaje de población con discapacidad en el estado de Chihuahua según el tipo de discapacidad

Caminar o
moverse

Ver

Hablar o
comunicarse

Escuchar

59.8

27.2

8.5

11.1

Atender el
Poner atención o
aprender
cuidado personal
7

Mental

5.1

Fuente: elaboración propia a partir de información obtenida en el censo del INEGI 2010

En Ciudad Juárez en una entrevista realizada con el Lic. Ricardo Cortes de la
Dirección de grupos vulnerables y prevención a la discriminación, realizada en
el mes de mayo del presente año se obtuvo como dato que en la ciudad
habitan 25 885 personas con algún tipo de discapacidad, según el registro de
la dependencia elaborado durante el periodo 2013-2014.
En lo que respecta al ámbito laboral Ríos(2011) en la Encuesta Nacional
sobre Discriminación en México refiere que: “un fenómeno altamente
preocupante que debe llamar la atención de quienes diseñan las políticas
públicas son las enormes tasas de desempleo de las personas con
discapacidad y la dependencia que tienen de sus familias” (p. 14).
Datos obtenidos de la Encuesta Nacional Sobre Discriminación en México
[ENADIS] (2012) reflejan lo siguiente:
El 52.3% de las personas con discapacidad declaró que la mayoría
de sus ingresos proviene de su familia, lo cual se complementa con
el hecho de que 36.4% de este sector dijo encontrar difícil, muy difícil
o que no puede realizar actividades del trabajo o escuela (p. 10).
Programas o acciones destinadas a la inclusión laboral de personas con
discapacidad
Entre los programas o acciones implementados por el Estado para favorecer
la inclusión de personas con discapacidad en el ámbito laboral se encuentra el
programa Abriendo espacios, el cual es implementado por el Servicio Nacional
de Empleo en conjunto con la Secretaría de Trabajo y Previsión Social y
busca promover la igualdad de oportunidades de las personas con
discapacidad y adultos mayores al solicitar un empleo.
El programa brinda atención personalizada, en donde se orienta a las
personas que lo soliciten para la obtención de un empleo o bien se les
proporciona capacitación para el autoempleo. De igual manera se les auxilia
en la evaluación de habilidades como complemento del perfil labora, dicha
evaluación la realiza el DIF y los Centros de Rehabilitación y Educación
Especial.
182

8

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Así mismo el programa contempla orientación y capacitación a los
empleadores en el proceso de contratación y elaboración de perfiles de
trabajo.
Otra estrategia implementada por el Estado son las ferias del empleo para
personas con discapacidad, en el año 2014 se llevó a cabo la primera de
estas ferias en Ciudad Juárez, la cual fue organizada por el gobierno del
estado.
Beneficios fiscales a empresas que contraten adultos mayores y personas con
discapacidad
A partir del 2007 por decreto se comienza a otorgar beneficios fiscales a
empresas incluyentes como estrategia implementada por el Gobierno Federal
para fomentar e incrementar la inclusión laboral de este sector vulnerado de la
población.
Los beneficios que se otorgan a las empresas son la deducción sus ingresos
en un 100% del impuesto sobre la renta de los trabajadores con discapacidad,
esto fundamentado en el artículo 186 de la Ley de Impuesto Sobre la Renta.
Otros de los beneficios son la deducción de los activos fijos en adaptaciones a
las instalaciones, la exención de impuestos a la importación de artículos para
las personas con discapacidad y en el caso de licitaciones públicas para la
adquisición de bienes, arrendamientos o servicios que utilice la evaluación por
puntos y porcentajes, se otorgaran puntos a persona con discapacidad o
empresas que contraten a este sector de la población.
Todos trabajamos
En el contexto de Ciudad Juárez la Subsecretaria de Desarrollo Social en
conjunto con la Dirección de Grupos Vulnerables implementa el programa
“Todos Trabajamos”, el cual está dirigido a personas con discapacidad,
principalmente jóvenes con discapacidad intelectual, más específicamente
Síndrome Down y consta de un taller de panadería mexicana avalado por el
Instituto de Capacitación para el Trabajo en el Estado de Chihuahua
[ICATECH] y al finalizar el taller se le otorga un certificado a los participantes
que los acredita como panaderos.
Fundamentación teórica
La discapacidad desde el modelo social además de situar la discapacidad en
el contexto y no en la persona, promueve la equidad e igualdad de
oportunidades en todos los ámbitos, por lo tanto se fundamenta en los
derechos humanos.

183

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

En lo que concierne a los derechos de personas con discapacidad en materia
de inclusión laboral en México se tienen diversas leyes, entre las que
destacan las que se muestran en la siguiente tabla.
Tabla 2
Marco jurídico de la inclusión laboral de personas con discapacidad
Ley / documento

Artículo

Constitución Política de los
Estados Unidos Mexicanos

1

Prohibición de toda discriminación motivada por origen étnico, nacional, género, edad,
capacidades diferentes, condición social, de salud, religión, opiniones, preferencias, estado civil o
cualquier otra que atente contra la dignidad humana y tenga por objeto anular o menoscabar los
derechos y libertades de las personas

Constitución Política de los
Estados Unidos Mexicanos

5

A ninguna persona podrá impedirse que se dedique a la profesión, industria, comercio o trabajo
que le acomode, siendo lícitos.

Constitución Política de los
Estados Unidos Mexicanos

123

Constitucional refiere que toda persona tiene derecho al trabajo digno y socialmente útil; al efecto,
se promoverán la creación de empleos y la organización social de trabajo, conforme a la ley

Convención sobre los
derechos de las personas
con discapacidad

27

Los Estados parte reconocen el derecho de las personas con discapacidad a trabajar, en igualdad
de condiciones con las demás; ello incluye el derecho de tener la oportunidad de ganarse la vida
mediante un trabajo libremente elegido[…] se deberán adoptar las medidas pertinentes: I. prohibir
la discriminación por motivos de discapacidad a todas las cuestiones relativas a cualquier forma de
empleo. II. Proteger los derechos de las personas con discapacidad , en igualdad de condiciones
con las demás, a condiciones de trabajo justas y favorables[...] III. Asegurar que las personas
con discapacidad puedan ejercer sus derechos laborales y sindicales, en igualdad de condiciones
con las demás. IV. Permitir que las personas con discapacidad tengan acceso efectivo a
programas generales de orientación técnica y vocacional[...] V.Alentar las oportunidades de
empleo y la promoción profesional de las personas con discapacidad en el mercado laboral [...]

Ley Federal del Trabajo

2

Establece las relaciones de trabajo conducentes a propiciar el trabajo digno o decente, el cual es
caracterizado por no dar cabida a ningún tipo de discriminación por origen étnico o nacional,
género, edad, discapacidad, condición social, condiciones de salud, religión, condición migratoria,
opiniones, preferencias sexuales o estado civil.

Ley Federal del Trabajo

132

Dentro de las obligaciones de los patrones se encuentran, contar, en los centros de trabajo de más
de 50 trabajadores con instalaciones adecuadas para el acceso y desarrollo de actividades de las
personas con discapacidad.

Ley Federal del Trabajo

133

Prohíbe a los patrones o a sus representantes negarse a aceptar trabajadores por razón de origen
étnico o nacional, género, edad, discapacidad, condición social, condiciones de salud, religión,
opiniones, preferencias sexuales, estado civil o cualquier otro criterio que pueda dar lugar a un
acto discriminatorio.

4

La discriminación y desigualdad en las oportunidades de empleo están estrechamente relacionadas
con la cultura; considerando como discriminación a toda distinción, exclusión o restricción que,
basada en el origen étnico o nacional, sexo, edad, discapacidad, condición social o económica,
condiciones de salud, embarazo, lengua, religión, opiniones, preferencias sexuales, estado civil o
cualquier otra, tenga por efecto impedir o anular el reconocimiento o el ejercicio de los derechos y
la igualdad real de oportunidades de las personas.

9

Las personas con discapacidad tienen derecho al trabajo y a la capacitación, en términos de
igualdad de oportunidades y equidad. Para tales efectos, las autoridades competentes
establecerán entre otras, las siguientes medidas: I.Promover el establecimiento de políticas en
materia de trabajo encaminadas a la integración laboral de las personas con discapacidad; en
ningún caso la discapacidad será motivo de discriminación para el otorgamiento de un empleo II.
Promover programas de capacitación para el empleo y el desarrollo de actividades productivas
destinadas a personas con discapacidad. III. Diseñar, ejecutar y evaluar un programa federal,
estatal y municipal de trabajo y capacitación para personas con discapacidad, cuyo objeto
principal será la integración laboral.

Ley Federal para prevenir
y eliminar la discriminación

Ley General de las
personas con Discapacidad

Descripción

Fuente: elaboración propia a partir de información obtenida en la Secretaría de Trabajo y Previsión Social

184

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Metodologia de la investigación
Enfoque metodológico
La investigación tiene un enfoque cualitativo, el cual puede definirse de la
siguiente manera:
(…) un conjunto de prácticas interpretativas que hacen al mundo
visible, lo transforman y convierten en una serie de representaciones
en forma de observaciones, anotaciones, grabaciones y documentos.
Es naturalista (porque estudia a los objetos y seres vivos en sus
contextos o ambientes naturales) e interpretativo (pues intenta
encontrar sentido a los fenómenos en términos de los significados
que las personas les otorguen) (Hernández: 2006, p. 9).
Sin duda las características de este enfoque son diversas pero se intentará
rescatar las que se consideran más acorde al tema tratado y por las cuales se
eligió el enfoque. Una de las principales características de este enfoque con
respecto a los métodos de recolección de datos: “consiste en obtener las
perspectivas y puntos de vista de los participantes (sus emociones,
experiencias, significados y otros aspectos subjetivos)” (Hernández: 2006, p.
8)
Las características de este enfoque según Ruíz (2012) son
o Su objetivo es la captación y reconstrucción del significado.
o Su lenguaje es básicamente conceptual y metafórico.
o Su modo de captar la información no es estructurado sino flexible
y desestructurado.
o Su procedimiento es más inductivo que deductivo.
o La orientación no es particularista y generalizadora sino holística y
concretizadora (p. 23)
En lo que respecta a la recolección de datos, este enfoque se orienta a:
“proveer de un mayor entendimiento de los significados y experiencias de las
personas. El investigador es el instrumento de recolección de los datos, se
auxilia de diversas técnicas que van desarrollándose durante el estudio”
(Hernández: 2006, p. 14).
Método
El método utilizado en la investigación fue la observación participante, la cual
puede ser definida como: “(…) proceso de contemplar sistemática y
detenidamente cómo se desarrolla la vida social, sin manipularla ni
modificarla, tal cual ella discurre por sí misma” (Ruíz: 2012, p.125) y cuyas
características se enuncian a continuación
Los propósitos esenciales de la observación en la inducción
cualitativa son: a) explorar ambientes, contextos, subculturas y la
185

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

mayoría de los aspectos de la vida social (Grinnell, 1997); v) describir
comunidades, contextos o ambientes, asimismo las actividades que
se desarrollan en éstos, las personas que participan en tales
actividades y los significados de las mismas (Patton, 1980); c)
comprender procesos, vinculaciones entre personas y sus
situaciones o circunstancias, los eventos que suceden a través del
tiempo, los patrones que se desarrollan, así como los contextos
sociales y culturales en los cuales ocurren las experiencias humanas
(Jorgensen, 1989); d) identificar problemas (Grinnell, 1997); y e)
generar hipótesis para futuros estudios (Grinnell, Patton y Jorgensen
en Hernández: 2006, p. 588).
Durante el proceso de la investigación se utilizó la observación participante
dentro de los contextos de las personas entrevistadas, a fin de conocer más
de cerca su realidad y el significado que ellos le dan a la inclusión laboral de
acuerdo a su situación y experiencias vividas.
Técnica
La técnica que se utilizó para la investigación fue la entrevista
semiestructurada, la cual es definida de la siguiente manera: “se basan en una
guía de asuntos o preguntas y el entrevistador tiene la libertad de introducir
preguntas adicionales para precisar conceptos u obtener mayor información
sobre los temas deseados (es decir, no todas las preguntas están
predeterminadas)” (Hernández: 2006, p. 597).
En total se realizaron nueve entrevistas, la selección de los participantes se
realizó contemplando las siguientes características: persona sin distinción de
sexo y edad que tuvieran algún tipo de discapacidad y que tuvieran un empleo
–formal e informal-, de igual forma se entrevistó a familiares de personas con
discapacidad que contaran con un empleo y a tres instituciones que trabajan
en torno a la discapacidad.
El objetivo de las entrevistas fue conocer y describir la experiencia vivida por
las personas con discapacidad en el ámbito laboral, contemplando los retos a
los que se han tenido que enfrentar por motivo de discriminación, así como la
percepción de su contexto familiar para conocer el impacto que ha tenido el
trabajo o empleo en la persona y en su contexto social y familiar, cabe
mencionar que una de las instituciones que participo en la investigación no
cuenta con un programa establecido dirigido a la inclusión labora, sin embargo
realizan acciones enfocadas a que sus usuarios puedan tener la oportunidad
de conseguir un empleo.
Se considera importante mencionar que para respetar la confidencialidad de
las entrevistas se cambiaron los nombres de los participantes, tanto de los
participantes individuales-particulares como de las personas entrevistadas en
las instituciones.
186

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

A continuación se presentan las categorías que sobresalen en las entrevistas
realizadas a las personas y a familiares, y los resultados obtenidos de cada
una.
•

Avances en la inclusión laboral de personas con discapacidad

Antes de continuar se considera importante señalar que esta categoría estuvo
presente tanto para las entrevistas personales como en las entrevistas a
instituciones y el motivo por el cual se incluye en este apartado es porque cree
que es un poco más enriquecedor la percepción de las personas.
En primera instancia se presentan dos fragmentos de las entrevistas
realizadas, el primero de ellos evoca a lo referido por una persona con
discapacidad que actualmente labora en una empresa, mientras que la
segunda cita corresponde a un familiar de una persona con discapacidad.
Al cuestionarles acerca de los avances que se tienen en el contexto nacional y
local acerca de la inclusión laboral de este sector de la población, Cesar
refiere: la persona de una de las instituciones refiere: “(…) entonces no creo
que estemos tan mal, pero no creo que haya mucha gente… no sé si porque
la misma gente no se atreva a solicitar un empleo o porque las empresas no lo
hagan” (Cesar, persona con discapacidad, comunicación personal, 22 Mayo
2015)
Como se puede apreciar, para Cesar en lo que respecta a los avances que se
han logrado en el tema este tema aún falta mucho por hacer, en la misma
línea a lo expresado por Cesar se presenta el sentir de Adriana quien es
madre de una persona con discapacidad intelectual quien se encuentra en
formación laboral en una institución y que tiene la posibilidad de acceder a un
trabajo estable a raíz del trabajo realizado por la institución en materia de
inclusión laboral
Si, el día de hoy me di cuenta que sí, que pensé que estábamos a
nivel uno y hoy me di cuenta que estamos en nivel diez por decir
algo, siempre dicen: dale una numeración del uno al diez y hoy me di
cuenta que estamos en el diez (Adriana madre de persona con
discapacidad, comunicación personal, 3 junio 2015).
Complementando lo anterior en las siguientes citas se aprecia el sentir de dos
personas que trabajan en instituciones que atienden a personas con
discapacidad, al cuestionarles acerca de su percepción en cuanto a avances
se refiere Paola menciona: “pues no como quisiéramos, verdad no ha habido
muchos avances, al menos aquí en Juárez no, en lo que nosotros nos ha
tocado estar solicitando no es mucho” (Paola, personal de institución,
comunicación personal, 3 junio 2015).
Por otro lado y en relación con lo expresado por Paola, Norma comenta que:
“si se ha avanzado pero no al cien, o se ano como quisiéramos” (Norma,
personal de una institución, comunicación personal, 29 mayo 2015).
187

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

En lo que respecta a la percepción de las tres partes – personas con
discapacidad, familiares e instituciones – de esta categoría todas llegan a la
misma conclusión: se ha avanzado muy poco en el tema de la inclusión
laboral de personas con discapacidad, a pesar de que se están abriendo
espacios aún falta mucho por hacer, aún siguen estando presentes los
prejuicios tanto de los empleadores como de los empleados ya inmersos en
los centros laborales.
•

Beneficios económicos

Dentro de los principales beneficios que genera un empleo se encuentra la
remuneración económica, en el caso de las personas con discapacidad esto
les permite como a cualquier otra persona adquirir bienes materiales,
costearse su alimentación, vestido y momentos de diversión y esparcimiento,
además de ser independientes económicamente de sus familias, y poder
contribuir al gasto familiar, prueba de ello son los resultados que a
continuación se presentan.
En este primer fragmento se puede observar que el beneficio económico de
un empleo no solo tiene impacto en la persona, sino que también es de
utilidad para la economía familiar: “cuando trabaja sábado y domingo hay
veces que si le dan como sus cien pesos y a mí me da cuarenta, esos
cuarenta él ande donde ande y se gaste lo que se gaste él a mí siempre me
da mis cuarenta pesos” (Alejandra madre de persona con discapacidad,
comunicación personal, 31 mayo 2015), de igual manera para la familia de
Erika, el ingreso de su hijo es un apoyo en la economía familiar : “(…) pues
para su ropa, sus zapatos o algo para la casa, ¿entonces el trabajo del él
también ha traído beneficios económicos a la familia? Sí, porque a veces
ayuda con los gastos de la casa” (Erika, madre de persona con discapacidad,
comunicación personal, 31mayo 2015).
Complementando lo anterior se expone lo mencionado por Roberto, quien
refiere que el dinero que gana trabajando lo utiliza para comprar insumos
personales: “¿Por qué te gusta trabajar? por el dinero, ¿Qué haces con el
dinero que ganas? Ahorro ¿Para qué estas ahorrando? Para comprarme lo
que quiera ¿Y qué quieres comprarte? Compro calzones, calcetines, ropa
(…)” (Roberto, persona con discapacidad, comunicación personal 31mayo
2015).
Sin embargo no en todos los casos el beneficio económico ha sido para
ambas partes, existen casos en los que la misma familia se aprovecha de la
persona y se queda con el dinero de ésta, con lo que se debe de tener
cuidado y vigilar este tipo de acciones que pueden caer en la explotación
En el caso de un chico de ahí de maquila…la familia lo estaba ahora
sí que se diría explotando o sea tu trabajas y yo te quito el dinero y
no te dejo nada, y el muchacho dentro de su discapacidad el
entendía me están dejando con cincuenta pesos (Paola, personal de
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una institución, comunicación personal, 3 junio 2015).
Tal y como se observa en la cita anterior y según lo referido por la
entrevistada la familia estaba abusando de la persona con discapacidad al
dejarlo con una mínima parte de sus ingresos, situación que a pesar del
seguimiento proporcionado por la institución y la empresa en la cual laboraba
la persona siguió presentándose hasta que la misma persona opto por dejar
de trabajar, ya que no obtenía beneficio alguno de ello.
•
Beneficios personales
Además de los beneficios económicos también se presentan los beneficios
personales, que para las personas con discapacidad puede ser tal vez de los
más importantes, ya que les permite interactuar con otras personas y
socializar a la vez que aprenden algo nuevo cada día dentro de sus funciones
laborales.
En esta primera cita se puede ampliar lo antes mencionado, Cesar refiere que
además de los beneficios económicos también tiene beneficios personales:
“beneficios… pues todos verdad, económico, en mi salud me he sentido muy
bien, todo ese tipo de beneficios que, que puede tener pues el que te
incluyas en la sociedad” (Cesar, persona con discapacidad, comunicación
personal, 22 mayo 2015).
Ampliando lo anterior, Leonel también refiere que contar con un trabajo ha
traído a su vida consecuencias positivas, como el hacer las cosas que le
gustan: “bueno el impacto o el beneficio que he tenido en mi vida es que… me
siento perfectamente, hago cosas que me gustan ya por… más de treinta
años aquí [centro laboral de la persona] y me siento pleno, completo” (Leonel,
persona con discapacidad, comunicación personal, 25 mayo 2015).
Un claro ejemplo de que el empleo tiene beneficios personales para personas
con discapacidad y que incluso les ayuda como una especie de terapia son
los siguientes comentarios
En primera instancia Adriana refiere que el trabajo le ha ayudado a su hijo en
el sentido de la independencia: “él es una persona independiente, que se
desenvuelve solo y que trata de aprender y ser mejor, y que también se está
integrando a una sociedad, a lo mejor está batallando un poquito pero lo está
logrando” (Adriana, madre de persona con discapacidad, comunicación
personal, 3junio 2015).
Complementando lo expresado por Adriana, Laura quien trabaja en una de las
instituciones, refiere que el trabajo además de los beneficios económicos,
también trae consigo beneficios personales y eso se refleja en la forma en que
los usuarios de la institución realizan su trabajo: “(…) hacen su trabajo con
calidad, o sea ellos se sienten tan contentos de pertenecer porque ellos son
de la empresa que hacen su trabajo así con mucha concentración” (Laura,
personal de una institución, comunicación personal, 3 junio 2015).
Por lo que se puede concluir que además de beneficios económicos, el contar
189

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con un empleo trae consigo beneficios personales que a su vez le permiten a
la persona con discapacidad sentirse parte de la sociedad y continuar
realizando las labores y actividades que le permiten ir eliminando
paulatinamente las barreras sociales en su contexto más próximo.
•
Conocimiento de programas y/o políticas de inclusión laboral
Esta categoría se consideró que es de suma importancia puesto que a pesar
de que el Estado ha implementado acciones para favorecer la inclusión de
personas con discapacidad en el contexto laboral, existen factores que no han
permitido que se avance en el tema, uno de ellos y que se refleja en las
siguientes citas es la falta de conocimiento de la población de dichas
acciones, por otro lado la no implementación de los programas en la
localidad–como ya se mencionó en uno de los apartados de la investigación,
el programa de Abriendo Espacios es un claro ejemplo de una estrategia del
Estado y que a pesar de la cantidad de personas con discapacidad que
habitan en Ciudad Juárez el programa no se ha implementado en la localidad–
además de la falta de difusión de los programas que se implementan en la
ciudad, tal y como se aprecia en el siguiente fragmento: “Se oye, se dice
mucho que van a integrar y todo pero… puedo oír muchas cosas pero la
realidad es otra” ( Adriana, madre de persona con discapacidad, junio 2015).
En la siguiente cita se refleja la falta de difusión de las acciones
implementadas por el Estado, ya que la persona sabe del beneficio, sin
embargo desconoce si aún se encuentra vigente
(…)Para las empresas pues… no sé si todavía exista ese beneficio,
pero si incluyen a una persona con discapacidad en su empresa creo
que les da el gobierno apoyo o les cobran menos impuestos algo así
y pues es una ventaja que podrían utilizar (Cesar, persona con
discapacidad, comunicación personal, 22 mayo 2015)
Complementando lo referido por Cesar, Aida menciona tener conocimiento de
las acciones emprendidas por el Estado para impulsar la inclusión laboral de
personas con discapacidad
Fíjate yo vi en la tele que si contrataban a una persona con
discapacidad le daban a él… bueno a la empresa un... dinero, ¿y
yo!? A mí no, o sea si hay a quienes ocupan pero a mí, así como
yo… no hay (Aida, persona con discapacidad, comunicación
personal, 29 mayo 2015).
Sin embargo el hecho de que exista cierto conocimiento de las acciones que
se están implementando para lograr la inclusión laboral de personas con
discapacidad, no quiere decir que las empresas estén interesadas en obtener
los beneficios que se promueven, un ejemplo de ello – del conocimiento que
tienen las personas acerca de estas acciones y de la falta de interés por parte
de las empresas- se muestra a continuación
(…) incluso hemos ido a empresas y se les ha dicho: hay beneficios
fiscales si usted tiene una persona contratada con discapacidad, si y
los conocen porque los hemos llevado y si dicen: si lo sabemos pero
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�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

no los vamos a contratar o sea… no están ajenos a esa situación,
pero son sus políticas y bueno ok (…) (Paola, personal de una
institución, comunicación personal, 3 junio 2015)
Las últimas dos citas se considera que tienen relación con la categoría de
avance en la inclusión laboral de personas con discapacidad, puesto que si
hay acciones–pocas– pero no se les ha dado la difusión o importancia para
que cada vez más empresas se sumen al grupo de empresas incluyentes, si
se han puesto en marcha estrategias, pero algo está faltando.
•

Discriminación

Entre los obstáculos más recurrentes a los que se tienen que enfrentar las
personas con discapacidad es la discriminación, esta se presenta en distintos
ámbitos: social, escolar y en este caso también en el laboral. Los participantes
en la investigación señalaron haber sido víctimas de actos de discriminación
por lo menos en uno de los tres ámbitos antes señalados.
En lo que respecta al ámbito escolar, si bien es cierto que no se le puede
negar la educación a una persona con discapacidad, aún falta mucho por
hacer para que las escuelas no solo acepten matricular a los alumnos, sino
que se conviertan en escuelas incluyentes que brinden las mismas
oportunidades para todos sus alumnos, es necesario pasar de la integración a
la inclusión.
A veces no pueden ingresar a una secundaria por su misma
discapacidad, porque la secundaria no los recibe, o los recibe y al
tiempo los va dejando afuera o sea: ándate afuera con el intendente
ayudando o jugando, porque yo maestro no te puedo atender, a
veces por el número de alumnos que tienen, a veces porque el
mismo maestro no quiere verdad, hay que ser sinceros (Paola,
personal de una institución, comunicación personal, 3 junio 2015)
Por lo tanto si en las escuelas regulares no los aceptan – y en ocasiones por
el tipo de discapacidad que presentan los menores– los padres se ven
orillados a buscar instituciones donde sus hijos convivan con iguales –niños y
niñas con discapacidad– lo que limita la socialización con su contexto y es una
barrera para la inclusión, tal y como lo menciona Adriana: “(…) algunos
obstáculos es de que la sociedad muchas veces no los acepta o bien am… no
hay escuelas… que, como le podría decir… suficientes para personas con
discapacidad” (Adriana, madre de persona con discapacidad, comunicación
personal, 3 junio 2015).
El siguiente fragmento de entrevista realizada a una persona de una
institución que trabaja el tema de la discapacidad, refleja la falta de
oportunidades en el ámbito laboral que se le brinda a este sector de la
población
(…) hemos ido a otras y pues no hay ahorita, no se puede… este son
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�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

con discapacidad, no van a hacer bien el trabajo, o sea no se dan la
oportunidad de conocerlos […] hubo una empresa que nos dijo: es
que se nos puede pegar, entonces ¿cómo una discapacidad se te va
a pegar?, claro que no y nosotros decimos: esta empresa ni para que
volverla a pisar (Paola, personal de una institución, comunicación
personal, 3 junio 2015) .
Por lo tanto a menores espacios de inclusión laboral mayor segregación de
este sector y por lo tanto mayor marginación.
Quiero encontrar un trabajo para ganar dinero y no, o sea es difícil,
con mi situación es difícil….mi brazo, es mi brazo, ayer precisamente
fui a una maquila y me vieron el brazo: y sabe que bye, así, la
guardia me dijo: ¿sabes qué? con tu brazo no vas a poder hacer lo
que hacen aquí adentro (Aida, persona con discapacidad,
comunicación personal, 29 mayo 2015).
•
Infraestructura no adecuada
Otro de los obstáculos a los que se tiene que enfrentar una persona con
discapacidad a lo largo de su vida es la falta de infraestructura para facilitar el
acceso o bien la infraestructura con la que se cuenta no es la adecuada y al
momento de construirse el edificio –por ejemplo– se tomó poco en cuenta las
características que este debe de tener para que una persona con
discapacidad pueda acceder a él.
Otro aspecto importante es la falta de empatía que tiene la población al utilizar
la poca infraestructura con la que cuenta la ciudad – como rampas y cajones
exclusivos – lo que a su vez dificulta la inclusión de este sector vulnerado.
(…) iba a algún lugar y no cabía mi silla de ruedas, o no había
rampas o batallaba con esas cuestiones, básicamente es con lo que
más he batallado, que algunos espacios no están adecuados a mi
condición (…) cuando yo entré a la escuela rampas y accesos
estaban un poco dañados…. Si había pero estaban muy deterioradas
y… conforme pasaron los… los semestres fueron mejorando toda la
infraestructura, y en por ejemplo aquí en el trabajo en algunas
sucursales si batallo por ejemplo para entrar al baño o así porque no
están adecuadas (Cesar, persona con discapacidad, comunicación
personal, 22 mayo 2015).
Complementando lo referido por Cesar, Leonel concuerda que la falta de
infraestructura es uno de los obstáculos con los que tiene que lidiar día a día,
al cuestionarle acerca de los principales retos u obstáculos a los que se ha
tenido que enfrentar en su vida diaria y en el ámbito laboral su respuesta fue:
“bueno, lo clásico no, lo que todo el mundo dice la infraestructura de la ciudad,
la infraestructura del trabajo” ( Leonel, persona con discapacidad,
comunicación personal, 25 mayo 2015)
De igual forma Norma considera que la falta de infraestructura es un gran
problema para las personas con discapacidad, y que no solo se presenta en
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�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

instituciones como escuelas, bancos, hospitales o lugares públicos, sino
también en instalaciones de gobierno– que deberían estar ya adaptadas y ser
de fácil acceso para toda la población.
Vemos las oficinas de gobierno nuevas, fuimos a hacer la revisión y
claro que no, todavía hay muchas cosas que no quedaron bien,
entonces tenemos los edificios, tenemos el recurso, pero pues que
les cuesta hacer la rampa desde un principio bien a realizarla
(Norma, personal de una institución, comunicación personal, 29 mayo
2015).
En lo que concierne a la infraestructura Ciudad Juárez no es una ciudad
inclusiva, aún falta mucho por hacer en términos de accesibilidad empezando
por edificios públicos y transporte y se considera que los fragmentos
anteriores son prueba de ello.
•

No discriminación

Si bien en el ámbito laboral aún existen prejuicios por parte de algunas
empresas, hay otras que brindan la oportunidad de un empleo en igualdad de
condiciones a las personas con discapacidad, respetando así sus derechos y
permitiéndoles salir adelante y desarrollándose como persona. Ello se logra
con la sensibilización y empatía no solo de quien contrata a la persona, sino
del contexto laboral, es decir los otros empleados- categoría que se vincula
con la de capacitación y/o sensibilización a empleados de los centros
laborales, que se abordará en el siguiente apartado.
Ampliando y confirmando lo antes mencionado al preguntarle a Leonel si ha
sufrido discriminación por parte de sus compañeros de trabajo refiere lo
siguiente:
Eh realmente no, en los puestos que he desempeñado fuera de [su
actual centro laboral], por ejemplo he sido oficial del registro civil, he
sido capacitador del IFE, he sido maestro de preparatoria y en
ninguno me he sentido discriminado o me he sentido menos que
nadie (Leonel, persona con discapacidad, comunicación personal, 25
mayo 2015).
Paola también refiere que los usuarios de su centro laboral no sufren
discriminación por parte de los compañeros de trabajo de las empresas en
donde se encuentran los usuarios laborando.
(…)Y ahí los tratan muy bien, los respetan, sus ritmos de trabajo y
como saben que son con discapacidad saben que como ahorita te
está trabajando muy bien, el día de mañana puede estar… por su
misma discapacidad o sea retroceder un poquito, luego volver a
hacerlo, pero todo eso lo han respetado, o sea es una maquiladora
que nos ha respetado mucho (Paola, personal de una institución,
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�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

comunicación personal, 3 junio 2015).
En el caso de las entrevistas realizadas en las instituciones se suman a lo
anterior las siguientes categorías:
•

Adecuaciones o adaptaciones en el contexto laboral

En esta categoría se encontró que las empresas han comenzado a
preocuparse por la infraestructura de los centros laborales y han iniciado
con la etapa de adaptación no solo de las instalaciones, sino también del
equipo con el que cuentan, para ampliar lo anterior se exponen
fragmentos de dos entrevistas distintas realizadas a dos instituciones
distintas y que son un claro ejemplo de lo que se acaba de exponer
Más empresas (…) se están preocupando en adaptar primero las
instalaciones en las empresas y luego ya viene el siguiente paso a la
inclusión, un caso es aeropuerto, ellos ya se acercaron a nosotros
para que les asesoráramos en rampas, en barras de seguridad, (…)
a qué altura deben de estar los escritorios, a qué distancia deben de
estar los sanitarios y las puertas para personas con discapacidad, ya
se hizo la adaptación, ahora sigue la inclusión (Norma, personal de
una institución, comunicación personal, 29 mayo 2015).
En la siguiente cita se puede rescatar que las empresas no solo se están
preocupando por la accesibilidad al centro laboral, sino también por hacer de
su empresa una empresa inclusiva y no solo integradora, al adaptar la
maquinaria para que cualquier persona– incluyendo una persona con
discapacidad–pueda operarla y realizar el producto que en ella elaboran: “(…)
cuando nos contrataron a un chico con discapacidad motriz él no movía su
mano derecha, tenía problemas y la misma maquiladora hizo una adaptación,
para que el trabajo que él iba a hacer lo hiciera con una sola mano (Paola,
personal de una institución, comunicación personal, junio 3 2015).
Por lo que se considera que poco a poco se ha avanzado, aunque como se
mencionó en apartados anteriores aún falta mucho por hacer.
•
Capacitación y/o sensibilización a empleados de los centros
laborales
Como instituciones que trabajan el tema de la discapacidad – y aunque no
todas tienen un programa de inclusión laboral establecido– entre las acciones
que emprenden para favorecer la inclusión laboral se encuentran platicas o
talleres de sensibilización que ofrecen a los centros laborales para que las
personas con discapacidad puedan –y deben – ser tratadas de manera
equitativa: “(…)hay empresas o escuelas que se nos han acercado y nos
piden sensibilización, nos piden este… ahora sí que asesoría y se les da, se
les da la plática, incluso si hay que ir psicología va psicología” (Norma,
persona de una institución, comunicación personal, 29 mayo 2015).
Con lo anterior se puede observar que las empresas que se están
preocupando por ser empresas incluyentes, no solo se evocan al tema de la
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�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

infraestructura, sino también buscan generar un ambiente agradable de
trabajo para todos sus empleados – incluyendo a las personas con
discapacidad– lo que genera que algunos de los entrevistados mencionen que
no se han sentido discriminados en su centro laboral por sus compañeros de
trabajo.
(…) nuestro trabajo ya como instructores es la sensibilización, que
aprendan que es la inclusión, qué es la discapacidad y que a lo mejor van
a tener un muy bien día y a lo mejor van a tener días malos los
muchachos (Laura, personal de una institución, comunicación personal, 3
junio 2015).
Para lograr que cada vez más empresas o instituciones se interesen por ser
incluyentes, es necesario que exista este tipo de capacitación, en donde
además de brindar información se favorezca a la concientización y
sensibilización social.
•
Empresas o instituciones incluyentes
Como bien se sabe la principal fuente de empleo en Ciudad Juárez es la
industria maquiladora, y podría pensarse que es quien más tiene apertura
hacia la inclusión laboral de personas con discapacidad, sin embargo existen
empresas de otros giros que también se están preocupando por ser empresas
incluyentes, según datos obtenidos durante las entrevistas las empresas que
actualmente tienen en su nómina a personas con discapacidad van desde
maquiladoras, tiendas de autoservicio, tiendas departamentales, bancos,
universidades, hoteles, cines y restaurantes por mencionar algunas. Lo cual
es de aplaudirse ya que existe diversidad en el giro de empresas incluyentes,
sin embargo no sucede lo mismo en cuanto a la cantidad de las mismas.
(…)bueno empresas ahorita son como tres las que se han acercado,
empresas maquiladoras, la más fuerte y la que si ya contrato a
personas es LEAR[…]también ya nos están pidiendo de Starbucks,
de Autopronto…este de algunas cadenas comerciales[…]El instituto
de… se me fue el nombre perdón… el de programa paisano, ellos
también los contratan por temporadas, cada vacaciones, otra
empresa que se me paso es Cinemark, ellos también nos han
mandado este… de hecho hay dos chicos trabando ahí […]también
nos han hablado por ejemplo de…centros comerciales como
Liverpool para fechas especiales, navidad… este a envolver regalos (
Norma, personal de institución, comunicación personal, 29 mayo
2015).
Ampliando lo anterior Paola refiere que el giro de las empresas con las cuales
su centro laboral tiene vinculación para la colocación de personas con
discapacidad es diverso, desde hoteles hasta guarderías, además mencionó
que procuran ir haciendo vínculos con otras empresas para que los usuarios
de la institución en la cual trabaja puedan tener acceso a empresas de
diversos giros y aprender más cosas.
195

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

•

(…) nosotros tenemos mayormente hoteles, una maquiladora, una
guardería (…) vamos a empezar a trabajar con el Smart, ahorita
tenemos una lista de nueve alumnos que Smart la próxima semana
me parece nos va a empezar a llamar de dos en dos alumnos para
las entrevistas, primero se va a iniciar como formación laboral como
lo hacemos en otras empresas, pero en un lapso de dos o tres
meses contratarlos. (Paola, personal de institución, comunicación
personal, 3 junio 2015)
Tipo de discapacidad que tiene más posibilidad de ser incluida en el
ámbito laboral

En lo que respecta a este rubro los resultados de la investigación fueron
diversos, se considera que todo depende del tipo de discapacidad que se
presente mayormente en la institución, ya que de ello dependerá la colocación
de los usuarios.
(…) aquí se ha dado que llega mucho la discapacidad intelectual, la
motriz un poquito menos y por ejemplo autistas menos, tenemos dos
autistas nada más. Pero sin embargo ha sido… te digo en la
maquiladora tenemos este chico con discapacidad motriz, lo contrató,
nos han contratado a los demás con discapacidad intelectual que
entra pues el síndrome Down, pero ha sido mayormente
discapacidad intelectual porque son los alumnos que tenemos… que
aquí en la escuela tiene mayor número, pero no ha habido… te digo
el caso de este chico que su brazo derecho no lo movía para la
maquila no fue impedimento eso al contrario (Paola, personal de una
institución, comunicación personal, 3 junio 2015).
Corroborando lo mencionado al inicio de este apartado se muestra lo
expresado por Norma quien al cuestionarle acerca del tipo de discapacidad
que según su experiencia tiene más posibilidades de ser incluida en el ámbito
laboral mencionó lo siguiente:
La discapacidad física, cuando es intelectual es muy muy difícil, la
física si ya sea que falte movilidad en un miembro o que sea una
paraplejia, este… la parte de arriba está bien o también puede ser
que sea discapacidad visual o auditiva y todo lo demás pues está
“bien”, pero si cuando hay una discapacidad intelectual es muy difícil
que los acomodemos (Norma, personal de una institución,
comunicación personal, 29 mayo 2015).
Por lo que se puede concluir que la discapacidad no es un impedimento para
poder desempeñar un trabajo, siempre y cuando existan las condiciones
necesarias para que las personas puedan realizarlo.

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Resultados de la investigación
Durante la investigación de campo se obtuvo como resultado que el proyecto
denominado Abriendo Espacios no se implementa en la localidad por
cuestiones de falta presupuesto y de personal, sin embargo el auxilio que
proporciona la dependencia para personas con discapacidad es únicamente la
recepción de currículo de personas interesadas en la obtención de un empleo
y posteriormente si una empresa se acerca solicitando personal, entre ellos
personas con discapacidad se les notifica a los posibles candidatos, así
mismo se publica en las instalaciones de la dependencia las vacantes en las
instalaciones de las empresas que aceptan a personas con discapacidad y
que se encuentran en proceso de contratación, dentro de esta información en
algunos casos se especifica el tipo de discapacidad que aceptan las
empresas, pero en otros casos no.
En la localidad aunque no se difundan los programas –pocos– que existen
para incentivar la inclusión laboral, existen instituciones preocupadas por este
sector de la población y que buscan no solo la rehabilitación física de la
persona– aún sigue estando presente la concepción de la discapacidad desde
el modelo médico– sino la inclusión social, educativa, cultural y laboral de las
personas con discapacidad, que con pocos recursos tanto humanos como
financieros han podido sacar adelante proyectos– o realizar acciones– que
buscan el beneficio que un empleo puede proporcionar, no solo económico
sino personal.
Cada vez más empresas se interesan – por diversas razones que se tendría
que investigar si es por ser acreedores a beneficios fiscales o por una
verdadera responsabilidad social–
en ser incluyentes, adaptar sus
instalaciones y sensibilizar a sus empleados para generar espacios en los que
la diversidad no sea un problema u obstáculo para el desarrollo de las
personas, sin embargo aún falta mucho por hacer, es necesaria la difusión de
los programas a favor de la inclusión laboral, y que lleguen los recursos
necesarios para que programas que emanan del gobierno federal y estatal
también se implementen a nivel municipal.
Conclusiones
A pesar de que en México se ha avanzado en el tema de la legislación con
respecto a la inclusión de las personas con discapacidad, en la
implementación no se observan grandes avances en lo que concierne al
ámbito laboral, puesto que los principales programas o estrategias derivadas o
vinculadas con las políticas sociales como el denominado “Abriendo Espacios”
no se implementa en la localidad, únicamente en la capital del Estado, por lo
que diversas instituciones deben hacerse cargo de aspectos que el Estado ha
sido incapaz de dar respuesta, tal es el caso de la inclusión laboral de
personas con discapacidad, instituciones que a pesar de la escases de
recursos con los que cuentan, intentan satisfacer la necesidad de un empleo a
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través de programas o acciones dirigidas a fomentar la no discriminación
laboral por motivo de discapacidad mediante la búsqueda de empresas que
busquen la igualdad y equidad de oportunidades.
Es necesario que las acciones del Estado comiencen a operativizarse, no se
queden únicamente en los planes de desarrollo, leyes y tratados
internacionales para decir: se está haciendo algo por la inclusión de personas
con discapacidad.
Como reflexión personal me gustaría detenerme y poner en la mesa el tema
de los beneficios fiscales a las empresas que contraten a personas con
discapacidad, personalmente considero que si es un derecho de todo
ciudadano tener acceso a la salud, empleo y vivienda–entre otras muchas
cosas– ¿por qué otorgar beneficios a empresas por cumplir con lo establecido
en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y en otros tantos
tratados de los cuales México es firmante, si lo que se busca es la no
discriminación hasta cierto punto con eso se sigue fomentando, porque crea
esta pregunta ¿ Las empresas están contratando a personas con
discapacidad por los beneficios fiscales– y otros beneficios a los que pueden
ser acreedoras– o porque existe en verdad una empatía con este sector de la
población y se busca el desarrollo pleno de las personas?
En teoría no debería de existir estos estímulos a las empresas puesto que es
un derecho de toda persona tener un empleo y no ser discriminado, en este
sentido se cae en la concepción de estar “premiando” a las empresas por
cumplir la ley.
Sin embargo no estoy en contra de dichos beneficios– si es que es la única
forma de “obligar” a las empresas a contratar a personas con discapacidad.
Considero que pueden existir otras acciones para lograr la inclusión laboral de
personas con discapacidad, acciones que tal vez en otra investigación puedan
abordarse.
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199

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Narco-cultura y poder: Análisis de su significado a través
de redes semánticas en jóvenes universitarios.
56

Ana María López Gallegos
57
Cecilia Vázquez García ,
58
Luis Eduardo Pérez Ortiz
59
Laura Patricia Gutiérrez Zapata .

Resumen
El objetivo de esta investigación es describir las redes de significado que los
estudiantes universitarios han elaborado acerca de la narco-cultura, la
violencia y el poder. Se han seleccionado estos estímulos tomando en
consideración que son objetos sociales con los cuales los sujetos se
relacionan en la vida cotidiana. De acuerdo a varios autores se considera que
el significado contiene elementos afectivos y de conocimiento que reflejan la
imagen del mundo y la cultura que tienen los sujetos. Metodología: se aplica la
metodología de redes semánticas para las palabras estímulo seleccionadas a
una muestra de 218 jóvenes estudiantes universitarios; resultados
preliminares indican que la principal asociación a la narco-cultura por parte de
los sujetos se encuentra en las drogas, violencia, dinero, armas, muerte,
corridos, poder y narcotráfico, todas ellas con una connotación negativa,
quedando fuera del núcleo de la red y con menor peso semántico la pobreza,
el desempleo y la educación. En el caso del poder, éste se asocia con cargas
afectivas negativas, neutras y positivas así por ejemplo dentro de las positivas
están liderazgo, en las neutras, influencia y fuerza, y dentro de las negativas
se pueden encontrar riqueza, dominio, abuso y corrupción. Por último los
significados más directamente asociados a la violencia son golpes, maltrato y
muerte, asociando a la familia como la principal institución involucrada en este
concepto. En el significado de la violencia también son relevantes el dolor y el
daño. Conclusiones preliminares indican que la narco-cultura y la violencia
son percibidos y significados por los jóvenes con una carga afectiva negativa,
en ambos casos aparece el significado muerte que implica destrucción,
aniquilamiento, también se encuentran asociadas las palabras miedo y dolor,
en cuanto al poder la percepción en primer término es más negativa que
neutra o positiva, concibiendo el ejercicio del poder por parte del Estado al
que se visualiza de forma negativa quedando dentro del núcleo de la red la
palabra corrupción.
Palabras clave: redes semánticas, violencia, narco-cultura, poder, jóvenes.
56

Escuela de Psicología. Universidad Autónoma de Coahuila.
Escuela de Psicología. Universidad Autónoma de Coahuila
58
Escuela de Psicología. Universidad Autónoma de Coahuila
59
Escuela de Psicología. Universidad Autónoma de Coahuila
57

200

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Introducción
Para Briceño-León (2002) la violencia social urbana es un fenómeno
relativamente reciente en la sociedad contemporánea, especialmente en
América Latina; ésta se presenta como una problemática compleja en la cual
están implicados diversos factores causales. La violencia social urbana
destaca por su letalidad y se constituye en la primera causa de muerte en la
región entre las personas de 15 a 44 años de edad (OMS, 1999. Citado por
Briceño-León, 2002:1).
Según lo reporta la OPS en su Informe Mundial sobre Violencia y Salud (2003)
en el año 2000, se produjeron a nivel mundial unos 199 000 homicidios de
jóvenes (9,2 por 100 000 habitantes)…., un promedio de 565 niños,
adolescentes y adultos jóvenes de 10 a 29 años de edad mueren cada día
como resultado de la violencia interpersonal. Las tasas de homicidios varían
considerablemente según la región y fluctúan entre 0,9 por 100 000 en los
países de ingreso alto de Europa y partes de Asia y el Pacífico a 17,6 por 100
000 en África y 36,4 por 100 000 en América Latina (OPS, Informe mundial
sobre violencia y salud, 2003).
De acuerdo a estos datos América Latina presenta los índices de homicidio en
población joven (10-29 años) más altos del mundo (34.6 por 100000
habitantes), este dato evidencia la forma en que la violencia ha afectado a la
región. En contraste las tasas más bajas corresponden a Europa Occidental y
algunas zonas de Asia y El Pacífico en donde se puede registrar una tasa de
0-1.99 homicidios por 100, 000 habitantes.
El Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO), a través del
grupo de trabajo Sociedad y Violencia, ha considerado que las dimensiones
que deben tomarse en cuenta al abordar la problemática de la violencia son:
la pobreza y el empobrecimiento, la exclusión escolar y laboral, las nuevas
generaciones urbanas y el quiebre de expectativas, la disponibilidad de armas
de fuego y la construcción de la masculinidad, los costos sociales de la
violencia y el temor a ser víctima de delitos, violencia ciudadana y violencia
policial, el sistema penal y de justicia (Briceño-León, 2002). De acuerdo a este
mismo autor esta violencia responde más a causas de tipo económico y
social, que políticas, que se dispara a partir de la década de los noventa, tanto
en países que habían tenido tasas bajas de homicidios y muertes violentas
como en aquellos que ya habían tenido tasas altas (p. 14).
Un comparativo internacional publicado por el Instituto de Geografía y
Estadística (México), refiere que en México en el periodo 2001-2003 hubo un
total de 33567 muertes accidentales y violentas, de éstas el 44.3% se
debieron a accidentes de transporte y el 29.9% fueron por homicidios, 11.6%
por suicidios, y 14.2% de muertes por otras causas; estas cifras fueron
201

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

rebasadas por Brasil ya que en el periodo 2000-2002, hubo un total de 97501
muertes accidentales y violentas, de éstas el 48.9% corresponde a muertes
por homicidios. Sin embargo esta cifra porcentual fue mucho más alta en
Guatemala, ya que en el periodo 2001-2003 el 75% de las muertes
accidentales y violentas (3739) quedaron clasificadas como homicidios
(INEGI, 2009).
En México particularmente el incremento de la violencia y la muerte por
agresiones en hombres jóvenes se incrementa a partir del año 2007, pasando
de 7 mil 776 a 24557 en 2011, cifra citada por el Inegi en el documento
Registros vitales: mortalidad, descendiendo ligeramente en el año 2011, no
habiendo datos oficiales para el año 2013 y 2014 (Laurell, 2014). Estos datos
muestran que hubo una sobre-mortalidad entre el año 2008 y 2012 de 53730
fallecimientos, cifra que se ubica como víctimas de la guerra contra el
narcotráfico iniciada por el gobierno federal en diciembre del 2006.
Ante este contexto una de las preocupaciones que ha surgido
específicamente en relación a la violencia social es el asunto de la
inseguridad, de cuántas personas u hogares en una región determinada han
sido víctimas de un delito, qué cambios han efectuado en su estilo y forma de
vida, qué percepción se tiene de los cuerpos policiacos, entre otros temas,
situación que ha generado que en diversos países de América Latina se
hayan instrumentado encuestas de victimización en años recientes.
Manrique (2006) afirmaba ya en el 2006 que la inseguridad era el mayor foco
de preocupación de los latinoamericanos –después de la economía-, que en el
año 2003 la región había registrado el mayor número de secuestros en el
mundo (75%) y que un 74.5% de los habitantes de las grandes ciudades
latinoamericanas experimentó algún acto de tipo delictivo.
En el año 2013, en México, se publicaron los resultados de la Encuesta
Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública –ENVIPE-,
tales resultados muestran que en el 32.4% de los hogares mexicanos ha
habido al menos una víctima de violencia y que se realizaron 27,769,447
delitos en personas mayores de 18 años, de los cuales en el 92.1% no se
realizó una averiguación previa. En cuanto a la percepción de la inseguridad
por parte de la población mayor a 18 años, ésta se presentó en el 72.3% de
los casos, (ENVIPE, 2013).
El problema de la inseguridad es de tal dimensión que en las encuestas
realizadas en algunos países ocupa un primer lugar, por arriba del desempleo
y la pobreza, así por ejemplo en la Encuesta citada anteriormente un 57.8%
de la población de 18 años y más, manifestó como principal preocupación el
tema de la inseguridad, seguido del desempleo en un 46.5% y en tercer
término la pobreza con un 33.7%. Igualmente en las entidades federativas
hubo un aumento en la sensación de inseguridad.
202

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Se podría afirmar entonces que violencia e inseguridad cursan una dinámica
paralela, de tal forma que cuando se hace referencia a las estadísticas sobre
incidencia delictiva estamos refiriéndonos a inseguridad y a violencia social,
no obstante la violencia social es un fenómeno complejo que comprende
diversos aspectos de la vida social, no solo se refiere a número de delitos sino
que también refiere a problemas sociales que tiene que ver con espacios
urbanos, entornos físicos en los que vive la población, crimen organizado,
consumo de drogas, violencia en su varias modalidades, tanto familiar como
personal, entre otros aspectos.
Para la Organización Panamericana de la Salud (2003) las formas y contextos
de la violencia son diversos: se distingue la violencia interpersonal –pareja,
ancianos, menores, entre otros-, la violencia auto-inflingida y la violencia
colectiva. Esta última también es diversa en sus formas, y se origina por los
conflictos entre naciones y grupos, el terrorismo de Estado y de grupos,
desplazados, guerra entre bandas, “sus efectos en la salud son materializados
en muertes, enfermedades somáticas, discapacidades y angustia”, entre
otros, de tal forma que al área de salud pública le toca un papel importante en
la intervención para enfrentar la problemática (p. 25).
Rojas (2008) considera que existen varias expresiones de violencia, una de
ellas es la que se origina debido a la existencia del crimen organizado; para el
autor éste es un factor importante generador de la violencia colectiva y tiene
una fuerte presencia en Latinoamérica, además se distingue de la
“delincuencia común” por la gran capacidad organizativa que posee. El autor
señala algunos elementos que caracterizan a esta forma de violencia:
a) Rebasa los controles de gobierno; b) sus operaciones están
especializadas y se basan en un sistema complejo empresarial;
c) persigue mediante acciones violentas poder social y
económico, -no político-, d) la delincuencia rebasa las
modalidades y formas de la delincuencia común, va adelante; e)
tiene una dimensión transnacional y una gran capacidad de
adaptarse a contextos nuevos; f) especialización en ámbitos
específicos como lo son el tráfico de estupefacientes, armas,
personas (Rojas, 2008:14).
Entonces nos encontramos ante una estructura fuerte, compleja y
especializada, que trasciende fronteras nacionales por lo que se requieren
tanto políticas locales como regionales para luchar contra esta forma de
violencia, pero, además hay una serie de asuntos que se asocian a esta
problemática, que tendrían que ver con la seguridad del Estado (democracia,
corrupción, tráfico de armas y personas, medios de comunicación, la
institucionalidad, entre otros) (Rojas, 2008).
203

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

De acuerdo a Valenzuela (2015) en México “a comienzos de los años 80
empezó la tecnificación y expansión del narcotráfico” logrando posicionarse
como una actividad que ha logrado traspasar las fronteras y tener una fuerte
presencia en varias regiones geográficas del país, con los efectos esperados
–incremento de delictividad, poder económico, diversificación de actividades
ilegales, entre otros-.
Sin embargo cabe señalar que “el narcotráfico hace tiempo que dejó de ser
una actividad encapsulada para convertirse en un fenómeno expansivo que
permea los tejidos económico, social y cultural. Que abarca desde las ventas
de autos hasta los valores y aspiraciones de los jóvenes, pasando por los
géneros musicales” (Valenzuela, 2015:1).
El fenómeno del narcotráfico ha dado lugar a otro fenómeno que es la narcocultura y que de acuerdo a algunos a autores han construido una identidad y
forma de vida (Salazar, Torres y Olivas, 2010). La narco-cultura refiere a un
estilo de vida particular, una visión sobre una forma de vivir que responde a un
conjunto de intereses, valores, gustos, preferencias estéticas, que se expresa
de múltiples formas y en las que actualmente la manifestación abierta de esta
identidad forma parte de la cultura del norte de México.
Sánchez (2009) parafraseando a Gallino menciona que la narco-cultura “es
una visión del mundo que contiene todos los componentes simbólicos que
definen a una cultura: valores, sistema de creencias, normas, definiciones,
usos y costumbres, y demás formas tangibles e intangibles de significación”
(p. 79).
Los valores en los que se sustenta la narcoculura son el honor, la valentía,
lealtad, protección al grupo, venganza, generosidad, hospitalidad, prestigio,
entre otros; la regulación interna está basada en el uso de la violencia física
para quien se sale de las reglas establecidas por el grupo; modelos de
comportamiento que buscan manifestar el prestigio social, el hedonismo y el
poder (patrones de consumo, una cierta forma de vestir, posesiones de autos
de lujo, casas con estilo art naco, utilización de drogas, entre otros); “una
visión fatalista y nihilista del mundo y distintas formas de objetivar su
imaginario social” (Sánchez, 2009:80).
El origen de la narco-cultura se ubica en la década de los años 80’, en el
Estado de Sinaloa, México, aunque ya con anterioridad había una subcultura
del narco con los elementos ya mencionados y que originariamente hacía
alusiones al medio campirano (rural), pasando de una existencia no legítimaantes de esta década- a la legitimidad; actualmente se pueden observar estas
manifestaciones de la narco-cultura de una manera muy abierta en los
ambientes urbanos del norte de México (Ibídem).

204

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Las expresiones de la narco-cultura
Uno de los medios de expresión más populares son los narcocorridos que se
constituyen en vehículos para contar situaciones épicas, hazañas de un
personaje del ambiente tocadas y cantadas en forma de corridos, a través de
éstos se cuentan hazañas y se sitúa a los protagonistas en calidad de héroes.
Los corridos de los narcotraficantes son una parte de un universo
simbólico que crea y recrea las visiones éticas y épicas de este grupo.
Los corridos de los contrabandistas son parte de la cotidianidad de la
región, se han convertido en signo de identidad y expresión
emblemática de los colectivos e individuos insertados en la mafia y de
los aspirantes a ella (Astorga, 1995; Heau y Jiménez, 2004; Sánchez,
2007; Valenzuela, 2002. Citados por Sánchez, 2009: 97).
Estas manifestaciones culturales –la música, la moda, consumo de autos, la
arquitectura art naco- son vistas por algunos autores como un mecanismo de
control para que las actividades del narcotráfico dejen de ser miradas como
riesgosas, que más bien tomen legitimidad y se normalicen. Reguillo (2011)
menciona que las diversas expresiones de la narcocultura son operados por la
máquina (aparato, dispositivo) volviendo inasible la violencia, difusa, y por lo
tanto más difícil de identificar y controlar.
Wilches (2014) menciona que el narcotráfico ha logrado instalar estilos de vida
riesgosos y a la vez legítimos, ante este hecho los modelos educativos en
Colombia son limitados ya que han dejado de tener una función importante, la
de que los estudiantes se vuelvan personas críticas y conocedoras de su
entorno social, igualmente cuestiona los propósitos actuales de estos
modelos, que han creado la idea de estudiar solo para tener reconocimiento y
prestigio social (meta que puede ser alcanzada por otros medios), y han
dejado de lado una cuestión importante para la educación, la de formar
ciudadanía.
Otra perspectiva sobre la narco-cultura la otorga Maihold y Sauter (2012)
cuando mencionan que ésta es “una cultura de la ostentación y una cultura
donde todo es válido para salir de la pobreza…es una cultura de ‘nuevos
ricos’…es una estética del poder basado en los recursos materiales y
simbólicos que manejan… Al ostentar los símbolos del éxito, esta narcocultura
despierta aspiraciones en los marginados…” (p. 64).
Narcotráfico, violencia, narcocultura y poder son fenómenos complejos,
presentes en el entorno, en algunas regiones con una presencia más
acentuada que en otras, lo cual ha llevado a que la problemática de la
violencia sea parte de la vida cotidiana en varias zonas del país. Ante estos
hechos se impone la necesidad de conocer la percepción, la representación y
los significados que la población tiene sobre estas problemáticas.
205

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Marco teórico
En relación a la violencia ésta se ha clasificado atendiendo a diversos
factores, mostrando que esta problemática social posee una gran complejidad.
Para Sanmartín (2010), este problema puede analizarse de acuerdo a los
criterios de observación que se atiendan: un primer criterio es el de la
modalidad -violencia por acción u omisión-; un segundo criterio es el tipo de
daño causado -físico, psicológico, sexual, económico-; un tercer criterio es el
tipo de víctima -niños, mujeres, entre otros-; un cuarto criterio lo constituye el
escenario o contexto -hogar, escuela, trabajo, contexto cultural, espacios
abiertos como las calles, y la violencia en las pantallas-; un quinto criterio es el
tipo de agresor -violencia juvenil, terrorista, psicópatas, crimen organizado-.
De acuerdo a los criterios de Sanmartín en el caso de la violencia social se
observa que se ejerce una violencia por acción, de tipo física, psicológica y
económica, no solo a las personas que se encuentran dentro de la actividad
criminal, sino que esta violencia con frecuencia se ha extendido a la
población, afectando a hombres, mujeres y niños; el espacio en la que ocurre
es tanto abierto como cerrados, igualmente se ha observado que los
agresores son los elementos del crimen organizado y/o de la seguridad
pública.
Además de estos criterios objetivos es importante considerar a los individuos
en un contexto histórico concreto. Martín-Baró (1983) considera que el
individuo debe ser mirado en un espacio-tiempo definido enmarcado además
en ese contexto histórico específico en que habita. Para Baró es importante
analizar los procesos que circundan a los sujetos, es decir conocer la
dinámica de la violencia, de la economía, los movimientos sociales, que
ocurre en esos contextos geográficos particulares. Además del contexto
habría que examinar la elaboración social de la violencia, los procesos de
socialización de los individuos, el individualismo, el consumismo, y la
institucionalización de la violencia, en este punto es importante considerar que
los actos violentos pueden ser realizados por las instituciones del Estado:
cateos, secuestros, desapariciones, tortura, hostigamientos, sin considerarlos
actos de terrorismo o violatorios de los derechos de los ciudadanos, en este
caso la violencia se institucionaliza (Martín-Baró, 1983).
Zizek (2009) refiere a tres modos principales de violencia: subjetiva, objetiva y
simbólica. Para el autor la violencia subjetiva es la más obvia, la más directa y
la más visible, ésta es “la ejercida por los agentes sociales, por los individuos
malvados, por los aparatos represivos y las multitudes fanáticas” (p. 22), sin
embargo para entenderla se tendría que abordar la violencia en los tres
modos que se presenta y tratar de analizar la compleja interacción que hay
entre ellas.

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La violencia sistémica no es atribuible a los individuos concretos, sino que es
anónima e inherente a la realidad social, y en esta realidad social lo que
realmente importa es el capital (económico) no el deterioro ecológico o la
miseria económica de la población, para proporcionar un ejemplo Etienne
Balibar (1997) menciona que hay una situación inherente al capitalismo global
y es la creación “automática” de individuos desechables y excluidos, los sin
techo, los desempleados, entre otros (Zizek, 2009). En relación a la violencia
simbólica, ésta refiere principalmente al lenguaje y sus formas y cómo a través
de éstas puede instaurarse una superioridad o supremacía de cualquier tipo.
Reguillo (2011) en alusión a la violencia social menciona que no se puede
hablar de la violencia en general sino más bien de las violencias, la autora al
realizar un análisis sobre este tema distingue cuatro clases de violencias: la
violencia estructural, la violencia histórica, la violencia disciplinante y la
violencia difusa.
La violencia estructural alude a los efectos de los sistemas económico, político
o cultural que se centran en violentar a las personas o grupos que conforman
los “excedentes”, que no son útiles al sistema, como son los pobres, y grupos
excluidos socialmente (ancianos, migrantes). En el segundo tipo ubica como
sujetos de violencia a
los grupos considerados “anómalos” (negros,
indígenas, entre otros). La violencia disciplinante se enfoca en grupos de
personas que son sometidas a castigos o escarmientos que tienen como meta
enviar un mensaje amenazante a las personas que constituyen ciertos grupos
o clases (como las mujeres por ejemplo) ya que éstas deben ajustarse a
ciertas normas, códigos, comportamientos impuestos por los grupos
dominantes. Por último la violencia difusa es “aquella violencia gaseosa cuyo
origen no es posible atribuir más que a entes fantasmagóricos (el narco, el
terrorismo), y que resulta casi imposible de prever porque no sigue un patrón
inteligible” (Reguillo, R. 2011:6). La autora menciona que existe un aparato
bien organizado a través del cual este cuarto tipo de violencia es diseminada
en la sociedad.
Quizás por esa misma característica de porosidad, de vaporoso, pero no por
eso irreal, este último tipo de violencia se ha deslizado entre y a través de las
personas que habitan los espacios geográficos y simbólicos donde opera,
tornándolas vulnerables. Para Reguillo esta violencia es la que opera a través
del narcotráfico -y en otras circunstancias del terrorismo-, es una violencia
“fantasmagórica”, ubicua.
La autora distingue tres niveles de análisis de la forma en que opera este
aparato (máquina) que genera violencia: 1) trata de disolver, diluir,
desaparecer a la persona; 2) la manifestación de poder a través de la
presentación de cuerpos fragmentados y, 3) su presencia ubicua y
fantasmagórica (p.3). Reguillo menciona que se trata de una violencia
expresiva, más que utilitaria.
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�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Otro mecanismo a través del cual ha penetrado la violencia en la sociedad
convirtiéndose en un estilo de vida es a través de “prácticas, productos y
concreciones de la cultura” (p. 9), música (narcocorridos), estilos
arquitectónicos, moda, símbolos religiosos, entre otros, producidos a través de
este aparato de violencia para que en la vida cotidiana se produzca “cierta
subjetividad, funcional a los objetivos” de la máquina (aparato).
Planteamiento del problema
Algunas preguntas que surgen en base a los antecedentes son las siguientes:
siendo la violencia y la narco-cultura fenómenos tan extendidos, ¿qué piensan
los universitarios acerca de estas problemáticas?, ¿cómo es significada y
representada la violencia, la narco-cultura y el poder por los jóvenes
universitarios? ¿Cómo organizan y perciben estas experiencias y lo que
ocurre en el contexto?
A este respecto Gil (2008) menciona que “cada sujeto integra para sí
significaciones imaginarias dando paso a una cosmovisión del mundo al que
pertenece” (p. 642). Para González (2007) la subjetividad es un término
ontológico que refiere tanto a aspectos de carácter individual como
institucional, estos aspectos se entrelazan de forma concurrente e
inseparable.
Y es a través del conocimiento sobre la manera de percibir y entender el
mundo de forma individual que se trata de indagar el significado de un
concepto para un colectivo social, en este caso es el significado de la
violencia, la narco-cultura y el poder para el colectivo de los estudiantes
universitarios. A través del análisis de resultados se revisará si este
grupo/colectivo ha visualizado una forma o mecanismo para fortalecer las
contraparte de la violencia.
Objetivos
El objetivo de esta investigación es describir las redes de significado que los
estudiantes universitarios han elaborado acerca de la narco-cultura, la
violencia y el poder
Los objetivos específicos son:
1) Conocer cuál es el núcleo de significado que los estudiantes
universitarios asignan a las palabras-estímulo: violencia, narcocultura y poder.
2) Establecer el índice de consenso grupal entre hombres y mujeres
universitarios en relación a las palabras estímulo que se plantearon.
3) Analizar la carga afectiva de las palabras que conforman el núcleo de
la red de las tres palabras-estímulo presentadas.
208

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Metodología
Se plantea un estudio cualitativo, exploratorio, utilizando una técnica de corte
asocianista para acercarse al objeto de estudio (Aguilera, E., 2010) que en
este caso son los significados que los jóvenes tienen sobre la narco-cultura, la
violencia y el poder, elegidos como palabras estímulo a partir del trabajo que
se ha venido realizando con el tema de violencia social.
Vera, Pimentel y Batista (2005) afirman que “las redes de significados –
llamadas también redes semánticas- son las concepciones que las personas
hacen de cualquier objeto de su entorno, y que de acuerdo a Figueroa (1976),
mediante el conocimiento de ellas se vuelve factible conocer la gama de
significados, expresados a través del lenguaje cotidiano, que tiene todo objeto
social, conocido” (p. 440).
Cole y Scribner (1977), citados por Vera et al. (2005) refieren que el lenguaje
es una herramienta fundamental en la construcción de las relaciones sociales
y de la propia identidad, estableciéndose una relación con la vida personal y
con los motivos de los individuos. Y aunque si bien es cierto que los
significados se construyen socialmente “El significado es también individual
impregnado de afectividad y dependiente del contexto” (Penteado, 1969.
Citado por Vera et al., 2005).
Partiendo de estos supuestos se crea la técnica de redes semánticas las
cuales nos acercan a los significados que los individuos tienen de su entorno,
que están mediados por la cultura y el contexto particular de cada uno, y que
nos permite explorar el objeto social de interés. Esta técnica fue desarrollada
en 1976 por Figueroa y ha sido aplicada en diversos tipos de estudios
(etnográficos, culturales, psicología social, entre otros). Vera et al., mencionan
que: “Las redes de significados –llamadas también redes semánticas- son las
concepciones que las personas hacen de cualquier objeto de su entorno, de
acuerdo a Figueroa (1976), mediante el conocimiento de ellas se vuelve
factible conocer la gama de significados, expresados a través del lenguaje
cotidiano, que tiene todo objeto social conocido” (p.440)
Participantes: Se trató de una muestra intencionada de casos, aplicando el
procedimiento estudiantes de la UADEC en la ciudad de Saltillo, Coahuila.
México. El número total de participantes fue de 218 sujetos
Instrumento: Se solicitó a los participantes que asociaran por lo menos cinco
significados a las palabras estímulo presentadas en hoja tamaño esquela,
presentadas por separado, colocando al final algunos datos generales de los
sujetos: edad, sexo, Escuela o Facultad a la que pertenecía, religión, colonia
o fraccionamiento de procedencia. Las palabras estímulo presentadas fueron:
violencia, narco-cultura y poder, colocándolas en forma alternada para
209

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

disminuir posibles tendencias o patrones de respuesta que estuvieran
influenciadas por el orden de las palabras-estímulo.
Procedimiento:
La aplicación se realizó en las diferentes áreas e instalaciones de la
Universidad Autónoma de Coahuila, se trata de una institución de carácter
público que cuenta con varias unidades en la ciudad de Saltillo, Coahuila. Se
solicitó la colaboración voluntaria y se aplicó el instrumento descrito de
carácter anónimo. El análisis de los datos se realizó siguiendo la metodología
planteada por Vera et al. (2005) y García (2015) identificando y calculando los
siguientes conceptos: tamaño de la red semántica (valor J), peso semántico
(frecuencia y ponderación para cada definidora, valor M), núcleo de la red
(conjunto SAM), distancia semántica cuantitativa (DSC), carga afectiva, índice
consenso grupal.
Resultados
Los sujetos que conformaron la población a la que se aplicó el instrumento
fueron estudiantes de educación superior de la UADEC, la distribución de la
aplicación quedó de la siguiente manera: Escuela de Psicología (48), Facultad
de Economía (15), Facultad de Ciencias de la Educación (37), Escuela de
Mercadotecnia (3), Facultad de Jurisprudencia (29), Facultad de Ciencias
Químicas (58) y Escuela de Físico-matemáticas (7), Facultad de Ingeniería
(11), Facultad de Arquitectura (7), Escuela de Sistemas (1), Facultad de
Ciencias de la Administración (1), SD (1). En total fueron 218 estudiantes que
participaron.
La población puede describirse a través de las siguientes variables: edad,
sexo, estado civil, trabajo, religión. En relación a la edad ésta se encuentra en
un rango de 17-60 años, la edad promedio se ubicó en 20 años. Enseguida se
describen las principales características de los participantes:

Tabla No. 1. Características de los participantes
No.
de
participantes

Edad

Sexo

Estado Civil

Adhesión
religiosa

218

Rango de
edad 17-60
años.

Mujeres:
60%

Solteros: 95%

Católica:
54.1%

Promedio
de edad: 20

Casados: 5%
Divorciados:
Hombres:
210

Cristiana:
17.4%

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

años

40%

.4% (1)

Ateos: 8.7%
Agnóstico:
2.3%
Seguidores
de
Jesús:
.4%
Otros: 12.3%
S. d.: 4.5%

Como se mencionaba con anterioridad las bases en las cuales se sustenta la
técnica de las redes semánticas nos permiten acercarnos a los significados
que los individuos tienen de su entorno, que están mediados por la cultura y el
contexto particular de cada uno, y que nos permite explorar el objeto social de
interés, que en este caso es el significado de la violencia, la narco-cultura y el
poder.
En relación al contenido generado a las palabras estímulos presentados se
exponen los siguientes resultados:
Tabla No. 2. Definidoras de las palabras-estímulo: narcocultura, violencia y
poder
GRUPOS SAMS: NARCOCULTURA, VIOLENCIA Y PODER
Narcocultura

Violencia

Poder

Definidoras

Definidoras

Definidoras

DROGAS

GOLPES

DINERO

VIOLENCIA

MALTRATO

GOBIERNO

DINERO

AGRESIÓN

FUERZA

ARMAS

SANGRE

CORRUPCIÓN

MUERTE

ARMA

CONTROL

CORRIDOS

MUERTE

POLÍTICA

PODER

INSULTOS

LIDERAZGO

211

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

NARCOTRÁFICO

MIEDO

ABUSO

IGNORANCIA

FAMILIA

AUTORIDAD

DELINCUENCIA

GRITAR

INFLUENCIA

NARCOTRAFICANTE

ABUSO

POLÍTICO

MIEDO

DOLOR

JERARQUÍA

GOBIERNO

DAÑO

INSEGURIDAD

PODER

Valor J: 347 (Riqueza de la
red)

Valor J: 309

Valor J: 376

Total participantes: 218

Total
218

Total
218

participantes:

participantes:

Narco-cultura
En relación a la palabra-estímulo narco-cultura el tamaño de la red (Valor J)
que se generó a través de la consulta a los jóvenes fue de 347, y las palabras
que se asociaron con mayor peso semántico y que finalmente conformaron el
núcleo de la red fueron 14 (Conjunto SAM). Destaca la definidora “drogas”,
siguiendo en orden de importancia violencia, dinero, armas y muerte.
Gráfico No. 1. Distancia semántica de las definidoras de la palabra estímulo
“Narco-cultura”.

DISTANCIA SEMÁNTICA DE LAS
DEFINIDORAS: NARCOCULTURA
DROGAS
100
INSEGURI…
VIOLENCIA
GOBIERNO
DINERO
50
MIEDO
ARMAS
0
NARCOTR…
MUERTE
DELINCUE…
CORRIDOS
IGNORAN…
PODER
NARCOTR…

212

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

En el gráfico anterior pude observarse que en el centro del núcleo se
encuentran las palabras “drogas” y “violencia”, seguidas de algunas
definidoras que aluden a formas en las que se expresa o manifiesta la narcocultura como son el dinero (posesión, ostentación), armas, corridos;
igualmente aparecen algunas consecuencias asociadas como la muerte, el
miedo y la delincuencia. Además se incluyen algunas palabras que aluden a
actores sociales como son el Gobierno y los narcotraficantes
Carga afectiva: La mayoría de las palabras definidoras sobre narco-cultura
tienen una carga negativa, a excepción de la palabra dinero y “corridos” que
más bien se colocarían como palabras neutras ya que se desconoce la carga
afectiva que para quienes enunciaron estas palabras tuvo originalmente.
Violencia
A la palabra-estímulo violencia fueron asociadas 309 palabras, generando un
tamaño red similar a la de narco-violencia. En el núcleo de la red quedaron
ubicadas 14 palabras definidoras, quedando en primer término “golpes”
seguida de maltrato, agresión, sangre, arma y muerte. Con una distancia
semántica mayor, pero también importante, en este núcleo destaca las
emociones que se asocian a la violencia como son el miedo y el dolor.
Igualmente aparece la familia, como la institución social primordialmente
afectada.
Gráfico No.2. Distancia semántica de las definidoras de la palabra-estímulo
violencia

DISTANCIA SEMÁNTICA DE LAS DEFINIDORAS
VIOLENCIA
Definidora
100
PODER
GOLPES
DAÑO
MALTRATO
50
DOLOR
AGRESION
0
ABUSO
SANGRE
GRITAR
FAMILIA
MIEDO

ARMA
MUERTE
INSULTOS

Carga afectiva de la palabra–estímulo violencia: como puede observarse la
carga afectiva es eminentemente negativa lo cual muestra el rechazo a esta
problemática, a ella se asocian significados trascendentales como muerte,
agresión, armas, daño, además de repercusiones emocionales como dolor y
el uso negativo del poder o de las relaciones de poder.
213

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Poder
Para la palabra estímulo “poder” se generaron un total de 376 palabras,
formándose la red más grande de los tres conceptos presentados. En el
núcleo de la red se concentraron 12 palabras definidoras, ocupando los
primeros lugares las palabras: dinero, gobierno, fuerza, corrupción, control y
política en los primeros lugares.
Gráfico No. 3. Peso semántico de las principales palabras asociadas a la
palabra-estímulo “Poder”

Peso Semánticoe

PODER
1000
800
600
400
200
0

Definidoras

Gráfico No. 4. Distancia semántica de las definidoras de la palabra estímulo
“Poder”

PODER
DINERO
100
JERARQUIA
80
60
POLITICO
40
20
INFLUENCIA
0
AUTORIDAD

GOBIERNO
FUERZA
CORRUPCION
CONTROL

ABUSO

POLITICA
LIDERAZGO

214

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Dentro del núcleo de la red se puede distinguir “gobierno” y “política”
asociadas al poder, es decir el significado de poder para los jóvenes se
vincula a la acción del Estado, aunque con una connotación negativa ya que
la corrupción y el abuso se asocian al ejercicio de este poder. Cabe destacar
también que en primer lugar aparece la palabra dinero, lo cual nos lleva a
pensar que quien lo posea va a tener poder, no necesariamente serían los
políticos, el Gobierno, sino que cabría la posibilidad de que otros tipo de
actores sociales que poseyeran este bien (dinero) obtendrían el poder.
Carga afectiva: en este caso el poder se asocia con cargas negativas más que
positivas o neutras, dentro de las neutras se encuentra la fuerza, influencia,
jerarquía, y como positiva aparece liderazgo, el resto se podrían ubicar como
negativas, quedando la palabra dinero ya sea como neutra o negativa
dependiendo de la intencionalidad del participante.
Índice de consenso grupal entre hombres y mujeres.
En relación al concepto Narco-cultura, el índice de consenso grupal entre
hombres y mujeres éste fue de 63.16%. Entre las palabras de mayor peso
semántico es notoria la diferencia que se puede establecer entre las palabras
“muerte” (expresada por los hombres) y “muertes”, señalada por las mujeres,
si se verificara esta diferencia la muerte alude a un estado, un proceso (es un
verbo) es una condición de existencia vital para los seres humanos, en este
caso para los hombres y “muertes” remite a un elemento, idea o personas
(tomado como sustantivo), por lo que la palabra muerte se vuelve más
significativa y relevante. Interpretado el dato de esta manera habría una
coincidencia con algunos autores que han expresado que en el ejercicio de la
violencia (narcotráfico) estén implicados factores o elementos que se
relaciona con la masculinidad, igualmente se ha identificado que los hombres
son mayormente tanto víctimas como agresores cuando se trata de la
violencia criminal.
En relación a las otras dos palabras el índice de consenso fue de 62.50%
para el significado otorgado a la palabra violencia, y de 71.43% para el
significado del poder. La diferencia principal entre hombres y mujeres para el
significado relacionado con la violencia estriba que los hombres enuncian con
mayor peso semántico las palabras sangre y muerte y entre las mujeres
destaca en los primeros lugares con mayor frecuencia las palabras dolor,
gritar, miedo y abuso, es decir la diferencia en el significado se orienta a
palabras que tienen implicaciones afectivas.
Discusión y conclusiones
Los significados otorgados a las palabras-estímulo presentadas a los
estudiantes universitarios tienen una carga afectiva eminentemente negativa.
Estos resultados revelan que el colectivo de la muestra consultada percibe
negativamente a la violencia, la narcocultura y el ejercicio del poder. En el
215

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

núcleo simbólico de la violencia y la narcocultura se encuentra la palabra
muerte que implica destrucción, aniquilamiento; también se encuentran
asociadas las palabras miedo y dolor que refieren a un campo emocional que
afecta a los individuos. En cuanto al significado de poder la percepción en
primer término es más negativa que neutra o positiva, concibiendo el ejercicio
de éste por parte del Estado al que se visualiza de forma negativa quedando
dentro del núcleo de la red la palabra corrupción.
Habría que seguir explorando en esta línea el significados y representaciones
el lugar que ocupa el concepto “dinero” en la escala de prioridades de los
sujetos lo cual llevaría a reforzar o resignificar algunos de los contenidos
encontrados en el núcleo de la red de las palabras-estímulo presentadas.
Esta realidad conceptualizada por el conjunto de los sujetos consultados nos
remite a un proceso dinámico y revela que las personas “no solo son
productos sino producentes de esta realidad que sintetiza procesos
temporales diversos” (Martin-Baró, 1983; González, 2007; Gil, 2008). Es decir
los sujetos no son simples receptores de lo que ocurre en su contexto sino
que hay un movimiento, quizás imperceptible, de respuesta o contrarespuesta a esta realidad, en este sentido Reguillo (2011) menciona que una
de las tareas de la academia en el campo social es buscar intersticios a fin de
disponer de elementos que debiliten el poder que ha adquirido la violencia.
Igualmente estos resultados proporcionan una orientación para reflexionar
sobre los modelos educativos como lo menciona Wilches (2014) en el sentido
de reforzar la formación universitaria en el campo de la ciudadanía, de la
consciencia social y el ejercicio del pensamiento crítico.
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218

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Condición física de los adultos mayores de comunidad:
resultados preliminares.
60

Rosa María Cruz-Castruita,
Alma Rosa Lydia Lozano González
Dulce Carolina Ceja-Hernández
61
Magdalena Soledad Chavero-Torres

Resumen
Introducción
Uno de los factores determinantes de los efectos deletéreos del
envejecimiento es la disminución del nivel de actividad física. A medida que
envejecemos nos volvemos más sedentarios y el menor nivel de actividad
provoca una pérdida de capacidades y condición física. La condición física es
el estado dinámico de energía y vitalidad que permite a las personas realizar
las tareas diarias y habituales, así como disfrutar del tiempo de ocio activo, y
enfrentar los imprevistos sin fatiga excesiva.
Objetivo: describir el nivel de condición física de un grupo de adultos mayores
en comunidad.
Material y Métodos: la muestra preliminar se conformó por adultos
independientes de 60 y más años, el muestreo fue no aleatorio por
conveniencia. Los datos fueron recolectados con la batería Senior Fitness
Test (SFT) conformada por seis pruebas que permiten evaluar el nivel de
condición física de los adultos mayores (AM).
Resultados: Los resultados del SFT mostraron un mayor porcentaje de
participantes clasificados en un nivel malo para fuerza de miembros inferiores,
resistencia aeróbica, flexión del tren superior, agilidad y equilibrio dinámico.
Los hombres presentaron un promedio más alto de FTS (

= 16.50, DE =

4.23), al compararlo con las mujeres ( = 11.96, DE = 3.72). En general se
puede concluir que el SFT es una prueba útil y de fácil administración que
permite conocer el nivel de condición física de los AM para diseñar programas
o intervenciones específicas a las características de esta población que
permitan incrementar sus capacidades físicas con el objetivo de mantener la
independencia.

60
61

Facultad de Organización Deportiva, Universidad Autónoma de Nuevo León.
Facultad de Salud Pública y Nutrición, Universidad Autónoma de Nuevo León.

219

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Palabras clave: condición física, adultos mayores independientes, nivel de
condición física, Senior Fitness Test.
Introducción
El incremento de la esperanza de vida en el ser humano y la
disminución de la natalidad ha producido el fenómeno del envejecimiento
poblacional, caracterizado por el aumento del número de personas de más de
60 años, grupo de edad conocido como adultos mayores (AM). En el estado
de Nuevo León se espera que para el año 2030 por cada 100 jóvenes existan
47 AM, lo que ubicará a Nuevo León en el lugar 11 en el proceso de
envejecimiento poblacional del país (Consejo Nacional de la Población
[CONAPO], 2014, INEGI, 2013).
El envejecimiento es un fenómeno universal progresivo, evidente en
la esfera biológica, psicológica, intelectual y social de la persona (Chong,
2012); que produce en el ser humano el declive funcional y estructural en la
mayoría de los sistemas fisiológicos aún en ausencia de enfermedad. Por lo
anterior es de esperarse que además de incrementarse el número de adultos
mayores, estos se caracterizarán por tener limitaciones físicas, que
aparecerán en primer lugar por el propio proceso de envejecimiento y en
segundo lugar por la tendencia a estilos de vida cada vez más sedentarios
(Garatachea, Val, Calvo, &amp; De Paz, 2004), considerados como un factor de
riesgo para las enfermedades crónicas no trasmisibles.
La repercusión del envejecimiento se refleja a nivel fisiológico en la
disminución de la capacidad aeróbica máxima y el rendimiento esquelético.
Estos dos indicadores son importantes determinantes de la tolerancia al
ejercicio y de las capacidades funcionales en los AM. Así también, el declive
funcional afecta tejidos, órganos y sistemas; deterioro que, con el paso de los
años, puede afectar las actividades de la vida diaria y la conservación de la
independencia física de las personas envejecidas (Pancorbo, 2008).
Se ha estimado que en promedio el adulto mayor vive 10 años sin
salud (CONAPO, 2014) por lo que la transición demográfica representa un
reto para el sector salud en atención a la alta prevalencia de discapacidad que
afecta a los grupos poblacionales de edad más avanzada (National Institute
on Aging, 2007). La prevención o postergación de los problemas relacionados
con el envejecimiento pueden demorarse o evitarse aproximadamente en un
80% modificando los estilos de vida, entre estos la actividad física ([AF]; Burke
et al., 2012).
La capacidad física del adulto mayor está relacionada con su estado
de salud y su independencia funcional, pero a pesar de esto para fomentar la
actividad física es necesario determinar la capacidad funcional del adulto
mayor antes de brindar alguna recomendación al respecto con la finalidad de
que cualquier acción enfocada a la mejora de la capacidad funcional sea a
partir de lo que de manera individual cada adulto mayor posee y puede
mejorar respecto a su capacidad física y por consiguiente en su calidad de
220

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

vida; conservando o mejorando las capacidades físicas que posea y que
contribuyan al envejecimiento exitoso.
Condición física y capacidad física
La condición física es el conjunto de capacidades que poseen las
personas para realizar cierto tipo de actividad física lo que involucra la
capacidad de las personas para afrontar con éxito una determinada tarea
física dentro de un entorno físico, social y psicológico. La condición física está
relacionada con la salud debido a que la mejoría en los componentes de la
condición física tiene beneficios de salud en lo que concierne a condición
cardiovascular, composición corporal, fuerza, flexibilidad y fuerza muscular y
resistencia (Williams, 2005).
En las últimas décadas se ha enfocado la condición física hacia la
salud, a través de la evaluación del bienestar físico y mental del individuo y la
contribución a la prevención de enfermedades y el mejoramiento de la calidad
de vida (Escalante &amp; Pila, 2012). El grado de condición física del adulto mayor
determinará su capacidad para desenvolverse con autonomía y para tener
una vida plena e independiente. Por lo anterior la calidad de vida de los
adultos mayores se puede equiparar de acuerdo al grado de independencia y
salud funcional. Una AM autónomo es la persona que con salud o con
enfermedad(es), aguda(s) o crónica(s) no potencialmente incapacitantes
puede realizar las actividades básicas de la vida (Espinosa, Muñoz, &amp; Portillo
2005).
Factores que influyen en la capacidad física
La condición física está influenciada por la cantidad y tipo de AF que
la persona realiza habitualmente. El nivel de condición física puede influir en
las actividades de la vida diaria y es proporcional al nivel de salud que posee
una persona. Se sabe que la condición física influye sobre el estado de salud
de las personas y al mismo tiempo, el estado de salud influye, en la AF
habitual y en el nivel de condición física de una persona. En el caso del área
metropolitana de Nuevo León, un estudio transversal realizado por Zamarripa,
Ruiz-Juan; López y Fernández (2013), con la finalidad de examinar los
comportamientos los resultados mostraron que solo el 17.1% del grupo de las
personas de 60 años y más, práctica alguna AF en el tiempo libre
Una pobre capacidad física puede demandar mayores niveles de
exigencia para el desarrollo de las actividades de la vida diaria. Además, una
breve disminución en la AF que realiza el AM puede llevarlo de un estado de
independencia funcional a un estado de incapacidad para realizar sus
actividades básicas de la vida diaria, demandando la asistencia o ayuda
externa para poder realizarlas. A lo anterior se añade el incremento en los
gastos en recursos en salud (de hasta un 50% más), debido a la presencia de
patologías crónicas que presentan las personas de este grupo de edad. El
envejecimiento sano y activo, reduce hasta un 30 % del gasto en salud
221

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

(Secretaría de Salud, 2014). La dependencia funcional puede ser el síntoma
inicial de un proceso patológico en las personas mayores, incluso puede ser el
único síntoma (Correa, Gàmez, Ibàñez, &amp; Rodrìguez, 2011).
En el 2004 se realizó un estudio por el Departamento de Geriatría del
Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán, en
México, DF.; incluyó 4,872 personas mayores de 65 años, a quienes se les
interrogó sobre ayuda para las actividades básicas de la vida diaria (AVD) y
actividades instrumentales (AIVD) de la vida diaria; y sobre la presencia de
enfermedad crónica. De los mayores de 65 años, 24% resultó dependiente en
AVD. Las enfermedades crónicas relacionadas con dependencia funcional en
actividades básicas fueron las enfermedades articular y cerebrovascular, el
deterioro cognitivo y la depresión (Barrantes-Monge, García-Mayo, GutiérrezRobledo, &amp; Miguel-Jaimes, 2007). Las enfermedades crónicas más frecuente
de los adultos mayores reportadas en el 2008 en el grupo de adultos mayores
fueron hipertensión, diabetes mellitus tipo 2, ciertos tipos de cáncer y
obesidad (Casanueva, Kraufer-Horwitz, Pérez, &amp; Arroyo, 2008).
Utilidad de la valoración de la capacidad física
La valoración de la capacidad física en los adultos mayores ayuda a
identificar riesgos relacionados a la independencia, ya que si se obtienen una
puntuación baja en los resultados indica un riesgo de perder la independencia.
Determinar la capacidad física (de base), de forma individual o grupal permite
la planificación de programas de actividad física personalizado o enfocados a
un grupo; consiguiendo así una mayor efectividad en los programas (Rikli, &amp;
Jones, 2001).
La cuidadosa interpretación y explicación de los resultados de la
valoración del Senior Fitnestt Test, facilita el proceso de educación del adulto
mayor. A través de la explicación detallada de los resultados se puede mostrar
la relación que existe entre la capacidad física y la movilidad funcional. Si a
esto se añade hacer partícipe al adulto mayor del planteamiento de objetivos
realistas, estará motivado y dará un significado al programa de ejercicio. Los
adultos mayores a veces por curiosidad quieren saber cuál es el nivel de
capacidad física que alcanzan con respecto a otros individuos con sus mismas
características; y si es un adulto mayor competitivo puede motivarse para
alcanzar las puntuaciones más altas de la tabla (Rikli, &amp; Jones, 2001).
Evaluar la aptitud funcional del adulto mayor es una elemento
esencial en el diseño eficaz de los programas de ejercicio para adultos
mayores (Jones, &amp; Rikli, 2002).Una batería de pruebas diseñadas para
evaluar la condición física y funcional del adulto mayor entre 60 y 94 años es
la de Seniro Fitness Test, desarrollada por Rikli y Jones (2001);
entendiéndose la capacidad física como el desarrollo de actividades de la vida
diaria de forma segura. El Seniro Fitness Test incluye diferentes pruebas
relacionadas a la capacidad funcional (flexibilidad, fuerza, resistencia,
coordinación y rapidez), de fácil aplicación, rápida y sin requiere de mucho
espacio para realizarse. Una de las utilidades de la prueba de Senior Fitness
222

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Test es la investigación debido a la fiabilidad y validez incluso aún fuera de un
laboratorio y la medición de la eficacia de los programas implementados, para
la justificación del uso de recursos para fomentar estilos de vida saludable en
el adulto mayor que propicien un envejecimiento exitoso (Garatachea et al.,
2004).
Dada la necesidad de identificar la condición funcional del adulto
mayor surge la premura de conocer la condición física para una correcta
prescripción del ejercicio (Garatachea et al., 2004). Conocer además la
capacidad funcional del adulto mayor permite identificar a las personas que se
encuentran en riesgo de perder su autonomía e implementar intervenciones
dirigidas a detener o revertir el proceso de dependencia (Dorantes-Mendoza
et al., 2007).
Estudios relacionados de determinación de capacidad física
En un estudio realizado en Colombia con el objetivo de establecer los
efectos del ejercicio físico sobre la condición física funcional en un grupo de
38 adultos de 60 y más años, se aplicó la batería Senior Fitness Test (SFT)
para evaluar las condiciones sociodemogràficas y la capacidad funcional. Los
resultados del pretest mostraron un mayor porcentaje de mujeres (89.5%),
una fuerza de miembros superiores de 17,16 repeticiones; la flexibilidad de
tren superior de -8,24 cm; y una resistencia aeróbica de 70,32 pasos (Vidarte,
Quintero, &amp; Herazo, 2012)
En el 2011 se realizó un estudio transversal en la ciudad de Bogotá,
con una 344 mujeres entre 60 y 87 años. Se determinó el peso (Kg), talla
(cm), fuerza muscular de resistencia en miembros inferiores, y resistencia
aeróbica, de acuerdo a la Batería Senior Fitness Test. Se identificaron 159
mujeres en sobrepeso, 121 mujeres con fuerza de resistencia adecuada, 183
con resistencia aeróbica dentro de los parámetros de normalidad y 183
mujeres con mala flexibilidad (Correa., Gámez, Ibáñez, &amp; Rodríguez 2011).
Ante la evidente necesidad de promover programas de actividad
física en los adultos mayores de España y reducir el sedentarismo a través de
la adquisición paulatina de hábitos saludables; se llevó a cabo una
investigación para conocer la influencia de un Programa de Actividad Física
Integral sobre la condición física en el adulto mayor y su satisfacción con la
actividad. La muestra estuvo integrada por 46 sujetos mayores de 60 años. Se
establecieron dos grupos, el de control y el experimental; en quienes se
realizaron las pruebas al inicio y al final de la intervención. Los resultados
obtenidos en la prueba base fueron; fuerza en miembros inferiores de 14.1
(DE=5,2) para el grupo experimental y 11.6 (DE =4,0) para el grupo control; la
fuerza en miembros superiores fue de 11.04 (DE = 4,1) y 9.4 (DE = 3,2) para
el grupo control y experimental respectivamente. La flexibilidad para miembros
inferiores fue de -6,4 (DE = 13,2) para el experimental y -9,7 (DE = 11,9) para
el control; con un reporte para la flexibilidad en miembros superiores de -12,2
(DE = 13,7) en el grupo experimental y de -14,8(11,3) en el grupo control. La
223

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

agilidad y equilibrio dinámico se reportó en 6,3(DE = 1,5) en el grupo control y
de 7,1 (DE = 2,3) (Ceca, Herrera, Blasco, &amp; Pablos, 2015)
Por lo anterior el propósito del presente estudio es describir el nivel
de condición física de un grupo de adultos mayores de comunidad en
Monterrey, Nuevo León y su área metropolitana.
Material y método
Se llevó a cabo un estudio descriptivo, transversal para medir el nivel
de condición física de los AM. La población de interés para el estudio se
constituyó por adultos de 60 y más años, sanos, de ambos sexos, sin
contraindicación médica para realizar actividad física –confirmada por
pregunta abierta al momento de la invitación-, que asisten a un centro de
servicio para el AM. El muestreo fue no aleatorio por conveniencia, de
acuerdo a su asistencia a los centros de atención y que de forma voluntaria
aceptaron participar una vez que se explicó el objetivo, los procedimientos de
evaluación, los beneficios de realizar la evaluación y los posibles riesgos. El
tamaño de la muestra preliminar fue de 30 AM.
Procedimiento de reclutamiento y recolección de datos
Para llevar a cabo el estudio primero se obtuvo la autorización de las
instituciones y el consentimiento informado de los participantes. Posterior se
aplicó la cedula de datos de identificación y el cuestionario de Historial de
experiencia previa para AF. Al término de los instrumentos se programó con el
AM una cita para realizar las mediciones, indicando que debería presentarse
sin realizar AF un día previo a la cita.
El historial de actividad física fue evaluado con el cuestionario de
Historial de Experiencia previa para Actividad Física, el cuestionario permite
conocer si el AM se consideró una persona activa a lo largo de su vida. El
cuestionario consta de cinco preguntas, tres con una escala de respuesta tipo
Likert y dos con escala dicotómica (Pender, Murdaugh &amp; Parsons, 2011).
Las variables antropométricas que se consideraron fueron el peso,
determinado con la báscula Tanita Modelo BC-549 con capacidad hasta 150
Kg, y la talla con el estadímetro portátil.- SECA 213 con rango de medición de
20 - 205 cm y división 1 mm. La determinación el estado nutricio se hizo con el
Índice de masa corporal, el cual se calculó con la fórmula del cociente
resultante entre el peso (en Kg) y la estatura (en metros cuadrados). Para
determinar el estado nutricio se consideró la clasificación recomendada
(Consejo General de Salubridad 2014), para el adulto mayor de:
2
Bajo peso: menor a 22 Kg/m
2
Peso normal: entre 22.1 a 27 Kg/m
2
Sobrepeso: 27.1 a 30 Kg/m
2
Obesidad: mayor a 30 Kg/m
La aptitud física fue medida por la prueba Senior Fitness Test (Rikli &amp;
Jones, 2001). Los materiales requeridos para desarrollar la prueba fueron:
224

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

silla, cronómetro, mancuernas de 5 y 8 libras, cinta adhesiva, un trozo de
cuerda o cordón, cinta métrica (5-10 metros), cinta métrica, regla, contador de
pasos, lapicero, etiquetas de identificación; hoja de registro. Previo a la
implementación de las pruebas físicas se demostró a los adultos mayores la
técnica de cada una y un ensayo de las mimas, certificando en todo momento
que el adulto mayor se sintiera seguro en cada una de las siguientes pruebas:
Sentarse y levantarse de una silla (durante 30 segundos), test
para evaluar la fuerza del tren inferior. La puntuación se obtiene
con el número total de movimientos realizados correctamente en
los 30 segundos. Si el/la participante ha realizado el movimiento
a más de la mitad del recorrido al finalizar los 30 segundos se
cuenta como un movimiento completo
Flexiones de brazo, prueba que determina la fuerza del tren
superiro. El resultado se registró considerando el mayor número
de repeticiones realizadas durante los 30 segundos. Si el brazo
estaba a más de la mitad del recorrido al final de los 30
segundos se contaba como una flexión completa.
Test de 2 minutos de marcha, esta prueba sirve para evaluar la
capacidad aeróbica. Cabe destacar que en esta prueba para
cada uno de los participantes se determinó y marco el punto
medio entre la mitad de la rótula de la rodilla y la cresta ilíaca. La
puntuación otorgada fue de acuerdo al número total de pasos
completos (derecha.-izquierda) que el adulto mayor fue capaz de
realizar en 2 minutos y que la rodilla derecha alcanzó la altura
fijada.
Test de flexión del tronco en silla, el cual valora la flexibilidad de
las extremidades inferiores. Para determinar el resultado se
utilizó una regla con la que se identificaba el número de
centímetros que le faltaba a la persona para tocar el dedo gordo
del pie (puntuación negativa) o los que llega más allá de dicho
dedo del pie (puntuación positiva).Si el dedo de la mano se
ubicaba a la mitad del dedo gordo del pie la puntuación era de
cero. Debido a que la prueba se realiza en dos ocasiones se
deberán de registrar ambos resultados y se considerará la mejor
puntuación.
Test de juntar las manos en la espalda, el cual determina la
flexibilidad de las extremidades superiores. El resultado fue la
distancia de superposición o entre la punta de ambos dedos
medios (o los más largos) al centímetro más próximo, medido
con una regla (en centímetros). Se dio una puntuación negativa
(-) para representar la distancia que faltaba para que se tocaran
los dedos; y una puntuación positiva (+) para representar la
distancia de superposición. Se registraron los valores (para lado
derecho e izquierdo) y se tomó el mejor valor.
Test de levantarse, caminar (2,45 m) y volver a sentarse, que
determina la agilidad y el equilibrio dinámico. La puntuación fue
225

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

de acuerdo al tiempo transcurrido desde la señal ¡Ya!, hasta que
el/la participante regresó a la posición sentada. Se registró la
puntuación del test realizado en dos ocasiones ambos a la
décima de segundo más próxima y se utilizó la mejor puntuación
(el menor tiempo).
La interpretación de los resultados de las pruebas fue determinada
con las tablas normativas y criterios de referencia desarrollados para la
batería de Senior Fitness Test de acuerdo a la edad y el género
Consideraciones éticas
La presente investigación se apegó a lo establecido en el Título
Segundo, Capítulo I, III y V sobre los aspectos éticos de la investigación en
seres humanos del Reglamento de La Ley General de Salud en materia de
Investigación para la Salud (Secretaria de Salubridad y Asistencia, 1987).
Análisis estadístico
Los resultados fueron analizados con el paquete estadístico SPSS
versión 21.0 (Statistics, 2012). Se usó estadística descriptiva (media, DE, valor
mínimo y máximo, frecuencias y porcentajes) para conocer las características
demográficas de la muestra, y de las variables de capacidad física. Se
determinó la distribución de las variables mediante la prueba de bondad de
ajuste Kolmogorov-Smirnov con corrección de Lilliefors y se aplicó estadística
inferencial mediante la prueba de t de Student para probar si existe una
diferencia significativa para las pruebas físicas por sexo.
Resultados preliminares
Características demográficas
De los 30 adultos mayores el 76.7% (f = 23) fueron mujeres, la edad
promedio fue de 69.13 años (DE = 7.84). El 43.3% (ƒ= 13) de los AM eran
solteros. La escolaridad que predomino fue la primaria 14 (46.7%). Las
principales enfermedades crónicas que se identificaron fueron diabetes e
hipertensión (f = 8; 26.7%; Tabla 1).
Tabla 1
Características de los AM
Varibale
Sexo
Masculino
Femenino
Estado civil
Casado
Vuido(a)

f

%

7
23

23.3
76.7

13
10
226

43.3
33.3

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Otros
Escolaridad
Primaria
Secundaria
Preparatoria
Enfermedades
Diabetes e hipertensión
Hipertensión
Diabetes
Otras
Nota: n = 30

7

23.4

14
8
6

46.7
26.7
20.0

8
5
3
14

26.7
16.7
10.6
46

Estadística descriptiva de la variable de AF
En la tabla 2 se puede observar que la mayoría de los AM realizó AF
en alguna etapa previa de su vida (f = 24; 47.1%). De aquellos que practicaron
actividad física un mayor número reportaron realizar la actividad moderada de
caminar (f = 10; 19.6%; Romero, 2003) y la edad en la que refirieron iniciar la
práctica de la AF fue previo a los 20 años. Al cuestionar a los participantes
sobre si se consideraron una persona activa en el pasado la mayoría se
clasificó como activa (f = 29; 56.9%).

Tabla 2
Descriptivos del historial de experiencia previa para AF
f
Variable
%
HEPD
Sí
24
47.1
No
11
21.6
TIPOEJER
No practica
11
21.6
Caminar
10
19.6
Otros
9
58.8
EDADPRAC
No practica
11
21.6
Menor de 20 anos
11
21.6
20-40 anos
7
13.7
41-60 anos
6
11.8
PERACTI
Activo
29
56.9
Sedentario
6
6
Nota: n = 30, HEPD = Historial de experiencia previa para AF, TIPOEJER =
Tipo de ejercicio que realizaba, EDADPRAC = Edad que tenía cuando
realizaba el ejercicio,
PERACTI = considera que es una persona
activa o sedentaria
227

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Características antropométricas y medidas de la aptitud física
El peso promedio de los adultos mayores fue de 70.6 (DE = 13.74;
Tabla 4). De acuerdo al Índice de Masa Corporal, la distribución del estado
nutricio de la mayoría de los participantes fue obesidad (f = 12; 40%; Tabla 3).
La tabla 3, muestra los resultados clasificando las medidas de la aptitud física
de acuerdo a los valores de referencia del SFT (intervalo normal entre el
percentil 25 y 75 según género y las distintas edades), las pruebas que
presentaron un mayor porcentajes de participantes clasificados en un nivel
malo fueron fuerza de miembros inferiores (f = 14; 46.7%), resistencia
aeróbica (f = 17; 56.7%), flexión del tren superior (f = 24; 80%), agilidad y
equilibrio dinámico (f = 20; 66.7%).
Tabla 3
Clasificación de la capacidad funcional y medidas antropométricas de los AM
f
Variable
%
Clasificación IMC
Bajo Peso

1

3.3

Normal

11

36.7

Sobrepeso

6

20.0

Obesidad

12

40.0

Excelente

6

20.0

Bueno

10

33.3

Malo

14

46.7

Bueno

15

50.0

Malo

15

50.0

Excelente

2

6.7

Bueno

11

36.7

Malo

17

56.7

FTI

FTS

RA

228

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

FlexTI
Bueno

20

66.7

Malo

10

33.3

Excelente

1

3.3

Bueno

5

16.7

Malo

24

80.0

Excelente

1

3.3

Bueno

9

30.0

Malo

20

66.7

FlexTS

AED

Nota: n = 30, AM = Adulto Mayor, IMC = Índice de Masa Corporal, FTI =
Fuerza del Tren Inferior, FTS =Fuerza Tren del Superior, RA =Resistencia
Aeróbica, FlexTI = Flexibilidad del Tren Inferior, FlexTS = Flexibilidad del Tren
Superior, AED = Agilidad y Equilibrio Dinámico
Distribución de las variables
Para medir el grado de concordancia entre la distribución de los datos
se llevó a cabo la prueba de bondad de ajuste de Kolmogorov-Smirnov con
corrección de Lilliefors. Los datos mostraron distribución normal (p = .10) para
las variables de peso, IMC, Fuerza del tren inferior, Fuerza del tren superior,
Resistencia aeróbica, Flexibilidad del tren superior y Agilidad y equilibrio
dinámico, en el resto de las variables la probabilidad correspondiente fue
menor de .05, es decir las variables no presentan distribución normal (Tabla
4).

Tabla 4
Características sociodemográficas, medidas de la capacidad funcional y
antropométrica de los AM
a

Variables

DE

Min

Max

D

p

Estatura

1.5323

.07104

1.40

1.68

2.94

.01

Peso

70.0600

13.74812

43.60

97.80

.49

.96

IMC

29.76

5.034

19

40

.50

.95

229

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

FTI

12.00

6.953

0

32

1.27

.07

FTS

12.47

5.022

0

22

.81

.52

RA

64.43

31.335

0

116

.63

.81

FlexTI

-1.2500

7.71446

-32.00

13.00

1.72

.01

FlexTS

-11.5833

16.79495

-58.00

15.00

.53

.94

AED

8.27

3.140

4

20

1.08

.19

Nota: n = 30, AM = Adulto Mayor, IMC = Índice de Masa Corporal, FTI =
Fuerza del Tren Inferior, FTS =Fuerza del Tren Superior, RA =Resistencia
Aeróbica, FlexTI = Flexibilidad del Tren Inferior, FlexTS = Flexibilidad del Tren
a
Superior, AED = Agilidad y Equilibrio Dinámico, D = Kolmogorov-Smirnov Z,
Contraste de Lilliefors
Distribución diferencial entre sexo y la capacidad funcional
Para conocer si las medidas de la capacidad física presentan
diferencias significativas por sexo se llevó a cabo una prueba de t de Student.
Los resultados mostraron diferencias significativas para la FTS entre hombres
y mujeres (t = 2.60, gl = 28, p &lt; 0.05). Los hombres presentaron un promedio
más alto de FTS ( = 16.50, DE = 4.23), al compararlo con las mujeres (
11.96, DE = 3.72).
Discusión

=

El propósito del presente estudio fue describir los resultados
preliminares del nivel de condición física de los AM de comunidad usuarios de
un centro de atención para el AM. Para cumplir con el propósito primero se
analizaron las características descriptivas y antropométricas de la muestra. La
muestra preliminar del presente estudio se conformó en su mayoría por
mujeres. La edad promedio fue de 69.13 años y el IMC que predomino fue
obesidad. Estos datos concuerdan con otros estudios en donde se ha
encontrado que la mayoría de los participantes son mujeres y el IMC que
predomina es el sobrepeso u obesidad. De acuerdo a la literatura revisada
esto se puede explicar por el hecho de existir una prevalencia de sobrepeso u
obesidad mayor en las mujeres comparado con los hombres, debido a la
composición corporal propia de la mujer y a los hábitos alimenticios en la
actualidad, además existe una disminución en el metabolismo de los AM
(Chong, 2012; Correa et al., 2011; Pancorbo, 2008). Las principales
enfermedades crónicas que se identificaron fueron diabetes e hipertensión,
estos datos concuerdan con la encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2012
que reporta entre las principales causas de morbilidad en adultos la diabetes e
hipertensión y con otros estudios (Casanueva et al., 2008; Gutiérrez, et al.,
2012). Estos datos son importantes si se considera que uno de los principales
factores de riesgo para enfermedades crónicas –Diabetes e hipertensión- son
los estilos de vida entre los que se encuentra la AF. El presente estudio
encontró que la mayoría de los AM se consideraron como activos a lo largo de
230

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

su vida. Estos datos difieren parcialmente con la literatura que indica que las
personas que realizan AF durante las etapas previas de su vida presenta
mayor probabilidad de mantener un estilo de vida activo durante toda su vida
pero diferentes factores biopsicosociales pueden afectar el mantenimiento en
la cultura física en las últimas etapas de la vida (Andrade, Padilla y Ruiz,
2013; Montiel-Carbajal y Domínguez Guedea, 2011).
Al analizar los resultados de las pruebas físicas se encontró que la
mayoría de los AM presentaron una disminución de las capacidades físicas de
fuerza de miembros inferiores, resistencia aeróbica, flexión del tren superior y
agilidad/equilibrio dinámico. Estos datos coinciden con los resultados de otros
estudios que encontraron una disminución general de la capacidad física en
los adultos mayores (Garatachea, Val, Calvo, &amp; De Paz, s. f.; Vidarte,
Quintero, &amp; Herazo, 2012). Esto se debe a que el envejecimiento es un
fenómeno universal progresivo y deletéreo evidente en la esfera biológica,
psicológica, intelectual y social de la persona, que produce en el ser humano
el declive funcional y estructural en la mayoría de los sistemas fisiológicos aún
en ausencia de enfermedad (Chong, 2012). También conlleva una
disminución de la masa muscular que se traduce en menores niveles de
fuerza a nivel general. Este hecho está íntimamente relacionado con la
disminución de la capacidad funcional del sujeto (Doherty, 2001). La
flexibilidad y agilidad se ve afecta en el AM (Garatachea, Val, Calvo, &amp; De
Paz, s. f.), datos importantes al considerar que los estudios relacionan la
perdida de estas capacidades con el riesgo de caídas (Vidarte, Quintero, &amp;
Herazo, 2012).
Por último al comparar las medidas de la capacidad física por sexo
los resultados mostraron diferencias significativas para la FTS entre hombres
y mujeres, presentando promedio más alto de FTS en hombres. Estos datos
coinciden con los resultados de Garatachea et al. (2004) quienes encontraron
que los hombres muestran valores superiores en las pruebas de fuerza
comparado con las mujeres. Estos datos son relevantes si se considera que el
aumento de la fuerza de los miembros superiores, en particular en los adultos
mayores de 70 años, puede significar mejores desempeños durante la
realización de actividades básicas e instrumentales de la vida diaria,
considerando la disminución de la fuerza muscular como un determinante
proximal para limitaciones funcionales en el adulto mayor (Peterson, Rhea,
Sen, &amp; Gordon, 2010; Reid &amp; Fielding, 2012).
Conclusiones
Los resultados de la valoración de la condición física de los AM
permiten concluir que en la muestra preliminar la mayoría de los AM
presentaron disminución en la fuerza de miembros inferiores, resistencia
aeróbica, flexión del tren superior y agilidad y equilibrio dinámico. Al analizar
los datos de la valoración física por sexo se encontró una diferencia
significativa en la fuerza de miembros inferiores. Los hombres presentaron
mayor fuerza. En cuanto a las características de la muestra es importante
231

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

considerar que el IMC que predominó fue la obesidad. En general se puede
concluir que el SFT es una prueba útil y de fácil administración que permite
conocer el nivel de condición física de los AM para diseñar programas o
intervención especificas a las características de esta población que permitan
incrementar sus capacidades físicas con el objetivo de mantener la
independencia, una buena calidad de vida y lograr un envejecimiento exitoso.
Se sugiere seguir recolectando los datos para completar una muestra
representativa de la población y poder generalizar los resultados.
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A realidade de crianças e adolescentes na perspectiva da
efetivação dos direitos fundamentais no estado do
paraná/brasil.
62

Maria Carolina Gonçalves Luiz
63
Maria Gorett Freire Vitiello
64
Nathalia Lainetti de Oliveira
65
Vera Lucia Tieko Suguihiro
RESUMO: O presente artigo tem como objetivo refletir sobre a realidade
vivenciada por crianças e adolescentes no que diz respeito ao processo de
efetivação de seus direitos fundamentais. Desta forma, o estudo visa
apresentar e analisar os dados referentes à violação de direitos de crianças e
adolescentes no Estado do Paraná/Brasil. O trabalho está vinculado ao
Projeto de Pesquisa “Juventude e Violência: da violação à garantia de direitos”
do Departamento de Serviço Social da Universidade Estadual de Londrina.
Esta pesquisa se fundamentou na metodologia qualiquantitativa e foi realizada
a partir do levantamento dos dados sobre as violações dos direitos registrados
no Sistema de Informações para Infância e Adolescência - SIPIA, do Estado
do Paraná/Brasil, nos anos de 2013 e 2014. Serão analisadas ainda as
violações por subcategorias referentes a cada direito fundamental: vida e
saúde, educação, cultura esporte e lazer, convivência familiar e comunitária,
liberdade, respeito e dignidade e profissionalização e proteção ao trabalho. A
contribuição deste artigo está na possibilidade de questionar o caráter
assistencialista das políticas públicas destinadas ao atendimento da criança e
adolescente, caracterizada predominantemente por ações pontuais e
descontínuas. Além disso, visa discutir o papel do Estado frente às
problemáticas que envolvem a população infantojuvenil, no sentido de
promover o debate acerca do fenômeno da violação de direitos,
contextualizando o papel do Estado, da sociedade e da família, no sentido de
levantar estratégias de enfrentamento da violência, de modo a superar a visão
punitiva de cunho individual, historicamente adotada na realidade brasileira.
PALAVRAS-CHAVE: Crianças e adolescentes; direitos
violações de direitos; políticas públicas; Paraná/Brasil.

62

Universidade Estadual de Londrina (UEL)/Paraná/Brasil.
Universidade Estadual de Londrina (UEL)/Paraná/Brasil.
64
Universidade Estadual de Londrina (UEL)/Paraná/Brasil.
65
Universidade Estadual de Londrina (UEL)/Paraná/Brasil.
63

235

fundamentais;

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

LA REALIDAD DE LOS NIÑOS Y ADOLESCENTES EN LA PERSPECTIVA
DE EFICAZ DE LOS DERECHOS FUNDAMENTALES EN EL ESTADO DE
PARANÁ / BRASIL
RESUMEN: Este artículo tiene como objetivo reflexionar sobre la realidad que
viven los niños y adolescentes en relación con la aplicación de su caso de los
derechos fundamentales. Así, el estudio tiene como objetivo presentar y
analizar los datos relativos a la violación de los derechos de los niños y
adolescentes en el estado de Paraná / Brasil. El trabajo está relacionado con
el proyecto de investigación "Jóvenes y Violencia: la violación de la garantía
de los derechos" del Departamento de Trabajo Social, de la Universidad
Estatal de Londrina. Esta investigación se basa en la metodología cualitativacuantitativa y se llevó a cabo a partir de una encuesta de datos sobre
violaciónes de derechos registrados en la Infancia a la Adolescencia y el
Sistema de Información - SIPIA, Estado de Paraná / Brasil, en los años 2013 y
2014. También se analizarán las violaciónes de subcategorías para cada
derecho fundamental: la vida y la salud, la educación, el deporte y la cultura
del ocio, la familia y la vida comunitaria, la libertad, el respeto y la dignidad y la
profesionalización y la protección laboral. La contribución de este trabajo es la
posibilidad de cuestionar el carácter asistencial de las políticas públicas
dirigidas a la atención de niños y adolescentes, que se caracteriza
principalmente por punto y acciones discontinuas. Asimismo, se pretende
discutir el papel del Estado frente a los problemas que afectan la población de
los Niños, para promover el debate sobre el fenómeno de la violación de los
derechos, contextualizar el papel del Estado, la sociedad y la familia, para
elevar las estrategias enfrentar la violencia con el fin de superar el carácter
individual de la visión punitiva, históricamente adoptada en la realidad
brasileña.
PALABRAS CLAVE: Los niños y adolescentes; derechos fundamentales;
violaciónes de los derechos; política pública; Paraná / Brasil.
INTRODUÇÃO
O debate sobre a noção de infância no Brasil sinaliza um campo
complexo, que de acordo com Arantes (2011), é “difícil não se perder nesta
variedade de situações, como também no emaranhado de práticas,
programas e instituições constitutivos da parafernália responsável pelo
atendimento a esta criança”. (p. 153).
Ao realizar um resgate histórico sobre o atendimento à infância, é
possível identificar iniciativas de caráter majoritariamente religioso, e ações
pontuais sob a responsabilidade do Estado frente às problemáticas que diziam
respeito ao segmento infantojuvenil. Tais ações encontravam-se pautadas no
aspecto da vigilância social, que se caracterizava por um modelo caritativo e
que, posteriormente, exigiu novas formas de intervenção. Segundo Arantes
236

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

(2011), a partir da década de 1920 houve uma crescente intervenção do
Estado na assistência, em que se
tem início a formalização de modelos de
atendimento, não se constatando, no
entanto, diminuição da pobreza ou de seus
efeitos. Assim, a pretendida racionalização
da assistência, através da inclusão de
especialistas do campo social, longe de
concorrer para uma mudança nas
condições concretas de vida da criança e
de sua família, foi muito mais uma
estratégia [...] de criminalização da
pobreza. (p. 191).
A questão da infância e adolescência no país, portanto, não era
considerado fruto de um amplo contexto econômico, social e político. Notouse que as intervenções realizadas diretamente às crianças e suas famílias se
dava sob uma vertente individual e punitiva, distanciando-se do ideário de
proteção social.
Para a referida autora, um dos elementos que colaborou
incisivamente no entendimento e agravo dos problemas sociais se deve ao
fato de que “a rede de proteção à criança, em suas tentativas de diminuir o
número e os efeitos da miséria e do abandono” não buscou “alterar as
condições concretas de vida da classe trabalhadora”. (Arantes, 2011, p.192).
Posteriormente a este cenário, a legislação que vigorou no Brasil nos
anos de 1927/1979, conhecida como Código de Menores, era um documento
legal que identificava a criança como “menor”, estendendo a todos que se
encontravam em “situação irregular”, entendendo que necessitam de
vigilância pela autoridade local, e considerada como uma ameaça a ordem
social e moral.
De acordo com Arantes (1999),
na prática isto significava que o Estado
podia, através do juiz de menor, destituir
determinados pais do Pátrio Poder através
da decretação da sentença de ‘situação
irregular’ do menor. Sendo a carência uma
das hipóteses de ‘situação irregular’,
podemos ter a idéia do que isto poderia
representar em um país onde já se
estimou em 36 milhões o número de
crianças pobres. (p. 258).
237

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Face aos rebatimentos da materialização da legislação acima, é de
extrema importância apontar que havia grupos com propostas contrárias, até
então em vigor. A partir da década de 1980, surge uma nova compreensão
sobre infância e direito, fruto de debates históricos, em que
a cidadania da criança e do adolescente
foi incorporada na agenda de atores
políticos e nos discursos oficiais muito
recentemente, em função da luta dos
movimentos sociais no bojo da elaboração
da Constituição de 1988. (Faleiros, 2011,
p. 35).
Para melhor compreender o movimento de luta pela garantia dos
direitos ao segmento infantojuvenil, Lorenzo (2007) aponta que
[...] na Assembléia Constituinte organizouse um grupo de trabalho comprometido
com o tema da criança e do adolescente,
cujo resultado concretizou-se no artigo
227, que introduz conteúdo e enfoque
próprios da Doutrina de Proteção Integral
da Organização das Nações Unidas,
trazendo os avanços da normativa
internacional para a população infantojuvenil brasileira. (Década de 80 –
Abertura
Política
e
Nova
Redemocratização, para. 30)
Com o objetivo de regulamentar os direitos assegurados
constitucionalmente, foi promulgada a Lei Federal 8.069/1990, instituída como
Estatuto da Criança e do Adolescente. Para Silva (2005) este processo é
resultado de uma
[...] construção histórica de lutas sociais
dos movimentos pela infância, dos setores
progressistas da sociedade política e civil
brasileira, da ‘falência mundial’ do direito e
da justiça menorista, mas também é
expressão
das
relações
globais
internacionais que se reconfiguravam
frente ao novo padrão de gestão de
acumulação flexível do capital. (p. 36).

238

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Apesar dos avanços legítimos no campo dos direitos sociais, civis e
políticos, destaca-se que a história das políticas para a infância e
adolescência encontra-se inserida em um contexto complexo, ou seja, “[...] na
dinâmica própria das relações entre agentes e forças sociais e políticas que
se aglutinaram ou confrontaram em diferentes momentos históricos”. (Faleiros,
2011, p. 85 e 86)
Neste sentido, quando o objeto de discussão está no campo dos
direitos fundamentais de crianças e adolescentes, lança-se um grande desafio
para que estes sejam reconhecidos como “sujeitos de direitos”.
De acordo com o Estatuto, a criança e o adolescente detêm a
garantia de Absoluta Prioridade, que compreende:
a) a primazia de receber proteção e
socorro em quaisquer circunstâncias;
b) precedência de atendimento nos
serviços públicos ou de relevância pública;
c) preferência na formulação e execução
das políticas sociais públicas;
d) destinação privilegiada de recursos
públicos nas áreas relacionadas com a
proteção à infância e à juventude. (Brasil,
2012, p. 15)
O Estatuto se fundamenta em um novo paradigma jurídico, pautado
na Doutrina da Proteção Integral, configurado sob a perspectiva de
institucionalização de um sistema de promoção e proteção dos direitos
humanos. As normativas legais estão pautadas no princípio da
democratização, em que novos atores sociais e políticos têm a
responsabilidade de participar do processo de planejamento, formulação e
fiscalização de políticas públicas para o atendimento do segmento
infantojuvenil.
A referida legislação ainda reconhece a responsabilidade do Estado,
família e sociedade pela efetivação da proteção integral de crianças e
adolescentes, descentralizando as ações político-administrativas nos âmbitos
federal, estadual e municipal, no sentido de superar a realidade deste
segmento, que vem sendo marcada historicamente por reiteradas violações
de direitos, de modo a atender as necessidades específicas em cada território.
Partilhando do pensamento de Faleiros (2011), o processo de
garantia dos direitos de crianças e adolescentes está relacionado à “[...] um
embate de questões que vão se configurando de acordo com o contexto
239

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

econômico, às ideias e teorias em movimento, às forças políticas em
presença, à forma de Estado em vigor”. (p. 86)
A partir desta reflexão, evidencia-se que o processo de conquista de
direitos de crianças e adolescentes no Brasil é contraditório e decorrente da
ascensão do ideário neoliberal, pois “o direito infantojuvenil deixa de ser
considerado um direito ‘menor’, ‘pequeno’, de criança para se tornar um direito
‘maior’”. (Silva, 2005. p. 36)
Apesar de o Estatuto permanecer vigente após duas décadas, faz-se
necessário refletir sobre o conceito de direitos, planejamento, controle social,
fiscalização e operacionalização de políticas públicas de atendimento à
população infantojuvenil, embora as violações de direitos tenham sido cada
vez mais freqüentes e distantes das pautas de discussões no âmbito da rede
de proteção social.
Segundo Neto (2005),
nessa luta emancipatória em favor da
infância e da adolescência há que se
procurar alternativas novas, por meio de
instâncias públicas (governamentais ou
sociais) e de mecanismos estratégicos
(políticos, sociais, econômicos, culturais,
religiosos e jurídicos), que se tornem
verdadeiros instrumentos de mediação,
nessa luta pelo asseguramento da
essência humana e da identidade
geracional de crianças e adolescentes. (p.
8).
Assim, o fortalecimento de um Sistema de Garantia dos Direitos da
Criança e do Adolescente (SGD) é imprescindível, no sentido de traçar
estratégias de intervenção pautadas no aspecto político e legal, tendo como
ponto de partida um amplo conhecimento da realidade, a fim de planejar e
operacionalizar ações plenas em defesa da efetivação dos direitos de crianças
e adolescentes.
Conforme Baptista (2013),
[...] tradicionalmente, ao se tratar de
planejamento, a ênfase era dada aos seus
aspectos
técnico-operativos,
desconhecendo, no seu processamento,
as tensões e pressões embutidas nas
relações dos diferentes sujeitos políticos
em presença. Hoje, tem-se a clareza de
240

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

que, para que o planejado se efetive na
direção desejada, é fundamental que, além
do conteúdo tradicional de leitura da
realidade para o planejamento da ação,
sejam aliados à apreensão das condições
objetivas o conhecimento e a captura das
condições subjetivas do ambiente em que
ela ocorre: o jogo de vontades políticas
dos diferentes grupos envolvidos, a
correlação de forças, a articulação desses
grupos, as alianças [...]. (p. 17).
Torna-se relevante o planejamento como um processo político,
constituído pela tomada de decisões no intuito de atingir determinada
finalidade a partir de ações estratégicas.
Na perspectiva de que o conhecimento da realidade e a necessidade
de se elaborar o planejamento são elementos fundamentais para melhor
compreender os problemas relacionados a este segmento etário, o Conselho
Nacional dos Direitos da Criança e do Adolescente (CONANDA) aprovou em
2011 o Plano Decenal dos Direitos Humanos de Crianças e Adolescentes,
visando concretizar os direitos humanos das crianças e dos adolescentes, por
meio da implementação de políticas públicas. Na ocasião, foi recomendada a
elaboração de planos decenais estaduais e municipais.
A busca dos dados específicos referentes
às
crianças
e
adolescentes
nas
Secretarias de Estado e a disponibilização
dessas informações foram complexas, pois
muitos desses dados encontravam-se
esparsos,
sem
sistematização
ou
organização e com metodologias diversas
de captação e análise, o que culminou na
necessidade de ampliar o prazo para
busca e análise desses dados, já que
eram essenciais para traçar a realidade
das crianças e dos adolescentes no
Estado do Paraná, bem como para
subsidiar a construção do Plano de Ação.
(Plano decenal dos direitos da criança e do
adolescente do Estado do Paraná: 20142023, p. 32).

Para que as políticas públicas voltadas à garantia de direitos à
criança e ao adolescente sejam efetivadas, as ações destinadas a esse
241

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

segmento devem atender a realidade social vivenciada, adequando a
legislação aos fatos, compreendendo e aprimorando a relação entre os
serviços disponíveis e a demanda encontrada. Neste sentido,
ao se prever neste Plano Decenal dos
Direitos da Criança e do Adolescente do
Estado do Paraná um eixo específico que
trate de ações e políticas para o
fortalecimento do SGD, prevê-se também
a garantia global de todos os direitos
fundamentais das crianças e dos
adolescentes, uma vez que qualquer ação
que torne mais efetiva a atuação do SGD
afetará de forma transversal todos os
direitos. Estas ações são parte de um
espectro de ações que poderão e deverão
ser executadas visando a fortalecer e
melhor estruturar as instituições e
instrumentalizar os operadores do SGD
com a finalidade mister de melhorar e
assegurar a qualidade do atendimento
prestado de forma sistêmica para a
garantia dos direitos fundamentais das
crianças e dos adolescentes. (Plano
decenal dos direitos da criança e do
adolescente do estado do Paraná: 20142023, p. 32).

Assim, dentre as ações previstas no Plano de Ação, tem-se a
ampliação e expansão da rede de serviços especializados de defesa de
direitos, por meio de delegacias de polícia, melhorias em estruturas como os
Conselhos Tutelares, Conselhos Municipais dos Direitos da Criança e do
Adolescente, contratação de equipes multiprofissionais para atuação na
defesa dos direitos, qualificação profissional através de formação continuada
e capacitação para os operadores do SGD. Cabe à sociedade civil
organizada, o controle social para garantir a efetivação dos direitos da criança
e do adolescente.
Nos 399 municípios do Estado do Paraná estão previstas o
funcionamento do Sistema de Informações para Infância e Adolescência
(SIPIA), cujo objetivo é registrar todas as informações sobre as violações de
direitos praticadas contra crianças e adolescentes, sob a responsabilidade dos
Conselhos Tutelares.

242

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

DESENVOLVIMENTO
A pesquisa aqui apresentada está vinculada ao Projeto de Pesquisa
e Extensão “Juventude e Violência: da violação à garantia de direitos”, do
Departamento de Serviço Social da Universidade Estadual de
Londrina/Paraná/Brasil. Como parte de suas atividades, a equipe
interdisciplinar, integrante do projeto (serviço social, psicologia social,
comunicação, geografia, arquitetura e urbanismo), realizou o levantamento de
dados quantitativos sobre as violações dos direitos fundamentais da criança e
do adolescente, registrados no SIPIA, nos anos de 2013 e 2014. O sítio do
SIPIA possui três objetivos primordiais:
Operacionalizar na base a política de
atendimento dos direitos, ou seja,
possibilitar a mais objetiva e completa
leitura possível da queixa ou situação da
criança ou adolescente, por parte do
Conselho Tutelar; Encaminhar a aplicação
da medida mais adequada com vistas ao
ressarcimento do direito violado para sanar
a situação em que se encontra a criança
ou adolescente; Subsidiar as demais
instâncias - Conselhos de Direitos e
autoridades competentes - na formulação
e gestão de políticas de atendimento.
(Brasil, Sobre o Sipia, para. 8).
Cabe ressaltar que os Direitos Violados encontram-se divididos no
sítio do SIPIA para que os Conselheiros Tutelares possam registrar as
ocorrências conforme as categorias: Direito à Vida e Saúde; Direito à
Liberdade, Respeito e Dignidade; Direto à Convivência Familiar e
Comunitária; Direito à Educação, Cultura, Esporte e Lazer; Direito à
Profissionalização e Proteção do trabalho.
A violação de Direitos de crianças e adolescentes na realidade do
Estado do Paraná, no período de 2013 e 2014, conforme os dados registrados
no sítio do SIPIA se apresentam conforme tabelas que seguem:
Tabela 1 – Número de violações por Direito Fundamental no Estado do
Paraná, no período de 2013 e 2014.
Direito Violado

2013

2014

Variação

Vida e saúde

1758

3565

102,79%

243

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Liberdade,
dignidade

respeito

e

4086

7904

93,44%

10453

19732

88,77%

Educação, cultura, esporte
8612
e lazer

17052

98,00%

Profissionalização
Proteção do trabalho

183

326

78,14%

25092

48579

93,60%

Convivência
Comunitária

Familiar

Total de violações

e

e

Fonte: Sistema de Informações para Infância e Adolescência – SIPIA.
A tabela 1 nos mostra que a violação dos direitos fundamentais da
criança e do adolescente teve um aumento significativo no período avaliado.
Em 2013, foram registradas 25.092 ocorrências e, no ano de 2014, foram
registradas 48.579 ocorrências, apresentando assim, uma variação de 93,60%
no período. A partir disso, analisando as subcategorias, destaca-se o direito à
vida e saúde, com maior índice de variação, totalizando 102,79%; seguido
pelo direito à educação, cultura, esporte e lazer, com 98%.
A subcategoria referente à profissionalização e proteção do trabalho
é que sofreu a menor variação, com um aumento de 78,14% (326) se
comparado ao ano de 2013 (183). Contudo, pode-se questionar se a redução
dos números é decorrente da diminuição de ocorrências ou a condição de
invisibilidade que se encontram os jovens frente à baixa/ ausência de
programas sociais para esta população.
O discurso da criança como sujeito de
direito, da criança como cidadão e da
infância como construção social sofre uma
deturpação bastante grande. Nas classes
médias, esse discurso muitas vezes
reforça a idéia de que há uma vontade da
criança que deveria ser atendida a
qualquer custo, especialmente para
consumir. Por outro lado, crianças de
classes
populares
assumem
responsabilidades muito além de suas
possibilidades. Em todos os contextos, as
crianças são expostas à mídia, à violência
e à exploração. (Bazílio &amp; Kramer, 2003, p.
119).
244

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Nesta perspectiva, a violência é reconhecida como um fenômeno
social que permeia diversos espaços seja no âmbito familiar, grupos,
instituições de caráter público e privado e do próprio Estado. Desta forma,
entende-se que toda violação de direitos deve ser reconhecida como tal para
que se definam estratégias capazes de saná-las, uma vez que é decorrente
de atos e omissões.

Tabela 2 – Quantidade de violações por subcategorias referentes ao Direito à
Vida e Saúde, no Estado do Paraná, no período de 2013 e 2014.
Direito à Vida e Saúde

2013

2014

Variação

05

23

360%

Atendimento inadequado em saúde

112

258

130%

Não atendimento em saúde

453

1118

147%

Insegurança alimentar e nutricional

46

94

104%

Ausência de ações específicas para
prevenção
de
enfermidades
e 31
promoção da saúde

75

142%

Prejuízo a vida e saúde por ação ou
232
omissão

400

72%

Atos atentatórios a vida e a saúde

1597

82%

Práticas
irregulares
estabelecimentos de saúde

em

879

Fonte: Sistema de Informações para Infância e Adolescência – SIPIA.
O Estatuto da Criança e do Adolescente - Lei 8069/1990, traz em seus artigos
4º e 7º, que:
Art. 4º "É dever da família, da
comunidade, da sociedade em geral e do
poder público assegurar, com absoluta
prioridade, a efetivação dos direitos
referentes à vida, à saúde, à alimentação,
à educação, ao esporte, ao lazer, à
245

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

profissionalização, à cultura, à dignidade,
ao respeito, à liberdade e à convivência
familiar e comunitária". E, Art. 7º “a criança
e o adolescente têm direito a proteção à
vida e à saúde, mediante a efetivação de
políticas sociais públicas que permitam o
nascimento e o desenvolvimento sadio e
harmonioso, em condições dignas de
existência”. (Brasil, 2012, p. 15 e 16).
Contrapondo-se aos preceitos legais acima afirmados, o Direito à Vida e
Saúde, constante na tabela 2, houve um aumento considerável de todas as
sub categorias no que se refere à violações desse direito, no Estado do
Paraná. Os dados registrados retratam elevado aumento percentual
principalmente na subcategoria “práticas irregulares em estabelecimentos de
saúde”, com 360%, seguido da violação quanto ao “não atendimento em
saúde”, que registrou um acréscimo de 147%.

Tabela 3 - Quantidade de violações por subcategorias referentes ao Direito à
Liberdade, respeito e dignidade, no Estado do Paraná, no período de 2013 e
2014.
Direito à
dignidade

Liberdade,

respeito

e

2013

2014

Variação

991

1923

94,05%

Negação do direito a liberdade e
94
respeito

262

178,72%

Restrições ao direito de ir e vir

87

238

173,56%

52

137

163,46%

Violência psicológica

639

1488

132,86%

Violência física

789

1518

92,40%

Atos atentatórios a cidadania

Discriminação

246

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Submissão
de
crianças
ou
adolescentes a atividades ilícitas ou 128
contravenções sociais

272

112,50%

Violência sexual – Exploração sexual
48
comercial

61

27,08%

Violência sexual - abuso

2005

59,38%

1258

Fonte: Sistema de Informações para Infância e Adolescência – SIPIA.
O Estatuto da Criança e do Adolescente – Lei 8069/1990 - em seus
artigos 15º e 17º diz:
Art. 15. “A criança e o adolescente têm
direito à liberdade, ao respeito e à
dignidade como pessoas humanas em
processo de desenvolvimento e como
sujeitos de direitos civis, humanos e
sociais garantidos na Constituição e nas
leis”.
E, Art. 17. “O direito ao respeito consiste na inviolabilidade da integridade
física, psíquica e moral da criança e do adolescente, abrangendo a
preservação da imagem, da identidade, da autonomia, dos valores, idéias
e crenças, dos espaços e objetos pessoais”. (Brasil, 2012, p.16)
Neste contexto, pode-se afirmar que tais direitos não estão sendo
cumpridos no Estado do Paraná, como demonstra a tabela 3.
Com relação ao Direito à Liberdade, Respeito e Dignidade, no
período de 2013 e 2014, cabe destacar que o número de ocorrências
referente à subcategoria “negação do direito à liberdade e respeito”, aumentou
em 178,72%, em comparação ao ano de 2013. A subcategoria - “restrições
ao direito de ir e vir” – teve um aumento significativo na ordem de 173,56%.
Os dados referentes à discriminação, à violência psicológica e à
violência física, o total de violação dos direitos, no ano de 2013, perfazem um
total de 1480 registros. Se comparado ao ano de 2014, o número sofre um
significativo aumento, com registro de 3.143 ocorrências, ou seja, de um ano
para outro, há um aumento de mais de 100 %. Isto significa que as crianças e
adolescentes encontram-se em grave situação de vulnerabilidade, colocandoos em risco pessoal e social.
São crianças sem voz e sem vez,
aprisionadas em uma relação assimétrica
247

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

de poder, em que só lhes restam a
submissão à vontade do outro e a renúncia
ao próprio desejo. Vivem um drama que
afeta seu desenvolvimento tanto físico
como emocional, o que pode gerar
indivíduos com graves dificuldades de
vinculação. (Silva, 2002, p. 73).
Assim, em que pese às leis existentes no Brasil em defesa e promoção de
ações voltadas a garantir os direitos da população infantojuvenil, cabe aos
operadores do Sistema de Garantias de Direitos (SGD) se apropriarem de
instrumentos e estratégias de ações, tanto por parte de toda a sociedade
como do Estado, de modo a garantir e defender os direitos fundamentais
deste segmento.
Tabela 4 – Quantidade de violações por subcategorias referentes ao Direito à
Convivência Familiar e Comunitária no Estado do Paraná, no período de 2013
e 2014.
Direito à Convivência Familiar e
2013
Comunitária

2014

Variação

Privação ou dificuldade de convívio
1881
familiar

4073

117%

Inadequação do convívio familiar

3727

7660

106%

Violações
familiar

4645

7530

62%

Ausência de programas e ações
específicas
para
aplicação
de 27
medidas de proteção

75

178%

Atos atentatórios ao exercício da
153
cidadania

394

158%

a

dignidade/negligência

Fonte: Sistema de Informações para Infância e Adolescência – SIPIA.
Quanto à incidência das violações referentes ao Direito à Convivência Familiar
e Comunitária, nos anos de 2013 e 2014, destacam-se as subcategorias
referentes à “ausência de programas e ações específicas para aplicação de
medidas de proteção” e “atos atentatórios ao exercício da cidadania”, com
variação de 178% e 158%, respectivamente.
248

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Com relação à subcategoria com menor índice de variação, constam as
“violações à dignidade/negligência familiar”, representando um aumento de
62%.
De acordo com Candau (et. al 1995), a questão dos direitos de crianças e
adolescentes “exige superar uma visão puramente individual [...], afirmando
uma perspectiva social e planetária”(p.13). É necessário compreender que a
efetivação dos direitos à população infantojuvenil não pode ser tratada apenas
no âmbito individual, mas sim objeto de discussão e luta coletiva.
É comum o discurso de culpabilização das famílias quando detectado
violações de direito. Contudo, há que se considerar a violência social
praticada pelo Estado, seja por omissão ou negligência, na medida em que
não são implementadas as políticas públicas necessárias para a efetivação
dos direitos fundamentais de crianças e adolescentes.
Para tanto, é essencial que se rompa com a falácia de que a violência
vivenciada por crianças e adolescentes ocorre exclusivamente no âmbito das
famílias pobres, sem considerar a situação social e econômica em que se
encontram, vivendo a condição de vítima e não de violentadora.
Tabela 5 – Quantidade de violações por subcategorias referentes ao Direito à
Educação, cultura, esporte e lazer, no Estado do Paraná, no período de 2013
e 2014.
Direito à Educação, cultura, esporte
2013
e lazer

2014

Variação

Inexistência de ensino médio ou
59
dificuldade no acesso

143

142%

Inexistência de ensino fundamental
1061
ou dificuldade no acesso

2090

97%

Ausência de educação infantil ou
5117
impedimento de acesso

10772

62%

Impedimento de
sistema escolar

2348

0%

permanência

no

249

1451

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Inexistência ou impedimento de uso
de
equipamento
para
cultura, 0
esporte e lazer

0

63%

Atos atentatórios
educação

608

991

124%

316

708

124%

Falta de condições
adequadas

ao

direito

à

educacionais

Fonte: Sistema de Informações para Infância e Adolescência – SIPIA.
Nos preceitos da Constituição Federal de 1988, em seu artigo 205
consta que: "A educação, direito de todos e dever do Estado e da família, será
promovida e incentivada com a colaboração da sociedade, visando ao pleno
desenvolvimento da pessoa, seu preparo para o exercício da cidadania e sua
qualificação para o trabalho". (Brasil, 1988, Da educação).
De acordo com o Estatuto, em seu Capítulo IV- Do Direito à
Educação, cultura, esporte e lazer,
Art. 53. A criança e o adolescente têm
direito à educação, visando ao pleno
desenvolvimento de sua pessoa, preparo
para o exercício da cidadania e
qualificação para o trabalho, assegurandose-lhes: I - igualdade de condições para o
acesso e permanência na escola; II direito de ser respeitado por seus
educadores; III - direito de contestar
critérios avaliativos, podendo recorrer às
instâncias escolares superiores; IV - direito
de organização e participação em
entidades estudantis; V - acesso à escola
pública e gratuita próxima de sua
residência. Parágrafo único. É direito dos
pais ou responsáveis ter ciência do
processo pedagógico, bem como participar
da definição das propostas educacionais.
(Brasil, 2012, p. 35 e 36).
Nesta perspectiva, evidencia-se um descumprimento do direito à
educação de acordo com os dados da realidade do Estado do Paraná. A
tabela 5 mostra que os direitos violados com maior variação são referentes à
“inexistência de ensino médio ou dificuldade no acesso”, com 142% de
250

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

variação; “atos atentatórios ao direito à educação” e “falta de condições
educacionais adequadas”, que contam com 124% de aumento.
A educação tem o caráter político, de igual responsabilidade do
Estado e da família. Cabe à família a responsabilidade de educar os seus
filhos e tem o dever de matriculá-los em idade escolar. No entanto, a
sociedade sofre as conseqüências de um Estado negligente, bem como a falta
de compromisso de fazer valer o direito ao acesso à educação de qualidade,
como preconiza a Lei de Diretrizes e Bases da Educação Nacional - Lei
9.394/96.
Tabela 6 – Quantidade de violações por subcategorias referentes ao Direito à
Profissionalização e Proteção do trabalho, no Estado do Paraná, no período
de 2013 e 2014.
Direito
à
Profissionalização
proteção do trabalho

e

2013

2014

Variação

Inexistência ou insuficiência de
condições para formação técnica e 77
profissional

134

74%

Condições
impróprias
remuneração ou imposição
trabalho ao adolescente

13

225%

179

75%

de
de 4

Condições irregulares de trabalho

102

Fonte: Sistema de Informações para Infância e Adolescência – SIPIA.
Segundo as prerrogativas legais do Estatuto, em seu Capítulo V - Do Direito à
Profissionalização e à Proteção no Trabalho:
Art. 63. A formação técnico-profissional
obedecerá aos seguintes princípios: I garantia
de
acesso
e
freqüência
obrigatória ao ensino regular; II - atividade
compatível com o desenvolvimento do
adolescente; III - horário especial para o
exercício das atividades. Art. 64. Ao
adolescente até quatorze anos de idade é
assegurada bolsa de aprendizagem. Art.
251

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

65. Ao adolescente aprendiz, maior de
quatorze anos, são assegurados os
direitos trabalhistas e previdenciários. Art.
69. O adolescente tem direito à
profissionalização e à proteção no
trabalho,
observados
os
seguintes
aspectos, entre outros: I - respeito à
condição peculiar de pessoa em
desenvolvimento;
II
capacitação
profissional adequada ao mercado de
trabalho. (Brasil, 2012, p. 37 e 38)
No que diz respeito às violações sobre o Direito à Profissionalização e
Proteção do trabalho, quando comparada às demais categorias de direitos
violados, o número, aparentemente, pode ser considerado menos impactante.
Entretanto, não há que desqualificar os dados, uma vez que a realidade dos
jovens vem sendo substituída pelo trabalho, considerando principalmente a
sua condição socioeconômica. O Estado tem negligenciado na medida em
que vem adotando programas sociais de natureza assistenciais, pontuais e
descontínuos, que em nada tem contribuído para a formação e
desenvolvimento dos jovens. Ao contrário, esta população vem enfrentando
diariamente as condições de serviços irregulares, atuando, em sua maioria, na
informalidade.
Essa realidade pode ser evidenciada através da tabela 6, a partir da
subcategoria denominada “condições impróprias de remuneração ou
imposição de trabalho ao adolescente”, com aumento de 225% no período
estudado, seguida pelas “condições irregulares de trabalho”, com acréscimo
de 75%.
Face ao exposto, a situação dos direitos violados de crianças e
adolescente no Estado do Paraná é preocupante, com necessidade de uma
política pública que atendam as demandas dos adolescentes, de modo a
qualificá-los profissionalmente para enfrentar o mercado formal de trabalho.
CONSIDERAÇÕES FINAIS
Reconhecer a criança e o adolescente como pessoa em
desenvolvimento é fundamental para se pensar em medidas e ações que as
protejam e possibilitem o seu pleno desenvolvimento. Para tanto, a
Constituição Federal Brasileira de 1988 e o Estatuto da Criança e Adolescente
de 1990 buscaram o envolvimento da sociedade, da família e do Estado, nos
diferentes níveis de responsabilização, no sentido de garantir a defesa, a
promoção e proteção dos direitos universais de crianças e adolescentes na
realidade brasileira.

252

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Desta forma, é preciso maior investimento no Sistema de
Garantia de Direitos, visando articulação e integração entre as instâncias
públicas e a sociedade civil organizada, responsáveis por efetivar a aplicação
das normativas legais, de modo a priorizar os direitos deste segmento etário.
Ainda se faz necessária a apropriação do SIPIA enquanto um instrumento
importante para a população e para o Estado, no sentido de organizar e
sistematizar as informações que deverão subsidiar a definição de medidas e
ações voltadas às políticas públicas na área da criança e do adolescente.
Contudo, passados 25 anos após a promulgação do Estatuto,
existem muitos desafios a serem enfrentados: a) implementar o SIPIA como
instrumento político para conhecimento da realidade social dos municípios, no
sentido de elaborar o diagnóstico das necessidades e demandas na área da
criança e adolescente, para melhor planejamento de políticas públicas; b)
Elaborar um plano de ação exeqüível em que o município e a sociedade civil
organizada sejam capazes de executá-lo, na perspectiva de defesa dos
direitos universais; c) Qualificar os Conselhos Tutelares e de Direitos e todos
os setores do Sistema de Garantias de Direitos, para uma atuação
competente, com domínio e conhecimento sobre suas reais atribuições em
defesa do segmento que representa; d) Superar, por parte do Estado,
execução de ações de caráter assistencial, fragmentada e pontual, travestida
de políticas públicas; e)
Garantir no orçamento público os recursos
necessários para o financiamento das políticas públicas; f) Criar condições
estruturais e mecanismos preconizados no Estatuto da Criança e
Adolescente.
Portanto, se faz urgente o fortalecimento de políticas públicas
integradas e comprometidas, nos diferentes níveis de responsabilidade
(Estado, família e sociedade), em defesa dos direitos humanos de criança e
adolescente, na condição de sujeitos de Direitos.
Para, além disso, é necessário que haja a valorização do papel dos
Conselhos Tutelares e Conselhos de Direitos, tanto por parte do Estado como
da sociedade civil organizada, no sentido de ocupar os espaços públicos de
debate e enfrentamento das demandas provenientes do segmento
infantojuvenil, contemplando a dimensão política de modo a incidir no
processo de garantia dos direitos.
Isto implica na mudança na forma de pensar e agir sobre a questão
envolvendo crianças e adolescentes, seja no âmbito da sociedade civil
organizada quanto do Estado. Cabe a sociedade maior investimento no
processo de participação e controle social sobre os atos do Estado,
aproximando do campo de decisões para definir e priorizar as demandas e
necessidades deste segmento. Por outro lado, cabe ao Estado investir em
políticas públicas qualificadas e de caráter universal, garantindo espaço de

253

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

participação social e deliberação compartilhada, no sentido de implementar
ações para a melhoria da qualidade de vida da população infantojuvenil.
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254

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violência familiar. São Paulo: Ágora, p.73-80.

255

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Reciprocidad intergeneracional y entre generaciones y
cuidados en la vejez. Motivaciones, sentidos y significados
desde los cuidadores/as.
66

María Concepción Arroyo Rueda
67
Matilde Bretado García
68
Sagrario Garay Villegas

Resumen
El presente trabajo tiene como objetivo mostrar las formas de reciprocidad en
las familias con adultos/as mayores y necesidades de cuidado, así como
también las motivaciones de los y las cuidadoras para otorgarlo. Es un estudio
de caso en el que participaron 13 cuidadores/as de personas mayores en el la
ciudad de Durango, México. Se utilizó una metodología cualitativa, en donde
la entrevista a profundidad y la observación fueron las técnicas para obtener
los datos. El análisis se realizó a través de una revisión minuciosa de los
datos, clasificando, estructurando y contrastando con los elementos teóricoconceptuales. Los resultados reflejan que cuando las personas adultas
mayores requieren cuidados, el tipo de reciprocidad más importante en es la
instrumental, siendo ésta más frecuente entre los miembros de la pareja,
seguida de la recibida por hijos e hijas. Por consecuencia, las motivaciones
para cuidar son la obligación filial del matrimonio, seguida de la obligación
moral de los hijos e hijas hacia los padres, siendo la soltería una de las
características frecuentes en las y los cuidadores, tal como lo señala la
mayoría de la literatura. El afecto y la resonsabilidad moral es la principal
fortaleza en los cuidadores y cuidadoras y la dificultad más importante es la
falta de recursos económicos suficientes para atender los problemas de salud
de las personas adultas mayores.
Palabras clave: Vejez, cuidados, reciprocidad intergeneracional.
Introducción
El envejecimiento constituye un triunfo del desarrollo y de la humanidad, pues
la esperanza de vida es actualmente superior a 80 años en 33 países. Sin
embargo, el envejecimiento de la población también ofrece desafíos
económicos, sociales y culturales a las personas, las familias, las sociedades
y la comunidad mundial (UNFPA, 2012). Entre los desafíos más importantes
que las personas mayores enfrentan son las afectaciones a su salud, los
escasos recursos para atenderla, la pobreza en que viven muchos de ellos, la
66Facultad
67

de Trabajo Social / UJED.
Facultad de Trabajo Social / UJED.
68
Facultad de Trabajo Social y Desarrollo Humano/UANL

256

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

falta de soporte y cuidados familiares, el respeto a sus derechos y el riesgo de
sufrir malos tratos.
Respecto a la pobreza de este grupo de edad, existe el dato de que
sólo aproximadamente el 25% de las personas mayores cuenta con un
ingreso por pensión, y que esto les permite tener un mínimo de seguridad. No
obstante, es preocupante la sostenibilidad de esos sistemas en países
desarrollados, mientras que la protección social y la cobertura de pensiones
sigue siendo un desafío para los países en desarrollo como el nuestro, donde
una gran proporción de la mano de obra se ubica en el sector informal, por lo
tanto, no tienen posibilidad de acceder a este beneficio. Idealmente, las
pensiones deben proporcionar medidas mínimas de seguridad que
contribuyan a aplazar la discapacidad y prevenir el empobrecimiento en la
vejez. (UNFPA, 2012).
Esta condición de los adultos mayores plantea una fuerte dificultad
para aquellos que presentan padecimientos que generan altos costos y
requieren ser atendidos. Lo anterior coloca a las familias y especialmente a
sus cuidadores en el riesgo de enfrentar muy diversas dificultades. Algunas de
estas, son los conflictos familiares que surgen a causa de las limitaciones
económicas que implican los gastos de la enfermedad y la manutención del
hogar, sobre todo debido a la falta de colaboración de los miembros de la
familia. Aspectos que repercuten de manera importante en el cuidador
principal
Según Robles Silva (2007) el cuidador es el principal trabajador del
cuidado, aunque hay otro rol social que se involucra: la fuente de apoyo.
Ambos roles son generados por la familia para responder a las demandas del
cuidado del enfermo crónico. Hay dos tipos de cuidadores: el primario y el
secundario. La diferencia entre ambos son las acciones que realizan y los
ritmos, de ahí que cuidadores primarios, cuidadores secundarios y fuentes de
apoyo actúen diferente.
El papel de la familia en el asunto del cuidado integra una diversidad
de representaciones, si bien predomina su función como protectora de los
miembros vulnerables, la familia no puede sustraerse a los cambios en los
valores culturales y en los procesos sociales y políticos que se dan en cada
momento histórico (Arriagada, 2008; en Arroyo, 2011). Así mismo, la familia
tampoco es ajena a la dinámica interna de sus relaciones, a los conflictos
intergeneracionales y a la ambivalencia que surge en la experiencia de cuidar.
Las familias en este contexto no pueden atender solas sus
necesidades: requieren de la participación de la comunidad, de la sociedad y
del Estado. Identificamos la presencia de la reciprocidad como un factor
motivador para devolver la ayuda recibida en todo tipo de interacciones por las
personas al final de su vida. Así mismo existen razones, culturales,
estructurales y quizá biológicas para que los familiares se apoyen de manera
recíproca (Lara, 2009).
El papel de la reciprocidad
257

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Resulta relevante para este estudio destacar que así como los estudios de
intercambio de ayuda entre personas mayores y sus familiares resultan
relativamente frecuentes, el papel de la reciprocidad en dicho intercambio ha
recibido poca atención. En este sentido, existen razones culturales,
estructurales y quizá biológicas para que los familiares se apoyen de manera
recíproca (Grundy, 2005; en Lara, 2009). La familia es la red social más
interconectada. En general, alrededor de la mitad de los vínculos más
cercanos de las personas lo forman familiares.
La familia inmediata tiene un papel más importante en las relaciones
de ayuda que la extendida. Las responsabilidades normativas para ayudar a la
familia directa son mayores que las de cualquier otro grupo (Ganong y
Coleman, 2006; en Lara, 2009). En sí mismas, las familias mantienen una
actitud recíproca que permite e incluso anima a sus miembros a depender
económica, física o emocionalmente unos de otros (Schaie y Willis, 2003; en
Lara, 2009). En este trabajo hacemos énfasis en tres tipos de reciprocidad: la
reciprocidad conyugal, la reciprocidad filial (entre padres e hijos) y también la
reciprocidad con otros familiares colaterales.
Otro propósito de este estudio es explorar las motivaciones que las
personas cuidadoras tienen para otorgar cuidado a sus familiares mayores.
Las motivaciones se presentan desde las experiencias y relaciones
tempranas, son relaciones afectivas desde un sentido de responsabilidad
familiar y basadas en un contrato social implícito. Por lo que a través de esta
investigación se pretende mostrar los aspectos relacionados con la
reciprocidad y las motivaciones surgidas desde los cuidadores de los adultos
mayores para realizar dicha función. Finalmente, también se muestran
resultados sobre las dificultades que los cuidadores enfrentan, así como las
fortalezas con que cuentan para otorgar cuidados.
Metodología
Esta investigación está comprendida dentro de un estudio más amplio
denominado “Redes de apoyo, dinámica familiar y envejecimiento”, realizado
en colaboración con la Universidad Autónoma de Nuevo León. El trabajo aquí
presentado integra principalmente resultados cualitativos correspondientes a
las dimensiones de reciprocidad y motivaciones para el cuidado. La
submuestra corresponde a13 casos de cuidadores de familiares mayores. Los
entrevistados están ubicados en el contexto urbano de la ciudad de Durango,
y se hizo contacto con ellos en el Centro de Salud No. 1 de la Secretaría de
Salud. Es un estudio de caso de tipo descriptivo y transversal. Los criterios de
inclusión fueron: que los cuidadores residieran con la persona mayor por lo
menos seis meses antes al momento de la entrevista, que hubiera la mayor
heterogeneidad posible en la muestra y que aceptaran voluntariamente la
participacion.
La recolección de datos se hizo a través de entrevista abierta en los
hogares, por lo que la visita domiciliaria cobró especial importancia en este
trabajo. Se incluyó también la observación participante y las notas de campo.
258

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

La grabación en audio fue previamente autorizada por los participantes y con
firma de consentimiento informado. El análisis de la información consistió en
establecer previamente dimensiones y categorías analíticas, posteriormente
se transcribieron todas las entrevistas y se clasificaron y categorizaron los
datos emanados de ellas y de las notas de campo y de la observación.
Finalmente, los datos se interpretaron en base a las categorías teóricas. Los
datos cuantitativos se analizaron con el SPSS V16.
Preguntas de investigación.
•
•

•
•

¿Cómo funciona la reciprocidad intergeneracional en la relación de
cuidado?
¿Cuáles son las motivaciones del cuidador para apoyar al adulto
mayor en condiciones adversas tanto económicas, como familiares y
sociales?
¿Qué tipo de situaciones favorecen el cuidado a los adultos
mayores?
¿Qué tipo de situaciones dificultan el ofrecer cuidado a las personas
mayores?

Objetivos
1.
2.

Indagar y analizar los tipos y característica de la reciprocidad
intergeneracional entre el adulto mayor y su cuidador.
Explorar y analizar las motivaciones y los recursos con que cuentan
los cuidadores de adultos mayores de la cuidad de Durango, así
como las dificultades a las que se enfrentan.

Resultados
Un primer aspecto que mostramos en este apartado es un perfil
sociodemográfico (en la siguiente página) de los participantes, posteriormente
se dan a conocer los hallazgos relacionados con reciprocidad y motivaciones
para el cuidado, así como las debilidades y fortalezas para otorgar el cuidado
a sus familares mayores. La mayoría son adultos mayores cuidando a otro
adulto mayor, representando más del 60% (8) de los casos, lo cual implica
pensar en la necesidad de apoyo por parte de la política social.
Es importante destacar que 8 de los participantes cuenta con algún
tipo de ingreso, y que además es relevante observar que en buena medida, (7
casos) ese apoyo económico viene de los hijos. En el resto de los casos (5) su
situación económica es más solvente y los apoyos que reciben van en otro
sentido como lo mencionaremos también en la investigación. A continuación,
damos a conocer algunos resultados relacionados con la reciprocidad familiar
en contextos de cuidado.
•
Reciprocidad conyugal
El papel protector de la salud que se atribuye al matrimonio podría justificarse
259

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

al considerarlo una fuente clave de apoyo emocional. La calidad del vínculo
está unida inevitablemente a la reciprocidad, y puede examinarse en términos
de equidad percibida dentro de la relación (Heller y Rook, 1997; en Lara,
2009). La disminución de la red social al final de la vida convierte el apoyo y la
compañía del cónyuge en un aspecto sumamente importante.
“Apoyo moral, apoyo económico pues no verdad, pero pues cuando
menos ayuda física verdad, si, si, incluso se ha ofrecido, por ejemplo, yo me
he puesto malo del colesterol y a veces me han llevado grave allá a la clínica,
inclusive ella misma [refiriéndose a su esposa], pero por esa cuestión del
colesterol verdad” (Mario Alberto, esposo cuidador).
No obstante, tanto el cuidador como el adulto mayor, saben con
certeza que si llegan a requerir del apoyo de sus hijos, estos se hacen
presentes: “Tengo mucha comunicación con las dos hijas, ya le hablo a mi hija
la doctora y le explique [los síntomas de su esposo] y me dijo….es que trae
una gastritis fuertísima y entonces hay que darle esto, esto y esto otro,
siempre a tratado de que tengamos aquí [en la casa] los medicamentos
básicos” (Esperanza, esposa cuidadora).

Tabla 1. Características sociodemográficas del cuidador
Cuid
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�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

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Fuente: cuestionarios
Otro fenómeno interesante en el caso de las esposas cuidadoras es
que en ocasiones, además de cuidar al cónyuge, cuidan a otro miembro de la
familia, realizando un doble rol de cuidadoras:
“Si, pues cansada, ya hay veces que también quisiera uno descansar
un rato, porque ya son muchos años, como con mi muchacho [se refiere a su
hijo] este… [llora] ya tengo, ahorita tiene 32 años sufriendo de eso [de las
convulsiones] y son los mismos que yo he navegado con él, primeramente
desde chiquillo ya lo llevaba al hospital con el doctor porque seguido se me
ponía muy malo y ya ahora últimamente ha estado muy malito, ya seguido por
aquí se nos cae y lo levantamos y hay como Dios nos da licencia lo vamos
hay navegando al pobrecito….! y ahora mi esposo también!, ¡hay no! Hay
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veces que sí, se me cierra, el mundo y si digo ¡hay que voy a hacer con ellos!”
(María de los Ángeles, esposa cuidadora).
Reciprocidad padres mayores-hijos adultos
La evidencia empírica muestra que las relaciones de ayuda entre padres
mayores e hijos adultos son complejas porque combinan recursos y
necesidades de ambas partes (Couch y cols., 1999; Grundy, 2005; Henretta y
cols. 2002, Künemund y Rein, 1999; Silverstein y cols., 2002b). Las relaciones
con los hijos son un factor clave en la percepción subjetiva de la calidad de
vida en la vejez (Cheng, Chan y Phillips, 2004). Veamos los siguientes
ejemplos sobre este tipo de reciprocidad identificados en nuestro estudio:
“Y ya cuando vine pues ó sea que a pagar el tiempo, el tiempo que
no estuve con ella ahora se está recompensando pues ¿verdad? por la
distancia, por lo lejos pues a veces sí, nomás nos hablábamos, pero nomás,
pero ya al estar aquí ya es diferente ya un trato directo ya… antes era trato
pero nomas por teléfono ¿verdad? pero ya ahora es más, es más directo”
(…..) “Si, no, ps [pues] en el cariño, el cariño luego, luego se mira, luego,
luego se siente... porque yo duré pues bastantes años allá en el otro lado
[Estados Unidos Americanos] (Miguel Ángel, hijo cuidador).
Se identifica un cambio en el sentir del cuidador por el hecho de la
cercanía con su madre, reconociéndolo hasta cierto grado como un
sentimiento de culpa por no haber estado con ella por tanto tiempo, lo cual
hace que su expresión afectiva sea más intensa. Otro relato relacionado con
la reciprocidad entre padres e hijos es el siguiente:
“Si de estar juntos sí, porque como le digo estar sola ella aquí, por
ejemplo, con las niñas, las niñas salen del kínder pero ella se la vive aquí sola,
si ha habido necesidad, como dice usted de venir y ver qué es lo que está
pasando (Gerardo-cuidador-hijo).
Los hijos saben que su madre está sola y el hecho de que los miembros
de la familia la frecuenten a diferentes horarios les da tranquilidad de que si
necesita algo están cerca de ella para ayudarla, es como un acuerdo entre los
hijos cuidadores. Los principales cuidados otorgados a las personas mayores
en este estudio consisten en brindar cuidados generales, brindar asistencia
medica continua, administración de medicamentos, traslados a consultas, etc.
Todos los cuidadores, ya sean hombres o mujeres otorgan este tipo de
cuidados, salvo cuando el cuidado lo sobrepasa, recurre a los demás
familiares como vemos a continuación.
Reciprocidad con otros familiares
Las relaciones con otros familiares distintos al cónyuge y a los hijos en la
vejez han recibido menor cantidad de investigación. En nuestra revisión
teórica, hemos encontrado que este grupo está compuesto fundamentalmente
por los hermanos. Los yernos y nueras habitualmente se incluyen dentro de la
red filial, como vemos a continuación:
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“Ella me “navegó” también a mí, yo no tuve a mi madre, desde que
nacio mi hija, se me murió mi madre y yo en las dietas, ella [se refiere al adulto
mayor] me cuidaba, y muy bien oiga, los cuarenta días de la dieta, ella no me
dejaba barrer, ni trapear, ni tender la cama, entonces como que yo siento
también como que también ella fue buena persona conmigo, buena persona”
(Felícitas, nuera cuidadora).
“Nosotros en todo nos apoyamos, que si ella está enferma, que de un
dolor que le dé, que esto, que lo otro, nos apoyamos una a la otra, ella me
apoya a mí y yo la apoyo a ella y “semos” [somos] del mismo modo de ser”
(Josefa, hermana cuidadorana).
La vejez es una etapa de la vida en la que el contacto con los
hermanos aumenta, sobre todo cuando se es soltero y sin hijos. Moyer (1992)
estudió las situaciones específicas que hacían que las relaciones entre
hermanos en la vejez fuesen muy significativas y entre ellas destacó: el
cuidado de los padres, cuidar el uno del otro, reconciliar problemas pasados,
establecer una amistad o asumir cambios en la estructura familiar.
Estos relatos nos presentan a los cuidadores como personas que en
algún momento han requerido de cuidados y que el adulto mayor, ahora
cuidado por ellos se los otorgó, por lo que está presente la reciprocidad. Ellos
fueron vulnerables en algún momento de su vida y recibieron el apoyo del
adulto mayor, por lo que en este momento regresan la ayuda en forma de
cuidados.
Por último, la ausencia de hijos es otra razón por la que los hermanos
pueden estar más atentos a ayudarse mutuamente (Connidis, 2001; Connidis
y Campbell, 1995; en Lara, 2009), como vimos en el caso de Miguel Ángel. En
nuestro estado, es común la migración de las generaciones jóvenes hacia los
Estados Unidos, razón por la cual, muchas personas mayores se quedan
solas en el hogar. En la vejez, los mayores buscan inicialmente el apoyo entre
sus hijos, siendo éstos el primer recurso de ayuda.
•
Las motivaciones para el cuidado
Sobre esta dimensión los resultados más sobresalientes reflejan que es el
afecto y el sentimiento de deber relacionado con un contrato social implícito
las principales motivaciones que los hacen brindar el cuidado al adulto mayor
(Graham, 1983). En los resultados, nuestros participantes expresan haber
asumdo el rol de cuidador no solo por el hecho de que las circunstancias así
los requirieron sino que afectivamente la relación afectiva que se construyó en
el pasado los hace responder de manera positiva ante la necesidad de
cuidado.
o Afecto y sentimiento de deber
“Pues si, todo mundo le tiene que pasar algún día verdad, digo, yo si pensaba
cuando estaba yo más joven, pues si es que llegamos a la edad adulta y a lo
mejor voy a ser yo la que va a estar por ahí acostada o mi esposo, pero así
nomás salió y hasta ahorita que ya ocurrió eso, verdad de estarlo cuidando”
(Ma. de los Ángeles, esposa cuidadora).
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“Le digo, es que ya es cada quien, de cada uno, ya el cariño que
tengas, ya no es que yo no puedo decir, no, es que tu hazlo….no, no….cada
quien que le vaya naciendo” ( Miguel Ángel, hijo cuidador).
En este caso y el siguiente, los cuidadores nos expresan, que quizá
no todas las personas estén motivadas a cuidar del adulto mayor, que es algo
personal, individual y que se asume por voluntad propia, de acuerdo a la
relación establecida con el adulto mayor.
“No, uno mismo es responsable, la responsabilidad que adquiere
uno, soltero pues hombre, no hay más que la madrecita y la hermana verdad,
es lo bueno porque si mi hermana se hubiera casado pues no hubiera podido
con la madrecita, la banaba, le ponía su panal, todo, todo estaban todo el día
viendo tele, en la cocina y toda la cosa y yo por acá, llevando el mandado,
comprando, pagando todo eso y si hubiera sido ella sola pues y mi madrecita
pues ella no sabe, no puede salir al centro, ni al mercado, a todo eso, nada,
una tercia bien llevada” ( José de la Luz, hermano cuidador).
“Pues como deber y como obligación y más bien obligación, porque
es de que mientras uno viva con ellos, uno tiene la obligación de como le digo,
de ver el uno por el otro… ( ) No, no, en ningún momento [dejaría de
cuidarlo], sabemos que claro, no somos eternos verdad, imagínese que yo
fuera así y que el día de mañana que él se acabara [falleciera] y que ¡hay Dios
mío! Se me remordiera la conciencia si yo no lo cuide y ahora más porque fue
para mí, pues era muy duro para mí, pero gracias a Dios, yo digo que salimos
bien, no, no, hasta eso digo” (Soledad, esposa cuidadora).
Identificamos una fuerte responsabilidad moral entre cónyuges, pues
es claro que el lazo matrimonial obliga socialmente a prodigar cuidados hasta
“que la muerte los separe”, cumpliendo así con la nrma social esperada, pero
también con el sentimiento de compasión natural entre los seres humanos.
Finalmente abordaremos las fortalezas y limitaciones de los
familiares cuidadores para otrogar cuidados a las personas mayores, lo cual
representa a veces una dura realidad díficil de enfrentar ante la ausencia de
programas de apoyo y la falta de participación del Estado.
Sobre las debilidad y fortalezas para otorgar el cuidado.
Un punto importante a resaltar es lo referente a los recursos disponibles tanto
del cuidador como del mismo adulto mayor, ya que en la medida de que estos
recursos sean satisfactorios y suficientes podemos predecir que se resolverán
las necesidades cotidianas.
o Situaciones que dificultan el cuidado: cuidar a más de uno
Como ya vimos en los relatos, una de las principales limitantes para otorgar el
cuidado es ser cuidador de más de una persona en la familia. Dos de nuestros
participantes está en esa situación, veamos uno de los relatos:
“Tengo que hacerme cargo de él [se refiere al adulto mayor] y aparte
de otros dos enfermos que tengo, mire tengo un hijo que le dan convulsiones
y la esposa de él, su compañera, esta también malita, tiene …. ¿Cómo se
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dice?....retraso también mental…..y que tiene un niño chiquito, recién
nacido……. al cuidado de él [refiriéndose a su esposo el adulto mayor], del
niño chiquito y del otro enfermo y la muchacha, fíjese” (María de los Angelescuidadora-esposa).
 Situación económica deficiente
Con respecto al ingreso o a la provisión de recursos al hogar, como ya
habíamos señalado cuando nos referimos a la ocupación de los participantes,
solo en cuatro casos los cuidadores contribuyen con su salario, el cual es
mínimo y no resulta de un empleo permanente. Otros dos cuidadores tienen
disponible su pensión y el ahorro de toda su vida, montos que en ambas
situaciones son referidos como insuficientes. Otros dos participantes no
cuentan con vivienda propia ni ellos ni sus padres mayores. En estos casos la
situación se vuelve más compleja y quienes entran a otorgar apoyo son los
familiares colaterales, pero también se sostienen en elementos de fé y
esperanza, dado sus bases y creencias religiosas. Los relatos siguientes
reflejan lo anteriormente mencionado.
“No, no, no, ahorita la vida esta tan dura, ahorita no está como para
comer bien, bien, pero ya teniendo que las tortillitas, que los frijolitos, ya
teniendo uno que para otra cosa ya hay, pero esta situación muy dura y para
uno mas, y ya ahorita no se que vaya a pasar, ahorita nosotros aquí con mi
cunada no pagamos renta, no estamos pagando, pero ahora vamos a tener
que buscar, pues si, un lugar por ahí baratito, que nos cobren baratita la renta”
(Soledad, esposa cuidadora).
“Pues no es suficiente, como cuando mi esposo trabajaba, porque el
trabajó mucho tiempo en la obra, no es suficiente, pero de todas maneras no,
nos dejan de la mano [se refiere a que cuenta con el apoyo familiar], no nos
falta, gracias a mi padre Dios, tenemos pues siquiera los frijolitos, sopita que
comer verdad y tortillitas y todo eso” (María de los Ángeles, esposa
cuidadora).
Situaciones que fortalecen el cuidado
o Apoyo de cuidadores secundarios.
De los aspectos que pueden facilitar el cuidado del adulto mayor al cuidador
primario es el contar con el apoyo de cuidadores secundarios, los
encontramos solo en 4 de los casos:
“Del que sufre convulsiones [se refiere a uno de sus hijos enfermos],
mi hijo el mayor y yo nos hacemos cargo de los tres, nos hacemos cargo, si
porque a veces también se me pone muy malito al que le dan convulsiones y
pues también lo tenemos que navegar, también, fíjese” (María de los Ángeles,
esposa cuidadora).
“En cuanto a mis hermanos bien, te digo hemos tenido buena relación,
buena comunicación, yo pensé en un principio que a lo mejor al paso del
tiempo que cada quien íbamos a tratar de deslindarnos de esa
responsabilidad y la verdad si llegue a pensar que me fueran a dejar a mi sola
por ser la mujer, por ser la mayor y bueno por muchas cosas, pero hasta
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�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

ahorita, si gracias a Dios he tenido el apoyo de sim hermanos tanto
emocional, como económico y en tiempo porque los tres tenemos nuestras
ocupaciones, los tres tenemos un sinfín de cosas que hacer, pero ahí
estamos” (Anita, hija cuidadora).
o Tener experiencia como cuidador
Como último punto de esta parte es importante comentar que en tres de
nuestros participantes los cuidadores del adulto mayor ya habían pasado por
la experiencia de haber sido cuidadores en sus familias de origen o de
procreación pero con otros miembros enfermos de la familia.
“Pues es que le digo, yo desde, le digo, que, desde que yo me casé,
siempre los he vivido [se refiere a ser cuidadora], porque mi mamá nos duró
veinticinco años enferma y uno entonces, le digo, aprende uno a tener
paciencia con los enfermos, ella duró, estuvimos cuidándola todo ese tiempo y
como entonces, le digo, así aprende uno con la familia”. (Rafaela, esposa
cuidadora).
En el caso de Josefa, ella y su hermana cuidaron de otra hermana
que falleció y que vivía con ellas:
“No pues aquí nosotros, las dos nos llevamos muy bien, éramos tres,
falleció una y nosotros nos hallamos, muy bien, estamos acostumbradas a la
doctrina que nuestros padres nos enseñaron, a amarnos, a querernos, para
eso somos familia” (Josefa, hija cuidadora).
Lo anterior se puede considerar en dos sentidos, por un lado, es más
fácil para el cuidador primario otorgar cuidados por los conocimientos y la
experiencia adquirida y al mismo tiempo está más proclive al desgaste por
ejercer por tanto tiempo esta responsabilidad.
 La ayuda de programas sociales
Las percepciones de nuestros participantes son muy distintas, en relación a
contar con apoyos de gobierno, es de que resultan una forma de ayuda que si
bien no es suficiente, permite resolver algunas necesidades.
“Ella tiene sus 70 y más, yo la llevé, como soy vocal de
oportunidades, yo misma me di cuenta de este programa y yo la llevé y sí
gracias a Dios, luego, luego le dieron su apoyo”. (Felícitas, nuera cuidadora).
El hecho de que la cuidadora haya tenido la facilidad de contar con
esta información contribuyó a que se diera de manera más rápida, sin tanta
burocracia.
“Luego luego, ya gracias a Dios, a nuestro bendito gobernador y al
bendito presidente Peña Nieto, nos llegó el seguro popular y ahora la ayudita
de 70 y más, que son 1000 pesos cada dos meses, pues son 500 por mes
para cada uno [por cada uno de sus padres], entonces eso ha sido una
maravilla”.
Los participantes en este caso introducen elementos en su relato que
los hacen percibirse como sujetos de asistencia social, no como sujetos de
derecho, aspecto que promueven las insttuciones gubernamentales para
fomentar el clientelismo político.
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Discusión
Abordar temas relacionados con los cuidados en la vejez, sin duda alguna
hace necesario referirse a un cumulo de situaciones que envuelven el
contexto desde donde se pretende visualizar el devenir de su existencia, de su
plena presencia, dentro de la cual se hace necesaria la figura del cuidador
dentro de la estructura familiar (Cervera y cols., 2008); donde la familia es la
que proporciona los aportes afectivos y sobre todo los elementos necesarios
para el desarrollo y bienestar de sus miembros. El cuidado de manera general
es otorgado por la familia y en gran medida se fundamenta en la reciprocidad
entre sus miembros.
Debido a lo anterior, es necesario y urgente reforzar los principios de
la reciprocidad familiar pues en estos momentos donde predomina el
individualismo, la falta de convivencia con las generaciones mayores, la
distracción de los medios de comunicación y la necesidad imperiosa de contar
con empleos que nos distancian cada vez más de las relaciones familiares, los
cuidados a los mayores se ponen en riesgo.
Es cierto, la reciprocidad existe y se presenta de diversas maneras y
formas en la familia, pero la realidad es que no es suficiente por sí sola,
también es cierto que necesariamente tiene que estar presente la motivación
del cuidador para fungir como tal, pero cabe la pregunta ¿de qué manera se
incentiva por parte de la sociedad, de los gobiernos para que se alienten
acciones de cuidado hacia el adulto mayor?, sin que se sólo permanezcan
como obligación familiar en el sentido de la obligación moral.
Conclusiones






Como ya comentamos de manera reiterada, los cambios en la
estructura familiar obliga a que sus miembros se reorganicen
continuamente y no solo de manera interna, sino en el amplio marco
de la dinámica social, por lo que se perciben cambios en los
paradigmas establecidos en la cultura. Es así que encontramos ya
sea esposos, hijos y hermanos brindando los cuidados y eso nos
plantea esta posibilidad distinta que a su vez nos puede lleva a
considerar la expectativa de que en el cuidado pueda ir participando
de manera indiferenciada los hombres y las mujeres.
La necesidad creada entre el cuidador y el adulto mayor se va
haciendo evidente para ambos a lo largo de su historia de vida, la
reciprocidad en todas sus posibles manifestaciones es percibida y
reconocida de una manera implícita dentro de la relación establecida.
Por otra parte, sigue predominado el afecto y el agradecimiento como
principales motivaciones para otorgar el cuidado.
Siempre se presentaran situaciones que faciliten o dificulten el poder
brindar el cuidado y motivar o desmotivar a quien lo ejerce,
dependiendo del contexto donde se esta inmerso, sin embargo, a
pesar de todas las circunstancias es de reconocerse el trabajo
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desempeñado por los cuidadores para resolver dificultades, sin
embargo, se reconocen vulnerables ante las enfermedades y aun así
no desfallecen en su función de cuidadores.
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270

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Condiciones de dificultad que presentan los adultos
mayores Totonacos en etapa de vejez joven en la localidad
de Papantla de Olarte, en el municipio de Papantla,
Veracruz.
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Rodrigo Absalón Lara
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Miguel Ángel Cruz Treviño
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Mónica Ivonne Cerón Márquez
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Mario César Hernández Espinoza
Resumen:
El aumento del número de adultos mayores indígenas Totonacos de entre 60
y 69 años de edad, representa una problemática importante porque es una
población que se encuentra en exclusión social. La localidad de Papantla de
Olarte, es una de las regiones con mayor número de indígenas Totonacos en
el país y es ubicada como zona de alta prioridad por los niveles elevados de
pobreza que presenta.
Ante esta realidad es evidente la necesidad de la intervención del Trabajo
Social en contextos comunitarios para conocer factores sociales, culturales y
económicos que deterioran la calidad de vida de los adultos mayores en etapa
de vejez joven para generar nuevas estrategias de intervención que
coadyuven significativamente su situación actual.
La metodología de investigación es cuantitativa de tipo descriptivo en donde
se analizan los resultados con el objetivo de establecer el perfil descriptivo
situacional de los adultos mayores indígenas Totonacos.
Respecto a las conclusiones se determina que los principales problemas que
presentan los adultos mayores Totonacos son: acceso al trabajo,
padecimiento de enfermedades crónico degenerativas, acceso a los servicios
de salud, violación a sus derechos, acceso a seguridad social e insuficiencia
en sus recursos económicos.
Palabras clave: vejez joven, vulnerabilidad, adulto mayor, pobreza, exclusión
social.

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Facultad de Trabajo Social, Universidad Veracruzana.
Facultad de Trabajo Social, Universidad Veracruzana.
Facultad de Trabajo Social, Universidad Veracruzana.
Facultad de Trabajo Social, Universidad Veracruzana.

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I.

Introducción

En la actualidad el aumento significativo de la población mayor de 60 años a
nivel mundial representa un fenómeno interesante para la investigación
académica, debido a la relevancia de indagar sobre las condiciones de
dificultad que esta población presenta, así como conocer y dimensionar la
percepción negativa de la vejez en la sociedad.
Las personas de la tercera edad son una población que se encuentra en una
condición de desventaja, debido a que la capacidad y fuerza física de estos se
ve disminuida por condiciones biológicas, como pueden ser enfermedades
crónicas degenerativas o padecer una discapacidad motriz, que afecta su
rendimiento y por ende, su inserción laboral se encuentra en riesgo
(Organización Internacional del Trabajo, 2012; Papalia, Feldman &amp; Martorell,
2013).
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS, 2014) debido al
aumento de la esperanza de vida y a la disminución de la tasa de fecundidad,
la proporción de personas mayores de 60 años está aumentando más
rápidamente que cualquier otro grupo de edad en casi todos los países.
La OMS (2012) señala que entre 2000 y 2050, la proporción de la población
mundial con más de 60 años de edad se duplicará, ya que pasará de
aproximadamente el 11% al 22%. Se espera que el número de personas de
60 años o más aumente de 605 millones a 2000 millones en ese mismo
periodo.
El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI, 2010) estima que para
2029 se duplicara la cantidad de personas mayores de 60 años, pasando de
10 a 20 millones.
El creciente aumento de programas públicos con la finalidad de atender al
adulto mayor, resultado de la política social en México, genera interrogantes
importantes sobre el impacto y la eficacia que está tiene en la realidad social.
El propósito de esta investigación es conocer factores económicos, sociales y
culturales que condicionan la calidad de vida del adulto mayor totonaca en
etapa de vejez joven en la localidad de Papantla de Olarte, perteneciente al
municipio de Papantla, Veracruz, porque es un grupo social en condición de
desventaja.
II.

Marco teorico

2.1 ¿Qué es la vejez?

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El ser humano alcanza su máximo potencial de capacidades físicas y
cognoscitivas durante la juventud, y estas capacidades se van deteriorando de
acuerdo con el transcurrir de los años, es decir, cuando se llega a la vejez.
La vejez o tercera edad es la etapa final del desarrollo humano en donde el
individuo se ve afectado por su condición física, experimenta emociones
negativas constantemente, lo cual repercute en su estabilidad psicológica y
emocional (Papalia, Feldman &amp; Martorell, 2013).
El envejecimiento primario es un proceso gradual e inevitable de deterioro
corporal que empieza a una edad temprana y continúa a lo largo de los años,
sin que importe lo que la gente haga para aplazarlo. El envejecimiento
secundario es resultado de la enfermedad, el abuso y la inactividad, factores
que a menudo pueden ser controlados por la persona (Busse, 1987; J. C.
Horn y Meer, 1987: citado en Papalia, Wendkos &amp; Duskin, 2009).
La juventud es símbolo de poder cuando se tiene una posición privilegiada de
trabajo, mientras que la vejez representa lo contrario. Se dice que conforme el
ser humano concluye su etapa de juventud, se desempodera gradualmente
hasta el punto de depender totalmente de otras personas, tanto en el cuidado
personal como en la toma de decisiones de su entorno y de sí mismo.
En la actualidad los científicos sociales que se especializan en el estudio del
envejecimiento se refieren a tres grupos de adultos mayores: el “viejo joven”,
el “viejo viejo” y el “viejo de edad avanzada”. Cronológicamente, el viejo joven
por lo general es una persona de entre 65 y 74 años, que suele ser activa,
animada y vigorosa. Los “viejos viejos” (entre 74 y 84 años) y el viejo de edad
avanzada (85 años en adelante) son más propensos a la fragilidad y la
enfermedad y a tener dificultades para organizar las actividades de la vida
diaria.
Sin embargo en los países en vías de desarrollo como México, se sugiere que
la vejez comienza a los 60 años porque la esperanza de vida suele ser inferior
en comparación con los países desarrollados.
En este sentido la etapa de “vejez joven” correspondería de entre los 60 y 69
años, la “vejez media” entre los 70 y 79 años y la “vejez vieja” de los 80 años
en adelante.
La salud y la longevidad están estrechamente ligadas con la educación y otros
aspectos de la posición socioeconómica. Algunos predictores de la salud y
duración de la vida escapan al control de individuo: la clase social, cohesión
de la familia en la niñez; longevidad de los antepasados y temperamento en la
niñez. (Vaillant y Mukamal, 2001: citado en Papalia, Feldman &amp; Martorell,
2013).

273

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Por otra parte, de acuerdo con Rodríguez, Lazcano, Medina, y Hernández
(2011) la vejez no solo es una cuestión de pensiones y servicios especiales,
sino también un estado de ánimo condicionado en buena parte por lo que
piensan los demás, porque nadie está preparado para asumir este proceso
natural e inevitable.
2.2 Condiciones de dificultad que presentan los adultos mayores
De acuerdo con el Estudio Nacional de Salud y Envejecimiento en México
(ENASEM, 2013) el envejecimiento en México representa retos, pues se da
con bajo nivel de desarrollo económico y social, con desigualdad, aunado a
que los ancianos actuales (que nacieron en la primera mitad del siglo pasado)
son sobrevivientes de altos niveles de enfermedades infecciosas.
A partir de los 60 años, los adultos mayores tienen una esperanza de vida de
20.9 años para los hombres y de 22.9 años para las mujeres (CONAPO,
2009). De los adultos mayores de 60 años en México, 74.4% saben leer y
escribir un recado. 958,259 adultos mayores son hablantes de lengua
indígena, de los cuales 573,475 (casi 6 de cada 10) son analfabetos.
Los estados con mayor proporción de adultos mayores son; el Distrito Federal
con 11.3%, Oaxaca con 10.7% y Veracruz con 10.4%.
De acuerdo con su lugar de residencia, 74.0% de la población de 60 años y
más reside en localidades urbanas y 26.0% vive en localidades rurales. El
envejecimiento en México es predominantemente urbano (INEGI, 2014).
Entre la población mexicana de 60 años y más, existe una relación de 87
hombres por cada 100 mujeres, indicador que muestra los efectos de la
sobremortalidad masculina en los adultos mayores.
El 6.3% de la población es soltera; 60% está casada o unida y 33.7% alguna
vez estuvo casada o unida.
El 72.6% de los adultos mayores cuenta con derecho a recibir atención a la
salud (IMSS 38.8%, ISSSTE 9.3%, Seguro Popular 20.4% y otra institución
4.1%), mientras que el 27.4% de la población no tiene derecho a recibir
atención a la salud.
El 34.4 % de la población de 60 años y más participan en la actividad
económica. Su distribución por sexo indica que 51.2% de los hombres y
19.7% de las mujeres participan en la actividad económica.
De los hogares con jefe de familia de 60 años y más el 44.7% de los hogares
donde el jefe es una persona de 60 años y más son de tipo nuclear. En los
hogares no familiares, 17.1% son unipersonales y solo 0.7% son de
corresidentes.
274

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

En 2014 existen 10.7 mujeres dependientes por vejez (mayores de 65 años)
por cada 100 personas en edad productiva, mientras que existen 9.7 hombres
dependientes por vejez por cada 100 personas en edad productiva. Se estima
que para 2030, 16.5 mujeres sean dependientes por vejez y 14.4 hombres
también lo sean por cada 100 personas en edad productiva (INEGI, 2015).
En 2012 esta población manifestó la percepción de un estado deficiente de
salud; esto es, de regular a mala, con 57.1% de los hombres y 67.5% de las
mujeres (ENASEM, 2013).
La Secretaria de Desarrollo Social (SEDESOL, 2013)
menciona que
aproximadamente 7 millones de adultos mayores de 65 años o mas
contabilizados en el Censo de Población y Vivienda 2010, 1.3 millones de
ellos eran pensionados o jubilados, es decir, 5.7 millones de adultos mayores
no percibían ingresos por concepto de pensión o jubilación contributiva.
La Comisión Nacional para Prevenir la Discriminación (CONAPRED, 2011)
menciona que en México más del 40% de los adultos mayores considera que
sus principales problemas son económicos. Casi 28% ha sentido que, por la
edad, sus derechos no han sido respetados. 37% considera que la
enfermedad, el acceso a los servicios de salud y a los medicamentos son su
principal dificultad, y 26% considera que su mayor problema es el acceso al
trabajo.
Según la Encuesta Nacional sobre Discriminación en México (ENADIS, 2011)
en la región de Tabasco y Veracruz casi seis de cada diez (58.6%) personas
de minorías étnicas reconocen la discriminación como su principal problema,
la cual la convierte la zona con mayor índice de discriminación indígena en el
país.
De acuerdo al Plan Municipal de Desarrollo Papantla 2014-2017 (2014)
Papantla es un municipio de 162,735 habitantes del cual el 31.9% (51,891
personas) de la población tiene carencia por acceso a la alimentación El
68.5% de la población vive en condición de pobreza, de los cuales el 25.5%
en pobreza extrema y 43.0% en pobreza moderada. El 18% de la población
son personas mayores de 60 años.
La OMS (2012) señala que la capacidad funcional de una persona aumenta
en los primeros años de la vida, alcanza la cúspide al comienzo de la edad
adulta y, naturalmente, a partir de entonces empieza a desempoderarse.
El empoderamiento es de acuerdo con Iacub y Arias (2010) la capacidad de
tomar decisiones que permitan resolver problemas que se les presenten a los
individuos, a los grupos y a las comunidades.
En este proceso de desempoderamiento, existen condiciones sociales,
culturales y económicas que determinan la condición de desventaja a la que
275

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

se enfrenta un grupo social, en este caso, los adultos mayores en etapa de
vejez joven.
Dado que en esta etapa de la vida disminuyen las posibilidades de generación
autónoma de ingresos, la pobreza en la vejez supone una mayor
vulnerabilidad y condiciones de inseguridad económica que los afectados
difícilmente pueden solucionar (Huenchuan &amp; Guzmán, 2007).
La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL, 2011)
menciona que tradicionalmente, la concepción predominante a nivel
programático ha sido la construcción de la vejez como una etapa de carencias
de todo tipo: económicas, físicas y sociales, las primeras expresadas en
problemas de ingresos, las segundas en falta de autonomía y las terceras en
ausencia de roles sociales que desempeñar. El enfoque de los derechos
conlleva un cambio paradigmático en este sentido, puesto que promueve el
empoderamiento de las personas mayores y una sociedad integrada desde el
punto de vista de la edad. Esto implica que las personas mayores son sujetos
de derecho, no solamente beneficiarios, y que, por lo tanto, disfrutan de
ciertas garantías y tienen determinadas responsabilidades respecto de sí
mismas, su familia y su sociedad, con su entorno inmediato y con las futuras
generaciones.
2.3 Política pública que atiende al adulto mayor a nivel nacional
De acuerdo a la “Ley de los Derechos de las Personas Adultas Mayores”
promulgada en 2002 por el entonces presidente Vicente Fox Quezada, se
reestructuran las políticas públicas que atienden a las personas de la tercera
edad. En los gobiernos PRIISTAS también existían políticas públicas que
atendían a este sector de la población, pero su cobertura era menor.
De acuerdo con el artículo 2 de la Ley del Seguro Social, en México la
seguridad social “tiene por finalidad garantizar el derecho a la salud, la
asistencia médica, la protección de los medios de subsistencia y los servicios
sociales necesarios para el bienestar individual y colectivo, así como el
otorgamiento de una pensión que, en su caso y previo cumplimiento de los
requisitos legales, será garantizada por el Estado” (SEDESOL, 2013).
El Instituto Nacional de las Personas Adultas Mayores (INAPAM) es el
organismo público es rector de la política nacional a favor de las personas
adultas mayores, teniendo por objeto general coordinar, promover, apoyar,
fomentar, vigilar y evaluar las acciones públicas, estrategias y programas que
se deriven de ella, de conformidad con los principios, objetivos y disposiciones
contenidas en la “Ley de los Derechos de las Personas Adultas Mayores”.
Las dependencias que integran el órgano de gobierno del INAPAM son la
Secretaría de Desarrollo Social, Secretaría de Gobernación, Secretaría de
Hacienda y Crédito Público, Secretaría de Educación Pública, Secretaría de
276

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Salud, Secretaría del Trabajo y Previsión Social, Sistema Nacional DIF, IMSS
e ISSSTE.
A nivel estatal el 31 de julio de 2013 se publicó la LEY Número 863, De los
derechos de las personas adultas mayores del estado de Veracruz de Ignacio
de la Llave la cual “tiene por objeto garantizar el pleno ejercicio de los
derechos de las personas adultas mayores, así como establecer las bases y
disposiciones para su cumplimiento, a efecto de mejorar la calidad de vida de
dichas personas y promover su plena integración al desarrollo social,
económico y cultural de la Entidad”.
III.

Método

3.1 Participantes
Los sujetos de estudio en esta investigación son adultos mayores totonacos
en etapa de vejez joven (60 a 69 años de edad) que realizan actividad
económica remunerada en el mercado municipal de Papantla, Veracruz,
ubicado en la localidad Papantla de Olarte.
3.2 Muestra
La muestra de la población se encuentra conformada por adultos mayores en
etapa de vejez joven, que accedieron a participar voluntariamente.
3.3 Instrumento
Para la recolección de la información se utilizó como instrumento de
investigación un cuestionario que contiene 41 ítems distribuidos de la
siguiente manera:
- Un ítem de filtro que, en términos dicotómicos (si-no), permite determinar si
el encuestado es candidato o no a contestar el inventario.
- Cuatro ítems que permiten identificar la dinámica familiar de los sujetos de
investigación.
- Cuatro ítems que permiten identificar el servicio que ofrecen las instituciones
de salud pública a la población objeto de estudio.
Cuatro ítems que permiten conocer la situación de salud de los
participantes.
- Cinco ítems que permiten conocer la cobertura de las pensiones o apoyos
por parte del gobierno, así como la utilidad que estas tienen en la vida del
adulto mayor.

277

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

- Seis ítems que permiten identificar la condición económica y laboral del
participante.
- Once ítems que permiten identificar si el participante ha sentido que sus
derechos no se respetan.
- Un ítem para conocer lo que genera más ansiedad o temor de la seguridad
pública que existe en su municipio.
- Cinco ítems que permiten identificar las dificultades y la percepción de la
vejez.
El resultado se calcula por medio de la media aritmética del ítem en su estado
natural y posteriormente se convierten en porcentajes, para facilitar la
comprensión al lector.
2.4 Diseño de investigación
El diseño de esta investigación es no experimental de tipo transeccional, ya
que se aplicó el cuestionario a los adultos mayores totonacos en etapa de
vejez joven en un solo momento, en un tiempo único.
2.5 Tipo de investigación
La investigación es de tipo descriptivo, ya que se pretende conocer los
factores sociales, culturales y económicos que deterioran la calidad de vida de
los adultos mayores totonacos en etapa de vejez joven.
Los estudios descriptivos buscan especificar las propiedades, las
características y los perfiles importantes de personas grupos, comunidades o
cualquier otro fenómeno que se someta a un análisis (Hernández, Fernández
&amp; Baptista, 2010).
En ese sentido los estudios descriptivos miden, evalúan o recolectan datos
sobre diversos aspectos, dimensiones o componentes del fenómeno a
investigar, en este caso, el fenómeno a estudiar son las condiciones de
dificultades sociales, culturales y económicas que deterioran la calidad de vida
de los adultos mayores en etapa de vejez joven
El estudio es de tipo diagnostico ya que se identifican condiciones de
dificultad, no se realizó intervención, solo se dan a conocer los fenómenos en
su ambiente natural.
IV.

Resultados

La presente investigación tiene como objetivo conocer factores sociales,
culturales y económicos que deterioran la calidad de vida de los adultos
mayores totonacos en etapa de vejez joven de la localidad de Papantla de
278

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Olarte que realizan actividades económicas en el mercado municipal de
Papantla y en sus alrededores.
El número de adultos mayores que accedieron a contestar el instrumento de
investigación fue de 42, pero solo 27 fueron candidatos a contestar el
instrumento de investigación porque se reconocieron como indígenas
totonacos.
A continuación se muestran las características de los sujetos que contestaron
el instrumento de investigación.
Edad de los encuestados

EDAD Total

7

60

2

61

1

62

5

63

7

64

4

65

3

3

66

2

2

67

0

68

1

69

2

Total

27

6
5
4

1
0

60

61

62

63

64

65 66

67

68

La mayoría de edad de los encuestados oscila entre los 62 y los 64 años de
edad.
Sexo de los encuestados

29.63%
70.37%

Mujeres
Hombres

279

69

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

MUJERES

HOMBRES

Total

19

8

27

70.37%

29.63%

100%

El 70.37% de los encuestados son mujeres, mientras que el 29.63% son
hombres.
Estado civil de los encuestados
ESTADO CIVIL
Soltero

3

11.11%

Casado

8

29.63%

Unión libre

0

0%

Divorciado

1

3.70%

Viudo

15 55.56%

Total
Escolaridad de los encuestados

27 100%

ESCOLARIDAD
25.93%

No asistió a la escuela

7

Primaria incompleta

13 48.15%

Primaria completa

5

18.52%

Secundaria incompleta

1

3.70%

Secundaria completa

1

3.70%

Total

27 100%

Del total de las personas encuestadas, 21 adultos mayores (77.78%) viven
con su familia y 6 (22.22%) viven solos.
De los cuales 11 (40.74%) viven en casa propia, 3 (11.11%) rentan, 2 (7.41%)
habitan en vivienda prestada, 4 (14.81%) viven en casa de algún hijo y 7
(25.93%) viven en casa de otro familiar.
16 adultos mayores (59.26%) mencionan que tienen al menos alguna
discapacidad, en las que sobresale considerablemente la visual, mientras que
11 (40.74%) mencionan no padecer ninguna discapacidad.
De las personas que mencionan padecer alguna discapacidad, el 81.23%
sienten que su discapacidad le ha dificultado enormemente su estilo de vida.
280

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

El 100% de los adultos mayores cuenta con servicio de salud pública, en la
que sobresale considerablemente el Seguro Popular, pero solo el 37% recibe
atención médica regularmente.
Los adultos mayores consideran que la atención médica que reciben en las
instituciones públicas de salud es:
Excelente

Buena

Regular

Mala

Pésima

Total

0

2

5

13

7

27

0%

7.41%

18.52%

48.15%

25.92%

100%

Al 29.63% de los adultos mayores encuestados le han detectado alguna
enfermedad en el transcurso de los últimos 2 años, mientras que el 62.96%
padece alguna enfermedad, en las que sobresale la diabetes, hipertensión
arterial y osteoporosis.
Los adultos mayores consideran que su estado de salud actualmente es:
Excelente

Buena

Regular

Mala

Pésima

Total

2

5

14

6

0

27

7.41%

18.52%

51.85%

22.22%

0%

100%

Solo el 14.81% de los adultos mayores encuestados reciben algún tipo de
pensión o apoyo por parte del gobierno, el cual es “65 y mas”, y consideran
que es insuficiente porque no les alcanza para prácticamente nada, además
hace aproximadamente 4 meses les suspendieron el apoyo por el Proceso
Electoral Federal 2015 y se los otorgara el gobierno nuevamente hasta el mes
de agosto del presente año.
Actualmente el 100% de los encuestados realiza alguna actividad económica
remunerada, principalmente en la elaboración y venta de alimentos y
elaboración y venta de productos artesanales.
El 81.48% de los adultos mayores mencionan que sus ingresos son
insuficientes porque no cubren sus necesidades básicas y el 18.52% de los
encuestados menciona sus ingresos mas o menos cubren sus necesidades.
El 100% de los encuestados realiza su actividad económica remunerada de
manera informal.
Con respecto a la seguridad pública en la localidad de Papantla de Olarte el
29.63% de los adultos mayores manifiesta que la situación que le provoca
más ansiedad o temor es ser victima de un abuso de las fuerzas de seguridad
281

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

pública, mientras que el 44.44% manifiesta que ser victima de un robo con
violencia.
Cuando se les preguntó que si en lo personal, ¿alguna vez han sentido que
sus derechos no se han respetado por…?, los resultados son los siguientes:
Si

Si, en parte

No

NS/NC

No tener dinero

48.18%

7.41%

37.00%

7.41%

Por su apariencia física

14.81%

3.70%

81.49%

0%

Su edad

55.56%

3.70%

40.74%

0%

Ser hombre/mujer

29.63%

0%

70.37%

0%

Su religión

0%

0%

96.29%

3.71%

Su educación

18.51%

7.41%

70.37%

3.71%

Por su forma de vestir

11.11%

3.70%

85.19%

0%

Provenir de otro lugar

11.11%

0%

88.89%

0%

El color de su piel

7.41%

22.22%

62.96%

7.41%

Su acento al hablar

25.93%

7.41%

66.66%

0%

Sus costumbres o su cultura
3.70%
3.70%
92.60%
0%
Los adultos mayores encuestados consideran que su relación con su familia
es:
Excelente

Buena

Regular

Mala

Pésima

Total

3

16

5

1

2

27

11.11%

59.26%

18.52%

3.70%

7.41%

100.00%

El 37.00% de los encuestados ha sentido que alguna vez no lo toman en
cuenta en la toma de decisiones de su familia.
Al 92.59% de los adultos mayores le gusta convivir con personas de su edad,
el 62.96% ha sentido en algún momento tristeza por su edad, el 18.51% no se
visualiza dentro de 10 años y el 88.8% se siente feliz con su vida.
El 55.56% de los adultos mayores considera que sus principales problemas
son los económicos, mientras que el 25.93% mencionan que lo que mas le
preocupa actualmente es el padecimiento de una enfermedad.

282

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

V.

Discusión

En esta investigación se planteó conocer las condiciones económicas,
sociales y culturales que condicionan la calidad de vida del adulto mayor
totonaco en etapa de vejez joven de la localidad de Papantla de Olarte, del
municipio de Papantla, Veracruz.
Diversos autores mencionan que la vejez es una etapa del desarrollo humano
complicada por las condiciones de dificultad que la vejez en si representa. La
vejez es una etapa en la cual el individuo ve disminuido su fuerza física y deja
de ser económicamente activo (Papalia, Feldman &amp; Martorell, 2013;
Rodríguez, Lazcano, Medina, &amp; Hernández, 2011)
Los adultos mayores totonacos en etapa de vejez joven que accedieron
voluntariamente a contestar el instrumento de investigación presentan nivel
bajo de escolaridad.
6 de cada 10 manifiestan padecer alguna discapacidad y de quienes dicen
padecerla 8 de cada 10 mencionan que su discapacidad les ha dificultado
enormemente su estilo de vida.
La totalidad de los adultos mayores cuenta con servicio de salud médica
ofrecida por las instituciones públicas y 3 de cada 4 adultos mayores,
reprueba la atención médica que recibe.
Las personas adultas mayores se enfrentan a un servicio deficiente tanto en
términos de cantidad como de calidad.
1 de cada 4 adultos mayores percibe que su estado de salud es positivo y 6
de cada 10 actualmente padece alguna enfermedad, de las que sobresalen
significativamente las enfermedades crónico degenerativas.
Actualmente el 100% de los encuestados realiza alguna actividad económica
remunerada, principalmente en la elaboración y venta de alimentos y
elaboración y venta de productos artesanales.
El 100% de los encuestados realiza su actividad económica remunerada de
manera informal a pesar de que pagan cuotas al municipio para poder ofrecer
y vender sus productos, por lo cual no reciben prestaciones laborales como
aguinaldo, vacaciones con goce de sueldo, servicio médico, reparto de
utilidades, licencia o incapacidad con goce de sueldo, ahorro para el retiro y
crédito para la vivienda.
Se hace evidente la ausencia de cobertura de apoyos económicos por parte
del gobierno para este sector vulnerable de la población y la suspensión
absurda de apoyos económicos a grupos vulnerables por el Proceso Electoral
Federal 2014 – 2015.
283

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

El 55.56% de los adultos mayores se han sentido discriminados por su edad,
mientras que el 48.18% por no tener dinero.
Solo 1 de cada 10 menciona que su relación con su familia es negativa,
mientras que 4 de cada 10 han sentido que en algún momento no toman en
cuenta su punto de vista en la toma de decisiones de su propia familia.
A los adultos mayores totonacos les gusta convivir con personas de su edad,
sienten que su vida es feliz y 6 de cada 10 ha sentido tristeza en algún
momento por su edad.
Los adultos mayores consideran que sus principales problemas en la
actualidad son económicos, acceso al trabajo y el padecimiento de
enfermedades.
De acuerdo con el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (2012) el
mercado laboral mexicano se caracteriza por la exclusión de personas cuya
edad se encuentra por encima de los 35 años, con esta situación el adulto
mayor se ve en una condición evidente en desventaja respecto a los demás
grupos etarios.
Con las condiciones de dificultad que padecen los adultos mayores totonacos
en etapa de vejez joven es necesario que las instituciones de gobierno
intervengan de manera urgente con esta población para brindar servicios de
manera eficiente y garantizar el respeto a derechos de la beneficencia pública.
Por otra parte es necesario que los adultos mayores sean protagonistas de la
realidad social, mediante la participación y la exigencia constante por hacer
valer sus derechos.
De acuerdo con el Instituto Nacional del Adulto Mayor (INMAYORES, 2012) es
imprescindible la voluntad de cambiar la representación social de la vejez,
abandonando la idea de la pasividad o la incapacidad de plantearse nuevos
proyectos.
VI.

Conclusión:

A manera de conclusión los adultos mayores totonacos en etapa de vejez
joven se ven inmersos en una condición de desventaja, por factores
económicos, sociales y culturales,
Respecto a los resultados se determina que los principales problemas que
presentan los adultos mayores totonacos son: acceso al trabajo, padecimiento
de enfermedades crónico degenerativas, acceso a los servicios de salud,
violación a sus derechos, acceso a seguridad social e insuficiencia en sus
recursos económicos.

284

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Las políticas públicas que atienden al grupo de las personas de la tercera
edad en México muestran grandes deficiencias.
Las políticas publicas no son integrales aunque legalmente si pretenden
hacerlo, pero en la ejecución de las políticas publicas sociales se ponen en
evidencia la gran cantidad de deficiencias que presentan y la insuficiente
cobertura que estas tienen, así como reglamentos que en muchas ocasiones
no son flexibles para este sector vulnerable.
Atender a la vejez de una manera integral es un reto de las políticas públicas
sociales y de salud, pero también es un reto de la sociedad en general, para
generar estilos de vida más saludables y crear condiciones socioeconómicas
más favorables para este sector vulnerable de la población.
VII.

Bibliografia:

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286

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

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287

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Solidaridad que recibe el adulto mayor en su contexto
familiar; estudio realizado en una comunidad apodaquense.
73

Hortensia Margarita Sánchez Guerrero
74
María Francisca García Ramos
75
María Margarita Ramírez González
76
María Teresa Obregón Morales

Resumen
En México, debido al alto crecimiento de las personas en edad adulta existe la
obligatoriedad de establecer políticas sociales que atiendan las necesidades y
requerimientos de esta población, que en muchos de los casos pertenecen a
un grupo vulnerable y que a futuro -- por el incremento de la esperanza de
vida--, existe el riesgo de un desequilibrio para la sociedad y gobierno.
El presente artículo emana de los resultados de un estudio que se realizó para
indagar si se brinda “Apoyo solidario al adulto mayor en su contexto
familiar”, en una comunidad del Municipio de Apodaca, Nuevo León. La
investigación fue de corte cuantitativa y descriptiva con un diseño no
experimental de tipo transversal.
Entre los principales hallazgos resalta el hecho que en esta comunidad la
necesidad de tipo económico en el Adulto mayor sí es satisfecha, debido a
que los gastos son solventados a través de la pensión económica que reciben
y/o del apoyo que obtienen de sus hijos en cuestión de alimentación, vestido,
atención médica, medicamentos y recreación.
Palabras clave: Adulto mayor, Solidaridad Familiar, Apoyo Económico.
Introducción
El envejecimiento de la población es un fenómeno que comienza a cobrar
interés en México, a partir de las dos últimas décadas del siglo XX. Al igual
que en otros países, los problemas y necesidades de los adultos mayores han

73

FTS y DH, Universidad Autónoma de Nuevo León. Profesor de Tiempo Completo y Jefa del
Centro de Investigaciones para el Desarrollo del Bienestar Social.
74
FTS y DH, Universidad Autónoma de Nuevo León. Profesor de Tiempo Completo y
Coordinadora de Calidad.
75
FTS y DH, Universidad Autónoma de Nuevo León. Profesor de Tiempo Completo y Jefa de
Biblioteca.
76
FTS y DH, Universidad Autónoma de Nuevo León. Profesor de Tiempo Completo y Directora.

288

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

generado una preocupación cada vez mayor en la sociedad (Tamez, 2008),
por lo que es importante entender en qué consiste este fenómeno.
Para Carmona ( 2011:33): “El envejecimiento es un fenómeno
multidimensional, es decir la diversidad con la que se envejece depende de
innumerables factores fisiológicos y bioquímicos entre ellos se encuentra el
capital genético heredado, los cambios biológicos asociados con la edad, la
oportunidad de expresión de las enfermedades y los periodos de latencia”.
Por su parte Ham, (2003), citado en Tamez, (2008:37) considera que: “El
envejecimiento es un fenómeno de reciente aparición en el país, pero que
crecerá vertiginosamente en las próximas décadas. Ante ello seguramente se
requerirá una percepción social y cultural del envejecimiento hasta hora poco
explorado, que además se modificará con el tiempo y que variará de acuerdo
con la heterogeneidad social y económica del país”.
Por esta razón, es importante que las nuevas generaciones se involucren en
esta temática, sin olvidar el contexto familiar, donde el adulto mayor cada vez
adquiere más relevancia y atención, pues continúa siendo uno de los
miembros con mayor vulnerabilidad. En este sentido lo describe Tamez
(2008), quien considera que la solidaridad familiar es entonces la obligación y
responsabilidad que tiene de atender a los miembros más vulnerables.
Según Musitu (1999), citado, en Carmona (2011:76) “la familia es una
Institución que permite el intercambio entre sus miembros de afecto, apoyo,
aceptación, intimidad, comprensión, compañerismo, crecimiento personal, paz
emocional, serenidad, amor y respeto incondicional”. El mismo autor
considera a la familia como:
“Un conjunto de relaciones, una forma de vivir juntos y de
satisfacer necesidades emocionales mediante la actividad de sus
miembros que junto con el amor el odio, la diversión y la
violencia, constituyen un entorno emocional en el que cada
individuo aprende las habilidades que determinarán su actividad
con otros en el mundo que les rodea, es decir en la familia se
forman y practican las bases de la actividad humana se aprenden
sentimientos
de
respeto,
valoración
consideración
y
preocupación por los demás: entre ellos el respeto y el valor a los
mayores” (Musitu,1999, citado en Carmona (2011:77).

BASE ESTRUCTURAL DEL TRABAJO REALIZADO.
El trabajo de investigación de donde emana este artículo, fue realizado por
profesores y estudiantes de cuarto semestre de la carrera de Trabajo Social y
Desarrollo Humano de la Universidad Autónoma de Nuevo León.
289

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Objetivo General
Conocer el apoyo solidario que recibe el Adulto mayor por parte de su núcleo
familiar.
Metodología
Se trató de un estudio descriptivo cuantitativo con un diseño no experimental
de tipo Transversal, en donde se empleó el universo de población.
Elaboración del Instrumento de medida
El diseño del instrumento estuvo a cargo de un equipo de profesoresinvestigadores que imparten la Unidad de Aprendizaje “Exploración y
Diagnóstico Comunitario”.
El cuestionario quedo conformado por 103 ítems de preguntas abiertas,
cerradas y de opción múltiple, el cual fue dividido en los siguientes apartados:
Datos generales, composición familiar, vivienda, aspectos de la comunidad,
información sobre violencia, grupos sociales y participación ciudadana, salud,
ocupación del tiempo libre, y percepción familiar, solidaridad con el Adulto
mayor. Para la elaboración de este artículo se retomaron solamente los 21
ítems que se relacionaban con el tema.
Selección de la muestra o universo
La Colonia cuenta con una población aproximada de 90 familias, por lo que se
decidió considerar a todo el Universo; sin embargo, solamente se consiguió
aplicar a 53 familias.
Capacitación de los encuestadores
La capacitación estuvo a cargo de las profesoras supervisoras de la Facultad
de Trabajo Social y Desarrollo Humano, y los encuestadores fueron los
propios estudiantes de la Unidad de Aprendizaje. En esta capacitación se les
explicó el objetivo y lo que se esperaba obtener en cada una de las preguntas
del instrumento, aclaración de dudas y recomendaciones. En esta
capacitación se dieron las siguientes indicaciones.
1. Portar la camiseta de la Facultad cuando se aplique el
cuestionario.
2. Utilizar la credencial de la UANL o credencial de identificación.
3. Aplicar la encuesta a una persona mayor de 18 años por
vivienda.
4. Los integrantes del equipo de trabajo deberán aplicar la
encuesta por manzana.
5. Una vez terminada la encuesta, tratar de llevar a cabo las
observaciones.
Aplicación del instrumento
Se llevó a cabo una prueba piloto, para detectar el tiempo transcurrido en la
encuesta, así como para validar si las preguntas estaban bien elaboradas y no
290

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

hubiera confusión al momento de la aplicación. La aplicación definitiva del
instrumento tuvo una duración promedio de 20 minutos.
Procesamiento y análisis de la información
Se elaboró un Manual de Codificación y Tabulación que se utilizó en cada
una de los cuestionarios. Una vez terminado este proceso se utilizó el
Paquete Estadístico para las Ciencias Sociales SPSS/PC Versión 14. Con los
resultados se realizó el análisis descriptivo de la información obtenida por el
instrumento.
Resultado del Análisis Descriptivo de la Población de Estudio
-Perfil sociodemográfico de la población de estudio
Porcentaje %

Sexo

Masculino

Femenino

51.17

48.83

60

62

63

65

27.80

36.00

18.00

18.00

N.C.

Primaria Secundaria

Técnica Licenciatura N.A

Escolaridad 14.27

50.00

2.40

Formal
Tipo
de
Empleo
39.58

Informal

No Empleo

N.C.

39.58

11.6

9.24

N.C.
Edad que
dejo
de
trabajar
31.00

20-45

46-55

60 o Más

21.00

9.00

39.00

Edad

16.66

291

2.40

14.27

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Tabla Número 1.
En los principales datos sociodemográficos --que están detallados en la tabla
número 1--, se destaca que son de sexo masculino el 51.17%, representando
más de la mitad de los adultos mayores; en cuanto a la edad el predominio fue
de 36 %, que corresponde a la edad de 62 años; el nivel académico que
predominó fue de primaria, que corresponde a la mitad de los adultos mayores
con el 50%. En relación a la ocupación se destaca que el tipo de empleo que
prevaleció fue el formal y el informal --en un mismo porcentaje de 39.58%
respectivamente--, pero es relevante señalar que el Adulto mayor dejo de
laborar a partir de los 60 años a más en un 39 %.
-

Familias con miembros adultos mayores

Gráfica # 1
¿En su familia existe algún Adulto mayor de 60 años?

17.00%
83.00%

Si

No

Elaboración propia con base en el cuestionario para la Investigación
Diagnóstico Comunitario en el Municipio de Apodaca, N.L., 2014.

De acuerdo a los resultados, en la comunidad se obtuvo que un 83% de los
encuestados tiene algún familiar mayor de 60 años, mientras que el 17%
mencionó que no, lo cual demuestra que en esta colonia existe un gran
número de familias que tienen un adulto mayor entre sus miembros; y no sólo
eso, sino que el 52% (más de la mitad) refirió que vive un adulto mayor en su
vivienda. Estos hallazgos están en sintonía con lo estipulado por Guzmán y
Huenchuan (2005) citado en Arroyo, Ribeiro, Mancinas (2011:30), quienes
realizaron “un estudio en 19 países latinoamericanos y encontraron que un
alto porcentaje de personas mayores vive con hijos (como ocurre en México),
siendo poco significativo el número de personas mayores que viven solas”.

292

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

- Recepción de ingresos
Gráfica # 2
¿El adulto mayor recibe ingreso propio?

17.00%

54.70%

28.30%

Si

No

No aplica

Elaboración propia con base en el cuestionario para la Investigación
Diagnóstico Comunitario en el Municipio de Apodaca, N.L., 2014.
Por su estructura, en este estudio una pregunta obligada fue si el sujeto de
estudio recibe ingresos propios. En la gráfica número 2 se muestra que el
adulto mayor que recibe ingreso propio representa un 54.7%, mientras que el
28.3% no percibe dicho ingreso. En este sentido, se encuentra que más de la
población encuestada está amparada con un beneficio de pensión, lo cual es
un hallazgo significativo porque normalmente esto no sucede en otras
comunidades. En este entendido Ham (2003) especifica:
“Un aspecto importante de la seguridad social es la provisión de
pensiones económicas tras el retiro o la viudez, la cual suele ser
el ingreso principal para los estratos medios y bajos de la
población … de acuerdo a las estadísticas oficiales la proporción
de adultos mayores que actualmente recibe pensión económica
de parte de la seguridad social no llega aún a la cuarta parte de
dicha población.” Ham, (2003), citado en Tamez, (2008:61).
-

Apoyo económico para alimentación

Otro aspecto importante a indagar fue como el anciano recibe el apoyo para la
alimentación. En este estudio se encontró que un 24.5% de los adultos
mayores lo obtiene de la pensión y otro 24.5% por apoyo de sus hijos, como
se muestra en la siguiente gráfica.

293

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Gráfica # 3
Apoyo económico para alimentación del Adulto mayor

24.50% 24.50%

22.60%
17%
5.70%

Pensión Hijos

5.70%

Familia
Por el mismo Nadie

No aplica

Elaboración propia en base al cuestionario para la Investigación
Diagnóstico Comunitario en el Municipio de Apodaca, N.L., 2014
Este hecho en particular permite identificar que, si bien se apoyan en la
pensión, también lo hacen en los hijos, de acuerdo esto con lo que dice
Romero, (2004), citado en Tamez (2008:61), que señala que “…la mayor parte
de los sistemas de pensiones se encuentra actualmente en crisis, convierte a
los adultos mayores en una población vulnerable y a una alta proporción de
ellos en dependientes del apoyo económico y material de sus familias”.
-

Apoyo económico para vestido, medicamentos y recreación.

Como se observa en la gráfica no. 2, el 22.6% de los adultos mayores
reciben el apoyo económico para el vestido a través de su pensión; mientras
que 26.4% es por sí mismos, y el 17% lo reciben de sus hijos.

294

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Gráfica # 4
Apoyo económico para vestido del Adulto mayor

7.50% 26.40%

22.60%
17.00%

17.00%
9.40%

Pensión Hijos

Familia
Por el mismoNadie

No aplica

Elaboración propia con base en el cuestionario para la Investigación
Diagnóstico Comunitario en el Municipio de Apodaca, N.L. 2014
Con respecto a los gastos de medicamentos la pensión lo cubre en un 26.4%,
por si mismos el 18.9% y para el 15.1% estos gastos son cubiertos por sus
hijos. En lo referente a que si el adulto mayor recibe apoyo para gastos de
recreación, el 24.5% contestó que dichos gastos los cubre por medio de la
pensión y de sus hijos (24.5%) respectivamente, y el 22.6% por ellos mismos.
Todos estos aspectos se pueden enmarcar con el concepto de Solidaridad,
que es “una cualidad de la acción en la que un individuo contribuye al
bienestar de otro, particularmente cuando el segundo se encuentra vulnerable
o presenta una carencia o necesidad” Tamez, (2008:50). Esta autora
considera la existencia de solidaridad como la presencia de ayuda
(transferencia de bienes o servicios) que recibe el adulto mayor,
particularmente de parte de su (s) hijo (s) para cubrir sus necesidades. Un tipo
de solidaridad es la material-especie, que es representado por la vivienda,
alimentación, vestido, servicio médico, medicamentos, etc.
-

Relación con la familia

En la gráfica número 5 se puede visualizar muy bien que una gran mayoría
(65%) de los adultos mayores encuestados mantiene una buena relación con
su familia, lo que es un hecho importante de resaltar en esta comunidad, pues
el contexto social que rodea hoy al anciano es precisamente la familia, la cual
juega un papel determinante para su participación como apoyo o aislamiento
en su rol (Carrillo, 2012).

295

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Gráfica # 5
¿Cómo es la relación de la familia con el Adulto mayor?

17.00%

4.80%

Buena
Regular
Mala

13.20%
65.00%

No aplica

Elaboración propia con base en el cuestionario para la Investigación
Diagnóstico Comunitario en el Municipio de Apodaca, N.L. 2014
Es importante recalcar que la familia es la célula de la sociedad y en ella es
donde se enseña a socializar y hacer individuos que aporten a la sociedad. En
este sentido, la familia crea el bagaje con el que contamos durante todo
nuestro desarrollo. Si consideramos que la población anciana vive dentro de
una familia, esta es su principal fuente de apoyo psico-social desde un
contexto social y familiar, y desde ellas, ayudar a comprender mejor al
anciano (Carrillo, 2012).

296

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

- Relación con la familia
Gráfica # 6
¿Cómo considera usted que se siente el Adulto mayor en su familia?

30.00%
17.00%
7.40%
5.70%
5.70% 5.70%
5.70%
5.70%
3.80% 1.90%
3.80%
3.80%
1.90%
1.90%

Elaboración propia con base en el cuestionario para la Investigación
Diagnóstico Comunitario en el Municipio de Apodaca, N.L., 2014
En los estudios sobre el adulto mayor, un aspecto que en la actualidad es de
gran relevancia, es el propio sentimiento del anciano como parte de su
familia. La población entrevistada en esta investigación manifestó en un el
30% que está a gusto; sin embargo, un 7.4% manifestó sentirse solitario y un
3.8% como una carga. Según González (2001) citado en Asili (2004:199)
menciona que “…en el anciano existe un caos de sentimientos que algunos
llegan a entender y otros no, lo cual les proporciona una calma serena, llena
de paz interna y externa o lo contrario. Sin embargo, esto no quiere decir que
el anciano ya no sienta y sufra por su actitud ante la vida”.

-

Ámbito de la salud: padecimiento de enfermedades, atención de las
mismas, servicios médicos y acompañamiento de familiares

Como ya se ha dicho, el envejecimiento de la población es uno de los
fenómenos de mayor impacto de este siglo. En términos estrictamente
demográficos alude al aumento de la importancia relativa de las personas de
60 y más años y a un incremento cada vez mayor de la esperanza de vida. En
el proceso del envejecimiento pueden completarse una serie de cambios
biológicos, sociales y culturales que caracterizan a este periodo. Dentro de
esos cambios, habitualmente los ancianos enfrentan desequilibrios que se
reconocen como enfermedades (Monchablon, 2011).
297

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

La enfermedad así entendida es definida como “un desequilibrio biológicoecológico o como una falla de los mecanismos de adaptación del organismo y
una falta de reacción a los estímulos exteriores a los que está expuesto” (San
Martin, 1981:13). En este sentido, a medida que el número de adultos
mayores aumenta, se incrementan también los problemas con gran impacto
en nuestra estructura social y ambiente económico, como es la frecuencia de
las enfermedades crónico-degenerativas entre las cuales, las más
importantes son: la diabetes mellitus, las enfermedades cardiovasculares, la
hipertensión arterial y el cáncer (ISSEA, 2015).
Gráfica # 7
¿Padece alguna(s) enfermedad(es) el Adulto mayor?

17.00%
28.30%

54.70%

Elaboración propia con base en el cuestionario para la Investigación
Diagnóstico Comunitario en el Municipio de Apodaca, N.L.,2014
En este estudio, más de la mitad de la población estudiada (54.7%) padece
alguna enfermedad, mientras que el 28.30% no padece ninguna (gráfica no.
7).
Gráfica # 8
¿Enfermedades que padece el Adulto mayor?

33.39% 33.39%

13.20%
6.71%
Artritis

3.30%

6.71%

3.30%

Asma ColesterolDiabetesParkinson OtrosNo contestó

298

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Elaboración propia con base en el cuestionario para la Investigación
Diagnóstico Comunitario en el Municipio de Apodaca, N.L., 2014

Dentro del grupo que si padece enfermedades (gráfica número 8), el 33.39%
tiene diabetes y otro 33.39% Parkinson. En este particular Aguilar, (2015:2)
menciona que “a partir del 2002, la diabetes es la primer causa de muerte en
mujeres y la segunda en los hombres después de la cardiopatía isquémica”.
Gráfica # 11
¿El Adulto mayor cuenta con servicio médico?

75.50%

5.70%

Si

No

1.90%

No contestó

17.00%

No aplica

Fuente: Elaboración propia con base en el cuestionario para la
Investigación Diagnóstico Comunitario en el Municipio de Apodaca, N.L.,
2014.
Un alto porcentaje (75.5%) de los adultos mayores si cuenta con servicio
médico, y sólo el 5.7% contestó que no tienen este servicio. Estos resultados
destacan --para el caso de esta comunidad--, que en su mayoría el Adulto
mayor si recibe una atención médica, que es indispensable para atender su
estado de salud para este grupo vulnerable, de acuerdo con lo que destaca
Ribeiro (2009:21) que “…el servicio de salud es impredecible en la etapa que
vive este grupo de población”.

299

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Gráfica # 9
¿Dónde se atiende?

63.07%
18.41%

2.64% 7.94%
7.94%

IMSS
Seguro Popular
HM

Otros
No contestó

Elaboración propia en base al cuestionario para la Investigación
Diagnóstico Comunitario en el Municipio de Apodaca, N.L., 2014
En lo que se refiere a la institución donde recibe atención médica, el 63.07%
se atiende en el IMSS, el 18.41% en el Seguro Popular y el 2.64% en el
Hospital Metropolitano. Ribeiro, (2009:21) señala que se “tiene registro de que
para el año de estudio casi el 80% de los Adultos Mayores hombres se
atendían en instituciones de salud de gobierno (IMSS, ISSSTE, PEMEX; etc.),
porcentaje menor aunque cercano de 73.4% en el caso de las mujeres. En
contraste, una proporción mayor de mujeres que de hombres se atiende a
través de servicios médicos privados o en otros lugares”.
Gráfica # 10
¿Quién de los integrantes de la familia regularmente lo acompaña?

29.19%

14.59%
4.90%
2.45%
2.45%

17.12%
7.36%
2.45%

14.59%

2.45%

2.45%

Elaboración propia en base al cuestionario para la Investigación
Diagnóstico Comunitario en el Municipio de Apodaca, N.L., 2014
Importante es saber el apoyo y acompañamiento de los familiares cuando se
atienden los adultos mayores de sus padecimientos de salud. Al 29.19% los
300

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

acompañan sus hijas, al 17.12% sus hijos, al 7.36% sus nietos y al 14.59% su
pareja, lo que refiere un amplio apoyo familiar. En este sentido, el autor
Ribeiro (2009:78) comenta que “las familias implícitamente han sido y son las
encargadas de suministrar el cuidado que no es provisto por las instituciones
de salud o de rehabilitación. De igual manera las hijas y esposas son las
encargadas de realizar este trabajo dentro de la familia”.
-

Trato al adulto mayor

El diálogo y la solidaridad intergeneracional son los resortes insustituibles para
promover el aprovechamiento de la riqueza cultural de las personas de edad
avanzada y la mejora de su autoestima, además de para sentar las bases de
una óptima integración de los mayores en la sociedad. Ser mayor no debe
constituir un obstáculo para ser feliz. El camino deseable sería ir hacia una
envejecimiento saludable, porque ser mayores no es sinónimo de enfermedad,
por lo que uno de los retos de esta época es vivir más, pero también mejor.
Independientemente de la edad cronológica de un individuo, su "interés por la
vida" es el factor clave de la existencia y no sólo depende de esa persona, sino
también de las redes sociales en las que funciona su vida. Las relaciones con
las personas mayores han de estar enmarcadas en ese principio de solidaridad
e interés por lo que les ocurre. Se debe de aportar lo mejor de cada uno y
adquirir la destreza de transformar las dificultades en posibilidades de mejora.
Esto es, en percibir los problemas como oportunidades y como medios de
superación para las personas.

En este estudio se indagó con la familia del adulto mayor, como pensaban que
debería ser tratado este:
Gráfica # 12
¿Cómo considera usted que debe ser tratado el Adulto mayor?

32.02

4.02

11.98 9.83

11.98
6.04

2.01 4.02 4.02 2.01

301

2.01

4.02 6.04

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Elaboración propia con base en el cuestionario para la Investigación
Diagnóstico Comunitario en el Municipio de Apodaca, N.L., 2014

En la gráfica número12 se puede constatar que el 32.02% de la población
entrevistada respondió que se le debe de respetar, lo que habla de un valor
por demás importante para un ser humano. Con amor (11.98%), paciencia
(11.98%) y atención (9.83%) fueron otras respuestas que sobresalieron. En
este sentido: “El grupo familiar les ayuda a sobrellevar las limitaciones y el
dolor de las pérdidas disminuyendo los factores de angustia. Los apoyos que
reciben expresados en consejos e información respaldan los sentimientos
positivos y a su vez les permite satisfacer una de las necesidades más
importantes de todo ser humano: amar y sentirse amado”. Morales, (1999),
citado en Carmona (2011:80).
Conclusiones
De acuerdo con los datos recabados en esta investigación, se concluye que la
comunidad en estudio, existe un alto porcentaje de adultos mayores dentro de
la familia (81.1%).
De igual manera, por los resultados obtenidos se puede afirmar que la
necesidad de tipo económico y social en el adulto mayor sí es satisfecha en
gran medida en esta comunidad, debido a que son solventados sus gastos a
través de la pensión económica que recibe, así como el apoyo que obtiene de
sus hijos en cuestión de alimentación, vestido, atención médica,
medicamentos y hasta en la recreación. Aguirre, (2008), citado en Arroyo,
Ribeiro, Mancinas (2011:73) “plantea que el cuidado incluye aspectos
materiales e inmateriales, donde está presente un vínculo afectivo, emocional
y sentimental, entre el que otorga y el que recibe el cuidado”. Al igual Ancizu y
Baso (2001), citado en Arroyo, Ribeiro, Mancinas (2011:73) afirman que “el
cuidado en general atañe a los bienes y actividades que permiten a las
personas a alimentarse, educarse estar sanas y vivir en una hábitat propicio”.
“El cuidado representa un recurso social benéfico y deseable en la vida de los
ancianos cuando este es construido a partir de la necesidad de sobrevivir
(Tamez, 2008:68).
En lo referente a las relaciones de la familia con el adulto mayor, los
resultados nos muestran que dichas relaciones son consideradas como
buenas en un alto porcentaje de la población entrevistada (65.00%) y el
adulto mayor manifestó estar a gusto con su familia (30%). En este sentido,
Carmona (2011:184) comenta que:
“…las actividades sociales se asocian al incremento en la
percepción de satisfacción consigo mismo, con el trabajo con las
actividades que realiza y en el lugar donde vive y a su vez amplia
302

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

la valoración positiva de los logros y aspiraciones en lo largo del
tiempo para que la persona se siente feliz tanto en el momento
presente como a través del tiempo”.
La misma autora considera que “…una persona con estas características
disfruta de sus relaciones con la familia y con los amigos, prevalece los
sentimientos positivos y el estado de ánimo alegre, lo que da lugar que la
persona está a gusto con la vida: las actividades sociales representan un medio
para lograr el bienestar personal en los adultos mayores desde el ámbito social”
(2011:185).
Recomendaciones y sugerencias
Existe la imperiosa necesidad de fomentar una cultura de la vejez y el
envejecimiento en la sociedad, en donde las personas adultas mayores sean
consideradas sujetos socialmente activos y en la que el envejecimiento sea
vivido como un proceso normal, como parte del ciclo vital.
Es además importante que se tomen medidas preventivas y de salud en los
adultos mayores para que esto ayude a la esperanza de vida de ellos, pero
también a una mejor calidad de la misma. En este sentido, el Estado y las
instituciones responsables de la salud deben diseñar estrategias y acciones
que atiendan esta problemática, ya que de acuerdo a las estadísticas, existirá
un crecimiento poblacional de envejecimiento que traerá en consecuencia
mayor índice de enfermedades crónicas degenerativas, complicaciones y altas
tasas de mortalidad.
En un país como México, se deben crear las condiciones de infraestructura,
bienestar y desarrollo necesarios e idóneos para el adulto mayor.
Por último, pero de prioritaria importancia, se requiere sensibilizar a las
nuevas generaciones para que intervengan en el apoyo y solidaridad al adulto
mayor, y se preparen profesionalmente para atender geriátricamente a este
sector vulnerable.

Bibliografía
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304

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

La violencia en la vejez.
77

Rosa María Flores Martínez
78
Blanca Mirthala Tamez Valdez
Resumen
Durante la vejez se experimentan diversos cambios, no sólo a nivel individual
sino también a nivel social y cultural. Partiendo de esta premisa, las
condiciones que enfrentan las personas adultas mayores difieren de las de
otros grupos poblacionales.
En el marco de un modelo neoliberal con un fuerte arraigo capitalista, las
personas de edad son segregadas, ello influido también por los imaginarios
sociales que se tienen en torno a la vejez, estas condiciones facilitan la
aparición de la violencia en contra de este grupo etario, cabe señalar, que
esta situación puede llegar a agravarse cuando se combina con otras
condiciones sociales, familiares y económicas.
Con base en lo anteriormente expuesto, el documento presenta un análisis del
fenómeno de la violencia contra de las personas mayores en Nuevo León. El
estudio tiene el objetivo de conocer la relación entre la violencia subjetiva
enfrentada por el adulto mayor y aspectos como: diferencias por género, zona
de residencia y grupo de edad.
El análisis teórico es sustentado por la perspectiva crítica, en donde se
reconoce la existencia de un triunvirato de violencias, en el coexisten agentes
identificables y otros que no lo son (Zizek, 2009).
Palabras clave: violencia, vejez, personas mayores.
Proceso de envejecimiento demográfico
El envejecimiento poblacional es un fenómeno mundial que se ha
incrementado con rapidez, particularmente en los países en desarrollo. Entre
algunas de las causas que originan este proceso destacan: la disminución de
las tasas de fecundidad y mortalidad, así como el aumento de la supervivencia
hasta edades más avanzadas y los procesos de migración (UNFPA y HelpAge
International, 2012).
La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL, 2009)
explica que en la región este proceso obedece a ciertas tendencias
77
Estudiante del Programa de Maestría en Ciencias con orientación en Trabajo Social de la
Facultad de Trabajo Social y Desarrollo Humano en la UANL.
78
Profesora de tiempo completo. Titular A en el Posgrado de la Facultad de Trabajo Social y
Desarrollo Humano de la UANL.

305

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

demográficas históricas, de manera principal la disminución de la mortalidad
en la década de 1950 (especialmente la mortalidad infantil), así como la
reducción de la fecundidad en el periodo de 1970. Se advierte que a medida
que avanza la transición demográfica, se acentúa el proceso de
envejecimiento, sin embargo, la intensidad del proceso no se ha presentado
de una forma homogénea en la región.
En este sentido, pese a que el envejecimiento es un fenómeno universal, hay
diferencias significativas entre las regiones y los países, según los
componentes demográficos de cada lugar (mortalidad, fecundidad y
migración), provocando una transformación desigual en relación a la
intensidad de los cambios, su sentido y persistencia (Del Popolo, 2001).
En México el proceso de envejecimeinto se está presentando de una forma
acelerada, en compación con otros paises. Para Partida (2005) existen una
serie de fases que explican el proceso de la transición poblacional en el país:
la pre-transicional, que inicia en la época de la Revolución Mexicana
caracterizada por un alto indice de mortalidad; la primera etapa de la
transición, (posterior a la Primera Guerra Mundial) se inició con una baja
mortalidad, pero la fecundidad se conservó en un nivel alto entre 1945 y 1960;
la segunda etapa, inició en 1970, cuando la caida de la fecundidad se hizo
muy notoria y acelerada; en la tercera etapa, tanto la fecundidad como la
mortalidad se mantienen en niveles bajos, aunado al incremento de la
esperanza de vida en la población.
Según el censo de poblacion y vivienda, realizado por el Instituto Nacional de
Estadística y Geografía (INEGI, 2010), se estima que en México en el año
2010 el número de personas de 60 años o más representó, en términos
absolutos 10, 222,624 personas, lo que en términos relativos equivale al 9.1%
de la población total. Por lo que respecta al estado de Nuevo León, la
población de personas con una edad igual o mayor a 60 años fue de 41,416
que equivale al 8.9 % de la población total del estado.
Miradas sobre la vejez
La vejez se refiere al proceso individual del sujeto, según Tamez (2008) es un
proceso paulatino a través del cual el individuo experimenta un paso hacia
una última etapa de la vida, que a su vez se encuentra relacionada con
factores biológicos, psicológicos y sociales.
Desde el punto de vista antropológico, “el concepto de vejez se deriva del
proceso de producción de ciertas tendencias de consumo y ritmos vitales
impuestos por la industrialización”, organizados a partir de la edad natural o
cronológica, prefijada arbitrariamente a partir de los 65 años, sin tomar en
cuenta el sentir del individuo o su estado de salud (Fericgla, 2002:85-86).

306

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Para Arber y Ginn (1996) existen tres sentidos diferentes que se puede atribuir
a la edad: la edad cronológica, se refiere a la edad expresada en años, es
esencialmente biológica y bajo esta concepción se experimentan cambios a
nivel funcional, así como en la posición del sujeto en la sociedad, es definida a
partir de los 65 años y coincide regularmente con la etapa de la jubilación; la
edad social, referida a las conductas y actitudes sociales que se consideran
acordes para cierta edad cronológica, es construida socialmente y se asocia a
las transiciones que se producen en el curso vital, además se encuentra
marcada por el género debido a las diferentes normas culturales que se
producen entre hombres y mujeres; por último, la edad fisiológica, la cual se
relaciona con la edad cronológica, sin embargo, no se puede reducir a la edad
expresada en años, ésta se relaciona con las capacidades funcionales y con
la gradual disminución de la densidad ósea, el tono muscular y de la fuerza
que se produce con el paso de los años, varía en cuanto a la posición en la
que se encuentran las personas dentro de la estructura social.
La vejez no es estática, para Robles (2006) es un periodo que se encuentra
en expansión, en ello influyen las condiciones sociales en las que se
encuentre la persona, hoy en día la posibilidad de vivir hasta 100 años o más
es real. De acuerdo con Ham (2003 citado por Robles, 2006) la edad
cronológica es utilizada de manera frecuente para definir las subetapas de la
vejez, por ello el autor hace la diferenciación entre tercera edad y cuarta edad;
la tercera edad abarca 60 a los 74 años, en la cual las personas presentan
isuficiencias en condiciones fisicas, roles sociales, actividades laborales y
económicas, pero con condiciones aceptables de funcionalidad; la cuarta
edad inicia a partir de los 75 años, los indicadores son la disminución de
capacidades y mayores niveles de dependencia a causa de enfermedades.
No obstante, más allá de la cuestión biológica y funcional, Fericgla (2002)
argumenta que en las sociedades postindustriales en las que la tradición
pierde relevancia frente al progreso, la necesidad del cambio pone a los
individuos que envejecen en un lugar conflictivo. Puesto que de acuerdo a
Robles (2006) la persona mayor va siendo devaluada socialmente conforme
avanza la edad, por lo que se puede decir que las condiciones sociales
influyen de manera considerable en la forma de vivir y enfrentar la vejez. Así
la construcción social que implica no sólo la definición de vejez como
decadencia, sino de valorizar al individuo que envejece como un sujeto
desvalorizado.
La violencia en la vejez
Para comenzar a esbozar este apartado es importante señalar que la violencia
es un problema difícil de detectar, no sólo por la falta de denuncia de parte de
la población mayor, sino además porque llega a “naturalizarse” a ser
considerada “normal”, tanto aquella violencia ejercida de manera directa (a
través de golpes, insultos, negligencia, entre otros) como aquellas violencias
307

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

que se encuentran inmersas en las estructuras políticas y económicas, así
como en el lenguaje y la cultura.
De acuerdo con Mancinas y Macias (2012) la violencia se encuentra presente
en los diversos contextos donde el ser humano interactúa y es vivida a través
de múltiples manifestaciones y formas; en ocasiones, es ejercida por agentes
que no son claramente identificables, por ejemplo, la violencia como resultado
del funcionamiento homogéneo del sistema económico y político.
Domenach (1981) coincide, al señalar que el análisis de este fenómeno no
puede ser aislado, al contrario, debe ser pensado en forma de red, ya que
comúnmente suele presentarse en formas atroces y condenables, sin
embargo, son ocultadas por actos de violencia menos visibles, por
encontrarse prolongadas en el tiempo y protegidas por ideologías o
instituciones. La violencia de los individuos y de los pequeños grupos debe
analizarse en relación con la violencia de los estados, la violencia de los
conflictos y con la violencia de los órdenes establecidos.

En este sentido, la violencia enfrentada por las personas adultas mayores,
adquiere ciertas particularidades, Rodríguez (1979) señala que en el marco de
un modelo socioeconómico capitalista e industrializado, a las personas
mayores se les asigna un papel marginal, se les concibe como sujetos “no
productivos” y “obsoletos”. Así, en las sociedades occidentales cuyos valores
se basan en el éxito, la competitividad y la exaltación de la juventud, las
personas de edad quedan desplazadas.
Claro está, no todos comparten las mismas condiciones, las circunstancias en
las que viven son sumamente heterogéneas, no obstante, lo que sí es un
hecho según Rodríguez (1979) es que en este grupo etario se reproducen
diferencias estructurales y de estratificación social, a partir de la sociedad en
la que se encuentra inmerso, por ello el ingreso económico, la posición social,
la clase social, la zona de residencia, el sexo, el estado de salud, el acceso a
servicios, entre otros, inciden en la forma en que se manifiestan estas
diferencias.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) en el Informe Mundial sobre la
Violencia y la Salud, reconoce que el fenómeno de la violencia es sumamente
complejo, tiende a desintegrar el tejido comunitario, de igual forma afecta la
vida y la salud de las personas (Krug, Dahlberg, &amp; Mercy, 2003)
La violencia puede ser entendida y conceptualizada de distintas formas de
acuerdo a las circunstancias en que se presente, la cultura, el país o la región.
Actualmente no existe un consenso al respecto, no obstante, una de las
definiciones más comúnmente utilizadas es la emitida por la OMS:

308

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

“El uso intencional de la fuerza o el poder físico, de hecho o
como amenaza, contra uno mismo, otra persona o un grupo o
comunidad, que cause o tenga muchas probabilidades de
causar lesiones, muerte, daños psicológicos, trastornos del
desarrollo o privaciones” (Krug et al, 2003:5).

Si bien esta definición brinda elementos para analizar la violencia ejercida en
contra de las personas mayores, para efectos de este estudio se considera
conveniente retomar la perspectiva de Zizek (2009) en la que se sostiene como
idea fundamental la existencia de un triunvirato de violencias constituido por: la
violencia subjetiva, la simbólica y la sistémica. Desde esta visión se considera
que coexisten agentes que son identificables y otros que no lo son.
La característica esencial de la violencia subjetiva, es que en este tipo de
violencia se identifica claramente el agente que la perpetra (Zizek, 2009), por
ejemplo, los actos de agresión que van desde golpes, insultos, abuso sexual y
económico, entre otros. Puede ser ejercida hacia las personas adultas
mayores, las mujeres, los niños y la familia.
Por lo que concierne a la violencia simbólica, para Zizek (2009:10) se
encuentra encarnada en el lenguaje y sus formas, presente no sólo en
situaciones reconocidas de provocación y dominación social, a través de
discursos habituales, sino que está relacionada con el lenguaje como tal, “con
su imposición de cierto universo de sentido”.
Respecto a la denominada violencia sistémica, que se refiere a las
consecuencias catastróficas del funcionamiento homogéneo de los sistemas
económico y político (Zizek, 2009). Concordando con lo anterior, Tortosa y La
Parra (2003) argumentan que la violencia sistémica se encuentra oculta, es
indirecta y puede llegar a ser institucional, se encuentra enmarcada desde
estructuras, a través de ésta se puede analizar los mecanismos de ejercicio
de poder, como causas de los procesos de la insatisfaccion de necesidades
humanas básicas.
Desde esta perpectiva es posible comprender la actuación de los organismos
internacionales respecto a la violencia ejercida en contra de las personas
mayores, en estos términos se contempla la forma de violencia más evidente,
es decir, la violencia subjetiva. Así la Organización Mundial de la Salud
(OMS:2003) emitió la Declaración de Toronto para la Prevención Global del
Maltrato de las Personas Mayores, en la cual se define al maltrato hacia las
personas de edad como: “La acción única o repetida, o la falta de la respuesta
apropiada que ocurre dentro de cualquier relación donde exista una
expectativa de confianza y la cual produzca daño o angustia a una persona
anciana”.

309

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Lo mismo suscede con los estudios realizados al respecto, los cuales se han
abocado al estudio de la violencia subjetiva, cabe señalar que dichas
investigaciones han brindado elementos para conocer aspectos de la
violencia ejercida en contra de las personas mayores, por lo que es importante
que se continuen realizando, sin embargo, para poder profundizar en este
complejo fenómeno es preciso dejar de ver sólo lo evidente, se requiere situar
la violencia subjetiva en el marco de las codiciones políticas, económicas y
culturales e identificar las formas de violencia que de ellas entrañan.
Diseño metodológico
La presente investigación forma parte de un proyecto más amplio que aborda
el proceso de envejecimiento mostrado por el adulto mayor, a partir del
desarrollo de dependencia y la influencia en ello de diversos factores sociales,
dicho proyecto es coordinado por la Dra. Blanca Mirthala Tamez Valdez y
auspiciado por medio de recursos del Programa para el Mejoramiento del
Profesorado (PROMEP).
La metodología utilizada es de corte cuantitativo, de tipo correlacional, con un
diseño transversal, no experimental y ex post facto; como instrumento de
medición se elaboró una cedula cuyo contenido se diseño en base a variables
e indicadores considerados en otros estudios. Se incluyó también la Escala
Geriátrica de Maltrato (Geriatric Mistreatment Scale) elaborada por Giraldo y
Rosas (2013) para medir y evaluar los malos tratos a personas mayores, cabe
aclarar que fue modificada ligeramente, de manera que cumpliera con los
objetivos de la investigación.
Muestra
El diseñó de la muestra se elaboró de acuerdo al muestreo por cuotas, en
tanto se requiere igualar los grupos de adultos mayores en función del sexo y
edad, pero cuidando además, contar con un suficiente grado de
heterogeneidad entre los participantes respecto al nivel educativo, así como al
estrato socioeconómico al que pertenecen. El tamaño de la muestra fue
estimado a partir del total de adultos mayores en el estado de Nuevo León, de
acuerdo con los datos arrojados por el Censo de Población y Vivienda en el
2010, con un nivel de confianza del 95% y un error muestral del 5%, se utilizó
para su cálculo la siguiente fórmula:
n=

____N______
2
__e
(N-1)
2
1 + z (p)(q)

De esta manera, partiendo de un universo de 408, 294 adultos mayores en el
estado de Nuevo León en el 2010, el tamaño de la muestra obtenido
corresponde a 384, la cual fue incrementada en un 20%, obteniéndose un
310

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

total de 461 personas adultas mayores, finalmente la muestra quedó
constituida por 700 encuestas, debido a que se pudo ampliar la muestra al
contexto rural.
De acuerdo al muestreo de tipo estratificado, la muestra se basa en el
equilibrio entre grupos, que para la presente investigación se contempla
respecto a edad y sexo:
Tabla 1. Distribución de la muestra
Sexo/
65–74
75-84
Edad
Años
años

85 y más
Años

Total

Mujeres
20%
20%
10%
50%
Hombres
20%
20%
10%
50%
Total
40%
40%
20%
100%
Fuente: Estudio sobre Dependencia en el Adulto Mayor (Nuevo León, 2014)
El grupo de estudio
El presente estudio se interesa de manera particular por las personas adultas mayores
que presentan dependencia y su relación con la presencia de violencia, en este sentido,
al estar la presente investigación enmarcada en un estudio más amplio, se han
seleccionado de la muestra total aquellos casos en los cuales las personas refieran
haber tenido al menos un incidente de violencia subjetiva, ya sea en el ámbito familiar
o social.
Discusión de resultados.

De acuerdo a lo señalado en el punto anterior, la muestra total quedó
constituida por N= 700 casos. En este sentido, se parte de la muestra general
para identificar la tasa de prevalencia de violencia subjetiva, así como la de
cada uno de los tipos que la conforman, para lo cual se analizan algunas
características tales como la zona de residencia, el sexo y el grupo de edad.

De esta manera, de acuerdo a los datos del estudio se observó una tasa de
prevalencia de 36.7% respecto a la muestra total, mostrando como resultado
que N= 257 casos de la muestra total presentan al menos un incidente de
violencia.

Para estudiar la prevalencia de la violencia subjetiva, se estimó a partir de la
muestra total N=700 personas mayores, la frecuencia de aquellos casos que
refirieron haber tenido al menos un incidente de violencia, por lo que resultó,

311

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.
79

de acuerdo a la clasificación utilizada , que el 26.3% de la población ha
tenido incidentes de violencia psicológica, el 18.4% de los entrevistados
presentó negligencia, el 9.7% violencia física, el 7.9% violencia económica y el
1.9% violencia sexual.

Grafica 1. Tipos de de violencia (%)

26.3
18.4
9.7

7.9

1.9
Negligencia Económica Psicológica

Física

Sexual

Fuente: Elaboración propia en base a datos del Estudio sobre Dependencia
en el Adulto Mayor (Nuevo León, 2014)
Los datos emitidos en este estudio coinciden con la investigación llevada a
cabo por Giraldo (2006), en la primera encuesta sobre Maltrato a Personas
Adultas Mayores en el Distrito Federal EMPAM-DF, puesto que se encontró
que el 16.2% de las personas entrevistadas refieren la prevalencia de algún
tipo de maltrato, siendo el más frecuente el psicológico (12.7%), seguido por
el maltrato económico (3.9%), luego la negligencia y abandono (3.5%) y el
abuso sexual (0.9%).
Los estudios realizados al respecto brindan elementos para identificar las
condiciones en que se presenta la violencia en contra de las personas adultas
mayores, sin embargo, muy pocos han analizado las condiciones de las
personas con incidentes de violencia que habitan en las zonas rurales. De
esta forma, se considera valioso señalar que de acuerdo a los datos arrojados
79
La clasificación que se retomó para este estudio es la establecida por la International Network
for the Prevention of Elder Abuse (INPEA) que reconoce los siguientes tipos:
Maltrato físico: intención de causar dolor o lesiones, la coerción física o restricción de la
libertad.
Maltrato psicológico o emocional: infligir sufrimiento psicológico.
Abuso financiero o material: explotación ilegal a una persona mayor o hacer uso de sus
fondos o recursos de manera indebida.
Abuso sexual: contacto sexual no consentido de cualquier tipo con una persona mayor.
Negligencia: negación o rechazo intencional a cumplir la obligación de atender a una
persona mayor, o no cumplirla (WHO/INPEA, 2002:3).

312

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.
80

en el presente estudio, se encontró que es en la ciudad en donde se
presenta una mayor prevalencia de violencia, independientemente del tipo de
violencia, es decir, la negligencia, la violencia económica, la psicológica, la
física y la sexual, se manifiestan en las zonas de residencia urbana de manera
principal, sin embargo, es importante aclarar que en el caso que se presentó
una diferencia porcentual más elevada fue en la violencia psicológica,
mientras que la menor diferencia fue en la sexual (véase grafica 2).

Gráfica 2. Tipos de violencia, según zona de residencia (%)

Urbana

Rural

16.2
12.7
23.0
Negligencia

34.2

4.9
10.2
Económica

Psicológica

6.8
12.0
Física

1.6
2.0
Sexual

Fuente: Elaboración propia en base a datos del Estudio sobre Dependencia
en el Adulto Mayor (Nuevo León, 2014)
El lugar de residencia es un elemento importante que impacta en la calidad de
vida de la población, por lo que al llegar a la vejez, se puede decir que no se
envejece de la misma forma cuando se reside en una zona urbana que
cuando es en una zona rural, existen serias divergencias en cuanto el acceso
a servicios de salud, educación, empleo, transporte, pensiones e
infraestructura.
CELADE-CEPAL (2009) indica que en la región de América Latina y el Caribe,
la mayoría de las personas de edad habita en áreas urbanas, en el año 2000
77% de la población adulta mayor habitaba en estas zonas, para el año 2050
se prevé que alcance el 85%, ello obedece entre otros factores al acelerado
81
proceso de urbanización en ciertos países de la región. Por lo que concierne

80

En donde la población urbana corresponde a N= 392, en tanto la población rural se encuentra
conformada por N= 308.
81
En México, existen algunos estados que presentan un enfatizado crecimiento poblacional en
las zonas urbanas, tal es el caso de Nuevo León, al año 2010, el 95% de la población habitaba en
la zona urbana, en tanto el 5% residía en la zona rural (INEGI,2010)

313

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

al contexto rural, presentan una menor proporción de personas adultas
mayores en comparación con la zona urbana, sin embargo, se caracterizan
por presentar un envejecimiento poblacional más agudo, dicho proceso se
debe principalmente al efecto de la migración interna, en particular la corriente
migratoria del campo a la ciudad.
De acuerdo a Wong (2006) vivir en la ciudad puede ser una desventaja, sobre
todo para aquellos que habitan en áreas urbanas marginadas, bajo esta
circunstancia es probable que exista un limitado acceso a servicios básicos,
aunado a los elevados costos de vida que representa habitar en una zona
urbana.
Por lo que respecta a la zona rural, la Secretaría de Agricultura, Ganadería y
Desarrollo Rural (González, 2014) señala que en México la migración nacional
e internacional se presenta en los grupos más jóvenes y en edades productivas, lo cual trae como consecuencia la prevalencia de localidades rurales
conformadas en su mayoría por niños y adultos mayores, en entidades
usualmente migratorias.
Ahora bien, en relación al sexo de la persona mayor entrevistada, se encontró
que si bien la mayor frecuencia de violencia se presenta en las mujeres en
comparación con los hombres, al analizar cada uno de los tipos de violencia
por separado, se verificó que se presentan diferencias a partir del tipo de
violencia, en este sentido, la negligencia se presenta en mayor medida en la
mujeres (21.1%); la violencia económica también se presenta más en las
personas de sexo femenino (7.9%), pero sólo con un punto porcentual de
diferencia en comparación con los hombres (7.8%); la violencia psicológica se
acentúa en las mujeres (28.2%); la violencia física se presenta de forma más
elevada en los hombres (10.1%) y la violencia sexual en las mujeres (3.3%).
Tabla 2. Tipos de violencia, según sexo de la persona mayor
Tipos
de
Femenino
Masculino
Total
violencia
N=365
(%)
N=335
(%)
N=700
(%)
Negligencia

77

21.1

52

15.5

129

18.4

Económica

29

7.9

26

7.8

55

7.9

Psicología

103

28.2

81

24.2

184

26.3

Física

34

9.3

34

10.1

68

9.7

Sexual

12

3.3

1

0.3

13

1.9

Fuente: Elaboración propia en base a datos del Estudio sobre Dependencia
en el Adulto Mayor (Nuevo León, 2014)
314

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Diversas investigaciones (Bazo, 2001; Giraldo, 2006) han argumentado que
las mujeres adultas mayores son las que presentan índices de violencia más
elevados, en comparación con los hombres, e incluso, que ser de sexo
femenino es una de las principales características de los perfiles de las
personas víctimas, sin embargo, según los datos del presente estudio, existen
diferencias a partir del tipo de violencia.
La prevalencia de violencia, comunmente ha sido asociada a algunos factores
de riesgo, entre ellos la edad, como se muestra en la tabla 4, la violencia no
se presenta de una forma homogénea en un grupo de edad en particular, de
acuerdo al total de la población, por grupo de edad se determinó lo siguiente:
en el grupo de 65-74 años, el 21.6% de la población presentó negligencia, el
9.4% manifiestó violencia económica y el 2.9% señaló haber sufrido violencia
sexual; dentro del grupo de 75-84 años, el 28.2% de los entrevistados fueron
objeto de violencia psicológica y el 12.5% presentó violencia física
Tabla 3. Tipos de violencia, según grupo de edad
8565-74
Tipos
violencia

de

75-84

106

N=
278

(%)

N=287

(%)

N=13
5
(%)

Significan
cia

Negligencia

60

21.6

44

15.3

25

18.5

0.592

Económica

26

9.4

17

5.9

12

8.9

0.847

Psicológica

72

25.9

81

28.2

31

23.0

0.255

Física

25

9.0

36

12.5

7

5.2

0.655

0.297
Sexual
8
2.9
2
0.7
3
2.2
Fuente: Elaboración propia en base a datos del Estudio sobre Dependencia
en el Adulto Mayor (Nuevo León, 2014)
Así a la luz de los resultados, se constata que los actos de violencia se
manifiestan independientemente del grupo de edad al que se pertenezca,
debido a que al utilizar la prueba estadística anova, no se encontraron
diferencias estadísticamente significativas en ninguno de los tipos de violencia
subjetiva, a partir del grupo de edad.
Conclusiones
A partir de la revisión antes expuesta, se puede evidenciar que la violencia es
un fenómeno sumamente complejo, cuyas características no dependen sólo
de cuestiones endógenas, sino que se encuentra enmarcado en condiciones
de carácter estructural, por lo que es sumamente importante continuar
315

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

realizando investigaciones que den visibilidad a este fenómeno, anteriormente
concebido como un problema de carácter privado.
Los datos en el estudio demuestran que la manifestación de la violencia
subjetiva se presenta en mayor medida en las mujeres, lo cual puede estar
relacionado con cuestiones de índole cultural, dado que en algunas regiones a
la mujer se le asocia con estereotipos negativos, además se presentan en
mayor medida desigualdades sociales en cuanto al trabajo, la pobreza, los
sistemas de pensiones, entre otros. No obstante, durante la vejez
independientemente de formar parte del género femenino o masculino, al
sujeto que envejece se le devalúa y se le vulnera, como señala Rodríguez
(1979) la segregación cultural de la persona mayor se encuentra relacionada
con los procesos capitalistas de producción, de ahí que la sociedad asuma
hacia ellos actitudes estigmatizadoras, así mismo el enfoque neoliberal incide
en acentuar esa desvalorización, ya que exalta la juventud, la belleza y la
moda, de la mano de la productividad, lo anterior puede explicar que la
violencia no sólo se presente en las mujeres sino también en los hombres.
Las condiciones de carácter estructural vinculadas a las desigualdades
sociales, que se han presentado a lo largo de la vida, se recrudecen todavía
más durante la vejez, vivir en una zona urbana no es garantía de presentar
mejor calidad de vida, la ciudad para las personas mayores, en ocasiones,
suele ser un medio hostil, porque limita la participación de los mayores, se
observó en las evidencias obtenidas, es en la ciudad donde se presenta una
mayor prevalencia de violencia. No obstante, aún con menor prevalencia, en
las zonas rurales también se presenta la violencia, siendo ésta normalizada
generalmente, de manera particular, la violencia de carácter sistémico.
Pero también en las zonas rurales en donde se da por normalizada la
violencia de carácter sistémica, el olvido del campo por parte del Estado es
palpable, los programas de gobierno residuales, las casi nulas fuentes de
empleo, los sistemas de salud insuficientes, las descuidadas condiciones de
infraestructura, crean un ambiente de violencia invisible.
Es importante considerar que la violencia subjetiva es tan solo la punta del
iceberg, es necesario profundizar y ampliar la mirada hacia los agentes que en
realidad están propulsando el accionar de la violencia subjetiva: los bajos
salarios, la pobreza en la vejez, los limitados servicios de salud y pensiones,
la “carga” asignada por el Estado a la familia, los programas sociales
precarios entre otros aspectos y los estereotipos negativos son aspectos que
se deben incorporar en el estudio de la violencia.
La violencia requiere la intervención conjunta de diversos actores, organismos
e instancias. Es urgente discutir la situación que enfrentan las personas
mayores, y como dice Zizek (2009:9) “debemos aprender a distanciarnos,
apartarnos del señuelo fascinante de la violencia subjetiva”, dar visibilidad a
316

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

las condiciones en las que la violencia subjetiva se presenta, en relación con
otras formas de violencia menos evidentes como la violencia sistémica y
simbólica, ello permitirá realizar una intervención en la que se actué de forma
articulada, para de esta manera contribuir en su prevención, atención y
erradicación.
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�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

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318

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

La vulnerabilidad social como condición común en las
problemáticas sociales: análisis desde Trabajo Social para
su atención.
Blanca Yaneli Aranda Reyes

82

Resumen
Las condiciones socioeconómicas de México (casi la mitad de su
población en pobreza, falta de oportunidades laborales y educativas, escasa
atención médica y social, etc.) desencadenan una serie de problemáticas
(desnutrición infantil, falta de acceso a la educación de jóvenes y niños,
desprotección de las personas de la tercera edad, violencia contra las
mujeres, desempleo, falta de atención a personas con capacidades diferentes,
enfermos sin acceso a tratamiento médico, etc.) en las cuales la vulnerabilidad
social se convierte en la condición común; diferentes sectores de la población
como son niños, mujeres, indígenas, personas que presentan una
discapacidad, enfermos, etc. están inmersos en dicha circunstancia.
Debido a la implantación del modelo económico neoliberal desde los
años 80 la participación del Estado en el bienestar social se ha venido
reduciendo poco a poco, pues al irse retirando de su papel como garante del
desarrollo de sus ciudadanos, brinda poca atención a los mencionados
grupos, lo que agrava o en el mejor de los casos no soluciona las
problemáticas actuales.
El presente trabajo se propone cuatro objetivos: analizar el concepto
de vulnerabilidad social; el papel del Estado como agente incisivo en la
vulnerabilidad; presentar a los principales grupos sociales que la enfrentan
actualmente en México y finalmente, el aporte que Trabajo social facilita para
atender ésta condición social, derivado de un caso de estudio en instituciones
que otorgan asistencia a niños en condiciones de vulnerabilidad.
Palabras clave: vulnerabilidad
neoliberalismo, trabajo social.

social,

grupos

vulnerables,

pobreza,

Introducción
Cuando se habla de personas en condiciones de vulnerabilidad se
cree sin duda tratarse de gente desprotegida socialmente, sin suficientes
recursos. Hace falta explicar de manera general y concisa el asunto porque
solo así se tomara conciencia del grado en que la condición afecta el
desarrollo de los individuos. También precisar el nivel de vulnerabilidad con
que cuenta el país.
82
Maestrante en el programa de Trabajo Social de la Universidad Nacional Autónoma de México
en la sede del Centro Regional de Investigaciones Multidisciplinarias.

319

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

El presente trabajo se propone analizar el concepto de vulnerabilidad
social; el papel del Estado como agente incisivo en la vulnerabilidad; presentar
un panorama de los principales grupos sociales que la enfrentan actualmente
en México y finalmente, el aporte que Trabajo social practica para atender
ésta condición social.
1.

Estado neoliberal en México

El modelo económico que hoy llamado neoliberal, surgió en el país
hace tres décadas con la supuesta finalidad de solventar la crisis económica
ocurrida en 1982, apoyar la deuda externa y permitir mediante ciertas
acciones nacionales la modernización, así como una mayor productividad. Sin
embargo, dichas medidas paradójicamente implicaron
dificultades, no
únicamente económicas sino, también sociales dejando a la mayoría de su
población en desprotección frente a los cambios estructurales.
Antes del mencionado modelo se contaba con el llamado Estado de
bienestar, de acuerdo al cual, el desarrollo social era tarea del gobierno y
debía procurar atención en todos los ámbitos a su población, según Martínez
(2006) “el Estado de bienestar es más que el gasto público y su
administración: contiene la justificación ideológica, moral y política de asistir a
las familias a buscar objetivos de su elección, e implica que las instituciones
de gobierno deben continuamente tomar acciones para guiar el enfoque, las
prioridades y el efecto del gasto en bienestar” (p.19). Pero por la adopción del
neoliberalismo ciertas Dependencias gubernamentales dejaron de lado la
83
asistencia social .
Basándose en lo escrito por Calva (1993) el modelo neoliberal se
implementó de acuerdo a reformas de carácter estructural y
fundamentalmente se constituye por dos etapas. La primera se identifica como
de transición y abarca desde 1983 a 1987 (periodo en el que se acuerdan los
pactos económicos entre naciones) y la segunda, es el despliegue arrancando
84
con el Pacto de Solidaridad Económica (PSE) en 1987 y continúa hasta el
día de hoy. Las causas que lo acompañaron fueron insuficiente ahorro interno
nacional, poca competitividad de las empresas internas y desequilibrios entre
las ramas de producción en agricultura, industria y comercio.
La reducción del gasto público por aplicación de las políticas
neoliberales, impactó en varios aspectos del desarrollo social: educación,
salud, empleo, alimentación, seguridad, etc. Para 1996 el 69% de la población
83

Considerada como “el conjunto de acciones dirigidas a proporcionar el apoyo, la integración
social y el sano desarrollo de los individuos o grupos de población vulnerable o en situación de
riesgo, por su condición de desventaja, abandono o desprotección física, mental, jurídica o
social…comprende acciones de promoción, prevención, protección y rehabilitación” (Ley de
Instituciones de Asistencia Privada para el Distrito Federal, 1999, p.5).
84
Programa económico establecido en 1987 que reduce los aranceles a un monto máximo de
tasa del 20%.Ver Calva (1993).

320

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.
85

en México fue clasificada como pobre patrimonial . El apoyo representativo
86
de la época era el Programa Nacional de Solidaridad (Pronasol) que
proporcionaba ayuda monetaria a familias de escasos recursos con el objetivo
de que fueran destinados a alimentación, educación y salud (Consejo
Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social [Coneval], 2014).
El Estado actualmente da prioridad al factor económico y se dejan de
lado los peligros que pueden afectar al bienestar social general como la falta
de atención a la salud mental y física de toda la población, la calidad de su
vida cotidiana, la precariedad de los empleos, etc., es decir, los daños
colaterales que los procesos de neoliberalización ocasionan (Bauman, 2002).
1.

El concepto de vulnerabilidad social

“Moreno Crossley sostiene que hay una coincidencia general en
considerar a la vulnerabilidad social como una condición de riesgo o
indefensión, la susceptibilidad a sufrir algún tipo de daño o perjuicio, o de
padecer la incertidumbre” (citado en González, 2009, p.14).
Partiendo de ésta idea, se considera que el estado vulnerable no
permite a las personas crear estabilidad social para tener un proyecto de vida
porque no cuentan con seguridad en poseer empleo, ingreso, servicios de
salud, vivienda, educación, es decir, todos los factores que conllevan a la
calidad de vida.
Lo anterior implica dificultades de subsistencia que ciertos sectores
de la población padecen. Por ejemplo, no cuentan con una vivienda en
buenas condiciones, razón que las coloca en riesgo frente a desastres
naturales o expuestos a infecciones por no contar con infraestructura
sanitaria; no cuentan con atención médica, lo que induce enfermedades sin
diagnóstico ni tratamiento; no tienen ingreso fijo o regular e incluso muchas
veces ni siquiera perciben ingreso; o tienen trabajos precarios, pertenecen al
sector informal, etc.
El concepto de vulnerabilidad indica según González (2009):
Un atributo de individuos, hogares o comunidades,
que están vinculados a procesos estructurales que configuran
situaciones de fragilidad, precariedad, indefensión o
incertidumbre. Se trata de condiciones dinámicas que afectan
las posibilidades de integración, movilidad social ascendente o
desarrollo. Las mismas están correlacionadas con procesos de
85

En el concepto de pobreza patrimonial que se refiere a incapacidad para adquirir la canasta
alimentaria y cubrir los gastos necesarios en salud, educación, vestido, vivienda y transporte,
aunque la totalidad del ingreso del hogar se utilizara exclusivamente para adquirir estos bienes y
servicios (OCDE, 2012).
86
Actualmente llamado Próspera.

321

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

exclusión social, que se traducen en trayectorias sociales
irregulares (p.14).
Se puede deducir que los grupos vulnerables no llevan una línea de
vida continua, pasan por situaciones de riesgo en cuanto a exposición a
eventos adversos, como la enfermedad, algún desastre natural, la violencia, la
orfandad, accidentes de trabajo, enfermedades, etc. Esto causado por su falta
de recursos, al hablar de la precariedad de recursos, se refiere no solamente
a la parte económica, si no, también a la social y humana.
Se clasifican a los activos interrelacionados con la vulnerabilidad “en
tres tipos: capital físico (financieros y propiamente físicos, como en el caso de
la vivienda), capital humano (trabajo, salud y educación) y capital social (redes
sociales). Estos activos son generados por tres principales fuentes: el Estado,
el mercado, la comunidad y la familia; éstas conforman la llamada “estructura
de oportunidades” (Kaztman citado en González, 2009, p.17). El esquema de
abajo grafica cómo interactúan los activos y la mencionada estructura.
Figura 1: Esquema analítico de vulnerabilidad
HOGARES

MERCADO
ESTADO

COMUNIDAD

RECURSO

ESTRUCTURA DE
OPORTUNIDADES
ACTIVOS

VULNERABILIDAD
Fuente: Esquema elaborado por Galassi, 2009.
Entonces, para comprender la vulnerabilidad hay que tomar en
cuenta si las personas poseen los activos arriba mencionados, ya que se trata
de un conjunto de condiciones que propicia a la gente una estructura que
322

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

sostenga el desarrollo social y asegure la supervivencia de las personas
satisfactoriamente.
El capital físico depende de la infraestructura que se tenga,
especialmente la vivienda como recurso principal puesto que representa un
techo en donde criarse. El capital social se da en las comunidades, las
instituciones y la familia; contar con semejantes para afrontar los problemas y
circunstancias de la cotidianidad permite forjar lazos de solidaridad que llevan
a un adecuado desarrollo. El capital humano tiene que ver con el cuidado del
individuo, mantener la salud, acumular conocimiento y lo más singular, la
oportunidad de contar con un trabajo que proporcione los recursos para vivir
dignamente.
Todos los recursos provienen de las fuentes que están alrededor, el
Estado en su papel de organizar a las sociedades y administrar los recursos
de la nación para componer las bases de desarrollo social, mantener el orden
y la equidad, promoviendo el amparo de los desfavorecidos. El mercado como
creador de empleo y adquisición de bienes. La comunidad con su
participación de cohesión entre sus habitantes, así se apoyan unos a otros en
diferentes sentidos; desde vigilar las colonias contra la delincuencia hasta
ayudarse a conseguir empleo, por poner un ejemplo. Una vez planteado lo
anterior, se da cuenta de las carencias en el funcionamiento de la nombrada
estructura por los autores, pues el Estado no cumple su rol de proveedor, el
mercado brinda explotación e inestabilidad laboral y la inseguridad junto con la
violencia han hecho que los individuos desconfíen del resto de la gente sin la
oportunidad de crear lazos socialmente fuertes; con dichas dinámicas, resulta
fácil entender la causa de la vulnerabilidad.
En México, por mencionar unas cifras proporcionadas por la
87
Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL, 2014) , el
46% de la población económicamente activa se encuentra en la informalidad
laboral, el gasto público social es de 10.7% del Producto Interno Bruto (PIB)
mientras el de salud es de 6.2%, algo muy reducido en comparación a otros
países.
2.1. Pobreza
Si existe un factor determinante dentro de la vulnerabilidad, es sin
dudarlo la condición de pobreza. Al encontrarse en esta situación las
personas, familias y comunidades tienen pocas oportunidades de salir
adelante como a continuación se explica.
87
Comisión regional de las Naciones Unidas y su sede está en Santiago de Chile, fundada en
1948 para contribuir al desarrollo económico de América Latina y los países del Caribe , reforzar
las relaciones económicas de los países entre sí y con las demás naciones del mundo así como,
promover el desarrollo social.

323

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

El Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD, 1997) identifica a
la pobreza como:
la incapacidad de las personas de vivir una vida
tolerable. Entre los aspectos que componen
a ésta se
menciona llevar una vida larga y saludable, tener educación y
disfrutar de un nivel de vida decente, además de otros
elementos como la libertad política, el respeto de los derechos
humanos, la seguridad personal, el acceso al trabajo productivo
y bien remunerado y la participación en la vida comunitaria
(Rodríguez, s.f, p.1).
De acuerdo a esta concepción se puede dar cuenta de la falta
constante de recursos en la vida de mucha gente. Para precisar, es necesario
definir qué es la línea de pobreza pues es la medida sobre la cual versa el
Estado al establecer el bienestar social:
La cantidad de dinero necesaria que se requiere para
comparar un conjunto de bienes y servicios necesarios para
tener cubiertas las necesidades mínimas del hogar. Hasta ahora
en México se han utilizado dos canastas básicas para la
medición de la pobreza: la propuesta por Coplamar a principios
de los años 80, y la definida por INEGI-CEPAL en
1992…compuestas por las necesidades básicas alimentarias y
no alimentarias integradas de la denominada Canasta
Normativa de Satisfactores Esenciales (CNSE) (Rodríguez, s.f,
p.15).
Las necesidades alimentarias son únicamente los alimentos y las no
alimentarias son los servicios domésticos, el transporte, la vivienda, ropa,
calzado más los insumos necesarios para realizar las actividades de
subsistencia.
Basándose en la CNSE se produjo que los ingresos necesarios para
tener un sano desarrollo con las fuentes básicas que lo permiten es la
cantidad de $ 28.10 diarios por persona para el área rural y $41.80 diarios por
persona para el área urbana.
Cabe aclarar que los costos de subsistencia varían de acuerdo al
zona, se supone que una persona que habita en área urbana necesita más
ingreso por los costos elevados y porque tiene que comprar todos sus
insumos para alimentarse. En área rural las actividades difieren y se realiza el
autoconsumo de las siembras y cría de ganado. Lo anterior se podría debatir,
pues existen necesidades como la atención médica, independientemente del
lugar donde se habite.

324

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Se reflexiona al respecto partiendo de lo siguiente: con base en la
Comisión Nacional de Salarios Mínimos (Conasami, 2015), en México éstos
varían de acuerdo a la zona de cada entidad federativa; equivale para el área
geográfica “A” , $70.10 pesos diarios y para el área geográfica “B” $68.28
pesos diarios; sin necesidad de realizar estudios minuciosos se deduce que
esa cantidad si bien supera la deducida en la línea de pobreza no resulta
suficiente para mantener un buen nivel de vida, pues cualquier ciudadano es
testigo de los altos costos en comida, vivienda, servicios, educación,
recreación y salud.
A pesar de ser tomados como ingreso individual, es difícil que en
cada hogar, se logre esa cantidad, ya que ganando un sueldo mínimo solo
alcanzaría prácticamente para cubrir los gastos personales y si se tienen
dependientes económicos, se queda bajo la línea de pobreza. Por ello,
mientras el país siga contando con esas tabulaciones la mayoría de la gente
aunque no sea considerada pobre tendrá diversas carencias.
La situación de México es la siguiente: existen 53 millones de pobres,
11 millones de éstos en condición de pobreza extrema, 6 de cada diez
88
empleos caen en la informalidad . Con esos datos se deduce poco alentador
el futuro de la nación porque el gobierno no toma suficientes medidas que den
lugar a mejores condiciones de vida. Si cuenta con Programas de Desarrollo
Social pero también se quedan cortos frente a la grave circunstancia.
Algunos programas impulsados por la Secretaria de Desarrollo Social
89
(SEDESOL, 2015) en vigencia son:

Próspera.- Programa que apoya alrededor de 7
millones de familias con renta monetaria destinada al uso de
satisfactores básicos como educación y alimentación.

Pensión para adultos mayores.- Ayuda económica
de $1,000 pesos para el sustento de personas mayores de 65 años.

Seguro de vida para jefas de familia.- En caso de
fallecer la mujer encargada de la manutención del hogar se le otorga
a cada hijo la cantidad de $1,850 para que continúe estudiando hasta
la mayoría de edad.

Programa 3 * 1 para migrantes.- Se trata de un
programa en el que ciudadanos que vivan en el extranjero reciban un
apoyo sobre la cantidad que decidan invertir en el país; por cada
peso suyo el gobierno aporta tres pesos más.
88
Cifras dadas en el Congreso Política social y sociedad civil: retos para alcanzar la equidad y la
justicia social, llevado a cabo en el Centro Cultural Tlatelolco de ciudad de México el día 12 de
marzo de 2014.
89
Ver más en www.sedesol.gob.mx

325

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.


Empleo temporal.- El Estado brinda empleo cuando
ocurren eventualidades como desbordes de ríos, reforestación a los
habitantes pagándoles un sueldo.

Cruzada contra el hambre.- Un reciente programa
que se propone ocuparse de los habitantes en pobreza con la
finalidad de proporcionarles alimentación, ha beneficiado a 3 millones
de personas.

Fondo Nacional para el Fomento de las
Artesanías.- Apoya a los artesanos para que sigan realizando su
trabajo y lo comercialicen, consta en darles un impulso de $10,000
pesos anuales.

Programa Vivienda Rural.- Trata de apoyar con
materiales que mejoren las condiciones de las viviendas precarias
que resulten aptas para recibir el beneficio.

Opciones productivas.- grupos sociales u
organizaciones de productoras y productores que viven en situación
de pobreza, que cuenten con iniciativas productivas y que habitan en
la zona donde opera el programa.
De acuerdo a Falcón (2009) la pobreza es un
fenómeno dinámico ligado directamente a la vulnerabilidad:
existen hogares pobres que pueden aprovechar las
“oportunidades” [programas de lucha contra la pobreza] y
mejorar sus ingresos, mientras que existen hogares que
simplemente permanecen en ella, este fenómeno es
denominado transición de la pobreza, estos últimos tienden a
reforzar su nivel de vulnerabilidad y marginalización (p. 90)
A juzgar por los Programas sociales actuales parece ser que la
atención focalizada es insuficiente porque el número de personas en pobreza
continua siendo extenso y los recursos ofrecidos a simple vista son limitados.
No es necesario analizar que los montos son muy bajos para ser
considerados como la solución a las condiciones de los sectores vulnerables.
Después de revisar las consideraciones y factores que ubican a gran
parte de la población en precarias circunstancias, se pasa a un breve
panorama sobre los grupos que más sufren dichas condiciones en México. Se
enfoca a cuatro de ellos, por considerarse los más afectados, en el sentido de
mayor población representada.
3. Sectores vulnerables
3.1 Niños
326

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

En México los niños representan alrededor de 29% de la población,
de acuerdo con la información del Instituto Nacional de Estadística y
Geografía (INEGI, 2010), 32.5 millones de personas oscilan entre los 0 y 14
años.
De acuerdo a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo
Económicos (OCDE,2012), en el país los niños, mujeres y ancianos tienen
condiciones de vulnerabilidad al correr el riesgo de estar o caer en pobreza,
particularmente el primer sector tiene una de las tasas más altas en pobreza y
enfatiza que en el año 2008 por lo menos 1 de cada 4 niños vivía en pobreza
relativa “Los niños representan casi la mitad de la población en condición de
pobreza en México, su marginación prolongada es en especial perjudicial, ya
que aumenta el riesgo de daño permanente, además de que acarrea costos
sociales directos asociados a la pérdida de motivación y autoestima” ( p.43).
Lo preocupante del cuadro es la vulnerabilidad desencadenada por
circunstancias como orfandad, abandono, descuido, maltrato. El Sistema para
el Desarrollo Integral de la Familia (DIF, 2013) define a los menores en
desamparo como aquéllos que:
- Carecen
abandonadas/os.

de

responsables

de

su

cuidado,

expósitos

y

- Carecen de los medios básicos de subsistencia y los cuidados
necesarios para su desarrollo integral.
- Carecen de habitación segura.
- Sean víctimas de algún delito, cuando el sujeto activo sea quién
ejerce la patria potestad, tutela, representación, guarda o custodia de la niña o
niño.
- Dentro de las razones de ingreso al Organismo se encuentran: la
exposición voluntaria, canalización de otra institución o a solicitud de los
familiares.
Durante el período de 1999 a 2004 los maltratos más frecuentes
detectados por el DIF fueron el físico, 29.7% del total, lo que representó en
ese período poco más de 43 mil menores; le sigue en importancia la omisión
de cuidados (25.2%) que representó un acumulado de 37 mil niños; y el
maltrato emocional (22.9%) equivalentes a 33 mil menores.
El marco jurídico mexicano de protección a los niños tiene como base
el párrafo sexto del artículo 4o. constitucional que establece que:
en todas las decisiones y actuaciones del Estado se
velará y cumplirá con el principio del interés superior de la
327

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

niñez, garantizando de manera plena sus derechos. Los niños y
las niñas tienen derecho a la satisfacción de sus necesidades
de alimentación, salud, educación y sano esparcimiento para su
desarrollo integral. Este principio deberá guiar el diseño,
ejecución, seguimiento y evaluación de las políticas públicas
dirigidas a la niñez” (Moreno, 2013, p.16).
Cuando no se cumplen los cuidados básicos, necesidades y sano
crecimiento de un menor se habla sobre vulnerabilidad pues su condición es
dependiente de su familia como lo expresa Gómez (2008) “la infancia es un
grupo social que no puede disociarse del contexto familiar…las situación de
fractura y conflictos relacionados a la dinámica familiar suelen derivar hacia la
intervención. Esta intervención es realizada por el Estado, mediante sus
programas sociales, pero la reciente intervención de la sociedad civil lleva a
pensar que los primeros son insuficientes en su cobertura” (p.34).
Se interpreta que los niños son un sector expuesto por su condición
de dependencia, pueden crecer en hogares donde no se les brinde atención
adecuada y en determinado caso el Estado por medio de sus instituciones
tiene la obligación de atender a los infantes hasta que cuenten con la madurez
y el sano juicio para llevar una vida sana y productiva. En el caso de México
es el DIF el que cuenta con la tutela de los niños en desamparo y también
quien asegura su formación y crecimiento.
El DIF representa también a la institución estatal que se encarga
mayoritariamente de los Programas sociales que atienden a la población
vulnerable en distintos ámbitos como son la asistencia alimentaria, situaciones
de contingencia y desastre, asesoría legal, apoyos económicos y sobre todo,
defensa del menor.
Aunque no hay que dejar de lado a la sociedad civil, que también ha
tomado cartas en el asunto. Existen muchas instituciones privadas que se han
dado a la tarea de atender problemáticas contemporáneas que redundan en
asistencia social. Una de las más visualizadas es precisamente hacia los
90
niños. En una investigación cualitativa realizada en una casa hogar se
consiguió dar cuenta del interés de los colaboradores y concientización por
brindar un mejor futuro a los menores en dichas condiciones, en sus palabras:
El niño solamente entra aquí si es huérfano de padre y
madre o de madre o niños este con riesgo de pobreza o algún
otro riesgo familiar o ese tenemos niños también de la sierra…
tratamos de cumplir porque nuestro objetivo es como, pues el
objetivo de la Institución es de que ellos se formen, crezcan,
90

Investigación de campo, donde se realizan entrevistas a colaboradores de una Institución de
asistencia privada a niños en condiciones de vulnerabilidad. El trabajo se encuentra en curso por
la autora.

328

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

este terminen una Universidad porque se les da desde kínder
91
hasta Universidad (colaboradora de IAP, 37 años) .
Lo importante es que “la carencia de derechos sociales, en el caso
particular de los/as niños/as, lo/las adolescentes y lo/las jóvenes pobres,
los/as transforma en vulnerables. Esta desventaja se acumula a medida que el
tiempo transcurre; y un/a niño/a, un/a adolescente y un/a joven vulnerable es
un firme candidato/a a ser un futuro adulto/a excluido/a” (Nirenberg citado en
Huergo, 2009, p.118).
3.2 Mujeres
El género es una característica que desafortunadamente refiere a
vulnerabilidad de las mujeres frente a los hombres, ya que por algunas
causas culturales se ha visto como inferior. La mujer ha tenido tardíamente
oportunidades de educación, desarrollo profesional, jefatura familiar, decisión
sobre su sexualidad y participación pública.
En México existen, según datos de INEGI (2010), 57 millones y
medio de mujeres, de las cuales 20 millones aproximadamente se encuentran
en edad adulta y productiva. Sin embargo, el sector cuenta con desventajas
traducidas en vulnerabilidad debido a que presenta mayores niveles de
pobreza que los hombres debido a su menor participación en el mercado
laboral y baja remuneración. Por ejemplo, su participación en el trabajo
remunerado es de 47% contra 83% de los hombres. Además, debido a la
maternidad corre el riesgo de distanciarse del mercado laboral. No obstante,
tiene un mejor desempeño escolar traducido en mejores tasas de matrícula en
nivel secundaria y superior (90% a comparación de 84% de los hombres),
(OCDE, 2012). Se intuye que mientras la mujer estudie tiene buen desempeño
y al casarse o tener hijos su incursión profesional se ve disminuida.
Es significativo destacar que la mujer durante los últimos años ha
representado cambios considerables ejerciendo nuevos roles dentro de la
sociedad, como es el de jefa de familia, que significa encargarse en todos los
sentidos de su familia aunque muchas veces, por abandono de la pareja. Se
estima que una cuarta parte de los hogares del país tienen esta modalidad,
cifra considerable; aparte de encargarse del cuidado y educación de los hijos
tiene que salir a trabajar para sostener la casa, se puede decir que es un
trabajo doblemente cansado y comprometido.
Un punto importante, es dar cuenta de la violencia mayormente
doméstica que padecen muchas mujeres en México, llegando a los golpes y
en los peores casos, hasta la muerte.

91
Entrevista realizada por la autora a una colaboradora de una IAP de atención a niños
vulnerables.

329

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

La Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los
Hogares 2011, elaborada por INEGI e Inmujeres (Instituto Nacional de las
mujeres) revela que la violencia en diferentes tipos, contra las mujeres y
ejercida por su pareja llega a 46.1% a nivel nacional, con porcentajes que van
de 56.9% en el Estado de México a 29.8% en el estado de Chiapas. Como
cifra general a 13.5% de las mujeres en México, su pareja las ha golpeado.
La violencia hacia la mujer es una agresión que no puede permitirse,
la mayoría de las veces realizada por la propia pareja; por lo tanto el hombre
también está obligado a cambiar su concepción hacia ella, respetarla y
apoyarla en su vida familiar y profesional. En el país solo 44 de cada 100
92
mujeres labora por cumplir con las labores domésticas , lo que se traduce
en falta de impulso y comprensión para realizarse profesionalmente cuando
así lo desee.
En México el Inmujeres es el encargado de dar apoyo legal,
psicológico y social a la mujer maltratada y en condiciones de vulnerabilidad.
3.3 Indígenas
En el país hay 8 millones de personas pertenecientes a una etnia
hablantes de lenguas indígenas, es decir, idiomas que se hablan desde la
época prehispánica. Las lenguas más habladas son náhuatl, maya y mixteca,
siendo 89 las totales en la nación.
Desafortunadamente los grupos indígenas enfrentan situaciones
desfavorecedoras como son: poco apoyo del gobierno en sus comunidades y
lugares de origen, complicada comunicación con el resto de la población que
no habla su lengua, discriminación racial, poco acceso a la educación pública,
escasez de servicios sanitarios y médicos, etc.
Según Santiago, (2009) la discriminación es un fenómeno que daña a
la sociedad en su cohesión, limita y quebranta derechos humanos, ya que
teniendo actitudes de rechazo hacia una persona o un grupo se provoca
desigualdad, fragmentación social y abuso de poder. En éste sentido la
discriminación se basa en la valoración negativa de las personas
considerándolas inferiores, por diferentes motivos, como preferencias
sexuales, sexo, raza, discapacidad, género, condición económica y social, etc.
Por otro lado, las comunidades indígenas están sustentadas y
amparadas por un artículo de la Constitución Mexicana:
Artículo 2. La nación mexica es única e indivisible. La
nación mexicana tiene una composición pluricultural sustentada
92

Cifra dadas en el Congreso Política social y sociedad civil: retos para alcanzar la equidad y la
justicia social, llevado a cabo en el Centro Cultural Tlatelolco de ciudad de México el día 13 de
marzo de 2014.

330

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

originalmente en los pueblos indígenas, que son aquellos que
descienden de las poblaciones que habitaban en el territorio
actual del país al iniciarse la colonización y que conservan sus
propias instituciones sociales, económicas, culturales y políticas
o parte de ellas ( Torres, 2011, p.87).
Resulta importante fomentar el respeto hacia todos los seres
humanos, una alternativa para ello, es la educación basada en valores
que fomente a los niños desde pequeños a tener una visión de
equidad frente sus semejantes. Por otro lado, concientizar a las
personas acerca de la negatividad que trae implícita la discriminación.
3.4 Personas con capacidades diferentes
De acuerdo con la Clasificación Internacional del Funcionamiento, de
la Discapacidad y de la Salud, presentada en 2001, las personas con
discapacidad son aquellas que tienen una o más deficiencias físicas,
mentales, intelectuales o sensoriales y que al interactuar con distintos
ambientes del entorno social pueden impedir su participación plena y efectiva
en igualdad de condiciones a las demás (INEGI, 2010).
Según Gallegos, (2009) hasta 1995 se establece el Programa para el
Bienestar y la Incorporación de las Personas con Discapacidad con la
finalidad de apoyar su desarrollo e integración social. Teniendo como primera
acción el registro de menores con discapacidad por el INEGI, la Secretaria de
Educación Pública (SEP) y el DIF siendo parte del Sistema Nacional de
Información sobre personas con Discapacidad y para 1998 surge el Programa
de Prevención a la Discapacidad, cuyos objetivos son educación, prevención
e integración de las personas con discapacidad. Como se puede ver, las
medidas de inclusión a la sociedad han sido tardías para las personas con
estas condiciones. Sin embargo, gracias a los propios familiares de los
sectores afectados, que han tomado acción en mejorar las circunstancias se
ha avanzado en la atención tanto pública como privada.
Las discapacidades que puede presentar una persona son: caminar o
moverse (dificultad motora), ver (afección en uno o los dos ojos), deficiencias
mentales, escuchar (no poder oír o tener dificultad), hablar o comunicarse,
atención y aprendizaje (dificultad para aprender) y auto cuidado (no valerse
por sí mismo para realizar las actividades de cuidado personal).
Los motivos que producen discapacidad en las personas pueden ser
variados, pero el INEGI (2010) los clasifica en cuatro grupos de causas
principales: nacimiento, enfermedad, accidente y edad avanzada.
De cada 100 personas con discapacidad:


39 la tienen porque sufrieron alguna enfermedad.
331

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.



23 están afectados por edad avanzada.


16 la adquirieron por herencia, durante el embarazo
o al momento de nacer.

accidente.

15 quedaron con lesión a consecuencia de algún



8 debido a otras causas.

En el país las personas que tienen algún tipo de discapacidad son 5
millones 739 mil 270, lo que representa 5.1% de la población total (INEGI,
2010).
Es un sector vulnerable porque al igual que los menores, en muchas
ocasiones dependen de terceros para subsistir.
Figura 2: Gráfica de porcentaje por discapacidades de las personas
en México.

60
50
40
30
20
10
0

58
27

12

9

8

6

4

%…

Fuente: Elaboración propia con base a los datos encontrados en
INEGI (2010). Los porcentajes suman más de cien debido a que en
ocasiones una persona posee más de una discapacidad.
4.

La vulnerabilidad desde el Trabajo social

El último apartado se destina para hacer breve mención de la
participación del Trabajo social (TS) como disciplina incidente en el fenómeno
de la vulnerabilidad. Varios autores (Chávez C., Castro G., y Vázquez, G.;
2013; Evangelista, 2009; Sánchez, 2009) han analizado la manera en que la
332

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

profesión resulta la más cercana a los sectores portadores de las condiciones
referidas; su actuar está inmerso en dar atención, apoyo, acompañamiento,
gestión y concientización sobre las posibles soluciones a los diferentes
problemas desencadenados por la vulnerabilidad social. Sin embargo, la
participación de TS se considera pocas veces expuesta, además de que su
intervención muchas veces ha sido juzgada como paliativa.
Por las razones arriba mencionadas se pretende, solo como ejemplo
presentar una mirada desde una institución de asistencia privada (IAP) que
trabaja en la atención a menores en condiciones de vulnerabilidad y sustentar
la figura tan relevante que tiene en la misma la profesión:
Ellos (los atendidos) contactan primero a Trabajo
social, les da una cita y ya vienen se enseñan instalaciones, se
les platica pero pues mucha gente de los que ya vienen pues ya
les han contado, algún familiar, algún amigo sobre nosotros y es
como pues nos tienen la confianza de venir a preguntar y este,
es así como se maneja todo es sobre Trabajo social
(Subdirectora, 37 años).
Se observa como el primer enlace está a cargo de TS y eso es
sumamente importante porque en ese momento se trata de investigar a
quienes realmente necesitan la atención pues como se ha mencionado, son
pocos los Organismos que ofrecen asistencia social y para el caso de los
niños, los privados o civiles representan (según su propia consideración)
mejores oportunidades que los gubernamentales:
(Vemos a la) asistencia social, nosotros lo manejamos
en cuanto es no aislar al menor, estarlo preparando para que de
alguna manera en algún momento salga a la vida… Los
preparamos. Tenemos otro lugar en donde cuando los chicos ya
no quieren estar les damos cierto estudio para que puedan
enfrentarse a la vida con algún oficio…asistencia social en
cuanto a que los chicos están aislados o tuvieron algún
problema, alguna situación de riesgo por ejemplo violencia
sexual, este, hay chicos que no se adaptan por el miedo,
entonces los captamos tratamos de darles esa confianza.
Finalmente nosotros nos portamos como si fuéramos pues su
figura materna, paterna ¿para qué? para darle cierta seguridad,
de esa manera nosotros los asistimos para eh, en cuanto al
vínculo de confianza para que los chicos nunca se sientan fuera
93
de casa (Trabajadora social de la IAP, 27 años) .
Es necesaria la presencia de TS en instituciones porque los sectores
con condiciones vulnerables requieren ayuda profesional para mejorar su
93

Entrevista realizada por la autora a una trabajadora social en una IAP.

333

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

desarrollo social. Incluso en dichas IAP sin fines de lucro, se ofrece una
atención más idónea que en las estatales, la misma profesionista comenta:
“la diferencia es que aquí, el DIF no te ofrece un proyecto de vida como tal,
ellos solamente los tienen allí en albergue y este pueden durar allí el tiempo
que quieran pero no les dan más allá y nosotros sí” (Trabajadora social de
IAP, 27 años); algo que se percibe pues, como ya se explicó anteriormente el
Estado tiene serias deficiencias en la atención a sectores vulnerables.
Colocando estos mínimos comentarios es fácil dar cuenta de la
realidad que empata el país, en cuanto a asistencia. La participación así
como compromiso de la sociedad civil, comenzando por el trabajador social y
las instituciones que accionan para crear dinámicas que apoyen las
desafortunadas circunstancias que las medidas estructurales han derivado.
Comentarios finales
En México existen muchas personas agrupadas en sectores que
viven con problemáticas que apuntan a la vulnerabilidad social. Es importante
conocer la condición no sólo como concepto, si no, como factor de
preocupación y sobre todo de acción social. Esto quiere decir, tomar la
situación como propia porque es inaceptable que semejantes padezcan
circunstancias que pongan en riesgo su subsistencia o calidad de vida.
Contribuir en alguna medida es un progreso significativo para la
sociedad y el Trabajo social como disciplina profesional lo hace en diferentes
niveles y sectores.
El desarrollo social es también erradicar gradualmente las afecciones
contemporáneas desde sus causas; se trata de un trabajo en conjunto entre
Estado y sociedad. Sin embargo, por parte del gobierno no se han visto
grandes avances, la pobreza continua, la educación no ofrece oportunidad a
toda la población en general, la equidad de género es un proceso lento, la
gente con capacidades diferentes aún no tiene suficientes opciones de
empleo, salud y educación, existen niños en situación de calle, pobreza y
orfandad, el salario mínimo no satisface las necesidades básicas (a pesar de
ser considerado como abastecedor) y los costos de vivienda, alimentación,
salud y educación pública o privada, van a la alza continuamente; mientras
que el sueldo sólo aumenta unos pocos pesos. Por lo tanto no se reflejan
intenciones por parte del Estado en resolver las circunstancias de los grupos
vulnerables.
Probablemente la única perspectiva es el empoderamiento social,
entendiendo a éste como las acciones de asistencia, educación, orientación,
información, apoyo legal, alimentación y de más respuestas a las necesidades
presentadas pero provenientes de la sociedad civil y por supuesto del TS.

334

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Una sociedad consiente e informada de las injusticias y adversidades
que la mayoría de la gente vive (y se refiere como mayoría, puesto que la
mitad del país está en condición de pobreza, otra parte con discapacidad y
otra parte son indígenas, etc.) tendrá las bases para desarrollar prácticas de
atención a diferentes problemáticas. Un ejemplo son las Organizaciones de la
Sociedad Civil (donde también se incluyen IAP`s) que atienden sectores
vulnerables. En México existen alrededor de 27,000 y poco más de 2,000 se
enfoca en el sector infantil, por mencionar un ejemplo.
En calidad de urgente se debe priorizar y atender las condiciones de
vulnerabilidad en diferentes sectores. Un pequeño intento lo representa el
investigar y escribir del asunto como una manera de aportar para su reflexión.

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337

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Procesos artísticos para la prevención del delito en jóvenes
con vulnerabilidad social.
94

Blanca Alejandra Cleto Garza
95
Laura González García

Resumen
El presente escrito da a conocer la implementación de un proyecto de
intervención social en el cual se buscó establecer nuevas oportunidades de
desarrollo recreativo en jóvenes con vulnerabilidad social, mediante la re
significación de conceptos acerca de las conductas antisociales y delictivas a
través de distintos procesos artísticos. El arte utilizado como medio de
prevención social del delito permitirá la libre expresión de los jóvenes que
implicara un proceso en el cambio en su construcción social y con esto llegar
a la capacidad de transformar su propia subjetividad de la realidad. Dentro de
los resultados obtenidos con la implementación de este proyecto se observó
un mayor énfasis en el desarrollo de la cultura de prevención del delito en
jóvenes en los ámbitos familiares, escolares y comunitarios así como un mejor
rendimiento en las habilidades para el desarrollo individual y social.
PALABRAS CLAVE: Intervención social, conductas delictivas, prevención del
delito, juventud, arte.
Introducción
El presente artículo de investigación-acción tiene como finalidad dar a
conocer los resultados en la implementación de un proyecto de intervención
social realizado en la Maestría en Trabajo Social con Orientación en
Proyectos Sociales de la Facultad de Trabajo Social y Desarrollo Humano. El
objetivo del proyecto fue establecer nuevas oportunidades de desarrollo
recreativo en un grupo de jóvenes estudiantes de preparatoria en el estado de
Nuevo León mediante la re significación de conceptos acerca de las
conductas antisociales y delictivas a través de distintos procesos artísticos.
El hombre es creativo por naturaleza, usa distintos medios para
comunicar y expresar lo que piensa y siente. El arte como medio de expresión
es impulsor de emociones, sensaciones y percepciones que se desarrollan en
cada individuo. Es un matiz de enseñanzas que desarrollan capacidades y
habilidades que logran empoderar a las personas y logra la relación de

94
95

Posgrado de la Facultad de Trabajo Social y Desarrollo Humano, UANL.
Facultad de Trabajo Social y Desarrollo Humano, UANL.

338

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

convivencia de unos con otros tras el intercambio de gustos, ideas, métodos y
técnicas.
A lo largo de la etapa del desarrollo denominada juventud los
individuos van construyendo su identidad por medio de los procesos
culturales, de aprendizaje y de convivencia en el entorno donde se interactúa.
En consecuencia ¿Qué papel juega el entorno social en la comisión de
conductas antisociales en jóvenes?
El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (2014) considera
que:
“La educación es un catalizador que permite aumentar el
potencial humano ya que fomenta el pensamiento crítico,
hábitos saludables y es un factor determinante para el logro
de condiciones más equitativas en el mercado laboral al que
se enfrentarán los jóvenes, al proporcionar conocimientos y
habilidades requeridas para su inserción productiva en la
sociedad”.
Al mejorar el entorno social de los jóvenes tomando en cuenta sus
necesidades y problemáticas a través de fomentar su desarrollo con
oportunidades reales que potencialicen habilidades y aptitudes, se prevendrán
riesgos que eviten problemas a futuro. Es decir se generara en ellos la
capacidad para resolver los problemas que surjan en su camino por la vida, se
desarrollaran habilidades sociales para mejorar relaciones familiares y
grupales, es decir se aprenderá a socializar.
Por lo tanto, ¿Es posible desarrollar en los jóvenes un cambio
positivo en su percepción sobre la realidad y de las distintas problemáticas
sociales a través de la práctica de actividades artísticas? El análisis de la
información muestra la importancia de plantear y replantear estrategias y
acciones que tengan un impacto favorable en la juventud como lo es el
desarrollo de actividades cívicas, artístico-culturales y deportivas que
fomenten el desarrollo personal y social como medidas dirigidas a una buena
práctica en la toma de decisiones, la resolución de conflictos y para la
prevención social del delito en ámbitos familiares, escolares y comunitarios.
Contexto del proyecto de intervención social
La juventud es caracterizada por ser una etapa en la cual los jóvenes
experimentan emociones, inquietudes, alegrías, miedos y particularmente de
una gran capacidad de imaginación, de ganas de hacer y de no saber qué
hacer con tanta información que les es presentada en distintos medios y
diversas fuentes que llegan a ser un gran impulsor de pensamientos, ideas,
propuestas y decisiones para la realización de acciones y actividades en la
vida diaria.
339

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Actividades como salir con amigos, practicar deporte, escuchar
música, bailar, cantar, los video juegos, el uso de las redes sociales, entre
otras, ocupan el espacio dedicado a las actividades fuera de la casa y la
escuela, es decir el tiempo libre. Por lo tanto, los jóvenes deberán aprovechar
estos espacios de manera productiva para desarrollar en ellos habilidades que
permitan la práctica de la recreación positiva.
Los jóvenes buscan experimentar sensaciones que les permitan
obtener cierto grado de satisfacción personal y social, a raíz de esto los
jóvenes entran en un estado de vulnerabilidad y en ocasiones son atraídos por
la falsa idea de mejorar su calidad de vida buscando medios que lo único que
hacen es mantener un placer inmediato y un retroceso en su bienestar al caer
en conductas de riesgo como lo es la delincuencia juvenil (Leija, 2005).
Conductas antisociales
De acuerdo a Rodríguez (2005) Conducta antisocial es todo aquel
comportamiento humano que va en contra del bien común, es decir, son las
acciones que salen de la norma con predisposición y pueden provocar un
desequilibrio en los procesos de socialización e interacción entre los sujetos
de una comunidad. Estos actos pueden ser de tipo antisocial, violento,
delictivo, así como conductas que pueden agravarse con el abuso de
sustancias, vandalismo, ocio y mal uso del tiempo libre (Leija, 2005).
Sin embargo, resulta imposible saber con exactitud qué razón, causa
o factor lleva a un individuo a realizar este tipo de conductas ya que lo que
incita a un individuo a cometer dicha conducta puede ser distinto al motivo de
otro individuo que realiza la misma acción, es decir, no hay causas o factores
únicos y principales para la realización de conductas antisociales.
De otra forma a lo largo del tiempo se han podido identificar algunos
factores causales endógenos y exógenos, es decir de tipo biológicos,
psicológicos y sociales que predisponen a tales hechos (Orellana, 2004).
Los factores causales biológicos y psicológicos son los que están en
el individuo como lo es la herencia, los desajustes emocionales y las
enfermedades patológicas.
Los factores causales sociales son los que influyen de manera
indirecta al individuo, es decir se encuentran en el entorno en cual se
desenvuelve el individuo. Por lo tanto con una incidencia mayor de unas sobre
otras algunos de estos factores son los siguientes: La familia, como la
violencia física y emocional y los malos ejemplos por parte de algunos
miembros con autoridad (Orellana, 2004).
Otro factor importante es el contexto, es decir el ambiente físico,
social y cultural de la colectividad a la cual se pertenece e interactúa. La
340

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pobreza, vista en el deterioro de la economía familiar, deficiencias en salud y
vivienda, aunado a la falta de oportunidades educativas y la calidad en la
educación como el analfabetismo y la ignorancia, el fracaso y el rechazo
escolar, así como la falta de oportunidades laborales como lo es el desempleo
y la falta de preparación técnica para el trabajo.
El abuso de drogas lícitas e ilícitas que causa tabaquismo,
alcoholismo, drogadicción e incluso la muerte y la hiperviolencia que es
trasmitida en los medios masivos de comunicación como lo es la prensa, la
televisión, la radio, los videojuegos y el internet, son otros de los factores
causales más frecuentes en la realización de conductas antisociales y
delictivas (Leija, 2005)
Estadísticas de la incidencia de jóvenes en problemáticas sociales en
México y el estado de Nuevo León
En México, para el año 2012 la edad mínima promedio en el
consumo de la primera bebida alcohólica fue de 16 años a nivel federal
(INEGI, 2013).
La prevalencia del consumo de alcohol se ubica en los 25 a 29
años (64.6 de cada 100); y por sexo, en los varones de 25 a 29 años (79
de cada 100 hombres de ese grupo de edad), tanto en hombres como en
mujeres, la prevalencia aumenta con la edad (Figura 1).
Figura 1. Consumo de alcohol en la población joven por grupo de edad y
sexo

Fuente: INEGI (2013).
En Nuevo León, entre las principales conductas de tipo delictivo que
son realizadas por los jóvenes se encuentra el abuso y consumo de
sustancias tóxicas legales e ilegales tales como el alcohol, tabaco y
mariguana. De acuerdo a la Encuesta Nacional de Adicciones a nivel estatal
2.1% de los jóvenes entre 12 y 17 años tiene problemas de abuso y/o
dependencia al alcohol (INEGI, 2008).

341

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Los jóvenes también cometen otras acciones tales como vandalismo
y pandillerismo, el hurto y/o robo, acciones como violencia y lesiones, y
conductas más agravadas como el narcotráfico, homicidio y secuestro. En el
año 2008 las estadísticas judiciales en materia penal muestran que 41 de
cada 100 presuntos delincuentes del fuero federal y 54 de cada 100 presuntos
delincuentes del fuero común (del ámbito local), son jóvenes. Estos
porcentajes son similares en el caso de los presuntos delincuentes hombres
(42 y 55 de cada 100), mientras que entre los presuntos delincuentes de sexo
femenino, las jóvenes representan en 30 y 34 de cada 100 involucrados.
Prevención
La prevención (Del latín praeventĭo) es la acción y efecto de prevenir
(preparar con anticipación lo necesario para un fin, anticiparse a una dificultad,
prever un daño, avisar a alguien de algo).
Dentro de la prevención se observan las siguientes 3 dimensiones:
La prevención primaria, dirigida a la población en general, se refiere a un
determinado problema y actúa sobre los factores que lo generan; La
prevención secundaria, dirigida a individuos o grupos de riesgo específico
para evitar su posible participación en problemas ya existentes; y la
prevención terciaria, dirigida a individuos o grupos de riesgo específico que ya
han tenido algún problema e intenta darle solución para evitar la reincidencia,
aquí interviene la rehabilitación, el tratamiento e inserción social (Naciones
Unidas, 2013).
Con respecto a la prevención del delito son considerados 4 tipos
distintos de prevención que actuarán dependiendo del contexto en que se
plantee la intervención. Estos tipos de prevención son la prevención social, la
prevención situacional, la prevención comunitaria y la prevención psicosocial
(Naciones Unidas., 2013).
La prevención social se refiere al bienestar de un grupo objetivo,
actuando sobre los factores de riesgo, personales y sociales mediante el
acceso a bienes sociales como la salud, un entorno familiar seguro y sano, la
educación y el empleo.
En cuanto a la prevención situacional esta se enfoca en reducir
oportunidades para la posible realización de un hecho en determinado espacio
urbano, es decir, se anticipa al infractor lo que dificulta el éxito de su conducta,
así se fortalecen vínculos y estructuras sociales mediante la creación o
regeneración de espacios públicos de calidad, seguros, vigilados, iluminados,
etc.
La prevención comunitaria une elementos de la prevención social y la
prevención situacional, se realiza en la calle, barrio o comunidad con la
342

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

participación en proyectos enfocados a mejorar las condiciones de vida de un
individuo o grupo social.
Finalmente la prevención psicosocial que se refiere a los orígenes
delincuenciales y trabaja en sus factores de riesgo y protección (Naciones
Unidas., 2013).
Arte y juventud
Uno de los factores detonantes de la conducta nociva en los jóvenes
es la necesidad de expresar sentimientos e inquietudes y al no lograr
encontrar una manera adecuada caen en conductas que ponen en riesgo su
desarrollo integral.
El arte como creación del ser humano expresa su visión acerca del
mundo, utiliza distintas técnicas y recursos plásticos, sonoros y lingüísticos y
mediante estos expresa emociones, sensaciones, percepciones e ideas. La
cultura, como patrimonio que todo individuo tiene derecho a gozar es un
conjunto de creencias, tradiciones, ideas y expresiones que comparte una
comunidad (Bell, 2008).
Es de suma importancia que los jóvenes cuenten con técnicas y
habilidades que les sirvan como medio para expresar sus emociones,
inquietudes e ideales de una manera propositiva, para lograr cambiar su visión
acerca del entorno y su manera de ver la realidad actual. Así, el desarrollo de
habilidades artísticas para el buen uso del tiempo libre servirá como un medio
de prevención en la realización de conductas negativas o dañinas en el
desarrollo de un individuo y su inclusión con una determinada comunidad.
Por lo tanto, el arte fungirá como un espacio de expresión individual y
social, donde el joven puede expresar libremente sus ideas y propuestas en
un medio público y de alcance para todos, y no solo sea visto como arte en un
contexto privado que muy pocos puedan realizar.
Así el arte fungirá como un espacio de expresión individual y social
donde el joven manifiesta libremente sus ideas y propuestas en un medio
público y de alcance para todos, y no solo sea visto como arte en un contexto
privado que muy pocos puedan realizar.
Metodología del proyecto
La implementación del proyecto de intervención social fue diseñada
bajo el modelo cognitivo conductual vinculado dentro del paradigma
epistemológico fenomenológico (interaccionismo simbólico). El paradigma
epistemológico fenomenológico también llamado hermenéutico se define
como la teoría y práctica de la interpretación, es decir se centra en la
experiencia personal del individuo y tiene como objetivo comprender las
343

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

acciones humanas entre los individuos que implican la acción social
(Viscarret, 2011).
Este paradigma se fundamenta en la teoría antropológica, la teoría
sociológica y la teoría psicológica y se basa en cuatro conceptos clave: la
temporalidad (tiempo vivido), la espacialidad (espacio vivido), la corporalidad
(cuerpo vivido) y la racionalidad o la comunidad (relación humana vivida). Los
seres humanos están vinculados con su mundo y pone énfasis en la
experiencia vivida que aparece en el contexto de las relaciones objetos,
personas, sucesos y situaciones (Álvarez, 2003).
Bajo esta teoría el proyecto de intervención social pretende generar
en los jóvenes un reaprendizaje y una resignificación de conceptos sobre su
percepción de las conductas antisociales y las distintas problemáticas sociales
a través del modelo cognitivo conductual. La finalidad bajo este modelo es que
los jóvenes sean los propios protagonistas del cambio, es decir que ellos
mismos logren elevar su bienestar subjetivo a través de la transformación de
su realidad (Carballeda, 2002).
Planeación y diseño
La planeación y diseño del proyecto implementado se realizó bajo el
enfoque del Marco Lógico. El Enfoque de Marco Lógico es utilizado para
planificar y gestionar las intervenciones comunitarias, además de ser una
metodología reconocida y utilizada por las principales agencias de
cooperación internacional como la ONU (Organización de las Naciones
Unidas), BID (Banco Interamericano de Desarrollo), USAID (Estados Unidos)
entre otras (García, 2012).
El proyecto de intervención social consistió en los siguientes tres
momentos: a) Diagnóstico para detectar necesidades y problemáticas de los
jóvenes participantes del proyecto; b) Implementación de 10 sesiones
dinámicas para abordar las temáticas elegidas con una duración de 1 hora
clase, más 1 hora de taller que corresponde a una actividad artística
especifica; y c) Evaluación en la cual evaluaron los resultados obtenidos al
término del proyecto.
La experiencia de intervención del proyecto fue realizado durante el
periodo comprendido de Noviembre de 2014 a Abril de 2015 tiempo que
corresponde a las distintas fases de creación y diseño de un proyecto social,
es decir diagnóstico, diseño de actividades, implementación y evaluación del
proyecto.
Respecto a la obtención de los recursos humanos, materiales,
financieros y técnicos se contó con la colaboración del personal docente y
administrativo de Escuela Industrial y Preparatoria Técnica “Álvaro Obregón”
tales como instalaciones, material de oficina y equipo tecnológico, además de
344

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

la participación de personal relacionado con el tema del arte y la cultura que
fungieron como facilitadores para la realización de las distintas actividades
programadas. Los recursos financieros se obtuvieron por parte del ejecutor del
proyecto.

Investigación de diagnostico
A raíz de la gestión con la dirección de Prevención del Delito de San
Nicolás se logró un acuerdo para la implementación del proyecto de
intervención social en la Escuela Industrial y Preparatoria Técnica “Álvaro
Obregón” unidad San Nicolás, dependencia universitaria integrante del
sistema de nivel medio superior de la UANL.
La preparatoria “Álvaro Obregón” tiene 864 alumnos distribuidos en
los turnos matutino y vespertino. Actualmente los alumnos cursan el segundo,
cuarto y sexto semestre regular correspondiente al año 2015. Respecto a su
domicilio la Preparatoria “Álvaro Obregón” está ubicada alrededor de colonias
consideradas con alta marginación social como lo es la colonia Vicente
Guerrero, La Enramada, El mezquital, Héroes de México lo que hace ver a la
preparatoria como un punto de vulnerabilidad social puesto que afuera de las
instalaciones se presentan problemáticas relacionadas con el uso de
violencia, venta y uso de drogas, robos, entre otras.
Si bien los jóvenes que estudian en la preparatoria pertenecen a
distintas colonias del municipio de San Nicolás una gran parte también
provienen de otros municipios cercanos como lo es Apodaca y Escobedo lo
que nos indica la multiculturalidad de contextos sociales en cada uno de los
alumnos.
Para la obtención de los principales datos acerca de las
problemáticas y necesidades del grupo beneficiario con el proyecto de
intervención social se utilizó un instrumento de investigación mixto para la
recopilación de información a través de la aplicación de un cuestionario con 32
96
preguntas abiertas y cerradas . Fue aplicado a 31 jóvenes estudiantes de la
preparatoria “Álvaro Obregón” considerados por la tutoría académica de la
escuela como los jóvenes con más problemáticas o necesidades dentro del
plantel educativo.
El grupo de jóvenes estuvo conformado por 25 hombres y 6 mujeres
distribuidos en los turnos matutino y vespertino que corresponden a 1er, 3er y
5to semestre regular al año 2014. Las edades del grupo de jóvenes van de los

96

La aplicación del instrumentos diagnóstico fue realizado en Noviembre de 2014 en las
instalaciones de la Escuela Industrial y Preparatoria Técnica “Álvaro Obregón” unidad San
Nicolás.

345

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

15 a los 18 años de edad y con domicilio en los municipios de San Nicolás,
Apodaca y Escobedo en el estado de Nuevo León.
Entre los resultados más importantes se tiene lo siguiente: Con
respecto a las actividades que realizan los jóvenes en su tiempo libre se
encuentra el jugar futbol, salir a pasear con amigos, jugar video juegos y el
uso de las redes sociales. Lo que nos indica que si bien el futbol es una
actividad física que realizan algunos de los jóvenes, no hay o no conocen otro
tipo de actividad deportiva o recreativa en que los jóvenes puedan utilizan su
tiempo libre.
Respecto al concepto de Arte los jóvenes piensan que el arte es una
manera de expresión del ser humano, algo que conecta sentimientos y
sentidos, y a la vez piensan que el arte también es un producto por el cual
pueden conseguir el reconocimiento de un público
Entre las actividades que ellos consideran como arte está el cantar,
tocar algún instrumento musical, dibujar y pintar, el baile, actuación y teatro, la
escultura, la imaginación, la creatividad y la vida. Lo que nos muestra que si
bien los jóvenes tienen una idea acertada de lo que es considerado como arte
o una actividad artística, están limitados a los beneficios que pueden obtener
al realizar alguna actividad de esta índole.
Si bien no se piensa que el arte lo pueden practicar y es solo para
personas con mayores posibilidades económicas, el grupo de jóvenes no
utiliza técnicas y practicas creativas y artísticas para pasar el tiempo libre o
como actividad de desarrollo cultural y social, lo cual indica la posibilidad de
que el proyecto de intervención social pueda ser novedoso y eficaz para llegar
a satisfacer necesidades arraigadas y resolver problemáticas en la juventud.
Al respecto de las problemáticas sociales se les pregunto si sabían
que es una conducta de riesgo, El 42% de los jóvenes no sabe que es una
conducta de riesgo. El 45% contesto que si lo sabía, cabe aclarar que
después se les pidió que mencionaran alguna conducta de riesgo y se pudo
constatar que la mayoría realmente no sabe que es una conducta de riesgo al
dar respuestas con falta de sentido o dejar en blanco la respuesta a la
pregunta (Figura 2).

346

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Figura 2. ¿Sabes que es una conducta de riesgo?

Elaboración propia (2014).
Respecto al concepto de delito, los jóvenes otorgaron el significado
de acción o conducta que va en contra de la ley, que es ilegal, acciones que
rompen las reglas, acciones para obtener grandes cantidades de dinero. Estas
percepciones son correctas, pero al contrastar con la pregunta “menciona 5
delitos que conozcas” los jóvenes contestaron el robo y/o asalto, el tráfico de
drogas o narcomenudeo, agresiones y/o violencia, secuestro y homicidio
como los principales delitos que conocen. Esto hace ver la desinformación o
mala información con la que cuentan los jóvenes, pues desconocen que
acciones o conductas como el acoso, el vandalismo y/o pandillerismo y el uso
de sustancias tóxicas pueden ocasionar conflictos con la ley.
Respecto a las acciones delictivas que cometen los jóvenes, el grupo
expreso que la mayoría de los jóvenes cometen conductas como robo y venta
de drogas a causa de la falta de atención y comunicación de los padres, las
malas relaciones dentro de la casa u hogar, otras causas que hacen a los
jóvenes cometer estas acciones es la falta de educación, la influencia de
amigos o personas externas, por querer encajar en algún grupo y por llamar la
atención.
Con respecto a la palabra droga, los jóvenes respondieron que una
droga es una sustancia que daña los sentidos, altera el organismo y que
puede ocasionar la muerte. Al preguntar que necesitan los jóvenes para no
cometer este tipo de conductas nocivas para la salud, mencionaron que la
juventud necesita conocer las consecuencias del uso de las sustancias
tóxicas, atención por parte de la familia, “asesorías y actividades más haya de
simples platicas” castigos y correctivos y “participar en alguna actividad
recreativa o deportiva para alejarse de algún entorno malo”.
Respecto a la palabra prevención los jóvenes opinaron que la
prevención es la acción de evitar que suceda algo. Al preguntar de qué forma
resuelven un problema, el grupo contesto que hablando o con el uso de
violencia. Es necesario instruir métodos de resolución de conflictos que les
347

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

permitan a los jóvenes reflexionar antes de actuar y así lograr un mejor
manejo en la resolución de problemas.
Implementación y operatividad del proyecto
El objetivo general del proyecto de intervención social consistió en la
re significación de conceptos acerca de las conductas antisociales y delictivas
a través de procesos artísticos.
Por lo tanto, los objetivos específicos fueron: a) Formar grupos de
reflexión y análisis para la prevención de conductas delictivas y distintas
problemáticas sociales; b) Desarrollar habilidades y capacidades artísticas
como herramienta de recreación para el buen uso del tiempo libre; y c)
Desarrollar habilidades sociales a través de los vínculos de compañerismo y
participación social juvenil.
Las metas del proyecto de intervención social fueron: a) El 50% de
los jóvenes desarrollan la cultura de prevención del delito en ámbitos
familiares, escolares y comunitarios al finalizar la implementación del proyecto;
b) El 70% de los jóvenes logran un acercamiento más amplio en el desarrollo
actividades de recreación a partir de las primeras dos semanas de
implementación del proyecto; y c) El 50% de los jóvenes desarrollan
habilidades para el desarrollo individual y social a partir de la tercera semana
de implementación del proyecto.
El grupo de jóvenes participantes del proyecto de intervención social
fue conformado por 8 hombres y 4 mujeres formando un total de 12
beneficiarios del proyecto. Las edades del grupo de jóvenes van desde los 15
y los 18 años de edad. Los jóvenes viven actualmente en los municipios de
San Nicolás, Apodaca, Escobedo en el estado de Nuevo León, México.
Los 12 jóvenes están distribuidos en el turno escolar matutino y
vespertino y actualmente cursan el segundo, cuarto y sexto semestre regular
correspondiente al año 2015 en la Escuela Industrial y Preparatoria Técnica
“Álvaro Obregón” unidad San Nicolás.
La implementación del proyecto de intervención social se efectuó en
los meses febrero y marzo del año 2015 en las instalaciones de la Escuela
Industrial y Preparatoria Técnica “Álvaro Obregón” unidad San Nicolás.
Consistió en 10 sesiones Teórico-Prácticas con duración de 2 horas cada una.
En la primera hora de la sesión se efectuó el tema de la sesión a través de la
formación de grupos de discusión. En la segunda hora de la sesión se dispuso
a poner en práctica el tema visto mediante la realización de alguna actividad
relacionada con las artes plásticas y las artes visuales.
La dinámica de las sesiones consiste en la realización de un debate a
través de una lluvia de ideas respecto al tema de la sesión logrando el análisis
348

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

y la reflexión de la información a través de la realización de distintos procesos
artísticos.

EvaluaciónEn la evaluación del proyecto se utilizó la evaluación de tipo mixta
(cuantitativa y cualitativa) y se utilizó el modelo de evaluación semiformalizado
no experimental antes (pre-evaluación), durante (grupos de discusión) y
después (evaluación) a través de la aplicación de un cuestionario con 15
reactivos abiertos para medir el impacto de la implementación del proyecto de
intervención social. El análisis de la información se efectuó por medio del
cuestionario, la escala de habilidades sociales y las relatorías de sesión se
utilizara la descripción e interpretación desde un enfoque cultural, etnográfico,
holístico y el Paquete Estadístico para las Ciencias Sociales SPSS.
Análisis de resultados
En el análisis de la evaluación ex ante y ex post de la implementación
del proyecto de intervención social se observó una diferencia significativa de
menor a mayor respecto en la calidad de las respuestas otorgadas por los
jóvenes a las variables establecidas en el instrumento de evaluación.
En el caso de la pregunta ¿Creo que soy una persona creativa e
imaginativa? ¿Por qué? Se observa un aumento del 40% en la percepción que
tienen los jóvenes acerca de sus habilidades y capacidades artísticas y
culturales (Figura 3).
Figura 3. ¿Creo que soy una persona creativa e imaginativa?

90%

50%

Pre - Evaluación

Evaluación

Elaboración propia (2015).
Respecto a la influencia del arte se observó un acercamiento más abierto al
concepto y practica del arte puesto que en el primer momento de la
evaluación los jóvenes se limitaron a decir que arte solo era una expresión de
349

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

sentimientos, que en contraste con la evaluación le fue otorgada la relación de
las actividades involucradas en el arte y su importancia al relacionar estas con
la vida diaria como lo es la cultura que es percibida dentro de una comunidad.
Respecto al concepto de delito se observó un aumento en el 60% de los
jóvenes al otorgar la definición teórica y legal de la palabra delito (Figura 4).
Figura 5. ¿Qué entiendes por la palabra delito?

100%

40%

Pre - Evaluación

Evaluación

Elaboración propia (2015).
En el momento de la pre-evaluación los jóvenes mencionaron que los
efectos negativos de realizar una conducta considerada como delictuosa solo
era la cárcel. En la evaluación se observó un concepto con un mayor sentido
de sensibilización al comentar que no solo la privación de la libertad es una
consecuencia grave de realizar estas conductas, si no que estas conductas
también afectan el grado individual, familiar y social de un individuo, por lo
cual se considera que el 80% de los jóvenes desarrollaron la cultura de
prevención del delito para el contexto familiar, escolar y comunitario.
Respecto a la relación del uso y abuso de sustancias tóxicas se
observó el 90% de los jóvenes participantes del proyecto están de acuerdo en
que no hay ningún efecto positivo al consumir alguna sustancia tóxica, pero el
10% perciben que el uso que le dan algunas personas es por cuestión de
relajación aunque provoque daños en el organismo.
En lo que respecta al área de habilidades sociales se puede decir
que el desarrollo de estas habilidades le aporta al joven otra perspectiva de sí
mismo y del mundo que le rodea, dotándolo de herramientas de desarrollo
personal y social y además de habilidades en el uso de su propia persona
para el mejoramiento de su plan de vida
A partir de la comparación del instrumento de evaluación escala de
habilidades sociales se observó que a través de la implementación del
350

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

proyecto de intervención social los jóvenes adoptaron mayores herramientas
para la convivencia social al encontrar los siguientes resultados.
Se observó una diferencia de un 25% favorable antes y después de
la implementación del proyecto con respecto a las habilidades de los jóvenes
para su desarrollo social al hablar y expresar sus ideas y opiniones en público
con mayor facilidad (Figura 6).

Figura 6. ¿Me cuesta hablar en público?

50
41.7 41.7
25

25
8.3

NUNCA

RARAMENTE

DE VEZ EN
CUANDO

Pre-Evaluación

8.3

0

HABITUALMENTE

0

0

SIEMPRE

Evaluación

Elaboración propia (2015).
Se observó un cambio positivo en la participación de los jóvenes en
distintas áreas de referencia educativa y laboral. Lo cual indica que el
proyecto de intervención social ha influido de manera en que los jóvenes
expresan con mayor libertad sus ideas y pensamientos
En cuanto a la percepción que tienen los jóvenes acerca de sus
relaciones sociales al afrontar y hacer respetar sus derechos si sienten que
terceras personas los perjudican se observó un cambio favorable del 16.7%
(Figura 7).
Figura 7. ¿Temo la desaprobación de mis amigos/as si me enfrento con
ellos/as cuando se están aprovechando de mí?

351

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

50

33.3

33.3
25
16.7
8.3

NUNCA

0

8.3

16.7
8.3

RARAMENTEDE VEZ EN CUANDO
HABITUALMENTE SIEMPRE
Pre-Evaluación

Evaluación

Elaboración propia (2015).
Conclusiones
Las conductas antisociales y delictivas en niños, adolescentes y
jóvenes generan altos costos personales, sociales y económicos en todo el
mundo. La falta de oportunidades educativas y laborales reales o atractivas,
la carencia en el desarrollo de habilidades para la socialización, el ocio y la
falta de espacios para la recreación son algunos de los factores causales que
son detonantes de las conductas nocivas en los jóvenes como lo es el uso y
abuso de sustancias tóxicas y el vandalismo, conductas que afectan el óptimo
desarrollo integral de un joven y que llegan a causar deterioro en su calidad
de vida.
La prevención social del delito es una parte fundamental en las
estrategias de seguridad y control de la violencia de un determinado contexto
social. Su oportuna intervención propiciará los factores de contención y
antelación para la posible comisión de actos antisociales y delictivos.
Al considerar la implementación de un proyecto en una zona de
vulnerabilidad social se establece el compromiso de atender a las poblaciones
con la finalidad de mejorar su entorno y acrecentar las posibilidades de lograr
la inclusión social, así el proyecto beneficiará de manera directa al espacio
público, al crear en los jóvenes el sentido de pertenencia y cuidado de su
comunidad. Además permitirá el respeto de los lugares considerados de uso
público para lograr un entorno de seguridad y bienestar social mediante el
aprovechamiento de los recursos ambientales de la misma comunidad.
Los procesos artísticos como medio de intervención social mostraron
ser una herramienta útil para el desarrollo de habilidades y capacidades
individuales y sociales. La práctica del trabajo social no solo involucra ver y
352

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

saber la labor social que los profesionales y demás personas realizan para
tratar las necesidades y problemáticas de un contexto dado, sino poder
establecer nuevas metodologías para resolver situaciones específicas.
Así, la función de la intervención social surge para atender las
problemáticas, cuestiones o demandas sociales que se suscitan en
determinada comunidad la cual será más acertada y adecuada dependiendo
de las técnicas y metodologías utilizadas. Al replantear nuevas formas de
emprender el trabajo social, podremos lograr el respeto a los derechos
sociales con justicia y equidad entre los individuos.
Dentro de las posibles líneas de investigación futuras se podría hacer
un mayor análisis en los factores causales que propician las conductas
antisociales en los jóvenes como lo es la familia y los espacios de públicos de
interacción y recreación.
Las prácticas sociales actuales han revolucionado el trabajo social.
En el caso del grupo vulnerable de los jóvenes el trabajo social debe trabajar
en el desarrollo de jóvenes más conscientes de las necesidades,
problemáticas, retos y demandas de la sociedad actual. Una juventud
comprometida e involucrada con la realidad permitirá nuevas estrategias de
cambio social.
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354

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Sexualidad, políticas públicas y envejecimiento: el caso del
asilo de ancianos Juan Pablo II (Hermosillo, Sonora,
México.)
97

Joel Alfonso Verdugo Córdova
98
Jose Francisco Barrera Barrios
99
Juan Carlos Alfaro Grijalva

Resumen
El envejecimiento poblacional se constituye en una novedad por su impacto
social y las consecuencias afectarán en gran manera medida las formas de
crear y concebir la política social, entre otros aspectos más de la vida
comunitaria. En el mundo, se pasará de 600 millones en el año 2000 a 1209
millones en el año 2025. En Europa, se estima que el 2025 tendrá un 27% de
mayores de 60 años. En América Latina, de 42.5 millones de mayores que
representan el 7.9% del total se llegará en el año 2025 a 96.9 millones con un
12.8%. Este solo hecho motiva a la reflexión a académicos de distintas
disciplinas de todo el mundo, sobre las problemáticas particulares de este
importante sector de la población. Es objetivo de este trabajo reflexionar,
desde los presupuestos teórico-metodológicos del Trabajo Social, las formas y
los significados con que los adultos mayores recluidos en el asilo de ancianos
Juan Pablo II confieren a la sexualidad. Además, intentar una revisión de las
políticas públicas, entendidas éstas como lo referido a las filosofías y
prioridades que sigue un gobierno y representan el énfasis en la
responsabilidad gubernamental, en este caso, del envejecimiento y la vejez.
Por último, ensayar un diagnóstico sobre tal situación para elaborar una oferta
de intervención tendiente a la valoración y respuesta a este problema.
Palabras clave: Políticas públicas, sexualidad, envejecimiento, tercera edad.
Introducción
El envejecimiento poblacional, es decir el incremento de la proporción de
mayores de 60 años, se constituye en una novedad por su impacto social y las
consecuencias no adecuadamente dimensionadas que generará en un futuro
100
se pasará de 600
cercano. En el mundo, de acuerdo a cifras de la O.P.S.,
millones en el año 2000 a 1.209 millones en el año 2025. En Europa, se
estima que el 2025 tendrá un 27% de mayores de 60 años. En América
Latina, de 42.5 millones de mayores el 7.9% del total se llegará en el año
2025 a 96.9 millones con un 12.8%. En México sucede de manera muy
97

Universidad de Sonora.
Universidad de Sonora.
99
Universidad de Sonora.
100
La Organización Panamericana de la Salud.
98

355

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

semejante y se experimenta ya una profunda transformación demográfica, la
estructura por edades de la población ha cambiado, pasando de una
población predominantemente de menores de 15 años a una de jóvenes.
Paulatinamente se ha acumulado una mayor cantidad de personas de 60 y
más años, debido a la mayor esperanza de vida. Por ello, este grupo de
población ha incrementado su tamaño a un ritmo que duplica al de la
población total del país (INEGI, 2014).
Sonora no es la excepción en la tendencia de esas condiciones, en lo
general, y de ese importante grupo de residentes en lo particular; en la cuarta
parte de los hogares sonorenses se cuenta con la presencia de personas de
este grupo de edad (INEGI, 2013). Además un porcentaje significativo de este
sector poblacional llega a esta etapa de su vida en condiciones desfavorables
para continuar una vida decorosa y activa. Otra parte de este total,
abandonados a su suerte por sus familiares y ante la imposibilidad de obtener
ingresos ya sea por la realización de un trabajo remunerado o por el beneficio
de alguna política pública, quedan expuestos al único recurso de la reclusión
de los llamados asilos o instituciones de ancianos o, como han venido hoy día
en llamarse, residencias de la tercera edad que constituyen una fase
específica de la evolución de aquellas instituciones cuya función dentro de la
sociedad ha sido cobijar, custodiar, recluir a individuos con fines dispares socorro, prevención, cura, castigo, etcétera- (Verdugo, 2014).
Es la intención de este trabajo reflexionar, explorar e interpretar,
desde los presupuestos teórico-metodológicos del Trabajo Social, las formas y
los significados con que los adultos mayores recluidos en el asilo de ancianos
Juan Pablo II confieren a la sexualidad. Además, intentar una revisión de las
políticas públicas, entendidas éstas como lo referido a las filosofías y
prioridades que sigue un gobierno (en forma de legislación o de programas) y
representan el énfasis en la responsabilidad gubernamental, en este caso, del
envejecimiento y la vejez. Por último, ensayar un diagnóstico sobre tal
situación para elaborar una oferta de intervención tendiente a la valoración y
respuesta a este problema.
El presente trabajo se ha estructurado en tres apartados.
Empezaremos por realizar un brevísimo recuento teórico de los principales
conceptos aludidos: políticas públicas, envejecimiento y sexualidad.
Posteriormente, nos avocaremos a la discusión de los principales resultados
obtenidos en la investigación, por último, trataremos de sistematizar tales
hallazgos a manera de conclusiones. Para la puesta en escena de esta
investigación se recurrió en un primer momento a técnicas cuantativas:
aplicación de cuestionario y resumen y análisis estadístico de datos y en un
segundo momento a procedimientos cualitativos: observación etnográfica y
entrevistas de orientación biográfica y su posterior análisis e interpretación.

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�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Consideraciones Generales
101

sostiene que las políticas públicas
La académica María Teresa Montalvo
constituyen, hoy por hoy, el instrumento de planeación y de acercamiento del
gobierno con los ciudadanos en las áreas y los temas que son fundamentales
para lograr el bien público. Éstas pueden definirse como la creación de
estrategias y acciones realizadas por los representantes del pueblo, mismos
que son integrantes del gobierno dentro de un determinado régimen político.
El gobierno, desde su gran estructura, tiene la obligación de resolver
problemas de cualquier índole, de educación, salud, vivienda, empleo,
seguridad, etcétera; y esto lo debe realizar a través del planteamiento de
políticas públicas eficientes.
Sin embargo, el componente que otorga la participación ciudadana
en la elaboración de las políticas públicas es de suma importancia y en la
actualidad, podemos afirmar ha aumentado considerablemente a través de
organizaciones de la sociedad civil, reclamando espacios de acción y de
intervención en el proceso de creación de políticas públicas para también ser
partícipes del desarrollo y crecimiento sostenibles del país. Este
surgimiento de grupos de ciudadanos es consecuencia del nivel de
conocimiento y de seriedad de algunos sectores de la población, pero también
es la consecuencia de la falta de eficiencia y eficacia de algunas políticas
gubernamentales, y entonces, estos grupos coadyuvan al Estado a la
consecución del bien público temporal, a través de acciones como
investigación, desarrollo de funciones para atender problemas, sobre todo de
índole social, como la pobreza, el medio ambiente o los derechos humanos.
La autora sostiene que las políticas públicas y, en general, las
acciones del gobierno, deben estar enfocadas a desarrollar, entre otras cosas:
una verdadera cultura de la legalidad para fortalecer el mismo sistema,
mejorar los sistemas de control internos y generar un medio de relación entre
autoridades y ciudadanos para poder atender y resolver los problemas
colectivos, lo anterior se puede lograr si se forma un gobierno de consenso
que funcione a través de alianzas, acuerdos y coaliciones, cuando así se
requiera y, de esta manera, ir fortaleciendo las instituciones.
En la segunda parte del texto la autora desarrolla la atención que el
gobierno, a través de las políticas públicas, retoma el envejecimiento como un
problema al que debemos abocarnos en la búsqueda y realización de
acciones tendientes a encontrar soluciones posibles y retoma el esquema de
las políticas públicas para la atención a los adultos mayores contenido en el
Plan Nacional de Desarrollo, específicamente en el Plan Nacional de Salud
que contempla instituciones como el IMSS, el ISSSTE que amparan al
INAPAM como la institución encargada de la atención a la problemática de los
adultos mayores.

101

Este apartado referente a políticas públicas y envejecimiento constituye una apretada síntesis
del ensayo elaborado por la Dra. María Teresa Montalvo (Montalvo, 2009).

357

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

El plan nacional de desarrollo 2007-2012 establece, dentro de su
apartado de igualdad de oportunidades, a los grupos vulnerables y, dentro de
éste, a los adultos mayores.
Es obligación del Estado propiciar igualdad de oportunidades
para todas las personas, y especialmente para quienes
conforman los grupos más vulnerables de la sociedad, como los
adultos mayores, niños y adolescentes en riesgo de calle, así
como a las personas con discapacidad. La igualdad de
oportunidades debe permitir tanto la superación como el
desarrollo del nivel de vida de las personas y grupos más
vulnerables. Estas oportunidades deben incluir el acceso a
servicios de salud, educación y trabajo acorde con sus
necesidades. La situación de estos grupos demanda acciones
integrales que les permitan llevar una vida digna y con mejores
posibilidades de bienestar.
Establece las siguientes estrategias:
1. Fortalecer los proyectos de coinversión social entre el gobierno y las
organizaciones de la sociedad civil enfocados a la atención de grupos
vulnerables.
2. Avanzar en el concepto de seguridad social para ampliar el alcance y
cobertura de los programas de gobierno enfocados a la protección de grupos
vulnerables.
3. Focalizar el apoyo a la población de 70 años y más, dando prioridad a
quienes habitan en comunidades de alta marginación o que viven en
condiciones de pobreza. Mediante esta estrategia, se otorgará un apoyo
económico bimestral a los ancianos de 70 años o más que vivan en áreas
rurales con menos de 2,500 habitantes.
4. Aprovechar la experiencia de los adultos mayores, generando las
oportunidades que les permitan desarrollarse en actividades productivas de
relevancia para su comunidad.
Con el propósito de estimular la generación de empleos para este
sector de la población, se ofrecerán estímulos fiscales a las empresas que
den empleo a adultos mayores que desean continuar su vida de manera
productiva.
Además, se impulsarán acciones que permitan aprovechar la
experiencia de estos adultos y que, al mismo tiempo, les generen un ingreso
adicional, para que puedan hacerle frente al empobrecimiento progresivo que
padecen, producto de desempleo o de la insuficiencia de su pensión o
jubilación.
Del plan nacional se derivan los planes o programas sectoriales y
este es el caso del plan nacional de salud, en el cual se ha propuesto,
respecto de los adultos mayores:

358

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

• Garantizar que los individuos y las familias reciban capacitación en
las unidades de salud, así como servicios en promoción de la salud y
prevención de enfermedades de acuerdo a su grupo de edad y sexo.
• Fomentar la creación de entornos saludables (viviendas, escuelas,
centros de trabajo, albergues, espacios de esparcimiento, unidades de salud y
hospitales, sistemas de transporte, comunidades, municipios, ciudades) que
estimulen los determinantes positivos de la salud.
• Identificar los riesgos diferenciales que afectan la salud de
poblaciones vulnerables, como los niños, adultos mayores, discapacitados,
poblaciones marginadas y migrantes, para definir e implantar estrategias para
disminuir sus efectos en la salud.
• Ofrecer un conjunto de intervenciones de promoción de la salud y
prevención de enfermedades a la población de adultos mayores del país,
favoreciendo el envejecimiento activo.
• Promover y difundir los derechos de los adultos mayores e impulsar
un enfoque gerontológico integral.
En nuestro país, las instituciones tradicionales, como el Instituto de
Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) y el
Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) tienen programas que van
enfocados a la Geriatría, como aquella rama de la medicina que debe atender
al anciano en su situación de salud, como de enfermedad.
Estos son algunos ejemplos de programas que tienen estas
instituciones y a los cuales pueden acceder sus derechohabientes.
En el caso de la Ley del Seguro Social se establecen los siguientes
seguros:
1. Seguro de retiro, cesantía en edad avanzada y vejez
Artículo 152. Los riesgos protegidos por este capítulo son el retiro,
la cesantía en edad avanzada y la vejez del asegurado, así como
la muerte de los pensionados por este seguro, en los términos y
con las modalidades previstas en esta Ley.
2.

Ramo de cesantía en edad avanzada
Artículo 154. Para los efectos de esta Ley existe cesantía en edad
avanzada cuando el asegurado quede privado de trabajos
remunerados a partir de los sesenta años de edad. Para gozar de
las prestaciones de este ramo se requiere que el asegurado tenga
reconocidas, ante el Instituto, un mínimo de mil doscientas
cincuenta cotizaciones semanales.

3. Del ramo de vejez
Artículo 161. El ramo de vejez da derecho al asegurado al
otorgamiento de las siguientes prestaciones:
I. Pensión;
II. Asistencia médica, en los términos del capítulo IV de este
Título;
III. Asignaciones familiares, y
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�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

IV. Ayuda asistencial.
Dentro de los programas, el más reciente es el “Adulto mayor
prevenimss”, que abarca, entre otros, los siguientes puntos: Promoción de la
salud, Nutrición, Prevención y control de enfermedades, Identificación
oportuna de enfermedades y Sexualidad.
En el caso del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los
Trabajadores del Estado, se crea el centro de convivencia para pensionados y
jubilados “convive”, es un lugar para pensionados y jubilados por el ISSSTE,
que busca un encuentro para convivir, compartir experiencias, propiciar
amistades y ofrecer entretenimiento.
En la Ley del ISSSTE se establece, entre otros derechos, el seguro
de retiro, cesantía en edad avanzada y vejez, definido como:
Artículo 76. Para los efectos del seguro a que se refiere este
Capítulo, es derecho de todo Trabajador contar con una Cuenta
Individual operada por el PENSIONISSSTE o por una
Administradora que elija libremente. La Cuenta Individual se
integrará por las Subcuentas: de retiro, cesantía en edad avanzada
y vejez, del Fondo de la Vivienda, de ahorro solidario, de
aportaciones complementarias de retiro, de aportaciones
voluntarias y de ahorro a largo plazo.
Por último, se crea el INAPAM, Instituto Nacional de las Personas
Adultas Mayores (antes INSEN), dependiente de la Secretaria de Desarrollo
Social. Tiene como objetivo proteger, atender, ayudar y orientar a las
personas adultas mayores, así como conocer y analizar su problemática para
encontrar soluciones adecuadas. Por ello, dirige sus esfuerzos a fomentar la
asistencia médica, asesoría jurídica y opciones de ocupación.
Es importante señalar que, en el año 2002, se crea la ley de los
derechos de las personas adultas mayores, cuyo objeto se encuentra
expresado en el siguiente
Artículo 1o. La presente Ley es de orden público, de interés social
y de observancia general en los Estados Unidos Mexicanos. Tiene
por objeto garantizar el ejercicio de los derechos de las personas
adultas mayores, así como establecer las bases y disposiciones
para su cumplimiento, mediante la regulación de: I. La política
pública nacional para la observancia de los derechos de las
personas adultas mayores; II. Los principios, objetivos, programas,
responsabilidades e instrumentos que la administración pública
federal, las entidades federativas y los municipios deberán
observar en la planeación y aplicación de la política pública
nacional, y III. El Instituto Nacional de las Personas Adultas
Mayores.
Para finalizar la autora concluye que las políticas públicas constituyen
una forma de ejercer la democracia establecida en el artículo 3° de nuestra
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�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Constitución Federal y de cumplir con los objetivos del Estado; sin embargo,
del análisis de las acciones y estrategias gubernamentales, se perciben
escenarios en el corto y mediano plazo donde parece inevitable que las
necesidades rebasen la capacidad de respuesta del Estado.
Sexualidad y vejez

102

En el grupo poblacional de los adultos mayores, como en todos, hay que
lograr un completo estado de bienestar físico, mental y social, que impone a
toda la sociedad cambios de actitudes y de formas de pensar y actuar, sobre
todo donde poco se ha trabajado acerca de la forma de entender las
necesidades de su sexualidad, campo que se ha valorado insuficientemente
en el país. Grande es el desconocimiento de los y las adultos mayores
alrededor de cómo vivir su propia sexualidad y no menos lo es en la familia y
la sociedad que los protege, como mayor lo es en los prestadores de salud, de
la educación, sociales y otros que atienden o brindan atención a los adultos
mayores.
Sin dudas, el envejecimiento poblacional en los próximos años traerá
aparejado un conjunto de consecuencias en el ámbito económico, político y
social, que no podrán desconocerse y para lo cual el país debe prepararse,
toda vez que se reconoce al envejecimiento como una perspectiva social e
individual, pero que impone luchar para lograr que el anciano pueda disfrutar
de las mejores condiciones de salud.
Algunos estudios consultados sobre la salud sexual de los adultos
mayores, muestran aspectos que hay que tomar en cuenta para realizar
acciones dirigidas a lograr mejoras en este importante campo. Estos trabajos
enfocan las diferentes dimensiones que hay que considerar.
Un estudio realizado sobre sexualidad y envejecimiento encuentra
que los entrevistados indicaron que el principal inconveniente en el
funcionamiento sexual experimentado por los hombres es la demora en la
erección (41 %), y en las mujeres el dolor durante el acto sexual (44 %).
Según los autores tales efectos pueden deberse al proceso de envejecimiento
en el organismo del varón; en las mujeres, el dolor puede asociarse al
decremento de las hormonas con el incremento de la edad. En fin, en ambas
casos, los porcentajes encontrados en los inconvenientes planteados pueden
estar relacionados con la edad.
Conocer estos elementos les permitiría a los adultos mayores
acceder a un tratamiento médico que mejore su situación. Otro enfoque del
problema, a partir de la definición de salud como completo estado de
bienestar, en el que no se puede omitir la sexualidad, se manifiesta en un
trabajo que plantea que en el transcurso de la senectud la sexualidad sigue
desempeñando un papel importante en la vida de los individuos, pero le falta
102

Este apartado referente a sexualidad y vejez constituye una apretada síntesis del ensayo
elaborado por la Dra. Luisa Álvarez Vázquez (Álvarez, et. al., 2008).

361

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

oportunidad para ejercerla, lo que produce una cierta marginación sexual que
sufre la población añosa, que hace que no conserve un buen estado de
bienestar en ese importante aspecto de su vida y por tanto de su salud, ya
que no hay motivo alguno para que el interés y las prácticas sexuales
desaparezcan, debido a tener determinada edad.
En el referido estudio se asegura que el envejecimiento produce
algunos cambios en la fisiología sexual, entre los que destacan una mayor
lentitud y una menor intensidad de las respuestas del ciclo sexual, lo que
tampoco constituye un impedimento para la actividad sexual. Como refleja la
definición de SSR, cada etapa de la vida tiene sus características, por tanto la
sexualidad debe ser observada dentro del contexto psicológico y de
comportamiento de los individuos; ejercer la sexualidad durante la vejez está
determinada por la actitud que el sujeto ha tenido ante el sexo durante toda su
vida. Las diversas investigaciones referentes a la sexualidad en la tercera
edad han demostrado que el interés y la actividad sexuales si bien van
disminuyendo con el paso de los años, persisten en una alta proporción de
sujetos añosos.
En otros estudios se ha encontrado que alrededor del 30 % de las
personas de ambos sexos, mayores de 65 años, conservan una actividad
sexual regular y que en un alto porcentaje de individuos persiste el interés
sexual, aunque el modelo del acto sexual como se práctica en la juventud, no
es aplicable tal cual en la vejez, en la que cobra mayor importancia la cercanía
y la intimidad corporal. Existen factores psicológicos y culturales que inciden
negativamente sobre la sexualidad en la tercera edad y por sexo, como son la
desinformación y la creencia que la práctica de la sexualidad es exclusiva de
la población joven y que desaparece en la senectud. En la mujer, limita el
ejercicio de la sexualidad, además de concepciones retrogradas sobre esta
actividad, la falta de un compañero sexualmente activo, en tanto que en el
hombre lo hace la monotonía, las preocupaciones, la fatiga, las
enfermedades, los excesos de alcohol y los alimentos y el temor de fallar.
Para afrontar el envejecimiento y sus repercusiones resulta
imprescindible agilizar las coordinaciones intersectoriales e interdisciplinarias,
en la formulación de una política integral de población que incluya, tanto
aspectos generales del trato a esta población, como de psicología y el
enfoque social de este aspecto, de forma que la intimidad de los adultos
mayores, sea tomada en cuenta desde el ángulo social y familiar, espacios
donde, en muchos casos y en la actualidad, las personas de edades
avanzadas pasan a ser relegados y no se piensa en que necesitan también
disfrutar de su intimidad.
Ante esto es necesario poner atención en la manera que se enfrenta
este problema en otras latitudes, tomemos de ejemplo a Cuba donde las
políticas públicas sobre este tema tienen priorizado el perfeccionamiento del
trabajo en la atención primaria, mediante el médico de familia y otras
alternativas no institucionales con la participación comunitaria. Se sabe que la
salud sexual tiene aspectos especiales en este grupo, implica también lo que
362

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

ellos sienten y aspiran en su intimidad, elementos estos que generalmente se
desconoce o a los que se les da poca importancia.
Otra exigencia del proceso de envejecimiento de la población para el
sector de la salud es el incremento y el completamiento de los equipos
multidisciplinarios de atención geriátrica en el país, fundamentalmente en la
atención primaria, donde se debe lograr un manejo adecuado de todos los
aspectos de la salud sexual en este grupo de edad.
Entre los aspectos que pueden repercutir en la salud sexual de la
población de la tercera edad, se pueden destacar:
1. Las enfermedades crónicas degenerativas relacionadas con los
órganos reproductivos que son específicas por sexo y tienen alto
riego en esta población.
2. Las deficientes coordinaciones intersectoriales e interdisciplinarias en
la formulación de una política integral de población que incluya la
salud sexual.
3. La falta de completamiento de los equipos multidisciplinarios de
atención geriátrica en la atención primaria de salud y la necesidad de
su incremento así como la ineludible inclusión de la geriatría con la
incorporación del componente de la salud sexual, en la formación de
los médicos de familia.
4. La importancia de incrementar el trabajo educativo sistemático para
la atención al adulto mayor, donde los involucrados dominen
aspectos conceptuales de salud sexual.
En México se ha producido con rapidez profundos cambios en su
estructura por edades como consecuencia del descenso rápido y sostenido de
los niveles de la fecundidad y el incremento de la esperanza de vida. Las
repercusiones sociales y económicas por el aumento del número de adultos
mayores requerirán aumentar y diversificar los servicios de salud para la
tercera edad, donde se impone tomar en consideración nuevas formas de
atención, como la relacionada con la vida sexual de esta población. Las
estrategias que se formulen en el sector de la salud deben garantizar que los
especialistas y el personal que atiende al adulto mayor manejen
adecuadamente y se formen en todos los aspectos de la salud sexual que
afectan a esta población. Envejecer no es morir, es sólo una etapa más de la
vida, quizás sí es la antesala de la muerte, tan inevitable como el
envejecimiento mismo, al que todos ineludiblemente debemos llegar. El
desarrollo alcanzado por la tecnología médica, y el mejor conocimiento sobre
aspectos relacionados con la alimentación, unido al desarrollo social y
tecnológico más general, además, por la presencia de una cultura general
integral que puede proteger del exceso, permitirán alcanzar el envejecimiento
con determinado nivel en la calidad de vida.
El ejercicio de la sexualidad en la tercera edad anuncia un nuevo
comienzo en la recuperación de lo no perdido, el erotismo placentero, la
afectividad activa, la interiorización de sentimientos que tengan que ver con el
amor erótico y el bienestar subjetivo.
363

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Asilo de Ancianos Juan Pablo II: resultados y hallazgos
Como Casa Hogar Juan Pablo II, es una institución de beneficencia que les da
alojamiento a personas mayores que se hallan en desamparo y que no
cuentan con familia, se les proporciona casa, alimento, atención médica y
recreativa. El Asilo de Ancianos, se fundó en octubre del 1936, por un grupo
de personas que tenían inquietud por apoyar al prójimo. En la actualidad en el
asilo se encuentran 19 mujeres y 23 hombres, el mayor de ellos cuenta con 94
años de edad.
El asilo cuenta con dos comedores, uno para hombres y otro para
mujeres. También un consultorio que cuenta con una enfermera permanente,
la cual tiene 28 años trabajando en el asilo. A ese consultorio van doctores a
prestar sus servicios y checan a los mayores para canalizarlos con otros
especialistas si es que así lo ocupan; un Geriatra va de vez en cuando a
apoyarlos.
Los dormitorios también cuentan con dos áreas, una para hombres y
otra para mujeres con 12 y 13 camas, respectivamente; en cada pabellón hay
dos personas encargadas, una en el día y la otra por la noche. Hay 5 baños
en todo el lugar y solo 2 baños con regadera. Todos los mayores asilados se
encuentran permanentemente en la institución, solo dos internos son de
guardería. Menos de la mitad de los mayores se valen por sí solos, casi todos
ocupan ayuda para todas sus actividades.
La anciana más joven que se encuentra hospedada en el asilo lleva por
nombre María Jesús, tiene 67 años y es la encargada de las llaves de todo el
edificio. En el asilo laboran además de la enfermera cuatro personas en la
cocina, dos en la lavandería, un chofer y las dos personas encargadas de los
dormitorios que mencionamos antes.
Para entretener a los mayores realizan actividades recreativas como
canto, lotería, yoga, hacen concurso de baile, pintan, entre otras cosas, a
nadie se les obliga a hacer nada, todo es de manera voluntaria. Un grupo de
la religión cristiana acude todos los martes a festejarles los cumpleaños a los
internos, se les hace convivio con su respectivo pastel. Hay compañerismo ya
que entre ellos mismos se ayudan. El asilo cuenta con dos salas de estar, una
para hombres y otra para mujeres, ahí pueden pasar la tarde viendo
televisión, leyendo libros, etcétera. Las salas todo el día están abiertas; a las
4:00 de la tarde se les da café.
El asilo tiene una bodega en donde se guarda la ropa de todos los
internos; en la misma área se encuentra la lavandería. La ropa que usan se
les comparte, ninguno tiene su propia ropa, y esa ropa que usan es por
donación. Cada año se hace colecta de ropa y se gurda para cada temporada.
La mayoría de los internos llegan por parte del DIF (Sistema de
Desarrollo Integral para la Familia), de Recursos Humanos (del gobierno del
estado), de los hospitales; ellos no reciben visita de familiares, pero cualquier
persona que guste puede ir a visitarlos, a leerles, a cantarles o simplemente a
pasar un rato con ellos para que cuenten sus historias.
364

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Cuentan con una sala de hidroterapia. También está un área de
guardería, la cual se usa para hacer convivios. En la entrada del asilo se
encuentra una pequeña plaza que se llama De Los Recuerdos la cual se hizo
para que los mayores se sienten ahí para contarse sus propias historias y
compartirlas. Además, hay una capilla dentro del asilo, en donde se da misa
todos los domingos impartida por el sacerdote Nicolás Gutiérrez. En la misma
capilla se encuentran los nichos de algunos ancianos que ya han muerto y
como no tienen recursos ahí mismo se quedan. El asilo se mantiene con las
colectas anuales que realiza el patronato y con donaciones privadas y
productos obsequiados por diversos comercios hermosillenses.
Apuntamos al principio de esta ponencia las dificultades que tienen los
mayores en general para el ejercicio y disfrute de su sexualidad, ya que
persisten actitudes obcecadas que tienden a negar y hasta ignorar la
existencia de actividad sexual en las personas mayores de 60 años. La
situación se vuelve más adversa y conflictiva cuando los mayores están
incluidos en asilos donde es casi nula la privacidad y la mayoría de ellos y
ellas carecen de pareja estable al estar viudos o viudas, amén de las
condiciones de salud que muchas veces son precarias.
Posibles explicaciones de tal actitud, pueden deberse según Lorenzo
(2011), a la tendencia a considerar válida la asociación entre sexualidad y
reproducción, mediante la cual se considera que solo es normal la actividad
sexual durante la edad reproductiva y por tanto los mayores no tienen por qué
practicarla. También, la existencia del prejuicio que asocia la vejez con la
enfermedad es tan fuerte que se instala en los destinatarios del prejuicio e
incluso en el personal que atiende los ancianos.
En nuestra investigación se realizó un estudio descriptivo donde se
aplicaros 20 cuestionarios en una población de 42 mayores residentes en el
Asilo de ancianos Juan Pablo II, donde 10 correspondieron a mujeres y 10 a
hombres. Los criterios de selección de los hablantes fueron los siguientes: se
excluyeron aquellos mayores con limitaciones tanto físicas como mentales y
aquellos que no estuvieran de acuerdo en participar o que se encontraron
indispuestos al momento de la recogida de datos.
Conclusiones
La mayoría de los entrevistados de ambos sexos manifestaron la existencia
de deseo sexual y la evocación de prácticas sexuales satisfactorias en un
pasado reciente. La falta de pareja estable es uno de las causas principales
para que los mayores que afirmaron haber tenido relaciones sexuales en un
pasado reciente mantengan en el abandono la vida sexual activa, otra causa
considerada importante que fue documentada se refiere a la falta de
privacidad que tienen en el asilo ya que las horas de sueño están
supervisadas y los dormitorios refieren debida separación entre los sexos.
Con respecto a la actividad sexual o a la sexualidad en general, los
hombres se mostraron más comunicativos y abiertos a la aceptación de
365

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

existencia de deseo sexual, a diferencia de las mujeres que se mostraron
más reservadas.
De la misma manera, la intención de establecer relaciones con el sexo
opuesto, fue más aceptada en el grupo de varones ya que todos los
encuestados varones manifestaron el deseo de volver a tener una pareja. En
cambio el grupo de mujeres en estado de viudez (70 por ciento de las
encuestadas) afirmó no tener necesidad o no querer intentar de nuevo una
relación amorosa.
Pudimos constatar que la actividad sexual en esta etapa de la vida,
como en cualquier otra etapa donde la sexualidad esté activa, depende en
mucho de la existencia de una pareja que muchas veces es difícil encontrarla;
las propias limitaciones dictadas desde el prejuicio, la carencia de
oportunidades al ver limitado la esfera de interacción social, la poco o nula
autoestima ya que la vejez ha sido relacionada con la enfermedad y la falta
de productividad, son, a nuestro juicio, algunas causas para que esto
suceda.
Sin embargo pudimos constatar que el deseo sexual existe entre los
mayores, que ser mayor no es sinónimo de inapetencia sexual, que la
sexualidad, como otras esferas de la vida productiva de los humanos, está
latente pero se ve limitada y negada por la falta de información cualificada y
otras políticas que combatan los prejuicios tenidos y procure dotar a los
mayores de herramientas tales que hagan posible la realización plena de la
sexualidad si así los desean. (Verdugo, op. cit.)
La atención, organización y los fines de los asilos –señala Zolotow
(2011)-, se relacionan directamente con las concepciones que se tienen
acerca del envejecer y de esta etapa de la vida. Consiguientemente, nos
encontramos con modalidades donde predomina más lo asilar, en otras lo
rehabilitatorio, y en algunas la promoción de la salud. Mejorar el
funcionamiento institucional, lograr que estas se organicen en función de los
residentes requiere de un conocimiento y compromiso con nuevos conceptos
gerontológicos, que compartidos con todos los actores institucionales
posibilitan respuestas creativas y saludables para todos. En este sentido
estamos completamente de acuerdo con David Zolotow cuando afirma que:
En forma paralela a la generación de políticas adecuadas, la
existencia de estas instituciones [asilos] amerita una adecuada
intervención desde el trabajo social. Si bien el abordaje
gerontológico es interdisciplinario (…). Es el trabajo social, con
su compromiso con la dignidad de las personas, la justicia
social y los valores humanos quien, a mi juicio, debe liderar el
trabajo en estas instituciones, para convertirlas en centros de
promoción de bienestar y buen envejecer para los mayores.

366

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Fuentes bibliograficas

- Álvarez Vázquez, Luisa, Aida Rodríguez Cabrera y Nelli Salomón Avich
(2008). “Salud sexual y envejecimiento”, Revista Cubana de Salud
Pública, vol. 34, núm. 1.
- Montalvo Romero, María Teresa (2009). “Las políticas públicas y la
gerontología social”. Letras jurídicas, Volumen 19, pp. 156-170.
-Verdugo Córdova, J.A. (2014). “Amor, erotismo y sexualidad en adultos
mayores: El caso del Asilo de Ancianos Juan Pablo II; Una reflexión
desde el Trabajo Social”. Memoria del XVIII Encuentro Nacional y
VIII Internacional de Investigación en Trabajo Social. “Teorías,
Métodos y Paradigmas en Investigación Social y su impacto en la
Intervención en una época de cambios y crisis sociales”, pp. 417-45.
-Zolotow, D. (2011). “Hogares de ancianos, trasformaciones posibles para un
buen envejecer”. Debate Público, Reflexión de Trabajo Social, núm.
9, pp. 92-97.

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�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Intervención con grupos productivos de adolescentes
embarazadas atendidas en programa de Bienestar Social
del DIF, N.L.
Juanita Josefina Rodríguez Cerda
Tabita Balderas Rodríguez
Maria Angélica Rocha Valero
Ana María Contreras Ramírez

Resumen
El presente trabajo presenta una parte de los resultados del diseño e
implementación del proyecto: “Grupos productivos de adolescentes
embarazadas”, dirigido a beneficiarias del programa de bienestar social
dirigido a adolescentes por parte del DIF Nuevo León.
El objetivo principal es analizar las consecuencias del embarazo en los
adolescentes en los aspectos relevantes de su vida tales como su educación,
acceso al mercado laboral, sus proyectos, entre otros. Se trata de un estudio
cuantitativo y descriptivo Se aplicó una encuesta antes y después de
implementar el proyecto y se utilizó el programa estadístico SPSS para el
procesamiento de los datos. Es importante recalcar que el embarazo en la
adolescencia se aborda como un problema, ya que no sólo trunca los planes
de vida de los involucrados, sino que puede afectar su salud física y
emocional.
En los hallazgos encontrados, se refleja una falta de apoyo formal para las
adolescentes, principalmente cuando ya tienen a su hijo, por lo que tienen que
dedicarse de manera exclusiva al cuidado del mismo.
Finalmente se presentan algunas recomendaciones tanto para prevenir como
para enfrentar este problema.
Palabras clave: Adolescente, embarazo, grupos productivos.
Introducción
El embarazo en las adolescentes se ha convertido en un serio problema de
salud pública, no sólo por los riesgos que implica en la salud de la madre y el
hijo, sino también porque están involucrados factores socio-culturales y
económicos (OMS, 2006). La adolescencia es más que un simple tránsito
entre dos etapas de vida del ser humano; es, sin duda, una de las transiciones
más complejas, pero también más creativas y fascinantes. De acuerdo con la
Organización Mundial de la Salud (2010), una de cada cinco personas en el
mundo es adolescente; ésta la define como la etapa que va entre los 11 y 19
años, considerándose dos fases, la adolescencia temprana 11 a 14 años y la
103
adolescencia tardía 15 a 19 años. Sin embargo la condición de juventud no
103

www.oms.cl

368

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

es uniforme y varía de acuerdo a condiciones socioeconómicas y culturales
que impactan en el grupo social que se considere.
Definitivamente a raíz de todos los cambios fisiológicos por los que pasa la
adolescente, biológicamente está preparada para la concepción, pero este
hecho y de que las relaciones sexuales se presenten con anticipación, ha
desembocado en un incremento considerable en el número de embarazos
entre mujeres cada vez más jóvenes (Vendrell, 2004).
Silber (1992) define el embarazo en la adolescencia como la “gestación que
ocurre durante los dos primeros años ginecológicos de la mujer (edad
ginecológica 0=edad de la menarquía) y/o cuando la adolescente mantiene la
total dependencia social y económica de la familia parental” (Citado por Parra
L., 2007:32).
Podemos mencionar que hoy en día los jóvenes están alcanzando la madurez
sexual a edades muy tempranas, lo que tiene implicaciones a largo plazo en la
conducta sexual y reproductiva (Maddaleno, 2003).
Retomando a Vendrell (2004), el embarazo acarrea además un perjuicio de
desgaste físico en una mujer que se encuentra en pleno desarrollo. Las
principales consecuencias que se derivan del embarazo en la adolescencia,
desde algunos puntos de vista de este autor, son:
•
Ruptura de la transición psicológica normal de adolescentes a mujer,
ya que de golpe se pasa de un estado a otro, teniendo que asumir el
papel de madre sin estar preparada. Esto se manifiesta en un
deficiente seguimiento del embarazo con un mayor incumplimiento
de las citas con el especialista y del tratamiento pautado.
•
Mayor riesgo de enfermedades de la gestación como la anemia, la
preeclampsia, el bajo peso del recién nacido o la tendencia a la
prematuridad. También se incrementan las complicaciones del parto.
En general se mantiene una mala nutrición y una inferior higiene.
•
Desarrollo de sentimientos de culpabilidad, de soledad y de angustia,
en general este cuadro termina con un deterioro muy importante de
la autoestima de la persona. En los casos más graves puede
producirse un cuadro de verdadera depresión que desemboque en
algunas ocasiones con un intento de suicidio.
•
Incorporación al mundo laboral en muchos casos, tanto de la mujer
como de su pareja si la tiene, para poder afrontar el mantenimiento
de su futuro hijo, con lo que se puede poner punto final al proceso
educativo.
Es éste último punto el que es de nuestro interés y el que abordaremos a lo
largo de nuestra intervención puesto que el embarazo adolescente es
preocupante, no sólo por los riesgos que tiene una fecundidad precoz para la
salud de la madre y de su descendencia, sino también porque la procreación
en la adolescencia puede contribuir a limitar las oportunidades de desarrollo
personal y profesional de la mujer. Según la publicación del sector salud
federal “La Adolescencia y la Juventud en México”, un hijo siempre trae
cambios importantes en la vida y, en el caso de las adolescentes, el embarazo
reduce sus opciones de vida y afecta su futuro.
369

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Las adolescentes llegan a ser madres sin tener idea de los problemas y
responsabilidades que les esperan ni las consecuencias que trae consigo la
maternidad; ya que por lo general estas jóvenes no tienen una adecuada
preparación académica, buen desarrollo físico ni mental por el proceso de
edad en el que se encuentran (ONU, 2007).
Desde una perspectiva psicosocial el embarazo adolescente preocupa por las
consecuencias adversas que tienen en muchas de las jóvenes y sus familias,
casi en ningún caso el tener un hijo forma parte del proyecto de vida de una
adolescente, el embarazo y la maternidad se considera una situación
problemática para los involucrados (Dulanto, 2000).
Es por esto que es importante implementar acciones con la finalidad de
preparar a las adolescentes embarazadas con habilidades para la vida que le
permitirán en un futuro desarrollarse personal y profesionalmente; además de
insertarse al mercado laboral para ser productivas y de esta manera ser
autosuficientes para el sostenimiento económico de sus bebés.
Desde los años 60 se formularon políticas de salud sexual y reproductiva para
jóvenes, las antecedieron dos hechos: (1) la aparición del joven como asunto
de interés público, durante la revolución sexual de esa misma década y (2) las
políticas dirigidas a mujeres, formuladas una década antes, con el control
natal, que evolucionó a planificación familiar, luego a atención materno-infantil
y después a control de embarazo adolescente (Morales, 2010).
Ubicándonos en el caso particular de México, el número de adolescentes de
10 a 19 años, casi se duplicó de 11.7 millones en 1970 a 22.2 millones en el
año 2006, representando el 21% de la población total, por lo que hubo interés
en atender las necesidades que presentaban en todos
los ámbitos,
incluyendo el aspecto de salud reproductiva (CONAPO, 2006).
Ahora bien tomando en cuenta el inicio de la etapa reproductiva se muestra
diferencias entre grupos sociales, ya que 31.1% de las jóvenes de zonas
rurales ya han tenido su primer hijo a los 18 años y entre mujeres indígenas lo
ha hecho el 50.8%, en tanto que en las jóvenes que viven en áreas urbanas,
sólo 23.3% ha adquirido las responsabilidades adultas de la formación de un
hogar (CONAPO, 2006).
Desde los noventas la proporción de nacimientos en mujeres menores de 20
años, se ha mantenido sin grandes cambios, de 18% del total de nacimientos
en 1990 a 17.4% en el año 2005 (INEGI, 2006).
En las últimas tres décadas se ha alcanzado una reducción significativa de la
Tasa Global de Fecundidad (de 6.7 hijos por mujer en los setentas, a poco
más de 2 hijos en la actualidad); sin embargo, entre la población adolescente,
la reducción de la fecundidad sigue siendo un difícil reto, ya que la Tasa
Específica de Fecundidad entre las menores de 19 años se mantiene
prácticamente constante, sin reducción a lo largo de la última década (SSA,
2008).
Se estima que durante el 2006 ocurrieron en el país cerca de 321 mil
nacimientos de madres de 15 a 19 años, lo que representa el 16.1% del total
de nacimientos, a pesar de la prevención de embarazo no planeado en la
370

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

adolescencia, continua siendo uno de los principales desafíos en el área de
salud sexual y reproductiva (SSA, 2008).
El embarazo en las adolescentes entonces está siendo un gran desafío para
nuestra sociedad y para el Sistema Nacional de Salud, ya que se asocia con
abortos inducidos y con mayor riesgo para la salud de la madre adolescente; a
la par de estar coartando las oportunidades de preparación académica de las
jóvenes (SSA, 2008).
En comparación con los niños y los adultos mayores los adolescentes y
jóvenes presentan menos morbilidad y mortalidad, sin embargo, no se tiene
en cuenta que adolescentes y jóvenes están afectados por problemas de
salud sexual y reproductiva, (SSA, 2008).
Los programas de salud de adolescentes en Latinoamérica han centrado sus
esfuerzos en jóvenes que ya demuestran comportamientos indeseados por la
sociedad; por ejemplo, deserción escolar, violencia juvenil, abuso de drogas
ilícitas o delincuencia e intentan convencerles de que abandonen esos
comportamientos para reducir el impacto de sus consecuencias, sin embargo,
no logran una reducción significativa en los comportamientos negativos
juveniles, ya que se centran en el individuo y no tienen en cuenta la influencia
de la familia, el medio ambiente y el contexto general en el que ocurren estos
comportamientos (Maddaleno, 2003).
En el panorama actual, como ya se ha mencionado anteriormente a través de
las estadísticas, a pesar de los esfuerzos para la protección a las
adolescentes para el mejoramiento de su calidad de vida, aún existen
deficiencias en los esfuerzos de programas y proyectos, puesto que continúa
suscitándose el embarazo en la etapa de adolescencia y esto provoca
deserción escolar, problemas de salud en la madre y el hijo, entre otras
situaciones (Vendrell, 2004).
Diversos autores coinciden (Buvinic, 1998; Jelin 1994;, Stern 1997) en que el
hecho de convertirse en madres a temprana edad implica una vulnerabilidad
de las mujeres y sus hijos, algunas veces los proyectos educativos
personales tienen que interrumpirse,
los embarazos en adolescentes
modifican la trayectoria de los y las jóvenes involucrados y los conducen a un
futuro con grandes limitaciones para el futuro, se dice que truncan la
escolaridad, que tienen dificultades para acceder al mercado de trabajo y
grandes limitaciones para mantener a sus hijos y tener una familia estable los
indicadores de estos elementos demuestran que los niveles de escolaridad de
las mujeres que fueron madres en su adolescencia son menores que los de
madres no adolescentes, la duración de la uniones parece ser menor en las
primeras que en las segundas; el nivel de ingresos de las familias de madres
adolescentes tiende a ser menor que en las familias de madres no
adolescentes, etcétera.

371

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Las madres adolescentes acostumbran dejar la escuela antes de tiempo,
tienen empleos mal pagados y se sienten más insatisfechas con su trabajo,
deben enfrentarse a su propio desarrollo social y personal a la vez que tratan
de adaptarse a las 24 horas de necesidades de su hijo.
La maternidad es sin duda un rol de la edad adulta y cuando sobreviene en la
etapa de la adolescencia impone a la joven una sobre adaptación a esta
situación para la cual no está preparada ni emocional ni socialmente
(Silber,1992).
En el caso particular de nuestro país, el elevado número de adolescentes y
jóvenes constituye una fuente de riqueza invaluable, pero también de grandes
desafíos; en relación a los jóvenes de otras épocas, los actuales representan
una generación que ha crecido en profundos cambios económicos, técnicos,
sociales y culturales; ya que cada vez cuentan con más posibilidades,
recursos y medios para tomar libre y responsablemente sus propias
decisiones, incluidas las relativas a su vida sexual y reproductiva; Sin
embargo, se sabe que hoy en día se presentan en el país 355 mil embarazos
en mujeres adolescentes, de las cuales alrededor de 9 mil 500 adolescentes,
entre los 12 y 18 años, están en riesgo de abandonar la primaria o la
secundaria por estar embarazadas o ya ser madres jóvenes, de acuerdo a la
Secretaría de Educación Pública (SEP, 2009).
Según la Encuesta Nacional de Juventud 2005 la edad que tenían los jóvenes
cuando se embarazaron por primera vez se concentra fundamentalmente en
el rango de 18 a 20 años con 14.5%, seguido de quienes tenían menos de 18
años con 26.6%.

Metodología
Se realizó el diagnóstico situacional de las beneficiarias al programa de
bienestar social para Adolescentes del DIF, N.L. en su vertiente de Atención.
Se realizaron entrevistas a beneficiarias de dicho programa que radican en
una institución de refugio para adolescentes embarazadas y otras que son
derechohabientes del seguro popular y acuden al Centro de Salud de la
Colonia Fomerrey 4 en el municipio de Apodaca, es en este centro donde
reciben el taller de madres que ofrece la operadora de del programa del
Centro DIF N°16.
Se diseñó un instrumento llamado “Adolescentes embarazadas: cambio de
vida de niña a mujer” en el que abordaba ciertos datos demográficos,
familiares, de educación, situación laboral, salud, plan de vida y carrera, redes
institucionales y unas preguntas para indagar el posible interés o demanda de
los talleres de oficios.
Se realizó la codificación, captura de las entrevistas en el paquete estadístico
SPSS, e interpretación de resultados.
372

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Posteriormente en la intervención con los grupos de adolescentes atendidas
por este programa de bienestar social tanto en el refugio para adolescentes
como el Centro DIF N°15 se abordó el tema de habilidades para la vida con
las jóvenes embarazadas mediante varias fases o áreas de desarrollo, se les
dio una oportunidad para capacitarse técnicamente y trabajar el área de la
toma de decisiones y autoestima, esto mediante el desarrollo humano para
que vayan forjando su plan de vida en el nuevo rol que emprenderán ahora
como madres de familia.
Después de la intervención se llevó a cabo la Evaluación del proyecto. Para
ello, se realizó entrevistas a beneficiarias del proyecto tanto en el mismo
refugio para adolescentes como en el Centro DIF N°15, ubicados en el
Municipio de Monterrey. No se pudo realizar al 100% de la población
beneficiada debido a que no se localizó a las jóvenes que salieron por
decisión propia del refugio.
Se diseñó un instrumento llamado “Grupos productivos de adolescentes
embarazadas” en el que abordaba ciertos datos demográficos, de educación,
situación laboral, plan de vida y carrera, redes sociales y unas preguntas para
indagar beneficio y utilización del proyecto, tanto para los talleres de oficios
como el de Desarrollo Humano. Así mismo las entrevistadas pudieron otorgar
una calificación sobre la satisfacción de dichos talleres.
Se realizó la codificación, captura de las entrevistas en el paquete estadístico
SPSS versión 14, e interpretación de resultados.
RESULTADOS
Mes de gestación
Entre
lo
encontrado en el
diagnóstico
50.0%
destacó que del
100% de las
35%
40.0%
entrevistadas
Entre 2° y 4° mes
30%
cuyas
edades
30.0%
Entre 5° y 7° mes
oscilan
entre
los
20%
16
y
19
años
el
Entre
8°
y
9°
mes
15%
20.0%
35%
de
las
No sabe
jóvenes
10.0%
menciona que
se
encuentra
0.0%
entre el 5° y 7°
mes
de
embarazo,
el
30% tiene entre 2 y 4 meses de gestación, mientras el 20% ya se encuentra
entre el 8° y 9° mes.

373

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Llama la atención como el 15% no sabe en qué mes se encuentra su
embarazo, esto debido a que no llevan un control médico puesto que están en
proceso de tramitar el Seguro Popular para llevar este chequeo.
Número de hijos
Primer hijo
Al menos otro hijo

40%
60%

Aún a pesar de la edad de las entrevistadas para el 40% de las mismas no es
el primer embarazo, ya que tienen al menos un hijo, mientras que para el 60%
el bebé que esperan sería el primer hijo. Esto puede ocurrir debido a que ha
disminuido la edad de iniciación sexual en los últimos años y aumentado la
frecuencia de relaciones de parejas no unidas, Menkes y Suárez, 2003).
Asimismo, en la Encuesta de la Juventud de 2010 se observó que ha crecido
la proporción de quienes han tenido relaciones sexuales, en ese año, uno de
cada tres jóvenes menores de 19 años de edad ha tenido esa experiencia,
esto es el 33.6% en comparación con el 22.3% de 2000. (IMJ, 2011)

Estado civil
En cuanto al estado civil de las
participantes de la aplicación de
entrevistas, no existe una diferencia
significativa, ya que el 55% mencionó
estar soltera mientras que el 45% refirió
estar en unión libre. Según la Encuesta
Nacional de Valores en Juventud 2012
en México 6 de cada 10 mujeres son
solteras, 2 de cada 10 vivían en unión
libre o estaban casadas (por la iglesia o
por el civil). (IMJ, 2014)

Escolaridad
374

60%

55%
45%

50%
40%
30%
20%
10%
0%

Soltera

Unión libre

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

El último
grado de
40%
estudio
que
30%
refieren
20%
20%
15%
15%
tener
el
10%
40%
de
10%
las
entrevista
0%
das
es
Primaria
Secundaria
Superior
secundari
incompleta
completa
incompleta
a
completa,
un 20% cuenta con preparatoria, un 15% educación superior aún sin concluir,
otro 15% secundaria incompleta y solo el 10% primaria incompleta.
Ocupación
40%

75%
80%
60%
40%
20%

20%
0%

5%
Ninguna

Trabaja

Estudia y
trabaja

De
las
jóvenes
participantes el 75%
refiere no dedicarse a
ninguna
ocupación
mientras que el 20%
cuenta con un trabajo
y el 5% (1 caso)
estudia y trabaja a la
vez.

El abandono de los
estudios se convierte en un área problemática en el panorama laboral de los
jóvenes, puesto que los niveles de calificación que alcanzan, aunque más
altos que en el pasado, de todos modos no los constituyen en un grupo con
posibilidades de ser empleados. Este fenómeno de depreciación de las
niveles de escolaridad frente a las oportunidades de empleo, hace que los
jóvenes busquen alternativas en la migración o en la economía informal.
(Chávez 2010)

375

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Planes

30%

27%

20%

15%

15%

13%

10%
0%

10%

8%

8%
4%

Trabajar

Tener su
propia familia

Tener una
profesión

Viajar

Para el 27% de las adolescentes entrevistadas sus planes antes de
embarazarse era Trabajar, un 15% indica que era Casarse y el otro 15% que
era Tener su propia familia. El 13% menciona que planeaba Seguir
estudiando, el 10% pensaba Tener una carrera profesional. Solo un 8%
planeaba Tener un negocio propio y el otro 8% Viajar. Mientras que un 4%
menciona tener otros planes como lo son Embarazarse en un futuro y Tener
una casa propia. Algunos de estos planes se vieron pospuestos o desechados
por el embarazo.
Por otra parte, cuando se les cuestionó que van a hacer para mantener a su
bebé, las opciones que dieron las adolescentes son Trabajar para el 60% de
las entrevistadas y Pedir el apoyo de su Pareja para el 10% de los casos. El
30% aun no sabe que responder ante este cuestionamiento.
Dados los datos arrojados podemos concluir que para las adolescentes
entrevistadas el embarazo no estaba dentro de sus planes en esta etapa de
su vida y les trunco algunos proyectos individuales así como la opción de
seguir estudiando. Aun así ellas afirman que seguirán adelante y tienen que
capacitarse por ello se vio como una oportunidad el ofrecimiento del proyecto
de intervención ante tal situación.
Entre lo que se pudo obtener en la evaluación destacó que del 100% de las
entrevistadas cuyas edades oscilan entre los 15 y 29 años, acentúan las
jóvenes de 19 años con un 31% de los casos. El 54% se encuentra en el
rango de edad de 15 a 19 años ubicándose en la etapa de desarrollo
adolescencia tardía.
El lugar de nacimiento de las jóvenes entrevistadas está entre un 39% en la
Ciudad de Monterrey, un 15% nació en la Cd. de San Luis Potosí, otro 39%
procede de otros Estados de la República como lo son Morelia, Veracruz,
Hidalgo, etc. Y solo un 8% es del extranjero, del país de Honduras, indicando
esto que el embarazo adolescente no es exclusivo de un Estado en particular.
Puesto que para el 54% de las entrevistadas es su primer embarazo, mientras
que para el 46% ya es su segundo o tercer embarazo.
376

Otro

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

En cuanto al estado civil de las entrevistadas el 77% de las jóvenes refiere ser
soltera, un 15% está en unión libre y solo el 8% está casada. Por otra parte en
cuanto al último grado de estudio de las jóvenes un 39% menciona que tiene
la primaria terminada, el 31% ya terminó la secundaria, mientras que un 15%
no terminó la primaria y otro 15% ya cuenta con una carrera técnica como lo
es el secretariado.
El 84% de las beneficiadas del proyecto no tienen una ocupación remunerada
o estudia. Solo una joven trabaja y otra más estudia y trabaja.
Solo el 8% de las entrevistadas refirió que asiste actualmente a la escuela el
resto, es decir, un 92% menciona que no está estudiando. Entre los motivos
que comentan para no asistir a la escuela están los problemas familiares y el
embarazo con un 23% respectivamente. Un 15% comenta que es debido al
trabajo y el 31% señala varios motivos entre los cuales destacan cambio de
residencia, problemas económicos y por el matrimonio.
El 77% de las jóvenes no trabaja o realiza alguna actividad que le proporcione
ingresos económicos mientras que solo el 23% si lo hace. De las
entrevistadas que refieren estar laborando el 15% es empleada en alguna
dependencia o empresa y solo el 8%, es decir una entrevistada, indica tener
un negocio propio. En cuanto al tiempo que tienen laborando para el 15% es
de menos de un año y solo el 8% tiene entre 1 a 3 años laborando. El ingreso
percibido para las personas que laboran es de menos de $1,000.00
mensuales para el 15% y solo para el 8% es entre $1,000.00 y $3,000.00
mensuales.
El 100% de las entrevistadas menciona que el haber participado dentro de las
actividades del proyecto influyó de alguna manera en mejorar sus
oportunidades tanto de educación como laboral. Entre los motivos que dan
son en las oportunidades de educación comentan el 62% que es en la
motivación para seguir estudiando, para el 23% sería aplicando lo aprendido
en los talleres y solo un 15% señala otros motivos como lo son crecimiento
personal y para darles una mejor vida a sus hijos. Para las oportunidades
laborales refieren que el 62% sería porque aplicarían lo aprendido en los
talleres autogestivos, para el 31% es en la motivación para conseguir un mejor
empleo y solo un 8% señala otro motivo como lo es el gusto por trabajar.
En cuanto al Plan de vida de las jóvenes entrevistadas antes de embarazarse
estaba para el 27% de ellas el trabajar, para un 24% era el seguir estudiando,
un 11% planeaba casarse y otro 11% tener su propia familia. El 8% pretendía
poner un negocio propio y otro 8% tenía otro plan como el tener casa propia.
El 5% proyectaba tener una carrera profesional y solo para el 6% era viajar o
no tenía planes a futuro. Contrastando el Plan de vida de las jóvenes
entrevistadas después de que nazca su bebé para el 38% de ellas es el
trabajar, para un 28% será el continuar con sus estudios, el 16% planea poner
un negocio propio aplicando lo aprendido en los talleres, un 6% piensa tener
su propia familia y otro 6% tiene otros planes como tener su casa propia. Solo
3% proyecta tener una carrera profesional y el otro 3% planea casarse.
Para el 100% de las jóvenes Si cambió su forma de pensar después de
participar en las actividades del proyecto de intervención. En cuanto a los
377

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

motivos que dan las jóvenes del porque cambió su forma de pensar después
de su participación en el proyecto refiere el 54% que reflexionó sobre su forma
de ser, el 39% de ellas aprendió a valorarse más como persona después del
proyecto y solo un caso da otro motivo el cual es saber que puede valerse por
sí misma.
Para el 100% de las beneficiadas al proyecto el haber asistido a las sesiones
de los talleres tanto de Desarrollo Humano como los Autogestivos les trajo
algún beneficio. Entre los beneficios que les trajo asistir a los talleres a las
entrevistadas destacan el haber mejorado su nivel de autoestima para el 39%,
mayores oportunidades de empleo para el 31%, aprender a manejar los
sentimientos y emociones para el 15% y otro 15% da varios motivos entre los
que mencionan aprender a realizar y comercializar los productos.
La calificación que le da el 69% de las beneficiadas del proyecto de
intervención a las sesiones de los talleres tanto de Desarrollo Humano como
los Autogestivos fue de Excelente, mientras que para el 31% fueron Buenas.
La calificación numérica que dan las jóvenes participantes en el proyecto de
intervención a la satisfacción con respecto a los talleres en una escala de 5 al
10 fue de 10 para el 62% mientras que el 38% lo califica con un 9.
Remarcando la propuesta de intervención del proyecto social, este abordó el
otorgamiento de habilidades para la vida a las adolescentes embarazadas
como un apoyo para enfrentar las necesidades que se presentarán en la
nueva etapa que como madres adolescentes emprenderán. Por todo lo
anterior sin duda es importante invertir en educación en las adolescentes
embarazadas para que no deserten del estudio y esto repercuta en
oportunidades de empleo. La educación y las habilidades conllevan a un
aumento en el poder y control de sus vidas, lo que permite tomar decisiones
que generan en resultados más saludables.

Conclusiones
Los esfuerzos hasta el momento en el dominio de las políticas públicas de
juventud, se han concentrado en considerar a los jóvenes como receptores de
los servicios públicos y no han abordado la participación de los mismos como
actores estratégicos del desarrollo (Caldera, 2005).
El embarazo en la adolescencia es un problema presente en el que se debe
implementar acciones concretas y en conjunto que afirmen que las jóvenes
obtendrán competencias y habilidades necesarias para asegurarse un futuro
deseable, tanto para ellas como para su hijo.
Aun cuando el derecho a una vida digna se enmarca en los tratados y pactos
internacionales y en el marco legal se establece que es de competencia del
Estado proteger la salud pública, incluida la provisión de información
apropiada, educación y apoyo que permita a las personas desarrollar y
mantener un estilo de vida sano. La aplicación en la práctica nos indica que no
se está cumpliendo con el objetivo. Se siguen presentando embarazos en la
378

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

adolescencia y al menos en el Estado de Nuevo León son pocas las
instituciones u organismos que atienden la problemática de manera integral
(Mesa, 2005).
Una atención integral del adolescente debe integrar todos los ámbitos que le
competen, esto lo podría cubrir las habilidades para la vida, la OMS las define
como “la habilidad de tener una conducta positiva y adaptadora que permite a
los individuos enfrentar de forma efectiva las demandas y retos de la vida
diaria” (OMS, 1999).
Estas habilidades que enriquecen el desarrollo cognitivo de las personas
jóvenes incluyen las habilidades para tomar decisiones y resolver problemas;
el pensamiento creativo y crítico; la comunicación y las relaciones
interpersonales; la conciencia de sí mismos, la auto eficacia y el manejo de
emociones y causas de estrés (SSA, 2008).
Dicho esto último es de primordial importancia que se continúen con proyectos
en donde se tome en cuenta a este grupo específico y se atienda a las
adolescentes embarazadas de manera integral.
Lo anterior implica percibir, valorar y respetar a los mismos como sujetos de
derechos con un gran potencial para contribuir a su mejora y el de la
sociedad; pero también como participantes activos en la toma de decisiones
sobre cuestiones que les afectan directamente, así como a su comunidad.
Así pues, corresponde a todos los actores de la sociedad involucrados
(gobierno, organizaciones civiles, academia y organismos tanto nacionales e
internacionales) avanzar en conjunto hacia una visión que potencie los
aspectos positivos de la adolescencia.
Ahora bien, la problemática del embarazo adolescente está presente, esto es
un hecho ineludible. Por lo tanto, es de suma importancia que se aborde a
este grupo con programas y proyectos que atiendan sus necesidades y las
que se presentarán por el nuevo rol que como madres emprenderán.
Se abordó brevemente la propuesta de proyecto de intervención llevado a
cabo con un grupo de adolescentes embarazadas en las que mediante las
habilidades para la vida se les manejó el desarrollo humano para la toma de
decisiones, autoestima y el establecimiento de un plan de vida y carrera. A la
par se les brindó talleres autogestivos en los que se les capacitaba mediante
un oficio que a la larga les trajera remuneración económica para solventar sus
gastos.
Pero es importante recalcar que también es conveniente brindarles una
educación formal que les traerá mayores y mejores oportunidades de empleo.
Así como la propuesta de incluir grupos de adolescentes embarazadas como
micro-empresarias generando así redes colaborativas y esta es una tarea
para propuestas futuras del Trabajo Social.

379

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

En la medida de lo posible, también sería relevante proveer opciones de
trabajo mientras están en la escuela, pues aumentará sus oportunidades
futuras de poder participar en el mercado de trabajo de una forma significativa.
Para concluir es importante comentar que es importante construir puentes
entre la escuela, la comunidad y el trabajo para lo cual se requiere realizar
alianzas entre gobierno, los empresarios y la misma comunidad. De esta
manera se podría incluir a este mismo grupo de jóvenes como microempresarias, para proyectos de ahorro cooperativo y de crédito que pueden
llegar a ser efectivos. Es aquí en donde el Trabajo Social tiene una tarea
importante para incidir en propuestas que logren la generación de redes
colaborativas en este grupo en particular, las adolescentes embarazadas y/o
madres adolescentes.
Recomendaciones
•

Que en la implementación de los programas de prevención de
embarazos en los adolescentes participen grupos de pares para que
la información que se les está proporcionando sea más aceptada.

•

Fomentar la comunicación familiar con el propósito de que los padres
asuman un papel importante en la prevención del embarazo de los
adolescentes.

•

Brindar apoyo formal a las adolescentes durante el embarazo y
cuando ya tienen a su hijo para que continúen con sus estudios
mediante becas, cuidado de sus hijos, etc.

•

Formar redes de apoyo en la comunidad para de esta manera las
alianzas sean un soporte adicional a la adolescente embarazada y/o
madre adolescente.

Bibliografía
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�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Matrimonios de niñas nahuas en Aguacapa II, Municipio,
Ixhuatlán de Madero Veracruz. La intervención de Trabajo
Social a grupos vulnerables.
104

Cecilia Guzmán Hernández
105
Alba Hortencia Gonzalez Reyes

Resumen
Se argumenta la necesidad de desarrollar el grado de vulnerabilidad que
presentan actualmente las niñas nahuas de la localidad de Aguacapa II, Zona
norte de la Huasteca Veracruzana, cuya propuesta es la concienciación a
padres-madres de familia, así como una sensibilización activa y participativa
para el sano cuidado de sus hijas menores de edad. El porcentaje de
matrimonios de niñas entre 11 y 17 años en la región constituye uno de los
mayores riesgos de enfermedades y muerte. La marginación se agrega, los
componentes étnico y de exclusión para obtener beneficios del desarrollo
social. A la vulnerabilidad por etnia se suma la de género y de pobreza,
hechos que dejan claro la necesidad de intervención del Trabajador Social en
contextos comunitarios rurales. El principal interés de este estudio es
presentar un diagnóstico de la vulnerabilidad en niñas nahuas por casamiento
forzado. Se parte de la premisa que el trabajo de intervención, a través de la
educación, propicia la posibilidad de lograr niveles básicos de crecimiento
humano aceptables para el sano desarrollo físico, psicológico y social de
niñas indígenas.

Palabras clave: Vulnerabilidad, Matrimonio, Familia, Salud, Menores de edad.

Durante muchos años las problemáticas económicas, sociales,
políticos, culturales, ambientales etc. han recaído fuertemente en las
comunidades rurales e indígenas, que en las zonas urbanas. Esto se debe por
los altos índices de marginación y pobreza que se vive en estas zonas. Por lo
104

Licenciada en Gestión Intercultural para el Desarrollo, Universidad Veracruzana Intercultural
Sede Huasteca. Estudiante de Maestría en Trabajo Social en la Universidad Veracruzana Campus
Poza Rica-Tuxpan, dentro del Programa Nacional de Posgrados de Calidad, del Consejo Nacional
de Ciencia y Tecnología (PNPC-CONACYT).
105
Tutora de Investigación. Miembro del Núcleo Académico Básico, Posgrado de Trabajo Social
(PNPC-CONACYT), Doctora en Historia y Estudios Regionales. Docente-Investigadora, Facultad de
Trabajo Social, Universidad Veracruzana, Poza Rica Veracruz, México. Perfil PROMEP, miembro
del Sistema Nacional de Investigadores por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, S.N.ICONACYT.

383

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

cual estas regiones donde se encuentran en alta concentración de pobreza,
se consideran como zonas de alta prioridad. De acuerdo con la cobertura de
atención del Programa para el Desarrollo de Zonas Prioritarias (2014)
publicada en sus Reglas de Operación, y con base en los Principales
resultados por localidad (ITER) 2010 del Instituto Nacional de Estadística y
Geografía (INEGI), “la Unidad de Microrregiones identificó un total de 97,448
localidades ubicadas en 1,778 municipios de 29 entidades del país y en la que
se registra una población de 23.5 millones de habitantes” (s/ p.)
Aguacapa II se encuentra ubicada dentro de los municipios de alta prioridad.
Por su parte el Diagnostico sobre el Programa para el Desarrollo de Zonas
Prioritarias (2012). Menciona:
La marginación en México tiene un importante componente étnico.
Esta marginación radica en las relaciones interétnicas entre pueblos
indígenas y no indígenas, que para los primeros han ido configurando
un patrón de exclusión de los beneficios del desarrollo de la sociedad
en su conjunto. Este patrón ha sido históricamente construido por
factores políticos, económicos, sociales y ambientales que articularon
experiencias de privación material, jurídica, simbólica y de
reproducción de relaciones de desventaja, que a su vez han dado
lugar a mayor pobreza y marginación para estas poblaciones (p. 20).
Y dentro de los 5 estados que se encuentran en muy alta y alta
marginación se encuentra el estado de Veracruz, (PDZP, 2012).”La mayor
parte de la gente que vive en los municipios de muy alta y alta marginación se
encuentra en los estados de Chiapas, guerrero, Oaxaca, puebla y Veracruz,
donde se concentra el 84. 2 % y el 59. 7 % respectivamente (p. 18). En estas
zonas rurales y marginadas las más vulnerables son las menores, debido a su
edad, están más propensas a situaciones de riesgo. Para el caso de las niñas
indígenas del estado de Veracruz la edad, la pobreza, la etnia, son factores de
vulnerabilidad. Esto implica que se les coloque en una situación de riesgo
agravada.
Esta intervención se llevará a cabo en la localidad de Aguacapa II,
Ixhuatlan de Madero Veracruz. Ubicado en la zona norte de la Huasteca
Veracruzana. El municipio se encuentra en las coordenadas 20º41´ de latitud
norte y 98º01´ de longitud oeste, a una altura de 260 metros sobre el nivel del
mar. Limita al norte con Chicontepec; al este con Temapache; al sur con los
estados de Hidalgo y Puebla; al oeste con Tlachichilco y Benito Juárez. Su
distancia aproximada al noroeste de la capital del Estado, por carretera es de

384

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.
106

376 Km.
Y en la localidad de Aguacapa II, hay 3,000 habitantes en la
actualidad. El porcentaje de analfabetismo es de 80% de la población.
El 90% de la población habla la lengua indígena Náhuatl. Algunos
programas de apoyo que reciben los habitantes de esta localidad de
Aguacapa II, se encuentran el de 65 y más, este apoyo se les da únicamente
a las personas de la edad vejez, el PROCAMPO, se les da a los hombres que
tienes parcelas (milpas), este beneficio económico es para que sigan
produciendo en sus parcelas, como en la siembra de maíz, frijol, naranjas etc.
El programa PROSPERA, es un apoyo económico que se les proporciona a
las familias cada 2 meses para la alimentación, educación y vestimenta, de los
hijos. Son estos tres únicos programas que llegan a recibir en esta
comunidad.
Estos programas han sido insuficientes, en la actualidad son más
personas de la edad vejez y este recurso que se les brinda no es suficiente
para su alimentación sobre todo para cuidar de su salud, porque algunos
padecen de enfermedades crónicas y lamentablemente los medicamentes
tienen un costo excesivo para ellos. En cuanto el apoyo para las tierras la
mayor parte se encuentran infértiles, ya que durante varios años han estado
trabajando en la misma tierra para sus pocas siembras sobre todo para el
maíz, la tierra necesita de mucho cuidado y suficiente carbono para seguir
dando buenas cosechas, entonces este recurso tampoco es suficiente. En
cuanto al apoyo de PROSPERA, en la familia día a día las necesidades son
más grandes entre más crecen los hijos, mayor son sus necesidades de
alimentación, vestimenta y útiles escolares.
Entonces falta mucho apoyo por parte de las políticas públicas y
también la gestión de las mismas. A pesar de la mala distribución económica
en nuestro país, en el que pocos tienen acceso a recursos, la mayoría de los
pueblos indígenas se están hundiendo en la pobreza, y la alta marginación
que viven. La gente de esta comunidad en ocasiones busca una mejor calidad
de vida y la única solución en los hombres es migrar y en las mujeres casarse.
El migrar también perjudica a la familia, porque es una forma de abandono,
desprotección y perdida de cultura, algunos a pesar de su pobreza se rehúsan
a dejar sus lugares de origen, por no abandonar sus costumbres y tradiciones,
no se atreven a dejar algo que ellos han construido y cultivado durante varios
años con sus propias manos y sudor de la frente; en este caso sus milpas y la
construcción de sus casas.
En ocasiones se piensa que la gente de las comunidades indígenas y
marginadas, no esperan nada de las políticas públicas, ya que ellos con tan

106

Información recuperada desde

http://www.inafed.gob.mx/work/enciclopedia/EMM30veracruz/municipios/
30083a.html
385

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

solo tener el sustento diario de la casa como; la comida en este caso es el
chile y la tortilla para ellos es suficiente, pero como todo individuo necesita
hacer valer sus derechos y reclamar. A pesar de que es un lugar marginado
también se les está cobrando el impuesto de la luz eléctrica entonces ellos
como ciudadanos también tienen derecho a reclamar a una vida mejor,
aunque formen parte de una cultura étnica merecen ser escuchados y
atendidos como cualquier individuo. A veces por hablar su lengua indígena,
los llegan a ignorar, aunque para los adultos mayores es un patrimonio
cultural, para los que no los entienden es una gran desventaja, hay algunas
personas que hablan esta lengua llegan a verse como personas raros y se
sienten excluidos dentro de la sociedad por no saber hablar el español.
Factores de vulnerabilidad en niñas Nahuas en la localidad de Aguacapa
II, Ixhuatlán de Madero Ver.
Existen varios factores que generan vulnerabilidad en estas zonas
indígenas pero las que más salen perjudicadas son las menores de edad. Una
por su implicación de sexo, ser menor de edad, indígena y sobre todo vivir en
una comunidad rural. Busso (2001), define a la noción de vulnerabilidad como
“Un proceso multidimensional que confluye en el riesgo o probabilidad del
individuo, hogar o comunidad de ser herido, lesionado o dañado ante cambios
o permanencia de situaciones externas y/o internas” (p. 8). En esta localidad
de Aguacapa II, el número de matrimonios de niñas va en aumento, y se da
con hombres mayores que ellas o de su misma edad, que estos forman un
círculo negativo que mantiene a la población dentro de los indicadores más
altos de rezago social.
Por lo anterior, en la localidad de intervención la mayoría son familias
extensas porque todos viven en un solo lugar, en el terreno del progenitor
(padre de familia), por lo cual cuando los hijos varones deciden casarse o
juntarse se va a vivir en un primer momento en la casa de los padres.
Posteriormente el padre les otorga un espacio dentro del mismo solar para
que ahora el hijo construya su propio hogar. El último hijo varón es quien
hereda la casa de los padres también quien se encargará de cuidarlos durante
su vejez. Para llevar a cabo esta intervención en matrimonios de las niñas a
temprana edad es necesario trabajar principalmente con los padres y madres
de familias para la concienciación en cuanto a los actos que los lleva a optar
por este camino para casar a sus hijas
Se hace mención sobre las familias extensas porque también forma
parte de uno de los factores negativos e influyentes en los casamientos de las
menores de edad, desde el seno familiar se nota que los propios padres
excluyen a la mujer, del hogar, del patrimonio y de sus derechos. En este
sentido desde aquí la mujer es vulnerable. En lo económico, esta situación
genera que los padres de familia recurran al contrato matrimonial, es decir,
ellos como tutores de las menores indígenas toman la decisión de
386

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

comprometerlas a cambio de una estabilidad económica, por ejemplo, la
compra de un terreno para la siembra del maíz, porque ha eso se dedica la
gente y sobre todo la fuente alimenticia más importante para las familias, o
para comprar ganado como; vacas, borregos, caballos etc. esto permitirá
producir para el sustento diario, o incluso la construcción de una casa, que
será el techo donde los padres puedan vivir tranquilamente.
Estos casamientos de las menores, los padres de familia lo ven de
una manera positiva y se podría decir que buscan alternativas para la mejora
de su situación económica y para sus hijas, sin embargo están dejando a un
lado la libre expresión de ellas, violando sus derechos y sobre todo de su
salud. Por ello, la importancia de concienciar a los padres de familia, a fin de
buscar alternativas para mediar el asunto económico, y no llegar a casar a sus
hijas. Por su parte El Cimac noticias, periodismo con perspectiva de género,
menciona “y es que en medio de la pobreza, las familias ven en el matrimonio
de las niñas la solución al problema de alimentar muchas bocas, tanto por el
“intercambio” de dinero y regalos, como por liberarse de un integrante.” (2014,
en línea).
La educación puede ser un medio necesario para ampliar el
panorama de las familias indígenas. No obstante dentro de las políticas
públicas, por ejemplo el programa PROSPERA, es necesario que sean
vigiladas para que sean utilizadas de manera correcta. Esto con la finalidad de
que las menores tengan un sustento y los padres no recurran a casarlas por
insuficiencia de recursos y por pertenecer a familias extensas. También
verificar que las políticas públicas cumplan con sus propuestas y objetivos
encaminados hacia estas menores. Los padres de familia son los primeros
educadores en los hijos por lo cual cae la primera responsabilidad en ellos hacia
la protección dentro de sus primeros años. Según García.
“Los padres son los primeros y principales educadores de sus hijos.
Su tarea empieza en la concepción del hijo y su labor se prolonga
durante toda la vida. Ellos, que han dado la vida a los hijos y
establecen una relación única de amor, son quienes están en
condiciones de transmitir la educación a los hijos” (2010, en línea).

La educación es lo principal en los niños para una mejora de vida, y para tener
una mente abierta hacia nuevos retos y conocimientos. Ayuda a tomar
decisiones más acertadas el mismo autor menciona que:
Educar es uno de los caminos para alcanzar el desarrollo pleno de la
persona humana. Es la modelación de la personalidad, la transmisión
de un modo de comprender al mundo, a la vida, a las personas, etc.
La educación debe estar encaminada a formar a la persona humana
integralmente, es decir, lograr el desarrollo armónico y jerarquizado
387

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

de todos los componentes de la personalidad, de todas las facultades
y capacidades de la persona (2010, en línea).
Por otro lado, se tiene que hacer mayor hincapié en la parte cultural,
los abuelos son quienes trasmitieron esta cultura de casamientos a temprana
edad, por eso hoy en día los padres de familia lo siguen haciendo, sin pensar
que los tiempos han cambiado y la modernización ha avanzado. Al sujetarse a
este tipo de cultura implica varias consecuencias, como; no tomar conciencia
de los actos y las problemáticas de salud que generan en las menores al
casarlas a temprana edad, El cuerpo de estas menores no se encuentran en
su total desarrollo para empezar una vida sexual a lado de un hombre, mucho
menos para empezar a tener hijos. Esto también acarrea problemas
psicológicos, física, enfermedades de transmisión sexual, muertes maternas, e
hijos prematuros y por supuesto se mantendrá el mismo estatus económico,
porque sin estudios no encontraran un buen trabajo, mucho menos buen
sueldo
Es necesario trabajar en estos factores de vulnerabilidad, sobre todo
en la parte educativa, vigilar que todas las niñas asistan a la escuela que es
uno de sus derechos como lo menciona el artículo 3° constitucional. Y por
supuesto reeducar a los padres de familia en base a nuevas ideas hacia el
futuro de las menores. Con esto se tendrá un mejor panorama por parte de las
menores así como de sus padres. Por otra parte se sabe que vivimos en un
mundo globalizado, es necesario estar alertas a cualquier cambio, tener
mentes abiertas y sobre todo pensar en el bienestar, pleno y desarrollo de las
familias, dejar a un lado esto de la cultura de los casamientos a temprana
edad, y transmitir una nueva cultura de libertad hacia las nuevas
generaciones, sobre todo respetar sus derechos y libertades. Todas estas
negatividades se juntan, haciendo que el mundo de las niñas sea un mundo
pequeño, sin esperanzas, y sin libertad. Por esto y por tantas razones es
necesario seguir trabajando en la igualdad de las mujeres y hombres.
El espacio de intervención es en la comunidad de Aguacapa II,
municipio de Ixhuatlán de Madero Ver, comunidad rural e indígena que cuenta
con 3000 habitantes. Específicamente se hará la intervención con 12 niñas y
sus respectivos padres de familia en la escuela primaria “5 de la mayo” sector
04. La escuela cuenta con un espacio para trabajar, se tiene designado un
salón para hacer los talleres, pláticas o juegos planeados durante la
intervención. Aunque también podemos mencionar que la escuela tiene
muchas carencias, pero lo más importante es el aprendizaje de las niñas. Se
harán talleres de diversos temas por ejemplo; el cuidado de las niñas, los
derechos de las niñas, la familia, sexualidad, orientación educativa, etc.),
reuniones motivacionales, reflexiones y juegos. Estas actividades se llevarán
con los padres de familia y con sus pequeñas, y con los padres se hará la
visita domiciliaria ya que ellos no podrán asistir a estos talleres porque a diario
trabajan en el campo.
388

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

A continuación se hará una descripción de todas las técnicas a utilizar
para llevar a cabo este proceso de intervención
La metodología que se aplicará a lo largo del proceso de estudio es
la Investigación Acción Participativa por tener las cualidades necesarias para
el seguimiento de esta investigación que para Lewin (1946) la investigaciónacción consiste en análisis, recolección de información, conceptualización,
planeación, ejecución, y evaluación (p.14).
Dentro de este método se utilizarán los siguientes:

Acciones

Técnicas

- Persuadir-influir a través del
Consejo.
Controlar-ejercer
autoridad.
Crear
oportunidades.

-Grupos focales.
-Entrevista formal

-cámara

-Entrevista semiestructurada.

-papel bond

-Observación participante

-marcadores

-observación directa

-informe

-Escucha.

-cuaderno de notas

la

nuevas

- Estructurar una relación de
trabajo con el asistido.
-Investigación
participativa.

Instrumentos

acción

-Técnica de supervisión.
-Etnografía.

389

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Para Eizaguirre y Zabala (s/f) “la acción no es solo la finalidad última
de la investigación, sino que ella misma representa una fuente de
conocimiento, al tiempo que la propia realización del estudio es en sí una
forma de intervención.” (s/f, en línea). La acción es muy importante porque si
no se tiene una acción, o un porqué de la problemática no se podrán ejecutar
los pasos que siguen, por eso es necesario tener una acción, ver hacia donde
se dirigirá el trabajo de intervención. Sobre todo la importancia de la
adquisición de conocimientos.
Para Salazar (2013) la técnica se conoce como “un conjunto de
procedimientos que se realizan para obtener un resultado determinado que se
puede utilizar en distintos campos como la ciencia, arte, tecnología, educación
entre otros” (p.4) Las técnicas son de gran apoyo porque son las que se
utilizarán para la obtención de datos, muy importantes durante la intervención.
El instrumento es la herramienta que sirve de apoyo para realizar la
intervención y también para evidenciar el trabajo que se está llevando a cabo
o que se llevó a cabo. Dentro de las acciones para llevar a cabo la
intervención con los padres y madres de familia se contemplarán también los
siguientes que menciona Ramírez(s/f).



Persuadir-influir a través del Consejo: Haciendo recomendaciones
con miras a ayudar al asistido a sobreponerse a sus problemas.
Persuasión: Tratando de conseguir que el asistido se una a las
propuestas del Trabajador social. Estableciendo con el asistido un
orden en el proceso de ayuda, manejando el tiempo de que se
dispone debidamente y consiguiendo que el asistido colabore en la
solución de El trabajo social familiar.



Crear nuevas oportunidades: Consiste en ampliar el horizonte
relacional de los asistidos, ampliar sus marcos de referencia y
permitirles el acceso a nuevas experiencias que los enriquezcan y les
produzcan satisfacción. Crearles la oportunidad de abrirse y
descubrir otros grupos, experiencias hasta entonces insospechadas;
intentar que utilicen estructuras de su medio en las que pudieran
participar, utilizando los recursos que estuviesen a su disposición.



Estructurar una relación de trabajo con el asistido: El objetivo es
procurar los medios necesarios para lograr con éxito el cambio que
uno se propone, a través de estructurar el tiempo, el espacio y
focalizar los objetivos.

Es muy importante tomarlos en cuenta, ya que ayudará a la
realización de una buena intervención con las familias. Para el Programa
390

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Andino de Soberanía Alimentaria, la investigación acción participativa (IAP)
es: “un enfoque que encara el desafío de generar conocimiento con los
actores sociales de una realidad para que ellos asuman el poder de
transformarla creativamente” (s/f, en línea). Esto quiere decir que tanto el
investigador como el grupo de trabajo adquirirán un conocimiento reciproco. Y
el investigador le dará al grupo de trabajo ciertas herramientas para que ahora
ellos tengan la facilidad de revolver cualquier conflicto de su realidad.
Según Martí (s/f). La Investigación Acción Participativa tiene sus etapas y sus
fases (p. 2).
Una etapa de pre-investigación

Síntomas

Demanda

Elaboración del
proyecto

La detección de síntomas, es la detección de problemáticas, posteriormente la
realización de una demanda, y por último la elaboración del proyecto.
Y sus etapas son:

Diagnóstico

Programación

Conclusiones y
propuestas.

En la primera etapa:
1.-Recogida de información. 2.- Constitución de la Comisión de Seguimiento.
3.- Constitución del Grupo de IAP. 4.-. Introducción de elementos
analizadores. 5.-. Inicio del trabajo de campo (entrevistas individuales a
representantes institucionales y asociativos). 6.- Entrega y discusión del
primer informe.
En la segunda etapa:
1.-Trabajo de campo (entrevistas grupales a la base social). 2.- Análisis de
textos y discursos. 3.- Entrega y discusión del segundo informe. 4.Realización de talleres.

391

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

En la tercera etapa:
1.- Construcción del Programa de Acción Integral (PAI). 2.- Elaboración y
entrega del informe final.
Y en la etapa pos-investigación es en donde se pone en marcha el grupo ya
formado Programa de Acción Integral. Y la evaluación de ello.
Bru y Basagoiti (s/f) mencionan que
La participación introduce las perspectivas de los diferentes actores
sociales (mayoría silenciosa, sectores de base, minorías activas,
agentes económicos e instituciones) en el ámbito de la planificación y
la intervención y permite orientar y gestionar de forma
complementaria aquellos procesos planificadores que han
identificado claramente los intereses de los ciudadanos (s/p).
La técnica de los grupos focales
Para Mella (2000). Los grupos focales:
Son entrevistas de grupo, donde un moderador guía una entrevista
colectiva durante la cual un pequeño grupo de personas discute en torno a las
características y las dimensiones del tema propuesto para la discusión. Son
básicamente una forma de escuchar lo que dice la gente y aprender a partir
del análisis de lo que dijeron (p. 3). Es muy importante aplicar esta técnica
porque en ocasiones durante la intervención también se llevarán a cabo
reuniones con todo el grupo de padres de familias, y es allí donde se aplicará
esta técnica.
La técnica de la entrevista formal, dirigida o estructurada: es una serie de
preguntas que van ordenadas, llevando una secuencia y tal cual como están
integradas es como se aplicarán y sobre todo como su nombre lo dice las
preguntas son formales, y se dirigen con respeto.
Entrevista semiestructurada o mixta. En esta se alternan preguntas
estructuradas y se agregan las que salen espontáneamente, en el momento
en que se está haciendo la entrevista. Por eso se llama semiestructurada.
Observación participante: es donde mientras el investigador está realizando
alguna actividad, pero también a la vez mediante la observación está
extrayendo información para a completar la actividad que se está llevando a
cabo y a la vez esto ayuda a tener información más completa y precisa.
Observación directa: se recoge información directa, donde el observador se
pone en contacto directo con el fenómeno, y por supuesto se obtiene
información de primera mano.
392

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Escucha: La escucha es muy importante dentro de cualquier trabajo de
investigación, más que nada centrar la atención en su totalidad a la persona o
grupo con el que se está trabajando. Así se obtendrán mejores resultados del
trabajo de intervención.
Técnica de supervisión: se trata de supervisar todo el proceso de trabajo,
que por supuesto se requiere de mucha tarea, sobre todo vigilar que todo
marche bien durante la realización de intervención. Para Aguilar, en Cano
(2005) supervisar: Es un proceso sistémico de control, seguimiento,
evaluación, orientación, asesoramiento y formación; de carácter administrativo
y educativo; que lleva a cabo una persona en relación con otra, sobre las
cuales tienen una cierta autoridad dentro de la organización; a fin de lograr la
mejora del rendimiento del personal, aumentar su competencia y asegurar la
calidad de los servicios (s/p).
Etnografía: Es todo lo que se observa alrededor de un pueblo étnico, sus
vivencias, costumbres, tradiciones, creencias y formas de organización. Esto
sirve para tener más claro y conocer de qué manera intervenir en una
problemática en el lugar que se tiene previsto. Según Santana y Gutiérrez, “la
etnografía ha sido concebida como la ciencia que estudia, describe y clasifica
la cultura de los pueblos”(s/f, en línea).
Instrumentos:
Cronograma de actividades: De este se va a basar todas las actividades
como talleres, reuniones, entrevistas etc. que se llevarán a cabo durante la
intervención, en ella se apuntan las horas, fechas, días en que se llevarán a
cabo.
Cámara: Es una herramienta indispensable en el trabajo de intervención.
Como bien se menciona las imágenes dicen más que mil palabras. Por lo cual
con las fotografías y tomas de video es en donde se evidencia el trabajo
realizado por el interventor.
Papel bond: Es una herramienta muy práctica y fácil de ilustrar, sirve para
exponer algún tema o cuadros sinópticos. Es muy fácil de conseguir en
cualquier lugar.
Marcadores: Van de la mano con el papel bond, de igual forma es muy fácil
de conseguir. Y son muy necesarios para cualquier actividad.
Cuaderno de notas: Este es necesario, cuando se está haciendo una
exposición, a la vez ir apuntado algunas palabras clave de los informantes. O
de igual forma sirve para no olvidar las claves de referencia o nombres de
actores informantes o participantes.

393

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Informe: Es aquí donde se transcriben todos los productos obtenidos durante
cada técnica. Donde se redacta a detalle todo lo elaborado como; talleres,
reuniones, entrevistas, evidencias etc.
Evaluación
En es donde uno se detiene a ver qué es lo que se ha logrado con las
técnicas propuestas, si las que se están llevando cabo han sido eficientes,
para la obtención de información o si es necesario agregar más cosas. Ayuda
a aclarar ideas y ver avances del trabajo. Sobre todo ayuda a ver los errores
cometidos. Muyor (2014) menciona que: “la evaluación es un término elástico
que tiene usos diferentes designa el conjunto de actividades que sirven para
dar un juicio, hacer una valoración o medir algo” (s/p).
Robertis (1988), en Puig, señala 4 características de la evaluación preliminar o
diagnostica. Que a continuación se exponen de manera resumida.
La evaluación-diagnóstica debe centrarse en las dificultades y
potencialidades: una gestión operativa, una herramienta para trabajar mejor.
Debe orientarse a las dificultades que resolver. Propone un conocimiento
limitado que facilite la toma de decisiones de cara a la intervención, aunque no
desprecia ni impide la profundización en el estudio de la situación por parte
del trabajador social.
La evaluación-diagnóstico es un proceso continuo y dinámico siempre
provisorio: partiendo de la idea de que los contextos sociales están inmersos
en dinámicas de cambio entiende que la evaluación p que realiza un
trabajador social de una situación se redefine y evoluciona también
permanentemente, movilidad en la cual se inscribe que la evaluación p o
diagnóstico es siempre provisorio, el sentido de que nuevos hechos o
acontecimientos que aparecen lo someten a revisión y clarifican nuevas
comprensiones hasta aquel momento ocultas.
La evaluación-diagnóstica es una diligencia subjetiva del trabajador
social: la existencia de dos niveles de comprensión, vinculados
respectivamente, al ámbito intelectual y al ámbito afectivo nos adentra en la
subjetividad.
La evaluación preliminar en una actitud ideológica: las situaciones
problema se observan a través del prisma de los valores e ideas afianzados
en el profesional, los cuales a su vez, se muestran influidos por los valores y
normas predominantes en una sociedad dada en un determinado momento
histórico, lo cual no significa que coincidan necesariamente.
Estas son también las evaluaciones que se tomarán en cuenta durante la
intervención que se llevará a cabo con el grupo de padres y madres de familia.
Para obtener mejores resultados de información.
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�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Conclusiones
Por lo mencionado no cabe duda que se tiene que trabajar con esta
comunidad indígena, además de tener previos conocimientos sobre la
comunidad es una gran ventaja, se obtendrán muchos resultados positivos,
tanto de las familias como del interventor, y esto permitirá a las familias
enfrentar cualquier obstáculo que se les presente. Además se estará
aportando un granito de arena hacia la reducción de matrimonios en las niñas
de la localidad de estudio.
Los padres de familia adquirirán grandes conocimientos, guiaran a sus hijos
hacia el bienestar personal y social, los motivarán a seguir estudiando y sobre
todo las invitarán a casarse a una edad apropiada, que es en la adultez. Todo
esto se logrará con el esfuerzo constante de los padres de familia, y también
el empeño de sus hijas.
Lo ideal es que estas niñas tengan una carrera profesional, o que se
casen después de los 20 años, gozar de sus plenos derechos como menores
de edad, y sobre todo de su niñez, como todo ser humano. Koldobika
menciona “el matrimonio infantil es una respuesta a la miseria y al mismo tiempo
una práctica perniciosa que mantiene a las familias atrapadas en la pobreza. Las
niñas y niños casados prematuramente suelen sentirse aislados. Se les aleja de
sus familiares más cercanos, se les saca de la escuela y se les niega la relación
con los de su edad y con su propia comunidad (2007, en línea). En la revista
Iberoamericana de Sostenibilidad, Otro mundo es posible, registra que “cada
año 14 millones de niñas contraen matrimonio obligatorio con hombres que en
la mayoría de los casos triplican sus edades, revela una investigación
divulgada por la organización no gubernamental “(2014, en línea).
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�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Integración social y política de los homosexuales en
México.
Elena Arlette Rentería Maldonado
Resumen
Los estudios de corte legal se han centrado hasta la fecha en el repaso de los
procesos legislativos y en el análisis de cuestiones técnicas. La filosofía y la
teoría política, por su parte; están llamando la atención sobre el conflicto
cultural y de valores que sustenta el debate público sobre el matrimonio
homosexual y figuras legales afines; a nivel internacional, en algunos países,
se han logrado importantes avances, revindicando los derechos
homosexuales, así como; como su posición social. En el contexto mexicano
dicha labor, ha quedado fuera de las mesas de discusión de un gran número
de estados, debido a la oposición social que la creación de políticas al
respecto, ha suscitado, sin embargo; con el fin de crear una inclusión integra
de este grupo, es una necesidad la aprobación de políticas públicas que
actúen a favor de las uniones homosexuales, basado en el reconocimiento de
sus derechos individuales, tomando el impacto de dichas políticas como parte
integrante de la comunidad política.
El reconocimiento a los derechos de los homosexuales mantiene una
dimensión en el ámbito material de las políticas públicas (donde las demandas
de las minorías se someterán a la gestión del estado). Así como una
dimensión de tipo simbólico, que incluye el sentido de pertenencia dentro del
modelo ciudadano, así como la plasmación institucional de la igualdad o bien,
la diferencia.
En México, la carencia de políticas públicas enfocadas al reconocimiento de
las uniones homosexuales, ha legitimado el rechazo social que enfrenta este
grupo minoritario, en una sociedad tradicionalista, que ve a los homosexuales
como una amenaza a la institución familiar y a los valores que está, ha
sentado a lo largo de generaciones. Generar políticas públicas que apuesten
por el reconocimiento de estas minorías es importante, dado que ello
revindicará el papel de estos grupos dentro de la esfera política, borrando las
visiones de diferencia en la esfera social, ayudando a legitimar al grupo como
parte de la sociedad.
Palabras clave
Homosexualidad, género, uniones homosexuales, matrimonio, discriminación
Introducción
El tema de estudio que abordare en el presente trabajo, es complejo debido a
que tiene un sinfín de dimensiones, sin embargo; en este escrito solo
398

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

abordare la dimensión política y social en torno a la homosexualidad, tomando
especial importancia a las uniones homosexuales y la reacción social que
estas producen.
A lo largo de la historia pueden enlistarse una serie de movimientos sociales
que ocasionaron cambios importantes ya sea a nivel local o incluso
movimientos de mayor impacto, que son replicados a lo largo del mundo,
cualquier pequeño cambio, puede ser de esta forma un punto de coyuntura
importante en la historia. Dichos movimientos responden a la necesidad de un
cambio, casi siempre de carácter político, debido a que la sociedad, en
constante evolución, necesita adecuar viejas leyes y convenciones sociales
creadas en tiempos pasados, a nuevas sociedades.
Ejemplo de una reciente transformación social, es el rol de la mujer, que hasta
hace un siglo, se limitaba casi exclusivamente al hogar, sin embargo; tras las
guerras mundiales, esta situación comenzaría a cambiar, debido a que la
integración –necesaria en tiempos de guerra – de las mujeres al ámbito
laboral, las hizo conscientes de su capacidad y por tanto les abrió los ojos a
un nuevo panorama, donde ellas podían integrarse a un mundo que
originalmente parecía estar reservado a los hombres.
De esta forma el movimiento de liberación femenina se abrió paso y continúa
hasta nuestros días, con nuevos, grandes y pequeños logros, en una lucha
que aún no termina del todo, dado que aún quedan aspectos sin resolver en la
búsqueda por una verdadera equidad de género, sin embargo; ese es un tema
en el que no ahondaremos más, la importancia en la mención de este
movimiento, es que este tipo de eventos son los que resultaron parte aguas
para que los homosexuales se hicieran presentes en el panorama político y
social.
La homosexualidad ha estado presente a lo largo de toda la historia de la
humanidad, sin embargo; es a partir de la instauración de la religión cristiana,
que comienza a existir una censura, no solo de la homosexualidad, sino de la
sexualidad en general, de esta forma la sexualidad del individuo pasa al
ámbito privado, limitando cualquier expresión de índole esta a la alcoba
marital. Hoy en día esos límites han sido superados por la modernidad,
situación que se ve reflejada en las distintas formas en que hoy día las
personas viven su vida en pareja y su sexualidad.
El tema de la sexualidad es importante porque, representa un concepto
fundamental para todo ser humano, dado que más allá de creer poseer una
sexualidad definida, somos seres sexuados, con derecho al ejercicio pleno de
nuestra sexualidad y por ello de nuestros actos sexuales y nuestro cuerpo;
ámbitos que forman parte esencial de nuestra formación identitaria como
individuos.

399

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Esta reciente liberación sexual ha facilitado el surgimiento de un potente
movimiento social de minorías sexuales, mismas que han comenzado una
lucha en el área de Derechos Humanos y Políticas Públicas, en el camino a su
plena integración política y social. Dentro de estas luchas se encuentra el
tema de la unión homosexual, que desde hace unos años ha estado muy
presente en el panorama internacional.
Pese a que se han desarrollado distintos grupos a favor de los derechos
homosexuales y su integración, mismos que han conseguido importantes
avances, en el caso de México los logros han sido muy pocos, nuestro país
ocupó el segundo lugar en crímenes por homofobia, dentro de América Latina,
“en el período 1995-2006, en el que se cometieron 420 homicidios. La CNDH
realizó, dentro de ese informe, un análisis sobre 696 casos de agravios a
miembros de la comunidad LGBT, provenientes de organismos públicos de
protección y defensa de los derechos humanos del país (339); de la misma
Comisión (30); del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación
(CONAPRED) (118) y en 15 procuradurías Generales de Justicia de la
República (209)”.(Zuñiga, 2012, p.242)
Actualmente el reconocimiento ha sido un poco mayor, hoy día todos los
estados de nuestro país reconocen las uniones homosexuales, pese a ello
son pocos los lugares, que han reformado su código civil para permitir que se
celebren dichas uniones dentro de su estado. –Coahuila, DF, Quintana Roo –
En el caso de Oaxaca, la figura del matrimonio no se reconoce de forma
expresa, sin embargo:
A raíz del reconocimiento de la dignidad de la persona humana como derecho
fundamental y el principio de igualdad, han declarado inconstitucional la figura
del matrimonio heterosexual, porque establece una diferencia respecto a las
personas del mismo sexo que desearan contraer matrimonio, por tanto, dicha
distinción no resultaba legítima, sino que se trata de una discriminación, lo
cual abre la puerta para que en otros Estados de la República se replique esta
misma decisión, bajo los mismos argumentos. (López, 2014, p.44)
De acuerdo a la Encuesta Nacional sobre Discriminación en México (ENADIS,
2010) “una de cada dos personas lesbianas, homosexuales o bisexuales
considera que el principal problema que enfrenta es la discriminación, seguida
de la falta de aceptación y las críticas y burlas”. (ENADIS 2010: p.47) Es por
ello que la importancia del pronto reconocimiento de las uniones
homosexuales se basa en la hipótesis de que, esta integración política,
favorecerá la integración de estos individuos en la esfera social, reduciendo
de esta forma la discriminación y la agresión de la que son víctimas.
Sexo, identidad y género
Para definir la identidad y preferencias de una persona, existen tres
dimensiones: en primer lugar el sexo del individuo, que se refiere al sexo
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�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

biológico que tiene de nacimiento, en segundo lugar, su orientación sexual,
que como se ha expuesto, se refiere a sus inclinaciones sentimentales u
físicas y por último la identidad de género, al hablar de esto, nos referimos a la
consideración que el propio individuo tiene, sobre ser hombre o mujer, es
decir; con que género se identifica dentro de la sociedad.
Estas tres dimensiones pueden estar mezcladas una con otra y no son
condicionantes entre sí, es decir, un individuo, puede ser hombre de
nacimiento, tener una orientación sexual heterosexual y aun así poseer una
identidad de género femenina, o bien, una mujer heterosexual, puede tener
una identidad de género masculina, sin que esto afecte su orientación sexual.
La homosexualidad, al igual que la bisexualidad o heterosexualidad, son
orientaciones del deseo sexual, también llamadas identidades sexuales, que
aunque normalmente tienden a definir las conductas sexuales del individuo,
son por sí mismas, dimensiones diferentes. La orientación homosexual se
refiere a las personas que sienten atracción por personas del mismo sexo, por
su parte, le heterosexual es aquella donde el individuo, siente atracción por el
sexo opuesto y finalmente la bisexual, es aquella en la que se siente ambos
tipos de atracción, tanto por personas del mismo sexo, como diferente.
De esta forma la orientación sexual no condiciona necesariamente la práctica
sexual, de la misma forma que está última no condiciona a la primera, por
ejemplo, las experiencias homosexuales pueden ser parte de la vida de
algunas personas, independientemente de su orientación sexual “Aunque no
siempre las estadísticas son coincidentes, en general se afirma que
aproximadamente el 15% de los chicos y un 10% de las chicas tienen este
tipo de prácticas antes de los 15-16 años. Generalmente están motivadas por
la curiosidad de conocer otro cuerpo diferente al suyo, por la necesidad de
intimidad y por la vergüenza de relacionarse con el otro sexo. Pasada esta
edad, si la orientación no es homosexual, dichas conductas tienden a
desaparecer, unas veces por la presión social, y la mayoría porque aparece
la atracción por el otro sexo y se inician las primeras relaciones de pareja”
(Soriano, 2002, p.63)
Sin embargo; existen casos donde estas prácticas sexuales prevalecen en
edades superiores, sin afectar por ello la orientación sexual del individuo, tal
como lo comentan Raquel Platero y Cristina Lazo “Aquellas personas que
ocasionalmente tienen relaciones sexuales con personas del sexo opuesto, no
son necesariamente homosexuales y lesbianas. Esto es mucho más frecuente
de lo que se piensa, un estudio realizado en EEUU (1980) afirma que el 75%
de las personas universitarias tienen alguna práctica homosexual o lesbiana.
Aquí hablamos de prácticas sexuales”. (Plater y Lazo, 2015, p.2)
Las personas somos criadas acorde a un rol de género determinado por
nuestro sexo al nacer, de esta manera durante las primeras etapas de la vida
se define que los niños deben vestir azul y las niñas color rosado, así mismo;
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�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

los varones jugaran pelotas, mientras que ellas jugaran con muñecas; así a lo
largo de la vida del infante se van desprendiendo una seria de reglas, que
ayudan a definir su rol de género en la sociedad, moldeando al sujeto de
acuerdo a la normativa social.
Esto resulta destructivo para la formación identitaria de la persona, dado que
solo se movilizan desde una postura excluyente de la diferencia. Estigmatiza y
ridiculiza aquello que es diferente, dejando plasmado esta idea en el
inconsciente de las personas, promoviendo la discriminación futura de estos
sujetos a las diferencias.
En el ideal social, se espera que esta formación prevalezca toda la vida y
definiendo nuestro rol dentro de la sociedad, sin embargo; lo complejo de la
identidad sexual radica en el hecho, de que pese a esta crianza diferenciadora
de roles, existen sujetos que al llegar a cierta etapa de su vida, descubren que
no se encuentran cómodos con la identidad que le han impuesto y que en la
búsqueda de su identidad personal, se descubre fuera de las convenciones
sociales que había vivido toda su vida y en la búsqueda de su sexualidad, se
hallan fuera de la visión dualista del hombre y la mujer.
La dimensión del problema a estas alturas para el individuo es enorme,
porque representa un desconocimiento de sí mismo y al mismo tiempo un
encuentro con su nuevo “yo”, a partir de ese momento, su vida entera
cambiara, así como su relación con los demás, habrá de definir su nuevo rol,
que tendrá que forjar por sí mismo, dentro de una sociedad que carente de
conocimiento en torno a la diversidad sexual y que por tanto ha desarrollado
una falta de tolerancia hacia dicho grupo.
En la actualidad existe una importante variación de prácticas, identidades y
orientaciones sexuales, que han sido definidas de diversas formas, de
acuerdo a su características, el término más comúnmente usado es el de gay
muchas veces usado para definir a cualquier persona con una orientación
homosexual, sin embargo; el concepto se ha especificado para referir a los
hombres que poseen una orientación sexual homosexual (es acuñado en
Prusia en 1869 para referirse al individuo que mantiene relaciones socioafectivas con personas del mismo sexo). Mientras tanto, el concepto de
lesbiana, se ha utilizado para definir a las mujeres que con una orientación
sexual hacia personas de su mismo sexo. Una persona denominada
transgénero, es aquella que tiene una identidad de género diferente a la
biológica. Por su parte el Bisexual, es aquel que siente una atracción física o
sentimental por cualquiera de los dos sexos. Recientemente se ha incluido
una nueva categoría, siendo una de ellas, la Intersexual, anteriormente
conocida como hermafrodita, que se refiere a aquellas personas que
presentan una discrepancia entre sus sexo y sus genitales, de forma que
presentan características propias de varón y mujer, en grados variables. El
uso de los términos, gay y lesbiana, permiten a la sociedad “extraer sus
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�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

propias conclusiones acerca de la importancia relativa del amor, el afecto, la
devoción, el romanticismo, el erotismo o la abierta sexualidad de las personas
así llamadas” (Boswell, p. 145)
La sexualidad como construcción social
La sexualidad es una representación social compleja, por ello se forma de
diversos discursos que la denominan de una determinada manera, la limitan,
prohíben, etc. Se construye entonces un discurso que intenta dirigir la
sexualidad, mismos que surgen desde las principales esferas que rigen y en
parte determinan la vida del individuo.
La familia es esencial en la formación del individuo, dado que es la primera
esfera social, donde este se desenvuelve, por ello resulta esencial la manera
en que esta reacciona cuando un miembro de la familia reconoce su
homosexualidad, sin embargo; aún hoy día la familia reacciona, en la mayoría
de los casos, de forma poco asertiva, pudiendo convertirse en un elemento
que obstaculice el desarrollo del sujeto, debido a que no sabe enfrentar la
situación, por falta de conocimiento al respecto o bien; por convenciones
sociales.
Por ello es importante si bien en el primer caso, realizar más estudios al
respecto de la homosexualidad y una difusión de los mismos, en el segundo
resulta importante resaltar la importancia de un cambio social, que se vuelve
necesario, con el maltrato a un grupo minoritario, que es imperativo detener.

La población LGBTI, también llamada minorías sexuales- en América Latina –
ha sido marginada en muchos sectores de la sociedad, lo delicado al respecto
es que, muchas veces estos agravios se consideren conductas socialmente
aceptables, aun cuando en muchos casos dichas conductas aunadas a su la
violación a los derechos humanos que implican, pueden llegar incluso al
homicidio, es por la gravedad que está situación representa y la fuerza que la
comunidad LGBTI ha adquirido que, se han desarrollado diversas teorías en
torno a este fenómeno, con la intención de comprender la homosexualidad y
sus implicaciones sociales, políticas, etc.
La teoría en torno a la homosexualidad es basta y multidisciplinaria, por lo
cual se han realizado varios estudios al respecto, una de las primeras
universidades en contribuir al desarrollo de teorías en torno a este tema fue la
universidad de Columbia, que en 1989, comenzó a trabajar en torno a la
Teoría de Queer; teoría que plantea que la homosexualidad es producto de la
sociedad y la división de género que esta impone como correcta, es decir;
acorde a esta teoría, si no existieran divisiones de género, no existiría la
homosexualidad, dado que la sociedad en primer lugar jamás habría
determinado cual es la preferencia o identidad sexual correcta, de manera
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�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

que, cualquiera que esta fuera la identidad u orientación que el individuo
escogiera, sería socialmente aceptada.
La Teoría de Queer propone un mundo sin fronteras, donde no exista la
clasificación por género, orientación o práctica sexual, donde exista igualdad
entre personas diferentes. Un mundo donde no se distingan roles de género
desde el nacimiento, “dar nombre a la niña es el comienzo del proceso por el
cual se le impone la “femineización”. La femineidad no es el producto de una
elección, sino la llamada forzosa de una regla cuya compleja historicidad es
inherente a las relaciones de disciplina, regulación y castigo”. (Fonseca: p.53)
En 1991, Martin Duberman de la Universidad de Nueva York, fundo el Centro
de Estudios de Lesbianas y Gays, dedicado al estudio histórico, cultural y
político de temas relativos a lesbianas, gays, bisexuales, transgénero. Siendo
de esta forma, el primer centro de estudios homosexuales en Estados Unidos
de América. Dedicado a a la investigación e impartición cursos y clases,
disponibles para alumnos y público en general.
Otras universidades que también cuentan con centros dedicados al estudio de
la homosexualidad son: la Universidad de Utrecht, ubicada en el centro de los
Países Bajos, la cual cuenta con un departamento de Estudios
Interdisciplinarios Gays y Lesbianos; por su lado la Universidad de
Amsterdam, creo el centro Homodok. Existen además programas especiales
en distintas universidades del mundo, que se enfocan en el tratamiento de
este tema, desde diferentes perspectivas, en México la ENHA (Escuela
Nacional de Antropología e Historia) ha publicado estudios sobre la
concepción de género en comunidades Zapotecas, mientras que la UNAM
(Universidad Nacional Autónoma de México) cuenta con un programa de
Estudios de Género.
En un primer momento los estudios en torno a la homosexualidad, se
centraron en su dimensión psicológica, sin embargo; conforme se ha
transcurrido el tiempo, se ha revelado que la homosexualidad no es una
enfermedad psicológica, debido a ello, se han comenzado a estudiar la
homosexualidad desde otras disciplinas.
Para explicar el fenómeno homosexual, se han usado distintas teorías, tal
como la Teoría de las Identidades Sociales, todo individuo posee identidad
social “La idea de que el contorno físico de un individuo está enteramente
transculturado a la sociedad de la que forma parte, y que describe el mundo
físico, tal como es percibido en el seno de una sociedad y como objeto de
conductas de adaptación a la misma, equivale a describir la cultura de esta
sociedad”. (Stoetzel: p.66) La identidad del individuo posee diversas
dimensiones, su identidad como ser humano, identidad nacional, regional,
estatal, familiar, etc. Cada grupo donde el individuo se desenvuelva, lo dota de
una nueva identidad social, particularizando de esta forma al sujeto,
matizando su individualidad frente a los demás.
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�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

De acuerdo a la Teoría propuesta por Durkheim, el mundo, es decir; nuestra
realidad, no es más que una construcción social, de forma que no son los
individuos los que determinan la sociedad, sino que es esta última la que
determina a los primeros, por tanto cada sociedad tendrá patrones de
comportamiento definidos en torno a los valores y actitudes que se determinan
correctos dentro de esa sociedad y que, los individuos que hayan nacido o
radiquen dentro de la misma se ven obligados a cumplir para ser aceptados
socialmente, por lo tanto, pese a que todos los individuos somos parte del
engranaje social, existen ocasiones en las que ciertos individuos o grupos son
excluidos de determinado grupo social, por poseer características o patrones
de comportamiento que no son aceptadas por la mayoría. “El conflicto entre
grupos, es también un conflicto entre visiones del mundo” (Vera. 2002, p.116)
La sociedad es vista como un organismo diferenciado técnica y
jerárquicamente, pero integrado moralmente, mediante un sistema de
derechos y obligaciones colectivas, anclados a ciertos principios
y
valores. La exclusión social representaría un fenómeno por el cual individuos y
grupos sociales, en virtud de una privación redundante, acumulativa, se
acaban apartando (o se ven apartados) de dicho
orden
moral,
conformando un ámbito marginal con rasgos profundamente anímicos.
(García, 2012, p.46).
Sin embargo, durante el siglo pasado tal como muchos otros grupos
minoritarios lo hicieron, los homosexuales comenzaron a agruparse, en la
búsqueda de un objetivo común, el reconocimiento de sus derechos,
especialmente, el derecho al matrimonio, dado que si bien, al legislador nunca
le ha preocupado el homosexual en lo individual, si se interesa por su interés
de unirse con otro individuo; el homosexual como individuo, no es objeto del
derecho debido a que los actos que realiza no son efectuados en su calidad
de homosexual, sino en relación al rol que desempeña en cada situación
particular, por ejemplo; si celebra un contrato de compra – venta, podrá ser
comprador o vendedor.
La familia es esencial en la formación del individuo, dado que es la primera
esfera social, donde este se desenvuelve, por ello resulta esencial la manera
en que esta reacciona cuando un miembro de la familia reconoce su
homosexualidad, sin embargo; aún hoy día la familia reacciona, en la mayoría
de los casos, de forma poco asertiva, pudiendo convertirse en un elemento
que obstaculice el desarrollo del sujeto, debido a que no sabe enfrentar la
situación, por falta de conocimiento al respecto o bien; por convenciones
sociales.
Por ello es importante si bien en el primer caso, realizar más estudios al
respecto de la homosexualidad y una difusión de los mismos, en el segundo
resulta importante resaltar la importancia de un cambio social, que se vuelve
necesario, con el maltrato a un grupo minoritario, que es imperativo detener.
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Se puede hablar de que existe un problema social cuando se discrimina la
homosexualidad, debido a que existen pocas estructuras sociales o grupos
que protejan estas prácticas, constantemente la población homosexual ve
vulnerados sus derechos civiles y sus derechos inalienables como ser
humano, a una vida digna, a un libre desarrollo de su personalidad. Sin
embargo, el hecho de que la magnitud del problema no se haga visible,
propicia que no se ponga en la mesa de discusión del sector político, de esta
manera la invisibilización de este grupo promueve su exclusión.
Situación jurídica de los homosexuales
La comunidad LGBTI
(lesbianas, gay, bisexuales, transexulaes e
intersexuales) ha sufrido una notable discriminación en razón de su
orientación sexual o identidad de género, dicha discriminación ocurre en todos
los países - manifestado en mayor o menor medida - en diversos entornos
sociales, mediante actos que van desde lo verbal, hasta o físico: agresiones
físicas, violaciones, torturas, asesinatos, detenciones arbitrarias.
Esta discriminación se hace presente, también en el derecho, ejemplo de ello
es la imposibilidad que tienen las parejas del mismo sexo, para contraer
matrimonio y/o adoptar, en muchos estados del mundo. Con el tiempo las
movilizaciones sociales, por parte de la comunidad LGBTI o bien,
simpatizantes de este movimiento, han logrado convertirse en grupos de
presión, que mediante una activa participación política han logrado avances
importantes en materia política, logrando la ampliación de instituciones de
carácter civil, legalizando las relaciones sentimentales entre personas del
mismo sexo. Así mismo; se ha logrado el reconocimiento, para las parejas que
conforman una unión de hecho, de forma que puedan acceder a derechos
tales como, los que derivan de matrimonio.
El reconocimiento a los derechos de los homosexuales mantiene una
dimensión en el ámbito material de las políticas públicas (donde las demandas
de las minorías se someterán a la gestión del estado). Así como una
dimensión de tipo simbólico, que incluye el sentido de pertenencia dentro del
modelo ciudadano, así como; la plasmación institucional de la igualdad, o
bien; la diferencia. Actualmente, razón principal por la cual se insiste en la
legalización de matrimonio entre parejas del mismo sexo ha tomado un matiz
de carácter mayoritariamente simbólico, dado a que, pese a la existencia de
otras vías mediante las cuales las parejas puedan legalizar sus uniones, el
hecho de no permitirles tener el carácter de matrimonio, idéntico al de las
parejas heterosexuales, implica un trato diferenciado para los individuos
homosexuales.
Actualmente aún son muchos los Países y/o Estados que han aprobado el
matrimonio entre parejas del mismo sexo, el primero de los cuales fue, los
Países Bajos, en el 2001, seguido por Estados Europeos como Bélgica,
Dinamarca, España, Isandia, Noruega, Suecia y Portugal. En el continente
406

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

americano, el estado de Massachusetts en USA, fue el primero en legalizar
los matrimonios homosexuales en el 2004, seguido de Canadá en el 2005 y 5
años más tarde, Argentina. Durante el mismo período, siguiendo el ejemplo de
Massachussetts, durante el 2008 y 2012, 7 estados más legalizaron el
matrimonio homosexual en Estados Unidos. En el caso de México, el Distrito
Federal desde el 2010, aprueba el matrimonio de parejas del mismo sexo,
mientras que, el estado de Quintana Roo lo hace desde el 2011, seguido por
Coahuila en el 2014.
Al paso de los años, el reconocimiento de los matrimonios entre parejas del
mismo sexo se ha hecho más presente. En varias partes del mundo, se ha
logrado un gran avance en materia de derechos, de la población LGBTI, pese
a ello, siguen habiendo Países o Estados, donde esta igualdad esta muy lejos
de llevarse a cabo, debido a que existe una polémica constante en cuanto al
reconocimiento de las parejas homosexuales, misma que gira en torno a
diversos argumentos morales, religiosos e incluso biológicos. A esto se
suman también, los impedimentos de carácter jurídico (redacción de las
normas que refieren al matrimonio).
Al respecto de esta discriminación en materia legal, existen muchos ejemplos,
en el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos. (Pacto Internacional
de Derechos Civiles y Políticos, Artículo 23.2: p.11) celebrado el 19 de
diciembre de 1966 en la ciudad de Nueva York, EUA (aprobado por la Cámara
de Senadores del Congreso de la Unión el 18 de diciembre de 1980) “Se
reconoce el derecho del hombre y de la mujer a contraer matrimonio y a
fundar una familia si tiene edad para ello”. Queda implícito entonces, que el
matrimonio se llevará a cabo entre personas de distinto sexo.
De la misma manera La Convención Americana sobre Derechos Humanos
Pacto de San José Costa Rica redactada en 1969 (entrada en vigor en 1978),
en su artículo 17, fracción 2, consagra el derecho al matrimonio a parejas
heterosexuales, únicamente, “Se reconoce el derecho del hombre y la mujer a
contraer matrimonio y a fundar una familia si tienen la edad y las condiciones
requeridas para ello por las leyes internas, en la medida en que éstas no
afecten al principio de no discriminación establecido en esta Convención”
(Convención Americana sobre Derechos Humanos Pacto de San José Costa
Rica, Artículo 17.2 : p.182)
Dentro de los mismos documentos, también se pueden encontrar artículos
que hacen mención a la no discriminación, sin embargo; dentro de las formas
de discriminación, no hace mención a la preferencia sexual del individuo. En
artículo 26 del Pacto Internacional de derechos Civiles y Políticos dice:
Todas las personas son iguales ante la ley y tienen derecho sin discriminación
a igual protección de la ley. A este respecto, la ley prohibirá toda
discriminación y garantizará a todas las personas protección igual y efectiva
contra cualquier discriminación por motivos de raza, color, sexo, idioma,
407

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

religión, opiniones políticas o de cualquier índole, origen nacional o social,
posición económica, nacimiento o cualquier otra condición social. Así mismo
en el Protocolo Adicional a la Convención Americana sobre Derechos
Humanos en Materia de Derechos Económicos, Sociales y Culturales
Protocolo de San Salvador, adoptada el 17 de noviembre de 1988 (entrada en
vigor a nivel internacional el 16 de noviembre de 1999) queda estipulada la
“Obligación de no discriminación Los Estados Partes en el presente Protocolo
se comprometen a garantizar el ejercicio de los derechos que en él se
enuncian, sin discriminación alguna por motivos de raza, color, sexo, idioma,
religión, opiniones políticas o de cualquier otra índole, origen nacional o social,
posición económica, nacimiento o cualquier otra condición social. (Pacto
Internacional de derechos Civiles y Políticos, Artículo 3: p.209)
Pese a que en ambos documentos, la orientación sexual no está considerada
dentro de una de las posibles formas de discriminación, en la primera fracción
del artículo 11, del Protocolo Adicional a la Convención Americana sobre
Derechos Humanos en Materia de Derechos Económicos, Sociales y
Culturales Protocolo de San Salvador, se menciona que “Toda persona tiene
derecho a vivir en un medio ambiente sano y a contar con servicios públicos
básicos”. (Protocolo Adicional a la Convención Americana sobre Derechos
Humanos en Materia de Derechos Económicos, Sociales y Culturales
Protocolo de San Salvador, Artículo 11) De acuerdo al Diccionario de la Real
Academia, un medio ambiente sano, se define como el “Conjunto de
circunstancias o condiciones exteriores a un ser vico que influyen en su
desarrollo y sus actividades” (Diccionario de la Real Academia). De forma que,
tomando en cuenta que la discriminación influye directamente en el desarrollo
social del individuo, la discriminación de esté por motivo de su orientación
sexual, atenta contra el medio ambiente sano, que dicho artículo persigue.
Por su parte en la Convención Contra la Tortura y otros Tratos o Penas
Crueles, Inhumanos o Degradantes celebrada el 6 de marzo de 1986, en su
artículo primero, define a la tortura como cualquier acto intencionado que
infrinja dolor intencionalmente, “A los efectos de la presente Convención, se
entenderá por el término "tortura" todo acto por el cual se inflija
intencionadamente a una persona dolores o sufrimientos graves, ya sean de
un tercero información o una confesión, de castigarla por un acto que haya
cometido, o se sospeche que ha cometido, o de intimidar o coaccionar a esa
persona o a otras, o por cualquier razón basada en cualquier tipo de
discriminación, cuando dichos dolores o sufrimientos sean infligidos por un
funcionario público u otra persona en el ejercicio de funciones públicas, a
instigación suya, o con su consentimiento o aquiescencia. No se considerarán
torturas los dolores o sufrimientos que sean consecuencia únicamente de
sanciones legítimas, o que sean inherentes o incidentes a éstas”.107

107
Convención Contra la Tortura y otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o
Degradantes, Artículo 1.1 : p.2

408

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Tomando en cuenta que los actos de discriminación, intimidación y agresión
verbal y/o física generados contra las personas de la comunidad LGBTI, son
causadas intencionalmente, dichas acciones pueden ser consideradas tortura.
Hasta la fecha no existe ningún pronunciamiento por parte del Sistema
Interamericano de Derechos Humanos, que trate el caso específico del
matrimonio en parejas homosexuales, tal como existe para otros casos como
la Convención Iberamericana sobre la Concesión de los Derechos Civiles a la
Mujer, celebrada en Colombia el 30 de abril de 1848, o bien; la Convención
Interamericana sobre la Concesión de Derechos Políticos a la Mujer, creada el
29 de abril de 1981. Sin embargo; es posible que en los próximos años surja
la necesidad de que el Sistema Interamericano siente una posición al
respecto, dado que este la Corte Interamericana se nutre constantemente de
la jurisprudencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, mismo que, en
años pasados ha reconocido los derechos de las parejas homosexuales a
contraer matrimonio. Cambio que, ha suscitado un debate doctrinal en torno a
remover el elemento de la heterosexualidad del matrimonio, considerado por
muchos como un elemento inherente del mismo. El conflicto se centra en
definir si la heterosexualidad es un elemento definidor para la unión
matrimonial, o bien; una característica, susceptible de cambio, sin alterar la
esencia del matrimonio.
Para zanjar esto debe tomarse en cuenta que el Derecho, es un instrumento
al servicio de la sociedad, por tanto no puede permanecer inamovible ante el
paso del tiempo, en tanto la sociedad continua evolucionando, dado que
llegaría un momento en que la realidad jurídica seria anacrónica a la realidad
social, perdiendo su eficacia dentro de la misma. La jurisprudencia debe
adaptarse a los cambios y necesidades de la sociedad, por ello es necesario
que se modifique el derecho del matrimonio, en virtud de una concepción de
familia más moderna. De la misma manera, el lenguaje también se encuentra
al servicio de la sociedad, por lo tal; pese a que la palabra “matrimonio” ha
sido definido y utilizado, para la unión entre un hombre y una mujer, no hay
razón para no permitir que esta palabra evolucione, como lo ha venido
haciendo el lenguaje.
Este no sería la primera transformación social, que ha tenido el matrimonio a
lo largo del tiempo, sin embargo; es la primera que requiere un cambio
jurídico del mismo. Con el paso de los años se ha instituido un nuevo ritmo en
las relaciones sentimentales. El matrimonio ocurre a edades más avanzadas,
en comparación a décadas pasadas, siendo normalmente antecedido por una
etapa de cohabitación con la pareja, que supone un choque moral para la
moral conservadora que predominaba en años pasados. El matrimonio ya ha
evolucionado en relación a la sociedad anteriormente, el reconocimiento del
matrimonio homosexual, no es más que, un paso más en la evolución social
del hombre.
409

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Al defender el carácter del matrimonio como un derecho, esté, se vuelve un
derecho intrínseco de la persona, obteniendo superioridad sobre su
formalización como institución jurídica y dado que el matrimonio goza de
garantía constitucional, el legislador debe regular con base en la constitución,
de forma que la heterosexualidad no sería un elemento constitutivo del
matrimonio, sino; una característica superable, de acuerdo a las exigencias de
la evolución social que puede ser modificada por el legislador en función del
contexto histórico y constitucional.
Otra cuestión a importante es la de, ¿porque elegir el reconocimiento del
matrimonio entre parejas del mismo sexo, en lugar de optar por otra posible
alternativa?, dentro de las alternativas que podrían plantearse esta, la
creación de una nueva entidad jurídica con reconocimiento jurídico congénere
al matrimonio, mismo que sería exclusivo de las parejas homosexuales, sin
embargo; esto no parece razonable la creación de diversas instituciones
dependiendo el tipo de convivencia en pareja y su orientación social. De
seguir dicha estructura, llegara el momento en que se necesitará un catálogo
de “tipos de matrimonios” definidos en función de sus particularidades,
distintos al matrimonio tradicional; aunado a ello, existe un conflicto simbólico,
dado que al crear una nueva institución destinada exclusivamente a las
parejas homosexuales, no se está produciendo un estado de igualdad.
Otra alternativa, es la regularización de las parejas “de hecho” incluyendo a
tanto a las heterosexuales, como a las homosexuales, esta situación serviría a
las parejas homosexuales a quienes no les ha quedado más remedio que
formar parejas “de hecho” en virtud de los impedimentos jurídicos para
contraer matrimonio, sin embargo; para las parejas heterosexuales, resulta
contradictorio regular jurídicamente lo que los individuos han querido
conservar como una convivencia “de hecho”, en lugar de una convivencia “de
derecho”.
En el caso de México la Constitución Política de México, en su Capítulo 1 que
trata al respecto de los Derechos Humanos y sus Garantías, en su primer
artículo estipula:
Queda prohibida toda discriminación motivada por origen étnico o
nacional, el género, la edad, las discapacidades, la condición social,
las condiciones de salud, la religión, las opiniones, las
preferencias sexuales, el estado civil o cualquier otra que atente
contra la dignidad humana y tenga por objeto anular o menoscabar
los derechos y libertades de las personas. (Constitución Política de
México, p.11)
Bajo esta perspectiva, la identidad o expresión de género, así como la
orientación sexual de los individuos, se encuentran protegidas por el orden
jurídico mexicano, esto quiere decir, que nadie debe ser víctima de
discriminación por dichos motivos, sin embargo; en la práctica está sigue
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presentándose, acorde a Informe Especial de la Comisión Nacional de los
Derechos Humanos sobre Violaciones a los Derechos Humanos y Delitos
Cometidos por Homofobia:
La información obtenida y valorada en su conjunto permitió observar que en
México, hoy por hoy, existe un problema de discriminación en agravio de un
sector de la sociedad mexicana identificado fundamentalmente con la
población LGBTTT, el cual de no atenderse oportuna y eficazmente pone en
riesgo el sistema de libertades, la integridad y la protección de los derechos
humanos de las personas de dicha población, situación que no abona en la
construcción de una mayor cultura de la legalidad y de respeto a los derechos
humanos en México. (Informe Especial de la Comisión Nacional de los
Derechos Humanos sobre Violaciones a los Derechos Humanos y Delitos
Cometidos por Homofobia, p.1)
Para combatir esta situación, entidades federativas como el D.F, han incluido
en sus legislaciones más derechos para la comunidad LGBTI, con el objeto de
erradicar paulatinamente la cultura de rechazo a esta población. También
existen instituciones que han emitido circulares a los servidores públicos, en
los que se les alienta a proporcionar un trato de respeto y dignidad a las
personas con diversas orientaciones sexuales.
Pese a los esfuerzos que se han hecho en el país, solo en el Distrito Federal,
Quintana Roo y Coahuila, es posible realizar matrimonios homosexuales,
debido a que, pese a que la Constitución aboga el derecho a la no
discriminación, cada estado se rige a partir de su propio código civil. En el
caso del estado de Nuevo León, al respecto del matrimonio el Código Civil en
su artículo 147 dice “El matrimonio es la unión legítima de un solo hombre y
una sola mujer, para procurar su ayuda mutua, guardarse fidelidad, perpetuar
la especie y crear entre ellos una comunidad de vida permanente”. (Código
Civil del Estado de Nuevo León, Artículo 147) Definiendo de esta manera al
matrimonio, como una entidad exclusiva a la unión de un hombre con una
mujer, es decir; exclusiva de parejas heterosexuales.
Conclusión
La homosexualidad es un tema que en nuestro país aún es relativamente
joven, probablemente aún falten unos años para que la comunidad LGBTI
pueda tener pleno derecho y reconocimiento en la esfera política, sin
embargo; es claro que hará falta aún más tiempo, para que esto llegue a
darse a nivel social.
Pese a que estos cambios tomen tiempo, el camino para crear una sociedad
más inclusiva ya se ha comenzado, para fomentar que esto continúe, es
importante que sigan realizándose trabajos sobre el tema, de forma que se
logre concientizar a la sociedad y a los políticos sobre los retos que estos
sujetos deben afrontar debido a la discriminación de la que son objeto.
411

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Así mismo es importante la creación de políticas públicas y leyes que protejan,
brinden derechos y reconozcan a las minorías sexuales, debido a que; en la
medida que estas reformas comiencen a darse, propiciaran un cambio
paulatino en la sociedad, al normativizar un aspecto de la sexualidad humana,
que hasta ahora no ha tenido cabida dentro de la concepción dualista del
género y la sexualidad.
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413

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Atención a los Derechos Humanos de los Grupos
Vulnerables: como política social.
María Taide Garza Guerra
Karla Lorena Andrade Rubio
Simón Pedro Izcara Palacios
Ana Karen Corona Ramírez
Resumen
Se consideran grupos vulnerables a todos aquellos que, ya sea por su edad,
raza, sexo, condición económica, características físicas, circunstancias
culturales o políticas se encuentran en mayor riesgo de que sus derechos
sean violentados.
Por tal motivo, este fenómeno que se encuentra condicionado por el desarrollo
de las relaciones sociales, por lo que, la atención a grupos vulnerables, ocupa
un espacio creciente en las acciones legislativas, políticas públicas, y con
especial atención a los procesos de vulnerabilidad social de las familias,
grupos y personas.
La vulnerabilidad representa un estado de debilidad, ruptura de un equilibrio
precario, que conlleva en algunos casos efectos negativos para el desarrollo
integral del individuo o grupo social. Uno de los rasgos distintivos es la
incapacidad de actuar o de reaccionar a corto plazo, también incluyen las
conductas discriminatorias.
Abrir espacios para la participación social; es decir, actuar en educación,
inserción laboral, salud y hábitat, avanzar hacia políticas, planes y programas
transectoriales, que son claves para enfrentar algunos riesgos que
experimentan estos grupos. Finalmente, deben revisarse las políticas públicas
para que: 1. permitan la concertación del conjunto de actores públicos y
privados relevantes; 2. logren que los organismos especializados cumplan
funciones de articulación y promoción más que de ejecución directa, y 3. usen
a las agencias sectoriales y a los gobiernos locales para su puesta en
práctica.
Para proteger a dichos grupos se contempla establecer instrumentos
concretos para cada grupo, así como derechos, medidas de prevención, y
políticas sociales específicas.
Es importante señalar que la protección que se brinda de forma especial a los
grupos vulnerables no debe entenderse como práctica de discriminación; por
el contrario, debe atenderse como el ejercicio de sus Derechos Humanos.
Palabras clave: Derechos Humanos, Grupos Vulnerables, Política Social.
Atención a los Derechos Humanos de los Grupos Vulnerables: como Política
Social.
414

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Grupos Vulnerables son todas las personas que, por su edad, raza, sexo,
condición económica, características físicas, circunstancia cultural o política,
se encuentran en mayor riesgo de que sus Derechos sean violentados.
En general todas las personas son vulnerables, por factores como la pobreza,
origen étnico, o por causas económicas que afecten de manera diferente a
distintos sectores de la población.
En la sociedad, se identifican a partir de características personales: edad,
sexo, situación familiar, domicilio, empleo, nivel cultural, educativo, entre otros.
En ocasiones, se añade asimismo la pertenencia a un grupo social. El análisis
de esos elementos permite circunscribir los grupos en riesgo y tener una idea
bastante precisa del contexto en el que se encuentran.
Para proteger a dichos grupos se realizan acciones e instrumentos concretos
para cada grupo; convenios, derechos, medidas y políticas específicas.
Los grupos vulnerables son aquellos que por circunstancias de pobreza,
origen étnico, estado de salud, edad, género o discapacidad se encuentran en
una situación de mayor indefensión para hacer frente a los problemas que
plantea la vida y no cuenta con los recursos necesarios para satisfacer sus
necesidades básicas. (Pérez Contreras, 2011).
Los grupos vulnerables representan a los sectores más desfavorecidos y
débiles de la sociedad en la que se encuentran.
Desde la perspectiva jurídica son aquellos grupos a los que se les violan sus
derechos y de alguna manera se les pone en una situación en la que la
discriminación adquiere su nombre y origen. Y en este sentido es deber del
Estado evitar tanto las causas como sus manifestaciones y sus
consecuencias, lo que representa proveer de todo aquello que sea necesario
para garantizar a éstos el goce y ejercicio de todos sus derechos en
condiciones de igualdad y dignidad, es decir, protegerlos.
De igual manera, se entiende por Grupo Vulnerable aquel que en virtud de su
género, raza, condición económica, social, laboral, cultural, étnica, lingüística,
edad y funcional, sufren la omisión, precariedad, o discriminación en la
regulación de su situación por el legislador federal o local del orden jurídico
nacional.
Vulnerabilidad se refiere a la condición de una mayor indefensión en la que se
puede encontrar una persona, grupo o comunidad. Las personas pueden ser
vulnerables porque no cuentan con los recursos necesarios para satisfacer las
necesidades básicas del ser humano, como la alimentación, el ingreso, la
415

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

vivienda, los servicios de salud y el agua potable, entre otros. (Pérez
Contreras, 2011: 7).
Esta situación está en función de la capacidad de respuesta individual o
colectiva frente a una situación determinada.
El término vulnerabilidad se ha usado para designar a las condiciones sociales
en referencia a un determinado estado de susceptibilidad de recibir algún
daño o violación a derechos por parte de una comunidad o grupo social, aún
del Estado o de personas en lo particular, frente a una situación, agresión,
desconocimiento, ignorancia o violación determinada de los mismos.
También, puede hacer referencia al grado de pérdida de componentes que
corren riesgo o a una condición de desventajas estables y sólo calificables con
relación al acto que está afectando.
Luego entonces podemos afirmar que la vulnerabilidad representa la debilidad
frente a una situación general, desprotección, un riesgo percibido, peligro, o
como una susceptibilidad o carencia de seguridad y libertad personal.
El problema que representa la vulnerabilidad es que entre sus orígenes y
manifestaciones tiene implícita la práctica de conductas y actitudes
discriminatorias que llevan necesariamente al ejercicio desigual de los
derechos de aquellos que se encuentran afligidos por dicha condición. El
concepto vulnerabilidad no se limita a la no satisfacción de las necesidades
materiales. Incluye asimismo las conductas discriminatorias que atentan
contra la dignidad de las personas o de los grupos sociales.
El estado de vulnerabilidad en que se encuentran, trasgrede la Dignidad
Humana, y por lo tanto su existencia y permanencia implica una constante
violación a Derechos Humanos. (Naciones Unidas, 2008).
Por lo tanto, sería imposible concebir que se presenten en todas las
sociedades las mismas clases de vulnerabilidad con índices de incidencia y
gravedad, puesto que la situación económica, política y sociocultural de cada
una de ellas es distinta, por esto cada sociedad tendrá sus propias formas de
vulnerabilidad aunque éstas guarden una naturaleza similar.
Existen diversas clases de vulnerabilidad; resulta importante observar las
formas en que el análisis de un concepto sobre ciertos tipos de personas y
derechos puede operar en la toma de decisiones sobre ciertos actos del
Estado que garanticen protección legal a los mismos.
Cuando algunos intereses no se encuentran protegidos genéricamente para
toda la población, sino que se consideran específicamente para ciertos
individuos, no existe la intención de excluirlos de la protección que gozan
otros, lo que sucede es que en la mayoría de los casos los intereses o
experiencias de un individuo o grupo con determinadas características son
416

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

tomadas como la base para establecer qué vulnerabilidades poseen la
mayoría de los grupos sociales.
En este orden de ideas, sería imposible que un Estado protegiera o regulara
legalmente toda clase de vulnerabilidades que puedan afectar a las personas,
ya que vulnerabilidad hace referencia a una condición de riesgo. Primero,
porque esto implica la aplicación de recursos, con los que no siempre se
cuenta o con limitaciones presupuestales, por lo que sólo pueden aplicarlo a
casos prioritarios o graves de vulnerabilidad.
En segundo lugar, resulta fundamental considerar que la regulación y
protección de la vulnerabilidad implica la imposición de ciertas restricciones en
el ámbito de los demás, situación por la que el Estado debe asegurarse de
que los intereses o vulnerabilidades que se están protegiendo tienen tal
relevancia que justifican la limitación de derechos y libertades en la esfera de
los demás ciudadanos.
En este orden se cita, la clasificación de las vulnerabilidades, que consiste en
identificarlas como:
•
•
•
•
•

Vulnerabilidad por idiosincrasia
Vulnerabilidad natural
Vulnerabilidad por recursos
Vulnerabilidad social
Vulnerabilidad cultural. (Pérez Contreras, 2011: 10).

Vulnerabilidad, en relación a la Idiosincrasia, que son los rasgos y caracteres
propios y distintivos de un individuo o de una colectividad; cuando los riesgos
de sufrir un peligro o daño, en el goce y ejercicio de sus derechos y libertades
primordiales de los individuos que se encuentran en el disfrute o expresión de
valores, costumbres, talentos o prácticas personales o de grupo que los
diferencian.
La Vulnerabilidad Natural, es aquella que se origina de situaciones en la
mayoría de los casos de manera natural, como las enfermedades o
padecimientos, o bien aquellas que derivan de la edad (niñez y senectud) y
que son inevitablemente determinados en algún momento de la vida, en ella
se incluyen las personas con discapacidad; por estas condiciones se está en
mayor riesgo de sufrir algún daño o lesión en los derechos y libertades
fundamentales, fenómenos y circunstancias sociales o de cualquier otra
índole, del resto de la población.
Por otra parte, Vulnerabilidad por Recursos, es aquella en que las personas
no cuentan con la posesión de los derechos o recursos de carácter social,
tanto los que se refieren a proveer una existencia con calidad de vida en el
sentido material, como aquellos referidos a los derechos a la información y el
acceso a las oportunidades. De igual forma, las personas en pobreza extrema,
417

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

sin una educación de calidad, migrantes y/o emigrantes, reclusos, indígenas,
tienen menos oportunidades para obtener el resarcimiento por daños y
perjuicios ocasionados en su persona o el acceso a la tramitación de los
mismos ante la administración de políticas públicas.
La Vulnerabilidad Social se refiere a aquellas situaciones que son construidas
a partir de estereotipos, roles y prácticas socioculturales asentadas en una
determinada comunidad. (NU. CEPAL. División de Estadística y Proyecciones
Económicas, 2001).
Las personas o grupos que padecen este tipo de vulnerabilidad suelen ser
aquejadas por prejuicios y prácticas discriminatorias en razón del género,
sexo, condición u origen social, así como también la diversidad sexual, lo cual
no aplica en relación de las personas que tienen un perfil análogo. Las
personas que sufren de este tipo de vulnerabilidad no necesariamente
pertenecen a una minoría social, tal es el caso de los homosexuales o las
mujeres.
La Vulnerabilidad Cultural, tiene como base fundamental la formación integral,
ya que parte, de ideologías éticas primordiales, de convicciones religiosas,
además de valores culturales que son determinados a un grupo sustancial en
la sociedad. La urbanidad cultural está estrechamente vinculada con el
comportamiento de los individuos en sociedad, tiene un componente ético,
busca que los comportamientos de las personas en general se den mediante
la educación en todos los contextos socioculturales. Estos tienen la
particularidad que se vive y se aplica en la cotidianidad como consecuencia de
vida sustentada en la educación, entre otras.
Algunas de las causas que influyen en la presencia de vulnerabilidad son;
carencia de igualdad de oportunidades, dificultad para la satisfacción de
necesidades de alimentación y salud, educación, acceso a los servicios
públicos en las comunidades de alta y muy alta marginación.
El origen de la vulnerabilidad se da a partir de la combinación de factores
internos y externos que al relacionarse disminuyen o anulan la capacidad que
tiene una persona, grupo o comunidad para enfrentar una situación
determinada que les ocasione un daño, y más aún, para recuperarse de él.
Los factores endógenos son las características individuales; edad, género,
estado de salud, origen étnico, discapacidad, sexualidad y la constitución
física, entre otros.
Los factores exógenos comprenden el contexto social, ya que el hombre, está
en constante interacción con las personas, grupos e instituciones para
satisfacer sus necesidades.
El contexto social presenta una serie de características que determinan los
factores externos de la vulnerabilidad; conductas discriminatorias, nivel de
418

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

ingresos, falta de empleo, desigualdad, la falta de políticas sociales, entre
otros.
Otro factor esencial de la vulnerabilidad es la educación, desconocimiento de
sus derechos, lo que se subsanaría con el acercamiento en la educación
básica, por lo que resulta fundamental el saber de la existencia de
instituciones y mecanismos para hacer valer sus prerrogativas.
Otro factor determinante en la actualidad es la violencia en todas sus
manifestaciones y ámbitos de acontecimientos.
Para la prevención, resulta importante tener en cuenta las causas de
vulnerabilidad, a fin de atender el problema de origen, así como el determinar
quiénes son vulnerables, se está en posibilidad de beneficiar a todos aquellos
que resulten afectados por los distintos sucesos individuales o colectivos.
La vulnerabilidad a la que se hace referencia, su prevención y erradicación, no
es aquella que provenga de causas externas en las que la voluntad del
hombre interceda para su coexistencia y representación, es decir, que están
fuera de su alcance, como resultado de las relaciones que se dan entre los
hombres en los diferentes medios en que se desarrollan y toman decisiones,
es decir, en los ámbitos social, político, económico, cultural, con los riesgos y
afectaciones que esto conlleva para la población a quien va dirigida, lo que
hace posible erradicar la vulnerabilidad.
Entre los Tipos de Vulnerabilidad se encuentran la Multidimensional, esta se
presenta en diferentes personas y grupos específicos con características
similares, así como en comunidades, entes en los que la vulnerabilidad se
presenta de diferentes formas y a su vez en muchas particularidades.
La afectación integral, ésta se da de modo general en la persona o grupo por
cualquiera de las causas que la generan, implica la afectación de uno o
varios de los aspectos de la vida de las personas o grupos que la padecen.
En relación a la progresiva en la que una circunstancia conduce a otra, y va
en crecimiento, lo que induce a resultados cada vez más graves en la vida de
las personas o grupos sociales que sufren alguna afectación, favoreciendo
así la continuidad de problemas y el aumento en la gravedad de los mismos,
por lo que esta situación se vuelve constante.
La vulnerabilidad individual y de grupo implica situaciones jurídicas a quienes
son afectados, ya que sólo observan reconocidos sus derechos y libertades
esenciales a un nivel formal, ya que en el contexto social se les restringen,
nulifican o excluyen, debido a prácticas culturales, sociales, políticas o
económicas, motivadas por diferentes intereses en los que el abuso del poder
419

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

y autoridad tienen una mayor influencia; por lo que
circunstancias para su protección y seguridad.

no existen las

La teoría señala algunas personas o grupos sociales que califica de
vulnerables, esta clasificación puede ser voluble o temporal, las causas de
vulnerabilidad y los grupos a los que afecta y cómo los afecta se encuentran
en continua
transformación, citaremos los siguientes: Niñas, Niños y
Adolescentes, Mujeres, Discapacitados, Adultos Mayores, VIH-SIDA,
Reclusos, Indígenas, Migrantes; entre otros grupos se encuentran: personas
excluidas de la seguridad social, afectados por el desempleo, víctimas del
delito y de la inseguridad pública, así como de catástrofes naturales, entre
otros.
Las condiciones que determinan la existencia de un grupo vulnerable se sitúa
por la realidad imperante, las necesidades y la precariedad de la situación en
que se encuentren.
La práctica demuestra que el reconocimiento social es la mejor respuesta
contra la vulnerabilidad, permite la comunicación con quienes realizan las
acciones de las políticas públicas.
Las asociaciones civiles y los organismos no gubernamentales tienen el
compromiso y la responsabilidad social de atender las necesidades de las
personas y grupos en desventaja social, así como, de elaborar programas y
gestiones de prevención dirigidas a la solución de situaciones de cada grupo
vulnerable en lo individual, actualmente reconocidas como acciones
afirmativas, las cuales estarán implementadas en torno exista desigualdad y
riesgos generados por la situación de vulnerabilidad en que se encuentran, ya
que una vez atendida, se estará en condiciones de garantizar la igualdad de
derechos y el ejercicio de los mismos en forma oportuna y eficiente.
CODHEM, 2010, afirma en la Declaración de Copenhague sobre Desarrollo
Social
Lo concerniente a los grupos vulnerables y se cita que para lograr el
desarrollo social y la mejor calidad de los individuos se requiere ejercer
acciones que estén dirigidas a cambiar y mejorar sustancialmente todas
aquellas condiciones de carácter social, económico, político y educacional,
legislativo y jurídico que impidan a los miembros de la sociedad su desarrollo
integral, derecho humano reconocido; así como la protección física, mental y
social de las personas que se encuentren en un estado de necesidad,
desprotección o desventaja física y mental.
En todos los casos, el objetivo de las acciones será el de que tales medidas
prevalezcan hasta que se logre la incorporación de los mencionados a una
vida plena y productiva:
420

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

El tratamiento de las causas de vulnerabilidad se integra, naturalmente, en las
actividades de desarrollo emprendidas para garantizar un nivel de vida más
elevado, una mayor igualdad de oportunidades y el disfrute de los derechos
fundamentales del hombre.
Es de primordial interés para atender la situación de las personas, grupos y
comunidades en condiciones de vulnerabilidad contar con su participación, a
fin de aportar sus hábitos y costumbres en el contexto social en que se
desenvuelven; además, al reconocerse como sujetos de derechos
reconociendo sus propias capacidades para resolver los problemas, por lo que
será pertinente el sustento que les proporcione la sociedad, así como las
instituciones públicas y privadas.
Es importante conocer el diagnóstico del origen de las situaciones de
vulnerabilidad en la que se encuentran personas, grupos y comunidades, a fin
de desarrollar y mejorar sus propias habilidades para disminuir su
vulnerabilidad. Por ello, las personas que asisten a los diversos grupos
vulnerables deber contribuir a precisar las causas de su vulnerabilidad y
favorecer sus capacidades para afrontarlas.
Se dispone que el cuidado a grupos vulnerables debe ser una primacía en el
Plan Nacional y Estatal de desarrollado diseñados por el Gobierno Federal y
de los Estados; la atención a los diferentes grupos en estado de vulnerabilidad
constituye una prioridad en la política social, ubicado dentro del marco de la
asistencia social que comprende la atención a la población vulnerable.
Entre los propósitos del Estado se encuentra la integración de estos grupos a
la comunidad activa, sensibilizándolos sobre la importancia de su colaboración
con el Estado como integrantes de los mismos grupos vulnerables en la
sociedad.
Para disminuir la condición de vulnerabilidad que lesiona a personas, grupos y
comunidades, se requiere de implementar acciones y programas orientados a
la prevención de la marginalidad social, por lo que se deberá atender de
manera transversal, desde la perspectiva de género, discriminación, derechos
humanos, dignidad humana, empleo, educación, salud, cultura, entre otros,
por lo que es de especial interés la participación del Estado y de la sociedad.
El término de vulnerabilidad da cuenta de la escasez de una persona, grupo y
comunidad para beneficiarse de las oportunidades adecuadas en los
diferentes ámbitos sociales, para mejorar su situación de prosperidad o
impedir un menoscabo; también tiene que ver con las situaciones de
inestabilidad, relacionados con la función de empleabilidad, las instituciones
del Estado, carencia de seguridad social, situaciones de alto riesgo
(catástrofes naturales), que dejan en alerta y debilitan a la sociedad.

421

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

En esta postura, la vulnerabilidad es el resultado del debilitamiento de las
personas, grupos y comunidades en la sociedad, relacionada con la falta de
oportunidades, imposiciones por parte de las instituciones, fuentes de trabajo,
familia desintegrada, inseguridad ciudadana, medio ambiente dañino y
deficiente capacidad para hacer frente a situaciones de alto riesgo y alta
marginación.
En la sociedad, se puede apreciar a los grupos vulnerables a partir de
características personales: edad, sexo, situación familiar, domicilio, empleo,
nivel cultural y de formación, componentes que les impiden incorporarse al
desarrollo y acceder a mejores condiciones de vida, por otra parte, también se
identifican a través de ciertos tejidos sociales en las Entidades; refugiados,
migrantes, desplazados por cuestiones de carácter político o ideológico e
incluso por factores de carácter ambiental como los riesgos geológicos,
hidrológicos y desastres naturales. (Seminario Internacional, INEGI, 2011).
Ahora bien, de lo anterior, se desprende la necesidad de realizar análisis de
las situaciones en la que se encuentran las personas, grupos y comunidades
vulnerables, además insta a las instituciones, sociedad civil, académicos, a
conocer e indagar sobre los grupos sociales vulnerables, desde una
perspectiva integral atendiendo los aspectos socio-económicos, culturales y
ambientales en los que convergen, con el fin de generar acciones que
coadyuven al desarrollo de políticas públicas sectoriales en los distintos
ámbitos y así lograr el pleno desarrollo de las comunidades.
La generación de ideas e indicadores que proporcionen información
sustantiva, además de las diversas formas de medición; cuantitativa y
cualitativa de las personas, grupos y comunidades vulnerables, será el
soporte técnico para determinar las acciones a emprender en los distintos
planos de vulnerabilidad y así diseñar estrategias y acciones de bienestar
para la elaboración de políticas públicas.
Consolidar la educación inclusiva y de calidad sustentada en el derecho de
todas las personas, a través de una educación de calidad que satisfaga las
necesidades básicas de enseñanza - aprendizaje.
Proporcionar atención a los grupos marginados y vulnerables, brindando una
educación integradora y de calidad, procurando el desarrollo de su potencial.
Propiciar como objetivo primordial el disminuir todas las formas de
discriminación y fomentar la integración social.
Crear espacios para la participación social; es decir, fortalecer la educación,
inserción laboral, salud y hábitat, avanzar hacia políticas, planes y programas
transectoriales, que son fundamentales para enfrentar riesgos que subyugan a
los grupos vulnerables.
422

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

1.

2.
3.

Es importante, analizar a fin de acrecentar las políticas sociales para que:
Permitan la concertación del conjunto de actores públicos y privados
relevantes;
Lograr que los organismos especializados cumplan funciones de
articulación y promoción más que de ejecución directa;
Utilizar a las agencias sectoriales y a los gobiernos locales para su puesta
en práctica.

Para proteger a dichos grupos se contempla establecer instrumentos
concretos para cada uno de ellos, así como derechos, medidas de prevención
y políticas sociales específicas.
Es importante señalar que la protección que se brinda de forma especial a los
grupos vulnerables no debe entenderse como práctica de discriminación; por
el contrario, debe atenderse como el ejercicio de sus Derechos Humanos.
Referencias.

1. CODHEM. (2010). Declaración de Copenhague sobre Desarrollo Social.
2010,
de
CODHEM
Sitio
web:
http://www.juridicas.unam.mx/publica/librev/rev/derhum/cont/44/pr/pr31.pd
f

2. Comisión Nacional de Derechos Humanos, Vulnerabilidad. México,
CNDH,
2000
y
Documento
en
línea.
Disponible
www.cndh.org.mx/principal/document/derechos/fr_derech.htm

en:

3. Declaración de Copenhague sobre Desarrollo Social. Documento en
línea.
Disponible
en:
http://www.juridicas.unam.mx/publica/librev/rev/derhum/cont/44/pr/pr31.pd
f

4. Gabriela Pone Sernicharo. (2012). Vulnerabilidad social y riesgo. En
Pobreza y factores de vulnerabilidad social en México (15). México:
Centro de Estudios Sociales y de Opinión Pública.

5. Montserrat Pérez Contreras. (2011). Aproximación a un estudio sobre
vulnerabilidad y violencia familiar. 2011, de Revista Jurídica. Boletín
Mexicano
de
Derecho
Comparado.
Sitio
web:
http://www.juridicas.unam.mx/publica/rev/boletin/cont/113/art/art9.ht

6. Naciones Unidas. (2007). Dignidad y Justicia para todos. México:
Departamento de Información Pública.

7. NU. CEPAL. División de Estadística y Proyecciones Económicas. (2001).
La vulnerabilidad social y sus desafíos: una mirada desde América Latina.
Costa Rica: CEPAL.

423

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

8. Seminario Internacional. Medición de Grupos Sociales Vulnerables.
Documento
en
línea.
Disponible
en:
http://www.inegi.org.mx/eventos/2011/Grupos_Vulnerables/presentacion.a
spx

424

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Intervención de trabajo social con familias de niños con
discapacidad física-motriz e inclusión en el proceso de
rehabilitación.

Mario Cesar Hernández Espinoza
Alba Hortencia González Reyes
Rodrigo Absalón Lara
Mónica Ivonne Cerón Márquez
Resumen
La discapacidad ha tenido, dentro de la dinámica de la sociedad, un avance
matizado por diversas expresiones, con las que se han tratado de definir a las
personas con defectos. Los términos de impedido, incapacitado, disminuido,
inválido o retrasado han constituido, en el discursar histórico, el contenido de
las diferentes formas presentadas por los discapacitados en las relaciones
sociales, dejando de lado algunas de mejor clasificación como: ciego o débil
visual, sordo e hipoacúsico, discapacitado intelectual, físico, autista, entre
otras.
La discapacidad física-motriz es una alteración de la capacidad del
movimiento que afecta, las funciones de desplazamiento, manipulación y/o
respiración, limitando a la persona en su desarrollo personal y social, esto
indica que el rol de la familia es de gran importancia para realizar actividades
cotidianas y en la adquisición de habilidades para la vida de estos niños, por
lo cual es importante sensibilizar a la población para que acudan a la Unidad
Básica de Rehabilitación para hacer uso de los servicios que se ofrecen,
evitando así el deterioro físico o en ocasiones hasta la muerte.
En el área rural de la localidad de Plan de Arroyos, Municipio de Atzalan,
Veracruz, existe un alto índice de personas con discapacidad física-motriz
que se encuentran entre los 5 a los 15 años de edad, lo cual los padres de
familia lo colocan en una condición de vulnerabilidad, por lo que los niños con
discapacidad se encuentran en la exclusión conllevándolos a un estilo de vida
no saludable.
Para este estudio me baso en la metodología investigación acción, que
mediante el proceso de intervención se lograra obtener conocimiento en la
situación que se trabaja. El objetivo principal es identificar los factores que
obstaculizan la exclusión de 120 menores con discapacidad física-motriz de
la localidad de Plan de Arroyos al contexto social y a su proceso de
rehabilitación en la UBR (Unidad Básica de Rehabilitación), que les permita un
estilo de vida saludable, así mismo se sugieren propuesta desde la
perspectiva del Trabajo Social.
425

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Palabras claves:
Rehabilitación.
I.

Trabajo

Social,

Discapacidad,

Familia,

Inclusión,

Introducción

La discapacidad afecta no sólo a la persona, sino también al núcleo familiar y
a la comunidad de la que forma parte; sus dimensiones sociales y
económicas, así como sus consecuencias para la salud pública adquieren otra
magnitud. Las personas con discapacidad no presentan únicamente una
limitación física en sus funciones (que se traduce en un déficit en la
realización de sus actividades), sino también muestran un desajuste
psicológico y una limitación en su desarrollo socioeconómico, educativo y
cultural.
La intervención de Trabajo Social en el espacio de la discapacidad no es solo
adquirir conocimientos, sino comprender el escenario donde se pretende
realizar la investigación, adjuntando una serie de vivencia con la familia que
se vuelven en la experiencia profesional. No obstante, el área de intervención
de familia hacia la inclusión en el proceso de educación en salud en el sistema
rural es importante realizar procesos de investigación para mejora de
resultados.
Mediante la siguiente investigación se busca obtener el apoyo de disciplinas
en la salud como: fisioterapia, nutrición, psicología, enfermería y trabajo
social, con el propósito de lograr propuesta de mejora para la intervención
profesional en el medio rural.
En el presente trabajo se considera analizar sobre la discapacidad y la familia,
conocer referencia de investigación retomando la temática que se está
trabajando, se estudiara antecedentes de la discapacidad, su definición y
tipos que existen, así mismo se lograra conocer los modelos del tratamiento
para la discapacidad permitiendo obtener a profundidad los espacios donde se
interviene para la discapacidad.
Por último, se hace mención a la metodología de intervención que se está
llevando basada en la acción participante, considerando este el último paso
que se mostrara en la investigación por lo que se espera la parte del
diagnóstico.
II.
Marco teorico
2.1 Discapacidad y familia
De acuerdo con la Clasificación Internacional del Funcionamiento, de la
Discapacidad y de la Salud, presentada en 2001, las personas con
discapacidad “son aquellas que tienen una o más deficiencias físicas,
426

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

mentales, intelectuales o sensoriales y que al interactuar con distintos
ambientes del entorno social pueden impedir su participación plena y
efectiva en igualdad de condiciones a las demás”.
El Estado Mundial de la Infancia 2013 realiza un reporte donde comenta que:
Niñas y niños con discapacidad, presentado en la Ciudad de México, indica
que los niños con discapacidad tienen una menor posibilidad de ir a la
escuela, recibir buena atención de salud, y son los más vulnerables a la
violencia, el abuso y la explotación.
Al año 2010, las personas que tienen algún tipo de discapacidad son 5
millones 739 mil 270, lo que representa 5.1% de la población total. En
México hay 5 millones 900,000 personas con discapacidad, de ellos 1 millón
200,000 son niños o adolescentes de hasta 19 años —equivalente al 1.46%
de la población—, según datos del Censo de Población y Vivienda de 2010.
108
En zonas rurales, el 23% de la población tiene alguna discapacidad .
Cuando se habla de discapacidad Física o Motriz (también se utiliza el
termino Discapacidad Motora). Ésta debe entenderse como la dificultad que
presenta una persona en el manejo de su cuerpo y que por sus características
requiere de la implementación de diversas adecuaciones para que pueda
desenvolverse en el entorno y en todas las actividades en el que participa.
(Atuera; 2008, 15)
Cada familia es un sistema abierto en continuo movimiento, cambio y
reestructuración, en busca de una estabilidad y equilibrio entre todos los
miembros que la componen. De este modo, las familias experimentan
cambios cuando nace algún miembro, crece, se desarrolla, muere,... En
muchas ocasiones, ante determinados hechos, se producen desadaptaciones.
Una de ellas surge cuando nace un hijo con necesidades educativas
especiales derivadas de discapacidad. El acontecimiento suele ser impactante
y repercutirá, probablemente, a lo largo de todo el ciclo vital.
El nacimiento de un hijo con discapacidad supone un shock dentro de la
familia. El hecho se percibe como algo inesperado, extraño y raro, que rompe
las expectativas sobre el hijo deseado. Durante toda la etapa anterior al
nacimiento, en la fase del embarazo, lo normal que es los futuros padres
tengan sus fantasías sobre el hijo; imágenes físicas y características del
nuevo ser que se incorporará al núcleo familiar.

108

FUENTE: INEGI. Censo de Población y Vivienda 2010, Cuestionario ampliado. Estados Unidos

Mexicanos/Población con discapacidad.

427

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

A lo largo de los nueve meses (y en ocasiones, antes ya) esas expectativas se
han ido alimentando esperando con ansia el momento del nacimiento. La
pérdida de expectativas y el desencanto ante la evidencia de la discapacidad
(o su posibilidad), en un primer momento va a ser demoledor; es como si el
futuro de la familia se hubiera detenido ante la amenaza. La comunicación del
diagnóstico de la discapacidad, la inesperada noticia, produce un gran
impacto en todo el núcleo familiar; la respuesta y reacción de la familia
cercana a los dos progenitores, abuelos y hermanos va a contribuir a acentuar
o atenuar la vivencia de la amenaza que se cierne sobre su entorno.

La dinámica familiar en el periodo de aceptación o no va a depender de
muchos factores; entre ellos, la características emocionales y personales de
los progenitores, el ambiente familiar, las relaciones de pareja, los apoyos
sociales externos, el orden de nacimiento del recién nacido (si es el
primogénito, si es el menor, hijo único entre hermanos o al contrario, etc.), el
nivel sociocultural y económico, etc.
Ajuriaguerra (1980) sostiene que las familias que tienen un hijo enfermo
reaccionan siguiendo estas pautas de conducta: cuando los lazos familiares
son fuertes, el hecho contribuye a la unión, y el hijo o se incorpora en el seno
de la familia unida o los lazos padre y madre se estrechan excluyendo al niño;
cuando los lazos son débiles tiende a perjudicar al niño. Otro factor que
interviene de manera especial es la clase social. Parece ser que las familias
de clase baja y las del medio rural tienden a aceptar mejor la discapacidad
que las de clase social alta y el medio urbano.
La familia con un hijo con necesidades especiales debe desempeñar las
mismas funciones que las demás, tareas encaminadas a satisfacer las
necesidades colectivas e individuales de los miembros. Se pueden desglosar
en nueve que se especifican así:










función económica;
función de cuidado físico;
función de descanso y recuperación;
función de socialización;
función de autodefinición;
función de afectividad;
función de orientación;
función de educación
función vocacional.

La diferencia está en que cada una de ellas es más difícil de cumplir cuando
se trata de atender al hijo con discapacidad, pues los recursos y apoyos de
todo tipo se hacen más necesarios y, en ocasiones, permanentes y, en la
428

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

mayoría de los casos, las familias no están preparadas para dar respuesta a
las funciones derivadas de las mismas.
Todo grupo familiar, independientemente de la existencia de discapacidad en
uno de sus miembros, debe pasar por distintas etapas en las cuales se
producen incertidumbres y cambios. Estas incertidumbres se agravan más y
se suelen presentar difíciles al tener que tomar distintas decisiones con un hijo
con discapacidad: la edad preescolar, la edad escolar, la adolescencia, la
adultez, la mediana edad y la edad. La duración de estas etapas es variable
al igual que su intensidad. Cada periodo recoge del que le precede, así como
sus experiencias previas. A lo largo de todo el ciclo vital por el que pasan las
familias, las reacciones y los sentimientos que experimentan aquéllas que
tienen un hijo con necesidades educativas especiales van a pasar por
distintas fases, en función de las nuevas responsabilidades que deben asumir
ocasionadas por las propias tareas del desarrollo y su inserción en los
distintos entornos o ambientes sociales.
La situación que vive la familia puede agravarse cuando observan en su hijo
un distanciamiento progresivo de las pautas generales de un desarrollo
normal. En el caso del retraso mental va decreciendo a medida que el chaval
crece, sintiéndose los padres desilusionados y pesimistas.
Sorrentino (1990), Cunningham y Davis (1988) y Davis, Mckay y Eshelman
(1988), proponen algunas pautas para la intervención en familias ante esta
situación. La intervención debe encaminarse a reflexionar sobre la situación
real actual, juntos la familia con todos sus componentes y el o los
profesionales: qué es lo que sucede, qué puede ocurrir, y qué se puede hacer.
Al mismo tiempo se debe trabajar en la línea de mejorar la calidad del entorno
emocional incrementando el nivel de expectativas, a través del apoyo y de una
información adecuada, ya que se observa que algunos padres dan por hecho
que sus hijos no desarrollaran determinadas habilidades por lo que apenas
confían en ellos; una consecuencia de esta percepción es la limitación de las
oportunidades que les ofrecen, aunque sea de manera consciente.

2.2 Antecedentes de la discapacidad
1950-1960
La medicina de rehabilitación registró un gran impulso durante la década de
los años 50, a partir de la necesidad de atender a niños y niñas afectados por
las epidemias de poliomielitis; El Hospital Infantil de México inicia la formación
de terapistas físicos y médicos en 1951, y un año después se funda el Centro
de Rehabilitación número 5, que se transforma en el Centro de Rehabilitación
del Sistema Músculo Esquelético. En 1976, éste mismo se transforma en el
429

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Instituto Nacional de Medicina de Rehabilitación; La SSA crea en 1950 el
Centro Nacional de Rehabilitación "Francisco de P. Miranda", dedicado a la
atención de pacientes con poliomielitis en etapas de convalecencia o
afectaciones crónicas. Se transforma en el Hospital de Ortopedia y
Rehabilitación para Niños y Ancianos Teodoro Gildred, y en el mismo año,
cambia su nombre a Instituto Nacional de Ortopedia, dedicado a la atención
de afecciones del sistema neuro-músculo-esquelético.
1960-1970
Esta década se caracteriza por la creación del Instituto de Seguridad y
Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado, lo que impulsa la
seguridad social en el país. En 1961 se crea el Instituto Nacional para la
Protección a la Infancia (INPI) y en 1968 se constituye la Institución Mexicana
de Asistencia a la Niñez (IMAN), que posteriormente se transformó en el
Instituto Mexicano para la Infancia y la Familia, así como a la Institución
Mexicana de Asistencia a la Niñez.
1970-1980
La creación del Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia
(DIF) en 1977 constituye el primer esfuerzo nacional para la atención de
personas con discapacidad. Su objetivo es brindar asistencia social, en
beneficio de la población marginada, entre las que se cuentan las personas
con discapacidad o las personas en desventaja social. En esta década surgen
organizaciones sociales formadas por padres de familia y profesionales de la
rehabilitación.
1980-1990
El Plan Nacional de Desarrollo 1983-1988 incorpora el compromiso de realizar
acciones encaminadas a impulsar la protección social a las personas menores
de 18 años, a las personas con discapacidad y a la familia en general, lo que
da origen en 1987 al Programa de Rehabilitación, con servicios de atención al
sistema neuro-músculo-esquelético, a la comunicación humana, la ceguera o
debilidad visual, así como a trastornos que afecten la salud mental.
Oficialmente es el inicio de las políticas públicas de tipo asistencial para las
personas con discapacidad.(35) El Sistema DIF desarrolla el Programa de
Asistencia a Minusválidos de 1988 a 1994, que en la actualidad se denomina
Programa Nacional de Atención a las Personas con Discapacidad, el cual
proporciona servicios de rehabilitación no hospitalaria a personas con
discapacidad que son sujetos de asistencia social, con el propósito de facilitar
su integración a la familia y a la sociedad.
1990-2000
430

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

La década de los 90, se significa porque el Gobierno Mexicano reconoce la
lucha social y los derechos de las personas con discapacidad. En 1991 se
constituye el Consejo Nacional Ciudadano de Personas con Discapacidad,
A.C., que promovió la unidad de decenas de organizaciones sociales en el
país y se constituyeron Consejos Estatales similares en las 32 entidades
federativas. A partir de las propuestas del Consejo Nacional Ciudadano, se
incorporó en el Plan Nacional de Desarrollo 1994-2000, el objetivo de
promover una Política de Estado para la población con discapacidad, siendo
base para elaborar en 1995, el "Programa Nacional para el Bienestar e
Incorporación al Desarrollo de las Personas con Discapacidad (CONVIVE)",
coordinado por el Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia.
El Programa se elaboró considerando las Normas Uniformes y estableció
lineamientos institucionales para generar políticas públicas transversales, con
el propósito de producir una mayor atención de la población y transformar el
modelo médico asistencial, en un modelo de desarrollo social.
2000-2006
El Gobierno de la República, crea la Oficina de Representación para la
Promoción e Integración Social para Personas con Discapacidad (ORPIS) y
fomenta la organización del órgano honorifico Consejo Nacional Consultivo
para la Integración de las Personas con Discapacidad, como responsables de
la política en la materia; Se orienta la política de atención, organizando
acciones con los sectores de la administración pública; El Congreso de la
Unión promueve y decreta la primera Ley General de las Personas con
Discapacidad, la cual se pública el 5 de junio de 2005 con el propósito de
orientar la política de estado y establecer programas y acciones.
2006-2012
Con base en la Ley General de las Personas con Discapacidad de 2005, se
instala en el Sector Salud el "Secretariado Técnico del Consejo Nacional para
las Personas con Discapacidad" en 2007, a fin de implementar las
disposiciones de la citada Ley.
El Secretariado Técnico elabora el "Programa Nacional para el Desarrollo de
las Personas con Discapacidad 2009-2012", que atiende las recomendaciones
de la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, se
reconocen los avances obtenidos en el país en esta materia y se reorientan
las estrategias para transitar del modelo asistencialista hacia un modelo social
centrado en el ejercicio pleno de los derechos de las personas con
discapacidad.
El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), instala en 2011 el
Comité Técnico Especializado en Información sobre Discapacidad, que tiene
431

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

entre sus objetivos: integrar el Sistema de Información sobre Discapacidad
(SIDIS) y asegurar su vinculación con el Sistema Nacional de Información
Estadística y Geográfica.
La ratificación de la Convención y su Protocolo Facultativo en diciembre de
2007, dieron paso al proceso de armonización de la legislación nacional, y el
30 de mayo de 2011, se publica la nueva Ley General para la Inclusión de las
Personas con Discapacidad.
La Ley vigente establece la creación del organismo público descentralizado
denominado "Consejo Nacional para el Desarrollo y la Inclusión de las
Personas con Discapacidad" (CONADIS), sectorizado a la Secretaría de
Salud, con personalidad jurídica y patrimonio propio, y con autonomía técnica
y de gestión para formular políticas, acciones, estrategias y programas,
encargado de promover, fomentar y evaluar la participación del sector público
y privado en las acciones, estrategias, políticas públicas y programas
derivados de la Ley y demás ordenamientos, siendo instalado oficialmente el
31 de mayo de 2011.
2013
El Gobierno de la República promueve la reforma de la Ley Orgánica de la
Administración Pública Federal y en enero de 2013 se publica el decreto
mediante el que la Secretaría de Desarrollo Social es facultada como
responsable de la política de estado para las personas con discapacidad, y se
sectoriza el Consejo Nacional para el Desarrollo y la Inclusión de las Personas
con Discapacidad al sector de Desarrollo Social.

2.3 Definiciones de la discapacidad

Definiciones según la Norma Oficial Mexicana NOM-173-SSA1-1998, para la
atención integral de personas con discapacidad:
Discapacidad: La ausencia, restricción o pérdida de la habilidad, para
desarrollar una actividad en la forma o dentro del margen, considerado como
normal para un ser humano.
Rehabilitación: Conjunto de medidas encaminadas a mejorar la capacidad de
una persona para realizar por sí misma, actividades necesarias para su
desempeño físico, mental, social, ocupacional y económico, por medio de
órtesis, prótesis, ayudas funcionales, cirugía reconstructiva o cualquier otro
procedimiento que le permita integrarse a la sociedad.
432

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Así mismo la Ley General de Salud (reformada en junio de 2005), no utiliza el
término de personas con discapacidad, solamente se hace referencia a la
invalidez, definiéndola como: la limitación en la capacidad de una persona
para realizar por sí misma actividades necesarias para su desempeño físico,
mental, social, ocupacional y económico como consecuencia de una
insuficiencia somática, psicológica o social. A través de los años,
México no ha logrado separarse del modelo médico cuando habla de la
discapacidad, y por ello se usan paliativos como el llamar “personas con
capacidades diferentes” buscando minimizar la condición. Esto llevó a hacer
un cambio constitucional erróneo al no incluir el termino adecuadamente en el
artículo 1. En nuestra Constitución Política Nacional se nombra a las personas
con discapacidad como “personas con capacidades diferentes”, quienes
cuentan con todas las garantías que las demás personas; asimismo, se
prohíbe la discriminación hacia ellas. Las políticas y gran parte de la
legislación Nacional sí hacen referencia a el reconocimiento de la validez tanto
de la perspectiva médica como de la social, ha dado origen a la realización de
diversos esfuerzos que tienen como objeto integrar ambas visiones bajo un
enfoque biopsicosocial.
El esfuerzo más ampliamente difundido hasta el año 2000 y que sirvió de
marco para el levantamiento del XII Censo General de Población y Vivienda
2000, fue el desarrollado por la OMS a través de la Clasificación Internacional
de Deficiencias, Discapacidades y Minusvalías (CIDDM)2. Esta clasificación
fue publicada en 1980 e intentó facilitar la adopción de criterios comunes de
trabajo y progresivamente simplificar la proliferación de denominaciones,
contribuyendo también a mejorar la comunicación entre profesionales de
diferentes disciplinas (Verdugo, 1998). Entre sus aportaciones más
importantes, se encuentra el planteamiento de una aproximación conceptual
nueva que incorpora tres niveles diferentes: deficiencia, discapacidad y
minusvalía.
Deficiencia: hace referencia a las anormalidades de la estructura corporal, de
la apariencia y de la función de un órgano o sistema, cualquiera que sea su
causa; las deficiencias representan trastornos en el nivel del órgano
(dimensión orgánica o corporal). Dentro de la experiencia de la salud, la
CIDDM la ha definido como toda pérdida o anormalidad de una estructura o
función psicológica, fisiológica o anatómica. Las deficiencias presentan
trastornos a nivel del órgano, se identifican por ejemplo, en términos de
pérdida de miembros o de sentidos, disfunciones o limitación de funciones;
algunos ejemplos de deficiencia son ceguera, sordera, mudez, amputación de
un miembro y retraso mental.
Discapacidad: refleja las consecuencias de la deficiencia a partir del
rendimiento funcional
433

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Conocida por sus siglas en inglés como ICIDH (International Clasification of
Impairments, Disabilities and Handicaps). y de la actividad del individuo; las
discapacidades representan, por tanto, trastornos en el nivel de la persona
(dimensión individual). Dentro de la experiencia de la salud una discapacidad
es toda restricción o ausencia (debida a una deficiencia) de la capacidad para
realizar una actividad en la forma o dentro del margen que se considera
normal para un ser humano. Las discapacidades reflejan trastornos a nivel de
la persona tales como dificultades de visión, del habla, de la audición, y de
deambulación, entre muchos otros. La discapacidad se define también como
la exteriorización funcional de las deficiencias o limitaciones físicas o mentales
que al relacionarse con el contexto social producen minusvalías; estas últimas
expresan el desfase entre las capacidades y potencialidades de la persona
con discapacidad y las demandas del medio.
Minusvalía: hace referencia a las desventajas que experimenta el individuo
como consecuencia de las deficiencias y discapacidades; así pues, las
minusvalías reflejan dificultades en la interacción y adaptación del individuo al
entorno (dimensión social). Dentro de la experiencia de la salud, una
minusvalía es una situación desventajosa para un individuo determinado,
como consecuencia de una deficiencia o discapacidad, que limita o impide el
desempeño de un rol que es normal en su caso (en función de su edad, sexo,
factores sociales y culturales). Las minusvalías establecen las desventajas
que experimenta el individuo como consecuencia de las deficiencias y
discapacidades; en este sentido, las minusvalías reflejan una interacción y
adaptación del individuo al entorno (INEGI, et al., 2001).

2.4 Tipos de discapacidad
Teniendo en cuenta la definición de Discapacidad y los considerandos legales,
la Ley 10.592 menciona cinco formas de discapacidad que se deben tener en
cuenta al momento de realizar el relevamiento. Dichas formas son:
Discapacidad motora: Se considera discapacidad motora a un término
global que hace referencia a las deficiencias en las funciones y estructuras
corporales de los sistemas osteoarticular y neuro-musculotendinoso
(asociadas o no a otras funciones y/o estructuras corporales deficientes), y las
limitaciones que presente el individuo al realizar una tarea o acción en un
contexto/entorno
normalizado,
tomado
como
parámetro
su
capacidad/habilidad real, sin que sea aumentada por la tecnología o
dispositivos de ayuda o terceras personas. Para poder realizar la certificación
de discapacidad, se tendrá en cuenta la condición de salud de la persona.
Esta condición de salud será la puerta de entrada para la evaluación del perfil
de funcionamiento de la misma. Una vez realizada dicha evaluación se
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determinara si existe discapacidad o no. Todas aquellas personas que deseen
acreditar discapacidad motora serán evaluadas al menos luego de tres meses
de transcurrido el evento que ocasiono dicha condición de salud, con
excepción del retraso madurativo. Aquellas personas que se encuentren en
periodos agudos, de brotes y reagudizaciones no podrán ser evaluadas, en
dicho momento, para la certificación de la discapacidad.
Discapacidad sensorial auditiva: Se considera discapacidad auditiva a un
término global que hace referencia a las deficiencias en las funciones y
estructuras corporales del sistema auditivo (asociado o no a otras funciones
y/o estructuras corporales deficientes), y las limitaciones que presente el
individuo al realizar una tarea o acción en un contexto/entorno normalizado,
tomado como parámetro su capacidad / habilidad real, sin que sea aumentada
por la tecnología o dispositivos de ayuda o terceras personas.
Discapacidad sensorial visual: Se considera discapacidad visual a un
término global que hace referencia a las deficiencias1 en las funciones
visuales y estructuras corporales del ojo y/o sistema nervioso (asociado o no a
otras funciones y/o estructuras corporales deficientes), y las limitaciones2 que
presente el individuo al realizar una tarea o acción en un contexto/entorno
normalizado, tomado como parámetro su capacidad / habilidad real y las
restricciones en su desempeño, considerando los dispositivos de ayudas
ópticas adaptaciones personales y/o modificaciones del entorno.
Discapacidad visceral: Se considera discapacidad visceral a un termino
global que hace referencia a las deficiencias1 en las funciones y estructuras
corporales de los sistemas cardiovascular, hematológico, inmunológico,
respiratorio, digestivo, metabólico, endocrino y genitourinarias (asociadas o no
a otras funciones y/o estructuras corporales deficientes), y las limitaciones que
presente el individuo al realizar una tarea o acción en un contexto/entorno
normalizado, tomado como parámetro su capacidad/habilidad real. Para una
mejor comprensión, se divide la siguiente normativa de Discapacidad Visceral
según condición de salud de origen Cardíaco, Respiratorio, Renal - Urológico,
Digestivo y Hepático. Discapacidad mental: Se define a la Discapacidad
Mental como un término global que hace referencia a las deficiencias en las
funciones mentales y estructuras del sistema nervioso (asociadas o no a otras
funciones y/o estructuras corporales deficientes), y en las limitaciones que
presente el individuo al realizar una tarea o acción en un contexto/entorno
normalizado, tomando como parámetro su capacidad habilidad real, sin que
sea aumentada por la tecnología o dispositivos de ayuda o de terceras
personas.
El proceso de certificación tendrá en cuenta la condición de salud de la
persona, siendo esta la puerta de entrada para la evaluación del perfil de
funcionamiento. Una vez realizada dicha evaluación, la junta evaluadora,
determinará si existe o no discapacidad. Así mismo, se considera que una
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discapacidad puede ser: • Total: cuando el individuo ha perdido más del 66 %
de sus capacidades. • Parcial: cuando no alcanza dicho porcentaje. •
Permanente: cuando no hay recuperación ad integrum de la capacidad
afectada • Transitoria: cuando la capacidad afectada puede ser recuperada a
través de los diferentes medios terapéuticos.
2.5 El tratamiento social de la discapacidad
Desde tiempos antiguos hasta la actualidad han existido, y persisten aún,
grandes contradicciones en el tratamiento social otorgado a las personas con
discapacidad. Estas contradicciones constituyen una muestra de la tensión
entre las diferentes visiones de las que es, y ha sido, objeto la discapacidad.
En esencia, pueden distinguirse tres concepciones o “modelos” de tratamiento
social, que a lo largo del tiempo se han dado a las personas con discapacidad,
y que en la actualidad coexisten en mayor o menor medida.
1. El modelo de prescindencia
Un primer modelo, denominado de prescindencia, considera, o consideraba,
que la discapacidad tenía su origen en causas religiosas, y que las personas
con discapacidad eran una carga para la sociedad, sin nada que aportar a la
comunidad. Este modelo contiene dos submodelos que, si bien coinciden en
lo que respecta al origen de la discapacidad, no lo hacen en lo tocante a la
respuesta social hacia la misma. Estos dos submodelos son el submodelo
eugenésico y el submodelo de marginación.
El submodelo eugenésico podría ser situado en la antigüedad clásica. Tanto la
sociedad griega como la romana, basándose fundamentalmente en motivos
religiosos, aunque también políticos, consideraban inconveniente el desarrollo
y crecimiento de niños y niñas con discapacidad. La explicación respecto de
las causas de la discapacidad era religiosa: el nacimiento de un niño o niña
con discapacidad era el resultado de un pecado cometido por los padres en el
caso de Grecia, o una advertencia de que la alianza con los dioses se
encontraba rota en el caso de Roma. Ello, unido a la idea de que la vida de
una persona con discapacidad no merecía la pena ser vivida, más la
consideración acerca de su condición de carga (para los padres y para la
sociedad), llevaba a prescindir de estas personas mediante prácticas
eugenésicas, como el infanticidio en el caso de los niños y niñas.
El submodelo de marginación tiene características definitorias que son una
constante histórica; un ejemplo puede encontrarse en el tratamiento dado a
las personas con discapacidad durante la Edad Media, en donde se las incluía
dentro del grupo de los pobres y los marginados.
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La característica principal de este submodelo es la exclusión, ya sea como
consecuencia de subestimar a las personas con discapacidad y considerarlas
objeto de compasión, o como consecuencia del temor y el rechazo por
considerarlas objeto de maleficios y advertencia de un peligro inminente. Es
decir, ya sea por menosprecio, ya sea por miedo, la exclusión es la respuesta
social hacia la discapacidad.
Si bien las explicaciones religiosas medievales eran diferentes de las
alegadas por los antiguos, incluso dentro del cristianismo se presentaban de
manera variable (el poder de Dios, la consecuencia del pecado original, la
obra del diablo).
Los encargados de diagnosticar si un comportamiento fuera de la norma era
fruto de un proceso natural o de uno diabólico eran el médico y el sacerdote,
aunque el peritaje médico solía estar supeditado a la opinión teológica.
A diferencia del submodelo eugenésico, ya no se comete infanticidio, aunque
gran parte de los niños y niñas con discapacidad mueren como consecuencia
de omisiones básicas. En cuanto a los que sobreviven o a los mayores, la
apelación a la caridad, el ejercicio de la mendicidad y ser objeto de burla y
diversión eran los medios de subsistencia obligados.
2. El modelo rehabilitador
El segundo modelo es el denominado modelo rehabilitador (o modelo médico).
Sus características fundamentales son dos: en primer lugar, las causas que se
alegan para justificar la discapacidad, a diferencia del modelo de
prescindencia, ya no son religiosas, sino que pasan a ser medico-científicas.
En este modelo, y tratándose del campo de la medicina, ya no se habla de
Dios o del diablo, sino que se alude a la discapacidad en términos de
“enfermedad” o como “ausencia de salud”. En segundo lugar, se considera
que las personas con discapacidad pueden tener algo que aportar a la
comunidad, pero sólo en la medida en que sean rehabilitadas o normalizadas,
y logren asimilarse a las demás personas (válidas y capaces) en la mayor
medida posible. Con lo cual, entran en un “proceso de normalización” a fin de
poder obtener por parte de la sociedad un valor como personas y como
ciudadanas y ciudadanos.
Puesto que la atención se centra en la discapacidad (en aquello que la
persona no es capaz de realizar), se produce la subestimación hacia las
aptitudes de las personas con discapacidad, y así el tratamiento social
otorgado se basa en una actitud paternalista y caritativa, enfocada hacia las
deficiencias de tales personas que, se considera, tienen menos valor que el
resto.
437

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Desde este modelo, las personas con discapacidad se convierten en “objetos
médicos”, y por ello, “sus realidades” son contempladas y explicadas desde un
prisma exclusivamente medicalizado (y medicalizante). De ahí que el hecho
de crear espacios “sobreprotegidos” para estas personas, tales como las
instituciones de todo tipo, se viera como “lo normal, para estas personas
especiales”. Este modelo, en definitiva, busca la “normalización” de la
persona, hacia lo estándar y normativo, siempre, si se puede. Curiosamente,
la educación especial se concibe como una de las mejores herramientas
normativas del camino hacia la realización.
3. El modelo social
Finalmente, existe un tercer modelo, denominado modelo social, nacido
básicamente a partir del rechazo de las características expuestas en los dos
anteriores. Los presupuestos fundamentales de este modelo son dos: en
primer lugar, se alega que las causas que originan la discapacidad no son
religiosas ni científicas, sino sociales [6] .
Según los defensores de este modelo, no son las limitaciones individuales de
las personas con discapacidad la causa del problema, sino las limitaciones de
la sociedad para prestar los servicios apropiados y para garantizar que las
necesidades de esas personas sean tenidas en cuenta dentro de la
organización social. Esto no supone negar el aspecto individual de la
discapacidad, sino enmarcarlo dentro del contexto social.
En segundo lugar, se considera que las personas con discapacidad pueden
contribuir a la sociedad en la misma medida que el resto de las personas sin
discapacidad. De este modo, partiendo de la premisa fundamental de que
toda vida humana es igualmente digna, desde el modelo social se sostiene
que lo que puedan aportar a la sociedad las personas con discapacidad se
encuentra íntimamente relacionado con la inclusión y la aceptación plena de
su diferencia.
Estos presupuestos tienen importantes consecuencias, entre las que destacan
sus repercusiones en las políticas sociales a ser adoptadas sobre las
cuestiones que involucran a la discapacidad. Así, si se considera que las
causas que la originan son sociales, las soluciones no deben dirigirse
individualmente a las personas que se encuentran en dicha situación, sino
hacia la sociedad. Si el modelo rehabilitador se centra en la normalización de
las personas con discapacidad, el modelo social aboga por la normalización
de la sociedad, de manera que ésta llegue a estar pensada y diseñada para
atender las necesidades de todos.
El denominado “movimiento de vida independiente”, que puede considerarse
como el antecedente inmediato del modelo social, se opone al dominio
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profesional y a la provisión burocrática de los servicios sociales, derivada del
modelo rehabilitador, mientras demanda oportunidades para que las personas
con discapacidad desarrollen sus propios servicios en el mercado.
Desde el modelo de vida independiente se aboga por servicios de
rehabilitación autogestionados sobre la base de sus propios objetivos,
métodos de reparto y dirección propia de programas. La capacidad de
elección y de control del interesado son acentuados, fijando la dirección
relativa a la orientación y al cuidado personal en las propias personas con
discapacidad, en contraste con los métodos tradicionales dominantes.
En el marco de la dimensión normativa y ética actual, puede afirmarse que de
los tres modelos expuestos (el de prescindencia, el rehabilitador y el social),
los paradigmas conceptuales para abordar el fenómeno de la discapacidad
implican una dialéctica integrada por los dos últimos, por ser los que mayor
implantación tienen hoy en día en el mundo occidental, si bien el modelo de
prescindencia llega a impregnar también parte del pensamiento actual.
El modelo social se aparta del tratamiento de la discapacidad en función de
criterios médicos, típica del modelo rehabilitador. Aún así, no se trata de
ocultar una realidad médica que es innegable en muchos casos de personas
con discapacidad, sino de reducir al ámbito médico lo estrictamente sanitario y
no mezclarlo con la problemática social derivada de la discapacidad. No son
los médicos ni el modelo rehabilitador los que deben dictar la manera de vivir
de una persona con discapacidad, sino ella misma la que de manera
autónoma debe poder elegir libremente la forma en la que desea vivir.
Pero para ello es necesario separar los ámbitos social y sanitario en la
discapacidad. La medicina y la ciencia deben seguir su curso y aportar las
soluciones pertinentes en el ámbito médico. Y, por otro lado, la sociedad debe
promover en todos sus ámbitos la igualdad de oportunidades en la
participación social de todos sus ciudadanos, para evitar así la discriminación
y la desventaja tradicional soportada por las personas con discapacidad
permanentemente.
Este enfoque centra su atención en el hecho de que “la discapacidad” es un
fenómeno social; esto es, es una construcción social de la realidad de
determinadas personas que se encuentran en estas circunstancias vitales. Por
tanto, si se solucionan los temas de accesibilidad y de diseño para todas y
todos, la discapacidad “desaparecerá” en gran parte [9] .
4. El modelo de la diversidad
En estos momentos, en España, los autores Agustina Palacios y Javier
Romañach (2006), plantean la necesidad de que surja un nuevo paradigma o
439

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

modelo de la discapacidad, en tanto en cuanto consideran que es fundamental
para aceptar definitivamente el hecho de la diversidad humana (incluida, la
discapacidad, o “diversidad funcional” [10] , como defienden dichos/as autora
y autor), superar la dicotomía conceptual: “capacidades” / “discapacidades”.
Este nuevo planteamiento va mucho más allá de lo que se refiere “pensar la
discapacidad”. En el Movimiento de Vida Independiente y, fundamentalmente,
en el modelo social, se observa que las personas con grandes discapacidades
o diversidades funcionales intelectuales y/o mentales, cuando no tienen
capacidad para autogobernarse (es decir, carecen de autonomía moral para
ejercer su autodeterminación), tienen muy poco que decir dentro del
entramado teórico de dichas visiones. Recordemos que en el modelo social,
una persona puede desarrollar sus potencialidades o capacidades, siempre y
cuando la sociedad ponga los medios humanos, tecnológicos y de
accesibilidad necesarios para situarla en igualdad de condiciones.
Sin embargo, Palacios y Romañach, plantean que desde el nuevo “modelo de
la diversidad”, todas las personas tienen un mismo valor moral,
independientemente de sus “capacidades, o dis-capacidades”, y, por tanto,
tienen que tener garantizados los mismos Derechos Humanos.
Así, y de nuevo, se establece otro “giro epistemológico” igual de profundo que
el anterior en “la comprensión de la discapacidad o diversidad funcional”.
Aquí, “el hecho de la discapacidad” se convierte en una cuestión de carácter
ético y filosófico, y adquiere un status moral (hasta la fecha inalcanzable), a
través del cual, toda persona con grave discapacidad y, aunque no pueda
“cuidar de sí misma”, adquiere la misma condición de humanidad y dignidad;
y, por tanto, toda discriminación que sufra será entendida explícitamente como
una violación de los derechos humanos de las personas con discapacidad.
III.

Metodología de la intervención

La realidad sociocultural y económica es dinámica y plantea la necesidad
permanente de revisar el conjunto de decisiones que acompañan el orden de
cualquier intervención educativa, obligando a reconsiderar la finalidad, es
decir ¿Hacia dónde va dirigida? Y la operativa ¿Cómo se conseguirá?, por lo
que para dar sustento y soporte al desarrollo de la presente investigación, se
hace necesario puntualizar en cuanto a la metodología de investigación
empleada durante el proceso de intervención.
La metodología consiste en la manera de llevar a cabo la investigación o
modo de enfocar los problemas y buscar las respuestas. En este sentido esta
sistematización se interesa más por el proceso que por los resultados. Ahora,
los criterios para seleccionar una metodología para un proceso investigativo,
básicamente tienen que ver con la naturaleza del problema que se va a
investigar y los propósitos a alcanzar por parte del investigador.
440

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Por ello, el desarrollo de la presente, se preocupa por la comprensión de los
fenómenos sociales, desde la perspectiva de los actores, implicados en un
movimiento constante entre las partes y el todo. (Eisner, 1981) Y retomando lo
que dijo Mario Tamayo Tamayo, citando a Pardinas: “La investigación tiene
como objeto resolver un problema destinado exclusivamente al proceso o la
búsqueda de conocimiento”.
Cabe mencionar que la mayoría de las investigaciones, a pesar de que se
ubiquen dentro de un enfoque particular, no pueden evitar —en mayor o
menor medida— tocar temas que se relacionan con distintos campos o
disciplinas. Por ello, cuando se comenta el enfoque seleccionado se habla de
“enfoque principal o fundamental” y no de “enfoque único”. (Sampieri, 1991).
La elección de una u otra perspectiva tiene importantes implicaciones en el
desarrollo del estudio realizado. También es común que se efectúen
investigaciones interdisciplinarias que abordan un tema utilizando varios
enfoques. Por tal motivo y para efectos de la presente investigación se retoma
los enfoques cualitativo y cuantitativo.
3.2

La investigación acción participante como metodología.

La noción de intervención educativa ha cobrado mayor presencia en los
discursos que circulan en el ámbito educativo en México y se refiere a la
práctica de diversas acciones que permean la diferencia a través de
significados manifiestos y latentes en acciones educativas que podrían
denominarse menores al estar fuera de los programas educativos normados o
regulados por las instituciones educativas en México. (Negrete, 2010)
Ello permite pensar a lo educativo como algo cargado de una diversidad de
opciones y posibilidades diferentes a los modos de abordar la tarea educativa
como se hace comúnmente, que van desde la composición de los contenidos
educativos cuyos temas responden a demandas específicas de procesos de
enseñanza y aprendizaje; formación de hábitos y conocimientos o promover la
conciencia, en los factores de mayor atención. Siendo variadas las formas de
involucrar a los sujetos para encarar necesidades y problemas específicos de
distinto orden en áreas como la salud, sexualidad, medio ambiente, inclusión
social, necesidades educativas especiales, calidad de vida, entre otros. Y en
cuya metodología los temas o problemas atendidos desde intervenciones
educativas; modelos o estructuras para el diseño o evaluaciones de
intervenciones de mejora a través de
narraciones experiencias de
intervención y servicios profesionales de intervención educativa.
Las distinciones anteriores permitieron advertir determinadas circunstancias
que expresaban un giro en la mirada sobre el quehacer educativo a partir de
las experiencias prácticas a nivel institucional y que han perjudicado la
atención de las zonas escolares con las cuales se trabajan. De esta manera,
se observaron sentidos y requerimientos de cambio que dislocan e incorporar
lo educativo con lo práctico y el papel gestor en que se enmarca la educación
actualmente.
441

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Para dicha fase Investigación Acción Participante se considera los siguientes
puntos:
1.
Realizar el diagnóstico. Para esto mismo en este mes que
corresponde al mes de julio se terminó con la aplicación de instrumento y se
está realizando la interpretación de resultados para obtener el diagnostico.
2.
Priorizar las necesidades. En el momento de obtener el diagnostico
tendremos a considerar las situaciones detectadas, áreas de oportunidad,
fuentes de recolección de datos y temáticas a desarrollar, indicadores a
evaluación que comprende factor familia, instituciones que brindan servicio a
la discapacidad, así como infraestructura y equipamiento a evaluar en
desarrollo a la atención que se brinda a las personas con capacidades
diferentes.
3.
Buscar alternativas de solución. En este apartado me permita realizar
con equipo multidisciplinario propuestas de mejora para lograr la inclusión y se
tenga en cuanta un espacio a beneficio de la rehabilitación.
4.
Establecer aspectos de orientación y planificación. La elaboración y
diseño del proyecto facilita la determinación de las acciones, actividades y
estrategias que van a favorecer el dar respuesta de manera eficaz y eficiente
a la necesidad o necesidades encontradas en los padres de familia, menores
con discapacidad y pernal profesional en el espacio de trabajo.
5.
Establecer momentos de evaluación y retroalimentación. Se está
organizando la información mediante los datos de interpretación y la
sistematización tanto del aplicador como por parte de las autoridades de DIF
de Atzalan Veracruz, director de la unidad básica de rehabilitación y trabajo
social mediante la sistematización de los productos obtenidos en cada
actividad y sesión de trabajo y éstos últimos con sus docentes asesorados en
los centros de trabajo.
El registro, la valoración en las participaciones y el análisis sobre los
trabajos o productos entregados y del avance que se lleva, permite emitir un
juicio sobre lo trabajado hasta este momento.
Por último, esta fase es un proceso continuo y permanente en el
desarrollo de las diferentes actividades realizadas ya que por el tiempo
otorgado para la puesta en práctica de proyecto no es suficiente para abordar
todas las actividades propuestas y darlas por concluidas; ya que la ventaja de
la IAP (Investigación Acción Participante) es que no se da por terminada ya
que va trabajando con los requerimientos. Con toda la información recabada
hasta el momento ya se puede llegar a una conclusión en la que serán
considerados aspectos como los avances, limitaciones, retos y perspectivas
del trabajo.
442

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

IV.

Métodos, técnicas e instrumentos de la investigación.

En la aplicación de una propuesta de intervención, se tiene como
propósito central obtener la información necesaria para valorar el proceso
de gestión de menores con discapacidad a la inclusión a las políticas
públicas y reconocer los avances y dificultades de la realidad sobre la
cual se pretende actuar.
En un primer momento se hace necesario recoger datos primarios
que permitan conocer el contexto y a los sujetos con los cuales se trabajará
en la investigación y para ello es muy útil emplear el diario de campo, la
entrevista, la encuesta, las listas de cotejo, rúbricas, cuestionarios,
historias de vida, la observación, etc. , instrumentos cuya utilidad beneficia
al investigador para vencer las circunstancias escolares, institucionales o
contextuales. Es necesario considerar los espacios disponibles, las
técnicas a utilizar para ir trabajando con base en los objetivos planteados
en la investigación, centrando la atención en el tipo de datos que se desea
obtener así como las técnicas que se van a utilizar.
La investigación científica es esencialmente rigurosa y requiere ser
cuidadosamente realizada. Como esta investigación es “sistemática y
controlada” implica que haya una disciplina constante para hacer
investigación científica que no puede permitir dejar los hechos a la
casualidad. Siendo
“Empírica” significa que se basa en fenómenos
observables de la realidad. Y “crítica” que se juzga constantemente de
manera objetiva y se eliminan las preferencias personales y los juicios de
valor.
La investigación puede cumplir dos propósitos fundamentales: a)
producir conocimiento y teorías (investigación básica) y b) resolver problemas
prácticos (investigación aplicada). Es decir, llevar a cabo investigación
científica es hacer investigación en forma cuidadosa y precavida; siendo los
instrumentos de investigación de tipo cualitativo y cuantitativo los que darán
veracidad, soporte y formalidad a la investigación.
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444

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603

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Predicción del Índice de Masa Corporal del Hijo por
Variables Maternas.
139

José Moral de la Rubia
140
Rosario Edith Ortiz Félix
Yolanda Flores Peña
Resumen
Existe gran interés en estudiar las causas del sobrepeso y obesidad infantiles
por su aumento en las últimas décadas. Aunque existen múltiples
investigaciones, la combinación del efecto de la imagen materna de la silueta
del hijo y las estrategias maternas de crianza sobre el índice de masa corporal
(IMC) del hijo no está estudiada. La presente investigación que tiene como
objetivo predecir el IMC del hijo en función de variables maternas de imagen
de la silueta del hijo, estrategias de crianza, IMC y características
sociodemográficas. Se empleó un muestreo probabilístico de las madres y
alumnos de 4 escuelas nuevoleonesas (2 de nivel pre-escolar y 2 de primaria).
Se aplicó una cédula de datos sociodemográficos, la escala de estrategias
parentales de alimentación y actividad y la escala de dibujos esquemáticos a
537 madres. Se les midió altura y peso a madres e hijos para calcular sus
índices de masa corporal. Los datos se analizaron por correlaciones y análisis
de senderos. Se especificó un modelo estructural en el cual el IMC del hijo fue
predicho por el IMC de la madre, las estrategias parentales de control y
disciplina y la ocupación materna (ser ama de casa). En este modelo la
estrategia de control se especificó correlacionada con la estrategia de
disciplina y ser ama de casa. El modelo, estimado por Máxima Verosimilitud,
2
tuvo un buen ajuste a los datos (χ [15, N = 537] = 16.678, p = .338, NFI =
.977, CFI = .998 y RMSEA = .031). Se concluye que el modelo refleja que las
amas de casa desde las estrategias de control tienen un efecto positivo en el
IMC de sus hijos en contraposición a las mujeres que trabajan largas jornadas
fuera del hogar. De las correlacionales entre las variables exógenas del
modelo, se tiene que el efecto incrementador sobre el IMC del hijo se acentúa
sobre todo en madres laboralmente activas, con más ingreso y sin parejas,
que es un sector poblacional poco considerado en las intervenciones en
sobrepeso y obesidad infantiles.
Palabras clave: IMC, imagen corporal, crianza, madre, hijo.

139

Facultad de Psicología, Universidad Autónoma de Nuevo León. Dr. Carlos Canseco 110. Col.
Mitras Centro. CP. 64460. Monterrey, Nuevo León, México.
140
Facultad de Enfermería, Universidad Autónoma de Nuevo León. Av. Gonzalitos No. 1500 Nte.
Col. Mitras Centro, Monterrey, Nuevo León, México. CP. 64460.

604

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Introducción
El sobrepeso y la obesidad en la infancia son considerados como problemas
de salud pública de gran relevancia (Organización Mundial de Salud [OMS],
2015). Se definen como enfermedades crónicas caracterizadas por el
incremento excesivo y no correspondiente a la edad del peso en relación con
la altura. Comités de expertos de distintos países han recomendado el uso del
índice de masa corporal (IMC) como el indicador de elección para evaluar el
sobrepeso y la obesidad en niños y adolescentes. Esta recomendación se
debe a que el IMC permite identificar correctamente a los individuos con
mayor adiposidad y que la mayor adiposidad se asocia fuertemente con
factores de riesgo para el desarrollo de enfermedades crónicas en la infancia
y en la adolescencia (Kaufer &amp; Toussaint, 2008). Un elemento señalado como
importante para la prevención del sobrepeso y obesidad infantiles es la
imagen materna de la silueta del hijo (Caprio et al., 2008); sin embargo, es un
factor complejo debido a depende del contexto cultural. La percepción del
propio peso por la madre y el deseado para sus hijos influirán en las
estrategias de crianza que ésta adopte. En un estudio en población
estadounidense se observó que las madres latinas tendían a preferir un
tamaño corporal esbelto para ellas, pero más robusto (saludable desde sus
creencias) para sus hijos. Las madres blancas no latinas deseaban un tamaño
corporal esbelto para ellas y sus hijos, lo que se reflejó en un menor promedio
de IMC de sus hijos. Caprio et al. (2008) sugerían que esta diferencia de IMC
podría atribuirse a que madres blancas no latinas se alarman y toman
medidas tempranas ante la subida de peso de sus hijos.
Si la imagen materna de la silueta del hijo refleja su verdadero IMC se podría
hablar de una percepción objetiva y confiable; por el contrario, si lo sobrestima
o subestima se trataría de un percepción distorsionada. En un principio esta
distorsión en la percepción podría ser un factor de riesgo para desarrollar
sobrepeso y obesidad en la infancia y, probablemente, esté mediado por las
estrategias maternas de crianza.
El incremento del sobrepeso y la obesidad en niños, que se ha convertido
gradualmente en una epidemia, se estudia como resultado del efecto de
múltiples factores, entre los cuales se encuentran los biológicos, como la
herencia, sociodemográficos, como la escolaridad y estatus socioeconómico,
y las estrategias de crianza (Kröller &amp; Warschburger, 2009; Rooney,
Mathiason, &amp; Schauberger, 2011; Yeow, Bee, Bee, &amp; Mohd, 2013).
La literatura especializada refiere que la obesidad de los padres es un factor
determinante del sobrepeso y la obesidad en su descendencia por
determinantes hereditarios o genéticos (Li, Law, Conte, &amp; Power, 2009); sin
embargo, este problema también es atribuible a los factores ambientales. En
la asociación entre el IMC de padres e hijos contribuye el entorno compartido,

605

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

como el nivel socioeconómico, la dieta, los niveles de actividad física y otros
factores de estilo de vida (Kivimaki et al., 2007).
Respecto a los factores sociodemográficos, los estudios sugieren que el
ingreso económico familiar tiene un gran impacto en el estado del peso del
niño. En países desarrollados los estratos socioeconómicos más bajos tienen
los porcentajes de sobrepeso y obesidad más altos (Centers for Disease
Control and Prevention [CDC], 2010). Aunque un estudio encontró que el
riesgo de sobrepeso y obesidad es mayor en países desarrollados que en
países subdesarrollados, este riesgo está claramente asociado con la pobreza
en ambos tipos de países (Wells, Marphatia, Cole, &amp; McCoy, 2012).
Otro factor sociodemográfico importante es la escolaridad materna. Se ha
documentado que las madres con mayor escolaridad tienden a tener hijos con
menor riesgo de obesidad (Lamerz et al., 2005). Además, se ha observado
que, cuando las madres tienen baja escolaridad, los hijos presentan mayor
IMC (Manios, Moschonis, Grammatikaki, Anastasiadou, &amp; Liarigkovinos,
2010). Por otra parte, se ha encontrado que el hecho de que la madre trabaje
fuera del hogar se asocia con un mayor riesgo de obesidad infantil (Cawley, &amp;
Liu, 2012). Hay evidencia sugestiva de que la disminución en el tiempo que
pasan las madres con sus hijos repercute directamente en las estrategias
maternas de alimentación saludable y en la supervisión de conductas
sedentarias (Gwozdz et al., 2013).
Un factor familiar al cual los investigadores están concediendo un especial
importancia son las estrategias de crianza. Durante la primera infancia, la
familia y principalmente los padres utilizan estrategias de alimentación como
una forma de influir en los hábitos alimenticios saludables de sus hijos. La
literatura muestra que estrategias, como el control materno, aumentan la
posibilidad de presentar obesidad infantil (Larios, Ayala, Arredondo, Baquero,
&amp; Elder, 2009); sin embargo, otros estudios sugieren que el control materno
tiene efectos positivos en la reducción de peso de un niño, en la ingesta de
alimentos poco saludables y en el aumento del consumo de alimentos sanos,
aunque mediado por mayores niveles educativos y de ingreso económico de
los padres (Kröller &amp; Warschburger, 2008, 2009; Lehto, Ray, &amp; Roos, 2012;
Orrell et al., 2007).
Debido al aumento del sobrepeso y obesidad infantiles en las últimas
décadas, se está concediendo gran importancia al estudio de los factores lo
provocan. Debe señalarse que, aunque existen múltiples investigaciones, aún
persisten contradicciones y la combinación del efecto de la imagen materna
de la silueta del hijo y las estrategias de crianza sobre el IMC del hijo no está
estudiada.
Retomando estos vacíos de conocimiento, este estudio tiene como objetivo
predecir el IMC del hijo por medio de las variables maternas de imagen de la
silueta del hijo, factores biológicos (IMC), sociodemográficos (escolaridad,
606

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

edad, ocupación y estado civil e ingreso económico familiar) y estrategias de
crianza (monitoreo y límites en alimentación, monitoreo y límites en
sedentarismo, disciplina en alimentación y control en alimentación).
Se espera que: a) la imagen materna de la silueta del hijo sea el predictor con
mayor peso del IMC del hijo (Caprio et al., 2008), b) los factores
sociodemográficos y estrategias de crianza tengan un efecto significativo al
predecir el IMC del hijo y la imagen materna de la silueta del hijo, c) el ingreso
económico y la escolaridad tengan los efectos mayores sobre el IMC del hijo y
la imagen materna de la silueta del hijo entre las variables sociodemográficas
(Wells et al., 2012), y el control entre las estrategias de crianza maternas
(Larios et al., 2009), y d) el IMC de la madre (factor biológico) sea un predictor
directo del IMC del hijo (Li et al., 2009).
Caben cuatro posibles relaciones entre el IMC del hijo y la imagen materna de
la silueta del hijo: a) el IMC del hijo podría determinar la imagen materna, y
ésta tener un efecto sobre el IMC del hijo; b) el IMC del hijo podría determinar
la imagen materna, y ésta carecer de un efecto sobre el IMC del hijo; c) la
imagen materna podría ser independiente del IMC del hijo, y ésta tener un
efecto sobre el IMC del hijo; y d) el IMC materno y la imagen materna podrían
ser independientes. Las dos primeras opciones reflejan situaciones de
percepción más objetiva. La primera con un papel de la imagen materna
efectivo (modelo no recursivo) y la segunda con un papel de la imagen
materna no efectivo (modelo recursivo). La tercera opción reflejaría
situaciones de distorsión basadas en la imposición del deseo de la madre. La
cuarta opción podría reflejar situaciones de negligencia materna. Se espera
que la primera o segunda opción de percepción objetiva sean situaciones más
frecuentes en una muestra de población general. La tercera o cuarta opción
podrían ser situaciones más frecuentes en hijos con trastornos alimentarios o
muestras clínicas (Haycraft &amp; Blisset, 2010).
Método
El presente estudio cuantitativo tuvo un diseño ex post facto transversal.
Participantes
Se empleó un muestreo probabilístico. La población de estudio se conformó
por madres e hijos que cursaban en instituciones de educación pública en el
área metropolitana de Monterrey, Nuevo León, México. Se seleccionaron al
azar 4 escuelas (2 de nivel pre-escolar y 2 de primaria) en las cuales se
encontraban inscritos 754 estudiantes. Se requirió un tamaño de muestra de
537 participantes, para estimar una prevalencia de 34% (prevalencia de
sobrepeso-obesidad para estudiantes de ambos sexos de 3 a 11 años)
(Gutiérrez et al., 2012) con un intervalo de confianza del 95% y un error de
estimación del 2%.
607

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Los criterios de inclusión para las madres fueron: otorgar el consentimiento
informado, ser capaz de leer y escribir, así como permitir que se realizaran las
mediciones antropométricas a ellas y a sus hijos. Como criterio de inclusión
para los hijos se estableció que el menor permitiera que se le realizaran las
mediciones antropométricas. Como criterio de exclusión se fijó que la madre
refiriera que su hijo padecía alguna enfermedad que pudiera afectar su
crecimiento y desarrollo, como diabetes, enfermedad renal o cardiaca.
Las madres tuvieron una media de edad de 34.5 años y una escolaridad en
años de 12.40. El 53.3% de las madres fueron amas de casa y 46.7% trabajan
fuera del hogar. El 83.8% de las participantes vivían con su pareja y 16.2%
vivían solas con sus hijos. Con respecto al estatus de peso de acuerdo a los
criterios de la Norma Oficial Mexicana NOM-174-SSA (Secretaría de Salud,
2000), se encontró que el 38.5% de las madres presentaron pre-obesidad y el
27.3% algún grado de obesidad. La media de edad de los hijos fue de 7.26
años. El 50.7% de los hijos pertenecieron al sexo femenino y 49.3% al sexo
masculino. El estado nutricio de acuerdo a los criterios de la OMS (Onis et al.,
2007), fue 3.2% bajo peso, 59.6% peso normal y 37.2% sobrepeso-obesidad.
Instrumentos
Se aplicaron los siguientes instrumentos de evaluación:
Cédula de datos sociodemográficos. La cédula incluye datos maternos como
edad, escolaridad en años, ocupación, estado civil e ingreso económico
familiar. Del hijo se solicitó información sobre su fecha y lugar de nacimiento,
edad y sexo.
Escala de Estrategias Parentales de Alimentación y Actividad (EPAA; Flores,
Moral, Ortiz, Cárdenas, &amp; Ávila, 2015). La escala consta de 29 ítems con 5
opciones de respuesta tipo Likert (de 1 “nunca” a 5 “siempre”) y consistencia
interna alta (α = .87). Posee cuatro factores de primer orden: monitoreo y
límites de alimentación con 11 indicadores (α = .85), monitoreo y límites de
actividad con 6 indicadores (α = .75), control en alimentación con 8
indicadores (α = .81), y disciplina en alimentación con cuatro indicadores (α =
.80). Este modelo tuvo un ajuste adecuado a los datos por mínimos cuadrados
2
libres de escala: χ /gl = 4.38, GFI = .92, AGFI = .91, NFI = .88 y RFI = .86
(Flores et al., 2015).
Escala de dibujos esquemáticos (Eckstein et al., 2006). Este instrumento se
utilizó para evaluar la imagen materna de la silueta del hijo. La prueba
consiste en mostrar a las madres una serie de siete imágenes y solicitar que
encierren en un círculo la imagen que de acuerdo a su percepción representa
la silueta de su hijo. La escala cuenta con series de 7 imágenes específicas
para niños y niñas y para 4 grupos de edad. Mayor puntuación refleja mayor
percepción materna de volumen corporal en el hijo.
608

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Como medida antropométrica se usó el IMC para madres e hijos. Se calculó
2
2
mediante el cociente: peso/talla = kgrs./m . Se midió la talla con el
estadímetro SECA 214 y el peso con la báscula Seca 813 con capacidad para
200 kilogramos y una precisión de 0.1 gr.
Procedimiento
Previo a la recolección de la muestra, se estableció contacto con los
directores de las escuelas y se les solicitó autorización. Posteriormente,
mediante los alumnos se invitó por grupos escolares a las madres a una
reunión informativa en la cual se expusieron los objetivos del estudio y los
procedimientos a realizar. En el aula en la cual se proporcionó la información,
se solicitó a aquellas madres que sí deseaban participar la firma del
consentimiento entregado en hoja impresa según las normas de la Secretaría
de Salud (1987). A continuación se procedió a la aplicación de la cédula de
datos sociodemográficos, la escala EPAA y la escala de dibujos
esquemáticos, siendo contestados por escrito por las participantes.
Finalmente, cuando las participantes entregaban los cuestionarios, se tomaron
las mediciones antropométricas en la misma aula. Los cuestionaron fueron
entregados y las mediciones fueron hechas por una investigadora y dos
auxiliares de investigación. Las madres que no acudieron a la reunión
programada se localizaron mediante visita domiciliaria (máximo dos visitas).
Las mediciones de los hijos se realizaron una vez que la madre autorizó la
participación del menor y de acuerdo a lo indicado por las autoridades del
plantel educativo respecto al lugar, día y hora.
La presente investigación contó con la aprobación de la Comisión de
Investigación y Ética de la Facultad de Enfermería de la UANL y se apegó al
Reglamento de la Ley General de Salud en Materia de Investigación para la
Salud de la Secretaría de Salud (1987).
Análisis de datos
Se calcularon las correlaciones de las variables sociodemográficas y
estrategias de crianza con imagen materna de la silueta del hijo y el IMC del
hijo, así como la correlación entre estas dos últimas variables. Con las
variables numéricas se usó el coeficiente de correlación producto-momento de
Pearson (r); y con las dicotómicas, el coeficiente de correlación biserialpuntual (r bp ). Los valores de r y r bp &lt; 10 se consideraron correlaciones
triviales, de .10 a .29 bajas, de .30 a .49 medianas, de .50 a .69 altas, de .70 a
.89 muy altas y ≥ .90 unitarias (Ellis, 2010). Se especificaron dos modelos de
análisis de senderos (recursivo y no recursivo). La curtosis multivariada de
Mardia estandarizada fue mayor que 2, pero menor que 10, lo que reflejó
ligera desviación de la normalidad multivarida. Por este motivo se optó por
estimar la función de discrepancia y los parámetros por máxima verosimilitud
(ML), al conservar este método robustez ante el ligero incumplimiento del
supuesto de normalidad multivariada en comparación con otros métodos,
609

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

como mínimos cuadrados generalizados (Hoogland &amp; Boomsma, 1996).
Además, se acudió a procedimientos de muestreo repetitivo que no requieren
de normalidad multivariada; de este modo, las estimaciones de parámetros
fueron contempladas con la prueba de percentiles corregidos de sesgo (PCS),
y el contraste global del ajuste con la prueba de Bollen-Stine, con la extracción
de 2000 muestras en ambos casos (Byrne, 2010). Al contar los modelos con
variables dicotómicas que fuerzan el supuesto de variables numéricas
continuas, las estimaciones también se realizaron por el método del mínimos
cuadrados libres de escala (SLS), que es menos preciso que ML, pero sí
admite variables ordinales y dicotómicas (Byrne, 2010).
Se contemplaron ocho índices de ajuste con ML: prueba chi-cuadrado (χ ),
2
cociente entre el estadístico chi-cuadrado y sus grados de libertad (χ /gl),
índice de bondad de ajuste (GFI) de Jöreskog-Sörbom y su modalidad
corregida (AGFI), índice normado (NFI) y comparativo de ajuste (CFI) de
Bentler-Bonett, error cuadrático medio de aproximación (RMSEA) de SteigerLind y residuo estandarizado cuadrático medio (SRMR) de Jöreskog-Sörbom.
2
Se estipularon como valores de buen ajuste: p ≥ .05 para el estadístico χ y p
2
de Bollen-Stine, χ /gl ≤ 2, GFI y CFI ≥ .95, AGFI y NFI ≥ .90 y RMSEA y
SRMR ≤ .05. Con SLS se contemplaron los mismos índices, excepto CFI y
RMSEA, que este no pueden ser estimados por este método; y, en su lugar,
se reportó el índice relativo de ajuste (RFI), que refleja buen ajuste con
valores ≥ .90 (Byrne, 2010; Moral, 2006). La parsimonia se estimó por la razón
de parsimonia (RP) de James-Mulaik-Brett (cociente entre los grados de
libertad del modelo especificado y los del modelo independiente). Valores de
RP &lt; .25 se consideraron parsimonia baja, de .25 a .49 media, de .50 a .74
alta y ≥ .75 muy alta (Mulaik et al., 1989).
2

La bondad de ajuste entre los modelos se comparó por la prueba de la
diferencia de los estadísticos chi-cuadrado. Para el cálculo de la potencia de
los contrastes, se empleó como hipótesis nula el valor medio de la RMSEA del
modelo independiente y como hipótesis alternativa el valor medio de la
RMSEA del modelo especificado (Preacher &amp; Coffman, 2006).
Resultados
Correlaciones con IMC e imagen materna de la silueta del hijo
Mayor IMC del hijo correlacionó, de forma directa, con escolaridad y edad de
la madre, ingreso económico familiar, IMC de la madre y disciplina en
alimentación; de forma inversa, con control en alimentación y no ser ama de
casa. La mayor imagen materna de la silueta del hijo correlacionó, de forma
directa, con escolaridad de la madre, ingreso económico familiar, IMC de la
madre; y, de forma inversa, con control en alimentación y se asoció con no
vivir con la pareja. Todas las correlaciones fueron bajas (véase Tabla 1). La
correlación entre el IMC de la madre y la imagen materna de la silueta del hijo,
610

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

al parcializar el IMC del hijo, dejó de ser estadísticamente significativa (r p = .078, p = .072).
Tabla 1
Correlaciones con IMC del hijo e imagen materna de la silueta del hijo
IMC del hijo
IMSH
Variables
r
p
r
p
Escolaridad materna
.114a
.008
.103a
.017
Edad materna en años
.131a
.002
.067a
.119
Ingreso económico
.140a
.001
.091a
.035
Ser ama de casa
-.143b
.001
-.046b
.286
Vivir con su pareja
-.040b
.354
-.092b
.033
IMC de la madre
.181a
&lt; .001
.089a
.038
Monitoreo y límites de alimentación
.034a
.435
.009a
.843
Monitoreo y límites de actividad física
-.035a
.413
-.052a
.228
Disciplina en alimentación
.106a
.014
.059a
.172
Control en alimentación
-.308a
&lt; .001
-.246a
&lt; .001
Notas. a. Correlación producto-momento de Pearson, b. Correlación biserial-puntual.
Ser ama de casa: 1 = no y 2 = sí. Vivir con su pareja: 1 = no y 2 = sí. IMSH = imagen
materna de la silueta del hijo.

Especificación y contraste del modelo estructural
Se especificó un modelo recursivo (de imagen materna objetiva sin influencia
efectiva de esta imagen sobre el IMC del hijo) en el que el IMC del hijo predice
la imagen materna de la silueta del hijo, pero no viceversa. Con base en las
correlaciones significativas y expectativas, la escolaridad materna, ingreso
económico familiar y control en alimentación (variables exógenas) se
contemplaron como predictores directos de IMC del hijo y de la imagen
materna de la silueta del hijo (variables endógenas). La edad de la madre, ser
ama de casa y disciplinar en alimentación (variables exógenas) fueron
predictores exclusivamente de IMC del hijo. Vivir con la pareja (variable
exógena) fue predictor únicamente de la imagen materna de la silueta del hijo
(véase Figura 1).
Una vez estimados los parámetros, los pesos estructurales de la escolaridad
materna sobre las dos variables endógenas no fueron significativos por ML y
PCS. Tampoco los pesos estructurales del ingreso económico familiar, IMC de
la madre y control en alimentación sobre la imagen materna de la silueta del
hijo fueron significativos por ML y PCS (véase Figura 1).

611

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

-.19

.35

Ingreso
economico

Escolaridad
materna

Ama de casa
.33

.08
&lt; .01

.03

.11

-.09

e1

.14
15%

60%
Vive
con su pareja

-.09

.03

e2

Imagen
materna
de la silueta
del hijo

.78

IMC
del hijo

-.05
-.02

-.28

.18

IMC
de la madre

.14

-.11
Disciplina
en alimentación

Control
en alimentación

.10
Figura 1. Primer modelo recursivo estandarizado del IMC del hijo y la imagen
materna de la silueta del hijo estimado por Máxima Verosimilitud.
Se estimó un segundo modelo recursivo, eliminando las 5 vías no
significativas. Se especificaron 5 correlaciones de las 15 posibles entre las 6
variables exógenas: ser ama de casa correlacionó con ingreso económico
familiar, vivir con la pareja y control en alimentación; y control en alimentación
correlacionó con disciplina en alimentación e ingreso económico familiar. El
valor estandarizado de la curtosis de Mardia fue 7.55. Este segundo modelo
presentó todos sus parámetros significativos por ML y PCS. Explicó el 59% de
la imagen materna de la silueta del hijo y 16% del IMC del hijo (véase Figura
2
2). Mostró índices de buen ajuste por ML: χ [15, N = 537] = 16.678, p = .338, p
2
de Bollen-Stine (p = 619/2000 = .310), χ /gl = 1.112, GFI = .993, AGFI = .982,
NFI = .977, CFI = .998, RMSEA = .031 y SRMR = .027. Su parsimonia fue alta
(RP = .536) y la potencia fue igual que 1.

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�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

-.28

Ingreso
economico

Ama de casa
.33

.08

.09

e1

-.10

59%
Vive
con su pareja

-.09

Imagen
materna
de la silueta
del hijo

.14

e2
16%

.78

IMC
del hijo
-.28

-.15

.17

IMC
de la madre

.14
Disciplina
en alimentación

Control
en alimentación
.10

Figura 2. Segundo modelo recursivo estandarizado del IMC del hijo y la imagen materna
de la silueta del hijo estimado por Máxima Verosimilitud.

Para contrastar el ajuste de un modelo no recursivo (de imagen materna
objetiva con influencia sobre el IMC del hijo) en comparación con el modelo
recursivo anterior, únicamente se añadió la predicción del IMC del hijo por la
imagen materna de la silueta del hijo. En este tercer modelo el efecto de la
imagen materna de la silueta del hijo sobre el IMC del hijo no fue significativo:
B = 0.284, EE = 0.321, CR = 0.885, p = .376 por ML y β = .117, IC 95%: [.242, .368], p = .470 por PCS (véase Figura 3). El valor del estadístico chi2
cuadrado de este modelo reflejó buen ajuste por ML (χ [14, N = 537] = 18.754,
p = .174) con una bondad de ajuste equivalente al modelo recursivo anterior
2
(Δχ [1] = 2.081, p = .149). Los demás índices reflejaron buen ajuste (p de
2
Bollen-Stine = 543/2000 = .272, χ /gl = 1.145, GFI = .993, AGFI = .982, NFI =
.978, CFI = .997, RMSEA = .016 y SRMR = .028).

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�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

.28
Ingreso

Ama de
casa

Económico

.3
3

.0
8
e
1

Vive
con su pareja

.15

.0
9

Imagen
materna
de la silueta
del hijo

.0
9
59
%

.10
.7
.1
2
2

.1
4

e
2

30
%

IMC
del hijo

.26

.1
6

IMC
de la madre

.1
3

Control

Disciplina

en alimentación

en alimentación
.1
0

Figura 3. Modelo no recursivo estandarizado del IMC del hijo y la imagen
materna de la silueta del hijo estimado por Máxima Verosimilitud.
Al realizar el contraste por SLS, los índices de ajuste del segundo modelo
2
recursivo fueron buenos (χ [15, N = 537] = 12.913, p = .609, p de Bollen-Stine
2
=608/2000 = .304, χ /gl = 0.861, GFI = .995, AGFI = .989, NFI = .978, RFI =
2
.959 y SRMR = .026), así como los del modelo no recursivo: (χ [14, N = 537] =
2
12.797, p = .543, p de Bollen-Stine = 562/2000 = .281, χ /gl = 0.927, GFI =
.995, AGFI = .988, NFI = .978, RFI = .957 y SRMR = .026), teniendo ambos
2
modelos una bondad de ajuste equivalente (Δχ [1, N = 537] = 0.116, p = .733).
Debido a que el método SLS no estima la significación de parámetros, se
aplicó el procedimiento de muestreo repetitivo de PCS con la extracción de
2000 muestras. En el modelo recursivo todos los parámetros fueron
significativos. En el modelo no recursivo todos los parámetros fueron
significativos, excepto el coeficiente de determinación de la imagen materna
objetiva sobre el IMC del hijo (coeficiente sin estandarizar: B = 0.245, 95% IC:
-1.820, 0.787, p = .772, y coeficiente estandarizado: β = .101, 95% IC: -.724,
.325, p = .741), lo que concuerda totalmente con el resultado por ML.

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�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Discusión
En primer lugar se discute la relación del IMC materno y las variables
sociodemográficas con el IMC del hijo y la imagen materna de la silueta del
hijo, se sigue con la discusión de la relación de las variables de estrategias de
crianza con el IMC del hijo y la imagen materna de la silueta del hijo, y
finalmente se ahonda en la relación entre estas dos últimas variables.
Relación del IMC materno y variables sociodemográficas con IMC del
hijo e imagen materna de la silueta del hijo
Como se esperaba el IMC de la madre correlacionó con el IMC del hijo. Esta
expectativa se basa en la existencia de un determinante biológico en el peso
del hijo, así como en un medio-ambiente compartido por madre e hijo que
influye en el IMC de ambos (Li et al., 2009); no obstante, la correlación fue
baja. Probablemente la combinación de IMC materno y paterno tuviese un
mayor efecto como determinante biológico. En una investigación realizada en
Grecia (Manios et al., 2010), la razón de probabilidad del IMC paterno fue
mayor (OR = 1.15, IC 95%: 1.10, 1.20) que la del IMC materno (OR = 1.03, IC
95%: 1.01, 1.07) como factor de riesgo de obesidad en el hijo, lo que es
congruente con la correlación y coeficientes β bajos observados en los
modelos de este estudio.
La correlación del IMC de la madre también fue significativa con la imagen
materna de la silueta del hijo; sin embargo, esta correlación está mediada por
el IMC del hijo, así pierde su significación estadística al parcializar el mismo, y
no tiene un coeficiente β significativo en el modelo predictivo, siendo una de
las vías eliminadas. Concordante con una muestra de población general,
estos datos reflejan que la percepción se ajusta a la realidad y el IMC materno
no tiene un efecto distorsionador sobre la imagen que la madre tiene de la
silueta de su hijo, como también reportan otros estudios (Kröller &amp;
Warschburger, 2009; Lara, Flores, Alatorre Sosa, &amp; Cerda, 2011). Tal vez, en
una muestra clínica, sí se podría haber hallado una distorsión materna en la
percepción de la imagen corporal del hijo (Haycraft &amp; Blisset, 2010).
Mayor escolaridad materna correlacionó con mayor IMC del hijo y mayor
imagen materna de la silueta del hijo. Las madres con menor escolaridad
tienen hijos más esbeltos y los perciben más delgados que aquéllas con alta
escolaridad. En contraste con el resultado del presente estudio, la literatura
sugiere que una mayor escolaridad materna resulta ser un factor protector
contra manifestaciones del sobrepeso y la obesidad en la infancia. En un
estudio en Corea, las madres clasificadas en el grupo de baja escolaridad
tenían casi el triple de riesgo de que sus hijos tuvieron sobrepeso u obesidad
en comparación con las madres clasificadas en el grupo de alta escolaridad
(OR = 2.67, 95% CI: 1.21, 5.89) (Young-Gyu, Jae-Heon, Kyung, &amp; Chi-Hyun,
2009). La literatura también sugiere que las madres con baja escolaridad son
más propensas a subestimar el IMC de sus hijos (Manios et al., 2010). Los
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datos del presente estudio contradicen estas expectativas, lo que puede ser
un rasgo particular de la población estudiada y que se relaciona con el hecho
de que un mayor porcentaje de madres con escolaridad alta trabajan fuera del
hogar, viven solas con sus hijos y tienen mayor ingreso económico familiar
frente a un mayor porcentaje de mujeres con baja escolaridad que son amas
de casa, viven con su pareja y tienen menor ingreso económico familiar.
Debe señalarse que la escolaridad presentó una correlación moderada con
ingreso económico familiar cuando sus correlaciones fueron bajas que con
IMC e imagen materna de la silueta del hijo; así, al parcializar el efecto del
ingreso en las correlaciones de la escolaridad con el IMC del hijo y con la
imagen materna de la silueta del hijo, éstas dejaron de ser estadísticamente
significativas, lo que provocó que los coeficientes β de la escolaridad en el
modelo predictivo no fueran significativos en ninguna de estas dos variables.
Por lo tanto, el ingreso económico familiar es lo que toma importancia,
restándosela a la escolaridad materna. Precisamente, en el estudio coreano
antes mencionado (Young-Gyu, Jae-Heon, Kyung, Chi-Hyun, 2009), la razón
de probabilidad de la baja escolaridad materna se incrementó sobre todo en
las familias de estatus socioeconómico bajo, pasando a sextuplicar la
probabilidad de sobrepeso-obesidad en comparación con las familias de
estatus socioeconómico alto (OR = 6.14, 95% CI: 1.94, 19.46).
Al igual que la escolaridad el ingreso económico familiar correlacionó tanto
con el IMC del hijo como con la imagen materna de la silueta del hijo con
valores bajos. Las mujeres con menor ingreso económico familiar tienen hijos
con menor IMC y perciben que sus hijos son más esbeltos. Este resultado del
IMC difiere del reportado por el Sistema de Vigilancia Estadounidense de la
nutrición pediátrica. En Estados Unidos de América, uno de cada siete niños
en edad preescolar de familias con bajos ingresos es obeso (CDC, 2010).
Esta baja correlación positiva encontrada parece ser un rasgo particular de la
población estudiada en la cual ingreso económico familiar alto aparece en
madres sin pareja, que trabajan y tienen más escolaridad frente a un ingreso
económico familiar bajo, en madres con pareja, que son amas de casa y
tienen baja escolaridad.
En el modelo el coeficiente de determinación del ingreso económico familiar
sobre la imagen materna de la silueta del hijo no fue significativo, por lo que
se eliminó. Probablemente la variable ama de casa le restó peso, ya que las
amas de casa tienden a tener menor ingreso que las que no lo son en este
estudio. Precisamente al parcializar el efecto de ser ama de casa en la
correlación entre ingreso e imagen materna de la silueta del hijo, ésta dejó de
ser significativa.
La ocupación materna (definida como ser ama de casa: 1= no y 2 sí) tuvo
correlación significativa con IMC del hijo. Conforme a la expectativa, las
mujeres que son amas de casa tienen hijos con menor IMC. Esto puede
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�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

reflejar la tendencia de las amas de casa a comprar comida saludable al tener
el tiempo para cocinarla y lograr que sus hijos la coman; por el contrario, la
tendencia de madres que no son amas de casa es a llevar comida hecha o de
preparación rápida más apetitiva y con mayor densidad energética, lo que
supone más costo económico, pero menos inversión de tiempo. El ser ama de
casa no tuvo una correlación significativa con la imagen materna de la silueta
del hijo, pero sí resultó un predictor con un coeficiente β significativo, al ser
introducido en el modelo predictivo desde las sugerencias de los índices de
modificación. Debe considerarse que la correlación entre ser ama de casa e
imagen materna de la silueta del hijo, al parcializar el IMC del hijo, cambia el
signo (de negativo a positivo) y se pasa a ser estadísticamente significativa.
Otras investigaciones también encontraron que la ocupación laboral materna
se asocia con un mayor riesgo de sobrepeso y obesidad en los hijos,
encontrándose que las mujeres laboralmente activas dedican mucho menos
tiempo para cocinar, comer y jugar con sus hijos, siendo más propensos a
comprar alimentos preparados (Gwozdz et al., 2013); además, hay evidencia
sugestiva de que la disminución en el tiempo que pasan las madres con sus
hijos es compensada insuficientemente por los padres (Cawley &amp; Liu, 2012).
También podría ser atribuido a que los hijos pasen más tiempo atendidos por
otras personas, cuya calidad de cuidado sea menor; o que los niños, sin
supervisión de los padres, sean más propensos a quedarse en casa viendo
televisión, jugando videojuegos y pasando menos tiempo en actividades
recreativas activas (Gwozdz et al., 2013).
Las amas de casa parecen preocuparse más de que sus hijos tengan
sobrepeso u obesidad, así presionan más para que el hijo coma lo que se le
sirve (control en alimentación), probablemente alimentos saludables (con baja
densidad energética y alta en nutrientes y fibra), como frijoles, arroz, nopales,
jitomate, lechuga, huevo, etc. Lo que concuerda con otro estudio en el que se
observa que la percepción y preocupación materna por el peso del hijo
influyen en las estrategias de alimentación; en el caso de peso bajo del hijo, la
madre tiende a presionar para que éste coma y gane peso; por el contario, en
el caso de obesidad del hijo, la madre restringiría la dieta y recompensaría por
comer saludable (Flores et al., 2015).
La edad de la madre presentó correlación con el IMC del hijo. Las mujeres
mayores tienden a tener los hijos con mayor IMC, lo que concuerda con un
estudio realizado en Grecia (Manios et al, 2010), donde se observó mayor
riesgo de obesidad infantil en los padres con edad e IMC mayores. La
correlación entre la edad de la madre e IMC del hijo podría ser debida a que
sus hijos son los niños más mayores de la muestra, y de ahí que sean los más
altos y pesados y con mayor IMC. Se observa que las madres con mayor
edad tienen los hijos de mayor edad, siendo la correlación entre edad de las
madres y los hijos moderada, además la correlación entre edad materna e
IMC del hijo, al parcializar la edad del hijo, dejó de ser estadísticamente
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�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

significativa. Ambos datos apoyan claramente la atribución del efecto de la
edad materna al sesgo introducido por la edad y fase evolutiva de sus hijos en
edades de pre-escolar y primaria.
Debe mencionarse que el presente modelo es independiente de la edad del
hijo, pues no es una variable contemplada. Si la edad del hijo se introdujese
como predictor de su IMC no cambian la significación y signo de los
coeficientes β de las variables, salvo el del ingreso económico que deja de ser
significativo.
El estado civil (definido como vivir con la pareja: 1 = no y 2 = sí) sólo
correlacionó con imagen materna de la silueta del hijo. Las mujeres que no
viven con su pareja perciben a sus hijos más robustos que aquéllas que sí. Si
se considera que el modelo de percepción objetiva es el más adecuado a los
datos (significación de parámetros e índices de ajuste), y que la imagen
materna tiene una correlación alta y directa con el IMC del hijo, esto indica
que mujeres que no viven con su pareja se enfrentan a mayores problemas de
sobrepeso y obesidad en sus hijos. Aquéllas que no viven con su pareja son
laboralmente activas y esto conduce al argumento anterior dado al hablar de
la ocupación de la mujer en relación con la falta de tiempo para mantener de
una alimentación de calidad con sus hijos. El tamaño del efecto del estado
civil fue pequeño. Debe señalarse que otros estudios hablan de
independencia entre el estado civil y la adecuación de la percepción materna
del peso del hijo (Boutelle, Fulkerson, Neumark-Sztainer, &amp; Story, 2004; Hager
et al, 2012).
Relación de las estrategias de crianza con el IMC del hijo e imagen
materna de la silueta del hijo
De las 4 estrategias parentales, el control de la alimentación correlacionó
tanto con el IMC del hijo como con la imagen materna de la silueta del hijo;
además la disciplina en alimentación correlacionó con IMC del hijo, quedando
en el modelo ambas estrategias correlacionadas entre sí y como variables
predictoras del IMC del hijo, pero con signos opuestos. Las madres que
controlan más la alimentación (lo que se sirve) y castiga menos tienen hijos
con menor IMC; por el contrario, las madres que controlan menos y disciplinan
más tienen hijos con mayor IMC.
Las correlaciones del control en alimentación con las variables
sociodemográficas indican que éste es más eficiente en amas de casa y
madres con menor ingreso económico familiar, como ya se señalado en
párrafos previos.
El efecto de los estilos parentales parece ser muy reducido sobre el IMC del
hijo, pero esto coincide con las investigaciones en el campo de estudio (Flores
et al., 2010; Larios et al., 2009; Vaughn, Tabak, Bryant, &amp; Ward, 2013). El
autorreporte en términos generales (grado de acuerdo) de lo que se hace
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�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

(usualmente) para alimentar a los hijos está poco relacionado con la variable
antropométrica del IMC probablemente porque se requiere de una exactitud
inalcanzable con este tipo de instrumento de autorreporte.
Relación entre IMC del hijo e imagen materna de la silueta del hijo
El modelo predictivo claramente apoya la hipótesis de que el IMC del hijo
determina la imagen materna de la silueta del hijo, no teniendo la imagen
materna de la silueta del hijo efecto sobre el IMC, esto es, apoya un modelo
de percepción materna objetiva, teniendo este modelo buen ajuste a los datos
tanto por el método ML como por el método SLS que admite variables
ordinales y dicotómicas. Además la afirmación de percepción objetiva viene
reforzada por la correlación significativa, directa y alta entre IMC del hijo e
imagen materna de la silueta del hijo. La talla y el peso del hijo determina la
imagen que se hace de la madre de su hijo, siendo este proceso perceptivo
independiente del IMC de la madre.
Al ser el planteamiento de análisis distinto, los presentes datos no contradicen
los resultados de investigaciones anteriores en las cuales se define una
variable diferencial ente el IMC del hijo y la percepción materna o variable de
distorsión perceptiva, y en las cuales se observa un efecto negativo de la
distorsión materna sobre el IMC del hijo (Hirschler et al., 2006). Los presentes
datos muestran que el modelo de imagen objetiva sin efecto de esta imagen
sobre el IMC del hijo es el que tiene mejor ajuste en una muestra no clínica de
población general.
Limitaciones, conclusiones y sugerencias
Se reclutó una muestra probabilística de madres con niños en pre-escolar y
primaria de 4 escuelas de Monterrey, así los datos y conclusiones derivadas
deben generalizarse como estimaciones paramétricas sólo para las madres e
hijos de las 4 escuelas estudiadas. Deben considerarse como hipótesis en
poblaciones afines. Los presentes datos sobre estilos parentales
corresponden a instrumentos de autoinforme, por lo que pudiesen diferir de
los obtenidos con escalas de auto-observación o procedimientos
observacionales (cámaras ocultas). En el modelo se introdujeron dos variables
dicotómicas, lo que resta precisión a la estimación por ML y de ahí que se
complementó los datos repitiendo los análisis por el método SLS y muestreo
repetitivo, los cuales arrojaron resultados equivalentes.
En esta población de madres de niños de pre-escolar y primaria, mayor IMC
del hijo es predicho por menor control de la alimentación del hijo por parte de
la madre (menor control de que el hijo coma lo que se le sirve y en las horas
de comida o colación), mayor disciplina en alimentación (castigar más por
incumplir ciertos reglas para evitar la ganancia de peso), mayor peso de la
madre (carga hereditaria y modelo de alimentación) y por el hecho de que la
madre trabaje a tiempo completo fuera del hogar y tenga mayor ingreso
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económico familiar (menor tiempo para cocinar comida saludable, mayor
disposición de dinero para comer comida preparada y salir a comer). La
imagen materna de la silueta del hijo es predicho por el IMC del hijo
(percepción objetiva) y fue independiente del IMC de la madre. Las madres
que trabajan fuera del hogar, que no viven con la pareja y que tienen más
ingreso económico perciben a sus hijos más robustos en relación con un
mayor IMC en el hijo, esto último probablemente debido a la tendencia a llevar
comida chatarra y tener menos tiempo para controlar una alimentación más
saludable en sus hijos.
En futuros estudios se sugiere considerar que el efecto directo de la edad de
la madre sobre el IMC del hijo sea consecuencia de la mayor edad y etapa
evolutiva más avanzada del hijo en edades de pre-escolar y primaria. Las
intervenciones usualmente están diseñadas con la idea de que el sobrepeso y
la obesidad infantiles están ligados a la falta de recursos económicos y
educativos de las madres, pero en la población estudiada se debe prestar
atención a las madres que trabajan muchas horas fuera del hogar, sin pareja,
con poco tiempo para encargarse del control de una alimentación saludable y
que probablemente lleven a comer a sus hijos a sitios de la preferencia de
estos, especializados en comida apetitiva, densa en calorías y poco saludable.
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“La educación en los derechos de los pacientes como
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141

Blanca Guadalupe Cid de León Bujanos
142
Silvia Vázquez González
Resumen
Se requiere consolidar una cultura que fomente la participación social y la
corresponsabilidad en el cuidado de la salud, la intervención del trabajador
social es fundamental, debe establecer la confianza y comunicación abierta
con los pacientes, colaborando en procesos de difusión, promoción y
educación sobre sus derechos, para que éstos y sus familiares tengan el
conocimiento, los ejerzan y se integren en procesos de toma de decisiones en
pro de su salud.
El dominio del conocimiento sobre los derechos humanos y específicamente
de los derechos de los pacientes, así como su difusión corresponde al
personal de salud, por lo cual en esta comunicación se presenta el análisis del
conocimiento y la participación del personal de salud sobre los derechos de
los pacientes, en una institución hospitalaria en Cd. Victoria, Tamaulipas; el
objetivo es conocer si los profesionales del trabajo social lo incluyen en sus
funciones y qué tanto reconocen que su intervención, coadyuva a promover el
cumplimiento de los mismos en su unidad médica.
El método utilizado es cuantitativo, con la aplicación de un instrumento con
preguntas cerradas, dicotómicas y de opción múltiple; 100 cuestionarios a
personal de la institución, en los diferentes turnos. Para la captura y análisis
de datos se utilizó el Excel.
Se encontró que el 53% de los entrevistados es del sexo femenino, del total el
65% oscila entre los 20-40 años de edad; 26% son enfermeras, médicos y
paramédicos coincide en 13%, 9% son trabajadoras sociales y 1% de
psicología; el 42% corresponden al turno matutino; el 82% manifestó conocer
acerca de la existencia de un apartado sobre los derechos de los pacientes; el
86% expresó identificar por lo menos uno de los derechos; sin embargo el
81% consideró necesario mejorar la atención sobre el tema de los derechos
de los pacientes.
PALABRAS CLAVE.- Derechos, programa, educación, intervención social,
sector salud.
141

142

Lic. En TS, Maestra en Salud Pública Profesora investigadora de la Unidad Académica de
Trabajo Social y Ciencias para el desarrollo humano de la Universidad Autónoma de
Tamaulipas.
Lic. En TS, ME, Doctora en Ciencias Sociales e Intervención por la Universidad Pablo de
Olavide de Sevilla España, Miembro del Sistema Nacional de Investigadores. Profesora
investigadora de la Unidad Académica de Trabajo Social y Ciencias para el desarrollo
humano de la Universidad Autónoma de Tamaulipas.

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ABSTRACT
It is required to consolidate a culture that promotes social participation and coresponsibility in health care, the social worker intervention is fundamental,
should establish trust and open communication with patients, collaborating on
processes of dissemination, promotion and education on their rights, so that
they and their families have the knowledge, exercise them and are integrated
into processes of decision-making for health. The domain knowledge on
human rights and the rights of patients, as well as their dissemination
corresponds to health personnel, specifically so in this communication
presents analysis of knowledge and the participation of health personnel on
the rights of patients in an hospital institution on Cd. Victoria, Tamaulipas; the
objective is to know if social work practitioners include it in its functions and
how much recognize that their intervention, helps promote compliance with
them in its medical unit. The method is quantitative, with the application of an
instrument with closed, dichotomous questions and multiple choice; 100
questionnaires to staff of the institution, in the different shifts. The Excel.Se
was used for the capture and analysis of data found that 53% of respondents
is of the female sex, total 65% ranges between 20-40 years of age; 26% are
nurses, physicians and paramedics coincides in 13%, 9% are social workers
and 1% of psychology; 42% correspond to the morning shift; 82% said to know
about the existence of a section on the rights of patients; 86% said to identify
at least one of the rights; However 81 percent considered it necessary to
improve the attention to the issue of the rights of patients
KEYWORDS. Rights, program, education, social intervention, health sector.
Revisión de la literatura
La Organización de las Naciones Unidas (ONU), a través del Pacto
Internacional de los derechos económicos, sociales y culturales, que entró en
vigor en el año de 1976, reconoce que los derechos se desprenden de la
dignidad inherente a la persona humana.
La dignidad depende de la capacidad de realizar actos libres y responsables,
pero también parte del reconocimiento y respeto del otro, es necesario
reflexionar sobre la responsabilidad que tiene el personal de salud, no sólo de
la difusión de los derechos, sino además de ser los principales promotores y
defensores, comprometidos con el pleno ejercicio de los mismos; fomentando
una cultura laboral, en donde los pacientes tengan la oportunidad de estar
bien informados, la capacidad de ser autogestivos y la libertad de tomar
decisiones con plena conciencia, respecto a su salud; con la finalidad de
promover la calidad en el servicio ,enfocada a lograr la satisfacción de las
necesidades y expectativas de los usuarios.
Es motivo de este estudio, reflexionar sobre la intervención del Trabajador
Social en la educación de los derechos de los pacientes: ¿Qué piensan estos
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�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

profesionales al respecto?, ¿ Cuál es su participación?, ¿ Cuál es la respuesta
del personal de salud?.
Es importante partir del análisis sobre la conceptualización de los derechos
humanos o universales y algunos aspectos en el devenir histórico, como
sustento de los derechos de los pacientes.
La palabra derecho encuentra sus orígenes en el latín directum, que significa
derecho, recto, justo. Derecho, entonces, significa no apartarse de lo recto,
alude a todo aquello que sea justo en sí mismo. (Mendoza y Cabello, 2013)
Para Margarita Herrera (2003), los derechos humanos son “todos aquellos
principios y normas filosóficas, aspiraciones de justicia, juicios de valor,
exigencias éticas, políticas y culturales, morales , religiosas, etc., en fin todo
aquello que es necesario para que el hombre viva y conviva con dignidad”.
La Organización de las Naciones Unidas (2013), afirma que los derechos
humanos son garantías esenciales para que podamos vivir como seres
humanos. Sin ellos no podemos cultivar ni ejercer plenamente nuestras
cualidades, nuestra inteligencia, talento y espiritualidad.
La OMS considera que los derechos humanos se caracterizan porque se
centran en la dignidad del ser humano. Al hablar de dignidad se hace
referencia a que las personas tengan la capacidad para realizar actos libres y
responsables, así como la capacidad para reconocer y aceptar al otro, en la
construcción de una autonomía y un trato equitativo.
En todas estas acepciones sobre los derechos humanos, predomina un
aspecto fundamental, la centralidad sobre la dignidad de la persona, que le
permita lograr su desarrollo como ser humano, mediante el ejercicio de su
libertad, autonomía y responsabilidad; a través de un trato con igualdad, sin
distinciones de ninguna especie.
En la historia de estos derechos, desde la perspectiva internacional, la
Declaración Universal de los Derechos Humanos es la piedra angular, fue
proclamada por la Asamblea General de las Naciones Unidas, en diciembre
de 1948, aspirando a que todas las personas de los diferentes países
promuevan mediante la enseñanza y educación, el respeto a estos derechos.
En su artículo 1 señala: “todos los seres humanos nacen libres e iguales en
dignidad y derechos, y dotados como están de razón y conciencia, deben
comportarse fraternalmente los unos con los otros”. Más adelante, en el
artículo 25 se expresa lo relacionado con el derecho a tener un nivel de vida
adecuado… y la asistencia médica.
Existe un aspecto significativo que es necesario señalar, que para hacer
cumplir los derechos humanos constan por lo menos, nueve tratados
internacionales, tales como: el Pacto Internacional de Derechos Civiles y
Políticos; el Pacto de Derechos Económicos, Sociales y Culturales; la
Convención Internacional sobre la eliminación de todas las formas de
Discriminación Racial ; la Convención Internacional sobre la eliminación de
todas las formas de Discriminación contra la Mujer; la Convención contra la
Tortura y otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes ; la
Convención sobre los Derechos del Niño; la Convención Internacional sobre la
Protección de los Derechos de Todos los Trabajadores Migratorios y de sus
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Familiares; la Convención sobre los Derechos de las Personas con
Discapacidad y la Convención Internacional para la Protección de Todas las
Personas contra las Desapariciones Forzadas. En nuestro País, un marco
Constitucional en cuanto a los derechos humanos se señala en el capítulo
sobre los Derechos Humanos y sus Garantías, en el artículo 1º. refiere:
“En los Estados Unidos Mexicanos todas las personas gozarán de los
derechos humanos reconocidos en esta Constitución y en los tratados
internacionales de los que el Estado Mexicano sea parte, así como de las
garantías para su protección, cuyo ejercicio no podrá restringirse ni
suspenderse, salvo en los casos y bajo las condiciones que esta Constitución
establece”.
Así mismo el artículo 4º. en el párrafo cuatro afirma “Toda persona tiene
derecho a la protección de la salud.”
Es importante señalar que en el Título 1º, artículo 1º. de la Ley General de
Salud a la letra dice:
La presente Ley reglamenta el derecho a la protección de la salud que tiene
toda persona en los términos del artículo 4º. de la Constitución Política de los
Estados Unidos Mexicanos, establece las bases y modalidades para el acceso
a los servicios de salud y la concurrencia de la Federación y las entidades
federativas en materia de salubridad general. Es de aplicación en toda la
República y sus disposiciones son de orden público y de interés social”. En el
artículo 2º. se reconoce como una de las finalidades del derecho a la
protección de la salud, el conocimiento para el adecuado aprovechamiento y
utilización de los servicios de salud; y en su artículo 3º. La Educación para la
Salud.
En el mismo tenor, con respecto al surgimiento de los derechos de los
pacientes, Tena y col. (2002) afirman que entre los antecedentes más
remotos de los derechos de los pacientes se encuentran los plasmados en el
Código de Hamurabi (1750 a.C.), descubierto en 1902 en Irán; en donde se
sancionaba al médico cuando ocasionaba daño a su paciente.
Otro documento que revela como norma moral el respeto al ser humano
enfermo, es el Juramento Hipocrático, en donde el médico manifiesta que en
relación a su atención, la curación de los enfermos será bajo su mejor juicio,
evitando cualquier daño y alejándolo de todo inconveniente.
Posteriormente la Ley de Aquilea hace énfasis en la culpa gravis o gravedad
de la culpa, como base de muchas legislaciones, considerando sancionar al
galeno que ocasione algún daño. De la misma manera, en la Edad Media, el
Juramento de Asaf, sirvió para regir la conducta de los médicos judíos. En el
año de 1946 se proclamó el Código de Nüremberg, en donde a través de un
decálogo de principios, se establece el respeto a la dignidad humana.
La Ley Orgánica de la Administración Pública Federal (2012), en su artículo
39 establece las facultades de la Secretaría de Salud para planear,
desarrollar, establecer, evaluar y vigilar que el derecho de protección a la
salud se haga efectivo.
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�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

El Plan Nacional de Desarrollo 2001-2006 y el Programa Nacional de Salud
destacan el esfuerzo por hacer explícitos los derechos de los pacientes,
considerando la importancia de su respeto, con la finalidad de fomentar una
cultura de servicio orientada a tener un sistema de salud que responda a las
necesidades y expectativas de los mexicanos.
El Reglamento de la Ley General de Salud en Materia de Prestación de
Servicios de Atención Médica (2009), desarrolla el contenido respecto a los
requisitos de los prestadores del servicio de salud paras brindar una atención
de calidad.
El Código de Bioética para el Personal de Salud (2002), representa una guía
de conducta en el ejercicio profesional, por medio de este instrumento, la
Comisión Nacional de Bioética busca facilitar el cumplimiento del derecho
constitucional de protección a la salud.
La Carta de los Derechos Generales de las Pacientes y los Pacientes (2001),
es un decálogo que destaca la importancia del respeto a los derechos de los
pacientes, a su dignidad y autonomía.
Es necesario conocer el concepto del término “intervención social”, para
adentrarnos en el ámbito de responsabilidad profesional del trabajador social,
en este campo específico de salud:
Con respecto a la intervención social , Tello y Galeana (2010) en Flores y
García (2013) , la definen como “… el conjunto de procesos y acciones
articuladas con direccionalidad para enfrentar situaciones sociales reales,
problemáticas y complejas de los individuos, grupos y comunidades y
colectivos sociales que demandan la determinación de caminos viables que
contribuyan a elevar su calidad de vida y hacer valer sus derechos sociales, a
partir de potenciar condiciones, servicios y recursos existentes en los propios
sujetos y en su entorno, caracterizados esencialmente por la disparidad y
desigualdad social”.
El profesionista del trabajo social inmerso en las instituciones de salud,
desarrolla su acción profesional, mediante la intervención social, ya que el
conocimiento que tiene sobre los usuarios de los servicios de salud, adquirido
a través de la investigación, le permite identificar sus necesidades y las
situaciones problema; con la finalidad de establecer acciones viables y
procesos que atiendan la vulnerabilidad de las personas, a través de la
protección de sus derechos, para impactar sobre su bienestar.
Por su parte Escartín (1998), afirma que la intervención “es una acción
específica del trabajador social en relación a los sistemas o procesos
humanos para producir cambios”.
Es entonces fundamental la intervención del trabajador social en la educación
de los derechos de los pacientes, entendiendo que la educación en derechos
humanos ha sido definida como “el conjunto de actividades de capacitación,
difusión e información encaminadas a crear una cultura universal en materia
de derechos humanos, actividades que se realizan transmitiendo
conocimientos y moldeando actitudes.”
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“Un trabajador social no puede mejorar una situación social o resolver un
problema en cualquiera de sus instancias (con individuos, con grupos o en
comunidades), sino conociendo cuáles son los derechos fundamentales de
esos individuos o grupos”. (Mendoza y Cabello, 2013)
El Manual de Estándares para la Certificación de Hospitales (2012) hace
énfasis en que los establecimientos de atención médica trabajan para
establecer la confianza y comunicación abierta con los pacientes y así
comprender y proteger sus valores culturales, psicosociales y espirituales. Los
resultados en la atención al paciente mejoran cuando los pacientes, y en su
caso sus familiares, participan en las decisiones y procesos de atención de un
modo que se adecua a sus expectativas culturales.
A fin de promover el cumplimiento de los derechos de los pacientes dentro de
un establecimiento de atención médica, se comienza por definir dichos
derechos y luego se educa a los pacientes y al personal sobre los mismos.
Para que una institución médica logre participar en un proceso de certificación
de hospitales, es imprescindible que cumpla con una serie de metas y
estándares, conformados a través de procesos que aseguren brindar servicios
con buena calidad, en la atención médica y seguridad del paciente; uno de
esos estándares, conocido como “Derechos de los pacientes y su familia”,
con sus siglas en inglés PFR, requiere ser implementado, tanto en los
trabajadores de la institución hospitalaria, como en la población usuaria de sus
servicios.
Para atender la demanda de esa institución hospitalaria de tercer nivel, en Cd.
Victoria, Tam., México, y contribuir en el cumplimiento del estándar PFR, con
el firme propósito de obtener la certificación del hospital, se realizó la
intervención social con personal de Trabajo Social, adscrito a la Institución, y
con los estudiantes de la Licenciatura en Trabajo Social.
Método
Mediante la colaboración de un grupo de estudiantes que cursan la
Licenciatura en Trabajo Social en la Unidad Académica de Trabajo Social y
Ciencias para el Desarrollo Humano, de la Universidad Autónoma de
Tamaulipas, que deben realizar la Práctica Pre-Profesional en una institución
de la comunidad , durante el octavo y noveno periodo, siendo asignados en el
Hospital de tercer nivel, en donde se llevó a cabo la intervención; de manera
inicial, mediante la primera fase se realizó una investigación de tipo
cuantitativa, utilizando una encuesta con preguntas cerradas y abiertas,
teniendo respuestas de opción múltiple y breves, con diversas variables como:
folio, fecha, profesión, turno, identificar si conocen los derechos de los
pacientes, las formas de difusión de los derechos, si consideran que es
responsabilidad de su profesión, si se ha violado alguno de los derechos y si
se ponen en práctica.

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De un universo de 540 trabajadores, se aplicó a 100 empleados, de los
diferentes turnos y profesiones, como trabajadores sociales, médicos,
enfermeras, psicólogos, nutriólogos, entre otros.
La aplicación del instrumento se llevó a cabo el viernes 12 de Septiembre del
2014, cubriéndose los turnos vespertino y nocturno; posteriormente el lunes
15 de septiembre, del mismo año, se aplicó la encuesta al turno matutino;
concluyendo el día Martes 16 con el turno fin de semana y días festivos. Para
la captura y análisis de datos se utilizó el Programa Excel.
Posteriormente, durante la segunda fase de la intervención, se realizó la
planeación y desarrollo de un Programa de un Curso de los Derechos de los
Pacientes, denominado “Los Derechos de los Pacientes: más que una
cuestión de actitud y calidad”, dirigido de forma intencional al personal de la
institución, se utilizó la “intervención directa”, es la que tiene lugar entre el
trabajador social y su cliente, persona a persona, es decir, donde hay una
relación presencial. (Escartín, 1998)
Así mismo se puede afirmar que fue una intervención participativa, ya que
como afirman Flores y García (2013), las perspectivas participativas proponen
que tanto el conocimiento científico (propio de los agentes externos) como el
conocimiento popular (de grupos comunitarios o colectivos con los que se
trabaja) sean igualmente relevantes en los procesos concretos de acción
social que se emprendan. El diálogo en el que se imparten los diferentes
conocimientos permite elaborar una comprensión de la forma de vida de las
personas con las que se trabaja y, al mismo tiempo, producir procesos de
concientización en el que estas personas se den cuenta de las relacione4s de
opresión que sostienen estas situaciones; y a su vez, funciona como
movilizador de las acciones de transformación.
Con la finalidad de atender la necesidad del personal de salud, de la
institución hospitalaria, en relación a fortalecer el conocimiento sobre los
derechos de los pacientes, se llevó a cabo el Curso denominado “Los
Derechos de los Pacientes: más que una cuestión de actitud y calidad”,
dirigido al personal de fin de semana, dentro del programa de Educación
Continua, durante el periodo comprendido del 21 de Febrero al 11 de Abril de
2015, en el auditorio del mismo hospital, con duración de dos horas por
sesión; teniendo como objetivos generales “ Coadyuvar en la mejora continua
de la calidad de los servicios que se brindan a los pacientes y sus familias” y
“Reforzar la capacitación en el personal sobre el tema de los derechos de los
pacientes”; y como objetivos específicos: Promover el cumplimiento de los
derechos de los pacientes; sensibilizar y capacitar al personal sobre la
importancia de comprender y aceptar las creencias y valores de los pacientes;
así como promover que el personal permita que la familia del paciente se
involucre, en lo que respecta a las decisiones sobre la atención del mismo.
La temática del curso fue muy variada, abordando tópicos como:
I.
Los derechos universales de la persona y los derechos de los
pacientes
II.
Los derechos de los pacientes y la importancia de su seguridad en
las Instituciones de Salud
630

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

III.
IV.
V.
VI.
VII.
VIII.
IX.
X.

La importancia de la comunicación y la confidencialidad en la
atención de los pacientes
Aspectos éticos y legales del consentimiento informado
El proceso de atención de quejas y la resolución de conflictos en la
atención de pacientes intrahospitalariamente
Los derechos de los pacientes en la etapa terminal
Respeto a la toma de decisiones del paciente o su familia, en
relación a su atención y tratamiento
La importancia de la participación de los pacientes en estudios e
investigaciones de tipo clínico
Actuación de la Institución en la procuración y donación de órganos y
tejidos
Testimonio de un paciente del proceso de atención
intrahospitalariamente

Las estudiantes de la práctica pre-profesional, tuvieron bajo su
responsabilidad la organización y coordinación del curso; así como la gestión
tanto de los recursos materiales que se necesitaban, así como la de los
recursos humanos. Recibieron en todo momento el apoyo de Enseñanza y de
la Subdirección de Atención al Usuario, otorgándoles las facilidades para
realizar su intervención; así mismo, fueron quienes tuvieron a su cargo la
supervisión del grupo y de las acciones realizadas.
Resultados
En la fase de investigación se encontró que el 53% de los entrevistados es del
sexo femenino, del total el 65% oscila entre los 20-40 años de edad; 26% son
enfermeras, médicos y paramédicos coincide en 13%,
9% son trabajadoras sociales y 1% de psicología; el 42% corresponden al
turno matutino; el 82% manifestó conocer acerca de la existencia de un
apartado sobre los derechos de los pacientes.
El 86% expresó identificar por lo menos uno de los derechos.

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El 81% consideró necesario mejorar la atención sobre el tema de los derechos
de los pacientes, el 8% comentó que no; y el 1% omitió la respuesta.

84% menciona que si existe la difusión de los derechos de los pacientes en la
institución, mientras el 3% contestó que no existe y el 13% restante omitió la
pregunta.
Con respecto a los medios de difusión, el 36% considera que el tríptico es el
más importante por el cual se difunden los derechos de los pacientes; el 32%
respondió que las mampara o carteles; mientras que el 20% consideró que el
spot televisivo; en cuanto el 8% eligieron “otros” (como mesas de debate,
separadores, videos entre los más mencionados) y el 4% omitió la respuesta.
El 93 % contestó que en el hospital si se ponen en práctica los derechos de
los pacientes y el 7% opinó que no.
El 48% expresó que es excelente la atención que se brinda en relación a los
derechos de los pacientes; mientras que el 47% dice que es buena; el 4%
contesto regular, y sólo el 1% expone que es deficiente.
En relación al respeto sobre los derechos de los pacientes, el 70 % comentó
que nunca se han violado los derechos; el 29 % dice que a veces y un 1%
dice que siempre.
1%
9.-¿Considera usted que en esta institucion se
han violado los derechos de los pacientes? C

6.-¿En esta institución se pone en práctica los
derechos de los pacientes?

7%
B (NO)

93%
A (SI)

29%
B (A
VECES)

632

(SIEMPR
E)

70%
A
(NUNCA)

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Resultados del desarrollo del Programa del Curso “Los Derechos de los
Pacientes: más que una cuestión de actitud y calidad”:
Se inscribieron 43 personas al Curso, de los cuales 40% son estudiantes y
60% empleados del hospital. De estos 7 (27%) corresponde a trabajadoras
sociales y enfermeras; 3 (11.5%) son personal de farmacia, imagen y
nutrición; 2 (7.5%) de sistemas y 1 (4%) del área administrativa.
Con respecto al sexo, 77% son mujeres y 23% son varones.
Se tuvo la participación de 11 ponentes, entre los que se pueden mencionar a:
Porcentaje de mujeres y varones

Participación en el Curso por grupos

Mujeres

Personal del Hospital
40%

23%

60%

77%
50
40
30
20
10
0

43
12

7

7

5

3

3

3

2

1

el Visitador Adjunto de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos en el
Estado de Tamaulipas; el Subdirector de Atención Hospitalaria; el Jefe de
división del Área de Hematología, Oncología y Medicina Transfusional; la
coordinadora de los Procesos de Acreditación y Certificación del Hospital; la
Titular del Área de Quejas y Responsabilidades del Órgano Interno del
Control; la Gestora de Calidad; el Coordinador de Cuidados Paliativos; el
Tanatólogo de la institución; el Presidente del Comité de Ética e Investigación;
el Procurador de Órganos y Tejidos; la Subdirectora de Atención al Usuario; y
un Usuario del al Institución, como invitado especial.
De manera alterna, con la finalidad de contribuir en la capacitación del
personal adscrito al hospital, distribuido en las áreas, del lunes a viernes, se
inició el mismo curso, en donde están inscritos aproximadamente cien
trabajadores; este se imparte una vez al mes, en sesión de una hora, teniendo
como cierre, el mes de diciembre; los resultados se tendrán posteriormente.

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�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Otras acciones en pro de los derechos de los pacientes, que se programaron
como parte de la intervención social consisten en: Promoción de los derechos
en las diferentes salas del hospital, a través de la colocación de carteles
alusivos al tema; diseño y elaboración del tríptico con los derechos de los
pacientes; incluir en la entrevista que realiza el personal de trabajo social al
ingreso hospitalario del paciente, la orientación sobre el tema en particular,
buscando crear la conciencia sobre la importancia y el respeto de los mismos ;
así como la entrega formal de un tríptico con la información al respecto; las
pláticas a los usuarios de los servicios, en las salas de espera de consulta
externa, admisión hospitalaria, admisión médica continua, hemodiálisis, banco
de sangre y oncología, a través de la exposición verbal del personal de trabajo
social y la utilización de un rotafolios.
Discusión
Para los profesionales del Trabajo Social resulta imperativo conocer los
derechos fundamentales de las personas, con la finalidad de que éstos sean
utilizados de manera instrumental e inclusive operativamente como
herramientas técnicas de intervención. (Mendoza y Cabello, 2013)
Es preponderante la necesidad de que el trabajador social tome plena
conciencia de su responsabilidad en ser el principal promotor de los derechos
de los pacientes, tanto a nivel general, dentro de la sociedad, como de
manera específica, en las instituciones en las que se brinda la atención
médica; porque es a través de su intervención, que tiene la oportunidad de
organizar y coordinar los esfuerzos de los profesionales en general, en favor
de quienes presentan una vulnerabilidad en salud.
En la actualidad, los vertiginosos cambios que nos toca vivir, obligan al
profesional del Trabajo Social a cuestionar los valores imperantes en nuestra
sociedad, requerimos de una sociedad más humana y justa en la que se
respeten los derechos fundamentales. (Mendoza y Cabello, 2013)
Uno de los campos tradicionales, en el que interviene el profesional del trabajo
social, es salud, en donde es imprescindible, que los profesionistas que
tienen bajo su responsabilidad la atención de los usuarios de los servicios de
salud, brinden un trato digno, sensible, con calidad; siempre en pro del
bienestar de la población, por lo que el trabajador social debe actuar a favor
de la justicia social.
La intervención social requiere siempre de un conocimiento “de lo jurídico”, ya
que una actuación profesional sin esta plataforma de acción resultaría
incompleta. (Mendoza y Cabello, 2013).
Conclusiones
La actividad profesional de los trabajadores sociales es significativa para
alcanzar los objetivos y metas que se tengan planteados, en cualquiera de los
ámbitos de intervención, de manera particular en el sector salud; en donde a
través de la intervención social se logra impactar en un programa que permite
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�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

la promoción, difusión y educación de los derechos de los pacientes, lo que
redunda en que los profesionales de la salud, otorgan un servicio con calidad
y calidez, a la población con mayor vulnerabilidad.
El que los profesionales de la salud cuenten con el conocimiento acerca de los
derechos de los pacientes, no asegura que el personal esté consciente y
acepte como su responsabilidad la promoción y difusión de los derechos; sin
embargo, se puede considerar como un elemento que coadyuva a su
sensibilización para brindar una atención que satisfaga las expectativas de los
usuarios y que promueve que los pacientes o sus familiares tomen sus
decisiones, de manera informada, con respecto a su atención.

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Editorial Aguaclara.
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Certificación de Hospitales. México: Consejo de Salubridad General
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�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

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636

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

“Alimentos y sentimientos”. Una evaluación cualitativa.
143

Janneth Rosales Cervantes
144
Bertha Rodríguez Ruelas

Resumen
En este trabajo, se presentan los resultados de una evaluación cualitativa
realizada dentro del proyecto de intervención social “Reorientando las
prácticas alimentarias positivas en la familia” donde participaron las familias de
ocho mujeres con obesidad mórbida que acudían para su tratamiento a un
grupo de Ayuda Mutua en el Municipio de San Nicolás de los Garza N.L.
Particularmente, para conocer lo que se refiere al consumo de alimentos de
las ocho mujeres y la asociación que existe con los sentimientos, y así
proponer nuevas formas de intervención social en los problemas
concernientes al consumo de alimentos como lo pueden ser el sobrepeso y la
obesidad.
Para la evaluación se utilizó el instrumento “Diario de consumo” diseñado a
partir de un Recordatorio de 24 horas, técnica que según Ferrari (2013)
permite recolectar información de la ingesta reciente lo más detallada posible,
de forma descriptiva, con limitación en el tamaño de las porciones exactas.
Además, menciona que los datos del recordatorio de 24 horas no son útiles
para generalizar ya que sólo representan la ingesta de una persona.
Específicamente, para esta evaluación se modificó el Recordatorio de 24
horas original, agregando las preguntas: ¿Por qué me lo comí? y ¿Cómo me
sentí? refiriéndose al consumo de cierto platillo o alimento antes mencionado.
Para garantizar su validez, las modificaciones realizadas se sometieron a
juicio por medio de expertos para asegurar su pertinencia en la evaluación.
Las preguntas utilizadas sirvieron para conocer los sentimientos que se le
otorgan a los alimentos y que como mencionan Maza y Quintal (2012) son
factores en la toma de decisiones ya que son reguladoras del funcionamiento
mental y pueden ejercer influencia en la producción de ira, placer, tristeza,
entre otros. Más allá, las autoras mencionan que el no tener control sobre las
emociones es lo que conduce a tener conductas de riesgo como en este caso
excesos en la alimentación.
Palabras clave: problema social, malnutrición, obesidad, familia, programa
social.
143
144

Estudiante de posgrado de la Facultad de Trabajo Social y Desarrollo Humano UANL
Docente de la Facultad de Trabajo Social y Desarrollo Humano UANL

637

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Abstract
In this paper, the results of a qualitative study involving 8 families with female
morbid obesity are shown. Named “family reorientation of food consumption
habits”, it involves females attending a support group located in San Nicolas
de los Garza, Nuevo León, México. The purpose of said group was to
establish a relation between emotional state and food intake, providing new
ways to approach social interventions relating: food consumption, overweight
and obesity.
The instrument used, a food journal, has its base on Ferrari’s (2013) twenty
four hour reminder technique. It allows the recording of recent food intakes
favoring the description of the item and portion taken. The journal includes new
questions: Why did I ate it?, and how did it made me feel?, refereeing to the
intake of a specific meal. To validate those questions, the instrument was
submitted to peer review.
Maza and Quintal (2012) state that decisions can be influenced by the
individuals’ emotional state, such as anger, sadness, pleasure, among other.
The authors also state that lack of emotional control/awareness leads to risky
behavior, such as overeating.
Key words: social problems, malnutrition, obesity, family, social program.
Introducción
La alimentación es una necesidad básica del individuo, es por ello que las
distintas instancias a nivel mundial, nacional y estatal recomiendan desarrollar
acciones encaminadas a prevenir una malnutrición en la población. Lo
anterior, por medio de información, capacitación o asesoramiento apropiado
que los ayude a tomar sus propias decisiones respecto a su alimentación y
logren el bienestar de salud máximo al cual tiene derecho todo individuo. Sin
dejar de lado, que México se encuentra entre los primeros lugares a nivel
mundial en sobrepeso y obesidad y, como cita Muñoz (2010) en su estudio a
Martell quien declara que dicho aumento no sólo afecta económicamente a la
sociedad sino que “Los costos de la epidemia no son sólo de carácter
económico, se convierten a la vez en problemas humanos, sociales y
culturales, de gran peso para la vida familiar, comunitaria y social” (p.62).
El presente trabajo, describe los resultados de una evaluación cualitativa
realizada como diagnóstico para el proyecto de intervención social
“Reorientando las prácticas alimentarias positivas en la familia”. Tomando en

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�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.
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cuenta a ocho mujeres con obesidad mórbida
que acudían a un grupo de
Ayuda Mutua para su tratamiento. Cada una de ellas perteneciente a las ocho
familias que formaron parte del proyecto. Los resultados de la presente
evaluación, pretenden dar luz para nuevas formas de intervención en el
campo de la nutrición, que no se enfoquen en la clínica del problema, sino que
de acuerdo al trabajo de las ciencias sociales se visualice su contexto.
Además, el proceso de alimentación se conforma de acciones, mismas que
para efectos de este trabajo se definieron como “prácticas alimentarias” que
pueden ser de ayuda para resolver el problema la malnutrición enfocado sobre
todo al sobrepeso y la obesidad, aludiéndolos no sólo a un trastorno del
equilibrio entre ingesta y gasto de energía, sino relacionarlo con factores:
genéticos, ambientales y psicológicos (Cervera, Clapés y Rigolfas, 2004). Es
decir, no se puede pretender que el individuo realice las funciones de forma
mecánica sin tomar en cuenta sus propias percepciones, sentimientos o
conocimientos sobre la alimentación.
Aspectos sociales del problema
A través del tiempo la alimentación ha sufrido una transición acelerada que va
en forma paralela con la globalización y que incluye factores económicos,
demográficos, culturales y de conocimientos, asociados a la selección de los
alimentos (Márquez, Hunot, Macedo, Bernal y Vizmanos, 2011). Dichos
factores se convierten según Carballeda (2002), en los escenarios o contextos
que actualmente se encuentran atravesados por la denominada crisis de la
modernidad.
Igualmente, los escenarios o contextos constituyen una sociedad, definida por
la cotidianidad del individuo y que es determinante para la creación de los
lazos sociales, mismos que repercuten en la identidad de sus integrantes de
acuerdo a la presencia del otro. Implica también una serie de relaciones a
través de las historias de vida de los propios individuos, su parentesco o su
amistad, para la organización del espacio y los recursos como formas de
reproducción del grupo, que en este caso conlleva la alimentación
(Carballeda, 2002).
Entonces, y como lo menciona Mills (1961) es importante partir de la historia y
la biografía del individuo y relacionarlas dentro de la sociedad, para entender
los procesos de alimentación. Pero, no sólo ver al individuo como una pieza
del rompecabezas, sino de escuchar su discurso y así comprender cómo toma
de la sociedad las experiencias vividas para replicar sus decisiones en
cuestión de alimentación.
145

Obesidad mórbida: tipificación de la obesidad en función del Índice de masa corporal según
los criterios de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO)
http://www.seedo.es/.

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�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Metodología
Particularmente, en este documento se describe la metodología utilizada para
llevar a cabo una evaluación cualitativa como parte del diagnóstico del
proyecto “Reorientando las prácticas alimentarias positivas en la familia”.
Utilizando un instrumento de elaboración propia llamado “Diario de consumo”,
su elaboración y validación, la selección de las mujeres participantes y el
análisis de la información obtenida.
Diario de consumo
El Diario de consumo (DC) se elaboró a partir de la técnica de Recordatorio de
24 horas, utilizado comúnmente en las consultas de nutrición. Técnica que
según Ferrari (2013) permite recolectar información de la ingesta reciente lo
más detallada posible, de forma descriptiva, con limitación en el tamaño de las
porciones exactas. Además, menciona que los datos del recordatorio de 24
horas no son útiles para generalizar ya que sólo representan la ingesta de una
persona.
Específicamente, para esta evaluación se modificó el Recordatorio de 24
horas original, agregando las preguntas: ¿Por qué me lo comí? y ¿Cómo me
sentí después de comerlo? refiriéndose al consumo de cierto platillo o
alimento antes mencionado. Para garantizar su validez, las modificaciones
realizadas se sometieron a juicio por medio de tres expertos tanto en nutrición
como ciencias sociales para asegurar su pertinencia en la evaluación.
El formato del DC (Ver figura 1), está diseñado para que la persona por sí
misma rellene cada uno de los recuadros sin embargo, es necesario que el
responsable explique algunos requerimientos al inicio de la aplicación. Dichos
requerimientos incluyen: 1) Colocar en el primer recuadro del día la fecha en
la que están rellenando el DC (es importante incluir el día: lunes, martes,
miércoles, jueves, viernes, sábado o domingo); 2) En el recuadro de alimento
debe colocar el platillo completo es decir, la preparación y la bebida; 3) Luego,
en la pregunta ¿Por qué me lo comí? debe especificar la razón por la cual
eligió ese alimento; 4) Y por último, describir con una palabra ¿Cómo me sentí
después de comerlo?, hablando de dicho platillo en su conjunto.
En el caso que se haya consumido un solo alimento no una preparación,
también se deberá contestar a las preguntas. Y aunque, el tiempo destinado
para rellenar el DC no fue limitado, en su mayoría las mujeres lo entregaron
en un tiempo máximo de treinta minutos.

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�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Figura 1
Diario de
consumo

Continuan
do, con la
evaluación del DC, se utilizó la técnica cualitativa, ya que era necesario
evaluar de alguna forma cada una de las respuestas plasmadas por las ocho
mujeres participantes y así poder reflejar el aspecto social que afecta su
proceso de alimentación. Por lo tanto, la forma de hacerlo era con ayuda de
una evaluación que de acuerdo a Flick (2007), tuviera relevancia para el
estudio de las relaciones sociales orientada a analizar casos concretos en
tiempo y espacio a partir de las expresiones y actividades de las personas en
sus contextos.
Es importante destacar, que no se tomaron en cuenta cantidades ni medidas
de los platillos o alimentos plasmados. Por lo tanto, no se trató de una
evaluación de la ingesta de alimentos de las ocho mujeres, sino de los
sentimientos que les genera el consumo de ciertos alimentos. Finalmente, las
respuestas obtenidas del DC se analizaron por medio del software MAXQDA
versión 2011 mediante la creación de categorías y subcategorías que
organizaran la información recabada.
Selección de las mujeres participantes
Para la selección de las mujeres que participarían en la evaluación de
diagnóstico del proyecto “Reorientando las prácticas alimentarias positivas en
la familia” se usó el Método de Voluntarios que es común en la investigación
cualitativa. Dicho método se puede emplear durante o después de conocer a
la población, así como ajustar la cantidad de participantes en cualquier
momento y no busca generalizar los resultados (Hernández, Fernández y
Baptista, 2010). Fue así, que se invitó de forma verbal a todas las mujeres con
641

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

obesidad mórbida que acudían al grupo de Ayuda Mutua antes mencionado
durante el periodo de abril 2013 a abril 2014 para su tratamiento. Al final, sólo
ocho de las diez mujeres invitadas aceptaron participar en el presente
proyecto para la intervención con su familia (Ver Tabla 1).

Tabla 1 Mujeres participantes

No.

Edad

1
2
3
4
5
6
7
8

52
54
65
50
28
62
47
38

Peso
kg
109.9
130.5
93.2
98
116.4
102.2
99.2
137.9

Ocupación
Hogar
Hogar
Hogar
Hogar
Empleada
Hogar
Hogar
Modista

De las características a destacar, se puede observar que en su mayoría son
mujeres que se dedican al hogar, siendo sólo dos las que realizan actividades
de trabajo o por su cuenta y las edades que predominan son entre los 50 y 60
años de edad. Luego, el peso de las ocho mujeres indica una obesidad
mórbida, que era uno de los requisitos para pertenecer al grupo de Ayuda
Mutua, además de radicar en su totalidad en el municipio de San Nicolás de
los Garza Nuevo León. Específicamente en las colonias: Hacienda los
Morales, La Talaverna, Jardines de Anáhuac, Las Puentes 14° Sector, Ciudad
Ideal, Anáhuac La Escondida, Iturbide y Pedregal de Santo Domingo.
Análisis de los resultados
Para el análisis de los resultados, se formaron categorías de acuerdo a las
respuestas obtenidas, una para el tipo de sentimiento ya sea positivo o
negativo y otra para la clasificación de los alimentos en saludables o no
saludable. Cada una de ellas se describe a continuación:
En primer lugar (figura2), en la categoría de platillos que se refiere al alimento
o preparación que consumieron, se pueden distinguir dos tipos:

642

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Figura 2 Mapa de platillos

No saludable (color morado) que incluía preparaciones o alimentos como:
chicharrón de puerco, tacos a vapor con frijoles, piña colada, espagueti con
chorizo, refresco, galletas, barbacoa y paleta de leche. Dichos alimentos o
platillos fueron considerados en esta categoría de acuerdo al aporte de
calorías en forma de azúcares o grasas.
Saludable (color verde) en el que se incluían: quesadillas con panela, frutas,
verduras, carnes de pollo, pescado o res a la plancha, yogurt, arroz,
ensaladas, barras de granola, jamón de pavo, tortillas, frijoles, entre otros. En
este caso, se tomó en cuenta que el platillo o preparación en su conjunto
tuviera un balance entre los distintos grupos de alimentos y su aporte calórico
en azúcares o grasas no fuera excesivo.
Como se puede observar nuevamente en la figura 2, los platillos de tipo
saludable fueron una constante en las respuestas de las mujeres por lo tanto
la saturación hacia ese lado es mayor (línea gruesa). Situación que puede
deberse a que dichas mujeres tenían un conocimiento previo sobre la
alimentación y ya se encontraban en algún plan alimenticio para mejorar su
condición de obesidad mórbida.
En segundo lugar (figura 3), se encuentra la categoría referente a los
sentimientos que les genera el consumo de cierto alimento y en ese aspecto
se encontró:

643

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Figura 3 Mapa de sentimientos

Negativo (color rojo) sentimientos como: culpa, sentirse mal, arrepentimiento,
incomodidad, hambre, sentir que no se debió haber comido más de cierto
alimento y remordimiento.
Positivo (color azul) dentro del cual se encontraron sentimientos de: felicidad,
repetidamente el sentirse bien o muy bien y satisfacción.
De manera similar, en esta categoría las respuestas tuvieron una saturación
en el lado positivo (ver figura 3) lo que tiene relación en que la mayor parte de
los platillos fueron saludables. Por lo tanto, era de esperarse que las
respuestas acerca de sus sentimientos generaran una satisfacción por estar
consumiendo alimentos o preparaciones que para ellas son Saludables.
En tercer lugar, se analizó otra categoría formada gracias a la pregunta ¿Por
qué me lo comí? y se pueden observar en la figura 4, los motivos por los
cuales seleccionaron y consumieron cada alimento o platillo mencionado.

Figura 4 Mapa de motivos

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�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Los motivos por los cuales las mujeres seleccionan el alimento y lo consumen
son variados, pero se observa que la saturación en sus respuestas es mayor
en la subcategoría de antojo (color lila), situación que contrasta con el
consumo de alimentos mayormente saludables. Dentro de las respuestas que
se obtuvieron y que se clasificaron como antojo se encuentran las siguientes:
tenía ganas, por antojo, por chiflada y gusga, porque me gusta. Seguido por
la subcategoría del motivo plan de alimentación (color rojo) donde sus
respuestas fueron: que era lo que indicaba el plan o lo que estaba permitido.
Luego, hubo quienes mencionaron tener motivos físicos (color azul) para
seleccionar cierto platillo o alimento y su respuesta fue: que era lo que
aceptaba su estómago en ese momento.
Continuando con los motivos, la disponibilidad (color amarillo) fue otra
condicionante para la selección y consumo de alimentos y entre las
respuestas destacan que: era lo que tenían, eso hice de comer, es lo que
dieron o me lo regalaron. Casi para finalizar, el hambre (color naranja) fue
una de las repuestas menos mencionadas en los motivos para la selección y
consumo de alimentos. Por lo tanto y retomando a Contreras (2002) los
diversos usos de los alimentos en la sociedad parten desde la necesidad por
una parte de
satisfacer el hambre y nutrir el cuerpo, como ideal meramente nutricional o
biológico. Mientras que, por otra parte se trata de lograr relaciones personales
y de negocios, expresar amor y cariño, hacer distinción a un grupo, hacer
frente a stress psicológico o emocional, significar estatus social, recompensar
o castigar, ejercer poder político y económico, entre otros, que son
representaciones de lo social.
645

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Y por último, el motivo del tiempo (color gris) no fue de gran importancia para
las mujeres que respondieron al DC, ya que sólo dos de ellas comentaron al
respecto: por ser rápido y porque era tarde. Situación que, si se toma en
cuenta que la mayoría de las mujeres se dedica al hogar no tendría por qué
ser diferente. Como se puede ver, el motivo es una forma condicionante del
consumo de alimentos y en su mayoría no dependen de una condición física
como el hambre.
De acuerdo a los resultados anteriores y como lo mencionan Maza y Quintal
(2012), los factores emocionales influyen en la toma de decisiones, tanto
algunas complejas como otras más simples en el caso de la alimentación. Las
autoras destacan que la emoción sucede antes que la acción es decir, del
comportamiento, por eso la importancia de trabajar desde las emociones.
También mencionan que las emociones suceden con tanta rapidez que en
ocasiones es difícil pensar o elegir antes de realizar una acción.
Ejemplificando lo que las autoras mencionan, se pudiera visualizar de la
siguiente manera (figura 5) y se podría llamar círculo vicioso de las emociones
ya que una emoción genera una acción y esta a su vez genera un sentimiento.

Figura 5 Círculo vicioso de las emociones

Emoción

Sentimiento

Acción

Fuente: Elaboración propia
Emociones como el estar feliz o triste que lleven a comer o dejar de comer
(acción), para luego sentirse mal o culpable. Las emociones se adaptan
biológicamente para la supervivencia y revelan las prioridades de las personas
para la acción (Maza y Quintal 2012). Por ello es importante, el
autoconocimiento de las emociones, el control sobre ellas y el saber cuáles
tienen relación con la alimentación de cada persona en particular. En ese
aspecto las autoras recomiendan cinco técnicas que todo profesional de la
nutrición debería aplicar primero en sí mismo para luego proporcionar
educación nutricional a sus pacientes:
646

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

1.
2.
3.
4.
5.

Conciencia emocional
Autoevaluación precisa
Autodominio
Automotivación
Empatía

En pocas palabras, el trabajo que desempeñe un profesional de la salud con
enfoque social o que se mantenga en contacto con el profesional en trabajo
social, hará posible el manejo multidisciplinario que se requiere para prevenir
y/o tratar el sobrepeso y la obesidad. Un profesional que analice al individuo
desde su contexto y con todas las implicaciones sociales que lo forman a lo
largo de su vida y que las acciones no se conviertan en un paliativo al
problema que atañe hoy en día a la sociedad. Es pertinente entonces, que
cada Política Pública sea encaminada hacia una nueva forma de intervención
social.
Conclusión
De acuerdo al análisis de la información recabada y los resultados obtenidos
se puede determinar que la alimentación en tiempos actuales no cumple sólo
un papel biológico para el mantenimiento de la vida. Sino que, se le otorgan
una serie de significados culturales, políticos, afectivos, psicológicos, entre
otros, que no pueden pasar desapercibidos para los profesionales de la
nutrición. Es necesaria una nueva forma de intervención de la nutrición que
genere cambios positivos y que se apoye de manera integral en todos los
aspectos que forman al individuo como: su contexto, su historia, sus creencias
o conocimientos y como se observa ahora en sus emociones y sentimientos.
Como propuesta de intervención social y luego de realizada la presente
evaluación cualitativa, se llevó a cabo el proyecto “Reorientando las prácticas
alimentarias positivas en la familia” basado en el paradigma hermenéutico que
se define como teoría y práctica de la interpretación. Específicamente dentro
del paradigma hermenéutico se encuentra la Etnometodología que fue
desarrollada por Garfinkel en el año de 1967. Esta teoría estudia la forma en
que las personas enfrentan situaciones de la vida diaria y tiene como meta
aclarar cómo se crea la vida cotidiana de una construcción social. Asimismo,
la teoría considera que las personas poseen competencias prácticas,
lingüísticas y de interacción que se pueden observar y registrar. Sobre todo,
trata de apartar las propias creencias e ideas y enfocarse solamente en la
forma en que un grupo maneja, resuelve o reproduce su estructura social
(Álvarez-Gayou, 2003).
Por lo anterior, y dado que se trabajó sobre las prácticas alimentarias de la
familia, se consideró pertinente una intervención social de acuerdo a los
criterios del modelo “Centrado en la Tarea” que está diseñado para ayudar en
647

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

la resolución de dificultades que experimentan las personas en interacción con
sus situaciones sociales. Igualmente, efectivo en el trabajo de grupo o familia
por periodos de 6 a 12 sesiones en donde se establecen las tareas y plazos
para su cumplimiento de forma cooperativa. (Viscarret, 2007).
Recomendaciones
El instrumento de evaluación cualitativa “Diario de Consumo”, es útil para
conocer la ingesta diaria de una persona no sólo en tipo o cantidad de
alimentos sino que también puede ayudar a comprender el contexto en el que
se lleva la alimentación del individuo. Es por eso, que después de haber
utilizado el instrumento se pueden proponer las siguientes recomendaciones:
1.

2.

3.

4.

El profesional o responsable del proyecto sea el encargado de
rellenar el instrumento tratando de extraer la mayor cantidad
posible de información sobre los alimentos consumidos el día
anterior.
El profesional o responsable puede utilizar ejemplos de las
cantidades o tipos de preparaciones de los alimentos con ayuda
de medidas caseras, sus manos o réplicas de alimentos.
El profesional o responsable debe diferenciar si son sentimientos
físicos o emocionales los que genera el consumo de cierto
alimento.
Agregar notas al final dónde se pueda indicar algún si hubo
algún acontecimiento importante el día descrito.

Limitaciones
1.
2.
3.
4.
5.

No se pueden generalizar los resultados obtenidos.
Los tipos de alimentos, medidas y preparaciones no son exactas.
Se pueden confundir los síntomas físicos con sentimientos.
Su análisis depende del juicio del responsable del proyecto y sus
objetivos.
Sólo refleja la ingesta y sentimientos de un día anterior por lo
que no representa el común de esa persona.

Referencias
Álvarez-Gayou, J. (2009). Cómo hacer investigación cualitativa, fundamentos
y metodología. Barcelona, España: Paidós Ibérica.
Carballeda, A. (2002) La invención en lo social. Exclusión e integración en los
nuevos escenarios sociales. Buenos Aires, Argentina: Paidós
Cervera, P., Clapés, J., y Rigolfas, R. (2004). Alimentación y Dietoterapia.
España: McGraw Hil Interamericana.
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�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Contreras, J. (2002). Alimentación y cultura Necesidades, gustos y
costumbres. México, Distrito Federal: Alfaomega Grupo Editor.
Ferrari, A. (2013). Artículos de revisión y actualización. Estimación de la
ingesta por Recordatorio de 24 horas. Disponible en
http://www.scielo.org. (Recuperado el 23/02/15).
Flick, U., (2007) Introducción a la investigación cualitativa. Madrid, España:
Ediciones Morata.
Hernández, R.; Fernández, C. y Baptista, M. (2010). Metodología de la
Investigación. México, Distrito Federal: Mc Graw Hill.
Márquez, F., Hunot, C., Macedo, G., Bernal, M. y Vizmanos, B. (2011) Impacto
de la transición alimentaria en el mundo. “Del hambre a la saciedad”
Cap 11: Contribuciones filosóficas, psicológicas, socioantropológicas
y biológicas” Coord. López Espinoza y Martínez Moreno.
Guadalajara: UDG.
Maza, L. y Quintal R. (2012). Educación en alimentación y nutrición. Capítulo
3. Inteligencia emocional: una estrategia para la educación en
nutrición. México, Distrito Federal: Inter sistemas editores y
Distribuidora intersistemas.
Muñoz, J. M. (2010). Políticas Alimentarias de México: una crítica de la
evolución de la desnutrición a la obesidad. En M. L. Cabello Garza, &amp;
S. Garay Villegas, Obesidad y prácticas alimentarias: Impactos a la
salud desde una visión multidisciplinaria (págs. 61-82). Nuevo León:
UANL.
Viscarret, J. (2012). Modelos y métodos de intervención en Trabajo Social.
Madrid, España: Alianza.

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�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Actitudes socioculturales y percepción de la imagen
corporal y la obesidad en universitarios.
146

Edith Guadalupe Coronado Sánchez
147
María Natividad Ávila Ortiz

Resumen
La presión social, familiar y profesional, una inadecuada internalización y los
medios masivos de comunicación donde continuamente se exhibe un ideal de
delgadez, es a lo que están expuestos diariamente los estudiantes y son las
causas principales que promueven una posible distorsión de la percepción
que tienen sobre su cuerpo. Existen pocos estudios en México sobre la
relación que existe entre las actitudes socioculturales (internalización, presión
social y familiar) y la percepción de la imagen corporal en adultos jóvenes. Las
mujeres tienden a ser más vulnerables a los cambios en los estereotipos de
las modas vigentes, por ende tienen una predisposición mayor sobre los
hombres al subestimar y/o sobrestimar su imagen corporal. El tener una
percepción adecuada de la imagen corporal es un paso importante para la
lucha contra la malnutrición ya sea por deficiencia (desnutrición) o por exceso
(obesidad). El objetivo de la investigación es evaluar la relación entre las
actitudes socioculturales y la percepción de la imagen corporal y la obesidad
en jóvenes universitarios de la FaSPyN y FaEn de la UANL. El método a
utilizar es mixto (cuantitativo-cualitativo) para obtener una perspectiva a
profundidad. En la parte cuantitativa se utilizará un instrumento que contiene
siluetas para la autopercepción de la imagen corporal la cual se contrastará
con su Índice de Masa Corporal (IMC) y un instrumento autoadministrable
(SATAQ-4) que cuenta con las tres dimensiones a medir; mediante la parte
cualitativa se realizarán entrevistas semiestructuradas. Resultados: La
mayoría de los estudiantes presentaron un IMC normal solo con excepción de
los estudiantes de género masculino en la Facultad de Enfermería los cuales
había más diversidad de diagnósticos, en su mayoría con sobrepeso y
obesidad. La internalización muscular/atlética generó una mayoría de
preferencia por parte de ambas facultades así como también aseguraron que
la presión mayor ejercida para obtener un cuerpo deseado es por parte de los
medios de comunicación.
Palabras clave: imagen corporal, adultos jóvenes, percepción, actitudes
socioculturales

146
Estudiante de la Maestría en Ciencias en Salud Pública del Posgrado de la Facultad de Salud
Pública y Nutrición de la Universidad Autónoma de Nuevo León.
147
Profesora-Ivestigadora de la Facultad de Salud Pública y Nutrición de la Universidad
Autónoma de Nuevo León, México

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�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Introducción
En la actualidad, se le da una gran importancia a la belleza física, el poseer
un cuerpo delgado se ha convertido en una exigencia de la vida diaria, no solo
por el bienestar personal sino por que engloba factores que pueden llegar a
afectar la vida de las personas.
En cada cultura e inclusive historia de la humanidad existen estándares únicos
sobre la imagen corporal, estos incluyen belleza, forma y decoración del
cuerpo como consecuencia de diferentes factores socioculturales, biológicos y
ambientales; sin embargo, no todos los factores impactan de igual manera en
la mayoría de la población, de modo que se deben tener en cuenta variables
tales como la edad, el sexo, el estado nutricional y la actividad física (Fedullo,
Hernández &amp; Sánchez, 2015).
La percepción de la imagen corporal puede verse afectada por los cánones de
belleza que con el paso del tiempo se vuelven más rigurosos. El tratar de
obtener una aprobación por parte de la sociedad ha llevado a las personas a
tratar de alcanzar el ideal de perfección física que se fomenta día con día,
pudiendo afectar su salud.
Una población susceptible a estos riesgos pueden ser los universitarios. El
cambio de la adolescencia a una vida adulta conlleva responsabilidades y
preocupaciones que antes no tenían. La influencia de los medios de
comunicación, de la población e inclusive de la ciencia y tecnología tienen
como resultado la idealización de un cuerpo modelo al que hombres y mujeres
quieren obtener.
Aceves, García y González (2011) señalan que las personas con
autopercepción de sobrepeso tienen mayor riesgo de baja autoestima y
depresión que los individuos con percepción de la imagen corporal normal o
de bajo peso.
México es uno de los países a la cabeza que presenta obesidad en niños y
adultos. Aún así no se sabe con exactitud que hacen las personas para evitar
esta enfermedad fuera de tratamientos adecuados para cada individuo para
revertirla. La constante presión que ejerce la sociedad en el ámbito estético
por presentar un físico ideal, hace que parezca irónico obtenerlo rápidamente.
La etapa universitaria, donde las edades oscilan entre adolescentes que
acaban de convertirse en adulto jóvenes, es aquélla donde los estudiantes
adoptan nuevas identidades que se van modificando conforme a los distintos
pensamientos con los que conviven diariamente. El querer sentirse adaptado
y aceptado por los demás, hace modificaciones a los estilos de vida de las
personas.

651

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Es de vital importancia conocer que tan alta es la prevalencia de los hombres
y de las mujeres que consideran la importancia de un cuerpo idóneo marcado
por la sociedad actual. El saber que tanto influye en su vida personal y
profesional. El conocer como consideran en estos tiempos la enfermedad de
la obesidad y sus posibles consecuencias, no solo por cultura general sino
para aprender a lidiar con ella.
La percepción corporal adecuada en los adultos podría detener grandes
problemas de padecimientos relacionados con la imagen corporal. El darse
cuenta de la gravedad de un sobrepeso u obesidad, ayudaría a prevenir
enfermedades crónico-degenerativas a nivel metabólico y nutricional así como
también ayudaría a mantener el autoestima y nivel emocional.
Por tal motivo, esta investigación pretende evaluar la relación entre las
actitudes socioculturales y la percepción de la imagen corporal y la obesidad
en jóvenes universitarios de la FaSPyN y FaEn de la UANL. No obstante, a lo
largo del texto sólo se describen algunos datos preliminares que dieron origen
a partir de la prueba piloto, con la información obtenida se pretendió dar
respuesta algunos objetivos específico, tales como: Determinar la prevalencia
de obesidad, la percepción sobrestimada y subestimada en estudiantes e
identificar la influencia de la internalización, presión social y los medios de
comunicación en estudiantes. Así como comparar el grado de percepción que
tienen los estudiantes de género masculino y femenino de FaSpyN y FaEn.
Metodología
Esta investigación se llevará a cabo a partir de un diseño transversal,
descriptivo y comparativo con una metodología mixta (cualitativo-cuantitativo).
La metodología o enfoque mixto es un proceso que recolecta, analiza y
vincula datos cuantitativos y cualitativos en un mismo estudio o una serie de
investigaciones para responder a un planteamiento del problema. Los estudios
descriptivos buscan especificar las propiedades, las características y los
perfiles de las personas, grupos, comunidades, procesos, objetos o cualquier
otro fenómeno que se someta a un análisis (Danhke, 1989).
En relación a la metodología cualitativa se pretende producir datos sobre el
lenguaje y los sistemas de creencias de la población en estudio. Su énfasis se
centrará en la obtención de datos textuales abiertos, en las propias palabras y
frases de los universitarios, particularmente para obtener información del
contexto de conducta y de los sistemas que influencian el comportamiento
(Moreno, 2000). Por lo tanto, con la investigación cualitativa se pretende
arrojar resultados interesantes relacionadas con salud, ir a la causa de los
problemas y desde ahí plantearse, con la finalidad de incidir y disminuir los
efectos de alguna problemática actual como es la obesidad (Fernández,
2006).
652

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

En la investigación, la fenomenología en particular la desarrollada por Husserl,
será el método que proporcionará las bases para describir y comprender el
significado y la esencia del fenómeno estudiado. Al mismo tiempo, ayudará a
entender este problema desde las percepciones del propio actor, cuáles son
los motivos, las creencias, la conducta humana, lo que dicen, hacen y qué es
lo que se encuentra detrás de estas acciones, ya que esta perspectiva se
centra en la experiencia personal y es flexible en su estructura para
comprobar la multiplicidad de las experiencias cotidianas (Rodriguez, Gil &amp;
García 1999; Husserl, 1998).
El utilizar la fenomenología se basó en que es el método más adecuado
cuando no hay razones para dudar de la bondad y veracidad de la información
y el investigador no ha vivido ni le es nada fácil formarse ideas y conceptos
adecuados sobre el fenómeno que estudia por estar muy alejado de su propia
vida. Asimismo, ayudará a formar un conocimiento específico, natural, de
sentido común y práctico de las percepciones y sentimientos de los
universitarios los cuales se constituyen a partir de sus experiencias,
conocimientos, modelos de pensamiento e información, que recibimos y
transmitimos por la tradición, la educación y la comunicación social (Martínez,
2006). Además, de acuerdo a Sanabria (2001), la fenomenología comprende
al hombre en su mundo a partir de sus opiniones, ideas y sentimientos, trata
de descubrir como es que el otro ve, siente y piensa sobre los
acontecimientos vividos.
La investigación fenomenológica, que forma parte de un planteamiento
cualitativo, consiste en la descripción de las experiencias individuales, en
términos fenomenológicos, a partir de la manera particular en que las viven.
La contribución más importante de este tipo de investigación consiste en
explorar la significación profunda de un fenómeno a través de las
percepciones que las personas transmiten (Tejada, 1997).
El estudio se realizará en el periodo de mayo del 2014 a junio del 2016, en el
cual participan estudiantes de licenciatura de 18 a 24 años de la Facultad de
Salud Pública y Nutrición y de la Facultad de Enfermería de la Universidad
Autónoma de Nuevo León. Para recolectar los datos se hará uso de las
Instalaciones de la Facultad de Salud Pública y Nutrición e instalaciones de la
Facultad de Enfermería.
Participantes
Los criterios de selección de la población estudio tanto en la parte cuantitativa
como cualitativa, son que los estudiantes que participan sean alumnos
inscritos en la Facultad de Salud Pública y Nutrición (FaSPyN) y a la Facultad
de Enfermería (FaEn). Tener entre 18 y 24 años y que a través de un
consentimiento informado autoricen su participación en el estudio.

653

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Los criterios de exclusión son: a) Estudiantes que no pertenezcan a la
Facultad de Salud Pública y Nutrición y la Facultad de Enfermería, b) Ser
menor o mayor a la edad establecida, c) Estudiantes en etapa de embarazo,
d) No contar con la autorización del consentimiento informado por escrito. Los
criterios de eliminación son: información recopilada incompleta y que exista
rechazo y/o abandono por parte de los estudiantes que participen en el
estudio
Técnica muestral
Método cuantitativo
Muestreo probabilístico, mediante la utilización de software Epidat. Para el
cálculo del tamaño de la muestra se utilizó el programa Fisterra y se calculó
con base en la hipótesis “El 60% de los estudiantes de la FaSPyN presentan
influencia de la internalización, presión social y medios de comunicación en
comparación al 50% de los estudiantes de la FaEn”, con un nivel de confianza
de 95% y poder estadístico de 80%, dando un total de una muestra de 305
universitarios. Con base en la segunda hipótesis “El 40% de estudiantes en la
FaSPyN y FaEn sobrestiman su peso actual”, nivel de confianza de 95% y
margen de error de 5%, indica una muestra total de 369 estudiantes de cada
facultad.
Método cualitativo
Muestreo no probabilístico, intencional y homogéneo por medio de saturación
de datos. El muestreo intencional conlleva a la elección de los sujetos que el
investigador considera reúnen las características típicas para la investigación,
de manera que puedan aportar la información necesaria al efecto.
En el muestreo homogéneo los sujetos a seleccionar poseen un mismo perfil o
características, o bien, comparten rasgos similares. Su propósito es centrarse
en el tema a investigar o resaltar las situaciones, procesos o episodios en un
grupo social. El muestreo final se conoce cuando los casos que van
adicionándose no aportan información o datos novedosos, aún cuando se
agreguen más (Tejeda, 1997).
Para la metodología cualitativa el tamaño de muestra se elegirá conforme el
transcurso de la recolección de datos y las características de las personas que
participen. También, se llevará a cabo una saturación de datos, es decir, al
momento que la información suministrada pueda interpretar y describir de
manera eficaz el fenómeno de estudio y los estudiantes ya no produzcan
información nueva se dará por concluido el tamaño de muestra (Hernández,
2014; Izcara, 2014).

654

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Procedimiento
Para la metodología cualitativa se realizarán entrevistas semiestructurada, la
cual constará de una guía que ayudará a conocer la percepción de la imagen
corporal, de la obesidad y del profesional de la salud con el propósito de
profundizar en las respuestas y tener un estudio más amplio. Es importante
señalar que en estos momentos se está detallando las preguntas necesarias
para abarcar los temas. Al terminó del instrumento se procederá a realizar una
entrevista como prueba piloto.
Para el método cuantitativo se empleó un cuestionario autoaplicable que
consta de tres dimensiones:
Datos personales: en esta sección se incluyen los datos sociodemográficos
del estudiante; Facultad a la que pertenece, edad, género, matrícula,
semestre, procedencia, financiamiento de estudios, ingreso económico
mensual y con quién habita. La segunda dimensión es el cuestionario de
Sociocultural Attitudes Towards Appearance Questionnaire-4 (SATAQ-4),
cuenta con 22 ítems con escala de Likert con un valor asignado que va desde
totalmente en desacuerdo (1) a totalmente de acuerdo (5).
La tercera dimensión son 18 figuras anatómicas de hombres y mujeres con
escala del 1 al 9 respectivamente (1 bajo peso; 2 y 3 peso normal; 4 y 5
sobrepeso; y 6, 7, 8 y 9 obesidad) en las cuales, los estudiantes seleccionarán
de acuerdo a su percepción: figura que los representa, figura que quisieran
tener, figura que representa un bajo peso, figura que representa un peso
normal, figura que representa sobrepeso y figura que representa obesidad.
También se procederá a diagnosticar su estado nutricio por medio del Índice
de Masa Corporal (IMC), por lo cual se le tomará la estatura a cada estudiante
(m2) así como su peso (kg).
Cabe aclarar que los datos que a continuación se describirán en la sección de
resultados, son datos preliminares de la fase cuantitativa que se obtuvieron a
través de la prueba piloto.
Resultados
La prueba piloto realizado en las Facultades de Salud Pública y Nutrición
(FaSpyN) así como también en la Facultad de Enfermería (FaEn) de la UANL,
obtuvo una muestra de 62 personas de las cuales varían de 18 a 24 años de
edad.
En la FaSPyN, se obtuvo una muestra de 34 estudiantes. El 50% de la
población estudiantil tiene 20 años. El promedio de edad es de 20.22 años
con una desviación estándar de ±1.17. Concluyendo que las edades oscilan
entre los 19.05 años a 21.39. Con un rango de edad de 6 años (Ver tabla 1).
El porcentaje de mujeres en la Facultad de Nutrición fue mayor al de hombres
(Figura 1).
655

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Tabla 1. Edad según género de los estudiantes de la Facultad de Salud Pública y
Nutrición, 2015.
Edad

N
18
19
20
21
22
23
24

Total general
Fuente: Encuesta directa

Femenino
%
2
5.88
4
11.76
14
41.18
4
11.76
2
5.88
0
0.00
1
2.94
27
79.41

Masculino
N
%
0
0.00
1
2.94
3
8.82
2
5.88
1
2.94
0
0.00
0
0.00
7
20.59

Total
N
2
5
17
6
3
0
1
34

%
5.88
14.71
50.00
17.65
8.82
0.00
2.94
100.00
N=34

En la Facultad de Enfermería, se obtuvo una muestra de 28 estudiantes de los
cuales la mayoría eran mujeres (Figura 2). Se calculó que el 42.86% de los
universitarios tiene 20 años. Por lo tanto, el promedio de edad es de 20.82
años con una desviación estándar de ±1.38. De esta manera, se concluye que
las edades oscilan entre los 19.44 años a 22.2. Con un rango de edad de 5
años (Ver tabla 2).

656

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Tabla 2. Edad según género de los estudiantes de la Facultad de Enfermería, 2015.
Edad

N
18
19
20
21
22
23
24

Total general
Fuente: Encuesta directa

Femenino
%
0
0.00
2
7.14
8
28.57
3
10.71
3
10.71
1
3.57
2
7.14
19
67.86

Masculino
N
%
0
0.00
1
3.57
4
14.29
3
10.71
0
0.00
1
3.57
0
0.00
9
32.14

Total
N
0
3
12
6
3
2
2
28

%
0.00
10.71
42.86
21.43
10.71
7.14
7.14
100.00
N=28

Con un 88.24%, los estudiantes de la FaSPyN refirieron financiar sus estudios
con ayuda de sus padres u otras personas [Ver tabla 3], al igual que en la
FaEn con un 71.43% (Ver tabla 4).

657

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Tabla 3. Financiamiento de estudios de los estudiantes de la
Facultad de Salud Pública y Nutrición, 2015

N
Trabajo
Ayuda de padres u otras personas
Becas
Otros medios
Total general
Fuente: Encuesta directa

%
2
30
2
0
34

5.88
88.24
5.88
0.00
100.00
N=34

Tabla 4. Financiamiento de estudios de los estudiantes de la
Facultad de Enfermería, 2015
N
Trabajo
Ayuda de padres u otras personas
Becas
Otros medios
Total general
Fuente: Encuesta directa

%
6
20
1
0
28

21.43
71.43
3.57
0.00
100.00
N=28

Del total de los alumnos (mujeres y hombres) de la Facultad de Salud Pública
y Nutrición, al obtener mediante su peso y estatura el diagnóstico de su IMC,
se obtuvo que la mayoría de ellos (73.53%), se encuentran dentro del rango
normal (Figura 3).
De las 27 (79.41%) mujeres encuestadas en la FaSpyN, en base a su Índice
de Masa Corporal (IMC), 21 (61.76%) presentaron un diagnóstico de
normalidad, 5 (14.71%) de sobrepeso y solo 1 (2.94%) de obesidad grado I.
En cuanto al género masculino, de los cuales fueron encuestados 7 (20.59%)
hombres, se obtuvo que 4 de ellos (11.76%) presenta un IMC normal, 2
(5.98%) tiene sobrepeso y solo 1 (2.94%) presenta obesidad grado II (Ver
tabla 5).

658

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Tabla 5. Índice de Masa Corporal por género de los estudiantes de la Facultad de Salud Pública y
Nutrición, 2015.
Femenino
Estado nutricio
Bajo Peso
Normal
Sobrepeso
Obesidad I
Obesidad II
Obesidad Mórbida
Total
Fuente: Encuesta directa

N

Masculino
%

0
21
5
1
0
0
27

0.00
61.76
14.71
2.94
0.00
0.00
79.41

N

Total
%

0
4
2
0
1
0
7

N

0.00
11.76
5.88
0.00
2.94
0.00
20.59

Figura 3. IMC en estudiantes de la
Facultad de Salud Pública y Nutrición
3% 3%
Normal
21%

Sobrepeso
Obesidad I

73%

Obesidad II

En la Facultad de Enfermería se presentó una mayor diversidad de
diagnósticos de IMC en contraste con los obtenidos en la Facultad de
Nutrición. El 57% de la población presentó normalidad mientras que dentro de
los diagnósticos de sobrepeso y obesidad se obtuvo un 39% (Figura 4).
Del total de mujeres (19), 12 (42.86%) presentaron un IMC normal, 4 (14.29%)
sobrepeso, 1 (3.57%) obesidad grado I y 2 (7.14%) presentó obesidad grado
II.
En el género masculino, de los cuales se obtuvieron 9 (32.14%) hombres, se
obtuvo un resultado donde 4 de ellos (14.29%) presenta un IMC normal, 2
(7.14%) tienen sobrepeso junto con 2 (7.14%) que presentan obesidad grado I
y solo 1 (3.57%) presenta bajo peso (Ver tabla 6).

659

%
0
25
7
1
1
0
34

0.00
73.53
20.59
2.94
2.94
0.00
100.00
N=34

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Tabla 6. Índice de Masa Corporal por género de los estudiantes de la Facultad de Enfermería, 2015.
Femenino
Estado nutricio
Bajo peso
Normal
Sobrepeso
Obesidad I
Obesidad II
Obesidad Mórbida
Total
Fuente: Encuesta directa

Masculino
%

N
0
12
4
1
2
0
19

N

0.00
42.86
14.29
3.57
7.14
0.00
67.86

Total
%

1
4
2
2
0
0
9

N

3.57
14.29
7.14
7.14
0.00
0.00
32.14

%
1
16
6
3
2
0
28

3.57
57.14
21.43
10.71
7.14
0.00
100.00
N=28

Figura 4. IMC en estudiantes de la
Facultad de Enfermería
4%
7%

Bajo peso

11%
21%

Normal
Sobrepeso
57%

Obesidad I
Obesidad II

El 64.71% de la comunidad FaSPyN tiene una percepción correcta acerca de
su estado nutricio. El 20.59% de los alumnos tiende a subestimar su peso y
solo el 14.71% de ellos lo sobrestima. (Ver tabla 7). Por otra parte el 53.57%
de los alumnos de la Facultad de Enfermería tiene una percepción correcta
acerca de su estado nutricio. El 25% de los alumnos tiende a sobrestimar su
peso y el 21.42 % de ellos lo subestima (Ver tabla 8).
La FaEn tiene más tendencia que la FaSPyN a no tener una correcta
apreciación de su imagen corporal.
Tabla 7. Subestimación y sobrestimación por género de los estudiantes de la Facultad de Salud Pública y Nutrición, 2015.
Femenino
Masculino
Total
N
%
N
%
N
%
Subestimación del estado nutricio
4
11.76
3
8.82
7
20.59
Sobrestimación del estado nutricio
4
11.76
1
2.94
5
14.71
Percepción correcta del estado nutricio
19
55.88
3
8.82
22
64.71
Total general
27
79.41
7
20.59
34
100.00
Fuente: Encuesta directa
N=34

660

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Tabla 8. Subestimación y sobrestimación por género de los estudiantes de la Facultad de Enfermería, 2015.
Femenino
Masculino
Total
%
N
N
%
N
Subestimación del estado nutricio
2
7.14
4
14.29
6
Sobrestimación del estado nutricio
4
14.29
3
10.71
7
Percepción correcta del estado nutricio
13
46.43
2
7.14
15
Total general
19
67.86
9
32.14
28
Fuente: Encuesta directa

%
21.43
25.00
53.57
100.00
N=28

Figura 5. Percepción de la imagen
corporal según IMC en FaSPyN y FaEn
FaSPyN

FaEn
64.71%

20.59% 21.43%

14.71%

Subestimación

53.57%

25%

Sobrestimación

Percepción correcta
de la imagen corporal

El 97% de los alumnos de la Facultad de Salud Pública y Nutrición (FaSPyN)
respondieron acertadamente a la silueta propuesta para indicar bajo peso.
El 82.35% de los estudiantes de FaSPyN respondieron correctamente a las
figuras que representan un peso normal. Solo el 55.88% ubicó las siluetas
correspondientes al sobrepeso, mientras que un 85.29% mencionó que las
siluetas de obesidad oscilaban entre la 5 y la 7 (Ver tabla 9).

Tabla 9. Percepción adecuada de estado nutricio por género de los estudiantes de la Facultad de
Salud Pública y Nutrición, 2015.
Siluetas
Bajo peso
Peso Normal
Sobrepeso
Obesidad
Fuente: Encuesta directa

Femenino
N
27
26
19
23

Masculino
%
79.41
76.47
55.88
67.65
661

N
6
2
0
6

Total
%
17.65
5.88
0.00
17.65

N
33
28
19
29

%
97.06
82.35
55.88
85.29
N=34

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

El 100% de los estudiantes manifestó que la silueta 1 era la de bajo peso. En
cuanto a las personas que apreciaron correctamente las siluetas destinadas a
un peso normal tuvo un 82.14%, mientras que con un 96.43% correspondió a
la acertada elección de las siluetas de obesidad.
El sobrepeso expresado por parte de los estudiantes, fue en un 39.29%
correcto. Al parecer los alumnos de ambas facultades tienen problema en
distinguir este diagnóstico nutricional (Ver tabla 10).
Tabla 10. Percepción adecuada de estado nutricio por género de los
estudiantes de la Facultad de Enfermería
Siluetas

Femenino

Masculino

Total

N

N %

N

%

%

Bajo peso

19 67.86

9 32.14

28 100.00

Peso Normal

17 60.71

6 21.43

23 82.14

Sobrepeso

9

2 7.14

11 39.29

Obesidad

19 67.86

8 28.57

27 96.43

32.14

Fuente: Encuesta directa

N=28

Los alumnos de las dos Facultades tienen similitudes en apreciación de las
siluetas propuestas con su correcto diagnóstico. Sin embargo, la menos
acertada en ambas, fue el correspondiente al sobrepeso (Figura 6).

Con un 53%, las mujeres estudiantes de la Facultad de Nutrición tienen una
internalización delgada/baja en comparación con el 46.74% presentado por
las estudiantes de la Facultad de Enfermería. (Figura 7). Mientras que por el
lado masculino ocurre de distinta manera, el 49.78% manifestado por los
662

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

hombres de FaEn tiene una internalización delgada/baja la cual difiere muy
poco (46.86%) de los estudiantes de la FaSPyN (Ver tablas 11 y 12).
Tabla 11. Internalización delgada/baja grasa por género de los estudiantes de la Facultad de Salud Pública y Nutrición,
2015.

Yo quiero que mi cuerpo luzca muy delgado
Yo quiero que mi cuerpo luzca como si tuviera menos grasa
Yo pienso mucho en estar delgado/a
Quiero que mi cuerpo luzca con muy poca grasa coporal
Yo pienso mucho en tener muy poca grasa corporal
Internalización delgada/ baja grasa
Puntaje máximo
Fuente: Encuesta directa

Femenino
Puntaje
%
11.41
77
48
7.11
74
10.96
87
12.89
69
10.22
355
52.59
675
100.00

Masculino
Puntaje
%
17
9.71
6.86
12
11.43
20
15
8.57
18
10.29
46.86
82
175
100.00
N=34

Tabla 12. Internalización delgada/baja grasa por género de los estudiantes de la Facultad de Enfermería, 2015.
Femenino
Masculino
Puntaje
%
Puntaje
%
Yo quiero que mi cuerpo luzca muy delgado
51
10.74
22
9.78
Yo quiero que mi cuerpo luzca como si tuviera menos grasa
36
7.58
14
6.22
Yo pienso mucho en estar delgado/a
49
10.32
27
12.00
Quiero que mi cuerpo luzca con muy poca grasa coporal
43
9.05
23
10.22
Yo pienso mucho en tener muy poca grasa corporal
43
9.05
26
11.56
Internalización delgada/ baja grasa
222
46.74
112
49.78
Puntaje máximo
475
100.00
225
100.00
Fuente: Encuesta directa
N=28

Figura 7. Internalización delgada/baja grasa en
estudiantes de FaSPyN y FaEn

52.59%
49.78%

Femenino

46.86%

46.74%

Masculino

Femenino

FaSPyN

Masculino
FaEn

En cuanto a la internalización muscular/atlética, el género masculino presenta
resultados mayores al género femenino (Figura 8). Los estudiantes de
nutrición presentan un 65.14% mientras que los estudiantes de enfermería un
59.56%. Por su parte, las mujeres un 50.37% (FaSPyN) y acercándose con un
47.79% las estudiantes de FaEn (Ver tablas 13 y 14).
663

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Tabla 13. Internalización muscular/atlética por género de los estudiantes de la Facultad de Salud Pública y Nutrición, 2015.

Es importante para mi lucir un cuerpo atlético
Yo pienso mucho en tener un cuerpo musculoso
Paso mucho tiempo haciendo actividades para verme más atlético
Yo pienso mucho en tener un cuerpo atlético
Paso mucho tiempo haciendo actividades para verme más musculoso/a
Internalización muscular/atlética
Puntaje máximo
Fuente: Encuesta directa

Femenino
Puntaje
%
89
13.19
62
9.19
60
8.89
76
11.26
53
7.85
340
50.37
675
100.00

Masculino
%
Puntaje
14.29
25
24
13.71
24
13.71
23
13.14
10.29
18
114
65.14
175
100.00
N=34

Tabla 14. Internalización muscular/atlética por género de los estudiantes de la Facultad de Enfermería, 2015.

Es importante para mi lucir un cuerpo atlético
Yo pienso mucho en tener un cuerpo musculoso
Paso mucho tiempo haciendo actividades para verme más atlético
Yo pienso mucho en tener un cuerpo atlético
Paso mucho tiempo haciendo actividades para verme más musculoso/a
Internalización muscular/atlética
Puntaje máximo
Fuente: Encuesta directa

Femenino
Puntaje
%
57
12.00
40
8.42
43
9.05
52
10.95
35
7.37
227
47.79
475
100.00

Masculino
Puntaje
%
32
14.22
25
11.11
26
11.56
27
12.00
24
10.67
134
59.56
225
100.00
N=28

Figura 8. Internalización
muscular/atlética en estudiantes de
FaSPyN y FaEn
65.14

50.37

59.56

47.79

Femenino

Masculino

Femenino

FaSPyN

Masculino
FaEn

Con el resultado más alto, sobre la presión que ejerce la familia se encuentran
las mujeres de la Facultad de Enfermería al arrojar un porcentaje de 44.74%
(Figura 9). Las mujeres en el área de Nutrición dieron como resultado un
41.3%. Mientras que los hombres tuvieron una menor cantidad, 40% en
FaSPyN y un 39.44% en FaEn (Ver tablas 15 y 16).
664

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Tabla 15. Presión familiar por género de los estudiantes de la Facultad de Salud Pública y Nutrición, 2015.
Femenino
Puntaje
%
8.89
48
10.19
55
9.81
53
67
12.41
223
41.30
100.00
540

Siento presión de mi familia para estar más delgado/a
Siento presión de mi familia para mejorar mi apariencia física
Mi familia me alienta a disminuir mi nivel de grasa corporal
Mi familia me alienta a estar en mejor forma
Presión familiar
Puntaje máximo
Fuente: Encuesta directa

Masculino
Puntaje
%
11
7.86
12
8.57
15
10.71
18
12.86
56
40.00
140
100.00
N=34

Tabla 16. Presión familiar por género de los estudiantes de la Facultad de Enfermería, 2015.
Femenino
Puntaje
%
38
10.00
42
11.05
43
11.32
47
12.37
170
44.74
380
100.00

Siento presión de mi familia para estar más delgado/a
Siento presión de mi familia para mejorar mi apariencia física
Mi familia me alienta a disminuir mi nivel de grasa corporal
Mi familia me alienta a estar en mejor forma
Presión familiar
Puntaje máximo
Fuente: Encuesta directa

Masculino
Puntaje
%
16
8.89
18
10.00
18
10.00
19
10.56
71
39.44
180
100.00
N=28

Figura 9. Presión familiar por género en
estudiantes de FaSPyN y FaEn
44.74

41.3

40

Femenino

Masculino

39.44

Femenino

FaSPyN

Masculino
FaEn

Los resultados más bajos en cuanto a algún tipo de presión sociocultural
sobre la imagen corporal, fueron los que ejercen la presión de los
compañeros/amigos (Figura 10), ya que no sobrepasaba del 40% y lo obtuvo
el género masculino de la Facultad de Salud Pública y Nutrición (Ver tablas 17
y 18).

665

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Tabla 17. Presión por compañeros/amigos por género de los estudiantes de la Facultad de Salud Pública y Nutrición, 2015.
Femenino
Puntaje
%
46
8.52
41
7.59
50
9.26
51
9.44
188
34.81
540
100.00

Mis compañeros/amigos me alientan a adelgazar
Siento presión de mis compañeros/amigos para mejorar mi apariencia física
Siento presión de mis compañeros/amigos para estar en mejor forma
Siento presión de mis compañeros/amigos para reducir mi nivel de grasa corporal
Presión por compañeros/amigos
Puntaje máximo
Fuente: Encuesta directa

Masculino
Puntaje
%
15
10.71
13
9.29
15
10.71
13
9.29
56
40.00
140
100.00
N=34

Tabla 18. Presión por compañeros/amigos por género de los estudiantes de la Facultad de Enfermería, 2015.
Femenino
Puntaje
%
35
9.21
35
9.21
35
9.21
37
9.74
142
37.37
380
100.00

Mis compañeros/amigos me alientan a adelgazar
Siento presión de mis compañeros/amigos para mejorar mi apariencia física
Siento presión de mis compañeros/amigos para estar en mejor forma
Siento presión de mis compañeros/amigos para reducir mi nivel de grasa corporal
Presión por compañeros/amigos
Puntaje máximo
Fuente: Encuesta directa

Masculino
Puntaje
%
16
8.89
15
8.33
18
10.00
16
8.89
65
36.11
180
100.00
N=28

Figura 10. Presión por
compañeros/amigos en estudiantes de
FaSPyN y FaEn
40
37.37

36.11

34.81

Femenino

Masculino

Femenino

FaSPyN

Masculino
FaEn

Casi acercándose al 50%, la población estudiantil masculina de la Facultad de
Enfermería (49.44%) dijo sentirse presionada por los medios de comunicación
(Figura 11). Por el contrario, la población femenina en la FaSPyN obtuvo un
45.93% siendo estos dos grupos los que arrojaron mayores porcentajes (Ver
tablas 19 y 20).
666

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Tabla 19. Presión por medio de comunicación por género de los estudiantes de la Facultad de Salud Pública y Nutrición, 2015.
Femenino
Puntaje
%
62
11.48
59
10.93
66
12.22
61
11.30
248
45.93
540
100.00

Siento presión por de los medios de comunicación para estar en mejor forma
Siento presión de los medios de comunicación para estar más delgado/a
Siento presión de los medios de comunicación para mejorar mi apariencia
Siento presión de los medios de comunicación para reducir mi nivel de grasa corporal
Presión por medios de comunicación
Puntaje máximo
Fuente: Encuesta directa

Masculino
Puntaje
%
14
10.00
15
10.71
16
11.43
13
9.29
58
41.43
140
100.00
N=34

Tabla 20. Presión por medios de comunicación por género de los estudiantes de la Facultad de Enfermería, 2015.
Femenino
Puntaje
%
45
11.84
38
10.00
43
11.32
41
10.79
167
43.95
380
100.00

Siento presión por de los medios de comunicación para estar en mejor forma
Siento presión de los medios de comunicación para estar más delgado/a
Siento presión de los medios de comunicación para mejorar mi apariencia
Siento presión de los medios de comunicación para reducir mi nivel de grasa corporal
Presión por medios de comunicación
Puntaje máximo
Fuente: Encuesta directa

Masculino
Puntaje
%
20
11.11
22
12.22
25
13.89
22
12.22
89
49.44
180
100.00
N=28

Figura 11. Presión por medios de
comunicación en estudiantes de FaSPyN
y FaEn
45.93

41.43

Femenino

49.44

43.95

Masculino

Femenino

FaSPyN

Masculino
FaEn

CONCLUSIÓN
En ambas facultades persiste un diagnóstico de IMC normal. Sin embargo,
apenas y se acerca a la mitad del total de alumnos lo cual nos quiere decir
que existen personas en otras clasificaciones de IMC, la mayoría en un
sobrepeso u obesidad.

667

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Existe una sobrestimación y subestimación del peso corporal en las dos
facultades, más en la FaEn que en la FaSPyN aunque en mayoría de
porcentaje se obtuvo una buena apreciación personal de su anatomía.
La Facultad de Enfermería arrojó más diversidad de personas con sobrepeso
y obesidad mientras que la Facultad de Salud Pública y Nutrición parece
mantenerse en cuanto al diagnóstico de normalidad de los estudiantes en
ambos géneros.
En ambas facultades se puede percibir que tienen la idea clara de lo que es
un bajo peso. Existe confusión en ambas cuando se trató de ubicar la silueta
con un diagnóstico de sobrepeso.
Los estudiantes en ambos géneros tienen una internalización
muscular/atlética compartida, ya no solo buscan adelgazar sino ganar
músculo en su anatomía. La influencia de los medios de comunicación parece
ser la más marcada en sus vidas, cada día en cualquier sintonía podemos ver
o escuchar los constantes anuncios por obtener un cuerpo delgado así como
también la venta de múltiples aparatos de ejercicio que ayudan a fortalecer el
cuerpo.
Para los alumnos es importante contar con una imagen corporal aceptable
para ellos mismos, la cual debido a sus formaciones académicas puede ser de
utilidad en su futuro profesional.

BIBLIOGRAFÍA
Aceves P., J.L, García V., S. y González P., A. (2011). Insatisfacción de la
imagen corporal y autopercepción en adolescentes de una escuela
secundaria. Revista de Neurología, Neurocirugía y Psiquiatría, 44(4),
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Fedullo, K., Hernández, K. &amp; Sánchez, A., (2015) Imagen corporal en jóvenes
universitarios. Revista Psicología y Salud, 25(1), 25.29.
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Chile actual: Conocimientos situados y acción política. Forum
Qualitative Social Research, 7(4), Art 38. Recuperado el 20 de mayo
de 2008, de http://www.qualitative-research.net/fqs-texte/4-06/06-4-38s.pdf
Hernández, R., Fernández, C., Baptista, P. (2014). Metodología de la
investigación. México: McGraw-Hill.
Husserl, E. (1998). Edmund Husserl. Invitación a la fenomenología. México:
Paidós
Izcara, D. (2014). Manual de investigación cualitativa. México. Ediciones
Coyoacán.

668

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Martínez, M. (2006). Ciencia y arte en la metodología cualitativa. México:
trillas.
Moreno, D. (2000). La Investigación Cualitativa en Salud. Revista Salud
Publica y Nutrición, 1(2). Recuperado el 19 de mayo de 2008, de
http://www.uanl.mx/publicaciones/respyn/i/2/ensayos/investigacion_cualitati
va.html
Rodríguez, G., Gil, J. y García, E. (1999). Metodología de la investigación.
Granada: Aljibe.
Tejada, J. (1997). El proceso de investigación científica. Barcelona: Fundación
“la Caixia”.

669

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Patrones de alimentación, trastornos de conducta
alimentaria y rendimiento académico en estudiantes de
FASPYN Y FTSYDH.
148

Isela Alejandra Espinoza Barroso
149
María Natividad Ávila Ortiz
RESUMEN
Actualmente México se enfrenta a una doble carga de malnutrición, el
consumo insuficiente o excesivo de alimentos. Adicionalmente, el acceso a la
universidad supone un cambio importante en los estudiantes, como la
modificación del estilo de vida, con repercusión negativa en patrones de
alimentación; y en consecuencia, aumento en el riesgo de presentar
Trastornos de Conducta Alimentaria (TCA). Por ello, el objetivo general de
este estudio es evaluar los patrones de alimentación y su relación con el
riesgo de trastornos de conducta alimentaria y el rendimiento académico, de
estudiantes de la Facultad de Salud Pública y Nutrición (FaSPyN) y la
Facultad de Trabajo Social y Desarrollo Humano (FTSyDH) de la Universidad
Autónoma de Nuevo León. El método es mixto. En la parte cualitativa se
realizarán entrevistas semiestructuradas; en la cuantitativa se solicitaron datos
sociodemográficos, patrones de alimentación, rendimiento académico y se
aplicó el EAT-26 (Eating Attitudes Test). La muestra se conformó de 60
estudiantes, 30 de FaSPyN y 30 de FTSyDH. Los resultados son
preliminares, obtenidos de la prueba piloto y se enfocan sólo a uno de los
objetivos específicos de la investigación, encontrando que el promedio de
edad fue de19.35 años con una desviación estándar de ± 1.2. Predominaron
mujeres con el 85% y 15% hombres. El 3.3% de los estudiantes de FaSPyN
presentó riesgo de TCA mientras que FTSyDH no presento. La FTSyDH
mostró mayor índices de sobrepeso y obesidad 47 % en comparación con la
FaSPyN con 20.5%. Sobre el rendimiento académico el 41.4% de FaSPyN
presentó alto rendimiento. Conclusión. Los estudiantes de nutrición
presentan mayores índices de peso corporal normal y susceptibilidad en TCA,
tal vez porque poseen los conocimientos sobre la información nutricional de
los alimentos, además esta profesión está en constante preocupación por la
apariencia física y el buen estado de forma.
Palabras clave: patrones de alimentación, estudiantes, trastornos de
conducta alimentaria.

148

Estudiante de la Maestría en Ciencias en Salud Pública del Posgrado de la Facultad de Salud
Pública y Nutrición de la Universidad Autónoma de Nuevo León.
149
Profesora-Investigadora de la Facultad de Salud Pública y Nutrición de la Universidad
Autónoma de Nuevo León, México.

670

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

INTRODUCCIÓN
Hoy en día México se enfrenta a una doble carga de malnutrición, el consumo
insuficiente o excesivo de alimentos. Una mala nutrición puede suceder en
cualquiera de las etapas de la vida, presentando como causas varios factores.
En los estudiantes universitarios se caracteriza por la falta de tiempo, los
medios de comunicación, el estrés, el no ser residente local entre otras,
disminuyendo su desempeño académico, la reducción de la inmunidad,
aumentando la vulnerabilidad a las enfermedades, alterando el desarrollo
físico y mental, y reduciendo la productividad (Deliens et al., 2013).
Entre las enfermedades que aumentan por la mala nutrición son los trastornos
de conducta alimentaria, los cuales se caracterizan por el hecho de que la
persona se prohíba la comida o en el otro extremo de consumir comida en
exceso en tiempos cortos. Es por ello, que es importante que las personas
sigan una alimentación adecuada (Sáenz, González &amp; Díaz, 2011; Portela, da
Costa, Mora, &amp; Raich, 2012; De Young, Lavender, Crosby, Wonderlich, Engel,
Mitchell, Crow &amp; Le Grange, 2014).
Los trastornos de conducta alimentaria han sido ampliamente estudiados en
escolares y estudiantes de secundaria, pero de manera escasa en estudiantes
universitarios. El acceso a la universidad supone un cambio importante en el
individuo, que puede repercutir en su estilo de vida, lo que convierte a este
subgrupo poblacional en vulnerable desde el punto de vista nutricional
(Deliens, Clarys, De Bourdeaudhuij, &amp; Deforche, 2014).
Los estudiantes en el área de la salud, especialmente la de nutrición,
presentan mayor susceptibilidad al desarrollo de esta enfermedad con una
prevalencia del 35%, debido a que poseen los conocimientos sobre la
información nutricional de los alimentos, además esta profesión está en
constante preocupación por la apariencia física y el buen estado de
forma. Este contexto, combinado con el conocimiento de los alimentos
adquiridos en el curso de Nutrición, hace que el grupo merezca atención
debido a un mayor riesgo de desarrollar trastornos de la alimentación (Silva,
de Jesus, Kirchoff, &amp; Aguiar, 2012).
La mala calidad de la dieta que llevan los estudiantes se asocia con una
disminución de la asistencia y la atención en clases. Un estudio público que
los estudiantes que llevan una alimentación saludable reflejan mejor
rendimiento académico (Ogunsile, 2012).
En los países occidentales industrializados los trastornos de conducta
alimentaria entre mujeres adolescentes y adultas jóvenes presentan una
prevalencia que fluctúa entre 1% y 8%, siendo más frecuente la bulimia
nerviosa que la anorexia nerviosa (Unikel, &amp; Caballero, 2010).
Alrededor del 50% de todos los pacientes con anorexia logran recuperarse,
mientras que hasta un 20% mueren de complicaciones de la enfermedad. En
671

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

cuanto a la bulimia nerviosa, la tasa de recuperación es ligeramente
superior. En México la prevalencia de los trastornos alimentarios fue de 1.8%
de bulimia nerviosa en mujeres y de 0.8% en hombres de 18 a 65 años
(Unikel, &amp; Caballero, 2010).
El acceso a la universidad supone un cambio importante en los estudiantes,
como la modificación de estilo de vida, con repercusión negativa de patrones
de alimentación; y en consecuencia, aumento de riesgo de su prevalencia Sin
embargo, son escasas las investigaciones en este campo de estudio. Los
trastornos de conducta alimentaria son de difícil tratamiento y conllevan daños
a la salud ya que predisponen a la desnutrición y obesidad; a la mala calidad
de vida, al menor rendimiento académico y a altas tasas de comorbilidad
psicosocial y mortalidad prematura (Deliens et al, 2014).
Es por ello, que en este estudio se pretende describir los patrones de
alimentación y comparar el riesgo de trastornos de conducta alimentaria y el
estado nutricio, de estudiantes de la Facultad de Salud Pública y Nutrición y la
Facultad de Trabajo Social y Desarrollo Humano de la Universidad Autónoma
de Nuevo León. Cabe aclara que los resultados que se presentarán en el
documento sólo describen resultados preliminares de uno de los objetivos
específicos de la investigación, el cual se desprende del objetivo general que
consiste en evaluar la relación de los patrones de alimentación y la
prevalencia de trastornos de conducta alimentaria en el rendimiento
académico, de estudiantes de la Facultad de Salud Pública y Nutrición y la
Facultad de Trabajo Social y Desarrollo Humano de la Universidad Autónoma
de Nuevo León.
METODOLOGÍA
Para la presente investigación se tiene previsto emplear una metodología
mixto “puro” que consiste en tener el mismo estatus la metodología
cuantitativa y la metodología cualitativa para obtener mayor información que
complemente los resultados y favorezca la creación de perspectivas más
amplias para el estudio, asimismo, incrementar su validez y credibilidad
(Hernández, Fernández, &amp; Baptista, 2014; Izcara, 2014).
La metodología cuantitativa se realizará por medio de un diseño no
experimental, eligiendo la clasificación de diseño transversal para adquirir la
frecuencia e interrelación de las variables, además los datos se recolectaran
en un momento de tiempo determinado.
Tanto en la metodología cuantitativa como en la cualitativa cuentan con las
mismas unidades de observación: Estudiantes de licenciatura entre 18 y 24
años de las Facultad de Salud Pública y Nutrición y Trabajo Social y
Desarrollo Humano de la Universidad Autónoma de Nuevo León.

672

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Los criterios de inclusión de la investigación son:
•
Estudiantes a partir del segundo semestre que estén inscritos
en la Facultad de Salud Pública y Nutrición o en la Facultad de
Trabajo Social y Desarrollo Humano de la Universidad Autónoma
de Nuevo león.
•
Estudiantes inscritos en las facultades anteriores que presenten
edades entre 18 a 24 años.
Criterios de exclusión:

Semestre anterior cursado en otra universidad (intercambio).

Estudiantes de posgrado.

Estudiantes que descansaron un semestre.
Criterios de Eliminación:
En las dos metodologías se contaran con los mismos criterios de
eliminación:

Cuestionarios que no estén contestados correctamente o
incompletos.
Para la metodología cualitativa se pretende desarrollar información descriptiva
y consiste en comprender los fenómenos desde las perspectivas de las
persona en su entorno. Este método es humanista, flexible, naturalista e
interpretativo, en el cual, el investigador es un instrumento durante el proceso
(Hernández, 2014; Izcara, D.2014).
El método cualitativo que se utilizará será el fenomenológico con el que se
busca obtener información de los estudiantes de como experimentan, viven y
perciben el tema de estudio. Además este abordaje posibilitará la obtención
de una imagen realista y fiel de las personas entrevistadas, identificando
pautas de pensamiento y abordando un número limitado de casos bajo una
perspectiva integral permitiendo el acceso a sus esferas privadas (Denzin y
Lincoln, 2003; Husserl, 1998).
MUESTRA CUALITATIVA
Los participantes serán elegidos a través de un muestreo intencional. La
técnica que se utilizará para la recolección de datos fue la entrevista
semiestructurada, la cual generó una gran cantidad de datos descriptivos a
través de las mismas palabras de los participantes en el estudio. Hoyos y
Vargas (1997), afirman que la entrevista se utiliza para obtener la mayor
cantidad de tópicos sobre la experiencia vital de un individuo, sus
concepciones, creencias, percepciones, practicas, hábitos y costumbres; sirve
para obtener el mayor conocimiento posible sobre el entrevistado.
La muestra para la presente investigación utilizará el criterio de saturación
basado en lo señalado por Álvarez-Gayou (2003), partiendo del hecho que en
la investigación cualitativa lo objetivo no es maximizar números, sino llegar a
ser saturado con la información del tema, ya que es más importante trabajar
673

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

más tiempo y con mayor cuidado con menos gente, que más superficialmente
con muchas personas.
Como prueba piloto en la parte cualitativa sólo se realizó una entrevista
semiestructurada, en la FaSPyN, tuvo una duración de 30 minutos, la cual dio
pauta para hacer modificaciones a la guía de la entrevista semiestructurada.
MUESTRA CUANTITATIVA
La muestra se obtuvo mediante un muestreo aleatorio sistemático que
consiste, en enumerar a los salones y seleccionarlos al azar. Se utilizará
el programa EPIDAT.
El Cálculo de tamaño de muestra se realizó con base a la primera
hipótesis establecida:

“El 20% de los estudiantes de FaSPyN presentan trastornos de
conducta alimentaria en comparación al 10% de FTSyDH”, con un
nivel de confianza de 95%, un poder estadístico de 80%. Se requiere
un tamaño de muestra de 157 estudiantes para FaSPyN y 157
estudiantes para FTSyDH.
Se utilizó el programa Fisterra para el cálculo del tamaño de muestra de los
estudiantes universitarios.
PROCEDIMIENTO
Para obtener datos de la prueba piloto se determinó realizar una muestra de
30 estudiantes de cada facultad, teniendo como muestra total 60 estudiantes
de sexo indistinto. El trabajo de campo se efectuó en la Facultad de Salud
Pública y Nutrición y en la Facultad de Trabajo Social y Desarrollo Humano de
la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de un cuestionario que
solicitaba datos sociodemográficos, sobre patrones de alimentación,
rendimiento académico y se empleó el instrumento EAT 26. Cuando los
estudiantes terminaban de contestar el cuestionario, se realizaban mediciones
de peso y talla, esto con la finalidad de obtener su índice de masa corporal.
Se debe recalcar que las autoras de este texto están conscientes que la falta
de representatividad y que sólo son resultados de la prueba piloto limita el
alcance de las conclusiones vertidas en estas páginas. Sin embargo, se
espera que este estudio sea terminado en su totalidad y que las reflexiones
difundidas en estas páginas sean un aliciente para seguir investigando sobre
los patrones de alimentación y trastornos de conducta alimentaria en
universitarios.
RESULTADOS
Se aplicaron 84 cuestionarios, 41 de FaSPyN y 43 FTSyDH. De esos
cuestionarios se eliminaron 11 debido a que no estaban contestados
correctamente o estaban incompletos, otros 13 cuestionarios fueron
674

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

descartados, ya que los estudiantes eran menores de edad. En total, el grupo
de estudios fue de 60 estudiantes universitarios, 30 pertenecieron a FaSPyN y
la otra mitad a FTSyDH. El promedio de edad para la población fue 19.35
años con una desviación estándar de ± 1.2. En cuanto al sexo, el 85% fueron
mujeres y 15% hombres. Referente al semestre en el que se encuentran 50%
son de segundo, 28% de cuarto y el resto de sexto semestre. Del total de los
estudiantes 95% son locales y el resto son estudiantes foráneos (Tabla 1).
Tabla 1
DATOS SOCIODEMOGRÁFICOS
FACULTAD
Total

%

FaSPy N

30

50

RTSyDH

30

50

SEMESTRE
Segundo

30

50

Cuarto

17

28

Sexto

13

21.7

Femenino

9

15%

Masculino

51

85%

18

19

31.7

19

13

21.7

20

20

33.3

21

6

10

23

2

3.3

Local

57

95

Foráneo

3

5

SEXO

EDAD

PROCEDENCIA

En la FaSPyN el 72% de los alumnos son mujeres mientras que el 28 % son
hombres. En la FTSyDH el 97% de los estudiantes son mujeres y el 3 % son
hombres.

675

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

TABLA 2
SEXO
FASPYN

FTSYDH

N=30

%

N=30

%

Mujer

22

72.4

29

96.7

Hombre

8

27.6

1

3.3

Con respecto a las edades, en la FaSPyN la edad de 20 años predomina con
58.6%, mientras que en la FTSyDH predomina la edad de 18 años con 57%.
Se observó que el 93 % de los alumnos de la FaSPyN residen en el municipio
de monterrey o en el área metropolitana. En la FTSyDH todos los alumnos
son procedentes del municipio monterrey o de su área metropolitana.

TABLA 3
EDADES DE LOS UNIVERSITARIOS
FASPYN
FTSYDH
N=30
2
18 años
5
19 años
18
20 años
3
21 años
2
23 años

676

%
6.9
17.2
58.6
10.3
6.9

N=30
17
7
3
3
0

%
56.7
23.3
10.0
10.0
0.0

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

TABLA 4
PROCEDENCIA
FASPYN
%

N=30

%

28

93.1

30

100

2

6.9

0

0

Local
Foráneo

FTSYDH

N=30

La facultad que presentó mayor porcentaje de estudiantes con peso normal
fue la FaSPyN con 76 % mientras que la FTSyDH sólo cuenta con 43% de
estudiantes en peso normal, también se observó que esta facultad cuenta con
un alto porcentaje de alumnos con obesidad (27%), sobrepeso (20%) y bajo
peso 10%.

TABLA 5
ÍNDICE DE MASA CORPORAL
FASPYN

FTSYDH

N=30

%

N=30

%

Bajo peso

1

3.44

3

10

Peso normal

23

75.8

13

43

Sobrepeso

4

13.7

6

20

Obesidad

2

6.8

8

27

En la FaSPyN el 63.3% de los alumnos acuden en turno matutino y el 36.7 %
en turno vespertino, mientras que en la FTSyDH tienen una distribución
equitativa.

677

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.
TABLA 6
TURNO AL QUE ASISTEN A CLASES
FASPYN
FTSYDH
N=30

%

N=30

%

Matutino

19

63.3

15

50

Vespertino

11

36.7

15

50

Sólo el 16.7 % de los alumnos de la FaSPyN tienen un empleo además de
acudir a la universidad. En la FTSyDH 23.3% se encuentran en esta situación.

TABLA 7
ESTUDIANTES QUE TRABAJAN
FASPYN
FTSYDH
N=30
Sí

5

No

25

%

16.7
83.3

N=30
7
23

%

23.3
76.7

El 63.3 % de los alumnos de la FaSPyN cuentan con beca y la mitad de los
alumnos de la FTSyDH tienen beca.

TABLA 8
ESTUDIANTES CON BECA
FASPYN
FTSYDH
N=30
Sí

19

No

11

%
63.3
36.7

N=30
15
15

%
50
50

La mayor parte de los alumnos (90%) de la FaSPyN vive con sus padres y la
totalidad de los alumnos de la FTSyDH vive con sus padres.

678

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

TABLA 9
CON QUIEN VIVE
FASPYN
N=3
%
0
1
3.3
Sólo

FTSYDH
N=30 %
0

0

Pareja

1

3.3

0

0

Amigo

1

3.3

0

0

Padres

27

90

30

100

Sólo el 26.7% de los alumnos de la FaSPyN pertenecen a un grupo deportivo
y en la FTSyDH tan sólo 13.3 % está en un grupo deportivo.

TABLA 10
PERTENECE A EQUIPO DEPORTIVO
FASPYN
FTSYDH
N=30
Sí

9

No

21

%

30
70

N=30
4
26

%

13.3
86.7

En la FaSPyN la mitad de los alumnos dedica más de 3 horas a estudiar fuera
de la escuela, el 40% dedica una o 2 horas y solo el 6.7% no lo hace. En
cambio en la FTSyDH el 3.3 % estudia más de 3 horas fuera de la escuela, la
gran mayoría (80%) estudia una o dos horas y el 17.6 no lo hace.
TABLA 11
HORAS DE ESTUDIO FUERA DE CLASES
FASPYN
FTSYDH

Ninguna
Una o dos hr
Más de 3 hrs.

N=30

%

N=30

%

3

10

5

16.7

12

40

24

80

15

50

1

3.3

En la FASPYN el 60 % de los alumnos acuden a clases durante todo el mes,
el 30 % falta una o dos veces y el 6.7 % más de 3 veces. En la FTSYDH el
36.7 % de los alumnos acuden a clases todos los días durante el mes, el 53.3
% falta una o dos veces y el 10 % más de 3 veces.

679

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

TABLA 12
FALTAS EN UN MES
FASPYN

FTSYDH

N=30

%

N=30

%

Ninguna

19

63

11

36.7

Una o dos veces

9

30

16

53.3

Más de tres veces

2

7

3

10

El 33.3 % de los alumnos de la FaSPyN han desacreditado una materia
alguna vez durante su carrera y tan sólo el 13.3 % de los alumnos de la
FTSyDH lo han hecho.

TABLA 13
DESACREDITADO ALGUNA MATERIA
FASPYN

Sí
No

FTSYDH

N=30

%

N=30

%

10

34

4

13.3

20

66

26

86.7

De acuerdo a la consideración del alumno de su rendimiento académico el
57% en FaSPyN considera que es bueno y en FTSyDH el 70%. Ahora bien, el
16.7% en la primera facultad consideran su rendimiento es muy bueno
mientras que en FTSyDH ningún alumno considera ser muy bueno.

TABLA 14
CONSIDERACIÓN DE RENDIMIENTO
FASPYN

Muy bueno

680

FTSYDH

N=30

%

N=30

%

5

16.7

11

0

Bueno

18

60

16

70

Regular

4

13.3

3

30

Malo

2

6.7

0

0

Muy malo

1

3.3

0

0

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

El 13% de los estudiantes de FaSPyN considera su rendimiento académico
peor a comparación al de sus compañeros. El 77% de FTSyDH indica tener
igual rendimiento que los demás y FaSPyN el 53%.

TABLA 15
COMPARACIÓN DE RENDIMIENTO / COPAÑEROS
FASPYN

FTSYDH

N=30

%

N=30

%

Mejor

9

30

7

23.3

Igual

16

53.3

23

76.7

Peor

5

16.6

0

0

El 57% de los estudiantes encuestados en FaSPyN realizan siempre tres
tiempos de comida en cambio, con el mismo porcentaje en FTSyDH realizan
los tres tiempos de comida pero solo algunas veces.

TABLA 16
REALIZA TRES TIEMPOS DE COMIDA
FASPYN

FTSYDH

N=30

%

N=30

%

Siempre

17

56.7

9

30

Algunas veces

11

36.7

17

56.7

Nunca

2

6.6

4

13.3

El tiempo de comida que más se les complica realizar a los alumnos de ambas
facultades es el desayuno, el 47% en FaSPyN y 56.7% en FTSyDH se les
dificulta consumir alimentos durante la mañana, sin embargo, el 20% de los
alumnos de FaSPyN no se les complica realizar ningún tiempo de comida en
comparación con el 7% de los alumnos de FTSyDH.

681

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.
TABLA 17
TIEMPO DE COMDIA CON MAYOR DIFICULTAD
FASPYN

FTSYDH

N=30

%

N=30

%

Desayuno

14

46.7

17

56.7

Comida

5

16.7

6

20

Cena

4

13.3

5

16.7

Ninguna

7

23.3

2

6.7

La mayoría de los alumnos consumen sus alimentos en casa, predominan los
alumnos de FTSyDH (83%) seguido de FaSPyN (73.3%), el resto de los
alumnos de ambas facultades ingiere sus alimentos en la cafetería de la
escuela, excepto sólo una persona que ingiere alimentos en puestos de
comida.
TABLA 18
DÓNDE CONSUMEN SUS ALIEMENTOS
FASPYN

Casa
Cafetería de la uni
Puestos de comida
Restaurantes

FTSYDH

N=30

%

N=30

%

22

73

25

83.3

8

27

4

13.3

0

0

1

3.3

0

0

0

0

Un dato interesante es que en ambas facultades más de la mitad de los
estudiantes seleccionan sus alimentos por gusto (FaSPyN con 57% y FTSyDH
con 67%). En el caso de la Facultad de Salud Pública y Nutrición el 20% de
los estudiantes selecciona por valor nutricional en cambio en FTSyDH sólo es
el 3.3. En la Facultad de Trabajo Social y Desarrollo Humano el 16.7%
realizan su selección conforme el costo de los alimentos mientras que en
FaSPyN es el 13.3%.

TABLA 19
PORQUÉ SELECCIONAN SUS ALIMENTOS
FASPYN
N=30
%
Gusto
17
56.7
Costo
4
13.3
Calidad
1
3.3
Valor nutricional
6
20
Recomendaciones médicas
2
6.6
Otros
0
0.0

682

FTSYDH
N=30
%
20
66.7
5
16.7
3
10.0
1
3.3
1
3.3
0
0.0

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Estos hallazgos concuerdan con la interrogante “¿en qué se basan sus
hábitos alimenticios?” ya que la mitad de los estudiantes de ambas facultades
lo hace por costumbre, además, en segunda opción FaSPyN arrojó que el
20% de los alumnos se fundamentan en una dieta y el 30% de FTSyDH indicó
que sus hábitos se deben a lo que pueden costear.
TABLA 20
EN QUE BASAN SUS HÁBITOS DE ALIMENTACIÓN
FASPYN
FTSYDH
N=30

%

N=30

%

Costumbre

14

46.7

15

50.0

Dieta

6

20

3

10.0

Facilidad de elaboración

3

10

3

10.0

Lo que pueden costear

5

16.7

9

30.0

Problemas de salud

2

6.6

0

0.0

Enseguida se describe una lista que contiene los 20 alimentos que los
universitarios de ambas facultades consumen con mayor frecuencia y
porcentaje antes de asistir a clases. Se observo que los alimentos pertenecen
a los diferentes grupos de alimentos, los principales son la tortilla de maíz y de
harina, el consumo de agua, de pan integral, leche, avena, aceite, huevo,
plátano, pan dulce entre otros, pudiendo observar cierto patrón de
alimentación de los estudiantes universitarios.
Alimento

Frecuencia

%

Tortilla de maíz

42

70

Tortilla de harina

42

70

Agua

42

70

Pan Integral

24

40

Leche

24

40

Avena

14

23.3

Aceite

14

23.3

Huevo

13

6.7

Plátano

12

5

Pan dulce

12

5

Cereal con azúcar

12

5

Frijol

12

5

Yogurt

11

18.3

Galletas

11

18.3

Pollo

10

10
683

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Soda

8

13.3

Aguacate

7

11.7

Queso

6

10

Lechuga

6

1.7

Tomate

6

8.3

Fuente: Cuestionario autoaplicable.

N=60

Del total de los estudiantes entrevistados en ambas facultades tan sólo un
estudiante que pertenece a la FaSPyN presentó riesgo de padecer trastornos
de conducta alimentaria.
TABLA 21
RIESGO TCA
FASPYN

Riesgo
No riesgo

FTSYDH

N=30

%

N=30

%

1

3.3

0

0

29

96.6

30

100

Respecto a la valoración del rendimiento académico, de los 29 alumnos de
FaSPyN la mayoría arrojó tener un alto rendimiento académico (47%). El 31%
presentó un rendimiento académico moderado, 20.7% rendimiento bajo y tan
solo el 6.9% tienen rendimiento muy bajo.
TABLA 22
RENDIMIENTO ACADEMICO
N=30

%

Muy bajo

2

6.9

Bajo

6

20.7

Moderado

9

31

Alto

13

41.4

CONCLUSIÓN
Los patrones de alimentación de los estudiantes universitarios de ambas
facultades no presentaron diferencia significativa al evaluar: qué, cómo,
cuándo y dónde consumen sus alimentos. Referente al IMC a pesar de que la
mayoría de los estudiantes de la Facultad de Salud Pública y Nutrición
684

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

presentan índices normales se encontró sobrepeso u obesidad. En el caso de
la Facultad de Trabajo Social y Desarrollo Humano, de los estudiantes
evaluados prevaleció el sobrepeso y la obesidad.
A pesar de que la evaluación de los estudiantes no arrojó gran prevalencia de
presentar riesgo de trastornos de conducta alimentaria, el porcentaje se
presentó en la Facultad de Salud Pública y Nutrición.
Referente al rendimiento académico de los universitarios de la Facultad de
Salud Pública y Nutrición demostró que la consideración que tienen los
alumnos sobre su rendimiento académico concuerda con sus calificaciones.
Más de la mitad de los estudiantes presentan moderado y alto rendimiento
académico. Algunos factores a considerar son que la mayoría de los
estudiantes dedican más de tres horas a estudiar fuera de la escuela, no han
desacreditado materias y tienden a no faltar a clases.

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Fuente Muñiz.

686

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Influencia del apoyo social en las conductas sexuales de
adolescentes de una escuela pública de educación media
superior del Estado de Nuevo León.
150

Karen Marlene Velazquez Ayala
151
Dante Octavio Isau Garza Fabela
152
Lubia Del Carmen Castillo Arcos
153
Raquel Alicia Benavides Torres

RESUMEN
El objetivo de este artículo es describir la influencia del apoyo social en las
conductas sexuales en adolescentes de una institución de educación media
superior del Estado de Nuevo León, México. Metodología: Se trabajó con un
diseño de estudio descriptivo, realizando análisis secundario de datos, la
población estuvo conformada por adolescentes de 14 a 17 años de edad, se
trabajó una muestra de 193 adolescentes en la línea basal utilizando la
Escala de Provisión Social para Sexo de (Darbes y Lewis, 2005). Resultados:
Los resultados revelaron que el 44.4% mencionó que su proveedor de salud
era principalmente personal médico, se encontró que los adolescentes
mencionaron tener un mayor apoyo familiar si llegaran a tener alguna
infección de transmisión sexual. Por otro lado, el 8.4% refirió no estar de
acuerdo o no sentirse cómodo al hablar sobre alguna temática de sexualidad
con su familia, en comparación del 41.7% que dijo confiar en su proveedor de
salud para obtener información sobre la práctica de sexo seguro. Conclusión:
A través de esta investigación se identificaron aspectos que nos permitieron
conocer cómo percibe el apoyo social el adolescente de sus diferentes redes
sociales, ante esto la importancia del involucramiento de los padres en la
educación sexual de sus hijos, intervención de profesionales en salud pública
mediante así como el fortalecimiento de programas enfocados al acceso y
servicios de salud en este grupo poblacional.
Palabras clave: adolescentes, conducta sexual, apoyo social.

150

Licenciada en Enfermería por la Facultad de Enfermería de la Universidad Autónoma de
Nuevo León, México.
151
Licenciado en Trabajo Social y Desarrollo Humano por la Facultad de Trabajo Social y
Desarrollo Humano de la Universidad Autónoma de Nuevo León, México.
152
Profesora-Doctorada de la Facultad de Enfermería de la Universidad Autónoma del Carmen,
Campeche, México.
153
Profesora-Doctorada de la Facultad de Enfermería en el Centro de Investigación y Desarrollo
en Ciencias de la Salud de la Universidad Autónoma de Nuevo León, México.

687

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

INTRODUCCIÓN
Un tema que ha causado interés entre los profesionales de la salud es el de la
sexualidad ya que ha generado un alto impacto social que se ha visto
reflejado en la disminución de la edad en el inicio de la vida sexual y en el
incremento de infecciones de trasmisión sexual (ITS) así como del virus de
inmunodeficiencia humana (VIH) (Andrade, Betancurt y Palacios, 2006).
A nivel mundial desde la aparición del VIH, casi 60 millones de personas se
han infectado de este virus así como aproximadamente 25 millones de
personas han fallecido a causa de esta pandemia. Para el 2008, existían 33.4
millones de personas que vivían con el virus mientras que se causaron 2.7
millones de nuevos casos, de los cuales el 40% de estas la representaron
jóvenes mayores de 15 años a nivel mundial (ONUSIDA, 2008).
En lo que respecta a América Latina, se estima que existe 2.1 millones de
personas que viven con el VIH/SIDA, de los cuales 740,000 son jóvenes de
entre los 15 y los 24 años, mientras que en México para el 2011 se reportó
que existían 151,614 casos acumulados de SIDA en donde 11 573 son
hombres y 5531 son mujeres de entre 15 a 19 años. De estos casos
existentes a nivel nacional 4221 casos se han reportado el estado de Nuevo
León (Centro Nacional para la Prevención y el Control del VIH/SIDA
[CENSIDA], 2011; Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia [UNICEF],
2005; ONUSIDA, 2008).
Ante la presencia de altas estadísticas en casos de infección entre
adolescentes es de vital importancia conocer las conductas que adoptan y que
los exponen al alto riesgo de contagio, ya que durante este periodo comienza
el mayor interés por el sexo y suelen presentarse las primeras relaciones
sexuales, esto debido a que la adolescencia es una etapa de transición que
se conforma de una serie de cambios a nivel biológico, físico, emocional y
social, significando así el paso de la niñez a la adultez; es importante
mencionar que en México muchos de los casos, la primera relación sexual
suele presentarse durante la adolescencia alrededor de los 15 y 19 años, en
donde los hombres tienden a comenzar su vida sexual de forma precoz en
comparación con las mujeres, siendo éstas quienes alcanzan primeramente
la madurez sexual, por lo cual existe una mayor posibilidad de que los
154
adolescentes adopten conductas sexuales de riesgo
(Espada, Quiles y
Méndez, 2003; Fondo de Población de las Naciones Unidas [UNFPA], 2010;
Orcasita et al., 2010).
154

Las conductas sexuales de riesgo se pueden definir como la exposición a una evento que
pueda ser dañino para la salud propia o a la salud de otra persona en donde exista la posibilidad
de contaminación por alguna infección de trasmisión sexual inclusive del VIH, entre algunas
conductas sexuales de riesgo que el adolescente practica son relaciones sexuales sin protección,
mantener relaciones con múltiples parejas así como el uso de drogas con material que ya ha
utilizado por otras personas (Gonçalves, Castellá y Carlotto, 2007; Espada, Quiles y Méndez,
2003; Orcasita et al., 2010).

688

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

La práctica de las conductas sexuales suelen ser producto de distintos
factores que disminuyen la capacidad del adolescente para protegerse y
proteger a otras personas, algunos de estos factores son la falta de
conocimientos, las oportunidades de obtener servicios de salud, las normas
culturales y creencias que pueden actuar como una barrera para que reciban
los mensajes de lo que es una conducta sexual saludable, por consiguiente
para que el adolescente sea capaz de llevar una sexualidad saludable, es
importante que cuente con buenas redes sociales que sean capaz de brindar
155
apoyo social
que permita influir de manera positiva en el bienestar
psicológico y físico del mismo (Orcasita et al., 2010).
Dentro de estas redes sociales que permitirán al adolescente enfrentar este
proceso de maduración se encuentran:
1. Amigos: tienen influencia sobre el adolescente para realizar actos que
puedan beneficiar o perjudicar su vida, así mismo influyen en la toma de
decisiones para usar medidas de prevención de riesgo, durante la relaciones
del adolecente. (Sioneanet al., 2002).
2. Familia: es el círculo social en donde comienza la educación del individuo,
se ha demostrado que los adolescentes que viven con ambos padres
biológicos, presentan una menor probabilidad de comenzar su vida sexual
precozmente comparados con aquellos que se encuentran en familias de un
solo progenitor o reconstituidas (Andrade, Betancourt y Palacios; 2006).
3. Proveedor de salud: actúa como apoyo mediante actos de consejería que
influyen en el desarrollo de conductas que le permitan al adolescente
comprender su proceso de madurez y sus conductas y el aprendizaje de
técnicas para conocer las consecuencias de sus actos así como el de
planificar metas a largo plazo (Mota et al., 2008).
4. Pareja: actualmente las diferencias existentes entre los roles que juegan el
hombre y la mujer ante la sociedad afectan directamente en la toma de
decisiones en cuanto al ejercicio de una sexualidad responsable, ya que en
muchas parejas las mujeres no pueden pedir a sus compañeros sexual la
utilización de algún método de protección o no son capaces de decir en qué
momento llevar a cabo una relación sexual, por lo cual les hace desconocer el
comportamiento sexual e ignoran el hecho de estar en riesgo o no (Robles et.
al, 2006).

155

El apoyo social se constituye como factor de protección en el bienestar del adolescente, ya
que brinda apoyo emocional, material e informacional, los cuales generan recursos de apoyo
valiosos para enfrentar las situaciones de riesgo que se pueden presentar en esta etapa del ciclo
de vida (Orcasita y Uribe, 2010).

689

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Es así que
el apoyo social brinda herramientas a nivel emocional,
instrumental e informacional ya que cumple con las necesidades del proceso
de desarrollo de cada persona, proporcionando así los recursos para el
adecuado afrontamiento de esta etapa.
En estudios previamente realizados se ha asegurado que el contar con una
buena red de apoyo social es fundamental para poder cerciorarse de que se
cuenta con una buena capacidad de afrontamiento para superar eventos que
el adolescente sufrirá durante este periodo y es muy importante que los
adolescentes cuenten con el apoyo familiar (Orcasita et al., 2010; Orcasita y
Uribe, 2010).
OBJETIVO GENERAL
Describir la influencia del apoyo social en conductas sexuales en
adolescentes de educación media superior de la Preparatoria Técnica Médica
de la Universidad Autónoma de Nuevo León del municipio de Monterrey,
Nuevo León.
OBJETIVOS ESPECÍFICOS
Describir el apoyo social de los adolescentes de educación media superior de
la Preparatoria Técnica Médica de la Universidad Autónoma de Nuevo León,
México.
Describir las conductas sexuales en los adolescentes de educación media
superior de la Preparatoria Técnica Médica de la Universidad Autónoma de
Nuevo León, México.
PREGUNTA DE INVESTIGACIÓN
¿Cómo influye el apoyo social en las conductas sexuales del adolescente de
educación media superior de la Preparatoria Técnica Medica de la
Universidad Autónoma de Nuevo León, México?
METODOLOGÍA
Se realizó un estudio descriptivo mediante un análisis secundario de los datos
estadísticos de la investigación “Intervención por internet basada en la
resiliencia del adolescente para prevenir conductas sexuales de riesgo para
VIH/SIDA”, en el cual la población estuvo conformada por adolescentes de
entre 14 a 17 años de la Escuela Preparatoria Técnica Médica de la
Universidad Autónoma de Nuevo León, México, con una muestra de 193
participantes a los cuales se les aplicó cuestionarios en línea tomando en
cuenta el principio de confidencialidad y anonimato de los participantes. El
instrumento que se utilizó en el proyecto para medir la percepción del apoyo
familiar y apoyo social fueron la Escala de Provisión Social para Sexo
690

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156

Seguro
de (Darbes, L &amp; Lewis, M, 2005) el cual mide la percepción de las
relaciones afectivas de protección y cuidado que brindan los miembros de la
familia para favorecer en adolescentes la práctica de conductas sexuales
seguras, así como el apoyo percibido por el adolescente de los diversos
sujetos con los que se encuentra relacionado como lo es la familia, pareja,
amigos y proveedor de salud.
El instrumento contiene 77 reactivos de los cuales 19 corresponden al apoyo
familiar y el resto de los reactivos corresponden al apoyo social. Las
respuestas son de tipo likert que van del 1 al 5, en donde el 1 es que está
totalmente desacuerdo y el 5 que está totalmente de acuerdo. Tiene un
puntuación total de 96 a 385, en donde las puntuaciones más altas indican
mayor precepción de apoyo familiar y social para la prevención del VIH.
RESULTADOS
Características sociodemográficas
La muestra total de participantes tuvo una conformación de 193 sujetos, con
una edad fluctuada entre los 14 y 17 años de edad, de estos, (1%) fueron de
14 años, (29%) tenían 15 años, (65.3%) de 16 años y (4.7%) eran de 17
años; en relación al sexo (63.9%) fueron mujeres y (36.1%) hombres; con
respecto al grado de estudio, (11.6%) estaban en primer semestre, (87.8%),
en segundo semestre y (0.5%) en cuarto semestre, el 68.8% es soltero, el
30.7% tienen una relación de noviazgo y el .5% es separado (Véase cuadro I).
Cuadro I. Características Sociodemográficas (N=191)
Frecuencia

Porcentaje

Hombre

69

36.1%

Mujer

122

63.9%

14 años

2

1%

15 años

56

29%

16 años

126

65.3%

17 años

9

4.7%

Soltero

192

99.50%

Separado

1

0.50%

Sexo

Edad

Estado Civil

Nivel escolar

156

El sexo seguro definido como un conjunto de prácticas en la que es fundamental el uso
continuo, permanente y efectivo de preservativos. Sin embargo, otros autores consideran que
sexo seguro consiste de prácticas sexuales no penetrativas, tales como besos, caricias,
frotaciones, masturbación sola y compartir fantasías sexuales (Fuentes, Martín y Pérez, 2008).

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�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

1 Semestre

26

11.6%

2 Semestre

166

87.8%

4 Semestre

1

0.5%

La siguiente grafica muestra la descripción del proveedor de salud al cual
refieren los adolescentes como el principal profesionista en el sector salud con
el cual pudieran llegar a tener algún acercamiento y/o asesoría.

Gráfica 1. Proveedor de Salud
Trabajador Social
Enfermera

16.70%

5%

9.40%

44.40%
24.40%

Al cuestionar a los adolescentes sobre “¿Quién es tu proveedor de salud?” los
resultados revelaron que el 44.4% mencionó ser atendido o en determinado
caso tener mayor contacto con personal médico, seguido a ello el 24.4%
refirió a personal de enfermería y con la menor participación el 5% mencionó
a los profesionistas de trabajo social.
Ante la respuesta emergida por los adolescentes encuestados es que surge
la necesidad de reforzar la participación por parte del personal de enfermería,
ya que dentro de los principios que se ligan a esta profesión se encuentra el
cuidado de la salud, y ligado a ello la promoción de conductas saludables en
torno a los individuos, así mismo es de vital importancia la colaboración con
otros profesionistas del sector salud que puedan atender las necesidades
básicas de una población para así generar un bienestar social en la persona
atendida.
Gráfica 2.Puedo confiar para que me ayuden a practicar el sexo seguro si
necesito ayuda.
Apoyo de Familia

Apoyo de Pareja

Apoyo de Amigos

Apoyo de Proveedor de Salud

3.90%
6.80%
5.40%
12.60%

2.80%
4.70%
3.60%
9.40%

11.70%
17.40%
19%
23%

40%
41.60%
33.90%
25.70%

41.70%
29.50%
38.10%
29.30%

Totalmente en
desacuerdo

Desacuerdo

Ni de acuerdo ni
en desacuerdo

De acuerdo

Totalmente
deacuerdo

Por otra parte en cuanto a la confianza que se pudiera llegar a tener con
determinado sujeto ya sea familia, pareja, amigos o proveedor de salud, es
que se preguntó a los adolescentes la confianza que estos tendrían para
poder solicitar apoyo o ayuda en caso de requerirla para poder obtener
información o adquirir algún método anticonceptivo, donde los resultados
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�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

mostraron que el 41.7% confía o confiaría en su proveedor de salud para
obtener la información necesaria para practicar sexo seguro, el 38.1% apoyo
por parte de la pareja, 29.5% apoyo por parte de los amigos y por último el
29.3% buscaría acercarse a su familia para poder solicitar apoyo o
información sobre temáticas relacionados a la sexualidad.
Gráfica 3. Apoyo al Sexo Seguro

Apoyo de Familia

Apoyo de Pareja

Apoyo de Amigos

Apoyo de Proveedor de Salud

57.80%
46.30%
54.80%
58.90%
Totalmente en
desacuerdo

20%
21.10%
20.80%
12.50%
desacuerdo

8.30%
17.40%
15.50%
13%

8.30%
9.50%
6.50%
7.30%

5.60%
5.80%
2.40%
8.30%

Ni de acuerdo ni
en desacuerdo

De acuerdo

Totalmente
deacuerdo

La grafica anterior muestra el cuestionamiento que se les hizo a los jóvenes al
preguntarles si cada una de las redes antes mencionadas en el documento
“¿No apoyaban el sexo seguro?” siendo el 58.9% quien mencionó que la
familia está totalmente en desacuerdo, interpretado de esta manera se
pudiera decir que más del 70% en el caso de la familia apoyo el sexo seguro,
siendo la principal red, así mismo dichos resultados muestran una
discrepancia pues se puede ver que también es el 8.3% en el caso de la
familia quienes refieren los adolescentes como la red social que no apoya el
sexo seguro. Por consecuente al apoyo de la familia se puede ver que en
segunda instancia se encuentra el proveedor de salud representado con el
57.8%, 54.8% por parte del apoyo de la pareja y en última instancia el 46.3%
refirió que son sus amigos quienes no están totalmente de acuerdo en la
práctica del sexo seguro.
Gráfica 4. Apoyo si el adolescente se tuviera una ITS
Apoyo de Familia

Apoyo de Pareja

Apoyo de Amigos

Apoyo de Proveedor de Salud

37.80%
50%
43.70%
74.50%
Totalmente en
desacuerdo

22.80%
22.90%

12.20%
13.30%

20.40%
13%

22.80%

desacuerdo

Ni de acuerdo ni
en desacuerdo

5.20%

15%

12.20%

9%

4.80%
4.20%
3.60%

9%
3.60%
De acuerdo

Totalmente
deacuerdo

En cuanto a las infecciones de transmisión sexual es que se preguntó a los
adolescentes si considerarían que alguna red social (llámese familia, pareja,
693

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

amigos o proveedor de salud) no estarían allí para apoyarlo si llegara a tener
alguna infección de transmisión sexual, ante ello es que se pudo observar
una diferencia,
ya que al mostrarse una posible morbilidad en los
adolescentes ellos consideraron el apoyo de la familia como principal factor
siendo representado con el 74.5%, seguido por el 50% que considera el
apoyo de los amigos, 43.7% el apoyo de la pareja y por último el 37.8% del
proveedor de salud.
Gráfica 5. Hablar sobre sexo seguro
Apoyo de Familia

Apoyo de Pareja

Apoyo de Amigos

Apoyo de Proveedor de Salud

2.20%
4.70%
3%

0.60%
2.10%
4.20%

8.40%

4.20%

Totalmente en desacuerdo
desacuerdo

13.90%
10%
15.50%
12.60%

39.40%
40.50%
31%
32.50%

43.90%
42.60%
46.40%
42.40%

Ni de acuerdo
ni en
desacuerdo

De acuerdo

Totalmente
deacuerdo

La sexualidad muchas veces vista como un tabú sigue representado una de
las principales limitantes para que los adolescentes y sus familias puedan
llevar a cabo una plática de educación sexual y/o proporcionar la información
correcta y debida en materia sexual, de esta manera los resultados muestran
que existe principalmente una delimitante en este grupo poblacional puesto
que la familia es el grupo que esta mayormente representado con un 8.4%
como un total desacuerdo al hablar sobre sexo seguro, en comparación del
46.4% que mostró como principal red de apoyo a su pareja al querer
conversar sobre alguna temática de sexualidad vinculada al sexo seguro.
CONCLUSIONES
En base a los resultados obtenidos, se concluye que el apoyo social puede
constituirse como un factor de protección del adolescente, el cual deberá ser
proporcionando por familia, amigos, pareja y proveedor de salud, con el
objetivo de que se le proporcionen las herramientas suficientes al
adolescentes que le permitan sobre llevar los cambios que ocurren durante
esta etapa. También es importante, mencionar que aunque en la actualidad la
sexualidad siga siendo un tema del cual no se puede hablar libremente, es de
gran significancia brindarle al adolescente el apoyo social necesario para que
no lleve a cabo conductas sexuales de riesgo.
Los resultaos revelan que el 44.4% mencionó ser atendido o en determinado
caso tener mayor contacto con personal médico, seguido a ello el 24.4%
refirió a personal de enfermería, en cuanto a la confianza que se pudiera
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�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

llegar a generar al querer solicitar los adolescentes algún tipo de apoyo o
ayuda en caso de requerirla para poder obtener información o adquirir algún
método anticonceptivo los datos muestran que el 41.7% confía o confiaría
en su proveedor de salud para obtener la información necesaria para practicar
sexo seguro.
Por otra parte en cuanto a las infecciones de transmisión sexual es que se
preguntó a los adolescentes si considerarían que alguna red social (llámese
familia, pareja, amigos o proveedor de salud) no estarían allí para apoyarlo si
llegaran a tener alguna infección de transmisión sexual, ante ello es que se
pudo observar una diferencia total, ya que al mostrarse una posible
morbilidad en los adolescentes ellos consideraron el apoyo de la familia como
principal factor y red social, siendo representado con el 74.5%, seguido por
el 50% que considera el apoyo de los amigos, 43.7% el apoyo de la pareja y
por último el 37.8% del proveedor de salud. Sin embargo para los
adolescentes la familia es el grupo social que esta mayormente restringido
con el cual se pudiera llegar a entablar algún tipo de conversación sobre la
práctica.
A través de esta investigación se identificaron aspectos que nos permitieron
conocer cómo percibe el apoyo social el adolescente de sus diferentes redes
sociales, lo que ayuda a sugerir programas para la educación sexual del
adolescente. Además de otras intervenciones como educar a la familia para
que conozca los cambios que, esta etapa así como poder entender las
necesidades de los adolescentes.
Las redes sociales suelen estar constituidas por los miembros de la familia
nuclear, amigos, vecinos, compañeros de trabajo y conocidos de la
comunidad. Estos vínculos se convierten en sistemas de apoyo social, los
cuales constituyen un elemento indispensable para la salud, ajuste y bienestar
del individuo. El aspecto importante de las redes de apoyo es que son
personas emocionalmente significativas para el individuo y son quienes
potencialmente brindan el apoyo social. Es decir estas redes sociales cumplen
la función de proveer el apoyo social, el cual genera herramientas necesarias
para la persona dentro de su contexto cotidiano.
Ante ello otra de las intervenciones que el personal de enfermería debería
aplicar contribuye a mejorar las circunstancias de carácter social de aquellos
individuos y/o grupos que por sus condiciones de vulnerabilidad han quedado
rezagados, por lo que su participación se ubica en acciones asistenciales de
protección física, mental y social, con el fin de incorporarlas a una vida plena y
productiva, por lo cual es necesario proporcionar programas de educación
sexual con el objetivo de que el adolescente sea capaz de expresar sus
inquietudes sobre este tema debido a que en lo que refiere a la salud sexual y
reproductiva los principales riesgos para la población adolescente son el
inicio no elegido, involuntario o desprotegido de su vida , la exposición de
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�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

embarazos no deseados o no planeados en condiciones de riesgo , así como
la exposición a adquirir una infección de transmisión sexual (ITS) , la más
grave VIH / SIDA.
Dentro de estas propuestas se debe incluir el fácil acceso del adolescente a
la información sobre la biología del cuerpo, uso de métodos anticonceptivos,
así como información específica en la temática de sexualidad, en donde los
documentos de apoyo puedan ser folletos, talleres, foros, visitas domiciliarias
y el uso de otros medios electrónicos para evitar la práctica de conductas
sexuales de riesgo.
Como parte de éstas problemáticas se emprende una estrategia integral que
identifique y privilegie a los grupos con mayor rezago, que asegure la
disponibilidad de insumos de calidad para la prestación de los servicios de
salud, planificación familiar y anticoncepción, que fortalezca acciones para
prevenir y atender los riesgos de exclusión social derivados del embarazo no
planeado en adolescentes, a través de la orientación y formación integral, bajo
una perspectiva de género acorde a sus necesidades(ejercer su sexualidad
con responsabilidad, recibir orientación en materia de sexualidad, establecer
un plan de vida acorde a sus valores etc. ).
Además de incluir las tendencias ideológicas, políticas y económicas que van
a incidir en la concepción, selección, o potenciamiento de programas
(actividades, tareas). El aceptar o rechazar principios fundamentales en vigor,
recomendar innovaciones, variar métodos de trabajo, etc., solo puede y debe
hacerse apoyándonos en una valoración de la labor previa, la cual sería
importante realizar al momento de una intervención, mientras tanto esta labor
aún queda para las instituciones gubernamentales que en materia de
programas de sexualidad han tenido una participación deficiente.
Por lo cual es importante generar modelos de intervención en materia de
salud sexual y reproductiva enfocados en la población adolescente en
contextos específicos mediante los cuales se puedan incluir estrategias en
educación sexual, el involucramiento de los padres en la educación sexual de
sus hijos, intervención de profesionales en salud pública mediante talleres,
grupos etc, así como el fortalecimiento de programas enfocados al acceso y
servicios de salud en este grupo poblacional.

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�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Proyecto: “Prevención de las Complicaciones Derivadas de
la Diabetes Mellitus”
Alicia Damaris González Aguirre
María Margarita Ramírez González
Resumen
Hablar de la Diabetes Mellitus es un tema que va adquiriendo mayor atención
en el Estado de Nuevo León, debido a que actualmente el 9.3% de la
población muere a consecuencia de dicha enfermedad.
El proyecto de intervención enfocado a la prevención, se llevó a cabo con
personas diagnosticadas con diabetes Mellitus, ya que el mayor problema de
la enfermedad son las complicaciones que se pueden presentar si los niveles
de glucosa no se mantienen en los niveles considerados normales.
El proyecto se diseñó con el enfoque del Marco lógico y su objetivo es:
Sensibilizar a la población con Diabetes Mellitus de la Clínica Universitaria
San Rafael, sobre la importancia de la prevención para evitar la aparición de
las complicaciones derivadas de la diabetes.
Para medir los resultados del proyecto se realizó una evaluación cuantitativa,
aplicando un cuestionario de manera exante y expost, se utilizó la técnica
estadística t de Student, la cual confirmó que los resultados del proyecto
fueron positivos.
Es conveniente que la sociedad que padece la enfermedad tenga
conocimiento y conciencia sobre las complicaciones que pueden surgir
cuando no se mantiene los niveles adecuados de glucosa, existen una serie
de factores que si se controlan, se pude lograr tener una calidad de vida aun
con su padecimiento.
Palabras clave: Diabetes Mellitus, Complicaciones en la Diabetes Mellitus,
Prevención.
Introducción
Actualmente existen aproximadamente 382 millones de personas en el mundo
que viven con diabetes, y se espera que para el año 2035 el número de
enfermos sea de 471 millones. (FID, 2013:7) a pesar de los esfuerzos que
otras organizaciones de salud alrededor del mundo están haciendo para
prevenir que se incremente el número de enfermos, estos aumentan
considerablemente cada año.

699

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Definición de Diabetes Mellitus
La Diabetes Mellitus o Diabetes, es una enfermedad crónico
degenerativa que se presenta cuando el páncreas no
produce insulina, o bien, la que se produce no es utilizada
de manera eficiente por el organismo; ésta es la hormona
responsable de que la glucosa de los alimentos sea
absorbida por las células y dotar de energía al organismo.
Los factores de riesgo de esta enfermedad dependen del
tipo de diabetes:
Tipo I, también conocida como diabetes juvenil, la causa
una acción autoinmune del sistema de defensa del cuerpo
que ataca a las células que producen la insulina y se
presenta en pacientes con antecedentes familiares directos.
La tipo II, además del antecedente heredofamiliar, depende
de estilos de vida como son el sobrepeso, dieta inadecuada,
inactividad física, edad avanzada, hipertensión, etnicidad e
intolerancia a la glucosa; además, en las mujeres se
presenta en aquellas con antecedentes de diabetes
gestacional y alimentación deficiente durante el embarazo
(Secretaria de Salud, 2013:6).
“La diabetes mellitus tipo 2, es una enfermedad de causas múltiples. En su
etapa inicial no produce síntomas y cuando se produce tardíamente y no se
trata adecuadamente ocasiona complicaciones de salud graves como infarto
del corazón, ceguera, falla renal, amputación de las extremidades inferiores y
muerte prematura” (SVEDT2, 2013)
Síntomas comunes que presenta la enfermedad.
•

Sed anormal y sequedad de boca

•

Micción frecuente

•

Falta de energía, cansancio extremo

•

Hambre constante

•

Pérdida repentina de peso

•

Heridas de cicatrización lenta

•

Infecciones recurrentes

•

Visión borrosa

700

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

La diabetes de tipo 2 es la más común; y aproximadamente el 90% de los
casos registrados presenta este tipo, y se relaciona con factores de riesgo
modificables como la obesidad o el sobrepeso, la inactividad física y los
regímenes alimentarios hipercalóricos y de bajo valor nutritivo (OPS, 2014).
Según la Organización Mundial de la Salud (2015) “Las enfermedades
crónicas son de larga duración y progresión lenta. Las enfermedades
cardíacas, los infartos, el cáncer, las enfermedades respiratorias y la diabetes,
son las principales causas de mortalidad en el mundo, con el 63% de las
muertes” (OMS, 2015)
En el año de 1940 la diabetes mellitus ya ocupaba un lugar dentro de las
primeras 20 causas de mortalidad en el país, así en 1970 ocupó en 15º lugar
como causa de muerte y tan sólo 20 años después alcanzó la cuarta causa de
mortalidad (Aguilar, 2015:2) “A partir del 2000, la diabetes es la primer causa
de muerte en mujeres y la segunda en los hombres, después de la cardiopatía
isquémica, enfermedad frecuentemente resultante de la diabetes”(Aguilar,
2015:2)
En el año 2010 la Secretaria de Salud (2012) reportó que la diabetes mellitus
ocupó el segundo lugar como la principal causa de muerte en la República
Mexicana, seguida de enfermedades del corazón, en donde el 14% de la
población que murió ese año fue a causa de la enfermedad, siendo un total de
82, 964 defunciones, siendo en su mayoría personas de más de 65 años de
edad y del sexo femenino. (SINAVE, 2012:81) en ese mismo año en el Estado
de Nuevo León, la DM, ocupó el tercer lugar como causa de muerte con el
12.8% de la población que falleció por causa de la enfermedad.
Para el año 2013, aproximadamente la mitad de todas las muertes debidas a
la diabetes en adultos fue en personas menores de 60 años. La mayoría de
estas personas tiene entre 40 y 59 años. (FID, 2013:9)
Diabetes Mellitus tipo 2
Se ha estimado que la esperanza de vida de las personas que la padecen, se
reduce entre 5 y 10 años. En México en el año 2010, las personas que
murieron por esta enfermedad tenían en promedio 66 años (SVEDT2, 2013)
El sistema de vigilancia epidemiológica hospitalaria de DM2 (2013) reportó
que durante el año 2013, se registraron 27,987 casos de DM tipo 2, para este
año todos los estados notificaron casos a excepción de Coahuila y Sinaloa, el
estado que más casos notificó fue Tabasco los cuales representan el 12.56%.
En el estado de Nuevo León se reportaron 1,547 casos de DM tipo 2, el
promedio de edad de los casos fue de 58.14 años. El promedio de los
hombres fue de 57 años de edad, mientras que el de las mujeres fue de 58

701

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

años de edad, con respecto al sexo, el 55% de los casos notificados fueron
mujeres, seguido por un 45% de hombres, en cuanto a la escolaridad el
26.11% cuenta con primaria completa, el 10.66% sabe leer y escribir, el
20.13% no tiene estudios escolares (SVEDT2, 2013)
“Las Enfermedades de corazón, la diabetes mellitus y los tumores malignos
son las principales causa de muerte durante el año 2010, mismos que para
1980 ocuparon el 4º, 9º y 5º lugar respectivamente.”(SINAVE, 2012:38)
Las Complicaciones en la Diabetes Mellitus.
Uno de los principales problemas de la enfermedad son las complicaciones
que pueden presentarse si no se tiene un control de la glicemia o si esta se
mantiene elevada durante tiempo prolongado ya que de acuerdo con la
Organización Mundial de la Salud, Menciona que con el tiempo, la diabetes
puede dañar el corazón, los vasos sanguíneos, ojos, riñones y nervios y que
además se puede presentar cardiopatía y accidente vascular cerebral (OMS,
2014) Además los pacientes presentan problemas en su organismo que los
incapacita y hasta les causa la muerte (FID,2013).
Las complicaciones crónicas de la Diabetes Mellitus pueden afectar muchos
sistemas orgánicos. Dichas complicaciones crónicas pueden dividirse en:
Vasculares y no vasculares. Las complicaciones vasculares se subdividen en:
Microangiopatía donde se deriva la retinopatía, la neuropatía y la nefropatía.
Macroangiopatía, siendo la coronariopatía, la enfermedad vascular periférica,
y la enfermedad vascular cerebral.
Las complicaciones no vasculares comprenden problemas
gastroparesia, infecciones y afecciones de la piel. (Powers, 2014)

como

De acuerdo a la Encuesta Nacional de Salud (ENSANUT, 2012) se observa
que la complicación que se presenta con más frecuencia en la DM, los
pacientes diabéticos reportaron la visión disminuida con el (47.6%), que se
refleja también en daño a la retina (13.9%) y pérdida de la vista (6.6%). La
presencia de úlceras ocurrió en 7.2% de los pacientes y 2.9% reportó haber
padecido un coma diabético. (ENSANUT, 2012:112) y aunque la encuesta
haya reportado que se ha incrementado la atención en pacientes con un
control adecuado, tres de cada cuatro diabéticos requieren mayor control para
evitar las complicaciones de dicho padecimiento. (ENSANUT, 2012:116)
A continuación se presenta la propuesta del proyecto de intervención con el
grupo de diabetes.
Proyecto “Prevención de las Complicaciones derivadas de la Diabetes
Mellitus”
702

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

La institución en la cual se implementó el proyecto de intervención fue la
Clínica Universitaria San Rafael, la cual pertenece al Programa Universitario
de Salud de la Universidad Autónoma de Nuevo León.
La clínica está ubicada en la Colonia San Rafael del Municipio de Guadalupe
Nuevo León.
La Clínica Universitaria San Rafael cuenta con la infraestructura necesaria, y
con el grupo de diabetes que los días jueves de cada semana se reúnen en
las instalaciones. Para intervenir formalmente con el grupo, primeramente se
llevó a cabo un diagnóstico cuya metodología consistió en la aplicación de 13
encuestas estructuradas con 39 ítems cada una y con una duración de 40
minutos aproximadamente, la cual fue dirigida a los integrantes del grupo de
diabetes los cuales aceptaron amablemente en participar; se elaboró un
manual de codificación y posteriormente los datos fueron procesados
utilizando el paquete estadístico SPSS/PC Versión 22.

Perfil del Grupo de Diabetes.

El total de personas que
son parte del grupo de
diabetes de la Clínica
Universitaria San Rafael
fue de 13 personas, de los
cuales
el
92%
corresponden al sexo
femenino y el 8% al
masculino.

El promedio de edad es de 69 años, la persona más joven tiene 55 años y la
de mayor edad, 84 años.

En cuanto al estado civil de los
integrantes del grupo, se observa
que el 54% es viudo (a), el 31% es
casado (a) y el 7% son solteros y
el 8% divorciados.

703

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

En relación a la escolaridad
el 54 % de la población en
estudio
cuenta
con
educación primaria, el 23%
una carrera técnica, el 15%
secundaria y sólo el 8%
contestó no contar con
ningún grado escolar.

El 61% de los encuestados
nació en el Estado de
Nuevo León; del Estado de
Coahuila lo representa el
23%, y con el mismo
porcentaje del 8% lo
comparten los Estados de
Tamaulipas y San Luis
Potosí.

En lo referente al empleo, actualmente sólo una persona trabaja ya que es su
vivienda donde tiene su negocio propio. A continuación se muestran los
porcentajes de los empleos que la población
beneficiaria trabajó.
Con el porcentaje más alto,
del 54% se dedicó al hogar,
en cambio el 23% laboró
como empleada doméstica,
con
un
15%
se
desempeñó
como
secretaria y el 8% contestó
que se dedicó a su
negocio.

704

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

En relación a los miembros
que comparten vivienda se
obtuvo que el 31% de los
integrantes del grupo vive
con su esposo (a) o
contestó que vive solo (a)
respectivamente, el 23%
habita con sus hijos y
nietos y el 8% vive con un
hijo(a).

Con respecto a la variable
de qué tipo de Diabetes
Mellitus
padece
la
población
en
estudio
respondió con el 62% tener
diabetes tipo 2, el 23%
respondió que no sabe cuál
es el tipo de Diabetes que
padece y el 15% no ha sido
diagnosticado
con
Diabetes.

Descripción del Proyecto
La Metodología que se utilizó para la elaboración del proyecto fue con el
Enfoque del Marco Lógico, que “es una herramienta que facilita el proceso de
conceptualización, diseño, ejecución, y evaluación de proyectos. Su énfasis
está centrado en la orientación por objetivos, la orientación entre grupos
beneficiarios, y facilitar la participación y la comunicación entre las partes
interesadas.” (Ortegón, 2005:13)
El Modelo de Intervención para el grupo de diabetes de la Clínica Universitaria
San Rafael fue el Modelo de Modificación de Conducta, este modelo de
intervención se centra principalmente en la conducta, pone énfasis en los
aspectos que son aprendidos. La conducta sea considerada como normal o
problema, ha sido aprendida mediante un proceso de condicionamiento, y
esta puede ser modificada a través de objetivos para obtener, suprimir,
disminuir o reforzar de forma duradera ciertas conductas del grupo en estudio.
Para Fisher y Gochros, citado por Viscarret (2007) el objetivo principal es el
de potenciar las conductas deseadas y reducir las indeseadas para que las
705

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

personas afectadas actúen de forma correcta, lo cual aumentará la capacidad
que tienen para poder llevar una vida plena y feliz.

Objetivo General

Sensibilizar a la población con Diabetes Mellitus de la Clínica
Universitaria San Rafael, sobre la importancia de la prevención
para evitar la aparición de las complicaciones derivadas de la
diabetes.
Orientar a la población del grupo de diabetes de la Clínica
Universitaria San Rafael sobre la prevención de
las
complicaciones que se derivan de la enfermedad Diabetes
Mellitus y el impacto que representará en la disminución de
costos por atención.
1) Capacitar al 90% de la población del grupo de diabetes de la
clínica universitaria San Rafael sobre la Diabetes Mellitus y las
complicaciones que se derivan de la enfermedad.
2) Sensibilizar al 90% del grupo de diabetes sobre la importancia
de asistir a consulta de prevención y control de la glicemia.

Objetivo Específico

Metas

Plazo
Localización física
Población Beneficiada

El proyecto se desarrolló en 4 meses.
Instalaciones de la Clínica Universitaria San Rafael, Guadalupe
N.L.
Grupo de 13 personas, 11 de ellas previamente diagnosticadas
con Diabetes Mellitus, y 2 las cuales no padecen de la
enfermedad, que acuden a la Clínica Universitaria San Rafael a
recibir servicio médico.

El proyecto de intervención con el grupo de Diabetes se desarrolló en 12
sesiones, una vez a la semana, el día jueves, con un horario de 10:00 am a
11:30 am en la sala de usos múltiples de la propia institución.
Calendarización de las sesiones.
Fecha
Sesión 1
25
de
septiembre
2014
Sesión 2
2 de octubre
2014
Sesión 3
23 de octubre
2014

Tema
Bienvenida
¿Qué es la Diabetes
Mellitus?

Objetivo
Bienvenida al grupo y presentación del Proyecto.
Conocer la enfermedad, los tipos y los factores
que la producen.

La Alimentación en la
Diabetes Mellitus

Dar a conocer la alimentación adecuada para la
diabetes.

El pie diabético

Sesión 4
30 de octubre
2014
Sesión 5
13
de
Noviembre

Mitos y realidades de
la Diabetes Mellitus

Presentar al grupo una de las complicaciones que
se derivan de la diabetes, como prevenirlo, así
como los cuidados de los pies en personas que
padecen la enfermedad.
Aclarar dudas y aspectos negativos sobre la
enfermedad.

Por qué es importante
cuidarme

Sensibilizar a los participantes sobre el valor de la
salud.

706

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

2014
Sesión 6
20
de
noviembre
2014
Sesión 7
27
de
noviembre
2014
Sesión 8
4 de diciembre
2014
Sesión 9
11
de
diciembre 2014
Sesión 10
18
de
diciembre 2014
Sesión 11
4 de febrero
2015
Sesión 12
11 de febrero
2015

La Diabetes Mellitus

Complicaciones
derivadas
de
Diabetes Mellitus

Identificar distintos aspectos que son parte de la
enfermedad, y conocimiento de los medicamentos
que se utilizan en tratamiento de la enfermedad.
la

La
Retinopatía
Diabética
La
Neuropatía
Diabética

Dar a conocer a los participantes en forma general
sobre las distintas complicaciones de la
enfermedad.
Brindar información y conocimiento al grupo sobre
una de las complicaciones que pueden presentarse
en la Diabetes Mellitus.
Proporcionar información y conocimiento al grupo
sobre ésta complicación.

Insuficiencia Renal y
Hepática
en
la
Diabetes Mellitus.

Orientar a los asistentes sobre dos de las
complicaciones crónicas en la Diabetes Mellitus.

Reflexión sobre las
Complicaciones
expuestas al grupo
sobre la Diabetes
Mellitus
Cierre del Proyecto
Prevención de las
complicaciones
de
la
derivadas
Diabetes Mellitus.

Repaso con los participantes sobre las distintas
complicaciones que pueden presentarse en la
Diabetes Mellitus y como prevenirlas.
Agradecer a los participantes y al personal de la
clínica por el apoyo brindado durante el proyecto.
Despedida.

Evaluación
De acuerdo a Briones (2006) Con los modelos analíticos, aplicados a la
evaluación se pretende conocer el funcionamiento y los resultados, tanto
positivos como negativos, que se obtuvieron del grupo base.
Para realizar la evaluación se llevó a cabo mediciones antes y después, ya
que “Este diseño no experimental trabaja con un solo grupo (el formado por la
población del programa) y, por lo tanto sin grupo de control. La medición
“antes” puede ser una descripción (observación) o una medición de entrada
de las características del programa que se desean modificar para realizar
posteriormente una descripción o medición “después”, con el fin de comparar
ambas situaciones y apreciar el monto de los logros, su calidad y la
distribución en subgrupos de la población objeto” (Briones,2006: 103)
Hipótesis
Ha: El proyecto Prevención de las Complicaciones Derivadas de la Diabetes
Mellitus, cambió el conocimiento de los participantes sobre las complicaciones
en la diabetes.
707

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Con los resultados del diseño de evaluación antes y después, se realizó la
pruebas de normalidad Kolmogorov-Smirnov, Shapiro- Wilk, para confirmar
que el comportamiento de los datos se distribuye de manera normal, con esto
se continuó con la aplicación de la prueba estadística t de Student, utilizando
el programa estadístico SPSS/PC Versión 22, y los resultados fueron positivos
en cuanto a que se aceptó la hipótesis alternativa, con el cual se puede
concluir que los resultados del proyecto fueron positivos para la población
objetivo.
Conclusiones
A través de la intervención que el trabajador social enfrenta ante los
problemas de salud, como lo es la diabetes mellitus y todas las
complicaciones que conlleva esta enfermedad, se puede generar un cambio
en el individuo para que adquiera los conocimientos adecuados de la
enfermedad, ya que en la actualidad existe y se recibe información mal
empleada para la atención y prevención esto a través de ciertos mitos que se
han generado con del tiempo alrededor de la diabetes mellitus.
Con el proyecto de intervención se percibió en un inicio que los integrantes del
grupo tenían una perspectiva de su vida de que “ya no sirve para trabajar”,
esto como un ejemplo de las distintas ideas negativas que una persona puede
desarrollar de sí misma cuando presenta algún problema de salud,
reflejándose en su comportamiento y sus conductas, tanto afectivas, sociales
y familiares.
A lograr la sensibilización y la integración de cada uno de los miembros del
grupo se manifestó una red de apoyo, que permitió compartir experiencias,
como vivencias de como controla y evitar la aparición de alguna de las
complicaciones de la diabetes mellitus, logrando que con la implementación
de este proyecto los miembros del grupo de diabetes se conviertan en
multiplicadores que ayuden a la prevención de esta enfermedad.
Recomendaciones
Debido al incremento tan desproporcionado de la Diabetes Mellitus en los
últimos años se ha considerado como alarmante, sobre todo considerando las
consecuencias que se generan a raíz de la enfermedad, como la mortalidad,
los costos que representan para la persona, para su familia, así como para el
sistema de salud y además de que las complicaciones llevan a incapacitar a
una persona que se encuentra en edad de tener una vida activa en convertirlo
en un ser con baja calidad de vida y alta discapacidad.
Por las mencionadas razones se deben crear programas no sólo para la
prevención de la enfermedad, sino para evitar la aparición de las
complicaciones que se presentan y que son las responsables de las visitas
constantes al internamiento en un hospital, generando el abandono del
708

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

individuo de su empleo y dependiendo de sus familiares complicando la vida
de núcleo familiar y todo esto se debe a que no existen una cultura de hábitos
de prevención y atención que consisten en una buena alimentación, ejercicio y
visita regulares al médico.
Otra recomendación es que cada centro de salud, tanto público como privado
cuente con un grupo interdisciplinario, en cual pueda brindar las atenciones de
las personas con diabetes mellitus, pero desde un enfoque integral, no
solamente que base con la consulta médica, sino con todos los servicios que
se involucran para que exista una verdadera prevención en las
complicaciones que trae esta enfermedad.
Referencias bibliográficas
Aguilar, C. (2015) Acciones para enfrentar a la diabetes, documento de
postura de la Academia Nacional de Medicina, Editorial Intersistemas. S.A de
C.V, México.
Briones, G. (2006) Evaluación de Programas Sociales. 3ª Edición, Editorial
TRILLAS, México.
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la
Diabetes
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FID,
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en
http://www.idf.org/sites/default/files/www_25610_Diabetes_Atlas_6th_Ed_SP_i
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OMS,2014,http://www.who.int/mediacentre/factsheets/fs312/es/ recuperado el
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http://www.who.int/topics/chronic_diseases/es/ recuperado el día 7 de junio
2015.
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la
Salud
(OPS,
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http://www.paho.org/hq/index.php?option=com_content&amp;view=article&amp;id=6717
&amp;Itemid=39447, recuperado el día 7 de abril 2014.
Ortegón. E, Pacheco. J. Prieto, A. (2005) “Metodología del Marco Lógico para
la planificación, el seguimiento y la evaluación de proyectos y programas.
Instituto Latinoamericano y del Caribe de Planificación Económica y Social
(ILPES) Área de proyectos y programación de inversiones. Santiago de chile.
Powers. A. (2012) “Diabetes Mellitus” en Harrison Principios de Medicina
Interna en Longo, Dan. L. et.al. 18ª edición, McGrawHill, en
http://harrisonmedicina.com.remoto.dgb.uanl.mx/content.aspx?aID=57179627

709

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Secretaria de Salud, Dirección General de Epidemiología, boletín del sistema
de vigilancia epidemiológica hospitalaria de diabetes tipo 2, México.
Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica (SINAVE, 2015), Dirección
General de Epidemiología, Secretaria de Salud, “Panorama Epidemiológico y
Estadístico
de
la
Mortalidad
en
México
2010”
en
http://www.epidemiologia.salud.gob.mx/doctos/infoepid/publicaciones/2012/A_
Morta_%202010_FINAL_Junio%202012.pdf, recuperado el día 26 de mayo
2015.
Viscarret, J. (2007) Modelos y métodos de intervención en trabajo social Ed.
Alianza, Madrid.

710

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Inicio sexual y uso de métodos anticonceptivos de
adolescentes varones de escuelas públicas de educación
media y media superior del Estado de Nuevo León.
157

Dante Octavio Isau Garza Fabela
158
David De Jesús Reyes
RESUMEN
Objetivo: Describir el comportamiento sexual en los adolescentes varones de
escuelas públicas de educación media y media superior del Estado de Nuevo
León en cuanto a
la primera relación sexual y uso de métodos
anticonceptivos. Metodología: Se realizó un estudio cuantitativo transversal,
de tipo descriptivo en base a la Encuesta sobre Salud Reproductiva de los
Alumnos en Escuelas Públicas de Educación Media y Media Superior del
Estado de Nuevo León 2013, con una muestra de 334 adolescentes varones
los
cuales
mencionaron ser sexualmente activos. Resultados: Los
resultados revelan que del 100% de la población el 71.6% se encuentra
estudiando la preparatoria en comparación del 28.4% que estudia en
secundaria. Por otra parte, del porcentaje total 23.9% mencionó haber
tenido su primera relación sexual por curiosidad. En cuanto al uso de métodos
anticonceptivos el 86.6% refirió haber utilizado el condón en su primera
relación sexual como método anticonceptivo, sin embargo el 30.2%
mencionó no haber utilizado ningún método anticonceptivo, así mismo al
cuestionar a los adolescentes sobre porque no utilizaron un método
anticonceptivo en su primera relación sexual el 48.5% mencionó que no
esperaba tener relaciones sexuales, mientras que el 41.7% de esta
población no utilizó un método anticonceptivo durante su primera relación
sexual ya que no planeaba tener relaciones sexuales Conclusiones: Los
comportamientos analizados muestran que los varones tienen expectativas
tradicionales en torno a la sexualidad, en el cuál el deber ser hombre implica
un rol socialmente construido influyendo en su comportamiento sexual,
mediante atributos, valores, funciones y conductas,
entre las cuáles
prevalecen ser un sujeto sexualmente activo, tener múltiples parejas sexuales
y practicas ligadas a correr riesgos como lo es el no uso de métodos
anticonceptivos.
PALABRAS CLAVE: varones, inicio sexual, primera relación sexual, uso de
métodos anticonceptivos

157

Licenciado en Trabajo Social y Desarrollo Humano de la Facultad de Trabajo Social y
Desarrollo Humano de la Universidad Autónoma de Nuevo León.
158
Profesor-Investigador del Posgrado de la Facultad de Trabajo Social y Desarrollo Humano de
la Universidad Autónoma de Nuevo León.

711

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

INTRODUCCIÓN
En la adolescencia el inicio sexual aparece como una manera de obtener un
estatus, el cual es derivado del modelo de masculinidad, en donde la
búsqueda de ser reconocido como hombre “socialmente aceptado” tiende a
expresarse mediante creencias, ideas, estereotipos y discursos subjetivos del
contexto que los rodea (Stern et al, 2003).
En algunos contextos, uno de los eventos más importantes que marcan la
vida de un individuo es la primera relación sexual, ya que el tener una
relación sexual en la etapa de la adolescencia es prácticamente una
obligación, de otra manera el adolescente es menospreciado por su grupo de
pares, haciéndolo sentir excluido al no haber tenido dicha experiencia, lo cual
vincula al inicio sexual como un objetivo de muchos jóvenes para sentirse
parte de un grupo (Welti, 2007).
En el contexto internacional ésta situación también prevalece, diversas
encuestas aplicadas entre 1998 y el año 2000 en América Latina y el Caribe
mostraron que el 41.3% en el caso de Bolivia y el 73.9% en Jamaica, los
adolescentes se han iniciado sexualmente, lo cual se ve ligado a prácticas
159
sexuales de riesgo
(Olavarría y Madrid, 2005). Por su parte datos a nivel
nacional que revela la Encuesta Nacional de la Juventud (ENJ) en cuanto a
los adolescentes que han tenido relaciones sexuales, mostró que para el año
2000 el 22.3% había tenido dicha práctica, para los siguientes años de la
misma encuesta 2005 y 2010 se tuvo un aumento en cuanto a esas cifras, ya
que paso de 27.2% en 2005 a 33.6% en 2010, lo cual permite ver que en la
última década se dio un aumento del 10.3% en cuanto a los adolescentes que
han tenido relaciones sexuales (IMJ, 2011), dato alarmante ya que muchos de
los problemas inherentes están vinculados a un inicio de la actividad sexual a
temprana edad. En sí, la mayoría de estos casos ocurren sin la correcta
orientación y protección de ellos, entre los principales riesgos que se pueden
presentar en esta población en cuanto a la salud sexual y reproductiva son el
inicio no elegido, desprotegido y/o involuntario de su vida sexual, embarazos
no planeados o no deseados y adquirir alguna infección de transmisión
sexual, cuya manifestación más grave es el VIH/Sida (UNFPA, 2010).
Para el caso de Nuevo León los adolescentes varones que han iniciado una
vida sexual las cifras también van en aumento, ya que datos mostrados por la
Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT) en el año 2006 muestra
un porcentaje de 16.1% y aumentado a 29.3% para el año 2012 (INSP, 2013).
Por otra parte el grupo de jóvenes varones de 15 a 29 años de edad en
cuanto al número de parejas sexuales en base a la ENJ 2000 muestra en
159

Se denomina práctica sexual de riesgo a cualquier característica y/o exposición que tenga el
individuo en una situación de vulnerabilidad en la que esté inmerso en relación a los
embarazos no deseados, maternidad y paternidad adolescentes, infecciones de transmisión
sexual (ITS) y al VIH/SIDA.

712

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

promedio 2.1 parejas sexuales, para el año 2005 tiende a descender
pasando a 1.9, prevaleciendo para el año 2010 el mismo porcentaje. Dentro
de los datos relevantes en cuanto a estas cifras es que durante el año 2010 se
muestra una reducción en el porcentaje de parejas sexuales, sin embargo, el
12.2% del grupo de edad de 15 a 19 años reportó tener más de 3 parejas
sexuales en el último año, a diferencia del 74% del grupo de 25 a 29 años de
edad, los cuales solo tuvieron una pareja sexual (IMJ, 2011).
Otro de los comportamientos sexuales que se presentan en torno a la
sexualidad de los varones adolescentes es el uso y no uso de métodos
anticonceptivos, ya que cifras de la ENSANUT 2012 a nivel estatal muestran
que el 92.4% de esta población afirma conocer o haber escuchado algún
método anticonceptivo, datos de la misma encuesta revelan que en 2006 el
51.8% no utilizo método anticonceptivo durante la primera relación sexual y en
2012 el 18% no utilizo método anticonceptivo, lo cual muestra una disminución
favorable. Así mismo se muestra un aumento en cuanto al uso de métodos
anticonceptivos pasando de 43.1% en 2006 al 81.2% en 2012 (INSP, 2013).
En México según el boletín de epidemiología 2010, realizado por la Secretaria
de Salud, la cual indica que el aumento de ITS es debido a la falta de uso de
métodos anticonceptivos en las relaciones sexuales, dichas relaciones se ven
vinculadas a un inicio de relaciones sexuales a temprana edad y conductas
sexuales de riesgo, en las que los adolescentes carecen del uso de métodos
anticonceptivos, lo cual conlleva al aumento de la morbilidad en la población
adolescente.
Es así, que la población adolescente que ha tenido relaciones sexuales sin
utilizar métodos anticonceptivos durante las relaciones sexuales, incrementa
su posibilidad de tener un embarazo a temprana edad y/o adquirir una ITS,
en el mayor de los riesgos VIH/SIDA (González et al, 2005). Por ello los
adolescentes adoptan el proceso social
de convertirse en hombre
demostrando mediante comportamientos lo que se considera masculino
(Lomas, 2004), tal como lo menciona Parsons (1996) al decir que, la división
de los roles está ligada en base al sexo, pero más allá de lo biológico, se
demuestra mediante comportamientos, sentimientos y actitudes que se tienen
que demostrar y tienden a considerarse propios para el hombre o la mujer.
Se considera importante tomar a la población adolescente escolarizada ya
que a diferencia de otras encuestas tanto a nivel nacional como local, ésta
fue diseñada pensando únicamente en la población adolescente, mientras que
otras encuestas abarcan a la población de un rango de 15 a 49 años de edad
aproximadamente, así mismo se cuenta con información relacionada con las
prácticas sexuales y reproductivas ya que el periodo de la adolescencia se
ve relacionado con los cambios hormonales y la construcción de la identidad
de género (Menkes, 2006) derivado del encuentro con el otro sexo en el
contexto escolar el cual constituye una experiencia central para la formación
713

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

de la identidad del individuo y sus relaciones afectivas, estando en contacto
mediante el proceso de formación con el otro y su participación, analizada en
un tiempo y lugar específico.
Ante lo expuesto surge la interrogante de conocer ¿Cómo será
el
comportamiento sexual que tienen los adolescentes varones de escuelas
públicas de educación media y media superior del Estado de Nuevo León en
cuanto a la primera relación sexual y el uso de métodos anticonceptivos?
OBJETIVO GENERAL
Describir el comportamiento sexual en los adolescentes varones de escuelas
públicas de educación media y media superior del Estado de Nuevo León en
base a la primera relación sexual y el uso de métodos anticonceptivos.
METODOLOGÍA
Se realizó un estudio cuantitativo transversal, de tipo descriptivo en base a la
encuesta sobre salud reproductiva de los alumnos en escuelas públicas de
educación media y media superior del Estado de Nuevo León
(ESREEEMMSNL) 2013, diseñada por el Centro Regional de Investigaciones
multidisciplinarias en 2006 y actualizada en 2013, para ser implementada en
Nuevo León. La población de estudio está conformada por un total de
(N=2306) entre hombres y mujeres, de los cuales al discriminar a las mujeres
quedo un total de 1210 casos de varones, así mismo se eliminó a los varones
mayores de 19 años de edad quedando un total de 1178 casos de los cuales
se eliminaron a los varones que mencionaron no haber tenido alguna relación
sexual, obteniendo como dato final 334 casos de adolescentes varones que
oscilan entre los 12 a 19 años de edad los cuales fueron tomados para este
estudio. Para el análisis de los datos y el procesamiento estadístico se utilizó
el paquete estadístico SPSS, versión 20.0 para Windows.
RESULTADOS
Los resultados que se presentan a continuación estarán divididos en
subtemas, en donde las secciones descritas serán: Inicio sexual y uso de
métodos anticonceptivos.
Población de estudio
Elaboración propia en base a la encuesta sobre
salud reproductiva de los alumnos en escuelas
públicas de educación media y media superior
del Estado de Nuevo León 2013.

714

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Las
cara
cterísticas de la población de estudio estuvieron
conformadas por
las encuestas realizadas a 334
adolescentes varones de 12 a 19 años de edad que
mencionaron ser sexualmente activos, de los cuales el
63.4% se oscila entre los 15 y 16 años, 96% es soltero,
71.6% se encuentra estudiando el nivel medio superior,
71.8% no realiza ninguna actividad laboral, 61.5%
menciona ser de religión católica y el 81.7% pertenece a
un estrato muy bajo (Véase Cuadro I).
Inicio Sexual

Cuadro I. Características Generales
Características
N
Porcentaje
Población total
334 100
Grupo de edad
12- 14 años
41 12.3
15-16 años
212 63.4
17-19 años
81 24.3
Estado Civil
Soltero
310 96
Unión libre o Casado 13 4
Escolaridad
Secundaria
95 28.4
Preparatoria
239 71.6
Trabajo
Si
94 28.2
No
239 71.8
Religión
Católica
200 61.5
Ninguna
78 24
Otra
56 14.5
Estrato Socioeconómico
Medio alto
15 4.5
Bajo
46 13.8
Muy Bajo
273 81.7

Dentro de los eventos más importantes que marcan la
vida de un individuo es la primera relación sexual, ya
que ésta llega a ser un objetivo para muchos y
principalmente en la etapa de la adolescencia es que se
convierte en una obligación (Welti, 2007). Estudios en el
contexto mexicano sobre las prácticas sexuales han documentado que en las
últimas tres décadas se ha percibido un aumento en la actividad sexual
adolescentes, ya que se muestra un incremento de la primera relación sexual
del año 2000 al 2010 de dicho grupo poblacional (15 a 19 años) pasando de
22.3% a 33.6% lo cual indicada que la proporción de adolescentes que han
tenido
relación sexuales ha crecido siendo que
uno de cada tres
adolescentes menores de 19 años ya han tenido dicha experiencia (ENJUVE,
2010).
La siguiente grafica muestra las edades
que mencionaron tener los
adolecentes varones al tener su primera relación sexual.

Gráfica 1. Edad de la primera relacion
sexual
35.6%
28.5%
13.2%
11.7%
1.8% 6.4%
1.8% .9%
11 12 13 14 15 16 17 18
años años años años años años años años
Elaboración propia en base a la encuesta sobre salud reproductiva de los
alumnos en escuelas públicas de educación media y media superior del
Estado de Nuevo León 2013.
715

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Al cuestionar a los adolescentes sobre cuál fue la edad que tenían cuando
tuvieron su primera relación sexual el 35.6% menciono tener 15 años, seguido
por el 28.5% que refiere haber tenido su primera relación sexual a los 14
años, el 13.2% menciono tener la primera relación sexual a los 13 años de
edad, mientras que el 11.7% refiere haberla tenido a los 16 años, cabe
mencionar que se puede ver un aumento en cuanto al inicio sexual en relación
a la edad puesto que a partir de los 11 años hasta los 15 años se puede ver
un aumento, mientras que a partir de los 16 años el inicio sexual es menor. Lo
cual muestra que las principales edades en las que se da la primera relación
sexual se encuentra primordialmente entre los 14 y 15 años de edad (Véase
Gráfica 1).

Cuadro II. Sujeto con el cual se
tuvo la primera relación sexual
Sujeto

Porcentaje

Novia

60.4

Amigo

27.3

Familiar

1.8

Vecina

3.1

Desconocido

3.1

Prostituta

1.5

Otro

2.8

Elaboración propia en base a la
encuesta
sobre
salud
reproductiva de los alumnos en
escuelas públicas de educación
media y media superior del
Estado de Nuevo León 2013

Tal como lo muestra el Cuadro II en cuanto al sujeto con el cual los
adolescentes varones tuvieron su primera relación sexual el 60.4% mencionó
haber tenido su primera relación sexual con su novia en comparación del
27.3% que refiere haber tenido su primera relación sexual con su amiga,
seguido a ello se encuentran los sujetos como lo es la vecina y/o prostituta los
cuales se ven representados con un 3.1% cada uno de ellos.
Así mismo es importante conocer de los adolescentes iniciados sexualmente
quienes habían utilizado algún método anticonceptivo durante su primera
relación sexual. Otras investigaciones en México han determinado que existe
una relación entre el menor uso de métodos anticonceptivos y variables como
menor edad de inicio y menor escolaridad (Stern y Reartes, 2012).
716

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Gráfica 2. ¿Utilizaron algún método
anticonceptivo en la primera relacion
sexual?
Si

No

30.2%
69.8%
Elaboración propia en base a la encuesta sobre salud reproductiva de los
alumnos en escuelas públicas de educación media y media superior del
Estado de Nuevo León 2013.
Al preguntar a los adolescentes varones sobre el haber utilizado algún
método anticonceptivo en su primera relación sexual el 69.8% mencionó
haber utilizado un método anticonceptivo en comparación del 30.2% que
refirió no haber utilizado ningún método anticonceptivo durante su primera
relación sexual. Es por ello que las relaciones sexuales y en particular en este
grupo poblacional constituyen la principal fuente de contagio (OMS, 1989), de
ahí la importancia por explorar los conocimientos y actitudes de los varones
en las prácticas sexuales.

Gráfica 3. ¿Cual fue la razón principal por la que no
utilizaron algun método anticonceptivo en su primera
relación
sexual?
41.7%

9.4%

13.5%

11.5%
5.2%

1%

4.2%

2.1% 2.1% 3.1%

6.3%
Otro

Me faltó
dinero

Me da pena o
vergüenza …

Temor a
efectos…

No me atreví a
pedírselo a…

No planeaba
tener…

No sabía
dónde…

No sé cómo se
usan los…

No conocía
ningún…

Mi pareja se
opuso

No estoy de
acuerdo en…

Elaboración propia en base a la encuesta sobre salud reproductiva de los
alumnos en escuelas públicas de educación media y media superior del
Estado de Nuevo León 2013.
Así mismo la población que ya ha tenido relaciones sexuales (N=344) revela
que el 41.7% de esta población no utilizó un método anticonceptivo durante
su primera relación sexual ya que no planeaba tener relaciones sexuales, por
717

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

lo cual la espontaneidad dentro de los eventos coitales sigue siendo un factor
que deslinda el uso de los métodos anticonceptivos, seguido a esto el 11.5%
mencionó no saber dónde conseguir algún tipo de método anticonceptivo y a
su vez un 9.4% mencionó no estar de acuerdo en el uso de los métodos
anticonceptivos por lo cual la complejidad del tema surge con la identificación
de estas características y comportamientos, los cuales sirven para generar
supuestos de las ambivalentes prácticas sexuales.

Gráfica 4. ¿Quién decidió utilizar el método
anticonceptivo ?
69.8%
22.5%

Yo

7.7%
Mi pareja

Ambos

Elaboración propia en base a la encuesta sobre salud reproductiva de los
alumnos en escuelas públicas de educación media y media superior del
Estado de Nuevo León 2013.
Por otra parte el 69.8% de los adolescentes refieren que fueron ellos y su
pareja quienes decidieron utilizaron algún método anticonceptivo durante su
primera relación sexual, seguido del 22.5% que dijo haber sido ellos quienes
decidieron utilizar algún método anticonceptivo durante su primera relación
sexual; por ellos es que se cuestionó ¿Para que habían utilizado el método
anticonceptivo? Es decir, para prevenir un embarazo o una infección de
transmisión sexual, a lo que el 61.2% dijo que para ambos casos, en
comparación del 37.1% que mencionó haber utilizado algún método
anticonceptivo para la prevención de embarazo no deseado y el 1.8% para
prevenir un infección de transmisión sexual. Por ende las infecciones de
transmisión sexual afectan principalmente a los adolescentes, esto debido al
inicio sexual a una edad temprana y la falta de información sobre
sexualidad, lo cual aumenta el riesgo en dicha población de contraer alguna
infección de transmisión sexual (Menkes y Suarez, 2003).

718

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Gráfica 5. Método anticonceptivo utilizado en la primera
relación sexual
86.6%
4.5%

0.4%

6.7%

0.4%

1.3%

Elaboración propia en base a la encuesta sobre salud reproductiva de los
alumnos en escuelas públicas de educación media y media superior del
Estado de Nuevo León 2013.

Del total de la muestra 86.6% mencionó haber utilizado los preservativos
(condones) como principal métodos anticonceptivo, cabe mencionar que
como segunda opción el 6.7% de los adolescentes utilizo el retiro (coito
interrumpido) como método anticonceptivo en la primera relación sexual. Un
dato que vale la pena recalcar es que el 13.4% representa el resto de los
adolescentes que utilizaron algún otro tipo de método anticonceptivo que no
fue el condón, por ello ese porcentaje deslindo el uso del preservativo,
llevando a cabo una práctica sexual de riesgo debido a que los demás
métodos utilizados pudieran ser tomados como prevención de un embarazo
más no de alguna infección de transmisión sexual.

Gráfica 6.¿Porque no utilizaron condón en su primera relación
sexual?
16.7%
10%

20%
13%

20%
10%

3%
Mi pareja
no quiso

Yo no
quise

No se
siente
igual

No tengo Confio en Porque
manera mi pareja prefiero el
de
metodo
conseguir
que use
condones

6.7%
Porque
creo que
mi pareja
esta sana

Otro

Elaboración propia en base a la encuesta sobre salud reproductiva de los
alumnos en escuelas públicas de educación media y media superior del
Estado de Nuevo León 2013.
719

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Otro comportamiento analizado fue el no uso de algún método anticonceptivo
en donde los datos revelan que el 20% refirió no haber utilizado algún método
anticonceptivo debido a que “confía en su pareja”, 16.7% mencionó deslindar
el uso de métodos anticonceptivos debido a que “no se siente igual”, así
mismo un 10% en ambos casos mencionó no utilizar un método
anticonceptivo en su primera relación sexual debido a que “no quiso” y un
13% mencionó que no tiene manera de conseguir condones.
Siendo de esta manera la adolescencia constituida como un periodo
caracterizado por la vulnerabilidad, en donde las principales consecuencias
de la actividad sexual precoz sin protección son el embarazo y las infecciones
de transmisión sexual (ITS), incluyendo el VIH/SIDA, así mismo esta
vulnerabilidad no es a menudo percibida por los adolescentes lo cual los lleva
a tener una autoimagen de omnipotencia e invulnerabilidad, estas
características sitúan a los jóvenes a estar expuestos a conductas de riesgo,
en donde el factor sociocultural es cada vez más influyente para que se lleven
a cabo dichas conductas (Montero, 2011).

Ante esto, el uso del preservativo en los varones va a depender de la pareja
con la que se tiene relaciones sexuales, esto debido a que existen y
predominan factores que están vinculados a que los varones usen o no
métodos anticonceptivos, en este caso en particular se liga al valor y
significado que le brindan a la mujer, es decir, la mujer vista como una figura
de riesgo o una mujer ideal para el matrimonio. Es así, que la mujer que
constituye la figura de riesgo es con quien se tiende a utilizar algún método
anticonceptivo, ya que dentro del ideal del varón es quien lo puede llegar a
contagiar de una ITS y puede llegar a ser un riesgo para su salud, por otro
lado, existe la mujer con la que se estereotipa dentro del ideal de pareja con
la cual se podría llegar a establecer una relación formal, es así que ante esta
perspectiva se deslinda el uso de métodos anticonceptivos, exentando la
percepción del riesgo de cualquier tipo de contagio y/o enfermedad, ya que lo
que se desea es la reproducción para fortalecer la relación (De Jesús y
Menkes, 2014; Stern et al 2003).
CONCLUSIONES
Los resultados analizados muestran que aún persisten comportamientos
patriarcales en la población adolescente, ya que prevalecen conductas,
prácticas sociales, creencias y expectativas tradicionales en base a la
sexualidad.
Del total de la población (N=344)
la edad de inicia sexual oscila
principalmente entre los 14 años de edad (28.5%) y 15 años (35.6%). Así
mismo el 60.4% menciono haber tenido esta primera relación sexual con su
novia. Por otra parte el 30.2% de los adolescentes refirió no haber utilizado
720

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

algún método anticonceptivo en dicha relación sexual. En donde el 41.7%
mencionó no haber utilizado algún método anticonceptivo en su primera
relación sexual debido a que no tenía planeado tener relaciones sexuales.
Otra de las razones por las cuales los adolescentes mencionaron no haber
utilizado algún método anticonceptivo fue que el 16.7% refirió que “no se
siente igual”.
Éstos comportamientos se ven ligadas a un proceso cultural en donde se
puede identificar un modelo hegemónico de masculinidad; en el cuál el
deber ser hombre implica un rol socialmente construido influyendo en su
comportamiento sexual, mediante atributos, valores, funciones y conductas,
entre las cuáles prevalecen ser un sujeto hipersexual, tener múltiples parejas
sexuales y prácticas ligadas a correr riesgos.
Por su parte Seidler (1995) hace referencia a las problemáticas por las cuales
puede llegar a pasar el varón, particularmente durante a la construcción de
la masculinidad, siendo ésta expresada mediante la sexualidad. Ante estas
expresiones es que el autor señala que los varones crecen y desarrollan la
idea de una sexualidad mediante una superioridad masculina la cual es
concebida con la conquista y un rendimiento sexual, rechazando las
emociones, siendo estos últimos aspectos donde el varón tiende a demostrar
una supremacía y separando la sexualidad de toda emoción, debido a que el
sexo es el medio mediante el cual se va a demostrar y afirmar su
masculinidad.
El uso del condón más allá del conocimiento conlleva un significado, es decir,
existe un dualismo en base al sujeto con el cual se tienen las relaciones
sexuales, ya que se idealizan las condiciones para el uso del mismo, por una
parte puede llegar a presentarse como protección para prevenir alguna
enfermedad y/o ITS, mientras que al tener relación sexuales con una pareja
“estable ” se puede llegar a interpretar como método de planificación familiar
(Arias y Rodríguez, 1998), por lo cual es importante conocer la posible
conducta asumida en la población adolescente.
Otro de los comportamiento llevados a cabos en las prácticas sexuales es la
percepción de riesgo en los adolescentes ante las relaciones coitales, ya que
en ellos prevalece un sentimiento de invulnerabilidad ante dichos eventos, a
pesar de que conocer los riesgos que puede llegar a tener el inicio sexual sin
utilizar algún método anticonceptivo , en donde los adolescentes tienden a
minimizar los efectos negativos que pueden llegar a tener ante las creencias
erróneos sobre los métodos anticonceptivos, lo cual limitan y/o deslindan en
uso de los mismos (Palma y González, 2010). Por
otra parte
el
comportamiento vinculado a correr riesgos no solo alude a la hombría, sino
que también genera la pertenencia a un grupo, en el cual el inicio sexual es
parte de un ritual de la dinámica sexual (Arias y Rodríguez, 1998).

721

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Ante el documento expuesto anteriormente es que los profesionales de
Trabajo Social deberíamos crear propuestas que generen políticas y
programas enfocados a la intervención con varones, debido a que uno de los
ejes centrales es garantizar la igualdad de género, asociado a la participación
de dicha población, así como la inclusión del hombre en la participación de
procesos y/o programas que garanticen su bienestar social.
Así mismo se deberían fomentar estrategias en base a las normativas antes
mencionadas debido a que hacen falta campañas de prevención y atención en
materia de salud sexual y reproductiva que permitan garantizar dicha
cobertura en el caso de los varones, así como centros de atención, por lo cual
este documento queda a contemplar la formulación de una política más
equitativa. En conclusión y de acuerdo al perfil de los adolescentes varones
escolarizados es importante dirigir los esfuerzos para la incorporación de
material educativo que permita la prevención de infecciones de transmisión
sexual, embarazos no deseados, etc. Mismo que sirva para generar un mayor
conocimiento en la toma de decisiones de los adolescentes al iniciar una vida
sexualmente activa y de esta manera puedan tener un plan de vida.
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�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

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723

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Abordaje teórico de la salud y el estilo de vida en
adolescentes.
Adriana Zambrano Moreno
David De Jesús Reyes
Nohemí Liliana Negrete López
Resumen
El estilo de vida es uno de los determinantes de mayor impacto en la salud,
por ello se han enfocado esfuerzos dirigidos a la comprensión del estilo de
vida y las múltiples conductas que originan la salud o enfermedad en cada
etapa de vida. Su estudio es de suma importancia para el cuidado y
conservación de la salud y es pieza fundamental en el logro del bienestar y
pleno desarrollo personal. El presente trabajo describe diferentes teorías y
modelos que han sido utilizadas para el estudio de la relación entre la salud y
el estilo de vida de los adolescentes.
Palabras clave: adolescentes, estilo de vida, salud.
Introducción
Entre las principales causas de las enfermedades crónicas no transmisibles,
se encuentran los cambios en el estilo de vida, considerados como el conjunto
de hábitos y patrones de conducta cotidiana que permanece por un periodo
de tiempo; y es producto de la interacción con las condiciones de vida, los
factores sociales y culturales, entre otros; que se pueden convertir en factores
de riesgo para la salud (Rodríguez y Agulló, 1999; Organización Mundial de la
Salud, 2004; Arrivillaga y Salazar, 2005). Su estudio durante la adolescencia
adquiere relevancia pues durante esta etapa se desarrollan las herramientas
sociales e intelectuales necesarias para los roles y la responsabilidades de la
etapa adulta, a la par de los cambios evolutivos propios de la edad, en los que
la experimentación con el riesgo está presente por el deseo de independencia
y autonomía, aunado a la atracción que ejerce lo desconocido y prohibido por
los mayores, por desafiar abiertamente a los adultos y reafirmar su dominio
sobre su propio cuerpo (Durá, 2010) y cuyas consecuencias producen daños
en la salud y en la formación del capital humano (Cornellá y Llusent, 2004;
Moreno, 2004).
Entre las perspectivas teóricas que han abordado la salud y el estilo de vida
se encuentra la teoría del aprendizaje social de Bandura, (1977), donde el
aprendizaje social es originado por imitación de las acciones de los demás,
es decir, los adolescentes imitan y son modelados como parte de la
socialización, de tal forma que la conducta de los padres, los compañeros e
incluso de sus profesores, influyen en el aprendizaje de cierto estilo de vida de
los adolescentes común para quienes conviven en el mismo medio ambiente.
724

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

En este, la motivación y el comportamiento son regulados por el pensamiento
deliberado que antecede a la acción, estos cambios del comportamiento se
establecen por el control personal sobre el ambiente llamado (locus de
control). Este describe las creencias que un adolescente tiene de su
comportamiento relacionado con la presencia o ausencia de la salud, entre
los que destacan que la salud depende del comportamiento propio, la
influencia de otras personas, o bien de la suerte (Wallston, Wallston y De
Vellis, 1978). Esta teoría conduce a cambios
de larga duración del
comportamiento potencial o posible para el logro de una meta, mas no
necesariamente es el comportamiento que actualmente presenta el
adolescente. Entre los trabajos que se han basado en esta teoría se
encuentra el realizado por Monton (1992), el cual describe el proceso de
aprendizaje social en adolescentes escolarizados y sus interacciones con los
medios de comunicación, los padres y los pares, con un punto de vista
antiguo.
Durante los ochentas, surgen tres enfoques diferentes del proceso de
socialización en base a las teorías de la expectativa valor, estos son 1) La
autorregulación de comportamiento, 2) La teoría de balance en la toma de
decisiones y 3) Los modelos integradores. Los tres se enfocan a entender
cómo se construye el estilo de vida, a través de la construcción de los hábitos,
las conductas, las actitudes, valores y normas relacionadas con estos, al
mismo tiempo el estilo de vida deja de ser visto como una variable exclusiva
del comportamiento e inicia su estudio con la adopción de otros componentes
más subjetivos como la auto-percepción. Estas tres teorías son utilizadas
principalmente en intervenciones para el cambio de conductas de riesgo en
adolescentes.
Otro grupo se constituye de las teorías de la expectativa valor, representada
por el modelo de creencias en salud (Becker y Maiman, 1975), la teoría de
acción razonada (Ajzen y Fishbein, 1980), el modelo de motivación protectora
de Rogers (1983), la teoría de la conducta planificada (Ajzen, 1991) y la teoría
de autoeficacia de Bandura, (1977), las cuales se describen a continuación.

725

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Figura 1. Teoría de Acción Razonada de Ajzen y Fishbein (1975).
La creencia de la persona de que la conducta
lleva a ciertas consecuencias y la evaluación de
ellas.

Actitud hacia la conducta

Importancia
relativa
de
consideraciones
normativa
actitudinal

las
y

Intención

Las creencias de la persona acerca de que
individuos o grupos específicos creen que o
no realizan la conducta y su motivación para
cumplir con los referentes específicos

Norma subjetiva

Nota: Las flechas indican la dirección de la influencia.
(2007:71)

Fuente: Reyes

La teoría de la motivación por la protección de Rogers, (1975) plantea que el
comportamiento es el resultado de la valoración de las amenazas, en donde
se miden los factores que afectan la adaptación de un comportamiento (como
la vulnerabilidad y el potencial, percibidos para el daño), además de valorar el
afrontamiento (que es la capacidad de una persona para evitar o hacer frente
a un resultado negativo), donde la valoración del afrontamiento es influenciado
por la autoeficacia de uno o la creencia de que uno puede poner en práctica el
comportamiento o estrategia de afrontamiento apropiado (Trull y Phares,
2003).
En primer término se encuentra la teoría de acción razonada de Ajzen y
Fishbein (1980), la cual en su origen fue desarrollada para explicar el
comportamiento social y posteriormente fue utilizada para explicar el porqué
las personas realizan ciertas conductas de salud (Figura 1). En ella se
considera que la mayoría de las conductas se encuentran bajo control volitivo
de las personas, en el cual, el determinante principal del comportamiento es
726

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

determinado por la intención de realizar o no tal comportamiento.
intención consta de dos factores uno personal y el otro social ó cultural:
•
•

Esta

La persona hace referencia del juicio que emite sobre la acción a
desarrollar, la cual puede ser considerada como buena o mala.
La percepción personal referente a la presión social que se ejerce
sobre ella, para desarrollar o no una acción determinada.

Figura 2. Teoría de la conducta planeada o planificada de Ajzen (1991)
Creencias en relación al
resultado de la conducta
Actitudes hacia la acción

Evaluación de los resultados
esperados de la conducta
Intención conductual

Creencias normativas

Normas subjetivas

Co
Motivación para cumplir

Control Conductual

Creencias de control

Fuente: Adaptado de Kaplen y Weinnman (2004).
Es decir, que una persona percibe la presión social que la orilla a establecer
una conducta determinada, cuando la mayoría de sus referentes sociales
cercanos, con quienes se siente motivado a cumplir piensan que se debe
727

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

realizar dicho comportamiento. Por el contrario, la norma subjetiva de una
persona, ejerce presión para que evite una conducta determinada, cuando
crea que la mayoría de sus referentes sociales cercanos con quienes se
siente motivado a cumplir, piensan que esta no debería realizar dicho
comportamiento (León, Medina, Barriga, Ballesteros y Herrera, 2004).
Otra teoría similar es la teoría de la conducta planificada de Ajzen (1991),
(Figura 2) según la cual una persona tendrá la intención de realizar una
conducta saludable es necesario además de una actitud positiva y la presión
social, que se sienta con la capacidad de desarrollar dicha conducta y tener la
garantía de que esta conducta la ayudara a conseguir el resultado esperado
en cuanto a su salud (León y otros, 2004).

Figura 3. Teoría de Motivación Protectora de Rogers (1983).
Severidad
Vulnerabilidad

Fuentes de
información

Valoración de la
amenaza

Recompensas
intrínsecas
Recompensas
extrínsecas
Eficacia de la
respuesta

Autoeficaci
a

Valoración del
afrontamiento

Costes de
recuperación

Fuente: Adaptado de León, Medina, Barriga, Ballesteros y Herrera (2004).
Las variables que contribuyen a que haya una mayor correspondencia entre la
intención de llevar a cabo un comportamiento y su ejecución son:
•

Grado de correspondencia medido entre la intención y la conducta
observada.
•
Intervalo de tiempo que dista entre la medida de la intención y la
realización de la conducta.
•
Grado en que una persona es capaz de actuar según su propia
intención sin ayuda de los demás.
En el modelo de motivación protectora de Rogers (1983), enuncia que el
miedo que las personas sienten hacia las posibles consecuencias derivadas
de practicar o no ciertas conductas relativas a la salud, proporciona los
728

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

factores determinantes de la motivación hacia la protección de algún daño en
los individuos (Figura 3).
Entre sus componentes se encuentran dos tipos de variables que interactúan
de forma aditiva, para determinar la fuerza de la motivación de protección.
•

•

La apreciación de la amenaza: es el resultado de restar a las
ventajas de la respuesta desadaptativa el miedo a enfermar
(gravedad de la amenaza y vulnerabilidad de la persona a enfermar).
La evaluación de la respuesta de afrontamiento: este resulta de
restar a la eficacia de la respuesta y de la persona (autoeficacia) los
costos de dicha respuesta adaptativa.

En estas teorías presentadas se asume que la persona elije una opción de
diferentes tipos de cogniciones, en donde a) se presenta la probabilidad
subjetiva de que un comportamiento dado conducirá a resultados esperados y
b) valoración de los resultados de la acción. El individuo elije de entre los
diferentes campos de acción, aquella alternativa con mayor probabilidad de
consecuencias positivas o para evitar las negativas.
En cuanto a los modelos basados en la autorregulación del comportamiento,
una de los más representativos de esta perspectiva es la teoría de la
autoeficacia de Bandura, (1986), es uno de los conceptos más recientes de
los modelos para la comprensión de comportamiento reaccionado con la
salud. Constituye uno de los principales elementos reguladores de las
conductas favorecedoras de la salud y eliminación de conductas de riesgo.
Estos modelos integran a los factores que favorecen, como los que
obstaculizan la posibilidad de que una persona realice o no un determinado
comportamiento favorable a la salud, este se realiza como un proceso
dinámico cuya relación de los determinantes se presenta por etapas, en las
cuales cada una representa una forma diferente de relación, con la cual se
describe las diversas formas en que una persona enfrenta a lo largo de su
vida los diferentes problemas de salud. Entre estos se encuentran, el modelo
del proceso de adopción de precauciones (Weinstein, 1988) y el proceso de
acción a favor de la salud (Schwarzer, 1992, los cuales se describen a
continuación.
Figura 4: El Modelo del Proceso de Adopción de Precauciones de Weinstein,
(1988).

729

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

¿Conoce usted la importancia de X?
X= Una conducta saludable
cualquiera

N
O

¿Conoce usted la importancia de X?

SI
Etapa 6
Práctica actual de X
¿Practica usted X?

SI
¿Se mantiene usted en
la práctica de X?

SI

¿Cuál de las siguientes situaciones se ajusta mejor a su caso
Etapa 2:
Ausencia de interés por X

No pienso en X

Etapa 3:
Ausencia de decisiones acerca de
practicar X

Aun no tomo la decisión de
prácticas X
Decidí no practicar X

Etapa 4:
Toma de decisión contraria a X

Decidí practicar X, pero aun no
comienzo a hacerlo

Etapa 5:
Toma de decisión favorable a X

Fuente: Flores-Alarcón y Carranza (2007:66).
En cuanto al modelo del proceso de adopción de precauciones (Figura 4) de
Weinstein, (1988), se propone identificar la forma en que las variables que
influyen para la adopción de comportamientos relacionados con la salud, se
combinan para predecir la probabilidad de que un individuo realice un
comportamiento en particular.
Se establecen en este modelo siete etapas por las cuales una persona
transita cuando se enfrenta a la adopción de conductas protectoras de la
salud, cada una de las cuales representa una combinación particular de
variables que pueden influir en el comportamiento de una persona, las
personas pueden transitar libremente por las etapas, ya que no responde a un
proceso evolutivo, sino mas bien depende de la disposición personal para
adoptar dicho comportamiento relacionado con la salud.
Por otra parte, el proceso de acción a favor de la salud (Schwarzer, 1992)
(Figura 5), aborda el comportamiento relacionado con la salud del individuo
desde la motivación o necesidad de competencia y autodeterminación, que se
origina en la satisfacción del cumplimiento de ciertos criterios internos y la
percepción de la propia eficacia, esta última se obtiene de la interacción con el
730

Etapa 7:
Mantenim

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

medio, a través de diversos mecanismos como la persuasión, la comparación
social y el modelado (Breinbaur y Maddaleno, 2008).
Figura 5. Proceso de Acción a favor de la Salud de Schwarzer, (1992).

Los modelos basados en la Teoría del Balance en la toma de decisiones son
básicamente dos, el modelo transteorico de Prochaska y DiClemente, (1983)
y el modelo de conflicto de toma de decisiones Janis y Mann, (1977).
Primero se aborda el modelo transteorico utiliza las etapas, procesos y
principios de cambio de las diferentes teorías más importantes de lo cual
deriva su nombre. Según el cual el cambio conductual es un proceso que
posee seis etapas:
1.

2.

3.
4.

Pre-contemplación: en ella las personas no tienen la intención de
tomar medidas con el fin de cambiar su comportamiento en por lo
menos, los próximos seis meses, las personas se ubican en esta
etapa por diversas razones entre las que se encuentran el miedo, la
resistencia, o bien la información sobre las consecuencias de su
comportamiento es muy limitada o inexistente o han tratado de
cambiar sin tener éxito, entre otras.
Contemplación, es la etapa en donde las personas tienen la intención
de cambiar en los siguientes seis meses, han identificado las
ventajas y las desventajas de realizar este cambio, este cálculo de
los beneficios puede estancar a la persona por largos periodos de
tiempo en esta fase.
Preparación: en esta las personas tienen ya la intención de cambiar
su comportamiento en el siguiente mes y poseen un plan de acción.
Acción: en esta las personas ya realizaron modificaciones especificas
de su comportamiento en los seis meses anteriores
731

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

5.

6.

Mantenimiento: en esta etapa tiene un periodo de duración de seis
meses hasta cinco años, en ella las personas tienen la confianza de
asumir nuevos cambios y tratan de evitar las recaídas.
Culminación esta etapa es utilizada en ciertas conductas como las
relacionadas con las adicciones, en la cual las personas no caen en
tentaciones y gozan de autoeficacia completa.

Por otra parte, el modelo de conflicto de toma de decisiones de Janis y Mann,
(1977), los cuales sostienen que un individuo primero evalúa los pros y
contras de una acción determinada y posteriormente elije aquello que
represente los mejores resultados o bien aquello que disminuya los efectos
más negativos. La probabilidad que se asocia con el resultado es subjetiva,
pues se relaciona con la confianza del sujeto de obtener un resultado exitoso,
en esta expectativa de éxito se considera además la frecuencia anterior del
mismo resultado (experiencias de logro que respaldan la autoeficacia), así
como la formación de los procesos de atribución, es decir el control que el
individuo cree poseer sobre el resultado; autoeficacia o seguridad de lograr un
resultado deseado (Palmerin, 2003; León y otros, 2004; Breinbaur y
Maddaleno, 2008).
Figura 6. Modelo de promoción de la salud de Pender, (1996).
Características y experiencias
individuales

Conducta previa
relacionada

Cogniciones y afectos relativos a
la conducta especifica

Percepción de beneficios de la
acción
Percepción de barreras para la
acción

Factores
personales
biológicos
psicológicos
socioculturales

Resultado conductual

Demandas (bajo control) y
preferencias (alto control) en
competencia en el momento

Percepción de autoeficacia
Afectos relacionados a la
actividad

Influencias personales
Influencias situacionales

Fuente: Cid, Merino y Stiepovich (2006:1493).

732

Compromiso
para un plan de
acción

C
PRO

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Los modelos integradores son los más actuales ya que poseen una más
amplia visión de la salud, surgen de la integración de varias teorías por
ejemplo, el modelo de promoción de la salud de Pender, (1996), fue creado a
partir del modelo de creencias sobre la salud y de la teoría del aprendizaje
social de Bandura, (Figura 6) este modelo es el único que incluye el termino
estilo de vida promotor de la salud directamente en su propuesta a través de
tres grupos de factores predictores del estilo de vida. Esta teoría es utilizada
por Giraldo, Toro, Macias, Valencia y Palacio, (2010)
1.

2.

3.

Los afectos y cogniciones específicos de la conducta, que agrupa las
motivaciones primarias que inciden en la adquisición y mantenimiento
de las conductas promotoras de salud, entre sus elementos se
encuentran las barreras percibidas para realizar la conducta
saludable, los beneficios percibidos de la misma, la autoeficacia
percibida para realizar el efecto relacionado con la conducta y las
situaciones interpersonales en el compromiso para realizar la
conducta saludable.
Experiencias previas con la conducta de salud y características
individuales, con variables que influyen indirectamente a través de la
interacción causal con los efectos, las cogniciones, así como a las
influencias interpersonales y situacionales.
Antecedentes de la acción, que concentra los estímulos internos o
externos relacionados con la conducta (Palmerin, 2003; Breinbaur y
Maddaleno, 2008).

733

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Figura 7. Teoría de la Conducta Problema de Jessor, (1992)
AMBIENTE SOCIAL
Factores de riesgo: Pobreza, anomia
normativa, desigualdad racial,
oportunidades. Ilegitimas.
Factores de protección
Escuelas de calidad, familia cohesiva,
recursos de barrio, adultos
responsables.
BIOLOGÍA/ GENÉTICA
Factores de riesgo
Historia familiar de
alcoholismo

Factores de
protección
Inteligencia

AMBIENTE PERCIBIDO
Factores de riesgo
Modelos de conducta
desviada, conflictos
normativos padresamigos.
Factores de protección
Modelos de conducta
convencional, controles
estrictos sobre la
conducta.

CONDUCTAS DE RIESGO ADOLESCENTE/ ESTILO DE VIDA

Conductas problema
Consumo de drogas
ilegales,
delincuencia,
conducir
alcoholizado.

Conductas relacionadas con las
salud Alimentación poco
saludable, consumo de tabaco,
sedentarismo.

Conducta escolar
Ausentismo,
abandono, consumo de
drogas en la escuela

PERSONALIDA
Factores de riesgo

Bajas oportunidades
percibidas, baja autoe
propensión a la búsq
riesgos.

Factores de protec
Valorar los logros,
la salud, intoleranc
hacia la desviación

CONDU
Factores de ri
Consumo de a
problemático,
rendimiento e
pobre.

Factores d
protección

Asistencia a la
compromiso e
grupos de vol

CONSECUENCIAS COMPROMETEDORAS PARA LA SALUD O LA VID
DESARROLLO PERSONAL
Preparación para l
SALUD
ROLES SOCIALES
Autoconcepto
Limitadas habilidad
Enfermedad,
sedentarismo

Fracaso escolar, aislamiento social,
problemas legales, maternidad
precoz.

inadecuado, depresiónsuicidio.

Fuente: Adaptado de Nares (2009:16)

Por su parte la teoría de la conducta problema de Jessor y Jessor, (1977);
Jessor 1992) (Figura 7) es un modelo integrador en el cual se incorporan
elementos de diversas orientaciones teóricas como cogniciones, aprendizajes,
reacciones interpersonales y constructos interpersonales; para la predicción
del comportamiento problemático de los adolescentes, conductas de riesgo
para la salud, conductas de inadaptación y delincuencia juvenil. Estas
conductas problema forman un síndrome que comparte los factores
determinantes, los factores de riesgo y los factores protectores, este modelo
es de gran complejidad por lo que se ha utilizado parcialmente con aspectos
concretos como el consumo de drogas o la conducta sexual.
Entre las investigaciones realizadas bajo este modelo se encuentra la
realizada por Mulassi, Hadid, Borracci, Labruna, Picarel, Ribilotte, Redruello y
Masoli (2010) en el cual evaluaron los hábitos de alimentación, actividad física
734

trabajar, desemple
motivación

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

así como el consumo de alcohol y tabaco en adolescentes para identificar sus
factores de riesgo cardiovascular; Sancho, Pérez Torres y Campillo, (2001)
determinaron los estilos de vida y su relación con la salud en adolescentes;
estilos de vida y riesgos para la salud en estudiantes universitarios de
Lumbreras, Moctezuma, Dosamentes, Medina, Cervantes, López y Méndez
(2009) y Avalos y Bonilla, (2011).
Figura 8. Modelo de las siete esferas de Costa y López, (1996).

ENTORNO

Pensar

Sentir

Biología

Incitad

Atende

Actuar

Result

Fuente: Palmerín, (2003:59)
Otro modelo utilizado en los adolescentes es el de las siete esferas de Costa y
López, (1996), (Figura 8) del cual no se pretende hacer una exposición
detallada, solo se limita a una breve descripción de cómo se originan y
desarrollan los comportamientos que conforman el estilo de vida en
adolescentes, es utilizado en intervenciones y estrategias que apoyan la
identificación de factores de cambio y de resistencia al mismo dentro de la
educación para la salud. Destaca la interacción reciproca e histórica del
individuo y su entorno donde subyace la explicación de origen
y
mantenimiento del comportamiento. Donde el entorno actúa como activador
de determinado comportamiento y además como distribuidor de resultados del
mismo, donde la correlación entre el comportamiento y su resultado es
responsable del su permanencia o abandono.
Establece dos dimensiones del entorno: a) los activadores contemplan a
múltiples situaciones, mensajes, modelos de conducta, recomendaciones
entre otros que impulsan o desactivan el comportamiento por ejemplo padecer
alguna enfermedad, una crisis familiar, la pérdida de un ser querido, etc. y b)
los resultados incluyen la huella que deja en el entorno el comportamiento de
los adolescentes, sus logros, beneficios, recompensas, reconocimientos,
castigos, como consecuencia de sus conductas de salud o riesgo. Estos
actúan como polos donde confluye el entorno para producir o desactivar
determinados comportamientos y además se materializa la interacción que el
adolescente entabla con el entorno.
735

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Dentro del adolescente su ubican cinco esferas que interactúan entre sí y con
el entorno, las dos primeras se entrelazan con las dos dimensiones del
entorno de una forma sólida creando una zona de interacción que potencia el
origen de determinados comportamientos.
1. La dimensión atención/percepción actúa como un proceso que activa
el comportamiento y el campo de acción en el que se desarrollan las
otras dimensiones del comportamiento
2. La dimensión actuación asociada a los resultados o cambios en el
entorno, muestra como la interacción entre los escenarios y el
entorno no se podrían comprender sin la acción de los adolescentes,
en donde si se conoce y analizan sus acciones habituales se puede
predecir con seguridad lo que volverán a hacer en escenarios
parecidos.
3. La biología durante la pubertad se producen cambios biológicos de
los adolescentes que producen experiencias en las demás esferas
del comportamiento y del aprendizaje, que van conformando la
historia de vida.
4. La dimensión cognitiva, en ella se hace referencia de las
experiencias de vida que se van acumulando, las cuales actúan
como activador de otras esferas del comportamiento y el origen de
los estilos de vida saludables o de riesgo, en ella se encuentran el
conocimiento, expectativas, valores, actitudes, evaluación de la
eficacia y la autoimagen, entre otros.
5. La dimensión emocional en donde confluyen los sentimientos, las
emociones estados de ánimo, ya sean positivos o negativos, entre
otros, y son el mejor ejemplo de que las circunstancias del entorno
afectan el equilibrio del adolescente; estas cinco esferas individuales
se condicionan una a otra, de tal forma, que el individuo regula su
comportamiento por la interacción con el entorno.

Las siete esferas se encuentran en un ambiente o entorno físico y psicosocial
e interacciones que originan los estilos de vida, el entorno se subdivide en
pequeños universos como familia, escuela, instituciones, entre otros. Los
escenarios contemplan los recursos, las oportunidades, los factores
protectores, los factores de riesgo, entre otros que se interrelacionan y
confluyen de forma diversa en las siete esferas y dan por consecuencia la
evolución de los comportamientos (Palmerin, 2003).
El Modelo de Creencias en Salud
El modelo de creencias en salud (Figura 9) fue de los primeros que adaptó
las teorías conductuales a los problemas relacionados con la salud de los
individuos, muy reconocido y ampliamente utilizado como referente teórico
hoy en día. Se desarrolla en los cincuenta por el psicólogo social Godfrey
Hochbaum, y posteriormente reformulado por Stephen Kegels, Hugh
736

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Leventhal e Irwin Rosensrock quienes trabajaban para el departamento de
Salud Publica de EUA, toma como base las teorías del valor esperado, la
teoría de la toma de decisiones en condiciones de incertidumbre y la teoría de
las ciencias conductuales a los problemas de salud, el cual trata de explicar y
predecir los comportamientos de salud a través de las actitudes y creencias
personales (Breinbaur y Maddaleno, 2008).
Este modelo centra su atención a la explicación y predicción de diferentes
comportamientos de salud, relacionados con evitar los comportamientos de
riesgo, así como al incremento de comportamientos que actúan como
protectores de la salud enfocados a personas sanas y posteriormente en los
años setentas inicia su aplicación en personas con claros síntomas de
enfermedad (Moreno y Gil, 2003; León y otros, 2004).
Los elementos que integran el modelo son: susceptibilidad percibida,
gravedad percibida, costos y beneficios percibidos, claves para la acción y
factores modificadores los cuales se describen a continuación.
1.

2.

3.

4.

5.

Susceptibilidad percibida se refiere a la probabilidad o vulnerabilidad
percibida de una persona a padecer una enfermedad, es un riesgo
percibido por el individuo.
Gravedad percibida: es la posibilidad de ser afectado por una
enfermedad o de no recibir el tratamiento, se subdivide en diferentes
dimensiones como la gravedad clínica, interferencia con las acciones
diarias, impacto en la apariencia, efecto en el trabajo, la familia, la
vida social, entre otros.
Costos y beneficios percibidos, en ella se hace referencia a la
estimación de los beneficios que la persona obtendrá considerando
el gasto que ello implica y las posibles barreras o desventajas de
realizar un comportamiento determinado favorable para la salud.
Claves para la acción: hace referencia a la combinación de
percepción de la susceptibilidad y de la severidad, es utilizado en las
acciones preventivas como las campañas de vacunación. Según el
modelo cuando la susceptibilidad y la gravedad percibidas son bajas
se requiere que la clave de acción sea elevada y viceversa.
Factores modificadores, se encuentran los factores culturales,
sociales y demográficos entre otros que pueden desencadenar la
toma de decisiones hacia conductas que favorecen la salud.

Los elementos antes mencionados se derivan de la hipótesis:
•

•

La probabilidad de llevar a cabo la acción de salud apropiada es
función del estado subjetivo de disponibilidad del individuo o
intención para realizarla.
La intención del individuo para llevar a cabo la acción es
determinada por la amenaza que representa la enfermedad para él.
737

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

•

•

La amenaza subjetiva que representa la enfermedad a su vez se
compone de: la probabilidad percibida, las percepciones sobre la
gravedad de las consecuencias y las claves de acción.
La posibilidad de que la persona realice una conducta es
determinada por la evaluación que hace sobre la viabilidad u
eficacia que esta conducta tenga.

Figura 9. Modelo de Creencias en Salud de Hochbaum, Kegels, Leventhal
(1958)
Variables demográficas: edad, sexo, etc.
Variables sociopsicologicas: personalidad, clase
social, presión del grupo y compañeros de
referencia, etc.
SUSCEPTIBILIDAD percibida a
la enfermedad X.
SEVERIDAD percibida de la
enfermedad X

AMENAZA percibida de
la enfermedad X

Señales para la acción:
campañas en los medios de
comunicación
consejo de otros
recordatorios postales del sistema de
salud
enfermedad de un familiar o amigo
artículos de divulgación

Fuente: Moreno y Gil (2003:96).
Ha sido utilizado en una amplia gama de investigaciones relacionadas con la
salud y la enfermedad, entre las que se encuentran los temas del consumo de
tabaco (Weinberger, Greene, Mamlin y Jerin, 1981) y los problemas en niños
y adolescentes (Cohon, Macfarlane, Yánez e Imai, 1995; Quadrel, Fischhoff y
Davis, 1993); obesidad en adolescentes (Hernández, 2010) y para conocer las
creencias relacionadas con los estilos de vida de jóvenes (Arriviaga y Salazar,
2005); estilos de vida modificables en niños con sobrepeso de (Villagrán,
Rodríguez, Novalbos, Martínez y Lechuga, 2010).
Teoría Ecológica del Desarrollo de Bronfenbrenner
El desarrollo humano es un proceso donde el individuo contrasta
continuamente sus actividades y sus roles con la interacción con el medio
738

BENEFICIO
de la acció
menos
COSTOS o
percibidas
acción prev

Probabilidad
la acción prev

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

ambiente, es decir el ser humano es un ente activo en proceso de desarrollo y
este desarrollo se da a través de la interacción con el medio ambiente el cual
a su vez está en constante cambio, ambos se ven influenciados y se afectan
produciendo un cambio o desarrollo. El resultado produce que el individuo sea
visto no solo como un ente en quien influye el ambiente, sino como un ser en
desarrollo dinámico que interrelaciona con él, influenciándolo hasta el punto
de cambiar el medio en donde habita, es decir es una interacción reciproca
entre el hombre y el medio (Bronfenbrenner, 1987).
El concepto de ambiente debe ser entendido más allá de su entorno
inmediato, abarcando e interconectando diferentes entornos donde se
desarrolla la persona y los grados de influencia que este individuo ejerce en
ellos y entre los entornos circundantes. De tal forma que la teoría ecológica
se plasma gráficamente en una disposición de estructuras interconectadas y
concéntricas, donde cada una de las que lo conforman es incluida en la
siguiente, describiendo cuatro niveles o sistemas que interactúan en el
desarrollo del individuo (Bronfenbrenner, 1987).
La Teoría Ecológica del desarrollo de Bronfenbrenner (1987), posee una
visión integral y sistémica que puede ser aplicado al estudio de los estilos de
vida que son influenciados por múltiples factores ligados entre sí de forma
compleja. Esta teoría ha sido utilizada tanto en el área de educación, como en
diferentes ramas de la psicología y es fácil de trasladar a otros campos de la
ciencia.
Postula como una importante influencia en la conducta de los seres humanos
a los diversos ambientes naturales en los que crece y se desarrolla, dado que
las personas se encuentran en un constante intercambio con el entorno donde
ambos cambian y son cambados a fin de mantener un equilibrio entre los
sistemas que lo integran. Entre los primeros estudios en los que se utilizado la
teoría ecológica se encuentra el realizado por Lewin (1936) referente a la
conformación de la conducta a través de la interrelación de la persona con el
ambiente, donde el autor considera que el desarrollo humano es producto de
la interrelación del ser humano activamente con sus ambientes circundantes y
cambiantes durante el ciclo de vida (Torrico, Santín, Andrés, Menéndez y
López, 2002).
Estos ambientes forman parte de su vida habitual (Figura 10 y 11), entre los
que se encuentran: a) el microsistema, es el entorno colindante en el cual se
ubica la persona en desarrollo, consiste en los roles, las actividades y
relaciones que entabla la persona con su entorno; b) el mesosistema,
comprende la interrelación entre dos o más entornos, como la familia, los
amigos, en los que la persona interactúa c) el exosistema, es el más amplio
de los entornos como los servicios de salud, que aun cuando no se incluye a
la persona en desarrollo se producen hechos que le impactan y d) el
macrosistema ó la cultura en la que la persona nace y se desarrolla.
739

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Para el estudio del estilo de vida se han identificado elementos de cada uno
de los integradores como son las características de la persona, sus valores, la
familia y las amistades como parte del entorno microsocial; los factores macro
sociales como las instituciones, el sistema social y la cultura; así como el
medio físico y geográfico donde se realiza la interacción de los factores, sin
embargo la mayoría de las investigaciones se han enfocado al estudio del
individuo y su entrono social (Pastor y otros, 1999).
El microsistema es el sistema más próximo al adolescente donde se
consideran los comportamientos, roles y relaciones que caracterizan la vida
diaria, el cual se identifica por la interacción directa, por ejemplo con la familia
y los amigos, cada uno de ellos influye claramente en el adolescente quien se
convierte en el punto de partida múltiples variables individuales.
La teoría ecológica postula que el desarrollo del individuo es favorecido por la
interacción durante el crecimiento de diferentes sistemas donde las
estructuras sociales en las que interactúa el individuo se interrelacionan por
ejemplo la familia, la escuela, su grupo de amigos, influyen en determinadas
conductas en el adolescente. La familia además de preparar los alimentos y
establecer las pautas de consumo durante la infancia es fundamenta en los
adolescentes al proporcionar la estabilidad, las normas y reglas de conducta
familiar que influyen el desarrollo del adolescente, otro espacio de gran
influencia es la escuela pues es además de fomentar el desarrollo cognitivo,
se practican la convivencia y se fortalece las normas, actitudes y valores
propias del grupo.
Figura 10: Teoría Ecológica del Desarrollo de Bronfenbrenner (1987).

MACROSISTEMACo
INDIVIDUONO
mportamiento
MICROSISTEMAM
MESOSISTEMANO
EXOSISTEMAEnfren
otivación
tamiento
protectora
positivo/negativo

Fuente: Elaboración propia

740

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Mesosistema
Se refiere a la interacción de al menos dos entornos donde se desenvuelve el
individuo, es decir, es un sistema de microsistemas donde se interrelaciona la
familia y la escuela o la familia y los amigos del adolescente. El mesosistema
es entonces una red de contextos que se interactúan entre sí, influyendo en
forma integral y por separado cada uno de ellos en el desarrollo del individuo
a través de vínculos o conexiones. La conexión provee de una continuidad
entre los contextos o incrementan los efectos negativos, por ejemplo en los
jóvenes en los que hay una marcada diferencia entre las conductas, valores o
comportamientos que alienta un sistema de otro.
Exosistema
En este entorno no se incluye al individuo, pero se producen hechos que
afectan a lo que ocurre en el entorno que comprende el individuo en formación
o que se afectan por lo que ocurre en este entorno, entre ellos se encuentre la
ocupación de los padres, las relaciones de sus hermanos, el sistema escolar,
de salud y los medios de comunicación. Entre ellos cabe destacar el papel de
la televisión que además de influenciar indirectamente comportamientos
relacionados a gustos y aversiones alimentarias, impacta en la cantidad de
tiempo que los adolescentes invierten frente a la pantalla.
Macrosistema
En este se incluye al grupo social o la sociedad en general, en este sistema la
estructura que presenta el microsistema, el mesosistema y el exosistema es
similar en su funcionamiento y construcción, se refiere principalmente a los
marcos culturales que pueden afectar en los sistemas menores de forma
transversal, representa así a la cultura y sociedad en la cual el adolescente se
desarrolla.
La teoría ecológica es dinámica pues sus procesos son continuos y se
encuentran en constante interacción, lo que o hace un modelo muy útil para
tratar de explicar el estilo de vida a través de los diferentes procesos de
aprendizaje que se desarrollan en los diferentes contextos.
Entre los trabajos sobre estilos de vida realizados con la teoría ecológica se
encuentran el de Castro (2005), quien propone la promoción de estilos de vida
activos con énfasis en la actividad física; y el de Busdiecker, Castillo, y Salas,
(2000) en su trabajo sobre hábitos de alimentación con el cual se promueven
diversas estrategias para estilos de vida saludables y Fonseca, Maldonado,
Pardo y Soto (2007) donde caracterizan los estilos de vida de adolescentes
escolarizados, en los que prevalece el estudio a nivel individual.
Este enfoque explica como el adolescente se desarrolla e interactúa con el
medio social a través de diferentes sistemas y niveles interconectados entre
sí, el cual permite entender la relación de la obesidad y el estilo de vida a
través de un modelo de análisis consistente.

741

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Figura 11. Representación
Bronfenbrenner, (1987).

de

las

variables

de

estudio

en

Conclusiones
Lo anteriormente expuesto evidencia las muy diversas formas de abordaje de
las conductas y su relación con el estilo de vida para estimular la presencia o
ausencia de la salud. Es necesario continuar con estudios que aporten mas
información en problemas metodológicos enfocados a la medición de
variables y su valor estándar, así como las conductas que pueden
considerase parte del estilo de vida, así como la diferencia que en ellas ejerce
la cultura por ejemplo, con la finalidad de obtener un conocimiento más
profundo y acorde a la realidad actual del ser humano.
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�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Conductas alimentarias de riesgo en adolescentes de
Nuevo León según la ENSANUT 2012.
160

Sandra Rubí Amador Corral
161
Martha Leticia Cabello Garza
Según la Organización Mundial de la Salud los adolescentes son
considerados como un grupo de la población relativamente sano, no obstante
en las últimas décadas este grupo ha presentado problemas de salud
relacionados con la alimentación; asimismo, varias enfermedades graves de la
edad adulta comienzan en la adolescencia y algunas están relacionadas a la
mala alimentación y a la nula actividad física.
Entre de los problemas más relevantes relacionados a la alimentación de los
adolescentes se encuentran el sobrepeso, la obesidad, las enfermedades
crónicas no trasmisibles y los trastornos alimentarios. En México 13% de los
adolescentes se encuentran en riesgo por cuestiones relacionadas a la
alimentación; las conductas alimentarias de riesgo más frecuentes son: la
preocupación por engordar, comer demasiado y perder el control sobre lo que
se come
Este trabajo presenta resultados de análisis sobre las conductas de riesgo
relacionadas a la alimentación de los adolescentes del estado de Nuevo León,
con datos de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (2012), en el cual, se
describen cada una de estas en relación al sexo, el índice de masa corporal, y
el nivel socioeconómico. Dentro de los resultados más importantes se
encontró que son los adolescentes con un peso normal y que pertenecen a un
nivel socioeconómico alto los que han realizado en mayor medida conductas
de riesgo relacionadas a la alimentación.
Palabras clave: adolescentes, conductas alimentarias, obesidad
Introducción
Según la Organización Mundial de la Salud (2014), los adolescentes son
aquellos jóvenes que se encuentran entre los 10 y 19 años que han superado
ya la etapa crítica de la mortalidad y la morbilidad de la infancia y no se
enfrentan aún a los problemas de la vida adulta; durante la adolescencia una
aspecto relevante es que las decisiones tomadas en esta etapa son
determinantes para el futuro del individuo. En las últimas décadas, este grupo
de la población ha presentado problemas de salud o discapacidades y
muchos de ellos mueren de forma prematura debido a accidentes, suicidios,

160
161

Universidad Autónoma de Nuevo León
Universidad Autónoma de Nuevo León

746

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

violencia u otras complicaciones. El estudio de la alimentación de los
adolescentes resulta importante debido a que varias enfermedades graves de
la edad adulta comienzan en esta etapa y algunas están relacionadas a la
mala alimentación, y a la nula actividad física (OMS, 2014).
Las conductas alimentarias, como objeto de estudio resultan de gran
relevancia ya que representan una respuesta biológica a todo ser vivo; las
conductas alimentarias son básicas en todos los seres humano (Loubat,
2006). Al igual que en el resto de la población, las conductas alimentarias de
los adolescentes se han ido complejizando a través de los años debido a
factores sociales, económicos, personales, ocupacionales, entre otros; su
estudio es importante ya su conocimiento y detección representa una
oportunidad para la prevención y tratamiento de los problemas o trastornos
relacionados a la alimentación que puedan afectar a los adolescentes.
Los problemas más importantes relacionados a la alimentación de los
adolescentes están asociados a las conductas alimentarias de riesgo, las
cuales, se pueden considerar como una falta o exceso de alimentos, algunas
veces acompañada de una nula o excesiva actividad física; dentro de sus
consecuencias más relevantes se encuentran el sobrepeso, la obesidad y las
enfermedades crónicas no trasmisibles, (Gutiérrez, Rivera, Shamah, Oropeza
y Hernández, 2012), además de trastornos alimentarios como como bulimia y
anorexia.
Para fines de este trabajo se considera que una conducta de riesgo es una
acción o practica que puede provocar o desencadenar, por una lado,
sobrepeso u obesidad lo que conlleva a una mayor probabilidad de adquirir un
enfermedad crónica no trasmisibles; y por otro un mayor riesgo de padecer un
trastorno como la anorexia, la bulimia u otro padecimiento relacionado con la
alimentación. Con lo anterior no se quiere decir que el sobrepeso y la
obesidad sean especialmente causados por estas conductas, ya que en estos,
influyen otros factores de tipo biológico, fisco, emocional y ambiental (Cabello,
2010; Vázquez, Cabello y Montemayor, 2010)
A continuación, se presentan algunos datos importantes sobre la obesidad, el
sobrepeso, las enfermedades crónicas no trasmisibles y los trastornos de la
conducta alimentaria que justifican el estudio y mayor conocimiento de las
conductas de alimentarias de riesgo en los adolescentes de Nuevo León.
En México la obesidad y el sobrepeso afecta al 30% de los adolescentes;
según los datos de la ENSANUT (2012), su prevalencia combinada fue
alrededor de 35.8% para la mujeres y 34% para los hombres. Para el
sobrepeso los cambios en los porcentajes de 2006 a 2012 en las mujeres
fueron de 22.5 a 23.7 (5.3%); para los hombres se observó una ligera
reducción de 20 a 19.6% (-.02). En el caso de la obesidad, para las mujeres
hubo un aumento del 10.9 al 12.1 (11.0%) y en los hombres el aumento fue
de 13 al 14.5 (11.5%) (Gutiérrez et al., 2012).
747

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

En Nuevo León, según la ENSANUT (2012) aproximadamente el 30% de los
adolescentes tienen sobrepeso u obesidad, la prevalencia es un poco mayor
para el sobrepeso 16.1% comparada con obesidad 13.7%. Son los hombres
quienes tienen los niveles más altos de obesidad 16.3 comparado con 11.3%
en las mujeres. Para el sobrepeso los mayores porcentajes corresponden a
las mujeres 20.7 comparado con 12% para los hombres. Por grupos edad son
los jóvenes de 19 años quienes tienen los niveles más altos de obesidad
21.4%, y son los de 17 los que tienen los más altos de sobrepeso 24.6%. A
manera general la prevalencia combinada de sobrepeso y obesidad es para
los adolescentes de 19 años con aproximadamente 35% (Gutiérrez et al.,
2012).
Uno de los principales intereses de la obesidad y el sobrepeso en los
adolescentes son las consecuencias que puede tener para su salud en el
futuro, debido a la aparición de enfermedades crónicas no trasmisibles como
la Diabetes Mellitus II (DM2) y la presión alta o hipertensión.
En Nuevo León el porcentaje de adolescentes que presentan estas
enfermedades corresponden al 6% para DM2 y 2.6% para la hipertensión.
Acerca de la DM2, son los hombres quienes son más afectados por esta
enfermedad 84% comparado con el 16% de las mujeres. Del total de los
adolescentes que padecen esta enfermedad los mayores niveles están
concentrados en los de 15 y 16 años (84%). Respecto a la hipertensión, del
total de la población de adolescentes que la padecen la mitad son hombres y
la mitad mujeres (50%) respectivamente, los grupos de edad que son están
entre los 18 y 19 años.
En relación a los trastornos de la conducta alimentaria (Gascón y Migallón,
2006), mencionan que han aumentado en los últimos años de una manera
alarmante, especialmente entre los adolescentes. Los trastornos de la
conducta alimentaria (TCA), son enfermedades complejas, multicausales
representadas por alteraciones de la conducta relacionadas con la ingesta,
que son consecuencia de los dramáticos esfuerzos por controlar el peso y la
silueta. La mayoría de los trastornos alimentaros comparten síntomas
cardinales como la preocupación excesiva por comer, preocupación por el
peso y la figurara corporal y el uso de medidas no saludables para reducir el
peso (López y Treasure, 2011).
Algunos de los síntomas que presentan los trastornos de la conducta
alimentaria son tomados por la ENSANUT (2012) para formular algunas de las
preguntas sobre las conductas alimentarias de riesgo en adolescentes.

748

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Conductas alimentarias de riesgo en adolescentes de Nuevo León
Según la ENSANUT (2012), en México para el año 2012 el 13% de los
adolescentes se encuentran en riesgo por cuestiones relacionadas a la
alimentación, este porcentaje aumentó en 5% en comparación con la
Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (2006) (Olaíz, Rivera, Shamah, Rojas,
Villalpando, Oropeza y Hernández, 2006); las conductas alimentarias de
riesgo más frecuentes en los adolescentes fueron la preocupación por
engordar y perder el control sobre los que se come; en las mujeres la principal
conducta de riesgo fue la preocupación por engordar (19.7%) y en los
hombres fue hacer ejercicio para bajar de peso (12.7%) (Gutiérrez et al.,
2012).
Para realizar el siguiente análisis se utilizó la ENSANUT (2012), que tiene
como objetivo principal cuantificar la frecuencia, distribución y tendencias de
las condiciones de salud y nutrición, así como de sus determinares en la
población mexicana. Esta encuesta probabilística permite ofrecer resultados
para cada una de las entidades del país, así como para cada grupo etario de
la población, ya que cuenta con representatividad estatal.
Respecto a los adolescentes la información está dividida en tres bases de
datos: 1) Antropométrica: que cuenta con variables relacionadas al peso, talla
y el índice de masa corporal; 2) Adolescentes: las variables están
relacionadas a las enfermedades crónicas no trasmisibles y a las practicas
alimentarias de riesgo, además de contener información sexualidad,
adicciones y accidentes y 3) Seguridad alimentaria que esta solamente
relacionadas a la falta o escasez de alimentos.
Se utilizaron las bases antropométricas y adolescentes. Se consideró realizar
el análisis a partir de la diferenciación del sexo, el índice de masa corporal y el
nivel socioeconómico ya que esto nos dará un mayor panorama sobre quienes
son específicamente los adolescentes que realizan una práctica alimentaria de
riesgo que pueda afectar su salud.
1.

¿Con que frecuencia en los últimos tres meses te has
preocupado por engordar?

Del total de la población de adolescentes en Nuevo León, la mitad tanto de
hombres como mujeres han tenido la preocupación por engordar. De estos
porcentajes, son las mujeres las que en mayor medida se han preocupado
61%, en comparación con el 39% de los hombres. En los grupos de edad, son
los adolescentes de 19 años los que tienen la mayor
preocupación a
engordar 29%, y los de 15 años la menor 14%.

749

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Preocupación por ergordar
Hombres
39%

Mujeres
61%

En relación al Índice de Masa Corporal son los adolescentes que tienen un
peso normal los que más se preocupan por engordar 49% aproximadamente,
le siguen los adolescentes que tienen obesidad 31% y por último los que
tienen sobrepeso 20%.

Preocpación por engordar

49%

31%

20%

Dentro del nivel socioeconómico más de dos terceras partes de los
adolescentes que tienen preocupación por engordar pertenecen al nivel
socioeconómico alto 67%, a comparación del 24% de los adolescentes de
nivel socioeconómico medio; los que menos se preocupan son los del nivel
socioeconómico bajo, pues solo el 9% menciona haberse preocupado alguna
vez por engordar.

Preocupación por engordar

2.

9%

24%

Bajo

Medio

67%
Alto

¿Con que frecuencia en los últimos tres meses has comido
demasiado o te has atascado de comida?

750

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

El 50% de los adolescentes menciona que ha comido o se ha atascado de
comida en los últimos tres meses, son los hombres los que tienen los mayores
porcentajes 58%, por su parte las mujeres 42%, en los grupos de edad son los
adolescentes de 16 años los que afirman haber realizado en mayor medida
esta práctica 26% y los de 19 años en menor medida 15%.

Comer demasiado
Hombres
42%

Mujeres
58%

Respecto al Índice de Masa Corporal son los adolescentes con peso normal
los que afirman haber comido demasiado en los últimos 3 meses 59%,
seguido de los que tienen obesidad 22% y por último los que tienen sobrepeso
19%.

Ha comido demasiado
59%

19%

22%

En relación al nivel socioeconómico son los
adolescentes de nivel
socioeconómico alto los que mencionan haber comido demasiado, pues el
63% menciono realizar esta práctica, en comparación con el 30% de los del
nivel medio y solo el 8% de los adolescentes de nivel socioeconómico medio.

Ha comido demasiado
8%
3.

29% 63%

¿Con que frecuencia en los últimos tres meses has perdido el
control sobre lo que comes?

El 27% del total de los adolescentes menciono haber ha perdido el control
sobre lo que comía en los últimos tres meses, de este porcentaje 50% son
hombres y 50% mujeres. En los grupos de edad, son los adolescentes de 17 y
18 años los que más han realizado esta práctica 42%.
751

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Ha perdido el control sobre lo
que se come
Hombres
50%

Mujeres
50%

En relación al IMC, son los adolescentes con peso normal los que en mayor
medida comentan haber perdido el control sobre lo que come 56%, seguido
de los que tienen obesidad 25% y por último los que tienen sobrepeso 12%.

Ha perdido el control sobre lo que
se come

56%

Normal

25%

12%

Sobrepeso Obesidad

En cuanto al nivel socioeconómico son los adolescentes de nivel
socioeconómico los que mencionaron haber perdido el control sobre lo que
comen en mayor medida 57%, seguido de los de nivel medio 36% y por último
los de nivel bajo 8%.

Ha erdido el control sobre lo que
se come

4.

8%

36%

Bajo

Medio

57%
Alto

¿Con que frecuencia en los últimos tres meses has vomitado
después de comer, para tratar de bajar de peso?
752

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Dentro de esta conducta de riesgo se encuentran los porcentajes mínimos, del
total de los adolescentes 2% comentaron haber vomitado en los últimos tres
meses para bajar de peso; de este porcentaje 58% son mujeres, 42% son
hombres. En los grupos de edad los porcentajes más altos se encuentran en
los adolescentes de 18 y 19 años 29 y 27% respectivamente.

Ha vomitado para bajar de peso
Hombres
42%

Mujeres
58%

Respecto al Índice de Masa Corporal los adolescentes de peso normal
presentan los más altos porcentajes dentro de esta práctica 72%, seguido de
los que tienen obesidad 28% y por último los que tienen sobrepeso con solo
1%.

Ha vomitado para bajar de peso

72%
0%
Normal

Sobrepeso

28%
Obesidad

Son los adolescentes que pertenecen al nivel socioeconómico alto los que han
realizado en mayor medida esta práctica 55%, los de nivel socioeconómico
medio 44% y solo el 2% de los adolescentes de nivel socioeconómico bajo
menciona haberlo hecho.

753

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Ha vomitado para bajar de
peso

2%
Bajo
5.

44%
Medio

55%
Alto

¿Con que frecuencia en los últimos tres meses has hecho
ayunos (dejar de comer por 12 horas) para tratar de bajar de
peso?

Aproximadamente el 5% del total de los adolescentes han hecho ayunos para
bajar de peso 53% hombres y 46% mujeres; de los grupos de edad, son los
adolescentes de 19 años los han realizado esta práctica en mayor medida
30%.

Ha hecho aynos para bajar de
peso
Hombres
47%

Mujeres
53%

Son los adolescentes con obesidad los que en mayor medida realizaron
ayunos para bajar de peso 45%, el 38% de los adolescentes de peso normal
mencionaron haberlos hecho y por último se encuentran los que tienen
sobrepeso con un 17%.

754

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Ha hecho ayunos para bajar de peso

45%

38%
17%
Normal

Sobrepeso

Obesidad

Respecto al nivel socioeconómico, los porcentajes del nivel medio y alto son
muy similares 49 y 48% respectivamente, solo el 3% de los adolescentes de
nivel socioeconómico bajo menciono haber realizado esta práctica.

Ayunos para bajar de peso

3%
Bajo
6.

49%
Medio

48%
Alto

¿Con que frecuencia en los últimos tres meses has hecho dietas
para bajar de peso?

El 13% del total de los adolescentes han realizado dietas para bajar de peso,
de este porcentaje 67% son mujeres y el 33% son hombres; de los grupos de
edad son los adolescentes de 18 años que han hecho dietas en mayor medida
33% y en menor medida los de 19 (12%).

Ha hecho ietas para bajar de
peso
Hombres
33%
Mujeres
67%

755

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Los adolescentes con obesidad son los que más han realizado dietas para
bajar de peso 45%, de los adolescentes que tienen un peso normal 34%
menciona haberlas realizado y por último 17% de los que tienen sobrepeso
realizaron alguna dieta.

Ha hecho dietas para bajar de peso

38%

45%

17%

Son los adolescentes de nivel socioeconómico alto los que más mencionaron
haber realizado dietas para bajar de peso 49%; no hay mucha diferencia con
los adolescentes de nivel socioeconómico medio pues el 47% ha realizado
esta práctica. Solo el 4% de los adolescentes de nivel bajo mencionaron haber
hecho dietas para bajar de peso.

Ha hecho dietas para bajar de
peso

47%

49%

4%
Bajo
7.

Medio

Alto

Con que frecuencia en los últimos 3 meses has hecho ejercicio
para tratar de bajar de peso.

El 33 % del total de los adolescentes han realizado ejercicio para tratar de
bajar de peso, de este porcentaje 48% son hombres y 52% mujeres, de los
grupos de edad, son los adolescentes de 16 años que más lo hecho 28% y el
13% los de 19 años.

756

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Ha hecho ejercicio para bajar de
peso
Hombres
48%

Mujeres
52%

En relación al Índice de Masa Corporal son los adolescentes de peso normal
los que más han realizado ejercicio para bajar de peso 52%, seguido de los
que tienen obesidad 28% y por último los que tienen sobrepeso 20%.

Ha hecho ejercicio para bajar de
peso
52%
Normal

20%

28%

Sobrepeso Obesidad

Respecto al nivel socioeconómico son los adolescentes de nivel alto los que
más han realizado ejercicio para bajar de peso casi el 70%, después los de
nivel medio 27% y por último los de nivel socioeconómico bajo 4%.

Ha hecho ejercicio para bajar de
peso

8.

4%

27%

Bajo

Medio

69%
Alto

¿Con que frecuencia en los últimos 3 meses has usado pastillas
y/o diuréticos y/o con laxantes buscando perder peso?

El 4% de los adolescentes han tomado pastillas, diuréticos o laxantes
buscando perder peso; de este porcentaje 82% son mujeres y 18% son
hombres; de los grupos de edad son los adolescentes de 18 y 19 años los que
con mayor frecuencia han realizado esta práctica 39 y 44% respectivamente.

757

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Ha tomado laxantes, diureticos o
pastillas para bajar de peso
Hombres
18%

Mujeres
82%

El 57% de los adolescentes con peso normal mencionan haber tomado
pastillas, diuréticos o laxantes para perder peso, seguido de los que tienen
obesidad 29% y por último los que tienen sobrepeso 14%.

Ha tomado laxantes, diureticos o
pastilas para bajar de peso
57%
Normal

14%
Sobrepeso

29%
Obesidad

En relación al nivel socioeconómico son los adolescentes de nivel alto los que
realizan mencionan haber realizado en mayor medida esta práctica 86%,
seguido de nivel bajo 11% y por y por último los de nivel medio 3%.

Ha tomado laxantes, diureticos o
pastillas para bajar de peso
86%
11%
Bajo

3%
Medio

Alto

Conclusiones
Las conductas alimentarias de riesgo más frecuentes en los adolescentes de
Nuevo León fueron en primer lugar, la preocupación por engordar y haber
comido demasiado, pues el 50% de los adolescentes afirma haber tenido este
tipo de conductas, siendo las mujeres las que presentan los porcentajes más
altos 61 y 57% respectivamente; así mismo, son los adolescentes de peso
normal y de nivel socioeconómico alto los que más han tenido este tipo de
conductas.
758

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

En segundo lugar se encuentra haber hecho ejercicio para bajar de peso, de
manera general el 33% de hombres y mujeres han realizado esta práctica y
son las mujeres de peso normal y de un nivel socioeconómico alto las que
tienen los porcentajes más altos 60% aproximadamente.
En tercer lugar, haber perdido el control sobre lo que se come fue una
conducta realizada por el 27% de los adolescentes, que al igual que hacer
ejercicio para bajar de peso, fueron las mujeres de peso normal y nivel
socioeconómico alto las que más afirmaron que perdieron el control sobre lo
que comían, aproximadamente 54%.
En cuarto lugar el 13% de la población de adolescentes afirma haber realizado
dietas para bajar de peso y son las mujeres de peso normal y nivel
socioeconómico alto las que más las han realizado.
Por último conductas como haber vomitado, hacer ayunos y tomar laxantes y
diuréticos para bajar de peso tienen los porcentajes más bajos que varían
entre el 2 y 5% de los adolescentes. Es importante mencionar que este tipo de
conductas son en mayor medida realizadas por mujeres, no obstante, existen
diferencias importantes; por ejemplo fueron las hombres con obesidad de nivel
socioeconómico medio y alto los que más realizaron ayunos para bajar de
peso.
Es importante mencionar que las prácticas de riesgo son realizadas en mayor
medida por los adolescentes que tienen un peso normal y que pertenecen a
clases socioeconómicas altas, así mismo no existe mucha diferencia respecto
al sexo, puesto que los porcentajes son similares entre hombres y mujeres.
Si se analiza la información por nivel socioeconómico se puede observar que
aproximadamente el 60% de los adolescentes de nivel alto son los que tienen
más este tipo de conductas, los de nivel medio 30% y los de nivel bajo 10%.
En relación al índice de masa corporal son los adolescentes con peso normal
los que en mayor medida las han realizado (54%) aproximadamente, en los
adolescentes con sobrepeso y obesidad los porcentajes son similares entre el
22 y 24% respectivamente.
Dentro de este contexto resulta necesario realizar investigaciones que
indaguen aspectos relacionados con la alimentación de los adolescentes,
especialmente sobre las causas de las conductas alimentarias de riesgo para
encontrar alternativas de intervención en salud que ayuden a mejorar el
bienestar de los adolescentes, además de prevenir y evitar diversos
problemas relacionados a la alimentación.
Uno de los aspectos que se considera tomar en cuenta para el tratamiento y
prevención de las conductas de riesgo relacionadas a la alimentación de los
adolescentes seria por un lado, realizar intervenciones dentro del ámbito
759

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

escolar con la participación multidisciplinaria entre nutriólogos, trabajadores
sociales y psicólogos; y por otro, la creación de programas por parte de las
políticas de salud que atienden las problemáticas de los adolescentes.

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obesidad. Un estudio fenomenológico. México: UANL
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México: UANL.

760

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Dificultades familiares y personales que presentan los
pacientes con enfermedad de Chagas de la localidad de
Tuzancali, Mpio. de Tlachichilco, Veracruz.
Mónica Ivonne Cerón Márquez
Maricela Cruz del Ángel
Rodrigo Absalón Lara
Mario Cesar Hernández Espinoza
RESUMEN
La Enfermedad de Chagas o Trypanosomiasis Americana es endémica del
Continente Americano y es considerada una de las enfermedades parasitarias
con mayor impacto en Latinoamérica, su transmisión es por la picadura de
triatominos conocidos como chinche besucona.
A nivel nacional, estatal y regional esta enfermedad va en aumento y es una
de las principales causas de muerte, afectando principalmente a población
infantil, joven y en edad activa. La mencionada enfermedad está ligada a la
pobreza y el mayor número de personas que la padecen no cuenta con los
beneficios de desarrollo social ya que se ubican en áreas rurales marginadas,
esto implica que tengan dificultades para accesar a un diagnóstico oportuno, a
la instalación del tratamiento y seguimiento.
El desarrollo del proceso de investigación está sustentado en la metodología
cuantitativa con método descriptivo, que tuvo como objetivo general identificar
las dificultades familiares y personales que presentaron los 15 pacientes con
enfermedad de Chagas de la localidad de Tuzancali, Municipio de
Tlachichilco, Veracruz. Es importante mencionar las conclusiones obtenidas:
se determinan que, en los núcleos familiares tienen efectos desde el
económico, la disminución de relaciones interpersonales, la escasa
comunicación y la falta de convivencia; respecto a los aspectos personales; se
precisan actitudes y emociones negativas, aunado al debilitamiento y deterioro
físico que presentaron los pacientes con la enfermedad de Chagas, asimismo
se establecen propuestas desde la perspectiva del Trabajo Social.

Palabras clave: vulnerabilidad, dificultades familiares, enfermedad de
Chagas, pobreza, exclusión social.

761

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

I.

INTRODUCCION

La problemática de esta enfermedad supera los límites de la realidad
biomédica y resulta un problema complejo y profundamente social. Un factor
importante en la enfermedad de Chagas son las condiciones de dificultad
personal y dentro del contexto familiar en la población que la padece, debido a
que presentan actitudes y emociones negativas que alteran
considerablemente el comportamiento de las personas de tal forma que
perturban la armonía consigo mismo y con los demás, así como la magnitud
del problema de salud, que se presentará en los próximos años si no se
atiende a esta población vulnerable.
Por otra parte el sistema de salud en México y específicamente en el estado
de Veracruz atender esta enfermedad representa un gran reto, las estrategias
del programa de enfermedades transmitidas por vector (ETV) para la
vigilancia, prevención y control de la enfermedad de Chagas, no se realizan
de manera eficaz, por lo que existe una deficiente detección de los casos,
tratamiento y seguimiento de los mismo.
Cabe destacar que el papel actual y futuro que adquieren las ciencias
sociales para abordar esta enfermedad es de gran importancia contando con
un equipo integral, interdisciplinario y multidimensional, donde el profesional
en Trabajo Social en área comunitaria pueda intervenir para realizar
diagnósticos que involucren aspectos vinculados a las condiciones de
vivienda, culturales, organización de domicilio y peridomicilio, factores socioeconómicos, particularidades de los contextos rurales y urbanos, así como
valoraciones sociales (discriminación, prejuicios, entre otras).
Po lo que surge el interés de realizar la presente investigación que tiene como
objetivo identificar las dificultades familiares y personales que presentan 15
pacientes con enfermedad de Chagas de la localidad de Tuzancali, Municipio
de Tlachichilco, Ver.
II.

MARCO TEORICO

2.1 ¿Qué es la enfermedad de Chagas?
De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS) el Trypanosoma
cruzi es el agente etiológico de la enfermedad de Chagas o Tripanosomiasis
Americana; es un protozoario flagelado transmitido por insectos hematófagos
denominados triatominos y fue descubierto en 1909 por el Dr. Carlos Chagas
en Minas Gerais, Brasil.

762

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Se transmite a los seres humanos mediante diferentes mecanismos: a través
del insecto vector triatomino, vía madre-hijo, transfusión de sangre,
transplante o por vía oral (Ferrão, Silva, Atouguia &amp; Seixas, 2013).
La forma más común es la vectorial mediante la picadura de triatominos o
chinches besuconas que contienen el parasito (T.cruzi), este vector solo se
alimenta por las noches de sangre humana o de algún animal silvestre, al
picar al humano en alguna parte de la piel o mucosa, defeca cerca de la
picadura y los parásitos entran cuando las personas se rasca.
Otras formas de transmisión es a través de transfusiones de sangre, por ello
en los banco de Sangre de México se realizan pruebas de tamizaje, esta fue
establecida como obligatoria una vez que se realizó el compromiso de la
eliminación de esta infección
aprobada en Ley General de Salud
encontrándose aquí el mayor número de personas con esta enfermedad, de
forma congénita las mujeres infectadas pueden transmitir la enfermedad a sus
hijos durante el embarazo, estos niños nacerán con el trypanosoma
circulando en su sangre, por lo que se debe administrar el tratamiento
adecuado y a la brevedad.
En cuanto a los síntomas de esta enfermedad existen dos fases:
Aguda puede ser sintomática o asintomática, y el período de incubación
varía de acuerdo a la vía de infección, la mayoría de las personas
pueden estar sin tratamiento y evolucionan a la fase crónica., esta fase
puede durar de 1-4 meses algunos de los síntomas son roncha o pápula en
piel conocido como chagoma de inoculación y el edema bipalpebral conocido
como signo de romaña. Muy pocos son los paciente detectados en esta fase
(Secretaría de Salud, 2014).
Crónica tiene gran impacto por el alto índice es la que presentan la mayor
parte de las personas con esta enfermedad algunos síntomas son
alteraciones del ritmo y conducción en el corazón, dilatación de esófago o
colon así como cambios en el sistema nervioso (Secretaría de Salud, 2014).

Por otra parte en Guatemala principalmente las especies de triatominos que
se encuentran son: Rhodnius prolixus y Triatoma dimidiata.
Con base en la información epidemiológica obtenida (Jerez, Lange, Matta &amp;
Paredes, 2014) la mayor parte de pacientes con la enfermedad de Chagas
conocen la chinche (82.6%), únicamente 34.8% la ha visto en su casa y
39.9% dice haber recibido un piquete de la misma. El 56.5 % de los pacientes
refieren haber presentado en algún momento hinchazón de un ojo (signo de
Romaña), característico de la picadura de la chinche.

763

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Los pacientes positivos presentaron además la sintomatología característica
de miocardiopatía como sensación de ahogo (82.6%), dolor pericordial
(82.6%), cansancio al caminar (78.3%), dolor al respirar (65.2%) y la
necesidad de dormir sentado (34.8%).
Para el diagnóstico de la enfermedad de Chagas este puede ser clínico,
epidemiológico y de laboratorio (parasitología y serología), para la
confirmación del diagnóstico se requiere demostrar reactividad en dos
pruebas serológicas. La positividad en una sola prueba serológica no se
considera un criterio de diagnóstico suficiente de acuerdo a la Organización
Mundial de la Salud (OMS, 2002).
Se utilizan las siguientes pruebas: parasitológica (gota gruesa), y en la
serológica (HAI) Hemaglutinación indirecta, ELISA indirecta, (IFI)
lnmunofluorescencia indirecta.
En el estado de Veracruz las muestras de gota gruesa son observadas en los
laboratorios de microcopia de cada Jurisdicción Sanitaria y las muestras
serológicas son enviadas al Laboratorio Estatal de Salud Pública (LESP) en el
municipio de Veracruz, Ver, este organismo es quien emite los resultados
para dar seguimiento a los casos confirmatorios o positivos.
En lo que se refiere al tratamiento para esta enfermedad en México solo
existen dos medicamentos disponibles, Beznidazol y Nifurtimox, este
medicamento lo otorga únicamente la Secretaria de Salud haciéndolo llegar a
otras instituciones (IMSS, ISSSTE, PEMEX SEDENA) por mencionar algunas,
tiene un costo elevado y no se cuenta en grandes cantidades porque es una
donación de la OPS , motivo por el cual no se tiene acceso con gran facilidad
y las personas diagnosticadas con esta enfermedad deben requisitar un
protocolo el cual les permite obtenerlo, por lo anterior los tiempos para poder
otorgar dichos tratamientos oscila entre los 6 a 12 meses , ocasionando
deterioro en la salud y pasando de una fase aguda a una crónica
indeterminada.
En cuanto al seguimiento de pacientes con enfermedad es bastante complejo
terminado el tratamiento con duración de 60 días de Lunes a Domingo, se
debe realizar la toma de muestras serológicas cada tres meses durante un
periodo de tres años, este seguimiento es de suma importancia ya que tiene
como finalidad monitorear las titulaciones en las tres técnicas IFI, Elisa y HAI,
y poder determinar que el paciente está curado si dos de estas tres técnicas
tienen resultado negativo, esto es lo que marca la normativa de la Secretaria
de Salud en el estado de Veracruz.
La enfermedad de Chagas es un modelo de cómo la ausencia de
determinantes de la atención de la salud, repercuten en la calidad de vida de
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�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

las poblaciones en condiciones de riesgo (Centro Nacional de Programas
Preventivos y Control de Enfermedades).
Esta enfermedad también es llamada enfermedad olvidada o de los pobres, la
mayor parte de las personas afectadas son las que habitan en zonas rurales y
suburbanas, con condiciones de pobreza y exclusión. Constituye una
enfermedad social, por lo que la habitación donde pueden estar los enfermos
desempeña un papel decisivo en la transmisión, ya que la vivienda es
precaria, como el adobe, con techo de palma, y con piso de tierra, se
convierte rápidamente en un criadero de chinches, que ya no necesitan salir
para buscar su alimento.

2.2 Antecedentes de la enfermedad de Chagas en América Latina
La Enfermedad de Chagas o Trypanosomiasis Americana es una de las
enfermedades parasitarias más graves en América Latina. Su descubridor
Carlos Justiniano Ribeiro Chagas, fue médico sanitarista, científico y
bacteriólogo brasilero, que trabajó como clínico e investigador. En 1909 es
enviado a ciudad de Lassance, cerca del Rio São Francisco, para combatir
una epidemia de malaria entre los trabajadores de una nueva línea de
ferrocarril, en este lugar observa la infestación de las casas rurales por un
insecto hematófago del subgénero Triatoma, "barbeiro", llamado así porque
succiona la sangre durante la noche mordiendo la cara de los sujetos.
Sospechaba que dicho parásito podría causar la enfermedad humana por lo
que tomó muestras de sangre y el 23 de abril de 1909, descubrió por primera
vez el parásito Trypanosoma en la sangre de una niña de tres años, observó
inclusiones parasitarias en el cerebro y el miocardio que explicaban algunas
de las manifestaciones clínicas en personas enfermas (XIX Congreso
Latinoamericano de Parasitología, Asunción Paraguay, 2009).
La Organización Mundial de la Salud (OMS, 2013) estima que la enfermedad
de Chagas está ampliamente distribuida en el continente Americano y es
considerada una de las patologías más importantes; siendo la tercera
enfermedad parasitaria más grande seguida de la malaria y la
esquistosomiasis, representando un grave problema para la salud Pública.
De acuerdo a la Organización Panamericana de Salud (OPS, 2013) esta
enfermedad es una afección parasitaria, sistémica, crónica, transmitida por
vectores y causada por el protozoario Trypanosoma cruzi, Es endémica en 21
países del continente Americano, aunque otro factor de gran importancia es la
migración de personas infectadas debido a que pueden llevarla a países no
endémicos de América y el Mundo.

765

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

2.3 Contextualización de la enfermedad de Chagas en México y en el
estado de Veracruz-Ignacio de la Llave
La enfermedad de Chagas está dentro de las enfermedades transmitidas por
vector (ETV), constituyen uno de los principales problemas de salud pública
en México, ya que por sus características geográficas, climáticas, condiciones
demográficas y socioeconómicas, existe el riesgo de transmisión en algunas
entidades federativa (Centro Nacional de Programas Preventivos y Control de
Enfermedades).
En México se estima que al menos un millón de personas padece esta
enfermedad, cálculos de la Universidad Nacional Autónoma de México
(UNAM) refieren que cada año se infectan más de 200 mil mexicanos.
En un estudio realizado entre 1997 y 2002 por la UNAM en Veracruz, los
investigadores detectaron muchos casos, principalmente en Tuxpan; de ahí
recomendaron al gobierno estatal la colocación de pisos firmes, programa que
después fue atraído por el gobierno federal.
De 1990 a 2011, los estados con mayor incidencia son Yucatán (166),
Veracruz (151), Oaxaca (87), Chiapas (75), Estado de México (44),
Tamaulipas (43), Michoacán (33), Morelos (32), Jalisco (32) y Sinaloa (15); el
año que más se reportaron muertes asociadas con la enfermedad de Chagas
fue en 2006, con 37 decesos.
De acuerdo al programa de acción específico 2007-2012 de ETV, en México,
durante el período 2001 a 2006, se notificaron 1,616 personas infectadas, de
las cuales el 12,2 % eran menores de 14 años, el grupo de 15 a 44 años
representó el 58, 7 % de los casos.
En un informe de la Dirección de Prevención y Promoción a la Salud, emitido
por la secretaria de salud del estado de Veracruz y el departamento de
enfermedades transmitida por vector en el año 2014, se confirma que México
tiene 30 estados con presencia de Chagas, se calcula que existen 1,100,000
infectados, y 29 millones de personas en riesgo.
En el informe mencionado con anterioridad el estado de Veracruz es
considerado una de las entidades con un alto índice de casos, para el 2012 se
contaba con 457 casos confirmados, y dentro de las 11 Jurisdicciones
Sanitarias existentes el mayor número de casos del (2001-2013) se registró
en las JS de Panuco, Tuxpan y Poza Rica en esta última con 223 casos
afectando a 15 de sus municipios de su área de responsabilidad, siendo uno
de ellos la localidad de Tuzancali Municipio de Tlachichilco, Veracruz.
De acuerdo a la Dra. Paz María Salazar, profesora y jefa del laboratorio de
biología de parásitos del Departamento de Microbiología y Parasitología de la
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�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Facultad de Medicina de la UNAM, en México se tienen identificados 13
especies de triatominos que transmiten esta enfermedad al humano, de los
cuales dos de estas especies viven al interior de los domicilios, el triatoma
dimidiata, y el triatoma barberi, el primero de ellos es el que se encuentra en
el estado de Veracruz.
Estudios realizados en el estado de Veracruz por el departamento de ETV en
el año 2014, demostraron que algunas especies muestran una tendencia a
ocupar los hábitats más estables a su alcance, entre los que se encuentran el
ambiente doméstico y peridoméstico.
Esto quiere decir que existen especies que anteriormente se encontraban
únicamente en forma silvestre, pero que se han adaptado al invadir
paulatinamente las viviendas y sus alrededores, teniendo contacto directo con
las personas causando un riesgo latente de transmisión.
Los triatominos no-domiciliados (intrusivos), son un reto para el control de los
vectores de la enfermedad de Chagas, debido a que estos tienen la capacidad
de (re-)infestar las viviendas, ejemplo de ello es el de Triatoma dimidiata en la
península de Yucatán, México, donde los insectos adultos infestan las casas
de forma estacional entre marzo y julio.
La enfermedad de Chagas es una de las principales causas de morbilidad y
mortalidad en América. Se estima que de 9 a 10 millones de personas están
actualmente infectadas, generando una carga anual de discapacidad
equivalente a 806,170 años de vida (AVAD) y tiene un costo anual por
atención médica de 627.46 millones de dólares. En México, la Secretaria de
Salud reporta apenas unos cientos de casos cada año, pero se estima que
hasta 6 millones de personas podrían estar infectadas actualmente.
En la mayoría de los países donde la enfermedad de Chagas es endémica, el
control actual de la transmisión se basa principalmente en el rociado empírico
de insecticidas para reducir la infestación de las casas por parte de los
vectores triatominos. Sin embargo, este tipo de control vectorial, se basa en
una visión simplista dirigida solamente en los vectores y no en todos los
determinantes de la enfermedad (Waleckw &amp; cols., 2015).
En el estado de Veracruz la secretaria de salud y otras instituciones públicas
son los organizamos que dan la cobertura de salud a los enfermos con este
padecimiento, a partir del año 2012, se funda AMEPACH (Asociación
Mexicana para personas afectadas por la enfermedad de Chagas) es una
asociación civil, ubicada en el municipio de Xalapa, Veracruz.
Busca visibilizar la problemática y sufrimiento que enfrenta los pacientes y sus
familias, y surge ante la necesidad imperiosa de contribuir para promover,
participar e impulsar campañas de difusión masiva e información pública,
767

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

brindar orientación en materia de exigibilidad del derecho a la protección de la
salud y promover la instrumentación de programas integrales de prevención y
tratamiento oportuno de dicha enfermedad para los mexicanos.
Esta asociación ha gestionado tratamientos para personas de zonas rurales
dando seguimiento a cada uno de ellos, promoviendo el autocuidado de la
salud en las comunidades afectadas y buscando a informar a la población
mediante la radio, televisión y prensa escrita lo grave de la enfermedad y el
riesgo latente de transmisión en áreas de mayor vulnerabilidad.
Gran parte del estado es zona endémica para esta enfermedad y cada vez
son más las personas afectadas y esta asociación contribuye en gran medida
a la prevención, detección y entrega de tratamientos.
2.4 Condiciones de dificultad que presenta el paciente enfermo de
Chagas y su núcleo familiar
La enfermedad de Chagas está ligada a la pobreza y el mayor número de
personas que la padecen no cuenta con los beneficios de desarrollo social
debido a que se ubican en áreas rurales marginadas, lo que complica el
acceso a un diagnóstico oportuno, tratamiento y seguimiento.
Un hecho que se torna fundamental y hoy día de innegable relevancia en el
sistema de salud es el papel de la familia (Waldow, 2014).
La familia está considerada como el grupo de apoyo más importante con el
que pueden contar los individuos (Alonso, Menéndez &amp; González, 2013).
De acuerdo con Waldow (2014) la familia es considerada hoy una copartícipe
en el cuidado, o sea, pasa a ser considerada una colaboradora, sus miembros
también se convierten en cuidadores, no solo en el domicilio, también en el
hospital. La familia sufre, se preocupa, tiene miedo, sus hábitos cambian e
igual que los de su ser querido, las relaciones y roles se alteran y los
sentimientos son diversos; sus miembros están fragilizados, también son
seres vulnerables.
La enfermedad de Chagas no solo afecta la salud de quienes la padecen, sino
que afecta la dinámica familiar del enfermo, afectando sentimientos,
pensamientos y conductas, generando actitudes y emociones negativas. El no
poder manejarlas adecuadamente aumenta la sensación de caer en
sentimientos de autocompasión e incapacidad ante esta enfermedad.
Los pacientes que padecen enfermedades en fase avanzada presentan
diversos síntomas, entre los que prevalece el dolor. Este sufrimiento se
extiende también a los cuidadores, quienes deben hacer un gran esfuerzo
768

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

físico y emocional para manejar los pacientes (Sarmiento, Vargas, Velásquez
&amp; Sierra, 2012).
El desarrollo económico y social, se encuentran ligados a la enfermedad de
Chagas por lo que se estima el aumento de casos mientras existan los
factores de riesgo, tales como vivienda de mala calidad, la migración
frecuente de personas y la rápida urbanización, aunado a esto se suman los
bajos ingresos, que no permiten mejorar las condiciones de vida y vivienda de
la población, provocando la incidencia de la enfermedad en estas zonas.
Entre los determinantes de la salud de esta comunidad se encuentran el estilo
de vida, el trabajo, el acceso a los servicios de salud, condiciones económicas
y culturales que generan influencia en la comunidad y a su vez estos
repercuten en la calidad de vida de las comunidades en condiciones de
riesgo, por la presencia del vector (chinche) y la falta de estrategias para su
control. Estos determinantes pueden disminuir los efectos negativos de la
enfermedad y fomentar la salud de la población, mediante el autocuidado y
exponer a la población al contagio de la enfermedad.
III.

MÉTODO

3.1 Participantes
Los sujetos de estudio en esta investigación son 15 personas que padecen la
enfermedad de Chagas, 9 mujeres y 6 hombres de (9 a 66 años de edad) de
la localidad de Tuzancali, Municipio de Tlachichilco, Veracruz.
3.2 Muestra
La muestra de la población se encuentra conformada por personas que
padecen la enfermedad de chagas, que accedieron a participar libremente.

3.3 Instrumento
Se diseñó y aplico un instrumento (cuestionario) con 15 ítems con respuestas
múltiples y en categorías específicas distribuidos de la siguiente forma:
- Seis ítems en los que se conoce la situación actual de salud de las personas
que padecen la enfermedad de Chagas.
- Cuatro ítems que permiten identificar los factores de riesgo asociados a la
enfermedad.
- Tres ítems que permiten identificar las dificultades personales y familiares
de la población de estudio.
769

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

- Dos ítems que permiten determinar la condición económica

3.4 Diseño de investigación
El diseño de esta investigación es no experimental de tipo transeccional ya
que se aplicó el instrumento (cuestionario) a las personas que padecen la
enfermedad de Chagas en un solo momento.
Se afianzo esta indagación con la visita domiciliaria al área de estudio para el
desarrollo de entrevistas informales individuales.
La vista domiciliaria permitió el contacto directo con la persona enferma y sus
familias, así como corroborar la información proporcionada con anterioridad,
conocer el estado de salud actual del enfermo después de tomar el
tratamiento, la situación socioeconómica, las condiciones de la vivienda y la
estructura familiar.

3.5 Tipo de investigación
El proceso de investigación está sustentado en la metodología cuantitativa
con método de tipo descriptivo, con el que se pretende identificar las
dificultades familiares y personales que presentaron 15 pacientes
diagnosticados con enfermedad de Chagas, de la localidad de Tuzancali,
Municipio de Tlachichilco, Veracruz.

Los estudios descriptivos buscan especificar las propiedades, las
características y los perfiles importantes de personas grupos, comunidades o
cualquier otro fenómeno que se someta a un análisis (Hernández, Fernández
&amp; Baptista, 2010).
IV.

20

0

RESULTADOS
Esta investigación tiene como
objetivo
identificar
las
dificultades
familiares
y
personales que presentaron 15
pacientes 9 mujeres y 6
hombres diagnosticados con
enfermedad de Chagas, de la
localidad de Tuzancali, Municipio
de Tlachichilco, Veracruz.

EDAD DE LOS
PACIENTES CON
ENFERMEDAD DE…

M

H

770

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

EDAD
9
20
22
24
26
28
30
32
36
45
46
50
66
TOTAL

M
0
1
1
2
1
2
0
1
0
0
0
1
0
9

H
1
0
0
0
0
0
1
0
1
1
1
0
1
6

TOTAL
1
1
1
2
1
2
1
1
1
1
1
1
1
15

De acuerdo al instrumento aplicado se
presentan lo siguiente:

S E XO D E L O S P A C I E N T E S C O N
ENFERMEDADES DE CHAGAS

40% 60%
Mujeres

Hombres

El 60% de los encuestados son mujeres y el 40% son hombres.
Se determina que el 100% de los encuestados desconocían que tienen la
enfermedad de Chagas.
Solo el 45% refiere conocer los signos, síntomas, vías de transmisión de esta
enfermedad y el 55 % menciona que ignora todo lo referente a la EC.
El 100% de los enfermos refiere que cuenta con servicio de salud en el
Municipio de Tlachichilco, pero solo reciben atención médica de primer nivel si
se requiere algún estudio de gabinete u otro tipo de atención especializada se
tiene que trasladar a la ciudad de Poza Rica, Ver.
Con respecto a proceso para acceder al tratamiento el 100% de los
encuestados manifestó que aproximadamente en un año les fue otorgado el
medicamento debido a complicaciones para reunir el protocolo.
En cuanto al factor económico el 80% menciona que han incrementado los
gastos a partir de que ellos o algún familiar que tiene la enfermedad de
Chagas debido a los estudios que se solicitan para el protocolo, y solo el 20%
considera que es mínimo los gastos realizados.
Por otra parte el 33.3% de los encuestados hombres realiza su actividad
laboral en el campo por lo cual la remuneración económica no es gran
cantidad y no cubre sus necesidades básicas, el 6.6% asistes a la escuela y el
60% son mujeres dedicadas al cuidado del hogar.
El 70% refiere que sus viviendas están construidas de madera y/o palma con
piso de tierra, y el 30% manifiesta que es de material con techos de láminas.

771

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

El 40% de los enfermos se encuentra con un notable deterioro físico, no solo
por lo agresivo del tratamiento, factores como la mala alimentación y
desnutrición hace visible su estado físico, el 60% manifiesta que al tomar el
tratamiento hubo pérdida de peso pero actualmente se encuentran
recuperados.
En relación a los factores familiares el 40% ha perdido momentos de
convivencia familiar, disminución de las relaciones interpersonales, 60%
refiere que este tipo de situaciones no las presentan.
El 25% de los enfermos mujeres mencionaron tener actitudes negativas ante
esta enfermedad, teniendo baja autoestima, miedo y sentir que esta
enfermedad puede causarles la muerte, el 75% se muestra más optimista
después de haber tomado el tratamiento.

V.

DISCUSION

Dentro de las enfermedades transmitidas por vector, la enfermedad de
Chagas va en aumento en localidades del estado de Veracruz, tomando en
consideración la existencia de áreas que reúnen las condiciones geográficas,
demográficas y socioeconómicas, así como la pobreza y la exclusión de la
población afectada.
La localidad de Tuzancali está localizada en el municipio de Tlachichilco al
norte de Veracruz, para llegar a esta localidad se debe caminar más de 2
horas su población es de 80 personas de las cuales 15 están diagnosticadas
con dicha enfermedad encontrándose el 80% en edad reproductiva, no
cuentan con los beneficios de desarrollo social (luz, agua, drenaje) y se
ubican en área rural marginada, con una actividad económica de siembra en
el campo y donde la mayor parte de la población no puede acceder a los
servicios de salud, complicando su detección oportuna, tratamiento y
seguimiento.
Es importante mencionar que dentro del Plan Nacional de Desarrollo en
México 2012-2018 se tiene como objetivo asegurar el acceso a los servicios
de salud, para avanzar en la construcción de un sistema nacional de salud
universal, teniendo como estrategias; a) Garantizar el acceso efectivo a
servicio de salud de los mexicanos, con independencia de su condición social
o laboral, b)Instrumentar mecanismos que permitan homologar la calidad
técnica e interpersonal de los servicios de salud, c)Mejorar la calidad en la
formación de los recursos humanos y alinearla con las necesidades
demográficas y epidemiológicas de la población, d)Garantizar medicamentos
de calidad, eficaces y seguros, e) Implementar programas orientados a elevar
la satisfacción de los usuarios en las unidades operativas públicas, pero la
realidad de las comunidades es otra se encuentran en pobreza, no cuentan
con los beneficios de desarrollo social y los programas que se destinados a
estas poblaciones no llegan a las comunidades, por ello de suma importancia
772

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

que existan políticas públicas que borden esta problemática atendiendo las
necesidades de viviendas así como el rociado de las localidades y sus
alrededores con insecticidas de manera permanente y dar mayor cobertura al
servicio de salud en estas áreas y evitar la transmisión de esta grave
enfermedad.
VI.

CONCLUSIÓN

Se concluye que la enfermedad de Chagas, no solo tiene impacto en la salud
pública sino también en el contexto familiar se determinan que, en los núcleos
familiares tienen efectos desde el económico, la mayor parte de las personas
afectadas de esta localidad se encuentran en pobreza y la exclusión social.
El tener esta enfermedad genera mayores gastos económicos, siendo su
única fuente de ingreso el trabajo de campo en caso de los varones y las
mujeres se quedan al cuidado del hogar, la disminución de relaciones
interpersonales, la escasa comunicación y la falta de convivencia son factores
que están presentes dentro de las familias con algún miembro que presenta
esta enfermedad.
Respecto a los aspectos personales; se precisan actitudes y emociones
negativas por parte de los enfermos, en el caso de las mujeres que no han
tenido ninguna gesta existe la probabilidad que en la primera el recién nacido
tenga la enfermedad, aunado a lo anterior el debilitamiento y deterioro físico
que presentaron los 15 pacientes con la enfermedad de Chagas es notorio,
principalmente la desnutrición, problemas de cardiopatías y cansancio.
Otro factor importante son los hábitos o costumbres que permiten mantener
un contacto directo con los animales domésticos, ocupando refugios dentro de
la vivienda existiendo una reinfección y disminución de la calidad y esperanza
de vida de los que la padecen.
Problemas como el alcoholismo, las enfermedades intercurrentes como la
hipertensión arterial e incluso la diabetes podría acelerar el deterioro cardíaco,
el tipo de trabajo que requiere gran esfuerzo físico como el del campo incidiría
negativamente en la evolución del paciente chagásico.
Es difícil poder erradicar la enfermedad de Chagas en esta localidad, se
tienen todas las condiciones para reproducción del vector, las viviendas
precarias, la falta de higiene, la falta de una cultura de promoción y prevención
de la salud y el incremento de la pobreza, son factores que incrementan el
número de pacientes afectados, aun con este contexto dentro de las
propuestas desde la perspectiva del Trabajo Social comunitario están abordar
esta enfermedad de forma integral y multidisciplinaria, promover alternativas
de bienestar social, realizar programas de mejora, identificación las
necesidades y realizar diagnósticos de las problemáticas de la localidad.
773

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

VII.

BIBLIOGRAFIA

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�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

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Desarrollo, pobreza y autonomía financiera en los
municipios del estado de Oaxaca.
162

Miguel Cruz Vásquez
163
Renato Salas Alfaro
Resumen
En el Estado de Oaxaca como en el resto del país los municipios padecen de
dependencia financiera respecto de las transferencias del gobierno federal,
aunque en dicha entidad tal fenómeno es influido de manera muy importante
por las condiciones de bajo nivel de desarrollo, de atraso en general respecto
a otras entidades federativas, así como el elevado número de municipios con
que cuenta, 570 (el 25 por ciento de los municipios del país), asimismo, el alto
número de municipios que son gobernados bajo el régimen de usos y
costumbres (tres cuartas partes del total), que dificulta la toma decisiones en
el municipio.
En este artículo pretendemos encontrar la influencia que ejercen factores
propios de los municipios del país tales como el desarrollo económico, los
niveles de pobreza y factores culturales y políticos sobre la autonomía
financiera, entendida esta como la capacidad del municipio de generar
recursos propios a través de la recaudación local. Para ello, medimos el
desarrollo económico a través de variables como el Producto Interno Bruto per
cápita; los niveles de pobreza a través de los Índices de Marginación; el grado
de autonomía financiera por el porcentaje que representan los ingresos
propios respecto a los ingresos totales de los municipios; y los factores
políticos a través del porcentaje de votos emitidos en favor del partido en el
gobierno.
Este trabajo recoge los resultados de la revisión de los estudios empíricos
nacionales existentes sobre el tema, con el fin de identificar los factores que
explican la relación entre desarrollo, la pobreza, las variables políticas y la
autonomía financiera, que permitan en un trabajo posterior medir esta misma
relación para los 570 municipios del Estado de Oaxaca. Las variables
municipales analizadas en este estudio son la recaudación del impuesto
predial, las transferencias federales compuestas por las Participaciones
(Ramo 28) y las Aportaciones (Ramo 33), el Producto Interno Bruto per cápita
de los municipios oaxaqueños, entre otras, con las cuales se podrá en un
futuro correr un modelo de regresión que mida con precisión estas relaciones.
Palabras clave: Desarrollo, pobreza, autonomía financiera, municipios,
gobiernos locales.

162
163

Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla, (UPAEP).
Universidad Autónoma del Estado de México (UAEM).

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Introducción
En los últimos años hemos observado una importante caída de la recaudación
de ingresos propios de los municipios mexicanos y un aumento excesivo de la
dependencia financiera de estos respecto de las participaciones federales.
Ejemplo de lo anterior es la escasa recaudación municipal propia, que
representa tan solo el 0.20 por ciento del Producto Interno Bruto nacional
durante las tres última décadas, cifra muy inferior a lo que esta fuente de
ingresos representa en otros países miembros de la Organización para la
Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), e incluso en otros países
latinoamericanos con economías de tamaño semejante o inferiores a la
nuestra, como Brasil, Chile y Colombia (Otero, 2011: 30; INDETEC, 2010:1).
Esta reducción de la recaudación de los ingresos propios del municipio
obedece a juicio del Instituto de Desarrollo Técnico de las Haciendas Públicas
(INDETEC) a factores de carácter administrativo, tales como: la ineficiente
administración de la autoridad hacendaria municipal responsable del cobro de
los impuestos que le competen, la ausencia de mecanismos efectivos de
control y seguimiento de las obligaciones fiscales y la falta de decisión para
llevar hasta sus últimas consecuencias el ejercicio de sus facultades
recaudatorias y de cobranza coactiva; así como a cuestiones catastrales tales
como padrones desactualizados, valores catastrales rezagados con relación a
los de mercado, normatividad desactualizada, escaso personal calificado,
tecnología insuficiente, procesos catastrales no homogéneos, sistemas de
gestión catastral no integrales y poco eficientes, y escaso aprovechamiento de
las tecnologías de la información, entre otras causas. (INDETEC, 2010: 1).
Sin embargo, para otros autores el insuficiente cobro de impuestos por los
municipios y su excesiva dependencia de las participaciones federales deriva
de la concentración de potestades tributarias en el ámbito de gobierno federal
y de la cesión de atribuciones fiscales hacia este por los gobiernos estatales y
164
municipales , los cuales conservan solo atribuciones limitadas y acceso a
bases gravables pobres y frecuentemente de difícil explotación por razones
165
administrativas, económicas o políticas ; lo cual se refleja en una
recaudación de alrededor del 80 por ciento de los ingresos públicos por la
federación, el cobro de 14 por ciento por los estados y el recaudo de solo el
164
El alto grado de centralización e materia de ingresos es resultado del Sistema Nacional de
Coordinación Fiscal (SNCF), establecido en 1980, a través del cual los estados y municipios
fueron renunciando a sus potestades tributarias, incluyendo la capacidad de modificar las tasas
de algunos impuestos que aún controlan a cambio de mayores transferencias federales,
particularmente participaciones de la recaudación federal de algunos impuestos (Merino, 2000:
153).
165
Es bien sabido que los municipios no solo tienen facultades para fijar las tasas y montos a
recaudar de las contribuciones que les competen, de acuerdo con la reforma constitucional de
1999, sino que también pueden decidir cobrar o no dicha contribuciones, decisión en la que
influyen factores políticos como la amenaza de toma de los palacios municipales o del sistema
municipal de agua potable por los grupos de presión de los municipios.

778

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

2.4 por ciento por los municipios, siendo el resto recibido por el Distrito
Federal (Merino, 2000: 153). Y que como consecuencia, los municipios
dependen excesivamente de las transferencias federales, mismas que han
tenido un impacto negativo sobre la recaudación municipal propia.
En este artículo, planteamos la hipótesis de que los municipios padecen de
dependencia financiera respecto de las transferencias del gobierno federal,
aunque tal fenómeno es influido también de manera muy importante por
condiciones propias de los municipios, como el bajo nivel de desarrollo y el
atraso en general respecto a otros municipios, entre otras.
La principal aportación de este trabajo es la revisión de la literatura de trabajos
empíricos que buscan determinar la relación entre la recaudación municipal
propia y las transferencias federales a los municipios (Participaciones y
Aportaciones), de manera específica. En esta revisión de la literatura
buscamos indagar qué han encontrado otros autores sobre la relación que
tienen estas tres variables y qué implicaciones tienen estos descubrimientos
en términos de coordinación fiscal y/o federalismo.
El artículo consta de las siguientes secciones: en la primera se expone la
introducción, en la segunda se presenta la revisión bibliográfica y en la tercera
se desarrollan las conclusiones.
Revisión bibliográfica:
Relación entre las transferencias federales y la autonomía financiera.
Con datos de corte transversal de 2004 para las 31 entidades federativas del
país, Cabrera y Lozano (2010) se refieren
a la relación entre las
transferencias federales y la recaudación municipal propia a través de los
166
elementos de equidad e incentivos
de las transferencias, para lo cual
dividen las transferencias federales en Participaciones no condicionadas
(Participaciones del Ramo 28) y Participaciones condicionadas
(Aportaciones del Ramo 33).
Estos autores encuentran correlación positiva entre las Participaciones
Federales (Ramo 28) y el Grado de Autonomía Financiera (medido como
el porcentaje de ingresos propios entre los ingresos totales). Esto significa que
las participaciones se asignan en mayor cantidad a los estados con mayor
esfuerzo fiscal (medido como la captación de ingresos propios), aunque esta
relación no es estadísticamente significativa. También encuentran
Correlación negativa entre las Aportaciones Federales (Ramo 33) y el
Grado de Autonomía Financiera (medido por el porcentaje de ingresos

166

El principio de equidad se refiere a si las transferencias a los gobiernos estatales contribuyen
o no a hacer más equitativa a la federación, y el principio de incentivos a si las transferencias
contribuyen o no a una mayor recaudación propia de los gobiernos locales.

779

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

propios sobre los ingresos totales, lo cual significa que los estados con
menores ingresos propios reciben más aportaciones, siendo esta relación
estadísticamente significativa. En general, estos autores concluyen que las
aportaciones no cumplen con el principio de incentivos, mientras que las
participaciones se inclinan más hacia el principio de incentivos, lo que significa
que las aportaciones no contribuyen a incentivar una mayor recaudación local
propia, mientras que las participaciones si lo hacen.
Acerca del mismo tema, Sour, L. (2008) en su artículo sobre el esfuerzo fiscal
municipal, estima un impacto negativo de las Participaciones Federales
(Ramo 28) y de las Aportaciones Federales (Ramo 33) sobre el esfuerzo
fiscal municipal (medido mediante los ingresos propios sobre el producto
interno bruto local), siendo sus resultados estadísticamente significativos. Esto
significa que tanto las participaciones como las aportaciones federales
reducen la recaudación propia municipal. En su modelo, usa como variable
dependiente los ingresos propios sobre el PIB municipal, y como variables
independientes tanto las participaciones como las aportaciones, ambas
expresadas como porcentajes de los ingresos totales municipales. Para la
estimación utiliza datos panel de 2,412 gobiernos municipales con base en el
Sistema de Bases de Datos Municipales (SIMBAD) de 1993 a 2004.
Esta misma autora en otro de sus artículos, Sour (2004), estima un impacto
negativo de las Participaciones Federales y las Aportaciones Federales
sobre el esfuerzo fiscal de todos los gobiernos locales de su muestra
(medidos mediante los ingresos propios sobre el producto interno bruto local),
siendo estadísticamente significativos sus resultados. Esto significa que las
transferencias (tanto las participaciones como las aportaciones) representan
un incentivo negativo para la recaudación, pues los gobiernos locales
prefieren recibir las transferencias que enfrentar los costos políticos y
administrativos de la recaudación tributaria propia.
Asimismo, los resultados de esta autora muestran que es mayor el impacto de
las transferencias federales sobre la recaudación propia de los gobiernos
locales más grandes que la de los pequeños, mientras que los municipios
medianos son los que han tenido mejor desempeño. Para su estimación utiliza
datos panel de 155 municipios urbanos para el período 1993-2000.
Por su parte, Díaz Cayeros (2004) en su artículo muestra que las
Participaciones Federales están vinculadas positivamente con el esfuerzo
recaudatorio y el ingreso municipal mientras que las Aportaciones no
responden a ningún tipo de ingreso. Esto concuerda con el hecho de que
las Aportaciones se asignan a los estados de acuerdo con las brechas
financieras que enfrentan para la prestación de servicios educativos, de salud
y otros bienes públicos.
En otro importante artículo sobre el tema, Ibarra y Sotres (2008) muestran una
relación positiva y significativa de la recaudación del impuesto predial y PIB
780

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

municipal. Asimismo, Ibarra, Sandoval y Sotres (1999) encuentran evidencia
de que tanto el Sistema de Coordinación Fiscal de 1980 como la Reforma
del Artículo 115 Constitucional de 1983 han causado que las haciendas
públicas municipales sean más dependientes de las participaciones.
La metodología que utilizan en este último artículo son pruebas de diferencias
de medias en el período 1975-1995 para determinar si hay cambios de la
estructura de ingresos de los municipios mexicanos. Asimismo, utilizan un
modelo de regresión lineal para explicar las variaciones en la dependencia de
los gobiernos municipales en las participaciones federales, en el que usan
como variable dependiente el cociente de las participaciones entre los
ingresos efectivos ordinarios, y como variables independientes a) una variable
dummy que capta el efecto de la entrada en vigor del SNCF que toma el valor
de 1 para los años de 1980 a 1995 y el valor de cero en 1975-1979; otra
variable dummy para cuantificar los efectos del cambio en la fórmula de
participaciones en la que las entidades federativas recaudaban el IVA y toma
el valor de 1 para el período 1988-1990 y cero para los demás años; otra
variable dummy que cuantifica el efecto del cambio en la fórmula para
distribuir las participaciones y que toma el valor de 1 para los años de 1991 a
1995 y de cero para 1975-1990; y otra variable dummy que incorpora el efecto
de la reforma del Artículo 115, que toma el valor de cero para 1975-1990 y de
1 en el período 1983-1995. Además usan el PIB real para controlar la
evolución de la actividad económica.
Para la prueba de medias se usan los porcentajes que representan cada uno
de los ingresos para cada año. Encuentran evidencia de que el porcentaje que
representan las participaciones en los ingresos municipales en promedio es
significativamente mayor en los períodos 1980-89 y 1990-95 en relación con el
período 1975-79. También encuentran evidencia de que a partir de la reforma
del Artículo 115 Constitucional, la dependencia en participaciones de las
haciendas públicas municipales ha aumentado.
Relaciones entre las transferencias federales, el desarrollo y la pobreza
Utilizando como referencia el principio de Equidad, Cabrera y Lozano (2010)
encuentran correlación positiva entre las Participaciones Federales (del
Ramo 28 en pesos constantes per cápita) y el grado de desarrollo (PIB per
cápita) y negativa entre las Participaciones Federales (Ramo 28 en pesos
constantes per cápita) y el grado de pobreza (Índice de Marginación). Esto
significa que se asignan mayores participaciones a los gobiernos locales con
mayor PIB per cápita y a aquellos con menor índice de marginación. Pero
ambas relaciones no son estadísticamente significativas. También encuentran
correlación negativa entre las Aportaciones Federales (Ramo 33 en pesos
constantes per cápita) y el grado de desarrollo (PIB per cápita) y positiva
entre las Aportaciones Federales (Ramo 33 en pesos constantes per cápita)
y el grado de pobreza (Índice de Marginación). Esto significa que se asignan
781

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

mayores aportaciones a gobiernos locales con menor PIB per cápita y a
aquellos con mayor índice de marginación, siendo estadísticamente
significativas ambas relaciones
En general, estos autores concluyen que las aportaciones tienden a cumplir
con el principio de equidad, mientras que las participaciones no cumplen de
manera clara con este principio, pero se inclinan más hacia su cumplimiento.
Esto significa que las aportaciones si contribuyen a una mejor distribución del
ingreso, mientras que las participaciones se inclinan por incentivar una mayor
recaudación local propia. A lo anterior agregan que existe una correlación
positiva entre la autonomía financiera (medida por el porcentaje de ingresos
propios dentro del total de ingresos totales) y el grado de desarrollo (PIB per
cápita de los estados); es decir, que los gobiernos locales más desarrollados
tienden a recaudar una mayor cantidad de ingresos propios.
Por su parte, Cabrera y Cruz (2009) realizaron una regresión corriendo los
ingresos propios de los municipios (calculados como porcentaje de los
ingresos totales de los municipios como variable exógena) contra el PIB per
cápita de los mismos como variable endógena, encontrando una relación
positiva y significativa entre la autonomía municipal y el desarrollo
económico del municipio (PIB per cápita municipal). Es decir, que los
municipios que recaudan más ingresos propios provocan mayor desarrollo
económico, mayor responsabilidad financiera y mejor rendición de cuentas. En
su ejercicio utilizan datos de 2005 de corte transversal para 1854 municipios.
Por su lado, Ruiz Porras y García-Vázquez (2013), al analizar el impacto de la
última reforma hacendaria de 2007, muestran que el total de transferencias
está inversamente relacionado con el grado de desarrollo de los
municipios, por lo que predomina un criterio distributivo progresivo y comentan
que incluso en 2011, el promedio de transferencias per cápita para los
municipios de muy baja densidad poblacional resulta mayor, por lo que
concluyen que si se están cumpliendo los principios de compensación y
redistribución, aunque los datos no permiten evaluar si aumentó el esfuerzo
fiscal, como resultado de dicha reforma.
Estos autores aproximan el grado de desarrollo clasificando a los municipios
en grupos de densidad poblacional (muy baja, baja, media, alta y muy alta).
Observan además que las participaciones y las aportaciones muestran
importante crecimiento a partir de 2008, un año después de la reforma y que
es cuando alcanzan su nivel máximo.
Otro de los artículos que han hecho importantes aportaciones sobre el tema
es Cárdenas (2010), quien evalúa si los fondos que constituyen las
transferencias del Ramo 33 (Fondo de Aportaciones para la educación
básica FAEB, Fondo de Aportaciones para los Servicios de Salud FASSA,
Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social Municipal FAIS, Fondo
de Aportaciones para el Fortalecimiento de los Municipios FORTAMUN, Fondo
782

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

de Aportaciones Múltiples FAM, Fondo de Aportaciones para la Seguridad
Pública FASP, Fondo de Aportaciones para la Educación Tecnológica y de los
Adultos FAETA) han contribuido o no a disminuir los niveles de marginación
en los estados. Utiliza como variable dependiente el cambio de la marginación
de 2000 a 2006 en las 31 entidades federativas y el Distrito Federal y como
variables independientes los 7 fondos del Ramo 33 así como la tasa media de
crecimiento real del PIB, la inversión extranjera directa (IED) por habitante y la
tasa media de crecimiento anual de la población. Sus resultados muestran
que solo los fondos que se asignan directamente a los municipios como
el FAIS y el FORTAMUN tienen un impacto favorable para disminuir la
marginación. Los datos de las Aportaciones Federales que utiliza este autor
son promedios reales anuales para el período 2000-2005, en pesos de 2005.
El PIB, la IED y la tasa de crecimiento de la población utilizados en el ejercicio
son promedios del período 2000-2005.
En otro importante artículo sobre el tema, Ibarra y Sotres (2008) encuentran
una relación positiva pero no significativa entre la recaudación del impuesto
predial y la densidad de población.
Finalmente, Aguilar Gutiérrez (2012) propone que la recaudación tributaria en
el municipio depende de la capacidad tributaria (medida por el PIB del
municipio, la población total del municipio, el producto interno bruto industrial
en el municipio y la población urbana en el municipio), las características
socioeconómicas del municipio (como la distribución del ingreso en el
municipio medida por el Índice de Gini estatal) y la inflación.
Sus resultados muestran una relación positiva y altamente significativa
estadísticamente entre la recaudación municipal propia y las siguientes
variables: el PIB, la población, el grado de industrialización (PIB
industrial/PIB) y el grado de urbanización (población urbana/población total).
Asimismo, muestran una relación negativa entre la recaudación municipal
propia y la distribución del ingreso, señalando que una desigual distribución
del ingreso contribuye a una menor recaudación municipal, aunque esta
relación no es estadísticamente significativa. También muestra una relación
negativa entre la recaudación municipal propia y la inflación, aunque esta
no es estadísticamente significativa.
El método de estimación utilizado por este autor es una combinación de cortes
transversales de los años 1992 y 2007. Sus datos comprenden a los 300
municipios más grandes de México de los 31 estados y el Distrito Federal. Su
especificación econométrica es doble logarítmica.
Relación entre los factores políticos y la autonomía financiera.
También en la literatura empírica sobre los determinantes de la autonomía
financiera de los gobiernos locales destacan los que se relacionan con el
783

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

impacto sobre esta los factores políticos. Entre los estudios sobre este tema
se encuentra el de Díaz Cayeros (2004), quien muestra que la variable política
voto, que mide el porcentaje de votos recibidos por el Partido Revolucionario
Institucional (PRI), es positiva y significativa solo para las aportaciones
pero no para las participaciones, en la medida en que hay espacio de
maniobras políticas para transferencias discrecionales mediante el gasto. En
su artículo utiliza datos de 1998 de corte transversal para las 31 entidades
federativas.
Por su parte, Ruiz Porras y García-Vázquez (2013) utilizan gráficas de
tendencias para relacionar transferencias per cápita y partidos políticos para el
período 2005-2011 (PRI, PAN, PRD). Particularmente observan, que entre
2005 y 2009, las transferencias hacia los municipios del PRI (partido
gobernante en la mayoría de municipios) son más altas que aquellas de los
municipios del PAN. Solo en 2010, esta situación se revierte en favor del PAN
y que las menores transferencias ocurren en municipios donde prevalecen
otros partidos. Sus datos corresponden al período 2005-2011 incluyendo a
todos los municipios del estado de Jalisco y el método que utilizan son las
gráficas de tendencias.
Sobre el mismo tema Ibarra y Sotres (2008) encuentran una relación
indefinida no significativa entre la recaudación del impuesto predial y el
período de gobierno municipal y una relación negativa pero no significativa
entre la recaudación del impuesto predial y la filiación política del presidente
municipal.
Para ello, estos autores relacionan el marco institucional fiscal y la ubicación
geográfica con la recaudación del impuesto predial. Explican la recaudación
del predial como función de la capacidad fiscal (medida por el PIB municipal),
de la necesidad fiscal (medida por la densidad de población o la población) y
algunas variables políticas (medidas por una dummy que representa el
período gubernamental, siendo igual a 1 para 2005 y 2006 y 0 de otra forma,
y otra dummy para representar el partido político del presidente municipal en
turno siendo esta última igual a 1 si el alcalde era del PRI y 0 de otra forma).
También prueban que los municipios fronterizos al enfrentar mayor demanda
de servicios recaudan más ya que pueden modificar su marco institucional
como consecuencia de la reforma constitucional de 1999 que permite a los
municipios de un mismo estado fijar tasas y valores diferentes e implementar
cambios organizacionales y programas dirigidos a aumentar la recaudación
del predial.
Los datos de estos autores son de tipo panel de 42 municipios del estado de
Tamaulipas para el período 2002-2006.

784

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Otro estudio relevante sobre la materia, el de Ibarra y González (2009) estudia
los efectos del entorno político (aproximado a través de una variable dummy
que mide la afiliación política del presidente municipal y vale 1 si es del PRI,
PAN o PRD y 0 en cualquier otro caso; otra variable dummy que mide la
confluencia de la filiación política del presidente municipal con la del partido
con mayoría absoluta en los congresos locales, que toma el valor de 1, toma
el valor de 2 si el partido del alcalde tiene mayoría relativa, el valor de 3 si otro
partido político diferente al del alcalde tiene mayoría relativa en el congreso y
de 4 si otro partido político diferente al del alcalde tiene mayoría absoluta en el
congreso; otra variable dummy de confluencia política entre el alcalde y el
gobernador del estado, que toma el valor de 1 si el alcalde tiene la misma
filiación política que el gobernador y el valor de 0 en cualquier otro caso; y otra
variable dummy para identificar el ciclo político electoral para elecciones
locales que toma el valor de 1 si en el municipio hubo elecciones para
gobernador, congreso local o alcalde y toma el valor de 0 en cualquier otro
caso, sobre el grado de dependencia municipal en las participaciones
federales (porcentaje de las participaciones entre los ingresos efectivos
ordinarios de los municipios). Sus hipótesis son a) que los gobiernos
encabezados por partidos distintos al PRI muestran mayor recaudación
de ingresos propios, b) que la mayor confluencia política mejora el
desempeño gubernamental y c) que la dependencia financiera es mayor
en años electorales.
En sus resultados encuentran que la afiliación política del presidente
municipal al PRI está correlacionada con una mayor dependencia de las
participaciones, mientras que lo contrario ocurre con el PAN, en tanto que la
afiliación política al PRD no es significativa desde el punto de vista estadístico.
La dependencia de las participaciones es menor con la confluencia
política del presidente municipal con el gobernador mientras que la
confluencia política del presidente municipal con el congreso no es
estadísticamente significativa.
El método de estimación utilizado es un corte transversal de los 300
municipios más representativos para el año 2005 según el INEGI.
Conclusiones:La revisión de la literatura realizada en esta ponencia muestra
que aunque no existe consenso contundente acerca de la relación entre las
transferencias federales y la autonomía fiscal, se observa en la mayoría de
estudios empíricos una correlación positiva entre las Participaciones
Federales (Ramo 28) y el Grado de Autonomía Financiera (medido por la
recaudación fiscal propia de los municipios); asimismo, se observa una
correlación negativa entre las Aportaciones Federales (Ramo 33) y el Grado
de Autonomía Financiera. Lo anterior nos lleva a inferir que mayoritariamente
la literatura muestra que las transferencias federales tienen un efecto ambiguo
sobre la recaudación municipal propia, pues mientras la participaciones del
Ramo 28 incentivan la mayor recaudación de impuestos municipales propios,
785

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

las aportaciones del Ramo 33 actúan en sentido contrario. Por ello, es
necesario el ejercicio empírico y con ello determinar con precisión el papel que
tienen las transferencias federales sobre la autonomía financiera municipal.
Otro hallazgo relevante que se muestra en este trabajo es que tanto el
Sistema de Coordinación Fiscal de 1980 como la Reforma del Artículo 115
Constitucional de 1983 han causado que las haciendas públicas municipales
sean más dependientes de las participaciones, es decir que a pesar de que
ambos eventos han tenido como fin fortalecer la hacienda pública municipal,
sin embargo lo han logrado a costa de disminuir la autonomía financiera de los
municipios.
Esta revisión de la literatura también muestra casi generalmente una
correlación positiva entre las Participaciones Federales del Ramo 28 y el
grado de desarrollo medido a través del PIB per cápita. Asimismo, muestra
una correlación negativa entre las Participaciones Federales del Ramo 28 y el
grado de pobreza, medido a través del Índice de Marginación. Esto significa
que se asignan mayores participaciones a los gobiernos locales con mayor
PIB per cápita y a aquellos con menor índice de marginación. También se
muestra una correlación negativa entre las Aportaciones Federales del Ramo
33 y el grado de desarrollo medido a través del PIB per cápita y positiva entre
las Aportaciones Federales del Ramo 33 y el grado de pobreza medido a
través del Índice de Marginación.
Lo expuesto en el párrafo anterior hace suponer que existe una relación
positiva fuerte entre las Participaciones Federales y el grado de desarrollo de
los municipios, por lo que es de esperarse que los municipios más ricos sean
los que recaudan una mayor cantidad de recursos propios. Asimismo, que las
Participaciones Federales están negativamente correlacionadas con el Índice
de Marginación, es decir que los municipios con mayor marginación reciben
una menor cantidad de Participaciones.
El caso de las Aportaciones Federales es contrario al de las Participaciones,
ya que como se muestra en esta revisión de la literatura, las Aportaciones
están relacionadas negativamente con el grado de desarrollo y positivamente
con el Índice de Marginación, por lo que podemos suponer que los municipios
menos desarrollados y con una mayor marginación son los que reciben un
mayor volumen de Aportaciones.
Otro de los hallazgos importantes en la revisión de la literatura realizada en
este artículo muestra una relación positiva y significativa entre la autonomía
municipal y el desarrollo económico; es decir, que los municipios con mayor
recaudación municipal propia y por tanto con mayor independencia financiera
son los municipios más desarrollados, con mejor salud financiera y con un
nivel mayor de rendición de cuentas hacia la ciudadanía.

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�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Otra de las conclusiones de la revisión de la literatura realizada es que los
municipios si existe una relación clara entre las Aportaciones Federales y la
reducción de la pobreza en nuestro país, lo cual se percibe más claramente
en los fondos del Ramo 33 que son directamente administrados por los
municipios, tales como el FAIS y el FORTAMUN.
Asimismo, cabe señalar que la recaudación municipal propia además de
relacionarse con un mayor desarrollo y un menor nivel de marginación, se
relaciona también con un mayor grado de industrialización y urbanización de
los municipios. Finalmente, debemos resaltar la relación negativa entre la
recaudación municipal propia y la distribución del ingreso, ya que una desigual
distribución del ingreso contribuye a una menor recaudación municipal.
En cuanto al impacto sobre la autonomía financiera de los factores políticos
tales como la variable voto, que mide el porcentaje de votos recibidos por el
partido que está en el gobierno, se muestra que dicha variable tiene un
impacto positivo sobre las Aportaciones en la medida en que hay espacio para
las maniobras políticas para la realización de transferencias discrecionales
mediante el gasto que se descentraliza a través del Ramo 33. Cabe
mencionar que no ocurre lo mismo con las Participaciones, quizá porque estas
no implican transferencias de gasto necesariamente, ya que el municipio
puede emplear estas últimas como mejor lo considere necesario. En el mismo
sentido, se muestra que los partidos gobernantes en los estados suelen
canalizar un mayor volumen de recursos a través de las Participaciones y
Aportaciones hacia los municipios donde gobierna el partido en el gobierno.
En estos resultados también se encuentra cierta correlación entre una mayor
dependencia de las participaciones y la afiliación política del presidente
municipal al PRI, mientras que lo contrario ocurre con el PAN, en tanto que la
afiliación política al PRD no es significativa desde el punto de vista estadístico.
También resalta que la dependencia de las participaciones es menor si existe
confluencia política del presidente municipal con el gobernador mientras que
la confluencia política del presidente municipal con el congreso no es
estadísticamente significativa.

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�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

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�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Formación de agentes de desarrollo humano local en el
Municipio de Victoria, Tamaulipas, México.
Guillermina de la Cruz Jiménez Godínez
167
Jorge Martín Trujillo Bautista
Myrna Maribel Medrano Vargas
Lucía Cecilia Cano Martinez

Resumen
¿En qué consiste el desarrollo y cuáles son las metas a conseguir?, ¿Qué
variables son las estratégicas para alcanzarlo?, ¿Qué obstáculos de la
realidad socioeconómica hay que afrontar y qué políticas son las más
adecuadas para superarlos? Aunque se tenga una visión general del
desarrollo, lo cierto es que se desconocen la significancia que tiene para cada
persona lo que se concibe como desarrollo, incluso hay quienes desconocen
el término y no desean saberlo. Actualmente el estudio del desarrollo (por
consiguiente, el estudio de problemas como la pobreza y la marginación) es
cada vez más complicado por cuanto la existencia y participación multivariado
de fenómenos sociales y de posicionamientos subjetivos personales. En este
sentido, la Unidad Académica de Trabajo Social, inició investigación social
que pretende localizar los locomotores que para el desarrollo social, las
personas tienen identificados. El proceso investigativo se realiza en
localidades rurales seleccionadas del municipio de Victoria, Tamaulipas,
México. Al mismo tiempo, mediante metodología endógena y partiendo de un
diagnóstico, primero detectar a los agentes comunitarios que motivan el
desarrollo local y posteriormente, capacitarlos para dirigir un proceso
ordenado hacia el desarrollo social rural. Por otro lado, la investigación apunta
hacia el análisis de la política social aplicada en la región. Estas vertientes
analíticas (endógena y exógena) finalmente pretende a) Detectar las barreras
estructurales para lograr una la movilidad social sostenible, y b) lograr que la
población internalice la idea de que el desarrollo no se logra sin el esfuerzo
individual y de los hogares y, en este sentido, lograr que la búsqueda de la
movilidad ascendente sea intrínseca a la vida cotidiana de las familias.
PALABRAS CLAVE
Desarrollo social, pobreza y marginación, desarrollo rural

167

Profesores Investigadores del Cuerpo Académico Desarrollo Social de la Unidad Académica de
Trabajo Social y Ciencias para el Desarrollo Humano de la Universidad Autónoma de Tamaulipas,
México.

790

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Sobre el desarrollo social rural
El fenómeno del desarrollo puede plantearse desde muy diversas
perspectivas, acuñado a partir de las experiencias de los estudiosos, el
desarrollo puede obedecer a indicadores que establecen comparativos
históricos verticales o actuales horizontales. Por esta circunstancia
conocemos el lugar que ocupamos en la clasificación estatal, nacional e
internacional, sin embargo, la cuestión del desarrollo en este sentido suele ser
muy distinto a la apreciación de la persona o de la familia. Por esta razón,
centrar la atención en las personas y las familias es además de válido,
urgente en la sociedad que actualmente forjamos.
¿Por qué insistir en un desarrollo desde las personas y desde las
familias?
Bueno, es importante estudiar el desarrollo desde esta perspectiva por muy
significativos argumentos: primero porque el desarrollo lo generan o lo dejan
de producir las personas. Segundo, porque las personas son origen y destino
del desarrollo. Tercero, porque son las personas quienes pueden perpetuar o
sostener el desarrollo, incluso son ellas mismas quienes pueden acabarlo.
También, porque el desarrollo debiera ser como un traje a la medida y en este
sentido escapa a toda medición comparativa a nivel global, pero finalmente es
el proceso más perdurable y más comprensible.
Con esto, lo que queremos afirmar es que el desarrollo, medido desde afuera
se conoce o se aprecia solo afuera, y no al nivel de la persona o la familia.
Esto es importante, porque los procesos en los que participó la persona para
lograrlo son apreciados e incorporados a la experiencia que más tarde se
convertirá en bagaje que sostiene el proceso del desarrollo de las personas.
La apropiación de este proceso es parte fundamental para asimilar que se
puede vivir mejor realmente.
Cuando hablamos de un proceso de desarrollo estamos considerando las
fases que para el mismo son estrictamente necesarias, es decir, el desarrollo
de las personas no es, ni una receta mágica ni es el resultado de la aplicación
de la estadística en algún logaritmo. Es la suma de esfuerzos constantes y
conscientes para lograr el objetivo deseado. Y es, precisamente en este
sentido, cuando la apreciación del desarrollo suele no coincidir con las
apreciaciones que privan en otras latitudes. Por esta razón, estudiar el
desarrollo humano local es interesante e importante, porque los procesos de
vida de las personas suelen ser menores, de menor duración, que los
procesos de desarrollo de las regiones o de las Entidades federativas. Y
aunque las variables son muy similares, las apreciaciones del fenómeno de
desarrollo, son absolutamente distintas.
Por una parte, debemos destacar que el presente trabajo distingue el área
rural por la profundidad que provocan los fenómenos adversos al desarrollo: la
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�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

marginación y la pobreza. Y es que, aunque en un país como México, la
pobreza es urbana, el medio rural ofrece desigualdades desorbitantes entre sí,
que son necesarias estudiar y proponer la ruptura de círculos viciosos que
hacen que la pobreza y la marginación sean parte de la vida de la persona
rural. Tamaulipas, entidad del noreste mexicano (ver mapa 1.), tiene una
población mayormente urbana, tan solo el 12 por ciento habita en regiones
rurales

(www.inegi.gob.mx, 2014).

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�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Por otro lado, es importante anotar que el medio rural ni es sinónimo de atraso
ni es, mucho menos, un ámbito similar en todos los casos. Existe el medio
rural de temporal (sujeto a las lluvias, con terrenos áridos en su mayoría,
improductivos, caros) y el de riego (también caros, pero con la esperanza de
recuperación por alguna cosecha e, incluso, la posibilidad de ser perfil elegible
en alguna aseguradora). Las diferencias son marcadas en extremo, en el
mismo medio. Tamaulipas, de acuerdo con datos del 2010, de la superficie
parcelada 1,433,707 hectáreas, 729,785 hectáreas están destinadas al uso
agrícola. De ellas sólo el 15.25 % cuentan con riego (Instituto Nacional de
Estadística y Geografía, 2009)
Tabla 1. Superficie parcelada comparada con riego

NACIONAL Y
ENTIDAD
FEDERATIVA

SUPERFICIE PARCELADA (HA)
CON USO CON
TOTAL
AGRÍCOLA
RIEGO

NACIONAL

%
SUPERFICIE
PARCELADA
CON RIEGO
771 11.21

33 628 18 980 517.26
3
597.15
369.70
CHIAPAS
2 468
1 543 041.49
44
0.01
356.91
175.51
JALISCO
1 282
861 807.87
171
13.38
925.26
670.25
TAMAULIPAS
1 433
729 785.65
218
15.25
707.86
726.87
FUENTE: Elaboración propia a partir de INEGI. Censo Agropecuario
2007, IX Censo Ejidal
Si la actividad económica más importante en el medio rural es del sector
primario, es importante describir sus activos con mayor precisión: la cantidad
promedio de hectáreas que tiene un campesino va de 2 a 8 por familia. No
sólo la cantidad de las hectáreas que conforman la parcela es importante, sino
la calidad de la tierra y actor importante lo constituye el rendimiento, de
acuerdo a los
datos para el 2009, Tamaulipas en maíz grano por cada
hectárea sembrada recoge 3.12 toneladas. Mientras que en otros estados,
como Sinaloa tienen un rendimiento de 9.24 toneladas
por hectárea de
ese cultivo. O como Jalisco, que para ese año reportó una productividad
de 4.19 toneladas por hectárea en el cultivo de referencia (Trujillo, 2013).
El complejo mundo del medio rural, además de las dificultades que enfrenta,
por su misma baja demografía no es foco permanente de las políticas públicas
que apoyen su desarrollo. Los programas sociales orientados hacia él, no han
tenido un resultado estrictamente positivo.

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�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Experiencias rurales significativas en Tamaulipas para el logro del
desarrollo local
En el estado Tamaulipas, en los quince años más recientes la literatura señala
dos esfuerzos importantes por lograr el desarrollo local con una metodología
atendiendo factores endógenos. Por un lado, el trabajo realizado en trece
municipios en la zona serrana conocida como de Cucharas en el municipio de
Ocampo. El programa PESA (Programa Especial de Seguridad Alimentaria),
cofinanciado por la Universidad Autónoma de Tamaulipas y por los gobiernos
federal y estatal, el grupo de trabajo multidisciplinario realizó acciones de
desarrollo comunitario principalmente en localidades de la parte baja de la
sierra, donde sus activos principales fueron las mujeres y el locomotor fue la
producción de alimentos. Como una primera fase.
La Facultad de Agronomía de la época integró un grupo de investigadores,
algunos de ellos calificados por la FAO de la ONU, para llevar a cabo en
especial este programa. De la fase de seguridad alimentaria, se constituía una
fase “piso” para mejorar el capital humano, mediante acciones que fortalecían
la educación de las familias. Posteriormente, una etapa de capacitación que
finalmente desembocó en actividades propias de mercadeo local y regional.
El programa sigue siendo para muchas localidades en el país, una fuente para
la incorporación de capital externo y el desarrollo local, solo que en la Entidad
faltó el financiamiento para los años subsecuentes al 2004. PESA fue dirigido
en Tamaulipas por los Profesores Andrés Limas Martínez y Francisco Javier
García Esquivel de la Universidad Autónoma de Tamaulipas.
Por otro lado, el gobierno del estado a través del Sistema para el Desarrollo
Integral de la Familia, DIF, puso en marcha una estrategia que pretendió
disminuir el atraso en 40 localidades rurales que de acuerdo con el Consejo
Nacional de Población (CONAPO), ubicaban en 1995 en los sitios de mayor
rezago. Además de este elemento, las localidades rurales contaban con una
población mayor de 70 habitantes y se encontraban similarmente entre las de
mayor pobreza rural. La estrategia en esta fase experimental, logró reunir los
esfuerzos de todas las secretarías del estado, las dependencias federales que
trabajan en la Entidad para abatir la pobreza y la marginación. Logró también
incorporar los esfuerzos de organizaciones no gubernamentales que
laboraban en este mismo sentido en el medio rural y urbano. El denominado
Proyecto 40, logró en menos de dos años entregar resultados importantes:
puesto que influyó de manera importante para reducir la marginación medida
por el CONAPO en el año 2000.

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�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

En el 2002, la estrategia incorporó 200 localidades al modelo de trabajo. La
metodología empleada fue El desarrollo endógeno o desarrollo local, descrita
por Bernard Emé, Luckman y Berger. El Proyecto DOS40, como fue conocida
la estrategia, mantuvo un equipo multidisciplinario muy estrecho, desarrolló
diagnósticos participativos comunitarios sentando un precedente de trabajo
mediante la localización de locomotores locales para el desarrollo y, por otro
lado, probando que un esfuerzo entre dependencias pueden brindar
resultados positivos toda vez que se venzan las actitudes protagonistas.

El principal planteamiento de la estrategia fue abandonar el asistencialismo y
construir capacidades (o redescubrir la capacidad personal para producir)
como puede apreciarse en el gráfico 1. Respetando las aportaciones externas,
la estrategia fincó su trabajo en el desarrollo de las personas del medio rural,
haciendo una especie de “traje a la medida” del desarrollo soñado por ellos
mismos. La estrategia fue una de las más evaluadas en su desarrollo,
fincando con ello también otro precedente: sentar las bases para la evaluación
externa a una estrategia para el desarrollo local. Las evaluaciones fueron por
la Universidad Autónoma de Tamaulipas, por el Colegio de Michoacán,
realizada por los doctores Blanca Lemus y David Barkin y finalmente, fue
evaluada por el Instituto Tecnológico Autónomo de México, ITAM. La
experiencia fue tomada como referente para el programa nacional Vive
Diferente, que en algunos estados realiza el DIF Nacional.
Otras experiencias exitosas de este modelo, son: Proyecto Conocimiento y
Cambio en Pobreza Rural, iniciativa de Rimisp-Centro Latinoamericano para
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�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

el Desarrollo Rural, que se ejecuta en México, El Salvador, Ecuador y
Colombia, UNAM – SAGARPA.
Proyecto Estratégico para la Seguridad Alimentaria (PESA), iniciativa de la
FAO, implementada en 105 países incluido México en 16 estados. Fundación
Produce AC, (antes FMDR) iniciativa mexicana apoyada por empresarios.
Fundación del Empresariado Chihuahuense AC, (FECHAC), dedicada entre
otros a desarrollo comunitario, fortalecimiento de las OSC, participación
ciudadana y responsabilidad social empresarial.
En los ejemplos anteriores, participan organizaciones de productores,
académicos, la sociedad civil, los agroindustriales y empresarios, quienes en
conjunto, aportando cada uno su fortaleza, como conocimiento, recursos
humanos, financieros, administrativos, han logrado casos exitosos y
comunidades rurales desarrolladas y sustentables.
Haciendo un análisis de la situación del campo mexicano en cifras,
observamos:
- El gasto total del Gobierno Federal en Desarrollo Rural en el 2011, de
acuerdo a datos del Centro de Estudios para el Desarrollo Rural Sustentable y
la Soberanía Alimentaria (CODRESSA)
- Ascendió a 294,526.4 millones de pesos (MP), de los cuales el 58%
(170,825 MP) se destinó a programas productivos;
- Se ejerció por 13 dependencias y por los menos 35 organismos, así como
por estados y municipios;
- Se distribuyó en por lo menos 80 programas y/o conjuntos de programas;
- Los mayores incrementos absolutos en el ejercicio fueron para Atención a la
pobreza en el medio rural con 22.8%, Programas Estratégicos del Programa
de Apoyo a la Inversión en Equipamiento e Infraestructura con 278%,
Programa para el Desarrollo de Zonas Prioritarias con 328.5% y Programa de
Coinversión Social de SEDESOL con 236.1%;
- El gasto total aprobado para 2012 En el PEC (Programa Especial
Concurrente para el Desarrollo Rural) fue de 260,323 MP. Representó el
11.51% del gasto programable.
Por otro lado, analizando el gasto público agrícola y rural en países de
América Latina y el Caribe (ALC), entre 2006 y 2009, en promedio de cinco
años, según datos de la FAO, podemos observar que México es de los países
que destina una mayor cantidad de recursos para el desarrollo del campo, sin
embargo, los rezagos persisten. ( véase Gráfico 2)

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�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

La grafica muestra la situación de México en cuanto a su gasto público en el
área rural, lo que lo sitúa en el tercer país con el mayor porcentaje destinado a
este rublo, por encima de países con gran aporte agropecuario al mercado
mundial, como Brasil, Argentina y Paraguay.

Ahora bien, si analizamos la tasa de crecimiento agrícola en países de
América Latina y el Caribe, comparada con el gasto público agrícola, como
797

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

porcentaje del PIB agrícola, observaremos que México se localiza en una
posición muy por debajo de países que no invierten en su área rural, como lo
muestra el gráfico 3.
Si se está realizando inversión en el campo mexicano, ¿qué sucederá en los
próximos años?, según datos, del Food and Agricultural Policy Research
Institute, en el 2010, señala: América Latina, entiéndase, México mantendrá
su rol como principal importador de maíz durante 2019 – 2020. México
mantiene e incrementa su déficit comercial en pasta de soya para los
próximos diez años, asimismo, mantiene e incrementa sus importaciones de
carne de bovino, de carne de cerdo, de pollo y de leche en polvo durante los
próximos diez años.
Al parecer, se han probado soluciones parciales, se han buscado soluciones
mágicas, se ha gastado mucho dinero, se ha mal educado a la gente, en otras
palabras, se ha querido, pero no se ha sabido resolver.
De igual manera, los productores están de acuerdo con que las soluciones no
son las adecuadas, como lo mencionó el Secretario de la Organización
Alianza Campesina del Noroeste, en el 2010, cito, “vemos que existe una baja
presupuestal, una reducción en programas y un aumento de montos a
programas asistencialistas y de subsidio que, en los últimos tres años, han
demostrado que son generadores de pobres”.
Los programas asistenciales, que en México representan un gran porcentaje
de los recursos destinados al campo, al parecer benefician de manera
inmediata a la población vulnerable, sin embargo, convierten a los pobres en
mendigos y estimulan la pasividad en las comunidades. Periódicamente se
están dando un subsidio a las mujeres, pero quedan atadas a tres cosas:
Disponer de tiempo para ir a reuniones que generan gastos de transporte y
desplazamiento muchas veces mayores al subsidio mismo. El interés de estas
reuniones resulta más atractivo que los procesos de formación,
empoderamiento y análisis de la problemática propia. Generan una actitud de
pereza por parte de los varones. Fomenta la manipulación política, el dinero
es un arma de dos filos, puede construir o destruir
Implementar programas de generación de ingresos mediante el
emprendimiento rural y el empoderamiento de los productores, en lugar del
enfoque asistencialista de subsidios. Es esencial que los apoyos sean
promocionales y no asistenciales. Y lo más importante, Es fundamental
focalizar al hombre como centro de su propio desarrollo. La pregunta es,
¿cómo? Promoviendo la organización comunitaria que permita el incremento
de capacidades (técnicas y en desarrollo humano) para la participación activa
en la planeación y ejecución de proyectos. Brindando herramientas para una
adecuada toma de decisiones.

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Fomentando los procesos de adopción – apropiación y el liderazgo, para así
fortalecer esquemas organizacionales y su consolidación como medio para la
autogestión y el desarrollo, incluyendo su representación en los órganos de
decisión (consejos municipales de desarrollo rural sustentable). Impulsar el
desarrollo del ahorro y crédito rural, para así reactivar la economía local y
regional.
Ofrecer los apoyos en base a planes de desarrollo comunitario y no de
manera dispersa y aislada. Fundamentar el desarrollo, en el mejoramiento de
las capacidades humanas como el motor del progreso individual y colectivo.
Se debe cambiar el enfoque, es necesario plantear una estrategia que supere
la marginalidad del medio rural, y ésta no puede ser una negociación del
presupuesto anual que se aplica al campo, pues hacerlo así sería un
planteamiento de corto plazo. Los problemas del desarrollo rural son de largo
plazo y requieren políticas que vayan más allá de los órdenes de gobierno.
La formación de agentes para el desarrollo local, la descripción del área
de estudio
Es en este contexto, que la presente investigación asume el reto de localizar
líderes locales y formarlos como agentes para el logro del desarrollo
comunitario. Mediante metodología endógena y partiendo de un diagnóstico,
primero detectar a los agentes comunitarios que motivan el desarrollo local y
posteriormente, capacitarlos para dirigir un proceso ordenado hacia el
desarrollo social rural. Por otro lado, la investigación apunta hacia el análisis
de la política social aplicada en la región. Estas vertientes analíticas
(endógena y exógena) finalmente pretende a) Detectar las barreras
estructurales para lograr una la movilidad social sostenible, y b) lograr que la
población internalice la idea de que el desarrollo no se logra sin el esfuerzo
individual y de los hogares y, en este sentido, lograr que la búsqueda de la
movilidad ascendente sea intrínseca a la vida cotidiana de las familias.
Proyecto de investigación lo realiza el Cuerpo Académico Desarrollo Social
de la Unidad Académica de Trabajo Social y Ciencias para el Desarrollo
Humano, llevado a cabo a partir de Enero a Diciembre de 2015, en dos
comunidades rurales del municipio de Victoria, Tamaulipas: Laborcitas (0085)
y Manuel Ávila Camacho (0096), los criterios que se consideraron para
seleccionar las localidades fueron: su demografía, la ubicación geográfica y su
grado de marginación (ver mapa 2).

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La investigación permitirá elaborar un diagnóstico social y humano de los
habitantes en comunidades rurales para determinar sus necesidades y
perfiles que servirán para desarrollar un Programa de Formación de Agentes
de Desarrollo Local. Las etapas que sigue el proyecto de trabajo son: Etapa 1.
Acercamiento y diagnóstico de la realidad; Etapa 2. Programa de Formación
de Agentes y Etapa 3. Elaboración del informe del programa de formación

Las localidades del ámbito de estudio
Como puede observarse en la Tabla 2, las localidades rurales seleccionadas
presentan características similares en el grado de marginación, en su
demografía y como se observó en el mapa 2, en su ubicación geográfica. Por
un lado, Laborcitas (Localidad 1) se localiza hacia el noreste de la cabecera
municipal (Longitud: 0990735; Latitud: 234913 y Longitud: 0237) mientras que
Manuel Ávila Camacho (Localidad 2) se localiza hacia el Sureste (Longitud:
0985951; Latitud: 234016 y Longitud: 0250).

800

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Tabla 2. Perfil descriptivo de las localidades de estudio
Entidad
Clv Mpio
Municipio
Clv Loc
Localidad
Población total
% Pob 15 y Más Analfabeta
% Pob 15 y Más Prim incompleta

Tamaulipas
041
Victoria
0085
465
1.89
17.97

0096
Manuel Ávila Camacho
533
9.11
30.75

2.65
2.68
16.07
1.50
18.58
14.16
-0.980

6.67
1.48
0.00
1.18
2.96
11.85
-1.009

Laborcitas

% Viv sin excusado
% Viv sin electricidad
% Viv Sin Agua
% Habitantes en hacinamiento
% Viv piso de tierra
% Viv con refrigerador
Índice Marginación
Grado Marginación

Medio

Medio

Fuente: Elaboración a partir de CONAPO, 2010

Por otro tanto las localidad 1 de estudio, como la localidad 2, ofrecen en el
aspecto demográfico una similitud significativo, como se aprecia en los
gráficos 4 y 5.

En un comparativo (gráfico 6), de las poblaciones de las localidades de
estudio, podemos ver que las el grupo entre 15 y 64 años de edad es el de
mayor relevancia. Dicho de otro modo, la proyección de éxito para el proyecto
de investigación es aceptable, porque el grupo de posibles actores sociales
que eventualmente se considerarían como agentes para el desarrollo local, se
encuentran en este segmento de población.

801

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Otro de los aspectos por considerar en el estudio de las localidades, es el
relacionado con la actividad de trabajo, en la tabla 3, la similitud en este plano.
Para el caso de los estudios de caso es importante señalar que podremos
llevar a cabo un buen análisis cuando se trata de localidades homogéneas
estadísticamente, lo que estamos por descubrir es la parte humana
(cualitativa) que marcan precisamente la diferencia en la búsqueda del
desarrollo. Por lo pronto anotaremos que las localidades de estudio, contienen
una cantidad similar en la cantidad de personas económicamente activas,
como puede apreciarse en el gráfico en cuestión.

Tabla 3. Comparativo de PEA en localidades de estudio
Tamaulipas
041

Entidad
Clv Mpio
Municipio

Victoria
0085

0096
Laborcitas
Manuel Avila Camacho
465
533

Clv Loc
Localidad
Población total
PEA
PEA ocupada
PEA desocupada

153
165
146
143
7
22
Fuente: Elaboración a partir de CONAPO, 2010

802

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Tabla 4. Comparativo de activos en localidades de estudio
Tamaulipas
041

Entidad
Clv Mpio
Municipio
Clv Loc
Localidad
Total de viviendas particulares
Viviendas particulares habitadas
Hogares
Viv piso de tierra
viv 1 dormitorio
Viv 2 o más dormitorios
Viv de 1 cuarto
Viv de 2 cuartos
Viv de 3 cuartos y más
Viv con electricidad
Viv sin electricidad
Viv con agua potable
Viv sin agua potable
Viv con excusado
Viv con drenaje
Viv sin drenaje
Viv con radio
Viv con Tv
Viv con refrigerador
Viv con lavadora
Viv con automóvil
Viviendas con computadora
Viv con teléfono
Viv con celular
Viv con Internet

Victoria
0085

0096
Manuel Avila Camacho
127
158
113
135
113
135
21
4
49
37
60
98
12
10
32
27
65
98
109
133
3
2
94
135
18
0
110
126
35
32
77
103
58
95
101
127
97
119
75
100
50
70
6
11
19
1
68
102
0
0
Fuente: Elaboración a partir de CONAPO, 2010
Laborcitas

Finalmente en este breve diagnóstico estadístico de las localidades de
estudio, presentamos un inventario de activos de las localidades 1 y 2, de
manera comparativa (Tabla 4). Podremos observar algunos de los retos que
enfrentan de manera particular: en vivienda, servicios, enseres y
equipamiento. Es importante señalar que el medio rural tamaulipeco ofrece
una desigualdad significativa con el medio urbano en la Entidad. Asimismo,
debemos señalar las diferencias que enfrentan las localidades rurales entre sí.
Como es el caso presentado.
La localidad 1, Laborcitas, tiene un 43.3 por ciento de viviendas con un
dormitorio. Este aspecto de hacinamiento es importante por las consecuencias
que suele presentar en el aprovechamiento escolar de los escolares y de los
riesgos de violencia física o sexual que podrían experimentar ante los adultos.
Por otro lado, Se observa también que no todas las viviendas cuentan con
drenaje. Y solo 6 de 113 viviendas tienen computadora. La conectividad es
importante al momento de enfrentar las opciones para el desarrollo.
803

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Condiciones similares privan en la localidad 2, Manuel Ávila Camacho.
Anotaremos que en ambas localidades se carece de servicio de internet en el
interior de las viviendas.
¿Por qué agentes para el desarrollo social rural?
Los lazos de vecindad en las familias de la localidad rural son muy estrechos.
Dicha estrechez permite una comunicación efectiva y afectiva que permite la
ubicación de los locomotores sociales que se precisan para lograr el
desarrollo. Sin embargo, un agente externo a la localidad requiere iniciar un
proceso de aceptación y posteriormente, necesita la autorización social para
incorporarse en la toma de decisiones de un proceso en el cual él no es
partícipe. De aquí la importancia de los agentes para el desarrollo (gestor para
el desarrollo), es una persona integrante de la comunidad y con reconocido
liderazgo. Su localización se realiza mediante entrevistas a los jefes de
familias y a los actores más relevantes, utilizando metodologías especializada
para redes sociales (Hanneman, 2000).
Al momento de hacer uso de los mismos hábitos culturales que el resto de los
integrantes de la localidad rural, el agente para el desarrollo comparte visión
de vida con la mayoría de ellos. Este conocimiento colectivo le permite, por un
lado adherirse a los sueños de los demás y por otro lado, cumplir su idea de
desarrollo con el trabajo común. También, el agente para el desarrollo local
comparte sensibilidad y carencias, lo que lo convierte en la persona ideal para
motivar el desarrollo local.
Como pre conclusiones apuntaremos primero, que se requiere el diseño y la
aplicación de diagnósticos locales que avisten el desarrollo más cercano a las
personas. Segundo, que es indispensable la intervención del trabajador social
en la ubicación del agente para el desarrollo, encargarse de su formación
como tal y de animarlo para que encabece el desarrollo de su comunidad. Y
finalmente, tercero, que la oferta de programas sociales debe ser orientada
por las necesidades locales y no por razones que se encuentren fuera de este
espectro.

804

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Referencias bibliográficas
Hanneman, R. A. (04 de octubre de 2000). Introducción a los métodos del
análisis de redes sociales. Obtenido de http://revista-redes.rediris.es/:
http://wizard.ucr.edu/~rhannema/networks/text/textindex.html
Instituto Nacional de Estadística y Geografía. (2009). Censo Ejidal 2007.
Aguascalientes, Aguascalientes: Gobierno de la República.
Trujillo, J. (2013). El Sistema Ejidal Mexicano, elementos para su análisis y
desarrollo. Saarbrücken, Alemania: Publicia.
www.inegi.gob.mx. (24 de Octubre de 2014). INEGI. Obtenido de INEGI:
http://www3.inegi.org.mx/Sistemas/temas/Default.aspx?s=est&amp;c=174
84.

805

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

La incorporación del agente de desarrollo humano local,
un elemento para la política social.

Guillermina de la Cruz Jiménez Godínez
Norma Alicia Nieto Reyes
Lucía Cecilia Cano Martínez
Germán Salazar Mendivil

Resumen
Este trabajo se deriva del proyecto “Formación de Agentes de Desarrollo
Humano Local en comunidades del municipio de Victoria, Tamaulipas”
realizado por el Cuerpo Académico Desarrollo Social y tiene por objetivo
reflexionar sobre la relevancia del Agente de Desarrollo Humano Local como
un elemento indispensable en la implementación de la Política Social que
puedan coadyuvar en la gestión de los programas sociales para mejor las
condiciones de vida.
En el contexto actual los sectores académicos y formuladores de política
pública se han centrado en propiciar el desarrollo de un territorio, originando
distintos enfoques para afrontar el reto del desarrollo local. Entre ellos
proponen aprovechar las condiciones globales del entorno económico,
mientras que otros lo dirigen al empoderamiento de los habitantes del territorio
específico como un factor determinante. En este último cabe mencionar que
los Agentes de Desarrollo Humano Local son personas que están al servicio
de la comunidad conocen sus recursos y los evalúan para obtener rentabilidad
social, económica y cultural que circunde en beneficio de todos por medio de
la planificación, organización y evaluación de sus condiciones de vida.

Palabras clave: Desarrollo, Formación, Agentes de Desarrollo y Política
Social.
Incorporación de agentes de desarrollo humano local (adhl). un elemento
para la política social.
Concepto y dimensiones del desarrollo.
Al revisar estudios realizados sobre el desarrollo (Coraggio, 2009, Díaz de
Landa, 2006 Ramírez, 1998), encontramos que lo tipifican por su
complejidad, la diversidad de significados que se le atribuyen y su dinámica.
Lo cierto es que se ha hecho un multiuso y abuso del término. El Diccionario
de la Real Academia de la Lengua Española, registra un concepto de
desarrollo desde el punto de vista de la economía, asociando la progresión en
este campo como sinónimo de mejores niveles de vida. Esto tiene sustento
806

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

en las políticas económicas mundiales de la OIT y del BM fundamentadas en
un crecimiento económico simple para el bienestar social. Concepto que se
identifica con el crecimiento económico de los Estados que se dio a principios
de la década de los sesenta. Fajardo (2006) señala que esta comprensión de
Desarrollo versus crecimiento económico, “de ninguna manera garantiza el
mejoramiento del bienestar social y mucho menos el desarrollo de las
capacidades humanas”
Max-Neef en 1992 formuló la Hipótesis del Umbral, sustentada en el principio
de que a partir de un determinado punto del desarrollo económico, la calidad
de vida comienza a disminuir. Por lo tanto, “todo crecimiento cuantitativo,
debería derivar en un crecimiento cualitativo”.Para este autor, el desarrollo
debe definirse como “la liberación de posibilidades creativas de todos los
integrantes de una sociedad, concepto independiente del crecimiento
económico, sin ser una condición para este último”.
El término desarrollo en los últimos cincuenta años ha suscitado discusiones
tanto conceptuales como ideológicas. Los investigadores sociales han hecho
una distinción relacionada con el crecimiento económico (que es puramente
cuantitativo), ejemplo de ello es el Producto Interno Bruto (PIB) por habitante
y el concepto de desarrollo que es más amplio, implica una transformación
estructural y organizacional. En este proceso de evolución del concepto se
han generado una serie de contradicciones con enfoques teóricos con
perspectivas diversas, entre las que desatacan la Dependencia y la de la
Modernización, reconocidas como paradigmas del desarrollo hasta los años
ochenta (Orlansky, 2005). La primera, sostiene que los países siguen la pauta
de los países occidentales, con la diferencia de que en los países en
desarrollo, se pretendió realizar la “revolución” desde afuera, basada en la
tecnología de estos países y la transferencia de instituciones sociales y
culturales. Su premisa estaba centrada en que los problemas del
subdesarrollo eran producto de su dependencia estructural. La segunda
perspectiva, hace referencia a que sólo a través de la modernización, las
sociedades serán más productivas, los niños mejor educados y los
necesitados reciben más beneficios.
Para la última década del siglo XX, el modelo de bienestar social era
insostenible y el concepto de desarrollo social como responsabilidad de la
política social no respondía a la creciente desigualdad ni a los elevados
niveles de pobreza. Lo anterior, no sólo generó un nuevo paradigma, sino que
además se establecieron objetivos y metas a nivel internacional y nacional y
políticas públicas enfocadas a la atención de la equidad y a la disminución de
la polarización entre países desarrollados y en desarrollo, originados por el
proceso global en el cual se encontraban inmersos, dando margen a
trayectorias o modelos que muestran un proceso de transformación social
donde se encuentran implicados factores económicos, humanos, culturales,
políticos, ecológicos. Es por ello que se habla de “Desarrollo humano,
807

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

desarrollo social, desarrollo sustentable, desarrollo institucional, desarrollo a
escala humana o desarrollo local” (Coraggio, 2009: p.16). Es conveniente
señalar, que las características del modelo de desarrollo seleccionado,
determinará el tipo de sociedad que se desea.
Neef (1992), elaboró cinco postulados básicos para desarrollo humano,
teniendo como eje la vida: 1. La economía está para servir a las personas y
no viceversa; 2. El desarrollo tiene que ver con personas y no con objetos; 3.
Crecimiento y desarrollo son dos cosas distintas, y el desarrollo no precisa
necesariamente de crecimiento; 4. Ningún proceso económico puede ocurrir
al margen de los servicios que prestan los ecosistemas; 5. La economía es
un subsistema de un sistema mayor, finito y cerrado, que es la biósfera. De
tal manera, “que bajo ninguna circunstancia y bajo ninguna consideración, un
interés económico puede estar por encima de la reverencia de la vida.
El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en 1994
reconoce la emergencia de un desarrollo humano sustentable. Con esta
concepción del desarrollo ligado a crecimiento económico, hace hincapié en
la distribución equitativa de sus beneficios, con atención a la clase vulnerable
prioritariamente; amplía sus opciones y oportunidades además de promover
su participación en las decisiones que afectan sus vidas.
Fanelli y Popov (2003), distinguen operacionalmente cuatro tipos de
desarrollo económico-social.
-Primer tipo: el desarrollo económico en una versión más tradicional hace
diferencia entre este y el crecimiento económico, aludiendo a su carácter
autosostenido, que presenta cambio estructural en sus patrones de
producción, avance tecnológico y modernización social, política e
institucional.
-Segundo tipo: Desarrollo Sustentable, con base en las definiciones del World
Development Report 2002, implica no sólo crecimiento económico, sino el
impacto ecológico y social, es decir, el tándem producción económica-calidad
de vida.
-Tercer tipo: Con un enfoque centrado en la persona, generado con la visión
de Amartya Sen, el desarrollo supone expansión de la libertad, lo que se
traduce en mayores oportunidades y posibilidades de elección en lo
económico, social, político, seguridad, etc.
-Cuarto tipo: Hace referencia a que un buen desempeño económico depende
de buenas instituciones económicas, según Douglass North Oliver
Williamson.
El más revolucionario de los aportes anteriores, se considera el de Amartya
Sen en el desarrollo de los indicadores económicos y sociales es el concepto
del enfoque de las “capacidades” que serían las capacidades de las que cada
persona dispondría para poder convertir sus derechos en libertades reales.
Su aproximación basada en las capacidades se enfoca en la libertad positiva,
808

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

que es la capacidad real de una persona de ser o de hacer algo, en vez de la
libertad negativa, que es común en economía y se centra simplemente en la
no interferencia. Sen (2000) afirma que “…el desarrollo puede concebirse (…)
como un proceso de expansión de las libertades reales de las que disfrutan
los individuos” (citado en: González Cruz, 2009 p.22).
Daniel García Delgado (2006), señala que a treinta años de la irrupción del
neoliberalismo, el debate en torno al desarrollo se da en un escenario
profundamente transformado. “Encarar la reconstrucción del Estado,…ya no
se espera que el Estado lo haga todo, pero a la vez, la consideración de
actores económicos globales con una gravitación inédita y la identificación de
una sociedad civil transformada en su estructura y poblada de nuevos
actores, identidades y demandas (p.19).
Dimensión social del desarrollo.
La concepción de desarrollo ha evolucionado en el transcurso del tiempo de
acuerdo a las necesidades e intereses de los actores internacionales y
nacionales. Ha pasado de un plano meramente economicista,
complementándose con la social, la política institucional y la ambiental. En
este artículo nos enfocaremos a revisar la dimensión social.
La dimensión social contempla la distribución espacial y etaria de la
población. Remite al conjunto de relaciones sociales y económicas que se
establecen en cualquier sociedad y que tienen como base la religión, la ética
y la propia cultura. Se centra en sus formas de organización y participación
en la toma de decisiones. Hace alusión también a las interacciones entre la
sociedad civil y el sector público. Estas interacciones son decisivas para
promover y consolidar el proceso de participación y democratización en todos
los niveles. Lo que se puede observar en esta dimensión es que se centra en
el recurso humano.
Sepúlveda, Chavarría, Castro, Rojas, Picado y Bolaños (2002) expresan:
Esta primera dimensión gravita alrededor del recurso humano como
actor del desarrollo,
cuyo potencial de transformarse y de transformar el
medio que lo circunda, generando bienes pero también deteriorando su base
de recursos naturales, lo sitúa en el centro del
escenario (p.8).
Esta es una de las hipótesis en la que se centra el estudio. Se parte de la
idea de que formar agentes de desarrollo local en comunidades, puede ser un
elemento importante para la aplicación de las políticas sociales y por ende
mejorar sus condiciones de vida.
Desarrollo Humano y su fundamentación teórica.
Durante mucho tiempo el predominio de lo económico y la visión
economicista del desarrollo propició el olvido de los aspectos humanos,
809

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

culturales y ambientales que ahora tratan de recuperarse. El concepto actual
de desarrollo humano es relativamente reciente, surge como alternativa del
concepto utilitarista de bienestar social. Gillezeau P, Morales (2003) dice que
parte de una nueva visión de la macroeconomía que enfatiza el carácter
humano de la sociedad y se concentra en el desarrollo de las capacidades
por encima del desarrollo de las titularidades. Estudios y contribuciones de
Amartya Sen sobre una concepción humanista de la economía han
redireccionado el pensamiento sobre las necesidades y el bienestar. A sus
aportaciones se le conoce como enfoque de las capacidades.
Este enfoque está fundamentado en cuatro pilares: a) las capacidades, b) Los
funcionamientos, c) Objetos-valor y espacios evaluativos d) Capacidad y
libertad. Recupero el primero y el último por considerar de gran importancia
para el estudio. El primer pilar, hace referencia a la capacidad de abordar
problemas sociales como el bienestar y la pobreza, la libertad y el estar libre.
Estos están finamente imbricados, la libertad tiene que ver con la capacidad
de la persona a elegir el tipo de vida entre varias opciones, lo que se traduce
en capacidades que proporcionan a las personas y las sociedades una mejor
calidad de vida (Solís, 2005pp 37-41).
Martha Nussbaum, interpetando a Sen, señala Solís (2005) que plantea una
normativa objetiva más radical que permita definir el bienestar social:
“Establecer cuáles son las condiciones que hacen posible que las personas
puedan desarrollarse como tales” En definitiva, es saber “cuándo un ser
humano tiene o no la oportunidad de desarrollar su potencial como persona”.
El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) ha promovido
el concepto de desarrollo humano definido como el proceso de ampliación de
las posibilidades de elegir de los individuos que tiene como objetivo expandir
la gama de oportunidades abiertas a las personas para vivir una vida
saludable, creativa y con los medios adecuados para desenvolverse en su
entorno social.
En México, el Consejo Nacional de Población (CONAPO, 2011) retoma este
concepto como un proceso continuo de ampliación de las capacidades y de
las opciones de las personas para que puedan llevar a cabo el proyecto de
vida que por distintas razones valoran, es decir, enfatiza la noción de que el
desarrollo no se explica únicamente con de vista legal o normativo. Sin
embargo, el individuo solamente es libre en el sentido positivo cuando es,
además, plenamente capaz de ejercer su elección. La visión de libertad en el
sentido negativo es común en los liberales clásicos y en la visión de algunos
economistas contemporáneos (ver, ejemplo, Friedman, M. and R. Friedman,
Free to Choose, Harcourt, 1990).
“No es a través de un lenguaje de poder y de dominación, sino un lenguaje
que emerja desde lo más profundo de nuestro autodescubrimiento, como
partes inseparables de un todo que es la cuna del milagro de la vida” (Neef,
810

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

2006). Por lo tanto, habla de un desarrollo humano complejo,
multidimensional e interdisciplinario que presenta cuatro dimensiones
básicas: Desarrollo físico, cognoscitivo, emocional y social, existiendo
interdependencia entre ellas. Por lo cual, el ser humano debe desarrollarlas
de manera equilibrada para lograr su estabilidad como persona.
“Sin una educación para el desarrollo humano, difícilmente
llegaremos a tener una sociedad Mejor” (Naranjo, 2007: p.176).
Formación de Agentes de Desarrollo Humano Local.
Bervejillo (1999) señala que la formación de Agentes de Desarrollo Humano
Local (ADHL), con capacidad para transferir a los actores sociales locales,
valores y criterios de innovación, constituye un área que merece la mayor
atención. Ésta formación debe ser alentada desde organismos vinculados a
los problemas, recursos y potencialidades de cada territorio.
Por eso el aprendizaje en las localidades suele alcanzar mejores resultados,
que los aprendizajes obtenidos en los centros académicos.
El ADHL ocupa en el terreno de la acción, un lugar en el campo político,
económico, social y cultural, llevando un rol de portador de propuestas que
tiendan a capitalizar mejor las potencialidades locales.
Es por eso que se insiste en lo que ya ha afirmado que el ADHL es un
mediador, capaz de observar, analizar, comprender y traducir las lógicas y
racionalidades de los otros agentes/actores, incorporar propuestas de
concertación y de ofrecer el diseño de las actuaciones necesarias. Es también
un emprendedor territorial: con capacidad de intervenir sobre los principales
aspectos gestionales, tanto en la empresa como en las instituciones públicas
y sectoriales, y con capacidad de gobernar el sistema de instituciones
característico de un modelo de desarrollo que adecue la economía territorial a
las exigencias del contexto.
Los ADHL son portadores, gestionadores e impulsadores de proyectos de
cambio que expresan incidencia y compromiso sobre el proceso de desarrollo
territorial, más allá de su inserción sectorial e independientemente de su
residencia.
Según Arocena (1999) Es tanto un analista (capacidad diagnóstica), como un
activista (capacidad de acción). Son personas cuyos comportamientos
permitan una elevada influencia sobre la dirección, sobre la modalidad y sobre
la naturaleza del desarrollo del territorio, ya sean en su rol de dirigentes
políticos, emprendedor o de manager, de profesores, de funcionarios de la
administración pública, de profesionales con actuación regional, etc.

811

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Es difícil determinar de manera genérica y con exactitud qué es y qué hace un
ADHL, ya que ello depende, entre otras cosas, de las estrategias de desarrollo
de la entidad donde realiza su actividad, de los recursos con que cuenta y de
su grado de implicación con el proyecto.
Los ADHL son una figura muy importante en la práctica del desarrollo local, ya
que realizan, de forma permanente, las funciones de promotores,
intermediadores, catalizadores, animadores, informadores y capacitadores
para el desarrollo local. Su ausencia, o su carencia de habilidades, hace muy
difícil el funcionamiento de los instrumentos y el despliegue de las iniciativas
de desarrollo local. De ahí importancia de dedicar recursos a la formación de
éste tipo de profesionales.
Un ADHL es un dinamizador, facilitador, actor y motor de procesos de
desarrollo local. Para Madoery, (2011) “es aquél que expresa incidencia y
compromiso sobre el proceso de desarrollo territorial, más allá de su inserción
sectorial. Como actor de desarrollo está definido por el sistema de la acción”.
Es un actor dotado de conocimientos, pero también provisto de habilidades
relacionadas con el liderazgo, la disposición y habilidad para negociar y
generar consensos, de procesar información”.
Los primeros antecedentes ADL se encuentran en España, en los años 50
integrando en programas de desarrollo rural y agrario, posteriormente se
convierte en una profesión relativamente nueva, enfocada a la realización y
ejecución de planes que contribuyan al desarrollo de una comunidad.
Lorenzo Barbero (1992) define al Agente de Desarrollo Local como un
operador público o privado al servicio del público, que promueve, organiza y
elabora a nivel territorial operaciones integradas de desarrollo local, de las que
son protagonistas las instituciones, las fuerzas técnicas, sociales y
empresariales.
Girardo, Madoery, O, (2006), insiste en que la formación de agentes de
desarrollo tiene una perspectiva endógena como consecuencia de las
transformaciones globales y los procesos de cambio estructural y reforma del
Estado de las últimas décadas, que da lugar a nuevas fórmulas de acción y
conocimiento contextualizadas en las áreas urbanas y rurales.
Estas transformaciones implican una serie de consecuencias que afectan el
concepto de territorio, al tiempo que permiten nuevas interpretaciones en la
noción de desarrollo. A su vez, plantean una demanda creciente de recursos
humanos capacitados para llevar adelante, entre otras, funciones de
articulación inter-institucional, planificación y gestión local, análisis regional y
dinamización de los sistemas productivos y tecnológicos territoriales.

812

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Girardo , C. (2006), explica que si bien, los actores y/o agentes se definen por
la escena en donde actúan y por su ubicación en el escenario social
(municipio, universidad, empresa, organizaciones, etc.) el agente de desarrollo
local propiamente dicho, ADHL, está ligado al sentido de la acción, en función
de determinados objetivos (Arocena, 1995, Touraine, 1997, Madoery, 2001).
Es desde esta perspectiva que se enmarca al agente como algo más que un
mediador, un articulador o un integrador, ya que como agente: es aquél que
expresa incidencia y compromiso sobre el proceso de desarrollo territorial,
más allá de su inserción territorial. Se define, como indicamos anteriormente,
por el sistema de la acción, reflexión, acción. Son personas cuyos
comportamientos permiten una elevada influencia sobre la dirección,
modalidad y naturaleza del desarrollo del territorio. Así los agentes desarrollan
sus actividades a partir de ciertas actitudes aprendidas profesionalmente y de
otras recuperadas de sus propios conocimientos adquiridos tácitamente.
El perfil apropiado de los agentes debe incluir las siguientes capacidades
(Alburquerque, 1999):
•
Saber identificar los recursos infrautilizados en el territorio,
incluyendo siempre la valoración ambiental.
•
Coordinar los diferentes instrumentos de fomento, capacitación o
información, con el fin de acercarlos a los agentes productivos
locales.
•
Estimular la asociatividad local, y la participación de los agentes
locales, y proponer, de forma conjunta, iniciativas de desarrollo local,
facilitando una visión integral del mismo.
•
Identificar y promover las iniciativas locales de desarrollo, tratando de
fortalecerlas e integrarlas en el contorno del sistema productivo local.
•
Colaborar con otros agentes locales y favorecerle proceso de
aprendizaje colectivo en la práctica de intervención local.
•
Identificar a los técnicos adecuados para asesorar en los problemas
concretos
•
Mostrar técnicas apropiadas de racionalización de procesos y
comportamientos de grupo, para aprovechar el potencial colectivo de
los agentes locales.
•
Dirigir el proceso de desarrollo de forma compartida con los
restantes agentes locales.
•
Buscar patrocinadores públicos y privados para ejecutar los
proyectos específicos, y establecer las condiciones y tiempos para el
traspaso de sus funciones a líderes locales.
Como se aprecia muchas de éstas capacidades no son fáciles de enseñar, ya
que involucran actitudes y rasgos culturales y psicosociales alejados del
individualismo y consustanciales a las experiencias participativas y solidarias.
La figura del agente de desarrollo local no es, por tanto, la de cualquier
813

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

consultor tradicional, ya que debe conseguir la confianza de los actores
locales, a fin de poder construir, de forma concertada, el proyecto de
desarrollo local.
El diseño y aplicación de una política de fomento económico local requieren,
igualmente, capacidad de planificación a mediano y largo plazo; coordinación
interinstitucional eficiente, efectiva participación de los agentes locales y
capacidad de concertación entre ellos, adecuada programación de los gastos
y descentralización al interior del propio nivel local.
En el marco del perfil expuesto así como de las líneas de actuación y
considerando las aportaciones de Barquero citado por Alburquerque (1999) se
concluye que las actividades de desarrollo del ADHL se producen en tres
niveles de similar importancia:
• Nivel de decisión estratégica: dirección, coordinación de recursos...
• Nivel de gestión: tramitación de expedientes, gestión de subvenciones...
• Nivel operativo: investigación, información, comunicación...
De los cuales el nivel operativo es el que presenta, por su amplitud y
complejidad, una mayor dificultad de análisis, por lo que se han diferenciado
en él toda una serie de tipos de actividad (información, asesoramiento
investigación, promoción de empleo, etc.) sobre los que se investigan las
competencias deseables para las correspondientes ocupaciones. Además del
tipo de actividad se tiene en cuenta el área de la actividad (formación, empleo,
nuevas tecnologías, medioambiente...) y el público objetivo de la intervención
(empresas, público en general, mujeres, jóvenes...). La suma de los
conocimientos, habilidades y actitudes resultantes de analizar estas tres
variables determina la cualificación deseable para una determinada ocupación
o grupo de ocupaciones.
El ADHL maneja herramientas teóricas, metodológicas y técnicas necesarias
para poner en marcha un plan, programa o proyecto de desarrollo local; que
contribuyan a mejorar la calidad de vida, el buen vivir de la comunidad. Pero,
como lo expresa Navarro (2000) en relación con los trabajadores sociales, un
ADHL debe “descubrir la práctica comunitaria y a tomar partido por ella, no
solo desde una perspectiva teórica o instrumental, sino, sobre todo, desde una
perspectiva existencial y comprometida, firmemente arraigada dentro de su
proyecto vital y profesional. Lo cual requiere coherencia entre lo que
pensamos, lo que decimos y aquello que hacemos y cómo lo hacemos”.
Conocemos la estrecha relación entre teoría y práctica (acción, intervención).
De ahí la importancia de explicitar los enfoques-perspectivas desde los cuales
“intervenimos” en el campo de desarrollo. Como también ser claros en la
dimensión ética-política del desarrollo. ¿A qué tipo de desarrollo le estamos
apostando? (¿Dominantes? ¿Alternativos?).
814

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Aquí asumimos el desarrollo local como “un proceso de desarrollo integral,
que conjuga la dimensión territorial, las identidades o dimensión cultural, la
dimensión política y la dimensión económica. Es una apuesta a la
democratización de las localidades, al desarrollo sustentable y equitativo
repensando las potencialidades del territorio y la sociedad local” (Carvajal,
2009). Así, veamos algunos elementos fundamentales para caracterizar el
desarrollo local:
•
La relación local-global
•
La importancia del territorio
•
La centralidad del sujeto
•
Construcción y reconstrucción del tejido social/ Su carácter de
desarrollo humano/ Su papel en la constitución de sujetos sociales y
políticos
•
Visión como proceso
•
Su carácter participativo
•
Su carácter planificado
•
Integral (económico, social, político, cultural y ambiental)
•
Sostenible
En esta dirección, y siendo reiterativos, un ADL debe manejar, entre otras, las
siguientes temáticas:
•
Teorías del desarrollo
•
Desarrollo local
•
Desarrollo y cultura
•
Género y desarrollo
•
Desarrollo y medio ambiente
•
Modelos alternativos de desarrollo y postdesarrollo
•
Planeación participativa del desarrollo local
•
Estudio de localidades
•
Investigación en el campo del desarrollo local
•
Intervención social en el campo del desarrollo local
•
Sistematización de experiencias significativas en desarrollo local
•
Educación para el desarrollo local
•
Ética del desarrollo
También sabemos que el desarrollo local es un debate en construcción; que
puede des-inventarse y re-inventarse; que requiere ser construidoreconstruido en sus discursos y en sus prácticas. Y en estos procesos el
ADHL juega un papel fundamental.

Política Social y los Agentes de Desarrollo Humano Local.
Las políticas públicas se conforman con el conjunto de lineamientos y
formulaciones explícitas, que incluyen propósitos (objetivos de corto tiempo),
815

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

finalidades (objetivos de mediano y largo tiempo) y estrategias para lograr
concretizarlos en una realidad social (Castro y Evangelista, 1997).
La política social tiene que ver con el bienestar de las personas a través de la
acción social, en tanto se concretan a través de distintos programas públicos
diseñados e implementados por un gobierno y por otros actores de la
sociedad, por ello toda política de carácter social va en beneficio directo de la
ciudadanía.
Para hacer referencia a las actualidades de la política social en México es
necesario comprender tanto el contexto nacional como el internacional, cuya
característica primordial es el denominado proceso de globalización.
A partir de 2011 la política social señala, Luis Fuentes (2015) no puede ser
vista sólo como el conjunto de programas gubernamentales dirigidos a
combatir la pobreza, sino como el cúmulo de decisiones que el Estado debe
tomar para garantizar plenamente los derechos humanos que contribuyen al
desarrollo no sólo social y agregamos humano-local también.
Moix (2009) citado por Fernández Riquelme (2010) manifiesta que la Política
Social del siglo XXI, debe configurar como un “espacio de libertad” y los
elementos centrales pueden ser: 1) El desarrollo humano sostenible (no sólo
material), 2. El papel central de la comunidad (no sólo del individuo) y 3. La
protección social fundada en las responsabilidades (no sólo en los derechos),
para ello se revaloriza públicamente las solidaridades sociales, la participación
ciudadana y la responsabilidad social
El debate sobre las políticas sociales a nivel local prácticamente apenas
aparece en el ámbito académico y político.
El desarrollo local es una de las temáticas más relevantes en el campo del
desarrollo en este siglo XXI y la figura del Agente de Desarrollo Local, como
dinamizador de estos procesos, está adquiriendo gran importancia y
significado.
La localidad, es relevante para posibilitar la construcción social de los
territorios, faculta y facilita la generación de las sinergias necesarias para
potenciar las capacidades de los agentes como claves del desarrollo, de los
actores sociales como agentes de construcción colectiva para lograr el
desarrollo humano integral y sustentable (DHIS) de las poblaciones, de su
coevolución con los demás ecosistemas del planeta (Baquero y Rendón,
2012).
Las comunidades tienen un conjunto de recursos políticos, económicos,
sociales, culturales y ambientales, quienes constituyen un potencial y
capacidad de desarrollo endógeno. Hay que hacer partícipe a las
comunidades de las propuestas de desarrollo, empoderarlas en los espacios
816

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

de participación ciudadana promoviendo la construcción de capacidades y
oportunidades a partir de las necesidades tanto sociales como individuales
(Baquero, 2011).

El Desarrollo Local señala Elí Evangelista, hace referencia al proceso de
aumento de la capacidad de los espacios locales para reconocerse como
protagonistas de su desarrollo, identificar necesidades y problemáticas,
potencialidades, recursos y vacíos, definir sus demandas y orientar recursos a
la solución de sus problemas. Todo proceso de Desarrollo Local involucra
aspectos de: Territorio, Espacio, Economía, Política, Sociedad, Cultura y
Medio Ambiente.
Desde el desarrollo humano las personas son el centro del desarrollo y la
economía es un medio para lograr el mayor bienestar de las mismas. Es un
proceso que aumenta las opciones y la libertad permitiéndoles alcanzar un
mayor nivel de potencial de habilidades y de bienestar; así el desarrollo
humano local o bien el desarrollo humano en el ámbito de lo local basado en
las capacidades de las personas no puede disociarse del carácter
intrínsecamente local que lo caracteriza. Las capacidades son las facultades
que los agentes ejercen libremente a fin de conseguir una mejor calidad de
vida.
El enfoque del desarrollo de capacidades locales a nivel comunitario pretende
desarrollar las capacidades de la propia comunidad para elaborar diagnósticos
y evaluaciones, desarrollo de proyectos y difundir información en el ámbito
local y a través de la generación de empoderamiento permite aumentar la
fortaleza, espiritual, política, social o económica de los individuos y las
comunidades para impulsar cambios de las situaciones en que viven; por ello
la perspectiva del desarrollo humano y la estrategia de agentes de desarrollo
humano local debe incluirse en todo el proceso de las políticas públicas,
desde la discusión de la agenda pública hasta la evaluación.

Un Agente de desarrollo local es un dinamizador, facilitador, actor y motor de
procesos de desarrollo local. Para Madoery, “es aquél que expresa incidencia
y compromiso sobre el proceso de desarrollo territorial, más allá de su
inserción sectorial… Es un actor dotado de conocimientos, pero también
provisto de habilidades relacionadas con el liderazgo, la disposición y
habilidad para negociar y generar consensos, de procesar información”
(Carvajal, 2011).
Los Agentes de Desarrollo Humano Local (ADHL) son actores que en la
propia comunidad se pueden identificar y enfocar para modificar las
condiciones de vida propiciando que aumenten las opciones para que los
seres humanos puedan elegir libremente su estilo de vida; por ello uno de los
817

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

principales reto es construir nuevas orientaciones e instrumentos que permitan
diseñar políticas sociales con este enfoque. Es posible entender que la
generación de este tipo de actores-agentes de desarrollo local es una de las
condiciones decisivas para el éxito de los procesos en las localidades.
Conclusiones
No hay un solo concepto de desarrollo, este se construye permanentemente,
en función de los problemas y necesidades los actores políticos y de la
sociedad civil.
Este desarrollo sólo puede ser construido en perspectiva humana, para que
pueda contribuir al bienestar y mejoramiento de las sociedades. Por ello es
una construcción social generada con la participación de todos los actores.
La figura del ADHL debe poseer un perfil que le permita obtener la confianza
de los actores locales, a fin de poder construir de forma concertada, el
proyecto de desarrollo local.
El ADHL debe integrarse totalmente en la realización de las actividades y
hace de su trabajo y pasión una alianza duradera, porque la pasión empuja y
la razón guía.
Es necesaria una nueva una Política Social posibilitadora del pleno desarrollo
del ser humano, a nivel individual y colectivo, a nivel material y espiritual con
la libertad de formarse como ADHL en pro del desarrollo.
En la localidad es donde la persona, es el sujeto del desarrollo, fortaleciendo
sus capacidades y es allí donde prevalecen las decisiones que deben
conducir a una buena vida, a un buen vivir, por lo que es importante
considerar la incorporación de los Agentes de Desarrollo Humano Local en la
Políticas Social, como un detonante en mejorar las condiciones de vida de la
comunidad.
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820

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Una lectura al modelo de Desarrollo Rural Colombiano.
Diana Paola Melo López

168

Resumen
El presente artículo muestra una lectura crítica frente al modelo de Desarrollo
Rural Colombiano, que se encuentra enmarcado en un modelo
macroeconómico neoliberal y que tiene una gran incidencia en las políticas
sociales y económicas dirigidas a la población rural colombiana. Lo anterior se
evidencia en los altos índices de pobreza e indigencia en el campo,
especialmente en departamentos como Boyacá; la migración de campesinos
hacia las ciudades, así como una crisis agraria que ha generado la
movilización social, la organización y la incidencia en diferentes espacios de
participación de campesinos y líderes sociales. En este sentido, y a partir de
diagnósticos realizados con campesinos vinculados a organizaciones de base
del movimiento de Dignidad Agropecuaria, se realiza un análisis frente a las
políticas y programas sociales dirigidos al sector rural. Finalmente, se
presentan las oportunidades y las apuestas de las organizaciones y sus
líderes frente al modelo de desarrollo, sus formas de resistencia y
participación.
Palabras claves: desarrollo rural, organización campesina, movimiento
campesino, políticas agropecuarias.
Introducción
En Colombia, como en muchos países latinoamericanos, se impusieron
políticas macroeconómicas neoliberalistas. Los postulados del nuevo
liberalismo, especialmente de Milton Friedman, llegan a desarrollarse y a
imponerse en casi todo el mundo; en ellos se expresa la importancia de la
competencia, el recorte del gasto público y por supuesto una mayor
participación del sector privado. Además, tanto Rose como Milton Friedman
“aducen que la desigualdad es no sólo resultado de la operación del mercado,
sino también el producto de una escogencia personal” (Ahumada, 2002, p.42);
de allí que las necesidades humanas ingresen al mercado y el Estado reduzca
su función social, para convertirse en aquel que solo impone las reglas de
juego y las vigila.
Los anteriores postulados se ven materializados con organismos
internacionales como la Organización para la Cooperación y el Desarrollo
Económico (OCDE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) que imponen a
países como Colombia la implementación de políticas estructurales de corte
neoliberalista, reformas tributarias, pensionales, educativas y, por supuesto,
168

Trabajadora social, Mg. en Educación. Docente-investigador del programa de Trabajo Social,
Fundación Universitaria Juan De Castellanos (Boyacá, Colombia).

821

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

agrarias que van en beneficio a ese pequeño porcentaje de empresarios,
inversionistas y/o capitalistas y en detrimento del bienestar de un gran
porcentaje de la población. Al respecto, Suárez (2015) expresa que en
Colombia se implantó la:
“apertura comercial hacia adentro”; las privatizaciones de empresas
públicas, subastadas a la barata, y el libre flujo de capitales dirigidos
a “desnacionalizar” empresas en todas las ramas económicas. Por
vía constitucional, se prescribieron la toma financiera de la salud, las
pensiones y las áreas de bienestar general” (párr. 5).
Por tanto, analizar el modelo de desarrollo rural significa comprenderlo desde
una política macroeconómica que promueve la apertura económica, la
competencia, el acceso de trasnacionales e inversión extranjera, tratados de
libre comercio, alianzas estratégicas y/o la tercerización laboral. Es así como
el gobierno nacional a través de su Plan Nacional de Desarrollo (2014-2018),
ha venido impulsando y dando vía libre para que se generen alianzas
estratégicas entre empresarios y pequeños agricultores, para captar una
mayor mano de obra barata y como dice Alfredo Molano (2015) para que los
campesinos sean “trabajadores rurales de sus fazendas agroindustriales,
siervos sin tierra, aparceros sueltos en manos de capataces”. De la misma
manera, el Estado ha entregado a trasnacionales y multinacionales mineras
los recursos naturales, como los páramos, para la explotación de carbón,
teniendo en cuenta que estos ecosistemas estratégicos
son fuentes
primordiales de agua.
Por lo anterior, la siguiente ponencia pretende analizar algunos enfoques que
se le han dado al desarrollo rural y sus implicaciones en el bienestar social de
la población campesina y del medio ambiente. Comprendiendo que el
concepto de rural no sólo se remite a la producción de alimentos sino a la
multifuncionalidad que se desarrolla en los territorios y en la que hacen parte
diversos actores (PNUD, 2011).
Los cambios del modelo de desarrollo rural Colombiano
Según Pérez &amp; Farah (2002) los cambios en la concepción del modelo de
desarrollo rural se ven influenciados por el modelo de desarrollo, de allí que
en la época del siglo XX se imponga un modelo de desarrollo industrial,
teniendo en cuenta que en el siglo anterior el 61% de la población era rural y
que el cambio de modelo significó la entrada de la modernización y el
aumento de la producción agrícola, lo que condujo a la revolución verde, es
decir, la entrada de agroquímicos para acelerar la producción de alimentos.
De la misma manera este modelo generó que muchos campesinos migraran a
las ciudades para laborar en las industrias, concibiendo al campo como aquel
lugar atrasado y con pocas oportunidades de progreso.

822

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Junto con el cambio de modelo, a mediados de siglo, se plantearon reformas
agrarias con el fin de brindar acceso a la tierra de la población más pobre; no
obstante éstas terminaron en fracasos y contrarreformas que beneficiaron a
terratenientes, empresarios y políticos de la época, dejando a la población sin
tierra sumida en la pobreza. Además, históricamente uno de los grandes
problemas del campo ha sido la tenencia de la tierra, dado que originó el
conflicto armado en Colombia que hoy se recrudece por cuenta de grupos
armados al margen de la ley, multinacionales y empresarios, que hacen
presencia en territorios rurales y que coloca a Colombia como el segundo país
del mundo con más población en situación de desplazamiento.
Ahora bien, al revisar la situación actual y la implementación del modelo
neoliberal en los años 90, la apertura comercial ha generado que el sector
agrícola ingrese en el mercado y “aunque se gana libertad para el desempeño
de las diversas actividades de los agentes económicos, también se pierden
los subsidios y apoyos a la producción nacional” (Pérez &amp; Farah, 2002, p. 11).
La entrada de productos agrícolas a Colombia genera que la competencia se
dé de manera desigual entre países, debido a una baja en los productos
nacionales y por supuesto una menor participación en el Producto Interno
Bruto-PIB. Al respecto el PNUD (2011) señala que el modelo de desarrollo
rural “se ha fundamentado en una precaria y deteriorada institucionalidad
pública que le abre más espacios a la actuación de las fuerzas del mercado
en una sociedad llena de desequilibrios e inequidades”.
La economía campesina y familiar deja de tener prioridad en las políticas
económicas y sociales para darle paso a la agroindustria a través de subsidios
como Agro Ingreso Seguro que benefició a empresarios en diferentes
regiones del país; o como los ensayos de presidentes por cambiar las leyes a
favor de inversionistas y empresarios que favorecieran la acumulación de
169
Unidades Agrícolas Familiares , y que hoy se encuentra materializado en el
proyecto de ley titulado ZIDRES (Zonas de Interés de Desarrollo Rural
Económico y Social) que busca destinar unas zonas del país para impulsar la
agroindustria a grande escala y por supuesto la concentración de la tierra a
través de la constitución de alianzas entre campesinos, empresarios y
propietarios de la tierra.
Éstas se definen como aquellas áreas aisladas de los centros urbanos; con
baja densidad poblacional; elevados índices de pobreza; que carecen de
infraestructura mínima para el transporte y comercialización y que demandan
altos costos de adaptación productiva por sus características agroecológicas y

169

Según la Ley 160 de 199, en el artículo 38, la Unidad Agrícola Familiar –UAF, es la empresa
básica de producción agrícola, pecuaria, acuícola o forestal cuya extensión, conforme a las
condiciones agroecológicas de la zona y con tecnología adecuada permite a la familia remunerar
su trabajo y disponer de un excedente capitalizable que coadyuve a la formación de su
patrimonio.

823

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

climáticas ((Proyecto de Ley 223 de 2015 por la cual se crean y se desarrollan
las Zonas de Interés de Desarrollo Rural, 2015, art. 1)
No obstante, sin la aprobación de la ley y con el incumplimiento y violación de
la ley 160 de 1994, que señala que “en ningún caso un solo titular, por sí o
interpuesta persona, podrá ejercer el dominio, posesión o tenencia a ningún
título de más de una (1) unidad agrícola familiar” (art. 40 Numeral 5), en
departamentos como Meta se evidencia agricultura a grande escala que
superan las UAF, con extensiones entre 12 mil y 70 mil hectáreas de cultivos
de soya, palma aceitera y caña de azúcar a manos de las familias Sarmiento,
Santo Domingo, Eder, o multinacionales como Mónica Semillas de Brasil,
entre otras. Por tanto, la aprobación e implementación de las ZIDRES
generaría una mayor concentración de la tierra, legalizaría lo ilegal y aplicaría
los pilares del modelo neoliberal que corresponden a la privatización de la
tierra.
Es así como el modelo de desarrollo promovido por el gobierno nacional ha
generado conflictos territoriales, comprendiendo lo territorial como aquella
construcción social que trasciende lo espacial que le confiere un tejido social
único-, dotado de una determinada base de recursos naturales, ciertas formas
de producción y de consumo e intercambio (Sepúlveda, Rodriguez, Echeverri,
&amp; Portilla, 2003). Diferentes proyectos han fragmentado el tejido social de las
comunidades, han puesto en riesgo la economía campesina, la autonomía y el
bienestar social de campesinos indígenas y afrodescendientes, así como la
vulneración y violación de derechos humanos y ambientales.
Además, el sector de la minería sólo genera el 1,2% de empleo nacional, pese
a que representa el 11% del PIB y el 56% de las exportaciones (DANE, 2012,
citado por Viana, 2013). Lo anterior explica que hay una baja participación de
mano de obra en este sector, no se genera ninguna posibilidad de empleo
para los habitantes de las regiones y si por el contrario se aumentan los
índices de pobreza, desempleo, morbilidad, prostitución, entre otras
problemáticas sociales. Tal es el caso de departamentos como Cesar y la
Guajira donde se produce el 90% del carbón y se tienen las más altas cifras
de pobreza extrema y lamentablemente de mortalidad de niños a causa de
170
desnutrición
(4.171 niños y niñas desde la gestación hasta los cinco años,
según Guerrero, 2014.
Así pues, ante un panorama desalentador al que se le suma la construcción
de hidroeléctricas en los departamentos de Huila, Santander, Antioquia y
Córdoba, las comunidades se han movilizado en contra de los megaproyectos
mineros o energéticos que se llevan a cabo en sus territorios a partir de
protestas, consultas populares y la organización social por la protección de
sus territorios. Empero, el modelo ha generado que el Estado sea “frágil,
170

Según Guerrero (2014) se reportaron 4.171 niños y niñas desde la gestación hasta los cinco
años, según Guerrero, 2014

824

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

cómplice, permisivo y muy pocas veces garante e imparcial” (PNUD, 2011,
p.44) en el que se beneficia a unos pocos y perjudica a toda una población.
Las contradicciones permanentes entre los discursos del gobierno nacional y
su accionar vislumbran la política macroeconómica a la cual respaldan. Un
171
ejemplo claro es la aprobación del Plan Nacional de Desarrollo
que
desconoce la protección del recurso hídrico y por supuesto del desarrollo
sostenible al aprobar la titulación de minería en zonas de páramo. No
obstante, en este mismo plan se expresa el pilar fundamental que guía su
proyecto de nación como lo es la equidad a través de la generación de un
modelo de desarrollo humano integral que penosamente se ve reflejado en un
modelo de desarrollo rural inequitativo y desigual, que acrecienta las brechas
sociales y la pobreza de miles de campesinos.
Según el informe del PNUD (2011) Colombia rural razones para la esperanza
el modelo rural ha agudizado la vulnerabilidad de los habitantes,
especialmente de mujeres, grupos étnicos y población víctima del conflicto
armado, debido a que ofrece pocas opciones productivas y alternativas
económicas, además los beneficios de la modernización del sector han
favorecido a los grandes productores en detrimentos de los pequeños
productores que no han podido adaptar nuevas técnicas a sus procesos
productivos. Tanto la opción por lo urbano y la industrialización llevó al país a
darle la espalda a la sociedad rural dejando el problema agrario sin solución,
agudizando la pobreza y la desigualdad, generando conflictos y con ello
disminuyendo las oportunidades de sus pobladores.
En Colombia sólo el 31% se encuentra en las zonas rurales y de este
porcentaje el 75% de la población rural se encuentra en situación de pobreza.
Estadísticas que reflejan una gran crisis del campo, dado por los bajos niveles
de bienestar social, las condiciones de desprotección social de los
trabajadores rurales, el nulo o la baja calidad en el acceso a servicios de
educación, salud, justicia, agua potable, vivienda, vías, entre otros, y que
evidencia una situación precaria en un gran porcentaje de la población. Así,
por ejemplo, el departamento de Boyacá ha aumentado en 3,69 puntos
porcentuales la pobreza entre el 2012 y 2013 (pobreza total del departamento
39,30%) y la pobreza extrema en 2,7 puntos porcentuales, es decir, para el
2013 en Boyacá el 13,7% se encontraba en una situación de no acceso a la
canasta familiar
(DANE, 2014), colocando a Boyacá en uno de los
departamentos con mayor pobreza y pobreza extrema.
Ahora bien, el modelo neoliberal a partir de su política de libre comercio ha
generado que Colombia firme varios tratados de libre comercio no sólo con
países de Latinoamérica y que hacen parte de la CAN y el Mercosur, sino con
grandes potencias como Estados Unidos y Canadá o el que viene
171

Ley 1753 de 2015 por el cual se expide el Plan Nacional de Desarrollo “todos por un nuevo
país” (2014-2018)

825

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

adelantando con Corea del Sur, ampliando así su oferta exportable y
recibiendo productos agroindustriales que se producen en el país. En este
sentido, la competencia entre los productos nacionales y los productos
importados se ha dado de manera inequitativa, en el que la mayoría de países
tienen subsidios para sus productos agropecuarios y el campesino colombiano
tiene que vender sus productos por debajo del costo de producción y por ende
perder o quebrar. Al respecto Dignidades Agropecuarias (2015) expresan
que no se puede comparar productividades de los agricultores en naciones
que reciben inmensos subsidios como Estados Unidos, Canadá, la Unión
Europea o, incluso, en países que protegen su agro como Ecuador o Bolivia,
con los pocos recibidos por los productores agrícolas de Colombia (…) Como
comparar los 90 mil millones de dólares que reciben los productores
agropecuarios norteamericanos o los 110 mil millones de euros que reciben
los europeos con lo recibido por los caficultores o cualquier otro sector del
agro nacional. Los subsidios entregados a los agricultores colombianos
fueron, en esos dos años, escasamente, 973 millones de dólares (párr. 8).
Diferentes sectores agropecuarios como el sector arrocero, lechero, papero y
cafetero expresan que las importaciones de sus productos al país han
generado la quiebra de miles de campesinos, además las medidas
implementadas por el gobierno han sido corto placistas sin ningún efecto
positivo a largo plazo. Por ejemplo para el sector arrocero sus problemas se
acrecientan no solo por la competencia y el poco apoyo del Estado sino por
(…) los altos costos de insumos y combustibles. Las explotaciones
mineras en zonas de producción arrocera y agropecuaria. La
incertidumbre en los precios de la cosecha del cereal que debe iniciar
su recolección en poco tiempo. La carencia de medidas legales y
logísticas en contra del contrabando (…) la pretensión de elevar a
niveles insostenibles la tasa por uso del agua. La inexistencia de
créditos suficientes, oportunos, baratos y acordes con la actividad
(Declaración de los arroceros de Colombia, 22 de mayo de 2015,
párr. 2).
Según Eric Wolf (1972, citado por Palacios, 2011) los campesinos se rebelan
si sienten que sus derechos de subsistencia corren peligro. De allí que ante la
crisis agraria de los diferentes sectores agropecuarios en diferentes regiones
del país especialmente en las zonas Cundi-boyacense, Eje Cafetero, Nariño,
Huila y Cauca surja un movimiento campesino que logra tener una gran
importancia a nivel nacional por las movilizaciones en todo el país realizadas
en el año 2013 y que fueron respaldadas por miles de ciudadanos de todas
las ciudades del país que evidenciaron y demostraron el fracaso del modelo
de desarrollo rural Colombiano, sus implicaciones y la deuda histórica del
Estado y la sociedad hacia el campo Colombiano.

826

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Dignidad agraria generó pliegos para los productores de tierra fría y tierra
cálida, que en términos generales exigen salvaguardas sus productos de una
apertura económica indiscriminada al comercio internacional de productos
agropecuarios Lo cual significa en la práctica que productos como la papa, la
panela, el café, la leche y el arroz queden por fuera de las condiciones que
plantea el TLC (Salcedo, Pinzón &amp; Duarte, 2013, p.9).
Sin embargo, y pese a tener mesas locales y gremiales con el gobierno, las
respuestas del gobierno nacional fueron poco efectivas, debido a que no toco
temas como los tratados de libre comercio. Por tanto, los campesinos inician a
organizarse con el fin de mejorar sus condiciones económicas y sociales y
lograr que sus peticiones sean atendidas por los gobiernos municipales y
regionales.
Contrariamente a lo posición de Dignidades Agropecuarias que concibe que el
problema del campo está en el modelo macroeconómico, otros movimientos
sociales en Colombia como Cumbre agraria consideran que el problema
central es la tenencia de la tierra, de allí que su lucha esté dirigida a una
reforma agraria integral y que involucre a comunidades étnicas, campesinas y
populares. Sin embargo, los dos movimientos sociales encuentran puntos de
articulación, al reconocer la desprotección del Estado, las desigualdades e
inequidades del modelo de desarrollo rural.
En el departamento de Boyacá el movimiento de Dignidad Agropecuaria
realiza una fuerte presencia, en más de 45 de los 123 municipios del
departamento, que a raíz del paro nacional del año 2013, se crean y se
consolidan varías organizaciones campesinas que ven como única posibilidad
el trabajo en conjunto ante los bajos costos de producción en el mercado, el
alto costo de los insumos y el poco o nulo apoyo Estatal para el pequeño
campesino.
Organizaciones de pequeños y medianos productores que nacen en una
coyuntura nacional como lo fue el paro agrario y que se han venido
consolidando dentro de la región, la mayoría de ellas vinculadas al movimiento
de Dignidad Agropecuaria, siendo campesinos de productos agrícolas y
pecuarios como los lácteos, la papa, la panela, el arroz, las hortalizas y los
172
caducifolios en diferentes municipios del departamento. Estas asociaciones
conformadas en su mayoría por familias campesinas con producción propia,
pero que tiene dificultades para generar excedentes (FAO, 2014), expresan la
necesidad de organizarse con el fin de tener mayores oportunidades
económicas y sociales, presentar proyectos ante entidades gubernamentales
y aunar esfuerzos colectivos para el bienestar social de sus familias.
No obstante, al interior de las asociaciones se presentan varias dificultades
que han sido expresadas por los diferentes líderes del movimiento de
172

Los caducifolios son cultivos de frutales como peros, manzanos, ciruelos y duraznos.

827

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Dignidad Agropecuaria y
diagnósticos participativos
Humano y Participación
desarrollando con algunas
Boyacá.

por las organizaciones de base a través de
que desde la academia y la línea de Desarrollo
del programa de Trabajo Social se vienen
organizaciones campesinas del departamento de

Factores organizacionales y externos que no permiten la consolidación y el
fortalecimiento de las asociaciones y que por ende generan un bajo desarrollo
social y productivo y la pérdida de oportunidades económicas y sociales. Por
tanto, entre los factores organizacionales que expresan los integrantes y
líderes de las organizaciones se encuentra: la desmotivación y el poco
compromiso de los asociados frente a las actividades o reuniones que se
programan, sumándosele el individualismo, que según expresan es dado por
173
la cultura Boyacense y que no permite que el Otro
tenga una mejor
condición de vida.
La desmotivación es una de las causas que genera una mayor disolución de
las organizaciones, pero esta es dada por condiciones externas,
especialmente por las barreras y el poco incentivo del Estado a través de sus
programas nacionales de apoyo, así como voluntad política. Al respecto
representante legal de la Asociación de Pequeños Productores de Jenesano
(ASOPROJEN) expresan que:
174

Presentamos un proyecto a Oportunidades Rurales , pero la verdad no nos
han dado respuesta. La gente también se desmotiva por eso, porque estamos
esperando que el gobierno nos dé una respuesta, y se demora en dar una
respuesta.
El Ministerio de Agricultura nos envió un formato para diligenciarlo y se envió,
lo último que supimos fue que está en el ministerio, pero la respuesta de un
correo que nos envió, dice que en este momento no hay presupuesto para la
totalidad de proyectos que han llegado porque el programa era para 2.000
proyectos y le llegaron 6.000, es decir, que está en déficit de 4.000 proyectos
y que estaba en espera de asignación de recursos, y la gente está
desanimada por ese motivo. Porque uno le presenta a las oficinas y cumple
175
con todo (…). La gente no cree en el gobierno.

173

El Otro, hace referencia a un concepto desde la alteridad, comprendiéndolo como aquel que
es diferente a mí, pero que hace parte de mi vida.
174
El programa Nacional de Oportunidades Rurales busca contribuir en la lucha contra la
pobreza en el campo, a través del apoyo a los microempresarios rurales, quienes de manera
asociada emprenden actividades en busca mejoramiento de sus competencias en los mercados
(para mayor información consultar la Corporación Colombiana Internacional-CCI)
175
Diagnóstico realizado el 11 de abril de 2015 en el municipio de Jenesano, departamento de
Boyacá.

828

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Por otro lado, integrantes de la Cooperativa de Industrialización y
Comercialización de Productos Agropecuarios (COINAGRO), del municipio de
Paipa, Boyacá, expresan:
“fíjense ustedes que estábamos produciendo, vendiendo nuestros
productos y llegó el INVIMA y nos puso problema, llegó un
funcionario y nos dijo que nos ayudaba a sacarlo pronto si le
pagábamos quinientos mil pesos”.
Por otro lado, pasamos un proyecto a “pacto agrario”, era un proyecto
176
que tenía estudios de la UPTC , estaba completo, pero no pasó.
Entonces dígame que persona no se desmotiva al ver que no hay
apoyo del Estado, en lugar lo que hacen es ponerle todas las trabas
177
al campesino, que eran 250 millones de pesos.
De lo anterior se refleja claramente la deficiencia de la institucionalidad pública
en brindar una respuesta a los ciudadanos y que como en párrafos anteriores
se señalaba, el Estado tiene prioridad en responder a los intereses privados
que a las necesidades de los campesinos.
Ahora bien, como resultado de las movilizaciones del año 2013 se propone la
construcción de un Pacto Nacional por el Agro y el Desarrollo Rural, que
consiste en un proceso incluyente que recoge las necesidades y propuestas
de municipios y veredas en todo el país para la reformulación de la política
pública del sector agropecuario y de desarrollo rural. Además dentro de éste
marco se propone un componente de apoyo a proyectos productivos que
mejoren la competitividad de la producción agropecuaria y el desarrollo rural
(Decreto N° 1567 de 2014), de allí que varías organizaciones y asociaciones
de pequeños y medianos productores del departamento de Boyacá presenten
iniciativas y proyectos pero que lamentablemente se quedan en los Consejos
Municipales de Desarrollo Rural, que son las primeras instancias de selección
y no pasan a los Consejos del Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural. Lo
anterior, responde a las burocracias regionales o como lo expresa, líder del
Movimiento de Dignidad Agropecuaria:
“las asociaciones campesinas que hacen parte de Dignidades se
presentaron a convocatorias para apoyo en proyectos productivos a
nivel municipal y departamental pero lamentablemente, más de un
50% de las organizaciones no pasaron. Muchos alcaldes no apoyan a
Dignidades y les cierran las puertas”
Así pues, ante una crisis institucional, de burocracia y corrupción dentro de
estas, se le suma “la dificultad de llevar a cabo políticas en el campo, porque
176
177

Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia,
Diagnóstico realizado el 22 de mayo con la cooperativa COINAGRO, del municipio de Paipa.

829

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

están de alguna manera interferidas y mediadas por el gamonalismo y por la
politiquería local” (Entrevista a Alfredo Molano, 2013, p. 18).
Retomando nuevamente los factores organizacionales que se expresan y
observan en diagnósticos y entrevistas con integrantes del movimiento de
Dignidades Agropecuarias y organizaciones de base, se evidencia una gran
ausencia de procesos de autoevaluación, escasa capacidad de gestión,
incumplimiento en los planes de acción organizativa y los débiles procesos en
el mercadeo y la comercialización. Esta última teniendo una gran incidencia,
debido a la libre competencia que se genera en el mercado, ya sea por la
importación y el contrabando de productos extranjeros que compiten con los
nacionales a bajos precios o por la tecnificación y gran producción de los
grandes productores que no permiten el acceso en igualdad de condiciones.
“lo más grave es la comercialización, que ni siquiera el gobierno
nacional se quiere meter en esa pela, porque no se ha hecho un
tratado que diga mis productos son estos y recíbame. Se da es la ley
del embudo todo para acá, pero nada para allá”(productor asociado
de ASOPROJEN).
Al lado de ello, el proceso de comercialización ha generado dificultades en la
medida en que la relación de intermediación no se da de manera justa. Al
respecto el Centro de Extensión y Estudios Rurales de la Universidad
Nacional (2001) expresan que:
existe entre el productor y el consumidor final un canal de comercialización
saturado de intermediación que absorbe la mayor parte de las utilidades,
manteniéndose de esta forma un escenario en el cuál el productor no se
puede permitir un mejoramiento sustancial en sus condiciones de vida y un
crecimiento más efectivo de su labor productiva (p. 2).
No obstante, un gran porcentaje de los campesinos son productores familiares
que generan unidades para su autoconsumo y para el mercado, pero
persisten dificultades para alcanzar cierto nivel de desarrollo asociativo y
empresarial, ya que no encuentran canales de comercialización ni circuitos de
mercado que les generen ingresos suficientes que puedan hacer sostenibles
sus emprendimientos y negocios (Sepúlveda, Rodriguez, Echeverri, &amp; Portilla,
2003). Además, las familias campesinas no miran otras actividades diferentes
a las agropecuarias, teniendo en cuenta que existe un gran potencial
ambiental y turístico en los territorios rurales y que desde el gobierno nacional
se debe apoyar.

830

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Propuestas y
Agropecuarias

acciones

desde

el

movimiento

de

Dignidades

Ante las ineficientes respuestas del gobierno nacional, el movimiento de
Dignidad Agropecuaria viene construyendo
“un proyecto de acto legislativo por iniciativa popular que defina un
marco legal para apoyar de verdad el desarrollo agropecuario
nacional y la producción de alimentos en nuestro territorio, que tenga
en cuenta el precio de sustentación y de base para los productos
agropecuarios, el acceso a créditos de fomento, el acceso y bajos
costos de los insumos y se defina el conflicto minería-agricultura”
(Entrevista con secretario de Dignidad Agropecuaria, febrero 25 de
2015).
Temas que se han llevado a las mesas de diálogo desde el año 2013 cuando
se dio el Paro Nacional Agrario, pero que lamentablemente se volvió a
recrudecer en el año 2014 y nuevamente en el presente año. Aunque muchos
de los puntos generaran debate y rechazo por varios sectores políticos, al
llevarlo como una iniciativa logrará que en el Congreso Nacional se apruebe
sin ninguna discusión, sin embargo para ello necesitará “contar con el
respaldo del cinco por mil de los ciudadanos inscritos en el respectivo censo
electoral”(Registraduría Nacional del Estado de Civil, 2015).
De la misma manera, los líderes del movimiento vienen participando en
diferentes escenarios de toma de decisiones públicas y de concienciación,
como las mesas de diálogo con el Ministerio de Agricultura y del Interior,
programas televisivos locales, mesas agropecuarias y en espacios de
representación política. No obstante, es importante aclarar la posición de
muchos de los integrantes de las organizaciones hacia la incursión en la
política y en los partidos políticos de sus líderes. Aun así, es importante
reconocer que el modelo de desarrollo rural según el PNUD (201l) ha sido
poco democrático, debido a que los campesinos, son quienes:
tienen menos oportunidades de acceso a los recursos políticos o al sistema
de toma de decisiones; por ello han quedado sin voz, sin representación y sin
posibilidades de acudir a los mecanismos institucionales para exigir cuentas
sobre las decisiones adoptadas por líderes políticos o servidores públicos que
afectan sus oportunidades y calidad de vida (p. 40).
Sin embargo, a partir del año 2013 los campesinos han tenido que buscar
otras salidas ante la deficiente y precaria situación, de allí que la mayoría de
campesinos vea como posibilidad la organización campesina como forma de
hacer frente al mercado y a las barreras que impone el Estado. Según la
teoría neoinstitucional sobre organización se generan organizaciones para
lograr la maximización de sus beneficios, teniendo en cuenta que es más
831

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

difícil de lograr a manera individual y resulta más beneficioso cooperar.
Además, con la ayuda de las organizaciones, los individuos pretenden
enfrentar las restricciones institucionales, tecnológicas y presupuestarias que
obstaculizan el desarrollo individual (Castillo, 2007).
Las organizaciones de base del movimiento se han convertido a su vez en
espacios de resistencia, en la medida en que se plantea la soberanía
alimentaria, a través del cuidado de las semillas, la siembra de productos
178
agroecológicos , la elaboración e innovación de nuevos productos que no se
tienen en el mercado, la protección y conservación de los páramos y el
recurso hídrico y por supuesto la oposición y movilización frente a
multinacionales y grandes empresas de minería que hacen presencia en la
mayoría de los departamentos.
Por tanto, las organizaciones son espacios de autodesarrollo y de semilleros
de paz, en el que converge la iniciativa, la autonomía y la base de valores
como la cooperación, la identidad, la confianza y el respeto por el Otro.
Pensar la paz en Colombia significa promover la asociatividad, mejorar la
relación Estado-mercado y campesino y por supuesto como hemos venido
recalcando en todo el documento, es necesario reformar el modelo de
desarrollo rural y el modelo macroeconómico.
Finalmente, resulta pertinente nombrar algunas oportunidades y deseos que
expresan líderes y campesinos del movimiento de Dignidades frente a sus
territorios, sus organizaciones y proyecto de país:
“Poseemos el producto, la materia prima,las personas, el consumo
masivo, el apoyo institucional, el empuje de sus líderes”(productor y
campesino de COINAGRO)
“Que la organización sea más conocida, más comprometida, mas
tecnificada, venta del producto”(Productor y campesino de
COINAGRO)
“Deseo que la empresa sea de más oportunidades de trabajo y
negocio”(Productor y campesino de COINAGRO)
“Poder trabajar en la empresa y darle una vida digna a mi hijo y mi
familia”(Productora y campesina de COINAGRO)
“El agua es la vida y la tierra nos parió para defenderla” (Líder de
Dignidades Agropecuarias)

178

Aunque algunas organizaciones vienen produciendo productos agroecológicos, aún falta
promover y concienciar al campesino frente al uso de agroquímicos en la agricultura y sus
consecuencias.

832

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

En este sentido, el capital social y físico se convierte en un gran potencial para
el desarrollo económico y social del país. Sin embargo, si no se piensa en
“recuperar la institucionalidad en el sector rural que vaya más allá de los
gobiernos de turno y de las tendencias de los mercados” (Castillo, 2007, p.12),
así como la formulación de una verdadera política agropecuaria que tome en
cuente las necesidades y potencialidades de los territorios el campo y los
campesinos seguirán en el olvido y en la indiferencia total.
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�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

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�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

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835

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Riesgo de pobreza en las regiones mexicanas:
Una estimación con un método que considera las deudas
de los hogares.
179

Ana Beatriz Carrera Aguilar
180
Mario Camberos Castro
181
Joaquín Bracamontes Nevárez
Resumen
Desde las últimas décadas del Siglo XX e inicios del Siglo XXI, México ha
vivido el incremento de la pobreza. Las crisis económicas agravan la situación
debido a la falta de activos y al constante endeudamiento. Empleando el
método de líneas de pobreza modificado y con los datos de las ENIGH-INEGI,
este trabajo ralaciona los ingresos de los hogares con el nivel de
endeudamiento como factor de riesgo que explique el incremento constante
de los niveles de pobreza. Los resultados obtenidos para el período 20002010 observan la evolución del crecimiento de los tres niveles de pobreza,
aunque las regiones Norte y Centro son las regiones que requieren mayor
atención debido a sus niveles de endeudamiento.
Clasificación JEL: I32 –Medición y Análisis de Pobreza.
Palabras clave: pobreza, deudas, riesgo de pobreza, líneas de pobreza,
regiones mexicanas.
Summary
In the last decades of the twentieth century and the beginning of the XXI,
Mexico has experienced a constant poverty increase. The economic crises
have aggravated the situation, because the middle class lack of assets and
constant leverage, putting the population at risk of worse off. Using a poverty
line modified method and taking the ENIGH-INEGI data as reference, this work
focuses on the household income with the debt level relationship, as the main
component for measuring the risk of poverty to explain the steady increase in
the poverty levels in the country. The results for the period 2000-2010
observed the evolution of growth the three levels of poverty in all regions,
although the North and Center regions topped the list as the most vulnerable
regions by the poverty risk factor: the debts.
179

Profesora Investigadora de la Facultad de Trabajo Social y Desarrollo Humano de la
Universidad Autónoma de Nuevo León.
180
Profesor Investigador de la Coordinación de Desarrollo Regional del Centro de Investigación
en Alimentación y Desarrollo.
181
Profesor Investigador de la Coordinación de Desarrollo Regional del Centro de Investigación
en Alimentación y Desarrollo.

836

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

JEL Classification: I32 - Measurement and Analysis of Poverty.
Keywords: Poverty, poverty risk, debts, poverty line, Mexican regions.
1.

Introducción

La pobreza es un tema que inquieta al mundo desde hace varias
décadas, desde que el Banco Mundial en 1991 presentó el informe sobre la
pobreza en el mundo, en el que se dio a conocer que había cerca de 3 mil
millones de personas viviendo en pobreza con menos de dos dólares
americanos per cápita diarios, ahora menos de 2.30 (World Bank, 2005;
Ravallion, 2008), poco más del 50% de la población, niveles considerados
muy elevados, puesto que de suyo implicaba que los pobres superaban en
número a cualquier otra clase de la población, convirtiéndose en un problema
182
social el cual debería ser atendido .
En este contexto, México vio crecer la pobreza en las últimas
décadas del siglo XXI, producto de las crisis recurrentes de la década de los
ochenta y la gran crisis de 1995, que alcanzó un nivel por encima del 50% de
la población (Székely, 2006, Lustig, 1999), incluso llegaron a elevarlo hasta el
60% (Boltvinik y Hernández Laos, 1999; Aguilar, 2000; Camberos y Huesca,
2001) y al 69% según el Coneval (2009), y con ello redujeron la clase media a
una magnitud menor a la de los pobres (Camberos, 2011 y 2010).
A mediados de la primera década del siglo XXI, igual que el resto del
mundo, México disminuyó los índices de pobreza al 40% en el 2005 (Coneval,
2006); pero luego aumentaron al final de la misma hasta alcanzar en el 2008
al 48% de la población (Coneval, 2009) y rebasar nuevamente el 50% en el
2010 (Coneval, 2011).
Estos resultados evidencian dos aspectos del problema de la
pobreza en el caso de México:
183
1. La dificultad para lograr la Meta del Milenio
de tener solo el 25%
de pobres para el año 2015.
2. El riesgo de las familias de caer en pobreza cuando se presentan
recesiones o crisis como las observadas en nuestra economía en las
últimas 3 décadas.
Estos aspectos podrían resultar de la falta de redes de protección y
de medidas más efectivas que formen parte de la política social orientada a
proteger a la población no pobre, que está en el límite o la vecindad entre los
pobres y la clase media, como también a aquella que se encuentra en
182

En América Latina, la población pobre se sitúa alrededor de 200 millones (Perry, et al. 2006) y
en México más de 50 millones (Coneval, 2009; Banco Mundial, 2004; Damián y Boltvinik, 2003).
183
Las 8 Metas del Milenio: 1) Reducción de la pobreza al 50 % de la estimada en el 2000; 2)
Acceso universal a la educación primaria; 3) Promover la igualdad de géneros; 4) Reducción de
la mortalidad infantil; 5) Mejorar la salud maternal; 6) Combatir el VIH/SIDA y otras
enfermedades; 7) Asegurar la sostenibilidad medioambiental; 8) Desarrollar asociaciones
globales. http://www.un.org/es/millenniumgoals/bkgd.shtml.

837

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

pobreza moderada, reconocida como la población vulnerable del impacto
negativo de los cambios inesperados en la economía. Pero también el riesgo
aumenta por dos factores localizados en el ámbito microeconómico asociados
a las prácticas de gasto de los hogares: a) la falta de previsión para adquirir
activos y mantener ahorros que les permita hacer frente a situaciones
económicas adversas durante períodos más prolongados a los que se
presentan en situaciones normales; y b) las deudas contraídas sin haber
hecho un balance entre su valor y los ingresos corrientes y esperados.
Por ello, el objetivo de este trabajo es medir la pobreza en las
regiones de México utilizando una variante del método Lp que considere los
ingresos de los hogares, pero también el nivel de endeudamiento como un
factor de riesgo de empobrecimiento de los hogares. La hipótesis refiere que
la pobreza en México se ha incrementado de manera diferenciada entre las
regiones con la crisis económica, por la desigual distribución del ingreso entre
los grupos sociales y el riesgo empobrecimiento que aumenta por el
endeudamiento de los hogares.
¿Qué es lo que ha ocurrido en las regiones de México? Esta
investigación quedaría limitada si no revisáramos la situación de las regiones
de México, porque aunque conocemos que los niveles de pobreza, estos son
diferenciados (Bracamontes y Camberos, 2010), no sabemos a qué región
afectó más la crisis actual. De ahí la necesidad de investigar para conocer
más a fondo el problema de la pobreza en las regiones, condición necesaria
para evaluar las políticas utilizadas para combatirla. Para evaluar los cambios
y responder a los cuestionamientos inicialmente medimos la pobreza
mediante el método de Línea de Pobreza (LP) (Sen, 1976; Foster, Greer y
Thoerbecke, 1984), que es el método utilizado por el Banco Mundial que, a
petición de las Naciones Unidas, instruye a todos los países miembros para
determinar los logros anuales de los países en su búsqueda por alcanzar la
meta del milenio de reducir la pobreza a la mitad para el 2015 (UN, 2000).
Posteriormente, las deudas de los hogares son incluidas en el método de
medición y los resultados son comparados con los obtenidos inicialmente. La
diferencia entre ellos constituye el porcentaje de los hogares en riesgo de
pobreza.
Este trabajo se apoya en los microdatos proporcionados por la
ENIGH (Encuesta Nacional de Ingreso y Gasto en los Hogares - INEGI) en
sus versiones de los años 2000, 2006, 2008 y 2010; las estimaciones de las
líneas de pobreza realizadas por el CONEVAL para cada año y el método
Ingresos - Deudas que proponemos para realizar comparaciones que
permitan delimitar los niveles de riesgo de pobreza en que se encuentran las
diferentes regiones a partir del endeudamiento.
2.

El concepto de pobreza y el enfoque monetario

El enfoque en que se basa este trabajo es el monetario o también llamado
paradigma de la pobreza de ingresos, fue iniciado por Benjamín S. Rowntree
a inicios del siglo XX y en el transcurso del siglo, fue replanteado y
838

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

desarrollado de manera formal por Sen (1976), considera los ingresos o
gastos para medir la pobreza. En este enfoque se supone que las diferencias
en el bienestar de la población se pueden resumir por las diferencias en los
ingresos o gastos de consumo, de tal suerte que los hogares/individuos
pobres se definen por la condición de insuficiencia de ingresos para cubrir el
costo de determinados satisfactores básicos. Ello implica que todas las
personas transforman los ingresos en bienestar de igual manera, por lo que
las diferencias en los precios y la composición de los hogares se tendrá en
cuenta mediante la deflactación de los ingresos o gastos. A excepción de
esto, dependiendo de la unidad de análisis, todos los hogares o personas se
suponen homogéneos (Bourguignon, 2003).El enfoque naturalmente conduce
a la estrategia del crecimiento en el ingreso nacional para la reducción de la
pobreza (Kanburet al, 2001).
El costo de los satisfactores que proporcionan un bienestar mínimo
se denomina línea de pobreza, la que puede definirse en términos absolutos,
como lo hace el Banco Mundial para las comparaciones internacionales de la
pobreza con 1.25 $USD (Ravallion, 2008), para el caso de la pobreza
extrema, o 2.30 $USD para la pobreza o patrimonial en México por persona al
día y, también en términos relativos, considerando el porcentaje de la media
de ingresos de toda una población. Este enfoque monetarista propició un gran
trabajo durante el siglo pasado y se reporta en buena parte de la literatura
económica sobre pobreza de los últimos treinta años, por lo que se le
considera dominante (Bourguignon, 2003 y Kanbur, 2002).
No obstante, el ingreso conseguido por los individuos a través de
distintas fuentes, más de 70 (INEGI, 2008, 2010, 2012) es la base para
mantener un bienestar aceptable, lo que justifica que el método LP siga
siendo utilizado por el Banco Mundial para medir la pobreza y con base a los
resultados, coordinar estrategias para abatir este problema social. Resulta
comprensible, entonces, la elección de este método para el objetivo de este
trabajo.
A propósito, veamos la situación del ingreso de los mexicanos
durante el período de estudio que nos interesa. En el cuadro 1 puede
apreciarse un cuadro resumen que plasma el comportamiento en el transcurso
de la década del ingreso per cápita dentro de los hogares mexicanos. Se
observan los montos del ingreso corriente captados por las ENIGHs para cada
año y su clasificación espacial por medio de regiones. No es de asombrarse el
orden de importancia en cuanto a los ingresos trimestrales: la Región Norte a
la cabeza, seguida de la Región Centro, la Tradicional y, por último la Región
Sur-Sureste. Es en el 2008 que el país muestra un crecimiento mayor en el
ingreso per cápita del hogar por encima del reportado para 2010. Estos datos
retratan a grosso modo, por un lado la industrialización de los estados de la
frontera norte y el auge del sector servicios e industrial en la zona centro del
país, de allí que se derive la mayor concentración de los ingresos per cápita
en estas regiones; por otro lado, el 2008 reporta un crecimiento mayor en el
ingreso que 2010, una de las razones a considerar en estos efectos son los
839

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

factores macroeconómicos, como la crisis inmobiliaria del país vecino que
pareciera mostrar ese impacto en la disminución del ingreso de las familias
mexicanas y por ende, en las mediciones de pobreza que analizaremos más
adelante.
2.1.

El riesgo y la pobreza

Recientemente el riesgo se ha incorporado al tema de la pobreza.
Definido como la probabilidad de no lograr las expectativas sobre la
ocurrencia de un evento, tiene en el ámbito de las ciencias sociales diferentes
concepciones. Así, en 1998, Ulrich Beck desarrolló ideas firmes sobre el
planteamiento del riesgo desde una perspectiva sociológica, basado en la
184
concepción de la existencia de un proceso de individualización en donde el
individuo ha quedado frente a las diversas ocasiones de riesgo de pobreza por
fallas en la predicción de las condiciones naturales; así como en la no
realización de la producción, ó en la realización de la misma, o por una
conjugación de todas.
Para hablar de la medición del riesgo de pobreza se necesitará hacer
la unión de ambos conceptos y definir así un punto clave de este estudio: la
medición de la aversión al riesgo o grado de incertidumbre que puede situar a
una persona en un estado de carencia de bienestar mínimo, de ahí la aversión
a caer en pobreza que muestra la sociedad. En esta línea de pensamiento,
Makdissi y Wodon (2003) explican que es probable que la variabilidad del
ingreso incremente la desigualdad, la cual provoca que los hogares pobres
sean mucho más vulnerables a las crisis. Para probarlo realizaron un método
simple para estimar el riesgo de la desigualdad salarial usando datos para
México, logrando mostrar que las transferencias hacia aquellos quienes han
perdido su ingreso debido al desempleo u otros factores, podrían tener el
potencial para compensar una buena parte del impacto de la aversión al riesgo
sobre la desigualdad.
Por otro lado, Pérez y Minor (2001) realizaron una aproximación de
medición de riesgo de empobrecimiento acorde con evidencia costarricense
para la década de los noventas. Emplean el método de líneas de pobreza y
añaden elementos de riesgo en el hogar tales como desempleo e inflación
dentro de ejercicios de modelos de regresión logística. Lo relevante de este
trabajo radica en ser de los pocos trabajos de medición de riesgo de pobreza
en Latinoamérica y aunque los resultados pudieran ser un tanto obvios, el que
el desempleo y la relación de dependencia desfavorable en el hogar sean las
principales fuentes de riesgo, hacen hincapié en que las probabilidades de que
los hogares se vean afectados por riesgos de empobrecimiento pueden
disminuir, de acuerdo a sus resultados, con la inserción en el empleo público y

184
El proceso o teorema de individualización, Beck lo postula en que el Estado “benefactor” ha
supuesto una destradicionalización de las formas de vida de la sociedad industrializada dando
como resultado fundamental una nueva definición de la modernización vista como problema y
tema, o bien, como el autor alemán decidió nombrarla, la modernidad ha convertido en reflexiva.

840

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

en actividades de transables, así como mayor inversión en capital humano. En
otras palabras, el camino de la medición de riesgo exigiría un seguimiento
encaminado al desarrollo de políticas sociales y dinámicas de integración
social.
¿De qué manera más precisa se puede relacionar el riesgo y la
pobreza? A mayor riesgo aumenta la probabilidad de pérdidas de activos de los
hogares, lo que puede ocurrir de manera particular en hogares que son
movidos por la ambición de acrecentar su ingreso con altos rendimientos,
invirtiendo en operaciones muy riesgosas; pero de manera más generalizada
también ocurre cuando los integrantes del hogar, principalmente de la clase
media, pierden su empleo debido a que la economía entra en recesión o crisis y
tienen que echar mano de activos para no caer en pobreza; sin embargo, suele
suceder que la falta de previsión ó el efecto de la cultura consumista, la
mayoría de los hogares de clase media carecen de activos y ahorro; por lo
tanto, aumentan el riesgo de situarse en condición de pobreza.
Para efectos de este trabajo, el riesgo de pobreza se explica como la
probabilidad de que un individuo u hogar no alcance el bienestar mínimo, es
decir, posea ingresos reales inferiores a los umbrales señalados para acceder
a los niveles de bienestar esperados en una sociedad concreta (insuficiencia
de ingresos para hacer frente a los gastos que son considerados, en una
determinada sociedad, como necesarios para participar mínimamente en el
modo de vida, las costumbres y las actividades normales de dicha sociedad).
Por lo tanto, el hogar o individuo, no está exento de situarse en pobreza o en
el peor de los casos, no salir de ella.
Una fuente de riesgo que no ha sido tratada en la literatura es el de
las deudas en los hogares, que en tanto deben ser pagadas, reducen el
ingreso real presente y el futuro y puede llevar a la pobreza al hogar, como se
demostrará en el presente trabajo.
3.

El método de Líneas de Pobreza

El método LP sigue manteniéndose como el método más utilizado en
el mundo para realizar mediciones de pobreza. Su fortaleza principal radica en
posibilitar comparaciones entre grupos de población en varios puntos del
tiempo, lo que facilita observar el grado de reducciones o incrementos en los
niveles de pobreza de los grupos de un determinado país; así como entre
países en un punto del tiempos y su clasificación de acuerdo al tipo o nivel de
pobreza previamente determinado por el límite de ingreso, línea de pobreza o
línea de bienestar.
Aunque México haya adoptado el método multidimensional como
método oficial, es necesario mencionar que las evaluaciones del avance en el
combate a la pobreza que supervisa el Banco Mundial, para efectos de las
841

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

metas del milenio, siguen realizándose en base a las estimaciones que el
método LP permite, por lo que su uso mantiene relevancia.
En este trabajo resalta la importancia del uso del método LP para
tratar datos provenientes de la ENIGH-INEGI a través del paquete estadístico
STATA.
El método de Líneas de Pobreza toma como referencia el costo de
185
los satisfactores básicos o mínimos llamado línea de pobreza (Z) , por lo
que se consideran en pobreza aquellas familias o individuos cuyo ingreso
186
está por debajo de la línea de pobreza (Z). Entonces, si se cumple la
(Yi)
condición: (Z-Yi) &gt; 0 (1), el hogar será pobre (qi) y el total de hogares en
j

pobreza será

qj = ∑ qi

(2).

i =1

Al tomar en cuenta a las deudas, si Z- (yi-Di) &gt;0 (3), el individuo es
pobre y/o está en riesgo de empobrecerse donde: Z: Línea de pobreza
(presupuesto mínimo para adquirir los satisfactores básicos); yi: Ingreso del
hogar; Di: Deudas del hogar y, yi-Di = yin: Ingreso neto disponible del hogar
La fórmula 3 resume el método LP modificado, donde una vez
descontadas las deudas del ingreso del individuo u hogar, se procede a la
comparación contra la Z, para así definir si el hogar o individuo se encuentra
por encima o por debajo de ella y por consecuencia clasificarse como no
pobre, pobre o en riesgo de estarlo.
El método se aplica en los siguientes momentos del ejercicio:
1) Se emplean las líneas de pobreza estimadas por el Coneval para
los años que el estudio estipula, tomando en cuenta el ingreso
corriente de los hogares.
2) Se suman los ingresos del hogar provenientes de las más de 70
187
fuentes para conformar el portafolio de activos .
188
3) Se realiza la sumatoria de las deudas .
4) Se identifica al hogar en pobreza considerando las deudas.
De acuerdo con esto, la condición se transforma en Z+D-Y i &gt;0 (4),
para calificar a un individuo/hogar como pobre. Luego, de acuerdo a los siete
tipos de deuda que registran las ENIGHs (INEGI, 2010), D se puede
descomponer: d1+d2+d3+d4+d5+d6+d7 (5), la que facilita medir el grado de
185

Véase el desarrollo formal del método de líneas de pobreza en Camberos, C. M.,
Ma. Antonieta Genesta y Luis Huesca, 1996. “Pobreza Regional en Sonora: tendencias
recientes, recursos necesarios para combatirla y perspectivas para el año 2000”,
Investigación Económica, Enero-Marzo, Vol. LVI, Núm. 215, pp.163-200.
186
Es el ingreso neto total per cápita mensual de los hogares el que se compara con el
valor monetario de las líneas de pobreza; es decir, el ingreso familiar, luego de pagar
impuestos y recibir transferencias del gobierno.
187

El portafolio de activos o ingresos obedece a la suma de las variables: ingtrab, rentas,
transfery otros, de la tabla Concentrado de los microdatos de la ENIGH para cada año.
188
El importe de deudas comprende las variables: cuota, terceros, pago_tar, deudas, balance y
otra_ero, de la tabla Concentrado de los microdatos de la ENIGH para cada año.

842

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

sensibilidad del riesgo ante cada tipo de deuda y con ello la toma de
decisiones micro para predecirlo y evitar caer en situación de pobreza.
También se añadirán los índices de medición de pobreza, el H de
pobreza total y el I de intensidad de pobreza, así como sus versiones
modificadas para utilizar el endeudamiento como factor de riesgo de
empobrecimiento a partir de: ∑ i (Z–yi): Total de pobres qn; H = qn/N: Índice de
pobreza total; I = (Z–yi)/Z = : Intensidad de la pobreza; Nr = ∑ i (Z-yid)-∑ i (Z–yi):
Población en riesgo de pobreza; Hr = Nr / N: Índice de riesgo de pobreza y, Di/
yi-Z: Intensidad de riesgo de caer en pobreza.
Una vez calculados los índices, se procede al cálculo de los costos
de la pobreza:
p
p p
p
C =(Z )(I )(q )
(6)
p
p
Donde Z es el valor de la línea de pobreza, I el índice de intensidad
p
de la pobreza y q , el número de individuos en situación de pobreza.
Para efectos de este trabajo, se revisará el comportamiento de los
ingresos y deudas para el año 2010, lo cual permitirá ubicar el estado de los
portafolios de ingreso y deuda del país al final de la década. La fórmula 6 se
aplicará tanto para los cálculos convencionales de línea de pobreza como
para los modificados, mismos que incluyen al endeudamiento como factor de
riesgo.
Las líneas de pobreza o de bienestar mínimo que se utilizan para
nuestros cálculos provienen de las dictadas por el Coneval para los años del
análisis y corresponden a importes mensuales de población urbana. Pueden
consultarse en los anexos dentro del Cuadro 2.
3.1.

¿Por qué Ingresos vs Deudas?

De acuerdo con Atanasio y Székely (1999), los hogares derivan su
ingreso de un portafolios de activos humanos (educación, principalmente),
físicos (viviendas, terrenos, automóviles, maquinaria y herramientas, animales
de granja, etc.), financieros (cuentas de ahorro, retiro, inversiones), y sociales
(las redes sociales que facilitan la acción colectiva de los individuos) que
poseen. Un segundo autor, Deere (2008) considera como fuente de ingreso
los activos como la vivienda, parcelas agrícolas, negocios, ganadería y bienes
durables, a los que podemos agregar los activos financieros, inmobiliarios o
de la propiedad.
Los rendimientos que proporcionan los activos son captados y
respaldados para los fines prácticos de este trabajo por más de 70 fuentes de
ingreso en la ENIGH-Encuesta Nacional de Ingreso y Gasto en los Hogares,
los cuales utilizaremos en esta investigación, formando lo que llamaremos un
portafolio de ingresos compuesto por las siguientes variables de la encuesta:
• Ingreso por trabajo: Comprende a los ingresos por trabajo, negocios
agropecuarios y no agropecuarios y otros ingresos por trabajo.
843

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

• Rentas: Concepto que abraca las rentas de la propiedad tanto en
utilidad como en arrendamiento.
• Transferencias: Engloba las percepciones por jubilaciones, becas,
donativos, remesas, beneficios proporcionados por el gobierno,
transferencias en especie de otros hogares y de instituciones.
• Otros ingresos corrientes.
En el cuadro 3 se puede apreciar un bosquejo de la situación de los
importes que reportan los ingresos en los hogares y en el 4, los porcentajes
de participación de cada tipo de ingreso respecto al ingreso total. El
189
comportamiento de los ingresos para el caso particular del año 2010 puede
resumirse en los siguientes puntos:
•
Los ingresos derivados por trabajo que de acuerdo con la ENIGH
corresponden a los ingresos obtenidos por trabajo, como
subordinado, como independiente y de otros trabajos, son la
fuente que a nivel país aportan el porcentaje mayor de
participación del total de los ingresos con un 71.67% y que
representa una media nacional trimestral de $6,568.48.
•
Las transferencias son la segunda fuente de ingreso en orden de
importancia. La media nacional se aproxima al 23.16% del total de
los ingresos, la Región Tradicional encabeza los importes con un
26.78% al trimestre y la Región Centro es la que menor importe
representa con una participación de 20.66% trimestrales con
respecto al ingreso total.
•
Cabe mencionar que el comportamiento de los diferentes tipos de
ingreso dentro del portafolios es generalizado para todas las
regiones, sin embargo, Centro y Norte son las regiones más
robustas en la composición de sus portafolios.
La otra cara de la moneda son las deudas, definidas para fines de esta
investigación como todo aquel importe que compromete al hogar en el corto,
mediano o largo plazos. Dentro de las deudas familiares más comunes se
ponen como ejemplo todos aquellos importes recibidos en calidad de
préstamo de familiares o agiotistas, importes pagados con tarjetas de crédito,
créditos hipotecarios, compra de enseres en abonos, etc.
Como puede verse, el ingreso proviene de una gran cantidad de
fuentes, cuya suma corresponde al ingreso total utilizado para medir la
pobreza; sin embargo, las deudas que también son registradas en las
ENIGHs, no han sido consideradas para definir un nuevo concepto de
ingreso que mejore las mediciones de pobreza, no solamente desde el punto
de vista formal, sino que atienda a un concepto de ingreso que refleje más la
realidad de las encuestas: el ingreso neto disponible que sume el ingreso
proveniente de todas las fuentes y reste las deudas, en tanto constituyen
189

Si el lector desea consultar los resultados para los portafolios de ingresos y deudas de los
otros años de estudio (2008, 2006 y 2000), favor de contactar a los autores vía correo
electrónico.

844

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

salidas de ingreso del hogar, de tal suerte que el nuevo concepto de ingreso
incluya el tradicional de ingreso del hogar; pero también el ingreso
descontadas las deudas:
•
Cuota pagada por la vivienda propia.
•
Préstamos a terceros.
•
Pago por tarjeta de crédito al banco o casa comercial.
•
Pago de deudas de los miembros del hogar a la empresa donde
trabajan y/o a otras personas o instituciones.
•
Pérdidas en los negocios del hogar.
•
Otras erogaciones financieras y de capital.
En el cuadro 5 se describen los importes del valor de las deudas en
cada una de las regiones de México. Estos datos corresponden al año 2010
clasificados de acuerdo al tipo de deuda. En él se aprecian las siguientes
características del comportamiento de las deudas:
• Los pagos que los hogares realizan a tarjetas de crédito, encabezan
el principal factor de deuda para los mexicanos al final de la década
y es la Región Centro la que reporta el mayor importe en este rubro
y, la Región Sur-Sureste el menor.
• Los importes correspondientes a las otras erogaciones conforman el
segundo tipo de deuda en el que se reporta mayor desembolso.
Cabe mencionar que en este concepto de deuda se encuentran
englobados los pagos de intereses por préstamos recibidos, los
seguros de vida capitalizables, el pago de hipotecas, etc. La Región
Tradicional es la que reporta mayor contribución en este rubro, con
un importe aproximado a los $750.00 anuales per cápita; mientras
que, la región con la menor contribución es la Centro con $330.00
anuales per cápita.
• Los tipos de deuda restantes, acomodados en orden de importancia
de acuerdo con la media nacional corresponden a: balance o pérdida
en los negocios del hogar, deudas contraídas con la empresa en que
trabajan, cuota pagada por la vivienda propia y préstamos a terceros.
Estos importes oscilan entre los $481.00, $429.00, $399.00 y $95.00
anuales per cápita respectivamente.
Se invita al lector a revisar en el Cuadro 6 para consulta del valor de los
porcentajes de participación de cada tipo de deuda.
4.

México y sus regiones

Con el propósito de tener un panorama más completo, se utiliza el
análisis por regiones, ello permite desglosar cualitativa y cuantitativamente los
resultados y obtener una mejor medición del riesgo que implica el
endeudamiento.
845

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Cabe mencionar que con base en distintos criterios se han hecho
diferentes regionalizaciones para México, por ejemplo, Hanson (2004)
presenta seis regiones atendiendo a los niveles de inversión, el salario medio
y la disponibilidad de capital humano; mientras que Esquivel (2000), define
siete regiones agrupadas con base en características geográficas como el
clima, la vegetación y la orografía; sin embargo, en este trabajo se toma la
regionalización del Consejo Nacional de Población (CONAPO, 2004; Durand,
2005) que agrupa a las entidades federativas en cuatro grandes regiones por
190
la cercanía geográfica y su intensidad migratoria , lo cual facilitará la
comparación en los resultados (Mapa 1).
5.

El empobrecimiento en las regiones mexicanas

Los resultados iniciales que se sintetizan en el Cuadro 7, muestran
que las regiones Norte y Centro, como es de suponer, por niveles de
industrialización y cercanía con la frontera norteamericana, mantienen los
menores porcentajes de hogares en pobreza e incluso se encuentran por
debajo del porcentaje nacional para todo el período; también es necesario
señalar que en todas las regiones se observa una generalizada reducción de
la pobreza hasta el año 2006, lapso en el que destacan las significativas
reducciones en los niveles de pobreza de las regiones Sur-Sureste y
Tradicional con un 14.12% y 13.93% respectivamente. Estas disminuciones
generalizadas pueden explicarse por el entorno macroeconómico favorable:
las remesas de los mexicanos en el extranjero (Huesca, 2011) y el Programa
Oportunidades, que surge en México como una medida de combate frontal a
la pobreza en el 2002, otorgando transferencias monetarias con el fin de
elevar las capacidades de las personas que conforman los hogares en esta
situación. (Bracamontes y Camberos, 2011).
No obstante desde el 2008 como efecto de la crisis, se observan
incrementos generalizados en los porcentajes de hogares en condición de
pobreza. Así en la Región Norte la pobreza crece hasta un 4.05%, en la
Tradicional 5.16%, Centro y Sur-Sureste, 7.92% y 3.95% respectivamente.
Para 2010 se mantiene el mismo patrón, incrementos generalizados, sólo que
la Región Norte encabeza el nivel de puntos porcentuales de incremento con
un 6.19% seguido de 4.42% de la región Sur-Sureste. Estos resultados son
acordes con los encontrados por investigadores (Bracamontes, et al., 2011),
quienes estimaron reducciones del porcentaje de pobreza hacia mediados de
la década 2000-2010, e incrementos a partir del 2008 (Camberos y
Bracamontes, 2011), año de inicio de la crisis más reciente; mientras que el
Consejo Nacional de Evaluación de la Política Social (CONEVAL, 2011),
organismo encargado de estimar oficialmente la pobreza en México, dio a
190

Región Tradicional: Aguascalientes, Colima, Durango, Guanajuato, Jalisco, Michoacán,
Nayarit, San Luis Potosí y Zacatecas; Región Norte: Baja California, Baja California Sur, Coahuila,
Chihuahua, Nuevo León, Sinaloa, Sonora y Tamaulipas; Región Centro: Distrito Federal, Hidalgo,
Estado de México, Morelos, Puebla, Querétaro y Tlaxcala; Región Sur-Sureste: Campeche,
Chiapas, Guerrero, Oaxaca, Quintana Roo, Tabasco, Veracruz y Yucatán.

846

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

conocer que la pobreza se había reducido a menos de 40%, el nivel más bajo
desde inicios de la década de los 1980´s; pero a partir del 2008, se revirtió el
proceso y comenzó a crecer de nuevo, como en las dos últimas décadas del
siglo XX, alcanzando los 50 millones de pobres, 45% de la población.
Un último aspecto de referido a la pobreza lo constituye la estimación
de los recursos necesarios para combatirla y reducirla. Para conocerlos, el
cuadro 8 presenta a modo de resumen los índices de la pobreza detectados
con el método LP, para lo cual tomamos el año más reciente. De inicio se
observa que en 2010, el índice H indica que un 45.10% de la población
nacional es pobre y padece una intensidad de pobreza representada por el
índice I, de 0.1048. Ambos indicadores sirven para calcular el costo monetario
para lograr sacar a esa población de la pobreza en que están inmersos.
Considerando la línea de pobreza patrimonial per cápita para ese año,
nuestros resultados arrojan que sería necesarios $12,436,839,842.00 de
recursos mensuales por hogar para poder combatir este problema, mientras
que para atacar la pobreza patrimonial per cápita, se requeriría de
$3,220,519,443.23. En este mismo esquema (Cuadro 8) se pueden observar
los índices y costos de la pobreza patrimonial por región y estado. Se observa
que la Región Sur-Sureste es la que requiere de mayores inversiones para el
combate a la pobreza con un valor
monetario per cápita de
$1,267,996,334.26, mientras que la Región Norte reporta la cifra con menor
inversión, $420,787,431.18.
Si nos detenemos en el cuadro 9, podremos observar cómo
incrementan las cifras de pobreza en el país al someterlo a un cierto estrés, ya
que al añadir un factor de riesgo como es el endeudamiento, el ingreso tiene
un impacto que lo obliga a reducirse. El índice H señala que a nivel país, la
población pobre asciende a un 54.28% de su población total; mientras que el
indicador I reporta una cifra de 0.1150. Realizando los cálculos de los costos
de la pobreza, al país le costaría $12,436,839,841.67 por hogar y
$3,220,519,433.23 per cápita el alivio a este conflicto social. Es necesario
apuntar que al incluir el factor deudas dentro de las mediciones de pobreza,
las inversiones para el combate de la pobreza tanto por hogar como per cápita
crecen de modo generalizado en todas las regiones, aunque se mantiene a la
cabeza la Región Sur Sureste y, la Región Norte en su contraparte.
5.1.

La pobreza considerando las deudas de los hogares

Anteriormente se ha pasado revisión por el panorama de la década sobre la
pobreza en el país y sus regiones. En el Cuadro 5 y 6 se mostraron a modo
de desglose las deudas consideradas para 2010 como factor de riesgo al
ingreso para poder realizar la medición por el método LP.
Volvamos al cuadro 7. Dentro de la población en pobreza, citaremos
los casos extremos, la Región Tradicional termina la década con un 4.88%
menos pobre que al inicio de ella, y la Región Norte en su contraparte, llega al
2010 con un 5% más pobre en comparación con el año 2000.
847

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Para 2010, las regiones vulnerables a la pobreza por el factor deuda
son las regiones Norte y Centro. Las cuales reportan porcentajes de riesgo de
pobreza de los hogares de 12.81% y 11.50% respectivamente. Durante los
años comprendidos en el período, nos podemos percatar que al inicio de la
década es cuando se reportan los mayores niveles de riesgo y que no es
hasta 2008 cuando hay un decremento en los porcentajes de la población de
hogares en riesgo, donde la región con menor porcentaje de riesgo es la SurSureste con 6.62% y la de mayor porcentaje, la Norte con 8.10%, seguida de
la región Centro con 7.72%. Al observar el cuadro podemos percatarnos de
que la Región Norte y Centro son las que se mantienen a la cabeza en todo el
período con la mayor población de hogares en riesgo, seguidas de la Región
Tradicional y Sur-Sureste, en orden de importancia. En 2006 se muestran
incrementos generalizados de la población en riesgo para todas las regiones,
comandadas por la Región Norte y por otro lado, la Región Sur-Sureste como
la zona con menor impacto de riesgo de pobreza en sus hogares.
La población de hogares en riesgo, Gráfico 1, resultante de la
diferencia de los resultados obtenidos de las mediciones con LP a partir del
ingreso corriente y de la medición con LP tras el descuento de las deudas al
portafolio de activos o ingresos, presenta al cierre de la década el mayor
incremento (tomando en cuenta los cambios ocurridos de 2008 a 2010) en la
Región Norte con un 3.58% de su población de hogares y, por otro lado, pone
a la Región Sur-Sureste como las menos vulnerable al tener el menor
incremento,0.73% de riesgo de pobreza.
Durante el período de estudio, se observa que desde 2006 y aún en
2008 la población de hogares sin riesgo crecía de manera generalizada en
todas las regiones, pero al cerrar década, el comportamiento es contrario:
todas las regiones disminuyen su población de hogares sin riesgo, es decir
que se ubicaron en el umbral de riesgo con probabilidades de situarse en una
condición de carencia. De 2008 a 2010, es marcado el declive de la población
sin riesgo en la Región Norte, marcada con la cifra de 9.77% menos. La
Región Centro, aunque también con decrementos en su población de hogares
sin riesgo, es la que representa la región con menor impacto, ya que pierde un
2.67% de su población de hogares.
Si se evaluara toda la década, la Región Norte es la que más ha
logrado en cuanto a mantener una población de hogares sin riesgo, de
58.33% en el año 2000 pasa a 54.83% para el año 2010. Sin embargo, la
Región Tradicional, de sus casi 38% de población de hogares sin riesgo en el
2000, termina la década con un casi 46% de hogares sin riesgo de
empobrecerse. Bastará observar de nuevo el gráfico y orientar el análisis
hacia los cambios ocurridos en los niveles de pobreza implicados en la
transición 2008-2010, donde la situación de la Región Norte pudiera tornarse
crítica al ser la región que pierde casi 10% de su población sin riesgo.

848

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

6.

Conclusiones

Aunque el estudio se enfoca en la evolución del riesgo de pobreza en
la década, los decrementos en ésta son mínimos. A nivel país hay un
decremento de 1.85% de la población de los hogares en riesgo en lo que
corresponde al período 2000 a 2010, este aspecto habla de un incremento
constante de la población en pobreza. Es en 2006 cuando se observan
disminuciones considerables en el número de pobres en el país, claramente
se puede señalar que en el año 2000 habían 46.89% de hogares pobres y se
pasa a 36.02% en 2006.Estos datos parecen indicar que la pobreza se
combatía con fuerza, ya que se redujo un 11% de población pobre con
respecto a inicios de la década. La política pública apoyada en el Programa
Oportunidades parecía surtir efecto de manera considerable, pero el
panorama para los siguientes años lejos de continuar con estos decrementos
a este grave problema social, han llegado hasta el 45.10% en el 2010 de
acuerdo con nuestros resultados aplicando el método convencional LP de
Coneval, ahora bien, la situación se agrava si se realiza la medición con el
método propuesto que incluye el endeudamiento como factor de riesgo, ya
que el porcentaje de población en pobreza se incrementaría hasta un54.81%.
Para poder lograr la reducción de la pobreza a la mitad en el 2015,
volviendo a las metas del milenio, es necesario implementar políticas pro-poor
que busquen el crecimiento y la distribución de manera conjunta para que la
población que se encuentra en riesgo de pobreza no caiga en ella, a la vez,
reforzar los programas asistencialistas para evitar que los pobres se sitúen en
pobreza extrema.
Es recomendable implementar mediciones de pobreza que atrapen la
realidad de la población mexicana. De acuerdo con nuestros resultados,
México cierra la década 2000-2010 con una población en riesgo de
empobrecerse del 54.81% del total de sus habitantes, los que significaría unos
61,586,681 habitantes. Habrá que continuar con estudios y revisiones sobre
otros factores que pudieran alimentar este fenómeno. La excesiva emisión de
plásticos, la falta de previsión de activos y la poca o nula cultura financiera
han generado gran endeudamiento dentro de la población sin percatarse.
Incluir variables como el endeudamiento o el desempleo dentro de las
mediciones, podría dar una perspectiva que explique cómo es que la clase
media sigue empobreciéndose y cómo a pesar de programas focalizados a los
pobres esta problemática de carencia en el país continúa en aumento.

849

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

ANEXOS
ANEXO 1- Mapas
Mapa 1. Fuente: Elaboración propia con base en CONAPO, 2004 y Durand,
2005.

ANEXO 2- Cuadros
Cuadro 1. Los ingresos per cápita promedio de los hogares en las
regiones de México
Región/Año

2010

2008

Región Norte

$ 10.909,66

$ 12,455.77

Región Tradicional

$ 8.539,49

$ 9,299.01

Región Centro

$ 9.228,99

$ 9,204.24

Región Sur-Sureste

$ 8.067,94

$ 8,461.46

MÉXICO

$ 9.164,97

$ 9,858.08

Cuadro 2. Líneas de pobreza o de bienestar mínimo Coneval
NIVEL/AÑO

2000

2006

2008

2010

ALIMENTARIA

$ 626.62

$ 809.87

$ 949.38

$1,047.94

CAPACIDADES

$ 768.55

$ 993.31

$1,164.41

$1,285.30

PATRIMONIAL

$1,257.25

$1,624.92

$1,904.84

$2,102.59

Fuente: Líneas de pobreza urbana Coneval en pesos corrientes para agosto de
cada
año.
http://www.coneval.gob.mx/Medicion/Paginas/Pobreza-por-ingresos.aspx

850

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Cuadro 3. El ingreso per cápita por hogar 2010
CUADRO RESUMEN: Importes trimestrales promedio de los ingresos per cápita 2010
REGIÓN
ING_TRAB RENTAS
TRANSFER OTROS
TOTAL INGRESO
$
$
$
$
$
REGIÓN NORTE
7.671,69
752,72
2.457,08
28,17
10.909,66
REGIÓN
$
$
$
$
TRADICIONAL
5.912,37
334,55
2.287,15
$
5,41 8.539,49
$
$
$
$
REGIÓN CENTRO
6.941,17
374,32
1.907,08
$
6,42 9.228,99
$
$
$
$
REGIÓN SUR-SURESTE 5.877,28
393,81
1.791,17
$
5,68 8.067,94
$
$
$
$
$
MÉXICO
6.568,48
462,61
2.122,50
11,39
9.164,97
Elaboración propia en base a los microdatos de la ENIGH-INEGI 2010.

Cuadro 4. Participación (%) por tipo de ingreso per cápita 2010
CUADRO RESUMEN: Participación por tipo de ingreso (%) 2010
REGIÓN
ING_TRAB RENTAS TRANSFER
REGIÓN NORTE
70,32%
6,90%
22,52%
REGIÓN TRADICIONAL 69,24%
3,92%
26,78%
REGIÓN CENTRO
75,21%
4,06%
20,66%
REGIÓN SUR-SURESTE 72,85%
4,88%
22,20%
MÉXICO
71,67%
5,05%
23,16%

OTROS
0,26%
0,06%
0,07%
0,07%
0,12%

Elaboración propia en base a los microdatos de la ENIGH-INEGI 2010.
Cuadro 5. Las deudas per cápita por hogar 2010
REGIÓN

CUOTA

TERCEROS

PAGO_TAR

DEUDAS

REGIÓN
NORTE
REGIÓN
TRADICIONAL
REGIÓN
CENTRO
REGIÓN SURSURESTE

$
$
$
$
25.83
152.39
216.66
110.88
$
$
$
$
25.17
83.03
222.40
140.35
$
$
$
$
21.15
100.43
234.24
70.85
$
$
$
$
21.97
65.13
142.10
98.44
$
$
$
$
23.66
MÉXICO
99.70
203.48
107.30
Importes trimestrales promedio
Elaboración propia en base a los microdatos de la ENIGH-INEGI 2010.

BALANCE

OTRA_ERO

$ 148.97

$

139.69

$ 119.19

$

187.35

$ 110.46

$
82.42

$ 101.31

$

124.41

$ 120.25

$

136.75

Cuadro 6. Participación (%) por tipo de deuda per cápita 2010

REGIÓN
REGIÓN
NORTE
REGIÓN
TRADICION
AL
REGIÓN

CUOT
A
19.18
%
10.68
%
16.21

TERCER
OS

PAGO_T
AR

DEUDA
S

BALAN
CE

OTRA_ER
O

3.25%

27.27%

13.96%

18.75%

17.58%

3.24%
3.41%

28.60%
37.81%

18.05%
11.44%

15.33%
17.83%

24.10%
13.30%

851

TOTAL
DEUDA
$
794.41
$
777.49
$
619.56
$
553.36
$
691.14

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

CENTRO
REGIÓN
SURSURESTE

%

11.77
%
3.97%
25.68%
17.79%
18.31%
14.43
MÉXICO
%
3.42%
29.44%
15.53%
17.40%
Elaboración propia en base a los microdatos de la ENIGH-INEGI 2010.

22.48%
19.79%

Cuadro 7. Porcentaje de hogares en pobreza y en riesgo por regiones
% HOGARES EN POBREZA POR REGIONES
AÑO 2000
% DE HOGARES POBRES

POBLACIÓN

MÉTODO LP

MÉTODO LP&amp;DEUDAS

EN RIESGO

REGIÓN NORTE

28,86%

41,67%

12,81%

REGIÓN TRADICIONAL

51,33%

62,17%

10,84%

REGIÓN CENTRO

42,47%

53,97%

11,50%

REGIÓN SUR-SURESTE

65,40%

74,28%

8,88%

MÉXICO

46,89%

57,91%

11,02%

REGIONES

AÑO 2006
% DE HOGARES POBRES

POBLACIÓN

MÉTODO LP

MÉTODO LP&amp;DEUDAS

EN RIESGO

REGIÓN NORTE

23,62%

38,02%

14,40%

REGIÓN TRADICIONAL

37,40%

51,58%

14,18%

REGIÓN CENTRO

32,72%

46,81%

14,09%

REGIÓN SUR-SURESTE

51,28%

64,31%

13,03%

MÉXICO

36,02%

49,95%

13,93%

AÑO 2008
% DE HOGARES POBRES

POBLACIÓN

MÉTODO LP

MÉTODO LP&amp;DEUDAS

EN RIESGO

REGIÓN NORTE

27,67%

35,40%

7,73%

REGIÓN TRADICIONAL

42,55%

49,69%

7,14%

REGIÓN CENTRO

40,64%

48,74%

8,10%

REGIÓN SUR-SURESTE

55,23%

61,85%

6,62%

MÉXICO

41,46%

48,93%

7,47%

AÑO 2010
% DE HOGARES POBRES

POBLACIÓN

MÉTODO LP

EN RIESGO

MÉTODO LP&amp;DEUDAS

852

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

REGIÓN NORTE

33,86%

45,17%

11,31%

REGIÓN TRADICIONAL

46,45%

54,46%

8,01%

REGIÓN CENTRO

41,58%

51,41%

9,83%

REGIÓN SUR-SURESTE

59,65%

67,00%

7,35%

MÉXICO

45,10%

54,28%

9,18%

Elaboración propia en base a los microdatos de las ENIGHs 2000, 2006, 2008 y 2010.

853

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

854

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Gráfico 1. Porcentaje de hogares sin riesgo de pobreza por regiones:
período
2000-2010.
70,00%
64,60%

61,98%
60,00%

58,33%
53,19%

50,00%

40,00%

51,26%

50,05%

46,03%

54,83%
51,07%

45,54%

42,09%
37,83%

45,72%
REGIÓN NORTE
REGIÓN TRADICIONAL

38,15%
33,00%

35,69%

30,00%

48,59%

50,31%

48,42%

REGIÓN CENTRO
REGIÓN SUR-SURESTE
MÉXICO

25,72%
20,00%

10,00%

0,00%
2000

2006

2008

2010

Elaboración propia en base a los microdatos de las ENIGHs 2000, 2006, 2008
y 2010.

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�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Participación y liderazgo en pobladores de
cuatro colonias del municipio de San Nicolás de los
Garza, Nuevo León.
191

María Francisca García Ramos
192
Reina Hernández Hernández
193
María Margarita Ramírez González
194
Hortensia Margarita Sánchez Guerrero
Resumen
Actualmente nuestra Sociedad enfrenta grandes cambios que marcan como
reto y/o exigencia la participación ciudadana en las comunidades expuestas a
la vulnerabilidad, donde los conflictos sociales --como la inseguridad,
problemas entre vecinos, falta de participación y de redes comunitarias de
apoyo que faciliten una convivencia pacífica entre los habitantes--, son
detonadores que influyeron para llevar a cabo proyectos de Intervención
Social. En ese sentido, este artículo tiene el propósito de aglutinar lo más
relevante del trabajo sobre líderes y participación realizado por estudiantes de
4° y 5° semestre de la Licenciatura en Trabajo Social y Desarrollo Humano, en
cuatro comunidades del Municipio de San Nicolás de los Garza, Nuevo León.
Se presenta a partir del diagnóstico general de la población de intervención,
para posteriormente desglosar los hallazgos principales en forma de
conclusiones por áreas y las principales propuestas emanadas de la
participación y liderazgo.
En este proyecto, se estableció sinergia con el municipio donde se trabajó a
través de la Secretaría de Participación Ciudadana y Desarrollo Humano, con
el objetivo de involucrar a los sujetos sociales más desfavorecidos en la
definición de estrategias, estableciendo redes sociales o alianzas trazadas
por los grupos para un desarrollo social que permitió: identificar las
necesidades, participar en la formulación de proyectos, en procesos de
autogestión y volverse actores principales del cambio y multiplicadores;
conocer los índices de participación y liderazgo que existe en las
comunidades, eje fundamental donde confluyen todos los recursos
191

FTSyDH, Universidad Autónoma de Nuevo León. Profesor de tiempo completo y
Coordinadora de Calidad.
192
FTSyDH, Universidad Autónoma de Nuevo León. Profesor de tiempo completo y Secretaria
Académica.
193
FTSyDH, Universidad Autónoma de Nuevo León. Profesor de tiempo completo y Jefa de
Biblioteca de la FTSyDH.
194
FTSyDH, Universidad Autónoma de Nuevo León. Profesor de tiempo completo y Jefe del
Centro de Investigaciones de la FTSyDH.

859

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

disponibles para crear una praxis social, partiendo de la perspectiva de
que la acción social es para, en y con la comunidad.
Palabras claves: Participación Ciudadana, Liderazgo, Praxis social.
Introducción:
Este artículo tiene el propósito de aglutinar lo más relevante del estudio sobre
líderes y participación realizado en el Municipio de San Nicolás de los Garza,
Nuevo León, se presenta a partir del diagnóstico general de la población de
intervención, para posteriormente desglosar los hallazgos principales en forma
de conclusiones por áreas y las principales propuestas emanadas de la
participación y liderazgo.
La importancia de este trabajo se fundamenta en la gran relevancia que en la
actualidad tienen los estudios de Participación Comunitaria para implementar
estrategias bien fundamentadas y lograr mejoras sociales.
Fundamentación:
En la actualidad nuestras comunidades tienden a ser entornos complejos de
interacción que incluyen un conjunto de personas, grupos y organizaciones
desarrollando acciones diversas; sin cohesión ni vinculación alguna.
Existen estudios (Bernard, 1973), que sostienen que las comunidades no
existen, por los impactos de la revolución industrial, modernización,
urbanización e innovaciones tecnológicas; nuestros barrios han cambiado, los
problemas sociales se han incrementado, así como se han deteriorado las
condiciones de participación, solidaridad y compromiso. Esto no sólo por parte
de las comunidades, sino también por representantes, autoridades y las
diversas instituciones que pueden otorgar un servicio a las poblaciones.
De este último punto, se desprende la idea que la comunidad es el eje
fundamental donde confluyen todos los recursos disponibles para crear una
praxis social ; para generar una intervención social necesitamos de
elementos, recursos , presupuestos e involucrar a organismos públicos y
privados a colaborar íntegramente con los grupos comunitarios en los
diferentes Proyectos de Acción Social Comunitaria ; partiendo de la
perspectiva de que la acción social es para la comunidad, en la comunidad y
con la comunidad, lo que supone que tenemos que tener un diagnóstico de las
necesidades que cada comunidad en concreto presenta; de ahí la intención de
este estudio.
La participación comunitaria, según López, (2008), se entiende como una
toma de conciencia colectiva de toda la comunidad, sobre factores que frenan
el crecimiento, por medio de la reflexión crítica y la promoción de formas
asociativas y organizativas que facilita el bien común; es decir, que pretende
vincular a la comunidad para la:
860

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

1.

Investigación de sus propios problemas, necesidades y recursos
existentes.

2.

Formulación de proyectos y actividades.

3.

Ejecución de proyectos mancomunados entre las comunidades y las
Instituciones.

4.

Evaluación de las actividades que se realizan en cada proyecto.

Sobre esta perspectiva M. Marchioni (1989), nos menciona que los postulados
básicos del Trabajo Social Comunitario que difícilmente se podrá hacer un
cambio verdadero si no se realiza a través de la participación de las personas
cuando se produce una toma de conciencia acerca de los derechos que tienen
y enseguida aparece la autodeterminación de las personas y de la comunidad,
el ritmo del desarrollo no depende del exterior.
Es aquí, donde el Trabajo Social Comunitario interviene en la búsqueda de la
acción social comunitaria, entendida como la intervención y metodología, en
beneficio de la comunidad representada por medio de los servicios y
prestaciones que ya se tiene de los cuales el municipio está obligado a dar. El
segundo tipo de acción social en la comunidad es la que se refiere a lo que se
lleva a cabo a través del proceso descentralizado de las prestaciones y
servicios que ofrecen las distintas administraciones/ autoridades y en sus
distintos ámbitos. Marchioni (1989).
Esta investigación se llevó a cabo en cuatro colonias del Municipio de San
Nicolás de los Garza, Nuevo León integrado por las siguientes comunidades:
1. CONSTITUYENTES DE QUERETARO 5° SECTOR
2. CONSTITUYENTES DE QUERETARO 6° SECTOR
3. INDUSTRIAS DEL VIDRIO 2º SECTOR
4. FRANCISCO GARZA SADA
Objetivos de estudio
El objetivo general: Identificar el grado de aceptación y evaluación del Líder
por los pobladores de estas cuatro colonias nicolaitas.
Objetivos específicos:
5. Presentar los resultados a las comunidades para integrar grupos
bases y procesos de intervención con equipos de alumnos de 5°
semestre de la Licenciatura en Trabajo Social y Desarrollo Humano.
861

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

6. Presentar resultados a la Dirección de Participación Ciudadana y
Desarrollo Humano del Municipio de San Nicolás de los Garza, del
Nuevo León para establecer convenios de colaboración, establecer
Actas constitutivas de los grupos
ciudadanos y trabajar
integralmente a favor de la comunidad.
Metodología
Es durante este trabajo de la práctica comunitaria donde se implementan las
fases correspondientes al Trabajo Social Comunitario, esta propuesta de
trabajo educativo-social se implementó entre los pobladores de las colonias de
estudio; surge de los resultados del Diagnóstico Comunitario, en función de
que solamente un 13% de la población refiere participar en acciones y/o
comités de mejora en su comunidad; en donde, además se diseñó un
instrumento para conocer la aceptación y la evaluación del desempeño de los
líderes en campo, según la opinión de 360 colonos.
El estudio se realiza con 20 líderes y/o enlaces comunitarios, identificados así
por las autoridades. Quienes son reconocidos oficialmente en la comunidad
como los pobladores que trabajan y que son los primeros habitantes que
llegaron a su colonia.
El equipo de Trabajo Social implementó la metodología generalista (Bandura,
1977), con énfasis en el desarrollo humano, centrado en las relaciones
sociales, en la interacción basada en la cooperación y partiendo de las
necesidades compartidas; teniendo como único interés crear redes de
crecimiento en la comunidad.
Fase de toma de contacto.
El éxito del conjunto de un proceso de intervención comunitaria sólo se
concreta en una condición ineludible que la comunidad asuma como propio el
programa y los retos que la intervención presenta. Debe ser directa por que
implica generar en la comunidad la sensibilización de todos, se tiene que
sentir incluida en todos los procesos. Debe existir una sinergia entre los
actores y los agentes sociales en cuanto a los objetivos definidos por la propia
comunidad (Edwards, 1982).
Desde el primer momento se debe producir la estimulación entre grupos,
actores y las colectividades hacia un comportamiento participativo para que
sea un elemento en todas las acciones así como en las intervenciones
(Aguilar, 1972).
Fase de estudio o “investigación diagnóstica”.
Es aquí donde se garantiza la cientificidad, participación de la comunidad; y
en la que se manifiestan las características de toda intervención integral:
862

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Global, Aplicada y Múltiple. Es necesaria la aportación de conocimientos
necesarios, espacios y tiempos para la interconexión técnica - comunitaria, C.
Hendrinks, (1968) plantea que se deben seguir ciertos pasos para esta fase:
7.

Investigar y organizar la búsqueda de información entre los
profesionales, personas, grupos y organizaciones que están
interesadas en la comunidad.

8.

Buscar información acerca de la comunidad.

9.

Organizar un Grupo Base que nos servirá como puente para la
población y el equipo de Trabajo Social y Autoridades.

10.

Tener en cuenta los intereses de la población y hacerlos sentir parte
del proyecto.

11.

Informar acerca de los resultados con el comité, líderes y
autoridades.

12.

Difusión de resultados a la comunidad, se realizaron entrevistas en
grupo para dar a conocer los resultados.

Esa es la parte medular de intervención donde, el Trabajador Social debe
tener un gran compromiso con la comunidad, desde un principio se debe
conocer “muy bien” a la comunidad a través de los estudios históricos,
estudios sociales, entrevistas, observaciones y aportar a los participantes las
diferentes metodologías, técnicas, recursos y medios para la obtención de la
información y análisis de la misma de lo cual se obtendrá el diagnóstico de los
problemas prioritarios a intervenir en la comunidad.
Finalmente, se presentan algunas propuestas de acción para incrementar la
participación activa de los pobladores en comunidad; siguiendo el proceso de
intervención Generalista a partir de la perspectiva del Trabajo Social y el
Desarrollo Humano (Ander-Egg, 2007).

863

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Representación gráfica de la metodología
1.
2.

La Investigación descriptiva, en
cuatro colonias del municipio de San
Nicolás de los Garza, N.L. y el
estudio con 20 Líderes de estas
comunidades.

3.
4.

Constituyentes de Querétaro
5° sector
Constituyentes de Querétaro
6° sector
Industrias del Vidrio 2° sector
Francisco Garza Sada

ó
Posteriormente
en
sesión
grupal y mediante técnica de
lluvia de ideas se propusieron
las preguntas para elaborar el
instrumento constituido en 63
ítems o variables.
se

Utilizando el programa del Paquete
Estadístico para las Ciencias Sociales

Paquete
Estadístico para
SPSS/PC

Implementado por estudiantes de la
Licenciatura en Trabajo Social y Desarrollo
Humano.

La muestra para este estudio
fue de 360 pobladores.

Fuente propia

864

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Según, Johnson (2001), el proceso de ayuda y/o proceso de solución de
problemas es con el que inicia el profesional de Trabajo Social en la
intervención en campo, el cual se desarrolló en este estudio como a
continuación se muestra en la gráfica:

El Proceso de Intervención con los Enlaces realizado por los estudiantes de la
práctica comunitaria, se desarrolló a través de los siguientes procesos:
Proceso de Sensibilizar a los pobladores, esta fase arranca ubicándose en
que la comunidad conozca su realidad, además que identifique su
problemática social y decida los factores que impiden la mejora; todo como
parte de la fase de arranque-sensibilización.
En una segunda parte de la intervención, el propósito fue implementar
el Proceso de desarrollo de habilidades, donde lo prioritario fue:
Capacitar en la Toma de decisiones y
Proponer alternativas de
solución. Esto a través del trabajo en sinergia con instituciones de
apoyo en la formación de Redes de Apoyo Ciudadana. (Comités de
Vecinos-Enlaces).
Implementando
acciones
en
campo
tendientes
al
Compromiso/participación para el cambio hasta llegar a la Formación
de grupos bases-redes y desde ahí buscar el Empoderamiento y la
Autogestión de los pobladores- participantes en los grupos y con ello
generar procesos de participación y vinculación con redes de apoyo.
865

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Elaboración del Instrumento
Para el diseño del instrumento se estructuro el cuestionario para el Líder,
quedando conformado en 18 ítems con preguntas abiertas, cerradas y de
opción múltiple, el cual estuvo divididos en: Datos generales, Problemas y
necesidades, Tiempo en el cargo, Funciones que desempeña, así como
también las razones por la que acepta este cargo en su comunidad.
Capacitación de las encuestadoras
La capacitación estuvo a cargo de las supervisoras de Prácticas de
Intervención Comunitaria, que fue dirigida a los estudiantes de la materia. En
dicha capacitación se les explicó el objetivo, y lo que se esperaba obtener en
cada una de las preguntas del instrumento, aclaración de dudas y
recomendaciones tales como: que se aplicaría solamente a los líderes,
observar el comportamiento, verificar que no quedaran preguntas sin
contestar, anotar hora de inicio y término de la aplicación.
Aplicación del Instrumento
Para la aplicación del cuestionario se llevó anteriormente una prueba piloto
para validar las preguntas y determinar la confiabilidad.
De acuerdo a Tejeda (1997), la validez es el grado de precisión de medir,
aquello que se tiene propuesto. En tanto, la Confiabilidad es entendida como
medir, lo que se quiere medir y al aplicarlo varias veces se obtiene el mismo
resultado.
La importancia de la prueba piloto en este estudio radico al aplicarlo previo al
instrumento definitivo con la finalidad de buscar áreas que deben mejorarse y
se constituye, entonces como aquella práctica, donde se prueba la
metodología, la muestra, el análisis y la viabilidad del proyecto en cuestión
(Tejada, 1997).
Procesamiento y Análisis de la Información
Una vez aplicado el instrumento se procedió a la presentación de los
resultados a través del análisis de los datos.
En la codificación de la información y captura de los datos para su
procesamiento utilizando el programa del Paquete Estadístico para las
Ciencias Sociales SPSS /PC Versión 14, y desarrollar el análisis descriptivo
de la información obtenida por el instrumento.

866

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Resultado del Análisis Descriptivo de la Población de Estudio
Gráfica No. 1
Distribución de la participación del Líder, por Grupo

50%

60%

35%

40%

15%

20%
0%

PAC

Seguridad

Enlace

En lo que refiere al indicador del grupo en los que participan los enlaces
comunitarios el 50% forma parte del Programa de Acción Comunitaria, 35%
figuran con el rol de enlace y un 15% participan en comités de seguridad.
Esto significa que el poblador nicolaíta, participa en una mayor proporción en
el Programa de Acción Comunitaria, debido al apoyo en gestiones en
beneficio a la comunidad, a través de los proyectos que se implementan por
medio de este Programa de Red Ciudadana.
Gráfica No. 2
Tiempo de residencia del líder en la comunidad

100%
50%
0%

10%
10 a 15

30%

16 a 21

60%

22 a mas
años

Un indicador relevante en este proyecto fue el tiempo de vivir en la
comunidad, donde el 60% de los participantes tienen de 22 a 36 años de
radicar en ese contexto y 30% refiere tener de 16 a 21 años radicando en esta
colonia, esto les permite tener un conocimiento pleno de necesidades y
problemas sentidos, además de ser reconocidos como agentes clave.
867

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Gráfica No. 3
Funciones que realiza el líder en la Comunidad

100%
100%

100%

100%

85%

75%

50%
0%
En lo que refiere a las funciones que realizan a partir de la incorporación como
un líder, el 100% de ellos refiere realizar funciones como: Reuniones
informativas, asistir a eventos oficiales, acudir a juntas mensuales, además de
gestionar apoyo a los vecinos y el 85% señala que le corresponde atender y
canalizar repartos y un 75% dice que funge como enlace entre comunidad,
colonos y autoridad.
Estas funciones les permiten a cada enlace que su comunidad sea escuchada
y en ocasiones que se desarrolle una “Línea Directa”, evento que acuden las
Autoridades y establecen gestiones de apoyo; lo que se traduce en beneficios
para la comunidad.
Gráfica No. 4
¿Qué se hace para solucionar problemáticas frecuentes?

100%

100%

100%

100%
95%

90%

90%

90%
85%

868

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Podemos apreciar que el 100% de los “Enlaces” en las colonias de
San Nicolás mencionan realizar reportes, solicitar apoyos a la autoridad y dar
seguimiento a cada caso atendido y con el 90% aquello que argumentan
como actividades principales el atender y escuchar a sus vecinos, así como
convocar a la participación ciudadana, en la agregamos un componente
adicional “activa” dentro de la participación y además la vinculamos al
“empoderamiento”, que como advierte Teresa Zamanillo(1993), en Trabajo
Social la participación es considerada como un medio al servicio de la
atención de necesidades y creación de recursos; pero también es considerada
como un fin en sí misma donde, a partir de las técnicas de la investigación
social, se permite no sólo el conocimiento de la comunidad, sino las
implicaciones de la población en la realización de actividades comunitarias.
Gráfica No. 5
Retos que enfrenta el líder en campo

85%
100%

70%

95%

95%

75%

50%
0%

Este ítem fue detonador en el proyecto, en donde, el enlace manifiesta que
hay retos que en ocasiones superan los recursos y señalan con 95% la falta
de equipos de trabajo, el seguimiento a proyectos, 85% refiere como mayor
reto vencer la apatía de los pobladores, 75% señala que requiere de más
capacitación y un 70% argumenta la falta de apoyos como el principal reto a
vencer; lo que se traduce en la ausencia de una Cultura participativa entre los
pobladores de las colonias Constituyentes de Querétaro 5° y 6° sector,
Industrias del Vidrio 2° sector y la Francisco Garza Sada, detectándose limites
en la participación, con argumentos diversos como: No tengo tiempo porque
trabajo, no tengo tiempo, eso no es de mí interés, eso es solo para quienes
están en la casa, es para los pensionados, entre otras respuestas.
Estos retos, respecto a la participación, la avala Hamilton (1993) al
señalar que “la ayuda es más efectiva, sí quien la recibe participa”.

869

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Gráfica No. 6
Cómo convocar a los vecinos

100%
100%

100%

85%

65%

50%
0%

Hay enlaces Volantes Solicita
Voz en voz
apoyos a vecinos, amigos

Los entrevistados informan haber desarrollado diferentes formas para
convocar a los vecinos, entre los que destacan 100% a los enlaces y
comunicación, que ellos refieren es de “voz en voz”, 85% utiliza el volanteo y
un 65% solicita el apoyo de vecinos y amigos, señalan que estos medios han
funcionado y destacan el de “voz en voz”; en el cual sus vecinos y familiares
apoyan y esto amplia la convocatoria a los eventos y/o reuniones, donde se
advierte una mayor participación en la formación de grupos de apoyo en la
comunidad y no solo en la asistencia.
Gráfica No. 7
¿Cómo califica el poblador a su líder?

80%
60%

58%

40%

26%
12%

20%

4%

0%
Excelente

Bueno

Regular

Deficiente

Esta pregunta se incluyó en el sondeo de opinión a los pobladores,
en donde se contó con una población total de 360 de los cuales, el 58%
califica como “Excelente” el desempeño de su enlace, 26% lo considera
“Bueno”, 12% indica que presenta un desempeño “Regular” y el 4% lo evalúa
como “Deficiente”.

870

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Este resultado manifiesta que el vecino conoce y admite el trabajo del
enlace y/o delegado, a quien lo ubica como un vecino comprometido, quien
conoce en detalle, desde los inicios la comunidad y sus problemática; además
otra característica que se asigna al enlace es que dedica tiempo a su cargo y
que además en ocasiones no hay un horario establecido, que tiene que acudir
a diferentes áreas y sectores de la colonia, y a veces a altas horas de la
noche, señalando que, se expone, sin retribución salarial, tan solo el respeto
de los vecinos.
Gráfica No. 8
Razón de la participación comunitaria.

100%

100%
100%
80%
60%
40%
20%
0%

70%

Por mis
hijos

Es mi
colonia

90%

85%

Aquí vivo Quiero Mejorar mi
desde hace seguridad colonia
mucho

En este indicador, el entrevistado, con cierta nostalgia manifiesta el
100% que participa por sus hijos y que vive en esa colonia desde hace 12
hasta 36 años; seguido del 90% que señala que trabaja para lograr la
seguridad, 85% para mejorar su colonia y el 70% indica que lo hace tan solo
por ser su colonia.
Ellos destacan que trabajan por su comunidad, tratando de generar
confianza y así aumentar el número de vecinos que participan y activar las
interacciones en grupos comunitarios que faciliten, primero el conocer la
colonia y sus recursos , segundo abrirse al dialogo y al respeto y luego
proceder a formar sus propios grupos a través de los enlaces y/o delegados
municipales, hacer sinergia con la dirección de Participación Ciudadana del
Municipio de San Nicolás de los Garza, Nuevo León, a fin de establecer
programas y/o proyectos de Intervención para el Bienestar Social y de
Seguridad de la comunidad.
Conclusiones y Recomendaciones
Desde sus inicios el Trabajo Social, busca facilitar y promover
procesos que lleven a las personas y/o comunidades a la búsqueda de la
mejora en su calidad de vida y esto lo logra al intervenir en comunidad, en
este caso, al integrarse en la Práctica de Intervención Comunitaria, a través
871

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

de la participación en proyectos, en donde el poblador se vuelve el actor de
cambio al vincularse, no solo al identificar los problemas, sino también al
tomar decisiones, al integrase como participante en los proyectos para la
satisfacción de necesidades o en la obtención de beneficios para la colonia;
como lo revisamos en este estudio, donde 20 delegados comunitarios,
desarrollaron espacios de participación vecinal, retomados por los
trabajadores sociales a fin de promover proceso de organización, participación
y autogestión.
Este trabajo se realizó en cuatro colonias, ubicadas en el Municipio de San
Nicolás de los Garza, Nuevo León:





Constituyentes de Querétaro 5°
Constituyentes de Querétaro 6°
Industrias del Vidrio 2° sector
Francisco Garza Sada

La intervención se orientó a conocer el perfil comunitario y a partir de ahí, el
trabajar con aquellos pobladores llamados “Enlaces” a través de Grupos
Bases. Donde, la participación comunitaria, según López, (2008), se entiende
como una toma de conciencia colectiva de toda la comunidad, sobre factores
que frenan el crecimiento, por medio de la reflexión crítica y la promoción de
formas asociativas y organizativas que facilita el bien común; es decir, que
pretende vincular a la comunidad para la, Investigación de sus propios
problemas, necesidades y recursos existentes. Formulación de proyectos y
actividades, así como la Ejecución de proyectos mancomunados entre las
comunidades y las Instituciones, hasta las Evaluación de las actividades que
se realizan en cada proyecto.
Todo lo anterior, permitió los siguientes logros:






Vinculación con Programa de Acción Comunitaria en las cuatro
colonias nicolitas
Establecimiento de un Convenio Macro con el Municipio y 4 a nivel
micro con Escuelas Primarias y Secundarias
Continuidad y evaluación a los Programas de Intervención
Comunitaria
Participar en el Consejo Ciudadano de Seguridad del Municipio
Proponer campos para replicar esta práctica en el nuevo ciclo escolar

El indicador de relevancia en este estudio es el que refiere a la calificación
que el poblador asigna a su Líder, donde 58% lo califica de Excelente, 26%
Bueno, 12% Regular y un 4% lo evalúa como Deficiente; esto nos permite
concluir de la Aceptación del líder en la comunidad, reconociendo que es una
872

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

persona de trabajo, quien actúa para la mejora de la colonia sin pretensiones
y dedicado a la atención ciudadana.
Cabe señalar, que de este grupo se formaron dos Actas Constitutivas en
campo, además de la sinergia entre ellos y las Instituciones existentes al
interior de cada colonia, siendo estas la Constituyentes de Querétaro 5° y 6°
sector, ubicadas como comunidades de alto riesgo y con un alto grado de
vulnerabilidad y problemas sociales.
Recomendaciones


Los resultados del estudio ratifican que la estrategia clave es la
promoción de la involucración de los grupos comunitarios,
organismos públicos y privados en la puesta en marcha de Proyectos
de Bienestar Social Comunitario.



Elaborar programas dirigidos a mejorar las condiciones de las
comunidades, partiendo de sus propias necesidades.



Brindar orientación e implementar programas de educación
comunitaria como una posibilidad de reducir la pasividad de las
comunidades.



Establecer programas de capacitación a los Líderes y pobladores a
fin de modificar su actuación e incrementar la credibilidad y confianza
de la ciudadanía.



Que los proyectos de acción comunitaria sean los detonadores de la
Vinculación institucional, que faciliten el dar respuestas a las
demandas de las comunidades y permitan generar una mayor
cobertura de servicios.



Elaborar programas que continúen con estos tipos de investigaciones
y/o estudio, es decir de tipo longitudinal para conocer la evolución o
permanencia de las opiniones en torno a este tópico.



La propuesta final es sumar esfuerzos para dar respuestas
inmediatas y realistas a cada problema, ofreciendo un nivel de
calidad de vida digna. Y la estrategia es a tres niveles: Organización
Comunitaria, Programas de Bienestar a nivel preventivo y Mejoras
diversas, la interrelación de esto compone la acción social
comunitaria.

873

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Bibliografía
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Buenos Aires. Ed. Humanitas.
Ander, Egg,&amp; Aguilar I. (2007) Metodologías de acción social.
México. Artes ediciones, S.A.

Monterrey,

Astoga, A(1991) Manual de diagnóstico participativo. Argentina. Ed.
Humanitas.
Bandura, Albert (1999) Autoeficacia: Como afrontamos los cambios de la
sociedad actual. Biblioteca de Psicología. Bilboa. España.
López, F (2008) Participación comunitaria y diagnóstico de necesidades. Miod
un lugar para la ciencia y tecnología: Salud pública y algo más. [Versión
electrónica].
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día
16
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junio
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http://www.madrimasd.org/blogs/salud_publica/2008/11/17/107090
Obregón, Etal.(2012) Manual de Enfoques para el Trabajo Social. Monterrey,
México.
Ohio State University. Citizen participation in community development.
4
Recuperado el 22 de Julio de 2005 de http://ohioline.osu.edu.

874

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

A GESTÃO DO ORÇAMENTO PÚBLICO NA PERSPECTIVA
DO PROCESSO DEMOCRÁTICO E O PAPEL DOS
CONSELHOS DE DIREITOS
195

Valdir Anhucci
196
Vera Lucia Tieko Suguihiro

Resumo
São grandes desafios enfrentados pelos diferentes sujeitos sociais brasileiros
em se colocarem como protagonistas políticos na decisão e fiscalização do
destino dos recursos públicos. Os espaços públicos tornam-se imprescindíveis
para discussão sobre o orçamento público voltado para financiamento das
políticas sociais. No Brasil, o planejamento das políticas sociais, nem sempre
é acompanhado de estudos e debates sobre as prioridades a serem incluídas
nos planos governamentais, o que implica no enfraquecimento do processo
democrático da gestão pública. A Constituição Federal brasileira de 1988,
prevê importantes mudanças no que se refere aos espaços públicos
deliberativos. Na atualidade, estes espaços são compreendidos como
instrumentos de gestão pública democrática e participativa. Nesse sentido,
destacam-se os Conselhos de Direitos enquanto espaços políticos com a
responsabilidade de garantir maior visibilidade sobre a gestão financeira das
políticas sociais públicas, levando em consideração as necessidades
identificadas e priorizadas pelos diferentes segmentos da sociedade. A
importância dos Conselhos está em fiscalizar e controlar a gestão dos
recursos, por meio da participação dos diversos segmentos sociais sobre os
rumos dos gastos públicos. Portanto, qualificar a dimensão política dos
Conselhos é reconhecer que esses espaços constituem-se em campo de luta
de diversos interesses, conflitos, negociações, decisões e publicizações dos
recursos públicos que financiam as políticas públicas. Cabe à sociedade maior
apropriação de conhecimento sobre orçamento público, rompendo com ideia
de que se trata de um instrumento meramente técnico, e não político. Isto
exige da sociedade organizada maior aproximação dos espaços de decisões,
exercendo posição de protagonismo social e político, com capacidade de
estabelecer um campo de possibilidades para colocar na agenda pública as
deliberações das demandas sociais a serem consideradas como prioritárias
pelos órgãos governamentais. Isto significa contemplar os recursos
financeiros necessários para implementação das políticas sociais públicas a
fim de melhorar a qualidade de vida da população brasileira.

195

Docente do Curso de Serviço Social da Universidade Estadual do Paraná – UNESPAR Campus
Apucarana.
196
Docente do Curso de Serviço Social da Universidade Estadual de Londrina – UEL.

875

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Palavras-chave: Orçamento Público; Conselhos de Direitos; Processo
Democrático.
Introdução
Historicamente, a gestão pública no Brasil ainda é marcada pelo autoritarismo
e pela prevalência de práticas que não contribuem para o fortalecimento e a
consolidação do processo democrático. É grande o distanciamento e o
alijamento dos diferentes atores sociais/políticos nas tomadas de decisões no
que diz respeito à gestão das políticas públicas. Tal situação começa a se
alterar somente a partir dos anos de 1980, diante das pressões e lutas dos
movimentos sociais que se mobilizaram pelo fim da ditadura militar, e por
maior participação no processo democrático de deliberações das políticas
públicas brasileira. Naquele momento surgia um movimento em favor de uma
proposta de gestão pública participativa, na luta pelo acesso das camadas em
defesa dos seus direitos. Esse processo de mobilização e luta contra a
ditadura militar, conhecido como período da redemocratização, culminou com
a aprovação da Constituição Federal de 1988.
Embora a nova Carta Constitucional brasileira não tenha atendido todas as
expectativas dos movimentos sociais, o texto tratou de garantir os espaços
públicos deliberativos em que a população brasileira conquistava a
possibilidade de participar ativamente do processo de formulação das políticas
sociais públicas. Esses espaços deliberativos são chamados de Conselhos
Gestores e Conselhos de Direitos, considerados espaços públicos importantes
e fundamentais para a democratização das decisões sobre os rumos das
políticas sociais públicas. Nesta perspectiva, é a partir da atual Constituição
Federal de 1988 que se estabelece outra relação entre Estado e sociedade
civil, mais horizontal e menos vertical, nos diferentes espaços públicos.
Nesse sentido, a gestão de políticas públicas no Brasil passa pela ampliação
da participação da população no que se refere à coisa pública. Tal perspectiva
de participação inclui a possibilidade das massas populares influenciarem as
decisões em torno do orçamento público, de modo a ampliar o protagonismo
dos Conselhos no exercício da participação e do controle social sobre a
gestão pública, em especial, sobre a definição e implementação do orçamento
público no âmbito das políticas sociais públicas. Isto significa garantir maior
visibilidade aos recursos públicos utilizados no financiamento das políticas
públicas. Assim, esse trabalho tem por objetivo ampliar a reflexão sobre o
papel e a importância dos Conselhos de Direitos no processo de discussão,
planejamento e implementação das políticas públicas e do orçamento público
que as financiam.

876

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Os limites e possibilidades dos conselhos na consolidação de uma
gestão pública democrática no campo das políticas sociais
A mobilização da sociedade civil organizada do Brasil, no final
da década de 1970 e início da década de 1980, permitiram que setores
populares participassem ativamente da gestão de políticas sociais públicas,
com a promulgação da Constituição Federal de 1988. Isso implica em dizer
que no Brasil, a década de 1980 foi marcada por um período caracterizado
por um intenso movimento histórico de luta com vistas a ampliar os
mecanismos institucionais de diálogo entre o Estado e os cidadãos. A atual
Constituição brasileira foi elaborada sob forte influência da sociedade civil
organizada, com participação ativa dos movimentos sociais, sindicatos e
associações, valendo-se de emendas populares, em que elegeu a
descentralização como diretriz do processo de gestão da administração
pública. Trata-se de uma Constituição que consagrou um contexto favorável à
participação dos cidadãos nos processos de tomada das decisões políticas
consideradas essenciais ao bem-estar da população (CAMPOS e MACIEL,
1997).
A partir da Constituição Federal de 1988, os segmentos da
sociedade civil, em especial os setores populares, têm a possibilidade de
participar e exercer o controle social sobre a gestão das políticas sociais, o
que inclui também, o exercício do controle social sobre o destino dos recursos
públicos voltados para o financiamento dessas políticas. Na prática, é a
possibilidade de se estabelecer uma democracia que vai para além da
escolha dos governantes, já que “[...] essa Constituição adotou como princípio
geral a cidadania e previu instrumentos concretos para seu exercício via a
democracia participativa” (GOHN, 2003, p. 83-84).
Entendendo o processo de participação como estratégia capaz
de interferir nas decisões sobre a coisa pública, é importante destacar que o
embate político que se deu nesse período permitiu a redefinição do conceito
de controle social.
Compreender a nova concepção de controle social que se
apresenta hoje no Brasil exige mencionar aspectos ocorridos na história
recente do país, especialmente no processo democrático posterior ao fim do
Regime Militar. Com isso é preciso considerar as distintas concepções de
controle social que podem apontar tanto para o controle do Estado sobre a
sociedade ou da sociedade sobre o Estado. O primeiro é aquele exercido por
meio da repressão, no sentido de estagnar, manter a ordem vigente e impedir
manifestações e movimentos sociais que possam ameaçá-la. Em outra
perspectiva, o controle social pode ser concebido como a atuação dos
indivíduos interferindo nas decisões do Estado, o que significa a ampliação
dos espaços democráticos e, portanto, implica no controle da sociedade sobre
o Estado (SPOSATI; LOBO, 1992).
877

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Até meados da década de 1980, em especial durante o período
militar, predominava a ideia de controle social do capital e do Estado sobre o
trabalho, ou seja, do explorador sobre a classe explorada. O controle social foi
exercido no Brasil, nas décadas de 1920 e 1930, quando o trabalho surge
como livre e o mercado passa a se moldar nas peculiaridades capitalistas, e
para tanto, os mecanismos e objetivos do controle social eram: desmobilizar o
movimento operário e aumentar a lucratividade do capital, através da
produção, concedendo aos trabalhadores “benefícios”, em troca do “bom
comportamento” destes diante de greves e reivindicações (IAMAMOTO e
CARVALHO, 2008).
Com fim da ditadura militar, e como saldo positivo das
mobilizações ocorridas a partir do final da década de 1970, pode-se afirmar
que não há um sentido unívoco sobre o controle social, de maneira que seu
significado tanto pode estar dotado de perversidade, repressão e dominação
como podem significar a possibilidade de um esforço democrático pautado na
luta política, com o objetivo de romper com o conservadorismo e autoritarismo
ainda presentes na sociedade brasileira. Sendo assim, a ideia de controle
social pressupõe a luta pela consolidação de uma gestão democrática, com
ampliação de espaços de decisão, e capacidade da população em exercer o
controle social sobre a coisa pública. Nesse sentido, com base na atual
legislação brasileira, o controle social implica no
[...] acesso aos processos que informam decisões
da sociedade política, viabilizando a participação
da sociedade civil organizada na formulação e na
revisão das regras que conduzem as negociações
e arbitragens sobre os interesses em jogo, além
da fiscalização daquelas decisões, segundo
critérios pactuados (RAICHELIS, 2008, p. 81).
Nessa nova perspectiva de gestão, os Conselhos de Direitos
vêm se caracterizando enquanto espaço ampliado e aberto de debate, em que
os diferentes atores sociais/políticos devem influir nas decisões políticas,
construindo regras que direcione e controle as ações da administração do
poder público. Nesse sentido, os Conselhos se colocam como espaços com a
responsabilidade de criar os critérios capazes de orientar a utilização
democrática do dinheiro público. Assim, os Conselhos são importantes
instrumentos de gestão pública, tendo como função “[...] garantir, portanto, os
princípios da participação da sociedade nos processos de decisão, definição e
operacionalização das políticas públicas” (GOMES, 2000, p. 166).
Os espaços públicos dos Conselhos permitem que a população
avance nas práticas que superem a participação fragmentada, ampliando seu
acesso às decisões no que tange às políticas sociais e do orçamento público
que as financiam, de forma a buscar a superação de práticas clientelistas,
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�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

patrimonialistas e autoritárias, ainda prevalentes na realidade brasileira. Isso
implica em alterar significativamente as relações entre Estado e sociedade, de
modo que o Conselho passa a subsidiar as ações do poder público, dando lhe
um caráter inovador, constituindo uma
[...] novidade no campo de gestão das políticas
sociais claramente embasadas em uma
concepção de democracia participativa. Sua
institucionalização permite um novo tipo de
participação da sociedade civil, que não se esgota
no processo eleitoral. São instrumentos para
deliberar, controlar e fiscalizar as políticas
desenvolvidas nas três esferas de governo,
firmando bases empiricamente para a construção
de uma política democrática (MARTINS, 2004, p.
190).
Isso é evidenciado pelo fato de que os Conselhos “[...] foram
criados com objetivos institucionais para assegurar aos cidadãos organizados
melhores recursos e meios para influenciar na definição da agenda pública em
setores específicos de políticas sociais” (CAMPOS, 2006, p. 111). Além disso,
a consolidação de uma gestão pública democrática exige a presença e o bom
funcionamento dos Conselhos, considerando que os mesmos contribuem para
“[...] o fortalecimento dos diversos sujeitos presentes em cena. De um lado, o
Estado com suas instituições governamentais, recursos financeiros e
humanos, e de outro, a sociedade civil, com sua diversidade e
heterogeneidade” (PAZ, 2006, p.118).
A prevalência do interesse coletivo em detrimento dos
interesses privados e corporativos exige um Conselho estruturado, com
capacidade de articular propostas que assegure a necessidade da maioria.
Para Raichelis e Wanderley (2004), temas como controle social, visibilidade,
transparência na gestão dos recursos públicos e nas decisões e,
principalmente, a divulgação das informações não podem se restringir aos
gestores públicos. Tornam-se urgente e imprescindível a mobilização e o
envolvimento de novos sujeitos políticos, com vistas a ampliar o acesso à
esfera pública e democratizá-la. Com isso, os Conselhos constituem-se em
espaços revestidos de uma dimensão política capaz de superar práticas
individualistas, na medida em que são
[...] espaços públicos de composição plural e
paritária entre Estado e sociedade civil, de
natureza deliberativa, cuja função é formular e
controlar a execução das políticas públicas
setoriais. Quanto à composição plural e paritária
são portadores de valores não apenas distintos,
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�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

mas por vezes antagônicos. Esta pluralidade não
se
relaciona
apenas
à
dicotomia
Estado/sociedade, mas se reflete também nas
fragmentações internas aos referidos campos. A
pluralidade na composição é o elemento que
reponde pela natureza pública e democrática
desses novos arranjos deliberativos (DAGNINO
apud BATTINI; COLIN; FOWLER, 2003, p. 39).
Neste sentido, o debate plural nos espaços dos Conselhos
ganha importância para o enfrentamento de interesses e de projetos
antagônicos, se configurando como instrumento político de controle e
consolidação da gestão democrática.
Trata-se de uma gestão pública construída a muitas mãos,
inclusive com a participação ativa dos usuários das políticas sociais no
processo de elaboração do diagnóstico, planejamento, implementação e
avaliação das políticas sociais. É nessa perspectiva que está o potencial dos
Conselhos, ou seja, a capacidade em contribuir de forma decisiva na
consolidação de um processo de democratização na gestão da coisa pública,
cujas decisões sobre as políticas sociais são traduzidas em ações que
modificam a vida de parcela significativa da população.
Para tanto, se faz urgente que os Conselhos se coloquem como
“[...] instrumento de controle do Estado pela sociedade, portanto de controle
social e político: possibilidade de os cidadãos definirem critérios e parâmetros
para orientar a ação pública” (TEIXEIRA, 2002, p.38).
Assim, esse estudo é parte da pesquisa – “Os Instrumentos de
Controle Social sobre o Orçamento Público para Crianças e Adolescentes:
Cidadania Garantida”, desenvolvida no Departamento de Serviço Social da
Universidade Estadual de Londrina/Paraná, com apoio do CNPq. Para a
realização da pesquisa optou-se pela abordagem qualiquantitativa com a
utilização de entrevista, a partir de perguntas fechadas e de questionário de
múltipla escolha para a coleta de dados quantitativos. A pesquisa foi realizada
no ano de 2013, tendo como sujeitos os Conselheiros de 51 municípios da
Região Norte do Paraná, totalizando 80 entrevistados.
A partir da pesquisa pode-se constatar a dificuldade que a
população tem para enxergar os Conselhos como lócus de debate e da
construção de propostas que apontam para o atendimento do interesse
coletivo. Os Conselhos não tem se colocado como espaços de amplo debate
na perspectiva de contribuir com o planejamento a longo prazo das políticas
sociais, se restringindo às deliberações sobre assuntos urgentes e de pautas
vinculadas aos interesses imediatistas e de curto prazo. Nesse sentido, seu
papel de formulador de políticas sociais fica prejudicado, na medida em que
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�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

prevalece decisões voltadas para resoluções de problemas de caráter
imediato e fragmentado.
A gestão democrática também fica prejudicada na medida em
que a participação existente no âmbito dos Conselhos não tem sido capaz de
envolver, de maneira significativa, os mais diversos atores sociais. Diante de
reuniões esvaziadas são grandes os desafios para ampliação do debate sobre
as necessidades dos segmentos que representa. Nem sempre há uma
disposição por parte dos conselheiros em empreender uma luta coletiva capaz
de influenciar as decisões do poder público constituído. A efetiva participação
e o pleno exercício do controle social não fazem parte do cotidiano dos
Conselhos, sendo os mesmos desvalorizados enquanto espaço público e
como instrumento de gestão pública democrática. O debate amplo e plural em
torno da construção de políticas sociais públicas não está presente no
cotidiano de deliberações dos Conselhos.
A pesquisa evidenciou ainda as dificuldades dos Conselhos em
participar ativamente do processo de discussão, planejamento, decisão e
implementação sobre o orçamento público. Pode-se considerar embrionárias
as ações dos Conselhos em relação ao exercício do controle social sobre o
destino dos recursos públicos voltados às políticas sociais.
Embora os Conselhos reconheçam a insuficiência dos recursos
públicos investidos nas políticas sociais, destacando a precariedade dos
serviços oferecidos, o orçamento público não tem sido objeto de debate no
espaço dos Conselhos. Isso demonstra que o orçamento público não é
entendido como instrumento político definidor de prioridades e garantidor dos
recursos necessários para execução das políticas públicas.
Nesta
perspectiva, as decisões sobre o destino dos recursos públicos ficam restritas
no âmbito do poder público.
A cultura política autoritária e antidemocrática ainda prevalente
no Brasil é identificada pela resistência do poder público em aceitar o debate
sobre orçamento público nos espaços dos Conselhos. É ainda muito presente,
a ideia de que a responsabilidade pela tomada de decisões sobre o
orçamento público é prerrogativa do poder constituído.
Esta situação ainda é agravada pela falta de conhecimento e
domínio sobre o processo orçamentário, o que fragiliza a capacidade dos
Conselhos em influir nas decisões em torno do orçamento público. Como
conseqüência, tem ocorrido o distanciamento e alijamento da população no
que diz respeito às questões relacionadas aos recursos públicos,
prevalecendo a ideia equivocada de que se trata de uma discussão de caráter
técnico, o que tem desqualificado a dimensão política do orçamento público.
Assim, a fragilidade de participação dos Conselhos também tem
evidenciado sua baixa capacidade de tencionar o poder público na ampliação
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�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

de investimentos, o que tem precarizado as políticas sociais frente às
prioridades que estão dadas no âmbito da sociedade.
A pesquisa expressa ainda as dificuldades presentes nas
práticas dos Conselhos, principalmente aquelas relacionadas ao controle
social sobre as ações do Estado, na medida em que têm se colocado em uma
condição de subalternidade frente ao poder público constituído, prejudicando
o seu papel político na luta pela gestão pública em favor dos interesses dos
segmentos que representa, em especial, no que se refere à definição e
implementação do orçamento público, instrumento garantidor das políticas
públicas.
Considerações finais
A reflexão realizada neste estudo, aponta para o longo caminho que os
Conselhos ainda têm a percorrer, principalmente no que se refere ao
processo participativo da sociedade, com capacidade de exercer o controle
social e, assim, influenciar nas ações do poder público. A relação entre Estado
e sociedade civil prevista na atual Constituição Federal brasileira, garante a
importância dos Conselhos enquanto espaço de democratização da gestão
pública. No entanto, há muitos desafios a serem enfrentados, principalmente
no campo das práticas imediatistas, pontuais e fragmentadas dos Conselhos,
que pouco tem contribuído para o avanço do processo democrático de gestão
pública.
Não se pode acreditar que a participação e o controle social,
com vistas a construir uma gestão democrática, se deem apenas pela garantia
legais constitucionalmente estabelecidas. A preservação de espaços de
participação na legislação brasileira se configura como um importante avanço,
no entanto, em se tratando da coisa pública, vai-se exigir uma mudança
cultural tanto no âmbito do Estado como da sociedade civil. Cabe à sociedade
civil organizada manter a vigilância social e política sobre as ações públicas,
organizando, ampliando, valorizando e aperfeiçoando os mais diversos
espaços de luta coletiva, entre eles os Conselhos. Já ao Estado cabe a função
de não dificultar a participação da população, de forma a contribuir para a
consolidação da gestão democrática.
Quando se trata de gestão pública das políticas sociais o
orçamento público ganha uma dimensão política, ou seja, é nos espaços dos
Conselhos de Direitos que os diferentes atores sociais e políticos devem
demonstrar a capacidade coletiva em lutar pela democratização das decisões,
pautando o debate sobre as demandas e necessidades da população,
mediado pelo orçamento público enquanto instrumento político viabilizador de
políticas públicas.

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�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

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�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

El fenómeno del consumo excesivo de alcohol entre los
jóvenes del área metropolitana de Monterrey, un análisis de
las perspectivas y motivaciones de los autores; rutas de
acción para el Trabajo Social. 197
Juan Luis Herrera Díaz

198

Resumen
Objetivo: Analizar las perspectivas y motivaciones de los jóvenes del área
metropolitana de Monterrey respecto al fenómeno del consumo excesivo de
alcohol; Con el fin de establecer rutas de intervención desde Trabajo Social
respecto al fenómeno estudiado.
Metodología: Esta investigación es de corte cualitativo desde la perspectiva
fenomenológica. Para recopilar la información se usaron técnicas como la
observación, la entrevista a profundidad, diario de campo. Se trabajó con
nueve jóvenes (siete hombres y dos mujeres), de entre 15 y 29 años de edad,
todos ellos de diferentes municipios del área metropolitana de Monterrey, los
cuales presentan o presentaron problemas con el consumo de alcohol. Se
tiene la intención hermenéutica de análisis, en busca de obtener un
acercamiento con mayor precisión al individuo respecto del fenómeno.
Buscando rutas de acción para el Trabajo Social
Resultados: Una común motivación para el consumo de alcohol, es la
búsqueda de convivencia. La perspectiva de los jóvenes estudiados, denota
un amplio sentido de intención por conseguir convivir con las personas que
resultan importantes para ellos. Por otro lado, el significado de “libertad”
atribuido al alcohol por parte de los jóvenes, es algo que resulta trascendental
en su subjetividad.
Los esfuerzos de intervención, necesitan de ese acervo sobre le subjetividad
de los autores, pues de no ser así carecerían de fuerza; Por esta razón el
trabajador social debe conocer la realidad individual de los usuarios, lo mismo
debería ser con las políticas sociales, pues para generarlas se debería
conocer la realidad macrosocial pero también la microsocial, en la búsqueda
del bienestar social.

197

Este trabajo se deriva de una investigación mayor para la asignatura de Investigación Social
Cualitativa.
198
Estudiante en Trabajo Social y Desarrollo Humano, de la Universidad Autónoma de Nuevo
León. Ponencia presentada en el XI Coloquio Internacional sobre Políticas Sociales
Sectoriales: Implicaciones Bioéticas y Sociales de la Reproducción Humana Asistida; 3 y 4 de
Septiembre de 2015, Facultad de Trabajo Social y Desarrollo Humano de la Universidad
Autónoma de Nuevo León.

884

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Conclusiones: Es necesario incluir al desarrollo integral del ser humano
(deportivo, intelectual, académico, social, psicológico y emocional) en las
políticas públicas que se realicen en las naciones latinoamericanas. Y realizar
labores investigativas desde el Trabajo Social.
Palabras claves: Perspectivas, alcohol, motivaciones, Jóvenes y Trabajo
Social.
Introducción
En la actualidad, el alcohol se ha fundido con las dinámicas festivas
adoptadas por los jóvenes en el área metropolitana de Monterrey. Ellos
encuentran en el alcohol su arma de socialización ideal para dirigirse en el
mundo sin “presiones y coerción” que deciden vivir, moldeándose así las
perspectivas que les motivan a consumir o no alcohol.
Según datos oficiales, en Nuevo León, la segunda causa de muerte en
personas de 15 a 29 años, son los accidentes de tránsito (INEGI, 2011).
Además, al menos el 2.4% (1,402) de los accidentes de tránsito están
relacionados con el alcohol. (INEGI, 2011).
Aunque estas cifras podrían ser mayores, pues de los accidentes de tránsito
suscitados desde 2006 hasta 2011 en el estado, se ignora si hubo consumo
de alcohol en el 13.9% de los casos. (Accidentes de tránsito en zonas urbanas
y suburbanas, INEGI, 2011).
Mientras tanto, en México, el 11% de las muertes en hombres de 15 a 29 años
están relacionadas con el consumo del alcohol (Secretaria de Salud, 2007;
Tuñon y Bobadilla, 2005). Y a nivel mundial, según la OMS (2008), el
consumo excesivo de alcohol es una de las principales causas de muerte
prematura y discapacidad. Siendo este un fenómeno social cuyas
implicaciones afectan a un gran número de la población joven, no solo en
Monterrey, sino en todo el mundo, para el Trabajo Social debe ser un asunto
de especial interés.
¿Cuál es la perspectiva de los jóvenes del área metropolitana de Monterrey
respecto al consumo del alcohol?, ¿Cuáles son sus motivaciones para el
consumo de alcohol?, ¿Por qué incurrir en el consumo excesivo de alcohol?,
¿Cómo se puede intervenir en este fenómeno desde el Trabajo Social.
En base a estas preguntas, el objetivo de este trabajo es desarrollar y analizar
diversas perspectivas teóricas y relacionarlas con estrategias de intervención
con el fin de comprender en mejor forma la subjetividad de los jóvenes y
buscar rutas de acción sobre este fenómeno desde el Trabajo Social.

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Metodología
La metodología de esta investigación es de corte cualitativo desde la
perspectiva fenomenológica. La razón de realizar esta investigación desde el
corte social cualitativo, es por la posibilidad práctica que la investigación
cualitativa da para estar inmerso en el contexto del individuo, así como
aprender sobre la realidad y subjetividad de los sujetos estudiados.
Y como afirmaran Taylor y Bogdan (1992), en investigación cualitativa (la cual
es inductiva), los conceptos y comprensiones surgen en base a los datos que
van obteniéndose en la misma investigación.
Esta investigación en busca de perspectivas y motivaciones, necesita de la
subjetividad de aquellos individuos sobre los cuales se está trabajando, pues
es su opinión o percepción acerca del fenómeno lo que se trata de
comprender, ya que ellos hacen posible el fenómeno estudiado.
También es crucial recordar lo explicado por Cook y Reichardt (2005), sobre
que el estudio fenomenológico está fundamentado en la realidad subjetiva de
los sujetos de estudio, con el fin de obtener descubrimientos; que además es
inductivo, exploratorio y descriptivo.
La fenomenología es por ello el enfoque a utilizar en esta investigación; pues
si bien es cierto existen otras perspectivas presenciales (Ednometodologia,
etnografía, interaccionismo simbólico, entre otros.), el énfasis que la
fenomenología da a la subjetividad del individuo de manera explicativa y
descriptiva (experiencias y significados) resulta bastante practico y
fundamental para alcanzar el objetivo de la presente investigación.
Se trabajó con nueve jóvenes (siete hombres y dos mujeres), de entre 15 y 29
años de edad, todos ellos de diferentes municipios del área metropolitana de
Monterrey, los cuales presentan o presentaron problemas con el consumo de
alcohol.
Si bien, este es un estudio fenomenológico, se tiene también la intención
hermenéutica de análisis, en busca de obtener un acercamiento con mayor
precisión al individuo respecto del fenómeno; pero esto, más como una
acentuación analítica de la información, que como base operativa para el
trabajo. Atendiendo además al análisis crítico de la información en relación
con el contexto y la intervención desde el Trabajo Social.
Resultados
Ámbito Social Familiar
De entrada, tomando en cuenta la notoria importancia de la familia como
primer rubro social en la integración de los individuos, donde funge en los
procesos de la internalización con respecto a los fenómenos sociales;
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enseguida, se muestra el análisis a la situación familiar general de los sujetos
estudiados.
Sin mi Mamá, pues estamos solos. (S1/B/19/S/CT/S/J/NL)
Cuando en las familias falta algún miembro, esto puede generar un ambiente
enralecido, atenuándose cuando de la Madre se trata, pues como se pudo ver
en el pasado fragmento de entrevista, la ausencia de su Madre, hace sentir al
sujeto que él, su Padre y hermano, están solos (hombres que deben hacerse
cargo completamente de las labores del hogar).
Entonces, la constante por el factor familiar se vuelve en uno de esos
aspectos que ya se tenían en mente, y a raíz de esta investigación, podemos
constatar, pues la mayoría de los sujetos estudiados ha tenido o tiene
problemas familiares.
Entre algunos de los factores que pueden considerarse determinantes para
que el sujeto beba alcohol se encuentra la influencia de la familia, aunque si
bien es cierto que esta puede influir en un alto grado de probabilidad, puede
haber excepciones. Ejemplo de ello es lo expuesto por uno de los jóvenes con
los que se trabajó en esta investigación.
Si como para todos, como para todos es influencia…este… para mi influencia
fue maaas verlos a ellos y ya el punto de decir oye pues también mis
hermanos toman…también fue una excusa muy mala vd pero también me
influencio un poco e ya tenía eso de tomar, de mis hermanos toman yo
necesito tomar, eera algo normal para mi… verlos tomar y pss dije no porque
no. (L/H/23/S/E y T/RSN/SN).
Ahora bien, sobre la relación entre la familia y el consumo de alcohol, otro de
los jóvenes, cuando se le cuestionó sobre los hábitos de su familia respecto al
alcohol, expresó que:
“En general solamente mi hermanaa la mayor, si es la que la que toma”.
(L/H/23/S/E).
Contexto Social-cultural y Ambiente
El contexto social al igual que el ambiente puede llegar a influir directamente
en los patrones de conducta con respecto al fenómeno estudiado, generando
en los individuos ciertas necesidades de origen social que los motivan a
consumir alcohol con mayor frecuencia.
Dentro de la red secundaria (inmersa en la sociedad), el individuo pasa gran
parte de su tiempo y por ende internaliza muchos de los aspectos presentes
en el contexto. Es decir, el papel de la sociedad sobre las decisiones y
perspectiva que el individuo adopta respecto a determinado fenómeno social,
resulta en un factor fundamental en relación a la manera de actuar de los
sujetos.
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�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Tal es la coerción que la sociedad ejerce sobre el individuo que los jóvenes al
momento de convivir en algún grupo social que ingiere bebidas alcohólicas, se
ven literalmente obligados (así lo perciben) a imitar esa conducta. (North y
Orange, 1989).
Ahora bien, No se puede dejar de lado la influencia que la mercadotecnia de
las bebidas alcohólicas ejerce sobre los jóvenes, tal es así que terminan
(muchos de ellos) siendo parte del fenómeno del abuso en el consumo del
alcohol. (North y Orange, 1989).
Respecto a la influencia del contexto sobre el individuo, cuando se le preguntó
a uno de los jóvenes, sobre las causas por las que la gente consume alcohol,
el refirió las siguientes palabras:
La razón principal, bueno, por ejemplo en mi caso pues yo lo veo por felicidad,
pues ósea no es por una depresión o cosas así, sino, no sé el habito se hace
y pues tomas a y cosas así tomas, otra obviamente son las amistades paraa
entrar a un círculo social, a lo mejor no se la mayoría de las personas, no sé,
si tu no tomas las demás personas si, pos te van induciendo a ese círculo
social, entonces porque quieren ser aceptados a ese círculo social entonces
comienzas a, a ser como ellos tomar , quieres ser como ellos… (L/H/23/S/E y
T/RSN/SN)
1. Perspectivas respecto al fenómeno del consumo de alcohol.
Se han realizado muchas investigaciones buscando determinar las causas de
este fenómeno, se han tomado en cuenta aspectos importantes como la
interrelación del individuo con la sociedad o la coerción que el contexto ejerce
sobre el mismo.
Sin embargo, la labor fundamental de este trabajo es percibir o alcanzar a
comprender (a la medida de lo posible), la realidad que las personas inmersas
en este fenómeno tienen respecto a su cosmovisión. Es decir, lo que más
preocupa en esta investigación es comprender “¿Qué es lo que los jóvenes
sienten respecto al alcohol?”, pues la respuesta a esto sería el ¿Por qué los
jóvenes consumen tanto alcohol?.
Según Guerra (1977), algunos jóvenes piensan que el beber no es en
realidad algo similar a otras cosas de la vida, que por lo tanto no se podría
decir que se trate de algo “bueno o malo”.
Debido a esta abstracción dada por la subjetividad, queda justificado el
comportamiento en el cual consumir alcohol no tiene consecuencias algunas,
sino que solo es parte del aquí y el ahora; “que importa el futuro”, la cosa es
vivir.

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�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Una idea muy común que los jóvenes dan al consumo excesivo de alcohol es
que se vuelven más amistosos cuando están ebrios. Existe una posibilidad
que al menos indirectamente el alcohol aporte algo para que tengan esa
personalidad; sin embargo, afirmarlo sería olvidar que la mitad de los
asesinatos están relacionados con el alcohol, así como un tercio de los
suicidios, por ende, entre más ebrias se encuentren las personas más
abundan en todos los aspectos destructivos de la vida (North y Orange, 1989).
Acerca de la opinión de los jóvenes respecto a la propaganda y estadísticas
sobre las consecuencias del consumo excesivo de alcohol, North y Orange
(1989), refieren que muchos de los jóvenes expresan que “toda esa publicidad
sobre los riesgos de beber y manejar un automóvil es exagerada”.
También, es importante recordar que la etapa de la juventud en general es
conocida por la ambigüedad en el pensamiento y la dominación emocional de
las sensaciones satisfactorias. Es decir, la juventud está llena de esas
actitudes como “vivir el presente sin atender el mañana”.
Por otro lado, sería importante hacer mención del sentido de adultez que los
jóvenes buscan encontrar en las bebidas alcohólicas. Ejemplo de ello, es lo
abordado por North y Orange (1989), sobre la admiración que algunos
jóvenes presentan a sus amigos que consumen más alcohol. Algo así como
decir “Admiro a tal amigo porque se puede tomar una botella entera de licor de
un trago y luego seguir como si nada”; aunque esto es imposible, pues quien
tome esa cantidad de alcohol en esa forma, pasadas unas horas caería
muerto o iría a dar a un hospital.
Otro de los significados detectados es el de “sentirse alivianado” y ser capaz
de cambiar su personalidad; es decir “moldearla” con el alcohol a la manera
que él quiere o cree necesitar en cierto contexto social.
Pues fíjate que te sientes alivianado… para que salgas de tu personalidad.
(L/H/23/S/E Y T/RSN/SN)
El significado literal que dan al fenómeno (específicamente a la sustancia), es
“libertad”, es decir “el alcohol es libertad para mí”. Pues resulta en una manera
de liberarse de las presiones sociales que le rodean. Otro muy notorio
significado es el de considerar el alcohol como algo especial, que vale la
pena defender e incluso “agredir” a otra persona por él. Esto, aunado a lo
expresado por
Es una cerveza muy rica, es muy pesada, pero muy rica, a mí se me hace
muy rica… esta persona empezó a agarrar cervezas de las que yo compre,
que te digo que eran especiales… yo fui y le dije en buen plan “¡¿Eh, tu
agarraste cervezas de las que eran especiales para mí?!”.
(E/H/21/S/NENT/G).
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�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Otra subjetivación que vale la pena abordar, es lo expresado por otro de los
sujetos de estudio: Para sacar todo el estrés que traes, el alcohol te ayuda a
liberarte. (WA/23 A/S/ T/M).
Existen infinidad de significados como personas hay, sin embargo en este
apartado, se abordan algunos de los que se pudieron constatar en los sujetos
de estudio con los que se trabajó. En la mayoría de los casos, los significados
que manejan las personas implicadas en determinado fenómeno social son de
origen positivo, es importante detectar las fuentes de atractivo que involucran
a la juventud en el consumo excesivo de alcohol.
El alcohol te relaja y te ayuda a tirar todos los problemas. (WA/23 A/S/TY
E/M).
Tomando en cuenta el anterior comentario, es importante recordar que esta es
una idea muy común, que se puede escuchar en muchas partes de la
sociedad. Esta idea produce en el individuo la necesidad de consumir la
mencionada sustancia.
En otro orden de ideas, hablando con otro joven, se pudieron analizar en su
discurso gran cantidad de explicaciones sobre las consecuencias del consumo
en exceso del alcohol, pero la siguiente sentencia, define la negatividad
significativa en este sujeto de estudio.
“Por
unas
malditas
(S1/B/19/S/CT/S/J/NL).

cervezas

anda

pasando

una

tragedia”.

Sobre el nivel de importancia que el alcohol representa para el individuo, uno
de los jóvenes refirió que: Casi no siempre salimos todos juntos ya sea que
lleguemos a salir juntos son como una cerveza especial para un momento
especial. (E/H/21/S/NENT/G).
2. Motivaciones relacionadas al fenómeno estudiado.
Las motivaciones para que el individuo forme parte del fenómeno social
tratado, son tan extensas como la complejidad misma de la naturaleza
humana refiere. Por lo tanto es importante atender a tantos factores como sea
posible para poder determinar de manera más concreta (ajena a
subjetividades) cuales son las verdaderas motivaciones causales de que este
fenómeno tenga tal auge en nuestra sociedad actual.
De acuerdo con Velasco (2000) algunas de las motivaciones que los jóvenes
tienen para ingerir alcohol es la idea estereotípica de que esta sustancia es
señal o símbolo de madurez. Debido a esto tienden a imitar los patrones de
consumo que los adultos tienen, buscando alcanzar esa madurez.
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Otra motivación fundamental abordada por Velasco (2000), es el anhelo y
deseo de sentirse aceptados en un grupo; así como también la creencia de
que el alcohol ayuda y favorece en las interacciones y relaciones sociales.
Acerca de esto, es fundamental expresar que al sentirse controlados o
manipulados por las reglas y normas impuestas por la sociedad, los individuos
se revelan mediante conductas que socialmente no son aceptables; y de aquí
se derivan conflictos entre cultura y sociedad. Esto orilla al individuo a buscar
alternativas para liberarse de esa presión, convirtiéndose el consumo de
alcohol en la más común. (Velasco, 2000).
Según North y Orange (1989), la gente ingiere alcohol porque está contenta,
festiva, deprimida, nostálgica, irritada, culpable, entre casi cualquier factor
emocional. Por esto, la complejidad del fenómeno.
Otra motivación de corte común es el ambiente donde determinado este
predispone la mentalidad subjetiva del individuo hacia el consumo excesivo y
cada vez más repetitivo de la droga en cuestión (alcohol).
La motivación superficial más común entre los sujetos de estudio no es otra
que el simple deseo de placer. No se debe pasar por alto que el alcohol es
una droga y por esa razón es que produce esta clase de efectos en estas
personas pero también coadyuvan en la aparición de la adicción. Muchas
otras personas buscan consumir alcohol por que existe la idea de que esta
sustancia genera alegría y euforia constante en quienes la consumen. Esto es
un error o bien una omisión de información, pues está comprobado que lejos
de ser esa “droga” tranquilizante y “gozosa”, es un depresivo.
En esta sociedad aparentemente “alcoholizada” donde pareciera que las
fiestas y reuniones requieren de alcohol para tener éxito y ser joviales. A tal
grado que una fiesta donde no hay alcohol, resulta “aburrida”. (Guerra, 1977).
Este aspecto de la sociedad, presenta al alcohol como una “necesidad de
convivencia”. Esto se hace claramente evidente en el primer pensamiento que
cruza por la mayoría de muchos y no tarda en hacerse audible “¿Quién pone
la cerveza?”, o “¿Va a haber cerveza?”, sentencias más populares entre los
jóvenes.
Dicho de esta manera, el grado de necesidad para la festividad que
contemporáneamente ha adquirido el alcohol, se convierte en una
trascendental y profunda motivación compleja para el consumo de alcohol.
Ahora bien, entre las motivaciones más poderosas, aparece la coerción del
grupo sobre el individuo, donde el consumir alcohol “es regla” para estar en la
“misma onda” y para no parecer un “antisocial” en la fiesta.

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Sobre esto, el alcohol es indispensable en casi todos los grupos sociales en la
República Mexicana, en cada nivel económico, en todas las regiones del país;
gran parte de la vida social gira en torno al alcohol. Por ejemplo en bautismos,
bodas, quinceañeras, confirmaciones, fiestas, graduaciones, ente muchos
otros festejos. (Guerra, 1977).
Tras los datos obtenidos durante la primera parte de esta investigación
(recolección de información), ha sido constante la mención de los individuos
respecto al concepto de socialización; más adelante será desarrollado y
analizado este concepto.
La “frustración” aparece como una poderosa motivación para consumir
alcohol. Los jóvenes de hoy, son personas en verdad ocupadas, algunos de
ellos estudian y trabajan, generando esto por sí mismo un gran estrés. El
“maniobrar” para poder ajustar su tiempo y energías con el fin de poder
sobrellevar estas presiones (académicas y laborales), los pone en una
situación en verdad estresante, y por siguiente, en un estado de frustración.
A raíz de la situación económica actual en el país (México), es cada vez más
común que los jóvenes se vean en la necesidad de trabajar. Muchas veces,
comparten su trabajo con personas mayores a ellos, para los cuales el
consumo del alcohol es algo habitual.
Esta diferencia tan marcada de edades, predispone la influencia experiencial
de los mayores sobre los menores. Es decir, en el mundo de los adultos es
común y legal el consumo del alcohol, por ello, no es de sorprenderse que al
estar tan relacionados con estas tendencias conductuales, busquen involucrar
a los jóvenes en su mundo ejerciendo presión sobre ellos.
Teorizando, “los jóvenes al sentir esta presión, se ven orillados a ingerir
alcohol con el propósito motivacional de ser tal cual sus compañeros de
trabajo”. Esto, olvidando las grandes ventajas de la edad en la que viven.
Ahora, cuando en esta investigación, se le cuestionó uno de los sujetos de
estudio sobre la razón por la cual empezó a tomar, este respondió que cuando
tenía la edad de 17 años y empezó a trabajar, al compartir hábitos de
convivencia con sus compañeros de trabajo (mayores a él), durante cierta
estadía en un restaurant-bar, viendo un partido de futbol, sus compañeros de
trabajo lo incitaron para que consumiera alcohol.
Neh, me dijeron “¡Nembre sobres, tómale mijo!” y que no sé qué y pos ya…
“¡Bueno, pos dame!” y ya… me tomé ese día como unas tres medias nomas.
(S1B19SCTSJNL).
Haciéndose notorio lo mencionado con anterioridad, que después sería
reafirmado cuando se le peguntó sobre el origen de esa idea de consumir
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alcohol y quien se la había inculcado. El individuo expresó lo siguiente: ¡Sii!,
mis amigos de ahí mismo del trabajo.
También se propone que “Esa búsqueda de dar el paso desde la niñez hasta
la adultez es una poderosa motivación para que los jóvenes consuman
alcohol”. Olvidando que entre ambas etapas de la vida, existe otra llamada
juventud.
Al preguntar sobre la razón por la cual los jóvenes toman, uno de los sujetos
hizo referencia a su propia cosmovisión cuando estaba peligrosamente
adentrado en el hábito mencionado:
Ya se creen “grandes” y ya, nomas porque terminaron la Secundaria o, porque
ya trabajan y tienen dinero y no… a veces a tus dieciséis años, ganar, mil
quinientos, no sabes qué hacer con mil quinientos… hay algunas veces que
“Si compra cerveza”, “Compra cigarros”, ósea, se creen, se quieren comer el
mundo en un ratito… yo creo que, si ósea, pa sentirse grandes…
(S1B19SCTSJNL).
Por otro lado, también se pudo detectar como otra motivación preponderante,
el anhelo profundo de “libertad” que los individuos dentro de un contexto rígido
e inflexible desarrollan.
Para comprobar esta teoría, cabe recordar lo expresado por otro joven,
cuando se le cuestionó si de alguna manera él buscaba libertad.
Aja, así es [asintiendo], sí, yo creo que si… pero, ósea… si carnal, si ósea,
¡busco esa libertad!, y esta chido porque… ose, es como que, tu eres dueño
de tu propia vida, tu sabes lo que haces… (S2/N/19/S/E/TS/A/NL).
El joven vivió 19 años de su vida en un ambiente un tanto contradictorio, de
pequeño, su madre le daba a beber alcohol. Así que desde temprana edad ya
estaba estrechamente relacionado con el fenómeno. La situación cambio
cuando sus padres pasaron a formar parte de un grupo religioso, radicalmente
cambiaron sus hábitos con la ingesta de alcohol y exhortaron a su hijo para
seguir sus pasos. El ambiente donde ha vivido siempre ha sido bastante
controlado, incluso en la religión a la cual pertenece. Tal fue la presión sobre
el sujeto en cuestión que llegó el punto en el que explotó. Entonces, ese
deseo intenso por “libertad”, fue creciendo en su interior, cuando se desató, el
sujeto se tiró a la bebida, y los placeres de este mundo, aunque dice que se
alejara de estas conductas dentro de un año.
La socialización, la cual es una necesidad intrínseca de la personalidad
individual-social que tienen las personas. En vista de esto no es de
sorprenderse que el buscar socializar sea un aspecto urgente en muchos
individuos.
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Sin embargo a raíz de las costumbres contemporáneas en las festividades, en
la vida cotidiana y en la conceptualización de la realidad se han maximizado
los efectos efímeros del alcohol a tal grado que se piensa que esta fundido
con la naturaleza misma de la socialización y por ende en la sociedad.
Acerca de esto, uno de los participantes refirió lo siguiente: Ese es mi sentido
convivir como esa es mi razón de tomar convivir te repito como es por cada
fiesta que yo lo hago para socializar para estar con gente, para estar en
ambiente. (E/H/21/S/NENT/G).
Considerando el discurso antes mencionado, podemos darnos cuenta de
varias cosas, el individuo maneja tres de las palabras fundamentales al
momento de hablar sobre el fenómeno social del alcoholismo. Son estos tres
principales focos de atención con respecto a la incidencia con la que las
personas consumen alcohol.
Tanto la convivencia como el ambiente forman parte convergente en el
proceso de la socialización. Por lo tanto engloban entre ellos tres la mayor
parte de los significados y motivaciones que los sujetos tienen para consumir
alcohol.
Ejemplo de esto, también podemos situar el siguiente caso: Hay veces dices
no si traigo ganas de unas cerveza si tomármelas más tu unas cervezas con
unos amigos entonces al estar alrededor al estar junto con sus amigos, al
tomar todas esas cervezas te sientes muy relajado pero no es el todo por la
cerveza sino por estar con tus amigos platicando ¿cómo les fue? cosas que te
han pasado como anécdotas o simplemente ver cómo han estado y estar
tomándote una cerveza te sientes muy relajado te sientes muy tranquilo.
(G/H/20/S/EU/SM/G).
En un ambiente controlado cuando el individuo percibe “alegría” en el lugar, se
siente motivado en gran manera a compartir esa sensación con todo el mundo
ejemplo de ello lo expresado por otro sujeto.
Alegría… la mayoría de la gente a veces se deprime y a veces no depende de
cómo es el estado de cada persona si ya mayoría de las personas que están
sentadas se toman dos y sin ningún motivo algo así pues se deprimen porque
su sistema su mentalidad pues no se estás pensando cosas y te deprimes
pero en mi por lo general siempre tomo en bares o lugares donde hay
ambiente alegre pues ¡me alegra!… en lo personal es lo que siento más.
(L/H/23/S/E/Y T/RSN/SN).
Fenómeno del consumo de alcohol; Rutas de acción para el Trabajo
Social
Haciendo un balance entre la idea que se tenían respecto a los posibles
perspectivas que los jóvenes poseían con respecto al fenómeno estudiado y la
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información obtenida, se puede decir que la teoría existente tiene un alto nivel
de veracidad.
Por otro lado, el significado de “libertad” atribuido al alcohol por parte de los
jóvenes, es algo que resulta trascendental en su subjetividad. Libertad, una
palabra bastante anhelada por el ser humano, quien desde siempre ha
buscado este aspecto que actualmente es considerado dentro de los derechos
humanos universales.
Históricamente, pareciese que para conseguir libertad, es necesaria la
rebelión, en contra de quien este imponiendo la tiranía (en cualquiera de sus
formas). Estos jóvenes encuentran en el alcohol su arma de socialización
ideal para dirigirse en el mundo sin presiones y coerción que deciden vivir.
Y la sociedad se pregunta, ¿Por qué consumen alcohol en exceso los
jóvenes?, bueno, algunos de ellos lo hacen para demostrar su desaprobación
al sistema establecido, a la presión social, a las calamidades que “el mundo
de los adultos” genera en esta sociedad cada vez más sistematizada y
artificial.
Habrá quien diga “Solo es una excusa para seguir tomando”, “los jóvenes no
piensan siquiera en cosas como esas, solo toman porque quieren”. Como
sociedad, tenemos la responsabilidad de comprender que, sea una cosa u
otra, muchos jóvenes están tomando para sentir esa “libertad”, que para ellos
es muy seria.
En esta mundo carente en muchos casos de tacto, de sanas relaciones de
fraternidad y comprensión social. Los jóvenes buscan desesperadamente
romper con este patrón de artificialidad, realizando tantos convivios y fiestas
como puedan.
Parece algo apresurado decir esto, pero se comprendió que una de las más
poderosas motivaciones para el consumo de alcohol, es la búsqueda de
convivencia. Grupos de jóvenes ingiriendo bebidas alcohólicas, mientras se
cuidan unos a otros, buscando estar felices con sus amigos.
Así lo ven muchos de los jóvenes estudiados, denotan pues un amplio sentido
de intención por conseguir convivir con las personas que resultan importantes
para ellos. La convivencia familiar cambiada por el grupo de amigos en sus
hábitos festivos.
¿Por qué el alcohol?, posiblemente porque la misma sociedad les ha dicho
que para ser un “hombre”, “un capitán”, “un caballero”, necesitan tomar
alcohol. Resultando así en una enorme contradicción social. También se les
enseñó a estos jóvenes que una fiesta sin alcohol no es fiesta, es regla
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consumir alcohol para ser aceptado, que la vida se puede vivir con todas las
ganas del mundo en el fondo de una botella.
Aspectos también abordados por Edwards (2004), quien afirma que la
publicidad relacionada con el alcohol, a menudo es llamativa y sugiere que
esta sustancia cambiara mágica y positivamente la vida de quienes la
ingieren.
En este mismo orden de ideas, Jay y Jay (2001), señalan que cuando los
jóvenes ven la televisión o leen revistas, son bombardeados por los placeres y
beneficios de beber alcohol. Pero se pasa por alto el hecho de que esta
sustancia es una droga.
Ahora bien, en Trabajo Social existen programas para el combate y
prevención de las adicciones, esfuerzos que alertan a la población sobre los
peligros que las drogas pueden conllevar. Modelos de intervención basados
en las metodologías propias del Trabajo Social, sin embargo, como el método
de grupos por ejemplo.
Pero sin embargo, no es tan común que se realicen investigaciones acerca de
estos fenómenos desde el Trabajo Social. Es decir, se interviene, se previene,
pero no se profundiza en las causas del fenómeno.
Punto de reflexión abordado también por Ander-Egg (1997), cuando indicó
que mientras no estén bien afirmados y explicados los supuestos en que se
basa una metodología de intervención social, “Nos moveremos en una
especie de nebulosa más o menos indefinida”.
En cierta forma, para la intervención del Trabajo Social, en muchos de los
casos no se usa de la investigación para llegar al trasfondo social profundo de
los fenómenos. Por lo tanto, el fundamento metodológico de esta intervención
social necesita tener un carácter epistemológico bien relacionado
científicamente a la realidad en que se pretenda incidir mediante el enfoque
propio del Trabajo Social.
Sobre esta necesidad de comprender a profundidad los fenómenos mediante
la investigación y así intervenir en la sociedad, Ander-Egg (1997), menciona
que la realidad misma es cambiante y condiciona los métodos de intervención,
por lo que estos deben adaptarse a ella.
Digo esto como trabajador social, “A raíz de investigar, pude conocer y ahora,
proponer desde el Trabajo Social”. De ahí la importancia de que se realicen
más investigaciones cimentadas en la perspectiva del Trabajo Social. Sin
embargo, el Trabajo Social Latinoamericano, específicamente en México,
dolese de una visión microsocial de intervención, aunque muchos de los
problemas sociales son a nivel macro.
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Y otra vez, Ander-Egg (1997) señala la necesidad de convergencia entre los
esfuerzos epistemológicos y prácticos del Trabajo Social. Para este fin, él
propone generar un enlace científico y profesional entre la epistemología y las
metodologías de intervención social.
Es decir, Trabajo Social implica para su efectiva intervención, que el trabajo
práctico y metodológico de la profesión este fundamentado y relacionado
estrechamente con la labor epistemológica, científica y filosófica.
Digo esto como estudiante, “En mi formación académica he leído libros de
varios de los más importantes autores en cuanto a Trabajo Social se refiere y
noto que pareciese que nuestros esfuerzos van dirigidos hacia una realidad
individual, familiar, grupal, comunitaria, pero, ¿Qué hay más allá?”.
Las políticas sectoriales por ejemplo surgen como una solución para los
problemas que en las naciones se enfrentan. Para hacer una política de este
tipo se debe realizar primero un minucioso esfuerzo investigativo y científico,
pero muchas de estas iniciativas son ideadas por otros profesionales (no
Trabajadores Sociales).
También sobre esto, Ander-Egg explica que la crítica y crisis de las ciencias
sociales en América Latina (incluyendo al Trabajo Social) y por ende de su
metodología de intervención; Se debió a la consideración de que eran
infecundas “Para hacer propuestas realizables de cara a resolver los
problemas sociales más acuciantes”.
Problemas que solamente es posible enfrentar tras haber realizado un
consiente y científico proceso investigativo. Algo parecido a lo que ocurre
cuando en la sociedad o el mundo surgen nuevas amenazas epidemiológicas;
La medicina se vuelca en un esfuerzo profesional por primeramente investigar
las implicaciones y magnitud de la epidemia, sus causas y naturaleza, además
del pronóstico de la situación, después de un notorio esfuerzo que combina
los recursos humanos, científicos y tecnológicos disponibles, solo entonces se
puede combatir en primera fila el problema.
Curiosamente, dentro de la metodología de intervención del Trabajo Social, en
el nivel de la valoración, se observan los aspectos abordados en el anterior
ejemplo. Aunque dicho sea de paso, en ocasiones se deben generar nuevas
tecnologías y procederes metodológicos para intervenir desde la Medicina y el
Trabajo Social.
Es como si el Trabajo Social fuera algo si como una profesión médica de lo
social, con todo lo que ello debería implicar.

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�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Propuesta desde el Trabajo Social
¿Qué se puede hacer respecto al fenómeno del consumo excesivo de alcohol
entre los jóvenes?. La libertad y sana convivencia se encuentran en muchas
partes. El deporte, la educación, el arte, la cultura y el trabajo son alternativas
saludables por excelencia en este respecto.
Siendo que en base a los conocimientos adquiridos resultado de esta
investigación, ambos términos (libertad y convivencia), son de las principales
motivaciones que tienen los jóvenes para consumir alcohol.
Pero, ¿Cuantos jóvenes hay en Latinoamérica que no pueden acceder a la
educación por falta de recursos?, que no consiguen empleo por falta de
experiencia, que no pueden practicar deporte por falta de espacios para este
fin, que no pueden acceder al arte por falta de instrucción, que no saben
siquiera lo que es la cultura y desconocen donde encontrarla. Entonces, ¿Qué
les queda?, muchos de ellos recurren al alcohol u otras drogas.
En mi opinión, lo primero que se debe hacer, además de dar a conocer las
consecuencias del consumo excesivo de alcohol, es establecer el hecho de
que esta sustancia es una droga y por lo tanto implica un peligro de
dependencia.
Asunto también abordado por Jay y Jay (2001), cuando señalaron que a la
droga conocida como alcohol, la cual es legal, no se le considera tan peligrosa
como las drogas ilegales por ejemplo; pero que sin embargo el alcohol es la
droga más peligrosa, pues afecta a todos los órganos del cuerpo.
La sociedad necesita comprender esta realidad, dado que en muchas
ocasiones, se considera al alcohol como algo inofensivo. Esto implica un
peligro aun mayor, por ello, los programas de prevención deben observar este
aspecto de la sustancia en cuestión.
Pues no basta con ir a los jóvenes y hablarles sobre los riesgos en sí de
consumir alcohol en exceso, también es necesario que se comprenda el
hecho de que se trata de una droga bastante peligrosa.
Por otro lado, es necesario incluir al desarrollo integral del ser humano
(deportivo, intelectual, académico, social, psicológico y emocional) en las
políticas públicas que se realicen en las naciones latinoamericanas. Y
observar también esta necesidad en los programas educativos en materia de
intervención social.
He de acentuar además, el hecho de que en cuanto a la intervención en casos
de adicción al alcohol, el método de grupos es históricamente la ruta de
acción por excelencia.
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Pero, estas labores no necesariamente son llevadas a cabo por trabajadores
sociales, al igual que sucede en muchas de las propuestas de prevención e
intervención social respecto al tema en cuestión.
Existen ejemplos como las campañas nacionales de prevención de
adicciones, realizadas por la Secretaria de Salud, donde se aborda la
educación en materia de prevención a los jóvenes mediante la sensibilización
sobre las consecuencias que las adicciones podrían provocar en sus vidas y
las de sus familiares.
Y aunque este es un esfuerzo loable y muy profesional, la pregunta que surge
es ¿Qué pasa con los factores que influyen en la ocurrencia del fenómeno?. Y
como en este estudio se pudo constatar, uno de los principales factores que
desencadenan en la existencia del fenómeno en cuestión, es el factor social.
De modo que, desde la perspectiva del Trabajo Social, el cual considera al ser
humano como holístico, no bastaría con dar a conocer las consecuencias del
fenómeno, sino que se hace encarecidamente necesario un proceso de
intervención integral y multidimensional sobre el fenómeno social del consumo
excesivo de alcohol entre los jóvenes.
Pero para que esto suceda, son necesarias dos cosas, la primera es trabajar
en los fenómenos desde el nivel macrosocial, la segunda, es un profesional,
científico, metodológico y humano esfuerzo investigativo, que privilegie la
intervención de calidad e impacto de las políticas y programas que del Trabajo
Social lleguen a emanar en las sociedades Latinoamericanas.
Conclusiones
El orden de ideas es el siguiente: primero surge la internalización y
subjetivación de los elementos presentes en el acervo cultural, segundo se
procede a la exteriorización que es donde el individuo busca de alguna
manera hacer patente y dejar escuchar aquello que siente (bien podríamos
llamar a esto subjetivación externa), esta parte del proceso es donde surgen
las motivaciones, por consiguiente dan paso a las experiencias que a la vez
configuran la perspectiva de la realidad que los individuos tienen.
De modo que, la búsqueda de libertad, convivencia y la necesidad de
socialización, son las principales motivaciones a raíz de significancias que se
pudieron detectar en el desarrollo de este trabajo.

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Motivaciones que según sea el caso, pueden convertirse en “necesidades”
para los individuos que consumen alcohol. Quienes necesitan beberlo cada
vez con más frecuencia y en mayor cantidad para poder alcanzar las metas
que se han propuesto.
Aspectos, que para la intervención es necesario conocer (¿Cuánto más para
el Trabajo Social?), y que reiteradamente expreso, se debe investigar desde
nuestro campo de acción, para conocer la realidad social e individual.
Por último, considero que este interés científico debe ser incluido en los
planes y programas de estudio para facultar a los futuros trabajadores
sociales en la necesidad (casi requisito) de investigar la realidad.
Pero no añadir a la investigación de la realidad como una práctica externa que
coincide con los valores del Trabajo Social; Sino que se funda en la
metodología misma de la profesión y su formación academica.
Bibliografía
Ander-Egg, E. (1997). Metodologías de Acción Social. Instituto de Ciencias
Sociales Aplicadas, San Isidro, Argentina.
Cook y Reichardt (2005). Hacia una superación del enfrentamiento entre los
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Fuente. Accidentes de tránsito en zonas urbanas y suburbanas. INEGI, 2011.
Edwards, G. (2004). Alcohol, su Ambigua Seducción Social. Editorial Trillas,
México Distrito Federal, México.
Guerra A. (1977). El alcoholismo en México. Editorial México FCE, México.
Jay J., Jay, D. (2001). Intervención; Nunca es demasiado temprano para
salvar una vida. Editorial Promexa, México, Distrito Federal, México.
North R. y Orange R. (1989). El alcoholismo en la juventud. Editorial PaxMéxico, cuarta reimpresión. México.

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un problema de salud pública?. Organización de las Naciones Unidas.
Disponible
en
línea:
http//www.who.int/features/qa/66/es/index.html
(Recuperado el 15 de Octubre de 2010).
Secretaria de Salud (2007). Programa Nacional de Salud 2007-2012. México.
Tuñón P., E. y Bobadilla B., D.J. (2005). Mortalidad en varones jóvenes en
México. Estudios Sociales, 13, 68-84, Mexico.
Taylor, S.J. y Bogdan, R. (1992). Introducción a los métodos cualitativos de
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Velasco R. (2000). Alcoholismo, visión integral. Editorial Trillas, tercera
reimpresión, México, Distrito Federal.

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Política social y desarrollo humano; un análisis teórico,
desde la disciplina de trabajo social
199

Martin Castro Guzmán
Karla Patricia Hernández Sosa
Rubí Asunción Chablé Valencia
200
Silvia Andrea Serrano Padilla
Resumen
El trabajo social como disciplina de las ciencias sociales al tener definido su
objeto de estudio, como parte de la identidad profesional; no solamente le
permite conocer los problemas sociales a través del uso adecuado del método
científico, sino también incidir en ellos, mediante la elaboración de estrategias
que le faciliten intervenir de forma certera y oportuna en la realidad social.
La problemática social en la que interviene el profesional de trabajo social; es
una responsabilidad de varios actores sociales; por un lado, el propio
trabajador social que conoce y hace propuestas para intervenir en ellos; pero
por otro lado, es una responsabilidad de los propios sujetos sociales que
tienen y que viven con el problema, pero también, es una responsabilidad y
obligación del Estado, como representante político y administrativo de los
habitantes de la sociedad.
Esta instancia político administrativo tiene claramente definidas sus funciones
para administrar los recursos de la sociedad y atender los problemas y
necesidades sociales; sobre todo aquellas necesidades catalogadas como
básicas; entre ellas la alimentación, salud, educación, vivienda, servicios
públicos y empleo. En este proceso del ejercicio de los derechos y el
cumplimiento de las obligaciones; el Estado plantea como instrumento
metodológica la Política Social, como parte de la política pública; a fin de dar
respuestas a estas necesidades básicas que demanda la población en su
conjunto, sobre todo aquellos grupos organizados y más vulnerables de la
sociedad; quienes buscan respuestas a sus problemas de bienestar, calidad
de vida y desarrollo humano.
En este marco de la intervención del Estado a través de la Política Social; el
presente documento busca indagar y profundizar sobre el tema de la política
social; analizar los elementos conceptuales como un todo, sobre todo
profundizara en las relaciones que tienen los conceptos de política social,
bienestar, calidad de vida, pobreza y desarrollo humano; ya que no se puede
hablar de política social, sino se profundiza en el análisis de la pobreza y el
199
200

Profesor Investigador Titular B de Tiempo Completo de la Universidad Autónoma de Yucatán.
Profesoras de Carrera de Tiempo Completo de la Universidad Autónoma de Yucatán.

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desarrollo; o en su caso; al hablar de bienestar, se tiene que hacer una
referencia a la calidad de vida, desde la parte objetiva y subjetiva que tiene
este concepto.
En esta dinámica de la intervención en los problemas sociales; los
trabajadores sociales tienen como función estratégica la educación y
promoción; y la política social representa un papel fundamental para los
trabajadores sociales; al ser retomada en el objetivo de la disciplina de trabajo
social; además de estar presente en los contenidos educativos de sus
programas de estudio.
Palabras clave: Política Social, desarrollo humano y trabajo social.
Introducción
Para abordar el tema de la política social, es importante analizar otros
conceptos que son fundamentales para entender las dimensiones y los
alcances de la política social en el tema del desarrollo humano, pero sobre
todo identificar el quehacer profesional de la disciplina de trabajo social en
dicho proceso.
Los conceptos de bienestar, calidad de vida, pobreza y desarrollo; son
conceptos que forman parte del concepto de política social; es decir, las
características y elementos que están organizados lógicamente en las
definiciones del concepto de política social, son comunes y nos remiten al
concepto de desarrollo humano. En este sentido la política social es definida
como herramienta que no solo permita superar la pobreza, sino también es
entendida como una herramienta que emplea el Estado para generar
estrategias de desarrollo a fin de que la población eleve su nivel de vida en los
aspectos económicos, sociales, políticos, culturales y ambientales, que le
permita a los habitantes de la sociedad vivir una vida digna, con calidad en
sus múltiples dimensiones, de carácter objetivo como subjetivo.
En esta lógica, cada uno de los conceptos estudiados son analizados por
separado, si bien el concepto de política social se asocia con bienestar,
calidad de vida, pobreza y desarrollo; el fin último de la política social no es la
pobreza, sino el desarrollo percibido desde un enfoque integral donde el
Estado tiene un papel básico al administrar los recursos y brindar los servicios
sociales a la población. Es decir, la política social es conceptualizada como
una herramienta que impulsa a un cambio positivo en la vida de la población
que contribuye al desarrollo. Por su parte bienestar y calidad de vida son
elementos esenciales del desarrollo entendidos no como un medio, sino como
un fin del desarrollo humano.

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Análisis conceptual de la Política Social
La política social es una parte esencial del concepto de desarrollo, visto este
desde un punto integral, no solamente como categoría económica, sino
también como una categoría sociocultural, política y ambiental. El primero
entendido como un conjunto de herramientas que emplean el Estado para
impulsar el desarrollo en la sociedad, y el segundo como un proceso de
etapas sucesivas en forma de espiral.
Para el caso de los países de América Latina, ante situaciones de pobreza,
marginación, y exclusión; se emplea el concepto de subdesarrollo, por lo que
el concepto de política social adquiere un enfoque diferente, es decir, como
una herramienta que utiliza el Estado para superar la pobreza y en esta
perspectiva alcanzar el tan codiciado desarrollo “capitalista” tomando como
referente los países del primer mundo, pues como plantea (Cardoso y Faletto,
1977), el subdesarrollo nace precisamente de la relación entre sociedades
“periféricas” y “centrales”, esta situación ha llevado a los países
latinoamericanos a poner en práctica modelos de desarrollo utilizados en
otros contextos y para otros fines, por lo que su aplicación han generado
ciertos avances; pero en el mayor de los casos no ha tenido el éxito esperado.
En su estudio (Franco, 2004) sobre el “Significado y Contenidos de las
Políticas Sociales”, donde argumenta que la política social son todas aquellas
acciones que realiza el Estado a través de la asignación de recursos para
aumentar el bienestar de la población en su conjunto, buscando ante todo,
disminuir las condiciones de pobreza. Propósito último, que considero esta
fuera del alcance de la política social ya que para combatir la pobreza no
solamente se requiere de ésta, sino la suma en una perspectiva integral de las
políticas públicas donde la política económica adquiere un papel fundamental,
principalmente cuando se hace una distribución equitativa de la riqueza. Punto
de vista que comparto con (Arrigada, 1996), cuando señala que política social
no puede acabar con la pobreza porque tiene múltiples objetivos y no se dirige
exclusivamente a los pobres, además de estar orientada al desarrollo social,
entendido como un proceso de avance articulado en las dimensiones del
bienestar, la equidad y la democracia.
A pesar de ello en los últimos tiempos, aún persiste la manera tradicional de
equiparar política social con combate a la pobreza, como se muestra en la
definición hecha en los años ochenta por la Comisión Económica para
América Latina (CEPAL, 1985) donde define a la política social como un
componente importante del ingreso de las familias pobres, el cual está
constituido por las transferencias que dichas familias reciben del Estado sean
estas monetarias o no monetarias. Estas transferencias corresponden en gran
medida a la provisión directa, en forma gratuita o subsidiada de ciertos bienes
y servicios, entre los cuales se destaca la educación, salud, vivienda y en
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algunos casos la alimentación. En general las políticas destinadas a satisfacer
esas necesidades se han denominado políticas sociales.
Es claro observar en esta definición las funciones que realiza el Estado en
forma gratuita y subsidiada de ciertos bienes y servicios a favor de las familias
pobres, elementos en los que no estoy de acuerdo pues los servicios que
brinda el Estado en educación, salud, vivienda y alimentación no son
gratuitos. La población a través de los impuestos paga una parte de dichos
servicios y la otra forma parte de la riqueza global que la sociedad logra
generar y que una proporción nada equitativa es asignada para el bienestar
de la sociedad, también creo que el Estado debe de cumplir con su papel en
la sociedad no solamente como regulador de la dinámica del mercado, sino
también como administrador planificador de los recursos que se generan en la
sociedad.
En este dinámica del papel del Estado, la política social es un instrumento que
emplea el Estado en su calidad de autoridad política administrativa para dar
respuesta a las demandas y reclamos de los diversos grupos y sectores de la
sociedad con el fin de mejor su bienestar y calidad de vida; asimismo, en el
desarrollo de esta tarea la política social es mecanismo que fortalece los
procesos de transformación y progreso social de toda sociedad. (Iglesias,
2000)
En este marco de la política social, el Estado se plantea como objetivo la
aplicación de programas compensatorios que busca remediar las
desigualdades sociales, sobre todo, las necesidades básicas de toda la
población; referentes a la alimentación, salud, educación y vivienda y servicios
públicos; en el sentido de compensar las desigualdades y desequilibrios
ocasionados por el sistema capitalista mundial en su etapa neoliberal.
En otra vertiente la política social más que una herramienta que emplea el
Estado para impulsar el desarrollo es considera como el conjunto de
mecanismos para la solución de problemas, es decir, como el conjunto de
acciones destinadas a resolver problemas que afectan a instituciones y
organizaciones en tanto no se trate de problemas individuales sino masivos
generalmente referidos a una subsistencia decente, según los principios más
elementales de los derechos humanos, consagrados por la razón y el
sentimiento de solidaridad entre los hombres. (Albornoz, 1991) En esta
definición, es importante acotar el carácter universal de la política social en
respuesta a las necesidades y problemáticas de todos los sectores sociales
que cohabitan en un espacio social determinado.
El carácter universal, está aún más acotado en la definición de (Ander, 1988),
quien en términos generales define a la política social como: "…un conjunto
de acciones que como parte de las políticas públicas, tiene el propósito de
mejorar la calidad de vida mediante la prestación de una serie de servicios
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sociales que procuren atender las necesidades básicas de todos los
ciudadanos, asegurando unos niveles mínimos de vida, alimentación, salud,
educación y vivienda. Asimismo, tiene como propósito disminuir las
desigualdades sociales y atender a los colectivos que por razones de edad o
impedimentos físicos o psíquicos, no pueden generar recursos por medio de
su trabajo".
Desde la vertiente de la ciudadanía (Montagut, 2000) define a la política social
como aquella política relativa a la administración pública de la asistencia, es
decir, al desarrollo y dirección de los servicios específicos del Estado y de las
autoridades locales en aspectos como: salud, educación, trabajo, vivienda,
asistencia y servicios sociales. En esta definición la autora imprime que la
política social tendría como finalidad la de “paliar” determinados problemas
sociales o, de una forma más modesta, perseguir objetivos que generalmente
son percibidos como respuesta a tales problemas.
Para (Warman, 1994) la política social son: acciones que ejecuta el Estado a
través de las instituciones públicas y que adquieren un carácter permanente
pero también cambiante, es decir, que a través del tiempo y las circunstancias
estas acciones se modifican, donde la sociedad civil organizada adquiere un
papel protagónico en dicho cambio, pues ésta constantemente demanda la
solución de sus necesidades y problemáticas en salud, alimentación,
educación, vivienda, recreación, cultura, servicios públicos, empleo y medio
ambiente; por lo que sus demandas contribuyen en cierta medida a la
elaboración de la política social, la cual se diseña a partir de los procesos
políticos en los que se debate la mejor propuesta que se apegue a la corriente
ideológica del sistema dominante.
De acuerdo a dichas definiciones podemos decir que la política social busca
ante todo acrecentar el bienestar y la calidad de vida de la población a través
de la prestación de los servicios sociales que brinda el Estado. En este
sentido, la definición de política social no solo debe ser considerada como una
herramienta que emplea el Estado en el proceso de ejecución de programas y
proyectos que contribuyan a disminuir la pobreza, sino su quehacer
institucional deberá incluir estrategias que permitan que la población participe
en forma dinámica en los procesos de desarrollo integral que se impulsen
desde el Estado con la aprobación expedita de la población, tanto en sus
dimensiones subjetivas y objetivas.
Bienestar y calidad de vida son conceptos ineludibles e inseparables al
concepto de política social ya que el bienestar es considerado como: un
estado de satisfacción de necesidades básicas y como un promedio de
calidad de vida, es decir, el estado que alcanza y experimenta el individuo al
satisfacer sus necesidades, compatible con la dignidad humana; asimismo, es
caracterizado como: el “conjunto de leyes” por una parte, y los programas,
beneficios y servicios que por otra parte establece el Estado mediante
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acciones planificadas para asegurar o robustecer la provisión de todo aquello
que se consideran las necesidades básicas para el bienestar humano y
mejoramiento social. (Fairchild, 1984)
En esta definición es importante señalar las funciones que adquiere el Estado
y la sociedad civil debido a que por un lado se hace referencia a los
problemas y necesidades sociales de los individuos y las familias, y por otro,
al papel que la sociedad le ha asignado a los representantes políticos que
gobiernan para administrar y distribuir los recursos mediante procesos de
planificación social, que según (Ander,1988), son considerados programas y
proyectos de gobierno, que se visualizan en servicios sociales y que se
concretizan en una realidad para que la población adquiera una vida holgada,
cómoda y tranquila. Siendo éste el principio que da forma a la sociedad y
establece las funciones que debe tener el Estado cuyo principio se debe
enmarcar en la felicidad de la sociedad. Sin embargo, las acciones que realiza
el Estado para impulsar el bienestar adquieren un valor político quedando el
bienestar en el discurso y no en los hechos. Por lo que toda actividad del
Estado desde la política hasta la economía debe dirigirse a la realización de
una situación en la que los ciudadanos puedan desarrollar sus cualidades
personales. (Incola Mattaucci, 1984)
Asimismo, (Smith y Edmun, 1971) caracterizan al bienestar como: un sistema
unificado de valores, objetivos y principios operativos comunes, donde las
instituciones juegan un papel esencial en la vida social que expresan la
preocupación colectiva de la sociedad por el bienestar de sus miembros en
cuanto a individuos y los grupos familiares y comunitarios.
Es claro que las anteriores definiciones explicitan la connotación del Bienestar
a partir de una dimensión de comodidad, abundancia, satisfacción, sosiego, y
tranquilidad en la vida individual o personal, sin embargo, es importante
mencionar que dentro del desarrollo de la historia humana, cuando la
sociedad organizada o algunos grupos sociales de la misma deciden
implementar acciones colectivas, más o menos permanentes, más o menos
sistemáticas, más o menos organizadas, es cuando se da el paso de una
connotación de Bienestar Individual y se construye el Bienestar Social.
El concepto de bienestar social a partir de las propuestas formuladas por los
economistas ingleses acerca del Estado de Bienestar donde este adquirió
carta de ciudadanía en el ámbito de las ciencias sociales y de las prácticas
sociales como consecuencia de la convergencia de varios hechos o
circunstancias históricas como: el desarrollo y materialización de los derechos
sociales, y la lucha de los sectores populares para lograr mejores condiciones
de vida. (Ander, 1988) De este concepto se considera que el bienestar es una
consecuencia de la convergencia de varios hechos o circunstancias históricas,
por ejemplo, la lucha que los sectores populares y las organizaciones
gremiales (sindicatos) han realizado en diversas etapas de la historia para
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lograr mejores condiciones de vida en correspondencia con el modelo de
desarrollo económico vigente. En esta vertiente, el concepto de bienestar es
caracterizado como una función de la riqueza global que una sociedad logra
generar y de la forma en que el producto se distribuye entre los miembros de
una sociedad. Esta definición surge de una concepción económica del
desarrollo, dentro del cual los programas de bienestar social vienen a tener
una característica residual en el proceso. El bienestar social se produce
automáticamente y como consecuencia del desarrollo económico basado en
el crecimiento ilimitado.
Sin embargo, los conceptos de bienestar y el desarrollo son conceptos
muchos más amplios y complejos que el simple crecimiento del Producto
Interno Bruto tan acariciado por los economistas. Por ejemplo, algunos
autores principalmente de las ciencias sociales lo identifican como: aquellos
elementos integrales que elevan los niveles y la calidad de vida, este último
concepto es entendido como un elemento que debe tener un lugar central
dentro de la concepción del desarrollo sustentable.
A partir de la anterior se define el concepto de bienestar como un proceso
integral donde el Estado y el sistema político garantizan condiciones plenas de
acceso a bienes y servicios otorgados por las instituciones públicas, que
permitan elevar permanente y sistemáticamente el nivel y la calidad de vida
del ser humano y el mejoramiento social de la población en sus diferentes
ámbitos y dimensiones estructurales.
La calidad de vida es un fenómeno complejo que abarca diferentes niveles de
organización y una dinámica espacio – temporal. Se refiere a los atributos
específicos humanos y a la capacidad de construir futuros de manera
propositiva (proyectos de vida), implica la salud, la disponibilidad de bienes y
la capacidad de utilizar lo que existe para construir lo que no existe. Como las
conductas y acciones de los seres humanos que están guiadas por propósitos
y metas la calidad de vida también abarca los aspectos subjetivos, sobre todo
la capacidad de planear y estructurar proyectos. El proceso mediante el cual
se construye el futuro descansa en la creatividad y el conocimiento que nos
dan la competencia para contender con la incertidumbre y las turbulencias.
En esta definición (Abreu, 2000) muestra que la satisfacción de necesidades
básicas no solo corresponde a la prestación de servicios institucionales que
coadyuven a la solución de necesidades básicas objetivas, sino también
aquellas necesidades básicas con características subjetivas. En dicha
satisfacción, apunta Palomino, no se trata de privilegiar unas sobre otras, o
satisfacerlas por separado o por etapas ya que constituyen un sistema de
elementos interdependientes e interrelacionados.
Bajo este mismo análisis (Blanco Ortiz, 2005), indica que: “…la calidad de vida
se refiere a las condiciones objetivas y subjetivas en que se realiza la
reproducción social de los grupos humanos. Incluye diversas dimensiones,
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tales como: las condiciones de trabajo remunerado y no remunerado (práctica
domestica), la cantidad y calidad de las formas de consumo de bienes y
servicios y valores de uso, el acceso y realización de expresiones culturales y
políticas y la calidad del entorno”.
La calidad de vida es la expresión del grado de concreción de los
presupuestos básicos o tareas que una sociedad debe de cumplir. Es decir, la
efectividad de la organización social para garantizar la existencia de los seres
humanos, en tanto especie y el grado en que permite el desarrollo de su
potencialidad. Consiste en la satisfacción de las necesidades humanas,
objetivas y subjetivas individuales y sociales en función del medio ambiente
donde se vive. Donde satisfacción no sólo se refiere al acceso a los objetos
materiales para satisfacer la necesidad, sino que también a la participación
social del sujeto en la creación de sus propias condiciones de vida, donde la
satisfacción de la necesidad no sólo tiene el sentido de cubrir carencias sino
que implica la potenciación de la acción social en la búsqueda permanente de
su cobertura y de otros afines o asociadas. (Jiménez Guzmán, 2000)
El concepto de la pobreza y la medición de esta se subscribe dentro de las
recomendaciones de los organismos internacionales, Banco Mundial (BM),
Organización de las Naciones Unidas (ONU), Programa de Naciones Unidas
para el Desarrollo (PNUD), la Comisión Económica para América Latina y el
Caribe (CEPAL) y el Fondo Internacional para el Desarrollo Agrícola (FIDA),
quienes han realizado esfuerzos para combatir, erradicar y superarla;
condición según expertos para salir del subdesarrollo y entrar al desarrollo.
Sin embargo, como afirma (Gordon, 2010), éstas instancias hubieran tenido
mucho más éxito en la tarea de reducir la pobreza si les hubieran requerido a
los países que solicitaban ayuda que cumplieran con la convención de la
Organización Internacional del Trabajo (OIT) sobre los Estándares Mínimos de
Seguridad Social en lugar de seguir las políticas neoliberales del “consenso de
Washington”.
Analizando el concepto de la pobreza (Sepúlveda, 1995) argumenta que los
elementos y características alrededor del concepto mismo de pobreza y su
traducción en mediciones no existe consenso alguno. Por ejemplo, el Banco
Mundial y otras organizaciones internacionales para medir la pobreza se
basan en el consumo (1.8 dólares diarios), medida que no es confiable ni
válida ni especialmente significativa, y no puede utilizarse para medir la
eficiencia de la política social. El hecho es que sin un concepto aceptado y sin
los instrumentos de medición adecuados los esfuerzos por abatir o superar la
pobreza resulta infructuoso.
Con base en éste análisis el estudio sobre las características de la población
pobre y evaluar su volumen y dimensiones equivale a definir la población
objetivo para determinadas políticas, estrategias y líneas de acción. Sin este
conocimiento, según Sepúlveda, se corre el riesgo de beneficiar a grupos
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poblacionales diferentes. Por lo que es recomendable que las instituciones
estatales emprendan acciones que faciliten el conocimiento de variables
enfocadas al problema de la pobreza, para lo cual son sumamente valiosos
los métodos y las teorías que permitan subclasificar a los pobres según la
naturaleza de sus carencias.
Los intentos contemporáneos por definir y medir la pobreza datan de finales
del siglo XIX, destacando entre ellos los trabajos clásicos de Rowntree sobre
la pobreza en York. Otros estudios muy respetables realizados durante el
presente siglo son el de Towsend sobre la situación de los pobres en el Reino
Unido a inicios de la segunda mitad del siglo XX y el de Mollie Orshansky
sobre la pobreza en los Estados Unidos durante los años sesentas.
Más recientemente en América Latina se han realizado múltiples estudios e
importantes aportes a la metodología para el estudio de la pobreza
complementando el amplio panorama de literatura que existe alrededor de la
definición y medición de la pobreza. El estudio pionero fue realizado por la
Comisión Económica de las Naciones Unidas para América Latina y el Caribe
(CEPAL) utilizando datos de 1970 y criterios uniformes para 11 países y
actualizado por Altimir. En particular destacan los trabajos publicados por
(Boltvinik y Araceli Damián 2005) sobre la Pobreza en México y el Mundo; el
estudio sobre la pobreza en Uruguay de Katzman; la publicación de Minujin y
Vinocur sobre los pobres en Buenos Aires y otros estudios que se han
enfocado al análisis de la pobreza a través de la medición de las necesidades
básicas insatisfechas.
El (Banco Mundial, 1973)
elabora el concepto de Pobreza Absoluta
definiéndola como: "…unas condiciones de vida tan degradadas por la
enfermedad, el analfabetismo, la desnutrición y la miseria que niegan a sus
víctimas las necesidades humanas fundamentales. Unas condiciones de vida
tan limitadas que impiden la realización del potencial de los genes con los que
se nace; unas condiciones de vida tan degradantes que insultan a la dignidad
humana; y aun así, unas condiciones de vida tan habituales que constituyen el
destino de cerca del 40% de los pueblos de los países en vías de desarrollo".
La Cumbre Mundial sobre el Desarrollo (1997) definió a la Pobreza Absoluta
como: “…una condición que se caracteriza por la grave privación de los
satisfactores de las necesidades humanas básicas, como son alimentación,
agua potable, instalaciones sanitarias, salud, vivienda, educación e
información. No solo depende del ingreso, sino también del acceso a los
servicios sociales” (PNUD, 1997). Asimismo, se definió a la Pobreza Total
como: la falta de ingreso y de recursos productivos para asegurar una
existencia sustentable; hambre y desnutrición; mala salud; acceso limitado o
inexistente a la educación y otros servicios básicos; morbilidad y mortalidad
crecientes debidas a enfermedades; falta de vivienda y alojamiento adecuado;
entorno inseguro y discriminación y exclusión sociales. También se caracteriza
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por la falta de participación en la toma de decisiones y en la vida civil, social y
cultural.
Muchos han sido los conceptos que se han manejado a través de la historia
por los organismos internacionales, los gobiernos en sus diferentes programas
y proyectos, así como por parte de los expertos en el tema sin embargo el
concepto lo podemos definir como la situación en la que el nivel de vida de
una persona o familia determinada se encuentra por debajo de los mínimos de
bienestar, como falta de bienes y servicios. Asimismo como: necesidad,
indigencia, penuria, estrechez, carencia de lo necesario para el sustento de la
vida. De igual forma, como la circunstancia económica en la que una persona
carece de los ingresos suficientes para acceder a los niveles mínimos de
atención médica, alimento, vivienda, vestido y educación.
El interés por el desarrollo se asocia en gran medida a la necesidad de evitar
o al menos reducir el efecto perturbador de las crisis recurrentes del sistema
de producción capitalista. Esta es una de las ideas de John M. Keynes
relativas a la regulación de algunos acontecimientos económicos. En este
sentido (De la Peña, 1989), indica que las grandes preocupaciones de los
países en el mundo, en especial la del sistema capitalista, ha sido la de crear
riqueza y productividad a costa del esfuerzo y la explotación de trabajadores,
en términos poco equitativos en la distribución de la riqueza.
Muchos han sido los conceptos empleados a través de la historia para
determinar el desarrollo, por ejemplo, según Peña la evolución económica, es
uno de los primeros antecedentes del concepto de desarrollo, el cual tiene su
origen en la influencia que ejerció la teoría evolucionista de las especies
desde principios del siglo XIX. En el campo de la economía y la sociología,
estas ideas vinieron a combinarse con el pensamiento del liberalismo
económico, esta teoría supone que los empresarios competirán
encarnizadamente con el fin de obtener el más elevado beneficio, por lo que
deberán luchar para aumentar su eficiencia y lograr de esta manera reducir
los costos de producción. Asimismo, señala que algunas décadas más tarde
se acuña el término progreso económico como un producto de la difusión de
la revolución industrial debido a que en ese tiempo era la expresión en el
ámbito económico de la idea de la racionalidad absoluta como posibilidad de
funcionamiento humano. Los abanderados del progreso económico
sustentaron que la solución a los problemas sociales se encontraba en la
expansión permanente de la producción, lo que sería una aspiración viable
gracias a los efectos que causa el constante cambio tecnológico. (De la Peña,
1989)
En esta corriente, los industriales proclamaban que había llegado el momento
de que la operación de la economía mundial se limitara al funcionamiento de
un mecanismo científico, en el cual la asignación de los recursos y la
distribución geográfica de la actividad, de acuerdo con las capacidades que
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sean óptimas de los países, garantizara el mayor bienestar para todos. Lo
anterior dio lugar a la argumentación en favor de la división mundial del
trabajo que habría de efectuarse en función de las ventajas comparativas de
cada país. Por lo que se propone que los países atrasados deben asociarse a
los polos de expansión económica en la búsqueda de la relación de costos y
precios más favorables gracias a la práctica de la especialización
internacional.
En las primeras décadas del siglo XX surge el concepto de crecimiento
económico en los países capitalistas, que para entonces han alcanzado un
elevado nivel de vida y una formidable capacidad de producción. El
capitalismo se orienta cada vez más a la defensa de sus conquistas y, en
consecuencia, se dedica a preservar su propia subsistencia y a consolidar sus
avances, por lo que busca justificación mediante el argumento de que el
capitalismo es un escalón más en la evolución de la humanidad. La
preocupación de los pensadores capitalistas se vuelca a los problemas de
equilibrio, es decir: de expansión del sistema; pero sin modificaciones de
fondo. (De la Peña, 1989)
Por otro lado (De la Peña: 1989), comenta que a mediados del siglo XX se
empezó a utilizar el concepto de desarrollo, y que la idea de desarrollo ha sido
propuesta por dos corrientes antagónicas del pensamiento. La primera de
ellas está constituida por los promotores de un capitalismo reformado que se
convierten en la posguerra en propagandistas del "desarrollismo" como salida
de conciliación entre la supervivencia del capitalismo y la creciente presión
social que exige una mayor equidad en la distribución de los beneficios de la
producción. Ejemplo de ello fue el discurso que pronunció el 20 de enero de
1949 el presidente Harry Truman a unos cuantos años que termino la
Segunda Guerra Mundial. "...Los países desarrollados van a luchar por la
democracia en el mundo, desarrollando a los países subdesarrollados". Con
este discurso, afirma (Trputec, 2003), que es por primera vez en la historia
moderna que se tiene noción del "desarrollo", el cual se transformó en una
conciencia y en un paradigma. Y es bajo este enfoque del desarrollo donde se
esconde el paradigma del subdesarrollo.
La segunda línea del pensamiento que propone la idea del desarrollo proviene
de la corriente marxista, supone la posibilidad de controlar y racionalizar la
evolución de la economía siempre y cuando sea dentro de un contexto social
y político apropiado. Asimismo, afirma que la expansión capitalista puede ser
más eficiente que en el pasado aun cuando sea inevitablemente superarla
más adelante por las formas de organización socialista. La meta final es el
establecimiento del socialismo, para ello puede colaborar el cambio evolutivo
y no sólo el revolucionario.
En la década de los años cincuenta se difundieron estas ideas en las
naciones, los países dependientes fueron cobrando mayor vigencia por la
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rápida modificación de la estructura mundial del poder económico y político.
Desde entonces muchos teóricos se refirieron al tema del subdesarrollo y
desarrollo tratando de encontrar las causas de este "subdesarrollo" y
surgieron muchos paradigmas y teorías como: "centro periferia", "núcleo
capitalista en expansión", "desarrollo por sustitución de importaciones", entre
otras. Sin embargo, la mayoría de estas teorías abordaron el problema desde
un punto de vista económico e igualaron el término "crecimiento económico" al
Desarrollo.
Muchas han sido las teorías en relación al desarrollo, la mayoría de ellas han
girado de acuerdo a los arquetipos de industrialización, modernización,
imitación y planificación.
Según (Trputec, 2003), los problemas de los países subdesarrollados, largo
tiempo tratados como apéndice agrario de países desarrollados, enfatizan la
industrialización como medida para lograr el desarrollo. La industrialización no
es sólo el desarrollo de un nuevo sector industrial debido a que también tienen
su definición tecnológica como: mecanización, masificación de la producción,
intensificación de la división del trabajo, acompañadas por aumento de la
productividad. También señala que el arquetipo de modernización hace
hincapié en la racionalización de la producción y de las formas organizativas.
No se necesita cambiar nada en la base, sólo mejorar la existente para pasar
de la sociedad industrial a la postindustrial. Asimismo, comenta que los
mejores resultados que han logrado los países en desarrollo, es a través de la
imitación de instituciones, organización social y estructura productiva de los
países desarrollados, y que todavía predomina este tipo de arquetipo.
Otra de las variantes, trazada por (Trputec, 2003), es el arquetipo de
planificación. Es cierto que la planificación ayuda y en algunos aspectos es
indispensable en el proceso de desarrollo; pero es y puede ser sólo uno de
muchos factores que se necesitan para lograr resultados. Asimismo, este
autor plantea desde el punto sistémico que el "desarrollo" se puede definir
como el cambio de la definición del sistema. Este enfoque no es más que la
pérdida de una dimensión o inclusión de una nueva dimensión, son los
procesos del desarrollo.
Para comprender esta definición (Trputec, 2003) plantea cinco formas del
cambio cualitativo: el desarrollo autónomo, el desarrollo abierto, el desarrollo a
través de la integración con otros sistemas, el desarrollo a través de la
integración total a un nuevo sistema y el desarrollo por descomposición del
sistema e individualización de sistemas. En este enfoque, el desarrollo es un
conjunto de diferentes formas de procesos dinámicos que no contienen
ninguna evolución de estos procesos. En otras palabras no se trata de
procesos "buenos", "malos", "deseables", o "no deseables", solo de los
procesos de cambio de la definición de un sistema.
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Es importante destacar la gran diversidad de conceptos sobre el desarrollo
utilizados por los diferentes actores, tanto en el ámbito nacional como
internacional, como: ONU, OEA, BM, FMI, CEPAL e UNICEF. Entre los
conceptos que se han utilizado podemos mencionar al Desarrollo Humano.
En los Informes de Desarrollo Humano se ha definido al desarrollo humano
como el proceso de ampliar la gama de opciones de las personas
brindándoles mayores oportunidades de: educación, atención médica, ingreso
y empleo. Abordando el espectro total de opciones humanas, desde un
entorno físico, en buenas condiciones, hasta libertades económicas y
políticas". (PNUD, 1992)
Más recientemente (Amartya Sen, 1998); define al "… desarrollo humano,
como enfoque, se ocupa de lo que yo considero la idea básica de desarrollo:
concretamente, el aumento de la riqueza de la vida humana en lugar de la
riqueza de la economía en la que los seres humanos viven, que es sólo una
parte de la vida misma". Con base en esta definición, se puede decir, que el
desarrollo humano es un paradigma de desarrollo que va mucho más allá del
aumento o la disminución de los ingresos de un país.
Asimismo, de esta definición, podemos señalar que el desarrollo va más allá
del crecimiento económico; ya que comprende la creación de un entorno en el
que las personas puedan desarrollarse en su máximo potencial; participando
en la vida productiva del país, teniendo libertades económicas y políticas; pero
sobre todo desarrollando su capacidad creativa de acuerdo a sus propias
necesidades e intereses. Por lo tanto, el desarrollo implica ampliar las
oportunidades para que cada persona pueda vivir una vida más digna.
El desarrollo humano es el proceso por el que una sociedad mejora las
condiciones de vida de sus ciudadanos a través de un incremento del
bienestar con los que puede cubrir sus necesidades básicas y
complementarias, y de la creación de un entorno en el que se respeten los
derechos humanos. Este concepto es cronológicamente el último de una
cadena de conceptos de desarrollo, tales como: necesidades básicas, ecodesarrollo, desarrollo sostenible y desarrollo humano. De hecho el propósito
final del desarrollo sostenible es la persona humana vista en toda la gama de
opciones: físicas, biológicas, económicas, sociales, políticas, intelectuales,
culturales, espirituales y de otra índole. En síntesis al desarrollo humano "...le
interesa tanto el desarrollo de capacidades humanas como su utilización
productiva. También significa desarrollo para la gente, y eso incluye la
generación de oportunidades económicas para todos". (PNUD, 2012)
El desarrollo humano y el crecimiento económico están estrechamente
ligados. Las personas contribuyen al crecimiento y el crecimiento contribuye al
bienestar humano. No se limita a un sector específico, ni se concentra en
asuntos sociales a expensas de las cuestiones económicas. Subraya la
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necesidad de desarrollar las capacidades humanas. Sin embargo, le preocupa
igualmente la forma en que esas capacidades son utilizadas por personas que
pueden participar libremente en la toma de decisiones políticas y económicas,
y que pueden trabajar productiva y creativamente para acrecentar el
desarrollo.
El desarrollo humano se refiere a todas las actividades, desde procesos de
producción hasta cambios institucionales y diálogos sobre políticas. Es el
desarrollo enfocado en las personas y en su bienestar el que le preocupa
tanto la generación del crecimiento económico como su distribución, las
necesidades básicas, el espectro de las aspiraciones humanas y las
aflicciones humanas. (PNUD, 2012)
Una vez analizados los conceptos que son parte importante del concepto de
política social podemos decir que la política social debe ser una herramienta
que no solo permita superar la pobreza, sino sobre todo, debe ser una
herramienta que aproveche el Estado para generar estrategias de desarrollo
integral con la plena participación de los diversos sectores sociales, ya que el
Estado es el administrador de los recursos de la sociedad y tiene como
función no solamente la de regular los factores socioeconómicos, políticos y
culturales presentes en la sociedad capitalista, sino también construir
estrategias que por un lado permitan erradicar la pobreza, y por el otro,
construir una sociedad, donde la población pueda satisfacer sus necesidades
básicas: salud, educación, vivienda y servicios sociales otorgados por la
administración pública. (Castro, 2009)
Bajo este enfoque, resultado de un análisis de los diversos conceptos y
elementos de la política social, nos atrevemos a señalar que: el Estado es el
responsable de administrar los recursos del país para que la sociedad
compuesta por pobres y ricos, urbanos y rurales, capitalistas y obreros,
indígenas y no indígenas, etc., es decir, todos los sectores sociales puedan
recurrir a los beneficios planificados por el Estado a través de la aplicación
directa de las políticas públicas, en especial de la política social.
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917

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Institucionalización de la orientación pre matrimonial en el
registro civil del Municipio de Minatitlán: una contribución
desde la academia, el Trabajo Social a la Política Familiar
Municipal.
Ruth Lomelí Gutiérrez
Omar Castro Prado
Nora Hilda Fuentes León
201
Jorge Hernández Ríos

El presente trabajo es producto de un Proyecto de Investigación y Vinculación
del Cuerpo Académico Trabajo Social y Sociedad: Puente estratégico
denominado: Academia, Gobierno Local y Ciudadanía, patrocinado por
PROMEP en el 2014. Representa un ejercicio para la incorporación de la
intervención social en lo general y la intervención profesional en particular
ante el alto índice y causas de divorcio en el municipio de Minatitlán Veracruz.
En Veracruz (Cod. Civil Cap. I Art. 75) El matrimonio es la unión de un solo
hombre y de una sola mujer que conviven para realizar los fines esenciales de
la familia como institución social y civil; sin embargo es importante reconocer,
que las transformaciones generalizadas en la sociedad hacen más vulnerable
este vínculo jurídico y por ende al grupo primario denominado familia. Por lo
que esta
prescripción genera un sentido de corresponsabilidad
interinstitucional cuando se prioriza a la familia como el grupo regulador del
contexto social al que pertenece.
Como producto de la investigación se realizó un análisis cuantitativo de la
base de datos del Registro Civil del periodo 2012-2014 y se focalizaron como
variables de estudio matrimonio versus divorcio en términos de
complementariedad y para la comprensión de las causas del divorcio. Como
resultado se construyó un diagnóstico y diseñaron alternativas de atención en
el marco de la estructura del gobierno local, lo que llevó a recuperar algunas
experiencias de personas que han vivido el proceso de separación hasta
concluir con el divorcio entre las categorías construidas en el análisis del
discurso destacan relaciones ligeras, falta de afectividad y la llamada
inmadurez psicológica.
Palabras claves: Matrimonio, Divorcio, Institucionalización

201

Profesores integrantes del CA en formación Trabajo Social y Sociedad: Puente estratégico de
la Facultad de Trabajo Social de la Universidad Veracruzana Campus Minatitlán.

918

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

INTRODUCCION
Es conocido que en nuestros tiempos la competitividad y capacidad
académica se han convertido en el eje central de la vida de las Instituciones
de Educación Superior, entre sus componentes la vinculación universitaria es
percibida como el detonante que garantiza la articulación de la investigación,
la docencia y la gestión. Ante esta tarea el Cuerpo Académico Trabajo Social
y Sociedad a través del financiamiento PROMEP (Programa de mejoramiento
al profesorado), actualmente PRODEP (Programa para el desarrollo
profesional docente) logra establecer y sumar esfuerzos con la Dirección del
Registro Civil del municipio de Minatitlán, el Desarrollo Integral de la Familia
(DIF) particularmente en lo relacionado a la búsqueda de mejoras en las
relaciones familiares.
Cabe señalar que el interés en ambas partes (Gobierno local y Academia)
ante el índice de disolución del matrimonio en la localidad, direcciona el
trabajo que ahora se presenta. En su contenido se expone en primer término
los resultados de un micro diagnóstico sobre el estado situacional del divorcio
vs matrimonio y en un segundo momento la propuesta de intervención social.
METODOLOGIA
Los resultados responden a una investigación descriptiva observacional; los
insumos de información generados en este proceso tales como el estudio
diagnóstico predominantemente cuantitativo y sustentado bajo el análisis de
las base de datos de los registros sobre matrimonios y divorcios en el
municipio han permitido, analizar como categorías: edad de la pareja,
duración del matrimonio, resolución y ocupación. La unidad de análisis han
sido hombres y mujeres que ha tenido la experiencia de vivir una separación
legal con la pareja y cuyos casos se encuentran en la base de datos del
registro civil.
RESULTADOS
En Veracruz (Cod. Civil Cap. I Art. 75) menciona el matrimonio es la unión de
un solo hombre y de una sola mujer que conviven para realizar los fines
esenciales de la familia como institución social y civil. Por lo que es importante
señalar que la familia, como institución social se encuentra caracterizada por
dos elementos: estructura y dinámica. Particularmente la estructura denota
pautas de interacción relativamente duraderas que concurren a ordenar u
organizar sub-unidades componentes de una familia, en relaciones más o
menos constantes, esta relatividad se ve manifestada por la llegada o salida
de algunos de sus miembros. (Umbarger, 2008)
Como unidad de análisis del grupo primario (Quintero, 2004) refiere que el
conocimiento integral y coherente de la familia considera tanto sus aspectos
generales como los particulares respecto a sus tres perspectivas básicas:
919

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Estructural: hace referencia a las formas de unión de la
pareja, tamaño, personas incluidas, parentesco, evolución
histórica, etc.
Interaccional o funcional: es lo relativo a las formas de
relacionarse el hombre y la mujer, comunicación, distribución
de roles, afecto, cohesión, adaptabilidad.
Evolutiva: ciclo vital o modelo evolutivo; propuesta moderna
desde el enfoque sistémico.
Bajo estas aportaciones hay que hacer notar que la familia en su estructura
manifiesta su composición en cuanto a los miembros que la integran y su
dinámica es producto de las funciones que cada uno de sus miembros
desarrolla a través de las formas que adopta para relacionarse con los otros.
Sin embargo lo que sucede en el mundo privado de la familia está relacionado
con el mundo exterior, (Vázquez, 2008) de hecho si la sociedad vive una
transformación continua se puede decir que, en paralelo, la familia también.
En este sentido la familia se identifica como un sistema que retroalimenta y es
retroalimentado por la sociedad por lo que cabe añadir siguiendo a la misma
autora que la estructura de la familia se construye en la repetición de las
pautas transaccionales que operan a lo largo de su evolución (Quintero, 2004)
Con respecto a la dinámica irrumpe la apreciación estática que pudiera
tenerse del concepto estructura como bien se observa párrafos arriba conlleva
a la manifestación de las interrelaciones (Minuchin, 1974) el invisible conjunto
de demandas funcionales que organiza la manera de interactuar entre ellos
los miembros de la familia. En el caso del matrimonio permite la integración
del subsistema conyugal o marital cuyo origen está fundado por la unión
jurídica de la pareja, sin embargo es importante resaltar que cada uno aporta
además la historia de la familia de origen, la formación de una personalidad
producto de este contexto y que a partir del matrimonio ambos tienen que
ceder y negociar parte su personalidad para lograr un sentido de pertenencia
en este subsistema. Estas premisas permiten focalizar la atención en el
matrimonio como la instancia detonadora del grupo primario, y protectora de la
estructura y dinámica de la familia, dado que esta empieza su proceso de
gestación socialmente deseado a partir de este acto jurídico. Por lo que poner
atención al vínculo matrimonial constituye una condición necesaria para la
autoridad municipal y desde luego para la academia.
Estado situacional del matrimonio en el Estado de Veracruz de Ignacio
de la Llave
La estabilidad de la Familia en la Entidad, se ha visto amenazada dada la
tendencia de crecimiento de las tasas de divorcio, sin duda alguna la calidad
del matrimonio está relacionada al
grado de satisfacción y
complementariedad en cuanto expectativas expresadas o no de cada uno de
920

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

los conyugues, marcadas por sus necesidades y deseos. Acorde a la teoría de
intercambio social (Thibaut &amp; Kelley, 1959) refieren que se da por hecho que
una relación perdura cuando los resultados de la misma son benéficos y
satisfacen a los individuos. A nivel estatal, en los últimos siete años, la
trayectoria de la población que contrae matrimonio muestra una tendencia
relativamente positiva, ya que si bien existieron momentos en que la población
que gusta de formalizar una relación jurídicamente, por diversos factores tanto
sociales, económicos y de otras índoles se vio reducida en algunos años
(como en 2006 y 2010), sin embargo, según datos del INEGI en el año 2011
se registró un crecimiento del 11% en los matrimonios realizados dentro del
Estado llegando a una cifra histórica (desde los últimos nueve años), de
40,568 nupcias efectuadas.

GRÁFICA 1
NÚMERO DE MATRIMONIOS EN EL ESTADO DE
VERACRUZ -VARIOS AÑOS
50,000
40,000
30,000

37,816
2005

2006

38,463 38,731 38,149 36,487 40,568
2007
2008
2009
2010
2011

37,256

Fuente: Base de datos INEGI fecha de consulta 10 de abril del 2014.

Lo anterior indica que en el Estado, el vínculo matrimonial entre la población
tanto residente como visitante a aumentado considerablemente. Si
observamos más a detalle la información relativa al año 2011, se pueden
encontrar los grupos quinquenales de edad de los matrimonios efectuados en
ese año, la gráfica 2 muestra los grupos de edad en donde se concentra el
mayor número de matrimonios. En primer lugar se encuentran los jóvenes
entre 20 a 24 años de edad, los cuales representaron el 26% del total de
matrimonios realizados, siguiendo los jóvenes de 25 a 29 años de edad
quienes representaron el 25% de los matrimonios y por último los jóvenes
maduros de entre 30 a 34 años de edad, quienes representaron el 15% del
total. Estos tres grupos de edad representaron más del 60% del total de los
matrimonios, lo que indica que la mayoría de los contrayentes son jóvenes
entre los 20 a 34 años de edad.

921

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

GRÁFICA 2
MATRIMONIOS POR GRUPO QUINQUENAL
DE EDAD -2011
10,554.00
10,225.00

6,111.00
3,012.00

3,390.00

1,977.00 1,387.00

3,903.00

DE 15 A DE 20 A DE 25 A DE 30 A DE 35 A DE 40 A DE 45 A DE 50 Y
19 AÑOS 24 AÑOS 29 AÑOS 34 AÑOS 39 AÑOS 44 AÑOS 49 AÑOS MAS
AÑOS
Fuente: Base de datos INEGI fecha de consulta 10 de abril del 2014.
Otro dato relevante es la edad promedio para contraer matrimonio por género,
(Ver cuadro 1) se puede observar que la edad promedio en 2011 del Estado
de Veracruz fue de 31.3 para los hombres y 27.9 para las mujeres lo que
indica que los hombres son 3.4 años mayores que su pareja, dato superior a
los años promedio a nivel nacional en donde los hombre rebasan por 2.9 años
a las mujeres, lo que indica que la tendencia en general a homogeneizar las
edades entre los contrayentes dada las mínimas diferencias.

922

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

CUADRO 1.
EDAD MEDIA AL MATRIMONIO EN EL ESTADO DE VERACRUZ IGNACIO
DE LA LLAVE SEGÚN CENSO 2008-2011
2008

2009

2010

2011

Hombres Mujeres Hombres Mujeres Hombres Mujeres Hombres Mujeres
Veracruz
de
Ignacio
30.9
de
la
Llave

27.5

31.1

27.7

31.0

27.6

31.3

27.9

Promedio
28.4
nacional

25.5

28.7

25.8

29.1

26.2

29.2

26.3

Fuente: Matrimonios -Edad media al matrimonio por entidad federativa de
residencia habitual de los contrayentes según sexo, 2008 a 2011 INEGI fecha
de consulta 3 de abril del 2014.
Estado situacional del matrimonio en el Municipio de Minatitlán.
Por diversos factores en el Registro Civil de este municipio, solo se tienen
datos de los últimos dos años, sin embargo no es una limitante para analizar
el comportamiento de los matrimonios efectuados. En la Gráfica 3, se muestra
esta información en la que se observa que para el año 2013 según datos de la
oficina del Registro Civil Municipal el número de personas que tomaron la
decisión de formalizar el acto matrimonial se redujo un 16%, cifra mayor a lo
incrementado el último año a nivel estatal (11%) lo que lleva a replantear la
situación que localmente se vive para tratar de comprender la dinámica social
de la interacción de las parejas dentro del área.

GRÁFICA 3
NÚMERO DEMATRIMONIOS…
1015

852

2012

2013

Fuente: Base datos del Registro Civil 2014
En ese sentido, es relevante establecer que dichas fluctuaciones en la
formalización de los matrimonios responden a diversos factores locales,
sociales, económicos y de otra naturaleza, así como también a dinámicas
exteriores (estatal y nacional) que de igual forma inciden en la toma de
decisión matrimonial de una pareja en el municipio.
923

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Al tomar en cuenta el número total de matrimonios realizados en año 2012
(1,015) y la población total del municipio (157,840), se puede determinar que
la Tasa Bruta de Nupcialidad Municipal es de 6.4 matrimonios por cada mil
habitantes, dato mayor a lo obtenido en el año siguiente el cual fue de 5.4
matrimonios por cada mil habitantes.
Más adelante al observar a detalle, sobre el último año en que se tiene
información municipal, se tiene según gráfica no. 4, matrimonios por grupo de
edad de la contrayente, lo cual indica representativa que las mujeres que
contrajeron matrimonio en 2013, se encuentran entre los 18 a 25 años,
ocupando el 44% del total de las mujeres que contrajeron matrimonio ese año.
Comparado a nivel estatal la edad promedio de la mujer al contraer
matrimonio en el último año (2011), la localidad se encuentra por debajo de
esta.

913

GRÁFICA 4
MATRIMONIOS GRUPO DE EDAD…

658

181

174
DE 14 A 17
AÑOS

DE 18 A 25
AÑOS

DE 26 A 35
AÑOS

DE 36 A 45
AÑOS

86

45

16

DE 46 A 55
AÑOS

DE 56 A 65
AÑOS

DE 66 AÑOS EN
ADELANTE

Fuente: Base datos del Registro Civil 2014
La misma información solo que para el sexo masculino según la gráfica 5 se
puede observar que el mayor número de hombres que decidieron formalizar
la relación de pareja tenían una edad entre los 26 a los 35 años, concentrando
este bloque el 42% del total. Lo anterior comparado a nivel estatal marca una
alineación en la edad promedio del hombre al matrimonio.

737

863

GRÁFICA 5
MATRIMONIOS GRUPO DE EDAD
DEL CONTRAYENTE-2013
242
97

26

57

DE 14 A 17 AÑOS DE 18 A 25 AÑOS DE 26 A 35 AÑOS DE 36 A 45 AÑOS DE 46 A 55 AÑOS DE 56 A 65 AÑOS

Fuente: Base de datos del Registro Civil 2014

924

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Vulnerabilidad en la unión matrimonial
Ignacio de la Llave

en el Estado de Veracruz de

Si bien, el matrimonio es el instrumento legal que socialmente formaliza una
relación de pareja entre un hombre y una mujer, existen diversos factores que
llevan a su fractura por lo que es de suma importancia conocer las cifras en
materia de divorcio a nivel estatal para tener un contexto regional más amplio
y así poder abordar la situación a nivel municipal.
Los matrimonios efectuados en el año 2011 dentro del Estado, alcanzaron un
número histórico (de los últimos nueve años), el número de divorcios también
tiene un dato histórico del mismo periodo, ya que para el 2011 se emitieron 4,
441 actas de divorcio.
GRÁFICA 6
NÚMERO DE DIVORCIOS EFECTUADOS
EN EL ESTADO DE VERACRUZ-VARIOS AÑOS

3,290

3,474 3,324 3,473

2003

2004

2005

2006

3,718

2007

4,070 4,032 4,022

2008

2009

2010

4,441

2011

Fuente: Base de datos INEGI fecha de consulta 10 de abril del 2014.
En la gráfica 7 se puede observar que la trayectoria que han seguido en los
últimos nueve años los actos matrimoniales y divorcio en la Entidad, (ver,
ambas variables) presentan una tendencia creciente a lo largo del tiempo,
siendo esto una relación de variables un tanto opuestas ya que por un lado se
obtiene la mayor cifra de actos matrimoniales y por el otro se puede ver que el
conjunto de parejas que decidieron formalizar jurídicamente su relación, está
disolviendo el acto matrimonial.

GRÁFICO 7
5,000
MATRIMONIOS Y DIVORCIOS EN EL
ESTADO DE VERACRUZ-VARIOS AÑOS

50,000

40,000

30,000

2003

2004

matrimonios

2005

925

2006

2007

2008

divorcios

2009

2010

2011

0

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Fuente: Base de datos INEGI fecha de consulta 10 de abril del

De todos los divorcios firmados en 2011 dentro del Estado de Veracruz, el
27.31% de las parejas duraron solo de 1 a 5 años de casados, mientras que el
15.60% mantuvieron su relación matrimonial de 6 a 9 años, sin embargo
donde más se acumuló un porcentaje de divorciados fue en las relaciones que
tenían de 10 y más años de casados con el 59.95% del total de divorcios
202
efectuados en ese año .

El divorcio en el Municipio de Minatitlán, Veracruz.
Cabe resaltar que en el municipio se ha observado que la duración del
matrimonio según los datos del Registro Civil en el periodo 2012- marzo del
2014 está en los siguientes rangos:
CUADRO 2
DURACIÓN DEL MATRIMONIO

Válidos

Perdidos
Total

DE 1 A 3 AÑOS
DE 4 A 10 AÑOS
DE 11 A 15 AÑOS
DE 16 A 20 AÑOS
DE 21 A 35 AÑOS
DE 36 A 45 AÑOS
DE 46 A 55 AÑOS
DE 55 AÑOS EN
ADELANTE
Total
Sistema

Frecuencia
62
145
98
77
131
23
4
2

Porcentaje
11.3
26.5
17.9
14.1
23.9
4.2
.7
.4

542
5
547

99.1
.9
100.0

Fuente: Base de datos del Registro Civil municipio de Minatitlán, Veracruz
2014
Con un mayor porcentaje de representación la duración de los matrimonios se
encuentran de 4 a 10 años y en segundo lugar de 21-35 años. El dato total de
divorcios es de 547 casos.
Con respecto al tipo de solicitud de la ruptura del vínculo matrimonial se
observa en el municipio las siguientes manifestaciones:

202

Datos obtenidos en el Anuario Estadístico por Entidad Federativa 2012 publicado
por el INEGI en línea:

926

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

CUADRO 3
DIVORCIO POR RESOLUCIÓN JUDICIAL
Válidos

Perdidos
Total

Frecuencia

Porcentaje

Ambos comparecientes

174

31.8

Divorcio necesario

124

22.7

Divorcio voluntario

247

45.2

Total
Sistema

545
2
547

99.6
.4
100.0

Fuente: Base de datos del Registro Civil municipio de Minatitlán, Veracruz
2014
En un intento de correlación entre los indicadores de matrimonio y el divorcio,
asumiendo como marco de referencia el comportamiento en la Entidad, se
puede estimar que en el 2012 se realizaron 41 356 matrimonios y 4 605
divorcios lo que representaría un 11.13% de divorcios respecto al total de los
matrimonios celebrados en este año.
El impacto del divorcio en el ámbito de lo social, sin duda alguna se manifiesta
cuando en los matrimonios disueltos han procreado hijos, quienes sin duda la
ausencia de alguno de los padres repercutirá en su persona y en los
escenarios inmediatos en los que actúa cotidianamente como lo son: la
escuela, los amigos y otros familiares por mencionar algunos.
Propuesta proyecto de orientación prematrimonial
Fundamentación
Históricamente la familia ha representado la unidad sustantiva de la sociedad,
dado que su papel es la reproducción humana, la crianza y formación de
ciudadanos y ciudadanas con valores cívicos y morales que favorezcan al
desarrollo armónico de la humanidad. (Quintero, 1997) refiere que hasta el
momento ninguna otra institución humana o social ha logrado suplir el
funcionamiento de la familia, sobre todo en la satisfacción de las necesidades
biológicas y afectivas de los individuos.
La forma de legalizar y garantizar esta función es otorgada por el Estado a
través del matrimonio. Sin embargo en los últimos años, este vínculo se ha
visto fracturado por diversas causas. El estado situacional del municipio sobre
indicadores de matrimonio y divorcios si bien parecerían estar cerca de los
promedios estatal y nacional; representan una prioridad en el municipio,
cuando se tiene como compromiso el bienestar de la sociedad Minatitleca.
A partir de estudios de casos, se cuestionó a mujeres sobre las diferentes
causas por las cuales discutían con sus parejas antes de divorciarse, con la
927

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

intención de abordar
las situaciones que ponen en un estado de
vulnerabilidad al matrimonio o han generado su ruptura. La mayoría de las
mujeres (55%) refieren que las discusiones están relacionadas a la formación
machista de sus parejas, la falta de compatibilidad en aspectos como los
intereses y gustos, en un 30% con el aspecto económico 15% por conflictos
relacionados por el cuidado de la casa y los hijos. Particularmente respecto a
las discusiones se debían a problemas relacionados con el trabajo, mientras
que un 20% afirmó haber discutido muy frecuentemente por problemas con
las respectivas familias de origen. El 16% de las mujeres dijo discutir respecto
a las reglas de educación y la escuela de los hijos.
Los matrimonios tienen una durabilidad de no más de 3 años, en donde los
conflictos más relevantes son la inmadurez psicológica presentándose como:
desconfianza, el irse de casa tras una pelea en lugar de resolver el conflicto,
el no comprender el descontento de la pareja a la acción que el otro pudiera
hacer y reaccionar de manera agresiva. Cabe señalar que los conflictos que
se presentan durante el trance que vive la pareja en el cambio del noviazgo al
matrimonio, son otro factor para que los matrimonios opten por el divorcio ya
que ahí surgen las responsabilidades tanto económicas como afectivas siendo
este punto importante para que la pareja se unifiquen día tras día.
De acuerdo a (Estrada, 2012) no resulta fácil admitirse: en verdad ser esposo
o esposa por primera vez, es una situación desconocida de la cual no
sabemos nada, (solo lo que vimos de los padres). La transición de noviazgomatrimonio se relaciona con los cambios que se presentan tanto en la pareja
como individualmente puesto que el matrimonio es una base formada bajo
una serie de responsabilidades y roles sociales y emocionales que al no ser
ejecutadas por alguno de los miembros del matrimonio generan las
inconformidades y los conflictos de pareja que con el tiempo se agudizan y al
no ser tratados provocan un divorcio.
Continuando con el autor, señala que en esta nueva etapa se trata
principalmente de lograr dos puntos: primero, cambiar todos aquellos
mecanismos que hasta entonces proveyeron seguridad emocional. Y,
segundo, integrar un sistema de seguridad emocional interno, que incluya a
uno mismo y al nuevo compañero.
En este sentido la inmadurez psicológica se refleja en el comportamiento y las
acciones por parte de uno o ambos miembros de matrimonio, y se manifiesta
en situaciones como: el irse de casa tras una pelea, el no adaptarse a las
reglas o cambios que como matrimonio exige; en cuestiones de tiempo
dedicarlos más con los amigos y limitar el tiempo con la pareja, el tener celos
y no saber controlarlos ocasionando discusión y desconfianza. De acuerdo
Barragán Lomelí citada por (Amaya, Jesús, &amp; Evelyn, 2006) menciona que en
la actualidad las personas viven en un sinsentido; por un lado desean
relaciones duraderas, la seguridad amorosa y el bienestar que brinda la
928

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

compañía, pero por otro lado se defiende la independencia y la privacidad, lo
que impide el compromiso a largo plazo.
Bajo este escenario el proyecto pretende ofrecer a las parejas que acuden a
las oficinas del Registro Civil a solicitar enlace matrimonial, un proceso de
orientación que permita a las parejas significar sus expectativas respecto a la
vida futura, establecer sus procesos de comunicación, el sentido de la
responsabilidad y los roles doméstico, el ejercicio de parentalidad, y la
construcción de la denotación de la relación en la pareja.
La orientación como cualquier disciplina de acción, cuenta con formas
variadas de intervención que suponen distintos modelos de organización y
que ofrecen posibilidades de acción. Estos modelos nos servirán como
marcos de referencia a la hora de diseñar planes de actuación (Castellano,
1995). Los modelos de orientación según Bisquerra (1998) sugieren procesos
y procedimientos concretos de actuación, es decir, se pueden considerar
como “guías para la acción”.
Para el desarrollo de este proceso en el marco del Proyecto, la estrategia
didáctica está representada por el Taller, en su expresión de espacio de
construcción, representa en esta propuesta, la estrategia formativa para la toma
de decisiones de las parejas en los asuntos relativos a la vida matrimonial. Es
así, que por la dinámica manifiesta, el Taller simboliza un instrumento
metodológico, técnico y de gestión municipal, ya que en él, se identifica,
analiza, discute y da orden a los problemas a atender en la convivencia, para
generar un proceso a favor de una calidad de vida matrimonial y por ende
familiar. No obstante, la fragilidad de los matrimonios individuales no deben
confundirse con el debilitamiento de la institución matrimonial, aun cuando si
puede entenderse como resultado de cambios en su naturaleza.
Así que mantener los valores tradicionales asociados con la familia y el
matrimonio, representan una gran preocupación dado que la ruptura legal del
vínculo que soporta la estructura familiar (la unión conyugal), es vista como un
atentado contra la estabilidad de la institución familiar misma. En este
entendido la orientación matrimonial adopta este proceso como (Ríos, 2014) el
conjunto de técnicas encaminadas a fortalecer las capacidades evidentes y
latentes que tienen como objetivo en fortalecimiento de los vínculos que unen
a los miembros de un mismo sistema familiar.
Se parte de que la institucionalización (Abercrombie, Hill &amp; Turner, 1988, citado
en Levy, 1996) se refiere al proceso a través del cual las prácticas sociales
asociadas a éste se hacen suficientemente regulares y continuas, son
sancionadas y mantenidas por normas y tienen una importancia significativa en
la estructura organizacional y en la definición de los objetivos y las
metodologías adoptadas por una institución. En este sentido la propuesta,
representa una inducción a lo que pudiera resultar un proceso de
929

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

institucionalización de fortalecimiento al vínculo matrimonial, en la dimensión
social, psicológica y desde luego jurídica. Lo anterior posesiona al H.
Ayuntamiento de Minatitlán, como la primera Administración en la Entidad
generadora de una política y propuesta que atiende la vulnerabilidad en que se
encuentra el matrimonio y pueda ser adoptada en la estructura organizacional
como una práctica regulada.
Estrategias
La suma de esfuerzos, representa un recurso importante, esencial y eje motor
para concretizar las voluntades en la construcción de una sociedad más
democrática, porque promueve el sentimiento de la corresponsabilidad para la
toma de decisiones sobre los asuntos en que se debe invertir de manera
pública, particularmente en los asuntos en los que se refiere al ámbito
educativo formal y no formal, la participación política y social, ámbito civil y los
derechos sociales. En este sentido la siguiente propuesta tiene como
elementos constitutivos:
Un contenido prescriptivo dado que se trata de una propuesta que
establece un proceso para atender a las parejas cuya intención es formalizar
jurídicamente la relación. Siempre con apego a las disposiciones
constitucionales y todas las leyes y reglamentos que de ellas emanan y en lo
particular en relación a procurar una vida digna con corresponsabilidad en la
toma de decisiones para este caso.
Es el resultado de un proceso de democratización que conlleven a la
búsqueda de intereses comunes de la ciudadanía un primer momento es el
resultado de una vinculación entre la autoridad municipal y la academia, en
particular de interés de la Dirección del Registro Civil y el Cuerpo Académico.
Sin embargo a través del ejercicio como el presente, se pretende incentivar
las experiencias de consenso, de racionalidad lógica, congruente entre las
necesidades y las alternativas para fortalecer el vínculo matrimonial y
minimizar los riesgos, así como potenciar la estructura intrainstitucional (DIF,
Dirección de prevención del delito) y extrainstitucional del municipio, así como
la participación de la ciudadanía.
Es producto de un diagnóstico específico, de encuentros y desencuentros
dado que muchas veces, que lo representa un problema o necesidad para
unos, para otros no lo es, sin embargo en esta dicotomía ha resultado una
respuesta a los problemas que afectan al matrimonio o lo hacen vulnerable.
Con la propuesta en marcha se pretende promover una Política Municipal que
permita a las parejas en situación prenupcial comprender las implicaciones en
la vida futura con respecto a procesos de vida matrimonial y familiar, con el fin
de disminuir los indicadores de divorcio y separación a través de la
930

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

implementación de un Proyecto de orientación institucional permanente bajo la
orientación de los siguientes objetivos:
1.

Que profesionales en la materia, diseñen estrategias educativas y de
orientación que permitan las parejas comprender y afianzar el vínculo
matrimonial.

2.

Integrar una RED de agentes sociales a nivel municipal que apoyen a
las parejas en su tránsito en esta etapa de vida a través de la
atención y búsqueda de soluciones a sus diferencias.

3.

Lograr que las acciones emprendidas por los agentes sociales
operacionales, posesionen al Municipio, como el primero en
desarrollar una Política y Estrategia en la defensa de la vida
matrimonial y por ende del bienestar de la familia.

4.

Que las parejas Identifiquen los servicios, y acompañamiento del
Proyecto institucional, del DIF Municipal y las REDES de apoyo
interesados en atender la vulnerabilidad en la relación matrimonial.

Niveles de la intervención
Para el logro de los objetivos instrumentados se diseñan los siguientes niveles
de intervención:
a)

Colectivo se atenderán a grupos de parejas que respondan a la
invitación expresa de la autoridad como parte de los acciones de la
Política municipal a favor del bienestar de la vida matrimonial y la
familia.

b)

Grupos se incentiva a las parejas que a solicitud propia quieren
contraer nupcias a recibir la orientación.

c)

Casos se atenderá a parejas que por diversas razones no puedan
participar en las modalidades anteriores lo que permitirá dar
respuestas particulares a sus necesidades e inquietudes.

Operacionalización de los niveles
Dada la importancia que tiene el matrimonio dentro de la dinámica social, es
de suma prioridad que localmente se realicen acciones que puedan fortalecer
este vínculo de unión legal pero en sentido previo a la formalización, es decir,
realizar acciones que puedan reforzar la decisión de establecer socialmente
una relación de matrimonio, así como también brindar a los interesados la
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�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

información legal que rodea dicha decisión, a través de un proceso
permanente y diversificado que permita su adecuación a las demandas
particulares de las parejas que lo soliciten.
Cuadro 4
Niveles de intervención
Nivel


Colectivo

Periodicidad
Febrero
Mayo

Diciembre



Grupal



Casos

Permanente

Fundamentos
Son
fechas
ya
consideradas
tradicionalmente para este asunto y
han facilitado la formalización de las
relaciones de hombres y mujeres del
municipio.
Se proponen como una época donde
las personas en lo general procuran la
paz espiritual, la armonización, la
máxima expresión de los sentimientos
en lo general y el rencuentro de los
miembros de la familia
Proceso abierto y flexible de acuerdo a
la demanda fuera de los ciclos arriba
mencionados.
Fuente: creación propia

En cuanto al proceso de operación es importante señalar que ha predominado
el nivel de intervención colectivo desarrollado de manera coordinada con la
Presidencia, la Dirección del Registro Civil y el Desarrollo Integral de la
Familia, a la fecha se han desarrollado dos Jornadas de orientación
prematrimonial con los tópicos. “Vivir en pareja”, “La construcción de vínculos
y nuevos acuerdos en las relaciones de pareja”, “Matrimonio y familia”,
“Contribuciones sociales del matrimonio y la familia”. Es importante señalar
que en este nivel la orientación es asumida como un acto educativo de
información, formación de valores y actitudes orientados a la preservación de
la unión matrimonial y familiar, por lo que para esta etapa el taller se ha
convertido en la estrategia bajo la cual las parejas participantes, construyen,
reconstruyen y comparten experiencias que han sido provocadas para
fortalecer sus capacidades humanas en general y en particular las requeridas
para la vida matrimonial.
La intervención de casos ha estado sujeta al criterio de que las parejas
acepten participar en este proceso de orientación, en su contenido se ha dado
prioridad: al reconocimiento del otro, exposición de las expectativas de las
parejas sobre el matrimonio, tópicos sobre la importancia de la comunicación
como estrategia para el manejo del conflicto y la importancia del proyecto de
vida matrimonial. Este nivel se ha tornado más complejo dado que requiere en
primera instancia de la disposición de las parejas para participar por lo menos
932

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

en tres sesiones para reflexionar y decidir sobre la vida en conjunto. La
intención de la intervención es sensibilizar tanto individualmente como en
pareja sobre el significado del matrimonio y lo que esta etapa de vida requiere
de cada uno.
Sin duda, una de las condiciones detonadoras de esta experiencia está dada
por la voluntad política de la actual administración sobre la vulnerabilidad en la
que se encuentra el matrimonio, manifestada por la apertura para el análisis
de sus datos e integración de los componentes de la estructura organizacional
aunado al impacto político que esto conlleva.
Conclusiones
Si bien la Vinculación Universitaria no representa el tema principal de este
trabajo si ha constituido una oportunidad para dimensionar la función
académica a través de un trabajo articulado con el gobierno local, una
demanda social y los requerimientos para lograr la capacidad y competitividad
académica exigida a las Dependencias de Educación Superior.
En este tenor es posible concluir:
1.

Que los índices y condiciones en que se manifiesta el divorcio
representan una prioridad de atención tanto en el marco de las
políticas sociales como para la profesión.

2.

Se requiere una mayor voluntad institucional para contrarrestar la
mayor aceptación por el cumplimiento de la orientación religiosa que
la civil por parte de los contrayentes.

3.

En el contexto de la academia los logros han sido múltiples dado
que la experiencia ha permitido al Cuerpo Académico gestar la
incursión de estudiantes en formación y la construcción de
productos académicos requeridos en tres Experiencias Educativas
bajo la línea de Familia; promover el trabajo colaborativo de los
profesores y promover el compromiso social de la Facultad de
Trabajo Social en particular y en general de la Universidad
Veracruzana.

4.

La institucionalización de la orientación prematrimonial representa
aún un reto, sin embargo la experiencia construida al momento
representa una motivación científica-profesional que visualiza la
posibilidad de que a nivel municipal se instruya si bien no como un
requisito, si como producto de una demanda de las parejas que ha
decidido contraer matrimonio.
933

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

5.

Por último, debido a que la familia representa un sistema importante
en la sociedad y el matrimonio su base legal, el Estado debe velar
por su integración y su preservación en un ambiente de estabilidad,
bienestar y armonía. Por lo anteriormente expuesto, debe
proponerse una iniciativa de Ley en la Entidad, que pretenda
disminuir el índice de divorcios en el estado de Veracruz y los
problemas que ello conlleva, instaurando la orientación
prematrimonial civil, como requisito obligatorio para aquellas
personas que desean contraer matrimonio, con el cual se pretende
que los contrayentes al recibir de parte de un profesionista la
información necesaria por lo que el Sistema de Desarrollo Integral
de la Familia Institución de carácter público que vela por el bienestar
de la Familia y articulada al funcionamiento de la estructura
organizacional del Ayuntamiento; será la responsable de diseñar e
impartir la Orientación Prematrimonial Civil en todo el Estado,
preferentemente a través de profesionales del Trabajo Social.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
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Civil
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el
Estado
de
Veracruz
http://www.legisver.gob.mx/leyes/LeyesPDF/CIVIL260515.pdf.

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Instituto Nacional de Estadística y Geografía 2014, México Recuperado de
http://www3.inegi.org.mx/sistemas/temas/default.aspx?s=est&amp;c=17484

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�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

El papel del trabajador social dentro de las instituciones de
asistencia social, ante los nuevos retos contextuales.
Blanca Yaneli Aranda Campos
Karina Flores López
Mario Armando Ochoa Pérez

Resumen
Es responsabilidad del Estado instrumentar las Políticas Sociales con la
participación de distintos sectores, esto con la finalidad de promover y generar
el bienestar y el desarrollo social. Dicho desarrollo social se obtiene mediante
instituciones de asistencia social las cuales pueden ser generadas desde el
aparato estatal o desde las organizaciones de la sociedad civil, con el objetivo
de dar respuesta a las necesidades de diferentes actores sociales
vulnerables. Cabe mencionar que estas últimas han tenido un incremento con
el paso delos años, puesto que con el paso del tiempo el Estado se ha ido
deslindado de su responsabilidad social, dejando el peso de la subsistencia a
los individuos y las familias.
Cuando los individuos y/o sus familias les es imposible solventar ya no
el bienestar social, sino su propia subsistencia, por lo general, acuden a
tales instancias de asistencia social para solicitar apoyos paliativos. En el
mejor delos casos el primer contacto con dichas instancias lo realizan a través
de los trabajadores sociales. Es aquí donde Arteaga (2004) plantea con gran
acierto que el trabajador social debe reconocer los límites de la realidad y
asumir el compromiso en pro del desarrollo social. Es decir, a pesar de los
escasos de recursos y herramientas en las instituciones tanto estatales como
civiles, el trabajador social debe ser capaz de movilizar y potencializar a las
personas para que accedan a las oportunidades que les genere una
vida plena y autosuficiente.
El objetivo de dicho trabajo de investigación es visibilizar la intervención del
trabajador
social
desde las
instancias
de asistencia
social
y
gubernamental ante los nuevos paradigmas de las Políticas Sociales, que en
gran medida responsabilizan al individuo de su subsistencia y bienestar social,
así como el efecto que resulta de la reducción de presupuesto en los
programas de asistencia social y financiamientos hacia las organizaciones
de la sociedad civil.
Palabras clave: Instituciones, política social, trabajo social, asistencia.
Introducción
Las políticas han sido un tema central de las ciencias sociales y de la política
misma. Su concepción se ha dado desde diversas dimensiones como lo
económico, social, cultural y claramente político, en los que han predominado
enfoques neoclásicos y neoliberales sujetos al desarrollo y a enfatizar la
generación de riqueza, lo cual ha hecho que las desigualdades se
936

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

incrementen en la población, presentando fenómenos como la pobreza, la
marginalidad, exclusión y vulnerabilidad.
En décadas recientes se ha dado un creciente interés de las políticas sociales
y la manera que interviene el Trabajo Social, como parte de la tendencia a
confluir las diferentes formas de entender y afrontar en las mismas, en
respuesta a la necesidad de abordar su estudios y en la medida de lo posible
incidir en el diseño de políticas sociales y programas públicos, que directa o
indirectamente tiene un impacto en la vida de la población.
En el presente artículo se compone de tres secciones, la primera parte se
abordan diferentes concepciones de Estado y de la política social, así como
su participación activa en las estrategias de desarrollo y bienestar social de la
población, el cual busca proveer la educación y la formación de habilidades,
con la finalidad de que las personas vivan una vida digna.
La segunda parte se refiere a las políticas sociales que se han instrumentado
en contra la lucha del fenómeno de la pobreza en México desde mediados del
siglo XX, realizando una recorrido y algunas de las características de las
principales estrategias, que si bien han contribuido en su reducción, estos han
sido creados solo para paliar y no terminarla.
Finalmente en la tercera parte del artículo, se presentarán datos sobre la
incidencia de las Organizaciones de la Sociedad Civil (OSC) en México desde
el neoliberalismo, pues existe un incremento significativo de las
organizaciones durante las últimas tres décadas, así como una breve mención
de su participación actual en las políticas sociales pues en muchas ocasiones
las (OSC) precisamente buscan atender necesidades de la población por
medio de su acción y participación de las que pueden logran atender. Se
señala también la intervención del Trabajo social como disciplina y quehacer
profesional en este tipo de Organismos pues como se describirá, representa
un papel importante en el desarrollo dentro de las mismas.
1.

Política Social Como Estrategia Gubernamental

El hombre por naturaleza, tiende a asociarse; estas agrupaciones internas se
pueden dar de manera espontánea o artificial, generando una serie de
procesos sociales. Se observa a la sociedad, como un conjunto de individuos
que viven sobre la tierra, donde, por medio del contacto directo tienen
constantes interacciones materiales y espirituales (Mendieta, 1963).
Maunier (como se citó en Mendieta, 1963) comenta que todos los
agrupamientos están fundados en el parentesco, la localidad, o la actividad. El
primero es derivado por la unidad sanguínea, con descendientes del mismo
ancestro; el agrupamiento por localidad se caracteriza por la residencia, por
ejemplo, los vecinos y el agrupamiento por actividad está dado por los
937

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

profesionales, que tienen la misma actividad, ocupación, o preocupación y van
siguiendo la misma idea.
1.1. Estado como organización social
Para Mendieta (1963) el Estado es una población que habita en un territorio
determinado, organizado bajo un gobierno independiente y soberano, dentro
del cual la población puede pertenecer a diversos grupos sociales: pero dentro
del orden y la organización general establecida . Visto desde la sociología,
está constituido por grupos parciales unificados dentro de una gran forma
jurídica, con organización política y administrativa, la cual se deriva de ciertas
realidades sociales (Mendieta 1963, p. 148). El Estado es una forma
organizada de vida cuya constitución se caracteriza por la conducta normada,
jurídica organizada de sus miembros, sumándole las conductas no normadas
de los mismos (Heller, 1987, p. 269).
El Estado moderno, es “una organización e institución dotada de poder
económico y político” (Ayala, 2004, p.32). Que impone un marco de
obligaciones, regulaciones y restricciones a la vida social y al intercambio
económico, definiendo el campo de lo permitido y lo prohibido, además de
generar las estructuras de incentivos y los desincentivos para que los
individuos se involucren en el intercambio y en la búsqueda de la cooperación.
Entre las características sociológicas que le atribuye Mendieta (1963, p. 226)
al Estado sobresale la función meramente social para el orden interno, que
regula el ritmo de vida y para lograrlo, se apoya en grupos estatales como el
ejército y la burocracia. Las funciones del primero son mantener la paz de la
sociedad y frente a otros Estados, mediante la intimidación y la burocracia.
En la burocracia, se encuentran las instituciones colectivas que subsisten a
través de sus miembros, ya que es una relación de forma y contenido, al no
tener miembros deja de existir. El agrupamiento influye en los patrones de
conducta de los individuos que la conforman, pero, a su vez los mismos
influyen modificando esos patrones (Mendieta, 1963).
Como solución ante la cultura burocrática Ayala (2003, p. 129) propone
generar una nueva conducta, que permita la participación ciudadana en los
programas sociales, con mecanismos de deliberación, consulta y negociación
para conocer sus necesidades y demandas en cuestiones de apoyo social.
1.2 Las Políticas Sociales
El Estado es el responsable de instrumentar las políticas sociales, con la
participación activa de distintos sectores sociales. Es así que la política
pública debe ser una estrategia que promueva y genere el desarrollo y
bienestar social de la población, y no solo para obtener beneficios sociales,
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�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

sino vínculos de participación activa de la sociedad. Campo oportuno para el
ejercicio disciplinar del Trabajo Social como vehículo de transformación y
cambio de las problemáticas sociales, de modo solidario, creativo, proactivo,
participativo y generando nuevas estrategias y posibles soluciones en la
elaboración de políticas en la consecución del bien común. Arteaga (2004, p.
12) plantea con gran acierto que desde Trabajo Social tenemos que reconocer
los contornos y límites de nuestra realidad y asumir compromisos profundos
en pro del desarrollo social.
El bienestar social es visto por Giraldo (2013) como la suma de satisfacciones
individuales. El Estado tiene un papel activo y positivo en la promoción de
bienestar de la sociedad logrando el mismo a través de: un seguro contra el
desempleo, pensiones y jubilaciones, aplicación de las oportunidades
educativas, servicios médicos y muchas otras ayudas sociales (Ayala, 2003, p.
452).
La función del Estado consiste en la organización y la activación autónoma de
la cooperación s ocial, fundada en la necesidad histórica de un estatus de vida
común que armonice todas las oposiciones de intereses (Heller, 1987, p. 221).
De tal manera que el Estado, se apoya en las organizaciones e instituciones
formales e informales para buscar el bien común (Ayala, 2004, p. 101).
Cabe mencionar que la política social se construye sobre la relación de
mercado, Estado y orden doméstico. Álvarez (2005) señala que la política
social consiste en diferenciar los programas asistenciales de medios de
supervivencia de los programas orientados a regular el empleo, puesto que
con tales políticas se amortigua el conflicto entre capital y trabajo, señalando a
los beneficiarios además de moldear el comportamiento de los mismos
(Giraldo, 2013). Sin embargo, la política social para Adelantado (2009), tiene
que ver con el bienestar de las personas a través de la acción social.
1.3 Las Instituciones Gubernamentales
203

Las instituciones
pueden ser entendidas como: reglas del juego que
norman los diversos intercambios de los actores, estructuras de incentivos
que permiten construir organizaciones, modelos mentales que facilitan el
cálculo de las distintas transacciones en las que ocurren los agentes
económicos y político, siendo artefactos de coordinación
el “juego
cooperativo” donde se incluyen los intereses de todos (Ayala, 2003, p. 12).

203

Las instituciones son importantes, en parte, porque permiten organizar los mercados
justamente por medio de las instituciones. Además ayudan a gobernar a la sociedad e incluso
organizan el Estado (Ayala, 2003, p. 13).

939

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Las instituciones pueden ser sociales y estatales. Según su origen las
sociales son las convenciones que se establecen en una determinada
sociedad y son de creación y cumplimiento voluntaria por parte de los
individuos, las sanciones descansan en la responsabilidad de cada individuo
siendo informales y descentralizadas. Las instituciones estatales se imponen
externamente a los individuos o a la comunidad y el Estado obliga su
observación, sancionando el incumplimiento de sus objetivos puesto que
están formadas en la ley, basadas en la autoridad pública (Ayala, 2004,).
La función de bienestar busca representar “el bien común”, es sin duda una
noción ambigua, pero la función expresa las metas de bienestar que el Estado
y la sociedad definen (Ayala, 2004, p. 101). Las intervenciones institucionales
gubernamentales actúan sobre las condiciones de vida y su reproducción en
la población, según sean las necesidades. Para Adelantado (2009) la política
social se ejerce a través de las intuiciones gubernamentales y estas regulan
directamente la fuerza de trabajo.
El mal funcionamiento de las instituciones gubernamentales tiene que ver con
la visión de las personas que hacen uso de las mismas, ya que se piensan
como individuos aislados y no como parte de múltiples redes de interacción;
familiar, amistades, laborales, recreativas, políticas, culturales e informativas
(Dabas y Najmanovich, 1995, p. 65). Las instituciones toman ventaja de tal
visión, la realidad objetiva de las instituciones no disminuye si el individuo no
comprende el propósito o el modo de operar de aquellas, ya que, al implicar
historicidad se sostienen en base a un sistema de control social, sin embargo,
el sujeto en sí, es una organización emergente de la intervención de
suborganizaciones (Berger y Luckman, 2008, p. 80).
Es importante que el individuo salga a conocer las instituciones, así como
debe aprender a conocer la naturaleza (Berger y Luckman, 2008, p. 80).
1.4. El trabajador social
La profesión de Trabajo Social en México se origina con el sistema económico
neoliberal, con el fin de resarcir los daños que genera en la sociedad dicho
sistema económico ante la clase trabajadora, por lo tanto el profesionista
estará inmerso en su quehacer laboral en las políticas sociales. La
globalización según Giraldo (2013) afecta a los Estados, puesto que van
desapareciendo la seguridad social, seguridad familiar, seguridad laboral y la
seguridad entre comunidades, al desmoronarse tales estructuras se afecta al
individuo, dejándolo sin soportes de ayuda colectivos, siendo estos los
campos de acción de los trabajadores sociales.
La utopía de los profesionistas que laboran como trabajadores sociales, es
obtener un Estado que brinde las oportunidades necesarias para que las
personas obtengan la capacidad de vivir de forma segura. Para Sen (como se
940

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

citó en Guillen, 2004) se debe tomar en cuenta las capacidades y libertades
de cada individuo para que pueda vivir el tipo de vida que desee, puesto que
cuando las personas gocen de educación, salud, vivienda, (entre otras
garantías) habrá mayor productividad, mayor crecimiento económico y
mejores ingresos en las familias.
2.

Políticas Sociales Asistenciales para el combate a la Pobreza.

Los sujetos sociales deben ser el centro de todas las actividades
gubernamentales en la búsqueda de la brindar soluciones a las problemáticas
sociales de una manera digna y en donde los derechos sociales estén
garantizados.
Si bien, la cuestión social no es fácil su abordaje, pues tiene su conformación
en las identidades personales y sociales que nos hacen ser parte de una
sociedad. Para Luiz Wanderley (1996), toda “cuestión social” se expresa
siempre en conflictos que aparecen como problemas económicos, políticos,
etc. y se manifiestan generalmente en los sectores subordinados de la
sociedad, aquellos que no detentan el poder económico o político, y se
transforman efectivamente en cuestión social cuando son percibidos y
asumidos por un sector de la sociedad, que intenta, por algún medio,
cuestionarlos, hacerlos públicos, transformarlos en demanda política,
implicando tensiones y conflictos sociales (Wanderley, 1996).
Es decir que al ser públicos y transformados en demanda política se vuelve en
el espacio de todos y de nadie. En donde se vuelve parte del diálogo y
tolerancia para la construcción de consensos. Así, una vez hecho lo público
en política, está deberá ser acorde a los objetivos declarados de un gobierno,
el cual pretende alcanzar para preservar el interés y la cohesión nacional de la
sociedad.
Una vez centrada la política en la búsqueda del bienestar social, el Estado
mediante las medidas sociales que adopte buscará resolver las diversas
problemáticas sociales.
En el caso concreto de México después de la revolución mexicana de 1910 y
ante las demandas de las personas que estuvieron presente en ella (la cual
fue el eje para que se consumará esta revolución), se realizaron pocas
acciones de importancia para paliar las necesidades de la población, debido a
la ausencia de instituciones del Estado mexicano y las pocas que había en
esa época se dedicaron a la reconstrucción y pacificación del país.
Poco a poco, se pusieron en práctica políticas dirigidas a promover la
productividad y el crecimiento económico, por lo que se crearon instituciones
de bienestar social como la Secretaría de Salud, el Instituto Mexicano del
Seguro Social (IMSS), el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales para los
Trabajadores del Estado (ISSSTE) y se extendió la cobertura de servicios
941

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

sociales (educación, salud, vivienda y seguridad social) para alcanzar un
sector más amplio de la población (Valencia y Aguirre, 1998).
Aunque ciertamente estas acciones representaron un avance en la
construcción de un Estado más igualitario, lo que originó en gran medida fue
un sistema de seguridad y protección social parcial y segmentada, puesto que
solo consideraba a los trabajadores asalariados dejando fuera a los
campesinos o los que se encontraban en la informalidad laboral.
Desde entonces, el discurso oficial incorporó una concepción más amplia de
la pobreza, lo que determinaría el diseño e implementación de las políticas
sociales para contrarrestarla y abatirla.
En la década de los setentas, cuando era evidente una necesidad de
desarrollo de las capacidades productivas del país para el crecimiento
económico, el debate se centró en optar por medidas con más equidad para la
población. A partir de ese momento, los gobiernos federales se dedicaron a
invertir en programas dirigidos específicamente a la atención de la población
en situación de pobreza, marginada o en desventaja.
En el periodo gubernamental de Echeverría (1970-1976) se implementó el
Programa de Inversiones Públicas para el Desarrollo Rural (PIDER) dirigido
básicamente a la población en pobreza en zonas rurales. El principal objetivo
de PIDER, era mejorar las condiciones de vida de los campesinos mediante la
promoción de la producción agrícola, la productividad de las cooperativas
campesinas, construcción de infraestructura y servicios sociales en las
comunidades rurales (Yaschime, 2012).
“Para el PIDER la pobreza es el resultado de los desequilibrios generados por
la estrategia económica aplicada entre 1940 y 1970, a través de la cual se
privilegió la expansión de la industria y el desarrollo de actividades agrícolas
de exportación, resultando mayormente desfavorecidos los habitantes del
medio rural en zonas de temporal.” (Ordoñez, 1997).
Asimismo, en el año de 1979 se creó la Compañía Nacional de Subsistencias
Populares (CONASUPO) con la finalidad de ofertar productos básicos de la
canasta de consumo en las áreas rurales, principalmente maíz, frijol y leche
en polvo. Contaba con subsidios por parte del gobierno federal, pero es en el
año de 1998 que CONASUPO se declara en proceso de liquidación.
Posteriormente asumen la responsabilidad de abastecer el maíz y frijol
DICONSA y LICONSA la leche en polvo a partir de 1999.
Ante una fuerte crisis financiera y la devaluación del peso, el gobierno de
López Portillo (1976-1982) planeó una estrategia económica inicial llamada
Alianza para la Producción que contemplaba consolidar la economía, además
de que la política social se centraría en aminorar el problema alimentario de la
población, por lo que además de mantener el programa PIDER, se crean dos
942

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programas focalizados a las zonas rurales nuevamente: El Plan Nacional de
Zonas Deprimidas y Grupos Marginados (COPLAMAR) en 1976 y el Sistema
Alimentario Mexicano (SAM) en 1980.
COPLAMAR fue un proyecto de investigación en torno a la pobreza, dado que
una de sus funciones consistía en estudiar y proponer la atención eficaz de las
necesidades de las zonas deprimidas y los grupos marginados bajo las
siguientes convicciones: que el crecimiento económico no constituye el
propósito del desarrollo sino un medio para alcanzarlo, que el desarrollo se
expresa en el grado de satisfacción de las necesidades esenciales de toda la
204
población (COPLAMAR, 1982).
El SAM el cual fue creado en el año de 1980, cuyo objetivo fue lograr la
autosuficiencia de los campesinos en la producción de granos básicos,
además otorgó subsidios para el consumo de alimentos e incentivos para la
extensión del cultivo en las áreas más pobres, en donde las propuestas eran:
el incremento de la extensión de la tierra cultivable (a través de la instalación
de sistemas de riego y de la ocupación de área planas tropicales), el acceso a
semillas mejoradas y a fertilizantes con precios subsidiados y al otorgamiento
de precios de garantía a los productores (Valencia y Aguirre, 1998).
A pesar de que estas estrategias dieron resultados poco favorables en su
operación, estos programas marcaron un importante antecedente en la
política social mexicana en términos de la necesidad de llevar a cabo políticas
de diseño específico y dirigido, sin embargo ya no serían continuados por el
siguiente gobierno, que nuevamente enfrentaba una crisis financiera.
En el gobierno de De la Madrid (1982 – 1988) se desarticularon el PIDER,
COPLAMAR y SAM afectando fuertemente al modelo de política social
prevaleciente hasta entonces. Los subsidios generalizados se sustituyeron por
focalizados, acorde con la situación fiscal y perspectiva ideológica que guiaba
las acciones de política, para mitigar y compensar los efectos sociales
negativos de la crisis (Poder Ejecutivo Federal, 1983).
Para el periodo gubernamental de 1988 – 1994 a cargo de Salinas de Gortari,
se afirmaba que los efectos sociales serían peores si no se aplicaba con
firmeza el ajuste al presupuesto, lo que promovía un liberación de la
economía, por lo que las propuestas de combate a la pobreza de los
liberalizadores, coincidirían con las recomendaciones del Banco Mundial y del
FMI de una economía global.
Es así que se diseña el Programa Nacional de Solidaridad (PRONASOL). El
cual tomó como base la experiencia de los programas PIDER y COPLAMAR
204

En esta época se creó el programa IMSS – Coplamar, que consistió en establecer clínicas
médicas en comunidades rurales. En 1989 se trasformó en IMSS -Solidaridad, posteriormente se
le llamó IMSS-Oportunidades.

943

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y toma un lugar preponderante en la lucha para superar la pobreza.
PRONASOL era un paquete financiero administrado entre varias entidades
estatales. Proporcionó servicios urbanos como agua, drenaje, electricidad y
construcción de calle (Brachet, 2004, p. 13).
Una gran diferencia de PRONASOL con sus antecesores, era que no solo
contemplaba la pobreza rural, sino la urbana y en 1992 derivado del
crecimiento de PRONASOL se crea la Secretaria de Desarrollo Social
(SEDESOL) con el fin de coordinar no solo este programa, sino de administrar
otras iniciativas focalizadas dentro de la política social.
Según Denise Dresser (1997), esta medida “también indicó el deseo de
extender la longevidad de PRONASOL, más allá del mandato de Salinas”.
Sin embargo ante el cambio de gobierno a cargo de Ernesto Zedillo (1994 –
2000) y su equipo deciden dar un cambio radical a la política social. Para ello,
propone una metodología para identificar correctamente a la población
objetivo: es decir contar con precisión, una línea de pobreza extrema y de un
índice de precios para actualizarla. De la comunidad debía pasarse al
individuo; debía restringirse sobre todo a un paquete básico de alimentación –
salud – educación que explote la complementariedad entre esas necesidades.
Este programa sería PROGRESA (Yaschime, 2012).
PROGRESA se presentó como un programa focalizado de transferencias
monetarias condicionadas, el cual era dirigido a hogares en condiciones de
pobreza extrema, con el propósito de desarrollar el capital humano (salud,
nutrición y educación) en busca de promover la igualdad de oportunidades
para los individuos.
Una de las diferencias más importantes del PROGRESA respecto a los
anteriores, es el condicionamiento recíproco que existe en el otorgamiento de
los apoyos, es decir de la corresponsabilidad. Sólo se podrán recibir los
apoyos monetarios si se asiste a las citas médicas y la asistencia regular a la
escuela, por parte de los beneficiarios. Además los recursos monetarios
serían entregados mediante transferencias monetarias y no en especie, lo que
hace que los beneficiarios decidirán, de acuerdo con sus intereses, el uso de
ese recurso (SEDESOL, 1998).
La presencia de PROGRESA continuó creciendo en área rurales, y en el año
2001 incluyó localidades semi-urbanas. Desde 2002 en el gobierno de Vicente
Fox (2000 -2006), el programa cambió su nombre a Programa de Desarrollo
Humano Oportunidades e inició operación en zonas urbanas donde no
operaba.

944

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Oportunidades fue un programa social focalizado, con amplia cobertura y su
205
estructura y operación del programa era de carácter interinstitucional.
El
objetivo principal fue la de contribuir a la ruptura del ciclo intergeneracional de
la pobreza y favorecer el desarrollo de las capacidades asociadas a la
alimentación, salud y educación de las familias beneficiarias. Así,
Oportunidades fue una estrategia clave en la política social para Calderón,
para promover el desarrollo social y reducir (en apariencia) la pobreza.
Oportunidades es un programa pionero en lo que respecta a la Transferencia
Monetarias Condicionadas (PTMC) y el cuál se ha replicado en más de 40
países en el mundo, por su importancia en el combate a la pobreza y el
desarrollo del capital humano. El reconocimiento internacional al programa se
ha manifestado en estos ejercicios de réplica, así como en la obtención de
créditos por parte de los organismos internacionales para el financiamiento de
algunos de sus componentes como lo es el de salud.
Hasta el 2002, el programa operaba con recursos totalmente nacionales, y en
ese mismo año, el gobierno mexicano firmó un préstamo por un billón de
dólares con el BID (Banco Interamericano de Desarrollo), para financiar
algunos rubros de la operación de Oportunidades (Prospera, 2013).
El programa Oportunidades fue una de las principales acciones del Gobierno
Federal que buscó revertir la desigualdad de oportunidades y su transmisión
intergeneracional mediante el desarrollo del capital humano, principalmente de
las nuevas generaciones.
Actualmente en el gobierno de Peña Nieto (2012 – 2018), se rediseño el
programa nombrándolo Prospera que busca la inclusión social mediante
estrategias financieras, productivas y educativas de nivel superior para los
beneficiarios.
2.1. El trabajo social y su intervención en los programas sociales.
Históricamente el Trabajo Social ha buscado contribuir al desarrollo humano
mediante la justicia y equidad social, particularmente en aquellos individuos
colocados en una posición de desventaja y que son reconocidos en la política
social, como grupos de atención prioritaria.
El Trabajo Social al ser una disciplina de las ciencias sociales, ha sido
referente de acción profesional a la hora de enfrentar la pobreza, pero debe
considerarse más allá de esta idea. No solo es importante interpretar un
205

Para lo cual, se creó una Coordinación Nacional del Programa Oportunidades, para
coordinar la operación general del programa. Participan en la toma de decisiones y operación las
secretarías de Desarrollo Social, Educación, Salud y Hacienda y Crédito Público, así como el
Consejo Nacional de Fomento Educativo (CONAFE) y el Instituto Mexicano del Seguro Social
(IMSS). La operación y gestión se coordina a través de las oficinas estatales del programa.

945

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

conjunto de indicadores y estrategias o metodologías, es necesario buscar
una interpretación propia de los actores que padecen esta situación, en
relación a su inclusión laboral de su localidad.
Carlos Arteaga (2001) reconoce que las políticas sociales han tendido a
satisfacer y dar pleno cumplimento a los derechos humanos, sociales y
ciudadanos, sin embargo han tenido un claro carácter de caridad, filantropía y
asistencialismo a través de su instrumentalización (Arteaga &amp; Solís, 2001, p.
13).
Así, la política social debe centrarse en el bienestar social como lo refiere
Adelantado (2000a, pp. 2- 8), y está ser articulada por el Estado, como un
instrumento para el combate a la pobreza, a través de canalizar recursos
financieros a programas sociales específicos los cuales a su vez, sean
entregados mediante transferencias condicionadas (Cabrera, 2007, pp. 117 –
126). Sin embargo es de notar y de suma importancia para el Trabajo Social,
que el papel del trabajador social dentro del diseño, instrumentación,
operatividad y evaluación en las políticas sociales, es casi nulo.
Es así que el desafío profesional del Trabajo Social, el cual consiste no solo
en buscar la justicia social y la equidad, sino en el compromiso social que está
presente en la manera de comprender las cuestiones relacionadas con el
fenómeno de la pobreza, al existir un potencial de estrategias que afiancen los
efectos del programa. Lo importante para el Trabajo Social es recuperar el
valor de la teoría como crítica de lo existente, como interpretación de la
realidad y de los conflictos que la atraviesan (Aquín, 1999).
3. Las políticas públicas y el desarrollo social en México: una visión
desde las OSC
En cualquier Estado se construyen políticas sociales entendidas como
acciones federales encaminadas a desarrollar el bienestar de su sociedad por
medio de un conjunto de estudios y métodos que tengan por objetivo avalarlo.
Según Adelantado (2000b, p. 1), “explora (la política social) el contexto social,
político, ideológico e institucional en el cual el bienestar es producido,
organizado y distribuido; así mismo concierne a todos aquellos aspectos de
las políticas públicas, de las relaciones de mercado y las no monetarias que
contribuyen a aumentar o disminuir el bienestar de los individuos o grupos”.

De acuerdo a lo anterior, se asumiría a la población protegida por su Estado
206
respecto a la satisfacción de sus necesidades básicas
(alimento,
educación, vivienda, empleo, salud) otorgándole la oportunidad universal de
206

Por medio de la Asistencia social, dichas demandas son cubiertas en algunas ocasiones por
parte del Estado y otras, por demás agentes públicos.

946

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desarrollarse, pero a causa de algunas medidas tomadas por el gobierno,
207
como las reformas estructurales neoliberales , no es de esa manera. Se
supone que mediante el establecimiento de los derechos sociales cada
gobierno apunta garantías a los ciudadanos. Sin embargo, actualmente según
Dallanegra (2007, pp. 27 - 29):
Los derechos humanos cobran una relevancia significativa no tanto como
resultado de una actividad al interior de los Estados y gobiernos —en muchos
casos es a pesar de ellos—, sino como consecuencia de la creciente
presencia de actores trasnacionales sin fines de lucro, como las ONG, que se
han hecho cargo de lo que los gobiernos han provocado, dejado de lado,
abandonado o desestimado. La crisis del Estado de bienestar ha significado
principalmente que las estructuras de asistencia y distribución pública,
construidas mediante fondos públicos, están siendo privatizadas y
expropiadas para beneficio privado.
Cabe mencionar que durante el periodo de 1970 a 1980 se afirmó que el
Estado mexicano no contaba con los recursos para sostener el desarrollo
social, razón por la que se redujo el estado de bienestar basándose en la idea
de la mínima intervención del mismo (reforma de primera generación) para dar
paso a la inversión privada, apertura del mercado y reducción de gastos
administrativos como prioridad lo que provoco una desatención al desarrollo
social. Durante la década de los noventas se replanteo la necesidad de la
intervención del gobierno pues los cambios en el modelo económico habían
aumentado las necesidades sociales por lo que surgieron programas
focalizados, como el PRONASOL, en diferentes grupos (reforma de segunda
generación) (Cardozo, 2005). El mismo programa en 2012, llamado
208
Oportunidades , continuaba siendo el principal de México para el combate a
la pobreza; llegaba a 5.4 millones de familias, más del 20 por ciento de la
totalidad de familias en el país (OCDE, 2012).
De acuerdo al Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo
Social (CONEVAL) a nivel federal se registraron 233 programas de desarrollo
social y su presupuesto fue de 905,499 millones de pesos. Los tres derechos
sociales con mayor número de programas y presupuesto fueron educación,
salud y bienestar económico (concentran 80 por ciento del presupuesto total).
Por lo tanto, se observa un elevado número, incluso el gasto en desarrollo
social presenta un crecimiento en las últimas dos décadas, por ejemplo, de
207

Entiéndase, políticas económicas de apertura de mercado y privatización de sectores
públicos. El modelo económico surgió en el país hace tres décadas con la supuesta finalidad de
solventar la crisis económica ocurrida en 1982, apoyar la deuda externa y permitir mediante
ciertas acciones nacionales la modernización, así como una mayor productividad. Sin embargo,
dichas medidas paradójicamente resultaron en más dificultades, no únicamente económicas
también sociales, dejando a la mayoría de su población en desprotección frente a los cambios
estructurales.
208
Actualmente nombrado Prospera.

947

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1990 a 2014 creció en 439 por ciento, lo que se traduciría en una mejoría de
209
las condiciones de la población en general sin embargo, la pobreza
y
210
vulnerabilidad continúan en ascenso (CONEVAL, 2014).
A pesar de las cifras mencionadas, la cobertura y la generosidad de la
protección social (excluyendo educación) son muy limitadas en comparación a
otros países. El gasto social público de México fue de 8.2 por ciento en 2009,
211
el más bajo de la OCDE ; aunque ha dedicado enormes esfuerzos a la lucha
contra la pobreza a mediados de la década de 1os noventas, este gasto como
212
porcentaje del PIB
era de sólo 4.3 por ciento contra un promedio de 19.5
por ciento en la OCDE (OCDE, 2012).
Otro ejemplo contradictorio es el gasto en educación que representó el 6.4 por
ciento del PIB en 2012, más que en países como Australia (6.1) y Brasil (5.6)
pero los resultados no se tornan visibles pues nuestro país ocupo el lugar 53
213
de los 65 que aplicaron la prueba PISA en el mismo año (CONEVAL, 2014).
Lo anterior lleva a plantear que probablemente se necesite una evaluación y
ejecución de dichos programas sociales (Cardozo, 2005) porque no están
cumpliendo con los objetivos estructurales que se proponen, el propio
CONEVAL (2014) reconoce que éstos se encuentran definidos de forma
fragmentaria y dispersa; las capacidades básicas a las que un individuo debe
acceder no se encuentran apropiadamente explicadas en la legislación
vigente, ya sea en la Constitución o en las leyes secundarias. Por esa falta de
conexión entre los derechos y la manera de legitimarlos se observan
contradicciones respecto la inversión en programas y los resultados, la posible
causa es la suma importancia que los gobiernos le dan al factor económico en
el desarrollo y como útilmente se ha venido investigando en décadas
contemporáneas, no es lo único que impera en la realidad social.
Además el sector empresarial privado, como menciona Dallanegra (2007, p.
18) “es el principal interesado en la disminución del rol del Estado y el
principal generador de la “reforma del Estado” en, prácticamente, todo el
mundo”.

209

En el año 2010 de acuerdo a CONEVAL se registraron 52.8 millones de personas en esa
condición y para 2012 53.3. Mientras que la población con ingreso inferior a la línea de bienestar
paso de 59.6 millones a 60.6.
210
Condición social de riesgo, indefensión o incertidumbre de algunos sectores de la población
ocasionada por la situación socioeconómica del país.
211
Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) fundada en 1961 y
agrupa a 34 países miembros; su misión es promover políticas que mejoren el bienestar
económico y social de las personas alrededor del mundo.
212
Producto interno bruto: contabiliza los bienes y servicios producidos en un país durante un
determinado periodo.
213
Informe del Programa Internacional para la Evaluación de Estudiantes que se realiza por
medo de aplicación de exámenes cada tres años en varios países.

948

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3.1 Las OSC como provisoras de Asistencia y Bienestar Social. Un
campo profesional contemporáneo del Trabajo Social.
Las Organizaciones de la Sociedad Civil (OSC) son grupos constituidos
jurídicamente por mínimo tres integrantes de la ciudadanía que tengan un
objetivo compartido como puede ser brindar asistencia social a un sector de la
población o defender algún derecho social sin concebir fines de lucro.
Se considera importante hacer hincapié en que independientemente del
Estado (aunque en relativa cooperación en el) y a la par de las reformas
estructurales, las OSC aumentaron significativamente su participación en la
vida pública de la nación a partir de 1980 y se acentuaron para la posterior
década (Hernández, 2013). Esto se explica en el sentido que las
organizaciones sin fines de lucro han recibido apoyos subsidiarios del Estado
al crearse una legislación para ellas (Ley de Fomento a las Actividades de las
214
OSC ) y también de acuerdo a algunos autores (Navarro, 2013; Somuano,
2011; Pinzón, 2005; Canto, 1998; Reygadas, 1998) debido al neoliberalismo la
asistencia tuvo un fuerte descenso por lo que a partir de 1985, se incrementó
la formación de Instituciones de Asistencia Privada (IAP's). También antiguas
congregaciones religiosas y fundaciones filantrópicas pusieron el acento en
cubrir una mayor parte de la demanda social de asistencia, abandonada por
las políticas gubernamentales (Reygadas, 1998, p. 30).
Canto (1998) argumenta que se habla de organización, (lejos de su carácter
no lucrativo) puesto que la mayoría de ellas son estables, organizadas, con
estructura de relaciones, reglas de funcionamiento, objetivos que tienden a
profesionalizar mediante las acciones que realizan y además cuentan con
personalidad jurídica. No son solamente comités eventuales o acciones
repentinas.
El mismo autor clasifica la intervención de las OSC en los espacios
públicos en diez tipos y tres niveles:
I.
Tránsito de sus acciones de la asistencia privada a la presencia
pública: pasar del asistencialismo puro al desarrollo social buscando
remediar el contexto de los atendidos por medio de acciones
gubernamentales.
II.
Modificación de su identidad: del acompañamiento a otros a
asumirse como sujetos.
III.
Cambio en sus acciones de no gubernamental a la interacción con lo
gubernamental.
IV.
Tránsito de la apoliticidad a la actuación con la política.
V.
Paso de las acciones centradas en el objetivo de su atención a la
pretensión de intervenir en las políticas públicas.

214
Ley de carácter federal creada en 2004 por iniciativa de las OSC, que tiene la finalidad de
establecer apoyos y reconocimiento a sus actividades.

949

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VI.
VII.
VIII.
IX.
X.

i.
ii.
iii.

Apertura del financiamiento: de solo donaciones a búsqueda de
fondos públicos.
Planeación sobre los objetivos públicos.
Asunción de una medición técnica y ya no solo ética de las labores.
Paso de una acción aislada a una colaboración en redes de OSC.
Transición de lo micro a lo macro: salto de trabajo local a nacional e
internacional.
Niveles:
Licitación (en convocatorias hechas por los organismos de gobierno).
Participación (en organismos públicos que tienen intervención sobre
políticas).
Propuesta (siendo instancias que formulan políticas alternativas).

Por ejemplo, Grupo Plural (red de OSC) resultó de una participación conjunta
entre parlamentarias, funcionarias gubernamentales y grupos feministas
alrededor de los delitos sexuales entre los años 1988 y 1991. Permitió
reformar la ley vigente sobre este tipo de delitos y la creación de la agencia
especializada de delitos sexuales (Tarres, 1998).

3.1.2 Cifras contextuales de OSC
Como se ha mencionado las OSC han venido incrementando en número
dentro del neoliberalismo económico y a pesar de que muchas veces su
trayectoria es fugaz han logrado consolidarse en estructura (algunas):
En un estudio realizado en 36 países, durante el periodo 1995-2000, se
identificó que el tercer sector movilizó un total de 1.3 trillones de dólares
para la prestación de servicios sociales. Asimismo, ocupó a 45 millones de
trabajadores de tiempo completo y 132 millones de voluntarios. Pero a
pesar de una mayor tendencia mundial en la participación de OSC en la
cuestión social, México se ubicó en el último lugar en cuanto a población
ocupada por este sector con un 0.4 por ciento (Navarro, 2013, p.204). En
Holanda, por ejemplo las Organizaciones no lucrativas constituyen el
principal sistema de provisión de servicios sociales. En Bélgica y Austria
como en Alemania casi la mitad de los servicios son asegurados por
grupos no lucrativos (Giddens, 1999, p. 133).
En lo que respecta a México con base en la investigación llevada a cabo por
Navarro (2013) la gran mayoría de las OSC (23 % del total) se dedican a
Asistencia social y son más participativas políticamente las ubicadas en
Distrito Federal, Veracruz y Estado de México pues 46 % han firmado
convenios con el gobierno federal y 31 % han trabajado en implementar
programas sociales locales. Hay que destacar que los estados que el autor
menciona con mayor participación de OSC son los mismos estados en donde
se cuenta con más cantidad de organismos de este tipo, cuestión que suena
950

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

lógica pero demuestra que la incidencia en el sector público tiene que ver
también con la ubicación de las mismas. Y coincide con las entidades
federativas con mayor número de acciones y programas sociales: Chiapas,
Veracruz, Distrito Federal y el Estado de México, con 253, 241, 236 y 232
intervenciones, respectivamente (CONEVAL, 2014).
También resalta la particularidad, de acuerdo a los datos presentados por el
Registro Federal de las Organizaciones de la sociedad civil (RFOSC), de que
en 2012 existían 15 393 organizaciones y 16 % de éstas se crearon entre
1951 y 1980; 27 % entre 1981 y 1990; y 56 % de ellas fueron fundadas entre
1991 y 2010 (Navarro, 2013).
El trabajo social desde los profesionales es el principal encargado de
representar un factor causal que se torna visible en las OSC las cuales van en
aumento, así como el neoliberalismo y sus reformas porque en la fecha de su
implantación (1982) eran aproximadamente la cuarta parte de lo que ahora
son y su impactante despuente es justamente durante la década de los
noventas, que se caracteriza por el refuerzo al modelo económico.
Navarro (2013, p. 26) justifica lo anterior debido a que “el sector público
comenzó a confiar sus funciones tradicionales a grupos voluntarios,
filantrópicos, asociaciones profesionales, entre otras. Estas organizaciones,
más allá de su origen y trayectoria, tienden a adquirir un nuevo estatus
público, en la medida que se les reconoce como actores con capacidad de
encargarse de la provisión de bienes sociales”.
Hoy en día si bien es poca la colaboración que realizan con el Estado y su
participación directa en las políticas sociales, se considera que representa un
avance al respecto y por ningún motivo deja de ser valiosa su incidencia.
3.2 El trabajo social en las OSC
El trabajo social es la disciplina encargada de incidir en la ejecución de
políticas sociales, pues es la comunicación y atención directa con los
diferentes sectores de la población en condiciones de vulnerabilidad. En lo
que respecta a los Organismos civiles su participación es muy baja pero se
considera que se encuentra en desarrollo y que así, como las mismas OSC
fueron creciendo la colaboración de la profesión en las ellas se espera vaya
en aumento, de hecho es vista como un campo emergente dentro de dichas
organizaciones.
En una investigación estadística a nivel nacional realizada por Girardo y Mochi
(2012) sobre el trabajo en OSC, los resultados arrojaron que de los
profesionales empleados actualmente en este sector solo 3.4 % eran
trabajadores sociales, siendo también el campo más bajo de actuación y el

951

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.
215

más alto, la psicología . Un ejemplo es el estado de Morelos, donde solo
aproximadamente el 3 % de OSC cuenta con trabajadores sociales.
El trabajo social se identifica con las OSC, sus objetivos y labores pues surge
de la interrelación entre individuos, sus necesidades y las instituciones u
organizaciones que satisfagan dichas necesidades (Evangelista, 2009). Por la
misma razón su actuar está justificado y requerido no solo como colaborador
sino, como también creador de este tipo de Organismos. Aunque estando
desde sus inicios inmerso en el sector gubernamental, es reciente su
aportación e incursión en el no gubernamental, debido a la creciente
proliferación del último y la transición que la profesión puede dar de uno al
otro.
El trabajador social, en actuación dentro de OSC continúa con su función de
primer enlace con la población vulnerable, impulsor de nuevas ideas de
atención, verificar la evolución del individuo atendido, conocedor único del
contexto del sujeto, gestionador de recursos y concientizador de la población.
En una investigación de corte cualitativo, se observó al Trabajo social
como parte fundamental de las labores de una OSC dedicada a la atención
216
de niños en condiciones de vulnerabilidad . La profesional en Trabajo
Social al respecto comentó:
Nosotros (los trabajadores sociales) más bien nos encargamos del
seguimiento de los casos, en cuanto a bajas, ingresos, problemas, y todo
eso… tienes que llevar una investigación muy minuciosa pero
generalmente aceptamos a los niños, ¿por qué? porque si estamos viendo
que hay un rechazo por cierto familiar, y tú desde tu Institución lo puedes
apoyar, le tiendes la mano, ¿qué haces? Preferimos nosotros que esté
con nosotros que sabemos que si le vamos a dar un buen cuidado con un
proyecto de vida a que siga con alguien que lo maltrata físicamente o
emocionalmente… el gobierno (refiriéndose a la educación de los
menores) que es el que tiene en sus manos, pues ahora sí, cómo darles
217
ese apoyo no lo hace.
Por lo tanto, visto desde sus profesionales, el trabajo social es el principal
encargado de ver, analizar y de alguna manera, dar respuesta a las
necesidades por medio de las diversas instituciones que pueden ser OSC
debido a la mayor participación del sector en problemas contemporáneos.

215

Ver Girardo, Cristina; Mochi, Prudencio “Las organizaciones de la sociedad civil en México:
modalidades del trabajo y el empleo en la prestación de servicios de proximidad y/o
relacionales”, 2012.
216
Investigación en curso de tesis en Maestría de Trabajo social por una integrante del grupo de
autores.
217
Entrevista individual realizada a una trabajadora social de una OSC para la investigación
arriba mencionada.

952

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Finalmente, Giddens (1999, p. 22) argumenta al respecto que “la tesis del
Estado mínimo está estrechamente vinculada a una visión característica de la
sociedad civil como mecanismo autogenerador de solidaridad social”. Se
debería hablar de lo que Giddens (1999) denomina bienestar positivo al que
contribuyen los propios ciudadanos y de más agentes y no solo el Estado
como administrador de los recursos, ya que el bienestar involucra condiciones
psicológicas y sociales aparte de las económicas, en una sociedad de
bienestar donde las instancias del sector terciario (OSC) tuvieran más
presencia pues resultan las más cercanas a la ciudadanía.
Conclusión
El Estado tiene la facultad de brindar a la población de una nación la garantía
de desarrollarse plenamente, para los individuos vulnerables se estableció la
asistencia social como mecanismo paliativo ante los efectos secundarios del
neoliberalismo. Actualmente existen muchos programas de desarrollo social
dentro de los cuales existe el de Asistencia. Sin embargo, los resultados
sobre la inversión en “Bienestar Social” no se visualizan en la población pues
las condiciones de pobreza, desempleo, rezago educativo, entre otros, aún
persisten. La necesidad de la intervención en el diagnóstico, planeación y
ejecución de programas sociales es de suma importancia, ya que muchos de
estos, solo palían los problemas sociales sin llegar a tener la intención de
erradicarlos.
El Estado de bienestar es aquel modelo político, económico y social
administrado por el aparato de gobierno que tiene la finalidad de proporcionar
los recursos para que toda la ciudadanía esté protegida en los aspectos
elementales de su vida, es decir, cuente con atención en salud, alimentación,
educación y trabajo. Se habla de un reconocimiento sobre los derechos
sociales del individuo.
.
Existe una participación limitada de OSC en políticas públicas pero ejemplos
como los mencionados en el escrito comprueban que su integración y gestoría
con el Estado logran resultados para la ciudadanía, y si bien éste tiene la
obligación de brindar a su población un desarrollo social, la participación de la
última mediante OSC brinda una retroalimentación a los distintos programas.
Finalmente, se puntualiza que el Trabajo social está participando dentro de los
programas sociales, las OSC, aún como figura en desarrollo pero su
incidencia es significativa y se espera resulte creciente en un futuro próximo.
A modo de sugerencia Pérez (2009, pp. 523-525) afirma que se debe buscar
un equilibrio en el sistema, recuperando la visión del hombre total, el sentido
del ser, que nos dispone a vivir una vida digna en un orden justo y social;
Asegurando el buen funcionamiento de las estructuras, la transparencia en la
administración pública y el rechazo a los medios ilícitos para obtener o
conservar el poder. Puesto que todos tenemos derecho a la capacidad y
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oportunidades que nos permitan “vivir vidas que valgan la pena” tal como lo
afirman Anand y Sen (1994).
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Influencia de los sentidos en el diseño de espacios.
218

Marta Nydia Molina Gonzalez
219
Liliana Sosa Compean

Resumen
La percepción de los espacios se obtiene principalmente por la vista, por el hecho de
asumirlo así, poco se repara en ello y en el verdadero bienestar del usuario.
(Pallasmaa, 2005) en su libro Los ojos de la piel, menciona cómo el predominio de la
vista y la supresión del resto de los sentidos, había influido en la forma de pensar,
enseñar y hacer crítica de la arquitectura y cómo consecuentemente, las cualidades
sensoriales habían desaparecido de las artes y de la arquitectura. El predominio de la
vista sobre los demás sentidos puede no ser lo que brinde la mayor información
perceptual ni lo que determine el bienestar de las personas en un ámbito dado.
¿Habrá entonces espacios construidos que tengan historia y que, sin conocerla, un
individuo pudiera tener percepción de éstos, es decir, sin haber vivido allí o haber
tenido experiencias dentro de ellos?
Los edificios son objetos inertes, pero la experiencia de ellos trasciende la realidad en
nuestra conciencia más profunda. La arquitectura, en particular, que va más allá de los
edificios en sí, se esfuerza por mejorar la condición humana y promueve el bienestar a
través de la manipulación del espacio, la luz, la forma y los materiales. Estudios
referentes a este tema involucran de forma indispensable a otras disciplinas como la
historia, arte, sociología psicología, e incluso la psicoterapia, la cual utiliza el
psicoanálisis para encontrar conexiones dentro de las funciones, conocimiento y los
efectos del diseño arquitectónico, y los roles que juegan estos en la mente de las
personas. En el presente trabajo, se incluirán casos que darán la pauta para formar un
criterio propio referente a ¿Cómo deben de diseñarse los espacios habitables?
Palabras clave: Diseño, arquitectura, espacios, sentidos, bienestar.
1.-Introducción
La Arquitectura y el diseño de espacios han representado un refugio para ser
humano desde el aspecto físico así como también en lo intangible que refiere a la
memoria, comportamiento o a las emociones del ser humano. A través del tiempo
se ha investigado y al mismo tiempo que se ha reflexionado sobre los espacios
218
219

Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Arquitectura
Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Arquitectura

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construidos, llámense viviendas, templos, museos u otras diversas manifestaciones
de arte arquitectónico, donde las personas son partícipes de los mismos, pueden
permanecer allí en estancias largas, o breves y temporales, y llegan a tener
vivencias sin trascendencia en la memoria a largo plazo, o por el contario con
mucho que decir de aquél lugar donde se acumularon emociones y sentimientos.
Si bien es cierto que la mayoría de las personas nos guiamos por el sentido de la
vista en nuestro diario vivir, donde las decisiones de compra, los gustos, lo
placentero o lo desagradable, lo determinamos muchas veces así, a través de la
información que captamos por medio de nuestros ojos, también es cierto que el
resto de los sentidos nos comunican sensaciones que son traducidas en bienestar.
¿Qué toma en cuenta el arquitecto o diseñador cuando lleva a cabo sus proyectos?
¿Solo los espacios y su distribución para lograr un buen ambiente? ¿Acaso los
materiales que ayuden al confort y que sean amigables con el medio? ¿Y qué
sucede cuando nos referimos a otros sentidos sin tomar en cuenta la vista?
Hoy en día el destacado arquitecto portugués Gonzalo de Sousa, menciona que no es
un tema fácil el de la imagen porque eso es lo que vende y por lo que las sociedades
se inclinan actualmente, pero el fotógrafo, resalta solo un aspecto: el visual y elimina
los demás. En el mismo sentido también critica que se vea a arquitectura solo como un
objeto intocable y que no cambia, así como una pintura o una escultura, asegura que la
arquitectura es un arte muy bello que por distintas razones; probablemente tiene buena
imagen, pero más que eso, el edificio como obra de arte es aquél que tiene capacidad
en sí mismo de provocar a la gente que se encuentra con él, de crear relaciones y
reacciones. (Universidad de los Andes, Colombia. , 2012)
2.- Investigaciones enfocadas a los espacios y al bienestar.
2.1 Elle Handler Spitz, una historiadora y teórica de arte quien recibió
entrenamiento en psicoanálisis, señala que las “experiencias espejo”
referentes a la seguridad en la relación madre-hijo, en el desarrollo del niño,
refuerzan el sentido de éste hacia su propia integridad. Splitz asegura que el
ambiente físico puede tener un efecto “espejo” similar: cuando el niño juega y
construye sus espacios de juego con accesorios familiares para él
(almohadas, mobiliario, juguetes) experimenta su seguridad en el mismo
sentido que ocurre en el adulto. Así Splitz introduce el término arquitectura
primaria, una idea desarrollada que describe la manera cómo el niño crea
espacios que le permiten encontrar confort, seguridad, conciliación y
separación dependiendo del juego.
(Danze, 2012). Fig. 1
Fig.
1
Imagen
obtenida
http://www.pequeregalos.com/

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de:

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Estos elementos, son necesarios para la vida del ser humano y respecto a la
identificación de ellos en la pirámide de Maslow, se ubican en el nivel 2, es
decir de los más elementales, que tienen que ver con protección y seguridad
física.
2.2 Peter Loewenberg menciona que uno de los principales paradigmas del
psicoanálisis moderno fue el Modelo relacional del espacio del objeto de
Freud en su teoría clínica, algunas veces llamado “la escuela Británica” debido
a que fue claramente relacionado en Inglaterra en 1960 por D.W. Winnicot
(1896-1971) y Wilfred Bion (1897-1979), los modelos de relación de objetos,
utilizan las metáforas de espacio emocional, distancia y proximidad para
explicar los procesos mentales y las relaciones interpersonales. (Lowenberg,
2012). Relacionando lo que afirman estos autores con la teoría de la
220
motivación de Maslow , se refieren a la necesidad de afiliación, amistad y
afecto ubicada en el nivel 3 de la pirámide de las necesidades.

2.3 Los espacios construidos influyen en situaciones de salud y enfermedad a
221
de los estímulos externos que no llegan a ser
través de la somatización
controlados por los seres humanos (Coreno R. Víctor, Villalpando F. Arturo y
Mazón S. Juan, 2010), en la Revista Latinoamericana de Medicina
Conductual, publicaron los resultados de su investigación, la cual consistió en
recolectar datos a través de un cuestionario aplicado a 226 individuos
mayores de 18 años en la colonia Ampliación Miguel Hidalgo, del Distrito
Federal. Durante los años 1998-2002 se recabó la información y se evaluaron
los resultados en dos etapas en los años 2003 y 2010, por medio de análisis
cuantitativo utilizando la prueba t y alfa de Cronbach. Los resultados obtenidos
arrojaron diferencias significativas respecto a su salud entre aquéllos que se
integraron en el diseño de su entorno inmediato y los que no lo hicieron. Así el
resultado fue que percibieron mejor satisfacción de vida y relaciones sociales
y ambientales habiendo tomado participación en el diseño de su entorno
inmediato en comparación con los que no diseñaron. (Coreno R. Víctor,
Villalpando F. Arturo y Mazón S. Juan, 2010) . Así podemos establecer la
comparación de esta investigación con las necesidades que jerarquiza
Maslow de ser creativos, inventivos y originales con tendencia a vivir con más
intensidad las experiencias que el resto de la humanidad, y que ocupan la
categoría de reconocimiento en el cuarto lugar de la pirámide.

220

Abraham Maslow, (Nueva York, 1908 - California, 1970) Psiquiatra y psicólogo
estadounidense. Impulsor de la psicología humanista, que se basa en conceptos como la
autorrealización, los niveles superiores de conciencia y la trascendencia, creó la teoría de la
autorrealización que lleva su nombre.
221
Se refiere a la transformación inconsciente de una afección psíquica en orgánica.

960

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2.4 Ambientes naturales y construidos.
La restauración psicológica es un proceso que se relaciona con algunos
déficits de condiciones antecedentes como el estrés ambiental, en los cuales
las personas buscan la recuperación de sus recursos cognitivos y de su
capacidad de respuesta psicofisiológica. (Van den Berg, 2007) Al contexto
donde ocurre dicha restauración se le llama ambiente restaurador (Kaplan,
1983).A la percepción de las cualidades del ambiente que son auxiliares en la
promoción de los procesos de restauración psicológica, como menciona
Kaplan, se le denomina percepción de restauración ambiental.
2.5 Señala Gastón Bachelard, en su libro La Poética del Espacio: la casa es
nuestro rincón del mundo, nuestro primer universo, o un cosmos propiamente
dicho. Vista íntimamente, la vivienda más humilde, ¿No es la más bella? Los
escritores de “habitación humilde” evocan a menudo ese elemento de la
poética del espacio. Pero dicha evocación peca de sucinta. Como algunos
autores tienen poco que describir acerca de la vivienda humilde, no viven
realmente su calidad primitiva, la cual pertenece a todos, ricos y pobres.
Nuestra vida adulta se encuentra tan despojada de los bienes primeros, es
222
decir los lazos antropocósmicos
están tan relajados que no se siente su
primer apego en el universo de la casa. Hay filósofos que conocen el universo
antes que la casa, el horizonte antes que el albergue, las verdaderas salidas
de imágenes, si las estudiamos fenomenológicamente, nos dirán de un modo
concreto los valores del espacio habitado. (Bachelard, 1994). Todo espacio
habitado, lleva en sí la esencia de la casa.
En resumen, la más interminable de las dialécticas, el ser
amparado sensibiliza los límites de su albergue. Vive la casa en
su realidad y en su virtualidad, con el pensamiento y los
sueños. Desde ese momento, todos los refugios, todos los
albergues, todas las habitaciones tienen valores de onirismo
consonantes. Ya no se vive verdaderamente la casa en su
positividad, no es solo ahora cuando se reconocen sus
beneficios. Los verdaderos bienestares tienen un pasado que
viene a vivir por el sueño en una nueva casa. Por los sueños,
las diversas moradas de nuestra vida se compenetran y
guardan los tesoros de los días antiguos. Cuando vuelven en la
nueva casa, los recuerdos de las antiguas moradas, vamos al
país de la infancia inmóvil, como lo inmemorial. Nos
reconfortamos viviendo recuerdos de protección. (Bachelard,
1994)

222

Tendencia a ver y a proyectar hacia los seres exteriores lo que el hombre experimente en sí
mismo; es un sentimiento de participación, de simpatía y de comunión con la naturaleza
(participación que generalmente parte de la convicción de una fuente común o potencia
superior: la divinidad).

961

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En este texto, Bachelard asegura que la relación principal del ser humano y su
casa o vivienda radica en el sentido de protección, y cómo es que ésta forma
parte del mismo.
3.- Los sentidos
La educación sensorial se explica gracias a las contribuciones que han aportado
paulatinamente diversas disciplinas como lo son La Psicología Evolutiva, La
Psicología Fisiológica y las teorías cognitivas así como las aportaciones dadas a
través de actividades de estimulación temprana para menores de educación
especial, estas contribuciones se basan en los sentidos como vías de acceso
para la comprensión del medio y de sí mismos.
Para que se realice una organización mental precisa, debe de haber una
adecuada actividad sensorial, como señala (Gimeno, 1986). Los mecanismos de
la actividad cerebral se ven beneficiados por la riqueza y oportunidad de los
estímulos ambientales y la posibilidad de respuestas sensoriales tempranas, y por
otro lado el proceso de aprendizaje y la inteligencia son beneficiarios de la
adecuada disposición a conjuntos de estímulos eficaces.
Las funciones cerebrales dependen de los estímulos sensoriales, así cada sentido
capta una cualidad del objeto o del fenómeno y el conocimiento final se obtiene
juntando las partes del todo.
Una sensación, menciona Gimeno, es información. Una imagen es el recuerdo de
una sensación. Y lo que se ha llamado conciencia no es un simple depósito de
imágenes, sino estructuras mentales en constante enriquecimiento, y esto solo
se da en los seres humanos.
A través de los sentidos es como se reciben, se procesan y se combinan las
diferentes informaciones, en nuestra corteza cerebral, y como resultado se
encuentran nuestras emociones, nuestras decisiones, es decir, nuestros
“productos mentales” el proceso creativo del diseño , y cuanto mayor sea o haya
sido la actividad sensorial, más vasta es la reserva mental. De esta manera, las
sensaciones son la fuente principal de nuestros conocimientos acerca del mundo
exterior, canales básicos por los que la información del mundo exterior llega al
cerebro.
Los órganos de los sentidos son los encargados de llevar a cabo la función vital
de ser las vías de la información humana, como menciona (Hobbes 1940): no
existe ninguna concepción en el intelecto humano que no haya sido recibida
totalmente o en parte por los órganos de los sentidos. Es aquí donde nos
cuestionamos si alguno de los órganos no es funcional, ¿Qué sucede si los ojos
no funcionaran completamente?, es decir en una persona débil visual, desarrolla
más los otros órganos receptores del resto de los sentidos, considero como
opinión personal que debe de existir una agudeza en las sensaciones que pueden
conducir a realizar los procesos de creatividad necesarios para poder asimilar, y
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transformar la información que es transmitida por los objetos. En la historia de la
psicología el concepto de “sensación” se ha separado del concepto de
“percepción”, donde las sensaciones se consideran por simples experiencias
internas del hombre provocadas por simples estímulos, mientras que las
percepciones se entendían más bien como experiencias “complejas” provocadas
a su vez por estímulos complejos, así las sensaciones están estrechamente
unidas a los receptores sensibles , mientras que las percepciones están influidas
por actividades cerebrales más elevadas.
4.- Experimento etnográfico propio de un “taller de vivencial de
discapacidad visual” realizado con la colaboración del personal de
unidea.
Marzo 13 de 2015. El día de hoy he sido partícipe de la experiencia que vive
una persona ciega. El taller vivencial comenzó cuando me entregaron un
antifaz para cubrir mis ojos y un bastón para guiarme. Una instructora en silla
de ruedas me guio. El recorrido fue en la Facultad de Ciencias FísicoMatemáticas, de la Universidad Autónoma de Nuevo León, saliendo de la
oficina de UNIDEA, ubicada dentro de la misma.Fig. 2 Imágenes de la
realización del taller de sensibilización. Fotografía de: Boney Peña

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�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Al cubrirme los ojos completamente, empecé a identificar la ubicación de las
personas que me rodeaban por medio de su voz, mientras me explicaba Paty
(así se llama la instructora) sin darme cuenta me recargué en el apagador de
luz, y , como no veía absolutamente nada, ni lo noté, pero los muchachos que
acompañaban a Paty me lo hicieron notar, y la encendieron de nuevo, claro,
con el respeto debido, ya que son personas que hacen la labor de apoyar a
gente con discapacidad, por supuesto me disculpé entre risas. Salimos de la
oficina, Paty cerca de mí, creo que adelante y a hacia el lado derecho, yo
empecé a caminar con cierto miedo, aún y cuando conocía el lugar porque por
allí entré, me dijeron que siguiera derecho, yo me preguntaba ¿para dónde es
derecho?, y caminé unos pasos, pero me estaba inclinando hacia mi derecha,
corregí y me pasé hacia la izquierda, me indicaron de nuevo que girara al lado
opuesto y corregí. Al traspasar la puerta, cambió el nivel del piso y la
rugosidad del mismo, ya no era mosaico, sino concreto, se escuchaba el
bullicio de los estudiantes cada vez más alto, sentí en mi cara el aire fresco
del exterior, estaba lloviendo y me indicaron que pasara rápido ese tramo para
no mojarnos, pero en medio de la oscuridad, para mí no cabía la posibilidad
de acelerar el paso, se siente mucha inseguridad de no saber qué hay
delante, o si el camino continúa igual o no, si hay personas o cosas que
interfieren, en fin, yo trataba de hacer lo mejor, abanicando el bastón en
contacto con el piso, y alejándolo de mí aproximadamente dos pasos, como
me lo indicaron, Paty me decía si debía seguir derecho o si había rampa,
también que me sostuviera del barandal obviamente con la mano izquierda,
porque en la derecha llevaba a mi mejor amigo, que, sin yo saberlo antes de
ese día, era el bastón que me prestaron. Continuamos caminando otra vez
sobre mosaico en la explanada de la Facultad, no conté los pasos, iba muy
despacio, pero ya no tan insegura, después de caminar un tramo, me
preguntan que dónde estábamos, y por los sonidos y el conocimiento que
tenía mencioné que en la explanada, y así era. Luego me dicen que toque y
sienta con el bastón lo que hay en el piso, para mí como primera impresión
era como un tope de hule o tapete de plástico, pero por ayuda de mi guía
supe que era un lienzo húmedo para impedir que pasara el agua. El aroma a
comida se hacía cada vez más intenso, nos acercábamos a la cafetería.
Después toqué la orilla del lado izquierdo de la pared con el bastón, eso fue
de gran ayuda, porque sabía que eso era un objeto fijo y no cambiaría de
posición… pero se terminó el tramo del muro y siguieron unos basureros que
pude identificar, eran dos o tres, para que una persona ciega pueda saber qué
tipo de basura se debía depositar allí, sería conveniente que tuviera letreros
en braille; enseguida, una puerta, me indicaron que la abriera, identifiqué que
era de vidrio y toqué la agarradera de aluminio, sin embargo empujé desde el
lado opuesto, y tuve que hacerlo del otro lado para poder abrir, me dicen que
alguien ayudó a que yo pasara. Dentro de la cafetería, me sentí más segura,
creo que fue porque era muy pequeña, lo supuse porque caminé poco allí
adentro, solo unos pasos, a mi derecha estaba la barra y a la izquierda las
mesas y más personas, eso me lo dijeron y lo comprobé por las voces. Al
fondo de la barra, me pregunta Paty si algo se me antoja o si quiero preguntar
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por algún alimento, y le comento que huele a algo dulce, como a pastel, pero
la persona dependiente dice que no hay nada de dulce, sin embargo, insisto y
me dice que debe ser la vainilla de la máquina de café que estaba detrás de
mí, y claro, mi sentido del olfato estaba más agudo que el de los demás. En el
camino a la salida, por la barra de la cafetería, me indican que toque un objeto
y que lo identifique, y, con un poco de temor, lo toqué y era plástico rígido, creí
que era la caja registradora, pero no era así, seguí tocando y encontré que
tenía rejillas, entonces supe que era una dispensadora de bebidas, creí que
de café, pero era de aguas frescas.
Fig.3 Imagen de la cafetería. Fotografía: Boney Peña
Salimos de la cafetería y me dijeron que alguien iba a entrar y me cedió el
paso, enseguida dije gracias, pero sin saber hacia dónde, ni si estaba la
persona allí. Después de dar unos pasos, me topé con algo, y tocando con mi
mano derecha supe que era una columna y junto a ella había un pendón, que
al tocarlo pensé que era una lona muy grande, que una persona ciega, no
podría identificar por sí misma lo que decía allí. Después atravesamos de
nuevo la explanada donde un muchacho llamado Andrés, quien traía una
loción muy agradable, se acercó a saludar a Paty, me lo presentó y solo le
dije: ¡mucho gusto! sin separar las manos de mi amigo, el bastón. Llegamos a
la rampa del inicio, esta vez hacia abajo y volvió a cambiar el terreno, otra vez
sentí inseguridad, pensaba que habría algún tope, pero no, solo pequeños
desniveles, entramos al edificio de nuevo y cerca de 6 metros estaba la puerta
de la oficina de donde partimos, en ese trayecto me guie de la pared y con el
bastón, además se escuchaba un profesor en su clase donde ya sabía que
había grupo: en un salón ubicado a mi derecha. Al llegar al sitio, literalmente
me topé con pared en lugar de la puerta, ésta estaba cerrada, toqué y me
permitieron entrar, localicé la chapa, después abrí y entré. Había varias
personas, y me aseguré de ocupar el espacio que tuve cuando partimos:
delante del apagador de luz, pero esta vez cuidé de no recargarme.

Desesperada ya de tener los ojos cubiertos, pregunté si ya podía quitarme el
antifaz, y me dijeron que no, hasta después de hacerme unas preguntas
acerca de cómo me sentí y cuál fue la mayor dificultad, a lo cual respondí: mi
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mayor temor era el no saber qué era lo que estaba delante de mí, porque uno
teme hacerse daño, caer o golpearse de manera grave, aunque, en este
ejercicio, sabía que me estaban cuidando, sin embargo, el temor a lo
desconocido es un miedo natural y pienso que la gente que carece de la vista
y supera esta dificultad, es muy valiente, y sí, es cierto que los demás
sentidos tanto el oído, como el tacto y el olfato son los que sustituyen a la
vista, aunque no del todo. Lo que yo experimenté fue difícil, pero para una
persona que carece de la vista desde su nacimiento, debe ser diferente,
puesto que todo tiene un referente solo en su imaginación, con la ayuda del
oído, del tacto, del olfato y del gusto, tal vez también con la ayuda de
personas que les describan los espacios, los objetos, las personas o animales
que hay a su alrededor; pero ¿Qué hay de la percepción? ¿Cómo perciben los
espacios o los objetos con respecto a la sensación que les puedan transmitir?
Yo percibí algo de temor o inseguridad en los espacios abiertos, más que en
los cerrados, y en todo momento dudaba de si mis pasos serían seguros por
el desnivel del piso. Con respecto a la gente, me parece que todos respetan a
quien carece de la vista, pero: ¿Eso será suficiente para su diario vivir? ¿Será
suficiente para su bienestar?
5.- El significado de lo que percibimos.
Los objetos de uso, la tecnología con la que interactuamos incluyendo
nuestras viviendas y edificios nos significan en mayor o menor medida y esto
depende de cómo lo percibimos. Los espacios construidos contienen
información que necesitamos para comprender y sobrevivir en un entorno.
Sin embargo no todos los objetos son percibidos de la misma manera a pesar
de que estamos en contacto con ellos, en la medida en que lo percibido nos
represente y nos haga identificarnos con un entorno adquiere una importancia
para nosotros y hace que deseemos poseerlo y apropiarnos de ello, y en
consecuencia sentir bienestar.
Esto adquiere relevancia importante en las disciplinas del diseño, ya que
entender estos procesos en los que los objetos y espacios adquieren un
significado importante para las personas, puede dar una guía de las
características que deben imprimirse en la tangibilización de una propuesta
de diseño.
Haremos la acotación de cómo se está entendiendo al objeto diseñado: Éste
tiene dos maneras de ser inteligible a los individuos: como objeto físico y
como concepto. Es decir que un mismo objeto puede describirse en estos dos
niveles, el de la naturaleza de su materialidad, así como lo que denota como
símbolo. La materialidad es posible percibirla por medido de nuestros
sentidos, pero los símbolos y significados que les asignamos a las cosas
percibidas tienen que ver con experiencias anteriores, y no sólo son formas ,
colores y texturas percibidas visualmente, sin lo visual, también simbolizamos
966

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olores, sabores y sensaciones y sonidos; todo ello nos ayuda a construir para
nosotros mismos lo que es el bienestar.
Reflexionemos acerca del por qué a los seres humanos nos interesa percibir
la mayor cantidad de información de los objetos y espacios que nos rodean: la
respuesta tal vez este en tres razones principales: las emociones que nos
pueden brindar, tenemos que somos seres susceptibles a las emociones, nos
gusta sentir, dependemos de ello y aunque tendemos a inclinarnos por lo que
nos causa gozo, las emociones negativas también nos provocan; otra razón
por la cual deseamos percibir a los objetos es conocer la realidad en la que
estamos inmersos, lo que nos proporciona cierto poder de reducir y controlar
la incertidumbre del entorno, lo que también nos podría conducir a una
sensación de bienestar. Por lo tanto la certidumbre (y por lo tanto mayor
sensación de bienestar en los individuos) podría brindarse a través del diseño
de espacios que comuniquen y se hagan percibir con un mensaje claro.
Podríamos sugerir que entre más se perciba certidumbre con los sentidos y se
liguen los significados de lo percibido a emociones positivas, mayor sería el
grado de bienestar. Para lograr ello se necesita congruencia en los mensajes
que da la información contenida en el diseño de los objetos y espacios,
además esto no termina aquí, lo que hay que considerar del significado de los
objetos, no sólo es qué características perceptuales le dan significado, sino
cuándo se lo dan, cuantas veces y desde la interpretación de quiénes.
Los humanos tenemos la destreza de buscar y encontrar patrones en el medio
en donde nos desenvolvemos, por ello tendemos a categorizar todo lo que
percibimos con las experiencias. Así mismo, la capacidad de ser conscientes
de nosotros mismos y de los demás, así como la habilidad de crear en
imaginarios situaciones futuras a partir de los conceptos y categorías que
almacenamos, nos da pauta para tener “funciones” fundamentales para crear
o dar significados a los objetos: la analogía.
En los estudios etnográficos realizados para proyectos de nuestra
investigación, observamos cómo por medio de la analogía podemos ser
capaces de concebir estados futuros de nuestros sentimientos y emociones.
Un objeto o espacio y su concepto, será interiorizado y apropiado, es decir,
dará significado a alguien, cuando tiene lugar el siguiente proceso:
La apropiación de un objeto al acervo significante de un sujeto se da en el
momento en que este individuo entra en contacto (físico o conceptual) y
percibe de una manera real a un objeto y es capaz de imaginar, a través de
analogías con sus experiencias adquiridas, las emociones que le puede
proporcionar y así lo categorizara en un nuevo concepto que le puede
provocar empatía o apatía. Podemos ejemplificarlo de la siguiente manera: si
imaginamos una cabaña en medio de una montaña, en otoño, inmediatamente
viene e nuestra mente la imagen de una cabaña similar que en algún
momento estuvo en contacto con nosotros, ya sea de forma real, imaginaria o
967

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

en dibujo o foto, pero de algún modo ya se considera un objeto significante
por haberse procesado la apropiación del mismo. Fig. 4

CONTACTO
FÍSICO O
CONCEPTUAL

INDIVIDUO

APROPIACIÓN
DE UN
OBJETO AL
ACERVO
SIGNIFICANTE

Fig. 4 Esquema que muestra el proceso de la apropiación del acervo
significante.
Ahora bien, ¿Cuál es el atractor o atractores que nos hace detenernos a
empezar a imaginar o diseñar un espacio construido? ¿Qué tanto nos
perturba y que factores influyen en ello?
Propongamos a la complejidad del objeto significante como clave, la cual
consiste en la cantidad y calidad de atributos o condiciones para crear
analogías y puede ser observable a través del objeto y del sujeto.
5.1 Atributos de la información significante
OBJETO
(ESPACIO
CONSTRUIDO)

SUJETO

(Estética perceptual)

Síntomas
comportamiento

ATRIBUTO

de

Las
condiciones
para crear analogía

El atributo tiene gradientes en donde la calidad y cantidad de éstos, significará
mayor o menor significado.
La fuerza de una analogía es proporcional a su precisión y evidencia y los
elementos que nos pueden indicar la complejidad del objeto significante
pueden ser:
•
Cantidad de signos y símbolos
•
Número de sentidos que perturba
•
Lazos afectivos
•
Tiempo de interacción
Si su código es más fácil de leer e interpretar, por lo tanto su significancia será
mayor.
968

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

El tiempo de contacto con el concepto aumenta o disminuye su empatía y
siempre aumentara el significado (gusta o harta).
Por lo tanto, a la hora de diseñar es muy importante la significancia que se
dará a los espacios y objetos del entorno, ya que esto generará reacciones
que influyan en su permanencia o éxito, lo que analizamos y proponemos
como atributos significantes son factores que dan una guía de las estrategias
a tomar cuando se diseñe cualquier tipo de objeto.
Para generar bienestar a través de los espacios construidos tenemos que
tener en cuenta que el diseño y el uso de los objetos está supeditado al
conocimiento de las consecuencias que implican en los individuos, este
conocimiento a veces no es completo debido a la complejidad de factores que
intervienen en esto, sin embargo, la mente colectiva de los sistemas sociales,
o la cultura, determina las tendencias de las prácticas en ello. También es
cierto que ciertos fenómenos de comportamiento y evolución no se dan por las
formas de los elementos constituyentes del sistema diseñado, sino por la
dinámica de interacción entre ellos, tal y como sucede en el cerebro, como
Hofstadter dice:
“Las propiedades mentales del cerebro no residen al nivel de un único
constituyente diminuto, sino al de vastos patrones abstractos en los que
intervienen esos constituyentes. Resulta esencial tratar el cerebro como un
sistema multinivel si se pretende lograr el más mínimo avance en el análisis
de fenómenos mentales tan esquivos como la percepción, los conceptos, el
pensamiento, la conciencia, el &lt;&lt;yo&gt;&gt;, el libre albedrio, etcétera. Tratar de
localizar un concepto, una sensación o un recuerdo en una única neurona no
tiene ningún sentido. Incluso la localización a niveles estructurales más altos,
como, por ejemplo, al de las columnas de la corteza cerebral (pequeñas
estructuras que contienen el orden de cuarenta neuronas y que exhiben un
comportamiento colectivo más complejo que el de estas), no tiene sentido
alguno cuando se tratan aspectos del pensamiento tales como la elaboración
de analogías o la evocación espontanea de episodios de un pasado lejano.”
(Hofstadter, 2009)
Es importante lo que nos dice el autor ya que podemos hacer analogías que
nos hagan distinguir los niveles en los que podemos intervenir como
diseñadores así como la idea de que los comportamientos surgen de
interacciones de diversos elementos del sistema, en otras palabras hay que
tener una visión global y determinar, como estrategia, no sólo un elemento
aislado sino un conjunto de objetos y componentes en los niveles
organizativos adecuados.

969

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Así mismo en el plano antropológico del uso de los objetos es interesante
observar como es la retroalimentación que hace posible la adaptabilidad en
los sistemas, ya que puede dar pauta para proponer estrategias para lograr la
interiorización y creación de conceptos en los sistemas: “a diferencia del
chimpancé, el hombre posee ideas e ideales.

IDEAS
VS.
IDEALES

Fig. 5 Imagen representativa de un chimpancé pensando contra el proceso de
ideación humano.
En el modelo del cerebro, la potencia causal de una idea, o de un ideal,
resulta tan real como una molécula, una célula o un impulso nervioso. Las
ideas causan ideas y hacen que evolucionen nuevas ideas. Interaccionan
entre sí y con otras fuerzas mentales en el mismo cerebro, en cerebros
vecinos, gracias a las comunicaciones, en cerebros lejanos y desconocidos.”
(Hofstadter, 2009)
Podemos puntualizar algunas características esenciales que posee el cerebro
humano y de algunos otros animales, basándonos en lo que dice Hofstadter,
que podemos utilizar el diseño de espacios ya sea para identificarlas entre sus
elementos o bien implementarles dichas características en su creación:
Simplificar la información amplia y sistemáticamente. “nos permiten reducir
situaciones a su mero esqueleto y descubrir su esencia abstracta; hacen
posible que centremos nuestra atención en lo importante, que comprendamos
fenómenos a un nivel extraordinariamente elevado, que sobrevivamos a este
mundo y que creemos arte, música, literatura y ciencia.” (Hofstadter, 2009)
Tienen como objetivo principal, automático y pre programado la supervivencia.
Reaccionar de forma flexible frente a los sucesos que tienen lugar en su
entorno. Esto incrementa sus posibilidades de sobrevivir,
La capacidad de percibir y categorizar, aunque sea rudimentariamente, los
eventos de su entorno inmediato.
Para los seres vivos, esta última habilidad que permitiría percibir los hechos
que ocurren en su entorno, según Hofstadter tiene un efecto secundario de
970

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

trascendentales consecuencias: el que los seres vivos posean la capacidad de
percibir ciertos aspectos de su entorno les dota también de la capacidad de
percibir ciertos aspectos de sí mismos.
En nuestra inquietud por reconocer la manera de cómo influyen los sentidos
en el diseño de los espacios, podemos concluir que los procesos mentales
están centrados en los estímulos que reciben nuestros órganos a través de los
sentidos, es así como se recibe la información, de todos los sentidos y de
manera compleja, son manifestados como sistemas e interpretados por los
procesos cerebrales, sin información significante previa a manera de
experiencias análogas sería poco productivo el resultado de la creación de los
espacios, así también las sensaciones negativas de estrés deben ser tomadas
en cuenta en el diseño de ambientes restauradores que como objetivo final
son para beneficio del ser humano en si calidad de vida.
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972

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Una ciudad caminable:
Elementos teóricos para el estudio de la movilidad
peatonal.
223

Sonia Guadalupe Rivera Castillo
224
Carmen Aída Escobar Ramírez
225
María Marlen De León Cepeda
Resumen
Pensar en mejorar la ciudad nos remite a una serie de temas prioritarios, entre
los que aparece la movilidad urbana como una de las estrategias principales
en el desarrollo de las ciudades.
En México, el crecimiento desordenado de la mancha urbana y la dispersión
de la población, han creado grandes dificultades de accesibilidad, movilidad y
conectividad.
En materia de planeación, hasta la publicación del Plan Nacional de
Desarrollo 2013-2018, ningún documento gubernamental había considerado a
la movilidad sustentable dentro de sus objetivos, no obstante, el Presupuesto
de Egresos de la Federación (2014), solamente asigna un 3% del monto
presupuestal del rubro transporte a la infraestructura peatonal, evidenciando el
poco interés en la temática.
Lo mismo sucede en términos de investigación urbana, donde usualmente la
movilidad aparece en diversas investigaciones, centrándose en el estudio de
los medios de transporte y haciendo referencia a las conexiones entre trabajo
y vivienda; sin embargo, la movilidad peatonal ha sido exiguamente abordada,
a pesar de la importancia y el derecho que tienen las personas a beneficiarse
de las condiciones urbanas para el traslado peatonal.
El presente trabajo parte de una revisión preliminar de elementos teóricos
que, desde diferentes perspectivas permiten examinar la movilidad peatonal,
con miras a realizar un estudio sobre el caso de Barrio “La Purísima” en
Monterrey.

223

Arquitecta, Maestra en Trabajo Social con orientación en Proyectos Sociales (UANL),
Estudiante del programa de Doctorado en Filosofía con orientación en Arquitectura y Asuntos
Urbanos (UANL). Institución de adscripción: Facultad de Arquitectura, Universidad Autónoma de
Nuevo León (UANL).
224
Arquitecta, Maestra en ciencias para la planificación de los asentamientos humanos (UANL),
Maestra en ciencias sociales con énfasis en estudios urbanos (FLACSO, Costa Rica) y Doctora en
Filosofía con orientación en Arquitectura y Asuntos Urbanos. (UANL). Institución de adscripción:
Facultad de Arquitectura, Universidad Autónoma de Nuevo León.
225
Arquitecta, Maestra en Educación (UANL). Institución de adscripción: Facultad de
Arquitectura, Universidad Autónoma de Nuevo León.

973

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Se profundiza y señala la importancia conceptual de temas como: las formas
de uso de los espacios públicos, el significado de los entornos y las
características de la forma urbana.
Palabras clave:
Movilidad Peatonal, Espacio Público, Forma Urbana, Uso y Significación de
los espacios.
Introducción
La movilidad peatonal en el espacio público adquiere importancia entre los
temas que permiten una ciudad accesible y conectada. Cada vez más se le
está reconociendo como tema esencial que forma parte del sistema de
transporte integral.
Según el Foro Internacional de Transporte, OECD (2011), la vitalidad de una
ciudad está estrechamente relacionada con la presencia de personas en las
calles, que se desplazan a pie con fines diversos. Además de caminar para
acceder a bienes y servicios, en el espacio urbano tienen lugar otras
actividades que reciben en conjunto el nombre de “usos peatonales de la vía
pública”. Los desplazamientos a pie y los usos peatonales de la vía pública
conforman la esencia de la vida urbana y contribuyen a la existencia de
ciudades habitables, atractivas, prósperas y sostenibles.
De igual manera, es un desafío para la planeación urbana proporcionar
entornos agradables que inviten a caminar, no solo por el hecho de ser un
complemento para el transporte motorizado o para acceder a bienes y
servicios, si no por todos los por el simple hecho de caminar, por el goce de
hacerlo y los beneficios para la salud que se obtiene de su práctica. Esto solo
es posible en entornos adecuados: banquetas, calles y plazas seguras, no
deterioradas, que provean espacios de calidad para la movilidad peatonal.
La “Carta Mexicana de los derechos del Peatón” enfatiza la necesidad de la
construcción de ciudades equitativas, justas, seguras, sanas, a escala
humana, con cero muertes o lesiones permanentes por accidentes viales, en
las que caminar no sólo sea un acto posible y deseable, sino también un acto
agradable y gratificante, base de la convivencia entre la ciudadanía.
De igual manera, en la “Carta Internacional del Caminar” se afirma que los
peatones tienen derecho a vivir en un entorno saludable y a disfrutar
libremente de las actividades y servicios que brindan zonas públicas, en
condiciones que garanticen adecuadamente su bienestar físico y psicológico.
Como puede verse, las justificaciones para el estudio de los entornos
peatonales son variadas, mejorar la “peatonalidad” contribuirá a reducir los
grandes problemas de contaminación que existen en Monterrey, que en
974

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

mucho se relacionan con el desmedido uso del automóvil, y que a su vez
provocan innumerables problemas de salud en la población. Si se toma en
cuenta, además que existe otro reto: la cada vez más creciente tasa de
226
envejecimiento , que indica que en poco tiempo se requerirá una gran
cantidad de espacios urbanos accesibles para la población de la tercera edad,
el tema se torna relevante y que requiere de una amplia reflexión.
Con la motivación de conocer a fondo el fenómeno, el presente trabajo parte
de una revisión preliminar de elementos teóricos que examinan la movilidad
peatonal.
Conceptos utilizados
El ejercicio exploratorio que se ha emprendido consiste en una revisión de
materiales mediante la utilización de un esquema que contiene los factores:
forma urbana, usos y significado; que además coincide con el propuesto por
Valenzuela-Montes y Talavera-García (2015), quienes señalan como
importantes para estudiar la movilidad peatonal a las dimensiones
morfológica, ambiental y funcional.
El esquema mencionado y que se ilustra en la Figura 1, orientó la exploración
de los materiales bibliográficos que se presentan en este trabajo y que
permitieron realizar una primera inmersión en el tema.

Figura 1. Esquema de factores esenciales de la movilidad peatonal
Fuente: Elaboración Propia.

226

Según el Consejo Nacional de Población en sus proyecciones expone un aumento del 17% en
la tasa de envejecimiento para el 2030.

975

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La realización de esta exploración requirió de una búsqueda de la bibliografía
existente en relación con la temática tratada, para tal efecto se realizó una
selección de materiales en las bases de datos científicas usando dos palabras
claves: movilidad peatonal y espacio público. En estas dos grandes áreas se
verificaron los temas específicos: forma (morfología), uso (funcionalidad) y
significado.
Una clasificación tipológica de los materiales que se han analizado en base a
los tres conceptos antes explicados se presenta en la tabla siguiente.
Tabla 1. Referencias bibliográficas organizadas por conceptos
AUTOR

MOVILIDAD
PEATONAL

ESPACIO
PUBLICO

Talavera-García
Rubén,
Soria-Lara
Julio
Alberto
y
Valenzuela-Montes
Luis Miguel (2012) La
calidad peatonal como
método para evaluar
entornos de movilidad
urbana
Cao, X., Handy, S. &amp;
Mokhtarian, P. (2006).
Las influencias del
entorno construido y
la auto-selección de
viviendas
en
el
comportamiento
de
los peatones
Urrutia del Campo
Nagore. (2013) El
cuerpo y la ciudad: la
sostenibilidad urbana
desde la percepción
de nuestros cuerpos.
Valenzuela-Montes
Luis
Miguel,
Talavera-García
Rubén.
(2015)
Entornos de movilidad
peatonal: una revisión
de enfoques, factores
y condicionantes.
Villagarcía,
Josu
Benatio (2000) La
mejora
de
la
accesibilidad
en
Donostia-San
Sebastián.

976

DIMENSIONES
USO SIGNIFICADO

FORMA

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Navarro, O. E. (2004,
06 de diciembre).
Psicología ambiental:
visión crítica de una
disciplina
desconocida.
Lange Valdés Carlos
(2011) Dimensiones
culturales
de
la
movilidad urbana.
Foster, Sarah, GilesCorti,
Billie
&amp;
Knuiman,M. (2011) La
creación de paisajes
urbanos
peatonales
seguros: ¿El diseño
de la casa y el
mantenimiento para
desalentar
actos
incívicos
en
los
barrios suburbanos?
Borja, Jordi (2003). )
La ciudad conquistada
Palladino,
J.
P.
(2004).
Efectos
Urbanos
del
Neoliberalismo.
La
ciudad:
entre
la
reivindicación
del
espacio público y la
privatización de la
vida.
Pascual
González
Aylin y Peña Díaz
Jorge (2012) Espacios
abiertos
de
uso
público.
Martin-Barbero,
J.
(1996). De la ciudad
mediada a la ciudad
virtual.
Vivas, G. Fabiola
(2009) El espacio
público como parte del
sistema de lugares en
tres casos de estudio.

Fuente: Elaboración propia

977

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Movilidad peatonal
La movilidad peatonal se entiende como el modo más básico de transporte y
desplazamiento a pie con fines diversos, la cual de acuerdo a la revisión de
autores, se encuentra fuertemente vinculada con la morfología urbana y los
factores como la seguridad, accesibilidad y el confort, los cuales benefician al
uso de los espacios públicos.
Cuando se habla de movilidad peatonal, se ha encontrado en los trabajos
analizados hasta el momento, que existe una tendencia dirigida a revisar la
forma y el uso o comportamiento de los individuos; ubicándose en menor
cantidad las investigaciones que se refieren al significado de la movilidad
peatonal.
Movilidad Peatonal: Morfología urbana y uso
El tema morfología en la movilidad está también ligado a la accesibilidad
peatonal en los sistemas de transporte público, ya que constituyen la unión e
integración entre los distintos modos de transporte, de manera que una
intervención en el ámbito de la movilidad peatonal tendrá una repercusión en
los usos del espacio público
Autores como Cao et. al. (2006), Urrutia del Campo (2013), ValenzuelaMontes y Talavera-García (2015) y Villagarcía (2000) han abordado la
movilidad peatonal en términos de la manera como la morfología o forma del
espacio urbano influye en el uso del mismo.
Por su parte, Cao, Handy y Mokhtarian (2006) sostienen que caminar
beneficia tanto a los individuos como a la sociedad misma, ya que reduce el
tráfico y la contaminación del medio ambiente. Los autores hacen referencia a
diversos estudios que han establecido la relación que existe entre el espacio
construido y el comportamiento del peatón, tal es el caso de Cervero y
Duncan (2003) quienes establecieron que el uso de suelo mixto favorece
positivamente el comportamiento del peatón, también aluden a Hess et al
(1999) quien estableció que una acera completa mejora al peatón. Por otro
lado, Handy (1996) establece que los espacios construidos juegan un factor
importante en la elección de caminar hacia un destino que el caminar por
caminar.
En su investigación, se evidencia que numerosos personas encuestadas
establecieron que la posibilidad de ir caminando a la tienda, era un punto
importante a considerar al momento de elegir un barrio en donde vivir.
Además mencionan que Levine (1998), Levine e Inam (2004), Boarnet y
Crane (2001), establecen que las políticas deben de promover el desarrollo de
espacios orientados hacia el peatón, de manera que promuevan suficientes
oportunidades para caminar.
978

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Otro factor importante que señalan los autores que influye en el
comportamiento del peatón es el exceso de vehículos, estudios demostraron
que áreas donde se transiten mucho los automóviles los peatones prefieren el
no caminar.
Por su lado, Urrutia del Campo, Nagore (2013) sostienen que las condiciones
urbanas pueden proporcionar espacios habitables y saludables, adecuados a
las necesidades del ser humano, de tal modo pretende poner en valor la
capacidad que posee el diseño urbano en la creación de espacios físicos que
soporten el desarrollo de la vida en las ciudades, con espacios públicos y
lugares de encuentro.
Los autores analizan la repercusión que tienen las condiciones de confort,
habitabilidad, bienestar y vida cotidiana de los espacios urbanos, en la
vivencia cotidiana de los habitantes de una ciudad, desde una perspectiva
sensitiva, esto es a través cuerpo y dilucidando cada uno de los sentidos,
ubicando al individuo como centro de la percepción del entorno urbano. La piel
como punto de contacto con el mundo.
Identifican además, cómo sería la intervención urbana desde la conciencia de
nuestros cuerpos, detectando las claves de la sostenibilidad, del bienestar en
el espacio urbano y de la creación de espacios para la convivencia
Para lo cual recurren a una búsqueda y recopilación de teorías y herramientas
de diseño urbano que consideran al habitante ciudadano, y no tan sólo peatón
o cliente, resaltando que somos parte de un conjunto, tanto social como
natural.
Ponen en evidencia que la base de un urbanismo sano y respetuoso con el
medioambiente, bioclimático y adecuado a los condicionantes locales,
potenciará los sentidos y buscará el bienestar y la facilitación de las relaciones
sociales.
Finalizan haciendo una reflexión sobre la interpretación y recopilación de
pensamientos, criterios, investigaciones y herramientas técnicas, pretenden
resaltar que es posible caminar hacia lo que en un principio podría
considerarse una visión idílica de la ciudad.
Talavera García, Soria Lara y Valenzuela Montes (2012) presentan su interés
por desarrollar métodos y herramientas que permitan integrar las demandas
conceptuales o metodológicas de la movilidad urbana, de tal manera
presentan un método de caracterización peatonal de entornos de movilidad,
(CPEM) como herramienta para evaluar la calidad peatonal, para lo cual
utilizan cuarto factores: accesibilidad, seguridad, confort y atracción.
Para comprobar la consistencia y la utilidad del método respecto a su objetivo
inicial, éste ha sido aplicado al caso práctico de dos entornos de movilidad
979

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

previamente identificados en un corredor del área metropolitana de Granada,
España.
Recurren al método para caracterizar la “calidad peatonal de los entornos de
movilidad” (CPEM), es que es muy sencillo de aplicar y fundamentalmente
porque no requiere de la utilización de ningún paquete específico de
programas más allá del software GIS, comúnmente utilizado en el sector
académico y profesional. Tampoco se ha precisado de la utilización de
técnicas estadísticas complejas para entender los resultados obtenidos.
En contrapunto, comentan que, a pesar de que los resultados del método han
proporcionado interesantes lecturas parciales de cada uno de los cuatro
bloques que lo conforman a nivel conceptual (accesibilidad, seguridad, confort
y atracción), la obtención de un valor agregado o de conjunto puede contribuir
a reforzar la utilidad del método CPEM en la toma de decisiones.
Finalmente, hay que señalar que el artículo abre diferentes líneas de trabajo
sobre las que sus autores ya se encuentran ocupados actualmente. Por un
lado, optimizar el modelo CPEM, y su aplicación es una de las prioridades
principales que surgen tras esta investigación. Dicha optimización pasa por
integrar la opinión de las personas que van a pie por la vía pública sobre los
factores condicionantes de la calidad peatonal en cada contexto. Y de igual
forma hay que llevar la investigación desde su actual dimensión exploratoria o
descriptiva hacia una perspectiva más experimental, en la que técnicos
competentes y profesionales del sector puedan aplicar el método CPEM y
colaborar en su mejora.
Villagarcía (2000) ejemplifica un caso positivo de la peatonalización de la
ciudad, por lo que su estudio consiste en la descripción de las políticas y las
dificultades de implementaciones urbanas para generar una mayor
accesibilidad al peatón en San Sebastián, España.
La mejora peatonal en Donostia, San Sebastián, para Villagarcía no es solo
beneficiosa en cuanto movilidad, sino contribuye a la reforma de la ciudad
entendida como “lugar de encuentro y convivencia la que se beneficia de que
los vecinos y visitantes puedan caminar con comodidad y seguridad por sus
calles.”
A su vez el principal aporte del artículo de Villagarcía es considerar a la
peatonalización, no solo un tema de espacio público sino de una ciudad más
sana, porque “los desplazamientos peatonales, como alternativa a los
motorizados, ofrecen evidentes ventajas en relación a la calidad del aire, el
ruido, el consumo de recursos renovables, la peligrosidad de las calles, los
fenómenos globales tales como el calentamiento del planeta o la disminución
de la capa de ozono”.

980

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Sin dejar de lado, la importancia cívica de la peatonalización, acota que “los
desplazamientos peatonales son el hilo que teje las relaciones vecinales y la
comunicación social en el espacio público, elementos imprescindibles de lo
urbano, del carácter democrático y participativo del sistema social y político”.
Bajo estos supuestos, Villagarcía realiza su estudio de la peatonalización en
Donostia-San Sebastián con una metodología cuantitativa en su mayor parte
pero hace uso de las políticas públicas de Donostia-San Sebastián.
El autor estructura su trabajo en cuatro temas, las características de la ciudad
de Donostia-San Sebastián, donde describe su infraestructura e equipamiento
urbano de una manera muy general, realiza un balance en cuanto a la
movilidad peatonal en Europa y España en base a estadísticas, después
analiza las dificultades de generar vías peatonales y la ejecución del
planeamiento de la peatonalización en Donostia-San Sebastián. Son los dos
últimos temas los que más resaltan del artículo.
El tema de la distancia es fundamental, a ese respecto, Villagarcía considera
que: “La mayor o menor compacidad de una ciudad, es decir, la mayor o
menor proximidad entre los distintos usos y actividades que realiza su
población es consecuencia no sólo del tamaño urbano sino también del
modelo urbanístico con el que se ha desarrollado”. Para acortar distancias se
debe buscar una mayor interacción entre el trasporte público y las vías
peatonales.
Otra dificultad de la peatonalización señalada por el investigador, es la falta de
atractivo del espacio peatonal, la cual argumenta que su causa se encuentra
en la escala urbana: “la edificación de bloques en altura, ajena al trazado de la
calle y que además no ofrece cobijo en sus bajos a las actividades
comerciales o profesionales, desemboca habitualmente en un entorno hostil a
los desplazamientos peatonales”.
Respecto al tema de las implementación de la peatonalización, ofrece un
listado de las políticas que se implementaron en Donostia-San Sebastián
donde la más importante es la de rediseño de los elementos del sistema de
transporte, y principalmente la red viaria, de manera que su función resulte
claramente perceptible para el usuario.
En general, se puede decir que el texto de Villagarcía es en su mayor parte
descriptivo, aunque no se puede negar que también es propositivo, sobre todo
cuando plantea la idea de una conectividad del trasporte público más
accesible para el peatón, sin embargo se echa de menos un análisis más
profundo o donde se cuestione la efectividad de estas políticas peatonales, lo
cual se evidencia en la falta de una conclusión que cierre el texto.

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Asimismo, es importante hacer mención que la investigación encuentra valor
en la serie de recomendaciones que propone para planificar una ciudad más
peatonal, además del enfoque sustentable de la peatonalización.
Movilidad peatonal: significado
La significación de los espacios para peatones toma importancia a raíz de los
recorridos que realizan las personas día a día, la calidad de los entornos y la
percepción de estos.
En materia del significado en la movilidad peatonal se puede encontrar la
aportación de Navarro Carrascal (2004), Lange Valdés (2011) y Foster et.al.
(2011), trabajos que se comentan a continuación.
En el caso de Navarro Carrascal (2004), el autor realiza una descripción de
elementos que posicionan a la psicología ambiental como disciplina dentro de
las ciencias del comportamiento. Menciona como la experiencia humana está
ligada a la experiencia espacial, del mismo modo las sensaciones, los
recuerdos y los sentimientos de nuestro pasado y presente, impactan en el
desarrollo de nuestra existencia. En palabras del autor: “Nosotros somos los
lugares en donde estuvimos”.
Lo más destacable del texto es que resalta el vínculo del medio ambiente y las
significaciones que son parte integrante del funcionamiento cognitivo y
comportamental del individuo. Señala que la Psicología Ambiental se interesa
tanto al contexto como a la manera en la cual el lugar de vida es apropiado
por aquellos que lo habitan.
Básicamente el artículo describe el objeto de la psicología ambiental e indica
que existen cuatro niveles de interacción del individuo con su medio, teniendo
fuertes implicaciones en la investigación medio ambiental: Nivel I. MicroAmbiente. Espacio privado o individual, Nivel II. Ambiente de proximidad.
Espacio semi-público o semi-privado, Nivel III. Macro-Ambiente. Espacio
público y el Nivel IV. Ambiente global. Dimensión planetaria.
Se muestran generalidades metodológicas y enfoques teóricos, haciendo
mención que la disciplina nace apenas en los años setenta, por lo que su
desarrollo y difusión es aún poco conocida.
La importancia de este texto es el aporte de esta disciplina a las cuestiones
urbanas, de la importancia de las vivencias que en muchas ocasiones
propician la apropiación de un lugar, inclusive vivencias a través de la historia.
Lange Valdés (2011) nos comenta la cotidianeidad en que regularmente se
desarrolla la movilidad urbana y se refiere a los problemas latentes que crecen
constantemente y afectan de manera considerable el funcionamiento del
sistema urbano y por consecuencia el desenvolvimiento de la vida social.
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Sostiene que a partir del paradigma de la ciudad global y de su incesante
expansión en redes y ﬂujos, su trascendencia pone en cuestión la
conformación misma de “lo urbano”, generando nuevas interrogantes sobre
sus tradicionales enfoques de comprensión.
El autor se refiera al desafío que se enfrenta desde el enfoque social, y
sostiene que se relaciona con la comprensión de las dimensiones
socioculturales, y es desde esta perspectiva que se establecen tres
planteamientos: el primero, busca dar cuenta de la relevancia que ésta posee
como objeto de estudio; el segundo, se orienta a delinear una perspectiva
sociocultural de la misma; por último, el tercer planteamiento presenta algunas
interrogantes que podrían suponer líneas de investigación futuras en torno a
su desarrollo.
Sostiene que la movilidad urbana en grandes centros urbanos conlleva a
importantes transformaciones de tipo político, económico y socio cultural,
sugiriendo una nueva forma de entender lo urbano, incorporando variables
relacionadas con la vida cotidiana de los habitantes.
Desde este enfoque social y debido a la importancia de la cultura urbana para
el desarrollo urbano, se constituye un campo abierto para la investigación,
incorporando nuevas problemáticas e interrogantes que requieren la revisión
de los marcos de sentido –teóricos y metodológicos– tradicionalmente
utilizados así como también su reformulación en aquellos aspectos
considerados más débiles.
Lange Valdés menciona que la movilidad urbana promueve nuevas formas de
sociabilidad, transformando las experiencias culturales de habitar la ciudad y
con ello los vínculos y relaciones sociales establecidos por sus habitantes.
Este trabajo demuestra como la importancia de la cultura urbana y el
comportamiento de los habitantes de una ciudad incide directamente en la
movilidad, y resalta la importancia de innovar en requerimientos y
consideraciones teóricas y metodológicas en lo referente a nuevas
interrogantes para abordar.
En el trabajo de Foster, Giles y Kniman (2011), los autores se centran gran
parte de la investigación en la planificación a nivel de vecindario por ejemplo,
la conectividad de las calles, usos del suelo, densidad residencial, o la
presencia de infraestructura que ofrece oportunidades para la actividad física
como los senderos y parques. Otro tema tratado es la eficacia de las medidas
ambientales como un medio para limitar el crimen y aliviar sentimientos de
inseguridad está entrelazada con el entorno social al igual sugieren que el
mantenimiento de las casas y de las calles, por ejemplo con los jardines y el
tirado basura en su lugar, podrían promover sensación de seguridad y de
capital social entre los residentes.
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Este estudio exploró la premisa de que el diseño de la casa y el
mantenimiento de espacios públicos podrían ayudar a desalentar la incidencia
de actos incívicos en el ámbito público.
El contexto más amplio de este estudio fue explorar las características del
paisaje urbano que podrían afectar a la experiencia peatonal, con especial
atención a la percepción de la delincuencia y la seguridad.
Espacio público
Otro grupo de trabajos revisados se refiere a la temática del espacio público.
Esta línea de investigación está relacionada con estudios que abordan el
vínculo del uso del espacio público y su significado. Por otra parte, es
importante hacer mención que en esta primera exploración realizada, llama la
atención que no se encontraron trabajos que relacionen la morfología con los
dos conceptos anteriores, lo que indica una ausencia importante.
Uno de los referentes principales en el tema del espacio público es Borja
(2003), quien muestra su preocupación por mejorar la visión pesimista que se
tiene sobre la ciudad, que ha sido señalada por los problemas sociales, la
segregación o el temor. Sugiere reapropiarse de los espacios públicos que
permitan una mejor vida para los ciudadanos.
El texto de Borja se centra en tres conceptos que a fin de cuentas se
relacionan entre sí en beneficio de nuestra vida: ciudad, espacio público y
ciudadanía. Cada uno, de algún modo precisa la vida que tenemos y a la que
podemos aspirar.
La ciudadanía como factor central en la distribución de la ciudad, Borja la
relaciona con la significación de lugares. La ciudad la concibe como “estado
formal de derecho y derecho real a la trasgresión”, destacando que la ciudad
debe ser entendida como espacio público, es decir, como el lugar de la
cohesión y de los intercambios.
El texto expone que producir espacio público no es fabricar un equipamiento o
un lugar especializado, sino crear paisaje urbano con significado, y hace ver
como la ciudad se ve amenazada por un triple proceso negativo: disolución,
fragmentación y privatización.
De igual forma, comenta que el uso de los espacios es un problema
primordial, apareciendo la agorafobia urbana es decir, el temor a los espacios
públicos, enfermedad que Borja define como “de clase”, ya que refuerza un
discurso que divide y niega la ciudad.
El autor propone el desarrollo de derechos ciudadanos como el derecho a la
vivienda y al lugar, al espacio público y la monumentalidad, a la belleza, a la
identidad colectiva dentro de la ciudad, a la movilidad y la accesibilidad, a la
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centralidad y a la innovación política, entre otros, que ayuden a configurar una
ciudadanía que reivindique el derecho a la ciudad.
Finaliza afirmando que “el derecho a la ciudad hoy es también el deber de
transformar el mundo y el derecho de construir unos tiempos y unos espacios
que hagan posible una vida más amable, cordial y justa para todos”.
Forma del espacio público
Espacio público y forma, son conceptos estrechamente ligados por su
importancia al crear lugares de encuentro y convivencia. Esta dimensión
espacial del espacio público ha sido tratada por Palladino (2004), Pascual
González y Peña Díaz (2012).
En relación a Palladino (2004), inicia su trabajo compartiendo metáforas de
cómo se puede pensar la ciudad: como un laberinto asimétrico de formas
inanimadas, de bloques de cemento yuxtapuestos, o como un lienzo donde
las personas que la habitan trazan sus existencias.
Afirma que la ciudad es posible leerla como el estado de salud de las
relaciones sociales; escenario por antonomasia de los vínculos humanos. Los
hombres viven e interactúan juntos continuamente comportándose en relación
con su entorno y esto es lo que compone la “savia urbana”.
El artículo destaca las diversas maneras de ver la ciudad y el espacio público
desde la óptica de una serie de autores: comienza con Habermas y cómo se
materializa el simbolismo colectivo; continua con Lefebvre, sobre una
sociedad inscrita en el suelo y Cortazar, quien habla de gente que interactúa
cara a cara; de igual manera comenta sobre la perspectiva del catalán Jordi
Borja, y expone que la forma en que el espacio público se materializa en
avenidas, calles, plazas, parques, equipamientos abiertos o cerrados, y
siempre tiene un carácter “relacional”. Proporcionando “igualdad” para habitar;
supone, pues dominio público, uso social colectivo y multifuncional. Es en el
espacio abierto en donde se concentran las personas para pasear, conocerse,
comunicarse, de modo que está directamente ligado a la calidad de vida de
los habitantes y al tipo de ciudad.
Palladino, trae de nueva cuenta a Borja y menciona habla de crisis del espacio
público, señalando diversas causas: la dinámica de la propiedad privada, la
prioridad pública y privada a los programas inmobiliarios, la ocupación
exclusiva de las vías circulatorias por parte del automóvil.
También, el trabajo se refiere al uso de las tecnologías de la comunicación,
explicando que la gente se aísla cada vez más tomando preferencia por tipos
comunicacionales electrónicos antes que por el contacto directo. MartínBarbero, otro de los autores aludidos por Palladino, sostiene que las
tendencias individualistas y de atrincheramiento doméstico encuentran sus
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causas más en el abandono de la calle y los problemas derivados de éste que
en el influjo tecnológico
Lo mostrado en este texto es una serie de planteamientos e interrogantes a
tomarse en cuenta sobre la forma del espacio público y de cómo ha ido
evolucionando, así como que en mucho contribuye la creación de ámbitos
urbanos, sin olvidar su verdadero propósito: Lugar de encuentro y
convivencia.
Pascual González y Peña Díaz (2012) realizaron una investigación sobre los
espacios abiertos de uso público, describen como contribuyen a promover
zonas habitables, con buen diseño, confortables y de alto valor ambiental,
favoreciendo el desarrollo de ciudades sustentables.
Los autores proponen una metodología para la clasificación de los “espacios
abiertos de uso público”, sobre la base de un enfoque integral que comprende
las dimensiones: Morfotipológica - funcional - sociopsicológica y ecosistémica
Partiendo de la relación del hombre y su medio, definen el concepto de
espacios abiertos de uso público y se presentan las variables e indicadores a
partir de los cuales se estructura el modelo teórico para la clasificación de
estos espacios.
Este enfoque incluye el desarrollo de un modelo espacial de relaciones, que
ejemplifica gráficamente los diferentes aspectos seleccionados para el
análisis, así como su interrelación. Como resultado, se logra una asociación
óptima de los elementos que integran la relación del hombre con su medio en
los espacios analizados.
El trabajo muestra los resultados de una amplia revisión bibliográfica, que
abarca principalmente el período de las tres últimas décadas. La investigación
forma parte de una más amplia, que aborda la problemática de los espacios
abiertos en el planeamiento y el diseño urbanos contemporáneos.
En sus resultados ellos muestran que la calidad del espacio público se podrá
evaluar sobre todo por la intensidad y la calidad de las relaciones sociales que
facilita, por su capacidad de acoger y mezclar distintos grupos y
comportamientos, y por su capacidad de estimular la identificación simbólica,
la expresión y la integración cultural.
Ellos concluyen que la elevación de la cuantificación de los espacios abiertos
de uso público favorece en gran medida al desarrollo de ciudades
sustentables, y las propuestas presentadas en este trabajo constituyen una
herramienta de análisis para comprender mejor la clasificación de estos
espacios en el ámbito urbano.

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Entre otras cosas, la investigación revela la relación que existe entre la
problemática de los espacios abiertos de uso público y el planeamiento y el
diseño urbano contemporáneo, que ha generado deterioro en la cohesión
social; lo anterior lo fundamentan gracias a una revisión teórica, donde
numerosos autores consideran que la ciudad sustentable debe
corresponderse con el modelo de ciudad compacta. De igual manera,
profundizan en el enfoque metodológico que apunta hacia la propuesta de un
“Modelo espacial de relaciones”, que integra un sistema de dimensiones,
variables e indicadores y, de igual manera, contiene un particular atractivo
conceptual, visual y didáctico, realizando la evaluación de la calidad física de
estos espacios.
Significado del espacio público
Según Páramo (2007), la ciudad es donde pasan las cosas y se forma la
identidad cultural de los ciudadanos. La ciudad es el escenario en el que se
entrecruzan distintos aspectos de la vida urbana. Las relaciones entre la
ciudad y el ambiente natural, son conectadas por el espacio público. Entonces
el significado de una ciudad lo podemos encontrar en las experiencias vividas
en plazas, calles, parques y cualquier espacio de convivencia.
En términos de significado del espacio público, se han identificado referencias
de autores como Martin-Barbero (1996) y Vivas (2009) quienes se detallan
seguidamente.
Por su lado, Martin Barbero (1996) explica en su texto como las
transformaciones de los medios de comunicación inciden en la construcción
de la ciudad. Así pues, muestra al cine como un nuevo modo de percepción
que llega a la multitud ejerciendo su derecho a la ciudad y ejercitando su
nuevo saber.
De igual manera menciona que la radio constituye la experiencia popular de la
ciudad, y por su parte la televisión, toma forma de otro “sensorium”: en la
ciudad diseminada, el medio sustituye a la experiencia; constituye la única
experiencia-simulacro de la ciudad global, aparece entonces la fragmentación
y la desagregación social, que la privatización de la experiencia televisiva
consagra. La televisión convierte el espacio doméstico en territorio virtual,
provocando el encerramiento, el repliegue sobre la privacidad hogareña, y con
ello la reconfiguración de las relaciones de lo privado y lo público que ahí se
produce.
El autor hace relación entre el sentido televisivo en el que puede
nómadamente armarse su propio programa con fragmentos o restos de
noticieros, telenovelas, concursos o conciertos y como las tribus componen
su ciudad, no en base a “lugares” sino a trayectos.

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En cuestión del desequilibrio urbano generado por un tipo de urbanización
irracional, el artículo menciona que de alguna forma es compensado por la
eficacia comunicacional de las redes electrónicas. Asimismo, apunta como la
verdadera preocupación de los urbanistas ya no será que los ciudadanos se
encuentren sino todo lo contrario: ¡que circulen!. Ello justificará que se acaben
las plazas, y se amplíen y se conecten las avenidas, es así como deviene la
ciudad en metáfora de la sociedad convertida en sociedad de la información.
Debido a lo antes mencionado el autor nombra tres conceptos fundamentales
para su análisis: El primero, la “des-espacialización”, refiriéndose a la
devaluación histórica de la ciudad y de su “cuerpo-espacio”, conectado al
debilitamiento de lo real en la experiencia cotidiana y el permanente
bombardeo e información e imágenes. Sin referentes a los que asir su
reconocimiento los ciudadanos sienten una inseguridad mucho más honda
que la que viene de la agresión directa de los delincuentes, una inseguridad
que es angustia cultural y pauperización psíquica.
El segundo concepto es el “des-centramiento”, que no es otra cosa que la
pérdida de configuración desde el centro, a base de circuitos conectados en
redes cuya topología supone la equivalencia de todos los lugares.
En cuanto a la “des-urbanización” indica de un lado, la reducción progresiva
de la ciudad que es realmente usada por los ciudadanos" por parte de la
mayoría, no sólo del centro sino de espacios públicos cargados de
significación durante mucho tiempo. La ciudad vivida y gozada por los
ciudadanos se estrecha, pierde sus usos.
Lo destacado de este artículo, es que deja ver que a pesar de que son
innegables las tendencias individualistas del repliegue sobre la privacidad
hogareña, provocada talvez por las nuevas tecnologías de la información, aun
así la gente sigue prefiriendo el entretenimiento y los encuentros colectivos.
En el caso de Vivas (2009), la autora nos presenta en avance algunos
resultados de una investigación sobre el uso y significado que tiene el espacio
público para el habitante en una ciudad intermedia, utilizando un sistema de
lugares en tres casos de estudio.
El estudio se realizó desde una perspectiva cualitativa, y bajo una
conceptualización antropológica del entorno, analizando las rutinas y vida
social de tres mujeres en cuestión, identificando escenarios a partir del estudio
de las rutinas en el vecindario y la ciudad.
Vivas añade que espacio público y calidad de vida, son conceptos que se
analizan según diversos autores, de donde se desprende la idea de que el
deterioro del espacio público y la inseguridad percibida, confirman fenómenos
espaciales que afectan la ciudad latinoamericana: la agorafobia urbana (miedo
a los espacios públicos) y la tendencia a privilegiar la utilización de espacios
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privados o espacios contemporáneos interiores (casas de los amigos,
restaurantes, cine, centros comerciales, entre otros) y menos los públicos,
afectando así la calidad de vida de los ciudadanos.
Es importante destacar que el trabajo de investigación se desarrolla en
dominios diferentes, y de cómo mientras el espacio público de la ciudad es
percibido principalmente como lugar de tránsito, el espacio público en el
vecindario, conserva todavía carácter de lugar de refugio aunque también
puede actuar como un lugar totalmente excluyente.
Los sistemas de actividades evidencian asimismo, una apropiación y
desapropiación diferenciadas del espacio público.
El trabajo concluye con la reflexión donde las entrevistadas reconocen
atributos positivos en el espacio público actual, que las conecta con
experiencias ambientales previas que fueron agradables, de igual modo la
autora demuestra en su investigación que el uso y el significado del espacio
público están vinculados tanto con la percepción del entorno, el tipo de lugar,
así como a elementos de estrato socioeconómico, cultural, social, entre otros.
Conclusiones
El ejercicio exploratorio realizado evidencia que existen exiguas
investigaciones que integren los tres conceptos propuestos: La forma, el
significado y el uso de los espacios públicos; y sobre todo, como la primera
modifica o influye en los otros dos aspectos mencionados.
Una visión más transversal de estos tres factores requerirá del uso de
metodologías mixtas que permitan abarcar el espacio desde una visión más
holística, donde cada aspecto por separado ya no tiene cabida.
Por otra parte, es notable como las referencias sobre movilidad peatonal están
cobrando notoriedad y están influyendo en el tema de la movilidad en general,
lo que indica un incremento del peso del peatón en el análisis de la
accesibilidad urbana. Esto es importante porque podría nutrir las propuestas
de diseño de la movilidad urbana, permitiendo a la postre, ciudades más
habitables y amables con el ciudadano.
Asimismo, esta primera aproximación hacia los materiales bibliográficos sobre
el tema permite señalar la importancia conceptual de temas como: Las formas
de uso de los espacios públicos, visto desde lo social, colectivo o
multifuncional y donde adquieren relevancia temática la privatización de
espacios o el desmedido uso del automóvil; es también importante la revisión
del significado de los entornos, referido a la propia experiencia urbana y a la
utilización de las herramientas de la psicología ambiental; también, cómo las
características de la forma urbana pueden estar estrechamente vinculadas
con la calidad o la accesibilidad peatonal.
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De manera particular, este primer acercamiento a los autores permite entrever
una serie de factores que deben ser considerados en la evaluación de los
espacios peatonales.
Resalta en términos funcionales características sujetas a escrutinio como:
accesibilidad, seguridad, confort y atracción; que tiene que ver con la
conectividad de las calles, los usos de suelo, la densidad residencial, la
presencia de infraestructura que permita recorridos adecuados y la capacidad
de aportar sensaciones positivas en los habitantes .
En términos sociales y de significado es importante la
intensidad y calidad de las relaciones sociales, mezclas
capacidad de generación de identidad e integración cultural,
niveles de interacción del individuo con su medio , desde
hasta la metropolitana.

medición de la
de grupos y la
esto a diferentes
la escala barrial

Es relevante el primer abanico de factores encontrados a través de esta
exploración bibliográfica inicial, que revela la necesidad de continuar
identificando las variables que permitirán la medición y evaluación de la
accesibilidad peatonal, para luego jerarquizar y analizar la interdependencia
entre los ellos.
Todo ello, con el objetivo de poner en valor la capacidad que posee el diseño
urbano en la creación de espacios físicos que soporten el desarrollo de la vida
en las ciudades, con espacios públicos a las necesidades individuales y
colectivas de los ciudadanos.
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�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Los bancos de alimentos como
soporte de una política alimentaria sustentable.
Jorge Eduardo Cano Garza
Raúl Eduardo López Estrada

227
228

Resumen
229

El artículo analiza la posibilidad de la gestión de los bancos de alimentos
como una soporte de una política social sustentable ecológicamente y
sostenible a largo plazo. De acuerdo con la Asociación Mexicana de Bancos
de Alimentos (AMBA) los bancos de alimentos acopian, seleccionan y
distribuyen alimento perecedero y no perecedero que reciben en donación.
Estos productos que ya no son comercializables pueden consumirse si se
envían a instituciones de asistencia social y comunidades marginadas de
zonas urbanas, rurales e indígenas.
230

De acuerdo con datos de la FAO , revelan que en México el descuido en el
manejo de alimentos representa pérdidas de hasta 20% entre el productor y el
consumidor, principalmente en cereales y frutas, sin contar el desperdicio que
se produce también en los hogares, restaurantes y comedores. La FAO
recomienda atacar el problema del desperdicio por tres dimensiones: el
desperdicio en la producción, el desperdicio en la venta y el desperdicio en el
consumo.
El problema del desperdicio de alimentos en México es importante, la
Secretaría de Desarrollo Social (SEDESOL) reporta un total de 30 mil
toneladas diarias de desperdicio de alimentos perecederos proveniente de las
centrales de abasto y de los supermercados del país, esta institución ha
expresado su deseo de hacer alianza con los bancos de alimentos del país
227 Profesor de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma de Nuevo León
(UANL) Estudiante del Programa Doctoral en Filosofía con Orientación en Trabajo Social y
Políticas Comparadas de Bienestar Social.
228 Profesor de la Facultad de Trabajo Social en el Programa Doctoral de Trabajo Social y
Políticas Comparadas de Bienestar Social. Director de Tesis de este proyecto de Investigación.
229 El precursor del concepto de Banco de Alimentos fue el Banco de Alimentos de Santa María
en Phoenix Arizona, en Estados Unidos, fundado en 1967 por John van Hengel. Éste persuadió a
los supermercados que donaran el alimento sin valor de venta para el comedor de la Iglesia en la
que era voluntario, en poco tiempo ya recibía más alimento del que el comedor podía utilizar. A
partir de esta experiencia, nació el concepto de “banco de alimentos”, las personas y las
empresas que tenían recursos podían hacer “depósitos” de alimento y las instituciones
filantrópicas podían “retirar” alimentos para sus beneficiarios. Información de la Asociación
Mexicana de Alimentos (AMBA) de su página de Internet.
230 Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación Oficina Regional
para América Latina y el Caribe Iniciativa América Latina y Caribe Sin Hambre. Observatorio el
Hambre Av. Dag Hammarskjöld 3241, Vitacura, Santiago de Chile Tel.: (56 2) 923 2100 | e-mail:
RLC-iniciativa@fao.org www.rlc.fao.org/iniciativa/obdh.htm.

993

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para que dupliquen su capacidad de atención a los sectores vulnerables. A
partir de estos datos se infiere que puede haber un gran potencial en los
bancos de alimentos para apoyar la política social asistencial.
Los bancos de alimentos optimizan el uso de los alimentos a través del
rescate de los productos alimenticios en los mercados de abasto, las tiendas
de autoservicio, los campos agrícolas, las empacadoras y la industria
alimentaria en general para distribuirlos, evitando el desperdicio de productos
aptos para el consumo humano, lo que significa que contribuyen desde tres
diferentes perspectivas, desde lo social ya que atienden a grupos vulnerables,
desde la eficiencia económica contribuyen con su experiencia a los resultados
de la política social alimentaria sostenible a largo plazo y desde lo ecológico
porque colaboran con el ecosistema al evitar la contaminación ambiental por
los desperdicios de alimentos con una política social sustentable.
Palabras clave: banco de alimentos, sustentabilidad, seguridad alimentaria,
optimización de recursos, eficiencia de resultados.
1.

Los retos de la Seguridad Alimentaria en América Latina.

Dentro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), el primero de ellos
es la erradicación de la pobreza extrema y del hambre, en el caso de América
Latina los problemas se encontraban localizados principalmente en el área
rural, no obstante, se ha incrementado notablemente en las zonas urbanas, la
causa principal de problemas alimentarios en América Latina no es la
deficiente capacidad para la producción de alimentos, sino el acceso a los
mismos. Entre las causas principales destacan importantes sectores de la
231
población que no cuentan con los ingresos o recursos suficientes.
¿Podemos llegar a tener una América Latina sin hambre en el 2025? La
definición de Seguridad Alimentaria (SA) es compleja, debido a que abarca
conceptos tales como producción, estabilidad, consumo, y acceso. El
erradicar los problemas alimentarios de la población requiere acciones
conjuntas en los sectores de agricultura, salud, nutrición, educación, trabajo,
232
economía, obras públicas, medio ambiente y género.

231 Según el Banco Mundial, cerca del 37% (65 millones) de los pobres de América Latina y el
Caribe viven en áreas rurales, aunque esta cifra está sujeta a un notable debate en la actualidad,
pues varía mucho en función de la metodología usada y de lo que se considere “rural”. Si bien
las estadísticas agregadas con los datos oficiales de los países dan una cifra cercana al 24%,
cuando se aplica la definición de ruralidad de la Organización de Cooperación y Desarrollo
Económicos, la cifra se eleva al 42%. En algunos países como Bolivia, Guatemala, Honduras,
Nicaragua, Paraguay y Perú, al menos el 70% de su población rural vive en la pobreza. Disponible
en: http://www.rlc.fao.org/proyectoiniciativa/pdf/wp1.pdf.
232 José Luis Vivero, Carmen Porras ES POSIBLE UNA AMÉRICA LATINA SIN HAMBRE EN EL
2025? Disponible en: http://www.rlc.fao.org/proyectoiniciativa/pdf/wp1.pdf .

994

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Las acciones de Brasil y México en el combate a la pobreza alimentaria
representan dos casos representativos para el continente latinoamericano. En
el caso de Brasil el lanzamiento en octubre de 2001 del "Proyecto Hambre
Cero: una propuesta de política de seguridad alimentaria para el Brasil",
presentado por el entonces candidato a presidente Luiz Inácio Lula da Silva
en el Instituto Ciudadanía expresaba la maduración alcanzada en el análisis
de este problema y garantizaba su incorporación en el programa del Partido
de los Trabajadores. Con la victoria electoral del presidente Lula en 2003, el
Proyecto Hambre Cero se transformó en la principal estrategia gubernamental
a partir de la cual orientar las políticas económicas y sociales, la participación
de otros actores sociales fueron clave en este programa así como la
participación de la sociedad civil a través del voluntariado y el Programa de
Agricultura Familiar (da Silva y otros, 2012).
En el caso de México a inicio del gobierno del Presidente Enrique Peña Nieto
en febrero del 2013, la Secretaría de Desarrollo Social (SEDESOL) publica el
decreto de la Cruzada Nacional contra el Hambre que está dirigido a la
población que padece pobreza multidimensional y que presenten carencias de
acceso a la alimentación, esta cruzada tiene varios ejes en el que figura en
primer lugar la meta de cero hambre a través de una alimentación y nutrición
233
adecuada.
De acuerdo con la Secretaría de Desarrollo Social (SEDESOL), el fin (el
objetivo al que contribuye la estrategia) es reducir la incidencia de personas
en condición de pobreza extrema (multidimensional) y carencia alimentaria,
transformando los entornos social y económico, mejorando la inclusión y la
participación social, así como el desarrollo comunitario; y el propósito (el
objetivo que se pretende lograr como resultado directo de la instrumentación
de la estrategia) de la Cruzada es que 7.4 millones de personas superen su
234
condición de pobreza extrema y carencia alimentaria.
Si se hace un comparativo entre los ejes principales de cada uno de los
programas mencionados anteriormente, en el caso de Brasil, el programa fue
diseñado en cuatro dimensiones: 1) Mejora de la renta a través de la
generación de empleos y de la reforma agraria; 2) Abaratamiento de la
alimentación a través de restaurantes populares, convenios con las empresas
comerciales de alimentos y canales alternativos de comercialización; 3)
Aumento de la oferta a través de la producción de alimentos, apoyo a la
233 Publicado en el noticiero de Televisa el 22 de enero del 2013, puede verse la nota en la
siguiente dirección de Internet donde se anuncia oficialmente el decreto:
http://noticierostelevisa.esmas.com/nacional/550998/publican-decreto-cruzada-nacionalcontra-hambre/.
234
Información de la página de SEDESOL, puede verse por Internet en:
http://www.sedesol.gob.mx/work/models/SEDESOL/Cruzada/6_MATRIZ_DE_MARCO_LOGICO_
DE_LA_CNCH.pdf;

995

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

agricultura familiar y política agrícola; 4) acciones de emergencia asistenciales
como tarjetas de alimentación, meriendas escolares y lucha contra la
desnutrición (da Silva y otros, 2012:14).
Para el caso de México, el programa de la Cruzada contra el Hambre tiene
los siguientes ejes principales: Los ejes que componen la cruzada y que
podría considerarse propiamente las estrategias son las siguientes en forma
resumida: 1) Cero hambre a partir de una alimentación y nutrición adecuada
de las personas en pobreza multidimensional extrema y carencia de acceso a
la alimentación; 2) Eliminar la desnutrición infantil aguda y mejorar los
indicadores de peso y talla de la niñez; 3) Aumentar la producción de
alimentos y el ingreso de los campesinos y pequeños productores agrícolas;
4) Minimizar las pérdidas post-cosecha y de alimentos durante su
almacenamiento, transporte, distribución y comercialización; 5) Promover la
235
participación comunitaria para la erradicación del hambre.
En el caso de Brasil, los dos primeros ejes se relacionan con la mejora
económica de la población objetivo a través de la renta mínima y el
abaratamiento de los productos alimenticios, es decir, en la capacidad
adquisitiva de la población; el tercer eje se relaciona con la producción y el
cuarto con la política asistencial. En el caso de México los ejes del programa
se relacionan con la mejora en el campo productivo y las políticas
asistenciales para eliminar la desnutrición. En ambos programas se encuentra
presente la política social asistencial en las que podrían participar activamente
las organizaciones de la sociedad civil a través del apoyo comunitario y de la
provisión de alimentos con los bancos de alimentos.
2.

Marco contextual de los programas contra la pobreza alimentaria en
México.

El Instituto de Salud Pública señala que las políticas de alimentación y
nutrición son “aquellas que tienen como principal objetivo garantizar que la
población pueda tener acceso a alimentos que les permitan satisfacer sus
necesidades y cumplir con los requerimientos nutritivos para una vida
saludable” (INSP, 2007:91). La definición de política alimentaria ha cambiado
en México con el tiempo, en otros años, no solamente se planteaba la
garantía del acceso a lo alimentos, sino se buscaba la autosuficiencia
alimentaria como en el Sistema Alimentario Mexicano (SAM) y en el Programa
Nacional de Alimentación (Rangel, 2009).
La evolución de los programas y de políticas alimentarias y de nutrición que se
han implementado en México ha seguido una trayectoria similar al del resto
del mundo, iniciando con programas asistenciales, como los programas de la
235 Disponible en Internet en la siguiente dirección de la Secretaría de Hacienda:
http://www.shcp.gob.mx/Documentos%20Recientes/vocero_04_2013.

996

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

postrevolución, hasta llegar a programas integrales de coordinación
intersectorial dentro del sector público. Esta evolución se puede dividir en dos
grandes categorías: los programas dirigidos a estimular la producción de
alimentos a base de programas de subsidios al campo y los programas
dirigidos a estimular el consumo como los programas de cupones, de
asistencia alimentaria o a través del incremento del ingreso familiar, entre
otras medidas (Barquera y otros, 2001).
En la década de los ochenta que fue la antesala de la política neoliberal de
los noventa, se da un viraje importante en la política alimentaria de México,
hasta los setenta las estrategias estuvieron concentradas en el reparto de
alimentos a población de escasos recursos y en el subsidio a los precios de
productos básicos, el subsidio fue criticado como un ejercicio poco sano de
intervención estatal que impedía la acción de la economía del libre mercado
(Rangel, 2009).
Con el Programa PROGRESA (Programa de Educación, Salud y
Alimentación) en la década de los noventa se inicia en México la política de
“transferencia en efectivo condicionadas” cuyo objetivo era ampliar las
oportunidades y complementar el ingreso de familias que vivían en la pobreza
extrema. En la actualidad este programa opera como el Programa de
Desarrollo Humano Oportunidades, con la finalidad de incrementar las
capacidades de los miembros del programa y ampliar sus alternativas para
alcanzas mejores niveles de bienestar.
En el 2009, con los datos de la Encuesta Nacional de Salud Pública y
Nutrición (INSP) del 2006, se reportaron los siguientes programas en política
social alimentaria y los porcentajes de los hogares entrevistados que se
atendían a nivel nacional (INSP, 2006): Programa Oportunidades (25% de
hogares entrevistados), DIF con cuatro programas (10.5%), Abasto social de
Liconsa (7.8%), Desayunos Escolares (7.1%), Suplementos Vitamínicos y
Minerales (6.4%), Distribución Despensas (3.7%), Organizaciones de la
Sociedad Civil (0.4%) y Cocinas Populares (0.3%) (Rangel, 2009).
Aun cuando las cifras anteriores indicaban altos porcentajes de atención a
grupos vulnerables, en el 2008 se registraron aumentos en la pobreza
alimentaria a nivel nacional, pasando de 14.4 millones en el 2006 a 19.5
millones en el 2008, esto no significaba que los programas federales no
estuvieran dando resultados, sino que no eran suficientes para abatir el
problema alimentario del país, esta cifras de aumento en la pobreza
alimentaria generaron críticas sobre la eficiencia de las políticas de
“transferencias condicionadas” y se cuestionó sobre si este tipo de políticas
era sostenible para el país, por la razón de que la alimentación de las
personas se hacía dependiente de los ingresos públicos, que en ese momento
ya se estaban reduciendo (Rangel, 2009).

997

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

En el 2012, se pone en cuestión la suficiencia de las políticas del gobierno
federal en materia alimentaria, la pobreza alimentaria aumentó de 19.5
millones del 2008 a 21.2 millones en el 2010, con un incremento porcentual
del 0.63% a nivel nacional, la Auditoría Superior de la Federación en su
Informe de Fiscalización de la Cuenta Pública 2010, reportó los siguientes
236
hallazgos:

1.

2.

3.

En cuanto al alcance de las acciones de asistencia social, el
Gobierno Federal operó principalmente cuatro programas
alimentarios con los que se benefició a 9.6 millones de hogares en
situación de pobreza, dejando de atender a 3.1 millones de familias.
De los beneficiarios que llevaban inscritos 6 años al Programa
Oportunidades (1.6 millones de hogares), tan solo el 5.7% superó su
condición de pobreza.
En el primer bimestre de 2010, no se entregaron los apoyos
monetarios del Programa de Apoyo Alimentario a las 261,965 familias
inscritas; en los primeros cinco bimestres del año no se entregaron
los complementos nutricionales y la leche fortificada a niños, y a las
mujeres embarazadas y en lactancia no se les entregó en ningún
bimestre; del total de recursos del programa, solamente se ejercieron
3,545.9 millones de pesos (69.4% del presupuesto original), a pesar
del déficit de atención a familias en situación de pobreza.

De los datos anteriores se desprende que los programas federales de la
política alimentaria en México dejan sin atender un número importante de
personas, esta población es un objetivo potencial para las organizaciones de
la sociedad civil. En la actualidad los Bancos de Alimentos del país que se
encuentran registrados en la Asociación Mexicana de Bancos de Alimentos
(AMBA) están atendiendo a más de un millón, doscientos mil personas de
acuerdo con datos proporcionados por SEDESOL, lo que significa un apoyo
importante para la política social alimentaria del gobierno federal, ya que si no
existiera se tendrían que aportar más recursos públicos para atender a esta
población.
3.

Los bancos de alimentos: una alternativa sustentable y sostenible a
largo plazo.

236 Poder Legislativo Federal. Cámara de Diputados. LXI Legislatura. Disponible en Internet en:
http://gppricdd.wordpress.com/2012/02/22/la-auditoria-superior-de-la-federacion-presento-elinforme-de-resultados-de-la-fiscalizacion-superior-de-la-cuenta-publica-de-2010-y-los-hallazgosson-preocupantes-y-desalentadores/

998

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

El precursor del concepto de Banco de Alimentos fue el Banco de Alimentos
de Santa María en Phoenix Arizona, en Estados Unidos, fundado en 1967 por
John van Hengel. Éste persuadió a los supermercados que donaran el
alimento sin valor de venta para el comedor de la Iglesia en la que era
voluntario, en poco tiempo ya recibía más alimento del que el comedor podía
utilizar. A partir de esta experiencia, nació el concepto de “banco de
alimentos”, las personas y las empresas que tenían recursos podían hacer
“depósitos” de alimento y las instituciones filantrópicas podían “retirar”
237
alimentos para sus beneficiarios.
El 6 de junio de 1995 se constituyó legalmente la Asociación Mexicana de
Bancos de Alimentos A.C. (AMBA), con el objetivo fundamental de acoger a
todos los Bancos de Alimentos en México, para que contaran con el respaldo
y asesoría de esta Asociación, teniendo como razón de ser, el erradicar el
hambre en México. La asociación Mexicana de Bancos de Alimentos en
México tiene un registro de más de 60 bancos que están esparcidos en todos
los estados de la República.
Con la leyes de donación altruista de alimentos que cada uno de los estados
de la república promulga se busca aprovechar los cientos de miles de
toneladas de alimento que cada año se reportan como destruidas a la
Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) y destinarlos a los millones
de mexicanos que padecen insuficiencia alimentaria mediante los bancos de
alimentos afiliados a la AMBA. Los bancos de alimentos atienden a
organizaciones de la sociedad civil como asilos, casas hogar, comedores
comunitarios, refugios para niños de la calle, casas de rehabilitación, entre
otras; además beneficia de manera directa a familias de más de comunidades marginadas de
las principales ciudades del país, en áreas periféricas o cinturones de miseria y en zonas rurales e
indígenas. 238

¿Por qué han surgido los bancos de alimentos en México? Las razones de su
aparición son similares a las de Canadá, los bancos de alimentos cubren la
desatención gubernamental al desarrollar programas de asistencia
comunitaria institucionalizados (Niebla y Verdugo, 2007).
En Canadá, el problema de la inseguridad alimentaria es el resultado de una
pobre administración de recursos (Niebla y Verdugo, 2007), en México es una
237
Toda la información de este apartado sobre los bancos de alimentos en México ha sido
obtenida de la página de Internet de Asociación Mexicana de Bancos de Alimentos (AMBA) que
puede
consultarse
en
línea
en
http://www.amba.org.mx/index.php?option=com_k2&amp;view=item&amp;layout=item&amp;id=106&amp;Itemid
=53
238
Toda la información de este apartado sobre los bancos de alimentos en México ha sido
obtenida de la página de Internet de Asociación Mexicana de Bancos de Alimentos (AMBA) que
puede consultarse en línea en
http://www.amba.org.mx/index.php?option=com_k2&amp;view=item&amp;layout=item&amp;id=106&amp;Itemid
=53

999

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

situación muy parecida, en ambos países hay suficiencia de producción de
alimentos para satisfacer las necesidades de la población, el problema son los
mecanismos de distribución que están sujetos a los procesos políticoeconómicos de empleo y de ingresos de la población.
Las ventajas, debilidades y contradicciones de los bancos de alimentos en
México son análogas a otros países con un modelo neoliberal, como Canadá
o los Estados Unidos, el lado positivo es que se fomenta la participación
ciudadana, la debilidad es que depende del voluntariado y de las donaciones
en efectivo y en alimentos y la contradicción es que está subordinado al
modelo neoliberal de la industria alimentaria, por lo que no pueden ejercer
mucha presión política (Niebla y Verdugo, 2007).
Además de las limitaciones anteriores, se ha resaltado por parte de los críticos
de la política asistencialista que éstas políticas perpetúan la pobreza, es
necesario crear mecanismos dinámicos en otras áreas de la economía, como
la producción y la distribución de alimentos, que sirvan también como
mecanismos educativos que permitan a la población liberarse de la
dependencia de estas políticas específicas, las políticas complementarias del
Banco Mundial no se consideran una solución a largo plazo (da Silva y otros).
No obstante lo anterior, los bancos de alimentos pueden colaborar en
disminuir el problema del abastecimiento de lo alimentos a través del apoyo
del sector público en la captación de alimentos que son desperdiciados en su
gran mayoría, de esta manera el apoyo que pueden hacer estas instituciones
a la política social de país es desde dos perspectivas: contribuyen con la
política social sustentable ecológica al optimizar el uso de los alimentos
evitando su desperdicio y permiten una política social sostenible a largo plazo
por estar apoyado por organizaciones del sector privado y no depender
exclusivamente del presupuesto federal.
Desde una perspectiva de la optimización de alimentos, el problema del
desperdicio de alimentos en México es una cifra relevante, Una de las
funciones primarias de los bancos de alimentos es tratar de recuperar todos
los alimentos que sean aprovechables, cada día en México desperdiciamos 31
mil toneladas de comida en buen estado, el director de la AMBA menciona
que un millón 300 mil personas en México comen diariamente por el modelo
de banco de alimentos. Tan sólo en 2011, se estima que 112 mil toneladas de
239
alimento fueron rescatadas por la AMBA.
La cifra del desperdicio diario también la proporciona el Instituto Tecnológico y
de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM) en su sitio de acción ciudadana
al mencionar que el problema en sí es que en México diariamente se
desperdician más de 30,000 toneladas de alimentos 100% aptos para
239

Información obtenida por Intenet en la siguiente dirección electrónica:
http://www.vanguardia.com.mx/el_desperdicio_de_comida_en_numeros-1206622.html

1000

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

consumo humano. Con el 15% de lo que hoy se desperdicia podríamos
240
erradicar la pobreza alimentaria en México.
El trabajo de los bancos de alimentos en la recuperación de productos
alimenticios para su posterior utilización en la distribución hacia grupos que
tienen problema en el acceso alimentario constituyen un ejemplo de creación
241
de sinergia y capital social
en política social a través de la utilización de
redes de actores gubernamentales y no gubernamentales que sostienen el
funcionamiento de la red y que le proporcionan su sostenibilidad.
4.

Los bancos de alimentos: una fuente de capital social o una red de
relaciones sociales para la política social alimentaria.

Para entender con mayor claridad donde se sostiene la potencialidad de red
de los bancos de alimentos es necesario utilizar dos conceptos clave: el de
capital social y el de red, ambos conceptos se encuentran intrínsecamente
relacionados desde el punto de vista de la política social, el capital social es el
producto de la operación en red de un conjunto de actores que trabajan en
asociación para un objetivo específico.
El concepto de capital social y el capital humano se han utilizado en algunos
estudios sobre el empleo (Livingstone y Massey, 2003; Norwood, 2001).
Bourdieu (1986) fue el primero en utilizar el concepto de capital social como
otra forma de capital, además del capital económico y el capital cultural. Para
Bourdieu el capital social son conexiones que pueden reconvertirse en
recursos. En las propias palabras de Bourdieu:
El capital social es el agregado de recursos reales o potenciales
ligados a la posesión de una red social duradera de relaciones
más o menos institucionalizadas de mutuo apoyo y
reconocimiento – o en otras palabras, a la membresía del
grupo- que provee a cada uno de sus miembros con el respaldo
de la colectividad –capital poseído, una “credencial” que los
habilita para un crédito en los varios sentidos de la palabra
(Boudieu, 1985:249).
De la definición anterior se podría decir que el capital poseído por un agente
dado, por ejemplo de un banco de alimentos o una red de bancos como la
AMBA, depende del tamaño de la red de conexiones que pueden
240

Información obtenida por Internet en la siguiente dirección:
http://accionciudadanatec.blogspot.mx/2011/05/el-desperdicio-de-alimentos-contribuye.html
241
El concepto de capital social tiene diferentes definiciones, para este trabajo se utiliza la
definición de Bourdieu (1985:249) : El capital social es el agregado de los recursos reales o
potenciales ligados a la posesión de una red social duradera de relaciones más o menos
institucionalizadas de mutuo apoyo y reconocimiento.

1001

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

efectivamente movilizar para obtener beneficios particulares. La creación de
capital social por lo tanto es una inversión en establecer relaciones para ser
utilizadas en el futuro.
Este concepto ha sido estudiado desde distintas perspectivas, considerado
como un bien público, los estudios de Putman se refieren a la implicaciones
de recursos sociales diferenciados en las instituciones públicas, en esta línea
Preston (2003) y Walters (2002) toman en cuenta el compromiso cívico y la
confianza social en las democracias liberales y algunas instituciones
internacionales como la OECD (Organización de Cooperación para la
Economía y el Desarrollo) correlacionan las características del capital social
con los niveles de bienestar en diferentes partes del mundo (OECD, 2001).
El capital social también se estudia como un bien privado, como “una clase
de recursos particular disponible para un actor (Coleman, 1998:4). Pero el
recurso está contenido en el estructura social y la función del capital social es
facilitar ciertas acciones de los actores, dentro de la estructura. El capital
social asumen una ganancia máxima individual para aquellos cuya actividad
asociativa puede ser una inversión, en razón de esto es la metáfora del
“capital”.
Algunos teóricos consideran que el capital social está intrínsecamente
construido (Ecclestone, 2003; Abreg, 2000), la mayoría considera que la
confianza es un factor básico en el que se desarrollan las redes sociales, no
obstante, hay que considerar las limitaciones de la estructuras de red que se
interpretan cono efectos negativos del capital social, para Bourdieu (1986) el
acceso al capital social es desigual porque depende del estrato social y del
tipo de recursos que posee una red social lo que explicaría la reproducción de
desigualdades socioeconómicas que incluyen las desigualdades en acceso a
la educación (Preston, 2003), (Ecclestone, 2003), (Abreg, 2000).
El estudio del capital social se realiza desde diferentes niveles, para Coleman
(1994) es un recurso que se encuentra en la estructura social para ser usado
por los actores que forman parte de la red, las formas de capital social de
acuerdo con Coleman son las obligaciones, las expectativas, los canales de
información y las normas sociales. La teoría del actor racional forma parte del
análisis de Coleman, cada actor tiene control sobre ciertos recursos, las
estructuras sociales contienen recursos y facilitan ciertas acciones de los
actores dentro de la estructura, el valor del capital social es que los actores
pueden usar la estructura para conseguir sus intereses, de esta forma el
capital social es productivo, hace posible la consecución de fines que en
ausencia de la red no serían posibles.
Portes (1998) criticó el análisis de Bourdieu (1986) y de Coleman (1994),
Portes criticó a Coleman la confusión entre los recursos de la estructura de
red con la habilidad de los actores para utilizar dichos recursos. Portes
distingue tres niveles de análisis: a) los poseedores del capital social (los
1002

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

actores que forman parte de la red); b) las fuentes del capital social (los
proveedores de lo que se demanda) ; y c) los recursos en sí mismos. Portes
define al capital social como “la habilidad de los actores para asegurarse
beneficios gracias a su membresía en redes sociales o en otras estructuras
sociales”, (Portes, 1998:6).
De esta forma los teóricos del capital social aportan una serie de conceptos de
análisis de una estructura de red, un banco de alimentos puede ser analizado
desde la perspectiva del capital social con los conceptos de Coleman (1994) y
de Portes (1998) o Bourdieu (1986). Para los grupos vulnerables que son los
que se benefician de la estructura de la red, el banco de alimentos les provee
de una fuente de capital social efectivo ya que les permite el acceso a la
alimentación que consiguen gracias a la estructura de la red que coordina el
banco de alimentos.
Un banco de alimentos es también una fuente de capital social potencial
porque es una red de relaciones sociales. Los estudios sobre redes sociales
se asociaban al apoyo que los individuos o las familias pudieran recibir de
quienes las rodeaban, particularmente en temas de salud mental y de
desarrollo comunitario (Martínez, 2008).
Chadi (2000) define una red social como un grupo de personas, miembros de
una familia, vecinos, amigos y otras personas que proveen apoyo mutuo a
individuos o familias, en el mismo sentido Sluzki (1998) define a las redes
sociales como la suma de todas las relaciones que un individuo percibe como
significativas. Para Sluzki el enfoque de las redes sociales es una herramienta
clínica para intervenir en la comunidad en el área de salud mental. De manera
similar Warren (1981) utilizó el enfoque como relaciones de apoyo para
quienes han estado en hospitales mentales. Para este autor el individuo es
parte de un sistema de redes y este sistema puede proveerle algunos
recursos de apoyo.
De acuerdo con Dabas (1995) el universo es como una red o un mapa de
relaciones donde los individuos son nodos de la red. Por lo tanto el ser
humanos es parte de múltiples redes con sus propias interacciones (familiar,
laboral, de amistad, políticas, entre otras), por medio de lazos sociales
afectivos, el lenguaje y los patrones que tienen sus individuos en sus vidas
(Martínez, 2008).
Por tanto, para las personas que tienen problemas con el acceso a la
alimentación, el banco de alimentos actúa como un gestor que le provee del
recurso alimentario, lo que implica que los bancos de alimentos son una
fuente potencial de acceso al recurso alimentario para los grupos que tienen
problemas de empleo.
La existencia de una red social sólo representa un capital social potencial, si el
resultado de su uso no es un beneficio para el individuo, entonces el capital no
1003

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

existe o se encuentra en estado latente (Bourdieu, 1985). Por ello hay que
diferenciar entre el enfoque de red social y de capital social, cuando se habla
de capital social no es la red social en sí misma, ni la expectativa de
reciprocidad sino su uso en la consumación de un beneficio para alguien, la
idea de capital social es que las relaciones sociales poseen un valor, este
valor sólo puede intercambiarse cuando hay fines comunes que lograr en el
caso de acciones de grupo o con beneficios personales en el caso de un
individuo (Ecclestone, 2003).
Cuando se habla de un banco de alimentos nos referimos a una red de
actores que facilita el acceso alimentario a grupos vulnerables, esta red de
actores constituye forma de capital social porque las organizaciones que
conforman la red obtienen beneficios de la asociación, de acuerdo con Nanda
(1980) el capital social está formado por lazos sociales que construyen redes
que se basan en la confianza y reciprocidad.
En el plano individual el capital social actúa en la vida de los individuos en tres
formas diferentes: 1) Como un recurso de información; 2) Como recurso de
influencia y apoyo efectivo que ayuda a los individuos a obtener un objetivo
que de otra manera no se alcanzaría; y 3) Como recurso de socialización y
reconocimiento al trasmitir a los individuos los valores, patrones de
comportamiento, estándares y competencias sociales a todo el sistema de
expectativas de reciprocidad y roles de obligación al interior de una
comunidad. En el caso del banco de alimentos aplica el segundo enfoque en
el que el capital social es un apoyo activo en los individuos para el acceso a la
alimentación.
Conclusiones.
Los bancos de alimentos son organizaciones de la sociedad civil que
conforman redes de actores que facilitan el apoyo efectivo del acceso
alimentario a los grupos vulnerables, por su capacidad para integrar tanto al
sector público como al sector privado en sus redes tiene importantes
implicaciones en la política social.
El análisis de las redes de los bancos de alimentos como fuente potencial
para la política social es todavía un campo en el que hay mucho por
investigar, ya que a través de estas asociaciones se llega a la colaboración
entre los diversos sectores de la sociedad: el sector gubernamental, el sector
privado empresarial y las organizaciones de la sociedad civil.
La colaboración intersectorial ha sido señalada en la literatura sobre política
social como posible alternativa en la implementación de los programas
sociales (Fiszben y Lowden, 1999), ésta se basa en el concepto de
intersectorialidad que consiste en la idea de que crea mejores soluciones (que
la sectorialidad) porque permite compartir los recursos que son propios de
cada sector (Cunill, 2005), de esta forma, el sector público podría apoyar con
su presupuesto y sus relaciones públicas, el sector empresarial con el apoyo
1004

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

logístico, tecnológico y de provisión de alimentos y los bancos de alimentos
pueden proporcionar su conocimiento operativo (“know-how”), que es una de
las contribuciones más importantes de estas organizaciones (Niebla y
Verdugo, 2007), ya que cuentan con un gran bagaje de conocimientos en la
práctica de asistencia alimentaria que podría aprovechar el sector público en
su política social.
Aun y cuando la política asistencial alimentaria a través de los bancos de
alimentos no es una panacea que pueda resolver el problema de la pobreza
alimentaria, estas organizaciones tienen una capacidad de relaciones públicas
que constituyen una red con suficientes recursos para apoyar la política social
del Estado de una forma autosostenible y sustentable a largo plazo sin
depender directamente de la disponibilidad presupuestal del Estado y de
circunstancias políticas. Además de lo anterior se tendría que anotar lo que se
ha enfatizado desde el comienzo y es el apoyo a una política ecológica
sustentable en la optimización del uso de los alimentos.
Bibliografía.

Abreg, M. (2000). Putnam´s social capital theory goes East: A case study of
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�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Interacción Hombre-Computadora en la relación laboral.

Jesús Salvador Guillen Pérez

242

Resumen
El objetivo del presente artículo es mostrar un desarrollo del “mercado de
trabajo” al ser analizado desde innovaciones que se pueden registrar a través
de la inclusión de las Tecnologías de la Información (TI's); a partir de la
revisión de los conceptos de la Cognición Socialmente Distribuida, que
describe una forma de intersubjetividad dada en ocupaciones laborales
concebidas dentro de las economías de producción de símbolos y empatadas
con la reproducción de condiciones personales y sociales.
Se inicia con una descripción del concepto de trabajo ampliado, que en un
segundo momento permitirá el colocar como categoría de análisis la relación
Hombre-Computadora-Trabajo. Este reconocimiento se basa en el interés de
presentar las características que se consideran han emergido en la actualidad
y logran identificar un tipo específico de relaciones laborales, en el que se ven
unidas las condiciones de vida personal y social, y el interés laboral. El
mostrar el desarrollo personal, empatados con la forma de producción laboral,
permite distinguir un campo que requiere buscar nuevas formas de nombrar
las interacciones presentes en este tipo de relaciones de trabajo y vida
cotidiana.
En la Cognición Socialmente Distribuida, se genera la propuesta de la
relación entre el hombre y los objetos que utiliza, para generar un
entendimiento de los procesos mentales que se encuentra fuera del
pensamiento individual del sujeto, así, el análisis del trabajo realizado con
máquinas que permiten el procesamiento de información (dado por la
microelectrónica y sus procesadores), da paso a identificar una relación
singular que solo está presente en las economías de producción de símbolos
realizada con TI'. Así, el identificar este fenómeno actual, permite abrir el
concepto de “mercados de trabajo” y mostrar una trayectoria en las
comunidades simbólicas de trabajo que se basa en el uso de computadoras.
Palabras clave: mercado de trabajo, economía de símbolos, comunidades
de trabajo, Cognición Socialmente Distribuida, relación Hombre-Computadora
Abstract
The aim of this article is to show a development of the "labor market" to be
analyzed from innovations that can be registered through the inclusion of
Information Technology (IT's); beginning with reviewing the concepts of
242 Licenciatura en psicología y estudiante de maestría en ciencias en trabajo social por la
Universidad Autónoma de Nuevo León.

1008

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Socially Distributed Cognition, that describes a form of intersubjectivity given in
occupations within the economies of production of symbols and tied with
reproduction of personal and social conditions.
It starts with a description of the concept of extended work, in a second
time will permit locate as a category of analysis the relationship HumanComputer-Work. This recognition is based on the interest of presenting the
characteristics that considered to have emerged at present and can identify a
specific type of labor relations, which are attached the conditions of personal
and social life, and job interest. Show personal development, tied with the form
of labor productivity, to distinguish a field that requires finding new ways of
naming the interactions present in these relationships work and everyday life.
In the Socially Distributed Cognition, will creates the proposal of the
relationship between man and objects that use, to generate an understanding
of the mental processes that are outside the individual thought of the subject,
so, the analysis of the work done with machines enable processing of
information (given by the microelectronics and processors), gives way to
identify a singular relationship that is only present in the economies of
production of symbols made with IT. Thus, identifying this actual phenomenon
open up the concept "labor markets" and show a path in the symbolic
communities work based on the use of computers.
Keywords: labor market, economy of symbols, working communities,
Socially Distributed Cognition, Human Computer connection.
Introducción
La descripción del concepto de “mercado de trabajo” permitirá ubicar la
estructura inicial que comienza en esta discusión teórica. La propuesta inicia
haciendo una relación de los conceptos de trabajo ampliado y su relación con
la Cognición Socialmente Distribuida. Al relacionar ambos conceptos nos
ayudan a realizar una descripción del fenómeno laboral en la actualidad. Por
lo tanto esta descripción muestra formas que se identifican solo en este
mercado de trabajo, en el que los elementos presentes para la realización de
la actividad laboral tienen como herramienta de producción la capacidad
cognitiva, el procesamiento digital de información y la generación de empleos
y ocupación laboral.
Es importante reconocer que las funciones sociales estructuran en gran
medida la función laboral y su relación con la inserción en estructuras
específicas, en las que atendiendo ofertas y demandas laborales se puede
llegar a reconocer una forma en que los individuos realizan una elección o les
es asignada una actividad para desarrollarla. De esta manera podemos
observar que en las sociedades contemporáneas el trabajo y la
correspondiente integración profesional son elementos fundamentales de
1009

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cohesión y de diferenciación social (Veloso y Domingues, 2009), por lo que la
participación en algún mercado de trabajo proporciona una identidad social.
Pero el reconocimiento del que se habla no solo atraviesa la condición
simbólica de estatus, sino que es un referente inmediato luego de reconocer
las condiciones sociales y acceso a la seguridad social de la que participa una
persona, ya que adquirir y conservar un empleo (en una sociedad con
estructura salarial como en la que nos desarrollamos actualmente), es el
reconocimiento explícito, social y político, del valor del trabajo.
Para comenzar con la descripción del mercado de trabajo podemos referir,
siguiendo la postura de Salazar y Alonso (2014), que comentan que el
mercado de trabajo debe considerarse como una institución donde se definen
reglas de juego, ya que es un espacio donde se enfrentan individuos que no
se ajustan al modelo ideal, que requieren una regulación por parte del Estado
que permita ejercer un equilibrio en las relaciones laborales. Esta postura la
ofrecen los autores desde la visión del surgimiento de una nueva economía,
reconocida como aquella que considera no solo la productividad dada por el
beneficio de la industria o de la economía dominante.
Al hacer mención de esta nueva economía se presenta un ejemplo que
ofrece Weller (2014), al referir que si un elemento económico-productivo se
encontrara en la creación o el incremento de la actividad laboral media de una
Economía, esto significa que se ha incurrido en el incremento de la calidad de
243
los empleos , y no solo es de importancia para el trabajador obtenerlos, ya
que también genera un incremento de la demanda laboral diferenciada, que
incide en la formación de distintos grupos de ocupaciones y profesiones.
También, este beneficio se identifica al mostrar un cambio en la estructura de
la economía como determinante de la política al interior de un estado. Esta es
la razón para que Salazar y Alonso (2014) nos señalen una propuesta para
comprender la función regulatoria que debe estar en manos de un estado y no
liberada al mercado, ya que cabe recordar que el pensamiento económico
dominante olvida algo fundamental en el funcionamiento del mercado de
trabajo: el conflicto distributivo existente entre trabajador y empleador,
resultado de la desigualdad de poder entre ellos y que se manifiesta en la
relación salarios-ganancia.
Si bien un aporte también realizado por Salazar y Alonso (2014) es la
lectura de Clark Kerr, referente a las características del concepto mercado de
trabajo, en el que refiere que un ente que trabaja dentro de un área geográfica
determinada depende de las reglas del mercado interno de dicha Economía.
En la actualidad se generan formas laborales adscritas a mercados
243 El concepto de Calidad en el empleo se toma de una revisión sobre los textos de García
(2009) y Weller (2014).

1010

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

específicos, y se caracterizan por realizar una distribución de mano de obra de
forma global, sin la necesidad de la presencia física o del “cara a cara” como
elemento determinante de la construcción de esta relación. Sin embargo, es
necesario delimitar a un entorno el desarrollo de cada mercado de trabajo, ya
que cada uno cuenta con características propias (y con la característica
descrita arriba del mercado global a ponerse en consideración). Dicha
delimitación se genera en la industria que, segmentada, puede ofrecer
condiciones singulares, así como una relación específica en la demanda de
capital humano, relación con industrias de las que depende y a las que provee
material para su desarrollo.
En la descripción del caso mexicano encontramos que la relación dada en
la década de los noventas entre industria y trabajo es a partir de una la
absorción de empleos por parte de la primera hacia el segundo. Relación que
cambió hacia inicios de la década del 2000, debido al retiro de empresas
estadounidenses de nuestro país, por lo que en palabras de García (2009) “En
términos generales, el comercio y los servicios han absorbido una gran parte
del crecimiento reciente de la fuerza de trabajo mexicana, y mucho de esto ha
ocurrido en condiciones poco favorables” (p.p.7).
En ese mismo texto García (2009) nos describe la estabilidad del mercado
mexicano en cuanto a la tasa de empleo. Bajo esta característica nos
menciona que “nuestros mercados laborales siguen presentando carencias
muy acentuadas en lo que respecta a ocupaciones y empleos con ingresos y
otras condiciones de trabajo adecuadas” (p.p. 6).
Por otro lado, en México, la consecuencia del desempleo ha generado una
atención singular al fenómeno, por lo que se atienden aspectos relacionados
con la persistencia o ampliación de la informalidad o de la precariedad a lo
largo de toda la estructura ocupacional (García, 2009). A lo que adhiere que
esto ha impulsado la realización de estudios de enfoque cualitativo para
describir y comprender las nuevas condiciones del mercado.
La importancia de reconocer distintas formas de concebir el trabajo nos
permitirá en ese sentido ofrecer una visión que pueda servir de plataforma,
para crear iniciativas y propuestas desde una concepción diversa del mercado
de trabajo, en la que podamos incluir elementos no tradicionales en el análisis,
tradicionalmente cuantitativo, del mercado de trabajo. El lograr concebir estos
mercados emergentes designa condiciones y parámetros para el intercambio
y la demanda laboral que modificarán los modelos anteriores.

1011

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Trabajo ampliado
En su texto “hacia un concepto ampliado de trabajo” De la Garza (2010)
muestra algunas condiciones que permiten englobar las características
sociales que dan pie a una reconceptualización de la ocupación laboral,
incluida la importancia del desarrollo social tomado como el desarrollo de
capital social y humano destinado a un objetivo productivo en la economía. De
esta forma describimos cómo el interés se ha centrado en lo laboral, no solo
en lo económico, sino en el desarrollo de actividad personal, puesto que se
está en el entendido que son conceptos del mercado de trabajo que surgen
como nuevas opciones, y que se comienza a considerar en una realidad
contemporánea.
En este mismo texto aparecen 3 nuevas perspectivas propuestas por De la
Garza (2010) y que son puestas en juego para generar el concepto y objetivos
de nuevos estudios laborales. Aquí mencionaremos estos apartados para
generar una breve descripción que ayude a comprender el “trabajo ampliado”.
1)

Ocupación y actividad productiva: Éste representa el sentido más
clásico de trabajo ya que es el que incluye un control general a partir
de un sistema de jerarquías y la asignación de salarios. Incluye un
control sobre los medios de producción además de los procesos,
como el tiempo en que debe producirse la mercancía, tiempos de
almacenamiento, venta, trabajos que incluyen la subsistencia, etc.
Pero esta es una delimitación de actividades.
Si intentamos tomar nuevamente la construcción de ocupaciones y
actividades productivas dadas por un proceso no clásico
encontraremos condiciones como las siguientes
a) Hay procesos de servicios en los que el cliente se
vuelve un tercer elemento aparte del trabajador y el
patrón. Tal es el caso de la producción de servicios
a petición, como los que se dan en empresas
dedicadas a la publicidad; en restaurantes en la
que no se cocina si es que alguien no lo solicita; un
concierto musical en el que la audiencia forma
parte importante de la producción de trabajo.
b) Existen trabajos desterritorializados que implican
generalmente un empleo por cuenta propia. Un
ejemplo es el de los taxistas o trabajadores del
transporte que cuentan con un recurso en el que la
adquisición de su medio de producción, el vehículo,
ha sido adquirido en compra o renta por el mismo
trabajador; también se encuentran los relacionados
con venta de alimentos en vehículos de distintos
tipos.
1012

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

c)

2)

3)

Está el elemento de la producción de símbolos. A
diferencia de la distribución de empleo a partir de
los medios clásicos de producción y líneas de
montaje, la producción de símbolos ha sido incluido
en un concepto que se destina a la producción de
características centradas en el cliente, en
elementos en el que el intelecto es el que produce
sin pasar por la actividad física como requisito; en
la que se reproduce un elemento que seguirá
generando aún en la ausencia del creador o
diseñador; elementos de diseño que son los que
integran una realidad cultural.
Se describe desde la economía y la sociodemografía: Ante esta
condición existen un gran número de actividades que no son
consideradas como trabajo típico, a las cuales se les deja fuera de
una posibilidad de enmarcarlas dentro del mercado de trabajo. Para
la sugerencia de un estudio o análisis de un fenómeno específico se
necesita reconocer el desarrollo individual de cada uno de los actores
y elementos que la conforman, ya que la relación laboral de éstos se
puede analizar a partir de sus características y el objetivo que se
logra con dicha función laboral, incluyendo, según sea el caso, las
formas presentes en la producción tanto de bienes como de servicios
dentro de estructuras específicas.
Se concibe desde la relación en la estructura laboral: En este
caso se toma en cuenta los elementos relacionales para una
estructura de trabajo, y en el que se considera la validación del
concepto de trabajo según los miembros de esa estructura. Es
trabajo en tanto que así lo considera todo aquel que percibe una
remuneración por realizar una actividad como; cuidar un coche en la
vía pública; generar reportes de calidad desde la posición de clientes
en encuestas retribuidas económicamente a usuarios de productos;
participar en protocolos médicos en el desarrollo de fármacos y un
creciente campo de acción en las ocupaciones que se generan.

Podremos encontrar que el trabajo estará conceptualizado como un
proceso que requiere contextualización, requiere una toma de conciencia de
las metas a las que se está dirigiendo la acción y el esfuerzo además de la
forma en que estas metas serán logradas (De la Garza, 2010). Considerando
estas características veremos que es posible describir una nueva forma de
concebir el trabajo, comenzando por el campo en el que habrá de
desarrollarse, así encontraremos que las nuevas formas descritas son las que
permitirán incluir los modelos mencionados anteriormente.
Dentro de una contextualización histórica se identifican los medios de
producción y los objetos dentro del trabajo, pero en esta intención de ampliar
su alcance encontraremos que es precisamente la producción inmaterial una
1013

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

variante que surge en tanto que se identifican las nuevas formas de crear
productos, en la que se incluyen los servicios y en las que la producción
244
simbólica , ha construido un importante campo que requiere ser incluido y
tomado en cuenta (De la Garza, 2010). Este tipo de trabajos requiere una
función de diseño que se logra reconocer como un procesos artesanales, por
lo que para referirnos a este concepto nos remitirnos a Levi-Strauss (1964)
quien aborda el concepto de bricolaje, el cual se representa como un conjunto
de capacidades que posee un individuo y ayudan a resolver de forma
pragmática un problema. Para Baker y Nelson (2005) el rol del bricolaje se
construye tanto en términos del campo físico como intelectual, el cual se
puede representar en condiciones relacionales entre individuos, es decir, que
contando con distintos recursos, el bricolaje puede combinarlos para dar
respuesta a un elemento no establecido anteriormente como “formal” y de
esta manera construir una nueva vía para resolver la situación en la que se
encuentra.
La subjetividad y gusto por el trabajo es un elemento que se encuentra
presente en esa nueva economía del capitalismo simbólico. Encontramos la
lectura que realiza Rodríguez, Manzano, Encinas y Gutiérrez (2008) que
toman como referencia el texto de Hardt y Negri, en el que mencionan la
“nueva alineación del trabajador”, que se explica por la actividad productiva
simbólica. Así presentan esta subjetividad como condición de acumulación del
nuevo ciclo del capital productivo.
En las actividades a desempeñar se encuentra una distinción singular para
cada caso. Por ejemplo, encontramos la diferenciación del trabajo intelectual
vs. el trabajo de activación física; en el primer caso se observan trabajadores
que manipulan información para crear cadenas de comandos, más allá de
sólo sugerir el llevar a cabo una acción de forma repetitiva, la producción de
símbolos como parte de un reconocimiento de necesidades culturales en
medios específicos, actividades como la cátedra y la docencia en donde el
desgaste físico no resulta tan ofensivo como actividades de naturaleza
totalmente presencial y física; diseño de relaciones interinstitucionales o
participación en sistemas de gobierno de estado, etc.
Podemos mencionar el reconocimiento de un proceso de subjetivación de
la tarea, que se promueve a partir de la creación de símbolos, los cuales son
compartidos por los integrantes de una comunidad, pero que son tomados de
una manera diferenciada por los miembros de dicha unidad, según su grado
de implicación. El análisis en este punto incluye el surgimiento de las
“sociedades de trabajo”, es decir, en tanto que un grupo de personas
244 Designada entre otras tantas formas como el trabajo de diseño, que cuenta con una relación
de conocimiento de técnica, estética y sobre todo la satisfacción de clientes. Esta producción
simbólica se realiza casi de forma artesanal.

1014

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comparte sus símbolos y lenguaje se crea una relación de “comunidad
simbólica del trabajo”, en ésta se ve claramente la intención de la producción
pero además se puede dar la situación de estar mezclado con un estilo de
vida y un espacio en el que se desarrollan actividades cotidianas, que no
requieren una rigidez, tal es el caso de los cuidadores de coche en vía
pública, diseñadores y creadores, artistas, trabajadores del transporte
independiente, etc. Lo anterior nos hace pensar en la conceptualización que
ha surgido a partir de reconocer la diferenciación de trabajo y ocupación, por
el tipo de actividad u objeto que producen, sino por su producción útil en lo
social (De la Garza, 2010). De esta forma utilizaremos la diferencia entre
ambos conceptos (ocupación y empleo) para reconocer específicamente
cuales son los símbolos que comparten algunas comunidades de trabajo, que
generan estructuras relacionales y encuentra diversas maneras de conducir a
fin su intención. Por lo tanto resolverán conflictos con las herramientas que se
generan con las estructuras en común (Johri, 2011).
Identidad de los programadores de software
La identidad del sujeto que desarrolla una actividad laboral es alimentada y
creada en parte por otros elementos que se consideran a continuación:
1-

2-

3-

Es a través de la gestión del conocimiento y del trabajo que se
articulan las prácticas laborales y los procesos de formación de
identidades, las que, a su vez, dependen de los modelos interactivos
que se establezcan; interacciones entre trabajadores, organizaciones,
y entre estos y el cliente. Es decir, entre los diferentes “sistemas de
interacción” que se crean en torno a la construcción del conocimiento,
y por lo tanto del trabajo.
Las diferentes dimensiones del proceso de trabajo, vinculadas a la
construcción de espacios profesionales (que pueden ser virtuales o
físicos) muestran por un lado, la extrema complejidad de los procesos
cognitivos, y que esta complejidad opera en estrecha relación con el
individuo y su conciencia, otorgando al trabajador un rol central en los
nuevos procesos económicos.
Existe un crecimiento de la individualidad en el proceso de trabajo
relacionado con la identidad profesional, la cual podemos entenderla
como un componente en el proceso de socialización, que promueve
lazos solidarios tanto a nivel Intra e Inter empresarial (concibiendo
“empresa” como un sistema establecido y desarrollado como acción
laboral) articulando e impulsando el desarrollo del sector).

Por lo tanto es importante reconocer que deberán desarrollarse distintos
tipos de conocimiento, los cuales representan una división de funciones
cognitivas especificas. En la siguiente relación, Rodríguez (2011) con base en
1015

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.
245

una propuesta de Foray y Lundval
crea un cuadro básico para la
comprensión de la dimensión táctica de los grupos o comunidades de trabajo
del software, la cual es la diferenciación en los tipos de conocimiento en la

Tipo de
conocimiento

Descripción del conocimiento

Know what

El conocimiento acerca de los hechos, lo que
llamamos información

Know why

Los conocimientos científicos, naturales y sociales,
los grupos de trabajo tienen
que acceder a estos a través de las instituciones
formales

Know how

La capacidad de hacer algo

Know who

La información acerca de quién sabe qué y quién
conoce cómo hacer qué

economía del aprendizaje o de símbolos:
Para desarrollar un concepto de programador o sus funciones, debemos
partir de la realidad de su producto, o mejor dicho de cómo se construye su
producto. Para Lévy (2011, p.p. 27) un programa es “una lista bien organizada
de instrucciones codificadas, que pretenden hacer cumplir una tarea particular
a uno o varios procesadores, a través de los circuitos que controlan, los
programas interpretan los datos, actúan sobre las informaciones, transforman
otros programas, hacen funcionar ordenadores y redes, accionan máquinas
físicas, viajan, se reproducen, etc.”, de esta manera se desarrollan las
acciones y el trabajo de los programadores, diseñadores y desarrolladores de
software
De manera estructural De la Garza y Rodríguez y (2011) han reconocido
que este proceso se da a partir del cumplimiento de estos 4 pasos que
contemplan el “ciclo de vida del software”:
Conceptualización- diseño de los conceptos- grafías de los
requerimientos acordados con el cliente
Formalización- se formalizan las necesidades y se estipulan en un
sistema de modulación que habrá de sugerir el programador con mayor
habilidad y conceptualizarlo como un todo segmentado

245 Esta tipología es desarrollada por Rodríguez (2011) pag. 41, y la toma de una propuesta
realizada por Foray, Dominique y B, Lundvall (1996) The knowledge-based economy: from the
economy of knowledge tro the lerning economy, contenido en Employment and frowth in the
knowledge-based economy, París OECDE.

1016

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

Proceso de datos- se construye a partir de módulos que cuenten con una
secuencia lógica y la
funcionalidad y diseño de cada uno de estos.
Implementación- la fase en la que se pone en uso el desarrollo
programado y que cuenta con
la aprobación por parte del cliente.
La flexibilidad en el trabajo es una característica principal que se da en las
distintas estructuras cognitivas. Por lo tanto, los programadores, a través del
diseño de sus algoritmos crean una comunidad y le dan sentido a la relación
que mantienen mediante sistemas de transmisión de información que ayuda al
cumplimiento de sus tareas, lo que les ayuda a reconocerse como una
comunidad simbólica de características cognitivas singulares. Queda un
trabajo similar al desarrollado “a mano” y que le da la singularidad a cada
proceso, sin estructurar un sistema, general que permite la movilidad de los
miembros del equipo y que no atienden en su totalidad las exigencias de un
mercado institucionalizad.
Qué es la Cognición Socialmente Distribuida
La ciencia cognitiva de forma general está conformada en su estructura
básica como el estudio de los procesos subyacentes a toda acción
246
inteligente . De esta forma, una visión clásica de la ciencia cognitiva atiende
los procesos de la percepción y atención, representación e imágenes
mentales, memoria, raciocinio, transformación del conocimiento, etc. Esta
ciencia cognitiva clásica se conforma en la tradición que se da cuenta de la
manifestación de los procesos del pensamiento humano, considerando
diversas variables, pero asumiendo que se permite comprender su desarrollo
a partir de los proceso propios de las estructuras mentales de los individuos.
Para Piaget, el desarrollo de la inteligencia y las capacidades cognitivas están
fundadas en las habilidades mentales con las que se cuenta a partir de un
desarrollo evolutivo psicogenético, el cual, al avanzar por una serie de
estadios, que se presentan de forma consecutiva e inalterable, permiten la
formación del receptáculo que es la mente (como estructura que permite el
desarrollo de funciones cerebrales) y que dará sustento para cualquier
actividad humana, la cual puede introducir contenidos a partir de los
mecanismos de acomodación y asimilación (Sadurni, 2007). La idea expuesta
aquí permite ejemplificar la concepción básicas de la ciencia cognitiva clásica,
que trabaja con los conceptos del desarrollo del pensamiento del individuo
como un ente que se apropia del entorno y construye con él las características
de su pensamiento, modelando figuras a través de imágenes mentales y que
permitirán el desarrollo de la actividad cotidiana.

246 Perry, M (2003) Distributed cognition, contenido en HCImodels, theories and frameworks:
Thoward a multidisciplinary science, Carrol J.M. (Ed.)San Francisco, Morgan Kaufmann.

1017

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Para la Cognición Socialmente Distribuida (CSD) esta estructura propuesta
de la ciencia cognitiva clásica no cuenta con un elemento básico en su
conceptualización, ya que esta:
“no considera los procesos cognitivos como exclusivamente
internos a la mente humana, sino que los contempla de una manera
más extensa, en la mente y fuera de ella, incluyendo en ello, por
ejemplo, comportamientos verbales y no verbales, mecanismos de
coordinación, formas de comunicación interacción entre la gente y
los artefactos, las representaciones internas y externas (Lozares,
2007, p.p. 279)
Pero el proceso del que da cuenta Lozares no es exclusivo de las
condiciones humanas en tanto desarrollo e interacción en la vida cotidiana.
Uno de los aportes que podemos reconocer en la propuesta de la CSD es la
inclusión de no solo personas, sino de artefactos, que como menciona
Cicouriel (1994), esta interacción se da en la producción, modificación, y
distribución de los componentes sociocognitivos y los contextos sociales. Por
lo tanto, no podemos dejar de lado la propuesta realizada por Piaget al
incorporar los procesos de “acomodación” y adaptación, pero debemos tomar
en cuenta las condiciones que surgen a través de la interacción con los
objetos que soportan los procesos cognitivos (con todas las características
antes descritas).
Es así como la fenomenología de Schütz nos presenta unan vestigio sobre
la génesis de esta CSD, partiendo de una visión fenomenológica y sostenida
en procesos etnometodológicos (Lozares, 2000), sin embargo es importante
mencionar, que como producto de dichas metodologías, no se cuenta con una
base teórica exclusiva, sino que es tomada por distintas ciencias y enriquecida
en su descripción de funciones o conceptos.
Así llegamos a una concepción de la CSD que muestra una cognición
desparramada entre los agentes y los artefactos en un momento histórico
específico, y es importante considerar que dicha cognición depende de la
posición de los sujetos participantes en la interacción social y cultural. Pero si
la distribución de la cognición depende de una interacción social y cultural, no
podemos plantear un esquema de distribución o relación entre los agentes y
tomarla para realizar un reconocimiento de otro fenómeno por el que se
describió dicha estructura. Esto nos lleva a reconocer una crítica posible ante
un error en el razonamiento, y es debido a que, si se cuenta con un esquema
o estructura de relación entre elementos o contextos sociales, al modificar los
contextos y utilizar la misma forma de razonamiento damos cuenta de que las
equivocaciones se dan debido al cambio de contexto, por lo que no
pertenecen a un conflicto en el razonamiento mismo (Lozares, 2000), por lo
que podemos continuar, que al poseer diversos contextos de interacción, en
1018

�Políticas Sociales Sectoriales. Agosto 2015-Julio 2016 / Año.2, No. 2.

cada espacio se habrá de generar una estructura de razonamiento
dependiente de los agentes puestos en juego y los objetos utilizados.
No podemos dejar en un ejercicio de automatización a las respuestas
ofrecidas por parte de un individuo ante dicha problemática en un contexto
dado, más bien debemos encontrar la manera de describir las condiciones de
una producción simbólica inherente a cada estructura cognitiva, de allí que la
etnometodología (como método) o la fenomenología (como postura
epistemológica) puedan ofrecer un espacio para la comprensión de cada
contexto e individuo en particular. Tomado esto en cuenta es importante
considerar una de las aportaciones principales de la CSD, que es la propuesta
de unidades de análisis tomadas más allá de lo individuos. Como ejemplo el
caso de Hutchins (2007) quien realiza una propuesta de análisis sobre la
estructura de una cabina de avión, incluyendo su tripulación, los artefactos o
instrumentos de medición y los símbolos desplegados de estos, que servirán
como base para generar el análisis y registro de la velocidad al momento del
aterrizaje, entre otras características analizadas. Vemos en esta propuesta,
que tanto instrumentos como agentes quedan integrados al lograr sintetizar
una estructura como lo es una cabina de avión, para la cual se requiere una
serie de conocimientos previos y una diferenciación de las interacciones
observadas por los individuos dentro de dicho grupo o comunidad que
comparten símbolos.
Con esta descripción se presenta una constante, el entorno interpretado, el
cual pertenece a una comunidad viva, constantemente cambiante, que
requiere de la adaptación y resignificación de cada proceso cognitivo dado en
símbolos, sin que por ello podamos crear los elementos de dicha relación, es
decir, debemos tomar los símbolos presentes ante la relación y poder dotarlos
de significado y ayudar a que estos mismos signifiquen los propios procesos
de la cognición.
Una posibilidad de avanzar en el análisis es mostrar las condiciones
estructurales de la propuesta surgida en este apartado, para lo que es
necesario dimensionar en este momento la diferencia entre acciones
comunicativas y acciones instrumentales. La diferenciación en una propuesta
de análisis semiótico que se genera ante toda acción comunicativa no puede
opacar la necesidad de reconocer las acciones básicas para las que se diseña
cada instrumento o las funciones básicas que realiza, por lo tanto es
importante no perder de vista la forma en que individuos participan de
sistemas computacionales o informáticos además de la función lograda con
los artefactos por sí mismos, en el que la acción comunicativa se torne en
acción instrumental. Esto es lo que Lozares (2000) reconoce como una
propuesta de cognición distribuida, un proceso por el cual los individuos
pueden dar respuesta a tareas, se orientan y razonan.

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Interacción Humano-Computadora
Continuando con la visión de la CSD, podemos identificar dentro del
desarrollo de las capacidades interactivas del humano con la computadora,
una serie de características que se presentan con la intención de mostrar la
conformación singular que representa la relación Humano-Computadora frente
a la diferencia que se puede encontrar con otro tipo de instrumentos que no
utilizan el procesamiento de información.
La principal diferencia localizada en este sistema es que en la relación
Humano-Computadora se cuenta con un esquema cognitivo que no solo es
presentado por los objetos y ofrecidos hacia los agentes humanos, sino que
hay un desarrollo cognitivo y de proceso informativo que está en juego en los
mismos objetos. Para la CSD, una de sus funciones es el reconocer los
espacios de trabajo para poder identificar así un entorno creado que
propondrá una situación en particular a analizar, una unidad analítica integral
entre agentes y entorno, y en el caso de los objetos computacionales se
cuenta con un reconocimiento de los objetos virtuales, de las realidades
potenciales y la dificultad de reconocer entre objeto físico o procesamiento de
información.
Para Lévy (2011) la descripción del término “nuevas tecnologías” toma la
actividad de grupos humanos como una función colectiva de estructura
compleja que se cristaliza a través de los objetos materiales, de programas
informáticos y de dispositivos de comunicación, por lo que vemos que el
describir estas características por separado solo permite acercarse al
concepto de interacción Humano-Computadora pero no permite dimensionarlo
de forma general con su potencial total.
En el apartado 3 de este artículo ya se mencionó la definición de
programa. El mismo autor (Lévy, 2011) ofrece el concepto de “interface”, y lo
describe como todos aquellos dispositivos que permiten la digitalización de la
información, para que pueda ser computada por la maquina. En este caso se
incluyen pantallas, teclados, mouse, cámaras, etc. en este momento cabe
señalar la característica de la computación en cómo es entendida al día de
hoy, ya que hacia mediados de los años 70´s, del siglo pasado, las
computadoras no contaban con pantallas, solo emitían sus resultados en
tarjetas impresas o perforadas.
Otra de las características que se reconoce como única de los equipos
informáticos es que poseen una memoria distinta a la de los objetos en
general. Para la CSD, la información de los objetos no se encuentra en sí
mismos, así como la cognición humana no se encuentra solo en la mente o en
los propios procesos mentales individuales, sino que se alimenta de la
interacción de los agentes como un entorno (Lozares, 2007) pero es de
considerarse que algunos objetos de la TI cuentan con una memoria que
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permite el registro de información en sí mismo. Esta memoria cuenta con la
capacidad de mostrar un registro de interacciones de forma puntual.
Así podemos mostrar que la condición para que la CSD nos permita
realizar un análisis, deberá centrarse en una relación establecida entre los
elementos del sistema o unidad a analizar, pero también es importante
resaltar las características aquí mencionadas al momento de poner en juego
la capacidad de análisis de dicha estructura y la función de los objetos que la
conforman.
Si para la CSD es importante mostrar una condición de cuáles son los
elementos que presentan relación en la creación de un cuerpo o unidad
analítica, poco se ha trabajado en relación a las condiciones de cómo es que
estos objetos funcionan o qué representatividad tienen al momento de generar
un proceso cognitivo (Hollan et al, 2000) con esa intención describimos
algunas de las características propias en la relación Humano–Computadora,
en la que se pueden crear entornos virtuales a partir de la aparición de
interfaces que simulan las condiciones cara a cara, que permiten distintas
formas de comunicación en las condiciones sociales de los grupos de trabajo.
Bajo esta descripción, es importante reconocer que existe la posibilidad de
realizar un análisis cognitivo centrado en la representación en sí misma y otro
tipo de análisis que se puede realizar a partir de la relación entre la
representación y las cosas que representa, o quizá una imagen borrosa entre
ambas (Hollan et al., 2000).
En la computación actual estamos acostumbrados a tratar los objetos más
cerca de la representación en sí misma como si fueran objetos reales, y no
como una representación de sus suplentes, es decir una representación de los
procesos realizados por la computadora. Para la CSD el trabajo que se realiza
con la computación sucede con la manipulación de las propiedades de objetos
que las personas crean a través de la representación y no en sí de la cosa (ya
que no existe una forma tal de tomar la cosa). La representación de una
pantalla de computadora se presenta como un “escritorio” que tiene como
función desplegar las acciones a realizar, sin embargo, la conformación de
archiveros, programas y procesos en computación, atraviesan por una forma
de organización distinta en sus esquemas de proceso. Podemos utilizar de
forma integral las propiedades que simulan los procesos a través de las
pantallas para organizar la información y las representaciones que de ella se
desprenden, agrupar datos o archivos bajo distintas categorías y colocar
marcas en diversos apartados de los documentos (Hollan et al., 2000).
Este análisis permite reconocer el carácter “virtual” de los objetos, en el
que encontramos que su relación con la realidad puede ser tomada desde
diferentes categorías. Para Lévy (2011) lo virtual puede analizarse desde la
informática, un sentido corriente o filosófico. Para la filosofía, es virtual lo que
existe más que en potencia y no en acto ya dado, pero para el sentido común
lo virtual es contrario a lo real, perteneciente a una irrealidad. Para la
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computación, al ser una entidad desterritorializada, lo virtual es capaz de
generar varias manifestaciones concretas en diferentes momentos y lugares.
En sí mismo, el lenguaje es una representación virtual (Boulaghzate,
2014), la palabra representa elementos potenciales y no los objetos, es una
actualización de los conceptos al momento de ser nombrada. Esto nos
recuerda una característica del software, que están establecidos y diseñados
a partir de lenguajes de programación que tiene como elemento principal una
sintaxis que ayuda a dar sentido a los elementos codificados.
Las nuevas estructuras y posibilidades encontradas en un modelo
ampliado de comprensión de los sistemas de representación a través de la
interacción Humano-Computadora es posible debido a la información retenida
por los objetos (sistemas electrónicos de almacenamiento) que permiten
establecer una nueva ruta en el proceso de adquirir o generar información, ya
que se pueden tomar elementos desde diferentes fuentes y con un manejo
singular, como el caso de reconocer las estructuras dadas por las
interacciones entre agentes, registradas con información precisa, que permite
acceder a nuevas representaciones o análisis como categorías inexistentes en
unidades ajenas a los procesos computacionales (Hollan et al., 2000). Se
presenta como un ciberespacio que permite una relación independiente de los
lugares geográficos y la coincidencia de los tiempos, pero es una plataforma
que permite una representación compartida o tomada por una comunidad
especifica. El ciberespacio permite a los miembros de un grupo humano
coordinarse, cooperar, consultar e interactuar, casi en tiempo real, una
memoria común (Lévy, 2011). Así este ciberespacio acompaña y acelera una
vitalización general de la economía y la sociedad
Conclusiones
Al hablar de trabajo remunerado debemos reconocer las necesidades de
acercamiento e integración a la oferta de un mundo contemporáneo, que
sugiere reglas y formas, y así dimensionar el entorno inmediato para
identificar las formulas a través de las que esto sucede.
Una complicación reconocida es la dificultad para identificar dichas
ocupaciones, ya que se cuenta con un registro a nivel nacional que no
permite recolectar la información adecuada, tal es el caso de la ENOE
247
(Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo)
por lo que se identifica una
dificultad para realizar un análisis con información concreta de dichas
247 En este caso nos referimos a la dificultad que presenta la ENOE para reconocer o diferenciar
de forma concreta las actividades desarrolladas por los programadores, integrando estas a otras
ocupaciones que se comparten debido a que su descripción se ve relacionada con actividades
como las de empleado, profesionista u otras. Fuente propia tras análisis de los microdatos
proporcionados
en
la
página
de
la
INEGI,
recuperado
de
http://www3.inegi.org.mx/sistemas/temas/default.aspx?s=est&amp;c=25433&amp;t=1.

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ocupaciones en torno a las nuevas configuraciones descritas hasta el
momento en este texto. La falta de estudios que reconozcan la nueva era
digital como un campo de aplicación laboral, en la que se suman las
condiciones anteriores a la época y las nuevas dadas por las TI, está
dejando un rezago en el registro de las nuevas ocupaciones y empleos
generados en la actualidad. Con esto no solo se identifica la carencia de
datos específicos de la función directa, o empleo declarado, de los
productores o prestadores de servicios en estos nuevos medios, sino que
no se permite el reconocimiento de los procesos laborales de los que
participan una gran cantidad de la población económicamente activa en la
actualidad. Tampoco se permite reconocer las funciones que en sí mismas
son desarrolladas gracias a los sistemas computacionales o de producción
digital y las condiciones laborales (en tanto flexibilidad laboral) en que se
generan. El encontrar y reconocer estas funciones permite el tomar en
cuenta un aspecto de la nueva conformación social y laboral, y trabajar con
elementos que permitan dar un mejor entendimiento a la causa de elección
de oficios y ocupaciones de los “trabajadores del conocimiento” (Castells,
1999; Castillo, 2007; De la Garza, 2010), para lograr un desarrollo de la
conformación de la industria que sostiene las actividades de producción
inmaterial o simbólica como es la producción de software.
Como sectores productivos y medios de sustento económico las
“comunidades simbólicas de trabajadores cognitivos” encuentran distintas
formas de interacción ya que están centradas en tareas específicas y un
reconocimiento de sus capacidades más allá de las ofrecidas por sistemas
rígidos. La flexibilidad en el trabajo es una característica principal que se da
en las distintas estructuras cognitivas.
Atendiendo estos conceptos, ahora es posible mostrar el trabajo creativo
que suceda en la conformación del grupo de trabajo, es decir, el desarrollo de
nuevas redes de trabajo, que permite una distinto orden de estructuración
social, en la que, siguiendo la postura de Erikson (1990), entendemos que,
ante todo, se coloca el desarrollo cotidiano de una persona como una postura
que genera una alienación, la mezcla de la vida diaria aunada a la función
laboral, así se dará paso a nuevas formas de su práctica social y a la creación
de modelos antes inexistentes, los cuales se soportan en las Tecnologías de
la Información.
Dichas estructuras están en una relación directa entre artefactos, y el
aprovechamiento y creación de nuevas habilidades sociales, que permiten
observar formas antes no registradas, en relación a estructuras de trabajo
flexible y que además sustentan procesos de comunicación entre los
individuos. Se construye un esquema a partir de la técnica general
compartida, como es una herramienta de comunicación, que a forma de
bricolaje demuestra la intención de crear, con los recursos a la mano, una
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forma propia de colocarse en un campo compartido de símbolos referente a
comunidades específicas (Johri, 2011)
El entender una nueva forma de mercado laboral, dado por la relación
Humano-Computadora, cuenta con características singulares que darán pié a
la generación de nuevas lecturas en el que un carácter de reconocimiento de
los productores (empleados o por cuenta propia) logra establecer un cambio
en las dinámicas de producción y por lo tanto en las condiciones que
estructuran el desarrollo de la vida cotidiana, entendidas como fuerzas
económicas.
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                  <text>Políticas Sociales Sectoriales. Es una publicación anual, editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León, a través de la Facultad de Trabajo Social y Desarrollo Humano. En esta publicación se presentan los trabajos presentados del coloquio que lleva su nombre, y que por su calidad son seleccionados, de acuerdo a los ejes estructurales en que se desarrolló: Familia y Género, Grupos Vulnerables, Educación, Salud, Pobreza y Desarrollo Social, Trabajo Social y Políticas Sociales, Vivienda y Desarrollo Urbano, Empleo y Crecimiento Económico. Este importante evento constituye un hito transcendental en la formación profesional y en el aporte al desarrollo social y bienestar de la población. Se felicita a los autores por su invaluable contribución.</text>
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              <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
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                  <text>2014</text>
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                  <text>Obregón Morales, María Teresa, Directora</text>
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      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
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              <text>Políticas sociales sectoriales</text>
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                <text>Obregón Morales, María Teresa, Directora</text>
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                <text>Políticas Sociales Sectoriales. Es una publicación anual, editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León, a través de la Facultad de Trabajo Social y Desarrollo Humano. En esta publicación se presentan los trabajos presentados del coloquio que lleva su nombre, y que por su calidad son seleccionados, de acuerdo a los ejes estructurales en que se desarrolló: Familia y Género, Grupos Vulnerables, Educación, Salud, Pobreza y Desarrollo Social, Trabajo Social y Políticas Sociales, Vivienda y Desarrollo Urbano, Empleo y Crecimiento Económico. Este importante evento constituye un hito transcendental en la formación profesional y en el aporte al desarrollo social y bienestar de la población. Se felicita a los autores por su invaluable contribución.</text>
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                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Trabajo Social y Desarrollo Humano</text>
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                <text>Lobo Hinojosa, María Eugenia, Editor Responsable</text>
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            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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